AGLI Recortes de Prensa   Viernes 19 Julio 2013

Rajoy es la garantía de la inestabilidad política
Juan Ramón Rallo www.vozpopuli.com 19 Julio 2013

Rajoy ha intentado desactivar el deterioro de la imagen del gobierno de España a cuenta de las corruptelas omnipresentes denunciadas por el ex tesorero del PP, Luis Bárcenas, apelando a la imposibilidad de que nuestra economía se recupere sin contar con un Ejecutivo estable. Así pues, y por resumir la doctrina rajoyana, el abandono de la crisis bien valdría condonar los tejemanejes de nuestra partitocracia: pan a cambio de cajas de puros.

Ciertamente, no se trata de negar que la estabilidad política constituye un muy importante activo de cualquier sistema económico capaz de generar sostenidamente riqueza: a la postre, los empresarios invierten en un territorio con el propósito de rentabilizar su capital, no de ver cómo se volatiliza. Y siendo la política la principal amenaza de rapiña que se cierne sobre cualquier patrimonio, no sorprenderá que no se inmovilicen grandes volúmenes de recursos en aquellas zonas del planeta donde sobrevuelen razonables dudas sobre si los gobernantes arramblarán con la riqueza privada allí acumulada. En entornos tan hostiles únicamente se instalan o loables inversores muy osados o detestables inversores que tan sólo esperan untar al régimen para disfrutar de los típicos servicios que bien podría proporcionar una mafia: rentas monopólicas y protección garantizadas.

De ahí que, en efecto, la amenaza planteada por Rajoy a los españoles no sea del todo descabellada: “si me defenestran y se instala en España una inestable sucesión de camarillas (aún más) liberticidas, pueden ir olvidándose de que este país levante cabeza por, al menos, varias décadas”. El argumento, empero, es doblemente tramposo.

El PP, culpable
Primero porque, indudablemente, la responsabilidad última de haber colocado al país en las manos de la política-rapiña ha sido de Rajoy y de los suyos: tanto por mimetizar de manera entusiasta el discurso y las prácticas de esta política-rapiña cuanto por haberse condenado, en consecuencia, a cultivar un creciente malestar social que inexorablemente nos conducirá a unas fragmentadas Cortes al albur de coaliciones aún más socialistas que el mismísimo Montoro.

Y la segunda es que, precisamente por lo anterior, las promesas de estabilidad de Rajoy hasta 2015 no sirven de nada. España sigue siendo un país tóxico para la inversión (el volumen de inversión se ubica en su nivel más bajo desde el inicio de la serie histórica en el año 2000) entre otros variados motivos porque, con Bárcenas o sin Bárcenas, existe una enorme incertidumbre sobre la sostenibilidad a medio plazo de nuestro régimen político. Y ése, el medio y largo plazo, es el horizonte temporal por el que verdaderamente está interesado un empresario que esté considerando traer su patrimonio a España: ningún capitalista va a invertir en España a dos años vista, la prórroga que –enrocándose y asumiendo un gran desgaste– podría llegar a garantizar Rajoy con su mayoría absoluta.

La desestabilización política del país es, pues, otro más de los diversos grandes fracasos y fraudes que ya acumula el deplorable Ejecutivo de Mariano Rajoy en su corta vida: primero dinamitó su programa electoral y cualquier posibilidad de superar rápidamente la crisis al consolidar unos niveles desbocados de estatismo; y ahora, la generalizada percepción ciudadana de un poco honorable comportamiento en la gestión de las finanzas del partido dinamita definitivamente su base electoral y por tanto condena al vodevil político español a, en el mejor de los casos, la completa parálisis reformista y, en el peor, degenerar todavía más por la senda estatista. Motivos de peso para mirar con un creciente recelo cualquier aparente oportunidad de negocio que pueda florecer en este páramo político y económico llamado España.

Acaso sea cierto que, como señalan algunos, cuando trepe al poder una coalición de PSOE-IU nos acordaremos con añoranza de la liviana treintena de subidas de impuesto de Montoro. Uno sólo debe revisar por encima sus propuestas de política económica para darse cuenta de que pretenden dejar al PP como un aprendiz de brujo socialdemócrata. Pero desde este mismo momento deberíamos dejar bien grabado en nuestras mentes que si PSOE e IU se instalan en La Moncloa será únicamente por culpa de la nefasta labor del Partido Popular durante estos años: tanto en el fondo –estatismo liberticida– como en la forma –percepción de macrocorrupción–. El bolivarianismo futuro será responsabilidad exclusiva del peronismo presente. Rajoy no es la argamasa que garantiza nuestra estabilidad institucional, sino el explosivo que se coloca alrededor de sus pilares para detonarlo en cualquier momento.

La balcanización de España
Enrique Arias Vega El Semanal Digital 19 Julio 2013

Tiene razón Pérez Rubalcaba al afirmar que Mariano Rajoy está sentado sobre tres volcanes, uno de los cuales se llama Cataluña. Pero ni él ni el presidente del Gobierno parecen conscientes de que este último volcán ya ha entrado en erupción y que la lava del independentismo corre aceleradamente hacia la devastación de todo su entorno.

La abrupta aparición de este tipo de fenómenos impensables e improbables hace muy poco tiempo es lo que el pensador Nassim Taleb llama un Cisne Negro, es decir, un acontecimiento no previsto, que va incluso contra la lógica estadística de lo que era previsible, pero que, en todo caso, termina por suceder.

En relación con ello, recuerdo mi conversación con una colega croata en la redacción del periódico Vecernji List, en Zagreb, en el verano de 1990. Le plateaba yo la posibilidad de un inminente conflicto con Serbia y la desintegración total de Yugoslavia: "¡Imposible! —me decía ella—. ¡Con lo bien que vivimos todos juntos sería una tontería hacerlo!" Ya ven. En poco tiempo, la Yugoslavia que dejó Tito se llegó a fragmentar en siete países diferentes, antagónicos entre sí algunos de ellos.

Esa balcanización —por usar un término que ha hecho fortuna— no resulta, pues, imposible en el caso de España. Hablando de Cataluña, hasta los analistas más lúcidos y menos infectados de emocionalidad en sus conclusiones, como el gran periodista Xavier Vidal-Folch, admiten como escenario más probable y verosímil "el choque de trenes entre dos nacionalismos inversos", el catalán y el español. Por esa misma eventualidad, uno da por descontada la inevitable e irreversible —también indeseable— secesión de Cataluña del resto de España. Dicho suceso, por supuesto, inicialmente será perjudicial para todos sus protagonistas, para unos más que para otros, y llevará a una probable disgregación del conjunto del país, al modo de la Rusia post-soviética, al haber perdido el eje vertebrador que supone hoy día Cataluña.

Si esta hipótesis llega a suceder, el no haberla previsto antes, el haberla alentado incluso por ignorancia, incompetencia o cobardía, quedará para siempre como estigma de la clase política actual, una de las más egoístas, torpes y banales de la reciente —y a veces atormentada— historia de España.

Y dale con el federalismo asimétrico
Ricardo Chamorro El Semanal Digital 19 Julio 2013

El PSOE considera que nuestro Estado es fruto de un pacto territorial, cuando es un pacto entre ciudadanos españoles desde la Constitución.

Entre la convulsión política, judicial y mediática, debido a la corrupción, nos encontramos con dos corrupciones más que forman parte del problema de nuestra España:

-La corrupción por parte de la izquierda del concepto jacobino de soberanía nacional española como conjunto de ciudadanos libres e iguales, concepto insertado en nuestra Constitución. Las propuestas de la izquierda optan por un concepto federalista basado en asimetrías, desigualdades territoriales así como en la asunción de aspectos ultramontanos y románticos que retrotraen a España a la unión de supuestos pueblos ibéricos con un destino en lo universal. Un Estado neutro como confederación de intereses dispares, más que la construcción y fortalecimiento de una nación moderna.

