AGLI Recortes de Prensa   Lunes 27  Enero  2014

2014: sólo más impuestos, recortes y deuda
Roberto Centeno El Confidencial 27 Enero 2014

Mariano Rajoy no ha dicho una sola verdad desde su primera comunión. Sus mantras preferidos son que ha hecho todas las “reformas necesarias” y que ya hemos salido de la crisis. ¿Y a qué se refiere este farsante? ¿Acaso a que el gasto político improductivo está fuera de control y se ha incrementado un 6,9% a noviembre? ¿Acaso a que la deuda del Estado se ha incrementado en 2013 en 128.000 millones de euros, un 40 % más que el año anterior y la cifra más alta en porcentaje de PIB en 200 años? ¿Acaso a que los precios del gas, la electricidad y el petróleo, en manos de monopolios privados sean los más altos de Europa? ¿Acaso a que el crédito al sector privado haya caído en otros 70.000 millones? Y, como nos recuerda Oli Rhen, “no hay ejemplos de recuperación sin aumento del crédito”.

¿Cuáles son entonces las “reformas necesarias”? Sin duda, en su cínico lenguaje, se está refiriendo a ser campeón mundial de las subidas de impuestos, de la reducción salarial y de las prestaciones sociales. Y campeón europeo de la desigualdad. Y lo que entra ya en el terreno de la degeneración y la perversidad, la pobreza grave –personas que viven con menos de 307 euros al mes– se ha duplicado, y afecta ya a más de tres millones de personas. La pobreza infantil se ha disparado en más de un 30%, hasta el punto de que la Comisión Europea afirma estar “seriamente preocupada por el aumento de la pobreza infantil en España”. Y lo más inaudito y casi delictivo, "en España tener empleo no garantiza salir de la pobreza".

Pero a Rajoy no le preocupa lo más mínimo. Ha dedicado casi 300.000 millones de euros a rescatar un sistema financiero incompetente y corrupto, sin analizar lo más mínimo qué entidades eran viables y cuáles no. De ese dinero, más de 100.000 millones –o el 10% del PIB– no serán recuperados jamás, algo que no ha sucedido en ningún otro rescate mundial. El ministro Guindos afirmaba hace unos meses que el rescate bancario no costaría un euro a los contribuyentes, con la misma desvergüenza que como presidente de Lehman en España vendía basura a los incautos como si fuera oro. Además, mantienen íntegro el despilfarro público más escandaloso de Occidente con dos millones de enchufados, miles de empresas públicas inútiles, duplicidades, coches, etc. Un 10 % del PIB tirado a la basura, pero “eso no se toca”, diría Mariano. No tienen perdón de Dios. Veamos ahora las grandes mentiras de Rajoy de cara al 2014.

1. “Ya hemos salido de la crisis, ahora empieza la recuperación”
Se trata de la falsedad central, incluso confirmada por instituciones extranjeras, tomados como la Biblia por la mayoría de analistas, cuya amnesia parece ser permanente. Primero, el FMI, que jamás ha dado una en la estimación del crecimiento para nadie y menos para España. Es como si las previsiones las hicieran los conserjes. Para 2008 era del +3,4; la realidad fue del +0,9%. Para 2009, su previsión fue +1,7%, la realidad -3,6%. En abril de 2011, pronosticó que nuestro déficit público sería ese año del 6,2%, pero la realidad fue del 9,6%, y, así, sucesivamente. ¿Y qué decir de la Comisión Europea? Un mono tirando flechas a una tabla de números habría acertado muchas más veces.

En 2008 todos juraban y perjuraban que en el sector inmobiliario sólo había una suave desaceleración del crecimiento de los precios. El tema es una auténtica canallada porque han hecho tomar decisiones ruinosas de compra o de inversión a cientos de miles de familias Entre 2007 y 2012 el PIB de Irlanda, según estos artistas, tendría que haber crecido un 15% y el de Grecia un 12%. La realidad fue el -9% y el -15%, respectivamente. En España, el PIB sería hoy un 10% mayor y, sin embargo, es un 4% menor, y eso el oficial, porque si habláramos del real el tema se saldría del dibujo. ¿Y qué decir de los servicios de estudio patrios? En 2008 todos negaban que en España hubiera una crisis o juraban y perjuraban que en el inmobiliario sólo había una suave desaceleración del crecimiento de los precios, pero que los pisos “nunca pueden bajar de precio”. El tema es una auténtica canallada porque han hecho tomar decisiones ruinosas de compra o de inversión a cientos de miles de familias, que han perdido hasta la camisa. Y hoy sucede lo mismo con la falsa recuperación.

La única manera de abordar el problema es analizar la realidad de las cifras oficiales, las fortalezas o debilidades de nuestra economía, y tratar de extrapolar una situación basada en hechos y no en fantasías. Desde final de 2007, la manipulación de las cifras de Contabilidad Nacional ha sido una constante por parte del Gobierno de turno. La más sonada –ya que permitiría a Zapatero ganar las elecciones por segunda vez– fue la del cuarto trimestre 2007, publicada dos semanas antes de las elecciones generales de 2008. En ellas, según el Banco de España y el INE, la economía había crecido un 0,6%, comparada con un 0,4% en el trimestre anterior, lo que permitió a Zapatero afirmar que, al contrario del resto de economías mundiales, la española no sólo no estaba cayendo, sino que estaba subiendo. Seis meses después, el INE corrigió la cifra al 0,2 %, pero ya era tarde.

El Gobierno de Rajoy, al igual que el de Zapatero, está manipulando masivamente las cifras, creando falsas expectativas que acabaremos pagando muy caras. Empecemos por el crecimiento del 0,1% del tercer trimestre. Esta cifra se deriva de un supuesto crecimiento del consumo privado en un 0,4%, que representa los dos tercios del PIB. Es un supuesto porque no coincide para nada con los indicadores cuantitativos del consumo. Así, las ventas interiores de las grandes empresas, según la Agencia Tributaria, cayeron un 2,5% en el trimestre, mientras que las de comercio al por menor lo hicieron en un 2,0%.

El Gobierno de Rajoy, al igual que el de Zapatero, está manipulando masivamente las cifras, creando falsas expectativas que acabaremos pagando muy carasLa formación bruta de capital fijo, que supone del orden del 20% del PIB, cayó en un -6,6% (un -10,3% la construcción y un +0,2% los bienes de equipo). El consumo de energía eléctrica, corregido de estacionalidad, cayó un 2,4%. Y en cuanto a la aportación del comercio exterior, según el Banco de España, “se hizo negativa en una magnitud de una décima, las exportaciones mostraron un comportamiento claramente menos expansivo”. Sólo el consumo público subiría según esta entidad en un 0,1%. En resumen, los indicadores cuantitativos del 86% del PIB cayeron en el tercer trimestre un 3,2% y la aportación del comercio exterior fue negativa. La manipulación de las cifras de Contabilidad Nacional es escandalosa. Con estas caídas de los componentes del PIB, cómo rayos va a crecer el PIB un 0,1%. Nos toman por imbéciles y nadie se molesta en comprobar nada.

Pero si el crecimiento del 0,1% en el tercer trimestre no se tiene en pie, lo del 0,3% en el cuarto sigue la misma senda. Según el Boletín Económico del Banco de España de diciembre, “la actividad industrial apunta a una ralentización durante el cuarto trimestre. El PMI manufacturero se situó en noviembre por debajo de 50, el umbral teórico de expansión, y por encima del cual se había mantenido durante los meses previos”. “El índice de producción industrial retrocedió en octubre un 0,8%, en contraste con el crecimiento del 0,2% del mes anterior”. “Los afiliados a la industria disminuyeron en noviembre un 2,6%”. “El indicador de actividad del sector servicios descendió en octubre un -0,5%”. Por lo que se refiere al sector exterior, el empeoramiento observado en el tercer trimestre se ha agudizado, con las exportaciones cayendo en noviembre a un ritmo desconocido del 1,17%. El resumen es de Oli Rehn, Comisario de Asuntos Económicos de la UE: “Llevará más de diez años arreglar la crisis en España”.

2. “El paro baja en 69.000 personas a finales de 2013”
Hasta el propio presidente de la Xunta de Galicia, Núñez Feijóo, ha criticado abiertamente la 'propaganda' de Rajoy sobre el empleo y el fin de la crisis, y es que el tema no es para menos. La EPA del cuarto trimestre aporta una serie de datos que muestran que la situación del empleo dista mucho de estar mejorando, y lo que es peor, esta ha empeorado en el último trimestre respecto a los anteriores. Precarización y destrucción de empleo siguen dominando la situación. Sin embargo, lo único que destaca el Gobierno es que el paro baja en 69.000 personas y se olvida decir que esto es sólo por la caída de la población activa, que se ha reducido en 268.000 personas en 2013. El empleo, que es la clave, se ha reducido en 198.900 personas en el año, de las cuales 65.000 en el trimestre, lo que significa que la destrucción de empleo se está acelerando, no reduciendo.

La EPA del cuarto trimestre aporta una serie de datos que muestran que la situación del empleo dista mucho de estar mejorando. Precarización y destrucción de empleo siguen dominando la situaciónEn línea con ello, la tasa de paro o número de parados dividida por la población activa ascendió al 26,03% frente al 25,98% del trimestre anterior, y por encima también del cierre 2012. Asimismo, la supuesta reducción del paro juvenil es falsa, ya que el descenso fue debido a que 72.400 jóvenes abandonaron España, no a que encontraran empleo. Dicha tasa sigue por encima del 55%, una cifra absolutamente tercermundista. Otras cifras reveladoras muestran cómo falsean las estadísticas precarizando el trabajo: hay ya 2,8 millones de contratos por horas, lo que significa que uno de cada cuatro trabajadores del sector privado trabaja a tiempo parcial. El plan de emprendedores es, como era de esperar, un puro camelo; han desaparecido 51.500 trabajadores por cuenta propia. El empleo a tiempo completo ha bajado este trimestre en 218.100 personas, mientras que el número de los empleados a tiempo parcial ha aumentado en 153.100.

3. “Mejora de la consolidación fiscal y de la deuda”
¡Como lo oyen! Esto fue lo que dijo Rajoy a Obama en Washington, que como es un chico de Harvard muy bien educado, hizo como que se lo creía. Para esto hace falta ser mucho más que un mentiroso, algo así como el campeón mundial del cinismo. Si algo va mal en la economía española, y va casi todo, es el déficit de las Administraciones Públicas, que está fuera de control, y la deuda, que está creciendo exponencialmente. Ni hay consolidación fiscal ni nada que se le parezca, y en cuanto a la deuda, lo único de lo que Rajoy puede presumir es de haber batido todos los récords históricos de crecimiento de la misma. En los once primeros meses de 2013, el déficit de caja del Estado fue 9.971 millones mayor que en el mismo periodo 2012, el déficit de la Seguridad Social se ha duplicado y el de las comunidades autónomas sólo Dios lo sabe, pero es mayor.

