AGLI Recortes de Prensa   Jueves 24 Octubre 2013

Ojalá fuera verdad
Manuel Muela www.vozpopuli.com 24 Octubre 2013

Que se acaba la depresión, que llega el dinero a espuertas y que podemos mirar hacia adelante, sabiendo que estamos en buenas manos para lograr la llegada al oasis de la recuperación. Nada haría más felices a los millones de familias castigadas por los sinsabores del paro, por la amenaza de exclusión social y por la degradación de los servicios públicos; y nada agradecerían más las nuevas generaciones, deseosas de incorporarse al mercado de trabajo en condiciones de dignidad y de estabilidad. Porque supongo que es a ellos a quienes se dirige el mensaje de la esperanza y del olvido de los males que ahora sufren, para que su paciencia no se agote, especialmente ahora que se acerca un tiempo en el que habrá que ejercer uno de los pocos derechos, el sufragio universal, que todavía no ha sido sometido a revisión. Pero todo se andará si la gente se empeñase en desalojar del poder a los principales causantes de sus males, eligiendo a otros protagonistas que pretendan cambiar los dogmas y estereotipos que han configurado las políticas europeas y españolas de las últimas décadas.

Vuelta a las andadas de la economía financiera
La macroeconomía financiera vuelve a adueñarse de todos los mensajes sobre el estado de la economía, es decir, volvemos a las andadas, como demostración de que las tesis del capitalismo financiero, incorporadas a la cultura europea continental desde principios de los años 90 del siglo pasado, recuperan el lustre perdido a raíz de la quiebra de Lehman Brothers en el otoño de 2008. En estos cinco años, los adalides del capitalismo financiero se retiraron a sus cuarteles de invierno, encargando a los estados y a los bancos centrales la tarea de suministrar oxígeno público a los sistemas bancarios, garantizando su liquidez para estimular el negocio con la deuda emitida por los propios estados. Los campeones del mercado y de lo privado han logrado mantener sus cuentas de resultados, gracias a la magnanimidad, rayana en la connivencia, de las instituciones públicas, convertidas en instrumentos al servicio de aquellos. El que tenga dudas, que se tome la molestia de analizar los rescates, la conversión de deuda privada en pública y el crecimiento de los balances de la Reserva Federal, del BCE y, recientemente, del Banco de Japón.

Gracias a todo eso y a las dudas sobre la solidez de los países emergentes, el dinero caliente vuelve a poner el foco en las regiones tradicionales, USA, UE y Japón, iniciando un ciclo expansivo, de carácter estrictamente financiero que, contra lo que algunos piensan, no generará riqueza, sólo beneficios para las minorías que controlan los sacrosantos mercados y por ende a la mayoría de los Gobiernos. La pregunta que cabe hacerse es si la estafa colará de nuevo, con unas opiniones públicas encolerizadas por el maltrato de que son objeto y aparentemente dispuestas a romper la baraja de lo políticamente correcto. En este caso, la mirada cercana se centra en Europa por la inmediatez de las elecciones al Parlamento Europeo y por haber sido la UE el banco de pruebas de todos los recortes habidos y por haber, sin que éstos hayan logrado parar la desindustrialización ni la competencia de otras regiones, por causa de un entendimiento falaz del libre comercio. Para entendernos, globalización financiera descontrolada e ignorancia culpable del mantenimiento y regeneración, en su caso, de los tejidos productivos nacionales. De esto, ya sabemos en España, donde la desertización industrial avanza de forma exponencial: los emblemas industriales van cayendo uno detrás de otro, con todo lo que arrastran tras de sí.

La recuperación de las personas tendrá que esperar
Creo que es conveniente analizar lo que está sucediendo, o a punto de suceder, para no dejarnos envolver en la propaganda viciada que persigue poner puertas al campo del malestar o lo que es peor en el caso de España, dar por perdidos millones de puestos de trabajo y confiar en que las familias y Cáritas o la Cruz Roja cubran la creciente dimisión del Estado en la materia. De hecho, los presupuestos públicos que se discuten estos días así lo señalan: disminuyen las dotaciones del paro aún previendo que éste seguirá creciendo. A partir de ahí, que cada cual saque sus conclusiones, teniendo presente que hablamos de personas que aspiran a la dignidad y al trabajo. Si se les niegan ambos, es lógico que intenten utilizar su voto, que es lo poco que les queda, para conseguirlos. Será complicado, pero esa hipótesis de rechazo al status quo sí está en la agenda de los que mandan y, por eso, la propaganda va a ser atronadora. Al tiempo.

En fin, el debate presupuestario ha tratado de salidas de túneles, de luces en el horizonte, de que los sacrificios no han sido en vano etc., etc. Pero nadie ha hablado de las familias españolas, la única red de seguridad que queda después de las clamorosas renuncias del Estado. Entre unos y otros lo han transformado en algo parecido a una res nullius, objeto de desprecio, incluso por los que estarían más obligados a respetarlo; me refiero a los gobernantes que han hecho almoneda de él, a mayor gloria de los que se las prometen nuevamente felices, aunque nunca dejaron de hacerlo. Lo cierto es que las volanderas masas de dinero especulativo aletean al olor de las gangas de la privatización de los servicios públicos o de las sobreendeudadas compañías privadas españolas, algunas de mucha solera y campanillas, prestas a conseguir la refinanciación de sus deudas o a encontrar algún caballero blanco que las libere de sus autocarteras. Me temo que la recuperación de las personas tendrá que esperar.

Luis López Guerra
Román Cendoya www.gaceta.es 24 Octubre 2013

Es el ser vil que trabaja al servicio de sus intereses, y no del Estado por el que tiene su puesto.

Lo más fácil para comenzar esta columna sería un “me cago en su puta madre”. Pero como mi madre, por mi actividad en los medios, ha sufrido muchas veces insultos parecidos y conozco la injusticia de lo fácil, dedico mi columna a él, a Luis López Guerra, y no a su madre. A lo que ha hecho y a lo que es. Luis López Guerra es el nombre de la indignidad. El ser vil que trabaja al servicio de sus intereses, de quien le nombró y no del Estado por el que tiene su puesto. Es alguien que, aunque le pase lo peor que pueda sucederle, jamás padecerá el sufrimiento que ha provocado. Siempre ocupará un lugar en el recuerdo de las víctimas. Para mal. Para el dolor. Para la ira. Para su vergüenza. Su decisión es el inicio de una realidad peor. Y por ello, muy peligrosa. Porque en analogía con lo que él juzga y sobre lo que opina, López Guerra es el nombre del jefe del comando Togas. Ese grupo de jueces que, al servicio de la política, están reventando los pilares de la democracia, volando la confianza en la justicia como si de la T-4 se tratara. López Guerra marca el ritmo de todos los cobardes que, con urgencia, se han reunido para excarcelar a Inés del Río. Esos que tardan años en dilucidar cualquier asunto pero que, cagaditos, lo dejan todo para liberar a la asesina múltiple. ¿Por qué tanta prisa? Porque para ellos la justicia es el instrumento de poder al servicio de los políticos que los nombran.

Luis López Guerra ha provocado, con su conducta y su voto, que en España haya desaparecido la justicia en materia de graves delitos. Su trabajo es menos sanguinario que el coche bomba del cuartel de Zaragoza pero mucho más doloroso. Ha exterminado la esperanza. Ha aniquilado la inocencia y la confianza de las víctimas en el bálsamo tranquilizador –que no reparador– de la justicia. ¿Si no hay justicia qué queda? ¿La venganza? Inés del Río no es la culpable de su excarcelación. López Guerra, con Zapatero, son los culpables de ésa y de todas las que vengan. No solos sino en compañía de otros. De los Gobiernos de González que, en vez de cambiar el código penal, montaron los GAL. Del Gobierno que deja en sus puestos a los esbirros de ZP y que no sabe moverse en los ámbitos internacionales con la solvencia que se merecen los españoles. ¿Acaso Rajoy deseaba que López Guerra le hiciera este favor para así cumplir con la hoja de ruta de ZP y seguir, como si no tuviera nada que ver, con cara de pasmao? Rajoy, para escarnio de todos, preguntado al respecto sólo supo decir “llueve mucho”. Se puede ser cobarde, pero no traidor y mezquino. De lo que pueda pasar los responsables tienen nombres y apellidos. Por acción Luis López Guerra y Zapatero. Por omisión González, Rajoy y otros

Hechos, no palabras, contra ETA
Editorial www.gaceta.es 24 Octubre 2013

Muy a nuestro pesar, no tenemos más remedio que mostrar nuestra decepción por lo que ha trascendido de la entrevista que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha mantenido con la presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Ángeles Pedraza. No es que esperásemos un torrente de elocuencia: el antecedente de su renuncia a decir una sola palabra cuando fue interpelado por los periodistas, y contestó hablando del tiempo y la lluvia que caía, no presagiaba mucho más de lo que, al parecer, ha acabado sucediendo ayer tarde en La Moncloa.

Una vez que el presidente ha aclarado en su cabeza lo que tiene que decir, el resultado es una versión minimalista del parto de los montes: el Gobierno continuará trabajando “para que no haya una apertura donde salgan todos en bloque”. Ante semejante mensaje no hay más remedio que preguntarse si cree que la AVT y otras asociaciones de víctimas se pueden considerar satisfechas con que los terroristas salgan a la calle en forma de goteo. Realmente, la situación es desconcertante, por decirlo con mucha benevolencia.

La manifestación en la madrileña plaza de Colón prevista para el domingo convocará, sin duda, a muchas más personas que a los familiares y allegados de las víctimas de la vesania terrorista: van a acudir miles de personas que no sólo querrán mostrar su solidaridad con ellos, sino para dejar constancia de su inquietud y su repudio de lo que tiene todas las trazas de ser la continuación del cumplimiento de compromisos con la banda adquiridos por el funesto Rodríguez Zapatero, antecesor de Rajoy en La Moncloa. Los manifestantes del domingo que viene protestan por el cinismo de quienes presentan la rendición del Estado a las exigencias de la ETA como “una victoria del Estado de derecho” que ni siquiera saben lo que es, pero usan la muletilla porque les parece que suena bien.

Si Rajoy quiere desvanecer las vehementes sospechas de que se nos está tomando el pelo a los ciudadanos, tiene varias cosas por hacer que no son palabras, sino hechos: una urgente regulación de los beneficios penitenciarios que resista las acometidas de algún magistrado intrigante; la efectiva represión de todo acto público de enaltecimiento de la ETA o de menosprecio a sus víctimas; el cumplimiento de la sentencia del Constitucional que legalizó al brazo político de la banda en todos sus términos, y concretamente en la activación de su ilegalización por hechos sobrevenidos; la presencia del Estado en el País Vasco y una política exigente de respeto a la ley en materia de banderas y otros símbolos de la España común. Son sólo unos apuntes al paso. Pero han de ser hechos, no palabras. Ya es demasiado tarde para creer en palabras.

