AGLI Recortes de Prensa   Viernes 8  Noviembre 2013

El BCE no resolverá la crisis
EDITORIAL Libertad Digital 8 Noviembre 2013

El Banco Central Europeo (BCE) ha vuelto a rebajar el tipo de interés oficial en la Zona Euro hasta el 0,25%, un nuevo mínimo histórico, empleando de nuevo como excusa la necesidad de impulsar la recuperación económica y la reactivación del crédito al sector privado. De hecho, el presidente del organismo, Mario Draghi, garantiza que mantendrá esta laxa política monetaria el tiempo que sea necesario, a imagen y semejanza de lo que lleva haciendo la Reserva Federal de EEUU (FED) desde el estallido de la crisis financiera. Sin embargo, pese a las insistentes promesas y recomendaciones de los bancos centrales, el tiempo se ha encargado demostrar que este tipo de medidas no sólo no ha cosechado los éxitos pretendidos sino que incluso ha obstaculizado la corrección de los errores cometidos durante la época de la burbuja inmobiliaria. No en vano, ni la rebaja de tipos hasta casi el 0% ni las masivas inyecciones de liquidez facilitadas a bancos y Estados desde 2008, a uno y otro lado del Atlántico, se han traducido en el rápido y elevado crecimiento del PIB y el empleo que tanto auguraba la mayoría de los economistas.

En primer lugar, conviene recordar que la actual crisis deriva, precisamente, del mantenimiento de unos tipos de interés excesivamente bajos durante demasiado tiempo a lo largo de la pasada década. Y si ésta fue la causa original de la anterior burbuja es lógico pensar que tampoco será la solución, a menos que la intención real de la banca central sea inflar una nueva capaz de sustituirla. Es decir, una crisis de deuda ni puede ni debe resolverse con más deuda, y esto es justo lo que persigue el abaratamiento de la financiación. Y aunque el BCE no ha conseguido su objetivo en el sector privado, sí lo está logrando en el público. En realidad, estas políticas extraordinarias, lejos de favorecer la economía productiva, facilitan el acceso de dinero abundante y barato a Estados manirrotos, lo cual se traduce en más déficit, deuda pública y, por supuesto, impuestos, con todos los inconvenientes que ello conlleva para la creación de riqueza y empleo. Así, por ejemplo, los bancos, aprovechando el crédito barato del BCE, se endeudan a corto plazo al 0,25% e invierten ese dinero en la compra de deuda pública a largo plazo, cuya rentabilidad ronda el 4%, embolsándose la diferencia, incentivando así el endeudamiento público. Además, el acaparamiento del escaso crédito por parte del Estado restringe la concesión de préstamos a muchas empresas y familias solventes.

Por otro lado, si bien los tipos bajos favorecen a los deudores, tienen un efecto perjudicial sobre el conjunto de la economía, ya que desincentivan la amortización de deudas y la liquidación de las malas inversiones acometidas durante la burbuja. Dicho de modo: el BCE está ralentizando el esencial desapalancamiento del sector privado, un factor clave para depurar los excesos cometidos por España en el pasado, sobre todo en el sector inmobiliario. Todas las políticas destinadas a dificultar o retrasar este doloroso pero imprescindible ajuste tan sólo alargan innecesariamente la agonía. Refinanciar deudas impagables y sostener inversiones ruinosas haciendo uso del crédito barato no sólo no ayuda sino que lastra la recuperación. Y ello sin contar que la laxitud del BCE debilita el euro, encareciendo la importación de materias primas, lo cual tampoco ayuda a la mejora de la competitividad.

La auténtica solución a la crisis, por tanto, no estriba en repetir los graves errores del pasado con la vana e ingenua ilusión de obtener resultados distintos, sino en acelerar los ajustes al máximo para salir cuanto antes del atolladero. Para eso es fundamental flexibilizar al máximo la economía, permitiendo que las empresas se adapten con rapidez a la nueva coyuntura y surjan nuevas oportunidades de negocio capaces de reabsorber el elevado paro, así como reducir de forma drástica el gasto público, con el fin de eliminar el déficit e ir reduciendo el histórico nivel de deuda acumulado durante la crisis. La solución es, en resumen, más libertad económica y verdadera austeridad pública, creando un contexto idóneo para la generación de riqueza y empleo. La crisis se resuelve con más ahorro, no con más mala deuda, y con más y mejores empresarios, no con mayor manipulación monetaria por parte del BCE. Draghi no solucionará la crisis.

Canal 9
Valencia cierra su hecho diferencial
Pablo Molina Libertad Digital  8 Noviembre 2013

El anuncio del cierre de la Radio Televisión Valenciana ha soliviantado a los profesionales que prestan allí sus servicios. No sólo porque vayan a engrosar las listas del paro, como millones de españoles, sino principalmente por la traición a la ciudadanía que supone el cierre de un medio público, responsable de vertebrar el sentir de la sociedad valenciana y dar cobertura mediática a sus ansias de autogobierno. El hecho diferencial de las diecisiete nacionalidades españolas se va a ver seriamente socavado en caso de que cunda el ejemplo, como parece que va a ocurrir a tenor de los cierres proyectados de otras televisiones autóctonas.

El hecho diferencial valenciano es tan complejo que ha necesitado el concurso de una plantilla de mil seiscientas personas para darle un cauce adecuado. Sólo Andalucía y Cataluña, cuyos hechos diferenciales son imposibles de rastrear, perdidos en la noche de los tiempos, necesitan más empleados que RTVV para esmaltar adecuadamente su dimensión nacional. Afortunadamente para andaluces y catalanes, sus entramados mediáticos no corren peligro, pues los dirigentes políticos se han ocupado de garantizarles el adecuado abrigo presupuestario a cambio de menudencias como retrasar el pago de la factura farmacéutica. La Generalidad valenciana, en cambio, ha eludido su responsabilidad y, fracasado su proyectado expediente de regulación de empleo, ha decidido pegar un persianazo. Por supuesto antidemocrático, según se están encargando de explicar los locutores en los últimos coletazos de la televisión regional.

En estos momentos Canal 9 funciona como célula autogestionaria, con los obreros haciéndose cargo de la programación diaria para intentar hacer ver a la ciudadanía que cuando una tele pública se quema, algo suyo se quema. Y está muy bien, porque esto de convertir una cadena pública en un kibutz es probablemente la única manera de garantizar su continuidad. En vista de los mastodónticos edificios, plantillas y medios técnicos con que nacieron todas las televisiones autonómicas, va a ser difícil encontrar a un empresario lo suficientemente atolondrado como para hacerse cargo del invento, aunque sólo sea por un precio de compra de un euro.

La relevancia que se le está dando al cierre de una empresa pública especialmente deficitaria como Canal 9, aventurando implicaciones políticas de todo orden, ha trastocado la teoría clásica de McLuhan y ahora el medio ya no es el mensaje. Es el hecho diferencial. Un nuevo hallazgo que añadir a la impecable hoja de servicios de nuestro Estado Autonómico.

El concepto de libertad de Esperanza Aguirre y de Artur Mas
Juan Francisco Martín Seco. www.republica.com 8 Noviembre 2013

Desde los tiempos de Benjamín Constant, los tratadistas políticos vienen señalando que hay dos formas distintas de entender el término libertad: la de los antiguos y la de los modernos, según las apellidó arbitrariamente el escritor francés. Y digo arbitrariamente porque, en honor de la verdad, debería haberlas denominado justo al revés. La llamada por Constant de los modernos, que es la que él defiende, hunde sus raíces en Montesquieu. Es una libertad de carácter individualista, orientada exclusivamente a otorgar al ciudadano una esfera, lo más amplia posible, no controlada por el poder del Estado.
La segunda concepción de la libertad, bautizada como de los antiguos, tiene por padre a Rousseau y se preocupa no tanto de los límites del poder, cuanto de que ese poder se comparta y se ejerza por todos los ciudadanos. Ser libre no significa no tener leyes, sino darse leyes a uno mismo. Pasar de una idea heterónoma del poder a una autónoma donde el gobierno no venga impuesto desde el exterior. Si la primera concepción puede calificarse como liberal, a la segunda le cuadra mejor la denominación de democrática.

El liberalismo de Montesquieu y la democracia de Rousseau, complementándose, son las fuentes del Estado moderno. No obstante, después de la Revolución Francesa, tras la experiencia jacobina y la época del terror, la mayoría de las doctrinas liberales se fueron apoyando mucho más en Montesquieu que en Rousseau, cuya doctrina fue puesta en cuarentena, sospechosa de centralismo democrático, y sustituida por la de Locke, más en consonancia con el espíritu individualista que se iría adueñando de las corrientes posrevolucionarias. En Locke, el Estado se configura como una sociedad anónima, de modo que los ciudadanos se conciben como los accionistas, con derechos y deberes en función de su patrimonio.

El liberalismo se constituye ante todo como liberalismo económico, como el ideario de los propietarios, que lo único que precisan es que, salvo para defender su propiedad, el Estado no intervenga, porque, aun sin el Estado, son los más fuertes. Abogan por que se mantenga la distribución de la renta que genera el mercado, y el statu quo vigente. Es una libertad frente al Estado, en contraposición a lo que Constant llama la de los antiguos, caracterizada por la necesidad de las grandes masas populares de que el Estado adopte una posición activa en el establecimiento de condiciones mínimas de igualdad y de justicia para que todos los ciudadanos puedan desarrollarse y ser libres; libertad en el Estado, que debe ser de todos y todos deben participar en la definición de su estructura y de sus leyes.

No hay duda de que la libertad de la que se jacta continuamente Esperanza Aguirre es aquella que Constant caracterizó como la de los modernos, aunque en realidad es una concepción vetusta y rancia, la de los liberales del siglo XIX, individualista y propia de los ricos que defienden su patrimonio. Impuestos, los mínimos y desde luego que no sean progresivos; desprecio de toda política redistributiva. En todo caso habrá que hablar de caridad y de solidaridad, pero no de justicia. El dinero, mantiene la señora Aguirre, donde mejor se encuentra es en las manos de sus propietarios, el problema es que todos no somos propietarios o, al menos, no lo somos en la misma medida. Su delfín, el actual presidente de la Comunidad de Madrid, ha heredado este concepto de libertad y sorprende a propios y extraños, cuando después de los recortes severos en sanidad, educación, dependencia, etcétera, anuncia una bajada de impuestos.

Aguirre defiende una noción de propiedad absoluta, ilimitada e incondicional, y se olvida de que la Constitución, que mantiene otro criterio de libertad, supedita toda la riqueza de la nación al bien general. Ese concepto de la propiedad es el que la llevó a afirmar, cuando intentó privatizar el Canal de Isabel II, que por fin esta institución se devolvía a los ciudadanos. Lo público parece que no es de todos los ciudadanos, tan solo lo privado, porque solo los propietarios merecen la condición de ciudadanos.

