AGLI Recortes de Prensa   Jueves 1 Agosto 2013

Debemos controlar el déficit cuanto antes
Editorial www.gaceta.es 1 Agosto 2013

Es fundamental que los esfuerzos del Ejecutivo vayan dirigidos a poner coto al desmadre de gasto que se ha apoderado de las autonomías desde que empezó la crisis.

Hace ya tiempo que al Gobierno, a las Comunidades Autónomas y a los ayuntamientos, cabildos y consejos insulares se le acabaron las excusas. La primera piedra para que la recuperación económica sea sólida, estable y, sobre todo, sostenible en el tiempo es cumplir rigurosamente los criterios de déficit público. Del déficit público, es decir, de la diferencia entre gastos e ingresos de las administraciones públicas, dependen muchas más cosas de las que imagina el común de la ciudadanía. Depende, por ejemplo, que el Estado tenga que pedir más o menos dinero prestado en el mercado. La deuda pública, que se acerca peligrosamente al 100% sobre el PIB, es la principal losa que pesa hoy sobre nuestra economía. Una deuda abultada compromete más y más partidas de gasto para amortizarla. Partidas que se detraen de otros capítulos presupuestarios como el de infraestructuras o los correspondientes a la siempre sensible política social. La deuda, además, implica tipos de interés ascendentes no sólo para el Estado, sino para las empresas privadas españolas que buscan financiación más allá de nuestras fronteras. Cuando se habla de riesgo soberano no se suele tener en cuenta que si el soberano –el Estado– quiebra, detrás de él va toda la economía nacional.

Es, por lo tanto, fundamental que los esfuerzos del Ejecutivo vayan dirigidos a poner coto al desmadre de gasto que se ha apoderado de las autonomías desde que empezó la crisis. Todos, tanto el Gobierno central como las administraciones regionales y locales, tienen que aprender a vivir de sus propios recursos. De ahí que los límites de déficit impuestos por Hacienda se nos antojen incluso excesivos, aunque a ciertos presidentes autonómicos les parezcan un sacrificio sin cuento. Ninguna familia, ninguna empresa puede subsistir demasiado tiempo arrastrando déficits crónicos. Lo mismo debería suceder con la administración. La función del Estado, en suma, no es obtener superávits presupuestarios, pero tampoco incurrir en déficit un año tras otro. El déficit cero bien podría considerarse como una política de Estado en el medio plazo, cuando haya pasado la tormenta.

Una vez fijados los objetivos de déficit máximo, la siguiente labor que debe llevar a cabo el ministerio del ramo con el máximo celo es vigilar que se cumplan. Que no vuelva a sucedernos lo del célebre “techo de gasto”, que fijó Elena Salgado hace ahora dos años y que luego nadie –a excepción de algunas comunidades como la de Madrid– tuvo en cuenta a la hora de abrir la espita de un dispendio que pronto se convirtió en despilfarro. De aquellos polvos, estos lodos. Si el Gobierno hubiese hecho los deberes cuando tocaba, hace tres o cuatro años, hoy no nos veríamos en una situación tan apurada.

Montoro no hace país
EDITORIAL Libertad Digital 1 Agosto 2013

El Consejo de Política Fiscal y Financiera concluyó con el establecimiento de un déficit a la carta, tal y como se había venido sugiriendo desde hace tiempo por parte del Ministerio de Hacienda. Finalmente, las regiones cumplidoras tendrán que compensar este año con mayores esfuerzos el exceso de déficit de las que se han mostrado incapaces de controlar los dispendios en su presupuesto autonómico. Así, las cinco regiones menos disciplinadas en 2012 (Valencia, Murcia, Cataluña, Andalucía y Baleares) podrán incurrir en mayores desequilibrios en sus cuentas que el resto de autonomías que sí alcanzaron sus objetivos.

La decisión de Cristóbal Montoro de tratar desigualmente a los distintos gobiernos autonómicos supone un agravio para los ejecutivos que cumplen y un premio inmerecido para los que despilfarran. Mal puede apelar el ministro a la vigencia de la Ley de Estabilidad Presupuestaria como instrumento regulador de las finanzas públicas, cuando en lugar de hacer uso de las sanciones previstas en caso de incumplimiento de los compromisos financieros prefiere otorgar un trato ventajoso a los gobiernos que incurren en esa infracción.

El ejemplo de Cataluña es paradigmático de la arbitrariedad del responsable de Hacienda, puesto que se trata de una comunidad autónoma que cuenta ya con una financiación más que ventajosa a causa de lo dispuesto en su nuevo Estatuto, cuyos beneficios destina a pagar las iniciativas más variadas de su proyecto separatista en lugar de dedicarlos a sostener unos servicios públicos cada vez más deteriorados a causa de esa peculiar escala de prioridades.

Caso opuesto es el de Castilla-La Mancha, que ha demostrado que el estado de las cuentas autonómicas antes de que el Gobierno exigiera reducir el déficit no supone un impedimento a la hora de ajustarse el cinturón. Cospedal heredó del último Ejecutivo socialista el mayor déficit de todas las autonomías y, pese a ello, consiguió ajustarse a las exigencias del Gobierno, de manera que para este año tendrá como límite de déficit exactamente la media aprobada para el conjunto del Estado Autonómico, el 1,3% de su PIB regional. No existe excusa para que Valencia, Murcia, Cataluña, Andalucía y Baleares no hicieran lo mismo en 2012, como no la hay para permitirles ahora un endeudamiento mayor.

