AGLI Recortes de Prensa   Sábado 20 Julio 2013

Corrupción y política
Francisco Rodríguez Adrados La Razón 20 Julio 2013

LA RAZÓN quiere saber qué opino yo sobre estos dos temas, que a todos nos llegan a diario. Son más bien, hoy ya, exasperantes. ¿Qué más querríamos sino que el primer tema desapareciera y que el segundo se hiciera más tratable, más humano. Sí, todo hombre puede ser tentado por la corrupción. Pero llevada a ciertos extremos deja de ser comprensible. Cuando comparo lo que cobro yo al mes, claro que ya jubilado, por haber sido durante más de cincuenta años catedrático de una universidad española con lo que perciben ciertas personas por cargos un tanto fantasmáticos, me quedo helado. Por ejemplo, leo en los periódicos que Magdalena Álvarez cobraba al mes 23.000 euros como vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones. Ésa sí que es una inversión (inversión, de verter dentro) y no lo que cobramos los simples mortales, a lo mejor con más merecimientos. Pero no sé si esto es técnicamente corrupción.

¿Y qué me dicen, leo, de lo que dice que ha gastado el señor Mas –bien puesto tiene el nombre–, engrasando a toda clase de organismos para que se sumen con más ganas, siempre más, al magno proyecto de desguazar la Nación española, acabar la «indisoluble unidad» de la Constitución? Su artículo 155, por cierto, me gustaría que lo leyeran quienes podrían aplicarlo y no lo aplican: disolver.

En fin, todo este exceso, corrupción o no, escandaliza a muchos. Uno recuerda a Sócrates cuando paseando por el mercado de Atenas –un mercadillo de pueblo al lado de nuestros Grandes Almacenes– decía aquello de «Hay que ver, de cuántas cosas no necesito». Necesitar tanto es, ciertamente, una enfermedad del alma. Habría que reducir volúmenes –y aumentar, sin duda otros–; tanto exceso hace al hombre inhumano. Y es notable ver cómo partidos como el PP encuentran secretarios como ése. O los demás partidos. O vean lo de los ERE. Claro que todos podemos ser engañados. Pero es demasiado. Pero aquí llega ese otro tema, el de la política. La política que debería librarnos de miserias como ésa, que ha hecho cosas memorables en ese sentido, hasta ha intentado traernos la felicidad. Sin política nada podemos intentar. Es el arma contra la corrupción. Y también el peligro de la corrupción cuando es mal manejada.

La felicidad en la igualdad, la vida simple sin privilegios. Se inventó muchas veces para tal o cual sector, religioso o no. La intentó el budismo, primero en la India, la democracia en Atenas, Platón con su ciudad, el cristianismo en todo el mundo, luego mil veces con movimientos que se titulaban Renacimiento, Ilustración, Revolución... Éxitos y fracasos, sería imposible perseguirlos aquí. La democracia acabó en Atenas en guerra civil, Platón acabó admitiendo melancólicamente que quizá su ciudad ideal sólo existía en el cielo, el budismo daba la felicidad en el nirvana, el cristianismo en los cielos y no en este mundo, la revolución unía altos ideales y crímenes salvajes...

El problema de nuestros días, problema eterno en realidad, es éste: la felicidad en este mundo es de momentos y ocasiones, un sistema político que la segregue para todos como una miel, no se ha inventado, pese a Hegel y a Marx y a los socialistas, los comunistas, los progresistas sin más.

Hace años estuve en Delfos en un Congreso sobre la tragedia griega. Un filósofo alemán, profesor en Berlín, allí presente, podría dar su nombre, nos dijo que con el marxismo la tragedia no existía ya en la vida humana. Luego pasó lo que pasó, a aquel filósofo le quitaron todo salvo quizá su filosofía –y una mujer nada de trágica, o eso parecía, con la que le encontré años después–. Algo se salva a veces.

