AGLI Recortes de Prensa   Viernes 22  Noviembre 2013

PREMIOS DE PERIODISMO DE EL MUNDO
No nos engañemos con los nacionalistas pacíficos
MARIO VARGAS LLOSA El Mundo 22 Noviembre 2013

Excelentísima señora alcaldesa de Madrid, excelentísimo señor presidente del Tribunal Constitucional, excelentísimo señor ex presidente del Gobierno español, excelentísima señora defensora del pueblo, distinguidas autoridades, señoras, señores, queridos amigos, me siento profundamente agradecido por este honroso premio que recibo esta noche gracias a la generosidad de Pedro J. Ramírez y los demás miembros del jurado que me lo han concedido.

Tengo la sensación después de haber oído hablar a Pedro J. que estoy recibiendo dos premios, no solamente el ya anunciado sino el que acaba de concederme él con las frases tan extremadamente generosas, tan extremadamente emotivas que ustedes acaban de escuchar. Todos sabemos que están muy por encima de mis méritos pero están muy dentro de lo que es Pedro J. Ramírez, un periodista cabal, independiente, valiente, con un extraordinario sentido del fair play y que derrocha generosidad no solamente con sus amigos y colegas sino también, cosa muy rara, incluso con sus adversarios y enemigos. Muchísimas gracias Pedro J. por las cosas que has dicho.

Es verdad que comencé a hacer periodismo cuando era un adolescente, casi un niño, acababa de cumplir 15 años y desde entonces, la verdad, nunca he dejado de ejercitar de un modo u otro esta maravillosa profesión, una profesión que me ha hecho vivir aventuras inolvidables y que además ha enriquecido mi experiencia contribuyendo de este modo a mi trabajo de escritor.

Buena parte de las cosas que he escrito no hubiera podido escribirlas sin las imágenes, las personas, los acontecimientos que conocí gracias al periodismo, tengo por eso un cariño entrañable por este quehacer u oficio que ha sido para mí paralelo al ejercicio de la literatura. Creo que el periodismo, como ha dicho Pedro J., es absolutamente indispensable, lo fue en el pasado sin duda, pero lo es todavía más en estos tiempos turbulentos y confusos que nos ha tocado vivir. Creo que lo ha dicho nuestra colega Jennifer Preston y lo ha dicho también Anthony de Rosa, que la gran revolución de los medios audiovisuales ha ampliado de una manera que hace poco hubiera parecido inconcebible el campo de la información y que uno de sus resultados más benignos es que ha hecho cada vez más difícil sistemas de censura que puedan controlar la información y limitar el derecho de crítica. Es sin duda, una de las cosas buenas que vivimos en este tiempo en el campo del periodismo. Pero las cosas buenas suelen tener también algunas derivas negativas y creo que en este caso la revolución de la información ha traído también consigo una gran confusión, una falta de discriminación y que muchas veces en esta confusión la verdad y la mentira se funden de una manera inexplicable y creo que una de las nuevas e indispensables tareas del periodismo en nuestros días es tratar desesperadamente de separar esa verdad y mentira cuando se confunden y solapan.

En estos días en la cartelera tan rica de teatros de Madrid se ve una obra de un autor mexicano-español, Juan Ruiz de Alarcón, que tiene un título que parece concebido para nuestra época: La verdad sospechosa. Qué fácil serían las cosas, cuánto mejor estaría el mundo de lo que está si la verdad y la mentira estuvieran siempre clarísimamente separadas con unas fronteras visibles e infranqueables. Desgraciadamente eso no ha sido siempre así y creo que nuestra época lo es todavía menos que nunca.

Con frecuencia la verdad y la mentira tienen unas fronteras escurridizas y confusas, eso nos lleva muchas veces a pensar en verdades sospechosas y en mentiras sospechosas, es decir, en verdades que podrían ser mentiras y en mentiras que podrían ser verdades. Creo que basta abrir un diario, una revista, escuchar un informativo en la radio o en la televisión, para descubrir que prácticamente cada día tenemos que enfrentar esas verdades que podrían ser mentiras y esas mentiras que podrían ser verdades.

Curiosamente la gran revolución audiovisual, la gran revolución de los medios de información que la tecnología ha puesto a nuestra disposición puede contribuir a crear esas confusiones y a borrar esas fronteras entre las verdades y mentiras, es decir, a sepultarnos en un mundo peligroso donde podemos tomar decisiones equivocadas por las informaciones confusas de que disponemos y creo que esto plantea al periodismo de nuestros días un desafío nuevo importantísimo: tratar de escudriñar con todos los medios a nuestro alcance en esas verdades sospechosas para erradicar lo que hay en ellas de mentira y escudriñar también con la misma consistencia y profundidad las mentiras sospechosas para eliminar lo que podría haber en ellas de verdades, a fin de tener una visión clara del mundo en que vivimos, de los problemas que enfrentamos y de las soluciones que ellos podrían tener.

Hay una gran incertidumbre sobre lo que será el periodismo del futuro, lo único claro es algo que dijo Pedro J. Ramírez en su hermoso discurso, si de un modo u otro el periodismo desaparece, o se encanalla, definitivamente no sólo desaparecerá la información libre o independiente, todas las instituciones de la democracia, de la civilización, se verían de alguna manera afectadas. La libertad antes que nada, la libertad y el periodismo son cosas inseparables, basta llegar a un país y ojear su prensa o escuchar sus informaciones para saber el grado de libertad que en ese país existe. ¿Se puede criticar al poder? ¿Se puede criticar a los poderes? ¿Hasta qué punto se los puede criticar? ¿Hasta qué punto el poder o los poderes pueden manipular los medios de comunicación? Responder esas preguntas es saber si en ese país la libertad existe, si la libertad está mediatizada o si ha sido totalmente conculcada.

Creo que no solamente la libertad, la civilización misma entra en peligro si el poder, los poderes, pueden manipular la información de tal modo que nos impongan como verdades las mentiras y conviertan a las verdades ante la opinión pública en mentiras, creo que es el gran desafío de nuestro tiempo.

Pedro J. Ramírez ha hablado de lo que significa el nacionalismo, con lo que yo concuerdo enteramente. Yo creo que el nacionalismo es una de las grandes aberraciones de la Historia, es un sobreviviente del estatismo y del colectivismo, es una doctrina que atribuye la importancia del individuo a su pertenencia a un colectivo, aberración absurda que niega la libertad individual, que niega la posibilidad de un ciudadano, de una ciudadana de elegir su propio destino y ser lo que quiere ser mediante una conducta determinada.

Es una aberración que convierte el pertenecer a una colectividad en un valor, en un valor cultural, en un valor político, en un valor ético. Las peores desgracias que ha vivido la humanidad en los tiempos modernos han sido el resultado de la ceguera de la obtusa visión y la violencia que forman la esencia misma del nacionalismo. Por eso tenemos que combatir el nacionalismo sin complejos de inferioridad, absolutamente convencidos de que el nacionalismo es la negación de la civilización, de la democracia, de todas las instituciones que han ido desbarbarizando la vida y humanizando al ser humano.

Es verdad que hay nacionalistas pacíficos, cultos, benignos y que parecen inofensivos. No nos engañemos, ésa es una apariencia, ésa es una postura fugaz, momentánea; basta escarbar lo que se esconde tras ella, y lo que se esconde tras ella es el prejuicio, es en última instancia la discriminación, el encono, la violencia. España es un país que hace muy pocos años dio al mundo un ejemplo que el mundo entero aplaudió y admiró, una transición pacífica de la opresión a la libertad, de la dictadura a la democracia, del subdesarrollo al desarrollo, del ensimismamiento nacionalista a la apertura y a una integración en el mundo. En muy pocos años España se convirtió en un país del primer mundo y en un ejemplo a seguir. Un ejemplo que, en América Latina, fue seguido. Probablemente la transición chilena, de la dictadura a la Democracia, no hubiera sido lo que fue sin el ejemplo español. Probablemente sin el ejemplo español, América Central, que vivía en la guerra, en la revolución, en la división, en el encono, en la violencia, no hubiera vivido todos aquellos procesos de paz que han convertido, por primera vez en su historia, a Centroamérica en una región pacífica, de democracias más o menos libres.

Esa es la verdad de España. La crisis económica terrible que ha vivido, de la que va saliendo con mucho esfuerzo, es un problema serio, pero no es un problema que ponga en tela de juicio la verdad que significó la Transición, y la verdad que es la situación de España en el mundo: un país del primer mundo, un país democrático, un país integrado en Europa, un país de instituciones sólidas, un país donde imperan la legalidad y la libertad.

Creo que es importante tener esto en cuenta cuando, en vista de la crisis que afrontamos, en vista de los sacrificios que salir de la crisis nos impone, nos sentimos pesimistas y de una manera muy española, rápidamente desembocamos en el Apocalipsis y pensamos que hemos llegado al borde del abismo y que todo aquello notable, extraordinario, que conseguimos se puede desintegrar.

No va a ser así, no debe ser así, depende enteramente de nosotros que no lo sea, y en esto, el periodismo debe jugar un papel principalísimo. El periodismo es la historia que se va haciendo cada día y la historia que vamos conociendo a medida que se hace. El testimonio de esa historia no debe ser pesimista, no debe ser escandaloso, no debe ser mentiroso. Tampoco debe ser frívolo. Otro de los grandes desafíos que tiene la cultura de nuestro tiempo, y dentro de la cultura de nuestro tiempo, el periodismo, es el desafío de la frivolidad. Por desgracia, la frivolidad está ahí, es un protagonista central de la vida de nuestro tiempo. Y eso ha ido infiltrándose, incluso, en los órganos de comunicación tradicionalmente más responsables y más serios. La chismografía se ha ido abriendo paso en las columnas, el escándalo, las infidencias, todo aquello pequeño, sucio, vil, bajo ha entrado en la prensa que parecía más respetable, más creíble, empujado por una cultura que desgraciadamente ha perdido sus valores y ha perdido, sobre todo, ese sentido de la discriminación entre lo que es aceptable, lo que es digno, lo que es decente y lo que no lo es.

Estos Premios de Periodismo celebran a tres periodistas que perdieron su vida ejerciendo la profesión. No son los únicos, los ha habido, muchas víctimas antes que ellos y seguramente los habrá en el futuro. Eso implica una responsabilidad, y esa responsabilidad es la de resistir todas las tentaciones que pueden envilecer o encanallar la altísima profesión del periodismo. No cedamos a esa tentación. No nos dejemos empujar al facilismo que ello representa, y recordemos que lo que hacemos, cuando hacemos periodismo, tiene una repercusión importante y de largo plazo sobre los demás.

