AGLI Recortes de Prensa   Domingo 17  Noviembre 2013

De esta salimos... al precipicio
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Juan Vte. Santacreu http://www.masaborreguera.com 17 Noviembre 2013

Noviembre 2013 - España se encuentra en un callejón sin salida y la única vía de escape parece que es el precipicio. A España le pasa exactamente igual que a cualquier drogata que durante 40 años se ha estado metiendo "chutes" de todo tipo. Lo malo de engancharse ya lo sabes, hay que ir subiendo la dosis, cada vez un poquito más y claro, eso cuesta dinero y hay que pagarlo. Después de 40 años de libertinaje y "colocones", la historia siempre acaba igual, los colgados terminan desfalcando hasta a sus propias madres.

Como ahora ya no hay donde robar para mantener a los 17 "bandarras" "colocados" y "enganchados", a uno de ellos, al catalán, se le ocurre reclamar unilateralmente la herencia.

Pero esto no ha hecho más que empezar, porque el Vasco ya está reclamando el derecho de su "legítima", luego será el gallego, y… ¡¡Alto!!, que el muerto aun está vivo, no repartamos nada antes de que esté enterrado. Y por si alguien lo ha olvidado, la herencia es de todos los españoles, no de unos cuantos hijos de puta trasnochados.

Pero, ¿cómo empezó todo?, como suelen comenzar estas cosas, con las lenguas o con la religión. Hace 500 años ya la tuvimos con los moros y ahora, como si estuviéramos anclados en el medievo, nos toca lidiar con dialectos tribales. En definitiva, unas putas lenguas, que en lugar de ser un bien cultural han servido para provocar un enfrentamiento tribal. Como todas las lenguas. Además, como he dicho en muchas ocasiones, si las lenguas son una riqueza, entonces los africanos deben ser millonarios.

Nada hace más nacionalista a un hombre que pensar que su país está dominado por los extranjeros. Puede asimilar el perder una guerra, eso solo significa que el enemigo era más fuerte; pero perder su economía significa que el enemigo fue más inteligente. - Robert Ludlum - El caso Bourne

No hay ni un sólo país en el mundo que haya soportado varias lenguas sin estar todas supeditadas a una lengua general que englobe a todos los ciudadanos. Ni Canadá, ni Bélgica ni leches. Y por si estás pensando la brillante idea de Suiza, te diré que este ejemplo no es válido. En Suiza se han hablado siempre 3 idiomas, principalmente en las zonas colindantes con sus países vecinos: alemán, italiano y francés. Primero, ellos están unidos por un estatus político-económico muy especial y que no están dispuestos a renunciar. Y segundo porque esos idiomas que hablan no son dialectos medievales, son lenguas muy importantes que comparten con sus países fronterizos. O sea, nada que ver con la problemática que nos toca. Es decir, si trasladamos ese ejemplo a una supuesta Cataluña independiente, el catalán desaparecería ya que la zona catalana de influencia española se hablaría y estudiaría español y la zona de influencia francófona se estudiaría y hablaría francés.

El cáncer lingüístico no conoce fronteras ni colores, tiene siempre el mismo recorrido. Hace unos días y ante el desenlace separatista de las dos "Bélgicas", un político belga dijo: "Nunca pensé que por culpa de las lenguas llegáramos a esto". ¿Y qué esperaba este belga imbécil? Una prueba más de que en el extranjero también hay gilipollas. Por cierto, no es casualidad que los franceses utilicen siempre a los belgas para sus chistes.

Así que ya es hora que palmeros, putas y cortesanas de España renuncien a sus prebendas, les pierdan miedo a sus "chulos" y empiecen a realizar su profesión; periodismo español. Creo que no está el sector para ir haciendo el payaso ni un minuto más ya que os habéis ganado por mérito propio ser el sector peor valorado de la sociedad. ¡¡Por algo será!! Es hora de poner a cada uno en su sitio, a los periodistas a trabajar por la unidad de España, a los dialectos tribales para ir a por pan y poco más, y el español para reconstruir la maltrecha nación.

Creo que ya es hora de hacer lo correcto y no lo establecido.

Vencedores y vencidos - Víctimas del terrorismo
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-El Gobierno de España, perdón, de Rajoy, si tanto quiere a las Víctimas, debería pedir oficialmente la dimisión inmediata de todo el Tribunal de Estrasburgo. Ningún país de Europa habría permitido tal infamia.-
Juan Vte. Santacreu. http://www.masaborreguera.com  17 Noviembre 2013

Vencedores, Verdugos, Víctimas, Vencidos; en España todo se escribe con "V" menos la Victoria que se ha escrito con sangre.

¿Queríais vencedores y vencidos?, pues ya los tenéis. ETA y Mariano Rajoy han firmado el fin del terrorismo y la claudicación de España. Es la primera vez que un país de Europa se rinde y cede al chantaje de unos terroristas. ETA ha ganado y las Víctimas han perdido hasta la dignidad.

Es cierto que a Rajoy le ha llegado todo rodado desde gobiernos anteriores, pero en definitiva el que ha abierto la celda de la prisión ha sido él.

Justificar los antecedentes circunstanciales de Rajoy no es válido porque entonces tendríamos que exculpar a todos los traidores a lo largo de la historia de España y a gran parte de delincuentes, porque si los analizamos encontraremos en todos los casos condicionantes que los llevaron a actuar de una manera determinada.

El mes de octubre de 2013 quedará escrito en los libros de la historia de España como el mes negro de la claudicación y cómo pasamos de ser un Estado de derecho a ser un Estado de rodillas:

¦ El día 21 El Tribunal de Estrasburgo anula la Doctrina Parot.
¦ El día 21 y un minuto la Audiencia Estatal -¿o es Nacional?- anula la Doctrina Parot y en el minuto 2, empieza el Gobierno de Rajoy a liberar terroristas.
¦ El día 27 se celebró una impresionante manifestación en Madrid para apoyar a las Víctimas y sentenciar el punto final de la lucha y la rendición.

Rajoy –lo de señor lo omito intencionadamente- acatar el fallo del Tribunal de los Derechos Humanos no ha sido sólo un fallo, ha sido una traición a las Víctimas y al pueblo español.

Las artimañas manipuladoras de Rajoy llegan incluso hasta el mismo día de la concentración ofreciendo a las Víctimas la participación del PP en la manifestación siempre y cuando no lleven ninguna pancarta en contra del Gobierno y prometiéndoles además, el Estatuto de las Víctimas e incluir a Ángeles Pedraza en las listas para las próximas elecciones generales. Hasta la hermana del asesinado Gregorio Ordóñez, Consuelo Ordóñez, acusa al Gobierno de "instrumentalizar" a las víctimas. Chantaje en puro estado. ¿O es chantaje puro del Estado?

Creo personalmente que Rajoy aparte de traidor es tonto del culo y no se entera que una mayoría de asesinados eran del PP y miles de compañeros han asistido a la manifestación con su permiso o sin él. Y como no hay mal que por bien no venga, esta protesta ha sido un excelente test para comprobar que hay demasiadas semillas "PPeras" esparcidas defendiendo a España sin complejos y como alguna le dé por germinar, puede nacer un PP Nacional.

Y ya está bien el rollito que se gastan los palmeros del PP –políticos y periodistas- por culpar de este desaguisado a Zapatero, eso no cuela, Rajoy gobierna con mayoría absoluta y ha sido el responsable de la suelta de delincuentes, violadores y asesinos. Aquí que cada palo aguante su vela.

Rajoy, aparte de gallego profundo y traidor, es un audaz trilero de la política y aunque ponga a Ángeles Pedraza en las listas generales y baje los impuestos unos meses antes de las elecciones, no le votará ni la madre que lo parió. Zapatero resquebrajó España y destrozo su partido y Rajoy ha conseguido superar a su antecesor. Conclusión, los tres a la mierda, España, el PSOE y el PP.

Conviene recordar una vez más que el declive de la decadencia española llegó con las lenguas y las Autonomías. Al principio todo era tolerancia, luego llegó la imposición y ahora estamos asistiendo a la más cobarde sumisión.

Por si no te has dado cuenta esa manifestación fue el punto final, después del 27-O ya no se volverá hablar de las víctimas porque el Sistema las ha neutralizado. ¡¡Ojalá me equivoque!! Pero sea como fuere, a millones de españoles no nos van a callar ni a vencer ni a convencer.

La historia recordará a Zapatero por poner a la ETA en las instituciones y a Rajoy por sacar a los delincuentes de prisión.

Así lo pienso y así lo digo.

¿Quién moverá la ficha?
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es 17 Noviembre 2013

Siempre las grandes crisis traen recomposiciones del mapa político

Corrupción sistémica, Casa Real enfangada, estancamiento para largo, terroristas en la calle, violadores acechando en las esquinas, parados a millones, separatistas rampantes, impuestos confiscatorios, policías colaboradores de delincuentes, jueces sumisos al Gobierno, Gobierno gestor del declive, decepción, final de época, desaliento. Configuramos un Estado constitucional y nos encontramos con un Estado de partidos, quisimos una democracia y sufrimos una oligarquía, fragmentamos el Estado para salvar la Nación y la Nación se nos cae a pedazos, entramos en Europa para prosperar y Europa nos descubre las vergüenzas. Ante panorama tan deprimente, se ha consolidado sin vuelta atrás la convicción de la mayoría de ciudadanos de que necesitamos una transformación del sistema, una reforma profunda, de raíz, de que las pastillas calmantes y los placebos deben ser reemplazados por la cirugía mayor. No sólo es el Monarca el que ha de pasar por el taller, es el país entero el que ha de tenderse en la camilla y ser operado sin anestesia.

