AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 1 Mayo 2013

Cuando la irresolución se disfraza de paciencia
EDITORIAL Libertad Digital  1 Mayo 2013

A nadie debería sorprender que, incluso en el seno del PP, sean muchos los que se lamenten, aunque sea a micrófono cerrado y bajo el manto del anonimato, de Rajoy, si tenemos presente que su Gobierno no sólo está traicionando postulados básicos de su ideario y de su programa electoral, sino que está obteniendo unos pésimos resultados. Que las anunciadas reformas sean una nueva vuelta de tuerca de la presión fiscal y una posterior petición de "paciencia" es algo que causa una lógica exasperación, también en el Partido Popular, otrora partidario de bajar los impuestos, reducir drásticamente el gasto público, reformar el insostenible y disgregador modelo autonómico y someter el Estado a una profunda cura de adelgazamiento.

Así las cosas, menos aun nos debería sorprender que desde las filas de la oposición se acuse abiertamente a Rajoy, tal y como ha hecho Rosa Díez, de "confundir la paciencia con la resignación". Y es que, a diferencia de los partidos tradicionales de izquierda, que culpan a una austeridad y a unas reformas liberalizadoras que el Gobierno del PP en modo alguno ha llevado a cabo, la dirigente de UPyD acertadamente reprocha Rajoy su "doble cobardía", por "no querer enfrentarse a las grandes reformas que debe hacer y por no dar la cara".

Tras señalar que hemos pasado "del aventurerismo del presidente anterior a la pereza del presidente actual", Rosa Díez ha instado a Rajoy a "tomar las riendas"; "y si no es capaz de tomar las riendas" ha agregado, "pues pasapalabra, como en el programa de televisión. (...) O Rajoy reacciona y cambia y hace otra política, porque esta ya ha fracasado y hace que fracase el país, o que se vaya y que deje pasar a otro".

Por mucho que Rajoy se muestre absolutamente renuente o incapaz de llevar a la práctica el programa electoral con el que se presentó a las elecciones, y por mucho que sea el malestar antes señalado entre las filas de su propio partido, es harto dudoso que el presidente cambie y que el PP cambie de presidente. Y es que, desde la poltrona, el malestar es muchísimo más llevadero y la paciencia, casi infinita.

Primero de Mayo, celebración surrealista
Editorial www.gaceta.es 1 Mayo 2013

Nuestros sindicatos, hoy, son más bien estructuras burocráticas de gestión de fondos públicos en nombre de una legitimidad ficticia.

Como todos los años, los dirigentes de CC OO y UGT han convocado para hoy, 1 de mayo, una manifestación con motivo del Día Internacional del Trabajo, que tendrá lugar bajo el lema “No tienen límite. Lucha por tus derechos”. Por más que la tradición la avale, en las actuales circunstancias no deja de ser una convocatoria inadecuada y surrealista, porque nuestro mercado laboral no está para bromas.

España es un país hundido y desesperanzado, con más de 6,2 millones de desempleados, cerca de un tercio de la población viviendo bajo el umbral de la pobreza, con un déficit público del 10,6% y una deuda que amenaza con estrangular a una economía abocada a una recesión profunda. España no está para celebraciones. Pero si España no está para celebraciones, sí parecen estarlo los sindicatos, esas instituciones obsoletas que no representan ni al 10% de los trabajadores pero que no dudan en presentarse como “mayoritarias”.

Esta es una de las grandes ficciones de nuestro sistema: todos los poderes del Estado parecen de acuerdo, desde hace más de 30 años, en otorgar a los sindicatos, y en particular a los mayoritarios, la interlocución exclusiva de los trabajadores, de tal modo que no cabe imaginar política económica alguna que no pase por el cedazo de la aquiescencia sindical. Nuestros sindicatos, hoy, son más bien estructuras burocráticas de gestión de fondos públicos en nombre de una legitimidad tan ficticia como su afiliación.

En términos generales, a los sindicatos mayoritarios les aqueja la misma esclerosis ideológica que se ha adueñado del conjunto de la izquierda española. Ni UGT ni CC OO han sido capaces de salir de un esquema anquilosado que considera a los trabajadores como una clase homogénea frente –es decir, enfrentada– a unos empresarios igualmente considerados como clase homogénea. Y al defender a una inexistente clase trabajadora, se han olvidado de defender a los trabajadores de verdad, de carne y hueso, cada uno de los cuales tiene problemas singulares.

Ese esquema que nuestros sindicatos reproducen pudo valer para el primer tercio del siglo XX, pero hace muchos años que no tiene nada que ver con la realidad. Los sindicatos mayoritarios, sin embargo, se obstinan en mantener el viejo modelo, de cuño marxista, quizás en busca de una legitimación que en realidad no poseen. El resultado ha sido fuertemente gravoso para la economía española.

De hecho, UGT y CC OO no se han preocupado lo más mínimo por los parados. ¿Alguien les vio elevar la voz cuando el paro entraba en su fase ascendente bajo el Gobierno de Zapatero? Cuando protestaron, más por vergüenza ajena que por otra cosa, ya era demasiado tarde. Al revés, los sindicatos mayoritarios españoles han actuado más bien como una rémora para la economía y para el empleo. Porque, no nos engañemos, los sindicatos han sido principales responsables en el pésimo comportamiento del mercado de trabajo durante estos años de crisis.

Su desmedido afán de protagonismo les ha llevado a perpetuar situaciones que convirtieron el mercado laboral español en uno de los más rígidos, ya que imponía un marco regulatorio –heredado del franquismo– basado en la férrea aplicación de convenios colectivos por el cual unos pocos –sindicatos y patronal– decidían de forma arbitraria y contraproducente hasta el mínimo detalle de las condiciones laborales de millones de trabajadores. Este anquilosado y asfixiante corsé, junto a la dependencia del ladrillo de la economía española, es lo que ha provocado que la tasa de paro se haya triplicado en el último lustro.

La reforma laboral del PP ha paliado en parte estos defectos, permitiendo una mayor flexibilidad para que las empresas se adapten mejor a las circunstancias siempre cambiantes del mercado gracias a la prioridad de los convenios de empresa, una mayor facilidad para descolgarse de los convenios colectivos o la reducción del coste del despido. Sin embargo, no es suficiente y el Gobierno debe profundizar aún más en el cambio de rumbo que inició la reforma laboral.

Crisis nacional
Sólo el PP puede salvarnos de este PP
Carmelo Jordá Libertad Digital 1 Mayo 2013

El Gobierno se ha rendido: a la claudicación ideológica le ha seguido la claudicación económica y, pese a que su fórmula para superar la crisis a base de subir impuestos ya es un rotundo fracaso, el viernes nos dijo que piensa perseverar en ella. El propio Rajoy dice saber a dónde va, pero la realidad es que seguimos excavando en busca de un ignoto suelo para nuestra crisis.

Es un Gobierno agotado, no tiene ideas y las pocas que tiene son malas, entre la nación y el sistema ha decidido salvar al sistema, y lo malo de esa táctica es que no puede sino acabar con ambos.

Desolador, sí, pero si se nos ocurre mirar a la bancada opuesta probablemente sufriremos un ataque de terror pánico, y no porque se nos aparezca Rubalcaba en un cruce de caminos –que sería una situación terrorífica, sin duda– sino porque desde los asientos de la oposición no surge otra cosa que propuestas descabelladas, liberticidas y que acabarían de dinamitar lo poco que nos queda de país próspero.

