AGLI Recortes de Prensa   Domingo 15  Septiembre 2013

El colapso de nuestra querida España
Juan Laborda www.vozpopuli.com  15 Septiembre 2013

La dinámica en la que está envuelta la economía española no permite ver la luz al final del túnel. Muy al contrario, si no se hace nada para cambiarla en los siguientes trimestres, se producirá un colapso a nivel económico, financiero y social. La combinación no puede ser más explosiva: insostenibilidad de la deuda, deflación por endeudamiento, destrucción de empleo y pérdida de competitividad. Las tremendas desigualdades sociales unidas a la explosión de una burbuja financiera global nos darán la puntilla final.

La ortodoxia económica hizo un diagnostico absolutamente erróneo de las razones que hay detrás de la actual crisis sistémica. Ni entendió ni entiende lo que es una recesión de balances. Desconoce cómo se forman los beneficios empresariales (son hilarantes aquellos análisis que sugieren una mejora de beneficios por reducción de costes). Sus recetas económicas, altamente tóxicas, están llevando a las economías de medio mundo a un callejón sin salida.

Olvídense, por lo tanto, de la verborrea que hay detrás del aparato mediático, económico, y académico próximo al actual ejecutivo. El encefalograma en esos entornos es prácticamente plano. Pero vayamos por partes.

Insostenibilidad de la deuda
La deuda total de nuestra economía, privada y pública, se aproxima a los 4,5 billones de euros, alrededor del 425% de nuestro PIB. Hablemos con claridad, ya saben nuestra opinión, no se puede pagar, es impagable, y lo saben. Pero no solo no hacen nada sino que desde 2010 se han promovido políticas económicas que tienen como objetivo último que sean los contribuyentes quienes sufraguen los desaguisados de los sectores privados que generaron la actual crisis sistémica -bancario, inmobiliario, y monopolios naturales-. Y derivado de estas políticas se detectan dinámicas divergentes en la acumulación de la deuda.

Por un lado, hay un proceso de reducción de la deuda privada concentrado exclusivamente en familias y empresas no financieras. Como consecuencia de ello estamos en una recesión de balances privados: el consumo y la inversión, y por lo tanto la demanda interna, se han hundido, todo se destina a reducir esa deuda, especialmente complicado en un contexto de bajadas de rentas salariales.

Mientras, el sector financiero, insolvente, que fue quien concedió esa deuda, continuó incrementando la suya en plena crisis. Normal, ya que son los contribuyentes -vía FROB, SAREB y avales a esa deuda bancaria- quienes están sufragando sus multimillonarias pérdidas. Como consecuencia se produce una explosión del volumen de deuda pública.

El último dato conocido, correspondiente al segundo trimestre de 2013, publicado esta semana por Banco de España, sitúa el volumen de deuda de las Administraciones Públicas, según el protocolo de déficit excesivo, en el 92,2%, nuevo récord histórico. La acumulación de deuda pública durante los años Rajoy no alcanza parangón en nuestra historia democrática: ha pasado del 70,4% a finales de 2011 al 92,2% actual. Normal, la política económica de Rajoy se diseño en beneficio de las élites financieras y de nuestros acreedores. Rescates bancarios y carga financiera explican esta explosión.

Deflación por deuda
El IPC de agosto de 2013, publicado también esta semana, confirma que España está en deflación por deuda. En agosto de 2013 las tasas de variación interanuales del IPC general a impuestos constantes aceleraron su caída al pasar de -0,2% a -0,5%, y la inflación subyacente de -0,3% a -0,4%. En septiembre de 2013, teniendo en cuenta que la subida del IVA se aplicó con fecha 1 de septiembre de 2012, la inflación en nuestro país entrará en territorio negativo.

Pero este descenso en los precios no está asociado a progresos tecnológicos y mejoras de productividad, como sugieren alguno de los espabilados que pueblan algún que otro Ministerio. El descenso de precios se debe en última instancia a los estragos sufridos por nuestra demanda interna, proceso que se acelerará por la incapacidad de los deudores para pagar sus deudas, salvo que se cambien radicalmente las actuales políticas económicas.

España pierde competitividad
Paradojas de la vida, desde que llegó al poder el actual ejecutivo los índices de competitividad han empeorado. Tal como puede verse en el gráfico adjunto, publicado por Banco de España, todos los indicadores de competitividad –con precios industriales, precios de consumo, valores unitarios de la exportación- no han dejado de subir, lo que representa una pérdida de competitividad, ver nota a pie de página. Entonces, ¿de qué mejora de la competitividad hablan Montoro, Guindos, y compañía?

El hilo argumental del gobierno es que gracias a sus políticas de oferta las empresas españolas son más competitivas, exportan más, y el sector exterior es nuestra tabla de salvación. ¡No! La razón real del incremento de las exportaciones es el hundimiento brutal de la demanda interna y la necesidad de nuestras empresas, haciendo de ésta virtud, de buscarse la vida allende nuestras fronteras.

El escenario actual de nuestra querida España, por lo tanto, no puede ser más desolador: insostenibilidad de la deuda, deflación por endeudamiento, destrucción de empleo, pérdida de competitividad, y empobrecimiento de la ciudadanía. Y en este contexto serán, finalmente, los mercados financieros los que acabarán dando la puntilla a nuestro país. La mayor parte de activos financieros están sobrevalorados, y es cuestión de tiempo esperar a que se desate la siguiente fase de venta masiva de los mismos. Ello sacará a la luz las miserias de nuestra economía.

Difícil diálogo con el nacionalismo catalán
Editorial www.gaceta.es 15 Septiembre 2013

La relación de los nacionalistas catalanes, hoy en el poder autonómico, y el Gobierno parece condenada a ser conflictiva sin solución posible. Esto puede considerarse pesimista, pero en nuestra opinión tiene todo el fundamento. La razón estriba en que los nacionalistas catalanes parten de la base de un dogma imaginario: ellos son Cataluña, Cataluña debe actuar como si fuese un Estado soberano y, en consecuencia, la Constitución y las leyes no van con ellos.

Pero la última vez que el pueblo catalán tuvo ocasión de pronunciarse sobre las líneas maestras de la convivencia política en España fue el 6 de diciembre de 1978, cuando por mayoría arrasadora votó la Constitución hoy vigente. Hace de esto 35 años, que en términos históricos son un período muy corto. ¿Cómo se ha llegado a la situación actual, en que los separatistas han llegado al poder por unas elecciones? A nuestro juicio, por tres razones principales: la primera es que los nacionalistas fueron desleales desde el principio con el espíritu de la Constitución. La segunda es que, a lo largo de todos estos años, desde el poder autonómico se ha trabajado metódica e impunemente en la explotación demagógica y con tintes totalitarios de los sentimientos nacionalistas. La tercera es que los dirigentes autonómicos digamos moderados se han comportado con tal torpeza, que los ha colocado como sirvientes de los separatistas más radicales, hoy con perspectivas de convertirse en el principal grupo político de la comunidad autónoma.

Enajenado por el desconcierto, el dirigente de los socialistas catalanes Pere Navarro ha sucumbido al infantil discurso separatista de considerar a los Gobiernos autonómico y nacional como dos partes iguales que necesitan un mediador para iniciar un proceso de negociación, y no ha tenido mejor ocurrencia que sugerir que el Rey podría ser ese mediador. Un mediador que debería facilitar, en la realidad y no en sus ensueños, el proceso de desmembramiento de la patria común.
En estas condiciones, pensar que se moderarán los separatistas por obtener mejores condiciones de financiación entra en el terreno de lo ilusorio. Están instalados en la locura irreal de sus delirios, de suerte que sólo la comprobación práctica de cuál es la realidad podrá tener virtualidad suficiente para que su conducta no ponga en riesgo al conjunto de España, Cataluña incluida. Hablando se entiende la gente, desde luego; pero no hablando de cosas imaginarias, sino de realidades. Y las realidades, en toda sociedad civilizada, sólo pueden derivar de la Constitución y las leyes, que todos se han comprometido a acatar, y que el Gobierno tiene la responsabilidad de hacer cumplir, sin mirar hacia otra parte.

Las cartas (de Mas y Rajoy) boca arriba
Así está el patio www.gaceta.es 15 Septiembre 2013

Repriman, si lo consiguen, el bostezo: el ‘kabuki’ independentista de todos los años ha vuelto a empezar.

No, no me pregunten por la consulta soberanista, háganme el favor. De todo quiere un poquito Dios, que decía mi tía Remedios, pero este kabuki aburre al más interesado; para devolver bolas ya tengo a Nadal, gracias. Oh, bueno, pero sólo un repaso rápido a titulares, ¿de acuerdo?

“Rajoy cierra todas las puertas a Mas salvo la financiación”, abre El País. Ya sabrán los de Prisa qué puertas había, además del referéndum. Pero suena tan troglodita, tan cavernario eso de cerrar puertas...

Es parecida a la opinión de Público, aunque el titular de éste suena más castizo e intemperante: “Rajoy tarda 50 días en responder a Artur Mas para decirle lo de siempre”. Rajoy dice “lo de siempre”, igual que Público titula “lo de siempre”; quizá por eso ni al uno ni al otro se les hace ya demasiado caso cuando hablan.

