AGLI Recortes de Prensa   Lunes 20  Enero  2014

Reforma del gasto y de los impuestos
Primo González www.republica.com 20 Enero 2014

Ya falta poco para que la comisión de expertos dictamine sobre los cambios fiscales que aplicará el Gobierno tras la esperada reforma tributaria, que es la madre de todas las reformas. Algunos detalles se están aireando, no tanto de lo que van a decir los expertos sino de fuentes gubernamentales, que anticipan las líneas maestras de esta reforma. Todavía se sabe poco de la nueva fiscalidad, a pesar de que las buenas intenciones que se están filtrando pretenden tranquilizar a los afectados con algunas máximas de manual, como lo de que la nueva fiscalidad incentivará el ahorro y la inversión.

En todo caso, antes de que la susodicha reforma salga a la luz, Montoro ya se ha apresurado a impulsar la puesta en marcha de algunos retoques en las cotizaciones sociales y en la fiscalidad de algunas partidas salariales que han encendido la mecha de la discordia, no sólo entre los empresarios sino también en medios sindicales. Las medidas anunciadas hace escasas fechas para modificar el tratamiento de algunos conceptos retributivos, como los pagos en especie o la fiscalidad de los pagos en concepto de aportaciones a planes de pensiones, que deberán cotizar a la Seguridad Social, se han aparecido como prólogo inquietante.

Con este preámbulo habría que temer lo peor para la nueva fiscalidad que se avecina, ya que en los últimos años los cambios tributarios no han hecho más que masacrar la capacidad de ahorro de las familias, que se encuentra ahora mismo en mínimos durante la etapa de crisis económica, a pesar de que en los años intermedios, en concreto en el ejercicio de 2009, se había producido una prometedora recuperación.

La reforma fiscal en ciernas tendría que ocuparse de ver la forma de revertir esta situación para potenciar al máximos los incentivos al ahorro, reduciendo en la medida de lo posible el todavía abusivo gasto público, cuya reducción no ha sido abordada en los años recientes a pesar de las buenas intenciones que el Gobierno ha expresado en este sentido, pero sin la voluntad política necesaria. España sigue abusando del déficit público y, aunque todavía está por ver cómo se va a cerrar el ejercicio de 2013, todo parece indicar que se va a rebasar de nuevo el compromiso de déficit pactado con la UE. El déficit sigue mostrando una inquietante incapacidad para reequilibrar la economía y la afirmación tan repetida en los últimos meses de que España tiene un problema de ingresos fiscales, que resultan insuficientes según estos razonamientos, no es más que una verdad a medias y una forma de eludir el verdadero problema.

La culpa de este nuevo incumplimiento en el equilibrio fiscal y presupuestario, que se produce a pesar de las facilidades que se nos dieron ampliando el margen de déficit para no asfixiar a la economía, reside en el persistente aumento del gasto, que además aparece despojado de las necesarias aportaciones a la mejora de las infraestructuras, imprescindible para dar pie a una recuperación más vigorosa de la economía. El gasto público en España no sólo es excesivo sino que está deficientemente distribuido.

El PP menosprecia al partido de Ortega Lara

Editorial www.gaceta.es 20 Enero 2014

En el PP ha cundido la alarma. Tras la sorpresa inicial y la calculada 'ignorancia' de sus más destacados dirigentes por el paso al frente de Abascal, Ortega Lara y sus hombres, menudean, en los últimos días los guiños hacia todo el espacio electoral -y hablamos de potenciales millones de votantes- que en el partido de la gaviota son conscientes de haber abandonado en los dos últimos años. Torpezas como la del político vasco Iñaki Oyarzábal al referirse despectivamente a la 'derecha' como el hueco que aspiran a ocupar los hombres y mujeres de 'Vox' no hacen más que añadir plomo en las alas de las expectativas electorales de que quienes han abandonado a su suerte a los que esperaban de ellos una política antiterrorista más firme, una más pronta y firme sustitución de la ley del aborto 'zapaterista' de 2010 o una decidida reordenación del ya a todas luces insostenible aparato administrativo que España padece en las últimas décadas.

En su habitual comparecencia de cada lunes ante los medios de comunicación,la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, no ha mencionado por su nombre en ningún momento al nuevo partido creado por Abascal, Camuñas, González Quirós y Ortega Lara. Pero no se ha privado de afirmar con rotundidad, en inequívoca referencia a VOX, que "es más fácil hablar cuando no se tienen responsabilidades de Gobierno, que es cuando hay que tomar decisiones por el interés general". Pobre explicación de quién ahora repara en que las elecciones no sólo se ganan por el centro, que también, sino abarcando el mayor espectro de votantes posible y ello incluye, por supuesto, precisamente a los que siempre han apoyado el propio proyecto político, antes incluso que a los ajenos.

Es de prever que en los próximos días sigan cundiendo los nervios, las destemplanzas, los malos modos y hasta los empujones dialécticos. Es tiempo de ver como algunos dirigentes populares se permiten 'sacar el codo' como los malos futbolistas y propinar patadas dialécticas a las espinillas de los nuevos contricantes de las que, más pronto que tarde, se acabarán arrepintiendo. Las elecciones europeas del próximo 25 de mayo serán el primer test. Y parece que ni en Moncloa ni el Génova 13 las tienen todas consigo.

Miedo a VOX
Kiko Méndez-Monasterio www.gaceta.es 20 Enero 2014

Que los impulsores de Vox abandonen cualquier esperanza mínima cortesía política por parte del Partido Popular.

Estilo Jerry Maguire, en una de esas raras muestras de honradez que a veces nos regala la política, Santiago Abascal ha decidido establecerse por su cuenta. Muchos celebran el nacimiento de Vox con el entusiasmo de quien asiste a la refundación de la derecha española, precisamente ahora que el PP ya no disimula su lejanía -y en ocasiones hasta su beligerancia- con cualquier enunciado del conservadurismo. La larga marcha de Rajoy y Soraya -y Arriola- para convertir el partido en la marca blanca del PSOE, ha creado un vacío político sin parangón en Europa, y era del todo lógico pensar que pronto habría de ocuparse, porque no era posible entender que en España no existiera siquiera la posibilidad de un voto liberal-conservador.

Huyendo de cualquier estridencia o extremismo, Abascal -junto a Ortega Lara y otros- se ha limitado a indicar que existe un camino a la derecha, en buena parte empujados por el clamor de un electorado que siente una orfandad dickensiana, ya sea procedente de las expoliadas clases medias, de los abandonados a su mala suerte frente al totalitarismo nacionalista, o bien de quienes entienden que el núcleo de la crisis está en las estructuras de un sistema que ya sólo satisface a sus élites, encerradas en un nuevo búnker inmovilista, que sólo conocen la calle desde la ventanilla ahumada del coche oficial.

Para desgracia del PP, el partido de Abascal se ha presentado en la misma semana de la rendición de Burgos a la extrema izquierda, que resulta la enésima cesión de los populares ante los violentos, y en la que ni siquiera cuentan con la torpe excusa de un certificado médico -como en la liberación de Bolinaga-, o de una sentencia europea como la que ha encubierto la última amnistía otorgada al terrorismo.

Y por esta misma razón -porque a nadie le gusta que le señalen sus vicios por muy públicos que sean- que los impulsores de Vox abandonen cualquier esperanza de ser tratados con un mínimo de cortesía política por parte del Partido Popular. Ni siquiera se van a tomar con ellos el café relajante que no dudan en compartir con Bildu en Guipúzcoa o con Izquierda Unida en Extremadura. La consigna es no ofrecerles ni agua. De hecho ya han puesto en marcha a su cohorte mediática, y los que escriben sus columnas con copia y pega del argumentario que les manda Génova, se han lanzado a desacreditar a Abascal con una furia que no utilizan ni con Artur Mas ni con Amaiur.

Federico Quevedo, por ejemplo, flor y espejo del periodismo hecho al dictado, arremetía en televisión contra el político vasco, negándole cualquier legitimidad por haber disfrutado durante años de cargos públicos a la sombra del que fue su partido. La singular batalla que mantiene Federico para no caer en las garras de la decencia le hace decir estas cosas, sin reflexionar en que está dando más valor todavía al nuevo proyecto. Si es cierto que Abascal ha desempeñado cargos públicos con el PP -y que estos estaban muy bien remunerados- su aventura adquiere más legitimidad moral, precisamente porque ha renunciado a la vida cómoda y regalada que habría conseguido sólo con mantenerse callado. Así que Federico, en realidad y sin querer, a quien está criticando es a todos los que tragan sapos y serpientes enroscadas en hachas con tal de mantener la sopa boba.

Sus antiguos compañeros también le afean a Abascal el hecho de que sus primeros pasos en la política los ha dado en el PP, diciendo que eso le resta credibilidad para liderar un proyecto de regeneración. Resulta un argumento excéntrico y peligroso porque, aplicando la misma lógica, Rajoy no estaría capacitado para liderar la formación de centro izquierda que ahora dirige, ya que sus orígenes políticos están ligados a la muy derechista Alianza Popular, con quien fue flamante diputado.

En fin, el tiempo y las urnas dirán si Vox tiene espacio electoral y proyecto alternativo. En gran parte depende de ellos mismos. Pero de momento se puede saborear el miedo y la vesania que produce en el establishment el simple enunciado de su nombre.

Partidos políticos
Vox, una propuesta democrática y liberal
José Luis González Quirós Libertad Digital 20 Enero 2014

Vox es un proyecto político que parece haber nacido con fortuna, pero, como todo lo que innova, no sin riesgos. No solo los adversarios, que están para eso, sino muchas personas de buena voluntad pueden tender a encasillarnos como un partido al servicio de las víctimas y de la unidad nacional, y aunque ambos formas de considerarnos sean motivo de orgullo, resultan insuficientes para comprender lo que pretendemos y esperamos lograr. Ni Vox es de nadie, salvo de sus militantes y simpatizantes, porque la democracia interna más abierta y consecuente va a ser una seña permanente de nuestra actuación, ni esas dos causas tan nobles constituyen la raíz de la que nos nutrimos. Nuestro pensamiento brota del amor a la libertad, y a la democracia como su mejor encarnación política, y, consecuentemente, de nuestro amor a España, porque no puede haber democracia alguna si no se parte de un espacio, un censo, y una ley, que, en este caso, es la Constitución de 1978, que apreciamos y que, por ese mismo aprecio, a ella y a la Nación que la funda, queremos mejorar.

Nuestro manifiesto político, que está a la vista de todo el mundo en la página web del partido, y nuestra agenda para el cambio son bien claros al respecto. En primer lugar, defendemos una cultura política capaz de impedir que la democracia sea burlada, pedimos el apoyo y la participación, pero queremos ayudar, sobre todo, a que los ciudadanos no se inhiban, a que sepan exigir de los poderes públicos ética, transparencia y rendición de cuentas. Precisamente por esto, tenemos que recordar que la democracia se funda en una previa renuncia a la violencia, razón por la cual nunca se puede ceder ante los que tratan de violentar la ley o la voluntad popular, por las armas, como ETA, o por confusas razones étnico-históricas, como pretenden hacer otros. Nosotros no consideramos a los ciudadanos como contribuyentes y a los gobernantes como los dueños de nuestro destino, sino que queremos recordar que el poder reside en la soberanía popular, que la democracia se legitima mediante la participación, la discusión civilizada y el control popular, y que los políticos deben ser servidores de la democracia, no dueños de ella. Los males de la democracia, lo dijo Tocqueville, solo se curan con más democracia.

La experiencia de estos años nos hace reclamar con urgencia una ley de partidos que garantice su apertura a la sociedad y la democracia interna, porque sin esas dos condiciones los partidos tienden a convertirse, fatalmente, en arrogantes máquinas de poder atentas únicamente a los intereses de quienes los controlan: esta y no otra es la causa de la corrupción tan general que nos sonroja, pero que hay que evitar removiendo las causas que la hacen posible, una cultura política ciudadana escasamente exigente, la opacidad y el secretismo, al servicio del interés particular de los políticos, lo que ha llevado a recortar, hasta límites ridículos, la autonomía de los jueces para aplicar la ley a todos, sin acepción de personas y sin miedo a los poderosos.
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La libertad económica es la otra cara de la libertad política. Siempre que el Estado crece y controla la actividad económica, cosa que viene sucediendo especialmente en las última décadas, las libertades económicas y las políticas retroceden, de manera que hay que poner freno y marcha atrás a ese proceso, porque la libertad está en juego, aunque muchos ciudadanos no sepan verlo. Si los ciudadanos no insisten más en la necesidad de reducir la carga fiscal, y en que las administraciones públicas dejen de expoliarnos con un gasto público descontrolado, ineficiente y perverso, se debe a que no caen en la cuenta, por ejemplo, de que de cada euro del recibo de la luz, 62 céntimos van a manos de los poderes públicos, y lo propio podría decirse de la gasolina. Los políticos tienden a ser insaciables y están dispuestos a lo que sea, menos a apretarse el cinturón, piensan que para eso ya estamos los demás, sobre todo mientras no nos enteremos. Necesitamos libertad para crecer y para desarrollarnos y crear oportunidades de negocio y de empleo, algo que no sabe hacer el Estado y que, cuando lo hace, es siempre a unos costos inasumibles: esto es exactamente lo que nos pasa. Nuestro paro no viene de que seamos poco creativos o malos trabajadores, sino de que las administraciones nos arrebatan cualquier capacidad de inversión y, con sus continuas arbitrariedades, crean una atmósfera de inseguridad jurídica que hace imposible la inversión y el empleo.

El mejor ejemplo de hasta dónde pueden llegar los políticos con nuestro dinero es el disparate autonómico en su forma actual. La existencia de ese tinglado supone un gasto, que pagamos entre todos, de varios miles de euros anuales por habitante y año, además de que trae consigo la imposición de unas trabas realmente ingeniosas que, contra toda lógica, impiden el crecimiento de la economía, la productividad y el empleo. Habría que preguntar a los ciudadanos si están dispuestos a que su autonomía les cueste lo que les cuesta, y deberían empezar por saberlo, pero es más fácil echarle la culpa a que España nos roba, aunque lo asombroso es que alguien se lo crea.

Vox es, por tanto, un proyecto liberal, al servicio de la libertad y de la democracia, que va a defender con pasión y persistencia la trasparencia política y administrativa, la rebaja de impuestos, el fin de las subvenciones, ese magnífico chollo con que los políticos acaban por comprar la libertad de quienes lo reciben, y la reforma del Estado para que se convierta en un servicio ligero y eficaz que proporcione, con un coste adecuado y prudente, aquello que sólo él puede darnos, la Justicia, la seguridad y las relaciones exteriores, de modo que se vaya apartando progresivamente de todos los terrenos en los que se ha inmiscuido de manera ilegítima e ineficiente, facilitando la corrupción, el oscurantismo y la mentira descarada a los ciudadanos.

Lo que queremos es una democracia mejor en una sociedad más libre, más moderna y más capaz de crear riqueza, progreso y bienestar, acabando con un paro escandaloso al que pretenden que nos acostumbremos como si fuese una maldición bíblica, cuando no es sino el resultado lógico de un aplastamiento de las capacidades de la sociedad civil por los caprichos de una administración insaciable, incoherente, ineficiente y corrupta.