Al fin y al cabo, ¿qué otra se podría esperar de un Partido Socialista (aún más) desnortado y de unos comunistas que sin prisa pero sin pausa andan de vuelta al estalinismo?

Así las cosas, y puesto que no estamos ni para experimentos ni para hombres providenciales, aunque parezca paradójico el único partido que puede solucionar esto es el PP.

Obviamente, no este PP, que se ha pasado con casi todo al peronismo más populista e ineficaz, sino otro: el que se puede encontrar bajo esa capa de socialdemocracia y torpeza. Un partido que tiene que estar ahí, o que al menos lo estaba, que no quiere ser una franquicia más de la izquierda sino lo único que una formación de derechas seria puede ser hoy en día en Europa: un punto de encuentro entre liberales y conservadores, sensato, riguroso y capaz de representar a una parte muy importante de la sociedad.

Ese PP tiene que dar la cara, no puede esperar más porque los españoles no podemos esperar más; porque un país acuciado por la crisis, el independentismo, la corrupción y el caos no puede esperar más; porque si no actúan ya, no habrá nada que salvar, ni en la nación ni, ojo, en el propio partido.

Es el momento de que el PP decente nos libre de esta parodia de Gobierno que padecemos, sólo ellos pueden hacerlo.

Cómo está el patio
Por un pacto nacional con Toxo, Méndez y Rubalcaba
Pablo Molina Libertad Digital  1 Mayo 2013

Con las últimas medidas adoptadas por su gobierno, Rajoy ha demostrado una gran capacidad para socavar las esperanzas de los españoles en una pronta recuperación de la economía. Pero Rubalcaba quiere poner también su grano de arena para que la destrucción sea completa. Los socialistas han acreditado una pericia insuperable en arruinar al país cada vez que han gobernado, y no quieren que la derecha les arrebate ese honor, por eso insisten en que el gobierno les convoque para alcanzar un pacto nacional y acabar con cualquier esperanza.

La participación del PSOE en las directrices de política económica es la mayor amenaza que se cierne ahora mismo sobre los españoles, porque su recetario consiste únicamente en profundizar en los errores y traiciones de Rajoy multiplicándolos por varios factores. Para los socialistas, Mariano ha subido muy poco los impuestos y recortado el gasto público en exceso. Nadie con dos dedos de frente puede sostener semejante disparate, pero en la cosmovisión socialista cualquier dislate sirve para apuntalar un dogma si suena bien a los ignorantes. Mentes poderosas del tipo Soraya Rodríguez, Elena Valenciano o Eduardo Madina ya han sentenciado que el gobierno debe gastar mucho más de lo que lo hace en "políticas sociales", para lo cual tiene que subir los impuestos "a los ricos" y luchar contra el fraude fiscal suprimiendo los billetes de quinientos euros, dos majaderías estas últimas impropias de una personalidad adulta y cuya efectividad para el equilibrio de las cuentas públicas es aproximadamente cero patatero. Con esos argumentos como principios irrenunciables es fácil suponer cuáles serían las consecuencias para el país de un acuerdo político entre el PP y el PSOE, cuya principal dirigente parlamentaria ponderaba ayer mismo con entusiasmo los tremendos beneficios que los Planes E de Zapatero tuvieron para nuestra economía.

Pero con el fin de no dejar ningún cabo suelto en esta empresa de demoliciones, el PSOE quiere que el gobierno convoque también a IU y a los sindicatos de izquierdas y así tener la seguridad de que no quedan ni los cimientos. Aterra pensar en que el gobierno nos aplique unas medidas económicas aplaudidas por Toxo, Méndez y Cayo Lara, pero esa es la operación política en que está embarcado actualmente el PSOE, seguramente con el beneplácito real por su ejemplar papel moderador (cuando interesa). Y encima quieren ir todos con Rajoy a meterle un rapapolvo a Merkel de mil pares de narices. Para salir corriendo a la embajada más cercana.

¿Hay movilizaciones altruistas?
Juan M. Blanco www.vozpopui.com 1 Mayo 2013

Incluso los más optimistas descartan que Rajoy contraiga una fiebre reformista que le impulse a tomar decisiones trascendentes en lo que resta de legislatura. Convenientemente vacunado, repetirá la acostumbrada representación, cambiando decorados para distraer y confundir a unos socios europeos ya hartos de tramposas argucias. Excluidas de la agenda todas las transformaciones capaces de abrir este hermético sistema que aplasta cualquier atisbo de iniciativa e innovación y comprobado el pétreo inmovilismo de una clase dirigente mediocre y refractaria a cualquier cambio que amenace su poder, la pelota queda en el tejado de una ciudadanía obligada a tomar las riendas, a impulsar con decisión el camino hacia el futuro, a romper esas barreras que sostienen los privilegios e impiden la participación política y económica.

Sin embargo, el movimiento ciudadano no se ha mostrado especialmente activo a la hora de exigir la evolución de este arcaico sistema de extracción y reparto de rentas hacia un nuevo régimen abierto, con igualdad de oportunidades, responsabilidad y trato equitativo. Ha existido contestación social sí, pero casi siempre circunscrita a esos consabidos conflictos por la distribución de rentas. Una presión de grupos que, afectados por la crisis o los recortes, con mayor o menor razón, reivindican una mayor porción del menguante pastel, a costa de otros. Una dinámica de colectivos que reclaman en beneficio propio, no de la sociedad en su conjunto, siguiendo la inevitable lógica de un sistema que asigna rentas según poder, influencia y capacidad de presión, no por mérito o esfuerzo. Incluso el 15 M, que comenzó exigiendo mejor representación política, acabó atrapado en las viejas consignas de reparto del presupuesto.

Esta aparente pasividad de la ciudadanía, su escasa movilización por un sistema más justo y eficiente, podría llevar a pensar que somos un país resignado, centrado en el día a día pero ciego ante el futuro. Una España de conformistas ‘sanchos’, reclamando su ración diaria de pan y vino, más que de visionarios ‘quijotes’. Sin embargo, esta aparente falta de entusiasmo por las reformas no implica que la gente no las desee o anhele. Significa, simplemente, que los mecanismos de la acción colectiva poseen una particular estructura de costes e incentivos que favorece la formación de pequeños grupos con intereses particulares mientras dificulta la organización de grandes colectivos ciudadanos en pos del interés general.

Movilízate tú, que ya me beneficiaré yo
Esa es la idea que lanzó Mancur Olson, allá por 1965, en un libro que pronto se convertiría en un clásico: The Logic of Collective Action: Public Goods and the Theory of Groups. Dado que organizarse, movilizarse y ejercer presión implica costes, cada sujeto sólo dará el paso si considera que las ganancias esperadas cubren esos costes. Desafortunadamente, las reivindicaciones que aportarían grandes beneficios a la sociedad proporcionan, paradójicamente, escasas ventajas al individuo movilizado. Y viceversa: aquéllas que ofrecen más ganancias al sujeto suelen generar pocos o ningún beneficio a la sociedad en su conjunto.

