AGLI Recortes de Prensa   Martes 19  Noviembre 2013

Los españoles piden firmeza frente a quienes desafían la legalidad
EDITORIAL El Mundo 19 Noviembre 2013

LOS CIUDADANOS quieren respuestas políticas y penales del Estado para combatir el desafío a la legalidad, venga de grupos armados como ETA o venga del separatismo catalán.

En la tercera y última parte de la encuesta de Sigma Dos que publicamos hoy, el 76% de los ciudadanos cree que quienes deberían decidir sobre una posible separación de Cataluña son todos los españoles. En congruencia con esa respuesta, el 72% de los encuestados declara que votaría en contra de esa separación.

Artur Mas ha anunciado que antes de acabar este año anunciará la pregunta y la fecha de la consulta soberanista. Pues bien, el 60% de los españoles considera que el Congreso no debe aprobar el traspaso de competencias que permitiría celebrar ese referéndum que figura en los acuerdos entre CiU y ERC.

Mas ya ha manifestado en más de una ocasión que la consulta se hará con o sin acuerdo con las instituciones del Estado. El 65% se declara partidario de recurrir ante el Constitucional si los nacionalistas lo convocan de forma ilegal y más de un 48% apoyaría nada menos que la suspensión de la autonomía catalana si hicieran oídos sordos a su anulación por ese Alto Tribunal. Todos estos datos corroboran que una amplia mayoría quiere que el Gobierno utilice todos los instrumentos legales a su alcance para frenar la secesión puesta en marcha por los nacionalistas. De hecho, el 44% le pide a Rajoy que adopte una posición más firme, aunque también es cierto que hay un 28% que opina que su actitud debe ser más receptiva.

Por otro lado, hay un sector en la sociedad española que piensa que el único margen del Gobierno para frenar al nacionalismo catalán está en la negociación de un sistema de financiación más favorable. También esa vía es rechazada por el 68% de los encuestados, que se declara en contra de una mejora unilateral para contentar a Cataluña.

Un dato muy revelador de este sondeo es que la mayoría de los votantes de los cuatro grandes partidos nacionales (PP, PSOE, IU y UPyD) concide en que el Gobierno no debe permitir la consulta, lo que sin duda es un dato a tener en cuenta por Rajoy.

Ese mismo consenso se produce en la introducción de la cadena perpetua revisable, en la que el 74% se manifiesta de acuerdo con esta iniciativa que figura dentro de la reforma del Código Penal que propone el Ejecutivo. De forma un tanto sorprendente, el 62% de los propios votantes de IU declara que está favor de esa sanción para crímenes muy graves.

Por el contrario, la opinión pública aparece dividida en la pregunta sobre si la sentencia del Tribunal de Estrasburgo sobre la doctrina Parot responde a una estrategia pactada con ETA. Los votantes del PP y UPyD creen que sí y los del PSOE e IU, que no.

Hay, en cambio, un 65% de ciudadanos que reprocha al Gobierno no haber hecho todo lo posible para evitar las excarcelaciones tras el fallo. Ello corrobora que existe un profundo malestar en la sociedad por esta salida de presos que sólo han cumplido una pequeña parte de su teórica condena, lo que enlaza con la idea de que los españoles quieren firmeza frente a quienes desafían al Estado o vulneran las leyes.

Los partidos continúan saqueando a los españoles
LUIS MARÍA ANSON El Mundo 19 Noviembre 2013

«Mi objetivo es eliminar a todos los partidos políticos», afirmó solemnemente Adolf Hitler en un célebre discurso pronunciado en 1932. Mussolini ya lo había hecho en Italia, Stalin en Rusia, Salazar en Portugal. Francisco Franco odiaba hasta el mismo nombre de partido y al suyo, Fet y de las Jons, le llamó el Movimiento Nacional.

Mucho cuidado al tratar el asunto de los partidos políticos. Su desprestigio abre el camino, como ocurrió en el siglo XX, a fórmulas dictatoriales y totalitarias. No se trata de suprimir los partidos políticos. Se trata de limitarlos, embridarlos y regenerarlos.

La clase política española, que comenzó con generosidad el ejercicio democrático en la Transición, le fue tomando confianza al sistema y, poco a poco, cayó en el abuso y las prebendas. Con las debidas excepciones, nuestros políticos se distinguen por su mediocridad apabullante. Hay ministros y ministras que no hubieran pasado de auxiliares de Redacción en este periódico. Da vergüenza muchas veces hablar con ciertos alcaldes, con algunos presidentes de Comunidad, con una buena parte de los diputados y senadores, no digamos con concejales y otros cargos menores. Y claro, preocupados por su situación personal, los políticos han utilizado a los partidos para garantizarse el futuro saqueando a los españoles. Sobran la mitad de los cargos políticos, el 80% de las empresas públicas, entes y fundaciones, el 99% de asesores y colaboradores. Los partidos políticos se comportan como la nueva aristocracia del dinero. Convertidos, en gran parte, en un negocio y en agencias de colocación, gastan sin tino, derrochan a troche y moche, se cubren de privilegios. Todo son viajes gratis total, automóviles de gran cilindrada, choferes, escoltas, asistentes y secretarias; todo son edificios fastuosos, banquetes y suntuosidades; todo, desmesura y derroche a lo nuevo rico. Algunos políticos, la verdad es que todavía pocos, se han entregado además a una corrupción, eso sí, que crece ya de forma alarmante entre mordidas, comisiones, sobresueldos y dinero negro. La gente está harta de tanto abuso y tanta sinvergonzonería.

EL MUNDO ha publicado información incontestable sobre cómo la austeridad y los recortes apenas han afectado a los partidos políticos que, con imperceptibles rebajas, mantienen en los Presupuestos Generales del Estado y en los de las Autonomías y Ayuntamientos sus subvenciones y sus prebendas. En el año 2011, el Partido Popular gastó 133.398.210 euros e ingresó por las cuotas de sus afiliados 12.303.879. Números redondos, el 90% de lo que despilfarran los partidos políticos es dinero público. Está completamente claro que su democratización exige una ley que diga: «Ningún partido político, ninguna central sindical, podrá gastar un euro más de lo que ingrese a través de las cuotas de sus afiliados». Pues no, no existe la menor probabilidad de que los políticos cesen en sus abusos y se impongan a sí mismos la austeridad y los recortes. Para qué nos vamos a hacer ilusiones.

Vuelvo al primer párrafo de este artículo. Al denunciar el saqueo al que los partidos políticos someten a los españoles, es necesario mantener el equilibrio para que no ocurra, a lomos de su descrédito desbocado, lo mismo que pasó durante el siglo pasado, en el que padecimos franquismo en España, salazarismo en Portugal, estalinismo en Rusia, fascismo en Italia y nazismo en Alemania. Se escucha ya la música atronadora de Rienzi, la misma que entusiasmaba a Hitler, la que compuso Wagner deslumbrado por la historia que noveló Edward Bulwer-Lytton. Al vaticinio de «Verás el regreso de Rienzi», el pueblo llano replicó quemando el Capitolio para abrasar a los políticos allí refugiados.

Luis María Anson es miembro de la Real Academia Española.

'El País' celebra la ‘huida secesionista’ del PSC
Así está el patio. Eurico Campano www.gaceta.es 19 Noviembre 2013

El problema, o parte de él, lo ha tenido doña Ana en casa durante dos legislaturas.

“Yo soy el presidente del Gobierno”. La última vez que escuché decir algo parecido a Mariano Rajoy fue en unas circunstancias mucho más dramáticas para España. Corrían aquellos turbios días de marzo de 2004 y en vísperas de unas elecciones generales y con cinco mil energúmenos rodeando la sede central del PP en la madrileña calle de Génova 13, el actual jefe del Ejecutivo tuvo que salir a las nueve de la noche, en una improvisada –y forzada rueda de prensa– para comenzar con aquellas palabras que, Alfredo Urdaci, años después en sus memorias, consideró un craso error: “Soy Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular”. Ocho años, por obra y gracia de aquella maldita masacre, le costó llegar a Moncloa. Felizmente hoy las aguas políticas corren algo más templadas, pero el desafío independentista sigue ahí, más vivo que nunca. Y Rajoy ha tenido que apelar, por segunda vez en su historia política reciente, a su auctoritas: “No voy a aceptar que nadie juegue con la soberanía nacional”, leemos en el diario La Razón.

La edición digital de El País amplifica las declaraciones de Pere Navarro, líder de la facción catalana del PSOE: “Hay quien trabaja más para sí mismo que para el PSC”, en clara alusión a los críticos de su partido, que siguen apostando por ese difuso concepto que se ha dado en llamar derecho a decidir. Navarro ha conseguido de momento ganar una batalla –puñetazo en la mesa de fin de semana y vuelta a las tesis federales de Ferraz para tranquilidad de Rubalcaba– pero no la guerra; los críticos, la facción más soberanista del PSC, los de apellido, los niños bien de las grandes familias catalanas –Raventós, Maragall– los que miran por encima del hombro, cuando no desprecian, abiertamente, al charnego –que dígase lo que se diga es quien le da los votos al PSC en Cataluña– esperan a Navarro en el Parlament. Veremos, dijo un ciego... El País celebra, como no puede ser de otra manera, que Rubalcaba aparque, al menos de momento, uno de los múltiples incendios que tiene a su alrededor.

La resaca del fin de semana nos deja los rescoldos, ya que de incendio en incendio vamos, de la resolución –¡por fin!– de la huelga de limpieza en la capital de España que ha tenido a los ciudadanos madrileños durante doce días chapoteando entre basura. Pide ahora la señora alcaldesa, Ana Botella, una ley de huelga... y tiene razón para hacerlo. El problema, o parte de él, lo ha tenido doña Ana en casa durante dos legislaturas porque ni José María Aznar, ni antes Felipe González, se atrevieron a regular este derecho fundamental, que recoge la Constitución, pero al que únicamente desarrolla un decreto de 1977 –preconstitucional por tanto– y que provoca huelgas salvajes como las no lejanas de los controladores aéreos, del Metro –también de Madrid– o esta última de los servicios de limpieza.

Incluye El País en sus páginas de opinión una columna... ¿lo han adivinado?... ¡incendiaria! de Josep Ramoneda en la que el veterano periodista catalán utiliza este conflicto laboral como metáfora de un país –a su entender– “desgobernado”: habla Ramoneda de “la imagen de un país sin proyecto compartido, que sobrevive como puede, con un distanciamiento creciente entre gobernantes y gobernados, como señalan las encuestas. Y la prensa extranjera saca punta de un paisaje urbano metáfora de la irresponsabilidad, que da pábulo a los tópicos que vienen del Norte”. Demoledor. Espero que ese país no sea el mío. Si lo he leído en El País puedo albergar alguna esperanza de que, efectivamente, no lo sea.

DEFENSA DE UN FRACASO
Erasmus como excusa contra Wert el Malvado. ¡Viva la LOGSE!
Pascual Tamburri www.elsemanaldigital.com 19 Noviembre 2013

José Ignacio Wert podía haberlo hecho mejor. Pero sus errores de imagen y forma no hacen bueno el pésimo modelo educativo vigente. Sólo se le ataca por ideología.

