AGLI Recortes de Prensa   Sábado 27 Abril 2013

Sacrificar a la nación para salvar el sistema
Editorial www.gaceta.es 27 Abril 2013

Es difícil ver la comparecencia de la vicepresidenta del Gobierno con los ministros de Economía y de Hacienda como algo distinto del reconocimiento de un fracaso y una muestra de impotencia. El fracaso va más allá de los lacerantes datos de empleo ofrecidos por la EPA este jueves. Según las nuevas previsiones económicas, la tasa de paro en 2015, último año de esta legislatura, será del 25,9 por ciento de media, tres puntos más que cuando Mariano Rajoy llegó al poder. El Gobierno cuenta con que no superaremos el punto porcentual de crecimiento real hasta el año 2016.

Nada de ello se parece a una recuperación digna de tal nombre. Nada de ello permite a los españoles confiar en una mejora significativa de su maltrecha condición económica. Sencillamente, el Gobierno reconoce, cuando no ha alcanzado la mitad de la legislatura, que ha faltado a la promesa con la que reclamó una gran mayoría de votos en las elecciones de 2011. En noviembre de 2015 estaremos peor, mucho peor, que cuando los españoles otorgamos al PP una mayoría absoluta histórica.

No es la herencia
Este fracaso no es consecuencia inevitable de la herencia recibida ni de una coyuntura implacable. Mariano Rajoy dijo durante años que España merecía otra política económica, que podíamos cambiar las cosas, que ellos sabían cómo hacerlo porque lo habían hecho en el pasado. Bien es cierto que el reto era mucho mayor que el de 1996. Pero también lo es que el Gobierno de Rajoy traicionó sus promesas, que eran sus ideas, y que formaban, además, el camino para salir de la crisis a la primera ocasión de hacerlo.

En el primer consejo de ministros, el Gobierno aprobó una subida de impuestos por valor de casi 6.500 millones de euros, con incidencia sobre el IRPF, los rendimientos del capital y la propiedad de la vivienda. Luego ha ido subiendo el resto de impuestos y gravámenes en cascada, con especial relevancia en el caso del IVA. Y, finalmente, al empecinamiento en el error ha sumado el escarnio de decir a la opinión pública que no se iban a subir más impuestos para hacer lo contrario dos días después con las rentas empresariales, los depósitos bancarios y los impuestos especiales. A ello se suma otro incumplimiento: no revertirá la subida del IRPF en 2014, como dijo, sino que la retrasará al menos hasta el año siguiente.

Esta política fiscal, mendaz e ineficaz, se hace en nombre de la reducción del déficit público. Zapatero inició su segunda legislatura convencido de que el Gobierno tenía un margen enorme para gastar, y que volcando ingentes cantidades de gasto público sobre la economía a cuenta de una deuda creciente sacaría al país de la crisis y se aseguraría la continuidad en el Gobierno. No ocurrió ninguna de las dos cosas. Nos quedamos con la crisis, la deuda, y un desfase entre ingresos y gastos públicos que amenazaba la capacidad del Estado para financiarse. Cerrar ese déficit público es esencial, como tantas veces ha dicho el actual Gobierno, por varias razones.

Primero para tomar las riendas de la financiación pública. Segundo, para dejar de drenar el poco crédito que llega al país, para que lo aproveche la economía privada y ésta retome el crecimiento y la creación de empleo. Se produciría, entonces, un beneficioso efecto de segundo orden, ya que esa vuelta al crecimiento contribuiría a su vez a atajar la crisis fiscal y reconducir el endeudamiento público.

Racionalizar el Estado
Pero, como hemos dicho y como estamos viendo, la subida de impuestos no es el camino adecuado. El Estado ha crecido a lomos de una burbuja económica. Lo ha hecho con una lógica política de corto plazo, sin atender a criterios de utilidad pública o de bien común. Esa elefantiasis de la Administración, de la estructura del Estado, que arroja una imagen abultada y absurda, es uno de los mayores problemas que tiene España. Ahí Mariano Rajoy tenía por un lado el deber de racionalizar el Estado en nombre de la justicia y también de la economía. Y, por otro, la oportunidad de hacerlo, con una gran mayoría en ambas Cámaras, el apoyo de la opinión pública y el previsible refrendo por los mercados cuando adoptase las medidas adecuadas.

Tenía, y tiene, un amplio margen para ello. Ni siquiera ha de recurrir a la audaz adopción de medidas que no hayan sido puestas en práctica en otros países. Reducir el número de ayuntamientos de modo que ninguno tenga una población menor de 10.000 habitantes haría la Administración más eficaz y barata, y permitiría renunciar a las diputaciones provinciales. Introducir la competencia en sanidad y educación, como han hecho los países escandinavos, permitiría obtener mejores servicios públicos con menos esfuerzo económico.

Desvincular a numerosos sectores económicos de la mano muerta de la subvención fomentaría la competitividad, y hacer lo mismo con poderosos sectores sociales acabaría con un régimen de regalías que es anacrónico y profundamente injusto. Pero es aquí donde se ve la incapacidad del Gobierno. Sus frenos no están en las ideas o en el apoyo social, sino en el poder de los intereses creados. Este Gobierno está sacrificando a la nación para salvar al sistema. Exactamente lo contrario de lo que ha de hacer. Este no es el camino.

Consejo de Ministros
¿Más reformas? Más impuestos
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 27 Abril 2013

Mintió Rajoy cuando hace apenas unos días anunció aquello de "no hay impuestos el viernes". Claro que los ha habido y de qué modo: el "recargo extraordinario de solidaridad" –léase, el rejonazo histórico en el IRPF– se mantendrá, como poco, un año más; las empresas van a pagar muchos más impuestos de Sociedades por el asimétrico cumplimiento de las recomendaciones de Bruselas en materia fiscal (se quitan deducciones pero, oh sorpresa, no se rebajan los tipos); aumentan todos los impuestos especiales salvo, al parecer, el de hidrocarburos; y se despliegan de toda una batería de nuevas gabelas que, con los pretextos más tramposos (proteger el medioambiente), sólo buscan vaciar un poco más los tiritantes bolsillos de los españoles.

Acaso pocos se sorprendan a estas alturas de que el gobierno popular guste de retorcer la realidad para enmascarar su voracidad tributaria. Más anonadación debería causarnos, eso sí, que, pese a todo lo padecido hasta la fecha, Rajoy siga confundiendo reformas estructurales con subir impuestos a un sector privado tan machacado que, según sus propias previsiones, seguirá con una tasa de paro por encima del 25% hasta finalizar la legislatura. Tras varias semanas anunciando a bombo y platillo un omnicomprensivo paquete de reformas que iban a dinamizar y liberar de sus cadenas a la hiperregulada economía española, con lo único que nos hemos topado este 26 de abril es con más de lo mismo: impuestos, impuestos y más impuestos adornados, eso sí, con vaguísimas y parciales promesas de revisión legislativa.

Anoten el revolucionario recetario reformista que el Dr. Rajoy prescribe a una economía en profunda depresión: una descafeinada reforma de las Administraciones Públicas, una vaporosa Ley de Unidad de Mercado, una alicorta revisión de los ologopolísticos colegios profesionales, una rutinaria evaluación anual de los resultados de la reforma laboral y una vacía Ley de Emprendedores. Todo buenas ideas, qué duda cabe, pero que en todo caso, y habida cuenta de su extremada insuficiencia, revisten una importancia secundaria en medio de la galopante crisis actual. Lejos de ocupar el Consejo de Ministros central de 2013 deberían haber sido legajos normativos despachados del modo más ordinario posible cualquier viernes anodino. Más que el providencial maná caído del cielo, debería ser el pan nuestro de cada día. Pero no: esas son todas las reformas que necesita una de las economías con menos libertades económicas de Occidente.

De hecho, la única reforma relevante por su calado ha sido la desindexación de las rentas públicas del IPC. No sólo por la congelación nominal que tenderá a producirse en materia de pensiones y de sueldos públicos (las dos mayores partidas del presupuesto), sino por una cuestión mucho más profunda en el largo plazo: la inflación es un robo estatal, sí, pero es un robo del que en gran medida no somos conscientes porque el propio gobierno beneficiario de la misma trata de enmascarárselo a sus más visibles (que no únicos) perjudicados con carísimos y distorsionadores aumentos del gasto público o de los gastos empresariales. Esperemos que esta desindexación pública concluya en una desindexación total de nuestra economía (que tampoco los salarios privados, salvo pacto contrario inter partes, lo estén): acaso así comencemos a ser más conscientes de que la inflación, por mucho que se vista de seda, es un impuesto que no tiene ningún sentido promover salvo para pegarnos un tiro en el pie.

Pero fíjense que incluso esta necesaria desindexación de rentas se queda corta sin genuinas reducciones de gasto que la complementen: su función es evitar que, por defecto, el gasto público aumente en casi 10.000 millones anuales; mas congelar un volumen de gasto público insostenible no corrige su insostenibilidad: más bien la consolida. Y así llegamos al fiasco de base de la política económica del PP: el no querer afrontar los problemas de fondo de nuestro país. Problemas que toman la forma, por un lado, de un Estado mucho mayor del que podemos financiar incluso con los asfixiantes impuestos que padecemos y, por otro, de una economía escasamente competitiva debido a la hiperregulación laboral, energética, fiscal y empresarial. Rajoy confiaba en que, maquillando un poco las cuentas públicas y abriendo un poco la mano en algunos mercados, la locomotora privada volvería a crear riqueza suficiente como para generar empleo en grandes cantidades y como para costear la gigantesca administración pública.

Pero ya han descubierto que no va a ser así y hoy han claudicado oficialmente: el propio gobierno reconoce que ni se creará empleo ni se cumplirá con el déficit hasta allá por 2016, justo el año en que probablemente hayan sido desahuciados de La Moncloa. Siendo optimistas, pues, a lo único a lo que aspira este Ejecutivo es a dejar de desplomarnos a los devastadores ritmos actuales. Desazonadora aceptación del fracaso.

