AGLI Recortes de Prensa   Viernes 3  Enero  2014

España necesita radicales
José Luis Ortín. www.vozpopuli.com 3 Enero 2014

Sí, ya está bien de mediocres y pasteleros. La estupenda Constitución del 78, para su época, está sobrepasada por los acontecimientos. Situación agravada por la miopía de los inquilinos de nuestra política en el último decenio tras encontrar un país con enormes posibilidades el primer desastroso –Zapatero– y mal administrar la ruina hallada el segundo inútil –Rajoy– con un coro de grillos, siguiendo al inigualable Machado, D. Antonio, cantando a la luna en sus partidos y en la oposición.

Aquel gran marco jurídico nació al pairo de una etapa autoritaria y al inicio de otra ilusionante, aun dentro de las reservas que persistían fruto de la memoria histórica buena, la del recuerdo de la ignominiosa política de partidos e ideas del primer tercio del siglo XX tras una meta plausible: la de la libertad democrática del pueblo español. Y de ahí sus defectos buenistas pensando que todos remaríamos en la misma dirección, la de hacer una nación moderna con el objetivo común de engrandecerla por el bien de todos los españoles.

Un reformismo abortado
A ese respecto recuerdo que los entonces llamados nacionalistas proclamaban que la denominación de separatistas respondía a una retórica franquista. Pues no, tal etiqueta se correspondía con otra memoria histórica acertada, la de quienes recordaban la insolidaridad colectiva de unas burguesías catalana y vasca aún ancladas en su realidad de niñas bonitas cuando España era un imperio. En las buenas, como de visita, todos somos buenos. El problema radicaba, y radica, en pelear por superar épocas convulsas de todo tipo: políticas y, sobre todo, económicas. Algunos creímos hace años en la opción reformista de Miguel Roca y su partido homónimo, pero el fracaso comenzó cuando ni él mismo se afilió a la formación que lideraba; por ejemplo.

Los virus pendulares
Aquella norma fundamental de la Transición llevaba incorporada el virus que con el paso del tiempo se ha revelado como mal que le llevará a la tumba. Y no era otro que la indefinición real de España como nación, viniendo a elevarla a una difusa nación de naciones. Y otra maldad latente, la de creer que en la permisividad indolente en todo estaba la Arcadia de una sociedad libre y democrática. Y las dos eran consecuencia de lo mismo: la legislación pendular tratando de huir de un pasado autoritario. Pues no. La experiencia ha demostrado que precisamente en la fortaleza de las leyes está la garantía de la libertad. Pocas pero claras. Cortas pero explícitas y determinantes. Sin dejar sitio a las interpretaciones interesadas y oportunistas de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial.

Y ahora, si de verdad quisiéramos aprender de los errores para enmendar el futuro, deberíamos aprovechar lo bueno de aquella y las lecciones aprendidas por sus fallos clamorosos reformándola en lo necesario. Pero claro, para eso necesitamos políticos con mayúsculas. Gente que prescindiendo de su acomodación miraran hacia el futuro con verdadero espíritu de servicio público y no con el de servirse del público contribuyente para seguir viviendo demasiado bien sin dar un palo al agua. La mayoría se dedica a servir de mamporreros a sus jefes, los que los ponen en las listas.

Radicales y extremistas
Necesitamos radicales, que no extremistas. Demasiadas veces se confunden los términos. Ser radical es ir a la raíz de los problemas, no a parchear sus consecuencias. Ser extremista es no reparar en los medios, que nunca justifican los fines. Lo primero es sinónimo de esperanza, lo segundo de cementerios.

Carrozones y cristobicas con licencia para delinquir
Y para eso se debería empezar por la cabeza. El Rey hace tiempo que juega en otra liga, que dirían los futboleros. Y ya no está para trotar al ritmo que las circunstancias demandan. De ahí abajo todos radicales. Él haciendo un generoso mutis por el foro, como los grandes actores, y los demás aplicándose la misma partitura. En una sociedad donde a quienes nos bullía la sangre en los años setenta y ochenta del siglo pasado y ahora, en el mejor de los casos nos fluye por goteo y, sin embargo, nos llueven las ideas, no podemos esperar que la mayoría que debe ir tirando del carro se conforme con una pléyade de mandamases con sus anclas en aquellos tiempos, dedicados, como los castizos chapuceros, en que el tinglado se mantenga mientras cobran. Necesitan políticos que ilusionen, y ya me dirán ustedes las alegrías que carrozones como Rajoy, Rubalcaba, Lara, o los 'cristobicas pujolianos' como Mas, por alguna razón que pueda tener dentro de su fracaso electoral, seguido de toda su banda de paniaguados y los que están por llegar; puedan sugerir. Y además, delinquiendo sin consecuencias yendo contra el Estado. ¡Vaya ejemplo para quienes les mantenemos, Rajoy Brey!

Eso por no hablar de los sindicalistas de decenios, más que trienios, y demás representantes canosos de cualquier estamento social, metidos en mil corruptelas.

Y habría que empezar, también por los responsables de la educación nacional. ¿No les dará vergüenza ir enganchados del gobén del carro mundial oliendo sus desechos como bien atestiguan las clasificaciones al uso? Pero eso sí, ellos siguen con sus mascaradas de armiños y birretes y defendiendo también sus cortijos.

Un viejo esquilmador en un tiempo nuevo
Nuevos tiempos, nueva ley fundamental, nuevo espíritu, nueva gente y viejo sentido común. Con renovado entusiasmo, claro, con un par de lo que ustedes quieran.

Ahora veremos la descomposición del partido en el poder; ya empiezan a desmarcarse algunos. Y se acentuará con el cataclismo que sufrirán en las próximas elecciones. Después cualquier otra variante del acabose anunciado del sistema que nos rige treinta y tantos años. ¿Tan difícil es verlo? ¿Y tratar de remediar sus malas consecuencias anticipando soluciones? ¡¡Pues para eso cobra de nuestro sudor tanto mandanga!!

Y mientras, un tal Montoro, redomado esquilmador, ideando sangrías de quienes aún respiran para mantener la ruina. ¡Vaya banda!, que diría Romanones.

El año de la unión
Irene Lozano El Confidencial 3 Enero 2014

Conmemoraremos este año el siglo transcurrido desde la I Guerra Mundial y algunos historiadores quizá nos recuerden cómo estalló aquella contienda de forma inexplicable: a nadie beneficiaba que lo hiciera, pero se libró durante casi un lustro y engendró una segunda guerra. Casi nada. Hay quienes sostienen que la Historia sólo nos enseña que no aprendemos nada de la Historia, pero yo confío en que sepamos extraer, aunque sea unos pocos, alguna vez, una sola lección. Cuidado con creer que porque algo sea inconveniente para todo el mundo no va a ocurrir. Sería un razonamiento acertado si fuéramos seres racionales, pero salta a la vista que no lo hemos logrado del todo.

En el centenario de la Gran Guerra por la civilización, un asunto seguirá dominando el debate político: ¿unión o disgregación? Es el debate más candente en la agenda de Europa, aunque no lo parezca, y no puede tratarse de una casualidad. Cien años después, la pulsión unitaria y la disgregadora aún arrebatan corazones y programas electorales.

Los secesionistas catalanes habrán de explicar por qué les escuece que el dinero de los impuestos españoles llegue a gente pobre de Andalucía, y sin embargo les encantaría transferirlo a los pobres rumanos

El acalorado debate pasa –no es noticia– por Escocia y Cataluña. Pero permanezcan atentos a sus pantallas, porque otros partidos nacionalistas, en pleno auge, esperan cosechar grandes éxitos en las elecciones europeas. El UKIP (Partido de la Independencia del Reino Unido), el Frente Nacional de Marine Le Pen en Francia, o el Partido de la Libertad, del holandés Wilders, constituyen el ejemplo más acabado de los rescoldos nacionalistas que pudren Europa. Insisto en aquello que ya explicó Savater hace tiempo: no son partidos nacionales, sino nacionalistas (tampoco es lo mismo ser macho que ser machista).

El primer éxito deseado por esta caterva pasa por un nuevo descenso de la participación en los comicios: en las siete elecciones al Parlamento Europeo habidas hasta hoy, los votantes se han mostrado cada vez más perezosos, de modo que desde aquella participación del 62% del año 1979 llegamos al 43% hace cinco años. Paradójicamente, cuanto más poder ha ido teniendo el Europarlamento menos ha interesado al votante europeo. El segundo éxito que esperan consiste naturalmente en obtener un nutrido grupo de diputados antieuropeos. ¿Serán un tercio, un cuarto, un quinto? En todo caso, los que se sienten en Estrasburgo, trabajarán para derribar Europa desde dentro. Pero no ignoremos ni un matiz en los próximos meses, porque algunos de los europarlamentarios destacados de estas formaciones, como Nigel Farage, si bien no han logrado cambiar en nada la legislación europea, sí han conseguido aumentar su influencia en el debate nacional de sus respectivos países. Bruselas es su altavoz.

Hemos de ponernos de puntillas para ampliar nuestra visión del problema secesionista y contemplarlo en el contexto europeo: será más fácil de comprender y neutralizar

Por último, esa derecha nacionalista antieuropea se sentirá respaldada por cualquier aliento disgregador. Por más que los tecnócratas intenten convencernos de que pesan más sus gráficas, la materia prima con que se hace política son las ideas: la idea de unión es antagónica de la idea de secesión; la idea de igualdad es antagónica de la idea de diferencia. El primer ministro británico, David Cameron, tendrá que explicar, una vez que supere el referéndum escocés con éxito, por qué es partidario de la unión de su país, pero no del continente. Tendrá que ganar ese segundo referéndum para la permanencia de su país en la UE. Por su parte, los secesionistas catalanes habrán de explicar por qué les escuece que el dinero de los impuestos españoles llegue a gente pobre de Andalucía, y sin embargo les encantaría transferirlo a los pobres rumanos, en el caso de ser algún día aceptados en la UE.

Las dos fuerzas en liza desde hace más de cien años siguen siendo las mismas. Por mucho que algunos intenten separarlas, no es posible defender la unión en Europa y la ruptura en España. Este año hemos de hacer dos cosas. La primera, ponernos de puntillas para ampliar nuestra visión del problema secesionista y contemplarlo en el contexto europeo: será más fácil de comprender y neutralizar. La segunda, ver Senderos de gloria ya, antes de que la vorágine cotidiana nos impida rumiarla con el reposo que merece. Y extraer alguna lección.