-La corrupción por parte de los separatistas de la verdadera identidad de Cataluña y por lo tanto de España. España es la ´patria común e indivisible de todos los españoles´ recordado positivamente por nuestra Constitución, artículo 2, ratificada por referéndum por más del 90% de los ciudadanos del territorio que hoy es Comunidad Autónoma de Cataluña. El concepto de identidad de España es algo que refrenda nuestra Constitución cuando habla de patria, obedeciendo a una identidad histórica que conforma a España como el Estado más antiguo de Europa desde el renacimiento.

En El Digital de Castilla-La Mancha escribí un artículo El Federalismo ibérico del PSOE, donde señalaba la falacia del separatismo y de parte de la izquierda, tanto en el plano de la identidad regional de Cataluña, como en el propio concepto jurídico que enlaza con un concepto jacobino y liberal de nación. Ambos conceptos están integrados en nuestra Constitución.

El artículo decía así:
´Ciertamente muchos ignoran que, en la historia de España, Cataluña surge, igual que el resto de entidades medievales hispánicas, precisamente para recuperar la unidad política visigoda heredera de la Hispania romana y que Barcelona fue la anterior capital del reino previamente a Toledo, el cual se eligió simplemente para mayor control geográfico del mismo, o que con Carlomagno las tierras hoy denominadas catalanas se denominaban Marca Hispánica, diferenciándolas del resto del imperio carolingio precisamente por su origen hispánico, o que en el compromiso de Caspe en 1412 se contribuyó por la nobleza catalana y aragonesa a consolidar en Fernando el Católico la definitiva unidad de la monarquía hispánica, uniendo lo que ya realmente era una sola familia dinástica dividida en reinos.

Ciertamente, ser ignorante es plantear un federalismo amorfo o asimétrico donde la igualdad no está garantizada y donde se entremezclan justificaciones sentimentales o románticas que no tienen nada que ver con la realidad histórica de España, ni con un planteamiento serio de Estado en igualdad. ´Federar´, según el diccionario de la Real Academia, es ´unir por alianza, liga, unión o pacto entre varios´ pero España está unida desde hace siglos, para federarla primero habría que disolverla para luego unirla. ¿Esta es la solución del PSOE? Además, los nacionalistas nunca han pretendido integrarse en nada, por lo cual el único sentido del federalismo en clave nacionalista sería darles tregua para esconder su desastrosa gestión que ha arruinado sus regiones y cambiado su panorama sociológico por un provincianismo soporífero´.

El PSOE en sus recientes declaraciones en relación al federalismo en Granada, considera un éxito el Estado de las Autonomías y lo trata como un pacto territorial, cuando la realidad es que nuestra Constitución que da origen a este Estado constitucional, fue aprobada por referéndum de todos los ciudadanos españoles, no fue un pacto entre territorios sino entre ciudadanos españoles, y la forma de organización territorial del Estado es tratada en nuestra carta magna como un medio para garantizar derechos de ciudadanos que es la propia función del Estado.

Para el PSOE el Estado ´necesita un nuevo pacto territorial, no para debilitar el Estado de las Autonomías ni para desandar lo recorrido en estas tres décadas y media, sino para seguir avanzando en el único camino que ha demostrado ser fructífero. Para seguir viviendo y conviviendo juntos, que es la única forma de que salgamos adelante´.

Es decir que los socialistas declaran que renuncian al fortalecimiento de una nación moderna de ciudadanos libres e iguales donde la administración territorial venga a fortalecer ese concepto y asumen que la única forma de convivir juntos es el renovar pactos permanentemente entre territorios, es decir el mercadeo entre CCAA, gasto insostenible, descoordinación y asimetrías. Quieren más de lo mismo que nos tiene asfixiados llamándole federalismo asimétrico, menuda novedad.

De cumplir las sentencias del Supremo en Cataluña, la Constitución y la igualdad entre españoles poco declaran, para ese viaje federalista no se necesitan alforjas.

Precisamente para hablar de estos asuntos, la Fundación para la Defensa de la Nación Española celebrará una nueva edición de sus cursos de verano bajo la denominación España con Cataluña, que tendrá lugar en el Palacio de la Magdalena de Santander los próximos 19 y 20 de julio. Programa: http://denaes.es/vii-escuela-de-verano/

La deuda hay que pagarla
José T. Raga  Libertad Digital 19 Julio 2013

Parece una obviedad, pero quizá no lo sea tanto, a juzgar por la alegría con la que cada semana se nos advierte del éxito del Tesoro colocando más y más deuda en sus modalidades de letras o de bonos, a plazos distintos. No vemos el éxito por ningún sitio. Sin ánimo alguno de derrotismo, lo considero el signo del fracaso en la administración de la cosa pública.

Lejos queda ya aquella época en que la deuda del sector público se situaba en torno al cuarenta por ciento del PIB, cifra que, aunque sigue sin gustarme pues es expresiva de una mala administración de los recursos públicos, podía tolerarse ya que su cuantía no afectaba sensiblemente a la credibilidad de nuestra solvencia económica.

Pero las cifras crecen desaforadamente, situándose ya en niveles próximos al propio volumen del PIB, lo cual ya son palabras mayores que deben de preocupar al Gobierno, a la oposición y, en definitiva, al pueblo español que es sobre quien incide el gravamen de la misma.

Una lectura muy primaria de la deuda viene a corroborar que una sociedad, la española de principios del siglo XXI, ha gastado mucho más de sus disponibilidades, en un gesto evidente de prodigalidad, por lo que otra sociedad, también española pero de una, dos o tres generaciones posterior, tendrá que sacrificar parte de sus disponibilidades para poder pagar el compromiso que contrajo la alegre e irresponsable generación que le precedió, la nuestra.

¿Qué derecho tenemos nosotros a transferir a las generaciones futuras un gravamen que nosotros hemos provocado, por el deseo de vivir por encima de nuestras posibilidades? Nosotros, en un acto de voluntad, estamos endeudándonos para vivir mejor de lo que nos corresponde, mientras que a nuestros hijos y nietos nadie les preguntará si desean o no el endeudamiento, siendo su única opción la de pagarlo a su vencimiento.

Cuál será el sacrificio que tendrán que hacer esas generaciones para liquidar una deuda en la que nunca tuvieron decisión es algo que parece no preocupar a la exitosa generación presente que, habitualmente dos veces por semana, canta sus éxitos de colocación, incrementando el volumen endeudado.

Es cierto que el endeudamiento es una forma poco violenta de financiarse el sector público, mucho menos violenta que un aumento en los tributos, sean indirectos –más imperceptibles– o sean directos, en los que el cálculo de cuántos minutos de cada hora trabajada se trabajan para el Estado es algo inevitable. La deuda, por esta razón, tiene una menor resistencia social. Sin embargo, debilita la solvencia y la credibilidad de la economía nacional y, cuando alcanza cierto nivel, el reconocimiento del dato estadístico alarma y genera desconfianza, tanto en el interior como en el exterior.

Por otro lado, este incremento de deuda pública no se produce como disyuntiva al incremento de impuestos, sino como adicional al aumento en la presión tributaria, consecuencia del incremento de tipos, de eliminación de deducciones y de modificaciones en el cálculo de las bases tributarias.

