AGLI Recortes de Prensa   Lunes 3 Junio 2013

Gobernados por truhanes: el desastre presupuestario
Roberto Centeno El Confidencial 3 Junio 2013

Mientras los ingresos fiscales se hunden por enésima vez consecutiva, como consecuencia de que la actividad económica -el PIB de España- es en realidad un 21% inferior al que refleja la cifra oficial (830.000 millones y no 1,05 billones) que llevan manipulando desde 2008; mientras, además, se baten todos los récords de déficit justo por lo mismo, el PIB estimado por sus componentes se ha desplomado el 5% interanual a abril, frente a la cifra grotesca dada por estos tramposos; mientras la renta de las familias se desploma en otro 4,2%, resulta absolutamente escandaloso el espectáculo de unos barones disputándose como alimañas un dinero que España no tiene, escenificando sin tapujo alguno la fragmentación política y económica de una nación que Rajoy es ya incapaz de controlar. Estamos en manos de truhanes, es decir, de sinvergüenzas (como quería Unamuno designar a los que carecen de ella) que viven del engaño y del expolio.

Pero es que además Rajoy, el nuevo Judas de la política española, digno sucesor de Fernando VII, ha traicionado a sus votantes, ha traicionado a su partido, ha traicionado a los medios afines ayudando a Prisa a refinanciar su deuda de más de 3.000 millones, y ahora traiciona a sus barones y traiciona a España pactando con los separatistas la entrega de más de 10.000 millones, a la vez que inician el montaje de un Ejército propio -supongo que de mercenarios, ya que los de ERC y los de CiU lo de quemar banderas españolas impunemente sí, pero lo de subirse a los tanques, como que no- con el dinero que les da Rajoy. Y su última traición: pactar con Bruselas ampliar el límite de déficit en 20.000 millones para mantener el despilfarro político, a cambio de subir el IVA, impuestos verdes, recortar en sanidad y farmacia y, sobre todo, reducir drásticamente las pensiones. Rajoy, aparte de un cobarde patológico, es un auténtico sociópata.

Sin embargo, la gente no entiende la gravedad de las traiciones de este nuevo Judas, y muchos creen que se lo han impuesto, aunque lo ha pactado libremente. Sin embargo, muy pronto las van a sentir cuando destrocen sus vidas y les empujen hacia la miseria. Tampoco comprende el pueblo la gravedad de que el partido gobernante adopte el principio de la pluralidad oligárquica para repartirse el dinero de la nación. El Gobierno se ha convertido en una mezcla entre la cueva de Alí Babá, donde prosperan desigualmente los jefes de la banda (barones y baronesas) y la ley de la mafia, donde el botín se reparte en función del poder de cada cabecilla. ¿Qué pueden esperar los españoles de este grupo de malhechores legales, más peligroso que los bandidos desalmados, ya que nada les importa? Ni la patria, ni la nación, ni la Justicia, ni siquiera su propio honor y menos que nada, el bienestar de los ciudadanos.

Rajoy ahora traiciona a sus barones y a España pactando con los separatistas la entrega de más de 10.000 millones, a la vez que inician el montaje de un Ejercito propioHemos entrado en un estado de descomposición que no habían conocido hasta ahora los Estados surgidos en el Renacimiento. Se conocen perfectamente las causas que llevaron a la desintegración a los imperios antiguos, de los califatos en reinos de taifas, de los imperios monárquicos en Estados nacionales, pero lo que no se conocía era la desintegración de un Estado nacional en regiones sin Estado, una dislocación no sólo de la realidad histórica, sino del mismísimo concepto de nación que estos truhanes que nos gobiernan, tan faltos de moral como de conocimientos, están fraguando delante de unos gobernados atónitos. Ello nos está llevando a la miseria y al caos, hasta llegar a la aniquilación definitiva de España. Este es el paisaje donde el tancredismo del rey Juan Carlos arbitra y modera.

Factor de sostenibilidad para pensionistas, no para los mafiosos
La cuantificación de la traición de Judas Rajoy a los pensionistas actuales y, sobre todo, futuros, la están realizando Fátima Báñez y un 'comité de sabios' que, ingenuamente o no, están poniendo sus conocimientos y su prestigio al servicio del mal, ya que su análisis servirá de coartada para llevar a la miseria a millones. Estas personas han llegado a la conclusión de que para mantener unas pensiones, aunque sean de hambre, hay que introducir un “factor de sostenibilidad”: gastar sólo lo que se ingrese. ¿Que se ingresa un 10% menos? Se bajan las pensiones un 10 %. ¿Que la relación entre activos y pasivos sigue bajando, o sube la esperanza de vida? Se bajan las pensiones lo que sea menester. Porque según esta teoría, el Estado no puede endeudarse para la Seguridad Social, pero para la chusma separatista puede no sólo endeudarse, sino vaciarse, y para la casta política la caja del Estado se convierte en su fuente de riqueza privada.

Yo no sé al final la recomendación del 'comité de sabios', cuyo buen juicio me consta en algunos casos, pero desde aquí me atrevo a hacerles dos reflexiones. La primera, que no pueden ignorar que las cotizaciones sociales hoy insuficientes, pero pagadas con creces por aquellos a quienes ahora se va a negar el pan y la sal, les fueron robadas por los Gobiernos socialistas entre 1984 y 1996 cuando no existían cajas separadas, y utilizadas en financiar el AVE a Sevilla, los fastos del 92 y todo el gasto corriente que les dio la gana. La cifra publicada fue que 250.000 millones -traducidos a euros- de cotizaciones sociales fueron utilizados para financiar gasto e inversión del Estado. Sea esta u otra diferente, simplemente no pueden ignorarla: el Estado debe devolver a los pensionistas la cantidad robada.

La segunda, si prevalece el factor de sostenibilidad o cualquier otro similar, tienen la obligación grave, profesional y moral de exigir que este factor sea aplicado por igual y simultáneamente a la totalidad del gasto público. Y si el Gobierno se niega a ello, que por supuesto lo hará, rehusar firmar la propuesta explicando por qué. No sé si lo harán o no, pero si no lo hacen no duden que pasarán a la historia como doce hombres y mujeres sin piedad para satisfacer a un Gobierno de desalmados, irresponsables y corruptos, cuyo desmoronamiento final está cantado. Sería una cobardía incalificable y se convertirían en colaboradores necesarios de una monstruosa felonía contra quienes no pueden defenderse.

Y esto, señoras y señores pensionistas actuales y futuros, no es para 2025, es para ya mismo. Los pensionistas actuales perderán de media un 20% en no mucho tiempo, y los millones que se jubilarán a partir de ahora cobrarán la mitad o menos de lo que pensaban, y todo para que a Judas Rajoy le permitan en Bruselas despilfarrar 20.000 millones de euros más este año para financiar a las oligarquías política y financiera. Porque ¿qué pasa con la mafia política y sus dos millones de enchufados? ¿Qué pasa con los miles de empresas públicas, las decenas de miles de coches oficiales, las más de 200 embajadas? ¿Qué pasa con los bancos inviables, que se llevan nuestro dinero a carretadas? ¿A estos truhanes, malhechores y corruptos no se les aplicará también el factor de sostenibilidad? Pues no, como le dijo Judas Rajoy a Rosa Díez: “Eso ni se plantea”. Para ellos, Judas Rajoy y sus secuaces endeudan a España en 5.000 millones de euros cada semana.

El desastre presupuestario
El vuelco dado por las cuentas públicas desde 2008 en adelante no tiene precedentes ni a nivel internacional ni en nuestra propia historia: en cinco años la recaudación ha caído en un 30%, pero la tendencia al alza del gasto de las Administraciones Públicas, fundamentalmente comunidades autónomas y ayuntamientos, no ha cesado y se ha incrementado en un 10% (un 13% los gastos de personal), y para financiar esta orgía de despilfarro público, ZP y Rajoy han multiplicado la deuda 2,3 veces, de forma que los intereses superan ya de largo a los gastos de personal: es algo que no está en los anales de ninguna Hacienda Pública, estamos haciendo historia.

Los pensionistas actuales perderán de media un 20% en no mucho tiempo, y los millones que se jubilarán a partir de ahora cobrarán la mitad o menos de lo que pensabanLo primero que deben tener muy claro si quieren entender este desastre y lo que nos espera en el futuro es que se trata de un hecho estructural, el más estructural de todos: la riqueza nacional no es la que nos dicen que es, sino mucho menos, y ese es el factor principal que explica el hundimiento de las bases imponibles. Luego hay otros factores: los ricos no pagan, el fraude es muy alto y varios más, pero que no son una novedad, sino endémicos en el sistema fiscal español. “Hay que rediseñar el sistema fiscal”, dicen estos cretinos que nos gobiernan con la esperanza de seguir chupando del bote. ¡Que no, que ese no es el problema, el problema es que no hay, porque la riqueza que produce la nación no es la que se supone que es! Han venido sobrevalorando el PIB desde 2008 y Rajoy, en vez de ponerlo al descubierto, no sólo lo ha aceptado como válido, sino que sigue haciendo lo mismo.

Si el PIB es de 830.000 millones, como es, en lugar de 1,05 billones, ¿de dónde narices van a sacar una recaudación por mucho que nos suban los impuestos o se inventen 80 nuevas figuras tributarias como en las comunidades autónomas si las bases imponibles son las correspondientes a un PIB un 21% más reducido? Es como si a un enfermo de anemia trataran de curarlo con sangrías cada vez mayores. Esto no tiene solución, la respuesta de estos descerebrados que no saben lo que tienen entre manos es subir más los impuestos -más sangrías- lo que sólo hunde más deprisa la actividad económica y aporta menos ingresos. Luego sale Montoro y montones de seudoanalistas y nos cuentan sin saber lo que dicen, que lo que pasa es que la presión fiscal en España es muy baja.

Hay que ser un mentiroso compulsivo para afirmar o un ignorante cum laude para creerse que partiendo de una presión fiscal del 41,3% en 2007, y habiéndose realizado las mayores subidas de impuestos de la historia de España, en 2012 la presión fiscal ha bajado al 35,1% ¿Pero cómo puede nadie en su sano juicio afirmar tamaña sandez? Según los datos de la OCDE, la presión fiscal soportada por la familia media española con dos hijos es la más alta de largo de los 30 países que forman esta organización a día de hoy. Después de las brutales subidas de estos irresponsables tenemos los tipos impositivos marginales más altos -si añadimos Patrimonio- no sólo de Europa, sino de toda la OCDE, y resulta que la presión fiscal es baja. Cambien ustedes el PIB por su valor real y la presión fiscal es España es del 44,3%, esa es la cifra; pero como además los ricos no pagan, el resultado es que esta en España es la más alta del mundo desarrollado sobre los que cobran una nómina y, además, con gran diferencia.

¿Y cuál es la solución a esta espiral hacia el desastre? Aplicar el factor de sostenibilidad que les van a imponer a los pensionistas bajando el gasto de las Administraciones Públicas un 40% para gastar lo mismo que se ingresa, porque de donde no hay no se puede sacar. Entrando en los datos concretos, las cifras de realización de ingresos incluida la participación de las comunidades autónomas y Administraciones locales, a pesar de las subidas hasta los niveles más altos del mundo, el IRPF ha caído un 5,3%, sociedades un 36,9% y el IVA un 4,4%, un auténtico desastre que se verá superado por las nuevas subidas de impuestos, ya que nos encontramos en la parte descendente de la curva de Laffer con una pendiente negativa creciente, con lo que el desastre que ocasionará la nueva presión fiscal añadida será multiplicadamente mayor.

Y si la realización presupuestaria del Estado está siendo un desastre, calculen ustedes las de las CCAA y ayuntamientos, que siguen gastando a chorro libre y han perdido un 6,9% de ingresos por impuestos que el Estado ha tenido que compensar entregándoles 2.000 millones de más para falsear su déficit. La parte de impuestos del Estado ha caído un 12,2% en abril, y a las CCAA les han dado de más, de forma que ¡sus ingresos por impuestos han crecido un 1,7%! De todas maneras, señores de Eurostat, señores del BCE, lo primero antes de seguir dando un euro a estos mafiosos es que calculen de una santa vez el PIB real de este desgraciado país, porque todo se ha instalado sobre una gigantesca mentira. Con un PIB de 830.000 millones que no se puede recaudar, ni podemos endeudarnos en 5.000 millones a la semana ni podremos devolver jamás nuestra gigantesca deuda, en la que si dividimos los pasivos en circulación (deuda total a devolver) por el PIB real estamos en el 144%.

Objetivo Euro: subir impuestos, matar al ciudadano
S. McCoy El Confidencial 3 Junio 2013

Hemos vuelto a vivir la semana pasada un ejemplo claro de la esquizofrenia en la que se ha instalado nuestra clase dirigente, capaz de vivir una realidad completamente distinta a la percibida por los demás. Así, la misma semana en la que Rajoy y su equipo de gobierno se han vuelto a aferrar a los esperanzadores datos de empleo y actividad que están por venir, la Comisión Europea ha reconocido la incapacidad patria para superar el examen del déficit y nos ha puesto arduos deberes a cambio de permitirnos presentarnos más tarde. Ejecución de reformas y subidas de impuestos son, entre otras, las medidas a adoptar.

Se trata, sin duda, de una concesión dramática, por más que se haya querido endulzar en el marco del café para unos cuantos. Por varios motivos.