Movilizarse para exigir las reformas políticas y económicas, esos grandes cambios en las reglas del juego, plantea un objetivo con sustanciales beneficios para la nación pero escasas ganancias para el individuo que participa en la acción. Alcanzar un ‘sistema de libre acceso’, una auténtica democracia con sus controles y equilibrios, permitiría, a la larga, acrecentar el bienestar general pero estos beneficios se repartirían entre millones de personas con independencia de que hubieran incurrido en los costes de la movilización o no. El sujeto que vela por sus intereses experimenta una fuerte tendencia a rehuir la participación pues, conseguido el objetivo, disfrutaría igualmente de sus ventajas y, dado que el grupo debe ser necesariamente grande, percibe que su presencia aporta muy poco al resultado final. Señala Olson que, en estos casos, dominaría la postura conocida como free rider: dejar que sean otros quienes soporten los costes pues nadie quedará excluido de las ganancias si tiene éxito la reivindicación.

Por el contrario, el sujeto se encuentra mucho más motivado para participar en un pequeño colectivo que busca rentas y ventajas. Los beneficios no están ahora dilatados en el tiempo sino que son palpables e inmediatos mientras la contribución propia se percibe mucho más determinante para el éxito final. Pero estos grupos obtienen sus ganancias en detrimento de otros colectivos, generalmente del contribuyente, nunca a costa de una clase política que posee los resortes suficientes para mantener sus privilegios. Una lógica en la que salen perdiendo aquéllos con menor capacidad de respuesta. Se refuerza así la dinámica grupal, propia del ‘régimen de acceso restringido’, generando graves riesgos en etapas de crisis: las tensiones entre grupos pueden llevar a un estallido del sistema cuando la tarta se reduce en exceso.

También actuamos por altruismo, ilusión y dignidad
Son conclusiones pesimistas y, sin embargo, la realidad ofrece salidas a este vicioso círculo. Los ciudadanos reaccionan a costes y beneficios pero no siempre se muestran tan fríos, calculadores e interesados. Poseen también un profundo sentido de la justicia, que les impulsa a defender aquello que consideran equitativo por encima de sus intereses personales. A actuar por altruismo, dedicando tiempo y esfuerzo a empresas idealistas que beneficiarán a otros, tan sólo por sentirse partícipes y protagonistas de la forja del futuro. A participar en causas que, aun no compensando personalmente sobre el papel, proporcionan optimismo e ilusión de un cambio favorable.

Ganar el futuro para España y vencer el problema de la acción colectiva, tan magistralmente descrito por Mancur Olson, requiere un proyecto serio de futuro con un análisis sensato de los problemas, unos objetivos claros y una estrategia coherente. Los ciudadanos necesitan su diario sustento pero también esperanza, dignidad, sentimiento de orgullo por su país, confianza en sus instituciones y estilo de vida acorde con sus valores. Rechazan sentirse como entes pasivos y abúlicos, que se cruzaron de brazos mientras la clase política mantenía un régimen ignominioso y corrupto, sólo formalmente democrático, que conducía a la pobreza y a la degradación.

No es hora de pesimistas, timoratos o pusilánimes. La historia se mueve ante el empuje de personas con convicción y voluntad de cooperar, cada una con su granito de arena. De ciudadanos que no se limitan a desahogarse despotricando de la clase política y que, ante la dificultad, no se preguntan qué va a pasar sino qué pueden hacer.

PROXIMA PRESENTACION DE LA FUNDACION DENAES EN SAN SEBASTIAN
DENAES 1 Mayo 2013

Estimado amigo:
La Fundación para la Defensa de la Nación Española, DENAES, se presentará a la sociedad guipuzcoana el próximo día 10 de mayo, a las 19:00 horas, en el Hotel Londres y de Inglaterra (Calle Zubieta, 2) de San Sebastián.

El acto será presentado por la expresidenta del Partido Popular del País Vasco María San Gil y contará con la presencia del vicepresidente del Parlamento Europeo y Patrono de la Fundación, Alejo Vidal Quadras, y con el exparlamentario vasco y presidente de DENAES, Santiago Abascal Conde.

La Fundación DENAES está redoblando los esfuerzos por darse a conocer por toda la geografía nacional, convencida de la necesidad de una sociedad civil vigorosa capaz de enfrentar el grave problema de fragmentación nacional que amenaza a España y que los partidos políticos parecen no concederle importancia.

Desde el éxito de la Movilización por la Unidad de España el pasado 6 de diciembre de 2012, la actividad de la Fundación ha sido frenética, multiplicando sus apariciones, acudiendo a todas las ciudades, grandes o pequeñas, a las que ha sido reclamada, y presentando en otras tantas el proyecto de unidad nacional que promulga DENAES.

Santiago Abascal, y con él decenas de Amigos y simpatizantes, ha visitado en los últimos tres meses Castellón, Alcoy, Barcelona, Valladolid, Ciudad Real, Granada, Málaga, Estepona y Melilla, ciudad esta última donde fueron recibidos por el presidente de la Ciudad Autónoma. Como en todas y cada una de las reuniones, la fundación dejó patente su capacidad de convocatoria completando de nuevo el aforo y sumando “Amigos de la Nación” a la causa de España.

El objetivo es, en palabras del presidente Abascal, “dar a conocer un mensaje de unidad, de fraternidad entre españoles, de reivindicación de nuestros lazos comunes. La presentación de la Fundación en el País Vasco es, por tanto, necesaria y casi obligatoria. Y no por ser mi tierra, si no por ser la tierra de algunos de lo más ilustres españoles, desde Pío Baroja hasta Miguel de Unamuno pasando por Churruca, Blas de Lezo, Juan Sebastián Elcano o Ramiro de Maeztu. Es difícil, por no decir imposible, concebir la historia de España sin la aportación de los vascos”.

Los interesados en acudir a la presentación en San Sebastián habrán de confirmar:
Correo electrónico: fundacion@denaes.es
Por teléfono: 91 431 87 26 de 09:30 a 13:30 horas.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

La parte no declarada de la aberración nacionalista *

Ernesto Ladrón de Guevara http://www.vistazoalaprensa.com 1 Mayo 2013

LOS nacionalistas, con la inestimable ayuda, unas veces por omisión y otras por mimetismo estúpido, de los partidos dominantes en España, están cometiendo atropellos absolutamente inaceptables a los derechos del niño, proclamados en la Declaración Internacional de los Derechos del Niño suscrita por España e incumplida de forma impune y vergonzosa por el Estado español. El principio 2º de dicha Declaración expresa lo que sigue: “El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente de forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño.” Pongo especial atención en estas cuatro palabras últimas “el interés superior del niño”.

Como voy a demostrar en lo que sigue de artículo, el Estado español no garantiza el cumplimiento de este principio invulnerable si nos atenemos a los contenidos de los compromisos suscritos por el mismo.

