AGLI Recortes de Prensa   Viernes 23 Agosto 2013

Ruinosos virreinatos
Alfonso Basallo www.gaceta.es 23 Agosto 2013

Las autonomías siguen sin apearse del tren de lujo e incompetencia.

En una entrevista le preguntaron a Leopoldo Abadía, perspicaz diagnosticador de las crisis, y fontanero de tuberías contables, financieras y mediopensionistas, quién llevaba las cuentas en su casa. Pueden imaginarse la respuesta. Las amas de casa, especie en peligro de extinción, han sido las verdaderas ministras de Economía –¿cómo era? ¿administración de recursos escasos?–. Con una regla de andar por casa: no gastar más de lo que se ingresa. Cutre, sí, pero funciona. Y a diferencia de los Estados y de los gobiernos keynesianos, la madre de familia no puede caer en la tentación de darle a la máquina de imprimir billetes. A lo que le da es a la socorrida croqueta para estirar menús.

También decía Abadía que la clave de la economía familiar, además de esa gramática parda, era la propiedad. A diferencia de los Estados, y los gobiernos keynesianos, el dinero en un hogar es de alguien. Se valora y se administra, porque se sabe lo que cuesta.

Si el paradigma del ahorro y la administración es el ama de casa, el del despilfarro es el Estado de las autonomías. Ha pasado tanto tiempo –y tanto escándalo– desde la Transición que ya casi no se acuerda uno para qué se montaron. Lo cual contrasta con la disciplina espartana de familias y empresas, al apretarse el cinturón hasta extremos de asfixia. Las cifras de unos y otros constituyen una radiografía moral más que económica. Mientras que el gasto de las autonomías se dispara un 20%, derrochando casi 30.000 millones de euros más que en 2007, antes de que la crisis enseñase las orejas, las exportaciones han marcado un récord histórico en el primer semestre. Se importa menos y se exporta más. Pero si somos competitivos en ese terreno es porque familias y empresas están soportando sobre sus espaldas la dieta de caballo impuesta desde arriba, mientras los virreyes de las taifas autonómicas –y sus legiones de paniaguados– siguen como en tiempos de las vacas gordas, en una burbuja de irresponsabilidad que ha sucedido a la del ladrillo.

Digamos que las empresas no han tenido otro remedio que espabilarse, reduciendo los costes laborales, y saliendo a vender el percal en mercados exteriores, buscando a nuevos clientes entre países emergentes. Mientras que las CCAA siguen sin apearse del tren de lujo y prebendas, de burocratismo e incompetencia. No se aplican la vara de austeridad exigible a los demás, y gastan más dinero público –es decir el suyo y el mío– que antes de la crisis. Singularmente las que más se quejan. La Cataluña de Mas sigue chantajeando al Estado Central –y Montoro cede mediante el déficit a la carta– pero es una de las regiones incumplidoras, con un déficit superior al autorizado, pero que se va a beneficiar de un mayor margen de gasto este año.

El antiliberal PP expolia a los contribuyentes
Alberto Roldán El Confidencial 23 Agosto 2013

"Todo impuesto específico, así como todo el sistema de impuestos de una nación, se invalida a sí mismo por encima de una cierta tasa de impuestos" - Ludwig von Mises

Recientemente, el consejero de Economía y Hacienda de la Comunidad de Madrid trasladó al Gobierno, de su mismo partido, una petición de autorización urgente para salir al mercado con una nueva emisión de deuda por importe de 690 millones de euros con el argumento de que, como había cumplido con el objetivo marcado, podía endeudar un poco más la Comunidad. Dicho así, y comparada esa cantidad con el récord de deuda estatal, esta podría parecer irrisoria.

La Comunidad de Madrid tiene una deuda de 22.000 millones de euros que, si bien en términos relativos al valor de su producción no la sitúa como la región más endeudada, cuando se toma la relación per cápita resulta muy llamativo que la deuda por habitante sea de casi 300 euros frente a la media nacional de 246. En otras palabras, cada madrileño soporta un 19% más que el resto de españoles.

Mi reflexión no va tanto en relación a los desequilibrios potenciales entre comunidades. No quiero entrar en el debate sobre por qué unas tienen más o menos margen en relación a los objetivos de déficit establecidos, sino al hecho real de que, en relación a la deuda y el gasto per cápita, la presión impositiva está en niveles récord. Los españoles realizan más esfuerzo tributario por recibir, en el mejor de los casos, el mismo servicio del Estado.

De acuerdo con los datos de la Agencia Tributaria, el tipo efectivo se mantiene en una senda alcista que lo lleva a máximos de la última década, colocando la presión fiscal en niveles de hace quince años, es decir, cuando el PP desembarcó en el poder con su avalancha reformista y recaudatoria motivada por el objetivo marcado de la entrada de España en la Unión Europea. ¿Casualidad que la historia se repita? No lo creo.

El caso es que, tomando la serie reciente, la base imponible es un 16% inferior al pico de recaudación alcanzado en 2007, cuando la suma de bases de renta y gasto suponía 1,3 billones de euros. Es por ello que se hace más doloroso para el contribuyente, ciudadano o empresa, entender esa mayor presión fiscal.

