AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 10 Abril 2013

Dos generaciones ante dos crisis históricas
Nódulo Materialista www.nodulo.org  10 Abril 2013

Nódulo Materialista organiza, en su Ciclo En Lengua Española, la coferencia de Pío Moa
Dos generaciones ante dos crisis históricas.

Centro Riojano de Madrid
Serrano 25 · 28001 Madrid · centroriojano.com

Martes, 16 de abril de 2013, a las 19 horas
Salón de la Lengua, entrada libre hasta completar aforo

La democracia en España, aún en más riesgo que el 23-F
S. McCoy El Confidencial
10 Abril 2013

Empieza a generalizarse entre los círculos bien informados el mensaje de que nunca como hasta ahora la democracia parlamentaria española había vivido una situación tan crítica y que, incluso, lo que está sucediendo en las últimas fechas es aún peor que lo acaecido el 23 de febrero de 1981 con el fallido golpe de Estado del teniente coronel de la guardia civil Antonio Tejero et altri (unos conocidos y otros no). El sistema político español se estaría jugando su ser o no ser, al menos en la concepción tradicional del mismo.

Serían varias las razones que justificarían tan dramática aseveración, que someto a su ilustrada consideración:

En aquel momento el Congreso –entendido como la clase política en general- era plaza por cuya defensa buena parte de los españoles habría estado dispuesto a luchar denodadamente. Por el contrario, en la actualidad, es el lugar donde confluye la ira ciudadana no tanto contra la institución como contra quienes la integran, divergencia de difícil solución en la realidad actual de los partidos y que es insostenible en el tiempo;

Al desapego intelectual de buena parte de los analistas respecto a un modo parlamentario de hacer las cosas que responde más a un comportamiento propio de élites extractivas que de funcionarios al servicio de la cosa pública, se ha unido ahora una iniciativa popular extraordinariamente peligrosa, como son los escraches. Un tipo de acoso y derribo distinto, propio más de la Francia jacobina que de la España del siglo XXI, que no deja de ser síntoma de un desasosiego colectivo que, a corto y medio plazo, sólo puede ir a más y no a menos;

Sucede, además, que acompaña a esta realidad una absoluta falta de liderazgo por parte de aquellos constitucionalmente llamados a reconducir la situación. De la Corona, mejor no hablar; el presidente del Gobierno, ni está ni se le espera; la corrupción deslegitima al PP de Bárcenas y al PSOE de los ERE, únicos partidos capaces de vertebrar el necesario pacto nacional de regeneración; la justicia y los medios de comunicación, poderes en los que hemos delegado la facultad de control, se encuentran a la cola de la credibilidad ciudadana. La universidad no existe, la intelectualidad hace tiempo que murió. Los ¿sindi-qué? Cosa tan anacrónica y viciada. Estamos en medio de un erial, tierra fértil -por el contrario- para oportunistas de toda ralea. No tardará en llegar el nauseabundo olor del extremismo;

Ha desaparecido la aparente moderación regional que caracterizaba a PNV y CiU en dos de las llamadas comunidades históricas: País Vasco y Catalunya. Se han convertido en sucedáneos light de Bildu y ERC. España se definió competencialmente centrífuga. No sólo eso, consagró en su Constitución del 78 un absurdo tal como dotar de identidad regional propia a quien nunca la tuvo. Treinta y cinco años más tarde estamos pagando con creces, en términos de potencial ruptura de la unidad del Estado y sostenibilidad financiera del mismo, dicho error. Por si fuera poco hemos construido un absurdo tabú sobre su corrección que no hace sino empeorar las cosas cada día que pasa. Miedo, tengo miedo…

En otros estados de la propia Unión Europea, la falta de confianza en el sistema ha sido reemplazada por para-estados, bien de corte mafioso (una posibilidad remota en nuestro país), bien de tipo empresarial. Pero ni siquiera aquí tenemos casi referencias. Y las que hay se esconden, salvo fugaces apariciones estelares. Abundan las sociedades que beben de los pechos de la Administración, oportunamente pesebreadas, y copan las portadas de los medios especializados directivos que apenas han renunciando a sus prebendas pese a la agonía bursátil de sus minoritarios. Revisen la composición del Ibex. Uno empieza a dudar si Pescanova es norma u excepción en esta nación de defraudadores donde preguntar o ser preguntado "¿con IVA o sin IVA?" entra dentro de lo natural. Todo un clásico, el ver la mota del paraíso fiscal y no la viga de la propia insolidaridad;

Como señalábamos antes, el entorno económico no ayuda. Ni va a ayudar. Más bien lo contrario. Los mensajes del Gobierno hablan de estabilización; el crecimiento es otra cosa. Nos esperan años, muchos años, de paro muy elevado y de rala actividad si queremos hacer bien los deberes, condición necesaria para la supervivencia financiera como país. La ‘banca’ europea ha cantado el ‘no va más’. Con la entrada en el euro perdimos nuestra soberanía monetaria y de tipo de cambio. Sin esas herramientas, el camino por delante está trufado de sangre, sudor y lágrimas, deflación salarial. Fuimos la cigarra del cuento, que decidimos alardear de infraestructuras y ladrillo antes que aprovechar los fondos europeos y la convergencia en tipos de interés para construir un modelo económico sostenible. Ha llegado el invierno;

Las prestaciones no pueden prorrogarse indefinidamente, la Seguridad Social no saca pa tanto como destaca en los números de los españoles, El actual Estado del bienestar es inviable. No queremos hijos y tenemos ‘viejos’, la pirámide demográfica hace tiempo que se invirtió. En España cada vez más gente pasa hambre; cada vez la capacidad de resistencia de las familias es menor. El 0,7% del IRPF a Cáritas empieza a ser insuficiente: está desbordada. La posibilidad de un estallido social, más allá de las graves pero aún anecdóticas manifestaciones recientes, crece cada día que pasa. La cohesión pende de un hilo que se está comenzando a deshilachar. Apenas ha asomado la punta del iceberg del descontento de los miserables.

Estamos, pues, en el momento más delicado de nuestra joven democracia no sólo por la precaria realidad existente, sino por la aparente falta de resortes para superarla. Sin embargo, es posible. Basta con recuperar ese espíritu de la Transición que llevó a los españoles a entonar el ‘todos a una’ porque merecía sin duda la pena. Es imprescindible generar esa ilusión. Porque, no lo olvidemos, la alternativa es el caos. Simple y llanamente.

Y qué mejor manera de hacerlo que con un Pacto de Estado que aborde de manera profunda y precisa la reinvención del sistema político en vigor, proyecto ilusionante al que se pueda adherir, con sus propuestas, cualquier ciudadano a través de un mecanismo de participación popular, en el que participe la sociedad civil. Una reforma constitucional de calado que mantenga la esencia que la define, aborde las ineficiencias generadas y propicie la creación de un marco estable con base en la experiencia.

Estamos en tiempo de turbación, lo que aconsejaría no hacer mudanza. Pero entonces la nave se hundiría sin remedio. El mero paso de los días, frente a lo que se cree en Moncloa, no arregla los cimientos de la casa, sino que contribuye a aumentar su deterioro. Es hora de actuar con diligencia y prontitud. Y no basta con apuntalar las paredes y dar una mano de pintura que enmascare la realidad. Ya no.

Llegó el momento de la Política, con mayúsculas, a la que nos referíamos ayer. De que unos y otros dejen a un lado sus diferencias y remen en la misma dirección. De que se recupere y aproveche el talento intelectual generado en España en estas tres décadas y media. La voz de los que no tienen nada que perder empieza a resonar como un eco lejano. Tardará poco en atronar a las puertas del Parlamento. Si no se hace nada puede que, llegado ese momento, sea demasiado tarde.