Vamos a ver algunas de las razones:

El día 8 de noviembre de 1992, cuando aún no se había desarrollado en plenitud la vorágine de despropósitos sobre todo en Cataluña, pero también en el País Vasco, la psicóloga infantil Anna Permanyer i Hostench publicaba una carta en La Vanguardia que decía lo que sigue:
“Durante estos últimos años me he mantenido expectante observando aciertos y desaciertos en nuestro modo de impulsar la normalización lingüística y, a veces, lo reconozco, dejándome llevar más por mis sentimientos catalanes que por otras consideraciones. Actualmente, como psicóloga infantil y madre de cuatro hijos, no puedo callar más: la normalización lingüística, tal y como se está llevando, está produciendo más efectos negativos de los inevitables. La inmersión cruda en catalán, especialmente en la escuela pública, en la mayoría de los casos constituye una equivocación que podrá hacernos pensar que es un desquite. Los niños, en las escuelas con inmersión forzosa de Barcelona y su entorno, es decir, la mayoría de las públicas, han bajado sus coeficientes de RV y RA (razonamiento verbal y abstracto, respectivamente) hasta extremos alarmantes, debido a la obligación del uso del catalán exclusivamente. […]”

Por mi experiencia profesional puedo afirmar, igualmente, sin temor a equivocarme, que existe un menoscabo muy importante de la comprensión verbal de nuestros estudiantes por causa de una inmersión lingüística que impide que los niños y adolescentes aprendan en su lengua materna. Sin un bagaje de significantes que enriquezcan los conceptos y el sustrato básico de la adquisición de conocimientos por la vía de la malla de significados que lo posibilitan, la misma capacidad de abstracción en la que se soporta el razonamiento se ve claramente dañada.

Si los comisarios políticos en los centros de enseñanza, al menos en lo que conozco yo de la llamada Euskadi, hubieran permitido la aplicación de pruebas validadas para analizar los egresos educacionales, en una valoración de las aptitudes primarias mentales de los escolares vascos, cuando se intentó realizar un estudio al respecto, podríamos comprobarlo. Pero se saboteó ese estudio, aunque nunca los medios de comunicación vascos se hacen eco de este tipo de noticias, por su complicidad con el régimen nacionalista que no ha variado ni uno de sus postulados cualquiera que fuera el color político del gobierno desde el Palacio de Ajuria Enea en Vitoria.

Vigotsky, que creó una de las escuelas psicológicas para el estudio del desarrollo del pensamiento en el niño, fuente de los paradigmas que dominan en la psicología del aprendizaje en el mundo, afirmaba que “El dominio de un vocabulario nuevo y de otros aspectos de la lengua mejora la expresión verbal de los niños, hace surgir en ellos necesidades nuevas, nuevas actitudes ante los procesos verbales. Al asimilar el contenido de los textos, los alumnos aprenden al mismo tiempo a usar formas de análisis y de síntesis (descubrimiento de las ideas más importantes, su coordinación, estructura de la obra, etc.) Los métodos para la elaboración de material verbal, y en especial de textos escritos, desarrollados bajo la guía del enseñante, se generalizan posteriormente, con el paso a una nueva etapa de actividad escolar, y se convierten para el alumno en un instrumento de pensamiento, de memoria voluntaria y de revocación. El dominio de conceptos cada vez más complejos favorece el desarrollo de la abstracción y la generalización, conduce a la formación y al perfeccionamiento de operaciones lógicas, al desarrollo de la curiosidad, a la iniciativa y a la independencia en la asimilación de conocimientos” En definitiva, Vigostky, y otros autores referenciales como los de la Escuela de Ginebra en materia del estudio de la formación del pensamiento infantil, viene a afirmar, tras años de estudio evolutivo longitudinal sobre amplias muestras de población escolar, que el desarrollo del pensamiento en el niño está determinado por la maduración de los procesos de adquisición del lenguaje, sobre la base de la lengua primera o materna. La Unesco en sus reiteradas recomendaciones así lo recomienda, igualmente.

Sin embargo, en España, estamos cometiendo un tremendo sacrilegio en lo que se refiere a asegurar y proteger los derechos de la infancia. Con la inmersión lingüística, es decir, forzando a los alumnos a aprender en un código de comunicación que no es el propio, se daña ese proceso de adquisición del pensamiento, y con ello del conjunto del aprendizaje. Pero eso, que los nacionalistas saben de sobra, pues en su día defendían la lengua materna como vehículo del aprendizaje para implantar el catalán o el vasco, a sabiendas, no tienen reparo de masacrar a generaciones. Algún día, tras las aberraciones que irán apareciendo en cuanto a la educación de contingentes enormes de escolares catalanes, gallegos, vascos, mallorquines o valencianos, si la sociedad no ha fallecido por inanición de su espíritu crítico, se pedirán responsabilidades. Al menos eso creo yo que es de justicia. Aunque el borreguismo implantado desde el Gran Hermano en las masas probablemente impida que se vea que el rey va desnudo, pese a que, efectivamente, no lleve ni un centímetro de tela.

La Generalitat denigra a España
Pablo Sebastián www.republica.com 1 Mayo 2013

Acobardado y desconcertado, el presidente Rajoy no ha movido un dedo ante la noticia publicada en la portada del diario “El País” en la que se anuncia que la Generalitat de Cataluña utiliza su red de embajadas para promocionar la independencia catalana y agredir con sus fondos públicos a España, a la que califica de caos y nación opresora. Sin duda, y como poco, estamos ante un claro delito de malversación de fondos públicos, además de la deslealtad y el desprecio a España y los españoles que todo ello significa. Descalificando a este país en plena crisis económica y partiendo desde el gobierno de la Generalitat que representa al Estado y cuya legitimidad emana de la Constitución Española.

Semejante disparate y presunto delito constituye una afrenta más del presidente de la Generalitat Artur Mas, en línea con una serie de agresiones a España y al Estado español como fueron: la presencia de su gobierno en una manifestación (Diada 2012) en la que se decía ‘España nos roba’; la amenaza da Mas a Rajoy en el despacho del presidente del Gobierno de España cuando le exigió un ‘pacto fiscal’ y le dijo o ‘atente a las consecuencias’, sin que Rajoy se inmutara ante semejante desplante; o como cuando el parlamento catalán aprobó una declaración de soberanía de Cataluña, lo que a todas luces está fuera de la ley y del marco constitucional.

Ahora, la Generalitat ha subido el listón y se dedica a denigrar a España en el extranjero con fondos del Estado sin que Rajoy haya dicho nada al respecto. Sus portavoces oficiales declararon ayer a este diario que el Gobierno no comenta noticias de los periódicos (sic) a pesar de la gravedad de la información publicada por “El País”, y siguiendo la habitual actitud de Rajoy de salir huyendo de los problemas. Sobre la ‘rebelión’ de la Diada el presidente dijo que eso era solo una ‘algarabía’; a la amenaza que Artur Mas le lanzo en su despacho no respondió; y de la declaración de soberanía por el parlamento catalán Rajoy solo declaró que eso ‘no conduce a nada’.

La permanente ausencia del Gobierno de España ante este cúmulo de agresiones, disparates e ilegalidades ha permitido al gobierno de Cataluña, mientras pide miles de millones al Estado español para sufragar su deuda y las facturas de su Gobierno, subir el tono y los niveles de sus desafíos y utilizar fondos públicos para, a través de su demencial red de 34 embajadas, denigrar y agredir a España con el dinero de todos los españoles.

Y si grave es el silencio cómplice y acobardado del Gobierno de Rajoy, no menos grave lo es el silencio del PSOE (y el PSC) que lidera Rubalcaba, coincidiendo ambos en la estrategia de no hacer caso y de mirar hacia otra parte a pesar de los presuntos delitos contra el Estado y la legalidad que parten del Gobierno de la Generalitat.

