AGLI Recortes de Prensa   Domingo 31  Marzo 2013

"Un país endeudado no tiene soberanía ni democracia"
Carlos Sánchez El Confidencial 31 Marzo 2013

Ya Shakespeare advirtió en una célebre cita que “excelente cosa es tener la fuerza de un gigante, pero usar de ella como un gigante es propio de tiranos”. Y eso es, exactamente, lo que ha sucedido con Chipre, a quien el gigante ha arrojado al averno simplemente porque su capacidad de reacción es nula.

Grecia, su socio natural, es un zombi que pulula por las cancillerías europeas, mientras que Turquía -que controla el tercio norte de la isla- se mantiene al acecho en busca de la reunificación bajo la bandera de Estambul (el país estuvo bajo dominio turco hasta 1878). La tercera posibilidad para Chipre era echarse en brazos de Moscú, pero esta hipótesis hubiera sido igual que salirse del euro, y eso es lo que han querido evitar las autoridades de Nicosia aunque sea tapándose la nariz. Sobre todo el nuevo Gobierno, más pro occidental que el anterior.

“Un país que debe una barbaridad de dinero ni es soberano ni tiene democracia que valga, porque no es dueño de sí mismo”. Y sigue Göran Persson: “Para recortar esa deuda que nos humillaba tenía dos caminos: hacer lo que debía y no ser reelegido o no hacer nada y seguramente tampoco ser reelegido, pero, además, perjudicaba con mi inacción a mi país”

Chipre, por lo tanto, es una patata caliente que nadie quiere tomar entre sus manos, y eso explica la dureza incivil de la troika con un pequeño país (no todo es mafia rusa) sin capacidad de respuesta. Lo curioso del caso es que Alemania y sus socios del núcleo duro del euro esgrimen argumentos que revelan que el caso chipriota es, en realidad, la historia de un escarnio público. O la historia de un experimento, como se prefiera.

Sostiene la troika que el peso del sistema financiero chipriota respecto de su PIB es, simplemente, insostenible. Y es verdad. La economía financiera representa nada menos que el 700% del PIB de Chipre. ¿Pero qué hacer, por ejemplo, con Luxemburgo -acreditado paraíso fiscal- con un sistema bancario que supone nada menos que el 2.100% de su PIB?

No es que sea siete veces, es que el sistema financiero luxemburgués es veintiuna veces el producto interior bruto del Gran Ducado. Sin embargo, y aquí está la contradicción, a nadie interesa tocar este enorme portaviones situado en el corazón de Europa por razones elementales. Algo parecido sucede con Malta, cuyo sector financiero representa, igualmente, siete veces el PIB de la antigua colonia británica.

Es evidente que Luxemburgo no es Chipre (ni Malta). Entre otras cosas porque se trata de un país democrático donde funcionan las instituciones. Pero no lo es únicamente por razones socio-económicas o por tradición institucional y cultural, sino, sobre todo, porque el enorme peso de su sector financiero está vinculado a que la gran mayoría de sus bancos son extranjeros y se centran en actividades intragrupo. Son por lo tanto, intocables a los ojos de la Unión Europea, siempre fuerte con los débiles pero débil con los fuertes, como refleja lo sucedido estos días. Luxemburgo, de hecho, es el paraíso fiscal que más utiliza la banca procedente de Alemania -con diferencia el principal inversor en el país- para hacer sus operaciones en el exterior. Un auténtico offshore a las puertas de casa al que se puede acudir en coche de línea -que se decía antes- y bajo la protección legal de la UE.

Un modelo de negocio
Luxemburgo es, por lo tanto, la punta de lanza de muchas multinacionales que quieren entrar en Europa pagando menos impuestos, como han reconocido las propias autoridades luxemburguesas, y eso explica que nadie cuestione su modelo de negocio. Juncker, su primer ministro, y anteriormente presidente del Eurogrupo, lo ha reconocido sin tapujos: “El sector [financiero] contribuye así a la competitividad general de todos los Estados miembros”. Y tiene razón. Nada menos que el 42% de la inversión extranjera directa que llega a la UE desembarca en un pequeño país de apenas medio millón de habitantes para no pagar apenas impuestos.

Es de agradecer la sinceridad de Juncker, pero lo que pone de relieve es que hay dos tipos de paraísos fiscales: los nuestros, lo que se sitúan en el núcleo duro del euro, y los otros, los que se ubican en la periferia sur (salvo Gibraltar). Parafraseado a Franklin D. Roosevelt cuando hablaba del tirano Anastasio Somoza, Luxemburgo cumple el papel de "un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta".

El caso de Chipre -el nuevo paria de Europa- es, en todo caso, mucho más que la crisis de un pequeño país que nunca tenía que haber formado parte de la moneda única salvo que su sistema financiero se hubiera regido por la regla de la racionalidad. Es un riesgo evidente que pequeños estados con una moneda fuerte como es el euro sólo pueden ser destino de buena parte del dinero caliente que recorre el mundo en busca de seguridad, y, si es posible, alguna rentabilidad. Y Malta va camino de ser la nueva Chipre.

Hay dos tipos de paraísos fiscales: ‘los nuestros’, lo que se sitúan en el núcleo duro del euro, y ‘los otros’, los que se ubican en la periferia sur (salvo Gibraltar). Parafraseado a Franklin D. Roosevelt cuando hablaba del tirano Anastasio Somoza, Luxemburgo cumple el papel de un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta

En todo caso, lo que refleja la actual situación es que la soberanía económica de un país -y Chipre y otros estados intervenidos la han perdido- pasa por el diseño de políticas económicas autóctonas que dejen alguna capacidad de maniobra a los gobiernos. Una Europa federal. De lo contrario, como se preguntaba Hannah Arendt: ¿cómo es posible vivir en el mundo, amar al prójimo, si el prójimo no acepta quien eres?”.

Esta pregunta de la pensadora alemana conecta directamente con el problema de fondo de la actual configuración de Europa, derivada del absolutismo más ramplón. Como el soberano -en este caso Alemania- es quien ha creado la ley, las autoridades germanas y su área de influencia están obligadas a situarse por encima de ella (control de capitales o imposición de jefes de Gobierno no elegidos democráticamente- y por eso la dureza de la norma se aplica sólo a los súbditos y no a sí mismo (¿hubieran aceptado los ahorradores alemanes una quita de sus depósitos superiores a los cien mil euros?). Por tanto, el soberano es una persona que crea orden "de lo amorfo y del caos", como sugería Bodino.

