AGLI Recortes de Prensa   Martes 1 Octubre 2013

Unos Presupuestos desoladores
EDITORIAL Libertad Digital 1 Octubre 2013

El proyecto de ley sobre los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2014 es mucho peor de lo que ya avanzaba el boceto presentado el pasado viernes tras el Consejo de Ministros. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, entregó este lunes al Congreso las cuentas públicas del próximo ejercicio, y su análisis preliminar no puede ser más desalentador. El gasto público, lejos de reducirse, crece de forma muy sustancial respecto a 2013, evidenciando así que el Gobierno de Mariano Rajoy no sólo no tiene ninguna intención de pinchar la tremenda burbuja estatal sino que, por el contrario, pretende seguir alimentando el derroche público. Y ello a costa de mantener una presión fiscal confiscatoria sobre empresas y familias, que, en última instancia, acabará dañando el crecimiento potencial del país, dificultando aún más la recuperación y la tan necesaria creación de empleo.

Las grandes cifras de los PGE no dejan lugar a dudas. El gasto total previsto para el próximo año ascenderá a 423.227 millones de euros, unos 15.000 millones más que en 2013 y casi 61.000 millones más que en 2012. En esta partida se incluyen los 68.605 millones destinados a la amortización de deuda, con lo que el gasto real se situará en 354.622 millones, casi 9.000 millones más que el pasado año. Así pues, el gasto subirá un 2,7% interanual, muy por encima del ritmo de crecimiento económico que prevé el Gobierno para 2014 (0,7%). El aumento del gasto casi multiplicará por cuatro el avance del PIB. Esto demuestra que la manida austeridad es, simplemente, un mito.

Otro dato alarmante es el volumen de deuda neta que prevé Montoro para el próximo año: casi 73.000 millones de euros para cubrir todas las necesidades financieras del Estado. De ahí, precisamente, el desbocado incremento de la deuda pública, que ya en 2014 amenaza con rozar e incluso superar el umbral del 100% del PIB. Otra señal inequívoca de austeridad, sin duda. El PP ha abandonado todo intento de contención presupuestaria para arrojarse por completo a los brazos del gasto público, confiando ciegamente en que el tímido repunte del PIB acabe por elevar de forma sustancial la recaudación fiscal y, de este modo, poder cumplir con el objetivo de déficit fijado por Bruselas. Se trata de una estrategia fiscal cuanto menos muy arriesgada y cuanto más claramente errónea y contraproducente, tanto para la solvencia de las cuentas públicas como para el crecimiento de la economía nacional.

Rajoy nunca tuvo la intención de reducir el sobredimensionado peso del sector público, pero ahora demuestra que, ante el mínimo atisbo de recuperación, su verdadero objetivo y deseo es seguir la senda de excesos seguida en su día por José Luis Rodríguez Zapatero. Y ello bajo el argumento de que la austeridad y los recortes son muy impopulares y, por tanto, dañan seriamente sus posibilidades de salir reelegido en las elecciones generales de 2015. Por desgracia, el presidente parece no percatarse de que su popularidad sigue cotizando a la baja, pese a no hablar aplicado serias políticas de austeridad. Minimizó los recortes en 2012 y 2013, mientras disparaba hasta cotas insospechadas todas las figuras tributarias, y ahora pretende aumentar aún más el gasto, al tiempo que mantiene una insoportable presión fiscal. Las encuestas demuestran que dicha estrategia, consistente en eludir la tan necesaria austeridad pública, le ha servido de muy poco, ya que la intención de voto del PP sigue cayendo. Rajoy ha perdido una oportunidad de oro durante sus dos primeros años de gobierno para poner en marcha el amargo recetario económico y presupuestario que necesita España para asentar la recuperación sobre bases sólidas. Y ahora, a mitad de partida, se juega el resto a tan sólo una carta... La ilusión y la esperanza de los brotes verdes.

PGE 2014
Estatolatría presupuestaria
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 1 Octubre 2013

Lejos de resultar tranquilizador, el desglose por partidas de los Presupuestos Generales del Estado que Montoro dio a conocer el pasado viernes solo ha servido para agravar la preocupación por la insostenibilidad de nuestras cuentas públicas.

Primero, el Gobierno estima que en 2014 alcanzaremos un nivel de deuda pública equivalente al 99,8% del PIB. Tal era la cifra que el Ejecutivo confiaba rozar en 2016: por tanto, la acumulación de deuda pública, lejos de frenarse con ese potaje broteverdista de (falsa) austeridad y (exigua) recuperación, continúa acelerándose. Pero descuiden, que si las previsiones de Montoro son tan atinadas como las de hogaño, en el próximo ejercicio desbordaremos con amplitud el 100% (ese nivel que Rajoy se comprometió a no superar jamás). No en vano debíamos cerrar 2013 con una deuda del 91,4%, y lo haremos, según los nuevos cálculos hacendísticos, con el 94,2%. Como ya predijimos algunos, el déficit y la deuda se mantienen fuera de control.

Y aquí nos topamos con el segundo y preocupante dato clave: pese a que el pronóstico de crecimiento del PIB para 2014 es del 0,7%, el gasto de la administración central y de la Seguridad Social se expandirán un 2,7%; es decir, cuatro veces más rápido. Lejos de ajustarse a la razonable política de incrementar el gasto por debajo del aumento del PIB (no les generemos urticaria pidiéndoles recortar los desembolsos públicos), lo multiplican a calzón quitado. No es austeridad, sino estatolatría, la nota dominante de estos Presupuestos.

Acaso caigamos en la trampa de pensar que el incremento del gasto se produce como consecuencia del pago de mayores intereses. Pero no: el coste financiero de la deuda se reduce un 5,2%. O dicho de otra manera, si excluimos los intereses del gasto público total, éste aumenta un 3,5%. Este año la cantinela estatista de que gastamos más por los pérfidos gnomos de Zúrich no sirve: gastamos más porque padecemos un Ejecutivo socialdemócrata muy parecido al de Zapatero.

De hecho, el gasto público se incrementa en casi todas las partidas: políticas activas de empleo (+6%), desempleo (+10%), vivienda (+4,4%), educación (+10%), agricultura (+0,7%), industria y energía (+26%), comercio (+5%), subvenciones al transporte (+36%) e I+D (3,4%). Las pocas rúbricas que sufren recortes (justicia, defensa, seguridad, sanidad, cultura o infraestructuras) lo hacen de un modo más bien testimonial.

Pero el aumento del gasto más preocupante de todos no es ninguno de los anteriores, sino el de las pensiones. Pese a que el Ejecutivo las ha congelado de facto (revalorización del 0,25%), los desembolsos totales en pensiones crecen un 5%, o sea, en unos 6.000 millones de euros (aproximadamente, el monto de déficit que el Gobierno debe reducir en 2014 con respecto a 2013). Las pensiones ya consumen el 12,5% del PIB y casi el 30% de todo el gasto público del Estado.

En suma: la irresponsable y chapucera reforma de las pensiones impulsada por el Gobierno el pasado viernes no sirve de nada. Aun cuando se congelen por muchos años las pensiones (como desde luego programa hacer el PP), la inercia del sistema es tal que amenaza con quebrar el sistema: a este ritmo, el fondo de reserva no durará ni cuatro años más. Resulta del todo indispensable restablecer la versión original del informe de los expertos, donde se contemplaba la posibilidad de recortar nominalmente las pensiones en caso de un desequilibrio persistente de las cuentas de la Seguridad Social como el que desde luego padecemos ahora mismo.

Así pues, si los presupuestos de 2012 fueron los de los sablazos fiscales y los ajustes chapuceros y los de 2013 fueron los de la irresponsabilidad, los de 2014 podemos calificarlos como los del broteverdismo manirroto. Reabiertos los mercados de capitales merced a Draghi, retomamos las viejas costumbres de dilapidar el dinero de los contribuyentes en lugar de devolvérselo.

Claro que tampoco deberíamos esperar mucho más. Este Gobierno no da más de sí: llegó al poder clamando austeridad del sector público y se marchará como el Gabinete que más ha incrementado los impuestos y la deuda pública en toda nuestra historia. Plas, plas.

Presupuestos: menos déficit y más deuda
Jesús Sánchez-Quiñones El Confidencial 1 Octubre 2013

Hay argumentos suficientes para afirmar que la situación actual es mejor que la existente hace un año: la recesión toca a su fin, la prima de riesgo se sitúa cerca de mínimos, el déficit de 2012 se revisa a la baja, el Tesoro consigue colocar sin problemas y a menores tipos de los presupuestados. Pese a todo, no conviene ignorar los problemas y riesgos que aún permanecen.

Tras cinco años de crisis, el nivel de deuda de la economía no sólo no se ha reducido, sino que ha aumentado. El crecimiento de la deuda de las Administraciones Públicas ha superado con creces la disminución del stock de deuda de familias y empresas. El nivel de deuda del Estado se ha duplicado desde finales de 2008, hasta alcanzar 661.000 millones de euros a julio de este año. Dicho incremento de deuda ha habido que colocarlo en el mercado entre distintos tipos de inversores.

Los bancos han sido los principales compradores netos de deuda pública, incrementando su saldo en 120.000 millones desde que el Banco Central Europeo (BCE) puso en funcionamiento la 'barra libre' de liquidez. Las entidades financieras han podido comprar deuda pública y utilizar la misma como garantía por cuantía casi ilimitada para obtener financiación del BCE a tipos cercanos al 1%, o incluso inferiores. El citado mecanismo de préstamos del BCE a tipos muy reducidos aportando como garantía bonos soberanos beneficia tanto al Estado, que cuenta un recurrente comprador de sus nuevas emisiones, como a los bancos, que obtienen una rentabilidad atractiva por la diferencia entre la remuneración de la deuda pública comprada y el coste de la financiación vía el BCE (carry trade). Además, la compra de deuda soberana por parte de los bancos no supone ningún consumo de capital, a diferencia de lo que ocurre cuando se concede un préstamo a una empresa o particular.

El proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2014 prevé un déficit público del 5,8% (unos 60.000 mil millones). Dicho déficit (exceso de gastos sobre los ingresos) habrá que financiarlo con más deuda. El incremento del volumen de tenencia de deuda por parte de la banca durante los últimos dos años no habría sido posible sin los préstamos a tres años (operaciones LTRO) habilitados por el BCE a finales de 2011 y principios de 2012. Pese al comentario de Draghi la semana pasada anticipando la posibilidad de un nuevo LTRO a finales de este ejercicio, no es previsible que la banca pueda seguir incrementando su posición en deuda pública al ritmo de los dos últimos años.

Tanto en el análisis de la calidad de activos de la banca (asset qualiy review) que llevará a cabo el BCE a partir de este mes de octubre como en los test de estrés que tendrán lugar el próximo año, previsiblemente se hará hincapié en el volumen de deuda pública del propio país en poder de los bancos. La posibilidad de aplicar una quita teórica a la deuda soberana en las pruebas de resistencia, aunque sea mínima, provocaría una acentuada volatilidad y gran inestabilidad en el mercado de deuda. Otra posibilidad razonable sería estimar una cantidad máxima de tenencia de deuda pública en función de los recursos propios de cada entidad. Actualmente la tenencia de deuda pública en los balances bancarios es prácticamente equivalente a los recursos propios del conjunto del sector: 223.000 millones.

En Estados Unidos el Tesoro emite bonos y la Reserva Federal los compra. Los estatutos del BCE no permiten una operativa de este tipo, por considerar que supondría financiación directa a los Estados y monetización de la deuda. En Europa los Tesoros nacionales emiten, los bancos nacionales compran esos bonos soberanos y con los mismos reciben financiación 'casi ilimitada' por parte del BCE. El sistema acaba siendo muy similar al americano, pero con un intermediario que se beneficia del carry trade.

La percepción de mejora de la economía española ha permitido que la tenencia de deuda soberana en manos de los 'no residentes' se haya incrementado en más de 50.000 millones desde la crisis de julio del pasado año. Dadas las previsiones de incremento de la deuda pública durante los próximos tres años y la dificultad de la banca para seguir incrementando sus posiciones, cada vez dependeremos más de la inversión extranjera para poder colocar las nuevas emisiones.

La anterior conclusión es aparentemente contradictoria con la obtención de superávit en nuestra balanza por cuenta corriente. El resto de compradores nacionales de deuda pública (compañías de seguros, fondos de pensiones, fondos de inversión, empresas no financieras, personas físicas, AAPP) no tienen la posibilidad de acceder al BCE para conseguir financiación fácil y barata con la que invertir en deuda pública y beneficiarse del carry trade. Salvo las Administraciones Públicas, que se rigen por criterios no necesariamente económicos, el resto sólo incrementará su posición en deuda pública si el tipo de interés es suficientemente atractivo.

La economía española ha evitado el escenario apocalíptico de hace un año, pero el incremento continuado de la deuda pública puede llegar a convertirse en pesadilla.

Nota: Las cifras de deuda pública recogidas se refieren al concepto “Cartera Registrada”: equivale a la cartera a vencimiento ajustada de operaciones temporales y simultáneas.

Deuda Pública
Endeudados hasta las cejas
Guillermo Dupuy Libertad Digital 1 Octubre 2013

Dado que el déficit público ya supera en casi un punto el objetivo de todo el año, está por ver que la deuda pública acabe este ejercicio en el 94,2% del PIB y cierre en 2014 en el 99,8, tal y como prevé el proyecto de ley de los Presupuestos Generales del Estado del próximo año.

Se trata, en cualquier caso, de una monumental carga que desmiente la cacareada austeridad de un Gobierno que se ha dedicado, en realidad, a apuntalar como sea nuestro sobredimensionado sector público. Téngase en cuenta, además, que el Gobierno de Rajoy ya batió en 2012 con creces todos los récords de incremento de deuda en un año, al pasar del 69,30 al 84,20% de nuestro PIB, por lo que menos mal que "la primera obligación de un gobernante" era, según dijo Soraya Sáenz de Santamaria al comienzo de la legislatura, "no gastar más de lo que ingresa", que si llega a serlo el “no reparar en gastos” no se adónde habríamos llegado.