Aunque parezca extraño, Artur Mas participa del mismo concepto de libertad que pregona Esperanza Aguirre. No solo porque en materia social, política y económica coincidan en casi todo (no en balde el grupo parlamentario de CiU en las Cortes ha sido el paladín perfecto de todas las camarillas de presión, económicas y empresariales), sino también porque el nacionalismo que defiende Mas se basa en ese mismo concepto de libertad. Libertad “frente al Estado” y no “en el Estado”, aun cuando en ese Estado participen los ciudadanos de todas las regiones en condiciones de igualdad; poder autónomo, porque el poder en el Estado es al menos tan autónomo y democrático como en la Generalitat. Es más en esta última institución el poder se legitima únicamente entendido como participación del estatal.

Mas eleva su concepción de libertad individualista a nivel de grupo, y coincide con Locke en percibir al Estado como una sociedad anónima, en este caso como un holding, en el que los derechos y los deberes de cada parte están en función de la riqueza y del patrimonio. Cataluña tiene más derechos porque es más rica y aporta más al Estado; en esta concepción de la libertad las regiones no son iguales, al igual que para el liberalismo defendido por Constant y sus seguidores, los ciudadanos no son todos iguales, los hay de primera y de segunda clase. No se habla de justicia, sino de solidaridad y, aun esta, con límites. ¿Libertad de los modernos? De los antiguos y muy antiguos, diría yo.

Troitiño, que mató a 22, libre a los 26 años
Prisas en la Audiencia por soltar a asesinos
 El Mundo  8 Noviembre 2013

LA AUDIENCIA Nacional se apresuró ayer a excarcelar a nueve terroristas de ETAsiguiendo la reciente sentencia de Estrasburgo que ordenó la puesta en libertad de Inés Del Río. Sorprende que el Tribunal no haya esperado ni siquiera tres días al Supremo, que el lunes tiene previsto establecer el criterio para aplicar correctamente el fallo de la Corte europea. Sobre todo por lo traumático que resulta para las víctimas y también porque entre los beneficiados está un criminal como Domingo Troitiño, asesino de 22 personas, 21 de ellas en el atentado de Hipercor, el más sangriento de la banda. Al final, por ese historial, ha pagado con sólo 26 años, pese a que fue condenado a más de 1.000. Por todo ello, la Audiencia Nacional nunca debería haber tomado una decisión así por 9 votos a 8.

Las mujeres contra ETA
Maite Pagazaurtundua El Mundo  8 Noviembre 2013

En la historia de las historias de los atentados de ETA se componen muchos espejos posibles de la historia de España: el más desconocido es, tal vez, el de cientos de mujeres llenas de fuerza sujetando y cosiendo las emociones en familias rotas por los atentados. La sentencia del 21 de octubre de 2013 del Tribunal de Estrasburgo en el caso de la asesina Inés del Río ha causado conmoción en la opinión pública española. La satisfacción inmisericorde en el rostro de la mujer responsable de 24 asesinatos ha punzado las conciencias de millones de personas. La aplicación exprés del fallo, irreconocible en una justicia española lenta y parsimoniosa, ha hurgado en el daño profundo de las víctimas de la banda terrorista. Y es que se acumulan cientos de casos sin resolver -más de 300 asesinatos-. Varias decenas de estos expedientes, de hecho, se han extraviado en los vericuetos de salas y anaqueles polvorientos.

Cincuenta y nueve mujeres han sido asesinadas por ETA. Una de ellas, Dolores González Catarain, había abandonado la banda y, al no tener causas pendientes, se había acogido a la reinserción regresando a España en 1985. Fue tiroteada en su pueblo, Ordizia (Guipúzcoa), el 10 de septiembre de 1986, mientras paseaba de la mano de su hijo, un niño de tres años. Pensar en la plaza vacía, el niño solo, indefenso, con su madre en el suelo conmovió a una parte de la opinión pública vasca como nunca antes. El camino hacia el reproche social sería tortuoso -y frágil muchas veces- también después.

"Durante los 'años del plomo' conocí a mujeres dignas, que no educaron en la venganza pese a haber perdido a sus hijos a muchos kilómetros de Andalucía o Extremadura."

En realidad, la primera víctima de ETA fue la niña Begoña Urroz Ibarrola, de 22 meses, asesinada en San Sebastián el 27 de junio de 1960 al estallar una bomba en la consigna de la estación de ferrocarril de Amara. El atentado nunca fue reivindicado. Ernest Lluch llegó a desvelar, en un artículo en El Diario Vasco, la verdad del caso en el año 2000, y tres meses después fue asesinado. En 2010, la familia de la niña habló por primera vez tras 50 años de duelo en silencio. Todas las asociaciones de víctimas decidieron proponer en su memoria el 27 de junio como el Día de las Víctimas del terrorismo. El Parlamento español así lo aprobó entonces, por unanimidad.

En la estela de las cinco décadas de tragedia, cientos de viudas se vieron obligadas a sacar adelante a sus familias con pensiones míseras. Lo hicieron con una abrumadora falta de ayudas públicas durante las épocas más oscuras. El tiempo en el que coincidió la mayor intensidad de asesinatos se conoció después como años del plomo. La primera Ley de Solidaridad con las víctimas del terrorismo de la democracia española no se aprobó hasta el año 1999. Y para entonces habían sido asesinadas 800 personas, entre ellas 20 niños. Pienso hoy en las mujeres a las que fui conociendo y abrazando en distintos puntos de España y me gustaría proclamar que ellas no educaron en la venganza. Las he conocido dignas, 20 y 30 años después de haber perdido a sus hijos, casi adolescentes, a muchos kilómetros de Andalucía o de Extremadura, en el hermoso y cruel entorno del País Vasco. La memoria gráfica de estas mujeres admirables es difícil de rastrear más allá de alguna foto perdida en periódicos de la época, en algún funeral exprés o en algún responso rápido en el lugar del espanto...

Recuerdo de aquella época, con el dolor más profundo, dos funerales de jóvenes guardia civiles en una parroquia del barrio de Amara, en San Sebastián, ceremonias en las que el sacerdote se empeñaba en introducir la lengua vasca, con total falta de misericordia hacia las familias que habían llegado apresuradamente a por el cuerpo de sus niños, enlutadas y todavía aturdidas... A aquellas madres se les negaba incluso la piedad cristiana, porque había que cumplir algún ciego criterio sociolingüístico del obispado. Tuvimos que rebelarnos contra el asesinato, sí, pero también contra cada muestra de insensibilidad, controlando la más justa de las rabias. De algún funeral nos levantamos y nos fuimos. Y en otros pudimos conseguir que un cura castrense oficiara en castellano.

Acto de Gesto por la Paz en Bilbao
La presencia de mujeres entre los asesinos del grupo terrorista no ha llegado a ser paritaria ni mayoritaria, y este dato contrasta con el de las que se han enfrentado a ETA: pioneras y con abrumadora presencia social. Ellas nunca se han incorporado masivamente a la banda, tal y como concluye el periodista Florencio Domínguez en un estudio del perfil de los terroristas, pero además, como establece el profesor Fernando Reinares, el ingreso en el grupo armado ha tenido que ver en muchas ocasiones con relaciones emocionales o de parentesco. Hay, de hecho, mujeres etarras que pertenecen a verdaderas sagas familiares criminales, con padres, hermanos, tíos y primos implicados, tal y como ha sido documentado también por Florencio Domínguez. Fueron tres mujeres, Ana María Vidal Abarca, Sonsoles Álvarez de Toledo y Paloma O'Shea, las fundadoras de la primera Asociación de Víctimas del Terrorismo en 1981. Contra toda lógica, se unieron para ayudar a quienes estaban todavía peor que ellas y comenzaron un lento y tenaz peregrinaje de petición de ayudas, de verdad y de justicia..., que aún hoy continúa.

Desde mediados de esta misma década, Cristina Cuesta, hija de Enrique Cuesta, asesinado el 26 de marzo de 1982, se convirtió en una de las pioneras en la creación de movimientos pacifistas y en la organización de las víctimas del terrorismo en el País Vasco. También Carmen y Teresa Díaz Bada, hijas del superintendente de la Ertzaintza Carlos Díaz Arcocha, asesinado en Vitoria en 1985. Teresa fue la primera presidenta de la Coordinadora de Víctimas del País Vasco, COVITE, creada en 1998.Las mujeres han ostentado una visibilidad creciente y mayoritaria en el espacio público contra ETA y el efecto de su liderazgo moral en la sociedad española resulta indiscutible. Ahora bien, la labor de deslegitimación del terror nacionalista sigue siendo muy difícil en el País Vasco, pues las conciencias continúan afectadas por décadas de miedo y prejuicios.

"Debemos un infinito agradecimiento a varias profesoras universitarias que dieron densidad intelectual a la necesidad de un discurso democrático sólido."

Suele olvidarse el papel del periodismo realizado allí para destapar la naturaleza profunda de las graves violaciones de los derechos humanos cometidas por el entorno de ETA. En circunstancias de intenso miedo ambiental, hay que citar a periodistas como Charo Zarzalejos, Chelo Aparicio, Carmen Gurrutxaga, Tonia Echarri, Genoveva Gastaminza e Isabel Martínez, porque no se dejaron amilanar. Las formas de coacción sutiles y ostensibles fueron casi una rutina para estas mujeres que anteponían la profesionalidad y la dignidad al miedo. Soportaron los paseíllos amedrentadores cuando entraban en ruedas de prensa de HB, los avisos amenazadores, las burlas ante sus preguntas, buscando que el resto de los periodistas callasen y se estableciera el círculo del silencio y del miedo. Chelo Aparicio recuerda el escalofrío cuando un alto dirigente de HB le dijo en 1985, con la técnica mafiosa más depurada, esto es, con mucha suavidad: «Chelo, cuídate. No digas eso».

En la década de los 90, Edurne Uriarte, Gotzone Mora, Sara Torres y otras profesoras universitarias sufrieron el acoso de ETA por el discurso que animaba a la sociedad vasca a sacudirse el miedo. Especialmente expuestas, su universidad no las apoyó y les causó un perjuicio que arrastran desde entonces. Alguna ha llegado a renunciar a su plaza, antes que tener que agradecer la vuelta a los departamentos de una institución que ahora dominan, en algunos casos, sus propios chivatos y los más canallas. Pero el agradecimiento que les debemos es infinito, porque dieron densidad intelectual a la necesidad de un discurso democrático sólido, sin sensiblerías, contundente. Es imperativo citar también a políticas que, como Rosa Díez desde el PSOE o María San Gil y Arantza Quiroga desde el PP, también se han posicionado junto a las víctimas.

"Tuvimos que rebelarnos contra el asesinato, sí, pero también contra cada muestra de insensibilidad."

Tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco en 1997 y la creación del Foro de Ermua y del Colectivo Ciudadano Basta Ya, las víctimas del terrorismo llegaron a la etapa de máxima visibilidad y a un momento especialmente esperanzador, en el que los dos grandes partidos nacionales demostraron que no era imposible avanzar realmente unidos en el Pacto Antiterrorista. Sucedieron tantas cosas, tan llenas de contradicciones y de claroscuros, que tal vez convenga leer y releer el magnífico Maldito el país que necesita héroes, de la periodista más experta en el tema de ETA: Ángeles Escrivá, del periódico EL MUNDO. Pero fueron y son mayoritariamente, también ahora, mujeres las que encarnan la indignación nacional contra la cara cruel y narcisista del terrorismo nacido en las entrañas del País Vasco y Navarra. Contra la risa de Inés del Río. Y son mujeres las que exigen eficacia a las instituciones e instan a la ilegalización de cualquier franquicia de la banda.

Esas personas admirables están dispuestas a enfrentarse contra la tentación de la impunidad. Y a afrontar uno de los retos que definía Florencio Domínguez el 16 de junio de 2010, en una de las presentaciones del libro Vidas rotas. Historia de los hombres, mujeres y niños víctimas de ETA, escrito junto al profesor Rogelio Alonso y Marcos García Rey. «...el del relato legitimador del terrorismo. Ellos son conscientes de la importancia de ese relato. Realizan un esfuerzo enorme para buscar al autoexculpación colectiva y la exculpación de las responsabilidades históricas y políticas.» Este es nuestro deber y tarea, aunque parezca obvio. No puedo estar más de acuerdo.

Draghi pone a Europa ante sus vergüenzas
S. McCoy El Confidencial 8 Noviembre 2013

No es una buena noticia la bajada de los tipos de interés de intervención a mínimos históricos por parte del Banco Central Europeo. No lo es. Ni siquiera para esa economía financiera que va a ser la principal beneficiada de la medida. No crece la macro, está estancada operativamente la micro y, aun así, los activos bursátiles se beneficiarán del juego conjunto de la caída de los costes de financiación, si se produce; del impacto de la nueva referencia sobre las tasas de descuento en los modelos de valoración, minorándolos; y de la comparativa en términos de rentabilidad con el resto de bienes susceptibles de selección. Semillas para nuevas burburjas que se atisban por algunos lares, y que ya saben como terminan.

No es buena noticia por el lado de lo que la motiva que es, básicamente, la amenaza de deflación sobre el territorio de la Europa comunitaria. De su impacto tanto sobre el consumo y la inversión como sobre la deuda pública se ha escrito mucho en El Confidencial en los últimos días (Valor Añadido, "¿Deflación a la vista? Tiembla el Tesoro", 06-11-2013). Se trataría de una tragedia casi japonesa si el dato ya negativo de aumento del coste de la vida que han publicado algunos estados, entre ellos España, se generaliza. No hay que olvidar, además, que en este caso la desaceleración no es fruto de un fenómeno de exceso de oferta que deprime los precios, sino de falta de demanda interna debido al desempleo, la presión impositiva y el exceso de endeudamiento del sector privado. La sociedad se polariza, desaparece la clase media y crece el abismo entre ricos –que ahorran y se forran– y pobres –que no llegan–. Vivan los bancos centrales.

Tampoco parece que sea motivo para lanzar las campanas al vuelo el que con este movimiento se persiga evitar una apreciación del euro que, aparentemente, amenazaba con perjudicar a las exportaciones de la Eurozona. Tal preocupación pone de manifiesto las frágiles bases sobre las que se han construido los castillos en el aire de la actividad exterior de algunas economías. Al depender no de un cambio en el modelo productivo al estilo alemán –país que menor elasticidad en su facturación foránea tiene a movimientos en el tipo de cambio del euro–, sino de un mero ajuste en el coste de los factores de producción, capital productivo y trabajo, la vulnerabilidad, como ya hemos señalado por aquí en otras ocasiones, es enorme (V.A., "El milagro económico de Montoro es el de... Franco", 12-09-2013). Este movimiento ‘desesperado’ de Draghi así lo acredita. Más aún sabiendo como sabemos que una parte sustancial del comercio de los periféricos es intracomunitario. Eso sí, para una España con importaciones energéticas estructurales, la devaluación encubierta supone mayor coste de aprovisionamiento que… ¿adivinan quién a va a pagar? Vivan las petroleras.

Hay un tercer argumento que se está manejando en los círculos ilustrados y que es incluso más preocupante que los otros dos: esta inesperada decisión respondería a la aparición de renovados problemas de liquidez en una parte del sector financiero europeo. Realmente carezco de argumentos para saber de dónde sale esta idea. Más bien, con esta medida, la institución supranacional busca que el dinero se ponga en circulación y se rompa el acopio excesivo de fondos por parte de sus futuros supervisados. Pero es evidente que en la medida en que el mercado exige la anticipación de Basilea III, están pendientes los nuevos test de stress, caben sorpresas por el lado del consumo de capital de determinados activos sin riesgo y no hay realmente, al calor de la realidad macro, una demanda solvente generalizada, es como pedir peras al olmo. No sólo eso, la propuesta presiona a la banca por el activo tanto en volumen –al exigirles desapalancarse con el consecuente y peligroso efecto denominador sobre, por ejemplo, la mora–, como en el margen –curiosa forma del BCE de soplar a la industria bancaria con la financiación y sorberla con los menores tipos; sólo queda que ponga el tipo de depósito en negativo para rematarla–. Viva la consistencia.

Dicho esto, tampoco es buena noticia por lo que este sorprendente recorte del 0,5% al 0,25% puede implicar a futuro. Y no hablamos sólo de la potencial formación de nuevas burbujas que mencionamos al inicio de este post, sino más bien a lo que puede suceder el día en que toda esa liquidez en circulación entre en funcionamiento –no olvidemos que estamos viviendo la mayor expansión monetaria coordinada de la Historia–. El riesgo de hiperinflación, ahora lejano, y de pérdida de la confianza en el valor fiduciario del euro, y del resto de las monedas, puede convertir cualquier crisis de las vividas hasta ahora, por muy dramática que haya podido parecer, en un juego de niños. Es una posibilidad remota, pero posible. Y el tiempo nos ha demostrado que lo improbable puede estallar en la cara de los mercados de la noche a la mañana. Basta un minúsculo copo para que se desate la avalancha. Vivan el oro y el bitcoin.

No será esta bajada de tipos el detonante. O sí. Lo que parece evidente es que, frente al cheering up colectivo de unos Gobiernos a los que la austeridad cuesta votos, el Mario Draghi que se acaba de quedar sin munición ordinaria y a partir de ahora dependerá de actuaciones excepcionales a la FED –siempre que los tratados comunitarios lo admitan, que en ocasiones va a ser que no– ha decidido poner a Europa ante sus vergüenzas. Voz que clama en el desierto frente a la sordera política en vísperas de las europeas. O, si no, al tiempo.

El BCE no quiere seguir pagando la fiesta
Primo González www.republica.com 8 Noviembre 2013

Europa, con la rebaja del tipo de interés del BCE al mínimo histórico del 0,25%, se ha cansado de ser el pariente rico de la economía global. La Eurozona disfruta actualmente de un sólido tipo de cambio, que desde luego no refleja el vigor del crecimiento económico, aunque sí quizás la solidez de sus fundamentos económicos básicos en la medida en que la batalla contra el déficit se ha orientado bajo pautas de mayor rigor que en Estados Unidos o en Japón. Además, el BCE era el banco central, de los tres grandes, que más había aquilatado sus alegrías monetarias, evitando la masiva producción de dinero en la que están embarcados americanos y japoneses para estimular sus economías, exportando a Europa parte de sus problemas y azuzando la máquina con combustibles europeos, lo que no es de recibo.

Hay, desde hace unas pocas semanas, un motivo adicional de solidez en la economía europea, la baja inflación, que en algunos momentos ha llegado a preocupar por si acababa por traducirse en una peligrosa deflación. Parece que no, que el riesgo está razonablemente descartado, en la medida en que estos procesos son controlables o predecibles.

En todo caso, es llamativo el hecho de que la tasa de inflación se haya caído en octubre hasta el 0,7% en una zona en la que se había planeado un objetivo a medio plazo del 2%, que se mantiene desde hace bastantes años, desde la misma fundación de la Unión Monetaria. Con tanto aprovechamiento, es decir, la inflación a ritmo de menos de la mitad del objetivo, está claro que convertir este éxito en una penitencia (alto tipo de cambio) no era de recibo, nos estaba matando, por decirlo coloquialmente. Europa no puede soportar un euro a 1,40 dólares. No ya porque implique una apreciación del orden del 3% al 4% con la divisa americana sino porque refleja una sobrevaloración de dos dígitos respecto a economías potentes y sólidas comercialmente hablando como Japón. Con el actual tipo de cambio, Europa lleva todas las de perder en el terreno comercial. Es decir, nuestras exportaciones se ven seriamente diezmadas por excesivamente caras.

Más aún las de países periféricos como España, con una exportación muy dependiente de productos que tienen réplica internacional relativamente sencilla. España no está en buena posición económica y comercial dentro de una zona económica que presume de un sólido tipo de cambio. La devaluación de nuestra divisa, que en épocas pasadas tanto contribuyó a realzar nuestra presencia internacional, está en la actualidad fuera de nuestras posibilidades al formar parte del euro, la moneda fuerte por excelencia.

La decisión del BCE de bajar los tipos aunque sea sólo en un cuarto de punto ayudará a la Eurozona a recuperar parte de la competencia exterior perdida pero, sobre todo, tiene que beneficiar más aún a una economía como la española. Los alemanes ya se venían quejando del asunto en lo que a ellos las afectaba. España, que no tiene desde hace unos años para acá mucho predicamento en Bruselas (nuestra influencia política en la UE está bajo mínimos) ni por lo tanto gran influencia en Frankfurt (perdimos el único consejero que teníamos en el BCE y por lo tanto hay pocas voces periféricas en el sanedrín monetario europeo) apenas ha levantado la voz. Pero era clamorosa la necesidad de que el BCE hiciera algo por echarnos un cable, depreciando en la medida de lo posible el valor del euro.

Hay varias razones por las que la bajada del tipo de interés europeo puede tener consecuencias positivas en general para la Eurozona y en `particular para España. Este recorte ayuda a limar la fragmentación financiera y monetaria en el seno de la zona euro, lo que significa que los bancos españoles y los emisores españoles gozarán en teoría de mayor margen de confianza en su acceso a los mercados y, sobre todo, a mejores tipos de interés.

