AGLI Recortes de Prensa   Lunes 22 Abril 2013

Da mucho miedo lo que le espera a España
S. McCoy El Confidencial 22 Abril 2013

Ha entrado este país en una dinámica muy peligrosa. Nos encontramos ante la época de mayor descrédito de nuestras instituciones desde que se reinstaurara la democracia allá por 1978. Los parlamentarios ya no representan a un pueblo que no duda en plantarse delante de sus casas exigiendo no se sabe qué, si intimidar lo suficiente como para condicionar sus decisiones –como si la disciplina de partido no fuera sagrada en nuestro hemiciclo- o tomarse la justicia por su mano. Corre el legislativo riesgo de fragmentarse ante el rechazo generalizado a las dos principales fuerzas políticas. Y formaciones de nuevo cuño –como UPyD- o de rancio abolengo de hoz y martillo, caso de Izquierda Unida, se postulan como árbitros en futuras coaliciones de gobierno.

Pues bien, el batiburrillo formado alrededor del antiguo Partido Comunista está empezando a asomar la patita de lo que le gustaría que fuera España en Andalucía, región donde comparte poder público con un PSOE cuyo secretario general baila sorprendentemente el agua a las peculiares y peligrosas iniciativas de sus socios. De poco le ha servido a Rubalcaba su presencia permanente en la trastienda de la actividad gubernamental para mostrar responsabilidad y sentido común ante tanto dislate. Se ha consagrado en los últimos días como un hediondo oportunista, quizá porque esa sea su única tabla de salvación para ser recordado como alguien que trató de hacer algo más que cargarse ciento y pico años de ‘honradez’. Claro que, vistos los candidatos que hay encima de la mesa para reemplazarle, no tiene nada que temer. Otro vendrá, seguro, que bueno le hará. Al tiempo.

Volvamos a IU. Tras la peregrinación de sus juventudes por ese dechado de felicidad que es Corea del Norte, las ocurrencias de sus dirigentes no se han hecho esperar. La más febril en propuestas estructuralmente estultas es la Consejera de Vivienda de la comunidad andaluza. Crecida por la conversión en norma de su propuesta de ‘expropiación temporal del uso’ de las viviendas desocupadas, ha propugnado una quita lineal de las hipotecas en España, fruto muchas de ellas de, en su opinión, un ‘fraude masivo’. Como si la fe notarial consistiera en una amenaza de firma a quien consiente voluntariamente ante vendedor y entidad financiera. De verdad, de verdad, de verdad. Y ahí sigue esta mujer, calentando sillón. Abróchense los cinturones, que esto no ha hecho más que comenzar.

Lo preocupante no es que se tome como una idiotez lo que racionalmente lo es, como ha ocurrido en este segundo caso. Lo que de verdad da miedo es que se acepte en aras de la justicia social y de no se sabe qué generación de actividad lo que es una confiscación de un bien a su legítimo propietario por la cara, como son los pisos vacíos. Por la misma regla de tres, los que dispongan de ahorros improductivos en el banco, podrían ser objeto esa misma contradicción in terminis que quita pero no quita, que entrega pero no da. Total, hay gente que está pasando necesidad y así el dinero circula. Cesión forzosa del uso de la pasta, temporalmente, a un tercero o, mejor aún, al gobierno que seguro que saben mejor lo que tienen que hacer con él que quien se esfuerza en ganarlo y asume todo el riesgo de perderlo. No hay tanta diferencia entre una medida y otra. Y como los impuestos afectan a todos y estas iniciativas solo a los que tienen patrimonio real o financiero, miel sobre hojuelas.

Porque, ¿para qué pensar en el apoyo a la acción privada para conseguir los mismos fines pero con distintos medios? Agrupémonos todos en la demagogia final. Ya saben, establecer estímulos fiscales para el alquiler de las casas, beneficiar de este modo no solo al usuario sino al propietario no entra en el programa. No solo eso, la alternativa que proponen estos esquizofrénicos que comulgan, con perdón, con los escraches desde la atalaya de su despacho, es el pogromo. O estás conmigo o estás contra mi. Como si la propia Andalucía no fuera el más triste ejemplo de cómo estatalizar la economía, por la vía funcionarial, de la empresa pública o de los subsidios, es receta segura para el desastre. En lugar de reconocer los propios errores, reconducir el rumbo y alentar la necesaria inversión en la región, ideas de bombero para echar del territorio a los pocos espíritus empresariales libres que quedan.

El populismo se ha convertido en argucia que no en estrategia electoral. No se lo crean, ellos solo velan por lo suyo. La mona se está vistiendo de seda. Algunos, como el propio Rubalcaba, se enganchan a esta línea de actuación desde la desesperación. Sin embargo, huele a impostura. Como les ha ocurrido a PNV o CiU en sus respectivas jurisdicciones, el sucedáneo enseguida es reconocido y los electores van al original: una ERC que estaba tocada pero no hundida hace apenas dos telediarios y Sortu, Ave Fénix que surge de las cenizas de la ilegalización de sus almas gemelas. En esto va a ocurrir lo mismo, el gato al agua de los votos asociados a todo el paro juvenil, de todas las familias sin prestación, de esos desesperados que empiezan a poblar las esquinas de esta España mía, esta España nuestra, se lo va a llevar Izquierda Unida, las políticas de Izquierda Unida, los disparates de Izquierda Unida. Conseguirá decenas de escaños, prometer es gratis. Y si esta formación se aferra a su línea actual, si no es capaz de adaptar el discurso a su responsabilidad, será el acabose. Muchos dirán definitivamente: ‘el último que apague la luz’ con billete solo de ida.