España ante el desafío nacionalista (II)
José Castellano www.cronicaglobal.com 3 Enero 2014

Recién detallados en la primera parte de mi artículo los principales ejemplos de deslealtad que durante tantos años hemos venido padeciendo de parte de los nacionalistas catalanes y sus imitadores de la izquierda, desde el PSC nos ofrecen una nueva muestra de marrullería cuando, a escasas semanas de los acuerdos sobre federalismo recién firmados con el inocente PSOE de Rubalcaba, los sociolistos catalanes piden implementar una "redefinición específica y singular del encaje de Cataluña en el resto de España" para afrontar "el problema" del independentismo. Sería, dicen, "una solución para evitar el choque de trenes que vendrá si el inmovilismo y el radicalismo se acentúan".

Total, que pisotean los acuerdos alcanzados en Granada y por si los cambios constitucionales tardan en llegar –que es lo más probable- vienen a pedir también que se "blinden competencias en materia lingüística y cultural, y dar un paso más en el aumento de la autonomía financiera aplicando el principio de ordinalidad y sobre todo más autonomía en los ingresos para la Generalidad", todo ello, explican, para "afrontar el problema político que ahora existe", problema que por supuesto ellos han ayudado a crear y que no dudan en agravar exigiendo el anticipo de nuevas competencias y poderes.

La mayor fuerza le ha llegado a los nacionalismos a partir de unas injustas y perniciosas leyes electorales que les permitieron actuar como árbitros para la formación de mayorías, para condicionar gobiernos de uno y otro signo

Lo dicho, un ejemplo más de que mediante inútiles cesiones y acuerdos con los nacionalismos y sus agregados, lo único que se consigue es fortalecerles para que muy pronto vuelvan a la carga porque siempre quieren más y más, hasta que acaben teniéndolo todo. Es así como hemos llegado hasta el momento actual en el que han planteado la convocatoria de un referéndum imposible, ilegal e ilegítimo, escenario ante el que parece lógico y obligado sugerir algunas posibles soluciones que acaben con el chantaje de su espiral reivindicativa, sabiendo que voluntariamente no renunciarán jamás a continuar planteando nuevos órdagos con el fin de liquidar España definitivamente lo que, a fin de cuentas, es su objetivo final.

Previamente, señalar que con toda probabilidad, el anuncio de la consulta independentista a tan largo plazo, permitirá que el irresponsable y mediocre Artur Más, máximo responsable del Gobierno autonómico, aún podría continuar algunos años más como presidente convocando antes del próximo noviembre unas antidemocráticas elecciones plebiscitarias así que, para entonces y desde ahora, se impone acabar con el sueño de los nacionalistas que, siguiendo el conocido dicho, viene siendo una auténtica pesadilla para quienes no lo somos.

Y un primer pensamiento debe dirigirse a constatar que la mayor fuerza le ha llegado a los nacionalismos a partir de unas injustas y perniciosas leyes electorales que les permitieron actuar como árbitros para la formación de mayorías, para condicionar gobiernos de uno y otro signo y para hipotecar las políticas de los dos principales partidos españoles, que nunca han tenido el más mínimo escrúpulo en establecer con ellos unas alianzas en las que siempre ganaron los nacionalistas y perdimos todos los demás, hasta situar a España en peligro de ruptura y a los ciudadanos de Cataluña al borde de la quiebra social que debe evitarse, entre otros motivos, por la evidencia de que los nacionalismos estuvieron en el origen de muchas de las catástrofes humanitarias del siglo pasado.

Para ello, es impescindible que PP y PSOE adquieran el firme compromiso de mutua lealtad en tan trascendental asunto de estado, que renuncien a gobernar España de la mano de quienes pretenden destruirla y se pongan inmediatamente a legislar para corregir tan desproporcionada y peligrosa representatividad como la que viene resultando del actual sistema electoral y sustituirlo por otro en el que el límite de los gobiernos nacionalistas quede principalmente circunscrito a su propio territorio.

Resulta conveniente ir cerrando los aspectos más confusos del actual modelo territorial, entre los que destaca el reparto de competencias, empezando por dejar bien claro que los traspasos pueden y deben producirse en la dirección Estado, autonomías, municipios

Asimismo, la izquierda y todos los que propugnan el federalismo o terceras vías y nadan entre dos aguas, deben convencerse, sin reservas, de que la España de las autonomías ya contiene más elementos federalistas que muchos otros estados que se declaran formalmente federales por lo que solamente sería necesaria la definición de un nuevo papel para el Senado y quizás unos cuantos retoques más.

Otro punto que, en mi opinión, resulta conveniente es el ir cerrando los aspectos constitucionalmente más confusos del actual modelo territorial entre los que destaca el reparto de competencias, empezando por dejar bien claro que los traspasos pueden y deben producirse en la dirección estado, autonomías, municipios y también en sentido inverso, sobre todo cuando es tan frecuente que se produzcan conductas de deslealtad, de fomento del sectarismo y de la propagación del odio entre la ciudadanía a través del adoctrinamiento en la enseñanza, de las políticas lingüísticas, las guerras de banderas y demás actitudes practicadas o consentidas por todos los gobiernos de Cataluña habidos hasta ahora y también, con ligeras variantes, por los nacionalistas vascos a todos los cuales debemos exigirles un reconocimiento expreso e irrevocable de los derechos de todas las personas y colectivos a la libertad de pensamiento y actuación sin que por ello puedan ser considerados enemigos y sin que nadie se permita dudar de la catalanidad de todos y sin más límites que la legalidad y los derechos de los demás.

Por lo que se refiere a los reiterados incumplimiento de leyes y de las sentencias de los tribunales, parece mentira que tengamos que exigir la más inmediata y contundente actuación de los poderes del Estado para que todo el peso de la ley y la razón democrática caigan sobre las cabezas de aquellos que con su actitud vienen atentando tan impunemente contra los fundamentos democráticos como eje principal de una convivencia pacífica y en libertad. De lo contrario, quienes también incumplirán las leyes continuarán siendo aquellos poderes públicos que no han movido ni un dedo para hacer que prevalezca el imperio de la legalidad vigente.

Parece mentira que tengamos que exigir la más inmediata y contundente actuación de los poderes del Estado para que el peso de la ley y la razón democrática caigan sobre las cabezas de quienes vienen atentando tan impunemente contra los fundamentos democráticos

En cuanto al funcionamiento de las televisiones y radios de titularidad pública y, en general, en todos los demás medios, la libertad de expresión consagrada en nuestra Constitución y su plena vigencia aconseja el desarrollo de leyes orgánicas y reglamentos de ámbito estatal que pongan coto al degenerado panorama que actualmente podemos apreciar en la mayoría de los medios públicos y en muchos de los sometidos, más o menos voluntariamente, mediante las subvenciones y otras formas de utilización de fondos que pagamos entre todos.

Todo lo anterior no son sino, como escribía al principio, unas cuantas sugerencias que, junto con otras iniciativas más concretas y elaboradas por parte de las fuerzas políticas mayoritarias, nos ayuden a no tener que repetir la triste historia en la que han desembocado los excesos nacionalistas. Soy consciente de que mi primer artículo y el presente incluyen gran cantidad de opinión pero estoy completamente seguro de que la mayor parte de sus contenidos son información pura y dura, en definitiva, un apretado resumen no exhaustivo, de hechos y realidades que han sido más que demostradas a lo largo de la historia de nuestra joven democracia y que, de no ser atajados a tiempo, dificultarán la superación de la actual crisis económica para encarar la necesaria recuperación de los derechos y las libertades perdidos durante décadas por la influencia de los nacionalismos y, durante los dos últimos años, por las retrógradas políticas del gobierno del PP de las que ya me he ocupado en otras ocasiones y sobre las que, lamentablemente, tenemos sobrados motivos para volver más adelante.

Pecando catalanamente
JESÚS LAÍNZ.  EL DIARIO MONTAÑÉS 3 Enero 2014

No hay nada más sagrado que un furor patriótico sabiamente agitado. Así lo está demostrando el escasamente creyente clero catalán al sustituir la cruz por la señera, como en la 'oración por la independencia' celebrada hace unos días en la Sagrada Familia. A nadie debería sorprenderle después que en Cataluña acabe no yendo a misa ni Dios. Por ejemplo, sor Teresa Forcades, cuya vanidad llamaría la atención aun no siendo monja, se distingue no por su vida espiritual, sino por sus militancias separatistas. También destaca Hilari Raguer, monje monserratino de larga trayectoria política que ha publicado el libro 'Ser independentista no es pecado', donde sostiene que los españoles han intentado 'colonizar' religiosamente Cataluña imponiéndole una espiritualidad 'a la española'.

Porque los catalanes también en esto son diferentes. Ya en 1930, en su tratado 'La Raza', Rossell i Vilar señaló que los catalanes se distinguen de los castellanos, además de por tenerla más larga (la ceja), por su 'diferente manera de entender las cosas'. Pues aclaró Rossell mientras que el santo patrón madrileño es ese san Isidro al que los ángeles labran la tierra mientras duerme, personificación de los holgazanes españoles, san Abdón y san Senén, patronos de los payeses, trabajan cuatro jornales diarios, lo que personifica a los laboriosos catalanes.

Añade Raguer que el catolicismo catalán es tolerante y el español, ¡cómo no!, autoritario. Lástima que el introductor de la Inquisición en España fuese el catalán Raimundo de Peñafort. Y que los primeros evangelizadores de América, implacables con los idólatras, fuesen colegas suyos de Monserrat. Y que Cataluña haya sido tan fértil en curas trabucaires. Y que el más influyente ideólogo integrista del XIX fuese Sardá i Salvany con su 'El liberalismo es pecado'. Y que los dos principales apoyos eclesiásticos de lo que ellos mismos bautizaron como Cruzada en 1936 fuesen los cardenales Pía y Gomá.

Pero la intoxicación separatista sigue avanzando a buen ritmo, con la ayuda de Dios

De consumo
miquel porta perales ABC Cataluña 3 Enero 2014

En el XVIII, Adam Smith habló de las virtudes del consumo. Con el tiempo, apareció la llamada sociedad de consumo de masas. En pocas palabras, según los teóricos del asunto, el Sistema forzaría a los individuos a consumir más allá de lo que necesitan. ¿Para qué? Para seguir obteniendo réditos económicos vía explotación de la fuerza laboral. ¿Cómo? Creando falsas necesidades a través de la publicidad, estimulando el consumo compulsivo y fabricando mercancías perecederas que deben ser substituidas por otras que, a su vez, también sean perecederas. Y como la publicidad y la fabricación deben amortizarse, el artículo final tiene sobreprecio. Por lo demás, el consumo de lo nuevo confiere estatus. Traca final: el consumo suele asociarse a la idea de libertad.