Eldiario.es, heredero en alguna medida de Público (su fundador, Nacho Escolar, fue el primer director del diario de Roures), va con un titular que no conviene leer antes del primer café: “Rajoy exige a Mas que respete la ley para poder dialogar “sin fecha de caducidad”. ¿Sin fecha de caducidad? ¿Vamos a estar con este asunto muchos años más?

La Vanguardia se apunta a la versión prisaica, pero sin puertas: “El Gobierno rechaza la consulta y ofrece mejorar la financiación”. És la butxaca...

Sin salir de Cataluña, El Periódico de Ídem no muestra demasiado interés por el asunto: abre con los cinco años que han pasado de la caída de Lehman Brothers: “El 15% más pobres”. En segundo logar va Nadal (“En la estratosfera”), y en un rinconcito, como para rellenar, esto: “Rajoy le dirá a Mas por carta que no habrá referéndum pactado”.

ABC, bajo un montaje fotográfico en el que Rajoy y Mas miran hacia lados distintos (sutil, ¿eh?), titula: “Rajoy advierte por escrito a Mas que la consulta es ilegal”. Y con eso, suponemos, termina todo en lo que al decano de la prensa madrileña se refiere.

Y dejamos para el final ese guardián de las esencias rajoyistas que en este curioso país pasa por conservador (y lo es, en el sentido de conservar los favores gubernamentales), La Razón. Sobre un fondo donde aparece un interesante perfil de Soraya Sáenz de Santamaría que justifica todos los comentarios de nuevo look que hace unas semanas le dedicara ABC puede leerse : “Ni referéndum, ni reforma de la Constitución”. Imagino a los redactoes jefes del diario convenciendo a Marhuenda para que no agregue “ni leches!”. El antetítulo es “Firmeza del Gobierno frente a Mas”; para mí que tienen un macro en los ordenadores de La Razón que, al pulsarlo, escribe ya “Firmeza del Gobierno frente a”, pero tendré que confirmarlo.

Todo esto es indicativo de que no yerra Escolar el Chico cuando convierte en noticia su particular teoría de la conspiración: “La derecha mediática le intenta marcar el rumbo ideológico al Gobierno”. Sinceramente, en esto de intentar marcar rumbos al Gobierno la derecha, mediática o meramente popular, es de una torpeza singular, mero aprendiz de ese hacedor de reyes que ha sido siempre Prisa y que no ha cejado en el empeño ni con los gobiernos del PSOE que jaleaba ni con los del PP que trató de impedir.

En realidad, y a juzgar por el rumbo real de sus medidas, este Gobierno tiene en tan poco lo que opinen sus bases o cualquiera que huela a ideología conservadora que el elaborado texto de eldiario.es suena a sarcasmo. Pero, si conozco a mis rojillos, los lectores del digital de Nacho creerán en la conspiración con la conmovedora fe del carbonero.

La hora de los valientes
Carlos Sánchez EC 15 Septiembre 2013

El presidente de la Generalitat, Artur Mas (Efe)El presidente de la Generalitat, Artur Mas (Efe)

En la historia universal de la infamia hay un nombre grabado a sangre y fuego. Y no es otro que el de Carlos d'Espagnac, un aristócrata de origen francés que por su crueldad y fanatismo ha pasado a la historia como el Calígula español. Sus inmundos métodos represivos practicados como capitán general de Cataluña y ejercidos desde la ciudadela de Barcelona contra todo lo que oliera a liberal -llegó a prohibir el pelo largo y el uso de bigote porque daban aspecto revolucionario-, lo han convertido en uno de los personajes más detestables y repugnantes que haya conocido esta vieja nación. Beato impenitente hasta el ridículo, colaboró para que la Santa Alianza entrara en España y guillotinara las ideas liberales. Lo consiguió.

Su protector fue Fernando VII, quien además de españolizar su apellido con un título nobiliario de pomposo nombre y de hueco sentimiento, llegó a decir del rancio aristócrata francés: “Estará loco, pero para estas cosas no hay otro”. Con comentarios como éste no es de extrañar que su fama recorriera el país como sinónimo de eficacia en la práctica del terror. De ahí que a mediados del siglo XIX se hiciera popular la expresión: ‘Esto no lo arregla ni el Conde de España’. Es evidente que no lo arregló.

Aunque el conde de España aplastó el carlismo catalán, lo cierto es que la semilla del independentismo ha fructificado, y hoy este país se encuentra con un formidable órdago de difícil solución. Y lo que es todavía peor. La inconsciencia de un sistema político amortizado e incapaz de evaluar correctamente la dimensión del problema ha propiciado la voladura de los puentes de entendimiento. Más allá de conversaciones ‘reservadas’ o de misivas carentes de utilidad práctica que sólo alimentan la frustración de unos y de otros.

La Constitución es, por el contrario, la principal fuente del derecho, y por eso si se quiere resolver el problema de Cataluña -que sin duda existe- lo mejor es navegar por aguas constitucionales en lugar de por los procelosos mares de la historiaY se ha llegado a esta situación, sin duda, por la intransigencia de quienes buscan en la historia la legitimidad de la acción política, lo cual es profundamente antidemocrático y retrotrae a periodos anteriores a la Ilustración y a la época de la razón. Un argumento que sirve para todos. Para quienes dicen que Cataluña no puede irse de España por razones históricas -es obvio que nunca ha sido un territorio independiente-, y para quienes sostienen que el ordenamiento jurídico-político de Cataluña existe desde el año 987, cuando el conde Borrell II, señor feudal de un territorio localizado en un enclave de los Pirineos, rompe su relación de vasallaje con los reyes carolingios, tal y como proclama ese fantasmagórico Consell Assessor per a la Transició Nacional.

Un nuevo proceso constituyente
Pero también se ha llegado a esta situación por la obstinación de quienes se oponen a inaugurar un nuevo proceso constituyente que aborde de forma ambiciosa algunos de los grandes problemas del país, al margen de la situación económica: la organización territorial del Estado, el estatus de la Monarquía en la España del siglo XXI o el papel de los partidos políticos, que, como dice el profesor Francisco J. Laporta, no tienen dinero pero tienen mucho poder, lo cual lleva inexorablemente a la corrupción.

Esta ‘solución constitucional’ no es, desde luego, un capricho de intelectuales frustrados (es justamente lo que hizo De Gaulle cuando proclamó la V República francesa) o de aprendices de brujo que quieren sacar de la botella al duende que llevan dentro. Por el contrario, es la respuesta de los sistemas democráticos en los países más avanzados, que en lugar de bucear en la historia para legitimar decisiones políticas, lo que hacen es anclarlas en la soberanía popular. Ese fue, sin duda, uno de los errores de la Constitución de 1978, que en una disposición adicional vinculó la recuperación del sistema foral a los derechos históricos de vascos y navarros, lo cual es incompatible con el constitucionalismo moderno.

La Constitución es, por el contrario, la principal fuente del derecho, y por eso si se quiere resolver el problema de Cataluña -que sin duda existe- lo mejor es navegar por aguas constitucionales en lugar de por los procelosos mares de la historia. De esta manera, se ahogaría un debate absurdo y peligroso sin perfiles ideológicos, que es el terreno en el que mejor juegan todos los nacionalistas para ocultar intereses discrepantes. ¿O es que los trabajadores del Baix Llobregat tienen los mismos intereses que quienes viven en los barrios altos de Barcelona? En el Estado liberal se discuten ideas, no cuestiones identitarias. Como sostiene el profesor Francesc de Carreras, la búsqueda de la legitimidad por la vía del pasado trasluce, en realidad, una mentalidad conservadora e, incluso, tradicionalista.

Y este esquema ‘primitivo’ sólo puede romperse tejiendo una nueva hoja de ruta que culmine con un nuevo proceso constituyente, para lo cual es necesario orillar durante algún tiempo las tensiones económicas suscribiendo grandes acuerdos de Estado, como sucedió en 1977 con la firma de los Pactos de la Moncloa. Y en paralelo, crear una comisión especial en el seno del Congreso de los Diputados encargada de poner al día el texto constitucional al calor del artículo 168 de la Carta Magna, que estipula con mucha precisión los pasos que hay que dar para reformar la Constitución. Una vez que se hubiera cerrado un acuerdo sin la exclusión de ningún grupo político se convocaría un referéndum para ratificar el texto constitucional. Posteriormente, se convocarían elecciones y el nuevo Gobierno tendría ya un amplio respaldo derivado de la legitimidad popular plasmada en la nueva Constitución, que debe cerrar el modelo territorial del Estado. Eso es mejor que una consulta popular que margine a la otra parte de España, que es donde realmente descansa el ‘derecho a decidir’, y cuyo resultado, en ningún caso, sería vinculante.