Mención aparte merecen las invectivas que Montoro dedicó a la comunidad de Madrid al término de la reunión por su justificado voto en contra de esta componenda arbitraria. Según el ministro de Hacienda, "así no se hace país", un argumento que bien podría haber dirigido a las autonomías que usufructan los esfuerzos de sus vecinas para seguir con su actual ritmo de gasto, y que recuerda peligrosamente al calificativo de "antipatriotas" que Zapatero repartía al comienzo de la crisis.

Como el propio Cristóbal Montoro señaló en su comparecencia, la tarea del Gobierno de la nación es "coordinar", lo que implica necesariamente tratar a todas las instituciones públicas con criterios de equidad. Son precisamente decisiones como la de ayer las que "no hacen país". Al contrario, ahondan las diferencias entre los territorios, tratando con injustificada benevolencia a aquellas autonomías que más se distinguen por ir en contra de los objetivos generales.

Los nubarrones no se han ido de la economía
Primo González www.republica.com 1 Agosto 2013

El acelerón que ha tomado la Bolsa española en los últimos diez días, el de mayor intensidad desde diciembre del año pasado, se suma a las señales dispares que está ofreciendo la economía española en las últimas semanas que parecen alumbrar una mayor proximidad de la recuperación económica. No hay ausencia de nubarrones en esta fase del ciclo económico, aunque parecen postergados por el ojo clínico de la mayor parte de los analistas y espectadores. La muestra de ello es el entusiasmo con el que los inversores se han lanzado en esta segunda quincena del mes de julio a comprar acciones de compañías españolas, en especial de entidades bancarias, que han sido los principales motores de la subida durante el mes pasado.

Llama la atención que entre todas las flores que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha dedicado al buen momento que según él está empezando a alumbrar la economía, apenas haya habido alusión alguna a los asuntos que todavía a estas alturas de la crisis siguen entorpeciendo el crecimiento y pueden hacerlo aún más en el inmediato futuro. El Gobierno actúa como si ya todo estuviera hecho, como si no hicieran falta más retoques al desvencijado edificio del sector público.

El principal motivo de inquietud en estos momentos, junto a la perentoria necesidad de mantener el ritmo de reducción del paro que se está viendo en los últimos meses, es el desequilibrio de las cuentas del Estado y de algunas administraciones autonómicas. Es un problema serio que puede entorpecer el curso de la recuperación económica y encarecer la salida de la crisis. Da la impresión además de que el Gobierno no es plenamente consciente de la gravedad de la deriva en la que se encuentran las finanzas públicas, ya que en ningún momento, tras ser anunciados hace pocos días los datos de desequilibrio presupuestario del 3,8% del PIB (un nivel que estaba previsto para alcanzarlo a finales de año), ha dado muestras de reacción.

Estamos ya fuera de tiempo en lo que al cumplimiento de los objetivos de déficit se refiere, asunto importante por diversos motivos, no sólo por las medidas disciplinarias que nos pueden imponer desde fuera sino por el impacto negativo que potencialmente puede tener el descontrol de las finanzas públicas en variables tan decisivas como la de los tipos de interés y el coste de la financiación, en especial la financiación pública. Este jueves, el presidente del Banco Central Europeo (BCE) ha dicho que mantendrá los tipos de interés bajos durante bastante tiempo y que incluso no descarta algún retoque a la baja tras el descenso del pasado mes de mayo.

Este escenario monetario favorece mucho la corrección del déficit público, ya que le pone un freno a uno de los principales componentes del gasto, los costes financieros de la Deuda Pública. Sería por lo tanto una buena oportunidad para ejecutar un fuerte recorte en algunos territorios de la estructura del Estado en donde se están produciendo duplicidades de las diversas Administraciones Públicas. De aquí a finales de año está claro que el Gobierno tendrá que hacer algo para corregir la deriva presupuestaria, ya que no resulta creíble la posibilidad de que, alcanzado a finales de junio el déficit previsto y fijado para el conjunto del año, no vaya a incurrir la economía en desfases adicionales durante lo que queda de ejercicio anual.

La confianza depositada en la propia dinámica de la recuperación económica, que según algunos se encargaría de corregir de forma automática los desequilibrios fiscales y presupuestarios, es una temeridad. Por mucho que se recupere la actividad en lo que queda del presente año, la recaudación fiscal no será capaz de contribuir a un reequilibrio de las cuentas públicas dada la distancia que media entre el estado actual del Presupuesto y los objetivos previsibles hasta final de año.

Rajoy se apellida Errores
Pedro de Hoyos Periodista Digital 1 Agosto 2013

Soy, como el lector habitual ya conoce, un profundo desencantado del sistema actual, esto que llamamos democracia y que aunque se le parece bastante deja mucho que desear. Mi desencanto me ha llevado de la izquierda a la derecha, de confiar en el funcionamiento partidista del que nos hemos dotado a no votar o votar a partidos minúsculos sin posibilidades de alcanzar el poder pero con deseos de echar por la borda todo cuanto de inútil hay en las actuales instituciones.

