AGLI Recortes de Prensa   Domingo 2  Junio 2013

"Recuperar España". Posibilidades.
Pío Moa www.gaceta.es 2 Junio 2013

Una opinión sobre propuestas de regeneración nacional.

Blog II. La economía como ciencia del intercambio / Una clave de la historia de España: www.piomoa.es
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Estuve hace unos días la presentación del libro Recuperar España. Una propuesta desde la Constitución, del Instituto de Estudios de la Democracia, de la Universidad CEU San Pablo, y cuyo autor principal creo que es José Manuel Otero Novas. El estudio parte de constatar la grave crisis en que se debate el país, especialmente en el orden territorial, y propone una reforma constitucional a fondo que evite una progresiva desintegración o movimientos revolucionarios. El modus operandi propuesto, siguiendo hasta cierto punto el modelo del paso de la IV a la V República en Francia, partiría del Jefe del Estado, el cual, haciendo uso de su poder moderador, contando con los líderes de los partidos del régimen moribundo, llama a una personalidad de dentro o de fuera de la clase política del momento, que cuenta con una alternativa, proyecto, decisión, capacidad y apoyos para llevarlas adelante”.

La personalidad en cuestión se encarga, como jefe del gobierno, de impulsar la reforma constitucional y llegar a un referéndum nacional, bien explicado. Si el resultado del referéndum fuera negativo, “el gobierno dimitiría y se volvería al punto cero, con todos sus riesgos". Si fuera positivo, y a juicio de los autores sería lo más probable, reforma constitucional (junto con la electoral) se debatiría y aprobaría en las Cortes, las cuales se disolverían a continuación y darían paso a unas elecciones para elegir gobierno, que funcionaría ya normalmente en la nueva situación.

Las reformas propuestas parecen bastante razonables, pero no voy a discutirlas ahora, sino el procedimiento del cambio.

Al respecto fue interesante la discrepancia entre Otero Novas y Francisco Vázquez. Este opuso que un gobierno de ese tipo y el referéndum y debate consiguientes estaban demasiado llenos de riesgos, por lo que, afirmó, los peligros se alejarían con solo que el gobierno actual, de mayoría absoluta, aplicase resueltamente la Constitución. Otero Novas, por el contrario, pensaba más bien que la clase política actual ha mostrado sobradamente su incapacidad para resolver la crisis (que ella misma ha creado): está moribunda y puede (debe, realmente) suicidarse como ha pasado en otros casos en España, en Francia o en Italia. Además, la propia Constitución tiene tales ambigüedades que ampara unas políticas y las contrarias.

Me parece más realista la opinión de Otero Novas. Esperar que el PP vaya a tomar medidas serias a partir de la Constitución (o más bien de los artículos que autorizarían y obligarían a tomarlas), suena hoy a utopía. Al menos mientras esté a la cabeza un grupo como el de Rajoy. Este viene mostrando sobradamente su objetivo principal: mantener la clase o casta política surgida de la Transición, constituida por PP, PSOE y partidos separatistas. Y lo busca a cualquier precio, aunque España se esté descoyuntando y la democracia, en ningún momento muy aplicada ni muy sana, acabe de entrar en putrefacción.

Sin embargo, esperar del rey una actitud como la propuesta por Otero Novas me parece ilusorio. Además, la corrosión de la conciencia y sentimiento de unidad nacional ha avanzado tanto en estos treinta años, apoyada por toda la clase política, simples medidas administrativas como las propuestas correrían el riesgo de fracasar. Es preciso una larga campaña de recuperación del sentido nacional y patriótico. Otero Novas da por supuesto que los actuales partidos, por lo menos PP y PSOE, tomarían concienia de estar en las últimas y serían lo bastante patriotas y razonables para facilitar una evolución tranquila y no traumática aunque ellos quedaran fuera de juego, al menos en parte. Yo no veo indicio de tal cosa. Más bien esos políticos dan la impresión de aferrarse con uñas y dientes a su poder, al coste que sea. Las conversaciones entre Rajoy, Mas y los líderes socialistas van precisamente en esa dirección, la cual, sospecho, es también la del rey.

Coincido con Otero Novas en que estamos al final del ciclo político abierto por la Transición, final catacterizado por una triple crisis: nacional, democrática y económica. En ella están cobrando fuerza nuevos partidos, unos razonables y democráticos y otros delirantes, mientras los grandes partidos se hunden en las encuestas y aumentan sus tensiones internas. Veo cuatro posibilidades positivas:

a) Los partidos emergentes pactan unos puntos comunes para afrontar la triple crisis y sustituir a la clase o casta política actual.

b) Las luchas internas en el PP y el PSOE alumbran corrientes capaces de resolver realmente la crisis y de llegar a acuerdos con los partidos emergentes.

c) El PSOE se hunde y el PP se divide en dos: liberal-conservador y el que he definido como pijoprogre. El liberal-conservador emprende, con apoyo de otros partidos, una política de regeneración nacional y democrática y económica.

d) Surge un partido con un análisis de la situación y unos puntos programáticos capaces de convencer a la mayoría y se impone sobre los demás.

En cualquiera de estos casos, no sería precisa la intervención del rey, y la reforma de la Constitución podría aplazarse, aunque antes o después será indispensable. La alternativa de Otero Novas me parece deseable pero de difícil realización.

España se enfrenta a un nuevo y grave reto histórico, causado por una clase o casta política hoy agotada, y todo dependerá de cómo se resuelva.

Nuestra Bandera
Alfonso Ussía La Razón 2 Junio 2013

En cualquier momento se quitarán la careta. Los comunistas odian a España y su unidad. Se sostienen en su falso internacionalismo, pero la realidad es que aborrecen lo español. Cuando influían en la gobernación, metían en las checas de Madrid a los que gritaban ¡Viva España! en lugar de ¡Viva Rusia! No han cambiado. Y no te olvides de un dato. Antes que separatista y terrorista, la ETA ha sido comunista.

Esto –y más–, me lo decía apasionada y vehementemente Fernando Arrabal en la biblioteca de ABC durante la noche de su «Cavia». Y se ha cumplido su vaticinio. Ya se han quitado la careta. Cayo Lara, el de Argamasilla de Alba, se ha unido con todos los suyos al separatismo catalán. Hágase un repaso de los apoyos que al amparo del PCE o de IU han prestado en los últimos treinta años y tendrá que declararse ingenuo todo aquel que se haya sentido sorprendido por la presumible novedad. Una República Federal y socialista. Lo escribía ayer una inteligente tuitera. «Si todas las autonomías se adelantan y se declaran independientes... sólo Cataluña será España». Se me ha olvidado recordar el detalle. Fernando Arrabal, el creador del «Teatro Pánico», el genial melillense exiliado en París, fue comunista.

