AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 24 Abril 2013

Rajoy insiste en el error de traicionar a sus electores
EDITORIAL Libertad Digital  24 Abril 2013

Como si se tratase de un socialista contrariado por el hecho de que la crisis económica no le permite desarrollar la política de gasto público que a él le gustaría, el presidente del Gobierno ha comparecido este martes para anunciar unos recortes en el gasto de las Administraciones Públicas menos ambiciosos –según él mismo ha señalado– que los aprobados en 2012... y para que nos vayamos olvidando de su promesa de bajar los impuestos en 2014, tal y como dijo en 2011 que haría tras incumplir su compromiso electoral de no subirlos. De hecho, Mariano Rajoy ni siquiera ha descartado aumentar aún más la presión fiscal con la excusa de que "todo depende de las previsiones".

Se supone que quien se presentó a las elecciones bajo unas siglas que –se supone– representaban el ideario liberal-conservador y prometiendo austeridad, suprimir duplicidades, reducir el déficit público por la exclusiva vía de la reducción del gasto público y privatizar o clausurar empresas y televisiones públicas era un claro y orgulloso partidario de recortar el gasto público. Sin embargo, Rajoy ha manifestado que "hacer recortes de gasto público no le gusta a nadie", expresión que delata perfectamente sus ideas sobre el sobredimensionado sector público, que está asfixiando las posibilidades de recuperación económica.

Lejos de pinchar la burbuja estatal y de someter el sector público a una cura radical de adelgazamiento, Rajoy recorta el gasto sólo lo imprescindible para no perder la posibilidad de seguir endeudándonos por falta de acreedores. A pesar de que la prima de riesgo de la deuda soberana todavía está muy por encima de los niveles que alcanzó con Zapatero, el Gobierno del PP se muestra optimista con el demencial ritmo de endeudamiento, a precios últimamente más bajos.

Rajoy predica la austeridad y las reformas, pero no las practica. Desde que llegó a la presidencia del Gobierno, ha demostrado que carece de convicción y coraje para llevar a cabo una política liberal y auténticamente alternativa a la que adoptó Zapatero. Y para qué hablar de su falta de coraje para embridar a autonomías y ayuntamientos, parte esencial de nuestro insostenible sector público.

Los desastrosos resultados a los que aboca la política con la que Rajoy está tracionando y al mismo tiempo desacreditando el ideario liberal-conservador de su partido le obligarán a reducir sus previsiones de crecimiento –tal y como ha tenido que hacer este mismo martes–, pero parece que no le van a sacar del fatal y decisivo error de pensar que España "no tiene un problema estructural" en sus cuentas públicas, sino sólo uno "coyuntural".

El keynesianismo ambiental al que Rajoy se pliega en el ámbito económico y su falta de coraje político condenan España al estancamiento, cuando no a la decadencia.

La penúltima aberración consentida
Juan Vicente Santacreu Estrella Digital 24 Abril 2013

Las alarmas de la insensatez nacional saltaron una vez más a raíz de conocerse esta noticia: “Arturo Mas recorta en bomberos pero paga bilingüismo en Guatemala”. Que no cunda el pánico, no pasa nada. Como siempre ocurre, las noticias son efímeras y este titular pronto pasará al olvido. Pero ahí estaremos los miembros del Movimiento Masby dando el “coñazo” para recordarlo.

El programa de 13TV Al Día dirigido por Alfonso Merlos, rápidamente se hizo eco de la noticia y se pusieron en contacto conmigo para conocer mi opinión sobre este nuevo eslabón de la irracionalidad nacional.

El pequeño espacio de mi intervención no dio para mucho, es por ello que he querido dejar este artículo con la síntesis de mi mensaje para que no caiga en el olvido.

El nacionalismo es como un pulpo que sus tentáculos se extienden tanteando en todas direcciones

La aberración lingüística Española - ¿Puede existir algún guatemalteco interesado en el bilingüismo catalán? Creo que no, los guatemaltecos, a diferencia de los españoles, son conscientes que hablan la lengua más universal de toda la historia de la humanidad. He dicho bien, de toda la historia. ¡¡Tomad nota españoles!! Sólo algún gilipollas guatemalteco, a cambio de una “paguita”, participará en esta paranoia catalanista. Esto, evidentemente no lo dije en TV, pero pensar, lo pensé.

Conviene saber que el potente combustible de los nacionalismos es en esencia el dispendio económico acompañado de algún aditivo que lo potencie, como una religión o una lengua diferenciadora. Pero lo más grave de todo es que este motor, una vez puesto en marcha se retroalimenta de su propia estructura creando un ciclo continuo. Cuanto más crece, más combustible necesita para mantener esta maquinaria, es por ello que los nacionalismos no tienen límites, se sabe donde empiezan pero no donde terminan. Como dije en el programa de Alfonso Merlos, el nacionalismo es como un pulpo que sus tentáculos se extienden tanteando en todas direcciones y si no se les cortan, se adhieren con fuerza sin soltar lapresa. Un ejemplo bien conocido fue el “Nazionalismo” Alemán.

El dispendio económico que realizan los nacionalismos se nutre de los propios lacayos que, unos voluntariamente lo aportan por haber sido bien adoctrinados y otros a la fuerza. Por eso es tan importante para los líderes controlar la Educación y así tener plebeyos sumisos y adoctrinados. No obstante, cuando a la voraz maquinaria nacionalista le hace falta más dinero lo recorta sin dudarlo de la Sanidad, ayudas sociales, bienestar, o incluso recorta bomberos como en el caso de Cataluña. Son en esencia unos Agujeros Negros que engullen hasta la libertad de pensar.

Obsérvese que los Nacionalismos utilizan la misma hoja de ruta que el comunismo o el Islam, son sistemas basados en el pensamiento único y para ello eliminan cualquier símbolo identitario que entorpezca la implantación del nuevo modelo.

Los nacionalismos nunca son un medio, son un fin en sí mismos
Hay que tener claro que los nacionalismos nunca son un medio, son un fin en sí mismos y esto lo consiguen con armas y por la fuerza, o como en el caso de España avanzando sigilosamente como la metástasis del cáncer copando los puntos neurálgicos del Sistema, la administración, educación, colegios, APA´s, etc. Una vez instaurados utilizan el mismo manual de uso que está utilizando el Islam en Europa: Primero Tolerancia, luego imposición y por fin sumisión. Y llegados a este punto, ¡¡ya nos podemos dar por “jodidos”!!

En el caso de Cataluña podemos observar como hace unos 30 años extendió sus tentáculos hacia Baleares y Valencia soterrando primero las lenguas de estas regiones para suplantarlas con el catalán –lo que llamaron Catalán normalizado- y así sembrar el caldo de cultivo para colonizar estas regiones a través del tiempo sin el menor esfuerzo.

No obstante hay que recordar que para que todo esto sucediera, José María Aznar pactó en 1.996 con Jorge Pujol, la Academia de la Lengua Valenciana, que aunque su nombre engaña, no es ni más ni menos que la implantación oficial del Catalán y la desaparición del Valenciano. Después de esto sólo ha sido suficiente imponerlo en la Administración y en la Educación para que las nuevas generaciones consideren desde Valencia o Baleares que todos estos territorios son Países Catalanes.

Si a todo esto añadimos el gran derroche catalanista como la TV3 implantada por el “artículo 33” en Valencia y Baleares para adoctrinar a los niños con dibujos animados y a los mayores con las mejores películas en catalán, subvenciones a todo tipo deiniciativas que divulguen el Catalán, etc. tenemos el terreno preparado para que todo este territorio se agrupe al mismo tiempo que se separa del resto deEspaña. Por cierto, la mayor parte de subvenciones han sido y son pagadas por el PP Valenciano y Balear.

Pero nunca olvides –aunque te duela- que todo esto ha ocurrido con la colaboración del PP en todas las comunidades donde gobierna: Galicia, Baleares y Valencia. La traición forma parte del genoma de la actual cúpula del PP. Así lo han demostrado Bauzá, Camps, Fabra y liderados por los dos grandes traidores a España: Alberto Nuñez Feijóo y Mariano Rajoy. Si estos “sujetos” hubieran vivido en la época napoleónica, hubieran sido un buen ejemplo de traidores afrancesados, pero en aquella época el pueblo se levantó un 2 de Mayo y aquí no se menea ni Dios.

Para que España se desintegre, sólo hace falta que los españoles de bien no hagan nada
Quiero también recordar un apunte que hice en el programa de Alfonso Merlos, que aunque considero muy grave, parece que nadie entiende ni quiere entender: en estos momentos Cataluña ya está tan independizada en la práctica que un funcionario de Galicia, por ejemplo, le es exactamente igual de difícil trabajar en Cataluña como en Francia. Es decir, la mitad de funcionarios españoles no pueden trabajar en la otra mitad donde existe lengua tribal.

Sólo me cabe la “Esperanza” de que vuelva un 2 de Mayo o que resurja de entre las cenizas del PP traidor un nuevo PP español: Esperanza Aguirre, Mayor Oreja, Vidal-Quadras, Regina Otaola, Mª San Gil, Santiago Abascal, etc. Por citar algunas personas. España necesita Partidos de todas las ideologías pero ante todo que sean españoles y desde luego urge algún partido de referencia de derechas, porque si no, la democracia cojea. Para que España se desintegre, sólo hace falta que los españoles de bien no hagan nada.

En 2012 ya lo escribí en Estrella Digital “Después de Cataluña, ¿qué?”. Muchos españoles dan por hecho la separación de Cataluña o la fórmula más infame de todas que es la de Estado Asociado, -antes muerto que asociado- pero parece que nadie es consciente que si Cataluña se separa, arrastrará a Baleares y todo el Levante; una cuarta parte del territorio nacional y además la más estratégica y rica de España. ¡¡Qué!!, a vosotros los “consentidos”, ¿cómo se os ha quedado el cuerpo? ¡¡imbéciles!! España es Una y no cincuenta y una.

Os recuerdo el mensaje de Masby: Un ciudadano, un voto; un país, una lengua. Gracias por todo lo que hacéis en la medida de vuestras posibilidades para detener la inercia de la centrifugación de la Nación más antigua de Europa y gracias por defender el español en España, la lengua más universal de toda la historia de la humanidad.

Así lo pensamos millones de Españoles y así lo digo para vergüenza de los traidores.
Juan Vte. Santacreu – en Twitter @JVSantacreu -Estrella Digital

-------------
Hola, buenos días:
Hemos divulgado un mensaje de Masby, y aprovechándonos de la gran aceptación y lectores que tiene JVSantacreu,
lo hemos insertado en su último artículo publicado aquí >> http://bit.ly/15GMQw6

Queremos resaltar dos cosas del mensaje:
1º Si Cataluña se separa, no lo hará sola, arrastrará a Baleares y todo el Levante.
2º Sería una infamia aceptar la nueva Cataluña como Estado Asociado.

En Masby estamos de acuerdo, es mas, llegados a este punto deseamos que Cataluña se vaya con todas las consecuencias y que se vaya sola, sin compañía.
Que nadie se engañe, ya en estos momentos es tan difícil para un funcionario de toda España trabajar en Cataluña como en Francia.

Por si deseas divulgar nuestro mensaje, o elaborar cualquier artículo relacionado, te adjuntamos el original en Word.

Muchas gracias por participar y divulgar nuestro mensaje en la medida de tus posibilidades.
Joaquín Monmeneu – Movimiento Masby

Es un mensaje de la Coordinadora Nacional Masby

Las muelas de Rajoy
Fermín Bocos Estrella Digital 24 Abril 2013

Quienes instan al Partido Popular para que desde el Gobierno cumpla con su promesa de adelgazar la estructura del Estado -incluidas autonomías, ayuntamientos y empresas públicas- no deberían alimentar esperanzas. No sucederá; no habrá reforma ni recortes de personas en la Administración. No lo veremos, sencillamente porque sería tanto como pedir a un dentista que se sacara una muela y resulta que quien mejor sabe del dolor que apareja una extracción dentaria es, precisamente, el dentista.

Santamaría reconocía que todavía existe una empresa creada al calor de la promoción de los JJOO de 1992

Por eso nadie espera que Mariano Rajoy lleve a cabo la reforma de la estructura de las administraciones (estatal, autonómica, municipal, cabildos, diputaciones y empresas públicas) que, como sabemos, se superponen y solapan unas a otras a la manera de las capas de la cebolla. Se solapan dando pie a duplicidades en la función y a una exagerada, hinchada y costosa partida de nóminas que hay que pagar a fin de mes.

Más de tres millones y medio de ciudadanos. Funcionarios de carrera y oposición que han ganado plaza con esfuerzo y mérito junto a empleados de la función pública contratados a dedo en razón de afinidades políticas. Y empleados de empresas públicas cuya actividad, en ocasiones, roza el misterio. Hace unos días, en el transcurso de una entrevista, hablando de los obstáculos (burocráticos) que hay que orillar para cerrar una empresa pública la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, reconocía que todavía existe una empresa creada al calor de la promoción de los Juegos Olímpicos celebrados en Barcelona en 1992. ¡Veintitrés años después, todavía hay gente que sigue ordeñando aquella vaca! Es incomprensible, por no emplear otra palabra. Cuando las cosas iban bien, cuando la economía carburaba, el país no estaba en recesión, no había cerca de seis millones de parados y teníamos un déficit tolerable (ahora es el 10 por ciento real y el 7,1 si no sumamos el rescate de las cajas de ahorros), el despilfarro en algunos segmentos de lo público se disimulaba mejor. Pero ahora hemos llegado a un punto en el que la suma de todo resulta, sencillamente, insoportable para las clases medias y las empresas medianas y pequeñas asfixiadas por una fiscalidad que roza lo confiscatorio.