Un sistema político debilitado
A nadie se le escapa que esta ‘solución constitucional’ depende de la lealtad institucional y de la talla política de sus promotores, y no parece que éste sea el mejor momento. El gran drama de Cataluña es que la marea independentista ha acabado por convertirse en un movimiento de perfiles inmanejables. Se trata, como dice Alfonso Guerra, de un nacionalismo ‘orgánico’. Las élites políticas controlan todo el proceso. El nacionalismo ya no es un territorio de esa derecha ‘civilizada’ que un día representó CiU y que se comprometió con el futuro del país. El presidente Mas se apunta al Concierto económico o a la independencia con la misma facilidad que antes reclamaba un nuevo modelo de financiación autonómica.

Aprovechar la cuestión catalana para reformular el Estado autonómico es un camino no recorrido hasta ahora, y merece la pena intentarlo. Aunque eso suponga acabar con el ‘café para todos’ que ha servido para una época y que explica, sin duda, que España sea hoy un país mejor que el que era hace 35 añosY todo ello con un PSC devorado y hundido en las encuestas, lo cual hace ingobernable España salvo con mayorías absolutas, y esto es una rareza democrática. El PSOE nunca podrá ganar unas elecciones (47 diputados se ventilan en Cataluña) con el PSC en la marginalidad e instalado en lo que Félix de Azua denomina socialismo trivial y tribal. Y lo que es todavía más preocupante. La propia debilidad de Mas y Rajoy (uno porque se ha puesto en manos de ERC para gobernar y otro por ausencia de arrojo político) hace más complicado encontrar soluciones.

La realidad es que sólo habrá acuerdo cuando el país tenga la soga al cuello (y para eso todavía falta bastante). O cuando la Unión Europea inste a que se fume la pipa de la paz. No hay que olvidar el gran número de multinacionales radicadas en Cataluña que representa nada menos que el 26% de las exportaciones de España y el 27% de las importaciones, lo que da idea de lo que supone en términos económicos. Artur Mas es plenamente consciente de ello y por eso busca la internacionalización del conflicto. También es posible que en algún momento del proceso un trío de banqueros o media docena de grandes empresarios exijan cordura a los políticos para no romper la unidad de mercado.

Aprovechar la cuestión catalana para reformular el Estado autonómico es un camino no recorrido hasta ahora, y merece la pena intentarlo. Aunque eso suponga acabar con el café para todos que ha servido para una época y que explica, sin duda, que España sea hoy un país mejor que el que era hace 35 años.

La territorialización de ingresos y gastos es absolutamente democrática, y además eso es lo que hace el INE, por ejemplo, cuando asigna a cada región el consumo para repartir el IVA recaudado u otros impuestos transferidos. No es, por lo tanto, ninguna añagaza económica o política.

A todo este proceso se le llama en castellano viejo hacer de la necesidad virtud, y serviría para reintegrar a la vida política a millones de ciudadanos que hoy ven la Constitución de 1978 como un legajo de anticuario.

España, ¿un estado fallido?
Carlos Carnicero Estrella Digital 15 Septiembre 2013

La definición de "estado fallido" no es precisa y es más mediática que propia de la ciencia política. Pero en general se refiere a la pérdida del control efectivo de un estado sobre la fuerza o del territorio.

Por circunstancias que sería prolijo determinar, una parte importante de los ciudadanos que habitan en Cataluña, y una mayoría decisiva de sus fuerzas políticas están inmersos en un proceso de desvinculación del estado español, promoviendo tesis de independencia y amenazando, incluso, con superar el orden constitucional para disociarse del conjunto de España. Es la amenaza de convertir España en un estado fallido.

La solución de "aplicar la ley" es impecable desde el punto de vista jurídico pero alimenta la incógnita de si se puede perpetuar la situación actual, en la medida en que se profundice la desafección de una mayoría de catalanes hacia España.

El PSC y el PP corren el riesgo, si no lo están ya, de convertirse en fuerzas marginales e irrelevantes en el panorama político catalán. La peor de las situaciones posibles la monopoliza el PSC, que ha pasado de ser fuerza gobernante a quedarse en el extrarradio de la política catalana. Su discurso ha abandonado la ambigüedad y se ha instalado en la irrelevancia. Su intento de competir en el espectro de los partidos nacionalistas se ha convertido en una verdadera pesadilla. Cuantos más cavan en su propio agujero más se hunden. Carecen de relevancia, han sido abandonados por el electorado que les fue natural y no han conquistado votos en el semillero de un nacionalismo in crescendo.

La respuesta tardía y forzada -por las demostraciones populares de adhesión a la agenda independentista- ha dejado también a Mariano Rajoy sin discurso. Se limita a ofrecer una nueva reforma de la financiación. Una más, para capear el temporal en espera de la próxima exigencia nacionalista.

El PSC y el PP corren el riesgo de convertirse en fuerzas marginales en el panorama político catalán
El problema radica en calibrar lo que es la esencia de un partido nacionalista. En el esquema ideológico y político de los nacionalismos no resulta definitorio ni relevante el eje izquierda/ derecha. Lo fundamental es el manejo calculado de la tensión con el estado al que reta permanentemente, con la inmensa ventaja de que esa espiral no tiene fin. O mejor dicho, su fin es la independencia, formulada en términos de ensoñación que solo se puede desinflar parcialmente cuando la escisión inminente puede significar una tragedia constatable por sus ciudadanos.

Cerca de cuarenta años de rodaje democrático no han conseguido establecer un estado sólido, sostenible, indiscutido y capaz de albergar en confort a la totalidad de los españoles. La tensión permanente del terrorismo ha estado acompañada por la permanente disputa para ocupar terrenos reservados a la soberanía de la nación en Cataluña y en Euskadi. Con la resaca de la inhabilitación de ETA como organización terrorista operativa, los nacionalistas catalanes han cogido el relevo para retar al estado y al conjunto de los españoles con soluciones imposibles en el ordenamiento constitucional.

Esta vorágine amenaza, incluso, a la burguesía catalana, que ha sido el eje hegemónico en la historia del nacionalismo catalán. Pero sus pasos, probablemente mal calculados, tienen difícil retroceso. Sus expectativas sobre la bondad de la independencia han calado hondo en la sociedad catalana. ¿Cómo reconocer ahora que la independencia no era un objetivo sino solo un instrumento? CiU como coalición hegemónica del nacionalismo catalán, está ahora amenazada por los cachorros que crió. Josep Antoní Durán i Lleida, líder de Unió Democrática de Catalunya y comparsa obligada en la coalición CiU ya se ha dado cuenta. Pero su vida al margen de la coalición donde ha acomodado su existencia no es fácil. No tiene ni el peso ni el partido suficiente para estabilizar una dinámica en la que ya está inmerso.

Si el problema de Cataluña tiene una solución, que ahora mismo no se atisba, debe ser admitida por el conjunto de la sociedad española, que no sea discriminatoria de unos españoles frente a otros y que ofrezca sostenibilidad. El objetivo debiera ser no solucionar el llamado contencioso catalán, sino además encontrar una conceptualización y estructuración de España como un estado moderno, solidario de unos ciudadanos con los demás, y que garantice la igualdad de derechos y de obligaciones de todos los españoles, sea cual sea la comunidad, nacionalidad, nación o territorio en el que habiten.

No se me ocurre ninguna otra fórmula que una revisión sosegada, libre de presiones y realizada en libertad, de la Constitución, para encontrar una fórmula jurídica y política que permita y consolide el crecimiento de España como un estado moderno. La superación de las tensiones preexistentes, radicadas en la historia pasada, muchas veces falsificada y modificada por los nacionalismos, es una cuestión que no admite aplazamiento y que exige la lealtad de todos. No podemos vivir siempre con la amenaza de este problema no resuelto. Y los nacionalistas se deben comprometer a aceptar de manera estable el resultado de esa voluntad renovada en un proceso que tiene algunas similitudes con una solución constituyente.

Margallo: no ahora, mucho antes deberia haber destituido
Carlos Ruiz Miguel Periodista Digital 15 Septiembre 2013

Leo hoy, en el ABC, una buena (como en el es habitual) columna de Juan Carlos Girauta pidiendo el "cese" (aunque lo correcto es decir "destitucion") de Garcia-Margallo. Pero la destitucion de Jose Manuel Garcia-Margallo y Marfil deberia haberse producido mucho, mucho antes. En realidad, desde las primeras de su nombramiento no ha dejado de dar muestras, continuas, de su incompetencia y de su falta de respeto y compromiso con los intereses de España. Y es que, el "problema Margallo" es una de las consecuencias de la escasa atencion que se presta a la importancia, TRASCENDENTAL PARA ESPAÑA, de la politica exterior en el Norte de Africa.

I. GIRAUTA PIDE LA DESTITUCION DE MARGALLO POR SUS COMPLICIDADES CON LOS SECESIONISTAS CATALANES
En su articulo de hoy Girauta nos ofrece varias claves importantes para comprender el daño que esta causando a España este nefasto ministro.
Dejando al margen la insinuacion de que su inclusion en las listas como eurodiputado se explica por su divorcio de su primera mujer, Girauta nos revela datos importantes:
- Rajoy, el actual y poco acertado presidente del Congreso (Jesus Posada) y Margallo, mantienen una muy estrecha relacion de amistad.
- Margallo tiene mejores relaciones con los diputados de "Unio Democratica per Catalunya" que con los de su partido.
- Margallo fue el responsable de que el PP mantenga a un complice de separatismo antiespañol (y, por cierto, muy activo miembro del lobby pro-marroqui) como presidente de la Comision de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados de España.

