AGLI Recortes de Prensa   Viernes 10 Mayo 2013

Adular a Montoro atacando a Aguirre
EDITORIAL Libertad Digital 10 Mayo 2013

Desde que la expresidenta de Madrid se enfrentase a Cristóbal Montoro en el Comité Ejecutivo del PP del lunes pasado, se han sucedido las informaciones en distintos medios nacionales sobre la fiscalidad madrileña; en las que, curiosamente, los argumentos y los datos utilizados resultan prácticamente idénticos. En estas informaciones sobre la gestión de Esperanza Aguirre se afirma que, en realidad, durante su paso por la Presidencia de la Comunidad no aplicó los principios que defiende ahora. Por el contrario, la filtración sugiere que Aguirre aumentó la presión fiscal en sus dos últimos ejercicios; ésta y otras acusaciones de tenor similar tratarían de convertir a la expresidenta en un caso evidente de hipócrita política.

Sin embargo, por más que les pese a los aduladores del actual ministro de Hacienda, lo cierto es que Aguirre cumplió a lo largo de todos sus años al frente de la Comunidad de Madrid con su promesa de no subir impuestos. De hecho, los bajó siempre que tuvo ocasión, como en el caso del tramo autonómico del IRPF, que es en estos momentos el más bajo de España, o en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que tiene exento el 99% en la región, un nivel bastante más elevado que el habitual en el resto de las autonomías. Eso por no mencionar el Impuesto de Patrimonio, con Madrid convertida en la única región que no aplica ese tributo por la decisión personal de Esperanza Aguirre, después de que José Luis Rodríguez Zapatero recuperase esa figura impositiva a finales de 2011. Todas estas decisiones, dirigidas a aliviar la carga fiscal que soportan los madrileños, han convertido a la comunidad de las siete estrellas en la región con menor déficit desde 2007 y en la que menos deuda pública acumula en términos de porcentaje sobre el PIB.

Como la ejecutoria impositiva de la expresidenta resulta impecable, los ataques de los últimos días van dirigidos contra la subida de tasas de servicios públicos que Aguirre y González han decretado en los últimos dos ejercicios, algo completamente distinto al incremento de la presión fiscal de que se acusa a la comunidad madrileña. Así, por ejemplo, EL incremento en la tarifa del abono transporte sólo es pagado por aquellos que lo usan, mientras que a todos los contribuyentes les afectan subidas del IRPF como las ordenadas por Rajoy y por la mayoría de las comunidades gobernadas por el PP en el tramo autonómico del impuesto. En este sentido, la tasa es como un precio de un servicio (subvencionado normalmente, porque no cubre la totalidad del coste), y su aumento lo que hace es aproximar el precio de ese servicio a su coste real, permitiendo que sean sus usuarios los que decidan acerca del mismo, sin más distorsiones en el resto de la economía.

El escaso nivel ético de este intento de manchar la imagen política de Aguirre adquiere un viso añadido de patetismo cuando, en lugar de distinguirse por adelantar a la expresidenta en su política de bajada de impuestos, el Gobierno y sus palmeros dedican sus esfuerzos a intentar demostrar que, en el fondo, Aguirre traicionó a sus votantes tanto como lo viene haciendo Rajoy desde hace casi un año y medio.

Lo mejor de todo este asunto es que Aguirre no necesitó de grandes estrategias elaboradas por sesudos comités de expertos para alcanzar el éxito económico. Simplemente se limitó a cumplir el programa del Partido Popular, por más que a algunos les resulte ahora tan doloroso. Más fácil imposible.

Decir la verdad en España
Francisco Rubiales Periodista Digital 10 Mayo 2013

La verdad en España es democrática y la mejor terapia para acabar con una casta política deleznable, madre y patrocinadora de la injusticia y el abuso de poder. Una de esas verdades que es necesario proclamar es que el cobro actual de impuestos masivos es un abuso de poder intolerable y corrupto, utilizado por el sistema para sufragar sus lujos y excesos, no para crear una sociedad más justa, ni para financiar mejores servicios. Los impuestos en la España de Rajoy son un abuso de poder.

En España ha llegado la hora de decir la verdad. Quizás no podamos expulsar a los malos políticos, ni cambiar el sucio mundo que ellos han construido, pero sí podemos decir la verdad hasta que la sociedad se dé cuenta que está en manos de gente miserable, sin valor y sin decencia política.

Hay aspectos del denostado Régimen Franquista que tenían mas decencia y hasta solvencia humana y democrática que la obra de estos politicastros que se llaman a si mismos "demócratas", cuando realmente son predadores insaciables, arrogantes, antidemócratas, ineptos y corruptos.

Los españoles, en aquellos tiempos de Franco, no hacían declaración de la renta y no pagaban otros impuestos que los indirectos, muy suaves, que gravaban a las bebidas alcohólicas, los combustibles y otros productos de lujo. El Franquismo, austero y eficiente, vivía con poco dinero y con pocos funcionarios y políticos, sin que le faltara nunca capacidad de generar orden y organización. España entera funcionaba sin que los ciudadanos tuvieran que ser esquilmados y saqueados por el Estado y la casta política, como ocurre ahora.

Ese robo masivo al ciudadano es la peor lacra del actual sistema.
Estamos en tiempos de pagar impuestos a Hacienda y sobre los españoles pesa como una losa de plomo esa obligación, que en el pasado, al principio de la etapa "democrática", era cumplida voluntaria y animosamente, mientras que ahora pagamos solo por miedo al castigo, con rabia porque ese dinero caerá en manos de gente que ha demostrado hasta la saciedad su capacidad de ser injusta y corrupta. sin que tengamos la seguridad de que nuestros impuestos van a ser empleados para financiar servicios necesarios y para hacer una sociedad mas justa.

Millones de españoles hacen en estos días la declaración de la renta de mala gana, con asco y con rabia, temiendo que sus impuestos vayan a ser empleados, como otros muchos fondos públicos, en pagar sobresueldos a políticos o para enriquecer ilícitamente a miles de canallas y sinvergüenzas incrustados en el Estado, militando en esos partidos poderosos que han gobernado tan mal que empujan a España hasta la pobreza, el fracaso y la desesperación.

Los impuestos en España no se utilizan hoy para crear una sociedad mas justa, ni para financiar servicios de calidad, sino para sostener un Estado enorme, insostenible, incosteable y plagado de gobiernos y parlamentos inútiles, de instituciones superfluas y de parásitos con carné de partido. El primer deber de un demócrata en la España injusta del presente es oponerse al abuso de poder que significan unos impuestos injustos y subyugadores, que no responden al interés general, sino al de los políticos y sus indecentes partidos.

Voto en Blanco

Rajoy los hizo soñar y no quieren despertar
Guillermo Dupuy Libertad Digital 10 Mayo 2013

Fíjense hasta qué punto están extendidos los engaños del Gobierno del PP que hasta una periodista como Cristina López Schlichting, a la que, aun sin conocerla, creo incapaz de faltar a sabiendas a la verdad, elogió el otro día a Rajoy por "situar el déficit en el 7,1%, una cifra que no se podía ni soñar cuando llegó al Gobierno".

Parece ser que Dña Cristina se ha olvidado de que Mariano Rajoy a finales del 2011 se comprometió ante los electores y ante Bruselas a reducir el déficit en 2012, no hasta el 7,1%, sino hasta el 4,4%. Parece ser que Doña Cristina se ha olvidado también de las acertadas criticas que muchos medios de comunicación –incluidos alguno en el que ella trabaja- le dirigieron al entonces candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba por su irresponsable apuesta -¿o era entonces realista?- de pedir a Bruselas menos rigor en la reducción del desequilibrio presupuestario.

