AGLI Recortes de Prensa   Sábado 29  Junio 2013

Montoro insiste en el error de subir impuestos
EDITORIAL Libertad Digital 29 Junio 2013

El Gobierno de Mariano Rajoy insiste en mantener la errónea política fiscal que ha practicado desde su llegada al poder, a pesar de no lograr con ella los resultados esperados. El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes una nueva subida de impuestos, y no pequeña, para tratar de incrementar la recaudación a costa de quitar aún más recursos al sector privado, el único capaz de generar riqueza y, por tanto, empleo. En concreto, el Ministerio de Hacienda ha optado por asestar un tremendo golpe tributario a las grandes empresas mediante la eliminación de ciertas deducciones fiscales en el Impuesto de Sociedades, a fin de recaudar 3.650 millones de euros extra al año. Asimismo, ha subido, una vez más, los impuestos especiales sobre el tabaco y el alcohol, para ingresar otros 700 millones adicionales, y ha creado una nueva tasa medioambiental (340 millones). No contento con eso, Montoro ha prorrogado la subida "temporal" del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) para engordar las arcas públicas en otros 700 millones anuales. En total, el Gobierno prevé aumentar la recaudación en unos 5.400 millones al año.

Todas estas medidas se encuadran en la estrategia que está siguiendo el PP para mantener a toda costa el insostenible tamaño de la estructura estatal, a base de disparar la fiscalidad sobre familias y empresas, lo cual se traducirá en un menor crecimiento potencial de la economía y en un infructuoso intento para reducir de forma sustancial el abultado déficit público. El problema de fondo no consiste en que los populares hayan traicionado por completo a sus electores, incumpliendo uno de los principales puntos de su programa electoral, donde se comprometían a bajar impuestos, sino que esta política está destinada a cosechar un rotundo fracaso. Tras cerca de 30 subidas fiscales a lo largo de 2012, junto a los incontables incrementos impositivos de comunidades autónomas y ayuntamientos, lo único que consiguió el Gobierno fue reducir ligeramente la brecha fiscal en dos puntos del PIB, sin contar las ayudas bancarias. Como resultado, y tras un lustro de crisis, España sigue contando con un déficit del 7% del PIB, uno de los más elevados del mundo desarrollado, y un volumen de deuda pública que no deja de crecer, hasta rozar el 90% del PIB. Así pues, la supuesta austeridad en el sector público sigue siendo un mito.

Y lo grave es que el Gobierno ha optado por rendirse, ya que no pretende aprobar nuevos recortes de gasto ni acometer una profunda reestructuración del tamaño estatal y, especialmente, autonómico. De hecho, acaba de elevar el techo de gasto público para 2014. Así pues, tan sólo se conforma con seguir subiendo impuestos para seguir manteniendo en pie un barco que hace aguas, hasta el punto de que ya se habría hundido hace tiempo sin el respaldo explícito del Banco Central Europeo. Lo peor, si cabe, es que esta política empobrece a la sociedad, merma la capacidad del sector privado para impulsar el crecimiento y ahuyenta la inversión foránea. España necesita justo lo contrario, un sistema fiscal con impuestos bajos y muy sencillos para incentivar el desarrollo económico y la creación de nueva empresas, al tiempo que reduce de forma drástica el ingente tamaño de las Administraciones Públicas para garantizar su sostenibilidad. La receta de Montoro es equivocada y muy contraproducente.

Las cinco crisis (y II)
Ignacio del Río www.republica.com  29 Junio 2013

La economía española no resistido bien a la crisis global, financiera primero y económica después. Lógicamente, nuestra dependencia financiera ha sido afectada por la crisis de la deuda pública y la restricción de crédito que ha congelado la actividad privada, con un efecto de corto circuito radical.

Desde algunos sectores, todo se imputa a la crisis inmobiliaria, declarando la culpabilidad sumaria del “ladrillo”, como argumento para atribuir todos nuestros males actuales a la Ley del Suelo de 1998 y a Aznar mediante derivada directa. Unas conclusiones que no resisten un análisis con un mínimo rigor.

La primera crisis inmobiliaria de este ciclo económico se produce en EEUU y tiene su origen en la crisis financiera, como consecuencia de una expansión del crédito hipotecario que alimenta un recalentamiento de los precios de los activos dados en garantía. Y lo que sucede después, titulización de hipotecas para situarlas en el serpentín de los mercados –crash de Freddy Mac y Freddy Mae- vertió gasolina a un fuego que estaba latente y del que no se percibía su transcendencia.

Aquí fallaron el Banco de España y los reguladores, además del Gobierno de Zapatero que demostró su ineptitud para establecer un marco restrictivo al crecimiento del crédito inmobiliario a partir del año 2005. Restricciones que debieron aplicarse tanto a la valoración de los activos hipotecados como a las garantías personales de los deudores.

Cinco años después, su Gobierno aprobó una Ley bajo el rimbombante título de Ley de la Economía sostenible que no ha servido más que para rellenar unas páginas en el BOE.

Los errores estaban especialmente incrustados en las Cajas de Ahorros, politizadas y tuteladas por las Comunidades Autónomas que han sido objeto de una reestructuración que ha supuesto, efectivamente, un proceso de disolución y de liquidación ordenada, el cual todavía seguimos. Cumplido un año del rescate financiero, sería procedente que Guindos presentase un memorándum de objetivos y de cumplimientos que serviría para valorar la eficacia de las disposiciones aprobadas por el Gobierno.

La cuarta crisis, también específicamente española, es la crisis institucional que tiene dos derivadas: la crisis de nuestra organización territorial y la crisis política que afecta a los partidos y a los representantes públicos.

El Estado de las Autonomía está quebrado política y económicamente. Políticamente, ya que la reforma del Estatuto de Cataluña concediendo, precisamente, mas competencias y títulos a la Generalidad, ha retroalimentado un proceso independentista que pone en cuestión la Constitución de 1978 y toda la arquitectura nacional.

La adición del problema territorial a la crisis económica genera unos efectos de inestabilidad en la percepción de España en el exterior y reabre grietas en la vertebración territorial, como consecuencia de la puesta en cuestión de los poderes del Estado como garante de la igualdad y de los derechos sociales básicos.

En el fondo, la cuestión territorial es la cuestión de la solidaridad entre los ciudadano que se pretende camuflar bajo las apelaciones a la identidad nacional. La reasignación del déficit presupuestaria a las CCAA demuestra el grado de tensión existente y obliga al Gobierno de Rajoy ha ejercer sus poderes para garantizar que no habrá privilegios territoriales que suponen una derogación derogación de hecho de la ley de Estabilidad y ,ante todo, una dejación de su compromiso electoral.

La segunda vertiente de la crisis institucional, está en la desconfianza en los grandes partidos y sus representantes, aderezada por los caso de corrupción que se suma a su incapacidad para acordar algunos pactos básicos que por, lo menos aporten la sensación de que se trabaja conjuntamente en beneficio de los ciudadanos. Crisis que se refleja en las encuestas.

La última publicada que se refiere a las elecciones del Parlamento europeo sitúa a ambos partidos en unos entornos del 25 por ciento de los votos y presenta un castigo electoral que deriva votantes hacia UPyD e IU. Las elecciones europeas son gratis, no producen consecuencias directas en el Gobierno, pero generarán dudas a nuestros socios europeos y a los mercados. Dudas que no son nada favorables en un entorno recesivo y volátil.

La quinta crisis, como los cinco jinetes del apocalipsis, tiene una connotación psicológica: la confianza. Las instituciones, sus representantes, no aportan confianza a los ciudadanos, inseguros y presos de incertidumbres ante un presente de crisis que se alarga en el tiempo sin vislumbrar un horizonte de salida del túnel.

Pasos a delante y pasos atrás, silencios inexplicables, escasa inteligencia emocional y ausencia de liderazgo, en un entorno que nadie explica y nadie aporta un objetivo, un “deal” que movilice a la sociedad con la fuerza de la convicción en sus propias posibilidades.

