AGLI Recortes de Prensa   Sábado 11 Mayo 2013

Día de esperanza o el fulminante
Nota del Editor 11 Mayo 2013

Los lectores se preguntarán a que viene esta euforia, tras mas de veinticinco años recibiendo golpes por todos los frentes, desde los tribunales superiores regionales, al constitucional y al de derechos (in)humanos de Strassbourg hasta la administración pública. Y sí, hoy es un día de esperanza, y puede que haya saltado el fulminante que necesitábamos,  es increíble. Al fín un economista y alemán (Jürgen Donges) pone la diana en la inmersión lingüística y en el tinglado autonómico. A ver si de verdad sigue subiendo la ola y conseguimos terminar de una vez con dos de los mayores disparates que sufrimos los españoles. Aun quedan más, pues ahí siguen los profesionales de la política que los crearon e hicieron crecer hasta la metástasis terminal.

Hace algunos meses envié numerosas cartas a medios de comunicación y gentes importantes en el mundo político y financiero, pero nadie se interesó en los dos primeros problemas de España que pueden acabar con el euro y Europa, debe ser que no les interesa ninguna de las dos, como tampoco les importa tener un vecino arruinado. Otro día trataré de identificar quienes se benefician de la caída de España, de la salida de España del euro y de la desaparición de la Unión Europea. Pero dejemos al viejo profesor Velarde, que como ya he dicho en alguna otra ocasión, es el autor de uno de los buenos libros (Política social) que tuve que estudiar en lo que llamábamos asignaturas marías en los últimos cursos del bachillerato, y que por tal libro se convirtió un una materia importante al igual que la Política económica de Fuentes Quintana.

Donges dijo
Juan Velarde Libertad Digital 11 Mayo 2013

Jürgen Donges es un gran economista. Recordemos su puesto en el grupo de los sabios alemanes y en la Universidad de Colonia. Desde su adolescencia conoce España, y se ha convertido en un excelente experto en nuestra economía. Por ello, conviene destacar toda una serie de respuestas que dio a Rosalía Sánchez (v. El Mundo del 27 de abril). Son diez los puntos que merece la pena destacar.

El primero, que choca con multitud de simplismos que se exhiben, es éste: "El Gobierno de Rajoy está haciendo un gran esfuerzo. Con el ajuste fiscal, la reforma del sector bancario y la reforma laboral ha dado pasos esenciales" .

El segundo tiene que ver con lo que el Gobierno ha de alterar de modo implacable; "La agenda de reformas que tiene por delante es todavía larga. Lo importante ahora es no cejar y no dejarse intimidar por las protestas de la calle. Este Gobierno tiene una mayoría parlamentaria y debe hacer uso de ella".

El tercero se refiere al aplazamiento de los requisitos de déficirt. Dijo Donges con gran oportunidad: "El Gobierno tiene que tener mucho cuidado de que en los mercados financieros no vuelvan las dudas sobre el compromiso de sanear las finanzas públicas".

El cuarto: "Por el lado de los ingresos no se pueden descartar nuevas subidas de los impuestos indirectos, que son los que no afectan a la inversión"; y "por el lado del gasto quedan partidas improductivas, como numerosas subvenciones".

El quinto: "Es positivo que [el Gobierno] no haya caído en la tentación de [tomar] medidas puntuales para estimular la demanda interior, que serían un sedante transitorio".

El sexto: "Es positivo actuar por el lado de la oferta, como apoyo al emprendedor, la liberalización de servicios profesionales, la desindexación de la economía y la garantía de la unidad de mercado en España".

El séptimo es una petición al Gobierno para que no cometa el error de descartar una subida del IVA y para que entre en "la reforma de las Administraciones públicas y la privatización, si no eliminación, de muchas empresas públicas existentes sin un objetivo razonable".

El octavo: "El modelo de comunidades autónomas, tal y como se ha venido practicando, no es sostenible porque invita al despilfarro en el gasto público y a una sobrerregulación que no respeta la unidad del mercado nacional".

El noveno, muy concreto: se trata de "un disparate" el "crear obstáculos a la actividad económica por la vía de la inmersión lingüística, como lo practican los nacionalistas catalanes".

El décimo aboga por que los sindicatos se financien exclusivamente "con las cuotas de sus afiliados".

He aquí un decálogo que respalda la postura del Gobierno y la posición de multitud de personas vinculadas con los organismos directivos del Partido Popular, sobre el que recae la responsabilidad de orientar adecuadamente nuestra economía.

REFORMAS
Los mercados pierden la paciencia
Emilio J. González Libertad Digital 11 Mayo 2013

¿Cómo se puede explicar que el mismo día en que la prima de riesgo de España volvía a dispararse la subasta de deuda pública del Tesoro fuera sido un éxito? Muy sencillo. Quien compra esos títulos es la banca española, en especial las cajas de ahorros, que, a falta de oportunidades de inversión en una economía en recesión, optan por colocar el dinero en el refugio seguro que representa una deuda pública admitida como garantía por el Banco Central Europeo a la hora de conceder préstamos a las entidades crediticias españolas. Ese, y no otro, es el motivo real de que las subastas de deuda estén yendo bien. No se trata, por tanto, de que los mercados confíen en la economía española y en su pronta recuperación; se trata, por el contrario, de que el mecanismo establecido por el BCE para que fluya la financiación hacia los sectores públicos de aquellos países con dificultades en los mercados está funcionando, porque los mercados, como demuestra la evolución de la prima de riesgo, están volviendo a desconfiar de la economía española, cosa que no es de extrañar.

Para empezar, este año la economía va a caer mucho más de lo que dijo el Gobierno en su momento, cuando elaboró los presupuestos para 2013, lo cual significa que no se van a cumplir nuevamente los objetivos presupuestarios. El Ejecutivo trató de dulcificar la cosa presentando un plan de reformas junto al nuevo cuadro macroeconómico, ajustado a la realidad, pero esas reformas ni eran nuevas, ni eran significativas ni afectaban a lo fundamental, que no es otra cosa que el gasto público y el déficit presupuestario, con lo cual a los mercados empieza a terminárseles la paciencia con España. Además, eso de que este año el saldo de deuda pública en circulación termine por encima del nivel del 90% empieza a inquietarles, y mucho, porque es a partir de ahí donde un país tiene muchas dificultades para seguir financiando su deuda, sobre todo con una economía en recesión o estancada, lo que incrementa de forma exponencial el riesgo de suspensión de pagos y quiebra. Lo lógico, ante semejante panorama, sería esperar que el Gobierno reaccionara y metiera mano de una vez por todas al gasto público, pero como Rajoy y Montoro se niegan a hacerlo los mercados empiezan a perder la paciencia con ellos.

A ello hay que añadir una segunda cuestión. El Gobierno se cree que el apoyo de la Unión Europea a España, ahora a través del BCE y en el futuro también a través de la unión bancaria europea, va a ser eterno y sin condiciones. Nada más lejos de la realidad. En cuanto se celebren en septiembre las elecciones alemanas vamos a ver a Berlín apretando de nuevo las clavijas, insistiendo en que la unión bancaria solo se encargará de las entidades grandes, dejando fuera a las cajas de ahorros, y pidiendo al Banco Central Europeo que empiece a subir los tipos de interés y que deje de apoyar como lo está haciendo a los países en dificultades, los cuales, si quieren ayuda de la UE, van a tener que acudir al Mecanismo Europeo de Estabilidad con todo lo que ello implica, esto es, van a tener que pasar por el aro de la intervención si no quieren quebrar. Los mercados, por tanto, están perdiendo la paciencia con España; el problema es que el Gobierno sigue sin querer darse por enterado.

El terror de los niños
Alfonso Ussía La Razón 11 Mayo 2013

Montoro aterroriza a los niños. Algo intuyen los inocentes. Un artista del guiñol ha creado un muñeco con las facciones del ministro de Hacienda. Los niños han cambiado mucho y ya no aplauden a Caperucita sino al Lobo, y cuando sale el monstruo se ríen y lo festejan. El guiñolista me lo contaba en una fiesta de cumpleaños de un niño. «He tenido que inventarme un malo nuevo. Elegí a Montoro como modelo. Y va a comprobarlo durante la función. Sale Montoro y todos los niños se ponen a llorar».

Aguardé hasta el inicio de la función. Caperucita abandonó el escenario más entre pitos que entre vítores. No es creíble. Y además, se ha demostrado que no era nada ejemplar con su pureza. Expertos en la materia aseguran que se la tiraba el Lobo Feroz. El Lobo no cae mal ni bien. Los niños lo consideran un personaje tópico. La abuelita es completamente idiota. Una abuelita que no reconoce a su nieta no puede ser tomada en serio. Y el cazador cae mal por la cosa ecologista. Entonces el guiñolista cambió el cuento. El Lobo y Caperucita se unen para que el primero se coma a la abuela y ella herede la casita del bosque con el fin de proceder a los fornicios con más tranquilidad. El cazador se ha convertido en un guardia rural que busca a un malvado. Y el malvado es Montoro. Cuando el ministro aparece en el guiñol todos los niños gritan y se ponen a llorar. Entonces llega el guarda, detiene a Montoro, le da unos cuantos estacazos en la cabeza, y la ovación es unánime.

Rajoy no estuvo en el «cumple» y sigue confiando en Montoro. Pedro Shwartz, gran economista -¿Dónde «shwartz» con mantón de Manila/ dónde «shwartz» con vestido chiné?-, ha propuesto establecer una cota máxima del 18% en el IRPF. De esa forma, los contribuyentes dejarían de ser unos esclavos y la recaudación no variaría en exceso. Con un 18% no se trampea. Y el ex ministro de Zapatero Miguel Sebastián –enhorabuena por su cívico coraje enfrentándose a violentos huelguistas presumiblemente estudiantiles–, ha afeado a su jefe, Rubalcaba, el apoyo al aumento fiscal, afirmando que la única oposición a las medidas depredadoras del Gobierno la lleva a cabo Esperanza Aguirre.

Interesante resulta –si bien se queda corto–, el estudio de la Plataforma Civismos. Para pagar a hacienda, los afortunados que cobran por nómina, necesitan trabajar 130 días al año para la Agencia Tributaria. Creo que son más días, unos 170 días al año lo que se precisa para que el malvado Montoro no te mande a los guardias. Y el presidente del BBVA, Francisco González, ha propuesto bajar los impuestos inmediatamente para dar más confianza a los ciudadanos y a los mercados. El problema, como manifestó Esperanza Aguirre, es que a Montoro sólo le gusta subir los impuestos. Y si el desencanto se agudiza, subirlos más para no se sabe qué, porque el Estado sigue sin adelgazar y los gorrones del sistema se mantienen en sus altas comodidades.