Puesto que el señor Rajoy preside el Gobierno y su partido controla la mayor parte de las autonomías y el grueso del poder municipal, creo que ya no puede aplazar más la cita. Aunque le cueste, le ha llegado el momento de pedir hora con el dentista.

Las prisas de Rajoy
La sonrisa de la avispa Estrella Digital 24 Abril 2013

Al presidente Mariano Rajoy le ha pillado el toro y ahora tiene prisa. Mucha prisa. Le sirvió el primer arreón de reformas que llevó a cabo pero se detuvo. Hizo lo fácil. Recortes en prestaciones sociales y mucho lavado de cara. Pero no abordó, entre otras, la reforma de la Administración, como se esperaba, y el déficit se le siguió disparando.

Eurostat, y ya es oficial, cifra el déficit español en el 6,98% y en un 10,6% con rescate bancario en 2012. Y este último es el que vale. Lo demás es marketing. Y esa es la realidad.

España es el Estado miembro de la UE donde más rápidamente aumenta el nivel de deuda pública

España es además el Estado miembro de la UE donde más rápidamente aumenta el nivel de deuda pública (6,8 puntos entre el tercer y el cuarto trimestre del año pasado), hasta situarse en el 84,2% del PIB. Y aunque el Gobierno espera una prórroga de dos años, hasta 2016, lo que significa que el nuevo objetivo de déficit para 2013 se situaría en torno al 6%, la cosa no pinta bien porque De Guindos acaba de anunciar que el PIB español se contraerá este años 1,5%, el triple de los presupuestado.

Y, claro, ahora Rajoy tiene prisa y está dispuesto a acelerar las reformas prometidas hace ya varios meses. Muchas de las cuales siguen todavía sin ver la luz ante la impaciencia de Bruselas que se queja de que España lleva un retraso de entre tres y nueve meses en la ejecución de las reformas comprometidas.

Y como tiene prisa y a bote pronto, el Gobierno tiene a aprobar, sí o sí, la Ley de Emprendedores y la Ley de Reforma energética y la nueva Ley de Pensiones y la eterna Ley de Unidad de Mercado y la Ley de Servicios profesionales (hay más de 1.600 colegios profesionales en España) y la reducción real de la morosidad y, sobre todo, la Reforma del Sector Público. Y esta última es una tigresa muy difícil de cabalgar.

Todas estas reformas las lleva prometiendo Rajoy desde hace muchos meses pero no se atrevía o no sabía llevarlas a cabo. Y, claro, le ha pillado el toro.

Ahora no tiene más remedio que hacerlas y por las bravas porque de lo contrario las reformas anteriores que tanto sacrificio han supuesto no servirían para nada, ya que son una condición necesaria para relajar los objetivos de déficit al país.

Esperemos que este tancredismo arriolista como filosofía política, que ha llevado a cabo durante los últimos meses, no le obligue a subir impuestos. Sería imperdonable.

¿Por qué no nos gustan los partidos?
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 24 Abril 2013

La respuesta a la pregunta que encabeza esta columna es muy sencilla: a la inmensa mayoría de la gente no le gustan los partidos por la misma razón por la que a casi nadie le gustan los impuestos: porque estamos hartos de que nos hagan la puñeta.

Desde luego, las mismas personas que en la totalidad de los Estados democráticos (los que no lo son carecen de pluralismo político y de impuestos progresivos) están hartas de los partidos reconocen que sin ellos sería imposible organizar la democracia, igual que sin fiscalidad no se podrían prestar los servicios públicos esenciales (sanidad, protección social y educación) sin los que la vida de la gente corriente se convertiría en un infierno.

Ahora bien, del mismo modo que defender los impuestos no equivale a compartir la forma inadmisible, por injusta, en que la carga fiscal se reparte en muchos sitios (en España, desde luego, donde llega a ser sangrante) el reconocimiento de la imposibilidad de prescindir de los partidos en los sistemas democráticos es perfectamente compatible con el hecho de que los realmente existentes no nos gusten o incluso nos disgusten de un modo insoportable. ¿Por qué? Pues por las razones que alguien que ni es un fascista ni un anciano de esos que se radicalizan con los años y terminan creyendo que todo, salvo ellos, resulta abominable, acaba de señalar con una claridad y una sinceridad que no se oían desde hace mucho tiempo. Ha sido, así, Giorgio Napolitano, el reelegido presidente de la República italiana, quien, en el acto de su toma de posesión, se ha despachado a gusto contra unas organizaciones políticas egoístas, dominadas por los intereses personales de sus dirigentes, insensibles, acostumbradas a ir a lo suyo, irresponsables e insolidarias y solo obsesionadas con pillar poder para repartirlo entre sus élites.

Napolitano, un viejo militante antifascista en su primera juventud, criticó también con dureza a esos pretenciosos que presumen de haber inventado algo nuevo por el viejo método de meter todas las reivindicaciones -incluso las contradictorias entre sí- y todas las protestas en la coctelera de un demagógico y rancio populismo, para servirlas después bien calentitas en medio de la calle.

Alguien pensará que Napolitano habla de Italia... y es verdad. Pero lo que sirve para allí vale para aquí. Por fijarnos solo en lo que está más cerca y más reciente, basta ver la forma en que se está comportando el PSdeG a cuenta de sus ya célebres primarias para saber con quién nos jugamos los cuartos (y nunca mejor dicho): con gentes que primero violan flagrantemente sus propios estatutos, llegan luego a acuerdos con la dirección del PSOE para cumplirlos de forma fraudulenta y acaban al final pasándose esos acuerdos por el arco del triunfo. Pura política italiana.

Un sistema excluyente y desigual
La financiación de los partidos políticos
Mikel Buesa Libertad Digital 24 Abril 2013

La publicación en los últimos meses de las cuentas de los principales partidos políticos, con la notoria excepción del PSOE, ha puesto de relieve su extraordinaria dependencia de la financiación pública. Esto ya se sabía, pero ahora podemos cuantificarlo. Así, teniendo en cuenta los datos de los últimos años, se puede constatar que el gasto conjunto de los cuatro partidos nacionales representados en el Congreso –PP, PSOE, IU y UPyD– asciende, en promedio anual, a algo más de 215 millones de euros. Una cifra ésta bastante abultada, de la que el 84 por ciento ha sido proporcionada por las Administraciones, bajo distintas modalidades de subvenciones, mientras que sólo el 16 por ciento corresponde a las cuotas pagadas por los afiliados o a donaciones de particulares. Los partidos políticos españoles no son principalmente, a la luz de estos números, asociaciones de ciudadanos interesados en la gestión de los asuntos públicos, sino que más bien aparecen como apéndices institucionales del Estado.

La financiación pública de los partidos políticos es una innovación institucional que emergió en Puerto Rico en 1957 y que se extendió a los principales países europeos durante el transcurso de los años sesenta y setenta del pasado siglo. En España, recién estrenada la democracia tras la muerte del general Franco, esta práctica se adoptó en el decreto que reguló las primeras elecciones generales de 1977, y desde entonces persiste, notoriamente ampliada, hasta nuestros días.

Los argumentos que se esgrimieron para sustentar doctrinalmente el uso de los recursos públicos en la financiación de los partidos son variados y, en general, razonables. Por una parte, se señaló que esa financiación podía mejorar la igualdad de oportunidades entre las diferentes opciones políticas dentro de la confrontación electoral. Además, debido al alto coste de las campañas, se podía evitar que los partidos dependieran de los fondos aportados por los grupos de presión interesados en orientar las decisiones políticas. Y finalmente se recalcaba que, estando reconocido constitucionalmente el papel de los partidos en la formación de la voluntad popular, su financiación pública garantizaba el cumplimiento de esta función.

Sin embargo, la práctica real de la política y de su financiación se ha ido alejando de estos hilos argumentales. Para empezar, circunscribiéndonos al caso de España, la financiación pública de los partidos está muy lejos de asegurar su igualdad de oportunidades. Eso por la sencilla razón de que el sistema de subvenciones que se ha diseñado es claramente excluyente y desigual. Resulta excluyente porque sólo proporciona recursos a los partidos que obtienen escaños en los procesos electorales, de manera que aquellos otros que, habiendo participado en éstos, no logran ninguna representación se ven marginados en la distribución de los fondos que financian las campañas o en los que se proveen para sostener su funcionamiento ordinario. Esto no es así en todos los países: en Alemania, Noruega, Austria e Italia los partidos extraparlamentarios, con algunos límites, tienen la oportunidad de acceso a los fondos públicos.

Pero es que, además, el sistema español de reparto de subvenciones es muy desigual, tanto porque concede una prima por candidato electo como porque sólo da acceso a las subvenciones para sufragar los gastos del envío domiciliario de papeletas electorales a los partidos que logran formar grupo parlamentario. Para que los lectores se hagan una idea de esa desigualdad, se puede señalar que, con ocasión de las elecciones generales de 2011, el PNV obtuvo 2,07 euros por voto obtenido, mientras que UPyD sólo logró 0,40; es decir, una quinta parte de la cifra anterior. Entre estos extremos se colocaron todos los demás partidos, en el siguiente orden: CiU (1,81), Amaiur (1,80), PSOE (1,62), PP (1,35), Geroa Bai (1,31), Coalición Canaria (1,26), Foro Asturias (0,97), ERC (0,89), BNG (0,87), Compromís (0,72) e IU (0,57).

Por otra parte, no parece que el sistema de subvenciones haya servido para desvincular a las organizaciones políticas de los fondos que pueden proporcionarles los grupos de presión. La gestión de las donaciones a los partidos ha sido en España muy oscura y, aunque los casos de financiación irregular que han podido sustanciarse en los tribunales han sido muy pocos, las sospechas y denuncias no han dejado de ser abundantes.

Añadamos a lo anterior que el argumento que sustenta las subvenciones sobre la función constitucional de los partidos tiene también poco que ver con la realidad. La financiación pública ha servido, a lo largo de un proceso que ha sido lento pero implacable, para hacer de los partidos unas instituciones burocráticas más atentas a los intereses de sus gestores para reproducirse como clase política que al debate ideológico y programático del que emerge la voluntad popular. No sorprenden, por ello, fenómenos que lamentablemente llenan las hojas de los periódicos todos los días, como, por ejemplo, el del pago de sobresueldos a políticos que ostentan puestos remunerados de representación; o el de la extensión de la corrupción política y, sobre todo, el de la incapacidad de las direcciones de los partidos para atajarla en el seno de sus organizaciones; o el de la selección adversa de los líderes, de manera que hay cada vez más dirigentes que carecen de la formación que se requiere para abordar los complejos asuntos que se plantean en la función pública; o, en fin, el de la incapacidad de los partidos para atajar la creciente desconfianza que suscitan entre los ciudadanos.

La financiación pública de los partidos políticos en España debiera, por todo ello, volver a diseñarse y regularse con la finalidad de atajar los problemas que ha alimentado. En este sentido, creo que las subvenciones debieran distribuirse sobre todos los partidos participantes en los procesos electorales, teniendo en cuenta los resultados de éstos en función de los votos obtenidos. Ello no debiera ser obstáculo para exigir a todos que una fuente relevante de su sostenimiento esté en las cuotas que pagan sus afiliados. Las subvenciones han de tener, además, limitaciones de carácter cualitativo, de manera que no puedan sufragar algunos tipos de gastos, como el del pago de sueldos a políticos que ocupan cargos públicos remunerados. Y, finalmente, debieran suprimirse algunos conceptos de subvención, como los referidos a las fundaciones dependientes de los partidos o a los envíos de papeletas electorales que resultan injustificables desde la perspectiva del sostenimiento de la competencia política y electoral, son extraordinariamente costosos y, además, tienen efectos fuertemente discriminatorios a favor de los partidos dominantes en la escena política, sea ésta nacional o regional.

Éxito descriptible
Alfonso Ussía La Razón 24 Abril 2013

César González-Ruano aceptó la invitación del Alcalde de Guadalajara para dar una conferencia. El Alcalde, previsor, alquiló cien sillas supletorias a sumar a las fijas y estables del salón de actos. César era en aquellos momentos, junto a Pemán, Foxá y Pérez de Ayala, la estrella rutilante del viejo ABC, y el éxito de público estaba asegurado con su presencia. Cosas que pasan. Diez minutos antes de la hora prevista el salón se hallaba casi vacío. Tan sólo una decena de personas aguardaban la palabra de César. El salón estaba abarrotado de sillas vacías. Y González-Ruano, que se encontraba de buen humor porque había cobrado sus honorarios, le comentó al Alcalde: «Mi presencia en Guadalajara ha tenido un éxito descriptible». Con las conferencias hay que tener mucho cuidado. José María Pemán acudió a hablar en Calatayud, y el Alcalde se lo advirtió: «Por favor, don José María. Ni una mención ni una broma con "La Dolores". Aquí, en Calatayud, estamos hasta el gorro del pitorreo de la dichosa copla». Pemán, que no soportaba la censura, principió su conferencia de esta guisa: «Si vas a Calatayud/ pregunta por la Manuela,/ que es nieta de la Dolores/ y más puta que su abuela».

