AGLI Recortes de Prensa   Lunes 25 Noviembre 2013

Rajoy: ruina general y riqueza a las élites
Roberto Centeno El Confidencial 25 Noviembre 2013

El 20-N de 2011, ante la desgracia nacional que era su predecesor, Rajoy arrasó en las elecciones generales, aunque carecía de plan alguno para salir de la crisis. Su programa electoral fue un engaño masivo. Desde entonces, la mentira ha sido su línea constante de acción: “Le voy a meter la tijera a todo, excepto a las pensiones, la sanidad y la educación”, “no daré ni un euro a la banca”, “mantendré el poder adquisitivo de las pensiones”, “jamás habrá un banco malo”, “yo no voy a hacer el copago”, “cerraré la mitad de las empresas públicas”, y así hasta el punto de que la verdad en España es siempre lo contrario de lo que afirma.

Rajoy ha dedicado toda su política a rescatar a la banca más incompetente y corrupta del mundo desarrollado, la gran culpable de nuestro desastre. A cambio, esta oligarquía que está comprando deuda pública al 3,5% con el dinero del BCE obtenido al 0,5% mantiene el modelo de Estado más inicuo y degenerado de Occidente. Un modelo nacido de la corrupción pactada en la Transición, imposible de pagar pero factor esencial de gobierno de los dos partidos estatales hegemónicos y de los partidos estatales separatistas, lo que es el colmo. Esta desviada manera de gobernar implica el escandaloso resultado de ocasionar el despilfarro de 100.000 millones anuales, causante, junto con el rescate bancario, de la ruina general de los españoles.

Hace unos días, el BdE y el INE “certificaron” el crecimiento del 0,1% en el 3T13 tal como se les había ordenado, lo que en términos absolutos significaría que el PIB del trimestre habría crecido en 260 millones de euros, pero para ello han endeudado a los españoles en 11.453 millones. Es decir, por cada euro de PIB creado, Rajoy ha endeudado a las generaciones futuras en 44.

Una asignación punible de los recursos públicos.
Las medidas tomadas por Rajoy han convertido a España en el país con mayor desigualdad social de la UE-27. La diferencia de rentas entre el 20% más rico de la población y el 20% más pobre es de siete veces, la más elevada de Europa. Nunca antes la diferencia entre ricos y pobres había sido tan grande. Sin embargo, esto les trae sin cuidado a las élites financieras y monopolistas. Nada será nunca bastante para mantener a los banqueros más incompetentes y corruptos del sistema financiero internacional, y exigen a la casta política subordinada que sus gigantescos errores, su desastroso control de riesgos y la corrupción que nos llevaron al desastre sean pagados por los contribuyentes, mientras sus consejeros y directivos tienen las retribuciones conocidas más altas de toda Europa.

Hay algo mucho peor si cabe que el desembolso por el rescate, y es que el ministro de Economía cometió la ignominia de afirmar que 'no costará un solo euro al contribuyente' Entre dinero efectivo, garantías contra pérdidas, préstamos y avales llevamos desembolsados hasta ahora 275.000 millones de euros. Esta cifra, en términos de PIB es la mayor empleada en los rescates bancarios del mundo desarrollado. Pero hay algo mucho peor si cabe: el ministro de Economía cometió la ignominia de afirmar que “el rescate bancario no costará un solo euro al contribuyente”. De momento llevamos perdidos 45.000 millones, 36.000 que el FROB da por incobrables y 9.000 a fondo perdido de CCM; del préstamo de Bruselas se estima que la mitad no será devuelto y será el Estado quien pague. Y aun así, este increíble expolio a los españoles no es suficiente.

Ahora resulta que para salvar los activos fiscales diferidos o futuros créditos contra Hacienda (DTA), sin lo cual casi todos quebrarían –algo que Basilea III no admite–, Rajoy ha decidido que el Estado avale los 42.114 millones que suponen los DTA para que Bruselas lo acepte. Aún con ellos avalados, el FMI afirmó la semana pasada que la situación de los bancos españoles sigue siendo muy comprometida, la estimación de beneficios 2014-2015 se ha reducido mucho desde enero y, sin embargo, las cotizaciones en bolsa han subido, lo que no se puede entender. Los nuevos recortes salariales, de pensiones, etc., de 2014 elevarán la morosidad, y el FMI pide no repartir dividendos en los próximos tres años.

Cuando un Gobierno asigna el grueso de los recursos públicos a un 9% de la población, mientras el 91% restante resulta esquilmado y endeudado para varias generaciones, es señal inequívoca de que el código penal está concebido para que las mayores atrocidades sociales cometidas por banqueros y gobernantes no se consideren delictivas. Son unos bandidos sociales que roban a los pobres para dárselo a los ricos. Y para remacharlo sacan una Ley de Seguridad de corte totalitario para proteger a banqueros y políticos de las iras del pueblo.

El desastre de Rajoy en estos 20 meses se resume así:
1. Es el presidente que más ha endeudado España en un siglo. La deuda computable (PDE) se incrementó en los 20 primeros meses de gobierno de Rajoy en 227.000 millones de euros, lo que significa un crecimiento un 80% más rápido que en el periodo 2008-2011. Pero si consideramos la deuda total, es decir, los pasivos computables, esta, acumulada a junio –último dato disponible–, asciende a 1,3 billones, el 127% del PIB, o 28.000 euros por habitante. Su crecimiento con Rajoy en 18 meses ascendió a 332.000 millones de euros, una cifra casi inimaginable y que España jamás podrá devolver. Según el FMI España tiene hoy la mayor deuda en términos de PIB en 105 años.

Mientras Rajoy decía que las pensiones se revalorizarían, Dña. Soraya explicaba a un grupo de inversores internacionales, con un bonito gráfico, que en tres años perderán un 18% de su poder de compra2. Ha destruido un millón de empleos y de cotizantes. Desde que Rajoy tomó el poder, la ocupación se ha reducido en un millón de personas, y el número de cotizantes a la Seguridad Social ha bajado en 1,1 millones, algo que hace inviable el mantenimiento de las pensiones. “Las pensiones se revalorizarán”, dice Rajoy con la mendacidad y la falta de piedad que le caracterizan. Pues bien, vean lo que dijo casi simultáneamente Dña. Soraya ante un grupo de inversores internacionales: “Los pensionistas perderán poder de compra, y esta pérdida será tanto mayor cuanto más tiempo pase con el antiguo sistema”, y explicó con un bonito gráfico que en tres años perderán un 18% de su poder de compra por la aplicación del nuevo sistema. Son unos auténticos desalmados.

3. En 20 meses ha perpetrado el mayor recorte salarial en cien años. Según los datos del BdE los costes laborales unitarios se redujeron un 5,4% en términos reales en 2012, y otro 4,8% de enero a agosto de 2013, en conjunto y siempre en términos reales, la pérdida de poder de compra de los trabajadores se ha reducido en más de un 10%, y casi el doble si consideramos las subidas de impuestos, además los costes del despido se han reducido un 24% por la reforma laboral. Simultáneamente, los consejeros de las empresas del Ibex incrementaron su remuneración un 7,6% con una media de 562.000 euros anuales, a pesar de que los resultados de las compañías gestionadas por ellos fueron un auténtico desastre: cayeron un 35%. Una falta total de ética y de moral.

4. Está destruyendo el Estado de bienestar. Dentro de su piélago de mentiras, la peor sin duda por ser no ya falsa, sino absolutamente canallesca, es la afirmación de que las subidas de impuestos y los recortes sociales eran imprescindibles para cuadrar el déficit: “No podíamos hacer otra cosa”. Es decir, que según este desalmado de un presupuesto de 470.000 millones era absolutamente imposible recortar 35.000 de otra parte, de los 38.000 millones de duplicidades, de los 30.000 coches oficiales, del millón y medio de enchufados, las televisiones públicas, el Senado, las Diputaciones, y mil cosas más.

En lugar de ello, ha decidido recortar pensiones, recortar prestaciones, recortar subsidios a los parados de los que un tercio no recibe ya ayuda alguna, recortar ayudas a la dependencia, becas comedor, llevar al hambre y la exclusión social a millones, y seguirá por ese camino en 2014 y siguientes. Rajoy ha demostrado ser un personaje despiadado absolutamente indiferente ante el dolor ajeno. Las personas en situación de pobreza severa viven con menos de 307 euros al mes y su número se ha incrementado en más de un millón de personas con Rajoy (1), mientras que el de millonarios ha subido un 13%, hasta las 402.000 personas (2).

Las reformas de la ministra de Trabajo de Rajoy pretenden precisamente la destrucción de la clase media y su sustitución por un nuevo proletariado5.- Está destruyendo la clase media. La potente clase media creada en los años 60 y fuente principal de estabilidad social y de crecimiento está siendo destruida por el hundimiento de la renta disponible y la pérdida de valor de los activos que los que pertenecían a ella acumularon durante toda su vida, pérdida que llega al 30% con Rajoy. Se ha producido inseguridad jurídica, con la que la reparación del daño y la restitución de los bienes robados es ridícula, un aumento disparatado de los servicios esenciales como el gas o la electricidad y una subida de impuestos confiscatoria que los empobrece gravemente impidiéndoles ahorrar. Las reformas de la ministra de Trabajo de Rajoy pretenden precisamente la destrucción de la clase media y su sustitución por un nuevo proletariado “condenado para siempre a los contratos temporales por obra y servicio” (3).

Bruselas no cree a Rajoy y anuncia una revisión en profundidad
Todos los indicadores de 'sentimiento y confianza económicos' han empeorado en octubre. El indicador adelantado de la construcción, la superficie a construir, sigue acelerando su caída al -18% en julio y agosto; la compra-venta de viviendas intensificó su descenso hasta el -15 4% y las hipotecas un -41,7%... En cuanto a los PMI de gerentes de compras del sector manufacturero están casi en 50: por encima de 50 se crece y por debajo se decrece, es decir, indican crecimiento cero en los próximos meses. Sin embargo, el correspondiente a empleo cayó a 45,2 puntos en octubre desde el 47,5 del mes anterior, lo que significa que la destrucción de trabajos se está acelerando. Y el PMI de servicios, el más importante ya que representa dos tercios del PIB, volvió a situarse por debajo de 50, y con una fuerte destrucción de empleo.