Degradación de la política
Partitocracia, endogamia y corrupción
Antonio Robles Libertad Digital 19 Julio 2013

A estas alturas de las barcenadas, el problema no es ya indignarse por la corrupción generalizada en la política, sino cómo salir de ella. A la ciudadanía empiezan a importarle poco corruptos y corruptelas. La degradación ha llegado tan lejos, es tan generalizada, que la sensación de asco da por verídica cualquier acusación. Y esto es muy peligroso, porque cuando cualquier cloaca es creíble, además de dar cancha a todos los demagogos futuros, estamos siendo muy injustos con aquellos políticos que hacen su trabajo con honestidad. Y a la vez, estamos desautorizando al instrumento más eficaz para organizar la sociedad civilizadamente: la política, y por extensión, la democracia.

Es en este caldo de cultivo donde los verdaderos gánster de la política pasan desapercibidos, pues en el tumulto de la corrupción generalizada no se discrimina, ni se matiza.

Llevamos tres décadas de partidos no democráticos. O para ser más exactos, formalmente democráticos, pero en la práctica, profundamente dirigistas, donde la democracia interna no existe o esta amañada por el filibusterismo normativo. Sin excepción. Es esa tendencia humana al control del poder. Como resultado, todos los que tienen responsabilidades dentro de ellos, comenzando por sus máximos dirigentes, han sido seleccionados por su lealtad y sumisión, y no por su competencia y ética. La preparación, la discrepancia, el juego limpio, la renovación de ideas, el respeto a los principios de sus estatutos, o la eficacia, no sólo no se valoran, sino que a menudo se convierten en un inconveniente para ser respetados dentro de las direcciones de los partidos. O mejor dicho, la preparación sí se valora, siempre y cuando esté al servicio del dirigismo no democrático de sus dirigentes enrocados en el control del partido.

En esa atmósfera, la transparencia y el respeto a la palabra dada a los electores desaparecen, y en su ausencia, crecen todas las miserias, incluida la corrupción. En lugar de denunciar al compañero que roba, se le protege, todo en nombre de la defensa del partido. La disculpa es genética: no hay que dar al adversario motivos de crítica, la defensa numantina del patrimonio es entonces una condición imprescindible para formar parte del grupo dirigente. Todo el mundo sabe a qué atenerse, equivocarse en los pactos no escritos conlleva la exclusión de listas y prebendas. No hay que morder la mano que te da de comer, dicen los más cursis.

Bien, pero todo esto ya lo sabemos. El problema que tenemos hoy en España es cómo salir de este lodazal, cómo reconvertir estas máquinas de alienación política, en instrumentos eficaces y éticos para respetar a los ciudadanos y proveerles de los bienes materiales necesarios para procurar su felicidad y garantizar la justicia y la libertad del conjunto.

Con este ruido de cloacas, ¿hay espacio para pensar una solución? Porque si no hay espacio para imaginar un cambio de modelo, un escándalo tapará a otro, unas críticas sucederán a otras, hoy yo, mañana tú y siempre hasta el cuello de mondongo todos. ¿Cuántas horas dedican los medios a construir, en lugar de destruir o criticar? Quizás ha llegado la hora de dedicar buena parte de nuestras energías a exigir a todos los partidos cambios en sus máquinas de control en lugar de afear solo la conducta a los adversarios. Y para eso, lo primero es echar de la política a los corruptos y a todos los que juegan a protegerlos para protegerse. Sean del partido que sean.

La metasecesión
IGNACIO CAMACHO ABC  19 Julio 2013
Si los soberanistas predican la autodeterminación unilateral de los pueblos, cómo podrían negar la de los barrios

ALGUNOS nacionalistas la mayoría, la verdad son tan cansinos que cuando no pueden darles la matraca a los demás se distraen entrenándola entre ellos. Convencidos de su misión histórica consagran su vida a practicar, aunque sea mediante simulacros, la formulación política de su teoría del destino manifiesto, el horizonte simbólico de la ensoñación identitaria de los «pueblos cautivos». Como el nacionalismo moderado o integrador ha comenzado a ser una especie de oxímoron, secuestrado por el soberanismo en auge, las tribus redentoristas han fijado su objetivo táctico primordial en las consultas de autodeterminación, esa vía Kosovo que tanta ilusión les causa pese a las inquietantes connotaciones del ejemplo. Y mientras llega el día de las «condiciones objetivas» van haciendo músculo en ensayos de referendos de la señorita Pepis con los que sacudirse el síndrome de abstinencia.

Así, en la estela de esos municipios catalanes que se declaran unilateralmente independientes de España, el alcalde bildutarra de San Sebastián ha decidido organizar un referéndum de desanexión? de su propio barrio. Es una forma de ir como de maniobras para tonificar el espíritu y poner a punto la maquinaria separatista. Con tal de ejercitar la autodeterminación, el batasuno Eizaguirre se ha escindido en una modalidad inédita de trastorno bipolar político: el vecino de Igueldo lidera una reivindicación contra la ciudad que él mismo gobierna. Es la metasecesión: un proceso de fragmentación continua. La independencia en espiral, la autodeterminación de la autodeterminación, el paroxismo soberanista.

En su primaria pulsión desintegradora, a Eizaguirre no se le puede negar cierta coherencia. Si el credo secesionista predica el derecho de los pueblos a decidir su propio rumbo colectivo a partir de su criterio autodefinido, por qué habría que negárselo a los barrios, que podrían ser unidades de destino en lo local dentro de la lógica neofalangista del delirio identitario. Los que se pasan la vida reclamando la aspiración de dejar de ser españoles no parecen legitimados para negar a los habitantes de Igueldo la de dejar de ser donostiarras. Es el problema de elaborar doctrinas ideológicas a partir de la conciencia sentimental. ¿Dónde están los límites del hecho diferencial que sustenta la vocación del destino manifiesto? ¿En la nación, en la provincia, en la ciudad o pólis que es el embrión de la sociedad política? ¿En el barrio? ¿En la pedanía? En la comunidad de vecinos? ¿O se trata de una simple cuestión de escala y masa crítica?

Quizá para los jerarcas de Bildu, tan satisfechos de gobernar sin haber renegado de su complicidad filoterrorista y sin pedir perdón a las víctimas, la respuesta sea mucho más sencilla: los límites están donde a ellos en cada momento les dé la gana. Para eso sirve el poder y para eso, 865 muertos mediante, se lo han ganado.

José Blanco, beneficiario de una Justicia politizada
EDITORIAL Libertad Digital 19 Julio 2013

El Tribunal Supremo ha archivado la causa incoada contra el exministro socialista José Blanco por tráfico de influencias, en contra del criterio del juez instructor y el fiscal encargado del caso. La decisión se produce tras la presentación de un recurso del acusado contra la petición del juzgado de solicitar el suplicatorio al Congreso de los Diputados, que la Sala del alto tribunal ha estimado por unanimidad de sus miembros en un auto cuyos fundamentos resultan más que discutibles, por más que no resulten infrecuentes cuando se trata de exonerar a un político de las consecuencias penales de sus decisiones en el ejercicio de su actividad pública.

Aunque Blanco y sus compañeros de partido intenten convertir el auto del Supremo en aval de su inocencia, en realidad la decisión judicial que decreta el archivo de la causa no cuestiona los hechos por los cuales fue imputado en el marco de las investigaciones del caso Campeón. En concreto, ha quedado demostrado que el exministro socialista de Fomento aprovechó su cargo para realizar gestiones ante el ayuntamiento de Sant Boi a favor de la empresa de uno de sus íntimos amigos, José Antonio Orozco, que acabaron fructificando en beneficio del empresario a pesar de la existencia de varios informes técnicos en contra emitidos por los servicios municipales. Sólo tras las presiones de Blanco al alcalde de la localidad barcelonesa para que recibiera al amigo del entonces ministro y una reunión posterior entre el primer edil y el empresario, un técnico del consistorio se avino a modificar los criterios establecidos hasta ese momento con un nuevo informe –según consta en la instrucción del caso–, "carente de justificación."

