AGLI Recortes de Prensa   Lunes 6 Mayo 2013

“Un Estado más reducido y un sistema financiero competitivo”
Roberto Centeno El Confidencial 6 Mayo 2013

La pasada semana, en una reunión con responsables para Europa de un gran banco de inversión norteamericano, su analista jefe me dijo: “Lo que España necesita para salir de la crisis es un Estado mucho más reducido, y un sistema financiero competitivo y no oligopolístico, volcado hacia la financiación de la economía real”. Bueno, pensé, estos sí conocen la raíz de nuestros problemas. Pero, sin embargo, se quedaban cortos, y cuando empecé a contarles los detalles de nuestro modelo de Estado elefantiásico y corrupto, con los empleados públicos peor preparados de la historia de España, no daban crédito.

No podían creer que España hubiera pasado de 760.000 empleados públicos en 1975, todos por oposición y con algunos de los cuerpos de élite mejores de Europa, a más de tres millones, ya que, aunque el trabajo es hoy superior, la informatización ha hecho que en todo el mundo desarrollado el número de empleados públicos sólo haya subido marginalmente. Haberlo multiplicado por cuatro en los últimos 35 años es algo tan insólito que no ha sucedido en ningún país del planeta. Y menos se podían creer que más de dos millones hayan sido nombrados a dedo entre familiares y amigos de la casta política, de tal forma que de tener una de las mejores Administraciones de Europa hemos pasado a ser la peor y más ineficiente, y si todavía no ha colapsado es por los funcionarios por oposición que quedan aún.

2.677 empresas públicas creadas exclusivamente para colocar a familiares y amigos y para ocultar deuda
En el caso de las universidades públicas, que conozco bien, Maravall, Solana y Rubalcaba serían los artífices de la destrucción de la enseñanza pública. Suprimieron las oposiciones porque seleccionar el profesorado en función de sus conocimientos era puro elitismo fascista e hicieron incompatible el trabajar y conocer en la práctica la materia que se enseña y el enseñarla. Sería sustituido por un sistema 'progresista' donde la ideología de izquierdas y la endogamia son la clave, lo que ha llevado a que, a día de hoy, el 85% del profesorado no está capacitado para impartir las enseñanzas a su cargo. Como resultado, el valor de las titulaciones de las universidades públicas ha caído en picado, y lo que es aún peor, la enseñanza pública ha dejado de ser el ascensor social que fue en el pasado.

De la incredulidad al asombro
Pero cuando fui descendiendo de lo general a lo particular, la incredulidad dejó paso al asombro. Su idea era que el Estado de las autonomías era una situación intermedia entre un Estado centralizado y otro federal, pero cuando les expliqué que el gasto público no centralizado en España era del 70% y el centralizado de sólo el 30%, uno de ellos me dijo atónito: “¡Cómo coño puede funcionar un país donde el Gobierno sólo controla el 30% del gasto público, es que se han vuelto locos!”. En un Estado federal, el Gobierno central controla los dos tercios del gasto. Con sólo un 30% es imposible gestionar ni política ni económicamente una nación. Los irresponsables y los traidores que han gobernado España desde la infausta Transición, con el beneplácito de un Rey dedicado de pleno a otros menesteres, han sobrepasado de largo el Estado federal y derivado hacia un Estado confederal que se encuentra al borde mismo de su destrucción.

Y esta es la clave: o se da marcha atrás al disparate autonómico con las excepciones de las comunidades históricas (aunque ni de lejos el robo a gran escala del País Vasco y Navarra, que pagan respectivamente 8.000 y 2.200 millones de euros al año menos de lo que pagarían en el régimen fiscal común corregido del costo de sus mayores competencias, y donde además sus empresas ingresan los IVA recaudados en el resto de España, el 82% de lo que venden, en las diputaciones forales -una de las cuales, Guipúzcoa, entregada por Zapatero a una franquicia de ETA- y no en la Hacienda española, ¡nuestros IVA están financiando a ETA y a los separatistas!*) o España ni saldrá de la crisis ni sobrevivirá como nación.

Luego, cuando entré en los detalles, no es que estuvieran asombrados, es que se mesaban los cabellos. Para empezar, las duplicidades entre Administraciones suponen un despilfarro de 36.000 millones de euros al año, según cálculos de UPyD; es de cárcel que el Gobierno las mantenga mientras lleva a la miseria y al hambre a millones. El que los concejales de Madrid, de Valencia y de la mayoría de grandes ayuntamientos tengan coche oficial con chófer, un sueldo superior al del presidente del Gobierno y dos asesores per capita, es un escándalo que no sucede en ningún otro país del planeta. A ello hay que añadir los 20.000 asesores nombrados a dedo, que suponen un despilfarro de más de 3.000 millones anuales sumando salarios y gasto asociado y 30.000 coches oficiales de uso personal, más que EEUU; 54 canales autonómicos, 1.500 millones de pérdidas, y más de 200 embajadas, otros 500 millones.

Además, las 2.677 empresas públicas creadas exclusivamente para colocar a familiares y amigos y para ocultar deuda, y que han incrementado sus plantillas en un 5% durante 2012,un despilfarro de 30.000 millones anuales entre salarios y gastos asociados. Cuando les explicaba que 2.677 es el número oficial, pero que el real no lo conoce nadie, que hay empresas públicas con 20 trabajadores y un Consejo de Administración de 8 personas con sueldos de 100.000 euros cada uno, que varias de las empresas creadas en 1992 para los Juegos Olímpicos de Barcelona y para el 500 aniversario del Descubrimiento todavía continúan funcionando, no podían creérselo y, sin embargo, es cierto. Las diputaciones y el Senado suponen un gasto inútil de 22.000 millones. La burocracia de Sanidad y Educación, que desde que fueran transferidas a las CCAA el costo por paciente y alumno se ha incrementado un 40 y un 30% en euros constantes, respectivamente, y cuya calidad ha caído en picado.

Los ayuntamientos, les expliqué, cuentan con 560.500 empleados públicos (última EPA), de los cuales más de 400.000 fueron nombrados a dedo. Esta cifra ingente de enchufados cuesta unos 38.000 millones de euros anuales entre salarios y gasto asociado, y cuando el Gobierno propone un tímido recorte, los alcaldes en masa responden que por encima de su cadáver. Su alternativa es subir las tasas municipales o lo que haga falta, 1.000 millones para empezar, y recortar en prestaciones y servicios lo que sea menester, 1.500 millones de momento, “pero a mi señora y a mi primo que no me los toquen”. Del total de alcaldes, casi un 75% son del PP, y tenemos que aguantar la infamia y la miseria moral de González Pons al afirmar que “todo el PP quiere reducir el gasto público”. No tienen decencia. ¿La señora Botella, con más asesores y más coches oficiales de uso personal que los de todas las capitales europeas juntas, también quiere reducir el gasto público?

Introducir competencia en el sector bancario, bajar impuestos y recorte drástico del gasto público, suprimiendo las comunidades autónomas, la mitad de los ayuntamientos, las diputaciones y el Senado y cierre de la mitad del sistema financiero

Todo este conjunto de nepotismo y corrupción cuesta a España más de 100.000 millones de euros anualmente, el 10% del PIB. Adicionalmente, la ruptura de la unidad de mercado, donde cada comunidad ha desarrollado su propia maraña legislativa con casi 200.000 empleados públicos dedicados a tiempo completo a destruir España, inventando, implantando y vigilando el cumplimiento de 17 normativas diferentes, resta a la economía española, según cálculos de la CEOE, 45.000 millones de euros anualmente, el 4,3% del PIB. Mientras esto no acabe, hablar de recuperación es un insulto a la inteligencia.

Mario Draghi criticó el jueves a Rajoy, “el que sabe lo que hace”, con gran dureza por su política de subir impuestos en lugar de reducir gasto. Pero lo que no dijo es que este desastre sólo es posible por su barra libre, dando dinero sin condicionalidad alguna a irresponsables y corruptos, mientras se ha olvidado de la financiación prometida a las pymes, infinitamente más urgente y efectiva que la barra libre. ¿Acaso no es consciente Draghi de lo que supondría para España y para los españoles, y en consecuencia para Europa, prestar dinero a las pymes, que representan más del 80 % del tejido productivo al 0,75%, en lugar de dárselo a los bancos para que se lo presten a Rajoy al 3% para que lo despilfarre en gasto político y corrupción institucional? Y, si es consciente, ¿por qué no lo hace?

El rescate de las cajas ha consolidado un oligopolio bancario
En el caso del sector bancario lo tenían perfectamente claro:

Primero: el rescate de las cajas ha consolidado un oligopolio bancario con el dinero de todos los españoles. Los tipos de interés en España son los más altos de la Eurozona -a veces hasta el doble, más del 10%- a pesar de que el coste del dinero es el mismo. El abuso resulta escandaloso, “especialmente entre las familias y las pymes”, explica el BdE con un cinismo inaudito mientras no hace nada, como es su obligación, para remediarlo.

Segundo: peor aún. Han hecho recaer -BdE y Gobiernos al servicio del poder financiero- el grueso del ajuste sobre los contribuyentes, lo que no ha sucedido en ningún lugar, y con nuestro dinero han consolidado un oligopolio no vendiendo las cajas rescatadas a entidades extranjeras. El recorte de tipos del BCE no llegará a los usuarios como en el resto de la Eurozona, y esto afecta particularmente a los más necesitados. En opinión de mis interlocutores, si hubieran hecho esto en EEUU estarían todos en la cárcel.

Tercero: a pesar del expolio, el sistema bancario español, ante una deuda pública y privada del 400% del PIB imposible de pagar de la que son acreedores principales, es en conjunto insolvente. Es particularmente preocupante el volumen de deuda pública en sus carteras, casi 400.000 millones entre soberana, local y créditos comerciales, lo que liga su destino al de las Administraciones Públicas, cuya quiebra las arrastraría inexorablemente. Los depósitos están en riesgo cierto.

Cuarto: la ausencia de crédito a pymes y familias, que además sigue cayendo, es mortal de necesidad. Ningún país puede detener una recesión en ausencia de crédito al 80% de la economía productiva o con tipos de interés inasumibles.