¿Hasta cuándo permanecerá Rajoy inmóvil en esta cuestión? Si no es capaz de articular un gran pacto político contra el paro y por el crecimiento nacional, difícilmente podemos imaginar que ahora se atreva a hacer frente al gobierno de Artur Mas, activando todos y cado uno de los resortes del Estado. Lo que coloca a España en una lamentable situación de falta de liderazgo y autoridad, y sobre todo de desprecio de la legalidad y del marco constitucional. Y no solo por el Gobierno de la Generalitat de Artur Mas sino también por el Ejecutivo de Mariano Rajoy que, huyendo de los problemas y de la confrontación política y legal, acaba haciéndose cómplice y dando por buenos los desafíos del independentismo catalán.
www.pablosebastian.com

Vomitivo Diplocat
José Javaloyes www.republica.com 1 Mayo 2013

La campaña de agresiva descalificación internacional de España emprendida por el actual gobierno de la Generalidad catalana, especialmente ante la opinión anglosajona, presentándonos como un país “caótico”, es suceso del que es difícil quepa encontrar precedentes. Supuestos así, de tan cumplida agresión a la Nación y al Estado, instrumentada con recursos detraídos de los bolsillos de todos los españoles, incluidos los de los catalanes no separatistas – cuyo número, a buen seguro, rebasa con sobrada amplitud a los que apuestan por la secesión -, son supuestos que resulta muy difícil encontrar, por no decir imposible, en la Europa contemporánea.

Incluida, muy significativamente, la Europa aquella de los pueblos mal agavillados en ese cajón de sastre que fue el Imperio Austro-Húngaro, de cuya descomposición tras de su derrota en la Primera Guerra Mundial, compartida con la del Imperio Otomano, brotó en el Viejo Continente, por el impulso del wilsonismo estadounidense, la floración de los nuevos Estados europeos, lo mismo que en el Próximo y el Medio Oriente lo hizo la de los Estados Árabes.

No es ociosa esta referencia a la genética histórica de los últimos nacionalismos europeos, especialmente en lo que toca al impulso que éstos tuvieron de parte de la potencia norteamericana, que acaudilló la victoria militar en la primera gran contienda europea del Siglo XX. De tal impulso de la ya gran potencia norteamericana, que trajo al paso la creación de la Sociedad de Naciones, resultó el clima mental conjunto de las potencias vencedoras en su alianza y el suelo ideológico sobre el que se construyó la llamada Paz de Versalles. En la que se sembraron las semillas de la Segunda Guerra Mundial.

Pero más allá de las cristalizaciones que esa ideología nueva eyectada por el Washington de entonces, y resuelta documentalmente con Acuerdos y Tratados por las cancillerías, se hicieron otras cosas. Entre ellas, de una parte, el reconocimiento de la Nación Kurda estableciéndose con su propio Estado; Estado que luego se le quitó a los kurdos para adjudicarlo al espacio mesopotámico del actual Iraq, porque al norte de éste, en el Kirkuk gaseado muchos años después con Sarín por Sadam Hussein, se había encontrado petróleo… De otra parte, más allá de los despachos oficiales de los “Felices años Veinte” y un poco después, la sensibilidad nacionalista triunfante en la guerra vino a cuajar ideológicamente en los cafés y los salones de la paz, por el doble discurso de las solemnidades oficiales y de las tertulias de los intelectuales.

En tales tertulias quemó Manuel Azaña las más de sus horas para ampliar estudios que le habían llevado a París. El “sine ira et estudio” se trocó en la ebriedad de la juerga ideológica. Tiempo después y luego del “Pacto de San Sebastián”, ya con la II República establecida, Azaña, a la hora de institucionalizar la Autonomía política catalana, dijo a Barcelona que le enviaran el proyecto de Estatuto que quisieran. La semilla nacionalista anglosajona de Wilson había germinado en la Piel de Toro. Apuntillando muchos después el consenso de la Transición, Zapatero repitió el mismo ofrecimiento, pero antes, en 1984, Felipe González había sentado las precondiciones para el lío con los nacionalistas todos al quitar de en medio el Recurso Previo de Inconstitucionalidad, abriendo con ello paso al limbo de constitucionalidad, en cuya virtud el Parlamento de Barcelona se ha otorgado un Estatuto sin freno ni marcha atrás, pues mientras el TC no resuelva lo recurrido el nacionalismo catalán sigue adelante, con mucha prisa y ninguna pausa. Montándose incluso el Diplocat su propia diplomacia, malversando recursos con gastos en cosas que no sólo van contra Constitución en su último sentido sino contra y sobre las espaldas del contribuyente. O sea que con dineros de todos los españoles se hacen campañas en el extranjero contra el bien común de todos los españoles. Se trata de algo más que prevaricar con los recursos nacionales. Eso es traición pura y simple. En cualquier caso, algo vomitivos.

Cataluña
La Generalidad trata de trasladar al mundo una imagen de España caótica, injusta, intolerante y recentralizadora
Un argumentario de Diplocat -organismo encargado de influir en la opinión pública internacional- pretende difundir el proyecto secesionista de Mas basándose en seis ejes fundamentales: ‘El modelo español de descentralización ha fracasado’; ‘La solidaridad ha sido sustituida por la injusticia’; ‘España ha decidido no convertirse en una sociedad multicultural’; ‘La Constitución española ya no pertenece a todos’; ‘Cataluña ha propuesto soluciones, pero España no quiere debatirlas’; y ‘El movimiento de autodeterminación’.
Alejandro Tercero www.lavozlibre.com 1 Mayo 2013

Argumentario de Diplocat para internacionalizar el proyecto secesionista de Mas.
Un país caótico, intolerante, uniformizador y recentralizador que rechaza el multiculturalismo y que maltrata económicamente a Cataluña. Así define la Generalidad a España en un argumentario que el Consejo de Diplomacia Pública de Cataluña (más conocido como Diplocat) ha hecho llegar los últimos días a las entidades con las que colabora, para que lo difundan por todo el mundo.

Dirigido por Albert Royo, Diplocat es un organismo dependiente de la Consejería de la Presidencia de la Generalidad que tiene por objetivo ‘desarrollar una estrategia de diplomacia pública y contribuir al conocimiento y reconocimiento exterior’ de Cataluña, y que está especialmente centrado en hacer llegar sus mensajes a ‘la sociedad civil internacional y, concretamente, la opinión pública internacional‘.

Aunque controlado por la Generalidad, Diplocat es un consorcio del que también forman parte los ayuntamientos de las cuatro provincias catalanas, las diputaciones provinciales, y diversas asociaciones y entidades públicas y privadas, tales como la Asociación Catalana de Municipios, la Federación de Municipios de Cataluña, universidades, escuelas de negocios (ESADE, IESE, EADA y BGSE), patronales, y cámaras de comercio, entre otras.

El consejero de la Presidencia y portavoz de la Generalidad, Francesc Homs (CiU), ha apuntado recientemente que la misión de Diplocat es “construir una diplomacia catalana del siglo XXI para reforzar la presencia de Cataluña en el mundo”.

Internacionalizar el proyecto secesionista de Artur Mas
El argumentario desarrollado por Diplocat, al que ha tenido acceso LA VOZ DE BARCELONA, fija el discurso que el Gobierno autonómico quiere hacer llegar a la opinión pública internacional y, de momento, está disponible en inglés, francés y alemán.

A lo largo de seis páginas, el documento trata de explicar ‘por qué los catalanes quieren celebrar un referendo sobre su futuro’, algo que se enmarca en lo que califica como ‘proceso de autodeterminación en Cataluña’.