En esas estamos.
Buena semana a todos.

España, 2013: hambre en Andalucía
Carlos Sánchez El Confidencial 22 Abril 2013

La geografía del hambre es dispersa. Pero no tiene nada que ver con el capricho de los dioses. Ni, por supuesto, con un cierto determinismo histórico. Tampoco con condicionantes geográficos, naturales o culturales. El hambre -o la ausencia de un mínimo nivel de bienestar general- hay que vincularlo, fundamentalmente, con el entramado institucional de un territorio. En última instancia con la democracia. Las sociedades mejor organizadas son, de hecho, las que han alcanzado mayores niveles de prosperidad material.

Eso explica, por ejemplo, y como ha evidenciado el economista Carlos Sebastián*, que en 1960, en plena descolonización, el África subsahariana tuviera un nivel de PIB per cápita superior al de muchas zonas del Extremo Oriente o de Asia central.

Sin duda que el precipitado y caótico proceso descolonizador tuvo mucho que ver con el súbito empobrecimiento de la región. Cuando las potencias europeas ocupantes abandonaron África, no se preocuparon de dejar a la población africana ni capital humano ni equipamiento en infraestructuras, lo que determinó su futuro inmediato. Hoy, como se sabe, África subsahariana es la región más pobre del planeta.

No hay que irse tan lejos para encontrar un proceso de empobrecimiento similar. Desde luego no con la misma intensidad y desgarro humano, pero sí, igualmente, significativo que pone de relieve la importancia de la calidad de las instituciones.

Aunque cueste creerlo, Andalucía era la región más rica de España en 1800, tanto en relación al peso de su PIB respecto del conjunto del país (el 25,7%) como por su riqueza per cápitaAunque cueste creerlo, y como han demostrado diferentes estudios, Andalucía era la región más rica de España en 1800, tanto en relación al peso de su PIB respecto del conjunto del país (el 25,7%) como por su riqueza per cápita. De hecho, y como han sugerido algunos historiadores, Andalucía lo tenía todo para ser la cuna de la revolución industrial en España. Nunca lo fue.

Como sostiene el historiador Jiménez Blanco**, el desinterés de su clase dirigente por todo lo que no fuera conservar su patrimonio territorial, llevó a la frustración y a la decadencia, y eso explica que al comienzo de la Transición política Andalucía representara ya tan sólo el 12,5% del PIB de España, la mitad que dos siglos antes. Algún tiempo antes, intelectuales como Alfonso Carlos Comín, Alfonso Grosso y Armando López Salinas habían escrito libros seminales como Noticia de Andalucía o Por el Río Abajo, en los que se denunciaban las condiciones de vida de la región.

Razones políticas y económicas
El libro de Comín y otros muchos publicados durante la Transición pueden justificar en parte que Andalucía ocupara el centro del debate nacional. No sólo por razones políticas (el referéndum del 28-F o el hecho de que los máximos dirigentes del PSOE fueran sevillanos), sino también económicas. La región más pobre del país se enfrentaba a su futuro en una España democrática. Lo mejor estaba por llegar.

Y lo cierto es que en la región se han invertido decenas de miles de millones de euros en los últimos años. Precisamente, para vencer el subdesarrollo y darle la vuelta a la situación. Unas veces con ahorro interno y otras con fondos procedentes de la Unión Europea destinados a mejorar la renta de los territorios más desfavorecidos. Era, sin duda, una cuestión de justicia histórica recuperar el tiempo perdido en la región más poblada del país.

Tres décadas después, el resultado no puede ser más estremecedor. Andalucía representa hoy el 13,4% del PIB nacional, apenas un punto más que hace 30 años, pese a que la región ha consumido buena parte de los recursos públicos. Y aunque es verdad que sus niveles de bienestar material han crecido de forma significativa, lo cierto es que hoy su nivel de prosperidad no ha supuesto ningún avance respecto del que se ha producido en otras regiones del país pese a que los recursos con los que ha contado han sido muy superiores. O dicho en otros términos, no ha habido ninguna mejora relativa. Andalucía, junto a Extremadura, continúa siendo el territorio con menor renta per cápita del país: 16.960 euros. O lo que es lo mismo, un 25% menos que la media de España.

Andalucía lo tenía todo para convertirse en la cuna de la revolución industrial en España. Nunca llegó a serloEste fracaso colectivo de la región, con un Gobierno monocolor desde que Andalucía logró la autonomía, es lo que justifica un decreto de próxima aparición promovido por la Junta que golpea la conciencia de cualquier bien nacido. No por lo que encierra, sino por lo que delata. Las familias andaluzas podrán acogerse a una norma que garantiza que los niños pobres puedan recibir tres comidas al día.

La frustración de un pueblo
Ocurre en España y ocurre en 2013, lo cual demuestra el fracaso de una región gobernada durante décadas por una casta -nunca mejor empleada esta expresión- que ha convertido la política en un gigantesco teatro de la demagogia y del oportunismo. Lo curioso del caso es que se presenta la medida como un gesto progresista de solidaridad, cuando en realidad lo que deja entrever es la frustración de un pueblo condenado a la beneficencia pública. Precisamente, por la ausencia de políticas generadoras de puestos de trabajo y de riqueza. La cultura de la subvención y del clientelismo como supremo instrumento de acción política. La región que más necesita la inversión extranjera para aligerar su ingente carga de pisos vacíos es, paradójicamente, la que pone más barreras de entrada.