No sé qué bandera nos quieren imponer los de Cayo Lara. En sus manifestaciones abundan las feas tricolores entre las rojas soviéticas. Las segundas ya no tienen sentido porque la URSS desapareció y en Rusia han recuperado la bandera de los Zares. Ahora, cuando ondea al viento una bandera roja la gente se pregunta si será la de Ferrari o la del Banco de Santander. La tricolor tampoco se ha adaptado a las circunstancias. Sería mal recibida por todos los españoles que no fueran castellanos, porque la franja morada sólo representa a Castilla. «No queremos la Bandera que se inventó Franco», decía un imbécil ignaro pocas semanas atrás en una intervención pública. Le cuento. El 28 de mayo de 1785 no había nacido Franco. Las banderas de España, Inglaterra y Francia se confundían en las distancias de la mar. Y Carlos III, que no conoció a Franco, inspirándose en los vivos colores de la Señera del Reino de Aragón, creó la bandera de la Real Armada, que pocos años más tarde, se convirtió en la Bandera de todos los españoles, incluídos los constituyentes de la Primera República, que fueron respetuosos con el símbolo común: «Para evitar los inconvenientes y perjuicios, que ha hecho ver la experiencia, puede ocasionar la Bandera Nacional de que usa mi Armada Naval y demás embarcaciones españolas, equivocándose a largas distancias o con vientos calmos con las de otras naciones»... Así principia el Decreto del Rey firmado en Aranjuez un siglo antes del nacimiento de Franco.

Me emociona la recomendación de «LA RAZÓN». Contra los separatismos, la Bandera. Y más aún, en esta semana de las Fuerzas Armadas, los españoles más sacrificados y decentes. En Valladolid, en su Palacio Real, hoy sede militar, junto al claustro, se pueden leer unos versos sencillos, sin pretensiones, grabados en una lápida de mármol que hoy quiero hacer míos: «España somos tú y yo,/ y el hogar que nos ampara,/ la tumba de nuestros padres/ y el jardín de nuestra casa./ España es el cielo azul/ que amanece en tu ventana,/ y las montañas agrestes/ que te velan y te guardan./ España es el limpio orgullo/ de la historia de tu raza,/ es el incierto futuro/ donde pones tu esperanza,/ y es tu voluntad de ser/ español, cada mañana./ España son tus costumbres/ y el idioma en el que hablas,/ y el pan de trigo que comes/ también es un poco España./ España es el Padrenuestro/ que rezas por la mañana,/ y el rojo y gualda que pone/ ese nudo en tu garganta./ España es el pulso alegre/ de tu sangre alborotada,/ porque el futuro que es tuyo/ también lo será de España./ España es la fe que tienes/ en tus padres y en tu casa,/ y cuando todos te falten/ estará contigo España».

Montoro manda, Rajoy escucha y el resto del Gobierno murmura
Jesús Cacho www.vozpopuli.com 2 Junio 2013

Pues sí, se confirma, Europa es la solución. Es duro reconocer el acierto de aquel aserto barojiano según el cual España nunca ha tenido suerte con su clase política, grupo o especie en el que habría que incluir a la clase dirigente en general. Y porque ha tenido la mala fortuna de toparse con la peor clase política en el peor momento imaginable, lo que queda de liberal por estos pagos se ve en la tesitura de tener que reconocer a Europa como el remedio a los males españoles, el sanatorio en el que abordar el saneamiento integral de los errores de diseño de nuestro Estado. Tuvo que llegar el miércoles 29 para que por fin se desvaneciera el artificio argumental que desde junio de 2012, cuando Europa concedió a España la ayuda financiera necesaria para el rescate bancario, ha venido manteniendo el Gobierno, según el cual aquéllo era solo un crédito en condiciones muy favorables (que lo era), pero que no implicaba el sometimiento de nuestra economía al estricto control de Bruselas. Desde el miércoles sabemos, por eso, que la economía española está intervenida y, porque lo está, la Comisión Europea (CE) nos acaba de imponer hasta 30 reformas que deberán ser completadas a plazo fijo, para tratar de dinamizarla de una vez.

Lo cual equivale a reconocer el fracaso del Gobierno Rajoy para acometer la tarea por sí mismo, sin que el guardián de la porra le imponga deberes específicos con plazos de entrega concretos. A pesar del aval de la mayoría absoluta, este Ejecutivo -siempre medroso, nunca valiente, a todas horas melifluo hasta rozar lo cobarde, todo a trancas y barrancas- se ha mostrado incapaz de acometer cabalmente la tarea de saneamiento radical para la que fue elegido. El resultado es que, camino de la mitad de la legislatura, seguimos enfangados en las mismas cosas, escuchando los mismos sermones, cansados de oír hablar de proyectos de Ley que no terminan nunca de ver la luz del BOE. Del sesteo del Gobierno nos saca la dura realidad de los datos estadísticos, como el conocido el martes sobre el déficit público del primer cuatrimestre, o la friolera de 25.007 millones, 244 más que en el mismo periodo de 2012, lo que nos devuelve a la desasosegante realidad de que, a pesar de los recortes y la subida de impuestos, el Ejecutivo sigue sin ser capaz de controlar el déficit, la madre del cordero del drama que nos aflige, y ello porque la crisis continúa disparando los gastos en intereses, desempleo y Seguridad Social, y porque, por el lado de los ingresos, está cayendo la recaudación. Aumento de los gastos y caída de los ingresos.

Las cifras nos sitúan ante el desafío de meterle mano al tamaño del Estado, al perímetro del sector público, y a las prestaciones del Estado del Bienestar

El gasto público, en efecto, se elevó en 2012 hasta los 493.600 millones, cifra record equivalente al 47,5% del PIB. Teniendo en cuenta, como el viernes advertía Francisco de la Torre en Vozpopuli, que ni en el cénit de la burbuja el Tesoro fue capaz de recaudar más de 434.000 millones, ello quiere decir que con los niveles de gasto del año pasado y aun en el caso de igualar aquella recaudación máxima estaríamos ante un déficit cercano al 6%, lo que es simplemente un desastre, adjetivo compartido por unas CCAA que en 2012 dedicaron a gasto corriente la friolera de 164.361 millones, con aumento de casi 5.000 millones, comportamiento igualmente inasumible. La terquedad de las cifras nos sitúa ante el desafío inaplazable de meterle mano de una vez por todas al tamaño de nuestro Estado, al perímetro de nuestro sector público, y a las prestaciones de nuestro Estado del Bienestar. No es de recibo, como el jueves aseguraba aquí Federico Castaño, que los Gobiernos autonómicos sigan cobijando todavía más de 1.400 empresas públicas, a las que hay que sumar otras 2.000 de la Administración central. Los recortes de empleo en este enjambre de empresas ineficientes, máquinas de dilapidar recursos públicos utilizadas por los partidos como panal clientelar para premiar a sus fieles, apenas han llegado a los 1.500, un aperitivo para la poda que sería preciso acometer.