Del PSOE desconfié cuando a Felipe González le inundó la corrupción y se pasó años negándola y sin combatirla frontalmente. Reconozco sin embargo sus grandes méritos en la trasformación de una sociedad estancada y fracasada. Sus sucesores socialistas, crisis interna tras crisis, nada han hecho por recuperar mi confianza. Zapatero, un ignorante en asuntos económicos como Jordi Sevilla reconoció, se encontró con la crisis más grande y, tal vez sea seña de identidad socialista, también la negó y no supo verla venir, incluso cuando los diarios más serviles hablaban, mes tras mes, del estallido de la burbuja inmobiliaria que se avecinaba a años vista. Al menos durante el Zapaterazo no nos apechugaba la corrupción, aunque sí el despilfarro del “Plan E”. Rubalcaba no es apreciado ni por sus propios conmilitones, prescindamos de él, sólo la radicalización le acompañará a él y a sus sucesores. La izquierda ha perdido el norte.

Aznar supo remar en la dirección en que le llevaban las aguas económicas del momento. España creció pero no supo prevenir tiempos peores buscando una diversificación de las inversiones, sin orientar la Economía en busca de alternativas industriales a la construcción desaforada e inútil que tenía entonces lugar. Todos estos presidentes coincidieron en una cuestión: satisfacer las demandas insaciables (la contradicción en los términos es voluntariamente buscada) de los partidos nacionalistas, creyendo ingenuamente que algún día tendrían fin, prolongando la agonía del Estado y dejando permanentemente sin cerrar el mapa autonómico. Torpes, miren dónde nos llegamos.

Y en éstas llegó el señor Errores. Empezó su tarea por donde la había acabado su antecesor, recortando derechos, eliminando logros sociales, suprimiendo o reduciendo pagas, becas y pensiones. La reforma de la Administración, ese amazonas económico que nos desangra, ha tenido que esperar años hasta ver sus primeros esbozos; mientras tanto, a pesar de recortes salariales y de derechos, la sangría de España no tenía fin. Lo que se ahorraba en sueldos, en becas o en prestaciones sociales se iba en miles de partidas innecesarias de una Administración rocambolesca, repetitiva y dilapidadora. No ha sabido crear ilusión y expectativas, con él la economía se hunde irremediablemente. Como Zapatero ve brotes verdes.
Pero lo peor del rajoyazgo es la sensación de la pérdida de control del Estado, de haber dejado el Estado en manos de estúpidas multinacionales corsarias y de banqueros sin escrúpulos que han saqueado Cajas de Ahorro y otras entidades financieras y comerciales, de que los hilos de las decisiones que corresponden a un gobierno eficaz están manejados por todos los Bárcenas del mundo, coaligados para hacerse para alcanzar el poder sin que Rajoy se diese cuenta. La corrupción, la inmundicia y la inmoralidad se han adueñado del Boletín Oficial del Estado ante la estulticia del gobierno de Rajoy, señor Errores.

Rajoy no sólo no se ha dado cuenta de que en su nombre nos estaban tomando el pelo a todos, sino que, si no es parte de esa tomadura y saqueo del Estado, ha callado durante meses, negándose a las explicaciones que todos le pedíamos, y por lo tanto parece haber otorgado patente de corso a quienes en beneficio propio o del PP nos han esquilmado. Que haya tenido que ser arrastrado por una manada de caballos a rendir cuentas en el Parlamento no hace más que aumentar las sospechas que recaen sobre su torpe comportamiento. Porque probablemente, habrá que esperar, lo suyo sólo sea torpeza. También.

(No, no me olvido de los ERE’s andaluces, ésa es otra bien gorda que nos habla de nuevo de mi abatimiento y desencanto al que me refería al inicio de este artículo)

Decir lo siento, no basta ni covence.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 1 Agosto 2013

Rajoy ha acudido hoy al Congreso de los Diputados obligado por la oposición y por la mayoría de la opinión del pueblo español reflejado en las encuestas. Rajoy se ha envuelto en una coraza de victimismo y en querer confundir, como todos los pillados en un renuncio grave, las críticas objetivas sobre situaciones nada ejemplares con el ataque furibundo contra la imagen de España. ¡Ay señor!,¡Qué facilmente esta casta de corruptos y corruptores se envuelven en las banderas para tapar sus vergüenzas!.

El discurso de hoy, no creo que haya convencido a nadie salvo a sus incondicionales subidos en el mismo carro de la huída hacia delante. El PP está solo y esta legislatura ha acabado a menos de la mitad. Lo malo es que ni lo quieren ver ni reconocer. Ese es su verdadero patriotismo al que tanto recurren en sus críticas por no comulgar con ruedas de molino. Rajoy se hace la víctima y se atreve a decir que si viene al Congreso es por responsabilidad y que no cede a ningún chantaje de "mocion de censura". Nadie es imprescindible y mucho menos quien se apoya en una mayoría obtenida mediante un programa de Gobierno que nunca tuvo intencion de cumplir. Es decir, en el engaño más ruín y bastardo que se puede hacer y en la traicióon más absoluta a los votantes.

