AGLI Recortes de Prensa   Domingo 1 Septiembre 2013

¿Dónde está la austeridad?
EDITORIAL Libertad Digital  1 Septiembre 2013

España todavía no ha pinchado la burbuja del sector público. El conjunto de las administraciones sigue gastando mucho más de lo que ingresa, lo cual se traduce en más déficit y deuda y, por tanto, en una factura aún mayor para un contribuyente que, hoy por hoy, vive asfixiado por culpa de los elevados impuestos.

Gobierno, autonomías y ayuntamientos hablan de austeridad, pero lo cierto es que tal concepto resulta ajeno a muchos políticos españoles, ya que confunden recortes con subidas fiscales, siendo ambas medidas totalmente contrapuestas. Así, mientras que las familias y las empresas han llevado a cabo duros ajustes durante la crisis para sanear sus balances y amortizar la elevada deuda acumulada durante la época de la burbuja, el sector público ha seguido incrementando el gasto, a pesar del desplome de la recaudación fiscal y las graves turbulencias que ha sufrido el mercado de deuda pública.

Sin ir más lejos, el Gobierno central acumuló un déficit de 45.133 millones de euros hasta el pasado julio, equivalente al 4,38% del PIB y superando así el límite fijado para todo el año (3,8%). Este desequilibrio contrasta con el superávit exterior que ya está registrando España. En concreto, la balanza por cuenta corriente arrojó unos números positivos de 1.357,7 millones de euros en el primer semestre del año, algo inédito desde 1990, lo cual significa que España ya no depende del crédito extranjero y, por tanto, ha dejado de vivir por encima de sus posibilidades, a diferencia de lo acontecido durante la pasada década, gracias a la contención de gastos por parte de familias y empresas, así como al espectacular aumento de las exportaciones.

Así pues, mientras el sector privado está haciendo los ajustes necesarios para fortalecer su solvencia y salir adelante, el sector público insiste en mantener su sobredimensionado tamaño a costa de restar nuevos recursos al contribuyente, minando con más impuestos su exigua capacidad de ahorro y, por tanto, dificultando la recuperación económica.

Los datos presupuestarios demuestran que la tan manida austeridad es un mito muy extendido. Y es que, si bien es cierto que se han aplicado ciertos recortes, el gasto público sigue siendo hoy superior al del comienzo de la crisis, cuando España vivía su particular -e irreal- cénit económico.

Buena prueba de ello son las comunidades autónomas, donde se concentra la inmensa mayoría de servicios públicos. Así, los gobiernos regionales han aumentado el gasto en 30.000 millones durante la crisis, un 20% más respecto a 2007, mientras que sus plantillas han engordado en casi 32.000 personas. De hecho, Sanidad y Educación cuentan con 6.500 millones de euros y 54.000 trabajadores más desde el estallido de la crisis, de modo que los supuestos recortes que tanto critican algunos colectivos son irreales.

Por desgracia, tanto el Gobierno central como muchas autonomías han preferido subir impuestos para tratar de mantener el sistema en pie, en lugar de liquidar el amplio elenco de entes públicos inútiles que abunda en España y reducir el gasto público hasta niveles sostenibles.

Se trata de una estrategia fiscal errónea y contraproducente, cuyo fracaso salta a la vista: el déficit sigue siendo ingente, la deuda pública no deja de crecer -ya supera el 90% del PIB- y los elevados impuestos lastran la generación de riqueza y la creación de empleo.

Rajoy y la bajada de impuestos: como broma no está mal
Editorial www.gaceta.es  1 Septiembre 2013

Por octavo año consecutivo, el Partido Popular ha celebrado la apertura simbólica del curso político al pie del castillo pontevedrés de Sotomayor. Como el PP está ahora en el Gobierno, la presencia de Mariano Rajoy confiere al acto particular relevancia, como la fiesta de UGT en el pueblo minero leonés de Rodiezmo cobró mayor interés mediático por la presencia en ella del entonces presidente Rodríguez Zapatero, hasta que éste dejó de acudir porque el deseado mitin propagandístico amenazó los últimos años de poder socialista con convertirse en todo lo contrario. En el caso del Partido Popular, el presidente Rajoy ha enfrentado la difícil situación en que se encuentra el país con un discurso marca de la casa, en el que ha destacado los aspectos más optimistas de la situación económica y ha hecho un anuncio que ha obtenido el efecto buscado, que era suministrar un buen titular para los periódicos y los programas informativos audiovisuales: el año que viene, dijo, volverá a Sotomayor para anunciar una bajada de impuestos.

Rajoy consumió la mayor parte de su discurso en algunos asuntos económicos que han marchado más que aceptablemente bien: aumento de las exportaciones, bajada de la prima de riesgo, éxito del turismo. No ha habido novedades, pues, en este sentido, pero es explicable que el presidente del Gobierno se cuelgue la medalla de estos éxitos, de los que todos nos alegramos. Sin embargo, sus silencios han resultado tan ensordecedores como sus palabras: ninguna mención al caso Bárcenas –salvo, quizás, una referencia implícita y oblicua a que “otros se empeñen” en distraer al Gobierno de su objetivo económico–, y no sólo silencio total sobre las provocaciones amenazantes de los partidos separatistas catalanes y vascos, sino un elogio sin excepciones a todas las Administraciones en el esfuerzo de reducir el déficit público, justo el día que se publicaba que la Generalidad de Cataluña gastará 30 millones de euros (equivalentes a 5.000 millones de pesetas) en comprar urnas para su consulta soberanista. Ha habido otras omisiones, pero estas dos son, a nuestro juicio, las que de ninguna manera tenían que haberse producido.

En cuanto a la bajada de impuestos, la marca de la casa ha brillado con luz propia: que en septiembre de 2014 Rajoy aparezca en Sotomayor para anunciar una vaga “bajada de impuestos” significa que esa bajada ocurrirá en 2015, y los contribuyentes la notarán (en el caso del IRPF, por ejemplo), en su declaración de 2016. Como broma, no está mal; pero es que no estamos para muchas bromas de esta naturaleza, que se convierten en humor negro si, sensu contrario, interpretamos que, mientras no se anuncie la bajada de impuestos, éstos seguirán subiendo.

El jinete pálido
José Luis González Quirós www.gaceta.es  1 Septiembre 2013

El actual equipo dirigente del PP debiera abandonar el barco por pura decencia.

Alejo Vidal Quadras ha recomendado al PP el cambio de jinete y eso me ha recordado a mí El jinete pálido, el magnífico western de Clint Eastwood, que con esta película resucitó el género. En este film un valiente se atreve a enfrentarse al malvado de turno y, con ello, logra que la mayoría de los mineros decentes recuperen su autoestima y puedan vivir con dignidad. De eso se trata para los militantes y dirigentes del PP, tienen que recuperar su autoestima, dejar de ser rehenes de un pequeño grupo que se ha dedicado a sojuzgarles, a robar en nombre de sus siglas, y eso exige acabar con la tibieza, preferir el riesgo del conflicto a la certeza de la consunción en un escenario de creciente indignidad.

Puede pensarse que se trata de una épica barata, pero, para bien o para mal, la política no es simple gestión, porque a los hombres no les mueven solo las cuentas de resultados sino las ideas, incluso los poetas. El actual equipo dirigente del PP debiera abandonar el barco por pura decencia, por sentido de responsabilidad, porque no se puede hacer peor lo que están haciendo, olvidarse completamente del programa y dedicarse a disimular o a encubrir la corrupción y los comportamientos absolutamente indignos de unos cuantos. Esto tiene que acabar y va a acabar, por las buenas o por las malas, y lo lógico es que acabe por las buenas, en interés de España y del propio partido. Si no sucede así, más pronto que tarde, aparecerán varios jinetes pálidos, habrá follón, confusión, bajas, un escenario que debiera evitarse.