Crisis económica
Lo que el Gobierno no quiere ver
Emilio J. González Libertad Digital
10 Abril 2013

El Gobierno pretende hacernos creer a los españoles que, dentro de lo mal que van las cosas de la economía, la situación no es tan negativa. Primero fue Rajoy quien, el pasado lunes, insistió en que, en contra de lo que estima la Unión Europea, en 2014 empezará la recuperación y la creación de empleo, y ahora es el ministro de Economía, Luis de Guindos, quien dice que la caída de la economía española parece que se suavizó en el primer trimestre de este año. De un tiempo a esta parte al Ejecutivo le importan mucho las cifras macro, como si ellas solas fueran a obrar el milagro de poner fin a la que está cayendo y devolver nuestro país a la normalidad económica y a la bonanza que disfrutó en el pasado, todo ello, por supuesto, gracias a las medidas de Rajoy y los suyos. Nada más lejos de la realidad.

Vamos a creernos, por un momento, que, como quiere sugerir el Gobierno, la recuperación económica se produce en 2014. ¿Quiere eso decir que a partir de entonces la economía volverá a crecer, se creará empleo y la pesadilla habrá llegado a su fin? Ni mucho menos. Es verdad que se han hecho cosas que pueden ayudar cuando el signo de la coyuntura cambie. La más importante, con toda seguridad, es la reforma laboral aprobada por el Ejecutivo el pasado año, que, sin haber corregido todos los problemas que aquejan a nuestro mercado de trabajo, sí ha supuesto la introducción de dosis importantes de la tan necesaria flexibilidad en las relaciones laborales. De la misma forma, por discutible y controvertida que pueda ser la manera en que el Ejecutivo ha abordado los problemas del sector financiero de nuestro país, parece que su saneamiento está en marcha. Y, a pesar de las cosas tan extrañas que está haciendo el Ejecutivo con las previsiones económicas y las cifras de déficit, que puede costarle un serio problema de credibilidad según Moody’s, lo cierto es que la inversión extranjera está volviendo a España para comprar deuda pública y activos del banco malo, eso sí, con un descuento sobre los precios máximos de la burbuja inmobiliaria de no menos del 60 o el 70%. Todo ello, sin duda, constituye un conjunto de factores positivos de mucho peso. El problema es que pesan todavía más los elementos negativos.

De entrada, al precio de la vivienda, con toda seguridad, le queda un buen trecho de caída hasta situarse, probablemente, en el entorno del 25 o el 30% de los niveles máximos alcanzados en 2006. La velocidad con que se produzca este ajuste de precios dependerá de lo que tarden las familias en aceptar la enorme pérdida de valor de su patrimonio. Ese es el primer gran problema para la recuperación: el gran deterioro del valor del patrimonio de unas familias que, por otra parte, siguen muy endeudadas a causa de sus inversiones en unos activos inmobiliarios que ni valen, ni valdrán en el medio plazo, lo que costaron en los años de la burbuja. Este es un elemento estructural con repercusiones negativas sobre el consumo de carácter duradero. Lo mismo cabe decir en relación con la forma en que se está produciendo el ajuste, esto es, a golpe de bajadas de salarios y de márgenes empresariales, lo que disminuye también la capacidad de consumo de las familias y, lo que es más grave, hace que su endeudamiento pese más en relación con sus ingresos totales. Esto tampoco va a cambiar de la noche a la mañana.

Lo peor de todo, sin embargo, es lo relacionado con el sector público. Nuestros políticos siguen sin querer entender que la fiesta se ha acabado, que ya no pueden seguir gastando como antes simplemente porque ya no hay dinero para ello. Durante la burbuja inmobiliaria, los impuestos relacionados directa o indirectamente con ella aportaban alrededor del 40% de los ingresos de las comunidades autónomas. Como ese dinero no volverá, lo suyo sería aplicar la tijera y ajustarse a lo que de verdad se tiene. Pues bien, nuestros políticos, tanto los nacionales como los autonómicos, lejos de hacerlo siguen gastando, o derrochando, como antes, lo que se refleja en el enorme déficit público de nuestro país. La financiación de ese déficit provoca que no haya recursos financieros para las empresas y familias, lo que agrava todavía más la crisis. Y encima ni unos ni otros quieren aceptar que la tremenda deflación de salarios y márgenes empresariales que está teniendo lugar en nuestro país recorta de forma drástica y permanente los ingresos tributarios del sector público, el cual, de esta forma, vuelve a constituirse en un más que importante cuello de botella para el crecimiento económico y la creación de empleo, porque no se puede bajar los impuestos a las familias y a las empresas.

¿Qué hace Rajoy ante todo este panorama? Anunciarnos, forzado por la Unión Europea, un nuevo paquete de reformas económicas que no inciden, ni de lejos, en los verdaderos problemas de fondo. Por ello, qué más da que la economía caiga unas décimas más o menos este año o crezca unas pocas décimas el próximo si, con este telón de fondo, estamos condenados a un largo periodo de estancamiento y altos niveles de desempleo, ya que el Gobierno no quiere hacer lo que de verdad necesita la economía en estos momentos, que es recortar drásticamente el gasto público

Bruselas llama al orden
Primo González www.republica.com
10 Abril 2013

Los más avispados observadores de la vida comunitaria en Bruselas, en donde se manejan los hilos de las grandes orientaciones económicas de la Unión Europea, incluso más que en Frankfurt o Berlín, ya venían atisbando desde hace una o dos semanas un cierto malestar de las instancias oficiales europeas con la parsimonia del Gobierno español a la hora de afrontar medidas económicas de mayor calado. La sensación de que España no está haciendo suficientemente bien los deberes tendrá hoy miércoles una expresión pública con rango oficial en forma de advertencia. Bruselas no está conforme con la falta de resultados positivos en la economía española. Y considera que esta ausencia de resultados positivos se debe en gran medida a la pasividad de las autoridades nacionales, que no acaban de adoptar las decisiones capaces de corregir el rumbo.

El Gobierno de Rajoy ya lleva casi año y medio al frente del país y los resultados no aparecen por ningún lado. El paro, principal indicador de los horrores de la economía española, no deja de crecer y ni aparecen en el horizonte síntomas de frenazo. La deuda pública sigue en alza camino del 100% del PIB por la incapacidad del Gobierno para sujetar el gasto público de forma que la deuda se sitúe en donde debería estar, en el 60% del PIB. La deuda privada también se encuentra entre los indicadores horribles de la economía española. La entrada de capitales para inversión registra todavía cifras decepcionantes y la tan manoseada fortaleza de las exportaciones españolas sigue siendo un espejismo, ya que España pierde cuota de mercado en el exterior por la sencilla razón de que nuestros competidores tienen más éxito en los mercados internacionales.

Al parecer, la chispa que ha activado el incendio de los reproches a España se ha encendido hace dos semanas cuando los expertos de Bruselas constataron un nuevo incumplimiento de los objetivos de déficit público español para el ejercicio de 2012. La manipulación de la contabilidad pública, trasladado déficit del año 2012 al ejercicio siguiente mediante artilugios poco justificables, no gustó nada en Bruselas. Además, ni aún así España ha logrado cumplir los objetivos de déficit y el Gobierno ha tenido que iniciar el clásico y repetitivo peregrinaje por los centros de poder de la UE para suplicar “flexibilidad” y unos puntos más de deslizamiento al alza en el desequilibrio de las cuentas públicas, que de este modo ven alejarse un poco más el retorno a la normalidad.

Los últimos movimientos del Gobierno español, reflejados en las declaraciones del propio presidente, tampoco han servido para hacer amigos en Bruselas. El principal aliado de España en la crisis actual posiblemente sea y esté siendo Mario Draghi, el máximo responsable del Banco Central Europeo (BCE). A Rajoy no se le ha ocurrido estos días otra cosa que poner como ejemplo de buen hacer en las cuestiones monetarias al Banco de Japón. ¿Por qué el BCE no hace lo mismo?, se ha preguntado en público.