España tiene indicios de una incipiente recuperación. Es verdad, pero nadie está en condiciones de asegurar que esto no sea más que un leve diente de sierra que nos devuelva a la recesión en los siguientes trimestres. España no manda sobre su futuro porque depende de la benevolencia de los mercados y de algo tan simple como la credibilidad en nuestra economía. La realidad es que hay sectores como el industrial en franco retroceso y la creación de puestos de trabajo estables de larga duración es insignificante. Así que no nos venga con milongas Sr. Rajoy, por mucho que considere su deber transmitir optimismo. Para un optimista soñador recalcitrante ya teníamos a Zapatero.

En cuanto al ajuste del sector público sus declaraciones serían para reirse si no fuera un tema tan dramático. La losa de una Administración que sigue despilfarrando y acumulando déficit, es insoportable para la ciudadania y usted y su equipo de Gobierno no hacen nada para evitarlo. Al contrario, El Ministro de Hacienda, Montoro, no duda en crear lo que se llama el "déficit asimétrico", una injusticia clamorosa que penaliza a las autonomías que han cumplido con el límite de déficit que impusieron para el 2012 y que premia a las que más despilfarran e incumplen. Y ante la negativa a aceptar semejante aberración, su Ministro no duda en calificar de anti patriotas a esos críticos insumisos. Ese es su modelo de crecimiento, Sr. Rajoy, la injusticia y la connivencia con el despilfarro.

Por último, y no menos importante, está la cuestión por la que ha ido al Congreso. El caso Bárcenas en el que usted ha reconocido el cobro de sobresueldos, eso sí, todo diáfano y declarado a Hacienda. Dice que el Congreso no es una comisaría, pero sí es la sede de la soberanía popular en la que se deben explicar las actuaciones, cosa que no hace salvo que se le ponga en evidencia ante la opinión publica. Desde luego que hay que dejar trabajar a la Justicia. Lo malo es que la Justicia está demasiado contaminada por la política para que pueda tener alguna credibilidad. Y eso es lo que le falta a usted, Sr. Rajoy, "credibilidad". No basta con decir "lo siento, me equivoqué", eso ya lo dijo el Rey respecto a su cacería de elefantes. Al menos sea usted original y no trate de escurrir el bulto aludiendo a la candidez y bonhomía de la fe en el género humano. No le creo, Sr Rajoy.

Los papeles de Bárcenas pueden ser falsos, como su autor, pero también puede ser falso todo lo que usted ha argumentsdo hoy ante el Congreso de los Diputados. Solo el tiempo lo dirá y las posibles pruebas que este sujeto pueda disponer para obligarle a dimitir y convocar elecciones generales. Sea usted patriota y presente su dimisión, convoque elecciones y devuelva la soberanía a quien engañó, el pueblo español.

Comparecencia de Rajoy
Esto no es serio
Emilio Campmany Libertad Digital 1 Agosto 2013

Rajoy ha estado sin duda brillante, incluso muy brillante, pero no ha contestado a la cuestión clave, que por otra parte, nadie le ha formulado. No la hecho ni siquiera Rosa Díez, que ha desgranado 20 preguntas entre las que no estaba la crucial. Esto es, ¿cómo se explica que el tesorero del PP amasase una fortuna de más de cuarenta millones de euros? Porque, aun admitiendo que Bárcenas obraba por su cuenta, para que determinados empresarios le pagaran, era necesario que a cambio fueran favorecidos con contratos y subvenciones que no estaban en manos de Bárcenas dar, sino que dependían de cargos del PP en la Administración.

A Rubalcaba sólo le ha preocupado establecer lo acreditado que está la relación personal de Rajoy con Bárcenas. Algo que, con ser inquietante, no demuestra directamente nada, salvo una culpa in eligiendo que Rajoy ha podido desdeñar fácilmente recordando el caso de Luis Roldán. A Duran le dan igual las posibles ilegalidades en la financiación del PP porque de eso en CiU tienen a calderadas. Y a los demás lo que les preocupó fue que el PP concurriera a las elecciones "dopado", con la ventaja de poder gastar más que ellos. Pero, la posibilidad de que se haya estando malgastando el dinero de los ciudadanos en favorecer a empresarios a cambio de comisiones no pareció preocuparle a nadie.

Lo de Rubalcaba, como jefe de la oposición y alternativa a Rajoy, es especialmente notable. El presidente lo ha vapuleado con las muchas cosas que se pueden echar en cara al PSOE, desde su pasado corrupto hasta el caso Faisán. De sacar los ERE ya se ha ocupado el portavoz popular, Alfonso Alonso. Si un extraterrestre hubiera llegado a la Tierra la misma mañana del jueves y se hubiera pasado por el Senado, habría concluido que Rubalcaba es un paquete que no le aguantaría un asalto al más torpe de los oradores.

Luego, está lo de los sobresueldos. Rajoy los ha reconocido, pero sin decir ni pío de que los pagados a los ministros están expresamente prohibidos por la Ley de incompatibilidades. Y luego ha dicho que queda al albur de cada cual declararlos o no a Hacienda. Y eso no es así. Si los pagó, el PP tenía la obligación de hacerlo con la correspondiente retención y notificación a Hacienda. Las retenciones se inventaron precisamente para no dejar a la buena voluntad del receptor su declaración al Fisco. Ahora, si es verdad que Rajoy olvidó que el PP tenía esta obligación, no lo es menos que nadie se la recordó.