Así está el patio. Lo malo es que los niños también se han sumado a la animadversión que produce el peculiar y extravagante ministro que manda sobre Rajoy. Rajoy está por debajo de Montoro, y éste a su vez, muy por debajo de Ángela Merckel. De Guindos va a lo suyo, y como habla bien el inglés, carga en Europa con los desajustes de su colega. No se recauda más acogotando a los contribuyentes con más impuestos. Y los niños oyen hablar a sus padres en casa, y descubren que el padre no sonríe ni juega con ellos como antes, y ven a Montoro salir en el mínimo escenario de un guiñol, y la fiesta se acaba. Todos gritan aterrorizados y lloran. Incompetentes. Los gobernantes, no los niños.

Poco a celebrar, mucho que pensar
Félix de la Fuente www.vozbcn.com 11 Mayo 2013

Jueves, 9 de mayo de 2013 | 18:09More Sharing ServicesCompartir Share on facebook Share on twitter Share on meneame Share on email Comentarios (9)
Ya sé que resulta irónico hablar en España de celebraciones en el momento presente. Sin embargo, conviene que nos detengamos un poco y no nos dejemos hundir por el pesimismo. Nunca Europa había vivido un período tan largo de paz como el actual. Esto ya en sí es suficiente para no perder la esperanza.

Es curioso que todos los grandes políticos europeos estén hablando actualmente de la necesidad de más Europa, mientras todos sacan a relucir argumentos de tipo nacionalista, para no dar un paso hacia Europa. Y digo nacionalista, porque el nacionalismo es una enfermedad que afecta no solo a las regiones sino también a los países de la Unión Europea (UE). El mal de Europa es el mismo mal de los estados y de las regiones, porque la UE está formada por países y regiones, que en mayor o menor medida están gobernadas por políticos que buscan mucho más el interés propio y de su partido que el interés de los ciudadanos.

Con unos políticos nacionales y regionales corruptos no podemos tener unos políticos europeos limpios. La solución de la UE pasa por la solución de los países y regiones de la misma. Y como todos estamos afectados por el mismo mal, todos debemos someternos al mismo tiempo al mismo tratamiento. Se trata de una falta de democracia.

Hoy brindaría, aunque fuera con cerveza, porque el presupuesto no da para más, para que Francia y Alemania, que siempre han sido el motor de la UE, vuelvan a ponerse de acuerdo e inyectar un poco de optimismo. Brindaría para que las instituciones de la UE –Comisión, Parlamento y Banco Central Europeo- consideren si es justo que la austeridad esté golpeando casi exclusivamente a las clases más débiles, que son las que menos culpa tienen en la crisis.

Brindaría, también, para que dichas instituciones examinaran por qué la globalización está golpeando con más fuerza a los países menos industrializados de la UE, es más: para que examinaran si la globalización, tal y como está entendida por la Comisión Europea, aporta algún beneficio al ciudadano europeo y por qué, y brindaría para que nuestros políticos españoles, tanto nacionales como regionales, se les cayera un poco la cara de vergüenza a la vista de la cifras del paro y de la situación sanitaria y educativa, y para que recapacitaran si quieren sacarnos de la crisis mandando a nuestros jóvenes especializados fuera, por despilfarrar en gastos inútiles el dinero que deberían dedicar a crear puestos de trabajo de calidad.

Es lo único que se me ocurre para poder celebrar de una manera digna el Día de Europa.

Félix de la Fuente es miembro del comité gestor del partido político Cilus y autor del Dictionnaire juridique de l’Union Européenne

Silencio oficial ante el desafío catalán
PABLO SEBASTIÁN www.republica.com 11 Mayo 2013

Mal deben de andar las cosas en el seno del Gobierno cuando la vicepresidenta Sáenz de Santamaría pierde los nervios con tanta facilidad en el Congreso de los Diputados frente a las preguntas de la oposición, a las que responde con una agresividad impropia de la dignidad del cargo que ostenta. O cuando ella convierte las ruedas de prensa del Consejo de Ministros en continuas evasivas o soflamas y sermones a los periodistas presentes como si fueran parvularios a los que se empeña en explicar lo buenas que son las decisiones del Gobierno. Es decir, hay que educar a la prensa para que aplauda la ley de Educación. Aunque, en el caso del desafío del independentismo catalán, la evasivas se convierten en actitudes ‘complacientes’ de la mayor gravedad por el aparente ‘silencio administrativo’ con el que se dan largas al desafío catalán.

Le preguntan a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría si el Consejo de Ministros no aprobó la ley de Educación por el éxito de las manifestaciones contra el proyecto de ley, y la señora se va por los cerros de Úbeda a contarnos el cuento del fracaso escolar que hemos escuchado hasta la saciedad, como aquél otro de ‘no se puede gastar más de lo que se ingresa’, (‘las gallinas que entran por las que salen’, que diría José Mota). Le convendría repasar a doña Soraya las ruedas de prensa de El Elíseo, la Casa Blanca, la cancillería de Berlín, Bruselas y demás centros de poder de nuestro entorno europeo occidental, a ver si aprende algo.

Luego le preguntan por la escalada del desafío catalán y la vice se nos esconde detrás Tribunal Constitucional, aparentando que este Gobierno está asustado con Cataluña y no se atreve a abordar la cuestión desde la tribuna política y judicial, como debiera, cosa que ya saben los independentistas catalanes y por ello no frenan su escalada soberanista de hechos consumados y mofa continua -mientras pasan el cazo de miles de millones al Estado- no solo de la Constitución, sino de la legalidad y el Gobierno de España.

Porque, amén de ser inconstitucional lo ocurrido con la declaración de soberanía, hay otros hechos políticos de la mayor gravedad y muy probablemente fuera de la legalidad: la puesta en marcha de organismos de Estado, la creación de una comisión parlamentaria para un referéndum de autodeterminación ilegal, o los insultos a España en el extranjero desde las embajadas catalanas.

Hechos que indignan a la gran mayoría de ciudadanos españoles que esperan inútilmente la respuesta del Gobierno, y que además pueden ser actos delictivos porque se ataca al Estado español, la Constitución y la legalidad desde instituciones (la Generalitat, el Parlament y sus embajadas) que no solo emanan de la Constitución, como dice Sáenz de Santamaría, sino que además están financiadas con el dinero público del Estado, por lo que podemos estar ante un delito de desacato o deslealtad, y otro flagrante de malversación de fondos públicos.

Por lo que es el Gobierno el que debe advertir públicamente a los gobernantes de Cataluña de que han sobrepasado las líneas rojas; y la fiscalía del Estado -tan impetuosa para amparar a la Infanta Cristina-, la que debe actuar con la mayor diligencia contra estos presuntos delitos. Lo de esconderse detrás del Tribunal Constitucional en lo que afecta a la Constitución no está mal pero es insuficiente y ofrece la imagen de un Gobierno dubitativo que teme responder como debiera. Algo -lo de responder adecuadamente- difícil de imaginar en un político tan huidizo como Rajoy.

Ellos dirán que así se evita la confrontación política que buscan los independentistas, pero estamos llegando a unos niveles en los que la indignación ciudadana crece sin parar y en los que, con esa actitud timorata y asustadiza, se está enviando a Cataluña un mal mensaje. Sobre todo a los medios de comunicación catalanes que están implicados en el proceso independentista y también al poder económico y financiero que financia los disparates de Artur Mas y es corresponsable de todas estas invectivas de la Generalitat, entre otras cosas porque todos ellos creen que en Madrid o no se atreven a dar la cara, o que empiezan a tragar la deriva secesionista.

Hasta el punto de que cuando ya no haya más remedio que actuar, entonces las decisiones deberán ser drásticas y chocarán con una población pro soberanismo que cree estar en la pista de despegue hacia la independencia, toda vez que considera que el silencio del Gobierno de Rajoy es algo parecido al silencio administrativo o al refrán de ‘el que calla otorga’ el permiso para despegar.

www.pablosebastian.com

¿Vale la pena?
José Luis González Quirós www.gaceta.es 11 Mayo 2013

El PP debería preguntarse si vale la pena la aventura acomodaticia de Rajoy.
Si se examinan las encuestas, este Gobierno obtiene un rechazo descomunal a sus políticas, mucho mayor que el que revelan las manifestaciones callejeras, siempre proclives a quienes lo hicieron rematadamente mal y seguramente lo harían peor: no es una sospecha, basta con escuchar a Ru-balcaba. Lo que está pasando es que el Gobierno irrita a los que votaron al PP. ¿Cómo es posible? Caben dos explicaciones.

La primera es que la crisis sea tan grave que no quepa hacer nada, que es lo que supone el Gobierno haciendo tan poco. De ser así, sólo cabría esperar a que, de manera más o menos milagrosa, el panorama se aquiete y llegue la mejoría. Podría ser, pero no me parece lo más razonable esperar un prodigio que no se merece. La segunda explicación es que este Gobierno se ha equivocado de medio a medio al no atreverse a llevar a cabo las políticas que el PP había diseñado; además, en algunos puntos, está haciendo estrictamente lo contrario de lo que sus votantes esperaban, y estos, lógicamente, no entienden nada y se preguntan a quién han votado.

Por sarcástico que pueda parecer, resulta que el Gobierno está obteniendo la misma contestación que obtendría si se hubiese atrevido a llevar a cabo el programa electoral, que tampoco era un manifiesto radical y enloquecido.

Haciendo lo que hace, el Gobierno no aplaca a los irritados de oficio, y encocora a sus partidarios, de modo que, unos y otros, propenden a creer que todo está peor que hace un año y que no hay razones para esperar nada. Así pues, el PP debería preguntarse, y lo acabará haciendo, si ha valido la pena la aventura acomodaticia de Rajoy. Es posible que cuando esa pregunta se plantee sea demasiado tarde para todos, pero así es la política de quienes así la entienden.

El destructivo dedazo de Rajoy
Luis del Pino Libertad Digital 11 Mayo 2013

Probablemente muchos de ustedes hayan oído hablar de Hans Brinker, el héroe nacional holandés.

Hans era un niño de ocho años que vivía en la ciudad holandesa de Harlem. Un buen día, cuando volvía de noche hacía su casa por un paraje desierto, aquel niño escuchó un rumor de agua que provenía del dique. Intrigado, se acercó a aquel muro que protegía a Harlem de las aguas del mar. Y allí, horrorizado, descubrió que en el dique había un pequeño agujero por el que el agua comenzaba a filtrarse.

Miró a su alrededor, pero no vio a nadie a quien pedir ayuda. Comprendió que no tenía tiempo de acercarse a la granja más próxima, porque el agua no tardaría en agrandar aquel agujero, con lo que el muro terminaría por ceder, inundando la ciudad. Así que Hans se acercó al dique e introdujo su dedo para taponar el agujero. El chorro de agua cesó.