El jinete pálido del PP puede ser cualquiera, en la película era, de hecho, un absoluto desconocido, porque cualquiera puede encabezar un movimiento que los votantes desean, que muchos militantes añoran, una vuelta a la decencia, a la coherencia política y a la ejemplaridad personal. No cabe desdeñar las alternativas contrarias, pero tampoco dejar de definir cuál es la más deseable. Quienes mandan actualmente seguramente preferirán alguna clase de tongo, que se deje de hablar del caso, que un milagro convierta a los culpables en víctimas de una conspiración; es poco probable, pero lo van a intentar, y seguro que no les faltan aliados, porque los negocios raros siempre son muy rentables. La segunda alternativa, que puede mezclarse con la anterior, es, sencillamente, el hundimiento del Titanic y el sálvese quién pueda, cosa que dejará ver la escasa elegancia y valor de buena parte del público de primera clase, pero el naufragio será general y definitivo, es decir, con la izquierda en el poder durante los próximos veinte años. Estoy seguro que los votantes, que son los auténticos dueños del capital político del PP, preferirán algo más de valor y de bravura, y entonces aparecerá el jinete pálido, muchos valientes. Se pasará mal, pero merecerá la pena. De cualquier modo, la solución tendrá que ser en breve plazo.

Estados Unidos, esa bomba de relojería
Juan Laborda www.vozpopuli.com  1 Septiembre 2013

La auténtica bomba de relojería para la economía mundial no es otra que el centro neurálgico del imperio, los Estados Unidos. A diferencia de la inmensa mayoría de las previsiones económicas, estratégicas, o geopolíticas, nuestra anticipación es que el eslabón más vulnerable para la economía mundial es el país norteamericano. Por un lado, su deuda total supera los 57 billones de dólares, por la explosión de la deuda pública, único motor de los beneficios empresariales estadounidenses. Por otro, la expansión cuantitativa ha trasladado todo el riesgo de mercado al balance de la FED, cuyo apalancamiento se sitúa en 58 veces, generándose la mayor burbuja financiera de la historia.

La combinación de un incremento de la aversión al riesgo en los mercados, unido a un repunte adicional de los tipos de interés de la deuda soberana, haría insostenible la actual política fiscal, hundiendo los beneficios empresariales. Entonces los mercados financieros globales colapsarían.

De burbuja en burbuja
Kindleberger observó que las distintas burbujas que se van formando en un período de tiempo son acontecimientos relacionados. Cada burbuja conduce a una crisis, y estas crisis a su vez sientan las bases para la próxima burbuja. Sin duda alguna ésta es realmente la dinámica que ha estado en vigor durante más de una década. La respuesta de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) a la recesión y las tremendas pérdidas de mercado del 50 % que tuvieron lugar entre 2000 y 2002 fue la creación de las condiciones de crédito que posteriormente alentaron la burbuja inmobiliaria. Los riesgos de esta política eran evidentes incluso antes de mediados de 2005, pero la FED permitió que estos riesgos se expandieran y generaran la mayor burbuja inmobiliaria de la historia, lo que condujo al crash del 2007.

A su vez, la respuesta al colapso 2007-2009 fue doble: por un lado a través de la política fiscal, y, por otro, a través de la política monetaria. Repasemos brevemente las condiciones que han establecido el episodio especulativo en el que estamos inmersos en la actualidad.

En primer lugar, como la pérdida de empleos se aceleró y el ahorro de los hogares se derrumbó, la política fiscal de los Estados Unidos respondió con enormes déficit públicos, cercanos al 10% del PIB, con el objetivo de mantener el consumo privado. Dado que el déficit de un sector siempre emerge como el superávit de otro, el déficit combinado de los gobiernos y de los hogares se refleja, como así ha sido históricamente, en el espejo de los excedentes o márgenes empresariales, que han subido a niveles récord en los últimos años.

Básicamente, los déficit del gobierno y de los hogares déficit han permitido que el consumo y los ingresos corporativos se mantengan estables, sin necesidad de competir vía precios, a pesar de que los sueldos y salarios se han desplomado a tales niveles que la participación de la fuerza laboral en el PIB ha caído al nivel más bajo en tres décadas. Este comportamiento siempre se cumple, siguiendo la ecuación de beneficios empresariales de Levy-Kalecki, utilizada en contabilidad nacional.

A pesar de ello, los inversores en la actualidad parecen confiar que estos márgenes de beneficios son un elemento permanente, de la misma manera que asumieron beneficios eternos en las dot.com. Como consecuencia la bolsa norteamericana es la más cara del mundo y en el medio plazo deberá ajustarse más de un 50% hasta niveles próximos a 700.

En segundo lugar, la política monetaria de expansión cuantitativa se ha ido convirtiendo en el foco casi exclusivo de los inversores. Lo fascinante de esta política monetaria es que no tiene ningún mecanismo de transmisión a la economía real, excepto generar enormes distorsiones en los mercados financieros en busca del "efecto riqueza". Pero este burdo esquema de pensamiento dominante se olvida de una máxima en economía: la riqueza neta sobre PIB revierte a la media. Las primas de riesgo globales se encuentran en niveles excesivamente bajos, próximos a los de 2007, por que en realidad el balance de los Bancos Centrales ha sido utilizado para “lavar” el riesgo de los bancos privados. La situación actual es insostenible.

La burbuja Minsky
La descripción de las dos respuestas a la crisis desde el año 2009, fiscal y monetaria, y sus efectos positivos sobre los mercados financieros han configurado una burbuja Minsky. Ya solo queda el crash de los mercados financieros para completar su hipótesis de inestabilidad financiera. Como observó Kindleberger: "Hyman Minsky sugirió que los eventos que conducen a una crisis comienzan con un desplazamiento o innovación sobre el sistema macroeconómico. Si el shock es suficientemente grande y generalizado, las oportunidades de ganancias anticipadas mejoran en al menos un sector importante de la economía, incrementado la participación de los beneficios sobre el PIB. El boom en el modelo de Minsky es alimentado de endógenamente por la expansión del crédito. Minsky señaló que euforia podría desarrollarse en esta etapa. Los inversores compran bienes y valores para beneficiarse de las plusvalías asociadas a los aumentos previstos en sus precios.

Las autoridades reconocen que algo excepcional está ocurriendo y, aunque son conscientes de las manías y errores anteriores, consideran que "esta vez es diferente", y ofrecen distintos argumentos para explicar las diferencias. Y se origina todo el proceso de inestabilidad financiera que lleva a la generación de una nueva burbuja y su posterior explosión.

La respuesta a una burbuja y la caída posterior a menudo siembra las semillas de la próxima burbuja y caída. En el caso actual, las semillas han tomado la forma de déficit público récord y su traslación a unos márgenes de beneficios récord, meramente temporalmente. A su vez la política monetaria ha tenido un efecto distorsionador, alentando un comportamiento cada vez más especulativo, basado en la búsqueda sin límite de rendimientos a cualquier precio, sin ningún control del riesgo precio o valoración. La bomba de relojería ya está activada, ¿cuándo explotará?