La recurrente herencia dejada por Zapatero se está quedando chica comparada con el agujero que Rajoy está gestando y que ya nos reclama más de 100 millones de euros al día sólo en pago de intereses. Semejante carga bien puede sofocar los síntomas de recuperación que ahora divisamos como resultado del ajuste que el sector privado ya ha llevado a cabo; pero poco parece importarle a un gobernante que ha terminado por manifestar que el problema de nuestro desequilibrio presupuestario "no tiene raíces estructurales sino tan sólo coyunturales". Con semejante diagnóstico no hay que extrañarse de que su agenda reformista –ya bastante vaga de por sí– se haya agotado o que haya dejado sine die la ejecución de su promesa de bajar los impuestos.

Parece que Rajoy confía en que los brotes verdes de la recuperación le procurarán, más pronto que tarde, una recaudación capaz de sostener todo el improductivo tinglado estatal que padecemos. No hay más que oír a Montoro, quitándole ahora importancia a unos niveles de déficit y endeudamiento que le habrían hecho poner el grito en el cielo cuando estaba en la oposición. Esa inmovilista confianza en la futura capacidad recaudatoria de estos brotes verdes será, tal y como también sucedió con Zapatero, la que termine por secarlos.

Ya podría Rajoy recordar lo que él mismo dijo en su discurso de investidura: "Nunca han partido los periodos de crecimiento y mejora del bienestar de nuestra sociedad de los déficits, del exceso de deuda pública o de las facturas en los cajones. Todo lo contrario, la disciplina presupuestaria ha marcado siempre los inicios de momentos de expansión económica y progreso social". Claro que eso lo afirmaba Rajoy cuando aun no se había desvelado como el mayor impostor que haya presidido nunca un Gobierno de España.

A Rajoy, Montoro no le ha hablado de la Curva de Laffer
José Oneto www.republica.com 1 Octubre 2013

El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, ha entregado este lunes en el Parlamento, los Presupuestos Generales del Estado para 2014, unos Presupuestos calificados por el propio ministro de Hacienda de “sociales”, -a pesar de la congelación salarial que sufrirán casi tres millones de funcionarios públicos, una subida ridícula, casi congelación, de las pensiones, y una disminución del 47 por ciento en dependencia-, de Presupuestos para “la recuperación económica”, a pesar del levísimo crecimiento del 0,7 % del PIB, y, de Presupuestos para la “creación de empleo”, algo realmente difícil, con un crecimiento tan débil y con una fiscalidad tan elevada que no se conocía en décadas.

Es más, se anuncia casi a bombo y platillo, que no se subirán los impuestos, cuando en realidad, ya se han subido todos, hasta el punto que no se conoce una presión fiscal como la actual en varias décadas. El Gobierno que había prometido que la subida del IRPF, del impuesto de sociedades y del IBI, este último, para ayudar a los Ayuntamientos a sostener las cuentas municipales, solo sería por un año para combatir el déficit público de este año, lo prórroga y, además, aplica una subida del IVA, para productos sanitarios y servicios de notaría, introduce un nuevo impuesto medioambiental y, establece un pago fraccionado adicional sobre el impuesto de sociedades para grandes empresas.

Sorprende que quienes ganaron las elecciones en noviembre de 2011, prometiendo una bajada general de impuestos porque, según la tesis de los expertos del PP, donde mejor está el dinero es en el bolsillo de los ciudadanos, de los contribuyentes, y no en las arcas del Estado, y quienes aseguraron que la última subida del año pasado solo era coyuntural, para combatir un déficit público desbocado, hayan situado la carga tributaria española (especialmente el tipo marginal del IRPF) en uno de las más elevadas de Europa y que solo en 2015, un año electoral, es cuando llegará la prometida bajada de impuestos.

Pero, a pesar de esa subida de impuestos en cadena, la realidad es que se ha cumplido, de nuevo, lo establecido por Arthur Laffer, en su célebre teoría sobre la famosa curva que lleva su nombre (la llamada Curva de Laffer) de la que, no se sabe por qué, el ministro Montoro, no ha querido informar al presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Eso explica que el propio Montoro haya reconocido que los ingresos fiscales se hayan comportado peor de lo previsto, lo que significa que si este año terminará el ejercicio, con una recaudación menor de la prevista, calculada en más de 2.340 millones de euros, el año que viene, con el Presupuesto voluntarista de Montoro, el agujero de ingresos de Hacienda, a pesar de la desproporcionada presión fiscal, puede ser histórico.

A Rajoy nadie le ha hablado de Laffer, y de su teoría de que los ingresos fiscales están relacionados con los tipos impositivos. La curva de Laffer muestra que el incremento de los tipos impositivos no siempre conlleva un aumento de la recaudación fiscal. La característica más importante de esta curva reside en que indica que cuando el tipo impositivo es suficiente alto, si se sube aún más, los ingresos recaudados pueden terminar disminuyendo. La disminución de la oferta del bien reduce hasta tal punto los ingresos fiscales que la subida del tipo impositivo no compensa la disminución de la oferta. Este fenómeno se denomina efecto Laffer, en honor al economista Arthur Laffer que hizo esa curva a principio de la década de 1980.

Dicen que nadie, ni siquiera en la Oficina Económica del Gobierno, ese poderoso organismo de control que desde el Palacio de la Moncloa, dirige Álvaro Nadal, le dijeron a Rajoy que había que tener cuidado con Laffer y su célebre Curva…Y que por eso, ha pasado lo que ha pasado, y lo que se le viene encima a la Hacienda pública, a pesar de todo el optimismo oficial.

El drama del PSOE y del PSC
Pablo Sebastián www.republica.com 1 Octubre 2013

Con la grave crisis económica y social que vivimos en España -y sin solución a corto plazo- y los escándalos de la corrupción del PP, Bárcenas y Gürtel, inundando los medios de comunicación, lo lógico sería que el PSOE en todas las encuestas preelectorales estuviera varios puntos por encima del PP. Pero ocurre que el PP baja en los sondeos electorales pero el PSOE apenas sube un punto y está en ‘empate técnico’’con el PP. ¿Por qué? Porque Rubalcaba, al contrario de la dimisión del líder socialista del SPD alemán, Steinbrück, no dimitió tras su estrepitosa derrota del 20-N de 2011; porque el primer responsable político de la corrupción de los ERE de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, es el presidente nacional del PSOE; y porque el PSOE sigue teniendo al PSC de socio oficial en Cataluña, a pesar de que este partido se ha posicionado a favor del derecho de autodeterminación, lo que es inconstitucional.

Precisamente, para intentar superar y tapar la crisis de la relación del PSC con el PSOE, Rubalcaba y su junta directiva han lanzado su proyecto de ‘reforma federal’ de la Constitución que nadie la quiere entre los nacionalistas independentistas, ni tampoco en el seno del PP y de otros partidos, e incluso la desdeñan no pocos barones, dirigentes y sobre todo votantes y militantes del PSOE. El objetivo de la propuesta de Rubalcaba no consiste en obligar al PSC a renunciar a la autodeterminación para regresar a la senda constitucional, sino ofrecerle una salida federal para evitar que se lance hacia la independencia, tras la estela de CiU y ERC.

Y ya son muchas las voces de dirigentes socialistas que abogan por una ruptura definitiva del PSOE con el PSC, diciendo que ‘más vale ponerse una vez rojo que ciento amarillo’, para poder fin a esa deriva de la autodeterminación que le quita al PSOE su condición de partido nacional español, y les hace perder votos en toda España y especialmente en Cataluña, a través del PSC. Pero ¿por qué Rubalcaba no rompe con el PSC? Pues porque el líder del PSOE cree que los votos y escaños españolistas/catalanistas que ha perdido en Cataluña el PSC en las elecciones generales del Congreso de los Diputados ya se han marchado a Ciudadanos y difícilmente volverían en favor de las siglas del PSOE, y menos aún si siguen de la mano del PSC.

En concreto y en las elecciones generales españolas el PSC pasó de 1.672.777 en 2008 votos a 920.323 en los comicios de 2011, lo que supone una pérdida de mas de 750.0000 votos; y de los 25 escaños en el Congreso de los Diputados obtenidos por el PSC en 2008, han pasado a solo 14 escaños en 2011, perdiendo un total de 11 escaños,y en definitiva el 45 % de su electorado.

Pero lo que a Rubalcaba -que cree que ganará las primarias del PSOE y volverá a ser primer candidato en los comicios de 2015- le preocupa es que una ruptura con el PSC podría dejar al PSOE con solo media docena de escaños en el territorio catalán. Y si hoy las encuestas apenas le dan al PSOE 100 escaños para las elecciones de 2015 esta crisis con el PSC lo dejarían por debajo de 90 escaños en el Congreso de los Diputados, ante el ascenso de IU y de UPyD que anuncian los sondeos electorales. Y ésta y no otra es la palanca del trágala que el PSC le ha impuesto al PSOE con la autodeterminación y lo que impide a Rubalcaba romper con el PSC, recuperando la coherencia nacional de los socialistas y su plena autonomía en Cataluña.

Territorio donde, por cierto el PSC también, como ha explicado muy bien Joaquín Leguina en un excelente artículo (El País, 30, IX, 2013), se ha hundido el PSC desde que Pasqual Maragall con el gobierno ‘tripartito’ abrió la vía soberanista del PSC, con la demencial ayuda de Zapatero. Pasando el PSC de Maragall de obtener en los comicios catalanes del año 1999 1.183.000 votos y 53 diputados autonómicos, a quedarse el PSC de Navarro en 2012 en sólo 524.000 votos y 20 diputados autonómicos. De lo que deduce Leguina con razón que la deriva independentista del PSC y la federal de Rubalcaba han llevado al desastre en Cataluña al PSC y al PSOE. Y a ambos dos sin posibilidad de recuperación. De ahí el drama insoluble de la imposible relación del PSOE con el actual PSC favorable a la autodeterminación. Porque si siguen juntos van mal y si se separan, piensa Rubalcaba, que irán peor los dos.
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¡Oh, la deuda!
Fernando Díaz Villanueva www.gaceta.es 1 Octubre 2013

La deuda no sería problema si se prohibiese que el Gobierno gastase un céntimo más de lo que ingresa.

Anda el progrerío paisita y publiqueño excitado con el dato de que el año que viene el Gobierno dedicará más dinero a amortizar deuda que a los ministerios. Lógico. Llevan pidiendo como niños tontos desde hace seis años y digo yo que los prestamistas querrán recuperarlo alguna vez, vamos, que no dejaron todo ese pastizal al cejas y al barbas por amor al arte. O quizá no, quizá ese ahorrador que compró bonos del Estado hace un par de años siente cierto tipo de deuda espiritual con esa funcionaria pitillera de consejería autonómica, ese personaje tan nuestro que echa las mañanas entregada al desayuno y al batallón de cigarrillos marca Nobel que le siguen. Los de El País deben creer esto último, de ahí el escandalito de damisela ofendida por las procacidades de un Don Juan de barrio.

A finales de 2007, cuando las cosas comenzaron a ponerse feas, el Gobierno y todos sus amigos, que por entonces eran muchos, se llenaban la boca con lo de las reservas y el bajo endeudamiento que tenía el Estado. Era cierto. Las vacas gordas habían dejado la caja llena a rebosar, tanto que aquel año de gracia hubo hasta superávit. Zapatero no sabía por qué ingresaba más de lo que gastaba del mismo modo que luego no supo por qué se habían invertido los términos. Se limitaba a contar los caudales que iban entrando para, acto seguido, pulírselos a discreción en pan, circo, ideología y quimeras disparatadas. Daba igual, entraba tanta pasta que los 365 días del año no fueron suficientes para gastárselo todo. En cierto modo, los políticos de la burbuja se encontraron lo más parecido a un cofre lleno de monedas de oro. ¿Qué hicieron con él? Gastárselo, naturalmente, ¿qué otra cosa puede esperarse de una recua de zangolotinos engreídos cuya única habilidad excepcional es la de hablar 14 horas al día por el iPhone mientras se apuñalan entre ellos?

Hoy la caja está vacía, las cajas quebradas y la deuda en máximos históricos. Nada de lo que sorprenderse. En nuestra ingenuidad, en nuestra mansedumbre de pueblo servil hecho a todas las tiranías, entregamos a estas comadrejas vestidas de alpaca la capacidad de endeudarse en nuestro nombre. ¿Haría usted eso con el vecino?, ¿permitiría que el primo aquel tan amigo de los gin-tonics y las timbas de póquer se financiase a su costa? No, ¿verdad?, entonces, dígame, ¿por qué acepta sin rechistar que un semoviente como Zapatero pida dinero por ahí y le ponga a usted como garantía del préstamo?

Porque en el fondo la crisis va de esto. El déficit, la deuda, la prima de riesgo y todas las pesadillas macroeconómicas que nos tienen a mal traer no serían problema alguno si se prohibiese por ley que el Gobierno gastase un solo céntimo más del que ingresa por la vía fiscal. En ese punto no les quedaría otra que o dejar de gastar en el acto o subir los impuestos hasta el infinito, hasta que la economía dejase literalmente de funcionar y se produjese el inevitable colapso. Y eso no sería un escandalito prisaico, sino un escandalazo que se lo llevaría todo consigo.

La indiscutible genialidad de Zapatero
Pío Moa www.gaceta.es 1 Octubre 2013

Zapatero ha realizado auténticas proezas.

Blog II: El poder y la violencia / El atentado nacionalista contra Companys www.piomoa.es
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La genialidad de Zapatero

Oigo a menudo calificar de imbécil a Zapatero, y hasta cierto punto coincido en la opinión; sin embargo no me parece una definición suficiente, y menos cuando le achacan, además, ausencia de ideas. De esto podría acusarse probablemente a Rajoy, pero de ningún modo a su predecesor, que realmente rebosaba ocurrencias e iniciativas variadas. Podría llamársle quizá "un tonto con ideas", como definió Prieto a Álvarez del Vayo, si mal no recuerdo.