Parece ser que Dña Cristina es uno más de esos millones de españoles que no tienen constancia del pacto de silencio acordado en junio de 2011 por el entonces líder de la oposición y la entonces ministra de Hacienda Elena Salgado respecto al despilfarro autonómico, y que, por ello, no son conscientes del cinismo, que no ingenuidad, de Mariano Rajoy al fingir sorpresa, nada más llegar a la presidencia, por que el déficit en 2011 no fuera del 6%, tal y como se había comprometido Zapatero, sino algo más del 9%, especialmente por culpa de unas autonomías ya entonces mayoritariamente gobernadas por el PP.

Muchos se han olvidado de que con déficits iguales o mayores al realmente dejado por Zapatero en 2011, Rajoy se opuso en 2010 y en 2009 a las subidas de impuestos como forma de atajarlos, por lo que la herencia es mala excusa tanto para no cumplir sus compromisos de reducción del déficit como su promesa de no subir los impuestos.

Dña Cristina no es la única, ni mucho menos, que no parece saber que los maquillajes contables, con los que Rajoy ha convencido a Bruselas de que su gobierno nos puede seguir endeudando, no tienen, sin embargo, capacidad para borrar el hecho incuestionable de que el déficit español haya sido el mayor de la UE y que el incremento de nuestra deuda soberana en un solo año haya sido el mayor de toda nuestra historia.

Por no abrir los ojos parece que algunos no quieren ver, por otra parte, que las traiciones del Gobierno de Rajoy a su electorado no se reducen en modo alguno al ámbito económico ni, dentro de este, a su política fiscal, ni dentro de esta, a su incumplida promesa de no subir los impuestos. Es mejor seguir soñando y no despertar a una realidad que se asemeja a una pesadilla

¡Bajada de impuestos, ya!
Susana Criado www.vozpopuli.com 10 Mayo 2013

Todos a una contra el Gobierno. Todos gritan “bajada de impuestos ya”. Lo dicen los economistas. Lo piden los bancos (este mismo jueves el servicio de estudios del BBVA aseguró que hay margen para bajar el IRPF). Lo dicen los empresarios (Joan Rosell, el presidente de la CEOE, comentaba recientemente “nos hemos pasado, cuando los impuestos asfixian al a economia producen efectos perniciosos y negativos”). Lo dicen los comerciantes, los vendedores de lotería, los hosteleros que temen una nueva subida del IVA… Lo gritamos todos los ciudadanos cada vez que nos echamos la mano al bolsillo: ¡basta ya, Montoro!

Se lo dicen incluso desde las filas de su propio partido. Esperanza Aguirre va un paso por delante y pide bajar los impuestos para atraer la inversión y mejorar la actividad. Señala la presidenta de los populares madrileños al IRPF porque, a su juicio, hay margen para bajarlo y dejar de asfixiar a los trabajadores. Mira a Montoro de frente y sin morderse la lengua, dice que en los estatutos del partido nada pone sobre criticar o no a un ministro. Monago, desde Extremadura, también le planta cara a Rajoy y promete bajar el tramo autonómico del IRPF.

Lo que está claro es que a más impuestos, menos consumo, menos inversión y menos empleo. A menos consumo, más fraude. Esta misma semana los que manejan nuestras tarjetas de crédito, los todopoderosos señores de Visa, publicaban un informe más que revelador. En España uno de cada cinco euros escapan al fisco, por lo que la economía sumergida representa el 19% del PIB, más de 200.000 millones de euros. España es el tercer país de la UE con más dinero B, que se mueve sobre todo en construccion, comercio e industria.

A más impuestos, menos ahorro y éste es clave para superar la crisis. En 2006, antes de que España comenzara a despeñarse por el barranco del déficit, del paro y de la pobreza, el ahorro era el 6,3% del PIB y llegó a superar el 12% en 2009. Ahora, tras las subidas que ha aplicado Rajoy en sus 16 meses de mandato, el ahorro apenas supera el 5% de nuestro PIB. ¡Bajada de impuestos, ya!

El nivel de impuestos que soportamos los españoles es totalmente confiscatorio. Pagamos impuestos por todo: por lo que ahorramos, trabajamos, heredamos, por lo que consumimos, donamos… Tanta tasa y tanto impuesto nos acorrala y por tanto, favorece el “con IVA o sin IVA”, desincentiva el trabajo y merma la actividad. ¡Bajada de impuestos, ya!

Juegos nacionalistas
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC  10 Mayo 2013

Equívoco como siempre, el nacionalismo catalán pretende que su declaración soberanista no tiene mayor importancia, al mismo tiempo que la desarrolla

O sea, que la solemne declaración soberanista emitida por el Parlamento catalán es una simple proclama, un brindis al sol, un documento político, una promesa electoral, sin valor jurídico ni necesidad de cumplimiento. Es lo que nos dicen los nacionalistas. De ser así, ¿por qué se proclama en ella al pueblo catalán «sujeto jurídico y político soberano»? Y ¿por qué vienen dando pasos para crear estructuras de Estado, como esa comisión sobre «el derecho a decidir de los catalanes» creada al mismo tiempo que el Tribunal Constitucional suspendía tal declaración?

Artur Mas es presidente de la Comunidad Autónoma catalana gracias a una Constitución que empieza proclamando la «indisoluble unidad de la Nación española» y establece que «la soberanía reside en el pueblo español», todo él, no parte del mismo. Para fijar luego que el único que puede convocar referendos o consultas es el gobierno del Estado. Si Mas desea cambiar todo eso, tiene todo el derecho a hacerlo. Pero antes debe cambiar la Constitución, para lo que hay normas precisas. Sentirse «decepcionado», como ha dicho, por la decisión del Tribunal Constitucional que suspende la declaración del Parlament no es hipócrita, es cómico. El Tribunal Constitucional español tenía que suspenderla si no quería autodescalificarse, como sabe Mas mejor que nadie. Lo demostró anunciado que celebraría la consulta se la aprobasen o no, algo que le situaba ya fuera del marco constitucional.

El problema de Artur Mas, sin embargo, no es el Tribunal Constitucional español. Su problema es Cataluña. Esa Cataluña que le negó en las últimas elecciones la amplia mayoría que le pedía para realizar sus planes y ha vuelto a negársela en la reciente encuesta del CIS, donde sólo un tercio de los catalanes muestran querer separarse de España. Ese es el problema de. Mas, junto a otro, más lejano pero no menos importante: que Bruselas le haya advertido que la independencia catalana preocupa a Europa, o sea, que no les gusta. Esos son los grandes obstáculos a su experimento independentista. Podría añadir algún otro, como la corrupción instalada en la cúpula de su partido y extendida por su territorio como una mancha de aceite, o su pésima gestión de su gobierno, que unida a la de anteriores administraciones más o menos nacionalistas, han llevado a Cataluña a la bancarrota y a la deuda catalana, al nivel de bonos basura. ¡Quién nos lo iba a decir! Pero esa es la realidad. Una realidad que cuanto más tarden en reconocer, más difíciles les será superarla. Pienso que tras el periodo de rauxa que han pasado, llega otro de seny. Pues de seguir por el camino que van, terminarán estrellándose, lo que sería una pena para los españoles que admiramos, respetamos y queremos a Cataluña, pero, sobre todo, una pena para los catalanes. Pues España puede vivir, peor desde luego, sin Cataluña, pero Cataluña tendría muchas más dificultades para vivir sin España. Excepto quienes la gobiernan, que se harían aún más ricos, sin temer ya a la Justicia.

En cuanto al TC, no voy a agradecerle su decisión. El cumplimiento del deber no se agradece, se da por sobrentendido. Pero vista sus pasadas actuaciones, celebro que, esta vez, haya decidido cumplirlo.