Lo de Pemán me divertía contarlo pero nada tiene que ver con este artículo. Sí, al contrario, lo de González-Ruano. El presidente de la Generalidad de Cataluña, el señor Mas, ha rendido visita a Bruselas para hablar de su plan independentista. Y no ha tenido éxito. De vivir en su ánimo el mismo sentido del humor que el de Ruano, habría definido su visita de «éxito descriptible». Ahí le han dicho que se deje de mandangas, y sólo puede presumir de haber sido recibido por la señora Androulla Vassilio, comisaria de Educación, y cuya fundamental labor en Bruselas no es otra que hacer caso a quienes no quieren recibir los demás. El anterior visitante recibido por la señora Vassilio fue el cantautor noruego Olaf Sorensen, a cuya inspiración se debe la bellísima balada «Oj, oj, oj», que trata del esfuerzo de un remero que atraviesa un fiordo en primavera para alcanzar la otra orilla y felicitar el cumpleaños a su amada. «Oj, oj, oj» es onomatopéyico y describe el desasosiego durante el duro bogar. El resumen de la visita del Muy Honorable a Bruselas se puede sintetizar en cuatro letras, es decir, «nada», si bien a los más optimistas les está permitido utilizar diez: «Nada de nada».

El propio Mas ha reconocido que su visita no debe de considerarse provechosa, y es que Cataluña no es Kósovo, ni España, una nación milenaria, nada tiene que ver con la Yugoslavia artificialmente reunida por Tito después de la Segunda Guerra Mundial. Ese catalanismo exacerbado, esa exageración identitaria de los separatistas catalanes, produce pasmo y asombro en Bruselas, y como allí no hay complejitos, se lo dicen y lo despachan con una facilidad envidiable.

Vettel es un alemán muy valioso. Ha ganado ya tres Campeonatos del Mundo de Fórmula-1 y casi siempre le moja la oreja a nuestro extraordinario Fernando Alonso. Los periodistas del motor no acostumbran a exhibir sus sentimientos o ideologías, por considerar que lo importante en una entrevista es lo que diga el entrevistado, en este caso, Vettel. Pero nuestro eximio reportero, antes de principiar con sus preguntas, empezó negando su condición de español y ensalzando su nacionalidad catalana. Y Vettel sonrió: «Claro, es como si uno de Baviera dice que no es alemán». Doblada y por detrás.

Otro éxito descriptible.

La esforzada victoria pírrica del Gobierno y del PP
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 24 Abril 2013

En pleno zapaterismo (2010) se publicó el análisis sociológico de Víctor Pérez Díaz y Juan Carlos Rodríguez titulado "Alerta y desconfianza. La sociedad española ante la crisis". Una de sus más lúcidas conclusiones se formulaba así: “Quienquiera que gane las próximas elecciones gobernará durante una legislatura de crisis, porque la crisis continuará varios años más. Si no explica lo que va haciendo, aceptando las rectificaciones de rigor a lo largo del camino, corre el riesgo de que su victoria sea una victoria pírrica y que, a la siguiente oportunidad electoral, la alternativa política arrase y relegue a los vencidos a las tristezas de una lejanía del ansiado poder político, quizá por una generación. Esta demanda de explicación sólo puede ser satisfecha por un grupo con vocación de liderazgo de la sociedad que dé primacía absoluta a la comunicación auténtica y veraz con la sociedad.”

Al Gobierno y a su partido le ha ocurrido lo que advertían estos sociólogos: esforzadamente han convertido la victoria electoral del 20-N de 2011 en una victoria pírrica. Cuando un ministro como el de Economía y Competitividad anuncia en un periódico extranjero, sin consideración, por tanto, ni a la opinión pública española ni a las instituciones, el desplome de una variable económica tan sustancial como el porcentaje de decrecimiento del PIB en 2013, alterando la planificación presupuestaria, es que el Gobierno carece de estrategia en el fondo y en la forma. Lo mismo ocurre cuando el ministro de Hacienda -incómodo, dice, por tener que trabajar “entre pitos, flautas y gaitas”- se traga sin mover un músculo una inédita rectificación del déficit por la UE del 7%, y del 10,6% si se computa el rescate financiero-, alterándose así la segunda variable fundamental de los vigentes Presupuestos Generales del Estado. En ambos casos, ni Guindos ni Montoro, han comunicado las nuevas previsiones con respeto interlocutor a los ciudadanos. El primero lo ha hecho a volapié en el WSJ y el segundo ha dejado que la rectificación llegue de Bruselas.

La carencia de estrategia de conjunto proyecta una sensación penosa. Tan penosa que es verosímil dudar de si los ministros son ineptos o son mentirosos, como ayer propuso la socialista Soraya Rodríguez. O, simplemente, desdeñosos. Ineptos, no lo son. Mentirosos, tampoco, porque esta crisis -recuerden la cita que encabeza este post- priva a todos de certezas. Son desdeñosos y, en consecuencia, se comportan con suficiencia, es decir, con menosprecio o indiferencia rayana en el desaire. El desdén es una de las mañas políticas más imperdonables en las sociedades democráticas porque quien incurre en él olvida que la legitimidad en el ejercicio de sus facultades procede de los gobernados, razón esencial para que estos tengan derecho a un trato a la altura del significado de su estatuto jurídico y político.

Es también desdeñosamente pírrica la incapacidad del Gobierno para hacer política cohesiva. En Andalucía y Cataluña, sus respectivos gobiernos han convertido sus comunidades en islas fiscales. De facto, el Ejecutivo parece haber dejado de gobernar sobre quince millones de españolesEl Gobierno y el PP (¿nada que explicar ante los sobresueldos reconocidos por Francisco Álvarez Cascos, exsecretario general del partido y exvicepresidente del Gobierno?) carecen por completo -quizás por mimesis con la esfinge presidencial- de cualquier capacidad de empatía. En menos de un trimestre se desploma el cuadro macroeconómico en el que se basan los Presupuestos y se sale del trance con una faena declaratoria de aliño. Se descubren pingües sobresueldos -pagados, al menos en parte, con subvenciones públicas- y se da la callada por respuesta. Y no falta ni la gracia de barra de bar: dúchense ustedes con agua fría para ahorrar, un gran consejo de austeridad del ministro de Agricultura formulado banalmente ante la comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard, que le espetó a Arias Cañete que su recomendación era “lo último que estaría dispuesta a hacer”. Pura frivolidad en pleno dramatismo.

Es también desdeñosamente pírrica la incapacidad del Gobierno -y del PP- para hacer política cohesiva. En Andalucía y Cataluña, sus respectivos Gobiernos autonómicos han convertido sus comunidades en islas fiscales. Desde Barcelona se imponen nuevas tasas a los pisos vacíos de bancos y promotoras (dudosamente legales) y desde Sevilla, además de una singular y demagógica normativa antidesahucios, ya se anuncia que se cambiará la cuantía mínima inembargable. De facto, el Ejecutivo parece haber dejado de gobernar sobre quince millones de españoles censados en esas dos comunidades.

No pasa, sin embargo, nada de nada porque el desdén no es eficazmente rechazado por una oposición fantasma que, ensimismada, se nutre con sus batallas internas y con ideaciones neoconstitucionales, mientras la izquierda -la otra izquierda- mueve la calle e instala guillotinas sociales en cada esquina bajo el mando de Colau-Robespierre. Por lo tanto, sucederá algo peor de lo que Pérez Díaz y Rodríguez auguraban en 2010 que podría ocurrir: que en unas próximas elecciones, el actual sistema de partidos colapsará y se producirá una fragmentación a la italiana… pero sin Napolitano como último recurso. Y cuando acabo de escribir estas líneas, todavía ni el Gobierno ni el PP han dicho esta boca es mía tras el alegato de Artur Mas con motivo de la fiesta de Sant Jordi.

Ciertamente, es humano errar. Pero es estúpido vencer en las elecciones con una mayoría absoluta y despilfarrarla convirtiendo el éxito en un episodio pírrico. Es difícil hacerlo peor cuando la prima de riesgo cayó ayer hasta los 300 puntos básicos, el Banco Central Europeo podría bajar el precio del dinero, la UE nos concederá seguramente dos años más para lograr el 3% de déficit y cuando comienza a consolidarse la tesis de que la política de austeridad nos lleva al desastre. Con un poco de ejercicio político y de coordinación, y sin soberbia, este Gobierno se parecería al que sus votantes llegaron a imaginar.

El olvidado gurú español que clavó la crisis en… ¡1987!
S. McCoy El Confidencial 24 Abril 2013

Hoy, como que les voy a poner deberes. Más que nada porque cuando las cosas otro las explica mejor que tú, lo cortés y racional es cederle la palabra. Eso mismo voy a hacer con José Ángel Sánchez Asiaín, con el que tuve ocasión de comer hace un par de años. En aquel encuentro, más orientado a su posición actual como presidente de la Fundación Cotec, puso en mis manos una de sus intervenciones en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. El documento cayó en el olvido, mezclado entre varias memorias anuales del meollo de su actividad corriente a día de hoy. Una oportuna limpia lo ha sacado de nuevo a la luz. Y su lectura merece mucho la pena. Enseguida sabrán por qué. Una joya documental, sin duda.

De apenas veinte páginas, se titula "El progresivo divorcio entre el mundo real y financiero". ¿Van entendiendo? Está fechado en noviembre de 1987, seis meses después de su ingreso en la Academia y cuando el banquero estaba a punto de dar el salto desde la presidencia del Banco de Bilbao a la del Bilbao Vizcaya. Datado, por tanto, hace 25 años, en él el doctor en Economía y catedrático de Hacienda Pública y Derecho Fiscal realiza una preclara descripción tanto de los factores que estaban conduciendo, en su opinión, a una ‘crisis de adecuación’ entre la actividad productiva y la bancaria, tomada en su sentido más amplio, como de las consecuencias que de la misma se podían derivar para el conjunto de la economía y la sociedad.

Dos décadas y media más tarde, buena parte de sus pronósticos han visto la luz con una crudeza, entiendo, inimaginable para el propio autor, que entroncaba entonces su ponencia con el colapso de las bolsas mundiales acaecido en octubre de ese mismo año, advertencia de lo que estaba por venir. Así, ya en aquel momento hablaba de una "superestructura financiera distorsionada y no fundamentada en bases reales". Y ponía como referendo a tal aseveración tres ejemplos estadísticos de 1986: sólo el 4% del movimiento de divisas del mercado eurodólar de Londres respondía a tráfico de bienes y servicios; apenas el 5% de los contratos de opciones y futuros negociados representaba intercambio de mercancías; el tamaño de los swaps, de reciente aparición, se había multiplicado por 80 en cuatro años.

Por último, destacaba las distorsiones que los flujos financieros internacionales estaban causando en el llamado riesgo país, "manifestación más del divorcio entre lo real y lo financiero". ¿A qué les va sonando? De hecho, al factor de globalización, "la desaparición de todas las fronteras geográficas o sectoriales ha configurado ya un solo mercado", añadía como realidades preocupantes, ojo al dato, "el grave problema de la incapacidad humana para dar el tratamiento adecuado a las transacciones realizadas en situaciones punta por los equipos informáticos" (glaps), "la acelerada sustitución de créditos por títulos o titularización (…) cuya supuesta liquidez no es más que una ilusión (…) y que supone una verdadera huida hacia delante de algunas entidades financieras" (en el origen, por cierto, del subprime, glaps, glaps) o "la notable capacidad de apalancamiento que tienen algunos de los nuevos instrumentos financieros" (glaps, glaps, glaps).

Todo ellos estaría "llevando a los distintos intermediarios financieros a olvidar su verdadero papel en el sistema, que no es otro que el de simples asignadores eficientes de unos recursos escasos. Con ello, la orientación de los flujos de capital estaría dependiendo, al final, no tanto de las necesidades reales de inversión existentes, sino de las oportunidades ofrecidas a corto plazo para ofrecer mayores rendimientos", esto es: de la especulación. Y sigue con una conclusión demoledora: "El resultado de esta eventualidad no sería otro, a nivel macroeconómico, que el recorte de las posibilidades de crecimiento futuro de la economía mundial. Y a nivel microeconómico, el enmascaramiento financiero de situaciones económicamente no viables". Vamos, como si lo estuviera viendo.

Mientras en España hemos puesto justificadamente en un pedestal a determinados gurús de vista corta, miren cómo cerraba su intervención Sánchez Asiaín, insisto, allá por 1987: "Estamos poniendo los cimientos de un universo financiero en permanente expansión, caracterizado por su carencia de equilibrio. Y, por ello, deforme, ineficaz, sobredimensionado y sin legitimación, por encontrarse desconectado de las demandas sociales". Llegado el momento, "el mercado destruirá la parte inadaptada, aunque tal proceso de rectificación será muy costoso y entrañará, en todo caso, un despilfarro considerable de recursos". Ay si nuestros gobernantes y/o supervisores fueran un poco más leídos, ¡cuántos problemas nos evitaríamos!

Pena que se equivocara en ese 'caminamos hacia un sistema financiero en el que trasladar las cargas a la sociedad va a resultar cada vez más excepcional'...