José Luis González Quirós, profesor de Filosofía y presidente del comité provisional de Vox.

Estrategias populistas para España. La irrupción de VOX (9)
Fernando José Vaquero Oroquieta latribunadelpaisvasco.com 20 Enero 2014

¿Por qué este sector, de la derecha radical/populista, no ha logrado configurarse como alternativa en España? ¿Por qué ha permanecido fragmentado y sin peso alguno? ¿Qué pudo influir en esta “excepción” española? ¿Se ha ejercitado en este sector la necesaria autocrítica que toda acción política, como humana que es, requiere para perfeccionarse? Todas estas preguntas, y otras muchas análogas, están orientadas hacia tácticas y estrategias políticas concretas; ya sean analizadas desde dentro o desde fuera del sector. Así, de la autocrítica se da paso a la crítica general, -factores internos y externos-, de ahí al estudio de la situación actual y de ésta, a unas prospectivas de futuro tan inciertas como cuestionables. Pero trataremos de aportar, al menos, algunas claves que pudieran iluminar, parcialmente, este proceso de análisis. Una reflexión que entendemos urgente, no en vano la irrupción de VOX, de la mano de Santiago Abascal y José Antonio Ortega Lara a mediados de este mes de enero, constituye un revulsivo en toda esta área; incluso aunque fracase a corto plazo. El poroso y plural sector que venimos retratando en esta serie de artículos, ha sido poco dado a la autocrítica constructiva; por el contrario, le ha caracterizado una reiterada censura destructiva “de cafetería” carente de rigor, los cenáculos disidentes, las críticas tremenditas en charlas de bares y alrededores de los locales donde se desarrollaban mítines y congresos, las acusaciones de infiltración al servicio de los centros de inteligencia estatal… Excepciones, por supuesto, las ha habido. Fue el caso de la tendencia falangista Alternativa Vértice, que optó a la Jefatura y peleó legalmente por la dirección de FE de las JONS con miras al VII Congreso Nacional de esa formación, allá por 1998 y 1999; elaborando una autocrítica y unas propuestas constructivas y de apertura intelectual y política inusuales en aquellos ambientes y que, una vez derrotada, desapareció como tal. También se encuentra en numerosos textos autocríticos elaborados por diversos autores que, en un momento u otro, confluyeron en el equipo de redacción de la revista digital Arbil; en la perspectiva de una derecha social, de raíz católica, que, despegada de un modelo nacional-católico enterrado por la Historia, se inspiró en esa singladura en el Magisterio de Juan Pablo II. Una navegación exploratoria de nuevas vías para un catolicismo social en transición y profundos cambios de base teológica y recambio orgánico y generacional; y ello en el campo cultural, la defensa de la vida, la acción política, la investigación histórica… Con todo, no es imprudente señalar que, a lo largo de las últimas décadas, el doctrinario que “desde dentro” más ha destacado y persistido en el intento de elaborar un “corpus” ideológico coherente y holístico -así como un conjunto de directrices tácticas variables- acaso haya sido el histórico militante y prolífico escritor Ernesto Milá.
1.- La necesaria autocrítica.

Ya en 1984, Milá elaboró un opúsculo titulado Un futuro alternativo para las fuerzas nacionales, en el que establecía los mínimos de una formación con vocación de futuro; texto equivalente en España –salvando las distancias- al mítico Orientaciones del italiano Julius Evola, quien ha apadrinado intelectualmente buena parte de las tácticas seguidas por el neofascismo y la derecha tradicionalista italiana -tanto la parlamentaria, como la extraparlamentaria- llegando sus influjos al ya desaparecido partido monárquico (PDUMNI), integrado finalmente en el añorado MSI-Derecha Nacional, e incluso al Partido Liberal Italiano (PLI).

Desde una perspectiva ideológica heredada del citado Evola, Milá partía de un análisis de contexto de la crisis nacional y mundial del momento, proponiendo a la derecha radical española una estrategia y táctica que, rechazando el “golpismo” propugnado por algunos sectores por aquellos años, trabajara a largo plazo, creando espacios de “contrapoder”, consolidando un liderazgo operativo, unas nuevas modalidades de militancia sectorial y dotándose de medios materiales.

También, de 1984, es suya la más notable autocrítica realizada a las denominadas Fuerzas Nacionales, lo que concretó en su texto Ante la disolución de Fuerza Nueva: el por qué de una crisis. En él repasaba –según su peculiar criterio- las carencias de corte ideológico, la crisis endémica de su clase dirigente, la indeterminación de los objetivos políticos, la inexistencia de una estrategia adecuada -al carecer de los anteriores- y, a resultas de todo ello, las deficiencias tácticas inevitables que anularon los modelos organizativos practicados. Tales análisis los concretaría, aún más, en el documento que elaboró para el congreso de lo que fuera efímera sección juvenil de Juntas Españolas, Patria y Libertad, fechado el 20 de mayo de 1984. Este autor se integraría, posteriormente, en otros proyectos: Democracia Nacional y España 2000. Otros textos suyos son: Falange: una reflexión crítica sobre el pasado y el futuro del Nacional-Sindicalismo de 2009, Manual del candidato, fechado en 2011, e Identidad, patriotismo y arraigo en el siglo XXI, de 2012.

Seguramente, algunas voces acreditadas del área populista alegarán que Milá no ha obtenido éxitos políticos relevantes: lo que es cierto. Pero el suyo ha sido un trabajo doctrinario y analítico. No era el líder de ninguna de esas formaciones, al menos desde mediados de los años 80. Aquí radica uno de tantos errores del área: las leyendas negras sobre determinados personajes. Y también, la confusión de roles a la que Milá quiso poner orden: el intelectual que quiere organizar un partido; el activista nato que redacta sesudos manifiestos electorales; el economista que quiere dirigirlo; el historiador que reparte cargos; el teólogo que educa a los jóvenes en la acción política moderna… en lugar de trabajar cada uno en lo que mejor está dotado. La razón de tal confusión: ¿la urgencia, el protagonismo, las carencias del área… todo ello? Milá renunció hace años a liderar nada. Y sus propuestas casi nunca se aplicaron. Ahí radica su mérito y su drama.

Para entender la permanente crisis de este sector, además de las fuentes internas mencionadas previamente, son de interés los trabajos realizados por dos historiadores especializados: Xavier Casals, experto en la extrema derecha española y autor de numerosos libros y su excepcional blog sobre extremismo y democracia, y Ferran Gallego Margalef, autor de numerosos libros sobre el fascismo en su dimensión mundial. Ambos profundizan y narran detalladamente, en todos esos aspectos organizativos en su discurrir histórico, a los sucesivos grupos del área.

Si tal ha sido incapaz de articular en España una organización predominante y referencial, como acaece en la mayoría de países europeos, conforme su idiosincrasia, es debido a una maraña interrelacionada y retroalimentada de condicionamientos externos e internos. Veámoslos sumariamente.

2.- De las variables externas de la excepción española debemos señalar, sintéticamente, las que siguen.

.- El verdugo D’Hont. El desarrollo legislativo electoral español ha privilegiado a las grandes formaciones: bien de ámbito nacional, bien autonómico. Siendo un sistema intencionadamente mayoritario, la casta política se ha servido del mismo para blindarse, repartirse las cuotas de poder e impedir el acceso a la arena pública de nuevas formaciones; facilitándose su mixtura con opacos intereses económicos y de poder ajenos a la ciudadanía que les vota reiteradamente. No obstante, no es lo mismo, pues, precisar de un 3%, o un 5%, para acceder a una institución pública. Así, es más sencillo acceder a pequeñas localidades vía ayuntamientos, que a los parlamentos autonómicos y nacional. No digamos, ya, al Senado. Las elecciones europeas proporcionan, en su caso, una pequeña brecha a esta realidad tan impermeable, pero requieren en torno a 300.000 votos (según el flujo final de votantes) para conseguir acta.

.- Apagón informativo. El populismo sólo es noticia en negativo: por su supuesta o real asociación a la violencia; escándalos familiares y sexuales; transfuguismo con detalles morbosos y escarnio de concejales electos por Plataforma por Cataluña, por ejemplo; presuntas conspiraciones crónicas en el tiempo y muy determinados medios sensacionalistas… Los medios de comunicación, en su práctica totalidad, incluso los de capital procedente de familias y grupos empresariales tradicionalmente conservadores, no son una excepción. Esta dificultad, en cualquier caso, es común a otras experiencias europeas. Pero, de asumir este hecho, a echar la culpa a los obispos, o a la COPE, o a Intereconomía, de los males sufridos, o valorar otras variables, existe un espacio para el ejercicio de la autocrítica raramente ejercido.

.- Criminalización mediática. Vinculada con la práctica anterior, los mass-media no sólo callan, sino que toman partido virulentamente: auténticas campañas preventivas ante cualquier asomo de alternativa populista. Hasta el punto de buscarse vinculaciones y antiguas militancias en grupos ultras, como estigma evidentemente, ¡incluso entre tronistas de Mujeres Y Hombres Y Viceversa!, conocido programa televisivo de altísima factura e incidencia mediática. Una anécdota, acaso, pero muy significativa del ambiente general. Pero también en otros países es regla común. Y ello, por sí sólo, no ha cerrado el paso a ciertos populismos: por el contrario, acaso los haya impulsado.

.- Cinturón sanitario en educación. Las reflexiones anteriores pueden aplicarse analógicamente al sistema educativo y otras instancias de socialización; en las que se repiten machaconamente y con convicción las proclamas “políticamente correctas” que reclaman tolerancia, igualdad, multiculturalismo, antiautoritarismo, antifascismo, ultra-feminismo. En ese repertorio nunca ha faltado, como argumento autojustificado por su mero enunciado, el recurso al franquismo/neofascismo/extrema derecha/populismo/racismo/xenofobia agitados como peligro por excelencia/mal de males/el huevo de la serpiente siempre presto a embaucar a los descuidados e indefensos ciudadanos. La transición política la realizaron políticos del anterior Régimen y las nuevas clases políticas alumbradas por los partidos políticos de nueva factura. Los reformistas azules fueron barridos, y los de procedencia derechista, acomplejados, se plegaron a los imperativos simbólicos y materiales de los nuevos dogmas políticamente correctos. De este modo, se tejió un cinturón autojustificativo, cómodo, un tanto indefinido inicialmente, pero que actuó eficazmente como discurso preventivo: desde los medios de comunicación a las redes antifa especializadas en hostigar sobre el terreno cualquier manifestación de presunto fascismo. Todos contentos, todos ganando.

.- El daño y mal provocados por el terrorismo marxista-leninista. Acaso se trate de un factor minusvalorado, incluso, entre la militancia de aquellos años. Mucho se ha escrito y dicho sobre el terrorismo sufrido en España a manos de ETA y GRAPO; pero tarde, en todo caso, como tardío fue el reconocimiento al sufrimiento de sus víctimas, su acompañamiento y compensación. Este terrorismo, científicamente planificado y perpetrado con voluntad quirúrgica, consiguió, mediante la extensión del daño y el dolor físico y psíquico, muchos de sus objetivos. La aparente indiferencia de la sociedad española fue su inicial respuesta, cuando no la sospecha ante la víctima (“algo habrá hecho”) o entender que aquello sucedía a otros (“cobran por llevar uniforme”). En este episodio de la historia reciente española, malditos entre aquellos olvidados fueron los asesinados de ideas falangistas, tradicionalistas, franquistas, o supuestos chivatos a los que únicamente podía atribuirse creencias próximas a los anteriores. Una brecha más, en esa historia olvidada, ha sido abierta por el libro Víctimas del silencio. El acoso de ETA a la Falange durante los Años de Plomo (Iván García Vázquez, prólogo de Miguel Argaya Roya, Glyphos Publicaciones, Valladolid, 2012, 168 páginas). Este libro, a completar con estudios posteriores, debiera ampliarse a otras víctimas silenciadas y vilipendiadas. Y sus correligionarios, rendirles el tributo que no siempre recibieron. Concurrieron por entonces otras delicadas circunstancias. Nos referimos a determinados trabajos periodísticos, siendo el más conocido, pero no el único, el caso de dos artículos del periodista Xavier Vinader en el que señalaban como presuntos ultras varias personas; dos de las cuales fueron asesinadas por ETA. Recordemos, además, que Juan Ignacio González, primer secretario nacional del Frente de la Juventud, fue asesinado en 1980; siendo uno de los escasos atentados políticos de la Transición no esclarecidos todavía.

Aquella atmósfera –en su conjunto- de violencia, persecución y soledad, generarían, sin duda, no pocos anticuerpos sociales preventivos; dado el sufrimiento, la incomprensión y el aislamiento que podía acarrear la militancia en las organizaciones de las entonces llamadas Fuerzas Nacionales.

.- Variables psicológicas, individuales y colectivas, propias del temperamento español. Como aproximación caracterológica, sin pretensiones científicas, destaquemos dentro de este estado del alma nacional, determinados rasgos colectivos especialmente incidentes en la factura del área que analizamos: individualismo tendencialmente ácrata, radicalidad apriorística (“más papistas que el Papa”), escasa mesura, frivolidad (rumorología), incoherencia (discurso y actitud propios de barra de bar), envidias, escasa capacidad de trabajo en equipo... Pero, en tan sorprendente como extraña y atractiva mixtura, también se advierten, y acaso por encima de las anteriores, otras más nobles: camaradería, fidelidad, afán de servicio, sacrificio, generosidad, altruismo.

3.- Entre las variables internas que han determinado la historia y estado actual del área de la derecha radical/populista, señalemos las que siguen.

- Anticuerpos sociales generados por la violencia de la ultraderecha. En 1979 Blas Piñar es elegido parlamentario nacional. Un buen resultado nunca repetido después. No obstante, diversos grupos vinculados a organizaciones de ese entorno perpetraron diversas actuaciones que sumaron varios muertos, especialmente en 1980. Por otra parte, la dinámica escénica y verbal desplegadas desde algunos medios de Primera Línea de FE de las JONS, la Sección C de Fuerza Joven, el Frente de la Juventud, etc., asustó a la sociedad española; que temía verse envuelta en una espiral de violencia en la que extrema izquierda (GRAPO y ETA) y los más irregulares grupos de extrema derecha fueron equiparados y combatidos desde los partidos políticos autodenominados democráticos, medios de comunicación, la judicatura y la policía. Esa violencia asustó a mucha gente; también a votantes y afines de los grupos que conformaron a la extinta Unión Nacional. Por entonces, acercarse a un mitin de aquellas organizaciones era un ejercicio de riesgo; además de quedar marcado por curiosos y radicales de izquierdas especializados en “identificar” fachas. Entre los cordones policiales y los dispositivos de los uniformados de los servicios de orden, se generaba en aquellos encuentros una atmósfera de temor ajena a la del hombre corriente; salvo jóvenes, exaltados y demás necesitados de descargas de testosterona y adrenalina. El recurso a la violencia verbal, la ambigüedad de los líderes de los grupos de entonces hacia esos cachorros lanzados –de motu proprio o por otros- a la provocación, dieron alas a un ejercicio irracional de violencia política que, aunque alejado de las elaboraciones estratégicas propias del marxismo-leninismo, ocasionó mucho dolor. Y, a resultas de tantos errores, numerosos jóvenes militantes fueron empujados al exilio, la cárcel o el consumo de drogas. Este factor ha sido silenciado o ignorado, en general, por los líderes de estos grupos; mirando a otro lado, sin una censura clara o la toma de medidas que el ejercicio responsable de todo liderazgo exigía. Todavía hoy algunos líderes, muy pocos ciertamente, de la derecha más radical, han apelado a la violencia como respuesta al actual estado de cosas, alabando la “dureza” y el “compromiso en la calle” de la extrema izquierda violenta. Así, los miembros de los Cuerpos de Seguridad del Estado, en su día jaleados con el “¡policía por España!”, han pasado a ser “mercenarios del sistema”. Además de ser un mal intrínseco, la violencia “no vende”, ni el matonismo, ni los uniformes. Sorprendente.