Pero lo más notable, lo que pone a Zapatero por encima de tantos como él, es que ha llevado a cabo sus ocurrencias, revolucionando el país en solo 7 años. A él podría aplicársele muy bien el designio de Alfonso Guerra: dejar España "que no la reconozca ni la madre que la parió". Recordemos: leyes de violencia de "género", de matrimonio homosexual, de edad de relaciones sexuales, mayor facilidades para el aborto o el divorcio; paridad de sexos en altos cargos políticos, con amenaza de imponerla a las empresas; liquidación del prácticamente non nato proyecto de reforma de la enseñanza del PP, para empeorar todavía el anterior, con abundante cosecha de fracaso escolar; ; declaración implícita de soberanía de Cataluña con un nuevo estatuto, apenas votado, que deja en residual la presencia del estado; colaboración con la ETA para sacarla del pozo y convertirla en una potencia política, bautizada como "proceso de paz"; apoyo a las tiranías tercermundistas disfrazada como “alianza de civilizaciones" (no dejaba de tener inventiva, él o sus asesores, para disfrazar cualquier bellaquería con nombres alisonantes). Y así otras notables hazañas, con ayuda de muchos como él, chicas y chicos cuyo nombre no vale la pena recordar. Lo único en que siguió la política enterior fue en la economía, que ya burbujeaba con Aznar, empeorándola con mil despilfarros hasta que la burbuja estalló en 5 millones de parados (a los que Rajoy ha añadido un millón, parece ser).

Pero la mayor hazaña del estadista ha sido la ley de memoria histórica, cuyo alcance no ha percibido casi ningún analista, como tampoco el contenido y causas de su complicidad con la ETA contra el estado de derecho y la integridad de España. Esa ley falsifica radicalmente la historia y por su propia concepción es totalitaria, antidemocrática. Lo cual no puede extrañar, pues está elaborada por políticos reconodicamente corruptos, ignorantes y cómplices del terrorismo. Por autoconsiderados herederos del Frente Popular, al que llaman “república democrática”. Una lucida “democracia” compuesta por stalinistas, marxistas radicales, anarquistas, golpistas tipo Azaña o Companys y racistas del PNV. Una democracia que intentaron imponer después de la muerte de Franco mediante la ruptura, la cual se estrelló, por voluntad popular, contra la evolución “de la ley a la ley”, de la legitimidad franquista a la democrática. Aunque el proceso de transición sufriera numerosas lacras que, no corregidas han conducido a la profunda y triple crisis actual: nacional, democrática y económica. La ley de memoria histórica, a la que cabría calificar sin injustica de memoria chekista, persigue ante todo deslegitimar al franquismo. Con lo cual deslegitima a la monarquía salida de él y a la propia democracia, dando la razón, por ejemplo, a la ETA (beneficiaria también de esa ley) en su negativa a aceptar la transición posfranquista. Pues bien, Zapatero ha hecho firmar al monarca su propia deslegitimación, ¿no hay en ello un toque de auténtica genialidad? Y no solo eso: ha logrado que Rajoy comparta la base de sus ideas y continúe la misma vía. Nunca debemos subestimar a los imbéciles, sobre todo en política.

Artur Mas deambula por Europa
Editorial www.gaceta.es 1 Octubre 2013

El presidente de la Generalidad de Cataluña, Artur Mas, se ha entrevistado con los vicepresidentes de la Unión Europea Olli Rehn y Laszlo Andor. Se supone que no han hablado de la tensión secesionista que el catalán está provocando en España; en todo caso, lo que puedan haber hablado de este asunto no existe oficialmente. Lo que sí ha ocurrido como se esperaba ha sido que Mas se ha despachado a gusto contestando a los periodistas cuantas preguntas le han querido hacer. De hecho, toda la conferencia de prensa ha girado en torno al separatismo.

La peor noticia es que el presidente autonómico catalán no ha aprendido nada desde que empezó a equivocarse y a tomar decisiones contra sus propios intereses y los de su partido. Emprendió una carrera sin final conocido cuando convocó unas elecciones para obtener mayoría absoluta y perdió 12 escaños en beneficio de Esquerra Republicana, y en esta carrera sigue, como si se hubiera creído sus propias soflamas propagandísticas.

Obstinado en ofender la inteligencia de quienes le oyen, sigue sosteniendo que el derecho a decidir en forma de referéndum de autodeterminación forma parte de los usos democráticos en un país como España, cuyos habitantes decidieron votar la Constitución de 1978, por cierto en menor proporción que la registrada en Cataluña; cree que engaña a alguien cuando no contesta a la pregunta de qué votaría él en esa “consulta”, y sigue pensando que la Unión Europea no podrá negar la continuidad de Cataluña en su seno tras una imaginaria secesión, argumentando ahora que “la solución de la UE no será expulsar a siete millones y medio de europeos”, ya que en Cataluña “ hay un movimiento de ilusión generalizada, de mucha gente de buen rollo, con espíritu colectivo y basado en la democracia pura”. No; no ha aprendido nada.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha dicho algo sobre este asunto desde Kazajistán. Con su cautela habitual, ha manifestado que espera que en Cataluña se tomen las decisiones meditadamente, y ha añadido que espera que tengan “gestos de grandeza”. Estas pocas palabras han demostrado que Rajoy no estaba tan equivocado cuando callaba, porque Artur Mas no ha desaprovechado la ocasión para iniciar otra refriega verbal en una especie de versión política de las broncas de vecindonas: “En democracia, el gesto de grandeza más grande es escuchar bien a la gente y dejarle votar”.

Es inútil a estas alturas que reflexione sobre el sinsentido de una secesión tras siglos de historia común o acerca de la aventura en la que está embarcando a sus propios paisanos. “Las cosas han ido demasiado lejos”, dijo Mas ayer a los periodistas. Tiene razón, aunque probablemente se quería referir a otra cosa.

Nunca se quisieron contentar
Ramón Pi www.gaceta.es 1 Octubre 2013

Los nacionalistas sólo esperaban la debilidad del Estado para empujar hacia la secesión.

La guerra civil de 1936 fue, en realidad, varias guerras civiles superpuestas y entrelazadas: una guerra política (república contra monarquía), ideológica (derechas contra izquierdas), religiosa (creyentes contra descreídos), territorial (centralistas contra separatistas), económica (ricos contra pobres). Es una simplificación, claro está, pues había republicanos con Franco, católicos con los rojos, pobres con los nacionales, centralistas entre los republicanos y fueristas en el bando de Franco.

El eje en torno al cual giró la transición del franquismo a la democracia fue el deseo unánime de no repetir nunca más el horror de una guerra civil. La clave de este propósito era dar la guerra del 36 por cancelada. Paso de página, inauguración de la concordia nacional con una Constitución votada por todos. Este deseo profundo llevó a un texto con ambigüedades, algunas contradicciones e incluso con anomalías sistemáticas, como el desconcertante Título VII, metido con calzador como una extraña protuberancia cuya explicación política fue que era el peaje para que la izquierda (entonces confesadamente marxista) aceptase la Monarquía y lo que llamaba la “democracia burguesa”. El enfrentamiento religioso se quiso resolver con la declaración de aconfesionalidad del Estado, y la guerra civil “social” de ricos contra pobres había quedado cancelada ya en el franquismo con la emergencia de unas sólidas clases medias. Pero los fantasmas nacionalistas emergieron tras la muerte del dictador, y el Título VIII debía ser el instrumento para conjurarlos. Repetir la fórmula de la Constitución de 1931 (un régimen común y dos regímenes especiales, vasco y catalán) era impracticable: había que huir de cualquier revival que evocase la República, y evitar agravios comparativos regionales. Las autonomías como régimen general, pero con flexibilidad de asunción de competencias, se pensó que podrían servir. Y el invento no ha funcionado. Al final hubo que establecer algo muy parecido al café para todos porque el PSOE puso el agravio comparativo encima de la mesa, primero en Galicia y luego en Andalucía, y entonces descubrimos que los nacionalistas nunca estuvieron dispuestos a contentarse (como predijo lúcidamente Julián Marías), y sólo esperaban la debilidad del Estado para empujar hacia la secesión.

Ahora parece que consideran llegado el momento. Es, desde luego, una locura, pero muchos creen que las cosas están llegando a un punto de difícil retorno pacífico. Mariano Rajoy ha dicho, por fin, algo al respecto, pero he creído entender que pide grandeza en Mas, y supongo que también en Urkullu. Me temo, sin embargo, que deberá pensar algo más factible si quiere que salgamos con bien de ésta.

Carrascal considera que el 'Estado del Bienestar' se ha convertido en un 'gigantesco sistema piramidal'
Luis del Val: "Martín Garitano me toca los cojones del alma, ha pasado del Gara a cobrar del Estado por la gracia de los amigos de ETA"
La insultante prepotencia del Diputado General de Guipuzcoa
Periodista Digital,  1 Octubre 2013

En la tertulia de 'La Mañana' de la COPE que presenta Ernesto Sáenz de Buruaga se analizó este 1 de octubre de 2013 la difícil situación económica de España y también la de Estados Unidos de América.

Además entre los tertulianos estaba Francisco Marhuenda, el director de La Razón, que es de los pocos periodistas que fui crítico con el presidente norteamericano desde el primer día. Buruaga lo tenía claro hablando de los norteamericanos:

Buruaga- Cuando Estados Unidos estornuda, el catarro nos llega a todos.

Pero quizá una de las reflexiones más relevantes vino de parte de José María Carrascal, su artículo fue citado a través de Luis del Val.

Luis del Val- El artículo que publica hoy José María Carrascal debería ser de obligada lectura para todos los españoles mayores de 25 años. Asegura que el Estado del bienestar se ha convertido en un gigantesco sistema piramidal, donde las prestaciones no se compensan con las contraprestaciones, sino con los ingresos de los nuevos cotizantes. Estafa y quiebra garantizadas.

"Me toca los cojones Martín Garitano"
A pesar de que si algo caracteriza a Luis del Val en toda su etapa radiofónica, desde su etapa de 'retratista' en 'Hoy por Hoy' en la SER como luego como responsable de la 'Revista de Prensa' en la COPE

Luis del Val- A mí el que me toca lo que el poeta Miguel Hernández llamaba los cojones del alma es Martín Garitano, es el Diputado General de Guipuzcoa por la gracia de los amigos de ETA, que se ha enfadado muchísimo porque la Guardia Civil ha detenido a los delincuentes que financiaban los homenajes a los asesinos. Según recoge La Razón, Martín Garitano ha dicho "debemos movilizarnos como pueblo y demostrar a los poderes del Estado que este no es el camino". Hombre, ciudadano Garitano, al menos los asesinos que le ayudaron a auparse al sillón que ocupa se jugaron la cárcel, pero usted se movilizó del diario Gara a cobrar del Estado

La responsable de información económica del diario ABC tenía una postura un poco más optimista respectó al 'cierre' en Estados Unidos que había dejado suspendidos unos cuantos empleos públicos en el país anglosajón.

Yolanda Gómez - La paralización puede venir bien porque es un instrumento de presión para los políticos.

"Afortunadamente el sistema parlamentario de Estados Unidos no es como el nuestro"

Aunque todos los seguidores de los entrañables tertulianos estarán acostumbrados a oír a Marhuenda mensajes positivos respecto a como andan las cosas (definió los presupuestos de Montoro como excelentes), en esta ocasión sí hizo una crítica al sistema parlamentario español, aunque lo hizo de manera encubierta, para poder elogiar el sistema norteamericano.

Francisco Marhuenda- Afortunadamente su sistema (el norteamericanos) no tiene nada que ver con el nuestro. En Estados Unidos cada senador es dueño de su escaño y se debe a sus votantes. En las elecciones defienden los intereses de sus votantes y si los respetan te siguen votando y si no te echan.

Buruaga- A mí me da envidia eso que acabas de decir, ojalá pasara lo mismo en España.

Francisco Marhuenda- Obama que aquí encanta, ahí es un personaje en declive. Dentro de las filas demócratas hay más conservadores, más progresistas y a Obama no le apoyan de la misma manera a como lo hace aquí la izquierda.

Luis del Val- En el fondo es por la reforma sanitaria, que aquí los republicanos no quieren.

Mensaje a los liberales que piden 'bajar los impuestos': "Eso lo piden los sectores más a la derecha, España está lleno de listos".

Sin citarles por su nombre, Francisco Marhuenda se dirigió expresamente a los que criticaban al Gobierno por no bajar los impuestos.

Marhuenda- Desde sectores más a la derecha dicen "bajar las impuestos". Yo a los que lo dicen me pregunto ¿Tú tienes la seguridad de que no va a bajar la recaudación del Estado? hay que pagar a los pensionistas y a los parados. España está lleno de listos, ahora todo el mundo es economista. Es complicado.

Introducción a el Cascabel del Lunes 30 de Septiembre de 20133.
El ex portavoz del Gobierno de Aznar en estado puro en 13TV
Miguel Ángel Rodríguez, sin frenos: "El 30 por ciento de los empleados públicos sobran. Lo siento en el alma"
Isabel Durán le echó un capote: "Que España tenga más empleados públicos que Alemania no puede tolerarse"
Periodista Digital.  1 Octubre 2013

"Miguel Ángel Rodríguez, Trending Topic". Con esta frase Antonio Jiménez, presentador de 'El Cascabel' de 13TV, quiso distender la tensión que sobrevolaba el plató de Boadilla del Monte mientras se recuperaba del susto que le habia provocado un MAR en estado puro, que a las primeras de cambio soltó un obús contra los funcionarios a cuenta de si era justo que se le congelasen sus sueldos:

"Voy a decir una cosa que a los empleados públicos les va a entrar calor: no hay que congelar los sueldos de los funcionarios, hay que bajarles un 30 por ciento de su sueldo o echar al 30 por ciento. El 30 por ciento de los empleados públicos sobran. Lo siento en el alma. Porque los de la privada ya lo hemos hecho"

A los que sí le entraron los calores fue al resto de integrantes de la mesa de 'El Cascabel', compuesta por Jaime González (ABC), Isabel Durán (13TV), la abogada Montse Suárez, Mari Pau Dominguez y Ricardo Martín.

