AGLI Recortes de Prensa   Lunes 16  Septiembre 2013

Salvar a España es hacerla más justa y decente
Francisco Rubiales Periodista Digital 16 Septiembre 2013

Muchos ciudadanos, preocupados, quieren hacer algo para salvar a España del desastre que la amenaza, pero no saben qué hacer. Sin embargo, la respuesta es sencilla: sustituya el actual sistema, que es una dictadura de partidos corrupta, ineficiente y antidemocrática, por una verdadera democracia de ciudadanos libres y sometidos a la ley ¿Cómo conseguirlo? La receta es amplia y compleja: manifestaciones como la que se está gestando para el 12 de octubre, creación de opinión, espíritu ciudadano crítico, acoso y derribo al político corrupto y al mal gobernante...

Piense en un problema de España, ya sea el paro, la corrupción, el abuso de poder, la pobreza, la debilidad económica, el desprestigio de su política, los impuestos abusivos, la justicia sometida, las mentiras del poder, el indepentismo, la injusticia o cualquier otro. Le apuesto cien contra uno a que cualquier problema que pueda identificar es culpa de nuestra clase política, una de las peores y más fracasadas del planeta. Por eso, cualquier intento de regeneración o avance del país pasa, necesariamente, por sustituir este sistema injusto y desequilibrado, que permite que gente sin altura, grandeza, ética e inteligencia se encarame al poder y desde ahí nos destruya la nación.

No existe en España una emergencia mayor que la reforma urgente del actual sistema, que debe ser sustituido por una verdadera democracia que otorgue a los ciudadanos, ilicitamente desplazados en el actual sistema, el protagonismo que les corresponde como soberanos, y que no soporte en su cúspide a la enorme cantidad de chorizos, mediocres y sinvergüenzas arrogantes que hoy campean por España, con poder descontrolado y con impudicia, para dolor y vergüenza de los españoles.

Todo lo que los políticos tocan lo estropean y, además de crear los problemas, después los empeoran con sus absurdas intervenciones. Rubalcaba dice que la solución del problema catalán pasa por hacer de España un Estado Federal, mientras Rajoy se enroca y afirma que hay que respetar la constitución. Sin embargo, ninguno de los dos reconoce que la verdadera solución sería hacer de España un país próspero, justo, decente y en el que vivir resulte atractivo. Huir de una España como la que los políticos han creado es lo mas lógico ante un panorama desolador y deprimente marcado por impuestos injustos, poder arbitrario, impunidad de los corruptos, desempleo, destrucción del tejido productivo, privilegios inmerecidos de la casta, injusticia generalizada, enriquecimiento ilícito de miles de políticos, compra de votos, pactos inconfesables con los nacionalistas excluyentes, violaciones continuas a la democracia... En los primeros años de la Transición, los separatistas catalanes eran cuatro descerebrados pero hoy, gracias a los políticos de un lado y de otro, son multitud. Aunque lo silencien, tanto Rajoy como Rubalcaba saben que la solución de España pasa por rediseñar el país y sustituir la presente cloaca por un Estado decente en el que los ciudadanos se sientan respetados, protegidos por la ley, gobernados por gente con valores y a gusto, caminando y soñando justos.

¿Quién va a amar o defender un Estado en manos de políticos rechazados por los ciudadanos, marcados por la corrupción, ineficientes, mediocres, arrogantes y culpables de graves "pecados" contra la decencia, la democracia y la Justicia, como son el de preferir acribillar con impuestos a los ciudadanos, antes de ahorrar en el gasto público y sin haber cerrado una sola televisión pública? ¿Qué español va a sentirse miembro de una nación cuando sus gobernantes cierran los oídos a las demandas ciudadanas, algunas tan abrumadoramente mayoritarias como la que exige el fin de la financiación pública de partidos y sindicatos o la que clama contra la impunidad de los políticos, exigiendo el castigo de los saqueadores y ladrones afincados en el poder? ¿Qué pensar del país que tienen mas políticos aforados de toda Europa y de unos partidos que utilizan el aforamiento para proteger a políticos señalados por la Justicia?

España tiene que ser políticamente rediseñada porque el diseño que hicieron los políticos de la Transición fue una auténtica estafa, que hizo pasar por democracia lo que fue únicamente una inmoral y antidemocrática dictadura de partidos.

Aquel diseño tramposo es el padre de todos los dramas actuales de España, desde la corrupción al fracaso de la economía, sin olvidar la impunidad de los poderosos, el independentismo que odia a España, la escandalosa marginación de los ciudadanos, la mentira elevada a conducta de gobierno y el pésimo funcionamiento de una Justicia que cada día es más imprescindible para limpiar y dignificar el país.

Muchos políticos, obtusos, creen que el independentismo catalán solo crece cuando hay dificultades económicas, como ocurrió a finales del siglo XIX, cuando España perdió sus colonias, o durante la II República, cuando se gestaba la guerra civil, ignorando que el independentismo también se estimula cuando el Estado común deja de ser justo, decente y atractivo, como ocurre hoy en una España carente de una democracia auténtica, injusta y dominada por una casta política minada por la corrupción, creadora de un Estado monstruoso e incosteable en el que los ciudadanos son acribillados a impuestos mientras los políticos son incapaces de ahorrar y renunciar a sus privilegios y lujos. Esos políticos ilusos y dañinos, al creer que tanto el independentismo catalán como el rechazo creciente a la casta política que los españoles manifiestan en las encuestas desaparecerán cuando retorne la prosperidad, sin eliminar previamente las injusticias, desequilibrios, abusos y suciedades que minan el poder político, son los grandes culpables de que el país esté desencantado y avance con paso firme hacia la descomposición y el colapso de la convivencia pacífica.

Voto en Blanco

El destino de España depende de Rajoy, no de Merkel (versión en español y alemán)
Roberto Centeno El Confidencial 16 Septiembre 2013

Los Gobiernos del sur de Europa ven en las elecciones alemanas del próximo día 22 no sólo unos comicios nacionales, sino unas elecciones que deciden sobre su futuro. Especialmente en España, la oligarquía política, sus paniaguados y la mayoría de medios fomentan la idea que Alemania es culpable de nuestra miseria. Y argumentan que el Estado social ha dejado de ser financiable por las exigencias de Alemania y de la troika, lo que resulta una auténtica villanía.

Lo que en realidad no es financiable es un Estado autonómico monstruoso y corrupto, que despilfarra anualmente el equivalente al 10% del PIB, y donde la casta política y sus legiones de enchufados no están dispuestos a ceder ni uno sólo de sus inauditos privilegios. Ni los disparatados rescates bancarios realizados con total opacidad y sin análisis alguno, en los que el Estado está perdiendo la casi totalidad de lo entregado, decenas de miles de millones sin que nadie responda de nada, ni sea procesado por este desastre único en el mundo. Esto es algo que tanto alemanes como españoles deben tener muy en cuenta. El independentismo catalán tampoco se entiende para nada fuera de España, y menos el que se haya perdido la solidaridad y el patriotismo para salir de la crisis.

Y lo que ya resulta inaudito es que estando Cataluña quebrada, sea Rajoy quien, con una deslealtad hacia España rayana en la traición, esté financiando el proceso independentista. En 2012, en vez de intervenirlos, como era su obligación, les entregó 11.687 millones para atender los vencimientos de deuda, financiar la independencia y pagar nóminas de los enemigos de España. Y en 2013, más de 9.000 millones; ahora piden 3.200 más para para vencimientos. Hace días nuestro indigno presidente dijo: “Quieren más dinero…..y en eso estamos”. Y luego, el colmo, este cobarde patológico, en vez de instar a Mas a cumplir la Ley y la Constitución o anular la autonomía, le ofrece negociar lo innegociable y está dispuesto a darle el dinero que pida con tal de no realizar una consulta. Seis millones de catalanes no participaron en la Diada, y Rajoy es incapaz de defenderlos de unos traidores que no tienen media bofetada. Su infamia y su desidia son una amenaza letal para España.

Volviendo a las elecciones en Alemania, solamente en caso de que el nuevo partido de derecha y anti-Euro Alternative für Deutschland (AfD) (Alternativa para Alemania) gane mucha fuerza, cambiará la política europea y eso sí sería muy grave para España. Todas las encuestas apuntan por el momento a que vencerá Angela Merkel y su partido CDU, con el 39% de los votos, según el Instituto Insa para el periodico Bild. Este es el mismo porcentaje, casi un empate técnico, que pueden tener los Verdes junto con los socialdemócratas SPD, según la encuesta. Por el momento, es incierto el destino de los Liberales (FDP), hasta ahora aliados de la CDU en el gobierno. Según Insa, no llega al necesario 5% para entrar en el parlamento alemán (Bundestag). Todo depende de su bastión de Múnich.

España no está en crisis por culpa de Alemania, la culpa es de la oligarquía política incompetente y corrupta, aliada con las élites financieras y monopolistasPero el destino de España depende exclusivamente del Gobierno de Mariano Rajoy y no de Merkel. Pero Rajoy, desde su soberbia inaudita, es incapaz de hacer nada. Algunos ministros -lo de Margallo es para encerrarlo en un manicomio-, y no digamos barones y alcaldes, van completamente por libre o apuñalándose unos a otros: es un auténtico caos. Angela Merkel, ocupada con las elecciones, no ha podido prestar atención a los incumplimientos de Rajoy, a que el gasto, el déficit y la deuda estén fuera de control; en semanas el líder del PP tendrá que rendir cuentas. En todo caso, da igual qué combinación de partidos salga de las urnas, CDU-CSU-Liberales o la oposición SPD-Verdes. El pueblo alemán está harto de más ayudas al sur de Europa.

¡Basta ya de culpar a Alemania del despilfarro y la corrupción!
España no está en crisis por culpa de Alemania: la culpa es de la oligarquía política incompetente y corrupta, aliada con las élites financieras y monopolistas. ¿Dónde un club de fútbol puede comprar por 100 millones de euros un jugador, pero no ve la necesidad de pagar sus deudas con el Estado? ¿Dónde los dirigentes de la mayor región de España, Andalucía, que han recibido decenas de miles de millones de los fondos de ayuda europeos y no la han mejorado un ápice, están acusados de corrupción? ¿Dónde los responsables del partido del Gobierno están amenazados judicialmente por pruebas de financiación ilegal y cobro de sobresueldos por cargos ministeriales? En Alemania, donde se dimite por copiar tesis doctorales, están escandalizados por la corrupción generalizada de la clase política española.

Esto son los problemas de España, no los salarios altos ni el Estado social. La economía española no se dirige por principios de competitividad, sino por favores, comisiones ilegales y procesos de trabajo que implican demasiada gente. Sectores esenciales como el financiero, el energético o las telecomunicaciones funcionan en régimen de oligopolio y cobran los mayores precios, intereses y comisiones de Europa, apoyados por los organismos reguladores creados para evitarlo. Se cobran comisiones por casi todo, se coloca a cientos de miles de personas entre parientes y amigos, sin proceso de selección y sin preparación alguna.