Lo grave del asunto, con todo, no es que sus recientes políticas se hayan mostrado, incluso atendiendo a sus propias perspectivas, erradas o insuficientes: es que perseveran en esos errores (subidas de impuestos) e insuficiencias (reformas mínimas) a sabiendas de que no van a dar resultado. Se conforman con el aprobado raspado renunciando al sobresaliente; o, dicho en términos más exactos, renuncian a que España genere riqueza al ritmo de Suiza o de Singapur y se contentan con salvar los muebles al estilo de un decadente Japón: mantener el Estado clientelar y asistencial enchufados al grifo del crédito barato del Banco Central Europeo. Pero cuidado, porque eso no es Japón, es Argentina.

¡Tanto miente, miente tanto!
Vicente A. C. M. Periodista Digital 27 Abril 2013

Que Mariano Rajoy es el prototipo del político mediocre e incapaz de sentir empatía por los problemas de sus conciudadanos, creo que ya nadie puede ponerlo en duda. Que este sujeto ha llegado al poder mediante el engaño y la manipulación de una sociedad desesperada, es una evidencia dificil de rebatir. Que este impresentable y cínico líder del auto proclamado centro político, solo es el exponente de la anti democracia y partitocracia totalitaria que padecemos en España, es una vergonzosa y dolorosa realidad.

¿Y qué hace la sociedad española para combatir esta situación y poner a esta casta de aprovechados corruptos en la calle, o mejor en la cárcel donde la mayoría hace años que debería estar? Pues absolutamente nada. Y la tristeza está en que los pocos grupos que parecen tomar la iniciativa, lo hacen de manera violenta y deslegitiman cualquier oportunidad de reclamar por vías democráticas y pacíficas un cambio radical de este dantesco escenario. ¿Dónde están los auténticos defensores de la libertad, de la igualdad y de la justicia? Ni se les oye, ni se les ve, ni se les espera.

Creo que el pueblo español necesita, como se dice ahora, "hacérselo mirar". No es posible que con los datos que se conocen, de paro, de pobreza real, de recesión, de mantenimiento de las mamandurrias y privilegios de la casta y de sus protegidos, del expolio de los bolsillos de los ciudadanos, estemos todos de brazos cruzados y esperando muy bien no sé lo qué. Y por desgracia, las soluciones nunca vienen de quienes son la causa de los problemas, pero tampoco de quienes esperan cobarde o pusilánimemente a que vengan otros a arreglarnoslos.

Quizás sea esa la única alternativa, esperar a que la situación se descontrole tanto que la intervención de la troika sea un hecho. Lo que está claro es que ninguno de los dos principales partidos políticos va a mover ni un músculo en renovar nada de lo que tan bien les ha ido durante estas últimas décadas. Basta ver que la estructura del Estado se mantiene intacta, con todas las empresas públicas inútiles, auténticos pozos sin fondo de recursos y refugio de agradecidos mercenarios y enchufados. Basta ver que siguen intactas las subvenciones más escandalosas a sindicatos,patronal, partidos políticos, organizaciones afines y se consiente el despilfarro de CCAA con total pasividad, cuando no complicidad.

Las medidas económicas anunciadas ayer por el trío calavera, solo refuerzan la idea de que España necesita urgentemente un cambio, una renovación total y que debemos negarnos a seguir manteniendo con nuestro esfuerzo y nuestro dinero a toda esa caterva de aprovechados que se ha apropiado del poder. Mandemos a estos impresentables a sus casas y luego hagamos lo posible para que paguen por todas sus fechorías. La calle es el único espacio que nos queda para ejercer nuestra libertad. No desaprovechemos la única posibilidad de recuperarla y quitarnos este pesado lastre de corrupción, de despotismo de casta y de traidores a España.

¿Prefieres esperar o luchar por tu futuro? personalmente, prefiero no tener que arrepentirme por no haberlo intentado.

Gobernar bien es fácil, pero el alma corrupta de los políticos no lo permite
Francisco Rubiales Periodista Digital 27 Abril 2013

Gobernar bien es mas fácil que gobernar mal, pero los compromisos contraídos, las alianzas, el ansia de poder y, sobre todo, el alma degenerada y corrompida por el poder que poseen los partidos políticos y los políticos profesionales lo impiden. Al PP, al que los españoles regalamos una hermosa mayoría absoluta cargada de esperanza, porque creíamos en sus promesas y pensábamos que iban a limpiar el país de corrupción y abuso, le hubiera resultado muy fácil ponerse del lado del pueblo y gobernar de manera decente, pero han optado por traicionar las promesas y beneficiar a los corruptos y usureros, dando la espalda a los ciudadanos y a la democracia.

Al PSOE de Zapatero le ocurrió lo mismo. Fue elegido porque la gente creyó que Aznar mentía y era demasiado arrogante. El país se dejó engañar por la sonrisa azul de ZP y él nos pagó aliándose con la banca, con los corruptos y con todo lo que le ayudaba a mantenerse en el poder a toda costa, aunque para ello tuviera que arruinar la nación y dar alas a los nacionalistas que mas odiaban a España.

¿Por qué los partidos terminan siempre por traicionar al pueblo y por beneficiar a los corruptos y desalmados? La respuesta es sencilla: porque los partidos políticos son organizaciones pervertidas, en cuyo seno no se cuece nada bueno y sus líderes no se han preparado para defender el bien común y respetar la democracia, sino para mantener el poder a toda costa y para practicar el saqueo, la mentira y el abuso.

La clave del drama está en la esencia perversa de los partidos políticos, organizaciones cerradas donde se aprende todo lo malo de la política y donde los valores mas elementales están ausentes. En los partidos no existe el debate libre, ni la libertad de pensamiento, ni la búsqueda de la verdad, sino la sumisión al líder, el culto a la personalidad, el valor de la propaganda, el desprecio a la verdad y el concepto de servirse de la política, que ha suplantado al de "servicio al ciudadano". Dentro de los partidos se aprende a anteponer siempre el bien del grupo y los intereses propios al bien común y al interés colectivo.

La conclusión es evidente y nítida: mientras existan los partidos políticos, no existirá la democracia, ni el respeto al ciudadano, ni sobrevivirán otros valores que la mentira, el abuso y el egoísmo.

Problemas tan graves como el de las participaciones preferentes, una estafa monumental practicada por los bancos con el apoyo y la bendición del PSOE y del PP, nunca se habrían producido en una democracia auténtica, donde el bien general privara sobre la miseria y el egoísmo. Pero, una vez producido el daño, sería fácil repararlo ordenando a los bancos que devuelvan hasta el último céntimo entregado por unos ciudadanos que no querían especular con esos valores, sino depositar su dinero en lo que nos decían los directores de las sucursales: "un producto que es igual a un plazo fijo, pero que rinde mas".

La deriva escandalosa de la Jefatura del Estado, cuya familia está bajo sospecha y algunos de sus miembros señalados como corruptos, no habría sido posible si el monarca y sus allegados no hubieran sabido que los partidos que gobernaban España, manchados también de corrupción, abuso e ignominia, iban a permitirles cualquier desliz o utilización del poder y de la posición en beneficio propio.

El drama de los desahucios no le habría durado a un gobierno verdaderamente demócrata y decente ni medio asalto. Habría bastado con negociar con los bancos que cuando se desahucia la primera vivienda hay que estudiar el caso para evitar injusticias y tragedias.

Si los partidos no fueran asociaciones muy parecidas a bandas de maleantes, no habrían permitido que miles de políticos se enriquecieran con robos de dinero público, ni los habrían protegido porque "son compañeros", ni habría sido posible el saqueo vergonzoso y delictivo de las cajas de ahorros, ni habría sido posible que los ladrones y saqueadores sigan libres, sin pagar por sus crímenes y sin que ni siquiera les reclamen lo robado.

Si los partidos fueran organizaciones válidas y decentes, no mantendrían, en contra de los deseos de los ciudadanos, el insoportable e incosteable tamaño del Estado, plagado de enchufados sin otro mérito que ser familiares o amigos del poder o militantes con carné de partido.

Si, por último, los partidos y los políticos fueran personas con entrañas y decencia, se morirían de vergüenza y dimitirían ante los datos que, a pesar del maquillaje oficial, arrojan las encuestas, en las que los ciudadanos señalan la corrupción política como el segundo gran problema de la nación y a los mismos políticos como el cuarto.

La clase política sabe que sin confianza de los administrados en sus administradores, la democracia no puede existir, pero disimulan, se hacen las víctimas y llaman "nazis" a los que protestan por sus desgracias y humillaciones, cuando son verdugos empedernidos. También saben que gobernar con la opinión ciudadana en contra es un pecado contra la democracia que deslegitima a los gobiernos, pero ellos ponen cara de poker, rearman a la policía, refuerzan la mentira del periodismo y siguen gozando del festín.

Simplemente, son indecentes.
Voto en Blanco

Ya no hay margen ni tiempo para confianzas, don Mariano
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 27 Abril 2013

Tras el brutal impacto de los 6,2 millones de parados lo que el Gobierno no podía hacer de ningún modo era salir diciendo que le diéramos un “margen de confianza”. No podía hacerlo pero eso es lo que ha hecho en resumidas cuentas. Dice Rajoy que va a explicar las medidas para incentivar la creación de riqueza y de empleo en el Parlamento. Pues que lo haga porque por más que uno rebusca en lo dicho el viernes no veo, así clarita y negro sobre blanco, ninguna. Veo que la subida del IRPF se mantiene hasta el 2015 cuando se nos dijo que se bajaría en el 14, veo que de aquello de que no se pagaría el IVA hasta no haber cobrado la factura no hay nada excepto la promesa aún incumplida, veo que aquello de rebajar los costes de contratación a pequeños y mediados empresario sigue sin aparecer por ningún. Vamos, que lo que veo es que no hay respuesta y que esto no arranca.

Y si, ya sabemos quien dejó el vehículo en esa penosa situación, gripado, echando humo por el radiador, sin gota de gasolina en el deposito ni quien no fiase. Y sí quizás nos fíen ahora el fuel pero esto no se pone en marcha. Y lo único que aumenta desesperadamente es el paro. Y cuando sale la misnitra con la cantinela de que se destruye algo menos que el año pasado el cabreo por la tomadura de pelo alcanza proporciones universales. Pues si doña Fatima es que los que ya estaban parados no puede quedarse en paro.

