AGLI Recortes de Prensa   Jueves 7 Noviembre 2013

La política monetaria, fuente de empobrecimiento
Juan Laborda www.vozpopuli.com  7 Noviembre 2013

Se acaban de publicar las estadísticas salariales de los Estados Unidos de 2012 y los resultados no pueden ser más preocupantes. Nunca antes la brecha entre los ricos y los pobres había sido tan amplia y jamás en la historia del país norteamericano habían ganado tantas personas, concretamente 166, más de 50 millones de dólares al año. Sin duda alguna, la fuente de este catalizador para el malestar en la sociedad ha sido la Reserva Federal (FED). La incesante expansión del crédito de la Fed ha creado disparidades artificiales basadas en el privilegio político y el poder económico. Esta dinámica es aún peor en nuestra querida España.

La FED, y en líneas generales los Bancos Centrales de medio mundo, están transfiriendo una inmensa riqueza de las clases medias a los más ricos, de los más desfavorecidos a los más privilegiados. Esta redistribución coactiva ha sido una fuente mucho más atroz de la disparidad de renta y riqueza que una fiscalidad injusta, que castiga sobre todo a la fuerza del trabajo, o los efectos perversos que acompañan a toda desregulación.

Los datos oficiales simplemente corroboran lo que ya decían otros estudios que en su momento presentamos. Por un lado, el profesor de finanzas de la Universidad de Chicago Amir Sufi recogió para Estados Unidos la distribución del dolor económico de la crisis actual según niveles de renta. Las cifras no dejan lugar a dudas. Para los hogares más pobres y para las clases medias, la actual crisis económica sistémica borró 20 años de acumulación de patrimonio neto. En cambio el descenso para los más ricos es apenas marginal.

Por otro lado, los resultados de otro estudio, con datos actualizados hasta 2012, realizado por los profesores Emmanuel Saez y Thomas Piketty de la Universidad de Berkeley y de la Paris School of Economics, respectivamente, aún son más demoledores. El 10 por ciento de las personas de mayor renta se llevó más de la mitad de los ingresos totales del país en 2012, el nivel más alto registrado desde que el gobierno estadounidense comenzó a recopilar los datos pertinentes hace un siglo. El 1 por ciento más rico se llevó la quinta parte de los ingresos obtenidos por los estadounidenses, uno de los más altos niveles en el registro desde 1913, cuando el gobierno instituyó un impuesto sobre la renta.

Política Monetaria y desigualdades
La Reserva Federal de los Estados Unidos desde el estallido de la burbuja tecnológica y, especialmente desde el 2008, con la explosión de la burbuja inmobiliaria y las quiebras bancarias, viene aplicando la hoja de ruta de Bernanke recogida en su discurso ante el Club Nacional de Economistas, el 21 de noviembre de 2002: “Deflation: making sure it doesn’t happen here”. Se trata de la percepción errónea de que inundando de dinero al sistema se reactivará el ciclo económico. Sobre ello ya hemos hablado largo y tendido.

Pero uno de los efectos macroeconómicos más importantes de esta política monetaria, y que analizaré brevemente, es que es tremendamente injusta. Activa un problema de riesgo moral, el papel de la política monetaria como elemento incentivador de la toma de riesgos excesivos. Los inversores, especialmente los bancos, asumen importantes riesgos en sus apuestas a sabiendas de que si al final las cosas iban mal, las autoridades monetarias los rescataran, como así ha ido sucediendo. De la generación de burbujas o creación temporal de riqueza sólo se benefician las clases de renta más alta, abriéndose aún más la brecha entre ricos y pobres. Veamos cómo.

Cuando analizamos el dinero, en principio hay dos formas del mismo. Por un lado, los billetes y depósitos para los cuales existe respaldo moneda, y, por otro, los sustitutos del dinero, es decir, los créditos respaldados por activos de deuda y derivados de todo tipo. Éstos últimos son las formas de dinero, ya sea electrónico o dinero bancario, en el que los ricos tienen la mayoría de su riqueza. Y, obviamente son también los que se eliminarían si los bancos no fueran rescatados.

Esto es lo que asusta a las élites, y, por ello decidieron de una manera antidemocrática, salvo honrosas excepciones, que los bancos fueran rescatados. A diferencia de nosotros, la élite bancaria y financiera tiene la mayor parte de su riqueza financiera en activos de deuda y derivados de todo tipo, que se evaporarían si se dejasen caer a los bancos. Si se reestructura el sistema bancario y se redujera su tamaño acorde con la economía real, serían los más ricos y poderosos los grandes perdedores. Obviamente ni lo han tolerado ni lo tolerarán. En su lugar, han diseñado una estructura de ahorro para la economía en la que su riqueza se mantiene, así como las instituciones que la controlan, y lo ha hecho a nuestra costa.

Para ello implementaron una política monetaria tendente a mantener el status quo, pensado además que reactivaría el ciclo económico y la renta, cuando en realidad solo favorece la generación de burbujas financieras e inmobiliarias.

Y en España qué
Por lo que nos toca, esto mismo está pasando en nuestra querida España. Dos botones de muestra. En el VIII Informe del Observatorio de la Realidad Social de Cáritas la pobreza severa, menos de 307 euros al mes, alcanzaba ya a 3 millones de personas. El periódico inglés 'The Independent' publicó este 4 de noviembre un artículo cuya traducción literal del título que lo encabeza sería algo así: “El gran robo España: los jubilados protestan cuando ven sus ahorros desaparecer en el agujero negro de los bancos”.

Son dos muestras de cómo mientras se rescata con dinero público a una casta financiera y política quebrada, se somete a la ciudadanía al mayor empobrecimiento de los últimos cuarenta años. España desde 2011 se ha convertido en el país de los Veintisiete donde hay una mayor distancia entre las rentas altas y bajas. Desde que arrancan las series estadísticas de Eurostat, en 1995, dicha brecha se mantenía estable, hasta que la crisis atacó con virulencia.

Así que la simple razón por la que nuestros gobernantes insisten en el rescate y los avales a los bancos es que al hacerlo los ricos y los poderosos simplemente se rescatan a sí mismos y garantizar la continuidad de un sistema que les conviene perfectamente.

Por fin cierra una televisión pública
EDITORIAL Libertad Digital  7 Noviembre 2013

"Los medios de comunicación públicos son una indeseable herencia que el totalitario y colectivista siglo XX nos ha legado", escribíamos allá por febrero de 2002. Y es que una de las constantes en la historia de Libertad Digital ha sido la de exigir a los poderes públicos el cierre o la privatización de sus medios de comunicación, sin excepción alguna y sin tener en cuenta si dan o pierden dinero, que lo pierden siempre; si tienen mucho o poco público; si tienen grandes profesionales o están copados por sindicalistas y colocados a dedo. Su razón de ser ha sido siempre la misma: servir de órganos de propaganda del poder. Y encima a costa del contribuyente.

Hemos tenido que superar los cinco años de crisis, alcanzar casi el 100% de deuda sobre el PIB, subir los impuestos hasta la estratosfera y hasta recortar tímidamente en algunos servicios públicos para que por fin un político se haya decidido a cerrar su juguete. Alberto Fabra no quería hacerlo, hubiera preferido seguir derrochando dinero en Canal 9, aunque algo menos y con una plantilla no tan exageradamente inflada, pero los tribunales se lo han impedido. Eso sí, hay que reconocerle que ha sido el primero que, puesto en la tesitura entre cerrar su televisión o cerrar otras cosas, ha preferido acabar con la primera.

Canal 9 ha sobrevivido 25 años porque los valencianos han pagado por obligación 25 euros anuales para mantenerla. Aun así, ha acumulado una deuda de 235 euros per cápita, que tendrán que pagar durante los próximos años cada jubilado, trabajador, parado y niño residente en la Comunidad Valenciana. Una historia similar puede contarse de todas y cada una de las televisiones públicas, nacionales o autonómicas.

Los defensores de Canal 9, que de todo tiene que haber en esta vida, afirman que el problema ha sido de gestión, y que mejorándola no sería necesario cerrar. Extraña teoría, que tendría algún peso si alguna televisión pública se mantuviera, como las privadas, exclusivamente de la publicidad o, en el caso de los canales de pago, de las suscripciones. Hay muchos, demasiados españoles siempre dispuestos a justificar cualquier gasto público que no esté directamente destinado a sufragar los coches oficiales. Sin decirlo tan claro como cierta exministra de Cultura, razonan bajo la premisa de que el dinero público no es de nadie. Pero las televisiones públicas se pagan con el dinero que nos quitan del sueldo que nos ganamos con nuestro esfuerzo. El dinero debe quedarse en el bolsillo de los contribuyentes mientras no exista una causa de fuerza mayor que justifique lo contrario. Y un órgano dedicado a la propaganda y al clientelismo no lo es de ninguna de las maneras.

La decisión de Fabra marca el camino al resto de dirigentes políticos. Por ahora, sin embargo, sólo Cospedal y González han mostrado alguna intención de recorrerlo. Los socialistas, incapaces casi genéticamente de vivir sin propagandistas a sueldo, no sólo no cierran Canal Sur sino que incluso anuncian, en una amenaza electoral casi sin precedentes, que abrirán otra tele si ganan en Valencia, como ya hicieron hace un cuarto de siglo. Ojalá nunca cumplan esa promesa. Si los socialistas de todos los partidos quieren una televisión a su servicio, que se la paguen de su bolsillo y dejen el nuestro en paz.

El IBI y ‘el Cejas’
Fernando Díaz Villanueva www.gaceta.es  7 Noviembre 2013

La nefasta era de Gallardón ha dejado a la ciudad en los huesos y al presupuesto municipal en el nirvana.
Lea con atención. 19 de septiembre, jueves: “La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, anunció ayer una bajada progresiva de los impuestos y las tasas municipales entre 2014 y 2016. Botella ha especificado que el impuesto de circulación retrocederá un 10% y se rebajará el IBI un 5%”. 6 de noviembre, miércoles: “El IBI, el principal impuesto que pagan los madrileños, volverá a subir en 2014 una media del 6,4%. Así aparece en las nuevas ordenanzas fiscales que incluyen también una subida del impuesto de vehículos del 2% para el próximo año”. No me he inventado nada. Son dos textos sacados directamente de una agencia de noticias. Tampoco lo necesitaba. La trola es tan evidente, queda tan al descubierto la tomadura de pelo que cualquier acotación del comentarista simplemente estorba.

Que en Madrid paguemos cada vez más IBI no es ninguna novedad. Y como en Madrid en prácticamente todos los municipios de España. El IBI nos recuerda con periodicidad anual el coste del politiqueo. En los años dorados de la burbuja inmobiliaria no lo subían. En los ayuntamientos entraba tal cantidad de dinero vía ladrillazo –ya sabe, las recalificaciones y otras concejaladas– que no hacía falta apretar el dogal a los contribuyentes más de lo necesario. Los consistorios fueron aumentando su gasto en función de la entrada de nuevos ingresos, y lo de aquellos años no fue una entrada cualquiera, sino un dineral indecente que atoraba de billetes de quinientos euros las concejalías de Hacienda. Una vez la fuente de la eterna primavera se hubo secado no sucedió lo mismo con los gastos. Primero incurrieron en abultados déficits, luego, cuando esa puerta se cerró, en salvajes subidas de impuestos. Cualquier cosa con tal de no tocar el elefantiásico e inasumible tren de gasto político (vulgo: gasto público) al que se habían acostumbrado.

En la capital, que es, además, la principal ciudad de España, el IBI maldito ha subido cerca de un 200% en los últimos diez años, repito, un 200%. ¿Hay algo que haya subido en la misma medida? Creo que nada, ni siquiera la gasolina, cuyo precio viene marcado por el precio del barril, y ese sí que ha subido desde los ya lejanos tiempos de la guerra de Irak. En Madrid hemos padecido un doble mal. Por un lado la burbuja, dolencia compartida con otras grandes urbes del país; y por otro la nefasta era de Gallardón (vulgo: el Cejas), que ha dejado a la ciudad en los huesos y al presupuesto municipal en el nirvana. Gallardón, hoy feliz ministro de Justicia, fue posiblemente el peor alcalde de Madrid desde que Madrid tiene alcaldes. No hizo nada bueno y mucho malo, pero su peor legado no fueron los adefesios urbanos ni las plazas duras de estilo barcelonés que son auténticas sartenes en verano y Siberias en miniatura en invierno, sino la deuda gigantesca que ha dejado a varias generaciones de madrileños. Con IBI y multas varias la estamos pagando. Quería pasar a la historia y lo ha conseguido, pero a la historia de la infamia municipal.

