AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 3 Abril 2013

Hacienda
Montoro, el 'desconcertaor'
Carmelo Jordá Libertad Digital  3 Abril 2013

"Hemos deconcertao [sic] a la izquierda". Con esta lapidaria frase iniciaba Cristóbal Montoro la legislatura más triste que jamás haya sufrido el contribuyente español, al menos de momento, si bien no hay que engañarse: las cosas no tienen pinta de cambiar.

No sé si se le escapó al ministro de Hacienda o de verdad quería decirlo, pero fue la principal conclusión que el vampírico Montoro sacó de aquel rejonazo de IRPF que acababan de asestar a la sufrida clase media española, a los que sostenemos fiscalmente la descomunal maquinaria estatal, a base del exprópiese de porcentajes cada vez más grandes de nuestra nómina.

La salvajada impositiva tenía como principal justificación que las arcas estaban más vacías de lo anunciado, verdad a medias; y que así se evitaría una subida del IVA a todas luces más injusta –mentira del todo: ni se evitó ni habría sido más injusta–.

Fue la primera de una serie de medidas que han marcado buena parte de los primeros 15 meses del PP de Rajoy en el poder, y que se han saldado con un rosario de fracasos, por ejemplo la subida de IRPF, que hundió la recaudación, así que hubo que subir también el IVA, y encima tras haberlo negado decenas de veces; o la amnistía fiscal, que recaudó una ínfima parte de lo esperado, y eso gracias a aportaciones como las de Bárcenas o Diego Torres, que a este paso cualquier día nos vamos a enterar que ha blanqueado también unos euritos el mismísimo Kim Jong Un; o la genialidad de retrasar los presupuestos hasta después de las elecciones andaluzas, lamentable estrategia de política partidista que, además, no sirvió sino para volver a perder las elecciones.

Para colmo, esta sucesión de derrotas políticas, que habría bajado los humos de cualquiera, ha surtido el efecto contrario en nuestro Montoro, que según iba perdiendo crédito como ministro se iba engrandeciendo en el ring de la chulería parlamentaria y la amenaza casi delictuosa: a actores, a periodistas, a políticos de la oposición...

En su procacidad verbal, el ministro de Hacienda ha llegado a adjudicarse en solitario el mérito de la entrada de España en el euro –precisamente cuando, al paso que va, será el que nos eche de la moneda única–; o a anunciar un impuesto a los depósitos bancarios... justo después de que toda Europa asistiese con estupor a la primera quita de depósitos por el rescate de Chipre.

Pero lo mejor –es decir, lo peor– ha sido la pillada de Eurostat: que Bruselas haya desmontado al primer vistazo la trampa del déficit. A Montoro, sí, al mismo que se llenaba la boca con la "confianza" que iban a generar los populares. Montoro, sí, el primer ministro de Hacienda de la historia de España al que la UE ha pillado mintiendo.

"Hemos desconcertao a la izquierda", decía el andoba. ¡Pues anda que a la derecha!

Rajoy no quiere que le ayuden
Pablo Sebastián www.republica.com  3 Abril 2013

Si Rajoy no se ve con fuerzas para liderar el Gobierno y al PP debería dar paso a otro de sus compañeros, pero lo que no debe ni puede hacer en ese caso es acumular todo el poder y bloquear la acción de un Gobierno que acusa cansancio y desgaste y de un partido sumido en sus propios problemas internos y colocado a la defensiva de escándalos y taimadas luchas de poder. Es decir, o Rajoy renueva el Gobierno y el PP y toma la iniciativa con más audacia y decisión o la situación general de España irá a peor y sin visos de recuperación.

Pensará el presidente Rajoy que la gran mayoría de los medios y periodistas con credibilidad e influencia lo critican a él, a su Gobierno y al PP porque les tienen manía, o quizás porque los periodistas son así, insaciables y prefieren el caos en vez de esa cursilería de la “crítica constructiva” que no es otra cosa que el “asesoramiento y sumisión al poder”. Pero se equivocan Rajoy y sus colaboradores de Moncloa y el PP. Los medios y también los periodistas queremos que a Rajoy le vaya todo muy bien porque eso beneficia a España, los ciudadanos y las empresas (incluidas las periodísticas, grandes o pequeñas). Y además, mal que nos pese porque nos pesa el débil y temeroso liderazgo de Rajoy, el presidente, el Gobierno, su partido y su mayoría parlamentaria son lo único que hay (ante una oposición desarbolada) en plena crisis general de España y, nos guste o no, con estos bueyes hay que arar.

De manera que nos gustaría mucho ayudar a Rajoy en su labor de Gobierno y aplaudir sus éxitos y sus gestos, y su cercanía con los ciudadanos, pero nuestros esfuerzos son inútiles porque Rajoy no se deja ayudar y está mal aconsejado y acompañado. Puede que incluso el presidente del Gobierno sea víctima de una extraña enfermedad a mitad de camino entre el autismo y el miedo, por una parte, y la soberbia y el desprecio a todo y todos, por la otra. Y eso es lo que lo tiene bloqueado y le impide actuar, dar la cara y mostrarse firme y decidido. Con lo que estaríamos ante un grave problema “psicológico” que nos recuerda el film de Buñuel: “El Ángel Exterminador”. Película donde un grupo de la alta sociedad cae en una imaginaria red o cárcel virtual de la que no pueden escapar y donde salen a flote las miserias y las pasiones de los allí encerrados.

Pues así está Rajoy, y así está el Gobierno y la cúpula del PP, en la mansión de “El Ángel Exterminador” que ellos mismos han construido y donde se han encerrado para tirar luego la llave por la ventana y luchar unos contra otros por el disfrute y el control del poder, o de la sucesión de Rajoy, saliendo a flote miserias y ambiciones. Y mientras tanto España en grave crisis y a la espera de decisiones que han de venir de fuera -cuando Merkel gane sus elecciones y la UE cambie su política económica-, a la espera que el tiempo lo arregle todo porque esa es la máxima de Rajoy.

Dos ejemplos muy recientes: Artur Mas y Alberto Núñez Feijóo. Con el mayor desprecio a todo el mundo Rajoy se ha reunido en secreto con Artur Mas en la Moncloa y, por segunda vez, el político catalán le ha faltado el respeto, le ha “birlado la cartera” (y el Hispasat) y ahora dice que seguirá con su plan secesionista, con el que ya le amenazó en Moncloa en septiembre pasado, y que va a contar al parlamento catalán el contenido de la reunión que Rajoy ocultó a los españoles, al Parlamento, a los medios y a su partido. Una vez más la falta de autoridad y el deseo de Rajoy de huir de los problemas comprándole a Mas una tregua del plan secesionista de CiU ha dejado al presidente español en mala situación.