Han fracasado todas las recetas de la felicidad, al menos de la pública y comunitaria, para la sociedad. Sólo quedan algunos individuos que se engañan a sí mismos con tontísimas y contraproducentes revoluciones. O con transitorias corrupciones. La política debe servir hoy día para esto: para buscar soluciones graduales, razonables. Mucho hicieron los dos grandes partidos, bastante dejaron que hacer. Los socialistas: perdieron las elecciones por errores del anterior gobierno socialista. ¿Por qué no lo han aceptado y se han unido a toda clase de violentos para tratar de así colar que fue derrotado? Esta no aceptación del resultado de las elecciones la repiten cada día: ahora insisten en ello con una campaña para, sin justificación alguna, hacer caer a Rajoy mediante procedimientos antidemocráticos. El PSOE no es ni obrero ni español ni, simplemente, democrático. Es una desgracia para España. El PP, ¿por qué no aprovecharon su victoria para acabar de una vez con el problema de ETA? ¿Por qué abandonaron una gran parte de su programa? ¿Por qué emperrarse en esa LOMCE que no arregla gran cosa, aunque yo la haya apoyado aquí en puntos conflictivos? Pero el proponer una especie de autonomía de los centros es repetir un error ¡y es lamentable que el PP, que apoyó en un momento a las Humanidades, las deje tiradas! Están renegando de sus orígenes. Ni siquiera han permitido que la Sociedad Española de Estudios Clásicos pueda exponer sus iniciativas a los representantes del PP en el Congreso de los Diputados en la tramitación de la LOMCE. Sí a colectivos de ínfima entidad.

En fin, es claro que todos debemos luchar contra la corrupción y contra la política de abandonar nuestros viejos valores.

La reforma de la Administración Local es prioritaria
Editorial www.gaceta.es 20 Julio 2013

La posición inmovilista del Consejo de Estado está lejos de como debería ser la del Ejecutivo. Con una deuda pública galopante –entornando el 90% del PIB según los datos conocidos esta semana– y una crisis, como la que estamos viviendo, las reformas se antojan más imprescindibles que nunca.

Ayer conocíamos que el Consejo de Ministros volvía a retrasar la aprobación de la tan añorada Reforma Local. Según las últimas fuentes, se dará el visto bueno la semana que viene. Una semana más perdida para el conjunto del país. El Ejecutivo, con el secretario de Estado de Administraciones Públicas Antonio Beteta a la cabeza, aún está ultimando algunos flecos y modificando el anteproyecto presentado. Un texto muy criticado, incluso por el Consejo de Estado, que llegó a dudar de su constitucionalidad.
Según el organismo en el que se encuentran personalidades como José Luis Rodríguez Zapatero o María Teresa Fernández de la Vega, el anteproyecto presentado por el Gobierno puede vulnerar el artículo 140 de la Constitución al reducir las competencias de los municipios e, incluso, poderlas perder si el gasto es superior al “coste estándar”.

La posición inmovilista del Consejo de Estado está lejos de como debería ser la del Ejecutivo. Con una deuda pública galopante –entornando el 90% del PIB según los datos conocidos esta semana– y una crisis, como la que estamos viviendo, las reformas se antojan más imprescindibles que nunca. Más tratándose de los ayuntamientos, que son organismos que suman miles de millones de euros en créditos y que continúan endeudándose sin control.

Si el objetivo, tal y como se ha dicho desde Moncloa, es evitar duplicidades y mejorar la prestación de servicios ahorrando, bienvenido sea. Es más, es absolutamente necesario que mientras a los ciudadanos se les piden más esfuerzos cada día, se corten de raíz los derroches de unos pocos. De otra forma sería injusto. Es por ello que el Gobierno de Mariano Rajoy no puede retrasar más la aprobación de la Reforma Local, para que entre en vigor cuanto antes y poder controlar actitudes como las de los últimos años, que nos han llevado a la actual problemática situación.