Rajoy, Mas y la casta política
F. JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo  10 Mayo 2013

Rajoy ha anunciado la inmediata cosecha de logros económicos que pocos días antes había negado para lo que queda del 2013 y todo el 2014. Su previsión pesimista se basaba en la falta de crecimiento, que a su vez justificaba el incumplimiento de su promesa de que la brutal subida de impuestos directos e indirectos –IRPF, Sociedades, IVA y todos los demás, hasta 30 veces en 16 meses– duraría sólo un año. Pero días después de negarnos el dulce sueño de volver a la presión fiscal de ZP (un Bautista impositivo al lado de este Herodes fiscal), Rajoy dice, sin datos para sustentarlo, que cosecharemos los primeros frutos de su política económica, que son básicamente dos: 1,2 millones de parados más y la mayor subida de impuestos de la moderna historia de España.

Ayer, el BBVA anunció para 2014 una mengua del PIB del 1,4%, casi lo mismo que pronosticaron el FMI, primero, y De Guindos, después. Es el triple del dato que utilizó el Gobierno como base de los Presupuestos: una caída del PIB anual del 0,5%. Si triplicar las negras precisiones oficiales justificaba el mantenimiento de la monstruosa subida fiscal, la feliz cosecha anunciada ahora por Rajoy debería justificar su bajada. No caerá esa breva. De todas las mentiras de Rajoy en la campaña electoral, la peor fue esa de que es «perfectamente previsible». Todo lo contrario: sobre errático y disperso, improvisador y contradictorio. Y si mantenía el atraco fiscal porque la cosa iba a ir mal, ¿por qué no nos indulta ahora que dice que va a ir bien? Porque debe mantener los privilegios de la casta política, ese inmenso tinglado que ya no podemos pagar.

Que para Rajoy primero está la casta y luego la nación lo demuestra el trato exquisito que dispensa al separatismo catalán. Sus legiones son el abogado del Estado y el Tribunal Constitucional que han dicho –oh– que la independencia catalana es ilegal. ¿Y qué dice Rajoy? Que «aunque no me guste lo que hace el Gobierno catalán, seguiré ayudando a Cataluña». Así que a una región en quiebra y en abierta rebelión contra España la va a financiar con el dinero de todos los españoles. Pero es que Mas, al cabo, es un político, es de los suyos, es de la casta. Nosotros, los contribuyentes, no.
«Rajoy mantiene el atraco fiscal para proteger los privilegios de la clase política»
>Vea el videoblog de Carlos Cuesta. Hoy: ¿Quién necesita dinero: las CCAA o las empresas?

¿Como se impondrá la Ley en Cataluña?
Vicente A. C. M Periodista Digital 10 Mayo 2013

No es la primera vez, ni será la última, en que el Gobierno nacionalista secesionista de CiU y toda la patulea de partiduchos de ideología anti española, desafíen las leyes de España y las sentencias de cualquier tipo de Tribunal, llámése Supremo, o Constitucional. Una insumisión declarada y pública que, hasta ahora, no ha tenido respuesta por parte de ningún Gobierno de España. Entonces, la pregunta es ¿cómo se impondrá la Ley en Cataluña?

La respuesta es simple y viene recogida en la misma Constitución a la que ya nadie respeta, ni siquiera aquellos que han jurado defenderla y, por tanto, aplicarla. La única cuestión es saber si este Gobierno que amenaza con recursos y demás parafernalia legalista, va simplemente a aplicar la Constitución y suprimir el Parlamento de Cataluña suspendiendo la Autonomía de modo temporal, mientras se pone orden en la misma. Y no me parece excusa alegar por enésima vez el "victimismo" de los dirigentes nacionalistas.

Lo que ya no sorprende es el servilismo del PSC que actua como apoyo del secesionismo, aunque diga que no lo defiende. Sus palabras no concuerdan con sus actos y el PSOE debe tomar la decisión de imponer una sola voz en todas sus federaciones o romper con ese PSC que no representa a los votantes socialistas de esa comunidad, no al menos a la inmensa mayoría que no quiere dejar de ser y sentirse españoles. No basta con que Carme Chacón, últimamente reconvertida al llamado "españolismo", denuncie su rechazo al comportamiento de sus camaradas del partido.

Tampoco es muy comprensible la actitud de un PPC liderado por la camaleónica Sánchez Camacho, cuya "espantá" del Parlamento con su grupo para no votar la resolución de insumisión ante la sentencia del TC,ha sido incomprensible. Lo correcto hubiera sido quedarse, defender la postura política que se representa y votar en conciencia lo que se planteaba. En este caso debería haber quedado patente el rechazo de todos y cada uno de los parlamentarios del PPC. Sin embargo, con esa ausencia, solo constará como no asistentes en la sesión en el momento clave de la votación.Así que también el PP debe reconsiderar cual es su postura como partido nacional y mantener una sola voz, aunque sea en las diferentes lenguas oficiales de las autonomías que las poseen.

Quedan cinco meses para que el TC rectifique o ratifique su sentencia sobre la suspensión de la declaración del Parlamento de Cataluña. Si la rectifica, España habrá certificado su proceso de desintegración y otras autonomías de las llamadas "históricas", pueden emprender acciones similares, en un proceso imparable de balcanización, indeseable y perjudicial para los intereses de todos los españoles. Si la ratifica, habrá con seguridad una respuesta de los dirigentes secesionistas que harán lo posible para agitar a sus seguidores para imponer un clima de rebelión y paralización de la sociedad catalana, igualmente dañino para los intereses de España.

Aquí hay que demostrar que solo hay un Gobierno, una nación y un destino común. Y queramos o no, o nos guste más o menos, solo hay una Constitución que garantiza la unidad de España y la igualdad de derechos de los españoles, únicos depositarios de la Soberanía Nacional. Haber transigido con la violación de esos derechos y el avance imparable de la insumisión secesionista de los dirigentes nacionalistas, solo nos ha llevado a un inevitable enfrentamiento.Un enfrentamiento que por ahora está en lo jurídico y comienza a serlo en lo económico, pero que es seguro llegará a corto plazo a otros escenarios de confrontación real.

Y la pregunta sigue siendo la misma. Sr. Rajoy, ¿cómo se impondrá la Ley en Cataluña?

Cataluña
La Marcha Verde del catalanismo
Antonio Robles Libertad Digital 10 Mayo 2013

Espero que esta vez España entera se tome en serio el desprecio por la legalidad constitucional del catalanismo. Con su desacato al TC, ante la desautorización de éste a la declaración de soberanía del Parlamento de Cataluña, se cierra un ciclo de simulaciones. Quieren romper España, y hacerlo con el descaro de la insumisión parlamentaria. Quien todavía crea que buscan el diálogo aún no han entendido que éste es uno de tantos eufemismos que utilizan para conseguir sus fines sin oposición.

El catalanismo ha sido durante estas últimas tres décadas una fábrica de manipular sentimientos, simular fines y amañar el lenguaje para decir bonito lo que era sucio desde el principio.

Se inflan a apelar a la democracia, al derecho a decidir y a la voluntad del pueblo, para a continuación tratar al pueblo como a un rebaño, decidir solos lo que nos corresponde decidir a todos y negar la democracia. Han dado la vuelta a las cosas. Expertos en presentarse como víctimas y actuar como verdugos, han logrado vender en Cataluña que la suspensión de la declaración de soberanía del TC es un ataque a la democracia: "El TC recorta la democracia", titula hoy su editorial uno de los máximos altares de la prensa independentista (Ara). El mundo al revés: ahora resulta que quienes incumplen las sentencias de los tribunales y desprecian la separación de poderes acusan a la institución que vela por la Constitución de actuar contra la democracia.