Un debe de nuestros políticos, endogámicos, sin credibilidad ni ejemplaridad y cuyas apariciones en los medios de comunicación traslucen que nos dedican frases hechas y escasa sinceridad. Ni siquiera consiguen aportar una estrategia sólida para la Marca España que salga de los tópicos del jamón y del flamenco, importados a Bruselas con escaso éxito de convocatoria.

Tiempos difíciles en el que el país se ha derrumbado y ha bajado los brazos. Todo se confía por el Gobierno al día después. Después de las elecciones alemanas, después del 2013, después de la unión bancaria…

Demasiadas excusas y pocas realidades para unos ciudadanos que sienten que han sido abandonados por sus representantes y que nadie atiende a sus problemas.

Bruselas perdona pero no olvida
Editorial www.gaceta.es 29 Junio 2013

La Cumbre Europea se ha cerrado con un saldo exiguo para España. De un lado, habrá que aplicarse en los ajustes. En cuanto al plan de choque contra el paro, los líderes de la UE salvaron la cara con pequeños estímulos.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) respaldaron ayer el estricto calendario que la Comisión Europea (CE) ha impuesto a España para las reformas a acometer, entre ellas la de pensiones y del sistema tributario, a cambio de los dos años de margen para que corrija su déficit. Las recomendaciones, adoptadas ayer en la Cumbre Europea después de que ya lo hicieran los ministros de Economía la semana pasada en Luxemburgo, piden a España una aplicación oportuna y rigurosa de las medidas anunciadas en el Plan Nacional de Reformas y de las exigencias de Bruselas.

La táctica dilatoria mantenida por el Ejecutivo de Rajoy, quien reiteradamente ha descartado una subida general del IVA, no se ve con buenos ojos en Europa. España debe corregir su déficit excesivo de aquí a 2016, con el objetivo de alcanzar el 6,5 % del PIB este año, el 5,8 % en 2014, el 4,2 % en 2015 y el 2,8 % en 2016. Para ello, el Ejecutivo comunitario ha fijado de plazo hasta el 1 de octubre para que el Gobierno español adopte medidas eficaces para alcanzar los objetivos establecidos. Entre otras medidas, la UE pide a España culminar antes de finales de año la regulación del factor de sostenibilidad en el sistema de pensiones y que realice una “revisión sistemática” del sistema tributario para marzo de 2014. En definitivas cuentas, una nueva vuelta de tuerca a las pensiones que se traducirá en trabajar más años para tener una pensión menor. Y lo que es peor, la medida que impone Europa aplaza el problema pero no lo soluciona. Además, la UE impone una limitación del gasto fiscal relativo a la imposición directa y un recorte en la aplicación de los tipos de IVA reducidos, así como adoptar medidas adicionales en lo que respecta a los impuestos medioambientales, sobre todo los gravámenes sobre los carburantes.

La Cumbre Europea se ha cerrado con un saldo exiguo para España. De un lado, habrá que aplicarse en los ajustes. En cuanto al plan de choque contra el paro, los líderes de la UE salvaron la cara con pequeños estímulos: el plan contra el desempleo juvenil movilizará 6.000 millones de euros en 2014 y 2015 y hasta 2.000 millones adicionales hasta 2020, procedentes de los fondos que no se gasten en ese periodo. Además, pactaron un programa para desatascar los préstamos a las pymes, por importe de hasta 100.000 millones. En resumidas cuentas, no hay demasiado dinero fresco ni convicción en esos dos estímulos, que llegan con un año de retraso: la cumbre de junio de 2012 aprobó medidas muy similares que nunca vieron la luz. Pero aun que sea con su lentitud proverbial y siempre tarde, al menos algo empieza a moverse en la Unión.

Anoche tuve un sueño. Soñé un mundo imposible
Pepe Álvarez de las Asturias www.elsemanaldigital.com 29 Junio 2013

Un sueño en el que los criminales siempre pagaban su crimen. Duques, concejales, sindicalistas, estudiantes, extremistas, pervertidos, terroristas, chorizos...

Un mundo perfecto. Que por soñar imposibles no quede...
Anoche tuve un sueño. Soñé que estaba en mi añorado malecón —fija la mirada en el mar, presta la tabla, floreciente la adrenalina— aguardando las olas perfectas que me transportarían a algún paraíso alejado en el espacio y, sobre todo, en el tiempo. Soñé que, como en los años de mi juventud, unos y otros convivíamos sin amenazas veladas (o directas), sin miradas asesinas, sin violentos desprecios, todos unidos por un único y armónico deseo: surf, convivencia, amistad, buen rollo, "paz y olas, hermano". Y, claro, cerveza.

Y ese sueño me llevó a otro sueño. Y soñé que volvía a disfrutar de mi trabajo. Y que no tenía deudas pendientes. Y que me pagaban cada hora, cada minuto de mi esfuerzo. Sin que el Estado se llevara la mitad. Sin que un cliente miserable (y forrado hasta las cejas) decidiera no pagar todo un año de (excelente) trabajo de toda una empresa porque a la nueva (i)responsable de la compañía, cuyo único mérito es el adn, se le había puesto… ahí. Soñé que volvía la seguridad, la tranquilidad, la confianza en el presente. Soñé que, simplemente, volvía la honestidad a este mundo de ladrones.

Y el sueño soñó con otro sueño. Un sueño en el que los criminales siempre pagaban su crimen. Duques, concejales, sindicalistas, estudiantes, extremistas, pervertidos, terroristas, chorizos, jueces, empresarios, tramposos, asesinos, congresistas, ministros, exministros… todos, absolutamente todos aquellos que habían cometido un delito, pagaban justamente por él. Hasta el último minuto. Un sueño que duró un fugaz instante —casi tan fugaz como el tiempo que tarda una fianza en llegar— pero que paladeé como si hubiera sido eterno.

Y mi mente continuó soñando. Y soñó que el mundo, de repente, dejaba de ser codicioso. Y que estaba prohibido por ley mirarse al ombligo, y que a los ojos sólo se les permitía mirar a los demás. Y que las recompensas se medían en función de los resultados obtenidos para los otros. Y que las notas que más puntuaban en los colegios eran las de asignaturas como Altruismo, Entrega, Ilusión, Empatía, Integración… Y que se repartían becas por millones.

Y mi sueño continuó llevándome de sueño en sueño. Y soñé con gobiernos sin corbata ni aires de extrema superioridad; con hordas de voluntarios apuntándose a cuantas causas nobles y justas hubiera en el mundo; con viejos acompañados; con enfermos atendidos; con niños queridos; con bebés nacidos. Soñé que moría el egoísmo, aniquilado definitivamente de la faz de la Tierra; y que con él se evaporaba la miseria enquistada de países enteros. Soñé que Dios dejaba de apretar un poquito este cuello a punto de ahogarse, que mi familia reía un poco más a menudo, que mis problemas se diluían en el mar como una urna de sal. Soñé, en fin, que mis hijos vivían un futuro un poco menos incierto, un poco más amable. Y que estaban conmigo, ahí, en mi malecón, fija la mirada en el mar, presta la tabla, floreciente la adrenalina… aguardando las olas perfectas de un imposible mundo perfecto.

Anoche tuve un sueño. Y luego me desperté. Y sentado sobre mi cama desecha, ya con los pies en el frío suelo, mis ojos comenzaron a llorar. De pura rabia.

Los intocables
Fermín Bocos Estrella Digital 29 Junio 2013

Lo peor no es la corrupción que aquí y allá salpica a casi todos los partidos. Lo desolador es la escasa, por no decir nula, voluntad de cortar por lo sano que se detecta en las cúpulas de los grandes partidos. Así las cosas, resulta que la tarea de sanear el país y acabar con las prácticas políticas corruptas queda en manos de los jueces. Es el suyo un trabajo no exento de presiones porque también es frecuente que desde los partidos de los investigados por casos de corrupción pongan en circulación todo tipo de insidias diseñadas con la insana voluntad de desacreditar al juez o al fiscal encargado del caso. Insidias que recogidas por los medios afines acaban creando estados de opinión hostiles. No es cosa de ahora, viene de lejos.