Segundo asunto: el caso Feijóo. Resulta que Rajoy sabía (como sabía lo de Bárcenas) que el presidente de la Junta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, había sido amigo íntimo de un capo del narco a mediados de los años noventa. Y a pesar de ello, Rajoy apoyó a Feijóo para la presidencia de la Xunta y se calló (a igual que Fraga) esta información que Feijóo había ocultado y que solo la comunicó en el año 2003 cuando descubrió la existencia de esas fotos comprometedoras que siempre creyó a buen recaudo y que nunca pensó que podrían salir a la luz. Pues ya están ahí y hay muchas más -decenas o cientos-, que también podrían aparecer ofreciendo un bonito álbum fotográfico y coleccionable de Dorado y Feijóo.

Y ¿qué hace Rajoy?, pues silencio como en el caso Bárcenas donde Cospedal ya quedó desautorizada, porque al final él, el mismísimo Rajoy, está en “todas” las aventuras oscuras del PP (como pudo estar al corriente de Gürtel) y tiene su propio techo de cristal. Y pocas ganas de decidir y actuar, convencido de que a finales de este año escampará en esta España de las lluvias torrenciales, y que si eso ocurre él entonces nos dirá que su parálisis era prudencia y certeza y que el tiempo le ha vuelto a dar una victoria y la razón como su último hallazgo electoral, que mas que su victoria fue el fracaso de Zapatero. Aunque aún falta por ver qué ocurrirá de aquí a final de año y si finalmente va a escampar. Porque si en este país siguen cayendo chuzos de punta y no solo en forma de agua sino de penurias y escándalos públicos entonces será una riada de indignados la que se desbordará.

Ceder a cambio de no enfrentarse
EDITORIAL Libertad Digital  3 Abril 2013

Ya hemos señalado en numerosas ocasiones que el proceso de construcción nacional en el que está inmerso el Gobierno autonómico catalán no es sólo radicalmente ilegal; es también enormemente caro: aunque el Gobierno de Rajoy y la silente Fiscalía General del Estado hayan podido llevar a Artur Mas a la tranquilizante convicción de que su ilegal referéndum secesionista no va a acarrearle ninguna consecuencia penal –tal y como no se la ha acarreado su clamorosa desobediencia a las sentencias de nuestros Altos Tribunales respecto a la inconstitucional inmersión lingüística–, es obvio que llevar a la práctica los delirios identitarios de los nacionalistas no sólo reclama impunidad, sino cuantiosos recursos financieros extraordinarios.

Aunque gracias a las paulatinas cesiones de los distintos Gobiernos centrales las Administraciones autonómicas cuenten con recursos fiscales muy superiores a los que maneja cualesquiera otros Gobiernos regionales del mundo, es evidente que no son suficientes para acometer la carísima "transición nacional" en que está inmerso el Ejecutivo Mas. Esa razón financiera –y no otra– es la que llevó a Mas a reunirse secretamente con Rajoy, justo después de darnos a conocer, el pasado viernes 22 de marzo, la composición del llamado Consejo Asesor para la Transición Nacional.

Es evidente que tanto este mismo Consejo como el desarrollo de una agencia tributaria propia, como, en general, todas las "estructuras de Estado" que el Ejecutivo de CiU está desarrollando, cuestan muchísimo dinero. También lo cuestan las centenares de empresas, fundaciones y diversos chiringuitos que sirven como redes clientelares que el nacionalismo debe alimentar si quiere llevar a buen puerto su proyecto soberanista. Lo mismo podríamos decir de la numerosas radios y televisiones autonómicas, cuya deuda es varias veces superior a lo que el Reino de España se ha ahorrado congelando las pensiones a todos los jubilados, incluidos, naturalmente, los catalanes. También cuesta una pila de millones de euros sostener las numerosas embajadas que el Gobierno regional catalán tiene desplegadas en el extranjero, decisivas para lo que Artur Mas, en batasuna expresión, denominó la "internacionalización del conflicto".

Para hacer frente a todos estos multimillonarios desembolsos, ineludibles en pro de la consolidación de la identidad nacional catalana, no son suficientes los recortes de gasto social o las subidas de impuestos que han sufrido los catalanes; tampoco es suficiente que Montoro mire para otro lado ante el clamoroso incumplimiento de la Generalidad respecto al déficit y la burlada Ley de Estabilidad Presupuestaria. Para el carísimo proceso de transición nacional tampoco es suficiente que el Gobierno de Rajoy haya destinado al Gobierno separatista de CiU la mayor parte del Fondo de Liquidez Autonómica, tanto en 2012 como en 2013. Ni siquiera ha sido suficiente que Montoro haya anunciado que será aun menos exigente este año con las comunidades incumplidoras de los objetivos de reducción del déficit, como es el caso de la secesionista Administración regional catalana.

Sencillamente, la aventura soberanista de CiU exige más dinero, y a pedírselo a Rajoy –y no a otra cosa– es a lo que fue el presidente de la Generalidad en su secreta reunión con el presidente del Gobierno.

Bien está que algunos medios de comunicación de Madrid, que poco antes de la secreta reunión de marras llegaron a tener la ingenua idea de que podíamos asistir a "un importante cambio de rumbo" por parte de CiU, nos digan, tras la celebración de la misma, que Rajoy oxigena a Mas a cambio de humo. Pero siguen sin entender el problema. Las cesiones pasadas, presentes y futuras de Rajoy no están destinadas a obtener a cambio propósitos de enmienda por parte de los nacionalistas, sino a que el presidente del Gobierno pueda eludir con ellas su obligación de hacerles cumplir la ley.

Sencillamente, Rajoy cede a cambio de no tener que enfrentarse con los nacionalistas. Y eso, para una persona con el carácter del actual presidente del Gobierno es, desgraciadamente, mucho.

Por no enfrentarse a los nacionalistas, Rajoy ha permitido impasiblemente, desde el punto de vista político, que los nacionalistas inoculen en la opinión pública que el problema económico de la Generalidad se debe, no a su multimillonario despilfarro identitario, sino al hecho de que "Espanya ens roba".

Por esa misma razón, Rajoy ha permitido en el ámbito jurídico que los nacionalistas crean que van a tener total impunidad en su ilegal consulta secesionista, sin hacerles mayor advertencia de que "no otorgará" efectos jurídicos al delito.

Por esa misma irresponsable e insensata renuencia a hacerles cumplir tanto la Constitución como la Ley de Estabilidad Presupuestaria, Rajoy les ha dado y seguirá dando en el ámbito financiero ayuda extraordinaria que evite a la Generalidad la suspensión de pagos y, sobre todo, le evite a él tener que intervenirla.