Y en la solución estábamos de acuerdo, porque es obvia: introducir competencia en el sector bancario, bajar impuestos y recorte drástico del gasto público, suprimiendo las comunidades autónomas, la mitad de los ayuntamientos, las diputaciones y el Senado y cierre de la mitad del sistema financiero. Con eso, las posibilidades de crecimiento de España serían espectaculares.

Nada de ello será acometido por Rajoy, “el que sabe lo que hace”. Antes al contrario, ha llegado a un acuerdo diabólico con Bruselas por el que, a cambio de mantenerle la prima de riesgo, llevará a cabo una devaluación interna brutal rebajando los salarios hasta 2016, que es lo único que sabe hacer, mientras no para de dar nuestro dinero a los traidores de CiU para que financien la independencia, sus giras y sobornos internacionales para injuriar a España y a los “fachas ladrones”, que es como estos miserables que no tienen media bofetada nos denominan a los españoles. Su incompetencia, su desprecio a los ciudadanos y su cobardía patológica constituyen un peligro mortal para la economía y para la unidad de España.

(*) En el caso de las grandes empresas como Iberdrola o BBVA, se devuelven los IVA ingresados por ventas o servicios en el resto de España -aunque los ingresos fiscales de las diputaciones vascas por otros conceptos son absolutamente desproporcionados-, pero en las pequeñas y medianas no se devuelve nada.

Exigir a Rajoy
EDITORIAL Libertad Digital 6 Mayo 2013

Este lunes se reúne el Comité Ejecutivo del Partido Popular y, tal y como ha informado Pablo Montesinos, hay barones populares que quieren que Rajoy no se quede en las palabras y pase a la acción. Barones anónimos que se quejan en privado pero acuden a la referida cita más que dispuestos a rendir pleitesía a Rajoy y que no tienen previsto abrir la boca delante del presidente del Gobierno para decirle lo mismo que a los periodistas. Ejemplar.

Rajoy, deberían saberlo de sobra esos barones, como lo sabemos los demás españoles, no se ha quedado en el discurso. De hecho, es un presidente, más que parco, rácano en palabras, para nada caracterizado por su facundia a la hora de explicar su acción de gobierno. Un acción bien real, compuesta de hechos, como deberían saber de sobra esos barones. Hechos que, tantísimas veces, dejan mucho que desear.

Así pues, esos barones fallan en el planteamiento: al Gobierno hay que pedirle más palabras y mejores hechos. Palabras claras, didácticas y, fundamental, cargadas de verdad. España se merece un Gobierno que no le mienta, la verdad es la verdad aunque la diga Rubalcaba. Y hechos como los comprometidos en el programa electoral del Partido Popular, pisoteado desde el primer momento... para nada. Para nada bueno: esa traición le está costando bien cara al país.

Programa, programa, programa, hay que pedirle a Rajoy, que tiempo tuvo de sobra para concebir escenarios calamitosos como los que se encontró al llegar a La Moncloa; y de hecho lo hizo: ahí están las hemerotecas para comprobar lo que decían los líderes del PP sobre la herencia que iban a recibir, y sobre la fiabilidad que otorgaban a los datos que evacuaba el Gobierno de Zapatero en, sin ir más lejos, lo relacionado con el déficit público.

Asimismo, hay que pedirle que meta en cintura a los gobernantes autonómicos que siguen sin hacer las cosas bien, empezando por aquellos que son de su partido y terminando por Artur Mas, que con su pésima gestión y su nacionalismo descerebrado está sumiendo a Cataluña en la ruina y el bochorno.

Por último, pero no en último lugar, hay que pedirle que no se precipite a la hora de responder a ciertos llamados a la unidad y el diálogo, no vaya a ser que tengan por principal objetivo dar vida al comatoso PSOE, principal culpable de la gravísima crisis económica que padecemos y que ha hecho casi todo por demoler los cimientos de la Nación. Lo que necesita España son reformas de calado, no conchabeos hueros para apuntalar el statu quo.

Un informe alemán amenaza con incendiar Francia
S. McCoy El Confidencial 6 Mayo 2013

Handeslblatt ha sido el periódico que se ha apuntado la exclusiva. Philipp Roesler, el liberal ministro de economía alemán, habría hecho circular un informe entre sus compañeros de Gabinete en el que mostraba su preocupación sobre la situación económica y financiera francesa y ponía a caer de un burro las políticas de Francois Hollande (también aquí). En el texto no dudaba en calificar a su vecino occidental como "el enfermo de Europa", en línea con lo señalado en estas mismas líneas hace no muchos días (V.A., "Europa tiembla: Francia, de 'amour' a 'horreur'", 04-04-2013).

De hecho, el documento no deja títere con cabeza y censura la falta de competitividad y consecuente pérdida de tejido industrial de Francia, resultado de los altos niveles salariales de sus trabajadores y su escasa inversión en innovación, investigación y desarrollo (I+D+i). Una crítica que durante años ha parecido estar reservada a los estados del sur de Europa. Acusaba además al presidente de la República francesa de estar dando palos de ciego con sus erráticas políticas, a la vez que ponía en tela de juicio su decisión de subir impuestos y la ausencia de reformas estructurales de calado. ¿A que les suena?

Está por ver si entraba también en cuestiones como la estatalización de la actividad empresarial, omnipresente en términos regulatorios y/o de empleo, o el proteccionismo explícito, cuyo último ejemplo la semana pasada ha sido el veto a Yahoo para hacerse con Dailymotion. Pero, sea como fuere, lo que subyace al conjunto del informe es una severa preocupación sobre el devenir del principal socio comercial de los alemanes, en un momento en el que buena parte del rédito de Angela Merkel de cara a sus elecciones estatales de septiembre pasa por que las exportaciones y la actividad interna continúen a buen ritmo hasta entonces.

A ello se une la conversión de un aliado -hasta ahora por omisión- en la exigencia de políticas de austeridad a los incumplidores de la Eurozona, en un opositor –por manifiesta acción- al calor de lo que el ajuste de los déficits puede suponer para sus maltrechas finanzas locales. Una rebeldía que se une a la más que previsible de otros de los baluartes en los que se apoyaba la canciller germana para su inflexible discurso de ajuste a los parámetros comúnmente aceptados: Holanda, que se las está viendo y deseando para cumplir lo por ella misma exigido (V.A., "Estalla la bomba holandesa en el corazón de la Eurozona", 23-04-2012). Sólo Finlandia parece aguantar el tirón.

Con un problema adicional: el rechazo a las imposiciones de terceros está generando una oleada nacionalista en buena parte de los países de la Unión que están capitalizando partidos de corte ultraderechista a cada cuál más radical. Un fenómeno que no parece previsible a corto plazo en España pero que ya ha enseñado la patita en Austria, Grecia, Inglaterra o la propia Francia, entre otros. Sería un error no profundizar en la causa de ese descontento y en las consecuencias de su generalización parlamentaria alrededor de la región. Cuidado.

Algunos se empeñan en encuadrar el conflicto entre Francia y Alemania como un choque entre socialistas de un lado de la frontera y conservadores instalados en el otro. Y, sin embargo, va mucho más allá. Se trata de un auténtico choque de trenes -49% del PIB regional- que, más allá de la incertidumbre política de Italia, del paro en España o de las dudas del Reino Unido, sí que puede poner en un brete la supervivencia del sueño europeo. Y traer, en el momento más inoportuno posible, reminiscencias de un pasado superado de disputas que no merece la pena resucitar.

Buena semana a todos.
http://blogs.elconfidencial.com/economia/valor-anadido/2013/04/04/europa-tiembla-francia-pasa-de-amour-a-autentico-horreur-8238

Dos años después del 15-M
EDITORIAL www.gaceta.es 6 Mayo 2013

Las encuestas del CIS revelan, dos años después del movimiento de los indignados, que los partidos siguen sin ser capaces de representar el sentir social ni de articular las políticas que se les demanda.


Sobre esa base, la Puerta del Sol de Madrid se llenó el 15-M de 2011 de gente dispuesta a criticar y a quejarse, aunque sin alternativas de recambio. No les gustaba el bipartidismo, pero, a pesar de todo, uno de los dos grandes partidos nacionales ganó las generales, mientras que el PSOE sufría un fuerte descalabro.
En el 15-M se mezclaron quejas justas, como la denuncia de la concentración de poder, o las quejas por la calidad de la democracia, con un confuso conjunto de recetas radicales, utópicas e inaplicables. Tras la victoria del PP, el 15-M se ha eclipsado para ceder protagonismo ciudadano a grupos de izquierda más radicales y más directamente enfrentados a la política del Gobierno legítimo.
Es obvio que no se arreglan los problemas de la democracia ocupando los espacios públicos y acampando en la Puerta del Sol. Tampoco se arreglan invitando a los movimientos sociales a presentarse a las elecciones, como ha sugerido la señora Cospedal. La democracia exige una serie de formas, pero exige también una voluntad política de respetar ciertos principios cuya efectiva vigencia es legítimo poner en duda, porque esa duda forma parte de la cultura esencial de la democracia. No se puede pretender que no existan movimientos sociales o que los movimientos sociales se conviertan en fuerzas políticas al uso. Lo que hay que reconocer es que esta clase de movimientos se nutren de ausencias efectivas de flexibilidad, representatividad, competencia y democracia interna en el seno de los partidos, y es responsabilidad de estos, y especialmente de un partido que se considera liberal-conservador, evitar que amplios sectores de la sociedad se sientan marginados y tengan motivos para ello. Los políticos no solo tienen que acabar con el paro, como les gusta prometer, sino gestionar una sociedad en la que existe un amplio abanico de temas que se discuten sin pretender restringir esa discusión a los ámbitos cerrados y controlados por la dirección de los partidos.
Pero si el PP tiene motivos para preocuparse, más los tiene el PSOE, porque una gran parte de quienes estuvieron en Sol o siguen saliendo a las calles son votos suyos, son capital político que está perdiendo por su frivolidad, su ineficacia y su demagogia estéril.

