AGLI Recortes de Prensa   Lunes 14 Octubre 2013

Poderes de Stalin con mentalidad de Rottenmeier
Editorial www.gaceta.es 14 Octubre 2013

Este año tanto el Boletín Oficial del Estado como los distintos diarios oficiales de las comunidades autónomas imprimirán más de 1,2 millones de páginas.

Es decir, que cada año las novedades oficiales equivalen a casi 600 veces Guerra y Paz, el libro de Tolstoi en una versión convencional y completa. Es más, en España se rellenan 700.000 páginas al año sólo en boletines oficiales. Un reciente estudio del Instituto de Empresa (IE) elaborado por los profesores Francisco Marcos y Juan Santaló, bajo el título Regulación, Innovación y Productividad, demuestra que el aumento en la cantidad de regulación autonómica desde 1988 a 2006 ha provocado un “impacto negativo muy significativo en productividad e innovación”. “Nuestras estimaciones revelan que un aumento del 100% en el número de normas y disposiciones autonómicas se asocia con una reducción de la tasa de crecimiento anual de la productividad total de los factores del 3,5% y con una reducción del 80% anual de las solicitudes de patente; de más del 100% de las solicitudes de modelos de utilidad y de entre el 62% y el 112% de las solicitudes de diseños industriales”, alertan los autores.

Los últimos huesos duros han sido la ley del tabaco y el límite de velocidad, que siguen generando más papeleo, problemas y multas. Más negocios cerrados, más negocio clandestino y más polémica.

Hasta el Imperio Romano cayó por un exceso de leyes, al menos ese fue uno de los motivos y no precisamente menor. El exceso de regulación puede provocar lo contrario de lo que busca, la anarquía total. La inflación legislativa acaba con la inseguridad jurídica y es la enfermedad a la que estamos abocados. Cada nuevo Gobierno entrante parece padecer el síndrome de la máquina expendedora de reglamentos. Les costaría lo mismo derogar las existentes, pero parece que crear, aunque sea algo malo, es mejor que eliminar, aunque eso sea positivo. Recuerda a la fiebre de los políticos por inaugurar pabellones.

La multiplicación de las leyes reguladoras hace que los negocios se ahoguen en trabas burocráticas. “Pongamos el caso de un empresario del sector del juego que se dedica a fabricar máquinas tragaperras y venderlas a casinos y establecimientos de toda España. El sentido común y la economía de escala lleva a la empresa a elaborar un mismo modelo para todo el territorio nacional. Pero no puede porque cada comunidad ha establecido por ley que la palanca que acciona el juego sea distinta. Así, el empresario debe emplear más recursos para adaptarse a 17 legislaciones y hacer 17 tragaperras”, indica Sánchez de la Cruz. Según la CEOE, el coste de la madeja legislativa nos cuesta 45.000 millones de euros.

Esperanza
Pepa Antón www.gaceta.es 14 Octubre 2013

La democracia se debilita y los españoles exigen una profundísima regeneración de todo el sistema.

Esperanza contra la desmoralización, contra la impotencia, contra el desengaño. Esperanza contra ese estado de ánimo triste, escéptico y desalentado que nos envuelve desde que una sucesión de políticos irresponsables y partidistas nos han conducido a la bancarrota en materia económica; al analfabetismo en asuntos educativos; a constituirnos en reino bananero atentando a diario contra la libertad de expresión, censurando opiniones que no son políticamente correctas o convocando ruedas de prensa sin preguntas que violan el derecho que tiene todo periodista a preguntar para poder informar; a una alarmante inseguridad jurídica en cuanto que los nombramientos de los miembros de los altos tribunales de la nación, lejos de la independencia que debía caracterizarles, son el fruto de repartos y pasteleos políticos; a la inseguridad nacional con un Ejército desvirtuado cuyas funciones parecen diseñarse a cada minuto, ahora ONG, después las chicas de la Cruz Roja, mañana bomberos y siempre, en sus programas, maná inagotable de comprometidas misiones; y a la desolación asistiendo impotentes al descuartizamiento de la Nación más antigua de Europa, esta que mandaba emperadores y filósofos a Roma, mientras otras mandaban tributos y que asumió sobre sus hombros, desde el 711 y durante setecientos ochenta y un años, la defensa de Occidente frente al Islam. Esta gran Nación que, aunque les pese a algunos, todavía se llama España.

Se necesita con urgencia un cambio de rumbo, ¡ya está bien de amagos efectistas que no conducen a nada! La democracia se debilita y los españoles, al certificar en sucesivas encuestas que los políticos y la corrupción son la raíz y el origen de nuestros problemas, estamos exigiendo una profundísima regeneración de todo el sistema, para evitar situaciones no deseadas que desemboquen en populismos nefastos. No perdamos de vista a Venezuela.

Y se necesita claridad por parte de quienes estén dispuestos a liderar dicho cambio. Claridad en la exposición de los objetivos que se pretenden conseguir y en los medios que se van a utilizar para conseguirlos. Claridad a la hora de gobernar. Claridad al ejecutar las reformas necesarias. Claridad, principios y coraje porque los silencios taimados, las acomplejadas actuaciones protegidas por los plasmas solo conducen a la abstención o al voto en blanco impidiendo la continuidad del cambio que estamos necesitando.

¿Gobernar en base a unos principios e ideas o gobernar sólo por el placer de gobernar? Señoras y señores del PP, ustedes tiene la última palabra.

Aznar envía otro aviso a Rajoy
Pablo Sebastián www.republica.com 14 Octubre 2013

No han pasado cinco meses desde que el expresidente José María Aznar reapareciera ante la opinión pública con un serio discurso, en el que negó haber recibido sobresueldos en el PP, subrayó su preocupación por España, criticó la desidia de Rajoy pidiendo una bajada de impuestos para reactivar la economía y dejó abierta la puerta de su regreso a la política activa diciendo: ‘cumpliré con mi responsabilidad, con mi conciencia, con mi partido y con mi país, con todas sus consecuencias’. Pues bien, el pasado sábado José María Aznar reapareció en el Palacio de Oriente y declaró: ‘estoy aquí para defender la democracia, la unidad nacional y la monarquía constitucional’. Y aunque el protagonista especial de la recepción de la Fiesta Nacional fue el príncipe Felipe, que se estrenaba de anfitrión por la enfermedad del Rey, Aznar tuvo su notoriedad y en todo caso eclipsó -no estuvieron juntos en la recepción- al presidente Rajoy. Como Susana Díaz lo hizo con Rubalcaba.

Parece claro que, para Aznar, hay que defender la democracia, la unidad nacional y la monarquía constitucional, pero no sabemos cómo y cuando piensa el expresidente llevar a cabo semejantes hazañas. Aunque ha dejado claro que si él regresó para ello es porque su pupilo y presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no se ocupa como debiera de estos tres grandes problemas o no está a la altura de las circunstancias. Cosa que no solo piensa Aznar sino otros muchos dirigentes políticos de dentro y fuera del PP, amén de no pocos analistas, observadores influyentes y líderes sociales.

En todo caso estamos ante el segundo aviso de Aznar a Rajoy en un momento en el que el Gobierno cree haber logrado una leve mejora de la situación económica y de las expectativas para salir de la recesión camino del crecimiento. Pero también cuando da la impresión que el país está bloqueado y que Rajoy no comparece ante los ciudadanos -ni ante el Parlamento o la prensa- ni toma las decisiones que debiera para romper ese bloqueo que podría incluir el riesgo de un retroceso ‘mortal’ de la economía si, por algún motivo español o internacional -¿el impago de la deuda de EE.UU.?- España o la UE sufrieran una nueva sacudida que dada nuestra debilidad para nuestro país sería letal.

Para colmo de la gravedad de la situación general española el PSOE, primer partido de la oposición, también sufre una crisis de liderazgo y cohesión nacional; y el segundo partido opositor, CiU, se ha lanzado por el precipicio de la independencia de Cataluña, lo que aumenta la inestabilidad política nacional, que no se suple con la vigente mayoría absoluta del PP en el Parlamento y a la que tenemos que sumar los problemas de la Corona y los casos de la corrupción.

Es verdad que, si a Rajoy se le ha reaparecido Aznar, a Rubalcaba también le ha salido competencia, con su ‘discurso nacional’, la presidenta andaluza, Susana Díaz, otra estrella de la recepción en Palacio de la Fiesta Nacional. Pero está claro que Rajoy como Rubalcaba -o el Rey ante una eventual abdicación en el Príncipe Felipe- no quieren dar pasos hacia atrás. De manera que las tres ‘R’ mayúsculas del poder, Rey, Rajoy y Rubalcaba, siguen como están y no tienen previsto marcharse o propiciar relevo alguno en sus respectivas posiciones de poder.

Ahora bien, ¿cuáles son los planes a corto o medio plazo de Díaz en el PSOE y Aznar en el PP? No se sabe. Si conocemos que el PSOE tiene prevista una Convención para el mes de noviembre, aunque de momento no hay fecha para las ‘primarias’, y que el PP tenía prevista una reunión similar para el otoño que Rajoy aplazó a la primavera de 2014, siguiendo con su habitual escapismo de los problemas y la realidad. En todo caso, Susana Díaz tiene su congreso andaluz en noviembre, para asumir ella el liderazgo del PSOE en el Sur, y Aznar tiene todo el tiempo del mundo para planificar o evaluar su posible regreso al frente del PP. Lo que está claro es que ya le ha enviado a Rajoy un segundo aviso, y no convendría descartar la eventualidad de un tercero y definitivo si las cosas siguen como van.
www.pablosebastian.com

La nación y el suicidio
GABRIEL ALBIAC ABC 14 Octubre 2013

La fisura nacional es garantía infalible de ruina colectiva: para nación y regiones

«NACIÓN. s. f. El acto de nacer. En este sentido se usa en el modo de hablar nación, en lugar de nacimiento». Es el primer sentido. El segundo, analógico, la asimila a «la colección de los habitadores en alguna provincia, país o reino». El tomo III del Diccionario de autoridades ?primero de la Academia? está fechado en 1732. No alza constancia siquiera del uso político identitario, que, sin embargo, aparece como principal en su equivalente francés desde el último decenio del siglo XVIII. El mito nacional está fechado. Con vagas oscilaciones, en Europa se gesta a partir del verano de 1789 francés y de la primera revolución burguesa sobre el continente. Condensa su función léxica a lo largo del siglo XIX. En lo fundamental, puede considerarse cerrado con las sacudidas del año 1848.