Bueno, ¿merecía o no merecía la pena?

Una brigada 'montorizada'
JUAN M. BLANCO www.vozpopuli.com 24 Abril 2013

A esa inevitable tendencia de los políticos españoles a gastar a manos llenas –el dinero de otros, no el suyo– respondieron nuestros socios europeos exigiendo tres medidas que, supuestamente, corregirían tan calamitosa trayectoria. Obligaron a introducir una enmienda constitucional que limitara el déficit estructural, a promulgar una ley de estabilidad presupuestaria que asegurase el equilibrio de las cuentas públicas y, por último, a crear una autoridad fiscal, un órgano independiente que, como omnipresente ojo de halcón, vigilase permanentemente los presupuestos y pusiera coto a tan desmedida afición al despilfarro. Una estrategia que destilaba cierta ingenuidad. ¿De verdad creían las autoridades europeas que la Constitución, o las leyes, suponen barreras insalvables a la acción de nuestros políticos o que en España pueden existir organismos independientes?

Para cumplir la tercera exigencia, el Consejo de Ministros sacaba a la luz el pasado viernes el anteproyecto para la creación de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, ese órgano de rimbombante nombre, teóricamente encargado de moderar la prodigalidad de nuestros gobernantes para empujarlos hacia una sana austeridad, aunque sus informes no vayan a ser vinculantes para la Administración. Con su acostumbrada modestia, la nota de prensa del Ministerio de Hacienda señalaba que “se dará, así, cumplimiento sobresaliente a la exigencia europea de crear un órgano que se coloca en vanguardia de las instituciones fiscales independientes de nuestro entorno”, una muestra adicional de esos usos oficiales que anteponen la palabrería a la sustancia, el autobombo a la objetividad.

La lógica de una Autoridad Fiscal Independiente
Pocos niegan la necesidad de un organismo independiente que supervise gastos e ingresos públicos, detecte con anticipación situaciones peligrosas e impida a los gobernantes actuar con su familiar lógica del corto plazo. Al igual que la política monetaria fue arrancada hace muchas décadas de las manos de los políticos, y supuestamente encomendada a técnicos independientes, las corrientes actuales abogan por una limitación en la discrecionalidad de la política fiscal, imponiendo reglas obligatorias y una férrea supervisión de gasto e ingreso por parte de una institución ajena al Gobierno.

Este órgano fiscal independiente debe componerse de expertos pues no resulta sencillo ni inmediato identificar los riesgos ni dar la alarma a tiempo, dado que el exceso de gasto se origina mucho antes de que afloren sus funestas consecuencias. El problema no suele surgir en las crisis sino en las etapas de expansión, en los momentos en que no hay signos aparentes de alarma. En las legislaturas de José Luis Rodríguez Zapatero, el Estado recibió cuantiosos pero temporales ingresos procedentes de la burbuja inmobiliaria que, por prudencia, debían haberse ahorrado para tiempos peores. En su lugar, los políticos actuaron con el cortoplacista espíritu de la cigarra y, para mayor recochineo, se jactaban de sus desmedidos gastos sin que tan imprudente proceder se tradujera en una señal alarmante de déficit excesivo… por el momento. Sin embargo, al convertir los ingresos transitorios en compromisos de gasto permanentes, en interminables estructuras burocráticas autonómicas, los gobernantes cebaban y cebaban una devastadora bomba que estallaría al llegar la crisis, poniendo al país al borde de la bancarrota y en la tesitura de acometer drásticos recortes en el peor momento posible.

Para prevenir estos peligros, el organismo fiscal debe examinar ingresos y gastos con un enfoque intertemporal, separando la parte estructural (la duradera) de la coyuntural (la efímera, en función del ciclo) y tocar fuertemente la campana de aviso cuando la estructura del presupuesto no resulte prudente ni sostenible en el tiempo. Además, estos expertos no sólo deberían analizar cuánto gastan los gobernantes sino también cómo gastan. Por ejemplo, un organismo dotado de medios suficientes podría calcular el precio de mercado de los bienes y servicios que compran las administraciones para compararlo con el precio, generalmente muy inflado, que éstas realmente pagan. Aunque no constituya prueba definitiva, el margen entre esos dos valores es un buen indicador de esas omnipresentes comisiones ilegales que tan gravosamente repercuten en el bolsillo del contribuyente.

La independencia como adscripción al ministro de Hacienda
Pero estos órganos de control fiscal sólo son eficaces cuando sus miembros son verdaderamente independientes. Sólo así pueden exponer y mantener, contra viento y marea, criterios molestos e inconvenientes para el poder político, resistiendo las habituales presiones. ¿Será independiente esta Autoridad Fiscal en España? No, de ningún modo, pero al menos la nota hace gala de cierto sentido del humor: “la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal se adscribirá al Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas a través del ministro de Hacienda y Administraciones Públicas. Esta adscripción en ningún caso afectará a su autonomía e independencia funcional”. Ya se sabe, excusatio non petita… Además, sin tapujos ni disimulos el texto añade que “la designación del Presidente se realizará por el Consejo de Ministros, a propuesta del ministro de Hacienda”. La independencia, made in Spain, se encuentra aquí perfectamente definida como una adscripción personal al ministro de Hacienda, más paseado en el texto que el baúl de la Piquer.

Pero también patinan y se deslizan aquellos que exigen con vehemencia que sea el Parlamento, no el Gobierno, quien nombre los miembros de esta Autoridad Fiscal. O bien creyeron la cantinela de que el Parlamento es la representación de la soberanía popular, y no una cuadrilla de aprieta-botones a una orden del jefe de partido, o bien trabajan para el partido de la oposición. Sólo existe una diferencia de matiz entre las dos opciones: los designados por el Gobierno deben obediencia a un solo partido mientras que los nombrados por el Congreso se reparten por cuotas entre los que acatan las órdenes de Rajoy y los que las reciben de Rubalcaba. Dos resultados a cual más indeseable.

Dado el actual funcionamiento institucional, es mucho más difícil encontrar en España algún órgano no manipulado por los partidos que diez hombres justos en la antigua Sodoma. Si las autoridades europeas deseaban realmente un supervisor fiscal eficaz, con criterio propio, sólo tenían un camino: nombrarlo directamente ellas mismas. Y, aun así…

La última de Rubalcaba
¿Para qué sirve el Senado?
José García Domínguez Libertad Digital 24 Abril 2013

Entre ese ramillete de lugares comunes que repetidos un millón de veces, hasta la náusea, dan forma al debate de ideas en la política española, la institución del Senado dispone de sus propios e intransferibles tópicos. Así, es costumbre que, ora el Gobierno, ora la oposición, reciten con alguna periodicidad que urge convertir el Senado en "una verdadera cámara de representación territorial". La cantinela de la cámara territorial y verdadera ya es un clásico, como esa otra perogrullada hoy tan en boga, a saber, que no se puede gastar más de lo que se ingresa. Y esta vez parece que le ha tocado el turno de declamarla a Rubalcaba.

La Cámara Alta lleva algo más de treinta años funcionando como un verdadero cementerio de elefantes. Y hasta la fecha no parece que haya habido queja de los paquidermos, sus exclusivos beneficiarios. De ahí que lo más probable es que continúe igual otros treinta. Eso sí, con las preceptivas lágrimas de cocodrilo de PSOE y PP. Ya saben, la manida letanía a cuenta del ansiado hemiciclo verdadero de nacionalidades y regionalidades. En cualquier caso, la pregunta pertinente no sería la de para qué sirve el Senado, sino justo la contraria, esto es, para qué no sirve. Pues, con adánica candidez, hay quien aún quiere creer que un Senado auténtico ayudaría a resolver el problema secular de la invertebración nacional de España.

Sin ir más lejos, tras la propuesta última del PSOE parece yacer tal quimera. Terminar por esa vía de convertir España en un Estado federal –algo que de hecho ya es– pudiera ser útil, funcional e incluso necesario. Pero perded toda esperanza: supondría empeño estéril si la intención última fuese integrar al catalanismo en el proyecto español de convivencia. Porque nada resulta más ajeno al particularismo tribal que el espíritu igualitario del federalismo. Bien al contrario, su afán nivelador representa la antítesis del sentimentalismo romántico que inspira la fe nacionalista. Recuérdese que el fundamento jurídico de todo Estado federal no es un pacto entre los distintos territorios que lo integran sino una constitución que emane de la soberanía de la que son titulares todos los ciudadanos. Todos, sin distinción. Por eso, cuando Rubalcaba despierte, el secesionismo catalán seguirá ahí.

Por qué es mejor la democracia
Pío Moa www.gaceta.es 24 Abril 2013

La mayoría de las críticas a la democracia son ilusorias.

Blog II: El lenguaje de los mitos / Sobre dos novelas de aventuras www.piomoa.es

Hemos visto cómo son falsos algunos presupuestos comunes sobre la democracia, como que esta consiste en el poder del pueblo (todo poder se ejerce sobre el pueblo), expresado en las elecciones, lo que salta por encima de realidades como que un pueblo nunca es políticamente homogéneo (salvo, si acaso, en momentos de guerra y nunca del todo), o que “el pueblo” puede elegir alguna clase de totalitarismo o dejarse conducir semiconscientemente a ella, según previó lúcidamente Tocqueville. Señalar estos hechos no es hacer una crítica demoledora de la democracia, sino situar esta en términos más realistas.

Los enemigos de la democracia argumentan también con el supuesto de que la verdad no depende de mayorías y que es absurdo dar el mismo valor al voto de una persona instruida que al de alguien sin instrucción, incluso analfabeto. Estas objeciones se esgrimen sobre todo en países con un pensamiento político precario, como es España desde el siglo XVI. La primera objeción es cierta hablando en general, pero manifiesta una concepción metafísica de la verdad, inaplicable a la política; y presupone la existencia de algunas personas o minorías que estarían en posesión de ella, otra ilusión no menor. La verdad, en política como en ciencia y en todos los aspectos prácticos de la vida, no se da a la conciencia humana de golpe y para siempre, sino más bienen un proceso trabajoso de aproximación, nunca plenamente cumplido. Y, desde luego, la más elemental experiencia histórica demuestra que nunca existió esa minoría ilustrada –o más bien iluminada-- cuya posesión de la verdad le justificaría para ejercer un poder total sobre la mayoría insapiente (mejor que insipiente, me parece) y sujeta a mil pasiones vulgares. La crítica presupone también un Antiguo Régimen, antes de la democracia, en que los regímenes políticos funcionaban muy bien, con arreglo a un “orden natural”, idea nuevamente irreal (Una crítica contraria, beatamente democratista, pretende que todos los regímenes anteriores a la democracia son ilegítimos y puramente represivos, lo cual no es un error menor que el de los antidemócratas).

Y la condena a la equiparación del voto entre “el abogado y el barrendero”, parte de la misma concepción ilusoria: supone al pueblo constituido por una masa de barrenderos (por así decir) incultos, sin intereses propios o incapaces para entenderlos y defenderlos, y que, por tanto, deberían estar supeditados a la minoría de abogados que “saben”. Pero nada más lejos de la realidad, nuevamente. La sabiduría de los gobernantes tiene siempre bastante relación con sus intereses particulares, y a menudo aquellos se sirven del poder para imponer tales intereses sin restricciones; y, ciertamente, la gente común, los “barrenderos” no es tan estúpida que no entienda cuándo sus intereses son lesionados por los abogados sabios. Además, también es iluso imaginar que esos sabios tienen una sola voluntad y una sola sapiencia. Por el contrario, están divididos en diversos partidos y con diversas ideas, tienen las mismas pasiones vulgares que los demás y luchan, a menudo ferozmente, por hacerse con el poder. En un sistema no democrático, esos partidos se llaman camarillas, y una de las ventajas de la democracia es que las camarillas u oligarquías están sometidas a un control y publicidad mucho mayores que en los regímenes no democráticos.

Por otra parte, la multitud de “barrenderos” no tiene, en general, mucho tiempo ni ganas para ocuparse de la política, de modo que lo que hace es seguir a una u otra oligarquía de sabios abogados. Pues los barrenderos están tan divididos como los abogados. Dada la tendencia del poder a hacerse omnímodo y totalitario, el freno al mismo en las democracias es preferible a la lucha oscura de camarillas en la que el pueblo sería un espectador pasivo resignado. Es cierto que los mecanismos democráticos no garantizan una gobernación óptima y que tienden a fomentar la demagogia y la corrupción, pero esas cosas ocurren también en regímenes no democráticos, con la diferencia de que en estos suele resultar más difícil corregir los excesos.

La democracia puede definirse como un sistema en que el poder está limitado institucionalmente por las libertades, las elecciones periódicas y la independencia judicial, y en el que las oligarquías deben competir abiertamente por ganarse a la mayoría creando opinión pública. Esto último presenta nuevos problemas.

Cataluña
Los dilemas metafísicos de Arturo el jardinero
Pablo Molina Libertad Digital 24 Abril 2013

En una de aquellas entrevistas que Javier Arzallus tenía a bien conceder a Televisión Española, cuando sólo existían la TVE y el UHF, el patriarca del PNV se quedó estupefacto cuando el periodista le preguntó simplemente: "¿Qué quieren en realidad los vascos?".

