AGLI Recortes de Prensa   Martes 17  Septiembre 2013

Gobierno
¿A qué ministro echamos primero?
Carmelo Jordá Libertad Digital 17 Septiembre 2013

Yo pensaba, allá cuando los nombró, que los ministros elegidos por Rajoy eran, en general, de poco peso político. Ahora he cambiado de opinión: algunos, incluso el propio presidente, tienen tanto peso que son capaces de hacer naufragar al Gobierno, al PP y al país entero.

Llegados a este punto, intentando evitar el hundimiento final y con la vocación de servicio público que nos caracteriza, es imprescindible lanzar la campaña para echar, al menos, a uno de estos verdaderos reversos del rey Midas que, con perdón, todo lo que tocan lo convierten en mierda.

Lo difícil, eso sí, será saber por dónde empezar. Hay muchos candidatos, pero yo creo que tres son los que están descollando y merecerían el premio gordo: Gallardón, Montoro y Margallo. Repasemos sus méritos.

Gallardón juega con ventaja: llegaba al ministerio después de hundir en una miseria de 7.000 millones de deuda a la ciudad más importante de España; un hundimiento que con su salida de la mastaba de Cibeles se ha revelado todavía más aterrador y definitivo: no es sólo que los números rojos son todavía mayores –ya va por 8.000 millones y el agujero no deja de crecer–, sino que ha dejado la institución como si hubiese pasado por el Ayuntamiento no ya el caballo de Atila, sino toda una estampida de caballos de Atila.

Ahí está también el éxito de las tres candidaturas olímpicas de Madrid, y sobre todo el de las dos últimas, empeño personal del exalcalde. Y, por supuesto, ahí está también lo peor de todo –sí, peor incluso que la deuda de Madrid–, una reforma de la Justicia absolutamente impresentable, renunciando a todo lo que se supone que defendía el PP y tan liberticida que ni siquiera contó con el apoyo del PSOE.

¿Les parece que el de (in)Justicia es imbatible? Pues esperen, que ahí está Montoro, el ministro que más ha subido los impuestos en la historia de España y que, no contento con eso, ha dado una verdadera lección de chulería parlamentaria, rayando en el matonismo, al intimidar a políticos, deportistas o "creadores de opinión". Una actitud aguerrida que, miren ustedes por dónde, no ha tenido con las comunidades autónomas que se han pasado sus cifras del déficit y sus amenazas de intervención por el Estatut, dicho sea de forma fina pero para que ustedes me entiendan.

Pero lo peor de Montoro no es que nos haya salido chulo y cobardón a un tiempo, sino que nos ha salido torpe: sus previsiones no se han cumplido, sus subidas de impuestos no han llenado las arcas públicas y ya verán qué bien se va a cumplir el déficit a la carta, que es su última fechoría.

Elegiríamos al de Hacienda sin dudar, pero ahí está Margallo apostando fuerte por lo suyo. Un ministro que no es sólo capaz de meterse en cualquier charco, por profundo y enfangado que sea, sino que además ha alcanzado notables cotas de indignidad en cuanto ha tenido la oportunidad –Ángel Carromero, Evo Morales–, y eso sin contar ridículos como la Alianza de Civilizaciones, que, les recuerdo, seguimos impulsando tan felices.

La elección está difícil, yo les confieso que no sé a quién elegir, y además me siento mal por dejar fuera a hombres y mujeres de la talla de Fernández Díaz o Fátima Báñez. Es más, pensando pensando, estoy por decirles que igual el problema es el que ha diseñado esta colección de joyas, joyitas y joyones.

Ese veneno llamado sectarismo
Javier Benegas www.vozpopuli.com 17 Septiembre 2013

Sucedió hace ya unos cuantos años, en el transcurso de una de las innumerables guerras que asolan a Somalia. Un corresponsal destacado en la zona deambulaba por las calles de Mogadiscio en busca de un reportaje cuando, de pronto, la visión de una venerable anciana somalí sentada en plena calle llorando en silencio le sobrecogió. Su rostro, cincelado por el sufrimiento, se le antojó una espléndida metáfora de la tragedia de la guerra. Y embargado por esa pietat tan propia del superhombre occidental, no dudó en acercarse a ella y preguntarle si anhelaba la paz. La anciana, apuntando sus ojos al cielo, respondió sin dudarlo que no había nada en este mundo que deseara con más fuerza. "Lo daría todo por la paz", sentenció.

Animado por la respuesta, el periodista continuó conversando con la mujer hasta que, conocedor de los planes de la ONU para la resolución del conflicto, se decidió a hacer la siguiente pregunta: "¿Para lograr esa paz aceptarías un gobierno en el que estuvieran representados todos los clanes en conflicto?". La anciana, hasta entonces afable y relajada, se revolvió y le dirigió una mirada furibunda. "¡Jamás! Antes prefiero una Somalia ahogada en sangre que perdonar a uno solo de mis enemigos", dijo. Contrariado por la respuesta, el corresponsal se apartó de ella bruscamente. Aquella agria contestación le hizo comprender que Somalia estaba condenada a una guerra eterna.

La prodigalidad del sectarismo
Es evidente que, salvando las enormes distancias que nos separan de estados fallidos como Somalia, el sectarismo está presente en otros países a priori mucho más desarrollados e, incluso, en apariencia democráticos. Y España es uno de ellos. A buen seguro si preguntáramos a muchos conciudadanos si estarían dispuestos a hacer grandes sacrificios para terminar con la crisis, no pocos responderían afirmativamente. Sin embargo, si a continuación les sugiriéramos enterrar sus diferencias y hacer causa común con sus adversarios para promover reformas políticas beneficiosas para todos, su buena disposición inicial desaparecería instantáneamente.

Unas veces a flor de piel y otras aparentemente aletargado, el sectarismo nos ha acompañado durante décadas. Pero, en nuestro caso, este secular problema va más allá del tradicional enfrentamiento entre derecha e izquierda, dando lugar a numerosas variaciones. Muestra de ello son la irreconciliables cuitas entre religiosos y anticlericales, centralistas e independentistas, estatistas y liberales, aficionados a las corridas de toros y antitaurinos, y muchas otras que me dejo en el tintero. De hecho, en nuestro país no hay sectarismo, por testimonial que sea, que no alcance en algún momento de su existencia categoría de polémica nacional.

Llegados a este punto, ni que decir tiene que casi todos los sectarismos son alimentados regularmente por los partidos políticos. Incluso son propagados, cuando no ideados, por las diversas facciones que pugnan por el poder. Lo cual ha convertido España en un gallinero, donde los problemas fundamentales, aquellos que afectan a la viabilidad de nuestro Estado-nación, son reemplazados constantemente por acaloradas polémicas. Y las trifulcas esperpénticas florecen sin descanso al calor de las más bajas emociones.

A pesar de todo, antes de la llegada del verano se había propagado en la sociedad, o al menos en múltiples lugares de ésta, la idea de que los graves problemas que afligen a España eran de naturaleza institucional y que, por lo tanto, tenían solución si se abordaban desde la racionalidad. Desgraciadamente, la inevitable laxitud que siempre acompaña a la pausa estival parece haber apagado momentáneamente ese prometedor destello. Y España, después de la pausa estival, vuelve a ser el habitual gallinero.

La trampa del no-pensamiento
Esta recaída coincide en el espacio y en el tiempo con los redoblados esfuerzos de la clase dirigente por imponer una nutrida agenda de polémicas en las que prevalece ese no-pensamiento tan apegado a la víscera. Así, mientras los ciudadanos, gozosamente, se enfrascan en apasionadas discusiones a cuenta de cualquier asunto, el sueño de lograr una verdadera democracia languidece olvidado por todos. Circunstancia que es aprovechada por el establishment para, en privado, reconocer abiertamente que nuestra democracia es bastante mejorable, incluso muy pobre e ineficiente. Una generosa concesión que, sin embargo, sirve para, a renglón seguido, afirmar que lamentablemente el sectarismo del pueblo español no permite pensar en mayores alegrías. Literalmente: "Tenemos la democracia que nos podemos permitir. Ir más allá sería una temeridad".

Pensar y creer no son lo mismo
La idea de que una verdadera democracia sería una catástrofe, porque dejaría en manos de un pueblo ignorante y sectario las más altas cuestiones de Estado, es una falacia. La democracia clásica, la de verdad, tiene unos mecanismos de selección y control mucho más exigentes y eficientes que los propios de regímenes no democráticos o pseudodemocráticos como el nuestro, lo que ayuda y mucho a mantener el sectarismo a raya. Y por si esto no fuera suficiente, es el único sistema conocido capaz de garantizar la convivencia entre el Estado y la sociedad abierta, evitando la injerencia de la nación política en la sociedad civil, lo cual a su vez impide, entre otras cosas, que los gobernantes alimenten discrecionalmente con dinero y favores a las organizaciones sectarias que les son afines.