Un auténtico fracaso colectivo que parece desconocer que la pobreza no es sólo un fenómeno de carácter económico vinculado a la falta de comodidades y al sufrimiento. La pobreza es también una condición social y psicológica que convierte a los ciudadanos en súbditos. Aunque no sólo eso. Como han puesto de manifiesto innumerables estudios, el trabajo es el principal elemento de integración social. La posición de cada uno en la sociedad viene dada por lo que es, no por lo que no es. Y cuando no solamente se está parado sino que, además, hay que recurrir a la beneficencia pública, es que la fractura social existe. La democracia es una estafa.

Andalucía se ha metido en una espiral destructiva de la que es incapaz de salir. Que seis de cada cien niños estén en riesgo de exclusión social, no es más que el reconocimiento del fracaso del partido que lleva tres décadas gobernandoLos programas burocráticos de asistencia a los desfavorecidos, como sostenía Anthony Giddens, el padre de la Tercera Vía, pueden contribuir a aliviar la situación de penuria, pero también pueden reforzarla. Las personas pasan a depender de sistemas de asistencia que les resultan ajenos y sobre los que ejercen escaso control democrático. El subsidio estructural aleja a quien lo recibe de la cosa pública, toda vez que percibe su propia subsistencia como ajena a los estándares de vida cotidiana. La pobreza es individual, el trabajo socializa.

La caridad no es un derecho subjetivo vinculado a una contribución inicial -como es el seguro de desempleo- sino que despoja de su esencia al ciudadano. En feliz expresión del sociólogo Ulrick Beck, el pobre, transita por una zona gris del ir y venir que lo deja a merced de los gobernantes.

Andalucía se ha metido en una especie de espiral destructiva de la que es incapaz de salir. Y el hecho de que seis de cada cien niños se encuentren en riesgo de exclusión social, es decir, de pobreza extrema, como ha admitido la consejera Susana Díaz, no es más que el reconocimiento del fracaso de un partido que lleva tres décadas gobernando, y que ha hecho de la caridad, de la beneficencia, su razón de ser.

* Carlos Sebastián. Subdesarrollo y esperanza en África. Galaxia Gutenberg. Círculo de Lectores.
** José Ignacio Jiménez Blanco. Las raíces agrarias del crecimiento económico andaluz y el grupo Larios. Asociación Española de Historia Económica.

No somos bostonianos
César Vidal La Razón  22 Abril 2013

Apenas unas horas después de tener lugar los atentados de Boston dediqué el editorial de mi programa radiofónico a la tragedia. Concluía entonces que todos éramos bostonianos. La fórmula podía no ser muy original, pero quería simbolizar el respaldo a las personas que habían sufrido el zarpazo de una estrategia tan miserable y cobarde como la de los terroristas.

Al cabo de unos días, he de reconocer con profundo pesar que en España al menos, esa afirmación no se corresponde con la realidad. Los bostonianos –como, en general, todos los ciudadanos norteamericanos– no han presentado fisura alguna en su lucha contra los terroristas. El presidente, un miembro del partido demócrata, condenó los atentados asegurando que el castigo resultaría ineludible para los culpables sin que la oposición republicana saliera a la calle para injuriarle y culparle de los crímenes o procediera a cercar las sedes demócratas al grito de «¡Asesinos!».

Los miembros del legislativo sin excepción alguna condenaron los hechos y respaldaron el cumplimiento riguroso de la legalidad. Por supuesto, no hubo un solo clérigo de religión alguna que expresara comprensión hacia los asesinos o que intercediera por ellos. Ninguna fuerza política, por minoritaria que fuera, expresó la menor identificación siquiera con los objetivos de los asesinos. Menos aún ha habido partidos que hayan aprovechado la sangre inocente para forzar al Gobierno a entregarles concesiones y dinero.

Nadie, absolutamente nadie, ha intentado desdorar la acción policial por más que los agentes de la ley hayan sido expeditivos con los terroristas. Por lo que se refiere a éstos –que no han dudado en derramar sangre inocente para avanzar sus objetivos– saben que, de ser detenidos con vida, nunca contarán con medidas de gracia especiales, jamás podrán ocupar un cargo público en el Congreso, en el Senado o en una alcaldía y tampoco serán trasladados a una prisión que resulte más cómoda para ellos o cercana para sus familias. A decir verdad, los parientes se han apresurado a marcar distancia con seres que pueden tener un apellido común, pero no la misma moral.

No es precisamente esta conducta la que hemos visto, durante décadas, en España cuando nos referimos a los terroristas. Precisamente por circunstancias como ésa no debería sorprendernos tanto la crisis profunda que sufrimos. Aparte de otros muchos factores que no voy a negar, resulta innegable que un sistema donde sale gratis –o incluso rentable– legitimar, comprender, respaldar o cerrar los ojos ante el terrorismo está condenado. ¿Bostonianos, dije? No. Desgraciadamente no somos bostonianos.