El secuestro de los ciudadanos por el oportunismo político
editorial La opinion  1 Septiembre 2013

Octogenario infatigable y optimista por naturaleza, el filósofo alemán Jürgen Habermas ha agitado un intenso debate en su país con un artículo reciente en el que denuncia el fracaso de las élites dirigentes. Reprocha Habermas a la todopoderosa Angela Merkel su absoluta carencia de "principios reconocibles" y afea a la canciller que su única guía sea conservar el poder a toda costa valiéndose del oportunismo: defendiendo el euro y la UE, asfixiándolos por detrás con su dieta severa y obteniendo una ventaja desproporcionada para Alemania de su preponderancia económica. En todas partes cuecen habas. Otros pensadores alemanes han bautizado el fenómeno como "merkiavelismo", por su concomitancia fónica con el maquiavelismo. Una actitud consistente en huir de cualquier asunto polémico o pregonar una cosa para luego hacer justo la contraria. "Si una solución política es razonable, no debe suponer el menor problema plantearla al electorado en una democracia", sentencia Habermas, para añadir: "Infravalorar y exigir demasiado poco a los electores constituye siempre un error".

El problema tiene alcance universal, convirtiéndose en el verdadero nudo gordiano del desapego y la desafección hacia las clases dirigentes que arraiga hoy en muchas de las sociedades occidentales. Los políticos toman a sus votantes por lerdos e ignorantes, los encandilan con cantos de sirena y una vez que los tienen seducidos, la palabra dada vuela con el viento y carece de valor. Juran transparencia y espían en masa los correos electrónicos. Van a bajar impuestos y saquean al contribuyente. Prometen regeneración y limpieza y mantienen agrandados con engañifas los vicios de siempre. La democracia travestida en demagogia.

Habermas cree en la democracia deliberativa en la que las decisiones surgen de un proceso de discusión entre la base social y los líderes. Los críticos del filósofo cuestionan su idealismo. Presupone personas informadas y formadas sin prejuicios ni intereses discutiendo con inocencia para persuadir o dejarse convencer. Sí, suena a arcadia, a ingenuidad, pero la democracia enferma cuando obvia al referente último de sus acuerdos, cuando secuestra el pensamiento de un corpus diverso con su despotismo ilustrado redivivo. No cabe temblar ante pueblos inmaduros sino por ministros sin arrojo ni convicción, incapaces de argumentar sus actos.

Los líderes de los partidos, a la hora de afrontar una decisión, plantean antes las consecuencias que tendrá para sí mismos -los costes electorales- que el bien general. Para superar esa chirriante disonancia, la de la cruda realidad y su enmascaramiento, acaban recurriendo a las argucias y a las mentiras. Ante cualquier asunto polémico asistimos a esperpénticos espectáculos de confusión de responsabilidades sin que nadie asuma alguna. Y esto vale para la financiación y los sobresueldos del PP, para el fraude de los ERE del PSOE, para el dinero de formación de la UGT andaluza desviado a mariscadas? A nadie extrañe que los cabreados hablen de "Estado de impunidad".

Hay que devolver el poder en la política a sus legítimos dueños, los ciudadanos, y no al secretario de organización de turno, el que hace y deshace con cargos y listas, cohortes de parásitos y pasteleo. Los políticos, si son honrados y buscan el bienestar de sus representados, no tienen nada que temer y sí mucho que ganar dirigiéndose a sus electores con claridad y franqueza. Por eso, por la falta de hábito, cuando alguno lo hace levanta una enorme polvareda.

Cuando los números uno rehúyen el cara a cara, cuando ofrecen conferencias de prensa sin preguntas o comunicados interferidos, cuando eluden responder asuntos candentes o prefieren la propaganda al debate, la democracia revienta. Qué profético Talleyrand, el camaleón, en un arrebato de sinceridad al decir: "Nadie puede sospechar cuántas idioteces políticas se han evitado gracias a la falta de dinero". La sacudida de la crisis supone una oportunidad para recobrar la sensatez y la mesura, y también para reformular la actividad pública. Estos políticos actúan como si esperasen cerrar los ojos y que todo pasara al retornar la confortable calma de la recuperación. Tienen que cambiar de mensaje y ofrecer a la gente la verdad, su ocasión de reconectar. Desgarrada, dolorosa, impopular, pero verdad. Una catarsis no para cumplir el sueño rousseauniano de eliminar la representación sino para que quien tiene como única encomienda oír a la calle deje de desdeñar sus demandas.

Así se las gasta el Gobierno del PP.
Vicente A. C. M. Periodista Digital  1 Septiembre 2013

Ayer en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, la vicepresidenta dijo que "no estamos en eso", la frase comodín para evitar pronunciarse sobre el mayor escándalo de corrupción política que salpica a todo el PP. Bueno, a todo no, solo a sus excelsos dirigentes, la élite del partido. Lo que pasa es que a lo que están es a verlas venir y a practicar el mantra arriolista del "no comments", el silencio como respuesta ante el chaparrón de acusaciones y los torpes modos de intentar ocultar la información. La chapuza de los ordenadores de Bárcenas, que son los que supuestamente usaba para sus archivos secretos, aún no ha terminado.

Pero hoy nos desayunamos con la noticia del déficit presupuestario que en el pasado mes de julio ya ha alcanzado el total previsto para todo el año. O sea, que tras los recortes, el aumento brutal y abusivo fiscal, resulta que lejos de reducirlo se ha aumentado. Nada de extrañar cuando el esfuerzo se ha aplicado exclusivamente a los ciudadanos y ha sido nulo en las Administraciones públicas, empezando por los miles de empresas inútiles y deficitarias como son las tropecientas televisiones públicas estatales y autonómicas. No se pueden mantener entes con salarios estratosféricos y plantillas sobredimensionadas al servicio de los sátrapas regionales o locales.

Y mientras el Gobierno gasta sin ningún complejo, se exige un esfuerzo adicional a aquellas autonomías, como Madrid, que llevan siendo perjudicadas en el reparto de la tarta presupuestaria desde hace más de una década y aún así han sido capaces de generar empleo y cumplir con los objetivos de déficit exigidos, mientras por otro lado se transige y premia a aquellas despilfarradoras y que fomentan el separatismo independentista. Pero esto debe acabar y no va a ser bien para un PP desnortado e incapaz de haber cumplido su propio programa electoral. Un engaño en el que se intenta vender una falacia, el de la lucha contra el déficit cuando no ha habido nunca tal intención, sino la de mantener el estatus de poder y de sostenimiento de una casta parásita de politicastros carentes de ideología y de empatía con el sufrimiento y empobrecimiento de los ciudadanos.

Y creo que no basta con esperar a las próximas elecciones al Parlamento europeo para dar una lección a los partidos políticos del hartazgo de los ciudadanos. Hay que acometer desde ya una protesta libre y ejemplar que haga resonar en Europa y en el mundo la negativa del pueblo español a seguir siendo expoliado por estos miserables traidores a España. Porque no hay otro adjetivo que les califique que el de traidores. Las calles están para marchar y exigir democracia real y el fin de la extorsión y el totalitarismo partitocrático.

Ya sabemos cómo se las gasta el Gobierno y los partidos. Mostremosles cómo se las gasta el pueblo español.

Huele a tongo, lean los periódicos
José Luis González Quirós El Confidencial  1 Septiembre 2013

La moraleja de un viejo chiste de la época franquista aconsejaba “menos viajar y más leer los periódicos” para que las buenas gentes pudieran estar al tanto de las grandes realizaciones del régimen que algunos, demasiado aficionados a su propio criterio, decían no haber visto en los lugares en que se suponía que debían estar. Claro es que el viejo general siempre 'tuvo suerte' con los periodistas, según afirmó en varias oportunidades, y, en efecto, cada primero de octubre la prensa celebraba unánimemente el aniversario de la exaltación de Franco a la Jefatura del Estado. Ahora ya no dependemos de un franquismo, si acaso de dos, como dice un buen amigo, y la prensa ya no es tan dócil como acaso convenga a los mandamases, pero algo se puede ir haciendo porque, quien más quien menos, todo el mundo necesita apoyos y la mano del Gobierno puede ser lenta pero es larga, y una opinión favorable es un tesoro que hay que cuidar a cualquier precio.

