AGLI Recortes de Prensa   Jueves 16  Mayo 2013

¿Pacto de Estado?
La gangrena de lo público
Emilio J. González Libertad Digital  16 Mayo 2013

Los sindicatos han pedido al Gobierno un pacto de Estado para salir de la crisis. ¿Es necesario? No tanto. Un pacto de Estado tiene sentido cuando el partido que ocupa el poder carece de mayoría absoluta en el Parlamento o, sobre todo, cuando gobierna en la Nación pero no así en una buena parte de las Administraciones territoriales. Este no es el caso del PP, que está al frente de doce de las diecisiete comunidades autónomas y de la mayoría de los ayuntamientos y diputaciones. Esta situación representa, sobre el papel, una gran estabilidad institucional, en el sentido de que es de suponer que las autonomías y los ayuntamientos donde gobierna el PP no van convertirse en oposición política a las medidas contra la crisis que el Gobierno quiera desplegar. Desde este punto de vista, por tanto, no se necesita pacto de Estado alguno, porque el Partido Popular cuenta con poder suficiente para hacer lo que hay que hacer; lo que le falta es la voluntad política, pero eso ya es harina de otro costal.

Un pacto de Estado, sin embargo, resultaría conveniente si el Gobierno de verdad quisiera hacer lo que hay que hacer, esto es, reformar por completo el modelo de Estado. La verdadera naturaleza de nuestra crisis es un crecimiento elefantiásico de lo público, sobre todo desde que existen las comunidades autónomas, las cuales se han dedicado a replicar a escala regional todo el entramado institucional de la Nación sin necesidad alguna. ¿Alguien puede explicar para qué sirven los defensores del pueblo, los consejos económicos y sociales o los tribunales autonómicos de defensa de la competencia, si no es para derrochar dinero, colocar a gente y jugar a ejercer un poder que no corresponde a las autonomías? Y por si no bastara con ello, como las autonomías no se financian con sus impuestos sino con la participación en los ingresos del Estado, dilapidan los recursos que tienen a su disposición en forma de universidades públicas sin alumnos o aeropuertos sin viajeros. El pacto de Estado que de verdad necesita este país es el de cerrar las autonomías de una vez por todas y buscar un modelo más racional de descentralización administrativa, porque este es una ruina económica y no cumple la función para la que fue creado, esto es, integrar a los nacionalistas. No hay más que echar un vistazo a Cataluña para comprender que el modelo ha fracasado.

El problema del pacto de Estado que proponen los sindicatos es que se trata de más de lo mismo, esto es, de no cambiar nada para que partidos y sindicatos sigan como siempre, y de exprimir todavía más al contribuyente para que siga pagando las facturas. Quien propone semejante dislate no quiere entender que, en última instancia, España se muere de estatismo, que el cáncer que la está matando es el sector público y que es ahí donde hay que aplicar cuanta cirugía sea precisa para poder sobrevivir y salir adelante. El Gobierno, por ello, hace bien en oponerse al mismo. Ahora lo que tiene que hacer es comprender de verdad la auténtica naturaleza de la enfermedad que gangrena la economía española y actuar en consecuencia. Mejor dicho, ahora lo que tiene que hacer es, simplemente, empezar a gobernar.

Cataluña is different
Javier Quero www.gaceta.es  16 Mayo 2013

El lío asimétrico puede acabar como con el desdichado y célebre café para todos.

Caducó el lema ideado por Fraga cuando no paraba de parir paradores. Spain is diferent, decía. España es diferente. Hoy la cosa ha cambiado. La diferente es Cataluña. La última aportación del pensamiento político ibérico ha sido la España asimétrica. Una pintura asimétrica es la representación de una realidad deformada en la que las partes de un todo han perdido la proporción. Resulta acertado, pues, hablar de la España asimétrica, un país sin perspectiva, estéticamente desequilibrado y éticamente defectuoso. Un retrato asimétrico es una caricatura, igual que lo es la España asimétrica. Cada una de las diecisiete españitas posee legislaciones propias a la hora de pagar impuestos, abrir una empresa o educar a los niños. El resultado es la creación de una España compleja y acomplejada. Pero como todo es susceptible de empeorar, ahora se proponen implantar la asimetría del déficit. La cosa consiste básicamente en permitir que Cataluña pueda gastar más de lo que puede y deber más de lo que debe. El nacionalismo aldeano exige un trato diferente y deferente. No es difícil imaginar para qué. Lo primero que ha hecho el Gobierno de Artur Mas en cuanto le han relajado el objetivo de déficit ha sido reabrir la ventanilla de las subvenciones, que permanecían congeladas desde hace un año.

El tripartito dobló la deuda de Cataluña hasta situarla en 30.000 millones de euros. Mas se comprometió a cambiar aquella situación y así lo hizo: la aumentó a 44.000 millones de euros en sólo dos años. Una gestión tan brillante merece un premio y la recompensa será el permiso para endeudarse más aún, pero manteniendo al resto a raya porque Cataluña es diferente. Allí el presidente Mas cobra el doble que el presidente Rajoy y la nómina de los consejeros supera la de los ministros. También es diferente su parque móvil, superior al de la Administración central. Tiene que ser así de diferente para surtir de coches oficiales a cada presidente de cada una de las 24 diferentes comisiones sectoriales del parlamento catalán. Por seguir marcando diferencias, Cataluña dispone de diferentes consejos comarcales, que solapan sus competencias con las diputaciones provinciales y nada menos que 254 entidades públicas catalanas. Definitivamente, Cataluña es diferente.

El presidente extremeño que ayuda en misa, Monago, asegura que el nacionalismo es insaciable, e insociable añadiría yo. A este ilustre pacense le cabe el honor de ser el político del PP que rompió la hegemonía socialista en su región, lo cual le acabará pasando factura en su partido. Monago, bombero de oficio antes de dedicarse a la política, sabe de la importancia de no pisarse la manguera entre profesionales del gremio. Posiblemente, eso le ha llevado a protestar al lado de otros presidentes autonómicos con carné del PP, que ven con asombro el agravio comparativo. Si se premia al que no cumple para qué cumplir.
La estrategia huele a chusca táctica: pagar para que no te insulten. Aflojar la mosca, para que a Mas se le olviden sus ínfulas independentistas. La historia reciente está repleta de ejemplos que desaconsejan ese disparate. Lo que suele suceder al final con los nacionalistas es que trincan la pasta y te siguen insultando.
El lío asimétrico puede acabar como siempre, como ocurrió en la transición con el desdichado y célebre café para todos, cuando todos pretendían ser iguales para ser todos diferentes. Lo que se concedió a algunas autonomías se extendió a todas; y de esos barros, los lodos de la insostenible España de las autonomías, la España asimétrica, el retrato deformado, la caricatura de un país grotesco.

Cantonalismo simétrico
Fernando Díaz Villanueva www.gaceta.es 16 Mayo 2013

A las personas normales y corrientes no nos interesan los grandes Estados.