La gran pregunta es quién será el cirujano, cuál la mano que tomará el bisturí y hará la primera incisión que precederá a las extirpaciones, las reconstrucciones y las suturas. No serán los dos grandes partidos, origen y causa de la enfermedad, tampoco las elites empresariales, dependientes del favor del poder político, ni los medios de comunicación, unos porque cuelgan de las ubres presupuestarias, otros porque sus valerosas denuncias se estrellan contra las murallas del sistema, ni siquiera el mundo intelectual porque salvando honrosas excepciones lame en el suelo las migas que la mano de las cúpulas partidarias sacude de la mesa en la que devoran el erario. Las numerosas iniciativas cívicas que claman por un cambio regenerador hacen un gran trabajo, sin duda necesario, pero carecen de las palancas que mueven de verdad el tinglado.

Sólo nuevas fuerzas parlamentarias, opciones electorales inéditas, sin lastres del pasado y equipadas con la suficiente ambición y la dosis de coraje requerida podrán intentar la decisiva reconversión que España necesita de manera urgente. Esos son los actores que el público espera que salgan al proscenio, anuncien la buena nueva y despierten la reserva de energía que todavía alberga la sociedad española en su conciencia ahora silenciosa. Siempre las grandes crisis traen recomposiciones del mapa político, tal como sucedió en el paso de la IV a la V República en Francia, en el salto de la I a la II en Italia o en las democracias surgidas tras la caída del Muro de Berlín. En nuestro país, el fenómeno ya ha empezado con vigor en el espacio de centro-izquierda. Y la perfección suele ir ligada a la simetría.

Nadie habría imaginado una situación así dos años después
OPINION El Mundo 17 Noviembre 2013

CUANDO el 20 de noviembre de 2011 los españoles dieron al PP la mayoría absoluta, existía en general una conciencia clara de que habría que atravesar aún muchas dificultades y soportar grandes sacrificios antes de superar la crisis. Pero ese mandato claro y rotundo a Rajoy para que dirigiera los destinos de la nación encerraba en sí mismo una alta dosis de confianza y de ilusión para superar los obstáculos y pasar página a las políticas erráticas de los gobiernos de Zapatero. Rajoy era el contrapunto del líder socialista: un hombre fiable y previsible. Hoy, dos años después, los populares han perdido un tercio del apoyo electoral. Bien podría decirse que se lo han ganado a pulso: el programa electoral lo guardaron el primer día en un cajón. Como resultado, las clases medias soportan una presión fiscal insólita, las reformas anunciadas se han quedado a medio camino -así lo recordaba la Comisión Europea el viernes- y las promesas de regeneración siguen durmiendo el sueño de los justos, empezando por el desistimiento de reformar la Justicia y acabando por la falta de respuestas a la corrupción. La sentencia de Estrasburgo ha sido además un jarro de agua fría sobre la tradicional política antiterrorista del PP y el desafío separatista no encuentra la firme respuesta que muchos desearían.

Ese alejamiento de los compromisos y objetivos iniciales por parte del Gobierno no ha ido acompañado de un discurso capaz de convencer a los ciudadanos de que se hacía lo más indicado. Eso explica, más allá de la pérdida de 14 puntos en intención de voto, que ocho de cada diez españoles que votaron al PP crean necesario remodelar cuanto antes el equipo de Rajoy. Pero si era imprevisible que el PP llegara en estas circunstancias al ecuador de la legislatura, tanto o más sorprende la decadencia del PSOE. Pese a despeñarse, los populares aún aventajan en 3,6 puntos a los socialistas, que continúan sin levantar cabeza. Rubalcaba que-da retratado como una losa para su partido, sin paliativos. Setecientos treinta días después de las elecciones, el PSOE ha pasado del 28,8% de los votos a aspirar a obtener el 27%.

Nunca hasta ahora los dos grandes partidos habían sumado menos apoyos en conjunto. De esa situación se benefician IU y UPyD, que hoy superarían el 10% de los votos y, llegado el momento, podrían ser la llave para formar gobierno. La fotografía que deja la encuesta de Sigma Dos muestra una situación muy abier- ta. Hay acontecimientos que podrían hacer que esa imagen variara sustancialmente en los dos años que quedan antes de las elecciones generales, si bien, cabría poco menos que descartar una nueva mayoría absoluta del PP. Ahora bien, la remodelación del Gobierno y una mejora de la economía podrían darle un empujón, como las primarias tendrían que ser un revulsivo para el PSOE o una hipotética alianza de UPyD con Ciutadans ayudaría seguramente a convertir en alternativa a tercera fuerza política nacional. La paradoja es que mientras el presente ofrece una estabilidad parlamentaria total, en el horizonte asoma una incertidumbre enorme.

carta del director
Otras dos cartas a 'Fígaro'
PEDRO J. RAMÍREZ El Mundo 17 Noviembre 2013

Los días 13 y 16 de noviembre de 1834 Mariano José de Larra publicó en El Observador, bajo su habitual seudónimo de Fígaro, sendas cartas conminatorias en las que quedaron sintetizados los argumentos de los dos tipos de lectores que más frecuentemente le escribían. Todos se presentaban como liberales. Téngase en cuenta que la muerte de Fernando VII el año anterior había supuesto el final de la Década Ominosa; y que el descrédito del absolutismo era cada día mayor pues se le identificaba con el carlismo, alzado en armas en el norte.

En lo que diferían el «liberal progresivo y sin destino» y el «liberal escarmentado y con empleo» que firmaban esas cartas era, en su opinión, sobre la Regencia de la Reina Gobernadora, doña Cristina de Nápoles. Los años anteriores habían supuesto para ambos una experiencia mucho más amarga que la padecida por los votantes del PP durante las dos legislaturas de Zapatero; pero por su actitud vital y situación económica no podían mirar de igual manera al régimen del Estatuto Real que Martínez de la Rosa gestionaba como sucedáneo del prometido restablecimiento constitucional. Mientras para el uno las componendas de Rosita la pastelera con el pasado eran una intolerable traición a los principios, para el otro suponían una prudente lección de pragmatismo.

Nada tiene de extraño que yo, que en talento literario no le llego ni a la suela del zapato a Fígaro pero dirijo un periódico con muchos más lectores que los de entonces, haya recibido estos días dos cartas equivalentes a aquéllas. Ambas dan cumplida respuesta a la mía de hace tres domingos. Lo sorprendente es que, por un extraño fenómeno de psicofonía histórica, una y otra concluyan exactamente con las mismas palabras empleadas por los corresponsales de Larra. La razonable longitud de ambas me permite incluirlas en esta única entrega.

Primera carta conminatoria
«Señor director: quiero manifestarle mi disgusto por el contenido de su artículo del pasado 27 de octubre titulado Oa, oa, oa... Mariano a la Moncloa. Bajo la apariencia de una crítica irónica a lo que ha sucedido estos dos años en España, usted vuelve a dar un margen de confianza al señor Rajoy y su Gobierno para que cumplan durante la segunda mitad de la legislatura las promesas electorales que han ignorado hasta hoy. Usted no puede ser tan ingenuo, señor Ramírez.

«Suplico a usted que se sirva no dejar dormir su pluma en el camino de la oposición»

Si me he decidido a escribirle es además porque compruebo con inquietud que usted ya no publica esas exclusivas de hace unos meses sobre el caso Bárcenas y ha reducido la carga crítica de su periódico. ¿Son sus accionistas italianos o los banqueros españoles los que le están presionando? Usted escribió la pasada primavera que si 'el presidente no cambiaba' en su forma de actuar, entonces habría que 'cambiar de presidente'. ¿A qué espera para poner al PP ante sus responsabilidades? ¿No tenía usted tan buenas relaciones con el señor Aznar y con la señora Aguirre? Pues convénzalos de que regresen a la política activa o apoyen a alguien que defienda lo mismo que ellos.

Mire, yo siempre he votado al PP. Ante mis compañeros de trabajo y amigos me enorgullecía de los años de Aznar y les decía que el desastre económico al que nos habían abocado los socialistas se arreglaría en cuanto volviera mi partido, porque lo primero que haríamos sería bajar otra vez los impuestos para que los españoles tuviéramos dinero para gastar y hacer nuestros pinitos en la Bolsa, o sea, para levantar otra vez España creando empleo. Ahora se ríen de mí y me echan en cara que casi todos pagamos más IRPF de lo que proponía el programa de Izquierda Unida. Y no sé qué contestarles porque, a la vez, veo la misma mangancia de siempre en las administraciones públicas, sin que nadie meta mano a tanto organismo innecesario. En mi empresa siguen los recortes y ninguno de mis hijos encuentra trabajo. Eso sí, en Génova tienen unos sueldazos de padre y muy señor mío y, como ustedes acaban de publicar, en la política no hay reducción de empleo.

No me considero un españolista exaltado, pero asistí a las manifestaciones en apoyo a las víctimas del terrorismo, aquéllas -¿se acuerda usted?- en las que Rajoy se daba un baño de multitudes cuando acusaba a Zapatero de 'traicionar a los muertos'. A mí me parece que eso es lo que él ha hecho al esperar de brazos cruzados la sentencia de Estrasburgo y usted y su periódico no lo dicen con suficiente claridad. Debo confesarle que me pone enfermo ver salir a la calle, en manada, a esos asesinos contumaces. ¿Cómo se entiende que, como acaba de comentar Aznar, el verdugo Bolinaga esté fuera de la cárcel y la víctima, Ortega Lara, fuera del PP?

Tres cuartos de lo mismo puede decirse de la cuestión catalana. ¿A qué vienen tantos paños calientes con el separatismo, tantas reuniones secretas, tantas concesiones con el Fondo de Liquidez Autonómica, mientras Mas se gasta el dinero en sus embajadas, la política exterior y las subvenciones a La Vanguardia para que le siga en su locura? ¿Quién me dice a mí que esto no terminará en un enjuague si en la próxima legislatura el PP vuelve a necesitar los votos de CiU?