Primero, porque supone el reconocimiento a nivel europeo de un error de frenada. Siendo la austeridad, como es, la única receta posible de partida para tratar de sanear las cuentas públicas, la perentoriedad de plazos para corregir desequilibrios acumulados durante años era suicida. Jugar con fuego, se llama eso.

Segundo, porque al insistir sobre reformas que nuestros gobernantes pensaban conclusas, ponen en cuestión todo el discurso del PP sobre lo realizado hasta ahora y sus frutos venideros. Oiga, lo que han hecho, es timorato e insuficiente, vienen a decir los colegas europeos. Terrible.

Y tercero, porque da tregua al Gobierno a costa del bolsillo de los contribuyentes, lo que puede dilatar aún más la imprescindible revolución de la estructura administrativa de España, mientras la incipiente clase media nacional termina por desvanecerse definitivamente. Mal vamos, sin duda.

El tema que más recorrido mediático ha tenido, como no podía ser de otra manera, es el de los tributos. Cuando más eco se estaba haciendo dentro de las fronteras sobre su imprescindible bajada, en los despachos comunitarios alguien ha pensado que es necesaria una vuelta adicional de tuerca sobre la base de las puras matemáticas. Si no, las cuentas no salen sobre el papel. Y a Laffer, que le den.

Respiración asistida para Pedro J.
Es evidente que se trata de una majadería de tamaño familiar, propia de burócratas encerrados en su realidad administrativa. No en vano, pocas cosas puede haber a día de hoy más contraproducentes para la asistida economía española que reducir la ya mermada renta disponible de sus ciudadanos. Un aviso como este, además, incentiva la economía sumergida, alienta la fuga de capitales y desincentiva la inversión, el emprendimiento y la innovación. Más allá de que supone la consagración definitiva de un modelo socialdemócrata que prima al Estado y la falsa corresponsabilidad por encima del individuo y la iniciativa. Tremendo.

Es verdad que se trata de un modo de organizar la acción política y económica que, aun con sus lagunas, ha encontrado amplio predicamento en algunas regiones del Norte de Europa. Sin embargo, hay dos diferencias esenciales en la cultura latina respecto a la de estos estados.

En primer lugar, el desigual sentido de responsabilidad de unos y otros en términos de tolerancia con el fraude o responsabilidad hacia la comunidad. Algo tiene que ver Calvino en esto.

En segundo término, la certeza ciudadana de que el dinero aportado en su condición de contribuyentes es gestionado con inteligencia, prudencia y rectitud no en infraestructuras excesivas, subvenciones absurdas o coberturas innecesarias.

Esa es la tragedia real de España. No que nos suban los impuestos, sino la certeza de que el fruto de ese mayor esfuerzo está podrido aún antes de que los fondos lleguen a las arcas públicas. En la medida en que esa apreciación no cambie, que no se perciba mayor (o, al menos, alguna) diligencia en la gestión de los dineros de todos, el desapego hacia la acción recaudatoria del Estado se mantendrá incólume, cerrándose el círculo vicioso. Cada vez pagarán más los que no tienen escapatoria fiscal y el resto seguirá en plan sálvese quien pueda. Mientras en algunos lugares pagan más encantados, aquí estamos encantados de no pagar más. Food for thought.

Así son las cosas y así se las estamos contando.
Buena semana a todos.

España
La Administración española en las últimas décadas
GSantiago González-Varas Ibáñez. La Razón  3 Junio 2013

En una explicación sencilla, si miramos hacia el pasado observaremos que en España hubo principalmente un modelo basado en municipios, provincias con diputaciones y gobiernos civiles, y el Estado central. Este modelo se identifica claramente durante el siglo XIX y la mayor parte del siglo XX, es un sistema racional de Administración pública que se inspira en el Estado centralista imperante en Francia, que fue por entonces un Estado de referencia en España. Este sistema administrativo tiene un breve paréntesis durante la segunda República y se vuelve a implantar después de la Guerra Civil. En este contexto es como se desarrolla la Administración moderna cumpliendo los grandes retos del momento (entre ellos las infraestructuras públicas) sobre la base de un régimen funcionarial.

La Constitución de 1978, ante las reivindicaciones de tipo descentralizador, en especial en ciertos territorios del Estado, puede entenderse que se apartara de la tradición y del modelo francés instaurando un nuevo sistema basado en las Autonomías. El caso es que esta nueva solución constitucional llega finalmente a arraigar en la mente de todos, hasta el punto de que éste no se valora siquiera como una «necesidad» para dar «solución» a un «problema» que plantean tales territorios, sino como algo «positivo», obviándose por ejemplo que abandonábamos un modelo histórico, o que tal modelo era el de Francia, datos éstos que se llegaron incluso a ignorar por la opinión pública del momento.

En los años posteriores los datos más relevantes son la generalización por toda España de las Autonomías (y no sólo en alguna de sus partes), pese al mantenimiento, no obstante, de las provincias y, obviamente, de los municipios. Y, por otra parte, engorda el aparato público con empresas públicas y sumando empleados públicos. Surge así un cierto estoicismo viendo cómo las estructuras del Estado se reproducen y proliferan por todo el Estado y cómo la selección de los empleados públicos se hace a veces al servicio de los nuevos señores autónomos que hacen primar intereses localistas sobre la lógica jurídica general y objetiva, en un contexto social no siempre suficientemente crítico. Aunque primeramente este nuevo sistema se desarrolla arrolladoramente, empiezan a surgir voces críticas, ante la evidencia de que algunos de los gobernantes autónomos no cumplen con el principio de «lealtad» propia incluso de los Estados federales (Bundestreue). Para un simple espectador orteguiano es significativo observar cómo no pocas personalidades (que en su día facilitaron el nuevo orden descentralizado) se empezaban a manifestar de forma crítica frente a los excesos del Estado autonómico.

Seguidamente, la crisis económica impulsa estas tendencias haciendo ver lo insostenible del modelo administrativo. El Gobierno actual dice ser consciente de la situación, pero solo proyecta reformas sobre la empresa pública y la Administración local, a través de una serie de disposiciones que ha venido dictando los últimos meses. Entonces, hablando de Administración, la cuestión es si es necesario, para superar la crisis económica, poner el dedo en la llaga de las Autonomías. Pero en paralelo se radicaliza la presión soberanista. Y, entonces, en conclusión, diríamos que muchos «querrían» recobrar el modelo administrativo que siempre hubo, más racional y menos caro, pero surge el problema de los poderes fuertes contestatarios autónomos, haciendo difícil tales soluciones. Otra opción que se plantea sería suprimir algunas Autonomías (sinónimo de gasto y ficción), dejando otras, pero esto plantea abrir el debate, además de que no sabríamos dónde poner el límite ¿todas menos Cataluña y el País Vasco? ¿O también Galicia? ¿Y entonces Navarra o Valencia...? No es descartable que se generase entonces un desplazamiento de votos (que en el fondo es el problema de raíz) a favor de tendencias locales. Al final lo que se plantea es suprimir las Diputaciones, que es una medida que resuelve poco o nada, y que nos aleja más del clásico y loable modelo histórico. Desde luego, el planteamiento coste-beneficio aún está pendiente en la Administración.

En definitiva, volviendo al «espectador» orteguiano, al menos reconforta ver que ahora sí se aprecia algo que tuvo que haberse visto siempre, y no fue el caso: el Estado de las Autonomías se revela como una «necesidad» para dar solución (¿eficaz?) a un problema, pero no es un desideratum en cuanto tal. Decir esto a algunos les sabrá a poco, pero es significativo. En todo caso, lo culto y acertado es el modelo francés porque, ya lo decía un administrativista, «en España todo lo que en Administración Pública no viene de Francia, es mejor olvidarlo».

Corregir el gasto autonómico
Editorial La Razón 3 Junio 2013

Los trabajos de la comisión que estudia los grandes ejes de la reforma de la Administración Pública, una de las apuestas más ambiciosas del programa de gobierno de Mariano Rajoy, están prácticamente concluidos. A finales de este mes de junio se presentará el informe con las recomendaciones de los expertos para abordar la reducción y racionalización de unas instituciones sobredimensionadas, en las que hay redundancia de funciones y cuya naturaleza y origen de los gastos apenas comienzan a saberse, gracias a la entrada en vigor de la Ley de Estabilidad Presupuestaria.

Así, por citar el ejemplo más evidente, de los 2.917.200 empleados públicos registrados en 2012, sólo el 22 por ciento –592.531– prestaba sus servicios en la Administración General del Estado, mientras que más del 50 por ciento –1.347.835– trabajaban para las autonomías, con el problema añadido de que cada administración autonómica se rige, en materia de contrataciones, catálogo de puestos de trabajo y tablas salariales, por sus propias reglas y criterios. Lo mismo reza para los ayuntamientos.

Las consecuencias no se han hecho esperar. La crisis, con la brutal caída de ingresos fiscales y la consiguiente insolvencia crediticia, hizo que se cubrieran los gastos generales y de personal a base de retrasar los pagos a los proveedores, con lo que se condenó a muchas pequeñas y medianas empresas a la ruina, aumentando el paro y, sin solución de continuidad, disminuyendo aún más el capítulo de los ingresos. En 2011, las facturas adeudadas por las administraciones públicas, muchas con fecha de vencimiento de varios años atrás, sumaban, sólo en los ámbitos autonómico y local, más de 28.000 millones de euros y afectaban directamente a 149.000 empresas de todos los tamaños.

La inmediata reacción del Gobierno de Rajoy, con sus planes de pago a proveedores, sin bien alivió la carga de las empresas en un primer momento, no han servido para erradicar actitudes fuertemente arraigadas en las autonomías y en los ayuntamientos, como prueba el que en el primer trimestre de 2013 debían 5.000 millones de euros a autónomos y a pequeñas empresas, con retrasos en los pagos de hasta cinco meses. Es preciso, por lo tanto, que la reforma administrativa aborde de una vez el problema de la racionalización del gasto autonómico. LA RAZÓN adelanta hoy parte del proyecto reformador, que incluye la armonización del catálogo de puestos de trabajo y emolumentos de los funcionarios y altos cargos autonómicos. Es una medida fundamental que, sin duda, provocará airadas reacciones en algunos gobiernos autonómicos y críticas generales en todos. Pero no hay más opción que sacarla adelante; de lo contrario, la reforma corre el riesgo de quedarse en simple declaración de intenciones.

Recojan el whisky
Alfonso Merlos La Razón 3 Junio 2013

Orden y concierto. Parece mentira que el Gobierno de la nación se vea obligado, por una cuestión de emergencia nacional, a imponer a las comunidades autónomas unas reglas mínimas de actuación en la gestión de los dineros públicos. Y a los ayuntamientos. Después de años y años de rebeldía, de egoísmo, de irresponsabilidad, de derroche, de tramposa ingeniería financiera y de auténtica locura ha llegado la hora de decir «¡basta!».

No hay vuelta de hoja porque ésta es una partida a todo o nada. Se han de terminar, por las buenas o por las malas, los sueldos astronómicos para los altos cargos que hasta la fecha tenían unas competencias inversamente proporcionales a sus honorarios. Se han de acabar los ejércitos de asesores que, con demasiada y fatídica frecuencia, o no gozaban de la preparación necesaria o directamente no daban un palo al agua pero se lo llevaban calentito. Porque ellos lo valían o porque eran amiguetes/familiares del jefe.

Es verdad que el hiper-reformista Gobierno de Rajoy puede resultar antipático a no pocos españoles de los que han vivido hasta ahora de la política, en el peor sentido del giro. Y que muchas de sus iniciativas no son acogidas de buen grado por las élites del sistema. Pero aquí estamos hablando de dar satisfacción, en buena lid, a lo que millones de compatriotas llevan meses reclamando a grito pelado: que se recorte no sólo por abajo sino preferiblemente por arriba.

El encargado que aparece en plena madrugada, en plena fiesta, en los estertores de la borrachera parando la música y ordenando que se recoja el whisky no se convierte en ese preciso instante en un héroe. Pero algunos, recuperada la consciencia y la razón, le recuerdan como alguien que hizo lo que debía. Ahí estamos, señores.

Rajoy está furioso
Pablo Sebastián www.republica.com 3 Junio 2013

El presidente Rajoy está furioso porque se considera víctima de un intenso acoso político y mediático con el que sus adversarios, de dentro y fuera del PP y los críticos a su inmovilismo y a sus políticas pretenden condicionar su presidencia y torcerle la mano. E imponerle un rumbo y unas tareas que bien o no le gustan o exceden a su capacidad y liderazgo, como las que se refieren a una reforma profunda de la Administración, las reglas del juego político y la Constitución.

Aunque Rajoy dice que ya ha visto un brote verde en el paro de Mayo, lo que si hemos visto el pasado viernes -en la encerrona que Piqué le organizó en Sitges, después de montar con Lomana el regreso de Aznar- es a un Rajoy desabrido, repartiendo palos a propios (Aznar) y a extraños (Mas), y denunciando ‘una histeria colectiva que ve en un plazo inmediato paisajes apocalípticos’, por los que imaginamos que cabalgan los corceles de: el paro, la pobreza, la quiebra del Estado y la ruptura de la unidad nacional.