LA CORONA 2013-05-05
Un socorrista regio para Freddy
Emilio Campmany Libertad Digital

Lo último que nos llega desde La Zarzuela es que el rey quiere recuperar la predisposición al diálogo y al acuerdo de la Transición para hacer frente al grave problema del paro. Precisamente ahora lo dice. Apenas han pasado unos días desde que los socialistas se ofrecieron para un gran pacto de Estado, ése que nunca buscaron cuando Zapatero, a ciencia y paciencia de sus compañeros, nos conducía hacia la ciénaga donde ahora chapoteamos. Los socialistas aprobaron una reforma del estatuto de Cataluña inconstitucional que contenía la semilla de la ruptura de España y lo hicieron sin contar ostensiblemente con el PP por ver si aislaban a la derecha tras el cordón sanitario del que hablara Luppi. Y entonces, cuando el simpático tontiloco se dedicaba a cargarse a la nación, no sólo los socialistas desdeñaron el pacto, sino que a Su Majestad, al rey de España, de España, tan sólo se le ocurrió decirnos a sus desgraciados súbditos que aquel insensato sabía muy bien lo que hacía.

Y ahora que gobierna la derecha, es verdad que con más torpeza que acierto, haciendo bien poco por salvar a la nación, pero al menos sin estar dedicada a destruirla, al rey le asalta el furor mediador, le sale la vena arbitral y fogoso se apresta a impulsar el pacto entre el PP y el PSOE. Todo ello con unas gotas de desprecio a la mayoría absoluta de Rajoy. Cuando Rubalcaba se desangra en las encuestas y se ve que va a tener que pelear cuerpo a cuerpo con IU y UPyD por cada voto, cuando se encuentra al borde de la irrelevancia y a punto de perder el carácter de alternativa creíble al Gobierno actual, a los socialistas se les ocurre que la única forma de salvarse es un gran pacto con el Gobierno. El truco consiste en hacer creer que se trata con ellos porque ellos son la única alternativa real. El problema es que el PP remolonea. Por eso necesitan los socialistas el empujón del rey. Porque creen, seguramente con razón, que la agreste derecha, tan ultra ella, si se ve llamada por el monarca al pacto, inclinará la cerviz y obediente y disciplinada acatará el mandato real, orgullosa de su sentido del Estado e inflamada de sentir patrio. Menudos idiotas.

¿Arreglarán algo? No arreglarán nada. De reforma institucional, ni se hablará. La reconducción de las autonomías brillará por su ausencia. Y, en cuanto al paro, acordarán lo que por estos lares se denominan políticas de empleo, consistentes mitad en que el Estado contrate, mitad en que subvencione a quien lo haga. Para eso, habrá que naturalmente subir los impuestos, que ya nos dicen socialistas y populares que hay margen de sobra. Lo emocionante será ver si la movida sirve o no finalmente a su verdadero fin, salvar a Freddy y a su partido de la indiferencia del electorado. Y de paso, mejorar el prestigio de la Monarquía. No les arriendo la ganancia. A ninguno.

EL REPARTO DEL OXÍGENO DADO POR BRUSELAS PARA REDUCIR EL DÉFICIT SERÁ UNA DECISIÓN POLÍTICA, ASEGURAN EN EL GOBIERNO
Los ‘barones’ autonómicos vuelven a gastar más de lo que ingresan, so pretexto del malestar ciudadano
“Cada gobierno autonómico va a lo suyo”, se admite en el Gobierno en tono afligido, al constatar que la ampliación de los plazos dados por Bruselas para corregir el déficit está siendo aprovechada por casi todos los ‘barones’ territoriales para presionar a Hacienda y conseguir, ejercicio tras ejercicio, gastar más de lo que ingresan.
Federico Castaño www.vozpopuli.com 6 Mayo 2013

La Comisión Europea ya ha hecho casi oficial que este año dará el aprobado a España si consigue dejar el déficit en el 6,3% del Producto Interior Bruto, no en el 4,5% como tenía fijado en un principio. Esta cesión evitará al Estado tener que sumar cerca de 19.000 millones de euros al recorte previsto para 2013, un favor del que se quieren beneficiar también las 17 comunidades autónomas. De hecho, el Gobierno ya les ha dejado este año llegar a un déficit del 1,2%, frente al 0,7% inicial, y ahora lo que se está negociando es cómo se reparte esta tarta entre las 17. Cataluña y Andalucía, las dos más importantes que no controla el PP, han empezado a hacer piña con la comunidad valenciana, Murcia y Baleares para conseguir del Gobierno una especie de déficit a la carta, mientras que los gobiernos regionales que el año pasado hicieron mejor sus deberes reivindican un trato uniforme que no alimente los agravios comparativos.

Cataluña y Andalucía se han sumado a la comunidad valenciana, Murcia y Baleares para exigir al Gobierno un déficit a la carta
Desde el Gobierno se observan las exigencias de las diferentes comunidades con creciente malestar porque se constata que, con independencia del color político de sus gobiernos, “cada una va a lo suyo”. De hecho, la mayoría de los ‘barones’ solo dice verdades a medias para conseguir, un año más, gastar más de lo que ingresan, a las puertas de una precampaña electoral, la que guía hasta los comicios autonómicos y locales de 2015, que se prevé muy dura.

Según fuentes gubernamentales, por una parte, las comunidades exigen subir su listón del déficit, pero por otra no recuerdan que reciben este año del Estado 82.748 millones de euros por la vía de un modelo de financiación que incluye entregas a cuenta que no han sido acomodadas a las nuevas previsiones de crecimiento. No es lo mismo que la economía se contraiga un 0,5% del PIB, aseguran en el Gobierno, que lo haga un 1,3%, la previsión que rige en el nuevo cuadro macro. De hecho, si el Ministerio que dirige Cristóbal Montoro batallara con algunos gobiernos regionales con las mismas armas que ellos utilizan, podría pedirles, incluso, que devolvieran parte de estas entregas a cuenta para ajustarlas al empeoramiento de la coyuntura.

Todos los gobiernos autonómicos han recibido de Hacienda entregas a cuenta que no están acomodadas a una contracción económica para este año del 1,3%
Es obvio que no lo va a hacer porque lo último que ahora le interesa al Gobierno es, precisamente, incendiar su relación con las autonomías en la antesala de una precampaña electoral que ha empezado a generar no pocas tensiones. Aunque se están produciendo numerosos contactos para apagar el fuego, la hora de la verdad llegará cuando Bruselas haga oficial sobre el papel, en cuestión de tres semanas, los nuevos objetivos que otorga a España y se convoque con posterioridad un Consejo de Política Fiscal que se presume monográfico y en el que puede terminar prevaleciendo el grito de “¡Quiero más déficit!” por parte de no pocos gobiernos regionales.

El presidente murciano exige abrir un debate sobre el coste real de servicios como la educación, la sanidad o el transporte
Mientras que algunas comunidades exigen más dinero para gastar, desde el Gobierno se observa que están sobre financiadas. Algunos ejecutivos territoriales, como el que preside en Murcia Ramón Luis Valcárcel, opinan que lo que habría que hacer es un debate a fondo sobre el coste real de servicios como los de sanidad, educación o transporte, y que hasta que este análisis no se realice, será imposible encarar una negociación con datos objetivos. De hecho, uno de los principales argumentos de la mayoría de los ‘barones’ territoriales para justificar sus demandas es que la calle está incendiada y que el malestar ciudadano está al borde del estallido social, concepto que ninguno de ellos acierta a precisar. Hay, incluso, quienes han amenazado a Mariano Rajoy con eludir de antemano su compromiso con los objetivos de déficit si perciben que, al final, reciben igual trato las comunidades incumplidoras, como Cataluña, que las que han hecho disciplinadamente sus deberes. “Al final, el reparto del oxígeno dado por Bruselas para reducir el déficit será una decisión política”, explican en el Gobierno, pendiente de que Rajoy oiga a Montoro y a Luis de Guindos y tome la temperatura a los presidentes autonómicos en quienes más confía para decir la última palabra.

11-M
Una petición, una respuesta y mi agradecimiento
Gabriel Moris Libertad Digital 6 Mayo 2013

"No hay mayor ventura que la verdad ni mayor desdicha que la mentira" (Mahatma Gandhi). Cada uno puede ponerse y poner a España de uno u otro lado y obrar en consecuencia. Recuerdo que el autor es el paradigma de la no violencia.

Hace unos días recibí un correo de change.org pidiéndome una firma para no recuerdo qué causa. Yo suelo colaborar en las peticiones que creo razonables y justas. En el mismo correo se me brindaba la posibilidad de elaborar yo mismo una petición. No sin cierto escepticismo, decidí pedir apoyo para reclamar a nuestras instituciones la investigación pendiente de los atentados del 11-M.

Para mí, y pienso que para muchos españoles, las explosiones de los trenes de Cercanías son el hecho más funesto de la España del siglo XXI. Yo perdí un hijo a manos de unas mentes diabólicas que sólo pretendían causar muerte y daño en personas anónimas con el fin de convulsionar la vida de los españoles. Y creo que, hasta hoy, han conseguido todos sus objetivos, incluso el de quedar en la más absoluta impunidad. La deriva de España es la prueba evidente. En otro orden de cosas, relacionadas con la iniciativa privada (deporte, moda, arte, mundo empresarial, etc.), los españoles compiten y triunfan en un mundo globalizado.

Mi petición tenía o tiene un interés personal, como es lógico, y a la vez un interés colectivo, ambos expresados en el formulario de la petición.

La respuesta, pese a la falta de medios para su difusión, no se hizo esperar. Pronto empezaron a aparecer entre los firmantes otras víctimas del terrorismo, algunos amigos y personas desconocidas. Mientras escribo estas líneas, compruebo que ya somos cuarenta mil los firmantes. Realmente estoy sorprendido por el número de personas que libremente se han adherido a esta causa. Resulta más sorprendente por ser un caso silenciado y sometido a un calculado olvido por todas las instituciones del Estado y los medios de comunicación que mantienen una relación clientelar con ellas.

A pesar de ello, y dejando las cifras aparte, son de destacar las razones que esgrimen los firmantes para apoyar esta iniciativa. Se podría escribir un libro bajo este título: La dignidad del pueblo español. Sí, del pueblo, porque a los poderes no podemos aplicarles el mismo calificativo.

He dedicado el máximo tiempo posible a leer el nombre de los firmantes y sus razones para apoyar la iniciativa. Todas son dignas de reproducir y difundir. Haré un intento de síntesis de las mismas o de las palabras clave: verdad, justicia, por las víctimas y sus familiares, por evitar otro 11-M, para regenerar España, por recuperar una auténtica democracia, para conocer y castigar a los verdaderos autores, por nuestra dignidad como país, la verdad nos hará libres...