Menos mal que los jueces aguantan y siguen trabajando para depurar corruptelas
Lo vimos cuando algunos dirigentes del PSOE (con Rodríguez Ibarra a la cabeza) cargaron contra el juez Marino Barbero en los días en los que el magistrado investigaba Filesa y las demás empresas de una trama de financiación ilegal que dio en la cárcel con los huesos de algún parlamentario socialista. Lo hemos vuelto a ver en el caso de los ERES de Andalucía que investiga la juez Alaya y estamos viendo que se repite cuando Carlos Floriano (portavoz del PP), sin cortarse un pelo, acusaba al juez que indaga las ramificaciones del caso Bárcenas de abrir "una causa general contra el PP".

Afortunadamente el magistrado Ruz no se ha dejado intimidar y Luis Bárcenas, tesorero del PP hasta hace unos meses, ha sido enviado a prisión.
Presiones de los políticos, cuando no actitudes despectivas encaminadas a desacreditar a los jueces o a los policías que les ayudan en las investigaciones. "¿Qué coño es la UDEF?" preguntaba con altivez y desprecio Jordi Pujol, fastidiado por una pregunta sobre las andanzas de su hijo Oriol Pujol (secretario general de CDC) implicado en un caso de presunto tráfico de influencias que ha sido investigado por ésta unidad policial de élite.

Son formas inaceptables de presión; intentos de coaccionar a quienes cumplen con su deber. Menos mal que los jueces aguantan y siguen trabajando para depurar corruptelas. Son nuestra última esperanza para acabar con los políticos corruptos que han venido actuando como si fueran intocables.

Gallardón bajo sospechas varias
Pablo Sebastián www.republica.com 29 Junio 2013

El ministro Gallardón se ha convertido en una caja de sorpresas -para algunos-, desde que llegó al Gobierno de Mariano Rajoy. En un abrir y cerrar de ojos colgó en el perchero de su trayectoria política su pretendido progresismo y se colocó a la cabeza del sector confesional y anti abortista del PP. Desde ahí pasó a liderar una demencial reforma de la Justicia y de sus órganos reguladores que constituye una involución democrática y la liquidación de la ya muy escasa independencia del poder judicial, como lo han denunciando las asociaciones e instituciones más relevantes de este ámbito. A su vez, el titular del ministerio de Justicia ha aparecido como el inductor de los esfuerzos de la Fiscalía del Estado para que la infanta Cristina no fuera citada a declarar en el caso Nóos, sumario donde ahora podría acabar imputado el propio Gallardón, lo que obligaría a Rajoy a una crisis de Gobierno, en la que también podría caer la ministra Mato, tocada por Gürtel.

El juez Castro que instruye el caso Nóos de Urdangarin ha pedido que las partes personadas -la Fiscalía ahí incluida- en el caso se pronuncien sobre la oportunidad de llamar a declarar al ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, como presunto responsable del delito de malversación de fondos públicos que se investiga en el sumario de Nóos por los 144.000 euros que Urdangarin recibió del Ayuntamiento de Madrid sin concurso público cuando Alberto Ruiz Gallardón era el alcalde, y sabido es que en ese tiempo nadie tomaba decisiones sin su conocimiento y menos si afectaban a un miembro de la familia del Rey. Asunto que se veía venir, porque la actuación de Gallardón es similar a la de Camps y Barberá en Valencia o la de Matas en Baleares, que están siendo investigados por sus respectivos ‘regalos’ a Urdangarin.

Y la pregunta que emerge en esta tesitura es: ¿qué hará el fiscal general Torres Dulce ante la posible llamada a declarar y la imputación del ministro, precisamente ahora que el fiscal acaba de decir que el ministro Gallardón ni el Gobierno de Rajoy le dieron órdenes de solicitar al juez Ruz prisión incondicional sin fianza para Luis Bárcenas, preso y con razón en la cárcel de Alcalá de Henares? Sería llamativo que la Fiscalía pidiera prisión incondicional a Bárcenas y que la Infanta y Gallardón no vayan ni siquiera a declarar.

La fuga permanente de Rajoy -quien dice no sentirse amenazado por lo que pueda revelar Bárcenas tras su entrada en prisión- de los muchos casos de corrupción del PP va a resultar inútil y puede que nefasta para Rajoy, el Gobierno y el PP, por negarse Rajoy a depurar las flagrantes responsabilidades políticas y/o puede que incluso penales.Empezando por la ministra de Sanidad, Ana Mato, y siguiendo por una inagotable lista de imputados y otros sospechosos del PP en las cuatro esquinas de la gran corrupción nacional como son Nóos, Bankia, Bárcenas y Gürtel. Caso este último donde se acaba de confirmar por la Audiencia Nacional la validez de la grabación que dio pie al inicio de la investigación de Gürtel, lo que cierra las puertas a la anulación del proceso como lo pretendían los jefes de la trama, Correa y Crespo, entre otros.

Lo ocurrido en la vistilla del juez Ruz que llevó a Bárcenas a la cárcel, tras pedir el fiscal anticorrupción prisión incondicional y sin fianza, sigue siendo un misterio. Una portavoz del PP dijo que la orden la dio Gallardón, lo que ha sido interpretado en algunos sectores del PP como una ‘puñalada’ a Rajoy, a quien siempre se ha dicho que Gallardón pretende sucederle al frente del PP y del Gobierno de la nación. Pero el fiscal general, Torres Dulce, se ha apresurado a desmentirlo, al parecer por indicación de Rajoy, que sí esta preocupado y mucho por lo que pueda contar Bárcenas a partir de este momento (en capilla andan ya Arriola y Cospedal, su primeros objetivos), para señalar Torres Dulce que eso era solo cosa de la fiscalía anti corrupción, lo que no se cree nadie.

O ha sido un golpe de mano de Gallardón contra Rajoy, o ha sido el propio Rajoy quien ha dicho basta y ha decidido que es mejor tener a su extesorero Bárcenas en la cárcel que lanzando todos los días amenazas permanentes con la ayuda de ciertos medios de comunicación.

Y mientras se aclara todo esto en el PP crecen los nervios por lo que pudiera salir del entorno de Bárcenas a partir de ahora.Y no digamos los nervios del Gobierno ahora con el ministro Gallardón en el punto de mira del juez Castro del caso Nóos. El mismo juez al que los fiscales de Gallardón impidieron imputar a la Infanta, y que sigue tras los evidentes indicios fiscales de la hija del Rey, a pesar de los disparates y la misteriosa ‘mano negra’ de la Agencia Tributaria, donde acaban de cesar a su directora, Beatriz Viana, la nueva víctima de este tobogán infernal de la corrupción nacional.
www.pablosebastian.com

Secuestrado
Fernando de Páramo Gómez www.vozbcn.com 29 Junio 2013

Hasta hace poco creía que el Parlamento autonómico era un órgano constitucional compuesto por distintos representantes que previamente los ciudadanos han escogido democráticamente. Un lugar, por tanto, en el que los seleccionados deben devolver al pueblo la confianza depositada en ellos trabajando diligentemente para solucionar sus problemas reales. Una definición que suena rimbombante a más de uno pero que constituye precisamente el origen y fin de la política: los ciudadanos.

Por lo visto, en Cataluña, desde hace tiempo, no sólo existe un estrabismo político severo a la hora de focalizar los problemas que nos perturban a todos, sino que además también se está perdiendo el horizonte en cuanto a las funciones y materias que debe albergar el edificio que nos representa a todos.