El relato trazado en el informe no puede ser más desolador, como recogen los títulos de los seis puntos en los que se divide el documento: ‘El modelo español de descentralización ha fracasado’; ‘La solidaridad ha sido sustituida por la injusticia’; ‘España ha decidido no convertirse en una sociedad multicultural’; ‘La Constitución española ya no pertenece a todos’; ‘Cataluña ha propuesto soluciones, pero España no quiere debatirlas’; y ‘El movimiento de autodeterminación’.

‘Retener a Cataluña en contra de la voluntad de su gente’
El documento empieza apuntando que el movimiento independentista catalán lleva en su ‘corazón’ un ‘espíritu de optimismo, tolerancia y modernización’. Un movimiento que habría surgido debido a que ‘España está siendo recentralizada y el multiculturalismo ha sido rechazado‘, tras años de un proceso de descentralización que ‘siempre ha sido poco entusiasta, caótico e inefectivo’. Y añade:

‘Esto ha producido un gran cambio en la opinión pública en Cataluña. Mucha gente ya no reconoce a España como el país tolerante e inclusivo que esperaban que sería construido después de Franco. Quieren celebrar un referendo para poder elegir su futuro libre, pacífica y democráticamente’.

Según Diplocat, ‘la opinión pública en [el resto de] España parece apoyar la uniformidad y la centralización‘. Además, la exigencia de los partidos nacionalistas de celebrar un referendo secesionista ‘significa que España debe elegir entre mantener su nuevos valores democráticos y retener a Cataluña en contra de la voluntad de su gente’.

Déficit fiscal y Disposición Adicional Tercera
El argumentario señala que el proceso de descentralización realizado en España a lo largo de los últimos 35 años estaba ‘destinado a hacer frente a la situación de ciertos territorios, especialmente Cataluña y el País Vasco’, pero considera que finalmente ha sido ‘caótico’ e ‘impracticable’, y ha estado lleno de ‘invasiones’ competenciales, ‘ineficiencias’ y ‘reticencias’ por parte del Gobierno. Unas ineficiencias que ‘están siendo utilizadas por el Gobierno para justificar la recentralización’.

También critica una excesiva ‘solidaridad’ interterritorial: ‘El problema es que Cataluña paga tanto a las regiones más pobres de España que su propio sistema educativo y de bienestar, además de las carreteras y los ferrocarriles, son significativamente peores que los de las regiones a las que ayuda’. Y considera que las políticas de infraestructuras ‘han sido dictadas por intereses políticos, más que por prioridades económicas’.

Carga contra el ‘déficit fiscal’ de Cataluña, que sitúa en el 8,7% del PIB ‘cada año’, sin indicar que únicamente se trata del resultado de uno de los cuatro métodos más habituales para calcularlo, concretamente, el más favorable a los intereses de los nacionalistas.

Y asegura que el Estatuto de 2006 ‘garantiza un nivel mínimo de inversión del Estado en Cataluña’, en referencia a la Disposición Adicional Tercera, lo que ‘ha sido ignorado por los sucesivos gobiernos’, a pesar de que no es cierto, puesto que el Tribunal Constitucional desactivó dicha disposición.

¿Educación solo en español?
‘Muchos políticos españoles, de partidos de izquierda y derecha, consideran que las diferencias entre Cataluña y el resto de España no son una parte de una rica herencia cultural, sino una amenaza a la unidad nacional‘, continúa el documento.

Y pone como ejemplo los ‘comentarios incendiarios sobre Cataluña que se han convertido en habituales entre los políticos españoles’, tales como las palabras del ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, cuando habló de ‘españolizar los niños de las escuelas catalanas’.

En este sentido, Diplocat señala que ‘frecuentemente el uso del catalán se ve como un ataque a la españolidad’ y que ‘la prensa y los políticos españoles falsean sistemáticamente la realidad, presentando el sistema educativo catalán como segregador y antiespañol’.

Más sorprendente, si cabe, es la afirmación del argumentario en el sentido de que la prensa y los políticos ‘están utilizando la Constitución y los tribunales para crear un derecho [de los niños] a ser educados solo en español’. Especialmente, cuando en realidad todas las peticiones de los padres implicados y todas las sentencias en este ámbito hablan de educación bilingüe (en castellano y catalán), pero nunca en una sola lengua.

‘Reemplazar una decisión democrática’ desde los tribunales
El informe denuncia una supuesta ‘muy restrictiva visión de la descentralización y del multiculturalismo’ y el uso de la Constitución ‘para imponer restricciones‘ a los catalanes, ‘contra quienes regularmente es utilizada’. Por ejemplo, cuando no se permite hacer un referendo secesionista.

‘Los tribunales españoles creen que solo hay una interpretación correcta de la Constitución y que están mucho más preparados para reemplazar una decisión democrática’, continúa el informe de Diplocat, en referencia a la sentencia del Tribunal Constitucional de 2010 sobre el Estatuto.

Según el argumentario, que atribuye todas estas explicaciones a una ‘perspectiva catalana’, el Gobierno autonómico siembre ha intentado ‘conseguir acuerdos’ y ‘proponer soluciones para mejorar la calidad de la descentralización’, lo que se demostraría con el Estatuto vigente. Del proceso de redacción del Estatuto destaca que ‘se organizaron boicots contra los productos catalanes; los obispos tomaron partido; y se arrestó a un comandante del Ejército por recomendar una intervención militar’. ’Muchos catalanes creen ahora que no es posible negociar con España, porque España no quiere negociar’, añade.

Manifestaciones independentistas con asistencias millonarias
Por último, el documento define el ‘movimiento para la autodeterminación’ como ‘un movimiento pacífico, extenso y social que no depende de partidos políticos‘. Y explica que ha habido dos grandes manifestaciones independentistas recientemente, una en 2010 (a la que asegura que asistió un millón de personas) y otra en 2012 (de la que dice que movilizó a 1,5 millones de personas).

Diplocat hace referencia a los referendos secesionistas municipales llevados a cabo entre 2009 y 2011. Lamenta que los medios españoles dieran más importancia al retroceso de CiU en las últimas elecciones autonómicas que al hecho de que los partidos favorables a una consulta independentista obtuvieran el 74% de los votos. Y señala que una resolución aprobada en marzo pasado por el Parlamento autonómico para negociar un referendo con el Gobierno obtuvo el apoyo del 77% de los diputados autonómicos.

Además, destaca que, según una encuesta del Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalidad de febrero pasado, el 54,7% de los entrevistados votaría a favor de la independencia de Cataluña, frente a un 20,7% que se posicionaría en contra.

Homs defiende la rigurosidad del informe
Durante la rueda de prensa posterior al Consejo Ejecutivo de este martes, Homs ha defendido el contenido de este informe. “En el mundo, al menos en el mundo occidental y de valores democráticos, explicar la verdad nunca se te puede volver en contra tuyo. La transparencia es un valor. Disimular todo lo que hay y lo que pasa, al menos desde nuestro punto de vista, no es aconsejable”, ha señalado.

Según el portavoz autonómico, el argumentario de Diplocat es “una versión bastante acreditada” de la realidad, porque decir otra cosa sería “presentar a España como lo que no es”. “Como dice el refrán, se atrapa antes a un mentiroso que a un cojo”, ha insistido.

En su opinión, todo lo que recoge el documento “es una verdad que se puede contrastar con números y datos objetivos”, y esta es “una buena forma de ir por el mundo”. “La mala forma de ir por el mundo es cuando se hacen operaciones de venta de realidades que después rascas y detrás no hay nada”, ha sentenciado.