La rebaja debería contribuir a mejorar la fluidez de la financiación hacia las empresas, aunque a veces se olvida que una parte muy sustantiva de los agentes económicos en España tiene entre ceja y ceja, como objetivo prioritario, el desapalancamiento, es decir, la reducción de su endeudamiento. Y esta estrategia ampliamente mayoritaria (de duración transitoria como es lógico, pero aún presente) contribuye a ofrecer un mal encuadre de las cifras de crédito al sector privado. Aún así, la bajada de tipos y las medidas complementarias de apoyo a la liquidez, además del ofrecimiento de un horizonte dilatado en el que estas medidas van a estar presentes, hasta mediados del año 2015, tendrían que dar un buen empujón a las expectativas económicas.

el 70% autonómicas
El Gobierno detecta 2.700 normas que dañan la unidad de mercado
El Consejo de Ministros aprueba el acuerdo que fija el calendario para la ejecución del Plan de Racionalización Normativa.
LM / Agencias Libertad Digital 8 Noviembre 2013

El Gobierno ha detectado que unas 2.700 normativas, el 30% de ellas estatales (810) y el 70% autonómicas (1.890), suponen barreras a la Unidad de Mercado, por lo que deberán ser modificadas o derogadas.

El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes un acuerdo que fija el calendario para la ejecución del Plan de Racionalización Normativa que acompañará al Proyecto de Ley de Garantía de Unidad de Mercado, aprobado el pasado mes de julio y que se encuentra en la recta final de su tramitación parlamentaria.

Inicialmente, se identificaron 6.500 normas que impactan en la actividad empresarial, según ha explicado el ministro de Economía, Luis de Guindos, en la conferencia de prensa posterior al Consejo, quien ha añadido que de éstas, 2.700 tienen un efecto "potencialmente perjudicial", por lo que es necesario hacer proceso de "limpieza burocrática".

Según ha informado el Ministerio de Economía, para la identificación de barreras a la unidad de mercado, el grupo de trabajo interministerial creado en julio de 2012 ha estudiado si las normativas entran en conflicto con la ley horizontal, entre sí o con el objetivo de unidad de mercado.

Además, ha tenido en cuenta si los mismos actos quedan sujetos a normas diferentes y si las intervenciones administrativas son necesarias y proporcionadas, con el objetivo de simplificar y mejorar la calidad de la regulación. Una vez realizada la evaluación, se han identificado las normas que afectarían a la unidad de mercado por obstaculizar el libre acceso o el ejercicio de las actividades económicas.

En el caso de las normas estatales, la modificación se llevará a cabo en el primer semestre de 2014 a partir de las indicaciones del propio grupo de trabajo, que aboga por la sustitución de autorizaciones administrativas por declaraciones responsables o simplificando requisitos, ha explicado De Guindos.

No obstante, muchas de estas normas ya están siendo modificadas a través del Proyecto de Ley General de Telecomunicaciones, el Anteproyecto de Ley de Colegios y Servicios Profesionales o la modificación prevista de la Ley de Bases de Régimen Local.

De Guindos confió en la colaboración por parte de las autonomías, ya que a su juicio existe un "ambiente positivo" y una "percepción general" de que se puede avanzar en la simplificación normativa.

Los departamentos ministeriales que han participado en el proceso de evaluación convocarán las correspondientes conferencias sectoriales -más de 25 u otros mecanismos o comités-, durante el primer trimestre de 2014 (o en el plazo de tres meses desde la aprobación de la Ley). Estas conferencias podrán contar con la contribución de los operadores económicos.

Por áreas, el 27% de las normas afectan a agricultura, alimentación y medioambiente, el 21% a fomento (sobre todo a vivienda), el 20% a industria, energía y turismo y el 14% a sanidad. En los trabajos previos de identificación y evaluación normativa han trabajado más de 155 funcionarios de todos los ministerios.

Una vez se apruebe el Proyecto de Ley de Garantía de la Unidad de Mercado, las autonomías podrán acceder a una aplicación informática para realizar conjuntamente la evaluación de las diferentes normas.

Asimismo, trabajarán de forma coordinada con el Gobierno para la preparación y el desarrollo de las conferencias sectoriales monográficas sobre unidad de mercado.

Aznar y González
Verborrea de expresidentes
Emilio Campmany Libertad Digital 8 Noviembre 2013

Este jueves, Aznar y Felipe González han coincidido en Madrid presentando sus respectivos libros. Esto ha dado ocasión a que ambos hagan declaraciones. Y ello ha despertado gran interés. No entiendo por qué.

Felipe González dice de sí mismo que durante su mandato se crearon las bases de la cohesión social. Es mentira. Durante su mandato no se creó ninguna base de la cohesión social por la sencilla razón de que esas bases ya las puso Franco. Lo que pudo hacer Felipe González es extender hasta donde le permitió la economía española, y algo más allá, las coberturas sociales cuyas bases fueron puestas por el régimen franquista. Pero el sevillano olvida que hizo más cosas. No sólo el GAL, también desprestigió la democracia alumbrada por la Transición. Lo hizo demostrando lo muy corrupto que un gobierno podía ser en el nuevo régimen. Y serlo impunemente. Eso es mérito de Felipe González. Y esa democracia ya nunca volvió a ser lo que fue durante sus primeros cinco años de vida. Y luego dice que Rubalcaba tiene una crisis de liderazgo. Más allá del hecho de que será el PSOE y no Rubalcaba el que tiene una crisis de liderazgo, González no es nadie para hablar hoy de eso cuando es directamente responsable de mucho de lo peor que ha pasado y pasa en el PSOE y en España.

Comparado con este personaje, un charlatán de feria convertido en estadista por los medios de comunicación a los que llenó las arcas, Aznar aparece como un gigante. Pero no lo es. Lleva ya varios meses quejándose, con razón, de lo mal que lo hace Rajoy. Y, naturalmente, los medios se afanan en poner micrófonos y altavoces a sus críticas. Pero luego resulta que éstas no tienen otro objetivo práctico que promocionar sus libros. Los habrá que digan que en realidad no puede hacer nada. Claro que puede. Mucho más de lo que parece. Lo que pasa es que todo lo que haga con vistas a que su partido enderece el rumbo y se dedique a ejecutar el programa con el que ganó las elecciones conlleva el riesgo de salir escaldado, ya que lo más probable es que Rajoy, armado del inmenso poder que da el BOE, resista el embate del expresidente. ¿Y qué? Habrá que intentarlo, digo yo. El único que puede arrastrar a una porción suficientemente numerosa del grupo parlamentario popular y darle a Rajoy un tantarantán para que haga lo que tiene la obligación moral de hacer y se niega es Aznar. Pero a éste lo que le gusta es amagar, amagar, amagar y no dar. Es como un viejo boxeador que ya sólo se encuentra cómodo peleando con el punching, nunca contra alguien de carne y hueso. Pues francamente, para eso, calladito está más mono y que deje que en casa se dedique a la política la única que de verdad lo hace, su mujer.

Nacionalismos
David R. latribunadelpaisvasco.com 8 Noviembre 2013

El término nación, en el sentido en el que hoy lo utilizamos habitualmente, surgió en el discurso político de la Revolución francesa, pero el concepto se iría desarrollando a lo largo del siglo XIX.

En siglos anteriores, durante la Edad media, nación tenía un sentido derivado de su etimología latina, naceré, que recoge San Isidoro de Sevilla y definía a un grupo de personas que tienen o a quienes se atribuyen un mismo origen. Posteriormente, el concepto de nación fue objeto de numerosas definiciones a lo largo del tiempo. Importantes fueron los discursos de Herder y Fichte, que en Alemania conjugan las ideas lingüísticas, culturales y étnicas. Mientras tanto, la concepción francesa de nación avanza más en la elaboración de una idea de territorio, con límites concretos, cuya unidad no se basa en la lengua ni en la raza, sino en el consentimiento, en "la voluntad de vivir juntos", como decía el escritor francés Ernest Renan.

Estos conceptos de nación, muy diferentes, servirían de base a los desarrollados con diversos matices en otros países europeos y no europeos. El primero, llevado a sus extremos, tendría en en el siglo XX derivaciones peligrosas en países como Alemania, en donde el nazismo (nacional-socialismo) recurrió a la lengua y a la raza para conseguir el expansionismo del Tercer Reich en los países de Europa oriental, con importantes minorías de lengua alemana, y para el exterminio de grupos étnicos considerados no germánicos.

Las naciones observadas desde la ciencia sociológica son entidades mudables y perecederas, pero ocurre que la Historia demuestra esta circunstancia en el transcurso del tiempo; algunos analistas llegan a decir que las naciones no son, sino que se construyen o inventan, siendo los inventores los estados y los movimientos nacionalistas, que reconstruyen entidades anteriores.

El espíritu del pueblo ("Volksgeist") fundamenta y cohesiona los nacionalismos, pero no deja de ser una idea irracional, tal y como dijo perfectamente XabierArzallus, ex presidente del PNV: "el nacionalismo es un sentimiento", no es una cuestión analítica, ni tan siquiera formal (en el sentido de logística y organización).

En el tiempo actual, vivimos la más grande revolución que haya generado el ser humano, que no es otra que el desarrollo exponencial de las tecnologías de la información, que no sólo ha cambiado nuestra forma de vivir y convivir sino también nuestra forma de pensar, incluso su rapidísimo desarrollo ha creado una brecha intergeneracional, ya que estás "conectado" o no estás.

En este contexto, pensar en términos nacionalistas es sencillamente anacrónico e irracional. La tendencia inevitable es a la conexión y a la globalización, a la multiculturalidad y a lo multirracial, a la diversidad de ideas y su lógica compatibilidad. El futuro debe ser y será global, plural e inclusivo. Pensar en términos localistas o nacionalistas supone costos físicos, espaciales y temporales; retrasos en el desarrollo de cualquier magnitud y orden. Por otra parte, creo que hemos de tener en cuenta que la historia siempre nos enseña algo, y si de nacionalismo hablamos, la historia nos enseña que éstos han sido fuente constante de catástrofes, nunca de maravillas. E nacionalismo es malo, lo contrario es bueno. La separación genera un costo, y la integración, un beneficio. Sinergias. Ambas cuestiones se pueden matematizar. Los nacionalismos son excluyentes, nunca incluyentes, y lo que es más grave, son generadores de problemas que surgen con facilidad y que resultan muy difíciles de solucionar, amén de que la solución a esos problemas requiera un millar de veces más de veces el tiempo de su creación. Ser nacionalista es injusto desde cualquier punto de vista, filosófico, ético e incluso moral. Las legislaciones y las religiones permiten y sostienen los nacionalismos, pero la inteligencia los repudia y los refuta.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

¡Unidos!
Rafael López-Diéguez www.gaceta.es 8 Noviembre 2013

Sin principios cualquier proyecto adolecerá de los vicios de una casa sin cimientos.