Salta a la vista la afrenta jurídica que supone el que un cargo político presione a otra autoridad pública a favor de un allegado, una acción sobre cuya relevancia penal no debería existir duda alguna a estas alturas. Sin embargo, a juicio de la Sala de lo Penal, las gestiones de José Blanco para beneficiar a un empresario en sus tratos con la Administración Pública no pasaron de "meras solicitudes de información" que buscaban "el buen fin de un procedimiento con el que no se pretendía alterar el proceso, objetivo e imparcial, de la autoridad".

Tan asombrosa conclusión, contraria a todas las evidencias y al sentido común, no es en ningún caso un reconocimiento de inocencia por unas acusaciones injustas, sino la constatación de la manera favorable en que la Justicia trata a los políticos cuando sus actividades irregulares son sometidas a escrutinio. Como ocurrió con el expresidente valenciano Francisco Camps y tantos otros políticos en ejercicio que han pasado por los tribunales, sólo la existencia de una justicia politizada como la que por desgracia padecemos en España les permite salir prácticamente impunes aunque se reconozcan como ciertos los hechos que los llevaron al banquillo. José Blanco es sólo el último caso. Hasta el momento.

Un supremo pasteleo.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 19 Julio 2013

Creo que habrá pocos a los que haya sorprendido esta sentencia de la Sala de lo Penal del tribunal Supremo sobre el socialista José Blanco imputado en la causa llamada "Campeón". Creo que habrá menos aún que se sientan estupefactos por la desfachatez de las reacciones, sobre todo las del PP en las que se dice "que esperan que esto le haya servido de aviso a Blanco". ¿Aviso de qué? Cuanto menos es inquietante la sospecha de que lo que se ha producido ha sido un pasteleo infecto entre PSOE y PP, en el que el resultado es la inmunidad de los encausados por la voluntad de unos jueces politizados, capaces de escribir Autos exculpatorios como el que han evacuado para dejar sin culpa a José Blanco.

La pregunta que debemos hacernos es a cambio de qué se ha llegado a esta sentencia. creo que no pasará mucho tiempo hasta que lo averigüemos. Por lo pronto, no deja de ser curiosa la composición de esa famosa Sala del TS. Tres jueces con un historial político destacado y afín al PSOE, lo que se llama "jueces progresistas", en contraposición a los "jueces conservadores". Y no seré yo quien diga que existe una relación de causa efecto entre la tendencia política de estos jueces y su muy discutible sentencia absolutoria en contra de los criterios de la Fiscalía y del juez Instructor, ya que eso sería acusarles de prevaricación.

La verdadera desgracia está en que en España se asuma como normal la politización y el mangoneo descarado de los partidos políticos, sobre todo PSOE y PP, en todas las Instituciones Judiciales, incluído el TS. Este sistema está corrompido desde la base y mientras no se cambie, nadie podrá confiar en la Justicia ni en la igualdad de todos los ciudadanos ante la Ley, como garantiza la Constitución. La casta política corrupta y corruptora ha extendido su fetidez a todo el espectro de organismos e Instituciones y esta situación solo puede acabar deparasitando a la sociedad de esta plaga.

Y aún tenemos que aguantar la actitud arrogante del que ha salido impune y se libra de dar cuentas de sus actos, acusando a otros de una trama basada en "infundios". Todo porque unos jueces han sido incapaces de ver delito en actos que el sentido común y la propia Ley los califica como tal. Unos jueces que basan su argumentación en la "intensidad del empeño en la gestión" y no en el propio acto delictivo de la gestión en función del cargo y la situación de preeminencia jerárquica. Una sentencia que crea jurisprudencia y da vía libre a la injerencia política en actos administrativos a favor de conocidos, amigos o lobby¡s afines.

El único sentimiento que le queda a los ciudadanos es el de rabia e impotencia ante este infecto pasteleo. Es cada vez más evidente que se necesita un cambio urgente y radical en un sistema que ha fracasado por culpa de la ambición y la prepotencia de unos partidos políticos que han asaltado el poder y sometido a la ciudadanía. Una casta que cuenta con la colaboración de mercenarios en todas las Instituciones, formando una auténtica mafia que ejerce un control total y se sabe inmune e impune a todo. La única salida está en la regeneración total y la recuperación del control por la ciudadanía.

Ellos no se irán por propia iniciativa y harán todo lo posible por defenderse. Cuentan con medios económicos y fuerzas represoras para abortar cualquier intento de auparles del poder. Pero los ciudadanos tenemos la fuerza de los votos. Si queremos cambiar este estado de cosas, usemos nuestros votos y démosles una lección que nunca olviden.

Con I+D+I (investigación, desarrollo e innovación), sí hay futuro
http://juanjulioalfaya.blogspot.com.es 19 Julio 2013

Declaración del Colectivo Carta por la Ciencia ante la situación del CSIC y la financiación del sistema público de investigación

La crisis económica no solo no puede ser utilizada como excusa del desmantelamiento del sistema público de I+D, sino que debería ser motivo para fortalecerlo, ya que la inversión en I+D está directamente relacionada con el crecimiento del producto interior bruto: a más inversión, más crecimiento. La I+D puede jugar un papel clave en el cambio de modelo económico y su boicot es un boicot al futuro del país.

Las declaraciones del Presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) sobre la posible quiebra de esta institución y la amenaza de cierre de sus centros en octubre, por falta de fondos para cubrir gastos corrientes, son una buena muestra de la gravedad de la situación por la que atraviesa el sistema español de ciencia y tecnología. El del CSIC no es un problema aislado, afecta a todos los Organismos Públicos de Investigación, Universidades y al resto del sistema de I+D, donde la práctica suspensión de actividades amenaza la ejecución de proyectos de investigación en curso, muchos de los cuales forman parte de consorcios internacionales.

Esta situación es el resultado de los sucesivos recortes presupuestarios que el Gobierno ha ejecutado desde 2009, situación que en la última legislatura se ha agudizado porque a los recortes se han añadido el incumplimiento sistemático de los plazos de las convocatorias y sus resoluciones, y de los compromisos organizativos, financieros y de recursos humanos, creando un desconcierto absoluto. Como agravante, desde la desaparición de Ministerio de Ciencia e Innovación y la incorporación de Ciencia dentro del Ministerio de Economía y Competitividad, los responsables de política científica han perdido peso político, visibilidad y capacidad de interlocución ante la comunidad científica. Este estrangulamiento de la I+D está minando un sistema público de investigación que ha costado más de 30 años construir y que por primera vez había dotado a España de un peso científico más acorde con su peso económico. La crisis económica no solo no puede ser utilizada como excusa del desmantelamiento del sistema público de I+D, sino que debería ser motivo para fortalecerlo, ya que la inversión en I+D está directamente relacionada con el crecimiento del producto interior bruto: a más inversión, más crecimiento. La I+D puede jugar un papel clave en el cambio de modelo económico y su boicot es un boicot al futuro del país.

Es por ello que desde el colectivo Carta por la Ciencia pedimos al Gobierno y a los partidos políticos la aprobación del decálogo incluido en nuestra carta abierta del pasado 14 de junio. Necesitamos planificación y estabilidad. En investigación no se puede trabajar sin escenarios plurianuales fiables, tanto de los recursos financieros como de los recursos humanos. Necesitamos saber con qué se cuenta y que esos medios estén disponibles en tiempo y forma. Es inaceptable que se haya demorado hasta el 28 de Junio la aprobación de los fondos correspondientes al Plan Estatal de este mismo año y que se haya esperado a que el CSIC esté al borde de la quiebra para atender sus necesidades. Desde el colectivo Carta por la Ciencia pedimos la aportación inmediata de los fondos que permitan poner en marcha el Plan Estatal.