A esos datos se suman datos relacionados con el problema secesionista catalan:
- Margallo no deja de pronuncirse sobre este asunto interno español,... pese a que el es ministro de Exteriores;
- y cuando se pronuncia, Margallo lo hace para salvar la cara a los secesionistas como cuando dijo que la gravisima declaracion de soberania catalana no debia recurrirse porque no tenia efectos juridicos (aqui sostuve que naturalmente que era recurrible, posicion que luego ha sido confirmada por el Consejo de Estado y, de hecho, el Gobierno la ha recurrido y el Tribunal Constitucinal la ha suspendido).

Todo muy grave.
Pero nadie que siguiera la politica exterior española en el Norte de Africa, y la politica exterior española en general, se sorprenderia.

II. LA ACTUACION DE GARCIA-MARGALLO EN EL MINISTERIO DE EXTERIORES, GRAVEMENTE DAÑOSA PARA ESPAÑA DESDE EL INICIO DE SU MINISTERIO
Voy a recordar aqui algunos momentos de la gestion de Garcia-Margallo que merecieron algunas consideraciones en este blog:

- La política exterior de Rajoy va a la deriva (I): Marruecos y Sahara Occidental (22-I-2012)
A las pocas semanas de tomar posesion de su cargo de ministro de Asuntos Exteriores, el Sr. Garcia-Margallo da rienda suelta a su locuacidad para demostrar su proximidad a la posicion marroqui y que desconoce aspectos fundamentales de la cuestion del Sahara Occidental.

- Argentina certifica el fracaso de la diplomacia de Rajoy (16-IV-2012)
A pesar de que era evidente que el comportamiento erratico de la presidenta argentina podia poner en peligro los intereses de Repsol, el ministro no se digno viajar a Argentina para evitar el riesgo. Finalmente, se produjo el desastre de la expropiacion de YPF a Repsol. el unico consuelo es que, el tambien aun ministro Jose Manuel Soria, hizo un ridiculo mucho mayor que el de Margallo: recordemos que poco antes de la expropiacion dijo que el conflicto con Argentina se "encauza"...

- El Sahara Occidental desvela la falta de credibilidad de la política exterior de Rajoy (24-VI-2012).
El ministerio de Garcia-Margallo hace el ridiculo al apoyar las pretensiones marroquies de censurar al Enviado Personal del Secretario General de Naciones Unidas para el Sahara Occidental. España, unico pais del mundo occidental que apoyo las pretensiones marroquies, tuvo que recular, haciendo el ridiculo.

- Margallo y el Sahara Occidental: ¿mentira o irresponsabilidad? (31-VII-2012)
El ministro Garcia-Margallo mintio sobre la situacion en los campamentos de refugiados de saharauis en Tinduf con sucesivas declaraciones que presentaban algunas incongruencias, a fin de hacer un favor a las pretensiones de Mohamed VI en el conflicto del Sahara Occidental.

- El embajador Rupérez da una lección al canciller Margallo (8-XI-2012)
Un Embajador español tuvo que recordar al ministro que habia cometido una grave torpeza diplomatica, que podia haber costado cara a España, al pronunciarse sobre un asunto interno de Estados Unidos.

- García-Margallo guarda silencio sobre el escándalo del embajador en Rabat (26-XII-2012).
El entonces Embajador de España en Marruecos, Alberto Jose Navarro Gonzalez, hizo unas gravisimoas declaraciones en la prensa marroqui el 3 de diciembre de 2012.
Esas declaraciones eran, entre otras cosas, contrarias a la Constitucion Española y atentatorias a la integridad territorial de España.
El ministro no le destituyo.
Nadie de los que ahora se escandalizan quiso hacerse eco de esas declaraciones que solo este blog recogio.

- Crisis con Bolivia: García-Margallo destroza el prestigio de España (8-VII-2012)
Garcia-Margallo destroza el prestigio de España obligando a nuestro embajador en Austria a una actuacion gravemente contraria a las normas internacionales relativas a los jefes de Estado.

- Viaje del Rey a Marruecos: fracaso político y violación constitucional (19-VII-2013)
El ministro Margallo se declaro "encantado" con el ultimo viaje del Rey a Marruecos de julio de 2013, que ya todo el mundo reconoce que, como se dijo en este blog (el primero en España en decirlo, por cierto) fue un estrepitoso fracaso, ademas (y esto tiene relacion con la cuestion de secesionismo catalan) de propiciar una grave violacion de la Constitucion al permitir una entrevista politica de Juan Carlos I a solas con Mohamed VI sin la presencia de un ministro para refrendarla.

- "Declaración conjunta" hispano-marroquí: García-Margallo miente (de nuevo) sobre el Sahara Occidental (23-VII-2013)
Con ocasion de ese viaje, se firmo una declaracion "comun" hispano-marroqui en la que en relacion al Sahara Occidental no habia un pronunciamento "comun". Pero lo interesante es que al ser preguntado sobre esta declaracion, el ministro mintio en el Parlamento al decir que el Gobierno español sostiene la misma postura en Rabat que en Argelia.

Son algunas muestras de la gestion de Garcia-Margallo.
Podiamos añadir su posicion en Siria, de manifiesta hostilidad hacia el presidente Bashar El Assad y de manifiesto apoyo a los rebeldes, a los que incluso ha financiado una reunion en España.

III. BALANCE
Si nuestros mas valiosos columnistas prestaran mas atencion a la politica exterior española y tuvieran una idea nitida de cual es el interes nacional de España; y si esos comentaristas se dedicaran a ilustrar a la opinion publica sobre la relevancia interna que tienen esas decisiones de politica exterior, quizas habrian podido detectar tempranamente el riesgo para España de personas como Garcia-Margallo.
En cualquier caso, como recuerda Girauta, Garcia-Margallo esta donde esta porque es amigo personal de Rajoy, no por sus meritos. Por eso mismo es dificil esperar que Rajoy le destituya. Una vez mas, quedamos en manos de la Divina Providencia.

NOTA
Pido disculpas por no haber podido utilizar acentos en la redaccion de este texto.

Las víctimas, desprotegidas
Boñinaga segunda parte
Daniel Portero Libertad Digital 15 Septiembre 2013

Si ya dije en junio del caso Bolinaga que se está convirtiendo en el caso Boñinaga, de lo mal que huele, cada día que pasa en la calle este terrorista es un insulto más para las víctimas del terrorismo. Hoy por hoy, el único que puede devolver a Bolinaga a la cárcel es el juez Castro de Vigilancia Penitenciaria ya que no hay otra persona que tenga competencias para poder hacerlo. El juez Castro podría encargar una seria pericial sobre el estado de salud de este sujeto para demostrar que puede seguir tratándose el cáncer entre barrotes, pero no le da la real gana.

Si a las víctimas del terrorismo nos han dejado personarnos en la causa judicial de la libertad condicional de este terrorista es simplemente para callarnos las bocas y que no se pueda decir que las víctimas no estuvieron informadas en todo momento de la situación del torturador de Ortega Lara.

Lo que nos queda de este tipo es nada más y nada menos que ni se ha arrepentido de sus crímenes, ni ha pagado un céntimo de responsabilidad civil, ni ha abandonado ETA ni pedido perdón a sus víctimas. Sin embargo, el primer informe médico de la forense demostró que Boñinaga podía tratar su cáncer en la cárcel sin necesidad de salir de la misma.

Ni el Código Penal, ni la Ley General Penitenciaria ni el Reglamento Penitenciario nos protegen a las víctimas del terrorismo en situaciones como la de este individuo. Que determinados juristas no se rasguen las vestiduras con esta afirmación que hago: las víctimas no estamos protegidas en casos como el de Bolinaga. Nos dan voz pero no voto, no vale ninguno de los escritos presentados por nuestros abogados para devolver a la jaula de donde provenía este animal asesino y secuestrador.

Sólo nos queda que el Ministerio de Justicia modifique la Ley para hacerla más justa con las víctimas y trate a los verdugos como se merecen, con la verdadera justicia de que cumplan íntegramente sus condenas en la cárcel. Pero si existen complejos en nuestros gobernantes, nunca lograremos que las víctimas del terrorismo descansen de verdad en paz.