Tanto es así que la Comisión Europea –que no se ha creído ni una sola de las mentiras de estos tramposos– acaba de anunciar la apertura inmediata de una revisión en profundidad de la economía española, previa a un procedimiento de sanción por “desequilibrios excesivos”. Para Europa, el problema es que España no ha avanzado nada en la corrección de sus desequilibrios. De los 11 indicadores que utiliza Bruselas para medir los riesgos, no sólo sigue incumpliendo más de la mitad (6 de 11, los mismos que en 2012), lo grave es que la mayoría ha ido a peor: el paro, que dobla con creces el límite; la deuda pública, que está fuera de control; la deuda privada, cuyo desapalancamiento ha sido irrisorio; la posición neta de inversión internacional, en la que estamos en el -95% del PIB (tres veces más que el límite permitido); el tipo de cambio efectivo real, -5,2 frente al 5%; y finalmente, la bomba, en las exportaciones –la gran esperanza de estos tramposos–, resulta que hemos perdido cuota en el mercado exportador a lo bestia, un -14,5%.

En resumen: Rajoy realiza la síntesis perfecta de la incompetencia y de la vileza. Para lograr tan infernal pacto con los dueños del dinero, que le mantienen con sus compras masivas de deuda el modelo de Estado en que descansa su poder, no le importa llevar a la miseria y al hambre a la mitad de los españoles, que esta vez al contrario de hace 77 años sí parece resignado a morir.

(1) Cáritas
(2) Según el informe anual de riqueza que publica Credit Suisse.
(3) Profesor Niño Becerra.

Carta a Don Mariano Rajoy Brey Presidente del Partido Popular
Santiago Abascal Conde. Internet.  25 Noviembre 2013

c/ Génova, 13. Madrid
Estimado Presidente,

A través de la presente te comunico la dolorosa determinación de poner fin a mi militancia de casi dos décadas en el Partido Popular. Te traslado, en consecuencia, la que es, sin duda, unade las decisiones más duras de mi vida.

Me voy con tristeza del partido al que me afilié con 18 años, del partido de mi padre, del partido en el que aún permanece mi padre.

Por eso, a pesar de mi marcha, que se produce con todas las consecuencias, siempre me sentiré vinculado emocionalmentea las gentes del Partido Popular. Y por ello, aunque profundamente decepcionado, archivo con cariño y respeto el carné que he llevado en el corazón desde el 31 de diciembre de 1994.

Hubo un tiempo en que el Partido Popular fue una herramienta extraordinaria en favor de la sociedad española. Siempre lo sentí así.

Especialmente en los peores momentos; en los que nuestros compañeros caían asesinados, en los que los guardaespaldas eran parte de nuestra vida cotidiana, en los que entregamos nuestra juventud, nuestra libertad y en algunos casos incluso la vida al servicio de la unidad de España y de las libertades de todos los españoles.

Gregorio Ordóñez fue nuestro héroe y nuestro mártir, Jaime Mayor Oreja nuestro padre político, Carlos Iturgaiz y María San Gil nuestros mejores compañeros, y José María Aznar quien tuvo la valentía para liderar la difícil tarea de gobierno que necesitábamos - y demandábamos - los vascos del Partido Popular. Pero eso, por desgracia, es ya historia. Historia pasada.

Hoy, el arrinconamiento de algunas de estas figuras, y el olvido de otras, pero sobre todo el abandono de sus ideas y políticas, de nuestros principios y valores, me han llevado a tomar esta decisión como en su día ya la tomó José Antonio Ortega Lara. Hoy, fuera del Partido Popular, me siento más cerca de él y me siento mejor. Estoy seguro, Presidente, de que esta decisión en la que muchos me han precedido, no te quepa duda, la tomarán muchos otros en el futuro próximo, motivados a partes iguales por tus decisiones e indecisiones como líder del partido.

No rompo un carné, no reniego de mi pasado, no pienso que todo el esfuerzo fue baldío. Eso sí, me voy con tristeza, abrazándome a tantos y tantos compañeros, a tantos y tantos españoles con los que he compartido colores y con los que aun comparto valores.

Me voy, Presidente, con un sentimiento de desgarro interior. Son muchas, miles, las personas que aún permanecen en el Partido Popular con las que todavía me siento identificado; personas que representan una de las dos almas del Partido Popular, la de miles de afiliados, la de millones de votantes, la del PP de Madrid, la de José María Aznar, Esperanza Aguirre, Alejo Vidal Quadras, Jaime Mayor Oreja, o Santiago Abascal Escuza, mi propio padre.

Pero me voy porque, a diferencia de ellos, he llegado a la conclusión definitiva de que no hay ninguna posibilidad de cambiar las cosas desde dentro, y de que el Partido Popular, su estructura, sus abnegados militantes, y su generosa y patriota base social, a la que no os merecéis, están secuestrados por la inamovible cúpula dirigente a la que representas, cúpula que ha traicionado nuestros valores y nuestras ideas.

Una decisión así no se toma en dos días. Acumulo meses de penosas reflexiones, e incluso años, desde el Congreso de Valencia de 2008. Hoy, 24 de noviembre de 2013, traspasado el ecuador de la legislatura, ya no me reconozco en las políticas de Gobierno del PP, del Gobierno que lideras; y no me reconozco, precisamente, porque yo sí sigo creyendo en los mismos principios que inspiraron nuestros mejores días y los mejores días de la España contemporánea.

No ha sido el ímpetu, ni la reacción ante concretas traiciones, y mucho menos el maltrato personal, las que me han precipitado fuera de mi partido. Se trata de una decisión largamente meditada que obedece a estrictas razones morales y políticas.

La actitud de la cúpula del partido ante la suelta de terroristas ha sido la gota que ha colmado el vaso. La excarcelación de terribles criminales ha marcado, sin duda, un antes y un después en mis sentimientos y mi percepción de la dirección que representas, pero mentiría si adujera a esta única razón para explicar este distanciamiento que ha terminado en ruptura.

Llueve, Presidente. Llueve sobre mojado. La continuación de la política sobre terrorismo heredada del gobierno anterior, el trato indigno dado a las víctimas del terrorismo y a sus manifestaciones, la actitud pasmada y pasmosa ante el desafío de los dirigentes separatistas, la torpe decisión de sumarse al desconcierto que trajo la ola de reformas estatutarias, la negativa radical a abordar una reforma profunda del modelo autonómico, el abandono de la defensa de la lengua común en la educación y en la administración en algunas regiones, la insólita y suicida posición política del partido en Cataluña y País Vasco, la consolidación por inacción de toda la legislación ideológica de Zapatero, el aumento de la presión fiscal en contra de nuestros principios sobre política económica, la pasividad ante la legislación que ataca la vida del no nacido, la actitud acrítica y la falta de medidas ante la corrupción que ha afectado al Partido Popular, la negativa a democratizar internamente nuestro partido o el pisoteo de nuestros propios estatutos internos. Todo constituye un incumplimiento flagrante de nuestro programa electoral, del contrato que firmamos con los ciudadanos que nos dieron la mayoría absoluta y, en definitiva, de la misión política histórica que correspondía al Partido Popular.

He intentado tan honesta como ilusamente, junto con otros, detener desde dentro esta deriva. No ha sido posible. No habéis querido. Me voy con la conciencia tranquila tras haber topado con el muro infranqueable de la realidad interna de un partido que habéis acartonado; los congresos siempre bien amañados, las ponencias políticas convertidas en papel mojado y la implacable maquinaria del partido convirtiéndonos en “disidentes” cuando los verdaderos disidentes del PP sois vosotros. Hasta aquí hemos llegado, Presidente.

A partir de esta fecha dejo de ser “uno menos” dentro del Partido Popular y paso a ser un español más, que buscará el modo más adecuado y eficaz para hacer oír su voz en favor de España. Y lo haré con las esperanzas intactas, con la ilusión inquebrantable, y con la confianza plena en la capacidad de reacción que históricamente ha demostrado nuestro pueblo.

Al final, la voz de la mayoría de los españoles se oirá entre las tinieblas a las que el sectarismo de Rodríguez Zapatero y tu fatalismo, Presidente, nos han condenado; sectarismo y fatalismo que hoy nos impiden divisar el futuro prometedor que la España del presente merece, y que la España por venir, tendrá.

Adiós y buena suerte.
En Amurrio, Álava, a 24 de noviembre de 2013,
Santiago Abascal Conde

Emotiva carta enviada a Rajoy
Santiago Abascal abandona el PP por las 'traiciones' de la cúpula
Á. J. M. www.gaceta.es 25 Noviembre 2013

El hasta ahora afiliado 1999 deja el carné tras la "suelta de terroristas", "gota que ha colmado el vaso". Critica "la actitud pasmada y pasmosa ante el desafío de los dirigentes separatistas".

Santiago Abascal, ex diputado del PP en el País Vasco, presidente de DENAES y uno de los símbolos que más duramente ha cargado contra los nacionalismos tanto vasco como catalán, ha dado un portazo al partido presidido por Mariano Rajoy, al que acusa de "traicionar nuestros valores y nuestras ideas".

Abascal, una de las caras del PP más influyentes en las redes sociales y en la sociedad al apoyar las manifestaciones del 12-O en Barcelona, se siente "profundamente decepcionado" aunque no reniega de su pasado y ha asegurado que detrás de su abandono no se encuentra sólo "concretas traiciones" o "un maltrato personal". Y es que, esgrime, entre otras, la tardanza de la reforma del aborto para proteger al feto o la subida de impuestos.

Entre las razones de su abandono, mostradas en una carta publicada en su web y enviada a Rajoy, según relata el propio Abascal, se encuentran la "actitud de la cúpula del partido ante la suelta de terroristas", "la actitud pasmada y pasmosa ante el desafío de los dirigentes separatistas", "la torpe decisión de sumarse al desconcierto que trajo la ola de reformas estatutarias", "la negativa radical a abordar una reforma profunda del modelo autonómico", "el abandono de la defensa de la lengua común en la educación y en la administración en algunas regiones", "la insólita y suicida posición política del partido en Cataluña y País Vasco", "la consolidación por inacción de toda la legislación ideológica de Zapatero", "el aumento de la presión fiscal en contra de nuestros principios sobre política económica", "la pasividad ante la legislación que ataca la vida del no nacido", "la actitud acrítica y la falta de medidas ante la corrupción que ha afectado al Partido Popular", "la negativa a democratizar internamente nuestro partido o el pisoteo de nuestros propios estatutos internos".