Aunque hace varias glaciaciones, recuerdo que Arzallus comenzó a mover el mentón en varias direcciones presa del nerviosismo, para balbucear tras unos segundos vacilantes: "Que nos dejen ser lo que somos". Acto seguido volvió a mostrar un rostro más relajado, dentro de lo que en él era posible –Arzallus siempre tenía cara de haberse olvidado en casa el Hemoal–, y la entrevista prosiguió en el tono versallesco que TVE ha prodigado siempre a los políticos separatistas.

Hombre, es bastante difícil que alguien te impida ser lo que eres. Aunque estés como una cabra y te consideres legatario de un relato mitológico incompatible con la historia y la antropología. Pero como las chorradas nacionalistas suelen ser saludadas en la política nacional con grandes muestras de respeto, al día siguiente los periódicos ponderaron, una vez más, la gran solvencia política del jesuita rebotado.

El actual presidente catalán ha tenido una ocurrencia similar, pero ha tirado por lo bucólico y convertido a Cataluña en una rosa. "Que nos dejen tener cuidado de nuestra rosa sin más tutelas que las que nosotros escojamos", ha venido a decir Arturo, como si en vez de una autoridad del Estado de la décima potencia mundial fuera un adolescente en pleno botellón con los amigos, rumiando la desgracia de tener unos padres demasiado controladores, incapaces de entenderlo. Precisamente Arturo está puesto ahí para cultivar esa rosa, que cada vez está más mustia, y no precisamente porque su Gobierno carezca de recursos para su cuidado. Otra cosa es que la Generalidad desvíe los fondos a fines distintos a comprar estiércol para abono, pero eso no es por un exceso de tutela exterior, sino precisamente por todo lo contrario.

El último jardinero de fuste que ha tenido la política catalana fue Ernest Benach, famoso por haber tuneado su limusina Audi 8 cuando oficiaba de presidente del Parlamento autonómico, para que el interior del vehículo estuviera a la altura del estadista que transportaba a diario. Aquella ocurrencia del técnico en diseño y cuidados del entorno paisajístico le costó a los catalanes sólo 10.000 euros. La rosa de Mas, en cambio, nos tiene ya clavadas a todos los españoles cincuenta mil millones de espinas, una por cada millón de deuda de la Generalidad. Ni se imagina el jardinero Mas las ganas que tenemos muchos de acabar ya con esa tutela que tanto le incomoda.

Administraciones Públicas
Qué hay que reformar en las autonomías
Emilio J. González Libertad Digital 24 Abril 2013

El Gobierno está preparando un plan para poner a dieta a todos los niveles de la Administración Pública, incluido el autonómico, con el fin de luchar contra el déficit presupuestario. Todavía no se conoce su contenido, pero el hecho de que el Ejecutivo comprenda de una vez por todas que la salida de la crisis pasa necesariamente, y en primer lugar, por poner fin al desequilibrio de las cuentas públicas ya constituye de por sí un importante avance.

Y es que a estas alturas ya no nos podemos seguir llamando a engaño. Las subidas de impuestos no hacen más que agravar la crisis porque deprimen la actividad del sector privado, lo que provoca una mayor caída del PIB, más paro y que mermen los ingresos presupuestarios, con lo que al final el incremento de la presión fiscal no se traduce en una mayor recaudación que reduzca el déficit. Además, la financiación del mismo se hace a expensas de los recursos que necesita el sector privado, lo que está provocando el cierre de muchas empresas y que otras tantas tengan graves dificultades; y esto, como es lógico, se traduce en una menor recaudación tributaria, mientras la acumulación de tanta deuda dispara los gastos por el lado de la partida destinada a los intereses de la deuda, lo que alimenta el déficit. Por estos motivos, cualquier estrategia de superación de la crisis debe asentarse sobre el pilar del equilibrio presupuestario.

Ahora bien, en el caso de las autonomías, yo creo que la cuestión no es tanto actuar sobre los gastos como hacerlo por el lado de los ingresos. Me explico. Lo que creo que habría que hacer es cambiar el sistema de financiación autonómica poniendo fin a la participación de las comunidades autónomas en los ingresos del Estado, porque este sistema genera todo un conjunto de incentivos perversos para gastar más a costa del Estado, ya que los dirigentes regionales no tienen que recaudar de sus contribuyentes los impuestos con los que financian sus despilfarros y derroches.

Así las cosas, por donde habría que empezar es por ceder a las autonomías impuestos enteros, y que ellas los gestionen como quieran, de forma que las que deseen gastar más tengan necesariamente que subirlos por tener cerrada la puerta de papá Estado. Entonces los políticos regionales tendrían que decidir cuánto dinero gastarían, y en qué, y habrían de responder directamente ante sus electores de lo que hicieran. Serían ellos, entonces, los que decidieran poner a dieta a la Administración Pública, los que eligieran qué cerrar, qué mantener y qué reformar, porque tendrían que responder directamente ante los ciudadanos de su gestión.

Si se hiciera esto, creo que veríamos a las autonomías ponerse rápidamente las pilas para restaurar el equilibrio fiscal. Por supuesto, protestarán mientras se hace la reforma del sistema de financiación, pero una vez que se les obligue a aceptarlo el cierre del déficit puede venir de forma muy rápida.

Que decidan ellos
Fernando Savater El Pais  24 Abril 2013

Con el país semiarruinado y envilecido por tantas decisiones indebidas que se tomaron ayer y paralizado por las necesarias que nadie se atreve a tomar hoy, no es raro que la cuestión del día sea el derecho a decidir. Y resulta obligatorio, sin duda, decidir sobre este derecho. En más de un sentido, me parece que es el tema que subyace en la argumentación de Antonio Muñoz Molina en Todo lo que era sólido (Seix Barral). Diré antes de nada que el libro me parece excelente: solo la modestia me impide elogiarlo más, puesto que hace tanto que vengo insistiendo en no pocas de sus reconvenciones y voces de alarma. Lo que no le resta originalidad a su bien trabada armazón ni habilidad narrativa para saber ilustrarla con casos significativos. Ahí se cuenta cómo los ciudadanos españoles fueron progresivamente dejando de ser lo primero cuanto más se ufanaban de dejar de ser lo segundo. La crisis de nuestro país —económica, social, política— tiene varias causas fatalmente concomitantes, internas y externas, pero la fragmentación nacionalista de la soberanía y por tanto de la responsabilidad de defender al unísono derechos y obligaciones ocupa el centro de todas ellas.

Porque eso es precisamente lo comprometido por el así reclamado “derecho a decidir”. En una democracia, el derecho a decidir es tan intrínseco a los ciudadanos como el derecho a nadar a los peces. De ello se prevalen los separatistas para vender su mercancía averiada: ¿quién va a querer renunciar a su “derecho a decidir”? Ahora bien: ¿por qué reclamar esa obviedad con el énfasis del que aspira a una conquista, como si hubiese en este país ciudadanos de cualquier latitud que carecieran de él? Sencillamente, porque lo que solicitan los separatistas no es el derecho a decidir que ya tienen, sino la anulación del derecho a decidir que tienen los demás. Lo que se exige no es el derecho a decidir de los catalanes sobre Cataluña o de los vascos sobre el País Vasco, sino que el resto de los españoles no pueda decidir como ellos sobre esa parte de su propio país. O sea, que acepten provisionalmente la mutilación de su soberanía hasta que se les imponga de forma definitiva. Por supuesto, llegado ese feliz momento, serán también vascos y catalanes los mutilados del derecho a decidir sobre la mayor parte de su estado actual junto a su pertenencia a él. Y todos tan contentos… ¿por qué ser cola de león si se puede ser cabeza de ratón?

Semejante expolio se hace en nombre del “pueblo”, entidad que siempre debe tener apellido regional para hacerse respetable, y su contagio alcanza incluso a las autonomías cuyo separatismo no ha sido sino mero oportunismo dialéctico para evitar controles del estado y alcanzar privilegios derrochadores del bien común. Quienes nunca creímos que los únicos sujetos políticos sean los individuos y las familias, como Margaret Thatcher, pero tampoco aceptamos que puedan ser sustituidos por un “pueblo” que solo habla por ventrílocuos anti-sistema o anti-país, es decir los que queremos ciudadanía dentro del estado de derecho nacional hemos perdido la partida de la educación y de la ideología mayoritaria: somos los “fascistas” de quienes no saben lo que significa esa descalificación ni cuánto se parecen ellos mismos a los que antaño la merecieron.

La crisis de nuestro país tiene varias causas, pero la fragmentación de la soberanía ocupa el centro
En su libro, Muñoz Molina omite mencionar tanto a los pocos intelectuales progresistas que se opusieron a esta deriva cuanto a los muchos que prefirieron considerar progresista ignorarla o favorecerla. Abundan los ejemplos respetables de este último tipo de ceguera, como el recientemente fallecido José Luis Sampedro, cuyas alusiones al tema vasco es piadoso olvidar en estas horas de luto. Desdichadamente, los que tanto necesitamos a lo largo de muchos años el apoyo de voces sabias de la izquierda no tuvimos la suerte de beneficiarnos de esa lucidez que por lo visto Sampedro guardó para mejores ocasiones. Aunque ni siquiera mucha lucidez hacía falta para señalar el abismo al que nos ha llevado la soberanía en fascículos: bastaba el sentido común y un poquito de aguante para soportar denuestos del radicalismo neotribal.

De Al Qaeda a los lobos solitarios
Editorial www.gaceta.es 24 Abril 2013

El nuevo tipo de guerra surgida tras los atentados del 11-S en Estados Unidos, también conocida como guerra de cuarta generación o asimétrica, se encuentra en una fase de intensificación de las unidades autónomas que funcionan de manera independiente. La evolución de la también conocida como guerra cibernética o de baja intensidad ha dejado atrás las células que funcionaban de manera autónoma pero con una vinculación superior y que recibían órdenes de una red de mando –Al Qaeda en definitiva– a funcionar mediante los conocidos como lobos solitarios. Estos, en principio, y debido a su desvinculación con redes superiores, serían más difíciles de localizar por los servicios secretos internacionales.

Sin embargo, es justo reconocer que los servicios secretos están funcionando, al menos, en una primera fase. Como ejemplo, los servicios secretos rusos dieron la voz de alarma acerca de los hermanos Tsarvaev, cuyo hermano mayor fue investigado por el FBI, que llegó a hablar con él hasta en tres ocasiones el año pasado. Sin embargo, algo falló en la cadena, para que no fuera supervisado su viaje a Chechenia hasta el punto que su nivel de peligrosidad fuera considerado menos que mínimo. Este fallo en la cadena de investigación que hubiera evitado el atentado de Boston, es lo que quieren evitar las autoridades españolas que no han esperado para detener a Nou Mediouni y Hassan el Jaaouani, uno marroquí y otro argelino, que accedían a páginas yihadistas. Uno intentó viajar a Mali para “morir como un mártir”, pero no lo logró, y el otro contactó con un implicado en el asesinato de dos franceses en Níger. La Policía Nacional los tenía vigilados desde hace más de un año, y es ahora cuando son detenidos por temor a una reacción impulsiva tras el atentado de Boston.

Lo cierto es que estos lobos solitarios, si bien los detenidos en España podrían haber establecido algún contacto con Al Qaeda en el Magreb, demuestran que habrá que vigilar aún más el lugar donde se produce su radicalización: las mezquitas. A cien metros del atentado de Boston hay una mezquita con un imán muy radical. Y en España hay numerosas mezquitas con mensajes incendiarios. Si a eso le unimos que ya hay ochocientos mil marroquíes viviendo de manera legal en España (más los ilegales) el peligro está servido.

Al Qaeda en casa
Editorial La Razón 24 Abril 2013

La detención por parte de la Policía española en Zaragoza y Murcia, respectivamente, de dos presuntos terroristas islámicos vinculados a la red Al Qaeda cobra un sentido aún más inquietante, dado que el perfil de los detenidos, como subrayó ayer el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, es muy similar al de los hermanos chechenos autores de la matanza de Boston. En ambos casos se trata de individuos que han derivado hacia el islamismo radical estimulados por la red de propaganda que Al Qaeda mantiene en internet y que utiliza como banderín de enganche de nuevos reclutas. Aunque la información disponible es escasa, todo indica que los islamistas aquí capturados (el argelino Nou Mediouni y el marroquí Hassan el Jaaouni) habían intentado integrarse como voluntarios en los grupos de combatientes de la facción yihadista que actúa en el norte de África –AQMI– y que en estos momentos está siendo duramente combatida por tropas francesas y chadianas en Mali, a donde España también ha enviado tropas de adiestramiento.

No son casos aislados, como demuestra el que desde finales de 2011 hayan sido detenidos en nuestro país 13 presuntos terroristas relacionados con la red de recluta y apoyo logístico de Al Qaeda, y deja patente la destreza del islamismo radical en las labores de captación. A nadie se le oculta que estos individuos, en principio dispuestos a morir como «mártires» del islam en la yihad norteafricana o siria, son fácilmente inducidos para atentar contra un Occidente en el que ellos encarnan todos los males.