Hans comenzó a gritar, en la esperanza de que alguien le oyera, pero nadie acudió. Las horas fueron pasando y los gritos del niño haciéndose cada vez más débiles, a medida que el cansancio y el frío le atenazaban.

Aterido de frío y agotado lo encontró a la mañana siguiente un sacerdote, que al pasar por aquel punto se extrañó de ver a un niño pegado al dique y se acercó para ver qué sucedía. Toda Harlem supo así que la ciudad debía su salvación a un niño de 8 años, que había impedido con su dedo que el dique se viniera abajo.

Es una historia preciosa, ¿verdad? El único problema es que es mentira. En realidad, Hans Brinker, el niño que salvó a la ciudad de Harlem con su dedo, nunca existió. La historia es solo un cuento escrito en 1865 por la novelista americana Mary Elisabeth Mapes Dodge, pero el cuento tuvo tanto éxito, especialmente en el mundo anglosajón, que la historia pasó a la tradición oral y mucha gente cree que Hans Brinker existió realmente.

De hecho, eran tantos los turistas que llegaban a Holanda preguntando por aquel héroe niño, que al final el gobierno holandés terminó erigiendo una estatua cerca de un dique a ese héroe imaginario, estatua que todos los turistas visitan devotamente.

El dedazo de Hans Brinker, ese dedazo que introdujo en el agujero por el que el agua se colaba, ese dedazo que evitó que el dique se rompiera, ese dedazo que salvó a Harlem de perecer tragada por las aguas no es, por tanto, real.

Pero el que sí que es real es el dedazo de Rajoy, que ayer volvió a actuar para designar a Arantza Quiroga como sucesora de Basagoiti al frente del PP vasco.

En las pasadas elecciones autonómicas del 21 de octubre, el PP vasco de Basagoiti cosechaba su segunda catástrofe consecutiva, obteniendo solo 10 diputados y quedando reducido a cuarta fuerza política, lo que lo hacía completamente irrelevante de cara a la formación de mayorías parlamentarias. Bajo la dirección de Basagoiti, el PP vasco ha retrocedido veinte años en términos de votos, obteniendo el menor número de sufragios desde 1990. En total, el Partido Popular ha perdido el 60% de los votos que Mayor Oreja consiguiera en el año 2001.

Los cochambrosos resultados del PP vasco no son otra cosa que el reflejo del nulo respeto que la dirección del PP tiene por los militantes y votantes del PP vasco. La línea impuesta por Rajoy y su fiel Basagoiti ha significado el abandono de los principios tradicionales del partido que antaño representara en el País Vasco la lucha por la libertad y la democracia. Y al abandono de los principios por parte del partido, los electores respondieron abandonando al partido.

Tras el último desastre electoral, lo normal hubiera sido celebrar un congreso para elegir una nueva dirección que sustituyera a los responsables de la catástrofe, como se hace en cualquier partido democrático cuando se fracasa. Pero Rajoy reaccionó confirmando a Basagoiti en su puesto.

Ahora, el fracasado Basagoiti y su mujer se marchan a México a trabajar en el negocio bancario y Rajoy, en vez de convocar un Congreso para que la militancia elija sustituto, ha optado por recurrir al dedazo para nombrar a su sucesora, Arantza Quiroga, que pertenece a la misma cúpula del PP vasco responsable de los últimos fracasos.

Todavía si fuera por una buena causa, si el dedazo tuviera como objetivo reconstruir una formación desarbolada, podría tratar de justificarse el nombramiento. Pero Arantza Quiroga forma parte del mismo equipo que ha llevado al PP vasco a la ruina por su sumisión al nacionalismo.

El 31 de marzo de 2011, doña Arantza Quiroga votó, como todo su grupo parlamentario, a favor de una moción del Parlamento vasco en la que se equiparaba de forma repugnante a víctimas y verdugos. En esa moción se afirmaba textualmente que "los sufrimientos padecidos por las víctimas del terrorismo, las violaciones de derechos humanos que han sufrido y, desgraciadamente, siguen sufriendo, no han sido las únicas. Existen otras violaciones de derechos humanos que han producido sufrimientos ciertos, y hasta ahora ni reconocidos ni reparados". Y se pedía en esa moción que las víctimas de lo que denominaban "violencia política" del Estado fueran reconocidas y recibieran compensaciones a cargo de los presupuestos públicos.

A Arantza Quiroga se la nombra, por tanto, para continuar con la misma política fracasada que ha llevado al PP vasco a la irrelevancia; para continuar con la misma hoja de ruta de negociación con ETA, en aras de la cual Rajoy está dispuesto, incluso, a sacrificar el PP vasco.

Hans Brinker no existió, y su dedazo, por tanto, no es real. Pero el dedazo de Hans Brinker, tal como se narra en ese cuento, pretendía salvar a su ciudad de un peligro terrible. El dedazo de Rajoy, por su parte, sí que existe. Y, por desgracia para nosotros, su objetivo no es salvar a la Nación, sino contribuir a hundirla un poco más, precisamente en aquella zona de España donde más necesario sería un Partido Popular firme, un Partido Popular dispuesto a luchar por la libertad y por la democracia, un Partido Popular que ejerciera de dique de contención frente a la marea totalitaria.

El dedazo de Rajoy, lejos de contribuir a apuntalar el dique, se dedica a rascar día a día para ver si hace más grande el agujero que amenaza con ahogar a la Nación.

(P.D. Recuerda: firma y difunde la Petición Pública al Gobierno, al Congreso y a la Audiencia Nacional promovida por Gabriel Moris para que se investigue el atentado del 11M)

Otra Europa
Rafael López-Diéguez www.gaceta.es 11 Mayo 2013

Cada vez es más necesario que se recupere soberanía en materias fundamentales.
Muchos venimos denunciando los errores de la UE y su necesidad de reforma. Entramos en ella pagando un enorme precio: sacrificamos cabezas de ganado, desguazamos barcos, arrancamos vides y olivos, reducimos nuestra capacidad productiva y de transformación, nos convertimos en un país descapitalizado de industria, nos pusimos a merced de los países industriales del norte y de los especuladores, las políticas intervencionistas de la UE obligaron a desmontar la industria pública de gestión privada y terminamos por vender las joyas de la corona, dilapidando el esfuerzo de muchas generaciones, gastando los frutos de esas ventas en subvencionar la nueva estructura del Estado basado en la autonomías.

Nos subvencionaron. Sufrimos la inflación y la deslocalización, perdimos competitividad y capacidad emprendedora. La esclavitud de las subvenciones ha sido perversa, “pan para ayer, hambre para hoy”. Los Gobiernos mostraban como éxito nuestra desertización industrial y primaria, la mutación del PIB –70%-80% para el sector servicios– ocultando las debilidades que esto supone. El resultado, un PIB que no es recurrente al estar basado en sectores especulativos de corto recorrido y no en los industriales y primarios de largo recorrido.

Cada vez somos más los que estimamos necesario que los países recuperen soberanía en materias fundamentales y no sólo de orden económico. La UE debe transformarse en un gran mercado con un Tratado de Libre Comercio donde la Ley de la Oferta y la Demanda sea la norma básica, “cada uno debe aportar lo mejor de sí mismo”. Por ello, los escépticos con esta forma de entender Europa, demandamos a los políticos que velen por los intereses de España y los españoles frente a los de la Europa de los mercaderes.

Cargos hereditarios o a dedo.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 11 Mayo 2013

Algo va muy mal en la democracia cuando se permite que además de listas cerradas, el acceso a cargos se logra por la vía digital sin tan siquiera haber sido elegido por no ir en esas listas cerradas. Ha tenido que venir el tribunal Constitucional para sentenciar una obviedad y obligar a que en la alcaldía de Madrid se les quite el cargo de concejales a dos personas designadas a dedo por la alcaldesa Ana Botella. Eso amén de los tropecientos asesores que aún se mantienen en nómina engrosando el déficit del Ayuntamiento, que pesa como una losa sobre los actuales habitantes de Madrid y las próximas generaciones de madrileños.

Y es que la Ley está para no cumplirla,al menos es lo que se deduce del comportamiento de muchos dirigentes, la llamada casta política de nuestro país. En sus feudos cada grupo actúa como le viene en gana y lejos de velar por los intereses de los ciudadanos, su única preocupación es la de mantener su modus vivendi y, a ser posible, superarlo. Una actitud cínica, insolidaria y contraria al espíritu de servicio público claramente transformado en servirse de lo público.

Y mientras, la ciudad de Madrid se deteriora a ojos vista debido a los recortes presupuestarios.Solo hay que ir por algunas barriadas para ver que el pavimento de las calles lleva años sin siquiera parchear, con el peligro para la conducción. Eso sí, se han instalado radares en vías de alta circulación,así como el aumento del horario de las zonas de aparcamiento "vigilado", presupuestándose un incremento sustancial por el concepto de sanciones. Tampoco podemos olvidar la subida continuada y abusiva de impuestos de ámbito local como el IBI, la creación de nuevos como la de recogida de basuras(ya incluida anteriormente en el IBI) o las nuevas normativas técnicas de revisión de edificios, fachadas, ascensores, sistemas de distribución de gas, electricidad y agua comunitarias, etc. Toda una pléyade de requisitos para expoliar el bolsillo de los ciudadanos,con la excusa de la seguridad.

Y efectivamente, Madrid es una de las ciudades más inseguras de España,aunque en otros aspectos. Pero antes de incrementar las dotaciones policiales y la vigilancia, se prefiere mantener a esos inútiles asesores y enchufados. Luego suceden casos como el de Madrid Arena con personas inocentes muertas por la avaricia de unos y por la desidia de otros. Una calle se puede pavimentar y hacerla segura, pero las vidas que se pierden son irrecuperables. Y aquí hay responsabilidades políticas y penales que deben asumirse. Un escándalo como este debería bastar para exigir la renuncia de la Alcaldesa y la convocatoria inmediata de elecciones.

Esta casta de advenedizos se cree que puede hacer y deshacer a su antojo y jugar con la vida y bienes de los ciudadanos a los que nos consideran vasallos, como la antigua gleba feudal. Será cuestión de hacerles comprender que están profundamente equivocados.

Ahora somos 'euracas'
MANUEL L. TORRENTS www.vozpopuli.com 11 Mayo 2013

El milagro español se nos viene abajo como en la gloriosa película de Berlanga aunque durante muchos años hemos visto riadas de gente llegando de Quito, Bogotá, Lima… a los que hemos tratado con cierto desprecio. Los sudacas, panchitos o como se quiera que les hayamos llamado despectivamente, venían a ganarse el pan honradamente, pero nunca se nos ocurrió pensar que algún día las tornas podrían darse la vuelta. Aunque estos términos ya se aplicaban a cualquier cantautor o psicólogo latinoamericano hace lustros, lo cierto es que la sociedad española se ha sentido superior a esta mano de obra barata que ha cubierto los puestos de trabajo que no queríamos desempeñar, porque nuestro nivel de vida había subido y se nos caían los anilos de manera ostentosa.