Toda identidad es una ficción. Funcional. Sin la cual, lo cotidiano se complica. Nación es una acotación temporal de esa función: la invención de un sujeto político colectivo. Lo tengamos o no presente al hablar, nación designa, en los últimos dos siglos, el modelo de Estado que la burguesía pone en pie y cuyo dispositivo constituyente es ?Sain-Just lo inventa y Clausewitz lo formaliza? el pueblo en armas, al cual se denomina ejército nacional.

Hay horizontes geográficos y culturales en los cuales ese dispositivo de identificación triunfa sin dejar residuos. Y borra el pasado. Francia es el modelo: ni siquiera pasa por la cabeza de quienes hablan el ?francés nacional?, hasta qué punto ese patrimonio se erigió sobre el borrado de un rompecabezas de lenguas locales inviable. Si a alguien en Francia se le ocurriese hoy reclamar el bretón como lengua vehicular en la escuela pública, sería llevado benévolamente de la mano al manicomio.

Hay horizontes geográficos y culturales en los que fracasó en el siglo XIX: Alemania, Italia y España son los casos límite. Lo que esos países hubieron de pagar en el XX por tal incapacidad es sabido. El precio alemán lo pagó toda Europa, con la mayor matanza de la historia. El coste italiano fue la emergencia de la irrealizada mitología nacional bajo la variedad mitomaníaca de Mussolini. En España, dio de bruces, primero, en una guerra civil que quebró el alma española hasta nuestros días. Después, en casi medio siglo de dictadura que, al apoderarse de arquetipos y mitologías nacionales como posesión exclusiva, privó a la nación de la normal construcción de una identidad común. España permanece como único rincón europeo en el cual la bandera nacional es ?salvo en el fútbol? objeto de recelo e interrogación, y en el que la afirmación de las fronteras nacionales es vista como un residuo autoritario.

El coste de eso es demoledor. Lo ha sido siempre. Hoy, llegados al punto límite en el cual las mitologías locales, bajo la forma de secesionismos provincianos, priman delirantemente sobre los intereses económicos, la fisura nacional es garantía infalible de ruina colectiva: para la nación y para cada una de sus regiones enloquecidas. Se llama suicidio.

advertencia de Aznar a Rajoy
Aznar a Rajoy: “Los silencios sobre Cataluña dañan tanto como las mentiras del nacionalismo”
El expresidente del Gobierno reaparece junto a la expresidenta del PP vasco, María San Gil, en la presentación del libro sobre víctimas del terrorismo
EP | San Sebastián www.república.es  14 Octubre 2013

El expresidente del Gobierno José María Aznar ha pedido este lunes "poner fin al desfalco de soberanía nacional" que se está llevando a cabo por parte del nacionalismo "más destructivo y reaccionario", ya que, según ha insistido, persigue "el desguace de la nación y del Estado". Es más, ha advertido al Ejecutivo de Mariano Rajoy, aunque sin citarle, de que el "silencio" ante lo que está ocurriendo en Cataluña" puede dañar la verdad tanto como la mentira misma". Aznar se ha expresado con esta contundencia durante la presentación del libro sobre víctimas del terrorismo Cuando la maldad golpea junto a la expresidenta del PP vasco, María San Gil, en un acto en San Sebastián que ha organizado la Fundación Villacisneros.

El exjefe del Ejecutivo ha dedicado parte de su intervención a lo que está sucedido en Cataluña y ha afirmado rotundo que se está ante “un desafío al valor de la libertad, del pluralismo, de la ley y de la igualdad dentro de una misma sociedad”.

“No estamos ante una pugna entre territorios. Estamos ante un desafío que opone a la cultura cívica europea propia de nuestra Constitución el nacionalismo más reaccionario y destructivo”, ha enfatizado.

Aznar ha asegurado que la tarea política más importante en la España de hoy es “construir, ordenar y poner en marcha una gran política nacional basada en los principios constitucionales”. Se trata, ha proseguido, de impulsar “un gran proyecto cívico atractivo”, capaz de animar a la sociedad a prestarle su apoyo decidido y sostenido. “Cada vez que lo hemos hecho así hemos sabido vencer las amenazas a nuestra libertad, por graves que fueran”, ha dicho.

Aznar ha resaltado que España “ha de ser una realidad jurídica segura, indudable, previsible” puesto que ésa ha sido la voluntad de los españoles recogida en la Constitución. “No existe ningún título jurídico, histórico o político válido que habilite a ignorarla, incumplirla, suspenderla o aplazarla. No puede estar en la mano de nadie hacer tal cosa”, ha dicho,

En este punto, ha avisado que quien “ignora” la Carta Magna, “la incumple, la suspende o la aplaza está fuera de la ley”, “actúa contra la voluntad nacional”, y “debe percibir sin que le quepa la menor duda las consecuencias de sus actos”. “No hay moderación en aceptar la ilegalidad”, ha advertido.

Aznar ha insistido en que el Estado de Derecho “no puede quedar en suspenso o ser aplicado por cálculo político”, ya que, según ha señalado, eso “daña la democracia española y expone a sus instituciones a la sospecha”.

Por eso, ha censurado que “algunos” hayan “decidido romper con España, para romper con los principios de la democracia”, tratando de “arrastrar consigo a toda una sociedad, a la que pretenden convertir en lo que ellos son”.

Poner fin al ‘desfalco de la soberanía nacional’
“Y no podemos permanecer al margen mientras ese proyecto político sigue adelante. Debemos afirmar la legitimidad de nuestra Constitución y de nuestras leyes. Debemos afirmar y ejercer nuestra voluntad política expresada democráticamente”, ha proclamado, para afirmar que hay que poner fin “al desfalco de soberanía nacional que se está llevando a cabo por parte del nacionalismo”.

En opinión de Aznar, hay que “afirmar la realidad nacional de España ante las grotescas deformaciones históricas a las que la someten aquellos que rechazan una comunidad de ciudadanos libres e iguales”. Para ello, ha continuado, deben actuar como “españoles tranquilamente orgullosos de serlo”.

Aznar ha lamentado que redoblen sus “esfuerzos” los que pretenden devolver a los españoles “al camino de discordia y de ruptura”, una pretensión que, según ha dicho, “necesariamente producirá desgarros, como ya los está produciendo”. “El nacionalismo pide lo imposible: el desguace de la nación y del Estado. Su encaje nunca lo sería en la nación, sino en la no-nación; su inserción nunca lo sería en el Estado sino en un no-Estado”, ha agregado.

En este proceso “inútil de centrifugación del Estado”, el expresidente del Gobierno ha asegurado que hay que “fortalecer las instituciones y ordenar la vida del Estado del modo que mejor convenga a la nación”. “Estamos en un momento decisivo de nuestra historia. Un momento que exige de todos nosotros lo mejor que tenemos”, ha dicho.

Eso sí, Aznar ha afirmado que “nada está garantizado”. “Todo dependerá de lo que estemos dispuestos a hacer. Porque es cierto que el silencio puede dañar la verdad tanto como la mentira misma”, ha concluido.

España
Aznar: «El nacionalismo pide lo imposible: el desguace de la nación»
Efe. San Sebastián. La Razón 14 Octubre 2013

El expresidente del Gobierno y presidente de la Fundación FAES, José María Aznar, ha afirmado hoy en San Sebastián que "la tarea más importante en la España de hoy es construir, ordenar y poner en marcha una gran política nacional basada en los principios constitucionales". Aznar ha señalado que "la España constitucional afirma la libertad y la igualdad, el Estado de derecho y la solidaridad", a lo que ha añadido que "debemos afirmar la legitimidad de nuestra Constitución y nuestras leyes". En su opinión, "estamos ante un desafío que opone a la cultura cívica europea propia de nuestra Constitución el nacionalismo más reaccionario y destructivo". "Hay que poner fin al desfalco de soberanía nacional que se está llevando a cabo por parte del nacionalismo", ha dicho. Aznar también ha destacado el esfuerzo de las generaciones de la democracia por integrar, un esfuerzo que el nacionalismo insiste en hacerlo inútil, "y nos invita a rendirnos a la evidencia de que nada de esto le importa. Porque el nacionalismo pide lo imposible: el desguace de la nación y del Estado. Su encaje nunca lo sería en la nación, sino en la no-nación; su inserción nunca lo sería en el Estado sino en un no-Estado".

Aznar ha hecho estas declaraciones en la presentación del libro de testimonios de víctimas del terrorismo "Cuando la maldad golpea". En el acto también han intervenido María San Gil; la presidenta de la AVT, Ángeles Pedraza; el presidente de las Fundación Villacisneros, Íñigo Gómez-Pineda, y una de las autores del libro, Ana Velasco. Ante ellos, Aznar ha defendido que "hacer justicia es hacer que la derrota efectiva del terror sea la culminación de nuestro pacto constitucional". También ha asegurado que "aquí no hay dos bandos negociando nada. Cualquier iniciativa política destinada a 'contextualizar', disculpar', 'disimular' o 'interpretar' la cruda realidad de lo que el terrorismo ha hecho no merece más que un rechazo rotundo y ejemplarizante por parte de quienes afirmamos la nación de ciudadanos", por lo que ha llamado a "estar alerta frente a tanta retórica envolvente de informes, proyectos y planes que eluden las verdades esenciales".