Como ya he relatado en otra ocasión, el artículo 92 del Código Penal establece que, para obtener la libertad condicional independientemente de su grado penitenciario, los presos, ya sean comunes o terroristas, deben ser "enfermos muy graves con padecimientos incurables". Y el artículo 196 del Reglamento Penitenciario dice textualmente: "se elevará al Juez de Vigilancia el expediente de libertad condicional de los penados que, según informe médico, se trate de enfermos muy graves con padecimientos incurables. Es importante saber que para que se considere que un preso padece una enfermedad muy grave debe concurrir uno de los requisitos de la orden circular 1/2000 de 11 de enero, que estableció, por ejemplo, que se considera padecimiento incurable un riesgo de muerte estimado superior al 10% en el plazo de un año a pesar del tratamiento. Con el terrorista Boñinaga hubo diferentes criterios médicos, ya que había distintas opiniones, y, lógicamente, el tiempo ha dado la razón a la que la forense Carmen Baena: "Bolinaga podía ser tratado en la cárcel de su cáncer", ya que no se cumplen los requisitos de la circular 1/2000 Y el tal Bolinaga aún pasea por las calles de Mondragón, entra en bares, visita a amigos, más de un año después de su excarcelación.

Dialogar con Mas, ¿para qué?
Luis del Pino Libertad Digital 15 Septiembre 2013

Resulta preocupante, porque enturbia el debate político, la tendencia a utilizar determinadas palabras neutras como si fueran sinónimo de virtudes, cuando no lo son.

Una de esas palabras comodín es "tolerancia". No resulta raro escuchar a personas de todo tipo ensalzar la tolerancia o expresar la necesidad de ser tolerantes, pero, sin embargo, la tolerancia en sí no es ni buena, ni mala. Ser tolerante con quien vota a un partido político distinto del tuyo suele ser buena cosa, pero no creo que a nadie se le ocurriera predicar que hay que ser tolerante con los violadores en serie o con los maltratadores. Por tanto, decir que hay que ser tolerante es tanto como no decir nada, a menos que uno especifique qué es lo que hay que tolerar.

Otra palabra que solemos ensalzar sin motivo es "unidad". ¿Cuántas veces hemos oído a líderes políticos hablar de que falta unidad en el partido? ¿Cuántas veces hemos escuchado el mantra de la necesaria "unidad de los demócratas"'? Y, sin embargo, la unidad no es, en sí misma, ni mala, ni buena. Si un líder corrupto, por ejemplo, pide unidad a su partido, la unidad se convierte en un instrumento al servicio de una mala causa y es, por tanto, inherentemente mala.

Un tercer ejemplo sería la palabra "diálogo". ¿Quién no ha oído frases hechas como "hay que dialogar hasta la extenuación" o "estoy dispuesto a un diálogo sin condiciones", como si el diálogo fuera, siempre y en toda circunstancia, una buena cosa? Pero el diálogo - al igual que sucede con la tolerancia o con la unidad - no es más que un instrumento, cuya bondad o maldad dependerá de la causa a la que se lo aplique.

Un ejemplo lo tenemos en la carta que ayer le envió Mariano Rajoy a Artur Mas. En la carta, aparentemente correcta, Rajoy recurre de modo continuo a esa trampa conceptual consistente en dar por sentado que el diálogo es, en sí mismo, algo positivo. Por ejemplo, dice Rajoy en la carta:

"Siempre he sido -y creo haberlo demostrado- una persona comprometida plenamente con el diálogo como forma de resolver las diferencias políticas o de cualquier otra índole."

Si se fijan, esa frase, sin cambiar una coma, podría perfectamente haber sido utilizada por Zapatero para justificar, por ejemplo, el diálogo con ETA. ¿Qué es la negociación con ETA sino un intento de resolver "diferencias políticas o de cualquier otra índole" a través del diálogo?

Por tanto, con esa frase en la que Rajoy parece presumir de una virtud (su tendencia al diálogo), en realidad no nos está diciendo nada sobre lo positivo o negativo de su actitud. Para saber si esa tendencia de Rajoy es positiva o negativa, hace falta saber primero a qué objetivos aplica Rajoy ese instrumento llamado "diálogo".

Porque lo cierto es que Rajoy aplica ese instrumento de manera muy selectiva. Por ejemplo, el mismo Rajoy que presume de dialogante con Artur Mas ha sido incapaz, durante años, de sentarse en una mesa con determinadas víctimas que rechazan la rendición ante ETA. O con las víctimas que piden la verdad sobre el 11-M. O con los padres que invocan su derecho constitucional a educar a sus hijos en español. Rajoy dialoga, sí, pero solo con quien quiere. Con los nacionalistas, parece siempre dispuesto a dialogarlo todo, pero con sus votantes y con aquellos a los que debería defender, no dialoga nunca.

Así pues, preguntémonos qué es lo que Rajoy nos está diciendo cuando le ofrece a Mas un "diálogo sin fecha de caducidad". ¿Es eso bueno o malo? Para responder a esa pregunta, tenemos que hacernos otra pregunta previa: ¿de qué quiere dialogar Rajoy con Mas?

Si Rajoy ofrece a Mas diálogo, quiere decir que está dispuesto a encontrar una posición intermedia entre las dos posiciones de partida enfrentadas. ¿Me puede alguien decir cuál es la posición intermedia entre celebrar un referéndum de secesión y no celebrarlo? ¿Celebrar, tal vez, medio referéndum?

¿O lo que Rajoy le está ofreciendo a Mas es cambiarle el referéndum por otra cosa? En ese caso, ¿qué es lo que Rajoy va a ofrecerle a Mas? ¿Qué más se puede ceder ya ante el nacionalismo?

¿Le va a dar dinero? ¿Y a qué otros españoles se lo piensa quitar?
¿Le va a dar más competencias? ¿Cuáles, si ya el estado central está en los huesos?

¿Le va a dar barra libre para saltarse la Ley? Eso ya lo tienen. Lo llevan haciendo en el terreno educativo décadas.
¿Le va a ofrecer inmunidad para corruptelas y chanchullos? Eso se da por descontado, viendo cómo el gobierno de Rajoy ha indultado a corruptos nacionalistas.

Entonces, ¿de qué narices va a dialogar Rajoy con Mas? Sea lo que sea lo que Rajoy ofrezca, será siempre a costa de los españoles, que somos quienes pagaremos la factura, bien en forma de dinero, bien en forma de pérdida de libertades y derechos.

Como decía al principio, el diálogo no es, en sí mismo, ni bueno, ni malo. Dialogar con las víctimas de un atentado terrorista para reconfortarlas y ofrecerlas apoyo, por ejemplo, es siempre bueno.

Pero dialogar con protodelincuentes que amenazan con convocar referendos ilegales no es - no puede serlo - buena cosa. Porque a lo más que podrías aspirar es a comprar el desistimiento del protodelincuente, lo cual equivale a recompensar a aquellos que amenazan con cometer un delito.

La Ley, señor Rajoy, una vez promulgada, no se discute, ni se somete a diálogo: simplemente se aplica.

Así pues, ¿sería usted tan amable de informarnos de qué piensa dialogar con Artur Mas? ¿O es que los españoles no nos merecemos que usted se rebaje a dialogar con nosotros?

La nueva Ley de Transparencia, un avance necesario pero insuficiente
La aprobación esta semana de la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno supone un paso adelante al incluir a partidos políticos, sindicatos, patronal, Iglesia, Banco de España y Casa Real. Sin embargo, España aún no se ajusta a los estándares europeos.
Nacional www.vozpopuli.com 15 Septiembre 2013

Después de un año y medio, el Gobierno por fin ha conseguido sacar adelante en el Congreso de los Diputados la nueva Ley de Transparencia, Acceso a la Información y Buen Gobierno. Aunque no hubo consenso en la votación del jueves (sólo los nacionalistas apoyaron al PP) y la sesión estuvo marcada por los casos de corrupción que acechan a la política española, se trata de un paso importante y necesario, pero todavía insuficiente.

Al menos, eso indican las organizaciones dedicadas a la transparencia, como Transparencia Internacional y Acces Info. La primera de ellas considera la norma “un avance social muy importante y un cauce fundamental para mejorar la participación ciudadana y la salud democrática de España” pero también cree que muchos aspectos son “mejorables” y que deja de lado algunas cuestiones relevantes.

El presidente de Transparencia Internacional España y catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid Jesús Lizcano ha señalado a Vozpópuli que la Ley de Transparencia incorpora “muchas mejoras respecto a la anterior” al incluir a partidos políticos, sindicatos, patronal y a la Iglesia; en resumen, a todas las entidades privadas que reciban más de 100.000 euros del Estado. Lizcano destaca también la importancia de que sea obligatorio publicar todos los contratos públicos (de momento las administraciones sólo deben hacerlo con los que superen los 18.000 euros).

Asimismo, señala como un avance importante la obligatoriedad para las instituciones de publicar sus bienes inmuebles, aunque lo considera insuficiente. En su opinión, “deberían publicar el patrimonio completo”, lo que incluye coches oficiales, obras de arte y otros bienes.

Pero, sin duda, el avance más significativo es la transparencia activa. “Va a cambiar absolutamente la cultura de las administraciones públicas, porque serán ellas mismas quienes tengan que publicar todo”, explica.

Una ley poco transparente
Acces Info destaca, además, la inclusión del Banco de España. También la publicación activa y la creación de Consejo de la Transparencia y Buen Gobierno, aunque no lo considera totalmente independiente del Ejecutivo al quedar bajo el mando del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.