Han destruido la enseñanza pública a todos los niveles, que ha dejado de ser el gran ascensor social que fue en el pasado; se han destruido los grandes cuerpos de la Administración del Estado, en otro tiempo entre los mejores de Europa; en las universidades públicas, en manos de la izquierda radical, el 85 % de los profesores carece de los conocimientos mínimos para impartir las materias a su cargo. El Banco de España, el Tribunal Constitucional, el Tribunal de Cuentas, la Comisión Nacional de la Energía, la CNMV, están solo al servicio del Gobierno, de la mentira y de las élites financieras monopolistas y corruptas. La Ley de Partidos, la Ley de Transparencia, la Ley de Reforma de la Administración, que iba a recortar el gasto en 34.000 millones, son una farsa. Así, una recuperación sostenida es imposible.

La señal de improvisación, corrupción e incompetencia al por mayor transmitida por Madrid han sido un golpe muy serio a la credibilidad de España. Para los políticos españoles es muy fácil apuntar a Alemania como culpable para distraer el pueblo de su propio latrocinioPero se pueden cambiar las cosas, y para ello ni es necesario dinero ni es necesario endeudarse más, solo acabar con el despilfarro político y la corrupción. Ello necesita de una democracia real con separación estricta de poderes, un nuevo modelo de Estado y un sistema donde los diputados sean elegidos directamente por los ciudadanos, como en el resto de Europa, y no por unos oligarcas incompetentes y corruptos que los ponen en una lista. La austeridad es una patraña, hay austeridad para los más débiles y despilfarro sin freno para la casta política y sus legiones de enchufados. En 2012 se ha gastado más que en 2011 en gasto corriente y en 2013, un 5,7 % más hasta julio.

Madrid es la ciudad que más ha despilfarrado dinero en infraestructuras olímpicas sin haber sido elegida, 9.000 millones, que se comparan con los 12.000 de Londres invertidos sólo después de tener los Juegos. Un caso obvio de presunta malversación de fondos públicos y de corrupción al por mayor, ya que nadie empieza las obras antes de tener los Juegos. ¿Y qué hace la Fiscalía Anticorrupción? Nada en absoluto. ¿O es que el despilfarro innecesario de 9.000 millones de un país empobrecido, al que ha vuelto el hambre después de 60 años, donde tres de cada diez niños se van a la cama sin cenar, no debe ser investigado de inmediato?

La señal de improvisación, corrupción e incompetencia al por mayor transmitida por Madrid ha sido un golpe muy serio a la credibilidad de España. Para los políticos españoles es muy fácil apuntar a Alemania como culpable para distraer al pueblo de su propio latrocinio. En lugar de preocuparse tanto por el resultado de las elecciones en Alemania, debería España hacer sus deberes. No los que digan en Bruselas, los que necesita el país de verdad: una renovación profunda de la política para acabar con la crisis.

Los flagrantes incumplimientos de Rajoy
Rajoy tendrá que rendir cuentas en breve de sus incumplimientos. A finales de mayo, Bruselas entregó a Rajoy una lista de 30 exigencias a cambio de darle más tiempo para cumplir los objetivos de déficit y seguir disfrutando de la barra libre del BCE, que es lo único que evita la suspensión de pagos. Estos eran los esenciales:

- Mano dura con las CCAA: La Comisión exigía “la aplicación rigurosa y transparente de las medidas preventivas y correctoras establecidas en la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria”, una ley con la que, como con todo lo demás, Rajoy ha fumado en puro. No sólo no ha utilizado las herramientas a su disposición para frenar el despilfarro, incluida la intervención, sino que las ha regado con decenas de miles de millones de euros – 75.000 desde enero de 2012- para que puedan seguir despilfarrando sin límite. Y en cuanto a transparencia, las cuentas de las CCAA no sólo son opacas, sino que los oligarcas locales se niegan a facilitar detalles. Están enfangados en el despilfarro y la corrupción al no haber ningún mecanismo de control y vigilancia.

- Mejorar la eficiencia del gasto público: La Comisión exige “mejorar la eficiencia y la calidad del gasto público a todos los niveles de la Administración y llevar a cabo un examen sistemático de las mayores partidas de gasto en marzo de 2014 a más tardar, especialmente el gasto sanitario”. Rajoy no sólo no ha hecho absolutamente nada, es que el descontrol del gasto sanitario y del resto en las autonomías es total.

- Combatir el paro: La Comisión le exigió “realizar rápidamente una reforma de las políticas activas de empleo”, y una mejora y modernización de los servicios públicos de empleo y una asistencia individualizada a los parados. Rajoy no ha hecho absolutamente nada, excepto reducir las prestaciones y enviar a cientos de miles de parados a la miseria y el hambre.

- Implantar la unidad de mercado: El mercado español está fragmentado en 17 miniestados, cada uno con sus reglas, lo que es un lastre inasumible para la productividad. Hay más de 250.000 empleados públicos dedicados a destruir España a tiempo completo, es decir, a poner barreras de todo tipo entre CCAA, inventando leyes, reglamentos y obstáculos de todo tipo para la producción y el libre movimiento de las mercancías. La Comisión considera esto inaceptable y exige “aplicar urgentemente el proyecto de Ley de Garantía de la Unidad de Mercado”, pero varias CCAA se han negado, y Rajoy no ha hecho nada.

- Organismos reguladores eficientes: Bruselas exige garantizar la eficacia y la independencia del organismo regulador creado recientemente”. Como en todos los demás organismos reguladores o en Sareb, el nepotismo absoluto ha regido los nombramientos, el nuevo superregulador. Ha pasado a ser controlado por los amigos de Álvaro Nadal, asesor económico de Presidencia. Actúan como si España fuese de su propiedad; en EEUU o Alemania irían directamente a la cárcel.

Solo si los ciudadanos salen en masa a la calle y se niegan a aceptar el nuevo latrocinio, exigen elecciones y democracia real, podrá evitarse la catástrofe que las nuevas medidas supondrán para millones de familiasPues bien, Rajoy no tiene la menor intención de acabar con el despilfarro autonómico y local, el nepotismo y la corrupción. Su respuesta a las presiones de la Comisión y la Sra. Merkel ante sus flagrantes incumplimientos las próximas semanas, irán por donde siempre: recortes sociales por todas partes, recortes de pensiones, recortes de las prestaciones de desempleo, más subidas de impuestos y reducciones de salarios.

La excusa también es la de siempre: “Yo no quería, pero me han obligado Bruselas y Alemania”. Será la mayor tasa de empobrecimiento de los españoles desde finales de los años 40. Los trabajadores y la clase media han perdido ya toda la riqueza acumulada en varias décadas, y la seguirán perdiendo porque lo peor está por llegar. Sólo si los ciudadanos salen en masa a la calle y se niegan a aceptar el nuevo latrocinio, exigen elecciones y democracia real podrá evitarse la catástrofe que las nuevas medidas supondrán para millones de familias. Rajoy y las oligarquías política, financiera y monopolista, que se están enriqueciendo como jamás en el pasado, son los únicos culpables. Ni Bruselas ni Angela Merkel.

*Artículo en español y en alemán por Roberto Centeno y Claudia Stefanie Müller, que trabaja en varios medios de comunicación alemanes. Este artículo se publica a la vez en España y Alemania.
http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-disparate-economico/2013-09-16/deutschlands-wahlen-werden-von-den-spaniern-uberbewertet_28728/pass_2654ce46e21a4a503990eca18aef5cfa/?_overwrite=true&m=1379270113839

Siguen estando de juerga
Pepa Antón www.gaceta.es 16 Septiembre 2013


España tiene 445.568 personas, entre políticos y su corte de asesores, viviendo de la política.

¿Saben ustedes que en España tenemos viviendo de los presupuestos más políticos que en ningún país de Europa? Pues sí, resulta que disfrutamos del doble de políticos que el segundo país con más políticos de Europa, Italia, y de 300.000 políticos más que Alemania con el doble de población que nosotros y seis niveles administrativos frente a los cuatro nuestros. 445.568 españoles, entre políticos y su corte de asesores, viviendo de la política, según datos del 2011; a día de hoy debe haber algunos más. Bien, 445.568 políticos frente a 165.967 médicos,154.000 policías y 19.854 bomberos, es decir más políticos que médicos, policías y bomberos juntos. Pero sigamos; para trabajar como médico un español necesita tener el bachillerato superior, la nota media más alta de selectividad, título universitario de seis años, oposiciones a Mir, especialidad de cuatro años para médico general y de cinco para el resto de las especialidades, once años de preparación aprobando a la primera. Para trabajar como bombero, bachillerato superior y oposición; para hacerlo como policía bachillerato superior y oposición ,¿y para ser diputado?, ningún requerimiento, sólo el dedo y no me vengan, por favor, con eso de la elección popular, que las listas son cerradas .

445.568 españoles para los que todavía no ha terminado la juerga porque esta crisis está destruyendo a la clase media, ensañándose con los más débiles y dinamitando los pilares de nuestra sociedad. Esta crisis generada por la codicia, por la obsesión de conseguir, a costa de lo que sea, tanto el poder como el enriquecimiento rápido y fácil, lejos de afectar a todos los privilegiados que la provocaron ni siquiera los está despeinando. Y ahí esta el peligro de la situación en la que estamos envueltos, porque se ha superado el ámbito de lo económico y financiero para constatar, día tras día, la podredumbre de un sistema salido de la Transición, vendido como democracia y desarrollado como una dictadura de partidos.

Partidos políticos herméticos que han tomado el engaño, el oscurantismo y el “y tu más” como bandera. Engaño porque los programas electorales, auténticos y únicos contratos entre el político y sus votantes, son permanentemente violados por parte de estos políticos que todavía tienen la poca vergüenza de, ostentando ya el poder y no habiendo cumplido ni uno solo de sus compromisos, exigir fe ciega a sus estafados votantes. Oscurantistas porque para conservar todos sus privilegios, chanchullos y desmanes, se resisten con uñas y dientes a la regeneración de un sistema gangrenado desde la cima. Y el ... “y tú más”, esa patética letanía diaria con la que se les llena la boca a unos intentando demostrar que son un poquito menos malos que los otros, ridícula pretensión de ser los tuertos de esta pandilla de ciegos que se niegan a ver más allá de sus narices, de sus chollos, de la acumulación obscena de sueldos y de sus propios intereses. Sí, señores, es lamentable decirlo, pero todos ellos siguen estando de juerga.