Con respecto al CSIC, la comunidad científica también desea un organismo cada vez más competitivo, más internacional, más transparente y más ágil, pero para cambiar el rumbo primero hay que salvar el barco. La Secretaria de Estado ha afirmado que “hay un plan, está todo organizado” pero no se han trasladado al BOE las resoluciones pertinentes, prolongando la incertidumbre en todos los Organismos Públicos de Investigación. Por la naturaleza de la actividad investigadora cualquier plan que quiera tener éxito ha de contar con el respaldo de la comunidad científica y por lo tanto pedimos que ese plan sea fruto del diálogo y no un documento gestado al margen de la comunidad. Desde el Colectivo Carta por la Ciencia pedimos que se dote al CSIC de los fondos necesarios para evitar su quiebra y que el Ministro de Economía y Competitividad, máximo responsable de la gestión de la I+D, comparezca para explicar en detalle en qué consiste el plan de viabilidad del organismo. El colectivo reitera la solicitud de una entrevista urgente con la Vicepresidenta del Gobierno como responsable de la gestión económica del país.

Ante la situación de extrema gravedad planteada en el CSIC, apoyamos las asambleas convocadas esta misma semana en los distintos centros de trabajo y en particular la que se celebrará mañana a las 12 horas en el Salón de Actos del Edificio Central, Serrano 119, Madrid.

Madrid, 15 de Julio 2013
Colectivo Carta por la Ciencia
http://conimasdmasihayfuturo.com/

Jueces bajo ataque
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es 19 Julio 2013

El bombardeo a la juez Ayala recuerda al sufrido por Marino Barbero en un pasado no tan remoto.

​Los jerifaltes de la Junta de Andalucía, señores de la subvención y del saqueo, han declarado a la juez Mercedes Ayala su enemigo mortal. Tras una feroz campaña de descrédito personal que descendió a niveles de abyección, con graves consecuencias para su salud, ahora se permiten descalificar su actuación profesional, con críticas mordaces a su forma de instruir y a sus medidas procesales. El propósito de semejante comportamiento no es otro que amedrentar a la magistrada, minar su moral, poner en su contra a la opinión pública, evitar que su dedo acusador señale a las más altas instancias del PSOE andaluz y neutralizar los previsibles efectos electorales de una eventual condena en el futuro de la pandilla de delincuentes que gobierna la tierra de María Santísima con mano férrea desde hace más de tres décadas. Nunca en la historia de la corrupción en las democracias occidentales modernas se había perpetrado una fechoría del alcance y el calibre del latrocinio de los ERE.

El hecho de que sea el propio gobierno el que diseñe, organice y ejecute una operación de desvío de fondos por un valor que excede los mil millones de euros para repartirlos entre amigos, parientes y clientes políticos y para forrarse a base de comisiones y mordidas, carece de precedente conocido. Por eso la juez Ayala, esa mujer impávida, seria y rigurosa, atenta únicamente al cumplimiento de su deber, representa todo aquello que Griñán, Díaz, Zarrías y compañía más detestan, la independencia de criterio, la honradez y la responsabilidad, virtudes que ellos desconocen y que les ponen frente al espejo de su bajeza y su codicia. El bombardeo a la juez Ayala recuerda al sufrido por Marino Barbero en un pasado no tan remoto, cuando el mismo partido que se ha eternizado en el poder en Andalucía, entonces dueño también de La Moncloa, no cejó hasta liquidarle espiritual y físicamente. Por la mitad de las ofensas y los agravios que la juez de Sevilla ha soportado de aquellos a los que investiga, en el Reino Unido un togado con peluca hubiera ya encausado y probablemente metido en chirona a sus detractores, bajo el plausible argumento de que estaban interfiriendo en su instrucción y limitando su independencia. Por eso resulta crucial la calidad de las instituciones y el vigor de la cultura cívica en las sociedades abiertas, tal como demuestra el caos actual que vivimos en España, con un grado de rechazo de los políticos por parte de los ciudadanos que pone en peligro el funcionamiento mismo del sistema, ese entramado de leyes, instituciones y hábitos colectivos que urge revisar a fondo antes de que nos sepulte en el fracaso.

La viga en el ojo
juan carlos girauta ABC Cataluña 19 Julio 2013

Algo invita a trazar paralelismos con el caso Bárcenas, que ocupa las portadas, los noticiarios y las tertulias: el ex tesorero de Convergència, Daniel Osàcar, está imputado

Concluye la instrucción del caso Palau con un auto demoledor. Se considera al partido de Artur Mas responsable civil a título lucrativo por un montante superior a los cinco millones de euros. Eso sólo incluye la financiación obtenida, a través del Palau, de Ferrovial, la constructora adjudicataria de la línea 9 del metro y de la Ciudad de la Justicia. Dos de sus empleados están imputados.

Algo invita a trazar paralelismos con el caso Bárcenas, que ocupa las portadas, los noticiarios y las tertulias: el ex tesorero de Convergència, Daniel Osàcar, está imputado. De hecho lleva imputado un par de años. ¿Alguien se había hecho eco de nuestra barcenada local con la cuarta parte de intensidad? Añadamos al momio convergente la imputación del ex diputado Jaume Camps, más la de otras seis personas que, en beneficio del partido, habrían simulado diversos contratos y operaciones con la melómana institución.

PP y CDC tienen pues a los ex tesorero imputados. El segundo partido está señalado por un auto judicial como responsable. El primero no. Dos presidentes, Rajoy y Mas, niegan cualquier vinculación o conocimiento de los hechos. La comparación arroja aparentemente una desventaja para el convergente, y sin embargo...

Las manifestaciones barcelonesas por la dimisión presidencial (con sus diputados, sus indignados, sus artistas y sus monjas enloquecidas) no se convocan frente al Palacio de la Generalidad sino frente a la Delegación del Gobierno en Cataluña. Los periódicos catalanes no consagran a diario sus portadas a los avatares judiciales de la corrupción convergente sino al día a día de Bárcenas. Los analistas catalanes, que conocen al dedillo los entresijos de Soto del Real y anuncian la pronta caída de Rajoy, exhiben un incomprensible desconocimiento de la obvia dimensión política de un caso con diecisiete imputados, financiación ilegal judicializada y más de nueve millones y medio de euros retirados en cheques al portador, alguno de trescientos mil euros, cuyo rastro dicen haber perdido varias cajas locales hoy propiedad del FROB. Llevan una viga -no sé si de Ferrovial- en el ojo.

Ante las excarcelaciones
Inma Castilla de Cortázar 19 Julio 2013

Presidenta del Foro Ermua
Teléfonos de contacto:
Prensa 650668145

“El Foro Ermua lamenta que la vía Nanclares 2 del ministro Fernandez continúe vigente, haciendo prosperar las pretensiones de ETA de impunidad para terroristas con graves delitos. Las últimas noticias sobre excarcelaciones ponen de manifiesto, con toda evidencia, que el Gobierno del PP ha asumido el legado de los Gobiernos socialistas que lideraron desde 2004 el más miserable retroceso en la lucha contra ETA, “contentar a ETA” no es derrotarla, sino darle la razón.