A su juicio, "todo constituye un incumplimiento flagrante de nuestro programa electoral, del contrato que firmamos con los ciudadanos que nos dieron la mayoría absoluta y, en definitiva, de la misión política histórica que correspondía al Partido Popular".

Abascal ha asegurado que pasa "a ser un español más, que buscará el modo más adecuado y eficaz para hacer oír su voz en favor de España" tras ser "uno menos" dentro del PP.

"Al final, la voz de la mayoría de los españoles se oirá entre las tinieblas a las que el sectarismo de Rodríguez Zapatero y tu fatalismo, Presidente, nos han condenado; sectarismo y fatalismo que hoy nos impiden divisar el futuro prometedor que la España del presente merece, y que la España por venir, tendrá", concluye la misiva.

Entre el adanismo y la reforma política
Editorial www.gaceta.es 25 Noviembre 2013

El desprestigio actual de los políticos debería permitir que se abran paso personas y prácticas que mejoren lo que hay, que permitan recuperar el espíritu democrático y liberal con el que se pacto la Constitución para asegurar realmente una democracia verdadera que exige, en estos momentos, limitar el poder sin control de los partidos, someterles a controles rigurosos y transparentes, y cambiar las prácticas de gobierno interno que permiten que los liderazgos se hereden como quien toma posesión de una finca.

Es verdad que esas herencias se recubren de formas democráticas, acabamos de verlo en la entronización de Susana Díaz en Sevilla, pero no es menos cierto que la actual organización partidaria está dando lugar a unas nomenclaturas que lo controlan todo, apenas una docena de personas, a veces sólo una. Sería una enorme ingenuidad jubilar a esta clase política para entronizar a personajes radicales y supuestamente puros como los que asoman en algunos movimientos sociales, o los que insultan a comparecientes y golpean los escaños con sus zapatos para desmarcarse, supuestamente, de la corrupción de los políticos a los que se acusa, sin demasiadas precauciones, de todos los males concebibles y de algunos inconcebibles.

Tenemos ante nosotros una asignatura difícil pero esencial para el futuro de la Nación y de la democracia, reformar la democracia sin destruir su legitimidad. Nos urge encontrar caminos que sepan sortear el aparente callejón sin salida en el que nos encontramos, pero eso solo podrá hacerse si la sociedad española conserva la madurez suficiente como para no escuchar los cantos de sirena del radicalismo, y si los líderes políticos tienen el valor de actuar como tales, sin refugiarse en la cómoda disciplina de grupo o en el increíble argumento de que su moralidad es como la de todos los demás.

La generosidad y el valor que presidieron los orígenes de la democracia en la Transición, tienen que volver a relucir para evitar los abusos, los privilegios y el grado de corrupción a que ha ido dando lugar el cierre del sistema político y el control de los aparatos de los partidos por personajes disciplinados pero mediocres en todo, excepto en su afición al dinero y al poder.

No puede ser un imposible porque es una necesidad nacional de primer orden. Tenemos un Estado elefantiásico que incluso con medidas supuestamente duras ha incrementado la deuda en el último bienio de forma alarmante. Hay que poner fin a este despropósito sin caer en el adanismo, en el engaño de los movimientos alternativos y sin romper el sistema, pero no se puede seguir así. Hay que hacer reformas a fondo y conseguir que los españoles vuelvan a confiar en sus políticos. Lo contrario será la ruina y la vergüenza y unos serán más responsables que otros, pero todos lo seremos por haber fracasado donde otras naciones triunfan y salen adelante.

El ‘zombi’ Zapatero, Susana y Rubalcaba
Pablo Sebastián www.republica.com 25 Noviembre 2013

La batalla entre el felipismo y el zapaterismo en el seno del PSOE no cesa. En contra de lo dicho por Zapatero en Sevilla, Rubalcaba no habló de primarias ni de renovación generacional del PSOE, y se limitó a lanzar un ataque frontal contra Rajoy al que acusó de tener una financiación oculta y un programa electoral oculto. Las dos líneas de ataque de la futura campaña electoral europea del PSOE en 2014 que irán acompañadas -como ha escrito Ignacio Camacho en ABC- de una moción de censura en contra de Rajoy a propósito del caso Bárcenas, donde el juez Ruz ya ha detectado indicios de ‘financiación ilegal’.

Rubalcaba no se da por vencido, piensa reforzar su papel como el líder del PSOE y de la oposición en 2014, y si derrota al PP en los comicios europeos del mes de junio será un fuerte candidato a las primarias de su partido que se celebrarán en el otoño de ese año. Sin embargo, su principal adversario el ‘zombi Zapatero, va a por él y, tras quemar a Griñán y Chacón, ha convertido a Susana Díaz en el ariete con el que piensa derribar la puerta del castillo felipista donde Rubalcaba pretende eternizarse en el poder, ahora que se cree el dueño del PSOE y piensa que ha liquidado a ZP, un ‘zombi’ que vuelve a las andadas una y otra vez.

A Susana Díaz la han subido ‘al cielo’ de la política los costaleros zapateristas con un discurso populista de apariencia ‘renovadora’, falsa autocrítica y simulada denuncia de la corrupción que no es compatible con el empeño de la tal Susana de ensalzar a esa gran catástrofe política para España (y para el PSOE) que ha sido y es Zapatero. Al tiempo Díaz se abraza a su padrino Griñán que es el responsable político de la corrupción de los ERE de Andalucía, la más repugnante de todas las corrupciones políticas actuales. No se puede hacer autocrítica sin señalar por su nombre a los culpables de los graves errores de la crisis económica, el desafío a la unidad de España y de la corrupción de los ERE, etcétera.

Sin embargo, mientras Rubalcaba se bate el cobre en el nombre de la vieja guardia de Felipe González -y convencido de que es el ‘estadista’ que España necesita en este momento- causa asombro por su descaro ese ‘zombi’ llamado Zapatero que ha regresado a primeros planos de la política con un libro de memorias -que ha desmentido Solbes-, con una entrevista alucinante en el diario El País -donde demuestra que es el político más incapaz y dañino de la Historia de España-, y con la ayuda de La Sexta TV -que cuyo nacimiento ZP patrocinó desde Moncloa- y del diario El Mundo que lo protege como venganza contra el felipismo de Rubalcaba y el autismo de Rajoy al que el director del diario pretende derribar con la ayuda inestimable de Bárcenas.

El congreso ‘a la búlgara’ del PSOE andaluz aclamó a Zapatero al grito de ‘presidente, presidente’, lo que es tanto como aplaudir los seis millones de parados, el desafío catalán a la unidad de España, el indulto al primer banquero del país, el escudo USA antimisiles de Rota, la reforma constitucional/liberal para impedir y controlar el déficit, y los grandes negocios de los empresarios amigos de ZP que, como dijo Solchaga presentando el libro de Solbes, entraban en la Moncloa por la puerta trasera de Miguel Sebastián. Este es y ha sido el verdadero ‘talante progresista’ de Zapatero, aunque él solo habla de sus reformas sobre el aborto y el matrimonio gay, mientras se presenta, sin tapujos, como monárquico y catolicón.

El ‘zombi’ ZP ha vuelto y quiere, desde su ‘tontismo’ proverbial, liquidar a Rubalcaba y controlar el PSOE con la Susana o con la Chacón, presentándose en la verbena política española como el paladín de la ‘igualdad’, o el moderno don Hilarión. Pero Alfredo no da su brazo a torcer, piensa que tiene a Rajoy entre las cuerdas y gana tiempo con unos y con otros en pos de su segunda oportunidad convencido de que esta vez será, frente a las candidatas de ‘diseño’ Susana o Chacón, el único que puede vencer al PP.
www.pablosebastian.com

Rajoy, solo ante el peligro
Marcello www.republica.com 25 Noviembre 2013

Rajoy no es, ni mucho menos, el Gary Cooper en ‘Solo ante el peligro’ y no tiene garantizado un final feliz en su duelo a muerte con la crisis económica y la sombra de Bárcenas y la corrupción que lo persiguen por doquier en el Parlamento, los juzgados y los medios de comunicación. Esa cancha resbaladiza y fatal donde el Presidente con más poder de la historia de la transición, mire usted por donde, ‘no tiene quien le escriba’ a su favor con un mínimo de solvencia y credibilidad. Así lo quiso él y en ello le ayudan con entusiasmo la vicepresidenta Sáenz de Santamaría y la secretaria de Estado, Martínez Castro, que son las encargadas de dinamitar los puentes con el periodismo influyente y con el independiente también.

A Rajoy ya solo le tocan las palmas los fanáticos La Razón -cuyos festejos el Presidente inunda de ministros y dirigentes del PP-; y esos locos pintorescos de los programas ‘gatunos’ de la extrema derecha tertuliana y televisiva. Los que solo hablan y escriben para los votantes ultra conservadores del PP que para colmo observan con estupor las peleas de Rajoy con su padrino Aznar. Esa ‘leyenda urbana’ de amistades rotas que niega el Presidente sin decir verdad, y sobre la que ha ‘tomado nota’ el gran Aznarín, descendiente directo del caballero andante Palmerín, a quien tanta admiración profesaba nuestro señor Don Quijote de La Mancha.

Rajoy se lo juega todo a una urgente y acelerada recuperación de la economía. A un milagro del cielo para que derrame sobre el pueblo español el maná del empleo y la recuperación económica, lo que de no llegar antes de las elecciones generales de 2015 le va a conducir a don Mariano a una tercera y sonora derrota electoral, que se atisbará en los comicios europeos de 2014 si en esa cita el PP se desmorona en España como ahora se hunde en Cataluña.

Los dos grandes diarios nacionales El País y El Mundo están: el uno con el PSOE y el otro contra el PP. Mientras, en la Moncloa se escuchan alaridos al anochecer por los palos envenenados que les propina La Sexta TV de José Manuel Lara, que le tiene puesta una vela a Dios -Antena 3 TV- y otra al Diablo -La Sexta TV- tal y como antes apoyaba al independentismo catalán con el Avui, y al españolismo imperial con La Razón.