Quizá algún día maduremos como sociedad y nos demos cuenta del enorme daño que nos hacemos a nosotros mismos cuando olvidamos lo importante y nos dejamos gobernar por el prejuicio, las creencias, la animadversión ideológica y el corporativismo. Construir una España moderna y próspera, de verdad democrática y justa, pasa por enterrar el sectarismo, ser generosos y promover reformas elementales que posibiliten la instauración de una verdadera democracia. De no hacerlo, deberemos apechugar con una España empobrecida, dividida y mema, al albur de una clase dirigente desconsiderada e irresponsable. En definitiva, estaremos condenados a esa otra guerra eterna entre la estupidez y la ignorancia.

 

Sí hay penumbra en la corrupción
Pablo Sebastián www.republica.com 17 Septiembre 2013

Ha dicho el fiscal general del Estado, Eduardo Torres Dulce, en la solemne apertura del año judicial y en presencia del Rey, que en España ‘no hay zonas de penumbra para los corruptos’, lo que no es verdad ni se corresponde con la realidad. Porque la actuación, por acción u omisión, de la Fiscalía en los casos de corrupción -y especialmente la que afecta a los altos dignatarios y gobernantes del Estado- deja mucho que desear.

Empezando por el caso Nóos de Urdangarin y Torres donde esa Fiscalía, que preside Torres Dulce, ya ha hecho lo imposible para evitar que sea imputada o llamada a declarar a la Infanta Cristina, al tiempo que ha actuado para llevarse el caso al Tribunal Superior de Valencia y quitársela al juez Castro que instruye el caso. Como brilla por su ausencia la investigación y actuación de la Fiscalía sobre el escándalo sobre el uso y disfrute, con fondos públicos, de la casa de El Pardo llamada La Angorilla, utilizada de manera sorprendente e irregular por la famosa Princesa Corinna, la amiga íntima del Rey.

Y lo mismo ha ocurrido con destacados casos de corrupción como los ERE de la Junta de Andalucía, donde la Fiscalía en lugar de exigir la imputación de los políticos más afectados como Griñán y Chaves está, al contrario, dedicada a acosar a la juez Alaya que lleva la investigación. Y lo mismo ocurre con los casos Bárcenas y Gürtel, o con los escándalos de corrupción catalana, e incluso con los nuevos datos de corrupción aparecidos sobre la familia Pujol, o ahora con la UGT, etcétera.

Lo que es peor está creciendo la sospecha de un pacto político secreto entre el PP y el PSOE, que tiene su base de encuentro en el caso Nóos que afecta a la familia real para tapar la corrupción de los políticos e instituciones del Estado. Y ello ocurre ante las narices de la Fiscalía General del Estado, que guarda un sonoro silencio -ayer Torres Dulce perdió una gran oportunidad- sobre la pretendida reforma del Código Penal donde se incluye una rebaja de penas sobre los delitos de corrupción política, como los que se refieren a la malversación de fondos públicos.

Algo que debió denunciar el fiscal general, Torres Dulce, ante el ministro de Justicia, Gallardón, en dicho acto porque ha sido el ministro quien pretende esa rebaja en su beneficio y en el de sus ex compañeros del ayuntamiento de Madrid implicados en una de las piezas del caso Nóos. Como debería denunciar Torres Dulce las trabas de la inspección de Hacienda a la investigación de los presuntos delitos de Nóos y Aizoon, para proteger así a la hija del Rey. Y no digamos los seguimientos policiacos a los periodistas y jueces que investigan la corrupción.

De la misma manera que la Fiscalía debería denunciar algunos de los indultos llevados a cabo por este Gobierno, relativos a casos de corrupción política y condenados en el Tribunal Supremo tal y como ha ocurrido bajo el gobierno de Rajoy con políticos del PP y CiU. Porque esos indultos a corruptos provocan la alarma social, y la firme sospecha de que el Gobierno por una parte no anima a la Fiscalía a investigar la alta corrupción, y por otro lado se dedica a indultar a los que son condenados, lo que de por sí es el colmo de la desfachatez.

Y mucho más preocupa la pretensión del Gobierno de que sean pronto los fiscales y no los jueces los que instruyan, a las órdenes del poder Ejecutivo, todos los procedimientos y ahí incluidos los casos de corrupción. De modo que el discurso de Torres Dulce carece de credibilidad, porque los hechos están demostrando que los más altos responsables de la corrupción del Estado reciben, por acción u omisión, un trato de privilegio demostrando algo que lamentablemente ya se sabe: que la Justicia no es igual para todos en este país y que los poderosos tienen un plus de impunidad en el que, en muchos casos políticos, colabora el ministerio fiscal.
www.pablosebastian.com

Secesionismo y falta de solidaridad
José Manuel Otero Lastres La Voz 17 Septiembre 2013

La estrategia política que vienen practicando deslealmente los políticos catalanes secesionistas ha conseguido ofuscar la razón al secretario general del Partido Socialista y al ministro de Asuntos Exteriores. Ante la cadena humana que se formó el pasado día 11, Pérez Rubalcaba declaró que no debe minimizarse su significado y propuso una reforma de la Constitución que logre salvar la convivencia. Y García-Margallo, tras reconocer el éxito organizativo y de convocatoria de los catalanes encadenados, manifestó que hay que escuchar sus peticiones.

Tanto uno como el otro parecen haber olvidado que la Constitución establece que la soberanía nacional reside en el pueblo español. Mientras no se reforme la Constitución no hay, por tanto, una soberanía catalana, ni vasca, ni gallega, ni andaluza. Para tomar en cuenta cualquier iniciativa secesionista, el parámetro es el pueblo español en su conjunto: la calle de toda España y no la de una parte de la misma. Según la Constitución, que es la misma ley que permite a Artur Mas adoptar sus iniciativas secesionistas, si llega el momento de escuchar el deseo de una comunidad autónoma de separarse de España, a quien hay que oír es a todos los españoles y no solamente a los ciudadanos de esa comunidad autónoma.

Y tampoco me parecen acertadas sus propuestas. Pérez Rubalcaba propone una reforma limitada de la Constitución, y García-Margallo parece inclinarse por modificar competencias para que Cataluña reciba todavía más de lo que se le ha venido dando desde el comienzo de la democracia. Los dos se han amedrentado ante la política de hechos consumados de los secesionistas.

No sé qué hará el Gobierno ni cómo se va a resolver este inquietante problema, azuzado y agrandado interesadamente por una parte de la clase política catalana. Pero creo que los que propugnan en Cataluña esta causa política cuyo trasfondo es puramente económico no son un ejemplo de solidaridad ni de generosidad con el resto de España. Antes al contrario, sin que exista causa alguna que lo justifique vienen reclamando para sí un reparto de la riqueza nacional todavía más favorable en claro perjuicio de otras partes de España más pobres.

Lo que no acabo de comprender es el distinto rasero con que medimos las posturas egoístas de los que más tienen, según se trate de personas individuales o entidades territoriales. En lo personal, todos convenimos en la necesidad de una política de redistribución de la riqueza de tal modo que paguen más los que más tienen. Por eso, nadie defiende a un rico matón que amenace a los demás para conseguir un trato todavía más favorable. En cambio, no se considera indecente que una de las comunidades autónomas más ricas reclame cada vez más recursos en perjuicio de las que menos tienen. Lo llevan haciendo desde que entró en vigor la Constitución y aquí hay gente que todavía considera que esos nacionalistas egoístas e insolidarios son progresistas.

De faisanes y otros pájaros
Almudena Negro www.gaceta.es 17 Septiembre 2013

La libertad política es una quimera y la independencia de la Justicia un chiste de mal gusto.

El 4 de mayo del año 2006, dedicado por aquel entonces José Luis Rodríguez Zapatero a su indigno proceso de paz, alguien avisaba a los miembros del aparato de extorsión-recaudación de la banda terrorista ETA de la inminente detención de varios de sus miembros, dejando así al juez de la Audiencia Nacional, Grande Marlaska, y a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad con las ganas de desmantelar parte de la vía de financiación del entramado criminal. Algo de una gravedad sin límites, máxime teniendo en cuenta que dichos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad cuentan entre sus filas con centenares de asesinados.

Ayer lunes, siete años después –lo de la inmediatez de la Justicia es una broma macabra– arrancaba en la sede de la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares el juicio. En el banquillo, sólo dos policías: Enrique Pamies y José María Ballesteros. Ambos altos mandos y ambos ascendidos y condecorados por el hoy líder del PSOE y entonces ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Qué boda sin la tía Juana. El fiscal Carlos Bautista pide para los encausados entre 18 meses y dos años de cárcel por revelación de secretos y otros cinco por colaboración con banda armada, que es lo gordo y miserable del asunto. Para que luego digan que nuestra Justicia no es laxa con el delito. Se consuelen los imputados, que en caso de ser condenados por el segundo tipo penal, podrían estudiar Derecho en prisión y en unos años ejercer como abogados y comentaristas de lujo en tertulias televisivas. Como ejemplo ahí tienen tan pichi repartiendo moralina al letrado Carlos Boyé, condenado por colaboración con ETA en el caso del secuestro del empresario Emiliano Revilla.