El diario “El País” sin línea editorial
Marcello www.republica.com  22 Abril 2013

A juego con el desconcierto general del fin del Régimen español, que nadie quiere reconocer y cuyos poderes ahora en desbandada pretenden recomponer inútilmente, el diario El País atraviesa una profunda crisis de viabilidad empresarial, calidad periodística e identidad. Preso de su altísimo endeudamiento (3.000 millones €) y como consecuencia de sus complicidades y compromisos con el Régimen de la transición que tantos beneficios y proporcionaron al Grupo PRISA (editor de El País), sobre todo en los tiempos de Jesús Polanco y gracias a su connivencia con los poderes fácticos y políticos del país y especialmente con los gobiernos socialistas de Felipe González y José Luís Rodríguez Zapatero, aunque este último no les diera la exclusiva de sus favores, por su relación con La Sexta TV y el diario El Mundo.

Resulta llamativo que el ‘amo’ de El País, Juan Luís Cebrián –que con la misma soltura que se auto nombró Académico se arrogó la herencia de Polanco en aras de un presunto ‘pacto de sangre’ no escrito con el fallecido editor- y su director Javier Moreno anden dando conferencias dentro y fuera de España sobre como arreglar la crisis económica mundial, europea y española, cuando ellos no sabido arreglar la suya y han hundido a PRISA en un ataque se soberbia audiovisual y ahora viven de la ‘caridad’ política, del Gobierno del PP y del IBEX 35, en franca competencia desleal.

Y además sorprende que los jefes de El País, desde tan importante atalaya de poder, hayan sido incapaces de adivinar la deriva fatal y el fin del fallido Régimen de la transición. El que sin duda tuvo sus momentos de gloria, pero cuyos cimientos democráticos eran tan débiles que, llegado el tiempo convulso de las vacas flacas, han quedado rotos, a la intemperie y a riesgo de un derrumbe general. Lo que desde El País intentan evitar con parches para la ‘regeneración’ en vez de medidas para la reforma, y a la vez en un intento desesperado por tapar los grandes escándalos nacionales.

La actitud de PRISA y El País ante la crisis catalana o escándalos de la Banca, el PSOE o la Monarquía (si se atreven con el PP), recuerda los tiempos del amparo y vista gorda de este diario con los escándalos de Felipe González en los GAL y la corrupción del felipismo que sin duda fue superior a la de Gürtel, porque a las Filesa, Malesa y Time Export del PSOE –condenadas- hubo que sumar los casos institucionales como los del Ministerio de Interior (Barrionuevo y Vera), Defensa (Serra), Banco de España (Rubio), Guardia Civil (Roldán), el BOE, la Cruz Roja, la Expo 92, etc. Y la larga mano puesta en la Justicia donde crearon los indecentes eximentes para la no ‘estigmatización’ de los gobernantes, para salvar a González del caso GAL.

Cosas del pasado, sin duda, pero que engarzan con los orígenes del diario El País, en un principio independiente –con grandes momentos de gloria como cuando el golpe de Estado del 23-F-hasta que se subió, al olor del poder, a la partitocracia española nacida de los pactos de la transición como el único acuerdo posibilista para la reconciliación nacional, que sacrificó la ruptura democrática con el Régimen de Franco, de donde venían Polanco y Cebrián. De ahí que la reconversión de ambos al ámbito de las libertades y llamado democrático, pero en realidad partitocrático, tenía su sentido como su entronque oportunista con el felipismo con ayuda de los ex comunistas conversos (Pradera, Semprún y otros como Benet, ‘intelectuales de la OTAN y la Bodeguiya’) los que exhibían sin pudor sus cicatrices de antiguos ‘rojos’ para tapar las corrupciones y carencias democráticas de esos años de opulencia felipista. Los que permitieron la adoración del becerro de oro de la transición, que luego resultó ser un tótem recubierto de purpurina (y preñado de corrupción), un hibrido entre el ideal democrático y la dictadura anterior.

Transición que a buen seguro cumplió una función importante en los pasados años para la recuperación de la libertades y la nueva convivencia en paz, pero que había dejado pendiente, la reforma hacia la plena Democracia o la ruptura controlada con el Régimen anterior, cosa que no hizo Felipe González ni José María Aznar, y que el inefable Zapatero no solo no lo llevó a cabo sino que para colmo, y en vez de avanzar hacia la democracia, se dedicó a abrir las heridas y los horrores de la Guerra Civil.

Una reforma democrática que nunca propuso ni abanderó El País mientras controlaba la hegemonía cultural y cortejaba los poderes fácticos de la nación, entre los que figuró como uno más. Y claro a quienes nunca han entendido o les ha convenido la Democracia –un lugar donde los ciudadanos eligen directamente a todos su gobernantes y representantes, con un sistema electoral abierto y representativo, poderes del Estado separados, y controles de esos poderes, etc- pues ahora no están en condiciones de ofrecer una alternativa democrática al moribundo Régimen de la transición, como sería la obligación del primer diario español que, además, se arroga posiciones progresistas.