- Análoga prevención social de la anterior generó la verborrea golpista y el recurso al mismo de algunos exponentes, ciertamente aislados, de la extrema derecha. Los españoles querían paz: vacunados por la experiencia traumática de la guerra civil, y golpeados por el terrorismo, en su inmensa mayoría ansiaban orden y tranquilidad. Y repelía por igual la retórica de “guerra de clases” como la reaccionaria y golpista. En estas circunstancias, la aparición hacia 1982 de una nueva sigla, Solidaridad Española, con el slogan “¡Entra con Tejero en el Parlamento!”, generó más rechazos que apoyos; amén de más división y confusión en un sector político ya fragmentado y debilitado.

- También relacionado con el ejercicio de la violencia y el terrorismo, hay que traer a colación el torpe intento desde la extrema derecha, en los años de mayor incidencia del terrorismo, de monopolizar las manifestaciones de dolor vertidas en los dramáticos funerales, que se sucedían constantemente, de policías, guardias civiles y tantos otros ciudadanos vilmente asesinados. Intentos tan burdos como ausentes en el acompañamiento cotidiano de las víctimas. Ciertamente, la clase política, los partidos mayoritarios entonces (UCD, PSOE…) se mostraban totalmente insensibles ante el dolor de las víctimas de ETA y GRAPO. Pero los gritos golpistas, la presencias de grupos uniformados, en ocasiones en contra del criterio de los familiares de los asesinados, generaron rechazos y hartura magnificados desde muchos medios de comunicación. Con buena intención, seguro, pero las víctimas, con todo ello, fueron estigmatizadas nuevamente, al asociárselas con el golpismo y la denostada “violencia ultra”.

- “Antes cabeza de ratón que cola de león”. Las movilizaciones de fínales de los 70 y principios de los 80 se caracterizaban por una invocación colectiva al liderazgo de “¡Raimundo, Girón y Blas Piñar!”; en muchas ocasiones seguido de un inevitable “¡Blas Piñar, Blas Piñar…! dado el predominio referencial de Fuerza Nueva. El relevo de los dos primeros y la primera renuncia del tercero dejaron huérfana de auténticos líderes a esta área política. Los líderes que les sucedieron carecían de la estatura política de quienes les precedieron; que, si bien ancianos, tenían un currículum de servicio incuestionable. Y a los errores cometidos por los primeros, que también los cometieron, se sumaron las prácticas de unos líderes carentes de carisma y olfato político. Así, a la inacción, arbitrariedad y patrimonialismo de ciertos cargos, se les sumó las “espantadas” de otros, quienes, en su renuncia, abandono, retirada, o como la definieran, dejaban huérfana de liderazgo a una militancia y sin unas explicaciones suficientes, al menos para una parte de los afectados. Y más cuando buena parte de esa masa fiel eran adolescentes en formación y crecimiento -una etapa crucial de sus vidas- algunos de ellos viviendo en territorios azotados por el terrorismo y en ambientes muy hostiles. Consecuencia necesaria de todo ello fue la improvisación directiva, la inexistencia de líderes intermedios y de unas instancias formativas.

- “Capillismos”. El éxito del propio grupo primaba sobre el de los demás; sentimiento sostenido en la creencia irracional de que conseguida “la unidad” (de los falangistas, de las fuerzas nacionales, de los patriotas, de lo que fuera), se conseguiría automáticamente el ascenso al poder. Una esperanza infantil a la que se sumaba la crítica inmisericorde de afines, alejados, disidentes…

- Ausencia de autocrítica. Ya hemos hablado ampliamente de ello al principio de este texto. En los años 70, 80 y 90 del pasado siglo, la crítica era prueba –supuestamente- de inseguridad personal, carencia de fe en el liderazgo, ausencia de formación personal y política… Y todo ello explicado mediante artificios semidialécticos del tipo “en orden a los principios es incuestionable y admirable su persona y liderazgo, si bien en el orden de la práctica política ha podido cometer errores”; y es que lo de “fe ciega en el líder” ya no era del todo creíble, más cuando en política se exigen resultados y no meras declaraciones de intenciones.

- Una cultura organizativa propia de los años 30. De la ausencia de autocrítica, fruto en cierta medida de la carencia de una perspectiva estratégica clara (objetivos finales) y de una determinación de tácticas posibles y adecuadas (instrumentos y medios para los fines últimos), se derivaban, inevitablemente otras notas caracterizadoras de esa “cultura organizativa”: falta de educación política moderna, recurso proclive al escisionismo, crítica destructiva no finalista, incapacidad para trabajar en equipo a medio o largo plazo. Todo ello desembocaba en un ciclo de militancia muy corta: un par de años como mucho, en la inmensa mayoría de quienes transitaron por el área. Del impacto y la atracción iniciales, al conocimiento de los mecanismos propios del grupo, desencanto progresivo, y huida final. En suma, carencia de un modelo de militancia y adhesión modernos, aplicando estatutos petrificados en los años 30.

- Ausencia de mecanismos internos modernos de control y de participación. Ya sabemos que la exigencia constitucional del funcionamiento democrático de los partidos es pura palabrería. El área populista no iba ser una excepción, más cuando los liderazgos carismáticos y providenciales caracterizaban incluso nominalmente grupos del sector. Pero ello no implica la inexistencia de mecanismos internos de control independientes de la dirección que garanticen la libertad y los derechos de afiliados y militantes; o de cauces de participación, que no se limiten a votaciones internas de candidatura única y a pegar carteles.

- Retraso de varias décadas en asumir nuevos paradigmas políticos europeos. El concepto de “autonomía histórica” y su práctica, desarrollados aunque sin esa denominación, en diversos países europeos desde los años 70 y ya prefigurados intelectualmente a finales de los 60, no llega a España hasta 1995, cuando el área estaba desarticulada, sin ningún partido referencial -el Frente Nacional acababa de ser disuelto- y el movimiento social supuestamente afín permanecía deglutido acríticamente por el Partido Popular.

- Secuestro del voto de protesta por opciones “populistas” lideradas por indeseables sociales, mientras que en Europa despuntaban y se consolidaban partidos populistas, lo que generó más anticuerpos sociales preventivos. Así sucedió en 1989, cuando la Agrupación Ruiz-Mateos, fundada por el ya expropiado empresario José María Ruiz-Mateos, sumó en las elecciones europeas de 1989 nada menos que 608.560 votos; un voto de protesta propio de una opción populista y totalmente desperdiciado. Y algo similar sucedió con los éxitos municipales del GIL a partir de 1991.

4.- Vectores populistas.
Hemos visto, hasta aquí, cómo la concurrencia de todas estas circunstancias -unas externas, otras internas- enmarañadas e interrelacionadas, mantuvieron a esta área en permanente desconcierto, fragmentación, sin figuras de autoridad ni estructuras referenciales; lo que se ha trasladado, en gran medida, hasta hoy. En consecuencia, toda el área fue incapaz de proponer y proponerse como opción real.

De modo sintético, y en analogía de los modelos europeos más cercanos -pensamos especialmente en la historia y trayectoria del Frente Nacional francés- señalaremos, sin pretensión de exhaustividad, los vectores y conceptos que –previa autocrítica- una supuesta derecha populista debiera plantearse y resolver de proponerse como alternativa también en España.

- ¿Franquismo sociológico = derecha social? Se trata de una cuestión decisiva. ¿Puede hablarse, todavía, de un franquismo sociológico parapetado en el entorno del Partido Popular? ¿Realmente existe una derecha social incómoda en el Partido Popular y secuestrada por el mismo? Numéricamente, ¿es significativa? ¿Sería clientela propia de una derecha populista? ¿Se dan las condiciones para el lanzamiento de una alternativa populista?

En uno de los escasos documentos de formación y táctica política elaborado en esta área, distribuido por Nudo Patriota Español recientemente (Marketing de guerra para los patriotas de España, disponible en http://www.esnpe.org/), se asegura que el objeto de su propaganda pasa ineludiblemente por la recuperación del denominado franquismo sociológico, al que se califica como “nuestro segmento político”. Ante la imposibilidad de una estrategia ofensiva, ni defensiva, únicamente quedaría la “guerra de guerrillas”, en el plano político, naturalmente; de ahí su intento de incidir con su propaganda en tal sector, sin complejos y con orgullo, al objeto de movilizarlo y rescatarlo del Partido Popular. Aseguran que el fracaso del área es anterior a 1982, originado en la ruptura de Unión Nacional, con la concurrencia de viejas y nuevas formaciones que la fragmentaron todavía; crisis que acentuaría el intento de golpe del 23 F y la disolución de Fuerza Nueva. Si bien la segunda parte del análisis es básicamente correcta, el recurso al supuesto “franquismo sociológico” es cuestionable. Así, ¿el franquismo sociológico es asimilable a la derecha social? Rotundamente no. Hay varias derechas, plurales en sus génesis, manifestaciones y comportamientos electorales. El franquismo sociológico, por ejemplo, el que se deleitaba leyendo a Fernando Vizcaíno Casas pero inevitablemente votaba al AP (y luego al PP), apenas existe: por una cuestión meramente generacional; pero también por errores del área y por la tremenda presión externa. Su invocación distorsiona, en múltiples sentidos, cualquier acción política, reduciéndola a unos esquemas en gran medida incomprensibles hoy día. Miremos Europa: los populismos han nacido al calor de diversas crisis. Es un voto de protesta: ante la crisis de las profesiones tradicionales, ante el impacto de la inmigración no asimilable, ante la crisis económica, ante el distanciamiento de las élites políticas tradicionales, ante el impacto de la globalización mundialista. Y en la movilización de esos novedosos estados de opinión, las referencias nostálgicas, que de una manera u otra existían en todos los países europeos, apenas han jugado un papel relevante; acaso en su periferia, como iniciales catalizadores de lo que se empezaba a sufrir, o alimentándolo desde sus órganos de expresión y escuelas de militantes. Pero contaron con ideas nuevas, líderes carismáticos, apoyos económicos: éxitos propios y errores ajenos. La cuestión es: ¿existen sectores sociales desencantados con la situación actual? Evidentemente. ¿Han sido captados por otras formaciones?: según los casos.

- Algunos datos demoscópicos.
Es imposible cuantificar los apoyos de una opción populista: además, no existe como tal de momento; si bien VOX puede acelerar el proceso captando cierta masa descontenta del Partido Popular imposible de cuantificar a día de hoy.

En las elecciones europeas de 2009 las diversas candidaturas del área obtuvieron los siguientes resultados:

. Alternativa Española: 19.583 votos.

. FE de las JONS: 10.031. Y Falange Auténtica: 5.165. Es decir, los falangistas se mueven en un entorno de 15.000 votos.

. Frente Nacional: 7.970. Democracia Nacional: 9.950. Movimiento Social Republicano: 6.009. De modo que los grupos de factura más novedosa sumaron 23.929; pero desde entonces el Frente Nacional (de origen falangista) se disolvió, y el MSR y DN siguen siendo entidades muy enfrentadas. Así, el MSR ha anunciado que se presentará en solitario bajo el paraguas de la Alianza Europea de Movimientos Nacional, y Democracia Nacional parece que lo intentará junto a los demás grupos de la iniciativa La España en Marcha.

Suma total de los anteriores: 58.708 votos. Resultando imposible que acudan unidos en mayo de 2014, y aunque lo hicieran, partirían de una base segura muy alejada de los 300 o 400.000 necesarios para conseguir un escaño en Estrasburgo.

Pero resultados electorales anteriores son una referencia relativa. Un Ejemplo: la coalición de Ciutadans (el partido de Albert Rivera, en su segundo intento de lanzamiento nacional) con el euroescéptico irlandés de Libertas, apenas sumó 22.903 votos; pese a contar con la resonancia de Intereconomía y de unos magníficos resultados en Cataluña. Ahora lo intentará de nuevo con Movimiento Ciudadano, en competición con la leninista/jacobina Rosa Díez; de hecho en algunos foros azules ha habido quien les ha manifestado su apoyo… Y goza de buenas perspectivas demoscópicas, al menos cara a las europeas en que en teoría, es un poco más fácil.

Y en relación al voto confesional, si por tal podemos entender al de AES, se le podría sumar el de otro grupo católico muy peculiar, Solidaridad y Autogestión Internacionalista (SAIN), que apenas sumó 5.877 pese a su extraordinario activismo callejero estilo años 70.

Esos resultados, desde la perspectiva de hoy, son relativos; además, ¿cómo encasillar los apoyos de Plataforma por Cataluña que en las municipales superó ese techo que, con tantos matices pudiéramos calificar como populista, y únicamente en Cataluña? Acaso desde los estudios demoscópicos, por analogía, pudieran valorarse otras variables, como es el caso de la suma de quienes se autocalifican de extrema derecha o derecha sin complejos (en esas numeraciones de 1 a 10, 1 extrema derecha, 10, extrema izquierda). Pero el voto protesta, veamos Francia, procede de fuentes diversas: así el Frente Nacional ha cosechado algunos de sus mejores resultados entre los trabajadores franceses de las barriadas depauperadas y perjudicadas por la inmigración segregacionista de las grandes urbes antiguos votantes del Partido Comunista y demás izquierdas.

Otra de las cifras en discusión es la de posibles votantes desengañados del Partido Popular, proporcionándose tantas propuestas como comentaristas: ¿medio millón?, ¿dos millones? Mucho más, en todo caso, que los escasos 60.000 votos arañados por unos grupos enfrentados irremediablemente.

Pero, ¿la unión hace la fuerza? En Francia, no. De hecho, los resultados de los grupos escindidos del Frente Nacional y que pretenderían refundarlo, son muy bajos, mientras que la organización referencial se refuerza… Y España es otra cosa: no hay organización ni liderazgo referenciales. Además de los grupos arriba mencionados, otros bisoños anuncian su participación, en solitario o con otros: Unidad, Soluciona, PxL. ¿Y VOX? Pues VOX –acaso- pudiera convertirse en la formación referencial del área, o marcar distancias y coaligarse o participando en Movimiento Ciudadano; pues la fragmentación resulta muy penalizada electoralmente. Dejémonos ya de cábalas: los datos ahí están y sus protagonistas deberán tomar sus decisiones y en muy breve plazo; mayo está la vuelta de la esquina.