El riesgo se agrava al tratarse de individuos que, en muchos casos, han nacido en los mismos países a los que pretenden atacar o que llevan años residiendo en los mismos. Conocen, pues, el medio social en el que actúan y carecen de antecedentes penales, lo que hace que su identificación sea mucho más difícil. La mejor manera de prevenirse contra estos «lobos solitarios» es mantener una vigilancia estricta de las redes sociales islamistas, para lo que es imprescindible la estrecha colaboración con las policías del mundo musulmán, cuyos ciudadanos, no lo olvidemos, son las principales víctimas del terror de Al Qaeda. En este sentido hay que señalar que en la detención de los dos últimos activistas se ha contado, también, con el apoyo de la Policía de Marruecos. La firma de acuerdos de colaboración con los países del ámbito islámico que incluyan la aportación de medios materiales y humanos, sobre todo en el campo de la electrónica y la interceptación de comunicaciones, debe ser una prioridad en la política de seguridad de la Unión Europea que, en este asunto, no debería escatimar gastos. También son imprescindibles las labores de información y concienciación entre las comunidades de inmigrantes, que tan buen resultado han dado en Gran Bretaña.

Javier Montilla: 'En Cataluña, quien se atreve a disentir del dogma nacionalista está muerto'
EL PERIODISTA Y ESCRITOR BARCELONÉS PRESENTA 'LOS MUROS DE CATALUÑA', UN VALIENTE ENSAYO EN EL QUE DESTAPA LOS MITOS, FALSEDADES, MANIPULACIONES Y ADOCTRINAMIENTO DEL NACIONALISMO CATALÁN
 www.lavozlibre.com 24 Abril 2013

Barcelona.- El periodista y escritor Javier Montilla (Barcelona, 1977) publica su libro más valiente y comprometido, ‘Los muros de Cataluña’ (Editorial Anaya), en el que destapa los mitos, falsedades, manipulaciones y adoctrinamiento del nacionalismo catalán. Un explosivo ensayo, prologado por Alejo Vidal-Quadras, que mezcla reflexión histórica y análisis político para dar a conocer de primera mano todas las claves de lo que está ocurriendo en Cataluña.

Tras presentar su obra en Barcelona y a pocos días de hacerlo en Madrid (viernes 26 de abril, 20.15 horas, Asociación Cultural Zayas, calle del Príncipe de Vergara 40), hablamos con él y nos explica la falta de libertad que existe en Cataluña. Una censura -y también autocensura- para los que se atreven a salir de la ortodoxia nacionalista que, a su juicio, sólo puede ser combatida de una manera: “prohibido tener miedo, prohibido el silencio”. Con ‘Los muros de Cataluña’, Javier Montilla cumple esa máxima.

-. Su libro se llama ‘Los muros de Cataluña’. ¿Qué muros hay en Cataluña?
Hay muchísimos muros, pero no sólo los ha levantado el nacionalismo, sino también los diferentes gobiernos de España con su permisividad. Adoctrinamiento, falta de libertad, intento de acometer un pensamiento único, exclusión del castellano como lengua vehicular en las escuelas… Esos son los verdaderos muros de Cataluña. En la sociedad catalana existe el miedo, la censura y la autocensura -que a veces es mucho peor- y sobre todo hay unos medios de comunicación absolutamente subvencionados, en los que cualquier caso de corrupción o intento de salirse de la ortodoxia nacionalista se tapa y se silencia. En Cataluña también existe una sociedad civil que no es que esté sólo organizada, sino también subvencionada, que actúan como verdaderos mamandurrios y paniaguados de la ortodoxia nacionalista. Esos son los verdaderos adalides de Cataluña que convierte la vida de los catalanes en algo inhóspito.

-. ¿Qué diferencia hay entre Cataluña y otras comunidades autónomas en lo que respecta al nacionalismo?
-. Para empezar, la televisión. Lo que diferencia a TV3 del resto de televisiones autonómicas es que TVE o Canal Sur son partidistas, dependen del gobierno de turno, pero en Cataluña además es ideológica. Gobierne quien gobierne se va a adoctrinar en el único credo posible para algunos: el nacionalismo. Además, por supuesto, existen las subvenciones como en cualquier lugar de España, pero en Cataluña son subvenciones identitarias.

-. ¿Son conscientes los catalanes de esa falta de libertad que denuncia?
-. Hay una resistencia cada vez mayor. Sólo hay que ver los votos que han obtenido Ciudadanos y el PP. Pero, en general, la sociedad catalana vive totalmente adormecida. Se ha creído las bondades de la Cataluña independiente y se ha convertido en una sociedad absolutamente acrítica, en la que quien se atreve a disentir del dogma oficial está muerto, no existe, se convierte en una especie de zombi.

-. En su caso particular, ¿cómo sufre el nacionalismo en sus carnes?
-. Como periodista, es evidente que no puedo escribir en ningún medio oficial. E incluso te llaman para hacer de sparring o para utilizarte como diana de sus delirios en algunas tertulias que cuando no son monocolor son cinco contra uno. Pero no sólo lo sufro como periodista, sino también como ciudadano de a pie, ya que no puedo ejercer mis libertades.

"EL GOBIERNO YA NO ES QUE MIRE AL NACIONALISMO DE PERFIL, SINO A TRAVÉS DE UN PLASMA"
-. ¿Cómo cree que está llevando el Gobierno de Rajoy el asunto catalán?
-. Sería injusto culpar sólo al Gobierno de Rajoy. Todo esto empezó en la Transición, cuando se otorgó al nacionalismo un poder desmesurado. Eso sí, si se creen que dando más dinero a Cataluña van a acabar con el problema del independentismo es que no han entendido nada de lo que ha pasado en los últimos 33 años. El nacionalismo es insaciable y es una ideología de poder que nunca se va a conformar. Lo que ha ocurrido durante 33 años es que el Gobierno siempre ha mirado a lo que hacía el nacionalismo de perfil y últimamente ya ni de perfil, sino a través de un plasma.

-. Si en su mano estuviera, ¿qué medidas tomaría para frenar el avance nacionalista?
-. Es muy difícil porque el adoctrinamiento en las escuelas lleva vigente 33 años. Por un lado está la inmersión lingüística, que es detestable, pero mucho peor es el adoctrinamiento que se da en las aulas. Y pongo tres ejemplo reales: en un libro de Geografía se puede leer que el Ebro es un río catalán y en uno de Historia que la guerra del 1714 era una guerra entre Cataluña y España, o que el derecho a decidir es el derecho que tiene cualquier pueblo. Cuando dejas que las competencias en educación estén en manos de 17 reinos de taifas, después, darle la vuelta es realmente complicado. Por eso es importante ganar la batalla intelectual y eso es lo que echo en falta en los diferentes gobiernos que ha habido en España. El principal responsable es el nacionalismo, pero los gobiernos no han estado a la altura.

"ARTUR MAS NUNCA HA SIDO INDEPENDENTISTA"
-. ¿Cómo cree que acabará este órdago independentista de Artur Mas?
-. En Cataluña vivimos una esquizofrenia única, en la que el jefe de la oposición es a la vez el socio de gobierno, lo cual es un disparate. A la vez, creo que Artur Mas nunca ha sido independentista. Hasta hace diez años era Arturo Mas, pero ha entrado en un delirio preocupante y se ha creído que había una gran marea que le iba a conducir por los aguas del desierto. ¿Cómo va a acabar? Si no hay consulta, ellos no descartan la declaración unilateral de independencia. En ese momento, si eso ocurre, lo importante es qué va a hacer el Gobierno de España. Yo creo que no va a haber consulta y, si la hay, la responsabilidad ya no la tendría el nacionalismo, sino el Gobierno de España.

"YA NO QUEDA TELA DE ESTELADA PARA TAPAR TANTA MEZQUINDAD"
-. ¿Cómo están afectando los últimos casos de corrupción en los que están implicados miembros de CiU a sus objetivos separatistas?
-. Yo creo que una de las razones por las que Mas ha emprendido este camino hacia la independencia es para tapar las vergüenzas de una sociedad catalana corrompida hasta el tuétano. Aquí se ha dado un intercambio de cromos entre los diferentes partidos que se ha destapado a raíz de las escuchas de Método 3. Lo que algunos pretenden con la independencia es tener a la justicia a su servicio para salir impunes. Se pretende tapar con una gran estelada toda la corrupción que hay detrás, pero ya no queda tela para tapar tanta mezquindad y tanta corrupción.

-. La última sentencia del TSJC que obliga a introducir el castellano en la clase del alumno que lo pida ha vuelto a traer a escena el asunto de la inmersión. La consejera de Educación dice que no cumplirá el auto y que todo seguirá igual…

-. En un país civilizado, una consejera que depende de un Gobierno del Estado jamás podría ejercer sus funciones con semejantes declaraciones. Duraría exactamente cinco minutos. Pero aquí se les ha dejado actuar a sus anchas, se creen lo que dicen, se ven fuertes y con capacidad de influencia… El problema de la inmersión es que no dejan que quien quiera pueda estudiar en la lengua común de todos los españoles y en la lengua materna del 55 por ciento de los catalanes. Yo le aconsejaría a Rigau qué preguntara a los hijos de Artur Mas y de José Montilla cómo se puede introducir tres lenguas en las aulas, ellos que han ido a elitistas escuelas privadas al alcance de muy pocos bolsillos en las que catalán, español, inglés, francés y alemán son lenguas vehiculares. Estos son los mandamases que quieren utilizar la lengua como instrumento político para ser los verdaderos amos de los siervos de la gleba, que son el resto de catalanes que no nos podemos permitir este tipo de escuelas y que abogamos por una escuela pública trilingüe, con catalán, español e inglés.

"ALGO HEMOS EVOLUCIONADO: HEMOS PASADO DE SER FACHAS A MALOS CATALANES"
-. ¿Cree que esta situación está sirviendo para que la Cataluña silenciosa, la que quiere que Cataluña siga perteneciendo a España, se haya hecho oír?
-. El 12 de octubre de 2012 fue un punto de inflexión muy importante. Por primera vez una Cataluña que no pone banderas en los balcones ni está subvencionada, pero existe y está ahí, perdió el miedo y salió a la calle. El éxito electoral de Ciudadanos, con sus 280.000 votos, fue muy importante y sumados a los del PP son más de un millón de personas que nos sentimos muy orgullosos de ser catalanes y españoles. Esa Cataluña cada vez va a tener que hacerse oír más porque no sólo nos estamos jugando la independencia y que nos pongan un inmenso muro entre Cataluña y España, sino que aquí está en juego la libertad. Nos jugamos que se deje de ver a los partidarios de la independencia como buen catalán y a los que están en contra como mal catalán. Por los menos algo hemos avanzando, hemos pasado de ser calificados como fachas a malos catalanes.

No que paguen las CCAA un centro
El Consejo de Estado: la Alta Inspección debería velar por la aplicación del bilingüismo
No es vinculante, por tanto el Ministerio no está obligado a incluir estas recomendaciones.
O. M. / Agencias Libertad Digital 24 Abril 2013

El dictamen del Consejo de Estado al anteproyecto de Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOMCE) recomienda imponer como obligatoria en algún momento una asignatura como la de Educación para la Ciudadanía, que en el texto del ministerio que dirige José Ignacio Wert desaparece como tal.

El informe ha sido aprobado por unanimidad y está firmado por el presidente del Consejo, José Manuel Romay Beccaría y los consejeros Landelino Lavilla Alsina, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, Fernando Ledesma Bartret, Alberto Aza Arias, José Luis Manzanares Samaniego, María Teresa Fernández de la Vega, Enrique Alonso García y la secretaria general del Consejo, Guadalupe Hernández-Gil.

En él se explica que el anteproyecto prevé una asignatura llamada 'Valores culturales y sociales' que, a su juicio, debería llamarse 'Valores éticos y sociales', en cada curso de Enseñanza Secundaria Obligatoria, como específica obligatoria pero alternativa a la asignatura de Religión, y apunta que se añade que, sólo para el cuarto curso de la enseñanza secundaria obligatoria, se cuidará, en todas las materias, "el emprendimiento y la educación cívica y constitucional".

"Ello significa que a lo largo de toda su formación obligatoria y postobligatoria los alumnos pueden no haber cursado esa asignatura", dice. Por ello, considera que procedería "imponerla como obligatoria en algún momento", dado que, según apunta, han sido numerosos los acuerdos y recomendaciones, suscritas por España, del Consejo de Europa y de la Unión Europea desde 1997 en el sentido propugnar como objetivos de los sistemas educativos de la Unión el velar por el aprendizaje de los valores democráticos y de la participación democrática con el fin de preparar a las personas para una ciudadanía activa.

Y recuerda, para ello, otro de sus dictámenes, en el que señalaba que el Parlamento Europeo y el Consejo incluyen como competencias claves para el aprendizaje permanente la adquisición de competencias cívicas y sociales que garanticen conocimientos, capacidades y actitudes esenciales en relación con la democracia, con la justicia, igualdad, ciudadanía y derechos civiles, y su formulación en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea y en declaraciones internacionales.

"La mayoría de los países europeos incluyen en sus currículos educativos contenidos de formación en ciudadanía democrática y derechos humanos", apunta. Además, subraya que, dado que sobre el contenido de esta asignatura se ha planteado polémica social, el Estado podría fijar su contenido completo, o al menos fijar las bases en la propia Ley Orgánica, que a su vez podría remitir a la correspondiente norma de desarrollo a aprobar por el Gobierno.

Castellano y lenguas cooficiales
Por otro lado, el Consejo considera constitucional el tratamiento que el anteproyecto otorga a la enseñanza en castellano y en las lenguas cooficiales y comparte la posición del anteproyecto y ve correcto que sean las administraciones educativas las que determinen la "proporción razonable" en el empleo del castellano y de la lengua cooficial.