Cambiar la Constitución
 JESÚS LAÍNZ. EL DIARIO MONTAÑÉS  7 Noviembre 2013

Desde hace algún tiempo está de moda proponer cambiar la Constitución. Los separatistas, lógicamente, para conseguir una secesión más fácil. Los socialistas, insistentes, para satisfacer su capricho de construir un estado federal que no satisfará a nadie. Y otros, desde esa nebulosa que, por inercia, se llama derecha, por los motivos más peregrinos. Ése es el caso, por ejemplo, de Luis María Ansón, uno de los creadores de opinión con mayor influencia y peor puntería del último medio siglo -no hay que olvidar que fue un gran admirador de Jordi Pujol, al que incluso llegó a distinguir, en su etapa de director del ABC, con el premio 'Español del Año' en 1984 por su talla de hombre de estado mientras se afanaba en horadarlo.

Últimamente, Ansón y otros se han declarado partidarios de reformar la Carta Magna porque ya han pasado treinta y cinco años desde 1978, tiempo que, según dicen, justifica su cambio sobre todo porque hay unos cuantos millones de españoles que por su edad no la votaron y, por lo tanto, no tienen por qué sentirse vinculados por ella. Según tan curioso argumento, los estadounidenses deberían haber reformado su constitución unas diez veces desde su aprobación. Y mejor no mirar hacia Inglaterra para no sufrir de vértigo. En cuanto a otros textos legales de no poca importancia, el Código Civil es de 1889, por lo que los españoles de hoy no deberíamos sentimos vinculados a tan rancios preceptos sobre la justicia, las obligaciones y los derechos. Tan rancios que sus raíces ahondan en el derecho romano y la moral cristiana. Pero mejor no continuemos por ahí.

Otros Cándidos, tanto de la variedad hemipléjica derechista como de la izquierdista, proponen cambiar la Constitución para satisfacer una vez más a los separatistas, esa insaciable minoría de la nación. Pero, puestos a cambiarla con criterios democráticos, ¿no habría que hacerlo para satisfacer a la inmensa mayoría de los españoles no separatistas? No entiendo yo mucho de estas cosas, pero ¿no consistía en eso la democracia?

Somos nuestra memoria
FABIÁN LAESPADA / Profesor de la Universidad de Deusto, EL CORREO  7 Noviembre 2013

Hace hoy 22 años, un tal Iglesias Chouza colocó una bomba bajo el asiento del copiloto del coche de Antonio, padre de tres hijos. Cuando el artefacto explotó estaban en el interior dos niños de apenas dos años, y el padre. Este pudo extraer con vida a uno de los gemelos, a Alex. Pero a Fabio le dio de lleno la bomba y Antonio solo pudo abrazar unos trozos desgajados e inertes de su hijo recién asesinado. La muerte de un hijo, dolor infinito y eterno; se lleva prendido muy dentro. Ese dolor nunca desaparece, se queda ahí dentro, para siempre. La ausencia forzada e impuesta es irreparable, no tiene repuesto, no hay posibilidad de comprarlo, como si fuera un objeto. Te han quitado a tu hijo, lo han matado. Injusticia en grado absoluto.

Hace hoy 12 años, dos chavales de veintitantos años entraron temprano en el garaje de José Mari y lo asesinaron a tiros, delante de Marisa, su mujer, y de Íñigo, su hijo. Unos meses más tarde, esos mismos chicos estaban manipulando un artefacto y les explotó en las manos; se acabaron sus vidas, si podemos llamar vida a merodear tanto con la muerte.

Estas dos tremendas historias son reales, las hemos vivido aquí, con mayor o menor distancia. Las hemos sufrido con mayor o menor intensidad. Pero han sido realidad, inolvidable, inasumible, indignante. Como estos dolores que acabamos de leer ha habido cientos en esta tierra, en estos tiempos. El mero hecho de repasar nuestro pretérito tan imperfecto es ya una clara apelación al presente y, sobre todo, al futuro. Tenemos varias opciones que se pueden representar con tres figuras: el ancla, el libro abierto y el viento.

¿Cómo no vamos a entender que a quien le han asesinado a su ser más querido albergue el deseo de venganza, el de la justicia punitiva, el del ojo por ojo, el de ahí se pudran entre barrotes? Es comprensible querer espantar del modo que sea el dolor infligido. Pero no todos dan resultados positivos para la víctima. Estancarse en el dolor propio es un derecho, qué duda cabe, pero no es una salida que nos lleve a un lugar razonablemente habitable, en el que uno pueda ir rehaciéndose. No obstante, cada individuo violentado, atacado, victimizado… ha de ejercer su derecho a enfrentarse con la reconstrucción personal del modo que estime mejor. Y la sociedad tiene que permitirle ese espacio de reedificación íntima, con atento respeto a sus tiempos, formas y expresiones, y disponer de ayuda para el avance, para que la víctima no eche raíces en ese pasado dolido y, por fin, pueda superar ese trance injusto y dañino. Hay que levar ese ancla del lodazal que la violencia quiso establecer.

Contar lo que ha sucedido, ser fieles a lo que hemos vivido, relatar los episodios de violencia y las justificaciones que muchas personas y colectivos han manejado para dar peso, justificación y poder a una violencia ejercida contra la sociedad vasca en su conjunto y contra miembros de ella en particular. Leer con rotundidad las frases que nos insultaban en muchos muros, del tipo «herriak ez du barkatuko», «ETA mátalos», «Caña al zipaio». Y después de leerlas, comentarlas. Comentar que, en efecto, ETA venía por detrás y pegaba tiros y ponía bombas. Y perseguía, amenazaba y atemorizaba a gran parte de la sociedad, esa que no comulgaba con su totalitaria ideología. Y también leeremos que hubo unos años en los que el plomo era moneda de cambio, con bandas terroristas y tiros al aire que daban en la frente de manifestantes, con bombas que destrozaban cuerpos, vidas y sociedades; con una sociedad que llegó a mirar a otra parte cuando se oían tiros, de este, ese o aquel, pero tiros que no debieron dejarnos indiferentes. En fin, nuestra historia cercana, vivida y, ahora, necesariamente repasada, como un libro abierto, imprescindible, escrito por muchos, a todo color, a todo dolor, con un objetivo ineludible: ser honesto en el relato y ser conscientes de que nuestros hijos deben aprender en carne casi propia la lección de que por el erróneo camino de la violencia, nada respetable podrán conseguir.

Por último, eso que está tan en boga: miremos al futuro y dejémonos de monsergas de remover el pasado. Es superchulo decir esto, cualquiera se puede apuntar y queda como un estupendo demócrata, qué hay de malo en ello, el futuro lo merece. Además, hay hordas de profesionales que nos visitan, con sus soluciones y frases hechas, y van a resolver –si así se lo pedimos– nuestro secular conflicto. Ellos nos recetan una buena dosis de viento que se pueda llevar el pasado en volandas. Pero ojo, que esto tiene mucho peligro. Primero porque no se puede borrar de un plumazo este pasado tan nuestro y tan crudo. Hubo muchos errores, especialmente porque, durante muchos años legitimamos o permitimos la violencia. Y si fue legítimo antes ¿no podrá serlo después? Y, además, están las personas, las víctimas, las ofensas, el poso que la violencia ha dejado aquí. Para analizarla y curarla hagamos una labor de honestidad histórica y rigor ético: matar es matar. Condenarlo es ineludible y no hay dos violencias, dos bandos, dos enemigos… no.

Empezábamos con Antonio, con Alex, Fabio, Arantxa, con José Mari, Marisa e Íñigo, Jordi… Lo importante es no olvidarnos de ellas. Pero en estos tiempos de alborozo interesado parece que todos tenemos que sumarnos al carro del mañana sin ayer, de una memoria obsolescente. Hemos de hacer frente a la trituradora de los tiempos y dedicar un rato, un pensamiento, una canción o una mirada a esas personas que están entre nosotros y que sienten cómo aquel dolor tan público parece ahora privatizarse, encerrarse en casa y quedarse en el ámbito más íntimo. El domingo conmemoramos la memoria, esa molesta nube que nos indica que aquello nunca más ha de repetirse y, a la vez, nos ayuda a elaborar un suelo ético por el que movernos en adelante. Un abrazo muy fuerte para Arantxa, Antonio, Marisa, Jordi e Íñigo.

Televisiones públicas en la picota
Primo González www.republica.com  7 Noviembre 2013

Cerrar una empresa, incluso si es del sector público, no es fácil. La decisión de las autoridades políticas valencianas de echar el cierre a su televisión autonómica es quizás un despropósito, pero hay que reconocer que los tribunales de Justicia se lo han puesto difícil. La televisión autonómica madrileña está en vísperas posiblemente de un trance similar.

Todo parece indicar que las televisiones públicas, un tipo de organismos que siempre han sido políticamente vidriosos y conflictivos, afrontan un severo análisis de conciencia. El juicio público sobre la utilidad y el coste de estas empresas acaba de abrirse. Se puede discutir largo y tendido sobre la pluralidad, es decir, sobre si la muerte de un medio de difusión constituye un atentado contra ese principio sagrado de la democracia. Pero los periodistas consideramos por lo general que si hay algún tipo de empresa periodística en la que la libertad de información y el pluralismo no están garantizados, ese es el mundo de los medios públicos de difusión.

Suelen ser instrumentos del partido gobernante, a veces sin matices. Son órganos de propaganda pura y dura, desde los que se utiliza el dinero de los contribuyentes sin reparar en gastos y sin prestar por lo general el más mínimo servicio de interés social, como sería la difusión de la cultura o la divulgación de contenidos útiles para la vida cotidiana. Si, por una hipótesis exagerada, mañana desaparecen los medios de difusión dependientes de las entidades autonómicas o locales, la merma de la pluralidad de opinión quizás fuera nula. Puestos a buscar alguna justificación para estos medios posiblemente los argumentos serían tan débiles que de su desaparición no se derivarían consecuencias negativas relevantes, salvo la pérdida de empleos en una actividad que ciertamente no ha estado casi nunca en el lado de las empresas y actividades rentables.

Por otra parte, no se entiende muy bien cómo los tribunales pueden poner en entredicho decisiones de tipo empresarial destinadas a mejorar la viabilidad económica de una empresa que está muy lejos del equilibrio económico y que arroja pérdidas que deberán ser sufragadas por el bolsillo de los contribuyentes. Los tribunales de Justicia no tienen por qué asumir funciones gerenciales, por lo que está de sobra toda crítica que afecte a la racionalidad empresarial de sus decisiones. Pero ante una decisión empresarial aparentemente racional (cortar costes para buscar el equilibrio de la empresa y la supervivencia de la misma), tiene que haber alguna solución que abra vías de negociación y que permita un cierto margen de maniobra a la empresa. El maximalismo con el que se está desarrollando este asunto y con el que actúan los protagonistas de las diversas partes en presencia causa preocupación, como si este país fuera una sociedad ingobernable.

En cualquier caso, lo que va a suceder con la televisión valenciana abrirá vías de ajuste que generarán un redimensionamiento general de los medios de difusión en manos de los entes públicos no estatales. No hay una cuantificación ni siquiera aproximada del coste que el país en su conjunto soporta por mantener una actividad en manos públicas como la de los medios de difusión, que en buena lógica deberían formar parte del amplio abanico de opciones de la sociedad. Hay varias cadenas privadas de televisión que ya cumplen los requisitos básicos de pluralidad y libertad de expresión y, si no los cumplen, está el Estado para exigir su cumplimiento dentro de las leyes. Por lo tanto, los ciudadanos no estamos huérfanos de posibilidades en el ejercicio de estos derechos.

Algunas cifras estimativas han circulado en el pasado sobre el coste de las televisiones públicas no estatales. Se ha hablado de 2.500 millones de euros anuales de coste y de unos 2.000 millones de euros de deuda acumulada. Si todo ello fuera una empresa privada ya estaría en quiebra y es dudoso, por no decir seguro, que nadie daría un euro de crédito, considerando que no contarían con el aval del Estado. El país, a estas alturas, tiene derecho a preguntarse si esta actividad tiene sentido y sobre todo si su coste es soportable.