Pensar que los nacionalistas iban a aplazar o, incluso, renunciar a su agenda secesionista a cambio de una financiación extraordinaria, que precisamente requieren para cosumarla, es empeñarse en no ver que el problema decisivo se encuentra en Madrid y no en Barcelona. Pero en eso estamos y en eso seguimos.

Palo y zanahoria a la clase media
Vicente Benedito www.vozpopuli.com  3 Abril 2013

Es cierto que los problemas no resueltos provocan inquietud, incertidumbre, inseguridad, y que todo ello, a su vez, desemboca en miedo y pánico. Y también es cierto que el político es especialmente alérgico al miedo que se instala en el ciudadano, o, mejor dicho, en el ciudadano votante y en las imprevisibles consecuencias electorales para su propio interés, que no el de aquellos. Parecería razonable entender que una de las principales obligaciones y misiones de todo político “profesional” es contribuir a la relajación de la Sociedad buscando para ella y sus ciudadanos una necesaria concordia y serenidad. Sin embargo, la realidad de las sociedades occidentales, y muy especialmente la española, es más bien la contraria. En la mayoría de las ocasiones nos la ocultan. Se hibernan los problemas en la confianza de que bien el desconocimiento de los mismos los hace inexistentes, o bien “congelándolos” y esperando a que sean otros los que vengan más adelante a resolverlos. En mi opinión, y en nuestro país, la percepción es que nuestra mediocre clase política ha optado por la primera de las dos formulaciones.

¿Brotes verdes?
Se vuelve, sin ningún ápice de innovación, a la ya caduca, y denostada, expresión de los “brotes verdes”. De aciaga memoria desde que la acuñara, con más voluntarismo que acierto, una ministra de Economía, recordada siempre por su capacidad para prever, en la soledad más estremecedora, el corto plazo de manera tan singular. Ya han pasado varios años desde que con solemnidad lo anunciara.

Por desgracia no va a ser así y, como mucho, al final de este año lo único que puede pasar es que empecemos a tocar fondo, pero de crecer nada de nada desgraciadamente. El impacto sobre el crecimiento será, de acuerdo con el consenso generalizado de los últimos días, de una caída de 1,5 puntos porcentuales sobre el PIB con lo que las posibilidades de que la economía española retome la senda del crecimiento y, con ello, la creación de empleo va a ser muy difícil por no decir inviable. Porque los “brotes verdes”, para crecer y consolidarse no podrán hacerlo sobre un erial, sino sobre una sociedad segura de sí misma, que crea en su modo de vida y en su cultura, donde las piedras sigan siendo excepciones. Y, por lo tanto, habrá que seguir arando y desempedrando y esperar mucho tiempo, para que ese páramo se transforme en tierra fértil. Después de haber transitado por la “década prodigiosa”, la del derroche y “el todo vale”, la realidad inmisericorde es que se ha aumentado la brecha entre ricos y pobres en los últimos años, distancia que, también, comienza a hacerse trágicamente visible en las principales sociedades de la ambiciada Europa del futuro y el bienestar.

La importancia de la clase media
Y es que, efectivamente, Bruselas y, en particular, nuestro Gobierno, son de “palo y zanahoria” con la clase media española sometida a presiones fiscales y sacrificios económicos absolutamente aberrantes y, además, “pagana” de una falsa austeridad, y digo falsa porque sólo se aplica a la sociedad civil y no a la Administración pública. Ello, lamentablemente, conduce a la asfixia de un posible crecimiento. Recordemos la reducción de los salarios, el repago de servicios públicos, la reducción de la renta disponible (la poca que queda está siendo castigada fiscal y retributivamente), el incremento del IVA, la falta de ayuda a los emprendedores, la no circulación del crédito, el desmesurado crecimiento de los valores catastrales y, con ello del IBI (¡ojalá pudiéramos encontrar compradores de inmuebles por el valor por el que pagamos los impuestos!), la tasa sobre la banca etc. Mientras tanto, nada se hace con la modernización de la estructura del Estado, de las comunidades autónomas, de las empresas públicas y del excesivo número de ayuntamientos; sobre la reforma de la Constitución y, sobre todo, sobre la ley electoral.

Como he repetido en otros de mis artículos los que más pagan siempre son los mismos “la clase media española.” Pero no olvidemos que, como dice Elisa Martinez de Miguel, “una clase media potente es estabilidad social y crecimiento económico su destrucción es inestabilidad y miseria social”. Recordemos también que el presidente Aznar aseguraba que “lo primero que tiene que hacer América Latina para consolidar su prosperidad es afianzar sus clases medias, y lo primero que tiene que hacer Europa para salir de la crisis es frenar la destrucción de las suyas”. El propio Antón Pannekoek (astrónomo y creador del partido comunista holandés) a pesar de criticarla y no quererla decía que “la nueva clase media tiene una cosa en común con el resto del proletariado: está formada por desposeídos, por aquellos que venden su fuerza de trabajo y, por consiguiente, no tienen interés en el mantenimiento del capitalismo. Es más, tiene en común con los obreros el hecho de que es moderna y progresiva, que, a través del funcionamiento de las fuerzas sociales reales, se vuelve constantemente más fuerte, más numerosa, más importante. Por consiguiente, no es una clase reaccionaria, como lo era la vieja pequeña burguesía; no anhela los viejos buenos días pre capitalistas. Mira hacia delante, no hacia atrás".

Esperemos que nuestro Gobierno mire hacia adelante y no hacia atrás, evitando nuevos multiplicadores fiscales que acaben con la “perseguida clase media, dificultando más de lo previsto una posible vuelta al crecimiento. Y, además, que plante cara, de una vez por todas, a la corrupción y acabe con sus responsables, no solo haciendo caer sobre ellos todo el peso de la ley sino, también, reafirmando los valores sociales abandonados.

Fiel y perseverante en mi ambición de luchar sin descanso contra la lacra social de la corrupción imperante, como decía François René de Chateaubriand, “la Revolución francesa no procede de tal hombre, de tal o cual libro, procede de las cosas. (...) procede sobre todo del progreso de la sociedad al mismo tiempo hacia las luces y hacia la corrupción; por eso pueden verse en la Revolución francesa tantos principios excelentes y tantas consecuencias funestas. Los primeros derivan de una teoría ilustrada, las segundas de la corrupción de las costumbres. Éste es el auténtico motivo de esa incomprensible mezcolanza de crímenes injertados en un tronco filosófico”.