Isabel Durán: Han echado a 350.000 empleados públicos, ¿eh?

Jaime González quiso contradecirle pero le fue imposible hilvanar dos frases seguidas: No estoy de acuerdo. El rollito ese ...

MAR seguía desatado: "¡Cuánto cobra un redactor de tu periódico! ¿1800 euros?"

J. González: Eso era antes (entre risas)
MAR: ¡2000 euros! Y la secretaria....

Isabel Durán decidió apoyar parte del argumento de MAR:
Que España tenga más empleados públicos que Alemania proporcionalmente me parece que no puede ser.

J. González: A los que han entrado a dedo, fuera. Los que han hincado los codos, no. (Refiriéndose a los que han entrado por oposición)
MAR: ¡Los socialistas quieren más funcionarios!

Durán seguía echándole un valiente capote a MAR: En las últimas elecciones andaluzas el gobierno regional metió a dedo a 20.000 tíos de golpe y los asimiló a funcionarios. Todos estos son enchufados.

MAR volvió a la carga tras un breve impasse mientras Ricardo Martín pedía infructuosamente la palabra.

"Tú no sabes lo que no es poder contar con un funcionario a las 15 h de la tarde"
J. González: Porque lo organizas mal...

El ex portavoz de Aznar no llegó a ser TT pero sí encendió airadas pasiones:

Lo de Cataluña, hoy no toca.
Andrés Aberasturi Periodista Digital 1 Octubre 2013

MADRID, 30 (OTR/PRESS)

Estoy hasta el gorro de varios conceptos que siempre surgen en momentos críticos de tensión y que están presentes en la verborrea tan fácil como vacía de los que se enrocan en un buenismo hueco porque no se atreven a comprometerse; estoy harto de la "generosidad", de la "flexibilidad", de la "asimetría", de la "profundización" y, si me apuran estoy harto del "diálogo", todo, naturalmente, entrecomillado y en el contexto al que se aferran a esas palabras quienes las esgrimen una y otra vez sin ninguna convicción y, lo que es peor, sin ninguna explicación.

Cuando en determinadas ocasiones se oye hablar de "generosidad" en política o economía, lo que se está anunciando es un trato desigual en el que habrá ganadores (ganador) y perdedores y se utiliza un concepto tan hermoso como el de la generosidad cuando habría que hablar de cesión, de apaño, de mercadeo etc.

Otro tanto pasa con la "flexibilidad", tan necesaria en la vida cotidiana, pero que utilizada en el discurso político lo que esconde es que a los que más gritan vamos a darles más para ver si así se callan, algo muy parecido a la "asimetría" que no es sino el reconocimiento de lo evidente: no todos podemos ser iguales ni tenemos las mismas necesidades. Pero cuando esa realidad se aplica políticamente en la España actual, lo que viene a encubrir es que unas autonomías van a tener más derechos que otras y van a ser tratadas de forma distinta porque resultan más conflictivas.

Y llegamos a la "profundización". Eso se da cuando a vista de pájaro e incluso de calle, la mayoría coincide en que en algunos sitios se están abriendo heridas distorsionando la realidad y la propia Historia. Como la cosa resulta tan clara, siempre hay quien propone "profundizar" a ver si, horadando en el subsuelo de la evidencia encontramos algo que disimule lo que no es sino la negación de los hechos.

Y por fin el tan necesario "diálogo"; eso que en el resto del mundo se entiende como un intercambio de ideas con el fin de llegar a un acuerdo, aquí, no se sabe muy bien por qué, se confunde con esa contradicción que es un permanente monólogo a dos voces en el que, ya de entrada, los participantes anuncian que no piensan cambiar nada o ponen unas líneas rojas tan exageradas que cualquier intento de unos se estrella contra el muro del otro.

No entiendo cómo el problema planteado por Mas, el derrotado, puede generar tantísima polémica, tantísima tertulia mientras se congelan los sueldos de los funcionarios, no baja el número de parados, aumenta hasta cifras insospechadas en un país como el nuestro la malnutrición infantil y se cierran hospitales. Todo el conflicto creado por el derrotado Mas, habría que zanjarlo con un "hoy no toca" porque el estado español con Cataluña dentro, tiene demasiadas cosas más importantes y más urgentes que resolver que los deseos de una secesión hoy por hoy inviable. Qué vale, que ya hablaremos del tema y nos escribiremos muchas cartas y oiremos muchas voces y veremos muchas banderas independentista y muchos abucheos y todo eso; pero es que hoy no toca. Hoy vamos a salir de la recesión, aumentar el PIB, crear puestos de trabajo, no cerrar hospitales, mejorar la educación, ayudar a los cada vez más pobres y equilibrar aunque sea un poco la balanza de la crisis. Cuando el Estado, Cataluña incluida, se haya estabilizado, hablamos de lo suyo. Y ya está. Fin.

Vergonzosa complicidad de RTVE en la difusión de las mentiras del nacionalismo al hablar de la corona catalano-aragonesa
Pepe Giménez Olavarriaga Periodista Digital 1 Octubre 2013

http://nacionalismoaldesnudo.blogspot.com.es/

Parece que Televisión Española está empeñada en difundir las mentiras del nacionalismo catalán. Digo esto porque recientemente la periodista Sandra Sangermán decía lo siguiente en el Telediario:

La torre Bellesguard se levanta sobre las ruinas del palacio de Martín el Humano, último rey de la corona catalano-aragonesa

Me parece gravísimo que la televisión pública española propague las mentiras del nacionalismo. Es especialmente grave que lo haga la TVE, porque su única razón de existir es la de fomentar la cultura, de otra manera no tiene sentido que esta entidad esté perdiendo dinero del erario público, especialmente en estos momentos de crisis.

Pero lo que lo hace todavía más grave es que no es la primera vez que esto sucede. A principios de 2011, sucedió lo mismo. Por aquel entonces un ciudadano de Zaragoza, Miguel Cortés, se armó de valor y expresó su queja ante TVE lo que frozó al editor del telediario, Esteve Crespo, a pedir disculpas.

LLueve sobre mojado. La televisión pública española que tanto dinero cuesta al contribuyente no puede bajo ningún concepto difundir mentiras fácilmente comprobables sin pagar por ello un precio, por eso te pido que difundas este artículo en las redes sociales para forzar a Televisión Española a rectificar y a garantizar que no se vuelve a repetir este error.

A continuación podrás ver dos vídeos. En el primero vemos la vergonzosa crónica de Sandra Sangermán. En el segundo vemos la valiente intervención de Miguel Cortés, el maño que logró que RTVE rectificase.

Ese corralito llamado instituciones
Javier Benegas www.vozpopuli.com 1 Octubre 2013

Hace no mucho, la diplomacia de cierta nación africana de ochenta millones de almas organizó en un bello edificio de Madrid un acto cultural cuyo fin era persuadir a nuestra infantería empresarial, esa a la que nuestra clase política pone palos en las ruedas, para que buscara en ese remoto país las oportunidades de negocio que aquí se le niegan. El evento, que hace no tanto habría resultado casi desierto, fue un éxito. Y en un curioso ambiente, donde se mezclaba la arquitectura neorrománica con lienzos de motivos étnicos, se dio cita un nutrido grupo de empresarios surgidos de todas partes.

Llegar, trincar y marcharse
Concluida la jornada, en uno de los corrillos que suelen formarse al final de estos encuentros, tuvo lugar un peculiar rifirrafe. Un hombre menudo y engominado, que se resistía a ver la aventura africana como algo más que una exótica sugerencia, se lanzó a enumerar, quién sabe si como terapia de autoayuda, los signos de la incipiente recuperación económica. Y en esas andaba el hombrecillo cuando un tipo de buena planta, bien cumplidos los cincuenta y aspecto de haber recorrido medio mundo, le interrumpió bruscamente diciendo: “Desengáñese, España es un país para llegar, trincar y marcharse. No un país para hacer empresa”. Bofetada dialéctica en toda regla que, sin embargo, y a pesar de la indignación del aludido, fue recibida por el resto como una afirmación liberadora.

Cierto es que hace falta algo más que la convicción de un modesto empresario, por mucho mundo que haya conocido, para elevar semejante sentencia al altar de las verdades inapelables. De hecho, podría pensarse que sus palabras destilaban catastrofismo o que él mismo era un fatalista. Sin embargo, aquel hombre no era tal cosa. No puede serlo quien, lejos de rendirse a la adversidad, tiene el valor de dejarlo todo, incluida la familia, y buscar nuevos mercados en un lugar lejano, muy diferente y, quizá, peligroso.

Lo cierto es que aquel tipo irreverente ya había pasado hacía tiempo por el trance de ese enfermo de depresión que, angustiado, decide acudir al psiquiatra para contarle sus penas. Y al que el buen doctor, tras escuchar pacientemente, le reprende diciendo: “Querido, usted no es un enfermo de depresión, sencillamente tiene motivos más que suficientes para estar deprimido. Acéptelo”. Así, mientras los demás o bien se engañaban a sí mismos, como el hombrecito repeinado y diminuto, o bien lamentaban su suerte, él, inasequible al desaliento, preparó las maletas.

Del español con espíritu de frontera a la España nihilista
Uno de los principales inconvenientes que tiene la verdad en un entorno donde la mentira es la norma es que, además de resultar escandalosa o directamente subversiva, se vuelve reiterativa y cansa a las mentes más tiernas. Sin embargo, bien merece la pena repetir una vez más que el verdadero problema de España no es económico sino institucional, cuestión esta que ese empresario irreductible denunció aquel día a su manera.

Sin embargo, al otro lado del espejo, en ese mundo irracional donde manda la farsa política, el problema institucional es sistemáticamente ignorado. Todo se fía a la inminente salida de la recesión que, según dicen, llegará con más intensidad de lo previsto. Lamentablemente, por más que la coyuntura económica mejore, la situación para el común no va a variar en demasía. Porque, como dijo Talleyrand, «Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible». Conclusión a la que, sin duda, llegarán sin mucho esfuerzo todos aquellos para quienes Ronald Coase, Armen Alchien, Oliver Williamson y Douglass North no sean nombres de jugadores de la Premier League.

Las barreras de entrada a la política y la economía, que sospechosamente ni este gobierno ni ningún otro suprimen, siguen estando donde siempre, rodeando como una empalizada ese corralito en el que han degenerado las instituciones, hoy por hoy dedicadas a detraer rentas y repartirlas a conveniencia; es decir, alienar y expoliar a unos y privilegiar y enriquecer a otros. De esta manera, se da forma a una España nihilista, donde nos hemos quedado a medio camino entre el “Hombre del subsuelo» de Dostoievski y el «Ultrahombre” de Nietzsche: una sociedad paria a merced de políticos sin principios, medios de comunicación serviles, empresarios tramposos y banqueros sin escrúpulos.

Tenía toda la razón ese outsider, que a buen seguro hoy estará en tierra africana. Aún falta para que la crisis del común concluya. Un par de años, veinte o doscientos. Difícil saberlo cuando las élites, con el Rey a la cabeza, se niegan a desmontar un entramado en el que tan plácidamente parasitan, y que, por ley –su ley– han de costear los sufridos españoles. 36.590 millones de euros al año sólo en intereses nos cuesta ya este corralito institucional. Y así piensan seguir, sin cambiar una coma. Si acaso, para prevenir cualquier desafuero, estarían dispuestos a rizar el rizo y meterse en ese jardín de legislar para tener dos reyes en funciones: uno titular y otro suplente. Y como no sea que un ciclón se lleve por delante a toda esta caterva de serviles, a sus donantes y al monarca que los alumbró a todos ellos, no veo la manera de que España deje de ser ese país deprimido, donde el que más y el que menos ha pensado en hacer el equipaje.

En cualquier caso, no se engañen. De todos sigue dependiendo cambiar las cosas, aunque cierto es que cada día que pasa tal proeza se antoja un poco más difícil.

La insoportable condicionalidad del "si"
María Blanco www.vozpopuli.com 1 Octubre 2013

Llegados a este punto del año en que se va septiembre y llegan octubre y el otoño de la mano, también salen a escena los Presupuestos Generales del Estado (PGE), con sus borrones, previsiones y promesas de vida eterna. Pero lo que se presenta como una certeza no es sino un tal vez, sometido fastidiosamente a un si condicional.

Las previsiones, otra vez las previsiones
La importancia de los PGE no descasa en un solo aspecto. Obviamente es el plan del gobierno de la nación respecto a nuestro dinero, nos cuentan en qué van a gastar los euros que, durante unos siete meses, hemos obtenido con el sudor de nuestra frente y cada vez más esfuerzo.

Pero, además, las previsiones en las que se basan las cuentas del Gobierno constituyen el referente para elaborar las políticas económicas y sociales del próximo año. A partir del dato de crecimiento económico previsto se calcula el ingreso del Estado y,de ahí, se destinan futuros ingresos a partidas de gasto.

Pero ¿hasta qué punto las previsiones son seguras? Es verdad que, otros años, la diferencia entre lo previsto y lo real rozaba la definición de ciencia ficción. En el año 2009 Rubalcaba anunció un déficit del 2% y la cosa acabó en un 11%. Al año siguiente tampoco acertó. Y en el 2011, según el PP, el gobierno socialista ocultó 30.000 euros de déficit. Nadie denunció semejante atropello ante los tribunales pero se utilizó para justificar la gran mentira de Rajoy: la subida de impuestos.