El truco es grosero, contraponen legitimidad democrática a legalidad constitucional, como si no fueran dos caras de la misma moneda. Y como sus fines carecen de suficientes votos en el Congreso, deciden prescindir de él. A eso también le llaman democracia.

Han logrado reducir el carácter racional del debate de ideas a una dialéctica propia de forofos de fútbol. Ya no hay neutralidad ni criterios, todo se reduce a si eres de los nuestros o de los otros. Y ahí logran colar todas las miserables andanadas contra el Estado de Derecho que nos garantiza a todos los mismos derechos y nos obliga a los mismos deberes, incluidos el respeto a la legalidad constitucional, el cumplimiento de las sentencias y el acatamiento de la soberanía nacional.

La realidad ha sido sustituida por la propaganda. La huida personal de Artur Mas hacia la rebelión, arengando al pueblo de Cataluña día sí y día también para que no le deje sólo en su locura, me recuerda la utilización rastrera que hizo Hasán II con la Marcha Verde. En un momento de tremenda debilidad del Estado español, el rey de Marruecos no dudó en mandar 300.000 civiles contra el Ejército español para lograr la anexión del Sáhara. Le importaba muy poco la suerte de esos infelices. Envueltos en sus banderas, allí iban, en mitad de la nada, excitados por el discurso nacionalista. Envueltos en sus banderas, desfilan ahora los nuestros por TV3, camino de la bancarrota y fuera de Europa.

Dirigentes como Hasán II y Artur Mas suelen apelar constantemente a los intereses de esos ciudadanos entusiasmados por las banderas. Los necesitan para vivir acomodados y entretenidos en sus desvaríos. Su suerte les trae sin cuidado. Ellos existen para hacer historia y vivir de ella. Y de ellos.

Échele valor, señor presidente, y no se deje seguir toreando por Mas
Emilio Papiniano www.elsemanaldigital.com 10 Mayo 2013

Néstor, Rey de Pilos, fue desobedecido solamente una vez por Agamenón, Rey de Micenas -pues el de Pilos le había aconsejado que no se dejara llevar de su ira contra Aquiles y no le quitase a Briseida-, aunque bien pronto Agamenón tuvo que reconocer su error debido a la vergonzosa pérdida que su ejército estaba sufriendo.

El sistema judicial español, como poder del Estado, se sustenta, entre otros, en tres principios fundamentales: el principio de legalidad, el de independencia de los jueces y el principio coercitivo. En este sentido, los jueces, aparte de resolver las controversias, hacen cumplir las leyes a través de sus autos y sentencias. Y para ello se valen de funcionarios adscritos a su ministerio (y, dentro de poco, de los procuradores) y de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado que, en auxilio, apoyan este ejercicio. Así, por ejemplo, son embargados bienes del deudor, son detenidos y encarcelados los condenados o ejecutadas las decisiones testamentarias del finado.

El gran problema que tiene Mariano Rajoy con Artur Mas radica en el convencimiento de este último de que nunca podrán ser ejecutadas las decisiones de los tribunales españoles en Cataluña que impidan su autogobierno mientras manden los independentistas. Mas es rebelde, impersuasible y contumaz. Pero, me temo, nunca pasará nada. Y de hecho está articulando una estructura de Estado y se arrogará con todas las competencias que desee sin que Rajoy quiera o pueda hacer nada.

Tiene medios. Pero tiene miedo.
El artículo 155 de la Constitución Española le habilita para suspender el Gobierno autonómico. Pero nunca lo hará. Los movimientos que está realizando Pascual Sala no tendrán la más mínima consecuencia. Los independentistas tiene un plan prediseñado y basado en una gran mentira que desde 1980 -año en el que se transfiere la competencia de educación en virtud del Real Decreto 2809/1980, de 3 de octubre, sobre traspaso de servicios del Estado a la Generalidad de Cataluña en materia de enseñanza- impregna toda la región y a sus habitantes. Son varias generaciones educadas en la independencia: todos los menores de 40 años.

Mariano Rajoy debe asumir la responsabilidad que conlleva ser presidente del Gobierno de España con mayoría absoluta. La modificación de las leyes fundamentales del Estado está perfectamente reglada y debe ser la única forma de transformación de la Ley Fundamental. La política de hechos consumados que pretende el independentismo es inadmisible.

Presidente, no hay virtud más eminente que hacer, sencillamente, lo que se tiene que hacer

Problema de España
Agustín de Grado La Razón 10 Mayo 2013

No está el socialismo ante un colapso de liderazgo. Se desangra por ausencia de identidad. El problema del PSOE se llama España. Y es así como el PSOE se ha convertido en un problema para España. Porque traslada su confusión a todos los españoles con propuestas ambiguas que le ayudan a sobrellevar la división, pero erosionan gravemente el régimen constitucional. El temor a ser tildados de «españolismo» que revela la bronca entre Chacón y Navarro lo dice todo. El único partido que luce la E en sus siglas siempre ha gestionado la cuestión nacional en función de intereses electorales. Felipe González, en 1978: «Es evidente que existe la nación española. Nadie con una mínima sensatez lo pone en duda». El joven líder socialista descafeinó el obrerismo, se sumó a la ola reformista de la Transición y se ofreció como un proyecto de regeneración nacional: catorce años en el poder.

Un Zapatero convertido en presidente por accidente se blindó con nacionalistas e independentistas. La nación pasó a ser un «concepto discutido y discutible» y España una «nación de naciones». Los socialistas aplaudían la nueva España plurinacional. El mismo González, ya en 2010: «Cataluña es hoy uno de los sujetos políticos no estatales, llamados naciones sin Estado». Con el desafío separatista planteado ya en Cataluña y el País Vasco, la huida llega a su fin y deja al PSOE ante un dilema: más España lo rompe; menos España, posiblemente también. Lejos de formar parte de la solución, este PSOE se ha convertido en parte del problema. Otra vez en momentos difíciles. Cómo no recordar a Salvador de Madariaga y las consecuencias que tiene siempre la división del PSOE: «La circunstancia que hizo inevitable la Guerra Civil en España fue la guerra civil dentro del partido socialista».

Educación, Sanidad y Justicia
Pablo Sebastián www.republica.com 10 Mayo 2013

La prioridad del Gobierno de Rajoy es el control del déficit y la superación de los desequilibrios económicos que en su opinión impiden recuperar el crecimiento y el empleo. Es por ello que el presidente del Ejecutivo se resiste a una gran reforma política y constitucional a pesar de que la enorme estructura del Estado y las malas reglas del sistema político también están en el origen de la crisis económica institucional del país. Sin embargo esa prioridad de lucha contra el déficit no se impone frente a otras reformas como las de la Justicia, la Educación y la Sanidad que, amén de incluir importantes reducciones del gasto público, añaden un trasfondo ideológico conservador que aumenta la división entre los españoles y las fuerzas políticas y dificultan el hallazgo de pactos políticos para salir de la crisis general del país.

¿Qué necesidad había de abrir estos frentes ideológicos en plena tensión económica y social? El Gobierno asegura que los cambios estaban previstos en el programa electoral del PP, pero en ese programa se incluían otros compromisos como la no subida de los impuestos que el Gobierno no ha respetado con la excusa de la herencia de Zapatero de la que dicen haber quedado sorprendidos, lo que tampoco es cierto porque el PP gobernaba en trece de las Comunidades Autónomas desde mayo de 2011, y controlaban las grandes Cajas de Ahorro que luego han sido intervenidas por el Banco de España.