El pasado siempre vuelve
Cristina Losada Libertad Digital 24 Octubre 2013

Después de la sentencia de Estrasburgo, la defensora del Pueblo, Soledad Becerril, dijo con toda razón que muchos organismos internacionales han observado con "distancia y frialdad" el terrorismo de ETA y que los españoles han sido incapaces de trasladar "la terrible realidad y el sufrimiento de cientos de familias". Yo comparto la opinión de la defensora, pero me temo que la cosa aún fue peor. Fue, digo, porque me refiero al pasado, a un pasado no tan lejano, aunque hoy parezca remoto, en el que la distancia y la frialdad también se daban entre nosotros. Era cuando los atentados de ETA sólo merecían un breve en la prensa, cuando los féretros de policías y guardias civiles asesinados en el País Vasco salían por la puerta de atrás de las iglesias, o cuando la indignación por los crímenes de la banda se tomaba por furia de cuatro fachas.

Aquel tiempo de silencio acabó, pero conviene recordar que el rechazo público al terror de ETA y el apoyo a las víctimas no fue siempre como el que se manifestaría más tarde. Igual que es preciso hacer memoria de que la armadura judicial, penal y política española mantuvo demasiado tiempo unas grietas que la hacían claramente deficiente para afrontar el terrorismo. Una de ellas era un procedimiento de redención de penas que permitía acortar notablemente las condenas de delincuentes con graves y múltiples delitos. La ley tiene sus normas, que deben cumplirse, pero se le permitirá al lego en la materia que se pregunte por el sentido de sentencias que imponían miles o cientos de años de cárcel. Y no se responde del todo a ello con el recordatorio de que en España no existe la cadena perpetua.

Ante el escándalo por los efectos que tiene la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, más de un jurista se ha pronunciado estos días en el sentido de que la culpa es de los políticos. Cierto que el Legislativo pudo haber reformado o derogado el Código Penal de 1973, polvo del que vienen parte, y sólo parte, de estos lodos. Pero recuérdese que entre 1986 y 1995 se presentaron hasta nueve iniciativas en el Parlamento para establecer el cumplimiento íntegro de las penas en casos de terrorismo y narcotráfico modificando aquel Código. Las presentó el Partido Popular y la mayoría parlamentaria las rechazó. Las rechazó, supongo, porque un endurecimiento de las penas repugnaba a su ideario y, supongo, también desagradaba a sus votantes. No se olvide que los políticos se presentan a elecciones.

Hay quien atribuye aquella falta de nervio para cambiar la legislación penal al ensueño de la negociación y el apaciguamiento. Puede. Pero ese ensueño, que siempre deviene en pesadilla, ha sido más compartido de lo que suele reconocerse. Zapatero no fue castigado en las urnas por su negociación política con ETA. Y no hubo más clara expresión del afán de apaciguamiento del terrorismo que la que culpó a Aznar de la masacre del 11-M. La imagen de una sociedad española mayoritariamente dispuesta a pagar el precio de una lucha sin concesiones contra el terrorismo ha sido más un producto del deseo que una realidad. Lamentable, sí, pero hay que saber dónde se ha estado y dónde se está.

La Monarquía Federal de España.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 24 Octubre 2013

Supongo que en ese título hay una flagrante contradicción, porque los términos "monarquía"y "federal" son antagónicos. Pues para el PSOE parece que no debe ser así.Rubalcaba va a mantener conversaciones con los secesionistas catalanes de CiU , ERC y PSC para proponerles una especie de coalición y avanzar en el objetivo de una España Federal, ofreciéndose para cambiar la Constitución. O sea, que del gran pacto de Estado para mantener la unidad de España entre PSOE y PP tendremos que irnos olvidando, al menos mientras esté Rubalcaba y su equipo al mando de este PSOE que deriva hacia la extrema izquierda.

Como todos los que me leen saben, siempre me he declarado partidario de la República y del federalismo. Porque no se puede negar que en España coexisten diferentes regiones con una cultura, lengua e idiosincrasia muy marcadas.Siempre se ha dicho que España es un crisol de culturas donde se funden las mismas para hacer un conjunto de gran valor. De hecho, España es la nación más antigua de Europa y esa diversidad de culturas no ha sido obstáculo para haber alcanzado grandes metas comunes. Bien es verdad que el carácter del pueblo español no ha sido, hasta tiempos muy cercanos, muy dado a emprender causas comunes de forma voluntaria. La historia de España está repleta de episodios de desunión y de aspiraciones secesionistas por parte de élites gobernantes. Famosas han sido las revueltas de El País Vasco, de Cataluña o la sorprendente del llamado cantón de Cartagena.

La propuesta de Rubalcaba de crear un frente contra el PP no es nueva. No está tan lejano lo del "cordón sanitario" firmado por todas las fuerzas políticas catalanas contra el PP. Y ahora, tras otra mayoría absoluta del PP, volvemos a las andadas y a querer sobreponer los intereses de partido sobre los generales de España. El PSOE vuelve a dar muestras de su tremendo egoísmo y ausencia de voluntad en la defensa de la Unidad de España,dando la razón al separatismo. El federalismo es otra manera de convivir, pero siempre que el objetivo común no se pierda como ahora en las 17 taifas autonómicas. De nada vale un federalismo donde primen los interese regionales y que se niegue el objetivo de solidaridad entre las regiones federales.

Las grandes repúblicas federales democráticas como los USA o Alemania son un ejemplo de la diversidad en un objetivo común. No es porque lo diga Rajoy, como ayer en la cumbre económica del Mediterráneo en Barcelona, la unión hace la fuerza, mientras que la desunión debilita. Esa máxima se cumple siempre y por eso los nacionalismos conservadores son anacrónicos y van contra la evolución imparable de un mundo cuyas fronteras van diluyéndose gracias a la comunicación y al comercio global. España ya está integrada en Europa -nunca dejó de estarlo en ningún momento de la Historia-, y lo que menos se necesita es un proceso de balcanización y fractura del proyecto europeo, cuyo desarrollo está siendo costoso y lento. Hay demasiados intereses esperando que este proyecto común fracase para hacerse con la tarta del mercado.

La actitud de Rubalcaba y del PSOE me parece otra deslealtad más que sumar a las ya inumerables deslealtades realizadas durante los escasos 35 años de democracia constitucional. Por supuesto que yo aspiro también a otro sistema de Gobierno como una República Federal, pero ese cambio fundamental debe ser debatido y expuesto a los españoles y alcanzar el consenso mayoritario de toda la sociedad mediante un referéndum. Un cambio tan fundamental no puede venir de concesiones políticas bastardas en un momento de chantaje secesionista promovido por quienes no buscan el bien común, sino solo su beneficio particular disfrazado de demandas sociales.

Espero que Rubalcaba fracase en su desleal reunión y se vuelva a Madrid con las alforjas vacías y el desprecio de sus militantes y del resto de los españoles. Tanto PP como PSOE siguen demostrando no estar a la altura de los enormes desafíos a los que se enfrenta España. Si tuvieran dignidad y vergüenza, deberían cambiar radicalmente de actitud, reconocer sus errores y someterse al juicio de los ciudadanos adelantando las elecciones generales.

Yo tambien quiero mi federación
Nota del Editor 24 Octubre 2013

Yo estoy de acuerdo con los federalistas, siempre que cumplan con sus principios: una federación debe tener una lengua (la mía está formada por una mezcla considerable y puedo garantizar que no hay en el mundo otra persona que tenga la misma), una cultura, tambien diferente porque mi vida no se parece en nada a cualquier otra persona y lo que he ido aprendiendo y cultivando, tampoco. Así que prometo ser solidario (siempre que no sea con mi bicicleta, que eso si tengo, como el chiste del cubano) y quiero mi universo (el mio propio, no el de los demás) federado. Y no se preocupen, me encargaré de recoger y apllicar mis impuestos y subcontrararé la seguridad y la defensa con alguien serio; la sanidad y la pensión, como ya la he pagado, seguiré igual.

El dilema de Jovellanos
Thomas Baumert www.gaceta.es 24 Octubre 2013

¿Es lícito colaborar con un régimen cuyas directrices y actuaciones no se comparten?

Gaspar Melchor de Jovellanos, probablemente la figura más noble que engendró la Ilustración española –Menéndez Pelayo lo calificó como “el alma más hermosa de la España moderna”–, continúa siendo un referente para aquellos liberales que procuran, al margen de cualquier extremismo, conciliar el ideal de progreso con la conservación de cuanto de válido o irrenunciable nos ha legado el pasado. Inevitablemente, al hablar de Jovellanos se nos viene a la memoria el célebre retrato sedente que de él pintara Goya en 1798 y que se puede contemplar en el Museo del Prado. Goya representa a su amigo en una postura que refleja a la vez la actitud melancólica del intelectual y la pesada carga del político. Pero, ¿cuál era la causa de ese abatimiento?

Jovellanos había iniciado su carrera pública en tiempos de Carlos III, gran impulsor de las reformas ilustradas del país. Mas, cuando le es ofrecido el puesto de ministro, reina en España el timorato Carlos IV, quien ha dejado el Gobierno del país en manos de un ambicioso Manuel Godoy. Éste ha sabido ganarse los favores regios por medio de lisonjas y falsas simpatías, lo que le reporta un meteórico ascenso, acompañado de todo tipo de títulos y honores que no guardan relación alguna con sus verdaderos méritos. Obviamente, a Jovellanos le repugna aquella Corte inmoral; rechaza el régimen por la corrupción nepotista que allí impera y por la vacuidad del valido que lo encabeza.

El dilema de Jovellanos se plantea, por lo tanto, tal que sigue: ¿es lícito colaborar con un régimen cuyas directrices y actuaciones no se comparten? Porque don Gaspar tiene claro que su empresa no está exenta de riesgo: o bien consigue limpiar, con su ejemplo, aquella Corte adulterada, o bien acaba sucumbiendo él mismo al sistema, asimilándose al régimen. Lo deja claro al anotar en su diario “¡Dichoso yo si vuelvo inocente!”. Establece entonces el sencillo principio que regirá toda su actividad política: “Haré el bien, evitaré el mal que pueda”. A la vez toma otra determinación fundamental: el régimen podrá resultar más fuerte que él, podrá incluso echarle con la misma facilidad con la que ahora le llama, pero no permitirá en ningún caso que le corrompa ni doblegue su rectitud moral. Con este código de valores, Jovellanos parte hacia Madrid.

Y, ciertamente, la primera impresión al llegar a la Corte no puede ser más desalentadora. Al día siguiente de su arribada, es invitado a comer a casa del todopoderoso Godoy, donde el asturiano, tan selecto en sus pensamientos como sencillo en sus costumbres, comienza a sufrir por dos causas: la primera, la vulgar ostentación de riqueza –tan propia de un advenedizo como Godoy, como contraria a la sobriedad y natural elegancia del jovino–; la segunda, la absoluta degeneración moral del favorito de los Reyes, que se manifiesta, entre otros extremos, en que Godoy sienta en su mesa tanto a su esposa como a su amante. “Este espectáculo acabó mi descontento. Mi alma no puede sufrirle. Ni comí, ni hablé ni pudo sosegar mi espíritu. Huí de allí…”, anota esa noche en su diario, y remata la entrada añadiendo: “A casa, en el colmo del abatimiento”. Años antes, Jovellanos ya había conocido el perfil de quienes eran encumbrados en la Corte: “Hombres no sólo iliteratos, sino faltos de toda clase de instrucción y conocimiento en todos los ramos, y aún de toda civilidad, sin que los altos empleos en los que se hallan pudieran cultivar la grosera rudeza de sus principios”.