Un titular vale más que mil palabras
A los dirigentes del PP no les faltan los problemas, pero, de tantos que son, conservan el privilegio de escogerlos y obtienen algún éxito por el procedimiento de apuntarse el mero paso de los meses y olvidarse cuanto sea necesario de lo que es su responsabilidad directa: a esto se le llama confeccionar una agenda, de manera que el presidente pueda ir de evento en evento sin salpicarse más de lo debido con los lodos creados por los polvos de Gürtel y de Bárcenas, sin tener que dar explicaciones porque el déficit y la deuda se desmanden, o porque las expectativas sigan siendo de color de hormiga, ya que eso siempre se va a arreglar en los trimestres que vienen, y llegarán a tiempo, seguro. Si alguien esperaba un septiembre calentito, que se entere de que Rajoy va a moverse más que el baúl de la Piquer.

Rajoy, acompañado de Pastor y Feijóo, en Pontevedra. (Efe)De acuerdo con ese plan para la fabricación de noticias favorables, Rajoy ha comenzado el curso en Galicia, ante un público muy selecto y bastante adicto, y ha afirmado con un énfasis muy oportuno que nadie va a apartarle del camino trazado. Es la ventaja que tienen las mayorías absolutas cuando sus integrantes, al parecer, no se deben a nadie, aparte de a Rajoy mismo. Esto da lugar a un interesante fenómeno que, no nos engañemos, tampoco es nuevo: la diferencia entre lo que dicen, o callan, los diputados cuando están expuestos, y lo que afirman cuando vuelven al estado de normalidad, siempre por poco tiempo, adquiere caracteres de distancia sideral. Lo veremos cuando se reúna el Comité Ejecutivo del PP, otro órgano pensado para el debate de ideas, y podamos asistir a una unanimidad estruendosa. Un titular a tiempo reflejando el aplauso satisfecho de tantos líderes reunidos acabará con todas las maledicencias y los malos pensamientos, al menos por otra semana.

La judicialización de la política
Judicializar la política es una operación de alto riesgo, salvo que, de manera previa y concienzuda, se haya politizado la justicia y reservado y puesto al día la vía del indulto por si algo no va del todo bien. No obstante, como lo de la judicialización de la política es un invento bastante original, sin demasiados antecedentes en el derecho político comparado, el mecanismo puede producir algunas disfunciones capaces de molestar el merecido descanso de los afectados. Así, por ejemplo, podría pensarse que el porvenir del PP acabe dependiendo del cálculo de los abogados dedicados a rescatar a Bárcenas de las garras de una maquinaria desajustada. Tras una larga y fructífera relación política, profesional y laboral, lo lógico sería pensar que a ambos, a Bárcenas y a los actuales dirigentes del PP, les podría convenir una solución, digamos, armónica, una vez que el buen sentido y los cálculos serenos les lleven a poner de acuerdo las agendas. Al fin y al cabo Rajoy sólo le dijo a Bárcenas que sería difícil, no que fuera imposible. ¿Será hacedero? ¿Se prestarán a ello los halcones del derecho a saber?

Luis bárcenasLos tongos bien ejecutados suelen ser muy beneficiosos para los partícipes y sólo perjudican a uno que no se entera, al público en general: en esto se parecen mucho a mecanismos de financiación que están en la mente de todos. En cuanto al supuesto tercero en discordia, al PSOE, podría venirle muy bien el lento declive de la mayoría hasta parar en nada, en lo suficientemente poco como para sacar completamente al viejo partido felipista del agujero negro en que había ido a parar con el zapaterismo.

El álgebra de las curvas
El único milagro que no se podrá discutir a Rajoy es el de haber recuperado al PSOE: le está costando, pero el asunto va bien. Según los datos del CIS, tanto el PP como el PSOE llevan una trayectoria uniformemente descendente, pero, aparentemente, conservando las distancias. Estas curvas de descenso parecen mostrar ya, y veremos lo que dicen las próximas, una tendencia levemente divergente, pero todavía es pronto para asustarse. De confirmarse el análisis fino, el PSOE empezaría a desperezarse y el PP continuaría acelerando hacia el despeñadero y a la espera del milagro. Para saber cómo habría de ser el milagro es todavía pronto, pero en Génova, un puñado de mentes privilegiadas está trabajando en la explicación. En cualquier caso, nadie será capaz de negar un carácter casi sobrenatural al mantenimiento del PP, con los portavoces que tiene. De producirse el portento, lo que no se puede descartar será uno de esos milagros no del todo insólitos, porque los imposibles, ya se vio en Andalucía, se resisten un poco a la magia de la inteligencia genovesa. Pero cabe recordar que quien ha sido capaz de fabricar una secretaria general de diseño, a base de inputs en la calculadora, bien podrá darle la vuelta a la tortilla llegado el momento, sobre todo si la prensa ayuda, el tongo es bien recibido y el sectarismo sigue de moda.

Los errores dramáticos de Rajoy y Pedro Arriola
Francisco Rubiales Periodista Digital  1 Septiembre 2013

Los asesores del PP pasarán seguramente a la Historia como los tipos mas torpes y estúpidos del planeta político mundial. Cometen un error tras otro sin que jamás aprendan. El último, el de destruir los discos duros de los ordenadores de Bárcenas exigidos por el juez, ha sido de provocar carcajadas. Haber destruido esos discos duros ha sido una decisión que fortalece la desconfianza ciudadana y dispara todas las sospechas de que el Partido Popular está hasta el cuello de irregularidades y corrupciones.

Las estrategias de comunicación obsesionadas con ganar a cualquier precio, desprovistas de ética, que no son democráticas, basadas en la mentira y sin respeto alguno a las reglas básicas del sistema, no tienen futuro y, aunque triunfen en el corto plazo, siempre son derrotadas a medio y largo plazo. Además, son indecentes, degradan a sus seguidores y son vejatorias para la ciudadanía. Un verdadero demócrata jamás utilizaría esas estrategias de trileros.

Pedro Arriola es el principal asesor de Rajoy y del PP. Su competencia es la estrategia de comunicación, lo que en un partido político equivale a tener responsabilidad sobre el poder, que es lo máximo. El éxito o fracaso del partido y del líder dependen de sus ocurrencias, argumentos y tretas. La fuerza y el poder de un partido político, en democracia, dependen de los la imagen que sepa forjarse y de apoyos y votos que ese partido obtenga del electorado.

A juzgar por las encuestas, las experiencias y los resultados obtenidos, Arriola y Rajoy han fracasado de manera estrepitosa, pues nunca antes en la Historia moderna de la política española un líder como Rajoy, acogido por los ciudadanos con una ilusión sorprendente y premiado con una sólida mayoría absoluta, había despilfarrado su capital político en tan escaso tiempo. Zapatero tardó mas de seis años en convertirse en un estorbo para España y para su propio partido, mientras que Rajoy ha tardado menos de un año en conseguir un deterioro de imagen y prestigio similar y amenaza ya a su partido con llevarlo hacia una derrota rotunda y humillante.