En todo secuestro, como menciona el gran Gabriel García Márquez, hay rehenes, intenciones y un rescate. En el particular secuestro parlamentario que estamos viviendo en Cataluña somos muchos los ciudadanos que nos sentimos rehenes de una cruzada ideológica en la que nos han capturado sin nuestro consentimiento. Un rapto donde el rescate que solicitan no cumple con las reglas del juego constitucional y que está abocado a que muchos pasemos de ser rehenes a víctimas.

Es curioso como, a diferencia de la Revolución francesa donde los revolucionarios estaban fuera del parlamento y pretendían tomarlo por la fuerza, ahora la revolución se esté haciendo desde el otro lado del muro, desde dentro. Sin duda, un sistema mucho más sutil y profesionalizado donde el cautiverio no necesita armas de fuego y palos para perpetrarse sino reuniones silenciosas plagadas de secretismo. Una revolución de murmullos más que de gritos y de puertas hacia dentro pervierte el principio democrático por el que se creó esta Cámara autonómica.

“Una apuesta de toda la sociedad catalana”, definía Jordi Turull (CiU) el Pacto Nacional por el Derecho a Decidir en el Parlamento autonómico. Una frase desafortunada, ya lo dijo Thoreau: “Las matemáticas no mienten, lo que hay son muchos matemáticos mentirosos”. Pues parece ser que a esta lista de matemáticos embusteros habría que sumar algún parlamentario, ya que en esa apuesta de “toda” la sociedad catalana faltan tres partidos que representan a un amplio conjunto de esa sociedad. Pero como ya ocurría con aquel fragmentado término de la sociedad vasca, que silenciaba a tantos otros, la “sociedad catalana” que algunos pretenden construir artificialmente, no sólo no estuvo representada, sino todo lo contrario, se arrebató a los ciudadanos su propiedad y dominio sobre esta cámara para cedérsela, ya ni siquiera a los políticos, sino aún peor, a una ideología.

Como ocurría en los primeros foros romanos o en los democráticos actuales, el parlamento debe reunir opiniones diversas, preguntas y respuestas con unos a favor y otros en contra, pero el proceso independentista pretende ganar engañándose como el que hace trampas jugando al solitario. He aquí los esfuerzos del señor Francesc Homs (CiU) en democratizar la cita alegando que hay “posiciones diferentes”, cuando en realidad son todos hermanos de su misma causa. Aunque hay algunos que les da más vergüenza que a otros, como el PSC que infiltra a miembros de su ejecutiva que más tarde alegan que no acuden en calidad de políticos socialistas. O los convergentes, orgullosos de que tanta gente hubiese acudido a su fiesta mientras se cruzaban codazos con Unió por debajo de la mesa para demostrar quién es más independentista.

Juegos de críos aparte, en definitiva, nadie quería perderse -periodistas con cargo en la cita incluidos- la que ya es la foto de las Azores independentistas. A mí, señores, su ridículo político me parece estupendo, pero no en mi/nuestro Parlamento autonómico.

Fernando de Páramo Gómez es abogado, periodista y profesor universitario de Comunicación

Andalucía
Y al final Valderas se cargó a Griñán
Pablo Molina Libertad Digital 29 Junio 2013

Socialistas y comunistas nunca se han llevado bien, porque en esencia compiten por un espacio electoral cuyos límites resultan siempre difusos. En España esa situación se ha agudizado en los últimos tiempos, con IU y PSOE intentando ocupar el extremo izquierdo del espectro ideológico, competición en la que los socialistas llevan las de perder por su carácter de advenedizos, como vienen demostrando todas las encuestas. Puestos a echarse al monte, la gente prefiere confiar en los que mejor conocen el terreno por llevar décadas pateándolo a diario, como es natural.

Esta cuestión de principios no supone en cambio ningún obstáculo para alianzas puntuales, pues tanto comunistas como socialistas lo que quieren es mandar. Andalucía es, a estos efectos, un caso palmario de cómo la firmeza en las propias convicciones puede quedar en un segundo plano ante la posibilidad de coger una vicepresidencia y tres consejerías, espacio administrativo más que suficiente para colocar a un par de centenares de cónyuges, hermanos y sobrinos, incluso a correligionarios sin parentesco por consanguinidad en casos extremos. Coordinar la acción de gobierno de un grupo tan abigarrado de profesionales del disparate es ya otra cuestión.

Griñán se ha visto al frente de un Ejecutivo andaluz cuyo hombre fuerte es el comunista Diego Valderas, personaje singular de cuya voluntad depende que la Unta no caiga en manos de la derechona. No es que en las filas del PSOE no haya loquinarios con capacidad de provocar grandes destrozos administrativos, pero lo de Valderas es de una profesionalidad imposible de superar. Ahí está ese decreto de expropiación de inmuebles, que ha provocado el sonrojo de toda la UE, por si alguien en Bruselas aún no situaba Andalucía en el mapa, promocionado por Valderas como la primera gran conquista del Ejecutivo de coalición en materia de justicia social.

Griñán, que lleva colgado del presupuesto público va ya para cinco lustros, sabe que las expectativas electorales del PSOE andaluz en caso de agotar la legislatura iban a ser peores que las de Rubalcaba a nivel nacional, que ya es ponerse. Sólo falta que en la elaboración de los presupuestos autonómicos los comunistas se nieguen, como han anunciado, a asumir cualquier compromiso de déficit y retrasen indefinidamente su aprobación, con el desastre que eso supone para los centenares de organizaciones socialistas que viven exclusivamente del presupuesto público. El Tocqueville de Marinaleda, por su parte, se ha sumado a este debate y ha puesto de manifiesto la importancia que su partido otorga a la disciplina financiera enviando a la UE al c. de su p. m., alegato que quintaesencia la filosofía de IU en materia económica. Normal que Griñán haya decidido enviar a un lugar parecido a sus socios comunistas anunciando unas elecciones primarias, para que sea otro el que bregue en el futuro con la tropa de de Sánchez Gordillo y Diego Valderas. Como para salir voluntario.

El pago de intereses, más de 36.000 M, ya equivale a todo el gasto en Ministerios
Los Presupuestos de 2014 se pueden cuadrar gracias a que se engorda la previsión de ingresos hasta los 128.159 millones, unos 5.000 más que lo previsto para 2013. El techo de gasto de las Administraciones se eleva un 2,7 por ciento.
Antonio Maqueda www.vozpopuli.com 29 Junio 2013

El gasto de todos los Ministerios en 2014 será justo lo mismo que se pague por los intereses de la deuda, unos 36.000 millones. Es decir, cada una abarcará por igual un 28 por ciento de todos los desembolsos del Estado central.

Si en los presupuestos de este año se acercó mucho, unos 39.000 millones de gasto ministerial presupuestado sobre 38.000 millones de intereses, en 2014 el Gobierno prevé que estén a la misma altura. “Para quien quiera que se gaste más, ya tienen ahí el dato que revela que más no se puede”, afirmó el ministro Montoro.

Sin embargo, un poco más sí se puede. En 2014, el techo de gasto de la Administración se elevará en un 2,7 por ciento pese a que los Ministerios reducirán sus partidas un 0,7 por ciento, desde los 36.303 millones finalmente gastados hasta los 36.042 millones previstos en los Presupuestos de 2014.

Después de haber dejado la inversión al mínimo, el conjunto de los Ministerios gastará en 2014 un poco más que cualquier comunidad autónoma grande, como por ejemplo Cataluña, con casi 30.000 millones en 2013, o Andalucía, con unos 26.000 millones en 2013.

El incremento de los desembolsos del Estado central en 2014 se debe, sobre todo, a que aumentarán en 4.825 millones las transferencias a los servicios de empleo y las pensiones, que en total rondarán los 29.000 millones, un 22 por ciento de todo el presupuesto de la Administración central. El 22 por ciento restante se dedica a la UE, las pensiones de los funcionarios, los órganos constitucionales, etcétera.