Rajoy, por su parte, ha hecho verdaderos juegos malabares (descontar lo que se le ha inyectado a la banca, pedir un plazo mayor para cumplir con Europa...) para que cuadren las cuentas, al menos sobre el papel.

Porque ese es el verdadero drama. El juego consiste en hacer que cuadre sobre el papel y después ya veremos cómo hacemos. Si un arquitecto hace eso no hay casa que se sostenga sobre sus pilares en este país. Pero todo tiene su lógica, y la de las previsiones que se estiran y se encogen es clara: han de permitir un gasto políticamente correcto. Tan políticamente correcto como para que los españoles traguen algún sapo, como la congelación de salarios de funcionarios o el tema de pensiones.

La importancia del apellido presupuestario
Mientras el Gobierno presenta su encaje de bolillos ante el Congreso, la prensa destaca las primeras impresiones respecto a los presupuestos siguiendo los pasos del propio gobierno quien ya ha llamado a los del 2014 "los presupuestos de la recuperación". Se trata de un guiño al optimismo tras los "presupuestos de la austeridad" de presente 2013. Cualquier observador que conozca el significado de las palabras sabe que un aumento del 9% del gasto público no es austeridad, lo que lleva a plantearse si también el significado de "recuperación" está adulterado.

Una ojeada a los periódicos permite distinguir entre quienes viven en permanente genuflexión de los que lo hacen con un hacha en la mano. La realidad es que si damos por buenas las previsiones, si se recauda lo previsto, si no hay sorpresas europeas, si no sucede un imprevisto, si... y si... tal vez se cumpla lo que el Gobierno ya celebra con champán. Pero ¡qué incómodo resulta siempre el sí condicional! ¡Qué inquietante es la duda cuando son miles de millones de euros de los españoles lo que está en juego! Obviamente el Gobierno juega la carta de la profecía autocumplida: se transmite una sensación de optimismo y se espera que la gente, protagonistas de la acción económica, opere con optimismo y eso dé buenos resultados. Débil estrategia.

El mismo día que Montoro sonríe bajo una leve llovizna y entrega los trastos a Jesús Posada, la abeja reina del FMI, Christine Lagarde, en nombre de la delegación de la "troika", avisa de la situación de riesgo que aún padecemos y pide mucho ojo al Gobierno porque no está el ancla perfectamente enganchada en el fondo. Nuestra economía sigue siendo frágil. Queda fatal decirlo. De nuevo estos aguafiestas vienen a contarnos que el gasto aumenta y que la deuda está alta.

Pero lo cierto es que estos aguafiestas nos abrieron una línea de crédito para rescatar la banca, Draghi pronunció las palabras mágicas ("... lo que sea necesario...") para que nuestra prima de riesgo recuperara valores confiables, y solamente apuntan lo que varios analistas españoles llevan mucho tiempo señalando: nuestra deuda ha trepado hasta casi el 100% del PIB. Y con nuestra estructura económica y el nivel de paro que tenemos es insostenible.

De aquí a diciembre nos toca un mes de análisis presupuestario, debates económicos y, como siempre, peticiones del oyente reclamando más gasto en lo suyo. Más gasto. Recordando a los geniales Chunguitos, es como decir: "Dame veneno que quiero morir".

Cataluña y la psicología de la vergüenza
Jesús Patiño www.lavozlibre.com 1 Octubre 2013

Abogado y miembro del Consejo Político de UPyD

Boris Cyrulnik, en su libro 'Morirse de vergüenza, El miedo a la mirada del otro', explica con brillantez cómo nos libramos de la vergüenza. En ocasiones nos sometemos a los imperativos del grupo a fin de volvernos anormalmente normales (¿Les suena la “normalización lingüística”?), un clon cultural, para ser aceptado, de tal forma que la vergüenza no se notará, será borrada. Se puede ir más allá incluso, pasando la sumisión a ser un valor moral, dejándose arrastrar por una fuerza sobrehumana, trascendente, que glorifica a los que así son elegidos.

No encuentro mejor ejemplo de esta teoría que el que puede encontrarse desde hace tiempo en Cataluña. Ahí está la proliferación de declaraciones soberanistas, cadenas humanas, manifestaciones o exhibiciones masivas de esteladas.

Dice Cyrulnik que "la solidaridad será grande para quienes se someten a la ley del grupo". La Cataluña independiente que vislumbran, a diferencia de cualquier otro país europeo, no tendría que hacer recortes. Eso sí, el imponer un relato para todos exige como contrapartida al individuo una amputación de la personalidad y un empobrecimiento de su pensamiento. Si es necesario, se falsifica la realidad para facilitar el proyecto del jefe, que es quien tiene la capacidad de temporizar cuándo Cataluña siente más o menos afecto por España y vaticinar el momento en el que está preparada para la secesión.

¿Por qué quedarse al margen pudiendo alcanzar la felicidad junto a los demás? Es aquí precisamente donde este tratado sobre la vergüenza alcanza especial importancia, en el análisis de esa felicidad, la que denomina "felicidad de los loros". A ella se llega a través del psitacismo, que viene a ser recitar lo que se oye, sin reflexionar. Los loros nunca tienen vergüenza. A las sociedades totalitarias les encanta esto, y por el contrario les horroriza la libertad íntima que escapa a su control.

Creo sinceramente que muchos catalanes se morirían de vergüenza con lo que está ocurriendo, si se les diera la oportunidad de hacerlo. No la tienen desde luego en los medios de comunicación catalanes ni la mayoría de asociaciones, sindicatos o colegios profesionales, incapaces de unirse contra la corrupción de sus élites políticas como lo hacen por el derecho a decidir y el Estado propio. No la tienen tampoco en los grandes (de tamaño) partidos políticos de ámbito estatal.

PP y PSOE acumulan propuestas para “encajar Cataluña en España”, o “contra el aislamiento de Cataluña”, que en definitiva no es otra cosa que buscar que suba el nivel de “afecto” a cambio no solo de que desde el Estado se siga financiando la independencia, sino de que se aumente la subvención.

Cataluña y España no me sugieren la imagen de un puzle a la que le falta una pieza o sobra una que no encaja. Más bien es la de un vano de la democracia en la que el Estado no reivindica a sus ciudadanos, por omisión y en contraposición a la hiperactividad de la 'Vía Catalana' de Artur Mas y sus socios de gobierno. Como si fueran apátridas, no hay ejercicio alguno de reconocerlos como nacionales, facilitándoles el conocimiento de sus derechos para ejercerlos, las ventajas de la democracia española frente a la ruptura, la posibilidad si quiera de la reflexión frente a “la felicidad de los loros”.


******************* Sección "bilingüe" ***********************
Terrorismo
Premio a 'Egin', victoria de ETA
Cayetano González Libertad Digital 1 Octubre 2013

No sé si a los Zapatero, Rubalcaba, Rajoy y Fernández Díaz de turno que sostienen que ETA ha sido derrotada por el Estado de Derecho les habrá hecho reflexionar sobre la verdad y solidez de esa aseveración el premio que la Diputación Foral de Guipuzcoa, gobernada por EH-Bildu, otorgó la semana pasada a Egin, el periódico que fue portavoz y correa de transmisión de ETA prácticamente desde su nacimiento, el 29 de setiembre de 1977, hasta su cierre, por orden del juez Garzón, el 15 de julio de 1998, por ser "un instrumento del entramado delictivo de ETA-KAS".

El diputado general de Guipúzcoa, Martín Garitano, que antes de ocupar ese cargo institucional fue empleado de Egin -y de Gara-, donde llegó a ser redactor jefe, resaltó en el acto de la entrega de la preceptiva placa de oro que los trabajadores de ese periódico son "parte de nuestra Historia, ya que su mérito es haber luchado por la libertad con un esfuerzo que superó todos los obstáculos, los boicots, la incomprensión y el cierre". Este es un claro ejemplo de que el relato de lo sucedido en el País Vasco durante los últimos cincuenta años lo están escribiendo los verdugos y no las víctimas.

Porque no hace falta se un perfecto conocedor de la realidad vasca para saber el importante papel que desempeñó Egin durante muchos años como brazo informativo y algo más de ETA. Por si alguien no lo tiene claro, valga como botón de muestra lo que dice textualmente la sentencia de la Audiencia Nacional del 19 de diciembre de 2007 sobre la estructura financiera de ETA, y que tiene su base en el famoso sumario 18/98, que había iniciado casi diez años antes el juez Garzón:

Aprovechando que todos los miembros del Consejo de Administración de Orain S. A., editora de Egin, eran miembros de KAS, ETA llegó a apoderarse del periódico y de su grupo editorial, hasta el punto de convertirlo en un cuarto frente, el mediático o informativo, complemento idóneo de los demás frentes, y todos subordinados a las decisiones del comité ejecutivo de ETA.

Esa subordinación llegó hasta el extremo -como demuestra el fundamento 49 de la citada sentencia- de que el director y la subdirectora de Egin fueron nombrados directamente por ETA, tras una reunión que los días 21, 22 y 23 de febrero de 1992 mantuvieron en un hotel de Bidart Xabier María Salutregui y Teresa Toda con el responsable en aquel entonces del aparato político de ETA, José Luis Álvarez Santacristina (Txelis), reunión a la que también asistió el consejero delegado de Orain, Ramón Uranga. A los cuarenta días de esa reunión, Salutregui y Toda fueron nombrados director y subdirectora. Como se ve, una forma de actuar normal y natural en una empresa informativa…

Egin se encargaba de mantener bien engrasada la maquinaria de relación ideológica, propagandística y sentimental entre ETA y sus militantes con los votantes y simpatizantes de las diferentes siglas políticas que a lo largo de su historia ha tenido la banda terrorista. En algunos casos, la labor de Egin también estuvo destinada a señalar y marcar a ETA los potenciales objetivos, proporcionando información al respecto, como llegó a reconocer la propia banda terrorista en documentos internos incautados y que fueron incorporados al sumario 18/98.

Personalmente, nunca se me olvidará el titular de portada de Egin del 2 de julio de 1997, al día siguiente de la liberación, por parte de la Guardia Civil, del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, que estuvo 532 días secuestrado por ETA en un agujero de una nave industrial situada a las afueras de Mondragón. "Ortega Lara vuelve a la cárcel", fue la forma vil y miserable con la que el periódico de ETA decidió informar de la liberación.

Por eso, el hecho de que, transcurridos quince años desde que la Justicia decidiera cerrar Egin, una institución como la Diputación Foral de Guipúzcoa, gobernada por Bildu, haya decidido premiar al periódico que era el portavoz de ETA sólo pone de manifiesto lo crecido que está y se siente ese sórdido mundo que siempre ha estado al lado, cuando no ha formado parte, de la banda terrorista.

Lo de menos es que un extrabajador de Egin que ahora es diputado general de Guipúzcoa por Bildu premie a su antigua empresa. Lo de más es que esto pueda suceder sin que el Gobierno aplique los instrumentos que tiene en su mano para evitar algo que para el común de los mortales es lisa y llanamente apología del terrorismo, una afrenta a las víctimas del terrorismo y un falseamiento de la verdad histórica que debe acompañar al final que tantos proclaman de ETA. Y, ¡por favor!, que desde el PP y el PSOE no sigan con el mantra de que la banda terrorista ha sido derrotada. ¿A quién pretenden engañar?

¿Engañan Rajoy y Mas?
Joan Tapia El Confidencial 1 Octubre 2013

Que los gobernantes sean poco transparentes es algo que no sólo ocurre en España. Y la financiación irregular de los partidos es -en distintos grados- un problema de muchas democracias. Que Mariano Rajoy esté asediado por Bárcenas, o que Artur Mas tuviera que comparecer en el Parlament por las supuestas relaciones entre Fèlix Millet y CDC, o el ya remoto caso Filesa del PSOE, son asuntos que dañan la confianza en el sistema político. Pero cuando Rajoy y Mas vienen a disculparse diciendo que, en todo caso, los tesoreros de sus partidos actuaban con total libertad y sin ningún control, están deslizándose por un terreno muy resbaladizo. ¿Qué le pasaría al presidente de una compañía que dijera que el director financiero tiene poderes ilimitados? Esto ya es algo inédito. Aunque siempre tenemos a Berlusconi para consolarnos.

Sin embargo, deteriora todavía más la confianza en el sistema que los máximos gobernantes falten a la verdad respecto a la relación o encaje de Cataluña en España, lo que compromete no sólo la estabilidad, sino el futuro del Estado. Es algo que está pasando ahora y para lo que la expresión “faltar a la verdad” es demasiado suave. Rajoy insiste en que está dispuesto al diálogo, pero siempre respetando las normas constitucionales y legales. No es así. En Cataluña ha habido dos inmensas manifestaciones independentistas dos años seguidos, hay una mayoría de 104 diputados (sobre 135) que está a favor del derecho a decidir de los catalanes, algo que ciertamente no es sencillo porque sólo en el caso de Quebec y en Escocia (el próximo año) se ha aceptado un referéndum sobre la posible separación de un territorio de un estado democrático. Y el presidente de Cataluña, elegido democráticamente y con una mayoría detrás, dice estar decidido a convocar una consulta para el próximo año. Es una crisis política de primera magnitud y no es coherente proclamar disposición al diálogo y al mismo tiempo enviar al Congreso una nueva ley de educación que liquida la inmersión lingüística, en vigor en Cataluña desde hace muchos años y que tiene gran apoyo social.