Es verdad que El País, pendiente de la venta de Sogecable y de su imposible refinanciación – ¡de 3.300 millones de euros!- a Rajoy lo critica con la boca chica, pero tanto el periódico como La SER saben que su clientela es del PSOE, sección felipista, Rubalcaba. ABC si está con Rajoy, pero tampoco entra en el centro electoral español y vive momentos de tensión entre los Ibarra (Montescos) y los Bergareche (Capuletos), camino de una escisión de Vocento en la que ABC, con influencia menguante, podría romper amarras con los diarios regionales del viejo Grupo Correo que en el fondo y en la forma prefieren un pacto con el diario El País.

Sin embargo, a quien teme Rajoy más que un nublado es al diario El Mundo que ha jurado hundirlo y ha hecho un pacto de sangre con el millonario Bárcenas para facilitarle a toda la oposición y al juez Ruz el cerco al presidente. Mientras, Pedro J. le baila el agua a Zapatero, apuesta por Susana Díaz o por Carmen Chacón y por las noches se disfraza de Celestina para mediar entre Rosa Díez y Albert Rivera, a ver si los une en el tálamo de la conveniencia electoral en pos del centro político, ese idílico lugar en el que este PP de Rajoy no se comerá una rosca ni un colín en las próximas justas electorales que ya están al caer. Naturalmente y en lógica represalia el Gobierno y la cúpula del PP le han hecho luz de gas al diario El Mundo en todos sus festolines, lo que indigna a Pedro J. y preocupa a los italianos de RCS Rizolli, que son los que ponen la pasta pero que no tienen el control.

Mariano está solo ante el peligro, leyendo el Marca y haciendo aros de humo de Cohiba -no aguantará la abstinencia de fumar-, convencido de que el tiempo y la recuperación económica le van a dar la razón. De momento se debería conformar con que el juez Ruz no de un paso hacia delante y lo cite a declarar como debiera, ante las narices Torres Dulce y la sonrisa de Gallardón.

Educando (educación y nacionalismo)
Javier Orrico Periodista Digital 25 Noviembre 2013

Ningún Estado sensato habría entregado el control de la educación a partidos separatistas hegemónicos en sus regiones. Lo que pasa es que España nunca ha llegado a dotarse de un Estado moderno digno de tal nombre, y de su debilidad en los siglos XIX y XX fueron alimentándose las burguesías feudales, los caciques fueristas, los privilegiados de una historia pasada por la ley del embudo, según la cual sólo vascos y catalanes tenían pasado, y los demás acabábamos de desembarcar desde la nada.

Que el nacionalismo catalán sostenga, por ejemplo, que Cataluña fue una nación, y que se lo nieguen a Aragón, bajo cuya bandera, reyes y nombre se cobijaron durante todos los siglos que dicen haber sido independientes, es una de las cosas más divertidas que han inventado. Pero que gracias a su control riguroso (y muy bien trabado, por cierto, con minuciosidad totalitaria) de la educación, han conseguido extender y hacérselo creer no sólo a los catalanes, sino a muchos españoles de izquierdas que han hecho de las mentiras nacionalistas (contra las que bajo la etiqueta liberal combatieron durante todo el siglo XIX) la última de las señas de una identidad perdida.

La paradoja de España es que la primera Nación de Europa nunca consiguió dotarse de un Estado que consagrara la idea esencial de las revoluciones modernas: la conjugación de libertad e igualdad, de derechos individuales y ley única para todos, sin discriminaciones de cuna o territorio. A día de hoy no sólo no lo hemos conseguido, sino que caminamos hacia una desigualdad mayor en la medida en que la no independencia de Cataluña y Vasconia se seguirá pagando en transferencias, conciertos económicos (gracias a los cuales viven a nuestra costa) y guiños simbólicos, tras los que una mayoría de regiones españolas seguiremos quedando como convidados de piedra del triángulo Madrid, Barcelona, Bilbao, esa oligarquía que todo se lo reparte desde hace casi doscientos años.

Ernesto Ladrón de Guevara es uno de los más tenaces y veteranos luchadores contra el nacionalismo obligatorio en su tierra, el País Vasco. Matizaré: en su tierra y en la mía, no sólo porque pasé allí un año esencial de mi vida, sino porque soy español y, por tanto, aquella es también mi tierra, como mi pueblo es la suya. Sólo hay que elevar la mirada, porque es inconcebible que se pretenda ser europeo cuando no se ha aceptado siquiera vivir con los que te rodean. Él, y algunos otros cientos de miles, encarnan la necesidad de que estemos siempre muy atentos a distinguir entre vascos y catalanes nacionalistas, y vascos y catalanes demócratas. Demócratas, sí, pues el nacionalismo es lo contrario de esa idea por la que la libertad y la igualdad son de los hombres y no de las ficciones. Esa es hoy, además la última razón de ser de España, la protección de los derechos individuales. Por eso, si España se rompe, lo que caerá con ella es la democracia misma, que dará paso, sin duda, en Cataluña y el País Vasco, a tiranías que perpetuarán las dictaduras de la raza y la lengua, como le pasó durante cincuenta años a la Irlanda independizada.

Maestro y doctor en Pedagogía, militante socialista que, harto del colaboracionismo de la izquierda con los acólitos de Arana, terminaría siendo diputado foral de aquella Unidad Alavesa que fue esencial para mostrarnos que no todo en Vasconia era nacionalismo, Ernesto Ladrón de Guevara publicó hace unos años un libro, Educación y nacionalismo, Txertoa, 2005, que nos ilustraba sobre la génesis del nacionalismo y su relación con la enseñanza y con la Iglesia vasca. Y sobre cómo el incipiente y frustrado Estado liberal español fue incapaz de vencer las resistencias del reaccionarismo vasco a la implantación de una escuela pública y laica, dependiente del Estado. Y cómo esa resistencia se había prolongado en el tiempo, y revestido de nacionalismo y defensa de la identidad y la lengua, cuando no era más que el instrumento para seguir manteniendo el control ideológico y religioso sobre el pueblo vasco, el poder, en fin, en manos de los sectores más retrógrados y feudalizantes de una sociedad de castas, profundamente enemiga de los cambios y de la mezcla con otras gentes.

No era siquiera la defensa de los viejos fueros como una forma de entender lo hispano, que era de lo que en principio se había nutrido el carlismo; era, sin más, la negación de la modernidad. Y para ello -para aglutinar, para señalar a los disidentes, para mantener al pueblo vasco cual tribu unida por el cerco y el asedio de “los invasores españoles”, que habían ido a trabajar a las minas sólo para “acabar con la identidad vasca” y otros disparates, similares a los que se esgrimen en Cataluña-, la escuela, la enseñanza, la doctrina debían quedar en las manos adecuadas: las de siempre. Con lo que no contaban era con la paradójica rebelión de los maquetos que, usados como soldados y fielmente adoctrinados, acabarían asumiendo y protagonizando esa mezcla de xenofobia y marxismo que es ETA, y que hoy ya controla Guipúzcoa y empieza a ser elevada a los altares del ‘relato’.

Ahora Ladrón de Guevara nos entrega Educando. Alternativas a la farsa pedagógica. Huerga y Fierro, 2012, una suerte de memorias, de reflexiones sobre lo que es y lo que debiera ser la educación, destiladas tras una vida entera dedicada a su ejercicio. La mirada final sobre su profesión de un verdadero pedagogo (no debiéramos olvidar que el sentido primigenio de pedagogo es el que acompaña al niño, el maestro, el que está con él, y no esos tecnócratas que andan por las Consejerías y las universidades alumbrando cretineces implementables y competenciales, que lo único que han conseguido es arruinar la enseñanza), a lo que une, además, su reciente condición de abuelo.

Lo que ha hecho Ernesto es, sencillamente, un libro sensato desde la reivindicación de la sensatez, que pone en solfa toda la tontería pedagógica posmoderna, y que reclama algunas cosas que hemos olvidado: el respeto a los niños y jóvenes, que pasa por no pretender adoctrinarlos, sino instruirlos para que sean libres; el respeto a las familias, verdaderas depositarias del derecho a la educación, pero también la obligación de los padres de ejercer sus responsabilidades desde el sentido común; el respeto a la idea de que educar es fortalecer, inculcar virtudes universales, y ni ejercer con los niños ninguna forma de tiranía, ni consentirlos hasta hacer de ellos pequeños tiranos. Amor y pedagogía, en fin, como en el Unamuno al que ha dedicado alguno de sus estudios.

Pero, sobre todo, lo que Ladrón de Guevara pide es que la política se aleje de una vez de la educación. Que se deje de utilizar la escuela al servicio del nacionalismo. Un imposible en esta España vencida y en ese País Vasco conquistado por los herederos y los beneficiarios del terror y sus consecuencias. Su relato de cómo se está aniquilando, por la vía de los reglamentos, un modelo que no era de inmersión, sino que establecía tres vías lingüísticas, hasta convertirlo de facto en una inmersión en vascuence, debiera ser de lectura obligatoria para, entre otros, el señor Wert, que acaba –imperdonablemente vencido por la propaganda- de desperdiciar una ocasión irrepetible para cambiar la enseñanza española, y haber arrancado de las manos de los separatistas la imposición de la lengua como frontera.

Estamos ante un libro que tiene el valor de lo experimentado, de lo que es fruto del trabajo propio, de una vida entera luchando contra las mentiras y para la libertad. Un libro necesario y valiente, como lo es toda la trayectoria de Ernesto, tan profundamente vasco como para reconocer en él a un gran español.

Partido Popular
Rajoy en el ecuador de la legislatura
Mikel Buesa Libertad Digital 25 Noviembre 2013

Se cumplen dos años de la primera legislatura de Rajoy en la presidencia del Gobierno y es, por ello, un buen momento para establecer el balance de sus logros, deficiencias y fracasos. Empecemos por los primeros. Se refieren éstos, sin duda, al terreno de la economía. Rajoy heredó una situación catastrófica, fruto de la tardanza con la que su predecesor decidió afrontar la crisis económica, más por la presión externa que venía de la Unión Europea que de sus propias ideas acerca del asunto. El legado recibido no podía ser peor: la economía se adentraba por una senda de destrucción masiva de empleo, de acumulación de déficits en la financiación de las Administraciones Públicas y de grave riesgo de un crac bancario, derivado tanto del estallido de la burbuja inmobiliaria como de la ausencia de liquidez en los mercados crediticios internacionales.