Parece, además, que El Gobierno ha aprendido de Rubalcaba a desplazar la responsabilidad a otras instancias (Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, en este caso). Estas excarcelaciones (Urrusolo, Lasarte y Bolinaga) responden lamentablemente a la continuidad del “Proceso con ETA”

El deseable arrepentimiento -que Dios sabrá si existe- es un recurso antijurídico -¿a alguien le han perdonado una multa por arrepentirse?- y una coartada para la impunidad”

Nuevo golpe a la igualdad entre españoles: Valencia negará medicamentos a ciudadanos de otras CCAA
Redacción upyd.es 19 Julio 2013

Desde que comenzó la crisis, la igualdad de los españoles se está deteriorando a un ritmo cada vez mayor. Crece la brecha entre los ciudadanos que tienen mucho y los que tienen poco, y no digamos ya entre los que tienen algo y los que no tienen nada. Y crece la brecha entre los que viven en una parte del país y los que viven en otra. Hay dos motivos que en realidad son uno. Por una parte, los recortes se están haciendo en las cuestiones más sensibles, como sanidad, educación o dependencia, justo los pilares del Estado de Bienestar y de la igualdad de oportunidades. Por otra parte, el modelo de Estado hace que cada comunidad haga la guerra por su cuenta, olvidando que son parte de un todo. El modelo de Estado, lo único intocable para el bipartidismo, es lo que les lleva a recortar en lo esencial en lugar de lo superfluo. Por eso los dos motivos terminan siendo el mismo.

Ahora, la Comunidad Valenciana pone trabas a la prescripción de medicamentos a ciudadanos de otras CCAA. No es la primera, ni probablemente sea la última. Con un Estado central residual y gobernado por partidos que priorizan ante todo sus propios intereses, la desigualdad no puede reducirse. Más bien sucederá lo contrario. Para evitarlo serán necesarias reformas radicales, empezando por la Constitución, unas reformas que sólo defiende UPyD. Su portavoz, Rosa Díez, ha publicado el siguiente comentario en su página de Facebook a raíz de la noticia sobre la sanidad valenciana: "Y todavía hay quien nos pregunta por qué UPyD defiende que la Sanidad (como la Educación) pasen a ser competencia del estado: simple y llanamente para garantizar la igualdad efectiva de derechos de todos los ciudadanos españoles".

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Sin miedo al referendo
Daniel Perales www.vozbcn.com 19 Julio 2013

Julio de 2013 y el día de la marmota en Cataluña se confirma jornada tras jornada, año tras año, pero lejos de significar un equilibrio de fuerzas, lejos de suponer un stand by en el que los diferentes actores políticos aguardan aletargados a que las condiciones sean las más adecuadas para entrar en batalla, sin que los contendientes obtengan beneficio alguno de la espera, camina hacia todo lo contrario. El nacionalismo sabe moverse muy bien, siempre ha sido así y siempre lo será, dado que es capaz de despertar el sentimiento ancestral de pertenencia a la tribu dejando que el proselitismo pseudoreligioso haga el resto. De esta manera, el no hacer nada le otorga toda la ventaja y el hacerlo por el camino de atrás tomando decisiones mediante imposiciones sin justificar ni explicar, por muy legales que sean, le encamina hacia la victoria de las ideas.

Así que los que defendemos la nación española plural como una sociedad de ciudadanos libres e iguales, sin distinción de raza, sexo, religión, condición o lengua, debemos plantar cara y hacerlo ya, porque el método Rajoy consistente en esperar a que las cosas se solucionen por sí mismas, en este caso no sirve (si es que sirve en alguno) y nos aboca directamente a la derrota de la razón. La batalla de las ideas no la podemos perder si luchamos por el marco mental en el que se desarrollan. Lakoff ya lo explicaba muy bien en su No pienses en un elefante, tan de moda hace unos años entre nuestros políticos: jugar en el marco mental del rival supone dejarse arrastrar por la corriente con dos palitos como remos.

Nuestro marco mental actual ha sido dirigido y establecido por un personaje siniestro para la convivencia como ha sido y es Jordi Pujol, y ha sido desarrollado por los diferentes líderes nacionalistas durante casi 40 años con gran maestría. No le negaremos al enfermo mental la intensidad de sus obsesiones y las consecuencias del seguidismo de las mismas. Este esquema de pensamiento, básico y pueril, se basa en dos premisas fáciles de entender:

1) Cataluña es una nación milenaria pacífica invadida por los malvados colonizadores españoles que no nos dejan desarrollarnos como pueblo.

2) Cataluña es una nación emprendedora que podría ser más rica si no fuera por el parasitismo español decadente.

Y estos dos conceptos se adornan con una simbología atrayente basada en la lengua, las múltiples formas de la bandera, el folklore, el Barça y otros variados elementos que configuran una realidad absolutamente monocolor. Todo ello apoyado por una maraña de asociaciones multidisciplinares hipersubvencionadas que encuentran en unos medios de comunicación completamente dependientes del poder de turno y una escuela pensada para el adoctrinamiento, las vías más adecuadas para imponer una visión única de una realidad, pese a todo, asombrosamente plural. No olvidemos tampoco el trabajo en sentido contrario basado en el desprestigio y la anulación sectaria del malvado enemigo español y toda la simbología que lo acompaña.

Todo esto ha ido calando como una persistente lluvia fina en la conciencia colectiva catalana y en un momento como el actual de grave crisis económica e institucional ha salido a la luz en forma de masas uniformadas deseosas de llegar a su paraíso de 72 vírgenes. Y en Madrid se han sorprendido ante la envergadura de la situación y se debaten entre la autoflagelación tan típica de nuestra nación o la imposición legal y militar que, como antes explicaba, no aporta nada a la batalla de las ideas que más tarde o más temprano es la que se lleva el gato al agua. Y aquí es cuando uno se pregunta si en la capital no se enteran de nada porque no quieren, porque ese es el nivel político existente o porque están tan inmiscuidos en sus sórdidas corruptelas que no les queda tiempo para más. Sea como sea, cada vez se hace más evidente que somos los propios catalanes que no comulgamos con el totalitarismo del nacionalismo y su componente racista y clasista los que debemos coger la sartén por el mango y cambiar las tornas de esta trágica situación. Para ello debemos acometer la batalla por el marco mental de la población sin más dilación. Hay que reconocer el gran trabajo hecho por parte de Ciudadanos, desde su nacimiento en 2006, para desmontar el mito nacionalista, pero sin la sociedad civil, sin la implicación de la parte no subvencionada de la sociedad, esta lucha está sentenciada y no a favor del logos precisamente.

Aún estamos a tiempo si somos capaces de dar la vuelta a sus patéticos eufemismos. De esta manera, no son independentistas, son separatistas, ¿por un país de todos, escuela en catalán o por una escuela de todos educación bilingüe? ¿Derecho a decidir, o derecho a dividir? ¿Nacionalismo de izquierdas u oxímoron alejado de la verdad? ¿Solidaridad o racismo? ¿Deseos de libertad o justificación para el sometimiento? ¿Igualdad o defensa de los privilegios? ¿Superioridad catalana o racismo hispanófobo? ¿La bandera separatista que anula al 50% o más de la población está bien vista pero la bandera española constitucional que no excluye a nadie es fascista? ¿Catalanismo es guay y españolismo es facha?

Únicamente desentrañando sus mantras forjados a fuego durante años, desenmascarando la maldad de sus afirmaciones categóricas y por tanto ganando la batalla de los esquemas mentales en los que se juega la partida política podremos plantar cara a esta deriva de enajenación de la masa de impredecibles consecuencias. O espabilamos en crear alternativas, en generar ideas y dejar de remar en el río dispuesto maquiavélicamente por el excluyente y sectario nacionalismo orgánico o el escenario que nos prepara el neofeudalismo separatista es el de preparar las maletas, al menos los que no lo tenemos nada fácil para ser y ejercer como disidentes. Ya no vale mirar para otro lado, el lobo se ha colado en la casita de las ovejas y está preparando la parrilla y el carbón.