Andalucía
El trigémino de la jueza Alaya
Pablo Molina Libertad Digital  3 Abril 2013

El trigémino es, al contrario de lo que sugiere su nombre, un nervio craneal. Sus frondosas ramificaciones hacia la zona oftálmica y maxilar hacen que cualquier episodio de inflamación resulte especialmente doloroso, como saben bien las personas que han padecido esta dolencia. Una de ellas es la jueza Mercedes Alaya, que incluso ha tenido que dejar las labores de su juzgado durante seis meses para tratarse de las cefaleas y los dolores producidos por ese irritante haz nervioso. La expresión hierática de la jueza Alaya camino de su juzgado, tantas veces reproducida en los medios de comunicación, podría tener su explicación en las dolorosas consecuencias que un súbito cambio de expresión facial lleva aparejadas cuando se tiene el trigémino alterado.

Tantos meses investigando la trama de los ERE en Andalucía y escuchando cara a cara las declaraciones de los trincones quizás hayan tenido alguna responsabilidad en este episodio punzante que padece la jueza. En cambio, los socialistas andaluces andan del trigémino fenomenal. Comenzando por Chaves y Griñán, y de ahí hasta llegar al chofer encargado de la coca, el rostro de los socialistas andaluces revela una firmeza sólo accesible a los políticos que han convertido el trinque sistemático en una labor institucional. En el PSOE de Andalucía la cefalea no es enfermedad profesional, ni los dolores agónicos en la cara un padecimiento conocido. Eso queda para los jueces que tienen que investigar su peculiar forma de redistribuir la pobreza entre la población, al objeto de salvar de ella a los familiares y amigos del Partido Único.

La jueza Alaya tiene abierto el tajo, con trabajo garantizado para muchos más meses de investigación de las finanzas de los progresistas andaluces. Sólo la rama sindical, concretada por UGT y CCOO al alimón en la Asociación Faja Pirítica (hay que tener narices), constituye una línea de investigación muy prometedora por su larga trayectoria de extracción intensiva del trinque a cielo abierto. De momento los cálculos más modestos del saqueo de fondos públicos del socialismo andaluz superan los ochocientos millones de euros, que ya es trincar, pero en la Hunta (como ordena escribir Fray Josepho) nadie tuvo jamás la menor sospecha de que se pudiera estar distrayendo algún que otro euro en la tramitación de los ERE.

Con su tenacidad e independencia, la jueza Mercedes Alaya ha puesto fin a una prometedora carrera judicial, porque ningún partido político se va a atrever a ascenderla a partir de ahora. Ese es en estos momentos el principal temor de Chaves y Griñán, pues no hay nada que teman más los políticos que un juez independiente. Saben que, como le respete el trigémino, Alaya acaba empapelándolos a los dos.

Paradojas catalanas
Para que mañana sea posible la rectificación hay que mantener hoy algún puente abierto
Patxo Unzueta El Pais  3 Abril 2013

Del debate en los medios sobre la crisis catalana se deduce que hay una amplia coincidencia en que la separación sería muy negativa para la economía catalana y también para la del conjunto de España. Es una de las paradojas de la situación, porque el argumento principal del giro independentista es económico: la pertenencia a España impide el progreso de Cataluña, por las obligaciones de solidaridad territorial que comporta. La reclamación clásica de un mayor reconocimiento de la singularidad catalana se ha trenzado con ese agravio económico dando lugar al argumento de que, puesto que Cataluña es una nación, tiene derecho a disponer de sus propios recursos; y a separarse de España si esa aspiración no se ve correspondida.

Sin embargo, del debate también se desprende la idea, muy compartida entre los economistas, de que la prosperidad catalana es inseparable de su posición como parte de la economía española. Es decir, que fuera de ese marco (y de ese mercado) difícilmente mantendría la posición destacada en riqueza y dinamismo que ocupa desde su industrialización; y sobre todo, que afectaría negativamente a su muy favorable saldo comercial con el resto de España. Otra conclusión, admitida ya por el sector no fanático del independentismo, es que la separación de Cataluña significaría su salida de la UE sin posibilidad inmediata de reingreso. Y como revelan algunas encuestas, estos factores no pueden dejar de influir en la actitud ciudadana ante la consulta de autodeterminación.

La enfática afirmación de una voluntad secesionista, incluso si fuera mayoritaria, no exime de justificarla. Si el motivo es fundamentalmente económico, habrá que demostrar que la entidad del agravio hace inevitable recurrir a la separación, y que no hay posibilidad de resolverlo en el marco del Estado autonómico, o mediante su reforma; y habrá que acreditar que los males (para la convivencia, en primer lugar) que pueda provocar una salida tan traumática no serán mayores que los que se intenta remediar.

Otro consenso latente, no explícito pero que se trasluce en actitudes políticas visibles, es el que señala que, de todas formas, lo más probable es que no habrá separación, al menos esta vez: o no llegará a celebrarse el referéndum o lo habrá y ganará el no. E incluso si ganase el sí, sería por muy estrecho margen, dividiendo a la sociedad en dos mitades, lo que haría inviable en la práctica el proyecto.

Ningún político responsable podría ignorar ese cálculo ni dejar de tenerlo en cuenta con vistas al futuro. Porque la idea de que ya nada será como antes, que la autonomía política es cosa del pasado, tiene en contra la experiencia histórica. Incluso una tan próxima como la del País Vasco, donde hace no más de 10 o 15 años, con Ibarretxe y Arzalluz al mando, el nacionalismo daba por enterrado el Estatuto en favor de la soberanía.

En su libro sobre La política de la claridad, el exministro canadiense de origen quebequés que la inspiró, Stéphane Dion, aconsejaba desconfiar de mayorías circunstanciales: “La mayoría debe, por su amplitud, justificar un cambio tan radical que compromete a las generaciones futuras. Hay que protegerse de las mayorías de circunstancias”. Recuerda que en los 13 casos de acceso a la independencia por vía de referéndum en situaciones no coloniales registrados desde 1945, la mayoría media a favor de la separación fue del 92%; y añade: “En Quebec, como en otros lugares, es completamente irresponsable afrontar la negociación de una secesión sobre la base de una escasa mayoría, de un pueblo partido en dos”. Es necesaria una mayoría suficientemente clara, concluye, “para que no se corra el riesgo de hundirse bajo la presión de dificultades económicas, sociales y otras” que la secesión “siempre provoca”.

Desde esa perspectiva, es lógico que Artur Mas busque un acuerdo en materia economico-financiera, y que el Gobierno se muestre receptivo a la posibilidad de alcanzarlo en relación al objetivo de déficit y a la financiación autonómica. Pero es incoherente que Mas lo presentase ayer como parte del proceso hacia la consulta independentista, a la que en ningún caso renunciaría. Ahora no podría hacerlo; al menos, mientras no se produzca algún acontecimiento que lo justifique, como la imposibilidad de convocarla con respaldo legal, y la fractura que eso podría crear entre CiU y ERC (y entre Mas y Duran; y entre el PSC y el resto de los partidarios de la consulta).