Rajoy cree que está a salvo de la intervención de los ‘hombres de negro’ de la troika de la UE pero, desde el interior de su partido y ante el derrumbe del ánimo nacional, daño a la unidad del país y desprestigio de las instituciones, empezando por la Corona –lo que es tan grave o más, que el riesgo de una intervención de la UE- le ha salido a Rajoy su particular ‘hombre de negro’ o un posible interventor desde dentro del PP.

El que además es su mentor, José María Aznar. El ‘padre que ha querido matar’ Rajoy, psicológicamente, para presentarse como dueño y señor de su presidencia (el político ‘independiente’ del que alardeó en el Congreso del PP en Sevilla), y el mismo Aznar que, cual convidado de piedra o Comendador, se le ha aparecido a Rajoy con cara de pocos amigos para leerle la cartilla sobre lo que hace mal y lo que debiera hacer.

Porque, diga lo que diga Rajoy sobre el paro de Mayo, lo cierto es que en España, a pesar del brote verde o el espárrago solitario que dice haber encontrado, los indicativos económicos, financieros y sociales del país –déficit, recesión, deuda pública, etc- van mal y son mucho peores de los que el PP heredó de Zapatero cuando llegó al poder. Como peores –en torno a un 28 % de intención de voto- son las expectativas electorales del PP, que serán puestas a prueba en las elecciones europeas de 2014. Con el agravante de que la crisis institucional de la Corona y del secesionismo catalán le han estallado a Rajoy en las manos, igual que los tres casos de la corrupción del PP, Gürtel, Bárcenas y Bankia, mal gestionados por Rajoy y Cospedal.

Asuntos todos ellos que le preocupan, interesan e incluso afectan personalmente a Aznar. Quien parece decir ‘hasta aquí hemos llegado’ y que en consecuencia no se va a callar. Y ya veremos si llegará a actuar en franca coherencia con su ‘responsabilidad ante su conciencia, su partido y su país’. En pos de esa regeneración de la patria, que según el director de El Mundo solo la puede hacer Aznar, que ha sido el político de la transición mas ‘excluyente’ de sus adversarios y el menos interesado en la vida democrática y las libertades civiles. Aunque su pasión belicosa (en los Balcanes e Irak) y su capacidad de mentir (en Irak y 11-M) lo sitúan más bien como un ‘salvador’ por la fuerza y entrando a caballo en la escena nacional, como lo insinuaba Felipe González con maldad.

Pero Aznar no es el único –aunque puede que sí el que más- que le enfurece a un Rajoy que se siente acorralado y al que le irrita de especial manera la serenata insistente de Rubalcaba en pos de un gran pacto nacional, a sabiendas que la opinión pública quiere pactos. O lo que sea, con tal de no tener que esperar ni un día más y con ‘paciencia’ infinita la lejana fecha de la salvación de 2016, fijada por Rajoy. Porque los españoles no solo han visto ese negro horizonte apocalíptico de Rajoy sino que lo están sufriendo en sus casas, familias y trabajo.

Lo que no parece entender Rajoy, como tampoco parece valorar el presidente ‘ese asunto’ –así lo llama- del independentismo catalán que le crece en Cataluña y provoca gran inquietud en el resto de España. De la corrupción del PP Rajoy no quiere saber nada. Dice que son generalizaciones de la prensa, e insinúa que de eso se encargará Gallardón con sus habilidades para la involución democrática y de las libertades, o con sus fiscales, convencido el presidente que la lentitud de la Justicia (otra vez el tiempo) juega a su favor.

Rajoy está furioso y se siente acorralado desde el inmenso poder del que disfruta: Gobierno, mayoría absoluta, 13 Comunidades, miles de ayuntamientos, poder judicial, prensa publica y privada, e influencia en bancos y grandes empresas. Puede que incluso se sienta incomprendido y poco querido, en justa reciprocidad con lo que él hace con todos los demás, olvidando que él es el Presidente de todos los españoles en un tiempo doloroso y crucial.
www.pablosebastian.com

El derecho a confundir
José Luis González Quirós www.gaceta.es 3 Junio 2013

El disfraz más frecuente del derecho a confundir se llama derecho a decidir.

Como la mentira es el verdadero dueño del mundo, el derecho a confundir debiera ser básico. Lo es, en efecto: nadie lo reconoce como tal sino tras una sofisticada serie de disfraces sin los que mentir sería imposible. Uno de los disfraces más frecuentes del derecho a confundir se llama derecho a decidir. Es un disfraz excelente, tan bueno que puede acabar por ser un argumento contrario a quienes lo blanden sin las debidas precauciones.

El punto débil de todos los derechos es el de sus límites. No existe el derecho sin ellos, y los del derecho a decidir son realmente impensables, que es señal inequívoca de confusión. No resultará extraño que los más encarnizados enemigos de que nadie decida nada, los revolucionarios sin consuelo, hayan venido a reconocer que los separatistas catalanes pueden decidir lo que se les antoje, pero que los demás deberemos abstenernos.

En tal encrucijada han venido a perecer nuestros internacionalistas más acreditados, aquellos que se ofrecen al mercado con un nombre contradictorio, sutileza confusionaria que no está al alcance de cualquiera. En efecto, llamarse Izquierda Unida, y ser lo que se es, no es pequeña proeza, y seguramente a ello se deba que, según los arúspices al uso, se trate de una enseña crecedera, de un embuste con futuro.

El derecho a decidir es, además de una mentira rotunda, una melonada, y las melonadas no tienen remedio, hay que apartarse de ellas con prontitud, claridad y decencia, a ver si el melón que las defiende recupera el buen sentido, cosa difícil, pero, sobre todo, para evitar que las melonadas acaben en tragedia. Si cabía alguna duda de la mendacidad y la tontuna de semejante engendro, el certificado de Izquierda Unida lo ha hecho inconfundible. Ustedes deciden.

Jerusalén, Jerusalén (II)
César Vidal La Razón 3 Junio 2013

Desde hace décadas en España hemos vivido el espantoso –terrible, realmente– espectáculo de ver cómo se persigue la lengua española en regiones como Cataluña. Peor aún. Hemos contemplado cómo las resoluciones de los más variados tribunales intentando que se respete un legado de tanto valor como la lengua común de todos los españoles son desobedecidas por los nacionalistas con despectivo y cruel empecinamiento.

Quizá por eso, lo que he encontrado estos días en las calles de Jerusalén resulta aún más doloroso. Hablar con Ruth Fine, la presidenta de la Asociación de Hispanistas Israelíes, conduce de forma dulce al descubrimiento de que el español es la lengua más requerida en Israel sólo tras el inglés; que la traducción del Quijote al hebreo bate records y que vienen alumnos de todo el mundo a estudiar la lengua de Cervantes a la Universidad de Jerusalén.

Pero cuando a uno se le saltan literalmente las lágrimas es cuando en amigable charla con Eliezer Papo, un sefardí nacido en Sarajevo, descubre que puede entenderlo aunque habla en el castellano anterior a la expulsión de 1492. En el curso de aquella tragedia se vieron desarraigados de Sefarad también judíos que habían vivido en Cataluña durante siglos.

Sin embargo, no deja de ser significativo que esos judíos no se llevaran al exilio secular el catalán u otras lenguas peninsulares. Sólo tuvo ese destino glorioso el castellano que se convertiría en español y que lo ha seguido siendo.

Sí, el español es una lengua entrañablemente amada en Israel, más incluso que el bellísimo ruso que ha venido con más de un millón de inmigrantes procedentes de la antigua Unión soviética, pero que no disfruta de la misma capacidad de atracción entre los ciudadanos de ésta, la única democracia de todo Oriente Medio.

Emociona, conmueve, sí, pero también remueve cuando se compara con lo que vivimos en territorio español. Entre tantas otras desgracias que podemos atribuir al nacionalismo catalán es que haya endemoniado la política española para que lo mismo se abuchee a los príncipes –¿por qué si don Felipe es príncipe de Gerona en concesión a mantener la unidad nacional?– que se sigan vaciando los bolsillos de los ciudadanos españoles para mantener inmensos pesebrales y, sobre todo, que se tire por la borda un caudal tan extraordinario como es la lengua española.

Qué triste que lo que puede comprender sin problemas un judío procedente de Lituania, Polonia, Etiopía y, por supuesto, Argentina se empeñe en negarlo asnalmente alguien que nació en Barcelona.

Un Gobierno desmoralizador
EDITORIAL Libertad Digital 3 Junio 2013

El Gobierno de Mariano Rajoy es uno de los fenómenos más desmoralizadores de la España democrática. No hace dos años que el Partido Popular arrasó en las urnas a un PSOE desarbolado por la crisis y descompuesto, patético, que debió sufrir un castigo electoral aún mayor, por el tremendo daño que ha hecho a la Nación no sólo, ni principalmente, en el ámbito económico. El mensaje era claro: había que dar un cambio radical. El cambio que el PP pedía.

Pero llegó Mariano y mandó a parar. Lo pasado –las promesas electorales, los principios y posiciones tradicionales del Partido Popular–, pisado. Los hechos continuistas se comieron a los dichos, de muy alto voltaje político y emocional en tantos casos. Al que llamaban a La Moncloa era a Zapatero, no a Aznar.

De ahí que el rajoyismo esté siendo en muchos aspectos una versión someramente corregida, a veces ni siquiera mejorada, del zapaterismo. En política exterior, en el 11-M, en ETA. En el apaciguamiento con el nacionalismo. En la politización obscena de la Justicia. También en buena parte de la economía. Sirva como botón de muestra el ministro Luis de Guindos, pidiendo a lo Rubalcaba "políticas para estimular el crecimiento".

En politiqués –le tomamos la palabra al maestro Amando de Miguel–, "estimular el crecimiento" quiere decir usar y abusar del gasto público, obcecarse en ese formidable error que nos ha hundido y que amenaza con hundir también el futuro de nuestros hijos. "Las políticas de crecimiento son un desatino", afirma el analista Daniel Lacalle. "Nosotros, precisamente, deberíamos aborrecerlas, porque han llevado España a la ruina. ¿Y quieren más? ¿Y quién lo paga? No aprendemos".

La situación es peor de lo que denuncia Lacalle. Porque en el PP aprendieron esa lección hace muchísimo tiempo, como comprobará enseguida quien se dé una vuelta por las hemerotecas. Saben en el PP a dónde conducen esas políticas demenciales que ayer mismo denunciaban y hoy abrazan. ¿Por qué? El problema no es de memoria. Es de coraje.

Vientos de libertad lingüística en Baleares
Luis del Pino Libertad Digital 3 Junio 2013

Uno de los aspectos más odiosos de los sistemas basados en la discriminación étnica es la manera en que son capaces de sobrevivir incluso cuando las leyes, dentro de un estado democrático, dictan su desaparición.

Un ejemplo paradigmático lo tenemos en el Mississippi de los años 60. La película "Arde Mississippi" retrata alguno de los episodios emblemáticos de aquel Verano de la Libertad de 1964 en que la lucha por el derecho a voto de los negros alcanzó su punto más intenso.

En aquella época, los negros podían, según las leyes, votar como cualquier ciudadano. Por tanto, en teoría, no existía discriminación alguna de carácter racial en lo que a derecho a voto se refería.

Sin embargo, en la práctica, como para votar era preciso inscribirse, la administración al completo, formada en exclusiva por blancos, conspiraba para evitar por todos los medios que los negros se inscribieran como votantes.

El número de trabas cuando un negro manifestaba su deseo de votar era infinito. Los funcionarios les hacían pagar unas tasas de inscripción que para la mayoría de los negros resultaban prohibitivas. Si podían pagar, se les hacía rellenar un complicado formulario de 21 preguntas, se les sometía a un test de alfabetización o incluso se les obligaba a pasar un examen de civismo consistente en interpretar uno de los 285 artículos de la Constitución del Estado de Mississippi, elegido al azar. El funcionario blanco tenía la potestad de aprobar o suspender al candidato a votante, en función de sus respuestas.

Si a pesar de todo el negro conseguía vencer la barrera burocrática, entraban en acción los mecanismos de presión social. Por ejemplo, una breve conversación con el director de la oficina bancaria local, en la que éste le hiciera saber al aspirante a votante que los negros díscolos tienen más difícil luego conseguir préstamos para la cosecha, solía bastar para disuadir a la mayoría. Y, si eso no funcionaba, siempre estaba ahí el Ku Klux Klan, para recurrir a amenazas directas, a agresiones o a linchamientos.

Los negros podían votar en teoría, sí, pero como resultado de ese sistema odioso y encubierto de discriminación práctica, en 1964 solo el 7% de los negros del estado de Mississippi estaban registrados para votar.

El viernes supimos cuál ha sido el resultado del proceso de preinscripción escolar en los colegios de Baleares. El año pasado fue el primero en que se dio a los padres la opción de elegir la lengua de enseñanza en el segundo ciclo de infantil y los dos primeros cursos de primaria. En teoría, los padres podían elegir por primera vez en libertad en qué lengua querían que sus hijos hicieran sus primeros estudios. Pero en la práctica, se obligaba a los padres a efectuar las solicitudes en los colegios, donde quedaban sometidos a las presiones de un estamento educativo fuertemente infiltrado por los movimientos catalanistas más intolerantes. El resultado fue que solo el 13% de los padres eligieron para sus hijos enseñanza en castellano el año pasado.

Aquellas presiones a tantos padres fueron públicamente denunciadas y este año, atendiendo a las peticiones de movimientos cívicos como Círculo Balear, la Consejería de Educación de Baleares puso en marcha la opción de solicitar la preinscripción directamente en la Consejería o por vía telemática, acabando con la obligatoriedad de cursar la solicitud a través del colegio.