No quiero dar un sermón. Estoy en contra de los sermones por principio, y sé que me estoy alargando más de lo debido, así que voy a terminar. Y voy a terminar como empecé, agradeciendo mucho, muchísimo, este premio que me estimula y que me honra, y agradeciendo, una vez más, a Pedro J. Ramírez, esas palabras tan cariñosas, tan generosas, que ha dicho sobre mi trabajo de periodista y de escritor. Las voy a tener presentes, para defenderme con ellas, contra esos momentos de desánimo, que igual que tú, que igual que todos los periodistas tengo yo también cuando tengo que cumplir con un dead line, escribir un artículo y no sé todavía de qué voy a escribir. Muchas gracias

El dilema de la libertad frente a la barbarie
EDITORIAL El Mundo 22 Noviembre 2013

No es fácil distinguir entre la verdad y la mentira. Y a veces es más cómodo pactar con el mal que combatirlo. Mario Vargas Llosa, que recibió anteanoche el premio de ELMUNDO al columnismo, advirtió del error que supondría pactar con el «nacionalismo que parece inofensivo, culto y pacífico» pero que «esconde en última instancia la discriminación, la violencia y el encono».

Resulta muy difícil expresar mejor el riesgo que corre el Gobierno de Rajoy de creer que puede llegar a un pacto con los nacionalismos aparentemente «inofensivos» como CiU y el PNV a cambio de concesiones económicas y políticas. Y ello no tanto porque esa ideología actúa de forma insaciable hasta que alcanza sus objetivos sino porque, sobre todo, lo que pretenden dirigentes como Artur Mas es imponer una identidad colectiva en la que la pertenencia a un grupo sea un valor superior a la propia libertad.

«El nacionalismo es una de las grandes aberraciones de la historia, es un superviviente del estatismo y el colectivismo, es una doctrina que atribuye la importancia de un individuo por su adhesión a un grupo», aseguró el escritor peruano-español, que recordó que «las peores desgracias de la humanidad en los tiempos modernos» han sido originados por esa ideología.

Para Vargas Llosa, el nacionalismo es una forma de barbarie totalitaria que amenaza la libertad, por lo que, como subrayó, «hay que combatirlo sin complejos de inferioridad, absolutamente convencidos de que es la negación de la civilización y la democracia». Da gusto escuchar unas palabras tan claras en unos momentos en que muchos dirigentes e intelectuales esconden la cabeza bajo el ala de lo políticamente correcto para no enfrentarse al secesionismo de CiU y ERC en Cataluña, dispuestos a vulnerar la Constitución para avanzar en la construcción nacional.

El mensaje fundamental del discurso del Nobel de Literatura es que no podemos dejarnos llevar por la corriente y esperar al desenlace de los acontecimientos que se desarrollan en Cataluña. Hay que combatir al nacionalismo tanto desde el plano ideológico como desde el legal y político. Hay que rebatir esas mentiras que acaban convirtiéndose en verdades, por utilizar una expresión empleada por él mismo.

Fue el suyo un discurso de gran calado y elevada altura intelectual y no faltó una alusión a la importancia del periodismo como un pilar de la democracia, aunque este Gobierno -que boicoteó por primera vez en 12 años la entrega de los premios en memoria de nuestros compañeros- no se caracterice precisamente por su capacidad para encajar las críticas de los medios.

El escritor hizo también una llamada a superar el pesimismo que embarga a la sociedad española, recordando que son muchos los logros alcanzados desde la muerte del dictador y poniendo el énfasis en que esas conquistas van a sobrevivir a la dramática crisis económica que atraviesa el país. Esperemos que tenga razón. El tiempo lo dirá, pero de lo que no hay ninguna duda es de que su obra y su biografía son un testimonio de compromiso con los valores de la democracia y el humanismo que encarna mejor que nadie.

Sociedad dormida
Luis del Pino Libertad Digital 22 Noviembre 2013

A veces oigo decir que a la sociedad no le importa el problema del terrorismo, y que la prueba de ello es que la calle no arde por la suelta de violadores y terroristas. Pero ese argumento es completamente falso. La calle no arde por la suelta de violadores y terroristas, por la misma razón que tampoco arde por los 6 millones de parados o por la corrupción ubicua.

El que no haya movilizaciones masivas contra la corrupción o el paro no quiere decir que a la sociedad no le importen esos problemas. Quiere decir, simplemente, que no existe cauce de expresión del descontento. Porque la clase política que nos gobierna se las ha arreglado:

para que sigamos careciendo de una sociedad civil articulada;
y para que la mayoría de los medios de comunicación sean sumisos;
y para que los españoles estemos enfrentados unos con otros, lo que hace imposible aunar esfuerzos para pedir responsabilidades a quienes tenemos por encima
y para que aquellos que son capaces de vencer el miedo a criticar el actual estado de cosas sean tildados de extremistas (de derechas o de izquierdas)
y para que las barreras de entrada de nuevas formaciones políticas sean prohibitivas
y para que, encima, toda esa labor de control social se pague con el dinero que nos quitan de nuestros propios bolsillos

No es que la sociedad esté dormida, sino que los mecanismos de control social manejados por la clase política funcionan. Y estupendamente, además.

El ‘balón de oro’ para Rajoy
Marcello www.republica.com 22 Noviembre 2013

Que tío este don Mariano, creíamos que era mudo y ahora resulta que ante los micrófonos ‘amigos’ de RNE Rajoy se ha soltado la lengua. Habla como un papagayo, sabe de todo porque ha sido ministro de todo -Interior, Educación, etc.- y maneja las cifras que le son favorables con asombrosa facilidad. La misma con la que elude cualquier pregunta incómoda, porque solo ve el lado bueno de las cosas. Por ejemplo, le preguntan cuánto nos va a costar el rescate bancario y responde diciendo: menos de lo que costaría el no tener rescate. ¡Bravo!, que dialéctica infernal la suya que nos conduce a la radiante luz del túnel español: las exportaciones han crecido, porque España no tiene dinero para importar; el IPC baja porque el consumo de hunde; el paro no aumenta porque apenas quedan empresas para despedir; la deuda se acerca al 100% pero ¡ahora es más barata! ¿Lo ven? Todo nos sale bien.

Este Mariano se merece el balón de oro, porque mete goles de todas las marcas, de chilena, cabeza, tacón, volea, pero como es muy generoso prefiere que el balón dorado se lo lleve Cristiano. Aunque le gusta Ribery y reconoce méritos de Messi. De lo que verdaderamente sabe Rajoy es de fútbol y ciclismo y su diario de cabecera es el Marca, y su equipo el Real Madrid, para darle en las narices a Artur Mas a quien recordó que la soberanía depende de todo el pueblo español.

Un latiguillo soberano que Mariano no cesa de repetir desde que Aznar le cantó las cuarenta en público, motivo por el que Rajoy vetó la asistencia de ministros y cargos del PP en la presentación de las memorias de su ‘padre’ político, con el que Mariano dice tener una ‘buenísima relación’ (sic). Con la misma facilidad que asegura que Wert es un buen ministro y Botella una buenísima alcaldesa de Madrid. Tan contento está Rajoy con su partido y su Gobierno que ha dejado entender que le gustaría conservar a los ministros durante toda la legislatura. Y le faltó añadir que si en 2015 pierde las elecciones se los llevará a todos a Pontevedra (o a Santa Pola) a vivir con él.

Eso sí, ha confesado Rajoy que ya no fuma (tampoco me lo creo) y que no descarta dejar fumar en los casinos. Y añade que no está bien que en la verja de Melilla se coloquen cuchillas rasgadoras pero no ha ordenado quitarlas, que es lo que debería hacer de una puñetera vez. Con Cameron está a partir un piñón, pero con Picardo dice que no bajará la guardia en el Peñón. Y ese mismo discurso positivo lo transmite Rajoy cuando habla de involución democrática en el Poder Judicial, huelgas y manifestaciones, al tiempo que anuncia la bajada de impuestos para que los españoles le voten en 2015. Sobre la corrupción todo arreglado, se aprobará nueva ley de control para que nadie la pueda controlar.

La verdad, tenemos un Presidente que no nos lo merecemos. Este Mariano es un bendito y cada vez que sale a la luz pública no deja de asombrar al personal. Se lo tengo dicho, sal más Mariano que a la gente le gusta. Vamos a tomar un café al Bar Manolo, junto al Congreso, que invito yo. Además va todo tan bien que el público de la zona te aplaudirá al pasar.

Cuando los partidos van a la feria
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 22 Noviembre 2013

El Consejo del Poder Judicial es, según la Constitución, un órgano esencial, que además de elegir al presidente del Tribunal Supremo, tiene funciones muy importantes en materia de nombramientos, ascensos, inspección y régimen disciplinario. Para decirlo claro y pronto: todas las cuestiones de relevancia que afectan al gobierno de uno de los poderes del Estado, el judicial, pasan por las manos del consejo. ¡Ahí es nada!

Pero el consejo ha tenido poco que ver, desde su creación hace tres décadas, con lo que la Constitución dice de él: es en realidad una especie de miniparlamento judicial, cuyos miembros, designados por los partidos tras un pacto entre ellos para el reparto del botín, actúan como delegados a las órdenes de sus patrocinadores. Esta semana hemos podido comprobarlo una vez más, para escándalo de quienes creemos que la división de poderes es un principio básico del Estado democrático.

PP, PSOE, CiU, PNV, IU y UPN han llegado a una componenda para la renovación parcial del consejo (8 de sus 20 miembros), que, con una absoluta desvergüenza, nos presentan como un «acuerdo amplio» y generoso, que probaría el sentido de la responsabilidad institucional y la voluntad de consenso de los partidos que han participado en el acuerdo. ¡Un cuento chino! Lo que han hecho esos partidos, explicado sin tapujos, es repartirse el botín de los ocho consejeros (tres para el PP, dos para el PSOE y uno para CiU, PNV e IU), tras lo cual se han quedado tan contentos con su parte de la tarta. Puestos a ello, es preferible la descarnada desvergüenza de los políticos italianos, que hablan con claridad de lottizzazione (reparto por lotes) que el cinismo de estos nuestros que pretenden hacer pasar el burro por caballo purasangre.

Por si ello no fuera suficiente, el poder ejecutivo volverá a promover con su dedazo, como lo hizo ya Zapatero en su momento, al presidente del consejo, según publicaban ayer todos los periódicos. Será la primera prueba de que los consejeros recién elegidos, como los previamente designados, llegan a su puesto asumiendo a cambio la obligación de obedecer a quien los propone en cada caso.