Para bochorno de los españoles, aunque últimamente con tanta cadena y tanta margallada nada nos sorprende, el juzgado no lo pisará quien diera la orden del chivatazo. ¿Cómo es posible? El juez Gómez Bermúdez, esposo de la señora que escribe libros, podría contarlo en prime time en la Sexta. Y luego reclamar privacidad. También a esto nos estamos acostumbrando.
Lo cierto es que en este país, en donde la libertad política es una quimera y la independencia de la Justicia un chiste de mal gusto, jamás despejamos las equis de las incógnitas. Porque ello nos llevaría al poder, al Gobierno, a los Gobiernos. Y si alguna vez conseguimos incluso que declaren ante la Justicia, eso sí, en Tribunales ad hoc por eso de ser aforados, llegará el Bacigalupo de turno y sentenciará que no se debe de estigmatizar a los oligarcas.

Empero, en el caso que nos ocupa y preocupa… ¿alguien puede pensar que estos dos policías se fueron a chivar a ETA para evitar la detención de los asesinos de motu proprio?

La Cataluña independiente
Pedro de Hoyos Periodista Digital 17 Septiembre 2013

Se multiplican las chistosas llamadas de atención sobre las siete plagas de Egipto que caerán sobre Cataluña el día que acceda a la independencia. En internet o en la barra del bar se comenta que el Barcelona tendría que jugar la liga contra el Martorell, por ejemplo, que sus exportaciones disminuirían de manera absoluta y otros graves problemas. Ahora la unión europea aclara además que debería salir de la misma.

¿Y qué? ¡Como si eso fuera a desanimar a cualquier catalanista! El sentimiento nacionalista es como todos los sentimientos algo que escapa a la capacidad de raciocinio, uno no decide no enamorarse de alguien porque su familia sea mafiosa (es sólo un ejemplo, no hago comparaciones) sino que el amor es una circunstancia ajena a la razón y que frecuentemente escapa al intelecto: no pertenece al cerebro sino al corazón.

Con el independentismo sucede lo mismo. Para la inmensa mayoría de catalanes independentistas vale más ser independientes pero pobres que ser esclavos del imperialismo español. Y pónganle comillas a estas últimas palabras.

La principal razón del creciente independentismo catalán es la ausencia del Estado en el debate catalanista. Manejada por los medios de comunicación catalanistas no hay nadie que de la verdadera versión histórica de la guerra de Sucesión, convertida falsa e interesadamente en un enfrentamiento entre Cataluña y España que nunca se dio; igualmente a Casanova se le ha convertido, como sus sucesores han advertido, en un icono independentista, muy lejos delo que fue. Si a la parte espiritual y sentimental añadimos en materialismo de “Espanya ens roba” tenemos ya el caldo de cultivo propiciador de la situación actual. Por cierto, ¿cuándo van a cobrar Castilla, Extremadura o Andalucía alguna compensación por tanta mano de obra emigrada a Cataluña? Desde Franco al momento presente, ¿quién roba a quién?

El Estado no ha participado bobaliconamente en este debate. Los catalanes no pagan más impuestos que los de Venta de Baños, por ejemplo. Si Cataluña paga más de lo que recibe es exactamente lo mismo que pasa en Madrid, algo lógico cuando se trata de redistribuir la riqueza y equilibrar los territorios. Nada de robos pues a Cataluña, sino que se trata de la desaparición del Estado en esa región, cediendo terreno y protagonismo a las ideas nacionalistas. Estúpidamente, por cierto.

La colaboración de medios pagados o subvencionados por el gobierno regional no está siendo compensada; la machacona insistencia de TV3, pagada con los impuestos de todos los catalanes, nacionalistas o no, está obteniendo sus frutos, mientras el Estado calla, acobardado y sin protagonismo, “hablando catalán en la intimidad” o cediendo repetidamente a los deseos de Pujol, en su momento, y de Artur Mas a cambio de unos votos. Mercaderes, unos y otros.

Que la realidad sea distorsionada sin cesar tiene sus consecuencias. Que los catalanes no catalanistas callen y otorguen, asistan impertérritos a la secesión, sin manifestarse, pasando en silencio y sin hacer oír su voz, que la mayoría silenciosa sea tan silenciosa y lo sea durante tanto tiempo, también. Al tiempo.
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Dejemos para otro día las implicaciones tontas del PSC y de su acólito, el PSOE. ¿España asimétrica? ¡España injusta!>

Las cloacas del estado mueven ficha en el asunto catalán
Luis del Pino Libertad Digital 17 Septiembre 2013

Informaba ayer e-noticies del comunicado conjunto de diversos grupúsculos de ultraderecha en el que amenazan con nuevos actos similares al ataque a la librería Blanquerna, del que dicen que es solo "el primero de los pasos".

Hace tiempo que en el entorno de la ultraderecha española no se mueve una hoja que las cloacas del estado no quieran que se mueva. No en vano, desde que en 1981 se creara la Brigada Antigolpe tras el 23-F, se han dedicado cantidades ingentes de personal, tiempo y recursos a infiltrar, controlar y desactivar ese segmento ideológico.

De tal modo que la ultraderecha es hoy en España, y desde hace mucho tiempo, tan solo un espantajo que se saca a pasear cada vez que interesa. Cada vez que interesa a las cloacas del estado, claro está. Por ejemplo, no había manifestación de víctimas del terrorismo a la que no nos mandaran una y otra vez al mismo grupillo de fascistas de opereta para que los medios de comunicación de izquierda pudieran sacar la foto de una bandera con el águila de San Juan, aunque a su alrededor hubiera cien mil banderas constitucionales.

En la España de hoy, el problema es que, por mucho que se ayuda al nacionalismo catalán a obtener victorias simbólicas, los españoles se siguen negando - cerriles ellos - a aceptar el paso pactado al modelo confederal del estado (única manera de que el chiringuito actual se mantenga en pie otro poquito).

Así que nuestras queridas cloacas han decidido sacar a pasear de nuevo el espantajo de la ultraderecha, para reforzar la legitimación del separatismo. El mensaje que se intenta transmitir es muy simple: los separatistas son demócratas, mientras que el unionismo es fascista. Porque los separatistas solo piden poder votar y se dedican a hacer pacíficas cadenas humanas, mientras que los unionistas atacan librerías, amenazan y exhiben una estética siniestra, que rememora todos los horrores. Además, los pacíficos demócratas separatistas son muchísimos, mientras que los unionistas fascistoides son cuatro y el del tambor.

Se trata de un mensaje simple, pero que ha demostrado ser bastante efectivo en pasadas ocasiones.

Sin embargo, ahora no les va a resultar tan fácil manipular a la opinión pública por esa vía, porque las redes sociales aseguran que la información circule con mucha mayor fluidez. Y cuando, por ejemplo, se divulgan los vínculos familiares de alguno de los atacantes de la librería Blanquerna con el ministro de Defensa y con la secretaria general del CNI, a mucha gente se le ponen los pelos como escarpias.

Pero, aunque las posibilidades de éxito sean escasas, nuestras queridas cloacas lo van a intentar de todos modos. Porque tampoco les quedan ya muchas otras posibles jugadas. Así que prepárense para que menudeen las noticias relativas a la ultraderecha en los próximos meses. Coñazo a la vista.

Somos el único país del mundo en el que las cloacas del estado se dedican a contribuir a la destrucción del estado, en vez de a defenderlo. ¡Spain is different!


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Rajoy sigue escondido
Marcello www.republica.com 17 Septiembre 2013

El Presidente del Gobierno sigue escondido en su guarida de la Moncloa desde que comenzó el último desafío de la Diada del pasado miércoles día 11. Y ello a pesar de la indignación y de la preocupación que todos estos disparates están sembrando en el conjunto de la ciudadanía española, y con mayor motivo y furia entre los votantes y seguidores del Partido Popular.

Rajoy está desaparecido e imaginamos que para hablar sobre todo esto esperará a que Rosa Díez le ponga las peras al cuarto en la próxima sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados -si las goteras no lo impiden-, porque al margen de la diputada de UPyD no parece que nadie más se atreva a abrir en el Parlamento un gran debate y a fondo sobre la cuestión catalana, porque el PSOE, IU, CiU, ERC, PNV y Amaiur están del lado de autodeterminación y aplauden el silencio consentidor de Rajoy

Y porque un debate catalán debería de empezar por el acoso que allí se practica a los españolistas catalanes y seguir por la más que constante violación de la legalidad. O por las grandes mentiras de las presuntas desventajas económicas de Cataluña con el resto de España -es al revés, Cataluña se aprovecha y mucho del resto de España y de los españoles-, y no digamos sobre la pretensión de un referéndum inconstitucional catalán y el uso irregular que hace el gobierno de Cataluña del dinero y las instituciones públicas del Estado, al que representa, en favor de la independencia catalana.