La renta bruta de los hogares sigue en tendencia de caída y se ha reducido en 20.000 millones de euros desde máximos, es decir, que los hogares se han empobrecido en una cuantía aproximada de dos puntos porcentuales respecto a la riqueza nacional. Más flagrante es la situación para las empresas, cuya base imponible consolidada se ha reducido en más de 100.000 millones de euros, es decir un 59%. Espectacular.

Con ello, la presión fiscal de empresas y ciudadanos ha subido en ese período en 50 puntos básicos, una cifra que no parece escandalosa pero que, si se tiene en cuenta el nivel al que estaba en 2009, muestra un repunte insoportable, pues prácticamente se incrementará este año hasta alcanzar dos puntos porcentuales. De nuevo espectacular.

¿Cómo se llega a esto? Con la demagogia de dos partidos políticos, que viven totalmente alejados de la realidad. El Gobierno de Zapatero deshizo el camino recorrido en sus primeros años de legislatura, ya saben aquello de “prometer hasta meter”, y justo después de tocar mínimos, la presión fiscal inició un giro mortal para nuestra economía. Acuérdense: subió el IVA, tocó impuestos especiales y elevó los de la renta. Posteriormente llegó Rajoy y completó la faena más antiliberal que se le recuerda a un partido político en nuestra historia contemporánea, con el agravante de mentir descaradamente a sus ciudadanos y romper el compromiso moral con su electorado pues incumplió de manera flagrante su programa electoral.

El niño malo del PP, Montoro, ha encabezado una subida de impuestos sin igual escudándose en que no tenía más remedio pues su misión era enmendar el mal ajeno, el heredado. Para ello ha subido aún más los impuestos por el trabajo y la renta, los del capital, el IVA, ha elevado impuestos especiales, tasas, tributos, y ha eliminado una batería de deducciones y desgravaciones para las empresas y los ciudadanos sin precedente.

Esto resume el dislate en materia confiscatoria del Gobierno: cuando se tuvo que eliminar la deducción por vivienda se mantuvo y cuando se tuvo que imponer se retiró. Bravo, mi reverencia y mi más sentido aplauso.

Y no será el último retoque. Los datos de 2013 romperán esa barrera del 14%, que ya se sitúa por encima de la media histórica, y apuntará a los récord de 1997 y 1998, con Rato como ministro de Milagros Económicos. Falta por computar la tasa de la lotería, las recientes subidas de impuestos especiales y las menores deducciones fiscales a empresas, sin descartar, porque estoy convencido de ello, una nueva vuelta de tuerca a la reclasificación del IVA. Esa mayor presión recaudatoria unida a una más que previsible nueva caída de la base imponible, llevará con casi toda probabilidad a que la presión fiscal este año marque un récord histórico en la serie histórica publicada.

¿Y por qué creo que eso sucederá? Porque el Estado sigue mostrando una miopía fingida vergonzosa, es decir, sigue sin atacar la verdadera fuente del mal que está en el excesivo y superfluo gasto público de todas las Administraciones, fundamentalmente la central y la autonómica, verdadero eje del mal. Dejo fuera a las locales porque los ayuntamientos no tienen ni papel de fotocopias, textual, por lo menos en el municipio en el que resido.

Si le explicaran bien a un catalán, a un andaluz o a un castellano-manchego el dislate que son las autonomías, como hay Dios que desaparecerían todas de un plumazo en votación popular. Pero eso no sucederá, ¿y saben por qué? Porque la reducción del gasto público choca con el deseo oculto del político a incrementarlo de manera permanente. Porque sabe que ahí está la base de su subsistencia. Unos dirán que en Madrid la sanidad se privatiza porque no hay dinero. Otros en Cataluña, segunda región del mundo con mayor fiscalidad, que se suben los impuestos porque no hay dinero. Los mallorquines, que se les quema la isla porque no hay dinero. Ningún gestor público dice tener dinero.

Por supuesto que no tienen dinero. Eso que parece una obviedad es de una lógica aplastante. Los Gobiernos no son empresas, no tienen actividad productiva, no generan riqueza. Recaudan y gastan. Esa es la clave. 154.000 millones de euros en impuestos devengados en 2012 y un gasto total de 493.000 millones de euros, y no hay discurso político que valga. La doble consecuencia de ese brutal gap es un déficit, después de sumar ingresos totales, un 10% sobre PIB, y un ratio de deuda sobre PIB del 90% y camino de superar el 100%. Repito… ESPECTACULAR.

Como dijo Milton Friedman: “Estoy a favor de reducir impuestos bajo cualquier circunstancia y por cualquier excusa, por cualquier razón, en cualquier momento en que sea posible”. Es obvio que todos los españoles también… ¿todos?