Cuando nació el programa europeo Erasmus tuvo como meta promover entre los universitarios que cursasen una parte de sus carreras en otro país de la Unión. No era, se nos insistía, para aprender el idioma, ni era, debería insistirse ahora, una especie de vacaciones pagadas. Pagadas muy relativamente, porque lo que pagaba Erasmus era la diferencia de coste de los estudios en un país y en otro. Luego vinieron, a la vez que la proliferación de pretendidas Universidades y que la masificación y devaluación de los estudios, esas ayudas complementarias, del Ministerio y de las autonomías, con lo que una estancia Erasmus pasó a convertirse en algo mucho más fácil, jugoso, cómo y quién sabe si rentable. Lo que puedo asegurar es que ni era para esto ni era así; era y es, eso sí, una experiencia espléndida si es realmente universitaria. Seguramente José Ignacio Wert, en vez de recortar y desrecortar, mal ayudado por otros departamentos del mismo Gobierno, podría haber entrado en el fondo del asunto, y haber explicado por qué la masificación y mediocrización de la enseñanza pública perjudica a todos, y especialmente a los que tengan menos medios económicos y menos base cultural y académica en sus familias.

Pero que el ministro Wert tenga un problema de imagen y de comunicación, y que tenga malos amigos demasiado cerca, no hace que no tenga razón. La crítica más extendida contra la nueva Ley educativa, crítica que comparten los sindicatos más subvencionados, los partidos más extremistas, los docentes que hacen propaganda de sus opiniones marxistoides en clase y los alumnos vieron la penúltima huelga sobre todo como tener un día más de holganza, es que la LOMCE "ha sido aprobada sólo con los votos del PP". Parece que la conciencia democrática es reversible, que las mayorías populares valen sólo si coinciden con las ideas progres o nacionalistas, y la democracia es sólo tal si el resultado coincide con lo políticamente correcto. Especialmente, claro, si hablamos de educación y cultura.

Lo políticamente correcto es proclamar, como hacen muchos medios de comunicación y muchos representantes oficiosos y hasta oficiales de los afectados, que "la enseñanza pública no quiere resignarse y seguirá luchando para impedir que esta normativa se ponga en marcha el próximo curso". Y para tan altos fines convocaron, todos juntos de la mano, muchas huelgas y manifestaciones. La idea que se transmite es, con muy pocos matices, sólo una: la LOMCE es mala para la educación española y es ilegítima de origen, y hay "mil razones" para luchar contra ella o contra la política educativa del PP, siendo legítimo todo lo que se haga, empezando por las huelgas, para detener los planes de Wert. Aunque sea con el voto de los representantes del pueblo. Precioso.

El problema es, claro, que señalar los defectos educativos de la LOMCE rechazándola de plano implica dar por buena, o al menos por mejor, la situación actual. Así que hemos de suponer que, más de veinte años después, nuestros huelguistas y manifestantes creen que la LOGSE (hijuela de la LODE) y la LOE (su nieta vigente) han creado una educación española mejor que la que había antes y mejor que la que puede nacer de la aplicación de la LOMCE. Que crea eso un político, un astronauta o un abuelo en su residencia, alejados de las aulas desde hace mucho, puede ser comprensible. Que lo crean los maestros y profesores que la viven, las familias que la pagan y los alumnos que la van a pagar el resto de sus vidas es un ejemplo nítido de prejuicio propagandístico e ideológico.

Por el lado docente, ideología, intereses mediocres, propaganda… y una cierta timidez: después de semanas y meses repitiendo consignas, poniéndose feas camisetas, voceando las bondades de la ley actual dentro y fuera de clase y pitando y caceroleando, sólo cuatro, repito cuatro docentes de ocho decenas fueron de verdad huelguistas. Una cosa es predicar y otra dar trigo, bien se ve. Por el lado discente, tengo ante mí un manifiesto convocando la huelga con faltas de ortografía, de la pluma de jóvenes bachilleres. Brillante resultado académico de dos décadas de estos principios educativos. No diré yo que la LOMCE sea excelente, porque peca de pacata, pero si ustedes quieren más de lo que tenemos luchen contra la reforma, luchen contra el ministro, y de paso contra la ortografía. Eso sí, que nadie se queje luego de lo que tiene en clase o en casa el resto de su vida.

Cataluña
La raza catalana y la invasión de los ultracuerpos
Cristina Losada Libertad Digital 19 Noviembre 2013

El nacionalismo catalán se ha beneficiado largamente de una visión candorosa que le libraba de las miasmas racistas que, en cambio, se apreciaban en la raíz del nacionalismo vasco. Se le ha visto así como un nacionalismo cívico, cultural y lingüístico, frente al nacionalismo étnico que fundara Sabino Arana. Ese retrato tan favorecedor del catalanismo no soporta, sin embargo, el contraste de una investigación rigurosa de sus textos doctrinales y las posiciones de sus prohombres. Tal investigación la acometió Francisco Caja, profesor titular de la Universidad de Barcelona, con su libro La raza catalana. El núcleo doctrinal del catalanismo, publicado en 2009, y la prosigue y termina ahora con La raza catalana. La invasión de los ultracuerpos.

Caja sostiene, con el fundamento que le proporciona la ingente materia prima explorada, que el catalanismo, desde sus orígenes hasta la guerra civil, es una doctrina política construida con elementos ideológicos diversos, entre los que predomina, desempeñando un papel nuclear, la doctrina racial. En dicho período, además, ese núcleo se expone sin rebozo alguno. De hecho, el título de Caja es "plagio", como confiesa, del que llevaba la famosa conferencia que pronunció el doctor Robert, en 1899, al día siguiente de ser nombrado alcalde de Barcelona. El doctor Robert creía en la existencia de la raza catalana, pero no era el único, ni se trataba tampoco de una creencia exclusiva de los políticos. Así, en 1937, el gobierno de la República, trasladado a Valencia, hubo de oír del eminente prehistoriador Bosch Gimpera, en lección magistral, que la guerra civil era, en realidad, una guerra entre razas.

Tras la Segunda Guerra Mundial, tras el horror del nazismo, el descrédito político y académico del racismo conduce a una depuración formal. Ninguna doctrina política que quiera obtener carta de naturaleza podrá incluir referencias raciales. Es aquí, escribe Caja, donde interviene la renovación que lleva a cabo Pujol, articulada en el concepto de integración, que nada tiene que ver, explica, con el sentido ordinario del término. Porque el proceso de integración que divisa Pujol tiene el propósito de evitar la desnaturalización de lo propio: de conjurar la amenaza que representa la invasión del inmigrante.

Los catalanistas ya venían señalando que el gran problema de Cataluña era la baja tasa de natalidad de los autóctonos: el peligro de extinción. Pujol encuentra en la inmigración tanto el problema como la esperanza. Hay que integrarlos, hay que darles un alma, pues carecen de la impronta del verdadero pueblo. El invasor ha de ser invadido. Y la traducción simbólica de la integración será la inmersión lingüística. Para Caja no cabe duda de que la reelaboración que hace Pujol de la doctrina catalanista es una metamorfosis que permite conservar los fundamentos raciales, aunque en términos aparentemente no raciológicos.

Estas verdades incómodas, como decía aquél, no son plato de gusto para el nacionalismo catalán. La obra de Caja ha encontrado así en el establishment político y académico de Cataluña, no refutaciones y críticas, sino un silencio sepulcral. La capa de silencio con la que se recubre aquello que no debería existir, la forma de hacer invisible la disidencia. Hay secretos a voces que por eso mismo han de permanecer bajo siete llaves.

Nota de la Redacción: La raza catalana. La invasión de los ultracuerpos será presentada por Francisco Caja, Pedro Antonio Heras y Cristina Losada, el jueves, 21 de noviembre, a las 20:00 horas en el Ateneo de Madrid.

Cataluña ibérica: camino a la perdición (parte V)
Enrique Calvet Chambon www.lavozlibre.com 19 Noviembre 2013

Economista y miembro del Comité Económico y Social Europeo

Bien, tenemos un problema de secesión con todas las de la ley. Es decir ilegal, sin ninguna base ni histórica ni moral ni independentista, reaccionario, etnicista, anti democrático y destructivo de los valores de la convivencia en libertad. Es un caso bastante único en la Historia, y en particular en la Historia moderna, debido a los siglos que los ciudadanos españoles vivimos integrados, con plena movilidad e igualdad (aún en épocas de escasas libertades y derechos civiles, eran las mismas para todos), por lo que es un caso anacrónico. Las consecuencias son malísimas y pueden ser catastróficas, aunque siempre peores para el elemento de menor masa crítica y mayor fragilidad, que son las cuatros provincias del nordeste, un puro invento administrativo. La peor consecuencia desastrosa no sería la económica, sino la vuelta total de la sociedad española a las estructuras caciquiles, desandando la Historia y demostrando, no ya su inadaptación a la democracia, sino su incapacidad para vivir en una sociedad moderna de ciudadanos solidarios e iguales. Sería el total abandono de los valores de la Ilustración que impregnan la construcción europea.

Pero hay un número apreciable de ciudadanos, más bien concentrados en el nordeste, que quieren fundar un Estado en esas cuatro provincias (sin saber muy bien cómo) y es un hecho que no se puede negar. Este problema no lo teníamos, ni remotamente, cuando se votó la Constitución hace treinta y cinco años. Y ese es el problema político con el que bregar.

Da casi vergüenza explicar lo sucedido tras la magnífica exposición del profesor Tortella, que recomiendo ('El tigre que jamás debió salir de su jaula'). Por cierto, un artículo todavía hecho mejor por la abrupta respuesta de dos profesores barceloneses, una lectura que también recomiendo, pues es uno de los escritos más lamentables y fuera de lugar, desde el punto de vista intelectual, por decirlo con caridad, que se le haya cruzado a este plumilla modesto en 50 años ('Todo vale contra el catalanismo'). Saber que estos dos señores son catedráticos en una de las principales ciudades españolas explica, de por sí, casi todo. Y no dejen de observar que, desde el título, confunden, a saber por qué, el catalanismo, una noble causa que comparto, con la secesión.

Pero ahondaré modestamente en el tema de nuestra catástrofe sobrevenida, a pesar de que se haya expuesto magistralmente en otros textos. Yo lo presentaré a través de otra pregunta: ¿si la secesión es perversa y de consecuencias nefastas, por qué tiene adeptos? Pues porque no es nefasta para todo el mundo, incluso puede acarrear grandes satisfacciones a un reducido grupo. Es lo que yo llamo el efecto Lukashenko. Es notorio que la “independencia” de Bielorrusia no ha hecho más felices a los súbditos de Minsk, que serían más prósperos, y además menos sometidos, si fueran parte de Rusia (y son igual de rusos que el mismísimo Putin). Pero, ¡ay amigos!, la familia Lukashenko y su corte celestial oligárquica no serían ni la centésima parte de ricos ni mandarían casi nada. Pues lo mismo en el Principado. Si sucediese el horror de la secesión, no les quepa la menor duda de que una oligarquía catalana reducida (y ésta sí muy étnica) sería feliz como cabeza de ratón, mandando muchísimo para satisfacción de su ego y sus delirios, y, además, ya que estamos, se harían mucho más ricos. Y más impunemente.