Aznar ha subrayado que "en la política vasca siempre se ha hablado mucho de normalización. Hoy, de nuevo, se busca la normalización del silencio, del olvido, de la confusión. Si alguna normalización hay pendiente es la de los valores: el valor de la vida; de la libertad; de la ley; de la solidaridad y de la convivencia cívica". En su opinión, librarnos del terror exige tres condiciones: la aplicación de la ley con todas sus consecuencias, la acción efectiva y continuada del Estado de derecho; impedir que su proyecto destructivo encuentre en sus socios políticos el oxígeno que le permita sobrevivir a su derrota operativa, y el reconocimiento de que ni tiene ni ha tenido justificación y es radicalmente ilegítimo. Por último, Aznar ha afirmado que "abandonar la violencia no puede ser solo renunciar a su uso, sino que debe ser también el reconocimiento expreso de que nunca debió ser empleada".

Cataluña: urge volver a la normalidad
Editorial www.gaceta.es 14 Octubre 2013

El paso del tiempo va, lentamente, poniendo a la luz la irracionalidad de los pujos separatistas de los nacionalistas catalanes.

El paso del tiempo va, lentamente, poniendo a la luz la irracionalidad de los pujos separatistas de los nacionalistas catalanes, que se fundan en falsedades palmarias (una historia escamoteada y manipulada), eslóganes demagógicos (España nos roba, derecho a decidir) y, sobre todo, en el estímulo de sentimientos colectivos que impidan el uso sereno de la razón e incluso la observación de la pura realidad, como la certeza de la marginación de la Unión Europea de una Cataluña independiente. No es que la concentración del sábado fuese el asombro del mundo por su concurrencia, pero el solo hecho de que, tras un año más de martilleo propagandístico desde un Gobierno autonómico sectario y unos medios de comunicación oficiales o generosamente subvencionados, haya acudido a la plaza de Cataluña un número sensiblemente mayor de personas que el año pasado significa que el buen sentido y el reconocimiento de la realidad no han desaparecido del todo de esa tierra tan admirable por tantas cosas.

Sin embargo, no se puede olvidar la enorme capacidad de atracción que los impulsos emocionales poseen en sociedades castigadas por la penuria económica u otros contratiempos graves, sobre todo si son víctimas de la decadencia y el desarme moral. Así ocurrió en la Cuba del dictador Batista y, en Europa, en la Alemania de entreguerras y del “triunfo de la voluntad”. El riesgo de que un país entre en crisis en estas condiciones está presente, y así se pudo percibir en el discurso del Príncipe de Asturias en la celebración de la Fiesta Nacional, pues una apelación a la unidad nacional, que no tendría mayor trascendencia en otras circunstancias, el sábado tenía por fuerza que interpretarse en el contexto de la agitación separatista que venimos soportando.

Decimos que el paso del tiempo va esclareciendo los términos de un debate nacional que desde el principio se ha presentado turbio. La cuestión es cuánto tiempo hará falta para que se vuelva a la normalidad con los menores daños posibles, que algunos habrá sin duda, pues no se sacude impunemente a una sociedad como lo han hecho Mas y Junqueras. Es comprensible el nerviosismo de amplios sectores de ciudadanos en el conjunto de España –Cataluña incluida, desde luego– al ver la aparente quietud del Gobierno, que permite que se vayan creciendo los separatistas con todo género de iniciativas más o menos simbólicas, más o menos estrafalarias, pero siempre en la misma dirección disolvente. También se entiende, aunque con más dificultad, que el Gobierno no quiera cargar con la responsabilidad exclusiva de una voladura de puentes de diálogo. Pero cuanto más tiempo pase sin que nadie mueva pieza será peor para todos.

Sareb: fraude de ley, expolio y caos
Roberto Centeno El Confidencial 14 Octubre 2013

“Jamás habrá un 'banco malo' en España”, afirmó Rajoy a principios de 2012. Pero la verdad en España es justo lo contrario de lo que aseguraba Rajoy, y sí hay 'banco malo', pero no como en otros países donde, por ejemplo, en Alemania los bancos entregan activos tóxicos a riguroso precio de mercado y están obligados a incrementar el crédito a las familias por el equivalente del dinero recibido. Aquí, aparte de robarnos comprando por encima de mercado, reducen el crédito a familias y pymes y nos cobran los intereses y los servicios más altos de Europa.

El 'banco malo' es un mastodonte denominado Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), que se ha constituido con un delito de fraude de ley, para socializar las pérdidas derivadas de la desastrosa gestión y la corrupción generalizada del sector financiero y que no sea computable como deuda. Fraude de ley porque financiándose en un 95,5% con dinero público, se monta una farsa indigna de un Gobierno serio para darle forma de sociedad privada que aporta sólo el 4,5% del total, y burlar así una normativa europea vigente en España, para que el dinero despilfarrado no sea computable como deuda.

Expolio, porque se han adquirido los activos por encima de mercado. Europa cree que los pisos traspasados a Sareb deben venderse con un descuento del 75%, frente al 54% aplicado, lo que equivaldría a una pérdida de dinero público de casi el 50%. A los préstamos a promotores les han aplicado un descuento medio del 45,6%, y los bancos habrían brindado con champagne si los hubiesen vendido con descuentos del 80%. Estos desalmados que nos gobiernan se negaron a hacer lo que en el resto del mundo: cerrar las entidades inviables, y además, también al contrario que el resto del mundo y en contra de lo que afirmaron una y otra vez, el coste está recayendo sobre los contribuyentes.

El personal, desde la presidenta, Belén Romana, que no tiene ni idea del tema, hasta el conserje pasando por los directivos ha sido nombrado a dedo, en un caso de nepotismo impensable en un país civilizado. Como era de esperar con este hatajo de enchufados ignorantes, la estructura de decisiones y autorizaciones es un caos total, pero es que hasta en el mismo desarrollo administrativo de las operaciones que se cierran la desorganización es absoluta. Y lo que ya es el colmo: como no tienen ni idea de qué va el tema, para vender promociones están contratando con dinero público a los mismos sinvergüenzas que arruinaron estos proyectos, y además están dilapidando cantidades enormes contratando asesorías y servicios de terceros, en condiciones de falta absoluta de transparencia.

El inaudito coste de la reestructuración bancaria
Antes del robo del rescate de los 100.000 millones de euros que se utilizaría como excusa para crear Sareb, se había puesto en marcha la reestructuración bancaria más desastrosa de Occidente: se ha ocultado, se ha engañado, se han falsificado balances, todo con la ayuda del BdE, se ha mentido sin límite a los ciudadanos y, lo peor, a día de hoy la factura es la mayor del mundo occidental, ¡271.539 millones de euros* o el 26,3% del PIB! Además, se han perdido de momento 45.000 millones de euros, 9.000 en CCM y FAAF y 36.000 reconocidos por FROB, algo que no ha sucedido en ningún otro país. Las pérdidas finales van a superar de largo los 100.000 millones. El mayor expolio a un pueblo en toda la historia de Europa.

En países de cultura similar a la española nunca podría suceder tamaña barbarie, porque la moral de la civilización lo impediría. Si aquí hubiera al menos independencia judicial, esta atrocidad sería impensable, porque estos poderosos malhechores estarían en la cárcel. España hoy no es hoy un pueblo civilizado, es un país bárbaro que utiliza los términos empleados por Kant, porque una minoría que se encuentra por encima de la ley es capaz de imponer su inmoralidad enriqueciendo sin freno a una oligarquía política, financiera y monopolista, a costa del empobrecimiento general y la miseria de los colectivos marginados del trabajo.

Y para terminar, el sector bancario sigue al borde del abismo. Según Bank of America/Merrill Lynch en su informe de septiembre, “la morosidad, incluyendo los dudosos activos transferidos a Sareb, asciende a 222.000 millones, o el 21% del PIB, frente al 12% oficial. Pero si incluimos los refinanciados, de los que un 40% son problemáticos, y otros similares, la morosidad potencial es de 350.000 millones o el 34% del PIB”. El FMI acaba de estimar que se necesita ya otra recapitalización de 61.000 millones.

La excusa del MoU
Para la creación del 'banco malo' se utilizó como excusa el rescate de 100.000 millones avalado con nuestro dinero. Excusa, porque de las 30 condiciones impuestas en el Memorandum of Understanding (MoU), el Gobierno ha incumplido las que le ha dado la gana, que casualmente son las más importantes. El mandato esencial era que “la entidad adquirirá los activos a valor económico real”, pero Sareb los ha adquirido muy por encima.

De las 30 condiciones impuestas en el Memorandum of Understanding (MoU), el Gobierno ha incumplido las que le ha dado la ganaOtro mandato fundamental era el de identificar la viabilidad de los bancos y cerrar los inviables. Incumplida en su totalidad. Otra, acometer las reformas estructurales para incrementar la competencia: los monopolios de Repsol, Gas Natural y las eléctricas todavía se están riendo. Y, por supuesto, cumplir los objetivos de déficit; en 2012 se produjo la mayor desviación conocida y este año acabaremos casi en el 8%. El resumen es claro: el 'banco malo' se creó para favorecer a lo oligarquía financiera más incompetente y corrupta de Europa y, de paso, colocar a los amigos con sueldos de escándalo. Si no lo hubieran creado, no habría pasado nada.

De cómo Sareb expolia a los españoles
El despilfarro de dinero público por Sareb comenzó el día mismo en que Guindos impuso a Belén Romana como presidenta, que decidió montárselo a todo lujo con el dinero de los españoles. Lo primero fue ponerse un sueldo de 500.000 euros, casi el doble que el de Christine Lagarde, la presidenta del FMI. Esta Sra. no tiene vergüenza, como no la tienen Rajoy ni Guindos, que permiten esta escandalosa provocación cuando Cáritas acaba de denunciar que ya hay tres millones de personas viviendo en condición de extrema pobreza con menos de 300 euros al mes, y el comisario europeo de Derechos Humanos está escandalizado porque la pobreza infantil supera ya el 30%. Son unos auténticos canallas.