Si algo va mal en la economía española, y va casi todo, es el déficit de las Administraciones Públicas, que esta fuera de control, y la deuda, que está creciendo exponencialmenteEn cuanto al déficit público, ya he explicado, sólo del Estado ha crecido exponencialmente con Rajoy en 245.000 millones de euros, ¡el 24 % del PIB! ¡Pero qué hacen estos insensatos con tal río de dinero! Es una salvajada casi imposible de imaginar. Pero es que esto es sólo una parte: si consideramos toda la deuda, los pasivos en circulación, estamos hablando de ¡418.000 millones entre el tercer trimestre de 2011 y mismo periodo de 2013, una deuda total de 1,3 billones de euros! Los intereses superan con mucho el crecimiento anual previsible en los próximos cien años y, además, seguimos endeudándonos: 65.000 millones netos previstos para 2014, que al final será casi el doble. Esto no sólo ya imposible de pagar, es que garantiza la ruina de varias generaciones de españoles. Es algo que trasciende la economía y entra en el campo del delito de lesa Patria.

El efecto útil de las reformas de Rajoy ha sido, en una situación de darwinismo social, con muy pocos ganadores y muchos perdedores, el empobrecimiento generalizado de la población, donde la desigualdad social es ya la mayor de Europa con diferencia, y con una asignación tan disparatada de recursos que, habiendo endeudado en el 40% del PIB en dos años, el crecimiento ha sido negativo y la destrucción de empleo ha seguido a toda marcha. La consolidación fiscal se está haciendo exclusivamente sobre la economía productiva y el consumo de las familias, no en la economía improductiva, y esa es la clave.

En 2014 las únicas certezas, más allá de las mentiras y las fantasías del primer mentiroso de Europa son la reforma fiscal, con subidas de la mayoría de impuestos; recortes sociales, particularmente desempleo y pensiones. La vicepresidenta Sáenz de Santamaría anunció en septiembre ante un grupo de inversores internacionales que las pensiones bajarían un 18% en los próximos tres años y, se ha producido un crecimiento imparable de la deuda para financiar el despilfarro y la corrupción del sistema político. En concreto, alrededor de un 70% de las familias españolas perderá renta real en 2014, un 20% se mantendrá y un 10% se enriquecerá y, de ellos, menos de un 1% se enriquecerá escandalosamente. Esas son las únicas certezas para este año, ¡y, ay de aquellos que inviertan pensando en una inminente recuperación! Les pasará como a los que compraron viviendas en 2007, 2008 y siguientes, porque “los pisos nunca pueden bajar de precio”.

Crisis
Nuestro persistente riesgo de iliquidez
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 27 Enero 2014

La situación financiera de España a comienzos del año 2012 era de una extrema gravedad (prequiebra) por dos motivos: expansiva acumulación de deuda y negativa de "los mercados" a refinanciar nuestras posiciones pasivas. Es lo que tradicionalmente se ha conocido como "riesgo de insolvencia" y "riesgo de iliquidez", respectivamente.

Desde entonces, hemos mejorado parcialmente en ambos capítulos: el endeudamiento nacional ha dejado de crecer (no gracias al sector público, sino a unas familias y empresas que han sido capaces de amortizar más de 250.000 millones de euros desde comienzos de 2012, a pesar de ser desvalijadas fiscalmente) y el endeudamiento exterior ha comenzado a menguar (de nuevo, gracias a la progresiva readaptación y mejora de la competitividad de la economía privada, lo que ha permitido amasar un cierto superávit exterior); asimismo, desde que en julio de 2012 Mario Draghi anunció su predisposición a rescatar a los gobiernos de España e Italia –y desde que Shinzo Abe prometió inundar los mercados mundiales de crédito barato desde finales de 2012–, no hemos tenido problema alguno para colocar nuestra deuda.

La situación parece haberse estabilizado y son cada vez más quienes opinan que España ha entrado en un círculo virtuoso: con la financiación garantizada, nuestras familias y empresas disponen de tiempo para readaptarse y superar, por fin, los carajales acumulados durante la burbuja inmobiliaria. Si seguimos amortizando deuda y creando nuevas empresas competitivas, recuperaremos definitivamente nuestra solvencia y volveremos a crear riqueza (y empleo). Los indicadores adelantados o las recientes cifras del PIB y de la EPA parecen apuntar en esa dirección: la inversión en bienes de equipo está repuntando con fuerza (requisito para reajustar nuestra economía) y en el último trimestre del año el sector privado ya comenzó a crear empleo neto por primera vez desde 2008. Si siguiéramos así, acaso pudiéramos terminar tras varios años superando la crisis revirtiendo las causas que nos metieron en ella, si bien a un ritmo exasperantemente más lento que si desde un comienzo se hubiesen liberalizado los mercados y se hubiese equilibrado financieramente al sector público.

Pero no está ni mucho menos claro que podamos seguir así. La ausencia de problemas de refinanciación por parte de España no se debe a que hayamos reducido nuestra demanda de capital a los mercados, sino a que éstos se han vuelto extremadamente pródigos merced a la ya mentada red de seguridad de Draghi y al expansionismo monetario japonés: al contrario, el Tesoro español emitirá en 2014 más deuda bruta que en ningún otro ejercicio de nuestra historia, casi 245.000 millones de euros. ¿Qué sucedería en este contexto si los mercados volvieran a cerrarse? Que nos hallaríamos en una situación bastante más complicada que la de 2012, pues nuestra necesidad de refinanciación sería incluso mayor: el reajuste se pararía en seco y volveríamos a comenzar con rondas de liquidaciones. Es decir, del mismo modo que 2012 detuvo en seco el proceso de muy parcial saneamiento que ya estaba en marcha en la primera mitad de 2011, un eventual cierre futuro de nuestra financiación podría dar al traste con el actual proceso de saneamiento.

En medio de la calma actual, puede parecer extemporáneo plantear la posibilidad de una nueva crisis global de liquidez, pero por desgracia se trata de un riesgo más que factible en una economía mundial que también adolece de graves –y no resueltos– desequilibrios. El más inmediato, uno que lleva llamando a la puerta desde hace meses: la corrección de unos emergentes que han estado sobreendeudándose al socaire del crédito barato internacional durante los últimos años. A lo largo del jueves y del viernes se produjo un nuevo recordatorio de que la amenaza sigue muy presente: las bolsas mundiales cayeron apreciablemente (entre un 3 y un 4%) y las primas de riesgo de España, Italia, Portugal y Grecia repuntaron casi un 10% ante las crecientes dudas que despiertan los emergentes (especialmente, en estos momentos, Argentina y Turquía). Aviso a navegantes de que la marea podría terminar bajando de nuevo y de que los muy alejados de la costa no alcanzarán tierra firme.

Nuestro problema es, justamente, que el Gobierno ha renunciado a acercarnos a la costa, a saber, ha renunciado ajustar el gasto público y a liberalizar la economía con la esperanza de que la fuerza del viento nos conduciría pasivamente a la salvación. No nos ha vuelto resistentes frente a nuevas turbulencias mundiales sino que, como a comienzos de 2011, se ha limitado a colocar una vela para que nuestros desequilibrios se corrijan por sí solos a pesar de su inclemente sangrado tributario y de sus anquilosantes regulaciones. Nuestro gigantesco déficit público nos condena, precisamente, a estar expuestos en todo momento a las dudas, miedos, incertidumbres y pánicos de los mercados. Es el precio que pagar en esta crisis por un Hiperestado que tanto PSOE como PP se han opuesto radicalmente a adelgazar. Es decir, es el precio de una política económica orientada a preservar la burbuja estatal en lugar de a pincharla.

¿Compraría un coche de segunda mano a Rajoy?
Carlos Sánchez El Confidencial 27 Enero 2014

“Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti”. La frase es muy conocida y la pronunció hace más de un siglo el filósofo Friedrich Wilhelm Nietzsche, pero refleja con claridad el principal problema de la política española, que no es sólo la existencia de un sistema de partidos que ahoga la participación de la sociedad en la cosa pública con su omnipresencia en todas las instituciones. Ni siquiera es la pervivencia de un sistema electoral que impide la competencia real y equitativa entre distintas fuerzas políticas.

El problema central tiene que ver con la credibilidad. O dicho en otros términos, con el hecho de que la confianza en las instituciones -como reflejan las encuestas del CIS- se haya esfumado.

Hoy, utilizando una vieja frase del marketing político estadounidense, nadie (o casi nadie) compraría un coche de segundo mano a Mariano Rajoy. Desde luego que tampoco a Rubalcaba, lo que refleja la desconfianza que se ha instalado en la opinión pública española respecto de los dos grandes partidos. Sin duda, por una cierta degradación del sistema democrático que ha creado ciudadanos descreídos. Hasta el punto de que cualquier noticia económica, por positiva que sea, es observada con recelo por una parte importante de la opinión pública.

El fantasma del descreimiento recorre medio mundo favorecido por la aparición de nuevos canales de información que desmontan día tras día las falsas versiones oficiales, incapaces de entender que la verdad, al final, casi siempre saca la cabeza, aunque sea tardeEl tamaño del PIB, el número real de parados, las cifras de déficit público o, incluso, lo que el Estado destina a sanidad o educación se pone en cuarentena o bajo sospecha. Nadie se cree nada. Y eso es un auténtico drama en un país que necesita volver a confiar en algo. La historia del siglo XX europeo ha demostrado hasta la saciedad que ciudadanos descreídos son el mejor caldo de cultivo para todo tipo de populismos y el resurgimiento de demagogos profesionales.

No se trata, en todo caso, de un fenómeno específicamente español. El fantasma del descreimiento recorre medio mundo favorecido por la aparición de nuevos canales de información que desmontan día tras día las falsas versiones oficiales, incapaces de entender que la verdad, al final, casi siempre saca la cabeza, aunque sea tarde.

La información de los votantes
La causa de este comportamiento inútil de muchos gobernantes probablemente tenga que ver con lo que sostenía el consultor Joseph Napolitan, con más de cien campañas políticas a sus espaldas. Napolitan, fallecido hace pocas semanas, decía que nunca hay que subestimar ni la inteligencia de los votantes ni la cantidad de información que se pone a su disposición. Y en la política española ha ocurrido exactamente eso. Se ha despreciado el conocimiento, lo que ha provocado un escepticismo general sobre todo lo que huela a política.

