AGLI Recortes de Prensa   Martes 3 Diciembre 2013

La hidra de las siete cabezas
Pedro J. de la Peña www.gaceta.es 3 Diciembre 2013

Las cabezas de la hidra española son: Gobierno, Senado, Parlamento, autonomías, diputaciones, ayuntamientos y sindicatos.

La hidra, animal totémico, recurrente y terrorífico por su fuerte embestida nada más salir del chiquero de los sanfermines, se ha llevado a muchos toreros por delante con el capote a medio desenvainar debido a que no posee dos cuernos, sino siete cabezas y a ver quién es el Manolete que le da una larga pasada sin salir empitonado.

Las cabezas de la hidra española son, efectivamente siete: el Gobierno, el Senado, el Parlamento, las autonomías, las diputaciones, los ayuntamientos y los sindicatos. Todas chupan la sangre de los ciudadanos, ya de por sí anémicos, y hay quien no puede comprarse un cepillo de dientes y quien no tiene ni dientes para cepillarlos, de tan esquilmada como está la ciudadanía con esos 400.000 vampiros encargados de dejarles sin una gotita en las venas.

Comprenderá el avisado lector que con una hidra así es difícil que la hiedra ciudadana trepe a lo más alto del tejado. Del zócalo no pasa. De modo que continuamos con el cierre de persianas mientras se nos propone una reforma de la Administración –“ha llegado la hora del sacrificio de los políticos”– que es algo así como añadir otra cabeza a la hidra para que tenga las testas a pares y no juegue al rojo e impar ¡Eso sí es un capotazo y no lo que daba Jesulín de Ubrique con las bragas que le lanzaban sus admiradoras!

De lo que se comprende “por consiguiente” que la hidra sigue teniendo siete cabezas. Ni una más ni, desde luego, una menos. Fue uno de los trabajos de Hércules cortarlas de una en una. Pero también se encargó Hércules de limpiar las zahúrdas de Plutón y el Gobierno actual ha sido incapaz de limpiar ni siquiera el suelo de tanto sinvergüenza alojado en la Administración Pública. ¿Cómo quieren así que descabece a la hidra o que siquiera le recorte las uñas de los pies?

Lo esencial todo sigue igual en este tórrido verano. Que la vida sube, que los impuestos también y que los sueldos bajan, mientras los ladrones rajan delante del juez. ¿Hay quien dé más en esta feria de charlatanes que te regalan una hoja de afeitar si eres barbilampiño para que te rebanes el cuello, mientras ellos trepan en la cucaña?

El maravilloso grupo de sabios que nos alientan a rebajar las pensiones se une a las cabezas prolíficas que se inventan una ley de transparencia con el rodillo oculto tras la caja fuerte de los desmanes. Ahora ya no hay una fotocopia, sino el puño y letra de todos los que viven de lo mismo, pues no hay comisión que no se cobre ni ningún día deja de ser fiesta para los que se empeñan en “resolver nuestros problemas” ¿Acaso no saben que nuestro problema principal son ellos mismos? Lo saben, desde luego, porque siete cabezas son catorce ojos y la hidra mira hacia todos los puntos oscuros sin que haya rincón que no se vea y escuche (Snowden también es español y Rubalcaba oye y ve lo que no está escrito)

Ni siquiera el país más rico del mundo, que es España, puesto que ha sobrevivido a incesantes expolios antes y después de los cien mil ladrones que la gobiernan, puede resistir una hidra de tantas cabezas hambrientas de dinero y cerradas de bolsillo. Aquí no sirve el lema de los Mosqueteros de “uno para todos y todos para uno…” sino que el lema es “todo para nosotros mientras os quede un real en el bolsillo”.

Hacienda, que siempre han sido algunos y unos más que otros, ha convertido al tradicional toro español en una simple oveja sin cuernos ni lana, esquilada en verano y que en invierno se muere de frío mientras ellos, siguiendo la máxima de Góngora, recitan: “Ande yo caliente/ y ríase la gente”.

¡Glorioso panorama para una plutocracia que nos asegura que todo va mejor –para ellos– sin asomarse a las ventanas por donde la gente se lanza al vacío!

*Pedro J. de la Peña es escritor.

Ante la pantomima del ‘proceso de paz’
Editorial www.gaceta.es 3 Diciembre 2013

La banda terrorista ETA quiere revestir de respetabilidad la entrega de algunas armas utilizando toda la escenografía posible, desde unos “observadores internacionales” fantasmagóricos que han venido cobrando pingües retribuciones, hasta palabras biensonantes como proceso de paz, pasando por referencias irlandesas o elección de algún lugar que llaman “emblemático” en esta pantomima. Según ha podido confirmar LA GACETA, el desarme tendría lugar en vísperas de las fiestas navideñas. Todo parece indicar, pues, que los asesinos se disponen a cumplir su parte de los acuerdos que dicen haber pactado con el Gobierno del funesto Rodríguez Zapatero, y sobre los que recaen vehementes sospechas de haber sido recogidos por el Gobierno de Mariano Rajoy.

La sucesión de los hechos hace, cuando menos, verosímil esta versión del llamado fin de la violencia, que tanto Rajoy como los socialistas y los nacionalistas se empeñan en denominar “derrota de ETA”, por si esta manera de hablar causase algún efecto benéfico en las víctimas del terrorismo. Porque éstas lo que ven es que, por unas u otras causas, el hecho es que los terroristas van saliendo de la cárcel y son recibidos en sus pueblos con cohetes, vítores y hasta, en algún caso, repique de campanas. Eso sí, bajo la “atenta vigilancia” del Gobierno, que por lo visto no ha apreciado hasta ahora que se produzca exaltación del terrorismo o menosprecio de sus víctimas. Todo esto produce una inevitable sensación de repugnancia que, en lugar de apaciguar los ánimos, sólo consigue acentuar la indignación y el desaliento de padres, viudas y huérfanos de los que ya nunca volverán a estar entre nosotros.

Si el Gobierno de Rajoy quiere, al menos, ofrecer una muestra, por débil que sea, de que sus protestas de apoyo a las víctimas no son mera palabrería, y que las excarcelaciones no eran la parte que el Gobierno de España tenía que cumplir, podría convertir en ley la llamada doctrina Parot. Contra lo que repiten los medios con machaconería digna de mejor causa, el Tribunal de Estrasburgo –que es incompetente para ello– no la derogó, sino que se limitó a declarar su aplicación retroactiva no conforme con los convenios suscritos por España en materia de derechos humanos. No se entiende que la doctrina Parot siga sin incorporarse a la legislación, puesto que, “derrotada” la banda ETA, su aplicación sólo afectaría a los que delinquieran a partir de ahora, que serían los violadores, los asesinos y los multidelincuentes al margen de la actividad terrorista con largas penas por cumplir. A no ser, claro está, que permanezca el temor de que los “derrotados” no lo estén tanto, y vuelvan a las andadas si sus pretensiones políticas totalitarias no encuentran paso franco.

Rajoy, el sepulturero involuntario
Javier Benegas www.vozpopuli.com 3 Diciembre 2013

En honor a la verdad, hemos de agradecerle a Mariano Rajoy, ese estadista que a ratos parece un prusiano apolillado; a ratos, un funcionario de la antigua Alemania Oriental perdido en un centro comercial; y las más de las veces, un político atrapado en su propio laberinto, que, al poco de ganar las elecciones generales, dejara ya claro, cristalino, que el modelo institucional español no era más que un decorado de cartón piedra y nuestra democracia, una filfa.

La prematura coz de Mariano y el principio del fin de un imposible
Fue el 11 de diciembre de 2011, tan sólo veintiún días después de celebradas las elecciones generales, cuando, con la mayoría absoluta en el bolsillo, Rajoy decidió darse un homenaje anunciando a bombo y platillo sus primeros nombramientos: los presidentes del Congreso y el Senado. Un trámite que si bien debía ser un acto formal, terminó por no serlo en absoluto.

En efecto, Mariano no propuso sus candidatos donde debía; esto es, en esas dos cámaras en las que, dicen, reside la soberanía del pueblo, sino que prefirió hacer su primera imposición de manos en la sede del Partido Popular, violentando así unas reglas que se le antojaron prescindibles. Prueba empírica incontestable de esa teoría que dice que una cosa son las instituciones políticas y sus reglas formales, y otra bien distinta la “cultura”, usos y costumbres que imponen las organizaciones informales que las ocupan.

Así, en la que ya empieza a ser tristemente célebre calle de Génova, jaleado por la gran familia popular y con la prensa como testigo mudo del desafuero, Mariano, como si del dios Poros se tratara, proveyó sus dos primeras gracias y abrió la espita del reparto de cargos y prebendas, anticipándonos con sus pésimas maneras lo que iba a dar de sí la nueva legislatura.

Con ese primer acto de cesarismo, este gallego, que alardea de prudente, se pasó por el arco de su triunfo electoral no ya el más elemental pudor, sino cualquier necesidad de disimulo. Y de haber estado más atentos a los inquietantes signos del destino, en vez de sentirnos absurdamente esperanzados, habríamos visto venir las desdichas que nos aguardaban a la vuelta de la esquina. Lamentablemente, la pobreza democrática lleva aparejada la falta de reflejos. A la vista está.

Cuando no hay democracia todos terminan mandando demasiado
No debemos caer en el error de asociar afrenta y personaje, como si Mariano fuera el único villano de este drama. Dar aquella coz al modelo político en todo el frontispicio no fue un capricho personal, ni tampoco un acto consciente y calculado. Rajoy hizo lo que hizo, como luego haría otras cosas peores, sencillamente porque podía. La perversa naturaleza del sistema dictaba, y dicta, que quien manda en el partido que gobierna, manda sobre todo lo demás, Congreso, Senado, Fiscalía, altos tribunales y entes reguladores incluidos; es decir, ostenta un poder casi absoluto. Y tarde o temprano tenía que llegar el día en el que hasta las formas se perdieran. No hay mentira que dure eternamente.

Desde ese apoteósico 11 de diciembre, hemos asistido a la consunción de un sistema desahuciado, que, en su alocada huída hacia delante, se ha dejado por el camino cualquier vestigio de legitimidad, si es que alguna vez tuvo tal cosa. Ahora sabemos que política y negocios forman un solo cuerpo, ente incompatible con cualquier reforma democrática, aun la más insignificante. Rajoy y los suyos no ganaron las elecciones para regenerar España, sino para gobernar dentro de los límites acostumbrados, de espaldas a los españoles y consensuando cada decisión con los personajes de siempre, esos para los que España no es ni pueblo, ni país, ni nación: sólo negocios.

Dos años después, seguimos instalados en la francachela. Prueba de ello son los numerosos contactos entre el gobierno y los tres banqueros principales, las reuniones “informales”, en ocasiones intempestivas, con los capos de los oligopolios nacionales, la disciplinadísima asistencia a bodas y aniversarios de los amos de los 'mass media' aliados, los pactos de silencio entre partidos políticos y, por último, la decisión de salvar a la Corona convirtiendo la Fiscalía en caballo de Troya. Pasteleo indecente, inmisericorde, que por fuerza llevaba aparejado el incumplimiento sistemático de las promesas electorales –entre ellas, la despolitización de la Justicia–, para, a cambio, regalarnos el expolio fiscal, acelerar la extinción de las clases medias, silenciar a los disidentes, amurallar la economía, bunkerizar el Régimen y, por último, empujar a España a esa liquidación de existencias que llaman salir de la crisis.