- Sectores sociales emergentes/voto protesta. Afirmábamos que sí existen. Veámoslos: electores desencantados por las políticas del Partido Popular (esa derecha “civilizada” de liberales, conservadores, moderados… y especialmente el entorno de las víctimas del terrorismo al que se dirige expresamente VOX); padres de familia castigados por la legislación de las políticas de género impulsadas por el PSOE y mantenida por los populares; defensores de la vida humana (desde la concepción hasta la muerte) decepcionados por los titubeos de las políticas populares y la falta de renovación del lenguaje defensor de la vida y de su necesaria pedagogía democrática; los pequeños comerciantes arruinados; jóvenes “ni-ni” en feroz competencia de inmigrantes prestos a cualquier condición laboral; jóvenes titulados y profesionales ya veteranos obligados a emigrar de pretender trabajo cualificado; jubilados de rentas inferiores que año tras año pierden capacidad adquisitiva; funcionarios “quemados” por las prácticas de personal politizadas y serviles a la partitocracia y el control sindical; consumidores y usuarios ninguneados por una legislación garantista farragosa e incumplida sistemáticamente; proveedores de las administraciones públicas sucesivamente defraudados; afectados por la lentitud de la Justicia española y sus desiguales prácticas; clases medias acosadas y empobrecidas a causa de una progresiva tributación; víctimas de los abusos bancarios (preferentes, hipotecas sobrevaloradas…).

Existen, pues, sectores sociales que protestan; un voto creciente al que se está dirigiendo la extrema izquierda, UPyD, el Movimiento Ciudadano... y VOX. Estos sectores no se sumarán, acríticamente y masivamente, a una opción populista, sin no se les presenta un liderazgo carismático, una caja de resonancia y algún éxitos. La objeción es que no se puede atraer a tales sectores por carecerse de fuerzas propias para tal empresa. Pero una cosa es el marketing comercial y otro el político; y en política pueden producirse –aunque muy poquitas- sorpresas.

- El factor religioso. ¿Son inseparables España y el catolicismo? ¿La derecha social española es católica? Lo fue, pero ¿sigue siéndolo? Unas pocas reflexiones al respecto. Es sencillo responsabilizar a los obispos españoles de la falta de visibilidad del electorado católico; recordemos la suma de votos de AES y SAIN. Ciertamente, el esquema de la primera mitad del siglo XX funcionó: pueblo fiel, organizaciones seglares ortodoxas y clero que lo encuadraban, organizaciones especializadas y de élites (la Asociación Católica Nacional de Propagandistas fue su exponente más claro), jerarquía casi del todo unánime. Pero con el vaticano II el esquema eclosiona y desaparece. Y en la decadencia de la Iglesia, en parte, el vacío lo ocuparían los nuevos movimientos eclesiales, que mantienen sus propias dinámicas de carácter político, incluso. Paralelamente, no pocos exponentes de las derechas españolas se tiñeron de otras connotaciones ideológicas: liberalismos varios y paganismo práctico (excepcionalmente, teórico). La derecha, sostenemos, es plural; también en sus creencias y sentimientos religiosos. Seguramente, la de origen y militancia católica sea la que más se moviliza, la más proclive a la acción (lo ha acreditado en la defensa de la vida y de las víctimas del terrorismo), pero un discurso populista no puede dirigirse, por su propia naturaleza, exclusivamente a una derecha religiosa en buena medida acomodada y parapetada en los “líderes católicos” del Partido Popular, como Jaime Mayor Oreja, Eugenio Nasarre y otros democristianos (¿recuerdan el chiste en el que los leones devoran uno tras otro a los cristianos del circo romano, salvo a un demócrata-cristiano?). Los sectores sociales identificados con el orden social, la unidad de España, la responsabilidad personal, la libre iniciativa, la jerarquías limpiamente ganadas…, ya no son exclusivamente católicos; ni siquiera en su sentido “cultural”. Para los católicos, la evangelización es un deber fruto del agradecimiento; pero no es un imperativo moral, ni pastoral, hacerlo desde un partido político concreto que pretenda, explícita o implícitamente, cristianizar a la sociedad desde el Boletín Oficial del Estado.

- El asunto de la inmigración. Ha sido uno de los catalizadores del populismo europeo: en Francia, especialmente, pero también en otros países como Holanda, Bélgica, Suiza, etc. El concepto de la “prioridad nacional” ha hecho fortuna entre los populistas y las clases trabajadoras europeas; tanto como el rechazo que se ha ganado de manera muy amplia al lindar con posturas racistas, xenófobas o chauvinistas. Al respecto, las diversas formaciones del área en España mantienen posturas muy diversas: del mestizaje hispánico defendido por tradicionalistas y falangistas, al 100% identitarios, 100 % antirracistas de los que denominados “brotes verdes”, hasta el los españoles primero de los más radicales. También se han producido en España, sin alcanzar la gravedad de los análogos acaecidos en Francia, Alemania o Gran Bretaña, incidentes de base etno-cultural, a causa de diversos delitos perpetrados por miembros de minorías étnicas poco integradas, construcción de mezquitas, etc. Plataforma por Cataluña se sirvió de ello para su crecimiento, al modo de sus correligionarios europeos; pero la experiencia se ha limitado a ciertos municipios catalanes sin que el “ejemplo” se haya exportado fuera. Si una minoría cohesionada cultural, racial o religiosa, ajena al país que la recibe, implanta normas foráneas, delinque significativamente, se visibiliza agresivamente, acosa a las jóvenes autóctonas… generará inevitablemente rechazo y protestas. Estos sentimientos, sumados a la crisis económica, la mundialización y la crisis de las organizaciones de tradición obrera, pueden espolear movimientos populistas si cuentan con un liderazgo decidido, visible y que proponga al menos una apariencia de programa: es lo que ha sucedido, muy resumidamente, en el resto de Europa.

O acaso los españoles seamos menos racistas que en otras latitudes. O todavía no se haya sufrido, en su punto álgido, las contradicciones de un mercado de trabajo precario, y en caída libre de derechos y condiciones, que ha recurrido sin muchos miramientos a una mano de obra desesperada y desplazada. Lo que es evidente es que no todavía no se ha manifestado un líder que haya capitalizado las tensiones provocadas por una regulación a trompicones y las contradicciones de una inmigración de la que España se sirvió sin demasiados escrúpulos en horas altas.

- Estrategia y táctica. Fines últimos y medios para ello. La cuestión teórica y de horizonte ideal es: ¿construir qué?, ¿una alternativa al sistema o un medio de regeneración de la democracia? En cualquier caso, una opción populista, aunque con resultados modestos, pero apreciables, pudiera buscar como objetivo realista marcar determinadas políticas nacionales, tal y como está ocurriendo en Francia, etc., o acelerar determinadas reformas encaminadas al bien común. En todo caso, es evidente cuál es su enemigo común: el mundialismo radical-progresista. Y cara a la acción concreta, siempre el recurso al sentido común y no olvidar cuestiones básicas del tipo: “hacer política no es hacer una cartelada. Se ponen carteles para”.

- Liderazgo. No existía en España, repetimos, un partido referencial del espacio que en otros países europeos ocupa el área populista… hasta la irrupción de VOX. No en vano, VOX se erigirá en polo de atracción, o de profundo rechazo, de los pequeños grupos –la sopa de siglas a la que nos venimos refiriendo constantemente- que pretenden explorar la vía populista. De ahí la virulenta reacción producida desde La España en Marcha (El partido de Santiago Abascal nefasto para el nacionalismo español. Malo para España, http://www.patriotas.org/web/?p=15562), cosa lógica, pues son conscientes de que VOX, más respetable y con más medios, puede frenar por completo su crecimiento, desbaratando sus estrategias.

Tampoco existía un líder referencial; acaso ahora lo sean Santiago Abascal y ¿Alejo Vidal-Quadras?

Previamente a esta novedosa y recientísima irrupción, Rafael López-Diéguez, un político constante, metódico, elegante, muy formado…, poco apoco, empezaba a destacar algo; en gran medida por méritos propios de su posición profesional y económica, lo que le permitía participar en tertulias del agónico Grupo Intereconomía. Además, ha demostrado capacidad de iniciativa con su propuesta de coalición electoral ya en marcha con CTC y FyV. No obstante, no parece que sea el líder carismático que fue Jean Marie Le Pen, ni el provocador y demagogo Beppe Grillo. Pero se requieren algunas de las cualidades de todos ellos para despuntar y consolidarse como líder populista. Entonces, ¿es inevitable la ecuación populismo = demagogia? Seguramente. Y no nos imaginamos a Don Rafael, por poner un caso, reclamando la pena de muerte para terroristas y corruptos; y sin incurrir en academicismos. Pero un poquito de demagogia populista puede ayudarle. O a otros que quisieran encabezar este supuesto espacio de protesta, como Luis Zapater (Soluciona), y Guillermo Rocafort (Unidad); pero, ¿solos o en compañía de otros? ¿Se acercará alguno de ellos a VOX? Ambos son jóvenes y casi recién llegados. No parece que cuenten ni con apoyos previos suficientes, ni con las cajas de resonancia mediática imprescindibles para postularse como los líderes populistas que España carecía hasta ahora. Y más ahora con VOX.

Recordemos el caso de Rosa Díez, quien partió de la minúscula Plataforma-Pro pero encontró la resonancia imprescindible de COPE, Libertad Digital, El Mundo, etc. A su imagen y liderazgo se le sumó esa repercusión mediática, pues algunos medios querían impulsar la renovación democrática desde el sistema; y alcanzó éxitos relevantes. Nos encontramos, acaso, en una situación en parte análoga. Pero más difícil, pues son varios los pescadores que quieren faenar en las mismas aguas.

- Modelo de militancia. El escuadrismo se acabó. Y la militancia de corta duración –que se suponía se renovaba constante e indefinidamente- en el espacio de las entonces denominadas Fuerzas Nacionales, ya no es posible; pues el modelo de reuniones en locales atrincherados, pegadas de carteles, viajes en autocar para asistir a mítines por España… ni es operativo, ni moviliza, ni es factible económicamente. Hemos hablado de otros modelos militantes, al referimos en otro texto, a los que denominábamos “brotes verdes”: novedosas agregaciones juveniles de praxis comunitaria, educativa, solidaria, no partidista, históricamente “autónoma”, ecologista. Su valor es su independencia y concepción a medio y largo plazo. A modo análogo, algunas de esas nuevas fórmulas pueden adaptarse, no para deglutir y quemar a los grupos existentes, sino para sumarlas a estructuras más modernas y ligeras de afiliados, con sus derechos y deberes, transparencia partidaria, rigor en el pago de cuotas, campañas de movilización (recogidas de fondos, de firmas, manifestaciones…) por internet, etc. VOX parece que va por ahí, exigiendo compromisos a sus nuevos afiliados y, al menos, cuota fija…

- Financiación. Ya en tiempos de la Segunda República se decía de algunos notables que “Antes dará un hijo al martirio que un duro”. Seguramente es una anécdota, pero la cuestión financiera siempre ha sido un problema. Fuerza Nueva no habría sido posible sin la generosidad de Blas Piñar y algunos de sus amigos más íntimos. Alternativa Española no seguiría en pie, seguramente, de no ser por la entrega personal y respaldo económico de su líder, Rafael López Diéguez. Un proyecto político precisa de una estructura financiera estable. Requiere generosidad y constancia, lo que se traduce en afiliaciones y cuotas regulares. Personas pudientes y especialmente altruistas pueden seguir surgiendo, pero hay que contar en estos tiempos de crisis, con las microdonaciones (Movimiento Ciudadano viene desplegando una campaña en este sentido realista y bastante imaginativa) vía internet, o la modalidad que estrenara Le Pen en Francia, en los años 80, cobrando entrada a los asistentes a sus multitudinarios e incendiarios mítines (en Librería Europa y las Jornadas de la Disidencia del MSR ya se viene haciendo). Pero ello requiere una organización referencial, un liderazgo, una estructura organizativa reducida y ágil, y el empleo eficaz de las redes sociales (el modelo de la web de Movimiento Ciudadano nos parece muy acertada, véase http://movciudadano.es/).

- La agit-prop populista ha sido bastante efectiva en Europa: pocos mensajes, pero claros, efectistas y transversales. Como instrumentos tácticos, las campañas populistas se caracterizan por su impacto social y crudeza; pero que conste que aquí no estamos juzgando ni su pertinencia ni su justicia. Veamos algunos ejemplos –auténticas ideas/programas en ciertos casos- ya difundidos, por grupos españoles del área: “tu banco te roba”; “aborto retroactivo para el Ejecutivo”; “pena de muerte para terroristas, corruptos y pederastas”; “los españoles primero”; “expulsión extranjeros delincuentes”. Eslóganes a los que pueden sumarse otras propuestas lanzadas desde algunos de tales grupos, tales como: eliminación de los privilegios de las Administraciones; recentralización y supresión de las Autonomías; políticos secesionistas a la cárcel; control de la inmigración ilegal; lucha total contra la delincuencia organizada; fortalecimiento de las Fuerzas Armadas; supresión de las policías autonómicas; eliminación del Cuarto turno judicial; supresión de la potestad gubernamental de indulto. ¿Demagogia? No más que la verborrea auto-justificativa y mítica de los budas del sistema. Y mientras se diga pacíficamente…

En este sentido, VOX ha marcado nítidamente su línea en su presentación: pocos mensajes, pero comprensibles por todos y ansiados por muchos.

5.- La irrupción de VOX.

Ya hemos realizado unas breves referencias a VOX (http://www.voxespaña.es) y su impacto en el área populista.

Santiago Abascal, José Antonio Ortega Lara y sus apoyos, han tomado la iniciativa: no hay vuelta atrás. Pero, salvo el de Aleix Vidal-Quadras, y tampoco lo es del todo seguro, que nadie espere incorporaciones espectaculares, como el tan reclamado de Esperanza Aguirre en foros de internet.

VOX defiende la democracia y la soberanía popular. Se declara enemigo de los independentismos, la corrupción y las bandas terroristas. No admite ningún tipo de negociación con ETA. Partidario de la unidad de España, reclama acabar con el Estado de las Autonomías. Quiere un Gobierno, Parlamento y Tribunal Supremo únicos (el Tribunal Constitucional pasaría a ser una sala de éste). Aspira a acabar con el despilfarro de las administraciones públicas y su sistema expoliatorio. Propugna una reforma del Poder Judicial, despolitizándolo. Quiere acabar con la impunidad de los partidos políticos en los casos de corrupción. Reivindica una democracia representativa y transparente, basada en primarias para elegir a los candidatos. Pide una nueva Ley de Partidos, de Financiación y Electoral. VOX se manifiesta provida, asegurando querer proteger a la familia y a los más desfavorecidos. Propone acabar con las subvenciones públicas a partidos políticos, sindicatos y organizaciones empresariales. Ya ha pedido a sus militantes que ayuden la financiación del partido a través de una cuota mensual de 9 euros. Y unos guiños netamente populistas -en este caso de la voz de Ignacio Camuñas- otro de los promotores, al reclamar, el día de su presentación a los medios de comunicación, «mayor participación de España en las grandes decisiones de la Unión Europea», a la vez que advertía «del peligro de que el organismo continental se “deshaga” a causa de las disensiones internas en los países y las olas de inmigración».

Objetivamente lo tiene muy difícil: llega tarde, apenas a 4 meses de las elecciones europeas. Y, tras el inicial impacto, los medios de comunicación, dóciles a sus amos, le dedicarán menos atención. Además, cuenta con poderosos competidores: UPyD y Movimiento Ciudadano. Pero mejor así: que Rosa Díez defina de una vez su espacio y su electorado se fije. Ahora se podrá votar con más libertad.