Y es, en este contexto, en el que el Gobierno ha cometido un error táctico de primera magnitud al haber jaleado los vientos de la recuperación mucho antes de lo que indicaba el sentido común. Es evidente que la economía española ha dejado atrás lo peor y que el ajuste (tanto en términos de empleo como de PIB en términos interanuales) está a punto de finalizar. Pero insistir en que la economía real va mejor -no la de carácter financiero- es un insulto a la inteligencia.

Va mejor simplemente porque los datos se comparan con los registrados en 2012 y primer semestre de 2013, es decir respecto de lo que sucedía durante una profunda recesión. Pero eso no significa que la renta disponible de las familias (el mejor indicador para detectar si se ha materializado) esté volviendo a niveles aceptables.

Es verdad que la obligación de cualquier Gobierno es insuflar confianza en los agentes económicos, pero tirarse a la piscina sin agua no parece aconsejable. Precisamente, porque conduce a la frustraciónSólo hay que observar lo que dicen las cuentas no financieras de la economía española que elabora el INE, y que deja bien claro que durante el tercer trimestre de 2013 la renta disponible bruta de los hogares siguió disminuyendo hasta los 162.521 millones de euros, lo que representa un 1,6% menos que en el mismo trimestre de 2012. Eso quiere decir que la Bolsa sube, pero la capacidad de gasto de los hogares continúa menguando. Básicamente porque se sigue sin crear empleo (se está produciendo un efecto sustitución de empleo a tiempo completo por parcial) y los salarios continúan sin crecer. Y empleo y salarios (y no los dividendos financieros) son las dos fuentes principales de la riqueza familiar.

Falsa confianza
Los problemas, por lo tanto, siguen ahí, y si el Gobierno en lugar de haber comenzado la campaña por la recuperación a la vuelta de pasado verano, cuando se convirtió en un auténtico asunto de Estado (extraña coincidencia de banqueros, altos empresarios e institutos de coyuntura), hubiera esperado dos o tres trimestres para anunciar un cambio de ciclo, es probable que las cifras de la Encuesta de Población Activa se hubieran recibido mejor por parte de la opinión pública. Es verdad que la obligación de cualquier Gobierno es insuflar confianza en los agentes económicos, pero tirarse a la piscina sin agua no parece aconsejable. Precisamente, porque conduce a la frustración.

Es evidente que la recuperación vendrá, sin duda por el acierto en muchas medidas tomadas por este Gobierno -con la inestimable ayuda del BCE- y por el enorme sacrificio que han tenido que hacer familias y empresas, pero poner los carros delante de los bueyes sólo favorece el descreimiento. A partir del segundo trimestre de 2014, de hecho, las cosas irán ya mejor (se volverá a crear empleo neto), pero crear falsas expectativas como se ha hecho en los dos últimos trimestres lleva necesariamente a la inutilidad de los mensajes políticos.

Un lector de El Confidencial ha hecho, en este sentido, la mejor radiografía de cómo está el país sin necesidad de hacer un profundo análisis de las cifras de la EPA.

‘Hace un año’, decía reginodelapena en el foro, me quemaron una costra que tenía en una pierna. Me dieron tres meses para la revisión y me llamaron ayer [por el pasado jueves] con una demora de tres meses. Bien, como buen pensionista llegué al especialista médico media hora antes de mi cita y me atendieron una hora y media después de mi llegada; no importa, me atendieron. Durante mi espera y dada la multitud de personas que estaban en los pasillos no pude dejar de oír sus conversaciones, la hija de una de ellas acababa de cerrar un quiosco. El hijo de otra estaba en el paro desde hacía diecinueve meses. Un muchacho a mi lado salía a las cinco de la tarde para Beirut a trabajar allí. El nieto de otra vivía en Ras Tanura [Arabia]. Los dos hijos de otro matrimonio trabajaban en Londres y unos conocidos de ellos fueron engañados por una agencia que los envió a Hamburgo. Eso lo dice todo de lo que está aconteciendo en Galicia. Esto ocurría hoy en el Hospital Naval de Ferrol’. Nada que añadir.

A quien se quiera ocupar
juan ignacio sanz ABC Catalluña 27 Enero 2014

Los partidos políticos tradicionales han sido incapaces de resolver el principal problema estatal: el paro

Desde el año 2008 se han generado sesenta y dos millones de desempleados en el mundo, según informe publicado esta semana por la Organización Internacional del Trabajo. De los cuales, aproximadamente cuatro millones corresponden al conjunto español a lo largo del mismo período temporal, cifra que representa algo más del seis por ciento sobre el total mundial. Lo que da idea, si alguien aún lo dudaba, de la gravedad del impacto de la crisis en nuestro país, por una parte, y de la rigidez de nuestra estructura económica a la hora de reaccionar y adaptarse a las nuevas realidades, por otra.

La cuestión tiene que ver con la publicación de la encuesta de población activa, que arrojaba una reducción en la cifra de desempleados del orden de sesenta y cinco mil. Cifra nada despreciable si no fuera porque la destrucción de empleo fue aún mayor. De manera que el efecto neto final sigue siendo negativo, hasta el punto que la cifra de población activa española se sitúa en los mismos niveles que en el momento previo de la crisis. Es decir, más de seis años sin crecimiento de población activa en el conjunto nacional.

Lo que demuestra que los partidos políticos tradicionales han sido incapaces de resolver el principal problema estatal. En las últimas semanas han sido distintas y de tinte variado las nuevas propuestas políticas que salen a la luz ante las elecciones europeas de mayo. Las nuevas propuesta siempre son de desear. Aunque, lamentablemente, tampoco plantean solución al principal problema nacional.

Juan Ignacio Sanz es director executive master en corporate finance de ESADE

La España que viene
José Luis Ortín www.vozpopuli.com 27 Enero 2014

Producto de las sucesivas irresponsabilidades de quienes nos han gobernado en el último decenio, el panorama es inquietante. Muchos ciudadanos, aburridos ya de nombrar al dúo del pavor que han encabezado esos gobiernos, con el gallego todavía al frente del último; se han refugiado en un pasar de la política que tampoco es recomendable. Por ese hecho, arguyen desde distintos foros, los mediocres galopan a sus anchas por las moquetas de nuestros impuestos.

El de León, en cualquier otra circunstancia política y social más seria, no hubiera pasado de cualquier ayudantía a profesores universitarios con cierta enjundia, o de diputado ‘pulsateclas’ como estuvo tantos años por el sistema de listas cerradas que nos desespera. Y el de Pontevedra, de ayuda de cámara de políticos con más bagaje, gracias también al sistema de medro en los partidos que nos asolan; o de probo registrador de la propiedad, a lo que nunca debió renunciar por el bien de los contribuyentes a los que masacra.

Falso reformismo
Ahora se han sabido dos circunstancias que dicen bien a las claras las falsas ansias reformistas del tal Rajoy. A pesar del tremendo ajuste que ha hecho el sector privado de nuestra economía, resulta que el montante de los sueldos públicos ha aumentado en los últimos años. Y, escandalosamente, se sigue subvencionando a partidos y sindicatos a despecho del clamor popular en contra de esas mangancias encubiertas con eufemismos de toda índole. Aunque no me gusta el término por generalista e indeterminado, cabe decir que el presidente del desgobierno es un clarísimo representante de la casta política que parasita a la sociedad española desde hace ya demasiado tiempo; subconjunto de eso que llaman ‘élites extractivas’.

Tiempo de mentiras
Y ahora nos viene el despelote gubernamental y político con la llegada de un carrusel electoral encadenado; elecciones europeas, locales, autonómicas y generales en los próximos dos años y pico.

A nivel nacional vendrá el tío Mariano con las rebajas fiscales – ya han empezado a anunciarlas -, y bajando al feudal saldrán los ‘taifeños’ con las reivindicaciones de todo tipo que hasta ahora no se han atrevido a exponer en voz alta. Ya han empezado también, como es el caso de los presidentes mediterráneos abanderando el proceso de quejas generalizadas por los mimos a la ‘robada’ Cataluña. A este respecto hay que señalar que el inefable Montoro está jugando con una supuesta baza que hace tiempo debería haberse hecho pública: las balanzas fiscales de las autonomías. Cuestión ésta que quizás hubiera impedido ‘sanbenitos’ demagógicos como los enarbolados por Mas y compañía, antes de tirarse al monte independentista, salvo que sea tan manifiesta su injusticia que encima les otorgue alas en su carrera hacia la nada. Sea como fuere, la transparencia en las cuentas públicas nunca debería ser una excepción oportunista sino una normalidad obligada en todo gobernante.

Es otro más de los juegos que se traen los políticos con minúscula que nos ha legado la prostituida Transición. Tan loable en tantos aspectos, pésele a quien le pese, como mal llevada en su continuidad por la apatía de quienes deberían haberse percatado de que nada vivo permanece quieto. Todo en esta vida debe ir actualizándose, y mucho más en los vertiginosos tiempos en que vivimos: cualquier realidad empieza a quedarse vieja cuando aún está madurando. Y eso es así, para pasmo de todo tipo de conservadores que ven en cualquier cambio un riesgo extremo.

Los peligros están en el inmovilismo que ejercen personajes como el actual presidente del Gobierno o su oposición más relevante. La imaginación debería ser una cualidad fundamental para la política; con la honestidad, los valores humanos y la capacidad de sacrificio.

Incumplir contratos electorales – los programas - ; mentir – los papeles de Bárcenas y similares -; y la cobardía – no acometer los temas con valentía a riesgo del propio puesto o no decir la verdad a los españoles -; son demasiadas evidencias de lo peor de un gobernante.

La realidad callejera que no sale en los papeles
El resultado de todo ello, junto con la envenenada herencia de su predecesor, será una España ingobernable salvo chanchullos a todo plan, producto de un mapa electoral dividido en demasiadas opciones políticas con escasas posibilidades de gobierno. Si a ello le sumamos la ruina que padecemos, y la expulsión del mercado hacia la economía sumergida de decenas de miles de autónomos y pequeños empresarios, más la incapacidad manifiesta de hacer el ajuste del sector público y la inevitable reforma constitucional que la mayoría demanda, consenso mediante; tendremos perfilado lo que nos espera.

Hace poco un amigo ha hecho reformas en su vivienda: fontanero, electricista, carpintero, tapicero, pintor, albañil y cerrajero. Importes individuales de varios cientos de euros y ni una sola factura por deseo expreso e innegociable de aquéllos; todos hasta hace poco en la economía aflorada. Otro amigo, votante tradicional del PP, confesaba su decisión de no votar, o de hacerlo por cualquiera de los partidos pequeños de centroderecha, a lo que se sumaron bastantes de quienes le escuchaban. Y el tercer ejemplo era de un sufrido empresario que aún mantiene su taller abierto, y confesaba su temor cerval a que se hiciera la reforma del sector público poniendo en el mercado laboral a los centenares de miles de empleados, que no funcionarios, sobrantes; porque imaginaba las calles a tiros. Alguien le argumentó que eso ha pasado en el sector privado, con millones de nuevos parados, y no ha habido ninguna revolución. Tal es el miedo que infunden a los que mantienen el cotarro con su esfuerzo los paniaguados de los gobernantes.