Hemos asistido al nacimiento de nuevos proyectos, fundamentalmente de centro izquierda, secundados por ex socialistas que hartos de la deriva de su partido se unen a una opción, hasta ahora de ámbito regional, para difundir una oferta que arrastre el voto de los centristas reformistas de izquierda y derecha. Estos proyectos son merecedores de toda consideración por su defensa de la unidad administrativa de España. Sus representantes, los responsables de Ciutadants, a los cuales conozco, me merecen todo el respeto. Ahora bien, estos proyectos vienen a cubrir un nicho en el que los valores que son inherentes a España no están presentes. Es por ello que hablo de la unidad administrativa que, tal y como están las cosas, es importante pero no suficiente.

No me cabe duda que nuestra crisis, como nación y como sociedad, incluyendo su vertiente económica, es fruto de una crisis de valores. Así pues, mientras no se traigan nuevamente a nuestra sociedad determinados principios cualquier proyecto adolecerá de los vicios de una casa sin cimientos.

Por ello, la propuesta tiene que ser clara. Tenemos que volver al origen, poner en marcha una ingente tarea de restauración nacional. Tenemos que redefinir las reglas de juego: regenerar el sistema. En esto último, en el dictamen, podemos coincidir pero es inviable hablar de regeneración sin preservar el principio básico de la vida; de reconstruir la sociedad sin reconocer como base de la misma a la familia natural; de defender la libertad personal y política de los ciudadanos, cuando nuestros jóvenes son adoctrinados por el Gobierno de turno; de hablar de progreso, sin referirnos al bien común y la justicia social en una sociedad de libre mercado bajo el principio de subsidiaridad…

Ante la grave situación que atraviesa nuestra Patria, no podemos conformarnos con el acierto en el dictamen. De ahí que anunciemos, públicamente y nos congratulemos de que un conjunto de partidos políticos y asociaciones de muy distinto signo, y en consecuencia con un carácter transversal, están cerrando acuerdos para poner en común sus esfuerzos y recursos para que, en la próximas elecciones europeas, por primera vez en decenas de años, los españoles puedan votar Valores y Principios que permitan defender en Europa esa reconstrucción moral y social de España; recuperar nuestra soberanía y la dignidad nacional –no más sentencia inicuas– y decir no a esos entes supranacionales que nos privan de nuestro derecho a regir y dirigir nuestro futuro y nuestros recursos.
En esta ocasión, porque estaremos unidos, confiamos en que será posible llevar esa opción de Principios y Valores a las instituciones, venciendo a los secuestradores embozados en las tesis del voto útil o el mal menor. Esta vez sí.

El fraude de las Televisiones públicas
Enrique Arias Vega www.lavozlibre.com 8 Noviembre 2013

Periodista y economista

La ley que creó las televisiones autonómicas en 1983 no preveía que iban a costar al contribuyente varios miles de millones de euros, como así ha sido. Su modesto objetivo era aumentar la pluralidad en un país donde sólo existían dos canales estatales de TV y, sobre todo, propiciar la emisión en lenguas vernáculas distintas del castellano allá donde se hablaran.

Ya ven que ese propósito queda lejos de la hemorragia económica a que ha llevado el que España sea el país del mundo con más televisiones públicas (y más caras).

La paradoja es que justo en la época de su instauración se privatizaban o cerraban medio centenar de medios de comunicación escritos pertenecientes al Estado.

Otro absurdo no menos notorio: si era lógica la creación de teles en euskera, catalán o gallego, ¿por qué habrían de abrirse otras en castellano en el resto de España? ¿Y por qué, sobre todo, hacerlo después de la eclosión de canales privados, algunos de los cuales han acabado por cerrarse?

La única explicación de todo ello es la conveniencia de unos políticos que han usado las televisiones autonómicas en beneficio propio y de sus servidores y paniaguados.
El cierre de Canal Nou supone, al parecer, un punto de inflexión en esa sangría económica aunque acabe siendo bandera de un nuevo combate político entre los que están en el poder y quienes aspiran a sucederles.

Eso no tiene nada que ver con la condición de servicio público que proclaman los defensores de ese faraónico modelo.

La televisión sólo es pública si no da los eventos deportivos, culebrones, concursos y películas que emiten los canales privados. Eso sucede, por ejemplo, en Estados Unidos, donde, claro, la PBS tiene una modesta audiencia del 2% debido a esa apuesta por la diferenciación y la calidad.

Para mantener el monumental tinglado de nuestras televisiones autonómicas tampoco es válido el argumento de la especificidad territorial y la cobertura informativa de acontecimientos locales. Eso podría solventarse como en Alemania, donde un solo canal federal, la ZDF, tiene tres horas diarias de desconexiones para que los distintos landër del país den su propia programación diferenciada.

Esa sí que sería una televisión autonómica sostenible y no el gigantesco fraude para los contribuyentes en que se han convertido nuestras TV públicas.

Canal 9 TVV, a la mierda
Juan Vicente Santacreu Periodista Digital 8 Noviembre 2013

La televisión TVV, Canal 9, Canal Nou, Canal Nuevo o Canal Nuez, como ustedes prefieran, va a cerrar. ¡¡Ya era hora!! Hace falta mucha higiene política en este país.

Pongamos las cartas boca arriba. El lema reivindicativo de los trabajadores de la TVV es: “Per una televisió pública en valencià i de qualitat”, ¿te suena?, justo el mismo mensaje que vemos en todas las manifestaciones de Educación en Valencia: “Per una escola en valencià i de qualitat”. El mismo título y el mismo lema no es casualidad, las zorras conocen muy bien los puntos vulnerables de su presa. Ni la televisión valenciana era un medio de comunicación, ni la escuela valenciana es un centro de formación. Dos maquinarias utilizadas por los políticos para adoctrinar; una dirigida al pueblo y la otra a los jóvenes para castrarlos ideológicamente.

Con que… ¡¡una televisión para los valencianos!!, que pasa, ¿que los millones de valencianos que hablamos en español somos menos valencianos?
Cierre Canal 9 TVV a la mierda Generalidad Valenciana

Creo que a estas alturas está muy claro que las televisiones autonómicas no son medios de comunicación, son instrumentos de propaganda al igual que el periódico comunista Granma; este alimenta a una panda de “hijos de puta” dictadores comunistas y las televisiones autonómicas alimentan el ego de nuestras “reinonas” folkloricas.

Un precio demasiado caro para sesgar nuestra libertad y objetividad como ciudadanos, y un precio absurdo para nuestros bolsillos. Mantener la TVV costaba 100 euros al año por valenciano. Es decir, en mi casa como somos tres, el PP me robaba 300 euros al año. Demasiado dinero para ver un desfile de reinotas, y encima más feas que un kilo de mierda.

Pero aquí no termina la historia, ahora cierra Canal 9 y nos deja una deuda de 1.300 millones de euros, ¿Quién la va a pagar?. Personalmente estoy hasta las pelotas de pagar todas las “faraonadas” de los políticos, me da lo mismo que sea PSOE o PP. Por citar algunas: el aeropuerto de Castellón, la Ciudad de las Ciencias, la F1, La Copa América, etc. Sólo faltaba la TVV. ¡¡Ojo al dato!! Mi nieto de 2 años cuando tenga 40 años seguirá pagando todas estas deudas. Y para que no haya dudas, mi ataque no es sólo al PP, arremeto contra todos los hijos de puta que controlan el Estado.

Por cierto Fabra, felicidades por tu decisión, pero deja de “mariconear” con frases populistas como: “cerramos Canal 9 para no cerrar escuelas y hospitales”. Tú Generalidad, la que yo mantengo, se sigue gastando 1.000 millones de euros al año(*) para seguir imponiendo el “catalufo” de mierda en Valencia y seguís castrando ideológicamente a nuestros hijos en el colegio. Bueno, a mi hija no, pero eso me cuesta 1.000 euros al mes. Así que menos lobos y menos mariconadas.

¦ En momentos de corrupción, decadencia y manipulación, llamar “hijos de puta” a algunos, es un acto de “higiene política” necesaria.

Y para terminar, no me quiero despedir sin recordar quien ha cerrado de verdead la TVV, no ha sido Fabra, han sido los afectados por loe ERE de la TVV, si no lo hubieran denunciado, la TVV continuaría con 500 empleados.

Así que menos llorar, ¡¡nenazas!!, que sois cualquier cosa menos periodistas, sois putas prestadas al servicio del “adoctrinament catalá”.

Así lo pienso, y con todos los impuestos que pago, me da derecho a decirlo así de claro.

¦ Quizás te interese leer mi último artículo >> De esta salimos… al precipicio

Juan Vte. Santacreu – Periodista Digital –
(*) Cientos de subvenciones de todo tipo para el fomento del catalán, editoriales, traductores, artes gráficas, dobladores, profesores de lengua tribal, academias, actores, cuentacuentos, perroflautas, etc. Y sin olvidar el coste en Educación para castrar ideológicamente a los niños. –Ver semanalmente el DOCV-

Televisiones públicas
El marmolismo y el Sóviet de Canalnougrado
Mario Noya Libertad Digital 8 Noviembre 2013

La izquierdona tiene una nueva heroína, Iolanda Mármol, que ha conseguido sus 2.115 tuits de fama con "Mis mentiras en Canal 9", una confesión de pertinaz servilismo mercenario que está colando como formidable yo acuso de una periodista "GRAN I VALENTA!!!!!", en palabras de una semejante replicante que rinden homenaje a lo estupefaciente.

Una Mármol de cemento armado se queja de que se ha tirado media vida profesional cobrando por manipular para satisfacer a gente que detesta y va la peña y la convierte en la Rosa Parks de esa suerte de Deep South que parece ser Valencia. Joder qué tropa, la izquierda trilera.

Iolanda: tu yo acuso y su secuela son tu condena. Los malos malísimos te pusieron la bolsa delante y tú "te dejaste comprar", te lo ha dicho Pepe Albert de Paco y habrá que repetírtelo, por si resulta que te hicieron el oído con el apellido. No un mes ni dos: trece años, si resulta que lo que pones en Linkedin es cierto; pero cualquiera se fía de una periodista pésima que sólo después de que le impidan volver a hacerlo confiesa haber estado años y más años traicionando a su audiencia. "Gracias", "gracias, "merci", "merci", coquetea con los que le bailan el agua. A los que la ponen en su sitio, que no parecen clamorosamente peperos, ni una palabra:

Publicar eso justo hoy es lo que ha hecho de Canal 9 una tele repudiada por los valencianos. Eso hace 5 años.

(…) Los que se quedaron como trabajadores en el ERE daban la espalda a los despedidos, no sea (…) que les tocase de rebote... Y ahora que anuncian que cierra, como sí les toca, sí? Ah pajaritos!

Como siempre, demasiado tarde.

Como veo que dice 'recuerdo ... recuerdo ... recuerdo ... ' le pregunto ¿ha padecido amnesia hasta ayer?

Lo q cuentas cualquiera cn algo d criterio ya lo sabía, era claro, la pregunta: ¿Xq no lo hiciste antes y te fuiste? Dignidad

Una vergüenza, pero porque no dejó el trabajo?