A la manera de la sociedad de consumo del capitalismo mundial, en Cataluña florece la sociedad de consumo independentista del nacionalismo regional. Al igual que el capitalismo, el nacionalismo -para sobrevivir y obtener réditos simbólicos, políticos, económicos, ideológicos o sociales- necesita individuos que consuman lo que produce, necesita crear falsas necesidades e ilusiones que se renuevan a diario, necesita estimular y publicitar la mercancía que fabrica, necesita explotar, no la fuerza laboral de los trabajadores, sino la potencia emocional del «pueblo». Y, también, necesita asociar la mercancía -es decir, la independencia- con las ideas de libertad y estatus. Pero, a diferencia de la mercancía capitalista -cada vez más barata gracias al aumento de la productividad y la competitividad-, la mercancía nacionalista, escasamente valorada en el mercado internacional, tiene un sobreprecio: ruptura de la convivencia, salida de la Unión Europea, pérdida de empresas y mercados y quién sabe si el corralito a la catalana. En su día, Carlos Marx afirmó que la producción capitalista de mercancías generaba alienación. Verdad o no, lo que sí sabemos es que la mercancía nacionalista es una fuente constante de perturbaciones.

La historia sin complejos
“El enemigo más temible de la democracia es la demagogia”, Alfred Croiset, traductor de griego antiguo nacido en Francia
César Valdeolmillos www.diariosigloxxi.com 3 Enero 2014

Hoy, los actos conmemorativos de la Toma de Granada por los Reyes Católicos, se celebran de nuevo entre las críticas de distintas asociaciones pro supuestos derechos humanos, que consideran la celebración como un hecho “insostenible en democracia” y un “efecto llamada” a grupos de extrema derecha “que suponen un riesgo para la convivencia democrática”.

Pues bien: ya va siendo hora de dejar de lado el acomplejamiento de no decir lo políticamente incorrecto y no dejarnos intimidar por los enmascarados falsos pacifistas, los colaboracionistas, los que empezaron ocupando cargos de alta responsabilidad con Franco y tras haber recorrido todo un arco político multicolor, ahora se sitúan en la izquierda radical, la extrema izquierda y todos aquellos que históricamente han sido los causantes de los mayores males sufridos por España, y mintiendo y falseando la historia, aprovechan cualquier excusa para provocar permanentemente la división y el enfrentamiento entre los españoles y el desprestigio del país.

Es hora de dejar muy claro que en el año 711, las tropas árabes y beréberes del noroeste de África cruzaron el estrecho de Gibraltar, derrotaron al ejército visigodo en la batalla de Guadalete y, en poco tiempo, se hicieron con el control de casi toda la península ibérica, hasta que los Reyes Católicos conquistaron en 1492 el reino de Granada. Es decir: que por medio de un acto violento; por la fuerza de las armas, los árabes invadieron nuestra casa y se mantuvieron en ella, nada menos que durante 781 años.

Es hora de decir alto y claro que la agresión al pueblo español, se produjo por parte del expansionismo árabe y que su expulsión fue totalmente legítima.

Es hora de denunciar sin complejos de ninguna especie el falseamiento que vienen haciendo de la historia aquellos que convierten el agua clara y cristalina de los ríos de nuestra historia, en charcas corrompidas y putrefactas.

Es hora de proclamar a los cuatro vientos que la arcadia dorada que nos pintan exaltando la convivencia pacífica de las tres culturas, es una milonga más falsa que un toro de cartón piedra.

Muy al contrario, la realidad es que La Península Ibérica fue sometida al Islam por la fuerza de las armas. Que una vez vencida una plaza, la población no podía abandonar la ciudad, perdía sus bienes, que pasaban a ser parte del botín y entraba en servidumbre al Islam y solo se les permitía conservar su forma de vida mediante el sometimiento al pago de impuestos que la ley musulmana imponía a los no musulmanes. Y esa era la convivencia pacífica que falazmente proclaman hoy aquellos que a toda costa, intentan convertir la riquísima Historia del país más antiguo de Europa, en una maloliente e infecta leyenda negra.

A quienes consideran que la celebración de hoy es algo “insostenible en democracia” yo les pregunto si es que un país, para ser demócrata, tiene que avergonzarse, ocultar y falsear su propia historia.

Y es hora de pregonar altamente y sin achicarnos que quienes se presentan como disfrazados pacifistas que pretenden hacernos renunciar a lo que nos es propio e imponernos por medio de la algarada callejera su ideología, no solo no representan a nadie más que a sí mismos, sino que constituyen tanto “riesgo para la convivencia democrática, como lo pueda representar la extrema derecha”.

Pero no nos engañemos. La verdadera razón que motiva esta actitud por parte de la izquierda, es su rancio anticlericalismo y su deseo de eliminar de la sociedad los valores que representa el humanismo cristiano, sin los cuales no se concibe la civilización occidental. Solo así podremos comprender que se pretenda magnificar los 781 años de dominación musulmana, mientras se trata de vilipendiar, difamar y destruir la significación de la conquista del Reino de Granada, para la recuperación de los valores perdidos.

Sin embargo, para bien y para mal, la historia es la que es, y no la que algunos hubieran querido que fuese.

"En TV3 sólo hablan en castellano prostitutas y delincuentes"
El corresponsal en España de The Wall Street Journal critica el afán separatista de la TV catalana
Estrella Digital 3 Enero 2014

Esta vez no ha sido ningún diario de tirada nacional el que ha criticado la política secesionista que supuestamente lleva a cabo TV3. De ello se ha encargado el corresponsal en España del diario estadounidense The Wall Street Journal, que ha analizado en un artículo la situación actual de esta cadena.

Según él, es tal la posición a favor del soberanismo que ha adoptado la autonómica catalana que se pregunta "¿qué hay en la televisión catalana? Separatistas", para a continuación precisar que "si eres una prostituta o un delincuente en alguno de los programas de TV3, lo más probable es que hables castellano".

El reportaje de David Román recoge también la postura oficial del ente público, según la cual la programación se limita a reflejar la realidad social y el sentimiento latente en la comunidad autonóma por aquello de que las cadenas estatales "ignoran el movimiento independentista y dan prioridad a la visión del Gobierno central, que considera ilegal la consulta".

El periodista parece tener claro que la cadena ha tomado "un decisivo giro en favor de la independencia", y para demostrarlo recoge el testimonio de Alfons Quintà, primer director del canal autonómico en el año 1983, para el que "TV3 es peor que la antigua televisión soviética": "Veo Cubavisión y no es peor".

Además, el reportaje también se hace eco de las controversias más recientes en el seno de la cadena y al documental Hola, Europa!, en el que "31 personalidades catalanas expresaban su apoyo a la independencia [...] pero no hubo ni una crítica a las posturas proindependentistas".

"Si usted es un matón, una prostituta o un delincuente en un programa de TV3 en catalán, es probable que hable en español"
The Wall Street Journal advierte del "sesgo" nacionalista de TV3, de la que destaca su "resuelta inclinación a favor de la independencia". A pesar del elevado coste para los contribuyentes, el diario estadounidense considera que su cierre "sería impensable" porque "es parte de lo que el Gobierno regional llama construcción nacional".
Redacción www.cronicaglobal.com 3 Enero 2014

Un artículo publicado este miércoles en The Wall Street Journal (TWSJ) destaca el "excesivo sesgo" nacionalista de TV3 y su actuación "abierta como una voz política más", algo que, según el diario estadounidense, "ejemplifica cómo los gobiernos regionales de uno de los países más descentralizados de Europa promueven sus puntos de vista e identidades regionales".

"Si usted es un matón, una prostituta o un delincuente en un programa de TV3 en catalán, es probable que hable en español. Y si usted es un espectador, los más probable es que haya notado la resuelta inclinación de la cadena a favor de la independencia de Cataluña de España", concluye el texto firmado por David Román.

El artículo recoge las opiniones de defensores y detractores de la línea editorial de la televisión de la Generalidad. Entre los primeros, Nuria Amat, presidenta del comité de empresa de TV3, quien argumenta que "es la televisión pública y nacional de Cataluña". Otros empleados destacan que hay un comité que vela por su "independencia editorial".

"A veces, TV3 es peor que lo era la televisión soviética"
Los críticos aseguran que "los nacionalistas catalanes han sido promovidos a los puestos de alto nivel, lo que hace innecesaria la interferencia del Gobierno" autonómico. Incluso "algunos empleados admiten que en ocasiones la programación pro independencia ha sido excesiva", añade.

Entre estos ejemplos recoge el seguimiento de la movilización independentista de la pasada Diada -incluyendo entrevistas a menores profiriendo consignas independentistas-; la posterior emisión de una "biografía laudatoria" de Èric Bertran, "quien con 14 años amenazó con destrozar centros comerciales" si no rotulaban en catalán; o el documental "Hola, Europa", en el que "31 destacados catalanes expresaban su apoyo a la independencia, pero ni un solo crítico a la independencia aparecía".

"A veces, TV3 es peor que lo era la televisión soviética. Yo veo Cubavisión, y no es peor que TV3", señala el ex director de TV3 y colaborador de CRÓNICA GLOBAL Alfons Quintà. Mientras que el blogger José María Guardia recuerda que el único hablante de español en la primera telenovela de TV3, producida hace más de 20 años, era un sirviente con poca educación.

"Personajes de clase baja representan hoy en día a la mayoría de los que hablan en español en los programas producidos por TV3", subraya el artículo

TV3 "es parte de lo que el Gobierno regional llama construcción nacional"
TWSJ destaca que, aunque TV3 surgió para "promover el catalán" tras la dictadura franquista, pero, como la mayoría de las televisiones autonómicas -que se mantienen con "el dinero de los contribuyentes"-, se utiliza para "airear opiniones políticas de apoyo al partido en el poder a nivel local".

También recuerda que en noviembre pasado el Gobierno autonómico de la Comunidad Valenciana cerró su televisión porque "prefería mantener abiertas escuelas y hospitales". En cambio, añade, "el cierre de TV3 sería impensable", a pesar de que este año costará 225 millones de euros a los catalanes y de que "ha sido protegida de los grandes recortes presupuestarios", porque "es parte de lo que el Gobierno regional llama construcción nacional".

La parcialidad de TV3 retratada por 'WSJ': "Es peor que la televisión soviética"
El diario neoyorquino atiza fuerte a la televisión catalana, recogiendo testimonios que consideran "excesivo" el sesgo independentista que tiene. "Si eres una prostituta o un delincuente en TV3, lo más probable es que hables castellano".
Medios. www.voozpopuli.com 3 Enero 2014

Las prostitutas y los delincuentes hablan castellano en TV3. Este es uno de los ejemplos que pone el diario The Wall Street Journal en un reportaje que dedica a la televisión pública catalana titulado La televisión catalana refleja el fervor separatista. La información está firmada por el corresponsal español David Román desde Sant Joan Despí, donde se encuentran los estudios del ente público catalán.

En papel, el titular es aún más duro: ¿Qué hay en la televisión catalana? Separatistas. En este artículo se critica el "excesivo sesgo nacionalista" del canal, que el rotativo neoyorquino cree que ha dado un "giro decisivo a favor de la independencia de Cataluña".