Este modo de proceder de los partidos (aplicable a otros muchos órganos de control supuestamente independientes) es una desgracia sin paliativos, que afecta de un modo devastador a la calidad de nuestro sistema democrático. En el caso del Consejo del Poder Judicial produce, además, un efecto añadido que no podría ser peor: un efecto de politización en cascada sobre el poder judicial, pues si su cúspide está hiperpolitizada, muchos jueces saben bien qué han de hacer para progresar en su carrera: coaligarse a alguno de los grupos presentes en el consejo con la esperanza de obtener así su protección. Es el clientelismo judicial, uno más de los existentes en España.

Sobre financiación autonómica (I)
Ramón Tamames www.republica.com 22 Noviembre 2013

El Estado de las Autonomías vio la luz con la Constitución de 1978, y más concretamente con su Título VIII. Y como era lógico, esa nueva estructura obligó a todo un sistema de financiación autonómica, que tuvo su expresión última en la Ley Reguladora de 2009.

Los problemas hoy existentes en la esfera de la financiación de las CC.AA., son múltiples. Pudiendo decirse que la complicación y la inequidad han alcanzado niveles ya insoportables. Por lo cual, se está buscando un nuevo sistema, que es la cuestión a que se refiere este nuevo artículo que se ofrece a los lectores de República.com.

Más en concreto, el texto que sigue, y que tendrá la entrega de hoy y otra para el próximo jueves, es resultado de un informe que hemos llevado a cabo una comisión de cinco catedráticos de Economía (Profesores Barea, Lamo de Espinosa -Presidente de la Comisión-, Schwartz, Tamames -Relator-, y Velarde), que formamos parte del Alto Consejo Consultivo (ACC) de la Generalidad Valenciana; entidad que fue precisamente la que encargó el estudio en cuestión.

El informe final lo presentamos el pasado 12 de noviembre en el Palacio de la Generalidad Valenciana, estando en la mesa del encuentro el Presidente Fabra, el Prof. Grisolía (por el ACC), Jaime Lamo de Espinosa y yo mismo.

En la ocasión, el Prof. J. Lamo de Espinosa se refirió a la situación financiera de la Comunidad Valenciana, generada por una serie de factores que explicó a fondo. Y como segunda fase de la sesión, y en nombre de todo nuestro colectivo, presenté lo esencial de nuestras conclusiones sobre un nuevo Sistema de Financiación Autonómica (SFA). Y lo hice en cuatro partes sucesivas: método, concreciones, fundamentos, y agradecimientos.

I. Método
Para el nuevo SFA-2014, la Comisión proponemos los siguientes principios:

 Igualdad de todos los ciudadanos españoles, cualquiera que sea el territorio de su residencia, a efectos de disfrutar de servicios básicos similares en prestaciones y costes.

 A igualdad de necesidades y de presión fiscal, las CC.AA. deberán disponer de los mismos recursos por habitante ajustado (habaj: según población efectiva ponderada por mayores de 65 años, en edad escolar, y por dispersión demográfica).

 Es función del Gobierno de la Nación asegurar la igualdad de prestaciones a que obliga la Constitución y sus leyes orgánicas. Y al propio tiempo, deben fijarse criterios de ahorro y eficiencia en el gasto público, incluyendo inversión y consumo.

 La financiación debe basarse: máxima eficiencia de los métodos a seguir, autonomía financiera responsable, solidaridad interterritorial, corresponsabilidad fiscal para detectar fuentes de tributación, y estrecha coordinación entre las CC.AA.

 Con el nuevo SFA a establecer en 2014, los ingresos de las CC.AA. de cualquier procedencia, deben servir para satisfacer, en condiciones de coste real objetivo y con el mayor grado de eficiencia, los servicios fundamentales. De manera que cualquier otra competencia u órgano, empresa, fundación, etc. que una comunidad autónoma desee crear o mantener –duplicando las propias del Estado o de las Diputaciones o Ayuntamientos, o para escapar del control de la intervención general, o de la aplicación del criterio del déficit-, sólo podrá realizarse en las siguientes condiciones: legalidad efectiva y que los fondos de financiación procedan en exclusiva de los ingresos por impuestos propios, o de impuestos del Estado sobre los que se tiene capacidad normativa para ele-varlos; debiendo en tal caso explicar a los ciudadanos el porqué de los eventuales incrementos.

 La Comisión defiende la idea de un único fondo de nivelación hori-zontal, que no dependa del status quo. Para que el reparto de la financiación estatal corresponda a los señalados criterios de proporcionalidad con la población en términos de habaj. De tal modo que la financiación per cápita en las 17 CC.AA. se sitúe siempre en la proximidad de la media.

 No debe realizarse asignación de cantidades adicionales con vistas al mayor desarrollo de las CC.AA. con menor renta, para evitar si-tuaciones tipo Mezzogiorno italiano. Esto es, un proceso de asig-nación de recursos que más que para incentivar el cambio, la evidencia lo demuestra, están convirtiéndose en rentas adicionales para que el menor desarrollo relativo de algunas regiones continúe.

 De cara a la Deuda Pública de las CC.AA., la Comisión recomienda estudiar seriamente una mutualización de la deuda. Como se preconizó en 1790, en los nacientes EE.UU., por el entonces Secretario del Tesoro, Alexander Hamilton. En aplicación a España de esa idea, se trataría de estatificar la deuda viva de las CC.AA., para proceder a una amortización a más largo plazo, con tipos de interés más bajos. Tomando en consideración, para fijar las alícuotas correspondientes a cada Comunidad, después de los ajustes que se estimen convenientes, lo que han dejado de percibir las CC.AA. más castigadas por el SFA-2009.

 Los propósitos de una consideración como la anterior son múltiples, empezando por la previsión de que en 2020, España tendrá que cumplir la regla de oro de déficit cero, prevista por la UE, y ya asumida en la Constitución Española por la enmienda de su artículo 135. Por tanto, trasladando esa previsión al sistema del Estado de las Autonomías, parece claro que para el año 2020 tiene que haber una solución conjunta de las deudas autonómicas.

 Como argumento para la anterior recomendación, se recuerda la situación de la deuda a finales de 2012:



 Por otra parte, en defensa de la idea de mutualización, la Comi-sión se permite recordar –sin que este tema figure en el informe por lo muy reciente de su conocimiento- que incluso en un país como China, con todos sus grandes recursos y crecimiento, se está discutiendo algo parecido para superar fuertes endeudamientos de provincias y regiones autónomas que han realizado grandes esfuerzos de expansión económica en los últimos tiempos. Como también debe recordarse que dentro de la UE, se han tomado medidas mutualizadoras con el FEEF y el MEDE, a través de los rescates a Grecia, Portugal e Irlanda. E incluso dentro de EE.UU., Puerto Rico, como estado libre asociado de la Unión, ésta tendrá que asumir al menos parte de la deuda puertorriqueña, para evi-tar una bancarrota que tendría efectos devastadores en el mercado de las emisiones de deuda de los estados federales, que tiene una dimensión de cuatro billones de dólares.

 Como ya ha subrayado anteriormente el Prof. Jaime Lamo de Es-pinosa, la Comisión ha huido deliberadamente de la expresión “deuda histórica”, un concepto que, a diferencia de Cataluña y Andalucía, no fue recogida ni en el Estatuto de la Comunidad Valenciana de 1982 ni en el de 2006. En ese sentido, la Comisión entiende que tal idea quedaba fuera del contexto en su análisis económico. A pesar de lo cual, es necesario poner de relieve, por ser hecho demostrado, que en las primeras transferencias realizadas, las dotaciones para salud y educación, no fueron equivalentes a las dispensadas a otras CC.AA., en términos de stock público de capital fijo; sin que después tales diferencias se ajustaran debidamente. Por ello mismo, ha habido que llevar a cabo notables inversiones por la CV para adaptar el sistema del sector salud a las exigencias tecnológicas que los nuevos métodos de diagnóstico y tratamientos exigen. En cualquier caso, parte de este déficit crónico estructural, cifrado en 12.000/13.000 M€, habrá de tenerse en cuenta para el ajuste de la deuda en los términos de mutualización antes referidos.

 La Comisión quiere destacar que el régimen foral es cuestión fundamental en cuanto a futura equiparación horizontal con las CC.AA. de régimen común. Un tema en el que la Comisión no discute el sistema en sí, reconocido constitucionalmente (disposición adicional primera de la Constitución). Pero debe subrayarse que la Constitución Española no expresa en ningún lugar que tal sistema pueda generar una financiación diferenciada, a competencias homogéneas por habaj. De ahí que la Comisión recomiende que para el País Vasco y Navarra se calcule correctamente el pago por servicios del Estado, a efectos de cupo y cuota. Al tiempo que se plantea que los citados territorios forales aporten, en términos de solidaridad, lo que les corresponda.

Dejaremos el tema en este punto de la intervención referida, para ultimar la presentación el próximo jueves. Y el autor del presente escrito, como siempre, se pone a disposición de los lectores de Republica.com en castecien@bitmailer.net.

La izquierda violenta campa a sus anchas por la Complutense
Editorial www.gaceta.es 22 Noviembre 2013

Un grupo de unas 150 personas de extrema izquierda irrumpieron ayer al mediodía en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid y agredieron a cinco personas, que resultaron heridas de carácter leve. El suceso tuvo lugar al término de una manifestación no comunicada de la Plataforma Juventudes Libertarias bajo el lema Contra los fascismos y el capital que había recorrido la Avenida Complutense.

Este acto brutal de los violentos no es el primero ni será el último, mientras el encargado de mantener el orden público en lugar de ser la Policía sea el rector de la UCM, José Carrillo, un personaje que en numerosas ocasiones ha amparado la actuación de los radicales. El fue quien justificó la profanación de la capilla del campus de Somosaguas o la actuación de los mismos violentos cerrando el acceso a los estudiantes en la última huelga de educación, y el que ha propiciado la barbarie de ayer con su pasividad.

Y de aquellos polvos vienen estos lodos. La desfachatez y la complicidad de las formaciones políticas de la izquierda y, en especial del PSOE, ha hecho posible que los violentos radicales se hayan adueñado del espacio público y campen a sus anchas sin que nadie se atreva a ponerles freno. Y eso no debe ser así. No deberíamos permitir que España se convierta en un país donde resulte censurable que las fuerzas del orden utilicen la fuerza para mantener el orden mientras se mira para otro lado cuando los violentos de la izquierda más radical provocan gravísimos incidentes con sus actos vandálicos.

