AGLI Recortes de Prensa   Lunes 28 Octubre 2013

La recesión continúa y ya estamos al borde de la deflación
Roberto Centeno El Confidencial 28 Octubre 2013

Mentirosos, irresponsables y desalmados han llevado a la miseria a los más desfavorecidos y aplastado a la clase media con impuestos confiscatorios. Estos son las calificaciones que merecen Rajoy y sus secuaces mientras festejan hipócritamente el engaño a un pueblo al que no sólo no han sacado de la recesión, sino que lo han llevado al borde de una deflación que traerá más pobreza, dolor y lágrimas. Las cifras de PIB y empleo del tercer trimestre de 2013 son manifiestamente incompatibles. Una destrucción de empleo de 70.000 personas en términos desestacionalizados no es compatible con una subida (aunque sea marginal) del PIB, subida que, comparada con la caída del 98% de sus componentes, no es ya que sea incompatible, sino que es un imposible metafísico, como explicaré después.

Como decía Jean Claude Trichet, anterior presidente del BCE, “las estadísticas españolas son difíciles de creer”. Desde entonces se ha sobrevalorado tanto el PIB que, a día de hoy, la cifra oficial supera a la real en torno al 30%. Rajoy ha puesto en marcha la misma operación de marketing que Zapatero con los brotes verdes de 2009, que todavía no han llegado. Decidió que el crecimiento del tercer trimestre sería positivo y cursadas las órdenes oportunas, así ha sido. ¿Quién hubiera dicho que el trío de ineptos históricos, responsables de nuestra mayor depresión económica en dos siglos -Zapatero, Solbes y Salgado- podrían ser superados por el nuevo (Rajoy, Montoro y Guindos)?

Pero es lo que hay, la nueva terna ha batido todos los récords de endeudamiento. En sólo 18 meses, la deuda ha crecido en 333.000 millones de euros -deuda pública total, no solo la computable-, es decir, el 32,6 % del PIB, que es la cifra más alta jamás conocida. Y eso a pesar de que han elevado los impuestos a un nivel confiscatorio, han recortado salarios, pensiones, paro y todo tipo de ayudas llevando a la miseria a más de 3 millones de personas. Y van a seguir recortando: no tienen dinero para mantener el despilfarro y la corrupción del modelo de Estado que los mantiene en el poder, por lo que el endeudamiento seguirá subiendo sin pausa.

¿Quién hubiera dicho que el trío de ineptos históricos, responsables de nuestra mayor depresión económica en dos siglos -Zapatero, Solbes y Salgado- podrían ser superados por el nuevo (Rajoy, Montoro y Guindos)?La destrucción de empleo después de 66 meses de caídas continuadas sigue a un ritmo inasumible: 500.000 personas hasta septiembre y más de un millón desde que Rajoy es presidente, que coincide con la pérdida de cotizantes de la Seguridad Social: un millón cien mil. Y si entramos en la letra pequeña, el tema es aún peor: el trabajo se está precarizando a toda velocidad. El número de contratos indefinidos en el tercer trimestre se redujo en 146.300 personas y aumentó en 169.500 el de contratos temporales. Dicen que el número de hogares con todos los miembros en paro se reduce en 13.400, pero resulta que la cifra total de hogares ha caído en 48.800, es decir, que hay un incremento de 35.400.

Las mentiras de Rajoy & Banqueros S.L.
Un ejemplo de cómo manipulan la realidad Rajoy & Banqueros S.L., ha sido la publicación de resultados del Banco de Santander, una entidad que, a pesar de su enorme expansión internacional, no ha creado -sino destruido- valor para sus accionistas en los últimos diez años, no así para sus consejeros y ejecutivos, que, literalmente, se han forrado. Los resultados a septiembre han sido espectaculares: “Hemos incrementado el beneficio neto en un 77%”.

Pero en cuanto uno analiza las cuentas, se da cuenta de que el Santander no va a mejor, sino a peor. Como señalaba aquí el viernes Eduardo Segovia “el beneficio del negocio puramente financiero -en España- cae un 51%, y los márgenes del tercer trimestre vuelven a caer de la mejoría experimentada en el segundo trimestre”.

El negocio bancario en España es “un p… desastre, la morosidad se los va a comer por los pies, si Bruselas no traga con el camelo de los créditos fiscales (1), ni un solo banco español aprueba los stress test”, me confesó un conocido analista. El Santander ha camuflado la realidad con la reducción de 1.000 millones para insolvencias justo cuando la morosidad oficial no para de subir, hasta el 6,4% frente al 3,6% hace un año; la real es más del doble. El resultado final es que las principales casas de análisis han rebajado el precio de la acción, con la recomendación de vender.

Van a seguir recortando: no tienen dinero para mantener el despilfarro y la corrupción del modelo de Estado que les mantiene en el poder, por lo que el endeudamiento seguirá subiendo sin pausaY en el caso del BBVA, misma historia: “Gana un 86% más”. La realidad es exactamente la contraria y además ha defraudado incluso más que el Santander al consenso del mercado. El beneficio neto ha crecido muy por debajo de lo esperado, 195 millones frente 614, la mora ha subido al 6,7% (más de 120 puntos básicos) y el ratio de cobertura ha bajado al 60% (menos de 860 puntos básicos).

Otro ejemplo, el del Sabadell, que ya es de aurora boreal. “Hay pocas cosas que decir cuando en el trimestre se han incrementado los impagados en 2.100 millones y las provisiones son justo de 261 millones, la mora asciende al 12,6% (más de 199 puntos básicos) y el ratio de cobertura baja al 42,4%(menos de 550 puntos básicos)”, afirma una prestigiosa casa de análisis.

¿Cómo es posible que la bolsa suba cuando los resultados de las empresas del Ibex son los peores del mundo occidental? La razón es simple: la entrada de dinero especulativo, por la enorme cantidad de liquidez existente, pero sin trasladarse al mercado de deuda. Y eso sólo tiene una explicación: la nula confianza en la recuperación de la economía española, algo que se observa también en el mercado inmobiliario. En este sector, el interés inversor no se traduce en el cierre de más operaciones (siguen al mismo ritmo que años anteriores) por la sencilla razón de que los precios pedidos por los bancos están muy lejos aún de lo que piensan los inversores, que esperan bajadas importantes (2).

Y en esta misma línea, Rajoy y sus secuaces nos dicen que “la recesión ha terminado, crecemos al 0,1%”. Pues si la recesión ha terminado, el resultado de sus grandes bancos, principales responsables de la misma, debería haber mejorado y no ser “un p…. desastre”. Su comodín estrella es la exportación, pero si analizamos la situación hoy, la tasa de crecimiento de las exportaciones es la tercera parte que con su predecesor. Además, en el tercer trimestre de este año las tasas han caído a la mitad respecto del trimestre anterior, y la aportación del sector exterior al PIB permanece estancada en 2 puntos. Pero lo más grave es la brutal caída de la inflación, que de junio a septiembre ha pasado del 2,0% al 0,3% y que presentan como un éxito, cuando es un auténtico desastre.

La deflación de deuda nos lleva a la depresión.
Su comodín estrella es la exportación, pero si analizamos la situación hoy, la tasa de crecimiento de las exportaciones es la tercera parte que con su predecesor“España está al borde de la tumba de la deflación”, afirmaba el Daily Telegraph la semana pasada. El pasado mes de agosto, Juan Laborda señalaba que “España ha entrado en deflación por endeudamiento”. Ante impuestos y subvenciones constantes, el IPC lleva ya varios meses en negativo, y eso es una deflación en toda regla.

¿Qué es una deflación por deuda? Durante la Gran Depresión, el conocido economista norteamericano Irving Fisher (1867-1947) desarrolló una explicación de la misma según la cual la crisis económicas y financieras (la nuestra), se originan por la explosión de una burbuja crediticia.

Todo comienza por una situación de sobreendeudamiento, que si es acelerada por la acción del Gobierno –“Cuanto más se endeuden, más ricos serán, porque los pisos nunca pueden bajar de precio”, decía el irresponsable de Solbes– se convierte en el peor de los escenarios posibles. El dinero fácil provocado por nuestra entrada en el euro y el comportamiento criminal del Gobierno y el Banco de España fueron la causa de la crisis. Los eslabones son estos:

Estalla la burbuja y la liquidación de deuda da lugar a ventas de urgencia. Caída del precio de los bienes. Reducción de la riqueza. Caída de beneficios, incremento de las pérdidas. Se hunde la construcción y la producción. Paro. Atesoramiento y movimientos especulativos. Los bancos detienen los préstamos para protegerse. Los bancos venden inversiones de urgencia. Quiebra de bancos, en nuestro caso, desgraciadamente, apuntalados temporalmente con ríos de dinero público. La combinación de deuda y deflación es la que provoca el mayor daño, porque una deflación causada por deuda reacciona sobre la deuda.

Y aquí aparece lo más grave: la liquidación de deuda no puede mantenerse a la vez que la caída de precios, y entonces se produce la clave de la depresión: cuanto más pagan los deudores, más deben. “Mientras más se incline el barco de la economía, su tendencia será a inclinarse más. La tendencia no es a enderezarse a sí mismo, sino a volcarse.” La deuda actual pública y privada en España es la más grande jamás conocida, tanto nominalmente como en la realidad, y a menos que se evite la caída del nivel de precios –y la política de estos insensatos es justo la contraria, mas deflación salarial y de todo tipo– la recesión tiende a profundizarse en una espiral viciosa que acaba en la quiebra, en desempleo y en hambre.

Por qué no estamos saliendo de la recesión
Mientras más se incline el barco de la economía, su tendencia será a inclinarse más. La tendencia no es a enderezarse a sí mismo sino a volcarseNo estamos saliendo de la recesión ni vamos a salir porque, en primer lugar, lo que no puede ser no puede ser y, además, es imposible. ¿Por qué no puede ser? Porque ningún país puede salir de una recesión con un despilfarro anual equivalente al 10% del PIB oficial por un Estado que no se puede financiar y que es corrupto, y con un sistema financiero que nos ha costado ya más de 40.000 millones e inmovilizado recursos y avales por 280.000, y aun así es inviable en una buena parte.

Porque es imposible sin financiación a familias y pymes, o con tipos de interés de 12 al 16% a los clientes solventes; porque es imposible hacerlo a fuerza de aplastar a la mayor parte de su población a impuestos y tasas y reduciendo los salarios, teniendo en cuenta que el 60% de la población ocupada es ya mileurista o menos, con la mediana o valor central en 800 euros (tenemos ya los salarios más bajos de Europa); o con la electricidad, el gas y las telecomunicaciones al doble de sus principales competidores, etc.

Muchos analistas aplauden las medidas del Gobierno de más impuestos, menores salarios y recortes drásticos a los más débiles. Que estos seudoexpertos pasen por alto que la política fiscal confiscatoria, el déficit de las Administraciones Públicas y la ausencia de crédito hacen imposible cualquier salida de la crisis no sólo es impresentable, además es canallesco.

Y, en segundo lugar, no estamos saliendo de la recesión porque las cifras independientes así lo demuestran. Para empezar, en un escenario macro, la discrepancia entre los datos de los resultados económicos de las empresas de todos los sectores (industria, servicios, exportación, es decir, una muestra del 20% del PIB) obtenidos por la Central de Balances del Banco de España, por un lado, y el excedente de explotación publicado por el INE, por otro, tienen que discurrir en forma paralela porque miden básicamente lo mismo; sin embargo, han seguido caminos diferentes desde 2008. Y como eso es imposible, la cuestión es: ¿de quién se fían más ustedes? En el primer trimestre de este año, la encuesta de la Central de Balances dio una caída de la economía en tasa interanual del -5,6%, la Contabilidad Nacional del -2%. En el segundo trimestre, las cifras fueron -3,8% y -1,8%, respectivamente.

Y respecto al 0,1 positivo del tercer trimestre, no coincide con ningún indicador de actividad y demanda. La demanda privada ha sido del 59% del PIB, las ventas de grandes empresas en el tercer trimestre cayeron un 4,7% frente a la caída del 3,6% del trimestre anterior, y el índice del comercio al por menor ha descendido un 3,7%. La formación bruta de capital fijo, un 20% PIB.

Las disponibilidades de bienes de equipo en el tercer trimestre ha caído un 3% frente a la subida del 3,0% del segundo trimestre. Las exportaciones de bienes han aumentado un 2,5% frente a 11,9% del trimestre anterior; las importaciones han descendido un 3,3%.

Otros indicadores: el consumo de energía eléctrica del tercer trimestre ha caído un 2,2%, que se suma al descenso del 1,5% del periodo anterior; la financiación al sector privado ha bajado un 9,6%. No hace falta ser economista para darse cuenta de que o estas cifras son falsas o lo son las del Banco de España a las órdenes del Gobierno. Los indicadores independientes dan una caída trimestral del PIB del orden del 2,5%. Ustedes deciden cuál se creen.

Deducción de impuestos sobre beneficios futuros a cuenta de sus pérdidas pasadas y de los gastos adelantados de provisiones. La legislación bancaria Basilea III obliga a quitarlos del capital desde 2014. Si se hace, la solvencia de la banca española se desplomaría.
Borja Mateo, el mayor experto independiente afirma que “en términos reales, los pisos bajarán el 75-80% desde máximos en las grandes zonas urbanas y el 80-85 % en las zonas de segunda residencia. El año 2013 es uno de los peores momentos para adquirir vivienda: lo que hoy parezca un “chollo” será muy caro en los próximos meses”.

Las derechas en la manifestación de las víctimas del terrorismo
Pedro de Hoyos Periodista Digital 28 Octubre 2013

En la mani de la asociación de víctimas del terrorismo estaba el PP pero no el gobierno… y abuchearon al PP y al gobierno. La derecha gubernamental no termina de simpatizar con la derecha social, algo huele a podrido. Siempre he opinado, los lectores más antiguos lo atestiguarán, que parte de la solución a los males de España llegará el día en que el PP se divida en dos. El germen está a la vista, ¿qué mantiene unidos a los dos fragmentos conservadores? ¿Conservadores? A lo peor el problema está ahí.

La regeneración del sistema político es parte imprescindible de esa solución, los viejos partidos no presentan soluciones nuevas y eficaces a los males de España, la “clientela” se les empieza a cabrear y las alternativas políticas proliferan. Iba a decir que proliferan a derecha e izquierda, pero me temo que ni siquiera ésa es una buena respuesta. Alguien ha dicho que las soluciones no son de derechas o de izquierdas, sino eficaces o ineficaces.

Y el PP y el PSOE no son eficaces, sus soluciones nos han traído hasta aquí y sus errores nos han enterrado en esta montaña de escombros que llamamos crisis. No es la crisis, es España, España es crisis, la ley electoral, los partidos y la Democracia son la crisis. Lo de la economía es sólo la consecuencia inmoral de un sistema podrido. Renovarse o morir.

El PSOE, cerca del harakiri con lo de Cataluña y el enfrentamiento interno (Chacón, Madina, López) ve reducida su influencia en la sociedad a niveles desconocidos. Sigue cayendo tras la última caída electoral. Sigue en su línea inservible basada en el enfrentamiento entre clases, todavía hay público que se cree lo de la sensibilidad social del PSOE (¿Se acuerdan de los recortes de zapatero, de las leyes de Zapatero? como tantos miles de ciudadanos creen en Belén Esteban. Al tiempo.

Del PP… ¿dicen que representan a la derecha española? ¿Quiénes eran, entonces, los que les abucheaban en la manifestación? A España le falta un partido de derechas, democrático, conste, al modo de la derecha francesa, por ejemplo. El PP de Rajoy también ha demostrado su incapacidad de reconducir la crisis sin golpear a los más débiles, a los trabajadores, a la enseñanza, a la sanidad. ¿Y reformar, reducir y reestructurar el Estado para cuándo? Y además de todo eso está la corrupción que enmarrana a unos y otros. Dejémoslo para otro día.

Y las alternativas… ¿Cuántos partidos minúsculos se van a presentar a las próximas elecciones? Muchos eligen convivir con el tradicional esquema de derechas o izquierdas y se alinean a un lado u otro; algunos sin embargo prefieren situarse fuera de esa línea monodireccional, esquemática y anquilosada. Lo que está claro es que los españoles deberemos elegir entre seguir pastoreados por PP y PSOE o renovar líderes, ideas y estructuras que en el momento presente se han demostrado agotadas, desilusionadas y sin soluciones. Renovarse o morir, ésa es la cuestión.