Se recuerda en el reportaje, sin embargo, que la postura de TV3 es la única claramente a favor de la independencia frente a cadenas estatales que "ignoran el movimiento independentista y dan prioridad a la visión del Gobierno central, que considera ilegal la consulta". Se recuerdan las críticas recibidas después de que la televisión optara en su programa infantil por hacer un reportaje sobre el apoyo de los niños a la 'Via Catalana'.

Críticas hacia la actual situación de TV3
"A veces TV3 es peor que la antigua televisión soviética". Es una de las opiniones recogidas en el artículo, en este caso de quien fuera el primer director de la cadena, Alfons Quintà, que remacha: "Veo Cubavisión y no es peor que TV3".

La de Quintà no es la única opinión crítica con la actual situación de la cadena catalana. El texto recoge también las declaraciones de otros extrabajadores de TV3 que coinciden en señalar el "excesivo sesgo nacionalista" que recientemente ha tomado esta televisión autonómica.

Román recoge además la postura oficial de TV3, según la cual la programación no es más que el reflejo de la realidad social y del sentimiento latente en Cataluña.

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La deslealtad de Mas no puede salirle gratis

EDITORIAL El Mundo 3 Enero 2014

ARTUR MAS ha comenzado 2014 dando un acelerón a su desafío al Estado. El presidente de la Generalitat ha enviado una carta a 27 jefes de Gobierno de la UE -todos menos Rajoy- en la que les comunica que Cataluña «celebrará un referéndum» de autodeterminación el 9 de noviembre y les pide ayuda para su proceso ante la negativa del Gobierno español a autorizar la consulta. De forma paralela, su autodenominada Secretaría de Asuntos Exteriores ha remitido un memorándum a 45 Gobiernos de todo el mundo en el que les asegura que no existen razones legales para impedir el referéndum y que Cataluña «será» la séptima economía europea cuando logre la independencia.

No por estar ya acostumbrados a los delirios de Artur Mas hay que restar trascendencia al paso dado por el líder de CiU. Al contrario, la carta y el memorándum son hechos de extraordinaria gravedad desde el punto de vista institucional. Mas puentea y por tanto es desleal al Gobierno de su país al pretender relacionarse directamente con los primeros ministros pidiendo su ayuda para sortear la legislación que está obligado a aplicar según el juramento que él mismo prestó cuando tomó posesión de su cargo. El presidente catalán miente, además, cuando les dice a los líderes de la UE que las leyes españolas permiten su referéndum.

Está claro que ninguno de los mandatarios a los que se ha dirigido -empezando por Merkel, que es la carta filtrada por la Generalitat- le van a hacer ni caso. En los últimos meses, tanto la Comisión como los líderes europeos le han dejado muy claro que una Cataluña fuera de España saldría inmediatamente de la UE. Pero ello no resta trascedencia a su peligroso comportamiento. Es evidente que el estupor recorrerá las cancillerías y ello supondrá una erosión de la credibilidad de España en el mundo, ya bastante mermada.

Dado que Artur Mas, por la vía de los hechos, no reconoce la autoridad del Gobierno, que es a quien le corresponde dirigir la política exterior, es más necesaria que nunca una respuesta clara y contundente de Mariano Rajoy. No basta con que el portavoz adjunto del PP catalán diga que la carta y el memorándum son una «prueba más del delirio independentista». No son únicamente palabras, son hechos que llevan membrete.

La respuesta tampoco puede quedarse en la retórica habitual de que el referéndum no tendrá lugar, puesto que Mas ha comunicado a la UE que sí «se celebrará». No podemos dejar de recordar el contenido del artículo 155 de la Constitución en el que se asegura que «si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España», el Gobierno podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a la autonomía a cumplir sus obligaciones. Creemos que hay pocas dudas de que Mas está atentando gravemente contra «el interés general del España». Pero existen otras posibilidades intermedias como la de subordinar las ayudas del Fondo de Liquidez Autonómica al desmantelamiento de las embajadas. Lo que de ninguna manera puede consentir el Gobierno -si quiere que su autoridad sea respetada- es que las deslealtades de Artur Mas le salgan gratis.


Cataluña
Capitulación vergonzosa
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 3 Enero 2014

El sueño del yihadista que busca una base apropiada para sus operaciones bélicas y terroristas consiste en encontrar una sociedad fragmentada, postrada por sus conflictos internos, debilitada por la desarticulación de sus sistemas de defensa y seguridad, y socavada por la ruptura de los lazos jurídicos, políticos, históricos, sociales, familiares, económicos y culturales que la mantenían cohesionada. Evocando el texto de aquel humillante parte que marcó el final de la guerra incivil, el yihadista se jactará de tener a esa sociedad "cautiva y desarmada". Y su regocijo será infinito si se la entrega en bandeja una camarilla que quiso convertirla en el coto reservado para sus ensueños tribales o, bajando al plano crudamente materialista, en el eje de su poder económico.

Toda semejanza entre la sociedad aquí descripta y la que los secesionistas de diverso pelaje están poniendo a merced de los yihadistas no es casual sino que, por el contrario, es producto del análisis objetivo de la realidad. Con el agravante de que esta política desquiciadora pone en peligro no sólo a Cataluña, también a España y a Europa. Es lógico, al mismo tiempo, que los yihadistas se sientan estimulados por la arrogancia con que el gobierno local desobedece impunemente las leyes y las sentencias judiciales, y que operen, por consiguiente, como si Cataluña fuera un territorio donde se desconoce lo que significa el imperio del Derecho. Una especie de Far West donde no es por azar que proliferen asimismo los grupúsculos de provocadores anarquistas y las bandas criminales organizadas que confluyen desde todos los rincones del mundo.
Datos demoledores

El titular del extenso y muy documentado artículo que el experto en temas de seguridad Eduardo Martín de Pozuelo publicó en La Vanguardia el 15 de diciembre del 2013 no podría haber sido más elocuente:

"Catalunya, foco europeo del yihadismo".
Y tampoco era la primera vez que sonaba la alarma. Otro titular del mismo diario ya había advertido (2/6/2013):

"El enemigo está entre nosotros".
El clamor de la campaña de odio contra España que satura los discursos y los actos y las ceremonias de la Generalitat, las soflamas de los políticos sectarios, los textos de los intelectuales orgánicos y los espacios de los medios de comunicación públicos o subvencionados, oculta la magnitud de los peligros que se ciernen no sólo sobre esta comunidad que los endogámicos pretenden encapsular, sino sobre toda la civilización de la que todavía formamos parte, mal que le pese a la élite mesiánica. Los datos que suministra Martín de Pozuelo son demoledores y solo pueden dejar indiferentes a los fanáticos que festejarían el hundimiento de Cataluña siempre que lo acompañara el derrumbe de la aborrecida España. ¡Es el yihadismo, estúpidos!

Martín de Pozuelo subraya el hecho de que los organismos que han recogido estos datos son "los servicios de información del Cuerpo Nacional de Policía, de la Guardia Civil, del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y también por Mossos d'Esquadra". Una "red de vigilancia dirigida desde Madrid", con la que colaboran, por supuesto, los servicios de Inteligencia europeos y estadounidenses, que han convertido Barcelona en un punto neurálgico de sus actividades. En razón de lo cual es fácil imaginar que la ruptura de España es el desiderátum del yihadista, pues dejaría automáticamente a Cataluña, donde ha montado su base de operaciones, fuera del paraguas protector de la UE y, sobre todo, de la OTAN.

La tupida red de agentes de la seguridad del Estado que, según explica Martín de Pozuelo, "han tejido un sigiloso sistema de alerta preventiva sin precedentes destinado a detectar y abortar la amenaza terrorista" sería expulsada de una Cataluña independiente donde la olla podrida de esquerranos, comunistas y antisistema denunciaría cualquier actividad de ese tipo como una intromisión española, europea y yanqui en el espacio soberano del nuevo Estado virgen. Martín de Pozuelo explica que dicha amenaza procede de

los grupos islamistas radicales que han acabado por convertir la comunidad catalana en el foco de expansión del extremismo salafi-wahabí en toda Europa. Varios congresos salafistas celebrados en tierras catalanas durante el 2013 confirman la creciente importancia que Catalunya ha cobrado en un extremismo que preocupa profundamente a todos los cuerpos de seguridad occidentales.

(…)
Sólo a título de ejemplo, las fuentes señalan que para el área de Barcelona calculan la existencia de un centenar de extremistas dispuestos a propiciar acciones violentas elaboradas o también del tipo de "autorradicalización" o de "terrorismo súbito" (los mal llamados lobos solitarios, ya que en ningún caso están solos) como las habidas en Londres, Boston o París.

(…)
El asunto catalán traspasa fronteras de tal suerte que zonas de Catalunya como Tarragona y Girona ya están consideradas en los servicios europeos de Inteligencia como un alarmante foco del radicalismo instalado en la UE. Es decir, según las fuentes aludidas, Catalunya se ha convertido en un punto de referencia universal merced a los mencionados congresos, a los que acuden ulemas o doctores de la ley islámica llegados desde Arabia Saudí, Kuwait, Qatar o Emiratos Árabes Unidos, además de activistas procedentes de toda Europa y de otros puntos de España.

A continuación, este artículo rico en información se explaya sobre casos concretos de radicalización de jóvenes y de adoctrinamiento de niños, así como de financiación de estas actividades desde los países islámicos, en localidades de Cataluña como Torredembarra, Reus, Vilanova i la Geltrú, Salt, Lérida, Mollerussa y Mollet del Vallès. Y en barrios de Barcelona como el Raval y Besós Mar.

Capitulación vergonzosa
El énfasis que han puesto los secesionistas en la satanización de España mediante la tergiversación de la historia, la adulteración del presente y la ocultación de lo que nos reserva el futuro, ha surtido muchos efectos tóxicos, pero entre ellos sobresale el de haber anestesiado a una parte importante de la sociedad, dejándola desprotegida frente a sus verdaderos enemigos, que también lo son de nuestra civilización: los fundamentalistas islámicos. Patriotas de pacotilla que empuñarían la hoz de los segadors si un traficante de símbolos osara estampar el toro de Osborne sobre la bandera catalana aceptan sin sonrojarse que la contaminen, en la camiseta del Barça, con la marca de un emirato feudal, salafista y esclavista. ¿Se rebajarán también hasta el extremo de bordar la Media Luna sobre el manto de la Moreneta?