Cuando, a finales de los años setenta, algún desgraciado de la UCD se inventó esto de las autonomías no hubiese podido ni imaginar el sindiós en el que se terminaría convirtiendo treinta y pico años después. El modelo es simplemente pésimo. Reúne lo peor de los Estados centralizados con lo peor de los federales y, por si lo anterior no fuera suficiente, ha fomentado todo tipo de aventurillas aldeanas acaudilladas por Napoleonchus de vodevil. Esto, me dirán, es España, y las cosas no pueden hacerse de otra manera. Pues no, precisamente porque es España, podemos hacerlo bastante mejor, que para algo tenemos tres mil años de historia a nuestras espaldas. Si me tocase a mí decidir la organización territorial del país la preferiría descentralizada. El poder cuanto más pequeño y débil mejor. Los países libres y prósperos o son diminutos –ahí tienen a mi adorado Liechtenstein, que es del tamaño de un parchís–, o son grandes pero están debidamente atomizados en unidades menores para mitigar el enrede congénito al politiquerío. A los individuos, a las personas normales y corrientes no nos interesan los grandes Estados, eso es para los políticos, que se la gozan mandando y disponiendo a placer mientras los demás obedecemos al punto.

La centralización implica que no hay competencia. Así, los que mandan pueden poner los impuestos que les venga en gana, o regular sin tregua para beneficiar a los amigos y castigar a los enemigos. Esta es la razón por la que al politicastreo le pone tanto la chorrada esa de la construcción europea, como si Europa hubiese que construirla cuando lleva aquí desde hace miles de años con sus ríos, sus bosques, sus prados y sus panales de rica miel. Eso de la construcción europea es una estafa para sacarnos los cuartos y, ya que están, esclavizarnos a modo. Un megaestado inspirado en la Rusia de Breznev que, con mucho acierto, mi maestro Carlos Semprún Maura denominaba Unión de Repúblicas Socialistas de Europa, URSE: capital París.

Los suizos lo vieron venir y pasaron del tema desde el principio. Algo similar debimos hacer nosotros, pero no para quedarnos con el Estado Social del franquismo, que era una ruina heredada por vía sanguínea del liberalismo jacobino del XIX, sino para organizarnos a la manera helvética, en cantones con las fronteras abiertas, secreto bancario, bajos impuestos y pocos políticos.

Cantones, por descontado, fiscalmente independientes. Ninguno le metería la mano en el bolsillo a otro, al menos sin su consentimiento. Los cantones pobres podrían competir con los ricos por la vía fiscal para atraer población y empresas desde los ricos. No habría transferencias, ni hechos diferenciales, ni resentimientos, ni venganzas y desquites. Tampoco habría ganas de romper la baraja como sucede ahora con este autonomismo asimétrico en el que unos ponen y se quejan mientras otros se quejan y gastan. El nacionalismo nunca hubiera pasado de su fase germinal, porque nacionalismo y prosperidad se llevan a matar. El cantonalismo, el simétrico, nos interesa a nosotros. El autonomismo estatalizante y pueblerino les interesa a ellos. Por eso lo padecemos.

Res Pública
Paciencia y mesianismo monárquico: las dos caras del fracaso
Manuel Muela www.vozpopuli.com 16 Mayo 2013

A medida que se constata el fracaso de las políticas del Gobierno se intensifica el mensaje de pedir paciencia, insistiendo en que estamos mejor, aunque no se note, y que dentro de dos o tres años se recogerán los frutos, sin aportar elementos para creerlo. Cuestión de fe. Otros van más allá y proponen desde el establishment que sea el Rey (sic) el que capitanee y promueva el remozamiento del sistema constitucional al que ellos mismos consideran caduco. Por supuesto, lo que subyace en ambas posiciones, la de la paciencia y la apelación a la Corona, es la conservación del tinglado mientras los españoles aguanten y no pasen a mayores. Yo creo que en España quedan vida inteligente y sentido común y me niego a aceptar que no existen personas con capacidad acreditada en la sociedad para prestar su concurso y sus ideas en pro de salir del círculo de fuego fabricado por unos cuantos para preservar poder y privilegios a toda costa. En éste sentido está a punto de publicarse el Manifiesto para la recuperación de la soberanía económica, al que he prestado mi firma, con la esperanza de abrir un debate necesario y urgente. Cuando la nación se enfrenta a una situación como la actual, lo procedente en democracia es convocar a los ciudadanos para que decidan sobre la base de propuestas serias y no fantasmagóricas o fatalistas, como las que motivan el comentario.

La imprevisión del Gobierno da la cara
Los resultados de las políticas del Gobierno que obtuvo el apoyo de los españoles hace más de año y medio son de todos conocidos. Se resumen en el estrépito de las cifras económicas y la animosidad política y social que han generado. Las causas son variadas, y a ellas me he referido en otros comentarios, pero, resumidamente, son la falta de previsión, la sumisión a proyectos externos prefabricados y la negativa a cambiar el Estado hipertrófico de la Transición. Como ha dicho acertadamente una portavoz parlamentaria, la representante de UPyD, el Gobierno sacrifica nuestras modestas conquistas sociales y educativas en el altar sagrado de la hidra autonómica. Mientras, el tejido público va siendo devastado y, en algunos casos, depredado, en perjuicio de los más y en beneficio de los menos. A una sociedad poco civilizada e indefensa, que necesita el sostén del poder público, se la priva de instrumentos para superar su menesterosidad civil por aquellos que han dispuesto de décadas y de recursos para transformarla. Y ahora le piden paciencia y sumisión. Un discurso penoso e insoportable.

Junto con la prédica de la paciencia surge otra, más cínica, que parte de dos reconocimientos: la caducidad institucional y constitucional y la minoría de edad del pueblo español. Según sus sostenedores, hay que volver a las prácticas de 1978 y reeditarlas, de forma que sea el Rey el que elabore el guion para que sea ejecutado por los políticos y el Parlamento. Estos tienen que ser alumnos disciplinados, como ya lo fueron entonces, de la Corona, que además sabe lo que nos conviene. Si no lo hubiera leído u oído, no me molestaría en comentar una necedad semejante, porque el que los españoles seamos tolerantes y poco exigentes no significa que seamos tontos y que ignoremos hasta dónde llegan y de dónde provienen las responsabilidades de éste estado de cosas. La tal propuesta parte de una concepción doctrinal de la monarquía que ignora su propia definición constitucional y que en nada se parece a lo que son las monarquías burguesas sobrevivientes en el norte de Europa. Es algo más propio de lo que Maurice Duverger denominaba las monarquías del sol, Grecia, Marruecos y Jordania, de carácter preconstitucional y vicarias de otra potencia. Cuando el pensador francés decía eso, la española sólo existía en la mente de Franco, su auténtico fundador.