Claro que, a su vez, Europa también nos miraba un poco como unos advenedizos que nos habíamos quitado la boina hace relativamente poco. El caso es que occidente ha disfrutado de un efecto riqueza que pensábamos que estaba aquí para quedarse.

Pero ha llegado el llanto y rechinar de dientes. Si el mundo desarrollado no se hunde hasta lo impensable es porque está totalmente sujetado por las inyecciones de liquidez de los bancos centrales de Japón, Reino Unido, EE UU y el Banco Central Europeo (BCE). Por este orden de importancia, seguramente. Así lo corroboran desde Attitude Asesores: “desde la caída de Lehman Brothers en el año 2008, la Fed ha incrementado su balance en un 347% y Gran Bretaña en un 433%”. Sus artículos periódicos son de lo mejor que leo, aunque al terminarlos dan ganas de cortarse las venas. Pero la cifra es impactante.

Que lo invite a cenar
Un escenario a la japonesa, aunque esta semana el desesperante Rajoy haya sacado pecho en el Congreso, en una comparecencia a petición propia para explicar las reformas adoptadas. El presidente presumió de prima de riesgo y de que ya no hace falta el rescate, como si fuera mérito propio. ¡Lo que tiene que hacer el gallego es reservar mesa en Lucio y llevarse a Mario Draghi, que al menos no se ha puesto tonto y sigue en modo “voy a darle a la máquina cuanto haga falta”! Es él y no otro quien le ha permitido respirar.

Porque lo de las reformas es un chiste. Ahora que no hay tanta presión con la prima de riesgo viene el alargamiento de calendarios para el déficit, la suspensión de las bajadas de sueldos públicos y pagas extras, la mano laxa con los bancos, el anuncio de más planes a proveedores, incrementos del Fondo de Garantía de Depósitos (para pagar a más preferentistas; me lo expliquen)… pero reformas, lo que es reformas, cero.

No se habla, por ejemplo, de una de las más urgentes: la de las pensiones. No hay el menor coraje. Faltan huevos siquiera para decir que se van a congelar, aunque eso ahorre entre 4 y 5.000 millones de euros anuales al estado (3-4 puntos de déficit) y al ciudadano le suponga dejar de ingresar ¿20 euros al mes? Que no es quitar, que es dejar de ingresar. Tampoco es tan terrible.

No sólo es España, por supuesto. El modelo europeo de sociedad hace aguas por todas partes. Reino Unido aguanta porque se niega a integrarse en una moneda única y ceder soberanía monetaria. Lo de Francia es otro drama larvado y Alemania, el día que quiera nos dice cuál es la deuda bancaria real de sus lander banks y sus sofisticados bancos comerciales que en realidad son unos Lehman Brothers en versión germánica.

Estamos en una espiral de la que de momento nadie ha sabido salir. Ahí está Japón, con más del 200% de deuda sobre PIB y un estancamiento que dura más de 20 años.

Nos miran mal
Es así que ahora los países emergentes nos miran mal. Desde el cono sur comienzan a llegar algunas voces que nos llaman ‘euracas’ a los más de 50.000 españoles que, por ejemplo, están en Chile, más del doble que chilenos hay aquí. Colombia, Perú... un éxodo total se está produciendo entre la clase profesional media-alta hacia esos países que mirábamos antes con la ceja enarcada de suficiencia.

A mediados del pasado mes, asistí a un desayuno para ver de cerca al embajador de Chile, que se esmeró en promocionar la Alianza del Pacífico; un bloque comercial de libre mercado entre Chile, Colombia, México y Perú.

El diplomático fue preguntado sobre la posibilidad de que los bloques comerciales fueran la antesala de una América unida e institucionalizada, como hemos hecho nosotros en Europa. Con educación pero mucha mala leche en el fondo dijo que “en el sentido europeo no”. Quieren ser una potencia mundial, con desarrollo, seguridad jurídica, libre comercio, crecimiento, bajos impuestos, “pero sin parlamentos ni cosas de esas como las que ustedes tienen en Bruselas, que sale muy caro”.

Menuda manera de señalar un modelo de sociedad arcaico, lleno de políticos profesionales, que no logran dar con soluciones porque son el principal problema. Menuda manera de poner de manifiesto sutilmente al dinosaurio europeo, encantado con sus estructuras y oropeles, mientras hace aguas por todas partes. El Titanic se hundió con todo su esplendor, pero se hundió.

El BRIC Bank
A su vez, los países BRIC (Brasil, Rusia, India y China) están montando su propio banco mundial, al margen del FMI. Sin alharacas, con 50.000 milloncejos de dólares de partida, pero cuidado con lo que puede suponer eso.

Tiene toda la lógica. Son ellos los emergentes y en muchos casos los que están financiando a los países desarrollados. Pues comienzan a montarse la fiesta ellos, sin depender de un FMI politizado, en el que se procura que mande siempre un europeo o un estadounidense.

Ya somos los ‘euracas’, y podemos dar gracias de que ‘españolacas’ o similar queda muy feo. Nos queda el consuelo de que ese término engloba a los que, a su vez, nos metían en el acrónimo PIGS.

Los países emergentes juegan con la semántica y hacen sus deberes. “Que venga cualquier español a Chile, no se va a sentir defraudado”, dijo el embajador, aunque le faltó añadir "ojo, a trabajar, ¿eh? No a traernos sus anticuadas ideas".

Reto a cualquier miembro de la Fed, el BCE o el Banco de Japón a que presente la fórmula que rompa el círculo vicioso: el dinero se imprime y va a los bancos. Estos, a su vez, financian a los Gobiernos en forma de deuda, quienes, para pagarla, necesitan emitir aún más bonos, que les vuelven a comprar las entidades financieras con más dinero impreso por parte de los bancos centrales.

Hay más dinero que nunca en la vida. Pero no llega a la economía. No sale de esa espiral ni a tiros. El que sepa cómo hacerlo, tiene el Nóbel de Economía casi seguro. Mientras tanto, mucha gente se reía de Alfredo Landa, pero la película Vente a Alemania Pepe (a trabajar de currela en lo que salga) resulta ahora una obra maestra visionaria.

Estrella Digital – polémica – nuevo director
Juan Vicente Santacreu  Periodista Digital 11 Mayo 2013

Si te gusta, divúlgalo, el poder está en tus manos. Gracias

Ayer Twitter y Facebook se pegaron un “calentón” por un comentario que hice respecto al último artículo no publicado en Estrella Digital. Una vez aclarado el tema lo quiero compartir para que no hayan malos rollitos.

Estrella Digital y la polémica nuevo director
El miércoles envié el artículo de la semana, con la foto ilustrativa incluida, como suelo hacer desde hace 2 años para su divulgación en mi columna de Estrella Digital. Como de costumbre, unas horas antes de su publicación –sobre las 22H- divulgamos en las redes el título del artículo, en este caso era “Esperanza Aguirre, parole, parole, parole”. La sorpresa fue cuando a las 22h. los fieles lectores se dieron cita en el periódico observando que no se había publicado nada. Pensando que era un despiste, envié otro correo a la redacción y no obtuve respuesta.

Al día siguiente, jueves, los lectores de Estrella Digital observamos con asombro que los columnistas colaboradores del periódico habíamos sido eliminados sin explicación, a lo que llamé inmediatamente por teléfono para aclarar la situación. No se me aclaró nada y se me informó que la dirección del periódico había cambiado y que el nuevo director me llamaría.

Así fue, por la tarde me llamó Joaquín Vidal, el futuro director de Estrella Digital, para ponerme al corriente de los cambios y lamentar que no me hubiera llegado la comunicación de los cambios por E-mail. Joaquín me aseguró que cuando asuma la dirección y se reestructure el periódico, espera contar con mi colaboración. ¡¡¿A qué me suena esa frase?!!.

Para evitar malos entendidos quiero aclarar que en ningún caso ha existido un problema económico. He cobrado puntualmente todos los meses por parte de Estrella Digital. Nunca se me censuró nada de mis artículos e incluso he compartido tribuna con periodistas “zurdosos” y a pesar de estar equivocados políticamente, hemos compartido espacio. Estrella Digital no ha censurado mi último artículo, simplemente ha cambiado de “dirección”.

Así pues, de Estrella Digital sólo puedo decir cosas buenas, y si te preguntas por mi fidelidad hacia este periódico, no tengo inconveniente en contarlo por primera vez en público. El 7 de Marzo de 2010, el periodista Miguel Ángel Rodríguez –NO es el del PP- escribió en Estrella Digital este artículo : Natalia gana una batalla.

Posteriormente Patricia Vico -ex-directora del periódico- me apoyó incondicionalmente publicando algún artículo mío hasta que formé parte profesional con columna propia. Todo esto con el apoyo incondicional de Álvaro Renedo, propietario de Estrella Digital.

Como he dicho muchas veces, “yo no olvido, ni lo bueno ni lo malo” y por los derechos de mi hija, aunque no mato, doy por culo todo lo que puedo y un poquito más, así que no te extrañe que Rajoy me intente hacer callar. Si no hablo aquí, hablare allí, pero yo nunca olvido.

PD: Aprovecho para agradecer a todos mis lectores y seguidores incondicionales todo el apoyo que me habéis mostrado porque entre todos estamos creando en Masby una corriente de opinión libre, independiente y muy incómoda para tanto sin vergüenza atrincherado en la “policorrupción”.

No penséis que los políticos son conspiradores de vuestra voluntad, son los carceleros de vuestra libertad. – JVS

Así lo siento y así lo cuento.
Juan Vte. Santacreu – en Twitter @JVSantacreu – Periodista Digital

Esperanza Aguirre; parole, parole, parole
Juan Vte. Santacreu http://www.masaborreguera.com 11 Mayo 2013

Este es el artículo más polémico, y no por su contenido, sino porque nunca se llegó a publicar en Estrella Digital por las circunstancias ya comentadas en Periodista Digital; el cierre de mi columna en el periódico. Aquí os lo dejo integro.

Esperanza Aguirre; parole, parole, parole – Una cosa es que admire, respete y apoye a cualquier persona que defienda sin complejos nuestra Nación y el derecho de poder ser español en España, y otra cosa es que no cuestione la honestidad de cualquier “fulano” –o fulana- que defienda esa españolidad.