La incoherencia del Tribunal de Estrasburgo
ISAAC SALAMA EL MUNDO  28 Octubre 2013

· El autor analiza la sentencia del TEDH sobre la ‘doctrina Parot’ y las consecuencias que ésta va a tener
· Recalca que, hasta este caso, la irretroactividad sólo se ha referido al delito y a las penas, no a los beneficios

La reciente sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha conmocionado a la sociedad española como ninguna otra resolución judicial que yo recuerde.

Para entender un caso tan complejo sin caer en la simplificación, hay que explicar los antecedentes legales y judiciales con los que España se presentó en Estrasburgo. En nuestro país, cuando alguien comete varios delitos, se le imponen varias penas, que han de cumplirse sucesivamente hasta un límite máximo (de 30 años en el Código Penal de 1973). De la letra de la ley resulta que por pena debe entenderse cada una de las penas impuestas y no los 30 años, que operan como simple límite para evitar que el cumplimiento sucesivo acabe en una prisión a perpetuidad. Por eso, por ejemplo, sólo es posible indultar cada una de las penas impuestas, pero no el límite de los 30 años.

La redención de penas por el trabajo permitía descontar un día de pena por cada dos de trabajo. El Código Penal decía que la redención se aplicaba sobre la pena, por lo que parecería lógico entender que el beneficio se descontaba de cada una de las penas impuestas y no del límite de 30 años. Sin embargo, lo cierto es que la práctica penitenciaria santificada por los tribunales inferiores (no por el Tribunal Supremo) era la de rebajar los beneficios penitenciarios del límite de 30 años. Por aplicación de esta práctica, hasta 2006 salieron de prisión un buen número de terroristas y peligrosos delincuentes tras cumplir entre 16 y 20 años de prisión.

En 1994 llega por primera vez esta cuestión al Tribunal Supremo y confirma la práctica de que el beneficio se descuenta del límite de cumplimiento de 30 años. Esta cuestión no vuelve a plantearse ante el Tribunal Supremo hasta 2006, con el caso de H. Parot, condenado por 200 delitos de asesinato a penas que sumaban más de 4.000 años de prisión. El Tribunal Supremo, en una sentencia bien razonada, se aparta del criterio seguido en 1994, y declara que de la letra de la ley resulta que la redención debe descontarse de cada una de las penas impuestas y no del límite de cumplimiento. Este criterio fue confirmado después por otras sentencias del Supremo y por más de 25 del Tribunal Constitucional, basadas estas precisamente en la jurisprudencia del TEDH.

Y así llegamos a Estrasburgo, por una demanda de la terrorista Del Río Prada que, entre los años 1982 y 1987, cometió 132 asesinatos –24 consumados y 108 intentados–, por los que fue condenada a más de 3.800 años de prisión. Si a Del Río se le computaban las redenciones sobre el límite de cumplimiento debía salir de prisión en 2008, si se le descontaban de las penas impuestas no saldría hasta 2017. En Estrasburgo nadie discute que las penas se impusieron en procesos justos, lo único que se cuestionaba era si la forma en que se había computado la redención de penas constituía la aplicación retroactiva de una pena más grave a los efectos del Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH).

El TEDH declaró que, con la aplicación de la doctrina Parot a Del Río, España aplicó retroactivamente una pena más grave y que, por consiguiente, la terrorista estaba privada ilegalmente de libertad desde 2008.

Pues bien, lo cierto es que si Estrasburgo se hubiera ceñido a su propia doctrina, la demanda de Del Río debería haber sido desestimada. Como señaló el voto particular de los jueces Mahoney y Vehabovic, para llegar a la conclusión de que España aplicó retroactivamente una pena, el TEDH se apartó de «la lógica y la interpretación de la jurisprudencia asentada del Tribunal». Hasta la sentencia Del Río, Estrasburgo tenía una consolidada doctrina según la cual el principio de irretroactividad únicamente se refería al delito y a las penas, no a los beneficios penitenciarios. La propia sentencia cita esa doctrina según la cual «cuando la naturaleza y finalidad de la medida se refieren a la reducción de una condena o el cambio del régimen de excarcelación anticipada, no forman parte de la pena», y, por tanto, queda al margen del Convenio. Y esa, precisamente, era la finalidad de la redención de penas por el trabajo: permitir la excarcelación anticipada, antes de cumplir las penas impuestas.

Esta jurisprudencia había sido reiterada siempre que Estrasburgo hubo de enfrentarse a un caso similar. En Kafkaris contra Chipre, el TEDH dijo que no había aplicación retroactiva de una pena desfavorable, a pesar de que Kafkaris, por obra de una reforma legal aplicada retroactivamente y que suprimía determinados beneficios penitenciarios, pasó de cumplir 20 años de prisión a cadena perpetua. Exactamente lo mismo se declaró en Hogben contra el Reino Unido, en el que un condenado a cadena perpetua clasificado para salir en libertad condicional en un año, por una decisión del Ministro del Interior, debió cumplir un mínimo de 20 años de prisión para poder acceder al beneficio. Otro tanto ocurrió en Uttley contra el Reino Unido, en el que, por una reforma legal, aplicada retroactivamente, el demandante vio doblado el tiempo de prisión necesario para acceder a la libertad condicional.

Como en los casos citados, las penas impuestas a Del Río siempre fueron las mismas: más de 3.800 años de prisión con el límite máximo de cumplimiento de 30 años. Todas las resoluciones judiciales le advirtieron de que iba a cumplir un máximo de 30 años y que saldría en libertad en 2017. Sólo se discutía sobre la aplicación de un beneficio cuya finalidad era adelantar la fecha de la puesta en libertad, antes de cumplir las penas. Es decir, una cuestión de competencia de los Estados y que, por tanto, nunca antes se había considerado que formara parte de la pena a los efectos del CEDH.

ADEMÁS,RESULTA insólito que el TEDH imponga a España la puesta en libertad de Del Río «en el más breve plazo». Como señaló el juez Mahoney, en ningún otro caso previo equiparable, el Tribunal había impuesto al Estado una concreta forma de ejecución de su sentencia.

En definitiva, tenemos razones para estar molestos con una sentencia que va a tener graves consecuencias en tiempos relativamente breves. La sentencia es obligatoria para España y, en nuestro país, su ejecución corresponde a los tribunales sentenciadores. Tras la puesta en libertad de Del Río, los tribunales examinarán caso por caso e irán ordenando la liberación de quienes se encuentren en el mismo supuesto que la terrorista. Por tanto, vamos a asistir en los próximos meses a la liberación de los más sanguinarios terroristas de ETA junto con los más peligrosos delincuentes comunes (por ejemplo, un condenado por 74 violaciones).

Hace bien el Gobierno en mostrar su malestar con una sentencia tan dura con España y que se aparta de la jurisprudencia de Estrasburgo. Pero también conviene que hagamos examen y nos planteemos cómo nuestra sociedad toleró de forma apática que hasta 2006 se practicara una política penitenciaria por la que un asesinato recibía el mismo tratamiento que 200. También es una buena ocasión para revisar el papel internacional de España. Hemos conseguido en poco tiempo consolidarnos como una democracia equiparable a las más respetadas, y deberíamos hacerlo valer sin complejos.
En estos momentos se está trabajando en la reforma del TEDH, con temas tan esenciales como el papel del propio Tribunal o el establecimiento de criterios generales para la designación de los jueces. Haría muy bien España en involucrarse seriamente en este proceso con liderazgo y con medios. Eso es lo que otorga a un país respeto internacional.

Isaac Salama es abogado del Estado y participó en la defensa de la doctrina Parot en Estrasburgo.

DURO ARTÍCULO
Pedrojota pone a Rajoy ante un espejo en la tercera legislatura de ZP
El Semanal Digital 28 Octubre 2013

La homilía dominical del director de "El Mundo" ha cantado las verdades del barquero al jefe del Gobierno, entre la inacción más absoluta y la desidia más sospechosa.

Duro golpe el de Pedrojota considerando a Rajoy una prolongación de Zapatero.

Que Mariano Rajoy y Pedrojota Ramírez no pueden ni verse no es nuevo. Pero la sabana del periodista que publica su diario este domingo ha ido demoledora, afeando al Gobierno que no haya movido un dedo para impedir la sentencia de la Doctrina Parot.

Ramírez recuerda que Luis López Guerra es el mismo "tan comprensivo en su momento con los GAL como para merecer que le hagan patrono de la Fundación Felipe González", pero también que "lo verdaderamente imperdonable es no haberle recusado ahora", en un actitud "desde culpable e incluso dolosa" por parte del Gobierno.

A no ser, indica el periodista, que se haya enmarcado en otra opción: la de la "total incompetencia" del Ejecutivo.

En todo caso, el diagnóstico es que pone de manifiesto la "actual falta de peso de España en el mundo" y la sensación de abandono de Rajoy. Para ello pone un ejemplo: "Entrada ya su segunda legislatura, Obama sigue, no ya sin visitarnos, sino sin tan siquiera recibir al presidente del Gobierno en la Casa Blanca".

Otro ejemplo es la "abulia gubernamental ante el desafío separatista" o el haber "llevado el paroxismo confiscatorio del socialismo mucho más allá de lo que preconizaba el programa de Izquierda Unida".

Ramírez llega hasta el punto de lanzar todo un dardo al considerar que "es esta tercera legislatura de Zapatero en La Moncloa la que está siendo más dañina de todas", caracterizada por un Rajoy que sigue los pasos de su predecesor en "esquilmar al contribuyente y eludir a la vez toda confrontación con quienes no dejan de dar pasos para destruir España".

"Zapatero, vete ya", concluye el periodista.

A las víctimas

Coruña Liberal   28 Octubre 2013

No estamos aquí para simular la farsa de una ciudadanía inocente
engañada por unos políticos taimados
y unos jueces inhumanos o perversos.

Estamos aquí para pediros perdón,
para que nos permitáis llorar con vosotros,
contagiarnos un poco de vuestra dignidad.

Perdón por haber mantenido en el poder una y otra vez al partido que, desde su mayoría absoluta en 1982,

- mantuvo en vigor una legislación penal que desconocía el mayor crimen de nuestro tiempo, el terrorismo, ... mientras lo practicaba por su cuenta en una guerra sucia;

- toleraba y bendecía la reducción fraudulenta de las penas impuestas por los tribunales, mediante la simulación de trabajos y estudios inexistentes

- rechazaba una y otra vez, hasta en nueve ocasiones, la propuesta de la oposición para el cumplimiento de las penas.

Y como coartada del fraude legal, el inmenso fraude conceptual de la reinserción, cuando los asesinos siempre han estado mejor insertados en su sociedad enferma que las víctimas en la nuestra, como salta a la vista.

Perdón por haberles devuelto el poder en 2004 con casi doscientos muertos y miles de heridos como eficaz estímulo, demostrando a los terroristas de toda laya nuestra docilidad abyecta ante sus acciones, que es su mejor estímulo.

Perdón por renovarles la confianza en 2008 cuando ya sabíamos que habían traicionado el pacto por las libertades y contra el terrorismo,

habían destruido todo lo que se había hecho bien: actuar con la ley y dentro de la ley habían ofrecido a los terroristas, en una negociación inicua, legalización e impunidad,

introduciendo para ello en tribunales políticos como el Constitucional o el que ahora nos insulta en vuestra cara a esbirros leguleyos como el que ha redactado esta sentencia que se burla de los derechos humanos en nombre de los derechos humanos.

Esa confianza reiterada en los socialistas en 2008 es lo más grave que hemos hecho, pues con ella estimulamos a su oposición a parecérseles en aquello que premiábamos con nuestro voto: la adhesión a una “paz” abyecta,

Una paz a vuestra costa, con los vencedores ocupando el poder, saliendo alegres de las cárceles para los homenajes, y pronto, para las alcaldías y sinecuras de una casta política que merece tenerles entre ellos, pues los ha homologado;

Y así, en lugar de alternativa hemos propiciado imitación, continuidad de aquella política repugnante que en su día premiamos con nuestro voto, y a la que debemos esta sentencia cruel que ejecuta en vosotros nuestras culpas colectivas.

Y ya, todo lo que podemos hacer es reconocer la terrible verdad, por si, a partir de esta ruina absoluta es posible construir algo que dejar a nuestros hijos sin morirnos de asco y de vergüenza. Algo en lo que no tengan nada que ver los que nos han traído hasta aquí.

Manifestación de víctimas del terrorismo:¿Donde está Rajoy?
José Oneto www.republica.com 28 Octubre 2013

Miles de indignados ciudadanos se han concentrado en la plaza Colón de Madrid, muy cerca de los Juzgados, de la Audiencia Nacional y del Ministerio del Interior, para protestar por la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, por la que se invalida la llamada Doctrina Parot, por sus efectos retroactivos, doctrina que se ha venido aplicando a los presos más sanguinarios de ETA, acusados de asesinatos múltiples y a presos comunes multireincidentes y violadores en serie.

Frente a otras manifestaciones convocadas por las víctimas del terrorismo, y por el propio Partido Popular, en las que los gritos y protestas se habían dirigido, exclusivamente, contra el Gobierno de Zapatero por el inicio de negociaciones con la banda terrorista, en esta ocasión, las protestas, y gritos, también se han dirigido contra el partido en el poder por no haber sabido impedir una sentencia claramente discriminatoria en comparación con otras, muy parecidas, que el mismo Tribunal ha emitido contra Gran Bretaña o, Chipre.

Son muchos los manifestantes, víctimas y asociaciones, los que han señalado con su dedo al Gobierno de Zapatero como el que dió el paso para que Estrasburgo tumbara la Doctrina Parot como una consecuencia de la negociación y los acuerdos con ETA. Pero también, han sido muchos los que han denunciado al Gobierno de Rajoy de haber dado continuidad a esos acuerdos y de no haber trabajado lo suficiente como para haber intentado parar una sentencia, que las Asociaciones creen que es una burla a las víctimas y que se podría haber evitado. La AVT pretendió cerrar el posible debate contra el PP, con una crítica al Estado de Derecho en general y a la Justicia en particular, si bien durante el acto de este domingo, los gritos contra los representantes populares, se han multiplicado y, en algún caso, han adquirido una especial virulencia, cosa a la que tenía verdadero terror la dirección de Génova y la propia Moncloa, que han sido asediadas, durante los últimos días, por la pregunta de por qué no hicieron más de lo que realmente han hecho.

Es lo que se ha venido preguntando a lo largo de toda a semana, la Presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y es, también, lo que se pregunta el director del diario El Mundo Pedro J. Ramírez, en su carta dominical de esta semana, una de las más duras contra el Presidente del Gobierno, en la que le pide que se vaya ya y que convoque elecciones anticipadas.

¿Se ha hecho lo suficiente para prevenir lo que inevitablemente iba a venir procedente del Tribunal de Estrasburgo? ¿A qué bufetes especializados o equipos de lobistas se ha contratado ? ¿Cuántas delegaciones judiciales españolas han visitado Estrasburgo en estos meses críticos en los que se estaba cocinando la sentencia de la Gran Sala ?¿Cuántas giras ha realizado el Presidente del Gobierno por los países con representantes en ese Tribunal? ¿Cuántas reuniones han celebrado los titulares de Asuntos Exteriores y Justicia con sus homólogos para hablar en concreto de este asunto?

Preguntas de sencillas respuestas, conociendo como trabaja el Presidente del Gobierno y como ha reaccionado, desde que se hizo publico el fallo de Estrasburgo. Primero el señor Rajoy, como es su costumbre, se quitó de en medio, y mandó dar la cara a los ministros de Interior y de Justicia, los señores Fernández Díaz y Gallardón, respectivamente. Después, siguió escondido y cuando le preguntaron en los pasillos del Parlamento, su opinión sobre la sentencia, lo único que se le ocurrió decir es que estaba lloviendo mucho. Por último, desbordado, no tuvo más remedio que recibir, eso sí por separado y de forma discriminatoria, solo a la AVT y a la Fundación de María del Mar Blanco. Con eso, y con el envío a la manifestación de los tres vicesecretarios ( González Pons, Arenas… y Floriano), el señor Rajoy creía que había resuelto el problema. Gran error los tres visecretarios eran acusados de traidores, de no cumplir el programa electoral y de esconder al Presidente del Gobierno. ¿Dónde está Rajoy?, preguntaban en voz alta muchos manifestantes, que se acordaban de la docena de manifestaciones, convocadas por el líder máximo de los populares… en tiempos de Rodríguez Zapatero.