«Los artículos de usted que tienden a una oposición directa sólo dan armas al enemigo»

Usted y su periódico han hecho grandes servicios a la democracia descubriendo casos como los de los GAL o Filesa, investigando el 11-M -del que, por cierto, con Rajoy nunca más se supo- o ahora la corrupción de la UGT. Les he seguido todos estos años y cuando ustedes cogen un asunto no sueltan la presa. ¿Por qué no hacen ahora lo mismo con lo que ha estado pasando en la calle Génova? Vale que Bárcenas no es trigo limpio y que el dinero que tiene en Suiza no lo ha podido ganar honradamente, pero casi ningún español duda de que lo que pone en sus papeles es cierto. Vale que los delitos estén prescritos y que tampoco se trate de cantidades astronómicas, pero lo de los sobresueldos políticamente no tiene un pase. Y lo de la destrucción de los discos duros, las agendas, los registros de entrada... Y lo de la 'simulación' de contrato, lo de que 'no estaba en el partido' pero cobraba 20.000 al mes y en nómina, la 'indemnización en diferido', lo de que firmó el recibí pero no recibió nada... En fin, no sigo que me abochorno.

En atención a estos datos, suplico a usted que se sirva no dejar dormir su pluma en ese camino de la oposición en que ha marchado con tanta gloria, en la inteligencia de que, si usted afloja, yo y losmíos haremos correr por todas partes la voz de que se ha vendido usted al Ministerio. Esto no marcha y sólo una oposición sostenida puede salvarnos. A ellos, pues, señor Fígaro, y dóblelos usted a sátiras si quiere conservar el aprecio de su seguro servidor.


Un votante del PP desencantado».
Segunda carta conminatoria

«Señor director: quiero manifestarle mi disgusto por el contenido de su artículo del pasado 27 de octubre titulado Oa, oa, oa... Mariano a la Moncloa. Bajo la apariencia de una crítica irónica a lo que ha sucedido en estos dos años en España, pretende usted convencernos de que el Gobierno de mi partido, el PP, a mucha honra, no es sino una continuación de la etapa del nefasto Zapatero a quien sigue usted tratando entre algodones. Y eso sí que no.

Por mucho que le fastidie, Mariano Rajoy está siendo el artífice de la recuperación de la economía española, después de haber recibido la peor de las herencias. ¿Cree usted que a él le gustó subir los impuestos? Lo hizo porque no tenía otro remedio, para evitar tener que pedir el rescate. Fíjese qué gran cambio han dado los mercados, cómo ha bajado la prima de riesgo, con qué facilidad se coloca ahora nuestra deuda... Escuche, escuche, lo que dicen los señores Botín y Alierta: que la crisis se ha terminado. Es cierto que eso todavía no lo notan las empresas y las familias, pero ya verá dentro de unos meses. A mí me han subido el sueldo por primera vez en los últimos tres años y a un hijo mío ya le han hecho un contrato de aprendizaje gracias a la reforma laboral.

En cuanto a lo de la ETA, vergüenza tendría que darle seguir atizando los rescoldos del pasado. Vivimos la primera legislatura sin terrorismo y eso es así porque los demócratas hemos derrotado a la banda. La sentencia de Estrasburgo ha sido una contrariedad, como lo fue la legalización de Sortu, pero acusar a Rajoy de connivencia con lo que Zapatero pudiera pactar con ETA es un disparate. Igual que decir que no es claro respecto a la cuestión catalana. Ni ha cedido ni cederá en nada. Lo que no va a hacer es encima echar más leña al fuego.

¿Cómo puede usted, por otra parte, seguir dándole credibilidad a un delincuente como Bárcenas? Ya verá usted que lo de los papeles se quedará en nada. El juez archivará y santas pascuas. Un caso más de financiación irregular y punto. ¿O es que en los demás partidos, como en todas las empresas, no había sobresueldos? ¡Pero si hasta el periódico de la izquierda ha dejado claro que no hay la menor duda sobre la integridad personal de Rajoy!

He visto en algún sitio que usted está resentido con Rajoy porque ni lee sus artículos ni le invita a la Moncloa como hacían Aznar y Zapatero y que por eso ha tratado usted de derribarle. La verdad, no le creo a usted tan tonto. De sobra sabe que en España una mayoría absoluta es un blindaje perfecto, y si los diputados tragaron con el GAL de Felipe y la foto de las Azores de Aznar, cómo no van a tragar ahora con una bobada como lo de los SMS que sólo demuestran que Rajoy es un buen tipo que se preocupa por los demás.

No, yo creo que su problema es que usted tiene una visión fantasiosa de la épica del poder y no entiende que en la Moncloa haya un hombre normal que gobierne a base de sentido común y no le importe lo que diga ningún periódico. Mire, le voy a poner un ejemplo. Seguro que estos días nos volverán a dar la matraca con el aniversario de Kennedy y el speech ese de 'la antorcha ha pasado a manos de una nueva generación...'. He leído que lo sigue usted teniendo enmarcado en su despacho. Pues váyase al final del famoso discurso de las tres pes de Azaña -sí, el de paz, piedad y perdón en el que certifica el fracaso de la República- y encontrará usted la misma imagen como símbolo de una gran tragedia: 'Cuando la antorcha pase a otras generaciones... que piensen en los muertos y escuchen su lección'. Quiero decirle con esto, señor Ramírez, que una cosa es ser un buen orador, un escritor brillante, alguien con carisma y otra muy distinta un buen gobernante, obligado a medir sus pasos con sensatez y prudencia.

Por lo tanto, los artículos de usted que tienden a una oposición directa, que quieren poner en ridículo nuestra lentitud, sólo pueden dar armas a nuestros enemigos. Aquí no hay más divisa que Isabel II (Mariano Rajoy). Y en cuanto a escribir nuestros mismos defectos para que los corrijamos, es disparate porque no por eso los vamos a corregir. Debe alabarse todo lo que hagamos... Y le advierto caritativamente que si persiste en el camino de esa oposición que ha manifestado, haremos correr la voz de que todos los que hacen esa oposición nos quieren precipitar de nuevo. Hasta diremos que están vendidos a don Carlos (al PSOE, a Rosa Díez o a la FAES) y no faltará quien lo crea, pues aquí para todo hay creyentes.
Un votante del PP esperanzado».

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Larra concluía la segunda entrega ensalzando a sus dos corresponsales: «Los dos son liberales, los dos hombres de buena fe que sólo desean el bien de la patria». Pero a la vez repudiaba sus respectivos juicios de intenciones -para el uno estaba vendido al Gobierno, para el otro lo estaba a la oposición- y lo hacía con la más cínica de las apostillas: «¡Si al menos se supiese quién paga mejor!». Desgraciadamente hoy esa duda no existe.

¡Ay!, la neurosis del poder
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 17 Noviembre 2013

E n 1993 publicó en España Alianza Editorial la traducción de un libro aparecido en Italia un año antes titulado La neurosi del potere (?La neurosis del poder?). Su autor, Piero Rocchini, que cuando lo escribió llevaba nueve años ejerciendo de psicólogo en el Parlamento italiano (no sé si tal puesto existe en el español o en el gallego), utilizaba su vastísima experiencia de contacto directo con los honorables diputados para radiografiar los efectos perversos que provoca en los representes políticos el continuado desempeño de cargos de notable relevancia.

Una de las conclusiones esenciales de la apasionante obra de Rocchini, en realidad un estudio sobre la degradación de los partidos italianos y del sistema político que aquellos manipulaban a su gusto, resultaba devastadora: que una clase dirigente inútil y de corte cada vez más parasitario era perjudicial y debía ser superada, pues daba lugar a un poder que se nutría a sí mismo, olvidando la finalidad para la que había sido creado.

A tan terrible constatación llegaba Rocchini tras un análisis que en el apartado titulado Neurosis narcisista encerraba algunas de sus más sabias e inquietantes reflexiones: entre otras, aquellas en las que el autor resumía el mensaje que envían los políticos («Soy una persona importante, mejor dicho: importantísima. Soy el centro del universo y los demás existen para dar vueltas a mi alrededor»); subrayaba que «un componente importante de la neurosis narcisista era el sentido de la grandiosidad, la importancia excesiva que se trataba de atribuir a cada acto propio»; denunciaba que «el narcisista vive en el mundo como si fuera un habitante de otro planeta, de modo que solo mediante un esfuerzo extremo consigue percibir lo que sucede a su alrededor»; o, en fin, insistía en que el político narcisista «vive para sí y la atención hacia los demás es solo instrumental», de forma que todo lo que está «por debajo de su nivel de consideración se convierte en una amenaza para la autoestima, lo que se traduce en agresividad y depresión».

Como es obvio, no todos nuestros políticos padecen este mal, como no lo padecen todos los profesores universitarios, entre los que, por motivos diferentes, la neurosis narcisista está también muy extendida. Conozco políticos sensatos y profesores de universidad de una sencillez y humildad sencillamente proverbial. Pero hablando en grandes números, la obra de Rocchini, cuya lectura les recomiendo vivamente, da en la diana con la misma precisión con que Guillermo Tell atravesaba con una flecha la manzana colocada en la cabeza de su hijo.

Sea como fuere, nada de esto tiene que ver, como los inteligentes lectores ya habrán adivinado, con ningún episodio de la política cercana. Es solo una reflexión, algo acongojante, de una otoñal tarde de sábado.

El ayatolá Junqueras
josé garcía domínguez ABC Cataluña  17 Noviembre 2013

Hemos enviado a cientos de miles de catalanes a la cadena, ¿por qué no vamos a ser capaces también de poner a otros cientos de miles en fila india ante las oficinas del INEM?