En vez de remozar cadáveres, promover el cambio
La verdad es que elucubrar sobre cómo sostener o remozar un cadáver tiene interés para las funerarias o para los investigadores del antiguo Egipto, no para resolver democráticamente los problemas de un país europeo en el siglo XXI. Esa debería ser, a mi juicio, la preocupación de la inteligencia española, una vez analizadas las causas del fracaso y estudiados los medios políticos y económicos para superarlo, contando con los puntos de vista y las aportaciones de los que ven con honda preocupación la malversación de los esfuerzos fiscales de las clases medias y el abandono de los débiles al albur de la solidaridad familiar o de la beneficencia. La expresión de Joaquín Costa, escuela y despensa, en la España que quería regenerar conserva gran parte de su vigencia un siglo después. Sólo por eso habría motivos para abrogar el sistema que ha hecho posible semejante disparate, por incuria o abuso; pero hay más razones, la principal de ellas es que la nación consiga de una vez por todas su mayoría de edad y, con templanza y razón democráticas, organice su convivencia en justicia y solidaridad.

No es tan complicado hacer lo que otros países europeos han hecho antes que nosotros. Todos estamos atrapados en una crisis europea de grandes proporciones que, cada vez con mayor evidencia, demandará respuestas estatales. Los que disfruten de Estados fuertes tendrán más opciones de salir adelante que los que vivimos inmersos en desacreditar al poder público y en convertirlo en objeto de sus abusos y corrupciones. La tarea es ardua pero vale la pena organizarla e intentarla. Lo ideal sería contar con la ayuda o predisposición favorable de quienes ocupan el poder; si no es así, las complicaciones serán mayores. Confiemos en la inteligencia y en el sentido común.

El desgobierno de Rajoy
Impuestos y “déficit a la taifa”
Guillermo Dupuy Libertad Digital 16 Mayo 2013

No hacía falta ser adivino para saber, hace ya más de un año, que muchos gobernantes regionales –no sólo el de Cataluña– iban a hacer caso omiso de las advertencias de "sanción", incluso de “intervención”, que les hizo Montoro en caso de que no cumplir los objetivos de reducción del déficit fijados para 2012: pocas horas después de que el ministro simulara aquella firmeza, que ni él ni, menos aún, Rajoy poseen, el portavoz de la Generalidad, Francesc Homs, ya dejaba patente públicamente el nulo respecto que concedía a la "armadura" de la Ley de Estabilidad Presupuestaria y a sus supuestos mecanismos de “vigilancia, sanción e intervención”.

Tampoco hace falta ser advino para pronosticar que la reciente decisión de Rajoy de no castigar sino premiar a las comunidades incumplidoras en 2012 con objetivos de reducción del déficit menos exigentes para 2013 se va a traducir en un mayor grado de incumplimiento: de hecho, escasas horas ha tardado Antonio Fernández, consejero de Hacienda de Extremadura –comunidad que sí ha cumplido en 2012–, en asegurar que, en caso de prosperar la "injusta" y “bárbara” decisión de Rajoy , "la solución será muy fácil: el incumplimiento".

Tampoco creo que sea difícil de prever que el mayor margen de déficit para el conjunto de las administraciones públicas españolas en 2013, que el irresponsable y zascandil de Rajoy ha logrado obtener de Bruselas, no se va a traducir en una inmediata rebaja fiscal, tal y como algunos ingenuamente pretenden, sino en una facilidad mayor para que el Estado pueda seguir sofocando, con más impuestos y endeudamiento, nuestras posibilidades de recuperación económica.

En este sentido, lo que me preocupa es que entre los partidarios de la rebaja fiscal haya quienes consideren que esos 18.000 millones de déficit adicional que nos concede Bruselas suponen un "colchón", un “ahorro”, cuando en realidad suponen un mayor grado de endeudamiento para los españoles.

Si no queremos incurrir en viejas falacias keynesianas, la deseable rebaja fiscal habría que basarla exclusivamente en la reducción del gasto público, no en la relajación de la reducción del déficit. A diferencia de Rajoy, yo sigo creyendo que una de las primeras obligaciones del buen gobierno es no gastar más de lo que ingresa. Pero ahora aparece que la virtud está en agotar el crédito que Bruselas nos concede.

En cualquier caso, desengañémonos. Con Rajoy al frente de este reino de taifas, olvídense de menos impuestos, menos déficit y menos endeudamiento.

El déficit amoldable.
Vicente A. C. M. Periodista Digital  16 Mayo 2013

La guerra del déficit está en marcha con la firme oposición de la mayoría de las CCAA a que se haga un déficit amoldable y que básicamente cede a las presiones del gobierno secesionista de Cataluña liderado por CiU y Artur Mas. Pero es que la argumentación no puede ser más lógica, las CCAA que piden un déficit más alto para sí, dicen que reclaman el mismo trato que le UE ha concedido a España con la flexibilización temporal para alcanzar el objetivo de déficit impuesto al resto de países. Es decir, España obtiene una situación de excepción, solo por el efecto que tendría en la UE su estrepitosa caída e intervención real.

Si pensamos en el sistema irracional autonómico que tenemos, auténticos reinos de taifas, agravado por el desequilibrio demográfico y de desarrollo económico,entonces podremos comprender algo de lo complejo e inmanejable que puede resultar el igualitario "café para todos" que reclaman justamente otros. Es cierto que el sistema de porcentajes es el más justo, dando por sentado que los presupuestos de las CCAA son adecuados y proporcionales a su población y necesidades y que las compensaciones del Estado son justas y cumplen aquello de la redistribución de la riqueza. Una de las quejas esgrimidas por Cataluña es siempre que da más de lo que recibe. Claro que lo mismo ha empezado a reclamar la C.A. de Madrid.

Lo malo es que existen auténticos territorios, avalados por la Constitución, donde la autogestión se garantiza por aquello de los privilegios históricos. Por supuesto que me refiero al Concierto vasco (no el que suele dar el Orfeón Donostiarra) y a los Fueros de Navarra. Así que la primera premisa del café para todos ya tiene clamorosas excepciones perfectamente constitucionales. No es de extrañar pues el que otros aspiren a lograr ese trato diferencial, sobre todo cuando se mantienen las pretensiones secesionistas como en el caso del nacionalismo catalán.

España tiene una descompensación demográfica y económica más que evidente, donde existen regiones y provincias desfavorecidas por siglos de "olvido" y discriminación en el desarrollo social y económico, por los diferentes reinados y gobiernos. Lo que en Andalucía reclamaban como "deuda histórica" y que eran capaces de cuantificar. Claro que la deuda que reclamaban y que solo un gobierno socialista fue capaz de pagar a costa de todos, nunca ha quedado claro si era constitucional o solo un modo descarado de prevaricación y malversación de fondos públicos. Pues lo mismo puede y debe aplicarse al tema del déficit amoldable y acomodaticio a las exigencias de estas CCAA. Tanto PSOE como PP han ido "pagando" al nacionalismo catalán sus apoyos y chantajes en forma de concesiones políticas y compensaciones económicas. Ceder ante las exigencias de un déficit flexible, sería totalmente inaceptable.