Como siempre los de PRISA vuelven a la permanente cuestión de Estado que todo lo tapa para justificar sus connivencias con el moribundo régimen de poder en vigor. Y se colocan junto a los poderes fácticos económicos y financieros (su tabla de salvación empresarial) e incluso junto al Gobierno de Rajoy en políticas económicas y financieras, mientras hacen guiños a una izquierda autodestruida en el PSOE de Rubalcaba, porque son su clientela, y por ello atacan a Bárcenas y Gürtel, con pasión y con razón, pero no ven la viga los ERE de Andalucía, la Casa Real (donde ha estallado en Corinna y Urdangarin el ‘borboneo’ que durante tantos años fue tapado y consentido, por los Gobiernos y también por ellos) o los abusos y los delincuentes de la banca que son sus principales acreedores, e incluso en el demencial desafío catalán al que no hacen frente como debieran, para salvar así la imposible relación del PSOE con el PSC (otro muñeco roto de la transición).

Con lo que la línea informativa y la editorial del diario El País –muy bajo en la calidad de analistas, tras la fuga o la desaparición de muchos fundadores- no existe y deja mucho que desear. Y se muestra incapaz, como debiera, de liderar el debate de la reforma democrática en la que nunca creyeron los postfranquistas Polanco y Cebrián. Como tampoco se atreven a exigir una limpia general de la corrupción, caiga quien caiga, en pos de la ejemplaridad tan necesaria en estos tiempos de alta convulsión social del país. Por ello los lectores de El País se van poco a poco, como huyen los ciudadanos de la clase política, y se refugian en las redes sociales y otros medios de Internet. Lo que no impide que este rotativo sea todavía el primero de España y una influyente máquina, pero desde luego ni sombra de lo que fue cuando los editores de antaño controlaban la información en beneficio y a pachas con el poder, cosa que ya no pueden hacer porque se les escapa por las ventanas de Internet. Como se les está escapando a El País el gran debate de la reforma democrática e institucional de España que, mal que les pese, llegará con cambios importantes como tarde o temprano se comprobará.

Alarma Roja
El déficit público de España no puede esperar más
ANA MÍGUEZ www.gaceta.es 22 Abril 2013

El Gobierno perfila otro Plan de Reformas. Amén de lo que diga Bruselas, esto es lo que hará el equipo de Rajoy.

Se ha encendido la alarma roja en uno de los indicadores más importantes de la economía. El control del déficit público ya no puede esperar más. El país precisa un estricto programa de políticas estructurales y lo necesita de manera inmediata.

El futuro del sistema de pensiones, cómo generar empleo, el crédito, las pymes y la energía, con su eterno debate del déficit de tarifa, serán los principales puntos de la segunda ronda reformista del equipo de Rajoy, que va a poner en marcha en breve. Para ello está previsto que el Gobierno dilapide un total de 45.000 millones para, según su opinión, mejorar la situación financiera de las empresas españolas, sobre todo las pequeñas y las medianas.

El Gobierno pondrá en marcha la ampliación de las líneas del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para aportar a este programa 22.000 millones este año, junto a los créditos de unos 10.000 millones para las pymes que movilizarán las entidades bancarias saneadas.

Además, todo parece indicar que el Gobierno instrumentará nuevos sistemas de garantía de avales de la Compañía Española de Reafianzamiento (Cersa) y de la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (Cesce), para movilizar 1.700 millones más de crédito a las empresas.
Para elevar la financiación no bancaria, el Ejecutivo pondrá en marcha diversas medidas, entre las que destacan, por ejemplo, la potenciación del capital riesgo, con un impacto de 2.000 millones de euros; la creación de un fondo de titulización para pymes con 3.000 millones, o el impulso del Mercado Alternativo Bursátil (MAB).

A partir del año 2014, ya no se tendrá que ingresar el IVA de las facturas no cobradas. Rajoy avanzó un régimen especial en el IVA que evitará que se tenga que ingresar el impuesto cuando no se haya cobrado la factura correspondiente. Este régimen, que entrará en vigor en enero de 2014, se aplicará a trabajadores autónomos y pymes que tengan un volumen de negocios inferior a los dos millones de euros al año.

Inversiones en I+D+i
Para favorecer fiscalmente la innovación empresarial, Rajoy anunció una reforma del incentivo por inversiones en I+D+i, incluso si los beneficios son insuficientes para alcanzar la cuota o cuando se produzcan pérdidas.

Los hombres de Rajoy trabajan en la creación de una autoridad fiscal para vigilar el cumplimiento de los objetivos de déficit y en la constitución de un gran regulador bajo el nombre de Comisión Nacional de Mercados y Competencia.

Una exigencia de Bruselas cuando prestó a España el crédito a la banca. Una autoridad casi independiente, ya que los miembros de esa autoridad serán nombrados por el Gobierno o por el propio ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro. La autoridad fiscal, una exigencia de Bruselas, será casi independiente, ya que sus miembros serán nombrados por el Gobierno.

De la misma manera, el Ejecutivo también tiene previsto aprobar definitivamente la ley de unidad de mercado y la de transparencia, así como plantear la ley de emprendedores y seguir avanzando en el seno del Pacto de Toledo para poder definir el factor de sostenibilidad del sistema de pensiones, entre otras medidas.

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La actividad productiva y las ventas se desploman
Roberto Centeno El Confidencial 22 Abril 2013

Como era perfectamente previsible, y en contra de las indignantes fantasías de Rajoy, que ni dice una verdad ni da una a derechas, la marcha de la economía en el primer trimestre ha sido manifiestamente negativa. Un indicador tan representativo del crecimiento y del empleo como la utilización de la capacidad productiva se ha desplomado hasta el 68,9% desde el 74,1% en el cuarto trimestre de 2012, la cifra más baja desde que este indicador comenzó a medirse hace 50 años, lo que significa lisa y llanamente más paro y menos inversión. Y como la respuesta de Rajoy, cuya capacidad mental ofrece ya serias dudas, está siendo más impuestos, más recortes de pensiones y salarios, y más deuda, el resultado no puede ser otro que una nueva aceleración de la recesión.