El gobierno está agotando su ya escaso crédito y ya no hay margen de confianza que valga. Ya no vale don Mariano, ya se ha agotado, paciencia, resistencia y tiempo. Hasta los más dispuestos a creer, hasta lo de la fe de carbonero necesitan, necesitamos hecho. Y solo nos valen los hechos.

Esa es la triste conclusión de una semana donde hemos visto de nuevo mucho títere por los parlamentos, otra algarada, cada vez más extremista y violenta, a sus puertas y como postre el que la policia dice que los papeles los escribió Barcenas. Que era algo que desde luego era más que sabido por mucho que en su estrategia trapacera anduviera desmintiéndolo por las mañanas y secreteando por las noches a sus portavoces mediáticos que tiene una colección completa.

La cuestión, ya está uno harto de repetirlo, no es que no los haya escrito el tesorero, sino si lo ha hecho para fabricar a su medida una prueba, se una sentada y mezclando verdaderes, medias mentiras y mentiras enteras. Por ejemplo, desde luego que los dirigentes cobraban de Génova. Lo he constado con varios. Que lo han reflejado- los que conozco- en sus declaraciones de renta con lo que puede parecer mal, bien o regular pero delito no hay por ningún lado. Otra cosa es si alguno no lo ha declarado y otra, para mi la madre del cordero es de donde salía ese dinero. Que ahí es donde el PP puede encontrarse ante lo peor y más difícil y tener que dar algo más que explicaciones a los ciudadanos sino también en el banquillo de los acusados.

El hundimiento de la legislatura
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 27 Abril 2013

La expresión más cabal de la ramplonería política del Gobierno la encarnó ayer su presidente. Pese al carácter “dramático” de la EPA y la presentación -si bien muy parcial- del nuevo cuadro macroeconómico y del Plan Nacional de Reformas, Mariano Rajoy no se dignó comparecer ante la opinión pública. La vicepresidenta remitió su presencia a una futura sesión parlamentaria todavía sin fecha. Desde que el jefe del Ejecutivo declarase “quien me ha impedido cumplir mi programa ha sido la realidad” (ABC de 2 de septiembre de 2012), y sostuviese que “incumplía sus compromisos pero no su deber”, parece sentirse libre de todo control interno -la oposición parlamentaria en España no existe- y sólo vinculado por los ucase de la troika. De ahí que no reparase -a fin de cuenta Rajoy carece de capacidad de empatía y dispone de una habilidad analítica bastante tosca y rutinaria- que ayer se le hundió la legislatura.

El naufragio que se produjo entre el jueves y ayer viernes no tiene que ver sólo con una EPA que sitúa el desempleo en más del 27% (y sobre la que recayeron términos tales como “vergonzosa”, “fracaso”, “inasumible” o “intolerable”), tampoco con el hecho incontestable de que en España la economía sumergida alcance más del 25% del PIB, ni siquiera con la constatación de una brutal crisis fiscal del Estado cuyo aparato recaudatorio sólo logra captar el 36,4% del PIB pese al aumento de la presión fiscal (IVA, IRPF, Sociedades…) y nos sitúa a la cola de Europa (por delante de Irlanda, pero por detrás de Grecia); ni tiene enteramente que ver con que -como consecuencia de lo anterior- el endeudamiento público alcance este año cerca del billón de euros, casi el 100% del PIB.

España se ha quedado a solas consigo misma, abandonada por las elites políticas (extractivas), apoyada en sus muchos siglos de ser y estar, a pesar de los pesares y curada de espantos y decepciones

Además de por todo lo anterior, el naufragio del paquebote popular se ha producido por la combinación de tres factores: la quiebra de la fiabilidad política del Gobierno y del PP -todo lo que se ha prometido se ha incumplido-, la comprobación de su escasa competencia técnica en materia económico-social y en la gestión de los interés de España en la Unión Europea y la ausencia de un discurso político que, además de cubrir los frentes mencionados, ofreciese respuesta a la crisis institucional, al fenómeno de la corrupción y a la precarización del modelo territorial a raíz de la apuesta independentista en Cataluña.

El Gobierno anunció ayer que al final de su mandato los niveles de desempleo estarán en el 25%, que hasta 2016 no se logrará un déficit del 3%, que durante 2014 permanecerán los incrementos de tipo del IRPF después de haber prometido que el 31 de diciembre de este año revertirían, lo que se aplaza a 2015 (año electoral)… es decir que el cuadro macroeconómico no sólo se ha caído para el ejercicio actual, sino hasta 2016, fuera de los límites de la actual legislatura.Pero con la muy razonable duda de que a tales pronósticos les suceda como a los anteriores: que fallen como una escopeta de feria.

Llama la atención, además, que ministros tan supuestamente cualificados como algunos de los que se sientan en el Consejo no hayan acertado ni por aproximación en ninguna de las variables macroeconómicas esenciales: ni en el paro, ni en el déficit, ni en el nivel de endeudamiento. Y por si fuera poco, el Gabinete vuelve a hacer lo que ya le fragilizó al inicio de la legislatura: lo contrario de lo que prometió. Porque ayer sí hubo un claro anuncio de aumento de impuestos contra lo que afirmó el mismísimo presidente. Efectivamente: las empresas pagarán más por Sociedades; los bancos por su pasivo en depósitos y los ciudadanos por el incremento de algunos impuestos especiales y medioambientales.

Pese al carácter “dramático” de la EPA y la presentación –si bien muy parcial—del nuevo cuadro macroeconómico y del Plan Nacional de Reformas, Mariano Rajoy no se dignó comparecer ante la opinión pública

La ausencia de discurso político -el Gobierno sólo se refiere a magnitudes macroeconómicas y a normas legales o reglamentarias- está, además, haciendo estragos. La ciudadanía se encuentra, de un lado, desmoralizada y, de otro, se ha tornado eurófoba. La desmoralización ha de entenderse en un doble sentido: de una parte, resignada, afligida y desesperanzada; de otra, ayuna de criterio cívico ante un Gobierno ineficaz en la recaudación, parsimonioso en la lucha contra el fraude fiscal y desentendido en la adopción de medidas ejemplares para combatir la corrupción que anida tanto en sus filas como en la de otros partidos. Eso de “hacer laica la virtud e inyectar en nuestra raza la moralidad social” que pedía Ortega, no parece concernirle al Gobierno del PP, que ya cometió el irreversible error moral de aprobar con resultados fallidos una amnistía fiscal.

Pero es que además, este Gabinete y este PP, han convertido un país calificado por Octavio Paz en carta a Enrique Krauze el 21 de junio de 1989 como de “exaltada euroforia”, según el texto que recoge Juan Pedro Quiñonero en su opúsculo titulado España, una temporada en el infierno, en otro eurófobo en el que es posible sin escándalo que para ilustrar la catastrófica EPA del jueves un periódico de difusión nacional de ideología conservadora recurra a una enorme fotografía en portada de la canciller Angela Merkel. Responsable de un Estado en el que cada vez más de sus nacionales observan España, según el barómetro del Instituto Elcano, como un país “poco trabajador”, “débil” y “corrupto”

Si algunas de las excelencias del Gobierno del PP las notarán los ciudadanos españoles allá por 2016, y teniendo en cuenta que la fiabilidad de su presidente y de sus ministros no dispone ya ni del beneficio de la duda, es muy posible que Rajoy esté para entonces como Rodríguez Zapatero y el PP como el PSOE y en España se haya instalado un multipartidismo que carecerá de un Napolitano para cohesionarlo a la vista de la autorictas de la que goza la Jefatura del Estado. En definitiva, hundida la legislatura, la única razón por la que este Gobierno permanece con respiración asistida se debe a que a Bruselas le interesa la mayoría absoluta popular y porque España se ha quedado a solas consigo misma, abandonada por las élites políticas (extractivas), apoyada en sus muchos siglos de ser y estar, a pesar de los pesares y curada de espantos y decepciones.

El Gobierno nos insulta…
Rafael García Rico Estrella Digital 27 Abril 2013

Nos insultan. Y nos dejamos. Hemos decidido poner las faltas en los que intentan, con acierto o no, movilizarse contra la indecencia. Yo no sé si son buenos o no, si la ley es más o menos permisiva, si la desobediencia civil y la irritación social son el mejor antídoto contra esta infamia. No creo que sea lo que hay que juzgar: porque lo que hay que juzgar no es la reacción, sino la acción. Conozco a quien se rebela contra los escraches con un principismo moral y legalista que me resulta incomprensible, porque parece más importante desnaturalizar a la oposición que se moviliza que enfrentarse a la causa de la movilización. Así nos va.

El PP no es un partido, es una presunta banda de cobradores, un presunto negocio, un presunto interés

Nos insultan todos los viernes, y el resto de los días de la semana. Nos insultamos a nosotros mismos poniéndonos exquisitos mientras la gente pasa hambre, sufre el horror del abandono, lo pierden todo. Veo la alegría que produce que haya fracasado el supuesto asedio al Congreso el mismo día que se hizo público el infierno del paro, y algunos columnistas y políticos, que no merecen más que el desprecio, minimizaban los datos, y algún miserable hasta cuestionaba su veracidad: hay que tener el alma podrida para predicar a favor del hambre y la miseria; son los de la 'novedad tributaria' y la desindexación: la burla de este viernes de esta gentuza. Pero la tienen. Y los otros, los otros pues eso, cargando dialécticamente como los de porra, casco y escudo y neuronas enfermizas. Nos insultan y mientras, nos insultamos entre nosotros, y ellos se ríen.