El desafío secesionista
Catalanes en Vinaroz
Guillermo Dupuy Libertad Digital 16 Septiembre 2013

No acabo de entender a quienes se muestran partidarios de la secesión de Cataluña como "solución preferible", según dicen, "a seguir cediendo y tolerando que la Constitución sea allí papel mojado". Y no lo entiendo no sólo por el abandono definitivo que ello ciertamente supondría de los cientos de miles de catalanes que son y quieren seguir siendo españoles, sino porque no concibo mayor cesión ni mayor voladura de la Constitución española en Cataluña que proclamar la mal llamada "independencia" de ésta. Para colmo, nos olvidamos que aquellos que, desde Madrid, no han hecho otra cosa que ceder y tolerar que nuestra Carta Magna sea papel mojado en Cataluña –principales responsables y artífices de nuestra crisis nacional– se quedarían con nosotros, por lo que el problema persistiría en lo que quedase de España.

Y es que, si el problema ha sido y sigue siendo la constante cesión hacia los nacionalistas y la permisividad con la que se ha tolerado que en esa región se vulneren los derechos que consagra nuestra ley de leyes, la solución no puede ser otra que dejar de hacerlo y pasar a combatir el nacionalismo, tanto en el terreno de las ideas como en los ámbitos financiero y judicial. Mas aun cuando los nacionalistas, con la prolongación de su cadena por la independencia por tierras castellonenses, han dejado por enésima vez en evidencia que no se contentan con un Estado propio, sino que aspiran a integrar en él lo que ellos llaman Països Catalans, esto, es regiones españolas que, como la Comunidad Valenciana o las islas Baleares, jamás han formado parte de Cataluña.

Con unas élites españolas tan sumamente acomplejadas y memas como para considerar que la solución al chantaje está en ceder complemente a él, las pretensiones pancatalanistas pasarían a primera fila en la agenda de los nacionalistas. Eso, por no hablar del estímulo que esa falsa solución de la independencia de Cataluña sería para los nacionalistas en el País Vasco o en Galicia.

El problema para España no es tanto que haya quienes consideren que Cataluña se remonta a los fenicios, o que la autodeterminación de un territorio forma parte de los derechos civiles de sus habitantes, o que pretenda, simplemente, saltarse la ley a la torera. El problema para España es que esté gobernada por quienes, como Zapatero o Rajoy, en lugar de rebatir esas falsedades y esos delirios ideológicos, y en lugar de sofocar con la ley en la mano sus ilegales pretensiones de ruptura, lo que hacen es dirigirse a ellos en tono conciliador, ofreciéndoles diálogo y mayor financiación.

El drama para España, en definitiva, no lo constituye tanto la cadena por la independencia que hemos presenciado en Cataluña como la bochornosa carta que ha escrito Rajoy como supuesta respuesta a un desafío secesionista que su debilidad y falta de principios no ha hecho más que fortalecer. Y ese drama no lo borraremos quitándonos de encima a Cataluña, sino desbancando del Gobierno de España a quienes confunden la cesión con la solución y tratan de contentar a los que no se van a contentar.

Diálogo de besugos.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 16 Septiembre 2013

Es alucinante el que los políticos siempre estén apelando al "diálogo", cuando todo lo que hacen es mantener sus respectivas posiciones y acusan al contrario de no asumirlas.Un auténtico diálogo de besugos. Desgraciadamente llega el momento en que el díalogo es imposible y hay que hacer uso de otras alternativas. Y como dice el refranero popular, vale más ponerse una vez rojo que ciento colorado. Es evidente que el nacionalismo catalán ha emprendido un camino acelerado de huida hacia adelante en su intento de forzar la independencia de Cataluña. Política del chantaje y de los hechos consumados.

Mariano Rajoy ha respondido a Artur Mas en una carta ambigua y llena de alusiones difusas al órdago descarado del nacionalismo secesionista que maneja la historia y el derecho como le conviene a sus intereses. Al leerla, no me queda claro si Rajoy se lamenta de no poder decir que sí o tiene un complejo de inferioridad y pide perdón por no decir que no de modo taxativo. El caso es que lo deja todo al diálogo y apelando a la unidad con aquello de que juntos podemos,cuando la intención clara de los secesionistas es "bye Spain" y declararse nación independiente dentro de la UE. Otro frente que la propia UE no ha dejado demasiado cerrado con una declaración inequívoca.

Es por eso que es absurdo mantener la idea de que "hablando se entiende la gente" como dijo el Rey. Lo malo, Majestad, es que una de las partes solo quiere hablar de una cosa, la independencia de Cataluña. El diálogo es imposible y es evidente que habrá que recurrir a los instrumentos que la Ley pone a disposición del Estado para garantizar su seguridad y a soluciones extremas. La propia Constitución preve la supresión temporal de una Autonomía en determinados supuestos. Eso sin mencionar los delitos de sedición promovidos directamente desde el Parlamento de Cataluña y desde el Gobierno de la Generalidad.

Artur Mas ya ha anunciado que promoverá una respuesta unitaria en el Parlamento de Cataluña en la que se inste al Gobierno de España a aceptar la voluntad del pueblo catalán. Por supuesto que eso del "pueblo catalán" es una falacia en un régimen jurídico en el que solo se reconoce la soberanía del pueblo español. Por supuesto que los nacidos en Cataluña son catalanes, como los nacidos en Murcia, murcianos. Nadie habla del Reino de Murcia ni del derecho del pueblo murciano a decidir su futuro. Creo que en panocho -lenguaje popular del campo murciano- Artur Mas tendría el apodo de "bordesico" por su comportamiento focalizado en la destrucción de España.

Sr. Rajoy, me habría gustado, aunque sorprendido, que hubiera respondido con más firmeza a las falsedades vertidas en el panfleto de Artur Mas y a su inaceptable petición. Si usted como Presidente del Gobierno de España no es capaz de mostrar firmeza, España como nación tiene los días contados y usted deberá ser considerado como traidor y juzgado por su inacción y permisividad en vez de hacer cumplir la Ley. Aún es tiempo de reconducir este disparate secesionista impulsado por grupos sin escrúpulos y que solo buscan su cuota de poder en su feudo sin importarles los derechos de losespañoles que pueblan la autonomía de Cataluña.

No pueden seguir así
EDITORIAL Libertad Digital 16 Septiembre 2013

Los partidos políticos no viven su mejor momento. Una y otra vez, las encuestas arrojan resultados demoledores sobre la confianza que suscitan entre la ciudadanía, harta del navajeo y el oportunismo de la vida política diaria, y humillada, ofendida e indignada ante los incontables casos de corrupción de que son protagonistas. Aparecen como moles con dinámica propia, desligadas de la sociedad y volcadas en la defensa y expansión de sus intereses, inmunes a la crítica y escandalosamente impunes.

No pueden seguir así, lisa y llanamente. No pueden seguir siendo fuerzas opacas, prácticamente impenetrables y blindadas al escrutinio ciudadano. De una vez por todas, los partidos deben cumplir con lo que les exige la Constitución, es decir, estructurarse y funcionar con criterios democráticos (art. 6), y hacer un esfuerzo extraordinario de transparencia y ejemplaridad, para recuperar el crédito merecidamente perdido.

Así las cosas, propuestas como la que acaba de hacer pública Esperanza Aguirre han de ser saludadas y alentadas. La presidenta del Partido Popular madrileño pretende aplicar el principio de un militante, un voto en los procesos de selección internos, a fin de quitar poder al aparato del partido y facilitar –o forzar– a los representantes populares a estar mucho más pendientes de sus representados; y a estos, a ser mucho más responsables y a abandonar el nefasto vicio de la desidia cívica.

Se trata de una empresa que no admite más dilaciones. Es mucho lo que está en juego. Los partidos, imprescindibles en un régimen de libertades, tienen que dejar de ser parte fundamental de buena parte de los problemas que nos aquejan.

EDITORIAL
Rubalcaba y Navarro chapotean en la fiesta de la Rosa
Editorial www.gaceta.es 16 Septiembre 2013

La tradicional fiesta de la Rosa ha permitido a Rubalcaba y a Navarro, líderes nominales del PSOE y de lo que pueda quedar del PSC, ponerse a chapotear en el supuesto malentendido existente entre Rajoy y Mas al respecto del problema catalán. Es bastante notable que los mismos que han incendiado con su irresponsabilidad este asunto, fue Zapatero quien dijo que se aprobaría cualquier cosa que saliese del Parlamento catalán, dando pie al enorme despropósito de un Estatuto claramente inconstitucional, sin atreverse a tocarlo en el Congreso, sean ahora quienes pretendan tener alguna especie de fórmula para desenredar el cúmulo de disparates que no tuvieron el más ligero interés en deshacer cuando les parecía que podía servir a sus intereses, como efectivamente sucedió, pues el PSOE de Zapatero consiguió ganar las elecciones nacionales de 2008 gracias a los votos que sus equívocas propuestas obtuvieron en un electorado catalán hábilmente confundido con sus contorsiones, su pacto con ERC y su intento de sobrepasar a CiU no ya por la izquierda sino en su catalanismo.

Ahora Rubalcaba y Navarro se aprestan a llamar al diálogo y a leer la respuesta de Rajoy a Mas como una oportunidad de avanzar pero no dicen hacia dónde, porque la respuesta federal que el PSOE propugna es la respuesta a un problema inexistente, una vez que los secesionistas catalanes afirman querer lo que quieren. La historia de nuestra Constitución es la historia de un intento de amoldar las apetencias políticas de los nacionalistas a un marco común en el que, al parecer, creían poder instalarse sin mayores problemas hace casi cuatro décadas. La realidad ha sido, más bien, la de una deslealtad continuada y descarada de los nacionalistas a lo que pactaron, y un continuo tejer y destejer, amparados en la inepcia y en la incapacidad de las fuerzas mayoritarias para el pacto, que no ha conducido a otra cosa que a privilegios para los interesados. Luego se ha pasado a otra fase, a la más pasmosa insumisión, pues es un hecho que los nacionalistas catalanes no cumplen las leyes nunca, ni acatan las sentencias de los Tribunales, salvo que les convenga. Que se diga que lo que hay que hacer ahora es proponer una forma federal y dialogar cuando lo que los secesionistas quieren aplicar es el principio de autodeterminación, que saben inaplicable, con otro nombre para seguir confundiendo y, finalmente, arribar a la mítica independencia suena a broma.

Mientras el PSOE no se tome en serio una redefinición de su política territorial no podrá volver a obtener la confianza de los electores. No dudamos de las buenas intenciones de Rubalcaba y de Navarro, pero va siendo hora se tomen en serio los problemas, si es que quieren recuperar el respeto de los electores.