La culpa no es de Rubalcaba
Javier Caraballo El Confidencial  7 Noviembre 2013

Todas estas crónicas no se refieren al PSOE. Ni siquiera a Rubalcaba. Pero todas y cada una podrían aplicársele a la crisis del Partido Socialista. Por ejemplo, esta: “Ruina sin precedentes de la socialdemocracia. Las bases se erosionan, la socialdemocracia en su actual forma debe preguntarse si ha pasado su era”. O esta otra: “La crisis hunde al nuevo socialismo, pero el mayor de todos los problemas es la indefinición. Solía representar a las clases trabajadoras y cambió de sintonía para defender los intereses de las clases medias. (….) La tercera vía, con el abandono de la ideología para abrazar el pragmatismo, tiene un precio, y hay que pagarlo”.

Incluso una más: “Se suceden los fracasos electorales, caen los efectivos militantes, se desmoronan las relaciones con los sindicatos... Hace siete años, trece Gobiernos de la UE estaban gobernados por socialistas. Todas las elecciones nacionales son diferentes, pero sería absurdo negar la existencia de una tendencia general. (…) En última instancia, la crisis de la socialdemocracia es la consecuencia lógica de su incapacidad de poner al día una respuesta europea para afrontar los desafíos de la mundialización”.

Todas esas crónicas, es verdad, podrían referirse, aplicarse, a los problemas del PSOE, pero ninguna de ellas tiene como referencia la deriva electoral de los socialistas españoles, que siguen hundiéndose hasta en las encuestas. La primera es de un periodista alemán, Marc Koch; es el extracto de un artículo que tituló hace cuatro años "El Principio del fin". Desde entonces, los socialistas alemanes no han levantado cabeza aún. El segundo es de un politólogo inglés, Jeremy O’Brien, desolado sobre el futuro incierto de los laboristas. Y el tercero pertenece a Henri Weber, que fue secretario nacional del Partido Socialista francés, y escribió ese artículo en Libération antes de que François Hollande devolviera a los socialistas franceses al Gobierno y, con su gestión titubeante, acentuara todas las incertidumbres de la socialdemocracia.

La asignatura pendiente que tiene el PSOE, como todo el socialismo europeo, es ideológica, y no se soluciona con nombres que maquillen la desorientación de unas siglasUno, dos y tres, y ninguno de ellos se refiere a Alfredo Pérez Rubalcaba ni a los socialistas españoles. Porque Rubalcaba, ya quisiera el PSOE, no tiene la culpa de la crisis. Por eso va a fracasar la Conferencia Política del Partido Socialista, porque la avería es mayor que un nombre.

La asignatura pendiente que tiene el PSOE, como todo el socialismo europeo, es ideológica, y no se soluciona con nombres que maquillen la desorientación de unas siglas. De todos los que han invocado hasta ahora la necesidad de refundar, de repensar, el socialismo español de estos tiempos, ha sido Ignacio Sotelo quien más ha afinado: “El socialismo no tiene la menor posibilidad de sobrevivir si no reconoce el fracaso de las tres versiones que ha puesto en marcha en el siglo XX”.

Las tres versiones del socialismo se inician, lógicamente, con el socialismo marxista, el socialismo revolucionario, estatal y colectivista, que se impuso en la Unión Soviética y que acabó con la caída del muro de Berlín, cuando aquella tapia infame dejó al descubierto un sistema varado en la ineficacia económica, asentado políticamente en el terror y podrido internamente por una falsa idea de la igualdad.

El segundo modelo, el de la socialdemocracia keynesiana, también se desmoronó cuando se acabó abriendo paso la idea de que, para convivir en las sociedades capitalistas y democráticas, no se pueden imponer esquemas económicos rígidos, sino que es necesario abrirse a modelos de gestión más liberales, más acordes al mercado. La tercera y última versión del socialismo que ha acabado naufragando ha sido la ‘tercera vía’ británica, una versión light de la socialdemocracia que se ha quedado siempre a medio camino de todo, sin haber sabido dar respuestas a los problemas reales de los ciudadanos, a los problemas nuevos de la sociedad.

A partir de ahí, ya no ha habido más versiones. Puede suceder, como ha ocurrido en España, que un líder emergente, como lo fue Rodríguez Zapatero, resucite al partido de su decadencia electoral, pero en cuanto se apaga ese fulgor momentáneo, como una candela de papeles, el partido vuelve a su estado anterior de desorientación. Ni Zapatero ni Blair merecen hoy ni siquiera la pena de ser analizados como propuesta reformadora, innovadora, de la izquierda. Nada más que ocho años de Gobierno supuso Zapatero para el PSOE y la ausencia de su recuerdo certifica ahora la vacuidad de su proyecto para el Partido Socialista. Porque sin sustancia ideológica, nada es posible. Y esa es la pregunta que nadie ha conseguido responder hasta ahora: ¿Es posible una respuesta socialista a los problemas del siglo XXI?

Hace unos días, en la presentación de la Conferencia Política que va a celebrar el PSOE, el secretario de organización, Óscar López, resumió con ímpetu los objetivos de la cita socialista. Según explicó, el PSOE quiere lanzar un “grito socialista” en la Conferencia, con propuestas con las que aspiran a convertirse en “el gran proyecto de país de los progresistas y personas de izquierdas” de España, de forma que los aglutine como una “alternativa global al Gobierno de la derecha”. Ya ven, un grito, un gran proyecto, una alternativa global a la derecha. Eso, sobre todo, que no falte, la amenaza de “la derecha”. La derecha como temor global, la derecha como excusa general. Todo previsible, nada que esperar. Y entre tanto, en los pasillos, seguirán pensando que la culpa es de Rubalcaba. Acaso porque lo único que se ansía es que vuelva a nacer Zapatero.

Terrorismo islámico también en China
José Javaloyes www.republica.com  7 Noviembre 2013

La pandemia yihadista pugna para ampliar horizontes, consolidando presencias en escenarios como China, donde insiste con atentados pese a la dificultad de movimientos propia de un régimen político totalitario, donde la libertad económica enmascara el perfil de un sistema comunista sin otros contrapuntos internos que en algunas regiones como el Tibet, o como el Turquestán Oriental, donde la musulmana población de etnia Uigur esgrime demandas de independencia más allá del cierto grado de libertad derivado de lo parco de la autonomía que les reconoce el sistema.
Este martes se produjeron una serie indeterminada de explosiones junto a la sede local del Partido Comunista Chino en la ciudad de Taiyuan en la provincia de Shanxi, con el balance de un muerto y 38 heridos. Se trata de un suceso de violencia política que aparece en la estela del reciente atentado terrorista ocurrido junto a la histórica Plaza de Tianamen y en las inmediaciones de la Ciudad Prohibida, mediante el lanzamiento de un automóvil todo terreno contra un grupo de turistas que se encontraba en el lugar y que ocasionó la muerte de cinco de ellos y heridas a otros 38.
Según las autoridades locales la autoría del atentado corresponde al autodenominado Movimiento Islámico del Turquestán, grupo terrorista que, como digo, reclama la independencia de la región autónoma de Xinjiang.

Pero el suceso más grave fue el ocurrido en 2009, con choques entre integrantes de la etnia turcomana de los Uigures – preterida social y económicamente – y la población de la etnia Han de la región de Xinjiang, que es la mayoritaria en el vasto conglomerado racial de la inmensidad demográfica que representa la República comunista china.

En términos diferenciales destaca la circunstancia de que en ese espacio del Turquestán chino la militancia yihadista, al igual que en el Cáucaso ruso, se hibrida con la militancia nacionalista. Pero más allá de tales coincidencias formales, lo que destaca en esta ocasión de estos atentados es el hecho de que acontecen en las vísperas III Plenario del Comité Central del XVIII Congreso del Partido Comunista Chino, en el que se van a abordar los cambios que el sistema entiende necesarios para renovar las bases de expansión económica en los próximos años.

No sé si será demasiado pronto todavía para entender que estos focos islamistas que practican el terrorismo en el llamado Imperio del Centro pueden alcanzar una significación perturbadora del modelo económico chino, establecido sobre la base de un quietismo social en que los sindicatos no existen como en el mundo capitalista de Occidente, lo mismo que, tampoco, toda expresión de libertad y pluralismo en lo social y en lo político. En cualquier caso, es improbable que el activismo islámico, en cualquiera de sus formas, consiga hacer mella en la férrea y monolítica estructura de todo eso en que ha resultado el diseño comunista de Mao, unas veces en verso, y tantísimas otras en prosa contra la libertad política.

España
El Tribunal de Cuentas dice que 17 partidos estaban en quiebra técnica en 2011
efe / madrid ABC  7 Noviembre 2013

Encabeza la lista Unió Democrática de Cataluña (UDC), con un patrimonio neto negativo de 11,2 millones de euros

El Tribunal de Cuentas (TC) alerta en su informe de fiscalización de los partidos políticos correspondiente a los ejercicios 2009 a 2011 de que 17 formaciones políticas presentaban al cierre de este último año patrimonio neto negativo», lo que se conoce como quiebra técnica.

El mayor saldo patrimonial negativo al cierre de ese año lo tenía Unió Democrática de Cataluña (UDC) con 11,2 millones de euros, seguida de la coalición en la que está integrada -CiU- con un patrimonio neto negativo de 10,1 millones y de Izquierda Unida con 8,5 millones.

Además de estas tres formaciones presentaban quiebra técnica en 2011 el BNG (3,4 millones) Izquierda Unida de Andalucía (3,2 millones); ICV (3,1 millones); Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid (1,8 millones); el Bloc Nacionalista Valenciá (1,1), Chunta Aragonesista con 614.000 euros; UPyD con 581.000; Partido Aragonés con 545.000 euros; y en duodécimo lugar Amaiur con 439.000 euros.

Completan la lista en este orden, Esquerra Unida del País Valenciá, Esquerra Unida i Alternativa, Geroa Bai, Coalición Canaria y Esquerra Unida de las Islas Baleares.

Estas formaciones, dice el informe al que ha tenido acceso Efe, «deberán ajustar sus actividades económicas» para alcanzar el «necesario reequilibrio patrimonial» ya que la mayor parte de sus ingresos son públicos.

Según los datos del Tribunal de Cuentas, los partidos políticos recibieron 316 millones de financiación pública en 2011, 247 en 2010, y 287,1 en 2009.

Las televisiones públicas como síntoma
José Rosiñol Lorenzo. Periodista Digital  7 Noviembre 2013

... antes que cerrar (o vender) TV3 el nacionalismo preferirá cerrar quirófanos, reducir la ayuda a los más necesitados, racanear con las becas comedor, alargar irresponsablemente el pago de medicamentos, ignorar problemas de nutrición... lo único que realmente les importa es el proceso, es la pervivencia del Sistema nacionalista...

El cierre de la televisión pública valenciana podría considerarse el fin de la fiesta mediática a la que muchos políticos se sumaron conscientes de que el control mediático podía paliar lo que se ha llamado el degaste de gobernar, es decir, con unos medios de comunicación pagados por todos podían imponer la correlación entre el relato del gobierno de turno y la agenda informativa con la que se informaba la sociedad.

Naturalmente estoy hablando de la utilización partidista de unos medios de comunicación que deberían ser un servicio público.

Para darse cuenta de la politización de los entes públicos solo había que ver los telediarios antes y después de un cambio de partido en el gobierno, estaba claro que dichos medios se habían convertido en un instrumento al servicio del poder, todo ello siempre salvando a los profesionales que soportaron la férula oficialista...aunque muchos, ciertamente, fueron partícipes.

Esta utilización de lo público, esta manipulación informativa, ha seguido el modelo de la radio y televisión pública catalana, si nos damos cuenta, el sistema autonómico ha servido para la multiplicación de comportamientos y políticas muy poco reconfortantes democráticamente hablando, si bien un sistema descentralizado puede fomentar una sana competencia, en nuestro caso parece haber servido únicamente para competir en el despropósito y la corrupción tanto formal como real.