En España no hay una crisis que se esté combatiendo: En España hay un modelo social al que se ha decidido poner fin. La crisis no es sino el espejismo, la banalización del mal. Ellos hacen su trabajo, más allá de cualquier moral, como lo hacía Eichmann: con meticulosa profesionalidad – y sobrecogedor esfuerzo, en este caso -. Nos insultan subiendo impuestos, bajando servicios, reduciendo derechos, hablando de pijos que gastan y esclavos que deben producir barato e intenso para que ellos consuman. El PP no es un partido, es una presunta banda de cobradores, un presunto negocio, un presunto interés. Una certera mentira ambulante. Una infamia que se pasea por el calendario estafando y engañando a los votantes, persiguiendo a los ciudadanos, degradando a las personas. Hoy, más mentiras aún inacabadas.

Pagamos su crisis y perdemos los derechos, los servicios, el proyecto de vida que nos contaron que podíamos tener. Se acabó la razón del pacto social, se acabó el pacto social. Lo han roto ellos entre los gimoteos de los otros que brincan y patalean para que la ruptura no los deje sin su parcela. Estos ministros de pantomima solo son los kapos del campo de concentración, la voz de su amo. Nosotros no somos más que columnas de desheredados que vamos camino del infierno, mientras señalamos con el dedo a aquellos de nosotros que tienen el coraje y la valentía de decir no, delatando su entereza y delatando nuestra mezquindad y cobardía. Si pusieran, si pusiéramos todos nosotros, la misma voluntad en arrebatar la injusticia de las espaldas de los que sufren...Pero, por Dios, ¿qué les pasa?

Rafa García-Rico - en Twitter @RafaGRico - Estrella Digital

Rajoy se rinde y desaparece
Pablo Sebastián www.republica.com 27 Abril 2013

La montaña de la Moncloa ha parido un ratón en la presentación de su nuevo plan de estabilidad que prolonga hasta 2016 la fecha de la recuperación del crecimiento y del empleo en España, salvo que la UE, los mercados y un viento favorable que provenga de EEUU y otras zonas del planeta nos ayuden. Rajoy ha huido, como en él es habitual, máxime tras la EPA que nos sitúan en los seis millones doscientos mil parados, y se resigna. O mejor dicho se rinde y renuncia a tomar una nueva iniciativa de choque contra el paro galopante y por el crecimiento y les dice a los españoles que no hay nada que hacer. Solo esperar y aguantar otros tres años con grandes dificultades y el serio riesgo de que su débil castillo de naipes se derrumbe antes incluso que lleguemos a 2015, año de las elecciones generales.

La gran cita de los ajustes y reformas del Gobierno nos ha traído una gran decepción en España y en Europa, por más que en la UE se hable de realismo, por no decir pesimismo una vez que están resignados también y le conceden a España dos años mas para la convergencia del déficit en el 3 %. Las cosas están tan mal que el presidente no se atreve a dar la cara -el portavoz del PP en el Congreso Alfonso Alonso decía ayer que ‘la obligación de los políticos es dar la cara’- y es incapaz de reaccionar ante la gravedad del paro, ni de impulsar una política que acerque la fecha del crecimiento. A Rajoy -ni a su Gobierno- no se les ocurre nada nuevo y además carecen de liderazgo político, audacia económica y cercanía a los ciudadanos para hacer frente a la situación. Ni a estas cuestiones sociales y económicas, ni a los desafíos del independentismo catalán, o a los casos de la corrupción, empezando por Gürtel y Bárcenas (cuyos papeles son ciertos, según la policía) donde Rajoy también desapareció.

Lo de ayer fue una sesión de espiritismo con un Rajoy ausente que no se dignó a comparecer y unas propuestas con mas impuestos unos meros arreglos estructurales, que no tocan el gasto político y que no aportan ilusión ni esperanza sino resignación. Y resulta asombroso que el Gobierno haya convocado esta rueda de prensa sobre la nada el día después del batacazo de la EPA, lo que da idea del caos que impera en la Moncloa y de la falta de tacto, estrategia e impulso y credibilidad de este Gobierno que está políticamente muerto. Y que necesita una urgente renovación, por más que podría resultar inútil porque está claro que el principal problema está en el propio presidente Rajoy.

Dicen, alegremente, los ministros de Economía y Hacienda, De Guindos y Montoro, que para el año 2016 y si todo va bien el crecimiento de le economía española será del 1,3 % del PIB (ni siquiera el 2% para lograr el ascenso del empleo), que para entonces el déficit público será del 2,7 %, la tasa de paro del 24,8 % y la deuda pública de casi el 100 % del PIB. O sea dentro de tres años un paro aún insoportable y un crecimiento insignificante.

Y eso si todo va bien y se cumplen los pronósticos del Gobierno para 2013, 2014 y 2015, lo que resulta muy difícil de creer porque sólo para 2013 lo probable es que la recesión se instale en el -1,6 % (en lugar del -1,3 % anunciado) y que el paro llegue al 28 %, con lo que el optimismo del cuadro oficial sobre la economía española se verá distorsionado mucho antes de que finalice este año. Da la impresión que el Gobierno ha cogido los datos agoreros del FMI y se ha quedado con ellos temeroso de que sus propios datos sean todavía peores. Es decir el Don Quijote de estos tiempos vio los gigantes molinos de viento y en vez de embestirlos con fiereza se dio la vuelta y echó a correr.

A ello tenemos que añadir que las cifras con las que el Gobierno de Rajoy tendrá que presentarse a las elecciones, probablemente en mayo de 2015 -uniendo los comicios generales a los autonómicos y municipales para no perder Comunidades como la de Madrid- serán bastante malos y a caballo entre los pronósticos de 2014 y los de 2015. Es decir, un crecimiento del 0,7 %, un déficit del 4,6 %, un paro del 26, 2 % y una deuda pública cercana al 95 % del PIB. O sea, un balance catastrófico de la legislatura que los llevará a la derrota electoral, siempre cuando el PSOE haya recompuesto su figura (lo que no es fácil) y que suba el resto de la oposición de IU y UPyD al ritmo que los hacen en la actualidad. Desde luego la mayoría absoluta del PP será, en esas circunstancias, irrepetible y tampoco se descarta la debacle. Como tampoco se descarta al día de hoy un desplome de la situación si los vientos que vienen de fuera en vez de favorables fueran huracanados. ¿Qué se puede hacer? De momento nada, salvo que alguien provoque una rebelión interna en el seno del PP.

Muy españoles
Alfonso Ussía La Razón 27 Abril 2013

El peor defecto del español no es la envidia. Es su desmedido afán por la exageración. Cuando un español forma parte de un conglomerado humano –o humanoide, como en el caso que nos ocupa–, visceralmente radicalizado, se deja llevar por el desajuste mental y protagoniza solemnes y ridículas majaderías. Tranquilos, que no me propongo escribir de Verstrynge. Bildu ha prohibido en las casetas de las fiestas de Rentería «la homofobia, el racismo y el españolismo». El segundo defecto de los españoles tampoco es la envidia, sino su placer por imponer prohibiciones a troche y moche. Aquí no tiene sentido el «se prohíbe prohibir», sino el «prohíbase con o sin motivo». Y el tercer defecto de los españoles nada tiene que ver con la envidia. No es otro que nuestra incapacidad para intentar conocernos a nosotros mismos. Es decir, la falta de sentido común y de sentido del humor, primos hermanos, para sobrevolarnos y analizarnos detenidamente.

Cuesta creer que los de Bildu, que son unos racistas violentos, prohíban el racismo. Ha transcurrido más de un siglo, pero todas estas tonterías locales que conmueven sobremanera a los separatistas vascos son consecuencia del pensamiento, por escribirlo de una forma amable, del mayor racista que ha nacido en España, Sabino Arana, el que fue a Lourdes en su viaje de novios en pos del milagro que no tuvo lugar. Que se le encabritara el bálano, para así poder perpetuar la pura raza vasca. Yo tuve la suerte, en mi juventud, de enamorarme de la pura raza vasca, y no se parecía en nada a la de Sabino Arana. Mi novia estival se llamaba Pilar Choperena, Aizpúrua, Ubiría, Beristain, Ochoteco, Añorga, Oñaederra y Basurto. Y como era tan maravillosamente guapa, inteligente y simpática –Esperanza Aguirre es testigo–, cuando se casó se fue al Caribe porque su marido no necesitaba milagros de ninguna clase.

Cuando un territorio, como es el vasco, con sus formidables gentes en su mayoría, es fundador de la unidad política de España, prohibir el españolismo es una bobada. Más de quinientos años nos contemplan unidos y reunidos a todos los españoles. Los siete dialectos vascos, hoy ensamblados con la ayuda del español en ese engendro de lengua denominada «batúa», carecían de la expresividad del taco y del venablo. Y los vascoparlantes adoptaron las españolísimas y en ocasiones, cultas palabrotas, para el desahogo verbal. Un pastor, por muy vasco que sea, al que se le cae en la cabeza la rama de un roble mientras duerme la siesta, es siempre español en su reacción. «¡Coño!».

Hay que tomar a broma las prohibiciones de Bildu. Bien está lo de la homofobia, que también es una exageración nada vasca, sino socialdemócrata. Arana, el gran racista, abominaba de los homosexuales y afeminados, y escribió que en España, sólo los toreros se movían con garbo y elegancia, pero con andares femeninos. Es decir, que Bildu le ha prohibido al fantasma de Sabino Arana disfrutar de las fiestas de Rentería, porque era un homófobo del carajo de la vela. Y lo del españolismo, sinceramente, no se puede entender ni cumplir. Porque el españolismo más exagerado y atroz es el que aplican los de Bildu prohibiendo el españolismo. Otra cosa es que el antiespañolismo impere por la moda en las actitudes de los proetarras. Pero ahí también son muy nuestros. Porque el cuarto defecto de los españoles no es la envidia. Es que somos –unos más que otros–, muy burros, y muy sanguinarios.

Izquierda antisistema
El otro huevo
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 27 Abril 2013

Me sorprendió que María Dolores de Cospedal, mujer inteligente y política avezada, cometiera el error garrafal de calificar a los escrachadores de "nazis". No sólo consiguió que la progresía se le echara encima por haber incurrido en la banalización de una ideología aberrante, sino que desvió la atención del verdadero prontuario truculento de este exótico fenómeno belicoso que es el escrache.