Es decir, la estructura de gasto del Estado sigue la tónica de los últimos años: con la inversión reducida a mínimos, se recorta mucho el presupuesto de los Ministerios, al tiempo que suben sin freno los intereses de la deuda y el dinero destinado a prestaciones por pensiones y desempleo.

Más impuestos
¿Y cómo se va a costear esto? Pues recaudando un poco más. El Gobierno volverá a pedir que los ciudadanos se rasquen el bolsillo. Los Presupuestos de 2014 se pueden cuadrar gracias a que se engorda la previsión de ingresos hasta los 128.159 millones, unos 5.000 millones más que lo previsto para 2013 debido a las subidas de impuestos y una leve recuperación.

Y ello implica que Hacienda tendrá que volver a subir impuestos. De hecho, habrá una reforma tributaria que se cerrará en marzo de 2014. Una vez más, Montoro constató que le era imposible cancelar el año que viene el recargo del IRPF y que prorrogaría hasta 2015 el aumento del IBI.

Para adelantar fondos a 2013, el ministro impuso ayer una nueva alza fiscal por valor de unos 4.700 millones al año: 700 millones por la subida impositiva de las bebidas espirituosas y el tabaco; 366 por el tributo sobre los gases fluorados que se usan para generar frío en neveras y aires acondicionados; y 3.600 millones por la eliminación de las deducciones que se aplican las empresas por pérdidas en el extranjero. No obstante, transcurrida ya la mitad del ejercicio, este año Hacienda sólo espera recaudar por todos estos impuestos unos 1.000 millones, tal y como ya avanzó en el Plan de Estabilidad.

El palo a las grandes empresas era esperado. En cuanto comenzó la crisis, los grandes grupos empresariales rebajaron muy rápidamente su factura tributaria, y Hacienda siempre ha interpretado que en parte usaron todas las rendijas que les permitía la ley para evitar el pago de impuestos.

Desde entonces, Montoro ha aprobado una serie de medidas que eliminaban deducciones y aumentaban los pagos de las empresas. Con el resultado de que ha llegado a recabar hasta un 40 por ciento más de ellas.

Y ahora les va dar un nuevo repaso. El propio ministro animó a los grandes contribuyentes a hacer público cuánto pagaban de impuestos. “No es aceptable que el tipo medio de las grandes empresas se quedase en el 5 por ciento”, afirmó Montoro.

Los datos de déficit mejoran un poco
No obstante, Hacienda aún tiene la difícil tarea de cerrar sus presupuestos de 2013 sin mayores desvíos. Por contabilidad de caja, el déficit de los cinco primeros meses ha empeorado y se sitúa en los 25.084 millones respecto a los 19.793 millones del año pasado, un 2,39 por ciento del PIB respecto a un 1,89 del 2012. Sin embargo, de cara a Europa los cálculos para el objetivo de déficit se hacen con el método de Contabilidad Nacional, por el cual el desfase alcanza el 3,17 por ciento respecto al 3,40 que se registró por estas fechas el año pasado. Unos números algo mejores, pero todavía bastante cerca del 3,8 que tiene de margen este año el Estado central.

Respecto al mes de abril, las cifras de recaudación han mejorado en mayo por los atisbos de recuperación económica experimentados y la ligera mejora en el empleo. Pero una vez acabe el buen tiempo y la alta contratación en la hostelería, los datos pueden resentirse otra vez.

En lo que va de año, los pagos no financieros del Estado por contabilidad nacional han repuntado un 3,3 por ciento, sobre todo porque se ha traspasado a la Seguridad Social un 49,9 por ciento más que el año anterior.

Los ingresos del Estado han retrocedido un 6,8 por ciento, debido a que el IVA sólo ingresa un 0,3 por ciento más, Sociedades pierde un 40,9 por ciento y el IRPF cede un 7 por ciento.

En cambio, si se excluyen las devoluciones y se toma toda la recaudación de las Administraciones Públicas, ésta aumenta un 3,4 por ciento. La recaudación por Renta sólo disminuye un 1,9 por ciento, y Sociedades e IVA avanzan un 10 por ciento.

La financiación de las Comunidades
Cristóbal Montoro anunció este viernes que el nuevo sistema de financiación de las autonomías no entrará en vigor hasta 2015. Éste se diseñará en conjunción con la nueva reforma tributaria que debe culminarse en marzo de 2014, y por lo tanto no estará lista antes. Es decir, para repartirse el pastel entre las CCAA aguardarán a que haya más recursos fruto de la presunta recuperación.

Si en 2012 se aportó por contabilidad de caja unos 35.000 millones a ayuntamientos y comunidades, para los Presupuestos de 2014 se consignan 31.564 millones, al margen de los préstamos que se han dado y se darán por el Fondo de Liquidez o el pago a proveedores. En lo que ha transcurrido de año, el Gobierno ha subido un 2 por ciento los fondos destinados a los consistorios, y ha recortado un 29,3 por ciento los recursos entregados a las autonomías.

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Cataluña
El flanco vulnerable
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 29 Junio 2013

La mayoría de los ejércitos guardan en sus archivos secretos las hipótesis de guerra que sus estrategas elaboran, periódica y preventivamente, para el caso de que estallen conflictos con otros países: de límites, si son vecinos, o por antagonismos económicos o políticos, si son lejanos. Hoy, sin embargo, está descartada la posibilidad de choques bélicos entre las naciones civilizadas de Occidente. Son estas, precisamente, las que pueden convertirse en víctimas de otras hipótesis de guerra, mucho más reales y amenazadoras que las felizmente archivadas: son las que figuran en los manuales de las sectas terroristas que fermentan en nuestro entorno y ya están enquistadas en nuestro territorio.
Embestida de los bárbaros

Los yihadistas también tienen sus estrategas, que buscan el flanco vulnerable de los infieles, y hay razones para pensar que lo han encontrado en Cataluña. Vivimos en una comunidad inmersa en un proceso de descomposición, fragmentación e insumisión alimentado por el mismo Gobierno autonómico, que debería garantizar la cohesión y el respeto a la ley. Las Fuerzas Armadas y los servicios de inteligencia españoles, de los que depende nuestra seguridad, son retratados como intrusos, mientras los imanes salafistas campan por sus respetos. Todo el aparato de propaganda de la Generalitat, al que se suman sus apéndices mediáticos subvencionados, están consagrados a amputarnos de España y, por tanto, de la Unión Europea y la OTAN, lo que equivale a dejarnos desamparados ante la embestida de los bárbaros.

Pruebas al canto. El Centro de Historia Contemporánea de Cataluña, que depende del Departamento de Presidencia de la Generalitat, ha organizado para el 12, 13 y 14 de diciembre un simposio titulado "España contra Cataluña: una mirada histórica (1714-2014)", presentado por un náufrago del marxismo que ha optado por abrazarse al mástil del nacionalismo identitario. Mástil que, en otro espectáculo secesionista programado en el Born de Barcelona, medirá literalmente 1.714 centímetros para conmemorar la cifra de la fecha histórica. Un tinglado sectario, el del Born, que, advierte Valentí Puig (El País, 6/5), puede convertirse "en un reality show posmoderno a cargo del contribuyente". Allí habrá, según los organizadores (LV, 23/2), escenografías hiperrealistas y reproducciones en 3D, y en un audiovisual "ciudadanos anónimos (elegidos en un casting) representantes de 12 generaciones de catalanes de los últimos 300 años explicarán las consecuencias de la pérdida de las libertades nacionales".
El mejor postor

Todo les vale para abominar de España, aunque ello implique aumentar la desprotección de este flanco codiciado por quienes se sienten herederos de Al Ándalus. Si para consumar la ruptura con España deben pagar un precio, tampoco descartan, como veremos, la entente con los salafistas. Es cuestión de negociar con el mejor postor.