A continuación transcribo dos de los muchísimos comentarios de los firmantes que exponen sus razones:

Porque soy español y quiero que realmente prevalezca la verdad y sean condenados los culpables de la masacre para que pueda creerse en la justicia y la democracia.

Porque ha sido el mayor atentado de la Historia de España y es una indignidad nacional que la mayor parte de la sociedad no quiera llegar a saber qué pasó realmente, quiénes fueron los autores intelectuales y materiales del atentado.
Sólo me queda expresar mi agradecimiento a todos los que han apoyado la demanda de esclarecimiento de los atentados de los trenes de Cercanías.

En primer lugar, a change.org, por ofrecerme una herramienta para lanzar una petición deseada por un importante número de personas. Gracias por la ayuda que prestan a la sociedad civil con el fin de posibilitarle la salida de la tela de araña que, con frecuencia, le tienden su dirigentes.

En segundo lugar a los amigos y conocidos que se unieron inmediatamente a la petición, algunos desde otros países. Sin ese impulso inicial, no hubiera prosperado la iniciativa. En este grupo incluyo a algunos blogs y a las redes sociales.

Quiero agradecer su colaboración a los medios de comunicación que han prestado su ayuda a esta iniciativa. Animo a otros medios, generosos con otras iniciativas, a sumarse a ésta, que pienso es de vital importancia para la vida de España.

Mi más sincero agradecimiento, en fin, a las cuarenta mil personas firmantes, y a las que pronto se unirán; que con su mente y su corazón han trasladado una noble petición a los tres pilares de nuestro Estado de Derecho. Si "Todos íbamos en los Trenes", ¿quién se va resistir a investigar lo no investigado?

PS: Si aún no se ha sumado a la petición y desea hacerlo, pinche aquí.
http://www.change.org/es/peticiones/al-gobierno-al-congreso-y-a-la-audiencia-nacional-investigar-los-atentados-del-11-m

CON LA CORRUPCIÓN
"The New York Times " vuelve a dedicar portada alarmante a España
EP www.elsemanaldigital.com 6 Mayo 2013

El diario estadounidense ha colocado en su primera plana un artículo sobre uno de los asuntos que, a la vista del último Barómetro del CIS, más preocupa a los ciudadanos: la corrupción.

El diario The New York Times lleva hoy a su portada en un extenso artículo la situación de corrupción en España, en el que afirma que los jueces españoles están investigando actualmente a "cerca de 1.000 políticos, que van desde los alcaldes de pueblos pequeños a exministros del Gobierno".

La información toma como referencia el caso de la exalcaldesa de La Muela (Zaragoza), María Victoria Pinilla, para repasar otros como el caso Urdangarin, la gestión del expresidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, e incluso nombra al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, del que dice que ha tenido que enfrentarse a una lista "en la que se registraba que miembros de su partido recibían dinero por debajo de la mesa".

Aunque The New York Times asegura que España "no es en absoluto el más corrupto de Europa", también apunta que "mucho más está por venir". Para el diario, la corrupción en España "es el resultado de una estructura política que pone un enorme poder en manos de las autoridades locales, en donde muchos de ellos pueden otorgar contratos o terrenos con poca o ninguna consulta".

"Durante un almuerzo pueden decidir que vas a hacer con 100 millones de euros", explica al periódico Manuel Villoria, profesor de ciencias políticas de la Universidad Juan Carlos I, y añade que, ante esto, los dirigentes "podían pedir lo que querían". "A menudo no es para ellos, puede ser un apartamento para una hija o para los hijos de una hermana", apunta Villoria.

Además, The New York Times ha destacado los vínculos de las autoridades regionales y municipales con las cajas de ahorros que, en su opinión, "han creado las condiciones ideales para la corrupción en los años del boom de la construcción".

Al respecto, Villoria ha explicado que, "pronto, otros sectores comenzarán a ocupar el lugar" de la construcción. Así, ha indicado que "el sistema sanitario, que está siendo sometido a la privatización, fácilmente podría tomar este lugar en el futuro, a menos que se realicen cambios".

Reforzar el sistema judicial
El diario estadounidense señala que en España "ya se habla de reformar la financiación de los partidos y las leyes de transparencia, así como el aumento de penas para la corrupción y el fortalecimiento de la independencia de los auditores". Pero, según subraya el periódico, "muchos expertos creen que aún queda mucho por hacer para reforzar el sistema judicial insuficientemente financiado, que permite que muchos casos de corrupción queden sin resolver durante años".

No es la primera vez que The New York Times dedica alguno de sus reportajes a España. En septiembre de 2012 publicaba una serie de fotografía que, según explicaba, retrataban "la austeridad y el hambre" en el país. Además, el pasado mes de marzo, el diario estadounidense criticaba en un artículo el "lujo" de la Semana Santa.

Para el diario, la corrupción "fue aceptada en el sur de Europa como un hecho normal, como una forma de distribuir el botín entre unas pocas persona, en muchos casos, los fiscales". A su juicio, ha sido la llegada de la crisis la que, al "estancar proyectos", acabó "por levantar el velo sobre los funcionarios corruptos, los sobornos, los pagos por favores y otros acuerdos que pocos imaginaban".

"En un momento en España, Italia, Grecia y Portugal están imponiendo planes de austeridad de reducción del déficit a unos ciudadanos en apuros, estas revelaciones de corrupción política generalizada están avivando un amargo resentimiento, está desestabilizando gobiernos y minando la credibilidad de la clase política en su conjunto", apunta el texto.

En este sentido, el director general adjunto de Transparencia Internacional, Miklos Marschall, ha declarado al diario estadounidense que "la clase política no tiene sentido en el sur de Europa". Según ha señalado, "las instituciones públicas tienen que ser reconstruidas, paso a paso, para que el Gobierno pueda ser un actor creíble". "Este es el principal desafío", ha indicado.

CONVERSACIONES SOBRE ESPAÑA
JOSÉ MARÍA MARTÍN PATINO
‘Los partidos han arruinado el proyecto y han impedido una auténtica democracia’
VICTORIA PREGO El Mundo 6 Mayo 2013

Pregunta.– ¿La crisis que padecemos en España es también ética?
Respuesta.– Sí. En España la crisis tiene otro fondo: la clave está en que nosotros nunca hemos reconocido lo público, no le tenemos ningún respeto. Pero no es una carencia que venga ni de la democracia ni de la dictadura. Esa conquista no la hemos hecho los españoles. Ni siquiera nos hemos propuesto hacerla.

P.– ¿A qué se refiere cuando habla de «lo público»?
R.–A los valores comunes y compartidos, que deben regir lo público. Los consensos son los únicos caminos que pueden proponerse en una política democrática. Los disensos sirven para tenerlos en cuenta, pero no ayudan a las democracias. Deben existir, pero en España no sabemos ni siquiera soportarlos. Aquí los disensos se convierten en enemistades, en polémicas y en descrédito del adversario. Una cosa que ha fallado en nuestra democracia es, por ejemplo, la política de oposición.

P.– ¿De cualquier oposición?
R.– Sí, hablo en general. En España lo que se busca es desacreditar al que se tiene delante, pero nadie quiere abordar la cuestión discutida. Ése es un defecto claro del partidismo. La partitocracia ha arruinado el proyecto nacional y no ha consentido que venga la democracia.

P.–Ésa es una acusación durísima a la estructura de partidos.
R.– El caciquismo que padecemos no es del siglo XX, es muy anterior. Pero, a día de hoy, no lo hemos vencido. El señor que llega a diputado y tiene cargos en el Gobierno se dedica a hacer cosas que le convienen a él, no las que le convienen al pueblo. Los políticos en España tienen un ejercicio de mando oculto, un mando que está fuera del sistema. Los casos son infinitos.

P.–¿Por ejemplo?
R.–Por ejemplo, esto de Bárcenas y otros muchos escándalos. Pero no es que nos hayamos corrompido en los últimos años. Es que nunca hemos llegado a tener limpieza. Tampoco hemos conseguido tener nunca un juicio sereno sobre las opiniones del adversario.

P.–¿Dice que los partidos no han evolucionado democráticamente?
R.–No lo han hecho. Ésa es nuestra parte más débil. La democracia española no tiene una auténtica ley de partidos porque nunca se quiso hacer. Miquel Roca luchó por conseguirla, pero no la querían. Ninguno quería. Como no les interesaron tampoco las listas abiertas.

DEMOCRACIA
P.– Bueno, en España existe desde 2002 una llamada Ley de Partidos, pero no es ésa de la que usted habla.
R.– No, esa ley de 2002 se hizo para impedir la legalización de Batasuna. Yo me refiero a una ley de régimen interno de los partidos, que existe en otras naciones y con la que se vigila el nivel de democracia interna. Ésa es una ley absolutamente necesaria en España y mucho más en el momento actual. Y aquí todavía no se ha hecho. Yo he preguntado muchas veces a los constitucionalistas y me han dicho que no hay la menor voluntad de hacerla.

P.– ¿Por qué?
R.– Porque meter la disciplina dentro de una ley de partidos, hacer democrático a un partido, es ya ir al corazón de la democracia y no quieren. La Constitución dice que los partidos son democráticos en su régimen interno, pero no es así. El presidente de un partido grande en España es un dictador: puede hundir fácilmente a cualquier militante. Le basta, cuando le lleguen las listas de candidatos, con ponerlo en el sitio donde no va a salir. Y no tiene que dar cuentas a nadie. En cambio, puede poner a quien quiera en el mejor lugar. Hay que ver cómo se apetecen los primeros puestos, que son como premios que el líder del partido va repartiendo. ¡Si es que eso es inconcebible! Eso en Alemania, por ejemplo, escandaliza muchísimo.

P.– ¿Qué es lo que escandaliza?
R.– Pues ese régimen totalitario que rige en los partidos españoles, esos poderes del presidente o del secretario general, que deciden quién se queda dentro y quién fuera.

P.–¿Percibe en ellos algún tipo de voluntad para modificar esto?
R.–Hombre, reconocerlo sí lo reconocen. Dicen que es necesario, pero nadie lo hace. No les conviene. Yo he discutido mucho con ellos sobre este tema. El que está gobernando quiere mandar él y no quiere dar espacio a los otros. No se fía.