Que este acto de violencia callejera y política se haya producido en el marco de la universidad tras una manifestación ilegal no lo hace más admisible sino más intolerable. El derecho de manifestación, como todo derecho, está regulado; pero cuando un grupo de manifestantes agrede violentamente a un grupo de estudiantes no ejercita ningún derecho, sino que perpetra un delito que la Policía, no es que tenga el derecho, tiene el deber de sofocar por la fuerza inherente al imperio de la ley y en defensa del monopolio del uso legítimo de la violencia que el Estado de derecho le confiere.

Ante este tipo de actitudes, que están convirtiéndose en algo cotidiano, no vale mirar para otro lado. El sitio de los violentos no es la universidad ni la calle, sino la cárcel. Como tampoco debería serlo para aquellos que los justifican. Pero mientras éstos sigan amparando y utilizando políticamente contra el Gobierno estos actos, los violentos seguirán imponiendo su ley. Y hay que decir ¡basta ya! y actuar con mayor firmeza para que la izquierda radical y violenta no logre en la calle lo que no ha logrado en las urnas.

Violencia antifascista
Kiko Méndez-Monasterio www.gaceta.es 22 Noviembre 2013

Tiene guasa que el rector de la UCM –encargado del orden en el campus– sea Carrillo.

Ayer, 20-N, en la Facultad de Derecho de la Complutense de Madrid, celebraron la ya tradicional caza al facha, que consiste en identificar, cercar y agredir hasta hospitalizar a los estudiantes que forman parte de las asociaciones universitarias de derechas, o a cualquiera que –a juicio de la camada antifascista– tenga un sospechoso aspecto conservador, o incluso liberal.

La costumbre puede recordar a la cacería del zorro en la campiña inglesa, al menos en cuanto a proporción, aproximadamente doscientos a uno, pero aquí la estética y la forma es muy diferente, más cainita y poligonera: los agresores van embozados como bandidos futboleros, mitad tribu urbana, mitad grupo de debate universitario, y desarrollan los comportamientos gregarios propios de la checa, como réplicas atenuadas de la Brigada del Amanecer. En conjunto pueden parecer una especie de bastardillos clonados de Agapito García Atadell, sólo fanfarrones y violentos cuando se amparan en la masa, pero sucede que demasiado a menudo encuentran amparo y hasta impunidad, y se sospecha que ayer estaban celebrando la amnistía diferida a ETA y Grapo, y por eso andaban aún más envalentonados que de costumbre.

No se sabe todavía cual es la rama de la familia –siempre endogámica– que ha perpetrado este último ataque cobardón de la izquierda universitaria. Pueden haber sido comunistas adoradores de Maduro, leninistas de toda la vida, anarcas del Rayo Vallecano, estudiantes aventajados de la clase de Pablo Iglesias o simples antifas, sin apellidos, una denominación que les es muy querida porque les sirve de excusa mediática para toda su violencia. Con el letrero del antifascismo se han ganado el trato siempre amistoso de la prensa progre, que les trata más o menos como a sus exaltados chicos de la gasolina, un poco revoltosos, pero buena gente. Podría venir al caso la repetidísima profecía de W. Churchill, de que los fascistas del futuro –o sea, nuestro presente– habrían de autodenominarse antifascistas. Pero aunque la frase es brillante, lo cierto es que la izquierda radical, para asemejarse al fascismo, lo primero que tendría que hacer es rebajar su capacidad de violencia contra el indefenso, de la que siempre anduvo muy sobrada.

Tiene, por otro lado, su parte de guasa macabra el hecho de que el rector de la universidad –el encargado del Orden Público en el Campus– se llame Carrillo. Así que cuando los energúmenos de ayer gritaban lo de “a por ellos como en Paracuellos” en realidad, más que un eslogan, estaban coreando toda una descripción histórica del momento.

Desafio separatista
Sobre la responsabilidad penal de Artur Mas
Guillermo Dupuy Libertad Digital 22 Noviembre 2013

No puedo estar más conforme con el espléndido artículo de Pablo Planas en el que considera que, "entre encarcelar a Artur Mas y mantener la cuota de CiU en el Consejo General del Poder Judicial, debe de haber un punto intermedio que el PP no acaba de encontrar". Ahora bien, no quisiera que ese artículo y mi aplauso al mismo contribuyeran a consolidar un bulo, extendido hasta en los lugares más insospechados, como el que afirma que, tras la derogación del articulo 506 bis del Código Penal en 2005, ya no existe posibilidad legal de castigar penalmente la celebración de un ilegal referéndum secesionista como el que el presidente de la Generalidad de Cataluña tiene previsto celebrar el año que viene.

Lo que daba el articulo 506 bis, introducido en tiempos de Aznar y suprimido en tiempos de Zapatero, era la posibilidad de tratar la celebración de referéndums sin autorización de manera concreta, diferenciada y más severamente que el resto de delitos relativos a la usurpación de atribuciones, que sigue castigando el vigente articulo 506. La finalidad de aquel PP al promover la introducción del 506 bis no fue, por tanto, instaurar sino elevar el reproche penal con que el 506 castigaba entonces y sigue castigando ahora ese persistente delito de usurpación de atribuciones.

Personalmente creo que la ilegal consulta secesionista planteada por Mas no sólo sería constitutiva de un vigente delito de usurpación de atribuciones, sino que lo sería también de unos no menos vigentes delitos de desobediencia, prevaricación y, vista la cantidad de recursos del contribuyente destinados a perpetrar esa ilegalidad, malversación de fondos públicos.

Por otra parte, y como ya he señalado en alguna otra ocasión, nada impediría a Rajoy retomar ahora, como disuasorio aviso a navegantes, la reforma de Aznar que Zapatero derogó, por lo que no busquemos excusas a su cómplice condescendencia: lo que garantiza la impunidad de Artur Mas no es ningún vacío legal, sino la renuencia del Gobierno de Rajoy a la hora de hacer cumplir la ley. Es lo mismo que sucede con la clamorosa desobediencia de la Generalidad respecto de las sentencias del Tribunal Supremo contra la inmersión lingüística. ¿Nos creemos también que la impunidad de Mas se debe a que no existe una ley que castigue su clamoroso delito de desobediencia?

Que pruebe el bueno de D. Pablo o cualquiera de ustedes, amables lectores, a desobedecer una sentencia como de forma tan clamorosa ya ha hecho Artur Mas y verán la que se les viene encima.

Entiéndaseme bien. Nada más lejos de mi intención que querer que nadie –incluido Artur Mas– vaya a la cárcel por hacer cosas que no castigue la ley con penas de prisión en el momento de acometerlas. Pero no sé por qué la consideración de que la infanta Cristina merece ir a prisión es demostrativa de un respeto impecablemente democrático a la igualdad de todos ante la ley y, al mismo tiempo, considerar que Mas merecería ir a la cárcel si perpetrara una consulta soberanista es poco menos que demostrativa de añoranza del régimen franquista. Es lógico que los nacionalistas intenten hacernos creer tan neutralizante patraña; lo patético es que acomplejadamente nos la creamos.

Que pruebe algún dirigente regional de cualquiera de las democracias más consolidadas del planeta a desobedecer a sus respectivos tribunales supremos o a perpetrar una ilegal consulta con el dinero del contribuyente y contra la soberanía nacional y ya verán la responsabilidad penal y la mano dura que se les vienen encima.

Que sea exigible que el Gobierno sofoque también política y económicamente la ilegal rebelión secesionista catalana no debería hacer menos exigible su sofocación en el ámbito judicial. Y que un desafío tan frontal como el que está liderando Mas contra nuestra nación y nuestro Estado de Derecho no merezca beneficio como el de tener un vocal en el Consejo General del Poder Judicial o una financiación privilegiada a cargo del Fondo de Liquidez Autonómica no significa que no deba tener también castigo. Lo contrario sería abogar por situar a Mas por encima de la ley y que su intentona le saliera gratis. Vamos, en lo que estamos ahora, si no fuera porque Mas ya está cobrando.

Terrorismo
Cataluña
El plante del PSC
Antonio Robles Libertad Digital 22 Noviembre 2013

La conjura de los federalistas del PSC y su decisión de bajarse del tren de Artur Mas ha pasado como una noticia más entre la vorágine secesionista que nos devora. Pero no es una más. Lo que decidió el 83% de los delegados al Consejo Nacional representa la peor derrota que ha recibido la hegemonía moral del nacionalismo en 30 años.

Esa hegemonía moral del nacionalismo la empezó a fraguar Jordi Pujol a finales de los setenta en el Congreso de los Diputados con la llamada "minoría catalana". Desde el principio tuvo clara el gurú la necesidad de presentar Cataluña al resto de España como un solo pueblo. La ficción era tan falsa como pretenciosa, pero la colaboración acomplejada del PSC hizo posible que con el andar de los años esa voluntad de ser del pujolismo infectara a la propia sociedad catalana. Hasta su culminación en la vía catalana con el cuento del derecho a decidir.

Durante años la Resistencia al nacionalismo intentó convencer al PSC de su traición a la clase trabajadora y a sus raíces culturales, lingüísticas y nacionales. Fue en vano. Ante su imposibilidad, la Resistencia luchó para erosionar su base electoral. El PPC de Vidal-Quadras fue el primer aviso a principios de los años noventa. Destituido por Aznar en los pactos del Majestic para contentar a Pujol, solo quedaba la opción de crear un partido político que desvelara sus contradicciones y sirviera de casa común de cualquier ciudadano catalán no nacionalista. Así nació C’s. Después de 7 años de aquella proeza, con 9 diputados y en cada encuesta más valorado, el PSC se desmorona. En las tres últimas pierde diputados al mismo ritmo que los gana C’s. O dicho de otra manera, su apuesta por el derecho a decidir por encima de la soberanía nacional pierde ante la numantina defensa de la soberanía constitucional de C’s. En tiempos verdaderos, la equidistancia tramposa es calderilla y como tal se toma. La gente se refugia en la manada buscando seguridad. Y ya no la encuentra en el PSC.

Aunque todo puede empeorar, no todo es negativo en esta triste historia del PSC. Los socialistas catalanes se han plantado. No crean que ante el nacionalismo. Eso sí que sería un plante. Sino ante las encuestas. Pero el efecto sobre la deriva independentista es igualmente eficaz.