La ley del embudo
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 20 Julio 2013

No hay norma mas seguida, política, social y personalmente, que la Ley del Embudo. No está escrita en ningún sitio, ni consagrada en frontispicios, no ha sido jamás esgrimida por un jurista con prestigio ni siquiera desprestigiado, ni ha llegado a texto de rango, ni mínimo ni máximo, alguno. Pero es la verdadera ley de leyes, de universal aplicación, y que preside el espíritu y la praxis de la actuación publica y privada del común de las gentes sin distinción de clase, condición, ideología y gobierno.

A cada paso nos encontramos con su impronta y cortamos su huella de manera permanente y por doquier. Es tan habitual su presencia en todos los rincones que si nos sorprendemos de algo es cuando se produce, que no se produce nunca, el verdadero milagro de lo contrario, la vigencia de la Ley del Mismo Rasero, esa tan clamoreada, esa que si esta en todas las declamaciones, principios y constituciones. Esa que todos decimos ansiar y seguir pero que en verdad no conjuga nadie.

No pasa hora ni situación en que la larga sombra del embudo no aparezca y los botones son tantos que lo que no hay es muestra diferente. Ahí tenemos el caso Blanco. El Supremo ha desestimado y archivado su caso. No encontró pruebas suficientes y lo encontrado no le pareció delito y por tanto motivo para enjuiciarlo por ello. Zanjado y punto. ¿Pero se aplicara esa misma vara de medir con todos?. Hay más que dudas razonables. De entrada porque el mismo protagonista era el valedor máximo de exactamente lo contrario. Era el quien ponía el listón para sus adversarios, ese ahora elevado al supremo, a ras de suelo. Y sucederá algo parecido en la conclusión del caso. Se exigirá por él y los suyos, la excusa y el dejar pulidos honores y reputaciones pero si quien ha sido exculpado es un adversario, eso no, ese por muy absuelto que sea, se perpetuará como presunto culpable hasta el fin de los tiempos.

Podría soñarse que al menos, y a la luz de lo sucedido, el mínimo sentido común llevara a todos a situar la línea roja en un punto determinado. Por ejemplo, la obligación de abandonar el cargo en el momento de apertura del juicio oral, dado que la actual figura de imputación es tan solo declaración con abogado y puede dar lugar a injusticias irreparables. Sería lógico y razonable y habrá otras posibilidades. Pero poca esperanzas, precisamente por ello, habrá de que se lleve a efecto.

Pero ni siquiera cuando hay norma jurídica y aplicada al respecto se contiene la de la doble vara. En el Tribunal Constitucional hay más política que en Genova y Ferraz juntos y son quizás “mayoria cualificada” los magistrados con antiguos cargos en gobiernos y el carné en la boca. Pocos son los que de una manera u otra no lo llevan. Pero si ello no es óbice para unos es motivo de un tremendo griterio cuando uno pagó una cuota de afiliado. La escandalera impostada contra el presidente del TC responde antes que a nada a este axioma. Que eso no sea ilegalidad ninguna no importa en lo más mínimo. Dice bien Esteban González Pons en este caso, aunque habría que decirle también que ello mismo lo tuviera como norma en los adversos, que según tan peculiar doctrina acabara por ser delito el ser del PP y hasta votar a ese partido. O al menos agravante. Y el reflejo más oloroso aparece cuando los indignado de guardia se van a freír a unas sedes pero hacen como que ni les llega el olor de los chorizos de las otras.

Porque lo que prevalece es la Ley del Embudo y si existe además algún tramo en que se convierte en referente absoluto es el de las corrupciones , abusos, trinques, tráficos y cualquiera de las malas artes. Las tragaderas para los propios y para uno mismo son inmensas, cabe no solo la rueda del molino sino la maquila entera. Para los otros ha de aplicarse el pitorro más estrecho, por el que no pasa casi ni una gota. Compruébese a cada instante, en cada palabra pronunciada: la corrupción es siempre la de los demás, el gran arma arrojadiza. Pero el pecado mortal, con pena irrevocable de infierno, es el de los “otros” mientras que en los propios no pasa de venial falta que se paga con un par de avemarías, rocieras y con rebujito. Estos días lo sufrimos más que nunca. Para “estos” hasta pronunciar el nombre Barcenas está prohibido, para “aquellos” la sola palabra ERE visualizará la presencia del más encarnizado enemigo.