Esa izquierda que odia
EDITORIAL Libertad Digital 23 Agosto 2013

Lamentablemente, la actualidad nos ha dado en los últimos días dos buenas oportunidades de comprobar que en España ‘disfrutamos’ de un sector de la izquierda que vive instalado en el odio, en un sectarismo que va mucho más allá de la lógica confrontación política e ideológica, hasta terrenos en los que el adversario es despreciado y se convierte en enemigo, un enemigo contra el que todo vale.

El primer caso fue, como habrán podido imaginar, la triste noticia del fallecimiento de Rosalía Mera, en la que los sindicalistas de CCOO en Castilla-La Mancha protagonizaron una reacción deplorable cargada de una falta de respeto y de un desprecio bajo los que era imposible ocultar la alegría que la muerte de un ser humano les producía. Era quizá la reacción más significativa, pero no la única que se producía en unas redes sociales en las que se pudo ver mucho odio hacia una persona cuyo único pecado fue tener un singular éxito en esta vida.

El segundo acontecimiento ha sido el accidente sufrido por la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, que pese a su gravedad y a la alarma generada en un primer momento, afortunadamente no ha sido mortal.

De nuevo los mensajes en Twitter han permitido conocer la materia moral de la que están hechos muchos ciudadanos anónimos, pero también personajes con cierto peso en la vida pública como el cómico, o lo que sea, Máximo Pradera o, peor todavía, el político comunista Gaspar Llamazares.

Pero si pensábamos que gracias a las redes sociales lo habíamos visto todo, este jueves una manifestación de presuntos trabajadores –dada su actitud es muy difícil creer que son profesionales de la Sanidad- del hospital en el que está ingresada Cifuentes, nos mostraba hasta qué punto puede llegar un lobby de izquierdas que se cree hasta con el derecho divino de decidir quién debe ser atendido en un hospital público y quién no, y eso que presumen de defender una Sanidad "para todos" que, en vista de lo ocurrido, debe ser sólo "para los nuestros".

Como vemos, esta izquierda radical es capaz de intentar aprovechar cualquier circunstancia para machacar a sus adversarios y sacar rédito político, pero lo que no se puede negar es que elige bien a sus enemigos. En el caso de Mera el odio sindical tiene una razón tan oculta como obvia: la vida esa mujer de modestísima cuna es la mejor refutación posible de su esquema ideológico y la demostración clara de que el capitalismo es el único sistema económico en el que, con mucho esfuerzo y si se cuenta con las suficientes habilidades, una pobre costurera puede acabar sus días como la mujer más rica de España.

Cristina Cifuentes es, por su parte, una rara avis en el mundo de la política y, en especial, entre la derecha: inteligente, valiente, con las ideas claras, moderna en el buen sentido del término y, sobre todo, sin ningún complejo a la hora de dar la batalla ideológica y de defenderse a sí misma y a sus votantes. Un auténtico peligro, en suma, para una izquierda que se encuentra mucho más a gusto frente al habitual político popular acomplejado y sin demasiadas convicciones.

Seríamos injustos si no reconociésemos que se trata de actitudes minoritarias incluso dentro de la propia izquierda, pero tampoco los políticos o los líderes de opinión supuestamente más moderados se enfrentan a estas y otras muestras de violencia verbal o física con la contundencia que sería deseable. Recuerden, por ejemplo, la lamentable actitud de IU o el propio PSOE frente a los acosos que sufrieron miembros del PP a manos de los energúmenos de la PAH.

Unos porque se creen con derecho a todo y otros porque esperan sacar tajada, lo cierto es que el déficit moral de buena parte de nuestra izquierda cada día es más evidente.

Los del puño cerrado.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 23 Agosto 2013

No hay nada más que verlos con qué entusiasmo llenan los escenarios y se ponen puño en alto a cantar "la internacional", con el atuendo que pretenden parecer "obrero" y característico de las clases sociales que dicen representar. Son los que se arrogan la exclusividad de la defensa de "los trabajadores" y que reciben por ello inmensas cantidades de dinero público, cuyo destino y gasto es un enigma para todos. Claro que, al final, lo que se destapa es el total descontrol, el cinismo más vergonzante y que lo del "puño cerrado" es solo sinónimo de la cofradía de los que gustan del "gratis total" sin soltar un solo euro suyo.

Y es que si algo tiene el sistema capitalista es que puede corromper las voluntades más férreas y las ideologías más puras. La cultura del "pelotazo" y del "gratis total" se ha adueñado de la casta dirigente y muchos fieles representantes de los Sindicatos que dicen que son mayoritarios. La solidaridad bien entendida empieza por uno mismo, se deben decir. Ya en los convenios colectivos, esta casta de parásitos de la sociedad, se cubre las espaldas otorgándose un blindaje laboral que recuerda al aforamiento de la casta política. Son los últimos en ser despedidos de las empresas y los que disfrutan de "liberación del trabajo" para ejercer su función sindical. Un chollo institucionalizado con la complicidad de los Gobiernos en aras de la "paz social". La misma táctica que la usada con ETA y su entorno.