La segunda fue alquilar una planta entera en la zona más cara de Madrid, a pesar de que la sociedad posee varias decenas de oficinas en la capital. Y lo tercero contratar a otra docena de enchufados con sueldos obscenos de 150 a 200.000 euros al año, además de coches de lujo, VISA oro sin límite y viajes en primera clase. Como se comenta en medios bancarios, “esta gente va sólo a ponerse sueldazos y a jubilarse en Sareb dentro de 15 años, en condiciones de lujo”.

Lo siguiente fue comprar los activos inmobiliarios invendibles de ocho cajas y bancos que deberían haber sido cerrados según el mandato del MoU porque son inviables. Aunque el memorando exigía comprar los activos a precio de mercado, lo hicieron muy por encima –la vivienda nueva se adquiriría con un descuento del 54%, en un momento en que varios fondos extranjeros compraban en Madrid edificios singulares con descuentos del 80%– y todo con aval del Estado. No solamente nos han arruinado la vida, sino que además ahora tenemos que avalar con nuestro dinero a quienes nos arruinaron. Hasta el momento han comprado los activos más tóxicos del sistema por valor de 55.000 millones de euros en bonos garantizados por el Estado, es decir, por nosotros y por nuestros hijos.

En total unos 200.000 activos inmobiliarios –107.000, de los cuales 76.000 son viviendas– y activos financieros –90.500 préstamos y créditos–, y todos ellos incobrables, pero lo peor estaba por llegar. El Gobierno necesitaba, como ya se ha explicado, para evitar que el dinero despilfarrado por Sareb no figurara como deuda, que la propiedad de Sareb fuera mayoritariamente privada en un 55%, a la que se le ha garantizado una rentabilidad mínima del 15%, y pública en un 45% a través del robo legal del FROB.

Los ingresos, a pesar de que están vendiendo las 'joyas de la corona' de la basura que han comprado, difícilmente superarán los 1.100 millones en 2013Los sueldazos, las oficinas de lujo, el mantenimiento de los activos y los intereses de la deuda supondrán un mínimo de 1.700 millones de euros en 2013, y los ingresos, a pesar de que están vendiendo las 'joyas de la corona' de la basura que han comprado, por ejemplo créditos con activos inmobiliarios vinculados, difícilmente superarán los 1.100 millones, por lo que la pérdida en 2013 puede ser de unos 600 millones y no los 47 previstos en el plan redactado por estos indocumentados, lo que obligaría a una ampliación de capital a la que los privados no están dispuestos.

Luego, y como era obvio, el hatajo de enchufados mejor pagado del planeta preparó un 'Plan de negocios' que no había por dónde cogerlo, hasta el punto de que el FMI lo ha criticado con dureza porque lo considera una auténtica chapuza. Ante esto, Sareb tuvo que decir públicamente que aunque se cambiara el plan, el 15% a los privados estaba garantizado.

La operación Toro
En la primera 'gran' operación –“un éxito rotundo” según los enchufados de lujo– realizada con un fondo buitre, denominada Toro, el fondo HIG Capital ha adquirido 940 inmuebles –los mejores– por 100 millones de euros. Para empezar, el precio medio por inmueble ha sido de 106.000 euros, frente al compromiso de Sareb de venderlos a un precio medio de 125.000 euros, una pérdida a cargo de los españoles del 18% mínimo, y digo mínimo porque no hace falta ser un lince para percatarse de que en esta primera 'gran' operación se han quedado con lo menos malo, y los 125.000 euros es el precio medio.

Es decir, Sareb vende en pérdidas –por debajo de objetivo– 940 inmuebles, pero además financia el 40% de los 100 millones a tipos de interés de amigo, y quien compra no es HIG Capital, sino una joint venture al 51% de HIG Capital, o sea que manda, y 49% de Sareb, o sea, que pone el dinero, lo que significa que esta última asumirá el 69,4% de las pérdidas de la operación si fracasa en sus objetivos –40 + 49x60 = 69,4 millones de los 100–, y, si hay ganancias, como HIG pone sólo 30,6 millones –51x60= 30,6 millones de los 100– obtiene un 179% de rentabilidad del capital invertido, recibe el 55% del beneficio, pero sólo ha puesto el 30% del capital –55/30,6 = 179,7%–, lo que para un país crecientemente empobrecido es una infamia inaudita. Después de esta operación, varios fondos se han interesado también, y hay más en marcha. ¡Yo también quiero comprar 1.000 pisos a Sareb!

* Inyecciones de capital, 59.130 millones; esquema de protección de activos, 28.227; adquisición de activos financieros (FAAF), 21.041; Sareb, 52.525; avales del Estado emisión deuda bancaria, 110.616.

Nos roban.
Vicente A. C. M Periodista Digital 14 Octubre 2013

Les aseguro que no me estoy refiriendo al mantra de los dirigentes secesionistas catalanes. No, me refiero exclusivamente a la casta política que nos gobierna, a los partidos políticos, a los miles de asesores enchufados a lo largo de la geografía española, a los apesebrados e inútiles sindicatos mayoritarios CCOO y UGT. En fin, a un sistema corrupto y corruptor que parasita a la sociedad española y que la está llevando a la pobreza más absoluta. Y contra eso ¿qué se puede hacer?. Evidentemente dejar de contribuir de forma aborregada a que esto subsista. ¿Y cómo se hace eso? Pues, desde luego, usando los medios democráticos que disponemos, la manifestación, la huelga general y la insumisión fiscal.

Y es que creo que hace tiempo que se ha desbordado el vaso de la paciencia. La traición de la confianza del electorado por parte del PP, ha sido tan evidente, como lo es su hipocresía en prometer hacer una regeneración democrática y ética de un sistema corrupto y una Administración pública sobredimensionada y plagada de prásitos que viven a costa del sacrificio de los ciudadanos y de su expolio impositivo. La última desvergüenza ha sido las declaraciones de la Presidenta del FMI, que se ha atrevido a sugerir -exigir- a España que se realice una "quita" - en el vulgo ¡un robo!- del 10% para todas las imposiciones de capital, sin distinción. Es decir que se nos meta la mano a la cartera a través de un impuesto especial, cuyos antecedentes hay que buscarlos en la época de la depresión entre guerras o en las posguerras.

Todos estos sinvergüenzas son iguales. Por supuesto que este FMI no insiste más en que se establezca un sistema sostenible que no sea el de taifas autonómico.Ni tampoco en un control mucho más riguroso de la banca y del mangoneo político de las Cajas. Ni en la exigencia del adelgazamiento de la estructura administrativa desproporcionada para las necesidades de los españoles. Ni en el control del gasto de esas administraciones o la eliminación drástica de las subvenciones a partidos políticos, organizaciones empresariales y sindicatos. No, la única idea es penalizar los ahorros de las familias con la doble imposición- la primera con el IRPF al recibir la nómina y la segunda con el IVA sobre los intereses del capital-, sumada ahora con la propuesta de la quita del 10% para garantizar que la casta política sigue recibiendo el pienso y sus desobirtados emolumentos.

Creo que en un país con algo menos de seis millones de desempleados, donde existen más coches oficiales que en los USA y la Gran Bretaña juntos, es una sinvergonzonería mayúscula seguir con la política de expoliar a los ciudadanos sin acometer seriamente la reforma del sistema y el control riguroso del gasto público. Este comportamiento solo puede calificarse de mezquino e inaceptable y los ciudadanos estamos legitimados para exigir que se termine de una vez con esta dictadura de los partidos políticos. Se necesita una regeneración de un sistema nacido con deformidades, como aquellos casos escandalosos y aún sin resarcir de los afectados por la Talidomida, a los que siguieron los del aceite de colza, los de las preferentes y un largo etcétera en los que la Administración se abstuvo de cumplir con sus responsabilidades.

Desde mi pequeña ventana en Periodista Digital me atrevo a pedir a mis conciudadanos que no se resignen ante este estado de cosas y que se rebelen. La justicia nunca llega a materializarse si uno mismo no pone todo de su parte para conseguirla. La casta política solo se mueve por su propio interés y nunca por el general. Las revoluciones lo son porque el poder intenta mantenerse a toda costa, como sea y se apoyarán en las Delegaciones del Gobierno y en las FFyCCSE para sofocar cualquier intento de rebelión. Estos no son servidores de nadie, sino que se sirven de todos para sus fines y su enriquecimiento personal mientras los ciudadanos nos empobrecemos. Acabemos con esta farsa y obliguemosles a abandonar sus poltronas y bajarse de los coches oficiales.

Lucha por tu futuro e impidamos que nos sigan robando.

El extraño juego sobre Cataluña del director de "Voz Populi"
Carlos Ruiz Miguel Periodista Digital 14 Octubre 2013

En su habitual columna dominical el director del digital "Voz Populi" vuelve, de nuevo, a defender la modificación del régimen constitucional para complacer las pretensiones de los nacionalistas catalanes. El problema es que para ello utiliza un argumento que, supongo, el propio autor debe saber que no es procedente.

I. EL DIRECTOR DE "VOZ POPULI" DE NUEVO EN AUXILIO DEL NACIONALISMO CATALÁN
No es nueva la posición en favor del nacionalismo catalán del director de "Voz Populi".
Ya el 28 de octubre de 2012, este periodistas escribió un artículo titulado "Habrá otra oportunidad para tender puentes entre Madrid y Barcelona tras el 25-N" en la que ponía, en un plano de igualdad a quienes defienden la Constitución y a quienes la violan. Decía:

los recelos están a flor de piel, al punto de que lo más difícil ahora es hacerse entender en el fragor de los que, a uno y otro lado, elevan el ruido de sus soflamas hasta ahogar la palabra de quienes pretenden hacerse entender desde el sosiego y la reflexión

La conclusión, el 28 de octubre de 2012, era que
Parece evidente que habrá que llegar a un acuerdo sobre la fiscalidad de Cataluña, llámesele “concierto económico”, “pacto fiscal”, o como se quiera

Da igual que haya análisis, bastante fundamentados, que avalan la idea de que Cataluña no sólo no resulta "expoliada", sino que tiene un "superávit" económico en su relación con España. No hay necesidad de explicar, a quien ya lo sabe de sobra, que los impuestos que paga, en Barcelona, una empresa que ha hecho su negocio en el resto de España, se obtienen del dinero que han pagado ¡los clientes del resto de España! Insisto, no hay necesidad de explicarlo porque el autor de ese texto tiene la suficiente formación e información como para saber que las cosas son así.
Aquel artículo fue objeto de una glosa crítica.