Pero no señalemos únicamente a lo estigmatizados políticos y asimilados, que esa es otra de las aplicaciones de la ley del embudo. Si tanto predomina en parlamentos, tribunales, televisiones, columnas y radios es porque es la moneda común en el común de las gentes, la vara de medir en los patios, en las cocinas, los salones, en la calle y en las tascas. Tanto en los despachos de potentados, los fincones y los yates como en los gentíos areneros y con tarjeta metro-bus en vez de “visaoro”. Lo que se exige a todos los demás no es en absoluto exigible a uno mismo. Porque para lo propio siempre hay una excusa. Grande o pequeña, pero siempre una gatera por la que se escapa el gato de la conciencia.

Así pues y en vista del paisaje, que puede ser más natural y demostración del clima general que ese verbo tan mentado, DIMITIR, sea el más empleado (usado, abusado y exigido) por los unos contra los otros y el que menos se aplican a sí mismos. Un verbo que siempre se conjuga en imperativo para los adversarios pero que jamás, las excepciones son la regla, se conjuga en primera persona del singular. Del plural ni hablamos.

Los catetinos independentistas.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 20 Julio 2013

Otra vez los ultra independentistas catalanes han vuelto a dar una imagen patética y vergonzosa de España, aprovechando la retransmisión del mundial de natación en Barcelona. La proliferación de pancartas, banderas esteladas y la sonora pitada al himno de España, pone de manifiesto la radicalización extrema de unos energúmenos azuzados por una casta política irresponsable, demagógica y con comportamientos netamente fascistas. Una situación que no tiene respuesta del Gobierno de España ni de las FFyCCSE encargadas de hacer respetar la Ley y defender los símbolos de España.

Va siendo hora de parar esta escalada fascista protagonizada por grupos dirigidos y militantes del nacionalismo catalán. Va siendo hora de que los responsables de estos actos asuman sus responsabilidades. Por mucho que se empeñen estos lobotomizados radicales, Cataluña es España y España no se entiende sin Cataluña, como tampoco se entiende sin ninguna de las diferentes regiones, ahora comunidades autónomas, que conforman desde hace siglos la nación española. Muchas veces se intenta olvidar que España es según la Constitución de 1978 en su artículo 2:"La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas."

Los nacionalistas catalanes están aprovechando la debilidad o cobardía del Gobierno de España para impulsar sus reivindicaciones. La dejadez del Gobierno absteniéndose de censurar, prevenir y controlar este tipo de actos con la incautación de esos símbolos anti constitucionales, solo sirve para reforzar a unos extremistas de comportamientos claramente fascistas que intentan imponer su voluntad por la coacción y la fuerza de sus actos. A esta dejadez de funciones se le podría llamar traición a España y el incumplimiento del deber de la defensa de la Constitución y del orden público.

Si este Gobierno ha decidido hacer dejación de sus responsabilidades, que no se asombre que puedan surgir otros grupos de acción ciudadana que intenten ocupar ese vacío de poder, antes que permitir la ruptura de la unidad de España. Es una cobardía abandonar a los ciudadanos a manos de unos extremistas cuyo objetivo es lograr, por los medios que sean necesarios, la independencia de una parte esencial de España. Una pretensión respaldada por el Gobierno de la Generalidad encabezado por CiU y ERC con la complicidad manifiesta del PSC. Otra traición que deberá aclarar el PSOE.

Aquí no vale la postura del D. Tancredo de la que tanto abusa el Presidente del Gobierno, Rajoy. Aquí no vale esperar a ver si escampa y la situación mejora. No va a mejorar sino a empeorar. Y cada día que pase sin dar una respuesta contundente, solo servirá para aumentar la confianza de los anti españoles y actuar cada vez con más arrogancia y prepotencia. Este tipo de hechos deben ser cortados de raíz y aplicar sanciones a los promotores de las algaradas. España no puede permitirse un Gobierno que renuncie a defender la Constitución y la legalidad en todo el territorio nacional.