No hagan caso a los agoreros
Pese a todo, no hay que desanimarse, al contrario. Los redoblados esfuerzos de este gobierno por blindar el Régimen no son prueba de fortaleza sino de extrema debilidad. Asistimos a un momento histórico en el que las pésimas costuras constitucionales han devenido en desgarros institucionales imposibles de remendar. Lo cual hay que agradecer a Mariano en la parte que le toca, porque, aun suponiendo que obrara con la mejor de las intenciones, su impenitente lealtad hacia esa España oficial leonina, prevaricadora y corrupta le ha convertido en acelerante del incendio institucional.

Hoy, la opinión pública arde por los cuatro costados, del tal suerte que los partidos tradicionales, lobbys, sindicatos y demás colectivos, que desde 1978 han tenido a España secuestrada, parecen llegar al final de sus días. Es evidente que se ha iniciado un proceso de cambio, cuya primera providencia será probablemente la fragmentación del Parlamento. Suceso que muchos tachan ya de catastrófico. Pero no hay que tener miedo, al contrario. Mejor un espectro político fragmentado y dividido, con fisuras por las que se cuele el reformismo, que otro monolítico y hermético que nos dé doble ración de lo mismo.

Poder Judicial y degradación democrática
Fernando Glez. Urbaneja www.republica.com 3 Diciembre 2013

Acreditar que la democracia española sufre de calidad decreciente es sencillo, basta seguir las noticias de cada día. Para mayor abundamiento basta con revisar en las encuestas las preocupaciones de los españoles: la corrupción y la política aparecen a la cabeza, superadas solo por el paro. Y esto es relativamente reciente.

Esta semana la Constitución cumple 35 años y los supuestos sobre los que se construyó están resquebrajados: lo está el consenso social, la autoestima nacional, la confianza, la organización del estado y sus principales instituciones. Quizá no hay estado de ruina pero sí de abandono, que necesita reforma profunda, lo que en aviación llaman “gran parada del aparato” que implica revisión fondo y cambio de muchos componentes para que el resultado final sea un avión casi nuevo.

El problema es que la vida democrática no es un mecano con piezas recambiables, más bien es un conjunto de actitudes y consensos explícitos y tácitos que facilitan la convivencia, las libertades y el progreso social. Un par de días antes de festejar al aniversario constitucional con un acto desvaído en el Congreso, donde la noticia serán las ausencias, tomará posesión el nuevo Consejo General del Poder Judicial, órgano constitucional para el gobierno de los jueces, tercer poder del Estado, indispensable como tal, que debería ser independiente de los otros poderes y gozar de un respeto de la sociedad que está lejos de obtener.

Los dos partidos se han repartido el Consejo como si fuera su finca, con desprecio al espíritu de la ley y al sentido democrático. Han colocado sus candidatos con el pacto de no sumar vetos y sin consideración alguna a la idoneidad de los candidatos. Cuotas a palo seco, 11 para mí que tengo mayoría (incluido el presidente) y siete para ti, dejando tres para los tres grupos minoritarios que entran en el pacto.

No soy capaz de valorar si este es el peor Consejo de los que hemos conocido hasta ahora por competencia profesional y calidad personal; pero andará muy cerca. Sobre todo porque llega después de una reforma legislativa y de varias crisis sucesivas de los últimos consejos que cursaron con escándalo. A pesar de todo lo ocurrido no han escarmentado y siguen con los mismos vicios.

¿Alguien sabe qué criterios utilizan los electores de los partidos para componer las listas? ¿Hay valoración de los méritos profesionales y personales de los candidatos? Todo es misterio y secreto, todo se arregla en la trastienda; la candidata que tienen más apoyos entre los magistrada ni siquiera entra en la lista de elegibles en el apaño final. Y para ese arreglo oscuro los dos partidos pactan no molestarse, apoyan lo que cada uno elige.

Abochorna que los partidos entren en ese juego y asombra también que los elegidos se dejen adscribir a una sigla política a la que hay que agradecer la elección. Es cierto que las votaciones en el Consejo no se ajustan matemáticamente a las cuotas, pero también que en los asuntos importantes la disciplina funciona.

El CGPJ es uno de los indicadores de la degeneración democrática, los jefes políticos lo saben; si no rectifican es porque no pueden o no quieren y ambas hipótesis son deprimentes. Más parecidos a Ucrania que a Alemania.

fgu@apmadrid.es

Jordi Pujol y el catalanismo agente
Iván Vélez Cipriano www.lavozlibre.com 3 Diciembre 2013

Arquitecto e Investigador

Tres años después de la aparición de la primera parte, Francisco Caja ha publicado el segundo volumen de su obra 'La raza catalana' (Ed. Encuentro, Madrid 2013), rótulo bajo el que figura un elocuente subtítulo: 'La invasión de los ultracuerpos'.

Si en la primera parte Caja hacía un exhaustivo repaso por las doctrinas del primer catalanismo, aquellas que bebían de las turbias aguas de la frenología, esta segunda introduce un factor decisivo: el demográfico. En efecto, los prohombres del catalanismo que vieron sus primeras luces a finales del siglo XIX, fueron testigos de un crecimiento poblacional sin precedentes. Atraídos por las condiciones materiales –la acumulación capitalista, en definitiva- que fraguaron en las dos dictaduras del siglo, la de Primo de Rivera y la de Franco –ambas impulsadas en gran medida por catalanes-, Cataluña vería la llegada de ingentes cantidades de mano de obra venida de otras partes de España.

Gentes que, desde las doctrinas confeccionadas entre los hombres de la sotana y los de la bata blanca, serán percibidas como elementos extraños que ponen en peligro la pureza racial catalana –en 1935 Vandellós propondrá "estudiar científicamente las mezclas de catalanes con aragoneses, murcianos y andaluces" (p. 161)-, pero también la existencia de una amenazada lengua, la catalana, portadora de unas brumosas esencias que envuelven al hablante confiriéndole unos inmarcesibles valores. Los inevitables efectos de tal ideología: "una lengua, una nación", se harán explícitos por boca del canónigo Carles Cardó, quien discriminará entre nación y estado: "Nación es una entidad de carácter lingüístico y cultural; el Estado es una entidad de carácter político" (p. 240) y apuntará, ya en 1945, la vía federal, enarbolada hoy por la autoproclamada izquierda transida de laicismo, como solución.

En la obra de Cardó ya están presentes todos los temas todavía frecuentados por el catalanismo: desde el racismo hoy circunscrito al mundo animal –el iconográfico rucio- del cual se excluye al hombre, a la historia-ficción que presenta 1714 como la pérdida de la inexistente condición nacional de Cataluña: "Cataluña fue una nacionalidad, más aún, una nación hasta 1714" (p. 269).

Jordi Pujol aparecerá como resultante de esa serie de vectores ideológicos que encuentran su punto de aplicación en rancias teorías de laboratorio pero también entre los reaccionarios rescoldos del carlismo. Caja es consciente de la importancia del muy honorable ex alumno del colegio alemán, del piadoso cofrade que acabaría por inventar la pomada Neo-bacitrin tras estudiar, cómo no, Medicina. De un Pujol que, gracias a la miopía política periodística, recibió en premio al 'Español del Año' en 1984. Y es que, si importantes han sido lingüistas, médicos y clérigos en la construcción de esta ideología, no es desdeñable el papel jugado por el periodismo. No en vano, conscientes de su importancia, los políticos catalanes mantienen subvencionados a la amplia mayoría de medios que, agradecidos, devuelven la generosidad adhiriéndose sin cortapisas a la causa.

Lógicamente, el gremio periodístico tampoco escapa al análisis de Caja, que dedica un capítulo a Carles Sentís y a su viaje a tierras murcianas: 'El viaje en el Transmiseriano'. En poco más de veinte páginas asistimos a la presentación que Sentís hizo del murciano como un concentrado de patologías físicas –la escualidez, el tracoma- morales –la promiscuidad- y políticas –en las barracas del extrarradio barcelonés se incuba el comunismo libertario y el anarquismo-. El futuro diputado por Barcelona apuntará soluciones que llegarán "una vez que hayan sido traspasados todos los servicios, en el que Cataluña tenga comisarías propias con policía propia, tribunales propios con jueces propios… y con hospitales propios sin enfermos propios" (p.128), a pesar de lo cual incluso el murciano deberá ser in-corporado, "pues el pequeño inmigrante de hoy es el ciudadano de mañana". Los textos de Sentís no escaparon a la avidez lectora de Pujol, quien, padeciendo una gripe, probablemente española, los leyó en la revista 'Mirador' que su padre le llevaba hasta la cabecera de la cama en la que convalecía.

Pujol será el producto final de estas corrientes. Él es quien, tras acceder al poder, y con la aquiescencia y colaboración de los gobiernos centrales de uno y otro signo, sentará las bases del moderno catalanismo institucional. Tras el rito iniciático y montaraz de su ascenso al Tagamanent, siempre próximo a otra montaña, la de Montserrat, abogará por una Cataluña sólo posible desde un particular tipo de cristianismo a menudo confundido con el propio catalanismo. Pronto su credo le hará dar con sus huesos en una nada monástica celda, la de la prisión. Sin embargo, es allí donde Pujol comenzará a convertirse en la voz de su pueblo. El que escribe asumirá su misión como un sacrificio. Tras la manida reivindicación de la lengua, y el inicial desprecio por el anárquico hombre andaluz, al cual visita en su tierra natal como el entomólogo que estudia una rara especie en su biotopo, Pujol, sabedor de las necesidades poblacionales de Cataluña, estará preparado para hacer públicas sus conclusiones: "Catalán será todo hombre que vive y trabaja en Cataluña", requisitos que deberán observarse de una particular forma, añadiremos, pues, en efecto, el nuevo catalán habrá de vivir y trabajar allí, pero también sumarse a la causa. Porque, en definitiva, de sumar se trataba.

De sumar, a la poco fértil nación biológica catalana –Caja rescata las palabras de mosén Armengou: "Mientras que las mujeres catalanas por unos motivos mezquinos que no van más allá de un egoísmo estéril, se han dedicado a conservar la línea, las mujeres inmigrantes pasean con orgullo y ostentan gloriosamente sus vientres generosos y turgentes como augurio infalible de victoria" (p. 315) o las del doctor Puig y Sais aludiendo a los fraudes "en el cumplimiento de las funciones generatrices y especialmente del onanismo o coito interrumpido" (p. 148) -nuevos cuerpos a través de los cuales soplará el espíritu catalanista, esa suerte de entendimiento agente que ya no reparará en cuitas craneanas. En el horizonte aparecerán nuevas herramientas entre las que destaca la inmersión lingüística por medio de la cual se adquieren los ancestrales valores de siempre expoliada tierra catalana.