El resultado ha sido que el 53% de los padres en Educación Primaria y el 28% de los padres en Educación Infantil han elegido el castellano como lengua de enseñanza para sus hijos.

Queda claro con esas cifras hasta qué punto operaban en Baleares los sistemas de coacción encubierta, para tratar de impedir que los niños estudien en castellano. De hecho, como muchos padres han continuado este año acudiendo a los colegios para la preinscripción, ese sistema coactivo aún no ha desaparecido, como parecen sugerir las cifras desglosadas por tipo de centro: en el conjunto de los colegios concertados, el 60% de los padres han elegido el castellano, el 25% el catalán y el 15% no ha elegido ninguna opción. Sin embargo, en los centros públicos la proporción se invierte de manera escandalosa: el 75% de los padres han elegido el catalán, y el 25% el castellano.

Esas cifras parecen sugerir que los mecanismos de coacción directa y de coacción ambiental siguen en funcionamiento allí donde los politizados sindicatos educativos tienen más poder.

Las cifras de distribución territorial también apuntan a lo mismo: el número de padres que han elegido castellano ha sido del 57% en Ibiza, del 39% en Formentera, del 34% en Menorca y del 25% en Mallorca. La disparidad es tan pronunciada que no parece explicable sin recurrir a la fuerza relativa que los movimientos catalanistas tienen en los colegios de una u otra isla, o a la proximidad a los centros de decisión política.

Vaya desde aquí mi felicitación a Círculo Balear, por la excelente labor que está haciendo y por demostrar que la lucha judicial y de opinión pública de los movimientos cívicos rinde sus frutos. Y vaya desde aquí también mi felicitación al señor Bauzá y al PP de Baleares, única comunidad bilingüe donde el Partido Popular está atendiendo, al menos parcialmente, las demandas de sus votantes y de las asociaciones que actúan en favor de la libertad lingüística.

¿Para cuándo, señor Fabra, para cuándo, señor Feijóo, comenzarán ustedes a respetar de la misma manera la libertad de los valencianos y gallegos de elegir la lengua de enseñanza de sus hijos? ¿Para cuándo, señor Rajoy, va a obligar usted a que en el País Vasco y Cataluña se respete esa libertad básica?

Ya basta de que los españoles estemos discriminados por nuestra lengua en nuestro propio país, ¿no?

Estados dinamitados
Carlos Rodríguez Braun Libertad Digital 3 Junio 2013

Con gran entusiasmo, Sandro Pozzi escribió en El País sobre la crítica a los errores de Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff:

Cuando la deuda de un país supera el 90% del PIB, el crecimiento de la economía resulta inviable. El aserto, nacido en dos cerebros de Harvard y sobre el que se asientan las políticas de austeridad que están a punto de dinamitar los pilares del Estado del bienestar, ha resultado tan falaz como las armas de destrucción masiva que sirvieron para justificar la invasión de Irak.

La retórica puede inducir a confusión. Aclaremos primero que la deuda pública no es irrelevante para el crecimiento. Ni el señor Pozzi ni nadie, incluyendo los tres autores de la crítica a Reinhart y Rogoff, cree seriamente que los Estados pueden endeudarse sin límites y sin consecuencias. Históricamente esos episodios de aumento acusado de la deuda se han saldado con perturbaciones económicas y de otro tipo, de los que el mundo tiene una larga experiencia, incluyendo nuestro país, en el que a mediados del siglo XVI ya suspendió el pago de la deuda S. M. Felipe II. La discusión académica puede girar en torno a las cifras. Igual los problemas se acentúan cuando la deuda es del 95 % o del 105 % del PIB, pero nadie puede sugerir que no aparecen nunca.

Además, eso de que sobre la hipótesis de Reinhart-Rogoff se asientan las políticas de austeridad no tiene sentido. Desde mucho antes de que unos pocos políticos hubiesen citado su artículo, las autoridades empezaron a contener el aumento del gasto público, como lo hizo Rodríguez Zapatero en España en 2010. Es improbable que don Sandro acuse a Zapatero de tener nada que ver con la invasión de Irak, con lo que no sabemos a qué atenernos ante esa afirmación tan llamativa.

La idea más absurda de Pozzi es que las políticas de austeridad están "a punto de dinamitar los pilares del Estado del bienestar". Esto es notable, y sospecho que tiene que ver con el error fundamental del periodista, que es desconocer la dinámica del propio Estado, sus intereses y su lógica. Por eso ignora que los políticos de todas las tendencias desaceleraron el crecimiento del gasto a comienzos de la presente década (su crecimiento, rara vez su volumen total, al revés que el sector privado): no lo hicieron, desde luego, por haber leído un artículo de un par de economistas, sino porque comprendieron, como lo hizo Zapatero, que su propia política expansiva era insostenible. Y por eso, ante unos Estados que no han hecho más que crecer, y ante unas expansiones extraordinarias de los impuestos, perpetradas precisamente para proteger, preservar y fortalecer el Estado del Bienestar, don Sandro Pozzi cree que ese Estado va a ser dinamitado. Curiosa dinamita, desde luego.

Andalucía
Griñán no está en sus cabales
Pedro de Tena Libertad Digital 3 Junio 2013

Hay gobernantes que, cuando empiezan a acercarse a los setenta años sin conocer otra cosa que moqueta, coche oficial, poder y subordinados, que es la altura del caballo del señorito de antaño, dejan de estar en sus cabales de forma progresista, digo, progresiva. Tal vez algunos nunca estuvieron en sus cabales, pero no fue posible advertirlo porque se contuvieron para parecer sensatos. Unamuno distinguía entre un cuerdo y un loco argumentando que el cuerdo era un loco que podía silenciar sus locuras. No sé qué le pasa a Griñán, pero de forma creciente suelta frases y argumentos que hacen pensar que está perdiendo aceleradamente el oremus. Su frase de ayer, "Andalucía es de izquierdas porque es más sabia que otros sitios", es la demostración de que algo no funciona en ese cerebro que él ha creído siempre eminente.

La realidad (desde el INE al Anuario Joly, pasando por otros datos oficiales contrastables), que es tozuda e indiferente a los iluminados, nos dice que Andalucía está a la cola de España y de Europa en PIB, en empleo (sobre todo, en empleo fijo), en convergencia con Europa, en renta; en cuantía de salarios (masculinos y femeninos), pensiones (en todas sus categorías), prestaciones de desempleo; en factores básicos de bienestar (desde vacaciones a ordenadores personales); en residencias de ancianos; en educación (la peor de España); en camas de hospital; en solicitud de patentes; en lectura de libros y de periódicos, en asistencia a óperas, espectáculos de danza y teatro, en bibliotecas; incluso en plazas de cámping, casas rurales, etc. Y, no se olvide, en esperanza de vida al nacer.

Andalucía, eso sí, está entre las primeras por umbral de pobreza y en niños pobres, en familias sin ingresos y parados de larga duración, en hogares que llegan difícilmente a fin de mes, en enfermos en listas de espera, en abandono y violencia escolar, en paro universitario; en colosalismo de las administraciones públicas colosales, las oficiales y las paralelas; en subsidios de diverso tipo; en temporalidad y precariedad de los empleos; en trabajadores que ganan el salario mínimo; en trenes lentos (casi siete horas para ir de Almería a Huelva); en autónomos arruinados por impagos de las Administraciones Públicas; en morosidad oficial, en ayuntamientos en cuasiquiebra; en médicos rurales y enfermeros mal pagados, etc.

Griñán tiene un agujero en la memoria, propio de quienes no están ya en sus cabales o chochean, para decirlo popularmente, que le permite olvidar que el PSOE lleva más de treinta años gobernando en Andalucía. En ese tiempo Andalucia ha dispuesto, junto a dos generaciones para hacer cosas, de más de 600.000 millones de euros, 100 billones de pesetas, en presupuestos ordinarios, más otros 80.000 millones de euros en solidaridad europea.

Claro que a lo mejor lo que ha querido decir Griñán, que ya no se contiene por la edad, es que es el presidente más supersabio de la región más sabia de España porque él y ella son, esencialmente, de izquierdas, a pesar de los hechos, y ser de izquierdas es ser sabio sin demostración. Ya lo decía Lenin: "Si los hechos no concuerdan con nuestra teoría, peor para los hechos". Y peor para los andaluces.

Cuchara de palo
Fernando de Páramo Gómez www.vozbcn.com 3 Junio 2013

El teatro de las máscaras. La coherencia entre el mensaje político y los hechos se ha convertido en una quimera dentro de la política lingüística de Cataluña. Lo vemos cada día con ejemplos concretos que ponen en evidencia los titánicos esfuerzos artificiales de los que quieren rehacer los pilares de la cultura y la cohesión social catalana.

En este vodevil político dónde, como ocurría en los primeros teatros griegos, un mismo personaje puede interpretar varios papeles cambiando de máscara, cada vez somos más los que nos damos cuenta de que tal mutación de personalidad no sólo es una falacia política, sino un atentado contra la inteligencia de los ciudadanos.

Emigrantes poco cualificados. Por todo ello, se me revuelven las entrañas cuando en todas las universidades, escuelas y países a la cabeza de nuestras economías y a los que muchos jóvenes aspiramos si es que no lo hemos hecho ya, se iza la bandera del dominio de las lenguas extranjeras. ¿Tendrán los niños del futuro ese manejo que les permita sobrevivir en este nuevo panorama laboral? No lo creo, porque en un sistema público donde tan sólo se exige el dominio de las dos lenguas oficiales y una de ellas -el castellano- ha sido eliminada como lengua vehicular y reducida su intensidad, es casi imposible. ¿Quién logrará, entonces, hacerse un hueco con garantías? Pues los de siempre, los que han o hemos tenido la suerte de haber estudiado en la escuela privada.

Mis hijos, sí ¿y los ciudadanos? La prueba más evidente de que la escuela privada es el único barco que asegura un trayecto plácido es que los que conocen como se cuecen las habas de la educación, o sea, los políticos, eligen para sus hijos centros que apuestan por una enseñanza trilingüe y de calidad. Parece ser que todo padre quiere lo mejor para sus hijos, una virtud que por el contrario no amplían al conjunto de los ciudadanos. Precisamente son estos mismos políticos quienes derriban a los que están proponiendo en el Parlamento autonómico, lo que ellos a posteriori, contratan en sus vidas privadas. Copio: ‘Los alumnos consiguen una correcta capacidad de expresión oral y escrita en catalán, castellano, inglés y francés’. Eslogan como el que reza el programa escolar del colegio Aula al que acudieron los hijos del presidente de la Generalidad demuestran el cinismo de un político que dice A piensa B y hace C.

Las comparaciones son odiosas. Echando la vista atrás, es curioso que en el año 1992, en plena ebullición de la Barcelona cosmopolita, con probablemente las mejores Olimpiadas de la era moderna y con una ciudad eclosionando urbanística y culturalmente, se comenzara paradójicamente, a hablar de provincianismo y de hermetismo con los primeros decretos del bilingüismo. Como suele ocurrir en los delirios nacionalistas, se nombra a la historia, eso sí, adaptada a los antojos de sus estudiosos, como gran aval de sus razones absolutas. Aunque últimamente los espejos en los que se reflejan las teorías nacionalistas son más bien cristales rotos que hermosas vidrieras, véase Kosovo. En aquel momento y en los siguientes arrebatos lingüísticos de 1998 y de 2006 se tomó un territorio desconocido por muchos, incluso por sus más fieros defensores, como tierra hermana lingüísticamente. Aunque muchos de los que se desplazaron para investigar las costumbres -a costa de todos los catalanes- a lo mejor no sabían ni situarlo en el mapa, poco a poco este territorio se ganó los halagos de las élites catalanistas. Pero como últimamente en Cataluña somos cada vez más los que nos leemos las cosas dos veces, llámenme desconfiado, uno se da cuenta que Cataluña y Canadá aparte de coincidir en su letra mayúscula lo hacen en poco más.

La calidad sobre la identidad. Me hace gracia como los políticos amantes de la inmersión se comparan con este lejano país olvidando que a diferencia de ellos la iniciativa lingüística quebequense residió precisamente en los ciudadanos y no en los políticos como ocurre en Cataluña. En Quebec, fueron los padres, abuelos y profesores, que aquí en Cataluña son silenciados, quienes en un acto de libertad y con el deseo de lograr una educación más completa para sus hijos, propusieron reformas sobre la calidad de la educación y no sobre la identidad. Esa voluntariedad civil con el fin de que los jóvenes dominasen dos de las lenguas más importantes del mundo -el inglés y el francés- está a años luz de la voluntariedad política con fines nacionalistas de nuestros políticos. Y aunque la respuesta rápida de muchos lectores a mis palabras sea el clásico facha o anticatalán, somos precisamente los que pensamos así quienes defendemos un idioma tan rico y loable como el catalán como un elemento de riqueza. Mientras otros lo prostituyen para convertirlo en un instrumento de construcción nacional, los que abanderamos el trilingüismo lo respetamos más que sus detractores disfrazados de nacionalistas. Señores míos, ya lo dijo el gran reformista de la educación alemana Guillermo de Humboldt: “La lengua es la manifestación externa de los pueblo”, y no de los partidos con proyectos excluyentes.