P.–Le parece a usted excesivo ese grado de disciplina interna.
R.– Sólo hay que ver cómo son las sesiones en el Congreso, que se hacen todas votando según la seña que hace el secretario del grupo. Esto es inconcebible. ¡No se admite la discrepancia en una votación de un miembro de un partido! Si fueran demócratas, podrían discrepar perfectamente. Podrían incluso decidir democráticamente antes de la votación. Pero no, aquí lo que se impone siempre es la opinión del jefe.

P.– Algo habría que hacer, porque la confianza de la opinión pública en ellos se está despeñando.
R.–Mire, yo llevo 30 años con el mismo discurso y he hablado con los jefes de todos los partidos. Con IU no tengo ahora tanta relación, pero con Carrillo tuve muchísima. Y Carrillo decía: «No nos conviene, tal como están los españoles, ésa es una cosa que no se puede hacer». Y no le digo nada de Manuel Fraga, que el día que se lo dije casi me echa de la comida en la que estábamos. Todo el mundo lo evitaba, pero todos, ¿eh?

CORRUPCIÓN
P.– ¿Cree que eso perjudica la salud del sistema?
R.– Creo que sí, que esa situación es la culpable de que no haya aparecido nunca la verdadera democracia en el Parlamento ni en la vida pública española. Mire, cuando uno va a Alemania o a Francia y dice que en España no hay ley de partidos, te dicen: «Ah, claro, así les va a ustedes».

P.–¿Y cree también que ahí está el origen de la corrupción en el ámbito de la vida pública?
R.– No, porque la corrupción pública en España no es un vicio que nos haya entrado ahora. Es que nunca ha habido valores éticos públicos y reconocidos. Los ha impuesto la religión y los han exigido los obispos, aunque lo han hecho bastante mal. Pero la realidad es que aquí lo público no es de nadie. Y nadie lo ha entendido nunca. El hecho es que seguimos teniendo un país en el que los poderes fácticos siguen diciendo cómo tienen que ser las cosas.

P.–En otro tiempo, con eso de «los poderes fácticos» se señalaba a los militares.
R.– ¡Ah, no, no! El Ejército ha sido precisamente la institución más impecable de toda la historia de la democracia, la que mejor ejemplo ha dado. Pero quienes hicieron la Transición sabían de sobra que transformar una dictadura en una democracia no consistía sólo en cambiar las instituciones, que también había que imbuir a la gente de cómo funcionan las libertades y los derechos. Los derechos democráticos son todos, pero tienen que desarrollarse dentro de un marco legal. Y fíjese ahora en los catalanes, que dicen que tienen derecho a decidir. Será dentro de un marco legal, ¿no? Porque, si cada uno decide lo que quiere y como quiere, no hay ni Gobierno ni un sistema político de convivencia.

P.– ¿Qué le parece la pretensión de los nacionalistas de llevar a Cataluña a la independencia?
R.– La cuestión del encaje de Cataluña en el resto de España, que se ha hecho cada vez más compleja, ha conquistado a mucha gente que no sabe ni siquiera qué es la independencia. La palabra independencia es absolutamente anacrónica en Europa porque Europa es un conjunto de países soberanos cada vez más dependientes. Pero aquí no, aquí es al contrario: resolvamos un problema muy complejo con un pensamiento cada vez más simple: «Se ha terminado, nos hacemos independientes y ya está». ¡Más simple no puede ser!

P.– ¿Cuál debería ser la respuesta del Estado ante una hipotética convocatoria de referéndum?
R.– ¡Si es que no se puede hacer un referéndum, si es que es una tontería! La Constitución dice quién tiene la potestad de convocar en España los referendos, está muy claro. Ellos dicen: «Yo tengo derecho a decidir porque soy un ciudadano». Tú tienes un derecho democrático, pero dentro de un marco legal. Y no hay marco legal para decidir eso. Pues se acabó, no puedes hacerlo.

P.– Entonces, ¿qué hacemos?
R.–Cambiar la Constitución.

P.–¿En el sentido en que los independentistas pidan?
R.– No, no, en el sentido en que diga el Parlamento, claro. Ellos tienen que ir al Parlamento a pedir que se cambie la Constitución, y ellos saben muy bien cómo se hace, y saben que no es Rajoy quien puede cambiarla.

P.– ¿A qué están jugando?
R.– Están jugando al niño travieso que dice: «¡Me voy de casa!» Pero no pueden. No encuentran ni encontrarán ninguna institución en Europa que les pueda reconocer nada.

P.– ¿Tiene arreglo esto?
R.–Mire, yo promoví aquí [en la Fundación Encuentro], a instancias de Pujol, una comisión de cinco constitucionalistas catalanes y cinco no catalanes. Todos gentes con autoridad. Se trataba de hacer un documento para llegar a un punto común. Bueno, pues yo tengo el papel de los catalanes y el de los otros... y no tienen nada que ver. El papel de unos dice que se financie mejor a Cataluña y, a la larga, se modifique la Constitución, pero que se olviden de la consulta, porque la consulta no se puede hacer. Y el papel de los catalanes dice que se cambie la Constitución inmediatamente.

P.– Estos días se habla mucho de pactos. ¿Usted ve espacio para eso?
R.–De lo que se habla es de que la oposición y el Gobierno se pongan de acuerdo en cosas como la lucha contra el desempleo. Pero lo que necesita España es otra cosa: un pacto histórico, capaz de superar los cambios de legislatura y los cambios de gobierno. Porque hay que decir que, siempre que se reúnen para intentar pactar, a lo que van es a hacer una gestión de sus intereses. Y la verdadera gestión debe ser de objetivos. Cuando no se ponen de acuerdo para nombrar a un magistrado del Constitucional es porque cada uno está mirando por su interés de partido, pero no están buscando el objetivo: qué es lo mejor para el TC y qué es lo que le conviene al país.

P.–¿Cree que los españoles se están alejando de la cosa pública?
R.– No sé si es posible alejarse más porque no hemos estado nunca cerca. Hay, por ejemplo, un valor de respeto a la cosa pública que es cumplir con las obligaciones tributarias. Y yo todavía estoy esperando a que salga el episcopado español a decir que hay que pagar los impuestos.

P.–¿Le parece que la jerarquía eclesiástica española no ejerce la influencia adecuada sobre la sociedad?
R.– Los obispos ejercen mucho poder, sí. Pero la religión ha estado ocupando un poder político y social que no le corresponde. La Iglesia no tiene que tener ningún poder, no debe ser un elemento de gobierno, sino un elemento de caridad.

P.–Bueno, ahí está Cáritas.
R.– Claro que sí, pero Cáritas no es la Iglesia ¿eh? ¡Los de Cáritas tienen que soportar a la Iglesia! A Cáritas no le gusta nada que estén los obispos mandando allí. Ellos se han ganado muchas veces el prestigio que tienen desobedeciendo a los obispos. Hay muchas monjas, curas, ONG y organizaciones que están haciendo un servicio real a la sociedad. Pero no mandando a la sociedad. Ésa es la Iglesia verdadera.

ACOSOS
P.– ¿Qué le parecen las protestas en la calle, los asaltos al Congreso y los acosos a políticos?
R.– Los veo como irremediables, pero no me gustan nada en absoluto. Indican que las cosas van mal, que no van por sus cauces. Lo que estamos viendo son gentes que aborrecen del Parlamento y de quienes hacen las leyes. ¿Y qué quieren, irse ellos solos a hacer las leyes? Pero, además, eso indica que se han desprestigiado las instituciones. Son el síntoma de un cansancio ciudadano. La gente ya no cree en nada.

P.–¿Qué nos falta?
R.–Nos faltan demócratas. Aranguren murió diciendo: aquí hay mucha democracia pero sin demócratas. No se puede hacer una democracia sin demócratas, y para eso hay que tener, compartir y respetar unos valores que no tenemos. Yo sigo caminando como un peregrino por el desierto, a ver si me encuentro con un demócrata y hacemos una democracia en un oasis.

P.–¿También nos faltan líderes?
R.– Las grandes fundaciones que gastan el dinero público para formar a los mandos del partido tendrían que funcionar de verdad. En Alemania o en Francia hay instituciones que forman a las élites políticas, a los candidatos. Pero aquí no. Aquí los candidatos son los que tienen más recomendación, los que buscan ayudas dentro de su partido para llegar hasta el primer puesto, o los que prometen más cosas y son más amigos del jefe anterior. Cosas así. Y el pueblo, como está acostumbrado a ser liderado por ese tipo de políticos, pues lo acepta. Tampoco ha tenido otra cosa donde escoger. Está clarísimo: no hay una voluntad sincera de hacer democracia.

LEY DE PARTIDOS
«Nunca han querido hacer una auténtica ley que vigilara el nivel de democracia interna. No les conviene»
PACTOS
«España necesita un pacto histórico capaz de superar los cambios de gobierno, no un acuerdo de intereses»
CORRUPCIÓN
«No es un vicio que nos haya entrado ahora, es que aquí nunca ha habido valores éticos públicos compartidos»
EJÉRCITO
«Ha sido una institución impecable, la que mejor ejemplo ha dado en toda la historia de la democracia»
CATALUÑA
«Los independentistas juegan a decir: ‘¡Me voy!’, pero no pueden porque en Europa no les van a reconocer»
PROTESTAS CALLEJERAS
«Indican que se han desprestigiado las instituciones y son el síntoma de que la gente ya no cree en nada»

Denuncia de Galicia Bilingüe
Califican de “inadaptada” a una niña porque no quería estudiar en gallego
Luis del Pino ha entrevistado a Gloria Lago, que nos cuenta el caso de una niña que se cambió de centro para poder estudiar en castellano.
esRadio Libertad Digital 6 Mayo 2013

Gloria Lago narraba en Sin Complejos la historia de una familia que se trasladó a Galicia por motivos de trabajo. Los padres acudieron a la presidenta de la asociación para pedirle ayuda porque a su hija no se le impartía ninguna asignatura en español en el colegio. "No le daban facilidad aunque el Tribunal Constitucional dice que si un niño accede a la educación pública viniendo de otra comunidad hay que prestarle ayuda", explicaba Gloria Lago.