Cabría destacar un hecho, una diferencia clave entre las televisiones partidistas existentes en muchas comunidades autónomas y la catalana, las primeras son como decía más arriba partidistas, siempre pendientes de aupar y justificar a los gobernantes o dulcificar la imagen de los líderes ante los gobernados, sin embargo, TV3 y CatRadio siendo igual y absolutamente partidista como las demás es, además, un instrumento de ideologización, son el elemento clave de uniformización cultural, todo ello bajo la pátina de ser un "servicio público", de "vertebrar" la sociedad, de "cohesión" social...

Eufemismos que esconden la inculcación de un pensamiento único, de un discurso único, de una cosmovisión unívoca, herramienta e instrumento mediático que pervivirá pase lo que pase, antes que cerrar (o vender) TV3 el nacionalismo preferirá cerrar quirófanos, reducir la ayuda a los más necesitados, racanear con las becas comedor, alargar irresponsablemente el pago de medicamentos, ignorar problemas de nutrición... lo único que realmente les importa es el proceso, es la pervivencia del Sistema nacionalista.

Finalmente dos reflexiones, la primera es preguntarse qué hace el Estado y todas sus ramificaciones autonómicas dilapidando ingentes cantidades de dinero (como dato diré que TV3 con unos 7 millones de potenciales espectadores cuenta con una plantilla de 2.500 trabajadores y Telecinco con 47 millones tiene 1.100...), ¿acaso el mejor servicio público que podrían ofrecer los poderes públicos no pasaría por promover una oferta informativa lo suficientemente plural como para que los ciudadanos pudiésemos escoger y comparar distintas fuentes?

El apagón de la televisión valenciana será bien aprovechada por una televisión catalana siempre ansiosa por introducirse en esa entelequia llamada "Países Catalanes", TV3 intentará cubrir el vacío dejado por Canal 9 llenándolo del infinito listado de agravios, medias verdades y noticias previamente cocinadas en los fogones del periodismo orgánico nacionalista.

Tratarán de convencer que TV3 es también la "seva"...tratarán de hacer que creer que ello son uno de los nuestros, tratarán probablemente de catalanizar a los valencianos, es decir de crear adeptos al pan-nacionalismo, pan-nacionalismo que es el segundo capítulo de la "construcción nacional", esto es, la creación de la Gran Cataluña.

El cierre de televisiones autonómicas
Pedro de Hoyos Periodista Digital  7 Noviembre 2013

Sé que escribiendo en la prensa desde hace veinte años puede no entenderse mi postura, pero me importa poco que se empiece a cerrar televisiones públicas. No, no todas, despacio que me explico.

Ha habido un tiempo en que hasta en Villarines del Monte Seco tenían televisión propia. Y puede resultar bueno que haya mucha información y competencia entre medios y todas esas zarandajas, pero en la inmensa mayoría de los casos esas teles y radios eran una costosísima ruina al servicio del cacique de turno. Y en esto los grandes partidos eran iguales, sólo buscaban un medio de propaganda y no de información, costase lo que costase. Habitualmente no se nombraba un Director General, sino a alguien que supiese doblar bien la cerviz sin que le importase demasiado. "Sí, bwana" era la fórmula mágica para alcanzar el poder mediático y mantenerse en él.

Pero, con ser gravísimo, no era lo más lacerante: costaban un pastón que pagábamos a tocateja. Eran un botafumeiro inmarcesible, carísimo y ofensivo al buen gusto en cualquier tiempo pasado, tiempo de exceso económico por doquier.... pero cuánto más en momentos de angustia económica. Un chorro de dinero de esa magnitud no se lo puede permitir ninguna empresa privada que quiera ser competitiva, sólo se mantienen en pie gracias a que las autoridades, puestas por nosotros, arañan incesantemente nuestros bolsillos y nuestras menguantes cartillas de ahorro. Pagamos nosotros, no se nos olvide, a precio de oro cada minutito de emisión.

Ha cerrado el incensario del PP en Valencia y no será el único o no debería serlo. Es cierto que es preferible destinar nuestros dineros, que el dinero es nuestro, caramba, a hospitales y escuelas (y a becas Erasmus, ministro Wert) que a juguetitos carísimos que no nos podemos permitir. Dentro de algún tiempo será el cumpleaños de Misanta, yo quería regalarle un anillo de diamantes, zafiros y rubíes engarzados en oro de la mayor calidad. En su lugar daremos un paseo por la calle mayor.

Tras recordar que hay Comunidades autónomas sin tele pública, debo significar que hay otras que mantienen varias teles al servicio de intereses partidistas mientras cierran plantas de hospitales o suprimen maestros. Eso sí, la culpa es de "Madrid". Y un huevo de avestruz.

El independentismo y la navaja de Ockham
José Rosiñol Lorenzo. Periodista Digital  7 Noviembre 2013

Cataluña

... si el problema es cómo regenerar la política, ¿qué es mejor cambiar el sistema o asumir los riesgos de convertirse en un país independiente pero un paria europeo y, después, ya veremos cómo nos regeneramos?, ¿o es qué la regeneración es únicamente la excusa y el malestar social es el caldo de cultivo independentista?...

Me gusta ser claro, el problema de España y de los españoles no viene por ninguna cuestión territorial, ni por el "encaje" o no de un determinado territorio, España sufre por un sistema político y administrativo cuyo coste es insoportable, no solo eso, sino porque al rebufo de las burbujas financiares se ha hipertrofiado tanto el aparato administrativo como la corrupción política, cosa que ha derivado en una de las cuestiones más preocupantes de la actualidad: la desafección política de una población profundamente decepcionada.

Lo dicho hasta aquí es algo tan evidente que ruboriza hasta escribirlo, el problema es que si ahora -cuando la crisis económica ha hecho retroceder la marea de la aparente opulencia dejando a la vista la putrefacción del sistema- no hacemos nada al respecto, no regeneramos las instituciones, no reforzamos los controles democráticos, no hacemos de la transparencia pública nuestra bandera y facilitamos al participación racional de la ciudadanía en la toma de decisiones, volveremos al punto de partida, seguiremos repitiendo los patrones que nos han conducido hasta dónde estamos.

Pues bien, tenemos a los actores políticos nacionalistas enfrascados en una lucha territorial en Cataluña, políticos que insisten en pedir la "independencia para cambiarlo todo", pero ¿cambiar exactamente qué?, eso no lo dicen, y cualquier persona sensata podría preguntarse ¿cómo alguien -que forma parte de la corrupción política- puede presentarse como regenerados del sistema?

Y aún más, ¿por qué el independentismo ha acelerado su proceso poniendo fechas políticamente inmediatas?, ¿por qué todo debe girar en torno al año próximo?, ¿por qué la ansiedad por cerrar la fecha y pregunta del referéndum de autodeterminación antes de que finalice este año?

Hay quién pensará, quizás ingenuamente, que es algo simbólico -que efectivamente lo es-, que es una estrategia para mantener la tensión y evitar que decaiga el empuje nacionalista, -que también lo es-, pero ambas cosas podrían ser razones necesarias -responden a una estrategia de socialización de la ideología- pero no suficientes, porque en mi opinión, la clave aquí la encontramos precisamente en lo que decía en los dos primeros párrafos de este artículo, es decir, la clave está en que el movimiento independentista ha recogido y pretende acaparar el resentimiento y la desafección política de una gran parte de la población.

De ahí proceden las prisas, ahí encontramos la obsesión por hacer una consulta de respuesta binaria, de ahí la cerrazón por centrar el discurso y la agenda política en el tema territorial -nacional como les gusta decir al nacionalismo biempensante- el problema radica en que este proceso no solo tapa las contradicciones y perversiones de la política y la sociedad catalana, sino que también sirve de tremenda cortina de humo que está sirviendo para ocultar las vergüenzas nacionales.

Pero, si al problema es como decíamos de regeneración política, lo pasásemos por la navaja de Ockham (aquella que dice "en igualdad de condiciones, la respuesta más sencilla suele ser la correcta") al planteamiento independentista diría así: si el problema es cómo regenerar la política, ¿qué es mejor cambiar el sistema o asumir los riesgos de convertirse en un país independiente pero un paria europeo y, después, ya veremos cómo nos regeneramos?, ¿o es qué la regeneración es únicamente la excusa y el malestar social es el caldo de cultivo independentista?, en fin, lo realmente destacable es ver cómo vivimos sobre la navaja pero que muy pocos sean conscientes de que nos están empujando a la peor de las soluciones, que nos están ofreciendo una solución para un problemas inexistente.

Cataluña ante el desafío sececionista
La Cámara de Sabadell alerta de la fuga de empresas de Cataluña por la presión fiscal
"El gran conflicto no se encuentra sólo en el aumento en el pago de tributos en Cataluña, sino en que éstos no retornan a los ciudadanos", aseguran
Europa Press www.lavozlibre.com  7 Noviembre 2013

Sabadell.- La Cámara de Comercio e Industria de Sabadell (Barcelona) considera que el aumento de los impuestos en Cataluña puede provocar una fuga de empresas y personas a otras comunidades con menos presión fiscal.

El ente cameral critica la subida continuada de impuestos y tasas, lo que sitúa a Cataluña como una de las comunidades con más presión fiscal de España a pesar de que gran parte de los impuestos no tienen retorno. "El gran conflicto no se encuentra sólo en el aumento en el pago de tributos en Cataluña, sino en que éstos no retornan a los ciudadanos a causa del constante y acumulado déficit fiscal entre el Estado y Cataluña", ha afirmado el presidente de la comisión de Industria e Innovación de la Cámara de Sabadell, Lluís Matas.

Por ello, ha lamentado también la recuperación del impuesto de Sucesiones, cuya reforma prevé una reducción de la escala de bonificaciones para descendientes y ascendentes que hereden más de 200.000 euros.

Asimismo, la Cámara de Sabadell aboga por una reestructuración inmediata y a fondo de las administraciones y de las empresas públicas que "no aportan valor y lastran las cuentas públicas" para contrarrestar una política fiscal que perjudica la débil situación económica de las familias y empresas y ralentiza la recuperación.

PD entrevista al autor de 'El Gran Cambio' (Ed. Temas de hoy)
Fernando Trías de Bes: "La prensa se hizo el harakiri, volcaron gratis en la red lo que por otro canal estaban cobrando"
"Los políticos están intentando sostener su modelo, pero tú no le llevarías el coche al mecánico que lo averió"
Luis Balcarce Periodista Digital  7 Noviembre 2013

No vivimos una crisis financiera y económica pasajera, sino los efectos de un gran tsunami geopolítico y social en el mundo: el gran cambio. Es el final de
una larga etapa de expansión de Occidente y una basculación de poder y
riqueza a otras partes del mundo. Fernando Trías de Bes visita Periodista Digital para presentar su nuevo libro, 'El Gran Cambio', de la editorial Temas de Hoy.

El liderazgo de los países emergentes y la irrupción de las nuevas tecnologías
han convertido en obsoletos los modelos de negocio tradicionales. Una superglobalización que, inesperadamente, se ha vuelto contra los países ricos que la promovieron. Los políticos trataron de preservar los Estados del bienestar mediante un nuevo esquema internacional de deudas que solo agravó las cosas. Una huida adelante. El relevo occidental era inevitable. La clase política devino una burocracia
negligente y corrupta, forma de gobierno que bien puede desembocar en el final de los grandes partidos y en la transformación de los modelos de representación ciudadana.

Protagonizamos un periodo histórico de destrucción creativa. Entraremos en una nueva era que, tras destruir, abrirá también oportunidades a emprendedores y empresas.

TITULARES DE LA ENTREVISTA CON FERNANDO TRÍAS DE BES
"Con el 11-S había mucho miedo a una recesión mundial, se pensaba que las grandes multinacionales occidentales entrarían al mercado chino aprovechando sus bajos costes de producción."
"Occidente tenía otros planes para la globalización, pero salió al revés."

"[La crisis] es evolución, es destrucción creativa. Es una oportunidad para que en la sociedad evolucionemos."
"Se está dando una polarización en la distribución de la renta que no es buena, toda paz social pasa por una amplia clase media."

"Las marcas de lujo y las marcas blancas van como un tiro. Van bien los outlets y los low cost."
"Hay desengaño político y la gente está quemada, pero no puedes prescindir de ellos [políticos] porque debilitas la democracia."

"En España está funcionando el turismo pero no puede ser lo único, somos una sociedad muy creativa y hay oportunidades para grandes economías de escala y para pequeños nichos."
"El error que no podemos volver a cometer es volver a una economía basada en la especulación financiera, a perder el contacto con la realidad."