Movimiento Ciudadano es otra cosa: al menos, ni tan jacobino, ni radical-laicista como UPyD. Pero la fragmentación del voto les perjudica –en su conjunto- terriblemente. Y acaso tengan que buscar alguna colaboración; que más factible se presenta, a priori, entre Albert Rivera y Santiago Abascal: jóvenes, procedentes ambos del Partido Popular y de su periferia geográfica allí donde los nacionalismos más virulentos tienen la iniciativa…

¿Qué harán, en este nuevo aunque previsible escenario, Rafael López Diéguez y su coalición? ¿Aproximarse a VOX o acelerar contactos y cerrar filas con otros apoyos afirmando una identidad todavía más definida que la de VOX? ¿Y cómo? Tampoco sería absurda una colaboración entre ambos: el siempre audaz Eulogio López ya lo ha sugerido en Hispanidad.com el viernes 17 de enero.

En esta carrera, el papel de Unidad, Soluciona, La España en Marcha y Partido por la Libertad, es menor: unos por su radicalismo antisistema (La España en Marcha); otros por su juventud y aislamiento político y mediático (Unidad y Soluciona); y los que, frenados en su crecimiento, se quedan sin espacio propio (Partido por la Libertad).

No es malo que La España en Marcha quede fuera: les ganará una aureola de pureza y dureza, atractiva para sus seguidores, sirviendo de parapeto del extremismo a las nuevas formaciones populistas (VOX y la coalición de López Diéguez), proporcionándoles un plus de respetabilidad.

Unidad, Soluciona y PxL se quedan sin espacio: concurrir en solitario es una condena al fracaso y su segura extinción. Pero, antes de ello, pueden maniobrar y sumarse -bien integrándose, bien apoyándola desde fuera- a una entente más amplia (VOX, AES/CTC/FyV; juntos o por separado). Y a la espera de resultados electorales y acontecimientos futuros. Pero, en cualquier caso, quedarse quieto y aislado es agonizar.

Con estos apuntes acerca de la metodología populista, sus carencias y límites, enmarcándolos en la irrupción de VOX, hemos llegado, casi, al final de este camino. Las principales cuestiones ya están expuestos, más o menos explícitamente, o insinuados colateralmente. Se imponen, pues, unas conclusiones, a modo de síntesis final, que entregaremos en el último texto de esta serie; dentro de una semana, si Dios quiere.

Andalucía
Gordillo y la degeneración de la izquierda
Pedro de Tena Libertad Digital 20 Enero 2014

Gordillo asalta. Gordillo grita. Gordillo ocupa. Gordillo corta. Gordillo exclama. Gordillo proclama. Gordillo obstruye. Gordillo trama. Gordillo incita. Gordillo excita. Gordillo apologiza. Gordillo descalifica. Gordillo impone. Gordillo interrumpe. Gordillo rompe. Gordillo batasunea. Gordillo delinque. Gordillo arremete. Gordillo impide. Gordillo acojona. Gordillo atemoriza. Gordillo dicta. Gordillo reprime. Gordillo censura. Gordillo cohibe. Gordillo intercepta. Gordillo silencia. Gordillo arenga. Gordillo juzga. Gordillo condena. Gordillo se encoleriza. Gordillo reprueba. Gordillo invade. Gordillo arrolla. Gordillo incluso diputa. Gordillo alambra y desalambra... Pero sobre todo, ahora lo sabemos, Gordillo instiga a sus carnes de cañón a cometer delitos y luego dice que él no ha sido ni sabe ni contesta ni estaba ni decidió. Gordillo tira la piedra y esconde la mano. Desde hace muchos años, Gordillo, y su inseparable Cañamero junto con un grupo de fanáticos que se creen en posesión de toda la verdad y de manera absoluta, hacen lo que les sale de sus estalinistas cojones en Andalucía y en España y todos, ciudadanos, políticos y jueces, callamos, otorgamos, bendecimos y consentimos. Esto se tiene que acabar.

Su mecanismo mental es muy sencillo. El mundo, todo él, entero desde siempre y para siempre, es lo que él (ellos) decreta que es sin discusión posible y cualquier disidencia de su magisterio infalible es síntoma inequívoco de fascismo, franquismo, nazismo o cualquier ismo que rime con malvado capitalismo, esto es, el sistema, la gran cosa mala, versión infantilista del viejo diablo, la gran palabra mágica que sustituye a todo análisis racional y que se impone a todo dato que contradiga lo que se dicta. La razón y la libertad, ambas bases de la democracia, les estorban y se aferran como sanguijuelas a la imposición y a la violencia sobre los derechos de los demás. En una carretera, en un aeropuerto, en una calle, en un parlamento, en una iglesia, en un ayuntamiento, en un banco, en un supermercado, en una finca o en un palacio de justicia lo único que importa es su derecho sobre los derechos de los demás. Aristóteles justificaba en cientos de páginas cada una de sus afirmaciones, como Platón, como el de Aquino, como Galileo, como Newton, incluso como Smith, el mismo Marx y el propio Lenin. No, estos no necesitan tal esfuerzo de justificación racional: viva la ciencia infusa, esa que Gordillo, y su pandilla, reciben, al parecer, todas las noches desde el más allá sagrado negado a los mortales, iluminación, milagro, revelación. Si coincides con ellos, bendito seas. Y si no, te pasan por encima y por encima de la ley porque esto es lo que hay.

Como muchas otras cosas en España, esta anomalía sociopolítica tiene que ver con la Iglesia y las buenas intenciones de un cura (también las de los curas pueden empedrar el camino que conduce al infierno), mi buen amigo desde los tiempos de la clandestinidad, Diamantino García, que quiso ser y vivir "encarnado" en los jornaleros andaluces para que desde sí mismos pudieran lograr una vida digna en oportunidades y en libertad. Afortunadamente para él, murió antes de ver del todo, ya lo entrevió, el desastre de aquel proyecto que ha terminado convirtiendo a un colectivo de jornaleros agrarios en siervos de unos sátrapas, en pasto del fraude y en víctimas sin futuro.

Y ahora, viene el valentísimo Gordillo, y dice que no tuvo nada que ver con lo que ocurrió en el asalto de Mercadona y otros supermercados más, que es que da hasta vergüenza referirlo, y que no decidió nada de aquello con su amigo Cañamero y otros. No me refiero ahora a lo que dicen los jueces, que exige artículo aparte, sino a lo que aduce el propio Gordillo. Y me recuerda, cómo no, mutatis mutandis, a aquel otro gran ejemplo de gallardía democrática y moral que fue Francisco Largo Caballero, cuya estatua en la Castellana nadie ha pedido nunca que sea retirada. Fue tras el golpe de estado social-sindicalista de octubre de 1934, golpe con el que Caballero tuvo todo que ver en su diseño, acopio y distribución de armas y organización territorial. Largo negó aquellos delitos gravísimos contra la República y lo cuenta en sus Memorias, con todo desparpajo:

–¿Es usted el jefe de este movimiento revolucionario?
–No, señor.

–¿Cómo es eso posible, siendo presidente del Partido Socialista y secretario de la Unión General de Trabajadores?
–¡Pues ya ve usted que todo es posible!

–¿Qué participación ha tenido usted en la organización de la huelga?
–Ninguna.
(...)
–¿Quiénes son los organizadores de la revolución?
–No hay organizadores. El pueblo se ha sublevado en protesta de haber entrado en el Gobierno los enemigos de la República [léase el democristiano Gil Robles].

El golpe de estado-huelga de 1934 llevó a muchos obreros a prisión con condenas graves, algunas de las cuales se cumplieron. Largo Caballero salió absuelto porque, como él mismo, ungido por la verdad absoluta de su causa, escribió:

¿Hice bien o mal al proceder como lo hice? ¿Debía entregar a la voracidad de la justicia burguesa a un defensor del proletariado? Mi conciencia está tranquila. Estoy convencido de haber cumplido con mi deber, pues ofrecerme como víctima sin beneficio alguno para la causa del proletariado hubiera sido tan inocente como inútil.

Esto mismo lo veremos en el caso de Gordillo, el heroico. Inocentes, en el sentido de cándidos e ingenuos, condenados y Gordillo y sus colegas de la mística revolucionaria rural, libres, galleando desde hace una transición de sus hazañas, de su voto a los proetarras, de su antijudaísmo, y desde hace unos días, de su alucinación de una Andalucía Independiente en una España rota. Degenerando, como el banderillero de Belmonte.

El secesionismo y su representación
Xavier Pericay www.cronicaglobal.com 20 Enero 2014

O sea que hoy es el límite. Hoy el Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC) va a decidir qué hacer con los tres diputados rebeldes si, como se presume, sus señorías siguen empeñadas en no renunciar a su condición parlamentaria. Procede, pues, saber quiénes son esos héroes del derecho a la secesión. Es decir, qué representan.

En Cataluña, esa sobrerrepresentación de los ciudadanos de Gerona, Lérida o Tarragona a través de sus candidatos constituye, a un tiempo, una sobrerrepresentación del nacionalismo

Joan Ignasi Elena es diputado del PSC por la provincia de Barcelona y, dado que el partido obtuvo en las pasadas autonómicas 419.779 votos y 14 escaños en la circunscripción, representa a 29.984 ciudadanos. Marina Geli es diputada del PSC por Gerona y, puesto que el partido logró en la circunscripción 34.688 votos y 2 escaños, está representando a 17.344 ciudadanos. Núria Ventura es diputada del PSC por Tarragona y, teniendo en cuenta que el partido consiguió 48.642 votos y 3 escaños en esta circunscripción, puede decirse que representa a 16.214 ciudadanos. Y, ya puestos, no veo por qué no vamos a incorporar a la relación a Àngel Ros. Es verdad que él tuvo el decoro de renunciar al escaño antes incluso de que el pleno se pronunciara sobre si había o no que pedir al Congreso el traspaso de la competencia para que la Generalidad pudiera convocar la consulta. Pero, al margen de semejante circunstancia, para el secesionismo rampante Ros es también un héroe. De segundo nivel, si se quiere, pero héroe al cabo. Sus credenciales: se trata de un diputado del PSC por Lérida, el único elegido en la circunscripción, y representa a los 21.598 ciudadanos que dieron su voto al partido en la provincia.

Así pues, la rebelión alcanza al conjunto del territorio. Y, en principio, de forma equilibrada: un diputado por provincia. Pero sólo en principio, porque resulta evidente —basta repasar el número de votos adjudicado a cada uno de los parlamentarios— que la realidad es muy otra. El PSC sacó en las últimas elecciones autonómicas un total de 524.707 votos, lo que se concretó en 20 escaños. El valor medio de representación de un escaño socialista fue, por lo tanto, de 26.235 electores. Salta a la vista que sólo Elena superó el listón. Los otros tres quedaron a una distancia considerable, y en especial las diputadas por Gerona y por Tarragona, a las que separan cerca de 9.000 y 10.000 votos, respectivamente, de ese termino medio. Se me dirá, y con razón, que este es el sino de todos los candidatos integrados en las listas de las provincias menos pobladas, lo mismo en las elecciones catalanas que en todas las demás. Sin duda. Pero en Andalucía o en Castilla y León, pongamos por caso, no existe el nacionalismo. A lo sumo, hay un regionalismo bien entendido, o sea, nada separador.

En unos tiempos en los que se nos insiste día y noche con el soniquete de que las decisiones de nuestro Parlamento autonómico son las decisiones de todos los ciudadanos en él representados, no creo que esté de más recordar que el voto de esos ciudadanos no tiene el mismo valor

En Cataluña, en cambio, esa sobrerrepresentación de los ciudadanos de Gerona, Lérida o Tarragona a través de sus candidatos —e incluso, si me apuran, la de los propios ciudadanos de Vilanova i la Geltrú (Barcelona) en las listas barcelonesas a través de la figura de su ex alcalde, el diputado Elena— constituye, a un tiempo, una sobrerrepresentación del nacionalismo. Si la ley electoral fuera otra —una ley, por cierto, que el nacionalismo mayoritario, el de CIU y ERC, no ha querido nunca aprobar, et pour cause—, ese 20% de parlamentarios que desoye ahora las directrices de los órganos rectores del partido, empezando por las de su Consejo Nacional, habría quedado reducido, por ejemplo, a poco más de un 16%.

No pretendo, con semejante ejercicio contable, adentrarme en el terreno de la ciencia-ficción. Demasiado sé que debemos lidiar con lo que hay, nos guste o no y por injusto que nos parezca. Pero en unos tiempos en los que se nos insiste día y noche, desde los medios de comunicación públicos y privados catalanes, con el soniquete de que las decisiones de nuestro Parlamento autonómico son las decisiones de todos los ciudadanos en él representados, no creo que esté de más recordar que el voto de esos ciudadanos no tiene el mismo valor. Y que, mire usted por dónde, el de aquellos que profesan el nacionalismo vale más que el del resto.

Santiago Abascal: 'Estamos recibiendo una avalancha de adhesiones'
J.C. RODRÍGUEZ www.gaceta.es 20 Enero 2014

El destacado miembro de la directiva de Vox ha compartido en Intereconomía los próximos proyectos de la formación.

Este domingo, durante la última edición de Los Últimos de Filipinas, su director, Kiko Méndez-Monasterio, entrevistó a Santiago Abascal, el portavoz más activo de la nueva formación. Abascal ha compartido cuáles son los planes más inmediatos de su formación: "En estas próximas dos semanas lo que tenemos pensado es tratar de gestionar la avalancha inmensa y sorprendente de adhesiones, afiliaciones y ofertas de colaboración que estamos recibiendo. Había quinientas afiliaciones en las tres primeras horas, después de presentar la iniciativa. Es verdad que nosotros, para afiliarse, sólo pedimos que se firme el manifiesto.

La llegada de adhesiones ha superadolas expectativas: "Pregunté a los encargados de ellos por cuántas íbamos, y no fueron capaces de darme una respuesta. Me dijeron que tendríamos que esperar, al menos, a mediados de esta semana para poder contabilizarlas con precisión, pues está siendo un movimiento que nos desborda, y que nos ha sorprendido a nosotros mismos, he de reconocerlo". Aunque hasta cierto punto, lo esperaban: "Nosotros sabíamos que había un gran malestar, una gran necesidad de representar a un electorado huérfano". No obstante, añade que "no nos imaginábamos que íbamos a tener este gran recibimiento y despertar tantísima ilusión. Y tampoco pensamos que esta rueda de prensa iba a tener esta repercusión y tanta notoriedad. Realmente no hemos sido silenciados, como cabía esperar".

Este es sólo el arranque, y la piedra de toque de un partido son siempre los votos: "Las expectativas que ha generado y la esperanza que ha hecho recobrar a muchas personas nos llenan de ilusión y de optimismo a los promotores de la iniciativa. Pero espero que nos puedan dar la enhorabuena de verdad en la primera convocatoria electoral a que nos presentemos".