Amores que matan. Para acabar, una anécdota, esta menos seria que las anteriores. El futuro yerno de Mas se apellida Franco -de segundo, gracias a Dios- y es amante de los toros -celebrará su despedida de soltero con una capea-. Por lo menos espero que sea del Barça, sino… será traición al Estat. Ya lo decíamos: en casa del presidente autonómico, cuchara de palo.

Fernando de Páramo Gómez es abogado, periodista y profesor universitario de Comunicación

Pedir más en nombre del interés general o la moralidad
Juan. J. Gutiérrez Alonso www.vozpopuli.com 3 Junio 2013

Desde hace algún tiempo estamos asistiendo a una especial cobertura y seguimiento de aquellos que de un modo u otro vienen desarrollando eso que llaman «prácticas fiscales agresivas» para rebajar la factura con el fisco. Sin ir más lejos, hace poco se volvía a recordar a Margaret Hodge, presidente del Comité de Asuntos Públicos del Parlamento británico, reprochando el año pasado al jefe de finanzas de la multinacional Starbucks, en los siguientes términos: «We are not accusing you of being illegal, we are accusing you of being immoral». Es decir, censurando en nombre de la moralidad aquellas prácticas empresariales, contables y fiscales, que permiten tributar a tipos más bajos.

El episodio, como otros muchos, ha calado en la opinión pública y ha hecho que se retome el viejo y polémico asunto de la disparidad fiscal entre países dentro de la propia Unión Europea, así como el agravio comparativo entre grandes y pequeños contribuyentes. El tema tal vez sea ya tan manido como insalvable, pero en tiempos de voracidad recaudatoria tiene su interés y merece la pena que se le preste cierta atención. Aun a riesgo de resultar algo redundante o incluso no aportar nada nuevo, creo que se debe recordar porque en un contexto de serios problemas de saneamiento económico, so pretexto de cumplir con los acreedores, continuamente vemos cómo se aumentan cargas tributarias y penalidades que asumen los ciudadanos. Este aumento se defiende públicamente por nuestro bien y en nuestro interés, argumentándose sin pudor que deben permanecer de modo ascendente-sostenido durante el tiempo necesario, es decir, hasta que alguien considere que se está reconfigurando el desastre.

La hoja de ruta trazada, que afecta a todos, grandes y pequeños, incorpora medidas informativas y propagandísticas que tienden a la legitimación de ese aumento de la fiscalidad a todos los niveles. Entre otras razones que se esbozan, está presente el contexto (ayer global, hoy cada vez más europeo), los enemigos externos, los problemas y dudas sobre la refinanciación, e incluso, como se ha apuntado, la moralidad y el deber de los ciudadanos de asumir de buen agrado el pago de exacciones de todo tipo por el bien e interés general. Ahora bien, conforme pasa el tiempo, resulta evidente que los argumentarios son cada vez menos convincentes, por lo que hoy se agita también con cierta astucia el mantra de la lucha contra la evasión fiscal y la economía sumergida, dos frentes que vienen a permitir a las Administraciones posibilidades infinitas. Poner en duda esta hoja de ruta o llevar la contraria a los planificadores en este terreno y en este particular momento, es claro que nos convierte en herejes y subversivos, agentes del caos que incluso ponen en riesgo nuestra propia viabilidad como sociedad pacíficamente organizada.

Sobre los deberes patrióticos tributarios y la resistencia
La Administración está hoy más pendiente que nunca de todos nuestros movimientos de naturaleza económica y no podemos desconocer tampoco que en la actualidad dispone de mayores armas que nunca antes para gravar, seguir y perseguir. Es en el terreno impositivo y administrativo donde se juegan hoy en gran medida los estándares de libertad e independencia de las personas, resultando muy vergonzante a estas alturas tener que recordar a Thomas Jefferson y su lapidaria reflexión sobre el derroche de los gobiernos y la imperiosa necesidad de que no les permitamos que nos carguen con deuda pública que tarde o temprano se traduce en cargas impositivas de todo tipo para sufragar su estructura y arbitrarios programas. En las actuales circunstancias, como se ha reclamado hasta la saciedad desde múltiples frentes, el camino para conseguir un saneamiento de los problemas económicos no resueltos y una mejor legitimación del sistema representativo debería ser - debería ya haber sido - una drástica reducción del sector público y una inmediata eliminación de todas las subvenciones posibles. Es un auténtico clamor el que hoy existe al respecto y resulta inconcebible que algunos se empeñen en lo contrario e insistan en la vía de la imposición y la recaudación, esa que debemos asumir y respetar todos de buen modo porque en el futuro, al parecer, se verá corregida y deberemos por tanto agradecer el futurible acto de generosidad de los planificadores.

El despropósito es de enorme magnitud y cualquier persona mínimamente informada y formada en estos menesteres creo que es consciente de ello. No hay nada más que pensar en el hecho de que ya se afronte la recaudación fiscal incluso en términos de moralidad o inmoralidad, para corroborarlo. Pero resulta que intentar pagar menos impuestos no es nada inmoral. Planificar la fiscalidad para pagar menos o directamente huir de la voracidad de unos u otros gobiernos, habida cuenta las circunstancias, no solamente constituye hoy un acto legítimo, de autotutela, sino que incluso representa un desafío intelectual que honra a quienes lo asumen como tal. Por mucho que les cueste entenderlo o aceptarlo a otros, no hay buenos contribuyentes y malos contribuyentes en función de las alternativas por las que opte cada cual en el marco de la ley. De hecho, no existe ni existirá nunca un Manual del buen contribuyente en el que se nos invite a tributar lo máximo posible y dormir esa noche como seres moralmente superiores.

Learned Hand, uno de los más grandes e influyentes jueces conocidos hasta la fecha, afirmaba que no tiene nada de siniestro que los ciudadanos dispongan sus asuntos de modo que consigan pagar lo menos posible en impuestos. La explicación es bien simple: nadie tiene el deber de pagar más de lo que la ley exige: los impuestos son exacciones exigidas, no aportaciones voluntarias. Pedir en nombre de la moral, del interés general, del bien común, del interés público o cualquier otra formulación, es pura hipocresía, un canto de sirena. El ciudadano puede consecuentemente disponer de sus asuntos de modo que los impuestos derivados por su actividad sean los mínimos posibles porque no está obligado a elegir el sistema que más interese al Ministerio de Hacienda, porque no existe un deber patriótico de incrementar voluntariamente los impuestos.

Los planificadores, además de intentar insistentemente hacernos creer lo contrario y haber creado incluso toda una ideología vinculada a la res publica al respecto, llevan décadas extendiendo el cuerpo legislativo tributario hasta el infinito para ampliar así las bases impositivas, al tiempo que hacen terriblemente complicados los procedimientos administrativos al contribuyente. Es evidente que en esa planificación, en última instancia se encuentra la financiación del coste de la Administración y la política. Algo debería cambiar urgentemente al respecto.

El Cervantes conquista Harvard
José Antonio Gurpegui El Confidencial 3 Junio 2013

Las crisis tienen al menos algo de positivo: obligan a agudizar el ingenio y la imaginación mucho más que en tiempos de abundancia y bonanza. E ingeniosa es, cuando menos, la última iniciativa del Instituto Cervantes poniendo una pica en Flandes, o su equivalente del siglo XXI, inaugurando una nueva delegación como parte integral de la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad de Harvard.

Se trata de un centro singular y único dentro de la red mundial de los Cervantes, pues el objetivo no es la enseñanza del español, actividad habitual en el resto, sino convertirse en un think tank que genere información y prestigie la lengua española. Se pretende crear un observatorio de la lengua española y las culturas hispánicas, propiciando debates, investigaciones, encuentros, exposiciones… con la ambición de convertirse en el referente del español en los Estados Unidos. La financiación es privada -el Santander aporta un millón de euros para los próximos tres años- y el control de la calidad académica es responsabilidad del director, nombrado por el propio Instituto Cervantes y ratificado por Harvard.

A mediados de los noventa pude comprobar de primera mano que lo hispano y español en Harvard apenas si trascendía los muros del Department of Romance Languages and Literature, con una simbólica derivación en el Real Colegio Complutense alejado del Harvard Yard. Cuando hace un par de años visité a mis antiguos colegas en el departamento de Boylston Hall se contabilizaban 17 grupos de hispanos organizados en esa prestigiosa institución. La realidad de los más de cincuenta millones de habitantes de origen hispano que actualmente viven en los Estados Unidos había terminado por imponerse incluso en la tradicional Harvard.

Las cifras resultan una realidad incontestable, y España puede y debe asumir su papel de liderazgo en la nueva realidad social que está transformando aquel país. Sin embargo, lo hispano es importante en Estados Unidos gracias fundamentalmente a los casi cuarenta millones de personas de origen mexicano y el resto de centro y sudamericanos, por lo que la firma de un convenio de mutuo interés con el Gobierno mexicano –este tiene a su disposición las instalaciones del centro de Harvard y el Cervantes los 20 centros culturales de México en Estados Unidos- resulta una alianza natural tan inteligente como necesaria. En ese sentido, esperemos que también en el proyectado Museo Latino de Washington se considere finalmente la irrenunciable presencia española.Deben figurar actuaciones dirigidas a desterrar la idea de que el español es el idioma de los emigrantes y las capas sociales más bajas.

Entre las primeras iniciativas que deberá tomar Francisco Moreno, que abandona su puesto de director académico para hacerse cargo de la dirección del centro, deben figurar actuaciones dirigidas a desterrar la idea de que el español es el idioma de los emigrantes y las capas sociales más bajas. Resulta urgente prestigiar el español y lo hispano, considerado tradicionalmente como una suerte de subcultura restringida al ámbito familiar en el mejor de los casos. Pero no sólo entre la población de origen 'anglo'. Durante décadas en muchas familias de emigrantes hispanos los padres evitaban hablar en español con sus hijos considerando que el desconocimiento de nuestro idioma les hacía parecer más 'yanquis'. Una dinámica obsoleta para las familias de segunda o tercera generación –el incremento del 15% en los ingresos para quienes hablan español es un argumento de peso-, pero que continúa siendo habitual en los recién llegados. No se trata de plantear una disyuntiva o alternativa entre hispanos o anglos, sino de asumir la singularidad de los Estados Unidos irrepetible en ninguna otra nación.

Este Instituto Cervantes de Harvard debería estar llamado a convertirse en el buque insignia del desarrollo cultural de la 'Marca España'. Los réditos tendrían tanto de cultural como de económico. La matriculación anual de estudiantes norteamericanos en los programas de estudios hispánicos en un centro universitario como el Instituto Franklin-UAH se aproxima a los 500. Además de la Universidad de Alcalá, también las de Salamanca, Granada, Sevilla… reciben anualmente centenares de estudiantes norteamericanos que reportan un elevado porcentaje a las maltrechas contabilidades universitarias. El español, en definitiva, es nuestro patrimonio más valioso; patrimonio cultural, histórico, y económico.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

Contra España vale todo
Editorial www.gaceta.es 3 Junio 2013

Esquerra no tendrá reparo alguno en aliarse a la familia etarra para arrebatar primacia política a sus aliados de CiU.

Esquerra no tendrá reparo alguno en aliarse a la familia etarra para arrebatar Esquerra no tendrá reparo alguno en aliarse a la familia etarra para arrebatar primacia política a sus aliados de CiU Ante las elecciones europeas, ERC estudia cómo aprovechar la oportunidad para crecer y arrebatarle la primacía política a sus aliados de CiU. A diferencia de estos, cogidos entre dos frentes, ERC puede ultimar un bloque soberanista catalán con Convergència y la Candidatura d’Unitat Popular (CUP), pero puede también apostar por una coalición con la izquierda abertzale, que no anda escasa de marcas (EH Bildu, Sortu o Amaiur).

Cualquier estrategia sirve cuando se tiene como único propósito dañar la unidad española, sin que ERC vaya a tener reparo alguno en aliarse con la familia etarra. La peculiaridad de las elecciones europeas, con una circunscripción nacional única, favorece a las fuerzas que operan en toda España y perjudica de alguna manera a las que no están implantadas en todo el territorio, y eso explica las urgencias para encontrar fórmulas que permitan hacerse un mínimo hueco en el Parlamento europeo. Por otra parte, en el período transcurrido desde las última elecciones europeas, el panorama político ha cambiado bastante.

Las encuestas vaticinan un crecimiento cierto de UPyD y de IU, que son fuerzas nacionales que se ven perjudicadas en elecciones legislativas, pero que pueden ver cómo se amplia notablemente su influencia al no perder votos en circunscripciones en que no obtienen escaño. Algunos hablan incluso del final del bipartidismo, aunque seguramente sea demasiado pronto para celebrar tal cosa, de efectos impredecibles, por otra parte, por muy seguro que sea que tanto IU como UPyD vayan a crecer a costa de los dos partidos mayoritarios.

Nos enfrentamos pues a unas elecciones que pueden ser relativamente favorables a los experimentos, y sería de desear que la inteligencia política de los grandes partidos sepa contrarrestar los efectos previsibles. Con una crisis tan profunda como la que padecemos, hay que evitar que se aproveche el resultado de las europeas, cuya participación puede ser muy baja, para precipitar el final del sistema de la Constitución de 1978, algo muy parecido a lo que ocurrió en las municipales que en 1931 trajeron la República.