Hispanoamérica
Apertura, renovación, hispanidad
Xavier Reyes Matheus Libertad Digital 28 Octubre 2013

En cualquier parte resulta muy previsible que un desgarro entre los elementos que conforman la nación comprometa también el régimen político. En España, sin embargo, no se ha dado esta relación de causa-efecto, sino que ambas cosas han concurrido simultáneamente: Cataluña cruje a la vez que las instituciones de la democracia representativa atraviesan las horas más bajas de nuestra última vida constitucional, y la impresión que tenemos es que los problemas se han enmarañado en un escenario de tormenta perfecta. Pero cuando uno atiende al detonante de todo esto, se da cuenta de que el Estado nacional y el democrático se han tambaleado porque, en realidad, no eran sino subsidiarios de esa otra estructura sociopolítica que ciertamente se ha revelado insostenible: el Estado providencia.

Tanto el sistema de libertades públicas como el proyecto común de los españoles se han entendido en clave del Bienestar oficial que, por otra parte, constituía para muchos lo fundamental del "milagro" patrio. Justicia es reconocer que no se trató de una conquista despreciable: todavía en el trimestre pasado el Barómetro de Metroscopia revelaba que un 70% de la población tiene buena opinión de los servicios prestados por la Administración Pública. Pero la burocracia no puede ser la razón que cohesione a la sociedad política, porque lo político, en el contexto de esa Modernidad que logró convertir al ser humano en sujeto de la historia, está ya indisociablemente unido a la realización de la libertad: por mucho que dispense con eficacia bienes y prebendas, el poder cerrado resulta siempre excluyente y, por lo tanto, antipolítico. Con la renovación generacional del tejido ciudadano es inevitable que éste reasuma sus objetivos políticos, y en este sentido no puede decirse que la España actual esté menos comprometida con la construcción de una sociedad libre que la que protagonizó la Transición hace treinta y tantos años.

Hacer más transparentes y más meritocráticos a los partidos y a las instituciones forma parte de esa lucha que han de dar los ciudadanos para volver más factible el desiderátum liberal: que nadie trabe injusta ni arbitrariamente el derecho de nadie para desarrollar sus capacidades individuales; que la vida en sociedad no sea la negación de la realización personal si ésta se cifra en expectativas racionales y éticamente autorizadas. Y si en lo vertical del Estado es necesario abrir estos canales, en lo que hace a su composición horizontal hay que impedir la lógica de fronteras y alambradas que quiere imponerse en nombre de la cultura. El acuerdo nacional sobre el país en el que viviremos debe entender éste como una realidad sincrética y, en consecuencia, integrada: algo bien distinto a la mera yuxtaposición de partes que ahora busca enhebrarse con la ficción del federalismo –por más que, como todos sabemos, es puro espíritu de taifa–. Pero el viraje cohesionador dependerá de que se estructure un proyecto al que la gente se vincule con algo más que con el número de la Seguridad Social.

La hispanidad que España ha visto siempre como una proyección de su espíritu en el mundo debe buscarla ahora en el territorio propio; pero aun allí puede mantener la visión universalista, ajena al chovinismo, que la entendía como una porosidad creadora capaz de incorporar todas las influencias y de usarlas para edificar una realidad más rica. Todo el trabajo de renovación y apertura de nuestro sistema político debe hacerse a la luz de este propósito; y si la hispanidad trasatlántica se vinculó al humanismo reformador que soñaba con un nuevo espacio para la fraternidad y para desterrar la corrupción del poder, la hispanidad del futuro debe proponer para otro tanto el país que habitamos hoy.

XAVIER REYES MATHEUS, secretario general de la Fundación Dos de Mayo, Nación y Libertad.

Wert defiende su ley frente a separatismos
Editorial www.gaceta.es 28 Octubre 2013

La LOMCE se enfrenta esta semana en el Senado a la reticencia de varias comunidades autónomas que ven en ella una invasión de sus competencias. Es el último escollo que tendrá que superar para que pueda llevarse a cabo. Con ella se pretende unificar criterios para conseguir remontar los malos resultados en el informe PISA y caminar hacia una educación homogénea que rompa las esclusas educativas que lastran la formación de los estudiantes.

Los consejeros de Educación de 10 comunidades autónomas, entre ellos el de Castilla-La Mancha, Marcial Marín, se encontrarán mañana martes en el Senado con el objeto de discutir si la reforma educativa que promueve el Gobierno invade o no sus competencias. Entre quienes han confirmado su asistencia se encuentran los representantes de algunas de las comunidades más críticas con el proyecto: Cataluña, Andalucía o Canarias. El encuentro tendrá lugar en la Comisión General de Comunidades Autónomas, que se reunirá además por primera vez en lo que va de legislatura y lo hará con un asunto de gran polémica. Han confirmado su asistencia varios consejeros y entre ellos, los representantes de tres comunidades que han llegado a declararse insumisas al proyecto de Ley de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE): País Vasco, Cataluña y Andalucía.

Sus responsables de Educación han asegurado en varias ocasiones que no van a aplicar la norma porque invade competencias, deja en un segundo plano las lenguas cooficiales y pretende homogeneizar la educación. La consejera vasca, Cristina Uriarte, ha defendido el modelo educativo de su comunidad y ha asegurado que su Gobierno va a preservarlo, mientras que la consejera catalana Irene Rigau y la presidenta andaluza, Susana Díaz, ya han amenazado con recurrir la ley ante el Tribunal Constitucional. Además de Andalucía, los Gobierno de Canarias y Asturias se han comprometido recientemente a combatir la llamada ley Wert "sin tibiezas" por considerarla "regresiva", "excluyente", "segregadora".

Hasta el pasado viernes, habían confirmado su presencia en el Senado casi todos los consejeros de Gobiernos no 'populares': la consejera catalana de Enseñanza, Irene Rigau; el andaluz Luciano Alonso; el consejero canario, José Miguel Pérez, vicepresidente además del Gobierno autonómico; la consejera del Principado de Asturias, Ana González; y el consejero navarro, José Iribas. Por el PP, lo harán el consejero de Castilla-La Mancha, Marcial Marín; el de Castilla y León, Juan José Mateos, la madrileña Lucía Figar y la balear Joana Maria Camps. Previsiblemente acudirá también el responsable gallego de Educación y Cultura, Jesús Vázquez Aba

¡Bravo por el juez Mahoney!
ALFONSO VILLAGÓMEZ www.gaceta.es  28 Octubre 2013

Los Estados “contratantes” del Convenio, tras dictarse condena, pueden modificar el régimen de prisión.

La mayoría del TEDH dictaminó que la doctrina Parot, por la que se modificó el método para calcular las reducciones de condena, supone una vulneración del artículo 7. 1 del Convenio que aplica, a cuyo tenor: “Nadie podrá ser condenado por una acción o una omisión que, en el momento en que haya sido cometida, no constituya una infracción según el derecho nacional o internacional. Igualmente no podrá ser impuesta una pena más grave que la aplicable en el momento en que la infracción haya sido cometida”. Sin embargo, en un voto particular a la sentencia el juez inglés Mahoney –al que acompañó otro juez más del TEDH– expresa un criterio radicalmente distinto, y que comparto totalmente. Porque, como bien dice Mahoney, no es fácil diferenciar entre lo que es una pena y lo que son las medidas por la que se regula el cumplimiento de la condena, ello no justifica la eliminación de una línea divisoria entre los dos conceptos.

Podía haber dudas relativas a la seguridad jurídica y al respeto de las expectativas legítimas en relación con las medidas que regulaban el cumplimiento de la pena. Pero, tampoco se justifica que Estrasburgo haya ido contra su propia jurisprudencia que es muy clara en el sentido de que los Estados “contratantes” del Convenio, tras la comisión de un delito o incluso tras dictarse condena, pueden modificar el régimen de prisión en lo que concierne a la forma de cumplir la condena e introducir cambios que pueden incidir negativamente en la excarcelación anticipada y, por tanto, en el tiempo que debe permanecerse en prisión, sin por ello entrar en el ámbito de protección específico otorgado por el artículo 7 del Convenio.

Existe un margen de apreciación legítima que corresponde a los Estados a la hora de regular el sistema de cumplimiento de las penas. Es decir, cómo y cuándo puede obtenerse la puesta en libertad anticipada. De modo que, aunque cabe plantear cuestiones como el trato equitativo de los reclusos, sobre todo bajo el prisma de los principios de seguridad jurídica y las legítimas expectativas de los interesados, no puede entrar aquí en juego la aplicación del artículo 7, ni, en fin, la garantía muy concreta consagrada en el mismo como un derecho fundamental.

No cabe duda de que el Tribunal Supremo con la doctrina Parot impuso un nuevo método para el cálculo de la reducción de las penas de prisión e invirtió la jurisprudencia reiterada anterior, provocando en última instancia que el tiempo de prisión de la recurrente se prolongase considerablemente; pero esta consecuencia negativa no es el daño que pretende impedir de forma directa el artículo 7 del Convenio europeo. A pesar de que el resultado ha sido que la pena de prisión haya sido más “dura” –en la terminología del TEDH– que si se hubiese beneficiado de la jurisprudencia y la práctica interpretativa anterior sobre la aplicación de la disposición legal correspondiente de 1973, el perjuicio sufrido guarda relación con el cumplimiento de la condena y no con la pena en sí, que sigue siendo la de prisión de 30 años de duración.

No puede afirmarse que la “pena” se haya hecho más severa de lo que era cuando se impuso inicialmente. Porque, en definitiva, la cuestión es la forma de ejecutarse la condena legalmente dictada; no cuestión alguna en relación con el principio nulla poena sine lege, que, como he dicho, es el principio básico que subyace al artículo 7. La legislación penal aplicable sigue siendo la misma, al igual que la pena de prisión impuesta. Existía una pena legalmente impuesta a la recurrente por la comisión de múltiples delitos de asesinato, y las medidas adoptadas posteriormente para regular la ejecución de su condena, no suponen la aplicación del artículo 7.

Así de sencillo y de claro se explica en este voto particular la aplicación a cada caso de la llamada doctrina Parot, varios años después de la condena y la pena correspondiente por la comisión de varios delitos de violencia grave, no dio lugar a una modificación de la pena en el sentido de dicho artículo 7.1, para obtener la protección de la salvaguarda concedida por el Tribunal.

*Alfonso Villagómez es magistrado.

Víctimas y estado de derecho / ¿Izquierda civilizada?
Pío Moa www.gaceta.es 28 Octubre 2013

El problema no es la sentencia de Estrasburgo, sino la ruina del estado de derecho. ¿Será Ciudadanos la izquierda civilizada?

La manifestación por las víctimas del terrorismo y contra la decisión de Estrasburgo corre el riesgo de quedar en un desahogo y demostración de sentimentalidad sin verdadero alcance político. El problemano está en Estrasburgo, sino en los gobiernos que utilizan la sentencia como encubrimiento de su colaboración de hecho con el terrorismo. Al respecto, la hipocresía de Rajoy y sus ministros da verdaderas náuseas, también en eso parecen haber aprendido de su maestro Zapatero. Lo que está en cuestión es el estado de derecho. Esto podemos exponerlo de dos formas: si las víctimas han renunciado a usar la violencia para defenderse de los asesinos es por confiar en que los gobiernos se encargarían de hacer justicia. Una confianza puesta a muy dura prueba por unos gobiernos corruptos y sin escrúpulos que trataban a los asesinos como políticos, aunque al mismo tiempo, con típica chapuza e inconsecuencia, pretendiesen lo contrario: para acabar con la ETA, decían, era precisa una "solución política", aparte de la represión policial, considerada "insuficiente" y por tanto relegada a un segundo orden". Esa fue la línea seguida por todos los gobiernos desde Suárez y con la única excepción de Aznar, gracias a la presión de Mayor Oreja. Aznar cometió algunos errores secundarios, pero su acción no solo fue respetuosa con el estado de derecho, que exige tratar a los delincuentes como tales, sino también la única que realmente estuvo muy cerca de acabar con la pesadilla. Solo un individuos tan extremadamente vil como Zapatero pudo dedicarse a sacar a los terroristas de su difícil situación, transformando el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo en Pacto con los Terroristas contra la Democracia.

De otro modo: un gobierno que en lugar de perseguir el delito lo premia con legalidad, concesiones políticas, dinero público, proyeción internacional, intento de acallar a las víctimas, etc., es por eso un gobierno ilegítimo, que destruye el fundamento mismo de las leyes. La ínfima calidad --en general-- del análisis político en España y la falta de comprensión de la democracia por unos periodistas evidentemente mal formados, han impedido poner de relieve este punto decisivo. Como en las repúblicas bananeras, aquí se entiende por democracia la habilidad de un gobierno para, una vez ganadas las elecciones con mejores o peores mañas, vulnerar la ley y corromperse a fondo sin mayores consecuencias. Al parecer, nadie ha entendido la profunda conexión ideológica entre ETA y PSOE, ni tampoco la vaciedad política del gobierno actual, seguidor de Zapatero por falta esencial de ideas, salvo aquella de "la economía lo es todo".

El sistema semidemocrático nacido de una transición defectuosa está hoy en una ruina que amenaza de ruina a todo el país. Y de momento solo se vislumbran conatos de reacción.

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Movimiento ciudadano

Un conato de reacción ha sido la exitosa presentación del Movimiento Ciudadano el sábado pasado en Madrid. Estuve presente y me pareció una chispa de esperanza. No comulgo con gran parte de sus ideas, pero constato en Albert Rivera un líder real, en principio capaz de llevar a la civilidad a una izquierda que en España siempre ha sido asilvestrada y guerracivilista (su penúltima fechoría guerracivilista ha sido, precisamente, la infame y totalitaria ley de memoria histórica, que es imprescindible derogar). Es, además, una izquierda que, contra la tradición de todo el siglo XX, se siente identificada con España, con la unidad nacional. Supongo que no lo hará por simple oportunismo de recoger unas bolsas de votos que se habían quedado huérfanas, por la completa deserción del PP. Supongo también que Ciudadanos llegará a acuerdos fructíferos con esa otra izquierda de UPyD, que parece seguir una línea parecida.

Ahora hace falta que en la derecha surja algún movimiento semejante. Reconversión parece prometedor y, como a Ciudadanos en la izquierda, le convendrá evitar sectarismos y llegar a acuerdos con otras iniciativas nacientes.

De la transición salió una clase política compuesta por lo que después sería el PP, por el PSOE y por los separatistas, que se presentaban hipócritamente como autonomistas. He señalado muchas veces la degeneración de esa clase en casta cuyos intereses consisten en el propio mantenimiento por encima de cualquier otra consideración. Una casta que ha llevado al país muy cerca de la ruina no solo ni principalmente económica, sino también nacional y democrática. Esos partidos deben hundirse si España debe seguir a flote. Y el tiempo urge.

Árbitro ciego
José María Carrascal ABC 28 Octubre 2013

Rajoy no puede embarcarse en un proyecto federal que rompería España aún más de lo que está

NO estoy hablando del último Barça-Madrid, sino de Rubalcaba, convertido en mediador entre Rajoy y Mas para quitar la espoleta a la bomba catalana. Una gran noticia… si fuese verdad. España necesita más que ninguna otra cosa aproximación de posiciones, diálogo, espíritu de concordia, proyectos comunes, política de Estado en vez de política de partido o partida. Pero da la casualidad de que el menos indicado para llevarla a cabo es Alfredo Pérez Rubalcaba.

Desde que el pasado julio el líder del PSOE anunció la rotura de todo tipo de colaboración con el PP por el caso Bárcenas, su acoso, rechazo, crítica y ataque a las posiciones del Gobierno han sido tan fieros como ininterrumpidos. No ha habido sesión del Congreso, lance en la calle o iniciativa gubernamental que no la aprovechase para atacar con auténtica saña y anunciar que la revertiría en cuanto llegase al poder. Y miren ustedes por dónde, las lanzas se tornan cañas, Rubalcaba pide audiencia a Rajoy, le informa de su intención de ir a Barcelona para desactivar aquella crisis y le promete tenerle al corriente de lo que logre. Parece un sueño convertido en realidad.