Todos los errores estratégicos y tácticos de Arriola tienen el mismo patrón: desprecio a los ciudadanos y a su inteligencia. Hay un error de partida que ha marcado todo el estilo y el contenido de la asesoría de comunicación del PP: no existe respeto por la democracia y solo se venera y adora el poder en si mismo. Tampoco hay respeto por la verdad, ni por los valores básicos, ni por las normas fundamentales del sistema. El éxito lo preside todo y el grito "Mariano, los españoles no te han elegido para que seas demócrata o digas la verdad, sino para que soluciones los problemas" lo preside todo. Es la filosofía del todo vale si se obtiene el éxito y "del fin que justifica los medios". El problema es que esa filosofía es falsa porque los ciudadanos han elegido a Rajoy, como lo hicieron con Aznar, Zapatero o González, sobre todo para que sea justo, decente, ejemplar, eficiente y demócrata.

La lógica y la profesionalidad exigen que tanto él presidente como su estratega deberían jubilarse porque el fracaso que han acumulado en apenas dos años de gobierno supera todas las previsiones y causa escándalo dentro y fuera de España.

La estrategia de Arriola y de Rajoy tiene fallos de una importancia sustancial. La democracia exige verdad y transparencia, pero ellos han utilizado profusamente la opacidad y la mentira. Tenían el deber de cumplir las promesas hechas al electorado, pero ellos las han incumplido todas. Sabían que el pueblo quería regenerar la vida pública, pero ellos han cerrado los ojos ante la corrupción y han escondido todas las miserias, sin castigar a los ladrones y a los canallas. Por último, han creido firmemente en un principio que es falso: el tiempo lo cura todo, cuando en realidad hay veces que el tiempo lo pudre todo, como les ha ocurrido a ellos.

El discurso de Rajoy sobre Bárcenas del día 1 de agosto de 2013, ante el Senado, es un claro ejemplo del fracaso de las estrategias y métodos de Arriola y Rajoy. Cometieron demasiados fallos, pero los principales fueron los siguientes:

- Eligieron mal la fecha. Creían que el 1 de agosto, dia del inicio de las vacaciones, pocos españoles iban a escuchar el discurso, pero ocurrió justo lo contrario y los medios, sin noticias en verano, le dedicaron espacios preferenciales y lo destacaron mas de lo esperado.

- Negó la verdad evidente de que acudía al Congreso para hablar de Bárcenas forzado por la oposición, por la demanda de los españoles y por las críticas de la prensa internacional, lo que proyectó una sensación de falsedad a todo su discurso.

- Reconoció que se había equivocado, pero lo hizo sin dolor, ni arrepentimiento, sin convicción y utilizando el recocimiento del error como "justificación" para seguir defendiendo la tesis, que ya nadie cree, de que el partido no se financió ilegalmente.

- Utilizó la anáfora "Fin de la cita" como recurso dialéctico, ignorando que esa figura es peligrosa porque tiene un intenso efecto boomerang y suele volverse en contra de quien la utiliza. Con la repetición compulsiva de “fin de la cita”, Rajoy sólo ha conseguido la rechifla de la tribuna de oradores y, lo que es peor, de las redes sociales, donde se le ha puesto en ridículo. Hay una segunda teoría corriendo como la pólvora por Internet, que sostiene que el ya famoso “fin de la cita” no es un hallazgo dialéctico de Arriola, sino un error de Rajoy al leer letra por letra el discurso, incluso lo que nunca debió leer.

- Puso a funcionar el ventilador de manera irresponsable. En lugar de hacer un alegato a favor de la honradez de la clase política, de la validez de la democracia y defendiendo su inocencia explicando los hechos con honestidad y asumiendo las evidentes responsabilidades políticas del caso Bárcenas, Arriola despreció la humildad, la verdad y el arrepentimiento y prefirió que el presidente del Gobierno sembrara la sospecha sobre todo la Cámara con un discurso bronco y agresivo, donde seguía negando la evidencia de la corrupción interna de los partidos..

- Los aplausos de los suyos delante de una sociedad española que ya no soporta los fracasos reiterados, la arrogancia y los privilegios de la clase política tuvieron en efecto deprimente e incrementaron el rechazo ciudadano a la clase política desprestigiada que está conduciendo a España hacia la ruina, el fracaso y el desprestigio internacional. La interrupción de los discursos de Rajoy y Rubalcaba con vítores y aplausos de sus partidarios, todos ellos privilegiados y cobrando copiosamente del Estado, constituyeron un espectáculo demoledor para los dos grandes partidos y para la clase política en general.

El PP todavía podría salvarse si jubila con rapidez a Rajoy y a Arriola, cambiando drásticamente su estrategia de comunicación actual por otra que sea genuinamente ética y democrática, basada en el respeto al ciudadano, en la verdad y en el seguimiento de las normas básicas del sistema democrático, que exige limpieza, castigo para los corruptos, verdad, luz, transparencia, democracia interna y culto a los valores. Pero esa opción es imposible porque los dos grandes partidos han traspasado ya demasiadas veces esa línea roja irreversible que prohibe anteponer los intereses propios y el egoísmo al bien común y el interés general. Los partidos que se comportan así, no tienen regeneración posible porque la infección les ha contaminado el cerebro y la médula y les conduce, irremisiblemente, al abuso de poder, a la corrupción, a la mentira y a la muerte.

Voto en Blanco

¿Y ahora qué?
Pablo Mosquera La Voz  1 Septiembre 2013

Todo pasa y todo queda, lo dijo el poeta. Tras la pausa agosteña aderezada con la crisis en Gibraltar, muy oportuna al servicio de la unidad patria, como un paréntesis en la espiral de crispación popular, vuelven y llaman a la puerta los problemas pendientes mezclados con nuevas-malas noticias para el bolsillo y los derechos sociales de los españoles.

La reunión en la sede central del PP, con un Rajoy descansado tras su reencuentro con Galicia, abre el escenario interno de un partido en el que se adivinan tres actitudes. Los que se levantan aterrorizados por los titulares de la prensa útil a la estrategia de Bárcenas. Los que mostrarán su lealtad inquebrantable a la cúpula, como hacían con Fraga y Aznar. Los que llevan tiempo pensando que hay que dar un golpe de mano y aprovechar lo que queda de legislatura con mayoría absoluta, pilotando un cambio de generación popular.

Es tiempo para revisar el déficit acumulado y su cifra final. Pueden llegar nuevas directivas sobre lo que hay que recortar para seguir recibiendo la ayuda de los mercaderes. No olvidemos que está pendiente cómo hacer sostenible el sistema público de las pensiones, tras el informe de los doce sastres que puso el Gobierno, entre apocalípticas previsiones y fórmulas matemáticas, a la tarea de justificar otro incumplimiento más, el de mantener el poder adquisitivo de los pensionistas.

La cadena humana a modo de sardana secesionista. Una Barcelona que con la Diada pretende dar jaque mate a un Gobierno de España que, tal como les ha vendido el nacionalismo, les perjudica, por injustos e ineptos, en el uso y disfrute de los recursos producidos por la ciudadanía catalana. Si bien al día siguiente volverán a pedir árnica a Montoro, tanto para los hijos de Pujol como para el déficit en sus cuentas.

En el otro bando están entretenidos con la sucesión de Rubalcaba y todos los dirigentes, por haber perdido la capacidad de ser alternativa a los desmanes de la derecha, y estar más preocupados por los ERE de Andalucía y sus imputados que por la regeneración del sistema democrático dando ejemplo con su propia iniciativa interna.

Cualquier noticia política que no termine con la partitocracia de mediocres, acomodados, fontaneros del aparato, señoritos alejados del pueblo llano, atrayendo a una nueva generación de dirigentes, no es noticia para una sociedad sin rumbo democrático.