Dependencia exterior
No se trata, evidentemente, de reivindicar la autarquía ni el regreso al aislamiento político o económico. Ni mucho menos una exaltación del nacionalismo casposo. Muy al contrario, el futuro pasa por incardinar la política económica en un contexto global, pero evitando que la dependencia exterior -redefiniendo el concepto de soberanía- cause estragos en la economía nacional. Y en este sentido, merece la pena leer una reciente entrevista que le hizo La Vanguardia a Göran Persson, durante ocho años primer ministro sueco.

Persson -hoy felizmente dedicado a la agricultura- recuerda los años de descontrol presupuestario en Suecia, y como él, en calidad de ministro de Economía, tenía que acudir de forma periódica a Nueva York -como hace ahora De Guindos y antes Salgado- para convencer a los inversores de que compraran deuda pública de su país. Era humillante, reconoce, pero a fuerza de tanta pesadumbre sacó una conclusión: “Un país que debe una barbaridad de dinero ni es soberano ni tiene democracia que valga, porque no es dueño de sí mismo”. Y sigue Göran Persson: “Para recortar esa deuda que nos humillaba tenía dos caminos: hacer lo que debía y no ser reelegido o no hacer nada y seguramente tampoco ser reelegido, pero, además, perjudicaba con mi inacción a mi país”.

Como es lógico, Persson se convirtió en el ministro de Economía peor valorado de la historia de Suecia. Pero cuatro años después, los ciudadanos suecos volvieron a confiar en el Partido Socialdemócrata, y seis años después el país abandonó el déficit y dejó de depender de Wall Street. Una última reflexión de Persson: “Si un país gasta más de lo que ingresa, deja de ser soberano porque depende de sus deudores, y si no es soberano, sus ciudadanos no deciden su destino y ya no es una democracia, y si no es democracia, tampoco puede ser social”.

Julián Marías un europeísta convencido y sincero como pocos, de una honestidad intachable, lo definió de forma magistral: “La unión no significa la pérdida de la soberanía, sino soberanía compartida, la única que puede existir en un mundo definido por relaciones de interdependencia”.

Transparencia sindical
Editorial La Razón 31 Marzo 2013

El escándalo de los ERE de la Junta de Andalucía, la mayor trama de corrupción de dinero público en la historia de la democracia española, no se habría producido sin la connivencia y la colaboración necesaria de los dos principales sindicatos, UGT y CC OO, cuyos responsables avalaron la desviación de fondos destinados al desempleo mediante procedimientos irregulares.

La cuantía del fraude así como su duración demuestran que la trama corrupta actuaba con total impunidad y con plena conciencia de que no tendría que rendir cuentas ante ningún organismo de vigilancia o control. No se trata de conductas aisladas ni de «ovejas negras» que, como el desmesurado ugetista Juan Lanzas, amasaron grandes fortunas al calor de las subvenciones. Lo que prueba el excelente trabajo de la jueza Alaya es la existencia de una «industria» financiera cuyo objetivo real no eran los desempleados sino la obtención de suculentas comisiones. Y para ello era de todo punto imprescindible el concurso de los dirigentes sindicales.

Lo que nos remite a uno de los grandes tabúes de la democracia: la opacidad que siempre ha rodeado las cuentas de los sindicatos, quienes en materia fiscal han gozado de una especie de patente de corso y de la permisividad de todo tipo de gobiernos. A pesar de haber recibido miles de millones de euros del erario público (sólo desde que estalló la crisis, en 2008, se han embolsado 1.250 millones), los controles oficiales han sido inexistentes o muy superficiales. Jamás han publicado la ejecución de sus presupuestos ni la liquidación de sus cuentas anuales.

Si se hubieran aplicado a sí mismos las normas de transparencia que con gran énfasis han exigido a los demás, es muy probable que el escándalo de los ERE se hubiera abortado desde sus inicios. Más aún, tampoco habría prosperado ese extraño y oscuro negocio de intermediación sindical a costa de los despidos y de las regulaciones laborales que han generado miles de millones de euros en comisiones, tasas y honorarios profesionales. Durante décadas, los sindicatos han alimentado un aparato burocrático cada vez más hinchado gracias a este sistema de financiación opaco y sin control, amén de las subvenciones oficiales recibidas por muy diferentes conceptos. Por todo ello, se hace imprescindible que la nueva Ley de Transparencia que prepara el Gobierno incluya a los sindicatos en el mismo capítulo que a los partidos políticos, de modo que sean sometidos a estrictos controles contables y financieros. Será muy ilustrativo saber cómo se financia realmente la burocracia sindical, cuánto recauda de sus afiliados, cuánto de las administraciones públicas (sobre todo de las gobernadas por el PSOE) y cuánto de sus negocios de intermediación y asesoría. Luz y taquígrafos, también para los sindicatos.

Compadreo
Alfonso Ussía La Razón 31 Marzo 2013

Confieso que me inquietan las reuniones secretas. La de Rajoy y Mas me ha desconcertado especialmente. Mas necesita dinero para pagar sus deudas pero sigue derrochándolo en paparruchas independentistas. Y Mas no se ha apeado del burro catalán, e insiste en mantener su consulta soberanista. En esta situación, ¿qué hace Rajoy recibiéndolo en La Moncloa a espaldas de la ciudadanía? A mí, personalmente, Mas no me cae mal, por cuanto lo considero bastante torpe. Me emociona la torpeza permanente. No revelaré su identidad ni bajo tortura, pero un coetáneo y viejo amigo de quien escribe, hoy muy popular, fue en su juventud el más torpe del mundo tratando a las mujeres. Enamoradizo obsesivo, jamás sometido a la claudicación, en una famosa puesta de ancho –la que se ponía de largo era bastante gorda–, celebrada en Madrid en los años ochenta, fue rechazado por más de veinte féminas atractivas. Terminó bailando con su madre, una dama de acrisoladas virtudes, como se escribía en las necrológicas de ABC cuando fallecía una marquesa.