No todos cierran los ojos ante el avance de quienes usufructúan complacidos el desguace de nuestra sociedad. Alguien escribió, con muy buen criterio, refiriéndose al flujo de jóvenes yihadistas hacia Siria, y sin recatarse de citar, contra su costumbre y sin estigmatizarlo, el nombre de España (LV, 27/12):

Respecto a España, las cifras son menores pero significativas: el Real Instituto El Cano habla de 45 jóvenes que han partido rumbo a Siria, aunque el flujo no para. Es decir, a pesar de vivir o incluso haber nacido en Europa, una parte de esta población tiene su mente puesta en el siglo VIII y por ello apuntan a un siglo XXI yihadista (…) La cuestión es si hacemos los deberes en nuestra propia casa porque detrás de esos miles de europeos enrolados en la locura yihadista, primero han existido unas mezquitas y unos imanes que les han lavado el cerebro. O actuamos contra la raíz, o nos explotará en la cara.

¿No se da cuenta la panfletista mayor del secesionismo, Pilar Rahola, que es quien escribió estas atinadas líneas, que ella y sus compañeros de viaje tienen la mente puesta en el siglo XVIII (más próximo que el VIII pero no menos hostil a los valores de la Ilustración, o sea a nuestros valores), y que ella y sus compañeros de viaje, a pesar de haber nacido en España, están comprometidos en una gigantesca operación de lavado de cerebro y de purga lingüística que no sólo desquicia a la sociedad de nuestro entorno y la condena a salir de la UE (Artur Mas dixit, 28/12), sino que además crea las condiciones apropiadas para que se cumpla el sueño del yihadista? El ente mafioso kosovar, que Rahola tuvo el mal gusto de mencionar en la inicua encerrona televisada a Albert Rivera, es precisamente el ejemplo de lo que Cataluña debe repudiar sin equívocos para permanecer, como parte constitutiva de España, dentro de la Unión Europea, la ONU y la OTAN. "Kosovo no y no", sentenció Valentí Puig, parodiando la doble fórmula chapucera del esotérico referéndum (Economía Digital, 26/12).

Claro que Rahola también creyó curarse en salud cuando escribió (LV, 29/12):

El debate catalán, por ejemplo, tiene tanto de profundo como puede pecar de superficial, y precisamente porque es de una enorme importancia necesitaría un receso. Demasiadas veces, demasiados todos, desde todas las orillas, decimos demasiadas tonterías.

Eso, Pilar. Menos tonterías y más racionalidad contra el siglo VIII, el siglo XVIII y las identidades asesinas (Amin Maalouf dixit). Aunque entregar Cataluña cautiva y desarmada a sus invasores llegados del siglo VIII es algo mucho peor que una tontería. Dejo librado al arbitrio de cada ciudadano la elección de la palabra adecuada para calificar esta capitulación vergonzosa.

¿Cuánto más consentiremos a Artur Mas?
Vicente A. C. M. Periodista Digital 3 Enero 2014

Artur Mas hace tiempo que está violando la Ley incumpliendo no solo la Constitución de la que depende su legitimidad como Presidente de la Generalidad de la Comunidad autónoma de Cataluña, sino la ley penal en varios de sus artículos por delitos tales como sedición. Su ofensiva a nivel internacional con el reparto de misivas a todos los estadistas de la UE, es un patético esfuerzo de internacionalización de lo que llaman "el conflicto catalán". Parece que este sujeto va a seguir desafiando al Estado de Derecho vista la pasividad y cobardía del Gobierno de España de Mariano Rajoy, al que habrá que empezar a pedir responsabilidades.

La carta -a la que se anexa un informe con un resumen de las mentiras que el nacionalismo separatista lleva inculcando a la población catalana durante décadas-, incluye aseveraciones tan falaces como que el proceso independentista está avalado por las últimas votaciones autonómicas y por las multitudinarias manifestaciones pro independencia. En ningún momento las elecciones al Parlamento autonómico pueden considerarse un plebiscito de ningún proceso de secesión. En primer lugar porque no tienen esa finalidad, sino cumplir con el mandato constitucional de descentralización de las administraciones públicas en aras a una mayor cercanía a los ciudadanos. En segundo lugar las manifestaciones, por mucho que sean multitucinarias, son solo la expresión libre de unos grupos de ciudadanos fuera de los cauces electorales y sin ningún valor,salvo el meramente testimonial.

También se atreve a decir que sus esfuerzos van en establecer un diálogo con el Gobierno de España y que existen hasta cinco mecanismos legales para la convocatoria del referéndum sobre la independencia. Acusa Artur Mas al Gobierno de España de no acceder al diálogo y se atreve a decir que la consulta va a celebrarse el próximo 9 de noviembre. Es decir, hace caso omiso a la negativa del Gobierno de España y se legitima para realizar "sí o sí" el ilegal referéndum. Igualmente y en un acto de desfachatez y demagogia descomunal dice que "la consulta es una cuestión política y no de legalidad". Es decir, reconoce abiertamente que si celebra la consulta o referéndum independentista habrá cometido una ilegalidad, un delito.

Pero lo cierto es que la ilegalidad ya la ha cometido desde el mismo momento en que ha usado su cargo para la promoción del referéndum y la realización de una campaña mediática de apoyo al mismo, con la complicidad de todos los medios de comunicación y la escasa oposición encabezada por Ciutadans y UPyD. Es tremendamente significativo el posicionamiento favorable a la ilegalidad de formaciones como IU y el PSC en el que defienden el inexistente derecho a decidir de los pueblos, cuando el único pueblo reconocido en la Constitución y en el que reside la Soberanía nacional es el pueblo español sin distinción de singularidades regionales como vascos, gallegos,catalanes, valencianos, etc.

La pregunta es ¿qué va a hacer el Gobierno de España ante esta escalada secesionista de Artur Mas y la Generalidad?¿Cuánto tiempo más se va a consentir que Artur Mas y su equipo sigan delinquiendo y poniendo en peligro la unidad y el progreso de España? Mariano Rajoy tiene un deber ineludible con el pueblo español en la defensa de la Constitución que juró defender ante el Rey. La pasividad en el mayor ataque a España en muchos años solo puede interpretarse como cobardía y abandono de responsabilidades de Estado. Artur Mas y su equipo de gobierno no pueden seguir como representantes de los españoles en Cataluña.

Espero que el Gobierno de España aplique la Ley y ponga fin a esta expansión secesionista que solo está acarreando graves perjuicios para España.

Marcando el paso
Se deben evitar medidas que vengan a refrendar el discurso que exculpa a los presos de ETA
Fernando Savater El Pais  3 Enero 2014

No faltan objeciones de varios tipos que pueden hacerse al último comunicado del colectivo de presos etarras, pero una desde luego está fuera de lugar: la de insinceridad. De modo que no entiendo por qué algunos dicen que no les creerán salvo que pasen de las palabras a los hechos, etc… ¡Pero si hablan con el corazón en la mano! ¡Pero si no ocultan ni lo que pretenden ni lo que son, a diferencia por cierto de la mayoría de quienes les glosan! De lo que llena el pecho habla la boca. No menos de cuatro veces lo dicen con todas sus letras: “Posibilitar nuestra vuelta a casa…”, “nuestro proceso de vuelta a casa…”, “el proceso que culmine con nuestra vuelta a casa…”, “un amplio consenso que posibilite nuestro regreso a casa…”. Desde E.T., nadie había invocado el retorno al hogar con tanto anhelo. Es natural, porque ver ya en la calle a los beneficiados por la anulación de la aplicación retrospectiva de la doctrina Parot les recuerda que su condición actual es bastante menos risueña. Para ellos no va a haber ningún milagro de Estrasburgo y como no espabilen les va a tocar cumplir íntegras largas condenas. De modo que llega la hora de que cada cual trate de aliviar su situación como mejor pueda, aunque sea haciendo concesiones que ayer el alto mando prohibía. Puede que el primero que consiguió la condicional recurriendo a ellas quedase como un traidor, pero sin duda el último que salga va a quedar como un imbécil…

Los presos mantienen intacto el habitual discurso legitimador de la violencia terrorista
Por el momento, sin embargo, la apelación a soluciones individuales se ha tomado colectivamente, o sea sin romper con el equipo siniestro. Y se mantiene intacto el habitual discurso legitimador de la violencia terrorista: lo que les ha llevado a la cárcel “fue la lucha por la libertad política y social de nuestro pueblo” y siguen considerándose “rehenes de los Estados español y francés y a través de sus funcionarios sufrimos a diario el acoso del sistema carcelario construido para aniquilarnos tanto a nosotros como a nuestros familiares y amigos”. De modo que para víctimas, ellos… aunque a los excarcelados tras cumplir largas condenas no se les note afortunadamente el aniquilamiento tanto como sería de temer.

Por supuesto, se consideran y reivindican su condición de presos políticos. ¿Que han matado a dos, a tres o a catorce? Bueno, pero ellos están entre rejas por política y nada más. Si ahora reconocen el sufrimiento y el daño “multilateral” causado “como consecuencia del conflicto” no es para echar las campanas al vuelo. Las bombas lapa y los tiros en la nuca siempre pretenden causar dolor y no sanear el medio ambiente o hacer amigos, eso lo saben los terroristas mejor que nadie. La novedad hubiera sido admitir que ese daño fue injusto y antidemocrático, además de criminal. Pero de eso nada, porque fue “el método utilizado en el pasado para hacer frente a la imposición, represión y vulneración de derechos”. O sea, que fue en defensa propia. Eso sí, ahora se comprometen a renunciar a dicho “método” porque ETA lo ha decidido así y también porque como están en la cárcel y deseando volver a casa no parece aconsejable ponerse antipáticos.

Quien ha cometido asesinatos debe purgar la pena adecuada a su delito
¿Significa este comunicado un paso en la buena dirección? Si esa dirección es la puerta de la calle para abandonar la prisión, ellos creen que sí y puede que tengan razón. Con el mismo objetivo están dispuestos a dar los pasos legales requeridos “aunque ello, para nosotros, conlleve implícitamente la aceptación de nuestra condena”. O sea, que están dispuestos a asumir la condena siempre que ello les ayude a dejar cuanto antes de cumplirla. Algo es algo, dirán algunos. Ya no pretenden echar un pulso al Estado y forzarle la mano, confiando en el hostigamiento armado en el exterior, porque el primo del Zumosol (y del amosal) ha optado por la jubilación anticipada. Mejor así, desde luego, porque el planteamiento incluye reconocer que por las malas tienen perdida la partida y que es mejor optar por las buenas, aunque sean buenas solo a medias y envueltas en retórica de autobombo. Sin cortarse un pelo hacen un llamamiento “a la ciudadanía, instituciones, agentes sociales y partidos políticos para buscar un amplio consenso que posibilite nuestro regreso a casa, enmarcado en un proceso integral, que no ponga en cuestión nuestro carácter ni dignidad política”. Vaya, que toda la sociedad vasca deje de entretenerse en nimiedades y se concentre en resolverles la papeleta, aunque sin cuestionar la heroica limpieza de su historial. Para ellos, claro está, no hay nada más urgente y prioritario. En fin, qué le vamos a hacer, de ilusiones vive el hombre…

Aunque los presos etarras y servicios auxiliares sigan viviendo en su propio mundo, en el que no han introducido más modificaciones que las impuestas por los reiterados coscorrones de quienes defienden la legalidad democrática vigente, los demás haremos bien en no perder de vista la realidad política y los riesgos que afrontamos. Si hay reclusos que aceptan individualmente los requisitos legales para mejorar de grado penitenciario o tener otros beneficios similares, pues que sea lo que los jueces del caso decidan. Pero sin olvidar lo importante que sería su colaboración para esclarecer los cientos de crímenes aún sin culpables reconocidos y también los entresijos de la financiación por extorsión o complicidad de la banda todos estos años. Sin duda será una buena noticia que ETA decida por fin entregar las armas y disolverse definitivamente, pero eso no cambiará el hecho de que quien ha cometido asesinatos debe purgar la pena adecuada a su delito. La excusa política solo es válida en las alucinaciones de quienes se vieron arrastrados por ella a cometer barbaridades.