Solo alguien que viva en la Luna – y del cuento – podría fantasear con echar el freno durante siete días a una economía, la catalana, que ya lleva siete años en estado de parálisis permanente. Es inevitable, en este carrusel de orates siempre procede volver a Pla. Recuérdese que el de Palafrugell acostumbraba a repetir que aquí, en Cataluña, hay una forma muy cómoda de llevar una vida suave, tranquila y regalada. Y no era – ni es – otra que la de afiliarse al extremismo más atrabiliario. La vida suave, tranquila y regalada, he ahí la piedra filosofal que desenreda el eterno galimatías errático de nuestros más exaltados separatistas. Esa vida suave, la de quien sabe garantizada todos los meses la nómina por conducto administrativo, es la que impulsa al patriota Junqueras a invitarnos al suicidio al resto de sus conciudadanos, los que sí tenemos que trabajar para comer.

Hemos enviado a cientos de miles de catalanes a la cadena, ¿por qué no vamos a ser capaces también de poner a otros cientos de miles en fila india ante las oficinas del INEM?, parece que barrunta el estadista de la Esquerra. Estupefaciente, por lo demás, la rutinaria, indiferente normalidad con que el desvarío del prócer ha sido recibido en la plaza. Ocurrencia tan disparatada, lejos de despertar airadas réplicas, se ha integrado en el paisaje retórico dominante con relativa naturalidad. La familiar naturalidad con que los internos de todos los psiquiátricos saludan a la enésima reencarnación de Napoleón Bonaparte tras tropezársela en algún pasillo. Desconcertante en verdad la tendencia la de la Cataluña contemporánea a depositar la cosa pública en manos de psicologías extravagantes. Macià, un iluminado de atar; Companys, un ciclotímico susceptible de dejarse arrastrar a las mayores insensateces; Pujol, un místico irredento; Mas, un argonauta con flotador; Junqueras, un ayatolá laico. Tome nota, pues, el Nen de la Chancleta de que en esta nave de los locos nunca va a faltar un tercero dispuesto a doblar cualquier apuesta.

La insoportable impunidad de la catástrofe del ´Prestige´
Editorial La Opinion 17 Noviembre 2013

Tras diez años de investigación y casi otro más de juicio, el resultado alcanzado no puede ser más decepcionante para la ciudadanía. El desastroso hundimiento del petrolero se ha saldado con otro naufragio, el de la Justicia. Antes de conocerse el fallo de los jueces, los afectados que reclamaron indemnizaciones por los daños de la marea negra albergaban la esperanza de que se repitiera el criterio de las sentencias que habían fijado responsabilidades administrativas por naufragios anteriores, como en los casos de Urquiola y Mar Egeo. Muy especialmente, la condena por alejar el Urquiola de la costa por "precipitada y absurda". No fue así y la factura queda sin pagar. De los 4.400 millones reclamados por daños y gastos ocasionados por el Prestige se podrían cobrar como máximo 330, según los expertos consultados, y para ello tendría que abrirse un nuevo e incierto proceso civil. Es comprensible la indignación despertada por el fallo judicial entre los marineros de la llamada zona cero del desastre, en A Costa da Morte, que denuncian que ellos son los únicos condenados.

La absolución de cualquier responsabilidad al Gobierno que gestionó la crisis del Prestige es el elemento más controvertido del fallo y el que centra el foco de las reacciones a la sentencia. Y eso que el fallo intenta amortiguar el previsible impactos social de tal exoneración al reconocer que "hubo falta de rigor en la gestión administrativa de la crisis", sin llegar a estimar en ello razones de condena. Esta polémica interpretación, que deja sin pagar la monumental factura por los daños del Prestige, no debería, sin embargo, hacernos caer en el error de que los árboles nos impidan ver el bosque.

La clave radica en la imposibilidad para los jueces de hacer recaer la responsabilidad de la catástrofe en los verdaderos responsables, las firmas implicadas en la maraña empresarial que permite transportar fraudulentamente enormes cantidades de material contaminante en buques solo aptos para chatarra. La justicia fue incapaz de sentar en el banquillo a la empresa armadora Universe Maritime, responsable de fletar 77.000 toneladas de fuel en un viejo petrolero en mal estado y a la multinacional estadounidense ABS, que expidió su certificado de navegabilidad. "Solo se han probado aspectos adjetivos de lo ocurrido, pero no los sustanciales desde la perspectiva del Derecho Penal", argumenta el tribunal. Abundan los jueces en otras consideraciones que dificultaron la condena de ese entramado empresarial internacional y reconocen que se podrían haber investigado mejor algunos extremos, pero que "no se ha hecho". Tras diez años de investigación, la lapidaria conclusión del tribunal es que "nadie sabe la causa del siniestro".

Resulta evidente que estos razonamientos apuntan a las principales causas de este lamentable cierre judicial del caso Prestige. Por una parte, se antoja descabellado que una investigación de esta envergadura, se dejara a cargo del modesto juzgado de Corcubión, que se las tuvo que ver con una intrincada trama empresarial radicada legalmente en opacos centros de negocios como Bahamas o Liberia. Da la impresión de que quienes podían haber tomado cartas en el asunto para agilizar la investigación del Prestige con medios más adecuados -Gobierno, Xunta, Poder Judicial- prefirieron dejarlo correr. Quizás por el temor a afrontar indemnizaciones en sus mandatos, las administraciones de turno evitaron reforzar el proceso judicial y con ello acabaron por facilitar que los grandes responsables quedaran impunes.

Del mismo modo que ha quedado demostrado que España carece de la influencia internacional necesaria para exigir responsabilidades a quienes realizan actividades peligrosas para el medio ambiente en sus costas. BP tuvo que pagar por el vertido de petróleo al golfo de México y en Francia se condenó a los culpables de contaminar 400 kilómetros de costa con el naufragio del Erika. Pero en el caso del Prestige no hay culpables por el chapapote que devastó casi 3.000 kilómetros de litoral.

El Gobierno y el PP recibieron la sentencia con alivio, al interpretar que avala su gestión. La impopularidad del fallo ha obligado, sin embargo, al presidente Feijóo al día siguiente de la sentencia a anunciar un posible recurso ante el Supremo. La amarga lección que cabe extraer de todo esto es que el eslogan popularizado en medio mundo para que no se repitiera nunca máis una tragedia como la del Prestige ha servido de poco. El peor mensaje que conlleva este fallido cierre judicial, más allá de la impunidad de los culpables, es precisamente la indefensión en que nos encontraríamos ante una nueva catástrofe.

"Aquí no pasó nada", es la sarcástica reacción del ciudadano de a pie a la sentencia. Mal harían los responsables en pasar página y creer que lo peor ha pasado. Esa deprimente sensación de impunidad debe afrontarse con medidas realistas para paliar la indefensión de los afectados y un análisis crítico de las causas que llevaron a este desolador desenlace. Es imprescindible para no bajar un escalón más hacia el precipicio del descrédito al que se encaminan la Política y la Justicia y, sobre todo, para dar a los gallegos alguna esperanza fundada de que el drama de la marea negra y la sonrojante ausencia de responsabilidades no se vuelvan a repetir.

Entre el chantaje sindical y la incompetencia municipal
EDITORIAL Libertad Digital 17 Noviembre 2013

Los nueve días de huelga de limpieza que ha padecido Madrid se han traducido en graves molestias para los ciudadanos y una imagen internacional impropia de la capital de un país avanzado. Como siempre que se suscita un conflicto laboral en nuestro país, los sindicatos han protagonizado todo tipo de incidentes violentos, boicoteando los servicios mínimos legalmente establecidos y agravando deliberadamente las consecuencias de un paro laboral de estas características. Las numerosas detenciones e identificaciones practicadas por la policía dan cuenta del carácter chantajista de las organizaciones convocantes, que no han dudado en tomar a los contribuyentes madrileños como rehenes de un conflicto que en nada les atañe.

El Ayuntamiento de Madrid, por su parte, ha pecado de una grave inacción en un asunto que le pertenece de manera exclusiva, en tanto que detentador de las competencias de los servicios públicos de limpieza vial. La rebaja temeraria del precio de licitación del contrato ya anunciaba el surgimiento de problemas de esta índole, puesto que las empresas concesionarias no iban a poder asumir el coste del servicio sin reducir la masa salarial de unas plantillas diseñadas durante los tiempos de bonanza y hoy en día claramente sobredimensionadas. A esa circunstancia se suma la incapacidad del consistorio para priorizar el gasto público municipal, con dispendios notables como la aventura olímpica o el elevado número de empleados "de confianza" que mantiene la capital en medio de una crisis económica agravada por los niveles inasumibles de deuda pública, fruto de la megalomanía del alcalde anterior que el actual equipo de gobierno ha decidido no cortar de raíz.

Los ciudadanos se han visto así atrapados entre la conducta chantajista de los sindicatos y la incompetencia del Ayuntamiento, cuyo equipo de gobierno sólo ha comenzado a reaccionar cuando la situación era ya insostenible defendiendo, además, que lo que estaba ocurriendo no era un problema achacable a su gestión. Mientras tanto, los contribuyentes madrileños se ven obligados a pagar puntualmente un servicio que durante un tercio de este mes de noviembre no sólo no han recibido, sino que se ha convertido en una carga que, ellos sí, no tendrían por qué estar asumiendo.