Lo más sangrante es que, por más falsedades documentales que se cometan, por más comidas y cenas pantagruélicas que se produzcan a costa de los contribuyentes, la Justicia no se considera en la obligación de perseguir estas conductas y exigir las responsabilidades penales que merecen. En España cualquier banda de aprovechados campa a sus anchas y hace de su cargo su exclusivo y lucrativo modo de vida. Mucho se habla de las mafias de la droga y de la prostitución, pero nadie habla ni persigue a las mafias de la representación laboral y el irreparable daño que están haciendo a la sociedad española. Los "piquetes informativos" son una imagen evidente de las actitudes mafiosas.

La desfachatez de la UGT con el tema de los ERE's en Andalucía,en el tema de las facturas falsas de comidas y demás ágapes con cargo a las subvenciones, es simplemente intolerable. Es deber del Gobierno acabar con la opacidad de unas cuentas nutridas con fondos procedentes de los Presupuestos Generales del Estado. Es solo responsabilidad del Gobierno, proponer una legislación de transparencia y control de cada euro que se destine a la mejora de las relaciones laborales y de la integracion de los desempleados en el mundo laboral. Es un deber inexcusable del Gobierno terminar con el estatus de absoluto provilegio de unos Sindicatos trasnochados y acomodados a parasitar a la sociedad.

No más subvenciones ni a partidos políticos, ni a organizaciones empresariales, ni a Sindicatos. Acabemos con el fraude sindical y las comilonas de estos desaprensivos.

Patronal y sindicatos
Una cuestión de principios
José T. Raga Libertad Digital 23 Agosto 2013

Cuando los principios están confusos, o cuando existen intereses para que de hecho no imperen, la comunidad entera está abocada al fracaso. Al fracaso en todos sus aspectos: económico, político y social. Es cierto que la ausencia de un orden jurídico degenera en anarquía, pero también que el imperio de una ley perversa, impone una dictadura de hecho, cuyo vicio impregna la conciencia social, que acabará considerando normal lo que nunca habría aceptado.

Ya en su momento dijimos que la reforma laboral se había quedado muy corta, sobre todo en lo referido a la contratación; en definitiva, lo prioritario para el trabajador y para el empresario. Pues bien, la reciente manifestación del Vicepresidente de la CEOE viene a confirmarlo. Según parece, la CEOE espera reunirse en septiembre con los sindicatos, para negociar fórmulas más flexibles en la contratación laboral.

La pregunta que surge, ante esta noble y cacareada pretensión, es de parvulario: ¿Quiénes son la CEOE y los sindicatos para negociar las fórmulas flexibles de contratación? Ya sé que me dirán que son los agentes sociales, pero esa respuesta no me satisface. ¿Agentes de quién? ¿A quién representan y con qué mandato de representación? Salvo que consideremos incapaces a trabajadores y empresarios ¿Quién mejor que el trabajador de cada empresa, sabe cuál es su pretensión y hasta dónde su flexibilidad en el salario, en la tarea o en el horario? ¿Quién mejor que el empresario sabe hasta dónde puede llegar su empresa en remuneraciones al trabajo, en inversiones o en ampliación de plantillas? ¿Para qué la tutela de sindicatos y CEOE?

Si estos principios no los tenemos claros y suponemos, que el objetivo del empresario es despedir trabajadores, es reducir cada vez más el empleo en su empresa, no merece la pena seguir discutiendo ni negociando. La función primordial en la empresa moderna del siglo XXI, es el propio sostenimiento de la misma, desde la consideración de que cada empresa es un mundo diferente, que se mueve en entornos distintos y, por tanto, precisa reglas muy diversas.

Si la negociación entre los trabajadores de una empresa y el empresario, en la que las peculiaridades económicas empresariales estarán presentes, porque de todos son conocidas, se sustituye por la negociación entre las centrales empresariales y las sindicales, con la pretensión de que todos se sometan a ellas, a eso no se le puede llamar flexibilidad. Más aberrante todavía, que un empresario la considere como solución para un escenario económico diverso. Al fin y a la postre, con la negociación en estos términos, se está simplemente sustituyendo al legislador por lo negociado entre CEOE y sindicatos.

La verdadera flexibilidad es la negociación entre empresario y trabajador; ambos se necesitan y ambos tienen un mismo interés: la perdurabilidad de la empresa productiva, como fuente de rentas para unos y otros. No perdamos más el tiempo en alambicar fórmulas que sólo pueden justificar la propia existencia de las centrales sindicales y empresariales.

¿Rubalcaba a La Moncloa?
Editorial www.gaceta.es 23 Agosto 2013

En muy repetidas ocasiones nos hemos referido al cúmulo de perversiones que ensombrecen nuestro sistema democrático hasta convertirlo en un mecanismo de sustitución inexorable en el poder entre dos únicos partidos de ámbito nacional. Cualquier pretensión de asimilar la situación española a la de Estados Unidos, tan socorrida entre los defensores del statu quo español, es improcedente, aunque sólo sea porque allí todos los ciudadanos que lo deseen pueden intervenir en el proceso de designación de candidatos, o porque aún se aparta de la política a alguien que viole principios morales básicos, o porque los Gobiernos hacen cumplir las leyes y las sentencias y no otorgan legitimidad política ni a terroristas ni a sus amigos. No hay comparación posible.