Hacia el final de su mandato, Pujol, favorecedor de la incorporación de hombres no contaminados por la lengua española, propósito que se hizo visible con su desplazamiento a Marruecos en busca de acuerdos bilaterales, pudo alcanzar a ver los efectos de tan particular estrategia. La nueva y semítica oleada –atrás quedaron las doctrinas del Dr. Robert-, sin embargo, amenazaba una vez más con llevarse por delante la siempre frágil cultura por la que él había hecho tantos sacrificios. No obstante, estos hombres, no tocados por la mácula hispana, podrían integrarse en las estructuras por él consolidadas, aunque el precio pasara por su ausencia de los templos coronados por la cruz.

Hoy, la cifra de hombres coranizados que viven y trabajan en la Cataluña que anhela hacer efectivo su 'derecho a decidir', se aproxima al medio millón de cuerpos, y en este caso se trata de una corporeidad perfectamente preparada para que a través de ella sople una inteligencia supraindividual y telúrica. Ocurre que acaso su objetivo último sea muy otro al diseñado por Pujol y sus herederos.

Mientras todo esto ocurre, los dos volúmenes de Caja son imprescindibles para explorar la génesis y fortalecimiento de esta vigorosa ideología cuya desactivación sólo puede alcanzarse tras comprender y conocer sus verdaderos fundamentos

Ofender a España
Antonio Lucas El Mundo 3 Diciembre 2013

Si digo en voz alta «España», así sin más, sólo quiero decir tres o cuatro paisajes, unas cuantas ciudades, siete u ocho poetas, un convoy de canciones, cierta luz de Levante, un puñado de amigos, varios seres que amo y algún viernes que sabe a ron disuelto en abrazos donde está La Cibeles. Apenas esto. «Mi país eres tú», aullaba Cernuda. No se puede ir más lejos. Menos para el Gobierno, que ha pegado una salva siniestra con la Ley de Seguridad Ciudadana y pretende hacer de España un arca sagrada que yo no entiendo. Dicen que ofender el palabro podrá ser multado con 30.000 euros. Una pancarta basta. Un grito quizá, aunque traiga razón pero venga a destiempo. ¿Qué coño es esto?

Si yo sé algo de la España de ahora es lo que veo en la calle. Una sociedad altamente ofendida, molturada, traicionada por tipos que hacen las leyes con puntas de sílex y rinden culto al bozal como los simios al monolito de Kubrick. Un Estado asentado en la ofensa es un terruño fallido, una agrupación campamental de castas y tribus. Y en eso estamos. Tengo a mi alrededor gente honesta asqueada con este presente, con este país. No van a callarse -y yo voy con ellos-. Desprecian las coacciones lunáticas de una banda de maulas, blindada en lo político, que está jugando al gua con la peña. Son los mismos que empiezan multando pancartas y terminan chapando periódicos. Hay portadas que pesan más que un grafiti de «puta España». Aquí hemos dado algunas, acreditadas, que han hecho flipar a lo lejos a la misma Mafia. ¿Eso no les ofende?

Al Gobierno le faltaba esto para mancharse aún más el apellido. Se han inventado una forma de entender el país a la manera de las barricadas. Ellos son los buenos. Nosotros, delincuentes preventivos. Los de las manifas. Los de las protestas. Los violentos. Los indocumentados. El ministro Fernández ha puesto al censo entero bajo sospecha, un capricho muy de policía. Y ha logrado con su ley que España sea eso que sucede al margen de nosotros, como si estorbáramos.

Lo próximo será que nos detengamos en casa, en familia, cuando alguno vea a otro en disposición de ofender a la patria, esa droga tan brusca. A este paso, también prohibirán la gripe y al primero que tosa le caerán dos hostias. Con su permiso y el de Jabois voy a delinquir suavecito: vaya mierda de país. Buenos días.

El índice de corrupción de España aumenta y se pone al nivel de hace 15 años
La ONG Transparencia Interancional elabora un ranking en el que España está en el puesto 40 tras bajar de golpe diez peldaños. Sólo en Siria ha crecido más la percepción sobre la corrupción.
El PP, en el Gobierno de España, pagó parte de la reforma de su sede de Génova con dinero negro, según el juez Ruz
R. V. www.Vozpopuli.com

España ha obtenido la puntuación más baja de los últimos quince años en el Índice de Percepción de la Corrupción 2013 de la ONG Transparencia Internacional (TI) y ha caído desde el puesto número 30 al 40 en el ranking global debido al la indignación provocada por casos como Gürtel, Bárcenas o los ERE.

El informe presentado hoy achaca el aumento de la percepción de la corrupción España -con una nota de 59 sobre 100- al alto número de casos que han aflorado el último año y el relevante eco social de escándalos como Gürtel, Bárcenas o los ERE en Andalucía, que han "influido intensamente en la percepción ciudadana, generando un estado de indignación generalizado", informa Efe.

La "preocupante" conclusión de este informe, según Manuel Villoria, miembro del Comité Ejecutivo de la organización, es que España "se desliza por la pendiente de la corrupción", que la corrupción política es muy alta con escándalos en todas las instituciones, incluso la Casa Real, y que no se está atendiendo a la gravedad del problema porque se adoptan "medidas a medias".

En este sentido, Jesús Sánchez Lombás, otro de los expertos que han participado en la presentación del estudio, ha considerado que la Ley de Transparencia recientemente aprobada es "un completo fracaso" y ha lamentado que no haya fijado un verdadero régimen sancionador.

Con él ha coincidido Silvina Bacigalupo, quien cree que aunque se hayan reforzado las medidas para impulsar la transparencia si no hay un reglamento para regular las sanciones no se resuelve el problema.

Sólo Siria lo hace peor
Este mismo informe indica que España es el segundo país del mundo en el que más ha aumentado la percepción de corrupción este año, por detrás tan sólo de Siria. La edición de 2013 del Índice de Percepción de la Corrupción (CPI) de TI indica que España cede seis puntos con respecto a la pasada edición, de los 65 (sobre un máximo de 100) a los 59, para descender de la posición trigésima hasta la cuadragésima, lo que le sitúa por detrás de Brunei y Polonia, y justo delante de Cabo Verde.

"Italia y Grecia han creado en el último año leyes y sistemas anticorrupción fuertes y modernos y eso ha mandado un mensaje positivo. En cambio, en España se ha sucedido escándalo tras escándalo", explicó a Efe Alejandro Salas, responsable para América de TI.

“El derecho a decidir no cabe en esta Constitución. En ninguna”
Lo peor de la Carta Magna es la falta de solución del modelo territorial, según Rubio Llorente
Fernando Garea Madrid El País

Francisco Rubio Llorente (Badajoz, 1930) ha sido vicepresidente del Tribunal Constitucional y presidente del Consejo de Estado. Antes trabajó como asesor de la ponencia constitucional en el Congreso, una especie de padre de la Ley Fundamental en la sombra, y su opinión entre los constitucionalistas es tan respetada como que se le considera la cabeza de una escuela propia.

Pregunta. ¿Qué es lo mejor de Constitución 35 años después?
Respuesta. Lo mejor sin duda es la garantía de los derechos de los ciudadanos y la recuperación de la libertad y de todos los derechos. Incluso la toma de conciencia de la sociedad española de que tiene esos derechos. Una democracia estable que funciona con regularidad con Gobiernos muy estables.

P. ¿Y lo peor?
R. Lo peor, quizás, la falta de solución definitiva del modelo territorial, que es un problema endémico de hace siglos. Y después el que, como consecuencia de decisiones que fueron muy acertadas en su momento, como forzar en lo posible la estabilidad gubernamental o asegurar un sistema de partidos estable, se ha dado lugar a una concentración de poder excesiva en la cúpula de los partidos y un cierre a la sociedad. También ha llevado a un excesivo control de la vida parlamentaria por la cúpula de los partidos. Se ha acentuado el sistema cancilleresco. Hay problemas en la organización de la Justicia, con cierta colonización de las instituciones que debían ser neutrales, como el Consejo General del Poder Judicial, que tampoco es una situación distinta a la de otras democracias.

P. ¿Se ha quedado antigua o envejece bien?
R. Ha aguantado bien el paso del tiempo. Una Constitución tiene que guardar un equilibrio entre dos contradicciones: tender a la estabilidad durante décadas o siglos y por otra tienen que tener cierta flexibilidad para acomodarse al cambio de los tiempos. Esa tensión está presente en la nuestra. Quizás uno de los inconvenientes es la dificultad de reformarla, pero más que por el procedimiento, por la falta de consenso.
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P. ¿Qué habría que cambiar?
R. El sistema de división territorial del poder, porque no es satisfactorio para casi nadie. Volver al diseño originario que se desvió, aunque no sea fácil. Quizás, eliminar la obligación de que la circunscripción electoral sea la provincia. Llevar a cabo una modificación en la organización del Poder Judicial. Revisar la moción de censura positiva y regular el proceso de integración en la Unión Europea.

P. ¿Cómo ve la propuesta federal del PSOE?
R. No la conozco bien, pero en lo poco que la conozco me parece todavía muy inconcreta. El problema no es de palabras, sino de sustancia, y el problema de nuestra organización territorial no se reduce a una inadecuada concepción del Senado, es mucho más profunda.

P. ¿Cabe en la Constitución el derecho a decidir?
R. No, ni en la actual ni en ninguna otra. Ni en la británica. Esa tontería que se está diciendo de que como en Reino Unido no hay constitución escrita cabe cualquier cosa es una bobada. Los escoceses no serán independientes si el Parlamento británico no les concede su independencia, y el Parlamento británico para hacerlo tiene que tomar decisiones que tienen consideraciones constitucionales y tienen que modificar varias leyes y hasta la bandera. El derecho a decidir como derecho de una parte de un Estado a separarse libremente no existe en parte alguna, salvo en los supuestos de autodeterminación, opresión o situación colonial.

P. ¿Es decir, que en el caso de Cataluña tendría que haber un referéndum en toda España?
R. Sí. Se debería autorizar un referéndum en Cataluña para que los catalanes pudiera expresar su deseo. Si es el de independencia, que espero que no sea así, entonces el Gobierno español podría estudiar una reforma de la Constitución para hacer posible la independencia de Cataluña y para ello convocar un referéndum en toda España.

P. ¿Dos consultas, entonces?
R. Por supuesto.

P. ¿Se retocará alguna vez la Constitución?
P. Yo tengo la esperanza de ver ese cambio. Y soy muy viejo.
Lo peor del texto es la falta de solución definitiva al modelo territorial”

P. ¿Qué le parece que las dos únicas reformas que se han hecho de la Constitución hayan sido por imposición de Europa?
R. En distinta medida. Me parece penoso y un poco ridículo. Creo que la reforma es necesaria. Al comienzo de su primera legislatura el presidente Zapatero quería hacerla, le encomendó al Consejo de Estado un estudio en el que yo dejé muchas horas de trabajo y del que estoy razonablemente satisfecho, pero ese proyecto se abandonó. Ahora es necesario. Ayer estuve en un acto en el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales donde Felipe González habló también de esa necesidad de reforma.