Sin embargo, considera que debe desaparecer de la ley la regla de que las Administraciones educativas deberán sufragar los gastos de escolarización cuando los padres o tutores decidan escolarizar a sus hijos o pupilos en centros privados que utilicen el castellano como vehicular.

En este sentido, considera que esta medida corresponde al ámbito de decisión de las Comunidades Autónomas con lengua propia. Igualmente considera que se debería atribuir a la Alta Inspección del Estado "la vigilancia del cumplimiento de las normas que garanticen el objetivo previsto en el número 2 de la presente disposición".

En este punto coincide con las asociaciones por el bilingüismo, petición que ya expusieron en el Ministerio de Educación.

Consejo de ...
Nota del Editor 24 Abril 2013

Iba a escribir un adjetivo peyorativo como se merecen, pero no quiero meterme en líos. Con la pasta que se levantan por hacer unas pocas .....
(también me reservo el adjetivo), se puede esperar cualquier cosa para poder seguir disfrutando de tales enchufes.

El tribunal (anti) constitucional está totalmente desprestigiado, aunque totalmente significa en este caso que todavía puder seguir haciendo mas daño a
España y a los españoles. El consejo de ..., no es que esté desprestigiado, nunca ha tenido prestigio, siempre ha sido un muelle de lujo
para abarloar a los profesionales de la política mas selectos.

Agreden e insultan a miembros de Ciudadanos en Lérida
UN GRUPO DE JÓVENES ATACA LA CARPA DE C'S INSTALADA POR SANT JORDI AL GRITO DE "FASCISTAS" Y EL COORDINADOR DE LA FORMACIÓN ACABA EN EL HOSPITAL TRAS RECIBIR UN PUÑETAZO EN LA CARA
 www.lavozlibre.com 24 Abril 2013

Barcelona.- Cinco jóvenes de entre 18 y 21 años han atacado este martes la carpa de Ciudadanos (C's) en Lérida, instalada con motivo del día de Sant Jordi, han agredido a su coordinador, Albert Reyes, y han tildado a los representantes de este partido de "fascistas", ha precisado la formación en un comunicado.

"Han empezado a pinchar los globos de C's, a tirar todo lo que teníamos en las mesas y nos han llamado fascistas", ha resumido Reyes, sobre unos hechos que se han producido sobre las 18.15 horas.

Un mosso d'Equadra vestido de paisano ha sido el primer en llegar al lugar, y ante la aglomeración de gente los cinco jóvenes han aprovechado para escapar, ha asegurado C's.

Reyes, que ha recibido un puñetazo en la cara cuando intentaban arrancarle del pecho el logotipo de la formación, ha acudido al Hospital Arnau de Vilanova "para ser atendido de las lesiones", y posteriormente ha acudido a la comisaría de los Mossos d'Esquadra para interponer una denuncia.

El vicesecretario general del partido, José Manuel Villegas, ha lamentado que "los que hacen un discurso que fractura la sociedad dan alas a los violentos" y ponen en la diana a los defensores de Cataluña siga en España.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Los otros padres políticos de Artur Mas
José Luis Manzanares www.republica.com  24 Abril 2013

No interesan aquí los padres biológicos y legítimos, según se decía antes, del presidente de la Comunidad Autónoma de Cataluña u otros separatistas de pro, sino los padres políticos del independentismo catalán tal y como se nos presenta estos días. Una paternidad que corresponde a los grandes partidos que nos han gobernado desde la Transición y de modo muy especial a algunos de sus dirigentes. Después de que se introdujese en la Constitución a las “nacionalidades -por lo que sus signos, escudos y estructuras podrían calificarse de “nacionales-”, los catalanes la respaldaron ampliamente. Nadie podía imaginarse entonces que un líder de Convergencia i Unió acabaría exigiendo la independencia para mañana mismo.

Algo habremos hecho mal para llegar a esta situación. Pronto empezaron las concesiones para conseguir apoyos parlamentarios del partido bisagra por antonomasia. El PSOE y el PP se distraían con su particular contienda política mientras Convergencia i Unió avanzaba hacia un mayor distanciamiento del resto de España. No ha habido sorpresas sino una sucesión de claudicaciones presentadas, para tranquilizar al electorado, como simples muestras de buena voluntad en el marco de una España única pero plural. Se miró para otro lado cuando empezó la discriminación negativa del idioma común. Se permitió que las familias no pudieran escolarizar en lengua castellana a sus hijos. Y se consiente el incumplimiento de las sentencias dictadas por nuestros más altos tribunales para garantizar el ejercicio de un derecho fundamental de las personas, algo irrenunciable en un Estado Democrático de Derecho.

Lo bonito era llamar “Generalitat” a la Generalidad (pese a que a la Generalidad se refería la versión castellana del Estatuto), izar en la Escuela Judicial de Barcelona las banderas de las “nacionalidades” y no de las restantes comunidades autónomas, y permitir que para la denominación de los órganos de la Administración del Estado, incluidos los tribunales, se haya llegado a utilizar exclusivamente el catalán (con sustitución a veces de la bandera española por la cuatribarrada). A la vista de todos se promociona el separatismo con dineros públicos y el respaldo oficial de una Comunidad Autónoma que es parte del Estado y cuyas competencias ninguna relación guardan con aquella opción política.

El anterior presidente Rodríguez Zapatero llegó a prometer “urbi et orbe” que aprobaría –él, detentador único de la última palabra- el nuevo Estatuto según saliese del Parlamento catalán. También proclamó que “la nación es un concepto discutido y discutible”, como si se debatiera un concepto doctrinal entre estudiantes de Derecho, y no lo que sea la Nación española en la Constitución de 1978 (y en todas las precedentes). El resto es bien sabido: ruptura de la promesa con la consiguiente pérdida de credibilidad del Gobierno de España, enojo de un nacionalismo defraudado, recortes ulteriores del nuevo texto por el Tribunal Constitucional, victimismo creciente en amplios sectores de la sociedad catalana, deriva de Convergencia i Unió hacia un soberanismo radical, fortalecimiento de Ezquerra Republicana como segundo o primer partido de la Comunidad Autónoma, multitudinaria marcha independentista (simple “algarabía” para el actual presidente Rajoy) y anuncio de un próximo referéndum separatista dentro o fuera de la legalidad. Y a preparar desde ahora la estructura del nuevo Estado.

Y en Madrid ¿qué? Pues abundantes signos de apaciguamiento que son siempre interpretados como pruebas de debilidad por las que no hay que dar siquiera las gracias. Un día se escenifica el vergonzoso sainete de dos andaluces, Chávez y Montilla, que se entienden en el Senado gracias a un intérprete. Otro, se guarda prudente silencio ante la injuria institucional al Rey, cuya imagen se oculta para que no empañe la formación del nuevo Gobierno separatista en dicha Comunidad. Y así, entre guiños de comprensión y complicidad, poniendo la otra mejilla e imitando al avestruz, hemos llegado al borde de una tragedia por la que al final no respondería nadie. Ni Urdangarin ni Bárcenas ni los ERE andaluces, ni los demás casos de la corrupción generalizada que nos ahoga, deben ocultar lo que está sucediendo en Cataluña más allá de sus escándalos económicos, tan parecidos a los del resto de España.

¿Y a qué viene esto ahora? Pues viene a cuento de que, precisamente ahora, Rajoy nos anuncia su buena disposición para mejorar las finanzas de esa Comunidad Autónoma. Se trataría de frenar el soberanismo, pero haciendo la vista gorda ante las embajadas catalanas y tolerando la construcción de otras estructuras de Estado a costa del resto de España, puesto que el dinero para todo ello no se crea de la nada sino que sólo cambia de bolsillo. Pan (o paz) para hoy y hambre (o independencia) para mañana. No se puede, o no se debe, negociar bajo chantaje. Y si se hace de tapadillo, peor. Un país moderno, próspero y democrático no tiene por qué renunciar ni al patriotismo ni, quizá en primer término, a la dignidad nacional.

El ridículo Barcelona y la España rota
Javier Orrico Periodista Digital 24 Abril 2013

El mejor equipo desde el Big-Bang, la Armada Invencible del recientemente descubierto Imperio catalán, recibió ayer un palizón que hizo felices a millones de españoles. Los que decían que España no estaba rota, tuvieron que asistir este martes histórico, 23 de abril de 2013, día de San Jorge en Aragón, a la obscenidad de su ruptura, la peor de todas, la irreversible: la sentimental.

El catalanismo ha trabajado incesante durante los últimos treinta años, con la necia complicidad de una izquierda irreconocible y sedicente y una derecha entreguista, para destruir España. Ya lo ha conseguido. Que se marchen o no, dada la tribu disgregada y cobarde en que se ha convertido España, sin voluntad ni dignidad ni decencia, sólo depende de ellos, de los nacionalistas catalanes, de sus intereses.

Los españoles somos hoy un peso muerto en el mundo, el caso patético de la transformación de un pueblo que fue arriscado y orgulloso, en una desangrada carcasa sin alma. Quebrada, escindida. Y nada lo ha puesto tan de relieve como la reacción en nuestros corazones por la debacle catalana de ayer. ¡Adónde nos han llevado los miserables nacionalistas vasco-catalanes como para que los españoles gozáramos como niños ante la tunda que un equipo ¡alemán! les estaba arreando a los antaño españoles del Barcelona F.C.!

Han sido tantos sus desprecios, sus ofensas, su odio, su prepotencia, su soberbia a lo largo de estos años, y, sobre todo, su hipocresía infinita para presentarse encima como víctimas, que los bávaros fueron ayer el estilete de nuestra hartazón. Es una humillación tan merecida la que han recibido en Múnich, que la mayoría de los españoles nos hemos sentido del Bayern durante unas horas.¿Los árbitros? Si el árbitro (aquí un amigo, el gol en fuera de juego de Messi al Milán, por ejemplo) hubiera actuado con los criterios que padecieron sus adversarios durante todos estos años de una UEFA barcelonista y un Villar puesto por ellos, el Barcelona ayer se habría llevado siete. Sin Ovrebo, sin Stark, sin el gol anulado al Milán en el Camp Nou en el 2006, estos pájaros no habrían ganado ni una sola de las tres copas de Europa de los últimos años.

En fin, los del “Espanya nos roba”, los del mercado cautivo, los de la queja eterna, los que han mandado al exilio a su mejor gente, los que prohíben la lengua española en sus colegios, los mentirosos de la Historia, los del somos los Laikers, los santurrones, los que presentaron como logro propio un estilo inventado por Holanda y perfeccionado por el talento de un español genial, el madrileño Luis ¡Aragonés!, sufrieron ayer una lección inolvidable. Y entre los que se la dieron había un Martínez. A ver si ya nos dejan en paz y se van para siempre. Lo que me temo es que ese día nunca llegará.

Que Artur Mas se quede con su rosa catalana
Pedro de Hoyos Periodista Digital 24 Abril 2013

Artur Mas quiere defender la rosa de Cataluña sin la tutela de España. Estoy convencido de que tarde o temprano lo conseguirá, de que esa sagrada unidad de España no es tal y en poco tiempo, tal vez una generación, tal cosa ocurrirá. Otro tanto puede decirse del País vasco. Es el precio que hay que pagar por varias tonterías cometidas durante la transición y años después.

Dejar la Educación en manos de quienes se sabía que la manipularían fue error de ingenuos, de ese tipo de personas que creen que “tol mundo e güeno”. Que no interviniera la Alta Inspección del Estado y dejar que se impusiera por cataplines el monolingüismo es pecado de quien limita su mandato a ver las nubes venir, tal vez para contarlas o tal vez para entretener su neurona. Y no me refiero, sólo, a Zapatero, sino que incluyo a sus antecesores y a su sucesor.

Callar la boca, esperando que las cosas se solucionen solas es de mentecatos; de mentecatos es también callar la boca en vez de denunciar cómo, con la misma excusa de Franco, de Videla o de Pionochet, los dirigentes catalanes se inventan enemigos exteriores para fabricar señeras suficientes en las que esconderse… y esconder su patrimonio.

santjord-altiro2000
De cobardes, paralíticos neuronales o inadaptados es no usar los aparatos propagandísticos del Estado, como La Generalitat usa los suyos, para denunciar el despilfarro de dinero, de ese dinero que Mas reclama a España, de ese dinero que “Espanya ens roba”, en embajadas o en pagar a los directivos de su televisión sueldos mayores que los que gana el propio Rajoy.

Si Cataluña se independiza, y yo estoy seguro de que lo hará, será más por deméritos de los sucesivos gobiernos españoles, incluido el de Aznar que hablaba catalán en la intimidad, incluidos todos los que acordaban con Pujol nuevas normas favorables a cambio de votos, que por méritos de la política catalana.

A algunos no nos importaría, dejaríamos así de subvencionar a aquellos que gracias a Franco, a quien tanto rechazan por anticatalán, se llevaron la industria, una industria para la que después hubo que buscar obreros allá donde los había, en vez de colocar las industrias donde había obreros en paro.