Pero pedir un debate sobre todo esto cuando Rajoy se ha opuesto -en este tiempo de pretendidas transparencias- a un gran debate, y con obligadas respuestas sobre la corrupción, eso es demasiado pedirle a este Gobierno y a su mayoría absoluta del PP. Basta ver la carta ambigua y complaciente que Rajoy le ha enviado a Artur Mas, en vez de decirle ‘no’ y hacerle las oportunas advertencias.

Y claro, CiU, ERC, e ICV, ante semejante cobardía se crecen y se envalentonan y han vuelto a los desafíos y a la matraca catalana. Y por eso ayer aprobaron en su parlamento un nuevo manifiesto a favor de la autodeterminación y la independencia, casi a la misma hora en que el comisario europeo Joaquín Almunia declaraba que la independencia catalana los expulsaría de la UE.

Un asunto que a los nacionalistas les importa un pimiento, porque pensarán que todo el mundo en la UE son tan débiles y huidizos como Rajoy, y que en Europa se puede violentar la legalidad -y además no cumplir las sentencias de sus tribunales- con la misma facilidad e impunidad que ellos lo hacen en España, ante los ojos complacientes de los máximos gobernantes y dirigentes del PSOE y del PP.

¿Dónde está Mariano? No se sabe, escondido para no crispar -se dice en Moncloa-, para seguir con sus conversaciones secretas con Mas, para evitar tener que dar la cara y tomar decisiones importantes en las que se vean reflejados los sentimientos de la inmensa mayoría de ciudadanos de este país y especialmente de los españolistas que viven en Cataluña.

Cree Rajoy que el tiempo lo arregla todo, y que los nacionalistas se van a cansar, o los van a comprar con dinero del Estado, pero el Presidente se vuelve a equivocar. Porque ante su ausencia y la permanente violación consentida de la legalidad se está creando en Cataluña un caldo de cultivo social desafiante, que una vez que ese caudal del río de disparates desborde, entonces será difícil de controlar sin la toma de muy graves decisiones, como las que en ese caso extremo se tendrían que tomar. Naturalmente por otro Presidente del Gobierno, porque Rajoy no sería capaz.

Sentirse bien.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 17 Septiembre 2013

Dice el separatista President de la Generalitat, Artur Mas, que "Nos sentimos bien en Europa, queremos seguir siendo y haremos lo necesario para que se entienda que, aquella gente que se siente bien en casa, les has de acoger bien y les tienes que mantener". Este pensamiento se parece al tópico del amigo o familiar aprovechado y gorrón, dispuesto a estar indefinidamente en casa del pariente a su costa. Porque según esa premisa, hay que acogerles bien y mantenerles, porque están a gusto. Ese es el verdadero sentimiento de un nacionalismo que cree que es un deber de los demás estar contentos por tener el honor de acoger a tan distinguidos huéspedes. ¡Anda ya!.

Creo que Artur Mas se hace el sordo ante las contundentes declaraciones por parte de destacados representantes de la UE, donde no se deja lugar a la especulación sobre la no pertenencia a la UE de cualquier Estado segregado de un Estado miembro. Así que, aunque CiU y toda la patulea de secesionistas catalanes controlen todos los medios de comunicación en Cataluña, no podrán evitar que esa verdad llegue a los ciudadanos. Hay que ser muy radical y estar ciego y sordo para creer que Cataluña iba a ser bien recibida en este club y gratis.

Las imágenes de unos niños adolescentes haciendo declaraciones secesionistas en la TV3, que la pagamos todos los españoles, es mezquina e inadmisible y deben tomarse las medidas penales contra los autores y responsables de la emisión de ese reportaje. Claro que a nadie puede asombrar el tono y el mensaje de estos auténticos lobotomizados. El nacionalismo separatista lleva décadas de lavado de cerebro de la juventud en Cataluña, con la pasividad y complicidad de otras fuerzas políticas como PSOE, PSC e IU. Así que no nos podemos extrañar del odio a España inculcado a varias generaciones en las escuelas y Universidades. El daño de más de 30 años de adoctrinamiento es irreparable.

Y lo peor es que algunos partidos como PSC siguen instalados en su demagogia de aceptar un inexistente derecho a decidir, atribuyendole al también inexistente "pueblo catalán" una realidad jurídica de la que carece. Se niega la validez de la Constitución y la Soberanía exclusiva del pueblo español. Y en este engendro ideológico y de manipulación fascista, se mantiene el engaño sobre los ciudadanos catalanes ocultando la dura realidad de las consecuencias de una posible independencia de España. Igual es que les gusta eso de mejor catalanes y pobres como ratas, que se les trate como a todos los españoles. Aquí nadie les va a mantener por muy a gusto que digan que se sienten.

A Artur Mas le ha traicionado su subconsciente al decir lo de que se les debe acoger y mantener, porque se sienten muy europeos. Lo realmente triste es que la propia UE bastante tiene con sostener apenas a los países que se tambalean en la crisis, incluida España. Así que no vengan ahora estos papanatas a vender su burra y esperar que les mantengan a ellos por la cara.

Escoceses y catalanes: por la independencia
José Oneto www.republica.com 17 Septiembre 2013

Separatistas escoceses y catalanes están intentado ponerse de acuerdo para celebrar sus respectivos referéndums de independencia para el próximo mes de septiembre, forzando así, a la Unión Europea a un reconocimiento de las posibles dos nuevas naciones. De esta forma, el referéndum de Escocia se celebraría, tal como está previsto, el día 18 de septiembre de 2014 y, el de Cataluña, cuatro días antes, el 14 de septiembre del año que viene, algo que ya tiene en mente el Consejo de la Transición Nacional montado por Artur Mas.

Con esta estrategia, piensan que la Unión tendría que contemplar la nueva situación creada en Europa de una forma conjunta y no de forma aislada. Este mismo lunes, tanto por parte de la Comisión Europea como por parte del vicepresidente del alto organismo, Joaquín Almunia, se ha aclarado algo con lo que han venido jugando los partidarios de la independencia, la integración de la nueva Cataluña, no solo en el euro, sino en Europa, con todas sus consecuencias. Hasta el momento, toda la campaña independentista ha estado basado en dos premisas: en que España roba a Cataluña, algo que ha sido asumido por gran parte de los catalanes, y en que es posible el ingreso de una Cataluña independiente en la Unión Europea, como un nuevo Estado, algo que se ha negado tajantemente desde Europa

En este sentido, la Comisión Europea ha confirmado que si un territorio de la Unión Europea (UE) se independizara de un Estado miembro, dejaría también de formar parte del club comunitario. En este sentido La portavoz de la Comisión,Pia Ahrenkilde, ha señalado que “un Estado independiente será, por efecto de su independencia, un estado tercero respecto a la Unión Europea”.

“Si una parte de un territorio de un Estado miembro deja de ser parte de este Estado porque su territorio se convierte en un nuevo territorio independiente, los tratados no se aplicarán más a ese territorio”, confirmando las declaraciones del vicepresidente de la CE y comisario de Competencia, Joaquín Almunia que en Barcelona en un debate, ha aclarado que si Cataluña se independizara de España dejaría de pertenecer a la Unión Europea, con el argumento de que sería la parte segregada.

“La parte segregada, no es parte de la Unión”, ha asegurado Almunia respecto a un hipotético escenario en que esa comunidad autónoma española se independizase. Almunia se ha mostrado “muy preocupado” por el proceso soberanista abierto en Cataluña y ha instado al Gobierno español y al de la Generalitat a sentarse a hablar en torno a una mesa en lugar de hacerlo por correspondencia.

Un proceso que, en cierto modo, se ha visto impulsado por el “proceso escocés”, en tanto Cataluña y Escocia se encuentran en estos momentos en viajes paralelos. En noviembre de 2012, justo un mes después de que Alex Salmond y David Cameron, firmasen el acuerdo de Edimburgo para convocar un referéndum sobre la independencia de Escocia, Cataluña celebraba elecciones autonómicas y obtenía una mayoría de parlamentarios independentistas.

Durante los últimos meses, e incluso en los últimos años, han surgido una serie de redes enlazando a los activistas y políticos de Escocia y Cataluña. Esas redes comparten información y técnicas de campaña, organizan actos públicos conjuntos y presionan para una mayor autonomía. En todo esto, el antiguo responsable de la Generalitat en el Reino Unido e Irlanda, Xavier Solano ha sido fundamental, ya que trabaja ahora, como asesor del Partido Nacionalista Escocés en Westminster.