Cataluña, entre la teoría y la realidad
Andrés Aberasturi Estrella Digital 16 Septiembre 2013

Uno de los periodistas más lúcidos de nuestra prensa, Casimiro García-Abadillo, afirmaba el domingo que "el problemas plan B para frenar el ascenso independentista", esa espiral en la que Mas y ERC han metido a Cataluña y a los catalanes todos los que se manifiestan y los que no, lo partidarios de la secesión y los que quieren seguir formando parte de España. Pero la pregunta que yo me haría ahora es si realmente se necesita un plan B: un plan B ¿frente a qué situación? Porque todo parece indicar que lo que no sabe nadie aún es qué puede pasar y cómo va a pasar lo que pase. De entrada lo que ahora se plantea de forma más inmediata es la celebración de ese referéndum ilegal con la Constitución en la mano pero que podría hacerse bordeando la Ley y disfrazándolo de consulta. Y empiezan las dudas: ¿cuál sería la pregunta clara y contundente a los catalanes? Cuando escribo esta columna no existe aún una respuesta aunque hay varias posibilidades: la primera sería si el pueblo catalán tiene derecho a decidir su futuro; yo votaría en ese caso que sí, pero no habríamos adelantado nada porque no se especifica de qué forma, si cumpliendo la Ley, es decir, con Constitución de todos, o haciendo caso omiso de la legalidad. Estaríamos como al principio.

La segunda posibilidad es que se plantee la pregunta trampa que alguna vez se llegó a anunciar y que preguntaba si se quería que Cataluña formara parte como estado independiente de la Unión Europea. Si se acepta esa pregunta habrá que aceptar que se pregunte a los europeos y por tanto al resto de los españoles, si están dispuestos a aceptar a Cataluña como un estado más miembro de UE y hasta ahora, que se sepa, la opinión de Bruselas -y Almunia era contundente este lunes mismo- semejante cosa es imposible mientras que el único reconocimiento explicito de esa posibilidad lo ha dado Letonia -Lituania se ha desmarcado- y, con todos los respetos, no parece un país cuya influencia sea decisiva en el resto del Continente. La tercera opción es preguntar por las buenas si se quiere o no que Cataluña se independice de España, pero sea cual fuere el resultado, es de cajón que en ese caso el resto de España tendría derecho a ser preguntada también sobre el asunto porque si se acepta ese principio unilateral, terminaría pudiendo decidir su independiente -otra vez- el cantón de Cartagena.

Pero es que aun admitiendo que se celebrara el referéndum y que ganara el sí secesionista, ¿cómo se iba a hacer el reparto de semejante divorcio y qué consecuencias tendría para una Cataluña fuera de la Unión monetaria y fuera de la UE? ¿Qué empresas saldrían de su territorio y qué otras estarían dispuestas a invertir en un estado nuevo, pobre y huérfano? Se podría hacer una larga lista con todos los problemas difícilmente resolubles de lo que significaría la secesión no amistosa y ahí está seguramente el quid de la cuestión. Porque lo que no resulta serio es que una de las instituciones creadas para el estudio de ese hipotético futuro, diga, tranquilamente, que sería el nuevo estado catalán el que se quedase con la Armada hasta ahora española. Tonterías, las justas.

Y es que esto de la soberanía funciona muy bien como impulso espiritual y mejor aún si se ha alimentado por encima incluso de otras prioridades y se convocan alegres manifestaciones callejeras; el problema empieza cuando se quiere llevar a la práctica, cuando la ruptura se hace contra la voluntad o el deseo de una de las partes y nunca ha existido "separación de bienes" sino inversiones mutuas para crear y mantener prácticamente todo lo que el ciudadano utiliza a diario.

Entiendo lo del plan B, pero no termino de ver que la secesión pueda hacerse realidad ni a corto ni a medio plazo. Es cierto que España perdería una pieza importante de su estructura estatal, pero más cierto aun que Cataluña -y lo catalanes- tendrían un futuro mucho más desalentador que no se solucionaría ni con una fiscalidad de oferta. Teorizar es siempre infinitamente más sencillo que moverse luego sobre las realidades.

PP, PSOE, CiU e IU agitan el caos nacional
Pablo Sebastián www.republica.com 16 Septiembre 2013

Mientras el país, España, se desangra en la crisis económica y la corrupción campa a sus anchas -ahora alcanza a la UGT- los que son los primeros gobernantes y dirigentes políticos de la nación, el presidente Mariano Rajoy, y el jefe de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, se han instalado de manera irresponsable en el caos político que genera el demencial desafío del nacionalismo catalán jugando con el fuego de la secesión. Una hoguera de los disparates a la que se ha sumado desde IU, Cayo Lara para dar aún mas alas a la locura catalana que nadie se atreve a cortar de una vez por todas imponiendo el sentido común y la legalidad.

La carta ambigua de Mariano Rajoy -sin atreverse a decir ‘no-’ en respuesta a la pretensión de Artur Mas de celebrar un referéndum ilegal, mientras exige de paso y a cambio de un aplazamiento de la consulta de 2014 a 2016 ventajas económicas especiales para Cataluña en línea con sus aspiraciones de lograr ‘concierto fiscal’ ha caído como un jarro de agua helada entre la ciudadanía y en el interior del PP donde la debilidad y el entreguismo de Rajoy está causando estragos y el mayor de los desconciertos por la imagen de un jefe de Gobierno que parece incapaz de ejercer la autoridad nacional.

Así lo ha denunciado el diario “El Mundo”, diciendo que Rajoy ha pasado la líneas rojas, mientras “ABC”, que días atrás denunciaba la pasividad de Rajoy frente a lo que llamó un ‘golpe de Estado catalán’ ahora ha dado una sorprendente marcha atrás diciendo que Rajoy ha fijado las ‘líneas rojas’ que no se pueden pasar, lo que no es verdad a la vista de la meliflua carta del presidente. El diario El País, por su parte, huye del debate y se coloca de perfil, para cumplir sus pactos ocultos con el Gobierno del PP, y para no crearle problemas a su partido, el PSOE, renunciando el diario a un discurso nacional.

Lo que por otra parte le anima al jefe de la oposición Rubalcaba a insistir en su propuesta de una reforma federal de la Constitución que nadie –en PP, CiU o ERC- lo que hace imposible como ya lo sabían en el PSOE. Pero Rubalcaba insiste con el solo objetivo de salvar su relación con el PSC que mantiene la propuesta favorable al referéndum ilegal de autodeterminación en Cataluña, y además para ‘pedir el no’, lo que es el colmo de la idiotez. El que faltaba para completar el coro de los disparates era el jefe de IU, Cayo Lara, quien se ha vuelto a declarar en favor del referéndum ilegal para que sus compañeros catalanes voten a favor de la secesión.

En estas circunstancias solo UPyD y Ciudadanos son los únicos dos partidos políticos que mantienen una firme posición política en la defensa de la unidad nacional, lo que sin duda tendrá graves consecuencias electorales para el PP y para el PSOE, máxime si estas formaciones acabaran unidas como sería lógico y natural.

Sin embargo lo que más preocupa y llama la atención es la débil posición de Rajoy -que sigue escondido desde el día de la Diada- por su responsabilidad como presidente del Gobierno español. Un sitial desde donde ha pedido al gobierno catalán ‘lealtad’ para con España y la legalidad, exigencias que deberían cumplir todos y de manera especial los dirigentes, partidos e instituciones que están afectados por la corrupción o que son responsables del deterioro democrático y recorte de las libertades, problemas añadidos que destacan con fuerza en el territorio catalán, que se serían motivos suficientes y condición previa para impedir cualquier fórmula de diálogo y menos aún en secreto y sobre la unidad nacional.
www.pablosebastian.com

Reconocer los errores
José Luis Meilán Gil La Voz 16 Septiembre 2013

La cadena humana formada en Cataluña para conmemorar la Diada de este año ha sido un éxito como fórmula de expresión de un mensaje en nuestro mundo acostumbrado a lo visual. Lo ha reconocido, sorprendentemente, el ministro de Asuntos Exteriores. No se trataba de una iniciativa lúdica. Era expresión de un objetivo político, con pretensión de representar el pensar y el sentimiento de la mayoría de los catalanes sobre un genérico derecho a decidir y un más concreto independentismo a materializar en un Estado. Un asunto nada baladí, que no puede despacharse de repente, y menos a la ligera. En lo que se ha venido llamando «la cuestión catalana» están mezclados sentimientos y razones. La respuesta no puede limitarse a recordar cuál es la legalidad, ni cuál es la verídica historia en la que aquellos se apoyan. Y tampoco es solución mercadear con ellos cuando se presentan como dignidad colectiva. Dejando aparte las dos intentonas durante la República, nunca la «cuestión catalana» había llegado tan lejos.

¿Qué solución tiene? Para el PSOE, una vez más condicionado por el PSC, la salida es la reforma de la Constitución en clave federal. Puestos a pedir independencia no parece que sea satisfactoria, ni que el PP esté por la labor. Desde el nacionalismo catalán, que es plural, se pide que la Constitución no se convierta en «un callejón sin salida». Presidente y portavoz remiten al marco de la Constitución para el diálogo. En el momento constituyente Miquel Roca llegó a decir que «los catalanes hemos roto el dramático cerco de la singularidad» al ser aprobado el cambio introducido en el proyecto de Constitución, que inicialmente preveía asambleas legislativas en todas las comunidades autónomas. Por primera vez se sentían cómodos en España.

¿Qué puede hacerse? La importancia del asunto requiere una profunda reflexión. Cuando existe un conflicto lo más frecuente es que las partes tengan responsabilidad, aunque no en igual medida. Lo primero, en lugar de encastillarse, sería reconocer los errores. Es obvio que Mas se equivocó al rebasar una línea roja y le resulta difícil dar marcha atrás. Él es responsable de sus acciones. Hay que recordar, sin embargo, que el catalizador del desastre fue la históricamente irresponsable promesa-incitación de Rodríguez Zapatero de respaldar, con el PSC por medio, el nuevo Estatuto de Cataluña, con el enredo posterior que llevó a la confrontación del referendo popular con el Tribunal Constitucional. El problema estaba latente, pero se conllevaba. Cuando ahora se apela a la Constitución habría que recordar que UCD, PSOE y PP no la han respetado. Habría que reconocerlo y volver a lo que dice la Constitución y no a lo que la vicepresidenta, abogada del Estado, aprendió de una arrogante orientación doctrinaria, patente en el informe sobre reforma de las Administraciones públicas, que no entra en el meollo del tema. Se eliminaría una de las razones por las que hoy los Roca se sienten menos cómodos que en 1977.

Bolinaga
El monstruo en libertad; un enfermo de odio
Santiago Abascal Libertad Digital 16 Septiembre 2013

Mondragón, Guipúzcoa, madrugada del seis de diciembre de 1985. Ni siquiera lo tenían previsto; tomaron la decisión sobre la marcha. Identificaron al guardia civil Leal Baquero, de paisano, dentro de un coche aparcado en la estación de tren. Le ametrallaron a muy corta distancia. Bolinaga y dos encapuchados más.

Mario Manuel Leal Baquero, de 29 años, casado y con una niña, estaba pendiente de ser trasladado a Asturias, su tierra. Volvió envuelto en una bandera de España.