‘¿Por qué razón me convertí en un nacionalista?’
Carlos Sánchez El Confidencial 17 Noviembre 2013

En Historias de Almanaques, Berltot Brecht cuenta una fábula sugerente:

El protagonista de la obra, el señor K., no consideraba necesario vivir en un país determinado. Y pensaba para sus adentros: ‘En cualquier parte puedo morirme de hambre’. Pero un día en que pasaba por una ciudad ocupada por el enemigo del país en que vivía, se topó con un oficial del enemigo que le obligó a bajar de la acera por la que caminaba. Tras hacer lo que se le ordenaba, el señor K. se dio cuenta de que estaba furioso con aquel hombre, y no sólo con él, sino que lo estaba mucho más con el país al que pertenecía, hasta el punto de que deseaba que un terremoto lo borrase de la faz de la tierra.

-‘¿Por qué razón -se preguntó el señor K.- me convertí por un instante en un nacionalista? Porque me topé con un nacionalista. Por eso es preciso extirpar la estupidez, pues vuelve estúpidos a quienes se cruzan con ella’.

Si un ciudadano sueco, por poner un ejemplo, hubiera leído la prensa española en los últimos días se quedaría atónito. Incluso, es probable que se convirtiera en un ‘nacionalista español’ para defender a la condición humana de tanta estulticia. El primer acto tuvo lugar hace unos días en el Parlament de Cataluña, donde ningún diputado, ni siquiera la presidenta de la Comisión (PP), se levantó para censurar la conducta de un energúmeno a la hora de criticar de forma fascista a Rodrigo Rato. El segundo episodio tuvo lugar el pasado miércoles en Bruselas, donde un sujeto llamado Oriol Junqueras, que dice representar a los trabajadores, amenazó con paralizar una semana la economía catalana para hacer daño a España. Una especie de Marcha sobre Roma impensable en un país civilizado.

Lo peor, con todo, es que en este segundo caso se está hablando del máximo dirigente de un partido que respalda a un Gobierno, el catalán, que sobrevive gracias a sus votos, lo cual es todavía más preocupante si se tiene en cuenta que ERC es la fuerza política con mejores expectativas electorales, como coinciden todos los sondeos.

Con razón Brecht decía que hay que extirpar la estupidez, pues vuelve estúpidos a quienes se cruzan con ella. Y si en la desgraciada segunda legislatura de Aznar el Partido Popular fue una máquina de crear independentistas (ERC pasó entre el año 2000 y 2004 de uno a ocho diputados triplicando el número de votos), parece evidente que la deriva soberanista está fortaleciendo cierto ‘nacionalismo español’ de forma imparable, aunque sin ese componente xenófobo que ha prendido en algunos sectores de la sociedad catalana, que hablan del resto de España con una superioridad moral inaceptable. Esta página -que se define como la que representa a quienes votarán sí- incluso habla de que España y Guinea están hechas de la misma pasta.

Los salvapatrias
Afortunadamente, son sólo una minoría. Pero dispone de un ruido mediático infernal consustancial a los movimientos autoritarios, para quienes la gestión de la propaganda es clave. Y el mejor ejemplo son esos extraños compañeros de viaje que han nacido en algunas cadenas de televisión de madrugada, donde salvapatrias de uno y otro signo se afean en público de forma solemne y afectada. Ahogando a eso que algún día se llamó la ‘tercera España’.

Si fuera cierta la alta tensión que habitualmente se escenifica en los parlamentos, en los platós y en algunos periódicos con espíritu de servir a quien paga, la vida cotidiana sería irrespirable. Y no es asíEl resultado de tan disparatado planteamiento es un país mediáticamente muy distinto al que en realidad es. Si fuera cierta la alta tensión que habitualmente se escenifica en los parlamentos, en los platós y en algunos periódicos con espíritu de servir a quien paga, la vida cotidiana sería irrespirable. Y no lo es. Las calles de España amanecen en paz (aunque algunas muy sucias y con demasiada pobreza por culpa de la crisis). Pero básicamente el país se mueve en un clima de concordia que denota toneladas de sensatez frente a miríadas de esa estupidez de la que hablaba Brecht.

Tanta barbarie oral, sin embargo, tiene efectos letales sobre la participación en política al expulsar del debate a las voces más serenas. Algo, por otra parte, habitual en la historia de España, donde lo mejor del pensamiento o se ha tenido que exiliar o ha sido a menudo pisoteado por la grosería intelectual y el insulto.

Y así es como se ha construido un país sin incentivos para participar en los asuntos públicos. Ni siquiera en los más cercanos que afectan a la manera de vivir o de trabajar de los ciudadanos. Hasta el punto de que en ocasiones, y de manera un tanto increíble, se producen casos como los de la televisión valenciana, donde los trabajadores eximen ahora una especie de ‘obediencia debida’ para justificar la infinita manipulación informativa.

El general Videla no gobernaba en Valencia cuando de manera obscena se ocultaba la verdad. Y quienes lo hicieron son cómplices de tanta inmoralidad. Como los empleados de banca que veían como sus jefes comercializaban participaciones preferentesNada más lejos de la verdad. El general Videla no gobernaba en Valencia cuando de manera obscena se ocultaba la verdad. Y quienes lo hicieron son cómplices de tanta inmoralidad. Como los empleados de banca que veían como sus jefes comercializaban participaciones preferentes a ignorantes económicos. O como los abogados, registradores o notarios que han validado con su conocimiento previo muchas operaciones fehacientemente ilegales. O como los profesores y economistas que en realidad ponen en sus escritos no lo que consideran intelectualmente más razonable, sino lo que ordena quien paga el informe. O como los periodistas que ven como sus propios medios se hunden mientras defienden intereses bastardos. O como los políticos que votan contra su conciencia y renuncian de forma deliberada al pensamiento crítico para mantener un puesto de trabajo en lugar de colaborar para renovar la vida pública. O como quienes conocieron el fraude de los EREs y callaron. O quienes amparan a policías que golpean de forma inmisericorde a ciudadanos indefensos.

Y aquí está, probablemente, una de las causas del desastre ético y moral que ha alimentado la recesión económica. El mirar para otro lado aun a costa de la dignidad individual. Hanna Arendt comparó este comportamiento al de las ruedecillas y tornillos que sirven para que funcione el engranaje de un sistema político autoritario. E incluso alertó sobre el colapso moral que se produce cuando las víctimas colaboran con sus opresores. A nadie se le puede exigir que se comporte como un héroe, pero sí que renuncie a actuar como un verdugo. Ningún afiliado es responsable de los despropósitos que puedan decir sus dirigentes, pero sí de que se mantengan en el cargo. Sin responsabilidad individual, la democracia es menos democracia. Sólo si se reconoce a tiempo el peligro hay esperanzas de conjurarlo.

El viejo Dostoievski ya lo advirtió en la parábola del Gran Inquisidor: ‘El hombre prefiere la paz y hasta la muerte antes que la libertad de elegir”, sostenía. Y muchos años más tarde, Marshall Berman*, el verdadero autor de Todo lo sólido se desvanece (tres décadas antes que Muñoz Molina) diría. ‘Muchísimos demagogos y movimientos demagógicos han obtenido poder y la adoración de las masas al liberar a la gente a la que gobiernan de la carga de la libertad’. Y en eso estamos.

*Marshall Berman. Todo lo sólido se desvanece en el aire. Siglo XXI Editores

EL MIÉRCOLES SE VOTA LA ELIMINACIÓN DE LA SEDE
Más de 10 millones de euros por cada pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo
Agustín Rivera El Confidencial 17 Noviembre 2013

“Me parece fatal”. El eurodiputado Alejandro Cercas responde, de modo directo, a El Confidencial, sobre lo que supone trasladar a 5.000 personas –diputados, personal y funcionarios– una vez mes al mes de Bruselas a Estrasburgo para la celebración de los plenos del Parlamento Europeo. El político socialista no se explica cómo la institución se gasta 122,8 millones de euros anuales para celebrar diez plenos al año en vez mantener la mayor parte de la infraestructura en la capital europea. En Luxemburgo se ubica la Secretaría del Parlamento (el personal administrativo).

“Estrasburgo vive de nosotros, la noche en el hotel de la sesión del Parlamento cuesta 190 euros, al día siguiente sólo 80 euros, pero si al final los franceses votan a favor de suprimir la sede de Estrasburgo el presidente François Hollande no volverá a sacar un solo voto en Alsacia [la zona donde se ubica la ciudad, al lado del río Rhin y lindante con Alemania]”, explica Cercas en un encuentro informativo con periodistas españoles –en el que estuvo este diario–, en la sede del Parlamento en Bruselas.

Los coches oficiales, junto a documentos oficiales, los meten en ocho camiones tráiler. También hay dos trenes especiales desde Bruselas y aviones chárter sólo para el personal europeo. “No seguimos en Estrasburgo porque los eurodiputados queramos. Es un desbarajuste total”, lamenta Cercas. Se calcula que las emisiones de CO2 adicionales ascienden entre 11.000 y 19 000 toneladas. La gran mayoría que viaja desde Bruselas a Estrasburgo pierde una jornada de trabajo completa, o cerca del 5% del tiempo de trabajo total, en viajes.

Trasladar los documentos de trabajo de Bruselas a Estrasburgo (350 kilómetros) o los gastos en misiones del personal del Parlamento más los asistentes y asesores parlamentarios supone un coste de 1,5 millones por sesión plenaria. El coste adicional de utilizar Estrasburgo como sede del PE es de 51,5 millones al año (33,5 millones en infraestructuras y 18 millones en costes operativos). Si el Parlamento redujera su dispersión geográfica, podrían ahorrarse cada mes los gastos de unas 3 300 misiones, lo que equivaldría a reducir en un 78% todas las misiones del personal estatutario del PE.