Los padres, al ver que su hija estaba desanimada y no estaba aprendiendo, decidieron cambiarle a un colegio concertado que quedaba más lejos de su casa. Según ha explicado la presidenta de la asociación Galicia Bilingüe, "el padre pidió que se abriera una investigación porque no le querían enseñar los exámenes de la niña y quería que le pagaran los gastos que le supone cambiarle de colegio".

Desde la Junta de Galicia, decía Gloria Lago, "elaboraron una nota que enviaron a los medios de comunicación diciendo que la habían cambiado porque era una niña inadaptada". Además, decía, "revelaron datos personales de la familia, algo con lo que nosotros hemos sido muy escrupulosos, y más cuando el padre pertenece a las Fuerzas de Seguridad". Lago denunciaba en Sin Complejos que se están cometiendo una serie de "irregularidades y atropellos en la Junta de Galicia" que no se pueden permitir. "Mientras todo esto pasaba el consejero de Educación estaba repartiendo dinero en Argentina para fomentar el gallego en las Universidades", se lamentaba Lago.
No es un caso aislado

Según ha explicado la presidenta de Galicia Bilingüe este no es el único caso, los padres acuden a la asociación pero la Junta dice que tienen que denunciar ellos personalmente. "Algunos lo han intentado pero la situación en el colegio se ponía muy complicada y han desistido", explicaba Gloria Lago.

Ha aprovechado para denunciar la discriminación lingüística en Galicia, ya que dice que "en el resto de España piensan que aquí las cosas están arregladas, pero no es así". El equilibrio lingüístico, según dice Lago, supone que la mitad de las asignaturas los niños no las pueden estudiar en su idioma y "además han elegido las más interesantes para que los nacionalistas no se enfaden".

Incluso, cuenta Lago, 4500 profesores acudieron a la Junta de Galicia, elaboraron una lista y dijeron que se negaban a enseñar nada en español. "La junta no ha hecho nada y como todos ellos imparten en los centros públicos es muy probable que si tienes un hijo en un colegio público no tenga ninguna asignatura en español", decía.

CULTURA / LIBROS
Paracuellos, la memoria olvidada del Conde Duque
Juan Beltrán La Razón  6 Mayo 2013

Son muchos los libros y documentos escritos sobre los sucesos que acontecieron en Paracuellos del Jarama entre el 7 de noviembre y el 4 de diciembre de 1936. A pesar de ello, hay capítulos poco conocidos o casi anónimos. Tal es el caso de los 43 fusilados del cuartel del Conde Duque, entre oficiales y suboficiales. Uno de ellos fue el teniente Carlos Samper Roure, abuelo de Jesús Romero Samper, autor de «Cartas a Paracuellos». A través de las misivas que escribió desde la cárcel, reconstruye la tragedia vivida esos días y rescata el testimonio y los sentimientos de angustia, amor a su familia y soledad que precedieron a las ejecuciones. Una nueva visión basada en material inédito y en una exhaustiva labor de investigación.

La «cheka» del 23 de julio
El Conde Duque era uno de los tres cuarteles de transmisiones de Madrid, centro neurálgico de gran importancia estratégica. Sobre lo sucedido allí, la información es escasa «porque no se produjo sublevación. No es comparable al cuartel de la Montaña que se había sublevado», comenta Samper. Lo mandaba el coronel Vidal Planas, que ordenó no responder al fuego. Los milicianos acudieron para requisar armas. El 19 de julio decidió cerrar las puertas, aunque dejó pasar a algunos para comprobar que desde dentro no se había disparado. La situación se complicó y acabaron deteniendo a unos 40 oficiales, suboficiales y soldados. El 23 de julio se establece en el cuartel una «cheka»y entre el 14 y el 17 de agosto son declarados culpables de «desafección» por un tribunal popular. Permanecen presos y tras pasar por el penal de Porlier, en septiembre ingresan en la cárcel Modelo, último destino antes de la saca del 7 de noviembre.

El libro aporta como novedad, «además de estos sucesos, toda la trama del proceso pseudo-judicial que los condenó, puesto que fueron juzgados por tribunales populares y cómo esa justicia paralela pretendió enmascarar y dilatar lo ocurrido», comenta el autor. También, por qué eligen Paracuellos: «Consulté cartografía de la época para ver caminos y carreteras y era un lugar bien comunicado, oculto al pueblo, de terreno fácil de excavar y al este, el corredor natural de salida de Madrid. El sur y el oeste estaban sitiados». Dice en el prólogo que no ha sido un libro fácil: «Difícil para la investigación porque hay poca bibliografía, sólo los legajos de la causa general y muy emotivo en lo personal. Aunque no quieras, te retrotraes a lo que pasó. No sólo en los militares, sino en los propios verdugos. No es fácil leer testimonios de cómo asaltaban cadáveres. Te lo imaginas escribiendo, disimulando como si fuera algo pasajero para que no sufrieran su mujer y sus hijas. Ella las guardó hasta su fallecimiento, luego pasaron a mi tía y después a mí en el 2008. Me puse a transcribirlas y de ahí salió la idea del libro». Esa generación quedó marcada por la guerra «pero supieron asimilarlo, no se quería hablar de ello nunca». La familia lo visita cada semana, le lleva ropa y comida hasta que le pierde la pista. Roure, de 41 años, dejó mujer y cuatro hijas pequeñas. Sólo sabrán que ha sido fusilado al terminar el conflicto: «Nada más acabar, nuestra abuela hizo sus pesquisas y se enteró. Inquirió a algún militar superviviente del Conde Duque, quien le confirmó el fatal desenlace. Su nombre figuraba en "unas listas de personas sacadas" en las fechas del 6,7 y 8. Él fue en la primera. Sus restos están enterrados en la fosa número 1».

Simulacro de juicio
«Se los acusó de rebelión militar y desafección al régimen –prosigue Samper–, pero como quedó demostrado en el juicio del 37, formado por tres jueces y un jurado con gente de UGT y de la CNT, fue una acusación falsa. La sentencia declara que no hubo rebelión, pero ya era tarde. El tribunal popular, en un simulacro de juicio, se había dejado llevar por las acusaciones falsas de un peluquero llamado Cristóbal Parra».

Lo que estaba deslavazado y farragoso es cómo se organizó todo, de dónde partieron las órdenes, cuál fue la cadena de responsabilidades que llevó al genocidio. «No fueron ejecuciones espontáneas realizadas sobre la marcha por elementos incontrolados. La selección de cada "saca" se hizo metódicamente. Hay una sucesión y un solapamiento de actores que intervinieron en la confección de listas y en la ejecución de los crímenes desde la cheka de Bellas Artes en agosto hasta el 6 de noviembre. Participan muchos, pero la mayoría eluden responsabilidades. Aunque, en todas las decisiones hay una directriz, un eje conductor comunista. Manuel Muñoz y Vicente Girauta dan órdenes de sacas de presos para asesinarlos, como testificó Eloy Moya, el chófer del Comité Provincial de Investigación Pública que llevaba a Manuel Rascón y Félix Vega, vocales del mismo, en sus visitas a la cárceles para la confección de unas listas que luego llevaban al director de la DGS, Manuel Muñoz, y cómo este y Girauta, se reunían después con Ángel Galarza, ministro de la Gobernación». También les oyó comentar «el miedo que tenían Galarza y Muñoz por las órdenes escritas de extracción de presos para ser fusilados, que al final firmaba este último. Queda claro que las listas estaban autorizadas por las máximas autoridades republicanas, el ministro de la Gobernación y la DGS».

Por otro lado, «antes de irse Largo Caballero a Valencia, se ve con Carrillo y Cazorla y le pide que tome medidas urgentes. Carrillo se hace cargo de la Consejería de Orden Público y después se reú-ne con Miaja para hablar de la 5ª columna. En la cadena de órdenes, éstas no pasan por él –que nunca firma–, lo hace su segundo». Su grado de responsabilidad es algo con lo que siempre se especula, como con la participación de agentes soviéticos: «Mikhail Koltov influyó en las decisiones. Colaboró con la Junta de Defensa y se reunió reiteradamente con Carrillo, pero fueron bastantes más. Hay escritos que muestran inequívocamente las directrices de Moscú. Lo planearon los comunistas, pero echaban las culpas a los anarquistas. Ellos ejecutan lo que organizan los soviéticos, que reconocen la labor de "limpieza" de Carrillo. La misión era depurar a los no afectos. Eliminar esa supuesta 5ª columna que organizaba desde dentro la resistencia».

«A pesar de la evidencia de los hechos –comenta Samper–, hubo ocultamiento y desinformación a las embajadas extranjeras –aunque la noticia y un listado de sacas se filtró a la de Inglaterra y fue publicado allí–y se mintió a víctimas y familiares. A las familias se les decía que iban a otras cárceles y a los presos que iban de traslado, como prueban los enseres que portaban (cucharas y objetos personales)». Sobre si habría que levantar las tumbas en busca de más pruebas, el autor lo tiene claro: «Creo que hay que dejar las cosas como están. No tiene sentido abrir las fosas 75 años después. Hay pruebas y documentación de sobra. Ahondar ahí sería una profanación».

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Un pacto por la desaparición de España
Pedro de Hoyos Periodista Digital 6 Mayo 2013

El gran pacto que es hoy necesario en España no es contra la crisis económica, sino contra la crisis moral de una sociedad que ha conseguido que algunos ayuntamientos consideren normal gastarse los dineros públicos en recepciones a los amiguetes con champán y jamón. La decadencia moral es tan enorme que no sólo es legal sino que incluso se considera lícito. ¿Qué podemos hacer los españoles cuando volvemos a ser portada de los grandes periódicos internacionales por nuestros políticos corruptos?

Desde la fama de Belén Esteban u Olvido Hormigos hasta la ley hipotecaria, la ley electoral bipartidista o los aprietos separatistas (una apuesta egoísta contra el Estado pero sobre todo por obtener privilegios sobre las demás regiones) todo son deméritos de una nación que debería desaparecer devorada por sus propios hijos. Y no, no me he olvidado y debo mencionar a políticos y sindicalistas mafiosos que han colaborado con el hundimiento de una sociedad que estaba entregada al bienestar y a la producción. Hablo, por ejemplo, de las Cajas de Ahorros.