La historia del milagro económico israelí
http://espanaisrael.blogspot.com.es 20 Julio 2013

«El único capital del que disponíamos era el humano» (Simón Peres).

Este texto es el prólogo que escribió el presidente de Israel a la edición en español del libro éxito de ventas ‘Start-Up Nation: la historia del milagro económico de Israel’, para comprar el libro a través de Internet haz clic aquí.
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PRÓLOGO por Simón Peres
La gente prefiere recordar antes que imaginar. La memoria funciona con cosas que nos resultan familiares; la imaginación funciona con lo desconocido. La imaginación puede ser aterradora porque exige que nos atrevamos a abandonar aquello que nos es familiar.

Las semillas de un nuevo Israel crecieron en la imaginación de un pueblo en el exilio. El exilio duró mucho tiempo, casi dos mil años, y dejó al pueblo judío con una oración y sin país. Aun así, esa continua oración alimentó su esperanza y su vínculo con la tierra de sus antepasados.

Con la creación del Estado de Israel, esta gran oración fue sembrada en una tierra pequeña. El suelo era árido y el entorno, hostil. En nuestro ancestral viaje desde Egipto a Israel, cruzamos un gran desierto y en tiempos recientes regresamos a casa, donde había de esperarnos otro desierto. Tuvimos que reinventarnos. Éramos un pueblo pobre regresando a una tierra pobre, así que tuvimos que descubrir las riquezas de la escasez.

El único capital del que disponíamos era el humano. La tierra árida no producía ganancias financieras, sino pioneros voluntariosos que se conformaban con poco. Estos inventaron nuevas formas de vivir: donde antes no había nada, crearon los kibutzim, los moshavim, los pueblos y las comunidades. Trabajaron y excavaron la tierra con enorme autoexigencia. Pero también soñaron e innovaron.

Eran idealistas e intelectuales; eligieron cultivar la tierra con sus propias manos. Cuando descubrieron que la tierra no era fértil y que no disponían de suficiente agua, recurrieron a la inventiva y a la tecnología.

El kibutz se convirtió en una incubadora y el agricultor en un científico. La alta tecnología en Israel nació con la agricultura. Aunque disponía de poca tierra y casi nada de agua, Israel se convirtió en un líder agrícola. La agricultura es considerada como el paradigma de la baja tecnología. Sin embargo, el 95% del secreto de la increíble productividad agrícola de Israel reside en la tecnología.

La hostilidad del entorno no disminuyó. El Estado de Israel fue atacado siete veces en sus primeros sesenta y dos años de existencia y fue objeto de exhaustivos embargos diplomáticos y económicos. No recibió ayuda de tropas extranjeras. La única manera de afrontar la superioridad cuantitativa de las armas de sus atacantes sería aventajarles en coraje y tecnología.

Israel produjo creatividad, no en proporción a su tamaño, sino al de los peligros a los que se enfrentaba. Esta creatividad aplicada a temas de seguridad sirvió asimismo para cimentar la industria civil. El desarrollo militar tiene a menudo un doble objetivo. La aeronáutica, por ejemplo, puede aplicarse tanto a la industria civil como a la militar. El Ejército, en colaboración con la industria civil, se convirtió en una incubadora tecnológica que permitió a mucha gente joven trabajar con equipos sofisticados y adquirir experiencia en puestos directivos.

Israel siempre será un país pequeño en cuanto a su territorio y población. Por esa razón, nunca llegará ser un gran mercado o a desarrollar una industria muy grande. Pero mientras ser un país más grande tiene la ventaja de la cantidad, ser uno pequeño proporciona la oportunidad de especializarse en la calidad. La única opción que tenía Israel era buscar la calidad basada en la creatividad.

El primer ministro israelí, David Ben Gurion, dijo: "Todos los expertos lo son en lo que fue, pero no hay expertos en lo que será". Para convertirse en un experto del futuro es necesario tener más visión que experiencia.