Según Acces Info, la nueva ley se sitúa en el puesto 72 de las 96 leyes de acceso a la información que hay en el mundo, ya que “no está en línea con los estándares internacionales”. La organización le da una puntuación de 68 sobre 150, es decir, que no llega al aprobado.

Por el lado positivo, “las enmiendas han ampliado ligeramente el alcance de la ley pero se mantienen las mismas deficiencias en las que ya fue presentada en marzo de 2012”. En julio, Acces Info ya emitió un comunicado en el que calificaba de “insuficiente” la ley.

Tareas pendientes
El silencio administrativo en las solicitudes de información de los ciudadanos ha sido una de las tareas pendientes más criticadas. Según Lizcano, lo ideal sería “que se les obligase a contestar positiva o negativamente”. En cuanto al plazo de respuesta, considera que es adecuado y es similar al que marcan en sus respectivas leyes otros países europeos.

Desde Transparencia Internacional también se echa en falta la mención en el texto a infracciones y sanciones “a políticos y funcionarios públicos por el incumplimiento de las normas de transparencia”. Es cierto que la Ley sí recoge infracciones y sanciones en relación con el buen gobierno, pero deja de lado las normas referidas a la transparencia.

En cuanto al tercer punto de la Ley, el acceso a la información, tanto Transparencia Internacional como Acces Info critican que no queda reconocido como derecho fundamental (aunque sí lo es según la Constitución). Es más, en caso de conflicto, quedaría subordinado a la protección de datos.

Otra de las críticas de Transparencia Internacional se dirige hacia el hecho de que sea el propio Gobierno el encargado de la incoación e instrucción del procedimiento sancionador en las normas referentes a buen gobierno. Esta situación “puede originar que las decisiones sancionadoras se puedan tomar finalmente con criterios de interés político-partidistas”, argumentan.

Por su parte Acces Info critica el volumen de información que escapa al alcance de la Ley y que las obligaciones de publicación activa no son iguales para todas las instituciones, ya que deja en manos de las Comunidades Autónomas la decisión de someterse o no a la Ley. Las autonomías también pueden escapar por propia elección al Consejo de Transparencia, advierte Lizcano. En este sentido, “sería bueno que esté centralizado al máximo posible”.

Pese a todos los contras, esta norma es un avance necesario, aunque aún le queden muchos detalles por pulir. Así, Jesús Lizcano anticipa que las instituciones se convertirán en “casas de cristal” y “vamos a poder ver todo lo que hay”.

MUNDO
Polonia rompe con la moda de las camisetas del 'Ché'
La multinacional C&A retira de la venta las prendas que muestran la imagen del guerrillero ante las presiones de grupos anticomunistas
PACO SOTO | VARSOVIA. El Correo 15 Septiembre 2013

Las camisetas con el retrato del famoso líder revolucionario de origen argentino Ernesto Guevara, conocido como el 'Ché', han sido retiradas de las tiendas que la cadena textil C&A tiene en Polonia. La compañía fue fundada en 1841 por dos hermanos de origen holandés, Clemens y August Brenninkmeijer, y en la actualidad unos dos millones de personas visitan diariamente sus establecimientos en todo el mundo. En Polonia también lo seguirán haciendo decenas de miles de clientes, pero ya no podrán comprar ropas con el retrato del miliciano que están a la venta en Madrid, Barcelona, Bilbao, París o Londres.

Las tiendas polacas de la multinacional han cedido a las presiones de varias webs de signo ultraconservador, como el colectivo católico de extrema derecha Fronda. El lunes, esta organización realizó un llamamiento para boicotear a la compañía por lo que califica de «propaganda comunista». Estos grupos consideran inaceptable que la imagen del 'Ché' pueda ser vendida legalmente a través de prendas de vestir en Polonia porque consideran que el mítico guerrillero que abrazó la revolución cubana pertenece a la lista de dictadores del siglo XX.

Según detalló el diario liberal 'Gazeta Wyborcza', la página de Facebook de los fans de las polémicas camisetas no consiguió evitar que C&A retirara esas prendas de vestir. La compañía, por el contrario, pidió disculpas a los clientes que se han sentido heridos por la figura del guerrillero. Una decisión de esta naturaleza, que puede sorprender en países occidentales como España, cuenta con la comprensión de muchos ciudadanos polacos que sufrieron la opresión de una dictadura comunista controlada por la URSS durante más de cuatro décadas. Un símbolo como el martillo y la hoz, que en numerosos Estados pasa completamente desapercibido, provoca en el territorio el mismo rechazo que la esvástica nazi en Francia o Alemania.

Guerra al totalitarismo
Hace más de tres años, el Gobierno del liberal Donald Tusk introdujo una reforma del Código Penal aprobada por el Senado que endurece la represión contra «la propaganda de ideologías criminales». El objetivo es impedir «la divulgación, colección y posesión de materiales que defiendan regímenes totalitarios» como el comunismo, el nazismo y el fascismo. Con la ley en la mano, teóricamente al menos, en Polonia está prohibido lucir camisetas con el martillo y la hoz o la cara de Lenin o el 'Ché', así como la difusión y venta de libros, documentos y símbolos del nazismo, como fotos de Hitler, cruces gamadas y cuchillos y calaveras de las SS. La derecha ultraconservadora apoya la norma y la izquierda poscomunista la considera un atropello a la democracia.

La transición polaca de 1989 se basó en la reconciliación entre partidarios y enemigos del sistema comunista, pero esta dinámica fue rota por los hermanos gemelos Lech y Jaroslaw Kaczynski cuando presidieron y gobernaron el país. Su partido, el PiS, y sus aliados ultraderechistas quisieron 'limpiar' Polonia de supuestos colaboradores de los servicios secretos comunistas a través de la ley de 'Lustración', que fue declarada inconstitucional por la Justicia.

El dictador cubano de Oleiros
Nota del Editor 15 Septiembre 2013

Hay en Galicia un congomerado de pueblos de nombre Oleiros donde reina desde hace mas de veinte años un dictador déspota que hace lo que le da la gana con el poder que detenta como alcalde (y a muchos jueces les importa un pito), o como sombra del alcalde (así ejerció cinco años al haber sido condenado), amigo del sátrapa cubano arrugado, a quien visita con frecuencia (dicen las malas lenguas que de paso pastorea sus múltiples pertenencias en la isla), que ha hecho de sus calles una insultante muestra de la estupidez de quienes piensan que el comunismo (para los demás) es la utopía.

La última muestra de este despotismo indoctrinador e indoctrinado está insultante en la rotonda de Nirvana, un monumento al Che, un monummento al terrorista y al terrorismo. Algunon bienintencionados trataron dulcemente de sabotearlo (unos toques de pintura sobre el hierro oxidado), pero las huestes del ayuntamiento se apostaron y aprestaron para reducirlos y después instalaron cámaras de vigilancia para proteger el monumento al terrorismo.


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Fumarolas
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es 15 Septiembre 2013

El actual Estatuto desbordaba la Carta Magna en la versión que aprobó el Parlamento autonómico.

Las declaraciones del Ministro de Asuntos Exteriores felicitando a los partidos y entidades que han organizado la cadena humana a favor de la independencia de Cataluña el pasado 11 de septiembre y llamando a escuchar la voz de la calle, junto con las conversaciones secretas entre Mariano Rajoy y Artur Mas, indican que el Gobierno de la Nación está en modo claudicante. El jefe de nuestra diplomacia debería saber que su recomendación de reformar las competencias de la Autonomía catalana y su sistema de financiación sin tocar la vigente Constitución equivale a proclamar que es posible darse un chapuzón en el mar sin mojarse.

El actual Estatuto desbordaba por los cuatro costados la Carta Magna en la versión que aprobó el Parlamento autonómico e incluso tras los leves retoques del Tribunal Constitucional, la fuerza hasta extremos peligrosos. Por consiguiente, cualquier ampliación de los poderes de la Generalitat o de su capacidad fiscal relativa a las que ahora detenta, pulverizaría la Ley de Leyes y transformaría España en una confederación, paso previo a su disolución final. ¿Por qué, entonces, García Margallo falta a la verdad de manera tan flagrante? Por ignorancia no es, por frivolidad tampoco, luego estamos ante una perfecta imitación de las tácticas separatistas, inventemos una realidad inexistente y presentémosla como verdadera. Es obvio, por otra parte, que el hecho de que sea el titular de la política exterior el que pontifique sobre la cuestión catalana, refiriéndose a las dos partes en conflicto como Cataluña y España, mientras la Vicepresidenta, el de Administraciones Públicas y el de Interior mantienen un silencio sospechoso o emiten débiles lugares comunes, demuestra la absoluta desorientación del Ejecutivo central en el campo de la comunicación, salvo que esta maniobra sea deliberada, en cuyo caso es para echarse a temblar.