P. ¿La desafección política es extensible a la Constitución, teniendo en cuenta que solo los que tienen más de 52 años la votaron?
R. Sí, es un argumento clásico que la Constitución solo vincula a las generaciones que las aprueban, lo sostuvo Jefferson con la Constitución americana y le dieron una respuesta muy convincente: si fuera así, también la propiedad tendría que caducar cada 20 años. Pero es verdad que las generaciones vivas deben identificarse con la Constitución, que no es un peso que no pueda reformarse, y por eso es conveniente para que la gente tomara conciencia de que la Constitución es obra de todos.

P. En esa desafección se incluye una revisión de la Transición, que parecía intocable.
P. Es que en la Transición no se hizo todo bien. Ninguna obra humana es perfecta, pero se hicieron bastantes cosas bien. Los aspectos negativos que ahora se detectan fueron positivos y respondían a necesidades de su tiempo, aunque luego hayan cambiado. Hay medidas que entonces eran funcionales y ahora pueden parecer disfuncionales, pero eso no es un defecto originario. Se habla de que hubo demasiadas concesiones de la izquierda a la derecha, pero hay que ponerse en el momento y tener en cuenta que a lo que nos obsesionaba era el recuerdo de la Guerra Civil y que no se repitiera y asegurar que íbamos todos en la misma dirección.

La principal dificultad para reformarlo está en la falta de consenso”
P. ¿Por qué se ha producido esa desafección ciudadana y cuáles serían las soluciones?
R. La solución no la sé. Si creo que la desafección tiene un origen exógeno: el espacio de la política se ha reducido en el mundo entero como consecuencia de la globalización de la economía, la liberalización del mercado de capitales. Los ciudadanos del mundo entero perciben que la capacidad de decisión de los políticos para orientar una política económica propia es muy reducida, y como esa política condiciona al resto de las políticas, eso hace que los ciudadanos se sientan distantes de la política.

P. ¿Es coyuntural la discusión del sistema de partido y de democracia representativa?
R. Hay que explicar a la gente que la democracia representativa es la única forma posible. Su sustitución por la democracia directa no es posible por la simple razón de la división social del trabajo. Hay muy pocos ciudadanos que estén dispuestos a dejar de lado sus trabajos para dedicarse a los asuntos públicos, que requieren un alto grado de especialización, con profesionales de la política en el mejor de los sentidos. Por mucho que lo facilite la sociedad de la información. En 1901 ya se temía que la prensa popular y la libertad de información pudieran sustituir la democracia representativa por la directa, y pensar que Twitter, Facebook o internet puedan hacerlo ahora no lo creo, sinceramente. El movimiento del 15-M moralmente me gustó como protesta y reacción, pero desde el punto de vista político, no.

Aprobada por el Congreso la nueva Ley de Transparencia
REDACCIÓN MADRID Minuto Digital 3 Diciembre 2013

El Pleno del Congreso ha aprobado definitivamente este jueves la Ley de Transparencia, Acceso a la Información y Buen Gobierno, una norma cuya tramitación parlamentaria ha durado 14 meses y que, además, no entrará completamente en vigor hasta dentro de dos años, al filo de 2016.

Aunque en este último trámite no se sometía votación el conjunto de la norma sino únicamente las enmiendas aprobadas en el Senado, durante el debate los grupos parlamentarios han mantenido la misma posición que tenían cuando la ley salió del Congreso.

Así, sólo el PP ha hecho una defensa cerrada de la nueva legislación, mientras que los nacionalistas de CiU y PNV le han dado un apoyo crítico y el PSOE, Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), UPyD y la mayoría del Grupo Mixto (Amaiur, ERC y Compromís-Equo, entre otros) han reiterado su rechazo a la misma por insuficiente.

Una vez que el texto se publique en el Boletín Oficial del Estado (BOE), la parte relativa al denominado ‘buen gobierno’ que obliga a los cargos públicos ya estará vigente, pero no ocurrirá lo mismo con los capítulos sobre transparencia y acceso a la información. Tanto la Administración General del Estado –Gobierno, los organismos adscritos e instituciones como Congreso, Senado, Banco de España y Casa del Rey– como las entidades privadas a las que afecta, contarán un periodo de 12 meses de carencia para aplicársela.

Esto implica que a más tardar en diciembre de 2014 deberá ponerse en marcha el denominado Portal de la Transparencia, para el que se han presupuestado 1,4 millones de euros, y constituirse el Consejo de la Transparencia que velará por su cumplimiento.

DESPUÉS DE LAS ELECCIONES LOCALES Y AUTONÓMICAS
Sin embargo, el PP introdujo en el Senado una enmienda que amplió a dos años la moratoria en el caso de las comunidades autónomas y ayuntamientos, con lo que éstos no tendrán que cumplir esta parte de la norma hasta diciembre de 2015, cuando ya se habrán celebrado las elecciones locales y autonómicas previstas para la primavera de ese año. Con este año ‘extra’ se pretende dar margen a las comunidades que lo deseen para aprobar su propia legislación en esta materia.

La ley que sale del Congreso es muy distinta de la que entró en la Cámara en septiembre de 2012, porque se ha ampliado considerablemente su ámbito de aplicación incluyendo por ejemplo a partidos políticos, sindicatos, organizaciones empresariales, la Casa del Rey, el Banco de España y la mutuas laborales. También va a afectar a entidades que se financien con fondos públicos, lo que garantiza la inclusión de la Iglesia.

En concreto, tendrán que someterse a la transparencia las entidades privadas cuya financiación esté compuesta en un 40 por ciento por fondos públicos (siempre que reciban al menos 5.000 euros en subvenciones), así como todas aquellas que reciban más de 100.000 euros al año en ayudas.

Asimismo, se han modificado aspectos relativos al buen gobierno. Tras las críticas de toda la oposición, en especial de los nacionalistas de PNV y CiU, se dejó claro que la competencia para instruir un expediente y sancionar a un alto cargo de la administración local y autonómica debe ser de la correspondiente administración y en ningún de la Administración General del Estado o del Ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, como preveía inicialmente el Gobierno. Este cambio fue fundamental para lograr el apoyo, aunque crítico, de los nacionalistas a la norma.

EL CONSEJO DE LA TRANSPARENCIA NACE CUESTIONADO
También se retocó, aunque sin aval de la oposición, el futuro Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, que velará por el cumplimiento de la norma que, como se había previsto inicialmente, estará adscrito al Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, que propondrá el nombre de su presidente al Consejo de Ministros. Su mandato será de cinco años y tendrá que contar con el apoyo de la mayoría absoluta del Congreso.

Durante la tramitación en la Cámara Alta, se acordó que los ciudadanos puedan utilizar las lenguas cooficiales al dirigirse a las administraciones (no será obligatorio sin embargo en la respuesta de las instituciones) y que el Consejo de la Transparencia remita su informe anual también al Senado, no sólo al Congreso, y que pueda promover borradores con recomendaciones y directrices en esta materia.

Por otra parte, el Gobierno ha aprovechado la tramitación en el Senado para modificar, a través de una disposición adicional a la Ley de Transparencia, la Ley Contra el Blanqueo y la Financiación del terrorismo, de 2010. La oposición ha criticado este “atajo” legislativo, pero el Gobierno lo ha justificado alegando que España debía cumplir ya sus obligaciones internacionales en esta materia.

SE MANTIENEN LA LIMITACIONES “EXAGERADAS”
Sin embargo hay aspectos que casi no han sufrido cambios como los relativos a las excepciones, que son “exageradas” para la mayoría de la oposición. Además de restringir el acceso a la información por suponer un perjuicio para la seguridad y la defensa nacional, la prevención de delitos o el secreto profesional, la norma también fija como límites “los intereses económicos o comerciales, la política económica y monetaria, la protección del medio ambiente o la garantía de la confidencialidad o el secreto requerido en procesos de toma de decisión”.

También se ha mantenido inalterable el denominado silencio administrativo negativo por el que la administración concernida no está obligada a contestar a un requerimiento de información y, al no hacerlo, el solicitante debe entender su solicitud como rechazada. El Gobierno tampoco ha atendido la petición de la mayoría de la oposición de que el acceso a la información sea un derecho fundamental.

Basura transparente
Nota del Editor 3 Diciembre 2013

El gobierno, el del Partido Popular, ha abortado otra ley. Otra más que irá al cajón de los miles y miles de leyes inútiles y contradictorias que hacen de España una selva legal que sólo  pueden atravesar los políticos y sus amigos porque para ellos, las leyes no existen y por tanto no tienen que cumplirlas y si algún juez se porta como tal, ya tienen preparado el correspondiente indulto.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

DENAES CONVOCA A LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO Y A LA SOCIEDAD CIVIL ESPAÑOLA PARA EXIGIR JUSTICIA AL GOBIERNO

www.nacionespanola.org 3 Diciembre 2013

Estimado amigo:

La Fundación para la Defensa de la Nación Española, DENAES, reunirá el próximo viernes 6 de diciembre a las 17:00 horas a las víctimas del terrorismo en la Plaza de la República Dominicana de Madrid.

Las excarcelaciones masivas de los etarras más sanguinarios y los homenajes públicos de los que están siendo protagonistas han llevado a DENAES a convocar una movilización que, en palabras del presidente de la fundación Santiago Abascal, “busca denunciar la aplicación de una sentencia que, además de una humillación a las víctimas y una indignidad nacional, supone la continuación del proceso de negociación con ETA iniciado por el anterior gobierno”.

Siete son las razones que han llevado a la Fundación DENAES a convocar el acto de protesta del próximo viernes. Son estas:

1. España no tiene una regulación interna para la ejecución de las sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo (TEDH), como así fue reconocido por el Tribunal Supremo en su Acuerdo de Sala General de 21 de noviembre de 2013.

2. La sentencia, que afectaba a la etarra Inés del Río, se ha aplicado de forma extensiva a otros terroristas, violadores y criminales hasta llegar, a fecha de 2 de diciembre, a la cifra de 77 excarcelados.

3. La de la doctrina Parot es la primera sentencia de Estrasburgo que se cumple en menos de 24 horas. La puesta en libertad de los demás terroristas, asesinos, violadores y pederastas se ha producido, igualmente, en un contexto de inexplicable pero sospechosa urgencia.

4. No se han tomado medidas para salvaguardar la dignidad de las víctimas ni para evitar que los criminales, la inmensa mayoría sin arrepentir y no aptos para la reintegración social, vuelvan a cometer crímenes. Se ha generado así una comprensible alarma social en la sociedad española, aún más palpable en las localidades de los excarcelados.

5. Un pronunciamiento del Tribunal Supremo del año 2002 fijaba que las sentencias del TEDH son de naturaleza declarativa.