No se trata de defender la inmersión, sino de constatar que cuando parte de Cataluña planta reivindicaciones independentistas no es el momento para intentar forzar el cambio de un punto esencial de la realidad catalana. Algo que incluso no tocó ni el mismo Aznar cuando tuvo mayoría absoluta. Rajoy falta a la verdad cuando asegura tener una actitud dialogante mientras deja que el ministro Wert encrespe los ánimos. ¿Por qué? Cuesta entender qué ventajas tiene para España. Cuando se dice querer dialogar con Cataluña y al mismo tiempo se da vía libre al ministro Wert, se pierde mucha -por no decir casi toda- la credibilidad. Lo mismo que cuando se dice estar abierto a una mejor financiación para Cataluña mientras el ministro Montoro recorta drásticamente la inversión pública en la comunidad en los presupuestos del 2014. Josep Bargalló, de ERC y primer consejero de Pasqual Maragall en el primer tripartito se preguntaba ayer quién fabrica más independentistas, si Wert o Montoro.

Rajoy dice estar dispuesto al diálogo dentro de la ley pero encrespa los ánimos al intentar liquidar realidades catalanas que han estado en vigor mucho tiempo. Por su parte, Mas oculta que una Cataluña independiente tendría problemas graves para una incardinación normal en Europa

Y Artur Mas actúa según un patrón similar. El pasado miércoles abrió el debate de política general del parlamento catalán proclamando que Cataluña siente afecto por España pero ya no se fía del Estado español. Minutos después se refería al respeto que la cultura catalana despierta en el mundo y citaba el gran éxito de la exposición de Dalí en el centro Pompidou de París, pero ocultaba que la muestra se trasladó luego al Reina Sofía de Madrid, donde ha tenido también una gran acogida. El president Mas ama a España y desconfía del Estado español, pero ignora -u oculta- que algo que considera positivo que haya pasado en París ha sucedido también en Madrid y precisamente gracias al Estado español. ¡Qué rápidamente se esfuma la credibilidad de algo que quiere ser una gran frase!

Por no hablar de los problemas de incardinación en Europa que se le plantearían a una Cataluña independiente. Artur Mas lo ha venido ocultando, aunque ante las puntualizaciones de distintos comisarios ha tenido que ir admitiendo algún problema “provisional”, pero añadiendo que Cataluña siempre estaría en el euro, olvidando que una cosa es utilizar el euro como moneda (lo hacen Andorra o Montenegro) y otra muy distinta formar parte del sistema del euro y participar en el BCE. El domingo, Francesc Granell, que curiosamente fue el primer director general de exportación de Pujol y el primer jefe de Artur Mas en la Generalitat, y que luego fue director general de la Comisión durante más de 20 años y participó en las negociaciones de adhesión de Finlandia, le desmentía con rotundidad en una entrevista en El País. Y Mas no ha logrado ser recibido por Durao Barroso en sus últimos viajes a Bruselas, mientras que Duran i Lleida se reúne con el presidente de la Comisión con bastante regularidad.

Está claro que, ante la grave crisis entre España y Cataluña, Mariano Rajoy y Artur Mas están faltando repetidamente a la verdad. Si Mas es independentista se puede llegar a entender por aquello de que el fin justifica los medios, aunque el engaño en asuntos esenciales no acaba beneficiando nunca a ningún político. Pero si Rajoy quiere evitar un grave conflicto entre Cataluña y el Estado -abonado por sus campañas contra el Estatut cuando estaba en la oposición- no se entiende que tolere que sus ministros encrespen los ánimos.

El otro día en Barcelona, Alain Minc, un brillante intelectual francés que fue amigo y asesor de Nicolas Sarkozy decía que añoraba el realismo de Felipe González y Jordi Pujol y que temía que Rajoy y Mas fueran incapaces de evitar un grave choque de trenes. Es así, aunque como he escrito en anteriores Confidencias, creo que intentan retrasarlo hasta después de las elecciones generales del 2015. Algo es algo. Pero retrasar el choque de trenes mientras se calienta cada día al personal puede ser una pretensión suicida.

Apoyo social a la inmersión lingüística
Nota del Editor 1 Octubre 2013

Defender la conculcación de los derechos humanos y constitucionales de los español hablantes que tienen la desgracia de estar sometidos a estos intoxicadores, en base a que tiene  gran apoyo social desde hace muchos años, es de una irracionalidad aplastante.

La inmersión lingüística ejecutada en las regiones donde dicen que tienen una lengua regional propia y el español es por tanto lengua impropia, es una aberración moral, social, económica y cualquier persona con un poco de sentido crítico, una tizna de principios éticos  y un poquito de respeto a los derechos humanos y constitucionales debería defender la derogación de todas estas leyes totalitarias que estan consiguiendo hundir España partiéndola además en mil pedazos.

A estos "defensores" de la inmersión, de la normalización de los español hablantes por tanto según ellos, anormales, hay quien les califica de pederastas lingüísticos. Si de verdad estan preocupados por su lengua regional, tienen dos opciones, y ninguna de las dos pasa por intoxicar y conculcar los derechos de los demás: guardarla en una cajita o inyectársela a sus propios hijos, pero nunca a los hijos de los demás.

Arropar a etarras
FLORENCIO DOMÍNGUEZ EL CORREO  1 Octubre 2013

Los actos de recibimiento y bienvenida a los etarras que salen de las cárceles se han celebrado durante muchos años en el País Vasco sin que nadie interviniera para impedirlos. Sólo en los últimos años, cuando la sensibilidad hacia las víctimas se ha hecho más fuerte, se ha modificado el comportamiento de las instituciones que han estado más vigilantes para impedir homenajes a terroristas que resultan vejatorios para sus víctimas. Esa mayor vigilancia del Estado llevó ya a las Gestoras pro Amnistía a buscar fórmulas con las que eludir la responsabilidad penal sin renunciar a ensalzar a los etarras.

Esas convocatorias constituyen actos de reafirmación de la moral del terrorista individual y del colectivo al que pertenece, y simbolizan el apoyo del entorno político con las acciones de cada etarra y de la propia banda. Es una forma de arropar a los etarras que tiene la izquierda abertzale, de agradecerle los servicios prestados a la casa. «Las pintadas que hicieron para mi ongi etorri (bienvenida) todavía pueden verse por cualquier sitio, esto quiere decir que nos respetan mucho», escribía un etarra que ya había cumplido condena en una misiva incautada tras la detención de ‘Mikel Antza’.

Organizar más de un centenar de actos de homenaje a los terroristas durante el último año y medio es una de las acusaciones que se formulan contra la organización Herrira cuyos dirigentes fueron detenidos ayer por orden de la Audiencia Nacional. La izquierda abertzale invoca el nuevo tiempo político abierto tras el anuncio de la violencia de ETA para criticar los arrestos, pero no se plantea que en esa nueva época se tengan que poner fin a los actos de homenaje a quienes han sido los protagonistas directos del terrorismo.

Hay un tiempo nuevo, dicen, pero siguen las mismas prácticas del pasado en las filas de la izquierda abertzale. A fin de cuentas el pensamiento de la la izquierda radical con representación institucional no es muy diferente del que expresaba ETA en su comunicado del pasado viernes cuando justificaba su trayectoria terrorista y se negaba abiertamente a realizar la menor autocrítica por su pasado. Unos y otros están orgullosos de ese pasado y cada uno lo proclama a su manera, ya sea a través de comunicados, ya sea a través de homenajes.

El rechazo expresado por ETA en ese mismo comunicado al «suelo ético» aprobado por el Parlamento vasco no es una mera disquisición filosófica, sino que tiene importantes consecuencias prácticas. Por un lado, marca límites al juego político de EH Bildu que tiene ahora mucho más difícil aceptar los principios éticos básicos aprobados por el resto de partidos. Por otra parte, estimula la tarea de las organizaciones que se dedican a jalear a los miembros de ETA, pero sólo a aquellos que se hayan mantenido fieles a la ortodoxia de la organización terrorista. Como Herrira, por ejemplo.

Cataluña
África empieza en los Pirineos... orientales
Pablo Planas Libertad Digital 1 Octubre 2013

Por más que se escudriñe en la política catalana, que es como un subgénero gore, no hay una sola señal que no remita al lado friki de la vida. Entre el correo remitido a Moncloa desde Barcelona consta el voluminoso documento elaborado por el Consejo Asesor para la Transición Nacional (CATN, en adelante) sobre las posibilidades legales de llevar a cabo un referéndum ilegal sobre la secesión de Cataluña. Hasta cinco vías han detectado los consejeros áulicos de Artur Mas para conseguir ese propósito. Y todas de un inmaculado sometimiento a las leyes vigentes, se jactan en la Generalidad.

Cuesta imaginar cómo puede ser legal aquello que es en sustancia ilegal, incluso si se lee la Constitución de derecha a izquierda. Claro que, en manos de un equipo de juristas de CiU y ERC, un alunizaje para saquear el Palau de la Música (lo de Millet) puede quedar reducido a un simple problema de estacionamiento indebido.

Lo singular del documento es, en realidad, el concienzudo estudio que contiene sobre las técnicas de elaboración de preguntas para referéndums secesionistas, lo que más que comenzar una casa por el tejado es como montar un castillo de naipes en un túnel del viento, pero en funcionamiento. O como exhibir un as en la manga antes siquiera de comenzar la partida

Los abanderados del soberanismo esparcen aquí y allá la especie de que en Europa se observa con detenimiento y en algunos casos hasta con simpatía lo que ocurre en Cataluña. Será en privado, tan en privado como ha sido recibido Mas en las oficinas comunitarias. Sin embargo, los referentes internacionales del nacionalismo catalán superan, y de largo, el margen europeo. Analizados por los miembros del CATN, los referéndums llevados a cabo en los últimos decenios en todo el mundo, han llegado a la conclusión de que donde mejor se lo montaron fue en Eritrea y Sudán del Sur, y esto no es ninguna broma. En el Quebec, por contra, todo se hizo mal. Más bien les salió mal a los secesionistas, pero los estudiosos del CANT afirman que la pregunta era demasiado sofisticada. ¿Qué como era la pregunta? Esta: "¿Está de acuerdo en que el Quebec debería ser independiente después de hacer una propuesta formal al Canadá para una nueva asociación económica y política dentro de los términos de la ley?". Alambicada sí es, pero no tanto como para pensar que supera la comprensión gramatical de los nativos quebechuás.

En cualquier caso, Quebec ya no mola y lo que se sostiene en esos papeles enviados a Madrid es que la pregunta, cuanto más simple, mejor, como en el caso sudanés, en cuya papeleta sólo aparecían dos opciones: "unidad" o "secesión". También les seduce el tipo de pregunta a la eritrea, que fue, según los dichos asesores, algo así como: "¿Desea que Eritrea sea un país independiente y soberano?". Aun a riesgo de caer en una posición atlantista, eurocentrista, colonialista y prepotente, no se puede afirmar (en serio) que Sudán del Sur y Eritrea puedan ser ejemplos a seguir para sociedades democráticas con ciudadanos provistos de pasaportes Schengen. Ni por mucho que Mas sueñe cada noche con Martin Luther King se entiende que Asmara o Yuba, capitales de Eritrea y Sudán del Sur, respectivamente, sean focos de atracción intelectual más sugerentes y acreditados para sus asesores que Londres, París, Berlín o la ciencia política clásica, pero las cosas cambian. Los deportes rurales vascos, por ejemplo, tienen más predicamento ahora mismo en Barcelona que en la propia Rentería.

Tal como están las cosas por aquí, en la capital catalana, a los nacionalistas les preocupan más sus propios errores que las equívocas respuestas del Estado a sus múltiples desafíos. Aunque cueste creer fuera de Cataluña, Duran i Lleida es considerado un quintacolumnista y un botifler; en el mejor de los casos un tibio enganchado al Palace de Madrid. Cuando la política y la vida se entienden como una secuela de Uno de los nuestros, el filme de Scorsese, suceden esas cosas. Otro notable nuevo disidente es Francesc Granell, a la sazón director general honorario de la Comisión Europea, cuyo caso resulta doblemente significativo al ser poseedor de una Cruz de Sant Jordi (también Peret, por otra parte) y tratarse del primer jefe que tuvo un bisoño Artur Mas en las dependencias de la Generalidad. A Granell se debe una comparación que ya ha hecho fortuna: "Una Cataluña independiente sería como Somalilandia, un Estado fallido". A un tiro de piedra, por cierto, de Eritrea y Sudán del Sur. Al final va a ser verdad que África empieza en los Pirineos... orientales.

La batalla de las Islas Baleares
Javier Orrico Periodista Digital 1 Octubre 2013

Si Bauzá cede, adéu Espanya. Lo que nos jugamos en las Baleares es el principio del fin de la inmersión lingüística, es decir, del proyecto de expulsión del español de la vida pública de los llamados Países Catalanes. Y, con ello, del paso siguiente a la independencia de Cataluña: la incorporación de las Islas Baleares a la Catalunya Gran, al nuevo estado mediterráneo. No hay nacionalismo que no provenga de la nostalgia. Ese es siempre el componente que lo liga al fascismo que alimenta: la grandeza perdida. Sólo que si en el fascismo original la grandeza de Roma no se podía negar, en el caso del catalanismo es un sueño, una nación inventada como dueña de un pequeño imperio medieval que en todo el mediterráneo se conoce como aragonés.

Pero aquella expansión comenzó por las Baleares. Las islas son el emblema de ese pasado glorioso. No importa que hayan pasado ochocientos años. La nostalgia fascista es siempre, paradójicamente, una negación de la Historia. El afán de regresar al paraíso detenido en el que fueron poderosos y grandes y felices, antes de que la sangre castellana enturbiara su perfección imaginada. La inmersión y la enseñanza eran las armas de la recatalanización, de la preparación para la empresa mayor, para el ‘anschluss’. Empezando por exterminar las variantes dialectales isleñas, la lengua verdadera de sus habitantes, sacrificadas en el altar de la unidad de la lengua que ha impuesto en todo el Principado, en las Islas y también en el reino de Valencia, la variante barceloní, con algunas gotas folklóricas para hacer más tragable la imposición. Y la mentira en la que viven y obligan a vivir.