El camino emprendido por el equipo dirigente del Partido Popular hacia la fragmentación definitiva de una de las grandes naciones de Occidente revela que sus integrantes no esperan reacción alguna en el seno de su formación mientras ellos abandonan los fundamentos doctrinales y morales que definen a las siglas de las que se han apropiado para hacer lo contrario de aquello para lo que fueron elegidos. Al igual que confían en que su electorado cautivo les seguirá apoyando, y las encuestas lo desmienten claramente, creen que sus militantes, cuadros y cargos públicos tragarán lo que sea porque los ven como sus sumisos empleados. Sin embargo, del volcán que es en estos días el PP salen sucesivas fumarolas a la vez que se escucha el sordo rumor de la lava a presión. Cuando se produzca la erupción será liberadora.

Tenemos parte de culpa
Mario Conde www.gaceta.es 15 Septiembre 2013

Es muy complejo que ese sentimiento de independencia nazca espontáneo en la sociedad.

El diseño de nuevo cuño de los políticos independentistas catalanes para justificar acontecimientos como la pasada cadena humana de la Diada consiste en afirmar que es la propia sociedad civil catalana la que demanda el movimiento independentista, de modo que ellos, los políticos, por virtud del principio democrático, están obligados a atender estos requerimientos.

El argumento, aun aceptando que es parcialmente cierto, contiene una explicación interesada. Es verdad que una parte de la sociedad catalana –pendiente de cuantificar de modo serio– quiere la independencia, pero el asunto consiste en preguntarse por qué ha surgido ese sentimiento. Si asumimos por incontrovertible históricamente que Cataluña jamás ha sido Estado independiente, es ciertamente muy complejo que ese sentimiento de independencia nazca espontáneo en la sociedad.

La explicación del porqué de su aparición deriva sencillamente de una primera tergiversación histórica, consistente en afirmar, por parte de los políticos independentistas, lo contrario de lo que nos muestra la realidad del pasado, esto es, sostener que Cataluña sí fue Estado independiente y, en consecuencia, el movimiento independentista consiste en recuperar lo que en otros tiempos se tuvo. A esta mentira histórica el Estado ha contribuido de varias maneras. La primera, elaborando una Constitución en la que se utiliza el término nacionalidades, y, además, se acuña la expresión “nacionalidades históricas”, así que de modo indirecto se estaba dando la razón a los independentistas que podían decir a los catalanes. ¿Creen ustedes que si no fuera cierto lo que sostenemos los españoles habría utilizado esa expresión de nacionalidades históricas? La segunda ha consistido en transferir las competencias educativas a Cataluña, de modo que el campo era orégano para los que querían implantar esa versión tergiversada. La tercera, y no menos importante, ha residido en la actitud pasiva ante los constantes desafíos del secesionismo, alimentados por interpretaciones emanadas de un órgano del Estado: el Tribunal Constitucional. La cuarta, en declaraciones de un presidente del Gobierno, el señor Zapatero, en el sentido de que la nación española es un concepto discutible. La quinta, permitir las constantes inaplicaciones de leyes y sentencias por parte de los gobernantes de Cataluña. La sexta, emplear como términos antagónicos Cataluña y España como si en ambos casos se tratara de sujetos de Derecho Público. La séptima consistió en las cesiones de competencias de Aznar para que le votaran los nacionalistas.

Podría seguir, pero no es necesario. Así que seamos claros: no toda la culpa es de los independentistas catalanes.

La imperdonable culpa de Mario Conde
Nota del Editor 15 Septiembre 2013

D. Mario (mi sentimiento republicano y racional no me aconseja decir Sr.Conde), tuvo una gran oportunidad de luchar contra los nacionalismos cuando se lanzó por segunda vez a la arena política creando el foro de la sociedad civil entre cuyos principios fundacionales se consiguó incluir la lengua española como derecho innegociable en todos los estamentos del estado y la no obligatoriedad de las lenguas regionales, pero sus ansias de conseguir algo en las elecciones regionales gallegas pudieron mas que el interés nacional y en la primera ocasión que tuvo, hizo desaparecer tal principio, perdió el apoyo de muchos, consiguó convencer  a muy pocos y finalmente desapareció del ruedo.

¿Y ahora qué hacemos, José Luis?

Roberto L. Blanco Valdés La Voz 15 Septiembre 2013

Dice el refrán que quien siembra vientos recoge tempestades. Por lo mismo, quien siembra tempestades debería recoger los restos del naufragio. En política sucede muy frecuentemente, sin embargo, que el dirigente que ha contribuido con tanta frivolidad como torpeza a meter a su país en una terrible crisis económica o en un endiablado follón territorial no está después, ni se le espera, para ayudar a resolverlos

Sí, querido lector, lo ha adivinado a la primera: hablo de José Luis Rodríguez Zapatero, que hoy contempla, desde su regalada poltrona del Consejo de Estado, cómo España lucha a brazo partido para superar la crisis y embridar la formidable quiebra del modelo autonómico que constituyen su legado.

Tengo amigos que se ofenden cuando vuelvo a hablar de Zapatero, aunque consideran la cosa más natural del mundo seguir dándole vueltas a las responsabilidades históricas de Gil Robles o Lerroux en el cataclismo que España vivió a partir de 1936. Lo siento por ellos, pero las cosas son como son.

En marzo del 2006, meses antes de que se aprobase el Estatut que según Zapatero iba a solucionar la integración de Cataluña para dos generaciones, dijo bien clarito Albert Boadella, líder de Els Joglars, que «si no se rectifica, Cataluña camina hacia la secesión». Un año después, en marzo del 2007, tres antes, por tanto, de la sentencia del Estatut que según algunos habría encendido la chispa del secesionismo catalán, ERC ofreció a Artur Mas convertirlo en presidente de la Generalitat a cambio de que CiU se apuntase a convocar un referendo sobre la autodeterminación de Cataluña.

Son dos hechos, casi cogidos al azar, que, entre otros muchos, demuestran la inmensa red de mentiras con que hoy se justifican las reivindicaciones del independentismo catalán, nacido, supuestamente, del mal trato dado por el Estado, y especialmente por el Tribunal Constitucional, a Cataluña. Todo ello es una patraña, una falsa reconstrucción de lo que realmente sucedió. Fue Maragall quien con la exigencia de un nuevo Estatuto, que no pedían entonces ni CiU ni Pujol, abrió el melón del disparate estatutario que acabaría como el rosario de la aurora en el 2010. Y fue Zapatero quien, con su despropósito de que lo que se aprobase en Cataluña iría a misa en el Estado, sentó el falso principio y la peligrosa expectativa de que los catalanes tienen un derecho a decidir por su cuenta que ni está previsto en parte alguna en nuestro ordenamiento, ni tiene reconocida ninguna región de la Europa democrática.

El delirio que ha desembocado en la Diada de este miércoles nace ahí: en la absoluta falta de sentido común y de sentido del Estado de dos dirigentes políticos (Maragall y Zapatero) que ya no están para hacer frente al desastre que, cada uno por su lado, nos ha dejado como herencia endemoniada.

Después de la Diada
josé antonio portero molina La Opinion 15 Septiembre 2013

catedrático de derecho constitucional de la universidad de a coruña

La cadena de un millón de catalanes bordeando la costa no cambia las cosas para Rajoy cuya posición no mejora, pero sí para Mas porque la suya empeora. Ya le ocurrió cuando malinterpretando la enorme manifestación de 2011 convocó elecciones en 2012 y perdió los votos y escaños que ganó ERC, que hoy ya supera a CiU. Calle y urnas no son lo mismo y la gran cadena del día 11 no tiene por qué augurar un triunfo abrumador de los independentistas en las elecciones que Mas prevé para 2016. Tampoco en 2014 el sí a la independencia vencería por goleada en un referéndum. En 2012 los que rechazan la independencia, PP, Ciutadans y PSC, sumaron un millón trescientos mil votos, el 35%, a los que habría que añadir los que la UDC de Duran i LLeida aporta a CiU y parte de los de ICV, la Izquierda Unida de Cataluña. Los sondeos más recientes indican que la cosa rondaría el empate, nada de un triunfo abrumador del sí a la independencia.

Mas con el potente aparato de propaganda de la Generalitat ha logrado una gran cadena. ¿Y ahora qué? Por parte del gobierno central calma, discreción, firmeza y diálogo como escribí el domingo pasado. Nada de etéreas reformas constitucionales como piden el PSOE y el ministro más parlanchín del gabinete. Mas lo tiene más difícil. Sabe que ni siquiera en compañía de un millón de encadenados puede conseguir de Rajoy, como no lo conseguiría de ningún jefe de gobierno que se precie, que desoiga al Tribunal Constitucional que ya dijo, STC 103/2008, que no se puede consultar a una parte del cuerpo electoral lo que ha de consultarse a todo él en un referéndum de reforma constitucional. Ni Quebec ni Escocia tienen nuestra Constitución y tampoco son supuestos parecidos. La integridad territorial del Estado es un principio universalmente reconocido desde la Paz de Westfalia de 1648 y está en la Constitución. Mas no puede pretender que unilateralmente Cataluña decida si, según el humor del día, se queda o se marcha. Ese asunto afecta al conjunto de España. No es cuestión de que Rajoy se ablande y consienta el referéndum, es que la integridad territorial es patrimonio de todos los españoles. Mas ha conducido a los encadenados a un lugar sin salida. ¿Qué le queda? Una de dos. O rompe la baraja con todas las consecuencias o reduce la reivindicación independentista a la fiesta anual de cada 11 de setiembre.