Conclusión: Durante años una periodista cobró de los impuestos de todos por hacer de panfletaria.

Actuar cuando no hay nada que perder es miseria moral.

y ahora reniegas? Tu ética periodística dnd estaba?

eres una cacho hipócrita. Haberlo dicho cuando estabas dentro. Careceis de la + mínima ética profesional y decencia personal

y por qué no hablasteis antes? Pensaba que el trabajo del periodista está en intentar ser objetivo

Valiente hubiese sido publicar eso hace años y no hacer ahora un 'pa' lo que me queda en el convento' "valenta" pff...

És el que passa en sacrificar l"ètica professional.

Iolanda no está sola. El marmolismo ha llegado al Sóviet de Canalnougrado. "Canal 9 no es tanca!", braman. "La volem nostra!". Nos ha jodido. Por eso hay que cerrarla. Pero ya mismo, que también para esto es tardísimo.

Vía muerta
miquel porta perales ABc Cataluña 8 Noviembre 2013

No resulta difícil constatar que la sociedad civil no organizada o no movilizada empieza a resquebrajarse por el proceso

SE habla del choque de trenes en Cataluña. De momento, el choque perceptible se produce en la sociedad política, civil y empresarial. El proceso está agudizando las contradicciones y conflictos entre los partidos políticos catalanes y dentro de los mismos. La lista: CiU versus PP y Ciutadans, Convergència versus Unió, Convergència independentista versus Convergència posibilista, Unió independentista versus Unió confederalista y Unió tercera vía, PSC federalista versus PSC nacionalista, PSC versus PSOE.

A ello, hay que añadir una contradicción que se cuece en el mundo nacionalista: los leales de la causa inasequibles al desaliento versus los traidores o pragmáticos que buscan algún pacto con el adversario/enemigo. En el ámbito de la sociedad civil organizada, ahí está la dicotomía entre el 11-S, la ANC, Òmnium Cultural y Súmate, por un lado, y el 12-O y las entidades que integran Som Catalunya, Somos España por otro. Por lo demás, el Centre Català de Negocis que aboga por un Estado propio no coincide precisamente con el Foment del Treball partidario del diálogo y el consenso. Finalmente, no resulta difícil constatar que la sociedad civil no organizada o no movilizada -para entendernos, el ciudadano sin adscripciones ni lealtades orgánicas- empieza a resquebrajarse gracias al proceso.

A nadie debe sorprenderle la teoría del choque. ¿O es que Artur Mas -en el Debate de Política General celebrado recientemente en el Parlament- no advirtió del «gran choque» que se avecinaba de no celebrase una consulta? «Sin consulta no hay nada que negociar» concluyó. Y añadió que no «había marcha atrás» y entraríamos en una «dimensión desconocida».

No sé si habrá o no choque de trenes. Al respecto, no cabe descartar que los trenes -el Estado y la Generalitat, en este caso- circulen por vías paralelas y que uno -la Generalitat- acabe en vía muerta. Por falta de combustible, porque la tripulación se enemista y va a su aire, porque el maquinista se queda sin fuelle. Una hipótesis, plausible.

Foro contra la Impunidad en el País Vasco
"Ser victimario exige una postura activa y voluntaria; ser víctima, es un estigma no querido e impuesto por la sinrazón, el odio y la crueldad

Redacción. San Sebastián. latribunadelpaisvasco.com 8 Noviembre 2013

La presidenta del Foro contra la Impunidad en el País Vasco, Teresa Díaz Bada, ha intervenido en el III Encuentro Internacional en homenaje a Antonio Beristain, que organizado por la Cátedra 'Antonio Beristain' del Instituto Vasco de Criminología de la Universidad del País Vasco (UPV), se ha celebrado bajo el título “Los significados de la memoria en victimizaciones graves”.

En su ponencia, que “La Tribuna del País Vasco” reproduce íntegramente, Teresa Díaz Bada explicó que cuando a la Memoria escrita por los terroristas, o por los cómplices de éstos, “se le da una legitimidad igual o mayor que al de sus víctimas se está cometiendo una aberración ética, un error político, una ignominia social y un desvarío colectivo porque de ninguna manera es lo mismo ser un perseguido o un penado por la Justicia que ser una víctima de la injusticia. Ser victimario exige una postura activa y voluntaria; ser víctima, es un estigma no querido e impuesto por la sinrazón, el odio y la crueldad.”

Los significados de la memoria en victimizaciones graves
Teresa Díaz Bada. Foro contra la Impunidad en el País Vasco. 8 Noviembre 2013

Buenos días:

Quiero comenzar mi intervención agradeciendo al Instituto de Criminología la invitación que me hace para participar, un año más, en estas jornadas de recuerdo y homenaje al profesor Beristain, al que tanto echamos de menos, especialmente en estos momentos tan difíciles para las víctimas del terrorismo.

En primer lugar, quiero realizar una aclaración que, en mi opinión, resulta fundamental. Ciertamente, hay una pluralidad de voces con respecto a cómo debe de tejerse la Memoria de lo que ha sucedido en el País Vasco durante los últimos años. Pero el hecho de que exista esta variedad de opiniones y de puntos de vista no debe hacernos creer, tal y como pretenden algunos, que todos los relatos que se están pretendiendo elaborar sobre nuestro más reciente pasado son igualmente legítimos, igualmente justos e igualmente éticos.

Desde el Foro contra la Impunidad en el País Vasco entendemos que la Memoria colectiva que ha de prevalecer en nuestra sociedad es la que narre con detalle el tipo de consecuencias que cada acto violento, que cada violación de los derechos humanos, que cada asesinato, que cada chantaje y cada amenaza ha tenido no solo para las víctimas directas y para sus familiares sino también para nuestro sistema de libertades y para la convivencia democrática de los ciudadanos vascos y del resto de los ciudadanos españoles.

En este sentido, los crímenes de ETA, sistemáticos, generalmente selectivos y en ocasiones indiscriminados, se han visto acompañados durante los últimos cincuenta años por las actividades de amedrentamiento e intimidación que el entorno político, social, económico y cultural que rodea a la banda terrorista ha dirigido a una parte muy concreta de la sociedad vasca: los ciudadanos no nacionalistas.

De hecho, la propia ETA y su entorno, en los años noventa del pasado siglo, pusieron nombre a esta estrategia perversa y la definieron como “socialización del sufrimiento”. La extensión de la amenaza fanática y criminal a todo el cuerpo social, desde miembros de las fuerzas de seguridad del Estado, incluyendo a la Ertzaintza, hasta periodistas e intelectuales, pasando por empresarios que no ceden al chantaje, cargos políticos no nacionalistas, jueces, fiscales, funcionarios de prisiones, artistas y profesores. Es decir, a todos aquellos ciudadanos que luchan activamente y que denuncian públicamente a la banda terrorista, a su entorno político-sociológico y al proyecto por ellos defendido.

Los etarras Mikel Albisu y María Soledad Iparraguirre, en una carta fechada el 23 de noviembre de 2001 que las fuerzas de seguridad encontraron en el despacho de la vivienda de su vivienda en el sur de Francia en la que fueron arrestados el 3 de octubre de 2004, explicitaban el perfil de algunas de sus futuras víctimas: personas pertenecientes a colectivos encargados de la lucha antiterrorista; profesores españoles en el País Vasco; miembros del PP o del PSOE; periodistas, o funcionarios de instituciones penitenciarias, entre otros.

La Memoria de lo sucedido debe narrar todo esto y debe detallar cómo a consecuencia de esta presión intensa, creciente en el tiempo y extensa en cuanto a hombres y mujeres cotidianamente amenazados e intimidados, más de 100.000 ciudadanos vascos, en muchos casos familias enteras, se han visto obligados a un exilio forzado de su tierra, abandonando sus ciudades de nacimiento, sus puestos de trabajo y sus lugares de residencia, buscando una seguridad física que ni las instituciones autonómicas ni la organización del Estado fueron capaces de garantizarles en la Comunidad Autónoma Vasca.

Y es que, como señalaba al principio, los delitos de terrorismo tienen una marcada especificidad que los hace esencialmente distintos de otros tipos de delitos: el objetivo de un atentado no es solamente la persona o el grupo de personas que sufren el ataque violento, sino que lo que los terroristas buscan con su acción criminal es atacar al Estado democrático, atemorizar y chantajear al resto de la sociedad para que ésta ceda a sus exigencias (políticas, económicas o de cualquier otro tipo) y, sobre todo, crear un clima de terror colectivo que lleve a instituciones, organizaciones, empresas y ciudadanos en general a plantearse posturas dimisionarias y de capitulación tendentes a sucumbir ante las condiciones de los terroristas. Este proceso de degradación, que desgraciadamente tanto éxito ha tenido en el País Vasco, es el que debe ser recogido, detalladamente, en la Memoria de lo sucedido.

Cuando desde el Foro contra la Impunidad insistimos tanto en el hecho de que las víctimas del terrorismo con nombres y apellidos, o los familiares más directos de éstas, han de desempeñar un papel público preponderante y esencial en el ámbito político y social, lo que queremos decir es que las personas víctimas del terrorismo, en su dolor, en su dignidad, en sus reivindicaciones y en su permanente rechazo de la venganza como mecanismo de defensa, representan mejor que nadie a esa parte importante del colectivo social que está siendo amenazado, chantajeado, intimidado y coartado por los terroristas y por los cómplices políticos, sociales y culturales de éstos.

El Relato que escribamos sobre lo padecido ha de dejar constancia cristalina de que el terrorismo en general, y el terrorismo de ETA en particular, es una forma de criminalidad que genera una victimización especialmente severa y no comparable con la producida por otro tipo de delitos comunes.

Bajo este prisma, el concepto de macrovictimización, tan estudiado por el profesor Beristain, refleja con nitidez el indefinido número de víctimas directas e indirectas que la actividad terrorista provoca. No en vano, se trata, esencialmente, de actos gravemente criminales (provocación intencionada de la muerte, graves lesiones o injerencias inadmisibles en la libertad o seguridad de las personas y/o comunidades) cometidos por una organización que trata de crear un estado de terror en sectores significativos de la población con la finalidad de lograr sus objetivos ideológicos (políticos o religiosos, fundamentalmente) a través del desistimiento cívico o del condicionamiento injustificado de las políticas diseñadas e implementadas por los poderes públicos.

Los efectos dramáticos de esta macrovictimización justifican que destacados organismos internacionales como las Naciones Unidas, el Consejo de Europa o la Unión Europea, hayan calificado al terrorismo, en cualquiera de sus formas y manifestaciones, como una de las amenazas más graves para la paz y la seguridad internacionales.