A la luz de lo ya dicho el 28 de octubre de 2012, resulta fácil de entender su nuevo artículo, en una línea similar, casi un año después, el 13 de octubre de 2013, publicado para más "inri", al día siguiente del gran éxito de la manifestación catalana a favor del mantenimiento de la unidad de España.

II. LA RIOJA, COMO ARGUMENTO IMPRESENTABLE PARA JUSTIFICAR EL OTORGAMIENTO DE PRIVILEGIOS A CATALUÑA
En su artículo de 13 de octubre de 2013, el autor vuelve a utilizar una táctica similar a la de su anterior artículo para defender la misma estrategia.
No creo que sea necesario entrar en detalles. Sólo quiero analizar un punto que el propio autor destaca.
En un pasaje del texto, entresacado como destacado, se dice que

Respeto a la Constitución del 78 aprobada por una amplia mayoría de catalanes y españoles. Y búsqueda, después, de soluciones para las justas reivindicaciones de una tierra que reclama el reconocimiento de su hecho diferencial, porque nadie en su sano juicio puede hoy mantener que la comunidad autónoma de Cataluña es un sujeto de derechos similar a la de La Rioja.

Voy a dejar de lado la cuestión de si los territorios de un Estado pueden tener "derechos". Que ya es mucho dejar de lado.
Voy a centrarme en dos cuestiones:
1) el "hecho diferencia"; y
2) la comparación Cataluña-Rioja.

1) ¿Es el "hecho diferencial" una forma de ocultar el "privilegio"?
Cabría hacer varias preguntas al autor del artículo.
Primera: ¿considere que todo el territorio de España, no considerando Cataluña, es totalmente homogéneo?

Segunda: si la respuesta a la primera es negativa y acepta que existen muchos otros "hechos diferenciales" (también, por cierto, de su Castilla natal) habría que preguntarle si esos "hechos diferenciales" existentes en los demás territorios deben o no tener un "reconocimiento".

Tercera: Si se acepta que los "hechos diferenciales" de las demás partes de España (que, supongo, el autor debe conocer y reconocer) existen y merecen también un "reconocimiento", la pregunta sería ¿considera que ese reconocimiento debe conllevar un privilegio o no?

2) La tramposa comparación Cataluña-Rioja
Este es el punto que me parece más preocupante.
No parece que la defensa de "soluciones para las justas (sic) reivindicaciones de una tierra que reclama el reconocimiento de su hecho diferencial" deba hacerse diciendo que "nadie en su sano juicio puede hoy mantener que la comunidad autónoma de Cataluña es un sujeto de derechos similar a la de La Rioja".

El autor del artículo, nativo de Castilla, sabe perfectamente que "Rioja" es una comunidad autónoma artificial. Sabe, perfectamente, que incluso en la "preautonomía" formaba parte de Castilla y León. Supongo que sabe, también, aunque curiosamente nunca se haga eco de ello en sus artículos, que hay paisanos suyos que denuncian que el gran error/fraude de la transición es la división de Castilla en varias comunidades autónomas. Hay quien denuncia la división de lo que era "Castilla y León" en tres comunidades autónomas (Castilla y León, Cantabria y Rioja), y quien denuncia incluso que Castilla haya sido dividida entre "Castilla y León" y "Castilla La Mancha". Todo ello con la consiguiente multiplicación del gasto.

Pero volvamos al tema.
¿Sería igual de "razonable" su argumento si dijera
"nadie en su sano juicio puede hoy mantener que la comunidad autónoma de Cataluña es un sujeto de derechos similar a Castilla"?

La creación de la Rioja como comunidad autónoma distinta de Castilla y León fue un despropósito.
No parece razonable justificar un despropósito alegando otro.

Queda la esperanza de ver cómo el autor del artículo defiende la fusión de comunidades autónomas para empezar a reducir el exceso de gasto público.

Cataluña
¿Tienen los catalanes derecho a la secesión?
Santiago Navajas Libertad Digital 14 Octubre 2013

Al ver la construcción de esa cosa llamada España en la serie de televisión Isabel debería quedar claro que las naciones son conceptos culturales que, lo mismo que se fabrican en la dinámica histórica, pueden desmontarse, desacoplarse, desintegrarse… Tenemos el ejemplo reciente de la nación estadounidense, un soufflé que tras el primer horneado, recibido de los Padres Fundadores y la Revolución Americana, estuvo a punto de venirse abajo cuando algunos de los Estados que la constituían decidieron separarse. Entonces intervino Abraham Lincoln a sangre y fuego para mantener la Unión íntegra. Y si de paso liberaba a los esclavos, miel sobre hojuelas:

Mi objetivo primordial en esta lucha es salvar la Unión, y no es salvar ni destruir la esclavitud. Si pudiera salvar la Unión sin salvar a ningún esclavo, lo haría; y si la pudiera salvar liberando a todos los esclavos, lo haría (...) Lo que que hago por la esclavitud y por la raza negra, lo hago porque creo que contribuye a salvar la Unión.

De la guerra de independencia a la guerra de secesión, el parto de la nación estadounidense fue largo, doloroso y costó innumerables vidas. En el día a día de las tensiones entre los españoles y los catalanes (una vez que, con la propuesta fiscal de Alicia Sánchez Camacho, ha quedado claro que una mayoría absoluta de Cataluña –CiU, ERC, PSC y, ay, el PP de Cataluña– se apunta a la deriva soberanista) nos aproximamos a un punto de no retorno en el que al final habrá que permitir una consulta secesionista o bien recurrir al Ejército como garante último de la "indisoluble" unidad nacional española, según reza la Constitución todavía en vigor. Dado que no creo que haya entre nosotros un Lincoln y mucho menos un general Batet, la opción por la que apostaría diez euros en Bwin es la de un referéndum que haga de ducha escocesa de los ánimos nacionalistas de todas las partes.

Pensando en la futura celebración de un referéndum, los que preferiríamos que Cataluña siguiese perteneciendo a España (fans de Josep Pla y Ferran Adrià) pero no a cualquier precio, ni fiscal ni mucho menos filosófico, debemos plantear una cuestión primordial sobre la que vale la pena debatir: ¿tienen derecho los catalanes a la secesión? Y la respuesta, al menos desde un punto de vista liberal, es que no.

Porque para que un grupo social pueda legítimamente reclamar y ejercer dicho derecho hace falta que se cumpla al menos una de las siguientes condiciones, que enuncia Allen Buchanan en su libro Secesión. Causas y consecuencias del divorcio político:

que se haya producido una anexión injusta del territorio de un Estado soberano;
que se estén cometiendo violaciones a gran escala de derechos humanos fundamentales;
que haya una redistribución discriminatoria continuada y grave que perjudique a una región determinada;
que se vulneren por parte del Estado central las obligaciones del régimen autonómico intraestatal.

Por supuesto, cada una de estas condiciones racionales está a su vez sujeta a una serie de limitaciones razonables. Por ejemplo, el reino de Granada fue víctima de una anexión injusta en tiempos de Boabdil, pero el tiempo transcurrido impide a los granadinos argumentar dicha anexión como motivo para su posible secesión. Tampoco parece que las catalanas estén siendo violadas masivamente por hordas de españoles ni que al F. C. Barcelona le estén robando la Liga año tras año, así que los derechos humanos se respetan más o menos lo mismo en Gerona que en Huelva.

Ahora bien, cabe que los catalanes objeten cuestiones específicas relativas a los puntos 3 y 4. Pero en ningún caso –sea la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la inmersión lingüística o el régimen de financiación fiscal– estos flecos de incomprensión mutua, sin duda discutidos y discutibles, asemejan a los catalanes a los tutsis y a los españoles a los hutus, aunque esta es una comparación que al imaginario colectivo catalanista, muy dado a bascular entre el victimismo paranoico ("Espanya ens roba") y el desprecio hacia los pobretones extremeños y andaluces, le debe de resultar muy grata. Qué más quisieran…

Dado que no es una tema de derecho a la secesión, que no tienen, ya que no cumplen ninguna de las condiciones especificadas, ¿de qué se trata? La propuesta del PP catalán lo ha dejado bien claro. Oscurecido por la cortina de humo nacionalista, lo que está en cuestión es la esencia del Estado de Bienestar español. De ahí ese pacto implícito aunque seguramente inconsciente entre Artur Mas y Alicia Sánchez Camacho que, como el que firmaron en su día los estructuralmente totalitarios Hitler y Stalin, revela que tras sus superficiales diferencias hay una identidad fundamental entre ambos partidos de derecha: la "solidaridad limitada". La connivencia de los partidos de izquierda con esta voladura incontrolada del sistema de bienestar se explica por su abducción por una ideología básicamente reaccionaria como es el nacionalismo, que los ha alienado de la que debiera ser su ideología de clase, como han mostrado repetidamente intelectuales de izquierdas como Félix de Azúa, Félix Ovejero o Arcadi Espada. Dentro de poco cambiaremos un refrán: "Más se perdió en… Cataluña".

cineypolitica.blogspot.com.es

El FMI vuelve por sus desafueros
EDITORIAL Libertad Digital 14 Octubre 2013

El Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo que, por uno de esos estupefacientes sinsentidos que acaban siendo considerados verdades evidentes, se asocia con el liberalismo, ha abogado por arrebatar a las familias el 10% de su riqueza en los países que padezcan niveles muy elevados de deuda pública; países como España, que puede que llegue a la tétrica cifra del 100% el año que viene.