Empezaron por ofrecerse a los interlocutores más próximos. La presidenta de Òmnium, el apóstol Josep Ramoneda y unos eurodiputados serviciales de CiU, PSC e ICV-EUiA se trasladaron con sus bártulos al Instituto de Estudios Políticos de París para transmitir a los aborígenes la buena nueva del derecho a decidir de Cataluña (LV, 8/6). La delegada del Govern en París, Maryse Olivé, aseguró que una Cataluña independiente "muy probablemente podría entrar en la órbita de influencia francesa" y "sería políticamente sensible a las posiciones francesas en la UE". Reflexiona el corresponsal:

Empezar la empresa por París, cabeza de un Estado jacobino y centralista, se asemeja a la venta a domicilio a puerta fría, como pudo comprobarse en el coloquio. Sin cuestionar la legitimidad de las aspiraciones catalanas, algunos intervinientes subrayaron algunos problemas que la secesión de Catalunya podría suscitar. Así, el profesor de Derecho Guillaume Tusseau advirtió que el mismo "derecho a decidir" podría ser invocado igualmente después por aquella parte de los catalanes opuestos a la independencia para separarse a su vez.

¡Elemental, doctor Watson! Ni jacobinos, ni centralistas: cartesianos e ilustrados.

El dedo en la llaga
Llegamos, por fin, a los imanes salafistas que sacarán provecho de nuestro flanco vulnerable. Refirió Francesc de Carreras (LV, 8/6) que cuando le entregaron a Artur Mas la nueva camiseta del Barça con los colores de la bandera catalana, sobre la que está atravesada en letras muy visibles la propaganda de Qatar Airways, el presidente de la Generalitat dijo: "Que el Barça luzca los colores de la senyera nos ayudará a ser reconocidos, respetados y valorados en el mundo". Y acotó De Carreras:

El nombre de Qatar también contribuirá a ello. Supongo que sabe nuestro president que este minúsculo Estado es una dictadura donde impera la charia, que es exportadora de radicalismo islámico a las primaveras árabes y que en su territorio está la principal base de EEUU en la región del Golfo Pérsico.

Sólo discrepo de este breve recordatorio de Francesc de Carreras en lo que concierne a la base aérea de El Udeid, que está allí, como la de Rota en España, para defender a una civilización poco propensa a defenderse a sí misma, pero por lo demás me parece de una veracidad demoledora. La prueba de que puso el dedo en la llaga la encontramos en el panegírico de la dictadura qatarí que publicó Carles Vilarrubí, vicepresidente del Barça, convertido en agente de relaciones públicas de la satrapía cuya marca contamina la camiseta. Después de explicar algo tan obvio como que esta "esponsorización" (sic) representa ingresos importantes para el club, Vilarrubí escribe (LV, 16/6):

Es cierto que Qatar no es una democracia, pero se trata de un país en constante evolución y maduración política y social, como lo demuestra el hecho de que la gran y prestigiosa televisión del mundo árabe que ha inspirado las revueltas de la primavera árabe, Al Yazira, haya nacido y tenga la sede central en este pequeño Estado del Golfo Pérsico.

Y cierra su apología con una fetua contra el infiel De Carreras, que ha osado denunciar el amancebamiento publicitario del club y de la bandera de Cataluña con "una dictadura donde impera la charia, que es exportadora del radicalismo islámico a las primaveras árabes". Sentencian los talibanes por boca de Vilarrubia:

Si hay alguien a quien eso molesta, quizás es que tiene un problema con Catalunya y no con el FC Barcelona.

Pactar con el enemigo
Acusar a un intelectual insobornable de tener un problema con Cataluña porque denuncia la humillación de la comunidad, de su bandera y de uno de sus clubes emblemáticos, colocados a los pies de un emirato feudal anclado en instituciones teocráticas y tribales, equivale a pactar con el enemigo a cambio de una generosa esponsorización. Los elogios que Vilarrubia tributa al patrocinador ponen aun más en evidencia la matriz espuria y mercenaria de su argumentación.

El 8 de octubre del 2012 la revista Time dedicó un largo artículo a describir cómo los salafistas, armados y financiados por Qatar y Arabia Saudí, convierten los brotes de la primavera árabe en semilleros del terrorismo yihadista. Y reproduce la opinión del presidente de Túnez, Moncef Marzouki:

Nos encontramos ante un auténtico peligro, una amenaza. El salafismo es como un cáncer. Cuanto más esperamos, más difícil es curarlo.
Qatar fomenta el salafismo, y también presta ayuda a las franquicias de Al Qaeda que combaten en Siria. La misma revista Time abordó este tema (24/6/2013) con un título elocuente: "Al-Qaeda versus Hezbolá. Los grupos terroristas más temibles del mundo se enfrentan en Siria. Son malas noticias para todos". Y Qatar patrocina a Al Qaeda, como al Barça. Mientras Irán apoya a Hezbolá.

La qatarí Al Yazira tampoco sale indemne. Busco English Islam Times (9/6) en internet y leo:

Qatar inició la tarea de fomentar los conflictos sectarios y religiosos en el mundo árabe, convirtiendo a Al Yazira en la pantalla mediática de los grupos afiliados a Al Qaeda y a los movimientos salafista y wahabista, que luego expandió.

Qatar ya está implantado en el flanco vulnerable. Los salafistas también (LV, 15/5):

En Catalunya las tendencias más radicales representan una cuarta parte de las más de 200 comunidades islámicas registradas, un porcentaje superior a la media española, según estimaciones de los servicios de inteligencia.

"Ni puta idea de gobernar"
Las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional, la Guardia Civil, los servicios de inteligencia, son parte de lo mucho que los secesionistas querrían que España se llevase de Cataluña. Su deseo coincide con el de los yihadistas ya implantados en el flanco vulnerable. Josep Antoni Duran Lleida acaba de descubrir (LV, 7/6) que la cofradía política y mediática secesionista está allanando el terreno a Esquerra, partido que, a su juicio, "no tiene ni puta idea de gobernar". No la tienen Esquerra ni quienes la acompañan en sus desmadres. Y entre todos –con CiU a la cabeza– convierten Cataluña en el flanco vulnerable de la Península, donde incluso podrán desembarcar los piratas somalíes, si se lo proponen, porque no habrá una flota española ni de la OTAN para impedirlo.

Sin alzar la voz
FERNANDO SAVATER. EL CORREO  29 Junio 2013

 Para algunos la política siempre divide y encizaña, mientras que la ética es apostar por lo inmaculado. Así se desconoce por igual lo que es la ética y lo que es la política.

Que los acontecimientos en el País Vasco tienen desde hace décadas un sello peculiar, es cosa sabida. Lo que pasa aquí es siempre tan idiosincrásico y para juzgarlo adecuadamente hay que aplicar baremos tan especiales que el conjunto produciría a veces algo de risa si no diera casi siempre bastante miedo. Hemos tenido ocasión de comprobarlo otra vez con motivo de la despedida tributada a Gesto por la Paz, al abandonar las plazas públicas que con tan honrosa perseverancia ocuparon durante los peores momentos de las últimas décadas.

Que Gesto ha sido una iniciativa benemérita y digna de elogio por su resistencia civil a la barbarie etarra es algo que no puede negar nadie mínimamente decente. O sea que ha sido negado por bastantes en el País Vasco, antes y aún ahora, ya que no sobra la decencia entre nosotros pese a lo que la propaganda autocomplaciente quisiera hacernos creer. Iniciativas como las concentraciones silenciosas en lugares públicos muy visibles o el lazo azul fueron decisivas para avivar tantas almas dormidas y ‘marcaron tendencia’, como creo que se dice ahora. Ofrecieron una primera plataforma para expresar el rechazo a la violencia que pretendía perpetuar en la democracia el guerracivilismo de la dictadura. Y reunieron en sus actos a gente que pensábamos políticamente de modos distintos pero que coincidíamos en agradecer la oportunidad que se nos brindaba y por tanto en respetar las pautas que los convocantes pedían para ello. Algunos después, sin renegar de Gesto, nos incorporamos a otras iniciativas cívicas que prolongaban y completaban lo empezado por Gesto y que seguramente no habrían llegado a nacer sin su labor pionera.