La torpeza de Mas no es excusa para ser recibido en La Moncloa. Y hay también torpeza por parte de Rajoy, que cree en la invulnerabilidad del secreto. Muchos catalanes y el casi resto de los españoles estamos un tanto mosqueados con los tostones separatistas de Mas y de su socio, Oriol Junqueras, que es el que manda en Cataluña. No vale decir «que se puede llegar a un acuerdo en lo económico a cambio de retrasar la consulta». ¿Qué es eso de «retrasar» la consulta? Si es ilegal hoy, lo será igualmente «retrasada». Y por muy pesado que me ponga, alguien coincidirá conmigo en que una autonomía gravemente endeudada, no puede recibir millones de euros si no se compromete a invertirlos en lo que Cataluña precisa para su supervivencia, y no para su independencia. Además, que se cae en el más lastimoso agravio comparativo con otras autonomías en situación similar de quiebra técnica.

¿Acaso no merecen una reunión secreta otros presidentes territoriales? Reuniones públicas, semisecretas y las celebradas bajo los faldones de una mesa camilla, que según parece ha sido el escenario de la última. Nada puede ser secreto ya en este mundo. Hasta la hermética Corona británica abre las ventanas para que vuelen las noticias. Y si no las abre la Corona, lo hace Miss Tupperwilde, la limpiadora jefa de cristales de Buckingham, que es muy dada a irse de la húmeda. Se comprobó cuando el perro de Ana de Inglaterra mordió de una tacada a la Reina, a Felipe de Edimburgo, al Ayudante militar y al mayordomo Gerson, que fue el único que se atrevió a darle una patada. La Real Familia calló, pero Miss Tupperwilde lo contó todo, y lo que es peor, con detalles.

Un Presidente del Gobierno de España no puede reunirse en secreto con un presidente autonómico que sólo desea separarse de España. La reunión es admisible, pero con luz y taquígrafos. Y si es posible, con preguntas de los periodistas, que tienen el derecho a hacerlo y el deber de informar a los ciudadanos. No porque sea un torpe el visitante la reunión carece de importancia. Es más, precisamente por la torpeza del desplazado la reunión guarda un enorme interés, privado a la opinión pública.

De un tiempo a esta parte, el Gobierno del PP ha decidido tomarnos a todos por el pito del sereno. España sufre y en su mayor parte, es una nación de gentes educadas. Pero no tontas. He votado en las últimas elecciones al PP, y ante la amenaza del PSOE, es probable que reincida en mi equivocación. Pero solicito un mínimo de respeto de los gobernantes a los gobernados.

Imprudencia de celosía. Rajoy y Mas como la abadesa que recibe a la novicia díscola mientras el resto de la comunidad duerme. Se entera otra novicia, se lo dice a una tercera, y al final todas coinciden: «Algo traman».

La llamada «consulta» no puede ser moneda de cambio a favor o en contra de nada. Ni la ayuda suplementaria a Cataluña, una excepción. A todas o a ninguna. Más aún, cuando en Cataluña se derrochan los recursos en beneficio de auténticas gamberradas.

Al final, todo se sabe. El cauteloso ha recibido al torpe. Y a la vista del silencio oficial, el torpe ha vuelto a engañar al cauteloso. Gracias al engaño, el torpe no va a bailar con su madre, que es España, sino con Pilar Rahola. Me estoy haciendo un lío y a Dios gracias, he cubierto el espacio y tengo que terminar. La película se titula «El Torpe que engañaba a un Gallego».

Rajoy intenta otro arreglo a la demanda catalana

JOSÉ ANTONIO PORTERO MOLINA La Opinion 31 Marzo 2013

Las constituciones, y la española no es una excepción, son el marco jurídico dentro del que se tratan y responden todas, digo todas, las demandas políticas que la sociedad plantea. En nuestro debate constituyente se abordó el derecho de autodeterminación y fue casi unánimemente rechazado. No cabe en la CE. Como no cabe la pena de muerte o la confesionalidad del Estado o la república. Demandas como estas fueron tratadas y respondidas, negativamente en este caso, en la CE y si se plantean de nuevo, se tratarán y responderán democráticamente por quien es competente para ello, el TC, las Cortes y, en su caso, el electorado. Un tratamiento jurídico y una respuesta democrática que, como pasa siempre, no satisface a todo el mundo. Cuando una demanda no es admitida en la CE pero tiene un gran apoyo social, persistente y combativo, se activa la vía de la reforma constitucional que no deja de ser también parte del tratamiento que la propia CE prevé para las demandas que rechazó en su redacción inicial. Para incluir el derecho a decidir, la autodeterminación o el federalismo, que tampoco está en la CE vigente, hay que reformarla. O abrir un proceso constituyente, quién sabe si como pueblo español soberano o como distintos territorios independientes y soberanos, para aprobar una nueva que incluya la autodeterminación pero que acaso, por ser un proceso abierto y libre, acabe incluyendo todo lo contrario: la supresión del autogobierno en cualquiera de sus grados. Y es que los procesos constituyentes, como las reformas constitucionales, hay que meditarlos mucho porque pueden complicarse hasta extremos imprevisibles y no a gusto de todos, claro. Hoy por hoy la CE no consiente las demandas independentistas y de momento no hay condiciones para abrir la reforma constitucional o un proceso constituyente.