La realidad, sin embargo, es bastante más prosaica. La realidad es, primero, que el PSOE no ha renunciado a su política de acoso y derribo al Gobierno en todos los frentes, incluido el de la crisis económica, y, segundo, que lo que Rubalcaba ha llevado a Barcelona no resuelve la crisis catalana e incluso había sido rechazado de antemano por ambos interlocutores. Mas no cambia la consulta de autodeterminación por el federalismo, y Rajoy no acepta la reforma de la Constitución para crear un Estado Federal. Así se lo han reiterado, como era de esperar. Ni siquiera podrían aunque quisieran. Rajoy no puede embarcarse en un proyecto federal que rompería España aún más de lo que está y a Mas, el federalismo le parece ya poco, pues él y los suyos buscan la independencia. Eso lo sabía Rubalcaba antes de emprender el viaje a Barcelona.

¿Qué busca entonces? Pues busca, diría desesperadamente, una salida. Una salida para él, no para España ni para Cataluña. Rubalcaba se encuentra al frente de un partido hecho jirones, sin programa, sin rumbo, sin alternativas. Acosado por la vieja guardia, cuestionado por los jóvenes delfines, emprende una huida hacia delante, que más bien es hacia atrás, pues el proyecto federalista es del siglo XIX, no del XXI, y si falló entonces, no quiero decirles cómo fallará ahora, cuando el mundo tiende a la concentración, no a la disgregación. Eso lo saben los socialistas mejor que nadie.

A quien debería haber ido a ver Rubalcaba en Barcelona no era a Artur Mas, sino a Pere Navarro. Es su partido el que necesita diálogo, aproximación de posiciones, proyectos comunes. Pero cuando uno se encuentra en la posición de Rubalcaba, se agarra a un clavo ardiendo. Como el Estado Federal.

La izquierda reaccionaria
josé garcia domínguez ABC Cataluña 28 Octubre 2013

Que el anti-intelectualismo, el igualitarismo y la efebolatría, la tríada que asola nuestras aulas, no se vean amenazados por ley o autoridad alguna. Ésa es su lucha

Ese movimiento reaccionario que se acaba de manifestar por las calles en demanda de que nada cambie en la enseñanza es plasmación de un sistema educativo regido por valores no solo distintos, sino abiertamente opuestos a los propios de una sociedad de adultos libres y responsables. He ahí el fruto más destilado de la paidocracia que en su día estableciera la Logse, un mundo feliz sin precios ni responsabilidad individual. Decía Marx que la ideología dominante siempre es la ideología de la clase dominante. Pues bien, la de los que dominan la clase, la tiza y la pizarra postula el sometimiento ciego a un mantra canónico: la tolerancia cero con el talento individual. Igualar por abajo a todos es el objetivo último de una utopía de la mediocridad que, desde que se dejó la transmisión del saber en manos de esa secta destructiva, la de los pedagogos, inspira todos los esfuerzos en pos de que las mentes juveniles sigan instaladas en la adolescencia de por vida.

El filósofo conservador más lúcido que produjo el siglo XX, Michael Oakeshott, solía decir que la escuela no tiene que adaptarse al entorno del alumno, a su región o al medio social que le es propio. Al contrario, el valor supremo de la formación residiría en invitarle a huir, "por un tiempo, de las urgencias del aquí y ahora, y a escuchar la conversación en la que los seres humanos buscan eternamente comprenderse a sí mismos". Es la diferencia entre crear individuos autónomos y producir audiencias fieles para la telebasura. Que nadie pueda destacar por su esfuerzo y capacidad. La inteligencia como permanente objeto de desconfiada sospecha. Que todos lleguen nivelados a la meta, la igualdad no como punto de partida sino como resultado final. Que el anti-intelectualismo, el igualitarismo y la efebolatría, la tríada que asola nuestras aulas, no se vean amenazados por ley o autoridad alguna. Ésa es su lucha. Ignaros y gregarios, mas felices. Así los ansían.

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El PP y las víctimas del terrorismo

EDITORIAL Libertad Digital  28 Octubre 2013

"Ha sido duro", confesó a Pablo Montesinos un dirigente del PP a cuenta de los abucheos de que fue objeto el establishment popular durante la concentración celebrada este domingo en la madrileña Plaza de Colón y organizada por las víctimas del terrorismo para expresar su repulsa por los últimos acontecimientos (resolución del caso Doctrina Parot) y para exigir un final de aquél "con vencedores y vencidos".

Por supuesto que lo habrá sido para ese dirigente y para tantos otros. Pero que estos mismos responsables populares se hagan una idea de lo duro que es para tantas víctimas sentirse desasistidas, desamparadas, silenciadas o incordiadas por un partido en el que ya no cuentan o directamente ya no están personalidades del carisma y la talla de Jaime Mayor Oreja, María San Gil, Regina Otaola o Santiago Abascal. Un partido del que se dio de baja José Antonio Ortega Lara.

"Algo estaremos haciendo mal cuando los nuestros nos reciben así", le decía al propio Montesinos un diputado nacional del PP. No hay lugar a la duda. El PP está haciendo muy mal muchas cosas relacionadas con la lucha contra el terrorismo y la atención a las víctimas de esta lacra. No en vano muchos de sus votantes ya no se fían, no saben si su partido va de la mano del PSOE en este punto, un PSOE que pactó con ETA y que por ello se ganó críticas tremendas del PP. Desde que llegaron al poder, los populares han cambiado el tono y hasta el discurso, parecen sentirse incómodos con esta cuestión, incurren con contumacia en la ambigüedad. Y han hecho auténticos papelones en casos como el del chivatazo a ETA en el bar Faisán y la liberación del asesino Bolinaga. "Algo estaremos haciendo mal". Por supuesto. Y no será porque no se les avisó desde el primerísimo momento.

Para colmo, parecen comportarse con las víctimas del terror etarra con una suerte de padrinazgo condescendiente que les lleva a valerse de ellas o dejarlas de lado en función de las circunstancias. Deberían prohibirse ese oportunismo incalificable, y meterse en la cabeza que las víctimas no les deben nada, ni son de su propiedad ni tienen que hacerse perdonar nada. En todo caso son ellos los que les deben algo a ellas. Reconocimiento y respeto, para empezar. Y, para terminar, Justicia, que es lo que no se cansan de pedir, o, por mejor decir, exigir.

"Ahora tenemos que sentarnos a hablar con ellas y reconducir la relación", afirman los populares. Con hechos, no con palabras. Así que ya están tardando en reconducir algunas de sus políticas.

Concentración de Colón
La soledad de las víctimas
Emilio Campmany Libertad Digital  28 Octubre 2013

Doscientos mil españoles han acudido a la plaza da Colón a arropar a las víctimas pocos días después de haber recibido en la cara el salivazo de la sentencia de Estrasburgo. Siendo muchos, son muy pocos. No ya es que las víctimas estorben al Gobierno, es que estorban a muchos españoles que creen que, si para garantizar "la paz" hay que excarcelar etarras, que los excarcelen. No sólo es el electorado del PSOE, es también una parte de los votantes del PP. En cualquier caso, son muchos los que aprueban la negociación y sus resultados. Durante la primera legislatura de Zapatero hubo numerosas manifestaciones contra la negociación con ETA y a ellas acudieron muchas más personas que a la concentración de este domingo. Y fue inútil. En las siguientes elecciones, en 2008, Zapatero volvió a ganar. Entonces, Rajoy se dio cuenta de que apoyar a las víctimas no da la victoria. No sólo, sino que muy bien puede vencerse vilipendiándolas.

Estos numerosos españoles, que fingen no ver a las víctimas como los viandantes pudientes fingen no ver a los mendigos, pueden creer que a fin de cuentas no es tanto lo que se concede a los terroristas a cambio de que dejen de matar. El único inconveniente que perciben es que lo que la ETA pide para dejar de matar ofende a las víctimas. Por eso las consideran como un obstáculo para "la paz". El problema sin embargo no es que la excarcelación de etarras sea una concesión más o menos asumible. El problema es que es una concesión. Y encima ofende profundamente a los familiares de aquellos a los que los terroristas excarcelados mataron. Es verdad que está el pretexto de Estrasburgo, pero el que el Estado se haya dado con los talones en el trasero para liberarlos demuestra a las claras que la sentencia es un pretexto para cumplir una obligación previamente contraída. Contraída por Zapatero y avalada por Rajoy. Los dos son sin duda unos cobardes, pero tienen el igualmente cobarde respaldo de muchos españoles, a quienes les parece aceptable con tal de que la ETA no vuelva a las andadas. Y las víctimas, que se fastidien, que de lo que se trata es de que no haya más.

Los españoles son hoy rehenes de los terroristas. Aceptan su presencia en las instituciones y conceden que salgan de la cárcel a cambio de que no les maten. Las víctimas, en cambio, son libres porque a ellas no pueden amenazarlas con hacerles lo que ya les hicieron. Y recuerdan al resto algo tan sencillo como que los terroristas son terroristas y que donde deben estar es en la cárcel, tanto tiempo como la estricta interpretación de la ley permita. Pero el Gobierno y la mayoría de los españoles, atenazados por el miedo y aconsejados por la cobardía, no quieren escuchar. Al contrario, darían algo por que las víctimas se mantuvieran en silencio. Pagarán caro no haber querido escuchar su grito cuando no haya más huesos que arrojar al lobo etarra.

El Concepto de Arbitrariedad según el Tribunal de Estrasburgo
Gerardo Pérez Sánchez. Foro de Ermua 28 Octubre 2013

Doctor en Derecho. Profesor de Derecho Constitucional de la ULL

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (también denominado Tribunal de Estrasburgo) es un órgano del Consejo de Europa (no de la Unión Europea) cuya misión consiste en ser el garante del cumplimiento por parte de los Estados de las obligaciones derivadas del Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales firmado en Roma el 4 de noviembre de 1950. Este Tratado es un acuerdo por el que los 47 Estados miembros del Consejo de Europa (todos los Estados europeos salvo Bielorrusia y Kazajistán) han acordado comprometerse a salvaguardar los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales y someterse a la jurisdicción del citado Tribunal. En otras palabras, a acatar y ejecutar sus sentencias.

Hace un año una de las Salas del citado Tribunal dictó una sentencia en contra del Estado español en la que establecía que la denominada “Doctrina Parot” vulneraba los artículos 5.1 y 7 de la Convención Europea de Derechos Humanos. En dicha doctrina, seguida por el Tribunal Supremo español a partir del año 2006, se establece que las reducciones por beneficios penitenciarios se aplicarán partiendo de cada una de las penas impuestas al reo y no del máximo legal de estancia en prisión. Antes, según el antiguo Código Penal de 1973, los miembros de la organización terrorista ETA venían redimiendo días de condena bien por trabajos, bien por estudios, bien por cursos superados o bien por otros conceptos partiendo del tope máximo de 30 años de encarcelamiento, de manera que su estancia entre rejas quedaba reducida prácticamente a la mitad.

Los citados artículos supuestamente infringidos de la Convención no hacen referencia en modo alguno a cómo se deben computar unas hipotéticas reducciones del tiempo que los reos han de pasar en prisión. Tan sólo hablan genéricamente del derecho a la libertad, en el sentido de que ninguna persona puede ser privada de ella sin tener en cuenta los requisitos y procedimientos previstos en la ley, ni tampoco ser condenada por unos hechos que, en el momento de su comisión, no estuvieran previamente castigados por las normas.

El primer fallo de Estrasburgo consideró que la Doctrina Parot "vacía de contenido las reducciones de pena por trabajo a las personas condenadas bajo el antiguo Código Penal de 1973" y recordó que el Convenio Europeo de Derechos Humanos "prohíbe que el Derecho Penal se interprete de forma extensiva en detrimento del acusado". No obstante, la principal crítica que recae sobre esta tesis ahora enjuiciada no hace referencia al modo de computar las penas sino a su aplicación retroactiva a aquellos delincuentes ya sentenciados cuando el nuevo sistema no existía.

El Gobierno español recurrió tal decisión y ayer se dio finalmente a conocer la sentencia definitiva: la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo ha confirmado la condena a España por aplicar la “Doctrina Parot” a la etarra Inés del Río, sentenciada a 3.828 años de prisión por un total de 24 asesinatos. El fallo establece por 16 votos a 1 su excarcelación, considera por unanimidad que se vulneró el artículo 5.1 del Convenio Europeo de Derechos Humanos (Derecho a la libertad y a la seguridad) y, por 15 votos a 2, el artículo 7 (No hay pena sin ley). Según el fallo, la modificación en el criterio del cómputo de los beneficios penitenciarios es arbitraria y se aplica retroactivamente. Y yo no niego que tal vez lo sea, pero no es más arbitraria que la propia decisión del Tribunal de Estrasburgo que, para dictar su sentencia de ayer, ha tenido que “olvidarse” de buena parte de su propia doctrina, puesta ya de manifiesto a través de otras sentencias anteriores.

En mi opinión, la decisión de la Corte es sorprendente, sobre todo teniendo en cuenta que en el denominado «caso Kafkaris» la misma Gran Sala avaló en 2008 la decisión por la que Chipre condenaba a perpetuidad a un sicario. La pena prevista por la norma vigente chipriota en el momento de la comisión de los crímenes era de veinte años y, curiosamente, en aquella ocasión no puso reparos a la retroactividad de la misma ni señaló inconveniente alguno a su ampliación a cadena perpetua. Es más, estableció que tanto las cuestiones relativas a las modalidades de ejecución como las justificaciones de un régimen de liberación corresponden al poder que ostentan los Estados miembros para decidir su política criminal. Paradójicamente, ahora aduce una vulneración del derecho a la libertad y a la seguridad de Del Río en base, no a un cambio de la pena impuesta, sino del criterio sobre el cómputo de los beneficios penitenciarios.

Está visto que la interpretación de las normas alberga desenlaces diferentes para una misma ley. Ante semejante inseguridad jurídica, considero que sería más que deseable que quienes optan por una en detrimento de otra fueran sumamente escrupulosos y evitasen cambios radicales de parecer en base a argumentaciones contradictorias y a decisiones amoldadas a un reo en concreto (no a una doctrina establecida con anterioridad). Lo contrario potencia la sensación de que existe una desigualdad manifiesta, de que se puede sentenciar una cosa y la contraria, de que la arbitrariedad campa a sus anchas en el ámbito de los tribunales y de que la Política influye más que la propia Ley. En definitiva, la sensación de que el mundo en que vivimos se aleja cada vez más del necesario ideal de Justicia.

La soledad de las víctimas en Estrasburgo
Antonio García Pablos de Molina*. La Razón 28 Octubre 2013

Pues ha sucedido lo que, al parecer, todos sabían que iba a suceder desde que el Tribunal de Estrasburgo dictó su primera sentencia (condenatoria) contra España: que el Pleno de éste nos ha vuelto a condenar, y ahora, de forma definitiva, es decir, sin posibilidades de ulteriores recursos. En tal sentido, cabe afirmar que la condena ha sido una condena anunciada, que no ha sorprendido a nadie.

A mí, sin embargo, sí me han sorprendido algunas cosas, me han avergonzado, aunque confieso que sólo he podido leer (no estudiar) parcialmente la controvertida sentencia; sentencia, por cierto, plagada de imprecisiones terminológicas y conceptuales, de inexactitudes y faltas de rigor e incluso errores de bulto.

En su día me pronuncié ya sobre la «doctrina Parot»: bien en el fondo (los beneficios penitenciarios han de computarse a partir de la pena total o penas totales «impuestas», no a partir de los 30 o 20 años de máximo «cumplimiento» de la pena); discutible en la forma (que esto pueda acordarse por vía jurisprudencial, modificando en perjuicio del penado el criterio jurisprudencial hasta entonces en vigor) Lo cierto es que la sentencia de 2006, del Tribunal Supremo («caso Parot») evitaba el absurdo de que los beneficios penitenciaros tuviesen los mismos efectos en un condenado a 22 años que en un penado a 3.000 (caso este último de la etarra a la que Estrasburgo ha dado la razón); y que, con el criterio rectificado por el Tribunal Supremo, sí cabía la posibilidad de que el delincuente cumpliese el máximo de pena previsto en la Ley (30 en el CP. De 1974, 20 en el de 2.005), lo que no sucedería nunca si los beneficios se descuentan del límite máximo de cumplimiento de la pena y no de la pena o penas impuestas: la «doctrina Parot» termina con una especie de «tarifa plana» para delinquir impunemente que disfrutaban, también, los delincuentes comunes más peligrosos, a quienes el segundo asesinato o la segunda y sucesivas violaciones les salían gratis.