La caída de los ingresos, por su parte, no hace sino poner en evidencia el fracaso de la política fiscal del Ejecutivo. España es, en efecto, el único país de la UE y la OCDE que ha recurrido a subidas de la fiscalidad directa –renta, sociedades y plusvalías- para reducir el déficit público, hasta el punto de que los tipos impositivos del IRPF son superiores ahora mismo en todos sus tramos a los de Alemania, Francia, Italia y Reino Unido, las otras grandes economías de la UE. En cuanto a los tipos marginales, sólo Suecia y Bélgica superan a los españoles, hasta el punto de que España es el tercer país europeo con un tipo marginal más alto, a pesar de que su PIB per cápita es el decimosegundo de la UE.

Laffer y su curva tenían razón
Antes de la subida del IRPF decretada por Cristóbal Montoro, entre el tipo marginal más alto y el más bajo había una diferencia de 21 puntos, distancia que ahora se ha ampliado a 27,25 puntos. Las rentas que ganaban entre 33.007 y 53.407 euros, antes gravadas un 37%, ahora lo están un 40%, y las que oscilan entre los 53.407 y los 120.000 euros, han pasado del 43% al 47%. Un castigo en toda regla a las rentas comprendidas entre 36.000 y 168.000 euros, pura clase media cuya fuente de ingresos es la nómina. Los resultados, sin embargo, no pueden ser más decepcionantes. Tras la subida de tipos de diciembre de 2011, la recaudación por IRPF creció un modesto 1,2% en 2012 sobre 2011, para caer un 9,1% en enero, un 5,2% en febrero, un 4,3% en marzo, y un 4,2 en abril de este año, con una caída media del 5,7% para el cuatrimestre. En el primer trimestre del año, la Agencia Tributaria (AT) recaudó 853 millones menos que en el mismo periodo del año anterior, lo que significa que la subida del IRPF ha debilitado el consumo privado y ha incentivado la elusión fiscal. Laffer en estado puro.

Rebajar la carga tributaria parece una cuestión de justicia y de sentido común, sobre todo para dar oxígeno a un sector privado machacado por la crisis

Al margen de las polémicas que la famosa curva suele provocar, rebajar la carga tributaria parece una cuestión de justicia y de sentido común, “y no porque con ello vayamos a aumentar la recaudación (cosa que no sucedería a corto plazo), sino para dar oxígeno a un sector privado extraordinariamente machacado por la crisis”, en palabras de Juan Ramón Rallo en este diario. La propia AT reconoce que las bases imponibles se están desmoronando, de modo que los datos de abril no hacen sino anunciar una caída de la recaudación todavía mayor “porque cada vez hay menos de dónde ordeñar”, en feliz expresión de Antonio Maqueda ayer sábado en Vozpopuli. En el propio Gobierno abundan los ministros que reconocen que “el sistema tributario no funciona y hay que rediseñarlo”, pero Montoro, que le tiene tomada la medida a un Presidente que asiente, se niega en redondo, argumentando que en el actual contexto de contracción de la demanda los ingresos se derrumbarían aún más. Don Cristóbal contra el mundo, incluso contra una CE que acabar de conminar a España a revisar todo su sistema fiscal.

Ante semejante panorama de nuestras cuentas públicas, cualquiera hubiera podido esperar un duro correctivo de la CE poniendo de manifiesto que nuestro nivel de gasto público sigue siendo insostenible y que estamos, por tanto, obligados a realizar nuevos y profundos recortes. Bruselas se ha apiadado, pues, de nosotros, o no es tan fiero el león como lo pintan. En todo caso, y a cambio de relajar el objetivo de déficit para los próximos años, la CE nos ha impuesto esa batería de medidas que deberán estar completadas a fecha fija, lo que, además de una enmienda a la totalidad de la política de este Gobierno, supone el recordatorio ominoso de que los españoles no somos capaces de arreglar los problemas de casa por nosotros mismos, de modo que deben venir de lejos a ponernos deberes y vigilar su cumplimiento. La relajación del objetivo de déficit no significa, sin embargo, menos sacrificios por delante. Al contrario, la subida de algunos impuestos a los que directamente alude la CE (tipos reducidos del IVA, gasolinas, luz, pensiones, entre otros) auguran una nueva pérdida de poder adquisitivo, en línea con ese proceso de devaluación interna que resulta imprescindible para volver a ser competitivos, algo que, en román paladino, José Luis Feito ha definido como la necesidad que tienen los españoles de “hacer un ajuste brutal de su nivel de vida, para posibilitar que la economía crezca sin recurrir al endeudamiento externo”.

¿Cómo superar la crisis política sin que lo mande Europa?
Y esto es lo que hay: un Gobierno que por ideología, prejuicios, miedo a perder votos y/o pura incapacidad técnica para hacer frente con solvencia a la magnitud de los problemas que enfrenta, hace mal su trabajo, lo hace a medias o simplemente no lo hace, lo manosea, lo posterga, motivo por el cual los españoles deben pagar un precio extra, en términos de coste de oportunidad, por unas reformas que llevan tiempo identificadas. Va a ser interesante, por eso, asistir al cumplimiento de los deberes que, con fecha fija de entrega, ha impuesto Bruselas y, en particular, ver cómo lidia, pusilánime cual es, un astifino tan peligroso como el recorte de las pensiones, y cómo lo hace sin apoyos, porque está claro que el PSOE le va a obligar a comerse ese marrón en solitario.

Todo lo cual parece dar la razón a quienes califican el euro como “una bendición para España”, porque gracias a nuestra pertenencia a ese selecto club vamos a poder ver realizadas unas reformas que seríamos incapaces de acometer por nosotros mismos. Unas mejoras que deben resultar decisivas para que, cuando se produzca el ansiado cambio de ciclo, un cambio que está aquí, está llamando a la puerta, y promete llegar con más fuerza de la que muchos piensan, el despegue no se quede en un golpe de efecto capaz de desinflarse con rapidez, sino que se convierta en un crecimiento fuerte y sostenido, con capacidad suficiente para crear empleo. Unas reformas que, en todo caso nunca haría el decepcionante Gobierno que sufrimos. Europa, pues, vuelve a ser la solución para España, la estricta gobernanta capaz de obligarnos a disciplinarnos en lo económico. La voz pasiva del aserto, sin embargo, no puede ser más frustrante: ¿Quién de fuera vendrá con autoridad bastante para obligar a nuestra clase dirigente a abordar la solución de la otra gran crisis, la madre de todas las crisis, la crisis política derivada del final del Régimen de la Transición? ¿Quién se apiadará de nosotros?