Lógicamente, planteamientos tan dispares tienen que chocar, y así lo hacen. El resultado: Jovellanos sólo estará al frente del ministerio ocho meses, pues la camarilla intrigante consigue que sea cesado el 15 de agosto de 1798. Al poco, los nubarrones del expansionismo napoleónico comienzan a alcanzar los Pirineos, por lo que Godoy, en enero de 1801, decide encarcelar a Jovellanos, sin juicio previo, en Mallorca, en un vil gesto por congraciarse con el nuevo poder. Jovellanos aprovecha sus años de prisión, mientras que España avanza hacia la ruina, para leer todos los libros con los que se puede hacer y estudiar botánica. Y madura su carácter: da el decisivo paso de estoico a patriota.

En 1808, con la caída de Godoy a raíz del motín de Aranjuez, Jovellanos es puesto en libertad y requerido para incorporarse tanto al Gobierno de José Bonaparte –que sutilmente rechaza– como a la Asamblea de Cádiz, a la que sí se suma. Escribió entonces: “España no lidia por los Borbones ni por Fernando, lidia por sus propios derechos originales, sagrados, imprescriptibles, superiores e independientes de toda familia o dinastía. España lidia por su religión, por su Constitución, por sus leyes, sus costumbres, sus usos; en una palabra: por su libertad, que es la hipoteca de tantos y tan sagrados derechos”.

El ejemplo de Jovellanos nos enseña, que frente a la infinidad de excusas con las que se justifica sucumbir a las tentaciones del régimen de turno, sólo existe una razón –la integridad moral– para resistirse a ellas. Y que esta oposición merece la pena. Pues como ya afirmara Tácito: “La autoridad de los talentos perseguidos crece, y ni los reyes extranjeros ni los que procedieron con la misma saña lograron otra cosa que el deshonor para sí y la gloria para ellos”.

*Thomas Baumert es profesor de Economía Aplicada.

Estrasburgo responsabiliza a los medios de la opinión de sus lectores
enrique serbeto / corresponsal en bruselas ABC 24 Octubre 2013

El Tribunal europeo avala la condena a una web de noticias estonia por mantener comentarios ofensivos

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo ha dado la razón a la justicia de Estonia, que había condenado a un portal de internet por el contenido ofensivo de los comentarios de sus lectores. La sentencia conocida ayer responsabiliza por primera vez a los medios «on line» por todo lo que aparezca en ellos, incluyendo los comentarios de los usuarios.

El tribunal reconoce que no era la noticia la que tenía carácter ofensivo —se trataba de una crítica al manejo de las carreteras que se trazan sobre el hielo en invierno para llegar a ciertas islas— sino los comentarios difamatorios expresados por los lectores que a su juicio estaban obligados a controlar. Delfi es uno de los portales de noticias más grandes de Estonia y había sido condenado al pago de una indemnización de más de 30.000 euros. Cuando decidieron recurrir al Tribunal de Estrasburgo, argumentaron que la condena suponía una grave interferencia para el ejercicio de la libertad de expresión, protegida por el artículo 10 de la Convención de los Derechos Humanos.

La sentencia del tribunal de Estrasburgo reconoce, en efecto, que se trata de una limitación a la libertad de expresión, pero considera que en este caso está justificada. Los jueces consideran que se trata de restricción de derechos contemplada en la propia legislación con el legítimo propósito de proteger otro bien, el derecho a la protección del honor de otra persona, que está expresamente previstá en el propio Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Los expertos consideran que esta sentencia puede cambiar el modo de funcionamiento de los portales de internet, ya que no se trata solo de un portal de un país, sino que Delfo —que publica unas 300 noticias diarias— opera en otros países bálticos (dentro de la UE) y en lengua rusa, es decir, en un mercado extracomunitario. Los jueces creen que el editor profesional, en este caso de Delfi, debería haber valorado las consecuencias que podía desencadenar la publicación del artículo en cuestión y haber actuado para eliminar rápidamente cualquier comentario ofensivo. La sentencia considera también que perseguir a los autores de esos comentarios es técnicamente imposible.

Montoro, en su realidad paralela
Juan Laborda www.vozpopuli.com
24 Octubre 2013

Debo reconocerlo, quién narices me mandaría escuchar, aunque solo fuera de pasada, el discurso del inefable ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en la presentación del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado de 2014. Estaba tranquilamente actualizando los últimos datos relativos a la deuda total de nuestro país correspondiente al segundo trimestre de 2013, a partir de las cifras recogidas por Banco de España. Éstos, como no podía ser menos, absolutamente escalofriantes, ya saben ustedes mi opinión de que nuestra deuda es impagable salvo que nos quieran matar de inanición. Y viendo el panorama todo es posible.

Este mismo lunes, en un acto celebrado en el Círculo Financiero en la sede de La Caixa, el director de Asuntos Monetarios del FMI, José Viñals, volvió a advertirnos de que una gran parte de la deuda empresarial española no se puede pagar sin acudir a refinanciaciones. Concretamente, afirmó que "un 41% de la deuda empresarial en España tiene unos intereses que superan los beneficios brutos anuales antes de interés de la empresa. Esto es un problema para el dinamismo de la actividad empresarial, ya que esta deuda es impagable a menos que se acuda a refinanciaciones”. “Este es un tema sobre el que Europa no puede pasar de puntillas", llegó a apostillar.

Montoro en el país de Nunca Jamás

Pues nada, que nos olvidemos, que no tenemos ningún problema, todo solucionado. He ahí nuestro ministro de Hacienda con ese verbo suelto que le caracteriza, afeando a aquellos que osamos no solo afirmar que no existe tal recuperación sino que estamos al inicio de la segunda fase de la Gran Recesión. Pero además tiene la caradura de afirmar que estos presupuestos, me imagino que como los anteriores, no solo son los de la recuperación sino que suponen un reparto equitativo de las cargas, del dolor. Espero que sus análisis sean más certeros que aquellos que le llevaron a afirmar que en nuestro país habían subido los salarios, provocando las carcajadas del personal y un regocijo general.

Sin embargo la realidad de nuestra querida España no está para muchas bromas. Menuda cara, ¿es qué acaso no se ha leído los informes de Caritas o Cruz Roja sobre el incremento sin parangón de la pobreza en nuestro país? ¿Es qué aún no se ha enterado del empobrecimiento masivo de las clases trabajadoras y medias hispanas? ¡Pero qué cinismo, cuánta caradura, qué insensibilidad! ¿No podría el señor Montoro tener la prudencia de su compañero de filas el ministro de Economía, Luis de Guindos?

Los presupuestos que aceleran la deuda pública

Los últimos datos de la deuda total de nuestro país confirman las tendencias de los trimestres postreros. Analizando los cuadros 1 y 2 se observa cómo mientras el sector privado, en una intensa recesión, reduce lentamente su deuda, el sector público la expande exponencialmente. Desde el cierre de 2008 el volumen de deuda pública sobre PIB ha aumentado más de 60 puntos porcentuales, produciéndose la mayor aceleración en el gobierno de Rajoy.

Cuadro 1.- Evolución Deuda de España por sectores, 2008-actualidad (millones de euros)

Cuadro 2.- Evolución Deuda de España por sectores en el período 2008-actualidad (%PIB)

El debate en nuestro país sobre austeridad versus gasto es engañoso. La mayor parte del gasto en los presupuestos generales de 2014 es corriente, tiende a tapar los agujeros de una Seguridad Social destrozada por el hundimiento del número de afiliados y las caídas salariales, corresponde a las aportaciones al Servicio Público de Empleo en un período donde la población activa está disminuyendo, o se destina a pagar la carga financiera de una deuda pública cada día más explosiva. Por el contrario, el gasto destinado a infraestructuras, a I+D, a educación, a la dependencia, todos y cada uno de los cuales generaría tasas de retorno positivas, caen en picado. En su lugar, el gobierno gastó miles de millones rescatar a un sistema bancario absolutamente zombi. Y eso además de injusto es económicamente ineficaz. Como consecuencia la deuda pública es insostenible.

Bancos, créditos, salarios y crecimiento económico

Pero sin embargo las razones de la actual recesión sistémica son otras. Son consecuencia inevitable de un crecimiento excesivo del crédito bancario, exacerbado por unas políticas inherentemente perjudiciales e ineficaces de los bancos centrales, que condujeron a unos tipos de interés demasiado bajos durante demasiado tiempo. Produjeron una creación excesiva de crédito, la generación de burbujas especulativas y un hundimiento de las tasas de ahorro.

En definitiva, un período sostenido de bajos tipos de interés, y una creación excesiva de crédito se traduce en un desequilibrio volátil e inestable entre el ahorro y la inversión, que acaba hundiendo el crecimiento económico y los salarios. Y ello acaba contaminando y de qué manera a la deuda pública. Basta ya de mentiras, y de análisis erróneos.

Debería quedar muy claro que el auge desbocado del crédito produjo un endeudamiento insostenible, estimulado artificialmente, que terminó hundiendo las oportunidades de inversión, los salarios, y el crecimiento económico. Pero no se habla de nada de eso, ni se han puesto las bases para que no vuelva a ocurrir. ¡Porca miseria!

Estructura exportadora y marca España
Luis Riestra  www.vozpopuli.com 24 Octubre 2013

Hablar de marca refiriéndose a un país es sin duda una simplificación perversa que ha venido a imponérsenos desde la política. Con mucha comprensión podría aceptarse que se acuda a nuestro mayor valor para intentar salir de la crisis, pero lo que es intolerable ha sido la reacción nacionalista que busca destruirla atacándola, dentro y fuera de España, para desviar la atención de las victimas de su desastrosa política; lo peor es que no terminarían ahí, pues  dada su trayectoria judicial no quiero ni pensar lo que harían a las empresas si no tuvieran límites.

En contraste con la ignominia de estos personajes está un verdadero ejército de empresarios, directivos y trabajadores que, lastrados fiscalmente y acosados por delincuentes de la política (dentro y fuera), consiguen luchar en los mercados internacionales colocando sus productos en unas condiciones muy difíciles. Son éstos a los que debemos apoyar, pues al tiempo que se defienden de la casta política, compiten, crean empleo, generan ingresos fiscales y mantienen al país en contacto con la realidad global, que ya es muchísimo; pero no solo por eso ha de apoyárseles, es que además son ellos los que “emiten” euros de forma endógena en una economía que va asfixiada por falta de liquidez. Pensando en ellos escribimos este artículo esperando que les sea de utilidad.