Una sede que costó 600 millones
Se trata de un coste por cuyo fin abogaron en noviembre de 2011, con el 88% a favor de los eurodiputados, a favor de una sola sede. El veto de Francia, país fundador de la UE, impide el cierre de la sede de Estrasburgo. Los eurodiputados van a continuar insistiendo en la medida. El próximo miércoles se vuelve a debatir. El principal problema radica en que los Tratados especifican que Estrasburgo es una de las sedes del Parlamento Europeo (PE). El edificio, inaugurado en 1999 por Jacques Chirac, costó 600 millones de euros. Chirac resaltó que la al final frustrada Constitución Europea merecía esa clase de sede en la ciudad que acoge también el Tribunal de Derechos Humanos.

Pleno del Parlamento Europeo
En la reunión del Consejo Europeo celebrada en Edimburgo en diciembre de 1992, los presidentes de Gobierno de los Estados decidieron que el Parlamento Europeo tuviera su sede en Estrasburgo, donde se celebrarían los doce períodos parciales de sesiones plenarias mensuales, incluida la sesión presupuestaria. Los períodos parciales de sesiones plenarias adicionales se celebrarán en Bruselas. Las comisiones del Parlamento Europeo tendrán su sede en Bruselas. La Secretaría General del Parlamento Europeo y sus servicios seguirán instalados en Luxemburgo. Los Estados miembros ratificaron la Decisión de Edimburgo en el Protocolo número 6 del Tratado de Ámsterdam de 1997.

Según datos oficiales de la propia institución, el coste anual de las infraestructuras existentes de la sede francesa del Parlamento Europeo (alquiler de plazas de aparcamientos, equipamiento de oficina, limpieza, consumo energético y seguridad) asciende a 33,5 millones de euros. No hay gastos en alquiler: el Parlamento es propietario de los edificios. Los costes operativos de las 12 sesiones plenarias en Estrasburgo ascienden a 89,3 millones. El coste de utilizar esta sede es de 122,8 millones (10,23 millones por cada sesión plenaria).

Sólo se usa 42 días al año
Actualmente, los edificios del Parlamento Europeo en Estrasburgo no se utilizan el 89% del tiempo (solo se usan 42 días al año), pero necesitan calefacción, personal y mantenimiento todos los días. El actual acuerdo de trabajo también significa que los 766 diputados al Parlamento y 160 funcionarios de la Comisión tienen una oficina en Bruselas y otra en Estrasburgo. Cerca de 150 funcionarios del PE incluso tienen tres: una en Luxemburgo, una en Bruselas y otra en Estrasburgo.

Cecilia MalmströmCecilia MalmströmConsiderando que el tiempo empleado en 2011 en los desplazamientos mensuales con motivo de los períodos parciales de sesiones de cuatro días ascendió a 69.562 días en el caso de funcionarios y demás agentes y a 31.316 días en el de los asistentes parlamentarios acreditados, esto supone un coste de 16,6 millones de euros para los funcionarios y demás agentes y de 5,9 millones de euros para los asistentes parlamentarios acreditados.

1,3 millones de firmas a favor de la sede única
En 2006 Cecilia Malmström (entonces diputada liberal al PE y actualmente comisaria de Asuntos de Interior) lanzó una petición en Internet (petición número 630-2006) solicitando una sede única para el Parlamento Europeo, en Bruselas. Esta campaña ha reunido casi 1,3 millones de firmas de ciudadanos europeos hasta la fecha (más de la cantidad exigida actualmente para una Iniciativa de los Ciudadanos Europeos formal).

El eurodiputado británico Giles Chichester expuso el pasado 23 de septiembre ante la Comisión de Asuntos Constitucionales que respetaba los motivos históricos que fundamentan la celebración de sus sesiones plenarias en Estrasburgo y los requisitos del Tratado que exigen el sistema de tres lugares de trabajo; no obstante, insiste en que el sistema actual no puede continuar a perpetuidad, ya que es insostenible, y que el propio Parlamento debe ser capaz de debatir y establecer una preferencia para su futuro, en consonancia con los principios democráticos.

Tres guerras y menos coste que una división acorazada
El eurodiputado Alejandro Cercas también valora el significado de Estrasburgo. “No podemos olvidar que la historia de Europa ha sido dramática. Esa ciudad ha cambiado cuatro veces de nacionalidad, tiene una frontera que estuvo cerrada 60 años, ha dado origen a tres guerras. Lo que costó la sede, siendo carísimo, es lo que costaba una división acorazada de las 60 que había a los dos lados del río Rhin. Estrasburgo es un sitio especial: tuvo un alcalde llamado Adolf Hitler. Ahora es el símbolo de la Europa unida y en paz. La democracia es cara, pero la falta de democracia es mucho más cara”, argumenta. Pero los 766 eurodiputados seguirán yendo una vez al mes a Estrasburgo a una sede que costó 600 millones de pesetas y que está vacía tres semanas de cada cuatro…

SE DISPARAN LAS MODIFICACIONES EN PLENA CRISIS
¿Puede soportar una empresa extranjera 70 cambios en el Impuesto de Sociedades?
Daniel Toledo El Confidencial 17 Noviembre 2013

Hotel Intercontinental, cinco estrellas en el madrileño Paseo de la Castellana. Pesos pesados del lobby de las empresas estadounidenses en España aprovechan la hora del aperitivo y desglosan sus recetas para la España de la recuperación, con la mirada puesta en el año 2020. Un revival del documento que ya presentaron hace tres años en pleno hundimiento de la economía. Y pasado un trienio, hay cosas que no cambian. “En los últimos cuatro años se han llevado a cabo 70 reformas del Impuesto de Sociedades”, lamenta el presidente de la Cámara de Comercio Americana en España (AmChamSpain), Jaime Malet, recién aterrizado de Washington y de compartir mesa y mantel con el presidente Obama y la secretaria de Comercio, Penny Pritzker.

“Ellos están muy bullish con su economía, apoyados sobre todo en temas energéticos. En España todo depende de que continúen las reformas estructurales”, asegura con moderado optimismo en conversación con este diario. Por ejemplo, la relacionada con el ámbito fiscal. No en vano esa montaña rusa regulatoria genera “una incertidumbre legal que lastra los niveles de inversión extranjera directa y disminuye la competitividad en el conjunto de la economía”, expone la Cámara, que aboga por una rebaja drástica del principal gravamen que afrontan las empresas. De hecho, el tipo nominal de Sociedades está actualmente 6,8 puntos por encima de la media de la Unión Europea, si bien su pago efectivo está condicionado por múltiples deducciones.

“El principal problema de nuestro sistema impositivo -además de ser muy oneroso- es su altísima complejidad. Un tipo real del 12,5% reduciría la administración del impuesto, sus costes asociados, y no requeriría de una legión de fiscalistas en busca de deducciones”, constata el economista y gestor de fondos de inversión Daniel Lacalle, en su reciente publicación Viaje a la libertad económica. “Un régimen impositivo amigable, predecible a largo plazo y bien diseñado puede ayudar a un país a atraer capital sin que se sea considerado un paraíso fiscal. Así recauda más y se crea empleo real”, remacha sin ambages. Una visión que no sólo los empresarios americanos suscriben sin reparo alguno.

José Manuel Entrecanales (EFE)José Manuel Entrecanales (EFE)José Manuel Entrecanales, madrileño y presidente de Acciona, no lanzaba un discurso muy diferente en el XVI Congreso de la Empresa Familiar celebrado hace apenas semanas en Jerez. “Ante esta situación de fortísimo incremento de la presión fiscal, las empresas familiares tenemos que reiterar al Gobierno de España nuestra petición de un marco fiscal que favorezca el crecimiento económico. Un marco que no esté sujeto a continuas variaciones ni que ahogue la capacidad operativa o de iniciativa por el constante incremento de la presión impositiva”, aseguraba. Y remataba con un anhelo, esto es, que la reforma fiscal en ciernes añada “claridad y simplicidad”, con el objetivo de reducir la “elevadísima y creciente conflictividad” entre Hacienda y las empresas.

Una montaña rusa jurídica
Entrecanales, aunque hablaba como presidente del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), ha sufrido en sus propias carnes -véase su propia compañía- qué sucede cuando la incertidumbre se apodera de un sector. Las energías renovables por las que Acciona apostó han sufrido en los últimos años un auténtico vaivén jurídico-legal, incluidas acusaciones de retroactividad y arbitrajes internacionales con reclamaciones millonarias. Firmas estadounidenses también pueden dar fe del desaguisado, que ha obligado a movilizar a su propia embajada en no pocas ocasiones. No es de extrañar que Entrecanales pidiera no sólo un marco fiscal, sino un contexto regulatorio, “estable (…) y respetuoso con la seguridad jurídica y la confianza legítima”. Una reflexión demasiado inquietante cuando el sentir está generalizado.

Juan Rosell (EFE)Juan Rosell (EFE)De hecho, hace meses ya lo había advertido el presidente de CEOE. Juan Rosell incidía durante la última Asamblea General de la patronal en que los constantes cambios en los impuestos están frenando a las empresas extranjeras. “Las continuas modificaciones normativas en el ámbito fiscal están creando un sistema tributario que no es claro ni estable, no facilita el cumplimiento de las obligaciones tributarias y provoca inseguridad jurídica, lo que reduce la inversión tanto de entidades nacionales como internacionales. Justo lo contrario de lo que necesitamos”, subrayaba, no sin antes recordar que, además de la legislación nacional, existen aproximadamente 100 gravámenes propios de la comunidades autónomas. “Y esa cifra va en aumento”, zanjaba.

Percepciones todas que se producen en un momento en el que, como subrayaba la Cámara de Comercio Americana, crece el interés foráneo por España, con empresas industriales y fondos de inversión estudiando activos que están ya en precio. La asociación incluso vaticinó más transacciones en los próximos meses, operaciones que vendrían a sumarse a compras como la de Mivisa o la entrada de Bill Gates en FCC. “Hace unos meses había miedo a España. Ahora hay miedo a perderse España”, aseguraban. Todo siempre que las reformas estructurales continúen para evitar una evolución económica a la japonesa y que, en palabras de los empresarios americanos, “el gran éxito colectivo de España se desvanezca como un dulce sueño de juventud”.