En resumen, una victoria de Rajoy sin demasiado mérito a la vista de las carencias de los adversarios. Si yo fuera un malpensado, sospecharía que ha habido tongo y que todos están en que Bárcenas podría llevarse a todo el sistema por delante, no sólo al PP. Y nadie, y menos que nadie Rubalcaba, quiere que eso ocurra.

El error de Rajoy
Pablo Sebastián www.republica.com 1 Agosto 2013

Ha dicho Rajoy ante el Parlamento que se equivocó y cometió el error de confiar en Bárcenas. Pero ¿cuál fue su error? Esa es la cuestión, porque da la impresión que el error al que se refiere el presidente del Gobierno y del PP era el de haber confiado en que Bárcenas nunca revelaría la contabilidad ‘B’ del PP y lo de los sobresueldos de los jefes del partido, tal y como se desprende de sus famosos SMS a Bárcenas diciéndole ‘sé fuerte’, es decir no hables ni confieses la verdad. Este SMS, que Rajoy escribió cuando ya se conocían las cuentas de Bárcenas en Suiza, pesa como una losa sobre su espalda y el presidente no quiso mencionarlo en el debate del Parlamento. Lo llevaba todo escrito para no responder a nada de lo que le preguntara la oposición por varios motivos: porque no tenía respuestas posibles y porque alguien le aconsejó no entrar en detalles para evitar el riesgo de mentir y ser cazado a los pocos días con alguna otra revelación.

El debate sobre el caso Bárcenas discurrió como se esperaba, una vez que Rajoy no podía reconocer la contabilidad B del PP, ni el pago de sobre sueldos en dinero negro porque ello le obligaría a dimitir. Por eso, el presidente se limitó a decir que su único error era haber confiado en Bárcenas hasta que descubrió sus cuentas en Suiza y su presunto delito fiscal, lo que tampoco es verdad a la luz de sus SMS.

De manera que Rajoy llegó al Congreso, bajo la amenaza de una moción de censura que despreció, alarmado por el eco exterior que han tenido el escándalo y su ausencia del Parlamento, decidido a no responder a ninguna pregunta y armado de una colección de anteriores frases de Rubalcaba, adornadas con su coletillas de ‘fin de la cita’. En suma, recurriendo al pasado de la oposición -como ha hecho a lo largo de la legislatura-, para no tener que hablar del presente y de su grave responsabilidad política en el escándalo.

Sin embargo, los principales portavoces de la oposición, con la excepción de Duran Lleida que tiene mucho que callar, hicieron uno tras otro el relato del caso Bárcenas al detalle, plantearon las preguntas de rigor y enmarcaron esta situación en el contexto de la crisis económica, social e institucional de España. Mientras, el presidente se esforzaba en anunciar una pronta recuperación de la economía y el paro, dejándole a su portavoz, Alfonso Alonso, el papel de ‘policía malo’ para atacar al PSOE y a IU por los ERE de Andalucía y a Rosa Díez por no haber denunciado años atrás la corrupción del PSOE. Un pobre contraataque que Rajoy pretendió reforzar con citas de Rubalcaba para levantar los ánimos de sus diputados que tuvieron que escuchar la avalancha de críticas y de acusaciones de la oposición.

Como era de esperar, el presidente dijo que no dimite porque ‘no es culpable’ aunque sea responsable, y porque España necesita de la estabilidad para luchar contra la crisis. Y por España, también, dijo que acudía al Parlamento para no dañar en el extranjero la imagen del país, esa ‘Marca España’ que va de mal en peor. Pero por España no se dice la verdad, ni se asumen responsabilidades políticas. Todo eso queda para una mejor ocasión y a la espera de ver qué ocurre con la economía de aquí a finales de año o para el término de la legislatura, porque en ese caso serán los ciudadanos quienes depuren esas responsabilidades políticas, salvo que el caso Bárcenas o la economía ofrezcan nuevos sobresaltos y en ese caso Rajoy no tendría más remedio que renunciar.

Por ahora Rajoy aguanta, guarda silencio, cree haber pasado el escollo parlamentario con habilidad y haber ganado tiempo de cara al otoño, decisivo para la economía. Y puede que incluso se atreva durante este verano a preparar una crisis del Gobierno, aunque sabido es que a Rajoy ese tipo de decisiones no le suelen gustar. Aunque, esta vez, la crisis del Gobierno mejoraría su ya muy difícil situación porque un nuevo Ejecutivo transmitiría la imagen de que algo va a cambiar y de que el presidente pretende reaccionar.
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Cataluña
El referendo [secesionista en Cataluña]
No debe convocarse porque sería discriminatorio negar a una parte de los españoles el derecho a decidir sobre el futuro del Estado que llevan construyendo desde hace 35 años.
Redacción www.vozbcn.com 1 Agosto 2013

Arcadi Espada, periodista, en un artículo publicado este jueves en El Mundo:

‘El jurista Francesc de Carreras se ha mostrado partidario en varias ocasiones de celebrar en Cataluña un referendo sobre la independencia. Ayer insistía en el diario La Vanguardia. Carreras quiere darse la satisfacción de votar no. [...] Está convencido de que la mayoría de los catalanes van a acompañarle en su postura: [...] ‘Es imposible que una sociedad como la catalana, compuesta en su mayoría por personas razonables, escoja una vía que tanto la va a perjudicar’. El que Carreras ganase el referendo no me parece un argumento imponente para convocarlo, aunque sea el argumento principal por el que todos los gobiernos, incluido el de míster Cameron, convocan referendos. El referendo no debe convocarse porque sería discriminatorio negar a una parte de los españoles el derecho a decidir sobre el futuro del Estado que llevan construyendo desde hace 35 años.