Mañana del catorce de julio del 87. Un convoy de cuatro vehículos de la Guardia Civil sale de Oñate. Veinte kilos de explosivo y diez de metales y tornillos aguardan a la entrada de una curva, punto en el que el convoy ha de aminorar necesariamente la marcha. El primer coche voló quince metros. Murieron dos de su ocupantes, uno entre el amasijo de hierros, el otro había salido despedido y yacía en mitad del prado. Antonio López Colmenero y Pedro Galnares Barrera. Otra acción heroica. Otra vez Bolinaga.

Diecisiete de enero de 1996. El terrorista secuestra y entierra en vida a José Antonio Ortega Lara durante un año y medio. Él es su torturador. Capturado por compañeros de sus tres asesinados, se niega a revelar el lugar donde agoniza su víctima. Ortega Lara habría muerto de hambre de no ser por la pericia de los agentes.

Este es el monstruo que lleva un año libre porque le sobrevenía la muerte. Libre, para escarnio de sus víctimas y de cualquier español, porque, en opinión del Ministro Fernández Díaz, así lo imponía la ley. Falso. La ley amparaba tanto su salida como su permanencia en la cárcel. El gobierno escogió lo primero en una de las decisiones que más indignación e incredulidad ha generado, ya no entre sus afiliados y electores, entre los propios españoles.

Este tipo repugnante, al que le restan más de 160 años de prisión y que jamás se ha arrepentido de sus crímenes ni ha colaborado con la justicia, disfruta de una libertad que no merecen las alimañas. Lo advirtió la forense del caso y así lo ha demostrado el paso del tiempo: No es un enfermo terminal. Es simplemente un enfermo, un enfermo de odio.

Cataluña ante el desafío sececionista
Convivencia Cívica inicia una campaña por el bilingüismo en los colegios de Cataluña
Ante la falta de información y medios para que los padres soliciten enseñanza bilingüe
Redacción www.lavozlibre.com 16 Septiembre 2013

Madrid.- Coincidiendo con el inicio del curso escolar en Cataluña, Convivencia Cívica Catalana (CCC) ha iniciado una campaña por el bilingüismo en los colegios catalanes para para este año académico 2013/2014.

Ante la falta de información y medios para que los padres soliciten la enseñanza bilingüe, Convivencia Cívica inicia esta campaña con el objetivo de promover un blingüismo que, en la actualidad prácticamente no se da en los centros educativos catalanes.

La entidad cívica recuerda que los padres en Cataluña tienen derecho a solicitar una educación bilingüe con una presencia equilibrada de las dos lenguas oficiales en lugar de la inmersión monolingüe con todo sólo en catalán. Esta campaña pretende facilitarles el ejercicio de este derecho.

Los padres pueden sumarse a ella firmando un sencillo impreso de solicitud que encontrarán en la página web de Convivencia Cívica. En la solicitud se pide una enseñanza respetuosa con el bilingüismo en lugar de la inmersión donde el catalán es la única y exclusiva lengua vehicular.

Convivencia Cívica Catalana defiende que a una sociedad bilingüe le debe corresponder, "por sentido común y por respeto a todos", una escuela también bilingüe, donde "ninguna de las dos lenguas sea despreciada y tratada poco menos que como un idioma extranjero".

"La lengua española permite comunicarse con cientos de millones de personas en todo el mundo, es utilizada ampliamente en el mundo laboral y su dominio correcto es de gran beneficio para el desarrollo profesional de nuestros hijos. Por ello, su menosprecio en la educación no nos parece razonable", dicen desde Convivencia Cívica.

La entidad denuncia, además, que la inmersión lingüística impuesta por el gobierno catalán es "un sistema discriminador, excluyente y contrario a la cohesión social, de fracaso, que genera desigualdad y contrario a la voluntad de la mayoría".

Por eso, Convicencia Cívica ha puesto a disposición de los padres el impreso que deben rellenar para que sus hijos puedan acceder al bilingüismo en sus colegios.

A pesar de las constantes inyecciones de dinero público que hace la Junta de Andalucía
La televisión autónomica Canal Sur pierde al día casi 71.000 euros
La tele andaluza acumula una desviación negativa en su presupuesto de 17,6 millones de euros
Periodista Digital 16 Septiembre 2013

Canal Sur acumula, a 5 de septiembre, una desviación presupuestaria negativa de 17,6 millones de euros, es decir, el 80% del total que la empresa prevé perder este año (22.080.712 euros).

De media, RTVA registra unas pérdidas de casi 71.000 euros al día.
A este ritmo, según , informa El Mundo, la RTVA cerraría 2013 con un resultado negativo de unos 26 millones de euros, más de lo previsto pero menos que en 2012: 38,9 millones de euros.

El motivo principal de esta situación es la caída de la inversión publicitaria. Para este 2013 la cadena se fijó unos ingresos de 22,42 millones. En 2012, la emisora facturó 19,29 millones, cuando la previsión era de 39,20.

A esto hay que sumar los 45 millones de euros que debe a proveedores. Por otro lado, Canal Sur ya habría agotado las dos pólizas de crédito suscritas con Caixabank y Banco Sabadell por un importe total de 5,5 millones de euros.

En noviembre de 2012 Canal Sur solicitó un préstamo a BBVA de 15 millones de euros que ya ha dispuesto en su totalidad. La Junta se comprometió a inyectar 20 millones de euros que aún no han llegado.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Mariano, hay que leer todo, antes de contestar las cartas
José Oneto www.republica.com 16 Septiembre 2013

Después de pensarlo durante cuarenta y ocho días, y de mantener una entrevista secreta en el Palacio de la Moncloa, donde se ignora a qué acuerdos llegaron, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha contestado a la carta que le envió a finales del mes de julio, Artur Mas, presidente de la Generalitat catalana, pidiéndole negociaciones para la celebración de un referéndum para la independencia de Cataluña de España.

La carta de respuesta de Rajoy a Mas, es un nuevo intento de ganar tiempo, de acuerdo con la estrategia gubernamental establecida hace ahora un año, y basada en la creencia de que el éxito de la Diada del pasado año era un “soufflé” que, necesariamente, tendría que bajar, igual que la de este año es un fenómeno derivado de la “burbuja independentista” y que, como toda burbuja, tiene que explotar, dándole tiempo al tiempo, en una táctica en la que el Presidente del Gobierno, pretende ser un maestro, aunque se le pudran todos los problemas, porque no es verdad que el tiempo resuelva, por sí mismo, todos los problemas pendientes.

Por lo menos, éste, que es el más grave con el que se enfrenta el país desde la recuperación de las libertades tras la muerte del General Franco y la instauración de la democracia. Antes de contestar a Mas, el señor Rajoy durante estos cuarenta y ocho días debería haber estudiado cuidadosa y, atentamente, el discurso que el filósofo y, parlamentario, José Ortega y Gasset (1883-1955) pronunció ante las Cortes Generales, sobre el Estatuto Catalán de 1932, el 13 de mayo de ese mismo año.

“Yo sostengo, decía el lúcido Ortega hace ochenta y un años, que el problema catalán, como todos los parejos a él, que han existido y existen en otras naciones, es un problema que no se puede resolver, que sólo se puede conllevar, y al decir esto, conste que significo con ello, no sólo que los demás españoles tenemos que conllevarnos con los catalanes, sino que los catalanes también tienen que conllevarse con los demás españoles. El problema catalán es un caso corriente de lo que se llama nacionalismo particularista.

¿Qué es el nacionalismo particularista? Es un sentimiento de dintorno vago, de intensidad variable, pero de tendencia sumamente clara, que se apodera de un pueblo o colectividad y le hace desear ardientemente vivir aparte de los demás pueblos o colectividades, mientras éstos, anhelan lo contrario, a saber: adscribirse, integrarse, fundirse en una gran unidad histórica. En esa radical comunidad de destino que es una gran nación, esos otros pueblos sienten, por una misteriosa y fatal predisposición, el afán de quedar fuera, exentos, señeros, intactos de toda fusión, reclusos y absortos dentro de sí mismos.

En el pueblo particularista, como veis, se dan, perpetuamente en disociación, estas dos tendencias: una, sentimental, que le impulsa a vivir aparte; otra, en parte también sentimental, pero, sobre todo, de razón, de hábito, que le fuerza a convivir con los otros en unidad nacional. De aquí que, según los tiempos, predomine la una o la otra tendencia. Y que vengan etapas en las cuales, a veces durante generaciones, parece que ese impulso de secesión se ha evaporado y el pueblo se muestra unido, como el que más, dentro de la gran Nación. Pero no; aquel instinto de apartarse continúa somormujo, coterráneo, y más tarde, cuando menos se espera, como el Guadiana, vuelve a presentarse su afán de exclusión y de huida. Este, señores, es el caso doloroso de Cataluña; es algo de que nadie es responsable; es el carácter mismo de ese pueblo.

No, muchos catalanistas no quieren vivir aparte de España, es decir, que, aun sitiándose muy catalanes, no aceptan la política nacionalista, ni siquiera el Estatuto, que acaso han votado. Porque esto es lo lamentable de los nacionalismos; ellos son un sentimiento, pero siempre hay alguien que se encarga de traducir ese sentimiento en concretísimas fórmulas políticas: las que a ellos, a un grupo exaltado, les parecen mejores. Los demás coinciden con ellos, por lo menos parcialmente, en el sentimiento, pero no coinciden en las fórmulas políticas; lo que pasa es que no se atreven a decirlo, que no osan manifestar su discrepancia, porque no hay nada más fácil, faltando, claro está a la veracidad, que esos exacerbados les tachen entonces de anticatalanes. Es el eterno y conocido mecanismo en el que con increíble ingenuidad han caído los que aceptaron que fuese presentado este Estatuto.

¿Qué van a hacer los que discrepan? Son arrollados; pero sabemos perfectamente de muchos, muchos catalanes catalanistas, que en su intimidad hoy no quieren esa política concreta que les ha sido impuesta por una minoría. Y al decir esto creo que sigo ajustándome estrictamente a la verdad. Yo creo, pues, que debemos renunciar a la pretensión de curar radicalmente lo incurable. Recuerdo que un poeta romántico decía con sustancial paradoja: «Cuando alguien es una pura herida, curarle es matarle.» Pues esto acontece con el problema catalán.

Entonces, aterrado, en una madrugada lívida, hablé ante la Cámara de soberanía, porque me acongojaba desde el advenimiento de la República la imprecisión, tal vez el desconocimiento, con que se empleaban todos estos vocablos: soberanía, federalismo, autonomía, y se confundían unas cosas con otras, siendo, todas ellas, muy graves”.

Y, ahora, más grave que en 1932. Más grave que nunca.

Reclamaciones territoriales
La fiebre separatista de España... y Europa
Santiago Velo www.gaceta.es 16 Septiembre 2013

Las reivindicaciones separatistas contienen un trasfondo económico y en otras hay una razón histórica.