Entonces, ¿por qué y ahora se han abierto estos tres frentes de alta tensión política y social cuando la prioridad es el crecimiento y el empleo? Pues porque el Gobierno ha querido aprovechar el gran revuelo social de la crisis y el paro para colar en el tumulto sus reformas ideológicas en cuestiones que, como la reforma judicial o el aborto, la enseñanza religiosa y concertada, o la privatización de una parte de la Sanidad, eran y son objetivos prioritarios de la derecha que pretenden concluir en la legislatura.

Y todo apunta a que el Gobierno -que hoy aprobará su proyecto de ley de Educación- no piensa dar un paso atrás en ninguna de sus apuestas político/ideológicas, convencido de que las muchas manifestaciones y protestas sociales y profesionales de todos los colectivos mencionados -que afectan y mucho a las clases medias del país, que son además las primeras sufridoras de las subidas de los impuestos- no servirán para nada y acabarán por desinflarse y por desistir en sus reivindicaciones.

Sin embargo, y aunque el primer partido de la oposición el PSOE no parece beneficiarse en los sondeos pre electorales del desgaste del Gobierno por lo que se supone una agresión al bienestar y a conquistas de derechos sociales y civiles, lo cierto es que muchos de los colectivos afectados por estas medidas del Ejecutivo, entre los que se encontraban muchos votantes del PP, han abandonado electoralmente al partido conservador. Y o bien se irán camino de la abstención o engrosarán otras candidaturas como las de UPyD. Y puede que las del PSOE si de aquí a las elecciones este partido consigue solucionar sus serios problemas internos y de liderazgo.

Desde luego lo que está claro es que Rajoy no quiere ningún tipo de pactos políticos con la oposición, porque sabe que eso le daría un balón de oxígeno al PSOE y a Rubalcaba que están peor que el PP en las encuestas electorales. Aunque el problema de España no es solo electoral -a pesar que se anuncia el fin del bipartidismo- y económico y social, sino que también lo es institucional, como se ve en el deterioro de la Corona, la crisis catalana y el desprestigio de la Autonomías y de la clase política.

Y si por motivos nacionales -si regresan problemas de la banca y la deuda pública- o se produce un estallido social, o extranjeros España sufre una nueva recaída y se rompe la lenta hoja de ruta del Gobierno, que prevé mejoras para 2016, entonces la crisis de España sería enorme y ese es un serio riesgo que corren Rajoy y el PP porque entonces será demasiado tarde y los pactos que hoy rechazan desde el Gobierno entonces no se podrían hacer.
www.pablosebastian.com

Constitución+nacionalismo=goma de mascar
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 10 Mayo 2013

Suelo comentar a mis alumnos, medio en serio, medio en broma, que el único artículo de la Constitución de interpretación indubitable es el que dispone que el Congreso se compone de un mínimo de 300 y un máximo de 400 diputados. La cosa es ahí tan clara que cualquier juicio interpretativo está de más.

De ello cabe deducir que los demás preceptos de nuestra ley fundamental son, en mayor o menor grado, susceptibles de entendimientos distintos, dependiendo de quién se encargue de juzgar su contenido. Pero, ¡ojo!, que los artículos de la Constitución puedan ser interpretados de formas diferentes -algo que asegura la durabilidad de un texto que, como todos los de su clase, se aprueba con vocación de permanencia- no quiere decir que lo puedan ser de cualquier forma. Y es que las Constituciones están muy lejos de ser como la goma de mascar, que puede estirarse a gusto del que masca.

Así lo comprobaron, con gran dolor de corazón, los impulsores del Estatuto catalán del 2006, que vieron cómo el Tribunal Constitucional entraba a saco en un texto que se había elaborado como si la Constitución fuera papel mojado que solo sirve para dar de comer a quienes la explicamos en las facultades de derecho. Y aunque es verdad que al TCE le faltó el coraje y, sobre todo, el sentido del Estado, para anular todo aquello que consideró, de hecho, inconstitucional, lo cierto es que hizo con el Estatuto, por vía interpretativa, una auténtica desfeita, dejando en evidencia a los políticos que lo habían apoyado y en un ridículo espantoso a los (supuestos) expertos que habían defendido la coherencia con la Constitución de lo que era jurídicamente un bodrio formidable.

Pero como, según decía aquí Xosé Luís Barreiro el pasado lunes con toda la razón, el político es el único animal que tropieza en la misma piedra, no dos, sino todas las veces que haga falta, no escarmentados CiU, ERC y sus gregarios de la manía de pasarse la Constitución por el arco del triunfo, vino años más tarde el Parlamento catalán a declarar que Cataluña era un «sujeto jurídico y político soberano», afirmación que contradice abiertamente el artículo 1.2 de nuestra ley fundamental, según el cual la soberanía nacional reside en el pueblo español.

El TCE admitió a trámite anteayer la impugnación presentada por el Gobierno, con el dictamen favorable del Consejo de Estado, contra esa increíble declaración del Parlamento catalán y procedió, como es preceptivo, a suspenderla. Frente a ello, protesta el nacionalismo que la afirmación del Parlament es meramente política y carece de efectos jurídicos concretos. Pero la trampa de tal razonamiento es evidente: porque si el TCE dejara pasar, como constitucional, la declaración del Parlament, los nacionalistas proclamarían de inmediato que cómo puede negarse ese derecho a decidir que ellos reclaman a un pueblo que sería, entonces, jurídica y políticamente soberano.

La farsa
juan carlos girauta ABC Cataluña 10 Mayo 2013

No hay soberanía. Si la quiere, Mas, rompa la ley abiertamente y gánale al Estado. A ver quién le sigue

NO vayamos a confundir el tesón con la mojiganga de sesión continua. Abandonado el catalanismo político, que supuestamente perseguía el liderazgo de España, el nacionalismo se ha dado a la hipnosis recreativa, al onanismo nominalista, al truco de las tres cartas: ¿Dónde está la sota? ¿Dónde está la soberanía? Aquí no. Pruebe de nuevo. Parece mentira el aguante del personal. Las gentes no tienen por qué saber Derecho Constitucional, ni estar familiarizadas con los tratados europeos, ni ver venir proyectos destructivos, en especial si llegan esparciendo bellas palabras. Pero las gentes sí tienen derecho a que no les den la bulla, a que no se manipulen durante tanto tiempo sus emociones. Debería surgir una corriente ciudadana -una plataforma o algo- realmente transversal, formada por todos aquellos que, sin distingos ideológicos, exigen ya claridad. La farsa no da más de sí. Resulta estomagante el espectáculo de simulada sorpresa tras suspender una declaración de soberanía el Tribunal Constitucional. ¿Qué esperaban los nacionalistas, que España y sus instituciones rompieran en aplausos?

Oigan, déjense de tonterías. Un Estado normal, funcional, grande y europeo, no se deja quebrar así como así. Lo mínimo que se obtiene de él ante la proclamación de una nueva soberanía que lo diezma es el despliegue ordenado de sus mecanismos legales. Ya les gustaría a los secesionistas parir un día un Estado tan escrupuloso, tan parsimonioso, tan legalista. Hasta cinco meses va a dedicar un grupo de magistrados a estudiar si el acto constituyente, fundacional y soberano del 23 de enero choca con el artículo primero (¡primero!) de la Constitución. Juzguen: «La soberanía nacional reside en el pueblo español». CiU simula sorpresa mientras ERC se frota las manos por haber llevado a Mas a la insurrección, levantándole de paso un tercio de sus votos. La cosa llamada CUP presenta como si fuera un golpe de Estado la primera reacción (burocrática) contra un golpe de Estado. El PSC sigue alimentando a los pedagogos del odio con sus votos, dándoles cobertura mientras aparenta gran escándalo porque los secesionistas quieren en realidad... la secesión. ¡Ah! ¡Oh! ¡Quién nos lo iba a decir! Lo he escrito ya, y lo repito; no sólo van a ponerse pesados ellos: todo es un farol y hay que vérselo. Es decir, acaben los socialistas de escandalizarse, terminen los nacionalistas de sorprenderse y enseñen sus cartas. No hay soberanía. Si la quiere, Mas, rompa la ley abiertamente y gánale al Estado. A ver quién le sigue. Hay también una razón moral para comunicarle que el cuento se acabó: uno no debe someterse jamás a chantaje. Gire las cartas, Mas, a ver qué lleva.