Es sorprendente que el jurista deje al margen ese principio básico, no sólo del Estado de derecho, sino de la moralidad pública. Pero, con todo, aún es más sorprendente su fe en la razón y el sentido común de los ciudadanos catalanes. Si es ese el parámetro que debería tenerse en cuenta para decidir sobre la convocatoria no hay duda alguna de que no debería celebrarse, y en muchas décadas profilácticas. [...] El sentido común de los ciudadanos catalanes está perfectamente descrito en las tres décadas ininterrumpidas que llevan dando la mayoría política a gobiernos nacionalistas y que culminaron hace poco más de un año en la reválida de Artur Mas, después de que este llevara la bajeza intelectual y la agresión ética del nacionalismo hasta sus penúltimas consecuencias. Carreras, como tanta otra gente de dentro y de fuera, está anclado y absorto en un imaginario de Cataluña que si existió alguna vez lleva mucho tiempo desaparecido. [...] Para que una banda secuestre un pueblo ni siquiera es necesario que sea una banda de asesinos. Basta con chiflados’.

Justicia sin pasiones
javier cuervo La Opinion 1 Agosto 2013

Los presuntos delitos de corrupción que se investigan ahora ocurrieron hace tiempo. Hay optimistas que creen que ya ha cambiado la actitud de la administración profesional, de los políticos y de la sociedad frente a la corrupción. No favorece el optimismo que, mientras unos sufren las primeras instancias judiciales, otros se van de rositas en las últimas.

Los pesimistas -alguien lo ha dicho- aciertan más a cambio de ser menos felices. El momento es clave para vivirlo desapasionadamente, con el peso exacto de la ley, sin trucar la balanza por la magnanimidad políticamente pactada ni por la ejemplaridad, que hace pagar a un condenado sus delitos y los de quienes, antes, se fueron sin pagar y carga kilos de escarmiento para disuadir a quienes aún no han cometido un crimen. Hace falta que las penas sean penas de tribunal, no de banquillo ni de telediario. Las personas honradas son más sensibles a los juicios sociales que las que no lo son y por ello son jugadas. Hace falta que los cumplimientos se cumplan. En tiempo y centro, sin celdas de castigo pero sin celdas monacales para un retiro espiritual. Quienes delinquen con guante blanco sobre moquetas tienen una dureza semejante a la de quienes delinquen con manos sucias sobre el asfalto. Unos y otros son igual de limpios en la ducha de las cárceles y nunca se les cae el jabón a ellos.

Hay que impedir que disfruten del botín y lograr que devuelvan lo conseguido ilegalmente. Ver a condenados anteriores dando lecciones en TV y disfrutando los fines de semana de un cigarral que no pueden pagar varias vidas laborales honradas es un buen ejemplo para apostadores que aceptan el riesgo y, aun perdiendo alguna mano, consiguen un buen beneficio de quebrantar la ley durante unos años, pagar por ello durante algunos otros, para salir hacia una jubilación dorada para tres generaciones sin que les quiten ni lo bailao ni el salón de baile.


La Razon sin razón
Nota del Editor 1 Agosto 2013

La razon. otro periódico que cierra el grifo al acceso libre. No es que importe mucho, en demasiadas ocasiones sobresalía el plumero del PP (Partido Popular, lo escribo así porque
a este paso, el PP desaparece en dos hervores y nadie sabrá que rayos significa PP).

Por el lado bueno, alguno de sus articulistas, diarios o invitados.

Cuando El mundo hizo el mismo requiebro, le deseamos mucha suerte, ahora vemos que no la ha tenido, su deuda sube como la espuma.

A La razon tambien le deseamos suerte en esta andadura, aunque ni con suerte se le ve un futuro optimista.

Algunos artículos de estos medios, de pago,  los recortamos con algunos días de retraso, cuando los recibimo de algunas asociaciones.

Tras el déficit a la carta
Montoro convierte en 'papel mojado' su Ley de Estabilidad Presupuestaria

La Ley de Estabilidad impone sanciones e incluso la intervención de las autonomías incumplidoras. Sin embargo, Montoro las premia
Libertad Digital
1 Agosto 2013

Poco más de un año, eso es lo que ha durado en la práctica la aplicación de la Ley de Estabilidad Presupuestaria impulsada por el propio Ministerio de Hacienda, una de las medidas estrella aprobada por el Gobierno del PP en la primera mitad de 2012 para reforzar la credibilidad de las cuentas públicas españolas. El déficit a la carta acordado el miércoles en la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) viola de forma explícita el espíritu y la letra de dicha ley, ya que, lejos de corregir y sancionar los incumplimientos fiscales de las CCAA, premia a las autonomías más despilfarradoras a costa de perjudicar a las más austeras.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha impuesto un reparto asimétrico de los objetivos de déficit entre las distintas CCAA para 2013 en función de sus respectivos desequilibrios presupuestarios, tal y como reclamaban varias regiones, en lugar de aplicar el límite único y común vigente hasta el momento. Si bien se trata de una medida excepcional, exclusiva para el presente ejercicio, constituye un peligroso precedente que, además, vulnera la nueva normativa estabilidad presupuestaria, tal y como ha denunciado la propia Comunidad de Madrid, única región gobernada por el PP que votó en contra del déficit a la carta.