Yo le admiro y por ello no voy a entrar al trapo como hacen sus enemigos de filas cuando le reprochan que todo lo que dice ahora lo podría haber hecho antes.
No, entiendo que la gravedad de la situación no es la misma que antes, no obstante cada uno pone los límites en un punto, el problema es cuando los que gobiernan no los ponen. Quiero recordar que esta es la característica más importante de los imbéciles: “ni tienen ni conocen sus límites”. Lo hemos sufrido ocho años con el “Idiota Zapatero” y ahora Rajoy se está entrenando para superar a su antecesor.

Y creo que ya lo ha conseguido.

Dicho esto, y a pesar de toda mi admiración por usted, no puedo evitar que emerja mi lado oscuro con preguntas sin respuestas, como ¿por qué no habla menos y agrupa a un buen numero de liberales –españoles ante todo- para dar un paso al frente?. Le advierto Esperanza que esto mismo se lo están preguntando millones de españoles.

Sus declaraciones públicas siempre hacen correr ríos de tinta, más bien deberíamos decir, bytes de información, y ahí es donde emerge la parte más borde de mi ser. Cada vez que el Partido Popular tiene un problema, coincide –y digo sólo que coincide- con unas declaraciones suyas con gran dosis de patriotismo racional.

Sin remontarnos mucho en el tiempo, todos recordamos sus fogosas declaraciones coincidiendo “casualmente” con el Caso Bárcenas. Sus manifestaciones no pudieron eclipsar el escándalo pero sin duda ayudó. Ahora, y coincidiendo “casualmente” con el descalabro de intención de voto del PP, hemos visto cómo ha publicado en El Mundo un artículo en el que aboga por hacer una reforma administrativa, aunque en esta ocasión baja el listón y no hace mención al cáncer autonómico. Una vez diluida la noticia tan negativa para el PP, no ha tardado mucho en matizar que “Rajoy lo hace todo bien”. ¡¡¿Va de coña esta declaración?!!.

Esperanza Aguirre; parole, parole, parole
Dígame Esperanza, ¿qué es lo que hace bien Rajoy?. Aparte de educar a sus hijos en español-inglés y no permitir que pierdan el tiempo estudiando lenguas tribales que sólo sirven para separarnos y para ir a comprar pan, el resto, o no hace nada o lo hace peor que el “Idiota Zapatero”, que ya es decir.

Esperanza, ¿hablamos de Bolinaga?. También podemos hablar de las libertades como el poder fumar, la ley de costas, el aborto, la ETA en la administración pagada con mis impuestos, poder estudiar en español en España, que un ciudadano pueda trabajar de funcionario en todo nuestro territorio nacional sin que se lo impidan las lenguas tribales, listas abiertas, eliminación de la ley D'Hondt –un ciudadano, un voto-, etc. Y muchísimas cosas más.

En resumen, para mantener este país con 19 Reinonas, contando al Rey, a Rajoy y a sus respectivas cortes de honor, los políticos nos están crujiendo sin pudor. Noticia de El Mundo 6-5-2013 “Rajoy ha subido los impuestos 30 veces en 16 meses”. ¿Alguien da más?.

Esperanza, da la sensación, y sólo digo que da la sensación, que cuando el PP pierde respaldo por la derecha social sale usted a reagrupar a todos los huérfanos liberales del PP para recordar que hay una voz en este partido que los representa y así evitar la desbandada. Pero tan sólo es eso, una voz efímera y no hechos contundentes.

Esperanza, usted parece, y digo sólo parece, una cortina de humo denso para tapar la traición de Rajoy. ¿Acaso le está utilizando Rajoy?.

Dígame Esperanza, si estuviera en mi lugar, ¿usted qué pensaría de Esperanza?. A pesar de todo ello, sigo teniendo “esperanza”en usted, pero como no soy imbécil, tengo límites y me estoy empezando a desesperanzar.

Así lo pienso y así se lo digo, sin tacos incluidos por petición expresa de mi amiga Paula García de Herrera
Juan Vte. Santacreu – en Twitter @JVSantacreu – Pudo ser, pero no fue para Estrella Digital?

Un español de Cataluña
ARCADI ESPADA, EL MUNDO  11 Mayo 2013

· Lo que está sucediendo en las instituciones catalanas afecta a todos los españoles. Rivera está realizando discursos desde una madurez democrática rara en España.

Un grave error de la televisión y la radio pública española es no prestar atención directa a los grandes acontecimientos del debate independentista en Cataluña. Es un grave error, por ejemplo, que ni Televisión Española ni Radio Nacional hayan retransmitido en directo la última sesión parlamentaria, el pasado miércoles, donde a propósito de un nuevo trámite, y coincidiendo con la decisión del Constitucional de suspender la declaración independentista aprobada en enero, los diputados catalanes volvieron a debatir sobre la ruta emprendida por el presidente Mas.

Lo que está sucediendo en las instituciones catalanas no es un asunto local y propio, sino que afecta a todos los españoles, aunque, justamente, la estrategia independentista no admita más jurisdicción moral, política o televisiva que la propia. Tal vez sean el resto de los españoles, además, los únicos capacitados para descifrar hasta dónde ha llegado la quiebra del sentido en Cataluña. Los extranjeros no podrían hacerlo sin una inmersión previa y no precisamente superficial. En cuanto a los catalanes, hablarles del sentido de todo esto es como si a un pez le gritasen ¡fuego!: el pobrecito catalán de mi tiempo sólo ha visto agua. Únicamente los españoles, en realidad, pueden apreciar la deriva orwelliana a la que se refería ayer este periódico donde te echo las cartas.

Hay una razón más. De asistir a estas contiendas tendrían la satisfacción de observar el ejercicio de un español defendiendo el Estado de Derecho en tierra extraña. Extraña, obviamente, respecto al Estado y al Derecho. Un español defendiendo el Estado de Derecho no es una novedad absoluta. Pero hay poca costumbre, admítemelo. El español es el diputado de C’s Albert Rivera. Más de una vez hemos comentado sus errores. Es el momento de que comentemos su plenitud. Rivera lleva tres o cuatro discursos memorables en el Parlamento a propósito de la deriva independentista. Cada vez más libres, más agudos, más cargados de intención y hasta de humor seco. Estos discursos no están hechos ni desde la izquierda ni desde la derecha ni desde el patriotismo. Están hechos desde una madurez democrática rara en España.

Los argumentos más importantes de Rivera no son los que dirige contra Esquerra Republicana. Desde el punto de vista argumental, Esquerra no tiene ninguna necesidad ni importancia. Ese partido tiene una secretaria general, Rovira, que ya explicó hace tiempo en 40 inolvidables segundos cómo iba a financiarse la independencia de Cataluña y su última aportación ha consistido en explicar cómo los diputados deben estar por encima de las leyes que promulgan. Poca importancia, simple carne mortal de El manicomio catalán, al que acaba de poner camisa de fuerza Ramón de España. Tampoco la interacción de Rivera con el presidente Mas es la fundamental. Aunque le haya impedido utilizar desde el primer día la miserable estrategia pujolista de poner en fuera de juego a sus adversarios verdaderos. Lo más importante es el diálogo que Rivera mantiene con la izquierda y la derecha catalanas. Es extraordinario, si se piensa, pero Rivera le ha quitado a la izquierda la razón.

Vale la pena observar, ya que no puede ser en la televisión pública, que sea en youtube, el malestar puramente físico con que el diputado Joan Herrera iba encajando su discurso del miércoles. Es natural. Rivera le hablaba con sus propias palabras, con la lógica de un hombre de izquierdas antes de ser triturado por el mito nacionalista. A Herrera parecían venirle bascas, como cada vez que un recuerdo cubre de vergüenza lo que hoy somos. El mismo patetismo, aunque incluso más ridículo, inspiraba la reacción del diputado socialista Lucena. Hay unos planos memorables, ¡velos!, en que Lucena hace aspavientos ante los argumentos implacables de Rivera. Va como diciendo: son míos, son míos. Bah. Uno que llora desde el escaño lo que no supo defender en la tribuna.

Si a la izquierda le ha quitado la razón a la derecha le ha quitado España. Aún es más extraordinario. Todo lo que la derecha de Sánchez Camacho dice de España es polvoriento o mero oportunismo retórico. Y si alguna vez acierta sinceramente en algo no tarda en quedar desmentido por los hechos, como en aquel cuarto de hora inolvidable, previo al inicio de la deriva independentista, cuando la señora Sánchez Camacho alardeaba orgullosamente de haber pactado con el presidente Mas.

La España de Rivera tiene una virtud básica: no acude lejos para fundamentarse. Ni Isabel ni Fernando ni Guerra Civil. Sólo el año de gracia de 1977 cuando la democracia española nació y Albert Rivera Díaz tenía dos años. Es su horizonte. Está bien. Nunca le he visto juguetear con la transición ni conspirar cansinamente contra ella, como tanto gaseoso unamunillo. Propone reformas, como es natural: concretas, acotadas, identificables. Es el más joven de los políticos españoles, el único que se ha mostrado desnudo y, paradójicamente, es el menos adán. No sólo en el sentido adánico; también en ése de descuidado y jaragán que mi temible abuela María Pérez utilizaba como nadie.

Lo que quería decirte, en fin, es que los trabajos más limpios a favor de una España razonable, que la primera línea de defensa de una moderna nación de ciudadanos, ajena a la democracia estamental del nacionalismo, está trazándola el diputado Rivera en un territorio chuleado por el mito. Y que es pena grande que el resto de los españoles no acaben de tener conciencia clara del valor, incluso estético, que está teniendo su experiencia.

Leyes e ideología
Pedro G. Cuartango. El Mundo 11 Mayo 2013

VIDAS PARALELAS: NÚRIA DE GISPERT / WILHELM FRICK

Uno de los rasgos esenciales del totalitarismo es la supeditación del derecho a la ideología. En la Alemania nazi se obligó a los maestros y a los jueces a jurar fidelidad a Hitler y se promulgaron las leyes de Nuremberg que excluían a los judíos de la posibilidad de ocupar cargos públicos o trabajar como funcionarios.

El impulsor e ideólogo de estas políticas se llamaba Wilhelm Frick, nombrado ministro de Interior en 1933. Él fue responsable directo de todos los decretos y leyes que se redactaron para nazificar la vida pública. Frick creía que las normas jurídicas debían estar supeditadas a la voluntad del Führer y a los intereses del pueblo alemán que estaban por encima de la ley. El derecho era algo instrumental y moldeable, que había que interpretar de forma casuística.

Es exactamente la misma concepción que defiende Núria de Gispert, presidenta del Parlamento catalán, que anteayer aseguró que la declaración de soberanía «sigue vigente» a pesar de que ha sido suspendida por el Tribunal Constitucional.