En 2008 ayudó a montar una visita a Alex Salmond a Barcelona. Además de reunirse con el expresidente Montilla, Salmon se entrevistó con líderes nacionalistas catalanes como Josep-Lluís Carod-Rovira de Izquierda Republicana de Cataluña, partido hermano del SNP (Partido Nacional Escocés). Desde entonces, personajes relevantes del SNP, han estado visitando casi con regularidad Cataluña. Y los lazos entre los independentistas escoceses y catalanes cada vez son más estrechos y en este sentido, desempeña también un papel importante el parlamentario y dirigente de Esquerra, Alfred Bosch.

Desafío secesionista
¿Cataluña quiere ser Argelia?
José García Domínguez Libertad Digital 17 Septiembre 2013

Si algo no se puede negar es el éxito del independentismo en su empeño por infantilizar a la opinión pública catalana. Infinidad de personas en apariencia adultas, ciudadanos sensatos y responsables en su avatar privado, han terminado creyendo en el cuento de la lechera soberanista como párvulos de guardería. A la carne de cañón la han persuadido de que la secesión habrá de ser Jauja. Se crearán centenares de miles de empleos (por el incremento de las exportaciones de cava a España, supongo). Las pensiones subirán igual que la espuma, quizá gracias a la migración masiva de los disidentes. La bancarrota de la Generalitat se resolverá como por ensalmo, acaso merced a la mediación de la Moreneta ante las más altas instancias celestiales… Son los prodigios del agit-prop institucionalizado, del ubicuo chunda-chunda interminable, de la mentira mediática repetida mil millones de veces.

Entre esos castillos en el aire, sobresale la quimera de que un hipotético estadito catalán no tropezaría con impedimento alguno para seguir formando parte de la Unión Europea una vez segregado de España. Algo que habría que achacar en partes iguales a la deshonestidad intelectual de los publicistas y a la simple ignorancia. Y es que tal presunción implica desconocer la naturaleza última de la Unión Europea, ese tratado internacional suscrito por veintisiete Estados soberanos. Así, pese a que en el lenguaje periodístico se suela apelar al territorio de la Unión, la UE no ejerce soberanía sobre territorio alguno. El espacio geográfico que incluye su ámbito de acción pertenece a los Estados y solo a los Estados. Estados cuya enumeración –por orden alfabético– consta en el artículo 52 del Tratado.

Ningún ente político cuyo nombre no figure mencionado de modo expreso en la lista podría decirse miembro de pleno derecho. Así las cosas, en Europa resulta muy difícil entrar; sin embargo, es facilísimo salir. Véase, si no, el caso de aquel antiguo departamento de Francia que respondía por Argelia. Cuando, en 1962, ese fragmento de la República optó por la independencia, las nuevas autoridades no necesitaron aguardar ni un cuarto de hora antes de que se les comunicara su expulsión del aún Mercado Común. Pero si alguien todavía albergara dudas, consulte la pregunta de la eurodiputada galesa Eluned Morgan a la Comisión, inquietud formulada en sede parlamentaria allá por 2004. Éste fue su enunciado: "¿Si un Estado miembro se dividiera, por haber alcanzado una región la independencia democráticamente, sería de aplicación el precedente sentado por Argelia?". La respuesta oficial de Romano Prodi, el entonces presidente, se puede resumir en una palabra: sí. Punto.

¿Duele España?
Juan Chicharro www.republica.com 17 Septiembre 2013

Septiembre es mes propicio para viajar y disfrutar. Lejos del bullicio y aglomeraciones propias del mes de agosto recorro estos días parte de nuestra geografía peninsular. En concreto, Castilla, Galicia y Asturias; ya antes pase por Andalucía, Aragón y Cataluña. Muchos kilómetros a mis espaldas posibilitados por la cuasi situación de retiro que disfruto. Procuro a la par que gozar de la incomparable belleza de nuestra tierra combinar estos sentimientos con la larguísima historia de nuestro pueblo. Una historia azarosa y convulsa las más de las veces. Una historia forjada generación tras generación hasta llegar hasta nuestros días. Una historia repleta de luces y sombras. Siempre. Es tendencia del ser humano el pensar que tiempos pasados fueron mejores incurriendo en un gravísimo error producto las más de las veces del desconocimiento del ayer. No, nada nuevo hay en nuestro entorno que antes no haya sucedido ya. Sucede sin embargo que la mayoría de las convulsiones vividas en el pasado no eran sino consecuencia de las ciertas y graves desigualdades sociales de antaño… y del hambre. Sí, porque en esta tierra nuestra se ha pasado mucha hambre. Algo que las generaciones presentes desconocemos.

Pues bien, superadas cuatro guerras civiles en los últimos 150 años y cuando nos encontrábamos cerca de alcanzar un equilibrio social y nacional como nunca habíamos tenido, surgen de nuevo tensiones sociales que ponen en solfa lo alcanzado con gran esfuerzo de todos. Algunas son comprensibles debido a la terrible crisis económica que tiene en el paro a casi 6 millones de españoles sin que se vislumbren soluciones prontas digan lo que digan; sin embargo otras no lo son tanto. Me refiero a las derivadas de los intentos secesionistas que tienen su origen en los intereses de unos pocos. Sí, he dicho de unos pocos. Sucede sin embargo que el hábil manejo de los medios de comunicación, en perfecta combinación con lo que se enseña en nuestras escuelas, han logrado trasladar a un ya demasiado importante número de conciudadanos en el País Vasco y Cataluña una percepción tergiversada de nuestra realidad nacional. Lo hemos visto estos días en Cataluña con motivo de la denominada “Diada” y la cadena independentista organizada. Reconozcamos lamentablemente que estamos ante un gravísimo problema, toda vez que a nadie cabal se le escapa que los participantes en ella lo han hecho convencidos de la bondad y verdad de lo que reclaman; en mi opinión absolutamente engañados y manipulados, pero esto es así y si queremos reconducir esta situación lo primero que hay que hacer es reconocer la verdadera naturaleza del problema. Una situación a la que se ha llegado por la dejación que hemos hecho el resto de los españoles durante los últimos 35 años, en la defensa de la verdad histórica y aún más en la de la propia legalidad vigente. Y digo de la legalidad vigente pues el incumplimiento flagrante de la Constitución española es moneda de uso corriente a pesar de las muchas voces que alertan de este hecho clamando en el desierto.

Es hora de combatir la mentira con la verdad, y esto requiere a estas alturas un ímprobo esfuerzo por parte de todos cuantos aún consideran que España, siendo plural y diversa, es una nación. Hoy el toro bravo que vemos figurar como “logo” en muchas banderas nacionales es un toro cuando menos cojo si no castrado.

¿Duele España? es el título de este artículo y va en interrogación toda vez que tengo mis dudas de que la respuesta sea afirmativa; pienso muchas veces que si así lo fuera no hubiéramos llegado al punto en que nos encontramos. Cierto es, y lo reconozco, que la situación de precariedad en la que están sumidas muchas familias españolas hace que sus prioridades sean otras; no solo lo reconozco sino que lo comprendo. Y bien lo saben aquellos que aprovechándose de la situación sacan buena tajada. Otra cosa bien distinta es la de los que teniendo la obligación de mantener el legado histórico heredado, así como la del cumplimiento de la legalidad vigente, puedan ser responsables del inmediato devenir, si no presente ya, de nuestra nación.

Responder al interrogante que da título a este artículo supone apelar a sentimientos que en muchos casos no parecen tener fuerza o sentido en bastantes de nuestros compatriotas. Esa es mi impresión o al menos a mi así me lo parece. Nuestra sociedad de hoy es una sociedad hedonista donde principios que en otros tiempos fueron fuertes hoy ya no lo son. Observar cómo se rompe nuestra nación ante la indiferencia de casi todos y aún más de quienes debían impedirlo me confirma en esta opinión. Se habla ahora de buscar soluciones dialogadas que siempre serían buenas si no fuera porque hay principios que son irrenunciables y sobre el que no cabe diálogo alguno; el legado de tantas generaciones no puede ser alterado por la conveniencia política de nadie. Lo vemos respecto a lo que está por venir en Cataluña e igualmente a propósito de Gibraltar donde ya atisbamos que en aras de la misma intención se soslaya entrar en el debate del tema de la soberanía que es la única cuestión a tratar con el Reino Unido. Por cierto, ¿alguien se acuerda de los bloques de hormigón lanzados impunemente en aguas de jurisdicción española?

Joaquín Costa dijo en una ocasión, tras el desastre del 98, que había que cerrar el sepulcro del Cid con ocho llaves. Hoy, cien años después no es necesario cerrar el sepulcro. Simplemente está clausurado.