Funcionarios, un poquito de por favor
Juan Vicente Santacreu www.fuenlabradanoticias.com 2 Junio 2013

Creo que ya está bien de lloriquear y protestar porque a vosotros, los funcionarios, os quitaron la paga extra y un 40% de vuestro poder adquisitivo en los últimos 2 años. Las cosas van mal en España y ahora tenéis que ser solidarios porque habéis tenido, o por lo menos habéis consentido infinidad de caprichos y derroches políticos. Así que, un poquito de por favor.

Por ejemplo, estoy pensando en los funcionarios gallegos, catalanes, vascos, baleares y valencianos, todo un colectivo que ha participado directa o indirectamente con el fomento y la imposición lingüística. Estos funcionarios y sobre todo los de Educación han sido y siguen siendo colaboradores necesarios para este derroche económico.

Los funcionarios debéis ser solidarios y debéis saber que mantener e imponer unas lenguas endogámicas, que son como los pijamas y que aparte de ir por casa no sirven para nada, cuestan 6.000 millones de euros al año. Ahora que no hay dinero no vengáis lloriqueando como putas barriobajeras porque esos caprichos alguien los tiene que pagar y qué mejor que recortar vuestros sueldos ya que habéis sido colaboradores necesarios de esta esquizofrenia nacional.

El resto de funcionarios de España donde no hay lenguas tribales debéis de ser solidarios también y asumir vuestro sacrificio con dignidad para poder seguir manteniendo unas lenguas que os han hecho creer que son un bien y una riqueza cultural, cuando en realidad son un patrimonio de los políticos para que puedan seguir viviendo a costa de los imbéciles que los votáis.

De todos los funcionarios de España, los que más admiramos en Masby son los que no tienen lengua tribal y piensan que todo el tema lingüístico no les afecta, en cambio están pagando con sus recortes esta imbecilidad y es más, nunca podrán trabajar en esas autonomías con lengua tribal. Y muchos son tan imbéciles que ni siquiera se lo plantean.

Pero ánimo imbéciles que esto no ha hecho más que empezar, os seguirán bajando los sueldos y hasta el despido libre os llegará –en Grecia ya ha llegado-porque los 6.000 millones que cuesta este capricho lingüístico, alguien los tiene que pagar.

Vosotros los funcionarios formáis parte de ese armatoste nacional que se retroalimenta de vuestra imbecilidad. Sed putas si queréis pero con dignidad. Un poquito de por favor.

Así sois muchos de los funcionarios –no todos- y así os lo digo, ¡¡imbéciles!! Y al resto de funcionarios, levantaros con Masby que esta sangría nacional tiene que acabar.

Así lo pienso y así lo digo.
Juan Vte. Santacreu - en Twitter @JVSantacreu - Fuenlabrada Noticias

Según prevé la LOMCE
El Gobierno dice que serán las CC.AA. las que decidan establecer una asignatura para su lengua cooficial
Europa Press www.lavozlibre.com 2 Junio 2013

El Gobierno ha señalado que el establecimiento del currículo de la asignatura 'Lengua Cooficial y Literatura', en aquellas comunidades autónomas con lengua cooficial, se reservará íntegramente a la comunidad autónoma que corresponda, lo que supone que será el gobierno autónomo el que determine el currículo en su integridad, los objetivos de la asignatura, los horarios, los criterios de evaluación o la metodología.

Así se desprende de una respuesta parlamentaria del Ejecutivo dirigida a la portavoz de UPyD en el Congreso, Rosa Díez, que ha sido recogida por Europa Press, y en la que detalla también que esta asignatura se situará, según la reforma educativa, en el bloque de asignaturas de libre configuración autonómica porque es, en este bloque, en el que las competencias de las comunidades autónomas "operan plenamente".

En este sentido, defiende que tampoco existe la posibilidad de que un alumno pueda obtener su título sin haber acreditado conocimientos suficientes en esta asignatura, dado que se trata de una materia evaluable.

La evaluación se hará de forma simultánea al resto de las asignaturas y tendrá el mismo tratamiento que, por ejemplo, la 'Lengua Castellana y Literatura', si bien los criterios de evaluación serán fijados por la comunidad autónoma, según confirma.

"Además, a lo largo de todo el texto del proyecto de ley se hace referencia a ambas asignaturas (Lengua Cooficial y Literatura y Lengua Castellana y Literatura) en total paridad", defiende el Ejecutivo.

El tema del aprendizaje de las lenguas cooficiales es el principal punto de rechazo de los grupos nacionalistas en el Congreso de los Diputados a la LOMCE, y una de las principales razones por las que CiU o el PNV, por ejemplo, están en contra de esta normativa y pedirán la enmienda a la totalidad del texto del Gobierno.

LA LENGUA COOFICIAL ES UNA RIQUEZA
En su argumentación, el Gobierno esgrime que una de las riquezas de las comunidades con lengua cooficial es la capacidad que los niños desarrollan en el aprendizaje de las lenguas y, por tanto, insiste en que su intención es garantizar el derecho de los españoles a conocer y utilizar las lenguas cooficiales a través del sistema educativo, tal y como tiene declarado el Tribunal Constitucional, y dentro de los límites que ha marcado el Alto Tribunal en relación con la utilización de las lenguas cooficiales.

"Este Gobierno no va a cesar en su empeño por cumplir y hacer cumplir la Constitución, como es nuestro mandato", ha apostillado.

A través de la LOMCE, dice que se pretende incorporar a su articulado los mandatos derivados de la jurisprudencia constitucional como el reconocimiento a las lenguas cooficiales, que esas lenguas deben ser conocidas y alentadas por las autoridades educativas, que las autoridades educativas tienen el derecho de establecer el modelo de normalización lingüística que estimen oportuno.

Respecto al modelo que estimen oportuno, el Gobierno apunta que la LOMCE reconocerá que éste "puede suponer la discriminación positiva" a favor de alguna de las lenguas cooficiales, y que esa discriminación tendrá como límite la imposibilidad de exclusión de la otra.

"Los padres tienen derecho de elección de las lenguas que se les ofrezcan y que tienen derecho a que les sean ofrecidas las dos lenguas cooficiales, de la misma manera que las autoridades Educativas tienen la obligación de ofertar ambas", reitera el Gobierno.

Finalmente, reconoce que la LOMCE es un proyecto de ley "complejo", que clasifica las asignaturas en bloques, aunque ésta no está relacionada con la importancia de las asignaturas, sino con la distribución de competencias que sobre las mismas ejercen el Ministerio de Educación Cultura y Deporte y la comunidad autónoma.