No contento con la osadía de sugerirle a Draghi lo que tiene que hacer al frente del BCE, Rajoy parece en condiciones de proponer nada menos que una reforma de los Tratados de la UE para provocar un cambio de funciones al BCE, de forma que este no se ocupe sólo de señalar objetivos de inflación y hacerlos respetar, sino que asuma tareas más ambiciosas, como la lucha contra los baches cíclicos de la economía o la estimulación del crédito para apoyar la creación de empleo.

Quizás no se trate de un desvarío pero, desde luego, suena raro que el presidente del Gobierno español dé la espalda a poderes tan sólidos como el BCE y sobre todo a la cultura económica europea que preconiza Alemania, cuya obsesión en contra de las políticas expansivas vía crédito y a favor de la estabilidad de precios son cuestiones sagradas del credo económico dominante en esta UE a la que España se sumó hace ya más de un decenio con las mejores expectativas, ahora incumplidas de forma reiterada.

¿Sobrevivirá el euro?
Juan M. Blanco www.vozpopuli.com
10 Abril 2013

La reciente crisis de Chipre ha devuelto la atención hacia el futuro del euro, suscitando nuevas dudas acerca de la permanencia de algunos países en la moneda única. Y también el viejo debate sobre si fue acertado adoptar la moneda europea, discusión que tiene su origen en el conocido concepto de zona monetaria óptima. ¿Es conveniente que dos o más áreas geográficas adopten la misma moneda?

La respuesta es tan compleja y controvertida como interesante su discusión. Se trata, nada menos, que de sopesar las ventajas, generalmente evidentes e inmediatas, con las desventajas, algo más ocultas, resbaladizas y diferidas en el tiempo. Si los beneficios superan a los costes, el área sería óptima. Fácil es decirlo, más complejo medirlo y muy resbaladizo determinarlo, especialmente por la importancia de condicionantes políticos que no suelen tomarse en consideración.

Una moneda común reduce los costes de transacción y elimina el riesgo de tipo de cambio. Por ello acrecienta el flujo comercial, fomenta las inversiones transnacionales y favorece los movimientos de capitales financieros. En este sentido, la zona euro intensificó el intercambio de bienes, aunque no en la magnitud que sus impulsores esperaban, y permitió a algunos países financiarse a unos “tipos de interés alemanes”.

Los peligros de la moneda única
Pero las autoridades europeas infravaloraron algunos peligros, quizá porque éstos tardarían en manifestarse. Los tipos de cambio constituyen una válvula automática capaz de aliviar de forma inmediata muchas tensiones y desequilibrios. Las perturbaciones negativas que afectan a un solo país se ajustan de manera mucho más rápida e indolora con una simple depreciación de la moneda que renegociando a la baja los precios interiores, generalmente bastante rígidos. Dado que el euro eliminaba este mecanismo, era conveniente establecer aliviaderos alternativos de la presión. Sin embargo, los padres del euro no cayeron en la cuenta de que su puesta en marcha iba a ser políticamente muy complicada.

Desaparecida la opción de depreciar la moneda, países como el nuestro necesitaban unos mercados mucho más flexibles y competitivos, unas políticas presupuestarias bastante más sensatas y una acrecentada movilidad del factor trabajo. Ante el huracán, mejor un flexible arbusto que un árbol con tronco duro y quebradizo. Aunque España carecía de estos tres elementos, los optimistas creadores del euro pensaban que la Unión Monetaria incentivaría unas reformas que avanzasen en la dirección correcta. Craso error: las rigideces no son casuales sino consustanciales a sistemas políticos como el español, cuya lógica consiste en el reparto de rentas, la concesión de privilegios y la utilización del masivo gasto público para beneficio de bolsillos propios y compra de voluntades ajenas. Conceptos como la competencia, la eficiencia, la austeridad, la igualdad efectiva ante la ley, los incentivos al mérito, las oportunidades al emprendedor o la movilidad social siempre se encontraron en las antípodas de un Régimen caracterizado por el intercambio de favores y la sumisión al poder político.

Lejos de impulsar las necesarias reformas, el euro las desincentivó. Los políticos españoles tomaron la inicial bonanza y los fondos recibidos con el espíritu de la cigarra, disponiéndose a repartir entre los allegados el nuevo maná. ¿Por qué reformar o cambiar algo si la economía seguía creciendo? ¿Por qué moderar el gasto público si el euro permitía tomar prestado a tipos de interés de saldo? Al contrario, las crecientes y complejas normas y regulaciones autonómicas iban intensificando la rigidez de los mercados y estableciendo nuevas trabas a la movilidad, mientras los bajos tipos de interés y la enorme entrada de fondos inflaban espectacularmente la burbuja, proporcionando al erario unos ingresos engañosos que se convertían invariablemente en nueva burocracia, descomunales administraciones y sustanciosas comisiones que engordaban el peculio de ciertos gobernantes, desde el rey al concejal, cada uno en proporción a su rango. En contra de lo previsto, el euro empujaba a una política cortoplacista e insensata pero nadie se atrevió a parar la peligrosa fiesta.

Misma moneda, mismas instituciones
El estallido de la burbuja puso a nuestro país frente al espejo. El tipo de cambio hubiera proporcionado un analgésico para una intervención más rápida e indolora. Pero ya era tarde. El euro no permitía más que una operación larga y sin anestesia, una devaluación interna de precios y rentas tan lenta y compleja que los ajustes se produjeron mayoritariamente vía cantidades: enorme caída de la producción, desempleo masivo, etc. En resumen, aprovechar las ventajas del euro minimizando los riesgos hubiese requerido unas reformas bastante incompatibles con nuestro sistema político.

Si se aplicase estrictamente la teoría, algunos países del mundo no constituirían áreas monetarias óptimas: supuestamente algunas de sus regiones deberían disponer de una moneda distinta a la nacional. Sin embargo, óptima o no, la extensión geográfica de las monedas siempre ha coincidido históricamente con los límites de las fronteras nacionales, algo que funcionó aceptablemente por la capacidad de las autoridades para imponer reglas e instituciones homogéneas aunque existiesen marcadas diferencias económicas entre regiones. El euro constituye la primera experiencia seria y sistemática en que las lindes monetarias rebasan ampliamente fronteras políticas e institucionales.

Si persiste la nula disposición de regímenes como el español a transformar radicalmente sus instituciones, a superar el cerrado sistema de reparto de rentas para caminar con decisión hacia otro plenamente competitivo y abierto, las perspectivas para el euro no son muy prometedoras. O bien Europa avanza hacia una unión política, descartada por el momento, o el euro seguirá experimentando crisis recursivas que empujarían a la larga hacia su desintegración, al menos en la forma en que hoy lo conocemos. Y es una lástima, porque ante las tremendas dificultades surgidas, los políticos españoles llegaron a plantearse en algún momento la necesidad de reformas. Por desgracia, Mariano Rajoy sentó finalmente el criterio de que la mejor decisión es aquélla que no se toma.

Movimiento antisistema
Los escraches y la izquierda
Jorge Vilches Libertad Digital
10 Abril 2013

Esta tarde, la del martes, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca ha convocado unos escraches simultáneos a las puertas de las sedes del PP en Madrid, Barcelona, Valencia y otras ciudades. Es el típico movimiento social que, llegado a su punto máximo, que fue la presentación de la Iniciativa Legislativa Popular, se desinfla. Sin embargo, no es desdeñable para el análisis social, ya que forma parte de un movimiento mucho más amplio.