España / terrorismo
Cómo echar un cable a ETA, consciente o inconscientemente
s. e. / madrid ABC 17 Septiembre 2013

Medio centenar de diputados y senadores, ninguno de PP, PSOE y UPyD, firman un manifiesto a favor de que se liquide la «doctrina Parot»
La «izquierda abertzale» trata de presionar al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, en cuyas manos está la decisión de tumbar o mantener la vigencia de la «doctrina Parot». Un instumento avalado en reiteradas ocasiones por la Justicia española y que ha sido muy eficaz para evitar que los presos, no solo de ETA, sino de otros grupos terroristas, e incluso violadores, asesinos en serie y narcotraficantres, encuentren un atajo para recuperar la libertad. Los proetarras se han venido ahora a Madrid y han encontrado a un centenar de diputados y senadores para que les apoyen en ese objetivo de finiquitar un instrumento válido en la lucha antiterrorista y contra el crimen. ETA considera desde hace años como objetivo prioritario la «liquidación» de la «doctrina Parot»

Hay representantes de IU, CiU, ERC, BNG, Equo, ICV, Geroa Bai, PNV y todos los de Amaiur. El manifiesto, remitido ya al Alto Comisionado de Naciones Unidos para los Derechos Humanos, Nils Muizneks, muestra su rechazo a la «doctrina Parot» porque, en opinión de los impulsores, «vulnera los principios de legalidad penal y seguridad jurídica». Consideran, asimismo, que la citada doctrina consolida «la desviación» desde «los criterios de reeducación o resocialización que deberían informar el derecho penal y penitenciario a criterios de puro castigo, de ejemplaridad o simplemente de venganza».

El manifiesto, que lleva fecha del 14 de marzo de 2013, pero se exhibe ahora, ha sido suscrito por 11 diputados de Izquierda Plural, entre ellos Cayo Lara, Joan Coscubiela o Gaspar Llamazares); los cinco del PNV; Carles Campuzano (CiU), y catorce del Grupo Mixto (tres de ERC, dos del BNG, Uxue Barkos de Geroa Bai, y los siete representantes de Amaiur, según detella la versión digital de «Gara». También han estampado sus firmas trece senadores: cinco del PNV, Jordi Guillot (ICV), dos de IU, Ester Capella i Farré (ERC), y los de Amaiur.

La independencia, un placebo dañino
Francesc Moreno www.cronicaglobal.com 17 Septiembre 2013

Una de las caracteristicas más curiosas del debate sobre la independencia de Cataluña ha sido precisamente la falta de aunténtico debate. Llevamos muchos años, especialmente el último, escuchando de los partidarios de la independencia las bondades que ella reportaría a los catalanes. Ante ello, destaca el silencio tanto del Gobierno central como de los partidos catalanes o de los empresarios que se declaran contrarios a la independencia pero que rara vez han entrado a explicar los motivos concretos de su oposición más allá de argumentos genéricos o meramente emocionales.

Ha sido un error fruto de minimizar el problema, de un catalanismo mal entendido, de complejos históricos o de miedo al poder. Ello ha permitido que la independencia se presentara por sus defensores como el bálsamo de fierabrás que todo lo cura. Permaneceremos en la UE, seguiremos teniendo el pasaporte español para que podamos seguir moviéndonos por Europa sin trabas, el Barça jugara la Liga, el castellano será cooficial, el paro bajará, el comercio con España apenas se resentirá o se sustituirá por exportaciones, los ingresos fiscales no bajarán y el gasto público apenas aumentará. En definitiva, un chollo.

A quien más perjudica la independencia unilateral es a los catalanes, y debemos ser nosotros quienes nos hagamos oir

Pero poco a poco la realidad va asomando la cabeza. Lo de continuar en la UE va a ser que no, a no ser, claro está, que todo se haga de mutuo acuerdo con España. Los portavoces comunitarios esta vez han sido contundentes. Hasta Lituania y Letonia aclaran, no rectifican -porque si alguien leía lo que habían dicho sus primeros ministros ya quedaba clara su postura como informó CRÓNICA GLOBAL-, que han sido manipulados por los medios.

El paraíso económico en que se convertiría Cataluña en caso de independencia es otra de las mentiras de corto alcance. La realidad es que caería el PIB, se recaudaría menos y se gastaria más. Muchas personas con sentimientos inequívocamente catalanistas se averguenzan de ver TV3 convertida en un instrumento de propaganda puro y duro. La utilización política de niños pone en guardia a todos aquellos que saben que estas prácticas nunca han traído nada bueno. Orwell ya nos alertaba de que, para los nacionalistas, el nacionalismo de los demás es repugnante pero el propio una maravilla.

Cada día son más los catalanes que no comulgan con el ideario nacionalista que empiezan a exponer sus argumentos. Valga como ejemplo el articulo de Javier Cercas. Porque la independencia unilateral, a quien más perjudica es a los catalanes, y debemos ser nosotros quienes nos opongamos. La inviabilidad, al menos a corto plazo y sin acuerdo, de la independencia es perfectamente conocida por Mas y todo su gobierno, pero andan haciendo cálculos políticos para ver cómo salvan su permanencia en el poder. No podemos olvidar que un partido político es una empresa cuyo negocio consiste en gobernar y atesorar el maximo de poder.

Para los políticos, mejor Kosovo que Baviera. Más poder, menos control. Para los ciudadanos, justo al revés

He dicho en otras ocasiones que no soy nacionalista, ni lo seré, porque considero al nacionalismo, al igual que a los fundamentalismos religiosos, una lacra para el mundo. Pero hubiera sido independentista si en 1945 las tropas aliadas nos hubieran liberado del yugo franquista. Seguro que muchos españoles amantes de la libertad hubieran emigrado al nuevo Estado. Porque, al final, mucha parafernalia nacionalista pero las personas acabamos viviendo en aquellos lugares donde hay más libertad y posibilidades de progreso social y económico. Y, si no, pregúntenselo a los millones de emigrantes que han rehecho sus vidas fuera de sus paises de origen. Muchos probablemente eran muy nacionalistas. Si esto sigue así, nuestros hijos o nietos no serán ni españoles ni catalanes. Si pueden, serán alemanes, americanos, canadienses, australianos o brasileños.

Señores de CDC, preséntense a las elecciones con un programa inequívocamente secesionista y, si tienen mayoria independentista en el nuevo Parlamento autonómico, negocien una reforma constitucional que contemple un referéndum celebrado en igualdad de condiciones. Antes de arrogarse la representación de Cataluña, habrá que demostrarlo en un ambiente democrático y de libertad de expresión hoy inexistente. Y no me digan que los contrarios a la secesión tienen el apoyo de la prensa estatal, por cierto, algo más plural que la catalana. A mí no me representan. Yo no soy partidario de la independencia por ser catalan y europeo.

Ser partidario de la independencia no es querer que el Barça gane al Madrid, como pretenden transmitir sus defensores. Al contrario, es preconizar que el Barça acabe devaluado por la falta de competitividad de una liga catalana, como le pasaría al pais. Para los políticos, mejor Kosovo que Baviera. Más poder, menos control. Para los ciudadanos, justo al revés.

Sostres se carcajea de los separatistas: "No es que España nos robe, es que sois muy tontos, chatos"
Manel Fuentes toma el relevo en la equidistancia: "En Madrid alguien debería entender que muchos catalanes se sienten huérfanos de España porque nadie da una respuesta ilusionante"
Antonio José Chinchetru. Periodista Digital 17 Septiembre 2013

Leyendo las columnas de opinión de la prensa de papel del 17 de septiembre de 2013 a uno le da la impresión de que podrían haberse publicado perfectamente un día antes. De hecho, el tema dominante sigue siendo el mismo: el independentismo catalán. Eso sí, según se va alejando en el tiempo la Diada se habla cada vez menos de la famosa cadena humana y se comentan más otros aspectos.

En el auto proclamado 'diario de la Catalunya real', Manel Fuentes toma el relevo de Jordi Évole como portavoz del del izquierdismo equidistante y 'buenrollista' con el independentismo. Lo hace con su artículo Oye Mariano. Qué quiere usted que le diga, estimado lector. Es verdad que este humilde lector de columnas se refiere de forma habitual a Rajoy llamándole "el registrador de la propiedad que creíamos metido a gobernante", por lo que tal vez no debería dar lecciones, aunque tan sólo busca dar cierto toque de humor. Pero esto de titular un artículo con una expresión que parece más apropiada para referirse al amiguete con el uno se toma una caña, nos parece ya un poco excesivo. Ya puestos, pondría haber optado por algo más radical como: "Oye, tu, el barbas gallego". Pero no nos desviemos y entremos en materia:

Y mientras esta agua estancada va inundando los días, con un paro todavía desbocado y una economía que no encuentra el estárter para coger velocidad, la bandera que sube es la de la estrella, y el grito que más se escucha es el de 'in-inde-independencia', sin que haya otro cántico que le haga la réplica.