La comparación no se sostiene, pero seguramente se invocará si continúa el deterioro de los grandes partidos y no se muestran capaces de salir al paso recuperando el ímpetu político perdido, cosa especialmente incomprensible en un PP con mayoría electoral. Nos esperan meses de gran movilidad política, y hay que esperar que los líderes sepan estar a la altura de las circunstancias para poder parar aun la apariencia de una deslegitimación del sistema, que es lo que se apresta a conseguir ERC, con Convergència o sin ellos.primacia política a sus aliados de CiU Ante las elecciones europeas, ERC estudia cómo aprovechar la oportunidad para crecer y arrebatarle la primacía política a sus aliados de CiU. A diferencia de estos, cogidos entre dos frentes, ERC puede ultimar un bloque soberanista catalán con Convergència y la Candidatura d’Unitat Popular (CUP), pero puede también apostar por una coalición con la izquierda abertzale, que no anda escasa de marcas (EH Bildu, Sortu o Amaiur). Cualquier estrategia sirve cuando se tiene como único propósito dañar la unidad española, sin que ERC vaya a tener reparo alguno en aliarse con la familia etarra.

La peculiaridad de las elecciones europeas, con una circunscripción nacional única, favorece a las fuerzas que operan en toda España y perjudica de alguna manera a las que no están implantadas en todo el territorio, y eso explica las urgencias para encontrar fórmulas que permitan hacerse un mínimo hueco en el Parlamento europeo. Por otra parte, en el período transcurrido desde las última elecciones europeas, el panorama político ha cambiado bastante. Las encuestas vaticinan un crecimiento cierto de UPyD y de IU, que son fuerzas nacionales que se ven perjudicadas en elecciones legislativas, pero que pueden ver cómo se amplia notablemente su influencia al no perder votos en circunscripciones en que no obtienen escaño.

Algunos hablan incluso del final del bipartidismo, aunque seguramente sea demasiado pronto para celebrar tal cosa, de efectos impredecibles, por otra parte, por muy seguro que sea que tanto IU como UPyD vayan a crecer a costa de los dos partidos mayoritarios. Nos enfrentamos pues a unas elecciones que pueden ser relativamente favorables a los experimentos, y sería de desear que la inteligencia política de los grandes partidos sepa contrarrestar los efectos previsibles. Con una crisis tan profunda como la que padecemos, hay que evitar que se aproveche el resultado de las europeas, cuya participación puede ser muy baja, para precipitar el final del sistema de la Constitución de 1978, algo muy parecido a lo que ocurrió en las municipales que en 1931 trajeron la República.

La comparación no se sostiene, pero seguramente se invocará si continúa el deterioro de los grandes partidos y no se muestran capaces de salir al paso recuperando el ímpetu político perdido, cosa especialmente incomprensible en un PP con mayoría electoral. Nos esperan meses de gran movilidad política, y hay que esperar que los líderes sepan estar a la altura de las circunstancias para poder parar aun la apariencia de una deslegitimación del sistema, que es lo que se apresta a conseguir ERC, con Convergència o sin ellos.

La doble interpretación
xavier pericay ABC Cataluña 3 Junio 2013

El Estatuto sí se desarrolla. Y en sus propios términos. El problema es de interpretación. Mejor dicho, de doble interpretación

IGNORO lo que ha llevado al presidente del Tribunal Constitucional, Pascual Sala, a incluir en la presentación de la memoria de 2012 esa larga reflexión sobre Cataluña y sus destinos. Acaso sea el haber formado parte del Tribunal durante la interminable gestación de la sentencia por la interposición, por parte del Partido Popular, del recurso de inconstitucionalidad contra diversos preceptos del Estatuto de Autonomía catalán de 2006.

O acaso sea el haber contribuido con su voto a salvar la práctica totalidad del texto aprobado en referéndum por algo más de un tercio de los electores catalanes. Sin que puedan descartarse tampoco las convicciones personales o las simpatías que siempre ha despertado en él la causa del catalanismo.

Sea como sea, el hombre no entiende por qué el Estatuto, estando como está «completamente vivo» -dado que la sentencia fue «básicamente interpretativa» y «apenas declaró nulos algunos incisos»-, no se desarrolla «en sus propios términos» y parece «olvidado por algunos».

Pues es muy simple. El Estatuto sí se desarrolla. Y en sus propios términos. El problema es la interpretación. Mejor dicho, la doble interpretación. La que hacen, por un lado, los tribunales -del Supremo para abajo-, en aplicación justamente de la sentencia que el propio Sala contribuyó a alumbrar, y la que hace, por otro, el Gobierno de la Generalitat cada vez que esos tribunales le obligan a rectificar en algún asunto y, en particular, en cuantos tienen que ver con la lengua y los derechos lingüísticos de los ciudadanos.

De momento, el tira y afloja se ha resuelto con la inacción. O sea, a favor del Gobierno catalán, que ha recurrido a toda suerte de triquiñuelas, más o menos subrepticias, para desobedecer la ley.

Lo que no queda tan claro, en cambio, es de qué lado está Pascual Sala. Aunque la lógica indica que debería estar con la ley, sus palabras inducen a creer lo contrario, en especial cuando afirma que la implantación del castellano como lengua vehicular es compatible con la inmersión lingüística en catalán. A no ser, por supuesto, que lo suyo sea también un ejercicio de doble interpretación.

El Conde de Godó, calentó el Liceo
Marcello www.republica.com 3 Junio 2013

Una estampa del tiempo convulso que vivimos se vio la pasada semana en el Liceo de Barcelona, lugar de encuentro musical y social de la burguesía catalana que recibió a los Príncipes de Asturias con pitos y abucheos, algo que nunca había ocurrido con la familia real española en ese mismo lugar. ¿Qué ha hecho el Príncipe de Asturias y de Gerona, don Felipe de Borbón y Grecia para recibir semejante castigo, él que además se cuida mucho de hablar en catalán en sus comparecencias por tierras catalanas?

Pues, en realidad, el Príncipe Felipe no ha hecho nada malo pero las protestas no iban contra él sino contra el Príncipe de España, es decir contra lo que representaba. Y no nos pareció bien que se las tomara entre sonrisas como con ‘deportividad’ y mirando con aviesa curiosidad a las butacas más altas que es el lugar de donde procedían mayores ruidos, sino que debió permanecer más serio -como hizo la princesa Letizia-, porque el asunto no era menor y tuvo su natural repercusión.

Ahora bien, dicho esto tenemos que subrayar que quien calentó el Liceo, o a la burguesía catalana contra España y la monarquía, no solo han sido los Pujol y los Mas y otros adjuntos de CiU y ERC, sino y también y de especial manera el Conde de Godó, Javier Godó, un ‘grande de España’ por la gracia del Rey Juan Carlos I, que lleva unos cuantos años jugando descaradamente con el fuego del independentismo catalán más radical, como consecuencia de un delirio personal y de los favores que recibe de la Generalitat y las instituciones financieras afines a todo este demencial proceso secesionista, que tiene, entre otras cosas, su base argumental en la falacia del ‘España nos roba’.

Algo que el periódico de Godó La Vanguardia (antes Española) no ha querido desmentir, publicando todos los datos verdaderos y ciertos de la relación global y completa de Cataluña con el Estado y el resto de España -las balanzas fiscal, comercial, de turismo, financiera, de servicios y activos del Estado, entre otras cosas-, que es absoluta y definitivamente favorable a Cataluña y a los todos catalanes -¿dónde iban a encontrar un mercado de cuarenta millones de clientes tan cerca y con tantos años a su favor, que el mercado del resto de España?-, cosa que han ocultado Godó y La Vanguardia, como la Generalitat y, sorprendentemente, también el Gobierno de Rajoy que no publica esas cuentas.

Como ha ocultado La Vanguardia el acoso al idioma castellano en Cataluña, o los disparates del primer estatuto de Maragall, o ha jaleado en aquel editorial conjunto las diatribas contra el Tribunal Constitucional. Y también ocultado la ilegalidad del desafío a la ley y la Constitución que incluye los planes del referéndum de la autodeterminación, o la negación de la solidaridad interregional en España, o las agresiones a España de dirigentes y embajadores de Artur Mas. O tapando los casos de la corrupción de CiU para finalmente convertir el diario de la burguesía catalana en ariete del independentismo catalán y de su imposible fuga hacia Europa.

Incluso apoyando a ciegas, Javier Godó, un concierto fiscal que es tan inconstitucional como el citado referéndum. Y provocador de una nueva y definitiva guerra comercial de Cataluña con el resto de España como la del cava, que tanto asustó a sus cultivadores y vendedores, y a otros muchos empresarios. Pero, vamos a ver, ¿es La Vanguardia favorable a la autodeterminación de provincias, comarcas y de los pueblos de catalanes, e incluso de barios y calles, con respecto al conjunto de Cataluña? Si se acepta esto de la autodeterminación debe aplicarse hasta el infinito.

Lo mismo ocurre con la solidaridad fiscal. ¿Acaso debe recibir mucho más Barcelona, y por lo tanto independizarse del resto de provincias porque paga más, que otras provincias catalana? O ¿se debe de imponer el castellano en exclusiva en pueblos o barrios donde, democráticamente, lo voten sus habitantes en referéndum? Pero ¿qué locura, ajena a la democracia, las libertades y los Derechos Humanos -como lo denunció la ONU- es todo esto que avalan La Vanguardia y el Conde de Godó, título del Rey de España?

Pues de esos polvos los lodos y los abucheos del Liceo a los Príncipes de Asturias a cargo de la burguesía que instruye y alecciona a diario Javier Godó, proporcionándoles a diario ese ‘Elixir de Amor’ por la independencia, o adormidera, como el que se cantó en el Liceo en tan emblemática ocasión.

España
Una cuestión de 77.300 euros
Carlos Castro. La Razón 3 Junio 2013

No resulta sorprendente que el Gobierno quiera que su reforma de la Administración Pública afecte también a las comunidades autónomas para tratar de homogeneizar los salarios de altos cargos. Eso incluye, por supuesto, los de presidentes autonómicos, consejeros y el resto de puestos de alta dirección regionales, cuyo número total es practicamente una incógnita en casi todas las comunidades. Y es que si es necesario enterrar desigualdades salariales entre comunidades, también debería ser obligatorio que las autonomías mejoraran su manera de dar a conocer a la ciudadanía esa información, que debería ser más accesible.

El ejemplo a seguir, sin duda, es La Rioja. El Gobierno de Pedro Sanz informa en su página web del número de altos cargos que tiene en su Ejecutivo (45), por su nombre, cargo y sueldo anual. Un modelo que ni mucho menos sigue el resto de comunidades. Para conocer las retribuciones del resto de presidentes autonómicos, hay que bucear hasta los boletines oficiales de cada comunidad. Una vez allí, tendrá usted que encontrar la ley de presupuestos anuales de 2013, e irse al apartado de retribuciones de altos cargos. No parece la forma más sencilla de dar a conocer una información que debiera ser pública. Pero todavía hay comunidades que pueden complicarlo aún más. En Castilla y León, por ejemplo, se equipara el sueldo del presidente con el de ministro; el de consejero con el de secretario de Estado; y el de viceconsejeros y secretarios generales con el de subsecretarios del Estado. Nada que objetar, salvo que no se especifica cifra alguna. Hay que ir a los presupuestos generales del Estado para conocer, igualmente, dicha cifra. Por no hablar de Castilla-La Mancha, cuyas únicas cifras oficiales de salarios son las que cada alto cargo ha presentado en su declaración de bienes, y que remiten a próximas fechas para hacerlas oficiales.

El Gobierno quiere evitar con esta reforma, entre otras cuestiones, que sean las comunidades las que establezcan los salarios de sus altos cargos. Y situaciones como que Cataluña acuda al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) a pedir dinero para financiarse y que luego sea la comunidad con diferencia que más se gasta en el sueldo de su presidente, que tiene el mayor número de consejerías (12) y la región que más paga a sus consejeros. Así, Artur Mas encabeza la lista de presidentes autonómicos mejor pagados, con 136.834, 74 euros, pese a haberse reducido una paga extraordinaria; le sigue el madrileño Ignacio González (103.090,32 euros), el lendakari Iñigo Urkullu con 97.518,85 euros, la presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, que cobra 80.974 euros, y José Antonio Monago, de Extremadura, con 77.295,34 euros. En el lado opuesto, el cántabro Ignacio Diego (59.534 euros) y el asturiano Javier Fernández (63.704,90 euros). Al final, el salario medio por presidir una comunidad autónoma asciende a 76.395,18 euros. O, lo que es lo mismo, apenas 1.800 euros menos que el presidente del Gobierno (78.135 euros). Pero incluso más que un ministro del Gobierno, que percibe anualmente 68.981 euros. Y un apunte: ocho presidentes regionales cobran más que un ministro del Ejecutivo de Rajoy.

Y qué decir de los consejeros regionales. El sueldo medio asciende a 69.028,32 euros, por lo que también supera ligeramente el de un ministro del Ejecutivo de Mariano Rajoy. De ellos, los doce de la Generalitat son los que más cobran: 103.176 euros, según los datos del presupuesto de 2012, dado que Artur Mas todavía no ha presentado los de 2013. Le siguen los ocho consejeros de la Comunidad de Madrid, que perciben 100.556,52 (según los datos facilitados por el Gobierno regional), mientras que en tercer lugar aparecen los ocho del País Vasco, que cobran cada uno de ellos 86.930 euros. Los cuartos en discordia, los ocho consejeros murcianos, que perciben 69.711,1 euros, con lo que son 36 los consejeros regionales que perciben más que Montoro o Margallo, por mencionar dos ministros. Por contra, también Cantabria es la que menos paga a sus ocho consejeros (56.828 euros), al que sigue la Comunidad Valenciana (57.599 euros) y Baleares (57.882 euros).