6. El Convenio del Estado Español con el TEDH no exige la directa ejecutividad de sus sentencias.

7. Por último, y aunque el proceso de excarcelaciones hubiera respetado los cauces procesales establecidos por el ordenamiento español, el Gobierno de España podría, como han hecho Inglaterra y otros países de igual o mayor tradición democrática que España, haber sopesado la aplicación de la sentencia o, en su defecto, haberla demorado el mayor tiempo posible.
AVT, Voces contra el Terrorismo, Covite y Dignidad y Justicia

El acto contará con el respaldo y la presencia de las principales asociaciones -AVT, Voces contra el Terrorismo, Covite y Dignidad y Justicia-, así como de José Antonio Ortega Lara, víctima del más largo secuestro de la banda terrorista ETA.

Tanto el lugar como la fecha de la concentración tienen un especial simbolismo para la sociedad española en general y las víctimas de terrorismo en particular.

La Plaza de la República Dominicana fue escenario de un salvaje atentado etarra con 12 muertos; allí se erigió el Monumento a las víctimas que impulsó DENAES.

Respecto de la fecha –Día de la Constitución Española-, Santiago Abascal apunta: “no hay nada que celebrar porque no hemos sabido hacer que nuestras leyes garanticen la aplicación de las justicia, la respuesta a los terroristas y la dignidad de España”.

Por último, la Fundación DENAES también cuenta con el apoyo de las víctimas de los violadores excarcelados y otros afectados por la interpretación del fallo de Estrasburgo que, como la Asociación Sandra Palo, estarán el próximo viernes en la Plaza de la República Dominicana.

La convocatoria se está difundiendo a través de las redes sociales con el hashtag #El6aLas5YoVoy.

FUNDACION DENAES

Plaza de la Dignidad

Almudena Negro www.gaceta.es 3 Diciembre 2013

Se espera una foto-trampa para quienes necesitan creer que ETA ha sido derrotada.

Será este próximo viernes, día en que España descansa porque celebra la carta otorgada, que no Constitución, de 1978, germen de cuantos males afligen hoy a la piel de todo. Un texto que nació viejo y en cuyo seno se encuentran las concesiones al separatismo español que tanto preocupa a aquellos quienes aún no se han entregado por completo a la hoguera del relativismo moral y la inanidad intelectual .

Tendrá lugar a las cinco de la tarde en la madrileña plaza de la República Dominicana, conocida como plaza de la Dignidad desde los tiempos en que la valiente, sorprendente y espontánea rebelión cívica consiguiera frenar temporalmente los planes de integrar a la banda terrorista ETA en el consenso socialdemócrata. El proceso de paz de José Luis Rodríguez Zapatero; el proceso de paz del sistema. Planes hoy aceptados por una parte del PP, responsable último de las excarcelaciones masivas de terroristas, asesinos en serie y violadores reincidentes.

Porque había elección. Se podía haber decidido no terminar por quebrar la confianza de los ciudadanos en la Justicia, en la que ya no cree nadie. ¿Cómo hacerlo cuando etarras con decenas de muertos sobre sus conciencias son recibidos como héroes en sus pueblos? ¿Cómo hacerlo cuando los peores depredadores sexuales de nuestra historia reciente, quienes además con alta probabilidad podrían volver en cualquier momento a cometer uno de sus crímenes, andan sueltos por las calles, para dolor de las familias de sus víctimas, a las que este Gobierno, esta (in) justicia, ha vuelto a matar estos días? Se podía haber decidido no aplicar la técnicamente perfecta sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Como ya se ha hecho en otras ocasiones con sentencias dictadas por ese mismo tribunal. Rumasa. Como hacen otros países, cuya democracia nuestros fanáticos democratistas no osarían poner en duda.

Pero resulta que, como denunciaba Francisco José Alcaraz en Ya es Domingo, de Radio Inter, se espera aún antes de Nochebuena una foto. Una foto-trampa. La que acabará por engañar a quienes necesitan creer que ETA ha sido derrotada, pese a estar logrando todos sus objetivos políticos. Se escenificará una simbólica entrega de armas. Armas y explosivos. Zulos. Verificada por una comisión internacional, que ya se sabe que algunos previo pago de su importe se prestan a lo que sea.

Será una imagen que hará recrudecer la campaña de insultos contra las víctimas del terrorismo, a quienes los más sectarios niegan su condición de sujeto político, y quienes se oponen al apaño con los criminales. Habrá que resistir. Porque lo que está sucediendo, además de antipolítico es profundamente amoral.

ETA: regalo envenenado
Alfonso Basallo www.gaceta.es 3 Diciembre 2013

El Gobierno del PP ha seguido la hoja de ruta de ZP con los ‘bolinagazos’ y ‘estrasburgazos’.

Ojalá no se cumpla el regalo que, según publica hoy este periódico, nos tiene pensado dejar ETA junto a los zapatos en vísperas de Navidad: la entrega de las armas. Primero, porque el Lado Oscuro nunca dice la verdad, y es muy posible que esa entrega sea sólo parcial. Pueden coger a un pacifista con cara de panoli, tipo Brian Currin, o al seráfico clérigo irlandés Alec Reid, para hacer que certifiquen la escena, fotografiarse ante los focos de una Europa que nunca se entera de nada, y dar el pego: se acabaron cuarenta años de sangre en el País Vasco. Pero se la podrían dar con queso a tan perspicaces verificadores, al guardarse un palé relleno de explosivos. ETA no puede perder esa baza inapelable y eficaz que es el detonador. No son Gandhi.

Y segundo, porque si realmente llegan a escenificar tan tierno paripé, se estaría escribiendo la última línea del guión trazado por Zapatero a comienzos de la pasada década cuando llegó al PSOE con la determinación de pasar a la Historia. Se encontró con una ETA en las últimas y en lugar de encargar una montañita de bolas de hierro de presidiarios, les regaló el balón de oxígeno de la negociación. En vez de llenar celdas de los killers y sus cómplices, preparó el terreno para llenar concejalías y escaños del País Vasco de proetarras, con cara de Gerry Adams.

Lo que hizo Zapatero, con la ayuda inestimable de los Eguiguren y los Rubalcaba, fue ponerle alfombra roja a quienes tenían en su haber más de 800 cadáveres. Y dar una solución política a un problema criminal y penal. Cierto, que el conglomerado de ETA tenía una pequeña cuenta con la justicia. No problem. Para eso estaba el Tribunal Blanqueador (perdón Constitucional). Resultado: los ayuntamientos del País Vasco se llenaron de banderas abertzales, los etarras ya tenían lo que querían y ZP pasaba a la Historia como hombre de paz.

Oiga, espere... queda un problema más. ¿Qué hacemos con las víctimas? ¿Las víctimas? ¿Qué víctimas? “Menudo dilema” debió pensar Zapatero. Solución: ese ingrato marrón se lo dejamos al Gobierno del PP, que para eso tiene cuajo. La prueba es que éste ha seguido la hoja de ruta esbozada por ZP, con esa amnistía general encubierta que son los bolinagazos y los estrasburgazos, excarcelando a personajes con cientos de muescas en sus cartucheras, dejando sueltos a los faisanes, y poniendo cara de circunstancias ante las víctimas, esos aguafiestas pelmas.

Todas las piezas encajan. Con la entrega de armas, el mundo etarra obtendría certificado de buena conducta y podría continuar con su maratón política: las europeas primero, y las municipales y locales después. Y el Gobierno exhibiría ese nuevo tanto en la recta final de la legislatura, añadiendo a los verdes, un brote más... aunque este último esté teñido de rojo.

Abascal y el PP
JUAN CARLOS GIRAUTA ABC  3 Diciembre 2013

El PP estaba cargado de legitimidad para salir a la calle con las víctimas, cosa que hizo hasta siete veces bajo los mandatos de Zapatero

CUANDO Santiago Abascal y su partido de tantos años se vuelven incompatibles, el problema lo tiene el partido, no él. Todos sabemos que es así. Como sabemos que el presidente de la Fundación DENAES no se arredra. Si no lo ha hecho ante los terroristas que le quemaron los negocios familiares, mucho menos iba a hacerlo ante las evidencias de que la formación a la que ha consagrado su vida adulta lo consideraba incómodo, ante ese típico mensaje sectario de los partidos políticos que consiste en ir sacándote de la pista. Sólo que Abascal no estaba compitiendo en ninguna carrera que no fuera la de vencer al terrorismo separatista en todos los frentes, incluyendo el que hoy nos queda: el del amparo a las víctimas y la construcción de sentido.

Desde su asistencia a clase con escolta cuando estudiaba, hasta su reciente carta pública a Mariano Rajoy despidiéndose del PP, la militancia ha significado para este bilbaíno de una pieza algo muy importante: el compromiso con unos valores cívicos en el entorno más difícil que uno pueda imaginar. Conozco a Santiago y sé que de esos valores no se ha movido. ¿Quién lo ha hecho pues?

Porque sigue donde estaba, ahora llama como presidente de DENAES a un acto masivo en la plaza de la República Dominicana de Madrid. Y para que puedan caber todos los que están con las víctimas, renuncia a los lemas y a los partidos convocantes. La asistencia a la concentración, que coincidirá con el día de la Constitución, no presupone pues más que lo dicho, y no exige compartir matices sobre el resto de asuntos relacionados con la situación española posterior a la sentencia del TEDH ni implica una posición más o menos contraria al gobierno de la nación.

Así que, de ser ciertas las informaciones sobre una división interna en el PP en cuanto a la conveniencia de asistir al acto, no será porque quien convoca pretenda torpedear a nadie, sino porque, desgraciadamente, el partido en el gobierno ?o más bien una parte de sus dirigentes? temen exponerse en la calle ante las víctimas. Y eso es una catástrofe para unas siglas perseguidas con saña por la ETA. Aparecer en sus listas municipales les costó la vida a personas ejemplares que murieron por la libertad de todos nosotros, al igual que tantos socialistas asesinados. A la adscripción a sus siglas ha acompañado el riesgo muy real de caer bajo los disparos de los terroristas.

Siendo presidente del Gobierno, el fundador del PP colocó a las víctimas en el lugar de reconocimiento que merecían y que se les había negado, mientras luchaba con éxito contra el terrorismo etarra sin salirse de los límites de la ley por exceso o por defecto, una excepción en la historia del contraterrorismo español contemporáneo. Por todas estas razones, el PP estaba cargado de legitimidad para salir a la calle con las víctimas, cosa que hizo hasta siete veces bajo los mandatos de Zapatero, llegando a formar la manifestación más nutrida que se recuerda en España, y permitiendo a Rajoy pronunciar las más terribles palabras acusatorias contra el presidente socialista. Es asombroso, y es tristísimo, que hoy el PP tema concentrarse en público junto a las víctimas de ETA.

Solo existe una forma de sortear ese triste destino que sitúa a Rajoy en la historia como un continuador de Zapatero y no de Aznar: que el PP recuerde quién es y reafirme sus principios definitorios. También: que se arme de valor y ocupe el lugar que le corresponde a un partido con su hoja de servicios.