Con esos mimbres es difícil que hagamos en España un buen cesto. Sólo nos queda, como tantas veces hemos dicho, el optimismo congénito de los españoles. Como en el romance del Mio Cid, ¡qué buenos vasallos si hubiese buen rey!

Argumentos trasnochados
En el debate sobre la relación entre Cataluña y España, los viejos tópicos esencialistas no solo no aclaran el problema al que nos enfrentamos, sino que lo pueden agravar con renovadas ofensas y descalificaciones
José Álvarez Junco / Javier Moreno Luzón El Pais  27 Enero 2014

El economista César Molinas, en su importante artículo Lo que no se quiere oír sobre Cataluña (EL PAÍS, 19 de enero de 2014), trata de aportar soluciones al actual conflicto territorial y pone sobre la mesa propuestas bastante sensatas. Hace, además, un recorrido histórico en el que señala, con acierto, cómo los siglos XVI y XVII, pese a la conservación de las “libertades” medievales, representaron una fase oscura y decadente en la vida catalana, mientras que el XVIII, tras los Decretos de Nueva Planta, supuso el inicio del crecimiento industrial, mercantil y cultural de Cataluña. Sin embargo, el autor recurre a argumentos esencialistas, tan viejos como desacreditados, que no solo no aclaran el problema al que nos enfrentamos, sino que lo agravan con renovadas ofensas y descalificaciones.

En su opinión, el encaje de Cataluña en España es el de “un pueblo norteño en un país sureño”, juicio simplista e indemostrable que, al parecer, es la clave del asunto. El carácter nacional “norteño” se sustenta, nos dice, en dos factores: la europeidad “pata negra” y una ética del trabajo que no considera este un castigo divino sino un signo de elección, a la manera calvinista (Max Weber mediante). Unas cuantas objeciones deberían bastar para derrumbar esta tesis: si la incorporación al Imperio Carolingio fuera el sello de la pertenencia a Europa, eso querría decir que los pobladores de otros territorios de la memorable Marca Hispánica —los de Pamplona o Jaca, pongamos— serían más europeos que los de Lleida, fuera de sus límites; y el resto de los españoles quedarían condenados a arrastrar per secula seculorum la herencia —africana, horror— de Al Andalus. Del mismo modo, los vascos o los valencianos, pese a poseer amplios tejidos empresariales y pasar por laboriosos, serían “sureños”. A partir de aquí, los estereotipos se desatan: si los catalanes son trabajadores y serios, los otros españoles serán perezosos, ¿y también alegres e irresponsables? En fin, solo faltan unos buenos chistes con los acentos adecuados.

En realidad, lejos de enriquecer el debate con reflexiones que “no se quieren oír y, mucho menos, escuchar”, Molinas se limita a repetir tópicos que han sido oídos ad nauseam. Porque explicar el fenómeno del nacionalismo moderno a partir de la existencia de esencias nacionales, de rasgos que han caracterizado a las comunidades humanas desde tiempos remotos —en general, desde la Edad Media— y que se han perpetuado a lo largo de los siglos, es lo que han hecho una y otra vez, desde que la nación se convirtió en el mito legitimador de la soberanía, intelectuales de las más diversas tendencias. Muchos de ellos, sin duda, respetables e influyentes; pero empapados del clima nacionalista de su época. Esos rasgos podían radicar en la lengua, la religión, la mentalidad o las costumbres, según conviniera, pero lo decisivo era que revelaban una especie de espíritu o alma nacional, o al menos un carácter colectivo, tan indiscutible como firme y duradero. Un planteamiento alimentado por los nacionalismos, que, a partir de estos elementos culturales y del llamado principio de las nacionalidades (a cada nación corresponde un Estado), justificaron su reivindicación de un marco político propio.

La realidad social ha sido y sigue siendo compleja, y son los nacionalistas quienes la simplifican
Estas interpretaciones, de raíz romántica, han sido ampliamente rebatidas desde la Historia y desde otras ciencias sociales en los últimos 30 o 40 años. Hoy concebimos las naciones como artefactos culturales modernos, construidos por los nacionalistas —en particular, por diversas élites políticas e intelectuales, de dirigentes de partidos a escritores y artistas— sobre la base, eso sí, de elementos culturales preexistentes. Dicho de otro modo: la realidad social ha sido y sigue siendo muy compleja, y son los nacionalistas quienes la simplifican y reordenan a partir de sus propios intereses y percepciones, dividiendo a la humanidad con fronteras culturales que aspiran a ser políticas.

Y ahora precisamente, cuando estas nuevas visiones de la cuestión parecen estar bien asentadas entre los investigadores, resurgen en España, al calor del agudo enfrentamiento actual entre nacionalismos, los vetustos argumentos esencialistas. No es raro, por ejemplo, encontrar hoy afirmaciones sobre la extrema antigüedad de la nación española, “la más vieja de Europa”, según se obstina en repetir el presidente Rajoy. No sabemos por qué los redactores de sus discursos han decidido ignorar la existencia de los reinos de Francia e Inglaterra, que se llaman ya así desde los siglos X u XI, mientras que del “reino de España” no sería posible hablar hasta los Reyes Católicos, a finales del XV. Y aún entonces no era propiamente un reino ni, mucho menos, constituía una nación en el sentido moderno del término. Pero es que todavía siguen estando en boga ciertas ideas, comunes en el siglo XIX y en la primera mitad del XX, pero muy anticuadas hoy, como las que desarrollaron Modesto Lafuente o Ramón Menéndez Pidal: que ya desde la época prerromana, los habitantes de la Península eran individualistas, sobrios, sencillos, religiosos, idealistas…; es decir, que existe un “carácter español” desde hace milenios. Establecido, en definitiva, por la divina providencia.

El feudalismo carolingio y la “mentalidad” menestral no explican los problemas actuales
En cuanto a lo que hoy podríamos llamar el “hecho diferencial” catalán, es algo sobre lo que se ha discutido desde la Renaixença de mediados del XIX. Los nacionalistas catalanes, poco más tarde, quisieron dejar bien claras las peculiaridades que les distinguían de los demás ciudadanos españoles, a partir de su lengua y sus tradiciones, incluyendo con frecuencia un toque de desprecio hacia los otros pueblos peninsulares. Más de uno llegó incluso a adoptar expresiones racistas, como Narcís Verdaguer, para quien los catalanes eran arios y los castellanos “africanos” (“bereberes”, concretaría Enric Prat de la Riba), o el lunático Pompeu Gener, quien afirmaba que el escaso amor al trabajo de los castellanos se explicaba por su sangre semita.

Mejor será no recaer en estas formas de pensar, que no ayudan en absoluto a entender los fenómenos nacionales y mucho menos a suavizar los conflictos políticos. Además de —o en vez de— volver a Ortega y a Vicens, deberíamos leer El mito del carácter nacional de Julio Caro Baroja, Razón del mundo de Francisco Ayala, o lo mucho y bueno que se ha escrito en la propia Cataluña. Por ejemplo, El imperialismo catalán, de Enric Ucelay da Cal, que desmiente por completo esa supuesta “falta de ambición para proponer un proyecto capaz de integrar a todos los catalanes, y también a todos los españoles”. Si algo les sobraba a los primeros catalanistas era ambición. Por no hablar de la “aversión (catalana) a participar en el Gobierno del Estado”, cuya falsedad demuestran desde Juan Prim, Manuel Duran i Bas, Francesc Cambó y Jaume Carner hasta Narcís Serra y Josep Piqué, pasando por Laureano López Rodó.

El feudalismo carolingio y la “mentalidad” menestral no explican, en resumen, nada o —seamos generosos— casi nada de los problemas actuales. Dentro de España no hay pueblos más europeos que otros, ni podemos hablar de norteños y sureños ni de caracteres permanentes que, en caso de condicionar las pugnas políticas en curso, las convertirían en insolubles. Lo que hay es una sociedad compleja, muy dividida en torno a su ubicación en la estructura territorial del Estado español, y un sector radicalizado de las élites políticas barcelonesas decidido a acabar con su dependencia de Madrid. Lo cual es legítimo. No lo es tanto, ni nos aproxima en absoluto a una posible salida dialogada y democrática del contencioso, invocar la historia de manera distorsionada, manipulándola para reivindicar una arcadia que nunca existió o una heroica lucha de siglos contra la opresión nacional, y tampoco para exhibir un pedigrí europeísta frente a los parvenus del sur del Ebro o una división esencial y poco menos que eterna entre los tímidos menestrales de un lado y los ambiciosos hidalgos del otro.

José Álvarez Junco y Javier Moreno Luzón son catedráticos de Historia en la Universidad Complutense de Madrid.

Andalucía
La persecución de Cristóbal Cantos
Pedro de Tena Libertad Digital 27 Enero 2014

¿Quièn es Cristobal Cantos? El técnico que denunció cómo en Invercaria, empresa pública de la Junta de Andalucía, se manejaban cientos de millones de euros con absoluta arbitrariedad para favorecer a amiguetes del PSOE y de su régimen. En este Sur irredento, algunas persecuciones hemos vivido. Dejando al margen peripecias personales, recordemos la sufrida por los presidentes de las Cajas de Ahorro de San Fernando y El Monte por oponerse a los criterios de la Maleni, con espionaje incluido bajo el mandato de Manuel Chaves. Ahora, en UGT Andalucía, se persigue incansablemente, no a los autores de las fechorías publicadas, sino a quienes imaginan sus autores o cómplices que las han denunciado. Vivimos en una Andalucía-España tan enferma que los poderes reales que en ella medran acosan con malos tratos a quienes no acceden a sus deseos. Y los buenos no hacen nada. Entre esos poderes, los públicos, la Junta de Andalucía, hostiga sin descanso a este chico joven, experto en análisis financiero, porque se rebeló y dijo que no estaba dispuesto a firmar informes falsos para salvar la cara de los dirigentes socialistas en prácticas irregulares presuntamente delictivas que ya la Cámara de Cuentas reconoció con gran escándalo.