Mas, evidentemente, eso no se puede plantear así en nuestros días, y para conseguir ese objetivo, primero hay que poner un celofán democrático y, sobre todo, hay que agenciarse el apoyo de una masa social crítica, que, lo más enardecida posible, aúpe a esa oligarquía al poder. Es indispensable. Y eso es lo que ha hecho de manera magistral, con una astucia y eficacia digna de estudio en escuelas de negocio, la oligarquía secesionista catalana. Si la cosa empezó con los graves fallos de nuestra Constitución, cuyo Título octavo suele atribuirse al abogado Roca y Junyent y que ya, abiertamente, dice que una cosa es lo que él sabía que quería y ponía el texto fundamental, y otra muy distinta lo que creía votar la inmensísima mayoría de los españoles, no es nada comparado con el desarrollo posterior del Estado de las Autonomías. Ha sido una paciente labor basada, primero, en la utilización del idioma como frontera, elemento de discriminación, separación y estigma entre españoles. Enseguida e in crescendo se utilizaron la “deseducación” y los medios de comunicación para crear mitos y falsedades intolerables. Se intoxicó sistemáticamente, cambiando la Historia, inventando héroes y mártires imposibles (¿Casanova? ¿Companys?... ¡Por favor! No aguanta ni media página de Historia elemental), se utilizó la real y estupenda cultura catalana para menospreciar manipular y engañar. Todo ello se tenía que apoyar en un creciente clientelismo, en la asfixia social (¿inspectores y delatores para ver el uso del catalán en comercios y patios de colegio?, ¿para cuándo las estrellas amarillas? Para después de la secesión). Se cerraron los colegios en castellano, se impuso que quien quisiera prosperar o ser admitido en sociedad tenía que ser “pre-secesionista”. (Pobres charnegos conversos como el ilustre Montilla, la que les espera). Se establecieron las bases para que una masa crítica radical, extremista y proactiva, siempre joven, la más fácil de manipular, como demuestra la Historia, pasara fácilmente al puro y simple odio a España y a lo español. Para lo cual había que dar una última vuelta de tuerca a la mentira y al desprecio a la verdad y a la democracia con el tan eficaz como obscena: "España nos roba". Si uno observa con distancia y serenidad lo que ha nacido en Cataluña, es una corriente frecuente en la Historia. Se trata de la creación de una masa enfervorecida, más allá de toda razón, lógica (y a veces sin escrúpulos) y fundamento, imbuida de una misión mística, divina, que ellos llaman independencia (ya vimos que es conceptualmente imposible). No son mayoría, ni mucho menos. Pero no necesitan serlo para suponer un gravísimo obstáculo a la convivencia democrática. Un gravísimo peligro. Y una masa abundante de ciudadanos pacíficos, amedrentados y sistemáticamente, científicamente, apartados de la verdad se ven desprovistos de lo que Churchill llamó “el coraje cívico".

Eso es lo que ha sucedido en estos 35 años. Con un agravante repugnante: se ha utilizado y se utiliza cada vez más a los niños, como ha quedado públicamente palmario. Este es el problema político que tenemos y no los elementos distrayentes habituales (parte de la manipulación inmisericorde que padecemos). Este problema sí se ha dado abundantemente en la Historia. Por eso da escalofríos. Pero tenemos que tener muy claro que éste es el problema político. Esa es la razón de la sinrazón. El monstruo que ha nacido en estos 35 años sobre la mentira, la opresión social sutil y la manipulación descarada. Si perdemos energías en atacar otros frentes, el monstruo crecerá hasta devorarnos.

Pero... ¿Sólo es la oligarquía secesionista la responsable del nacimiento del Leviatán? No, ni siquiera la más responsable. Y será interesante contestar a ello antes de pensar en soluciones. La próxima entrega.

Setecientos setenta y un días después
Javier Benegas www.vozpopuli.com 19 Noviembre 2013

Hoy, no sin pocas tribulaciones por mi parte, este modesto blog cumple las cien entradas. Una cifra que, aunque modesta, ha sido posible, primero, por la buena voluntad del director de este diario y segundo, por la complicidad de los lectores. Vaya pues, antes de nada, mi más sincero agradecimiento a todos y en especial a quienes fielmente lo siguen, divulgan y enriquecen con sus comentarios. Cierto es que setecientos setenta y un días, que es el tiempo transcurrido desde el primer post hasta el presente, no son demasiados, pero sirven para ver las cosas con cierta perspectiva. Y a eso voy, con su permiso.

De Winston Churchill a Mariano
Al poco de que echara a andar este blog, concretamente el mes de noviembre de 2011, los españoles otorgaron a Mariano Rajoy una mayoría absoluta, a todas luces inmerecida, en las elecciones generales. El discurso que el futuro presidente pronunció la misma noche de su triunfo electoral fue su primer y único intento de conectar con una sociedad que vivía con el corazón en un puño. Allí, desde el balcón de la calle Génova y rodeado de los suyos, Mariano se sintió fuerte y emuló a Winston Churchill al asegurar a su manera no tener nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor. A cambio se comprometió a hacer todo lo necesario para evitar el hundimiento.

Pero el solemne compromiso de Mariano se evaporó, junto con su valentía, en el mismo momento en que se certificó de manera oficial su mayoría absoluta. Una vez erigido presidente, se creyó legitimado para gobernar con total hermetismo y de espaldas a la opinión pública. Y si bien es cierto que en el transcurso de estos dos años se nos ha sometido –a unos más que a otros– a un esfuerzo extenuante, Mariano Rajoy no ha cumplido ni de lejos con su parte. Muy al contrario, nos ha asaeteado con subidas de impuestos, recortes y pérdidas de derechos. Justo castigo, todo hay que decirlo, a nuestra ingenuidad, a ratos candorosa, a ratos interesada, y a nuestra secular apatía.

El Régimen era esto. Al menos ya lo sabemos
Al margen de esa macroeconomía inaccesible para el común, cuando no indemostrable, la llegada al gobierno del Partido Popular, lejos de suponer un contrapunto esperanzador a las dos delirantes legislaturas socialistas precedentes, ha supuesto el desquiciamiento de todas y cada una de las perversiones de un modelo político agotado y corrompido hasta la médula para el que sigue sin haber sepulturero. Y vivimos en estos días a medio camino entre el estado de shock y el descreimiento más absoluto; atrapados en un limbo, quién sabe si purgatorio, del que no podemos liberarnos.

Ahora que de nuevo empiezan a sonar las trompetas electorales, es hora de decir alto y claro que no fue la voluntad de este gobierno, cuyos miembros jamás estuvieron dispuestos a inmolarse en el altar de la regeneración democrática, lo que nos evitó el rescate, sino ese romano de rostro abotargado, a la sazón presidente del Banco Central Europeo, que vio en la deriva española el apocalipsis del euro. En efecto, gracias a la prodigalidad del BCE y a la falta de arrojo de Angela Merkel –no era tan fiero el león como lo pintaban algunos–, el gobierno del PP ha podido evitar las verdaderas reformas, de tal suerte que, transcurrida la mitad de esta legislatura, España sigue siendo el mismo régimen cerrado y expoliador de siempre, ese en el que la solución de cualquier problema pasa por gobernar por decreto y meter la mano en el bolsillo al sufrido contribuyente.

Para el común, las instituciones dejaron de existir hace tiempo
Lo peor, con todo, ha sido el desprestigio en el que han acabado sumidas las más altas instituciones. Hasta tal punto llega el despropósito que, aunque resulte un absurdo, diríase que quienes representan a la Corona, ocupan el Parlamento o dictan sentencias en los más altos tribunales, a juzgar por sus actos parecen ser los primeros interesados en demolerlas. Y si bien, en lo económico, sabíamos que la igualdad de oportunidades dejó de existir hace tiempo para mayor gloria, y sobre todo beneficio, de las oligarquías parasitarias, en lo político nos faltaba aún por ver cómo los padres de la patria liquidaban el principio más sagrado: la igualdad ante la ley. Y ese momento ha llegado con la oposición frontal del Régimen a la imputación de la infanta Cristina.

Pese a todo, durante estos dos años de disgustos, el común, en el mejor de los casos creyendo que podría cambiar el signo de los tiempos con efímeras movilizaciones, ha demostrado una alarmante falta de músculo, de tal suerte que a punto de concluir este 2013 jalonado de escándalos, en España ya sólo luchan quienes pueden aspirar a conservar algunos privilegios. El resto a lo sumo se rasgan las vestiduras. Y ya se lo advirtieron a Electra: «Ni con llantos ni con imprecaciones sacarás a tu padre del estanque del infierno en donde hay lugar para todos, sino que llorando más allá de lo debido, con ese inmenso dolor te vas marchitando, sin que en tu llanto se vea solución a tu desgracia».

Ante la posibilidad de que la recuperación económica no llegue a producirse, o simplemente para ajustar cuentas por tanta tropelía, parece que finalmente hemos decidido fiarlo todo a la irrupción de nuevos partidos políticos, en especial de dos que, dicen, vienen pisando fuerte. Pero yo que ustedes no me haría demasiadas ilusiones. Y no lo digo por ser pesimista, sino por aprender de los errores. La catarsis que España necesita va mucho más allá del florecimiento de nuevas siglas políticas. Requiere de la denuncia constante y la actitud combativa de cada uno de nosotros. Y para eso aún falta un poco.

Lo dicho, gracias por estos setecientos setenta y un días.

¿La educación es para enseñar idiomas, exclusivamente?
Ernesto Ladrón de Guevara latribunadelpaisvasco.com 19 Noviembre 2013

Mercedes Ruiz Paz, en su libro “Los límites de la educación” afirma que “la consecuencia es que los padres han quedado huérfanos de hijos, los maestros de alumnos y los niños de enseñanza”, porque “[…] los padres no aceptan las responsabilidades de su paternidad, no educan a sus hijos, no ejercen su autoridad para dirigir sus pasos, no forman sus criterios, no les proporcionan una base afectiva sólida, no les proveen de referencias éticas, no les informan, no se comunican con ellos, y tampoco les limpian los mocos”. Mercedes alerta de una situación que el ministro José Ignacio Wert, con más desacierto que acierto por causa de las enormes presiones que recibe, intenta arreglar con su ley. Indudablemente, llegado al extremo en que los padres confían y delegan todas las responsabilidades en el Estado (las comunidades autónomas también lo son), tampoco se plantean qué quieren para sus hijos, ni asumen su responsabilidad informándose debidamente. Es así que hemos llegado al extremo en que en la escuela tampoco se enseña para la vida, tenemos una especie de “totum revolutum” donde el pequeño ha de aprender inglés y euskera, o catalán, o gallego… dejando al castellano para que el niño se empape en él “ambientalmente”. Con lo cual el desastre es patente. No lo digo yo, lo dicen las evaluaciones de la OCDE que nos sitúan en la cola de los países evaluados, que son los del mundo desarrollado.