El 'Tea Party' se subleva contra el Gobierno
El ala derecha del PP reprocha a Rajoy la excarcelación de etarras y violadores por el fin de la doctrina Parot.
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Rosa Paz www.cronicaglobal.com 3 Diciembre 2013

La excarcelación de varias decenas de etarras, de asesinos y violadores, que tanta alarma e indignación ciudadana está generando, está siendo utilizada, además, por el ala derecha del PP para arremeter contra el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y contra sus ministros. De nada les sirve que la inmensa mayoría de los juristas opinen que la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo es de obligado cumplimento para España. Tampoco, que esa misma proporción de penalistas sostenga que uno de los principios del Estado de derecho es la irretroactividad de las leyes y de la jurisprudencia, salvo cuando sean beneficiosas para el reo.

Así que, en la medida en que van saliendo de las cárceles los afectados por la aplicación retroactiva de la llamada doctrina Parot, el sector más integrista del PP y sus portavoces mediáticos reprochan al Gobierno que no hiciera nada para torcer la voluntad de los 17 magistrados de la Gran Sala del Tribunal de Estrasburgo -presiones, destituciones, tráfico de influencias, por ejemplo-, le afean que consienta a las distintas audiencias la rápida puesta en libertad de esos reclusos y, sobre todo, le acusan de "seguir la hoja de ruta" que, según ellos, marcó el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero en su negociación con ETA.

De nada vale tampoco que portavoces gubernamentales, y el propio Rajoy, insistan en que no existe ningún tipo de negociación subterránea con la banda terrorista que, por cierto, atentó por última vez hace cuatro años y anunció hace dos el cese definitivo de su actividad asesina. Sorprende, de hecho, la dureza con la que algunos de los líderes de ese Tea Party español, Jaime Mayor Oreja, Esperanza Aguirre o el propio José María Aznar, se emplean contra el Ejecutivo del PP, un partido del que Mayor Oreja es portavoz en el Parlamento Europeo, Aguirre es presidenta en la Comunidad de Madrid, y Aznar, presidente de honor.

"No se cortan un pelo"
"Está siendo durísimo", señalaba un alto cargo popular. Porque los críticos "no se cortan un pelo". Aguirre, por ejemplo, no para de hacer declaraciones públicas criticando las excarcelaciones y la pasada semana le recriminó directamente al ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, que no hubiera cambiado al representante español en el Tribunal de Estrasburgo, el magistrado Luis López Guerra, con un mandato de nueve años, como si los gobiernos pusieran o quitaran a los representantes en organismos internacionales en función de su color político. Lo dijo delante de Rajoy, a quien, al parecer, iba dirigido el reproche de que el Ejecutivo "no se haya movido" para impedir una sentencia como la aprobada en Estrasburgo.

También Mayor Oreja se pasea por las TDT exponiendo su doctrina, esa que considera que ETA ha triunfado porque gobierna en numerosos ayuntamientos vascos y en la Diputación de Guipúzcoa y tiene representación parlamentaria en las Cortes Generales y en el Parlamento autonómico de Vitoria, y que considera incluso al presidente de la Generalidad, Artur Mas, como un simple instrumento del proyecto etarra. Las teorías de Mayor cuentan con adeptos en algunos medios de comunicación madrileños y en un sector de la militancia popular. Y eso que hasta el ministro del Interior, Jorge Fernández, -y desde luego el resto del Gobierno, el PSOE y toda la izquierda- declaran que el terrorismo se ha acabado, que ETA está derrotada.

Un político vasco, que ha mantenido en el pasado posiciones próximas a Mayor Oreja, se dolía en privado del "daño" que están haciendo estas "falsas" teorías. "Siempre habíamos dicho -explicaba- que si ETA ganaba impondría su dictadura y que si perdía acabarían de concejales. Y ahí están, derrotados y de concejales".

La indignación "acabará pronto"
Dicen en el PP que Mayor Oreja está en plena campaña de ataques soterrados a Rajoy porque quiere repetir como candidato en las elecciones europeas, y consideran, además, que es muy probable que el presidente lo consienta. En parte, por esa tendencia de Rajoy a rehuir el conflicto, pero también porque piensa que es una forma de contentar y contener al ala más derechista.

Esa actitud con el ex ministro del Interior vasco refleja la estrategia que ha decidido mantener la dirección del PP y el Gobierno con los críticos de su derecha. Mirar hacia otro lado, no contestar o hacerlo con delicadeza, porque, al fin y al cabo, no creen que se vaya a provocar una escisión ni a crear en España un partido de extrema derecha, como existe en casi todos los países del entorno. Pero, por si acaso, tampoco quieren provocarlo.

Sostienen, también, que la indignación social por la excarcelación de etarras y violadores "se acabará pronto. En cuanto pasen unas semanas y hayan dejado de salir los presos". Hay quien piensa, de hecho, que al Gobierno le viene bien esta liberación rápida de los reclusos porque un goteo que se extienda en el tiempo podría acabar por erosionarle. Por eso creen que si en un par de semanas acaban de salir todos los afectados por la doctrina Parot, el PP podrá centrar toda su estrategia en preparar las elecciones europeas de 2014, sin distraerse con las quejas de su tea party y de las víctimas.

Cataluña
Cacería de 'anticatalanes' en Twitter
Pablo Planas Libertad Digital 3 Diciembre 2013

La prensa de Barcelona y TV3 anunciaban este lunes la aparición de un nuevo libro sobre la figura de Artur Mas. "Van a por mí. Ahora soy un personaje odiado en Madrid", se lamenta el president en un volumen que se habría puesto ya a la venta, según los diarios. Después de recorrer tres librerías del centro de Barcelona desistí de su búsqueda. En los establecimientos visitados no había llegado todavía ningún ejemplar y ya no me veía con el coraje suficiente para repetir por cuarta vez el título de la cosa: Servir Catalunya. Artur Mas, l'home, el politic, el pensador.

A pesar del creciente respeto que se le profesa, la irrupción en una librería a primera hora de la mañana de un individuo preguntando por un libro en el que se califica a Mas de "pensador" era motivo de perplejidad y hasta de risas por lo bajini entre los dependientes. Algunos libreros, lo más jóvenes e inexpertos, atienden con unos aires que convierten al interesado comprador en una piltrafilla de pequeño saltamontes. Y más si lo que vas buscando es un libro en el que al lado del apellido Mas figura el término "pensador". El periodismo no está tan bien pagado como para pasarse toda la mañana de un lunes haciendo el ridículo por las librerías de Barcelona. Pero el libro existe y lleva ese título. Prometo conseguirlo.

Entre tanto nos tendremos que conformar con el avance de contenidos de los diarios, cuatro frases y entre ellas la predicción de que Cataluña "tendrá jugársela no más tarde del 2016". Contra pronóstico, Mas cree ahora que las prisas no son buenas, descarta la declaración unilateral de independencia y aplaza dos años la resolución del "conflicto". Sus acólitos, en cambio, insisten en que habrá referéndum en 2014. Si hoy es martes, el president estaría por el plan de agotar la legislatura, esperar un descalabro de los grandes partidos en las generales de 2015 y plantear las autonómicas del año siguiente como un plebiscito. Mañana, a saber, porque la política catalana es un trastorno bipolar.

La cuestión es que se siente odiado, cosa de la que nos enteramos pocas horas después de la última noche de los cristales rotos en la sede de Ciudadanos en Barcelona. Los ataques contra las instalaciones de los partidos no independentistas son recurrentes, tanto que ya sólo rascan breves en la prensa y, como mucho, una fotografía. Lo que también es recurrente es el insulto. Mas se siente odiado de la misma manera que hay políticos y periodistas que, se sientan o no odiados, son directamente insultados, a cara descubierta. Pilar Rahola, columnista de La Vanguardia y tertuliana, ha tachado a Pere Navarro de "tonto útil del españolismo" en respuesta a una entrevista del dirigente socialista en El Mundo. En ese diario, Navarro aseguraba que el PSC no era el tonto útil del nacionalismo, pero que CiU -nadie en concreto, sino la formación nacionalista- sí era el tonto útil de ERC. "Tiene razón -sostenía Rahola en Twitter-, Navarro es el tonto útil del españolismo". No es raro que los tertulianos insulten a los políticos o a quien se les ponga por delante, pero en general se trata de otra retórica, un poco más elaborada que la del "tonto tú".

Tampoco sorprende ya que se insulte a determinados periodistas. Es curioso (o no), pero la práctica está más extendida entre los partidarios del último informe del CAC que entre sus detractores, a los que el nacionalismo identifica como "enemigos de Cataluña". Gregorio Morán es uno de los más significados y diana habitual de las ofensas en modo barra libre. En su último artículo de La Vanguardia, el pasado sábado, le dio por decir lo siguiente: "¿Quien hubiera podido decir que el viejo mercado del Born, que yo llegué a conocer, se convertiría en una especie de Valle de los Caídos de una generación instalada ya en la autoestima?". (El Borne es ahora un centro cultural que exhibe las supuestas ruinas del sitio de 1714). La osadía de Morán fue comentada, también en Twitter, por dos insignes colaboradores del mismo diario. Xavier Antich, firma habitual del suplemento cultural, emitió un trino en el que se preguntaba si comparar el Borne con el Valle de los Caídos era "analfabetismo, imbecilidad, mala leche y/o demencia senil". Otra firma habitual del mismo periódico, Francesc-Marc Álvaro, era más concreto en su tuit:

S'ha de ser molt miserable, indocumentat i rabiós per comparar el Born rehabilitat amb el Valle de los Caídos. Ho fa G. Morán avui a LV.

Como lo del título del libro sobre el "pensador" Mas, el señalamiento, con nombres y apellidos, no necesita traducción.

No consta que Rahola, Antich y Álvaro presten sus servicios en el CAC, pero dada su capacidad para señalar y calificar a disidentes como Navarro y Morán -tan alejados uno del otro, por cierto-, serían unos magníficos colaboradores en el cribado mediático de ofensas a la patria. No es un insulto, antes al contrario. Se trata de un elogio, dado que la clase periodística catalana ha aplaudido el informe en cuestión hasta romperse las manos. Y es que en Cataluña no insulta quien quiere, sino quien puede, pero en sentido literal. Unos pocos están sujetos al régimen ético del CAC. Los de Mas pueden decir lo que quieran.

La paz sucia de ETA
La brigada del aplauso y la hipocresía del PP
Guillermo Dupuy Libertad Digital 3 Diciembre 2013

En una cosa tiene razón el cínico de ZP en sus más recientes y no menos troleras declaraciones, y es en denunciar cómo le estarían criticando no pocos medios de comunicación que nada dicen ahora del Gobierno bajo cuyo mandato se está produciendo la masiva excarcelación de etarras.

Si el pasado viernes el ABC salía en defensa del Gobierno al denunciar la "demagogia" de Rosa Diez por criticar la pasividad de Ejecutivo ante los homenajes a los etarras el mismo día que Gallardón los ponía en conocimiento de la Fiscalía, este lunes el diario La Razón maquilla la repugnante condescendencia del Ejecutivo de Rajoy ante la paz sucia de ETA afirmando:

El Gobierno envía a la Fiscalía informes con los indicios para ilegalizar a Sortu.