De modo que ni la menor objeción a que se les despida con las salvas de ordenanza más honrosas, como es debido. Ni siquiera refunfuñaremos porque se hayan incorporado a esa celebración postrera representantes políticos de los partidos que les negaron el pan y la sal cuando iniciaron su andadura, es decir, cuando más falta hacía apoyarles. Acojámonos al refrán de que nunca es tarde si la dicha es buena… Pero lo que ya resulta más difícil de soportar con ecuanimidad es que algunos utilicen la despedida a Gesto por la Paz como vía insidiosa de minusvalorar o incluso descalificar a movimientos distintos que también cumplieron su función. Según ellos, como Gesto tuvo razón en lo que hizo, los demás no la tuvieron en hacer también otras cosas. Hasta el nivel de protesta de Gesto, todo bien (aunque no se lo parecía en su momento) pero los que después sacaron los pies del plato ya fueron sectarios y después empeoraron. Se empieza haciendo política como Foro de Ermua o Basta Ya y se acaba fundando UPyD, imagínense…

Uno de los rasgos de Gesto que torticeramente ahora se encomian como más excelentes es su opción por guardar silencio en las concentraciones de protesta. Fue una actitud desde luego respetable y quizá estratégicamente conveniente dadas las circunstancias atroces en que se inició el movimiento. Pero absolutizarla como la única digna es sencillamente ridículo o algo peor. Ahora que la indignación se ha puesto tan de moda, y no desgraciadamente sin motivos, no veo que los movimientos ciudadanos que más apoyos reciben (mediáticos y de los otros) se caractericen por permanecer estoicamente mudos ante los desafueros o abusos que denuncian. Gritan hasta enronquecer coreando lemas más o menos afortunados y a la opinión pública poco resignada no le parece nada mal, todo lo contrario. Supongo que nadie pretenderá convencernos ahora de que dar voces e incluso armar la zapatiesta (no me refiero aquí a escraches y cosas parecidas) sea algo útil y valiente frente a los recortes de derechos sociales o los desahucios y sin embargo un abuso sectario cuando se hizo contra quienes asesinaban a conciudadanos casi diariamente o para denunciar a los que les ‘comprendían’, les justificaban o se oponían de un modo u otro a cuantas medidas institucionales trataban de anular a la banda y sus servicios auxiliares civiles. Que algunos prefieran decir las cosas con su silencio no obliga a los demás a silenciar lo que quieren decir.

Otro de los elogios que se tributan ahora a Gesto es que su motivación fue permanentemente ética, no política. Para algunos la política siempre divide y encizaña, mientras que la ética es apostar por lo inmaculado. Así se desconoce por igual lo que es la ética y lo que es la política. Mucho de esto vemos también hoy en quienes promocionan el Plan de Paz y Convivencia desde una mera ‘valoración ética’ y reclaman a los políticos una actitud meramente ética y no política, como si alguien les hubiera elegido para semejante cosa. Lo diremos otra vez, por si sirve de algo: asesinar al prójimo es (o al menos debiera ser) un problema moral sólo para quien se plantea cometer el crimen. Para el resto de la ciudadanía impedir y castigar ese tipo delitos son una cuestión legal, no moral. Y si los delincuentes invocan razones políticas para sus crímenes, se plantea también la necesidad política de defender las instituciones vigentes agredidas y reivindicarlas valorativamente frente al terrorismo. En cuanto a la conciencia ética, que cada cual atienda a la suya porque es un producto perecedero que no se vende en envase familiar ni mucho menos social.

La neolengua política en Cataluña
MIQUEL PORTA PERALES. ABC  29 Junio 2013

«Conviene desvelar la impostura, el fingimiento o engaño que, con frecuencia, se esconde detrás del lenguaje de los políticos. Al respecto, la reivindicación independentista desencadenada en Cataluña ha dado lugar a una neolengua.

Se habla mucho de la perversión del lenguaje. Ese disfrazar, encubrir o connotar el mundo que permite el lenguaje. Ese manipular la consciencia en beneficio propio. Para ello, de la disolución de la sintaxis a la corrupción de la semántica, pasando por los recursos estilísticos, todo vale. Una técnica que intenta cambiar la percepción de la realidad e, incluso, la propia realidad. Así las cosas, conviene desvelar la impostura, el fingimiento o engaño que, con frecuencia, se esconde detrás del lenguaje de los políticos. Al respecto, la reivindicación independentista desencadenada en Cataluña ha dado lugar a una neolengua digna de ser analizada.

El lenguaje del nacionalismo catalán está trufado de conceptos, ideas y expresiones como las que a continuación se enumeran: «Estado español», «realidad plurinacional», «somos una nación», «país», «visión de país», «sentido de país», «construir o reconstruir el país», «Constitución», «Tribunal Constitucional», «respeto», «diálogo», «legalidad», «legitimidad», «cohesión social», «dignidad», «en Cataluña nunca hemos doblado la espalda para someternos», «hacer pedagogía», «soberanismo», «acto de soberanía», «derechos históricos», «Cataluña es un sujeto político y jurídico soberano», «acción exterior», «la España de matriz castellana», «personalidad nacional catalana», «españolismo», «unionismo», «expolio fiscal», «derecho a decidir», «democracia», «ley de consultas», «proceso de transición», «estructuras de Estado», «identidad propia», «lengua propia», «en Cataluña los alumnos conocen el castellano mejor que en otras Comunidades», «normalización lingüística» o «inmersión lingüística».

No consulten el diccionario. Nada es lo que aparenta. Cada uno de estos términos o expresiones tiene, sacando a colación a Paul Ricoeur, su «excedente de sentido» que conviene decodificar. Veamos: el «Estado español» sustituye el término «España» para puntualizar que los catalanes no son españoles, sino miembros de un Estado ajeno; con «realidad plurinacional» y «somos una nación» se afirma que España no es la nación que pretende ser y Cataluña sí lo es, aunque no la dejen ser lo que es; «país» se utiliza comúnmente como sinónimo de «Catalunya»; con «visión de país» y «sentido de país» se alude a la necesidad de que las fuerzas políticas catalanas se unan en la senda que conduce a «construir o reconstruir el país», es decir, a la independencia; la «Constitución» y el «Tribunal Constitucional» son los instrumentos que permiten que el Estado español doblegue la libertad nacional de Cataluña; el «respeto» y el «diálogo» es lo que se exige al otro; la «legalidad» es la camisa de fuerza que impide la libre expresión del pueblo catalán en su camino hacia la independencia; la «legitimidad» justifica el incumplimiento de la legalidad en virtud del mandato del «pueblo»; en nombre de la «cohesión social» y la «dignidad» se justifica también el incumplimiento de la ley; la prescripción «en Cataluña nunca hemos doblado la espalda para someternos» invita igualmente al incumplimiento de la ley amparándose en los deseos del «pueblo»; hay que «hacer pedagogía» (de la ilegalidad, por cierto) para mostrar que el Estado no atiende las justas razones del pueblo catalán; «soberanismo», «acto de soberanía» y «derechos históricos» son sinónimos de independentismo, deslealtad constitucional y privilegio; con la fórmula «Cataluña es un sujeto político y jurídico soberano» se afirma lo que no se es para reclamar derechos que no se tienen; «acción exterior» debe traducirse por «diplomacia catalana»; frente a «la España de matriz castellana» se erige la «personalidad nacional catalana»; «españolismo» y «unionismo» son términos peyorativos que designan a los partidarias de la nación española y de la unidad de España; el «expolio fiscal» connota negativamente el déficit fiscal propio de las Comunidades Autónomas que generan mayores recursos; el «derecho a decidir» equivale a consulta pro independencia; «democracia» implica «derecho a decidir» sin contar con la legalidad vigente; la «ley de consultas» falsea las competencias propias de la Comunidad Autónoma con la intención de someter a votación la independencia; el «proceso de transición» o la hoja de ruta que conduce a la independencia; «estructuras de Estado» es el eufemismo utilizado para referirse a las instituciones ya en desarrollo que conformarán la Administración del futuro Estado catalán independiente; la «identidad propia» y la «lengua propia» se definen en contraposición a la identidad impropia española y la lengua impropia castellana; «en Cataluña los alumnos conocen el castellano mejor que en otras comunidades» es el argumento utilizado para relegar una lengua castellana que, además de cooficial, es la lengua materna y de uso habitual de más de la mitad de los ciudadanos catalanes; la «normalización lingüística» y la «inmersión lingüística» constituyen el núcleo del proceso que persigue la hegemonía de una lengua sobre otra.