Tras decir que debería haber una propuesta alternativa "seductora, justa y decidida del conjunto del Estado" --qué manía con eso del Estado, lo que este señor ha escrito (aunque pretendiera otra cosa) es que la propuesta alternativa lo tienen que dar los funcionarios, desde los jueces hasta los ordenanzas y bedeles de instituto, mientras que quienes nos movemos en el sector privado nada tenemos que decir--, añade:

El foco está en Madrid, donde alguien debería entender que no hacer nada es la peor de las opciones. Entender que muchos catalanes se sienten huérfanos de España porque nadie da una respuesta ilusionante para un mejor futuro compartido. Ante el reto del nacionalismo catalán, la inacción y el silencio de Madrid resultan cada vez más desesperantes. El corsé de la ley no es suficiente. A la ilusión se la combate con ilusión. A la sensación de agravio, con justicia. Al desafecto, con afecto.

Compartimos que si se quiere impedir que aumente el independentismo hay que responder, convencer, pero eso de sustituir la ley por ilusión es una somera chorrada además de peligroso. Y no digamos eso de que al desafecto se le combate con afecto. Nos da la impresión de que si a Fuentes le sueltan un insulto, no responde dando un cariñoso abrazo al insultador.

Concluye:
¿Acaso la ciudadanía española no merece también una propuesta atractiva, justa y actualizada del Estado? Tal vez la mayoría silenciosa que esgrime la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, lo esté esperando.

Pasamos ahora a El Mundo, donde Salvador Sostres le dedica a los independentistas catalanes un artículo titulado La inteligencia:

Lo más desesperante del independentismo es el inmenso lugar común que como un charco se ha instalado en el centro del debate. Lo terrible del independentismo no es la independencia, una idea perfectamente legítima y válida, sino el -ismo con que los hombres demuestran su falta de vigor y se funden en el cliché hasta convertirse en turba, en carne amontonada, en masa. Las ideas se desvanecen, se extingue el debate intelectual y sólo hay consignas y propaganda.

Personas cuya inteligencia respeto y admiro se vuelven obvias hasta la vulgaridad cuando se ocupan de este asunto. El tópico les posee y se crecen dándose la razón los unos a los otros como quien intercambia octavillas.

Añade: El debate sobre la independencia no existe en Cataluña. De un lado, los medios públicos proyectan sistemáticamente una sola idea de país formulado a través de un pensamiento único, y de unas personas también únicas que salen en todas partes, repetidas como cromos tengui. Del otro, los medios privados están casi todos subvencionados por la Generalitat, que quita y da en función de la obediencia demostrada. El consejero de la Presidencia, Quico Homs, tan bruto y rural, con lo acostumbrado que está a tratar con ovejas y cabras, controla perfectamente el negociado.

Continúa con dureza: La falta de inteligencia con que los partidarios de la independencia abordan su tema es tal que todavía ni se han dado cuenta de que no hay realmente ningún proceso en marcha. Su seguridad en la victoria final les impide contemplar la menor posibilidad de derrota, lo que sin ningún tipo de duda la hace más probable.

Concluye: Si reflexionaran sobre Cataluña con la misma precisión con que dirigen sus empresas o escriben sus artículos sobre otros temas; si aplicaran la misma templanza y la misma prudencia a su discurso soberanista que la que luego usan para discurrir sobre el amor, la amistad, la alegría de vivir o la nostalgia de morirse, ya haría tiempo que mi país sería independiente, porque con inteligencia siempre se gana y sin inteligencia siempre se pierde.

No es que España nos robe. Es que sois muy tontos, chatos.

En el ABC, Edurne Uriarte se refiere al Movimiento antiespañol:

¿POR qué es silenciosa esa mayoría catalana que se siente española y no quiere la independencia? Por mera cuestión de imagen. Resumida en las últimas horas por Albert Boadella y José Bono con una obviedad que aún no hemos repetido suficientemente. Que proclamar la españolidad sigue mereciendo el calificativo de «facha».

Se refiere con dureza a la respuesta dada a por los intelectuales y los partidos no nacionalista (menos Ciudadans) al independentismo:

Los intelectuales catalanes de sentimientos españoles están callados como muertos, salvo alguna honrosa excepción, lo que demuestra que los intelectuales son, por supuesto, tan cobardes como todo el mundo. Porque el PP catalán no acaba de tener un líder suficientemente bueno para representar y explicar todo esto con la eficacia con que sí lo hace Albert Rivera, de Ciutadans, por ejemplo. Porque el socialismo catalán ha desaparecido a la espera de que alguien lo resucite. Porque la izquierda del resto de España sigue dominada por los restos del antifranquismo y su viejo problema de identificación del españolismo con el franquismo. Y porque queda algún conservador con ganas de ser aceptado y encumbrado por todos los anteriores, léase, Margallo.

La identificación entre español y facha es una 'batalla', pero hay otra:

Pero si esa batalla va mal, la otra no va, sencillamente. La de llamar al independentismo por su nombre, lo que constituye una primera y elemental medida para desmontarlo. Como se hace con todos los extremismos dudosamente democráticos. Se trata del mismo problema que tenemos con la extrema izquierda, pero elevado al cubo.

Denuncia que quienes justifican el independentismo lo camuflan con otros nombres y, de paso replica a Jordi Évole y sus ataques al ABC --Un 'equidistante' Évole carga las tintas contra "algunos medios españoles": "Pocas cosas son tan eficaces para el independentismo como un buen editorial del ABC"-- :

En lugar de llamarlo por sus nombres, movimiento antiespañol, por ejemplo, o lo que en cualquier otro país llamarían populista, xenófobo y extremista. Por la mentira en torno a la discriminación, por el rechazo y expulsión de todo lo español, por el separatismo, por la exigencia de privilegios económicos, por la ilegalidad. Hay que llamarlo por su nombre, aunque Jordi Évole, ese chico que tanto se preocupó por entender a los proetarras, se ponga de los nervios tras leer el editorial de este periódico contra la sedición independentista.

Cerramos en la contraportada de La Gaceta, donde Kiko Méndez-Monasterio firma Saber gramática:

Lo mejor de la carta que Mariano Rajoy envió a Artur Mas es que estaba bien redactada. Teniendo en cuenta el momento político -donde todo gabinete está en crisis permanente-, es agradable comprobar que hay instituciones que mantienen respeto a la liturgia de la palabra escrita, que suele ser la última frontera antes del caos, porque una vez dinamitadas la sintaxis y la ortografía de una lengua, apenas quedan templos donde protegerse.

Añade: Al menos no le podrán hacer reproches sobre la pulcra forma de la misiva enviada al catalán. El fondo es otra cosa. Algunos hubieran preferido una mano aún más extendida, una rendija de buen rollo por donde colar la consulta secesionista o sucedáneo similar. Otros -más, pero más silenciosos- echan de menos alguna referencia al Tercio de Armada de la Infantería de Marina, o por lo menos a la Guardia Civil. Puede que tengan razón, pero uno se conforma con que la carta no contuviera citas de Jorge Amado o Paulo Coelho, como sin duda hubiera sucedido si se lo encargan al anterior gabinete de Moncloa, en el que Zapatero sustituyó los bonsais por su planta de naranja-lima.

Concluye: Dentro del Gobierno, el que no estuvo tan acertado fue García-Margallo, que cada día parece más campechano, sin darse cuenta de que esa ya no es virtud que se admire en nuestro país. Que incluso empieza a estar mal vista, gracias a Dios. Se equivocó el ministro al prestar su voz para el corifeo de la Diada, y ni se lo van a agradecer las milicias nacionalistas, ni se lo premiarán los cortesanos progres, así que ha hablado sólo a beneficio de su descrédito.

Quizá, aunque ocupase plaza de no comunitario, el Gobierno debería plantearse el fichaje de Sergei Lavrov, el ministro ruso de Exteriores, que ha detenido la intervención militar en Siria cuando ya estaban los dedos sobre los botones rojos. Si Obama tuviera decencia debería regalarle su premio Nobel al ruso, y luego meter en Guantánamo a John Kerry, para que conozca a los yihadistas a los que todavía quiere ayudar.

El ex retratista de Gabilondo considera que el nacionalismo catalán 'no tiene cojones' si tiene que recurrir a menores
Luis del Val se calienta con Mas: "No hay nada más fascista que usar niños, ¿creará unas juventudes hitlerianas con barretina y brazo en alto?"

Marhuenda cuenta que Pujol le acusó de ser 'un mal catalán'
Periodista Digital. 17 Septiembre 2013

La voz de Luis del Val, tertuliano habitual de 'La Mañana' de la COPE, apareció furiosa en su repaso a la prensa este 17 de septiembre de 2013 al señalar la portada de 'La Razón' y 'El Mundo' con los niños independentistas.

No hay nada más fascista que la utilización de niños. Sólo falta que Artur Mas cree unas juventudes hitlerianas con brazo en alto y barretina.