La izquierda se mueve. Su nueva generación actúa al margen de sus organizaciones tradicionales, como PSOE e IU, o CCOO y UGT; es más, las desprecia porque forman parte del sistema. Por otro lado, se ha adaptado bien a las nuevas tecnologías, y las utiliza para la movilización, la visibilidad constante y la denuncia. La presencia de esta izquierda joven en las redes sociales y páginas web es abrumadora. Además, ha adoptado la organización y las formas de los nuevos movimientos sociales, identificándose con otros similares en el resto del mundo, desde Argentina o Estados Unidos a Alemania o Chipre. Las acciones colectivas que lleva a cabo son eficaces porque crean noticia; es decir, ocupan espacio en los informativos televisivos y la prensa, ya sea una performance de unas chicas en ropa interior en una capilla universitaria o un grupo a la puerta de la casa de un político.

La movilización la lleva a cabo un pequeño grupo que consigue convertir una protesta general, o un malestar, en una reivindicación izquierdista. Pancartas, eslóganes, banderas y profesionales de la organización y la resistencia civil, todos de ese grupo, acaban apoderándose del episodio social. El caso del Movimiento 15-M es claro a este respecto. Es un fenómeno que en España ocurre desde el caso Prestige, y siempre que gobierna el PP. Aquel "Nunca máis" preludió el "No a la guerra" con el que se persiguió y criminalizó personalmente a los diputados populares. Y de ahí hasta las recientes convocatorias para rodear el Congreso y tomar el poder, los saqueos de supermercados y fincas particulares que llevaron a cabo el diputado comunista Gordillo y sus secuaces y estos escraches.

La argumentación siempre es la misma: esto no es una democracia y el capitalismo es malo. Y, claro, no es una democracia porque la Transición fue hurtada por la derecha a pesar de que fue la izquierda la que luchó por la democracia, y hay una continuidad entre los franquistas y el PP. Aquí el vínculo de estos movimientos sociales con la recuperación de la memoria histórica es claro. La democracia de la Constitución de 1978, por tanto, no es legítima, y las instituciones no representan al verdadero pueblo. Si fuera una democracia, dicen, el Estado debería estar en manos de una organización de izquierdas para ser el garante de una economía guiada por la distribución de la riqueza y la igualdad social. La falsa democracia está marcada por los poderes fácticos, como los bancos, no por el interés del pueblo. Por tanto, para esta gente, el mercado y la propiedad privada son los enemigos de la democracia, y origen de todos los males que acechan a la Humanidad.

Los escraches acabarán pasando, las acciones colectivas de esa izquierda joven cambiarán de forma, y aumentarán en intensidad según se acerquen las citas electorales. Pero que nadie se lleve a engaño. Es un movimiento que no aprovecharán el PSOE ni IU, y muestra que el PP y sus Nuevas Generaciones se han quedado muy atrás en su capacidad para movilizar a la sociedad, tener presencia entre la juventud y conseguir su respaldo explícito.

Soborno sindical
José Antonio Álvarez Gundín La Razón
10 Abril 2013

Entre las variadas formas de corrupción que han brotado como una epidemia, tal vez la más dañina y corrosiva para la sociedad es la que, revestida de legalidad, se justifica por un «bien superior». Como, por ejemplo, los ERE fraudulentos de Andalucía. Si la trama urdida por sindicatos, gobernantes y beneficiados operó con aburrida normalidad durante una década fue, además de por la cobertura supuestamente legal que la amparaba, por el altruismo que la inspiraba: «preservar la paz social».

Es decir, para que las calles no se incendiaran contra la Junta socialista, los sindicatos sofrenaran la inquietud obrera y la izquierda radical no se lanzara a la yugular del PSOE. La factura ascendió a 1.500 millones de euros, entre prestaciones, intereses y comisiones, pero a fe que logró plenamente su objetivo: los liberados sindicales callaron sumisos, los de IU se envainaron la dignidad y no hubo escraches contra los desahucios ordenados por las cajas afines.

Según la juez Alaya, los sobornos directos a UGT y CC OO superaron los 6,5 millones de euros, pero podrían ascender a mucho más. Nadie espere, sin embargo, que Méndez y Toxo revelen públicamente la cantidad exacta. Sus cuentas son opacas y están veladas a los ciudadanos. Así es desde hace 35 años, sin que nadie haya protestado airadamente por el secretismo, empezando por los mismos que exigen al Rey luz y taquígrafos.

España es el único país de la UE donde los dos grandes sindicatos, que se financian con dinero público, no remiten al Tribunal de Cuentas una memoria anual, ni publican un informe de actividades económicas, ni revelan el origen de sus recursos. Si UGT, que empieza hoy su 41º Congreso, y CC OO, que lo celebró hace dos meses, quieren renovar la «ética sindical» deben empezar por la transparencia. Y no prestarse a más sobornos a cambio de «paz social».

((Cuando no disuades a Mas, animas a Urkullu))
EDITORIAL Libertad Digital
10 Abril 2013

Todavía nos podemos sorprender al ver cómo Mariano Rajoy parecería dispuesto a que quedasen impunes los delitos de desobediencia, usurpación de atribuciones, prevaricación y malversación de fondos públicos que entraña la ilegal consulta secesionista impulsada por el Ejecutivo de Artur Mas. Todavía nos puede alarmar también ver cómo los preparativos de ese carísimo e ilegal proyecto separatista no arrastra a la despilfarradora Administración regional catalana a la suspensión de pagos, sino que la hace privilegiada destinataria de la mayor parte de la ayuda procedente de los Fondos de Liquidez Autonómica. Lo que no nos debe extrañar, en absoluto, es que, a la vista de todo esto, el presidente nacionalista del Gobierno vasco, Íñigo Urkullu, se haya animado a resucitar el Plan Ibarretxe y a iniciar su propio proceso de transición nacional.

No otra cosa es el documento que el lehendakari acaba de presentar como compendio de las líneas maestras de la política que pretende seguir durante la actual legislatura, en la que pretende dotar al País Vasco de un "nuevo marco jurídico" y el soberanista "derecho a decidir". El lehendakari asegura que "aspira" a que a los ciudadanos "de todos los territorios vascos [lo que en la megalomanía nacionalista vasca incluye también a Navarra y el País Vasco francés] se les reconozca el derecho a decidir libremente sobre el grado y vínculo de relaciones que desean tener entre ellos, incluida la posibilidad de conformar un marco institucional unitario, si ésa es su voluntad mayoritaria".

Ya se cuidarán muy mucho los nacionalistas de llevar a la práctica estos delirios identitarios en territorio francés. Pero, a la vista de la irresponsable e insensata pusilanimidad de Rajoy, aquí sí nos debe preocupar este nuevo desafío a la Nación y a su legalidad democrática.

Téngase en cuenta que, además de la renuencia del presidente del Gobierno a enfrentarse política, jurídica y económicamente a los nacionalistas catalanes, la burla a la Ley de Partidos, que Rajoy parece asumir como inamovible herencia del zapaterismo, permite al brazo político de ETA presionar al nacionalismo gobernante en el País Vasco en pro de ese compartido "cambio en el marco jurídico político" por el que los pistoleros se avinieron a negociar con el Estado español su "alto el fuego definitivo".

Pese a que la fecha concreta para perpetrar el ilegal referéndum secesionista vasco no está en el documento presentado por el lehendakari, sí existe una fecha de referencia, el año 2015, que fue pactada de antemano con Artur Mas, en un encuentro que ambos mantuvieron el pasado mes de octubre.

Tiempo habrá de ver a dónde llegan, pero el caso es que con Rajoy los nacionalistas pincharon y notaron blando. No nos extrañe que sigan ahondando.