Así, tal vez algunos castellanos regresarían a sus tierras, a gastar las jubilaciones pagadas por Cataluña; así algunos castellanos regresarían a Castilla, a crear riqueza aquí, pagar impuestos aquí y contribuir a nuestro desarrollo en vez de dejar que se lleven sus impuestos para embajadas, para subvencionar ITV sospechosas o para pagar a quienes quieren boicotear la lengua castellana. Ya he contado aquí cómo un inspector de Educaciò llamó la atención a un maestro porque sus alumnos se dirigían a él durante el recreo en castellano: “Eso es porque también usted les habla en castellano”. Y mientras tanto el Estado calladito, mano sobre mano.

Por cierto, ayer ha sido Sant Jordi y las fiestas de Aragón y de Castilla y León. ¿Alguien ha oído hablar en la tele de estas dos últimas celebraciones? Será que no existimos.

Eroski y la fianza de Arnaldo Otegi
Raúl González Zorrilla Periodista Digital 24 Abril 2013

El Tribunal Supremo afirma que es veraz vincular a Eroski con el pago de una fianza para sacar al proetarra Arnaldo Otegi de la cárcel
"(...) Es cierto que se prestó un aval por Caja Laboral para hacer frente al pago de la mitad de la fianza impuesta a (Arnaldo) Otegi y dicha entidad pertenece al Grupo Mondragón y también es veraz que Eroski pertenece junto con otras empresas a dicho grupo (...)"

EIG. Redacción. San Sebastián.

El Tribunal Supremo ha anulado la condena a la Cadena Cope a indemnizar con 3.000 euros a Eroski por relacionar a la cadena de supermercados con la búsqueda de fondos para el pago de la fianza impuesta al exdirigente de Batasuna Arnaldo Otegi.

En un principio, el Juzgado de Primera Instancia número 3 de Durango condenó a la empresa informativa y a la periodista al pago de una indemnización de 12.000 euros en concepto de daños morales, una cuantía que fue posteriormente rebajada a 3.000 euros por parte de la Audiencia Provincial de Vizcaya. Ahora, la Sala de lo Civil ha estimado el recurso de casación interpuesto por Radio Popular S.A., la Cadena Cope y la periodista Cristina López Schlichting en el pleito que mantenía con la compañía por relacionar en antena al ex líder abertzale con la cadena de supermercados, por su condición de miembro del Grupo Mondragón.

La directora del programa "La tarde con Cristina" afirmó que la mitad de la fianza de 400.000 euros se pagó con el aval de Caja Laboral, del Grupo Mondragón, "uno de los holding vascos más potentes que fabrica desde electrodomésticos a bicicletas en 228 empresas". "Con el fin de que ninguno de ustedes se manche las manos de sangre nos hemos molestado en idenetificar a las mas conocidas", señaló la periodista, para nombrar, entre ellas, a la cadena de supermercados Eroski. El alto tribunal afirma que las manifestaciones de la periodista no sobrepasaron el ámbito de la libertad de información y de expresión por cuanto se trataba de una noticia de interés público. "El grado de afectación de la libertad de expresión es de gran intensidad y el grado de afectación del derecho al honor es débil", sostiene.

La sentencia del Supremo, de la que ha sido el ponente el magistrado Juan Antonio Xiol Ríos, acoge el motivo de los recurrentes fundamentado en que no existió ninguna intromisión ilegítima en el derecho al honor de Eroski puesto que los hechos divulgados eran "veraces y tenían interés público" y que el uso de ciertas expresiones se encuadraba en la "crítica severa amparada en la libertad de expresión", debiendo prevalecer ésta sobre el derecho al honor.

El alto tribunal entiende que la información "no adolece de falta de veracidad en sus elementos más objetivos, pues, es cierto que se prestó un aval por Caja Laboral para hacer frente al pago de la mitad de la fianza impuesta a Otegi y dicha entidad financiera pertenece al Grupo Mondragón y también es veraz que supermercados Eroski Sociedad Cooperativa pertenece junto con otras empresas a dicho grupo a las que también hizo referencia la periodista en su intervención".

"El deber de veracidad no puede ser entendido como exigencia de verdad absoluta, pues la libertad de información es compatible con la existencia de errores e inexactitudes", señala la sentencia, para reconocer que, aunque no es exacta la afirmación de que el Grupo Mondragón sea un holding, "no puede considerarse como una falsedad de carácter sustancial que pueda llevar a concluir que no se cumplió el deber de veracidad".
UNOS RECORTES DE CARTÓN PIEDRA
TeleMas: un instrumento con diez directivos a precio de oro
El Semanal Digital 24 Abril 2013

Diez altos directivos del ente público catalán cuentan con unos salarios "recortados" que superan con creces al de Mariano Rajoy, pagados por una Comunidad rescatada en dos ocasiones.

Eugeni Sallet, director de la televisión pública catalana TV-3, gana 164.965,72 euros brutos anuales. Una cifra que supone un 23,3% más del salario bruto anual del president de la Generalitat, Artur Mas, fijado en 133.742,25 y un 127,2% del que recibe el jefe del Ejecutivo central, Mariano Rajoy, cuyo sueldo bruto anual es de 72.600,39 euros.

Las tablas salariales de los altos directivos de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA), que agrupa a TV-3 y a Catalunya Rádio, permiten arrojar una conclusión: que esos puestos suponen un chollo pese a los recortes que han sufrido.

Y es que una decena de personas acumulan los salarios más altos de CCMA. Además del mencionado Sallet, el segundo sueldo más alto del ente corresponde a su presidente, Brauli Duart, que gana 129.678,99 según la tabla salarial hecha pública por la propia CCMA. A esto hay que sumarle los salarios de cinco consejeros, con retribuciones anuales de 96.593,94 euros por cabeza, lo que supone un total anual de 482.969,70 euros.

En el top del ranking salarial de San Joan Despí -sede central de CCMA- se encuentran también cuatro directivos, que incluyen al ya citado Sallet, pero también al director de Catalunya Ràdio, Félix Riera, que se embolsa un total de 106.556,85 euros al año. Por otra parte, el director de Estrategia y Marca recibe 106.556,85 euros y el de Gestión y Recursos 107.343,65 euros.

Unas cifras que contrastan con las más bajas de las tablas salariales del ente , que corresponden a tres categorías. Así, la de conserje, que gana 24.863,63 euros anuales; la de telefonista, con 26.264,44 euros; y la de oficial de producción o mantenimiento, con 26.872,77 euros.

El ejercicio de transparencia realizado por CCMA no parece haber logrado sus frutos, pues los sueldos de los directivos han sido muy criticados en plena época de recortes y con la Generalitat atravesando serios problemas económicos.

De hecho, el Gobierno autonómico catalán ha tenido que acogerse ya en dos ocasiones al Fondo de Liquidez Autonómico puesto en marcha por el Ejecutivo central por valor de 5.370 millones de euros el pasado año y de 9.073 en 2013.

A esto hay que sumar el hecho de que también se hayan conocido las cifras correspondientes a los gastos de delegaciones y corresponsalías de ambos medios de comunicación integrados en el ente público catalán, cifrada en 6,7 millones de euros al año, según la respuesta del propio Duart en el Parlament catalán.

Y es que a la radiotelevisión pública catalana también se le van los dineros en sus delegaciones y corresponsalías, tanto nacionales como internacionales, pese al cierre de varias de ellas. Las delegaciones de Gerona, Lérida y Tarragona cuentan con un presupuesto de 3,8 millones de euros, repartidos, respectivamente, en 1,2, 1,4 y 1,2 millones de euros. La del Valle de Arán recibe 137.166 euros; la de Palma, 169.301; la de Valencia, 208.483; la de Bilbao, 252.980; y la de Madrid, 674.264.

Pero lo curioso es el gasto que representan corresponsalías y delegaciones internacionales como las mantenidas en Washington (514.929 euros), Bruselas (362.000) y París (287.877). Además, TV-2 cuenta con delegaciones en Londres (265.739), Jerusalén (43.702) y Pekín (8.147).

'Nos tratan como a futuros votos'
Baleares, contra la pancatalanización
ROSALINA MORENO www.gaceta.es 24 Abril 2013

Circulo Balear se reúne con el Institut d’Estudis Baleàrics para conocer cómo abordarán el balear los libros de texto.

Jorge Campos, presidente de la Fundación Circulo Balear, se reunió ayer tarde con el director del Institut d’ Estudis Baleàrics (IEB), Antonio Vera, “para conocer de primera mano el trabajo que se está realizando para que desde las instituciones públicas y, sobre todo, en la educación, se utilice el mallorquín, menorquín e ibicenco”. El encuentro se produce tras el mantenido hace dos semanas por la fundación con el presidente de Baleares, José Ramón Bauzá, y el consejero de Educación, Rafael Bosch, quienes le aseguraron que el IEB ha sido el competente para promocionar el uso de la lengua balear en los libros de texto para el próximo curso, sustituyendo al actual catalán estándar.

Según informa Campos a LA GACETA, exigió al IEB “que de una vez por todas marquen la normativa gramatical y ortográfica a seguir para que los escolares tengan los libros de texto en mallorquín, menorquín e ibicenco para el próximo curso, como se ha prometido”. “Que no se quede esto en incluir en los libros actuales dos o tres palabras mallorquinas o ibicencas, sino que realmente utilicen expresiones, modismos, nuestro artículo propio balear y que cumplan con lo que dice el artículo 35 del Estatuto de Autonomía de Baleares. Es un compromiso electoral y tiene a la mayoría de los ciudadanos a favor para que lo hagan”, indica.

No obstante, Circulo Balear advierte de que “los sindicatos nacionalistas, que son los mayoritarios en la Educación, como, por ejemplo STEI, están boicoteando a las editoriales, enviándoles cartas, como la mafia, exigiéndoles que no editen según estas recomendaciones”. Explica que “las subvenciones en esta época para editar son mínimas y si la editorial tiene que hacer un esfuerzo para adaptar el libro, reciben este boicot, les cuesta dinero hacer los libros y los docentes tienen libertad de cátedra para hacerlos habrá un problema práctico”.

Esta fundación también pidió al Institut d’ Estudis Baleàrics “que en las comunicaciones de las instituciones oficiales, que por supuesto tienen que ser bilingües en los dos idiomas de Baleares, utilicen también el balear, y sobre todo en la televisión autonómica, que cuando los informativos y programas que se producen aquí dejen de hacerlos en catalán estándar, que parece que uno está poniendo la televisión autonómica de Cataluña”. “Que le de normalidad a la televisión porque a lo mejor incluso así puede tener más audiencia que ahora, que no la ve casi nadie”, apostilla. Respecto a este último asunto, el Institut d’ Estudis Balearics informó a Campos de que “a principios de año emitió un libro de estilo a la televisión autonómica para que desde la dirección general les digan a los locutores que empleen el habla de Baleares”.

Campos, que recuerda que Antonio Vera lleva en el EIB desde esta legislatura, hace hincapié también en que “hasta el momento este instituto ha sido utilizado por todos los Gobiernos para ser un organismo de pancatalanización de Baleares”. En este sentido, indica que “en la anterior legislatura, gobernada por socialistas y nacionalistas, prácticamente se convirtió en un apéndice del Institut Ramón Llul, que es el instituto pancatalanista de la Generalitat de Cataluña”.

Hartos de la politización“Para dar voz a los alumnos que estén hartos de que se utilice la educación como herramienta política, no se pueda estudiar en una de las dos lenguas oficiales y que la otra lengua, en la que están casi el 100% de las asignaturas, no sea exactamente nuestra”, una veintena de estudiantes de la ESO ha creado la asociación Estudiantes Libres de Baleares (ELB).

Su presidenta, Laura Venzal, señala a LA GACETA que la asociación, presentada el pasado viernes, “surge de un malestar general en los institutos, derivado de prácticas ilegales, como la politización de los centros o la negación a estudiar español en España, llevadas a cabo y permitidas por un amplio abanico de autoridades en educación. Desde directivas y docentes hasta el que es y los que han sido consellers de Educación y presidentes del Govern”. “Nos decidimos a crearla porque no somos libres, se nos priva de nuestros derechos, y nadie le pone solución. Ninguna autoridad competente se ha movido un ápice ni por nosotros ni por la ley”, señala, al tiempo que explica que el objetivo es “conseguir una educación apolítica y bilingüe y para conseguirlo denunciaremos todo acto de politización que nos hagan llegar e instaremos a nuestros políticos a garantizar la educación bilingüe”.

“Hace dos años, en preelecciones, en el IES Marratixí se nos obligó a salir de las aulas, bajar al patio, donde había colgada una bandera independentista, y escuchar un manifiesto político contra Bauzá. Laura, yo, y otros compañeros nos negamos a estar presentes en aquella manifestación, pero los profesores nos obligaron a estar allí”, relata Andrea, otra de las componentes de esta asociación.

Además, destaca que hay “casos de disminución de nota por exponer un trabajo en castellano en una asignatura que no era la de lengua catalana” y que personalmente ha sufrido insultos de un profesor, en medio de clase, por llevar un lazo con la bandera española y la de Baleares. “Me llamó petita fatxeta (pequeña fachita), después fui a hablar con él y me dijo: ‘No hay nada de qué hablar, intentaré que esto no afecte a la nota”, revela Andrea, que concluye diciendo: “Queda bastante claro que no nos tratan como estudiantes, sino como a futuros votos. Desde ELB nos negamos a ser utilizados”.




Recortes de Prensa   Página Inicial