Empezando por lo primero, los homenajes a los etarras excarcelados a los que se refería Rosa Díez no son los que se produjeron el pasado miércoles con cohetes, repiques de campanas o pasillos de honor, que han forzado finalmente a Gallardón a hacer como si hace algo. La pasividad que denunciaba la dirigente de UPyD la semana pasada se refería a la que ha mostrado el Gobierno desde hace más de un mes ante el homenaje que denunciara el pasado 23 de octubre el diario El Mundo protagonizado por la Asociación Harrea Elkartea -colectivo de expresos de ETA que mantienen su fidelidad a la organización terrorista tras haber cumplido condena-, en cuyos folletos se afirma que "la sociedad está en deuda" con los etarras excarcelados, pues "han contribuido a una sociedad más justa" y "se les debe lo que se les negó durante años". Fue ese homenaje, negro sobre blanco, mucho más perseguible de oficio, el que motivó que la dirigente de UPyD instara al Gobierno y a la Fiscalía la ilegalización de Harrea Elkartea hace más de un mes, sin que el Gobierno hasta la fecha haya movido ficha.

Más burdo es, con todo, el maquillaje que La Razón dedica a la clamorosa condescendencia del Gobierno de Rajoy ante la persistencia de ETA en las instituciones con un titular de portada que nos anuncia la supuesta voluntad de ilegalización de Sortu. Sí de Sortu, han leído bien. ¿Pero a quién quiere engañar el diario que dirige Marhuenda? Sortu no fue nunca más que el señuelo con la que ETA trató en su día de distraer la atención para colar sus nuevos brazos políticos, que fueron, finalmente, Bildu y Amaiur. ¿Pretende Marhuenda también utilizarlo de señuelo para que no veamos la condescendencia del Gobierno del PP y su obediente Fiscalía?

En fin, que la histórica traición del PP de Rajoy a sus votantes tampoco hubiera sido posible sin esta brigada del aplauso, sin estos medios de comunicación que se ponen al servio de unas siglas y no de un ideario.

Lucha antiterrorista
La Ertzaintza, el PNV y ETA
Cayetano González Libertad Digital 3 Diciembre 2013

El lehendakari Urkullu, el portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, y la consejera vasca de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, se han pasado todo el fin de semana muy ofendidos e indignados por las declaraciones hechas el pasado viernes por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, en la rueda de prensa del Consejo de Ministros, en las que afirmó que con la Guardia Civil o con la Policía Nacional no se hubieran producido los actos de recibimiento y homenaje a los etarras excarcelados por la derogación de la Doctrina Parot. Unas declaraciones que las autoridades vascas interpretaron como una crítica a la Policía autonómica.

Para una vez que el ministro Fernández no dice una melonada y acierta en sus declaraciones, va y al día siguiente no se le ocurre otra cosa que coger el teléfono y llamar a su homóloga autonómica para pedirle disculpas por lo que había dicho, eso sí, después de que el lehendakari hubiera escrito indignado el mismo viernes una carta a Rajoy exigiéndole una rectificación pública. Se puede decir por tanto que el ministro del Interior no acierta ni cuando rectifica, porque aparte de que en este caso tenía toda la razón, de lo que no es consciente Fernández es de que el PNV es implacable cuando huele la debilidad del adversario político que se pliega, como ha hecho él.

Pero vayamos al fondo del asunto. Después de que se le pasara ese estado de indignación, la consejera de Seguridad ha enseñado este lunes la patita al decir que no ve indicios de delito en que se reciba a los etarras con aplausos y cohetes. Para justificar esa peregrina afirmación ha subrayado que "no es lo mismo un recibimiento a presos de ETA que un homenaje o un acto de exaltación del terrorismo, y quienes han asimilado los tres conceptos pretenden confundir". Ahora comprenderá el ministro Fernández Díaz su grave error al pedir disculpas a la consejera.

Habrá que recordar que la responsable de Seguridad del Gobierno vasco ya protagonizó el pasado mes de mayo otra actuación que pone muy a las claras el hondo sentido democrático que preside su quehacer, del que depende la seguridad y el orden público. Resulta que no tuvo otra ocurrencia que facilitar su teléfono móvil a la portavoz de Bildu en el Parlamento vasco, Laura Mintegi, para que esta la llamara si observaba algún incidente en la detención, por parte de la Ertzaintza, en cumplimiento de una orden de la Audiencia Nacional, de una colaboradora de ETA que se pertrechaba tras varios centenares de simpatizantes de la banda terrorista en un puente de la localidad vizcaína de Ondárroa.

Trescientos agentes antidisturbios de la Ertzaintza, 30 furgonetas, coches patrullas y hasta dos lanchas fue el fuerte despliegue que hubo que llevar a cabo para detener a la colaboradora de ETA. La portavoz de Bildu le espetó ese día al responsable del dispositivo de la Policía autonómica lo siguiente:

No quiero volver a ver un desalojo de esta manera, y si lo vuelvo a ver, llamo a la consejera de Seguridad, que me ha dado su móvil particular y me ha dicho que en cualquier momento le llame si tenemos algún problema, y estoy a punto de llamarla. Está claro, ¿verdad?

A lo que el mando policial le respondió lacónicamente "Llame usted a quien quiera", en lugar de proceder a su detención inmediata por obstrucción a la actuación de las fuerzas del orden.

La Ertzaintza, que se puso en marcha en 1980 después de la aprobación del Estatuto de Gernika, cuenta en la actualidad con 8.000 agentes desplegados a lo largo y a ancho del País Vasco. Es, junto al concierto económico, el símbolo más visible del autogobierno vasco. Es de justicia recordar que este cuerpo policial también ha sido objetivo de ETA. Dieciséis ertzainas –tres mandos incluidos– han sido asesinados por la banda terrorista en los últimos treinta años, una cifra muy alta, aunque bastante menor que la de los 209 guardias civiles y 149 policías nacionales caídos.

Pero desde su nacimiento la Ertzaintza ha tenido un importante lastre, que no es otro que el haber estado excesivamente supeditada, en el peor sentido del término, a las directrices políticas del PNV y a la absoluta falta de compromiso de este partido con las medidas adoptadas a lo largo de estos años por el Gobierno central, el poder Legislativo o el Judicial en la lucha contra ETA. Y eso se ha notado mucho, salvo quizás en el periodo, a comienzos de los años 90, en que Juan María Atutxa fue consejero de Interior.

Por eso, a la hora de hacer un balance de la eficacia y de los resultados de la actuación de los diferentes cuerpos policiales en la lucha contra ETA, la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía están muy por delante de la Ertzaintza, a pesar del arraigo social y del conocimiento del terreno que este cuerpo policial tiene. Ya lo dijo alguien tan poco sospechoso de ser un recalcitrante antivasco como Mario Onaindía: "Menos mal que en la lucha antiterrorista nos queda la Guardia Civil", sentenció poco tiempo antes de morir este exmilitante de ETA, procesado y condenado en el Juicio de Burgos, que posteriormente fundó Euskadiko Eskerra y que acabó su vida política en el PSE.

De ahí que las declaraciones de Fernández Díaz fueran acertadas y ajustadas a la realidad. Si el lehendakari o su consejera de Seguridad hubiesen querido, se habrían evitado los indecentes e inmorales recibimientos a los miembros de ETA que estas semanas han salido de la cárcel. Por lo tanto, menos rasgamientos de vestiduras, menos indignación por parte de los señores Urkullu, Erkoreka y de la señora Beltrán de Heredia, y más compromiso político y de la Policía autonómica a sus órdenes para evitar esas ofensas a las víctimas del terrorismo.

Ubú Cataluña
SALVADOR SOSTRES El Mundo 3 Diciembre 2013

Las ficciones catalanas no son patrimonio exclusivo de Convergència y de su entorno, y los socialistas también las practican con entusiasmo. Por oposición al derecho a decidir -que no existe- de los soberanistas, el PSC ofrece a los catalanes un federalismo que tampoco existe basándose en la falsa promesa de Rubalcaba de modificar la Constitución para hacer de España un Estado Federal. Ni se va a modificar la Constitución, ni se va a celebrar ninguna consulta sobre la independencia de Cataluña.

Los socialistas, con su falso federalismo, intentan hallar acomodo en la irrealidad catalana, y Rubalcaba les ayuda prometiendo un futuro muy poco improbable y que, en cualquier caso, no depende de él en tanto que modificar la Constitución es imposible sin el PP. Que el PSC sea un partido más de izquierdas que CiU o el PP es su principal ficción, junto con la pantomima obrerista que sorprendentemente todavía engaña a algunos trabajadores de buena voluntad, y de poquísimo cerebro.

Llama la atención este gusto por tomarle el pelo a la gente, que podría considerarse insultante si no fuera porque los catalanes son los primeros que se creen sus mentiras y sus primeros perjudicados. Incluso los que más se han aprovechado de la ficción catalana, como Jordi Pujol y sus familiares, han ido paulatinamente abandonando la distancia cínica para caer de un modo irreversible en la enajenación mental y en la majadería. Albert Boadella tuvo toda la razón, y toda la inteligencia, cuando utilizó al Ubú de Alfred Jarry como metáfora de la enfermedad catalana: lo que primero sucedió con Pujol, pasó luego con Maragall y su Estatut delirante, y ahora pasa con Mas y su mediocridad mezclada con la extraviación definitiva de cualquier sentido de la realidad.

«Desde Madrid van descaradamente a por mí y a intentar hundirme», dice el presidente de la Generalitat en un libro que saldrá próximamente a la venta. Lo supimos ayer, el mismo día que la OTAN advirtió que la adhesión de una Cataluña independiente necesitaría la unanimidad de los aliados. La realidad avanza por su camino y Mas flota en su ficción paranoica e infundada. Que Rajoy asista impávido al espectáculo, resalta lo grotesco de la farsa. Si como algunos le piden tomara medidas drásticas, convertiría en mártires a los que sólo son payasos y daría a la cosa un aire de conflicto o de guerra cuando lo único que hay es mediocridad, incompetencia y esa mentira compulsiva en la que vive instalada la clase política y buena parte de la sociedad catalanas.

Un federalismo sin Estado federal y la incapacidad de los partidos soberanistas de ponerse de acuerdo en la pregunta para un referendo que no va a celebrarse son los dos grandes ejes del catalanismo, que de un lado desafía al Estado y del otro le exige que le solucione el drama que el desafío ha causado con algún tipo de ofrecimiento popularmente conocido como «la tercera vía». Recordaremos estos años.

Pere Navarro ha dicho que «el PSC no es el tonto útil del nacionalismo pero que CiU sí que es el tonto útil de ERC». La realidad es que Pere Navarro es un tonto, Artur Mas otro tonto y que Oriol Junqueras y Albert Rivera, que son mucho más inteligentes, les van a dar un baño.