El arte de forrarse
Alfonso Merlos La Razón
10 Abril 2013

¡Y a esto le llamaban oasis catalán! Una cosa es que te salgan los hijos listos y otra que se pasen de listos en el arte de forrarse. Es irremediablemente impúdico que un señor haya estado moviendo de aquí para allá cerca de 5.500 millones de las antiguas pesetas con el objetivo indubitado y sostenido de poner la pasta lejos del alcance de la Hacienda pública; que haya explorado la placentera profundidad y el inconfundible confort para el bolsillo de todos los paraísos fiscales habidos y por haber.

Lo de menos es que este aventajado vástago de los Pujol haya completado 118 operaciones financieras (¡cómo si quieren ser 118.000!). Lo de más es esa pasión por Liechtenstein, Suiza, Andorra, por las Caimán... ¡por Gabón! Estamos en apariencia ante una obra de ingeniería financiera de altura (¡o de bajura!). Y ante un sujeto incombustible. Ante quien no dio su brazo a torcer ni sopesó las ventajas de la amnistía fiscal, pasándose por el arco del triunfo la opción de hacer una declaración tributaria especial («¡¿y si me pillan?!»).

O arreglamos este país en poco tiempo, o en cuatro días habrá que levantarle un monumento a los distinguidos agentes que conforman la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales de la Policía Nacional. Lo que está emergiendo de la putrefacta charca en la que han estado braceando y buceando los separatistas catalanes no tiene nombre. No es que sea el puro oprobio, el insulto, la desvergüenza, la desmesura. Es la evidencia de que se ha estado atracando al personal.

O bien han levantado dinero a mansalva del bolsillo del contribuyente o bien han estado viviendo a todo trapo una banda de mangantes que se ha negado a poner lo que tenía que poner en la caja de todos. Tal es así que todo está clarísimo. O ellos o nosotros. O los Alí Babás de turno o los ciudadanos que se desloman para cuadrar los números al final de mes. Señores jueces, hagan lo que tengan que hacer. Pronto y bien.

La patria o la pasta
Editorial Estrella
10 Abril 2013

Mientras Cataluña se sume en el desgobierno, y se suceden, una tras otra, reuniones desesperadas de Mas buscando como un alma en pena, aliados para su causa, que ya no se sabe si es gobernar o convocar el referendo, las noticias que se conocen de las operaciones de los hijos de Pujol, más una gran sociedad con intereses económicos múltiples, que una amable familia catalana, nos llevan a cuestionar la naturaleza del liderazgo de ese proyecto abstracto que es la soberanía nacional catalana.

Mas busca en las alianzas con otros complicidad política que le aleje de un nuevo proceso electoral

Los movimientos de capital de dudosa procedencia de Jordi Pujol en al menos treces países, nos habla de la visión más bien transnacional de su concepto de patriotismo y de la causa que motiva la existencia de este: el dinero. Si treinta y ocho millones Bárcenas son inadmisibles, los treinta y dos de Pujol ponen en evidencia que tras la palabrería nacionalista, la única patria que se conoce es el movimiento opaco de capitales y el único espíritu nacional, el dinero que se moviliza.

En verdad que cada uno puede ser lo que quiera, como decía la canción. Pero es obvio que las familias políticas deben tener comportamientos homologables, al menos, con las leyes. No ya con las ideas o la conciencia nacional, pero si, desde luego, con las leyes. Y no es el caso. No es de extrañar, por ellos, que Mas se encuentre desesperado buscando en las alianzas con otros algo más que estabilidad institucional, busca complicidad política que le aleje de un nuevo proceso electoral en el que su partido iría a toda prisa hacia la extinción y complicidad política, también, que le de votos que frenen, si es que en el parlamento catalán hay alguien con coraje, las investigaciones políticas y las consecuencias parlamentarias de un desgobierno sembrado de corrupción.

¿O es que tal y como parece a la luz del caso de los espionajes, todos los partidos catalanes participan de una trasversal interesada que nada tiene que ver con los sentimientos y las necesidades de Cataluña? Puede.

Desequilibrios "excesivos"
Bruselas regaña a Rajoy por retrasar y aprobar reformas "incompletas"
La CE dice que España sufre desequilibrios económicos "excesivos" y ve "incompletas" las reformas del Gobierno.
Agencias Libertad Digital
10 Abril 2013

La Comisión Europea ha avisado este miércoles de que España sufre desequilibrios económicos "excesivos" que ponen en riesgo la estabilidad económica y financiera y ha tachado de "incompleta" la agenda de reformas aprobada hasta ahora por el Gobierno de Mariano Rajoy para corregir estos problemas.

El Ejecutivo comunitario cree que la recesión podría prolongarse hasta avanzado 2014 debido al riesgo de "retroalimentación negativa" entre la contracción económica, el desendeudamiento y la volatilidad de los mercados financieros. Además, el paro seguirá subiendo hasta el 27% este año, y el aumento del desempleo de larga duración "podría reducir el potencial de crecimiento de la economía".

"Aunque el ajuste de los desequilibrios ha avanzado en 2012, los riesgos para la estabilidad macroeconómica y financiera todavía no se han disipado", apunta la Comisión en un informe sobre los riesgos económicos en la UE. El estudio se basa en datos de 2011, pero el análisis se ha realizado en las últimas semanas.

De los 13 países cuyos desequilibrios económicos han sido examinados, España y Eslovenia son los únicos donde se ha detectado que son "excesivos". La Comisión ha pedido a ambos países que incluyan "una respuesta política global y detallada para afrontar los desequilibrios" en sus planes de estabilidad y reformas que deben enviar a Bruselas antes de que acabe el mes.

El Ejecutivo comunitario examinará las medidas correctivas que presenten España y Eslovenia y el 29 de mayo decidirá si es necesario avanzar en el procedimiento sancionador por desequilibrios excesivos. Este procedimiento prevé sanciones de hasta el 0,1% del PIB (1.000 millones de euros en el caso de España), pero éstas no se aplican de forma automática sino sólo al final de un largo trámite, que permite numerosas prórrogas, si el Gobierno desoye las recomendaciones de la UE.

Reforma laboral y Seguridad Social
En particular, Bruselas pide al Gobierno de Mariano Rajoy que revise la reforma laboral aprobada el año pasado para garantizar que cumpla los objetivos de "más eficacia y reducción de la dualidad del mercado laboral, mayor flexibilidad interna, un proceso de negociación salarial que garantice un mejor alineamiento de los salarios con las condiciones económicas, más empleabilidad de los jóvenes y mayor uso de contratos fijos".

También reclama "reforzar las políticas activas de empleo, los servicios públicos de empleo y la formación profesional". "La capacidad de ajuste de la economía, la absorción del gran número de parados y la competitividad dependen decisivamente de un mercado laboral que funcione bien", avisa el Ejecutivo comunitario.

Además, España deberá seguir haciendo "continuos esfuerzos" en los próximos años para garantizar la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas. "La credibilidad del ajuste fiscal se vería reforzada basando la consolidación en medidas estructurales, también para garantizar la sostenibilidad del sistema de Seguridad Social", señala el informe.

La Comisión solicita al Gobierno que "complete rápidamente" la reestructuración y recapitalización de los bancos que se han beneficiado del rescate de la UE y las reformas exigidas en el sector financiero, y que impulse otras fuentes de financiación, en particular para las pymes. También aboga por medidas para impulsar el mercado del alquiler.

Finalmente, el Ejecutivo comunitario espera del Gobierno más iniciativas para liberalizar los mercados de productos y servicios, incluyendo las industrias de red, y una revisión del sistema impositivo para que sea más compatible con el crecimiento.