SU HUIDA
A Chacón se le ve el plumero a la legua
Benjamín López El Semanal Digital  1 Septiembre 2013

Esta mujer es puro marketing, pura estrategia. Capaz de ausentarse del Congreso cuando se vota sobre el derecho a decidir y de marcharse un año a Miami para evitar el desgaste.

Chacón se ha levantado de su escaño para ir al servicio, que esta vez está en Miami. La vez anterior estaba junto al hemiciclo del Congreso y se levantó justo en el momento en el que se votaba sobre ese delirio de los nacionalistas catalanes llamado "derecho a decidir". Chacón no quiso mojarse pero se mojó, porque en lugar de votar "no" a esa barbaridad pegó la espantada. Es decir, fue incapaz de decir "no" a esa barbaridad, lo que es especialmente grave, la invalida diría yo, para una mujer que aspira a ser presidenta del gobierno de España.

El problema es que se quería guardar una bala en la recámara. Me explico. Si no llega a ser candidata del PSOE al menos le quedaría la baza de Cataluña y para eso tampoco podía oponerse con claridad al "derecho a decidir" que defienden sus colegas del PSC.

Pura estrategia, la misma que a ahora utiliza para levantarse e irse al cuarto de baño de Miami. Allí, dando clases en la Universidad, se aparta del mundanal ruido, del desgaste que supone estar en la trinchera del día a día político, de la refriega que se vive dentro de su partido, de los navajazos en la sombra, del riesgo que implica ser arrastrada por el PSOE en su caída lenta pero persistente. Y también de lo que supone estar en el PSC en el momento en el que ese partido está a punto de romperse en dos. De nuevo tendría que mojarse, que tomar partido. Y prefiere huir, no señalarse y seguir guardando en la recámara la bala de, algún día, ser lideresa del PSC si falla lo de ser lideresa del PSOE.

Porque insisto, esta mujer es puro marketing, pura estrategia medida, tan medida que se le ve el plumero a la legua. Su nombramiento como ministra de Defensa ya fue eso, un golpe de efecto. Ya fue capaz de transformarse de pacifista declarada a ministra de Defensa y de Carme ´la catalanista´ a Carmen ´la andaluza´, en plena campaña por la Secretaría General del PSOE. Estrategia marcada además por escasas apariciones públicas, declaraciones casi siempre leídas y medidas, sin margen a la improvisación y apariciones muy calculadas, como la de aterrizar por sorpresa, embarazada de siete meses, en una base militar de Afagnistán para hacerse la foto con los soldados.

Ahora se va, dice que con billete de vuelta. Veremos. De momento en los Estados Unidos va a coincidir con lo más granado del zapaterismo. Bibiana Aído, Leire Pajín y Carme Chacón, ¡juntas bajo la bandera de las barras y las estrellas! ¡Qué paradoja! Eso sí que es un acontecimiento interplanetario, que diría la otra.

Siria: el desastre Obama
Rafael Bardají www.gaceta.es  1 Septiembre 2013

No es la credibilidad de América, sino la suya la que está en juego, y ahora tendrá que hacer algo.

Obama llegó a la Casa Blanca como un auténtico Mesías: cambio, esperanza, diálogo y humildad. Pero la va a dejar como lo que realmente es, un Rodríguez Zapatero negro. El problema es que si bien ZP sólo hundió a España con su buenismo, Obama va a acabar con América y Occidente. Todos vamos a pagar los platos rotos. Siria es el ejemplo más candente pero no el único. En agosto de 2011 afirmó que Bashar al Assad se debía marchar. Pero no quiso hacer nada para que se fuera y el dictador de Damasco continuó en el poder. Razones para acabar con el régimen sirio había entonces de sobra: brutal, genocida, patrocinador de terrorismo internacional, injerencia en el Líbano, intoxicador con Corea del Norte, a las órdenes de los ayatolas iraníes… pero Obama prefirió no ver que los intereses americanos y de toda la comunidad internacional estaban en juego en el tablero sirio. De hecho, se despreocupó y pasó lo que tenía que pasar: más de 100.000 muertos, el doble de desaparecidos, más del 20% de la población desplazada, el resurgimiento de Al Qaeda, el auge del extremismo islámico de todo tipo, la injerencia iraní, la participación de Hizbollah… Siria pasó a ser el campo de batalla entre sunnies y chiies y entre Irán y los intereses occidentales.

De repente, la semana pasada, el presidente americano parece que reacciona y amenaza con una intervención de castigo tras el empleo de gas nervioso por el ejército sirio. Algo intolerable. Pero como pronto queda expuesto, castigar e impedir que las armas químicas vuelvan a ser usadas ni pone fin a la guerra ni disuade a al Assad de seguir matando con el resto de su arsenal. Cualquier acción militar que no acabe con el líder sirio sería contraproducente. Pero Obama sigue aferrado a su idea de una acción limitada en intensidad y tiempo, de castigo. El portavoz de la Casa Blanca lanza un mensaje a al Assad: no buscamos el cambio de régimen. Pasan las horas y el presidente americano dice que no ha tomado aún decisión alguna. De los 180 grados, da un giro completo de 360 para llegar a donde siempre estuvo: la inacción.

Problema: ahora es distinto. Todo el mundo le ha oído decir que el uso de armas químicas es inaceptable y que merece una respuesta. No es la credibilidad de América, sino la suya personal la que está en juego. Por sus propias palabras. Por decir que va a ejecutar un castigo. Ahora tiene que hacer algo aunque ya no quiera. Para salvar la cara. Algo que se pueda mostrar por la tele pero que no altere a al Assad. De hecho Assad seguirá y los iraníes habrán aprendido la lección de un presidente pusilánime, sólo preocupado por su imagen. Siria se hunde, pero lo peor para nosotros está por venir. Por culpa de Obama.

Economía
La izquierda siembra Europa de impuestos
C. Herrero / D. Ruipérez. BRUSELAS / MADRID. El Semanal Digital  1 Septiembre 2013

Benjamin Franklin decía que en este mundo sólo hay dos cosas seguras: «La muerte y pagar impuestos». Es probable que así sea pero, además, si se vive en esta época en un país europeo gobernado por la izquierda, hay más probabilidades.

La advertencia lanzada la pasada semana por el comisario de Economía y Asuntos Monetarios, Olli Rehn, al socialista francés, François Hollande, por su intento desmesurado de cuadrar las cuentas con el alza de la carga fiscal, no ha hecho más que poner de relieve que la izquierda siembra Europa de impuestos.

Dinamarca, Suecia, Bélgica, Francia, Finlandia, Italia y Austria encabezan la lista de los países europeos con mayor presión fiscal según los últimos datos publicados por la Oficina Europea de Estadísticas (Eurostat) con cifras nacionales de 2011. España se encontraría en el puesto 21 con un 31,4% del PIB, frente a una media europea que se sitúa en el 38,8%.

Aunque el ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero pisoteó la teoría política para decir en 2008 que «bajar impuestos es de izquierdas», lo cierto es que París, Copenhague, Bruselas y Viena son ejemplos de que se equivocaba.

La Comisión Europea ha advertido incluso sobre los efectos negativos que puede acarrear la subida de los impuestos sobre el nivel de empleo y el crecimiento económico en Francia y ha asegurado que las autoridades galas ya no deben seguir esta tendencia de presión fiscal.

Como es tradicional después de cada verano en el país vecino, esta semana los contribuyentes franceses comienzan a recibir las comunicaciones con los impuestos que deben abonar sobre las ganancias de 2012. El clima de la sociedad francesa estos días expresa cierta indignación por la elevación de la carga fiscal con la economía gala.