Este tema del déficit solo pone de manifiesto que el actual sistema ha llegado a su fin. España debe replantearse su estructura de la Administración y volver a la lógica y a la optimización de recursos. España debe recuperar el concepto de solidaridad y de la supremacia del bien común sobre los intereses particulares de una parte de la población. No más concesiones ni cesiones a los chantajes.

Primero el dinero..luego seguimos con la secesión
Antonio Pérez Henares Periodista Digital  16 Mayo 2013

Durante unos días los de ERC no nos insultarán a todos los españoles en el Parlamento y el gobierno catalán bajará el diapasón de las provocaciones y baladronadas de que la ley, la Constitución y todo lo demas, ellos se los pasan exactamente por ahí. Luego, conseguido el objetivo de trato preferente en lo de la “pela”, volverán a desplegar la ofensiva secesionista. O sea, que si algún ingenuo, que puede llamarse Rajoy, piensa que puede apaciguarlos con dinero que miré un poquito hacia atrás y sólo encontrara que si hay una fórmula utilizada siempre y otras tantas veces fallida es esa. Aún más, la peor y más contraproducente. Las concesiones lejos de conseguir el encaje y cerrar las ansias tan solo las han exacerbado y llevado las exigencias un paso más lejos: hasta el que nos encontramos ahora: el separatismo puro y duro. Su técnica ha sido muy simple y eficaz: primero coger el dinero luego seguir con la independencia. En esas están de nuevo.

Están, esa es otra, asfixiados, en la ruina y sin que nadie, excepto su odiada España les preste. O sea que necesitan imperiosamente la pasta, pero no se dude que no será para las cosas de “comer” sino para alimentar las de “separar”. Otras comunidades, como Madrid o Baleares ya puede acudir a financiación externa. Cataluña la que quiere caminar sola no tiene quien le fié, su deuda es estratosferita y sus cuentas no salen. No salen porque se lo sigue gastando en pamemas y privilegios y aunque cierra quirófanos despilfarra en televisiones y otros maquinillos de hacer separatistas.

Muchas comunidades autónomas las han pasado canutas para rebajar sus déficit. Su dirigentes han sufrido el peor de los desgastes pero con el esfuerzo y el sacrificio ciudadano-que podía haber sido más acompañado por el del entramado político, que esa es otra- han conseguido objetivos. Y ahora con toda razón y justicia ponen el grito en el cielo contra Rajoy y su ministro Montoro que están al borde de cometer algo peor que un error y que si ceden en lo substancial a esa pretensión de Mas habrán roto el discurso esencial como Nación pero también como partido que algunos aún quieren seguir viendo como mantenedor de un mismo discurso para el conjunto de Españ

Rajoy y el déficit
Román Cendoya www.gaceta.es  16 Mayo 2013

Rajoy llama altura de miras a la cobardía de ceder al chantaje soberanista.

Conceder a Cataluña un déficit superior al resto de las comunidades es siempre un error. Hacerlo en plena campaña de recaudación del IRPF es un insulto al esfuerzo fiscal que soportamos los ciudadanos. Rajoy utiliza el dinero que pagamos todos los españoles para pagar a los dirigentes nazionalistas catalanes un plus, confiando en que nuestro sacrificio sirva para que no continúen con el proceso de independencia. Lo peor es que eso lo cree Rajoy pero no Artur Mas, quien le pone en evidencia cada vez que abre la boca. Cuanto más avanza Mas en la independencia, más le financia Rajoy el proceso. Rajoy es el encubridor de la catastrófica gestión que ha sufrido Cataluña en los últimos 30 años. Da dinero a Mas para que este pueda pagar nóminas y no suspenda pagos autorizándole a dilapidar el esfuerzo de todos en forma de déficit. Rajoy y Montoro exigen un brutal sobreesfuerzo a la mermada economía de los españoles para pagar las Embajadas de Cataluña, la inmersión lingüística, el proceso soberanista y cuanto le parezca a la Generalitat. Desde el Gobierno de Rajoy anuncian que hay “que tener en cuenta las diferencias de los diferentes”. ¿Pero no dice la Constitución que todos los españoles somos iguales? Piensan como los nazionalistas y traicionan su promesa constitucional.

¿Dónde quedó aquella frase de Montoro de que no le “temblaría el pulso” si había que intervenir alguna autonomía? Patética bravuconada de quien es valiente contra el desvalido y un cobarde con quien le puede plantar cara. Rajoy llama “tener altura de miras” a la cobardía de ceder al chantaje soberanista de Cataluña. El presidente es injusto y desleal con los que le dieron sus votos y con los presidentes autonómicos que han hecho el esfuerzo de cumplir con el objetivo de déficit que él les pidió. También ellos se han cansado y han dicho que ya está bien.

Continuismo
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es  16 Mayo 2013

No la conozco personalmente, pero he oído que es persona de fuertes convicciones morales. Este rasgo de su carácter abre una cierta rendija de esperanza.

La flamante presidenta del PP vasco, designada que no elegida, se ha manifestado tras su nombramiento a favor de una línea continuista para su mandato. Teniendo en cuenta que su formación, liderada entonces por Jaime Mayor, obtuvo hace una década 300.000 votos y diecinueve diputados en la Cámara autonómica y que ahora cuenta con 130.000 sufragios y diez escaños, su apuesta por seguir en la misma estrategia no parece demasiado prometedora. Una sencilla extrapolación nos lleva a la conclusión de que la aspiración de Arantza Quiroga es pasar de la irrelevancia actual a la completa desaparición a medio plazo. Noble y hermosa ambición que sin duda merecerá los plácemes de los nacionalistas por lo que revela de espíritu dialogante y, en las propias palabras de la nueva presidenta, "abierto a todas las ideas", las ideas de sus enemigos se entiende, aunque no a las de sus militantes y base social. El día que se analicen las razones por las cuales los máximos dirigentes del Partido Popular español, de 1995 en adelante, decidieron dar todo tipo de facilidades a los proyectos separatistas catalán y vasco, seguramente revelará interesantes misterios porque algún arcano debe esconder semejante despliegue de masoquismo.

Por ahora, y a la espera de sorpresas futuras, conformémonos con las interpretaciones al uso: acomplejamiento ideológico, falta de convicciones, necesidad de apoyo en las Cortes inmediato o previsible, infección por el virus particularista, puro y simple miedo, cualquiera de estos factores o su combinación en fórmulas diversas puede explicar un comportamiento tan extraño. Si en vez de ser colocada por el dedo de Génova 13 a la cabeza de los populares vascos, Arantza Quiroga hubiese promovido un congreso abierto a todos los afiliados y hubiese competido limpiamente con otras candidaturas, como hizo por cierto José Ramón Bauzá en Baleares mereciendo la admiración general, habría ganado o perdido, pero su legitimidad en el primer caso y su compromiso democrático en ambos hubieran sido aplaudidos por todos. No lo ha hecho, pero todavía puede hacerlo porque la asamblea prevista para ratificarla después del verano le proporciona una excelente ocasión de rectificar. No la conozco personalmente, pero he oído que es persona de fuertes convicciones morales. Este rasgo de su carácter abre una cierta rendija de esperanza.