Pero para que ese u otro hecho permita a Mas dar marcha atrás tiene que mantenerse algún puente abierto. Por ejemplo sobre la relajación del objetivo de déficit, medida razonable si Bruselas la aplica antes a España. Es cierto que pedir ayuda al Gobierno español para evitar la bancarrota y poder proseguir su proceso secesionista es otra paradoja que se presta al sarcasmo. Pero la sutura en el futuro de lo que hoy está roto depende en buena medida de lo que ahora haga el Gobierno ante una emergencia que afecta directamente a muchos catalanes. Rajoy no podrá olvidar, sin embargo, que el intento de Zapatero, también tras reunión secreta con Mas, de incorporar a CiU al consenso sobre el nuevo Estatut solo sirvió para dar continuidad a un proyecto inconstitucional que estaba por entonces a punto de naufragar.

El orden sí altera el producto
J. M. RUIZ SOROA, EL CORREO   3 Abril 2013

· Admitir que una pequeña coacción a un ser humano está justificada para conseguir la inmensa libertad de los más, es desconocer el modo en que está construida nuestra democracia.

En este precioso cuento de hadas que tiene cautivada la imaginación a la opinión pública española, y según cuyo texto unos humildes deudores hipotecarios se levantan contra sus acreedores y, sobre todo, contra una legislación radicalmente injusta, y van haciendo morder el polvo a sus adversarios, se está comenzando a escribir un nuevo capítulo. Un capítulo probablemente marginal, pero significativo por lo que tiene de ejemplar.

Es un episodio en el que la violación de la ínfima libertad individual de unos pocos y señalados políticos reticentes a la dación en pago inmediata y retroactiva se considera comprensible y disculpable (justificada, en definitiva) poniendo en la balanza la gran libertad que está en juego para una masa de desahuciados. Se relata así, poco más o menos: ¿no pretenderá usted comparar la coacción limitada que sufren esos políticos en su ámbito privado y familiar, que además no llega a la violencia física, con la gran coacción de quienes se ven privados de su vivienda y además siguen deudores del préstamo que recibieron en su integridad? Coacción por coacción, libertad por libertad, pesa más la de los muchos a tener una vivienda que la de unos poquitos a su ámbito de libertad privado. Así que no se quejen tanto los privilegiados –que además son del Partido Popular– por la disrupción de su tranquila y cómoda vida, cuando hay tantos que malviven por su culpa o ante su cómoda ignorancia.

Incluso, y aunque todavía no se ha dicho con claridad ya se dirá, ¿es que no está justificado en ocasiones coaccionar un poquito a unos políticos incapaces de entender por sí solos lo que demanda el interés colectivo? ¿No se puede obligar a ser libres y justos a quienes parecen cegados por sus intereses y su ideología? ¿No se les puede enfrentar con la cara desagradable de sus decisiones, aunque para ello haya que restregársela a la fuerza?

Se podría analizar este discurso justificativo desde muchos ángulos, aquí se ha optado por hacerlo desde el ángulo más difícil y comprometido, desde el concepto mismo de la libertad, ese valor que está puesto en el frontispicio de nuestra Constitución. Porque, en último término, de la libertad y no de otra cosa estamos hablando, de la libertad de unos a no verse coaccionados por la muchedumbre, y de la libertad de otros que exige unas condiciones materiales de vida dignas, una vivienda entre ellas.

Isaiah Berlin escribió en 1958 un ensayo sobre la libertad (’Two Concepts of Liberty’) que ha sido probablemente uno de los textos más sugestivos y debatidos en el posterior pensamiento liberal democrático. En ese ensayo se describían y analizaban dos conceptos diversos de lo que es la libertad: una, la ‘libertad de’ (o libertad negativa) es la situación del hombre que se siente ausente de cualquier coacción exterior de otros para pensar y actuar (o no actuar) como desee. La otra, la ‘libertad para’ (o libertad positiva) es la capacidad del ser humano para autodeterminarse, para construir con su acción colectiva un mundo acorde con sus valores de justicia, solidaridad, nación, etc. La primera lleva en la historia occidental a construir un Estado de derecho que proteja al individuo de cualquier fuerza exterior a él mismo. La segunda conduce a la democracia, donde la mayoría intenta reconstruir el mundo conforme a sus valores. Y lo que Berlin señaló en ese ensayo es que, con independencia de cuál de esas dos libertades sea más valiosa o ‘mejor’, lo cierto es que la mayor amenaza para la libertad negativa ha venido en la historia de los intentos por poner en la práctica de manera directa y cruda la libertad positiva. Siempre que la mayoría ha intentado llevar a efecto el mundo de justicia, igualdad y solidaridad en que sueña despreocupándose de los límites de la libertad negativa del individuo concreto, se ha terminado por… perder ambas libertades, la una y la otra.

Por eso, precisamente por eso, nuestros regímenes democráticos constitucionales modernos están edificados sobre un principio básico: el de que la relación entre ambas clases de libertad no es de valor o importancia relativos, sino estrictamente procedimental o secuencial: primero debe asegurarse la libertad negativa (la ‘demoprotección’), sólo luego cabe implantar la libertad positiva (la ‘demoparticipación’), tal como lo expone Giovanni Sartori. O, como lo diría John Rawls, hay un orden lexicográfico entre ambas libertadas. En definitiva, que en el orden político no es cierto que el orden de los factores no altere el producto. ¡Claro que lo altera, el orden de las libertades lo cambia todo, incluso la libertad misma!

Decir, o siquiera sea insinuar, que la libertad positiva de la mayoría puede en algún momento pasar por encima o desconocer la libertad negativa de uno –aunque sólo sea de uno–, admitir que una pequeña coacción a un ser humano está justificada para conseguir la inmensa libertad de los más, es tanto como desconocer de raíz el modo en que está construida nuestra democracia. O no tomárselo en serio, a pesar de las lecciones espantosas que nos ha dado la historia en todos aquellos casos en que una sedicente mayoría ha pretendido jubilosa que había encontrado un atajo para conseguir que reine la justicia en el mundo: que nos quedamos sin libertad y sin justicia, así de claro.

Pacientes de primera y de segunda
José Carlos Fuertes www.lavozlibre.com  3 Abril 2013

Médico psiquiatra

Yo mismo, un servidor de ustedes que lleva trabajando en la sanidad pública treinta años, tengo que reconocer mi absoluta incapacidad para comprender algunos misterios que se están produciendo en el panorama sanitario español actual. Y es que se me antoja que la gestión política tiene cosas que nadie medianamente normal, sensato, prudente y con un mínimo de sentido común puede entender, y mucho menos aceptar, sobre todo con la que está cayendo hoy en todos los partidos políticos.