¿Queréis hacer un referendo separatista?
Tras sentar las bases introductorias de la batalla por el marco mental, pasaremos ahora a un ejemplo de aplicación práctica de la misma. Y que mejor para esta empresa que empezar con el derecho a decidir, siendo este el eufemismo más manido y de mayor éxito del separatismo, que se ha colado en el imaginario mental de ciudadanos, partidos políticos y medios de comunicación a nivel regional y nacional, salvo contadas excepciones. Esta batalla simbólica la ha ganado el nacionalismo, por mucho que insistamos en que ese supuesto derecho a decidir no existe, o que las leyes no lo permiten, o que en realidad es una mentira que encubre las ansias de exclusión de una parte de la sociedad por la otra, más motivada, concienciada, obsesionada y activa. Seguiremos a rebufo si negamos la evidencia, jugando a defendernos, lo que normalmente lleva siempre a la derrota.

Así que pasemos al ataque, ¿queréis hacer un referendo separatista? Pues hagámoslo, pero no con vuestras condiciones, dado que este hecho supone vulnerar la Constitución y por tanto la modificación de múltiples leyes y poner patas arriba el sistema institucional. Estudiaremos en profundidad cómo hacerlo de tal manera que cuatro décadas de manipulación a través de la educación, los medios de comunicación y el entramado asociativo subvencionado no vulneren el supuesto deseado equilibrio que todos los contendientes deberían perseguir si realmente lo que quieren es que todos podamos decidir en igualdad de condiciones. Lo que en lenguaje pedagógico llamaríamos poner límites. Y es que no hay nada más adecuado para las pretensiones sentimentales, legítimas pero pueriles, que la pedagogía. Si tratamos con niños, hablemos el lenguaje que entienden.

La fecha
Es evidente que es completamente inaceptable el año 2014 como fecha para la celebración del referendo separatista, sería como hacerlo el mismo día que España ganó el Mundial de fútbol. Si realmente desean que decidamos libremente, únicamente podremos hacerlo si, en la medida de lo posible, evitamos por ambas partes que la fecha de la votación coincida con algún acontecimiento simbólico que pudiera beneficiar a alguna de las dos opciones. Una decisión tan fundamental para el futuro de todos necesita ser trabajada a nivel legal y todo eso requiere de un arduo desarrollo parlamentario eficaz consistente en conseguir una mayoría de fuerzas políticas comprometidas con la puesta en marcha del referendo, la reforma constitucional obligada y la explicación suficiente a la población de lo que supondría llevar a cabo tal votación.

El “tenim pressa” no es aceptable si lo que se desea realmente es otorgar el poder decisorio a la ciudadanía catalana. Para decidir hay que conocer y de momento todo está pertrechado para que sólo pueda decidir una parte y la otra se encuentre con una situación sobrevenida sin conciencia alguna de la realidad. Por lo tanto, el año 2018 podría ser una fecha plausible para llevar a cabo el referendo, con tiempo suficiente para modificar la legalidad vigente, explicar a la sociedad la realidad posterior de una supuesta victoria del separatismo y obtener la legitimidad suficiente para cualquiera que sea el resultado de la votación.

La pregunta y la respuesta
La pregunta debe ser clara y explícita, sin ambages, explicada de antemano con tiempo y recursos y haciendo consciente a la ciudadanía de la responsabilidad que supone ejercer el voto en un o en otra dirección. Una pregunta que no dejaría lugar a la duda sería podría ser: ‘¿Desea que Cataluña siga formando parte de España y de la Unión Europea?’. Evidentemente el sí significaría decir no al separatismo. ¿Por qué vamos a renunciar a una palabra que en sí misma ya tiene una connotación positiva? Quien quiere romper y separar no somos los que pensamos que estamos mejor unidos, con lo que el no significaría romper la unidad y el sí seguir formando parte de la nación española.

Esta condición sería innegociable, recordemos que si hacemos el referendo es porque entendemos que la situación actual con una parte de la población catalana envalentonada por sus irresponsables líderes y alimentada por sus voceros subvencionados es insostenible y queremos encontrar una solución que devuelva la realidad política al quehacer diario en pos de la mejora de las condiciones de vida de la ciudadanía de donde no debería haber salido nunca.

Extrapolación inversa de la ley electoral actual
Desde el feliz establecimiento de la democracia la ley electoral catalana se ha mantenido impasible a los cambios demográficos y a la voluntad de autogobierno tan deseada en otros ámbitos por gran parte de los partidos políticos catalanes. El motivo no es otro que el magnífico beneficio que de esta realidad ha obtenido siempre el nacionalismo. El un hombre un voto no ha estado nunca entre las prioridades del separatismo con lo que en este hipotético referendo se mantendría el sistema de votaciones igual pero invertiríamos los términos. Dado que cuatro décadas de preeminencia del voto rural de las provincias más decantadas, por tanto, hacia posturas nacionalistas han supuesto un desequilibrio de poder en las instituciones catalanas, es de justicia que en un referendo tan importante para todos, si de verdad pretenden una votación justa en la que todos decidamos de forma equilibrada, se cediese por un día ese privilegio al rival que ha salido perjudicado durante tanto tiempo.

La cortesía es fundamental en las relaciones de confianza, ¡qué menos! Con lo que en este referendo, y también sería innegociable, los votos se contabilizarían para el cómputo final mediante una extrapolación inversa de la ley electoral actual. El día después del referendo, pasase lo que pasase, las fuerzas políticas catalanas se comprometerían a desarrollar una ley electoral catalana que nos llevase definitivamente al un hombre un voto y así se cercenaría de una vez por todas esta manifiesta injusticia.

Contabilización del voto
Romper el statu quo no es algo baladí, con lo que la victoria de la opción separatista no podría ser nunca aceptable al 51% del cómputo del voto total desarrollado de la extrapolación inversa de la ley electoral actual. El 65% sería lo aceptable por parte del Estado. Si prácticamente ninguna nación del mundo acepta en sus constituciones el derecho a la separación y España sí lo hace, lo debería hacer asegurándose que los ciudadanos que no queremos renunciar a nuestras raíces históricas y culturales no quedemos aplastados por una parte de la población que no es capaz de convivir con la multiplicidad de identidades a la que muchos catalanes no vemos ningún problema.

A ese 65% del voto total se debería añadir la innegociable también necesidad de voto negativo de más del 50% en cada una de las cuatro provincias catalanas. Es decir, si el cómputo total del voto resultante de la extrapolación inversa de la ley electoral actual sumase más de un 65% a favor del no a seguir formando parte de España, cada una de las provincias debería tener más de un 50% del voto negativo también para que la separación se hiciese efectiva. Esto evitaría que una parte importante de la población catalana concentrada en los núcleos mayores de población se encontrase atrapada en una realidad que no desea mayoritariamente, escenario que podría conducir a una no aceptación del resultado y a una posible rebeldía ante el mismo que nos llevaría a la situación creadora del conflicto pero a la inversa.

Consecuencias del referendo
Una decisión que pone en jaque a las instituciones del Estado y la vida de tanta gente no puede cerrarse en falso. Como en mí artículo La ‘futbolización’ de la política señalé hace un tiempo, el nacionalismo es sentimiento y se aleja de la racionalidad necesaria para la toma de decisiones fundamentales. Así, la lectura de una derrota por parte del secesionismo sería como la del seguidor fiel a su equipo que pierde, estaría clara y sería esperar al año siguiente para hacer otro referendo, así ad infinítum hasta la victoria final; ya ganaremos la liga del año que viene, esta estaba amañada por los árbitros, hemos tenido mala suerte, se nos ha lesionado nuestra estrella, justo ayer pasó un gato negro delante de mí, derramé la sal o vete tú a saber.

Así que las condiciones, de nuevo innegociables, deberían quedar bien claras. En 2018 habrían pasado 40 años de la votación afirmativa por parte de más del 90% de los catalanes, con un 68% de participación, de una Carta Magna que el Estado se habría visto obligado a modificar para contentar a una parte de la población muy ruidosa y veríamos cuánto de numerosa. Así, pasarían otros 40 años hasta que pudiese volver a celebrarse otro referendo de iguales características, si así lo deseasen la mayoría de fuerzas parlamentarias que en el 2058 ocupasen el Parlamento autonómico de Cataluña.