Pero queremos hablar hoy de nuestro país. La referencia que hacemos al principio de estas líneas al corsé en que se ha convertido la política para nuestros votantes viene al caso del todavía presidente del PSOE vasco, Jesús Eguiguren –quien, por cierto, tendría que haber abandonado la vida pública al menos desde 1992–, que ha dicho que Alfredo Pérez Rubalcaba probablemente resistirá las querellas intestinas de su partido y “va a acabar siendo presidente del Gobierno”. En circunstancias normales este pronóstico sería un disparate más de los que abundan últimamente, pero no estamos en circunstancias normales.

Lo lógico sería que el ex portavoz del Gobierno del Felipe González de los GAL y de Filesa, el ex ministro de Interior del Zapatero de la negociación política con la ETA y del chivatazo policial del bar Faisán en favor de los terroristas, el que condecoró a jueces que juzgan a policías y a policías envueltos en asuntos turbios, el que perdió escandalosamente las elecciones de 2011 como candidato a La Moncloa, lo lógico, decimos, es que un personaje así estuviera, al menos, inhabilitado para la vida pública; pero no sólo no lo está, sino que es el secretario general del PSOE y, para colmo, se ha constituido en farisaico portaestandarte de la honradez y las virtudes cívicas, y ahí están los políticos, los medios y los ciudadanos aceptándolo como si tal cosa.

La previsión de Eguiguren es verosímil porque, entre otras cosas, concurren ahora mismo tres factores: primero, el PSOE está por dentro tan rematadamente mal que es muy probable que a Rubalcaba no le cueste demasiado llegar a las urnas como candidato; segundo, el PP está sometido a una trituradora mediática con el caso Bárcenas que habrá de tener consecuencias electorales; tercero, la sociedad española está tan enferma moralmente que es difícil que acierte a distinguir las diferencias de grado (aunque no las haya de naturaleza) entre populares y socialistas.

Carta a Moscoso y Madina, los ‘cachorros’ del PSOE
Pablo Sebastián www.republica.com 23 Agosto 2013

Sabemos lo mal que está casi todo en España, y los problemas de liderazgo y gestión que tiene el Gobierno de Rajoy amén de los que se derivan de los escándalos ‘barcianos’ del PP y espantadas de Cospedal. Pero el PP tiene la mayoría absoluta y nada aparece en el horizonte electoral español como posible alternativa, entre otras cosas porque el PSOE tiene muchos problemas -los del PSC son letales- y su líder Rubalcaba carece de legitimidad para exigir responsabilidades políticas a Rajoy, porque él nunca se las pidió a Felipe González -del GAL, Filesa, Roldán, Rubio, BOE, etcétera- ni pedir responsabilidades económicas y sociales al Gobierno del PP después de haber sido vicepresidente de Zapatero, cuando se negó la existencia de la crisis con claro oportunismo electoral. Por ello las encuestas que anuncian el final del modelo bipartidista español, y a pesar del paro, la crisis y de Bárcenas, no le dan al PSOE más de 100 diputados frente a los cerca de 130 del PP.

Hace unos días -el pasado 9 de agosto en El País- uno de las más notorias jóvenes promesas del PSOE, Juan Moscoso escribía un artículo titulado Un nuevo ciclo económico y político en el que, sin aportar ninguna precisión y marcado por el ‘buenismo’ de los tiempos de Zapatero, venía a proponer reformas institucionales y políticas que no concretó y resumía en bondadosa intención con palabras como estas: ‘La sociedad reclama cambios profundos en la manera de hacer política, en las actitudes de los políticos, en el funcionamiento de los partidos y en el de las instituciones’ (sic).

Cambios, maneras y actitudes, eso es todo. Para empezar no sabe Juan Moscoso que esto que sufrimos en España -y llevo muchos años diciéndolo- no es una democracia sino una oligarquía de los partidos, que ‘secuestran’ la soberanía nacional, que carece del principio de justa representatividad electoral y de la separación de los poderes del Estado (solo existe una separación aparente de las funciones de dichos poderes). Y que, en consecuencia, no existen controles democráticos a ningún poder del Estado, empezando por el Ejecutivo y siguiendo por los poderes fácticos económicos y de las finanzas, o incluso de la Corona que ha desbordado su marco institucional sin que nadie ponga coto a todo eso que ha acabado en una ‘corrupción ambiental del Estado’, algo que una verdadera Democracia habría impedido y cortado de raíz desde hace ya mucho tiempo.

Además, España es el único país de nuestro entorno europeo que no elige de una manera directa y por su nombre a ninguno de los gobernantes o de los representantes de los ciudadanos. Y mientras Juan Moscoso, o su amigo Eduardo Madina, no asuman esto y el hecho nefasto de la partitocracia, ellos ni su partido el PSOE dirán la verdad y estarán en condiciones de convertirse en alternativa de poder, porque mal que les pese y a pesar de la crisis la derecha en España nada muy bien en los modelos no democráticos -porque ellos vienen del franquismo- que son resultado del pacto ‘contra natura’ democrática de la transición (sin periodo constituyente y con la Constitución redactada en secreto y luego ‘aclamada’).