¿Es la escuela una academia de idiomas? En absoluto. Se va a la escuela a aprender lo básico, además de los aprendizajes instrumentales en los que sí está la adquisición de la capacidad de comprensión verbal, la lecto-escritura y el cálculo. Se va a adquirir conocimiento. En todo el mundo es así menos en Cataluña, Valencia, Baleares, Galicia y País Vasco.

Dice N. Menchinskaya, de la Academia Rusa de Educación, seguidora de Vigotsky, en el libro de varios autores “Análisis del Sistema” que “[…] en la práctica, los psicólogos raramente niegan que el dominio de nociones y la ampliación de la experiencia están estrechamente ligados con el desarrollo psíquico, a pesar del predominio de las teorías idealistas que rechazan este enfoque. En realidad, sabemos que en el curso de la enseñanza se producen cambios constantes en la experiencia del alumno; su conocimiento se amplía, se enriquece el contenido de los conceptos; éstos adquieren un carácter más diferenciado y generalizado, lo cual permite usarlos en sentido general para orientarse en nuevas situaciones, realizar nuevas tareas, afrontar dificultades nuevas”. […] “Puede decirse que la tesis de Ushinsky –según la cual la mente se desarrolla sólo mediante el conocimiento real- tiene un significado sumamente progresista y válido hoy”. Pero aquí nos empeñamos en que el niño no ha de aprender nada. Solo ha de adquirir “competencias”. ¿Y qué son las competencias…? Nadie sabe decirlo con precisión y sin ambigüedades genéricas. Aquí la escuela sirve para formar nacionalistas y para limitar con orejeras la cosmovisión infantil al microcosmos euskaldun. En eso consisten las competencias.

Ya que hemos mencionado al gran Vigotsky, referencia básica en la teoría del aprendizaje; Vigotsky dice: “La educación que separa las palabras de los hechos es un fracaso; la instrucción pedagógica verbal, que el niño no pone en práctica, no aporta ningún cambio real a su vida, a su posición en el colectivo. La educación fracasa si no toma en consideración las diversas interconexiones del niño con el ambiente, si está alejada de su vida real, de las condiciones subjetivas (sólo a través de las cuales puede actuar), de la precedente historia del desarrollo de cada alumno, de su edad y de sus características individuales, de sus capacidades, intereses, exigencias y otras actitudes hacia la realidad. Si la educación considera al niño ‘solamente como un objeto y no como un ser vivo’ (Makarenko), ignora su actividad autónoma y mina su independencia, no realiza lo que se propone (pese a las muchas y poderosas medidas educativas externas), de modo que el trabajo resulta, en la realidad, absolutamente estéril”. Ahora viene la pregunta del millón: ¿y como se comparece esto con la idea sabiniana (Sabino Arana) de que la pedagogía se encamine hacia un solo objetivo: “La toma de conciencia nacional del pueblo vasco, y, a través de ella, la recuperación de la “independencia perdida”?

¡Pues claro que la comprensión verbal sobre la base de una lengua materna bien consolidada, con amplios significantes, con matices semánticos, influye en la adquisición del conocimiento! ¡Pues claro que ese bagaje de nociones, de significados, influye decisivamente en la construcción del intelecto! Pero… ¿Se está haciendo? La respuesta rotunda es que. Por eso estamos a años luz, por ejemplo, de Finlandia, donde la educación es tenida en cuenta con seriedad, donde los profesores son el pilar fundamental que sustenta el sistema, y por eso se tiene un especial celo en su selección, y también en su prestigio y excelencia, con unas retribuciones que están en consonancia con la exigencia que se les confiere. Sin componendas ni politiquerías de “Cine de barrio”. Por eso son los primeros de la fila en los informes PISA.

Un dato: según la Fiscalía, en el País Vasco han aumentado los casos de comas etílicos entre los púberes de más de diez años un 155 %. ¿Por qué? Busquen ustedes, amables lectores, la respuesta. Es fácilmente deducible.

Sigamos con las citas, para que se vea que no soy yo el inventor de estas ideas. Bruner, importante referencia en la psicología del desarrollo del niño afirma lo siguiente: “Los principales déficit parecen ser lingüísticos en el más amplio sentido: la falta de posibilidades de participar en diálogos, de hacer perífrasis, de interiorizar el habla como vehículo de pensamiento. Ninguno de estos temas se entiende muy bien, excepto el hecho de que el principio anteriormente expuesto parece cooperativo, esto es, que si no se dominan ciertas habilidades básicas, otras posteriores y más elaboradas se tornan cada vez más difíciles de alcanzar. A tenor de este hecho, podemos entender las crecientes diferencias en inteligencia con la edad existente en grupos culturales desfavorecidos”. ¿Cómo encaja esto con la inmersión lingüística adoctrinadora?

Leontiev (seguimos con la doctrina de Vigotsky) dice que “ya hemos visto que el desarrollo mental del niño se realiza a través de la comunicación, y ante todo en la práctica. Pero el niño entra muy pronto en comunicación con los que le rodean, por medio de la palabra. Tropieza con las palabras, empieza a comprender su significado y las incorpora activamente a su discurso. El aprendizaje del lenguaje es la condición más importante para el desarrollo mental, porque, naturalmente, el contenido de la experiencia histórica del hombre, la experiencia histórico-social, no está consolidada solamente en las cosas materiales: está generalizada y reflejada en forma verbal en el lenguaje. Y precisamente en esta forma el niño acumula el conocimiento humano, los conceptos sobre el mundo que le rodea”.

Incluso –puede ser discutible- en una entrevista del diario “El Correo”, Karoly Morvay, doctorado en filología polaca y hablante de 18 lenguas, era aún más tajante, con la afirmación de que “No se puede enseñar bien un idioma hasta los diez años”, desmontando la teoría inmersionista desde los primeros años de la escolaridad.

En fin… Con este recorrido trato, al menos, de fomentar la reflexión sobre las causas de la catástrofe educativa, e introducir una discusión que nunca se debería haber abandonado por ese tópico de que “el euskera es intocable”.

Para no hacer excesivamente largos estos artículos, y hacerlos digeribles, seguiré en el próximo de esta serie, donde escribiré sobre el adoctrinamiento a través del currículo educativo dirigido a la “formación del espíritu nacional”.

www.educacionynacionalismo.com

ARTUR MAS, cataNAZISMO y el Holocausto de Yad Vashem
Teresa Puerto Minuto Digital 19 Noviembre 2013

Ante el Muro de las Lamentaciones Arturet Mas dejó su papelina, deploró “la utilización de referencias al NAZISMO para descalificar el NAZIonalismo soberanista catalán” e instó, a los que lo hacen, a visitar el Museo del Holocausto de Yad Vashem.

Está más que claro que a cualquier mujerzuela de las que “hacen la calle” nunca le gusta que la llamen “puta” porque el insulto, a la par que descriptivo de su humillante oficio, la degrada en su condición de mujer . Algo parecido le pasa a Artur Mas cuando , desde el resto del mundo y dentro de la misma Cataluña , el personal ya acude al término “NAZI” para definir sus disparates y despropósitos NAZI_onalistas por muy cegato que quiera ser para no ver la barbarie incivil de la IDEOLOGÍA TOTALITARIA que está degradando tan importante comunidad española. En realidad , el término NAZI no es más que el bisílabo reducido de la palabra “Nationalsozialismus” , una peste histórica que infectó los TRES TOTALITARISMOS antidemocráticos y aberrantes del siglo XX : Hitler, Stalin y Mussolini fueron los tres NACIONALISTAS …. y soZialistas, of course!.

Y por mucho que le moleste al disparatado Arturet Más, su aberrante IDEOLOGÍA NAZIONALISTA.cat tiene RASGOS INCONFUNDIBLES de los TOTALITARISMOS que vencimos con DOS GUERRAS MUNDIALES.Y este es su DECÁLOGO programático:

Falsean la Historia inventando un pasado que JAMÁS TUVIERON . Lo hicieron los comunistas en Rusia , lo hizo Hitler en Alemania y lo hizo el fascista Mussolini en Italia. Cataluña la “fantástica” ha recreado su historia con embustes de cienciaficción, carentes de documentos.

Crean un MOVIMIENTO DE MASAS, sin el cual ningún partido político
tiene futuro: red local, nacional e internacional de paniaguados para control de la masa y comecocos internacional : lectorados universitarios.CAT , embajadas, delegaciones, franquicias, etc…, propagandistas de todos los “embustes fabricados” por el nazionalismo.

Desarrollan intensivo del ARTE de la “PROPAGANDA MACHINE”entre las masas mediante un macro- aparato de control de todos los MEDIOS de COMUNICACIÓN , por tierra, mar y aire y de los MEDIOS DOCENTES: siete canales televisivos. CAT y centenares de radios entregados al proselitismo falaz, invadiendo incluso comunidades vecinas.

Utilizan lo que Hitler llamaba “el uso del terror espiritual y físico” contra el adversario mediante la creación de mecanismos para ACOSO y DERRIBO del pueblo: multas, “gestapos”, tribunales “ad hoc” , inquisidores, delatores, etc..etc. contra ciudadanos aterrorizados.

Crean una sociedad UNIFORME donde el pensamiento disidente no tiene cabida. El que es capaz de pensar por sí mismo es internado en un psiquiátrico (Rusia), exterminado (Alemania) o se le insulta “fascista-españolista” (Cataluña)

Utilizan la coacción social para implantar el culto a la personalidad y al régimen: en la Rusia de Stalin, la Alemania –nazi o la Italia mussoliniana había que “adorar” al Régimen y a su líder: el nazionalcatalanismo premia o castiga severamente la lealtad perruna o la disidencia de su aparato ideológico.
El LIDER-DÉSPOTA habla siempre en nombre de TODOS : “big brother” Arturet habla en nombre de TODOS los CATALANES : dejad de pensar , YO lo haré por vosotros …

Inventan un ENEMIGO EXTERIOR , causante de todos los males propios: los judíos para Hitler, el Capitalismo para Stalin , USA para el comunista Castro, España para Artur Mas …

Niegan cualquier HECHO REAL que contradiga su ENSUEÑO ( la Cataluña secesionada,dicen ellos, NO quedará fuera de Europa- cosa falsa) ..

Inmoral MANIPULACIÓN de los niños en la escuela, instituto y universidad por un “komissariado” docente e indecente que impone las consignas del Régimen : las “juventudes hitlerianas” , los “Soviet pioneers” de Stalin , los “black-shirts” de Mussolini, els “nens i noyes” de les “escolettes” de Arturet pintarrajeados de indios y contando idioteces independentistas desde “les escolettes” …

Que Artur Mas insulte a los judíos espetando, en la impresionante y silente Sala de los Nombres del Museo del Holocausto de Yad Vashem (Jerusalem): “Yo también he sufrido mucho….” , haciendo paralelismo entre el horrible sufrimiento del Pueblo Judío con su “chollo-disfrute prebendario.cat” durante el franquismo, que tantísimo BENEFICIÓ a la Cataluña franquista y a su enriquecida Casta Feudal …, es mofarse de las victimas judías asesinadas por el NAZIsmo y convertir a los verdugos nazis en víctimas de su perpetrado Holocausto .