Neofeudalismos
IGNACIO CAMACHO ABC  16 Mayo 2013

El poder real en España nace de pactos entre las baronías territoriales. Las autonomías han medievalizado la política

LAS autonomías han medievalizado la política española. En la esfera institucional porque el poder real se ha desplazado hacia las administraciones que prestan los servicios y distribuyen grandes flujos de recursos con una formidable capacidad de fidelizar clientelas, y en la de los partidos porque su control nace de pactos entre las baronías que manejan las organizaciones territoriales. El hiperdesarrollo del modelo autonómico ha convertido el Estado en un trasunto de la vieja monarquía gótica, cuya autoridad nominal está de facto en manos de los señores solariegos. Aquella «nueva Edad Media» de la que hablaron hace décadas Sacco, Vacca o Minc ha cristalizado en España en un neofeudalismo político que fragmenta los poderes democráticos y diluye la moderna centralidad igualitaria en un conjunto de dispendiosas estructuras regionales de fallida inspiración federalizante.

Esta atomización pseudonobiliaria explica en parte los problemas de liderazgo nacional de un Rajoy o un Rubalcaba. El segundo es claro rehén de las federaciones hegemónicas del PSOE, Cataluña y Andalucía, y el primero tiene dificultades severas para embridar el conflicto de intereses entre sus señoríos autonómicos y el aparato estatal que él mismo dirige. Con la deslealtad del soberanismo catalán como razonable fondo argumental, el minimotín sobre la cuota de déficit no es más que la primera manifestación explícita del malestar que cunde entre unos presidentes regionales del PP preocupados por el desgaste que los ajustes del Gobierno causan en sus perspectivas electorales. Los barones temen ser los primeros paganos de la frustración popular y comienzan a moverse por su cuenta al margen de directrices y consignas. La feudalización ha alcanzado rango paroxístico en la propia cúpula del partido, cuya responsable Dolores de Cospedal, encargada de mantener la cohesión interna, se ve obligada a desdoblarse como presidenta de Castilla-La Mancha en la reivindicación que debería sujetar como secretaria general. En principio se trata de un aparente juego de indisciplina controlada, una especie de disidencia contenida, pero la inquietud crece a medida que los dirigentes de las autonomías se empiezan a ver a sí mismos en la línea de fuego del desencanto ciudadano.

En el bando de enfrente, la tolerancia de Rubalcaba con las veleidades soberanistas del PSC es el precio que paga a Pere Navarro por segarle a Carmen Chacón la hierba del apoyo orgánico, mientras Griñán actúa como un virrey que blasona en privado de sostener en precario y bajo tutela a su teórico jefe de filas. Los dos grandes partidos aparecen así como frágiles prendas de alianzas territoriales que diluyen su carácter de proyectos de Estado. Las claves de la política nacional dependen más que nunca de la capacidad de sus líderes para imponerse a los terratenientes de un poder fraccional y casi oligárquico.

Terrorismo
Razones para investigar el 11-M
Gabriel Moris Libertad Digital  16 Mayo 2013

El pasado mes de abril la plataforma ciudadana Change.org me brindó la posibilidad de lanzar una iniciativa cívica utilizando su herramienta informática. Nada consideré más importante y urgente que la Petición al Gobierno, al Congreso y a la Audiencia Nacional para que investiguen los atentados perpetrados contra los ciudadanos de Madrid que utilizaban, como cada día, los trenes de Cercanías para cumplir con sus deberes habituales.

Aunque mi petición pueda resultar extraña para alguien, trataré de sintetizar mis razones:

– Del juicio de la Casa de Campo sólo salió un condenado como autor material. No parece posible que una sola persona pudiera producir diez explosiones simultáneas en cuatro trenes.

– No se condenó a autor intelectual o instigador alguno. Tampoco eso parece normal en un atentado sincronizado.

– Las pesquisas policiales se suspendieron después de detener a unos 115 sospechosos y de la extraña explosión de Leganés.

– Ni los Gobiernos derivados del 11-M, ni los Parlamentos elegidos a posteriori ni la Audiencia Nacional han promovido acciones para identificar a todos los autores y a los responsables políticos de los crímenes y de su ocultación. Muy al contrario, han impedido cualquier proceso judicial que pudiera abrir una vía de investigación; supongo que por motivos políticos y no por razones humanitarias.

Más que hacer yo una relación exhaustiva de razones para instar a las tres instituciones que sostienen el Estado a que investiguen el 11-M, prefiero transcribir algunas dadas libremente por los firmantes:

– El mayor monstruo que esconde el 11M es que los españoles no arropemos a nuestras víctimas, que involuntariamente dieron su vida por nosotros, y a sus familiares que en su actitud pacífica demuestran un heroísmo enorme y una gran lección de confianza en sus compatriotas. Un país que no rinde culto a sus héroes ni memoria a sus víctimas no es digno de ser llamado país, ni mucho menos pueblo. No se trata de celebrar todos los años un homenaje en el aniversario, sino de demostrar ese homenaje día a día hasta que sepamos todos los detalles que nos lleven a una auténtica dignidad y justicia. Apoyo esta petición porque quiero mirarle a la cara a mis hijos y cuando me pregunten ¿tú que hiciste por tus víctimas? Poder decir honestamente, una gota en el océano, pero era lo que pude, mi gota en el océanos, cariño, solidaridad y petición de justicia. Aquí va mi firma y mi oración para vosotros.

– No me gustaría irme de este mundo sin que sepa la verdad. Parece mentira que la sentencia judicial diga que no se sabe de los autores intelectuales y que se haya cerrado el caso sin investigar y llegar hasta las últimas consecuencias. ¿Dónde se estrella la investigación, y de parte de quiénes se ponen trabas? ¿Quiénes se han beneficiado de aquella masacre? ¿Por qué no quieren o tienen miedo la mayoría de los políticos a investigar? Ahí está la madre del cordero. Estas son preguntas que deben tener respuestas. De otra forma, será muy difícil confiar en la justicia aquí en España. Saludos a todos

– Porque sin justicia y con impunidad no existe democracia, sin democracia en España la Unión Europea no puede consolidarse. No queremos financiar uniones bancarias, cuando los valores comunes son violados de forma tan evidente. Porque España merece instituciones sólidas y el 11-M es una injusticia que demuestra que carece de ellas. Por respeto a las víctimas.

– Verdad y justicia para sanar, o indignidad y mentira para seguir sufriendo el pueblo.