Juan Ramón Rallo en 'LD Libros'
Juan Ramón Rallo: “Si Alemania nos deja de dar cuerda caemos en la suspensión de pagos”
El economista publica Crónicas de la gran recesión II. Y denuncia: "Tenemos el mayor intervencionismo de la historia".
esRadio Libertad Digital 2 Junio 2013

Crónicas de la gran recesión II, de Unión Editorial, comprende las crónicas sobre la crisis de Juan Ramón Rallo de 2010 a 2012. El autor ha explicado en LD Libros que el futuro de España depende de "si Alemania nos sigue dando cuerda". Rallo cree que si Ángela Merkel deja de apoyar a España "caeremos en la suspensión de pagos".

Rallo ha definido la etapa de crisis que retrata en su libro como "la etapa de la resignación". Cree que la resignación afecta tanto a los políticos, porque ven que sus métodos no funcionan pero no dejan de aplicarlos, como a la sociedad, que esperaba que Rajoy supusiera un cambio y ha sido la continuación del zapaterismo.

El autor cree que la política actual es "inevitablemente keynesiana". Para Rallo "la subida de impuestos es la consecuencia inevitable del Keynesianismo anterior". "No se puede pretender que un Estado en crisis que no quiere recortar el gasto no tenga que subir impuestos", explicaba, y definía la política de Keynes como "fascismo económico".

Lo que me más ha sorprendido a Rallo es "la demagogia que se ha hecho sobre que estamos aplicando políticas de austeridad". Y recuerda que en 2010, cuando se aplicó el tijeretazo, pensó que "empezábamos a ir por el camino correcto". "Pero conforme pasaron los meses vi que no era austeridad, que se quedó en un parche y con el déficit desbocado", decía. A pesar de la opinión general, Rallo afirma que "ni Grecia ni España estaban siendo austeras".

El autor cree que España no ha tomado las medidas correctas, especialmente respecto a las empresas privadas. "Si tenemos una crisis en el sector privado lo que se tiene que hacer es favorecer que ese sector privado se reajuste y vuelva a generar riqueza y por otro que pague sus deudas", decía. Rallo cree que esta medida ha funcionado en los países bálticos pero que en España se han metido en las empresas privadas "malas inversiones y deudas a través del sector público.

Rallo ha enumerado los términos que están siendo más pervertidos por parte de los políticos para manipular a la sociedad: recortes para referirse a subidas de impuestos, reformas estructurales cuando todo queda igual y regeneración democrática cuando lo que se busca es una oligarquía democrática nueva. "Son manipulaciones del lenguaje para cargarse la verdadera libertad", explicaba. Para el escritor, "tenemos el mayor intervencionismo político que hemos tenido jamás en la historia, porque se está manipulando a la sociedad".

Cataluña
Colegios catalanes donde se cumplen las normas y las leyes en materia lingüística con excelentes resultados
La LOMCE pero, sobre todo, el incumplimiento de las sentencias judiciales por parte de la Generalidad abre el camino para que los padres de los niños que quieren una escolarización, al menos, bilingüe puedan acudir a los mejores centros escolares de Cataluña. Estos son algunos de los colegios en los que se aplica un trilingüismo integrador.
Andreu Caballerowww.vozbcn.com 2 Junio 2013

Desde que el Gobierno aprobase el Proyecto de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) -que ahora está en trámite parlamentario-, la consejera de Enseñanza, Irene Rigau (CiU), ha defendido que en Cataluña no se podrá aplicar la norma, en materia lingüística, porque no hay ningún centro que tenga como lengua vehicular únicamente el español.

Sin embargo, el proyecto de ley no abre la puerta a que la Generalidad tenga que establecer centros públicos con la lengua española como única lengua vehicular. Tampoco las más de 1.000 familias que han reclamado el cumplimiento de la ley a la Consejería de Enseñanza han pedido que sus hijos sean escolarizados únicamente en español. En ambos casos, se trata de una educación al menos bilingüe -español y catalán-.

Así, parece que Rigau tiene razón al defender que no hay un colegio en Cataluña que tenga solo el español como lengua vehicular. Pero su afirmación está lejos de lo que se apunta en la LOMCE y lejos de las reivindicaciones de los padres. Sí hay colegios trilingües en la Comunidad y son estos los que se verán beneficiados con la entrada en vigor de la LOMCE, prevista para el curso 2014-2015.

La competencia será del Gobierno
Resultados de la competencia lingüística en español, catalán e inglés en 4º de ESO del Princess Margaret School, pruebas realizadas en toda Cataluña por la Generalidad.

Resultados de la competencia lingüística en español, catalán e inglés en 4º de ESO del Princess Margaret School, pruebas realizadas en toda Cataluña por la Generalidad.

La Alta Inspección de Educación, dependiente del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, tal y como está actualmente redactada la ley -que todavía podría modificarse a su paso por el Congreso, aunque el PP cuenta con mayoría absoluta- será la institución del Estado encargada de dar el visto bueno a la demanda de los padres que soliciten a la Generalidad el cumplimiento de la LOMCE.

De esta manera, la Consejería, que hasta ahora era juez y parte, pues no cumplía la norma y las sentencias de los tribunales en materia lingüística y era la institución a la que los padres tenían que acudir para reclamar el derecho a que sus hijos sean educados al menos en bilingüe -una situación que se ha demostrado en las Islas Baleares coaccionaba a los padres-, obligando a las familias a abrir un proceso judicial (que siempre han ganado), no será quien decida a qué colegio han de ir estos niños.

Colegios que sí cumplen la ley
A modo de ejemplo, estos son algunos de los colegios que en Cataluña cumplen con la norma, desmintiendo así las afirmaciones de Rigau en las que asegura que la LOMCE no se podrá aplicar en la Comunidad. Estos centros escolares, todos fuera del circuito público de la Generalidad, aplican un modelo trilingüe, sin exclusiones lingüísticas -ni de catalán ni de español-.

A estos centros podrán acudir los niños cuyos padres lo soliciten, ya que la Consejería de Enseñanza se niega a poner en marcha un sistema bilingüe en las escuelas públicas. Además, el coste de la escolarización de los niños que acudan a estas escuelas por el trámite de incumplimiento de la ley por la Consejería correrá a cargo de la Generalidad: primero lo pagará el Ministerio y luego se descontará de la transferencia que el Gobierno hace a la Administración autonómica anualmente.