Hace poco me he enterado que en algunas comunidades autónomas existen una serie de restricciones farmacológicas que no tienen otras comunidades. Es decir, que ponerse enfermo en Aragón, por ejemplo, no es lo mismo que hacerlo en Cataluña, en Andalucía o en las Islas Canarias. En unos casos podremos recibir un tratamiento, que en otras comunidades no estará vedado. Vamos que hay enfermos de primera, de segunda y hasta de tercera.

Según me han referido fuentes bien informadas, como se dice en los ambientes periodísticos, resulta que esta diferencia en los tratamientos es debida a la existencia de Comités de Farmacovigilancia Autonómicos, es decir de técnicos 'expertísimos' que en las diferentes Consejerías de Sanidad se dedican a limitar el acceso del contribuyente a determinados productos, y al médico a su prescripción. Productos que todos ellos ya han sido aprobados por la Agencia Española del Medicamento y también por la Europea, es decir por los profesionales que el Estado central y la Comunidad Europea, han designado para tan compleja y delicada labor.

Estos Comités Autonómicos, en terminología coloquial, se puede decir que enmiendan la plana a los otros expertos. ¿Me siguen verdad? Es sencillo, los 'expertísimos' de Aragón, por ejemplo, corrigen a los expertos del Ministerio de Sanidad y también a los de la Agencia Europea. Y los de Cataluña siguen unos criterios diferentes a los estatales, a los europeos y a los aragoneses, y asi cada uno va por libre y todos ganan y el enfermo pierde.

Obviamente los expertos de la comunidad autónoma de turno no es que sean mejores, ni más sabios, ni más competentes, no, el problema a mi entender es que cada 'cortijo' tiene que presumir de tener sus propios expertos, asesores, comités, consejos, peritos y especialistas, y estos en consonancia, tienen que hacerse notar y significar, aunque lo que consiguen es sólo justificar su existencia, reducir el gasto farmacéutico dando prioridad a la economía y no a la buena práctica y burocratizar todavía mas la relación médico enfermo.

Al final, los enfermos mal tratados, los políticos satisfechos y los médicos cabreados. En fin, "cosas veredes querido Sancho".

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100 días sin gobierno
albert rivera ABC Cataluña  3 Abril 2013

Ante este desastre de 100 días Mas intenta volver a cogerse a los siempre útiles para los nacionalistas PP y PSC, para ganar tiempo y salvar su carrera política

Se cumplen 100 días desde que Artur Mas tomara posesión como presidente de la Generalitat después de las elecciones anticipadas que el mismo convocó, en las que su candidatura perdió doce escaños, y el balance del gobierno independentista se resume en tres palabras: separatismo, corrupción e impagos. Los dos grandes logros de este comité de operaciones secesionista han sido llevar al parlamento una mal llamada «declaración soberanista» que intenta romper la soberanía del conjunto de ciudadanos españoles, y la creación de un comité «de transición nacional» formado por los principales gurús de la caverna nacionalista que se dedicaran a pensar como saltarse el estatuto de autonomía y la constitución y como «internacionalizar el conflicto» en los términos batasunos asumidos por Mas, y todo ello decretado, financiado y amparado por una institución del estado como es la Generalitat.

Este ejecutivo ha visto en las últimas semanas como dos importantes cargos institucionales de CiU , el diputado Crespo (ex alcalde de Lloret) y el presidente del grupo parlamentario, Oriol Pujol , eran imputados por el TSJC por presuntos delitos de corrupción política en los casos Clotilde e ITV respectivamente, sumándose así a los imputados de CiU en el caso Palau y al caso Adigsa. Y este es el gobierno que, mientras dice llevarnos a Ítaca, aún no ha presentado los presupuestos del año en curso y no cumple ni siquiera con sus obligaciones de pago dejando a trabajadores sociales, farmacéuticos o geriátricos entre otros sectores sin cobrar sus servicios prestados.

Ante este desastre de 100 días Mas intenta volver a cogerse a los siempre útiles para los nacionalistas PP y PSC, para ganar tiempo y salvar su carrera política, pidiendo liquidez con una mano a Rajoy y un tripartito a Navarro, mientras sigue con la otra trabajando por la fractura y el conflicto. El presidente de CiU debería haber dimitido el día después de su fracaso electoral y no haber hipotecado la gobernabilidad de Cataluña con su huida hacia delante en forma de secesión. No quiso tener dignidad, y hoy él representa el mayor lastre para la estabilidad política, social y económica de Cataluña. Mas debe irse, cuanto antes mejor.

Albert Rivera es presidente de Ciutadans.

Carta abierta a la(s) profesora(s) de Historia
Álvaro Torrens Abril www.lavozlibre.com  3 Abril 2013

Comentarista político

La Península Ibérica es una 'coincidencia geográfica' y España es un 'conglomerado' que se convierte en entidad por la imposición borbónica en la Guerra de Sucesión, se suprime la Historia de España de los planes de estudio, y se implanta la pequeña Historia de la Autonomía. Se suprime la asignatura de Religión, y se introduce la de Ciudadanía (esto en toda España, por parte del PSOE, todo hay que decirlo). Según revela un análisis de los libros de texto catalanes.

Los niños catalanes no saben lo qué es el Siglo de Oro ni lo qué se celebra el 12 de octubre ni lo que es el Camino de Santiago. También desconocen la existencia del movimiento terrorista 'Terra Lliure'. El 11M no existe para la mayoría de las ediciones catalanas de libros de texto y ETA es descrita como un mero grupo 'radical' en la mayoría de las ediciones.

Está claro el camino que llevan emprendiendo los sucesivos Gobiernos de la Generalitat, todos ellos nacionalistas o cuando no lo eran, eran socios de Gobierno. La Educación es un arma muy práctica para adoctrinar, mentir y manipular a los alumnos. Da igual la edad que tengan, los contenidos tienen sin ninguna diferencia la misma finalidad: crear independentistas.

Hay unos casos muy relevantes, que coincidiendo con la nueva campaña de Nuevas Generaciones del Partido Popular de Castellón: 'Me quieren adoctrinar, que no te líen'. Es relevante explicarlo detenidamente porque de lo que se trata es de libertad, de impedir la manipulación, el escándalo de inculcar conductas y opciones morales a los niños y jóvenes en un sistema que ha de ser exquisitamente respetuoso con la conciencia individual y la educación sentimental recibida en la familia. Eso es lo que sostiene el artículo (Art. 273) de la Constitución, que han decidido ignorar.