Sería una quita "excepcional", dice, que sólo habría de aplicarse una vez.

Como para creer al FMI, paradigma de institución excepcional o circunstancial que sobrevive a todos los plazos y límites pese a o precisamente por no cumplir con sus cometidos. Lo excepcional sería que ese latrocinio, una vez perpetrado, no volviera a repetirse en cuanto el FMI o sus patronos, los Estados, lo consideraran oportuno.

Con esta recomendación, el FMI vuelve a demostrar que es un organismo "profundamente anticapitalista" (Juan Ramón Rallo dixit) que tiene por objeto reforzar el poder de los Estados y las burocracias internacionales y –por seguir citando al profesor Rallo– "socavar el funcionamiento del mercado libre".

Lo que les faltaba a las familias españolas es que vinieran desde fuera a alentar la voracidad fiscal al Gobierno de Rajoy y Montoro, con su demencial política tributaria.

Los Estados omnipresentes y fofos como el que padecemos los españoles, y las instituciones internacionales de que se sirven aquéllos para despachar el trabajo sucio, como este FMI nefasto y caduco, están en el origen y la perpetuación de esta tremenda crisis. Ellos son el problema y el peligro, pues por inercia, interés e incompetencia aplican medidas antagónicas de las necesarias, que no son precisamente las que ceban al Leviatán.

Crisis nacional
Cataluña, Andalucía y la regeneración democrática
Pedro de Tena Libertad Digital 14 Octubre 2013

Cataluña y Andalucía son dos regiones claves en la regeneración democrática de España. Ambas han vivido desde la transición sometidas a regímenes nacionalistas enmascarados en las banderas para imponerse sobre la democracia. Se dirá que Andalucía no ha vivido tal cosa, pero es un error. Los hechos demuestran que sí. Si CiU y Esquerra fueron los referentes de centro e izquierda en Cataluña, PSOE e IU fueron los referentes de centro e izquierda en Andalucía. Ambos promovieron egoísmos. Activos, lo mío es mío y lo tuyo es mío porque me lo has robado, o pasivos, lo poco mío es mío y lo tuyo es mío porque me lo merezco por solidaridad.

Ambos se envolvieron en los símbolos regionales para promover la identificación de sus regiones con sus posiciones políticas. En Andalucía, la consagración de la bandera inventada por Blas Infante, la beatificación del prócer y la usurpación del andalucismo nacionalista defendido por el Partido Socialista de Andalucía de Rojas Marcos sirvió al régimen de izquierdas para imponerse identitariamente. De hecho, aún se creen muchos que lo natural en un andaluz de bien es ser de izquierdas antes que demócrata, independientemente de los hechos horrorosos de su fracaso histórico.

En Cataluña, el 12-0 del año pasado ya nos infundió moderadas esperanzas de que los catalanes que se sienten españoles en esa región, que siguen siendo la mayoría real, abandonaban su silencio estoico y comenzaban a rebelarse contra la marginación que han sufrido desde la transición con la complicidad de casi todas las fuerzas políticas, a derecha e izquierda. Lo que ocurrió ayer en la Plaza de Cataluña de Barcelona es ya una realidad tangible y emocionante de cómo se va perdiendo el miedo y se empieza a decir "basta" a unos nacionalistas que han intentado ocupar al modo totalitario toda una región de España, desde la escuela a las Cajas de ahorro, desde la televisión a los entes públicos, desde los presupuestos a la administración concebida desde el partidismo más sectario.

En Andalucía, el estallido civil de la insumisión al régimen social-sindicalista de la izquierda envuelto en los símbolos andalucistas fue la gran manifestación del sábado 13 de noviembre de 2010, que reunió a empleados públicos y funcionarios contra el intento ya legalizado de consolidar una administración paralela y digital destinada a mezclarse con la Administración de carrera y de mérito para sostener al régimen. Fueron 50.000 los manifestantes y significaron un hito histórico de rebeldía en una Andalucía silenciosa y paralítica en la que, a pesar de sufrir el infamante calvario de ser los últimos de España y Europa en riqueza, empleo, educación y bienestar, nadie mueve un dedo. Pero no ha cuajado un movimiento de envergadura por el cambio democrático ni siquiera tras los escándalos de los ERE, Invercaria, Bahía Competitiva o el vergonzoso de los sindicatos.

En ambos casos, además, el cambio necesario en Cataluña y Andalucía ha estado sumido en la más vergonzosa orfandad política. Aunque más evidentemente en Cataluña, donde han tenido que irrumpir fuerzas políticas nuevas para dar carta de naturaleza al movimiento civil, en Andalucía el único referente del cambio, el PP, no ha logrado gobernar y las perspectivas sociológicas apuntan a una eternización del régimen PSOE-IU-sindicatos si no se pone remedio eficaz. La regeneración de la democracia española pasará por el fin de estos dos regímenes envueltos en banderas identitarias, pero la orfandad de sus demócratas y regeneracionistas, repitamos, es pavorosa. Esperemos que a estos esforzados impulsores no les pase como al huérfano de Borges, que al final resultó ser el muerto. Si ello ocurre, España no tendrá remedio.

Crisis nacional
Escuchar y querer a Cataluña
Emilio Campmany Libertad Digital 14 Octubre 2013

Ver la plaza de Cataluña llena de españoles clamando contra el proyecto secesionista de Artur Mas puede ser todo lo esperanzador que se quiera. La relativa escasez de manifestantes puede magnificarse alegando el control que el independentismo ejerce allí sobre los medios de comunicación. Pero hay un hecho inequívoco, incontestable: Cataluña está donde los catalanes la han llevado. Y, si es cierto que el resto de los españoles lo hemos consentido y tolerado, ha sido por hacer precisamente lo que los convocantes de la manifestación de este sábado nos han exigido en su manifiesto, esto es, escuchar y querer a Cataluña. Si sólo hubieran pedido querer, podría haberse entendido que ese querer incluía negar parte de lo que pidiera por no convenirle. Pero no. Lo que se exige no sólo es querer, también escuchar. Así pues, hay que escuchar lo que Cataluña pide y quererla lo bastante para concederlo.

Pues bien, en el resto de España llevamos casi cuarenta años que no hacemos otra cosa que escuchar y querer a Cataluña. El sistema político que tenemos, lo que llamamos Estado de las Autonomías, es de locos. Es ineficaz políticamente y una sangría económica, además de generador de corrupción. No lo montamos y toleramos, a pesar de sus muchas imperfecciones, por querer y escuchar a Murcia, Cantabria o Aragón. Lo aguantamos por escuchar y querer a Cataluña. Es cierto que sucesivos Gobiernos de izquierdas y derechas han permitido que allí no se cumplieran las leyes españolas. Pero fue precisamente por escuchar y querer a Cataluña, ya que no hubo demasiadas quejas de catalanes de que esas leyes allí no se aplicaran. Al contrario, cuanto más incumplían los Gobiernos de la Generalidad, más respaldo en las urnas recibían de los electores catalanes. Cuando sus políticos hicieron un estatuto inconstitucional, a pocos allí les importó que lo fuera. Es verdad que no fueron muchos quienes lo votaron, pero tampoco nadie se opuso a él. Sólo cuando el Constitucional tiró abajo algunos artículos, los más groseros, se levantó una ola de indignación.

Nos hemos hinchado fuera de allí a escuchar y a querer a Cataluña y jamás ha habido desde sus instituciones un gesto de agradecimiento o de satisfacción por vivir en un país donde era posible ser catalán, sentirse catalán, estudiar en catalán y ser a la vez español. Al contrario. El resto de españoles hemos tenido que ver cómo un estadio lleno de catalanes silbaba nuestro himno y abucheaba a nuestro rey. Francamente, creo que ya hemos escuchado y querido bastante a Cataluña. Ahora corresponde a los catalanes resolver qué quieren ser. Y hay unas urnas para hacerlo. Si siguen votando a partidos que quieren la independencia y odian e insultan a España, ¿qué se supone que tenemos que hacer nosotros? ¿Escuchar más y querer más? Lo siento. A mí, el rácano corazón de español paleto y mesetario ya no me da más de sí.

PSOE
El gran error
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 14 Octubre 2013

La defección de los socialistas el día de la dignidad de los españoles de Cataluña, el 12 de octubre, es un insulto a los suyos, a la libertad y a la sociedad civil. El PSC ha preferido estar con el pensamiento único, con el nacionalismo excluyente, con la coacción, con el sometimiento, con la injuria y con el ninguneo al discrepante. ¿Por qué se ha suicidado el PSC? ¿Por qué no ha virado mientras veía caer sus resultados del 38 al 14% del voto desde 1999? ¿Y por qué lo ha consentido el PSOE? Para entender tanto absurdo, es preciso acudir a la historia del partido.

Rescatadas del destrozo y de la espera interminable del exilio, las siglas del PSOE que emergen a mediados de los años setenta ya no significan lo que significaron. Tienen su poso y su peso, como cualquier marca de abolengo, pero son un recipiente a llenar. Con ellas, y con el apoyo alemán, estadounidense, francés, austríaco, italiano y sueco, Alfonso Guerra y Felipe González alcanzan varios difíciles objetivos.

Para empezar, alejan de Europa Occidental el peligro de un triunfo comunista en uno de los Estados donde el martillo y la hoz siguen gozando de predicamento. La experiencia revolucionaria portuguesa, la fortaleza del comunismo italiano y el hecho (hoy obviado) de que la única resistencia al franquismo reseñable fuera la del PCE convertían el proceso postdictatorial español en preocupación principal de las cancillerías. El PSOE cumplió con su cometido capitalizando la lucha ajena.