Mientras tanto, además de la modificación de la ley electoral, se suprimirían todas las subvenciones partidistas dedicadas a la construcción nacional, siendo revisadas las mismas por parte del Estado para evitar la picaresca. La educación volvería a manos del Estado y la escuela se desarrollaría en un ambiente desligado por completo de la política en el que el bilingüismo equilibrado sería la nota predominante, adaptándose a la realidad sociocultural sin suponer en ningún caso la enseñanza por debajo del 30% en cualquiera de las dos lenguas oficiales. Es decir, que la autonomía de centros permitiría la puesta en marcha en el Bajo Llobregat de un sistema lingüístico con predominancia del catalán y a la inversa con el castellano como lengua mayoritaria de enseñanza en comarcas interiores. De la misma manera, la alta inspección educativa controlaría la implementación de estas medidas y sancionaría duramente a los equipos directivos y a los profesionales que utilizaran la escuela para hacer apología partidista. Sería el fin del adoctrinamiento escolar, 90 años de franquismo y nacionalismo catalanista (dos caras de la misma moneda) son demasiados ya.

Por último, TV3 sería completamente renovada y recortada hasta llevarla a la dimensión adecuada al tamaño y la realidad de una Comunidad Autónoma como es Cataluña, ejerciendo de vehículo de transmisión plural de la realidad o en su defecto, si eso no fuese posible por la selección que durante años se ha hecho de sus profesionales entre lo más selecto del nacionalismo orgánico, privatizarla. Si los nacionalistas deseasen mantener una televisión al servicio de unos cuantos deberían pagársela ellos y tendrían toda la libertad para hacerlo, faltaría más. Igual que a muchos nos repugna la línea editorial de Intereconomía o 13TV, pero al ser cadenas privadas no tenemos nada que objetarles más que la crítica razonada a sus puntos de vista conservadores al extremo, aquí pasaría lo mismo. Todo menos mantener la situación actual, vergonzosa y más típica de otras épocas y otros países.

En resumen, la fiesta se ha acabado, ¿quieren referendo? Lo tendrán, pero el escenario nunca volverá a ser el mismo. Si lo ganan porque ese escenario implicará por sí mismo un cambio radical múltiple; si lo pierden, porque el Estado ocupará el lugar que le corresponde y que nunca debió dejarse usurpar. Y esto último también es innegociable.

Rompamos su marco mental, lideremos la iniciativa política, conceptualmente tenemos todas las de ganar. El contexto de crisis económica está resultando la excusa perfecta para el auge de los extremismos en todo el mundo. Mientras la población despierta sobresaltada de la ilusión burguesa y camina sin rumbo definido hacia no se sabe dónde, el retorno a los valores de solidaridad, fraternidad, igualdad y justicia social harán imposible el triunfo de un nacionalismo que cada vez esconde menos su componente discriminatorio. Trabajemos en esa dirección, por el bien de todos.

Daniel Perales es profesor de Primaria

Acto de la Fundación Círculo Balear
Albert Rivera y Jorge Campos abren la puerta a una tercera vía en Baleares
"La formula de Ciudadanos en Cataluña es perfectamente válida para Baleares", asegura en Mallorca el líder de C's
 www.lavozlibre.com 19 Julio 2013

Palma de Mallorca.- La conferencia-coloquio inaugural del ciclo 'Los retos de España' organizado por la Fundación Círculo Balear (FNCB) fue un éxito de convocatoria al reunir este jueves a más de 200 personas, previa compra de entrada, en las terrazas del Hotel Marina Luz de Cala Estancia, en Palma de Mallorca. Un acto que, tras el coloquio y la cena posterior, se alargó hasta bien entrada la noche. Muchos ciudadanos lo siguieron desde los exteriores del hotel al haberse completado el aforo previsto.

Entre los 200 asistentes hubo completa representación de la sociedad civil. Desde el sector empresarial representado por los presidentes y directivos del Círculo de Economía, Centro Empresarial de Marratxi, ASIMA (Industriales de Mallorca), Confederación de Comercio Balear, AUSBANC Baleares, junto al Director General de la cadena hotelera Marina Hotels, Joaquín Caldentey, y otros empresarios. Del ámbito político asistieron varios diputados del grupo parlamentario popular junto a militantes de UPyD e históricos del PSOE como Carlos Zayas. Juristas, Docentes, miembros de las FFAA, asociaciones de padres de alumnos, la asociación juvenil Estudiantes Libres de Baleares, la Academia de la Lengua Balear, el presidente de Foro España de Barcelona, entre otros fundadores de Ciudadanos, como el escritor Xavier Pericay.

El acto fue conducido y presentado por la periodista Alejandra Alloza, quien dio paso en primer lugar al presidente de la FNCB, Jorge Campos, que aseguró que "estamos ante un fin de ciclo en la forma de hacer política en España ,como demuestran los continuos escándalos que protagonizan los grandes partidos". "España sólo se recuperará si nuestros gobernantes acaban con la corrupción, democratizan en profundidad el funcionamiento de los partidos políticos, y reforman el modelo de Estado para hacer frente al cáncer del separatismo que intenta enfrentarnos entre españoles dividiéndonos para satisfacer los intereses de unos caciques locales que hacen y deshacen a su antojo con el dinero de todos vulnerando la ley", señaló.

Asimismo, el presidente de la entidad constitucionalista afirmó que con el ciclo de conferencias-coloquio "los políticos se van a tener que mojar en un cara a cara con los ciudadanos para aportar su visión a los problemas de España y sus propuestas para solucionar la actual crisis económica, institucional, política y de valores que vivimos".

Jorge Campos considera que "las soluciones van a venir de la sociedad civil". "Es evidente que cuando la sociedad civil vertebrada en torno a grupos cívicos organizados da el paso a la política el resultado es muy positivo. Tenemos el ejemplo en Ciutadans. Y en Baleares puede pasar lo mismo", apuntó.

A continuación el presidente de la FNCB dio paso a Albert Rivera, que explicó que "España vive una nueva etapa política donde se debe iniciar una nueva transición ciudadana que transforme el funcionamiento de los partidos políticos". "El sistema electoral y la separación de poderes son un reto que hay que abordar y modernizar para abrir esa nueva etapa en este país", indicó.

El líder de Ciudadanos considera que "los ciudadanos deben tomar el poder para poder dar valor nuevamente a las instituciones, a los partidos y al sistema político". "Por otro lado tenemos que dar solución a las tres crisis que hay en España en este momento: la crisis de valores civiles, una crisis política y una crisis económica muy fuerte. Todo eso para nosotros pasa por abrir esa nueva etapa y reformar aquello que no ha funcionado y reforzar aquello que sí que ha funcionado", agregó.

Durante el coloquio, muchos ciudadanos hicieron ver la necesidad de que una tercera vía política constitucionalista como Ciudadanos en Cataluña surja en Baleares, señalando directamente a Jorge Campos como el indicado para liderarla. A esas petición, Campos respondió que "no me cabe duda de que otra opción política que conecte con los ciudadanos y que tenga las ideas claras de las que hoy hemos hablado aquí, apostando con firmeza por ellas, tendría representación parlamentaria", sin quere dar más pistas sobre futuro en política.

Por su parte, Albert Rivera cree que la formula de Ciudadanos es perfectamente válida para Baleares: "Da igual las siglas, lo importante son las ideas y que éstas se lleven a la práctica. Nosotros trabajamos por la libertad y es el mismo trabajo que realiza el Circulo Balear como organización civica en Baleares, y que también está sucediendo en otros lugares de España".


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