"La agenda de reformas (del Gobierno) sigue siendo incompleta, e incluso las reformas que ya se han aprobado todavía no han tenido pleno efecto debido a retrasos en su aplicación", resalta el informe. "Como resultado, la capacidad de ajuste de la economía sigue siendo insatisfactoria, ya que la mayor parte del ajuste recae sobre el empleo", agrega.

La vivienda seguirá cayendo
La reducción de la renta disponible, el aumento del paro y la caída de los precios de la vivienda (un 31% en términos nominales desde su tope) están reduciendo la capacidad de los hogares para reducir sus deudas. "El ajuste en el sector de la vivienda no se ha completado, y son probables nuevas caídas tanto en los precios como en la inversión", apunta el informe.

La deuda privada tan sólo se ha reducido 15 puntos desde su máximo del 227% del PIB en 2010. La disminución ha sido más rápida en las empresas no financieras que en el ámbito doméstico, aunque Bruselas alerta de que "los créditos morosos han aumentado y se espera que suban todavía más debido a la larga duración de la recesión económica". La deuda externa neta (alrededor del 90% del PIB) y la posición negativa de inversión internacional "siguen estando próximas a sus topes históricos". Ello condujo en 2012 a la pérdida de confianza del mercado en los activos españoles y a una salida de capitales privados. "Pese a una reciente relajación, la confianza de los mercados financieros sigue siendo muy sensible a los acontecimientos económicos y políticos", apunta la Comisión.

El único indicador que ha mejorado mucho es el déficit por cuenta corriente, que ha pasado de cerca del 10% en 2007 a menos del 1% en 2012. Sin embargo, Bruselas alerta de que parte de esta mejora se debe al aumento de la productividad provocado por la destrucción de empleo y señala que ni siquiera la reducción de los costes salariales se ha repercutido en los precios finales. "Se necesitan más mejoras de competitividad para sostener el dinamismo de las exportaciones y la sustitución de las importaciones", señala el informe.

Finalmente, Bruselas dice que el déficit público sigue siendo alto y que la deuda, que alcanzó el 84% del PIB en 2012, "seguirá registrando aumentos sustanciales en los próximos años".

MONTORO, SOCIALDEMÓCRATA DE MANUAL’
Rallo: 'Rajoy está consolidando un Estado hipertrofiado'
FERNANDO DÍAZ VILLANUEVA www.gaceta.es
10 Abril 2013

Para el joven economista y director del Instituto Juan de Mariana la economía española podría salir del agujero, pero sólo si el Gobierno la deja.

Una comisión del Bundestag se ha desplazado hasta Madrid para consultar con el Gobierno y con las fuerzas vivas del país sobre la situación económica. Los parlamentarios alemanes han pedido expresamente reunirse con el Instituto Juan de Mariana, un pequeño think-tank con sede en Madrid que defiende casi en solitario la causa del liberalismo económico. Su director, Juan Ramón Rallo, tras reunirse con los alemanes ha recibido a Negocios.com para dar un repaso a la actualidad económica española, la misma por la que se han interesado los diputados del Bundestag.

El Estado no distribuye la riqueza, se la queda

Vicente Benedito
www.vozpopuli.com
10 Abril 2013

Parece obvio pensar que la consolidación del Estado de Bienestar pueda llevar aparejado un sistema impositivo capaz de mantenerlo y que, en esa misma línea de razonamiento, una parte de la sociedad, la que conforma la minoritaria clase privilegiada, haya de soportar una serie de sacrificios consecuencia del objetivo irrenunciable de una equilibrada distribución de la riqueza ¿Sucede esto en nuestro país? Permítanme que lo ponga en duda. La corrupción, el fraude fiscal y la perpetuación de la descomunal estructura del Estado, entre algunos que otros factores, conducen, irremediablemente, a que el Estado no cumpla una de sus principales misiones, la de hacer más igualitaria la sociedad y más equitativa la forma de vida de sus ciudadanos. Hasta ahí, mala cosa. Pero como dice el consagrado principio de la incompetencia, la cosa puede ir a peor. Es decir, que el Estado no sólo no redistribuya la riqueza sino que se apropie de ella para paliar y hacer frente a las consecuencias de las equivocadas decisiones de los políticos.

Recuerdo un concienzudo estudio elaborado en Estados Unidos sobre las desigualdades sociales y la distancia entre ricos y pobres, que con rigor y seriedad académica venía a concluir que sendas cosas – desigualdad y brecha entre unos y otros- no eran consecuencia de las crisis cíclicas económicas que padecían los estados sino fruto de los errores de las decisiones de los políticos de turno. Allá donde fuere, en cualquier rincón del planeta. La insaciable voracidad de una ineficiente Administración pública, reclama para sí, como única medida para 'malcontener' el déficit público, la apropiación de los ingresos procedentes de la contribución de los ciudadanos al sostenimiento de los servicios públicos y muy especialmente de los servicios esenciales como son la Sanidad y la Educación, quienes son los primeros en sufrir en sus carnes la reducción de la inversión y el gasto. A ello hay que añadir la altísima tasa de paro y las tributaciones sin sentido -léase a título de ejemplo la del Impuesto sobre Patrimonio- que disminuyen cada día más la capacidad de ahorro de la perseguida clase media fundamental para el desarrollo de la economía y la salida de la crisis.

Impuestos por encima de la media de la eurozona
Y todo ello se pretende sufragar con más impuestos fundamentalmente soportados siempre por los mismos, en un país que está muy por encima de la media de los países de la Unión Europea para los tipos de IVA y de IRPF y el Impuesto de Patrimonio (somos junto con Francia y Noruega el unico país que lo mantiene y que grava rentas y activos que ya han tributado). Veámoslo con los siguientes gráficos (fuente: Eurostat):

Debe señalarse que el tipo correspondiente a España puede ser considerado como un promedio para el ejercicio 2013, ya que dada la autonomía en materia tributaria que permite nuestro estado territorial, los ciudadanos de La Rioja y de Madrid tributarán a un tipo marginal máximo del 51,9%, mientras que los catalanes, asturianos y andaluces lo harán al 56%.

Necesidad de los impuestos
Es cierto que los impuestos son necesarios para mantener el Estado de Bienestar, pero también es cierto que las subidas de impuestos generalizadas, y en especial las que afectan a las rentas personales, tan sólo servirán para retrasar la recuperación económica de nuestro país.

Por su parte, el exceso de estructura del Estado nos puede llevar, si no ponemos freno, a la ruina más inmisericorde. Por eso conviene saber cuál es la deuda de las Administraciones públicas y su peso sobre el PIB. Pues bien, teniendo en cuenta que la deuda total de las Administraciones públicas es de 884.416 millones y que se compone de 660.262 millones de la Administración central, 185.048 millones de las comunidades autónomas y 41.967 millones de las corporaciones locales, el siguiente cuadro refleja el estado de la cuestión, en términos porcentuales sobre PIB:


Fuente: Banco de España

De entre las diferentes comunidades autónomas, las que superan la media del 17,6 son la Comunidad Valenciana (29,3), Castilla la Mancha (27,8), Cataluña (25,9) y Baleares (21,9) y el resto está por debajo, siendo la más baja Madrid (10,7).

Conocimiento del destino
Pues bien, los impuestos, junto con las tasas y las contribuciones especiales, configuran los ingresos tributarios, principal fuente de financiación de los presupuestos de las administraciones públicas y base de los Presupuestos Generales del Estado. Pero, ¿con carácter general, se conoce adónde van a parar los impuestos? Puedo aventurarme a decir que son pocos quienes toman conciencia y conocen adónde van a parar los impuestos. Así, como cada uno conoce cuál es el presupuesto de su casa, es decir, en qué quiere gastar o invertir y en qué realmente puede gastar o invertir y cuáles son los resultados; debería de ser sensato, lógico y coherente que conozcamos con mayor claridad cuál es el paradero de nuestros impuestos y los resultados que obtenemos. Siendo su conocimiento no sólo un derecho sino también una obligación de los ciudadanos, y para ello necesitamos la transparencia suficiente para su cumplimiento.