Esta España debe desaparecer barrida por la voluntad de un pueblo que sin embargo aparece manso, conformista, experto en comulgar con las ruedas de molino de Zapatero, el ignorante, o de Rajoy el incompetente. Y en ésas estamos incapaces de salir de este atolladero bipartidista que a nadie favorece y nos perjudica a todos. Excepto a los corruptos.

España debe desaparecer y llevarse sus diecisiete autonomías, no hay tantas diferencias de idiosincrasia, de cultura, de lengua, de costumbres o de leyes, en una nación bien diversa por otra parte. Aquel “Café para todos” se ha convertido en una de las perversiones mayores que ha colaborado con la ineficacia, la ignorancia y la corrupción para acabar con nosotros. El Estado se ha convertido en una amalgama de diecisiete reinos de taifas cada vez más deslavazados y enfrentados en algunos casos. Hay que agradecer a la izquierda, que defiende para Cataluña y para Euskadi, lo que no defiende para Castilla, por ejemplo.

Mientras tanto todo se vuelve recortar derechos, recortar sueldos, recortar pensiones, recortar trabajos y alargar la edad de jubilación. Así gobernar resulta extremadamente fácil. Que pongan a Jorge Javier Vázquez o Risto Mejide, no tienen ni idea de gobernar pero caen bien a la burricie colectiva que con sus votos legitima esta falsa democracia.

El gran pacto que es hoy necesario en España no es contra la crisis económica, sino contra la crisis moral de una sociedad que tiene sus referentes morales y sociales en Olvido Hormigos o Pocholo Martínez Bordiú. Esa España que reelige alcaldes y concejales corruptos, amorales e indignos, acuérdense de Ponferrada, por ejemplo, debe desaparecer.

ENCUESTAS A LA CARTA
Alguien miente sobre Cataluña
Juan E. Pflüger www.gaceta.es  6 Mayo 2013

Mientras que para la agencia demoscópica catalana, CEO, los partidarios de la independencia se multiplicaron por cuatro entre 2005 y 2013, para la estatal CIS la subida no llega al 10%.

Las Administraciones Públicas, que tienen pendiente un proceso profundo de reducción y reestructuración al que se ha comprometido el Partido Popular, pretenden interpretar la forma de pensar y los deseos de los ciudadanos. Para ello han desarrollado centros demoscópicos y estadísticos que elaboran sesudos informes tras cocinar –manipular– los datos obtenidos a pie de calle.

Recientemente hemos podido comprobar como, según cuál de estos organismos oficiales haga el estudio, los resultados que se hacen públicos concluyen datos diametralmente opuestos. Lo más curioso es que suelen acercarse a los deseos de quien gobierna –financia– el centro de estudios que realiza las encuestas. Generando una duda, más que razonable, sobre si su utilidad es la de prever políticas o condicionar a la opinión pública en función de los deseos del gobernante.

Acabamos de ver, en referencia a la compleja situación política de Cataluña, un caso más que flagrante de manipulación tendenciosa. Cruzando los datos del estatal Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y el autonómico Centro de Estudios de Opinión (CEO), en sus respectivas encuestas sobre independentismo, nos damos cuenta de que, habiendo realizado las consultas sobre la misma base social, cada uno da un resultado muy diferente.

Así, según el CIS, controlado por el PP, que no apoya el independentismo, se considera separatista solamente el 33,7% de los catalanes. Un dato que contrasta con el 54,7% que supuestamente contestó en el mismo sentido a las preguntas del CEO, al que financia el Ejecutivo catalán de Artur Mas, que se encuentra volcado en una deriva soberanista.

Son 21 puntos porcentuales de diferencia que no pueden justificarse en las respuestas obtenidas, sino en las cocinas que ambos centros demoscópicos realizan tras las entrevistas.

Elevado coste
Tanto el CIS como el CEO viven exclusivamente de fondos públicos. Es decir, que tanto la Administración Central del Estado como la autonómica catalana utilizan el dinero de los impuestos para presentar, cada cierto tiempo, unos estudios que suelen corroborar las políticas emprendidas por cada uno de ellos. Así, el Gobierno central dedicará en 2013 6,8 millones de euros a mantener su organismo, una cantidad inferior a la del ejercicio anterior, en el que se gastaron 7,4 millones. El centro catalán dedica 1,2 millones de euros, una cantidad inferior, pero porcentualmente mayor si se calcula en función del volumen de población al que van dirigidos sus estudios.

Pese a estos derroches de dinero público, la realidad de los resultados electorales acaba demostrando que no aciertan. En el mejor de los casos, solamente se aproximan a la realidad política. En concreto, en el caso del sentimiento de los catalanes sobre una posible independencia, la realidad es que casi el 58% de los que votaron en las últimas autonómicas lo hizo a formaciones que, de una manera u otra, defienden esta opción (CiU, ERC, CUP e ICV) y el 29%, a quienes siguen vinculando el futuro de Cataluña unido a España (PSOE, PP y C’s). Unos datos que desmienten los dos estudios anteriores, si bien se acercan más a los publicados por el CEO, algo lógico por un principio de mera proximidad geográfica.

Valoración de líderes
Los diferentes dirigentes políticos, en su eterna preocupación por la imagen que proyectan ante el electorado, tienen muy en cuenta las valoraciones que estos estudios hacen de ellos. Tanto CIS como CEO elaboran costosos informes en los que se encuesta a la población sobre la penetración social de los líderes y la nota o evaluación que se hace de ellos.

Unas encuestas que rara vez sirven para algo más que para satisfacer el ego de los políticos, ya que no mantienen ningún tipo de relación con los resultados que sus respectivas formaciones obtienen en las elecciones correspondientes.

Volviendo al ejemplo de los comicios catalanes, por tener datos muy recientes al respecto, la “clasificación de conocimiento y popularidad” habría dado lugar a un escenario político muy distinto al que realmente se ha producido.

Lo más llamativo es que todos los sondeos dejaban fuera de este estudio al candidato del la Candidatura de Unidad Popular (CUP), David Fernández, porque consideraban que era una persona poco conocida, al frente de un partido nuevo que tendía mucha suerte si entraba en el Parlamento catalán con un solo diputado. Frente a él, se daba un buen resultado a Alfonso López Tena, a la cabeza de Solidaridad, a quien se le calificaba en la encuesta del CEO previa a las elecciones con un 4,4. Al final, los de López Tena no obtuvieron representación, mientras que Fernández obtuvo un 3,5% de los votos y 3 diputados autonómicos.

Según esa misma encuesta, debía producirse un empate técnico entre Artur Mas y el líder de ERC, Oriol Junqueras, cuyas valoraciones distaban escasamente medio punto. Sin embargo, CiU sacó más del doble de votos y diputados que los republicanos.

También, en el extremo opuesto, el cabeza de cartel de Ciudadanos, Albert Rivera, debería haber obtenido mejores resultados que la lista presentada por el PP, con Alicia Sánchez-Camacho como principal reclamo. Mientras que Rivera obtenía una nota de 2,7 puntos sobre 10, Sánchez-Camacho no llegaba al 2,5.

Pero el CIS tampoco afinó mucho puesto que si se hubieran cumplido sus augurios sobre evaluación de líderes, Joan Herrera, de ICV, habría disputado a Mas y Junqueras la presidencia de la comunidad autónoma y no se habría quedado como quinta fuerza política.

En lo que a valoración de líderes se refiere, ambos organismos presentan una diferencia notable. Mientras que quienes contestaron al CEO aprobaron a los separatistas, el CIS suspendió a todos los candidatos a la Generalitat.

Construyendo independencia
Las políticas desarrolladas en Cataluña desde la subida al poder del tripartito en el año 2003 han dado su fruto. El adoctrinamiento sobre la sociedad, la imposición lingüística del catalán y el victimismo continuo han conseguido su objetivo según el Centro de Estudios de Opinión (CEO). Este organismo, creado en el año 2005, precisamente por ese Gobierno de coalición entre socialistas, republicanos y comunistas, viene centrando su trabajo en el seguimiento de la evolución de la forma de pensar de los catalanes en su relación con el resto de España.

Así, en 2005, el año acababa con un porcentaje muy bajo de independentistas, el 12,9%, frente a una mayoría del 40,8% que defendían el modelo de autonomía como la forma ideal de Gobierno en Cataluña. Entre ambas posturas se encontraban los que defendían que España debería convertirse en un estado federal, con un 31,3% de partidarios en 2005, según el CEO.

Siete años después, gracias a las políticas del tripartito y al modelo soberanista implantado por los sucesivos Gobiernos de Convergència i Unió, la forma de pensar de los catalanes, si nos fiamos de los estudios del CEO, habría cambiado muchísimo. En la primera tanda de encuestas, que recoge datos del primer trimestre de 2013, votarían por la independencia el 54,7% de los encuestados. En siete años, el número de independentistas en Cataluña se habría cuadruplicado. Mientras tanto, los que defienden la autonomía como forma de autogobierno han pasado del 40,8% en 2005 a un escaso 19%, menos de la mitad. Mientras que los federalistas se han reducido, en mucho menor medida, pasando del 31,3% al 25,5%. La opción que desde que empezaron estas series estadísticas menos apoyo ha tenido ha sido la de considerar que Cataluña es, sencillamente, una región de España. Esta ha pasado de tener un 7% de apoyos a sólo un 4%.

ESPAÑA / VÍCTIMAS DEL TERRORISMO
José Centeno: «Rubalcaba me mintió con mi hijo de cuerpo presente»
Padre de Raúl, Guardia Civil asesinado por ETA en Capbreton
Carmen S. Macías. MADRID. La Razón 6 Mayo 2013

Es la primera entrevista que concede, no quiere fotografías. Seguirá caminando como pueda por la senda del dolor e intentando afrontar la ausencia de su hijo Raúl, uno de los dos jóvenes guardias civiles asesinado por ETA en Capbreton. Lleva una simpática fotografía de él, ofreciéndole un plato de patatas fritas, cómo salvapantallas del móvil. «Era un niño encantador», recuerda. Tenía un sueño: ser patrón de barco y volver a Alicante. Su padre reconoce que le «obligó» a estudiar una carrera, óptica y optometría, y cuando terminó le dijo Raúl: «He hecho lo que tú querías, ahora déjame hacer lo que yo quiero». «Ante eso tuve que rendirme», cuenta emocionado Jóse Centeno. Mi hijo quería luchar contra el terrorismo, contra «estos indeseables».