Afiliados y dirigentes del PP
Durante la entrevista, Fernando Paz le preguntó sobre la información de que habría ya 200 simpatizantes del Partido Popular que se han interesado por la nueva formación: "En cuanto al número", responde Abascal, "mentiría si dijera que ha habido 200 personas de esa índole, es decir, militantes del Partido Popular, simpatizantes, o concejales que se hayan puesto en contacto con nosotros. Desconozco el número. No sé si han sido menos o han sido más. Porque alguno se ha puesto en contacto conmigo, otros se han puesto en contacto con otros promotores. Pero puedo decir que han sido muchísimos, muchísimos", insiste.

Es más, no son sólo los militantes quienes se han acercado en un primer momento: "Puedo decir que algunos han sido personas significadas dentro de sus respectivas organizaciones territoriales, locales, de distrito... e incluso algunos cargos públicos. Hay una gran inquietud. Hay una gran demanda de saber qué es lo que quiere hacer Vox, y es verdad que se nos están acercando mucha gente del Partido Popular, así como otras personas que no proceden de ese partido. Pero es absoluta y rigurosamente cierto que han sido muchas las personas de ese partido, que era el mío hasta hace poco, que se han mostrado muy interesadas en este proyecto".

"Nuevas incorporaciones"
Es más, a su juicio la presentación del partido "ha tenido ya efectos políticos" en la acción del Gobierno: "Al día siguiente de la presentación de Vox, el presidente del Gobierno dijo, en una expresión muy contundente, que no había nada que dialogar con Mas", mientras que antes "se insistía en que había que mantener el diálogo hasta el amanecer con Jefe Supremo de los Ponies".

A preguntas de José Antonio Fúster, Abascal precisó que entre sus planes más inmediatos está "la implantación territorial de Vox en toda España, con todo lo que eso significa de actos, y eventos, en las próximas semanas", a la que "algunos de los responsables de Vox nos vamos a entregar en cuerpo y alma". Y advierte: "Vamos a conseguir siendo noticia. Poco a poco, se irán produciendo incorporaciones a Vox".

Vox, el partido de la derecha
Méndez-Monasterio le preguntó sobre el espacio que ocupa su formación en comparación con el que ocupan ya otras formaciones, como UPyD y Ciudadanos, que también son críticos con el nacionalismo, la organización territorial, y la política de apaciguamento en materia anti terrorista. A esta cuestión respondió Abascal que "Vox está mirando hacia la derecha. Al amplio espectro del centro derecha español, que es liberal conservador. Es cierto que hay mucha gente que no se identifica con estas etiquetas clásicas que acabo de utilizar y que sencillamente se identifican con algunas de nuestras ideas, como el de superar el Estado de las autonomías, y hacer de España una nación unida y fuerte de ciudadanos libres e iguales. Que se identifican con propuestas como la economía de libre mercado y la rebaja de los impuestos. Con una posición beligerante en la lucha antiterrorista. Con una necesaria regeneración del sistema democrático y de los partidos políticos, que funcionan como bloques monolíticos, manejados con mano férrea y muy poco democrática. Y con una posición regeneracionista de las instituciones, en el sentido de que se han convertido en una especie d e masa manejada por unas pocas manos, y con una escasa división de poderes. Estas son las posiciones que defendemos, y entiendo que nos distingue claramente del resto de toda la oferta política que existe en estos momentos en España.

UPyD y Ciudadanos
A su juicio, "hay que ir con las ideas claras" y "no queremos que nuestras palabras se distingan de nuestros hechos". Pero también señala "entendemos que estamos en una emergencia nacional, y no vamos a rechazar los contactos, las posibilidades de encuentro y de convergencia coyuntural con otras entidades o formaciones políticas para defender lo importante, lo esencial". Y cree que "Evidentemente, tendremos algunos puntos de contacto con el Partido Popular, y habrá otros puntos de contacto en otras materias con UPyD y con Ciudadanos".

Sobre estos dos últimos partidos apunta que "entendemos que alguna de las fuerzas regeneradoras del centro izquierda, y especialmente Ciudadanos en Cataluña, han realizado una gigantesca labor patriótica, que ha de ser ponderada por todos los españoles. Yo, de hecho, agradezco profundamente lo que ha hecho Ciudadanos en Cataluña durante todos este tiempo, y también lo que ha hecho UpyD desde ese centro izquierda regenerador".

Adoctrinamiento en las aulas
Círculo Balear pide a los ciudadanos que les envíen fotos denunciando la colocación de símbolos políticos en los centros
Inicia una campaña para que se respeten los símbolos oficiales en los consistorios y no se politicen los colegios e institutos
 www.lavozlibre.com 20 Enero 2014

Palma de Mallorca.- La Fundación Círculo Balear (FNCB) ha iniciado este lunes una campaña para que "se respeten los símbolos oficiales y no se politicen los centros educativos" de Baleares y, por ello, recopilará las fotografías que les envíen los ciudadanos denunciando la colocación de símbolos políticos en los centros educativos y la vulneración de los símbolos oficiales en los consistorios.

Según ha informado en un comunicado, la entidad, con estas fotografías que recopilará a través de su correo info@circulobalear.com, registrará "las pertinentes denuncias ante los órganos competentes".

La FNCB ha considerado que la Ley de Símbolos no era necesaria "porque la mayor parte de su contenido ya está contemplado en la legislación vigente" y ha entendido que "con una mayor voluntad política desde el inicio de la legislatura se hubiera evitado la actual politización en las escuelas por parte de los docentes nacionalistas".

Según la FNCB se debería haber hecho cumplir la Ley de 2007 del Estatuto Básico del Empleado Público, que recoge la obligatoria neutralidad política de los funcionarios públicos en el ejercicio de su cargo o en la utilización de bienes públicos. Por otra parte, ha recordado que la Ley de Banderas de 1981 ya regula el correcto uso de las enseñas oficiales en los edificios públicos.

El presidente de la entidad, Jorge Campos, ha asegurado que "la mayoría de los ciudadanos está en contra de que el nacionalismo pancatalanista también intente acabar con las banderas oficiales de Baleares para sustituirlas por la bandera de Cataluña, como está sucediendo en varios pueblos de Mallorca".

Según él, "alentados por el desafío separatista catalán, la minoría catalanista de Baleares no respeta nada. Tergiversan la historia y manipulan las tradiciones. Y lo pueden hacer por la colaboración que reciben de PP y PSOE en las corporaciones locales de Mallorca. Tanto el PP, por ejemplo en Inca, como el PSIB se pliegan a las exigencias del nacionalismo catalanista aprobando mociones para declarar símbolo oficial de interés local la bandera catalana. Una aberración", ha opinado.

Por todo ello, la FNCB ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para respetar la legalidad vigente, los símbolos oficiales, y acabar con la politización en los centros educativos.

El director de la RAE no cree que el español esté en peligro en Cataluña
REDACCIÓN http://www.dialogolibre.com  20 Enero 2014

El director de la Real Academia Española (RAE), José Manuel Blecua, ha afirmado rotundo este lunes en un desayuno informativo que "el español no está en peligro en ningún sitio", ni siquiera en Cataluña, que era la región a la que se refería concretamente la pregunta. Blecua ha argumentado que "52 años de enseñanza en Cataluña" le permiten pensar que el español no está allí en peligro... "mientras La Vanguardia no desaparezca...", ha bromeado.

Esta respuesta ha sorprendido a alguno de los presentes en el acto de Nueva Economía Fórum, sobre todo al exministro de Defensa José Bono, que ha replicado a Blecua que la labor de la Academia pone de manifiesto que el español "no está en peligro en ningún sitio” pero “a excepción de algún territorio peninsular español", ha apostillado Bono.

En referencia a la petición del abogado de origen magrebí residente en Reus (Tarragona), Hilal Tarkou, de que se incluya en la definición que da el diccionario de la RAE de la palabra 'moro' la acepción de insulto, Blecua ha señalado que el diccionario no se puede construir "a medida de las personas". Para el director del organismo, "es inevitable que el diccionario refleje una sociedad y un país que ha tenido sus ideas religiosas y políticas, y que es machista, aunque lo es menos que antes".

Entre otros temas, José Manuel Blecua ha anunciado la creación de una academia de la lengua ecuatoguineana del español; que la edición digital del el diccionario de la RAE podría incluir publicidad para financiar la institución, cuyas ayudas han disminuido sustancialmente en los últimos años, y que el español cada vez tiene más peso en zonas del mundo como China o Nueva York, donde un español ya puede vivir sin saber una palabra de inglés.

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¿Soberanistas o separatistas?

FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 20 Enero 2014

UNO creía que los medios de comunicación españoles, tan parecidos en sus vicios a los partidos políticos y tan identificados con ellos que no se sabe si los políticos imitan a los periodistas o los periodistas a los políticos, habían aprendido ya la lección de que la primera batalla que se gana o se pierde en política es la de los nombres. Ahora es costumbre quejarse de que haya medios extranjeros que presenten a los etarras como «activistas» o, simplemente, «independentistas», ocultando su condición de asesinos que no dudan en pegar un tiro en la nuca y rematar en el suelo a cualquiera que designe la banda etarra, sea civil o militar, policía o concejal, solo o con su esposa, en ocasiones embarazada. Eso es lo que ocultan los que llaman «activistas» y «militantes» a los asesinos. Y es lo que indigna en España.

Sin embargo, ese escamoteo moral de la condición criminal de los etarras es el que muchos medios españoles vienen utilizando desde siempre y que reverdece ahora con la mutación milagrosa de asesinos en concejales. La izquierda ha visto siempre a la ETA, partidomarxista-leninista que usa el terrorismo como medio para alcanzar el poder, como una organización antifranquista que, tarde o temprano, volverá a la zurda Casa Común. Las contemplaciones del PNV con los «los chicos de la gasolina» (Arzallus) son las mismas que hoy usan los medios progres, con El País al frente, para defender la política sociata y pepera de amnistía encubierta a los etarras. No obstante, en bastantes medios y creadores de opinión, esa mercancía ya no cuela. Por inmoral y ofensiva para las víctimas, a las que se insulta en aras del «futuro común con Bildu»; y porque la rendición del Estado es de muy incierto resultado.

Pero como el nacionalismo catalán ha tenido siempre mejor cartel que el vasco, hete aquí que los medios vacunados contra la manipulación de la ETA se empeñan en llamar «soberanistas» a los separatistas catalanes. Soberanista es el que defiende la soberanía del pueblo español expresada en la Constitución. Y el que defiende la cesión de soberanía nacional española a la UE. El que quiere separarse de España y crear un Estado catalán se dirá soberanista, como los etarras gudaris, pero, desde el punto de vista español, es, simplemente, separatista. Y así hay que llamarlo

Es evidente: ETA está derrotada.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 20 Enero 2014

Cualquier progreta del PSOE o de UGT o de IU dirá esa gilipollez sin inmutarse ni sonrojarse. La izquierda española sigue con su alienada visión cuya raíz hay que buscarla en el infame y ruín "proceso de paz" emprendido cobardemente por José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba. Es tan evidente que ETA está derrotada que solo hay que ver a sus brazos políticos BILDU, SORTU como se han convertido en la primera fuerza política de El País Vasco y en gran parte de Navarra. Es tan evidente que ETA está derrotada que basta ver cómo sus miembros se comportan en todos los actos de homenaje que se les da como auténticos héroes.

Lo que me parece frustrante es que el PP haya interiorizado ese mensaje y se haya prestado a continuar la línea del PSOE y de Zapatero, echando tierra sobre el caso Faisán, liberando a asesinos etarras como Bolinaga y permitiendo la impunidad de otros como de Juana Chaos o Josu Ternera huidos aunque perfectamente localizados. Una lucha anti terrorista que solo se mantiene por la propia iniciativa de la Guardia Civil que, además de cumplir con su deber, no puede dejar en el olvido a tantas víctimas de su Cuerpo. Porque ETA estará derrotada cuando todos sus miembros hayan sido puestos a disposición judicial y cumplan condena por sus crímenes.

Es evidente que ETA está derrotada y que hay que proceder a la "normalización" de la sociedad vasca. Esa normalización se entiende como reconocer la singularidad de el pueblo vasco y asumir el derecho a decidir sobre su futuro. O sea, que se exprese "libre y democráticamente" la voluntad para lograr la indepedencia de Euskal Herria. No importa que ETA no se haya disuelto, ni se haya arrepentido de sus crímenes, ni haya pedido perdón a las víctimas, ni haya entregado las armas. Su evidente derrota nos debería bastar para reconocerle su voluntad de integración como fuerza social democrática representativa del pueblo vasco.

Este es el nuevo discurso del nacionalismo separatista vasco que lidera BILDU, SORTU, ETA y el PNV y que cuenta con el apoyo de EB(IU)y del mismísmo PSE de Patxi López. Por otro lado, el PPV anda sumido de una esquizofrenía identitaria que le hace renegar de sus bases y de su pasado, contraprogramando actos para acallar el homenaje a iconos de la defensa de la libertad como Gregorio Ordoñez. Un partido que no tuvo reparos en expulsar de sus filas a personas como María San Gil y que ha defraudado a las propias víctimas como José Ortega Lara.

Pues evidentemente ETA no ha sido derrotada, solo está en "stand by", han dejado de matar y de poner bombas, pero como ya dijo en sus panfletos, está para vigilar el proceso hacia la independencia. Lo malo es que el Gobierno de España no se atreve a intervenir y ha adoptado una actitud pasiva, cuando no de descarada colaboración a allanar el camino para no entorpecer la hoja de ruta. A esto están contribuyendo de manera muy importante los órganos judiciales como la Audiencia Nacional, incapaz de impedir actos de exaltación y enaltecimiento del terrorismo o manifestaciones promovidas por el entorno de ETA.

Solo creeré que ETA ha sido derrotada cuando lo escuche de fuentes que me merezcan credibilidad absoluta y esas no son otras que las que provienen de los únicos actores de la lucha anti terrorista, especial y casi exclusivamente la Guardía Civil.

La oligarquía catalana y la traición en Iberia (y 4)
Roberto Centeno El Confidencial 20 Enero 2014

Este cuarto y último artículo sobre la oligarquía catalana contra España lo inicio con profunda indignación ante lo sucedido en el viaje de Mariano Rajoy a Washington, donde, después de dos años de espera, Barack Obama decidió recibirle. Una demora que la Casa Blanca sólo aplica a los gobernantes de tercera clase. Rajoy fue acompañado de una caterva de empresarios catalanes. Todos los grandes no catalanes Botín, Alierta, Roig, Isla, González o Villar Mir declinaron la invitación.

El grupo de oligarcas catalanes, que sigue creciendo en época de crisis gracias a las subvenciones estatales (1) y a costa de expoliar a los consumidores, no ha parado de insistir a Rajoy durante el viaje para que resuelva el problema catalán que ellos han inventado y alimentado, con un pacto bilateral Cataluña–España, ¡como si Cataluña fuera un Estado soberano, algo que no ha sido jamás! Aunque lo que quieren no es independencia, sino convertir a España en una colonia. Y Rajoy, como esencia de la cobardía y la traición, en lugar de prohibirles que le hablen de política y que dejen de apoyar el separatismo, les escuchó y dijo que en la Constitución caben todos, incluso si niegan la existencia de España como unidad política.