Algunos de los colegios son los siguientes:
Princess Margaret School, Colegio SIL, Aula Escola Europea, Real Monasterio de Santa Isabel, St. Paul’s School, Ágora Sant Cugat, Colegio SEK-Cataluña, Santa Clara International College…

******************* Sección "bilingüe" ***********************

La leyenda de la ciudad sin ley
José Luis González Quirós El Confidencial 2 Junio 2013

Don José Bergamín, siempre paradójico y muy extremoso en política, decía que el valor espera y el miedo va a buscar. La España mínimamente reflexiva vive en vilo, sin resignarse del todo a la pasividad, pero sin determinación precisa para lo que haya que empezar. Es decir que, contra lo que creía Bergamín, no quiere moverse precisamente porque tiene miedo. No es que falten iniciativas, pero no abunda el talento sintético que valoraba Ortega, y cunde el desaliento ante la falta de tino en los pilotos oficiales.

Ingeniería del desastre
Gente tan alejada de la política como puedan ser las peluqueras hablan ya sin remilgos del derrumbe del sistema, se ve que identifican los vicios de la política con la estrechez de las propinas. Los taxistas ya lo advirtieron hace tiempo, y es muy difícil librarse de su dictamen sobre la tormenta perfecta. El día que la radio habló de la subvención a los gin-tonic de sus señorías (noticia que publicó El Confidencial en exclusiva) era imposible salir a la calle sin ser asaltado por la indignación popular, en plan lobo solitario, que es lo último en guerra subversiva. Pues bien, como el público está encalabrinado, empieza a haber una amplia variedad de ofertas a cual más creativa, no será por falta de fórmulas. No es raro, porque en España nunca han escaseado los arbitristas siempre dispuestos a reformar a todos los demás.

El exministro Otero Novas, que hizo la primera de la larga serie de leyes educativas que hemos padecido, ha anunciado la eminencia del desplome y, minuciosamente, se ha dedicado a la ingeniería del recambio, es decir que ha escrito un libro, Recuperar España, con el ánimo de explicarnos lo que habría que hacer un minuto antes del pánico. No es fácil entender las razones para suponer que se hará lo necesario para evitar lo inevitable únicamente cuando ya no haya otro remedio. ¿No podríamos ahorrarnos algunos descalabros? Como Otero es de Vigo no creo que le haya sugerido nada al de Pontevedra.

Reformar es mejor que derrumbar
Aunque hay personajes a los que gustan los estruendos, lo razonable sería empeñarse en arreglar lo que va mal sin esperar a lo irremediable. Pero la gente es devota de lo imposible y cree que no hay nada que hacer. En medio de tanto desaliento se ha puesto en marcha una iniciativa, el Manifiesto por una nueva ley de partidos, para pedir que los partidos se reformen. Los firmantes dicen tener el secreto para ponerle el cascabel al gato, y creo que aciertan, porque los grandes problemas se comienzan a resolver con mínimas reformas. Nuestro mal reside en que solo dos personas, Zapatero y Rajoy, pudieron reformar la Constitución sin apenas despeinarse, para olvidar a continuación lo que aprobaron, como si fueran secesionistas y lo de las leyes les pareciese una monserga, sin responder más que ante Dios y ante la Historia, y en la democracia es bueno que haya controles algo más frecuentes de lo que hacen los que mandan.

El celoso extremeño
Pío Cabanillas, que tenía un genio profético indudable, consagró una espléndida definición del pragmatismo político con aquello de “ganaremos, pero no sabemos quiénes”. No hay otro remedio que reconocer su capacidad para adivinar el comportamiento de quienes ahora gobiernan, mientras el cuerpo aguante. Cabe matizar que los que mandan si saben lo que son, mientras que el desconcierto se ceba entre sus legitimadores.

De todas maneras, en tiempos de tanta escasez como los que corren, tan solo se reparte el déficit, y los barones regionales del PP luchan a dentelladas por el tamaño del bocado, a eso ha quedado reducida España, aun cuando crean combatir duramente a quienes dicen pasar de la patria común. En medio de la refriega ha llegado a saberse que uno de los más aguerridos ha conseguido arrebatar un AVE que andaba raseando sin saber donde posarse. Amarrar el AVE a Extremadura a la vez que se corteja el déficit cero es bastante más difícil que atar moscas por el rabo, pero la escuela política que se adquiere en estas emboscadas es capaz de prodigios semejantes, y aún mayores si fuere menester. Parece que el derecho a decidir quiere tapase difundiendo el derecho a confundir, que es muy prolífico en efectos portentosos.

La ‘confusió’
En Cataluña, patria de las maravillas, vivir sin ley ha dejado de ser leyenda para convertirse en prodigio habitual, en norma. El derecho a decidir no se concede, se ejerce, se practica y se adereza con la confusión, con el derecho a confundir, naturalmente a los demás.

Como cabía esperar, la política de confusión catalana empieza por ser de naturaleza aritmética. Pujol siempre supo que las cuentas son mejores que los cuentos, pero Mas ha descubierto que las cuentas con cuentos son insuperables. Toda la retórica secesionista se basa en una irrefrenable contabilidad creativa, por ejemplo los pensionistas catalanes deberían cobrar anualmente 2.500 millones de euros menos de no existir la caja común de la Seguridad Social, pero el conseller Mas-Colell se las arregla para emboscar el dato, no sea que se enteren los periodistas castellanos, que con los suyos no hay cuidado, porque hasta la televisión del Estado es independentista en Cataluña. Luego vienen a Madrid y se encalabrinan al cruzar la M50, y vuelven para decir que han descubierto en qué se ha empleado lo que les quitan, pero como nadie dice nada siguen decidiendo a solas cuánto les robamos.

IU al servicio de la burguesía catalana

EDITORIAL Libertad Digital 2 Junio 2013

El miércoles pasado, Izquierda Unida suscribió en el Congreso un acuerdo con las organizaciones catalanas de izquierda ICV y EUiA a favor del "derecho del pueblo de Cataluña a decidir su futuro político". Cayo Lara aceptó además que, tras ese eventual voto de los ciudadanos catalanes, el resto de España no pueda decidir sobre la secesión de una parte de su territorio pues, en palabras del líder comunista, España ha de ser un Estado "federal, plurinacional, social y republicano". En el mismo acto en el que IU decidió convertirse voluntariamente en el felpudo de la burguesía catalana, su líder aclaró que ese acuerdo, contrario a la Constitución y a la unidad de la Nación, no está pensado para “la partición de España”, sino simplemente para reconocer el derecho a decidir “igual que para Cataluña para Euskadi (sic), Galicia o el resto de pueblos”, argumento consecuente con la talla intelectual del personaje.

Pero si el coordinador general de Izquierda Unida se humilló ante los deseos de sus franquicias catalanas para seguir en el consenso nacionalista, más sorprendente fue que el delegado andaluz de IU, auténtico hombre fuerte de la coalición por su papel en la vicepresidencia de la Comunidad Autónoma, se atreviera a ir todavía más allá que el pobre Cayo Lara afirmando que la traición de su formación a los intereses nacionales a favor de una oligarquía privilegiada como es el nacionalismo catalán "no le ha cogido de sorpresa" porque, según él, esa voluntad ancilar de la izquierda española hacia la burguesía del principado es algo "que viene de lejos".