Así, si bien el déficit autonómico global queda fijado en el 1,3% del PIB para 2013, las cinco CCAA que cerraron 2012 con un descuadre superior al autorizado (1,5% del PIB) también podrán incumplir dicho objetivo este año. Es decir, el Gobierno permitirá a las autonomías más incumplidoras (Valencia, Murcia, Andalucía, Cataluña y Baleares) registrar un déficit superior al 1,3% de su PIB regional. Valencia, que el pasado año presentó un déficit del 3,52%, podrá cerrar este ejercicio con un descuadre del 1,6%; Murcia tendrá que reducirlo del 3,12% al 1,59%; Andalucía, del 2,04% al 1,58%; Cataluña, del 1,96% al 1,58%; y Baleares, del 1,8% al 1,47%.

Montoro se escudó en que, a pesar de dicho margen extra, estas CCAA tendrán que realizar un mayor esfuerzo fiscal que el resto para cumplir con el objetivo fijado en 2013, una reducción de entre el 18% y el 55%. En este sentido, afirmó que la implantación de objetivos individuales para cada región es una medida "equilibrada, sensata, justa, realista, adaptada a las circunstancias y positiva para cada comunidad y para el conjunto de España".

Según Montoro, "el tener en cuenta la situación presupuestaria y financiera de cada comunidad no es premiar a las que lo han hecho peor durante estos últimos años y perjudicar a las que lo han hecho mejor, sino considerar la realidad heterogénea de la situación de partida de cada comunidad autónoma para fijar unos objetivos de estabilidad que sean realistas, alcanzables a la vez que exigentes, y que no contribuyan a ahogar o a deprimir más la situación de algunas economías regionales".

Castiga a las CCAA que cumplen
 

Sin embargo, lo cierto es que conceder un mayor margen fiscal a las regiones más incumplidoras exige imponer un mayor ajuste a las más austeras ya que, en lugar de atenerse al límite global del 1,3%, tendrán que registrar un déficit inferior a dicho objetivo. La única que sale beneficiada, al menos parcialmente, es Extremadura, la región con menor déficit en 2012 (0,7%), puesto que se le permite excepcionalmente tener un déficit mayor en 2013, hasta el 1% de su PIB.

Lo más grave, sin embargo, es que el déficit a la carta contradice los principios de la Ley de Estabilidad Presupuestaria aprobada hace poco más de un año. Según dicha normativa, el Gobierno debe formular una advertencia a las CCAA cuando aprecie el riesgo de incumplimiento del objetivo de estabilidad, de deuda o de la regla de gasto público; tras esta advertencia, la administración responsable debe tomar medidas en el plazo de un mes para corregir la situación, y, de no hacerlo así, o bien en el caso de que Hacienda considere que dichas medidas no son suficientes, el Gobierno podrán imponer algunas de las medidas coercitivas previstas en la Ley.

En concreto, la aparición de desviaciones fiscales obliga a presentar un Plan Económico Financiero (PEF) y planes de reequilibrio (PR) que incluyan medidas fiscales para alcanzar los objetivos de déficit previstos. Según la ley, Hacienda realizará un seguimiento de tales planes y en caso de que detecte incumplimientos podrá requerir a la autonomía su corrección mediante la no disponibilidad de créditos, la aplicación de sanciones económicas, multas y, en última instancia, el envío de una delegación de expertos a la región para imponer un estricto programa de ajustes, es decir, la polémica intervención de las cuentas autonómicas.

Sin embargo, ahora, tal y como ha recordado el consejero de madrileño de Economía y Hacienda, Enrique Ossorio, el acuerdo del CPFF convierte la Ley de Estabilidad Presupuestaria "en papel mojado". No en vano, ¿para qué sirve la ley si el objetivo de déficit se fija premiando a las que incumplen?, se pregunta. "El ministro antes decía que intervendría comunidades que no cumplían y ha pasado a decir que hay que darles más objetivo de déficit", lo cual contradice la Ley de Estabilidad, aclara.

Valga como ejemplo el caso de Cataluña, que, pese a ser la autonomía que ha recibido la mayor asistencia financiera del Estado -cerca de 20.000 millones de euros en dos años-, gozará este año de un mayor margen presupuestario para seguir registrando un déficit público muy superior al objetivo global, justo al revés de lo que sucede con la Comunidad de Madrid.