Estructura exportadora

Como pueden ver en la siguiente gráfica la exportación española es mayoritariamente de bienes intermedios (línea marrón), es decir, de aquellos que se utilizan para producir otros bienes; esta tendencia se ha acentuado en los últimos diez años pasando de casi el 50% al 60% de las exportaciones.

spanish Export Estructure

 

Lógicamente, el resto de exportaciones ha perdido participación, pero es que la de bienes de consumo final (línea roja) se ha desplomado perdiendo casi 10 puntos desde el 2000. ¿Esto es bueno o malo? Es malo en el sentido de que, a fuerza de fantasear y mirarnos el ombligo, hemos dejado de construir marcas para el consumidor o usuario final, aunque seamos fuertes en nuestras relaciones con los clientes industriales; un caso paradigmático de este error es la exportación de aceite de oliva sin marca para terceros.

Los productos de consumo intermedio, incluyen insumos químicos, hilados, telas, papel y cartón, de cantería, metalurgia, componentes eléctricos, etc. Desde el punto de vista de nuestras necesidades de liquidez da igual que se exporte, pero desde el punto de vista de la solidez del negocio exterior, de la generación de valor agregado, no y sin duda sería preferible el liderazgo de los bienes de consumo final y de bienes de capital (línea gris); este último además tiene un componente tecnológico de interés si le acompañara la educación superior y el I+D, pero ahí topamos con políticos catetos.  

Es cierto que tenemos un problema empresarial en el diseño de los modelos de negocio que falla en conectar con el consumidor final, algo cuyo origen primero suele ser cultural, que va más allá de la imagen percibida y que, por supuesto, conlleva problemas directivos en todas las áreas gerenciales, en tecnología y know how. Ese problema, que además tiene un componente cultural, tiene su forma de atacarlo, pero desborda al tema de hoy.

Evolución de las exportaciones

El crecimiento de nuestras exportaciones totales no es nuevo (línea negra, siguiente gráfica), aunque algunos se nos hayan sumado a última hora y hacer analogías (manía con las analogías) con la Alemania del 2004 no es potable, por decirlo suavemente, ya que, más allá de diferencias abismales entre ambos países, las exportaciones totales españolas vienen haciendo récords históricos desde hace mucho tiempo, con una suave tendencia exponencial casi secular.

Esa tendencia casi exponencial se ha perdido, algo lógico, y miren que lo advertimos, pues al no reconvertir el modelo de negocio del sector bancario, orientándolo más a la exportación, por la mala reforma financiera de este gobierno que continuó la del anterior, las empresas van justas de financiación y los nuevos proyectos se quedan en el cajón. Es cierto que hay una ventana de oportunidad con la actual recuperación europea, pero su aprovechamiento será mediocre por esa misma causa.

Nuestra exportaciones tienen varias fronteras de producción y la de la pésima reforma financiera es solo la primera, luego vendrá la de nuestra mala educación superior y después la del resto del sistema educativo, posteriormente la emersión de competidores y, finalmente, la del crecimiento mundial. Así, mientras el resto del mundo vive transformaciones apasionantes, aquí estamos y seguimos con Uropa, inventos soberanistas (cría cuervos), calentones bursátiles de activos viejos con poca inversión nueva y recuperaciones prometidas, porque somos la Alemania de 2004 y tal. Por favor, seamos serios.

La situación de las exportaciones de bienes de consumo final (línea roja) y las de capital (línea gris) es preocupante, pues parecieran haber hecho tope en el valor nominal del 2008 los primeros y en el de 2005 los segundos, con lo que descontando la inflación estaríamos por debajo de esos años y eso no es problema de la 'marca' España, ni nada parecido, si no de un país sometido a una distracción política, que va camino del paroxismo y que no puede estar a lo que debe, a su transformación interna y, como vimos, a construir marcas, patentes y diseños industriales, redes de comercialización y a mejorar su relación global de intercambio, en vez de perder el tiempo y arruinarse con inventos políticos suicidas.

Nuestros términos de intercambio

Una forma de ver nuestra posición comercial internacional, y este es un buen momento para hacerlo pues estamos cerca del equilibrio en intercambios, aunque sea forzado por el subconsumo del empobrecimiento interno, es observando lo que los economistas llamamos “términos de intercambio”, que es comparar nuestros precios con los de los competidores; al estar en una economía abierta, una forma rápida de hacerlo, dentro de sus limitaciones, es dividiendo el índice de precios de nuestras exportaciones entre el de nuestras importaciones. Dicha evolución la pueden ver en la siguiente gráfica. 

En el fondo de este cálculo lo que se explicita es, si a medida que pasa el tiempo, ganamos o perdemos poder adquisitivo en términos internacionales por tipo de productos. ¿Y qué es lo que nos interesa? Pues vender caro y comprar barato, así de simple, lo complicado está, obviamente, en cómo hacerlo y en eso se han cometido y siguen cometiéndose demasiados errores.

De nuestro pasado llama la atención la pérdida relativa en nuestros productores de bienes de capital o maquinaria y equipos (línea gris), como hace un suelo en el 2000 y como luego lo va recuperando: bien por ellos. Otro éxito, este mayor, es el de los bienes de consumo (línea roja), que están en una ganancia secular, que son las buenas (olvídense de regates en corto, o similares); los exportadores de bienes de consumo final y los de capital deberían ser nuestros campeones.

Lamentablemente, durante casi treinta años y en un suicida y vano intento de destruir España, el nacionalismo periférico ha estado destruyendo las marcas españolas en Cataluña y País Vasco, como Fagor y otras que están en mente de todos, minando nuestras posibilidades de crecimiento que se concretan en que la exportación de bines de consumo final y las de capital, que están haciendo tope, y quien tira fuerte son los bienes intermedios, que van de capa caída desde 1999; el resultado (línea negra) es mediocre y ustedes no quieren ser mediocres, ¿a que no?

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Un 14 de julio de 1986

Antonio Pérez Henares Periodista Digital 24 Octubre 2013

El 14 de julio de 1986 una fortísima explosión hizo retemblar la casa y la cama. Me levanté sobrecogido. Me vestí con lo primero que pillé, cogí una cámara de fotos y bajé a la calle. A la plaza de la Republica Dominicana. Humo, fuego, llamaradas, árboles y coches ardiendo. Al fondo un autobús de la Guardia Civil destrozado. Hice algunas fotos mientras me acercaba. Guardias Civiles muy jóvenes, sangrando, deambulaban sin sentido. Gritos. Gente alborotada que iba llegando. El terror en las caras. El carrete apenas si dio para una docena de fotos, se acabó la película y dejé la cámara al pie de un pino en el centro de la plaza apara poder ayudar en lo que pudiera. Subí al autocar humeante. Cuerpos inmóviles, muertos en sus asientos, alguno destrozado en el pasillo, unos guardias supervivientes sacaban a un compañero muerto en brazos. Llego David Aguilar, un fotógrafo del semanario Tiempo donde entonces trabajábamos. Captó el momento. Hacía mi se dirigió un hombre de paisano que mantenía la calma y daba instrucciones. Me dijo que era teniente de la policía nacional. Le contesté que yo periodista y vecino de la zona. Llegaban las primeras dotaciones de policía. Me preguntó por el hospital más cercano. Había uno en la calle paralela a Alberto Alcocer, por detrás, en Nuestra Señora de Lujan, a apenas doscientos metros. Me pidió que dirigiera hacia allá a los heridos que pudieran valerse. Lo hice y hacía allí fui encauzando a los que apoyados unos en otros aún caminaban. Cuando volví a la plaza ya estaba todo más controlado, recogí mi cámara, que nadie había tocado y tras un rato decidí volver a casa y llamar a la revista. Al legar al portal, las imágenes, sobre todo las del autobús, se me agolparon en la cabeza y vomité.

En aquel atentando del comando Madrid fueron asesinados 12 guardias civiles jóvenes que iban de instrucción desde el su cuartel de Príncipe de Vergara. El coche bomba había sido colocado en la rotonda, junto a un restaurante llamado La Tortuga. Se sumaba a una cadena de atentados en Madrid que desde el año 1985 habían dejado ya antes otra docena de muertos.
En enero del año siguiente, en el equipo de investigación de Tiempo había conmoción interna. Por una filtración, sabíamos de una detención inminente. Por responsabilidad se mantuvo silencio. A cambio se nos permitió estar prácticamente en la detención misma. Un fotógrafo incluso en el helicóptero que sobrevoló la zona, la barriada de Pueblo Nuevo, y se pudo fotografiar las dos casas donde los etarras habían sido sorprendidos en pleno sueño. Cayeron De Juana Chaos, Trotito, Esteban Esteban Nieto, Maria Teresa Rojo, Inmaculada Noble y Cristina Arrizabalaga. Se escapó, no durmió aquella noche en los pisos, Inés del Rio, que sería capturada aquel mismo julio en Zaragoza. Hablé con sus vecinos, con familias a quienes saludaban en la escalera, con los tenderos a quienes compraban. En la pequeña galería de alimentación, en una pequeña pescadería, su dueño Francisco Madariaga, se acordaba muy bien del día de atentado de la Dominicana. Fue el que más marisco había vendido, es una barrio humilde, en toda su vida. Se lo habían comprado los etarras para celebrar sus asesinatos.

Veintiséis años más tarde, De Juan Chaos, que ya lleva unos cuantos, y ayer Ines del Rio y Troitiño están libres.Sin arrepentimiento alguno, ufanos de sus crímenes. El primero marcó de manera infame el ya de por si infamante “Proceso de Paz”, los dos últimos tras la sentencia de Tribunal de Estrasburgo, al que me niego a llamar de Derechos Humanos, que no queda más remedio que acatar. Que la inmensa mayoría sufrimos y otros, sus cómplices celebran. Y algunos, que ya no se como llamar, aunque ellos se consideren el sumum progresista, lo consideran “una buena noticia”. Entre ellos y quienes más allá de los preceptos leguleyos sentimos que se retuerce la entraña, se pisotea la dignidad y se nos revuelve la tripa como aquel día en la plaza de la Dominicana, media un abismo. De simple ética, de mínima justicia y de pura humanidad.

En 2008 dio por buena en Chipre una fórmula idéntica a la doctrina Parot
El caso Kafkaris: el Tribunal de Estrasburgo traiciona su propia doctrina contra España
http://www.outono.net 24 Octubre 2013

El domingo, horas antes de la sentencia del Tribunal de Estrasburgo sobre la doctrina Parot, Europa Press difundió una información que no ha merecido ni un titular y que sólo han reflejado unos pocos medios. Esa información hablaba sobre el caso de Panayiotis Agapiou Panayi, alias ‘Kafkaris’, sicario condenado a 20 años de prisión en Chipre por asesinar a un adulto y a sus dos hijos menores mediante una bomba colocada en su coche.