PD entrevista a J. R. Rallo y Carlos R. Braun autores de El Liberalismo no es pecado - Ene 2012
"Lo escandaloso con Canal 9 es que hayan tardado 25 años en cerrarla"
Juan Ramón Rallo: "Habría que cerrar todas las televisiones públicas"
“Si hemos de elegir entre A y B y valoramos B más que A, sería absurdo producir A”
Periodista Digital 17 Noviembre 2013

El director del Instituto Juan de Mariana y profesor del centro de estudios OMMA, Juan Ramón Rallo, lo tiene claro:
"El cierre de Canal 9 debería escandalizar al ciudadano: no porque las administraciones públicas se desprenden de un mecanismo para manipular a las masas, sino porque la clausura haya tardado casi 25 años en producirse".

"El comentario a propósito de Canal 9 resulta extensible a todos los medios de comunicación públicos. No hay ninguna razón que justifique coaccionar a los ciudadanos para sufragarlos".

Rallo sostiene en su blog personal que la televisión nunca fue un bien público:
"La televisión de pago o por suscripción hizo su aparición de manera muy temprana, permitiendo técnicamente la exclusión del gorrón".

"La competencia en el mundo audiovisual permite que los medios de comunicación que ofrecen aquello que la gente quiere ver, conseguirán altas audiencias y las empresas privadas les pagarán por insertar sus cuñas de publicitarias... sin financiación estatal es bien posible que haya televisión".

Para conseguir una televisión de calidad no es necesaria la financiación pública:
"Si los espectadores desean ver programas de calidad, los empresarios de la telecomunicación que aspiren a tener audiencia y obtener ingresos publicitarios tendrán que ofrecer programación que los ciudadanos reputen de calidad".

En cuanto la polémica que genera en materia laboral el cierre de un canal televisivo, Rallo argumenta su posición de la siguiente forma:
"Desde luego, mantener una televisión pública abierta para conservar los puestos de empleo, no es un motivo cuantitativamente menudo (Canal 9 tenía una plantilla de 1.800 trabajadores, más que Antena 3 o Telecinco) pero sí un mal motivo. Los servicios de producen para el bienestar del consumidor, no para el bienestar del productor".

"Si el coste del servicio supera la utilidad que le atribuye el consumidor, los trabajadores que lo fabrican deben dedicarse a otras cosas... En definitiva, no existe ni un solo motivo razonable para mantener abierta ninguna televisión pública".

La nómina oficial del capitán del 'Fortuna': 138.000 euros al año
Casi el doble de lo que gana Rajoy
Recibirá 133.000 euros de indemnización por su despido, tras 10 años trabajando
MARÍA FUENTEÁLAMO Palma El Mundo 17 Noviembre 2013

El Fortuna tiene 40 metros de eslora, tres turbinas Rolls Royce y entrada en wikipedia. Sirva este último apunte para calcular su nivel de popularidad. El yate real -el Rey ha renunciado a su uso pero la embarcación sigue todavía en manos de Patrimonio Nacional- no tiene mal currículum. Pero tampoco tan exquisito, aseguran desde el sector náutico, para que su capitán cobrara oficialmente más de 138.000 euros brutos al año. Es decir, 23 millones de las antiguas pesetas. Una abultada nómina con cargo al erario público que supone casi el doble de la del presidente del Gobierno -72.000 euros en 2012-. Y eso en un yate que no salía a navegar más que en contadas ocasiones. Llenar su depósito cuesta más de 20.000 euros y con la crisis, las travesías se redujeron al mínimo. Tanto que en 2011, ya en plena recesión, sólo se apunta una salida mediterránea con la Familia Real. En 2012, último verano de disfrute regio, el único viaje que se le conoce fue estrictamente técnico: travesía a Formentor para hacer funcionar los motores. Ese mismo verano el Rey se despidió de la tripulación con una comida en Marivent.

Los sueldos oficiales no han sido facilitados por Patrimonio Nacional. Tampoco por la empresa que contrató durante los últimos años a la tripulación del yate, Unión Naval de Valencia. Tampoco se dijeron en el juicio contra el despido improcedente de los trabajadores en octubre. La vista pública duró, exactamente, «4.10 minutos». Así lo hace constar la sentencia del mismo. La brevedad, más que por prisa, fue para evitar que trascendieran datos.

Inevitable, sin embargo, que los sueldos aparecieran en esa misma sentencia. Son necesarios para refrendar las indemnizaciones que pedían los trabajadores. Dos de ellos llegaron a acumular hasta 32 años de antigüedad, lo que significa que han trabajado en los anteriores Fortuna. Y es que el último tiene 13 años:fue un regalo de empresarios baleares al Rey en el año 2000.

Con esa hoja de servicios, algunos de los ya extripulantes del Fortuna cobrarán indemnizaciones por encima de los 100.000 euros. De hecho, de los 10 que han ido a los tribunales, 7 están por encima de esa cantidad. Y es que el capitán, con 10 años de antigüedad, y a pesar del ingente sueldo, no es el que más cobrará. Le corresponden, indica la sentencia, 133.789 euros. Corresponde a 35 días por año trabajado. Ahora bien, como recuerdan desde el sector náutico, lo correcto sería decir por día contratado. La sentencia detalla también que con ese sueldo, el día sale a 383,8 euros.

El capitán ha cobrado más del doble que cualquiera de los otros tripulantes del yate, donde salvo el jefe de administración con 76.000 euros anuales, los sueldos de los oficiales, entre los que se encuentran los mecánicos, rondan los 60.000 euros. La mayor indemnización, en este caso, está en este rango. Son 185.000 euros para un oficial que acumulaba 32 años de antigüedad. La nómina más baja, correspondiente a otro oficial con 11 años de servicios, es de 51.916 euros.

En total, las indemnizaciones suman 1,2 millones de euros. Se harán cargo de ellas, según sentenció el Tribunal Superior de Justicia de Baleares, TSJB, conjuntamente Patrimonio Nacional -por «cesión ilegal de los trabajadores»- y Unión Naval de Valencia.

El despido de la tripulación es un paso más para la vuelta del yate a los empresarios que se lo regalaron al Rey. La embarcación se encuentra a día de hoy atracada en el muelle militar de Porto Pi. Una vez se produzca el traspaso, la Fundación que crearon los empresarios tiene pensado llevarla a Port Adriano. en Calvià. Travesía corta, pero travesía al fin y al cabo. Y el yate, tras los despidos, viene sin tripulación.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Alberto o Albert Rivera; Arturo o Artur Mas @Albert_Rivera @Ciutadans_Cs
Juan Vicente Santacreu Periodista Digital 17 Noviembre 2013

Si eres español sin complejos, divúlgalo, gracias

El tema lingüístico en España se ha llevado a unos extremos tan paranoicos que nos han hecho perder el Norte. Mejor dicho, nos han hecho perder el Este y pronto perderemos el Norte. Porque, aunque algunos sigan lanzando gritos patrios, Cataluña hace ya un rato en la práctica que dejó de ser España: ni policía, ni justicia, ni idioma, ni nada. Ni un puto cartel en español queda ya en el Este de España. Sólo los imbéciles no se dan cuenta.

Los dialectos tribales en nuestro país son como una mancha de aceite que se propaga lentamente y pringa todo los que toca haciendo muy difícil su eliminación. Nadie, absolutamente nadie ha querido limpiar España. Unos miran hacia otro lado, otros se apartan e incluso muchos se untan en el aceite porque eso les da votos, es políticamente correcto o simplemente porque son tontos de culo.

Lo que está claro es que los separatistas saben jugar con el aceite y pringan lingüísticamente todo lo que tocan. Los separatistas son conscientes que su dialecto tribal es su principal baza para fomentar los que les separa del resto de España y legitimar su derecho a la independencia.

Hay un tema que muy pocos ciudadanos conocen por no vivir en estos Feudos y desde luego tampoco no lo he oído comentar a ningún periodista en los debates. En Valencia, Baleares y Cataluña, a los niños en las guarderías, a los pequeños y no tan pequeños, los maestros les cambian sus nombres al catalán y bajo una aparente naturalidad, normalizan su nombre en clase. Evidentemente, cuando salen al recreo sus compañeros les siguen llamando en catalán, luego a la salida de clase, en los círculos de amigos, etc. Hasta que un día un compañero de clase llama a su casa y pregunta: “Bon dia, està Eduard”. Como ya he dicho antes, el tema lingüístico es una mancha de aceite que recorre el tejido social. Es muy corriente que Eduardo sea para todos Eduard menos en casa que le siguen llamado Eduardo. Pero no se preocupen ustedes, es cuestión de tiempo normalizar a los padres.

Los catalanes, al contrario del resto de españoles no tienen complejos y, menos Barcelona –que no han podido-, traducen lo que haga falta, desde Jaime I hasta Colón. Pero la paranoia llega a tal extremo que el Gobierno Regional de Valencia tradujo en los libros de texto a Cristóbal Colón como Cristòfor Colom. Incluso la calle Colón de Valencia le cambiaron el cartel por Carrer de Colom. Fue entonces cuando en el Movimiento Masby empezamos a cachondearnos en distintos artículos ya que “colom” significa “palomo”. Los carteles fueron retirados y hoy figura “Carrer de Colón”. No obstante aun quedan algunas pifiadas paranoicas como la calle “Santo Domingo el Sabio” que figura como “Carrer Sant Domenec el Savi”. ¡¡Señores!!, Domenec es un apellido valenciano y por tanto no se traduce, y desde luego no significa Domingo, si quieren traducirlo y hacer el imbécil completo, deben poner “Sant Diumenge el Savi”. Por cierto, en Valencia Capital, el 99.9% de los ciudadanos nombra las calles en español, es decir, el PP se gastó una millonada en cambiar todos los carteles de las calles de Valencia por el 0.1% de gilipollas que van perdiendo aceite por donde andan.