Le guste o no a Mas , su ideología nazionalcatalana encaja perfectamente con el decálogo arriba descrito y la abreviatura NAZI no es otra cosa que la combinación descriptiva de dos sílabas de la palabra alemana “na-tionalso-zi-alismus”(=na-zi) : la combinación de DOS IDEOLOGÍAS TOTALITARIAS que siguen, al pie, el antidemocrático DECÁLOGO arriba enumerado .

Quien se pica …., ajos come. Y Artur Mas tiene empacho.

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Escocia, la independencia más cara
Un cartel con la fecha del referéndum de independencia, en la entrada del Parlamento escocés, en Edimburgo
Celia Maza. La Razón 19 Noviembre 2013

Alex Salmond no ha podido esconder los fantasmas por más tiempo. Los retos económicos de una Escocia independiente, al fin, se han puesto encima del tablero. Y las advertencias no dejan un paisaje especialmente atractivo. Para que el nivel de deuda pueda ser sostenible, a principios de 2020 se tendrían que recaudar 6.000 millones de libras (7.154 millones de euros), es decir, el doble de lo que hasta ahora siempre había prometido el líder nacionalista. Los datos los ofreció ayer el Instituto de Estudios Fiscales (IFS), un reputado «think tank», que, lejos de la imagen idílica que viene vendiendo el responsable del Ejecutivo autonómico, presentó a un país que tendría que afrontar, por un lado, la caída de los ingresos derivados del petróleo y del gas del Mar del Norte, por otro, los problemas y la presión en muchas áreas del gasto público de una población cada vez más envejecida. Las perspectivas bajas de migración significan que el porcentaje de mayores de 65 años aumentaría del 16,1% actual al 27,7% en 2062, en comparación con el aumento del 15,9% al 25,4% para Reino Unido en su conjunto. En otras palabras, la independencia incrementaría los impuestos un 16% y reduciría un 12% el gasto público.

Lo más preocupante para Alex Salmond es que las cifras no incluyen el impacto de sus promesas para reducir el impuesto de sociedades, reformar el sistema de prestaciones o introducir una pensión estatal más generosa, un cuento que, ahora más que nunca, se ha visto infundado. El informe del organismo económico, que también descubre que una Escocia independiente se enfrentaría a una brecha fiscal del 1,9% de los ingresos nacionales frente al 0,8% de Reino Unido, se publica a tan sólo una semana de que el ministro principal escocés presente el llamado Libro Blanco, un documento con el que se supone que el Ejecutivo explicará a los ciudadanos las cuestiones clavesque hasta ahora no han encontrado respuesta en caso de que la región, finalmente, corte su cordón umbilical con Londres. Será el 18 de septiembre de 2014, cuando se preguntará a los escoceses: «¿Debería Escocia ser un país independiente?». El problema es que, a menos de un año del histórico referéndum, el líder nacionalista aún no se ha preocupado de descifrar asuntos tan importantes como la pertenencia a la Unión Europea, la defensa o la moneda (libra o euro).

Según el informe del IFS, aunque la independencia de Escocia podría proporcionar una oportunidad para crear «un sistema impositivo óptimo», la región afrontaría opciones más duras que aquellas que afronta Reino Unido en su conjunto.

John Swinney, el ministro de Finanzas escocés, quiso restar importancia al documento aferrándose a promesas de impuestos empresariales más bajos para las pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, los responsables de la campaña a favor de la permanencia en Reino Unido tienen cada vez más claro que la independencia condenaría a la región a una era de austeridad sin fin


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No nos representan.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 19 Noviembre 2013

Se puede ser sectario. Se puede ser manipulador y torticero. Se puede ser miserable y mezquino. Pero todo eso que en una persona común serían aspectos reprochables es absolutamente inaceptable y censurable el que lo sea públicamente un Ministro de España. Los españoles estamos lo suficientemente "exaltados", como dice ese Ministro, que no debe serlo ni un minuto más, por la rendición del Estado ante la ETA. Y sí, razones hay de sobra para estarlo y que se haya producido una alarma social, que no ha acabado en revuelta popular solo por la falta de canalización apropiada de esa exaltación y por la manipulación descarada del Gobierno y parte del PP. Porque hay que ser miserable para afirmar sin pestañear que la suelta de violadores como consecuencia de la anulación de la "doctrina Parot", demuestra la derrota de ETA.

Aquí la única derrotada ha sido la sociedad española por la cobardía de sus dirigentes. Una cobardía a la que hay que sumar la traición del PP al haber asumido la "hoja de ruta" del llamado "proceso de paz" de Zapatero y del PSOE, en la que la visita de Zapatero a la Moncloa tras las elecciones generales tuvo mucho que ver con el cambio de criterio y actuaciones posteriores de Rajoy y de sus Ministros de Interior y de Justicia. Nunca se ha desvelado el contenido de esa reunión,pero no hace falta tras ver sus consecuencias. La inmediata suelta del etarra Bolinaga, el mantenimiento de López Viejo en el Tribunal de Estrasburgo y la inexistente defensa de los criterios jurídicos de España ante una sentencia injusta que ni entiende ni empatiza con el tema del terrorismo que padece España.

Porque no por mucho repetir la mentira de que ETA ha sido derrotada van a blanquear su cobarde rendición. ETA está en las Instituciones de Navarra y de El País Vasco bajo unas siglas legalizadas por unos jueces elegidos por y serviles con el poder. ETA se está financiando con los impuestos de todos los españoles e imponiendo su dictadura en todo el territorio vasco y navarro. ETA ha triunfado y ahora acoge y homenajea con total impunidad a sus liberados por la Audiencia ,como "gudaris" héroes del pueblo vasco. Y toda esa indignidad y vergüenza ha de ser soportada por las propias víctimas, sus familiares y por el pueblo español gracias a la cobardía de sus dirigentes.

Dice este impresentable que "no se debe hacer caso a los exaltados". Sin embargo, bien que han hecho caso a las amenazas de los etarras y han acordado la rendición en forma de "paz por territorios", haciendo esteril el sacrificio de las víctimas y el dolor de sus familiares. Unas personas que han demostrado serenidad durante estas últimas legislaturas pero que ya deben de haber llegado al límite de la paciencia. Como el resto de los españoles que no aceptamos como irreversible esta rendición , ni que se quieran silenciar las justas reivindicaciones de hacer Justicia. Pero por desgracia ya se ha demostrado de forma muy dolorosa que esa Justicia no se puede esperar de quienes han claudicado por cobardía ante el chantaje terrorista.

Hace tiempo que estos miserables de la casta política no nos representan a la mayoría de españoles que seguimos compartiendo con las víctimas de ETA su dolor y su desesperación. No importa que se nos califique de "exaltados" por denunciarlo, siempre que podamos mover conciencias y sumar apoyos en demanda de una verdadera Justicia. Hay dos maneras de posicionarse y cada uno debe decidir si está con este Gobierno y los partidos que aplauden la liberación de etarras o con las víctimas de ETA. Ustedes tienen la palabra y la fuerza de sus votos.


El ministro y los etarras ‘homologados’

EDITORIAL Libertad Digital 19 Noviembre 2013

Escuchando este lunes a Jorge Fernández Díaz, se podría decir que el Gobierno no sólo no tiene ninguna razón en el asunto de la masiva excarcelación de etarras de las últimas semanas, sino que además la ha perdido por completo.

La locura sería, eso sí, un atenuante mucho mejor para el disparate del ministro de Interior que las razones subyacentes a su impresionante parrafada: ya sea una mala conciencia que tendría que llevarle mejor a dimisión que al despropósito, ya una nueva mentira, ésta especialmente grotesca.

Porque lo que realmente evidencia la salida masiva de asesinos y violadores de las cárceles –como la de etarras– es que el Gobierno, su presidente y, desde luego, el ministro de Interior no han hecho su trabajo cuando estaban a tiempo, además de no haber parado de mentir después. No recusaron al enviado de Zapatero al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TDHE), cuya misión era precisamente acabar con la Doctrina Parot; no hicieron ningún esfuerzo político significativo antes de la sentencia; no viajaron a Estrasburgo mientras los representantes políticos de los asesinos etarras estaban allí, etcétera.

Pero quizá todavía han sido peores las mentiras que el Gobierno, especialmente el ministro de Interior, ha venido vertiendo desde que se conoció la deplorable sentencia del TDHE. Ese mismo día el propio Fernández Díaz y Ruiz Gallardón defendían que se trataba de "un recurso individual" y aseguraban que no habría “excarcelaciones masivas”. Lo cierto es que 25 etarras en la calle les contemplan sólo dos semanas después.

La peor de todas las mentiras, no obstante, ha sido la estrategia que han seguido Rajoy y los suyos de desvincularse de unas decisiones tomadas por los tribunales, como si esos jueces no dependiesen del Ejecutivo, tal y como nos está recordando el cambalache del CGPJ que se está desarrollando estos días ante nuestros ojos.

Que el Gobierno pretenda no tener que ver en las decisiones de unos jueces cuyo futuro profesional decide en comandita con Rubalcaba es una broma de mal gusto que nadie puede creer.

Encima, ahora Fernández Díaz nos explica que debemos sentirnos casi felices de que los violadores y los asesinos en serie acompañen a los etarras en esta amnistía encubierta, porque eso "homologa" a éstos con aquéllos. Mire, señor ministro: preferíamos que les homologara el hecho de que unos y otros cumpliesen, hasta el final, larguísimas condenas.

Excarcelaciones de etarras
Tomar por idiotas a las víctimas del terrorismo
Guillermo Dupuy Libertad Digital 19 Noviembre 2013

No contento con haberlas traicionado, el Gobierno de Rajoy, por boca del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, está insultando a las víctimas del terrorismo. Porque un claro insulto a la inteligencia de todas ellas supone pretender que crean que las excarcelaciones de etarras tras la sentencia de Estrasburgo no debe entenderse como un triunfo de ETA, sino que el hecho de que los terroristas salgan junto a otros criminales y violadores en serie evidencia su "derrota total".

Rajoy ya mintió y tomó por tontos a las victimas del terrorismo y a todos los españoles el día que negó las concesiones políticas y avaló como "buena noticia" el nauseabundo y chantajista comunicado de "alto el fuego definitivo" de ETA poco antes de convertirse en presidente del Gobierno. También Fernández Díaz los debió de tomar por idiotas o ignorantes del caso Faisán y de tantos otros tantos capítulos de la paz sucia de Zapatero, al asegurar, nada más tomar la cartera de Interior, que el Estado de Derecho "no había estado en suspenso" durante el "ejemplar mandato" de sus antecesores. Eso por no hablar de cuando les mintió al asegurar que la discrecional salida de Bolinaga obedecía a un "imperativo legal".

Rajoy también debió de considerar muy tontas a las víctimas del terrorismo –o serlo él mismo, cosa que no es el caso– al hacerles creer que un simple recurso por parte de la Abogacía del Estado en defensa de la Doctrina Parot haría innecesaria la recusación como magistrado del Tribunal de Estrasburgo de quien, como López Guerra, ya se había manifestado en contra de la Doctrina Parot siendo secretario de Estado de Justicia del Gobierno de Zapatero, que se había comprometido con los etarras a derogar dicha doctrina, tal y como vinieron a confirmar las actas de las reuniones incautadas a ETA.