Sí, la sociedad debe precaverse contra la incubación del huevo de la serpiente nazi. Pero en este caso la dirigente del PP olvidó que existe otro huevo, el de la serpiente comunista, cuya peligrosidad quedó demostrada a lo largo de la historia, y olvidó asimismo que si bien los dos están emparentados dentro de la misma matriz totalitaria, puede ser fatal confundirlos a la hora de bloquear sus respectivas incubaciones.

El monopolio del mal
Es cierto que la reacción de la progresía no habría sido menos virulenta, y probablemente habría sido aun peor, si hubiera puesto el dedo en la llaga comunista. La progresía sí se siente autorizada a tildar de nazi, facha o maccarthista a cualquiera que no se ciña a sus esquemas. Pero el temor a despertar las iras de estos guardianes de la corrección política no autoriza a confundir el huevo de una serpiente con el de otra. Jean-François Revel fue implacable con quienes se esforzaban por no herir la sensibilidad de los comunistas atribuyendo a los nazis el monopolio del mal.

Así, denunció en La gran mascarada (Taurus, 2000):
Los negacionistas pronazis son sólo un puñado. Los negacionistas procomunistas, legión. En Francia hay una ley (la Ley Gayssot, nombre del diputado comunista que la redactó y que, como se puede comprender, sólo ha mirado los crímenes contra la humanidad con el ojo derecho) que prevé sanciones contra las mentiras de los primeros. Los segundos pueden negar con total impunidad la criminalidad de su campo preferido.

El libro Fascismo y comunismo (Fondo de Cultura Económica, 1998) reúne las cartas que intercambiaron el politólogo francés François Furet y su colega alemán Ernst Nolte con la intención de desentrañar las semejanzas y diferencias que existían entre el nazismo, abordado como variante del fascismo, y el comunismo. Es un libro valioso no sólo por lo que revela acerca del origen y la evolución de ambos movimientos, sino por lo que enseña acerca de la altura, el respeto y la riqueza de información con que dos intelectuales de talla excepcional resuelven sus diferencias. Escribió Nolte:

También comparto su explicación del privilegio del que goza en la opinión pública el comunismo en cuanto a su adversario más encarnizado, pero querría formular, al respecto, una pregunta: ¿no debería juzgarse más severamente un movimiento cuyas intenciones pueden ser calificadas de suaves y que, en realidad, en todas partes donde se impuso por la violencia provocó una cantidad gigantesca de víctimas, más severamente, digo, que un partido cuyas intenciones de entrada deben calificarse de nocivas?

Más claro, imposible: el comunismo enarboló la bandera de la justicia universal y del internacionalismo, y utilizó a quienes se dejaron seducir por tan nobles ideales para imponer un régimen de opresión, terror y expansión imperialista, en tanto que el nazismo, o nacionalsocialismo, prometió esclavizar y exterminar a las que calificaba como razas inferiores mientras afianzaba su dominación sobre el mundo entero, y no ahorró atrocidades para cumplir lo prometido.

En todo caso, quienes tienen más afinidades con el nacionalsocialismo no son nuestros alborotadores antisistema, sino quienes fundan su proyecto político sobre la mitificación de falacias históricas y sobre la sublimación de la identidad atávica. Aunque estas afinidades tampoco autorizan a hacer extrapolaciones arbitrarias e injustas: en España, los nacionalistas identitarios estimulan los sentimientos irracionales y la disciplina totalitaria, pero están en los antípodas de los genocidas y los nazis. Más que pánico, inspiran vergüenza ajena.

El gurú reciclado
En mi artículo "La serpiente ha resucitado" me ocupé de ese otro huevo, el de la serpiente comunista. Me remonté a un tríptico de Izquierda Unida patrocinado por el inefable Julio Anguita y la posteriormente ministra zapaterista Rosa Aguilar, que, titulado "Pon voz a tu voto" (La Vanguardia, 5/11/1996), invitaba a afiliarse a "estudiantes, rockeros, socialistas, lesbianas, okupas, porreros, amantes del piercing, inmigrantes, homosexuales, artistas, republicanos", y también a insumisos, parados, punkies, trabajadores y revolucionarios.

En ese mismo artículo citaba la apuesta del impenitente ideólogo del terrorismo italiano, Toni Negri, por la oclocracia, que el diccionario de la RAE define como "el gobierno de la muchedumbre o la plebe". Dejando de lado a la plebe, que no reviste ninguna utilidad práctica para la élite que sigue las enseñanzas de Negri, queda la muchedumbre, o la multitud, como la bautiza canónicamente el gurú reciclado, para servir como punta de lanza tumultuosa y descerebrada en la cruzada contra el sistema, o el imperio, como él lo llama. Escribe Negri en Imperio (Paidós, 2002):

La acción de la multitud se hace principalmente política cuando comienza a enfrentarse de manera directa y con una conciencia adecuada a las operaciones represivas centrales del imperio. Se trata de reconocer y abordar las iniciativas imperiales y no permitirles restablecer continuamente el orden; se trata de cruzar y violar los límites y las segmentaciones impuestos sobre la nueva fuerza laboral colectiva; se trata de reunir estas experiencias de resistencia y empuñarlas concertadamente contra los centros nerviosos del mando imperial.

Es cierto que este engendro podría haber salido del huevo de la serpiente nazi, porque así se gestaron las huestes del hitlerismo. Pero la sustancia de Negri y sus catecúmenos está en el otro huevo, el comunista. Él mismo lo explicó (El País, 27/10/2001):

Pese a todo, la soviética, con sus aspectos orientales, con su tradición zarista, con su totalitarismo, era una gran corriente de civilización. Pese a todo, Stalin logró hacer avanzar a la URSS en términos de productividad. A niveles que los talibanes no han logrado (sic).

Una figura tentadora
Para bien o para mal, dentro de este huevo se están incubando varias crías y todavía es temprano para prever si se confabularán contra nuestra civilización o se devorarán las unas a las otras obedeciendo a su instinto básico. Ada Colau, rostro visible de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), es una figura tentadora sobre la que llueven los piropos. Izquierda Unida le hace guiños, pero los comunistas siempre aspiran a llevar la batuta para que los demás marquen el paso al compás de sus dogmas.

Ahí está Cayo Lara, que, privado del maná que llovía de la disuelta URSS o de la neocapitalista China, debe resignarse a masticar los detritos ideológicos que dejan tras de ellos los hermanos Castro y el difunto Hugo Chávez.

El Auditorio Marcelino Camacho de Comisiones Obreras fue, como ya he recordado, el templo donde Cayo Lara, el ubicuo socialista Pedro Zerolo y el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Diego Valderas, se deshicieron en elogios al sátrapa venezolano y a sus mentores cubanos. No concurrió al acto, pero sí envió un mensaje de adhesión, otro de los personajes que surfean sobre la ola antisistema: la monja benedictina Teresa Forcades, doctora en medicina y detractora de esos frutos de la conspiración farmacéutica que son, a su juicio, las vacunas.

En el libro Diálogos con Teresa Forcades, la monja, entrevistada por Eulàlia Tort, dedicó un panegírico al histriónico caudillo tropical, cuando este aún vivía:

He visto varias entrevistas suyas que me hacen sentir un gran respeto por él. Creo que, actualmente, no hay ningún líder europeo que tenga la cultura que tiene Hugo Chávez (...) Es consciente de que no sabe que es, en realidad, el nuevo socialismo que él propugna, pero lo que es seguro es que el sistema neoliberal debe ser desmantelado con urgencia (...) Hugo Chávez es un símbolo de esta revolución (...) Creo que está haciendo un bien inmenso a su país y al mundo.

Es hora de que la señora De Cospedal deje que el huevo de la serpiente nazi se pudra en su madriguera y enfile su artillería dialéctica contra el otro huevo que se está incubando. Las encuestas pronostican el aumento de votos de Izquierda Unida o Izquierda Plural o como se llame hoy la fachada del Partido Comunista Español. Este aumento no representa, todavía, ningún peligro, pero la experiencia enseña que se trata de una minoría capaz de hacer mucho ruido y de montar muchos escándalos con su agit prop, sus escraches y la colaboración de su séquito de tontos útiles.

Teresa Forcades y Arcadi Oliveres, profesor de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona y presidente de la entidad católica Justícia i Pau, ya han organizado su propio carnaval antisistema, y reciben cálidos mensajes de los comunistas y de los secesionistas catalanes, con los que tienen un parentesco próximo. Ada Colau y Cayo Lara están al acecho. Y Baltasar Garzón se entrena en el ruedo de la cleptocracia kirchnerista, a la que presta asesoramiento. El otro huevo está maduro.

Rajoy: la misma pieza con más flauta
José Luis Ortín www.vozpopuli.com 27 Abril 2013

¿Es que no tendrá este hombre quien le susurre? ¿De verdad que nadie de su entorno más independiente, si lo tuviere, le dice que con ‘reformitas interruptas’ la mayor parte de las veces no vamos a ningún sitio? ¿Es posible tanta estulticia en los predios del presidente? ¿O es que es él quien se empeña en pasar a la posteridad como el gobernante más insulso, indolente e ineficaz desde 1.976?

Obvio recordar por reiterado el desastre ‘zapateresco’ que se encontró al llegar como la gran esperanza blanca de una mayoría de españoles. Ahorro también los detalles que hacen increíble su supuesto desconocimiento sobre cómo estaba el asunto, por falso o necio. Recuerdo que tiene más poder que nadie desde Franco y que el pueblo le dio las mayorías a su partido y a él con unas ganas inmensas de que hiciera cuanto fuera menester para sacarnos del hoyo, y que además no tiene oposición relevante. Y no repito los detalles que desde todos sitios le han dicho hasta el cansancio: que el problema está en la desmesurada e ineficiente estructura administrativa y política, en la desconfianza que genera la corrupción y en los corsés que perviven en la economía real española y en el mercado del trabajo.

Preguntas, conjeturas y respuestas
Y me pregunto, si eso lo sabemos casi todos de carrerilla, ¿cómo puede ser que quien dispone del poder y de toda la información del mundo no lo sepa, o no se dé por enterado, o no quiera ponerse al frente del país, como sería su obligación; y armado de responsabilidad, inteligencia, voluntad y determinación empezara a tomar medidas serias de una vez le pese a quien le pese?