– porque no me creo para nada la versión oficial, no creo en las casualidades con maldad y fueron muchas. A quien benefició el atentado, al q ganó las elecciones, a los separatistas. hay que investigar. Además la reacción tan asquerosa y repugnante de todo el imperio prisa en las horas posteriores me hace no creerme nada de la setencia.

– Como investigador independiente de los "atentados" indiscriminados de 1992(embjada de Israel) y 1994(AMIA) en Buenos Aires, que iniciaron "la serie" de "atentados" atribuidos al llamado "terrrosimo internacional" de los cuales el 11M es uno de los más paradigmáticos. Similar es el inesclarecimiento y la falaz "historia oficial" de nuestrso bombazos con el 11M, y también acá estamos empeñados en que se empiece de una vez por todas una investigación en serio.

– Por España por la Justicia y por la Libertad

– Por necesidad de que se haga justicia, que se ponga en claro quiénes fueron los verdaderos autores y los fines que perseguían, que se establezca una libertad verdadera y la independencia de la justicia para investigar y condenar a los autores, inspiradores y encubridores de una masacre que al cabo de los años no hemos olvidado y no olvidaremos. Es evidente el manto de silencio impuesto... ¿porqué?, cuando se ha hecho así es que debe ser una verdad terrible y desesperanzadora de un Estado democrático.

Como puede apreciarse, no he pasado el corrector para conservar el documento original.

El pueblo, cuando se le deja expresarse en libertad, demuestra su madurez, su capacidad de razonamiento, su bondad y su solidaridad. Jamás se le debe agredir para esclavizarlo.

Cataluña
¿Yihadistas nacionalistas?
GEES Libertad Digital  16 Mayo 2013

El debate que se ha generado desde hace días en algunos medios de comunicación sobre la figura de Nourredine Ziani, un marroquí que preside la Unión de Centros Culturales Islámicos de Cataluña (UCCIC) y contra quien se ha dictado orden de expulsión, avalada por el CNI, entra directamente en cuestiones de política interior y no debería. Como quiera que Ziani ha venido mostrando simpatías por el independentismo, los partidos nacionalistas han querido entender la orden de expulsión y el apoyo del CNI en clave de agravio. Lamentablemente, ello lleva el debate sobre el yihadismo a donde no tiene que estar.

Los yihadistas salafistas, los salafistas a secas y la mayoría de los islamistas abominan de las fronteras nacionales, pues para ellos sólo existe Alá, y la Yihad para glorificarlo. Si Ziani entra en estos juegos políticos intraespañoles lo hará a buen seguro por oportunismo, pues sus intenciones son indudablemente otras. Cuando el nacionalismo catalán, sea moderado o radical, entra en este juego, comete una gran irresponsabilidad, mostrando además su profundo desconocimiento en la materia

Cataluña es una región española en la que el yihadismo salafista, el salafismo y otros islamismos están lo suficientemente enraizados como para que esta cuestión sea motivo de preocupación e invitación al trabajo en común entre todas las herramientas del poder –central, autonómico y local–, de las Fuerzas de Seguridad (Cuerpo Nacional de Policía, Guardia Civil, Mossos d'Esquadra, Policía Local) y del CNI. El romper la unidad de acción del Estado en materia tan importante como la lucha antiterrorista y contra el radicalismo es no sólo irresponsable sino suicida.

Recordemos que en Cataluña conviven comunidades inmigradas de muy variados orígenes, y en lo que al islam respecta tenemos allí nada menos que a la segunda comunidad de paquistaníes en Europa, tras la del Reino Unido. El buen trabajo de nuestras Fuerzas de Seguridad ha mostrado la existencia de actores radicales y se ha contribuido a neutralizarlos, pero disensiones como las susodichas y la tremenda irresponsabilidad de algunos podrían permitir, por la distracción que generan, que ese trabajo pudiera ser menos eficaz.

Toda la costa mediterránea española, sobre todo grandes polos de desarrollo como Barcelona y otros puntos de Cataluña, atrae desde hace muchos años a ciudadanos de países como Marruecos o Argelia. Aquí también, y particularmente para el caso de Nourredine Ziani, nos podemos encontrar con individuos que tienen objetivos que van más allá de vivir y trabajar tranquilamente. Aquí también, la proyección de la política exterior catalana –imposible, pues la política exterior sólo la lleva adelante el Estado– y la baja política de sectores nacionalistas puede debilitar la posición de España y permitir que otros intereses, de países terceros o de oscuros actores no estatales, salgan ganando, y todos nosotros perdiendo.

© GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

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La ceguera de la Fiscalía ante el poder institucional de ETA
EDITORIAL Libertad Digital  16 Mayo 2013

Más de un centenar de proterras, entre los que se encontraban varios parlamentarios de EH Bildu y la alcaldesa de Ondárroa, han acudido este miércoles al llamamiento que un día antes hiciera de manera pública este tolerado brazo político de ETA para tratar de impedir la detención de Urtza Alkorta, condenada por colaborar la banda terrorista.

Para detener a Arkorta, quien durante su libertad condicional a la espera de juicio actuó de consejera de Sortu, decenas de ertzainas encapuchados han tenido que desalojar, individuo a individuo, el muro popular que Bildu había logrado formar para obstaculizar las labores de detención. Además de sufrir muchos de ellos contusiones, los ertzainas han tenido que ver cómo la portavoz de Bildu en la Cámara vasca, Laura Mintegi, se encaraba con ellos y les amenazaba con “llamar a la consejera de Seguridad”, quien, al parecer, le habría dado su “teléfono personal” instándola a avisarla si había algún problema.

Mucho se podría criticar a la ertzainas por haberse limitado a realizar únicamente dos detenciones y por el exquisito trato dispensado a esas decenas de personas que ante sus propios ojos estaban perpetrando un clamoroso delito de obstrucción a la Justicia. Pero ¿cómo hacerlo si entre los que les impedían su labor se encontraban cargos institucionales que contaban con el respaldo y el “teléfono personal” de sus superiores?

¿Acaso el temor que delatan los rostros encapuchados de los policías autonómicos es más criticable que las mentiras de una clase política que, desde Madrid y Vitoria, maquilla los chantajistas comunicados de ETA, a la que dan por definitivamente derrotada? ¿Acaso no es mucho más criticable la pasividad de una Fiscalía General del Estado y de un Gobierno nacional que se niegan a ver esta enésima evidencia de la burla a la Ley de Partidos que constituye la tolerada presencia de los proetarras en las instituciones?