Al tiempo de cerrar estas reflexiones, hemos conocido el fallecimiento de una de las personalidades más relevantes de la política europea y mundial de los últimos cincuenta años. Me refiero a la ex primera ministra británica Margaret Thacher. Mujer de firmes convicciones liberales y de incuestionable determinación en la ejecución de las mismas. Enemiga del intervencionismo descontrolado del Estado y de la sangría a los ciudadanos con impuestos sin destino y retorno eficiente para la sociedad.

Supo sacar adelante al Reino Unido de una de las crisis más difíciles de su historia y lo hizo con la convicción de quien cree en sí mismo y en el buen fin de sus políticas. En ella se hizo realidad aquello antes comentado de que la prolongación de las crisis es producto de las malas decisiones de quienes nos gobiernan que de las causas cíclicas que las pudieran provocar. Descanse en paz.

Como siempre, aunemos esfuerzos para luchar contra la corrupción, y tanto contra quien la fomenta como contra quien la disfruta. Como decía Taylor Caldwellla corrupción es irreversible cuando ha llegado a pudrir el alma de una nación”.


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Camelo, secretismo y plasma (la idiocia ciudadana)
José Antonio Zarzalejos El Confidencial
10 Abril 2013

“Crece el divorcio entre los políticos y los ciudadanos y existe una amenaza cierta de caer en el más puro nihilismo político. La conocida máxima de ‘No nos representan’ ha dejado de ser un eslogan de grupos minoritarios de indignados para ser compartido por sectores cada vez más amplios de la sociedad española”.

El párrafo anterior está transcrito del paper del Círculo Cívico de Opinión, que es un think tank integrado por un elenco de catedráticos e intelectuales de gran peso y consistencia, dedicado a la corrupción y publicado el pasado día 18 de febrero. No se trata, en consecuencia, de un aserto demagógico ni populista, sino de la constatación de una realidad social que podría traducirse de la siguiente manera: la clase política española insulta a la inteligencia de los ciudadanos creyendo que de ellos se enseñorea la idiocia -es decir, una especie de oligofrenia- lo que les permite comportamientos arbitristas y discursos mendaces.

Tres ejemplos ilustran sobre el vejatorio tratamiento de los políticos a los ciudadanos:

Rajoy extrae argumentos del pleistoceno político para desmentir la crisis actual de la Monarquía, dejando boquiabiertos a los que no vivieron aquellos acontecimientos y a los que sí lo hicimos intensamente y estamos hartos de que el futuro de esa institución se justifique en su pasadoEl primero consiste en la creación verbal de realidades virtuales mediante tesis-camelo. El presidente del Gobierno alude a la “pujanza” de la Monarquía sustentándola en los méritos que contrajo el Rey hace 38 años (la Transición) y a propósito del frustrado golpe de Estado (hace 32), cuando ni aquella vivencia la experimentaron con mayoría de edad los españoles de menos de 55 años, ni la intentona de Tejero los que ahora están en la cincuentena. Rajoy extrae argumentos del pleistoceno político para desmentir la crisis actual de la Jefatura del Estado, dejando boquiabiertos a los que no vivieron aquellos acontecimientos y a los que sí lo hicimos intensamente y estamos hartos de que el futuro de esa institución se justifique en su pasado. Esto constituye un camelo, es decir, un fingimiento, un engaño que falta al respeto que los ciudadanos merecen.

Otro ejemplo de vejación a los ciudadanos. El día 21 de marzo y el pasado domingo, Rajoy y Rubalcaba, respectivamente, se han reunido con el presidente de la Generalitat de Cataluña, el primero en el palacio de la Moncloa y el segundo en la sede del PSOE en la calle Ferraz de Madrid. Ambos encuentros se han celebrado en secreto y los hemos conocido a toro pasado. No estaban en su agenda pública. Tanto en una reunión como en la otra, parlamentaron sobre la apuesta soberanista de CiU y ERC e, incluso, de las propuestas socialistas para reformar la Constitución.

¿No tenemos los ciudadanos derecho a conocer en su fecha y hora estas reuniones que afectan a asuntos sobre los que ha de disponer y pronunciarse la sociedad española? ¿Qué o quién les autoriza a manejar la agenda pública de las actividades que lo son para eludir a los medios de comunicación y así el control de la opinión pública y su juicio sobre estas conversaciones? Vuelven a suponer que la idiocia de los ciudadanos carece de límites: como nos tienen entretenidos con sus proclamas de transparencia, ellos se entregan cínicamente a la opacidad y cuentan -por capítulos y a conveniencia- el contenido de esas reuniones en foros y momentos de conveniencia.

El tercer ejemplo: el gusto que el presidente del Gobierno ha tomado al plasma. Todo aquello que afecta -feamente- a su partido, lo comenta (nunca mejor dicho) de ciento en viento, en la sede de la calle Génova, a puerta cerrada y con la prensa en la sala contigua siguiéndole a través de un aparato de plasma. Ni preguntas, ni aclaraciones, ni siquiera contacto visual directo. La política-plasma (la política, también, plasta) que considera que los ciudadanos no merecen un mejor trato político.

Camelo, secreto y plasma como prácticas que consideran a los ciudadanos como idiotas. Si acaso tuviéramos el consuelo de que las Cámaras legislativas funcionasen como instancias de control, cabría un paliativo. Pero ni eso: entre la mayoría absoluta mal empleada por el PP tanto en el Congreso como en el Senado, una oposición de salón y la utilización a manta de Dios de los reales decretos leyes (36 en lo que va de legislatura, batiendo récords), nuestra democracia es de una calidad perfectamente descriptible y, sencillamente, se la están cargando hasta extremos que ellos no sospechan. Al menos según el juicio de valor de una ciudadanía vejada por este despotismo mediocre.


Cocido y callos para Artur Mas
Pablo Sebastián www.republica.com
10 Abril 2013

Sabroso pero pesado menú -cocido y callos a la madrileña- el que escogió Artur Mas en su paso “clandestino”, o secreto, por Madrid para entrevistarse por separado y en privado con Rajoy y Rubalcaba. Y pésima, a buen seguro, que ha sido la digestión de ambos encuentros en los que no ha sacado nada en claro salvo buenas palabras. Sobre todo al conocer al postre de su banquete madrileño la noticia de que la Audiencia Nacional le ha detectado a Jordi Pujol Ferrusola 32 millones de euros en el extranjero, lo que se suma a otros varios escándalos como los de Oriol Pujol imputado por el caso de la ITV y al que acaban de pillar 5 millones de euros en comisiones por “deslocalizar” empresas en Cataluña (sic). Y todo ello con el adorno de la asombrosa fortuna de la familia del expresidente Jordi Pujol, el padre espiritual de CiU y abanderado actual de la independencia de Cataluña. Como guinda del postre el ingreso en prisión de los condenados del caso Pallerols de Unió, partido de Duran i Lleida.

Por si algo faltara a Mas en su demencial cabalgada secesionista de la mano de Junqueras y ERC, el presidente catalán no logra apoyos parlamentarios para aprobar los Presupuestos de 2013, y no tiene dinero para pagar los gastos de la Generalitat y la deudas que tiene con sus proveedores. Y encima se permite decir que él solo está dispuesto a pedir y a que le regalen pero no consiente aplazar o suspender sus proyectos independentistas. Los que, tarde o temprano, deberá dejar arramblados, para conseguir la estabilidad del gobierno catalán, los medios financieros para gobernar y aprobar los Presupuestos catalanes de 3013. Y sobre todo para ocuparse de los verdaderos problemas de los catalanes.