Aunque el día de la Diada TV3 tenía mucho interés en sacar a jóvenes, parecía haber intentado evitar sacar a niños. Todo parecía indicar que TV3 estaba dando un trato respetuoso a los menores para evitar críticas. ¡Pero resultó que era algo mucho peor! TV3 no sacaba a los niños para no hacer la competencia a su canal infantil, Info K (el equivalente a 'Clan TVE' en Catalunya), donde salieron todos los niños con las estaladas clamando a favor de la independencia y en contra del resto de España.

Ernesto Sáenz de Buruaga emitió el sonido de las entrañables (y radicales) frases de los niños, para calentar a la audiencia y luego remató la faena.

Esto en TV3, todos los niños pro-independentistas. Aquí lo grave es la utilización de los niños. Sólo falta que se envuelvan a unos niños con la bandera española a decir lo contrario.

Buruaga ha conseguido congregar en su equipo de tertulianos a los directores de ABC, La Razón, El Mundo y La Vanguardia, aunque - dicho sea de paso - estos se cuidan de no coincidir nunca el mismo día (ni El País ni el Grupo PRISA están representados en la COPE, algo que sólo ha ocurrido en la efímera etapa de Ignacio Villa).

En la mañana del 17 le tocaba al director de La Razón, Francisco Marhuenda, que habló del tema que denunciaba en su portada del día.

Cuando me lo enseñaron me quedé estupefacto. Niños de 12 años. Manipulación de menores, meterle a los niños en la sangre esas ideas. Esta idea mitificada de la historia manipulada. Esa idea de que España nos está expoliando a los catalanes. La utilización de niños y, además, por una televisión pública. TV3 y Cataluña Radio son televisiones y radios de partido que me recuerdan a la Unión Soviética. Yo soy catalán, pero para ellos soy un mal catalán. Los buenos catalanes son los nacionalistas y yo soy un mal catalán, eso me lo dijo Jordi Pujol cuando yo era diputado del PP en el Parlament. Me decía "cómo puede ser, tú tendrías que estar con nosotros'. Estamos ante un pulso secesionista.

La socialista María Antonia Trujillo, que tras evolucionar al pedrojotismo, parece hacer oposiciones para convertirse en una nueva Cristina Alberdi, también se sumó a las feroces críticas al nacionalismo catalán.

Esa portada refleja el adoctrinamiento de los niños catalanes. Desde hace 20 años he conocido a niños que decían 'Cataluña es España' o 'Cataluña no es España' dependiendo de si estudiaban en Cataluña o no estudiaban en Cataluña. Lo que está pasando en Cataluña preocupa por la inacción del gobierno. Hay sentencias de los tribunales de directa aplicación en Cataluña y esto no se ejecuta. No existe una atención por parte de los Gobiernos. No sé como va a acabar esto. El Gobierno tendría que ser más firme y no pedir un pacto que no va a encontrar ni el PSC, ni en el PSOE, porque tienen intereses electorales.

Del Val: "De niño me obligaban a cantar el cara al sol con el brazo en alto"

Luis del Val esperó a volver a hablar para explicar porque estaba tan furioso con el uso de niños y por qué había vuelto a usar la equiparación nazismo-nacionalismo catalán. Al parecer, el ex retratista de 'Hoy por Hoy' de la SER en los tiempos de Gabilondo sabía de lo que hablaba al hablar de adoctrinamiento:

Yo soy un niño que estuve manipulado en mi infancia y en mi edad escolar. Vosotros no lo vivisteis, pero yo canté el cara al sol brazo en alto antes de empezar las clases por orden de la autoridad incompetente. Afortunadamente en aquel colegio de la calle Goya había unos profesores liberales, entre ellos el padre del actual director de la Real Academia Española, y afortunadamente nos libramos de esa especie de tortura cerebral. Pero me indigna, me indigna. Las dos cosas más cobardes que se pueden hacer es uno, en una guerra usar escudos humanos y dos, usar niños en una campaña política. Es lo más cobarde que hay. Es falta de cojones para defender una idea, cuando te basas en los niños.

Faltaba por hablar la que fuera abogada de 'Manos Limpias', Montse Suárez, que sacó el tema más delicado para los catalanes: la lengua.

El adoctrinamiento es evidente. Usan lenguaje bélico, hemos oído a un niño decir que España tiene rendirse y a otro hablar de canelones estelados. Nuestros niños son las partes más difíciles de proteger. (...) Con sólo tres horas de castellano es inviable que los niños catalanes conozcan el otro idioma oficial, remarco 'oficial', de Cataluña.

El director de La Razón también culpó al PSC, que fuera durante años el primer partido en Catalunya y hoy es tercero, de la situación actual.

Francisco Marhuenda- Me acuerdo cuando Tarradellas me hablaba de la mediocridad de Pujol.
Luis del Val- ¡Porque no conocía al hijo, que era listísimo!

Polémicos reportajes
El adoctrinamiento independentista a menores en TV3
Á. J. M. www.gaceta.es 17 Septiembre 2013

El secesionismo no descansa para encontrar más adeptos a su causa. Los más pequeños son aleccionados en estas tesis con el beneplácito partidista.

El adoctrinamiento independentista en los más jóvenes es una de las premisas del proceso independentista. En reportajes sobre la independencia, TV3 pone el micrófono a los pequeños y si es preciso les da también las respuestas.

El último de ellos se ha emitido en el canal infantil en el inicio del curso escolar. En el vídeo aparece la experiencia de una familia que ha ido desde Guisona hasta Ametla de Mar para acudir a la cadena humana.

Frases como "en 1714 dejamos de ser independentistas", "soy independentista y quiero que Cataluña sea un país libre" o "si lo queremos tantos catalanes, al final España se ha de rendir y podremos tener la independencia" aparecieron en un programa cuyo público objetivo es la gente joven, todas estas palabras las citan niños de entre 12 y 18 años. En términos beligerantes se muestra otro de los entrevistados por TV3: "Vengo a luchar por tener la independencia aquí en Cataluña".

Telespectadores Asociados de Cataluña no se ha querido pronunciar sobre este nuevo vídeo independentista porque tiene miembros de todos los partidos políticos.

Una muestra más que se junta con el polémico reportaje realizado el año pasado en el que se presentaba a los alumnos como "pequeños artistas". "He dibujado Cataluña a rayas porque queremos la independencia", por la independencia entiendo que nos queremos separar de España y como ha dicho mi compañera no queremos pagar tantos impuestos -siendo la CC AA que más carga fiscal aplica a la renta, con un 56%- y al ser un país tan pequeño no tendríamos que pagar tantos" son algunos de los comentarios de los niños que eran respondidos por una voz en off: "Lo tienes muy claro, muy bien, muy bien".

Tampoco los más pequeños se libran de este adoctrinamiento. La lengua catalana será obligatoria y exclusiva en las guarderías, con el fin, según el Ejecutivo autonómico, de que el catalán sea la lengua de aprendizaje y comunicación para los niños de 0-3 años. "En nuestro medio, la lengua catalana debe ser la lengua de comunicación y aprendizaje", señala un texto de la Generalitat titulado "Currículo y Orientaciones".

¿TODO VALE?
La tele catalana traspasa la línea y mete a los niños en política
El Semanal Digital 17 Septiembre 2013

El canal infantil de la televisión autonómica de Cataluña no ha dudado en emitir un controvertido reportaje utilizando a menores de edad para lanzar sus mensajes secesionistas.

Mucho se está hablando estos días de la masiva cadena humana por la independencia que llevaron a cabo los catalanes la pasada Diada. El pulso de los nacionalistas está alcanzando estos días puntos álgidos de tensión y el órdago está más cadente que nunca pero ¿todo vale?

La utilización de los niños con fines políticos se ha convertido en uno de los puntos de debate desde la Diada y ha alcanzado su cima con la última ocurrencia de TV3, que no dudó en tirar del programa Info K, en un canal infantil llamado Super3, para meter de lleno a los menores en los jardines ideológicos de sus mayores.

Ni corto ni perozoso el programa infantil dedicó un reportaje a la Vía Catalana del 11 de septiembre, recogiendo varios testimonios de niños y niñas que acudieron a "reclamar la independencia de Cataluña" en este "día histórico".

Según recoge e-noticies, en el reportaje se incluyen declaraciones como las de Sergi, de 14 años: "Venimos a hacer la cadena por la independencia. A reclamar que nos dejen ser independientes". Clara, de 12 años, argumenta que ha ido a la cadena humana "porque soy independentista y quiero que Cataluña sea un país libre". Por su parte, Estel, que tiene 13 años, indica que "vengo a luchar por tener la independencia aquí en Cataluña". "Si lo queremos tantos catalanes, al final España se rendirá y podremos tener la independencia".

Un programa que ha levantado ampollas y que este martes llevaban a sus portadas los medios.

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