Entonces, si toda esta banda de inquisidores traducen –con dos cojones- los nombres de nuestros hijos y todo lo que se les pone por delante, ¿por qué no llamamos a Arturo Mas o Alberto Rivera en español? Y máxime en estos casos que hasta sus queridas madres les han llamado toda la vida así, en español.

Al final, cada uno se llama como más cómodo se siente y por ello, la cabra siempre tira al monte.

Soy consciente que mi libertinaje español pude molestar a alguien como Alberto Rivera, que es catalán, es español, es de Europa, es de la Tierra y es Solar. Pues no sé si se pueden ser tantas cosas, lo cierto es que nunca se ha visto a Alberto Rivera en ninguna foto con la bandera de España. Como he dicho muchas veces no se puede ser al mismo tiempo del Madrid y del Barcelona.

Así que dejemos ya de mariconadas lingüísticas que lo único que hacen es alimentar a los separatistas y malgastar el dinero de los contribuyentes, porque en España hay cosas más urgentes.

Si a ti ya te han pringado de aceite y vas espeso, lávate porque yo estoy limpio y sin complejos.

Así lo pienso y así lo digo.

tras dos décadas de gobiernos del pp
La prosperidad de Valencia se cae a pedazos lastrada por años de despilfarro y corrupción
José L. Lobo El Confidencial 17 Noviembre 2013

La prosperidad de la Comunidad Valenciana, a la que su vecina Cataluña miraba de reojo hasta hace bien poco con una mezcla de envidia y recelo, resultó ser un espejismo. Tras casi dos décadas ininterrumpidas de gobiernos del PP, los valencianos pagan hoy los platos rotos de los excesos -y fueron muchos- de la era Camps. Despojada para siempre de las joyas de su sistema financiero -Bancaja y la CAM-, sin tejido industrial, carcomida por un índice de desempleo que supera el 28% y asfixiada por una deuda de casi 30.000 millones de euros, la región acaba de perder también un referente emocional y lingüístico: Canal Nou. Y con él buena parte de su autoestima colectiva.

Cuando Eduardo Zaplana apeó de la Generalitat al socialista Joan Lerma, en 1995, la televisión autonómica contaba con una plantilla que apenas llegaba a los 650 trabajadores. Ahora, con casi 1.700 empleados -no pocos de ellos familiares, amigos y enchufados del PP-, una deuda acumulada que roza los 1.400 millones de euros, una credibilidad engullida por la obscena manipulación de los gestores -léase comisarios políticos- nombrados por el partido y unos índices de audiencia raquíticos, Canal Nou se había transformado en un tumor que Alberto Fabra se ha visto empujado a extirpar de raíz, en parte por la torpeza con la que él mismo manejó el ERE que los jueces han acabado tumbando.

Rajoy, con Fabra y Barberá.Rajoy, con Fabra y Barberá.El actual presidente de la Generalitat llamó a Madrid para intentar a la desesperada que Cristóbal Montoro le diera un dinero extra con el que salvar in extremis la cadena. Pero el ministro de Hacienda se aferró a la ortodoxia del déficit y le dio con la puerta en las narices. Mariano Rajoy, que ni siquiera se le puso al teléfono, sigue apostando por Fabra no por convicción, sino porque no tiene recambio. Es un president débil y sin autoridad, incapaz de gobernar su propio partido -el líder del PP valenciano, Alfonso Rus, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, le ningunean en cuanto tienen ocasión- y que, para combatir su soledad y falta de apoyos, se ha rodeado de un reducido equipo de fieles -con el vicepresidente José Ciscar a la cabeza- muy cuestionado internamente.

Y, sin embargo, Fabra no es el principal responsable de que Valencia sea hoy una comunidad corroída por la corrupción y al borde de la quiebra. Es cierto que llegó al poder en 2011 sorteando las urnas y por el atajo del dedo de Rajoy, después de que éste se desembarazase por fin del lastre que suponía Francisco Camps; pero no lo es menos que la herencia recibida es demasiado pesada. Cuando fue investido presidente se encontró con casi un tercio de los diputados del PP en las Cortes valencianas imputados por corrupción en un sinfín de sumarios -Gürtel, Brugal, Emarsa...-, una deuda que representa casi el 30% del PIB regional, una renta per cápita un 12% inferior a la media del país y, por delante, un ingrato panorama de recortes del gasto social.

El 'crack' del sistema financiero valenciano
Fabra tuvo la mala fortuna de estrenarse en el cargo justo en el momento en que comenzaban a caer, una tras otra, las fichas de dominó del sistema financiero valenciano. En julio de 2011, el mismo mes en que llegó al poder, la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) fue intervenida y adjudicada al Banco Sabadell. Poco después se desmoronó el Banco de Valencia, entregado en bandeja a La Caixa, y la última pieza en derrumbarse fue Bancaja, absorbida por Bankia. En pocos meses, con Fabra de espectador, la Comunidad Valenciana había perdido las tres joyas de la corona de su sector financiero, dos de las cuales -Bancaja y la CAM- habían presumido hasta anteayer de ser la tercera y la cuarta cajas de ahorros de España.

Buena parte de la desintegración del sistema financiero valenciano hay que atribuírsela a la negligencia de los dirigentes del PP, que pusieron al frente de los consejos de administración de las cajas a empresarios afectos y gentes del partido; al impúdico saqueo al que éstos han sometido durante años a esas entidades, convertidas en una agencia de colocación del poder político; y a la nefasta gestión de las mismas, siempre al dictado de las directrices emanadas desde la Generalitat y sus terminales. Y muchas veces con la callada complicidad de los socialistas valencianos, que hacían la vista gorda a cambio de puestos de consolación remunerados con jugosas dietas en las participadas o en las fundaciones.

Baste un ejemplo para ilustrar la calamitosa gestión de las cajas valencianas. Lo contaba recientemente en El Confidencial Ignacio de la Torre, del prestigioso Instituto de Empresa: el Valencia C.F. amplió capital en 2009 para evitar la bancarrota, pero sólo consiguió 19 millones de euros de los 92 que buscaba. ¿La solución? La fundación del club suscribió los otros 73 mediante un préstamo de Bancaja con la aquiescencia del poder político autonómico, por lo que el Instituto Valenciano de Finanzas (el brazo financiero de la Generalitat) avaló dicho préstamo, 305 millones en total, para levantar un nuevo estadio e incluso costear varios fichajes. A día de hoy, el Valencia sólo ha podido devolver 90 millones de los 305 adeudados.

Manifestantes en los accesos del aeropuerto de Castellón, en una foto de archivo. (Efe)Manifestantes en los accesos del aeropuerto de Castellón, en una foto de archivo. (Efe)Pero el hundimiento del andamiaje financiero no fue el único sapo que Fabra tuvo que tragar. El president también ha heredado, en forma de deuda, los proyectos faraónicos -y ruinosos- impulsados por Zaplana y Camps, desde el parque de atracciones Terra Mítica a la hollywoodyense Ciudad de la Luz, ambas en Alicante, pasando por el aeropuerto fantasma de Castellón, la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, la Copa del América o el circuito urbano, hoy en estado de abandono, para acoger las carreras de Fórmula 1, un capricho de Camps que se comió cerca de 90 millones de euros de las arcas públicas. Y gracias, porque el patrón Bernie Ecclestone acaba de perdonar a la Generalitat la penalización, también millonaria, por renunciar a la competición.

De aquellos polvos del despilfarro llegan ahora los lodos de los recortes. ¿Por qué iba a pensar el manirroto Camps, durante los años de bonanza, que el filón de oro del ladrillo se iba a agotar? Hasta que la burbuja inmobiliaria reventó, la Generalitat recaudaba dinero a espuertas gracias a la fiebre de la construcción -y la especulación- que salpicó el litoral valenciano de urbanizaciones, macrocomplejos, chalets, adosados, segundas residencias y engendros urbanísticos como Marina d'Or, cuya última ampliación, un parque de ocio bautizado Mundo Ilusión, ha sido recientemente anulada por el Tribunal Superior de Justicia valenciano. Aquella apuesta por el monocultivo inmobiliario y turístico también arrastró al sector financiero, y éste, a su vez, al tejido empresarial.

Catástrofe empresarial
La falta de crédito ha devorado a más de 35.000 pequeñas y medianas empresas de la Comunidad Valenciana sólo en los últimos cuatro años y en todos los sectores del tejido productivo, aunque se ha cebado especialmente en la construcción y la industria. Vicente Lafuente, presidente de la Federación Empresarial Metalúrgica Valenciana (Femeval), dio la semana pasada la voz de alarma: "Dos de las peores secuelas que nos está dejando esta crisis son la precariedad extrema a la que están llegando muchas pymes y la pérdida de la clase media empresarial".

Uno de los escasos dirigentes del PP fieles a Fabra, que prefiere permanecer en el anonimato, se lamenta de la prosperidad perdida y de la "invisibilidad" de la Comunidad Valenciana. "La corrupción nos ha hecho mucho daño", admite. Pero la herencia recibida de Camps y Zaplana ya no sirve de consuelo, entre otras razones porque los populares llevan gobernando ininterrumpidamente en la región desde 1995, y no hay un José Luis Rodríguez Zapatero autóctono a quien culpar del desastre. Tal vez por eso algunos recurren al sarcasmo como vía de escape a tanta calamidad. Un ejemplo: la página de Facebook La corrupción es como la paella: en ningún sitio la hacen como en Valencia ya tiene cerca de 25.000 seguidores.


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