Hoy no se trata de la apropiación gratis de empresas o entidades financieras, que también, sino del desmantelamiento de las comunicaciones aéreas internacionales de España y, particularmente, las de LatinoaméricaMientras tanto, el Parlamento catalán acuerda pedir al Parlamento español que le conceda la facultad de destruir España y Rajoy, en lugar de aplicar el artículo 155 como es su obligación constitucional, les entrega 7.000 millones para que puedan seguir financiando la secesión. Es casi lo único que les queda; la semana que viene Volskwagen anunciará que no construirá ya el todoterreno previsto para la planta Martotell, sino que lo hará en Chequia. Y todas las multinacionales tienen planes de evacuación. Si Rajoy les ha permitido incumplir la Constitución y aplastar a los no nacionalistas, ¿qué puede hacer pensar que este nuevo obispo Oppas no tenderá una alfombra roja a la secesión catalana?

La calidad española de esta oligarquía catalana se ha puesto una vez más de manifiesto en el desmantelamiento de Iberia y el aislamiento aéreo de España.

Un plan diabólico
Hoy no se trata de la apropiación gratis de empresas o entidades financieras, que también, sino del desmantelamiento de las comunicaciones aéreas internacionales de España y, particularmente, las de Latinoamérica. Así como del aislamiento de Madrid/Barajas del mundo y de Europa a favor de Heathrow y de El Prat, por la colusión de intereses entre la oligarquía catalana y los británicos, un plan auténticamente diabólico, bendecido por un presidente, Rajoy, que ha incurrido en un presunto delito de lesa patria, es de decir, no sólo de alta traición, sino también de felonía, opinión que no es la de un jurista, sino la de alguien preocupado por la ruina de la España que legaremos a nuestros hijos y nietos.

La diferencia esencial entre España y los demás países europeos estriba en la lengua y la cultura española, que comparten 500 millones de personas en el mundo, 750 si incluimos el portugués, un país con el que España debería buscar una estructura única de carácter federal. Idioma y cultura comunes son hechos diferenciales que suponen una ventaja política y económica colosal. Pues bien, de la misma forma que la derrota de Trafalgar en octubre de 1805, cuando España perdió el dominio de los mares para siempre, lo que afectó gravemente a nuestro comercio con Latinoamérica, el desmantelamiento de Iberia y el aislamiento de Barajas es el equivalente moderno de una segunda derrota de Trafalgar, donde esta vez lo que se pierde es el dominio del aire. Las líneas maestras de este plan diabólico fueron:

Siendo ministro de Industria el catalán José Piqué –y su director general de Industria Pau Guardans Cambó (nieto de Cambó), de quien dependía el transporte aéreo– abrió el melón pactando una entrevista con La Vanguardia a cuatro columnas y en primera página, en la que afirmaba que Iberia debía ser fusionada (absorbida) por British Airways. Paralelamente, se inicia una campaña, encabezada también por La Vanguardia, cuyo propietario es el Conde de Godó, vicepresidente de La Caixa, a favor de que El Prat se privatice y quede en manos de Abertis (La Caixa).

La Generalitat impulsó una línea low cost centrada en Cataluña, para lo que presionó a la oligarquía local a que participara y financiara el proyecto. Vueling, la sociedad resultante, con el apoyo del Gobierno y con Piqué como presidente, empezó un desarrollo disparatado comprando hasta 26 aviones, todos basados en El Prat. Esto le provocó pérdidas espectaculares y una situación financiera insostenible. Increíblemente, en lugar de dejarla quebrar, Iberia, presionada por la oligarquía catalana, aceptó su fusión con Clickair, controlada por ella. No menos increíble es que IAG, la empresa derivada de la fusión British-Iberia, hiciera una generosa OPA por Vueling, lo que permitió a la oligarquía catalana forrarse y no perder hasta la camisa.

Simultáneamente, se implementó la fusión British-Iberia, que llevó al desmantelamiento de la segunda y al aislamiento aéreo de España.

La oligarquía catalana puso en marcha el proceso y recibió los beneficios, pero no es la única culpable. Hay otros actores en la tragedia.

La desmesurada ambición de los dirigentes y los accionistas de referencia de Iberia, apátridas sin limitación moral para vender a trozos su propio país, ha marcado los hitos vergonzosos de esta perfidia nacional. Especialmente Antonio Vázquez o '007 al servicio de su Majestad'. En Trafalgar se combatió con coraje y honor. En el nuevo Trafalgar aéreo hemos sido víctimas de la avaricia y el deshonor.

El egoísmo corporativo y la ceguera estratégica de los pilotos, una élite de 1.500 empleados sobre un total de 25.000 trabajadores, que estaban entre los que más cobraban y menos horas trabajaban. El ínclito Rajoy, sin un mínimo sentimiento de apego a su nación y con absoluta ignorancia de las consecuencias inmediatas de su insensatez, después de nacionalizar Bankia –convirtiendo así al Estado español con un 15% de participación en el primer accionista de la sociedad fusionada–, en lugar de hacerse con el control de IAG, a lo que estaba obligado, vendió la participación de control del Estado español, regalando la posición dominante de España en las conexiones aéreas con Latinoamérica a la compañía inglesa, ya que es en Londres donde se decide hoy lo que hasta esa traición se decidía en Madrid.

La segunda derrota de Trafalgar
Antonio Vázquez, el hombre que había desmantelado Tabacalera, una empresa española mítica, creada nada menos que en 1636, entregando la industria del tabaco español y francés a la británica Imperial Tobacco, preparó para Iberia el mismo proceso de desmantelamiento, a través de una fusión-trampa. Su mano derecha y consejero delegado ha tenido que dimitir por lo que en Fomento denominan eufemísticamente “déficit de gestión”. Sin embargo, Vázquez, responsable de ello, ha sido nombrado presidente no ejecutivo –solo está para cobrar– de IAG. Estos son los hechos:

Se realiza la fusión entre una empresa quebrada, British, e Iberia. British Airways estaba quebrada, porque además de estar en pérdidas operativas sufría un déficit en su Fondo de Pensiones de 3.700 millones de libras, equivalente a unos 5.000 millones de euros, cifra que doblaba su capitalización bursátil. Además, las previsiones en su Memoria Anual de 2011 eran de pérdidas, aún mayores las de 2012 y 2013. Por su parte, Iberia llevaba 12 años en beneficios hasta que llegó Antonio Vázquez, tenía una caja acumulada de 2.200 millones de euros y un potencial enorme de crecimiento en su tráfico con Latinoamérica.

Se la denomina una “fusión entre iguales”, cuando no lo eran. Se adjudica a los accionistas de Iberia el 45% de la nueva sociedad y el 55% a British. ¿Cómo rayos se hizo esta increíble valoración? Las acciones de Iberia se valoraron a 2 euros frente a los 3,6 que había ofrecido en 2007 el fondo americano TPG. Iberia en 2011 valía mucho más.

Pero lo peor estaba por llegar. Primero, el regulador de pensiones británico obliga a Iberia y a IAG a financiar el déficit de pensiones de British. Segundo, el verdadero gestor de la empresa fusionada IAG, el CEO de British, Willie Walsh, un auténtico matón del East End en su comportamiento (2), empieza de inmediato el desmantelamiento sistemático de Iberia.

El resultado es pavoroso. Iberia despide a 4.500 empleados, British contrata a 2.000. Iberia pierde un tercio de sus aviones, IAG compra 42 de larga distancia y ¡120 para Vueling! Y mientras, se dejan caer de viejos a los de Iberia. El dinero en caja se ha “evaporado”. De 700 vuelos diarios se ha pasado a 100, y los vuelos nacionales y europeos los han transferido a Vueling.

Han eliminado las rutas de Madrid a Johanesburgo, Washington, Boston, Recife, La Habana, Santo Domingo, Montevideo, Puerto Rico, Berlín, Ámsterdam, Estocolmo, Atenas, El Cairo y Estambul. Y nos han “concedido” Madrid, Luanda, Accra y Noukchott. Iberia sólo vuela a Londres, Vueling a Londres, Cardiff y Edimburgo. La política de British, además, es ofrecer siempre precios más bajos que Iberia, al menos hasta que la destruya.

Y esto es sólo el principio, porque lo verdaderamente aterrador es que British compra las joyas de la larga distancia, A380, A350 y B787, y Vueling los A320 de nueva generación, cuyo consumo de combustible es muy inferior a los “viejos” aviones de Iberia, ¡y luego dicen que Iberia no es competitiva! Esto es pura y simplemente el final de Iberia y el aislamiento de España de Latinoamérica y el resto de sus conexiones intercontinentales, así como Madrid de Europa, cuyos enlaces pasan a Barcelona con Vueling.

¿Y qué puede hacer el Gobierno? Lo puede todo. Primero, activar las salvaguardas que blindaban a Iberia hasta 2016 y que los ingleses han destruido
¿Y qué puede hacer el Gobierno? Lo puede todo. Primero, activar las salvaguardas que blindaban a Iberia hasta 2016 y que los ingleses han destruido. Segundo, anular la fusión aunque cueste dinero. Tercero, abrir una investigación por la CNMV y la Fiscalía Anticorrupción de todo el proceso de la fusión, especialmente por quién y por qué se tomaron esas decisiones tan nefastas para los intereses de España. Cuarto, ordenar a la Agencia Tributaria que investigue todo el tráfico de dinero inherente a esta operación y la variación de los patrimonios de los agentes de esta perfidia, tanto dentro como fuera de España , y en particular en las islas británicas del Canal, en las British Virgin Islands y en las Bahamas.

Una vez rota la fusión, el Gobierno debe tocar a rebato e implicar a los grandes empresarios españoles y especializar a Iberia en los recorridos de larga distancia, que son los trayectos más rentables y políticamente más ventajosos, adquiriendo los nuevos A-380, A-350 y B78, y dejar que Vueling se arruine en Europa compitiendo con Ryannair, Easy Jet y demás hermanos mártires, que la enterrarán, ofreciendo a estas aerolíneas low cost Barajas como hub principal.

Pero todo esto estando Rajoy de presidente es un cuento de hadas: ni siquiera alcanza la talla moral del almirante Villeneuve, quien sintiéndose culpable de la derrota en Trafalgar prefirió quitarse la vida antes que seguir viviendo sin dignidad.

(1) 15.000 millones de euros ha costado la entrega de la CAM a Sabadell.
(2) En un consejo de administración de IAG en Madrid, un consejero español preguntó tímidamente y sin ofender por qué se estaban eliminando o recortando las líneas servidas por Iberia. El CEO de IAG, Willie Walsh, cual matón del East End, respondió airadamente: “Usted cállese, que no sabe nada de esto, ¿es que acaso pone en duda mi capacidad de gestión?”. El tema fue tan brutal que Alierta tuvo que pedir a Walsh que se disculpara.

Molinas en 'El País'
Las majaderías que hay que oír sobre Cataluña
José García Domínguez Libertad Digital 20 Enero 2014

Al modo de la santa compaña, que irrumpe en el momento más inesperado por los caminos galaicos, el espectro del tonto útil, aquel personaje patético que hacía el caldo gordo a los comunistas, ha vuelto a aparecer en escena. Y es que no estaba muerto, estaba de parranda. Helo ahí, en las páginas de la edición dominical de El País, grotesco como en sus mejores tiempos y avalando intelectualmente a los secesionistas catalanes bajo la firma del ínclito César Molinas. Otro de aquellos alegres aliados de sus sepultureros que paseaban sus miserias por las novelas de Kundera. Así, nos acaba de descubrir Molinas con gran solemnidad que "los catalanes son europeos desde el siglo IX". Noticia fantástica que acaso siembre la inquietud en algunos por averiguar qué carajo debían de ser los catalanes en el siglo VIII. ¿Japoneses? ¿Australianos? ¿Maragatos? Misterio.

Pero no piense el lector que quedan ahí las insólitas revelaciones de las que nos hace partícipes el erudito Molinas. Porque también nos informa de que "el problema del encaje catalán en España es el del encaje de un pueblo norteño en un país sureño". En cierta ocasión, Carod Rovira aconsejó a sus amigos euskaldunes que se fijaran bien en el mapa antes de salir de excursión a mover árboles, y yo estoy tentado de hacer lo mismo con Molinas. Porque Cataluña es un país tan "norteño" como Marsella, Roma (la ladrona), Albania, Grecia o Turquía. Una fantasía geográfica, ésa, sobre la que nuestro autor asienta otra culturalista. A saber, el viejo topicazo, tan raído ya, de la esforzada laboriosidad de los protestantes frente a la presunta vagancia congénita de los católicos meridionales.

Y todo para dejar entrever que los andaluces son unos vagos. No como los catalanes, que curran mucho. Max Weber pasado por el Libro Gordo de Petete. Por lo visto, Oriol Pujol, Millet, Prenafeta, Macià Alavedra & Cia constituyen loables emanaciones del estricto puritanismo calvinista frente a la ociosa, negligente y corrupta Celtiberia papista. Qué nivel, señores. ¿Cómo explicar a los tontos útiles de la España profunda que su mítica Catalunya es la España profunda? Porque la socorrida tesis de la diferencia cultural falla por la base. Y ello por la simple razón de que aquí todos somos charnegos. La Cataluña real es un melting pot, tal vez el más importante del mundo. Sépase que durante el siglo XX tuvimos el doble de inmigración que Estados Unidos y cuatro veces más que Argentina. Entérese, Molinas: En Cataluña, todos venimos de otra parte. Si quiere descubrir España, Molinas, déjese caer por Barcelona. Yo le invito.

Cristiano Ronaldo y el catalanismo
Javier Orrico Periodista Digital 20 Enero 2014

La reciente concesión del “Balón de oro” a Cristiano Ronaldo ha mostrado, una vez más, las verdaderas pulsiones del catalanismo. Se equivoca quien crea que la tabarra catalana que aguantamos desde hace ciento cincuenta años, en su versión moderna, es una cuestión política. En realidad, estamos ante una patología que debería ser estudiada por alguna ciencia de “fusión”, una suerte de socio-psiquiatría que resucitara, incluso, las teorías del bueno de don Carl Jung y su inconsciente etno-colectivo.

El origen patológico de esta pulsión es, como sabemos, el romanticismo alemán y su idea del ‘volkgeist’, el alma del pueblo, la noción que llevó hasta los nazis y su identificación entre esa alma inmortal y la raza aria. Y a una consecuencia: el sustento teórico del odio a lo que consideraban las razas inferiores que los habían dominado y desvirtuado en su pureza primigenia, como los judíos y los mestizos pueblos mediterráneos en general. El catalanismo (y hablo de esto y no de todos los catalanes, insistamos) también cree, desde sus inicios, en un ‘volkgeist’ catalán, un pueblo superior que, como el germánico, se vio reiteradamente frustrado por una historia injusta y unos vecinos miserables. La semana pasada, sin ir más lejos, Mas recibió a Roberto Maroni, el líder de la Liga Norte italiana, otros que tal, los aliados de Berlusconi y del neofascista MSI, los cuales también aspiran a liberarse de la escoria del Sur, il Mezzogiorno, esos pobretes, ilustrándonos definitivamente sobre quiénes son y han sido los modelos del separatismo catalán, incluyendo a las antiguas izquierdas de IU-ICV y el PSC-PSOE, en este viaje hacia la ‘libertad nazional’.