La reinserción social es uno de los objetivos del castigo penal, sin duda, pero siempre que no exija una sociedad de acuerdo con las fechorías de quienes van a integrarse en ella. Si la normalidad social en la que pretenden reinsertarse tiene que ser la que niega el carácter criminal de sus delitos (por ejemplo, la representada por esos grupos que el otro día acogieron a la AVT al grito de “¡los nuestros a casa, los vuestros al hoyo!”), la supuesta reinserción no es más que una farsa perversa. El daño injusto que causaron los terroristas a la convivencia democrática, lo reconozcan ellos así o no, es lo que les ha llevado a prisión y ha sido castigado legalmente: pero lo que más debe preocuparnos ahora es el daño que pueden causar en el futuro a la sociedad, las instituciones y el orden constitucional si medidas oportunistas o apresuradas de la justicia sirven para confirmar la condición política de sus crímenes y para indirectamente refrendar el discurso que les exculpa o hasta les glorifica por ellos.

Fernando Savater es escritor

Los presos de ETA que se vayan al diablo
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 3 Enero 2014

Que los presos de ETA reconozcan, tras 829 asesinatos y cuando han sido barridos por el Estado de derecho, el daño que han causado, me parece tan cínico, y me deja tan frío, que no alcanzo a comprender la polvareda que el comunicado de los etarras, igual de repulsivo que todos los suyos, ha levantado entre muchos comentaristas y entre partidos y políticos.

Los presos de ETA dicen reconocer «con toda sinceridad el sufrimiento y daño multilateral generados». Fíjese bien el lector en que lo realmente decisivo de esa frase es el término multilateral, demostrativo de que ETA no se ha apeado del desvarío criminal por virtud de cual los terroristas causaron un daño inmenso a docenas de miles de personas durante más de medio siglo: que en el País Vasco había un conflicto y, como fruto de él, un enfrentamiento entre dos violencias paralelas, todas igualmente culpables del daño producido, que sería, por eso, multilateral. ¡Una patraña!

Sí, la teoría del conflicto es la sucia y despreciable patraña de unos paranoicos que, con o sin pistolas, construyeron sobre ella el delirio que los llevó, primero, a asesinar, secuestrar y extorsionar; y que los lleva ahora, vencidos por la policía, los jueces y la ley, a pretender que aceptemos algo parecido a una política de reconciliación que debería servir, finalmente, para sacar a los terroristas de las cárceles. Acabáramos.

Digámoslo, pues, con toda claridad: las lágrimas de cocodrilo de los etarras en la cárcel no son más que su coartada para intentar ganar después de haber perdido. Ganar, imponiendo su despreciable disparate de las violencias paralelas. Y ganar deduciendo de él la necesidad de una reconciliación que saque a los criminales de las cárceles.

Pues yo digo que no, y creo expresar, al hacerlo aquí, la voz de millones de españoles: digo que no, porque en el País Vasco no hubo más conflicto que el provocado por quienes querían imponer su política a punta de pistola y por quienes sacaban de los crímenes sustanciosos réditos políticos; digo que no, porque donde no ha habido enfrentamiento entre dos partes sino crímenes brutales por una sola, no tiene que haber reconciliación sino justicia; y digo que no, porque los etarras no han sido unos errados luchadores por la libertad de los vascos sino unos asesinos que han pretendido imponerse a la inmensa mayoría por la fuerza de las armas.

¿Que los etarras han de pedir perdón? Allá ellos con su conciencia, si la tienen. Que cumplan sus penas con el régimen penal y penitenciario de los restantes delincuentes y aquí paz y después gloria. Pues esa es la única paz y la única gloria que nacerán de la justicia y no de una componenda política indecente para premiar a quienes convertirían así la derrota de ETA en el acto fundacional de la reescritura de su historia.

Proyección social de la derecha populista española: institucional, sectorial, sindicalismo, acción social, Memoria, brotes verdes (6)
Fernando José Vaquero Oroquieta latribunadelpaisvasco.com 3 Enero 2014

Consideraciones previas
La realidad social en España del conjunto de organizaciones que podrían integrar, en cierto modo, el espectro político de lo que en Europa se conoce como “derecha populista”, con todas las críticas y limitaciones del concepto –insistimos-, trasciende la mera presencia pública y mediática de la sopa de siglas que hemos descrito en los dos artículos precedentes.

Esta circunstancia no es diferente de lo que puede observarse en el resto de Europa; pero a un nivel de “escala” proporcional a su representación política.

Queremos destacar, en primer lugar, cómo el concepto de “derecha social”, que se ha empleado por ciertos politólogos y comentaristas para enmarcar la realidad humana de una derecha muy plural en sus expresiones e idearios, es una acepción sociológica, más allá de su concreción política, que expresa la existencia de unos sectores sociales no asimilables inevitablemente al Partido Popular, y que pudieran encajar, no sin reservas y al menos una parte sustancial de la misma, en la neo-categoría política de “derecha populista”. Son diversas franjas ciudadanas, plurales, heterogéneas, las que se vienen movilizando, en ocasiones, sin una dirección estratégica concreta y que, procediendo incluso de la izquierda o la indiferencia política, se desaniman al comprobar que apenas ningún partido con “poder real” asume sus necesidades.

Así, al creciente número de electores propios desencantados por las políticas del Partido Popular, que podríamos definir como derecha ideológica (liberales, conservadores, moderados…) se suman: la pequeña franja del electorado clásico de la extrema derecha nunca asimilada; los padres de familia castigados por la legislación derivada de las políticas de género impulsadas por el PSOE de Rodríguez Zapatero y sostenidas por los populares (y que únicamente han sido cortejados desde UPyD); defensores de la vida humana (desde la concepción hasta la muerte) decepcionados con la tibieza de las políticas populares; los pequeños comerciantes arruinados o en callejón sin salida por las políticas horarias de comunidades comandadas desde el Partido Popular en beneficio de las grandes superficies (la fragmentación de las asociaciones de “autónomos” es fruto de la desarticulación de este tejido social tradicional); los jóvenes “ni-ni” frustrados por un mercado laboral precario e incierto futuro en feroz competencia de inmigrantes –legales o no- desesperados y prestos a cualquier condición laboral; los jóvenes titulados y profesionales ya veteranos, obligados a emigrar para encontrar trabajo cualificado inexistente en España; los jubilados de rentas inferiores que año tras año pierden capacidad adquisitiva y cuyo futuro pasará por residencias de condiciones materiales y atención humana en ocasiones deplorables (una de tantas lagunas sociales apenas “visibilizada”); funcionarios desencantados por unas prácticas de personal politizadas y serviles a la partitocracia de turno y el control sindical; consumidores y usuarios a los que se ningunea pese a una legislación garantista farragosa e incumplida en tantas ocasiones; proveedores de las administraciones públicas que ven cómo sistemáticamente se aplazan las percepción de retribuciones; múltiples afectados por la lentitud incomprensible de la Justicia española, en sus diversas jurisdicciones, en contraste con la celeridad con que actúa cuando existen intereses oligárquicos por medio; clases medias acosadas y empobrecidas a causa de tan alta y progresiva tributación; víctimas de los abusos bancarios (preferentes, hipotecas sobrevaloradas…); sencillos patriotas atónitos ante la pasividad del Gobierno antes los ataques secesionistas y la destrucción de la identidad cultural española; etc.

¿¡Y qué decir, ya, de las víctimas del terrorismo, manipuladas, ninguneadas, movilizadas hasta la extenuación física y moral…!?

Un voto de protesta creciente y a canalizar... De hecho, son muchos los que quieren encabezar semejante manifestación. Así, desde la extrema izquierda se tienden cañas hacia esas aguas revueltas; también desde UPyD, en Cataluña Ciutadans, y su Movimiento Ciudadano en el resto de España.

Ciertamente, tales sectores no alimentan indefectiblemente a una derecha populista, pero en otros países, en buena medida, franjas sociales análogas han contribuido a su configuración. Y hemos excluido a los pequeños agricultores, pues, lamentablemente, son una especie en vías de extinción…

Existen, ciertamente, plataformas ciudadanas, organizaciones de consumidores y usuarios, de afectados (por las hipotecas, por expropiaciones, etc.), que se vienen movilizando y que no necesariamente han sido captadas por el movimiento contestatario del 15-M, ni por la extrema izquierda que lo ha parasitado. En definitiva: ese voto protesta está, en buena medida, por concienciar, configurar y canalizar.

Otro fenómeno creciente –en el ámbito de la opinión pública- es el de las plataformas digitales de recogidas de firmas para campañas de carácter reivindicativo vía internet. Change.org («¡Por una verdadera participación ciudadana en los asuntos públicos!»), y Avaaz.org (conforme su web, «significa "voz" en varios idiomas europeos, asiáticos y de Medio Oriente, nació en el 2007 con una misión simple y democrática: movilizar a los ciudadanos del mundo para cerrar la brecha entre el mundo que tenemos y el mundo que la mayoría de la gente quiere»); ambas desde la izquierda. HazteOir.org (HO, «La participación útil a favor de la dignidad humana y la libertad»), desde una postura más de derecha clásica. Algunas voces, que pueden enmarcarse en tan discutida como discutible “derecha populista”, han acusado a ciertas entidades de tan novedoso sello, de servir de coartada del Partido Popular: por “secuestrar” y “parasitar” el voto católico y más conservador. Seamos concretos: nos referimos a Hazte Oír. Pero la respuesta se impone: desde el exterior no se les puede determinar una línea de ruta. O se monta una estructura alternativa, o se participa en HO en simbiosis táctica de intereses y medios tácticos; si ello es posible y hay voluntad.