Firma: Sr. Rajoy: diga SÍ a la doctrina Parot http://www.hazteoir.org/alerta/54207-diga-s-doctrina-parot
Este domingo a las 12:30h en la Plaza de Colón, con las víctimas
http://www.outono.net/elentir/2013/10/22/este-domingo-a-las-1230h-en-la-plaza-de-colon-con-las-victimas/
El fallo contra la doctrina Parot, un favor del PSOE a asesinos, narcos y violadores
http://www.outono.net/elentir/2013/10/21/el-fallo-contra-la-doctrina-parot-un-favor-del-psoe-a-asesinos-narcos-y-violadores/

Una cadena perpetua convertida en 20 años de cárcel por un reglamento
El 9 de marzo 1989 el Tribunal Penal de Limassol encontró culpable a Kafkaris de tres cargos de asesinato, y al día siguiente le condenó a cadena perpetua. La Fiscalía preguntó si la condena implicaba una estancia en prisión de por vida o si consistía en un periodo de 20 años de prisión conforme a lo señalado por el Reglamento de Prisiones de Chipre de 1987. La respuesta del Tribunal Penal de Limassol es que la pena implicaba la estancia de por vida en prisión, conforme a lo que dictaba la ley chipriota para casos como el referido: “Cualquiera que sea declarado culpable de asesinato premeditado, será castigado con pena de prisión de por vida”. Sin embargo, a la hora de ingresar en la cárcel, a Kafkaris se le presentó un impreso en el que se le informaba de que su estancia en prisión terminaría el 16 de julio de 2007 -es decir, después de pasar 20 años entre rejas- y que podría quedar libre por buena conducta el 16 de julio de 2002. Al tener una falta disciplinaria, su puesta en libertad se aplazó hasta el 2 de noviembre de 2002.

Chipre aplicó su propia doctrina Parot y Estrasburgo le dio la razón
El 21 de mayo de 1990 el Tribunal Supremo de Chipre desestimó un recurso de la defensa contra la condena a perpetuidad de Kafkaris. El 9 de octubre de 1992 esa misma corte, en respuesta a un recurso de otro contenado a cadena perpetua, declaró inconstitucional y un abuso de poder el citado Reglamento de Prisiones de Chipre de 1987 que limitaba la estancia a prisión a 20 años.La fórmula penitenciaria incluida en dicho reglamento fue sustituida por la nueva Ley de Prisiones de Chipre promulgada el 3 de mayo de 1996. El 20 de julio de 2004 el Tribunal Supremo de Chipre rechazó un nuevo recurso de Kafkaris para solicitar su excarcelación. Entonces Karfkaris recurrió al Tribunal de Estrasburgo. Éste dictó sentencia el 12 de febrero de 2008 (ver el texto completo), desestimandi el recurso del sicario de la siguiente forma:

“El Tribunal considera, pues, que el hecho de que el demandante fuese posteriormente informado por las autoridades penitenciarias, sobre la base del Reglamento de Prisiones en vigor en el momento, estableciendo una fecha de libertad condicional no puede y no afecta a la pena de cadena perpetua aprobada por el Tribunal Penal de Limassol o hacer ilegal su detención más allá de la fecha arriba indicada. En opinión del Tribunal, existe una relación causal clara y suficiente entre la condena y la prolongada detención del demandante, que fue en cumplimiento de su condena y de acuerdo con la cadena perpetua impuesta por un tribunal competente, de conformidad con los requisitos de la Convención y libre de arbitrariedad.”

Una condenada a más de 3.000 años pretendía salir antes de cumplir 21
Vayamos ahora al caso de la etarra Inés del Río. A lo largo de 8 juicios distintos, en sucesivas sentencias que fueron dictadas entre el 18 de diciembre de 1988 y el 8 de mayo de 2000, fue condenada entre otros por los siguientes cargos: pertenencia a banda terrorista, posesión ilegal de armas, posesión de explosivos, falsificación de documentos, uso de documentos de identidad falsos, daños a la propiedad, lesiones corporales diversas, un homicidio, 18 asesinatos y 108 intentos de asesinato. Por los citados delitos, cometidos entre 1982 y 1987, la etarra fue condenada a más de 3.000 años de prisión. El cómputo de la condena empezó a contarse el 6 de julio de 1987, día de su entrada en prisión preventiva. Conforme a la máxima estancia legal en prisión entonces vigente en España, y tal como señaló la Audiencia Nacional el 15 de febrero de 2001, la etarra habría cumplido completamente su condena el 27 de junio de 2017. Sin embargo, apelando a la doctrina de beneficios penitenciarios vigente en el momento del encarcelamiento de la etarra, el 24 de abril de 2008 las autoridades de la Prisión de Murcia propusieron excarcelar a la asesina el 2 de julio de ese año. Dicha doctrina implicaba contar los beneficios penitenciarios no sobre lo establecido en la condena, sino sobre el máximo legal de estancia en prisión.

Un caso igual al de Chipre, pero Estrasburgo traiciona su propia doctrina
La Audiencia Nacional rechazó la solicitud de la Prisión de Murcia el 19 de mayo de 2008, basándose en la doctrina Parot establecida por el Tribunal Supremo en su sentencia 197/2006, de 28 de febrero de 2006. Esta doctrina establece que los beneficios penitenciarios se establezcan sobre el cómputo total de la condena, es decir, sobre los más de 3.000 años a los que fue condenada la etarra. El 23 de junio de 2008 la Audiencia Nacional reiteró, así pues, que la excarcelación de la etarra se produciría el 27 de junio de 2017.

Como se puede observar estamos ante un caso idéntico al de Chipre. Como ocurrió allí, en el caso de la doctrina Parot existe una relación causal clara y suficiente entre la condena y la prolongada estancia en la cárcel de esta etarra en cumplimiento de dicha condena. No se ha cometido ninguna arbitrariedad. Antes bien, aquí la diferencia la marca el Tribunal de Estrasburgo, que ha traicionado su propia doctrina para alegría y beneficio de criminales aún más sanguinarios que Kafkaris. Y todo ello gracias a un magistrado afín al PSOE puesto por el anterior gobierno, gracias a que el ejecutivo de Zapatero no movió un dedo por defender la doctrina Parot ante el Tribunal de Estrasburgo -pues esperaba una sentencia contraria a la doctrina Parot que beneficiase a la negociación que había iniciado con los terroristas de ETA- y, finalmente, ante el silencio de Rajoy, que ha optado por callar y desplantar a las víctimas en vez de defender lo que es de justicia ante esta auténtica traición al Estado de Derecho.

«López Guerra se había propuesto cargarse la doctrina Parot»

nati villanueva / madrid ABC 24 Octubre 2013

El antecesor de López Guerra en el Tribunal Europeo asegura que el juez español de Estrasburgo defendió la «contradoctrina» Parot
Javier Borrego, abogado del Estado jefe del Tribunal de Cuentas y exjuez del Tribunal de Estrasburgo

El hoy jefe de los abogados del Estado en el Tribunal de Cuentas asegura que el papel del representante español en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos es fundamental. Lo vivió en primera persona, cuando, como antecesor de Luis López Guerra en Estrasburgo, explicó a sus compañeros por qué había que avalar la decisión de la Justicia española de ilegalizar Batasuna. España ganó aquella batalla. La de la doctrina Parot no ha sido posible.

-¿Cómo valora la sentencia de Estrasburgo sobre la etarra Inés del Río?
-Ha sido una sorpresa, porque modifica radicalmente su jurisprudencia. Estrasburgo siempre ha distinguido entre la pena impuesta por el tribunal y el cumplimiento de la pena. Las modalidades de ejecución de pena (libertad condicional, redenciones de penas por trabajo, etcétera) forman parte de la política criminal. Lo único que se enmarca en el artículo 7 (uno de los dos que Estrasburgo considera que España ha vulnerado) es la imposición de la pena cuando dice que no hay pena sin ley. El Reino Unido duplicó la condena de un violador que estaba a punto de salir, y Estrasburgo dijo que eso era modalidad de ejecución de la pena. Ahora sostiene que no.

-¿Y por qué cree que el tribunal europeo ha dado este giro?
-Porque alguien se ha empeñado. Tras la doctrina Parot que estableció el Supremo en 2006 se creó un grupo minoritario de juristas a los que no les gustaba esta interpretación y se erigieron en defensores de los derechos humanos de los terroristas. Uno de estos juristas me dijo: «Qué barbaridad, la doctrina Parot, veinte años en la cárcel destrozan a un ser humano». ¿Y la persona asesinada por ese condenado? Y respondió: «Me estás hablando de venganza». ¿Condenar a un asesino es una venganza? Desde el momento en que se establece la doctrina Parot este grupo se organiza. Esa es la realidad.

-¿Se esperaba el fallo?
-Sí, por la presencia de López Guerra y la personalidad de este juez, que pertenece a ese grupo minoritario. La razón de ser de que el juez nacional (el del país sobre el que se está decidiendo) esté en la Gran Sala es para que explique al resto el Derecho nacional.

-Por lo que está diciendo, el papel del juez español en este asunto ha sido fundamental...
-Luis López Guerra es uno de los convencidos de que la doctrina Parot había que cargársela, y el Derecho nacional que explicó en Estrasburgo no es el Derecho nacional del Supremo y del Constitucional, sino que puso el acento en la teoría minoritaria.

-Desde su experiencia en Estrasburgio, ¿hasta qué punto ha podido influir en esta sentencia la proyección internacional del llamado proceso paz y lo que «vende» el entorno de ETA?
-No creo que haya influido mucho, pero es evidente que se ha vendido y expuesto. ETA tiene un aparato de propaganda muy fuerte, muy activo. Están presentes en Ginebra, en Estrasburgo... lo cuidan mucho.

-¿Cree que el juez español tendría que haberse inhibido?
-Eso pertenece a la conciencia de cada uno. Yo sé lo que yo hubiera hecho.

-¿Y qué hubiera hecho usted?
-Si yo hubiera sido secretario de Estado de un Gobierno que promovió una declaración de negociación política con ETA, me habría pensado mucho seguir desde el primer momento.

-¿Qué posibilidades había de que prosperara el recurso?
-Era difícil, pero factible. Hemos tenido precedentes de sentencias unánimes. La defensa del Abogado del Estado fue magnífica y el alegato final, el decir que no vale igual un asesinato que veinticinco, descolocó a todos.

-Si en vez de estar López Guerra en el tribunal europeo hubiera estado usted, ¿el fallo habría sido el mismo?
-Eso es un futurible. Lo que le puedo decir es que al igual que López Guerra tiene sus ideas sobre la doctrina Parot yo también tengo las mías. Y yo tengo muy claro que una mayoría aplastante del Supremo y veinticinco sentencias del TC no se pueden desautorizar así como así. Aquí estaba en juego la sensibilidad de un Estado.

-¿Qué le parece que el tribunal europeo haya condenado a España a indemnizar a la etarra con 30.000 euros?
-Es un ejemplo de prepotencia. Siete de los diecisiete jueces se mostraron en contra de esa indemnización porque (la etarra) está condenada por crímenes terroristas. No hay precedentes de indemnizaciones en casos de terrorismo. Si López Guerra dice «yo estoy en contra», no se dan esos 30.000 euros. Es propio de mentalidades que tienen que ganar por goleada. Me duele.

-¿Se ha resuelto demasiado pronto la excarcelación de Inés del Río?
-Yo creo que sí, hasta ha sorprendido fuera de España. Es la primera sentencia del Tribunal de Estrasburgo que se cumple en menos de 24 horas. Y más sin estar de acuerdo el país con el fallo. La sensación que se transmite a la ciudadanía es que cuanto más malo, mejor trato. Hemos dado la nota.