El próximo 7 de junio, Diplocat tiene previsto celebrar en París una jornada para ‘explicar a la comunidad internacional el proceso político que se inició el pasado 11 de septiembre en Cataluña y que ha de conducir a la celebración de una consulta a la ciudadanía sobre la necesidad de disponer de un Estado propio’, según reza la convocatoria. Entre los participantes destaca la presencia de la presidenta de Òmnium Cultural, Muriel Casals.

Europa dice no a Mas
‘¿Por qué Mas no ha sido recibido a nivel presidencial y la UE ha mostrado su “preocupación” por el actual proceso soberanista, cuando de lo que se trata (según el nacionalismo catalán) es de dar la voz a los catalanes, permitirles que decidan sobre su futuro?’.
Víctor Andrés Maldonado www.lavozlibre.com 1 Mayo 2013

La diplomacia tiene sus propios códigos que es preciso conocer en detalle para no exponerse a situaciones desagradables y perder credibilidad en la defensa de los propios intereses. Algo tan simple a primera vista, como reunirse con un mandatario de un país extranjero o estrechar su mano públicamente o realizar una declaración, requiere un conocimiento profundo de los usos y costumbres tanto del país anfitrión como de las relaciones internacionales en general. No basta con la voluntad de querer hacer algo o con presentar adecuadamente las propias ideas o intereses, también hay que saber leer la posición del país visitado y la oportunidad del momento escogido.

Sin embargo, éste no parece ser el caso de los nuevos responsables en materia exterior de la Generalidad de Cataluña, empezando por el consejero de la Presidencia, Francesc Homs (CiU), y terminando por el nuevo delegado de la Generalidad en Bruselas, Pere Puig, a quienes el entusiasmo soberanista les ha podido. Y a las pruebas me remito: una de las reglas de oro de la diplomacia es no exponer a tus responsables políticos a un fracaso público en la visita a un país u organización internacional, pues para eso existe la fase de preparación de la misma; ante tal riesgo, la mejor opción es cancelar el viaje programado.

Artur Mas realizó una visita hace unos días a Bruselas con la idea de explicar a los responsables de la Unión Europea (UE) el actual proceso soberanista en Cataluña a fin, hay que dar por supuesto, de convencerles de las bondades del mismo. Al menos hay que reconocer que la terminología ha cambiado con el objetivo de hacerla más aceptable para los responsables europeos: de la “internacionalización del conflicto” hemos pasado al “proceso del derecho a decidir”. Efectivamente, el primer término reúne dos elementos de los que Europa huye como de la peste: conflicto (ningún responsable político de la UE quiere oír hablar de un nuevo conflicto, pues Europa ya anda sobrada de problemas como para añadir uno nuevo dentro de sus fronteras) e internacionalización (lo que supone intentar pasar el problema a los vecinos en lugar de tratar de encontrar una solución por uno mismo). Por el contrario, el término derecho a decidir suena a primera vista como muy democrático, pues ¿quién va a poner en duda que los ciudadanos tienen todo el derecho a expresarse y decidir sobre su propio futuro?

Como era previsible, la respuesta de la UE ha sido clara. Por mucho que la nota de prensa de la Generalidad se empeñe en presentarlo de una manera diferente, la lectura en términos diplomáticos es de un claro fracaso, lo que ha puesto en evidencia la credibilidad del propio Artur Mas (CiU) y del proceso soberanista. A las pruebas me remito: en su primer viaje a Bruselas en marzo de 2011, Mas fue recibido por el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y en junio de 2011, por el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, como corresponde a su nivel de presidente de un Comunidad Autónoma; por el contrario, en esta ocasión, Mas no ha sido recibido por ninguno de ellos sino por los comisarios Cecilia Malmström (Interior), Androulla Vassilou (Educación, Cultura, Multilingüismo y Juventud) y Günther Oettinger (Energía), es decir por responsables de nivel ministerial.

La UE ha mostrado su “preocupación” (que es la fórmula diplomática tradicionalmente utilizada para advertir claramente de un desacuerdo y de que, por lo tanto, ese no es el camino a seguir) por la posibilidad de la independencia de Cataluña. Todos estos elementos juntos se resumen en uno solo: Europa ha dicho no a Mas sobre el proceso soberanista.

Otra prueba del fracaso de la gestión la tienen ustedes, por comparación, en la visita del lendakari, Iñigo Urkullu (PNV), sólo unos días después, quien fue recibido tanto por Durao Barroso como por Van Rompuy (con foto incluida), como corresponde a su rango. Estoy convencido de que esta situación no se habría producido en el caso de que el anterior delegado de la Generalidad en Bruselas, Juan Prat, diplomático reputado con una larga experiencia en la UE, hubiera seguido en su puesto, pero claro, carecía de las credenciales soberanistas necesarias. Al parecer, el único que oficialmente se ha dado por enterado es Josep Antoni Duran i Lleida, líder de Unió Democràtica de Catalunya y presidente de la Comisión permanente de Asuntos Exteriores del Congreso, pero él tampoco posee unas convicciones soberanistas fuera de toda duda.

¿Por qué Mas no ha sido recibido a nivel presidencial y la UE ha mostrado su “preocupación” por el actual proceso soberanista, cuando de lo que se trata (según el nacionalismo catalán) es de dar la voz a los catalanes, permitirles que decidan sobre su futuro? Primero, en la UE todo lo que sea saltarse las reglas de juego y no respetar el Estado de derecho (es decir, cumplir las leyes aprobadas democráticamente y respetar y hacer cumplir las sentencias de los tribunales de justicia), lo vistas como lo vistas, produce urticaria entre los líderes europeos; al fin y al cabo, va contra el mismo corazón de los valores esenciales de la UE: el respeto de los derechos humanos fundamentales y del Estado de derecho. Y como todos hemos escuchado de los principales impulsores del proceso soberanista (Mas y Oriol Junqueras), la consulta se llevará a cabo incluso sin la autorización del Gobierno de Mariano Rajoy, bajo la cobertura legal de la futura autonómica ley de consultas y sobre la base de una supuesta legitimidad democrática o “voluntad de un pueblo”. Argumento de contraposición de legitimidades (jurídica versus democrática) inaceptable para la UE, donde la única legitimidad proviene de los procedimientos utilizados para la aprobación de las leyes (es decir, que sean democráticos y respetuosos con los derechos humanos fundamentales) y su subsiguiente cumplimiento.

Segundo, por el peligro de inestabilidad que todo el proceso puede generar dentro de la propia UE, no sólo en términos de incertidumbre económica (cuando Europa se encuentra sumergida en la peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial), sino también política (creación de un nuevo Estado en el corazón de la vieja Europa y su inevitable salida de la UE) y, en un caso extremo, asimismo, en clave de seguridad. Pues aunque una situación similar a la ocurrida en los Balcanes parece imposible (todavía está muy presente este trauma y la forma desastrosa como se manejó la desintegración de la antigua Yugoslavia, cuando los EEUU tuvieron que acudir a encauzar la situación), no hay que descartar completamente problemas de seguridad derivados de una situación política inestable (desobediencia civil de una parte de la población, aumento de la delincuencia organizada, etc.).

Y tercero, el riesgo de proliferación de casos similares en otros países de la UE que una secesión podría generar, lo que indudablemente aumentaría el grado de inestabilidad dentro de la zona.