Pero Mas sigue haciéndose el ciego -como lo pinta Peridis- en medio de la niebla general catalana y corre el riesgo de sufrir un gran descalabro y de tener que adelantar elecciones, pero esta vez con su cabeza fuera del cartel de CiU y el riesgo de que ERC se convierta en la primera formación política de Cataluña. O sea, Mas no tiene escapatoria y aunque disimule, mientras come a dos carrillos por Madrid, no tiene más remedio que aceptar lo que le ofrezcan. Rajoy sólo le dará un poco más de margen para su ajuste del déficit y una ligera mejora en la recaudación fiscal; y Rubalcaba le propone un pacto presupuestario con el PSC, si CiU se baja del burro de la independencia, sobre la base de un horizonte federal para Cataluña en una reforma constitucional. Lo que en ambos casos parece mas que insuficiente para Mas e imposible de aceptar, entre otras cosas porque el PP rechaza la citada reforma constitucional.

Dirán en CiU, como ya lo ha dicho el propio Mas, que de la salida a flote de los escándalos de los Puyol y otras habilidades “las cloacas del Estado” tienen responsabilidad, para desestabilizar a Mas y hundir a CiU por lanzarse hacia la independencia. Y podría ser que algo de ello haya ocurrido mas o menos así, tras el frontal desafío al Estado en plena crisis de la economía española y violentando la legalidad con la aprobación en el parlamento catalán una declaración de soberanía. Pero de lo que Mas, ni ERC, ni nadie pueden culpar al Estado, España, al PP o a los medios de comunicación es de la existencia misma de la inmensa fortuna de los Pujol y de sus misteriosos orígenes ¿De dónde ha salido todo ese dinero y cómo se mantiene aún Oriol Pujol en su escaño y como secretario general de Convergencia?

A Mas se le acabarán indigestando el cocido y los callos que se ha comido en Madrid -ese es un menú para estómagos fuertes- como le está estallando en las manos la presunta corrupción de los Pujol, que acabarán en el banquillo, y que ya está alarmando a la sociedad catalana. Y naturalmente en medio de este barrizal ¿qué partido, PSC o ERC, se va a arriesgar a dar su apoyo a CiU y a Artur Mas? El empacho de problemas de Mas y sus propios errores lo pueden llevar a su tumba política, y de ello solo él será único culpable por haber adelantado las elecciones que le salieron muy mal y por dejarse llevar al abismo de la independencia, convencido de una mágica misión y jaleado por Jordi Pujol padre, sin saber o sospechar, o haciendo la vista gorda, sobre todo lo que esa familia acumulaba por detrás.


No sólo hay subvenciones para la prensa catalana
Mas, que pide en secreto a Rajoy el rescate de Cataluña, gastó 6,9 millones de euros en publicidad institucional en sólo seis meses
Las radios y la televisión de Godó se hicieron con un contrato de más de 2 millones de euros
Antonio José Chinchetru. Periodista Digital
10 Abril 2013

El mismo Artur Mas que viaja a Madrid para reunirse en secreto con Mariano Rajoy para pedirle el rescate económico Cataluña, mientras se recorta en partidas como Sanidad y Educación, gasta dinero a espuertas para mantener a los medios de comunicación catalanes con el dinero de los contribuyentes. Las subvenciones no son la única vía para ello, la publicidad institucional también sirve para ello.

Sólo en el segundo trimestre de 2012, el Gobierno de la Generalitat firmó contratos por 6.861.415,85 euros para insertar anuncios en radios, televisiones, periódicos y medios digitales, según se recoge en el Anuncio por el que se da publicidad a la formalización de prórrogas, modificaciones y contratos del Departamento de la Presidencia durante el segundo semestre de 2012, publicado el en Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña (DOGC) el 22 de febrero de 2013. Sólo una semana antes, el DOGC había informado del reparto de 4.114.000 euros en subvenciones a las empresas periodísticas, buena parte de ellas destinadas a los mismos medios de comunicación --Godó sigue siendo la 'niña bonita' de CiU: 870.000 euros para sus medios--.

Entre los medios favorecidos con las campañas de publicidad institucional contratadas durante el segundo semestre de 2013 por la Generalitat, ocupan un lugar destacado las emisoras de televisión y radio del conde de Godó. En concreto, el DOGC recoge un contrato de 2.077.566,66 euros para la "inserción de cápsulas y microespacios divulgativos de información general en 8TV, RAC1 y RAC105". No es la única cantidad destinada a de forma específica a este grupo. Se informa de otros dos contratos en los que además de a un medio de Godó se adjudica publicidad a su equivalentes de Zeta. Para la "inserción de espacios informativos en los periódicos deportivos Mundo Deportivo [Godó] y Sport [Zeta]" se aprobó una partida de 259.580,55 euros.

Muy de lejos, el segundo beneficiado de forma específica con los contratos publicitarios fue el grupo Hermes, editor de El Punt Avui. En el anuncio del DOG se informa de tres contratos diferentes. El mayor de ellos, por 198.329,59 euros, tenía como objeto la "inserción de widgets con los diferentes servicios e información de interés general para la ciutadania en la edición digital del periódico El Punt Avui (elpuntavui.cat)". Le siguió, por cuantía, otro de 165.037,95 euros destinado a la "inserción de monográficos informativos y divulgativos en formato papel y digital en el suplemento L'Econòmic del periódico El Punt Avui". El menor, de 150.529,32 euros, tenía como finalidad "inserciones de espacios informativos en el 9 Esportiu". La suma total de estos contratos es de 513.896,86 euros.

Otro contrato adjudicado, por 307.567 euros, tenía como objeto la "inserción de cápsulas informativas en FlaixFM y Flaixbac y en sus webs". Estas emisoras pertenecen al Grup Flaix, propiedad de Miquel Calçada y Carles Cuní. Calçada, más conocido como 'Mikimoto' es un humorista y empresario catalán que fue estrella de TV3 al que la Generalitat ha encargado la organización de los actos del tercer centenario del 11 de septiembre de 2014. Por su parte, Cuní es el hermano de Josep Cuní, el que fuera el principal presentador de la televisión pública catalana y ahora es la mayor figura del canal de Godó, 8TV.

El último medio citado de forma explícita es el suplemento dominical del diario nacionalista en lengua catalana Ara. En concreto, el DOGC informa de un contrato de 200.312,08 euros con el objeto de la "inserción de monográficos informativos en las ediciones de papel y digital del suplemento Ara Tu".

El resto de gastos en publicidad institucional de los que se informa tenían como destinatarios tipos de medios en general. Así, se aprobó un contrato para destinar 1.827.100 euros a la " inserción de anuncios de publicidad institucional en la prensa escrita", otro de 241.877,79 euros para la "inserción de publicidad institucional en las publicaciones de la Asociación Catalana de Prensa Comarcal (ACPC), de la Asociación Catalana de Prensa Gratuita y Medios Digitales (ACPG) y de la Asociación de Publicaciones Periódicas en Catalán (APPEC)" y uno de 213.110 euros destinado a la "inserción de publicidad institucional en la prensa escrita comarcal catalana".

Los medios de internet también se llevaron su parte. En concreto, fueron 629.559,98 euros para la "inserción de súper-baners, roba páginas y botones informativos en portales catalanes digitales". Las televisiones locales catalanas, por su parte, fueron beneficiadas con un contrato de 459.832,06 euros parta la "inserción de cápsulas informativas" en dichas emisores. Sin que se especifique a qué tipo de medios se destinaba ese dinero, en el DOGC figura un contrato de 113.012,87 euros para la "inserción de un anuncio en la prensa sobre los actos que organiza la Generalidad de Cataluña para conmemorar la festividad Nacional de Cataluña".


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