El fin de la doctrina Parot
José Luis Manzanares http://www.republica.com 24 Octubre 2013

Siempre he mantenido que la doctrina Parot sobre el cumplimiento de las penas tenía los pies de barro. Así lo escribí –en solitario o poco menos- desde el primer momento. Me remito a mis artículos en varias publicaciones especializadas y en este mismo diario. Quiero decir que no me ha sorprendido el rechazo definitivo por la Gran Sala del Tribunal de Estrasburgo confirmando la sentencia de primera instancia. El Derecho Penal no admite atajos que fuercen la interpretación de las leyes en contra del reo, y eso explica suficientemente la suerte corrida por este pretendido bálsamo de Fierabrás.

Nosotros, víctimas del terrorismo etarra, estuvimos combatiendo esa plaga durante muchos años con una legislación excesivamente benévola que, dicho sea de paso, todavía sigue siéndolo aunque no tanto. Un día empezaron a salir de la cárcel, tras cumplir sólo quince o dieciocho años, los asesinos en serie y entonces, precisamente entonces, acuñamos la doctrina Parot para poner coto al lamentable espectáculo. Una construcción doctrinal bien intencionada pero que, jurídicamente muy pobre, modificaba la jurisprudencia constante desde 1870 con la confesada finalidad de que los asesinos múltiples –y los autores de otros delitos especialmente graves como efecto colateral- recibieran el castigo que la entonces legislación vigente impedía.

La redención de penas por el trabajo, con un día de abono de prisión por cada dos jornadas laborales, era un beneficio que, entendido como un derecho a partir de la conducta carcelaria y al margen de todo pronóstico de resocialización, no desapareció hasta la promulgación del Código Penal de 1995. Bien entendido, además, que la ya mencionada irretroactividad de las leyes penales en contra del reo no permitía privar de su disfrute a quienes habían delinquido con anterioridad, incluso si sus condenas fuesen posteriores. Cualquier jurista o persona interesada en la materia sabía que en un día más o menos lejano se produciría la increíble excarcelación de, por ejemplo, la terrorista Inés Prieto, cumpliendo sólo quince o veinte años de los 3.828 que sumaban las penas de sus numerosos crímenes por separado. Nada se hizo, sin embargo. Ni introdujimos en el Código la prisión perpetua permanente como habían hecho los países de nuestro entorno donde el terrorismo no existía o era incomparablemente menor que en España -¡hasta ahí podíamos llegar!-, ni siquiera se nos ocurrió prescindir de la redención de penas por el trabajo.

La doctrina Parot sería el remedio milagroso contra la irretroactividad penal. Aplicando la redención de penas por el trabajo, no sobre la pena global resultante, sino sobre cada una de las correspondientes a cada delito se volatiliza en la práctica. Lo malo es que tal doctrina choca con el fin resocializador de la pena conforme al art. 25.2 de la Constitución y, lo que ahora más interesa desde la perspectiva del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, infringe el principio de legalidad penal en su más estricto sentido a la vez que atenta contra los derechos fundamentales de toda persona a la libertad y la seguridad (arts. 7 y 5 del Convenio de Roma).

No hay que buscar en Estrasburgo a los culpables de las escandalosas excarcelaciones que la doctrina Parot trató de evitar en el último momento. Las críticas deben dirigirse exclusivamente contra quienes las previeron pero aceptaron por negligencia o cálculo político. No vale esperar a que los problemas se pudran para buscar finalmente su solución vistiendo con ropajes jurídicos el viejo dicho de que el fin justifica los medios. Por lo demás, recuérdese lo de “al ladrón, al ladrón”. Resulta obsceno observar cómo hay quien señala con el dedo a Estrasburgo para desviar la atención de su propia e intransferible responsabilidad.

Los efectos del fin de la doctrina Parot
Las víctimas de ETA se enfandan con el Gobierno y el PP se rompe ante la manifestación del domingo
La presidenta de la AVT lamenta, tras ser recibida por el presidente, que no se haya comprometido a evitar que un solo etarra más salga de la cárcel
PILAR GASSENT / AGENCIAS | MADRID www.republica.com 24 Octubre 2013

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, sigue sin decir una sola palabra sobre la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo que ha anulado la doctrina Parot permitiendo la excarcelación de decenas de etarras y otros presos peligrosos. El martes, en el Congreso, a preguntas de los periodistas cuando abandonaba el debate de los Presupuestos, respondió: “Llueve mucho”. Este miércoles, ha improvisado un gesto con las víctimas del terrorismo, que desde el primer momento no han ocultado su indignación, recibiendo a dos de sus más conocidas representantes, Ángeles Pedraza y Mari Mar Blanco. Ambas estuvieron el lunes, nada más conocerse el fallo del TEDH, con los ministros de Interior y Justicia, que se han esforzado por desviar la atención de las víctimas para que no dirigieran su enfado contra el Gobierno. Pues bien, no parece que hayan tenido ningún éxito. Pedraza, presidenta de la AVT, ha reconocido que está “muy enfadada” porque no ha conseguido arrancarle al jefe del Ejecutivo lo que este no podía ofrecerle de ninguna manera: el compromiso de que no serán puestos en libertad más presos de ETA. Las víctimas podrán expresar ese enfado el próximo domingo en la concentración que han convocado en Madrid. El PP no se ha sumado a una convocatoria en la que se va a reclamar lo imposible, pero sí lo han hecho tres de sus dirigentes en la capital: Esperanza Aguirre, Ignacio González y Ana Botella. Y la lista de 'populares' que se han apuntado no acaba ahí.

Según ha contado Ángeles Pedraza a la salida de su encuentro con Rajoy, el presidente “no se ha comprometido a nada”. Todo lo más, le ha dicho que el Gobierno trabajará para evitar una salida “en bloque” de etarras de las cárceles tras la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) contraria a la doctrina Parot. Y eso para la presidenta de la AVT apenas cubre sus expectativas que eran conseguir del Ejecutivo la promesa de que no saldrá ni un etarra más a la calle, tras la excarcelación de Inés del Río, este pasado martes. “El presidente me ha dicho que se ha hecho muchísimo, se ha trabajado muchísimo, se ha hecho todo lo que se ha podido y se seguirá trabajando para que no haya una apertura donde salgan todos en bloque”, ha explicado Pedraza en declaraciones a los medios tras una reunión de media hora en el Palacio de la Moncloa. A lo que ha añadido inmediatamente: “Yo no puedo estar satisfecha porque la solución es que no suelten a ninguno más”.

A la presidenta de la AVT le ha molestado y mucho la celeridad con la que se ha reunido la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional para ordenar la excarcelación de Inés del Río, la sanguinaria terrorista del atentado de la Plaza de la República Dominicana. Lo curioso es que, siempre según el relato de Ángeles Pedraza, Rajoy le ha expresado su sorpresa por la unanimidad alcanzada entre los miembros de la sala sobre esa decisión. Una vez más, la representante de las víctimas no ha contemplado que los jueces no tenían otra alternativa que acatar el fallo de Estrasburgo y que tampoco hubieran podido demorar la reparación de la violación de un derecho humano, que es como el TEDH ha calificado el alargamiento de la pena a la que fue condenada la etarra.

Además de mostrar a Rajoy su malestar por la sentencia sobre la doctrina Parot y reprocharle que, a su juicio, “se podía haber hecho más” para evitarla, Pedraza ha confirmado al presidente que la AVT se concentrará este domingo en la plaza de Colón de Madrid “para pedir justicia”. “La manifestación es contra la injusticia que estamos padeciendo las víctimas, y en esa injusticia entran jueces, políticos y todo el mundo que ha cometido esas injusticias”, ha argumentado Pedraza que, preguntada por la posibilidad de la presencia de miembros del PP, ha defendido que bajo esa premisa “esté quien quiera”.

A esa manifestación van a acudir la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, y el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. Génova sigue pensando si se sumará o no a la convocatoria con la excusa de que está esperando a conocer el lema. El verdadero motivo, sin embargo, es que En ‘Génova’ consideran que no se puede pedir al PP que secunde una convocatoria en la que se va a reclamar al Ejecutivo de Mariano Rajoy que no cumpla la ley o las sentencias de un tribunal. Es más, si eso es lo que las víctimas esperan del Gobierno no se puede descartar que la marcha derive en alguna protesta contra su actitud. Mientras tanto, las reacciones que se producen en las propias filas populares van a veces en direcciones opuestas.

El ministro de Interior, por ejemplo, ha tenido que salir al paso del documento difundido este martes por la Fundación FAES que preside el expresidente José María Aznar. En él se culpa al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero del fallo de Estrasburgo pero al mismo tiempo se pide al Ejecutivo de Rajoy que no caiga en una “temeraria despreocupación” de las víctimas. Jorge Fernández Díaz se ha justificado diciendo que “el Gobierno no tiene margen de maniobra” y ha añadido: “La sentencia del TEDH de Estrasburgo cuesta asimilarla, cuesta aceptarla. Comprendo, porque lo hago mío, el dolor y el sentimiento que tienen las víctimas y una parte muy importante de la sociedad española”.

Varios diputados del Grupo Popular ya han adelantado que asistirán este domingo a la concentración que ha convocado la AVT “para pedir justicia para las víctimas del terrorismo”. No queda claro a quién se la van a reclamar: si a los tribunales, que no tienen más remedio que cumplir la sentencia de Estrasburgo, o si al Gobierno, que no tiene nada que hacer ante decisiones que corresponden solo y exclusivamente a los tribunales. Entre los que se han sumado a la convocatoria figuran el exsecretario de Estado de Seguridad y director de Constitución e Instituciones de FAES, Ignacio Astarloa, y la diputada y vicepresidenta Primera de la Comisión Mixta para la Unión Europea, Cayetana Álvarez de Toledo.

También estarán el diputado del PP y exsecretario general de Educación Eugenio Nasarre, y probablemente el presidente de la Comisión de Empleo y Seguridad Social del Congreso, el diputado vasco del PP José Eugenio Azpiroz. “Mi adhesión a la convocatoria de la AVT es plena. Las víctimas están sufriendo y la sentencia de Estrasburgo es un retroceso”, ha dicho Azpiroz, si bien ha admitido que no sabía aún si podrá asistir. Otros parlamentarios del Grupo Popular también están de acuerdo con la iniciativa de la AVT, como el diputado Pablo Casado, pero cuestiones de agenda o viajes fuera de España les dificulta acompañar el domingo a las víctimas del terrorismo.

Aguirre, González y Botella, los primeros en apuntarse
Los primeros en confirmar su presencia en la concentración han sido la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, y la alcaldesa de la capital, Ana Botella. También acudirán el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, y su consejero de Presidencia, Salvador Victoria.