A juzgar por sus palabras, las decisiones del Constitucional no son aplicables en Cataluña, como tampoco las sentencias del Supremo en materia de lengua, porque no encajan con la voluntad del pueblo catalán que CiU y ERC representan.

La concepción de Núria de Gispert es puramente casuística como la de Frick. Cree que el Derecho debe estar supeditado a la construcción nacional y que, por tanto, hay que interpretarlo en cada momento según convenga a los fines de Artur Mas, que ha dejado muy claro que las leyes no serán obstáculo en su marcha hacia la independencia.

Hay una contradicción en las palabras de esta mujer que no se ha subrayado de forma suficiente: que es la presidenta del Parlamento catalán y, por tanto, una representante del Estado que debería ser la primera en respetar la legalidad. Pero la desprecia al declarar que ella no acata las resoluciones del Constitucional. Y no sólo eso, Francesc Homs amenaza con denunciar al Gobierno en Europa porque pretende que se cumpla la Constitución.

La declaraciones de Gispert no son un anécdota. Por el contrario, revelan la filosofía de un nacionalismo que está dispuesto a pasar por encima de la ley y fracturar a la sociedad catalana porque el fin que lo justifica todo es la construcción de la nación. Ese es el valor supremo, que para los nacionalistas es más importante que los derechos individuales o el respeto a las normas.

Para ello han inventado una mitología nacionalista que se basa en una propaganda totalitaria que empieza por la falsificación del lenguaje y acaba por la exclusión de quienes no encajan con los cánones de la tribu.

De cada diez euros que gana la gente, cuatro se destinan a 'engordar' las arcas del Estado
Los españoles son los ciudadados que más impuestos pagan en Europa
El Ministerio de Hacienda se embolsa 522 euros al mes de cada 'mileurista'
Periodista Digital 11 Mayo 2013

Defienden desde el Gobierno que los impuestos españoles son muy bajos, y que la llamada presión fiscal -que mide el peso de la recaudación tributaria en relación a la riqueza que genera el país- es de las más bajas de Europa.

Sin embargo, una radiografía más exhaustiva de la realidad deja un resultado mucho más desolador de lo que el Ejecutivo quiere reconocer: de cada diez euros que gana un ciudadano, nada menos que cuatro se dirigen a engordar las arcas del Estado.

De cada diez euros que ganan los ciudadanos, cuatro se destinan a 'engordar' las arcas del Estado. El Partido Popular ha introducido un total de 30 subidas tributarias en sus 16 meses de Gobierno.

Unos datos que sitúan a España a la cabeza de la eurozona en esfuerzo fiscal: la relación entre renta y pago de impuestos en nuestro país es mayor que en Alemania, Reino Unido o Suecia.

El esfuerzo que las autoridades exigen a los españoles es desmoralizador: el contribuyente medio tarda 130 días de sus ingresos en pagar sus impuestos, por lo que, en teoría, hoy es el primer día del año en que se empieza a ganar dinero para uno mismo.

¿SABE USTED CUÁNTOS IMPUESTOS PAGA?
La respuesta a la pregunta que aparece justo encima es un misterio para la inmensa mayoría d ela gente, ya que la complejidad y opacidad del sistema tributario nacional oculta la carga fiscal que realmente soportan los contribuyentes.

El Día de la Liberación Fiscal, elaborado por el think tank Civismo, es uno de los indicadores más relevantes y claros que existen al respecto para conocer la pesada factura tributaria que pagan los españoles.

La calculadora de impuestos elaborada por Civismo permite a cada contribuyente descubrir su particular carga tributaria en función de su renta, lugar de residencia y circunstancias personales.

Como explica L. Llamas en 'LD', un trabajador que ingrese 1.600 euros netos al mes, casado, con un hijo, coche y piso en propiedad, abonará un total de 15.963 euros al año para el pago de impuestos (directos e indirectos) y cotizaciones sociales, lo que equivale al 50,36% de su nómina real (31.696 euros). Es decir, trabajará para el Estado 184 días al año (hasta el 3 de julio).

El sueldo más frecuente en España ronda los 1.000 euros al mes (12.000 euros netos al año divididos en doce pagas). Sin embargo, tal y como se observa en la primera columna de la tabla, la nómina real de los mileuristas (coste laboral), antes de abonar IRPF y cotizaciones, asciende a 1.523 euros al mes (18.283 euros al año). Es decir, la empresa abona un total de 1.523 euros al mes para que un trabajador ingrese 1.001 limpios en su cuenta. El Estado se embolsa 522 euros de la nómina mensual de un mileurista en concepto de IRPF y cotizaciones, el 34,33% de su sueldo.

Este porcentaje crece en función del nivel de renta. Por ejemplo, los trabajadores que ingresan 1.313 euros netos al mes (15.760 al año en 12 pagas) cobran en realidad 2.089 euros (25.071 al año), de modo que Hacienda les resta 776 euros mensuales (37,14% de su sueldo efectivo). Asimismo, los que perciben 1.602 euros netos (19.223 al año) ganan un total de 2.641, con lo que el pago de IRPF y cotizaciones asciende 1.039 euros al mes (39,35% de su sueldo).

Estos casos sirven para mostrar el esfuerzo fiscal que sufre la inmensa mayoría de asalariados, cuya renta neta oscila entre los 1.000 y 1.600 euros: Hacienda quita unos 780 euros mensuales a los trabajadores que conforman la clase media en España.

CONCLUSIÓN.- La fiscalidad sobre el trabajo, además se de ser muy elevada (se come entre el 34% y el 42% de la nómina real), es menos progresiva de lo que se presupone inicialmente ya que, si bien los tipos del IRPF van desde el 13% hasta el 56%, el tipo impositivo real (sumando cotizaciones) apenas presenta una diferencia de ocho puntos porcentuales.

La Gran Burbuja
Daniel Lacalle
El Confidencial
11 Mayo 2013

“Artificially pushing interest rates down and forcing investors into junk bonds has only one end. It’s just a case of when, not if” (Sohn Investment Conference)

Las bajadas de las primas de riesgo generalizadas no son consecuencia de las exitosas políticas de nuestros gobiernos. Hemos visto como todas las estimaciones económicas han ido revisándose a la baja en los últimos meses. Es la “fiebre del bono”, que ocurre en todo el mundo

La rentabilidad del bono griego a diez años ha caído a niveles pre-crisis, Portugal vuelve a lanzar deuda, Ruanda emite a 6,8%, los bonos basura cotizan a tipos históricamente bajos, empresas en riesgo de quiebra colocan deuda a 3%, la banca española acumula el 50% de los bonos portugueses, etc… Todo no es casualidad. Es por la percepción de que los tipos de interés artificialmente bajos y la liquidez extrema van a continuar.

Los tipos bajos crean una carrera ciega a “buscar rentabilidad”, que siempre acaba mal. Porque incentiva a los emisores a descuidarse y pensar que todo va bien y anima, a su vez, a los bancos e inversores a cerrar los ojos y aceptar riesgos antes inaceptables. Luego, el destrozo lo paga usted. Porque vuelven los rescates y los “too big to fail”. Cortesía de los bancos centrales y sus políticas expansivas.

Da la impresión de que nuestros bancos centrales y estados no quieren evitar otra burbuja. Quieren replicarla.

 

Esto lleva a acumular riesgo, aumentando el apalancamiento –deuda- y aceptando activos de peor calidad a cambio de rentabilidades inferiores.

La cuestión no es “cómo termina”, que ya lo hemos visto en 2001 y 2007, sino “cuándo”.

Es como los dibujos animados del Correcaminos. El Coyote sube por el precipicio hasta que sobrepasa el borde, sigue corriendo y se encuentra que debajo de sus pies no hay nada. El riesgo hoy es muy similar.

Pues bien, esta semana el índice de bonos basura americanos ha alcanzado los tipos más bajos de los últimos treinta años. Es decir, la rentabilidad exigida a la deuda de alto riesgo se ha reducido a mínimos históricos mientras la situación financiera de dichas empresas ha seguido deteriorándose. Sí, amigos, hay compañías “high yield” –subterfugio técnico que en muchos casos significa “basura”- que emiten deuda al 3,5%. La media, al 4,95%.

Añadan ustedes al cuadro que la deuda de los fondos de inversión ha alcanzado niveles históricos, duplicándose en dos años mientras los activos bajo gestión han crecido menos de un 15%, y que en 2012 se han vendido más paquetes de deuda hipotecaria de alto riesgo que en el periodo 2005-2007 (Gavekal), y entenderán que uno se preocupe.

Sin embargo, como no podía ser de otra forma, nuestros líderes en toda la OCDE, en vez de preocuparse y tomar medidas urgentes, se apropian de la bajada de tipos exigidos como “recuperación de la confianza”. ¿Y qué piden? En vez de limitar la burbuja, que se eche más leña al fuego bajando más los tipos e imprimiendo.

No olvidemos que las bolsas y primas de riesgo también alcanzaban niveles de euforia en 2001 y 2007, mientras las economías se lanzaban al precipicio.

Yo estoy convencido de que el nivel de riesgo que se está acumulando en los mercados es desproporcionado con respecto a la calidad de los activos.

 

Cómo se crea la burbuja

Los pasos son los siguientes:

Desde el año 2007 los bancos centrales han bajado los tipos 511 veces. Hoy la mayoría de los bonos de países con alta calidad crediticia cotizan con rentabilidades bajísimas, del 1 o 1,5%.

- Mientras tanto, la calidad crediticia de la deuda soberana y corporativa se resiente, porque las perspectivas económicas no mejoran. Se ha perdido más de un billón de dólares en activos de máxima garantía (triple A) durante la crisis.

El índice de impagos y mora también ha ido aumentando gradualmente, aunque a niveles bajos por el enchufe de liquidez. Los bonos basura tienen un índice de impago cercano al 3,5%, y el riesgo de impago de varios países europeos también ha repuntado recientemente un 12%.

En ese entorno, los fondos de pensiones son incapaces de generar los dividendos que necesitan sus clientes comprando solamente bonos de alta calidad, con lo cual van aceptando mayor riesgo. Lo más grave es que aceptan activos con condicional baja, es decir, con requisitos crediticios muy suaves.

Al generarse esa demanda, los países y empresas con problemas emiten deuda como locos, sin mejorar sus fundamentales, pero a tipos de interés más bajos.

¿Y si no fuera una burbuja?

Moody’s, la agencia de calificación, y algunos bancos se apresuraron esta semana a decir que “no ven señales de burbuja en los bonos”. Desafortunadamente, sus predicciones pasadas no han sido de lo más acertadas.