La principal, la de que la nueva disposición del Gobierno balear intenta acabar con la lengua catalana. Lo único que garantiza es un tercio de las materias en español. ¡Un tercio! Un tercio para cada lengua, catalán, español, inglés. Están en la calle para defender la tiranía catalanista de la que han vivido hasta ahora, porque las universidades en las que se forman son fábricas de nacionalistas. Lo único que está intentando Bauzá es que los niños de las Islas aprendan también el registro culto de una lengua, el español, que es ya la materna de muchos de ellos, y que hoy los niños baleares sólo aprenden de la horrible televisión. Pero, claro, eso sería ligarlos también a España. Y, con ello, impedir la futura anexión. El ‘anschluss’. Y de eso es de lo que se trata. De que nadie en Austria se oponga a la entrada del Führer.

Aspiraciones regionales
Ferran Toutain www.cronicaglobal.com 1 Octubre 2013

¿Cómo puede controlarse el rebaño si no es por medio de sus emociones?
¿Dónde se ha visto nunca una masa lógica?
William Faulkner

En un artículo publicado en El Mundo el pasado mes de julio con el título El olvidado Salvador Espriu, el escritor madrileño Luis Antonio de Villena hablaba de su relación personal con la obra del autor de La pell de brau; de lo que significó esta obra en toda España durante la década de los 60 y de la escandalosa manipulación de que es objeto en este año del centenario del poeta. "Esto era Espriu -afirma De Villena-: un hombre culto, sobrio, moderado. Muy lejos de la Cataluña radical de hoy". Y me parece que los adjetivos con los que define la personalidad de Espriu ofrecen un magnífico punto de contraste para describir con exactitud el indudable declive de la sociedad catalana: la cultura, la sobriedad y la moderación son tres cualidades esenciales que la Cataluña de hoy -la Cataluña de los políticos que dirigen las masas con la fuerza de la propaganda, y la de las masas que les siguen a ciegas pensando que las ideas que promueven a gritos han brotado de sus conciencias- ni practica, ni ambiciona, ni conoce. No es extraño que sea así en un tiempo en el que la voluntad del pueblo -el protagonismo de las masas adiestradas- se presenta como el tuétano de la democracia.

La lengua catalana no parece que despierte el más mínimo interés ni de los apóstoles de la nación libre ni del pueblo que le agita las esteladas

Entendida en el sentido clásico de cultivo del espíritu, la cultura no ha ejercido nunca, ni aquí ni en parte alguna, una fuerza de atracción capaz de mitigar el embate de las emociones populares y el delirio deportivo, pero había por lo menos una retórica oficial que se empeñaba en hacer creer lo contrario. En la Cataluña de las últimas décadas los esfuerzos oficiales se han dirigido de manera preferente a la promoción de la gresca y el folclore como instrumentos privilegiados del autoelogio grupal -rivalizando así con la literatura que, salvo muy notables excepciones, ya lleva tiempo aplicándose a objetivos similares-. El orgullo por el propio folclore siempre ha sido una característica regional en el sentido más localista de la palabra, y no deja, pues, de resultar algo chocante que, cuanto más nacionales nos quieren hacer los políticos gobernantes y el voluntariado social que les desbroza el camino, más intensa sea la pasión folclórica. Tenemos un ejemplo muy notorio en el extraño fenómeno de los castellers, que en un periodo de unos veinte o treinta años, y gracias a una intensa operación de subvenciones y propaganda, ha pasado de ser una curiosa peculiaridad del Campo de Tarragona a ser una de las más conspicuas tradiciones de la Nación catalana. Y no una cualquiera, sino una que aspira a dar lecciones morales a todo el orbe planetario: un pueblo que, a fuerza de construir torres humanas, muestra hasta dónde puede llegar el esfuerzo colectivo, l'esprit de corps, ha de constituir un ejemplo de primer orden para el resto de la humanidad. De hecho, la conversión del folclore y del deporte en paradigmas morales -piensen en lo que se ha llegado a decir de la sardana; piensen en lo que se ha llegado a decir de los valores del entrenador Guardiola- es una de las características más prominentes del populismo catalanista. El individuo que se ha dejado dominar por esa retórica se pasea por el mundo con el convencimiento de que para practicar las virtudes cívicas no hay más que hacer vida catalana. Un día de Reyes -si me permiten que lo ilustre con una anécdota personal- bajé a la pastelería de la esquina a comprar el tradicional rosco de la festividad. Me encuentro con un conocido que me saluda sonriente y me dice con aires de plena satisfacción: "Veo que usted también compra el tortell. Esta voluntad de mantener las propias tradiciones demuestra el sentido cívico de los catalanes".

Al mismo tiempo que los dirigentes nacionales fomentaban el autismo moral mediante la sacralización de los costumbres tradicionales, el folclore y el deporte, renunciaban a hacer de la lengua catalana un auténtico instrumento de cultura. Es evidente que, para los nacionalistas, la lengua no es más que un aglutinador de conciencias, como el folclore y el deporte, o un instrumento para atizar falsas confrontaciones, como el expolio fiscal y la jaculatoria de 1714. Treinta años después de la inmersión lingüística y de la explosión mediática la prensa, la radio y la televisión en catalán, la lengua se encuentra en el estado más lastimoso de toda su historia. Y no hablo solo del desconocimiento profundo del catalán que muestran los escolares; también me refiero a los textos que emite la administración, a la inconcebible redacción del último Estatuto, a una parte muy importante de las obras literarias que se publican. Decididamente, la lengua catalana no parece que despierte el más mínimo interés ni de los apóstoles de la nación libre ni del pueblo que le agita las esteladas.

Aunque parezca una contradicción in terminis hubo una época en la que el catalanismo no aspiraba a la moral de identidad, sino a la moral de perfección. La primera es objeto del nacionalismo; la segunda, de la cultura. Luis Antonio de Villena, en el mismo artículo sobre Espriu que he citado al comienzo de estas líneas, se refiere a Carles Riba como "el mejor poeta catalán de todo el siglo XX". Cualquier persona que conozca a fondo la literatura catalana y conozca también la tradición poética europea no puede dejar de reconocer que la aseveración de De Villena no es exagerada, y aún podríamos añadir que la obra de Riba -su obra poética, pero también su obra crítica y sus traducciones de los clásicos griegos y de los poetas modernos- no solo destaca por encima de la de los otros poetas catalanes del XX, sino que también ocupa un lugar importante en la tradición europea. La generación intelectual de Riba entiende que la primera obligación del catalanismo es el cultivo de las artes y del pensamiento en un grado de excelencia, la elevación moral y cultural de la sociedad catalana. Puede compartirse o no el proyecto político del Noucentisme, que es un movimiento de clara proyección nacionalista, pero su profunda ambición humanística le había de conducir por fuerza al universalismo, porque también es un movimiento regeneracionista, inequívocamente contrario al radicalismo y la vulgaridad que impregnan hasta la náusea el rostro actual del nacionalismo.

Muchos de los libros de Riba -cuya poesía no se presta para nada a la consigna- ya llevan muchos años descatalogados.

nacionalismo vasco
Aberri y Jagi-Jagi. El nacionalismo vasco radical hasta la Guerra Civil
Gaizka Fernández Soldevilla. Minuto Digital 1 Octubre 2013

Después de la moderada, la extremista ha sido la segunda corriente en número e influencia de la cultura política del nacionalismo vasco. Y, no hay que olvidarlo, la inicial: el primer abertzale radical fue el propio Sabino Arana (hasta 1898). El ultranacionalismo ha estado históricamente representado por un buen número de grupos distintos: la tendencia extremista del PNV, desde 1898 hasta nuestros días, Aberrien los años 1920, los Jagi-Jagi (Arriba-Arriba) durante la II República, el colectivo Ekin (Hacer) en la década de los 50, luego ETA y, desde el tardofranquismo, los partidos que han girado en torno a su órbita (la «izquierda abertzale»), amén de algunas pequeñas y fugaces formaciones como ESB, Euskal Sozialista Biltzarrea (Partido Socialista Vasco).

Radical es un adjetivo que significa «extremista», pero que, por otra parte, etimológicamente nos remite a las raíces. En el caso del nacionalismo vasco radical considero que las dos dimensiones de la palabra son perfectamente adecuadas. Por una parte, es la versión más exaltada e intransigente del abertzalismo y, como tal, defiende el independentismo a ultranza, sin ambigüedades. Por otra parte, trata de regresar a los orígenes de dicha ideología, es decir, a la del fundador del PNV. En palabras de José María Lorenzo, historiador vinculado a la «izquierda abertzale», «es cierto que no todos los nacionalismos vascos son aranistas, pero también lo es que cualquier independentismo tiene su raíces ancladas en Sabino».

La progresiva moderación del PNV, así como su posibilismo autonomista y sus acercamientos a distintos partidos no nacionalistas provocaron que su facción más radical se escindiera en dos ocasiones durante el primer tercio del siglo XX. Ambas disidencias compartieron una serie de características comunes. En primer lugar, eran grupos ultranacionalistas ortodoxos, defensores de la pureza doctrinal del aranismo: acusaban a la dirección jeltzale de haber abandonado los dogmas de su fundador. En segundo lugar, las dos rupturas estuvieron lideradas por Elías Gallastegi (Gudari) y apoyadas por Luis Arana, del que el primero había sido secretario. En tercer lugar, nunca llegaron a amenazar seriamente la primacía del partido, que retuvo a la mayoría de la militancia jeltzale. En cuarto lugar, la base territorial de ambas escisiones se redujo básicamente a Vizcaya, siendo muy débiles en el resto del País Vasco.

La primera ruptura se produjo tras el retroceso electoral y el fracaso de la campaña autonomista de CNV, Comunión Nacionalista Vasca, que había crispado a la tendencia más radical del nacionalismo. Una polémica periodística provocó que la dirección de Comunión expulsara a buena parte de sus juventudes, abanderadas porGudari, que decidieron crear una nueva formación, el PNV (1921-1930), también conocida como Aberri por la cabecera de su órgano de expresión. En 1922 se les unió una pequeña escisión anterior dirigida por Luis Arana, quien fue nombrado presidente del nuevo partido. Gudari y Arana compartían su ideología nacionalista ortodoxa: tradicionalismo, independentismo a ultranza, rechazo a cualquier colaboración con los vascos no nacionalistas, antiespañolismo, integrismo, puritanismo moral y antimaketismo. No obstante, Aberri introdujo dos importantes novedades en el nacionalismo vasco. Por un lado, el grupo, muy influido por el movimiento republicano irlandés, creó organizaciones sectoriales (juvenil, de mujeres, etc.), con lo que se conformó como un partido-comunidad, que durante la II República daría paso a la «comunidad nacionalista vasca». Por otro lado, pactó una fugaz entente con los otros nacionalismos periféricos de España (Triple Alianza, 1923). La trayectoria histórica de la formación de Gudari fue truncada por el golpe militar del general Primo de Rivera, que prohibió su actividad, y la reunificación en 1930 con CNV.

Algunos de los antiguos aberrianos -Gudari, Manuel de la Sota Aburto (Txanka), Lezo de Urreztieta, etc.- participaron en la segunda disidencia de la tendencia radical del nacionalismo en 1934: los Jagi-Jagi, que tomaron el nombre de su periódico. En este caso se trató de un grupo mucho más pequeño que Aberri, formado por la Federación de Mendigoxales (montañeros) de Vizcaya. Aunque probablemente lo hubieran hecho de no estallar la Guerra Civil, los Jagi-Jagi no llegaron a formar un nuevo partido. En realidad, se asemejaban más a una organización paramilitar, fenómeno generalizado durante la II República (los requetés carlistas, las escuadras de Falange, los escamots de ERC, los grupos de autodefensa del PSOE y de ANV, etc.). Ya en unJagi-Jagi de 1932, se podía leer: «Te lo voy a decir en secreto, mendigoxale: tú no eres un deportista. Óyelo bien: tú eres un soldado de la Patria». Según José María Tápiz, mientras estuvieron bajo la órbita del PNV, los mendigoxales se dedicaron principalmente a la propaganda, pero también actuaron como el «servicio de orden» del partido en las concentraciones y en las elecciones. En estas últimas ocasiones era el propio PNV el que les proporcionaba las armas. Por otra parte, muchos de ellos iban habitualmente armados (su dirección así se lo había ordenado públicamente en 1932), realizaban ejercicios de tiro y protagonizaron enfrentamientos violentos con grupos de otras tendencias políticas, especialmente con los izquierdistas. Por último, los mendigoxales mantuvieron relaciones fluidas con las facciones más extremistas de otros movimientos nacionalistas, como el catalán. A decir de Anna Sallés y Enric Ucelay da Cal la Sûreté francesa creía que el grupo de Gallastegi había entrado en contacto con el partido de Hitler en diciembre de 1931. En ese sentido, Xosé Manoel Núñez Seixas ha analizado un memorándum que el catalanismo más radical envió en 1936 a los nacionalsocialistas ofreciéndose para una alianza internacional. En dicho texto se afirmaba que los Jagi-Jagis, que supuestamente se ponían al servicio de la Alemania nazi, contaban con una organización paramilitar preparada para empezar una insurrección armada. No hubo respuesta oficial.

Conocedores de su debilidad y con una visión de la democracia parlamentaria meramente instrumental, no pensaron en sustituir al PNV, como había intentado Aberri, sino que defendieron infructuosamente la firma de un frente abertzale entre los partidos nacionalistas para las elecciones generales de 1933 y 1936. Los diputados elegidos en dicha candidatura serían los legítimos representantes de toda la nación vasca e irían a las Cortes única y exclusivamente para exigir la independencia de Euskadi. El PNV y ANV se negaron siquiera a discutir la propuesta. A pesar de ese fiasco, a partir de entonces los sectores más extremistas del nacionalismo vasco han retomado intermitentemente el proyecto frentista.