El propio titular de Economía, Pierre Moscovici, reconoció en una entrevista que es consciente de ese «hartazgo ciudadano». La voracidad recaudatoria como salida a la crisis no supone garantía alguna, ya que el propio Banco de Francia pronostica un discreto crecimiento del 0,1% para el tercer trimestre del año.

«Las subidas de impuestos en Francia han llegado a un nivel crítico. Incrementar de nuevo las tasas afectaría al crecimiento y el empleo. La disciplina presupuestaria debe pasar por una bajada del gasto público y no por nuevos impuestos», afirmó Rehn, el también vicepresidente de la Comisión Europea (CE).

Además del impuesto del 45% para los «ricos» que ganen más de 150.000 euros, las clases medias se están viendo muy afectadas por otras medidas como la congelación del baremo sobre la renta para que no vaya parejo a la inflación, una medida del Gobierno precedente que Hollande prometió eliminar, y no ha sido así. Y es que cerca de 16 millones de hogares galos verán aumentar automáticamente un 2% los impuestos sobre sus ingresos porque la inflación ya no será tomada en cuenta en el cálculo.

La bajada del techo de la cuota familiar también ha generado malestar entre las clases medias, ya que afectará a un 2,5% de los contribuyentes que antes se beneficiaban de esta desgravación por cada hijo. Otra medida lesiva para el trabajador es el gravamen de las horas extra, que se suma a las subidas ya consolidadas desde principios de año en productos como el alcohol, el tabaco y la televisión.

Rehn, por su parte, insiste en evitar cargas adicionales sobre el trabajo y ha adelantado que si el Gobierno francés considera necesario hacer nuevas imposiciones fiscales, deberían ser «impuestos inteligentes».

Además, se avecina la instauración de una nueva tasa sobre el carbono, pese a que esta idea ya fue rechazada por el Constitucional en 2009 cuando el ex presidente Nicolas Sarkozy la ideó. Se pagarán 17 euros por cada tonelada de CO2 liberado a la atmósfera incrementando el precio del carburante.

París intenta con estas subidas de impuestos reducir el déficit presupuestario, que en 2012 alcanzó el 4,8 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), muy por encima del 3% admitido por la Comisión Europea.

En el caso de Bélgica, en manos de una coalición dirigida por el socialista Elio di Rupo, los contribuyentes belgas trabajaron en 2012 un total de 221 días para el Estado, cifras muy superiores a Reino Unido, Luxemburgo o Alemania. Sumando las contribuciones a la seguridad social y el IVA, un empresario en Bruselas gasta 2,45 euros para poner un euro en el bolsillo de un trabajador, con un tipo impositivo del 59,2%, mientras que la media en la UE asciende al 44,89%.

En opinión de José Félix Sanz, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid, «hay muchos estudios que demuestran que una subida de impuestos no implica necesariamente un aumento de la recaudación proporcional. Los ciudadanos no somos máquinas, el contribuyente reacciona y varía su comportamiento económico en cuanto le cambian las reglas del juego».

«Si le suben el tipo marginal –añade–, intentará adaptar su nivel de esfuerzo, habrá más evasión fiscal o pactos con la empresa para adaptar la jornada laboral y mantener así las mismas condiciones económicas. Con la tasa para grandes fortunas, Francia ha visto cómo amenazaban –o llegaban a cumplir su promesa– con irse del país».

Y no parece que la situación vaya a cambiar mucho. La promesa de estabilización fiscal en Francia se ha retrasado para el año 2015, con el objetivo de cumplir el techo de déficit del 3%. Hacen falta 6.000 millones en forma de nuevos impuestos, según la prensa gala.

Apuntes veraniegos (y 4)
xavier pericay ABC CAtaluña  1 Septiembre 2013

1. Zombis. La noticia de que Antoni Dalmau, expresidente de la Diputación de Barcelona y exdirigente catalanista del PSC, abandona el partido, tiene -supongo que es inevitable en relación con este partido- un cariz tragicómico. Dalmau, un hombre cordial y bueno, lleva casi dos décadas dedicado a las recreaciones históricas y a las tertulias radiofónicas y televisivas -actividades, si bien se mira, no tan dispares- y, es de creer, a su familia. Quiero decir que la vida política, en su caso, constituye ya un recuerdo más o menos apagado y feliz. Dar ahora noticia de su abandono del partido es como afirmar que el hombre estaba políticamente vivo. O que se trata de un zombi. Lo cual, no vamos a negarlo, se ajusta a las mil maravillas al estado letárgico de los socialistas catalanes.

2. Calvario. Un padre de familia escolarizó a su hijo de tres años en castellano en Valencia. La empresa lo mandó luego a Mallorca, y allí el niño tuvo que estudiar en catalán. Más adelante el trabajo hizo regresar al padre a Valencia, pero el centro en que había escolarizado a su hijo usaba ya el valenciano como lengua vehicular. El siguiente cambio de destino laboral llevó a la familia a Cataluña, donde todavía reside y donde el niño, claro está, no ha oído ni leído en clase más que catalán. Ahora al padre le han ofrecido un puesto en Vigo. Escamado por la experiencia vivida, antes de aceptar la oferta se ha dirigido a Galicia Bilingüe para saber si su vástago podría por fin estudiar en castellano. Le han contestado que ni soñarlo, y el padre ha decidido renunciar al nuevo traslado. Lo más curioso y memorable del asunto es que ese calvario lo está sufriendo este ciudadano en un país -su país- cuya Constitución indica que «el castellano es la lengua oficial del Estado».

3. Sueño. Leo en «Muy Interesante» que una investigación de una universidad estadounidense ha demostrado que las horas de sueño profundo refuerzan la memoria. Es un gran hallazgo, favorable sin duda a la humanidad. Ahora sólo falta que otra investigación explique cómo se consigue, sin recurrir a la química, tener un sueño profundo.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

A contratiempo
Cataluña: ¡Vivan las cadenas!
Alejandro Vara www.vozpopuli.com  1 Septiembre 2013

Una cadena humana de 400 kilómetros y 350.000 almas pretende unir Cataluña de Norte a Sur el próximo 11 de Septiembre, fecha de la Diada, Desde El Pertus hasta Alcanar. Pretende emular la "cadena báltica" que discurrió por Estonia, Letonia y Lituania antes de la caída del Muro. La Liga Norte de Umberto Bossi, defenestrado luego por corrupción, incurrió en tan épico recurso.

La cadena catalana, aún con problemas de reclutamiento de voluntarios, pretende ser la antesala a la celebración del referendum secesionista anunciado por Artur Mas, bajo la exigencia de ERC, la formación que ejerce al tiempo de socio putativo de Convergencia en el Govern y de líder de la oposición en el Parlamment. Surrealismo de tramontana. El año próximo, 300 aniversario de 1714, fecha adorada por los nacionalistas catalanes como origen de todas sus desgracias, habrá llegado la hora de la verdad, dicen los soberanistas. Artur Mas aún no ha puesto fecha ni enunciado a su plebiscito. Pero calienta motores. Los medios de comunicación oficiales y oficialistas en Cataluña, prácticamente la totalidad, están volcados en el empeño de convertir a su comunidad en la Lituania del Mediterráneo.

Mentiras y falsedades
La Generalitat bombardea afanosamente a una sociedad adormecida e hipnotizada, que ha picado ya clamorosamente en el cebo de "España ens roba", con eslóganes y consignas tan necias como falsas. Todo serán beneficios para la Cataluña independiente. El paro descendería diez puntos, la tasa de ocupación alcanzaría el 75 por ciento para los comprendidos entre 24 y 75 años. Nadie pone en duda la permanencia de Cataluña en la UE. La renta per cápita de los catalanes se sitruaría en el "top ten" europeo. Y así.