El exdiputado vasco del PP y presidente de la Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES), Santiago Abascal, ha avanzado que irá a la Plaza de Colón y ha reprochado a la dirección del PP que no se haya sumado ya a esta convocatoria. “El PP nunca había dudado”, ha dicho en declaraciones a Europa Press. De la misma manera, el vicepresidente del Parlamento europeo y eurodiputado del PP, Alejo Vidal-Quadras, ha señalado que el PP “debería adherirse como partido a esa concentración y prestarle todo su apoyo”. Eso sí, ha señalado que él no podrá estar presente por encontrarse fuera de España y que optará por mandarle “un mensaje de apoyo a Ángeles Pedraza”.

Escuece que las víctimas no sean marionetas

Así está el patio www.gaceta.es 24 Octubre 2013

La participación libre en política de grupos sociales sin el control de los partidos aún no se digiere bien en España.

De todos los colores y siempre que ha habido ocasión. A la Iglesia y a las víctimas del terrorismo se les viene negando sistemáticamente desde hace años la libre participación en la vida política por la sencilla razón de que no han cedido a los constantes y persistentes intentos de los partidos políticos por convertirlas en marionetas de sus intereses. Hay otros muchos grupos sociales sobre cuyo derecho a opinar de cuestiones políticas, a movilizarse a favor o en contra de decisiones políticas, no se cuestiona. Pero los curas y las víctimas son otra cosa porque tienen tan claras las cosas que resultan impermeables a las trabajadas técnicas de manipulación política.

Este miércoles, muchos medios progresistas se lamentaban al unísono de los ataques que los hacker perpetran contra sus servidores haciendo inaccesibles sus páginas web. Y se lamentaban con similar desasosiego por la decisión de las asociaciones de víctimas del terrorismo de convocar una manifestación el próximo domingo en repulsa a la derogación de la doctrina Parot por parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH). De la situación repugnante que genera esa sentencia responsabilizan a los políticos, a todos los políticos que han gobernado en España desde que estrenamos democracia. ¿Pensaban a caso que las víctimas que clamaban en las calles contra la negociación con ETA durante el Gobierno de Zapatero se iban a quedar en casa por la sola razón de que gobierna el PP? No será el domingo la primera vez que se manifiesten desde que Rajoy ocupa La Moncloa. Ya lo hicieron el año pasado, frente a Génova y a la sede del Ministerio del Interior y con marchas a varias prisiones, tras la excarcelación de Bolinaga, el secuestrador de Ortega Lara.

El que más claro lo cuenta, lo del escozor por la independencia de las víctimas, es elplural.com con un titular sin ambages: “Quienes iban de la mano con el PP contra ZP para sacar rédito electoral del terrorismo, se vuelven contra Rajoy”. El digital que dirige Enric Sopena da por bueno que las víctimas, o al menos algunas víctimas, iban a algún sitio de la mano del PP y que ese sitio era el rédito político. Y también compra que ahora esas mismas víctimas se revuelven contra Rajoy pese a reunirse con él ayer por la tarde. Y no se plantea que las víctimas iban de la mano de todos los españoles de bien contra la negociación con ETA para hacer justicia y honrar la memoria de sus muertos. Ni que ahora se revuelven contra la excarcelación de los asesinos de sus familiares tras una sentencia del TEDH que evidencia lo ellas denuncian: que todos los políticos que han gobernado la España democrática son responsables de no haber modificado a tiempo la legislación que hubiera evitado esta situación vomitiva.

Los demás dan por sentada la permeabilidad de las víctimas a las jerigonzas políticas con titulares como: “El Presidente recibirá a las víctimas para calmar a la AVT” (público.es) o “El Gobierno y el PP tratan de rebajar el malestar de las víctimas del terrorismo” (Cadena SER, que añade “Los populares tratan de evitar que la manifestación de la AVT por la sentencia de Estrasburgo vaya contra el Gobierno”).

Sin embargo, el periódico digital progresista y los demás se equivocan porque ni los curas buscan rédito electoral cuando cargan contra el PSOE o el PP al criticar las políticas tendentes a legalizar un delito del cariz del aborto ni a las víctimas les mueve ningún interés partidista cuando atacaban al PSOE por negociar con ETA bajo cuerda o al PP tras la liberación del etarra Bolinaga ni cuando el domingo ataquen al PP, al PSOE y hasta a la UCD por no haber evitado mediante modificación legislativa en tiempo y forma que el TEDH y el fin de la doctrina Parot siembren de infamia España.

Alegre torrentera o lento goteo
Santiago González http://santiagonzalez.wordpress.com 24 Octubre 2013

Esto acaba de empezar y se avecina un tiempo en que las víctimas se van a sentir humilladas cada día. Ayer fueron Del Río y Troitiño, siameses en el Comando Madrid. Hoy serán Mercedes Ernaga y José Manuel Piriz, mañana otros. A lo largo de los próximos meses van a desfilar por los telediarios los sujetos más sanguinarios (y las sujetas, claro) de la historia criminal de ETA, vamos a asistir al lento ceremonial de excarcelaciones y recepciones en sus pueblos con aire de fiesta mayor, por más que el ministro del Interior niegue la posibilidad de enaltecimiento, wishful thinking.

Muchos de ellos serán alcaldes de sus pueblos. O cargos de mayor nivel. Decir que estamos ante una victoria del Estado de Derecho, que no tienen razones para estar contentos ni las víctimas para estar tristes no constituye una afirmación muy sólida. Durante los próximos meses va a haber grandes festejos batasunos y va a constituir una gran ocasión para la propaganda.

Permítanme contarles una anécdota:
A mediados de los años ochenta, Ramón Jáuregui, delegado del Gobierno en la Comunidad Autónoma Vasca, fue llamado a La Moncloa por el entonces presidente del Gobierno, Felipe González. La razón era que González iba a mantener una entrevista con Xabier Arzalluz y quería preparar la agenda de la reunión.

El presidente preguntó a Jáuregui cómo se imaginaba él que iba a ser “el día después” (…) Jáuregui respondió que si se producía un punto final, tal como se apuntaba en la pregunta, ese día después iba a suponer un esfuerzo de generosidad para la democracia. Que los presos saldrían de las cárceles, volverían los exiliados y que se les harían homenajes en las plazas de sus pueblos. Habría txalaparta y se colgarían medallas los unos a los otros. Los festejos durarían dos semanas, durante las cuales todos tendríamos que hacernos los distraídos y eso sería todo”.

Cuatro años después de esta bienintencionada y optimista prospección de futuro, Xabier Arzalluz mantuvo un encuentro informal con periodistas. Durante el almuerzo, el dirigente jelkide contó a sus contertulios una versión distinta de aquella conversación: “Un día, Felipe me reconoció que a éstos (los activistas de la organización terrorista ETA) habría que agradecerles los servicios prestados. “Y tú”, me dijo, “vas a ser el encargado de ponerles las medallas”.

Tres años más tarde, aún aparecía una tercera versión de Arzalluz del mismo encuentro. En 1993, el diario ABC publicó una información extraída de la documentación que la policía francesa había incautado a Pipe San Epifanio, parlamentario de Herri Batasuna que fue detenido en Francia como activista etarra.

Entre los documentos hay un memorándum, en el que se da cuenta de una reunión mantenida por Xabier Arzalluz con la dirección de KAS en el país vecino. Durante la conversación, según la transcribió el secretario de actas, Arzalluz acuñó la ya legendaria parábola del árbol y las nueces.

En la misma conversación, los radicales reprochan al dirigente peneuvista su sintonía con el presidente del Gobierno español, imputación que es rechazada con espontaneidad por Arzalluz: “¿Felipe?, Felipe no se fía nada de mí. Un día me dijo: “tú, a esos de la ETA, acabarás poniéndoles medallas”.

Palabra de Vasco. SG, Espasa, 2004
Hay que comprender y compartir el dolor de las víctimas. No creo que les valga como paliativo la consideración de que ellas no han perdido, que quienes han sido derrotados son los terroristas. No hay que esperar que sufran por ellas Inés del Río ni quienes fueron a esperarla ayer a la cárcel de Teixeiro. Tampoco es cosa de recriminar a la terrorista la sonrisa de la foto. Ella se siente contenta, pese a haber dejado enterrada toda su juventud en una cárcel, 26 años, o sea, que es natural que sonría. Por más que le explicamos que lo suyo sería estar triste después de arruinar su vida, ella seguirá contenta. El fanatismo suele ser muy subjetivo para estas cosas.

Pero los nacionalistas incruentos, buena parte de la izquierda española y algunos firmantes en la prensa socialdemócrata deberían embridar su júbilo.Y no es sólo un problema sentimental: la retribución a las víctimas es otra piedra angular del Derecho Penal, por más que algunos sólo invoquen como objetivo la reinserción de los asesinos. Problema inexistente: Inés del Río está más reinsertada socialmente en el País vasco que ninguna de sus víctimas.

Nota al margen: La doctrina Parot, como se sabe, tiene su esencia en el cómputo de los beneficios penitenciarios que podían alcanzar los presos mediante redención de penas por el trabajo o por estudios, asunto que quedó fuera del Código Penal de 1995. Inés del Río nunca ha trabajado en la cárcel. En rigor, tampoco ha estudiado; es uno de los casos que se matriculan en la UPV, en lugar de hacerlo en la Universidad a Distancia y aprobar con notas brillantes cualquier carrera gracias al Departamento de Mercedarios Batasunos. Cometió fraude, al matricularse con dos DNI, (99.999.177 y 15.831.964), ninguno de los cuales era el correcto. Estuvo siete años, entre 1989 y 1996, cursando Periodismo «en grupos presenciales», cuando llevaba presa desde su detención en Zaragoza en 1987.

Las redenciones de aquellos años estuvieron afectadas por parecidas martingalas. Hace unos meses, el juez Gómez Bermúdez dio una conferencia en el Colegio de Abogados de Bilbao, en la que reivindicó la paternidad de la doctrina Parot y contó que en la práctica, los terroristas no tenían que hacer nada para redimir condena. Como no había trabajo para todos, el Tribunal Constitucional decidió eliminar los requisitos para acceder a los beneficios penitenciarios. La tarifa plana, además, fue gratis.

Lagrimones parotinos
Fernando Díaz Villanueva www.gaceta.es 24 Octubre 2013

Lo esencial en este caso son las cochambrosas leyes contra el terrorismo que tenemos en España.

En el gatuperio que se ha armado en los últimos días con lo de la doctrina Parot y los jueces de Estrasburgo, a quienes les han llamado de todo y nada bueno, se ha confundido –como suele pasar siempre en España– lo accesorio con lo principal. En este caso lo accesorio era la misma doctrina Parot de las narices y lo superaccesorio el Tribunal Europeo ese de Derechos Humanos, que manda menos que un Guardia Civil en el Rocío. El Gobierno podría pasarse por el arco del triunfo lo que estos 16 señores digan, es más, tiene pleno derecho a hacerlo. ¿Saben lo que ocurriría? Nada, absolutamente nada. Las sentencias de este tribunal son lo que son, sirven de orientación y poco más. Así que menos lagrimones desde Moncloa, que bien podrían ahorrárselos y seguir a lo suyo, a lo nuestro quiero decir. La realidad es que han seguido a lo de los otros, lo de los parotinos, porque fue anunciarse la sentencia y salir del talego la criminal múltiple esa para alegría de batasunos y allegados a la batasunía, es decir, los nacionalistas de complemento y su preceptivo cuarto y mitad de agarzones.