Porque muchas de nuestras profesoras, en su afán de hacer el bien y combatir el mal han confundido la enseñanza con la propaganda. Y han dedicado grandes esfuerzos a orientar e inclinar la opinión de sus alumnos con arreglo a sus preferencias ideológicas, por muy radicales que sean. Por eso, lo que en principio no era sino una supuesta educación para la paz acabó convertida hace pocos años en una batería de manifestaciones contra la no intervención española en Irak o proclamas independentistas, manifestaciones en las que profesoras y alumnos iban de la mano gritando las mismas consignas.

En Cataluña la enseñanza pertenece a un mundo aparte, como un territorio de ficción donde todos los experimentos son posibles y en que poco importa las consecuencias que puedan llegar a tener. Lo importante es la causa y como la causa es buena… van a imponer, cómo han de vivir, cómo hay que pensar, cómo hay que sentir, en una gelatina de pensamientos, pensamientos y sentimientos determinados por la Generalidad –gracias al ministro Wert, se va a cambiar- y asumamos esa doctrina sin rechistar a los dictados del bondadoso president que vela por nosotros. O sea, el totalitarismo.

Para esas profesoras hay que decirles que vuelvan a enseñar y educar. Y educar será fortalecer, preparar para la vida, inculcar la generosidad intelectual y moral. Pero no, nunca adoctrinar, modelar, sesgar, expandir la ideología de la Generalitat, que están tentadas siempre de poner la sociedad, a su servicio.

Segunda entrega de sus premios
La AVT insta al Gobierno a pedir "ya" la ilegalización de Sortu
Ignacio González reivindica la memoria y la presencia en la sociedad de las víctimas del terrorismo.
J. Arias Borque Seguir a @ariasborque Libertad Digital  3 Abril 2013

"Van tan de sobrados, por desgracia, que creen que pueden hacer lo que quieran y no es así. Creo que hay que pedir su ilegalización ya. No podemos seguir así". La presidenta de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), Ángeles Pedraza, se mostró así de contundente sobre las actuaciones y declaraciones de Sortu, Bildu y EH Bildu en los últimos días.

Afirmó que las actuaciones del brazo político de ETA y sus franquicias durante el Aberri Eguna o día de la patria vasca fueron de "exaltación" y "apología del terrorismo", y avanzó que su asociación, al igual que va a hacer el Ministerio del Interior, remitirá a la Fiscalía pruebas que demuestran que deben ser ilegalizados.

Pedraza hizo estas declaraciones durante la ceremonia de entrega de la segunda edición de los Premios "Verdad, Memoria, Dignidad y Justicia", que entrega esta asociación de víctimas, y que este año recayó en bomberos, policías y servicios de emergencia de Madrid, por la labor que han realizado en cada atentado terrorista.

"Amigos de la Policía Municipal de Madrid, Samur-Protección Civil, Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid, Summa 112 y Cuerpo de Bomberos de la Comunidad, vuestra entrega, arrojo, ejemplo y valía son un claro ejemplo de la respuesta que una sociedad democrática da a los estragos que pretenden instaurar aquellos que sólo conocen el lenguaje de las armas y las bombas", dijo la presidenta de la asociación, Ángeles Pedraza.

"Su trabajo y entrega tras cada uno de los atentados terroristas fueron vitales para que el daño causado no fuera mucho mayor y sirvieron de primer consuelo a todas aquellas personas que acababan de sufrir el mayor golpe de sus vidas. Gracias por vuestra labor en esos primeros momentos de pánico y caos, donde es difícil ofrecer consuelo", continuó.

Pedraza aseguró que "no son tiempos fáciles" para las víctimas y recordó cómo tienen que ver "a los amigos de los terroristas campar libremente por las instituciones democráticas" o ver que no hay avance en las más de 300 asesinatos de ETA que están sin resolver. "Y por si fuera poco, el consuelo de la Justicia podría quedar totalmente deteriorado si el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) decide derogar la doctrina Parot", añadió.

Avanzó que en su asociación no van "a tirar la toalla" y que no se darán "por vencidos hasta conseguir esa Justicia que demandamos y merecen aquellos cuya vida fue golpeada por el terrorismo". "Y seguiremos reclamando hasta nuestro último aliento una derrota total de los terroristas", concluyó.
Derrota de ETA y gratitud con las víctimas

En el acto también tomó la palabra el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, quien reivindicó la memoria y la presencia en la sociedad de las víctimas del terrorismo. "Hoy, aunque a algunos les moleste, es necesaria la presencia de las víctimas, su verdad y dignidad", dijo.

Sostuvo que los terroristas "están derrotados socialmente" y señaló que ahora "la cuestión es que asuman esa derrota y paguen el precio que les corresponde por sus crímenes. No podemos dejar que nos engañen ahora que son débiles". "Deben renunciar absoluta y definitivamente a la violencia, y esa renuncia debe suponer también la afirmación de que nunca debieron recurrir a ella", prosiguió.

Una colecta proetarra pagó la fianza de un miembro de Resistencia Galega
j. pagola / madrid ABC  3 Abril 2013

«Koala», acusado de atentado terrorista, eludió la prisión tras abonar 6.000 euros

El miembro de Resistencia Galega (RG) Héctor José Naya Gil, alias «Koala», detenido por agentes del Cuerpo Nacional de Policía en septiembre de 2012, pudo eludir la cárcel gracias a que la fianza de 6.000 euros que le había impuesto el juez fue sufragada en gran parte por a una colecta llevada a cabo por la «izquierda abertzale» durante unas jornadas convocadas por los herederos de la trama juvenil Segi.

En un auto dictado en diciembre de 2012, el magistrado de la Audiencia Nacional Eloy Velasco imputaba a Naya Gil, junto a los también militantes de Resistencia Galega Xurxo Rodríguez Oliveira y Diego Santín Montero, los delitos de pertenencia a organización terrorista y de colocación de explosivos. Se les considera autores de la bomba que el 9 de agosto de ese año estalló en una instalación de antenas de radio, telefonía y televisión analógicas, ubicada en el monte Sampaio, a las afueras de Vigo. No hubo que lamentar desgracias personales, pero los daños materiales se elevaron a 7.300 euros.
Acampadas de Segi

Mientras mantenía en prisión a los otros dos integrantes del «comando», el juez impuso a Naya Gil el pago de una fianza de 6.000 euros, además de diversas medidas cautelares, como la obligación de comparecer cada 15 días en el juzgado y la retirada de su pasaporte.