La política económica de Rajoy durante estos dos años, arbitrada con una cierta falta de armonía entre los ministerios de Economía y Hacienda, se ha sustentado sobre una consolidación fiscal del sector público, paulatina y aún insuficiente, basada en la restricción de los gastos y en un aumento generalizado de los tipos impositivos de las principales figuras tributarias; sobre la apelación a los mecanismos de rescate europeos con objeto de asegurar la solvencia bancaria mientras se reconstruía la arquitectura del sector crediticio, principalmente en la parte formada por las cajas de ahorro; sobre una reforma del mercado de trabajo, acertada en lo que atañe a la flexibilidad interna de las empresas y a la reducción de los costes del despido, pero muy corta en lo que respecta a la dualidad entre los trabajadores fijos y los temporales; y sobre otras reformas institucionales centradas en la unidad del mercado, los órganos de regulación, el funcionamiento de las universidades y otros aspectos de menos enjundia.

Que esa política ha dado un fruto positivo es indudable, pues se ha salvado el riesgo de quiebra tanto en las Administraciones Públicas como en el sector financiero, la economía ha llegado al límite inferior del ciclo y ha vuelto a crecer a tasas trimestrales positivas –aunque, de momento, demasiado cercanas a cero–, el empleo parece haber flexionado en cuanto a su destrucción y, de una manera clara, se ha recuperado la competitividad perdida durante la etapa expansiva anterior a la crisis, dándose así lugar a una sustancial mejora del sector exterior.

Sin embargo, este balance general favorable no oculta algunas deficiencias severas que se vislumbran en el curso de los acontecimientos y que pueden derivar en hipotecas futuras. A mi modo de ver, son cuatro las principales. La primera alude a la desactivación de la Ley de Estabilidad Presupuestaria que se ha propiciado desde el Ministerio de Hacienda por el simple procedimiento de no utilizar sus mecanismos de control y sanción en el caso de las comunidades autónomas, los ayuntamientos y las universidades en que se han registrado situaciones de déficit excesivo. Sin duda, los acontecimientos de Cataluña, con un proyecto secesionista ya situado sobre la arena política, han influido sobre esta decisión del Gobierno Rajoy.

La segunda se refiere a la parsimonia con la que se está abordando la reforma de las Administraciones Públicas. Una reforma que se centra en dar retoques al aparato del Estado, mientras se deja inalterado el diseño burocrático de las comunidades autónomas –la verdadera piedra de toque en este tema, pues es en ellas donde se concentran las disfuncionalidades, excesos y derroches del sector público– y se programa una modificación de los ayuntamientos sin alterar su número y, por tanto, sin tocar los fundamentos del poder local.

La tercera concierne al sistema autonómico de financiación, cuya reforma se ha aplazado sine die, dejando sin respuesta las graves desigualdades que se derivan de su actual funcionamiento. Sin duda, Rajoy no ha sido capaz de abrir este melón porque no quiere enfrentarse a los poderes regionales que, dentro y fuera de su partido, se reparten la geografía española. Y la cuarta, que se relaciona con la anterior, apunta a la demora en la reforma de un sistema fiscal cuyas deficiencias redundan en un bajo poder recaudatorio, a la vez que en unos claros efectos desincentivadores de la actividad económica.

Más allá de la economía, en el terreno político la legislatura ha ido dando algunos frutos que conviene reseñar. Por una parte, en materia antiterrorista, la continuidad de las labores policiales ha permitido constreñir el núcleo de los militantes activos de ETA, ha impedido la extensión de los núcleos yihadistas, ha frenado la actividad de Resistencia Gallega y ha desactivado el incipiente terrorismo anarquista. Sin embargo, esa misma política no ha sido capaz de arbitrar una respuesta suficiente a la expansión del poder del entorno civil de ETA, ni de atacar la fortaleza de ésta en el medio carcelario. Ambos aspectos son retos cuyo abordaje no debe esperar más si no se quiere que acaben entrando tumultuosamente en la agenda política.

Por otro lado, Rajoy, en este caso de la mano del ministro Wert, se ha apuntado un indudable avance en materia educativa con una reforma que, teniendo algunos desperfectos, aborda el núcleo básico de las deficiencias de un sistema escolar cuyos resultados formativos sitúan a España en nivel bajo, dentro de los países de la OCDE, y en el que se dan cifras intolerables de fracaso escolar. Y, acompañado del ministro Gallardón, ha pacificado, al parecer, el espinoso asunto del gobierno de los jueces, aunque a costa de renunciar a su programa electoral, donde se propiciaba la despolitización del nombramiento de los miembros del Consejo General del Poder Judicial.

Pero también en el terreno político se proyectan algunas sombras sobre la acción del Gobierno que preside Rajoy. En mi opinión, hay dos temas de indudable importancia a este respecto. Uno se refiere a Cataluña, donde el proyecto secesionista avanza inexorablemente sin que, por el momento, Rajoy haya movido ficha, seguramente porque espera que, de un modo u otro, acabe desinflándose. Tal vez llegue a ser así, pero nada lo garantiza. Y es por este motivo por el que se echa en falta un discurso más claro del presidente del Gobierno, así como su implicación en la lucha ideológica contra el nacionalismo catalán. Rajoy podría seguir en esto el ejemplo del Gobierno británico, mucho más activo en esta materia con ocasión del futuro referéndum independentista de Escocia. Y el otro alude a la cuestión de la desafección ciudadana con respecto al sistema político; una desafección que se muestra de manera alarmante en las encuestas de opinión, en la pérdida de apoyo de los partidos políticos y en una desconfianza mayoritaria con respecto a sus líderes. Este problema puede no parecer urgente puesto que, en lo inmediato, no se van a producir eventos electorales. Pero es un problema de fondo para la sociedad española que debiera abordarse con prontitud, pues se corre el riesgo de que derive en una severa crisis del sistema político mismo y de su raíz democrática. Ahí tiene tarea Rajoy para la segunda mitad de la legislatura.

Corrupción
Todos son iguales
Emilio Campmany Libertad Digital 25 Noviembre 2013

No lo digo yo, que también. Lo dice Esteban González Pons. Por una vez y sin que sirva de precedente, el gerifalte del PP ha dicho una verdad como un puño:

El PP es un partido de votantes tan honrados como todos, de dirigentes tan honrados como todos, un partido tan honrado como todos, pero el único que puede sacar a España de la crisis y la va a sacar.

Prescindamos de los votantes, que pueden ser más o menos honrados con independencia de lo que voten. Fijémonos en los dirigentes. Según Pons, pues, los dirigentes del PP son tan honrados como todos. Es decir, los dirigentes del PP son tan honrados como los del PSOE, por ejemplo. Son todos igual de honrados. Lo mismo da que me da lo mismo. Todos son iguales. Esta dolorosa confesión proviene del hecho inequívoco de que el PP pagó a alguno de sus contratistas con dinero negro.

Sin embargo, González Pons identifica una diferencia, algo sustancial que hace que los del PP sean mejores que los del PSOE. No está pensando en la honradez, que ya ha dicho que son tan honrados unos como otros. La diferencia está en la eficacia. Afirma que, no obstante ser todos igual de honrados, el PP es el que puede sacar a España de la crisis y lo va a hacer. Traducido al román paladino, lo que ha venido a reconocer Pons es que en efecto, los populares son tan corruptos como los del PSOE y que nada hay, en cuestión de honradez, que los diferencie, pero que ellos, robando tanto como los otros, al menos serán capaces de sacar a España de la crisis. Podría haber contado el chiste de la autopista, ese en que un alcalde andaluz, de visita oficial en una ciudad alemana, queda maravillado por el lujo de la casa del alcalde germano que es su anfitrión. Éste le explica que su riqueza es debida a la autopista que pasa por delante de su casa. "¿La ves? –pregunta el jefe del consistorio teutón–. De las comisiones de su construcción sale todo lo que hoy poseo". Cuando al cabo de los años el alemán devuelve la visita al español, aquél queda asombrado del fastuoso cortijo donde vive el alcalde andaluz. Éste le pide que se asome a la ventana para que vea la autopista que pasa junto a él: "¿La ves?". El alemán niega con la cabeza porque por allí no pasa ninguna autopista. "Pues eso –aclara el español–. De las comisiones de esa autopista que se proyectó y nunca se hizo proviene toda esta riqueza".

O sea, que en materia de corrupción, viene a decir Pons, todavía hay clases. Están los que no hacen las autopistas, que son los socialistas, y están los que las hacen, que son ellos. La diferencia entre unos y otros, que todos son igual de honrados, estriba pues en que los segundos al menos arreglarán la economía. Lo gracioso, si es que algo puede serlo en este páramo ético, es que, queriendo proporcionarnos una pobre razón para votarles, ni siquiera ese objetivo lograrán.

Estanflación y desigualdad es lo que toca
Alejandro Inurrieta www.vozpopuli.com 25 Noviembre 2013

La euforia del Gobierno y los grandes conglomerados financieros responde al triunfo de las tesis más radicales en materia socioeconómica. La economía española ya ha dejado atrás, supuestamente, la recesión técnica, algo imprescindible para presumir, pero se encamina hacia un largo periodo de estanflación e inequidad.

Después de un duro ajuste de gasto en transferencias y servicios públicos, no así en gasto corriente, los sectores más débiles de la sociedad están hoy completamente desmantelados, habiéndoles despojados de los derechos más básicos, como el derecho a una justicia gratuita, acceso a la educación en igualdad de oportunidades y a una sanidad universal y gratuita. Esto, junto al mantenimiento de forma consciente de un ejército de reserva de mano de obra barata, ha aligerado los costes laborales para las grandes y medianas compañías, lo que se ha dejado notar en las cuentas de resultados de estas grandes empresas.

El objetivo fundamental era desmantelar los sectores con mayor peso sindical, la industria y el sector público, y por ello, de ahí la inquina en la destrucción de empleo, a pesar de no presentar excesos de capacidad significativa respecto a nuestros socios comunitarios. Así la producción industrial ha perdido un 30% de sus capacidad desde el 2007, lo que se ha traducido en más de 1,5 millones de empleos expulsados, mientras que el sector público ha descendido en algo más de 600.000 empleados desde el inicio de la crisis. Con estas prácticas, al margen de deteriorar la calidad de los servicios públicos, se busca minar la capacidad organizativa de la sociedad que ve cómo cada vez es más complejo la acción conjunta, aunque las últimas movilizaciones sociales podrían estar reviviendo parte de la colectivización de las demandas, aunque se hacen al margen de las grandes organizaciones políticas y sindicales.