Humor negro
miquel porta perales ABC Cataluña 10 Mayo 2013

¿Cómo reacciona Artur Mas ante el batacazo electoral que le niega «la mayoría excepcional» que había pedido para impulsar el proceso? «¡Vaya, empieza bien la legislatura!»

EL proceso de transición nacional muestra el sentido del humor de sus impulsores. Un poco de teoría, al respecto. Sigmund Freud, en el artículo El humor (1927), señala que estamos ante una fuente de placer. El doctor Freud añade que el humor esconde buenas dosis de narcisismo, supone el triunfo del yo indoblegable e implica la negación de la realidad. En resumen, gracias el humor, el sujeto «se empecina en que los traumas del mundo exterior no pueden tocarlo y aun muestra que solo son para él ocasiones de ganancia de placer». A modo de ejemplo, concreta sacando a colación la siguiente manifestación de sentido del humor: el de quien es llevado al cadalso un lunes y dice «¡Vaya, empieza bien la semana!» Un ejemplo -con todo lo que conlleva- de negación de la realidad por la vía humorística. Hay mucho de humor freudiano en el comportamiento del nacionalismo catalán ante los reveses que está sufriendo el proceso de transición nacional.

Veamos. ¿Cómo reacciona Artur Mas ante el batacazo electoral que le niega «la mayoría excepcional» que había pedido para impulsar el proceso? «¡Vaya, empieza bien la legislatura!» ¿Cómo reacciona el Govern ante la imposibilidad de aprobar los presupuestos? «¡Vaya, continúa bien la legislatura!» ¿Cómo reacciona el Parlament -el sector nacionalista genuino y el sobrevenido- ante la decisión del Tribunal Constitucional que suspende la Declaración de Soberanía? «¡Vaya, prosigue bien la legislatura!» Y como la cosa empieza, continúa y prosigue «bien», Artur Mas -como señala Freud-, se «empecina» -¡viva la confrontación!- en la aventura; el Govern en no aprobar los presupuestos; el Parlament -¡el mismo día en que el TC suspende la Declaración de Soberanía!- en alumbrar la Comisión para el derecho a decidir. Así -a la manera de Freud-, se niega la realidad, se obtiene placer y se satisface el indoblegable narcisismo nacionalista. ¿Humor? Sí, pero negro ¿El ciudadano? Al abismo. ¡Felicidades!

MADRID SERÁ LA REGIÓN QUE MÁS CREZCA EN 2014, SEGÚN BBVA
Las CCAA gastaron 112.000 millones más de lo que ingresaron la última década
El Confidencial 10 Mayo 2013

Las CCAA gastaron 112.000 millones más de lo que ingresaron la última década

Los datos son escalofriantes. Y ponen de relieve la crisis financiera de las comunidades autónomas. Entre 2003 y 2012, los Gobiernos autonómicos gastaron 112.700 millones más de lo que ingresaron. Y lo que es todavía más significativo: gastaron más cuando menos lo necesitaba la economía española, en los momentos de expansión. Por el contrario, aplicaron severos recortes cuando era más perjudicial para la actividad: cuando la crisis había estallado y se necesitaba gasto público para sostener la demanda interna.

Quiere decir esto que el gasto público ha sido fuertemente procíclico. Ha alimentado la formación de burbujas en periodos de expansión y ha intensificado la recesión, lo cual explica las actuales insuficiencias fiscales. Hasta el punto de que el gasto real autonómico por habitante (incluso descontando el pago de los intereses de la deuda) se sitúa todavía por encima de los niveles alcanzados en 2003. Algo que no puede ser achacado a un aumento de las transferencias, ya que el marco competencial apenas ha variado desde entonces.

En concreto, el gasto por habitante se sitúa todavía un 7,6% por encima de los niveles de 2003. O dicho de otra forma, el déficit acumulado en una década representa nada menos que el 89% de los ingresos totales de las comunidades autónomas en 2012.

Estos datos aparecen en un trabajo publicado por el Servicio de Estudios del BBVA, elaborado por el economista Ángel de la Fuente (del CSIC), quien en su informe asegura que pese a los recortes el nivel de prestaciones sociales y económicas ofrecido hoy por las regiones es más elevado del que existía hace una década.

Aunque la situación varía de una autonomía a otra, sostiene, los Gobiernos regionales han mantenido en promedio un nivel de gasto que debería permitirles mantener los estándares de servicio existentes en 2003 o 2004. “Esto”, asegura, “puede comportar sacrificios desagradables en ciertos casos, pero no es consistente con la visión catastrofista de que los recientes recortes en el gasto regional conducen inevitablemente al desmantelamiento del Estado de bienestar”.

¿Y qué Gobiernos regionales han sido los más manirrotos en la última década? En particular, tres: Castilla-La Mancha, Baleares y la Comunidad Valenciana. En los tres casos, el déficit acumulado entre 2003 y 2012 representa más del 150% de sus ingresos.

En el lado contrario se encuentran por este orden, la Comunidad de Madrid, Navarra y País Vasco, que han sido con diferencia las que han ajustado más sus gastos a sus ingresos y por eso han tenido menores déficits. En los tres casos, el déficit acumulado se sitúa por debajo del 50% de las recaudaciones (un 80% a nivel general).

El informe recuerda que el desequilibrio generado durante el periodo que se analiza se explica aproximadamente en un 20% por la pérdida de ingresos en relación con su nivel de partida y en el 80% restante, por el incremento del gasto.

Esta es la fotografía fija de lo que ha sucedido en la última década. Pero no se corresponde con la realidad actual, como reconoce el informe. De hecho, si se ordenan las regiones en términos del indicador de situación financiera de este momento, Castilla-La Mancha, por ejemplo, ha corregido “apreciablemente” su déficit durante el último año, mientras que algo parecido sucede con Baleares. En el extremo opuesto se encuentra la posición financiera de Navarra, que ha empeorado “apreciablemente” en los últimos años, mientras que Asturias “ha mejorado” en el último ejercicio.

Madrid, la región que más crece 

Este abanico de políticas fiscales explica, en parte, las diferentes posiciones cíclicas de cada economía. Y según el servicio de estudios del BBVA, la Comunidad de Madrid, Castilla y León y Baleares serán las tres regiones de mayor crecimiento el año próximo: un 1,4%, cuando la media del conjunto del país será del 0,9%.

En sentido contrario, este año Valencia, Murcia y Andalucía serán las tres comunidades de menor aumento del PIB (-2,5%, -2,1% y -1,9%, respectivamente), por debajo del -1,4% que se alcanzará en todo el territorio, según las estimaciones del BBVA.

La conclusión que sacan sus economistas es que sólo dos comunidades -Valencia y Murcia- verán limitado su crecimiento por el ajuste fiscal autonómico, mientras que para las demás, las necesidades de corrección deberían ser ya “relativamente similares”. El BBVA recuerda en su análisis que mientras en el caso de Extremadura y Castilla-La Mancha el esfuerzo fiscal “ha sido más que relevante”, en las del Mediterráneo, la reducción del déficit ha sido menor que la esperada.