Y ya puestos a invitar a una reflexión democrática a estos jóvenes y preparados ‘cachorros’ del PSOE, vamos a añadir algo que o no saben, como parecen no saber lo que es una Democracia, y deben conocer para entender cuestiones de fondo del problema español. Porque la salida de la crisis, el Estado del Bienestar, las reformas de las estructuras, la ceguera de la burbuja inmobiliaria y los líos de la corrupción ambiental de España y los errores de Europa, son cuestiones importantes que están ahí y deben ser abordadas. Pero antes hay que arreglar los pilares del edificio que se construyeron mal -como los del euro- al inicio de la transición con el alibi de la recuperación de las libertades y la reconciliación nacional, lo que siendo importante y quizás la única salida posible frente al poder saliente del franquismo, obligó al sacrificio de un firme modelo democrático y representativo y todo ello derivó en la oligarquía de partidos, o partitocracia, nacida de la transición. Que se pudo obviar con la práctica política, cosa que no hicieron ni González ni Aznar, para el disfrute sin control del inmenso poder que ambos acumularon.

Y en ese sentido tenemos que subrayar que en España existen dos fuentes de poder: el Régimen y el Sistema político. El Régimen está incluso por encima del Sistema político y es un club especial muy al estilo de los poderes fácticos del franquismo, donde están presentes los grandes partidos nacionales, la Corona, la Banca, las empresas líderes del Ibex, los Grupos de comunicación (en crisis por causa de Internet), el Vaticano y los Estados Unidos. Esto es así y funciona de manera espontánea con eficacia y coordinación, y casi todos los miembros del Club del Régimen han estado muy implicados -el PSOE también- en el golpe de Estado de Armada, o en los Gal de Felipe González -el héroe de Juan Moscoso- y por supuesto en la locura de la burbuja inmobiliaria y la corrupción, en la que el felipismo no tiene nada que envidiar al aznarismo.

Es debajo de la ‘boina’ del Régimen, la fabrica de los pactos y los repartos de dinero e influencias y de las ocultaciones de delitos y abusos de poder -gracias al control exhaustivo del poder Judicial, el Parlamento y los medios, donde se ubica el Sistema político con reglas no democráticas, que empiezan por la propia ausencia democrática en el interior de los partidos políticos y se extiende a todo lo demás, incluidas las primeras instituciones del Estado.

De manera que hay que hacer dos cosas: abolir el Régimen oculto a los ojos ciudadanos; y reformar el sistema político, empezando por la separación de poderes y la ley electoral, para convertirlo en democrático y representativo. Y convocando un referéndum sobre Monarquía o República, que se hurtó al inicio de la transición -o ¿acaso Moscoso y Madina son ‘monárquicos borbonistas’ como Rubalcaba, Zapatero y González?’- e incluyendo estas reformas en la Constitución, como se hizo en tiempo récord con el control del déficit público en el otoño de 2011. Y a no perder de vista el modelo presidencialista democrático del que hablaremos en otra ocasión.
www.pablosebastian.com

Estamos gafados
Enrique Calvet Chambon www.lavozlibre.com 23 Agosto 2013

Economista y miembro del Comité Económico y Social Europeo

Así que Don Juan Carlos Gafo ha decidido insultarme. En un arrebato del que se ha arrepentido, parece ser, pero lo ha hecho. Ha bramido “catalanes de mierda, no se merecen nada” en un medio de difusión público (creo que se llama Twitter) y vinculado al hecho de que algunos silbaron el himno de mi Patria en un acontecimiento deportivo celebrado en la Cataluña española. Evidentemente esa sinécdoque insulta de hecho a muchas personas, algunas insospechadas. Por ejemplo insulta a los habitantes del Rosellón, que son catalanes educados, libres y cultos y no chuflan himnos oficiales ajenos, insulta al anterior ministro de Defensa, insulta a centenares de miles de habitantes del Principado, pero también a quienes no lo son como a Albert Boadella, o a mí. O sea, que estamos gafados.

La relevancia de la peripecia que la convierte en grave falta es que Don (evidentemente tiene el bachiller, por lo que el Don es obligado) Juan Carlos Gafo es alto cargo del Ministerio Español de Asuntos Exteriores. Ni más ni menos que el segundo de a bordo (y primero en cobrar) de la Institución oficial creada para promover la 'marca España' por montes y praderas allende las fronteras. ¡Pues vaya favorcito que le ha hecho a la 'marca España'! Su mensaje dirigido a miles de personas, que no conoce ni conocerá jamás, es, manifiestamente, un insulto público, ámbito ese en que un alto cargo de cualquier Administración siempre, pero siempre, ostenta representación de la Institución que le nombra, o por lo menos refleja su imagen. Va en el cargo, y en el salario. Por lo cual la reacción inmediata del Ministerio de cesarle (y puede ser poco) con deshonor es irreprochable. Si no lo hubiera hecho, yo lo hubiera exigido como ofendido.