Este primer envite, saldado con éxito, buscaba redimir a los grandes causantes de esta crisis, el sector financiero, cuyos flujos de capital ocioso y especulativo estaban expectantes y recluidos tras la indignación social por las numerosas estafas. Por ello, ante los primeros síntomas de vuelta del canal de financiación hacia actividades inocuas para las economías en crisis, como son los mercados bursátiles, financiación de operaciones inmobiliarias o compras masivas de deuda pública por parte de la banca nacional, se ha desatado la euforia y se ha dado por finalizada la crisis por parte de los gestores financieros.

Estos supuestos brotes verdes están generados por la acción irresponsable de los bancos centrales que generan un circuito cerrado de difusión monetaria entre el banco central, la banca comercial y la deuda pública, sin que ello suponga ninguna mejora en las condiciones de financiación de la economía. Además, esto está provocando como ya se puede medir objetivamente, en un incremento de las desigualdades sociales. No hay que olvidar que tasa de paro se sitúa casi en el 26%, la renta de las familias sigue menguando en el segundo trimestre del 2013 hasta los niveles más bajos de la crisis tras caer los salarios un 5% y la tasa de personas en extrema pobreza se ha duplicado desde 2007m según las estadísticas de Cáritas. Numéricamente, en EEUU y según Stephen Roach, el 10% de los más ricos era el más beneficiado de la inyección masiva de liquidez de la Fed y sus nulos efectos de transmisión hacia el resto. De hecho, el 95% de los ingresos de la recuperación económca desde 2009 están en manos del 1% más rico. En España, esto se deja notar en el Índice de Gini, que al finalizar el año 2012 nos situaba en segundo lugar de máxima desigualdad tras el gran ejemplo que suelen poner los liberales: Letonia.

Estamos pues ante un doble fenómeno altamente peligroso a nivel social. Por un lado, la economía financiera, lejos de perder hegemonía, a pesar de ser una de las palancas de propagación de la crisis actual, ha recuperado su esplendor y sale reforzada, sin ningún cambio en la legislación, ni en la regulación y con los niveles de opacidad intactos. Por otro, la sociedad civil muestra en España, y en general en Occidente, con excepciones, unos niveles de inequidad y pobreza que van a ser muy complicados de enderezar por un poder político en franca connivencia con el capital financiero. El escaso crecimiento que se vislumbra en al menos una década, va a cronificar el problema del desempleo en España puesto que las condiciones para un resurgir económico son nulas. A la destrucción de la industria y el sector público, se unen los niveles de endeudamiento tan significativos, tanto en el sector público, como en el privado. El sector financiero ha dejado de dar crédito, en parte por la propia situación de endeudamiento, pero también porque el carry trade de la deuda pública, endeudarse al 0,5% en el BCE y comprar deuda pública al 4%, es muy golosa y no genera costes.

Pero también en la facilidad de crédito hay desigualdad. Las grandes empresas se financian a un precio muy bajo, 2,7 pb. menos en los préstamos de más de un millón de euros, a lo que hay que sumar el volumen de préstamos del ICO que sustenta a muchas de las grandes compañías del IBEX 35. Estas mismas empresas, además, han podido reabrir su financiación mediante la emisión de bonos con tipos de interés por debajo del de la deuda pública, lo que sin duda no pueden hacer las empresas de menor tamaño.

En suma, el dinero de esta supuesta recuperación en los mercados financieros se está moviendo en un circuito muy cerrado que va de los bancos centrales a los comerciales y de ahí a la deuda pública o a la Bolsa, lo que no significa que la recuperación de la actividad real vaya a producirse a corto o medio plazo. De hecho, la Bolsa ya no es un indicador adelantado de la actividad económica, si es que alguna vez lo fue. Las cifras de este año de producción industrial, consumo de mercancías o inversión en bienes de equipo, así lo demuestran. Si a esto añadimos, que en el tercer trimestre del este año, el sector exterior ha dado muestras de fatiga, podemos completar el círculo de estanflación, caída de precios y máxima desigualdad. Sigamos así y ya veremos lo que nos encontramos.

Susana Díaz, o el triunfo del servilismo
EDITORIAL Libertad Digital 25 Noviembre 2013

Susana Díaz ha sido elegida secretaria general del PSOE andaluz –cargo en el que al parecer no estaba interesado nadie más, habida cuenta de que la suya era la única candidatura– con un 99% de los votos, tan expresivo de lo que entienden los partidos españoles por democracia interna.

Susana Díaz, heredera de José Antonio Griñán, heredero (vía Gaspar Zarrías) de Manuel Chaves, heredero de José Rodríguez de la Borbolla, es más de lo mismo para una Andalucía ominosamente encadenada al socialismo, que ha hecho de ésta un atrasado paraíso de la corrupción, la desidia y el caciquismo.

Susana Díaz es el paradigma del político servil que medra al calor del aparato y no pese sino por sus carencias. Susana Díaz no es nadie ni tiene visos de que vaya a serlo. Sencillamente, no tiene condiciones para ello. Entre otras razones, porque no se ha ocupado de tenerlas. No es una estadista sino una vulgar apparatchik.

Susana Díaz no es la solución para el PSOE-A, ese lastre formidable para Andalucía. Las críticas que ha hecho en estos meses de inmerecida fama son producto de la hipocresía y el cinismo. Calló siempre, nada hizo, por eso está donde está. Las cosas no van a cambiar ahora: ¿ese 99% de apoyo es un voto para reformar el partido-problema? Ni el más ingenuo tragaría, a estas alturas.

Y si no es la solución para el PSOE-A, mucho menos lo será para la propia Andalucía. Y para qué hablar de España, a la que sólo le faltaba quedar en manos de este basto y campechano sucedáneo de José Luis Rodríguez Zapatero.

Cataluña
Singularidades socialistas
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 25 Noviembre 2013

Considera Zapatero conveniente que la Constitución reconozca la singularidad de Cataluña, así como la de todas aquellas comunidades que la tengan. Si el expresidente elabora un rato más esta idea, expuesta ayer en la apoteosis del susanato, llegará a una interesante cuestión, que le voy adelantando: ¿qué comunidad carece de singularidad? Es más, ¿qué municipio, qué hogar, qué dormitorio no la tiene? Y aún: ¿qué queremos decir con singularidad?

La singularidad es una filfa, es una farsa, es una mofa, es un fantasma. La singularidad es la coartada para capar el artículo 14 de la Carta Magna, que consagra la igualdad de todos los españoles ante la ley. La singularidad es el MacGuffin que hace avanzar la acción de una película que ya no queremos ver porque acaba mal. Es el expediente por el cual la existencia de Jaime el Conquistador en el siglo XIII justifica la insolidaridad interterritorial en el XXI. Es un cuento de hadas torcido: empieza con una princesa reclamando justamente la educación en la lengua materna y acaba con una bruja de cojones imponiendo el adoctrinamiento en una sola lengua.

Pero no es sólo eso. La singularidad es también la trampa por donde se va a perder el partido socialista, porque lo del PSC no tiene más que una corrección: que Navarro asuma el gravísimo error de comprarle a Mas el derecho a decidir, esto es, el derecho de autodeterminación, esto es, la condición colonial de Cataluña y la quiebra de la soberanía del pueblo español del artículo primero de la Constitución. Los giros recientes de Navarro no están mal, pero todo lo que no sea reconocer que se equivocaron en este asunto crucial, y comunicar que se disponen a remediar el mal causado (la bendición transversal del derecho a decidir), será a la postre inútil.

Mira tú que es fácil decir que el derecho a decidir no existe, pero que te parecerá muy bien si Rajoy monta un referéndum (que no lo hará) porque tienes unas incontenibles ganas de derrotar al nacionalismo y dejarlo sin argumentos durante veinte o veinticinco años. Es mi caso, sabré yo si es fácil decirlo... Pero el PSC ni siquiera desea derrotar al nacionalismo porque lo lleva dentro, agarrado a la raíz, y, aun cuando trata de seguir el buen camino, exuda el pringue maloliente y antidemocrático de los derechos históricos. El que Zapatero, comprensivo padre del Estatuto de todos los demonios, llama ahora singularidades. Singularidades plurales, obvio es.

Pinche aquí para leer un fragmento de Votaré NO a la secesión de Cataluña, el más reciente libro de Juan Carlos Girauta
http://www.libertaddigital.com/opinion/juan-carlos-girauta/votare-no-a-la-secesion-de-cataluna-70060/

Andalucía
Susana Díaz, ¿misión imposible?
Pedro de Tena Libertad Digital 25 Noviembre 2013

Alcalá Zamora dejó escrito que para conducir y liderar a buen puerto un cambio político es necesario disponer de autoridad, prestigio y experiencia. Si el de Priego llevase razón, la operación Susana Díaz no tendría otro efecto que el de aplazar la muerte del régimen andaluz. La recién elegida mandamás del PSOE andaluz, sostén ya del socialismo nacional, no tiene autoridad, ni en su sentido clásico. Sabido es que autoridad deriva de auctor, el que hace crecer y de ahí la venerada autoridad moral. Aquí, la única que ha crecido ha sido ella misma hasta extremos tan insospechados que deja adivinar la existencia de un cerebro gris tras su vertiginosa ascensión al cielo del poder. No, no tiene autoridad sino mando, poder, capacidad de coacción. Tampoco tiene prestigio salvo en la asignatura de subir como sea y a costa de quien sea. Y no tiene más que unos meses de experiencia al frente de una institución importante, la Junta de Andalucía. Pero, claro, ¿quiere Susana Díaz un cambio? Si lo quiere, lo quiere dentro del PSOE andaluz, hacerse con todo el poder para... ¿qué? No puede querer otra cosa que mantener la tela de araña que sostiene al régimen sindical-socialista de la que ella es su representante máxima.