El Ejecutivo de Rajoy también busca equilibrar el sistema en cuanto, por ejemplo, a la forma de definir los altos cargos. Hay unanimidad en definir presidentes y consejeros, pero la cosa se complica en el tercer escalón del organigrama. Unos establecen secretarios generales, otros directores generales y mucho más ambiguos son los conceptos «altos cargos» y «asimilados» que se utilizan en otras tantas ocasiones. El caso es que siguen estando bastante bien pagados. De media, estos altos cargos perciben 57.084 euros anuales. Y vuelven a ser madrileños y catalanes, por este orden, los mejor remunerados.

Crisis nacional
La plaga de termitas
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 3 Junio 2013

Las alegorías zoológicas me persiguen. En un artículo comparé el asalto al poder de los secesionistas catalanes con el avance de la marabunta, y en otros dos evoqué la incubación del proverbial huevo de la serpiente para referirme a la amenaza que el comunismo y el nihilismo implican para la supervivencia de la sociedad abierta en España. Ahora se me antoja que para definir a los elementos nocivos que se multiplican en el seno de esta misma sociedad, corroyéndola gradual y solapadamente, lo mejor es retratarlos como una plaga de termitas. Termitas que, envalentonadas por la crisis, abandonan gradualmente su disimulo para atacar cada día con mayor insolencia.
Conglomerado totalitario

Ya he recordado cómo el dirigente comunista Cayo Lara, su camarada Diego Valderas, vicepresidente de la Junta de Andalucía y coordinador general de IULV-CA, y el ubicuo socialista Pedro Zerolo montaron un acto en el Auditorio Marcelino Camacho de Comisiones Obreras para rendir homenaje al difunto sátrapa venezolano y a sus mentores cubanos, eternizados en el poder hasta que la muerte los separe.

Ahora agrego que el mismo camarada Valderas anunció que el mes de septiembre se celebrará "un gran encuentro" para abrir "una cooperación directa" entre Andalucía y los países de América Latina y el Caribe que integran el ALBA (Alianza Bolivariana para América). Valderas, en el marco del VI Encuentro de la Coordinadora Andaluza de Solidaridad con Cuba, que se reunió en Málaga, afirmó que España y Cuba "luchan por objetivos muy similares". Entre estos enumeró, con desvergonzado cinismo, "seguir avanzando en el marco de la democracia, la libertad y el respeto de los derechos humanos". Objetivos, añadió, que “coinciden con las aspiraciones del pueblo cubano y que desarrolla el Gobierno de Cuba” (LV, 19/5). El hecho de que el socialista José Antonio Griñán, presidente de la Junta de Andalucía, no haya despedido con una patada a su vice, ni haya vetado ese contubernio con el incipiente conglomerado totalitario de América Latina, como tampoco lo han hecho otros dirigentes del PSOE, prueba que las termitas se infiltran, una vez más, por las alcantarillas del incipiente Frente Popular. El colmo (LV, 30/5): Cayo Lara ha pactado con sus camaradas catalanes –sobre la tumba del internacionalismo proletario– el derecho a desmembrar España en beneficio de la oligarquía secesionista.
Pactos espurios

La mención torticera de "la democracia, la libertad y los derechos humanos" en el marco de pactos espurios con los escasos detritos supervivientes del timo comunista aconseja desempolvar un texto revelador que François Furet reproduce en El pasado de una ilusión (Fondo de Cultura Económica, 1995). Lo escribió a comienzos de los años 1920 Pierre Pascal, un "católico bolchevizado", como lo define Furet, y aunque un lector objetivo podría interpretarlo como un alegato feroz contra el comunismo, era, para su autor, una apología fervorosa de sus aspectos más chocantes destinada a reforzar el fanatismo ciego de sus adictos:

Espectáculo único y embriagador: la demolición de una sociedad. Es ahora cuando se hacen realidad el salmo cuarto de las vísperas del domingo y el Magnificat: los poderosos expulsados de su trono, y el pobre elevado de su miseria. Los amos de la casa confinados en una pieza, y en cada otra pieza está alojada una familia. Ya no hay ricos: simplemente pobres y más pobres. El saber ya no confiere privilegio ni respeto. El ex obrero ascendido a director manda a los ingenieros. Los salarios, los altos y los bajos, se aproximan. El derecho de propiedad queda reducido a las ropas personales. El juez ya no tiene que aplicar la ley cuando su sentido de la igualdad proletaria la contradice. El matrimonio ya no es más que una inscripción en el estado civil, y el divorcio se puede notificar por tarjeta postal. Los hijos reciben instrucciones de vigilar a los padres. Los sentimientos de generosidad son expulsados por la desdicha de los tiempos: se cuentan en familia los bocados de pan o los gramos de azúcar. La dulzura es considerada vicio. La piedad ha sido aniquilada por la omnipresencia de la muerte. La amistad sólo subsiste como camaradería.

Amnesia crónica
Volvamos a nuestras termitas. La ruptura del entramado social que la plaga trae consigo es más devastadora y sirve mejor a los intereses de la carcoma cuando se exacerban los sentimientos de rivalidad y los rencores entre ciudadanos de una misma comunidad. Las termitas se especializan en la siembra de discordias, y uno de los ácidos que segregan para lograr sus fines disociadores es la entelequia que bautizan con el nombre de memoria histórica. El comunista Gaspar Llamazares, más bien amnésico cuando se desentiende de los cien millones de cadáveres que deberían abrumarlo cada vez que se define como comunista, se sobrepuso a su amnesia crónica para pedir la destitución de la delegada del Gobierno en Cataluña, María Llanos de Luna, porque entregó un diploma a la Hermandad de Combatientes de la División Azul en un acto celebrado en el cuartel de la Guardia Civil de Sant Andreu de la Barca. Si bien Llamazares no estuvo solo, porque lo acompañaron todos los partidos embarcados en la aventura balcanizadora, su provocación es más impúdica por las connotaciones homicidas de su ideología.

El acto execrado se realizó, según explicó el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, en un "ambiente de reconciliación histórica", con antecedentes que se remontan al año 2004. Fue entonces cuando el ministro de Defensa, el socialista José Bono, invitó a desfilar juntos, en el Día de la Hispanidad, a un veterano de la División Azul y a los republicanos españoles que acompañaron al general Leclerc en la reconquista de París. Cuando las termitas de entonces se lo reprocharon, Bono respondió:

Tiene más fuerza el simbolismo del abrazo entre dos españoles que la semilla del odio.

Demócrata ejemplar
Este episodio anecdótico obliga a recordar que las termitas desquiciadoras que confraternizan con las viejas pústulas totalitarias y sus brotes tardíos no tienen ni remotamente la riqueza intelectual y la calidad humana de aquel soldado de la División Azul reconvertido en demócrata ejemplar que se llamaba Dionisio Ridruejo, "verdadero precursor de nuestra libertad", como lo definió Salvador de Madariaga.

Escribió Ridruejo en el capítulo "La campaña de Rusia" de Casi unas memorias (Planeta, 1976):
Fue una fortuna para mí la oportunidad, que se me abrió en 1941, de alistarme para combatir en Rusia (…) Salí de España como intervencionista firmísimo y cargado de todos mis prejuicios nacionalistas. Convencido de que la miseria y poquedad de España se la debíamos a la hegemonía anglofrancesa; de que el fascismo podía representar el modelo de una Europa racional; de que la revolución soviética era el "admirado enemigo" al que había que destruir o en otro caso rendirse.

Y concluye:
En pocas palabras, diré que volví de Rusia deshipotecado, libre para disponer de mí mismo según mi conciencia y libre también de aquella angustiosa situación de crisis, que por otra parte era la crisis que ha vivido todo hombre de espíritu antes de la treintena: la crisis del idealismo juvenil y de la resistencia a la realidad.

El capítulo siguiente de Casi unas memorias ya reproduce la carta de ruptura con Franco, fechada el 7 de julio de 1942, y el comienzo de una fecunda deriva hacia el liberalismo y la socialdemocracia.
Híbrido depredador

La plaga que carcome la estructura de nuestra sociedad civilizada no se circunscribe a esta mutación de las termitas genéticamente leninistas que ahora se alimentan con la podredumbre castrista y chavista. El Centro Nacional de Inteligencia ha descubierto un híbrido igualmente depredador que conjuga los intereses de un país extranjero y los del salafismo islamista, por un lado, con los del secesionismo catalán, por otro. Noureddine Ziani, expulsado de España por ser "un colaborador muy relevante en un servicio de inteligencia extranjero desde el 2000", era al mismo tiempo líder de la Unión de Centros Culturales Islámicos de Catalunya y presidente del Espacio Catalanomarroquí de la Fundació Nous Catalans, apéndice del secesionismo convergente donde el veterano agitador fracasado Àngel Colom adoctrina metecos. Su afán proselitista lo llevó a relacionarse con el imán de Salt, Mohamed Atanouil, y otros como el de Reus, próximos a las ideas salafistas (LV, 19/5). Sentenció el experto Florencio Domínguez (LV, 15/5):

Una sociedad tiene el derecho a vigilar las expresiones más radicales de una religión cuando pongan en peligro la seguridad o las normas básicas de su sociedad (…) En Catalunya las tendencias más radicales representan una cuarta parte de las más de 200 comunidades islámicas registradas.

La gigantesca estatua de Colón, en Barcelona, está disfrazada con una camiseta del Barça en la que se destaca, sobre todo, la propaganda de Qatar Airlines. Y los cataríes "tienen un importante papel en el reclutamiento de yihadistas" (LV, 25/5). La guerra santa le ha marcado un gol al secesionismo. Alá los cría y el fútbol identitario los une.

Seguridad del Estado, en alerta
ETA emprende el camino para volver a los atentados
JUAN E. PLÜGER www.gaceta.es 3 Junio 2013

Tres informes de organismos policiales recogen la posibilidad de un crimen. Grabaciones a presos etarras apuntan a que se produzca antes del fin del verano.

Desde que el pasado 21 de abril se conociera el robo de una furgoneta en la localidad francesa de Argelès-sur-Mer, al sur de Perpiñán, se dispararon todas las alarmas de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

Sobre todo cuando se venía hablando de una posible escisión dentro de la banda terrorista de ultraizquierda ETA que estaría planteándose la vuelta a los asesinatos, espoleada por los presos más radicales que animan desde la cárcel a volver a la estrategia de la sangre. El modus operandi del robo apuntaba a los terroristas. Como ya publicó LA GACETA la policía barajó que se tratase de un robo pantalla para realizar algún traslado a España en un coche limpio, es decir, sin control policial.

Solamente dos semanas después, y vinculadas a esta investigación, se detenían en Francia a seis miembros de la banda. Dos de ellos estaban dedicados a tareas de falsificación de documentos, otros dos al manenimiento de zulos y armamentos y los otros dos a labores de información. Estas detenciones venían a confirmar lo que ya apuntaban los tres últimos informes realizados sobre ETA.

El de Europol en el que vuelve a considerar factible un atentado de la banda sin concretar las probabilidades de que se produzca. El del CNI que valora con poca probabilidad la vuelta a los atentados y el del la Policía Nacional que ve muy probable que se produzcan asesinatos. Además, recientes conversaciones interceptadas a presos terroristas han puesto fecha al terror, al conocerse que se pidan “acciones” para antes del verano, como han confirmado fuentes de la lucha antiterrorista a este diario.

De hecho, estas fuentes barajan tres posibilidades: un secuestro, en el que no se asesinaría a la víctima y Bildu-Sortu se encontraría poco comprometido. Un atentado personal usando el paquete bomba o el tiro en la nuca, que comprometería considerablemente a las formaciones políticas probatasunas o un atentado con coche bomba, que sería una ruptura total del proceso de paz abierto entre la banda terrorista y el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. En cualquier caso, la situación demuestra que con la banda terrorista ETA, la negociación es un error.

Teniente general (R) José Mena Aguado
'El ruido de sables se ha transformado en preocupación por Cataluña'
ROSALINA MORENO www.gaceta.es 3 Junio 2013

El teniente general retirado José Mena protagonizó una sonada polémica cuando en la Pascua Militar del 2006, en plena efervescencia del secesionismo catalán, advirtió “de las graves consecuencias podría conllevar la aprobación del Estatuto”, un hecho por el que fue arrestado y cesado, que asegura “haber perdonado, pero no olvidado”.

A los dos años rompió su silencio con el libro Militares, los límites del silencio (Edición Personal), con el que abrió la caja de los truenos y puso a muchos políticos y profesionales castrenses en su sitio. Y ahora, cinco años después, alerta sobre los nuevos peligros que acechan a la unidad de España en una entrevista a LA GACETA.

El ex teniente general afirma que “resulta difícil de aceptar, además de grotesco, irracional e injusto que quienes han jurado ser garantes de nuestra soberanía, independencia e integridad territorial y ordenamiento constitucional tengan que permanecer callados pero dispuestos a entregar su vida en defensa de opciones políticas ilegales, a la vez que a sus mandos se les exige capacidad de liderazgo, mudo, por supuesto”.