No factibles hoy los cambios en el marco constitucional habrá que explorar vías que no lo desborden. El TC ha dicho que no cabe un referéndum restringido a una parte de los españoles, los catalanes, sobre el derecho a decidir, primero, porque esa es una materia que compete a todo el pueblo español y segundo, porque esa cuestión solo puede plantearse en el curso de una reforma constitucional. En consecuencia, hay que buscar otra vía legal y a disposición exclusiva de los propios catalanes sin intervención del Estado. Esa vía no es otra que la de una consulta no referendaria. Una consulta popular sin las garantías jurídicas que tienen las elecciones: censo, administración electoral, recursos judiciales, Código Penal, etc. Una consulta regulada en una ley catalana con los requisitos que se estimen oportunos, entre los que no podrán encontrarse las exigencias contenidas en la legislación electoral estatal como las citadas más arriba. Obviamente, los resultados carecerían de eficacia jurídica pero servirían a la pretensión de la Generalitat de oír la voz de los catalanes llamados a votar sobre la que consideran más deseable relación con el Estado. Sería una voz plural, contradictoria y relativizable, porque no es lo mismo votar para decidir que votar para simplemente opinar o traslucir un estado de ánimo, pero hágase esa consulta aunque de nada sirva y los resultados puedan ahora intuirse. Así las cosas, acaso estemos entre todos concediendo categoría constitucional a una cuestión que se abordaría mejor consintiendo esta consulta, con diplomacia y los instrumentos propios de la política económica. Lo cual, aunque no resuelve el problema de los seculares recelos entre las partes, nos saca del atolladero actual, que no es poco. Esto puede estar intentándolo Rajoy con discreción y paciencia. ¡Ojalá tenga éxito!

Premisas falsas
Nota del Editor 31 Marzo 2013

Las demandas políticas de la sociedad no tienen cauce, de ello se encargan los profesionales de la política que nos pastorean. En "nuestro debate constituyente" no se abordó tema alguno de interés para y por la ciudadanía, sólo los políticos, especialmente los "nazionalistas" camparon a sus anchas, a la ciudadanís no se le permitió absolutamente nada y la campaña de propaganda para el referendum fue una tomadura de pelo. Eso de que la república no cabe en la constitución, es otra de los contrasentidos que alberga, si la soberanía reside en el pueblo español, la república es su expresión natural.

Y no sigo más porque se me gasta la adrenalina.

Chipre o el mayor golpe de Estado
Eduardo Arroyo El Semanal Digital 31 Marzo 2013

Es hora de dejarse de cuentos. Las recetas liberales solo han servido para que el mercado sin restricciones proporcionara beneficios fabulosos a personas que ya eran inmensamente ricas.

La izquierda atribuye estúpidamente a la liberal Merkel el origen de las desgracias de la clase trabajadora.
La "troika" ha impuesto a Chipre condiciones radicales para seguir en el euro. Antes de Chipre fueron Portugal, Italia y España. De hecho, en nuestro país la política económica que sacude a millones de hogares no es dictada en absoluto por el gobierno de Madrid, como pretenden los estúpidos nacionalistas periféricos.

Madrid a lo sumo puede capear algo el temporal y marcar -solo en parte- los tiempos, pero el recorte del déficit autonómico, por ejemplo, viene impuesto desde Bruselas. Creer, como hace Artur Mas o la lamentable Mintegui, que les iba a ir mejor en Europa como Estado "independiente" es no entender absolutamente nada o bien dejarse guiar por la ceguera del odio a lo español. Pero a efectos del debate de ideas estos personajillos ni siquiera cuentan.

Lo que importa es que toda una receta económica se impone a todos los pueblos que forman la llamada "Unión Europea". Erróneamente -y también estúpidamente-, se atribuye a Alemania la imposición de "recortes" y otras condiciones económicas, lo cual la izquierda aprovecha para imputar a la liberal Angela Merkel el origen de las desgracias que padece la clase trabajadora. Esto constituye una falsedad de calado porque como han demostrado los "economistas aterrados" -izquierdistas confesos- en su "España intervenida", la propia Alemania está ya padeciendo los efectos de la "austeridad" y del "Pacto de Estabilidad y Crecimiento". Entonces, cabe preguntarse, ¿qué demonios está sucediendo? Para comprenderlo hay que dejar claro algunas ideas.

Primero, no existe aquí la imposición de unas políticas nacionales sobre otras. Se trata en realidad de ideas cosmopolitas que se imponen a pesar de los países. En realidad, lo único que estamos presenciando es la puesta en escena de una política global, pensada por élites financieras, que afecta a los países de diferente modo a corto plazo pero del mismo modo a medio y largo plazo.

En el mejor de los casos, no es "Alemania" sino los conglomerados de poder financiero que se hallan en aquél país.

En segundo lugar, las medidas adoptadas por la "troika" -"austeridad" a sangre y fuego, recorte del déficit por encima de todo, "reformas estructurales", etc- se venden como si fueran medidas incontestables de la "ciencia económica", frente a las cuales cualquier alternativa solo puede significar desconocimiento. Esto es otra falsedad. La economía es una mera técnica de funcionamiento de las cosas y, naturalmente, puede plantear alternativas. No es una "ciencia" mediante la cual se descubren leyes del mundo externas a nosotros. La pomposa "ciencia económica" no existe.

De este supuesto se deriva que las medias teóricamente inevitables no son en realidad más que imposiciones ideológicas. Así, es ideológico el "Pacto de Estabilidad", es ideológico el funcionamiento del Banco Central Europeo y, lo que es más importante, es ideológica la creencia de que solo cabe financiarse en los mercados los cuales, dicho sea de paso, funcionan mejor cuanto menos regulados estén. El colmo de la estafa es pretender que la mera crítica a este conjunto de ideas dogmáticas es sospechoso de querer restringir las libertades.

Este segundo punto enlaza con el tercero: se está produciendo una progresiva pérdida de libertad en forma de pérdida de soberanía nacional. Cada euro que la "troika" se compromete a aportar para salvar situaciones de crisis tiene la contraprestación de recortar más y más la libertad nacional y, especialmente, la pérdida de derechos sociales de los ciudadanos.

Al final las medidas se imponen a modo de chantaje con la complicidad de una clase política débil y corrompida. Se aduce que es precisamente esta soberanía económica nacional quién ha conducido a los países a la actual situación en la que ni siquiera son capaces de financiarse, pero las medidas adoptadas no demuestran ser mejores. En el caso español, mayor austeridad y mayores recortes no han producido menos déficit y más creación de empleo sino más déficit y más paro.

El ajuste es la enfermedad, no la medicina. Pero las preguntas surgen por doquier: ¿cómo se ha decidido que es la "troika", y no los gobiernos nacionales, quienes verdaderamente mandan? ¿por qué merece la pena mantenerse a sangre y fuego dentro del euro? Al fin y al cabo dentro del euro no parece irnos nada bien y, según el informe del Banco de España, 2013 dejará España con un 27% de paro pese a todos los sacrificios. ¿Podemos empeorar?