La macrovictimización terrorista tiene dos vertientes, y estos dos aspectos han de ser detalladamente descritos en el Relato que ha de narrar con Justicia el presunto final del horror: un plano dramáticamente real en el que se encuentra el dolor íntimo por el asesinato, el secuestro, la amenaza o la coacción que sufre una persona o un grupo de personas. Y un plano simbólico, excepcionalmente importante para ETA, por ejemplo, en el que se encierra la significación pública que la banda, en su ideología totalitaria y coercitiva, quiere otorgar a los asesinatos, los secuestros, las amenazas o las coacciones que realiza. Este es el Relato de los terroristas y éste, cuando destruye o amenaza con la destrucción a un colectivo de ciudadanos (por ser como son, por pensar como piensan o por representar lo que representan), priva a toda la sociedad de una parte importante de su libertad, de sus derechos, de su riqueza y de su diversidad. Es así como nos encontramos ante una sociedad amenazada o macrovictimizada.

Cuando al Relato de los terroristas, o a la Memoria de éstos, se le da una legitimidad igual o mayor que al de sus víctimas se está cometiendo una aberración ética, un error político, una ignominia social y un desvarío colectivo porque de ninguna manera es lo mismo ser un perseguido o un penado por la Justicia que ser una víctima de la injusticia. Ser victimario exige una postura activa y voluntaria; ser víctima, es un estigma no querido e impuesto por la sinrazón, el odio y la crueldad.

Como consecuencia de todo esto, en nuestra opinión, el Relato, la Memoria de lo sucedido en el País Vasco, debe tener una doble dimensión: una comunitaria –cuyo referente es la sociedad y el daño causado a una parte importante de ésta– y otra personal –cuyos referentes son las víctimas y los victimarios concretos–.

La Memoria triunfante ha de hablar de víctimas y de victimarios y ha de hablar de la victoria de la democracia y de la derrota del terror y de los terroristas. Y, para ello, es necesario que indague efectivamente en estos dos ámbitos –el personal y el comunitario-, para lo que es preciso que la acción política, jurídica, policial e, incluso, cultural, resulte eficaz y hábil para conseguir la confianza de la sociedad en la vigencia y eficacia de las instituciones y de las leyes democráticas.

Los ciudadanos han de percibir con claridad que las instituciones son instrumentos útiles y hábiles para restablecer los derechos, las libertades y los vínculos individuales y sociales dramáticamente quebrados por los delitos terroristas. Esta confianza es la que, por ejemplo, ha quebrado la reciente derogación de la “doctrina Parot”.

Es importante tener en cuenta que para que los procesos de macrovictimización, la amenaza global a la sociedad que realizan los terroristas con cada nuevo atentado, tengan éxito, han de producirse, además, procesos de "complicidad con el verdugo" como los que, por ejemplo, se han producido y se producen en el País Vasco, y que pueden ser de dos tipos: Complicidad social; Complicidad institucional.

El Relato final, de este modo, ha de narrar, denunciar y señalar también estas complicidades y ha de recordar, por ejemplo, la historia de Carlos Arguimberri Elorriaga, un zapatero y conductor de autobús a quien, a comienzos de los años setenta, los terroristas y sus cómplices acusaron de ser un “chivato”. Durante meses recibió los desprecios de la mayor parte del pueblo de Itziar. Le amenazaron, le insultaron, le quemaron el autobús y el 7 de julio de 1975 le ametrallaron dentro del autocar, delante de su hermano y de su hermana. Según relata el antropólogo Joseba Zulaika, también vecino de Itziar, “la sangre derramada de Carlos Arguimberri estuvo a la vista durante varios días”.

También ha de recordar casos como el del guardia civil Antonio Ramírez Gallardo y de su novia Hortensia González Ruiz. Un comando etarra les asesinó ametrallándoles el 6 de enero de 1979. El cuerpo de Antonio Ramírez, tras los disparos, se desplomó sobre el claxon del vehículo, que permaneció sonando durante más de 20 minutos. En ese tiempo, nadie hizo, ningún vecino, hizo amago de socorrer a las víctimas.

También ha de recordar historias como la de José Luis Vázquez Platas. Era cabo primero de la Guardia Civil, llevaba casado cinco meses y su mujer se encontraba embarazada cuando murió, junto con otros dos compañeros, tras ser tiroteado por un comando etarra. Durante su funeral, su mujer, Gema López Quintanal, narró lo que le habían contado los compañeros de su marido: “Me consta que sufrió mucho”, dijo la mujer, “porque le dieron en un brazo y trató de esconderse detrás de un coche. La gente del pueblo gritó que quedaba uno vivo, y los terroristas volvieron y lo remataron”…

Estas historias, recogidas del libro “Vidas Rotas”, del que es coautor Rogelio Alonso, tienen que estar en el centro de la Memoria de lo sucedido.

La Memoria triunfante ha de tener el coraje político y social de reconocer que honrar individualmente a las víctimas exige deshonrar públicamente a los verdugos. Que no puede haber equidistancias falsarias ni memorias compartidas. Si no se hace así, si el relato predominante no es este, será lo mismo que decir a las familias de las víctimas que sus seres queridos han muerto en vano y será lo mismo que transmitir a la sociedad la idea inicua y siniestra de que asesinar, extorsionar, amenazar y delinquir sirve para alcanzar objetivos políticos, sociales o de cualquier otro tipo.

Muchas gracias.
Teresa Díaz Bada. Presidenta del Foro contra la Impunidad en el País Vasco3

La Audiencia Nacional ordena excarcelar a nueve etarras por 9 votos a 8
javier chicote / madrid ABC 8 Noviembre 2013

Entre ellos está Domingo Troitiño, autor de la mataza de Hipercor. El Pleno dice que ni con la propuesta de la Fiscalía podían seguir en la cárcel
La Audiencia Nacional ordena excarcelar a nueve etarras por 9 votos a 8
de san bernardo
Sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares

La Sala de la Audiencia Nacional ha acordado este viernes por la mínima, nueve votos a ocho, excarcelar a nueve de los once presos etarras cuyos recursos se han revisado. Entre ellos está Domingo Troitiño, condenado por la matanza de Hipercor, que dejó 22 muertos.

La mayoría de magistrados ha entendido que en el caso de estos nueve presos nunca les afectaría la interpretación realizada por el Ministerio fiscal, en relación con diferenciar las redenciones a partir de 2006. Es decir, incluso asumiendo esa interpretación del Ministerio Fiscal, estos nueve presos ya se habrían licenciado con carácter definitivo.

El pleno, por tanto, no entra en el fondo de valorar jurídicamente esa interpretación del Ministerio fiscal, que en cualquier caso corresponderá al Tribunal Supremo, que lo abordará en próximo doce de noviembre.

Se ha analizado que incluso adoptando el criterio de la Fiscalía, estos nueve presos saldrían en libertad. Incluso el Ministerio Fiscal no se opone a los efectos de la sentencia de Inés del Río en los supuestos de idénticas circunstancias. Sobre trámites y otras posibilidades será el Supremo el que marque el criterio en su pleno de la próxima semana.

Desafío secesionista
Cataluña es una farmacia
Antonio Robles Libertad Digital 8 Noviembre 2013

En Cataluña ocurren cosas sorprendentes. Mientras el Gobierno de la Generalidad sigue doblando el presupuesto en la financiación de embajadas, y se ciega en sacarnos de Europa con el dinero público, adeuda a sus farmacias 416 millones y ya ha anunciado que carece de tesorería para pagarles antes de tres meses. Así entienden los secesionistas su preocupación por los servicios sociales.

La situación es esperpéntica, los farmacéuticos se ven obligados a financiar al Servei Català de Salut, compran los medicamentos con sus recursos, piden financiación bancaria cuando carecen de ellos y quiebran cuando la deuda es insoportable. Hasta la fecha ya han cerrado 19 farmacias y el resto está en las últimas. Los trabajadores llevan cuatro meses sin cobrar. Esa es la sensibilidad social del Gobierno del iluminado Artur Mas y su socio de ERC.

Bien es verdad que las farmacias no son bares. Los medicamentos son imprescindibles para la salud de las personas, y éstas, por ley, tienen derecho a una asistencia gratuita. Cobrarles el cien por cien del precio de los medicamentos sería ilegal, además de injusto. Un callejón sin salida. Pero no es menos verdad que las farmacias son un negocio y no los responsables de garantizar ese derecho. Lo es el Servicio Catalán de Salud, dependiente del Gobierno de la Generalidad, la cual es la responsable final de la salud pública pues tiene traspasadas todas las competencias sobre ella. Y esto es lo sorprendente, en lugar de arremeter contra el Gobierno de la Generalidad, el Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Cataluña ha hecho concentraciones frente a las diferentes delegaciones del Gobierno del Estado en Cataluña para exigir los 416 millones que adeuda la Generalidad. Esperan los fondos del plan ICO Proveedores que el Gobierno catalán ha pedido al Gobierno de España, pues la Generalidad carece de la confianza necesaria para lograr financiación por ella misma en los mercados financieros. Es decir, encima de que es el Estado el que saca las castañas del fuego, acaba siendo el objeto de las iras de los esquilmados farmacéuticos.

¿Qué tontuna arrasa hoy la lucidez de tantos catalanes para exhibir tragaderas tan anchas?

Con la misma desvergüenza que lían a los farmacéuticos, hace dos semanas Artur Mas anunció que los funcionarios tampoco cobrarían la paga extra de navidad por culpa del Gobierno de Madrit. Eso sí, se compromete a pagarla si el Gobierno de España le reporta lo recaudado del impuesto bancario. Como con la deuda farmacéutica, no es su responsabilidad atender los pagos que le son propios, sino de España por robarle tanto. Y el personal tragando.

Me resisto a pensar que seamos tan estúpidos, bien está que los farmacéuticos presionen a todas las Administraciones. Su desesperación está justificadísima. Pero si hay alguien responsable de su bancarrota es el Gobierno de la Generalidad, que no ha sabido gestionar ni prever la prioridad en los presupuestos. Y la salud es lo primero.

Habrían de saber que mientras ellos financian con su dinero al Gobierno de la Generalidad, CiU y ERC acaban de pactar unos presupuestos donde doblan el gasto en embajadas, y derrochan 15,3 millones de euros en una Secretaria de Asuntos Exteriores de la UE cuyo objetivo es internacionalizar la independencia. Y, ya puestos, aumentan un 77,6% el presupuesto de Diplocat, plataforma para planificar el futuro cuerpo diplomático catalán con un montante de 2,6 millones de euros. Unos en el delirio y otros sin dinero para pagar nóminas, hacer frente a las facturas de los proveedores y pagar la financiación de créditos.

P.D. Según el último informe del Tribunal de Cuentas, CiU y UDC presentan un patrimonio neto negativo de 21,3 millones de euros (10,1 millones la federación y 11,2 millones UDC). Básicamente en quiebra técnica. Y los farmacéuticos reclamando a Madrid.