En 2008 pedía “un cambio de Gobierno, que era imprescindible para, entre otras cosas, garantizar nuestra unidad territorial”, pero de nuevo salió elegido presidente Zapatero; en este momento advierte que el Ejecutivo de Rajoy “se ha centrado fundamentalmente en la crisis económica y ha dejado de lado el superar la crisis democrática y moral que tiene la sociedad española”, y denuncia que todo el mundo pueda expresarse menos su gremio. “Como alguien ha publicado, se puede ofender a Dios, se puede insultar a España, quemar su bandera, silbar su himno, cualquier imán en cualquier mezquita puede defender las leyes islámicas, cualquier artista puede denigrar las imágenes sagradas, cualquier etarra puede dar su opinión en los periódicos. Todos tienen derecho a expresarse menos los militares”, indica.

El ex jefe de la Fuerza Terrestre del Ejército de Tierra se pregunta por qué ellos han de renunciar a la libertad de expresión desde que ingresan en las academias y señala que entre los propios militares está bastante extendida la idea de que el militar renuncia a ella. Aclara que “es una manipulación de la que se aprovechan los políticos y que incomprensiblemente respaldan algunos mandos militares haciéndoles el caldo gordo”. “Lo que el militar acepta es que su libertad de expresión puede estar sometida a determinadas restricciones, siempre que estas sean legítimas y, en consecuencia, no supongan la anulación de este derecho”, añade.

Alerta que los militares españoles son “los que tienen más limitaciones a la libertad de expresión de todos los países de la Unión Europea y, desde luego, en España son, con mucho, los ciudadanos sometidos a más limitaciones”. Recuerda que “en otras naciones los jefes militares critican, cuando la situación lo impone, temas como los presupuestos y los recortes”. “En Reino Unido, Francia o EE UU han criticado a sus gobiernos, incluso a veces por la política que han llevado desde el punto de vista de la estrategia nacional y no ha pasado nada”, apostilla. Eso sí, aunque reclama libertad de expresión para el gremio considera que para ellos “debe estar limitada”.

Preguntado sobre por qué a los políticos les preocupa tanto que los militares aludan al artículo 8 de la Constitución, “cuando lo realmente importante es que la segregación de España es inconstitucional”, afirma: “políticamente hemos alcanzado un sistema democrático imperfecto, una partitocracia, en el que ha desaparecido la división de poderes. Los políticos tienen todo el campo libre, salvo este artículo 8 que encomienda a las fuerzas armadas no sólo la misión de garantizar la soberanía, independencia de España y defender su integridad territorial, sino también lo más preocupante para ellos, la defensa del ordenamiento constitucional”.

En este sentido, José Mena hace hincapié en que “muchos esgrimen el argumento de que los militares no pueden manifestarse públicamente y menos amenazar con este artículo porque tienen las fuerzas de las armas, como si inmediatamente después de hablar fuesen a emplearlas caprichosa e indiscriminadamente sobre cualquier ciudadano”, algo que respondió con acierto Ortega y Gasset, poco dudoso políticamente: “La fuerza de las armas no siempre es una fuerza bruta. En ocasiones puede ser disuasoria”.

El teniente general retirado piensa que el “ruido de sables” de otros tiempos se ha transformado hoy en una preocupación callada de las Fuerzas Armadas ante la secesión de Cataluña”. Recomienda que “con la que está cayendo, los políticos, más que obsesionarse con la neutralidad política de los militares, deberían preocuparse por las deslealtades y traiciones constitucionales, por la corrupción impune que les salpica y por encima de todo por la regeneración moral y democrática que imperiosamente exige la situación en la que han colocada a España”.

Sobre si cree que el Gobierno está haciendo algo por garantizar nuestra unidad territorial el ex jefe de la Fuerza Terrestre del Ejército de Tierra responde: “No puedo afirmar que esté totalmente pasivo. Supongo que tendrá su estrategia, pero en apariencia, desde luego, hay una mayoría de españoles que pensamos que está inactivo. Presumimos que para aplacar un poco la independencia lo va a compensar con subvenciones o ayudas económicas a Cataluña”.

Por otro lado, José Mena acoge con “gran satisfacción” que la Guardia Civil, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas obtengan un aprobado por los ciudadanos y subraya que ante el hecho de que “los políticos, los sindicatos y el Gobierno ocupen los últimos lugares y con una nota tres veces más baja que estas tres instituciones es motivo para que se pusiesen las pilas unos y otros y cambiasen sus estrategias”, aunque “no” confía en que ese cambio se produzca.

Destaca también que entre políticos y militares “hay una diferencia más sustancial” y subraya que mientras que “la preocupación principal de los políticos es conseguir el poder, la de los militares la fidelidad a la Constitución para mantener la indisoluble unidad de la nación española que figura en el artículo 2 de la Constitución, prestando en todo momento un servicio desinteresado a la sociedad como una prueba más de su espíritu de sacrificio”.

Dice que “cambio de Gobierno tiene que haber porque habrá elecciones y, efectivamente, tal y como están las cosas va a ser difícil que se vuelva a producir una mayoría absoluta” y que “el bipartidismo se va a convertir en un multipartidismo”.

“No falté a la neutralidad”
Al Gobierno de España le pide “respeto a la legalidad, integridad y compromiso con su ideología” y manifiesta que “en lugar de aquel Código del Buen del Gobierno, una más de las extravagancias de aquel inane presidente, los políticos acertarían si implantasen una Ley de la Carrera Política tan llena de obstáculos como la Ley de la Carrera Militar y se exigiesen así mismos el artículo 5 de las reales ordenanzas que aplican al militar como servidor público”.

Acerca de las declaraciones de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, afirmando que “en vez del tiro al pichón está de moda el tiro al político pero cuando la alta política desaparece llegan los populismos y los generales” considera que fue “una traición de su subconsciente en un intento de distraer la atención para que los ciudadanos olvidasen los errores o presuntos delitos de su partido, sin importarle la alarma social ni el desprestigio que sus manifestaciones podrían ocasionar a las Fuerzas Armadas”.

Por último, José Mena relata que “quisieron dar ejemplo cortándole la cabeza para que no tuviesen que rodar otras más adelante” y explica que tiene recurrido el arresto ante el Tribunal de Estrasburgo. Y concluye: “Tengo muy claro que no falté a la neutralidad política porque las reales ordenanzas entonces vigentes prohibían al militar manifestarse contra cualquier opción política o sindical de las que tienen cabida en el orden constitucional, y el Estatuto de Cataluña, tal y como sentenció el TC, no era plenamente constitucional”.

España / El desafío independentista
Tensión en el independentismo
S. Doménech. La Razón 3 Junio 2013

Los cuchillos están en alto en el seno de la Asamblea Nacional Catalana (ANC). Nueve meses después de su gran logro de convocar en Barcelona la manifestación independentista del 11 de septiembre que empujó a Artur Mas a adelantar las elecciones , las aguas andan muy revueltas en el seno de la asociación soberanista. Tanto que su comité permanente ha tenido que enviar una circular interna llamando al orden a los socios, aunque por mucho que quieran que el follón se resuelva de puertas adentro, la disputa ha trascendido. En juego está el control de la entidad que marca la agenda soberanista.

El ex diputado de Solidaritat per la Independència Alfons López Tena ha colgado en las redes sociales el comunicado que la ANC ha enviado a sus socios y que da muestras de la división interna de esta asociación cuyo rostro más visible siempre ha sido el de su presidenta, Carme Forcadell, a la que Artur Mas recibió para agradecer la organización de la marcha. El texto deja patente que la situación se está volviendo insostenible.

«Hace falta que desaparezcan de las comunicaciones internas y externas de los miembros de la ANC los insultos e injurias a las personas», reza la circular. También ordena que las críticas se tienen que hacer «con corrección y respeto», y «siempre han de ser razonadas, no pueden ser anónimas, ni tienen que mover al gregarismo y el rencor». El comité permanente recuerda a los socios que pueden ser sancionados de acuerdo con los estatutos vigentes. El comunicado es la última de una serie de acciones por el mal ambiente que hay entre los bandos, que quieren tomar el control. Las tensiones internas obligaron a aplazar las elecciones al secretariado que debían celebrarse el 11 de mayo.

El inicio de todo este embrollo se remonta al origen mismo de la ANC. El 10 de marzo del año pasado, el Palau Sant Jordi de Barcelona acogía la presentación en sociedad de esta asociación cuya razón de ser es presionar a los partidos para avanzar en el camino hacia la independencia. Unas 7.000 personas acudieron al Sant Jordi, donde se dejaron ver algunos políticos, como el presidente de ERC, Oriol Junqueras. Pero meses después empezaron las rencillas y no tardaron en llegar los expedientes internos y las sanciones por un acto que costó más de 123.000 euros y por el que la ACN ingresó apenas 47.000. El sector crítico se puso en pie de guerra.

Formaciones políticas y promotores de conciertos se lo piensan mucho antes de alquilar el Sant Jordi porque saben que los más de 30.000 euros que cuesta se pueden volver una pesadilla porque también hay que sonorizar el espacio (8.000 euros en este caso), contratar infraestructruras ((19.000 euros) y equipos técnicos (14.000 euros). Por eso, lo reservan para ocasiones muy especiales, como hace CiU con el mitin final de su campaña.

La puesta en marcha del calendario electoral para el secretariado permanente no hizo más que aumentar la tensión y la junta electoral decidió aplazar la convocatoria al 8 de junio, según su calendario. Los promotores reconocen la «existencia de diferentes sensibilidades». Distintas voces temen que la lucha de dos bandos por tomar el control de la entidad acabe por engullirla. ¿Será suficiente con una llamada al orden?

Entrevista PD al autor de 'La decadencia de Cataluña contada por un charnego' (Debate)
Gregorio Morán, el periodista que profetizó el oasis pujolista:
"El PP en Cataluña es un partido que está en el reparto"

"Había una puja entre Maragall y Zapatero para ver quién era más irresponsable"
Redacción. Luis Balcarce. Periodista Digital 3 Junio 2013

Gregorio Morán (Oviedo, 1947), periodista y escritor, es uno de los más lúcidos e influyentes analistas políticos de la actualidad, con una larga obra de ensayo e investigación a sus espaldas. La decadencia de Cataluña (Debate) es el resumen de una trayectoria, la recopilación de cuarenta y seis textos de análisis publicados a lo largo de su labor periodística cuya lectura continuada abarca los últimos 20 años de la historia de este país.

Como bien indica el título de la obra, Gregorio Morán ofrece una reflexión incisiva y ácida en una serie de textos en los que su afilada pluma se detiene en figuras como Jordi Pujol, Pasqual Maragall, Àngel Colom, Alejo Vidal-Quadras, Josep Piqué, Carod-Rovira o Artur Mas, analizando de este modo -y sin complacencia- los momentos más significativos de la historia de Cataluña.

EXTRACTOS DE LA ENTREVISTA
El intelectual es lo más fácil de corromper y lo más barato. Es baratísimo, a veces basta con la autoestima y con los premios. Y con lo que se llama 'los bonos de calidad', de pagar como corresponde.

Pujol fue un maestro de la fabricación de autoestima. Social, política e intelectual.

EL 'OASIS' Y LOS 'CHARNEGOS'
La realidad palpable del famoso 'oasis catalán' era que se estaba pagando a un montón de gente con dinero público.

¿Quién decide quién se integra o quién no se integra? ¿Qué charnego está integrado o qué charnego no? Porque luego está una variante inquietante en una sociedad como la catalana, que es el charnego agradecido.

JORDI PUJOL
La de Pujol es la situación de un 'padrino'. Es 'El Padrino', que si uno cumple con las reglas del juego, uno no hace preguntas. De los padrinos hay una idea equivocada. Si uno acepta las reglas del juego se puede vivir perfectamente. El único problema es la competencia y no aceptar las reglas del juego, entonces 'puede usted tener problemas'.

Hasta que las cosas se complican para él a final de los 80, y empiezan a surgirle problemas de adversarios alrededor, Pujol era un hombre muy españolista. El diario ABC le nombró 'Español del año' en 1984.

Pujol entendió perfectamente que había que encontrar fórmulas para neutralizar los medios de comunicación. Y en general la fórmula es siempre la misma, que es la más obvia, compensar con dinero.

PARTIDO POPULAR
Vidal Quadras representa mejor que muchos otros lo que quería ser el PP. Y además no creo que sobre gente con talento en el PP.

El PP en Cataluña es un partido que está en el reparto.

El ministro Fernández Díaz opinión personal no tiene ninguna. Y luces, pocas. Es hombre de misa diaria, muy religioso. En eso conserva la doble moral católica que en Cataluña es muy normal. Y creo que en Madrid también.

RAHOLA
Pilar Rahola es una persona muy representativa de la cultura de baratillo. De esta cultura sin memoria, de un cambio tan rápido de posiciones políticas.

EL TRIPARTITO Y ZAPATERO
El Tripartito introdujo variantes terribles en la sociedad. Y divertidas, y crueles y con consecuencias. Maragall como político era un irresponsable absoluto. La idea del nuevo Estatuto a Pujol le aterrorizaba.

[Con el Estatut] Era como una puja a ver quién era más irresponsable, si Maragall o Zapatero. No sé quién ganó, yo creo que quedaron en tablas.
Gregorio Morán, 'La decadencia de Cataluña contada por un charnego', (Debate, 2013)

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