Se me ocurren varias respuestas y ninguna buena. Tanto si no sabe, como si no quiere saber o no le da la santa gana de hacer lo necesario debería irse a su casa hoy mismo mejor que mañana. Si el problema fuera que tiene una idea equivocada, por muy legítima que sea, debería ser su partido quien le diera puerta de una puñetera vez. Pero claro, para eso nuestros partidos deberían ser ejemplos de democracia y no lo que realmente son: organizaciones dictatoriales gobernadas con mano de hierro por el que manda, gracias, entre otras lindezas, a las listas cerradas.

Y si no toma las medidas pertinentes porque en su propio partido no le dejan por aquello de salvaguardar los pesebres debería largarse por honestidad o vergüenza.

El reiterado gran pacto
Hay algo que se debería abordar cuanto antes: un gran pacto con el PSOE para reformar la Constitución en lo que sea menester: sistema electoral para hacer realidad lo de un español un voto viva donde viva y de listas abiertas; eliminación de organismos obsoletos: senado, diputaciones, mancomunidades, ciertos ayuntamientos, etc –algo ha sugerido Rubalcaba al respecto; redefinición de los órganos de representación ciudadana necesarios y número de políticos en ellos; los mismo con el resto de instituciones reguladas, como sindicatos y empresariales, y su forma de financiación; clarificación notable de las llamadas Comunidades Autónomas y sus límites; y actualización del régimen de la Corona.

Todo lo anterior, sin ser exhaustivo ni pretenderlo, es lo que anida en las reflexiones de una gran mayoría de ciudadanos españoles, y si los políticos están para interpretar esa voluntad popular mucho más obligado es para quien dirige el gobierno.

Un don Tancredo improvisador y facilón
Todo cuanto está haciendo Rajoy hasta el momento es improvisar medidas cada tres meses olvidándose del programa con el que se presentó a las elecciones y variándolas o escondiéndolas sobre la marcha como si estuviese haciendo ensayos de prueba y error en un gran laboratorio en el desván de su casa. Las únicas medias que lleva hasta el final son las ordeñar miserablemente a los que aún tiene posibles en España y a todo el que se mueve para hacer algo de provecho. Recogerá enseguida el PP en las urnas lo que ahora está sembrando.

Últimos datos de empleo y otro viernes de chufla
Lo último que hemos sabido es que el empleo público ha bajado algo; insignificante en comparación con el ajuste que ha hecho y sigue haciendo el sector privado en estos años. Pero, por el contrario, que el número de empleados en las empresas públicas sigue creciendo. Sí, sí, en esas empresas creadas para evitar los rigores presupuestarios y de la administración pública, aparte de para enchufar a propios y extraños, y que dijo el propio Rajoy que iban a disminuir ostensiblemente. Pues no, no sólo no han menguado sino que continúan creciendo. Indignante.

Y ya lo último, lo del Consejo de Ministros de este 26 de abril, ha sido para nota. Se anunciaba como un viernes de reformas y ha sido otro viernes de chufla. Les confieso que he intentado sacar algo en claro de lo que han aprobado y dicho que aprobarán próximamente, con Guindos de perfil, y no he podido entender nada que vaya a ser útil realmente para mejorar. Si acaso lo de que el año próximo se pagará el IVA cuando se cobre, y eso ya lo venían anunciando desde tiempo ha. Frustrante.

Eso sí, lo único que parece aliviar al Gobierno es que le van a relajar el objetivo del déficit en unos 19.000 millones de euros y podrán seguir manteniendo sine die su política de no meter la tijera donde deben. Es decir: ¡albricias! que podremos seguir sin tomar una medida valiente para reducir el enorme tumor que mata a la economía española: la administración oficial, la paralela y los organismos políticos. Porque si lo hacemos tendríamos que poner en la calle a muchos de los nuestros, y estos tienen papeles y saben cosas. ¡Mira lo de Bárcenas! ¡Que no, que no, que lo hagan otros!’

Es decir, la misma pieza pero más recargada de tapadillo, cobardía y flauta; la de Montoro. Lamentable.

Cómo está el patio
Rajoy es bueno; los malos son sus ministros
Pablo Molina Libertad Digital 27 Abril 2013

La banda de traidores que integra el Consejo de Ministros ha vuelto a salirse con la suya. Mira que Rajoy les ordenó muy seriamente que ni se les ocurriera subir (todavía más) la presión fiscal; todos le escuchamos hace un par de días decir muy claro en la sede de la soberanía nacional que este viernes "no habría impuestos". Fue en los pasillos del Congreso y no desde la tribuna del Hemiciclo, de acuerdo, pero la solemnidad del recinto sigue siendo la misma. Pues bien, llega el viernes y los ministros se amotinan y anuncian la subida de los impuestos especiales y el de sociedades, además de la creación de nuevas tasas medioambientales y otra más para gravar los depósitos bancarios.

El argumento de que los malos son los ministros va a ser ya el único posible en los profesionales del halago, esos que aplauden una decisión y su contraria siempre que la adopte el partido de sus amores, porque la capacidad de Rajoy para traicionar a sus votantes no deja otro resquicio para seguir sosteniendo que el PP es un partido que cumple su palabra. El papelón en las tertulias y las páginas de los diarios subvencionados va a ser espectacular, pero nada distinto a lo que suele ocurrir en los que hacen gala de una sensibilidad progresista cuando gobierna la izquierda.

Ya ni siquiera cabe poner la excusa de las exigencias de Bruselas para justificar esta última deslealtad. Con unos mercados financieros en calma chicha y una prima de riesgo bajo mínimos, este "esfuerzo" que el gobierno pide de nuevo a las empresas y familias españolas (como si la obediencia fuera opcional) es sólo la contrapartida para evitar meter la tijera en el disparatado gasto público que padecemos. A los ciudadanos se nos imponen nuevas tasas e impuestos para que la casta autonómica pueda seguir gastando a sus anchas y los veinte mil enchufados de la política puedan seguir trincando cada mes sin temer por el paro, que ya afecta a seis millones de compatriotas. Tan sencillo como eso.

Hace falta ser cruel para imponer un nuevo castigo fiscal a unos ciudadanos a un paso de la ruina, como el gobierno ha hecho este viernes; pero debemos recordar siempre que todo esto es cosa de Montoro y su camarilla de colegas desleales. Rajoy es bueno. Ya verán cuando le cuenten lo que han hecho sus ministros este viernes a sus espaldas, ya.

Iniciativa promovida por Gabriel Moris
Más de diez mil personas piden al Gobierno investigar el 11-M
La iniciativa busca que los poderes públicos aclaren quién cometió la mascare del 11-M.
Libertad Digital  27 Abril 2013

El padre de Juan Pablo Moris, asesinado el 11-M, ha iniciado una campaña de recogida de firmas en Change.org para exigir al Gobierno, al Congreso y a la Audiencia Nacional que se investigue el atentado del 11-M.

A través de redes sociales como Facebook y Twitter, más de diez mil personas se han sumado ya, en unos pocos días, a la iniciativa, que busca que los poderes públicos aclaren quién cometió esa masacre.

Nueve años después del atentado, se sigue sin saber siquiera el nombre y apellidos de quienes depositaron en los trenes aquellas diez bombas que acabaron con la vida de 193 personas y provocaron más de 1.800 heridos. Y el reciente atentado de Boston ha puesto de manifiesto las enormes lagunas de la investigación policial del 11-M, acrecentando las dudas sobre las pruebas en que se asienta la versión oficial del atentado.

En este tiempo, todos los intentos de las víctimas por aclarar la masacre, incluidas las denuncias contra mandos policiales por falsificación de pruebas, han tropezado con un auténtico muro judicial que ha empantanado o cerrado todas las vías de investigación.

"Todo lo que está pasando en España tiene su origen en 2004", declaraba el pasado sábado Gabriel Moris al programa Sin Complejos de esRadio. "Todos estamos sufriendo los desmanes de una clase dirigente que, además de robarnos, nos engaña".

Change.org es una plataforma que permite recoger firmas para promover cualquier petición que se desee dirigida a los poderes públicos. "Un día recibí una petición de Change.org, no me acuerdo para qué y sentí curiosidad. Y, con escepticismo, lancé la mía", declara Gabriel Moris en el blog La Paseata. Y la respuesta de la gente ha sobrepasado con creces las expectativas de su promotor, habiéndose recopilado más de diez mil firmas con poco más que el boca a boca de las redes sociales.

"Pero aún siendo importante el número de firmas" - añadía Gabriel Moris -, "creo que los comentarios de los firmantes tienen todavía más valor, ya que ponen de manifiesto la salud de un sector de la sociedad civil".

Para adherirse también a esta iniciativa, no tiene más que entrar en el enlace y seguir las instrucciones para firmar la Petición Pública.
http://www.change.org/es/peticiones/al-gobierno-al-congreso-y-a-la-audiencia-nacional-investigar-los-atentados-del-11-m

Austeridad o vasallaje
Daniel Lacalle
  El Confidencial
27 Abril 2013

“Rather than attempting to return to their artificially inflated GDP numbers from before the crisis, governments need to address the underlying flaws in their economies” R. Rajan, Univ Chicago

“Governments are always Keynesian when it comes to spending. When it comes to saving they become Stalinist”

Esta semana hemos recibido terribles noticias económicas para España. Un paro del 27,16% y un déficit que alcanzaba el 10,6%. Un 7,1% -ojo- excluyendo las subvenciones a las cajas. Estamos hablando de que España, por cuarto año consecutivo, supera los 100.000 millones de déficit. El que quieren relajar. Sin embargo, también hemos recibido excelentes noticias que no debemos olvidar. La banca ha recuperado el 25% de los depósitos perdidos en 2012 y la deuda de las empresas ha bajado a niveles de 2006.

Alemania tiene razón
Los procesos de limpieza de sistemas excesivamente endeudados y de baja productividad son dolorosos, pero el mayor riesgo que corremos, sin duda, es intentar perpetuarlos.