Creo que la próxima década será la más sorprendente hasta la fecha en el campo de la ciencia y la industria, debido a tres avances simultáneos:

El primero es el auge de la inteligencia artificial. La capacidad de un ordenador se ha multiplicado por un millón en los últimos veinticinco años.

El segundo es la oleada de descubrimientos científicos producto del creciente número de científicos en el mundo – principalmente en la India y en China – combinado con los avances tecnológicos.

El tercero es la llegada de la nanotecnología, que nos permitirá descifrar el cerebro humano: la creación más increíble del cosmos. Esto revelará el potencial humano, abrirá los sistemas de comunicaciones y provocará cambios sociales que no podemos ni imaginar.

Por sí solos, estos tres cambios nos permitirán ser testigos de fenómenos más allá de nuestros horizontes presentes. Podremos prevenir o curar enfermedades, salvar inimaginables obstáculos, llegar más lejos en el espacio exterior y a lo más profundo de los océanos. Puede incluso que lleguemos a descifrar el misterio más insondable: el código de la existencia del hombre y el secreto de la creatividad humana.

Israel se prepara ahora para este gran viaje, apoyando a otros viajeros y aceptando su ayuda.
El libro que tienen entre manos, Start-Up Nation, es una auténtica revelación. Debería ser considerado como un informe sobre la historia de Israel, un país que es, en sí mismo, una perpetua start-up. Dan Senor y Saul Singer cuentan la historia de personas que desafiaron lo establecido, que se enfrentaron a la norma, que crearon el "secreto israelí" y que convirtieron a su país en un centro indispensable de investigación y desarrollo para las más importantes compañías tecnológicas del mundo.

A las puertas de esta década dinámica y emocionante, Israel sigue trabajando por contribuir a esta nueva era de descubrimientos. En los próximos años, Israel reafirmará su compromiso con un mañana mejor, su disposición a asumir riesgos y su afán de superación. Confiamos en que afrontando estos nuevos retos no solo contribuyamos a la paz en la región, sino también a cumplir los deseos de la humanidad de salud, prosperidad y libertad para todos, en todas partes.

Publicado originalmente en LibertadDigital.com

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Convergència Democràtica, a juicio
CDC ocultó dolosamente al TCU y, sobre todo, a la ciudadanía, datos económicos relevantes
Carlos Jiménez Villarejo El Pais  20 Julio 2013

Malos tiempos para soberanismos. Dentro de unos meses, se sentarán en el banquillo 17 acusados, conspicuos representantes de la burguesía catalana y altos cargos de su principal representación política, Convergència. Pero, previamente, debe describirse el marco histórico en el que situar este acontecimiento.

En los días pasados, han saltado a los medios dos noticias. Ester Quintana, que perdió un ojo por una pelota de goma disparada por un mosso d'esquadra, ha dicho: “Las balas de goma son antidemocráticas”. Y, tan grave como lo anterior, nadie ha respondido de esa agresión gravísima y Ester no ha percibido ninguna indemnización. En otro orden de cosas, los partidos mayoritarios de Cataluña, incluido el PSC, han impedido que Agustí Colom, economista de prestigio, vuelva a la Sindicatura de Comptes porque, en su día, destapó la corrupción en la sanidad catalana. Una vez más, los partidos amparan a sus corruptos y rechazan a quienes pueden denunciarla. Aquí no ha habido “España contra Cataluña”, simplemente Cataluña se devora a si misma.

No hace mucho, el presidente Artur Mas arremetió contra la Fiscalía Anticorrupción por haber impulsado el proceso penal sobre el saqueo del Palau de la Música Catalana y describir cómo se financió ilegalmente Convergència. Pero su intemperante intervención ha tenido una doble y contundente respuesta.