Laura Gómiz, quien fuera presidenta de Invercaria en el momento de aquella denuncia, ya advirtió al perseguido Cantos que con aquella actitud se iba a "enmerdar" la vida. Tal vez no penalmente, pero desde luego, sí se la iba a enmerdar social y profesionalmente. Y así ha sido con una diferencia: que, ahora, también quieren ir penalmente contra él. Quieren dar una lección a los insumisos, a los aspirantes a héroe, a los críticos. Este es el mensaje: "Si nos denunciáis, lo primero que perderéis es el trabajo porque os vamos a despedir [lo que hicieron con Cantos]. Lo segundo, perderéis la tranquilidad personal y familiar porque os freiremos a demandas judiciales, sean o no ajustadas a a verdad. La verdad, ¿para qué? [Lo están haciendo con Cantos]. Lo tercero, os arrancaremos de las entrañas el horizonte profesional impidiendo que encontréis un trabajo digno. [Cuando Cantos encontró un puesto tras años de paro, el PSOE ha pedido que lo echen]. Lo cuarto, lograremos vuestra imputación y si es posible, vuestra condena por no haber denunciado antes los hechos o haberlos denunciado tímidamente. [En el caso de Cristobal Cantos, la Fiscalía Anticorrupción encuentra motivos de imputación en que el perseguido sólo dedicó medio folio a descalificar unas inversiones que luego Invercaria promovió desoyendo sus advertencias. Cantos ya está imputado]".

Lejos de mi intención proyectar a alguien como un santo o un héroe. No sé por qué los hechos no se denunciaron antes, ni por qué se procedió de tal o cual manera, ni sé qué motivo íntimo lleva a alguien a reventar moralmente o a soportar moralmente. Lo que digo es que una sociedad democrática sana tiene que amparar la figura de quien se atreve a denunciar hechos delictivos e impedir que los poderes fácticos implicados en la ilegalidad puedan destruir a quienes desvelan sus prácticas corruptas. Aquí no se mata físicamente a quienes arriesgan sus derechos probando la conducta criminal de los poderosos como en la novela negra o las dictaduras. Aquí se les destruye como ciudadanos y como seres libres y, si es posible, como personas inteligentes y emocionalmente estables, para que todos los demás aprendamos la lección y desistamos de imitar sus valerosas conductas.

Un día de hace dos años largos ya, un joven llamado Cristóbal Cantos, harto ya de soportar presiones, grabó una conversación a su presidenta, Laura Gómiz, donde ella le conminaba a elaborar informes falsos para justificar inversiones de dinero público absolutamente irregulares, ilegales y arbitrarias para beneficio de los amiguetes del PSOE. En esa grabación, Gómiz pronunció aquella famosa frase que dio la vuelta a Europa: "'Si me comprometiera con la ética, no estaría trabajando en esta organización [Invercaria]". Pero ella sigue en su puesto en la Administración andaluza mientras Cantos fue despedido, denunciado, acosado en su nuevo empleo y ahora, imputado para sembrar la duda en los buenos, la peor maldad. El PSOE, con ayuda de IU, está robusteciendo a Andalucía como cloaca máxima. Y los buenos no hacen nada mutándose en el fruto pervertido y perfecto del régimen: malhechores del bien, como tituló Benavente.

Conmemoración del Holocausto
No os olvidaremos

Elías Cohen Libertad Digital 27 Enero 2014

Cuenta la historia que Simon Wiesenthal, años después de haber iniciado su carrera de célebre cazanazis, respondió así a la pregunta de un amigo, que antes y después de la Shoá había sido joyero, de por qué no hacía borrón y cuenta nueva:

Tú eres un hombre religioso. Crees en Dios y en la vida después de la muerte. Yo también. Cuando lleguemos al otro mundo y nos encontremos con los millones de judíos asesinados en los campos y nos pregunten ‘¿Qué has hecho?’, habrá muchas respuestas. Tú dirás: "He sido joyero"; otro dirá: "Yo construí casas’... Pero yo diré: “No me olvidé de vosotros".

Qué hacer con el tiempo que se les había regalado es un dilema con el que tuvieron que enfrentarse todos aquellos que sobrevivieron al exterminio. Efectivamente, muchos de los supervivientes intentaron reconstruir su vida y huir de esa Europa que sucumbió a las tinieblas dos veces en menos de treinta años. Un gran número de ellos, entre los que están el premio Nobel de la Paz Elie Wiesel o Violeta Friedman –gracias a su lucha se consiguió que la legislación española tipificara la apología del Holocausto como delito en el artículo 607 del Código Penal–, dedicaron su renacimiento a luchar contra el olvido. Otros, como Primo Levi o Paul Celan, no soportaron el arduo subsistir después del Holocausto y se quitaron la vida, no sin antes dar testimonio. Y algunos, como Wiesenthal o Tuviah Friedman, se dedicaron a buscar, encontrar y llevar ante la justicia a todos los responsables del exterminio que corrieron a esconderse al acabar la contienda.

Las generaciones venideras, los que nacimos después de que Eichmann fuera juzgado en Jerusalén, o después de que Claude Lanzmann filmara su monumental Shoah, debemos aprender la lección que los supervivientes nos han legado: no olvidar. No es una tarea que, sin embargo, tengamos sólo los judíos. En el Holocausto, como bien explicó el mismo Wiesel, "no sólo murieron judíos, también murió la condición humana". En la misma línea, Sartre fue más lejos: "Después de Auschwitz, todos somos judíos".

Ciertamente, la inmensidad del Holocausto no tiene precedente en la historia de los hombres. Gabriel Albiac lo definió así, a propósito de la negativa de Llamazares de rendir homenaje a las víctimas del Holocausto en 2003:

El horror sin equivalente de la Shoah, lo que hace de ella laboratorio único de un mal metafísico, absoluto, asentado en las tinieblas más blindadas del alma humana, es el rigor lineal de su supuesto básico. Hitler lo planteó en términos de los cuales toda ambigüedad queda excluida: "Opongo mutuamente al ario y al judío, de manera que, si doy al primero el nombre de hombre, me veo obligado a buscar otro nombre para el segundo... Y no es que diga que el judío es un animal... Es un ser ajeno al orden natural, un ser fuera de la naturaleza", una enfermedad, un virus cuya presencia amenaza de enfermedad y exterminio a la naturaleza toda.

(...) Porque el Holocausto no es un problema judío; es la tragedia, primordial e infinita, del hombre contemporáneo.

Además, en el Holocausto, por si la mitología juega malas pasadas y se intenta adjudicar el patrimonio exclusivo de víctimas y divulgadores a los judíos, murieron también gitanos –en torno al medio millón–, homosexuales, discapacitados, disidentes políticos y los catalogados como indeseables para los nazis y sus aliados.

En este sentido, cuesta creer que no fuera hasta 2005 cuando la ONU decidiera marcar el 27 de enero, el día de la liberación de Auschwitz, como Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto. Más aún cuando la ONU se organizó estableciendo la prevención del genocidio como una de sus más altas metas: precisamente la Carta de las Naciones Unidas señala que uno de los propósitos de la organización es "reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana". Aunque si prestamos atención a la mayoría de los miembros de la Asamblea General ataremos cabos fácilmente. No obstante, más vale tarde que nunca y, señalar este día es un gran paso en la lucha contra el olvido y, sobre todo, contra todas las formas de genocidio.

Por ello, recordar el Holocausto es también luchar contra la discriminación, contra la xenofobia y contra la intolerancia. Es una lucha por preservar nuestra democracia y nuestra libertad, que tanto sudor, sangre y lágrimas han costado. Actualmente, para lo bueno y para lo malo, se tiende a tener una memoria cortoplacista, pero la lucha contra el olvido es la herramienta más importante que tenemos para que algo así no vuelva a suceder.

A pesar de todo ello, desde que las tropas aliadas abrieran las puertas de los campos de exterminio y se descompusieran ante el lóbrego escenario, hemos contado con la tenacidad de muchos, como Simon o Violeta, que consagraron su vida a dejar claro lo que ocurrió hace apenas 70 años, y a escribir en nuestros manuales de historia la máxima de que antes de la Shoá pensamos que el hombre, pese a la pulsión de matar innata, tenía límites.

Hoy, pues, honramos a los que fueron aniquilados por los nazis y sus colaboradores. Y, también, a los que supieron que el tiempo que se les regaló no les pertenecía y se volcaron en una causa mayor. No os olvidaremos. Por vuestro calvario y por nuestro futuro, no os olvidaremos.

De Alejo Vidal-Quadras al Presidente del Partido Popular
Internet  27 Enero 2014

Excmo. Sr. D. Mariano Rajoy
C/ Génova 13. 28004. Madrid
Madrid, 24 de enero de 2014

"The quiet dogmas of the past are inadequate to the stormy present"
(Abraham Lincoln)

Estimado Presidente:
Durante mis treinta años de militancia en el Partido Popular siempre he mantenido las mismas ideas, defendido los mismos principios y sustentado los mismos valores. Esta continuidad en mi pensamiento y en mi acción se puede compro bar en todos mis libros, colaboraciones en los medios, intervenciones parlamentarias y actuaciones en las distintas Cámaras en las que he tenido el honor de ocupar un escaño a
lo largo de este dilatado período. Por supuesto, mi coincidencia con las decisiones y las posiciones de la dirección de nuestra organización no ha sido siempre absoluta, tal como es propio de un partido de tan amplio espectro como el nuestro, pero hasta hoy estas diferencias de criterio nunca habían sido incompatibles con mi militancia, situándose dentro del pluralismo interno sin afectar a cuestiones definitorias o de fondo.

Incluso cuando fui obligado a no presentarme a la reelección como presidente del PP de Cataluña en 1996 por las razones que todo el mundo conoce, aunque estaba convencido de que se cometía un grave error estratégico, y los acontecimientos acaecidos desde entonces lo han demostrado ampliamente, acaté disciplinadamente las indicaciones que se me dieron. Creo haber probado sobradamente mi lealtad, mi compromiso y mi dedicación en favor de la causa que nuestra formación representa y a la que debiera servir.

Te recuerdo esta larga trayectoria para que comprendas la insuperable dificultad a la que me enfrento desde que ganamos las elecciones generales de 2011 por mayoría absoluta y que me impide continuar como afiliado al Partido Popular. No se trata ya de divergencias de matiz, de oportunidad o de enfoque, sino que hoy mi diagnóstico sobre el origen de la crisis múltiple y profunda que atraviesa España, crisis que es a la vez económica, institucional, moral y de unidad nacional, así como mi visión de la respuesta que el Gobierno debería dar para afrontarla, no es que sean distintos de los que se aplican - o no se aplican -, sino que divergen hasta el punto de devenir incompatibles.