En la construcción del bipartidismo, que tan dudosa parecía entonces, correspondía al PSOE –y básicamente a Guerra– recoger fragmentos y pegarlos, aglutinar a todos los partidos socialistas españoles bajo las mismas siglas alumbradas a finales del siglo XIX. Del PSP de Tierno al puñado de partiditos socialistas regionales, todos acabaron bajo el techo del PSOE una vez contrastadas con la realidad electoral las desmesuradas expectativas de los fragmentarios. El PSOE cumplió también su cometido... con una excepción. Esa excepción todavía colea, fue el gran error del tándem sevillano, y la va a pagar su partido cuarenta años después.

Alfonso Guerra aceptó que se exceptuara a Cataluña de una regla de oro: la unión de todo el socialismo español bajo las mismas siglas, bajo la misma disciplina y al servicio de la misma estrategia. Estudié en su día las razones de esta anomalía. Está la pronta presencia bajo el franquismo del Moviment Socialista de Catalunya, que aparece en los años cuarenta. Está la militancia en el MSC del la mayoría de los ugetistas catalanes. Están las soterradas presiones de un personaje de la derecha multimillonaria catalana capaz de abrir puertas decisivas a Felipe y Alfonso en Europa, que puso sus condiciones.

Con todo, más allá del debate anacrónico sobre si hubiera sido o no evitable ese error que conocemos como PSC, la factura de aquella anomalía iba a acabar llegando. Ya la tenemos aquí. Con toda seguridad, la pagará el PSOE cayendo por debajo de los cien diputados una vez reducido el socialismo catalán a una curiosidad, a una debilidad, a una claudicación. Veremos si no la tiene que pagar, también, España, porque no puede ser que la defensa de los fundamentos constitucionales (y el más profundo es la indisoluble unidad de la Nación) dependa de un solo partido. Y no será.

Las cinco fases del duelo nacionalista
maría jesús cañizares ABC Cataluña 14 Octubre 2013

Nada hay más irritante que la indiferencia y la demostrada por el Gobierno de Mariano Rajoy ante las amenazas del «president» tuvo su réplica en forma de bravata secesionista

1. NEGACIÓN: Tras el declive electoral de 2012, los estrategas de CiU estaban convencidos de que esa gran tapadera llamada «transición nacional hacia el Estado propio» no podía fallar y que, ante una crisis económica real, una Cataluña virtual e independiente era la mejor forma de ocultar recortes sociales, presión fiscal y desempleo galopante. Imbuido de ese entusiasmo, el presidente Artur Mas emprendió el viaje a Ítaca sin que el fracaso entrara en sus cálculos. Para el líder de CiU, hacer historia bien valía una «mise en scène» separatista, aunque supusiera un plagio de ERC, formación demasiado izquierdista y popular para la clasista federación que, no obstante, la convirtió en su compañera de correrías. No quiso o no supo ver Mas que si elegía a Oriol Junqueras como socio de legislatura, lejos de abducirle, le espolearía electoralmente.

2. IRA: Nada hay más irritante que la indiferencia y la demostrada por el Gobierno de Mariano Rajoy ante las amenazas del «president» tuvo su réplica en forma de bravata secesionista. «Sí o sí habrá consulta sobre el Estado propio en 2014», «España nos roba», «la democracia y el derecho a decidir está por encima de la ley», «El Estado nos maltrata»... El sentimiento por encima de la razón. Por contra, Junqueras mantiene la calma desde su privilegiada postura de jefe de la oposición/socio de Gobierno, que le permite exigir mucho sin dar demasiado a cambio. Algo que enardece a sus simpatizantes, según indican las encuestas de intención de voto.

3. NEGOCIACIÓN: El baño de realidad que se da Mas le obliga a dialogar consigo mismo -«¿qué he hecho mal?»- y con Rajoy -«¿cómo salgo de ésta?»-, pues comienza a asumir que su proyecto soberanista no prosperará y que no habrá consulta en 2014, tal como había prometido. Mantener su hoja de ruta supondría romper con sus compañeros de viaje de toda la vida, UDC, que no quiere la secesión, pero si no la cumple, será Esquerra la que le abandone.

4. DEPRESIÓN: Hasta un independentista confeso como Felip Puig, consejero de Empresa de la Generalitat, prefiere esperar a 2015 si con ello se logra un pacto con el Gobierno español, elecciones generales mediante. Puig se ha contagiado del pragmatismo del empresariado catalán, contrario a las aventuras rupturistas. Cada vez más solo, Artur Mas ya ha aceptado la realidad, gracias en buena medida al portazo de los comisarios de la Unión Europea a una Cataluña independiente. El victimismo fingido de CiU es ahora auténtico.

5. ACEPTACIÓN: El presidente catalán se reconoce como parte del problema creado y piensa ya en las elecciones autonómicas de 2016, a las que acudirá solo o acompañado de quien es tratado en las encuestas electorales como futuro presidente de la Generalitat: Oriol Junqueras. Artur Mas ha aceptado que su ideario neoindependentista puede provocar el fin de CiU. Pero tiene derecho a decidir una salida digna.

PD: El duelo nacionalista ha durado un año.
 

***************** Sección "bilingüe" ***********************

Cataluña ante el desafío sececionista
Jordi Soler: 'Independencia y ficción'

 www.lavozlibre.com 14 Octubre 2013

El periodista desmonta los argumentos independentistas porque están basados en "la ilusión y el sentimentalismo que no sirven para levantar un país"

Madrid.- El artículo de Jordi Soler en el diario 'El País' de este 14 de octubre de 2013 desmonta los argumentos independentistas catalanes porque, dice, están basados en "la ilusión y el sentimentalismo, que no sirven para levantar un país". Por su interés, reproducimos íntegramente esta columna titulada 'Independencia y ficción':

"A mi madre la echaron de España por ser hija de un rojo. Su padre era un republicano catalán que perdió la guerra y tuvo que irse al exilio, primero a Francia, donde cayó prisionero en el campo de concentración de Argelès sur Mer, y luego a México, el país que le ofreció la oportunidad de rehacer su vida. Años después mi madre y mi abuela dejaron para siempre Barcelona, habían quedado señaladas por el comunismo del abuelo y no les quedó más remedio que compartir su aventura mexicana, en un pueblaco selvático de Veracruz donde, veintitrés años más tarde, nací yo.

A pesar de que ha vivido la mayor parte de su vida en México, mi madre tiene una fuerte identidad catalana, que nos transmitió a sus hijos. ¿Qué es la identidad?: ¿la lengua?, ¿las costumbres?, ¿las cosas en común?, ¿el metro cuadrado donde uno nació? Me temo que la identidad no es más que eso que uno cree que es.

Durante mi juventud suscribí, en México, todos los tics del catalán de ultramar. Leía vorazmente a Pere Calders y a Josep Pla, comía conejo los sábados en el Orfeó Catalá, recitaba de memoria las alineaciones del Barça de las últimas diez temporadas y el mensaje que saludaba en el contestador telefónico de casa estaba en catalán. Además, y en esto he pensado mucho últimamente, llevaba en el coche una gran pegatina con la bandera independentista catalana y desde luego defendía, cada vez que el tema se terciaba, el derecho de Cataluña a ser un país independiente.

Pero esto pasaba en México, hace muchos años, y es verdad que ser independentista catalán en ultramar, no es exactamente lo mismo que serlo aquí, en Barcelona, la ciudad de la que mi familia fue expulsada y en la que vivo yo desde hace más de una década, siguiendo un oscuro patrón mental que seguramente le hubiera interesado al doctor Lacan. Ser independentista en un lado y en otro no es exactamente lo mismo, como digo, pero ambas experiencias comparten, de manera muy clara, un territorio común.

Hace unos días, al final del verano, estuvo mi madre aquí, en su ciudad, mirando con asombro la cadena humana y las banderas independentistas que cuelgan de las ventanas. La víspera de su regreso a México apareció, en el restaurante donde habíamos quedado para comer, con una estentórea camiseta independentista, una camiseta como la que probablemente me hubiera puesto yo, si siguiera viviendo en México y fuera todavía un catalán de ultramar e ignorara todo lo que he ido viendo y experimentando aquí durante estos años. Le expliqué todo esto a mi madre y concluí diciendo que lo que yo era en realidad en México era un independentista de ficción. Con esto quería decir que, aunque el deseo de independencia que experimentaba era verdadero, palpitaba y estaba vivo, no tenía relación con la realidad, sucedía en otro plano, en otra frecuencia; precisamente en el territorio de la ficción. Y al decir esto caí en la cuenta de que aquí, en Cataluña, la gesta independentista se da exactamente en el mismo plano, en el de la ficción, porque si se fundamentara en la realidad el proyecto no podría tenerse en pie, se caería como la bicicleta de Fidel Castro, a la que llegaré más adelante.

Pero aquí no estoy contando la historia de un independentista que se ha desencantado al ver de cerca los rudos mecanismos del proceso, sino la de un catalán de ultramar que durante más de una década de darle vueltas al asunto no ha encontrado una sola razón por la que Cataluña deba separarse de España o, para ser más preciso: los únicos datos razonables disponibles indican, con mucha transparencia, que los catalanes fuera de España perderíamos mucho de lo que tenemos ahora.

Los argumentos independentistas no resisten el razonamiento, están basados en la ilusión y en el sentimentalismo, en la creencia y en la fe, esos dos elementos que sirven para echar a andar una guerra santa pero no para fundar un país. Cada elemento que nos presentan como una razón para la independencia, comenzando por la piedra angular del proyecto que es esa cansina muletilla de "España nos roba", termina siendo una pieza de ficción, que no se corresponde con la realidad y sin embargo se insiste, se escriben artículos, se montan debates, en los medios afines al proyecto, para insistir en que esa pieza de ficción es una razón sólida para la independencia. Cada palo que la cruda realidad pega al proceso independentista, es respondido con una potente carga de ficción diseminada por políticos, locutores y tertulianos, que busca anular, o siquiera disimular, el palo. Cuando la Unión Europea dijo, de manera oficial, con todas sus letras y sin margen para otras interpretaciones, que Cataluña fuera de España quedaría automáticamente fuera de Europa, gobernantes y tertulianos salieron en tromba a matizar esa información. ¿Y cómo puede matizarse semejante pedazo de realidad?