"La prensa se ha hecho el harakiri, porque al surgir la prensa digital, los propios medios escritos volcaron gratuitamente en la red lo que por otro canal estaban cobrando. Fue un modelo que no era conveniente."

"Los medios de comunicación no sabían muy bien por qué había que estar en la red, pero había que estar, y no se sabía ni siquiera el modelo de ingresos."
"Los políticos no esperarán a volver a las andadas porque son arte y parte y su propio modelo está amenazado. Están intentando sostener su modelo y por eso no pueden gestionar adecuadamente esta crisis. Tú no le llevarías el coche al mecánico que lo averió."

"El momento es suficientemente crítico como para tener una segunda Transición en España."

EL AUTOR
Fernando Trías de Bes nació en Barcelona en 1967. En narrativa empresarial, ha publicado los libros Marketing lateral (2003), 'La buena suerte' (2004), 'El vendedor de tiempo' (2005), 'El libro negro del emprendedor' (2007), 'El hombre que cambió su casa por un tulipán' (2009) e 'Innovar para ganar' (2011). Es también autor del libro de cuentos breves 'Relatos absurdos' (2006) y de las novelas 'Palabras bajo el mar' (2006), 'El coleccionista de sonidos' (2007), 'La historia que me escribe' (2008), 'Mil millones de mejillones' (2010) y 'Tinta' (2011). Sus libros han sido traducidos a más de treinta idiomas. Es colaborador habitual del suplemento económico de 'La Vanguardia'.

El cuento de la lechera
Víctor Andrés Maldonadocronicaglobal.com  7 Noviembre 2013

Tengo que reconocer que siento una debilidad especial por Francesc Homs, consejero de la Presidencia autonómica y responsable de relaciones exteriores de la Generalidad. Y no podía ser de otra manera después de pasar quince años de mi vida profesional trabajando en ese campo. Con él, todos tenemos la fortuna de aprender cosas nuevas en la materia. Con una clarividencia inusual, hace unos días, dijo que en caso de declaración unilateral de independencia (suponemos por parte del Parlamento autonómico de Cataluña) la comunidad internacional acabaría aceptando tarde o temprano los hechos consumados, puesto que él nunca había visto a nivel internacional que se tomaran decisiones atendiendo literalmente a la literalidad del derecho.

La ventaja de una afirmación de esta índole proveniente del que parece ser el abanderado del sector más soberanista del Ejecutivo autonómico catalán es que permite comprobar cuáles son los planes que se preparan con vistas a alcanzar el que parece ser su objetivo irrenunciable: la independencia de Cataluña. Hasta el PSC empieza a darse cuenta (bueno, no todos, ya que el sector más catalanista sufre con impaciencia las dudas de Pere Navarro) de que la cuestión no es tanto preguntar a los ciudadanos de Cataluña, de preguntarnos, sobre nuestras preferencias sobre el futuro político de Cataluña (es decir, el llamado "derecho a decidir"), sino simple y llanamente el establecimiento de un Estado propio al margen de España.

"Llevamos luchando 300 años por nuestra libertad, así que algunos más no tendrían ninguna importancia"

De lo que se trataría es de convocar una consulta, ya sea directamente (incluso sin la autorización del Gobierno de Mariano Rajoy) con toda probabilidad sobre la base de la ley catalana de consultas, o indirectamente a través de unas elecciones plebiscitarias. Una vez superado el "procedimiento", el Parlamento autonómico de Cataluña subscribiría una declaración unilateral de independencia y a partir de ese momento, a esperar a que la comunidad internacional acabe aceptando lo irremediable, la voluntad del pueblo. Porque, al fin y al cabo, y como me dijo un conocido hace unos días, llevamos luchando 300 años por nuestra libertad, así que algunos más no tendrían ninguna importancia.

En el fondo de su afirmación, al menos existe el reconocimiento de que el derecho internacional no está de su lado. Ya era hora, deberíamos decir, pues desde prácticamente todos los lugares han ido llegando voces de que el llamado proceso soberanista (consulta sin que medie acuerdo con el Gobierno de España y la subsiguiente independencia unilateral) se situaría al margen de la legalidad internacional. Sin embargo, Francesc Homs parece obviar dos elementos que podrían dar lugar a un final poco feliz de su particular cuento de la lechera.

El primero, relativo a los costes de la transición hacia un Estado propio, en particular en caso de un intento de secesión unilateral. Como ya se ha dicho ampliamente, el más preocupante sería la salida de la UE, con la consabida subida de aranceles a las exportaciones catalanas, pérdidas de subvenciones en las diferentes políticas comunitarias (por ejemplo, en la agricultura), imposibilidad de acceso a sus programas de cooperación (por ejemplo, en sectores tales como la investigación y la educación), necesidad de visados para entrar en la UE, etc. Y lo que dicha exclusión significaría en términos de reducción del comercio y de la inversión extranjera, deslocalización de empresas, etc., y la consiguiente y más que probable recesión económica que acarrearía.

Pero es que, además, hay otros elementos que normalmente no son mencionados, como por ejemplo, la exclusión de Cataluña de todos los acuerdos en vigor de la UE con países terceros, sobre todo en materia de comercio de bienes y servicios, lo que supondría que las exportaciones catalanas pasarían a pagar unos aranceles particularmente altos en algunos de esos mercados.

Eso pasa en Abjasia y en Osetia del Sur, ya que desde que declararon su independencia de Georgia en 2008, sólo tienen vuelos con Rusia

Aún hay más, pues existen situaciones y sectores particulares donde el impacto económico podría suponer una verdadera debacle económica para Cataluña como sería el caso del transporte aéreo que al ser regido por la Convención de Chicago, en base a acuerdos bilaterales entre estados reconocidos internacionalmente, todos los derechos de despegue y aterrizaje del Aeropuerto del Prat podrían quedar suspendidos. ¡Imagínense, la suspensión de prácticamente todos los vuelos comerciales hacia y desde Barcelona! No habría economía que lo resistiera.

Pues sí, señor Homs, eso es lo que pasa en Abjasia y en Osetia del Sur, ya que desde que declararon su independencia de Georgia en 2008, sólo tienen vuelos con Rusia y poco más (los únicos que en la práctica han reconocido la independencia de dichos territorios); o como pasa con la autodenominada República Turca del Norte de Chipre, que al haber sido reconocida en la práctica solamente por Turquía, todas sus conexiones aéreas deben pasar forzosamente por esta última (con algunas excepciones, como es el caso de Azerbaiján). Pero como me dijo el conocido que mencioné anteriormente: no importa, lo pasaríamos mal algunos años pero después estaríamos mejor ya que todo el dinero que se recauda en Cataluña, aquí se quedaría.

El otro elemento que parece olvidar Homs es que no se trata sólo de lo que piensen en el extranjero, sino además y sobre todo de lo que se trata es de la profundización de la fractura social interna dentro de Cataluña y de la incertidumbre sobre la reacción de los ciudadanos ante una situación a todas luces ilegal, o cuando menos a la existencia de una doble legalidad. En dicha situación, ¿cómo reaccionarían las fuerzas de orden público (Mossos d'Esquadra, Policía Nacional y Guardia Civil) y cómo resolverían éstas las diferencias de opinión dentro de su seno? ¿Cómo lo harían las unidades del Ejército estacionadas en Cataluña? ¿Cómo lo harían los ciudadanos en general? ¿A qué legalidad obedecerían, a la nuevamente establecida como consecuencia de la secesión unilateral o a la que representan la Constitución española y los tribunales de justicia? Todo un escenario de incertidumbre que podría degenerar en una situación caótica y de descontrol. Porque como me dijo alguien una vez: no tomes decisiones sin tener los medios necesarios para ejecutarlas.

Pronóstico para 2014: más tensión
Juan F. Arza Mondelocronicaglobal.com  7 Noviembre 2013

Poco a poco se han ido apagando los ecos de la movilización del 11 de septiembre, y el debate sobre la independencia parece haber entrado en una nueva fase. Los partidos políticos hacen cálculos, revisan su estrategia e intentan adecuarla a las cambiantes circunstancias mientras miran con el rabillo del ojo a los demás.

En las últimas semanas el independentismo ha recibido una serie de pésimas noticias que su potente maquinaria de propaganda no ha podido contrarrestar. La peor de todas: la economía española muestra síntomas de recuperación, y la posibilidad de quiebra del Estado español parece descartada. Una mejora de la situación económica aleja a algunos sectores sociales de las tentaciones rupturistas. No conviene poner en riesgo la frágil recuperación, y la nula simpatía que despierta el procés entre los poderes económicos catalanes se pone de manifiesto cada vez con mayor claridad.

En el frente internacional, se suceden las opiniones autorizadas que advierten sobre las peligrosas consecuencias de una secesión de Cataluña. La actividad de lobby del Gobierno autonómico no cosecha, de momento, demasiados éxitos.

Numerosos intelectuales dentro y fuera de Cataluña han abandonado su silencio y se han posicionado claramente en contra de la independencia

Las encuestas más recientes indican que el apoyo a la independencia se estanca, mientras el apoyo a otras opciones toma forma y se manifiesta más desacomplejadamente. Numerosos intelectuales dentro y fuera de Cataluña han abandonado su silencio y se han posicionado claramente en contra de la independencia. Y por si todo lo anterior fuera poco, algún medio que había apoyado y jaleado a CiU en su estrategia rupturista ha redescubierto las virtudes de la "moderación".

¿Cómo evolucionará la situación en los próximos meses? Las noticias que acabo de resumir han elevado la moral de los contrarios a la independencia, haciendo creer a alguno de ellos que el procés ha embarrancado definitivamente y a partir de ahora sólo puede perder fuerza. En efecto, todo indica que la independencia, en caso de producirse, no llegará pronto. Pero eso no quiere decir que el independentismo vaya a desistir de su objetivo, o que la tensión política vaya a disminuir. Los actores políticos catalanes han adquirido una dinámica propia, muchas veces independiente de la realidad y de las necesidades del país, y ésta tiene una considerable fuerza.

En el puente de mando del procés se halla un político obcecado. Sus opciones son el suicidio político en favor de la causa o seguir al frente de un Gobierno autonómico sin dinero ni apoyo político para gobernar. Artur Mas sabe que, en la peor de las hipótesis, la historiografía nacionalista lo convertirá en otro mártir de la nación catalana, borrando de la memoria sus miserias y dibujando un retrato idealizado. A estas alturas, creer que las presiones de los poderes económicos lo harán desistir de sus planes no es realista. Está rodeado de una camarilla de creyentes (Homs, Rull, Turull...) fuertemente comprometida con la causa independentista. Y en su partido, CDC, no se deja entrever ninguna alternativa. Los reparos y admoniciones de su socio de coalición, Duran i Lleida, se antojan tardíos y testimoniales.

El socio de gobierno y a la vez principal rival de CiU en el campo nacionalista, ERC, disfruta de la posición ventajosa en la que los errores de su rival la han colocado. Sus dirigentes y militantes acarician el sueño de la independencia, y no muestran ningún respeto por las reglas de la democracia formal.

Conviene no olvidar que estos dos partidos, CiU y ERC, obtuvieron en noviembre de 2012 el apoyo del 44,4% del electorado catalán (71 escaños sobre 135), y que las recientes encuestas coinciden en darles conjuntamente un apoyo semejante. Por tanto, de momento su electorado sigue dándoles la razón y ratificando sus acciones.

El bloque independentista tiene motivos para sentirse fuerte y para mantenerse fiel a sus planes y objetivos

Junto a ellos se sitúan los medios y los grupos de presión independentistas. El grupo del diario Ara, Òmnium Cultural, la ANC, etc. defienden que el procés siga adelante hagan lo que hagan los partidos políticos, y advierten que quien se oponga será desbordado por la movilización popular. Ejercen una fuerte presión sobre CiU, que limita todavía más su margen de maniobra.

Finalmente, en el bloque independentista debemos sumar a las CUP (3,5% del voto en 2012 y tres escaños), a la dirección de ICV y a una parte importante de su militancia y electorado (9,89% del voto y trece escaños) y a unas cuantas figuras y pequeños grupos del PSC. Todos ellos, compartan o no el modelo social y político que debe traer la independencia, defienden la soberanía catalana y permanecen alineados con la estrategia trazada por el independentismo.