En España tenemos una tendencia a magnificar lo que nos sucede de negativo sin darnos cuenta que no somos una rara avis. En el caso de la fiebre nacionalista que nos invade, tampoco somos una excepción. Casi toda Europa Occidental tiene casos similares a los nuestros de territorios o regiones que, promovidos por partidos políticos, pretenden resquebrajar estados ya existentes y que forman parte de la Unión Europea.

Lo que cambia, comparando situaciones de cada país, es la forma en que esas demandas de independencia se producen –desde el uso del terrorismo hasta simplemente la vía democrática– y también la manera en que los Estados han afrontado sus diferentes casos, desde los que han concedido más y más atribuciones a las regiones conflictivas, haciéndolas más fuertes e, incluso, negociando con los terroristas, o los que decidieron cortar de raíz. Es cierto que en muchos casos las reivindicaciones separatistas contienen un trasfondo económico –no quiero realmente separarme, pero quiero salir beneficiado económicamente– y en otras encontramos que sí existe una razón histórica –actuales regiones que fueron países, como Escocia– y donde además, bien por su constitución o por falta de ella, o bien por la firma de antiguos tratados, reclaman legalmente sus derechos y la celebración de un referéndum. Algo que, desgraciadamente para ellos, ni nacionalistas vascos ni catalanes pueden pretender, ya que ni fueron naciones independientes ni la Constitución española, aprobada con mayoría absoluta, incluso en sus regiones, lo permite.

Francia cuenta con nacionalismos bretón, corso, occitano pero también vasco y catalán. Como ejemplo de este último, el Bloc Català, Esquerra Catalana, Organització Socialista d’Alliberament Nacional, Partit per Catalunya de Francia o Unitat Catalana son movimientos que han estado activos en las últimas décadas en tierras francesas, siendo ahora el más potente el de Unitat Catalana, llegando a conseguir 20 concejales a finales de los noventa. Problema que también tiene con el País Vasco francés, que pretende la creación de una nación vasca con el mal llamado País Vasco español –siendo Vascongadas, por cierto, su verdadera denominación, y así, además, evitamos confusión de llamar país a una región–. Por otro lado, el nacionalismo corso es un movimiento que propone la secesión de la isla de Córcega de Francia para constituirse como estado soberano y cuenta con hasta más de una decena de movimientos separatistas, algunos de los cuales han utilizado el terrorismo como medio reivindicativo. El nacionalismo bretón pretende, de momento, su reconocimiento como nación bajo el pretexto de su propio idioma bretón, que procede del celta, así como que los diferentes departamentos bretones se fundan en una sola región, de momento. Y si bien de mucha menor importancia, y que afecta a tres países, está el nacionalismo occitano, que reivindica la creación del Estado de Occitania con parte del sur de Francia, además de Mónaco y algunos territorios del Valle de Arán en España y del Valle Occitano de Italia.

Del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte es sabido la próxima celebración de un referéndum para la secesión de Escocia, lo cual allí es legal por el Acta de Unión de Escocia con Inglaterra. También hay un movimiento secesionista en Gales, que llegó a hacer una consulta a las autoridades de la Unión Europea preguntando si podrían seguir en la UE como estado independiente. Y con Irlanda del Norte, ahora afortunadamente sin terrorismo, tiene el enorme problema del futuro, que deparará una integración con la República de Irlanda cuando los católicos unionistas, que tienen más hijos que los protestantes pro británicos, sean mayoría.

En Bélgica la situación ha sido catastrófica, pues ha estado largo tiempo sin Gobierno. Existe una enorme tensión entre Flandes, de habla neerlandesa y que pretende la separación, y los valones, de habla francesa. Bruselas se ha convertido oficialmente en ciudad bilingüe. Hay incluso una propuesta de que Flandes se integre en Holanda, Valonia en Francia, la comunidad germanófona del este de Valonia en Alemania y la ciudad de Bruselas se convierta en un sujeto federal dependiente de la UE de la que sería su capital.

En Italia encontramos el nacionalismo ligur –creación de la República de Génova–, el sardo –nación cerdeña– el siciliano, el del Veneto y, el más importante, el de la Padania, de la Liga Norte de Umberto Bossi, que reclama más y más dinero al ser el norte mucho más rico que el sur.

La fiebre se extiende, de manera anecdótica pero cierta, hasta por Alemania, donde existe un partido para la independencia de Baviera, motor de Alemania y que presume de sus propias tradiciones y acento. Aquí, aunque en otro orden de cosas, lo cierto es que la manera de actuar alemana, por ejemplo con el grupo terrorista Baader Meinhof, fue tan rotunda, que zanjó cualquier posible nacimiento de grupo mínimamente violento en el futuro. La fiebre también se extiende por la confederación Suiza, ejemplo de convivencia entre los diferentes cantones de habla alemana, francesa, italiana y romance, y en donde en este caso lo que ha surgido es un movimiento que pretende la integración, en una Gran Suiza, de territorios de Baden-Würtemberg en Alemania, de Alsacia en Francia, de Como y Varese en Italia y de la provincia austriaca de Vorarlberg. Hasta nuestros hermanos portugueses cuentan con movimientos separatistas en Madeira, Coimbra, Azores, Lusitania o Algarve. Incluso existe una corriente de seguidores del premio Nobel José Saramago, que consideran beneficiosa la integración, o más bien la unión de Portugal y España. Una encuesta de hace un par de años de la Universidad de Salamanca reflejaba que un 30% de los españoles y hasta un 40% de los portugueses estarían a favor de esta unión ibérica.

España no es una excepción en Europa Occidental. Dejo para otra ocasión al Este y los problemas surgidos tras la caída del Muro, aunque las políticas utilizadas para zanjar el problema separatista, no han hecho más que alimentarlo. En otros países como en Portugal, han conseguido que sólo sea una anécdota, ilegalizando a los partidos políticos cuyas constituciones reflejen la pretensión de independencia o secesión de un territorio. En España se ha alimentado a la fiera separatista desde las primeras reuniones constitucionales y se la siguió dando de comer con el Gobierno de Aznar con las transferencias en competencias clave como la educación. Si un niño pasa 15 años de su vida en un colegio nacionalista, donde se le enseña una historia falsa y se le adoctrina en naciones inexistentes, lo normal es que llegue a la mayoría de edad con una visión falsa de la realidad. Mientras, esperamos una declaración rotunda de la UE que recuerde que ningún nuevo Estado surgido de una escisión de un país ya existente de la UE entrará en ella.

Cataluña
El Molt Honorable ya tiene quien le escriba
Mikel Buesa Libertad Digital 16 Septiembre 2013

Se esperaba desde hace casi dos meses y, por fin, la carta ha llegado a su destino. El Molt Honorable ya tiene quien le escriba. No le pasará como a aquel coronel que combatió a las órdenes de Aureliano Buendía durante la Guerra de los Mil Días y que se pasó toda una vida, según contó Gabriel García Márquez en la segunda de sus novelas, esperando la misiva en la que se le había de comunicar su derecho a percibir una pensión como veterano de ese conflicto civil. A Artur Mas ya le han escrito y no le veremos encaminarse hacia la estafeta de correos, todos los viernes, como aquel coronel, para preguntar si ha llegado carta de la capital. Le ha escrito nada menos que el presidente del Gobierno, y sin embargo no le ha dicho nada, no le ha dicho ni sí ni no, sino todo lo contrario. Lo mismo que el coronel colombiano, el Molt Honorable se ha quedado sin nada; a ambos les han dejado in albis, uno sin su emolumento, el otro sin su consulta popular.

El caso es que de la carta de Rajoy se esperaba mucho más. Y no sólo por parte del dirigente catalán, también por parte de los ciudadanos españoles preocupados por el empuje de la deriva secesionista hoy afincada en Cataluña. Se esperaba más porque, en este período histórico que nos ha tocado vivir, la política se juega en la arena de la comunicación de masas. Ya no valen las discretas gestiones, las conversaciones secretas, los murmullos en los pasillos del Congreso o en los alfombrados salones de La Moncloa. No vale el decir y no decir, el juego de la ambigüedad al que tan dado es el presidente español. Su hacer me recuerda al de otro insigne político gallego, Pío Cabanillas, al que Leonardo Sciascia, en sus Horas de España, describió como un individuo "de astucia indescifrable, vocación tenaz para todo tipo de poder [y] capacidad infinita para la mistificación". El escritor siciliano, por cierto, añadió a continuación que Cabanillas ­-hoy diríamos que Rajoy- "ha subido, ha subido: y a veces dando la impresión falsa de que bajaba".

Rajoy desdeña la claridad, huye de una opinión pública alertada por lo que no puede ser interpretado de otra forma que como el ascenso de la radicalidad nacionalista. Son ellos, los nacionalistas, los que se han puesto ya por encima del imperio de la ley; los que han hecho de las sentencias del Tribunal Supremo relativas a la educación un papel mojado; los que han obligado al ministro de Hacienda a tirar a la papelera las reglas de la estabilidad presupuestaria; los que, apelando a algo tan caro a todos los autoritarismos como son los sentimientos identitarios, están falsificando los principios democráticos, los derechos y libertades que se consagran en nuestra Constitución. Y frente a ello no es suficiente la evocación del "respeto al marco jurídico que a todos nos protege y que a todos los vincula", como hace Rajoy, ni la apelación al "diálogo como forma de resolver las diferencias políticas". Hay que ir mucho más allá y enfangarse en el debate ideológico.

El Gobierno de España se encuentra, en todo esto, inerme. No ha sido capaz de elaborar un discurso con el que oponerse a las pretensiones del nacionalismo catalán. El partido que lo sustenta da continuas muestras, en Cataluña, de su debilidad ideológica. No ha sido, por ejemplo, capaz de responder a la falacia del déficit fiscal y su lideresa, Alicia Sánchez Camacho, se ha apuntado cuantas veces ha tenido ocasión a la falsa tesis de que la Generalitat tiene una financiación peor que la de los demás Gobiernos regionales. Y tampoco ha salido nunca al paso de discurso sobre las bondades de la secesión, de la peregrina idea de que la independencia va a hacer ricos a los catalanes, les va a asegurar sus pensiones si están jubilados, les va a sacar del desempleo si están parados o les va a rebajar los costes de sus hipotecas si necesitan comprarse un piso. No se le pida a Sánchez Camacho que discuta de todo esto porque carece de los recursos y la capacidad para entrar en el debate con los muy preparados voceros de la secesión.

Rajoy, Camacho y los demás dirigentes del PP parece que no aprendieron nada durante el anterior embate del independentismo, cuando Ibarretxe emprendió su plan para proclamar la soberanía de Euskadi. Hace de esto más de una década. Y en aquel entonces también gobernaban los populares bajo el liderazgo de Aznar. Éste no se arrellanó en los soportales de La Moncloa ni esperó a que escampara tras la tormenta. Todo lo contrario: intervino en el debate, promovió los estudios académicos acerca del problema de la secesión, hizo una eficaz política de comunicación, convocó a las organizaciones cívicas vascas que se oponían al nacionalismo y, sobre todo, mostró la fortaleza del Estado frente a los que pretenden destruirlo.