Otros ejemplos abundan en la misma línea argumental: Portugal, país servil donde los haya para con todas las iniciativas salidas de Bruselas, Frankfurt o del FMI, etc, sigue exactamente donde estaba o incluso peor: los portugueses abandonan a millares su país convencidos de que no hay futuro y los suicidios se disparan. Italia hace sus "sacrificios" y la prima de riesgo vuelve a encarecer su financiación cada vez que las agencias lanzan por sus teletipos cualquier noticia medianamente inquietante o cuando una "Agencia de Calificación", por no se sabe qué medios, decide bajar un solo peldaño su "rating". Encima, cuando la crisis chipriota parece estar encauzada -naturalmente, no para los chipriotas- Eslovenia amenaza con ser el próximo en la "fiesta".

Muchos nos preguntamos: ¿es que tantos países cometieron los mismos errores a la vez? Entonces, ¿por qué las mismas recetas no dan en todas partes el resultado apetecido?

Es hora de dejarse de cuentos. Las recetas liberales solo han servido para que el mercado sin restricciones proporcionara beneficios fabulosos a personas que ya eran inmensamente ricas. Pero esto no es lo peor porque al normalizar la idea de que todo capital es potencialmente capital financiero -es decir, al hacer que todo capital, hasta una pensión de viudedad, deba estar invertido en fondos de alto riesgo o similares- todos nos hemos convertido en accionistas de este nuevo sistema que nos arruina. Véase si no el caso de las "preferentes" en España.

Por todo ello, el sistema económico en vigor debe ser radicalmente sustituido y repensado de manera que se prime la economía real, que produce bienes y servicios concretos, frente a la economía financiera. Es esta idea la que nos hace vivir al albur de los mercados y en nombre de la cual se priva al BCE de su responsabilidad como entidad financiadora del crecimiento de toda la Unión. Esto no es una idea más sino un cambio radical de filosofía económica sin la cual no tienen sentido las medidas concretas que quieran tomarse. El miedo a afrontar este cambio debe contrapesarse con el sombrío panorama que nos aguarda si persistimos en la misma línea que hasta ahora.

Por lo pronto, es necesario dejar claro que la filosofía imperante, la que nos está crucificando en nombre de la libertad, ha llegado para quedarse y ha llegado subrepticiamente, impuesta al margen del debate político, ideológico y mediático. A causa de su alcance constituye quizás el mayor golpe de Estado que vieran las siglos porque gobierna a millones de personas desde Canadá hasta Australia.

La imprenta
Nota del Editor 31 Marzo 2013

El recorte del déficit autonómico no viene impuesto por Bruselas sino por el mínimo sentido común y cada día más por el clamor popular contra el tinglado autonosuyo.

Si no se  aplica la austeridad, si no se  recorta el déficit, si no se hacen reformas estructurales (por ejemplo, derogar las leyes sobre lenguas regionales y desmantelar el tinglado autonómico), sólo queda robar, robar por parte del estado, de los profesionales de la política, a los ciudadanos que aún tienen algo en España.

¿ Cómo se roba a los ciudadanos ? Muy fácil, mediante impuestos directos, indirectos y circunstanciales. Y como no resulta suficiente, se pretende hacer funcionar la imprenta de los billetes, el papel es barato, un billete de 500E con todas las medidas de seguridad (excepto el flanco de los profesionales de la poítica, es decir la inflación) tiene un coste de producción inferior a 1E, una ganga.

Y si el estado tiene una deuda enorme, al hacer funcionar la imprenta, la deuda desaparece de su balance y aparece, sin mostrar signo externo alguno en el dinero de los ciudadanos que se diluye como un azucarillo.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Las intenciones de ETA
Editorial ABC  31 Marzo 2013

El comunicado que ETA dio a conocer hace dos semanas, en el que anuncia «consecuencias negativas» por la negativa del Gobierno a negociar, es coherente con las directrices de la banda terrorista de perpetuarse como custodio armado del nuevo escenario político vasco. Según publica hoy ABC, el acuerdo de la banda terrorista, tomado en 2010, es no desaparecer en ningún caso y transformarse en la parte directiva de la izquierda abertzale. Además, ETA no siente la urgencia de disolverse ni desarmarse, gracias a la financiación que recibe de fundaciones internacionales, las cuales cubren el vacío económico provocado por el cese de la extorsión etarra. En todo caso, esa financiación no hace otra cosa que sostener a una organización terrorista y, con el Código Penal en la mano, es un delito. Por otro lado, ETA ve que su plan de expansión política se está cumpliendo con el afianzamiento de Bildu y la neutralización de la Ley de Partidos Políticos por el Tribunal Constitucional. Objetivamente, sólo una presión policial continua e implacable puede forzar a ETA a entregar las armas y a disolverse.

Los informes policiales reflejan el mantenimiento del aparato logístico de ETA -reducido, gracias a la acción del Estado, a la mínima expresión-, con zulos de armas, explosivos, documentación falsa... Sigue robando vehículos que utiliza para sus entrenamientos y después destruye para borrar pruebas. Y, como remate, mantiene el chantaje de volver a la violencia si el Gobierno no cede a la exigencia de negociar sus objetivos políticos y, en menor medida, la situación de sus presos. Los hechos, y no las benévolas interpretaciones de algunos ingenuos, son los que miden realmente las intenciones de ETA frente al Gobierno. ETA sigue siendo una amenaza para la seguridad de los españoles, un peligro para la democracia y el Estado. Su derrota policial sólo será completa cuando conduzca al desarme y la disolución, seguidos de la entrega a los Tribunales de Justicia. No hay razones para permitir que el fin de ETA sea distinto.

La verdad de un mundo patético y amargo
ÁNGELES ESCRIVÁ, EL MUNDO  31 Marzo 2013

· En el momento de ser detenido, en aquella mañana de mayo de 2008, Xabier López Peña, alias Thierry, constituía la metáfora más exacta de lo que ETA era en aquellos momentos. Simplemente no era nadie. Lo cual no significa que no fuera una de las caras de la amargura causada a tantas víctimas. Aquel tipo fondón, con la cara hinchada y roja, y los ojos desorbitados, cuya imagen se encontraba a años luz de los míticos gudaris cuya leyenda habían tratado de usurpar los terroristas y que gritaba a la cámara como si no creyera lo que le estaba ocurriendo, era la personificación de la banda terrorista.