Los hijos pródigos.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 3 Diciembre 2013

Los analistas más informados dan como cierto el hecho de que ETA nació en los claustros. Una forma de decir la íntima relación de la Iglesia llamada inapropiadamente "vasca" con la banda terrorista independentista que lleva aterrorizando a la sociedad española varias décadas. Es histórica la comprensión, cuando no complicidad, de esa Iglesia vasca desde los sacerdotes hasta los obispos, con los planteamientos reivindicativos de la izquierda abertzale, llegando a la mezquindad de intentar esconder y muchas veces negar los ritos de culto y de recuerdo a las propias víctimas. Una actitud que nunca ha sido lo suficientemente reprendida y perseguida por la jerarquía eclesíastica y que a día de hoy continúa para vergüenza de todos los católicos.

Esta hipocresía redentora es la que asoma ahora con la vuelta de los "hijos pródigos" a casa tras la suelta masiva de asesinos etarras con la derogación de la doctrina Parot. Cada campanada en las iglesias es un mazazo en las cabezas de los familiares de las víctimas, que ven con angustia cómo esa Iglesia que les ha negado el consuelo, se llena de gozo con los asesinos anunciando a todos los vecinos la vuelta de los etarras y llamando a arrebato por la alegre noticia. Cada campanada es una ofensa ensordecedora para todos los españoles de bien y su eco debe resonar con fuerza en las conciencias de los "Príncipes de la Iglesia" de la Conferencia episcopal que no hacen nada por poner fin a esta ignominia.

Porque es entendible que una sociedad enferma como la vasca, reciba a sus "gudaris" como héroes y lo interprete como una victoria sobre el opresor Estado español. Es comprensible la alegría de una izquierda abertzale que ha conseguido doblar al Estado de Derecho, con la inestimable ayuda del Gobierno de Zapatero y del mismo PSOE y ahora del PP, cómplices por apoyar o no impedir la derogación de la única norma interpretativa de la defensa de los ciudadanos frente a la ineptitud, pasividad y oposición de un PSOE que se negó repetidamente a modificar una legislación injusta y excesivamente leve con los delitos de violación y terrorismo.

Lo que no es comprensible es el que la Iglesia permita estas demostraciones de júblio indismulado por parte de su curia, sin tomar medidas disciplinarias. Una actitud inaceptable que hace un uso bastardo de las iglesias y da la razón a quienes afirman que los claustros siguen siendo recintos de asilo y de reunión de los etarras, mientras se desprecia el dolor de las víctimas y se les niega el consuelo. No parece que los nuevos aires traídos por el Obispo D. José Munilla hayan llegado a los más oscuros rincones de las diócesis vascas donde sacerdotes que no merecen ese sacramento hacen repicar las campanas anunciando la vuelta gozosa de sus hijos pródigos.

No solo la Ertzaintza está maniatada por el Gobierno Vasco para hacer su labor de impedir la apología del terrorismo de los constantes homenajes, sino que también la Iglesia Vasca es incapaz de poner orden en su clero y apartar la mala hierba con la frustración y desesperación que supone el sonido de las campanas de las Iglesias homenajeando a los terroristas.

Me aburren
Francesc Moreno www.cronicaglobal.com 3 Diciembre 2013

Existen poderosas fuerzas interesadas en que el vodevil en que se ha convertido el denominado proceso soberanista continue. A pesar de que el guionista hace tiempo que ha agotado su capacidad de interesar a alguien más que no sean los que viven de la política, o los que subliman sus frustraciones individuales en la identidad colectiva. Todos los políticos saben cómo acabará el serial, pero quieren alargar la programación hasta que puedan optar a renovar sus puestos de trabajo, por ser generosos y llamar trabajo a lo que no es más que una forma de vida a costa de los contribuyentes. Políticos, medios de comunicación y el ejército de personas que viven del cuento soberanista continúan dándole a los pedales como cualquier hámster enjaulado. Yo mismo sigo escribiendo del tema. Pero cada día me cuesta más interesarme por la representación teatral.

El referéndum no se va a celebrar. Lo saben todos los políticos. Es más, nadie quiere celebrarlo. Unos, porque no lo ganarían y, además, no quieren ganarlo. No quieren la independencia, por lo menos ahora. Quieren seguir viviendo del cuento nacional. Los otros, porque no pueden permitir un referéndum que les haría parecer débiles, abriría la puerta a una inestabilidad permanente y les costaría perder las elecciones generales y, probablemente, acabaría con el PP.

Si siguen así pronto me darán asco. Pero habrá que seguir atentos. La política no nos traerá la felicidad pero cuando se reviste de épica salvadora, puede arruinar la vida de varias generaciones

¿De qué se trata entonces? De llegar en las mejores condiciones posibles a las próximas elecciones autonómicas. Y ahí empiezan los problemas de competencia entre soberanistas. A CDC sólo le interesa que haya pregunta. Lo que se pregunte le da igual, ya que la consulta no se va a celebrar. Pero quiere mantener la máxima unidad para que el Mesías siga aparentando que tiene seguidores dispuestos a embarcarse en la patera que los llevará a la Tierra prometida. CDC, y en esto coincide con Unió, preferiría una pregunta light, para así cargarse de razón victimista y denunciar lo malos que son en Madrid, que ni nos dejan hacer macroencuestas sobre el sexo de los ángeles. Junqueras, en cambio, quiere una pregunta clara para demostrar que es el macho alfa de la independencia y descolgar a los tibios. Todo pura táctica electoral.

La única duda es si cederá ERC o lo harán Unió e ICV-EUiA. Mas presionará hasta el final para evitar que se descuelguen unos u otros y aparentar ser el líder, y, si no tiene más remedio, me temo que optará por abrazarse a Junqueras. Unió e ICV-EUiA deberán elegir entre descolgarse del proceso y marcar perfil propio o seguir en el pelotón a la espera de un mejor momento para tratar de escapar. Si nos fiamos de los precedentes seguirán atrapados en la tela de araña. Ojalá me equivoque.

Lo que ocurre, entre otras cosas, es que el vodevil pone cada día más de manifiesto que la clase política sobra. No hacen nada y el país continúa. Ni siquiera aparentan gobernar. Si desapareciesen de un plumazo no creo que los echáramos a faltar, al menos temporalmente. Con las directrices europeas y las estructuras burocráticas andamos más que sobrados. Evitaríamos líos, gastos y dispersión de esfuerzos.

La democracia es el menos malo de los sistemas políticos, decía Churchill. De eso se valen. Pero en ocasiones, como ahora, los políticos se convierten en promotores objetivos de alternativas técnicas o autoritarias por su ineptitud, cinismo y falta de vergüenza. En especial los más iluminados, que son los que tienen menos escrúpulos y menos problemas de conciencia. Ahora me aburren. Si siguen así pronto me darán asco. Pero habrá que seguir atentos. La política no nos traerá la felicidad, el que lo crea es un iluso, pero, cuando se reviste de épica salvadora, puede arruinar la vida de varias generaciones. Por eso, a pesar de todo, hay que seguir alzando la voz aunque sólo sea para no ser cómplice por omisión.


Pese a estar en España
La Generalitat mantendrá las 'multas de la vergüenza'
GACETA.es  3 Diciembre 2013

El Ejecutivo catalán proseguirá con las sanciones por rotular únicamente en español, siendo la lengua oficial del país.

El Gobierno autonómico de Artur Mas mantiene las sanciones a los comerciantes que no usen al menos el catalán en los escaparates. El consejero de Empresa, Felip Puig, así lo ha asegurado este lunes en la comisión parlamentaria donde ha presentado los presupuestos de la Consejería.

La diputada de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha calificado estas denuncias como las "multas de la vergüenza", a lo que Puig le ha aconsejado utilizar un "lenguaje más constructivo y no tanto de telebasura". "Iría bien", le ha indicado. El consejero catalán ha asegurado que "no eliminaremos las multas" y ha comparado a Cataluña con un país como Francia, en el que, según Puig, existe una legislación "similar".

Arrimadas le ha indicado, según recoge e-noticies, que "yo no veo mucha telebasura, yo no sé si usted en ve mucha o poca para hacer esta comparación. No le diré que ustedes hacen política basura, no se lo diré aunque puede haber algún ciudadano que lo puede llegar a pensar".

La diputada ha continuado: "Hay que tener muy poca vergüenza para multar un autónomo que rotule su tienda en una parte de España como es Cataluña únicamente en castellano". "Por eso decimos que son las multas de la vergüenza", ha aseverado.

En 2011, 226 comercios fueron multados por no rotular al menos en catalán y se levantaron 6.552 actas por no rotular, no etiquetar o no informar "cómo mínimo" en lengua catalana. Se realizaron 1.012 requerimientos así como 2.471 denuncias, la tramitación de las cuales concluyeron con 226 sanciones por un valor total de 126.000 euros.

Galicia «Pediré el certificado de estudios en esperanto si hace falta»
El Gobierno le niega una beca a una estudiante por enviar el certificado de estudios en gallego
Tamara Montero. Santiago / La Voz  3 Diciembre 2013

Rabia. Así resume Ester Gallego, una bióloga de la Universidade de Vigo, lo que siente tras haber sido rechazada por el Ministerio de Economía para obtener una beca predoctoral por una razón que poco o nada tiene que ver con la investigación: que el certificado de estudios que le expidieron en su universidad y que envió a Madrid estaba en gallego. «Siento rabia por no tener la oportunidad de participar en la selección» porque el listado de candidatos seleccionado por el ministerio es después remitido al responsable del proyecto, que se encarga de las entrevistas. Pero como el certificado de estudios estaba en gallego, su nombre nunca salió de la Secretaría de Estado de I+D+i.

Ahora, y con la oportunidad de esta beca ya perdida, Ester pone las miras en las FPU, y dice que pedirá «el certificado de estudios en esperanto si hace falta», pero cree que es «anticonstitucional» que se rechace a personas para optar a una beca de investigación por el mero hecho de que envíen un documento en una lengua distinta al castellano o al inglés, el otro idioma en el que se permitía presentar los certificados.

«Me da ganas de pedirlo en inglés», dice la alumna de la Universidade de Vigo, que recuerda que «por el simple hecho de habernos graduado o licenciado en Galicia no tenemos por qué no tener la oportunidad» de presentarse a esta convocatoria.

Carta a los rectores
El presidente de A Mesa pola Normalización Lingüística, Carlos Callón, cifró en al menos una docena el número de estudiantes gallegos afectados por esta decisión del ministerio, y ayer mismo envió una carta a los tres rectores de las universidades gallegas para solicitarles que le reclamen al ministerio «que cumpra coa lei e volva admitir a todas as persoas que entregaron documentación no noso idioma» en ese proceso, ya que comparten la misma argumentación que Ester Gallego: que «unha persoa formada nunha universidade de Galicia pase a ter menos dereitos e oportunidades para ter un contrato predoutoral».

Mientras, el Ministerio de Economía hizo ayer mutis por el foro a la hora de pronunciarse sobre la situación en la que se encuentran casi 140 personas, rechazadas en base al artículo 22.4 apartado c de la convocatoria, que establece que el certificado de estudios debe estar en español o inglés o en todo caso ir acompañado de una traducción al castellano.

Uno de los representantes de prensa del Ministerio de Economía se limitó a decir que en la investigación científica la lengua que prima suele ser el inglés y por eso se admite.
 


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