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Galicia El centro elegirá la lengua predominante en el aula en función de tres factores
Educación adapta el decreto del plurilingüismo a los fallos del TSXG y la consulta a los padres no será vinculante
E. Álvarez. Santiago / La Voz  1 Agosto 2013

Varias sentencias del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia anularon dos de los artículos del decreto del plurilingüismo, por lo que la Consellería de Educación ha tenido que adaptar esta norma para el próximo curso. El principal cambio es que la lengua predominante que se utilizará en el aula en la etapa de infantil no la determinará el colegio en función de la consulta a los padres que se hace al inicio de este período educativo, sino que el centro decidirá tomando como criterio tres factores: la pregunta a los padres, la realidad sociolingüística del entorno y la garantía de la presencia de las dos lenguas cooficiales, gallego y castellano.

El equipo directivo decidirá por lo tanto la lengua mayoritaria a emplear en el aula y la recogerá en el proyecto lingüístico del centro, que debe ser aprobado por el claustro y el consejo escolar y después remitido a la inspección educativa. En el decreto, esta decisión se tomaba solo con la consulta a los padres. Las instrucciones que la Xunta ha enviado a los centros coinciden en los motivos a tener en cuenta para elegir la lengua con el anterior decreto, el del bipartito, salvo que en este último se añadía que al menos el 50 % de los contenidos debían impartirse en gallego si se trataba de un entorno castellanohablante.

El secretario xeral de Política Lingüística, Valentín García, explicó otros cambios que afectan al decreto para adaptarse a las sentencias del TSXG. Se trata de la obligación del alumno de expresarse de forma oral y escrita en el idioma en el que se imparta cada materia, y no usar indiscriminadamente castellano o gallego. En concreto, Educación recuerda a los centros que el estudiante debe usar con carácter general la lengua en la que se imparte la materia, aunque deben respetarse las circunstancias personales de cada alumno y nunca podrán prevalecer, a la hora de evaluar a un estudiante, criterios de competencia lingüística sobre los conocimientos específicos de la materia.

Ayer se celebró también un pleno del Consello Galego de Universidades en el que se aprobó la implantación de 80 programas de doctorado, que sustituirán a los 140 existentes en la actualidad. También se habilitarán 200.000 euros para ayudas a desempleados que quieran realizar un máster.

La ley del embudo
Nota del Editor 1 Agosto 2013

Imagine que Vd. tiene la suerte de tener trabajo, aunque un poco alejado de su domicilio, la empresa dispone de comedor de uso obligatorio (no le dan
opción a llevar su comida, por ejemplo en una plataforma petrolífera), la mayoría de sus compañeros son vegetarianos y deciden que la oferta de la cocina
sea exclusivamente de tal género.

Pues, muy fácil, se disfraza de conejo y a comer. (Nota: sin intención malévola contra los vegetarianos).

Pues eso mismo propone la Junta de Galicia del Núñez Feijóo, otro nacionalista y antiespañol del PP.

Menorca
Destituyen a tres directores de instituto en Mahón por no aplicar el plan lingüistico
Suspendidos de empleo y sueldo, se niegan a modificar el Proyecto que incluye más horas de inglés y castellano en las aulas en detrimento del catalán
 www.lavozlibre.com 1 Agosto 2013

Madrid.- La consejería de Educación de Baleares, que está dirigida por la menorquina Juana Mari Camps, ha adoptado la decisión de suspender de empleo y sueldo a tres directores de instuto de la localidad menorquina de Mahón por no querer aplicar el proyecto del Tratamiento Integrado de Lenguas (PTIL) que incluye un mayor número de horas en inglés y castellano en las aulas en detrimento del catalán.

Aunque es cierto que ninguno de los centros de Educación Secundaria de la Isla ha modificado sus proyectos, los directores de los intitutos Joan Ramis i Ramis, Cap de Llevant y Pascual Calbó i Caldés, los tres de Mahón, han sido los únicos que han emitido un comunicado oficial sobre la negativa a modificar el documento. De esta forma, Educación podría aplicar también la misma medida con el resto de directores de otros centros que no apliquen el Proyecto de acuerdo con los requirimientos de la Consejería.

Sobre esta decidión que ha tomado la consejería de Educación Balear se ha manifestado la Fundación Círculo Balear (FNCB), entidad que defiende los derechos lingüísticos y libertades ciudadanas. Su presidente, Jorge Campos, considera que "estas primeras sanciones a 3 directivos de instituto se producen cuando un sistema democrático funciona con normalidad. La ley es de obligado cumplimiento para todos. Al parecer muchos docentes catalanistas se creían impunes ante sus constantes vulneraciones normativas. La nueva consejera de educación Juana Marí Camps cumple con su obligación y responsabilidad."

Siguiendo la misma línea, Jorge Campos recuerda que "están pendiente de resolución más denuncias y reclamaciones contra equipos directivos que infringen la legalidad vigente vulnerando derechos y libertades de padres y alumnos. Los docentes, que son empleados públicos, deben entender que no pueden anteponer sus pretensiones ideológicas y políticas al cumplimiento de la normativa que ha aprobado un gobierno legítamente elegido.

De igual manera, el presidente de la FNCB considera que "hay que acabar con la ilegal inmersión obligatoria en catalán que influye en el elevado fracaso escolar que sufrimos en Baleares", y añade que "la mayoría de los padres de Baleares no van a consentir que se perjudique la formación de sus hijos o que no puedan llevarlos al colegio por el radicalismo de unos cuantos profesores".



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