¡Lamentable prima para el crimen al por mayor!
Pero me asombra, para empezar, que el Tribunal de Estrasburgo haya descalificado la actuación de todos los magistrados españoles de la Audiencia Nacional, del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional (prestigiosos profesionales en su inmensa mayoría, de probado compromiso con la «lucha por el Derecho») declarando, sin rodeos, que habrían violado nada menos que el Convenio Europeo de Derechos Humanos al retrasar (por vía jurisprudencial) la excarcelación de una etarra condenada a más de tres mil años de prisión, de los que habría cumplido efectivamente menos de treinta.

No seré yo, desde luego, quien cuestione la solvencia de los ilustres miembros del Tribunal de Estrasburgo, de tan dispares nacionalidades (de Letonia, Liechtenstein, Chipre, Albania, Turquía, Chequia, Moldavia, Bosnia Herzegovina, etc.). Pero creo que por pertenecer aquéllos precisamente a culturas y tradiciones jurídicas tan distintas entre sí, y tan diferentes de la española, no son los más indicados para pronunciarse en la forma que lo han hecho. ¿Cómo pueden valorar estos magistrados, por ejemplo, la relevancia jurídica de un cambio de criterio en perjuicio del reo de la doctrina jurisprudencial (no la aplicación retroactiva de la ley misma, que es cosa diferente) en relaciones jurídicas preexistentes a dicho cambio pero aún no definitivamente consolidadas; problema que ha preocupado a la doctrina española y a la alemana, que han aportado soluciones muy matizadas al mismo, pero no (que yo sepa) a la letona, la chipriota, la albana, la turca, la chequia, la moldava o la bosnia. ¿Por qué se va a interesar el Tribunal Europeo por la diferenciación que traza el Tribunal Constitucional español entre retroactividad y retrospección; o la doctrina civilista patria cuando distingue tres grados de retroactividad, máxima, media y mínima, con efectos jurídicos diferentes?

Pero no deja de ser paradójico que el Tribunal de Estrasburgo establezca unos principios y criterios que no rigen en los ordenamientos nacionales de los magistrados que han dictado la controvertida sentencia. ¿Seguiría la misma suerte un condenado a tres mil años en Letonia, en Chipre, en Albania, en Turquía, en Chequia, en Moldavia o en Bosnia? ¿Existe en estos países, como en el nuestro, una duración máxima de 20 años de prisión para un condenado a tres mil años? ¿Es contrario al Convenio Europeo cumplir un día más de condena que la que hubiera correspondido computando los beneficios penitenciarios a partir del límite máximo de cumplimiento de la pena (y no desde la pena o penas impuestas) y no es, sin embargo contraria al Pacto de Derechos Humanos la llamada cadena «perpetua» revisable?

España ha de acatar, desde luego, la Ssentencia de Estrasburgo (la «doctrina», no un fallo aislado), y sin reservas, porque no podemos seguir el mal ejemplo de Reino Unido que se negó en su día a hacerlo. Pero la sentencia de Estrasburgo ha sido tan injusta –por generalizadora y simplificadora– con la Justicia penal ordinaria y constitucional española como, a mi juicio, tan sorprendente parece la celeridad casi vertiginosa con que la unánime decisión de nuestra Audiencia Nacional ha acordado la inmediata excarcelación de la etarra sin apenas tiempo material para leer íntegramente la controvertida sentencia del Tribunal Europeo. No estaría de más, por otra parte, y sin perjuicio de acatar la sentencia, que se recuerde a los ilustres magistrados de Estrasburgo que en la cultura jurídica española, alemana y de otros países de nuestro entorno europeo la prohibición de retroactividad se constriñe a la Ley, quedando al margen de la misma la jurisprudencia que, por su estructura, naturaleza y función, no se ve afectada por aquélla. También convendría recordarles que el Tribunal Europeo ha mantenido la tesis contraria a la de la sentencia controvertida en otros fallos anteriores.

Me ha consternado, cómo no, la soledad de las víctimas en Estrasburgo y, en general, toda la puesta en escena del proceso. Si, como parece, se temía de antemano lo que al final sucedió, nadie puede declarar honestamente que se hizo todo lo que se pudo y debió hacer. Incluido, desde luego, nuestro Gobierno y toda la clase política. Ni en Estrasburgo, ni en la sede del Tribunal, he visto parlamentarios españoles de los diversos grupos y partidos. Los que sí estuvieron fueron otros. Los que se movilizaron y manifestaron su apoyo a la etarra recurrente fueron otros, mientras que los testimonios de las víctimas presentes en la Sala explicando la escenografía de las sesiones son estremecedores y dan fe de la impotencia, el desamparo y la soledad, que amargamente sufrieron.

En cuanto a la ponencia en su día del español López Guerra, ex secretario de Estado de Justicia de la anterior Administración (de Justicia, no de Cultura o Transporte) y brillante parlamentario del PSOE, parece poco estético, al menos, que pudiendo haberse abstenido por su condición de español no lo hiciera, sintiéndose en la obligación de acreditar su imparcialidad apoyando eficazmente la condena de España.

Algunos restan importancia a su protagonismo apelando al voto casi unánime de los miembros del Tribunal. Pero cualquiera que conozca el usual funcionamiento de un órgano colegiado –y más aún si se trata de un Tribunal de tan heterogénea composición y de diecisiete miembros– sabe que la labor del Ponente es decisiva y que la obtención del consenso final suele pasar bien por una grosera simplificación de los términos del debate y adhesión a las tesis del Ponente; o por la formulación de votos particulares puramente simbólicos. ¿Imagina el lector a un magistrado de Letonia, de Chipre, de Albania, de Turquía, de Chequia, de Moldavia o de Bosnia Herzegovina discrepando con éxito del autorizado parecer del Sr. López Guerra?

Pero, peor todavía. Si fuese cierto, como han publicado los medios de comunicación y nadie ha desmentido, que en el proceso de negociación del Gobierno Zapatero con la banda terrorista aquél ofertó a ETA la supresión de la «doctrina Parot», el ingreso de los aberzales en las instituciones democráticas y el famoso chivatazo que impidiese desmantelar el aparato extorsionador de ETA (hecho este último que reconoce y legitima la reciente sentencia del «caso Faisán») no parece entonces temeraria la suposición de que todos estos episodios han formado parte de una calculada hoja de ruta, de una estrategia ya pactada de negociación con la banda, opción política que la Justicia penal no debe entorpecer, como declara la sentencia ya mencionada de la Audiencia Nacional («caso Faisán»). Si ello fuera cierto, la sentencia de Estrasburgo no sólo es una sentencia «anunciada», sino «pactada»; formaría parte de un ticket o pack, del «precio político» («sapos y culebras» que tiene que tragar el Estado de Derecho para satisfacer unos compromisos con «la otra parte», del que se esperarían, sin duda, avances sensibles en el llamado proceso de Paz.

Y mientras, el Gobierno tratará de evitar la foto colectiva triunfante y humillante de los beneficiados de la sentencia de Estrasburgo porque en el lenguaje abreviado de la comunicación social lo que importan son ciertos «titulares», «fotos» y «mensajes», «gestos»...

* Catedrático de Derecho Penal y director del Instituto de Criminología UCM

En nombre del Estado de Derecho
Juan. J. Gutiérrez Alonso www.vozpopuli.com  28 Octubre 2013

Quienes nos siguen en este pequeño salottino saben que recordamos a Balzac con regularidad y que en sus enseñanzas apoyamos con frecuencia nuestras reflexiones. dicen que él sostuvo en alguna ocasión algo parecido a que «desconfiar de los magistrados es el inicio de la disolución de la sociedad»,una idea que es posible que haya salido a colación estos días por los motivos que se pueden imaginar, pero no estamos muy seguros de que lo dijera en serio. Es posible incluso que, como acostumbraba, estuviera siendo satírico. La duda se acrecienta porque nuestro admirado autor, como ya recordamos en otra ocasión, es el responsable de la obra «Un asunto tenebroso». Un formidable relato donde el mal triunfa sin que el bien pueda hacer nada para evitarlo. Y el mal triunfa precisamente porque cuenta con la ayuda y beneplácito de las autoridades. Unas autoridades que, en teoría, están dispuestas para evitarlo.

La sentencia del Tribunal de Estrasburgo de hace unos días era mucho más que una resolución judicial. En cierto modo, por mucho que reputados tratadistas quisieran convencernos de sus artes en esto de centrar las cuestiones jurídicas, para mucha gente, era una tensión entre el bien y el mal, donde el bien tenía no pocas razones frente al mal. Y como toda tensión de este tipo, es normal que se produzcan reacciones de lo más dispar, cierta combustión en los estados de ánimo y sentimientos encontrados.

En esta ocasión hemos comprobado grandes decepciones entre la gente de bien y algarabía o alborozo contenido entre la gente de mal, los puristas y los equidistantes, que también existen. De ahí precisamente que en muy pocos días hayamos conocido numerosos artículos, opiniones y testimonios bajo un prisma jurídico en unos casos, político en otros. A veces pretendidamente jurídico, cuando en realidad era más político que otra cosa. Documentos y textos a los que uno en realidad poco o nada puede añadir. Sólo apuntar, eso sí, que algunos de ellos, a mi modo de ver, han sido más o menos acertados, mientras que otros es verdad que causan nauseas, dejándonos claro el preocupante grado de putrefacción e indecencia al cual se ha llegado en esta sociedad.

Es el Estado de Derecho
En la peculiar manera de entender y defender el denominado «Rule of Law» de alguna gente, hemos encontrado reacciones y razonamientos de lo más curioso. Muchos de quienes hoy se presentan y razonan como ortodoxos de la fórmula citada, en otros momentos y circunstancias no han dudado en mostrarse y manifestarse como heterodoxos e incluso comprensivos con la desobediencia abierta hacia determinado tipo de sentencias, leyes y/o resoluciones. Textos que no convencían sus idearios respectivos o resultaban inconvenientes para alcanzar fines previamente programados. Casos hay decenas y para eso sirve también la ética, la estética, la moral, el decoro y ese tipo de cosas. Para analizar los casos y, llegado el caso incluso forzar interpretaciones de la Ley y su aplicación según qué caso. Lo que hoy es moral mañana no lo es, y lo que mañana será estético, hoy no lo es, según quién o quiénes sean sus protagonistas.

Todos ustedes conocen aquello de que la patria a menudo es el refugio de los canallas, pero la fórmula del Estado de Derecho no es una excepción a ese cruel razonamiento. De hecho, lo es con frecuencia, y así se explica el proceso de necrosis institucional, político, social, y de todo tipo, que estamos viviendo desde hace ya demasiado tiempo. De ahí que con ocasión del pronunciamiento del TEDH, como decía alguien con muy buen criterio días atrás, a algunos sólo les haya faltado lanzar confeti y celebrar con pirotecnia. Todos ellos sin excepción, desde los más gozosos a los más contenidos, argumentan y defienden sobre la base del Estado de Derecho, que dicta, ahora sí, a su juicio, que sólo se pueda proceder del modo en cual se ha procedido.

Son gentes de lo más variopinto, desde quienes hace un tiempo ponían el grito en el cielo y derramaban espuma por las comisuras, cuando el Tribunal Constitucional se disponía a conocer - como le corresponde - del Estatut de Cataluña, hasta quienes entienden que algunas sentencias del Tribunal Constitucional o del Tribunal Supremo no deben cumplirse; así como aquellos otros a quienes les hemos visto complacidos cuando algún gobierno exterior que goza de su simpatía, nacionaliza empresas o expropia a personas, pasándose por el arco del triunfo cualquier norma que resultase aplicable y vigente. Muchos de estos sujetos ocupan cargos públicos, algunos son hasta diputados, por lo que en teoría hasta influyen en los procesos legislativos Son también algunos que, por ejemplo, entraron en cólera y reaccionaron con ira cuando se supo que un magistrado de un alto tribunal había militado en un partido político. Algo que no prohíbe la ley, pero como esa ley no gusta, cualquier decisión adoptada sobre la base de la misma, entonces debe rechazarse y sus protagonistas merecen un exorcismo, o al menos una recusación. Claro que militantes o no militantes con cargo, hemos tenido y tenemos a montones en muchas instancias, pero se censura, claro está, según toque.

Soy consciente de que muchos jurisconsultos de esos que andan estos días por ahí sueltos, con título o sin él, censurarán el mensaje o la idea aquí contenida, nos acusará también de banalizar o frivolizar, establecer paralelismos indebidos e incluso de no entender la acción punitiva del Estado. En definitiva, de poner en entredicho la resolución del TEDH más con la pasión que con la razón, acusándonos de no respetar las exigencias de la fórmula del Estado de Derecho. Después, seguramente, nos perdonará la vida, porque él, ella o ellos, son los entendidos en estos menesteres.

Pero lo cierto es que habida cuenta las circunstancias, los antecedentes y la información que unos y otros podemos llegar a tener sobre los procesos de elaboración de las normas, los tribunales y su funcionamiento, así como la Administración, los Gobiernos y los sottogovernos, del Estado de Derecho mismo, es posible que no sepamos tan poco de estos menesteres y que incluso no estemos analizando con la pasión sino, precisamente, con la razón y el conocimiento. Es posible que en realidad sepamos incluso más, mucho más, que quienes nos criticarán por el posicionamiento aquí contenido de modo más o menos explícito. O tal vez no. Puede que ellos y ellas sepan más y que incluso sabiendo más, no reconozcan la veracidad y también crueldad de esta argumentación. De esta realidad.

En definitiva, este episodio nos sirve para confirmar que, al igual que sucede con las razas y las clases sociales, en la idiotez, como en la mezquindad, el sectarismo y todos los defectos humanos habidos y por haber, también hay grados. Unos y otros se manifiestan a diario, en público y en privado. Tanto con ocasión de sentencias, como con ocasión de partidos de fútbol. Y el Estado de Derecho, por mucho que se empeñen algunos, aquí no tiene nada que ver.

Por cierto, lo que sí está claro es que Balzac era de los que pensaba que en las grandes crisis, el corazón se rompe o se curte.
 

Estrasburgo, zapaterismo y López Guerra
Manuel Molares do Val Periodista Digital  28 Octubre 2013

La sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que favorece a etarras, asesinos y violadores ha colocado ante la lupa al magistrado que representa a España en su sede de Estrasburgo, el socialista y sobre todo zapaterista Luis López Guerra.

Este leonés amigo reconocido de Zapatero logró, como especialista en asuntos españoles, que 15 de los 17 magistrados del Tribunal rechazaran la “Doctrina Parot” (DP) del Supremo y el Constitucional españoles, a la que siempre fue hostil.

Su elección como magistrado europeo en 2007 se produjo mientras Zapatero negociaba con ETA y le prometía la derogación de la DP, según los documentos etarras.

López Guerra, catedrático de Derecho de 66 años, socialista con importantes cargos políticos, defiende que no se puede anular la redención de penas del Código Penal franquista de 1973 por la que los multiasesinos condenados a miles de años salían a la calle con menos de 20 de prisión.

Dos magistrados, el británico y el de Bosnia-Herzegovina, no apoyaron a López Guerra alegando que la redención por el trabajo es una concesión ajena a la verdadera condena.

Igual piensa Javier Borrego, antecesor de López Guerra en Estrasburgo, propuesto en 2003 por José María Aznar, para quien su sucesor “se había decidido cargarse la DP”.

La perenne división entre la izquierda seudoprogresista y la derecha, es rotunda en este caso: la izquierda zapaterista quería evitar los asesinatos etarras acosta del honor del Estado haciéndoles, incluso, concesiones penales a los terroristas y legalizando sus partidos.

La derecha, al contrario, pero también el sentido de la dignidad, prometía mantener el honor de la nación al aplastar definitivamente a una ETA agonizante, aunque el empeño costara aún algunos atentados.

Pues atentos ahora ante la propuesta del PP de la cadena perpetua revisable, a la que se opone la izquierda tachándola de inhumana, como la DP.

¡Cadena perpetua revisable, sí! Incluso no revisable, porque, ¿dejaría usted libre a Hitler tras solamente treinta o cuarenta años de prisión a cambio de sesenta millones de muertos, o a Stalin o Mao por sus al menos cien millones de muertos?

Con las víctimas, domingo 27, si no en Madrid, en Coruña, Obelisco,
Coruña Liberal  28 Octubre 2013

Por la memoria, la dignidad y la justicia para con las víctimas del terrorismo; por nuestro propio sentido de la decencia

Coruñeses, este domingo 27 de octubre a las 12:30 se concentran en la plaza Colón de Madrid las víctimas del terrorismo y los ciudadanos de bien que puedan acompañarlas, convocados por diversos colectivos.