Este panorama de desprecio a las leyes y enriquecimiento injusto, de evidente origen delictivo, no pudo llevarse a cabo sin el conocimiento y conformidad de CDC

El pasado 27 de Junio, el Tribunal de Cuentas (TCU) presentó, con su ya habitual demora, el Informe de Fiscalización de los partidos correspondiente al ejercicio de 2008. En el mismo, y respecto a las cuentas de CDC, el TCU hace una especial referencia a dicho proceso judicial ante el Juzgado de Instrucción número 30 de Barcelona en cuanto “dirigido”, dice, “a dilucidar una supuesta financiación ilegal de CDC”, que, añade, permitirá comprobar si los “ingresos” declarados por el partido “corresponden a servicios realmente prestados”. Respecto de las donaciones, afirma que “la memoria \[de CDC\] no contiene relación de las donaciones privadas recibidas”. Ciertamente, la investigación penal ha esclarecido los datos económicos, muy relevantes, que CDC ocultó dolosamente al TCU y, sobre todo, a la ciudadanía, a la que tiene permanentemente engañada. Entre los ingresos, cabe destacar el epígrafe “ingresos por servicios a terceros” que, según el TCU, está formado “por los importes cargados por diversos servicios prestados por el partido” a CiU y “sus grupos institucionales” (¿) y a las fundaciones CatDem (la antigua Trías Fargas), por importe de 754.152 euros y Fòrum Barcelona, por importe de 426.924 euros. Y se añade que la justificación aportada por CDC de dichos ingresos “se considera insuficiente”. No, no era solo insuficiente, era espuria. Además, los dirigentes del partido tendrán que aclarar cómo se amortizó la deuda con entidades de crédito que, en 2008, se elevaba a 3.158.306 euros, la mayor parte con garantía hipotecaria. ¿Con qué entidades? ¿Con qué intereses? ¿Sobre qué inmuebles?

En cuanto al control de la Fundación CatDem, el TCU se limita constatar que percibió donativos por valor de 1.379.695,50 euros, remitiéndose también a los resultados del proceso penal.

El auto judicial ya citado, por el que se abre paso a las acusaciones y al juicio oral, ya afirma que, en esta fase, es una “imputación formal” que representa “un juicio de probabilidad de naturaleza incriminatoria” basado en “indicios sólidos y plurales”. Y su primera consecuencia es que desvela la completa mendacidad de la información que CDC envió al TCU. Más fundamental es la constatación de que CDC es responsable civil —como lo fue Unió Democrática en el caso Pallerols — por haberse beneficiado ilícitamente de las conductas delictivas descritas en la resolución. Concretamente, percibió cinco millones de euros a partir, principalmente, de esta conducta: “el flujo de fondos durante los años 2000 a 2009, de la empresa privada Ferrovial a CDC a través del Palau de la Música Catalana, que obedecían al pago de comisiones por adjudicación de obra pública por parte del Gobierno de la Generalitat”. Pagos que revistieron diversas formas, como en efectivo, mediante facturas falsas y a través de “aparentes convenios de colaboración cultural” entre la Fundación del Orfeó Catalá- Palau de la Música y las referidas fundaciones, operaciones en las que destacaron las intervenciones del tesorero del partido Daniel Osácar y el exdiputado Jaume Camps.

Pero, finalmente, no puede desconocerse la colaboración objetiva con el “expolio” del Palau de la Música de entidades como, en su día, Bancaja, Caixa Manresa y Catalunya Caixa, al hacer desaparecer u ocultar información relevante sobre operaciones de retiradas masivas de efectivo o pagos sistemáticos de cheques al portador, lo que ha llevado al juez instructor a denunciar a estas entidades por incumplimiento flagrante de la Ley de Blanqueo de Capitales. Lo que ha impedido “averiguar el destino de una gran parte de los fondos expoliados…”.

Este panorama, ejecutado durante diez años con un permanente abuso de poder, desprecio a las leyes y enriquecimiento injusto, de evidente origen delictivo, no pudo llevarse a cabo sin el conocimiento y conformidad de la dirección de CDC. Y expresa la total ausencia de legitimidad ética y democrática de este partido para regir el futuro de Cataluña. Los ciudadanos tienen la palabra y, sobre todo, el voto.

Carlos Jiménez Villarejo es ex fiscal Anticorrupción


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