El blindaje frente a la realidad que tiene la ficción independentista me recuerda aquella idea de Fidel Castro: la revolución es como una bicicleta, si se deja de pedalear, se cae. Ahora sustituya usted "la revolución" con "el proceso independentista".

La ficción es tan potente que cuando se informa de que los únicos países que respaldan la independencia catalana son Estonia y Lituania, políticos, locutores y tertulianos salen en bloque a festejar el espaldarazo recibido, lo presentan como el primer brote de un apoyo masivo por venir, y no como el respaldo pírrico que en realidad es; dicho esto con todo respeto para esos dos países.

La ficción es tan poderosa que cuando el president suelta aquello de I have a dream, para aupar la fiesta multitudinaria de la Diada, a nadie le escandaliza ni el disparatado autoparalelismo con Luther King, ni que la línea potente del discurso apele a un sueño, como en otras ocasiones apela a la ilusión, a la esperanza, a conceptos exclusivamente sentimentales. Esta instrumentalización política de la cursilería no tiene nada que ver con las razones sólidas, serias, que se necesitan para montar un nuevo país, pero es el único elemento con el que cuentan los políticos independentistas catalanes para convencer a la ciudadanía, y cuando los únicos elementos son estos, la ilusión, la esperanza, el sueño, el proyecto empieza a apelar a la fe, a la creencia, a la credulidad de los ciudadanos.

Quizá sea porque nací en Veracruz y me conozco de memoria el discurso político latinoamericano, pero aquí he oído discursos, del president y sus subalternos, que están a un paso, a un milímetro, de la verbosidad mística del comandante Hugo Chávez. ¿Es esta la élite que va a llevarnos hacia la independencia? Si quitamos la mística al proyecto independentista, y nos atenemos a los datos que la realidad nos ofrece, si despojamos al proyecto de toda su ficción, tenemos que una Cataluña independiente sería menos próspera, quedaría aislada de Europa y tendría menos peso político, económico y cultural del que tiene ahora como parte de España. Los políticos tendrán sus motivos para sostener esta ficción, pero ¿nosotros? Usted que no es ni político, ni locutor, ni tertuliano, que quiere el mejor de los mundos posibles para sus hijos, ¿va a creerse eso de la ilusión y del I have a dream, cuando la pura y dura realidad indica precisamente lo contrario? Me parece que este proyecto independentista, brumoso, acomodaticio, lleno de remiendos y componendas, es poco respetuoso con los catalanes y con los españoles, los ciudadanos de este país merecemos un futuro más decente.

La ficción es la materia con la que trabajamos los novelistas, nuestro oficio es inventar historias; quisiera aprovechar las últimas líneas de esta reflexión para pedir a los políticos independentistas que dejen de invadir nuestro espacio de trabajo y que regresen, cuanto antes, y por el bien de todos, a la realidad".

DOS PIELES DISTINTAS
La Cosa Nostra sindical retrata la peor cara de la izquierda
Antonio Martín Beaumont www.elsemanaldigital.com 14 Octubre 2013

Unos crían la fama y otros cardan la lana. ¿Por qué el PSOE e IU no han condenado el bochornoso escrache sufrido por la jueza Alaya?

Imaginen por un momento que, después de conocer la llamada a declarar del extesorero del PP Álvaro Lapuerta o la imputación del gerente del partido en Castilla-La Mancha, José Ángel Cañas, una turba de populares se hubiera concentrado el viernes por la tarde a las puertas de la Audiencia Nacional para bramar contra el juez Pablo Ruz. Ya saben, llamarle inquisidor, "feo", gritar "libertad" y ese tipo de cosas, ¿les suena?

El escándalo formado hubiese sido mayúsculo.

¿Cuánto tiempo habrían tardado el PSOE y compañía en pedir responsabilidades por tamaño ataque a la independencia de un juez?

La izquierda volvió a demostrar la semana pasada que tiene dos pieles.
La fina, la que le hace escandalizarse porque el Gobierno reforme el CGPJ y hablar de "asalto a un poder del Estado"; y la gruesa, la que le permite mirar para otro lado cuando un grupo de sindicalistas trata de amedrentar a la jueza Mercedes Alaya a las puertas de los juzgados sevillanos por atreverse con la Cosa Nostra sindical andaluza.

Porque que yo sepa ni Rubalcaba ni Cayo Lara han censurado la actuación de esos escracheadores, "cercana al acoso a una autoridad judicial" y que revela "una falta de aceptación de las reglas básicas de un Estado de Derecho", según lo definió el viernes el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.

Aunque, ¿cómo hacerlo si los propios socialistas, con Elena Valenciano a la cabeza, han acusado a Alaya de querer reventar las costuras del PSOE-A, de estar conchabada con el PP y hasta de mantener una relación "muy estrecha" -palabras de Alfonso Guerra- con Juan Ignacio Zoido?

Así que lecciones de respeto a la independencia judicial, entre pocas y ninguna.
Comparto por completo las declaraciones del vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial, Fernando de Rosa, poniendo el acento sobre la manifestación a las puertas del juzgado de Alaya, para presionar a la jueza, increpándola e insultándola, y calificando lo ocurrido como "una de las escenas más tristes que últimamente ha visto nuestra sociedad". Lamentable, por supuesto.

El PP podía haber tenido la tentación de hablar de intento de voladura por parte de la Justicia cuando el caso de los trajes obligó a Francisco Camps a abandonar la Generalitat (que desde entonces no ha levantado cabeza) para acabar siendo absuelto. O cuando se filtró la declaración judicial de María Dolores de Cospedal ante Ruz en pleno discurso suyo en el último debate sobre el estado de la región.

O cuando los datos de más de 260.000 militantes acabaron en manos de El País por obra y gracia de unos papeles traspapelados que nunca deberían haber llegado a las partes. O ahora que los populares empiezan a temerse, tras hacer números, que terminada la instrucción de Ruz el juicio podría rondar las fechas de las elecciones autonómicas o incluso de las generales.

Pero no, ni el PP ha caído en esa tentación ni creo que veamos nunca a los populares liderando una campaña de acoso, derribo y descrédito contra Ruz, ni llamándole juez a sueldo del PSOE.

Hay que ver cómo se las gasta esta derecha fascista y absolutista ¿eh?

Economía
Renfe requerirá a los camareros el uso fluido de las lenguas cooficiales
Ep. Madrid. La Razón 14 Octubre 2013

Renfe va a poner como requisito a las empresas que concursen para hacerse con los servicios de restauración de los trenes que cubran líneas nacionales que su personal hable "con fluidez" catalán, gallego y euskera, además de castellano e inglés.

Así se lo ha garantizado el Gobierno al portavoz de CiU en la Comisión de Fomento del Congreso, Pere Macias, quien registró una pregunta para el Ejecutivo para pedirle cuentas después de que un ciudadano catalanoparlante que viajaba en un tren de alta velocidad entre Barcelona y Figueres (Gerona), denunciara un incidente a cuenta de la lengua.

Según explicaba Macias, este pasajero "no pudo dirigirse en catalán, como es su derecho", al personal de Renfe que prestaba el servicio y, "encima, tuvo que soportar un comportamiento maleducado" por parte de su interlocutor. El diputado nacionalista pidió a Fomento que abriera una investigación al respecto y, en su caso, impusiera sanciones.

En su respuesta, a la que ha tenido acceso Europa Press, el Ministerio de Fomento asegura que, tras analizar los informes del supervisor, la tripulación y las reclamaciones del servicio ferroviario Barcelona-Figueres, Renfe "no ha encontrado ninguna referencia" al incidente por el que se interesó Macias.

Pero, en cualquier caso el Gobierno recalca que en la actualidad al personal de la empresa prestadora del servicio a bordo, "se le requiere que conozca al menos de forma fluida los idiomas castellano e inglés, así como las lenguas cooficiales de las comunidades autónomas por las que discurre el servicio ferroviario".

Y, además, avanza que en el nuevo contrato de servicios a bordo y de restauración, que tiene previsto "suscribir próximamente", se reclamará a la empresa adjudicataria que su personal "tenga un alto conocimiento y fluidez" del castellano, el inglés y las lenguas cooficiales, "para los servicios ferroviarios nacionales", así como del francés y el portugués, "para los servicios ferroviarios que tengan origen o destino Francia o Portugal".

Mientras siguen los recortes
Nuevo despilfarro de Mas: 650.000 euros a libros y partituras en catalán
GACETA.es  14 Octubre 2013

El importe correspondiente se puede aplicar a la otra dotación presupuestaria en función de las solicitudes admitidas.

La Generalitat continúa su despilfarro mientras mantiene los recortes sociales con la prórroga presupuestaria. La prioridad esta vez es para la edición de libros y partituras de compositores catalanes para los que se han destinado un total de 650.000 euros ampliables, según la demanda.

La partida irá a cuenta del Instituto Catalán de las Empresas Culturales, prorrogado del ejercicio 2012 al 2013, de los que 567.274,5 euros son para la edición de libros y 82.725,5 euros, para la edición de partituras de compositores catalanes.

Según publica este lunes el Diario Oficial de la Generalitat, "en el caso de que se produzcan remanentes en las mencionadas dotaciones de esta convocatoria, el importe correspondiente se puede aplicar a la otra dotación presupuestaria en función de las solicitudes admitidas". "La dotación máxima se podrá ampliar en función de las solicitudes recibidas y de las disponibilidades presupuestarias", ha aprobado.

Contra esta Resolución, que no agota la vía administrativa, se puede interponer recurso de alzada ante la persona titular del Departamento de Cultura en el plazo de un mes a partir de este lunes.
 


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