En definitiva, el bloque independentista tiene motivos para sentirse fuerte y para mantenerse fiel a sus planes y objetivos. Liderado por políticos comprometidos con la causa, con un apoyo electoral considerable (superior al 50% y por el momento estable en las encuestas), con una oposición todavía débil, y con los grupos mediáticos y sociales funcionando a toda máquina, la probabilidad de que plantee desafíos cada vez mayores al Estado es muy alta.

Recordemos que, según el plan trazado por los líderes del independentismo catalán, en las primeras fases del procés hay que "cargarse de razones" frente al Estado. Se trata de mostrar al mundo el gran apoyo popular del que goza el independentismo y su vocación democrática, y contraponerla a la actitud cerrada e inmovilista del Estado español. La forma escogida será la convocatoria de un referéndum no acordado con el Estado y por tanto ilegal, para el que se intentará movilizar a un porcentaje muy elevado de la población, siguiendo el modelo de las grandes manifestaciones del 11 de septiembre de los dos últimos años.

Todo esto ocurrirá en el marco de las celebraciones del tricentenario de la derrota de 1714. Desde hace meses, la ciudad de Barcelona se halla repleta de publicidad del Ayuntamiento que con el lema "Viure lliures" (Vivir libres) anuncia dichas celebraciones. No se reparará en gastos para imponer la versión nacionalista de la historia y crear un clima fuertemente emocional.

¿Y el Gobierno español, qué puede hacer? ¿Y los partidos y ciudadanos contrarios al independentismo? El independentismo no tiene suficiente fuerza para conseguir sus objetivos en el corto plazo pero, dependiendo de la respuesta a estas preguntas, puede llegar a conseguirla en el futuro. En artículos posteriores nos ocuparemos de analizar las opciones del Gobierno español y de las fuerzas constitucionalistas. Por el momento, me atrevo a pronosticar un incremento de la tensión y una fuerte ofensiva de la propaganda independentista durante el próximo año.

Algunos 'chiringuitos' que Mas mantendrá en 2014 con el dinero de la Generalidad
Millones de euros para el CAC, el Consejo de Garantías Estatutarias, la Comisión Jurídica Asesora, el CoNCA, el CAR, el CEO, la OAC, la CCMA, el Consorcio de Normalización Lingüística o Diplocat. En muchos casos son solo organismos consultivos creados para darle una "estructura de Estado" a la Generalidad. CiU -con el apoyo de ERC- los mantiene a pleno rendimiento.
Leonor Mayorcronicaglobal.com  7 Noviembre 2013

Después de un año de sequía, los presupuestos de la Generalidad para 2014 ya están sobre la mesa. Los presentó Andreu Mas-Collell el martes como un mal menor. El departamento de Economía y Conocimiento afirma que no habrá más recortes y apuesta por la introducción de nuevos tributos y la venta de patrimonio público como fórmulas para redondear los ingresos, pues al Gobierno autonómico se le ha acabado la inspiración y ya no sabe dónde más meter la tijera.

El Ejecutivo autonómico ha recortado en sanidad, en educación, en bienestar y en la mayoría de los servicios que venía prestando tradicionalmente. Los funcionarios han perdido una paga, las becas han menguado hasta su práctica desaparición, el PIRMI se ha reducido a casi nada, mientras los farmacéuticos y otros proveedores hacen cola con sus facturas en la mano dudosos de si algún día cobrarán.

El Estado del bienestar está en el chasis y los políticos lo lamentan, aunque todavía no han metido la tijera a fondo en el único lugar donde los recortes no son ni demoledores ni definitivos: en ellos mismos. Un estudio detallado del proyecto de presupuestos desvela que la Generalidad mantendrá en 2014 lo que en el argot político se ha dado en llamar chiringuitos, es decir, instituciones, empresas públicas, consorcios o consejos varios, a veces de dudosa utilidad, otras sobredimensionados. Nadie se atreve a tocar estos chiringuitos, porque, entre otras cosas, son el lugar ideal para que políticos de todos los colores puedan vivir un retiro dorado.

El CAC, el CGE y la Comisión Jurídica Asesora
Quizá el más famoso de estos chiringos sea el Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC). Es una entidad que se dedica a controlar los contenidos que emiten las televisiones para ver si son o no adecuados para el público. Tener una televisión decente costará a los catalanes 5,2 millones de euros el año que viene. La mayor parte de ese dineral se dedicará a pagar la nómina de los 77 empleados del CAC y en particular de sus siete altos cargos, la mayoría ex políticos, que recibirán una remuneración conjunta de 684.000 euros.

Lo que no falta en el presupuesto son consejos de este estilo. El de Garantías Estatutarias (CGE), por ejemplo, nació en la época de José Montilla (PSC) con idea de convertirse en una especie de Tribunal Constitucional a la catalana. En la vida real, nada tiene que ver el CGE con el TC, pues este organismo solo se dedica a dictaminar si las leyes del Parlamento autonómico se ajustan o no al Estatuto y la Constitución, pero sus informes ni son vinculantes ni tienen recorrido alguno en el ordenamiento jurídico.

Esta falta de influencia no impide que el Consejo de Garantias Estatutarias -que también da abrigo a algún antiguo político- vaya a costar 3,1 millones de euros el año que viene, de los que un millón se dedicará a pagar la nómina de los juristas de reconocido prestigio y confesada afiliación política que lo componen. Pero como el consejo de estos expertos en derecho no es suficiente para la Generalidad, el Gobierno autonómico catalán cuenta también con una Comisión Jurídica Asesora, que ha sido presupuestada en 2,6 millones de euros.

CoNCA, CAR y CEO
También tendrán que dar buenos consejos los del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CoNCA), un organismo que nació en la época del tripartito para convertirse en la repartidora de las subvenciones al mundo de la cultura. Cuando llegaron las vacas flacas, las ayudas menguaron y el departamento de Cultura decidió otorgarlas directamente, pero el CoNCA sobrevivió a su falta de funciones. El año que viene seguirá existiendo, contará con 18 empleados y les costará a los contribuyentes 1,1 millones de euros.

La burocracia cultural sale cara. La deportiva, también. El Consejo Catalán del Deporte, que se dedica a "planificar y ejecutar la política deportiva de la Generalidad bajo las directrices de la Secretaría General del Deporte" supondrá un desembolso de 38 millones de euros para las pseudo vacías arcas públicas en 2014. La Generalidad mantiene también un Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CAR), un "organismo que apoya al deporte para que sea competitivo a nivel internacional". El CAR está ubicado en Sant Cugat (Barcelona), cuenta con 81 empleados y cuesta a la Generalidad 10,9 millones de euros.

Seguro que CiU maneja, como todos los partidos, encuestas electorales que paga de su propio bolsillo. Sin embargo, no ha querido prescindir del Centro de Estudios de Opinión (CEO), una especie de CIS catalán. El CEO, que publica sondeos trimestrales, dispone de 19 empleados y de un presupuesto de 1,3 millones para 2014.

Más de 15 millones para "exposiciones", "trabajos" e informes externos
Y en la misma línea de supervivencia, pese a ser un organismo de discutida utilidad, se sitúa la famosa Oficina Antifraude de Cataluña (OAC). La entidad nació de la mano de ERC bajo aquella noble filosofía de "manos limpias". La idea era inmejorable, pero los resultados han sido tan escasos, por no decir nulos, que son muchas las voces que consideran inútil su continuidad.

Pero la OAC sigue ahí y le costará al contribuyente catalán el año que viene 4,7 millones de euros. Un presupuesto en el que se incluirán los continuos viajes de su personal al extranjero para participar en conferencias internacionales contra la corrupción. De momento, la partida de "dietas, locomoción y traslados" se eleva a 80.000 euros, la de "atenciones protocolarias y representativas", a 35.000 y la de "organización de reuniones, conferencias y cursos" a otros 30.000 euros.

El departamento de la Presidencia autonómica no será menos y también tendrá su propio rinconcito para gastar en publicidad, protocolo y cosas por el estilo. Según se desprende del proyecto de Presupuestos de 2014, el presidente de la Generalidad, Artur Mas, dispondrá de 15,7 millones para organizar "exposiciones, certámenes y otras actividades de promoción", para ofrecer "atenciones protocolarias y representativas" y para encargar "trabajos", o lo que es lo mismo, informes externos.

Además, la Secretaría de Comunicación, dependiente de Presidencia, dispondrá de otros 378.000 euros para informes, de 409.000 euros para exposiciones y de 288.000 para dedicar a publicidad. En conjunto, esta Secretaría tendrá un elevadísimo presupuesto de 404,5 millones de euros, de los que 225 millones se destinarán a la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA), es decir, la entidad que gestiona TV3 y Catalunya Ràdio.

Proyectos intocables de CiU
Andreu Mas-Collell también ha podido reservar un dinerito para dos de los proyectos intocables de CiU desde que los tiempos eran tiempos de Jordi Pujol: el fomento de la lengua catalana y el intento de que Cataluña se sitúe en el mapa internacional.

Estas ambiciones no son baratas. La Dirección General de Política Lingüística cuenta con un presupuesto de 23,6 millones. Parte de ese dinero, 16 millones, se invertirán en el Consorcio de Normalización Lingüística, la entidad que trata de normalizar a los habitantes de Cataluña a través del aprendizaje del catalán. Este organismo tiene, a su vez, un presupuesto propio de 27 millones de euros y su plantilla se eleva a 706 empleados.

La Dirección General de Política Lingüística destinará otro 1,1 millones de euros al mantenimiento del Consorcio Centro de Terminología TERMCAT, una entidad de 24 trabajadores que "tiene como misión garantizar el desarrollo y la integración de la terminología catalana en los sectores especializados y en la sociedad en general".

El otro gran reto de CiU es dar a conocer Cataluña al mundo. Es un proyecto urgente, porque una las ideas de Artur Mas para alcanzar la independencia pasa por lo que él llama "internacionalizar el conflicto". Para eso, cuenta con la Secretaría de Asuntos Exteriores y de la UE cuyo presupuesto se elevará en 2014 a los 15,3 millones de euros, y con Diplocat, que quiere ser el embrión de un futuro cuerpo diplomático catalán y que costará 2,6 millones de euros en 2014.

Pero la política y la burocracia no son los únicos puntos débiles de estos presupuestos que pretenden ser austeros. La Generalidad conserva todavía un total de 183 empresas públicas (hasta 206 si contamos todo el sector público) que tienen presupuesto propio para 2014 y cuyo contenido será objeto de otra pormenorizada crónica.

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Canal 9 ha muerto: ¡viva TV3!
José García Domínguez Libertad Digital  7 Noviembre 2013

Sabiendo quimera imposible el que en España se privaticen los medios de comunicación privados, al menos deberíamos celebrar que, de vez en cuando, se haga lo propio con alguno público. O que, en su defecto, se clausuren, como parece va a ocurrir con ese llamado Canal 9 de Valencia. Allá por 1955 un tío carnal de Javier Bardem sentenció a propósito del cine español de cuando entonces que era "políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e industrialmente raquítico". No se me ocurre definición mejor para esas televisiones que se dicen autonómicas. En cierta ocasión, el difunto Nicolae Ceaucescu, un firme partidario de las políticas de austeridad, dejó a los habitantes de Bucarest sin calefacción durante un invierno polar a fin de poder pagar la deuda externa sin incurrir en mora. Al tiempo, invirtió el 30% del PIB de Rumania en construirse un nuevo palacio presidencial. Había que elegir, o estufas o palacio. Y el malogrado Nicolae eligió palacio.

Artur Mas también tenía que elegir durante estas vísperas. Su disyuntiva, por lo demás, no era muy distinta a la del Conducator. O farmacias o TV3, he ahí el dilema del president. Y, naturalmente, ha elegido TV3. Razón de que las boticas todas del país petit hayan echado el candado este jueves en protesta por los impagos ya crónicos de la Generalitat. Sépase al respecto que la plantilla de TV3, con una audiencia potencial de 7,5 millones de víctimas, asciende a 2.700 personas; más del doble que Tele 5, que, con un mercado teórico de 47 millones, cuenta con apenas 1.104 empleados. Y que la nómina de la televisión nacionalista supone para los contribuyentes españoles un quebranto de 160 millones anuales. O que el salario medio ahí anda por los 62.000 euros.