El marroquí
Alfonso Ussía La Razón  16 Mayo 2013

No hace muchos años, Ángel Colom y Pilar Rahola militaban en ERC, la Izquierda Republicana de Cataluña. Fueron militantes y dirigentes. Y a punto estuvieron de conseguir que desapareciera, pero lamentablemente no lograron tan benéfico final. Para sobrevivir, ingresaron en Convergencia y han medrado satisfactoriamente. Pilar Rahola es el soplo de inteligencia que ilumina a Mas, y Colom se ocupa de la «Fundació Nous Catalans», que según mis asesores en lenguas autonómicas es traducible por «Fundación Nuevos Catalanes». No lo aseguro, pero si mis asesores me garantizan que esa y no otra es la traducción literal, estoy moralmente obligado a responsabilizarme de su veredicto. A mi anterior asesor de catalán lo tuve que despedir porque me garantizó que «pilota» es la mujer de un piloto, cuando en realidad es simplemente un balón. Además del ridículo lingüístico, las feministas se pusieron de uñas conmigo porque, según ellas, desde mi perspectiva machista, no supe defender a las mujeres que pilotan aviones, que ya son muchas y magníficamente preparadas, por cierto. Tenían razón.

El nacionalismo catalán fue muy duro y distante con los inmigrantes. Con los que llegaron a Cataluña desde otros lugares de España –los charnegos–, y los provenientes de África. La señora Pujol lo dejó claro en diferentes ocasiones. No le gustaban los moros ni los negros que estaban invadiendo Cataluña. Por fortuna, esa distancia ha desaparecido. Y prueba de ello es la que se ha montado con la orden de expulsión de España, promovida por el CNI, del ciudadano marroquí Noureddin Ziani, del que se dice que es salafista, una de las corrientes del islamismo más radicales y cercanas al terrorismo. El expulsado Ziani ha negado todas las acusaciones, y acusado al CNI y Ministerio del Interior de expulsarlo por ser «soberanista catalán». Y Ángel Colom confirmó su condición de independentista ofreciéndole apoyo y tribuna en la sede de la «Fundació Nous Catalans», a la que pertenece el magrebí. Debo reconocer que carezco de agilidad mental para entender este lío. Mis capacidades de reflexión y comprensión en este peculiar caso son similares a las de un berberecho poco dotado intelectualmente desde su nacimiento.

Los independentistas catalanes no piensan como Josep Pla, síntesis de la ironía, la inteligencia y el pragmatismo de Cataluña. En las manifestaciones por la independencia se advierten numerosos inmigrantes con señeras estrelladas. Resulta comprensible si se sienten cómodos en Cataluña y han conseguido la nacionalidad española, que es la que les permite ser independentistas catalanes. Pero este personaje es marroquí. Y no puedo comprender qué hace un marroquí inmerso en el islamismo radical dentro del aparato político del separatismo de Cataluña. Tampoco asumo su vinculación y pertenencia a la «Fundació Nous Catalans», porque no es nuevo ni viejo catalán por la sencilla razón de que no es ni catalán.

Creo que hay que respetar el trabajo del CNI. El CNI no se dedica a encuadrar en el salafismo a los independentistas catalanes, sean españoles o importados para engordar la dichosa «Consulta». Si el CNI llega a la conclusión de que es urgente solicitar al Ministerio del Interior la expulsión del territorio nacional de un extranjero por constituir una amenaza para España, es que algo hay. Y si lo que hay es un salafista marroquí, que Marruecos se las apañe, aunque el independentismo catalán se quede sin uno de sus principales dirigentes. Mas, Junqueras, Colom, Rahola, Cesc Fábregas, lo que queda de los Pujol y el marroquí.

Colaboración con ETA
Editorial La Razón  16 Mayo 2013

La operación de la Ertzaintza, que culminó ayer con el arresto de Urtza Alkorta, condenada por colaborar con ETA, después de una actuación de tres horas en la que desalojaron a varios centenares de proetarras que intentaron evitar la detención, demostró, por un lado, que el Estado de Derecho funciona y es capaz, cuando se lo propone, de cumplir y hacer cumplir la Ley y, por otro, que las marcas legalizadas del entramado terrorista desafían a la democracia un día tras otro. En esta ocasión, parlamentarios de EH Bildu, con su portavoz, Laura Mintegi, a la cabeza, lideraron la movilización de resistencia al cumplimiento de un mandato judicial y, por ende, protegieron a una terrorista sentenciada a cinco años de prisión, pena ratificada por el Tribunal Supremo. La actitud de Mintegi y el resto de diputados no fue contemplativa o pasiva, sino plenamente activa, hasta el punto de que se enfrentaron y amenazaron a los ertzainas.

Sería un error abordar situaciones como las de Ondarroa y similares con respuestas de perfil bajo o desde una excepcionalidad jurídica. Si algo se ha demostrado desde los procesos de legalización ha sido que Bildu, Sortu y Amaiur utilizaron instrumentalmente una coyuntura y un discurso para recuperar espacios civiles y políticos desde los que poder erosionar y destruir la democracia.

Las actuaciones de sus dirigentes, como la de Mintegi, refrendan a diario que los fallos del Tribunal Constitucional fueron una auténtica burla al Estado de Derecho, en general, y a las víctimas del terrorismo, en particular. El Gobierno ha mantenido hasta la fecha la política que debía, sin atajos ni contemplaciones con ETA y su mundo siempre, claro, condicionado por la decisión de unos magistrados que extendieron una alfombra roja a la banda y a sus acólitos hasta las instituciones.

Pero ha llegado la hora de ir más allá. La sentencia del TC sobre Sortu fijó también los límites que no debía cruzar si no quería ser ilegalizado. Entre ellos, la equiparación del sufrimiento de las víctimas con el que supone el cumplimiento de una pena por terrorismo, el ensalzamiento de etarras o las actuaciones que cuestionen la labor de las Fuerzas de Seguridad. Es obvio e indiscutible que esos límites se han sobrepasado repetidamente y el episodio del arresto de Urtza Alkorta ha sido el último ejemplo. Dignidad y Justicia ya denunció más de cien indicios que delatan a Bildu, y que fueron adelantados por LA RAZÓN. La Fiscalía los estudia y analiza y acumula nuevas pruebas. Se trata de instar procedimientos para que los actuales sucedáneos corran la suerte de sus predecesores. Hay que actuar contra ETA en todos los frentes. Es una cuestión de legalidad, pero también de dignidad y de moral. Y de entender que la democracia no debe nada a ese mundo, sino que son ellos los que están obligados a pagar sus deudas de sangre.

Cataluña
¿Deben ser solidarios los contribuyentes españoles con TV3?
José García Domínguez Libertad Digital  16 Mayo 2013

Falacia número uno: el Estado del Bienestar corre muy serio peligro a causa de los graves problemas financieros que arrostran las comunidades autónomas. Falacia número dos: causa común de los desequilibrios presupuestarios que padecen las comunidades autónomas es la profunda caída de sus ingresos tributarios, consecuencia fatal de la honda recesión económica en sus respectivos territorios. Falacia número tres: el gran incremento del gasto regional durante el periodo inmediatamente anterior a la crisis fue motivado por la transferencia de un servicio en extremo oneroso, el de la sanidad. Falacia número cuatro: las recientes mutilaciones del presupuesto sanitario que, por ejemplo, ha sufrido Cataluña, aunque tristes, hubieran sido igual de inevitables con independencia de la mayor o menor eficiencia en la administración de los fondos públicos. Falacia número cinco: la factura del chocolate del loro secesionista, si bien escandalosa desde el punto de vista moral y simbólico, se antoja insignificante en términos absolutos.