Debemos insistir en otra cuestión. La que desarrollaremos en este capítulo de la “proyección social populista” (en dos entregas sucesivas dada la extensión con que finalmente se nos ha expuesto al estudiarla) es una caracterización no exhaustiva, muy delicada y no exenta de riesgos y errores; que seguro cometeremos desde los límites de nuestro trabajo y, en algún caso, por una información deformada. Así, por ejemplo -y que nadie busque segundas intenciones ni intereses de terceros- sería un error descomunal calificar a AUSBANC (Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios) de entidad populista a causa de la militancia juvenil de su directivo y fundador Luis Pineda. Aunque fuera dirigente del Frente de la Juventud, en su última etapa y captara sus primeros socios en ambientes “azules”, hace muchos años ya que el mencionado se encuentra alejado psicológica, afectiva y políticamente de todo aquello. AUSBANC, pues, no es derecha populista. Otro asunto es que una entidad análoga pudiera haber sido fundada –hipotéticamente- con una línea neta de derecha populista. No es el caso.

Esta circunstancia viene a plantear varios matices.
“Todos tenemos un pasado”: ¿no se dice así, coloquialmente, hoy día, en todos los ámbitos de la vida afectiva y social? ¿O no fue Jorge Verstringe un militante neonazi? ¿Y José Barrionuevo, el ministro de los GAL, activo tradicionalista de la AET? ¿No participó activamente el ex-presidente Aznar en el FES, al igual que el actor comunista Juan Diego, cofundador –incluso- del grupo según algunas fuentes? ¿No desfilaba, todo ufano y uniformado de cabeza a los pies, como responsable de Fuerza Joven en Andalucía, en multitudinarias manifestaciones, José María del Nido, ex-presidente del Sevilla tantos años y, hoy, convicto en capilla? Y si mencionáramos las figuras relevantes de la política y otras dimensiones de la vida pública que un día militaron en la extrema izquierda marxista-leninista (algunos llegaron a ser ministros con Aznar): ¡serían legión!

Si en algo ha existido unanimidad –en los planos político, social y mediático- a lo largo de estos años, ha sido en la demonización de una descalificada a priori, y poco definida no obstante, extrema derecha: sus ideas, sus diversas expresiones sociales… y llegando, en ese trato denigratorio, al mismísimo plano personal; estigmatizando y marginando a personas de todo tipo. ¿Por su asociación a la violencia, al franquismo, a la Era de los dictadores? Maniobra extendida, por cierto, al conjunto de la siempre mencionada peyorativamente como “la derecha”. ¡Pocos insultos más graves que el de fascista…! Y de paso, se incluía en el “saco” a cualquier forma de disidencia no originada ni asimilable por el sistema imperante. Por el contrario, indiferencia acrítica ante esa “legión” de antiguos marxistas-leninistas; algunos de los cuales coquetearon, cuando no directamente militaron, en grupos terroristas.

Los comunistas y ex-comunistas nunca piden perdón, ni reconocen errores: es más, se sienten superiores en moral y capacidad de juicio; de todo y sobre todos. Defecto que comparten con el conjunto radical-progresista. A lo sumo “explican” los genocidios perpetrados por Lenin, Stalin, Mao, Pol Pot, Mengistu, y demás monstruos, como frutos desviados en aras del verdadero y deseable comunismo (¡todavía nunca aplicado!). Pero, debe objetarse desde la razón, si en su ideología anidan las semillas del totalitarismo, el terrorismo y el genocidio, por muchas piruetas dialécticas y sofismas que elaboren (y lo han hecho a nivel enciclopédico y de vulgata), no pueden justificarse moral, ni política, ni históricamente. Y, ante los siempre señalados paralelismos entre comunismo y fascismos: ¿es justo y científico-histórico asimilar nacional-socialismo y fascismo? ¿Y fascismo con franquismo? El fascismo, a su vez, ¿está más próximo al liberalismo o al socialismo? Socialismo y fascismo, ¿son ambos frutos “inevitables” de la modernidad? Y más específicamente en el campo de la izquierda: ¿todos los socialismos son equivalentes?, ¿son análogos, acaso, socialdemocracia y comunismo, o participan de un mismo “humus” ideológico? ¿Existe un debate real, libre y honesto, o se repiten dogmas “políticamente correctos” de manera acrítica, cómoda y repetitiva?

Si comunismo y nazismo fueron doctrinas totalitarias, que practicaron el terrorismo en diversas fases y dimensiones, y en consecuencia lógica de sus irracionales presupuestos desplegaron genocidios de dimensiones apocalípticas, ¿acaso, unos, comunistas y socios, los ejecutaron “desde la buena intención”, y otros, nazis y colaboradores, “desde una voluntad demoníaca”? Absurdo. Ese planteamiento, subyacente en muchas de las imposturas radical-progresistas, es, simplemente, aberrante e insostenible.

Si el “políticamente correcto” dogma del respeto a todas las opciones, a todas las ideologías, a todas las tendencias, tiene una excepción (nada menos que toda “la derecha”)… irracional pero táctica, algo pasa: una contradicción del sistema, una grieta en el pensamiento políticamente correcto, una incongruencia de la construcción radical-progresista. ¿No será, además de elementales errores lógicos, que muchos tienen un pasado que hacerse perdonar? ¿No serán meras pereza y cobardía intelectuales? ¿No será, incluso, por un miedo atávico a una alternativa real al sistema corrupto actual?

Tras estas disquisiciones, que nos llevarían mucho más lejos, pasemos a ver algunas dimensiones sociales de tan nebuloso espacio político; lo que nos llevará la presente y siguiente entrega.

Presencia institucional
No más de un centenar de concejales, en toda España, pueden estar, ahora mismo, vinculados a alguno de los grupos políticos mencionados en los dos artículos anteriores; tratándose de la única presencia político-institucional que ha obtenido tan heterogénea área. Y, en su mayoría, encuadrados en Plataforma por Cataluña: en torno a 65. Le seguiría Alternativa Española, con una quincena. El resto se lo reparten DNE, E 2000, PxL, Soluciona, MSR… Muy poco, ciertamente, pero mucho más que lustros atrás sumando todos los electos de los grupitos de la extrema derecha clásica y los nacientes partidos identitarios. La cuestión de la presencia municipal, en la teoría, siempre ha sido muy atendida por los grupos en cuestión. Todos tenían en mente la experiencia francesa, recordando que Jean Marie Le Pen inició su crecimiento a partir de pequeños éxitos municipales en Bretaña…. Y el “capote” socialista (cambios legales electorales oportunistas y supuesta financiación) dirigido a fragmentar a su enemiga derecha tradicional (gaullistas, liberales y democristianos). Además de este crecimiento relativo, debe destacarse otra apreciación: de ser concejales inequívocamente falangistas, en su origen, y perdidas sus “plazas” fuertes, los nuevos ediles han pasado a ser de naturaleza “identitaria”. Acaso ello indique que, en la ínfima incidencia política del fenómeno, la fórmula “identitaria” y “antiinmigración” está conectando mejor con los electores (recordemos el mencionado y supuesto “relevo” generacional experimentado en el área).

Entidades sectoriales
Existe cierta presencia sectorial, bien propia de partido, bien de carácter transversal, al agrupar activistas de procedencia “populista” en sectores o actividades “especializadas”. Es el caso del elevado número de militantes implicados en las asociaciones pro-vida, generalmente a título individual, especialmente los más moderados de esta área.

- Los activistas de la Comunión Tradicionalista Carlista, según veíamos, han estructurado una Liga Tradicionalista como instrumento de generación de sinergias, intercambio de experiencias, etc., en diversos ámbitos; incluidos el juvenil y el de educación en los valores de la Tradición: Cruz de Borgoña, por ejemplo. Y en el ámbito de la Secretaría política de Don Sixto radican las Juventudes Tradicionalistas, cumpliendo análoga finalidad.

- En el ámbito estudiantil, al declive de los grupos universitarios falangistas (FES, SEU) le ha sucedido la aparición de asociaciones alternativas ideológicamente transversales: Solución Universitaria Independiente (que no cuajó) y la actual Respuesta Estudiantil, con presencia en una veintena de universidades, varios locales abiertos (TNT, acaso, sea el más paradigmático), un diario digital, “El occidental”, participación en grupo en diversas manifestaciones, etc.).

- La madrileña Unión de Abogados, que no ha rehuido su participación en diversas elecciones y vicisitudes colegiales, agrupa a un número relativamente importante de letrados falangistas, entre los que destaca Alberto Gugel.

- El denominado sindicato Manos Limpias, desde los medios de comunicación generalmente calificado como de “extrema derecha”, sigue dirigido por Miguel Bernad, quien fuera secretario general del Frente Nacional de Piñar en 1994, y candidato para las elecciones al Parlamento Europeo. Ya en 1994, Bernad funda Manos Limpias, al que no se conoce actividad sindical, pero sí una intensa vida judicial mediante su denuncia sistemática de corruptelas de todo tipo. ¿Un ejercicio de populismo? Acaso, pero de no existir corrupción tan generalizada, fruto de las prebendas de la oligarquía partitocrática y sindical, maridada no pocas veces con los poderes económicos, Manos Limpias no tendría razón de ser. Y ahí sigue, afortunadamente.

- En el mundo del excursionismo, la educación en valores y el ecologismo, también han surgido iniciativas de desigual calado. Así, Hispania Verde es la sección ecologista del Movimiento Social Republicano. FE de las JONS, por su parte, mantiene su “Grupo de Montaña Leones de Castilla”. Mencionemos aquí, por último y con muchas reservas, a algunas asociaciones locales de ideario scout, nacidas al calor de la histórica y apartidista Organización Juvenil Española (OJE), cuyo ideario era un delicado fruto destilado desde el más sintético pensamiento joseantoniano.

- El gimnasio, para muchos jóvenes de hoy, forman parte de su identidad. El que abrió Juventud Nacional de Valencia, allá por 1984, acaso fuera una de las primeras experiencias pioneras en este sentido. Y Vieja Escuela de Madrid, especializado en boxeo, muay thai y kickboxing, sea de las más recientes; si bien acaso haya cambiado de titularidad.

- Y podríamos mencionar, también, las numerosas secciones juveniles de la sopa de sigla referida en los dos textos anteriores…

Nos referiremos, ahora, a modo paradigmático, a dos entidades muy diversas.

- Gallos de Marzo. Agrupa a antiguos militantes de las Falanges Juveniles de España (juventudes de la Falange de Fernández Cuesta y Márquez Horrillo). Alguno de sus impulsores está vinculado a Falange Auténtica. Es modelo de un tipo de entidades que ocasionalmente surge, para desaparecer antes o después, a modo de mixtura de “cuartel de invierno”, tertulias de invocaciones nostálgicas y legítimas e imprecisas ganas de “hacer algo”.