Pero aún les sabía a poco. Así, el tripartito de Montilla y Carod consideró en 2010, esto es en plena recesión, que hacía falta aumentar la nómina en 3,6 millones adicionales. Y se procedió a ello sin tardanza mayor. Ya se sabe, todo por la pàtria. Eso sí, a las farmacias ni un duro. De la Rumania comunista, por cierto, se trajo Adolfo Suárez a Valerio Lazarov para que le pusiera un poco de zoom a la caja tonta de la dictadura. Un fichaje que se podría haber hecho a la inversa con la legión de comisarios políticos de todos los canales nou que infestan el espacio radioeléctrico peninsular. Al cabo, cualquier presentador de las autonómicas haría felices a Ceaucescu, a Brézhnev o al llorado abuelo de Kim Jong Il. Y es que el impúdico, obsceno servilismo de esos chiringuitos audiovisuales para con el mandamás regional de turno haría pasar a la mismísima RTVE por modelo ejemplar de independencia, rigor y ecuanimidad. Canal 9 ha muerto: ¡viva TV3!

La conjura secreta contra Canal Nou
Cristina Losada Libertad Digital  7 Noviembre 2013

La Generalidad valenciana ha decidido cerrar la televisión autonómica. La razón es el elevado coste de cumplir la sentencia que le obliga a la readmisión de más de mil empleados despedidos. Con una plantilla reducida, el Canal Nou aún podía ir tirando. Con unos gastos de personal de nuevo disparados, su mantenimiento resulta inasumible para una autonomía en graves dificultades financieras. Hasta aquí los hechos desnudos. A partir de aquí el ropaje de interpretaciones, tan estrafalario. Porque oposición, sindicatos y comentaristas varios culpan del fatal desenlace a la mala gestión, la corrupción y la manipulación política, pero todos olvidan, y vaya olvido, la influencia del acontecimiento económico más decisivo y desgraciado de los últimos años.

Ese lapsus, tan común que ya no se percibe, muestra que en la mente de muchos el sector público pertenece a otra galaxia, a un mundo tan suyo y tan feliz que permanece ajeno a las vicisitudes de la economía, milagrosamente protegido de sus borrascas. Es verdad que las teles autonómicas nunca han estado realmente en el mercado, pues la subvención es una fuente de ingresos tan fundamental que sin ella nunca habrían sido viables. Justo por eso han de notar por fuerza la caída de ingresos de las Administraciones. Por fuerza, porque estaría buena que se hicieran recortes en sanidad y no en las teles públicas. A ello hay que añadir el descenso en picado de la inversión publicitaria, que es su otra fuente de ingresos. Si la crisis se ha llevado por delante a miles de empresas de verdad, ¿cómo no va a llevarse por delante a las empresas de mentira?

Pues no, señor. Para los que claman contra el cierre de Canal Nou, las circunstancias que han provocado la desaparición de más de doscientas mil empresas españolas entre 2007 y 2012 resulta que no cuentan para nada. Vienen entonces con los errores de gestión y las historias de manipulación, que por auténticos que sean son achaques viejos y crónicos en las teles públicas. O vienen, que es lo más estrambótico de todo, con las teorías conspirativas: se gestionó mal adrede para hundir la empresa y poder cerrarla. Pero ¿no decían que la utilizaban como aparato de propaganda? Si es así, no tiene mucha lógica política cerrar una televisión que le presta un servicio tan conveniente a un Gobierno. Ahí está, como contrapunto, el caso de TV3 y otros medios controlados por la Generalidad catalana. Cuestan un ojo de la cara, pero siguen prácticamente como estaban.

Casualidades de la vida, el medio que más pábulo ha dado a la teoría de la conjura del PP contra Canal Nou es parte de una empresa que, al primer embate de la crisis, cerró una cadena televisiva e hizo un ERE en el periódico. Pero ahí, claro está, no hubo mala gestión ni conjuras de necios. Ahí fue la crisis, ella solita.

Canal 9 y la ley de Mahoma
José María Albert de Paco Libertad Digital  7 Noviembre 2013

La carta publicada por Iolanda Mármol, corresponsal de Canal 9 en Madrid, tras el anuncio de cierre de la cadena es, sin duda, la mejor razón para cerrarla. Ya en sus inicios, cuando el resto de las televisiones autonómicas aún se hallaban tocadas por el halo de inocencia que otorga lo virginal, Canal 9 se mostró más concernida por contentar las pulsiones del bajo vientre que por el mandato de promoción de lo vernáculo. Con el programa Tómbola, que inició sus emisiones en 1997, la cadena valenciana se hizo un hueco en el hall of fame del mamarrachismo televisivo. La verdadera telebasura, no obstante, consistía en la vistosidad con que se daba jabón al presidente de turno. En eso, ciertamente, Canal 9 fue un dechado de transparencia, ahora que esa cláusula se ha puesto tan de moda. No en vano, ni siquiera se puede hablar de servidumbre política, puesto que a efectos prácticos (y fácticos) Canal 9 siempre fue el poder mismo, la primera consejería del Consell.

La gran marca de la casa, no obstante, no fue el horrísono sigilo con que sus noticiarios tramitaban cualquier asunto que salpicara a los populares, sino su furibundo anticatalanismo, en respuesta al no menos furibundo pancatalanismo de TV3. Es fama que la gota malaya de los Països Catalans contribuyó decisivamente a modelar una identidad, la valenciana, hasta entonces carente de aristas. Al nacionalismo catalán, siempre sensible a la preservación de las minorías, le cabe el mérito de haber fundado el valencianismo moderno. Contra sí mismo, sí, nadie es perfecto; ni siquiera los valencianos. "Valencianos", sí, digo bien. Porque, paradójicamente, los activistas que desde Cataluña más han destacado en la defensa de la entelequia Països Catalans no han sido sino valencianos. Gentes como Vicent Sanchis, Vicent Partal, Isabel-Clara Simó o Alfons López-Tena.

Volviendo a Mármol y su denuncia (a toro pasado) de que le exigieron que de Zaplana sólo saliera su perfil bueno, o de que le prohibieron dar la noticia del cheque-bebé de Zapatero, o la obligaron a cantar las excelencias de Terra Mítica… Tan sólo una cosa: Iolanda, cielo, ya lo sabíamos. Y otra más: el periodista que se deja manipular es, cuando menos, copartícipe de la manipulación. Lo que debe concluirse, en fin, de esa lista mourinho con que te abres las carnes no es que los políticos compren, que va de suá, sino que tú te dejaste comprar.

Barra 'lliure' que España paga

Pablo Planas Libertad Digital

Mas dispara con pólvora del rey, hipoteca el futuro de España con el aval del Estado o, más directamente, se está corriendo una juerga independentista pagada por el pueblo, el catalán y todos los demás. Los doscientos diez millones de euros que va a costar TV3 el próximo año, el sueldo de los funcionarios de la Generalidad, los intereses de los bonos patrióticos y hasta la celebración del referéndum secesionista dependen de que Hacienda afloje la mosca. Y Montoro la afloja a través del FLA (Fondo de Liquidez Autonómica), en la idea de que Duran va a conseguir que Mas respete las leyes y no monte la cacareada consulta. Es como un pago por adelantado en FLA para evitar una DUI (Declaración Unilateral de Independencia), que es como los independentistas, en CiU y ERC, se refieren al flashback del 1934; eso que avisó Duran en el Congreso de los Diputados que puede pasar como no haya una negociación. ¿Chantaje? Para nada. Duran es que va por libre, porque Mas ya ha dicho por activa, pasiva y retambufa que va a hacer un referéndum; y que si no se lo reconocen ni en Somalilandia montará unas elecciones plebiscitarias.

Con un par y con el dinero que Hacienda le mete en los bolsillos al presidente de la Generalidad para que se lo gaste en cadenas independentistas, humanas y de televisión, en una campaña mediática masiva, en embajadas, en viajes de estudios al Quebec y hasta en comprar las urnas, detalle entre la alevosía y el recochineo. El referéndum mismo ha sido apartidado en los presupuestos que estos días presenta la Generalidad en diez millones de euros, cosa pública, notoria y motivo de satisfacción nacionalista. En esos mismos presupuestos, pactados con Junqueras, el de la Esquerra, hay capítulos, gastos y derramas cuya sola existencia convierte la gestión de las cajas españolas -así, en general- en un modelo de honestidad moral y rigor contable.

Si en España hubiese un Estado (aunque fuera uno federal o tipo Andorra), los presupuestos de Mas serían inconcebibles. Sus cuentas son una provocación manifiesta contra todos los contribuyentes y si se aplican los delirios nacionalistas será en gran parte porque el Gobierno de España facilita, en aras de la moderación, que el dinero de todos los españoles se emplee en campañas de propaganda separatista como la del "Espanya ens roba", que es como que te insulten, pero además pagando.

Más allá de que el PP intente acotar el diálogo en el supuesto de que todo esto de la consulta indepe es un calentón, un farol o lo típico del nacionalismo, se desconoce qué clase de jugada maestra de la alta política va a hacer que Artur Mas entre en razón, disuelva a las masas y deje de gastar recursos ingentes en contra de la ley, la soberanía popular y la democracia. Si se ha podido escuchar a Rajoy una vez en el Senado afirmar que no va a negociar con la unidad de España, han sido decenas de veces, en catalán y en castellano, las que Mas (y hasta Duran) han dicho que convocarán un referéndum y que su objetivo es tener un Estado propio, o sea de ellos, diferente al español pero con todas sus ventajas.

Si no hay margen de negociación, no debería haber margen de beneficio, pero como Montoro también dispara con la munición de los súbditos, los independentistas disfrutan de una financiación para sus actividades que ya quisieran los insensatos que intentan montar un negocio o salir adelante como autónomos. Mas y sus cuates tienen barra lliure y paga España. Sólo con la mitad del dinero que sale del FLA hacia la Generalidad se podría montar un Plan E como el de Zapatero (abrir zanja, cerrar zanja) para la mitad de los parados de España, tirando por lo bajo. No es muy buena idea, pero así, al menos, no se lo llevarían crudo sólo unos pocos, los nacionalistas.

Millones de euros para el CAC, el CoNCA, el CAR, el CEO, la OAC, la CCMA, el CGE, el CJA...
Todos los 'chiringuitos' que Artur Mas mantiene con el dinero de la Generalidad
El presidente autonómica encima dice que estos presupuestos para 2014 garantizan "los servicios sociales básicos"
Periodista Digital.  7 Noviembre 2013

En muchos casos son solo organismos consultivos creados para darle una "estructura de Estado" a la Generalidad. CiU -con el apoyo de ERC- los mantiene a pleno rendimiento

El informe, detllado, puntilloso y amplio, lo publica Leonor Mayor este 7 de noviembre de 2013 en 'Crónica Global', el diario online que ha nacido en Cataluña decidido a contar la otra realidad, la que nunca muestran TV3 y los medios de comunicación pegados a la teta de la subvención.

Después de un año de sequía, los presupuestos de la Generalidad para 2014 ya están sobre la mesa. Los presentó Andreu Mas-Collell el martes como un mal menor.

El departamento de Economía y Conocimiento afirma que no habrá más recortes y apuesta por la introducción de nuevos tributos y la venta de patrimonio público como fórmulas para redondear los ingresos, pues al Gobierno autonómico se le ha acabado la inspiración y ya no sabe dónde más meter la tijera.

El Ejecutivo autonómico ha recortado en sanidad, en educación, en bienestar y en la mayoría de los servicios que venía prestando tradicionalmente. Los funcionarios han perdido una paga, las becas han menguado hasta su práctica desaparición, el PIRMI se ha reducido a casi nada, mientras los farmacéuticos y otros proveedores hacen cola con sus facturas en la mano dudosos de si algún día cobrarán.

El Estado del bienestar está en el chasis y los políticos lo lamentan, aunque todavía no han metido la tijera a fondo en el único lugar donde los recortes no son ni demoledores ni definitivos: en ellos mismos. Un estudio detallado del proyecto de presupuestos desvela que la Generalidad mantendrá en 2014 lo que en el argot político se ha dado en llamar chiringuitos, es decir, instituciones, empresas públicas, consorcios o consejos varios, a veces de dudosa utilidad, otras sobredimensionados. Nadie se atreve a tocar estos chiringuitos, porque, entre otras cosas, son el lugar ideal para que políticos de todos los colores puedan vivir un retiro dorado.