–Consciente del peligro de su destino, ¿alguna vez Raúl sintió miedo?
–Los que estamos en la Guardia Civil dejamos el miedo a un lado. Si lo sentía, no lo decía. Yo sentía miedo por él. Le decía que lo dejara, que cuatro no iban a arreglar el mundo. Pero él me contestaba: «Alguien tiene que hacerlo». Era muy valiente y lo demostró cuando salió del coche con el primer tiro en la cabeza.

–¿Qué esperan ahora?
–Para las víctimas es importantísimo que se detenga a todos los terroristas, y digo a todos, porque sé que no se está haciendo y es algo que nos da mucho miedo.

–¿Se refiere a Josu Ternera y a los que aún permanecen huidos?
–Sí, o esas ambigüedades. Por ejemplo: Sabino Urralde, que nos dio un mitin en el juicio de Capbreton, tiene una euroorden de busca y captura. Había estado la semana anterior en Bayona y 15 días antes en Navarra. Cuando dos gobiernos pueden detener y no detienen, nos crean una incertidumbre enorme.

–¿Cree que se ha hecho justicia?
–Entiendo que el juicio es justo. A la prueba de odorología –peritaje del olor canino– finalmente no le han dado el mismo valor que a la del ADN, y eso ha sido el problema a la hora de condenar a Asier Bengoa. Él es el tercero que estuvo en el escenario del crimen, así lo dice el fiscal, pero el tribunal le ha concedido el privilegio de la duda, cosa que no hicieron los terroristas con nuestros hijos.

–¿En España se debería imponer la cadena perpetua como en Francia?
–Estoy convencido de ello. Y además hay que ir más allá: la cadena perpetua revisable está un poco solapada, no es real. En estos casos debería imponerse la cadena perpetua. Al Gobierno no debería temblarle el pulso a la hora de aplicarla.

–¿Se han sentido respaldados por los políticos, la sociedad...?
–Me sentí respaldado por Esperanza Aguirre. El Gobierno anterior nos ayudó, pero a la vez, con mi hijo de cuerpo presente, me mintieron. Rubalcaba me negó en aquel instante que se estuviera negociando con ETA. Luego se ha demostrado que no era así. Él sabrá... Ahora me da miedo la ambigüedad del Gobierno actual. Tienen que ser más firmes porque yo sé más de lo que ellos creen.

–¿Cree que ETA puede volver a atentar?
–Sí. Ibon Gogeascoechea, que se erigió en portavoz de los terroristas en el juicio, lanzó una advertencia velada: «Cuidado, los gobiernos no están por la labor del diálogo y, de no aceptar esto, puede traer gravísimas consecuencias».

–En algún momento, ¿se encaró con los asesinos de Raúl?
–Nos hemos cruzado con ellos a diario, hemos estado mi esposa y yo los 24 días en París. El peor día fue el de la exposición balística. Fue tremendo. Mi hijo aparecía con la cabeza abierta de la autopsia con dos tiros, y no tuvieron valor de mirar a la pantalla. Empezaron a hablar entre ellos, lo mismo hacían las familias y les dije: «Mirad lo que hacen vuestros hijos». Todos estaban con la cabeza agachada. No te aguantan la mirada. Fuera de la manada no son nada. Me costó un día o dos, pero no dejé de llamar a Carrera Sarobe «asesino, asesino, asesino». Él agachaba la cabeza.

–¿Qué sintió cuando leyeron la sentencia?
–Una sensación muy rara. Un alivio por la cadena perpetua de «Ata», un «bueno» por los 28 años de Saioa Sánchez y un «qué pena» por los 15 de Asier Bengoa. No me gustaría verlos salir ni dentro de 20 ni de 22. No tienen sentimientos. Aquí no hay reinserción.

–¿De dónde sacó fuerzas? ¿En qué pensó?
–En Raúl y en que me lo han quitado porque les ha dado la gana. No sé cómo pude ser fuerte. Mi mujer se hundía al llegar al hotel, porque ahí estábamos los dos solos.

–Con la izquierda abertzale en las instituciones, ¿están ganando la partida?
–Creo que sí. No sé el papel que le dejó el anterior Gobierno al actual, pero tienen que ser más duros. Nadie queremos que vuelvan a matar, pero, para que no maten, ¿tenemos que vivir de rodillas?, ¿cuántos indicios hacen falta? No se puede hacer borrón y cuenta nueva y aquí no ha pasado nada.

–¿Qué le sorprendió más del juicio?
–Los testigos: trajeron a un tal Ibon Nievel, que se presentó allí a hablar de su libro y de las torturas. Fue patético. También trajeron a un estadounidense para rebatir la prueba del olor con perros especializados. Resultó ser un abogado especialista en delitos fiscales que se limitó a hablar de su currículum y de lo que había leído en una revista. También me llamó mucho la atención que tenían hasta ocho abogados. ¿Quién los paga? ¿Quién costea los autocares de la gente que los acompañaba? No puedo olvidarme de los niños. Fíjate si son despreciables que los usan para «defender» sus ideales. No sé por qué Gogeascoechea llevó a sus hijos. ¿Para dar pena? ¿Para decir que es un padre de familia y que no ha hecho nada? No lo entiendo. Le dije que por qué no los trajo a la prueba balística. Le pregunté qué futuro tenían esos niños, que son hijos, sobrinos y nietos de terroristas. Sólo me respondió que su abuelo no fue terrorista, pero que su padre había sido perseguido en la guerra. Ahora nos salen Otegi y Eguiguren también con sus niñas...

–¿Ha logrado reconstruir lo que pudo pasar?
–Tengo mi propia hipótesis, que no coincide con lo que se ha dicho. Después de oír a un testigo, creo que lo que ocurrió es que Raúl y Fernando detectan a los terroristas y salen de la cafetería. Para mí ahí empieza el problema... Ellos estaban con el coche arrancado, listos para marchar, tal vez esperando instrucciones y no les dio tiempo a marcharse. La emisora estaba abierta. No hubo comunicación. Mi hijo me decía cuando salíamos a tomar algo por ahí. «Papá, no hables del tema que no sabes quién puedes tener al lado». A mí mi hijo me decía eso. Por ahí no pueden engañarme. Me niegan que hubiera negligencias. A mi hijo no me lo van a devolver, no quiero hacer sangre con esto.

–¿Qué le diría al tribunal de Estrasburgo que delibera sobre la «doctrina Parot»?
–Lo primero, que es incomprensible que un Estado tenga en el tribunal de Estrasburgo a un español puesto por el Gobierno anterior y contrario a la «Parot». ¿Cómo los demás jueces que están ahí van a conceder al Gobierno español lo que solicitan cuando su propio representante es contrario a ello? Les diría que la doctrina tiene que salir adelante, es nuestra salvación para tener algo de paz. No puede ser que salga tan barato matar.

–¿Qué impresión le ha quedado de los etarras juzgados en Capbreton?
–Entiendo que son pistoleros, trabajan a sueldo. Son marionetas... pero, ¿quién mueve las cuerdas de esas marionetas? Si algún día llegamos a saberlo creo que nos temblarán las piernas. Decían que no hablaban porque «la organización se lo impide...». ¿Quién es la organización? ¿A quién tienen que rendir cuentas de las cantadas que hacen cuando los detienen?

–¿Cree en la Justicia española?
–Me cuesta mucho. Me gustaría saber qué interés tiene el juez Pedraz en el traslado temporal de los etarras de Capbreton. Lo ha pedido en dos ocasiones: antes del juicio y durante la vista. ¿Por qué tanta prisa? ¿Quiere juzgarlos antes de que cumplan condena para que les valga la impuesta por Francia? Que me lo explique.

EN PONTECALDELAS
Una niña gallega tuvo que cambiar de colegio por no recibir clases en castellano
SUS PADRES RECLAMARON A LA XUNTA QUE AL MENOS SUFRAGARA LOS GASTOS DE TRANSPORTE Y LA RESPUESTA OBTENIDA FUE NEGATIVA
 www.lavozlibre.com 6 Mayo 2013

Vigo.- Unos padres de Pontecaldelas (Pontevedra) tuvieron que cambiar a su hija a un centro concertado situado a 15 kilómetros de su localidad para que, al menos, pudiera recibir en español las asignaturas establecidas en el Decreto.

Galicia Bilingüe recibe numerosas quejas de padres de alumnos matriculados en centros públicos donde se incumple el Decreto que regula las lenguas en la enseñanza. En la mayoría de estos casos, les son impartidas todas las asignaturas en gallego, algo que no es de extrañar teniendo en cuenta que 4.500 profesores se han declarado abierta y públicamente insumisos a enseñar en español y que la Xunta de Galicia no hace nada al respecto.

En el caso de la alumna de Pontecaldelas, la vulneración de sus derechos lingüísticos va mas allá, porque la familia se había mudado a comienzos del presente curso desde fuera de Galicia y en el centro no atendían a las especificidades de la niña, que tiene derecho no sólo a no ser evaluada en la asignatura de gallego durante los dos primeros cursos, sino también, como es lógico y como establece una sentencia del TC, a que no se le impartan materias en gallego en tanto en cuanto su dominio previo de esta lengua, no el simple conocimiento, no sea el adecuado.

Por todo ello, viendo cómo la situación repercutía negativamente en el rendimiento de su hija, la cambiaron a un centro concertado después de las vacaciones de Semana Santa, y reclamaron a Educación que al menos sufragara los gastos de transporte. La respuesta obtenida fue negativa y por ello lo han vuelto a solicitar, esta vez asesorados por el equipo jurídico de Galicia Bilingüe.

A la asociación pro libertad de elección de lengua le consta que sólo los padres que deciden cambiar a sus hijos de centro dan el paso de reclamar a la Xunta el incumplimiento del Decreto, como es el caso de un niño de Brión cuyos padres pudieron atestiguar que todas las asignaturas se enseñaban en gallego gracias a que tenían los exámenes del niño.

En los demás casos los padres optan por resignarse por temor a tener problemas en los centros. Galicia Bilingüe espera que Educación atienda a las demandas de estos padres que han tenido que enfrentarse a las incomodidades y gastos derivados de un cambio de centro a causa de la dejación de las autoridades educativas que no han velado por los derechos lingüísticos de su hija.



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