Examinadas a la luz de su viabilidad las tres posibilidades de arreglar este problema, a saber, que el Gobierno cambie sustancialmente de política, que el partido celebre un Congreso extraordinario abierto a todos los militantes para que se pueda proceder a un debate riguroso que aclare cuál es la opinión mayoritaria sobre los temas en discusión, o que yo curse baja como afiliado, estoy seguro que coincidirás conmigo que la tercera es la recomendable. Sin embargo, permíteme que señale en mi descargo que la pérdida de intención de voto que hemos sufrido desde las elecciones generales, de entre diez y uince puntos  según las encuestas, y el abandono del partido por figuras destacadas para participar en el lanzamiento de una nueva opción política, demuestran que mi salida no es un hecho aislado de carácter excéntrico, sino que responde a unas tensiones reales de notable calado sobre las que no sería ocioso que reflexionases. Cuando hasta el Presidente de Honor se ha preguntado por qué Ortega Lara no está en el PP y Bolinaga está en la calle, algo raro está sucediendo que merece cierta atención. También en el capítulo de los atenuantes, te supongo conocedor de que he realizado todos los esfuerzos imaginables para discutir constructivamente sobre mis inquietudes con la dirección del partido y que ha sido imposible.

Si tuviera que resumir en una frase la distancia que separa mi interpretación de la presente crisis de la que guía la acción del Gobierno, diría que en mi opinión nos enfrentamos a una crisis de estructura mientras que el Gobierno opera como si la crisis fuese de gestión o, en otras palabras, yo entiendo que la crisis es del sistema en sí mismo y el Gobierno cree que es de funcionamiento del sistema. Como es lógico, la concepción del Gobierno le lleva a un tratamiento a base de píldoras paliativas cuando lo que se requiere es cirugía mayor. Tampoco en esta posición soy original o singular porque existe ya una abundante literatura al respecto. Citaré cuatro ejemplos concretos entre los muchos que podría resaltar: un aumento brutal de los impuestos directos e indirectos y de las cargas sociales en lugar de disminuir decididamente el gasto corriente del Estado, el reparto de las vocalías del Consejo General del Poder Judicial por cuotas de partido renunciando a devolver a los jueces la capacidad de elegir a la mayoría de sus integrantes, el continuismo en la negociación con ETA, pagando un precio político por el cese de su violencia criminal abdicando del objetivo de derrotar por completo a la banda mediante la aplicación resuelta de la ley, y el empecinamiento en mantener la ausencia de democracia interna en nuestro partido mientras casi todos los demás avanzan en esta dirección. Nos conocemos desde hace un cuarto de siglo y por tanto no te extrañará que a estas alturas no me sienta capaz de digerir que se proclame que el Estado de las Autonomías ha sido un éxito y que se ofrezca a los separatistas catalanes, que ya han fijado el día y la pregunta para la liquidación de España como Nación, diálogo sin fecha de caducidad.

Es evidente que si yo me hubiera ceñido al asentimiento o al silencio, ahora tanto mi vida personal como mi vida política serían más cómodas y mi presión arterial más baja, pero cada persona tiene su manera de estar en este mundo y su carácter y supongo que en épocas turbulentas, como las que padecemos, afloran con más fuerza.

El sentido común, al que tú tanto invocas, es, según se dice, un rasgo de los catalanes - de los catalanes no separatistas, se suele olvidar la precisión - , pero por desgracia los tiempos demandan sobre todo sentido del Estado y sentido de la Historia. La mera sensatez, siempre necesaria, no es suficiente. Me consta que no te gusta oírlo, pero no saldremos de ésta sin una cierta dosis de pasión y de aceptación del riesgo. Las cosas, como sueles reiterar, son como son. El fatalismo escéptico ahorra disgustos y fatigas, pero no detiene las amenazas, las estimula y las acrece. Oteando un horizonte de por lo menos cinco años de paro por encima del 20% de la población activa, crecimiento próximo a cero, deuda pública superior al 100% del PIB y con enemigos internos desatados en su propósito de destruir la matriz de nuestros derechos y libertades, o espabilamos o no habrá brote verde ni destello lírico que nos salve.

Un partido no es un rebaño flanqueado por mastines que sigue dócilmente a su pastor. Es, o debería ser, un conjunto de hombres y mujeres libres, que sustentan principios, que se adhieren a valores, que promueven acciones en consonancia con su visión del mundo y de la sociedad. Cualquier afiliado ha de poder expresar sus opiniones y formular sus críticas sin temor a sufrir represalias o a ser condenado a la marginación. En tanto no entendamos esta verdad fundamental, la democracia española será lamentablemente imperfecta. La afirmación de que nuestro método de elección de cargos orgánicos y de candidatos electorales es democrático resulta conseguida como virtuosismo en el sarcasmo, pero no ayuda a fortalecer nuestra credibilidad.

Uno de los motivos por los que me voy es mi deseo de contribuir a construir un modelo de partido distinto, en el que la eficacia no esté reñida con la deliberación.

Hay un dinosaurio en la sala, apreciado Presidente, que no se quiere ver y que, como el de Monterroso, seguirá ahí cuando despertemos. El dinosaurio es un Estado hipertrofiado e ineficiente que ni podemos manejar ni podemos pagar. Hasta que se admita este hecho incontestable y se actúe en consecuencia, no seremos un país de éxito. Y a mí se me hace imposible continuar en un partido cuya cúpula niega la realidad.

No hemos de minimizar con parsimonia los daños, hemos de pugnar sin desmayo por hacer máximos los logros. Hemos de adelantarnos a los acontecimientos o los acontecimientos nos sorprenderán indefensos. Hasta hoy los impulsores de la desaparición de nuestra gran Nación, los que han usado la bomba o la pistola o los que han recurrido a la reinvención del pasado y al envenenamiento del presente, han llevado siempre la iniciativa y, en consecuencia, las de ganar. El mirar hacia otro lado o el reiterado intento de apaciguarles con concesiones no han funcionado. Cuando el enemigo golpea sin pausa el primero y mantiene pertinaz la ventaja, toda batalla no librada es una batalla perdida.

Lo siento de veras, Presidente, pero me voy. Y lo hago para no ser un disidente porque los disidentes están dentro, los disidentes son los que disienten de la auténtica naturaleza y de la genuina misión del Partido Popular.
Te deseo lo mejor.
Recibe un saludo muy cordial.

España
Vidal-Quadras anuncia que deja el PP tras 30 años de militancia
Alega diferencias con la dirección y denuncia que sus intentos de «discutir constructiva y lealmente» se han «topado invariablemente con el silencio y la indiferencia». Según varios medios, se va al partido Vox
Europa Press La Voz 27 Enero 2014

El vicepresidente del Parlamento Europeo y veterano popular Alejo Vidal-Quadras ha enviado una carta al presidente del PP, Mariano Rajoy, anunciándole que deja el partido por diferencias con la dirección y denunciando que sus intentos de «discutir constructiva y lealmente» se han «topado invariablemente con el silencio y la indiferencia».

«Yo no he cambiado, ahora me encuentro obligado a irme para seguir en el mismo sitio», afirma el eurodiputado en un vídeo publicado en Internet en el que recalca que él siempre ha «defendido los mismos valores, las mismas ideas» y las políticas que en cada momento ha considerado adecuadas para la sociedad.

Vidal-Quadras, que en los últimos años acumula un largo historial de desencuentros con la dirección del PP, dice que la decisión de darse de baja del PP «ha sido dolorosa pero inevitable» y la justifica en que desde que el actual Gobierno tomó posesión en enero de 2012 difiere de él en su diagnóstico de la crisis «múltiple y produnda que atraviesa España» y que define como «económica, institucional, moral y unidad nacional».

«Las soluciones que en mi opinión deberían aplicarse para superarla no sólo son distintas a las del Gobierno sino que en cuestiones esenciales son contrapuestas», reconoce Vidal-Quadras y acto seguido lamenta que aunque ha intentado «reiteradamente discutir constructiva y lealmente» con la dirección del partido sólo ha encontrado «silencio e indiferencia».

Según varios medios, el futuro inmediato del político catalán está en el nuevo partido formado por antiguos cuadros del Partido Popular, Vox. Se rumorea que Vidal-Quadras podría incluso encabezar la candidatura del partido de Ortega Lara para las elecciones europeas del 25 mayo.

Aragón / CUENTAS PÚBLICAS
Siete comunidades autónomas ya gastan más en pagar préstamos que en Educación
ROBERTO PÉREZ / ZARAGOZA ABC  27 Enero 2014

Cataluña es el caso más extremo, y el desajuste se extiende también a Aragón, Baleares, Castilla-La Mancha, Galicia, Madrid y Comunidad Valenciana
Siete comunidades autónomas ya gastan más en pagar préstamos que en Educación

Endeudarse tiene un precio que se acaba pagando a futuro. Y ese futuro es ya presente en un buen número de autonomías cuyos gobiernos, hace años, apostaron por disparar su endeudamiento en vez de por ajustar su gasto público a la caída de ingresos.

Eso se traduce ahora, por ejemplo, en desequilibrios tales como que haya siete comunidades autónomas que ya tienen que dedicar más parte de su presupuesto a pagar los préstamos acumulados (ya sean créditos o títulos de deuda) que a invertir en Educación.

En esa situación están Cataluña, Aragón, Baleares, Castilla-La Mancha, Galicia, Madrid y Comunidad Valenciana. De todas ellas, el caso más extremo es el de la Generalitat: este año necesita casi 8.000 millones de euros para pagar vencimientos e intereses, mientras que a Educación destinará menos de 4.800.

Ninguna otra autonomía presenta un desequilibrio tan hondo como el que se da en Cataluña entre gasto educativo y pagos por la deuda acumulada.

En gasto público per cápita, Cataluña destinará este año a deuda pública 413 euros más que a Educación; Baleares, 197 euros más; Castilla-La Mancha, 83 más; 72 más en el caso de la Comunidad Valenciana; 63 más en Aragón; y en Galicia serán nueve euros más los dedicados a pagar deuda financiera que a Educación.

Este 2014, entre todas las comunidades autónomas tendrán que desembolsar, entre intereses y vencimientos de títulos de deuda o préstamos, un total de 30.575 millones de euros, mientras que sumarán un gasto educativo de 33.710 millones.

Libros
José Emilio Pacheco, el orgullo de una lengua
JESÚS GARCÍA CALERO. MADRID ABC 27 Enero 2014

Recordamos la última conversación del escritor mexicano con ABC, hace apenas diez días

Hace apenas diez días que José Emilio Pacheco habló por última vez con ABC. Acaba de fallecer Juan Gelman, también premio Cervantes y, según nos recordaba, vecino suyo desde hacía 30 años.

Al dolor de la pérdida de una persona a la que trataba habitualmente, se sumaba la admiración que, como lector desde los años sesenta, tenía el poeta mexicano por el hombre que, además, había vivido una tragedia familiar insondable causada por la dictadura argentina, puesto que Gelman había visto morir a su hijo y desaparecer a su nuera embarazada, aunque muchos años después, pudo localizar a la nieta.