Los más destacados referentes ideológicos de los mendigoxales, Gudari y Luis Arana, consideraron que la Guerra Civil era un problema entre «españoles», por lo que las fuerzas nacionalistas vascas debían declararse «neutrales». A pesar de todo, tras cierto debate interno, los Jagi-Jagiformaron dos batallones que lucharon en el bando republicano, aunque con vistas a aprovechar la contienda para organizar una intentona independentista. Cuando las tropas franquistas tomaron Bilbao, los mendigoxales consideraron acabada su guerra y se rindieron.

Los Jagi-Jagi, como antes había hecho Aberri, se autoerigieron en guardianes de la ortodoxia aranista. La verdad revelada por el profeta no podía modificarse. Así, Gudari advertía, tras la reproducción de uno de los artículos más racistas de Sabino Arana, que «desfigurar tan alto pensamiento es traicionarlo (…). Si sembramos, medrosos, pensamientos raquíticos y turbios, el fruto ha de ser turbio y raquítico también». Otra muestra significativa de la devoción hacia el fundador del PNV se puede encontrar en un texto de Pedro de Basaldua: «Los vascos hablan Sabino, escriben Sabino, piensan en Sabino y sueñan con él hasta el extremo que sería ridículo si no mereciera tal admiración». Por supuesto, la narrativa aranista fue asumida en su totalidad. TrifónEchebarría (Etarte), director de Jagi-Jagi, resumía el supuesto enfrentamiento secular entre la nación española y la nación vasca como una «lucha de razas (…). La lucha de siempre se ha convertido hoy en odio de razas, y quien de esta lucha desiste, por muy grandes que sean las razones, es un traidor a la patria». Contra estos «traidores», se anunciaba en un artículo anterior, había declarada una «franca guerra (…). Batamos en todos los rincones de nuestros pueblos, montes y valles de la patria al hermano traidor, capaz de vender su libertad y la nuestra por un plato de lentejas». Este odio, primero dirigido a los «vascos maketizados» (los no nacionalistas), se extendió, tras su negativa a formar un frente abertzale en 1936, a los «españolistas» líderes del PNV y de ANV.

Por otra parte, los Jagi-Jagi heredaron el «anticapitalismo» del primer Sabino Arana, lo que no hay que identificar con una posición de izquierdas (nada más opuesto a la «lucha de clases» que la «lucha de razas»), sino con la asunción de la doctrina social de la Iglesia Católica. En palabras de Etarte, «se nos ha achacado como de enemigos del capital, gran error; no odiamos al capital, no; lo que odiamos es el capitalismo, es decir, el abuso o mal uso del capital, y este odio al capitalismo, lo tenemos refrendado en las encíclicas de los Papas». Lezo de Urreztieta lo expresaba así: «éramos partidarios de una organización social avanzada, como la marcada por el sindicalismo de Utrech, avanzada pero siempre vasca y cristiana. No estábamos en la izquierda, pero se trataba de mantenernos en posiciones honestas».

Para movilizar a sus bases los artículos de Jagi-Jagi apelaban directamente a las emociones y, más concretamente, al «odio purificador», «sobrehumano», al «enemigo moral y material de nuestra patria, que vemos reflejado en cada uno de esa raza que nos domina y nos hiere». Como catalizador para provocar ese odio se recurrió a la mística del sufrimiento heroico: la glorificación de la figura de los presos y los mártires mendigoxales(un discurso victimista y maniqueo que encontraba el necesario enemigo en «el pistolerismo rojo»). Ya en el primer número de Jagi-Jagi Manuel de la Sota asumía que «solamente conseguiremos la libertad de nuestra Patria con nuestro sacrificio y nuestro sufrimiento, y que cuanto mayores sean estos, más rápidamente llegará aquélla». En el siguiente boletín se advertía al mendigoxale que «la cumbre que tú persigues [la independencia de Euzkadi] (…) sabes que termina en una Cruz». Los presos ocuparon un lugar destacado en las páginas de Jagi-Jagi hasta tal punto que Sota propuso la formación de una asociación elitista a la que «pertenecerían exclusivamente, todos aquellos que han tenido la honra de pisar la cárcel por causas patrióticas». Tampoco faltó la construcción de mártires seculares. Ya en octubre de 1932 apareció el primer «cuadro de honor» de «Nuestros muertos», a los que había que tener «grabados en la mente». Se pedía poner «una oración en tus labios por las almas de los que dieron sus vidas sin vacilar en holocausto de la Patria desgraciada y no vaciles en imitarles si llega el momento (…). De la tierra regada por la sangre de sus hijos brotará en un día no lejano, el fruto sazonado que la alimente». Presos y mártires mendigoxales, a través de su sacrificio, se convertían en símbolos de la causa nacionalista radical y en ejemplos que el resto de la militancia había de seguir.

En cierto sentido Aberri y los jagi-jagis pueden ser considerados los precedentes históricos de ETA y la «izquierda abertzale». Incluso algunos líderes ultranacionalistas de los años 20 y 30 del siglo XX actuaron como puente con la banda, en la que sus descendientes han llegado a militar (siendo el caso más conocido el de la saga de los Gallaestegi). No obstante, entre unos y otros hay sustanciales diferencias estratégicas (el terrorismo) y doctrinales (el racismo y el integrismo de los primeros o el autoproclamado socialismo de los segundos) que no conviene pasar por alto. Además, hubo un hecho crucial que separó a la generación de los mendigoxales de la de los etarras: la Guerra Civil (1936-1939).

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UGALDE, Martín (1990): Lezo Urreiztieta (1907-1981). Biografia. San Sebastián: Elkar.

España / Lucha contra ETA
Un papel de los presos descubrió la conexión de Herrira con ETA
La Guardia Civil detiene a 18 miembros y halla 30.000 euros en las sedes
Tras la disolución de Askatasuna, la organización asumió sus funciones
J. M. Zuloaga , Efe. Madrid. La Razón  1 Octubre 2013

Un comunicado y dos documentos internos del Colectivo de Presos Vascos (EPPK, por sus siglas en euskera) de ETA demuestran, según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto, que la organización Herrira, cuya cúpula directiva fue desarticulada ayer por la Guardia Civil en la «operación Caravana», es continuadora de las Gestoras pro Amnistía y Askatasuna (ambas ilegalizadas por la Justicia) y, por lo tanto, dependiente de la banda. De hecho, desde su presentación publica, en febrero del año pasado, ha celebrado, al menos, 112 «Ongis Etorri» a favor de los presos de ETA condenados por delito de terrorismo, o que eran presos preventivos. En el registro de las sedes han sido encontrados 30.000 euros.

En manos de ETA
En un comunicado emitido el 2 de junio de 2012, el EPPK delegaba públicamente en ETA para que negociara con el Gobierno «los pasos y acuerdos para nuestro excarcelamiento». Tras la disolución de Askatasuna, Herrira asumió sus funciones y liderazgo. En el boletín interno del EPPK, el «Ekia», de octubre de 2011, se anunciaba «la próxima creación de una nueva organización, al objeto de eludir la situación de ilegalidad de Askatasuna». En el número 20 de la citada publicación, correspondiente a junio de 2013, los presos identifican expresamente a Herrira como la sustituta de Askatasuna: «La herramienta que hay que impulsar para el desarrollo de la línea favorable a la repatriación de los presos vascos y refugiados políticos es Herrira», señalaban.

Según fuentes antiterroristas consultadas por LA RAZÓN, desde que anunció el supuesto «cese definitivo», ETA, con el objetivo de mantener unida a su militancia, se reservó en exclusiva «el control de sus presos y la dirección de la estructura de dinamización de los mismos en el exterior de las cárceles». Herrira es, a este respecto, el instrumento más importante.

Los investigadores de la Guardia Civil han conseguido determinar que la banda mantiene el mismo «sub aparato» para el asunto de los presos, con la diferencia de que el representante de Askatasuna ha sido sustituido por uno de Herrira.

Las citadas fuentes subrayan que Herrira, «creada e impulsada por ETA» tras la ilegalización de Askatasuna, ha asumido públicamente las funciones y objetivos ordenados que la banda encomendaba a la citada organización, entre los que se encuentran la realización sistemática y continuada de actos de enaltecimiento a la banda y sus pistoleros con el fin de mantener unido al EPPK.

De hecho, ETA, que no se ha disuelto, mantiene sus estructuras, y ha potenciado su «Aparato Político» con el fin de tener controlado el asunto de los presos en todo momento, además del de las armas y explosivos, que esconde en «zulos» situados preferentemente en Francia, aunque no se puede descartar que alguno se encuentre en España.

Las citadas fuentes recuerdan que, tras el supuesto «cese definitivo», la banda, en los distintos comunicados que ha emitido, se ha arrogado en exclusiva la defensa y el control de los intereses de sus integrantes que se encuentran en prisión o huidos de la acción de la Justicia ya que sería la banda los que los representaría en una hipotética negociación con España y de Francia.

«Frente de Cárceles»
A este respecto, Herrira, cuyos representantes asisten a las reuniones del «Frente de Cárceles», ha jugado un papel fundamental. Aunque desde su presentación ha tratado de aparentar ser una organización nueva, sin vínculos con Askatasuna y ETA, lo cierto es que, según las citadas fuentes la sucesión de actividades «resulta publica y evidente». Se ha detectado que ha asumido de modo «integral y público los objetivos, estructura, funciones, método y procedimientos de financiación, iconografía y entramado comunicativo de Gestoras Pro Amnistía / Askatasuna, desarrollando dinámicas que históricamente desempeñaban dichas organizaciones» (...) lo que representa una sucesión operativa».

La «operación Caravana» se desarrolló cuando estaba reunida en Hernani la «dirección nacional» de Herrira y se ha saldado con 18 detenidos, el registro de cuatro de sedes y el cierre de 32 perfiles en Twitter, 125 perfiles en Facebook y 38 páginas web, además del bloqueo de las cuentas bancarias utilizadas por Herrira.

Del total de detenidos, diez fueron arrestados en la sede, y el resto lo han sido en otros lugares y en la vía pública: cinco en Guipúzcoa, uno en Vizcaya, uno en Navarra y uno en Álava.

Según la asociación Covite
El Gobierno vasco, al lado de 'quienes honran el tiro en la nuca'
EFE www.gaceta.es 1 Octubre 2013

Tilda de "mala noticia" la detención de 18 miembros de Herrira, calificado por la Guardia Civil como un 'téntaculo de ETA'.

La organización de víctimas del terrorismo en el País Vasco, Covite, ha criticado que "el Gobierno Vasco se coloque del lado de quienes honran el tiro en la nuca" al tildar de "mala noticia" el arresto de 18 miembros del colectivo de apoyo a los presos de ETA, Herrira.

La Guardia Civil detuvo ayer en diversos puntos del País Vasco y Navarra a dieciocho dirigentes de esta organización, a quienes imputa delitos de integración en ETA, enaltecimiento y financiación del terrorismo.

El Gobierno Vasco consideró ayer este hecho una "mala noticia" y su portavoz, Josu Erkoreka, demandó a los "poderes del Estado" actuaciones "acordes con los tiempos" que tengan las "miras puestas en la paz" y que en conjunto conformen "una nueva política de Estado" para avanzar en la pacificación.

En una nota hecha pública este martes, Covite ha opinado que esta postura del Ejecutivo autonómico constituye "un ataque a la dignidad de los damnificados" por el terrorismo, al tiempo que recuerda que "la izquierda abertzale radical sigue honrando el tiro en la nuca, como viene haciéndolo desde que ETA rompió a matar por primera vez".

El colectivo de víctimas aclara que durante años ha asumido "que la izquierda abertzale radical vitoree a presos de ETA cuando estos salen de prisión a modo de agradecimiento por los servicios prestados a la organización terrorista".

"Lo que no obstante ha sorprendido a Covite es que desde el Gobierno Vasco se quiera dar cobertura y apoyo público a quienes humillan a las víctimas presentando etarras como libertadores del pueblo vasco", concluye.

UPyD pide la ilegalización de Herrira
El parlamentario vasco y portavoz de UPyD en el País Vasco, Gorka Maneiro, ha pedido la ilegalización de Herrira "por ser un instrumento para exaltar el terrorismo y pretender legitimar la historia de ETA".

Maneiro, en un comunicado, se ha referido a la operación de ayer contra la asociación de apoyo a los presos de ETA, una actuación que ha considerado "razonable, lógica y normal".

A su juicio, la actuación de la Guardia Civil es "positiva y necesaria y un paso indispensable para lograr la derrota definitiva de ETA", porque Herrira ha "venido homenajeando durante los últimos meses a presos de ETA por ser presos de ETA, es decir, ha puesto en valor y ha pretendido legitimar sus acciones criminales".

"Herrira ha insultado a las víctimas del terrorismo y a la sociedad democrática", ha dicho Maneiro quien ha insistido en que "el paso siguiente" al de ayer "debería ser su ilegalización, precisamente porque su dirección ha venido promoviendo homenajes a presos de ETA durante toda su trayectoria".

Sigue el despilfarro
La Generalitat paga un millón de euros a editoras en catalán y occitano
GACETA.es  1 Octubre 2013

"La dotación máxima se podrá ampliar en función de la disponibilidad presupuestaria", señala el Ejecutivo catalán.

La Generalitat continúa con el despilfarro pese a los rescates autonómicos que ha tenido que pedir en los últimos años. Si no basta sólo con la inmersión lingüística en catalán o las subvenciones a los medios de comunicación catalanes, el Gobierno de Artur Mas pagará un millón de euros a las editoras de libros en catalán y occitano, "ayudas" que también incluyen el "fomento de la lectura pública en catalán y en occitano para el año 2013".

Según publica este martes el Diario Oficial de la Generalitat, se han aprobado las bases que deben regir este programa de ayudas a la producción editorial en catalán y occitano.

"La dotación máxima se podrá ampliar en función de la disponibilidad presupuestaria", señala la Generalitat, pese a tener una prórroga presupuestaria y pese a que se tienen que recortar 1.200 millones de euros para alcanzar el objetivo de déficit para este 2013.


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