El plante del PSC desactiva el soberanismo e invalida su principal arma: la unanimidad del pueblo de Cataluña. Esa unanimidad que les hace hablar en nombre de Cataluña y prescindir de populares y C’s como meros agentes de Madrid, sin los socialistas se les viene abajo. Son muchos años de unanimidad. Aciertan los independentistas cuando les reprochan que hayan tomado tal decisión en el peor momento. Aciertan, porque su plante rompe la imagen propagandística para consumo internacional de un pueblo asediado por España. Sin los socialistas ya no cuela, sin los socialistas la gente se hace preguntas e intuye riesgos en tirarse al monte, sin los socialistas se rompe la sugestión colectiva que TV3 y los editoriales de 12 cabeceras alimentan cada día.

A mentes enrocadas, el plante puede saberles a poco. Creo que se equivocan, el PSC ha sido el mayor responsable de la hegemonía nacionalista en Cataluña, pero como combustible sirve a la causa constitucionalista para pasar el invierno. Que no es poco para los tiempos que corren. Demos tiempo a la primavera, a la pedagogía, a la razón.

Dicho esto, que nadie se lleve a engaño, el PSC sigue cautivo del hecho diferencial, ese cuento soberanista para saltarse la progresión fiscal. Su federalismo aspira a conseguir las competencias exclusivas en política lingüística, cultural y justicia. Y en materia económica, un pacto al modo y manera del cupo vasco y navarro para reducir la solidaridad con el resto de los territorios de España.

En tiempos de hambruna, un mendrugo sabe a gloria.

Filipinas vive en español
Pedro J. de la Peña www.gaceta.es 22 Noviembre 2013

Es necesario ayudar a Filipinas en esta catástrofe que ha dejado varios miles de muerto.

El archipiélago de las Islas Filipinas está sometido a frecuentes catástrofes naturales debido a la dispersión de sus numerosas islas (algo más de 6.000) y de las corrientes cálidas procedentes del sur, que atacan estas islas con frecuentes vendavales y terroríficas lluvias. Sin duda, uno de los peores tifones que se recuerdan en el mundo tomó el nombre de Yolanda en estas islas debido a su tradicional relación con la lengua española, que todavía se habla muy frecuentemente en las islas principales como Luzón, Cebú y Leyte.

Con bastante frecuencia, las familias tradicionales de Filipinas se expresan en su casa en español, aunque lo hagan en inglés en la calle o en alguno de los múltiples dialectos (tagalo, visaya, chabacano, etc) que se usan entre ellos. El español es una lengua de prestigio que utilizan los Ayala, los Zóbel, los Picornell, los Preysler, los Aquino, y tantas otras familias que viven allí.

Es lógico que así sea puesto que los españoles llegaron a estas islas a mediados del siglo XVI en la expedición que organizó Miguel López de Legazpi desde México, logrando en 1575 la conquista de los principales puntos del archipiélago gracias a los esfuerzos del marino Juan de la Isla, el capitán Juan de Salcedo, el cartógrafo Miguel de Urdaneta, e incluso, el dominico Domingo de Salazar, que fue el primer obispo de Manila.

Desde aquellos instantes la relación con España fue continua. Los españoles construyeron un barrio al lado del río que se llamó Intramuros y todavía subsiste con su fortaleza y su catedral, y que se rodeaba de poblados filipinos y chinos en su entorno. Desde allí se expandieron para la construcción de numerosas iglesias, colegios y fortificaciones desde Luzón hasta Mindanao, creando plazas y calles en lo que habían sido agrupamientos disformes de poblados.

El comercio hizo florecer a estas islas gracias a los tratos de los españoles con la costa china de Tonkin y a través de ese comercio se logró que entraran en España la seda, la porcelana, las joyas y las culturas chinas.

Gracias al descubrimiento de Urdaneta, que encontró el viaje de retorno hasta México, empezaron los viajes del famoso galeón de Manila y desde Veracruz salieron para España, al menos una vez cada año, barcos cargados de joyas orientales, vestidos de seda y los famosos mantones de manila, que en realidad eran mantones chinos vendidos por los sangleyes (comerciantes chinos) a los barcos españoles que fondeaban en Tonkin.

Desde el siglo XVI hasta finales del siglo XIX era habitual que las mujeres españolas llevaran mantones de manila y menos habitual, pero también frecuente, que en los palacios de la aristocracia madrileña existiera un cuarto adornado con figuritas orientales, instrumentos musicales y porcelanas, al que se llamaba chinoiserie.

La vertebración de Filipinas con España fue la que permitió también que la Capitanía General de Manila organizase la expedición de Conchinchina en pleno siglo XIX (1858–1862) que hubiera propiciado un asentamiento permanente en Asia que sirviera de protección de las islas tan lastimosamente perdidas en el desastre de 1898.

El triste recuerdo de la pérdida de las islas dio lugar a varios libros y una excelente película llamada Los últimos de Filipinas que contenía una extraordinaria canción que todavía se escucha allí con el título de Yo te diré.

Es preciso decir que los recuerdos de España se encuentran por todas partes a pesar de que los EE UU se empeñan en borrarlos. Los filipinos quieren sus iglesias antiguas, sus catedrales, su Cruz de Magallanes, su Basílica del Niño Jesús, y tantas otras maravillas que se construyeron tras la conquista. En la actualidad, el Casino Español de Manila o el Club de España de Cebú, son puntos de reunión permanente entre viajeros españoles y españoles residentes allí desde hace muchas generaciones.

Por todos estos motivos es preciso ayudar a Filipinas en esta terrible catástrofe que ha dejado varios miles de muertos y cientos de miles de personas en la mayor desolación. La Agencia de Cooperación Internacional Española (cuyo presupuesto ha sido recortado en un 70%) apenas ha podido aportar un millón de euros que es una cantidad irrisoria para una catástrofe así. Sin duda los filipinos necesitan mucho más. La ayuda civil debe imponerse a la de un Gobierno débil, que gasta con facilidad millones de euros en visitas internacionales y no puede después cumplir con sus obligaciones humanitarias.

Los filipinos, callados guardianes de los hilos de nuestras tradiciones, se lo merecen, ciertamente. Son un pueblo que, a pesar de haber pasado más de un siglo sin nuestra protección y ayunos ahora de nuestro apoyo, todavía nos quieren y se expresan y viven muchos de ellos dentro de una fe, unas creencias, unas leyes y un idioma que se deben a la conquista de los mejores españoles de otros tiempos.

*Pedro J. de la Peña es escritor y profesor titular de la Universidad de Valencia.


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Nos equivocamos al votar a Rajoy.

Vicente A. C. M. Periodista Digital 22 Noviembre 2013

Lo reconozco. Voté a Rajoy, al PP, en las elecciones de hace dos años y celebré esa noche su victoria creyendo en unas promesas de cambio que ni se han producido ni se producirán. He leído un estupendo editorial en Libertad Digital donde se hace un amplio análisis de todas y cada una de las promesas incumplidas de las que personalmente he denunciado la mayoría durante estos dos años en este blog en Periodista Digital.

Hace tiempo que Rajoy ha perdido toda credibilidad y al igual que Zapatero se mueve en la mentira, en la demagogia y en una política cortoplacista para mantener el poder. Es incapaz de asumir los inmensos errores cometidos y la cobardía demostrada en la política anti terrorista, siendo el brazo ejecutor de los pactos emprendidos por su antecesor con la suelta vergonzossa de los presos etarras. Rajoy puede que haya evitado la intervención total, pero no la más decisiva, la financiera. El miedo de la UE ha sido el que la caída de España arrastrara a otras grandes economías como Italia y Francia, siendo claro que el euro caería con ellas y la propia UE. Lo que se nos vendió como una salvación de la Banca nos ha costado el que la deuda se haya disparado hasta el 100% del PIB y que el crédito a las Pymes y a los ciudadanos sea nulo, aumentando el paro en más de un millón de personas.

Cual gurús se atreven a hablar de recuperación y "brotes verdes" a base de eufemismos, los mismos que usaron los Ministros de Zapatero, Solbes y Salgado, aunque al primero la memoria selectiva le haga escribir unas memorias irreales y llenas de auto exculpación que no estoy dispuesto a concederle. Nadie quiere ser el padre de la mentira y de la ocutación causante de la ruina de España. No, si al final todo será culpa de un cúmulo de circunstancias en el que no tuvieron nada que ver los intereses bastardos electorales del PSOE. Y quizás por ello, muchos quisimos creer en Rajoy y en un PP que cual sirenas nos cantaban para llevarnos a la perdición.

Lo reconozco, me equivoqué, nos equivocamos votando al PP y a Rajoy, pero en la penitencia llevamos el justo castigo a nuestra credulidad. Desde aquella noche ya han pasado dos largos años, y aún menos de cuando Rajoy tomó el poder. Ya sabía muy bien lo que le esperaba, aunque su sorpresa fue mayúscula al comprobar que la realidad superaba todas sus previsiones. Pronto vio que ese poder tan deseado iba a quedar fulminado por la intervención inevitable de la UE y la imposición de severas condiciones. Un Gobierno títere sin margen de maniobra. Su lucha fue desesperada y su estrategia en los foros de la UE se basó en la amenaza de abandonar y que España se hundiera con toda la UE. Solo así logró apuntalar a la Banca y el compromiso del BCE para la financiación. Muchos se preguntarán si a ello le movió el interés general. Absolutamente no.

Creo que esta legislatura está agotada y que es necesario un cambio que anteponga los intereses generales a los de partido. El nivel de paro es inasumible y no podemos esperar otros dos o cuatro años a una hipotética recuperación cuando no se han modificado las bases de la estructura económica, ni se ha acometido la reforma de las Administraciones del Estado ni autonómicas ni locales. El gasto se aumenta al mismo ritmo que se aumenta la deuda, aumentan los beneficios de la banca rescatada y se mantiene a toda la casta política, mientras los ciudadanos se empobrecen y se elimina a la clase media.

No podemos esperar dos años a ver lo que pasa. Ya lo sabemos aunque no seamos gurús. Hay que obligarles a dejar el poder y lograr un Gobierno de Rescate Nacional que no tenga miedo a acometer todas las reformas necesarias y que corte de raíz los desafíos secesionistas. Puede que otra vez nos equivoquemos al votar esa alternativa, por ahora inexistente en el escenario político, pero el riesgo de caer otra vez en manos de estos parásitos es un desastre asegurado. Si se vota PSOE o PP nos mereceremos lo que nos pase. Seamos y comportémonos como personas libres y no como borregos adocenados conducidos al matadero.

Contra Rosa Díez antes que contra los etarras
EDITORIAL Libertad Digital 22 Noviembre 2013

El espectáculo lamentable que ayer protagonizó el Partido Popular en el Congreso, votando en contra de la retirada de los subsidios a los etarras que el Gobierno está poniendo en libertad, refleja perfectamente la ausencia de escrúpulos y la facilidad para traicionar el sentir mayoritario de los españoles de la que últimamente viene haciendo gala sin recato la formación comandada por Mariano Rajoy.