De todo ello hablamos con Pacheco el pasado 15 de enero, hace un suspiro. El poeta estaba preocupado por su salud, más quebradiza de lo normal en los últimos meses. Nos contaba con una serenidad doliente que estaba casi ciego y que no tenía, por tanto, ni siquiera el consuelo de la lectura.

También nos habló de la situación mexicana: se quejaba de la violencia que se vive actualmente con una impotencia paralizante, que para él representaba un problema cada día más difícil de resolver y una preocupación porque podría socavar para siempre la convivencia de los mexicanos.

Pero Pacheco era un hombre de enorme humanidad y de esas preocupaciones pasaba enseguida a buscar algún elemento positivo. Estaba escribiendo, nos decía, algunos poemas y prosas a los que no concedía apenas valor, centrados en la violencia y los problemas de la actualidad. No estaba ni un ápice despegado del mundo que le rodeaba.

Y volviendo a Gelman, nos dictó algunas reflexiones sobre el valor de su obra, que publicábamos el pasado día 16. Para sorpresa nuestra, como lectores de ambos, más allá de la obra maravillosa de Gelman y del análisis de los manantiales de su dolor personal, como perseguido y represaliado, Pacheco nos iluminó con sus palabras sobre dos elementos que, recordados hoy, cobran más relevancia.

El primero, que Gelman todo lo convirtió en poesía, lo celebrado y lo sufrido fueron para él un elemento que la literatura sublimaba con gran humanidad, la de sus versos. El segundo, más profundo, que debíamos celebrar, cada vez que hablamos y leemos, la suerte que tenemos por estar unidos en un lenguaje en el que cabemos todos, en el que las obras y las voces a ambos lados del Atlántico parecen infinitos pero inteligibles.

Donde reside el futuro
Nos confesó que a él le parecía un orgullo el español, una lengua y un lugar para encontrarnos que no debíamos infravalorar porque ahí estaba el futuro. De hecho nos relató que el gran poeta Joan Margarit le corrigió un día en el que compartía con él una lectura comentada de sus obras. «No diga español, que es castellano», le espetó Margarit, sin duda influido por los debates regionales que nos gastamos en España.

Pacheco nos dijo que aquella corrección le causó una desagradable sorpresa, de la que se repuso inmediatamente: «Mire Joan -le dijo- no tiene usted razón. Es español lo que hablamos, para mí lo es y fíjese por qué: nosotros tenemos un lenguaje más allá de la modalidad castellana, en México hemos bebido de todas las diferentes hablas españolas. Para ilustrarle con un ejemplo, le diré que la tiza en mi tierra natal es Gis, y esa palabra no se usa en Castilla, sino en Cataluña».

Pacheco lo comentaba sin un ápice de soberbia, con preocupación por la irracionalidad que ocultan estos debates de los españoles. Le dijimos que tenemos que aprender a convivir con ellos y que su forma de rebatirlos era toda una lección para nosotros, una lección de realidad incontestable.

Por eso terminó diciéndonos de Gelman y de la grandeza del español: «Era argentino y acabó siendo también mexicano. Es maravilloso, un orgullo, saber todo lo que compartimos gracias a la lengua con ustedes y ustedes con nosotros».

Libros
De cómo San Millán de la Cogolla se convirtió en matamoros y su cueva en cuna del español
m.arrizabalaga arrizabalaga11 / madrid ABC 27 Enero 2014

Un libro recorre la historia de los santos, copistas, canteros y monjes de los monasterios de Suso y Yuso desde sus orígenes hasta la actualidad

fundación san millán de la cogolla

San Millán de la Cogolla no dejó nada escrito a su muerte en el año 574 con 101 años. Llevó una vida de asceta en la sierra riojana de Demanda que solo abandonó por corto tiempo para hacerse cargo de la parroquia de Berceo antes de ser cesado por entregar las donaciones de la parroquia a los necesitados (acusado de malversación de fondos). Nada hacía presagiar que la humilde cueva de este ermitaño se convertiría con el tiempo en un símbolo para la lengua española.

En el Monasterio de Suso que se erigió en el lugar se escribirían las primeras palabras en romance que se conservan en la actualidad, en «un proceso de construcción de una lengua escrita que entonces no existía» y que supuso «un esfuerzo intelectual brutal de los monjes por poner por escrito una lengua que coincide casi en su totalidad con la oral». Así lo explica Javier García Turza, profesor de Historia Medieval de la Universidad de La Rioja que ha condensado el ayer y hoy de San Millán de la Cogolla en apenas 200 páginas plagadas con otras tantas fotografías de Mauricio Peña para acercar este enclave monástico.

En «El Monasterio de San Millán de la Cogolla. Una historia de santos, copistas, canteros y monjes», García Turza humaniza a cada uno de los grupos responsables de que hoy sea «un símbolo tanto para los riojanos como para el español». Gran conocedor de los monasterios emilianenses, realiza una semblanza de San Millán y de San Felices y aborda los esfuerzos de los monjes posteriores, con el Papa y los reyes navarros y castellanos, para engrandecer esas pequeñas posesiones y convertirlas en un gran dominio monástico que fue desde el Pisuerga en Valladolid hasta el río Arga en Navarra y desde la costa cantábrica hasta Soria. «La jurisdicción del monasterio ocupaba todos esos territorios de Castilla, Navarra y la actual La Rioja, aunque dentro de ellos había otros monasterios con otros dominios», explica.
«La historia que los monjes quisieron contar»

En este capítulo, basado en documentación oficial, el catedrático de la Universidad de La Rioja hace hincapié en «la historia que los monjes quisieron contar», la visión que en especial Gonzalo de Berceo, mostró para dar a conocer el monasterio en el siglo XIII. «Convirtieron a un santo eremita que fue pastor en el monte en un San Millán matamoros a imitación de Santiago, un héroe para luchar contra los musulmanes», subraya García Turza. Para sacar al monasterio de la crisis, «narraron una historia totalmente ficticia y sobrenatural, presentando a San Millán junto a Santiago y Fernán González luchando contra los musulmanes en la batalla de Simancas en el año 939 contra Abderramán III», relata el exconsejero de Cultura riojano. Esta «falsedad absoluta» se convirtió en una realidad ya que Fernán González concedería al monasterio un voto que los castellanos pagaron a San Millán de la Cogolla hasta el siglo XIX.

Toda la iconografía que queda en el monasterio, en su mayoría obras realizadas por Juan Rizzi en el siglo XVII, presenta a San Millán vestido de monje con una espada flamígera, luchando contra los moros.

Libros cantorales
La construcción del monasterio primitivo de Suso y la posterior de Yuso por orden del rey García Sánchez en el siglo XI, así como las sucesivas obras de acondicionamiento y restauraciones posteriores se recogen en otro capítulo dedicado a los canteros. En estos monasterios se conservan hoy joyas como los restos rupestres eremíticos del siglo VI, la arqueta de marfil que guarda las reliquias del santo, así como tesoros bibliográficos de gran valor en la Biblioteca y el Archivo medieval.

Glosarios
Si San Millán de la Cogolla fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1997 fue porque alberga los documentos escritos del español más antiguos que se conservan. Javier García Turza dedica un amplio apartado a estos primeros textos en romance del año 950, a cuyo estudio ha dedicado 12 años junto a su hermano Claudio.

«Aquí nos quedan los primeros documentos escritos de una lengua que ya no es latín». García Turza ha tratado de exponer con un lenguaje comprensible cómo fue todo aquel proceso de construcción de una lengua. «Los monjes se dieron cuenta de que estaban escribiendo en una lengua, el latín, que el pueblo desconocía. Todas las escrituras de propiedad, todos los documentos básicos, estaban escritos en una lengua que no era la suya», cuenta el catedrático en Historia Medieval. En toda Europa se despierta un interés por escribir en esa lengua hablada, en un proceso de conversión que se vive en todos los monasterios al mismo tiempo. En San Millán, como en Oña y otros centros españoles, se consigue poner por escrito una lengua que coincide casi en su totalidad con la oral, algo que no sucedió con el francés o el inglés.

Los textos escritos en San Millán han llegado hasta nuestros días porque en este enclave monástico se escribieron un mayor número de textos e incluso diccionarios. «En San Millán hay algo que no hay en el resto: los diccionarios de los que se sacaron las glosas», explica García Turza. Hay glosarios en San Millán de la Cogolla «¡de hasta 100.000 acepciones!», un hecho que el autor subraya teniendo en cuenta que el Diccionario actual de la RAE tiene 800.000 y esos textos se escribieron en el siglo X.

García Turza ha tratado de acercar al público los conocimientos que hasta ahora se tienen de este enclave en un libro para «ser leído y visto» del que se han editado 3.000 ejemplares ya a la venta. «Al final el trabajo del investigador tiene que ser una labor social», considera el autor de esta obra, cuya publicación coincide con el decimoquinto aniversario de la Fundación San Millán.

Sensores de protección
El Monasterio de Yuso va a incorporar un sistema de sensores MHS que controlará la humedad y temperatura del centro, su iluminación y su protección. Esta monitorización permitirá diagnosticar además las medidas correctoras que sean necesarias para preservar en las mejores condiciones este Patrimonio de la Humanidad que recibe cada año a más de 140.000 visitantes. La Fundación San Millán de la Cogolla, en colaboración con la comunidad de agustinos recoletos que vive en el monasterio y la Fundación Caja Madrid aportarán 24.000 euros y los otros 16.000 restantes correrán a cargo de la Fundación Santa María la Real de Aguilar de Campoo.

Cataluña, como un tapón (de cava Freixenet)
maría jesús cañizares ABC Cataluña 27 Enero 2014

Atención, metáfora. «Imaginaros que este tapón es Cataluña», dijo Artur Mas durante una visita a la nueva planta de producción de la empresa de tapones de corcho Parramon Exportap de Cassà de la Selva (Gerona). Suspense... «¿Cómo es posible que a este tapón, que está ayudando a salir de la crisis al conjunto de España, no se le cuide?», añadió. ¿Perdón? Está claro que al presidente catalán se le dan mejor los símiles marineros, de los que abusa, pero al menos se entienden. Tiene guasa que Mas hablara de tapones de corcho el mismo día en que el presidente de Freixenet, José Luis Bonet, descartara la ruptura con España en la Convención del PP catalán celebrada este fin de semana.

No era la primera vez que Bonet descorchaba la botella del pragmatismo empresarial, aquel que no está para experimentos soberanistas y, mucho menos, para la burbujeante y embriagadora aventura independentista de CiU y ERC. Pero hacerlo desde el otro lado del «cordón sanitario» que ambas formaciones han establecido contra el PP a lo largo de su historia -firma ante notario, pacto del Tinell-, tiene mérito. Es muy posible que, tras este destape ideológico, Bonet sufra el boicot del cava en su propia tierra, pero ancha es Castilla, y el mundo, muchísimo más.