Más recientemente, Rajoy y sus ministros han tomado por idiotas a las víctimas del terrorismo al hacerles creer que esa cantada e injusta sentencia de Estrasburgo hacía ineludible una excarcelación masiva de etarras como la que se está produciendo, cuando lo cierto es que la sentencia de marras, por criticable que sea, sólo se refiere a la etarra Inés del Río y que es el Estado español –y no directamente los tribunales españoles– quien debe decidir de qué forma se ejecuta.

Yo creo sinceramente, y desde hace mucho tiempo, que Fernández Díaz también nos toma por tontos al presentarnos como involuntaria la falta de detención de un sanguinario dirigente de ETA tan decisivo en las negociaciones con el Gobierno socialista como Josu Ternera. Y que si no nos está mintiendo al respecto, esa impunidad sólo puede obedecer entonces a una clamorosa incompetencia por la que Fernández Díaz debía haber presentado ya su dimisión.

Pero el mayor insulto a la inteligencia de las víctimas proferido por este Gobierno felón es, como ya señalábamos, su pretensión de que consideren una "derrota" y no un "triunfo" de ETA las excarcelaciones de sus más salvajes integrantes por el hecho de que también las disfruten violadores y demás criminales en serie.

Naturalmente, tal y como afirma el cínico de Fernández Díaz, "ningún etarra cogió las armas para socializar la estrategia del terror para acabar un día saliendo de la cárcel por decisión de un tribunal que les ha homologado a los violadores en serie". Naturalmente que los objetivos máximos de una ETA que no deja las armas y se vanagloria de haberlas utilizado, ha sido y sigue siendo una Euskalherria socialista que incluya Navarra y parte del sur de Francia. Pero eso, salvo para un idiota, no impide ver el triunfo que para ellos suponen estas injustas excarcelaciones o la derogación de facto de la Ley de Partidos.

De hecho, basta ver los comunicados de ETA y las muy recientes y no menos silenciadas declaraciones de Josu Ternera para saber hasta qué punto la banda considera triunfos tanto la presencia de los proetarras en las instituciones como las excarcelaciones que se están produciendo.

En cualquier caso, y por mucho que se hayan beneficiado de este compromiso adquirido con ETA, ya le gustaría a cualquier violador o banda de violadores que un Gobierno propusiera al Parlamento una resolución a favor del diálogo para poner fin a las agresiones sexuales y que el Gobierno siguiente no lo derogara por no irritar a sus antecesores. Ya le gustaría a cualquier mafia o grupo de asesinos comunes que el PSOE de Zapatero arremetiera contra el Supremo y contra la Doctrina Parot, tal y como hicieron en su día a favor de Henri Parot, en particular, y de los etarras, en general. Ya les gustaría que en su favor se quedase en papel mojado cualquier legislación como a favor de ETA ha quedado la Ley de Partidos.

Que estos violadores y demás criminales comunes hayan sacado tajada no convierte en derrota este triunfo de ETA. Sólo lo hace más repugnante. Y todo lo que está diciendo el Gobierno para ocultarlo no hace más que evidenciar su felonía.

Prerrevolucionaria España
Almudena Negro www.gaceta.es 19 Noviembre 2013

Las revoluciones comienzan cuando el ordenamiento jurídico no garantiza su seguridad.

Si las leyes para ser tales deben de ser justas, la sociedad española se está percatando estos días, a pesar de la profusión legislativa tan típica de la socialdemocracia, de la ausencia de Justicia, al ver cómo se libera a terroristas, asesinos en serie y violadores reincidentes. Sin arrepentir. Sin reinsertar. Piden justicia, que es aquello en lo que las personas depositan su confianza, renunciando con ello a la justicia retributiva, a la Ley del Talión, y que se encarga de imponer castigo al delincuente con el fin de resarcir a la víctima y mantener así la paz social. Un chiste en España, en donde el Estado, superado el Leviatán de Hobbes, ha devenido Minotauro. Por culpa del legislador. De los políticos. De los de antes y de los de ahora, que son lo mismo. Piensen en esa aberración conocida como Ley del Menor, fruto de ese nuevo fascismo, como lo denominaba certeramente Ayn Rand, llamado consenso, entre el PP de Ruiz-Gallardón y el PSOE de Rodríguez Zapatero.

El Código Penal de 1973, del cual se derogaron la pena de muerte (recuerden los fusilamientos franquistas de 1975) y la cadena perpetua, es la causa por la que estos días atrás las alimañas etarras y violadores en serie como Pedro Luis Gallego, están saliendo a la calle. El desamparo de la sociedad es total. La indignación, también. Entre 1973 y 1995 los Gobiernos tenían, por lo visto, cosas más importantes que hacer que legislar para garantizar la vida, libertad y seguridad de los ciudadanos. Que es lo que para los socialdemócratas justifican la existencia del Estado, que es su Dios. No hay pena sin ley (nulla poena sine lege), argumentan con razón jurídica, pero ignorando el Derecho natural. Si la ley no es justa, y es evidente que no lo es, no es Ley. Es “despojo legal”, que diría Bastiat.

Alberto Ruiz-Gallardón se ha limitado a pedir respeto para los jueces, quienes se encuentran, por su asombrosa celeridad a la hora de liberar delincuentes, en el ojo del huracán. Podía al menos haber publicado o filtrado a los medios imágenes actualizadas de los depredadores que ya hoy merodean por nuestras calles y plazas, quién sabe si acechando a su próxima víctima. Cuando el crimen tenga lugar, ¿a quién pedirá el pueblo responsabilidades? Es más, ¿queda alguien que aún confíe en nuestros tribunales?

Ignora Gallardón, como buen seguidor de la dialéctica marxista, que las revoluciones jamás comienzan por motivos directamente económicos, sino cuando el pueblo siente que el ordenamiento jurídico no garantiza su seguridad. Y esto está sucediendo en España, en el marco de una Europa prerrevolucionaria, en el sentido orteguiano del término. Son unos genios.

Partido Popular
Un Gobierno para la Segunda Transición
Cayetano González Libertad Digital 19 Noviembre 2013

Este miércoles se cumplirán dos años exactos del día en que 10.866.566 españoles dieron al PP y a Mariano Rajoy su confianza, lo que se tradujo en una holgada mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados, con 186 escaños de un total de 350. Ese mismo día, el PSOE cosechó el peor resultado de su historia reciente: le votaron 7.003.511 ciudadanos –4.300.000 votos menos que en marzo de 2008–, lo que dejó en 110 diputados.

Transcurridos veinticuatro meses desde entonces, o, si se prefiere, cuando falta el mismo periodo de tiempo para las próximas elecciones generales, todas las encuestas conocidas –con mas o menos cocina– coinciden fundamentalmente en tres cosas: que el PP pierde casi un tercio de su electorado y, por tanto, la mayoría absoluta; que el PSOE, con Rubalcaba de líder, no solamente no se recupera sino que incluso sigue hundiéndose y, en tercer lugar, que los dos grandes beneficiados de esta ruptura del bipartidismo son IU y UPyD. A esto habría que añadir un factor que hasta el momento no han recogido las encuestas: cómo modificaría todavía más ese mapa electoral la más que segura irrupción de Ciudadanos de Albert Rivera en todo el territorio nacional, con o sin alianza con el partido de Rosa Díez.

Quien debería estar más preocupado por este complicado horizonte político debería ser el PP, y especialmente Mariano Rajoy, porque tendría que ser consciente de que si en el 2015 no tiene mayoría absoluta o se acerca mucho a ella –el entorno de 170 escaños–, el próximo Gobierno de España será el formado por una alianza del PSOE con IU, a la que forzosamente tendrían que sumar a los nacionalistas vascos, catalanes, gallegos, canarios, tanto los que de forma equívoca se denominan "moderados" (PNV y CIU) como a los más radicales, es decir, Amaiur y ERC. Quedaría la duda de qué harían con sus votos en ese hipotético escenario partidos como UPyD y Ciudadanos.

Sería un Gobierno –presidido muy probablemente por Rubalcaba, si no consiguen echarle en las primarias que celebre el PSOE– que se podría denominar del Frente Popular para la secesión de Cataluña y Euskadi y que culminaría el proyecto de la Segunda Transición, que de forma tan letal para España puso en marcha Zapatero al llegar a La Moncloa en el 2004 con el mal llamado "proceso de paz" con ETA y con la negociación de un nuevo estatuto para Cataluña. Una segunda transición que conllevará la expulsión de la vida política del centro-derecha.

A estas alturas del partido, parece evidente que Rajoy confía toda su suerte electoral y la del PP a dos factores: que la situación económica siga la senda de la recuperación –y que al mismo tiempo sea percibida así por los ciudadanos– y, en segundo lugar, que el voto del miedo a un Gobierno de toda la izquierda con los nacionalistas de todo tipo funcione y le vuelva a dar la mayoría absoluta. Una apuesta sumamente arriesgada, porque si el primer factor es ya de por si una incógnita el segundo –el voto del miedo– no es seguro que llegue a funcionar en las proporciones necesarias.

Lo lógico y lo que dicta el sentido común –algo a lo que le gusta tanto apelar al propio Rajoy– sería que el Gobierno y el PP hicieran una rectificación profunda de algunas políticas, actitudes y comportamientos de estos dos años, que son lo que está produciendo una desafección muy importante entre su electorado, como señalan las encuestas.

Porque, salvo que Arriola no le diga toda la verdad, Rajoy sabe que el gran enfado que hay en un sector muy importante de sus votantes no es sólo por las subidas de impuestos que llevó a cabo nada más llegar al Gobierno, contraviniendo de manera flagrante lo que había dicho en campaña, sino por otras cuestiones a las que esos votantes son muy sensibles, fundamentalmente dos: la lucha contra ETA y la cuestión nacional, en este caso centrada en el reto soberanista planteado por Artur Mas y la Esquerra Republicana. Y sin olvidar otros asuntos como la corrupción, la reforma de la Justicia o la modificación de la ley del aborto (para que, al menos, éste deje de ser considerado y calificado como un derecho de las mujeres).

Las impactantes escenas de estos días, con la suelta de etarras muy sanguinarios, han producido un desgarro no sólo en las víctimas del terrorismo sino en muchos ciudadanos. Sabiendo que gran parte de los males que estamos viendo en este terreno proceden de la indecente e indigna negociación política que llevó a cabo Zapatero con ETA, una parte importante de los ciudadanos tienen cada día más claro que también hay, quizás más por omisión que por acción, una responsabilidad de Rajoy. Lo resumió muy bien Aznar cuando hace unos días dijo que se entiende muy mal que Bolinaga, uno de los secuestradores de Ortega Lara, esté en la calle y que el exfuncionario de prisiones esté fuera del PP.