Viendo el tono festivo y cívico de la cadena no veo cómo la bronca y la violencia podrían llegar a tener respaldo social en Cataluña. Además, la juventud de muchos participantes invita a recordar que, normalmente, el paso de los años sosiega los ímpetus e impone realismo y la madurez de otros muchos encadenados me hace confiar en que acabarán por entender lo temerario de la apuesta independentista, lo conveniente de conservar el mercado español, la pertenencia a la UE y la sólida y secular cohesión de la sociedad catalana. Lo dicho. La cadena no facilita las cosas a Rajoy pero Mas lo tiene más complicado porque está obligado a deshacerla si no quiere verse, en un sentido menos grato y sin compañía, encadenado de verdad.

Un año después de su excarcelación
Los potes mágicos de Bolinaga
Carlos Iturgáiz Libertad Digital 15 Septiembre 2013

Hace un año el brazo político de ETA, a quienes algunos edulcoran llamándoles izquierda abertzale, ponía en marcha una nueva campaña de presión para que liberasen a Bolinaga por motivos humanos, ya que según ellos estaba a punto de morir a consecuencia de un cáncer.. Como siempre, la estrategia etarra fue de presionar a jueces, fiscales, médicos y políticos para intentar conseguir el objetivo de los terroristas, que no es otro que liberar al asesino. No era nuevo, lo hemos vivido en tantas y tantas ocasiones... Recuerden el espectáculo de De Juana Chaos o de otros muchos etarras que anunciaban huelgas de hambre y al finalizarlas habían ganado varios kilitos. Pero con el criminal Bolinaga más que con un paradigma de la ciencia nos encontramos ante una nueva gran tomadura de pelo a todos los demócratas y especialmente a las víctimas del terrorismo. Nos decían que lo de Bolinaga era cuestión de días, a lo mucho de pocas semanas, nos decían que su estado físico empeoraría rápidamente, nos decían que su modo de vida hasta su muerte sería horrible, nos decían, nos decían...

Pues sí, nos dijeron tantas cosas pero solo hay clara una, que Bolinaga se va de potes por los bares de Mondragón con sus colegas, que esos vinos que se toma deben ser un reconstituyente oncológico digno de ser premiado con el Nobel de medicina y química. Sólo hay que ver lo sonrosado de su cara, su buen aspecto y que el paso del tiempo en vez de desmejorarle como a la mayoría, le da un aspecto más saludable. Eso sí, nada de eso puede ser revisado, analizado o investigado por médicos del Ebro para abajo, no vaya a ser que se les desmonte el tinglado montado.

Dicho todo esto, el recreo debe acabarse para este asesino que no tuvo misericordia en torturar y encerrar en un zulo a Ortega Lara que si no llega a ser encontrado por la Guardia Civil hubiese muerto en ese macabro agujero. Lo que queremos la gran mayoría de españoles es que vuelva a la cárcel, que cumpla integra su condena y pague por todo el daño que él y sus compinches han hecho y siguen haciendo a nuestro país.

Carlos Iturgaiz, es eurodiputado del PP

Caso Bolinaga
Asesino, secuestrador, torturador y ¿en libertad?
Regina Otaola Libertad Digital 15 Septiembre 2013

Por supuesto que me estoy refiriendo a Iosu Uribetxeberria Bolinaga. Un indeseable que lleva un año saboreando la libertad como si de una persona normal se tratara. Se han escrito ríos de tinta sobre él, su cáncer y sus txiquitos terapéuticos. Algunos piden que vuelva a la cárcel pero no se sabe muy bien a quién se lo exigen porque el asesino confeso y no arrepentido, no va a volver por su propio pie. ¡¡¡Me apuesto un txiquito!!!

Por lo tanto, la pregunta que deberíamos de hacernos es: ¿por qué está en libertad? Los afines a la causa terrorista y otros buenistas de nuevo cuño, alegarán que es "justo y necesario" dejar en libertad a un hombre con cáncer terminal. Que no hay que ser vengativo sino solidario, etc. La verdad es que durante este año hemos leído de todo sobre este asunto. Es evidente que el diagnóstico de cáncer terminal fue erróneo y una excusa para dejarlo libre. Considero que es el primer reclamo publicitario para la banda. Esta es la razón de que esté en libertad, no el aspecto humanitario.

Ahora, después de un año de una mofa vergonzosa del Estado de Derecho, de las víctimas del terrorismo y de José Antonio Ortega Lara vuelvo a repetir que la Justicia debe actuar y el Ministro del Interior también. Porque no se trata de ejercitar la venganza sino la Ley. No se trata de revanchas, sino de que cumpla en la cárcel su pena. No se trata de llegar a un cuartel emblemático como Intxaunrrondo y decir frases "estupendas", sino de actuar "estupendamente", es decir con contundencia y justicia.

Los ciudadanos, esos millones que no colocamos pancartas a favor de los presos etarras, esos miles de víctimas que han sufrido el azote terrorista etarra, queremos que se nos tenga también en cuanta y que el asesino, secuestrador y torturador Bolinaga sea detenido y llevado de nuevo a la cárcel a cumplir su pena. Y si tan bueno resulta " el Rioja" para su salud que le den un vasito al día como tratamiento terapéutico. No estamos pidiendo su muerte sino su encarcelación.
Regina Otaola es alcaldesa de Lizarza.

CDC busca convencer, en castellano, a los indecisos
à. gubern / barcelona ABC 15 Septiembre 2013

El partido de Artur Mas lanza la campaña «¿Qué gano yo con el estado propio?», donde dibuja un futuro idílico

La web http://queganoyoconelestadopropio.cat pretende convencer en castellano a los incecisos de las ventajas del Estado propio

El moviemiento independentista en Cataluña tiene claro que la secesión no se conseguirá sin convencer, o al menos no tener en contra, a una mayoría de la población que, por orígenes o por convicción, no participa ni en cadenas humanas ni se puede contar entre el porcentaje de población que sí es claramente secesionista. CDC y ERC ya han lanzado en anteriores ocasiones campañas en castellano dirigidas a lo que definene como población "indecisa".

Ahora, tras la manifestación de la Diada, y con el foco puesto en especial en la Barcelona metropolitana, el partido de Artur Mas lanza la campaña "¿Qué gano yo con el estado propio?" http://queganoyoconelestadopropio.cat/ , donde en castellano se responden las dudas que podrían tener pensionaistas, empresarios, estudiantes o personas en general que tengan vínculos con el resto de España "¿Qué gano yo con el estado propio que tengo familia y casa en España?', plantea uno de los apartados. Como era de esperar, las respuestas, en la línea de lo ya propagado desde el nacionalismo, es un futuro idílico en el que las pensiones serán más altas y el nivel de vida aumentará.

La campaña la ha presentado esta mañana el secretario de Organización de CDC, Josep Rull, y el vicesecretario general de coordinación institucional del partido, que asumieron que la misma va dirigida a los catalanes "de todos los orígenes" y está enfocada a los indecisos. La campaña consta de anuncios en medios de comunicación y material gráfico que difundirán militantes y simpatizantes por toda Cataluña, y se llevará a cabo "hasta que los catalanes puedan votar" su futuro en una consulta, han explicado este sábado en una rueda de prensa desde la sede de CDC.

Cuenta con el apoyo de ERC y Sortu
Aquelarre independentista 'por la soberanía de Galicia'
GACETA.ES  15 Septiembre 2013

Organizada por el BNG, la manifestación pretende denunciar al corrupto e insostenible Estado español, que es un lastre para Galicia.

Dos días después de la cadena independentista catalana, el Bloque Nacionalista Gallego, BNG, convoca a la ciudadanía en Santiago de Compostela "por la soberanía de Galicia". Nueva intentona independentista que pretende, además y según los organizadores, dar una "respuesta contundente" a las políticas del PP.

La formación nacionalista asegura que son muchos los representantes del mundo de la cultura que han firmado un manifiesto de apoyo a la marcha convocada bajo el lema Por unha Galiza soberana, [por una Galicia soberana]: Suso de Toro, Álvarez Cácamo o Teresa Moure y los cantantes Uxía Senlle y Xurxo Souto.

También rubrican el manifiesto la cineasta Margarida Ledo, el editor Francisco Pillado; Xosé Luis Axeitos, de la Real Academia Galega, o César Cambeiro, Manuel Lourenzo e Isabel Risco, del mundo del teatro.

Apoyo radical
Además de apoyos a título personal, expresaron su respaldo a las reivindicaciones de la manifestación convocada por el BNG asociaciones culturales, sindicales, medioambientales y juveniles, así como organizaciones políticas del resto del Estado, entre ellas las soberanistas ERC o Sortu.

Convencidos de que el "Estado español es un lastre para Galicia por ser económicamente inviable y corrupto", los organizadores animan a los ciudadanos a manifestarse desde las 12:00 de la mañana en Santiago.


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