Nosotros, los que no podemos ir a Madrid, como otras veces a estar con ellos [aunque se está organizando un autobús desde Coruña por el delegado de la AVT, tfno. 607 719 718] nos vamos a concentrar aquí, en el Obelisco, a las 12:30.

Júzguese si los ciudadanos, los que no somos conniventes con el terrorismo ni con su impunidad, los que nos dolemos del incesante agravio a las víctimas como hecho a nosotros mismos, tenemos razones para reunirnos en la plaza pública y gritar, otra vez, ¡basta ya de tanta infamia!

El tribunal europeo de derechos humanos acaba de burlarse de los derechos humanos de los españoles, del derecho de los españoles a la vida y a la integridad personal, dejando completamente impunes los asesinatos cometidos desde finales de los setenta, a condición de que no fueran la primera víctima del mismo asesino, única por la que éste ha penado. Asesinado el primero, todos los demás, gratis total, o como se ha dicho acertadamente, tarifa plana.

Tal infamia se ha consumado para beneficiar a los terroristas nacionalistas vascos, aunque por efecto reflejo también beneficia a otros macrocriminales carentes de coartada política.

Distribuida la pena efectiva entre todos los asesinatos cometidos por Inés del Río, poco más de un año de cárcel le parece al tribunal de derechos humanos que vale la vida de cada español asesinado por ella, en sintonía con la valoración asignada por los socialistas a las víctimas de Juana Chaos o por sus sucesores "populares" a las víctimas de Bolinaga, exhibiendo en ambos casos el mismo salvoconducto que ahora el tribunal que luce ese pomposo nombre: los derechos humanos de los matarifes para despreciar los de quienes no matamos para realizar nuestras fantasías, sobre todo, los de las víctimas.

Para que Inés del Río haya salido a la calle y pueda ya estar tomando potes con el eterno moribundo Bolinaga, y pronto se les reúnan Troitiño y decenas de compinches entre el rogocijo de quienes hacen de la muerte y dolor ajenos el motivo de su alegría, han sido precisas muchas infamias, muchas traiciones, además de la crueldad o indiferencia de este rimbombante tribunal.

Fue preciso que el PSOE de Felipe González se opusiese obstinadamente, desde 1982, en alguna ocasión por boca del entonces aprendiz Zapatero1, al cumplimiento de las penas impuestas a los terroristas y demás grandes criminales, propuesto también reiteradamente por AP o PP, entonces en la oposición.

La adaptación del Código penal al fenómeno criminal más grave de la época no pudo llevarse a efecto hasta la primera mayoría absoluta del PP, en 2003, con más de veinte años de retraso desde el arrollador triunfo socialista de 1982, que, o con mayoría absoluta o con la venta a los nacionalistas de la memoria, la dignidad y la justicia de las víctimas y de otros intangibles a cambio de la ‘gobernabilidad’, combinó ese portillo legal a la impunidad con el terrorismo de estado, asesinando a su vez a algunos terroristas ciertos o presuntos, sin juicio previo: de la razón de estado a la rendición del estado, eludiendo lo propio del estado de derecho, que es el derecho.

Tuvo que ser el Tribunal Supremo el que remediase jurisprudencialmente esa lenidad fraudulenta, consistente en la redención de penas por trabajo y estudio ficticios, mediante la modificación, no de la ley, ni de las sentencias firmes, ni de las penas en ella impuestas, sino de su ejecución, evitando el fraude. Es falso, por tanto, que los tribunales españoles hayan vulnerado el principio de legalidad, ni siquiera en su vertiente temporal, la irretroactividad.2
Toñi Santiago

Fue preciso que volviesen los socialistas al gobierno y traicionasen el pacto por las libertades y contra el terrorismo, ofreciendo a la banda "la derogación" de la "doctrina parot" -el remedio jurisprudencial del Tribunal Supremo a la lenidad socialista con el terrorismo y otros crímenes especialmente horrendos- por boca del negociador Gómez Benítez (vocal del Consejo General del Poder judicial por la cuota socialista, en el asqueroso sistema de reparto que tienen pactado los partidos). Así lo ha consignado la banda terrorista en las actas de las negociaciones bendecidas por el electorado español -al que se ocultaban sus aspectos más sórdidos- con la reelección de su impulsor, Zapatero.

Fue preciso que este funesto gobernante incrustase a otro de sus esbirros, López Guerra, haciendo de magistrado en el Tribunal Europeo para obtener esta infame sentencia. Este tribunal no ofendió a otros ciudadanos europeos con un insulto semejante al que ha escupido a los españoles en el rostro de las víctimas.

Cuando Chipre modificó, no los criterios de cumplimiento de la pena, sino su ley penitenciaria, lo que supuso seis años más de cárcel para un asesino llamado Kafkaris, el exquisito tribunal no apreció retroactividad. Mucho menos cuando Reino Unido hizo lo propio con Hogben y Uttley. Esa chulería, modificar su jurisprudencia ad hoc -pro ‘proceso’-, sólo puede hacérsenos esto a los españoles, porque llevamos décadas gobernados por traidores, acaso con el paréntesis de los gobiernos de Aznar, constituyendo la actual mayoría absoluta del Partido Popular una perfecta asunción, sin solución de continuidad, del repugnante proceso de rendición trabajado a conciencia por los socialistas, cuya herencia ha aceptado el nuevo PP -este que no es liberal ni conservador- sin beneficio de inventario y con todas sus consecuencias.

Dos pájaros sueltos, Bolinaga y el faisán, ya lo atestiguaban. El mantenimiento, sin revocación o siquiera recusación, del prejuicioso y perjudicial socialista López Guerra, entre otros muchos indicios, lo demuestran.

1 «¿Cumplimiento íntegro de penas? ¡Su propuesta es reaccionaria!»

Las críticas y reproches a José Luis Rodríguez Zapatero durante los casi ocho años que ostentó la presidencia del Gobierno incidían en el término «inane» como resumen descalificatorio de su políticas. Solo desde el más profundo desconocimiento de lo que es la inanidad –algo vano, fútil o inútil– se puede aplicar el adjetivo «inane» a Zapatero, cuyo paso por le jefatura del Ejecutivo de España ha provocado daños tan graves en las estructuras del Estado que solo una ambiciosa reforma integral del armazón nacional podrá salvarnos del siniestro. Rodríguez Zapatero no se caracterizaba precisamente por la levedad de sus acciones; detrás de ese «buenismo» de apariencia intrascendente se escondía el político con mayor capacidad de destrucción de la democracia española, aunque en su descargo pueda alegarse que tal vez no fuera consciente de la gravedad de sus actos. Pura inconsciencia, en todo caso.

Ahora que los terroristas hacen cola para reclamar a la Audiencia Nacional que les abra la puerta de la calle, convendría detenerse en la respuesta que en 2001, siendo portavoz del PSOE, dio un jovencísimo Zapatero a la reiterada iniciativa del PP –defendida en aquella ocasión por Rodrigo Rato– para que los etarras y otros criminales cumplieran íntegramente sus penas. Zapatero: «¡Su propuesta es reaccionaria!; les pido que no se sumen a las tendencias que, en cuanto a política criminal, parecen volver a los postulados vigentes después de la II Guerra Mundial». Al respecto, la que fuera años después vicepresidenta primera de su Gobierno, Teresa Fernández de la Vega, por entonces secretaria de Estado de Justicia del Ejecutivo de Felipe González, dijo: «Con el cumplimiento íntegro de las penas, pretenden ustedes retroceder 200 años para aplacar los supuestos deseos de venganza». La fatalidad y el destino se aunaron para que José Luis Rodríguez Zapatero y Teresa Fernández de la Vega alcanzaran en 2004 la más altas responsabilidades en el Ejecutivo de España.

¿Inanidad? Todo lo contrario. Los efectos diferidos de aquellas políticas siguen siendo, a día de hoy, una amenaza imposible de cuantificar. Porque no nos engañemos: la doctrina Parot es incompatible con el ADN del socialismo que encarnó Zapatero, un visionario que convirtió España en un laboratorio de pruebas para experimentar los efectos de la ideología de izquierdas más quimérica y nociva. En un claro ejemplo de imprudencia temeraria, se empeñó en probar sus recetas sobre la piel de una nación que todavía hoy se rasca. Y sangra.

24 oct. 2013. ABC (Galicia) JAIME GONZÁLEZ
En el Diario de sesiones del Congreso:
El señor De Rato Figaredo defiende la proposición de ley del Grupo Popular, señalando que por cuarta vez plantean una iniciativa ante la Cámara para conseguir que los terroristas y los narcotraficantes cumplan íntegramente las penas a las que son condenados. Recuerda que el propio Presidente del Gobierno, en el debate de investidura posterior a las elecciones generales de 1989, exponía su intención de proponer a la Cámara las reformas legales necesarias para que las sentencias relacionadas con los delitos de terrorismo o tráfico de drogas fueran cumplidas en su integridad.

Pero algo debió suceder con posterioridad para que tales promesas no se cumplieran, sin que pueda decirse lamentablemente, que el terrorismo o el narcotráfico han reducido su actividad en la sociedad española durante los años 1990 y 1991. ... ... ...

Pedro J. se pasa a la extrema derecha
Pablo Sebastián www.republic.com 28 Octubre 2013

No sabemos si en el seno de Unidad Editorial, propiedad de los italianos del Grupo RCS y empresa editora del diario El Mundo, están ocurriendo cosas que hayan puesto en cuestión la presencia de Pedro J. Ramírez al frente de la dirección del rotativo -por los malos resultados económicos o por enfrentamiento abierto con el Gobierno de Rajoy-, o si cerca de la cúpula del diario se está fraguando algún tipo de conspiración del núcleo ultraconservador del PP -donde figuran Aznar, Aguirre, Mayor Oreja, Zaplana, etc.- para desalojar del Gobierno y del PP a Mariano Rajoy, a quien se acusa de inmovilismo, incapacidad y de extrema debilidad ante: la crisis social y económica del país; el desafío independentista de Cataluña; la lucha contra el terrorismo de ETA y su entorno; y el creciente deterioro electoral del PP al que los sondeos electorales le auguran pésimos resultados en las próximas citas con las urnas que empezarán con las elecciones europeas de junio de 2014.

Algo debe de estar pasando en El Mundo y en el PP para que el director de este periódico, Pedro J. Ramírez, se haya lanzado el pasado domingo en tromba contra Rajoy pidiéndole que se vaya y convoque unas elecciones anticipadas, después de acusarle de ser cómplice, por acción u omisión, de la sentencia del Tribunal de Estrasburgo que anuló la doctrina Parot y ha facilitado la salida de la cárcel de numerosos presos de ETA y otros altos delincuentes.

A la vez Pedro J. acusa a Rajoy de desidia o pasividad ante los casos de Bolinaga, Sortu y Faisán, como dejando entender que podría existir algún tipo de negociación o contactos secretos con ETA para lograr el fin de la banda y la entrega de las armas. De igual manera el director de El Mundo insiste en el inmovilismo y de Rajoy a la hora de afrontar el desafío independentista catalán y la crisis económica del país, calificando a todo el Gobierno del PP de ‘mediocres’ y exigiendo la marcha inmediata de Rajoy -al que compara con Zapatero, a quien siempre ha protegido Pedro J.- y la convocatoria inmediata de elecciones generales anticipadas.

Una diatriba furibunda del director de El Mundo que no es nueva en sus escritos -no hace mucho y a propósito del caso Bárcenas comparó a Rajoy con Don Vito Corleone-, porque conocida es la mutua animadversión entre el periodista y el presidente, incluso desde que Rajoy estaba en la oposición y Pedro J. pretendió, tras la derrota electoral del PP de 2008, que Esperanza Aguirre o Juan Costa lo sustituyeran al frente del PP.

Sin embargo, la novedad en este artículo (titulado con mofa ‘Oa, oa, oa, Mariano a la Moncloa’) y dando por buenas y por certeras muchas de las críticas de Pedro J. a Rajoy en el desafío catalán, la crisis económica y la ausencia de liderazgo del PP, como se ha visto de manera flagrante en el caso de Luís Bárcenas -donde El Mundo juega descarado a favor del ex tesorero del PP para ver si ‘caza’ judicialmente a Rajoy-, la novedad de este artículo estriba que en Pedro J. se ha situado en contra de la ley, la legalidad y el derecho internacional.

Y lo ha hecho el director de El Mundo con argumentos y palabras que son propias de la extrema derecha española y ajenas al ámbito liberal y democrático de los que presume Pedro J. Argumentos falaces contra el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo -¿dónde está su admirada Revolución Francesa?- muy parecidos a los que utilizaban los encubridores de los crímenes GAL -el fin justifica los medios, Estado de necesidad, la cuestión de Estado, eximente de la ‘estigmatización’ de F. González, etc-, lo que lo sitúa al director de El Mundo -que para colmo se apoya en los diario La Razón y ABC que tanto lo han denostado- en la vanguardia de la extrema derecha y como ‘enemigo interno’ del presidente del Gobierno y del PP. Con el agravante todo ello de que el director de El Mundo ha utilizado el dolor de las víctimas y la convocatoria de la manifestación de la AVT contra la sentencia de Estrasburgo para lanzarse a tumba abierta en contra de Rajoy, facilitando en dicha convocatoria incidentes y expresiones contra dirigentes del PP, a los que llamaron ‘traidores’, o contra el propio Rajoy.

¿Qué está pasando en el El Mundo, además de los dolorosos ERE, en su línea informativa, ideológica y editorial? No se sabe, pero no podemos imaginar que semejante diatriba se haya debido a un ‘calentón’ ocasional del director del periódico quien no suele dar puntada sin hilo, y que siempre pretendió ser el oráculo y mentor del Partido Popular. A lo mejor todo esto es una venganza porque considera que el Gobierno de Rajoy está facilitando la venta de la participación que el Grupo Prisa tiene en Sogecable -se dice que está al caer-, o porque ya se está fraguando, como decíamos antes, una conspiración en el PP por parte de sus líderes conservadores que consideran que España y el PP se les están escapando de las manos a Rajoy. O puede que por todo ello en su conjunto y a la vez. Como diría Rajoy el tiempo dirá la solución a este enigma y transformación de Pedro J. en aparente jefe de la ultra derecha mediática, siempre tan cercana al núcleo ‘duro’ del PP.
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Los cachorros socialistas quieren pegar tiros
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 28 Octubre 2013

La verdad, tras años de zapaterismo no hay ya mucha diferencia entre estos cachorros socialistas y los cachorros batasunos, los que gritan "¡ETA, mátalos!". (@pfbarbadillo)

Como ha tuiteado mi amigo Crispal:
Hay días en que un tsunami de odio inunda Twitter. Da asco.

Mirad lo que han escrito unos militantes de las Juventudes Socialistas, no de Jarrai: una chica de San Blas (Madrid) que quiere patear a víctimas del terrorismo y luego pegarles un tiro en los huevos. Además, les escupe llamándoles "fascistas". Igual, igual que los jarraitxus. Luego otros compañeros la jalean y defienden. No sé quién ha elaborado el collage que reproduzco, pero le felicito.

Leyendo esto, se comprende que estallase la guerra civil, que la derecha se hartase de aguantar que niñatos como éstos cortasen las carreteras, quemasen locales, diesen palizas, tiroteasen a católicos... El teniente Castillo, asesinado por falangistas en julio de 1936, era instructor de las milicias de las Juventudes Socialistas. En 1934, el periódico que dirigía Santiago Carrillo incitaba a los jóvenes socialistas a armarse y hacer la revolución matando.

¿Les pasará algo a estos bestias?, ¿les echarán del PSOE sus mayores como se echó de Nuevas Generaciones del PP a un militante que amenazó de muerte al diputado comunista Alberto Garzón? Me temo que no. Yo prefiero poner mi esperanza en Dios, aunque no lo vea, que en estos humanos, a los que veo y leo y que me hielan el corazón.

Por fortuna queda un fermento de honradez y moralidad: las varias docenas de miles de españoles salieron a protestar en Madrid contra el Gobierno del PP por dejar desvalidas a las víctimas de terroristas (y de asesinos múltiples y de violadores) y los millones que en sus casas les apoyaban.

CODA: Alucinante que los cachorros socialistas y la progresía arremeta contra la manifestación de las víctimas del terrorismo con los mismos argumentos que cuando se manifestaban contra Zapatero cuando ahora ¡lo hacen contra Rajoy! Es decir, los progres se han puesto de cancerberos de Rajoy. Justo cuando Rajoy y Rubalcaba se están reuniendo en secreto. ¡Todo casual, por supuesto! Como el apresurado cumplimiento de la sentencia del TEDH cuando hay dos millones de sentencias de tribunales españoles sin cumplir.