Pero, teniendo a personajes en el Gobierno como el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, que no se le ocurre otra cosa que decir la tontería de que el hecho de que los etarras sean excarcelados al mismo tiempo que los violadores y los asesinos en serie es una muestra de la derrota de ETA, viene a cuento el refrán: "Con estos amigos, para qué quiero enemigos".

¿Es previsible una rectificación por parte de Rajoy, lo que conllevaría, aparte de varios cambios en el Consejo de Ministros, una cosa tan sencilla como hacer algo, aunque sea un poco, de política? No hay ningún signo externo que permita albergar ninguna esperanza al respecto, por lo que el PP parece condenado a ir dándose sucesivos batacazos electorales –primero en las europeas y luego en las municipales y autonómicas– hasta llegar a las generales de 2015.

Su consuelo será que el PSOE está peor, lo cual no dejar de ser un ramplón y triste consuelo para un partido que, reitero, hace tan sólo dos años, tuvo una holgada mayoría absoluta, gobierna en once comunidades autónomas y en los ayuntamientos de las ciudades más importantes de España. ¿Alguien dentro o en el entorno del PP hará algo por evitar este suicidio que es tan evidente? Por favor, absténganse los muy marianistas porque se necesita un mínimo de capacidad autocrítica.


Cataluña
De "charnegos" a "unionistas"
Pablo Planas Libertad Digital 19 Noviembre 2013

Circula el rumor de que el órdago separatista de Artur Mas y Oriol Junqueras ha sido desactivado. Los más sagaces analistas aluden al efecto adormidera de Mariano Rajoy, quien administra sobre los problemas una concepción del tiempo oriental. Donde algunos sólo ven abandono, habría en realidad una sutil e hipnótica táctica que ha operado ya de forma irreversible en el subconsciente independentista. De ahí las primeras contradicciones, las grietas en el que hasta hace un par de semanas era un sólido bloque soberanista y el giro del PSC. Es cierto que el independentismo está divivido, lo que es bastante normal tratándose de separatistas, cuya lógica no es la de convencer sino la de imponer. También es cierto que en los últimos días los principales líderes del movimiento, desde los camisas pardas de ERC a los camisas viejas de Convergencia, han tomado por costumbre dispararse en el pie para hilaridad general.

En apariencia, no hay más clave en la política catalana que el humor, pues no de otra manera se puede entender que Mas hable de la aniquilación del pueblo catalán en el Museo del Holocausto o que Junqueras amenace en castellano y en Bruselas con paralizar durante una semana la economía catalana. Incluso lo del consejero Mas-Colell en Madrid es de club de la comedia. Calificar la posición del Gobierno en relación a Cataluña de "línea extrema" es un chiste. En cambio, lo que ya no es broma es que esa línea pueda provocar la creación de un Estado catalán en esta generación o la siguiente.

Hay mucho cachondeo, sí. Se está al corriente de todo lo que han hecho los partidos nacionalistas para llegar hasta aquí, los cientos de millones de euros de dinero público gastados en TV3, en propaganda independentista, en subvenciones a medios afines, en asociaciones cívicas. Es evidente también que la política educativa de la Generalidad es un instrumento al servicio del nacionalismo en el que los derechos individuales están por debajo de las consignas políticas; que su objetivo no ha sido el de formar sino el de adoctrinar. Se ha denunciado por activa y por pasiva, como también se han denunciado el incumplimiento de las sentencias, la creación de un clima social hostil hacia todo aquello sospechoso de ser español o la implantación de unos "valores" que, entre otros efectos, han provocado curiosidades como la catalanización del apellido del chaval de la chancla vía acento grave o la prohibición de los toros y los souvenirs flamencos.

Todo esto se ha querido explicar a veces como una tapadera de los negocios del clan Pujol o como una cortina de humo para ocultar la quiebra económica de la Generalidad, la corrupción en el oasis o los pufos de la mera política. Se ha teorizado sobre la inevitable tendencia al victimismo de los nacionalistas, sobre la imposibilidad metafísica de satisfacer las reivindicaciones siempre crecientes de CiU, etc. Es verdad. Si algo no ha cambiado en la política española en democracia es la presencia de un nacionalista dando el coñazo, chantajeando, amenazando y abroncando al personal. En el caso de los nacionalistas catalanes, o echan la bronca o dan lecciones. Pujol hacía las dos cosas. Ahora es Mas quien pega la bronca y Junqueras quien va dando lecciones por ahí con un tono de suficiencia que es tenido por el colmo de la moderación y la sensatez en Cataluña.

Sin embargo, en treinta años no hemos tenido noticias de ninguna iniciativa política o legal procedente del Estado orientada a evitar el adoctrinamiento en las escuelas, el despilfarro en propaganda, las discriminaciones lingüísticas, las manipulaciones mediáticas, la construcción artificial del pasado y todo eso que sí sabemos a ciencia cierta que ha hecho y hace la Generalidad. Y si la ha habido, simplemente no se ha cumplido la ley, se ha hecho caso omiso y se ha seguido poniendo el cazo y dando coces. Puede que lo de Mas-Colell haga mucha gracia (en TV3 le llaman "el profesor chiflado") o que lo de Fernàndez sea para tomárselo a risa y pasapalabra. Sí, sí, en el independentismo empieza a haber grietas, pero en Cataluña también hay una fractura social evidente y un porcentaje nada desdeñable de la población que está convencida de que España le roba y de que los vecinos que no hablan catalán son unos invasores colonialistas. "Unionistas" se les llama ahora a los que antes se conocía como charnegos desagradecidos. Es el calificativo genérico con el que se identifica a los votantes del PP, de Ciutadans y hasta del PSC en los medios públicos y en los debates políticos. Hay quien sostiene, incluso entre los apelados, que es menos ofensivo que lo de "charnego", más comprensible que lo de "botifler" y casi políticamente correcto. Puede que Mas se raje y Junqueras sea un bluf. No sería la primera vez que pasa; está el precedente del Plan Ibarretxe y tanto que iba a llover. Lo que es seguro es que no hacer nada por una parte y hacerlo todo por la otra es lo que nos ha llevado hasta aquí, a un paso del punto de no retorno.

"No habrá excarcelaciones masivas"
Las mentiras del Gobierno sobre la ejecución de la sentencia de Estrasburgo
Dijo que sólo afectaba a Del Río y no habría excarcelaciones masivas. En menos de un mes han salido casi 25 etarras, violadores y asesinos en serie.
J. Arias Borque Libertad Digital 19 Noviembre 2013

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) hizo público su primer fallo sobre el recurso de la terrorista de ETA Inés del Río Prada contra la Doctrina Parot en julio de 2012. Desde ese mismo momento, y al tiempo que preparaba un recurso contra la decisión del tribunal europeo, el Gobierno afirmó que fuese como fuese el fallo final de Estrasburgo nunca se verían excarcelaciones masivas.

Eran tiempos en los que al ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, no le importaba hablar en público de "ingeniería jurídica" para evitar esa salida masiva de presos con un importante historial sangriento a sus espaldas: "hay margen para la ingeniería jurídica porque puede darse el caso de tribunales interpreten de manera distinta la sentencia".

"Es evidente que ahí hay margen para que dentro de la libertad de cada tribunal sentenciador determine cómo se interpreta y aplica la sentencia", insistió el ministro durante la jura de la XVIII promoción de Inspectores Jefe del Cuerpo Nacional de Policía, celebrada en el Centro de Altos Estudios Policiales en marzo de este año, cuando los rumores apuntaban a que la segunda sentencia del TEDH estaba próxima.

Dos horas después de hacerse pública la sentencia, el pasado mes de octubre, la sede del Ministerio de Justicia fue el escenario de una comparecencia conjunta del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, y el ministro del Interior. Ambos aseguraron en ese escenario que la sentencia de Estrasburgo competía únicamente a la etarra Inés del Río Prada, y no afectaba al resto de terroristas o violadores o asesinos en serie a los que se había aplicado esta doctrina judicial. "El TEDH ha resuelto un recurso individual, sólo el de Inés del Río", insistieron.

También dijeron que los casos de aquellos condenados a los que se había aplicado la Doctrina Parot se iban a revisar uno por uno. Es más, hicieron ver que el Gobierno no descartaban nuevos recursos ante el TEDH de presos que viesen denegada su puesta en libertad. Cerraban de este modo toda opción a excarcelaciones masivas. "El Fiscal General del Estado hará un estudio profundo de la aplicación de la sentencia a cada preso", dijo Alberto Ruiz Gallardón.

Pocos días después de conocerse la sentencia, fuentes judiciales consultadas por Libertad Digital apuntaban a que en ningún caso habría excarcelaciones masivas. También el propio Fiscal General del Estado, Eduardo Torres-Dulce, quien en un desayuno informativo insistía en que se descartaban las excarcelaciones masivas porque la sentencia sólo afectaba a Inés del Río. "De la sentencia no cabe extraer ni que declare derogada la Doctrina Parot ni que sus consecuencias sean automáticamente extensibles al resto de los reclusos a los que se le aplica esta jurisprudencia", dijo.

Y así parecía que iba a suceder en un primer momento, cuando apenas unas horas después de la sentencia era excarcelada Del Río, aunque la excesiva celeridad con la que los jueces de la Audiencia Nacional se reunieron para tratar la sentencia del TEDH no auguraba nada bueno. De modo escalonado, y tras un supuesto análisis minucioso de sus situaciones abandonaban días después la cárcel los terroristas Juan Manuel Piriz y Jon Aguinalde. Se había quebrado así la afirmación del Gobierno de que la sentencia sólo afectaba a la terrorista Del Río.

Poco días se tardaría en comprobar que aquellas afirmaciones de que no habría excarcelaciones masivas y de que los los casos serían tratados de manera individual y no en grupos de asesinos tampoco eran ciertas. El pasado día 8 de noviembre, la Audiencia Nacional ordenaba la liberación del primer grupo de ocho terroristas de ETA: Domingo Troitiño, Jokin Mirena Sancho, Luis María Azcargorta, Elías Fernández, Isidoro María Garalde Mamurru, Joseba Koldobica Artola, Patxi Gómez y Iñaki Urdiain Ciriza.

Entre un reguero de violadores y asesinos en serie que las Audiencias Provinciales han ido sacando a la calle, la Audiencia Nacional volvió a excarcelar el pasado viernes a otro grupo de terroristas, aunque esta vez la cifra ya aumentó hasta los catorce: 13 de ETA (Antonio López Ruiz Kubati, Inmaculada Noble, José Félix Zabarte, Gonzalo Rodríguez Cordero, Francisco Javier Lujambio, Jesús Díaz de Heredia, Pedro Odriozola, Juan María Gabirondo, Pedro María Rezabal, Miguel Turrientes, María Josefa Uzkudun, Antonio Alza Hernández y Raúl Ibáñez Díaz) y uno de los GRAPO.

La sentencia sólo afectaba a Inés del Río Prada, no habría excarcelaciones masivas y otros posibles casos serían tratados de uno en uno de forma exhaustiva, pero la realidad es que en un mes (la sentencia se conoció el pasado 20 de octubre) ya han salido de la cárcel más de una veintena de etarras, un GRAPO y varios violadores (como el del portal o el ascensor) y asesinos en serie (como el de Villarobledo). Y este viernes 22 de noviembre, otros días terroristas de ETA más serán excarcelados.