Como se sabe, el Gobierno está decido a poner límites de déficit público diferentes en cada región, y según Rafael Domenech, economista jefe para España, esto es perfectamente posible. Y apuntó una idea: hacerlo en función del saldo primario obtenido el año pasado. Es decir, descontado el pago de intereses, ya que la situación de partida de cada región es muy diferente.

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Cataluña
Apenas un sainete
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 10 Mayo 2013

El horror que me inspiran las atrocidades que perpetraron el nazismo y el comunismo, en el pasado el primero y hasta hoy el segundo, hace que me rebele cuando la frivolidad o la ignorancia de un polemista lo inducen a trivializar esas aberraciones para utilizarlas como arma arrojadiza contra un adversario cuyas transgresiones son, por comparación, peccata minuta.

Esta ha sido, una vez más, mi reacción al enterarme de que Telemadrid difundió un vídeo que asociaba las imágenes de Hitler y Stalin con las de Artur Mas y Oriol Junqueras. La Wehrmacht, las SS, la Gestapo, las cámaras de gas, el Ejército Rojo, el KGB, el Gulag, la esclavización y aniquilación de millones de seres humanos entran en una categoría del Mal a la cual no pueden acceder simples mortales acuciados por el apetito de poder, las obsesiones identitarias y los tejemanejes y chanchullos del caciquismo aldeano. Si Hitler y Stalin desencadenaron una tragedia de dimensiones cósmicas, Mas y Junqueras sólo están en condiciones de alterar la vida normal de los ciudadanos con crispaciones, fragmentaciones y regresiones efímeras, que pronto quedarán relegadas a una nota al pie de página en los libros de historia. Aquello fue una tragedia. Esto es apenas un sainete. Ni Wehrmacht ni Ejército Rojo. Sólo un remedo de aquella armada Brancaleone que encabezó Vittorio Gassman bajo la dirección de Mario Monicelli (1966).

Lo cual no implica que la armada Brancaleone no disponga de medios para desquiciar la urdimbre social, la economía, la educación y la cultura mientras continúe adueñada de la vida política de Cataluña, monopolizando los medios de comunicación e improvisando simulacros de organismos e instituciones propios de un Estado inexistente. Y es en el sistema endogámico y autoritario que utilizan los secesionistas para producir este desquicio donde deben poner su ojo crítico quienes tienen el deber de preservar los valores de nuestra sociedad.
Gen totalitario

Aparentemente, una vez despojado de su epidermis difamatoria, el programa de Telemadrid –que no llegué a ver pero que sus detractores describieron con lujo de detalles– denunciaba que la campaña secesionista "es una especie de manipulación demoníaca del lenguaje, al estilo de los grandes propagandistas del totalitarismo" (Pilar Rahola dixit, LV, 3/5).Y aquí, si excluimos el epíteto demoníaco, estamos más cerca de la verdad que al practicar comparaciones odiosas con personajes deleznables.

El totalitarismo abarca el nazismo y el comunismo, pero no se circunscribe a ellos. Ambos son las dos ramas más sanguinarias de un árbol muy frondoso. Hay totalitarismos donde la minoría oprime a la mayoría sin llegar al extremo de los campos de concentración, aunque cuenta con un sofisticado aparato de propaganda e intimidación. Hay otros donde la mayoría oprime a la minoría con la ayuda de ese mismo aparato. Es el caso del chavismo y el kirchnerismo. Otro problema se plantea cuando la mayoría, que se cree predestinada a eternizarse en el poder, se convierte en minoría y se niega a reconocerlo. Este parece ser el caso del chavismo y puede sucederle al kirchnerismo.

¿Y el secesionismo catalán? Basta hacer un balance del comportamiento de sus líderes para descubrir su gen totalitario. Valiéndose, precisamente, de "la manipulación del lenguaje, al estilo de los grandes propagandistas del totalitarismo", pretenden hacer pasar por verdades axiomáticas todas las falacias sobre las que descansa su entramado ideológico. Fabrican una historia hecha a su medida; dibujan los territorios que reivindican ciñéndose a premisas tan arbitrarias como cambiantes; imponen el aprendizaje coactivo de una lengua que definen como propia al mismo tiempo que la catalogan como amenazada de desaparición, por lo cual desobedecen las sentencias judiciales y marginan la que habla la mayoría de los ciudadanos; mitifican rasgos identitarios que utilizan para levantar fronteras artificiales; y, sobre todo, anatematizan a quienes no comulgan servilmente con sus dogmas, encuadrándolos en la categoría de los traidores, hasta el punto de que el versátil Josep Antoni Duran Lleida admite que no tiene claro si será candidato en las próximas elecciones porque le "afecta" que en Catalunya le llamen "botifler" (LV, 7/5).

El totalitarismo que contamina a los secesionistas alimenta la ilusión de englobar a toda la sociedad en un movimiento único o, como repite tercamente Mas contra toda evidencia, se propone reclutar una "mayoría excepcional" o "abrumadora" (LV, 7/5). Para ello, convocó a los partidos secesionistas o cómplices del secesionismo a una reunión que se celebró el 6 de mayo en el palacio de la Generalitat, con desprecio totalitario por la neutralidad de la sede del Gobierno. Es que la sede de CiU está embargada y la del Gobierno también podría estarlo, vistas sus deudas. Escribe la subdirectora del somatén mediático, M. Dolores García, cuyo nacionalismo no la ciega a la realidad (LV, 7/5):

Si un gobierno no es capaz de sacar adelante las cuentas en su primer año tras pasar por las urnas, su debilidad queda en evidencia.

Cunde la alarma
Cunde la alarma entre quienes se cobijaron bajo el ala protectora de este totalitarismo fallido. José Antich exhuma los redaños que tuvo para escribir El Virrey (Planeta, 1994) y advierte (LV, 2/5):

No deja de ser chocante que la primera reunión amplia que convoca el Govern –casi sin restricciones, seis partidos, representantes del Consell de Governs Locals, Ayuntamiento de Barcelona y las cuatro diputaciones– no guarde relación con la lucha contra la crisis económica y con la búsqueda de un gran acuerdo catalán para cerrar pactos en esta materia. Los más de 900.000 catalanes que no tienen empleo, según la última Encuesta de Población Activa (EPA) dada a conocer el pasado jueves –el 24,53% de la población en edad de trabajar–, deberían haber sido una alerta suficientemente roja para priorizar una reunión sobre la reactivación económica.

¿Los validos mediáticos se preparan para saltar de la nave en bancarrota? Machaca M. Dolores García (LV, 30/4):
La demagogia la practican todos. El populismo es más peligroso. Se trata de construir un enemigo y proporcionar la salvación. El líder populista enarbola la bandera del "pueblo" como si este fuera un ente homogéneo y de intereses comunes para contraponerlo a un opresor. El mensaje cala en estos tiempos en que la mayoría se siente pueblo subyugado por unos pocos que han favorecido una crisis de la que se saldrán de rositas. Pero no hay que olvidar que el populismo precisa de un enemigo (inmigrantes, plutocracia, el Estado, Europa, el sistema y sus instituciones…). Contiene una semilla destructiva a la que se opone un discurso de redención, una fórmula fácil, resuelvelotodo, pero que quien la pregona sabe que no va a verse en la tesitura de aplicar.