Pero no sólo es la actividad productiva. Las ventas de las grandes superficies han caído un 8,1%, frente a una media del 6% en 2012. Ha sido el peor trimestre desde que comenzó la crisis, hasta el punto que el mítico Corte Inglés, cuyas ventas no cesan de caer, tiene serias dificultades de financiación ante la magnitud de su deuda y de sus impagados, un fiel reflejo de la situación económica general. Y al lado de esto, Montoro, que literalmente ha enloquecido, en lugar de intervenir las comunidades autónomas quebradas como había prometido, les envió 60.000 millones de nuestro dinero en 2012 y va a inyectarles 23.000 millones más. Y para que sigan despilfarrando multiplica por tres el límite de déficit, de Valencia y Cataluña en particular, cuyo plan de ajuste es muy sencillo: pedirle más dinero a Madrid.

El Rey y Rajoy están recorriendo los últimos tramos del camino cuya meta es la aniquilación de España como entidad geográfica, histórica, cultural y política, ante la impasibilidad absoluta de toda la clase dirigente

Adicionalmente, como acaba de denunciar la conocida economista de Harvard Carmen Reinhart, la mujer del momento, en una reciente entrevista a Der Spiegel, resulta inaudito que “la deuda senior de la banca española -la contraída con los bancos alemanes, franceses y holandeses que financiaron la burbuja sin molestarse en analizar nada- no haya sufrido quita alguna, a pesar de que los activos que la garantizaban se han hundido y se siguen hundiendo”. “El cierre de los bancos era la única respuesta lógica”, añade. En lugar de ello, estos miserables que nos gobiernan, los anteriores y los actuales, han hecho recaer esta deuda sobre los contribuyentes: un robo de dimensiones históricas.

Con una deuda del 400% del PIB el sistema financiero es insolvente
Pero este incremento imparable de deuda financiado por el BCE lleva inevitablemente a algo que he venido denunciando por activa y por pasiva: la insolvencia del sistema financiero como conjunto. Han arruinado a los pequeños ahorradores con la estafa de las preferentes, mientras que han renunciado a pedir responsabilidades a los culpables de la quiebra, como consecuencia de la mayor y más vergonzosa connivencia entre políticos, reguladores y banqueros corruptos de la historia financiera española. Y ahora están en camino de arruinar también a los tenedores de depósitos, pues según la nueva filosofía del Eurogrupo, si un banco quiebra es legítimo que sus depositantes y sus bonistas asuman las pérdidas, pero eso si, después de pagada la deuda senior.

El rescate bancario ha costado hasta ahora 275.000 millones de euros: inyecciones directas de capital, 60.000; avales, 135.000; esquema de protección de activos, 30.000, y Sareb, 50.000, con la posibilidad de llegar a 100.000, o el 26% del PIB. Pero además ocurren tres cosas, a cada cual peor. Primera: la deuda total española, pública y privada, supera el 400% del PIB, una cantidad que jamás será devuelta, y en consecuencia el sistema financiero español como conjunto, que es el acreedor principal, es insolvente. Segunda: la parte más insolvente del sistema es la que ha recibido el grueso del rescate, ergo la mayor parte, un 17% del PIB, no se recuperará, la cifra más alta del mundo. Tercera: el crédito a la economía real, a pesar del multimillonario rescate, experimentó en 2012 la mayor caída en 60 años, y en 2013 el crédito a la economía productiva sigue cayendo en picado.

La economía en el primer trimestre 2013
Aunque todavía faltan datos, los que conocemos dibujan un panorama inequívoco: la recesión se acentúa y nos acercamos peligrosamente a la deflación. Aparte de lo explicado al principio, el índice de producción industrial de febrero fue peor de lo previsto y peor que el de enero. Si lo comparamos con el mismo mes del año anterior es para cortarse las venas: un 6,5% inferior. El indicador de clima industrial de bienes de inversión –el 30% del PIB– acentuó su ritmo de descenso interanual en 1,3 puntos en el primer trimestre de 2013 respecto al cuarto de 2012, hasta el -15,4%. El índice de producción en la industria de la construcción registró en enero una tasa interanual del -1%, casi seis puntos inferior a la de diciembre.

Las economías familiares ante el expolio masivo de las Administraciones y los monopolios están exhaustas. La tasa de ahorro se ha hundido al 8,1% el mínimo de todos los tiempos y muy por debajo de la media de la UE

Las exportaciones están disminuyendo significativamente. En 2012, a pesar del triunfalismo del Gobierno, sólo crecieron un 1,7% en términos reales, pero los últimos datos muestran una contracción del 3%. La disponibilidad de bienes de consumo y de bienes de equipo acentúa su caída y, lo que es realmente gravísimo, la financiación al sector privado deflactada cae un 9,4% frente al 7,4% del último trimestre de 2012. Por otro lado, el coste laboral por trabajador retrocedió el 3,2% anual en el cuarto trimestre de 2012, o más de 6% en términos reales. En línea con este panorama recesivo, en los dos primeros meses del año el déficit del Estado sería un 14,9% superior al del mismo periodo del año anterior y la deuda neta en enero y febrero se incrementó en 29.000 millones de euros, la cifra más alta conocida.