Es esa fortaleza la que ahora necesita apuntalarse. Todavía queda tiempo, poco tiempo, porque los plazos son cada día más perentorios. Tal vez Rajoy, si cambia en esto radicalmente su política, lo logre. Si así fuera, podremos rememorar como premonitorio el diálogo que escribiera García Márquez en su novela cuando, tras apelar el coronel a la "esperanza de elecciones", el médico le dijo:

No seas ingenuo, coronel. Ya nosotros estamos muy grandes para esperar al Mesías.

País Vasco
Lo más grave de todo esto es que este desafío soberanista coge a Rajoy y al PP sin un plan b y al PSOE absolutamente desarbolado.
ETA y PNV miran y esperan a Cataluña
Cayetano González Libertad Digital 16 Septiembre 2013

En los primeros días de enero de 2004 el entonces conseller en cap de la Generalitat y máximo dirigente de ERC, Josep-Lluís Carod Rovira, mantuvo una reunión secreta en Perpignan con los dirigentes de la banda terrorista ETA Mikel Antza y Josu Ternera. A las pocas semanas de su celebración, concretamente el 18 de febrero, ETA hizo público un comunicado en el que anunciaba una "tregua" sólo para Cataluña. Es decir, pensaba –como así hizo– seguir matando en el resto de España, pero no en Cataluña.

En su vomitivo comunicado, la banda terrorista decía, entre otras lindezas:
Euskal Herria y Cataluña son dos naciones oprimidas por los Estados español y francés, divididas territorialmente en bases (sic) a fronteras artificiales impuestas por la fuerza de las armas (…) Hoy en día, transcurridos 25 años, la crisis en la que se encuentra inmerso el marco político de la reforma española es más clara y profunda que nunca (…) Euskal Herria y Cataluña son las cuñas que están haciendo crujir el caduco entramado del marco institucional y político impuesto.

Y cerraba mandando un saludo revolucionario a todos los independentistas catalanes.
Con la perspectiva que dan los diez años transcurridos, parece claro que lo que ETA hizo en Perpignan y luego selló con su tregua sólo para Cataluña fue pasar el testigo de la vanguardia de la lucha por la independencia a un partido político independentista, ERC, que entonces estaba en el Gobierno de la Generalitat, presidida por el socialista Maragall, y que ahora, sin estarlo formalmente, tiene cogido por salva sea la parte al presidente Artur Mas, dirigente de una coalición tres cuartas partes (Convergència Democràtica de Catalunya) independentista y una cuarta parte (Unió Democràtica de Catalunya) que no se sabe qué es. Una jugada perfecta.
De Estella a Perpignan

ETA había asumido en el 2004 que, merced a la política antiterrorista aplicada por los Gobiernos de Aznar, su derrota estaba muy cerca, lo que dificultaba seguir siendo la vanguardia en la lucha por la independencia del País Vasco. El último esfuerzo serio lo había hecho en 1998, en el Pacto de Estella con el PNV y EA, del que todos sus protagonistas salieron bastante escaldados. Por eso la banda terrorista se va de Estella a Perpignan. Y eso que no contaba ETA, en ese comienzo del 2004, con los inmensos balones de oxígeno que Zapatero le iba a proporcionar pocos meses más tarde, nada más llegar a La Moncloa, a través del proceso de negociación política que llevó a cabo el dirigente socialista con la banda terrorista.

Pero en el ánimo y en la decisión de ETA de dejar la vanguardia de la lucha independentista también influyó y mucho la derrota política que sufrió en febrero de 2005 en el Congreso de los Diputado el denominado Plan Ibarretxe, que la banda había ayudado a sacar adelante dos meses antes en el Parlamento vasco prestando los votos necesarios al PNV.

Casi diez años después, la ETA política que está en las Instituciones, EH-Bildu, acaba de proclamar la vía vasca para abordar un proceso "soberanista progresivo en Euskadi". En la presentación de este pasado fin de semana del documento de la citada vía vasca, EH-Bildu sacó pecho asegurando:

Euskal Herria tiene una oportunidad histórica de conseguir la soberanía gracias a la corriente creada por la situación política de Escocia y Cataluña y la caída de la adhesión a los estados español y francés entre los vascos.

Es decir, diez años después de aquella reunión en Perpignan y de la tregua sólo para Cataluña, habrá que reconocer, tristemente, que ETA tenía razón cuando aseguraba:

Euskal Herria y Cataluña son las cuñas que están haciendo crujir el caduco entramado del marco institucional y político impuesto.

El PNV juega a todas las cartas
Mientras tanto, la otra pata del nacionalismo vasco independentista, el PNV, ha optado en los últimos tiempos, entre sus dos almas históricas, la independentista y la mas pragmática del autonomismo, por esta última, porque después del desastre que fue el Plan Ibarretxe y de la experiencia de haber estado casi cuatro años en la oposición, merced al pacto PSE-PP que hizo lehendakari a Patxi López, no era cuestión de seguir jugando con las cosas de comer.

Esa versatilidad del PNV le permite, por ejemplo, firmar un pacto fiscal y económico con el PSE que garantiza a Urkullu el apoyo de los socialistas para aprobar los Presupuestos y al mismo tiempo mantener una ponencia de paz en el Parlamento Vasco en la que están sólo con EH-Bildu, con el fin de no molestar en exceso a su principal competidor electoral. Es decir, el PNV de siempre, que juega a todas las cartas.

Pero más temprano que tarde el PNV, que sigue teniendo en su frontispicio ideológico la independencia de Euskadi, tendrá que mojarse ante la presión a la que en ese terreno le someterá EH-Bildu. De momento, el compromiso de Urkullu es presentar el año que viene una propuesta de un nuevo estatus para Euskadi. Veremos en que términos se formula, pero que nadie piense que si la vía independentista en Cataluña avanza el PNV se va a quedar atrás. De momento, su posición es que sea CIU y ERC los que allanen el camino.
El PP no existe en el País Vasco ni en Cataluña

Lo más grave de todo esto es que este desafío soberanista coge a Rajoy y al PP sin un plan b y al PSOE absolutamente desarbolado, proponiendo la reforma de la Constitución para ir hacia un Estado federal como única alternativa.

Lo de Rajoy y el PP es todavía peor. En esta situación, al presidente del Gobierno lo único que se le ocurre es ofrecer por escrito a Mas un diálogo sin "fecha de caducidad", sin explicar para qué y de qué va a hablar con alguien que lo único que quiere es romper con España. Por otra parte, el PP en el País Vasco y en Cataluña es un partido que no existe, que no influye, que no es referente de nada ni de nadie, cuyos escuálidos escaños no sirven para hacer frente al nacionalismo, con unas líderes regionales que no dan la talla y que de seguir así ahondarán todavía más en su actual marginalidad política.

En esta tesitura, alguien en el PP puede pensar que siempre les quedará Margallo para decir tonterías, gracietas u ocurrencias que saquen la cara a los independentismos catalán y vasco. Efectivamente, esa es otra opción que, dado cómo está el PP, por dentro y por fuera, no es descartable que sea la que se vaya imponiendo.

Decir y hacer
Xavier Pericay www.cronicaglobal.com 16 Septiembre 2013

Como sería de mala educación hacerla pública sin que el destinatario la tuviera ya en sus manos, es de creer que la carta -aquella carta que, según pronosticaba Ignacio Vidal-Folch, iba a traerle a Artur Mas un redivivo Miguel Strogoff- ha llegado por fin a puerto. Se trata, sin duda, de una buena noticia. Las cartas deben llegar, sobre todo cuando salen. Por lo demás, eso significa que el "Estimado President" está ya en posesión de la respuesta que tanto decía anhelar y cuyo contenido coincide a grandes rasgos con lo adelantado el pasado viernes por la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, sólo que expresado a la gallega, como acostumbra hacer el "Apreciado Presidente". Ignoro, claro está, si la misiva del presidente del Gobierno habrá servido para aplacar al sector más duro del PP y a "la derecha mediática", tal y como denunciaban los exegetas del nacionalismo y la izquierda. Aun así, me permito dudarlo. En primer lugar, porque ese cruce de cartas constituye, en el fondo, una mera formalidad; otra cosa son las conversaciones privadas entre ambos presidentes, de las que no tenemos a día de hoy sino un montón de filtraciones, de lo más interesadas y contrapuestas. Y luego, porque, aun cuando la política esté compuesta en gran medida de palabras, lo que mucha gente reclama -y no sólo el sector duro del PP o la "derecha mediática"- son hechos. En definitiva, menos decir y más hacer.

Está muy bien contar con el aliento y la solidaridad de la mayoría de los españoles; pero no basta

Por supuesto, esa exigencia tiene que ver con lo que podríamos denominar el juego de equilibrios. En la balanza reciente del llamado "problema catalán" tenemos, a un lado, un plato lleno de palabras y hechos, y, en el otro, uno con unas pocas palabras y casi ningún hecho. El desequilibrio es, pues, manifiesto. Y si bien resulta hasta cierto punto comprensible que el plato sedicioso sea el que más abulte y más pese, dado que a él le corresponde la iniciativa, ya no lo es tanto que el otro, el partidario del orden constituido, se caracterice por una liviandad próxima a la insignificancia. Si en vez de recurrir a una balanza para ilustrarlo echáramos mano de uno de esos columpios compuestos por un armazón de hierro o madera de cuyos extremos penden sendos asientos, así como en un cabo tendríamos a los independentistas cómodamente sentados y con los pies en el suelo, en el otro los constitucionalistas bastante harían con agarrarse al artilugio para no caerse de bruces. De ahí que, entre estos últimos, empiece a abrirse paso la idea de que hay que corregir como sea semejante desequilibrio.

Lo cual, sobra decirlo, no va a resultar nada fácil. Por más que ya se oigan los tamtans llamando a realizar cadenas analógicas -en Cataluña misma o en forma de caravana de Madrid a Barcelona-, lo que en verdad se precisa para equilibrar la balanza son otra clase de medidas. Si algo echamos en falta los catalanes constitucionalistas es el aprecio del Estado del que formamos parte. El aprecio visible, efectivo, contrastable. El que garantice, por ejemplo, que la lengua oficial del Estado va a ser vehículo de enseñanza en los centros docentes, y de comunicación en los medios y las instituciones públicas. O que los símbolos que nos unen -bandera e himno, pongamos- van a tener el rango y el respeto que les corresponde. O que el dinero de los contribuyentes no va a ser empleado en actividades disruptivas. Y garantizar significa, en todos estos casos y en cuantos quieran añadirse a la lista, recurrir a medidas sancionadoras cada vez que alguno de estos derechos eminentemente constitucionales son conculcados. Los ciudadanos de Cataluña necesitan ese amparo. Está muy bien contar con el aliento y la solidaridad de la mayoría de los españoles; pero no basta. Como tampoco basta la acción de las fuerzas políticas catalanas claramente contrarias a la secesión, por muy meritoria que esta sea. Si al Gobierno de España le importa algo Cataluña -que es como decir, por supuesto, que le importa algo España-, debe dejarse de palabras y pasar a los hechos.