Thierry era conocido entre los ambientes abertzales como una especie de utilero sin entidad, el tipo de quinta división en la jerarquía de la banda que, cuando la mandaban sujetos como ‘Josu Ternera’ o ‘Pakito’ o ‘Anzta’, se dedicaba a tener la contabilidad de los zulos que había y poco más. Fue el demoledor trabajo de las Fuerzas de Seguridad el único que posibilitó que este terrorista pudiera acceder a la dirección del aparato político de ETA, cuando su capacidad operativa se encontraba ya tan esquilmada que sólo militantes como él a los que no se les tenía ningún respeto interno o jóvenes sin escrúpulos como ‘Txeroki’ pudieron alcanzar la cumbre en la jerarquía de aquella fábrica de terror.

Para hacerse una idea de cuál era la situación, qué tipo de organización era ETA ya desde 2004-2005, basta conocer cómo actuó López Peña en los años en que tuvo algún tipo de responsabilidad, al menos teórica. Poco antes del atentado contra la T-4 de Barajas, en el que fueron asesinados los ciudadanos ecuatorianos Estacio y Palate, Thierry estuvo reunido con Jesús Eguiguren, el presidente del PSE, uno de los enviados del Gobierno. Llevaban poco tiempo reunidos cuando Thierry -representante étnico, según su interlocutor, de esos tipos que lo arreglan todo a base de txikitos en el País Vasco- ya se encontraba prácticamente borracho. «Si se rompen las negociaciones, pasarás toda tu vida en prisión», le dijo Eguiguren. «Si se rompen, ya puedes ir comprándote corbatas negras para ir enterrando a los compañeros tuyos que vamos a matar», le respondió el matón que ya en su día había participado en la orden de asesinar a Joseba Pagazaurtundua.

Eso no fue óbice para que, en esa especie de sentimiento bipolar que se adueñaba de él (léase de la banda), no sintiese momentos de debilidad en los que le decía, medio llorando, al dirigente socialista: «¿Por qué no nos arreglamos, si todos somos hermanos?». Ni fue óbice para que fríamente le ofreciese acabar con la resistencia radical al Tren de Alta Velocidad a cambio de repartirse las posibles comisiones o beneficios económicos que pudiesen salir de esa obra.

Quince días después de que los miembros de los servicios secretos suizos fuesen testigo de esa penosa conversación de madrugada en un hotel ginebrino, estallaba el coche bomba de la T-4. Se le atribuyó a Thierry la decisión de romper de ese modo las conversaciones. Pero eso no fue cierto o no lo fue del todo. Primero, porque los etarras estaban convencidos, como así fue, de que iba a aplicarse el sistema irlandés por el que un atentado no acababa con todas las posibilidades de negociación. Y segundo, porque, dos meses antes, Txeroki, el jefe del aparato militar, había enviado un comando a Burgos para que hiciese estallar los edificios judiciales. El único motivo por el que los etarras no lo hicieron no fue político: simplemente no encontraron el objetivo. Eso era ya entonces ETA. En realidad, Txeroki y sus huestes procedentes de la violencia callejera llevaban desde junio de 2006, apenas un par de meses después de iniciada la tregua, con ganas de cargársela y Thierry no pudo hacer nada. Algunos expertos de las Fuerzas de Seguridad llegaron a pensar que su verdadera intención, cuando estaba de buenas, había sido advertir a los del Gobierno que los otros eran peores que él.

Guerra interna
Una vez fracasaron las negociaciones, en 2007-2008, Thierry y Txeroki se enzarzaron en una guerra interna. Se abrieron juicios sumarísimos mutuos. Thierry cegó el acceso de Txeroki a los zulos y al dinero y Txeroki le llamó «imbécil» e «inútil». Fue todo en Burdeos y los veteranos de ETA se escandalizaron tanto que el que fuera secretario general de LAB, Rafa Díez Usabiaga, en una carta a la periodista Teresa Toda, también en prisión, decía: «Lo que ha pasado es de traca. No me lo imaginaba ni por el forro, es vergonzoso y para meterlo en un paréntesis en la historia de la empresa [ETA]».

Pero el error más grave que cometieron estos terroristas acorralados fue moverse para buscar apoyos entre los suyos. Ahí los detectaron las Fuerzas de Seguridad a todos. Primero cayó Thierry -el más moderado, decían-, pero después lo hicieron por esa falta de disciplina, torpeza y la incompetencia de una ETA operativamente esquilmada Txeroki, Aitzol Iriondo y ‘Ata’.

Ese grupo fue el punto de inflexión. Cuando Ata fue arrestado, los altos mandos de la Guardia Civil supieron que era el último jefe importante por detener. El brazo político de la organización se vio obligado a evolucionar para no verse arrastrado por el desastre de la cúpula de ETA y apostó por los métodos no violentos. Ese fue Thierry y sus circunstancias. Ese fue el periodo agónico de la organización.

Amnistías
JON JUARISTI ABC  31 Marzo 2013

Aunque la campaña abertzale por la amnistía sea impresentable y siniestra, mucho tonto útil acudirá al reclamo

LOS nacionalistas vascos celebran hoy la fiesta mayor de su calendario, Aberri Eguna (el «Día de la Patria»), y lo hacen desde una situación de clara hegemonía en el ámbito autonómico. Como no resultaba difícil de pronosticar tras el cierre en falso del ciclo del terrorismo, la jornada se dedicará a presionar a las instituciones del Estado para imponer la excarcelación de los presos de ETA.

Estamos, y creo que no hay que engañarse al respecto, en los umbrales de una nueva transición, esta vez sin visos de consenso acerca de cuál podría ser su objetivo deseable. Lo que el nacionalismo vasco plantea es una reedición de la amnistía de 1977. Sobra decir que su concesión por el Gobierno (y me sitúo en un terreno puramente hipotético) supondría el fin del sistema democrático todavía vigente y provocaría un marasmo político general. La transición ya no podría regirse por el principio de mantenimiento de una legalidad siquiera provisional, que sería, en cualquier caso, el acuerdo mínimo requerido para abordar una reforma constitucional en profundidad o incluso un proceso constituyente en toda regla.