- España y Libertad. Fue una plataforma, de voluntad transversal y populista, constituida a partir de los contactos e ideas nacidas desde la publicación Minuto Digital; pionera en internet de la derecha populista, dirigida por Santiago Fontela. Agrupó entidades muy diversas, algunas de ellas puramente nominales, siendo la hiperactiva y carismática Yolanda Couceiro Morín su alma mater. Impulsó actos patrióticos, acompañó a las víctimas del terrorismo, se personó en diversos intentos unitarios y, en último lugar, apoyó Vía Democrática, una de las escisiones de Plataforma por Cataluña. Su vocación de constituirse en el germen de una derecha populista, al modo europeo, le llevó a promover el concepto “nacional-liberal”; no lo consiguió, por lo que finalmente, tras varios años de frenética actividad, se disolvió hacia 2010.

Presencia sindical
El terreno sindical -predeterminado por una normativa análoga, en términos de representación y financiación, a la de los partidos políticos- es muy hostil a cualquier presencia que se escape al cuasi monopolio sindical establecido por UGT y CCOO. Hay ciertas excepciones, que participan, aunque en menor medida, de las prebendas del sistema: los sindicatos radicales de extrema izquierda, los nacionalistas, la anarcoposibilista CGT (acaso tercera fuerza sindical), y los independientes (USO y CSIF). En este panorama, los militantes de ideas patrióticas, populistas y similares, intentan trabajar preferentemente en sindicatos en los que, al menos, no se les hace la vida imposible; menos ideologizados y con menor vocación de comisariado coadyuvante del régimen actual. Y en otras ocasiones, algunos destacados militantes “disidentes” han sido denunciados y hasta perseguidos por su capacidad de liderazgo en organizaciones de clase, siendo acusados de infiltrados y otras lindezas. En internet pueden encontrarse, en foros de extrema izquierda, algunos ejemplos significativos de tales “marcajes”. En cualquier caso, y más allá de esos casos personales, y desaparecidas las diversas siglas que a lo largo de la Transición trataron de desarrollar un modelo sindical alternativo (FNT, ASNT y CONS), al menos tres grupos tratan, con muchas dificultades, de abrir brecha en este monolítico y duro terreno.

- La Unión Nacional de Trabajadores (UNT) nace desde FE de las JONS, hacia 1978, habiendo conseguido algunas secciones sindicales y delegados; desarrollando cierta presencia y propaganda (en Madrid y Valencia, particularmente) en un crecimiento voluntarioso muy lento. Su presidente nacional es Jorge Garrido San Román.

- Trabajadores Nacional Sindicalistas (TNS) es la sección dedicada al mundo del trabajo de La Falange. Con vocación de constituirse en verdadero sindicato, repasando su última memoria anual se observa que no logra despegarse de ser poco más que una oficina dedicada a la tramitación de jubilaciones y otras consultas legales. Carlos Rodríguez, como Jefe Nacional, y Jesús Muñoz (Jefe de Información y Prensa) lideran, con voluntarioso activismo, este proyecto caracterizado por una propaganda marcada por el lenguaje más clásico del nacional-sindicalismo.

- La Unión Social de Trabajadores (UST) es el instrumento desde el que el Movimiento Social Republicano (MSR) intenta atraer a los trabajadores a su programa de “socialización”; si bien de una manera externa, dada la impermeabilidad del actual régimen sindical.

En suma, unos intentos muy desiguales que evidencian la dureza del ambiente sindical y la soledad y hostilidad a la que se enfrentan los trabajadores de convicciones disidentes a los de la mayoría “sindicalmente correcta”.

Acción social
La dimensión práctica, del griego –nihilista y pagano- Amanecer Dorado, que más llamó la atención de los analistas del fenómeno, y de no pocos simpatizantes allende sus fronteras, fue la acción social desplegada en auxilio de “griegos” empobrecidos, a través de entrega de alimentos, asistencia médica, alojamientos…

En España han empezando a desarrollarse algunas prácticas análogas, muy incipientes y locales, carentes de las infraestructuras, financiación y estrategias características de las, hasta ahora, generosamente financiadas, especialmente desde las arcas públicas, ONG`s españolas.

- No obstante, hay que destacar que antes de ese fenómeno griego -además de tantos y tantos voluntarios implicados en labores asistenciales y caritativas de la Iglesia procedentes del área que venimos estudiando- el grupo falangista madrileño Poesía que Promete ya desarrolló algunas iniciativas en este sentido, en unos momentos en que la crisis todavía era negada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Y, en parte relacionado con algunos ambientes azules, destaca hoy día la reciente entidad SOS España.

- Por su parte, Socorro Blanco es la entidad tradicionalista que tiene como fin «ayudar a las personas que se encuentren perseguidas, encarceladas, multadas, aisladas o solas por defender los valores de la Tradición».

- Españoles en Acción es «una ONG sin ánimo de lucro destinada a ayudar a las familias españolas en situación de extrema necesidad» con Sede en Alcalá de Henares. Y el Hogar María Luisa Navarro es un amplio local de Valencia que cuenta con alojamientos para personas “sin techo”. Ambas son iniciativas desarrolladas desde España 2000.

- Banco Social está impulsado, lo vimos, desde Alianza Nacional.

- Y la denominada Comisión social del Movimiento Social Republicano, despliega campañas análogas a las anteriores en su ámbito de influencia.

Un campo de trabajo, en suma, incipiente, pero que, dado el contexto de crisis progresiva y empobrecimiento, puede generar un nuevo tejido de relaciones humanas, formas asociativas y de cooperación alternativas; y que seguro contará con vetos y negativas de apoyos por supuestas fórmulas de segregación asistencial.

Memoria Histórica
La memoria histórica viva de la España nacional la encarnaban los excombatientes y su Confederación. Sus últimos supervivientes vivirán con dolor todas las acciones encaminadas a destruirla; también en lo que se refiere a monumentos, lugares comunes de la historiografía, en los medios de comunicación, la enseñanza… De ahí, acaso y en parte, la edición de tantos volúmenes de recuerdos y de carácter autobiográfico que reivindican la limpieza y honorabilidad de sus motivaciones ideológicas y de sus –en ocasiones dramáticas- experiencias vitales.

Mientras que desde la izquierda y los nacionalismos ha aflorado toda una legión de asociaciones de “recuperación de la memoria histórica”, en no pocas ocasiones alimentadas, además del legítimo interés en localizar los restos de sus familiares queridos, por el revanchismo y el ánimo de borrar otras memorias que no sean las propias; desde los supervivientes y herederos del campo nacional no han sido tan numerosas ni tan concurridas iniciativas análogas o paralelas. Debe señalarse, por otra parte, que desde los poderes políticos dominantes, alimentados por un “humus” cultural igualmente hegemónico, se ha facilitado e impulsado esa floración, criminalizándose o ignorando cualquier otra iniciativa dispar.

De estas iniciativas, señalaremos tres, a modo paradigmático.

- Fundación de la División Azul. Toma su nombre de la famosa división 250, que combatió en Rusia en la Segunda Guerra Mundial; acaso una de las unidades militares más estudiadas en las últimas décadas a nivel mundial. Fundada en 1991, para caracterizarla, reproduciremos los dos primeros de sus Fines y Objetivos: «a) El estudio, difusión y conocimiento de lo que fue y representó la División Española de Voluntarios, conocida por División Azul, su sucesora la Legión Azul y la Escuadrilla Azul, en la II Guerra Mundial. b) Promover y fomentar estudios, sobre los hechos y motivaciones referidos a dichas unidades voluntarias y a otras unidades y hechos históricos militares». Igualmente, concurren otros fines de carácter asistencial, investigador, mantenimiento del museo, etc.

- Memoria y Lealtad (MYL) fue la plataforma creada en 2010, en el entorno de algunas de las organizaciones de La España En Marcha, «para defender, frente a la Ley de Memoria Histórica, el derecho y la libertad de los patriotas españoles a honrar la memoria de nuestros caídos y de nuestros héroes en el Valle de los Caídos y en cualquier punto del territorio nacional; igualmente, para difundir con cuantos medios podamos la verdad de cuanto supuso la lucha de los patriotas españoles en la Guerra Civil en contra de la falsa versión oficial promovida desde el Gobierno».

- La Asociación Para la Defensa del Valle de los Caídos (APDVC). Nace en 2009 de la mano de un grupo de españoles alarmados antes las que entienden como «asombrosos acontecimientos sobre el Valle de los Caídos, monumento erigido en mitad del siglo pasado, como símbolo de reconciliación entre las dos tristemente famosas Españas que se enfrentaron en la guerra civil de 1936». Entienden, además, según su web, que «El Valle de los Caídos, olvidado en atención y mantenimiento por todos los gobiernos de la democracia y hoy salvajemente atacado desde la esferas del poder, es un monumento que consideramos que tenemos la obligación de defender (...)». Por establecen, entre otros objetivos de su razón de ser: la defensa del “Monumento Nacional a los Caídos”« en su conjunto monumental, arquitectónico, ecológico, histórico artístico y religioso»; la «divulgación de la construcción del Valle de los Caídos, y su carácter de reconciliación entre los españoles»; y la atención «a quienes soliciten información sobre los enterramientos en el Valle de los Caídos y gestión de la localización de los restos en la Basílica».

Brotes verdes
En cierto modo, en analogía con la rompedora experiencia de Casa Pound Italia («100 % identitario, 100 % antirracista»), nacida en el neofascismo italiano como dinámica propia “okupa” alternativa a la practicada por la extrema izquierda, han brotado también en España, sin equivalencia en implantación a la mencionada, pero inspiradas en esta original presencia, algunas agregaciones. Su mayor valor radica en una praxis comunitaria original: su capacidad de educación en la militancia, la solidaridad con los empobrecidos, su definición política no partidista, su “autonomía histórica”, el amor a la naturaleza y a la historia patria… Casal Tramuntana de Barcelona, Proyecto Impulso de Castellón, Iberia Cruor de Jaén, la Asociación Alfonso I de Santander, Alternativa Emérita de Mérida, son algunas de estas entidades cuyo mayor valor es su independencia partidaria. Auténticos “brotes verdes” de vocación metapolítica y a largo plazo; siempre que no sean arrastradas a la acción partidista cortoplacista que pudieran “quemarlos”.

Dado que la temática es muy amplia, en contra de lo previsto inicialmente, nos vemos obligados a prolongar –por lo que pedimos perdón a nuestros pacientes lectores- y finalizar este estudio de la proyección social de la derecha populista española en la próxima entrega; en la que veremos: fundaciones culturales y entidades análogas, editoriales y librerías, revistas y publicaciones impresas, tendencias musicales, Militaria, Internet y ciberactivismo.

Próximo artículo: Derecha populista española: cultura, editoriales, revistas, música, Militaria, internet y ciberactivismo (7)


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