La Real Senyera siempre fue aragonesa; nunca catalana
Teresa Puerto. Minuto Digital 16 Septiembre 2013

Vivimos tiempos de pillajes y saqueos históricos . Tiempos de latrocinios y desfalcos documentales. Tiempos de embustes y manipulaciones falaces .¿Los protagonistas de algunos de estos saqueos? ¿los causantes de otros tantos pillajes? .., con poca imaginación uno adivina pronto que estamos hablando del nazi_onalcatalanismo mentidor de la historia, del Gran Ubú usupador de cuatribarradas aragonesas ..

La tradicional celebración en septiembre de la Diada catalana en Barcelona siempre termina con un pasacalle por la Ronda de San Pedro y la ofrenda de una corona a la estatua del conseller Rafael Casanova al que agasajan como el gran héroe de aquellas tristes jornadas de 1714 . El monumento al conseller , obra escultórica de finales del siglo XIX representa la figura de Casanova medio moribundo , abrazando su bandera . Pero ….. si ponen un poco de atención y se fijan, verán ustedes que la bandera que aparece en los brazos del conseller Casanova no es la cuatribarrada sino la bandera de Santa Eulalia , única autentica bandera del los condes catalanes : una bandera de color carmesí claro con la imagen bordada de Santa Eulalia, llevando una palma en la mano y una cruz de aspas detrás de ella.

La razón de tal fidelidad histórica es muy clara . Tras la Batalla de Almansa en 1707 , el Reino de Valencia , el Reino de Aragón y los condes catalanes se habían rendido al Borbón vencedor Felipe V quien, tras la victoria , pasó a ser Rey de Valencia y de Aragón , y el único con derecho exclusivo a usar la BANDERA CUATRIBARRADA ARAGONESA. Nadie más. Al quedarse solos los catalanes , no pudieron utilizar más bandera que la suya , la catalana : la Bandera de Santa Eulalia . Y desde 1707 hasta 1714 (fecha de al rendición de Barcelona ) esa fue la bandera por al que lucharon Casanova y los suyos .

Los documentos originales de la historia de Cataluña dicen con toda claridad que la bandera con la que Casanova luchó y murió no fue nunca la Señera de las Cuatro Barras de Aragón (ya en poder del vencedor Felipe V) sino , repito,la bandera catalana de Santa Eulalia , emblema secular de la Cataluña que el conseller defendió .

Testimonio también de ello es el cuadro histórico de Mariano Fortuny con la bandera de Santa Eulalia , pintado en la segunda mitad del siglo XIX, y que, siguiendo la moda de la pintura histórica que dominaba en Europa , los artista que evocaban algún suceso patrio , estaban obligados a reproducir con exquisito cuidado según la época, las armas, los cascos de los guerreros , sus corazas, sus lanzas, las armaduras, las calzas, los mantos, las coronas, los bordados y los colores y, por supuesto, por encima de todo, las insignias de los ejércitos y las banderas de los guerreros de las ciudades y de los estados. Traicionar la historia , falseando estos detalles , hubiera sido el hazmerreir de estos pintores y escultores que se jugaban la fama por su fidelidad a la historia. .

Por otro lado , el relato histórico sobre el Conseller Casanova también está falseado. Tal acontecimiento hay que situarlo en el marco del final de la Guerra de Sucesión de la Corona de España en la que había dos candidatos : el candidato francés , Felipe de Anjou- que traía la modernización de la España caciquil- y el candidato austriaco , el Archiduque Carlos , que quería perpetuar la España de los caciques feudales del Antiguo Régimen.

Rafael Casanova, al que el nazi_onalismo feudal nos presenta como mártir , no murió en la refriega , por el contrario, sí que murieron cuatro mil personas que no hubieran sucumbido si el conseller Casanova no hubiera insistido en una resistencia imposible cuando las potencias extranjeras ya habían decidido el final de la Guerra de Sucesión a favor de Felipe V. Casanova protagonizó, por tanto , la inútil acción de una defensa numantina de una posición perdida y fue el responsable de esas muertes innecesarias de valencianos, aragoneses y castellanos puesto que , para cuando quiso pactar su rendición , ya era demasiado tarde . Casanova huyó y NO murió en la refriega : todo un héroe para la historia de un fracaso.

Jurídicamente , la bandera de santa Eulalia fue siempre la bandera de los Condes Catalanes hasta que en 1976 , muerto el General Franco , los líderes nazi_onalistas catalanes se desplazaron a Madrid y, aprovechándose de la inestable situación de la Transición Española y de la buena fe del Rey Juan Carlos I, le arrancaron un Real Decreto en el que consta que la bandera CUATRIBARRADA aragonesa seria partir de entonces también la bandera de Cataluña….. Sin más derecho para ello que la apropiación indebida de la bandera del reino de Aragón , cuyo emblema histórico , durante más de ochos siglos, ha sido y es “ la siempre gloriosa Señera Real de las cuatro barras de Aragón de los insignes monarcas de la Casa Real y nobilísima estirpe del mismo nombre y Reino de Aragón” .

Para vergüenza de usurpadores de CUATRIBARRADAS y bucaneros de la historia , ahí está , en bronce, la estatua del Conseller Casanova , con su Bandera de Santa Eulalia en la Ronda de San Pedro de Barcelona.

eL PP ACUSA A TRIAS DE FINANCIAR LA SECESIÓN
El centro cultural del independentismo catalán 'se traga' dos millones anuales
Antonio Fernández. El Confidencial 16 Septiembre 2013

El gran centro cultural del nacionalismo catalán se acaba de poner en marcha con previsiones nefastas: la ciudad de Barcelona tendrá que sufragar las pérdidas millonarias que se esperan, a razón de dos millones anuales. Se trata del Centro Cultural del Born, un espacio donde antes se ubicaba el mercado central de la ciudad. En él, se han enterrado 74 millones de euros, lo que ha provocado airadas críticas de la oposición.

Tanto que el Partido Popular (PP) comienza esta semana una campaña bajo el lema "Gasto libre", en la que acusará al alcalde de la capital catalana, el convergente Xavier Trias, de malgastar el dinero. “En los últimos presupuestos, y gracias al PP, se ampliaron sustancialmente las partidas destinadas a becas comedor, guarderías, dependencia o convenios con entidades del tercer sector. Se destinaron a los servicios sociales más recursos que nunca, ya que son los campos que el Ayuntamiento ha de cubrir. Y ese esfuerzo hubiese sido mucho mayor si no se hubieran derivado partidas hacia Presidencia y Cultura”, explica a El Confidencial Alberto Fernández Díaz, presidente del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Barcelona.

El edil popular señala que “lo que queremos es que Trias dé explicaciones y detalle el porqué del elevado coste del proyecto del Born”. Y añade que “ese gasto es desproporcionado y sólo está justificado porque va más allá de una cuestión ideológica. Se inserta en la deriva nacionalista del alcalde”.

Artur Mas a su llegada a la inauguración del Centro Cultural Born. (Efe)Fernández Díaz subraya que el subsuelo de Barcelona está trufado de ruinas arqueológicas romanas, pero que sobre eso no se dice nada. “Prefirieron hacer del Born un santuario porque allí había vestigios del 1714. Y por eso, como reconoció el propio director del Museo del Born, quieren hacer de ese lugar la zona cero del independentismo”. Y es que fue Quim Torra, el director del proyecto, quien calificó de esta singular manera al antiguo mercado barcelonés, implantándolo como símbolo del imaginario independentista. El dirigente del PP se queja, pues, de que “el proyecto museístico recoge sólo una parte de la historia de Barcelona, precisamente aquella que interesa a los nacionalistas”.

Pero lo peor no es eso. Fernández Díaz desvela que “el propio Ayuntamiento reconoce que el Born dejará un déficit anual de dos millones de euros, ya que la previsión de gastos al año es de cinco millones, mientras que los ingresos serán de sólo 3 millones”. Se trata, en definitiva, de un coste demasiado elevado “que se contradice con los recursos destinados por el Consistorio a políticas sociales”. Lo malo, añade, es que el déficit podría ir en aumento los próximos años, “conforme vaya disminuyendo el interés ciudadano y se reduzcan las visitas y la recaudación”.

Cuatro salas para cuatro héroes
El recinto consta de un espacio público donde se puede visualizar el yacimiento arqueológico de las ruinas de hace 300 años. Además, tiene cuatro salas que acogerán exposiciones, actividades y servicios: son las salas Villarroel (contiene una exposición permanente, donde se pueden ver objetos encontrados en las excavaciones), Casanova (dedicada a exposición temporal), Moragues (espacio polivalente para actividades culturales) y Castellví (acoge El 300 del Born y la librería), todas ellas con nombres de héroes de la defensa de Barcelona en 1714.

El alcalde de Barcelona, Xavier Trías. (Efe)De momento, los populares desconocen la distribución del gasto en este proyecto para llegar a los 74 millones de euros totales. “Creemos que una parte importante puede haberse ido a la urbanización de las zonas colindantes y el resto al propio proyecto del Museo, pero nos falta información. Con nuestra campaña, esperamos hacer que Trias ponga los números sobre la mesa”.

El malestar del PP con el alcalde subió de intensidad hace unos días, después de que CiU apoyase una “caravana independentista” de coches por la ciudad el pasado 5 de septiembre. Esta acción se realizaba en apoyo de la Vía Catalana (la cadena independentista formada de norte a sur de la comunidad el pasado 11 de septiembre) y se realizaba desde la localidad de Vallvidrera (en la montaña del Tibidabo) hasta el distrito de Sarrià-Sant Gervasi, en la zona alta de Barcelona. Evidentemente, los carteles promocionales (bajo el lema hacia la independencia) mostraban a todos los vehículos con la bandera estelada (separatista).

El PP criticó duramente esta caravana, por la que Trias cortó la circulación en la capital y a la que prestó cinco coches y cuatro motos de la Guardia Urbana. Ello provocó atascos en las calles barcelonesas, ya que la caravana discurrió entre las 18.30 y las 20 horas. Para Alberto Fernández, “Trias no puede poner el consistorio al servicio del independentismo. Debe respetar el sentimiento mayoritario de los barceloneses que además de catalanes también se sienten españoles”. Por ello, el dirigente popular reclamó que el alcalde “no se centre en destinar recursos a actividades que defienden la separación de Cataluña de España y lo concentre en lo que es más importante: luchar contra la crisis, a favor de la creación de empleo, más políticas sociales y mayor seguridad”.


Recortes de Prensa   Página Inicial