Como toda barbaridad sonada realizada por algún empleado nuestro, como son los empleados públicos, debería servir a reflexión, y no sólo a escándalo mediático frivolón. Se pueden sacar varias lecciones del hecho. Yo ofrezco una: siguen multiplicándose las evidencias de que ni las oposiciones memorísticas , generalmente hechas con sacrificio de una época clave de inserción en la vida y sociedad real, ni el funcionariado, son buena selección para ocupar puestos de alta delicadeza política y/o de gobierno. (Son indispensables para puestos procedimentalistas). Los ejemplos pululan, no sé si me siguen…Y eso es muy destructivo para una Nación. Su élite en puesto tiene que coincidir con su élite en competencia, o sino… la España de charanga y pandereta. Pero, en este caso, el asunto es más negro, y afecta a la selección de personal pura y simple que deben ejercer los gestores. Porque esta persona, para conocimiento general, ha sido embajador del Reino de España (3 años en Líbano) y….ha sido…. ¡¡¡¡vocal asesor en la Dirección General de Medios y Diplomacia Pública del Ministerio de Asuntos Exteriores!!!!! ¡Asesor en comunicación, oigan! A mí, que soy muy miedoso, esto me asusta una barbaridad: ¿Quién ejerce la selección de personal en el Ministerio de Exteriores? Necesita un cursillo urgente para el bien de todos.

Pero, y como colofón, también debo decir que sería bueno que, por una vez, la anécdota ni escondiera ni distrajera del gravísimo problema de fondo. Dicho queda que el Ministerio, desde luego con toda mi satisfacción, ha actuado contundentemente y fulminantemente en esta peripecia. Pero los Gobiernos de España llevan a los menos cuatro lustros actuando con deshonor y contra el bien común (por ejemplo desvirtuando el Estado de Derecho) en el tema del secesionismo. Lo primero está bien para hacer algunas chanzas, permitir el lucimiento de la improbable candidata Chacón y vender escándalo de barbería, pero lo segundo se puede cargar nuestra democracia y se está cargando nuestros derechos civiles. Y eso es peor que estar gafados.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Culpable
miquel porta perales ABC Cataluña 23 Agosto 2013

Para el nacionalismo catalán, España es culpable. Por definición. Siempre y de todo. ¿Los problemas económicos de la Generalitat? El expolio español que se lleva lo que puede y no paga lo que debe. ¿Las competencias de la Generalitat? Desaparecen por obra y gracia de la recentralización española en curso. ¿La lengua, la cultura y la identidad catalanas? En peligro por causa de la política homogeneizadora española. Y así sucesivamente.

Busquen ustedes cualquier asunto problemático -política, economía, cultura y un suma y sigue sin solución de continuidad- y verán como la culpa es de España. Pero, España no solo es culpable de las desgracias de Cataluña, sino que también lo es-advierte el nacionalismo catalana- de las que padecen otros países del mundo entero. Una visita a la hemeroteca sirve para «constatar» que muchos problemas actuales de los países hispanoamericanos tendrían su origen en la política española. Por no hablar de una Unión Europea que estaría harta del Estado español y su deuda y deseosa de abrazar en su seno una Cataluña que sería lo más parecido a una bendición caída del mismo cielo.

Ese nacionalismo catalán que hace bandera del antiespañolismo, se solidariza ahora -cartas, declaraciones y discursos- con Gibraltar. Cosa que le lleva a despreciar las resoluciones de la ONU pro descolonización del Peñón y a dar apoyo a un gobierno gribaltareño que, en el mejor de los casos, tolera la opacidad fiscal y el contrabando. El nacionalismo catalán, ¿es partidario de la colonización y el delito fiscal? Pero, ¿no dicen esos señores que una Cataluña independiente sería un modelo de democracia y transparencia? En realidad, a esos señores, el futuro de Gibraltar les importa un pimiento. Un comino. Lo que les interesa del caso -además de aprovechar la coyuntura para dar la vara con la autodeterminación pretextando que Cataluña es una colonia del Reino de España: menuda sandez- es lanzar la penúltima puya contra España. Viven de eso. ¿Qué serían sin España? Poca cosa.

ETA, este verano

Francisco Muro de Iscar Estrella Digital  23 Agosto 2013

Afortunadamente, los españoles - y no sólo nosotros- hemos dejado de mirar con miedo y con dolor al País Vasco: las pistolas de ETA ya no asesinan desde hace tiempo y los veranos no están teñidos de rojo, sino de turismo, de diversión, de trabajo, de normalidad. ¿De normalidad? Es tan importante que ETA no mate, que tal vez no queremos saber más. Y, sin embargo, ETA sigue presente este agosto, en el País Vasco y las víctimas de la banda terrorista siguen sufriendo la violencia de los etarras y de sus cómplices. A veces también el escarnio, la burla, el desprecio. Por eso hay que seguir mirando hacia el norte. Se ha ganado alguna batalla, pero ellos siguen creyendo que están ganando la guerra.