Carlos Herrera entrevistó en Onda Cero al ex presidente del Gobierno
Arcadi Espada desmonta el mito de un Aznar cruel con Cataluña: "Usted no ha sido el coco para el nacionalismo"
El presidente de FAES justificó su política de pactos con los nacionalistas "porque se refrendó con la mayoría absoluta"
Juan Velarde. Periodista Digital 19 Noviembre 2013

El ex presidente del Gobierno de España, José María Aznar, fue el invitado estrella en el programa ‘Herrera en la Onda' del 19 de noviembre de 2013. A pesar de que siempre se ha tenido la creencia de que Aznar había sido poco menos que el fustigador del nacionalismo catalán, un excelente conocedor del paño como es Arcadi Espada desmontó el discurso del ex mandatario del PP:

Arcadi Espada: "Hay un mito Aznar según el cual usted es el coco del nacionalismo catalán, pero es que eso no se compadece bien con los hechos. A mí me parece en realidad que usted puso algunas bases de algunos problemas que aún tenemos en Cataluña. "Yo no creo que usted haya sido un coco para Cataluña, se lo digo sinceramente".

Las palabras de periodista no sentaron excesivamente bien a Aznar que replicó de esta guisa a Espada:

Aznar: "El nacionalismo catalán sí cree que he sido un coco, pero lo importante son los resultados políticos y entre 1996 y 2004 salió una España más fuerte, más libertad y un Estado más sólido y justamente por eso se producen algunas de las reacciones que se generaron posteriormente. Lo que no puede es mezclarse unas cosas con otras. Una cosa son los acuerdos que se pueden hacer en un momento de normalidad democrática, acuerdos transparentes ratificados por una mayoría absoluta en las urnas y otra cosa son esas políticas que están fundamentadas en la secesión. Yo le expliqué a algún dirigente nacionalista catalán que ellos tendrían que optar por una implicación mayor en la política nacional o una dinámica en una política del radicalismo que les iba a llevar a un disparate. Optaron por lo segundo, por la ruptura y es lo que estamos viviendo en estos mismos momentos".

FRAGMENTOS MÁS RELEVANTES DE LA ENTREVISTA A AZNAR EN ONDA CERO

PAPEL DE ESPAÑA EN EL MUNDO Y MÁS CONCRETAMENTE EN EUROPA
"A mí me eligieron los ciudadanos presidente para defender los intereses generales de España. El punto de mayor europeísmo en los españoles, según las encuestas del CIS, se produce exactamente en diciembre de 2003. Coincide con el punto más alto de influencia exterior de España. Tiene su lógica. ¿Qué ocurrió después?. Que se cambió la política. En España no se saben mantener los intereses estratégicos del país y se cambia de manera bastante alegre. España renunció a la posición que tenía en Niza, renunció sin negociación a las cuestiones financieras y renunció a la relación y articulación más o menos especial y de confianza que se había articulado con Estados Unidos. La influencia de España decreció de una manera dramática".

RELACIÓN CON MARRUECOS
"Las relaciones con Marruecos a veces no son fáciles, pero son relaciones en las que hay que poner un esfuerzo muy especial, porque es un vecino muy importante, con el que también tenemos muchos intereses. Hassan quería al principio tomar la temperatura con un gobierno recién llegado. Pero tengo que decir que las cosas después se tranquilizaron".

CONFLICTO DE PEREJIL
"Toda operación es un riesgo. El JEMAD no era partidario, pero cumplió con su obligación. Yo pensaba que, además de indispensable, era altamente conveniente".

SENTENCIA SOBRE EL PRESTIGE
"Nosotros no hundimos el barco, ni tuvimos esa pretensión. Esa sentencia, como todas, hay que acatarlas. Es una sentencia muy esclarecedora. Con el Prestige se intentó una operación muy clara de manipulación. En el sentido de todo vale con tal de derribar el gobierno. Por lo tanto, si un barco se parte en el mar, la culpa la tiene el Gobierno. Y sobre eso se hace una manifestación de radicalismo realmente inaceptable. Las cosas se hicieron razonablemente bien. Yo no voy a sacar pecho por la sentencia del Prestige, pero queda al desnudo la manipulación gigantesca que se hizo. Todo ejercicio de radicalismo es verdaderamente lamentable. Con tal de echar al Gobierno, si es necesario hundimos otro Prestige".

EN EL LIBRO HACE GRANDES ELOGIOS DE ÁNGEL ACEBES
"Su actuación ha sido siempre excelente y en algunos casos ejemplar. El comportamiento, la cercanía y el coraje que demostró Ángel Acebes en los atentados que sufrieron los concejales del PP en el País vasco fueron extraordinarios. Como ministro, tuvo una lealtad y una entrega absolutamente impecable y digna de ser elogiada y agradecida. Como agradezco el trabajo a todos los demás. Creo que tuve uno de los mejores equipos que ha tenido nadie en España".

GUERRA DE IRAK
"Estábamos en el Consejo de Seguridad de la ONU. Teníamos la posibilidad de situar a España en el centro de las decisiones. Y además salvaguardábamos los intereses de España, que fueron los que nos guiaron. Nosotros actuamos en solidaridad con los aliados, defendiendo la relación atlántica, vital para Europa y España. Actuamos defendiendo el interés de España y el saldo de esa posición fue realmente favorable. Desgraciadamente, luego esa posición se perdió. Y aquello que se pierde se tarda mucho en recuperar".

¿PIENSA VOLVER A LA POLÍTICA ACTIVA?
"Yo no soy jefe de oposición de nada, ni soy conciencia crítica de nada. Soy presidente de honor del Partido Popular y me siento muy identificado con la historia del Partido Popular. Como he sido partícipe de esa política de integración, en la medida de mis posibilidades la seguiré practicando. No me propongo como candidato a nada, ni siquiera a estar más en forma que Carlos Herrera".

USTED LLEGÓ A MUCHOS ACUERDOS CON LOS NACIONALISTAS CATALANES...
"Lo importante son los resultados finales. Durante mis gobiernos se produjo una España más fuerte. Una cosa son los acuerdos en momentos de normalidad democrática y otra las políticas basadas en la secesión".

¿QUÉ OCURRIRÍA SI EL PARLAMENTO DE CATALUÑA DECLARARA UNILATERALMENTE LA INDEPENDENCIA?
"Aplicaría la ley con todas las consecuencias. Nosotros aprobamos una ley, que luego fue derogada por Zapatero, que dice que si se convocara un referéndum que fuese ilegal, tendría una pena de cinco años de cárcel".

DERROTA DE ETA
"No olvidemos que Bildu, sucesora de Batasuna, está en las instituciones y actúa como actúa para evitar la deslegitimación de ETA. No para que ETA desaparezca, sino para que ETA no desaparezca. Conviene que eso no se nos olvide".

España / El desafío independentista
La Generalitat alimenta una red de 25 asociaciones para promover el independentismo
Llaman especialmente la atención los panfletos en inglés de «Help Catalonia» o de «Col-lectiu Emma».
C. Morodo. La Razón 19 Noviembre 2013

El movimiento independentista parece espontáneo y profundamente social. Pura estrategia para penetrar mejor en la piel ciudadana. LA RAZÓN ha tenido acceso a un exhaustivo informe sobre el entramado independentista y las conclusiones tienen muy poco que ver con la imagen idílica del asociacionismo virgen y puramente ideológico. Estos colectivos ni salen de la calle ni los sostiene la calle, sino que nacen en el poder institucional y se sostienen en ese poder institucional. Además, el citado informe, que ha llegado a la dirección nacional del PP, prueba que entre 25 plataformas independentistas catalanas se está constituyendo un verdadero entramado operativo de difusión informativa y de movilización del activismo.

Para llegar con más eficacia al mayor número de colectivos sociales, desde el poder institucional se ha creado un sistema de plataformas que parecen independientes, pero que trabajan de forma interdependiente. A tal fin, aprovechan los recursos generados por cada una de ellas; y se han especializado en áreas y sectores de actuación. Todas estas asociaciones comparten bases de datos con los argumentos perfectamente ordenados según la tipología de las preguntas a contestar. Para cada pregunta, su respuesta. También se distribuyen las presentaciones y el material de difusión en castellano, catalán y en otros idiomas.

Dentro de la especialización, las hay dirigidas a castellanoparlantes; otras, dirigidas a empresarios (en las que se ofrece, por ejemplo, la posibilidad de calcular la nómina en un Estado catalán); y otras, de carácter municipalista. Por poner sólo unos cuantos ejemplos. Algunas de ellas han sido orientadas con el objetivo de especializarse a nivel internacional y hay, de hecho, colectivos de prestigiosos economistas que producen manifiestos, como voz autorizada, con los argumentos a favor del proceso independentista.

Para favorecer la movilización territorial estas plataformas se coordinan a través de un amplio catálogo de soportes documentales. Y juegan con fuerza en las redes sociales, incluso a nivel internacional.

Detrás de todas ellas existe un apoyo institucional fuerte, que es la base que da consistencia a todo el entramado. La Generalitat mantiene una gran opacidad sobre esta cuestión, pero es más que probable que la mayoría se financien con recursos públicos, a través de subvenciones y de convenios.

El reparto de papeles al servicio de la causa independentista, que lideran ERC y el Gobierno de la Generalitat, deja un amplio catálogo de actuaciones sectoriales. Por citar algunas, llaman especialmente la atención los panfletos en inglés de «Help Catalonia» o de «Col-lectiu Emma».

En paralelo, CiU y ERC están en la estrategia de dosificar un lenguaje belicista dirigido a encender y alimentar el sentimiento pasional en la defensa de los intereses de Cataluña, por encima de cualquier debate racional. El crecimiento del sentimiento independentista es como reacción en contra de España y de la supuesta política hostil del Estado español hacia Cataluña. Todo se sostiene en una idea eje: el supuesto maltrato fiscal y político por parte del Gobierno español y que afecta al bienestar de los catalanes. Por supuesto, la gestión de la Generalitat no entra en ningún momento en el debate.

Además, el sector independentista ha sido hábil a la hora de volver también a su favor cualquier cuestionamiento de sus verdades bajo la equiparación del discurso crítico con el discurso del miedo.

El análisis del lenguaje institucional es sumamente significativo. Cualquier día en las páginas oficiales de la Generalitat se pueden leer titulares de este tipo: «el Estado está provocando sufrimientos innecesarios a la población»; «la acción exterior del Gobierno, una necesidad de país»; «la policía de Cataluña, estructura de estado»; «el estado ahoga económicamente a la Generalitat»... Y el análisis del lenguaje de los líderes de opinión lleva a las mismas conclusiones. Llaman a la resistencia pasiva, denuncian que la maquinaria del Estado se moviliza «para frenarnos o esclavizarnos»; o sostienen que la Generalitat está sometida a una asfixia económica «con el objetivo de que la gente se rebele». El complemento final a todo este despliegue político-social por la independencia está en las librerías, inundadas en estos días de publicaciones a favor de la causa de la Nación catalana.
 


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