Indignación con límites
editorial El Correo 28 Octubre 2013

No hay Justicia sin ley, y es incierto que ETA salga impune y victoriosa con la 'sentencia Parot'

La manifestación promovida ayer por la AVT en Madrid reunió a miles de personas que, bajo el lema 'Justicia para un final con vencedores y vencidos', exigieron que el largo ciclo terrorista se cierre sin impunidad y clamaron contra la sentencia del Tribunal de Estrasburgo contra la 'doctrina Parot'. Resulta comprensible que los damnificados por una violencia injustificable se mantengan vigilantes sobre el enjuiciamiento de tan graves delitos y sobre la proyección de un relato que no acabe recreando el terror como la supuesta consecuencia inevitable de un conflicto irresuelto; como es legítimo que los afectados expresen en la calle su indignación.

Pero la materialización de la protesta de las víctimas y la imprescindible empatía hacia su padecimiento tienen ante sí límites que no pueden ni deberían rebasarse. El Estado español no solo ha de acatar la sentencia, sino que sus jueces y fiscales -en el punto de mira también de ETA durante años- están obligados a ejecutarla conforme al espíritu del fallo de Estrasburgo.

Resulta excesivo e incierto deducir de ello que las instituciones democráticas se plieguen a la presión de un terrorismo inactivo y moribundo, como lo es interpretar que esté prevaleciendo la impunidad, por mucho que pueda resultar hiriente ver en libertad a quienes cometieron asesinatos múltiples y no dan señales siquiera de sentirlo.

No hay Justicia sin ley, y nada sería más mendaz y pernicioso que sugerir que la violencia acaba con la victoria de ETA, cuando su proyecto liberticida ha sido vencido por el coraje de las víctimas y de quienes plantaron cara a la coacción, y la entereza de la democracia.

Junto a ello, los abucheos recibidos por dirigentes del PP presentes en la marcha, parte de los cuales han sufrido en carne propia el hostigamiento etarra, reflejan cuán equivocado ha sido establecer categorizaciones entre las víctimas, como si unas fueran más auténticas o genuinas que otras, y cómo debe evitarse dirimir en el delicado terreno del dolor las diferencias partidarias, internas o externas.

Aunque lo que es particularmente sangrante es que Sortu haya definido la marcha de Madrid como una expresión «de los más bajos instintos» opuestos a la paz, cuando el origen último de la manifestación radica en el sufrimiento generado por asesinatos execrables en los que no ha mediado arrepentimiento y cuando la mera pervivencia fantasmal de ETA y el desprecio o la indiferencia de la izquierda abertzale hacia el sufrimiento ajeno siguen echando sal en la herida de las víctimas.

terrorismo inactivo y moribundo
Nota del Editor 28 Octubre 2013

Hay que recibir abundante dinero para afirmar sin enrojecerse que el terrorismo está inactivo y moribundo y que los dirigentes del PP presentes en la marcha (concentración) han recibido abucheos.

Los terroristas tienen ahora dos frentes activos, el de siempre, y el oficial en las instituciones, por tanto decir que estan inactivos y moribundos, serán los que andan paseando por los bares tomando vinos, bajo la supervisión de los médicos de instituciones penitenciarias. En cuando a los abucheos, no fueron (salvo alguna excepción, por ejemplo el tipo que telefoneó a Rajoy para decirle que estaba todo bajo control y que la concentración no había resultado tan mala para ellos como esperaban) `para los sufridos policías buenos del PP (en este partido siempre andan jugando a los policías buenos y malos para tratar de engañar a sus votantes), eran para Rajoy y sus quates. Y eso que los abucheadores tuvieron que aguantar las llamadas al orden Isabel San Sebastián y Ángeles Pedraza y por respeto a ellas y no a los miserables Rajoy y cia, no armaron más gresca.

Pedro J. dice que Rajoy es cómplice, por desidia o incapacidad, de Estrasburgo
El diario El Mundo culpa a Rajoy de la liberación de etarras y le pide que se vaya y convoque elecciones
Se le acusa del fallo del TEDH, de excarcelar a etarras, de no ilegalizar Sortu ni impedir la liberación de Bolinaga o de no recurrir la sentencia del ‘Faisán’
El diario El Mundo culpa a Rajoy de la liberación de etarras y le pide que se vaya y convoque elecciones
RAFAEL HALCÓN | MADRID  www.republica.com  28 Octubre 2013

Sin pararse en barras tan importantes como la legalidad española o internacional o el Estado de derecho, el director del diario El Mundo, Pedro J. Ramírez, se ha lanzado en tromba -por enésima vez- en contra del presidente Rajoy y, aprovechando el día de la manifestación convocada por la Asociación de las Victimas del Terrorismo (ATV), ha lanzado en su editorial del domingo un furibundo artículo en contra del presidente del Gobierno al que le pidió que se vaya y convoque elecciones anticipadas. Después de acusarle y de absentismo, incapacidad o complicidad con dicha sentencia del Tribunal de Estrasburgo que ha liquidado la doctrina Parot y permitido la excarcelación de etarras.

Una diatriba de Pedro J. lanzada el mismo día de la manifestación contra el terrorismo en la plaza de Colón de Madrid, para que los manifestantes se revolvieran en contra de Rajoy y el PP, como ocurrió en algunos momentos en los que primeros dirigentes del partido, los tres vicesecretarios Pons, Floriano y Arenas, fueron tildados de ‘traidores’ mientras se gritaba: ‘¿dónde está Rajoy?’.

Al contrario del diario El Mundo, el diario El País, ahora próximo al Gobierno, decía a Rajoy en su editorial que ‘no debe ceder ante los que rechazan a un tribunal europeo e independiente’. El PSOE, ausente de la manifestación, donde también fue criticado, siguió expectante este enfrentamiento entre El Mundo y Moncloa, al que ‘colateralmente’ se han sumado ABC y La Razón. Dando la impresión de que la derecha más radical ha iniciado ‘la caza’ de Rajoy, a favor de posiciones aún más conservadoras como las de Aguirre, Mayor Oreja o Aznar a quien Pedro J. cita como testigo de la pretendida desidia e incompetencia de Rajoy, recordando las últimas declaraciones del ex presidente del Gobierno, relativas a la lucha contra ETA, el proceso independentista de Cataluña o sobre la que se considera débil respuesta del Gobierno de Rajoy- del que Pedro J. dice que está plagado de ‘mediocres’- a la crisis económica y social del país, insistiendo en la necesidad de bajar los impuestos.

El editorial del diario El Mundo ha causado estupor en medios próximos al palacio de la Moncloa y a la dirección del PP, por cuanto este periódico está considerado como afín a los populares y a la derecha española, por su dureza y la utilización que se hace de la cuestión terrorista. Y no solo en el caso de la sentencia de Estrasburgo sino que extiende dichas acusaciones a cuestiones relacionadas con ETA como la excarcelación de Bolinaga, la no ilegalización de Sortu y el no recurso de la fiscalía a la sentencia del caso Faisán, insinuando una presunta complicidad de Rajoy –por acción u omisión- y del Gobierno con la situación, como si existiera una negociación secreta con ETA y su entorno para así favorecer la entrega de las armas y el final de la banda.

Esta embestida del diario El Mundo a Rajoy y al PP, coincide por otra parte con la especial relación y complicidad del periódico con el ex tesorero del PP encarcelado, Luís Bárcenas y a su mujer –con ‘aportación’ de letrados y periodistas- aparentemente en pos de buscar la imputación judicial de Rajoy, Cospedal y del PP, para a acabar con la carrera política del presidente del Gobierno expulsándolo de la jefatura del Gobierno y del Partido Popular.

No es la primera vez que Pedro J. y El Mundo se lanzan a tumba abierta contra Rajoy, ya hicieron algo similar cuando el PP perdió las elecciones generales de 2008, proponiendo entonces como su alternativa a Esperanza Aguirre primero, y después a Juan Costa. Lo que hace pensar a muchos que en torno al citado periódico se podría estar cocinando una ‘conspiración’ contra Rajoy al que le acusan de mal Gobierno e inmovilismo proverbial, diciendo que todo ello puede llevar al PP al desastre electoral en las citas de 2014 –elecciones europeas- y 2015 –autonómica, municipales y generales-, lo que presagia este diario que por otra parte no deja de promocionar a UPyD y Ciudadanos como alternativas al PP.
 

¿No es Rajoy pro etarra?
(10 de Junio de 2008) Pío Moa Libertad Digital  28 Octubre 2013

Mi comentario de ayer sobre el Rajoy pro etarra ha suscitado críticas un tanto indignadas, a derecha e izquierda, etc., acusándome de mentir, insultar o delirar. Veamos.

Un análisis político no debe partir de las palabras, sino de los hechos, o, mejor, de la relación entre unas y otros. Cuando los hechos no corresponden a las palabras o estas se contradicen demasiado, o los cambios de orientación se explican mediante buenas intenciones vacías, sabemos que estamos ante demagogos, los cuales, como también sabemos desde Aristóteles, constituyen el mayor peligro de las democracias.

Zapo nunca dirá: "vamos a entrar en chanchullos con los asesinos a costa de la unidad de España y del estado de derecho". Dirá más bien: "vamos a dialogar con todos sin excepción", lo que en la práctica significa lo mismo, pero engaña a mucha más gente. No dirá: "lo que nos interesa realmente es ese "diálogo" con los asesinos y extorsionadores; con los contrarios y las víctimas directas, nada de diálogo, los silenciaremos y marginaremos". Dirá, en cambio: "Algunos extremistas de derecha rechazan el diálogo, quieren la continuidad de la violencia, no hacen más que crispar". Y tratará de acosar a los críticos en los medios, judicialmente o de otros modos. Y así sucesivamente.

Rajoy acaba de emplear los dos términos reveladores: "diálogo" y "con todos sin excepción". La primera palabra ha dado buen resultado a Zapo porque la seudo oposición de nuestro futurista ha sido incapaz de explicar algo tan simple como esto: el diálogo con los terroristas implica la negación del diálogo con las víctimas y la aceptación y premio al crimen como forma de hacer política. Esa negociación, ese "diálogo" solo puede hacerse, y se hace, a costa de la Constitución y del estado de derecho, y de la unidad de España. Rajoy, en lugar de explicarlo, trataba a Zapo de ingenuo y se ofrecía a ayudarle "cuando todos le abandonasen". Simple exhibición de majadería, oficiosidad y servilismo, si no fuera acompañada del abandono, en la práctica, de la AVT o de quienes realmente criticaban la política de Zapo, a los cuales nunca defendió Rajoy con un mínimo de sinceridad y empeño.

Pero ha habido cosas más graves. Desde siempre, la ETA ha buscado la disgregación de España, y su designio se ha visto favorecido por unos políticos banales y a menudo venales (cuando no compartían gran parte de la ideología etarra, como sucede con Zapo). La clave del "diálogo" con la ETA ha sido el desmantelamiento de la Constitución mediante los estatutos balcanizantes, con el catalán como modelo, que reducen el estado español a "residual", dejando un ligero barniz unitario que permita a Zapo seguir en el poder (otra cosa es que los etarras quieran eliminar incluso ese barniz, pero eso ya son disputas peculiares entre los del tiro en la nuca y los "gorrinos"). Pues bien, Rajoy, tras denunciar el estatuto catalán, entró en la carrera de las reformas balcanizantes desencadenadas por el "diálogo", no exigidas por la sociedad y sí por camarillas de politicastros regionales. Así, el Futurista se ha sumado a la política de Zapo para complacer a los separatistas y a la ETA (su casi nula resistencia a las maniobras socialistas en el Tribunal Constitucional va en la misma dirección). Rajoy, por tanto, sigue EN LOS HECHOS, como el gobierno, una política pro etarra, y no vamos a cerrar los ojos a los hechos para abrir enormes orejas de asno a la verborrea demagógica con que se orquesta la delictiva operación.

¿Por qué obra así Rajoy? Al revés que Zapo, él no concuerda con la ETA en casi nada. Pero ansía el poder, se siente "en forma" y "con ganas" de presidir el país para llevarlo al futuro de la nena angloparlante; y le han convencido de que solo puede alcanzar tan nobles objetivos imitando la demagogia de Zapo, aceptando el diseño balcanizante del actual gobierno e integrándose en él, entrando en la competición para complacer a los secesionistas. Por el poder ha renunciado a la honradez, y quedará sin poder y deshonrado. Y de paso, posiblemente destruya su partido.

Mi comentario de ayer ha provocado críticas, con rasgado de vestiduras y tono injurioso, entre los mismos que solían tratar a Rajoy de ultraderechista: ¡Qué ternura repentina por el líder del PP, qué interés por salvar su honor, mancillado al parecer por mis palabras! ¿Cómo explicarlo? Pues porque ya casi sienten al futurista como uno de los suyos, y defendiéndole, se defienden. Navegan en el mismo barco. El barco de los farsantes.

Europa
El miedo a España
Pedro de Tena Libertad Digital 28 Octubre 2013

Si tenía alguna duda, la ha desvanecido la sentencia de la gran sala del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, esto es, Europa, la Unión Europea. No ha sido un solo magistrado, el español Luis López Guerra, por más que indigne a muchos, sino que han sido los 17 miembros que la componen por unanimidad. Utilizando un argumento formal, que el Tribunal Supremo español había alterado su jurisprudencia en 2006 endureciendo las penas con la doctrina Parot, ésta no podía ser aplicada a quienes habían sido encarcelados con anterioridad. Habría que ver si cualquiera de estos 17 miembros de la gran sala hubieran tenido agallas para defender eso mismo en cada uno de sus países ante historiales de asesinos como los etarras. Pero la víctima, la gran víctima de esta decisión eran España, su unidad y sus dolores. Desde hace mucho, hacer daño a España sale gratis a los expendedores europeos de leyenda negra y a los mercanchiles españoles que tienen en la cabeza una España débil para regocijo y negocio de quienes tienen miedo a España.

El temor a la estatura de una España democrática, próspera y de valores sólidos existe en todo el Occidente que conocemos. Mientras estuvo Franco vivo, no hacía falta reavivar ese miedo. Iba de suyo. Sembrado en siglos anteriores por quienes deseaban y, consiguieron, despojar a España de su riqueza y de su influencia moral usando peores métodos que los de la publicitada Inquisición, fue interiorizado por unos ilustrados maltratados y por una izquierda española que, atea de la democracia liberal, no supo nunca incluir los conceptos de clase y nación, ni siquiera después de la reveladora I Guerra Mundial que acabó con el sueño del "internacionalismo proletario" devorado ya por el comunismo ruso.

Después de muerta la vieja España con Franco, la nueva España democrática podía representar un nuevo peligro para unos enemigos que siempre jalearon a ETA y los nacionalismos. Cuando esa España enseñó su aún adolescente musculatura junto a Estados Unidos y la vieja Inglaterra mostrando lo que podría ser una nueva frontera atlántica, una "mano negra", aún impune, organizó el 11-M, hizo caer a un gobierno y no le importó asesinar a más de cien españoles.

Sí, claro, es una interpretación, si se quiere, una hipótesis. Como la de aquel Américo Castro que aún persiste en las jaculatorias anticristianas e irracionales de la izquierda republicana, en las maldiciones de los nacionalistas y la España helvetizada pero sin dinero de las tres culturas o del diálogo de las civilizaciones. Por fuera, el impedimento de la reconstrucción de una potencia española moderna y por dentro, la degeneración de sus partidos y dirigentes así como la prohibición no explícita de erigir una consistente identidad española vía educativa. Todo condena a España a la debilidad. Lo de Estrasburgo es sólo el último episodio. ¿Cómo es que los nacionalistas y sus sicarios tienen tanto poder en la Europa democrática como para obtener éxitos tan indignantes contra las víctimas españolas? Sencillamente porque hay poderes reales en nuestro Occidente que le tienen miedo a la España que podría surgir en la democracia global desde su historia, su lengua, su unidad y la aplicación de su creatividad a la economía, algo desconocido aún. Y más sencillamente todavía, están logrando, desde fuera y desde dentro, que esta España de la esperanza ni siquiera conciba defenderse.

NI la realidad histórica de España era real ni su enigma histórico puede seguir siéndolo. Los historiadores y la educación tienen el deber de devolvernos una España cabal y comprensible de la que podamos sentirnos orgullosos. En ello nos va una vida sin miedo.