Susana Díaz logró ayer una mayoría a la búlgara que hacía tiempo no se veía en el patio socialista andaluz, lo que indica, más que el acuerdo sobre su persona y sus intenciones el miedo a perder prebendas y privilegios que invade a los que durante dos generaciones se han beneficiado del régimen andaluz. En un momento de grave crisis, los antiguos romanos recurrían a la dictadura, esto es, una autoridad excepcional por seis meses. Es lo que acaba de hacer el PSOE en Andalucía pero sin fecha de caducidad. Si Susana Díaz va a ser una Cincinata, que salva al PSOE andaluz de la hoguera judicial, del descrédito moral y de la evidencia de un fracaso histórico (Andalucia está a la cola de casi todo tras 32 años de socialismo) y luego vuelve al arado, parece que no. Susana Díaz, por edad y por su osada trayectoria bien conocida en el PSOE sevillano, ha venido para quedarse y si logra la victoria contra el PP andaluz en las próximas elecciones europeas (que serán decisivas en Andalucía), en las municipales, en las generales y en las andaluzas, cruzará el Rubicón para ocupar Ferraz, en persona o por delegación.

Pero primero tiene que convencer a los andaluces de que son propiedad política del socialismo, que Andalucía es genéticamente de izquierdas y que, al estilo de los nacionalismos catalán y vasco, entre el Sur y el PSOE, hay una identidad compartida. Esta añagaza, que casi triunfa, estuvo a punto de ser dinamitada por Javier Arenas tras años de intenso esfuerzo. Luego tiene que mostrar a los andaluces que el régimen sindical-socialista con el apósito temporal de Izquierda Unida produce su felicidad aunque todas las ratios la hagan una de las regiones más pobres y alejadas de las medidas del bienestar de Europa. Naturalmente, tiene que asentar la tela de araña tejida de manera inmisericorde sobre los andaluces, la administración, las instituciones, las empresas, la educación, la sanidad, la comunicación,etc., de modo que el despotismo blando no deje paso jamás a una democracia abierta y en mayor medida liberal. Finalmente, tendrá que hacer una gigantesca operación de imagen y comunicación para que la corrupción sindical-socialista no lo parezca tanto ni aun cuando haya procesos escandalosos y condenas de traca. ¿Es todo esto una misión imposible?

Dependerá del PP andaluz, del PP nacional, de los que creemos que la alternancia política en Andalucía es la conditio sine qua non de una regeneración política nacional y de la rebelión ética y sentimental que todos ellos sean capaces de animar en la cansada sociedad andaluza. Por la libertad hacia el bienestar o por el régimen más aún hacia la cola de España y Europa. He aquí la cuestión.


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¿Quiénes son los responsables?

Ernesto Ladrón de Guevaralatribunadelpaisvasco.com 25 Noviembre 2013

No voy a cumplir mi promesa con la que terminaba el artículo anterior. Decía que en el correspondiente a esta semana iba a disertar sobre el currículo educativo y el adoctrinamiento, y sus consecuencias. Lo pospongo a la próxima semana.

La causa es que en el diario “El Correo” del día 18 de noviembre se ha dado cuenta de una información de los servicios de psiquiatría de Osakidetza (Gobierno Vasco), según la cual 9.274 menores sufren problemas mentales. Lo cual supone, según dicha información periodística, un 64 % más que hace una década. Esos niños y adolescentes padecen cuadros de diferente etiología, como son ansiedad, depresión, agresividad, hiperactividad y déficit de atención, delirios psicóticos, etc. Dice el periódico –yo creo que hay algún error pues parece que no cuadran las cifras- que se produce un incremento de 2000 casos a razón de cada ejercicio. Esta cuestión es tan alarmante que exige una reflexión. Sobre ella va a concernir el presente artículo.

Francisco Chicharro, psiquiatra, afirma “Se están criando nuevas generaciones de niños supermimados a los que se crean necesidades que ellos ni siquiera demandan pero, al mismo tiempo se les exige mucho. No se puede pretender que un hijo sea el más alto, el más listo y el mejor deportista. Y esos niños supermimados, blandos, a los que hemos dado todo para que no se traumaticen, se conviertan en adolescentes que no toleran la frustración, y en esta vida hay que aprender a frustrarse.”

En pocas líneas este profesional ha dado en la clave del problema, si bien no ha ampliado el abanico de otras posibles causas, que seguro las hay.

En mi libro “Educando. Alternativas a la farsa pedagógica” repaso los problemas y errores que hay que corregir en los diferentes estamentos que inciden en la educación de las últimas generaciones, y también los pronósticos por causa de esos errores colectivos y las recomendaciones que deberían seguir los padres para evitar un desaguisado de muy nefastas consecuencias. Los responsables de que estas generaciones de muchachos salgan malparados son tres, básicamente: los padres, los profesores y el sistema, cada cual según su competencia y responsabilidad.

Hace tiempo que se vienen produciendo tres síndromes fundamentales, causantes de esta situación: el síndrome del padre-madre que desiste de sus funciones. Padres edonistas en extremo, que no quieren asumir sus responsabilidades de imprimir los hábitos básicos, las normas de comportamiento elementales, los límites imprescindibles para el desarrollo equilibrado y esencial de sus pupilos, el marco afectivo necesario para el desarrollo emocional de sus tutelados, y un sistema de control para el cual se necesita tiempo y dedicación. El niño no debe estar al albur de sus impulsos primarios y tiene que crecer con la suficiente autonomía pero sin desmandarse, con el cariño necesario pero con, asimismo, la firmeza imprescindible que exige una educación de comportamientos primarios. Pero, si ni tan siquiera se le quita al niño los mocos y los padres no dedican el tiempo suficiente a sus hijos, todo este desarrollo de funciones es imposible de manejar. Y por eso, muchos padres delegan en la escuela, en un país acostumbrado a que el Estado les resuelva todo haciendo dimisión de sus obligaciones más elementales. Pero la escuela no puede hacer determinadas cosas. Los niños han de ir a la escuela con unas pautas de comportamiento y unos hábitos aprendidos desde el ámbito familiar.

La otra pata del banco son los profesores. Finlandia es el país líder en resultados escolares, según los informes PISA. Una de las variables fundamentales de ese éxito es el profesorado, seleccionado entre los mejores aspirantes, con criba de acceso muy exigente, muy prestigiado y motivado, y bien retribuido. En el otro extremo del espectro de países está España, a la cola de los resultados. Con un sistema de formación del profesorado francamente decadente y malo, con un profesorado con unas tasas de provisionalidad e interinidad altísimas, con un sistema de selección inservible, con una politización demencial, y con una fragmentación de los criterios de funcionamiento y de la propia innovación educativa que nos recuerda al siglo XIX. En el País Vasco el cribado del profesorado según su adscripción ideológica es solamente palpable sino digno de denuncia. No hay más que ver los resultados de las últimas elecciones sindicales y ver la evolución del voto sindical desde el inicio del proceso de representación allí por los años 1985 y siguientes. Hay una politización muy marcada y ligada a los procesos de euskaldunización. Lo mismo ocurre en Cataluña, y en menor grado en Galicia y Valencia, aunque también. En estas comunidades es más importante el fomento de la cultura local y la territorialidad, o los objetivos identitarios, que la formación de los niños y los jóvenes.

El último, o el primero según se mire, responsable del desaguisado es el Sistema, es decir la clase política, que mira más a que la educación sea un instrumento de transformación de la sociedad según sus intereses y proyectos (no hay más que estudiar los programas y proyectos políticos y la literatura producida por esos partidos para constatarlo) que el desarrollo y la protección de la infancia.

A nadie se le oculta que el actual sistema educativo es un desastre. Está sobradamente demostrado que lo es viendo simplemente las estadísticas y las evaluaciones externas producidas hasta el presente. Sin que nadie, salvo el pobre Wert, que de forma un tanto patosa y a la deriva lleva el rumbo del proyecto de ley de su mismo nombre, con enormes lagunas y carencias. Pero, al menos, lo está intentando, mientras que la izquierda y los nacionalistas quieren más de lo mismo porque un pueblo inculto, sin criterio, con una educación básica deficiente y sin orientación realmente pedagógica, de la buena, es manipulable y se deja adoctrinar sin el menor atisbo de resistencia. Por tanto, un sistema educativo que desiste de su función para convertirse en otra cosa, como es un engranaje de adoctrinamiento, de aborregamiento y de conversión de la ciudadanía en masa, es el principal responsable, pues induce a los padres a desistir de sus obligaciones, selecciona mal al profesorado y maneja todos los hilos del adoctrinamiento colectivo.

Pero volvamos al principio. Estábamos en el País Vasco, con 9.300 menores con dificultades psíquicas y carencias emocionales, vulnerables al fracaso porque no tienen la menor resistencia a la frustración, con una autoestima por los suelos y un autoconcepto ruinoso; susceptibles de caer en las redes de quienes les infunda algún sentido a sus vidas aunque sea equivocado por un proceso de formación de sus identidades capaz de llevarlos a cualquier redil, de los que ya conocimos como Jarrai, Segui, o cualquier otra fórmula con cambio de nombre aunque con el mismo contenido. Dando como efecto un porcentaje alarmante de jóvenes que justifican la acción del terrorismo o de la violencia para fines políticos. ¿Y ningún político se pronuncia ante este fenómeno sin precedentes? ¿Les da igual? ¿Se han fijado en la cifra: 9.300 menores con trastornos psíquicos? ¿Este no es un problema de primera dimensión?

¿Tampoco es un problema de primera dimensión el que según la Fiscalía, en el País Vasco, aumentaron los casos de comas etílicos entre los púberes de más de diez años un 155 %, en diez años?

No podemos seguir de espaldas a la realidad.
www.educacionynacionalismo.com

Terrorismo
Ikurriñas asesinas
Javier Arias Borque Libertad Digital 25 Noviembre 2013

La sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos derogando de facto la Doctrina Parot, con la cooperación necesaria de los jueces españoles y la mirada hacia otro lado del Gobierno, ha convertido los aledaños de las prisiones españolas en una Pasarela Cibeles cuyos macabros protagonistas son los mayores locos y asesinos de la reciente historia de España.

La gran mayoría de ellos, con una sonrisa de oreja a oreja, arropados por familiares, amigos y devotos de la causa asesina, son terroristas de ETA, que como manda su siniestro protocolo no han dudado en abandonar la cárcel enarbolando la ikurriña, la bandera oficial de la comunidad autónoma vasca, bajo la que pretenden justificar más de cincuenta años de asesinatos, extorsiones, secuestros y amenazas.