Pocos días después, «Koala» pudo abonar la cantidad exigida y de esta manera quedó en libertad. Ello fue posible porque la «izquierda abertzale» echó mano de su «caja B» y aportó una elevada cantidad de esos 6.000 euros que establecía la fianza. Según fuentes de la lucha antiterrorista consultadas por ABC, el dinero había sido recolectado en una de las «Gazte Topaguneak», acampadas que organizaba Segi y ahora sus sucesores, y que reúne a grupos juveniles afines procedentes del resto de España e incluso del extranjero. Se da la circunstancia de que uno de estos grupos más asiduos es la Asamblea da Mocidade Independentista (AMI). Una trama juvenil de la que se nutre Resistencia Galega para reclutar a nuevos activistas y suplir las numerosas detenciones. Fuentes policiales no descartan que haya más casos de fianzas impuestas a detenidos de Resistencia Galega que son abonadas, al menos una parte importante, por grupos de la «izquierda abertzale».

Hace unos años, por ejemplo, Jarrai —antecesora de Segi— y AMI llevaron a cabo una campaña conjunta de «kale borroka» contra agencias inmobiliarias en un intento de captar simpatizantes entre jóvenes que no podían acceder a la compra de una vivienda.
Sintonía con Goirizelaia

Este marco de colaboración es posible, recuerdan los medios consultados, gracias a las estrechas relaciones que desde hace años mantienen independentistas gallegos y vascos. Destacados representantes de la «izquierda abertzale» como la abogada y exdirigente de Batasuna Jone Goirizelaia, el sociólogo Justo de la Cueva y el autodenominado intelectual de izquierdas Iñaki Gil de San Vicente participan habitualmente en jornadas independentistas que organizan dirigentes del denominado Movimiento de Liberación Nacional Galego, un vasto conglomerado integrado por abogados, frentes de reclutamiento, adoctrinamiento y financiación, en el que se escudan los terroristas de Resistencia Galega para cometer atentados. En estas jornadas, los batasunos exponen sus experiencias y describen la actividad de ETA como una «lucha por la liberación nacional», lo que, de acuerdo con los medios consultados, da alas a Resistencia Galega.

En estos foros independentistas, los discursos concluyen con expresiones como «gora Euskal Herria askatu» (viva Euskal Herria libre). Independentistas gallegos próximos a AMI han apoyado causas emprendidas por la antigua Batasuna como, por ejemplo, la huelga de hambre que llevó a cabo el que fuera pistolero del «comando Madrid» Ignacio de Juana Chaos.

Cataluña
Ferran Mascarell sigue regando de subvenciones la cultura solo en catalán
Entre los beneficiados de las ayudas públicas entregadas por el ICEC solo durante el último trimestre de 2012 están las empresas de Toni Soler, Jaume Roures o el Grup Cultura 03, habituales agraciados en las convocatorias de subvenciones de la Generalidad. Estas partidas excluyen a las empresas que llevan a cabo contenidos culturales en español, lengua oficial de Cataluña.
Andreu Caballero www.vozbn.com  3 Abril 2013

Más allá de una ideología, el nacionalismo en Cataluña hace tiempo que se ha convertido en un lucrativo negocio que se nutre de la ubre inagotable de la financiación pública. Basta con revisar los listados de las subvenciones para comprobar que los nombres de los principales beneficiarios se repiten una y otra vez en todas ellas.

Este miércoles, el Diario Oficial de la Generalidad de Cataluña (DOGC) ha publicado las subvenciones de más de 3.000 euros concedidas durante el cuarto trimestre de 2012 por el Instituto Catalán de las Empresas Culturales (ICEC) para la producción de largometrajes, documentales y publicaciones impresas (Resolución CLT/682/2013). Como es habitual, entre los agraciados se encuentran algunos de los mejor relacionados con el poder político autonómico.

Destaca el caso del humorista y empresario Toni Soler, que regenta la productora Minoria Absoluta y que vuelve a ser una de las principales agraciadas en el reparto de las ayudas públicas concedidas por esta institución autonómica, con 83.676 euros. Soler es, además, uno de los que, a través de sus empresas, más se ha beneficiado de sus colaboraciones con TV3, a la que factura cantidades multimillonarias por la producción de diversos programas.

Soler, conocido activista independentista, fue elegido por el alcalde de Barcelona, Xavier Trias (CiU), para dirigir la programación de los actos de conmemoración del 300 aniversario de la Guerra de Sucesión de 1714 y la batalla de Barcelona del 11 de septiembre de aquel año, unos fastos que, de momento, solo la oficina técnica le costarán a la Generalidad más de un millón de euros.

Empresas relacionadas con altos cargos de la Generalidad

Entre los premiados en la ronda de subvenciones de finales de 2012 también está Jaume Roures, la cabeza visible de Mediapro, quien a través de dos de las empresas del grupo, Ovideo TV y Versátil Cinema, ha recibido 203.330,69 euros en diversas ayudas de dinero público.

Otro grupo de empresas que pescan en los concursos de concurrencia competitiva es el que estuvo relacionado con el diario Ara hasta 2012. La productora Batabat ha recibido 49.626 euros, mientras que Ara Llibres ha obtenido 127.705,42 euros y 80 Mes 4 Publicacions, otros 225.005 euros, todas ellas pertenecen al Grup Cultura 03, una de las empresas que lanzó el periódico Ara que, además, cuenta con el apoyo de Toni Soler.

Así, también han destacado las subvenciones otorgadas a empresas directamente relacionadas con altos cargos de entidades públicas. En esta línea, por ejemplo, Nova Veranda 2010, de la que Eugeni Sallent (director de TV3) fue presidente, fue agraciada con una ayuda de 12.000 euros. Y, de igual forma, el Parc Audiovisual de Catalunya, del que fue directivo Fèlix Riera (director de Catalunya Ràdio), recibió 166.666 euros.

Solo en catalán
El Instituto Catalán de las Empresas Culturales está adscrito a la Consejería de Cultura, en manos de Ferran Mascarell, y se creó en el año 2000 para impulsar la creatividad artística y la producción, distribución y difusión de contenidos culturales exclusivamente para la cultura en catalán. Su directora es Teresa Enrich i Mas, que sustituyó a Gorka Knörr a inicios de este año 2013.

Con esta condición, la Generalidad ha vetado el acceso a las ayudas públicas a todo tipo de empresas y entidades que no utilicen, al menos, el catalán en sus comunicaciones internas y externas, lo que incluye las consultorías para empresas culturales y para la gestión ambiental; los proyectos de cooperación al desarrollo y los festivales musicales; los profesionales del mundo creativo y artístico; la integración laboral de personas con discapacidad; la lucha contra la pobreza; las empresas de los sectores del comercio, los servicios, la artesanía y la moda, las casas regionales; la promoción del periodismo; las productoras de dibujos animados y las asociaciones de vecinos y, entre otras, las entidades para la prevención de la drogodependencia.


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