Al contrario de lo que sostienen Lara y Valderas, el PCE ha sido un partido con vocación nacional hasta tiempos bien recientes, en los que se ha convertido en una formación antiespañola más, al nivel del resto de la izquierda. La dimensión antinacional de PSOE e IU es una anomalía política que no sucede en ningún otro país civilizado, donde las distintas fuerzas de izquierda defienden a sus naciones y no se avergüenzan de sus símbolos porque, además de hacer honor a su trayectoria histórica, entienden que es la manera más eficaz de defender los intereses de las capas sociales que les entregan su confianza. En España, por el contrario, socialistas y comunistas han decidido convertirse en lacayos de las oligarquías reaccionarias que pretenden la secesión de sus territorios en su propio beneficio, aunque eso suponga la ruina de los que todavía votan a ambas formaciones.

Gallardón, un mamporrero y traidor

Juan Vicente Santacreu Periodista Digital 2 Junio 2013

Si divulgas el mensaje en Internet, estás forjando una corriente de opinión libre. Gracias

Digo lo de mamporrero porque lo que está protagonizando Alberto Ruiz-Gallardón no es un simple golpe de Estado a la libertad, es un mazazo al más puro estilo bolivariano. La libertad ciudadana es, o debería ser como tu santa madre; “intocable” y si se nombra, que sea con mucho respeto y sin mancillarla.

Ana Mato Jaguar Alberto Ruiz-Gallardón
No hace mucho dije que cuando se quiere forjar la libertad con eslabones legislativos, se están fortaleciendo las cadenas de la esclavitud. Así que, ¡¡tú mismo!!, si aguantas a esta gentuza que nos gobierna –PP-PSOE-, no te quejes, creo que ya no queda nada más por prohibir y legislar en España, desde fumar, beber y ahora se prohíbe hasta compartir en los medios lo que pensamos sobre los chorizos políticos para que no cunda la alarma social. De momento podrás seguir pensando pero sin contarlo.

Sobre lo de traidor, no hace falta explicar mucho, empezando por los etarras que están de copas y en libertad, hasta la regulación del asesinato prenatal. Eso sí, ni se te ocurra pegarle una hostia a tu hijo que te empapela Gallardón, en cambio si lo hubieras asesinado unos años antes, nadie cuestionaría tu decisión.

En España hay partidos malos, también los hay enemigos de España, pero nadie supera al PP en traición. Feijóo, Rajoy y Gallardón son sus máximos exponentes. A la Sánchez Camacho no la incluyo en esta lista porque ella es todo menos lista, ella es simplemente “tonta del culo” o marioneta de Rajoy. Como prefieras.

Y como me queda un poco de espacio en este folio, se lo dedico a Ana Mato, otro elemento ejemplar del PP nacional. Primero supimos que no veía un Jaguar en su garaje, luego hemos conocido que no sabía que Gürtel le pagó, a ella y a su hijo, un viaje a Disney, y me pregunto yo, ¿cuántas cosas más no sabrá?.
En cualquier país decente de la UE, por la simple sospecha de una bicicleta, el ministro de turno hubiera dimitido en el minuto uno, en España ni con un Jaguar ni con un viaje dimite Ana Mato. Eso sin duda es porque España ni es decente, ni es país.
Señores del PP, sois una vergüenza, sois traidores a España y a los españoles, y por si todo esto es poco, sois indecentes.

PD de última hora: por una vez, y sin que sirva de precedente, no voy a estar de acuerdo con mis admirados Carmen Tomas y Hermann Tertsch. Ana Mato debió dimitir en el minuto uno, y no porque no sabía quien pagaba el Jaguar o las facturas, simplemente porque no vio durante un año un Jaguar en su casa.
Quizás si yo hubiera estado frente al cavernícola y primigenio gallego Antón Losada, también me hubiera posicionado al lado de Ana Mato, pero eso no es de recibo.

Así que Carmencita Tomas, no se trata de machismo, ni de quién paga las facturas, se trata de no ver las cosas. Y por si esto es poco, os dejo la pregunta: Gürtel pagó al matrimonio de Ana Mato más de 10 gastos sociales, el viaje y el Jaguar, ¿Ana Mato pensaba que todo eso y otras cosas salen del sueldo de la política?.
¡¡Anda ya!!, como digo muchas veces, seamos putas, pero honradas.

Así lo pienso y así lo digo hasta que mamporrero Gallardón me lo prohíba.

Francia y Cataluña, historia y disparate
JESÚS LAÍNZ EL DIARIO MONTAÑES
 2 Junio 2013 

En 2008 la Academia Francesa se pronunció contra la inclusión de una mención constitucional a las lenguas regionales  

Los arbitristas de la Generalidad siguen acumulando méritos para la medalla de oro del disparate político. El último consiste en pretender encomendar la defensa de la Cataluña independiente a Francia. Nada menos que a la eterna enemiga de Cataluña. Parecía difícil superar la propuesta maragalliana de entrar a formar parte de la Organisation Internationale de la Francophonie, pero se ha conseguido. Para evitar bochornos, podrían comenzar los campeones de las esencias catalanas recordando que la lucha que desangró a España en los siglos XV a XVII se debió a su asunción de la política catalanoaragonesa, secularmente hostil a Francia, mientras que Castilla había sido la más fiel aliada de dicho reino, como, por ejemplo, durante la Guerra de los Cien Años. Además, si la dinastía Habsburgo reinó en España fue porque Fernando el Católico procuró emparentar con los enemigos de su enemiga Francia.

Podrían continuar informándose sobre lo ocurrido en 1641, cuando a Pau Clarís y los suyos se les ocurrió proclamar conde de Barcelona a Luis XIII. Prácticamente nadie les secundó. Pocos meses tardaron los caciques catalanes en comprender su error y elevar a París un inútil memorial de maltratos. El enviado francés, Pierre de Marque, escribió que «en Cataluña todo el mundo tienemala voluntad para Francia e inclinación por España. Los catalanes sonmuy malintencionados para el servicio del rey. Ningún partido es profrancés». Y, efectivamente, los catalanes se dedicaron a matar franceses y a recibir a los ejércitos castellanos con vivas a España y mueras a Francia.