«No queremos venganza, queremos justicia»
La plaza de Colón congregó ayer a miles de personas contra la derogación de la «doctrina Parot»
Las víctimas unen sus voces para remover las conciencias de los magistrados de Estrasburgo
En Colón, con Hortensia Gómez, madre de una víctima: «Inés del Río condenó a mi hijo a la cadena perpetua del cementerio»
Carmen S. Macías. Madrid. La Razón 28 Octubre 2013

Una marea de memoria, dignidad y justicia rebosaba ayer en la madrileña plaza de Colón. Hasta la calle Génova y Goya se extendía la concentración, en la que miles de personas alzaron la voz por las víctimas y contra la sentencia que el pasado lunes pronunció el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo en la que derogaba la «doctrina Parot» y la excarcelación de etarras y otros peligrosos delincuentes. Un silencio atronador invadió la plaza durante un minuto como recuerdo a los que ya no están, un silencio que esperaban removiera las conciencias.

Las víctimas directas del zarpazo terrorista, las supervivientes del terror amputadas en cuerpo y alma, lucían camisetas blancas, eran el símbolo de la dignidad. Querían que su clamor hiciera pensar a los políticos, a los magistrados de Estrasburgo y lanzar un mensaje directo: España no acepta la sentencia.

Una víctima, con las manos unidas y rezaba mirando al cielo mientras sus ojos cubiertos por las gafas de sol lloraban. El sol acompañó a las víctimas y a todos los españoles que acudieron a la llamada de la AVT.

Desde el escenario, ocho voces pusieron rostro al dolor, recordaron cómo destrozaron sus vidas asesinos como Henri Parot o Inés del Río y emocionaron a la plaza de Colón, que ondeaba banderas españolas, fotografías de víctimas y crespones negros. Ángeles Casasola, hija, hermana y cuñada de polícías, aseguró que ahora ve con terror, tras la derogación de la «Parot», cómo la lucha de tantos policías «no ha servido para nada». Enrique González, Alfonso Sánchez o Jesús Faucha, tres agentes de la Guardia Civil supervivientes de la mano asesina de Inés del Río fueron ovacionados cuando desde el escenario se presentaron como agentes del instituto armado. «El día que ví a Inés del Río sonreír me hizo revivir cada instante de mi atentado. Veo cómo a los jueces les condecoran con la misma medalla que yo. ¿Qué han puesto ellos a cambio?», dijo Faucha. Sánchez subrayó: «Los políticos que no están aquí y los magistrados nos han traicionado», mientras González se preguntaba: «¿Dónde están mis derechos humanos?». Todas las víctimas acababan su testimonio con una misma palabra: justicia.

A Consuelo Ordóñez, presidenta de Covite y que sujetaba una pancarta donde se leía: «Gobiernos PP-PSOE. Responsable de la impunidad de ETA», no le permitieron acceder con la pancarta al escenario, porque chocaba con el lema de la concentración. Ubicada cerca de los medios de comunicación aprovechó para destacar que el Gobierno es «responsable» de lo que sucede y que «tiene que trabajar y actuar por la memoria, dignidad y memoria de las víctimas».

La presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Ángeles Pedraza, agradeció a la multitud presente en Colón su asistencia demostrando que las víctimas «ni mucho menos están solas». Pedraza lanzó un grito a la justicia, al derecho de las víctimas a esa justicia, solicitando «la aplicación de la Ley, pero de toda la Ley». La presidenta de la AVT remarcó que «las víctimas no somos responsables de nada, somos inocentes y nos avala la razón democrática» y aseguró que seguirán «levantando su voz, honrando la memoria de nuestros seres queridos».

«Las víctimas respetamos la Ley y confiábamos en la Justicia, pero a cambio tenemos que soportar las humillantes consecuencias de un proceso que viene de lejos». Además, Pedraza lanzó varias preguntas a los asistentes: «¿Qué han hecho los poderes públicos para evitar la situación tan dolorosa que estamos viviendo? ¿Qué han hecho a lo largo de los años? ¿Han sido todo lo activos y enérgicos que debían en la aplicación de la Ley?». Y pidió a todas las instituciones «que hagan examen de conciencia y miren a las víctimas a la cara». Pedraza finalizó su intervención reclamando un final del terrorismo que permita decir a las víctimas que «nuestro inmenso sacrificio ha merecido la pena. Hemos ganado y ellos, los asesinos, han perdido». No querían venganza sino justicia. Las víctimas querían que su clamor pidiendo justicia llegara hasta Estraburgo y a López Guerra. «No estamos dispuestos a pasar página en nombre del proyecto político totalitario». Porque, según dijo, en nombre de todas las víctimas esos quince magistrados que votaron a favor de la derogación de la «Parot»: «Esos jueces no están a la altura de nuestro sacrificio». Concluyó su intervención con una cita: «Los últimos de Filipinas tampoco quisieron creer que la metrópoli se había rendido y aquello fue lo que convirtió su gesta en épica». Ayer, la ermita de Baler estaba en la plaza de Colón.

Abucheos para los dirigentes del PP que han estado presentes
Miles de personas claman 'justicia' contra las concesiones a ETA

AGENCIAS  www.gaceta.es 28 Octubre 2013

Lleno hasta la bandera en los jardines del descubrimiento en la céntrica Plaza de Colón de Madrid donde miles de personas se han concentrado para pedir Justicia tras la sentencia del Tribunal de Estrasburgo que anula la 'doctrina Parot' y exigir el fin de las excarcelaciones de etarras.

Miles de personas se han concentrado esta mañana en los Jardines del Descubrimiento de la Plaza de Colón convocados por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) para pedir Justicia tras la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) contraria a la 'doctrina Parot' y exigir un final de ETA con vencedores y vencidos.

Las víctimas del terrorismo han pedido hoy al Gobierno y a los jueces que demuestren "coraje" y que no se arruguen ni se pongan de perfil para que los terroristas paguen proporcionalmente por sus crímenes.

En la convocatoria, donde se han podido ver numerosas banderas de España y carteles con fotos de presos de ETA bajo la frase 'Este asesino estará en libertad', han estado presentes varios dirigentes del PP, algunos de los cuales han sido recibidos con abucheos. Además, la presidenta de la AVT, Ángeles Pedraza, ha interrumpido su intervención en varias ocasiones ante los gritos que acusaban de "traidor" al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Entre los políticos del PP se encontraban los tres vicesecretarios generales, Esteban González Pons, Javier Arenas y Carlos Floriano; la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre; la alcaldesa de la capital, Ana Botella; el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. El PP vasco ha contado también con una representación del más alto nivel, encabezada por su presidenta, Arantza Quiroga, y el secretario general de la formación, Iñaki Oyarzábal.

Aunque la protesta estaba convocada para las 13.00 horas, la gran afluencia de gente que ha llegado a la Plaza de Colón (cerca de 200.000 personas, según los convocantes) ha obligado a cortar el tráfico en el Paseo de la Castellana más de media hora antes del inicio del acto, que ha finalizado con la lectura de un manifiesto a cargo de la propia Pedraza.

La presidenta de la AVT, Ángeles Pedraza, ha sido la encargada de cerrar un acto en el que ha pedido respeto para las víctimas y ha solicitado la aplicación de la ley, "pero de toda la ley" y de la justicia, "pero de toda la justicia", a la vez que ha exigido a los jueces que estén a la altura de los sacrificios de las víctimas. "Queremos justicia, no estamos dispuestos a pasar página y olvidar lo que ha ocurrido durante los últimos 50 años ni blanquear la trayectoria de quienes han cometido crímenes atroces por un proyecto totalitario", ha explicado.

Rajoy "traidor"
Pedraza ha pedido en numerosas ocasiones "respeto" a los asistentes al ser interrumpida por gritos contra Rajoy, al que han acusado de "traidor" y "marioneta". No obstante, ha celebrado la masiva presencia de ciudadanos en la concentración, pidiendo que "este clamor se escuche no solo en el último rincón de España, sino también en Estrasburgo".

Asimismo, ha defendido el papel de las víctimas durante los últimos años, incidiendo en que seguirán "levantando la voz" hasta conseguir "la derrota completa, definitiva y total" de los terroristas. "No somos responsables de nada, somos absolutamente inocentes, nos avala la razón democrática y no nos vamos a callar", ha aseverado.

En esta misma línea, ha instado a los poderes públicos a los jueces "tomar la iniciativa para estar a la altura del sacrificio" de las víctimas del terrorismo. "Hemos esperado que tomen la iniciativa, que no se pongan de perfil y que actúen con decisión para que los asesinos sean detenidos y juzgados. Ni un día más pero ni un día menos", ha señalado.

"¿Qué han hecho los poderes públicos todos estos años atrás para evitar esta situación tan dolorosa que estamos viviendo? Hoy les pido que hagan examen de conciencia y nos miren a la cara, porque el dolor de las víctimas retratan a todos", ha cuestionado.

Pedraza ha calificado a las víctimas como "el último dique de contención de la dignidad democrática" de España y ha resaltado que continuarán trabajando para que "los asesinos vuelvan a la cárcel porque no merecen estar libres". "Tenemos derecho a ganar, a proclamarnos vencedores de la lucha de la democracia contra el chantaje del terror", ha concluido.

«Vade retro» sociovergencia
maría jesús cañizares / barcelona ABC Cataluña 28 Octubre 2013

Hay horizontes políticos que no tienen sol, que diría Joubert, y los de Rubalcaba y Mas no pueden ser más tenebrosos

Ahora que la hija de José Luis Rodríguez Zapatero ha dejado de ser gótica, su sucesor al frente del PSOE se entretiene admirando la galería ídem del Palacio de la Generalitat. Qué delicioso momento nos perdimos los periodistas: el de Alfredo Pérez Rubalcaba haciendo fotos a las columnas medievales de tan noble estancia, con Artur Mas en el papel de guía turístico. Y es que la reunión celebrada el viernes entre Rubalcaba y el dirigente nacionalista no pudo ser más retro. Mas comienza ya a formar parte del pasado de CiU, pues su proyecto separatista está condenado al fracaso, mientras que el secretario general socialista pertenece ya al pleistoceno político.

Por no hablar de ese intento trasnochado de convencer al profeta del derecho a decidir de que abandone la consulta y su aventura independentista. Rubalcaba llega tarde y sin autoridad moral para censurar un referéndum que sí avalan los socialistas catalanes. Inmortalizada quedó, por tanto, la galería gótica, pero también el correctivo aplicado por Rubalcaba, en vivo y en directo, a ese convidado de piedra del encuentro llamado Pere Navarro. Hay horizontes políticos que no tienen sol, que diría Joubert, y los de Rubalcaba y Mas no pueden ser más tenebrosos. Si esta es la sociovergencia que nos ofrecen, «vade retro».

Artur Mas le ha cogido afición a eso de ser touroperador -una magnífica salida profesional pues el turismo está que se sale en Cataluña-, pues dos días antes de ver a Rubalcaba, ilustró al presidente Mariano Rajoy sobre la historia del Palacio de Pedralbes antes de hacer «mutis por el foro (mediterráneo)», pues el Ministerio de Asuntos Exteriores le dejó sin frase en el guión de aquel encuentro internacional. Lo que Mas no le contó al presidente español fue que la Generalitat no ha pagado aún lo que le debe al Ayuntamiento de Barcelona por la cesión de ese edificio, donde la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarín celebraron su banquete de boda.

Sí queridos lectores, el Gobierno catalán, el mismo que ha popularizado la frase «España nos roba», no paga a los ayuntamientos. Ni al barcelonés -y eso que también es de CiU- ni a muchos otros consistorios, a los que adeuda un total de 600 millones de euros, contribuyendo así a disparar su asfixia financiera. Ello no es óbice para que algunos alcaldes endeudados paguen su «impuesto revolucionario» a la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI) con dinero público. Huele a desvío de fondos, pero eso lo tiene que decidir la Justicia, a la que ha apelado la delegada del Gobierno en Cataluña, Llanos de Luna. Ello le ha valido el reproche parlamentario de la vicepresidenta catalana, Joana Ortega, quien pide el cierre de esa delegación. Si yo fuera De Luna estaría muy, pero que muy enfadada con Ortega. Porque ambas eran muy, pero que muy amigas antes de que CiU gobernara.

Josu Ternera reaparece y avisa de que el fallo contra la «Parot» no conlleva el desarme
Jesús María Zuloaga La Razón  28 Octubre 2013

José Antonio Urruticoechea, «Josu Ternera», se puede convertir, a corto o medio plazo, en un auténtico problema para la dirección de ETA y, en especial, para los dirigentes de su entramado, controlado por los llamados «otegis», según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto. Este individuo, que permanece en la clandestinidad y tiene cuentas pendientes con la Justicia francesa, se enfrenta, en caso de ser detenido y extraditado a España (si estuviera, como parece, en un país extranjero), a una condena superior a los mil años, por el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza en diciembre de 1987, en el que fueron asesinadas 11 personas, cinco de ellas niños.

«Ternera» se enfrenta a uno de los dilemas más importantes de su siniestra existencia. Por un lado, ha sido el pionero de la «victoria» obtenida por la banda con la sentencia del Tribunal de Estrasburgo sobre la «doctrina Parot», ya que este asunto fue uno de los que trató con el presidente de los socialistas vascos, Jesús Eguiguren, «Chusito», en las conversaciones previas que dieron lugar a las negociaciones formales entre el Gobierno socialista y ETA. Pero, por otro lado, su condición de clandestino no le permite beneficiarse, al menos hasta que sea juzgado, de la citada sentencia. En su caso, y éste es un dato muy importante, según subrayan las fuentes consultadas, se encuentran centenares de etarras, entre presos, huidos, clandestinos o refugiados, según las distintas terminologías que se utilizan para referirse a los pistoleros reclamados por la Justicia, aunque algunas de las causas que puedan recaer sobre ellos hayan prescrito.

¿Qué es lo que puede ocurrir? Resultan muy bonitas y gratificantes, en especial para los «otegis», las dos salidas de la cárcel que se han producido y el cumplimiento estricto de que no hubiera actos de bienvenida, pero ¿qué es lo que piensan los «arantxas», que representa al sector más duro de los presos y «refugiados» y que constituyen el auténtico peligro de una eventual vuelta de la banda, con el nombre que tiene ahora o con otro, a las armas? En este escenario, la figura de Urruticoechea cobra una importancia capital, por lo que su retirada de la circulación e ingreso en prisión sería muy conveniente. Se trata de un individuo que está en la banda prácticamente desde su fundación y que ha llegado a tener un enorme poder dentro de la organización criminal. Cuentan que cuando se produjeron, allá por la década de los 90, las primeras y muy tímidas disensiones de algunos presos, bastaba que el abogado de turno fuera a la cárcel a ver al recluso y le dijera: «Esto lo sabe Josu y no le ha gustado nada». El individuo en cuestión palidecía y se quedaba dentro de la disciplina del colectivo etarra.

El más criminal siempre goza de prestigio entre los otros delincuentes y esto le ha pasado a Josu, cuya figura, cuando pudo estar en las instituciones (antes de fugarse por su implicación en el atentado de Zaragoza) creció aún más. Los «otegis» y compañía no movían un peón sin consultar al que era el auténtico jefe. Lo que puede ocurrir ahora –si no se da una salida a los presos, huidos, refugiados y especies similares a los que no afecte la sentencia de Estrasburgo sobre la «doctrina Parot»– es que Urruticoechea se convierta en la referencia de todos ellos y, con la ayuda de los «arantxas» (por la abogada Arancha Zulueta) en un contrapunto a la ETA «oficial», incluidos los «moketeros» (por la moqueta que pisan) de los «otegis».

Un auténtico problema que no acaba sino de empezar y cuyas consecuencias se irán conociendo en los próximos meses. La salida de la cárcel de unos es contemplada por otros, que llevan tantos años como ellos en prisión, no como un motivo de «alegría solidaria», como dirá un día de estos un dirigente navarro de Batasuna que se dedica a construir bellas frases en los últimos tiempos, sino como un motivo de preocupación y, ¿por qué no decirlo?, de envidia y enfado. El problema para ETA es que este asunto no afecta a tres o cuatro, sino a muchísimos más, y tienen un cabecilla que puede liderar un movimiento de contestación interna de incalculables consecuencias. Dispersos desde 1989: tras el fracaso de las conversaciones de Argel, Justicia, Prisiones y el PNV acordaron acabar con la concentración de reos en ciertas cárceles para romper el control de ETA sobre sus militantes encarcelados.

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