Los argumentos en contra de la burbuja son:

Los diferenciales con la deuda de calidad no se han modificado. Es decir, aunque el tipo de interés absoluto exigido a los bonos de alto riesgo ha bajado, también ha caído proporcionalmente el de la deuda de alta calidad. El problema que yo le veo a este argumento es que no deja de enmascarar una situación global de precios manipulados, altísimo endeudamiento y crecimiento endeble.

Las economías occidentales se están recuperando. Sin embargo, no hay datos sólidos que lo corroboren. El crecimiento de Europa, incluido Reino Unido, es atroz y el de Estados Unidos sigue siendo anémico, su desempleo muy manipulado –Grantham comentaba que es un 11% real si lo analizamos como la EPA española- y la deuda sigue creciendo mientras se revisan a la baja las estimaciones de crecimiento global (de 4% a 3,3% global, y lo que queda).

Los bancos centrales seguirán imprimiendo y bajando tipos mientras sea necesario. Solo tienen un problema. En las anteriores burbujas los tipos no estaban al 0,5% y los depósitos al cero por ciento. Y las economías, privadas y públicas, no estaban tan endeudadas... Ni los inversores tan expuestos al mercado (vean el gráfico inferior y el impacto de las políticas expansivas en el mercado bursátil). El efecto placebo del gas de la risa monetario ya no dura lo que duraba antes. 

 

Mientras tanto, la bola de bonos de alto riesgo sigue creciendo. Unos y otros se enzarzan en el debate sobre la baja inflación… Olvidando la monstruosa inflación de activos que se está generando, e ignorando que la política monetaria de “a ver quién suspende antes”, al ir acompañada de subidas de impuestos y represión financiera, hace que el consumo caiga. 

¿Y si hay burbuja?

Aprovechar la relajación de las condiciones que los inversores piden y el entorno de política monetaria agresiva y salvaje me parece bien si se prepara uno para el invierno y se toman medidas drásticas de reducción de las necesidades de financiación.

Si pincha esta burbuja, nos vamos a encontrar con estados, bancos centrales, empresas y fondos muy endeudados, es decir, con muy baja capacidad de absorber un shock de ventas. Y si las necesidades de refinanciación siguen acumulándose, ese efecto “aspiradora” puede llevar a enormes problemas.

Recordemos que siempre hemos salido de las explosiones de burbujas creadas durante la época de la “expansión monetaria eterna” con gobiernos, empresas y familias más endeudadas que cuando empezó dicha burbuja. Y que hoy, ese nivel de apalancamiento sigue siendo claramente inaceptable incluso si se creen –que no falte la fé- que las economías van a crecer como dice el FMI.

Demasiado riesgo por poca rentabilidad.

Los inversores y los bancos están tomando demasiado riesgo. Los paquetes de hipotecas y activos de alto riesgo vuelven a venderse a niveles históricos, los balances no se están limpiando y si esta burbuja es real volveremos a la espiral de rescates, que paga usted.

Si esta pirámide de cartas sufre el menor shock, volveremos a repetir el 2007. Pero mientras tanto, nadie quiebra, no se limpia la economía de sectores improductivos y no se hacen las reformas necesarias para asegurar un crecimiento sostenible. Solo se empaqueta y esconde.

¿Que hay que subirse a la noria hasta que pare la música? No lo tengo claro. La noria, cuando se para, no lo hace suavemente y con oportunidad de bajarse como un torero saludando al público. Se para abruptamente con todo el mundo dentro.

Las burbujas son relativamente fáciles de identificar, especialmente cuando se crean con tanta rapidez. El momento de pincharse, no. La apuesta de muchos fondos y bancos es que los bancos centrales van a sostener a los activos de riesgo porque no “ven riesgo de burbuja”.

Y ahí está el problema. Lo peor de estas burbujas es que se tiñen de un velo “social”. “Reducir el paro”, “que fluya el crédito” o “apoyar el crecimiento”, cuando lo único que hacen es sostener a bancos y estados endeudados y empujar a los inversores supuestamente más cautelosos, los fondos de pensiones, a conductas de alto riesgo. Usted, de toda esta fiesta, no ve un duro. Pero alégrese, le dan “percepción de riqueza” y “confianza”.

Hay muchos inversores alertando de esta situación. Por supuesto, muchos podemos estar equivocados. Pero los estados, agencias de rating y bancos centrales nunca ven burbujas. Recuerden la tecnológica o la inmobiliaria. Pasaban más tiempo justificándolas que analizando cómo salir. Veremos qué ocurre. Buen fin de semana. 


******************* Sección "bilingüe" ***********************
Artur Mas y el sentido de la proporción
Editorial www.gaceta.es 11 Mayo 2013

Cuando Mas dice que “España se le ha quedado pequeña”, sencillamente miente y hay que decirlo con todas las letras.
Durante la Guerra Civil, el entonces lehendakari Aguirre se hizo acreedor al irónico mote de Napoleonchu por sus ínfulas de caudillo militar. Una rápida derrota redujo la ambición del nacionalista vasco a sus exactas dimensiones. Con el mismo espíritu, hoy podría bautizarse como Bismarcket al muy honorable president Artur Mas, que ayer exponía su angustia al constatar que España se le ha quedado pequeña. Las dimensiones de la piel de toro, en efecto, resultan diminutas para la ambición de Artur Mas, que querría ver a su Cataluña compitiendo en el mercado internacional con los Estados Unidos y China.

Loables propósitos de no ser puramente delirantes. Porque la realidad, como explica hoy LA GACETA, es que las inversiones catalanas deben más a la región de Murcia que a los Estados Unidos de América. Por mucho que le duela al señor Mas. España se quedaría pequeña sin Cataluña, eso sí es verdad. De hecho, dejaría de ser España, porque nuestro país, histórica, cultural, política, social y económicamente, es incomprensible sin Cataluña.

Por eso defender la españolidad de Cataluña, como hacemos desde estas páginas, no es poner el todo por encima de la parte, sino salvaguardar la identidad de la parte. Porque, al mismo tiempo, Cataluña es sencillamente incomprensible fuera de España: nada en la identidad catalana se entiende sin la aportación continua, a lo largo de los siglos, del resto de España a esa región. Y desde luego, tampoco se puede entender su economía: ni ayer, ni hoy ni mañana.

Cuando Mas dice que “España se le ha quedado pequeña”, sencillamente miente y hay que decirlo con todas las letras. La gran mayoría de las inversiones catalanas tienen por destino el resto de España, así como la gran mayoría de los depósitos de las entidades bancarias catalanas tienen por clientes a ciudadanos del resto de España. Inversamente, los beneficios que declaran las empresas catalanas, y que alimentan el mito del “déficit fiscal”, se obtienen muy mayoritariamente en el resto de España. Hasta la fecha, no ha habido ni un español que considerara esto gravoso o insultante. Tampoco ningún catalán. Hasta ahora.

Es hora ya de acabar con ese discurso de perpetua denuncia victimista. Basta confrontar su mitología con la realidad para comprobar hasta qué punto es ridículo. Al final, esas salidas de tono sólo alimentan chistes: como, por ejemplo que es a causa de la pequeñez de España por lo que tantos líderes nacionalistas buscan paraísos fiscales en el exterior. Patético.

¿Qué hacemos con la lengua asturiana?
Amando de Miguel Libertad Digital 11 Mayo 2013

El estímulo me lo marca un luminoso comentario de José María Navia-Osorio a propósito de la Selmana de las Lletres Asturianes. Se celebra todos los años y "cada vez es más difícil de encontrar un escritor" que escriba en asturiano y sea por ello reconocido y premiado. La ocasión sirve también para reivindicar la iniciativa de dar clases de asturiano, que es una forma de crear empleo. El de Oviedo tiene sus dudas sobre ese planteamiento, que más bien es el cómodo expediente para subir los impuestos. No obstante, la crítica más severa que hace don José María es sobre la idea de crear un idioma "normalizado", es decir, "artificial". En su opinión eso significa que se pierde el valor auténtico del asturiano como una riqueza cultural. Además de la cuestión lingüística, don José María critica la "resistencia a convocar oposiciones" para funcionarios públicos en Asturias con el argumento de que "vendrían personas de toda España". Por lo visto, eso se considera una amenaza en una comunidad, además, que pierde población a raudales. Como puede verse, se empieza por enaltecer la lengua local (lo que antes se decía bable) y se termina encastillándose en el nuevo nacionalismo asturiano. No sé qué diría Severo Ochoa si levantara la cabeza y viera este desaguisado cultural de sus paisanos.

La lengua asturiana no está sola. Hay también en España otros idiomas sin literatura, como el murciano, el extremeño, el andaluz, el leonés, entre otros. Hace un tiempo me comunicaron la pasmosa noticia de que funciona una Academia de la Lingua Zamorana, y yo sin enterarme. Mi idea es que esos idiomas sin literatura deben conservarse como otros muchos artefactos culturales (costumbres, fiestas, casas típicas, bailes, trajes). En ningún caso esa conservación debe servir para desplazar el español de la vida pública o académica. Por otra parte, la existencia de lenguas sin literatura no es un hecho que haya que menospreciar. La mayor parte de las 6.000 lenguas que hay en el mundo carecen de literatura, y muchas de ellas ni siquiera se escriben. La literatura no se improvisa en una generación, ni en dos. Las lenguas avanzan a paso de tortuga, y eso cuando amplían el número de los hablantes. Debe quedar claro que muchos europeos son bilingües de modo natural. Una lengua no tiene por qué desplazar a otra, sobre todo cuando se trata de una lengua de comunicación internacional. Es el caso del español y de muy pocas más en el mundo. Tener esa lengua española como propia debe considerarse como una riqueza, que, además, no paga impuestos.

No creo que haya que poner muchos reparos a la idea de normalizar un idioma poco extendido y con variantes dialectales. Es lo que ocurrió con el castellano hace 500 años, con el catalán hace cien años, con el vasco hace una generación. Al parecer, ahora le toca al asturiano. Normalizar quiere decir construir una gramática, fijar el idioma a salvo de las variaciones dialectales. Es algo necesario si se quiere que no desaparezca. Lo que no logro entender es cómo podemos normalizar la lingua zamorana. Que yo sepa, no pasa de ser una colección de términos locales muy simpáticos, casi todos ellos referidos a las labores agrícolas o al modo de vida rural. Bien está salvaguardar ese tesoro, pero me niego a que pueda sustituir algún día al castellano o español. Para ese viaje no hacen falta alforjas, aunque no creo que los jóvenes actuales sepan lo que son las alforjas. Supongo que no las admiten en el equipaje de los vuelos de bajo costo.