El grupo parlamentario del PP se sometió este jueves al chantaje de los proetarras de Amaiur con el único objetivo de que no saliera adelante la propuesta firmada por el partido de Rosa Díez, que en lo esencial coincidía con la suscrita por el propio Partido Popular y UPN para impedir que los terroristas accedan a las ayudas establecidas con carácter genérico para la población penitenciaria. En otras palabras, lo que pretendía UPyD es algo tan higiénico como que las víctimas de estos asesinos no tengan que pagar además las fiestas que sus verdugos están celebrando tras su precipitada suelta. Sin embargo, para el partido de Rajoy es más importante impedir a UPyD apuntarse un éxito político que apoyar una propuesta llena de sentido común y en defensa de la dignidad nacional como la planteada por la formación de Rosa Díez.

El portavoz parlamentario del PP pulverizó cualquier plusmarca anterior de ridículo político con sus intentos de justificar esta nueva traición a las víctimas del terrorismo esgrimiendo un presunto perfil inconstitucional del texto sometido a votación. En primer lugar, si la propuesta de UPyD era inconstitucional, forzosamente también lo era el texto pactado posteriormente por el PP, que en nada modificaba los aspectos sustanciales de la redacción original. Por otra parte, Alfonso Alonso debería saber a estas alturas que una moción no puede ser inconstitucional por la sencilla razón de que no tiene rango legal, sino que es simplemente una apelación al Gobierno para que adopte medidas administrativas o proponga modificaciones legislativas en un determinado sentido.

Como no podía ser menos, el ministro del Interior se sumó al despropósito afirmando que su intención era llevar a cabo las medidas propuestas en la moción rechazada por su partido, lo que supone una descalificación en toda regla de su grupo parlamentario.

Aislado en su particular burbuja y más preocupado por las encuestas que vaticinan un trasvase de votos a otras formaciones que en defender su ideario de siempre, el Partido Popular demostró ayer a todos los españoles cuáles son sus prioridades políticas en el ecuador de la legislatura. Entre colaborar con un partido de incuestionable vocación nacional como UPyD o con los proetarras de Amaiur, eligió lo segundo. Sus votantes, con seguridad, tomarán debida nota.

Cordón sanitario de Rajoy
F. JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 22 Noviembre 2013

Lamenté no poder estar en la cena de los Premios de Periodismo de EL MUNDO, que homenajea anualmente a Julio Fuentes y Julio A. Parrado -reporteros que perdieron la vida en ese afán de informar sobre la guerra que dignifica a la ciudadanía-, y al gran José Luis López de la Calle, columnista asesinado por la ETA y cuyo premio recibía Mario Vargas Llosa, gran escritor y gran liberal, a quien últimamente no veo en el fútbol.

Quería ir porque sabía del boicot de Rajoy contra EL MUNDO, que ha alcanzado en el área pancreática del Gobierno la misma capacidad de producción de bilis que Aznar. Como en la presentación del libro del ex presidente, al que Rajoy debe tanto que nunca se lo perdonará, ni un solo ministro fue autorizado a rendir homenaje a los periodistas muertos para no tropezarse con los vivos.

El trato con CiU y el PSOE han convertido a Rajoy a la doctrina del «cordón sanitario», que ayer esgrimían la Izquierda y los separatistas contra el PP y hoy esgrime el PP contra los pocos medios molestos que quedan. «Lo primero, la libertad», dijo Vargas Llosa. (La de Bolinaga, todavía; -se diría Rajoy- la de estos, ni hablar.) «Si el periodismo se encanalla, no sólo desaparecerá la información libre sino que todas las instituciones de la democracia se verán afectadas», añadió Mario. («¡Encima, contra el consenso del CGPJ!»).

Y Pedro J.: «Un Gobierno sin periódicos sólo puede desembocar en un Gobierno sin país». (¡Carmen, por favor, qué maravilla: ni periódicos ni país, sólo Gobierno! ¡Y yo presidiendo eternamente a Rubalcaba!)

Pocas horas después de los Premios, PP y PSOE votaron juntos contra la proposición de UPyD para que los etarras excarcelados sólo tuvieran subsidio de paro si dejaban el terrorismo, pedían perdón a las víctimas, colaboraban con la Justicia y pagaban lo que adeudan como responsabilidad civil por sus crímenes. Rajoy, Rubalcaba, Amaiur, PNV, CiU, ERC, BNG e IU vetaron tanta crueldad e inauguraron el cordón sanitario contra Rosa Díez. ¿Cómo iba a ir Rajoy al premio José Luis López de la Calle? Pero, la verdad, se está mejor al otro lado del cordón sanitario -sea contra el PP, UPyD oEL MUNDO- que con los sanitarios del cordón, esos periosicarios que jamás cortan el cordón umbilical con el poder.

Excarcelaciones
La ETA en las Cortes
Emilio Campmany Libertad Digital 22 Noviembre 2013

Una de las concesiones que Zapatero hizo a la banda terrorista a cambio de que ésta tuviera el detalle de no matarnos es la de permitir que su brazo político pudiera participar en las elecciones. Luego, Amaiur, que bajo ese nombre se presentó la organización a las elecciones generales, logró suficiente respaldo como para poder formar grupo parlamentario. Y lo primero que hicieron los filoetarras fue empollarse a conciencia el reglamento del Congreso de los Diputados a fin de explotar las posibilidades que el mismo ofreciera. Una de ellas es la de vetar que se voten las enmiendas transaccionales. Así, se obliga al que presentó la propuesta y a quien propuso la enmienda, y que luego acordaron un texto intermedio, que no otra cosa es una transaccional, a tener que elegir entre el texto inicial y el de la enmienda, sin transacción que valga. Y eso es precisamente lo que han hecho con lo acordado por UPyD y PP a cuenta de la propuesta del partido de Rosa Díez dirigida a impedir que los etarras excarcelados encima cobren el subsidio previsto para los comunes expresidiarios que intentan reinsentarse en la sociedad.

Como la ETA ha conseguido que no pueda votarse lo transigido, Rosa Díez no ha querido aceptar la enmienda del PP y el PP no se ha avenido a votar tal cual la propuesta de UPyD, al final, el uno por el otro, quien se ha salido con la suya es la ETA. De este modo la banda ha evitado que se apruebe una norma que impida a sus terroristas excarcelados cobrar un subsidio que se nutre del dinero entre otros de sus víctimas.

¿Y el PSOE? El PSOE en este asunto se ha elevado a las más encumbradas alturas morales y ha esgrimido escrúpulos constitucionales. Esto lo hace el partido que se empeñó en tramitar y aprobar el estatuto de Cataluña, que para que fuera más inconstitucional de lo que era (y es) sólo podría serlo acordándose de toda la parentela de quienes la parieron. No sólo, sino que después de aprobar aquel bodrio presionó tanto como pudo a sus magistrados en el Constitucional, incluida la presidenta, para que apenas lo tocaran. Y, a pesar de apretar bien apretadas las tuercas a María Emilia Casas y demás progresistas, éstos no tuvieron más remedio que declarar la inconstitucionalidad de un buen número de artículos, dejando en vigor, no obstante, otros que son igualmente inconstitucionales. Pero, amigo, si se trata de que los etarras cobren los subsidios, a los socialistas les da el ataque de perlesía y hay que traer las sales, no vaya a ser que el intento de que no se rían más de nosotros vaya a estirar las costuras de algún artículo de la Constitución.

Entre el orgullo de los magenta, la cicatería del Gobierno y la doblez de los socialistas, la ETA sigue saliéndose con la suya hasta en las Cortes. Es que no hay día que no nos den motivo para pasarlo llorando por las esquinas.

PP y PSOE aniquilan la justicia
Román Cendoya www.gaceta.es 22 Noviembre 2013

El PP está siendo el responsable de mantener y consolidar la putrefacción del Estado.

Programa electoral del Partido Popular: “Una democracia ejemplar. El sistema democrático se asienta sobre la actuación de los poderes públicos ajustada a normas jurídicas y sobre instituciones definidas en las que se depositan las potestades públicas.” Y bla, bla, bla… en 19 páginas de falsedades, engaños y mentiras. Tan flagrantes como la del punto 5.11 de la página 179. “Promoveremos la reforma del sistema de elección de vocales del Consejo General del Poder Judicial, para que, conforme a la Constitución, doce de sus veinte miembros sean elegidos de entre y por jueces y magistrados de todas las categorías”. Rajoy con Ruiz-Gallardón, Cospedal y Soraya mintieron a los españoles. Engañaron a sus votantes. Prometieron una Constitución que no cumplen. Lo peor que le podía pasar a España es que, después de Zapatero, gobernara nuestro país una gente como Rajoy y su equipo. Dos años después, sabemos que en lo más profundo son iguales. Falsos, mentirosos, descreídos y sin valores.

Rajoy y los líderes del PP se quejan de la herencia recibida. Pero si les encanta. Todo lo malo de Zapatero sigue en vigor. El PP está siendo el responsable de mantener y consolidar la putrefacción del Estado. La Ley del Aborto sigue igual. En vez de decidir dejó que el Constitucional mantuviera el matrimonio entre personas del mismo sexo. Rajoy está cumpliendo escrupulosamente todos los compromisos adquiridos por el PSOE con ETA. Bolinaga en libertad, con Bildu, Sortu, etc, en las instituciones. Rajoy dejó a Luis López Guerra para que derogaran la doctrina Parot. Y la cacareada “regeneración democrática” de la campaña electoral, tiempo en el que no se cansaron de denunciar –con razón– la ocupación de los poderes, dejó de ser un anhelo desde que Rajoy pisó la Moncloa. La justicia, como los trozos de la túnica, ha sido troceada y se la han repartido entre ellos.

Ellos y sólo ellos, los dirigentes políticos, son los responsables del aniquilamiento de la democracia. A la justicia la mató el PSOE con aquel “Montesquieu ha muerto” y el Partido Popular, con Rajoy y Alberto Ruiz Gallardón, la ha enterrado para siempre. Los jueces que un día deberían juzgarles son los que ellos nombran y llenan de privilegios. ¿Corrupción generalizada? Total y plena. El nombramiento de los 20 miembros del CGPJ es la peor de las corrupciones. Que alguien robe es coyuntural. Que los líderes políticos aniquilen la separación de poderes, dinamitando uno de los pilares sobre los que se sostiene la democracia, es estructural. Dicen que un país tiene los políticos que se merece. En España no podemos tener otros porque los políticos han secuestrado los poderes. La justicia son ellos. Los políticos. PPSOE.