El CAC, el CGE y la Comisión Jurídica Asesora
Quizá el más famoso de estos chiringos sea el Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC). Es una entidad que se dedica a controlar los contenidos que emiten las televisiones para ver si son o no adecuados para el público. Tener una televisión decente costará a los catalanes 5,2 millones de euros el año que viene. La mayor parte de ese dineral se dedicará a pagar la nómina de los 77 empleados del CAC y en particular de sus siete altos cargos, la mayoría ex políticos, que recibirán una remuneración conjunta de 684.000 euros.

Lo que no falta en el presupuesto son consejos de este estilo. El de Garantías Estatutarias (CGE), por ejemplo, nació en la época de José Montilla (PSC) con idea de convertirse en una especie de Tribunal Constitucional a la catalana. En la vida real, nada tiene que ver el CGE con el TC, pues este organismo solo se dedica a dictaminar si las leyes del Parlamento autonómico se ajustan o no al Estatuto y la Constitución, pero sus informes ni sos vinculantes ni tienen recorrido alguno en el ordenamiento jurídico.

Esta falta de influencia no impide que el Consejo de Garantias Estatutarias -que también da abrigo a algún antiguo político- vaya a costar 3,1 millones de euros el año que viene, de los que un millón se dedicará a pagar la nómina de los juristas de reconocido prestigio y confesada afiliación política que lo componen. Pero como el consejo de estos expertos en derecho no es suficiente para la Generalidad, el Gobierno autonómico catalán cuenta también con una Comisión Jurídica Asesora, que ha sido presupuestada en 2,6 millones de euros.

CoNCA, CAR y CEO
También tendrán que dar buenos consejos los del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CoNCA), un organismo que nació en la época del tripartito para convertirse en la repartidora de las subvenciones al mundo de la cultura. Cuando llegaron las vacas flacas, las ayudas menguaron y del departamento de Cultura decidió otorgarlas directamente, pero el CoNCA sobrevivió a su falta de funciones. El año que viene seguirá existiendo, contará con 18 empleados y les costará a los contribuyentes 1,1 millones de euros.

La burocracia cultural sale cara. La deportiva, también. El Consejo Catalán del Deporte, que se dedica a "planificar y ejecutar la política deportiva de la Generalidad bajo las directrices de la Secretaría General del Deporte" supondrá un desembolso de 38 millones de euros para las pseudo vacías arcas públicas en 2014. La Generalidad mantiene también un Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CAR), un "organismo que apoya al deporte para que sea competitivo a nivel internacional". El CAR está ubicado en Sant Cugat (Barcelona), cuenta con 81 empleados y cuesta a la Generalidad 10,9 millones de euros.

Seguro que CiU maneja, como todos los partidos, encuestas electorales que paga de su propio bolsillo. Sin embargo, no ha querido prescindir del Centro de Estudios de Opinión (CEO), una especie de CIS catalán. El CEO, que publica sondeos trimestrales, dispone de 19 empleados y de un presupuesto de 1,3 millones para 2014.

Más de 15 millones para "exposiciones", "trabajos" e informes externos
Y en la misma línea de supervivencia, pese a ser un organismo de discutida utilidad, se sitúa la famosa Oficina Antifraude de Cataluña (OAC). La entidad nació de la mano de ERC bajo aquella noble filosofía de "manos limpias". La idea era inmejorable, pero los resultados han sido tan escasos, por no decir nulos, que son muchas las voces que consideran inútil su continuidad.

Pero la OAC sigue ahí y le costará al contribuyente catalán el año que viene 4,7 millones de euros. Un presupuesto en el que se incluirán los continuos viajes de su personal al extranjero para participar en conferencias internacionales contra la corrupción. De momento, la partida de "dietas, locomoción y traslados" se eleva a 80.000 euros, la de "atenciones protocolarias y representativas", a 35.000 y la de "organización de reuniones, conferencias y cursos" a otros 30.000 euros.

El departamento de la Presidencia autonómica no será menos y también tendrá su propio rinconcito para gastar en publicidad, protocolo y cosas por el estilo. Según se desprende del proyecto de Presupuestos de 2014, el presidente de la Generalidad, Artur Mas, dispondrá de 15,7 millones para organizar "exposiciones, certámenes y otras actividades de promoción", para ofrecer "atenciones protocolarias y representativas" y para encargar "trabajos", o lo que es lo mismo, informes externos.

Además, la Secretaría de Comunicación, dependiente de Presidencia, dispondrá de otros 378.000 euros para informes, de 409.000 euros para exposiciones y de 288.000 para dedicar a publicidad. En conjunto, esta Secretaría tendrá un elevadísimo presupuesto de 404,5 millones de euros, de los que 225 millones se destinarán a la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA), es decir, la entidad que gestiona TV3 y Catalunya Ràdio.

Proyectos intocables de CiU
Andreu Mas-Collell también ha podido reservar un dinerito para dos de los proyectos intocables de CiU desde que los tiempos eran tiempos de Jordi Pujol: el fomento de la lengua catalana y el intento de que Cataluña se sitúe en el mapa internacional.

Estas ambiciones no son baratas. La Dirección General de Política Lingüística cuenta con un presupuesto de 23,6 millones. Parte de ese dinero, 16 millones, se invertirán en el Consorcio de Normalización Lingüística, la entidad que trata de normalizar a los habitantes de Cataluña a través del aprendizaje del catalán. Este organismo tiene, a su vez, un presupuesto propio de 27 millones de euros y su plantilla se eleva a 706 empleados.

La Dirección General de Política Lingüística destinará otro 1,1 millones de euros al mantenimiento del Consorcio Centro de Terminología TERMCAT, una entidad de 24 trabajadores que "tiene como misión garantizar el desarrollo y la integración de la terminología catalana en los sectores especializados y en la sociedad en general".

El otro gran reto de CiU es dar a conocer Cataluña al mundo. Es un proyecto urgente, porque una las ideas de Artur Mas para alcanzar la independencia pasa por lo que él llama "internacionalizar el conflicto". Para eso, cuenta con la Secretaría de Asuntos Exteriores y de la UE cuyo presupuesto se elevará en 2014 a los 15,3 millones de euros, y con Diplocat, que quiere ser el embrión de un futuro cuerpo diplomático catalán y que costará 2,6 millones de euros en 2014.

Pero la política y la burocracia no son los únicos puntos débiles de estos presupuestos que pretenden ser austeros. La Generalidad conserva todavía un total de 183 empresas públicas (hasta 206 si contamos todo el sector público) que tienen presupuesto propio para 2014 y cuyo contenido será objeto de otra pormenorizada crónica.

El Gobierno catalán cuenta ya con más fundaciones que el Estado: 35 entidades reciben 572 millones
El Maratón de TV3 o el Centro de Seguridad de la Información de Cataluña (Cesicat), el 'CNI catalán', entre otros, forman parte del sector público que recogen las cuentas regionales para 2014. El Ejecutivo central ha reducido de 47 a 28 estas estructuras --y aún quiere prescindir de algunas más-- dentro de su reforma de la Administración.
Nacional. www.vozpopuli.com  7 Noviembre 2013

La pretensión de la Generalitat de convertirse en "Estado propio" está llevando a la Administración catalana a poseer una dimensión que ya supera al Estado en, al menos, una cuestión: su número de fundaciones. Los Presupuestos autonómicos para 2014 elaborados por el Gobierno de Artur Mas (CiU), cuya tramitación parlamentaria acaba de comenzar, dan cuenta de un gigantesco sector público, ajeno a los drásticos recortes realizados en otras áreas con respecto a las cuentas de 2012 (fueron prorrogadas para 2013).

Los Presupuestos catalanes incluyen un total de 35 fundaciones, que abarcan tanto públicas (participadas mayoritariamente por fondos públicos) como privadas (la Administración participa de forma minoritaria). La suma de sus asignaciones asciende a los 572.155.100 euros. En las cuentas anteriores, la cifra se situó en 43 fundaciones y la Generalitat reservó para ellas 707,5 millones.

Así, en dos años, el Ejecutivo catalán apenas ha reducido estas entidades un 18%. Un porcentaje muy bajo si se tiene en cuenta que el Gobierno de Mariano Rajoy se ha propuesto rebajar a la mitad las fundaciones de la Administración General del Estado (AGE). De las 47 existentes antes de iniciar la reforma de la Administración, ha dejado activas 28 y todavía prescindirá de algunas más. La intención es quedarse con 25. Este ajuste en las fundaciones y otros entes similares supone un ahorro de 33,5 millones de euros.

El Ejecutivo catalán no piensa rebajar sustancialmente su personal, pues el número de trabajadores públicos en esta comunidad sólo desciende de 167.418 en 2010 a 164.384 en 2014

El Gobierno mantiene que los trabajadores de las entidades que se supriman pasarán a las que se creen mediante su fusión o integración, o cubrirán, a través de fórmulas de movilidad, vacantes existentes en los ministerios, lo que aliviará la carga de la Administración, que lleva más de dos años con un índice de reposición laboral cero. En cambio, el Ejecutivo catalán no piensa rebajar sustancialmente su personal. De hecho, el número de trabajadores públicos en esta comunidad sólo desciende de 167.418 en 2010 a 164.384 en 2014.

Destituido el presidente de Cesicat
Entre las fundaciones que aparecen en los Presupuestos catalanes figuran la del Maratón de TV3, que recibe 7,6 millones; el Centro de Seguridad de la Información, el Cesicat o CNI catalán (casi 5 millones); o el Centro Tecnológico de Telecomunicaciones (5,4 millones). El mes pasado la gestión del Cesicat estuvo en el punto de mira al filtrar Anonymous los seguimientos realizados en las redes sociales a políticos catalanes de CUP y ERC y activistas antisistema.

Aunque desde la Generalitat se ha desmentido relación alguna con este incidente, anteayer fue destituido el presidente de este organismo, Carles Flamerich, y reemplazado por Jordi Puigneró. El Ejecutivo catalán sostiene que ya se había pensado en este cambio antes de que los hackers denunciaran los rastreos.
 

PP y PSOE se salvan
Un total de 17 partidos políticos está en quiebra técnica
Libre mercado 7 Noviembre 2013

La ruina de la gestión política va más allá de las administraciones o determinados entes públicos, como las televisiones, ya que alcanza de lleno a sus propios partidos. El último informe de fiscalización elaborado por el Tribunal de Cuentas advierte de que un total de 17 formaciones registraban un patrimonio neto negativo en 2011, es decir, se encontraban en situación de quiebra técnica ya que el valor de sus pasivos (lo que debe) superaba al de sus sus activos (lo que tiene). En concreto, su agujero patrimonial ascendía a casi 46 millones de euros.

Por ello, el organismo señala que "deberán ajustar sus actividades económicas con objeto de alcanzar el necesario reequilibrio patrimonial". Y ello, pese a que el conjunto de partidos recibió un total de 316 millones de euros en subvenciones públicas durante ese ejercicio. De hecho, el número de formaciones en problemas ha crecido en los últimos años, al pasar de 10 en 2009 a 13 en 2010 y un total de 17 en 2011 -último año fiscalizado-, tal y como recoge la siguiente tabla.

El informe del organismo, que corresponde al período 2009-2011, incluye la fiscalización de un total de formaciones que han sido perceptoras, directa o indirectamente, de subvenciones públicas para su funcionamiento ordinario, con el objetivo de verificar el cumplimiento de las obligaciones legales aplicables a los recursos públicos y privados de los partidos. Así pues, casi el 60% de las formaciones analizadas está en situación de quiebra técnica debido a sus elevados números rojos.

En este ámbito destaca muy especialmente el agujero de los nacionalistas catalanes: CiU, la coalición que lidera Artur Mas, registraba un patrimonio neto negativo de 10,2 millones de euros en 2011, a lo que cabe sumar un desequilibrio extra de otros 11,3 millones en Unió Democrática de Catalunya, la formación de Josep Antoni Duran i Lleida. En total, un desajuste de 21,5 millones, casi la mitad del agujero global de los partidos.

Por el contrario, PP y PSOE, los principales partidos del país, se salvan. Los populares registraron un beneficio de 2,19 millones en 2011, mientras que los socialistas ganaron 7,4 millones.


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