Lo que no leo en la mayoría de análisis mediáticos es que esas cifras dramáticas de paro son consecuencia de la misma política atroz, injusta y anti-social que queremos repetir. La que implementamos cuando pinchó la burbuja de obra civil, construcción y ladrillo. Redoblar la apuesta, pasando de un superávit del 5% a un déficit del 11%, que ya genera casi 60.000 millones anuales de déficit estructural. Todo o nada. Perpetuar un modelo insostenible, creando una situación social y económica prácticamente insalvable, jugando al “el año que viene todo sube” y la “culpa es de los americanos-alemanes-Draghi-Cameron o quien sea”. Hoy, oh sorpresa, la culpa es de todos menos nuestra y la solución, por supuesto, solo puede ser repetir el desastre de los planes de estímulo.

Les recuerdo este gráfico, enormemente revelador, sobre el crecimiento del gasto en la burbuja del ladrillo y los unicornios de los ingresos fiscales perdidos.

 
 
 
Precisamente, nosotros deberíamos ser los primeros en evitar las formulas inútiles, en un país que ha sufrido el efecto demoledor de las devaluaciones competitivas de los 90 y que hoy sufre el impacto desolador de la apuesta a dar aún más dinero -deuda- a unos gestores manirrotos que nos han llevado al borde de la quiebra.

Alemania tiene razón… porque su modelo funciona. Su proceso de ajuste duró de 2004-2010. Centrarse en la competitividad y en sectores de alta productividad es precisamente lo que les ha llevado a ser hoy un éxito. Llevar a cabo algo que llaman -muy mal- austeridad y que no es nada más que prudencia, sentido común y equilibrar el presupuesto.

Nos dicen que Alemania fue la primera en incumplir el pacto de estabilidad. Claro, por un punto… no seis. Y llevando a cabo reformas de enorme calado. Pero nos agarramos a cantos de sirena monetaristas.

Resaltemos varios factores:

- La prima de riesgo a 300 puntos básicos es una buena noticia, pero no es un cheque en blanco para gastar y volver a meternos en un shock de deuda. No confundan exceso de liquidez global -que ha llevado a países como Mozambique o Ruanda a emitir a tipos de interés similares a los que teníamos en España en 2012- con licencia para despilfarrar. El propio Bill Gross, de Pimco, alerta sobre el llamado yen carry trade (liquidez excesiva generada por la política monetaria japonesa), para que no se confunda con expectativas optimistas.

Imprimir y endeudar no genera inversión productiva. En Reino Unido, la inversión ha caído a niveles inferiores a la media de los años 50 en 2013, tras un aumento de la masa monetaria del 580% en los últimos años.

 

- La política monetaria no sustituye a los modelos ineficientes y subvencionados, ni permite la sustitución hacia modelos de alta productividad. De hecho, perpetúa un sistema económico donde el estado español consume el 50,2% de los recursos del país (incluyendo empresas públicas).

- Las inyecciones monetarias y los planes de estimulo no mejoran el desempleo. Ni en Reino Unido ni en Japón ni en EEUU. Les recomiendo que lean el libro de David Stockman, The Great Deformation.

Solucionar deuda con más deuda es simplemente agrandar el agujero de unos sistemas de bienestar del estado -que no estado del bienestar- hipertrofiados. Y es importante que sepan ustedes algo. Cualquier economista, keynesiano o no, sabe que de un proceso de endeudamiento excesivo solo se sale de tres maneras. Con un impago de la deuda, una devaluación monstruosa o vía control presupuestario. Las dos primeras son shocks brutales que empobrecen a toda la población. Recuerden Argentina o el propio Reino Unido o la crisis asiática. Varios años de depresión post-impago. Olvidamos que dejar de pagar la deuda y seguir gastando implica que al día siguiente de la quiebra no hay relajaciones de déficit ni generosidad. Piensen qué recortes, hachazos, tendríamos si hacemos impago y tenemos que ajustar todo en un año. No, señores, no hay otra solución.

Hojas de Excel y unicornios
Se llevan algunos las manos a la cabeza porque los estudios de los economistas Ken Rogoff y Carmen Reinhart contenían un error de cálculo, aunque su conclusión, que los estados más endeudados crecen menos, no ha sido negada.

Miren, es muy sencillo. Si tienen ustedes dudas sobre si los países con deuda superior al 90% del PIB crecen menos o decrecen, esperen unas semanas y lo comprobarán en toda su gloria en nuestro país (donde, por otro lado, la cifra ya es superior tomando todos los elementos).

¿Quieren saber de errores de cálculo? Permítanme mostrarles los errorcillos “sin importancia” de la política de estímulos, que comento en detalle en mi libro Nosotros, los Mercados.

Nueve billones de dólares gastados por estados y bancos centrales en estimular la economía en la OCDE en cuatro años para generar un crecimiento imperceptible y un aumento del empleo inexistente. Ni uno solo de los objetivos explícitos anunciados al aplicarse las políticas se ha alcanzado. Ninguno. Eso, señores, es un error de cálculo del 100% pagado por ustedes. El equivalente a darle a cada habitante de la Tierra un televisor de plasma… pero tirado por la ventana para dárselo a unos estados y bancos monstruosamente endeudados. De los 34 países de la OCDE, aquellos que más han estimulado la economía artificialmente son los que menor crecimiento de PIB real y empleo han generado (datos FMI, World Bank).

¿Quieren saber lo que es anti-social? Hundir a una generación y las siguientes acumulando deuda y déficit -stock y flujo, ambos negativos- solo por obstinarse en sostener un gasto inaceptable.

Nos queda la austeridad
En 2007, en medio de la burbuja, el Estado español gastó 412.963 millones de euros. En 2012, 493.660 millones. Tras todos los recortes -y subidas de impuestos brutales- aún sigue gastando unos 80.000 millones más.

El debate sobre austeridad o no austeridad que nos ocupa es, por lo tanto, cuanto menos inútil. Porque no hay otra solución. Porque no hay austeridad, hay moderación del despilfarro. Subvenciones, diputaciones, cabildos, empresas públicas ruinosas, asesorías… grasa.

"Hay que gastar más"… "relajar el déficit" -total, 111.000 millones de nada en 2012- para "salir de la crisis". ¿Seguro? ¿Qué pretenden?, ¿un déficit del 12%, 13%? ¿Una deuda de 110%, 120% del PIB? Para estimular… ¿qué demanda? Ah, por supuesto, la demanda de sectores clientelistas y ávidos de subvenciones, que se han quedado sin 20.000 millones de cheques para AVEs, aeropuertos, molinillos y puentes. Así nos va.

La deuda excesiva y depender del BCE o de Alemania es esclavitud. Vasallaje a cambio de despilfarro. No hace falta entregar soberanía. Hace falta entregar clientelismo.

Si el año que viene España crece será un milagro. Pero, aunque pase, la debilidad estructural seguirá en un país que no sabe crear empleo neto -o no quiere- a menos que crezca un 2% porque depende del Estado y su chequera sin fondos.

Vean el gráfico cortesía de perpe.es.

 

El crecimiento en austeridad
¿Qué sin gasto público no hay crecimiento? Es falso. Sin clientelismo y sin burbuja de chequera en blanco es precisamente como sustituiremos la economía de la subvención y el ladrillo por la economía del valor añadido y la exportación.

Dejemos a las empresas crecer, que están comportándose admirablemente cuando uno mira fuera de los enormes conglomerados. Empresas que no se entregaron a la orgía de deuda y que tienen buenos planes de negocio sin necesidad de favores debidos. Empresas que hoy se financian a 400-500 puntos básicos más que el estado, o simplemente no tienen crédito, por el efecto acaparador del endeudamiento público que muestra la gráfica del Banco de España.

 

Hay que bajar impuestos urgentemente
No mantenerlos. No modificarlos. No traspasarlos. Bajarlos. A empresas y familias. De la crisis no nos van a sacar los sectores que nos metieron en ella, un gasto público desproporcionado y unas cajas demasiado endeudadas. No ha ocurrido jamás. Pero si el Estado reconoce que lo único que nos va a sacar de la crisis es la clase media, que lo que tiene que hacer es aumentar la renta disponible de las familias reduciendo impuestos, empezará la solución por el lado del consumo.

Si el Estado reconoce que las empresas que liderarán el cambio de modelo productivo no pueden ser torpedeadas con una política fiscal confiscatoria y burocracia, empezará la solución al empleo. A crear empleo, no a 'moderar la tasa de destrucción'. La reforma laboral no va a poder funcionar sin un entorno de negocios de claridad absoluta, seguridad jurídica e impuestos bajos que atraigan capital.

Si el Estado reconoce que el capital financiador de los proyectos de futuro solo puede venir de inversores privados extranjeros, pondrá en marcha las reformas que cercenen el asalto al emprendedor que supone nuestro terrible entramado local, regional y estatal. No reducirlo, no mitigarlo. Cercenarlo. Abrir puertas. Que se vea que España está abierta al mercado.

El capital que va a crear trabajo no va a ser el Ibex, que ya cuenta con una cantidad de empleados muy superiores a sus empresas similares europeas y globales, tanto comparado con cifra de negocio, como con márgenes operativos. Además, casi el 50% de la deuda privada de España se concentra en 28 empresas del selectivo. El capital que va a crear empleo no va a venir de un estado que acumula aún muchos más empleados y asesores de los necesarios. Viene de aquellas empresas que no se endeudaron agresivamente y de reducir impuestos y crear nuevas compañías.

No hay peor incertidumbre que la política del “ya veremos”. Así no invierte nadie a largo plazo. Debemos poner a España open for business. Abierta a atraer capital y crecer, no a consumir deuda y subvencionar. Si no, nos entregamos al vasallaje. Buen fin de semana.