Pero en lo accesorio es donde todo el mundo ha picado. Lo ha hecho porque la derecha española es más tonta que si la hubiesen hecho de encargo. Con tal de no pensar mal de los suyos son capaces de no ver lo esencial. Lo esencial en este caso son las cochambrosas leyes contra el terrorismo que tenemos y siempre hemos tenido en España. No ya es que asesinar por motivos políticos salga barato, es que en algunos casos sale incluso gratis. Inés del Río ha cumplido sólo 11 meses por cada uno de los 24 cadáveres que dejó a lo largo de su breve pero sanguinaria carrera criminal. Lo mismo se podría decir de otros tantos, que irán saliendo a la calle en los próximos meses para oprobio de las víctimas y vergüenza de todos los demás, excepción hecha de agarzon y sus coleguis, a quienes parece estupendo que los criminales –siempre y cuando sean de la ETA– paguen poco y mal por sus crímenes.

Seamos sinceros con nosotros mismos. Si a todo a lo que nos podíamos agarrar para mantener a toda esta chusma entre rejas era a una simple jurisprudencia del Tribunal Supremo cogida con pinzas es que andábamos realmente mal. Estrasburgo ha dicho lo que todos sabíamos que iba a decir, que las leyes están para cumplirlas, y que es inútil buscar atajos por muy bien intencionados que estos sean. Los socialistas también lo sabían, de ellos partió la idea de cegar este camino de cabras que los jueces habían buscado in extremis para endurecer unas penas extraordinariamente blandas. No conozco ningún país, ni democrático ni de los otros, en los que el terrorismo salga tan rentable. En Estados Unidos Henri Parot con 82 muertos a sus espaldas no hubiese bajado de la cadena perpetua, y, ojo, nadie en su sano juicio hubiera osado defender su causa más allá de su abogado. Aquí se le condenó a casi 5.000 años, pero de nada servirá porque, con o sin esa doctrina que lleva su nombre, pronto le liberarán. Eso es lo principal, y el resto simples rajoyerías.


Indignados, pero éstos de verdad
José María Albert de Paco Libertad Digital 24 Octubre 2013

En funesta correspondencia con los recortes sanitarios o educativos, este tiempo nos trae la excarcelación de una serial killer en nombre de los derechos humanos, esto es, un recorte moral. En este caso, no obstante, no habrá más respuesta popular que la de las víctimas, que, a lo sumo, recibirán el apoyo de un puñado de ciudadanos. La melindrosa apatía que, históricamente, ha mostrado la ciudadanía española ante el terrorismo; ese delicado desdén por quienes han tenido la desgracia de sufrir en sus carnes el disparo a quemarropa o el coche bomba, tiene tanto que ver con el miedo como con la holgura, tanto que ver con el espanto como con la abundancia.

Al día siguiente del intento de golpe de Estado del 23-F hubo en Barcelona una manifestación. Arcadi Espada lo cuenta en Contra Catalunya:

La noche del 24 de febrero de 1981 yo tenía veintitrés años, llovía y hacía mucho frío en Barcelona, y era uno de los dos mil que habíamos considerado necesario participar en la movilización ciudadana contra el intento de golpe de Estado. Esa noche se me cayó la cara de vergüenza y es probable que la cara siga en el suelo desde entonces. Había soportado muy escocido el hecho de pasar las primeras horas del golpe de Estado en la habitación de que disponía en casa de mis padres, escuchando la radio como un bobo y tomando notas de alta semiótica: bajé a las Ramblas y sólo vi al cantante Raimon que iba preguntando con la mirada, como yo, sólo que él debía de tener las respuestas, por adulto y por poeta.

Y Federico Jiménez Losantos lo refrenda en La ciudad que fue:

Nunca lo sentí tanto y tan claramente como una noche que me llevó a las orillas del llanto político (...) Fue la del 24 de febrero de 1981, al día siguiente del golpe de estado del 23-F (...) Hacía frío. Era de noche. Por el Arco de Triunfo abajo, camino del Parlamento de Cataluña, desfilaban los demócratas catalanes en oposición al golpe y en defensa de la democracia. Pero apenas desfilaba nadie. Cuatro gatos, si se comparaba con Madrid: los mismos que nos manifestábamos contra Franco.

Ahí estaban los dos, ateridos ante la evidencia de que no eran un millón; de que, a la hora de la verdad, poco se sintieron concernidos ante la amenaza que el golpismo representaba para la democracia; una amenaza mucho más verosímil y objetiva que el hecho de que el ministro Acebes cocinara la investigación del 11-M. En cierto modo, con el terrorismo ha ocurrido otro tanto. Apenas cuatro gatos se han sentido concernidos, y las víctimas han sido vistas como una secta simétricamente rencorosa, hasta confundirse en un bucle con los asesinos, ya convertidos en victimarios. Era decir "víctimas" y que te dijeran "Bueno, claro, son víctimas", como si lo sensato fuera relativizar su enajenación en lugar de hacerla nuestra.

Este verano, a propósito del descarrilamiento del Alvia en Santiago, Ricardo y Nacho esculpieron en El Mundo una viñeta que decía "80 muertos y 47 millones de heridos". Ése es el detalle que nos ha pasado por alto.

La 'omertá' parlamentaria
Carme Pérez www.cronicaglobal.com 24 Octubre 2013

"Si quieres que algo no funcione, crea una comisión". Algunos atribuyen esta frase a Perón, otros a Napoleón, lo cierto es que ninguno de los dos andaba desencaminado y, una vez más, ha quedado constatada esa bien conocida realidad. La comisión parlamentaria denominada de investigación sobre la gestión en el ámbito sanitario y las relaciones entre el sector público sanitario y las empresas ha concluido como el parto de los montes. Y todo por obra y gracia del pacto de silencio entre los que han sido y son los responsables del hundimiento de la sanidad catalana en un auténtico lodazal de despilfarro, escándalos y corrupción, sin comparación posible en toda Europa, incluyendo el Estado español. La sociovergència ha reaparecido para dar amparo a sus más preclaros hijos y estrechos colaboradores en el, para algunos, lucrativo negocio de la sanidad.

Esa comisión nació muerta. Los partidos de la oposición consiguieron que se acordara su creación en el tercer trimestre del año 2012 pero la convocatoria de elecciones anticipadas y la disolución parlamentaria consecuente impidió que llegara a constituirse. Tras las elecciones, se retomó de nuevo su constitución pero, en las votaciones para decidir las comparecencias, ya quedó claro que iba a imperar la omertà reinante en materia sanitaria: CiU y PSC vetaron más de 80 comparecencias, algunas notoriamente relevantes como, por ejemplo, la de uno de los gerentes del Hospital de San Pablo, imputado penalmente por supuestas irregularidades y desviaciones presupuestarias en las obras de construcción del nuevo hospital. Es sólo un ejemplo, hay 79 más.

La rigidez en la distribución de los tiempos y en la forma de realizar las preguntas, la falta de inmediatez en las respuestas, la imposibilidad de incidir o repreguntar de forma inmediata por parte de los parlamentarios, la aureola de nobleza ofendida demostrada por buena parte de los comparecientes y devotamente reconocida por parte de la presidencia de la comisión y de los parlamentarios afines al compareciente... Todo eso ya permitía vaticinar cuál iba a ser el resultado. Al parecer, y según relatan algunos de los parlamentarios que han participado en la comisión, la documentación requerida y necesaria para preparar las preguntas, llegaba tarde e incompleta pero, a pesar de haber presentado reiteradas quejas, esa ha sido la tónica durante todo el tiempo en que la comisión ha estado funcionando.

Se retomó de nuevo al comisión pero, en las votaciones para decidir las comparecencias, ya quedó claro que iba a imperar la omertà sanitaria: CiU y PSC vetaron más de 80 comparecencias

He tenido ocasión de leer las conclusiones redactadas por los siete grupos que han participado en la comisión. Parece ser que los representantes de CiU han estado en otra comisión porque sus conclusiones nada tienen que ver ni con las de los otros grupos ni con lo que se ha visto y oído en la comisión; baste una muestra: "Desde un punto de vista del Gobierno [autonómico] del país, el grupo parlamentario de CiU valora muy positivamente la política de transparencia que puso en marcha en Gobierno [autonómico] en la pasada legislatura, y que recientemente ha proseguido". Y como demostración de esa peculiar transparencia, CiU junto con su socio en el negocio sanitario -el PSC- y algún apoyo puntual del PP, han conseguido tumbar todas las conclusiones de los otros grupos que apuntaban la existencia de conflictos de intereses, contrataciones irregulares, desviaciones presupuestarias injustificadas, incompatibilidades y cobros indebidos por parte de gestores y directivos de diversos centros sanitarios públicos o concertados.

En un alarde de transparencia, CiU ha llegado a admitir la posibilidad de algunas desviaciones presupuestarias, pero exclusivamente en el caso del Hospital de San Pablo. Pero, ¿cómo no iba a admitir esas desviaciones si han quedado reflejadas por escrito en el informe de la Sindicatura de Cuentas de Cataluña? La transparencia de CiU no ha llegado más lejos; parece ser que ni los diputados autonómicos de CiU ni los del PSC oyeron las palabras del director de la Oficina Antifraude, en relación a las actuaciones del señor Bagó, cuando dijo literalmente en esa comisión que "ha habido manejo de lo público desde lo privado en beneficio de lo privado, sin duda; creo que no puedo ser más claro". El Grupo Serhs, propiedad de Bagó, consiguió más de 50 millones de euros en contratos procedentes de la sanidad autonómica mientras éste presidía el Consorcio de Salud y Social de Cataluña. La omertà sociovergente ha funcionado una vez más.

El resto de partidos (ERC, ICV-EUiA, C's y la CUP) han denunciado el acuerdo entre CiU y PSC. Algunos, como ICV-EUiA y C's aseguran que la limitación más importante ha sido el veto a las comparecencias, y que ese pacto de silencio entre CiU y PSC "es vergonzoso". La diputada autonómica de la CUP, Isabel Vallet, afirma que la comisión ha sido un fracaso; David Companyon, diputado autonómico de ICV-EUiA, la califica de "farsa" y anuncia que su grupo presentará la documentación y sus conclusiones a la fiscalía. Hay que agradecerles a todos el esfuerzo; yo quiero hacerlo desde aquí públicamente.

Ha quedado demostrado lo que ya se presumía: la sanidad catalana es una cueva oscura donde algunos -siempre los mismos- quieren impedir a toda costa que llegue la luz. Hace pocos meses, uno de los prohombres del sistema y que ha compatibilizado y compatibiliza diversos cargos públicos con actividades privadas, se defendía de las denuncias de supuesta corrupción diciendo que los maliciosos denunciantes pretendían equiparar determinado centro sanitario catalán con la cueva de Alí Baba y los 40 ladrones. En la cueva de Alí Baba tal vez sólo había 40 ladrones, pero el famoso modelo sanitario catalán es más que probable que tenga muchos más.
 


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