Las economías familiares, ante el expolio masivo de las Administraciones y los monopolios, están exhaustas. La tasa de ahorro se ha hundido al 8,1%, el mínimo de todos los tiempos y muy por debajo de la media de la UE. Vamos directamente a la pobreza. El PIB del trimestre, estimado a través de su correlación con el consumo de electricidad y sobre todo con el gasóleo de automoción, ha caído un 1%, un 4% en tasa trimestral anualizada. Y da igual lo que nos mientan el BdE y el INE porque esas correlaciones son indiscutibles.

Finalmente, la tasa de inflación se redujo cuatro décimas en marzo hasta el 2,4%, algo que algunos optimistas u obligados a serlo presentan como un dato positivo. Nada más lejos. La inflación subyacente o inflación básica, que sirve como indicador adelantado del rumbo que tomarán los precios a medio plazo, se mantuvo en el 2,3%, casi el doble de la de marzo de 2012 y dos décimas por encima de la de diciembre de 2012. Lo que ello indica no es otra cosa que el hundimiento de la demanda interna y el riesgo cada vez mayor de una deflación, algo que, de materializarse, sería el peor de los escenarios económicos posibles.

Pero Rajoy y sus secuaces no sólo se limitan a arruinar a los españoles para varias generaciones: están destruyendo España a escondidas, todo un compendio de la vileza y la insania. El ministro de Exteriores, un indigno que se bajó los pantalones ante Maduro con el asombro de EEUU y la UE, comete la infamia de reunirse en secreto con el conseller de la Generalitat Homs para tratar de la creación de un cuerpo diplomático que represente a Cataluña en el exterior con nuestro dinero, mientras cierran las embajadas de España por falta de medios y tienen tirados por los pasillos a muchos de nuestros mejores diplomáticos. Peor aún, Homs ya está preparando que a partir del verano empresas, particulares y ayuntamientos catalanes paguen los tributos al Ejecutivo autonómico y no al Estado, lo que de permitirse sería una deslealtad institucional equivalente a traición. La cobardía de la Casa Real y de Rajoy están conduciendo a la aniquilación de todo sentimiento nacional en España.

Entre la intervención de las Fuerzas Armadas, obligadas constitucionalmente a la defensa de la unidad de nuestra única patria, España, y la vil rendición de las instituciones políticas incluida la Corona ante el desafío separatista de cuatro arribistas tan corruptos como indocumentados, se abre el camino de la valentía civil, incluso de la rebelión ciudadana, con arreglo a la Constitución y las leyes, como camino de salvación distinto del último recurso. El Rey y Rajoy están recorriendo los últimos tramos del camino, cuya meta es la aniquilación de España como entidad geográfica, histórica, cultural y política, ante la impasibilidad absoluta de toda la clase dirigente. Como dice mi maestro Antonio García Trevijano, “apartar a estos indeseables políticos, incluido el Rey, de la esfera del poder estatal ya no es sólo una obligación política de todo ciudadano, sino deber moral que incumbe a toda conciencia honesta”.

Cuidado con Euskadi
Pablo Mosquera La Voz 22 Abril 2013

Malas noticias desde Euskadi. El proceso para la desaparición de ETA no solo está interrumpido, sino que hay signos y síntomas preocupantes.

Las delegaciones, más o menos encubiertas, que seguían la hoja de ruta marcada por los mediadores internacionales, con sede en Noruega, entre los que se encontraba Josu Ternera -el general-, han sido expulsadas.

Vuelven conatos y más, de kale borroka, en Basauri, Lequeitio y Guecho. Cuestión que había sido abandonada por compromiso de la izquierda abertzale y de la propia ETA.

Tras los actos de recibimiento y despedida del jefe de ETA, Thierry, ambas partes del conflicto se han desafiado. Los radicales, justificando lo injustificable, aludiendo a las víctimas como asesinatos políticos. Caso de una sesión parlamentaria en la que la portavoz de Sortu califica como tal el asesinato de Fernando Buesa.

Otro tanto podemos decir de la Delegación del Gobierno en Euskadi. Su titular, hombre de no muchas luces -Carlos Urquijo-, ha impulsado la actuación de la Fiscalía para investigar diferentes actuaciones de cargos electos de la izquierda abertzale, incluso ha prohibido y amenazado con medidas disciplinarias a la Universidad Pública Vasca, por permitir una conferencia que lleva por título «Presos políticos y resolución de conflictos».

Desde la vuelta del PNV al Gobierno vasco, su lendakari ha manifestado a Rajoy que ilegalizar Sortu constituiría un preocupante salto atrás. Al mismo tiempo -incoherencia-, le comunicó al presidente del Gobierno de España que es intención del Gobierno vasco suprimir las escoltas, a finales de mayo, a los altos cargos políticos cuya seguridad corresponde al departamento de Interior del Gobierno que preside Urkullu.

Esta última comunicación no ha sido aceptada, pero tiene tintes de fórmula perversa para que los cargos políticos socialistas y populares que son protegidos, ante el cambio en su seguridad, presionen a quien corresponda para que el proceso del fin de ETA se acelere.