El artículo enumera varios personajes que encajan en el molde, pero al lector atento no se le escapará que tiene delante un retrato fiel del tándem Mas-Junqueras.
Abuso de poder

El totalitarismo, repito, puede ser el instrumento de gobierno de una minoría que oprime a la mayoría, de una mayoría que oprime a la minoría o de una presunta mayoría que lo fue y dejó de serlo, o que nunca lo fue aunque se jactó de serlo, y que se vale de esa presunción para llevarse todo por delante. ¿En cuál de estas categorías se sitúa el secesionismo catalán? Sus voceros y usufructuarios no toleran dudas. Como escribe M. Dolores García, su líder enarbola la bandera del pueblo como si este fuera un ente homogéneo y de intereses comunes. Él y sus acólitos representan a la mayoría, a la inmensa mayoría, a la abrumadora mayoría.

Me he cansado de reiterar, basándome en los resultados electorales y en los estudios demoscópicos de Carles Castro, que los secesionistas no pasan del 36% del censo electoral de Cataluña. Me equivocaba: les atribuía más apoyo del que en realidad tienen. El barómetro autonómico del CIS, realizado entre el 13 de septiembre y el 9 de octubre del 2012, situaba el apoyo al independentismo en el 33,7% de los consultados. Y por si alguien objetara que las encuestas del CIS y mis cálculos y los de Carles Castro están teñidos de españolismo, cedo la palabra a un secesionista puro y duro. Afirma Francesc-Marc Álvaro (LV, 6/5):

En Catalunya se consolida el soberanismo como la minoría más activa y organizada. (…) En Catalunya, el 33,7% es partidario de un Estado catalán, lo cual representa que uno de cada tres catalanes ha asumido con normalidad la propuesta independentista.

Nada más cierto. Cómo no va a ser activa y organizada una minoría a la que la cúpula del poder autonómico estimula y subvenciona con generosidad, un día sí y otro también, desde todos los ámbitos, incluidos los centros de estudio y los medios de comunicación, practicando "una especie de manipulación del lenguaje, al estilo de los grandes propagandistas del totalitarismo". Con un agravante: esa campaña no la paga ese "uno de cada tres catalanes" independentistas a los que alude Álvaro, sino también los otros dos que nos sentimos perjudicados por la iniciativa balcanizadora. Este abuso de poder es típicamente totalitario. Apenas un sainete, pero totalitario.


Delinquir por la patria
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es 10 Mayo 2013

Aquí cualquier caudillito regional se permite humillar a la Nación de todos y los que en teoría debieran defenderla se arriman a tablas.

El Presidente de la Generalitat de Cataluña ha dejado claro que el Estado de Derecho no rige en su Comunidad, o sea que los catalanes no son europeos occidentales, sino una horda prehistórica. Fuera del imperio de la ley reina el caos y la fuerza bruta, los conflictos se dirimen a garrotazos y los débiles son sometidos violentamente por los energúmenos. Ese es el modelo de sociedad que Artur Mas ofrece a sus conciudadanos con el peregrino argumento de que la democracia está por encima del orden legal. El pobre no ha entendido nada. Precisamente sin la supremacía de la ley no hay democracia posible. Pero dejando aparte el hecho evidente de que los separatistas catalanes han roto abiertamente con el Pacto de la Transición y con la Constitución de 1978, lo que demuestra su insensatez y su deslealtad, es digno de reflexión otro fenómeno paralelo y complementario a la subversión de los nacionalistas: la debilidad de los dos grandes partidos nacionales frente a este tremendo desafío.

No creo que nadie dude que los Estados Unidos, por poner un ejemplo notorio, son una democracia consolidada. Tampoco creo que nadie desconozca lo que sucedería si los Congresos de Tejas o de California declarasen unilateralmente que uno de estos Estados de la Unión se erige en sujeto político soberano. La broma duraría cuarenta y ocho horas escasas, con inquilino de la Casa Blanca demócrata o republicano. Aquí cualquier caudillito regional se permite humillar a la Nación de todos y los que en teoría debieran defenderla se arriman a tablas con desfalleciente temblequeo. En cualquier caso, no es extraño que los jerarcas convergentes hagan mofa de la Carta Magna gracias a la cual pueden cometer sus tropelías. Su forma habitual de trabajo es la delincuencia y le han cogido gusto. Se empieza robando un poco, se continúa robando a mansalva y se acaba proclamando la independencia para saquear el presupuesto con toda comodidad. Delinquir por la patria, noble y heroica hazaña.

No se aprecia ningún descenso
El Gobierno tiene reconocidas 149 'embajadas' autonómicas pero dice desconocer su coste
En una respuesta parlamentaria, el Ejecutivo no dice en qué países se sitúan ni a qué comunidades pertenecen, aunque sí cuantifica su número
Europa Press www.lavozlibre.com 10 Mayo 2013

Madrid.- El Gobierno tiene reconocidas un total de 149 oficinas de las comunidades autónomas en el exterior, aunque dice desconocer "con exactitud" el coste que suponen estas delegaciones autonómicas desplegadas por el mundo.

Las comunidades han mantenido dos tipos de oficinas fuera de España, unas delegaciones de carácter más político que emplean para mantener contacto con el país en el que están ubicadas, así como medio de promoción y difusión de su cultura y lengua, y otras de rango comercial.

A comienzos de 2012, el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, ofreció a las autonomías las infraestructuras de la Administración General del Estado en el exterior para integrar sus delegaciones y así evitar duplicidades y ahorrar costes.

UN AÑO DESPUÉS DE LA OFERTA DE EXTERIORES
Pese a ello, más de un año después el Gobierno tiene constancia de que las comunidades mantienen un total de 149 oficinas desplegadas por el mundo, aunque desconoce "con exactitud" el coste que suponen. Así consta en una respuesta parlamentaria del Ejecutivo al diputado del PP Javier Puente.

A finales de año eran 25 las 'embajadas' de carácter político que permanecían abiertas y más de 120 de carácter comercial, aunque de estas últimas estaba previsto el cierre inminente de la mitad.

Este asunto está incluido en el Plan Nacional de Reformas que el Gobierno envió a Bruselas la pasada semana, en el que asegura que el 79 por ciento de los gobiernos autonómicos que disponen de red de oficinas de promoción en el exterior han aceptado integrarlas en las embajadas españolas. En el documento se explica que tres cuartas partes de las comunidades que cuentan con las denominadas embajadas autonómicas han firmado o tienen fecha de firma para adherirse a la iniciativa de integración.

Todas las autonomías contaban con oficinas propias en Bruselas para formar parte de las negociaciones que se desarrollan en el ámbito de la Unión Europea. Pese al ofrecimiento de Exteriores, doce comunidades mantienen estas delegaciones en la capital belga porque consideran imprescindible su presencia allí para las negociaciones europeas.

CATALUÑA Y PAÍS VASCO, LAS MÁS ACTIVAS
Al margen de Bruselas, hay algunas autonomías que mantienen también abiertas oficinas en otras ciudades tanto de Europa como de América. Es el caso de Cataluña, que no sólo no se plantea cerrar estas delegaciones sino que el Gobierno de Artur Mas durante la pasada legislatura defendió la necesidad de reforzar su presencia internacional, con la apertura de nuevas sedes. Cataluña cuenta con 'embajadas' en París, Berlín, Londres, Nueva York y Buenos Aires.

Por su parte, el País Vasco, además de la delegación de Bruselas ante la Unión Europea, tiene abiertas sedes en Nueva York, México, Argentina, Chile y Colombia. También Galicia cuenta con sedes en Uruguay y Argentina, países que acogen las colonias más importantes de emigrantes gallegos. Tras la llegada de Alberto Núñez Feijóo a la Xunta, ambas fueron trasladadas a dependencias de los centros gallegos en esos países, a fin de reducir costes en el alquiler de las oficinas que ocupaban.

Por su parte, Canarias tiene delegación en Caracas (Venezuela) con el objetivo de consolidar su presencia en el ámbito internacional y en respuesta a la "creciente actividad" que la comunidad desarrolla en el exterior.
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