Perdidos el Rosellón y la Cerdaña, Luis XIV prohibió en 1700 el uso público del catalán en dichas comarcas porque «este uso repugna y es contrario a nuestra autoridad y al honor de la nación francesa».A finales de ese siglo el revolucionario Barère calificaría a las lenguas regionales como jergas bárbaras y groseras, y su compañero Grégoire redactaría el ‘Informe para aniquilar los dialectos y universalizar la utilización de la lengua francesa’, de duradera influencia en la política lingüística de la République, Une et Indivisible. Después llegó la Guerra de Sucesión, y los catalanes, una vez más, se apuntaron mayoritariamente al bando contrario al del candidato francés. Y el 11 de septiembre de 1714, Casanova y los suyos pidieron a los barceloneses que dieran su vida para no «quedar esclavos, con los demás españoles engañados, del dominio francés».

Al estallar la Guerra de la Convención, los roselloneses, siglo y medio después de su anexión a Francia, recibieron a los soldados españoles con entusiasmo. Fabre, delegado convencional, informó a Robespierre de que «estos catalanes del Rosellón son más españoles que franceses». Y los voluntarios catalanes cantaban «Aquells francesos malvats son nostros majors contraris.Valerosos catalans, anems tots á la campanya á defensar nostre Deu, Lley, Patria y Rey de Espanya. ¡Al arma, al arma, espanyols! ¡Catalans, al arma, al arma! que lo frenetich francés nos provoca y amenassa».

Llegó 1808, momento en el que los catalanes, por su secular sentimiento antifrancés –no por casualidad ‘gavaitx’ es vocablo catalán–, se distinguieron en que, como informó el mariscal Berthier a Napoleón, «ninguna otra parte de España se ha sublevado con tanto encarnizamiento». El corso pretendió correr la frontera hispanofrancesa hasta el Ebro, para lo que dio instrucciones de que en Cataluña se eliminara la lengua castellana, se usara oficialmente sólo la catalana, se arriasen las banderas de España y se izasen tricolores y señeras. La respuesta de los catalanes fue degollar franceses durante seis años, empezando por la batalla que permitió grabar para siempre en el Bruch: «Caminante, para aquí, que el francés aquí paró: el que por todo pasó no pudo pasar de aquí».

Durante la Tercera República la extirpación del catalán continuó sin complejos. A los niños se les prohibió hablarlo tanto en las aulas como en el patio de recreo, según mandaban los carteles de «Sed limpios, hablad francés». Esto llevó a los primeros catalanistas, como Cambó y Prat de la Riba, a agradecer al cielo que en la Cataluña española no hubiera sucedido lo que en el Rosellón, donde la cultura catalana casi había desaparecido. Y proclamaron su germanofilia en 1914 porque preferían elmodelo imperial austro-alemán al centralismo francés. Pero cuando una delegación de olvidadizos nacionalistas se presentó en 1919 en Versalles con la intención de lamer lo que fuere menester para conseguir el apoyo de los vencedores a la secesión de Cataluña, Georges Clemenceau –reputado pornógrafo pero político serio– les cortó la genuflexión con un impaciente “Pas d’histoires, messieurs!”.

Con la siguiente guerra mundial harían nuestros separatistas otro servil intento de conseguir el apoyo aliado a sus deseos.A finales de 1938, con la victoria de Franco ya evidente, propusieron a los gobiernos inglés y francés convertir unas futuras repúblicas de Euzkadi y Catalanoaragonesa en protectorados de Inglaterra y Francia respectivamente. Disponiendo así de Aragón como si fuera una finca de su propiedad, les ofrecieron, a cambio de la independencia, el control de la España al norte del Ebro como territorio amigo entre Francia y la España franquista ante una posible guerra contra Italia y Alemania. Pero, duchos en encender una vela a Dios y otra al Diablo, en mayo de 1936 los de Nosaltres Sols habían presentado en el consulado alemán de Barcelona un memorándum ofreciendo poner a disposición del III Reich los aeródromos y puertos catalanes y baleares como bases de aviones y submarinos en un futuro enfrentamiento con Francia, ya que «Alemania es nuestra amiga por ser rival de Francia, tiranizadora de una parte de nuestro territorio nacional». Y concluyeron afirmando que «una Cataluña libre representaría para Alemania un paso definitivo en el desmoronamiento de Francia».

Venidos a tiempos más cercanos, en 1999 Francia se negó a ratificar la Carta Europea de las Lenguas Regionales yMinoritarias porque, en palabras de Chirac, «amenazarían la indivisibilidad de la República, la igualdad ante la ley y la unidad del pueblo francés». Y en 2008, la Académie Française se pronunció contra la inclusión de una mención constitucional a las lenguas regionales como patrimonio de Francia porque «afecta a la identidad nacional», porque puede «dificultar el acceso igualitario de todos a la administración y a la justicia » y porque «desde hace cinco siglos, es la lengua francesa la que ha forjado Francia».

Unos linces, nuestros separatistas. No han podido elegir mejor árbol para arrimarse. Adieu, Catalogne.



Sin miedo a la libertad
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es 2 Junio 2013

Es fácil imaginar lo que sucedería en el Principado, si una Generalitat respetuosa de la Constitución y de la voluntad de sus administrados aceptase la elección sin trabas de idioma en las aulas.

El Gobierno de Baleares incluye en los formularios de matriculación de los alumnos de enseñanza pública o concertada de 1º y 2º de Primaria y 2º Ciclo de Infantil la posibilidad de indicar en el casillero correspondiente si sus familias prefieren el catalán o el español como lengua vehicular. Esta opción se puede concretar vía telemática sin injerencias externas y ha registrado este año –segundo de su implantación– un resultado muy interesante. Los padres que se inclinan por la lengua común alcanzan el 30%, con un incremento espectacular respecto al 13% del curso pasado. En la concertada, el español es mayoritario al igual que en el conjunto de la Primaria y, por islas, lo es globalmente en Ibiza. Durante la aciaga etapa del hexapartito, esta apertura no existía y todo el mundo debía pasar obligatoriamente bajo las horcas caudinas del pancatalanismo. Es previsible que estas cifras vayan evolucionando en el futuro hasta reflejar fielmente la realidad socio-lingüística del archipiélago, así como la suma estadística de los diferentes juicios que cada hogar haga de lo que proporcione mejores oportunidades al futuro de sus vástagos.

Como es bien sabido, un planteamiento racional de este tipo no es posible en Cataluña, comunidad que gime bajo las garras del totalitarismo separatista. Es fácil imaginar lo que sucedería en el Principado, si una Generalitat respetuosa de la Constitución y de la voluntad de sus administrados aceptase la elección sin trabas de idioma en las aulas. Pero las tiranías aborrecen la libertad porque su aparición deja en evidencia sus mentiras, mitos y ensoñaciones. Sólo falta que el Parlamento y el Ejecutivo baleares extiendan este saludable enfoque a la totalidad del sistema educativo. Sin miedo, que los hechos son tozudos.

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