Se han detectado movimientos en la organización criminal, que no solo no habla de entrega de las armas, es que están incrementando su plantilla con jóvenes procedentes del mundo radical.

Analistas de los servicios antiterroristas han avisado de un potencial riesgo de vuelta a comportamientos pasados.

Sería muy lamentable volver a las páginas de los sucesos.

Espectacular rapapolvo del actor Manuel Manquiña a la izquierda y al nacionalismo
http://www.outono.net/elentir 22 Abril 2013

El digital Praza Pública, afín al nacionalismo y socio gallego del diario progre de Ignacio Escolar, ha publicado esta tarde una interesantísima entrevista con el actor vigués Manuel Manquiña, que en 2009 apoyó a Galicia Bilingüe en su defensa de la libertad de idioma. A diferencia de la mayoría de los actores -muy afines al discurso progre dominante-, en la entrevista Manquiña critica sin rodeos a la izquierda y al nacionalismo.

“Te llaman facha porque dices las cosas que no quieren escuchar muchos”
El citado digital ha intentado pasar factura al actor vigués por disentir de la progresía, haciéndole esta pregunta: “Si pone su nombre en Google, lo primero que sale en el buscador automático es: Manuel Manquiña facha y después Manuel Manquiña Martinez el facha, Manuel Manquiña PP y Manuel Manquiña derechas. ¿Le gusta lo que dice Google sobre usted a primera vista?”

La respuesta de Manquiña ha sido de lo más desacomplejada: “Pues casi voy a decir que es una honra. Si no te llaman facha en este país, no eres nada. Si te llaman facha es porque te manifiestas, porque dices las cosas que no quieren escuchar muchos y que tampoco debes decir. Mira, la llamada izquierda, o la izquierda social, para mí, no tiene respeto en absoluto. A mí, por ejemplo, estas plataformas de acoso a los políticos del PP co…”

“No, escrache no. Acoso”
Así, con puntos suspensivos, “Praza” interrumpe la respuesa de Manquiña. Ha cometido el “error” de saltarse la terminología progre. El entrevistador le corrige con esta pregunta: “¿Escrache?” Pero Manquiña vuelve a la carga sin tapujos:

“No, escrache no. Acoso. El escrache se les hacía a los políticos argentinos que estuvieron en la dictadura militar, que torturaron y que se libraban de la justicia. Aquí no son torturadores, son representantes públicos votados por una mayoría. En tiempos de ZP había desahucios, pero no había plataformas de acoso. ¡Claro, era la izquierda! Son ellos los que tienen el comportamento fascista, de terror, de acoso. La prenden fuego a una puerta sabiendo que hay niños al otro lado. Procuran emplear el terror de la gente para que modifiquen su creencia política. Van a tu casa, te persiguen y gritan: “Aquí vive el gilipollas este que no sé qué”. Es decir, modifican tu postura yendo a tu casa a gritar, es acoso que busca modificar tu libertad mediante el terror. Es acoso.”

El actor gallego también le da estopa a los sindicatos a propósito de las coacciones de los piqueteros: “Todas esas cosas que tanto le gustan a los sindicatos: poner silicona en la puerta es “informar”. No, mira, no estás informando. Andas acosando y bloqueando el tráfico.” Manquiña es muy claro con los sindicatos: “Emplean el pánico y el terror. Y cualquiera que les haga frente, ya es un facha. Y eso, en España, no se perdona. No se perdona que contestes.”

“Los nacionalismos son enemigos absolutos de la libertad”
Llegado a esta altura de la entrevista, yo ya estaba disfrutando como un enano imaginándome la escena y, sobre todo, la cara del entrevistador del digital progre-nacionalista. Pero aún faltaba lo mejor. “Praza” pregunta a Manquiña por su apoyo al bilingüismo en Galicia, y una vez más el actor contesta sin tapujos:

“Yo creo en la libertad de la gente por encima de la libertad de los lugares y de las patrias. Para mí no existen las culturas colectivas, no existe el pueblo. Un pueblo no es superior al individuo. Creo en la potencia del individuo. Cuando se pretende unificar el comportamiento, ¡buf! Eso es un problema muy grave en un país. “¿En Galicia, en Galego?” Mira, ¡vete a tomar por el culo! Y después te dirán “aquí tal cosa” y “allá otra cosa”. Y mañana, todos a misa. Y pasado, prohibido ir a misa. ¿Y todo por qué? Porque un grupo de zumbaos emplean un poder de presión para quererle decir a la gente lo que tiene que hacer. Yo creo en la libertad del individuo, no en el bilingüismo ni en el trilingüismo. Todos los nacionalismos, lo primero que hacen es luchar contra la libertad del individuo y homogeneizar el comportamiento de la gente. Por eso los nacionalismos son enemigos absolutos de la libertad. Ellos hablan de la libertad de un pueblo y de un territorio. Para mí el territorio y el pueblo no son nada. Lo que importa es el individuo. El respeto a los individuos es lo que debe prevalecer. El territorio no opina ni cotiza. Pago yo.”

Podéis leer la entrevista completa, en gallego, aquí. Mi felicitación a Manquiña por no tener pelos en la lengua y por defender la libertad frente a los liberticidas de la izquierda y el nacionalismo. Es un placer ver que hay voces discordantes entre los actores españoles.
http://praza.com/cultura/4177/se-neste-pais-non-te-chaman-facha-non-es-ninguen/

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