Aparentemente, el contexto actual no es tan propicio a la estrategia del nacionalismo vasco como lo era tras la muerte de Franco. Entonces, las cárceles rebosaban de presos políticos (no sólo de ETA, obviamente) y, además, los nacionalistas disponían de un relato que resultaba verosímil, aunque fuera en realidad más falso que un rólex de hojalata. El relato en cuestión venía a decir que el régimen franquista había sometido a los vascos a una opresión intolerable, prohibiendo el uso de su lengua, escarneciendo su cultura y favoreciendo la emigración hacia la industriosa Vasconia de masas ingentes de campesinos empobrecidos de otras regiones con la sola finalidad de españolizar el territorio. ETA habría surgido como reacción a aquella tiranía vergonzosa, para luchar por la democracia y la libertad de los pueblos de España, no únicamente del vasco. Todo mentira, por supuesto. No se prohibió el uso del vascuence, la cultura vernácula siguió medrando al amparo de las diputaciones y ayuntamientos franquistas, y una buena parte de los recursos humanos y económicos de España se destinaron a impedir el hundimiento de una región industrial en crisis permanente. ETA nació precisamente para impedir que tal situación cambiase, cuando al régimen se le ocurrió abordar una distribución más equitativa de la renta nacional.

El relato coló porque el antifranquismo de masas -un fenómeno posterior a la muerte de Franco- estaba dispuesto a tragar lo que hiciera falta con tal de forzar el cambio político. El relato que la izquierda abertzale ha construido aceleradamente a lo largo del último año para justificar su campaña por la amnistía es mucho más chapucero, y se basa en la siniestra sandez proferida por Laura Mintegui, hace unas semanas, desde la tribuna del Parlamento de Vitoria: las «muertes políticas» causadas por el «conflicto vasco» habrían podido evitarse mediante el diálogo. O sea, en castellano: la culpa de que ETA asesinase a un millar de ciudadanos la tuvieron quienes se negaron a ceder a su chantaje. No sólo es un relato carente de verosimilitud. Es que no contribuye en nada a reconstruir unos consensos mínimos, todo lo contrario. Por otra parte, no hay hoy en las prisiones españolas presos políticos. Hay unos cuantos matarifes y unos cuantos mangantes que asesinaron y robaron con la excusa de servir al pueblo, que es algo muy distinto. Sin embargo, estoy seguro de que el nacionalismo vasco reclutará aliados entre la inmensa multitud de tontos humanitarios y resentidos que nos alegra la vida.

La gran vergüenza vasca o de cómo el 98% de los parlamentarios de Vitoria rechaza luchar contra ETA y contra los comisarios políticos de la banda terrorista
EUSKADI INFORMACIÓN GLOBAL  31 Marzo 2013

El pasado día 22 de marzo, solamente un parlamentario vasco, Gorka Maneiro, de UPyD, apoyó estas propuestas destinadas a trabajar activamente contra la banda terrorista ETA y contra los comisarios políticos y voceros mediáticos de la organización criminal. La gran vergüenza vasca es la que sigue, que el 98'70% de los diputados de Euskadi se niegue a apoyar el siguiente texto:

1. El Parlamento Vasco insta al Gobierno de España a que obligue al cumplimiento íntegro de las penas por parte de los presos terroristas, de tal forma que ninguno de ellos pueda acceder a ningún tipo de beneficio penitenciario o plan de reinserción sin haber pedido públicamente perdón, haber condenado a ETA y su historia criminal, haberse arrepentido de los crímenes cometidos y haber colaborado activamente con la Justicia.

2. El Parlamento Vasco insta al Gobierno de España a incluir en el Código Penal el delito de negacionismo de los crímenes terroristas, tal y como ocurre con aquellos partidos políticos y asociaciones afines a la banda terrorista ETA que continuamente utilizan expresiones como “presos políticos” para referirse a los miembros o a la actividad de la citada banda terrorista para justificarla, como si sus crímenes no hubieran existido o fueran justificables.

3. El Parlamento Vasco solicita al Gobierno de España que aplique la actual legislación en materia de política penitenciaria de manera estrica, no laxa, como instrumento útil frente a la actual tipología de los delitos. El Parlamento Vasco considera la denomina “Doctrina Parot” justa y necesaria.

4. El Parlamento Vasco insta al Gobierno de España a velar por el cumplimiento estricto de la Ley y a perseguir, en su caso, cualquier conducta contraria al ordenamiento jurídico, con especial atención a la defensa de los principios democráticos, los derechos y libertades fundamentales y la convivencia pacífica de los ciudadanos.

Por ello, insta al Gobierno de España a que aplique la legislación y la doctrina del Tribunal Supremo, del Tribunal Constitucional y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos para evitar que formaciones políticas que justifican o apoyan la violencia terrorista puedan utilizar cualquier tipo de vía para, fraudulentamente, continuar la actividad de formaciones políticas ilegalizadas.

En consecuencia, el Parlamento Vasco insta al Gobierno de España a que inste al Fiscal General del Estado a que inicie el procedimiento de ilegalización de las coaliciones Bildu, Amaiur, EH Bildu y del partido político Sortu, a la vista de los hechos sobrevenidos posteriores a la sentencia del Tribunal Constitucional de 5 de mayo de 2011, tanto activos, como tácticos o pasivos, acreditan la instrumentación de los citados proyectos políticos por el entramado ETA-Batasuna y su puesta al servicio de los partidos políticos previamente disueltos por su vinculación con la citada organización terrorista.