La maldad de nuestro negro corazón cavernario
ASÍ ESTÁ EL PATIO www.gaceta.es 22 Noviembre 2013

La izquierda sigue demostrando que ser de derechas sólo es posible por oscuros intereses, maldad o estupidez congénita.

¿Se acuerdan de la Masacre de Blanquerna, cuando una escuadra de pistoleros entró en la librería Blanquerna de Madrid y ametrallaron a los políticos catalanes allí presentes? ¿No? Bien, porque nunca ocurrió. Hubo una payasada ultra, forcejeos, ningún herido. Los responsables fueron rápidamente detenidos y no hubo político, en el Gobierno y fuera de él, que no se entregase al ritual rasgado de vestiduras de las condenas públicas.

Pero leyendo la prensa y siguiendo las redes sociales cualquiera diría que la Marcha sobre Roma fue un picnic al lado de esto y que “Recorda Blanquerna!” fuera camino a convertirse en el grito de guerra de los catalanistas.

El otro día unos antifas –grupos ultraviolentos con idéntica forma de actuación que los camisas pardas pero que obtienen un pase de la cultura oficial porque atacan a los malos– asaltaron la sede de una asociación conservadora de la Universidad Complutense, la destrozaron y agredieron a cinco miembros de la misma. La ilustre periodista Ana Pastor lo ha definido como “patético” (nada que ver aquí: sigan circulando). Eldiario.es de Nacho Escolar titula “Agresión a una sociedad de derechas en la Universidad Complutense”. Así, sin sujeto, como si fuera el tifón Haiyan. Uno cree ver un bostezo de indiferencia colgando del titular, que contrasta con su “Doce detenidos por el ataque ultraderechista contra un acto de la Diada en Madrid”. ¿Advierten la diferencia?

Quería incluir la versión de Público.es sobre la agresión, pero se me ha cansado el dedo de bajar en su página de inicio sin encontrarlo. A lo mejor no ha pasado o, más probablemente, esos derechistas se lo tenían bien merecido. Lo importante es, no sé, que “La oposición pide crear una Comisión de la Verdad sobre los crímenes franquistas”.

Llaman a la política el arte de lo posible, y es la cultura, ampliamente entendida, la que define qué es posible. Y bien: la cultura –la Weltanschauung compartida, el concepto del mundo por defecto en cada momento– en nuestra sociedad es la izquierda. Por eso da igual qué partido gane las elecciones, porque las decisiones no pueden contradecir a la cultura, que es la que define qué es bueno y qué es malo; de qué puede tratarse y de qué no.

El otro día tuve en Twitter uno de esos momentos de iluminación al leer un comentario de Toño Fraguas que me confesó todo lo que podía desear de la izquierda. Debatía con Percival Manglano y contestaba a un tuit del político popular en este sentido: “Vamos, que Stalin era de derechas... Es una forma de asegurarse la superioridad moral pase lo que pase”.

“De izquierdas no era”, responde Fraguas. “Y, desde luego, los valores de la izquierda son moralmente superiores a los de la derecha”. Poco después, el inefable comunista Gaspar Llamazares tuiteaba: “Condeno cualquier agresión, como también la difamación y la calumnia como paso previo, y la represión indiscriminada. No es izquierda”. No haré más preguntas, Señoría.

Ahí lo tienen, verde y con asas. Abstráiganse del absurdo antihistórico de que la agresión, la difamación o la calumnia no hayan sido empleadas con fruición por la izquierda, o que Stalin haya sido una fuerza neoliberal; lo importante es que la izquierda no se ve a sí misma como una ideología entre otras, un modo de concebir la vida social, no: la izquierda está convencida de que su fórmula es no sólo la verdad, sino una verdad evidente que solo puede ser negada por oscuros intereses, estupidez terminal o la maldad de nuestro negro corazón.

Carlos Esteban

No me arrepiento
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 22 Noviembre 2013

Tras la derogación de la Doctrina Parot, salen en libertad contingentes de asesinos y violadores. Los más numerosos y recalcitrantes son los terroristas de ETA, a los que la fracción cainita de la sociedad española -no sólo de la vasca- recibe con los brazos abiertos y organizándose para recoger los frutos que (Xabier Arzalluz dixit) hicieron caer del árbol los golpes de los violentos. Ellos no se arrepienten. Tampoco yo me arrepiento de lo que escribí en un artículo titulado "Las leyes elásticas" que apareció en La Vanguardia el 22 de enero de 1995, cuando arreciaba el escándalo de los GAL y José María Aznar, a quien yo no tardaría en votar no una sino dos veces, sellaba una alianza contra natura con el leninista impenitente Julio Anguita para dar caza al misterioso Señor X, presuntamente instalado en La Moncloa. Eso sí, Manuel Fraga Iribarne, que ya no necesitaba ceñirse a la doble moral de la corrección política, contradijo a su delfín y, anticipándose a la guerra antiterrorista y a los drones de los presidentes Bush y Obama, lanzó la famosa frase: "El mejor etarra es el etarra muerto".

Como no me arrepiento de lo que escribí entonces, y más bien creo que lo que está sucediendo lo actualiza, rescato aquí el texto íntegro de aquel artículo premonitorio, que hoy sólo sometería a correcciones menores:

Las leyes elásticas
Se cuenta que J. Edgar Hoover, temido jefe del FBI durante casi medio siglo, ocultaba, tras su máscara de feroz puritano, otra vida, con amores homosexuales y veleidades de travesti. Para eternizarse en su cargo, este hipócrita extorsionó a presidentes y negoció con mafiosos. Pero Estados Unidos continuó siendo la primera potencia del mundo. Los servicios de inteligencia británicos acribillaron a presuntos terroristas que se hallaban desarmados y en jurisdicción ajena. Sin embargo, tampoco eran infalibles: un clan de comunistas gays se infiltró en su cúpula. Los barbouzes franceses se valieron de la mafia marsellesa para diezmar la OAS y dinamitaron, sin ayuda de terceros, el barco con que Greenpeace se proponía obstaculizar sus pruebas nucleares. En fin, incluso los menos suspicaces intuyeron que la mano de los servicios secretos alemanes se había colado en las sendas herméticas de varios miembros de la banda Baader-Meinhoff para facilitar su suicidio.

Los enemigos contumaces de la sociedad abierta y plural, y las ubicuas almas pías, afirman, apoyándose en estos datos, que dicha sociedad es, no obstante su apertura y pluralidad, un foco de iniquidades, y se merece, por lo tanto, las agresiones que los sediciosos traman contra ella. Para estos detractores no existen diferencias, por ejemplo, entre los GAL y la Triple A. ¡Vaya si las hay!

La Triple A fue fundada en las cloacas del gobierno peronista, en 1973, para aniquilar, al margen de la ley, a los terroristas de ultraizquierda que poco antes habían recibido la bendición del general Perón. Congregó a ministros, militares, policías, sindicalistas y pistoleros de ultraderecha, y masacró indiscriminadamente a culpables e inocentes. Eso sí, con la complicidad del versátil Perón. Luego, la dictadura de Videla completó el exterminio en las mismas condiciones de ilegalidad. Pero la Triple A no fue el brazo clandestino de un servicio de inteligencia descarriado, sino la pieza clave de una infernal maquinaria opresora. Sus equivalentes serían, más bien, la Gestapo nazi, el KGB comunista y la policía política y los delatores vecinales de la dictadura cubana. Modelo perverso, este último, con el que siguen comprometidos los savonarolas de IU-IC. Y me pregunto, de paso, ¿sería prudente permitir que un castrista interviniera en el control de los fondos reservados de un Estado democrático?

Los GAL fueron otra cosa. José Luis de Vilallonga los retrató, con singular coraje, en un artículo de la revista dominical de La Vanguardia (4/8/1991) que se titulaba, precisamente, "La chapuza":

Que el Gobierno está metido en el ajo hasta el cuello nadie lo duda. La verdad es que a nadie le importa mucho. Lo que se le reprocha al Gobierno es que la piedra dé tan pocas veces en el blanco (…) Aquí, siguiendo una vieja y entrañable tradición echamos mano de chapuceros como Amedo y Domínguez, que llevan bombas a casa de sus queridas y se juegan los fondos reservados del ministerio del Interior. Los crímenes de Estado han existido siempre y siempre existirán. Cuando están bien ejecutados nadie protesta, entre otras cosas porque nadie se entera.

Estas transgresiones deben ser investigadas por los jueces, cuando salen a luz. Sin olvidar, empero, que las leyes son elásticas.

Quienes idealizaron irresponsablemente a los asesinos del almirante Carrero Blanco, precursores de los que sembraron la muerte en Hipercor y en el resto de España, no fueron procesados por apología del delito. Tampoco se aplica la ley penal a Egin y Herri Batasuna. Y se exhorta a violarla mediante el perdón a insumisos y a etarras arrepentidos. ¿Por qué crucificar entonces a los hipotéticos responsables de una lejana operación ilegal y chapucera contra el santuario francés de ETA? Ante la posibilidad de que una bomba justiciera matase, en Argelia, a su madre, Albert Camus sentenció: "Amo la justicia, pero más amo a mi madre". Si amamos a nuestra civilización, no la entreguemos desarmada a sus enemigos atrabiliarios.

Fin de la transcripción. Si alguien aplica estas reflexiones a lo que se debería haber hecho para evitar el actual desbarajuste, dará en la tecla. Y, puesto que hemos llegado a este punto crítico, pienso que habrá que seguir reforzando la mayoría absoluta del Partido Popular, con las reservas y discrepancias propias de todo ciudadano pragmático, posibilista y libre de ataduras sectarias, para evitar males mayores en un futuro que se anuncia turbulento, con los asesinos en la calle y con un totum revolutum de variopintas facciones secesionistas y de movimientos antisistema alzados contra la convivencia civilizada y contra la sociedad abierta.

publicada por primera vez la 'lista negra'
El saqueo de Valencia: el PP ya tiene 100 imputados por corrupción en la comunidad
José L. Lobo El Confidencial 22 Noviembre 2013

Expresidentes y vicepresidentes de la Generalitat, exconsejeros autonómicos, altos cargos, diputados provinciales, alcaldes, concejales, funcionarios... El virus de la corrupción se ha contagiado a todas las instituciones públicas de la Comunidad Valenciana, controladas por el PP desde hace casi dos décadas; y la lista de imputados crece sin parar, en un bucle que parece no tener fin. Ya son más de 100 los señalados por la justicia, un auténtico récord para una región que apenas supera los cinco millones de habitantes.