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Alejo Vidal-Quadras
"Los nacionalistas practican un intervencionismo que lleva a la corrupción"
El vicepresidente del Parlamento Europeo afirma que "los dos grandes partidos nacionales han decidido rendirse ante los nacionalismos de secesión
Redacción Estrella Digital 27 Abril 2013

El vicepresidente del Parlamento Europeo, Alejo Vidal-Quadras, afirma que "los nacionalismos secesionistas basados en la sacralización de una determinada identidad étnica, lingüística o cultural, son, como todos los colectivismos totalitarios, el fruto de una ideología perversa en su mismo fundamento, en este caso la supremacía de un hecho contingente, el lugar donde uno nace involuntariamente y el entorno físico, histórico y antropológico en el que se encuentra inmerso, sobre valores trascendentes como la libertad, la igualdad, la justicia o los derechos humanos". Se trata de unas declaraciones que Vidal-Quadras hizo ayer en Madrid en la presentación del libro de Javier Montilla Los Muros de Cataluña, junto a su autor.

En esta misma línea, el eurodiputado popular acusó a los nacionalismos separatistas de "atropellar a las personas en nombre de una abstracción supraindividual insaciable que destruye el pluralismo" y de "ejercer indefectiblemente la coacción". Vidal-Quadras consideró asimismo que los nacionalistas catalanes y vascos practican un "intervencionismo constante sobre la sociedad" que conduce "al despilfarro y a la corrupción". Con su habitual acidez, el expresidente del PP de Cataluña concluyó que "dar una apariencia de realidad a naciones imaginarias sale carísimo y el manejo de ingentes sumas de dinero con la coartada infalible del mito identitario abre la puerta sin remedio al saqueo sistemático del presupuesto".

Vidal-Quadras se lamentó de que "nadie o casi nadie parece acometer algo que resultaría obligado en un contexto político normal: juzgar al nacionalismo secesionista no por sus leyendas fantasmagóricas, sino por sus resultados concretos". El político catalán calificó de "absurdo" que "una abominación cuente desde hace treinta años con la mayoría ganada en las urnas". En una clara alusión a la blandura del Gobierno con los nacionalistas, Vidal-Quadras advirtió: "Mientras no entendamos los motivos por los que tiene lugar semejante absurdo, no estaremos en condiciones de corregirlo. Los malos prevalecen sobre los buenos cuando los malos son más o cuando los buenos se dedican a la discreción y al sosiego, o sea, no hacen nada". Abundando en este mismo argumento, el Vicepresidente de la Eurocámara ironizó sobre la actitud del PSC y del PPC frente al secesionismo: "Con decir que los socialistas catalanes se han opuesto a la ofensiva separatista aceptando el derecho de autodeterminación y que el PP de Cataluña propugna la brillante estrategia de favorecer a la Generalitat con un sistema de financiación privilegiado para que sus ocupantes persistan en su labor de destrucción de la unidad nacional con mayor desahogo de caja, no hace falta profundizar mucho más en las causas de los avances del nacionalismo".

Vidal-Quadras remató sus palabras con la rotunda aseveración de que "los dos grandes partidos han decidido rendirse ante los nacionalismos de secesión y solamente intentan ganar tiempo abriendo los cordones de la bolsa o haciendo concesiones parciales sucesivas que aminoren la aceleración hacia la fragmentación final".

Por último recomendó "articular una amplia y vigorosa plataforma cívica que impulse la transformación de un sistema agónico y fracasado en un Estado eficiente, cohesionado y viable. Esta es la gran tarea para los españoles de nuestro tiempo".
 

PD entrevista al co-autor de 'Los de ETA han asesinado a tu hijo' (Libros KO)
David Fernández: "El aparato más importante de ETA hoy es el de falsificación que es el que le permite sobrevivir en Francia"
¿Atentado premeditado? ¿Encuentro fortuito?
Periodista Digital  27 Abril 2013

Un libro fundamental para entender no solo el funcionamiento de ETA

La justicia francesa condenó este 25 de abril de 2013 a cadena perpetua al ex jefe etarra Mikel Carrera Sarobe, Ata, por el asesinato el 1 de diciembre de 2007 de dos guardias civiles en Capbreton, y a 28 años de cárcel a Saioa Sánchez Iturregui, Hintza pero absolvió por esos hechos a Asier Bengoa López de Armentia.

Carrera Sarobe, de 40 años, tendrá que pasar como mínimo 22 años entre rejas antes de poder acogerse a cualquier beneficio penitenciario, según la sentencia del Tribunal de lo Criminal de París, que le consideró el responsable del comando de tres personas que asesinó, con premeditación, a Raúl Centeno y Fernando Trapero.

El tribunal también fijó en al menos dos tercios de los 28 años el periodo que Sánchez Iturregui (31 años) tendrá que cumplir de forma efectiva en la cárcel por ese crimen, que se desarrolló en el aparcamiento de una cafetería de Capbreton donde el trío de etarras habían coincidido con los dos agentes, cuando éstos estaban en una misión de detección de miembros de la banda en esa parte de Francia.

Si hasta ese punto las siete juezas siguieron casi exactamente la petición de la Fiscalía, se desmarcaron de la acusación al absolver a Bengoa, contra el que no consideraron que las pruebas aportadas fueran suficientes para demostrar su culpabilidad.

De hecho, y en ausencia de un reconocimiento por parte de los testigos del crimen o de trazas genéticas que hubieran dejado en su huida -algo que sí se daba para Ata e Hintza-, el principal elemento que pesaba en su contra era la muestra del olor que se había tomado en las sillas que el comando ocupó en la cafetería de Capbreton.

¿Atentado premeditado? ¿Encuentro fortuito? Para responder a estas preguntas el periodista del diario 20Minutos, David Fernández, -coautor junto a José Antonio Gutiérrez- de este libro 'Los de ETA han asesinado a tu hijo' (Libros del KO, 2013) reconstruyen con ritmo de novela policiaca y el rigor de un reportaje periodístico todas las piezas de este puzzle plagado de misterios. Un libro fundamental para entender no solo el funcionamiento de ETA, sino también los secretos de la lucha antiterrorista en España.

Cataluña
PSC y C’s denuncian sectarismo en la elección de las recomendaciones de libros en los medios de la Generalidad
TV3 y Catalunya Ràdio son una buena plataforma para dar a conocer las novedades literarias. Para PSC y Ciudadanos, los responsables de la televisión y la radio públicas autonómicas solo publicitan autores y libros independentistas. El presidente de la CCMA defiende que hacen seguimiento de los libros que tienen más proyección. Sin embargo, sin la promoción previa en los medios de comunicación de la Generalidad, ¿vendería libros Jaume Barberà?
Redacción www.vozbcn.com 27 Abril 2013

PSC y Ciudadanos han reprochado, este viernes, al presidente de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA), Eugeni Sallent, que TV3 y Catalunya Ràdio solo publiciten libros y autores independentistas. Los dos partidos han denunciado en la Comisión de Control de la Actuación de la CCMA del Parlamento autonómico que los medios públicos informen “en una sola dirección”, lo que supone “una extraña hemiplejía”.

Jordi Cañas, portavoz de Ciudadanos, ha criticado duramente a los responsables de TV3 y Catalunya Ràdio porque, para los programas en los que se recomiendan libros, “solo consultan a editoriales que publican a autores independentistas o separatistas y publicitan a autores, algunos noveles, llamarlos escritores sería decir mucho, como el señor Jaume Barberà, por ejemplo, en prime time”.

El diputado autonómico ha señalado que ni TV3 ni Catalunya Ràdio han dedicado un solo segundo del tiempo de emisión a citar la existencia de libros que no refuercen “el marco mental de esto del derecho a decidir”, ha definido la actuación de los máximos responsables de la televisión y la radio autonómicas como de boicoteadores y les ha acusado de querer “silenciar las voces discrepantes” al nacionalismo.

“Ese es su criterio”
En este sentido, Cañas ha enumerado cinco libros que, incluso algunos habiendo sido presentados en Barcelona unos días antes de San Jordi y estando convocados TV3 y Catalunya Ràdio, ni asistieron periodistas del ente público autonómico ni estos medios le dedicaron un segundo.

Así, los libros de Xavier Horcajo, La pasta nostra; de Javier Montilla, Los muros de Cataluña; de Javier Barraycoa, Historias ocultas del nacionalismo; de Mercè Vilarrubias, Sumar y no restar; y de Félix Ovejero, La trama estéril; no han existido para los medios de la CCMA. Unos libros que son contrarios a las tesis nacionalistas que defienden CiU y ERC.

El diputado autonómico de la formación naranja ha añadido:
“Dedicación por su parte: cero. Ustedes no dedican nada de tiempo [en TV3 y Catalunya Ràdio] a aquello que no refuerce el marco mental del separatismo en Cataluña. Si lo pagan ustedes, fenomenal, pero es que lo pagamos todos los catalanes. Quiero tener el contraste, porque la cultura, además de un instrumento para adoctrinar, como ustedes la utilizan, es un instrumento para formar opinión; y las opiniones se forman desde el contraste. [...] La pluralidad, en su caso, es si uno es ultra separatista, mega separatista o super super independentista… o tronado, directamente. Ese es su criterio”.

Expertos…
Por su parte, Núria Parlon (PSC) -en otra pregunta durante la comisión- ha exigido a Sallent explicaciones por las recomendaciones literarias que tres supuestos expertos ofrecieron en TV3 un día antes de San Jordi. A dos libros por experto. Seis libros. Todos defendiendo tesis independentistas.

La diputada autonómica del PSC ha recordado que dos de los tres supuestos expertos fueron Salvador Cardús y Ferran Requejo, miembros del consejo asesor de Artur Mas (CiU) para la convocatoria de un referendo secesionista, y que los seis libros recomendados eran de tendencia secesionista. “Las recomendaciones se han hecho en una sola dirección”, ha denunciado Parlon.

Tanto en respuesta a Cañas como a Parlon, el presidente de la CCMA ha defendido la actuación de los medios de comunicación públicos de la Generalidad asegurando que los programas hacen “un seguimiento de nuestra realidad”. Y que, además, “los responsables [de estos programas] dan cobertura a los libros que pueden ser más novedosos o tener más proyección”, como el libro de Barberà, ha añadido Sallent, que “ha sido el más vendido en su ámbito”.

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