Pobres y sin independencia
José María Espejo-Saavedra www.lavozlibre.com 8 Noviembre 2013

Abogado y diputado de Ciudadanos

Una de cada tres personas vive hoy en Cataluña en situación de pobreza. Y casi un 27% de los niños catalanes son también pobres. Parecen cifras imposibles, pero son reales, muy reales. Las ha calculado el propio Institutd’Estadística de Catalunya (IDESCAT).

Mientras se encuentren en esa situación, esas personas nunca verán la independencia. Y no me refiero a la independencia política que prometen algunos, y que pretenden conseguir saltándose la ley. Esa tampoco la verán, no, pero lo cierto es que esa es la menos importante de las independencias para las personas que abren la nevera -si disponen de este electrodoméstico- y ven los estantes vacíos.

La independencia que necesitan esas personas no es la que prometen Artur Mas y Oriol Junqueras. La verdadera independencia, la que necesitan, es la que les permita vivir una vida independiente y digna, obtener un trabajo con el que ganarse un salario decente y poder así ejercer realmente la plenitud de derechos de ciudadanía que, hoy en día, sólo disfrutan sobre el papel.

Porque -no nos engañemos- ¿qué importa que un texto legal diga que todos somos iguales en derechos si en lugar de un filete de ternera solo puedes ofrecer a tus hijos, y con mucho esfuerzo, unas salchichas de cincuenta céntimos el paquete? ¿qué importa el falaz “derecho a decidir” si tienes que pasar frío en casa en invierno porque no puedes poner la calefacción?

Mientras el Gobierno catalán marea la perdiz y tiene a Cataluña paralizada hablando de soberanía, consulta, pregunta, plebiscitarias, autodeterminación, fronteras, separación y división, los problemas que les menciono son las que tienen diariamente el 30% de los catalanes. Más de dos millones de personas. Muchísimas más de las que fueron a la cadena humana con una bandera estelada.

Artur Mas y Oriol Junqueras deberían velar porque todas estas personas pudieran ejercer el derecho a decidir, sí, pero el que realmente importa para los ciudadanos: el que les permite decidir cómo organizar sus vidas, sus hogares y sus familias de una manera digna.

Auge y declive de Valencia
Irene Lozano El Confidencial 8 Noviembre 2013

Hoy quería citar a Camus, porque cumpliría cien años, pero la edad carece de importancia cuando uno va a vivir la eternidad. Además, he mirado hacia Valencia y sólo me viene Brecht a la memoria: Auge y caída de Mahagonny. Qué gran obra. Cómo impresiona el teatro cuando es tan escandalosamente plagiado por la vida. Juego, especulación, latrocinio, crimen… Todo estaba en Mahagonny y en Valencia cuando ascendían: todo se construía sobre la arena, y ahora se hunde. Nos quedan los delincuentes, hombres babeantes de poder y dinero que han hecho del parlamento autonómico su última trinchera.

A veces la casualidad hace esfuerzos muy pedagógicos. En Valencia ha querido que coincidan el cierre de Canal Nou y la detención de varios directivos de la CAM, la Caja de Ahorros del Mediterráneo. Allí estaban los emboscados de los partidos, ordeñando dinero público, sacándolo a espuertas hasta vaciarla. En cuestión de meses sus directivos pasan de llevarse pensiones e indemnizaciones millonarias al calabozo. A muchos nos resarce ver a los ladrones entre rejas, es una alegría para las vísceras. Sin embargo, resulta crucial saber que cuando en una sociedad se pasa del poder a la cárcel es porque han fallado todos los controles.

La corrupción en Valencia no es un delito, es una enfermedad social. ¿Y qué hace el PP para curarla? Dicen que ha encargado encuestas antes de tomar decisiones. No aprenden nadaLos controles, o sea, MAFO, un hombre tan simpático que en lugar de nombre propio tenía acrónimo. La CAM es ese monstruo que el gobernador del Banco de España definió como “lo peor de lo peor”. Vaya por Dios, y ¿cómo es que MAFO no se dio cuenta hasta que no quedó ni un céntimo en la caja fuerte? Son cosas que pasan. En los años felices, cuando éramos ricos como en Mahagonny, hubo mucha gente que calló porque se lo mandaron y mucha otra que mandó callar. MAFO hizo ambas cosas.

En cambio, los periodistas de Canal Nou pertenecen a la primera categoría: les mandaron callar y callaron. Es una condición especialmente triste cuando hablamos del periodismo. Y vieja. Cuando el preso anarquista pregunta a Max Extrella: “¿Qué dirá mañana la prensa canalla?”, él contesta sin dudarlo: “Lo que le manden”. Ahora esa prensa canalla nos cuenta que les mandaron omitir la palabra “recortes”, y encontraron prestos el eufemismo: reformas, ajustes, equilibrio fiscal, capsulitas de mentiras con las que ir adormeciendo a la población más distraída.

Ahora nos cuentan que la cobertura del accidente de Metro de Valencia estuvo controlada directamente por el Gobierno valenciano. Ya es demasiado tarde para estas revelaciones, aunque por supuesto me solidarizo con los despedidos: ningún periodista merece el suplicio de trabajar en Canal Nou; ningún periodista merece el suplicio de ser despedido de Canal Nou. La historia de esa televisión autonómica se resume en dos cifras: año 1995, audiencia del 21% con 700 trabajadores de plantilla. Año 2012, audiencia del 5% con casi 1.700 trabajadores. Algunos intentan salvar su honor sólo ahora que dan por perdido su empleo. Y ni siquiera les culpo: son una pieza más del engranaje de la corrupción y el clientelismo cuando atrapan a una sociedad entera. Ese engranaje lo ideó el PP en la Comunidad Valenciana y funcionó durante 20 años a golpe de talonario, edificación, megalomanía. La corrupción en Valencia no es un delito, es una enfermedad social. ¿Y qué hace el PP para curarla? Dicen que ha encargado encuestas antes de tomar decisiones. No aprenden nada. Lean Mahagonny, hombre, léanla.

Dieter Brandau entrevista a una víctima del atentado de Hipercor
José Vargas, afectado por el atentado de ETA en Hipercor, explica a esRadio lo que sienten tras conocer la decisión de la Audiencia Nacional.
LIBERTAD DIGITAL / ESRADIO  8 Noviembre 2013

Tras la decisión del Pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional en el que ha aprobado las excarcelaciones de otros nueve presos de ETA, las víctimas del terrorismo han querido mostrar su "inignación con esta nueva decisión".

Entre los etarras que abandonarán la cárcel en los próximos días se encuentra Domingo Troitiño, uno de los condenados por la matanza de Hipercor. Jose Vargas, presidente de la Asociación catalana de Victimas del Terrorismo, estaba ese 19 de junio de 1987 realizando unas compras justo encima del coche que explotó en el centro comercial de Barcelona.

En una entrevista en Es la tarde de Dieter, de esRadio, Vargas ha querido expresar "la indignacion que sentimos con la decisión de la Audiencia Nacional, agravada, más si cabe, porque si la decisión de excarcelar a Del Río fue de Estrasburgo, que no conocían lo que aquí pasaba, esta es de la propia Audiencia Nacional, que sí conoce el sufrimiento por el que han pasado las víctimas".

Vargas ha comentado que están "indignados con la decisión del juez Grande Marlaska", que ha votado a favor de la excarcelación. "Marlaska antes llevaba escolta, pero ahora que no lo lleva parece que ha tomado empatía con los asesinos", ha contado.

El presidente catalán de las víctimas cree que a los jueces el sufrimiento "les importa un rábano y un bledo". Y que ni siquiera han esperado al día 12 para conocer la decisión del Supremo.

Vargas ha aclarado que el Gobierno no les ha dado ninguna explicación y que "la callada es la respuesta". Así que no sabe si tienen "miedo a Sortu, Bildu o es que están siguiendo la hoja de ruta del de Zapatero y su pacto con ETA".

El presidente de las Víctimas de Cataluña ha recordado en esRadio que "han aumentado la cantidad de recaídas de las víctimas" en sus problemas psicológicos. Y ha aclarado que ellos piden "muy poco, queremos respeto y dignidad" ya que lo que están haciendo es "indignante y canallesco".

Por su parte la Asociación de Víctimas del Terrorismo, tras conocer las próximas excarcelaciones , ha expresado su indignación en Twiter. En una de las publicaciones la AVT recuerda que "lo dijo Ángeles Pedraza: los viernes iban a ser días infames. Hoy la Audiencia Nacional ha demostrado que no se equivocaba".

La propia presidenta también ha querido mostrar su disgusto en la red social: "Nueve asesinos de golpe a la calle por cortesía de la Audiencia Nacional. Tienen prisa para dejarlos en la calle que ni esperan al Supremo".

Aznar pide que se respeten también las sentencias de Estrasburgo que dicen que "Bildu no puede ser legal"
El expresidente del Gobierno ha dejado claro su "profundo desacuerdo" con la sentencia que anula la 'doctrina Parot'
EUROPA PRESS El Correo 8 Noviembre 2013

El expresidente del Gobierno José María Aznar ha afirmado este jueves que respeta la sentencia del Tribunal de Estrasburgo contra la 'doctrina Parot', pero ha pedido que se respeten también las
sentencias del mismo tribunal "que dicen que Bildu no puede ser legal ni por sus medios ni por sus fines". En declaraciones a Antena 3, Aznar ha dejado claro su "profundo desacuerdo" con la sentencia
de Estrasburgo que anula la 'doctrina Parot', que permitía alargar el tiempo en prisión de los etarras y otros delincuentes, y ha recordado que fue su Gobierno el que estableció el cumplimento íntegro de las penas.

Aznar asume que la sentencia "hay que respetarla" pero ha pedido a quienes reclaman respeto a esta decisión que hagan lo mismo con otras sentencias del tribunal, porque la ley hay que cumplirla "sin
excepciones" para no generar "problemas para un ejercicio democrático sano" y para "que la política sea respetada". Es más, ha reclamado que se cumplan también las sentencias de Estrasburgo

El expresidente ha recordado que, aunque nunca habla como tal, él también es víctima de ETA -"a mí me intentaron matar cuatro veces y una por poco lo consiguen". Y ha subrayado que él apoya,
comprende y ampara a las víctimas. Según ha explicado, "hay gente que no lo hace, pero esa gente no está dentro del Gobierno".

De hecho, preguntado por el comunicado que emitió la fundación que preside, FAES, afirmando que se podía haber hecho más por defender la 'doctrina Parot', ha replicado que "siempre se puede
hacer más", pero que está "convencido de que se hace lo que se puede". "El Gobierno supongo que habrá hecho lo que se puede", ha reconocido. Ahora, ha añadido, lo que hay es una "situación de
hecho" y sólo queda "esperar que los fiscales y el Tribunal Supremo" hagan una interpretación "para bien de todos" y en favor del "respeto a las víctimas".
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