En el País Vasco, las víctimas tienen que seguir escondidas y con miedo, mientras ETA prosigue su camino

Los que defienden a ETA no han parado este verano. El ex alcalde de Llodio, Pablo Gorostiaga, ha sido nombrado pregonero de las fiestas de su pueblo, pese a estar encarcelado. La hermana del etarra Koldo Artola ha sido "elegida" para lanzar el chupinazo de las fiestas de Bilbao, y aunque un juez justo lo ha impedido, al final ella ha lanzado un segundo chupinazo burlando a la justicia y a la dignidad. En San Sebastián, los carteles de homenaje a los presos de ETA se han adueñado de las calles, con la connivencia y el respaldo de quienes tenían que haberlo impedido. En Ondárroa se ha homenajeado públicamente a dirigentes históricos de la banda asesina. En los últimos Sanfermines los jóvenes cachorros de ETA también dieron muestras de que siguen vivos y activos. El etarra Bolinaga, secuestrador de Ortega Lara, liberado hace un año ante la inminencia de su muerte a causa de un cáncer, sigue paseando por San Sebastián... ¿Hablaron de eso, de esa ofensa permanente a las víctimas, Rajoy y Urkullu cuando se entrevistaron hace unos días? ¿Hablaron de cómo resarcir a las víctimas de tanto dolor? Me temo que no fue un asunto ni siquiera lateral de la conversación.

Por si fuera poco, el alcalde de San Sebastián -mejor, el alcalde de Bildu- ha anunciado con un cinismo del que se vanagloria, que en septiembre se celebrará un Foro por la Paz en esa ciudad. Un foro "por la paz" organizado por Bildu merece tanto crédito como si nombramos a Bárcenas gobernador del Banco de España. El PP y el PSOE se han desmarcado inmediatamente de la propuesta y el PNV ha hecho lo que se esperaba: mostrar su disconformidad y anunciar su colaboración. Y cuando el obispo de San Sebastián ha terciado diciendo que esa convocatoria carece de autoridad moral y que "el diálogo por la paz solo tiene sentido en el supuesto de que se inicie y se concluya con una condena explícita al terrorismo y a todo tipo de violencia", se le han echado encima los "demócratas" de Bildu, los mismos que, todavía, no han condenado los asesinatos de ETA.

Podemos estar tranquilos porque ETA ya no asesina por la espalda ni secuestra ni extorsiona. Pero en el País Vasco, las víctimas tienen que seguir escondidas y con miedo, mientras ETA prosigue su camino.

Cataluña ante el desafío secesionista
Artur Mas mete el nacionalismo en los colegios con un 'Plan de Valores'
Según la Generalitat, el nuevo proyecto tiene como objetivo 'fortalecer la nación catalana para la pervivencia de la identidad del pueblo catalán
 www.lavozlibre.com 23 Agosto 2013

Madrid.- Artur Mas, con el objetivo de la consulta soberanista que CiU y ERC quieren llevar a cabo en 2014, está acelerando el paso para presentar a finales de año un 'Plan Nacional de Valores' que tiene como principal propósito, "fortalecer la nación catalana para la pervivencia de la identidad del pueblo catalán".

Desde que la Generalitat pusiera en marcha este proyecto en octubre de 2011, hasta 16 grupos de trabajo piensan en cuáles son los valores esenciales que hay que emprender en temas relacionados con la política, la educación o la seguridad.

Aunque el gobierno catalán asegura que no hará imposiciones, queda por saber si los valores que quiere promover la Generalitat van a chocar o no con los ciudadanos que no sienten a Cataluña como una nación independiente. En éste sentido se ha manifestado la consejera Neus Munté, quien insiste en que la Generalitat no impondrá ningún tipo de valor, sino que simplemente impulsará "la convivencia y el fortalecimiento de una nación que quiere conservar su identidad", asegura en una entrevista a la agencia ACN.

Ideado el proyecto, toca difundirlo y darlo a conocer. Para ello, el gobierno de Artur Mas promoverá estos valores que considera positivas a través de las escuelas y las entidades sociales. Además, la Generalitat está contando con las opiniones de varias personalidades de relevancia social como médicos, juristas, biólogos, comerciantes o figuras concretas como Carles Folguera, director de la Masía del F.C. Barcelona, Enric Canet, director del Casal dels Infants, o Salvador Busquets, director de la Fundación Arrels.

AL ESTILO DE 'FORMACIÓN DEL ESPÍRITU NACIONAL'
El nuevo proyecto del gobierno de Artur Mas tiene un predecesor en cuanto a la muestra de valores se refiere. Bajo el nombre 'Formación del espíritu nacional', la asignatura franquista, que era obligatoria en el bachillerato de la época, pretendía la adquisición de los valores que se identificaran con el concepto nacionalista de España, propio del Movimiento Nacional, desapareciendo finalmente de los planes de estudios con la Ley General de Educación de 1970
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