"No son Alí Babá y los 40 ladrones; son muchos más", afirma irónicamente el periodista Sergi Castillo, que el próximo 3 de diciembre presentará en Madrid Tierra de saqueo, un exhaustivo trabajo de investigación y documentación en el que destripa el cáncer de la corrupción en la Comunidad Valenciana, que se ha extendido como en ninguna otra región hasta alcanzar todas las terminales del poder político. Y que ha alcanzado una fase terminal que puede resultar letal para las aspiraciones electorales del PP, tanto en Valencia como en el resto de España.

"Mi libro es, en realidad, una obra colectiva", asegura Castillo, "porque parte de las investigaciones previas de varios medios de comunicación, entre ellos El Confidencial". El hilo conductor que le ha servido para desenredar el ovillo de la corrupción ha sido la rama valenciana del caso Gürtel. Pero las tramas del saqueo son muchas más: los casos Nóos (que tiene también bajo sospecha al expresident Francisco Camps y a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá), Brugal, Emarsa, Cooperación, Terra Mítica, aeropuerto de Castellón, Canal Nou...

La lista negra de la corrupción supera ya los 100 imputados. Entre ellos, un expresidente de la Generalitat (José Luis Olivas, que también fue presidente de Bancaja), dos exvicepresidentes (José Víctor Campos, ya condenado en el llamado caso de los trajes, y Vicente Rambla), cinco exconsellers (Rafael Blasco, Angélica Such, Alicia de Miguel, Manuel Cervera y Luis Fernando Cartagena, también condenado), nueve diputados autonómicos y un sinfín de altos cargos de empresas públicas controladas por la Generalitat.

En ese sombrío listado del saqueo de las arcas públicas aparecen también una expresidenta de las Cortes Valencianas (Milagrosa Martínez, que fue además consellera de Turismo), un exsecretario general del PP regional (Ricardo Costa, antiguo hombre de confianza del expresident Francisco Camps y hoy enfrentado a él), dos expresidentes provinciales del partido (Carlos Fabra, de Castellón, y José Joaquín Ripoll, de Alicante), los actuales alcaldes de estas dos ciudades (Alfonso Bataller y Sonia Castedo) y varias decenas de alcaldes, directores generales y jefes de gabinete.

El exconseller y diputado popular Rafael Blasco. (EFE)El exconseller y diputado popular Rafael Blasco. (EFE)Todos ellos están imputados por un repertorio de delitos que van de la prevaricación al tráfico de influencias, pasando por el cohecho, la malversación, la estafa o el blanqueo de capitales. Y hasta el abuso sexual: Vicente Sanz, exsecretario general y jefe de personal de Radio Televisión Valenciana (RTVV), abusó de varias trabajadoras de Canal Nou con amenazas y falsas promesas de ascensos laborales. El auto de procesamiento recoge frases como esta: "Mostró su sexo erecto y le decía: dame una chupaeta". El expresident Eduardo Zaplana buscó a Sanz un retiro dorado en la televisión pública tras verse implicado en un escándalo urbanístico y pronunciar una frase inolvidable: "Estoy en política para forrarme".

Rebelión y deslealtad

El presidente de la Generalitat, que aún no ha pasado el trago amargo del cierre de la radiotelevisión pública (cinco de cuyos exdirectivos están imputados), se enfrenta ahora a una rebelión en sus propias filas protagonizada por aquellos a los que ha salpicado de lleno la corrupción. Nada menos que nueve diputados autonómicos del PP lo están, y Alberto Fabra ya ha advertido a todos ellos que no repetirán en las candidaturas del partido para las elecciones autonómicas y municipales de 2015. Ni ellos ni ningún otro cargo bajo escrutinio judicial.

Los nueve parlamentarios imputados no tienen nada que perder, porque saben que ya no ocuparán su escaño en la próxima legislatura. Por eso se permiten incluso exhibir en público su deslealtad hacia Fabra, promoviendo, en contra del criterio de su propio líder, el indulto para otro imputado y ya condenado por corrupción: el exalcalde de Torrevieja (Alicante) y exdiputado autonómico Pedro Hernández Mateo. Nada menos que 45 de los 54 parlamentarios del PP pidieron la semana pasada esa medida de gracia para Mateo, que está a punto de ingresar en prisión por prevaricación.

los documentos del 'cni catalán'
Mas destina 306 agentes y 28 millones a su Agencia Nacional de Seguridad catalana
Antonio Fernández. Barcelona El Confidencial 22 Noviembre 2013

Las estructuras de Estado que Artur Mas quiere poner en marcha en Cataluña incluyen un fabuloso proyecto de “servicios de inteligencia” a los que compara con el CNI español, la NSA norteamericana, el Government Communications Headquarters británico (similar al MI6, pero dedicado esencialmente a interceptación de comunicaciones y a la protección de los sistemas de comunicación del Gobierno), la Agence Nationale de la Sécurité des Systèmes d’Information francesa o el BSI alemán. En otras palabras, unos servicios de inteligencia que se codean con los mejores del mundo. En algunos documentos incluso aparece la comparación con la FAPSI, la agencia federal de Comunicaciones e Información rusa.

Sobre el papel, lo único que cambia entre todos ellos es el presupuesto: mientras la NSA tiene un presupuesto de 2.700 millones de euros, los británicos se gastan más de 582 millones en su agencia, los rusos llegan a 254 y el CNI destina 225, lejos de los 90 millones de los franceses y los 68 de los alemanes. Ante estos monumentales presupuestos, el gasto inicial que absorbería la Agencia Nacional de Seguridad (ANS) de Cataluña llegaría en su primera fase a 11,3 millones, pero extrapolando el número de habitantes de esta comunidad, el presupuesto global para los servicios de inteligencia de Mas se situaría (cuando estuviesen plenamente desarrollados) en 28.912.581,03 euros, donde la partida de salarios sería de 12.813.698,38 euros y la partida de infraestructuras y equipamientos ascendería a 16.098.892,64. El número total de agentes se estima en unos 306 cuando estuviese totalmente operativo el servicio. El salario medio en esos momentos sería, según los cálculos del Gobierno catalán, de 30.948,72 euros. En su primera fase, no obstante, el CNI catalán tendría 39 funcionarios y 40 colaboradores externos (es decir, pertenecientes a otros organismos de la Generalitat o contratados para trabajos específicos).

El estudio de los costes de la ANS fue realizado por el Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (CTTI) y por el Cesicat, el organismo autónomo que controla las telecomunicaciones. Y realizan una extrapolación de los costes a uno, tres y cinco años. Así, en el primer año, el coste por empleado sería de 115.961,82 euros, a los tres años bajaría a 82.001,19 y al quinto año se situaría en 74.330,73. Y lo que comenzó costando 1,21 euros por habitante el primer año se convierte en 1,52 al quinto año.

La ubicación física
Ese es el CNI soñado por los soberanistas. Varios dossieres, a los que El Confidencial ha tenido acceso, desarrollan milimétricamente el proyecto. La intención es hacer del Cesicat, el organismo que controla las telecomunicaciones catalanas, el centro neurálgico de la Agencia Nacional de Seguridad (ANS), que sería el nombre oficial del CNI catalán. “El centro del 112 podría ser la mejor opción de ubicación física del futuro centro”, dice uno de los documentos en poder de este diario.

Los documentos internos del Gobierno catalán señalan que la sede del organismo de inteligencia ha de estar cerca de universidades que pueden proporcionar personal y capacidad, con amplia oferta de transporte público y la proximidad a un “punto neutro de comunicaciones que facilitan las extensiones de líneas de comunicación”. El único aspecto en contra para ubicarlo en las instalaciones del 112, dice uno de los informes, es “la concentración en una única instalación de las diferentes organizaciones de emergencias de Cataluña, lo que provoca una concentración del riesgo de indisponibilidad”. Por ello, consideran que “es necesario evaluar el criterio de coste frente al criterio de riesgo”.

El dossier identifica incluso geográficamente el punto de la ciudad donde se ubicaría la sede, cerca del complejo comercial de La Maquinista. Pero, curiosamente, la construcción del edificio donde debería instalarse, proyectado por el Tripartito (40.000 metros cuadrados, blindado y con una autonomía energética de tres días por si ocurriera alguna catástrofe), fue congelada por el Gobierno de Artur Mas debido a los recortes presupuestarios.

“Todo el diseño de la Agencia se sustenta en el concepto del Gobierno de las 3 A: Adelgazamiento, Agilidad, Austeridad”, dice uno de los enunciados. Y otro explica que “de acuerdo con los pilares estratégicos y los objetivos, el valor principal de la Agencia es la C de Cataluña, que representa Coordinación, Innovación y Calidad como valores principales de la Seguridad Nacional”.

La cúpula política
El núcleo de la inteligencia catalana dependería políticamente de la Autoridad Nacional de Ciberseguridad. Y este organismo estaría formado por el consejero de Presidencia, el consejero de Interior, el director general de los Mossos d’Esquadra, el propio director de la ANS, el secretario general de Presidencia, el secretario general de Administración y Función Pública y el director general de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información. Esta cúpula debería reunirse semestralmente, establecer las estrategias y definir los presupuestos y las líneas de actuación.

El director de la Agencia, señalan los documentos, “deberá de tener un perfil del ámbito policial y la Agencia tendrá una dependencia de la dirección general de la Policía integrándose en ella la unidad de cibercrimen. Además, propone que haya un comité de asesores y que se aprovechen el “conocimiento, experiencia e información de entidades privadas y multinacionales catalanas (Caixa, Aguas de Barcelona, Abertis, Gas Natural, Grifols, Banc de Sabadell, Seat…) para construir la célula de inteligencia”.

En la ANS se concentrarían, además, todos los organismos que tienen algo que ver con la seguridad y que, a día de hoy, se encuentran dispersos: desde las unidades que velan por la seguridad de los organismos de salud hasta las del ámbito industrial. Además, absorbería las funciones de seguridad de la información que tienen actualmente CTTI, Cesicat, Catcert (la agencia de certificaciones) y la Agencia de Protección de Datos de Cataluña (Apdcat).

Los técnicos del Gobierno catalán propusieron incluso comenzar en el 2012 “proyectos internos de la Generalitat que involucren a los diferentes actores de la Agencia futura y que sirva de embrión de la futura Agencia”. Y detallan que “el plan de Segurización de VIPs puede ser un catalizador de la Agencia”. Este plan consistía en “dotar al personal VIP de la Generalitat de las tecnologías y formación para disponer de comunicación segura entre los altos cargos garantizando en todo momento la disponibilidad y confidencialidad de sus comunicaciones”.


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