Esa frustración, que se alimenta de la reinvención de la Historia, es la verdadera razón de ser de todo lo que ha ocurrido en los últimos treinta años: el resentimiento acumulado, la envidia retroalimentada de un pueblo al que el catalanismo ha terminado por convencer de su superioridad natural. Por eso era y es frustrante ver cómo el Estado estaba en manos de esos palurdos ‘castellans’ (“Mamá, ¿con quién vamos a jugar hoy, si en el parque todos son ‘castellans’?, preguntaban inconsolables los hijos de Pujol en anécdota relatada, al parecer, por la propia Marta Ferrusola), incapaces de conservar incluso los últimos restos del imperio colonial que había servido a los comerciantes catalanes para medrar y enriquecerse; y, sobre todo, cómo ese pueblo inferior de atrasados hidalgos y agricultores había creado una civilización universal, en tanto ellos, industriosos y creativos, no habían pasado de inventar el pan con tomate que, encima, les habían contagiado los murcianos, los ‘mursianus’, los pijoapartes del sureste que habían constituido la primera gran oleada de sangre del sur pervertidora de su pureza occitana. Una gran historia sobre la ‘identidat’ la del ‘páambtomàquet’(tomate 'restregao' en la tradición murciana) que hoy venden como propio.

La nostalgia del imperio medieval perdido (Cerdeña y Nápoles), y de su ‘destino manifiesto’, propia de todos los nacional-fascismos, se canalizó durante los últimos cien años en el F.C. Barcelona, su armada simbólica, la cual, tras un siglo de derrotas, iniciaba el siglo XXI con una hegemonía de un lustro, irónicamente rota sólo por dos portugueses y aplastada por la Wehrmacht alemana del Bayern de Múnich, que culminaba la humillación robándoles a Guardiola, su agit-prop de diseño. Sólo faltaba que en 2013 se les lesionara el nuevo mariscal mercenario, el Roger de Flor de la independencia, el argentino Messi, y que le dieran el “Balón de oro” al portugués ‘al servicio de Castilla’ Cristiano Ronaldo. Tenían que estallar. No bastaban sus cuatro trofeos seguidos. La envidia, como sabemos, no se sacia nunca, aunque hoy seas más rico que el vecino, siempre te envenenarás por lo que él tiene.

Y así, mientras en Madrid no se discutió demasiado sobre los laureles messianos (más allá sobre todo de lo que ocurrió en 2010 con Iniesta, un barcelonista al que el madridismo habría premiado sin dudarlo ese año, y que fue ninguneado en la propia Cataluña por castellano, ese baldón), el separatismo barcelonista ha sido 'un clam’ contra Cristiano, buscando todo tipo de razones-embudo (las que no se aplican a ellos mismos cuando no les conviene) y convirtiendo esta anécdota de un premio futbolístico en metáfora del proceso independentista al completo: el complejo de superioridad-inferioridad, el victimismo, la tiña que se les sube a los ojos ante cualquier triunfo, aunque sea por delegación, de eso que llaman España: la sombra que siempre les impidió la gloria, la prisión imaginaria que no les dejó llegar a ser aquello a lo que estaban llamados, la Catalunya gran, la nación llamada a dominar el mundo con su salchichón de Vic.

Que antes era Vich.
La otra cara de la moneda: adiós 'Expaña'
Xurde Rocamundi www.lavozlibre.com 20 Enero 2014

Empresario y fundador no militante de Ciutadans

Como ya hemos advertido en diversas ocasiones muchos de los que estamos en esta desigual lucha contra el nazionalismo,el 2014 se presenta como “el año cero” de aquellos que propugnan la secesión.

Las Diadas de 2012 y 2013 solo eran meros ensayos para lo que tienen preparado en el ya manido 300 aniversario de según ellos, ”la pérdida de libertades de Cataluña”.

Y el Gobierno español sigue sin actuar con la contundencia que debiera,echo de menos una declaración institucional, con todas las de la ley, poniendo las cartas sobre la mesa. O mejor aún, una declaración conjunta con el partido de la oposición diciéndole a la Generalitat dónde están los límites.

En cuanto a la casta dirigente en Cataluña, pues ya lo veis, el Parlament ya tiene pregunta y le piden al Estado la competencia para celebrar referéndums.

Esto es lo que pasa cuando callas, ellos se suben más a la chepa, por aquello de quien calla otorga... o lo que es lo mismo, unas tímidas declaraciones de nuestro Presidente del Gobierno haciendo mención de la Constitución, sí, pero con la boca pequeña... Y eso que tiene suficientes argumentos, juicios de valor, para con la ley en la mano deshabilitar el Govern de la Generalitat...

Porque lo cierto es:
Que la Generalitat ha traspasado todas las líneas rojas de la decencia y la política. Gustan de hacer comparaciones con otras naciones,pregúntense donde estarían si vivieran en otros países de larga trayectoria democrática como Francia o Estados Unidos.

El President posiblemente llevaría ya mucho tiempo apartado de sus obligaciones y hacinado en un habitáculo de 3x2 privado de libertad...

El Sr. Artur Mas es el President de la Generalitat, es obvio, pero ha olvidado el otro papel que ostenta además del citado título: el de máximo representante en Cataluña del Gobierno español, y como tal ha de ser leal al Estado.

Y esa Constitución de la que actualmente tanto abjura, es la misma que le ha dado su actual posición.

Ha volcado sus esfuerzos en contentar solo a una parte de los ciudadanos catalanes. Ha conseguido lo que ninguno había hecho antes desde 1978, romper la convivencia pacífica del pueblo al que tanto dice respetar.

Cataluña era hasta ayer un marco de convivencia única, donde las distintas sensibilidades coexistían en armonía.

Gracias al Govern, esas buenas relaciones se han roto: hay familias que no pueden reunirse alrededor de una mesa, vecinos de una misma comunidad que no se hablan. Ha llevado al enfrentamiento verbal a amigos de toda la vida, a padres contra hijos, a nietos contra abuelos.

Todos aquellos rencores que la Transición dejó atrás, y tras 35 años de paz social, los ha truncado en beneficio de su propia egolatría, por su irresponsabilidad como gobernante, incitando al odio entre conciudadanos.

Para más inri, el Sr.Mas, en su delirio, ha sido capaz de compararse con personajes históricos de tal magnitud como Moisés, Martín Luther King o Ghandi. Por cierto, este último no sé si olvidó mencionarlo, consideró un fracaso personal la separación de Pakistán de la India.

Y menos mal que no ha osado a compararse con Nelson Mandela.

Ha vinculado interesadamente la historia de Israel con la de Cataluña.

Por más que lo ha intentado, los mandatarios internacionales no le han recibido al carecer del rango necesario. Le han dejado claro que es un problema interno español y que Cataluña para el mundo no es más que una región mediana del sur de Europa.

El Sr. Arturito alienta la utilización de términos confusos, denominaciones que llevan al engaño. Permite que algunos hablen de “independencia”, como si Cataluña fuera una colonia española en lugar de una parte de la misma.

Y citando a mi admirado Félix Ovejero, yo le pregunto: ¿Desde cuando en una supuesta colonia los supuestos colonizadores viven en los suburbios y extrarradios de las ciudades y los supuestos colonizados en Pedralbes y barrios de alto standing?

El mismo President utiliza la palabra “soberanía”, consciente del error en que incurre, evitando su justo significado: ¡SECESIÓN!

Otro gran personaje histórico con el que ha tenido la inconsciencia de medirse de igual a igual dijo que "se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo": Abraham Lincoln.

ESTATUT
Uno de los argumentos más manidos es que la gota que colmó el vaso fue la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut. Pues bien, es hora de hablar sobre el Estatut:

El Nou Estatut fue obra del anterior Govern de la Genaralitat orquestado por el “tripartito”.

Un Estatut que no pedía nadie, salvo el 5% de la población catalana, es decir, los de siempre...

Se fue cociendo durante 3 largos años a sabiendas de su inconstitucionalidad, durante los cuales hubo un machaqueo constante de los medios afines.

Y aún siendo legal el procedimiento para llevarlo a cabo por medio de un referéndum y su posterior paso por las Cortes, posee el triste récord de ser las elecciones con menor participación de toda la historia de la democracia española...

DESAGRAVIOS
Hablan de los supuestos desagravios cometidos por el Gobierno a Cataluña, y sin embargo acusan al Ejecutivo de ladrón sin pudor alguno, insultan con descaro a los ciudadanos de otras Comunidades Autónomas llamándoles vagos y despilfarradores, desobedecen sentencias del Tribunal Supremo y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, amenazan al Gobierno con el desacato y la desobediencia civil cuando una ley no es de su agrado, ningunean a la Vicepresidenta del Gobierno en actos públicos, boicotean la reputación de España en los foros internacionales, alientan el independentismo con dinero público, mienten con las cifras de lo que ellos llaman “déficit fiscal”, hinchan las encuestas a su favor en intención de voto, etc.

La “independencia” que propugnan es a la carta, es simplemente económica y especialmente judicial. Desde aquí, con convencimiento absoluto les digo, de ser así, jamás habrían salido a la luz pública ni el caso Palau, ni mucho menos el caso ITV... (ni ningún otro que pusiera en peligro a la gran oligarquía patricia).

Ustedes no quieren separarse de España, quieren disponer de todos los recursos a su antojo, elegir a sus jueces a conveniencia, y encima tener influencia en Madrid.

Se esfuerza en vender una independencia,sin ningún coste, señalando no sólo lo que ustedes pretenden hacer, sino decidiendo por los demás.

Diciéndolo de otra forma y utilizando una vez más uno de sus símiles favoritos: un divorcio donde ustedes se queden con la vivienda, la patria potestad de los hijos, las propiedades, el coche, la pensión alimenticia, la compensatoria y además poder seguir mangoneando en la vida del excónyuge.

LENGUA
Y en cuanto a la lengua se refiere, basta de confundir y equivocar términos: ¡La lengua oficial de todo el Estado es el español o el castellano en su defecto! Y el resto de lenguas territoriales son ¡cooficiales!

¡Así lo dicta la Constitución que usted juró el día que asumió su cargo como President!

ANTECEDENTES
En los años 90, su mentor y antecesor ya tenía en el programa del partido que usted representa los términos claros a seguir: "Convertir la sociedad catalana en una composición étnica cultural, inculcar el sentimiento nacionalista propiciando un férreo control en todos sus ámbitos, con la infiltración en puestos claves de los medios de comunicación, político, financiero, eclesiástico y educativo. Este último en especial, vigilando la catalanización en la enseñanza, e incluso incidiendo en las Asociaciones de padres".

¡De esas aguas vienen ahora estos lodos!...

Y claro, han creado todo un conglomerado clientelar, una élite no productiva, con sueldos escandalosos al servicio de los designios de la Generalitat.

PLURALIDAD
Hasta hace poco, otra de sus reivindicaciones continuas era la “pluralidad”:

Sí, justamente la misma que ustedes practican, solo hay que ver los apellidos que en Cataluña detentan cargos públicos, sociales y culturales, organismos tales como el Consell Executiu, Parlament de Catalunya, Caixa Catalunya, Administració Pública, el F.C.Barcelona, L´Assemblea Nacional Catalana, Teatre Nacional de Catalunya, Palau de la Música Catalana, Gran Teatre del Liceu, TV3, La Vanguardia, El Periódico de Cataluña, Ara, el Punt Avui, etc

Me imagino que de los más de 3,5 millones de habitantes de Cataluña provenientes de otros puntos de España de 1ª a 3ª generación, ninguno debe tener la idoneidad para ostentar el cargo en ninguna de la organizaciones antes citadas y poder llamarse José García Fernández.

Dicho nombre no lo he elegido al azar, según el I.N.E. José es el nombre propio más extendido en Cataluña y García y Fernández los apellidos de uso más común.

Será por aquello que dijo Eric Hobsbawwn: "No importa que seamos una minoría, siempre y cuando tengamos el suficiente peso político". O dicho de otra manera más cercana, de casa: "Somos unos 400 que estamos en todos los suflés" de Félix Millet.

DERECHO A DECIDIR
Últimamente, se oye mucho el latiguillo del “derecho a decidir” y son tan conscientes como yo de que no es un derecho, sino una simple reivindicación. Una vez más, utilizan un lenguaje confuso en beneficio propio.

El derecho de esa decisión es del conjunto de los españoles y no de su gobierno.

Se pueden hacer muchas preguntas por medio de un referéndum en el que los ciudadanos catalanes tengan derecho a decidir. He aquí algunos ejemplos:

¿En qué lengua desea escolarizar a sus hijos?
¿Y el derecho a rotular su negocio en el idioma que usted quiera?
¿Y el de decidir si no quiere pagar una televisión pública independentista?

No obstante, el Gobierno también podría preguntar a todos los españoles:

¿Quiere que intervenga y anule la Autonomía catalana?
¡Eso si sería un ejercicio de Democracia!

Por cierto “molt honorable President”:
¿Ha explicado alguna vez a toda la sociedad catalana que la salida de España y Europa les haría perder un 40% de la cuota de mercado?

¿Y que los ingresos de la Seguridad Social no son acumulativos? ¿Que no tiene el capital para asegurar las pensiones? ¿La parte de deuda pública que tendrían que asumir? ¿Y la fuga de multinacionales y grandes empresas que ya se están produciendo? ¿La diáspora de personas a sus lugares de origen? ¿Que si mantienen el euro no podrán emitir moneda? ¿Ni recibir ayuda alguna del BCE ni la UE?

CAMBIO DE TERCIO: ¿Y SOBRE EL PSC, QUÉ CABE DECIR?
Pues es una muestra real de cómo actúa el nazionalismo radical:

Desde que el Sr.Maragall y el Sr.Montilla, desoyendo la base social de sus votantes, optaron por el soberanismo, han padecido una sangría de militancia y sufragios.

Aún así, el “ala catalanista” trata de imponer su criterio. Da igual que el “consejo nacional” optara con la abrumadora mayoría del 83% por el NO a pedirle al Estado la competencia para celebrar referéndums.

Abrir los ojos, esa es la realidad, el Nazionalismo no está abierto a ninguna negociación. Están acostumbrados a salirse con la suya, sino es a su modo por las buenas, lo será por las otras, aún haciendo saltar por los aires la convivencia del partido y la sociedad... y ¡¡¡después hablan de democracia!!!

Y para terminar, después de haberme desahogado un poco (llevo más dentro), advertiros: esto va a acabar muy mal. En breve la España que conocemos ya no será tal.

Desde luego, el referéndum no va a celebrarse. El Gobierno al final, tarde, mal y por la fuerza, tendrá que actuar:

“Si recuperamos un pueblo y no recuperamos a sus ciudadanos, ¿para que sirve?”.

El status catalán cambiará en breve (sí o sí), tal es así que el PSOE ya está dispuesto a una nueva Constitución y crear un Estado Federal. No será una derrota del nazionanlismo, sino una victoria, lo tienen muy estudiado, cuentan de sobra con la cobardía de los dos grandes partidos nacionales.

Han expuesto un plan de máximos, sabiendo que tarde o temprano el Gobierno de Madrid se atendrá a negociar. Ya no hay marcha atrás, quizá Cataluña no consiga la independencia en su término más amplio, pero han hecho todo lo posible para que ésta sea efectiva por hechos consumados (no se deshará lo hecho) y por implantación o advenimiento (Libro: Carlos Girauta 'Votaré no a la secesión').
 


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