La realidad, por supuesto, es muy otra. Más de mil empresas catalanas han trasladado recientemente su sede a Madrid por razones fiscales. Cataluña ha dejado de percibir más de 8.000 millones de euros por ese éxodo empresarial fuera de su territorio. Nada de eso se habla. Nada de eso se informa. Nada de eso se dice.

Pero liberar a Cataluña de las garras del mito nacionalista, anclado en los episodios de 1714 resulta una misión imposible. Aunque necesaria. Después de teinta años de recalcitrante masaje cerebral del pujolismo, con el paréntesis de un Tripartito estremecedor, la mayoría de los catalanes han elegido aferrarse al mito de la "nación elegida" y de la "víctima inocente", como lo describe certeramente el historiador John H. Elliott en su obra Haciendo Historia y han desechado cualquier intento de diálogo con la verdad y a la razón. "Vivan las cadenas", como coreaban aquellos cerbnícalos que desenganchaban los caballos de la carroza de Fernando VII, el rey felón, y asumían felices el papel de bestias de tiro para desterrar el liberalismo de las Cortes de Cádiz y amorrarse al absolutismo reaccionario. Cuestión de cadenas.

Mientras el Govern destina 30 millones de euros en una partida excepcional para adquirir urnas y cabinas para su plebiscito, se ve obligado a prorrogar los presupuestos, con un recorte de 2.000 millones, al carecer de apoyos parlamentarios para aprobar unos nuevos. El desgobierno soberanista lleva a Cataluña a la ruina.

La verdadera Historia
Recordaba recientemente el catedrático Francesc de Carreras algo elemental, pero excepcional. Se utilizan los 300 años de "opresión española" para encubrir, tapar y disimular el desgobierno actual de Cataluña. Y lanza un reproche a los historiadores. ¿Por qué no explican que el 11 de Septiembre fue el final de una guerra de sucesión a la Corona de España provocada por el enfrentamiento entre grandes potencias europeas? ¿Por qué no explican que en dicha fecha no perdieron los catalanes libertad alguna sino únicamente los antiguos fueros estamentales? ¿Por qué no explican que el siglo XVII, gobernando los borbones, empezó la prosperidad económica de Cataluña, tras siglos de decadencia bajo el gobierno de la Casa de Austria? ¿Por qué no explican que la política proteccionista de los gobiernos españoles durante los siglos XIX y XX, incluído el franquismo y hasta el Plan de Estabilización de 1959, fue en beneficio de las empresas catalanas y en perjuicio de los consumidores del resto de España?

Cuando Sócrates es condenado a muerte, piensa, sintiéndose feliz, que en el otro mundo podrá seguir haciendo siempre preguntas y allá no podrá ser asesinado por ello. Hacer preguntas. En la Cataluña de CiU, quien hace ciertas preguntas sabe que todos los tontos se revolverán contra él. Es el problema de no comulgar con la mentira oficial, con el mito reverenciado. Porque el victimismo funciona. De ahí la cadena humana. De ahí el "vivan las cadenas". En catalán, por supuesto.

El varómetro
Semanas de augurios y quinielas sobre cambios y crisis en Gobierno y PP. Pura fanfarria. Rajoy se fuma un puro hasta que el juez Ruz mueva ficha.
Se le ruecen las vías a la ministra Ana Pastor en el caso AVE de Galicia. Adif rectifica sobre la marcha.
Reaparecerá la princesa Letizia en Buenos Aires tras un verano demasiado caliente.

Galicia
Los atentados de Resistencia Galega suman 3 millones de euros en daños
d. g. santiago ABC Galicia  1 Septiembre 2013

Un estudio elaborado por la Universidad Complutense de Madrid revela que, desde su aparición, la banda terrorista perpetró 137 atentados en la Comunidad gallega

El primer ataque de la banda terrorista Resistencia Galega se remonta al 23 de julio del año 2005. Su objetivo fue una oficina de la extinta Caixa Galicia localizada en el centro de la capital gallega. La explosión produjo numerosos destrozos materiales, aunque no hubo que lamentar ningún daño personal. Desde entonces, han sido 137 las acciones que la organización radical protagonizó en la Comunidad gallega y que, atendiendo a un estudio elaborado por el profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Mikel Buesa, ocasionaron pérdidas económicas que ascienden a cerca de tres millones de euros.

El informe sobre RG redactado por Buesa —catedrático y hermano de Fernando Buesa, dirigente del PSE-EE asesinado por ETA en febrero de 2000— fue publicado el pasado julio y estudia la campaña desarrollada por la banda y por sus grupos afines desde su creación. Entre las aportaciones del profesor a este fenómeno terrorista en Galicia destaca el seguimiento de su militancia. Una base que en 2007 se reducía a unas 20 ó 25 personas y que unos años más tarde ya ascendía a 82. «Ello señala que esta organización ha contado con capacidad para regenerar y ampliar su militancia, a pesar de la acción represiva del Estado sobre ella», anota Buesa.

Con un promedio anual de 11,1 acciones, los atentados de Resistencia —casi nunca reivindicados— se basan en la colocación de artefactos explosivos de poca potencia que «casi siempre se cometen en horas en las que, por la ausencia de sus trabajadores o de público, es poco probable que haya víctimas», destaca el texto Resistencia Galega: Una organización terrorista emergente. De ahí que sus acciones sean calificadas, siguiendo la estela de ETA en el País Vasco, como de terrorismo de baja intensidad o callejero. Sin embargo, este experto alerta en la conclusión de su estudio sobre «el salto cualitativo en el empleo que la banda podría llegar a dar y que derivaría en un problema de magnitud muy superior al actual». Motivo por el que Buesa no duda en calificar a esta banda radical —algunos de cuyos presuntos integrantes están siendo juzgados en la Audiencia Nacional— como «una organización terrorista emergente».
En el punto de mira

Por áreas geográficas, son las provincias de La Coruña y Pontevedra las que copan la mayor parte de los ataques de la banda. En su informe, Buesa confirma este hecho y matiza que son las ciudades de Santiago de Compostela y Vigo los principales escenarios de las acciones perpetradas por la organización.

De ahí que fuentes policiales aseguren a ABC que Resistencia distribuye sus medios humanos en dos comandos bien diferenciados: el que actúa en la capital gallega y el que se ocupa de la zona de Pontevedra. Este último, más activo en los últimos tiempos, podría estar detrás de los últimos atentados ocasionados en dos cajeros de las afueras de la ciudad olívica, como el ocurrido a mediados de este mismo mes en una sucursal de Novagalicia Banco de Vigo que se saldó con cuantiosos daños materiales.

En lo tocante a sus metas, Resistencia dirige sus ataques hacia tres objetivos clave que el estudio sobre la banda, elaborado por la Cátedra de Economía del Terrorismo, divide en atentados contra empresas (la mayoría de ellos contra entidades bancarias, aunque también afectan a inmobiliarias y oficinas de trabajo temporal) y sedes de partidos políticos y sindicatos.
Reorganización

Buesa también hace hincapié en la reorganización que en 2010 vivieron los servicios antiterroristas de la Comunidad gallega.

Un reforzamiento que en los últimos tiempos se acrecentó con el trasvase de personal especializado de unidades de la Guardia Civil del País Vasco a Galicia y que derivó en operativos como el que, a finales de 2011, favoreció la detención de dos presuntos integrantes de Resistencia Galega que fueron arrestados con cuando circulaba por la AP-9 a la altura de Teo con tres artefactos explosivos en su maletero.

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