Víctor Andrés Maldonado es economista y experto en relaciones internacionales

La exportación de libros gallegos, en extinción
CELSO FERREIRO La Opinion 1 Mayo 2013

La Feria del Libro, que circula itinerante por Galicia, nos recuerda que la lectura es la mejor terapia para conservar la salud mental. Además de estimular la actividad cerebral, aumenta la reserva cognitiva del propio cerebro. El libro es libertad, conocimiento. Recordemos al clásico cuando asegura "el que viaja mucho y lee mucho, ve mucho y sabe mucho". La Feria del Libro, en Galicia, pone de relieve, una vez más, la escasa divulgación oficial de los grandes maestros gallegos que difundieron en castellano su obra mundo adelante, como Camilo J. Cela, Julio Camba, Fernández Flórez, Emilia Pardo Bazán, Eugenio Montes, etc., que continúan a estas alturas para la Xunta, si no completamente ignoradas, sí más próximas a la leyenda que al conocimiento. Conocer la obra de estos gigantes literarios sirve no solo para ponderar el sentido de la realidad, sino también para el dominio de los recursos expresivos en un mundo en el que la novela, el mito y la fantasía se han refugiado en los libros de economía. Se pretende, a nivel nacional, un Plan integral de fomento de la lectura que seguramente no será capaz de sobrepasar determinados límites geográficos de corte nacionalista. En Galicia, las cifras parecen aconsejarlo. Las ediciones en vernáculo, en papel, experimentaron una reducción del 28%. Su edición, mayormente, se reduce a libros de texto y para escolares. Su gasto total, desde 2006 a 2011, disminuyó en 28,4%. La exportación de libros gallegos lleva camino de extinguirse. Todo parece indicar que la traducción será la mejor vía para la comercialización. Las ediciones digitales, sin embargo, han crecido un 30%. Internet, en este campo, como en el del periodismo, es una ventana abierta a la libertad de expresión, porque no afecta al deseo de contar cosas. El periodismo ha salido reforzado, aunque haya quien, en las redes sociales, pierda los papeles.

Los números no engañan. Lavacolla tiene una deuda imputada de 336,32 millones de euros y una inversión pendiente de amortizar de la nueva terminal de 320 millones de euros, cifras imposibles de soportar. Alvedro tiene una deuda de 2,37 millones de euros y Peinador registró el último año un coste de 19,6 millones. Si Alvedro y Peinador dan servicio en las dos cabeceras a la mayor población y conglomerado industrial de Galicia, adivinen cuál es el aeropuerto político que soportamos todos los gallegos. La cacicada es que tratan de hacernos ver, incluida la ministra de Fomento, que los millares de peregrinos que realizan el Camino de Santiago lo hacen en avión. Siguen anclados en el siglo XV, en el que los canónigos compostelanos ¡fijaban el precio del pescado!

Otrosidigo
Los números no engañan. Lavacolla tiene una deuda imputada de 336,32 millones de euros y una inversión pendiente de amortizar de la nueva terminal de 320 millones de euros, cifras imposibles de soportar. Alvedro tiene una deuda de 2,37 millones de euros y Peinador registró el último año un coste de 19,6 millones. Si Alvedro y Peinador dan servicio en las dos cabeceras a la mayor población y conglomerado industrial de Galicia, adivinen cuál es el aeropuerto político que soportamos todos los gallegos. La cacicada es que tratan de hacernos ver, incluida la ministra de Fomento, que los millares de peregrinos que realizan el Camino de Santiago lo hacen en avión. Siguen anclados en el siglo XV, en el que los canónigos compostelanos ¡fijaban el precio del pescado!

España / Víctimas del Terrorismo
La AVT pide 8 años de cárcel para los policías del Faisán
Acusa a ambos mandos de los delitos de colaboración con banda armada y revelación de secretos por el chivatazo
C. S. M. La Razón 1 Mayo 2013

La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) solicita la imposición de 8 años y medio de cárcel para el ex jefe superior de Policía del País Vasco Enrique Pamies y 8 años de prisión para el entonces inspector José María Ballesteros al considerar que cometieron un delito de colaboración con banda armada y otro delito de revelación de secretos como responsables del chivatazo al aparato de extorsión a la banda terrorista ETA, que se produjo en el bar Faisán de Irún (Guipúzcoa) el 4 de mayo de 2006.

En el escrito de calificación provisional de los hechos que ayer presentó en la Audiencia Nacional, la asociación de víctimas también solicita para Pamies la imposición de una multa de 36.000 euros y cinco años de inhabilitación en su puesto. Para Ballesteros, la multa que se pide es de 25.200 euros y la inhabilitación de 4 años.

De este modo, la acusación popular acoge el criterio del fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, quien el pasado 19 de abril ordenó a la Fiscalía de la Audiencia Nacional incluir el delito de colaboración con organización terrorista en el escrito de acusación contra los dos mandos imputados de cara al juicio que se celebrará próximamente contra ellos.

La Fiscalía pide dos años de cárcel para el Pamies y uno y medio para el entonces inspector José María Ballesteros por un delito de revelación de secretos, aunque incluye como alternativa una petición de cinco años de cárcel por colaboración con organización terrorista.

En su escrito, la AVT solicita la comparecencia de 106 testigos, entre ellos el dueño del bar Faisán, Joseba Elosúa y otros miembros de su familia, como su hijo, su esposa Avelina Llanos y su cuñado José Carmelo Lunquín. También pide la citación de una agente de la División Nacional Antiterrorista francesa.

Además, pide que depongan en el juicio más de una veintena de peritos para que ratifiquen distintos informes realizados sobre el cruce de llamadas entre los investigados, cobertura de las mismas, la cinta videográfica que grababa la entrada al bar Faisán, diferentes estudios informáticos y un informe pericial antropométrico sobre si la persona que aparece en imágenes grabadas en el entorno del establecimiento es Ballesteros. En su escrito, de 13 páginas, la asociación destaca hasta seis consecuencias de la actuación de los procesados. Entre otras, que permitió frustrar el operativo contra el aparato de extorsión de ETA también que se permitió que llegaran a la banda 54.000 euros que el dueño del Faisán Joseba Elosúa tenía previsto entregar al miembro de la red Cau Aldanur, y que podrían haber sido aprehendidos.

También se dice que cuando se pudo llevar a efecto la operación contra el aparato de extorsión, 45 días más tarde, salvo un recibo justificativo del pago del impuesto a ETA intervenido Aldanur «no se halló ningún otro elemento indiciario en poder de los detenidos que corroborara la actividad delictiva desarrollada por los miembros de la red», informa Ep.

Nuevas ayudas para allegados de presos de eta en Álava
El delegado del Gobierno en el País Vasco, Carlos Urquijo, ha requerido al alcalde de la localidad alavesa de Zuia, Unai Gutiérrez (Bildu), para que le remita la partida presupuestaria consignada para ayudar a familiares de presos de ETA. Urquijo se ha dirigido a este alcalde para que en un plazo máximo de veinte días hábiles le envíe el acuerdo municipal incluido en los presupuestos de 2013 sobre una línea de ayudas para las familias y allegados de los presos de la banda terrorista. Según Urquijo, en un documento firmado por «Bildu Zuia» sobre los presupuestos municipales para este año se señala que «por primera vez, se abre una nueva línea de ayuda a las familias y allegados de presos y presas políticas vascas».



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