Un sucinto análisis semiótico muestra que el discurso del nacionalismo catalán se caracteriza por un determinado modo de significar y usar los signos. El modo de significar se vale 1) de identificadores que ubican al intérprete en un espacio concreto que es el de la nación catalana no reconocida y expoliada por España, 2) de apreciadores que valoran positivamente lo catalán y negativamente lo español, y 3) de prescriptores categóricos que buscan una respuesta –una conducta– específica en favor de lo nuestro. El modo de significar toma cuerpo en función de oposiciones: Cataluña/España, diálogo/monólogo, nosotros/ellos, propio/impropio, legalidad/legitimidad o demócratas/no demócratas. Por su parte, el uso de los signos no busca la información, sino la comunidad de significado que transforme al intérprete en creyente a través de un estilo persuasivo que apela al sentimiento. Contrario sensu, el no creyente deviene un infiel contrario al sistema de creencias oficialmente establecido en beneficio de la nación catalana.

Hay que añadir que en el lenguaje del nacionalismo catalán se perciben determinados elementos simbólicos de carácter religioso, onírico y poético que se sintetizan en la idea de construcción o reconstrucción nacional –el renacimiento después de la caída– con todo lo que conlleva.

George Orwell, en un anexo a esa distopía que es 1984, habla de una neolengua ficticia construida por el Ingsoc –el partido único– con el objetivo de que ciertas ideas no fueran expresadas ni, siquiera, pensadas. George Orwell: «La intención de la neolengua no era solamente proveer un medio de expresión a la cosmovisión y hábitos mentales propios de los devotos del Ingsoc, sino también imposibilitar otras formas de pensamiento. Lo que se pretendía era que una vez la neolengua fuera adoptada de una vez por todas y la vieja lengua olvidada, cualquier pensamiento herético, es decir, un pensamiento divergente de los principios del Ingsoc, fuera literalmente impensable, o por lo menos en tanto que el pensamiento depende de las palabras. Su vocabulario estaba construido de tal modo que diera la expresión exacta y a menudo de un modo muy sutil a cada significado que un miembro del Partido quisiera expresar, excluyendo todos los demás sentidos, así como la posibilidad de llegar a otros sentidos por métodos indirectos.

Esto se conseguía inventando nuevas palabras y desvistiendo a las palabras restantes de cualquier significado heterodoxo, y a ser posible de cualquier significado secundario. La finalidad de la neolengua no era aumentar, sino disminuir el área del pensamiento, objetivo que podía conseguirse reduciendo el número de palabras al mínimo indispensable». Por cierto, el orwelliano Ministerio de la Verdad era el responsable de la neolengua.

Primera sesión del Consejo Asesor del Euskera de esta legislatura
Urkullu pide a los castellanoparlantes una «actitud positiva» hacia el euskera

El lehendakari destaca que hay que buscar el «equilibrio» entre las dos lenguas, pero con acuerdos amplios, desde el «respeto» y «sin dejar a nadie atrás»
M. F. VALLEJO | BILBAO. El Correo 29 Junio 2013

El lehendakari pidió ayer a los ciudadanos vascos monolingües en castellano que «muestren, poco a poco y con convencimiento, una actitud positiva para impulsar el euskera y facilitar su uso». Iñigo Urkullu destacó que «la principal obligación de una sociedad que cuenta con dos lenguas es mantener el equilibrio entre ellas», aunque reiteró su compromiso de buscar acuerdos amplios en la promoción del euskera.

El líder jeltzale lanzó esta petición de unidad en el impulso de la lengua durante la primera sesión plenaria del Consejo Asesor del Euskera de esta legislatura, en la sede de la Presidencia del Gobierno vasco, en Vitoria. El lehendakari subrayó que en la actualidad sigue existiendo un «desequilibrio» lingüístico «por el mayor peso y extensión del castellano en la sociedad vasca». «Tenemos que continuar trabajando hacia el equilibrio. Hay que promover la normalización del euskera desde el respeto y la solidaridad y tratando de no dejar a nadie atrás. Debemos conseguir que el incremento de su uso sea un objetivo común», animó.

Urkullu subrayó que los factores fundamentales para la promoción del euskera son «el suficiente estatus legal, una política lingüística eficaz y provista de recursos y la voluntad y la adhesión» de la ciudadanía. «La base más sólida es el acuerdo. El partido de la cohesión social también se juega en el campo de la convivencia lingüística», advirtió. Resaltó, además, que «el respeto verdadero» a la elección lingüística de cada persona «exige» seguir avanzando para conseguir «una sociedad formada por ciudadanos bilingües».

En su intervención, pidió «valentía y prudencia» y medidas que cuenten con el respaldo de «una amplia mayoría» para garantizar el «apego» de la sociedad a la lengua. «Estamos llevando a cabo un proceso para promover el euskera que sirve de referencia en todo el mundo. Es resultado del esfuerzo realizado por cada uno de nosotros y la sociedad vasca en general y especialmente de la generosidad para lograr un acuerdo», añadió.

«Todos son fundamentales»
La consejera de Educación, Cristina Uriarte, resaltó que el Ejecutivo nacionalista quiere construir sobre tres pilares fundamentales su política lingüística: «acuerdo, trabajo en común y efectividad». El Consejo Asesor del Euskera «tiene una vital importancia» en la búsqueda de esos objetivos, dijo. Abogó por «un pacto social y político amplio, plural, de color ideológico diferente, un acuerdo entre quienes saben y no saben euskera&hellip ya que todos son fundamentales para impulsar una política lingüística efectiva».

A su vez, el viceconsejero de Política Lingüística, Patxi Baztarrika, opinó que el estado de salud del euskera «es mejor de lo que algunos aseguran», pero «más frágil de lo que algunos quisiéramos». Baztarrika expuso el programa de actuación para el período 2013-14. En concreto, se refirió a la comisión 'Euskara 21' -documento que estableció las bases de actuación en la promoción de la lengua y alcanzó un alto consenso social- y detalló que su principal misión será realizar el diagnóstico del plan de acción para la promoción del euskera, aprobado en 2012 por el consejo y el Ejecutivo vasco. El lehendakari había apuntado ya que su Gabinete «utiliza como guías para establecer su política lingüística las bases, principios, prioridades y líneas de trabajo generales del proceso del 'Euskara 21'».

Actitudes positivas
Nota del Editor 29 Junio 2013

Si tuviéramos que adoptar actitudes positivas ante todo lo que los demás quieren imponer, no tendríamos ni tiempo ni recursos para ello ni para nada que fuera de nuestro interés.,
Eso del consenso, del respeto de lo mio sin que me importe un pito lo tuyo, de lo políticamente correcto, de la cultura milenaria, de la conservación de las raíces, de la protección de todo con el dinero, el tiempo y la vida de los otros, no deja de ser un insulto a la razón, al respeto y a la libertad.

Y encima con la que está cayendo (no lluvia, sino España), se dedican a estas gilipolleces, con nuestro dinero.


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