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Nacionalistas y derecho
Francesc de Carreras. La Vanguardia  11 Mayo 2013

El derecho es un conjunto de normas coactivas que regulan las conductas de las personas y determinan las competencias de los poderes públicos. Un Estado democrático de derecho tiene dos rasgos principales: por un lado, sus normas se basan en los valores de libertad e igualdad; por otro, los representantes del pueblo, de acuerdo con la Constitución y la ley, elaboran y aprueban estas normas. Sin embargo, para los nacionalistas catalanes el derecho es un simple instrumento para alcanzar sus fines: si les sirve lo utilizan, si no se lo saltan olímpicamente y, encima, se hacen las víctimas. Les da igual que se trate de la Constitución, las leyes o las sentencias.

La reacción al reciente auto que admite la impugnación interpuesta por el Gobierno central a la declaración soberanista del Parlament de Catalunya, lo muestra bien a las claras. Es obvio que declarar en una resolución parlamentaria que el pueblo de Catalunya es “sujeto político y jurídico soberano” contradice frontalmente un precepto fundamental, no sólo de la Constitución española sino de cualquier constitución de un Estado democrático: todas establecen que la soberanía reside en el conjunto del pueblo, no en una fracción del mismo.

Con la declaración se pretendía un simple desafío al derecho para demostrar que la independencia era el deseo de la mayoría de la cámara, representante del pueblo de Catalunya, y así llegar a la conclusión de que lo que quería el pueblo de Catalunya era esa independencia. Además, pensaban que se trataba de un acto que no podía ser impugnado porque se dictaba en el libre ejercicio de la libertad de expresión.

Los límites de la libertad de expresión de las personas son mucho más amplios que los de los órganos públicos. Los órganos públicos ejercen sus competencias autorizados por las leyes; las personas están limitadas por leyes pero no necesitan autorización alguna. En este caso se trata de una resolución parlamentaria, por tanto un acto jurídicamente formalizado que debe adecuarse a las previsiones establecidas en el Reglamento del Parlament de Catalunya, a la Constitución y al Estatut.

La admisión a trámite de la impugnación ha dado lugar a desafortunadas declaraciones de las principales autoridades catalanas. La presidenta del Parlament, Núria de Gispert, ha dicho que la resolución suspendida seguía vigente, término que no es aplicable al caso pero implica desacato a la resolución judicial. Artur Mas ha reclamado al TC que sea “árbitro y no parte”. Los jueces no son “árbitros” sino órganos independientes que emiten resoluciones en aplicación de la ley. Los árbitros son mediadores que intentan conciliar intereses. Quizás este es el modelo de juez que le gustaría a Mas: entablar negociaciones con la ley como mero instrumento de negociación. Pero entonces ya no estaríamos en un Estado de derecho.

RELEVO AL FRENTE DEL PARTIDO
María San Gil, con el sector más duro del PP
AGENCIAS. SAN SEBASTIÁN. El Correo 11 Mayo 2013

El vicepresidente del Parlamento Europeo, Alejo Vidal Quadras, y el exparlamentario del PP vasco Santiago Abascal criticaron ayer San Sebastián el proceso llevado a cabo por su partido para elegir a Arantza Quiroga como futura presidenta de la formación.

Ambos participaron, junto con la predecesora de Basagoiti, María SanGil, en un acto de presentación en la capital donostiarra de la Fundación para la Defensa de la Nación Española (Denaes). A la cita asistieron representantes populares como la exjuntera guipuzcoana Regina Otaola o el concejal en Elorrio Carlos García, si bien no acudieron los actuales dirigentes de la formación en Euskadi, que concitaron numerosas críticas por parte de los intervinientes. Tanto Vidal Quadras como Abascal censuraron, en presencia de San Gil -quien rehusó referirse a esta cuestión al ser requerida por los periodistas-, el hecho de que la militancia del PP no tenga la oportunidad de pronunciarse sobre su nueva líder, Arantza Quiroga, cuyo nombramiento fue decidido ayer en una reunión de la cúpula popular vasca.

Mientras Vidal Quadras advirtió que el PP vasco tenía, con la renuncia de Basagoiti, una «excelente ocasión de demostrar que ha percibido el cambio de los tiempos y practicar la democracia interna», Abascal censuró que haya sido «un grupito de personas en un despacho» quienes hayan «acordado lo que va a decidir el martes la junta directiva» del PP. «Al margen de quién sea esa persona», el exparlamentario popular subrayó que los partidos tienen el «deber moral» de aproximarse a la sociedad «acercándose a su militancia». En este sentido, defendió que la elección de la nueva presidenta de los populares vascos debería haber salido de un congreso «abierto».

TV3 y el 'NODO' independentista
Fernando de Páramo www.lavozlibre.com 11 Mayo 2013

Periodista y abogado

Tras “Adéu, Espanya?” (¿Adiós España?) y “Això no funciona, o potser sí?” (¿Esto no funciona, o puede que sí?) llega “Hola Europa!”, la última superproducción de la que se dice llamar la televisión pública de Cataluña y digo pública, porque que yo sepa, debe representar e informar a todos los catalanes sin excepción. Y es que los que hemos nacido en democracia, jóvenes pero no ingenuos, estamos viviendo nuestro particular NODO, con una pequeña diferencia, el nuestro es en color.

Si estudiamos la historia de la televisión pública en España, no hay que ser un genio para ver que es muy común que muchos canales públicos se conviertan en plataformas políticas a favor del partido de turno que gobierne. Pero, permítanme, una cosa es servir a un partido político -actitud detestable, por cierto- y cosa distinta y más grave es servir a una ideología. Y es que en Cataluña, TV3 no sólo es un brazo político como muchas otras televisiones autonómicas, sino que se atreve a dar un paso hacia adelante y convertirse en el altavoz de una doctrina, de un pensamiento único y excluyente.

Mientras 'La Vanguardia' -ya saben, aquella presidida por un señor que ostenta el título de Grande de España- presume de las cifras de audiencia del reportaje y 'El Periódico' prepara ya el ‘pack trilogía independentistas en DVD’ para vender en los quioscos, la señora Sánchez-Camacho, en un arrebato de populismo, criticaba a TV3 por su ‘adoctrinamiento’. A lo mejor el PPC olvida que tiene cargos a dedo pactados con CIU en el Consejo Audiovisual y otras dependencias comunicativas que no hacen nada para cambiar la situación. Pero claro, a veces a los grandes en sus batallas para captar votos les gusta jugar a ser víctimas olvidando el sistema del que ellos mismos son parte.

Pero como suele pasar en todos los nacionalismos, nada ocurre por casualidad, como ya vimos con el entrañable reportaje a la familia Pujol, al más puro estilo ‘familia Brady’ y en pleno cambalache judicial de imputaciones. Esta vez, la fecha escogida ha sido en vísperas a que el Constitucional se manifestara sobre la declaración separatista. Suspendida, por cierto. Sin embargo, ¿no ha habido ningún reproche de aquellos millones de personas que se tiraron a la calle el 11-S? Parece ser que sino hay cámaras o un estadio de fútbol lleno hasta la bandera, es difícil abandonar el sofá y la manta. Y es que los propios independentistas de cuna, los que se esfuerzan en escribir los argumentos, han manifestado que sentían vergüenza por la desfachatez con la que se ha sesgado la información ofreciendo tan sólo las maravillas y bondades de la secesión sin una opinión contraria y sin una réplica que aportase algo de credibilidad al discurso del reportaje.

Mientras, en ‘palacio’, el president Mas organiza cumbres sobre la consulta de la independencia y el señor Pere Navarro, como ocurre en la genial obra de Francis Veber ‘La cena de los idiotas’, es el único que desconoce el motivo por el que le invitan. Pero excusas baratas aparte, a muchos nos preocupa como la libertad de expresión se tambalea y la televisión pública se dedica a irradiar ideología en su prime time. Pregunto: ¿alguien está reflexionando sobre los problemas reales de los catalanes?, ¿alguien se ha parado a pensar en que de esta situación sólo saldremos unidos?, ¿nos merecemos un gobierno que se preocupa más en tapar sus vergüenzas con la estelada que de gobernar? Preguntas que les dejo para que ustedes mismos las respondan, pero yo cada vez utilizo más la técnica de Groucho Marx con TV3 y al igual que él: “considero la televisión muy educativa, cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y me leo un libro”

EDUCACIÓN / INMERSIÓN LINGÜÍSTICA
Las pruebas de español en Cataluña, más fáciles para justificar la inmersión
J. V. Echagüe. La Razón 11 Mayo 2013

Madrid- Como cada año, 70.000 alumnos de sexto de Primaria se han examinado de sus competencias en catalán y castellano, entre otras materias. Y también como cada año, las diferencias de dificultad entre ambos idiomas era ostensible. Los alumnos podían elegir entre varios textos en catalán –«Dídac, Berta i la màquina de lligar boira», de Emili Teixidor, y otro sobre el «mushing», un deporte de trineo– y otros en castellano –fragmentos de «Alicia en el País de las Maravillas», de Lewis Carroll; de «El príncipe de la niebla», de Carlos Ruiz Zafón; y un texto sobre los «doctores sonrisa», los payasos que animan a los niños en hospitales–. En las preguntas sobre los textos catalanes, los alumnos se tenían que enfrentar a palabras como «metxeres» –«mecheras»– o «eixordadora» –«atronadora»–. «Se trataba de un examen mucho más complicado; se pregunta a niños de 11 años palabras inhabituales y desconocidas para más de un filólogo», afirmaron a LA RAZÓN desde Convivencia Cívica Catalana tras analizar los textos. Mientras, las pruebas en castellano «tenían textos fáciles y un vocabulario sencillo».

Estos exámenes tienen como objetivo evaluar las competencias de los alumnos de forma más acorde a los estándares de PISA. Sin embargo, Convivencia Cívica Catalana ya ha alertado de estas prácticas, que, aseguran, se realizarían para justificar la política de inmersión lingüística. En su opinión, dentro de unos días, la consellera de Educación, Irene Rigau, «presentará unas notas excelentes de castellano y muy malas del catalán. Y dirá que así se demuestra el elevado nivel de castellano con la inmersión, y que es necesario impartir más clases en catalán».

Examen en catalán
«En la frase ''hacían un ruido ensordecedor'', el adjetivo ''ensordecedor'', ¿a qué sentido hace referencia?». Esta era una de las preguntas referidas al texto de Teixidor. Esta palabra, como «metxeres», les ha puesto en más de un aprieto a los alumnos catalanes de sexto de Primaria. Eso sí, la dificultad «extra» en los exámenes de catalán es ya habitual.

Examen en español
«Una mirada de hielo es una mirada...». Para Convivencia Cívica Catalana, los textos en castellano contaban con un «vocabulario sencillo». Como norma habitual, la asociación ha contrastado que, en las pruebas realizadas durante los últimos años, un 26% de las preguntas en castellano son de resolución inmediata tras leer el texto; en los exámenes en catalán, el porcentaje baja al 12%.



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