Vergüenza en el Parlamento vasco
Raúl González Zorilla Periodista Digital  31 Marzo 2013

La gran vergüenza vasca o de cómo el 98% de los parlamentarios de Vitoria rechaza luchar contra ETA y contra los comisarios políticos de la banda terrorista
http://www.paisvasco-informacion.com

El pasado día 22 de marzo, solamente un parlamentario vasco, Gorka Maneiro, de UPyD, apoyó estas propuestas destinadas a trabajar activamente contra la banda terrorista ETA y contra los comisarios políticos y voceros mediáticos de la organización criminal. La gran vergüenza vasca es la que sigue, que el 98'70% de los diputados de Euskadi se niegue a apoyar el siguiente texto:

1. El Parlamento Vasco insta al Gobierno de España a que obligue al cumplimiento íntegro de las penas por parte de los presos terroristas, de tal forma que ninguno de ellos pueda acceder a ningún tipo de beneficio penitenciario o plan de reinserción sin haber pedido públicamente perdón, haber condenado a ETA y su historia criminal, haberse arrepentido de los crímenes cometidos y haber colaborado activamente con la Justicia.

2. El Parlamento Vasco insta al Gobierno de España a incluir en el Código Penal el delito de negacionismo de los crímenes terroristas, tal y como ocurre con aquellos partidos políticos y asociaciones afines a la banda terrorista ETA que continuamente utilizan expresiones como “presos políticos” para referirse a los miembros o a la actividad de la citada banda terrorista para justificarla, como si sus crímenes no hubieran existido o fueran justificables.

3. El Parlamento Vasco solicita al Gobierno de España que aplique la actual legislación en materia de política penitenciaria de manera estrica, no laxa, como instrumento útil frente a la actual tipología de los delitos. El Parlamento Vasco considera la denomina “Doctrina Parot” justa y necesaria.

4. El Parlamento Vasco insta al Gobierno de España a velar por el cumplimiento estricto de la Ley y a perseguir, en su caso, cualquier conducta contraria al ordenamiento jurídico, con especial atención a la defensa de los principios democráticos, los derechos y libertades fundamentales y la convivencia pacífica de los ciudadanos.

Por ello, insta al Gobierno de España a que aplique la legislación y la doctrina del Tribunal Supremo, del Tribunal Constitucional y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos para evitar que formaciones políticas que justifican o apoyan la violencia terrorista puedan utilizar cualquier tipo de vía para, fraudulentamente, continuar la actividad de formaciones políticas ilegalizadas.

En consecuencia, el Parlamento Vasco insta al Gobierno de España a que inste al Fiscal General del Estado a que inicie el procedimiento de ilegalización de las coaliciones Bildu, Amaiur, EH Bildu y del partido político Sortu, a la vista de los hechos sobrevenidos posteriores a la sentencia del Tribunal Constitucional de 5 de mayo de 2011, tanto activos, como tácticos o pasivos, acreditan la instrumentación de los citados proyectos políticos por el entramado ETA-Batasuna y su puesta al servicio de los partidos políticos previamente disueltos por su vinculación con la citada organización terrorista.

Cataluña
El PP propone introducir en la LEC el bilingüismo en las escuelas catalanas
ABC Cataluña 31 Marzo 2013

Los populares presentan una proposición en el Parlament para reformar la ley de Educación catalana

El PP de Cataluña ha registrado una proposición de ley en el Parlament, con fecha de 12 de marzo, para modificar la Ley de Educación de Cataluña (LEC) y se garantice que el castellano y el catalán sean vehiculares en las escuelas catalanas, apelando a las últimas sentencias del Tribunal Constitucional (TC), del Supremo (TS) y del Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). El escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, propone modificar los artículos 9, 10, 11, 13, 14, 16 y 17, relacionados con el régimen lingüístico en los centros docentes, las competencias lingüísticas del profesorado, el proyecto lingüístico de los colegios y la lengua utilizada en la administración pública, además de proponer derogar algunos apartados.

Así, el PP aboga por un sistema de "conjunción lingüística o bilingüismo integral", donde el castellano tenga una presencia vehicular, junto con el catalán, como lengua docente y de comunicación, sin que los ciudadanos se vean obligados a solicitarlo expresamente e individualmente a la Autoridad Educativa. En el apartado de exposición de motivos, los populares consideran que el actual sistema de inmersión lingüística "excluye al castellano como lengua docente y de uso normal en cualquier actividad educativa", al relegarlo sólo a la asignatura 'Lengua y literatura castellana', sin incluirlo en las comunicaciones internas y externas, con y entre alumnos, padres o terceros.

De esta manera, plantea que sea la Conselleria de Enseñanza de la Generalitat quien determine la "proporción de la presencia vehicular de cada lengua" en el sistema, garantizando que cada una tenga un mínimo de una tercer aparte de los contenidos curriculares lectivos. También apuesta por que la Conselleria pueda "aumentar de manera adecuada y proporcionada" el peso docente de la lengua de menor normalización, en función de las circunstancias y usos socio-lingüísticos de cada zona, y que revise el modelo cada tres años para ajustarlo al grado de conocimiento oral y escrito.

Amparándose con su interpretación de la jurisprudencia sobre esta cuestión, el PP cree que no sólo debe haber clases de castellano, sino "en castellano", con la finalidad de asegurar el derecho de los ciudadanos a recibir los estudios básicos en sendos idiomas. "Ambas lenguas deberán tener una proporción suficiente en el sistema educativo que garantice que, al término del período de escolarización, los alumnos conozcan ambas de un modo adecuado", remarca la formación.

El escrito menciona la urgencia de modificar la LEC, que se basa en el Estatut, porque considera que la Generalitat ha recibido "el mandato expreso" del TSJC, el TS y el TC para reintroducir el castellano en las aulas al mismo nivel que el catalán en los centros sostenidos con fondos públicos. Enseñanza se ha remitido al Estatut que dicta que no se puede separar a los niños por razón de lengua, y que detalla que el catalán es la lengua "normalmente utilizada" en la escuela como vehicular y que los materiales estarán en esta lengua, cuyos artículos no han sido recorridos al TC, han destacado a Europa Press fuentes del departamento, que consideran que las sentencias avalan el modelo de inmersión lingüística en Cataluña. Los populares catalanes ya presentaron una proposición de ley para modificar la LEC en mayo de 2012, en la anterior legislatura, aunque no llegó a debatirse en la Cámara catalana por el anticipo de las elecciones tras la manifestación del 11 de septiembre.



Recortes de Prensa   Página Inicial