Evidencia incuestionable número uno: tal como ha acreditado el profesor Ángel de la Fuente, del CSIC, a día de hoy el gasto real, esto es descontado el efecto de la inflación, de las comunidades es superior al de 2003. Dicho de otro modo: las autonomías disponen de presupuesto suficiente al objeto de ofrecer un nivel de prestaciones idéntico al que brindaban en los años 2004 o 2005, periodo en el que nadie denunció peligro alguno para la pervivencia futura del sistema. Evidencia incuestionable número dos: el 80% del déficit autonómico es fruto exclusivo del incremento arbitrario del gasto corriente; y apenas el 20% restante obedece a la leve disminución de ingresos ocurrida tras el inicio de la recesión. Un rally, el de la alegre prodigalidad, que se tradujo en un incremento del 33% en el gasto por habitante entre 2003 y 2009. No se trata de una errata, he escrito el 33%. Y que no nos vengan con el cuento de la sanidad, la sanidad ya estaba íntegramente traspasada antes de 2003.

Evidencia incuestionable número tres: la Sindicatura de Cuentas de Cataluña, ente institucional que forma parte de la Generalitat, ha certificado en su último informe público que, en 2007, el Gobierno autonómico decidió pagar como si fuera propia una deuda de 1.000 millones de euros que correspondía a TV3 y Catalunya Ràdio. Mil millones de euros que coinciden exactamente con los mil millones de euros del recorte en el gasto sanitario catalán. Pero no quedarían ahí las dádivas para con los funcionarios del agitprop. Pues en los últimos cinco años las subvenciones a fondo perdido con destino a la CCMA (Corporación Catalana de Medios Audiovisuales ) han ascendido a 2.500 millones de euros (415.000 millones de pesetas). Al tiempo, varios hospitales del Servicio Catalán de Salud lucen el cartel de "En venta" dado lo insostenible de su mantenimiento.

Evidencia incuestionable número cuatro: la plantilla de TV3, con una audiencia potencial de 7,5 millones de espectadores, asciende a 2.700 personas; más del doble que Tele 5, que, con un mercado potencial de 47 millones, dispone de apenas 1.104 empleados. La nómina de esa TV3 supone para los contribuyentes españoles 160 millones de euros cada año. Y el salario medio de los empleados del canal alcanza los 62.000 euros; esto es, el equivalente a unos 3.600 euros brutos mensuales distribuidos en 14 pagas. Así las cifras, el Gobierno del tripartito consideró en 2010, o sea en plena crisis, que hacía falta aumentar la nómina en 3,6 millones de euros adicionales. Y se procedió a ello sin mayor dilación. Evidencia incuestionable número cinco: nos han tomado por tontos.

Bildu, un escarnio
ISABEL SAN SEBASTIÁN ABC  16 Mayo 2013

No pasa un día sin que el brazo político de ETA, uno de los tentáculos de la organización asesina, lance un desafío al Estado de Derecho

¿CUÁNTA dignidad puede derrocharse a cambio de que nos perdonen la vida unos matones ataviados con capucha y boina? ¿Hasta dónde llega- rá la humillación de las víctimas y de todos los españoles que un día creímos, ingenuamente, en la perseverancia en la Ley, la firmeza en las convicciones y la fuerza de la valentía como únicas armas lícitas para derrotar a una banda terrorista? ¿Qué más tiene que suceder antes de que alguien ponga pie en pared y diga «hasta aquí hemos llegado»?

No pasa un día sin que el brazo político de ETA, uno de los tentáculos de la organización asesina, lance un desafío al Estado de Derecho que debería ser suficiente en sí mismo para justificar una actuación de la Fiscalía General del Estado instando la ilegalización de ese engendro llamado Bildu. Cuando no aparece su portavoz, Laura Mintegi, tratando de impedir la detención en Ondárroa de una terrorista condenada en firme por la Audiencia Nacional e invocando para tal fin su condición de parlamentaria vasca, son sus compañeros en el ayuntamiento navarro de Olazagutía quienes sustituyen el retrato del Rey, preceptivo en el salón de plenos, por el de un etarra difunto. Con total impunidad. Con infinita chulería. Con insoportable arrogancia.

No sólo no ha salido de sus bocas una palabra de condena de los crímenes perpetrados durante décadas por sus socios de pistola o mando a distancia, sino que utilizan las instituciones para legitimar en cada intervención ese sanguinario historial. Reivindican de hecho cada asesinato, cada huérfano, cada viuda, exigiendo obscenamente el pago de un precio político por abandonar su actividad delictiva. Cobran de nuestros impuestos para someternos al escarnio de oírles pronunciar a toda hora la palabra «paz»? Ellos, que no entienden más lenguaje que el de la violencia engendrada en el odio.

Son hijos de la bestia, criaturas oscuras determinadas a lograr su delirio independentistas a cualquier precio. No se detendrán ante nada que no sea una fuerza superior a la suya. La de la razón, la decencia y la libertad, contrapuesta sin complejos a la violencia, el miedo y la coacción que ejercen en nombre de esa Euskal Herría aterradora, surgida de la mente enferma de Sabino Arana, que poco a poco están logrando perfilar a base de difuminar los últimos vestigios de resistencia que se oponían a su proyecto apaciguador y equidistante, «sin vencedores ni vencidos». Silenciando las voces reacias a comulgar con esta rueda de molino. Imponiendo su lenguaje y su «relato», como dicen ahora los cursis.

¿Dónde está el PP? ¿Dónde el PSOE? Uno y otro nos juraron en su día que la Ley de Partidos contenía mecanismos suficientes para poder ilegalizar a cualquiera de las marcas proetarras en el mismo momento en el que incurrieran en una causa sobrevenida, como el enaltecimiento del terrorismo o la inclusión en sus listas de elementos «contaminados». Pues bien ahí está Sortu, con el etarra Rufino Etxeberría como cabeza visible y referencia mediática, y ahí está Mintegi, utilizando su condición de aforada para obstaculizar el arresto de una terrorista. ¿Qué más pruebas necesitan?

Lo cierto es que nos mintieron. Sabían perfectamente que Bildu era parte del entramado del hacha y la serpiente, tal como sentenció el Tribunal Supremo en base a las evidencias acumuladas por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, pero tenían que disfrazar de algún modo este embuste para justificar el cambalache acordado con los asesinos. El pacto de la vergüenza que suscribió Zapatero y bendijo Rajoy con tal de que no hubiera más muertos. Un monumento a la cobardía.



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