¿A nadie se le están revolviendo las tripas ante estas imágenes? ¿Ningún político vasco está dispuesto a alzar su voz para exigir que los terroristas de ETA dejen de justificar sus atroces crímenes bajo un símbolo que en la España actual representa a todos los ciudadanos vascos y a sus instituciones democráticas? ¿Hasta cuándo va a continuar su silencio?

Guste o no guste, la bandera que inventase Sabino Arana está reconocida oficialmente como enseña oficial del País Vasco. El PNV siempre se ha enorgullecido de ello y la ha promocionado hasta la extenuación, aunque para ello hubiese que incumplir las leyes, como la de símbolos y banderas. Hasta llegó a hacer la pantomima de crear un mosaico de la bandera vasca de 17.000 metros cuadrados (95 de ancho por 175 de largo) en las campas de Foronda durante el Alderdi Eguna de 2009. Sin embargo, ahora callan ante su uso partidista por parte de los asesinos de ETA.

El mismo PNV que protestó en el Congreso por que en Ceuta, en el Museo de La Legión, hay una ikuriña arrebatada durante la Guerra Civil a los valientes gudaris, que demostraron en Santoña su fiabilidad como aliados, es incapaz ahora de salir en defensa de su bandera y protestar por que se quiera justificar con ella medio siglo de terror. Queda saber si este silencio es por miedo a plantar cara a ETA y sus acólitos o por la tradicional condescendencia jeltzale con los asesinos, a los que en parte han visto siempre como ovejas descarriadas que, una vez viesen la luz, volverían al redil.

Tampoco ha protestado ningún dirigente de un Partido Socialista que, desde la llegada de Patxi López a la Secretaría General, se ha envuelto en la bandera vasca para intentar superar un complejo que ha convertido en su propio pecado original, ese mantra que dice que para amar y querer al País Vasco hay que ser nacionalista, y que en el partido del puño y la rosa se han creído a pies juntillas. Tal es así que las banderas de España han desaparecido de todos sus mítines, donde ya sólo hay lugar para las ikurriñas.

¿Ningún socialista está molesto? ¿A ninguno le importa que los asesinos justifiquen sus crímenes como un trabajo para liberar esa bandera que el socialismo vasco agita en sus mítines? En pos del vasquismo, han estado más de una década reduciendo la candidatura al Gobierno autonómico de su líder, Francisco Javier López Álvarez, al mínimo eslogan de "Patxi lehendakari". Cualquier cosa por no oler al rancio españolismo que tanto denostan los nacionalistas. ¿No piensan alzar ahora alzar su voz?

No deja de extrañar también el silencio absoluto que guardan los dirigentes vascos del PP, con tantos caídos por la locura terrorista. ¿No les duele ver a los asesinos de muchos de sus compañeros enarbolar la ikurriña a su salida de los centros penitenciarios? ¿No van a decir nada ante la instrumentalización por parte de los etarras de una de las banderas que cubrió el ataúd de Loyola de Palacio?

Entrevista con Javier Borrego, ex-magistrado del Tribunal de Estrasburgo
Luis del Pino Libertad Digital 25 Noviembre 2013

Hemos entrevistado en Sin Complejos a Javier Borrego, ex-magistrado del Tribunal de Estrasburgo. Ha sido una entrevista explosiva. Por resumir sus palabras, nos ha dicho:

1) Que no había ninguna obligación de soltar en 24h a la etarra Inés del Río, tras la sentencia de Estrasburgo.

2) Que los estados son soberanos para ver cómo (y cuándo) ejecutan las sentencias de Estrasburgo

3) Que la de la doctrina Parot es la primera sentencia de Estrasburgo que se cumple en menos de 24 horas.

4) Que la sentencia de Estrasburgo afectaba solo a la etarra Inés del Río, y que no había ninguna obligación de extenderla automáticamente al resto de etarras y violadores excarcelados.

5) Que la sentencia de Estrasburgo contradice la doctrina anterior del mismo tribunal (que sí que permite retroactividad en la variación del cómputo de beneficios penitenciarios). [Nota mía: esto último apuntaría a que desde España se ha hecho todo lo posible para que el Tribunal de Estrasburgo se pronunciara contra la doctrina Parot].

En resumen: queda claro que Estrasburgo ha sido solo utilizado como excusa por la clase política para proceder a una amnistía encubierta de terroristas de ETA.

¡Vergüenza para ese PSOE que puso en marcha la negociación con asesinos! ¡Pero vergüenza también para ese PP que, con mayoría absoluta, está dando cumplimiento a lo acordado con esos asesinos de tantos españoles!

Escuchen Vds el audio completo de la entrevista, porque no tiene desperdicio:
http://esradio.libertaddigital.com/fonoteca/2013-11-24/entrevista-a-javier-borrego-66607.html

Salvador Ulayar tiene que soportar que el etarra de clase a sus sobrinos
“Dijeron que no podían echar del colegio de mis sobrinos al asesino de mi padre"
El hijo y testigo del asesinato de su padre por la banda terrorista, dice sentirse derrotado por ETA y por el Gobierno
Periodista Digital  25 Noviembre 2013

A mí se me ha derrotado, me derrotaron cuando mataron a mi padre, me derrotaron cuando pactaban con la banda

La historia pone los pelos de punta. En realidad, más que eso, lo que genera en cualquier persona de bien es sensación de vómito, un asco inmenso.

Después de conocer que el etarra que mató a Jesús Ulayar, es psicólogo en el colegio donde estudian los nietos del asesinado, por ETA en 1979, el diario online Libertad Digital se puso en contacto con su hijo y testigo del crimen, Salvador Ulayar.

Uno de los verdugos de su padre, Juan Nazabal, acabó como psicólogo del colegio de tres de los nietos del asesinado Jesús Ulayar.

Como recuerda Salvador, el terrorista accedió a la plaza, de carácter temporal, por medio del Inem con su título obtenido en la Universidad del País Vasco.

"Calcula tú cómo le daban los títulos a los etarras", responde Salvador y añade, "el propio consejero de educación nos dijo que no podía hacer nada, no había argumento legal para echarlo".

"Esta situación demuestra una vez más, como la democracia en España ha maltratado continuamente a las víctimas".

"En la historia reciente, ha habido gente que ha pensado en el GAL, otros han pensado en pactar con la banda, han pensado en todo y en todos, menos en las víctimas".

Los dos asesinos de su padre, Vicente y Juan Nazabal, quienes salieron de prisión el primero en 1997 y el segundo un año más tarde, fueron nombrados "hijos predilectos de Echarri Aranaz" por Herri Batasuna.

Ante esto, la familia Ulayar acudió a la Justicia y ésta declaró nulo el nombramiento.

En opinión de Salvador, la nulidad se produjo en el despacho de un juez, sin embargo el reconocimiento de los etarras allá en su localidad se hizo de forma pública; el daño una vez más ya estaba hecho.

"Años más tarde cuando gobernó en el pueblo Nafarroa Bai, mi familia pidió que retirasen ese título. Se defendieron como gato panza arriba. Recurrieron al argumento de que la nulidad ya se había hecho en Madrid".

Durante todos estos años la familia Ulayar tuvo que soportar insultos y pintadas en la fachada de su casa en Echarri Aranaz.

"Los proetarras nos acusaban de ser colonizadores españoles, cuando no hemos tenido otro pasado que en el pueblo".

Salvador reitera resignado que por mucho que digan que ETA está derrotada, desde su punto de vista, son las víctimas las que lo están.

"A mí se me ha derrotado, me derrotaron cuando mataron a mi padre, me derrotaron cuando pactaban con la banda".

Cospedal niega contabilidad ilegal
Aguirre pregunta a Rajoy por qué no cesó a López Guerra
Ninguno de los presidentes autonómicos, salvo el de Cantabria, estuvo presente en el balance del ecuador de la legislatura de Rajoy.
Pablo Montesinos Libertad Digital 25 Noviembre 2013

Esperanza Aguirre ha sido la única dirigente del PP en tomar la palabra en el turno de réplica. Y lo ha hecho para exigir una "precisión" al presidente, que antes de terminar su intervención ha prometido que el Gobierno “no ha negociado, no negocia y no negociará jamás” con la banda terrorista ETA.

El jefe del Ejecutivo repudió la sentencia de Estrasburgo y se situó "siempre" al lado de las víctimas del terrorismo. “Jamás dialogaré con ETA”, insistió a puerta cerrada, lo que fue recibido por aplausos. De igual forma, y como ya ha hecho públicamente, defendió el papel de los jueces que tienen “la obligación” de proceder a la excarcelación de etarras no arrepentidos.

Fue entonces cuando Aguirre reclamó la "precisión". Al presidente le preguntó por qué España no ha cesado a Luis López Guerra, el magistrado español de Estrasburgo que votó a favor de la salida de etarras. Según los testigos consultados por este diario, tanto Rajoy como después Alberto Ruiz Gallardón -ministro de Justicia- le respondieron que tiene mandato de nueve años y que el Gobierno no puede hacer nada para cambiar. Aguirre no volvió a tomar la palabra.

Balance sin presencia de presidentes autonómicos
Mariano Rajoy hizo balance a puerta cerrada de los dos años de legislatura. Un aniversario que no ha generado especial expectación en sus barones territoriales, que han decidido primar sus agendas. Por la puerta principal de Génova13 no ha entrado ningún presidente autonómico que gobierne -sí asisten, en cambio, Arantza Quiroga (País Vasco), Alicia Sánchez Camacho (Cataluña) o Esperanza Aguirre (Madrid).

Los equipos de los líderes de Baleares o Extremadura han tratado de argumentar esta ausencia. Así, por ejemplo, José Ramón Bauzá estará "todo el día" en su despacho trabajando en el debate sobre el estado de la región, que tendrá lugar el martes. Sólo estuvo presente el presidente de Cantabria, que no hizo declaraciones.

Cospedal niega financiación ilegal
En paralelo, María Dolores de Cospedal tomó la palabra ante el Comité Ejecutivo para desmentir una contabilidad paralela a la oficial con la que se habría pagado las obras de la sede nacional. Como es costumbre, la número dos del partido hizo un balance de gestión previo a que Rajoy tomara la palabra. En él, negó una contabilidad b, tal y como sugiere el juez Pablo Ruz.


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