Hay que decir que el presidente de Freixenet, empresa que, como decíamos en este columna la semana pasada, forma parte de ese largo listado de empresas catalanas que dan apoyo a Marca España, habló poco en ese cónclave de los populares. Pero lo suficiente para eclipsar el almuerzo organizado por el cazatalentos Luis Conde en su finca del Empordà. El encuentro había levantado muchas expectativas por la presencia de Mas, dos ministros y una pléyade de empresarios. Conde se apuntó un tanto publicitario, pero su discurso sobre la «sensatez» que el caso catalán requiere, quedó flojo y solo superó al del primer secretario del PSC, Pere Navarro, invitado al ágape, y que habló de ¡diálogo!

¡Ufff! Con la que hay liada en su partido, donde las purgas, los casos de corrupción y las primarias han vaciado la ejecutiva del partido, no sé si es el mejor momento de dar lecciones de pactismo. Tampoco de ética, como hizo la díscola Marina Geli, tras incumplir la disciplina de voto en el Parlamento catalán, olvidar sus arengas federalistas y asegurar que no podría haber mirado a los ojos a su hijo si hubiera rechazado pedir la consulta independentista en el Congreso. Por un momento pensé que se refería a su hija, la que posó hace cinco años semidesnuda en la revista «Man». ¡Qué tiempos tripartitos aquéllos! Me cuentan que Geli podría estar aferrada a su escaño parlamentario porque ya no tiene plaza en el hospital Josep Trueta de Gerona. Indagaré a ver si es verdad.

El Tribunal Supremo ordena a la Generalidad satisfacer las peticiones de educación bilingüe de forma inmediata
Un auto del Tribunal Supremo rechaza el recurso de casación interpuesto por la Consejería de Enseñanza contra una resolución de la TSJC que la ordenaba a aplicar medidas cautelares a un alumno cuyos padres solicitaron que recibiera las clases en castellano y catalán. La decisión del Alto tribunal crea un nuevo precedente, no solo por la celeridad de la respuesta -pasaron solo tres meses entre la petición de los padres y la orden del TSJC- sino porque por primera vez impone todas las costas del proceso a la Generalidad.
Alejandro Tercero www.cronicaglobal.com 27 Enero 2014

Enésimo varapalo judicial a la inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán. El Tribunal Supremo ha confirmado las medidas cautelares dictadas en enero de 2013 y ratificadas dos meses después por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ordenando a la Generalidad que "adopte cuantas medidas sean precisas" para que un alumno reciba sus clases en ambas lenguas oficiales: catalán y castellano.

El auto del Supremo, que está fechado el 15 de enero pasado y al que ha tenido acceso CRÓNICA GLOBAL, supone una novedad sin precedentes en tanto que avala unas medidas cautelares que exigen la aplicación del bilingüismo escolar de forma inmediata.

Además, por primera vez en un contencioso similar, impone las costas a la Generalidad, que cuantifica en 4.000 euros, lo que, sin duda, incentivará al Gobierno autonómico a cumplir futuras resoluciones judiciales.

La Generalidad solo respondió cuando los padres recurrieron a los tribunales
El proceso se inició en julio de 2012, cuando el padre de un alumno de educación infantil solicitó a la Consejería de Enseñanza que se hiciera efectivo el derecho de su hijo a recibir la educación en su lengua materna durante la primera enseñanza (o, en su defecto, en catalán y castellano) y a recibir "una enseñanza conjunta en las dos lenguas oficiales, de forma proporcionada y sin desequilibrios entre ellas" en el resto de etapas educativas.

Ante la falta de respuesta de la Consejería dirigida por Irene Rigau, el padre presentó un recurso contencioso-administrativo ante el TSJC en octubre de 2012, pidiendo que ordenara la aplicación de medidas cautelares mientras avanzaba la correspondiente vía judicial, que podría durar años.

Entonces, la Generalidad sí se apresuró a contestar, ofreciéndole al padre la "atención individualizada" en castellano, pese a que los tribunales han dictaminado en reiteradas ocasiones que esa opción no satisface la educación bilingüe a la que tienen derecho los niños.

Toda la clase deberá recibir educación bilingüe
Sin embargo, en enero de 2013 -solo tres meses después del recurso presentado por el padre- el TSJC emitió un auto en el que ordenaba a la Generalidad tomar medidas cautelares para hacer efectivo el derecho del niño a recibir educación bilingüe. La Consejería lo recurrió y decidió hacer caso omiso del mismo -pese a que el recurso no paralizaba la obligatoriedad de ejecutar las medidas cautelares-.

En marzo de 2013, el TSJC volvió a fallar confirmando las medidas cautelares dictadas dos meses antes. Y esta vez era mucho más preciso: basta con que un alumno lo reclame para que "toda la clase de la que forma parte" esté obligada a utilizar ambas lenguas oficiales: catalán y castellano.

Rigau anunció entonces que no aplicaría la orden judicial. "No contemplamos la posibilidad de ejecutar esta resolución en sus propios términos", aseguró. Y, pocos días después, TV3 emitió un documental en prime time para defender la inmersión obligatoria exclusivamente en catalán.

Paralelamente, la Consejería presentó un recurso de casación ante el Tribunal Supremo contra el auto del TSJC, un recurso que ahora ha sido rechazado de forma contundente y que obliga a la Generalidad a asumir todas las costas del proceso. Ambas decisiones crean un precedente de cara a futuras peticiones de medidas cautelares por parte de los padres que deseen que sus hijos reciban enseñanza bilingüe en Cataluña.

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La izquierda (i)resposable
ÁNGEL HERNÁNDEZ GUARDIA ABC Cataluña 27 Enero 2014

la izquierda española en general y la socialista en particular, es la responsable del problema principal que tiene España y que condiciona su capacidad de acción en todos los ámbitos de la vida política, económica, social, ética y hasta moral y no es otro que la intransigencia del regionalismo y el localismo. Decía el hispanista Gerald Brenan que el republicanismo, había «ganado para su causa, gracias a la concesión de un estatuto de autonomía, a dos de las provincias más firmemente católicas y antiliberales del país» y de ese modo «todo régimen republicano o popular, tiende, bajo la presión de los acontecimientos, a hacerse federal, y que, cuanto más lejos lleva su programa federal, más se debilita (el Estado y la nación) pues ha transferido el poder a las provincias». («El Laberinto español». Ed. Ruedo Ibérico. Prologo a la primera edición inglesa). La falta de sentido de estado de la izquierda, y su tradicional complejo respecto al concepto de nación española, convierte a la izquierda en cómplice de la pedagogía identitaria y de la falsificación de la historia que se ha producido en la educación en España.

Maragall impulsó junto a Zapatero un nuevo Estatuto, que nadie reclamaba en Cataluña y menos de carácter contrario a la Constitución vigente lo que provocó una participación minoritaria de los catalanes en su aprobación. Ellos eliminaron el recurso PREVIO de inconstitucionalidad, para convertirlo en posterior. Son los socialistas quienes han tratado de convertir la democracia constitucional en una democracia asamblearia y plebiscitaria.

La pretendida «superioridad moral» de la izquierda socialista y del resto de la izquierda y del nacionalismo han manipulado y pervertido el concepto de democracia, hasta el punto que ya debemos preguntarles cuando hablan de democracia, si se refieren a la occidental, a la liberal o bien a la socialista real. O a la «popular» de las republicas ex soviéticas y/o Venezuela o teocráticas.

Califican como antidemocrática y rodillo la mayoría absoluta dada por el pueblo español al PP, y lo que propone el socialismo francés para ganar eficacia administrativa, ahorrar déficit y reforzar la nación y la republica ante la crisis, con la recentralización, aquí en España se convierten en políticas intransigentes o de «extrema derecha». No importa si son eficaces para el interés general.

Miquel Iceta hace propaganda de intoxicación al decir que somos rehenes de la compartida «cerrazón» de Más y Rajoy. La cerrazón es del socialismo español y su negativa a considerar que el modelo territorial de España y la soberanía del pueblo, diseñada en la constitución, es una cuestión de Estado. Y su propuesta federal ya fracasó en la historia nacional. Esperamos que Dios les ilumine y nos ahorren disgustos y alguna calamidad.

Ángel Hernández Guardia es presidente de 12-O Moviment Civic.

Deslealtades nacionalistas catalanas
José Luis Meilán Gil La Voz 27 Enero 2014

Mientras las previsiones sobre el problema económico-social apuntan algún claro, el horizonte de nuestro principal problema político aparece cerrado. El imprescindible diálogo no encuentra por ahora el clima propicio. No bastan los argumentos jurídicos. Habrían de ponerse sobre la mesa los agravios que tiene Cataluña respecto a España, la primera palabra de la Constitución que el pueblo catalán aprobó mayoritariamente y que se invoca en el Estatut.

Pero también conviene recordar la deslealtad de los nacionalistas catalanes en la historia contemporánea. La lealtad es esencial en un Estado compuesto. Ha faltado por la decisión unilateral de la Generalitat de proponer una consulta sobre una posible secesión. Esa unilateralidad es un obstáculo para el diálogo. Ha sido desleal la campaña realizada en el exterior generando una imagen que perjudica al conjunto de los españoles. Puede interpretarse, como mínimo, una desconsideración en cuanto a ellos, considerando su opinión irrelevante, sin entrar en su invalidez jurídica.

Ha sido desleal el oportunismo de aprovechar una coyuntura económica difícil para esa reivindicación y, si se me permite, también por haber trufado el muy respetable sentimiento identitario colectivo con las ventajas económicas que reportaría la secesión, que no son ciertas en el corto plazo. Hubo deslealtad con la República. No me referiré a la primera proclamación de Cataluña como Estado por Maciá, ni a la protagonizada por Companys en 1934 con el pretexto del triunfo de la CEDA. Me basta para registrarla con releer a Manuel Azaña, el tomo IV de las Obras completas, editadas en México en 1968. Fue el valedor de la autonomía de Cataluña, antes de la Constitución del 31, en el debate constituyente y en la defensa del Estatut. No solo comprendía el catalanismo, decía en 1930, sino «siento el catalanismo». Sus discursos, que no impedían que los terminase con vivas a España y la República, lo avalan.

Los escritos durante la Guerra Civil registran, en cambio, una cierta amargura y desilusión. En esa situación crítica del país, cuando la República se jugaba su existencia, anota «la separación radical de la causa de Cataluña y la causa general de España»; la Generalitat, gobernada por ERC, «se mueve entre la deslealtad y la obtusidad», de lo que da cuenta en otras varias ocasiones. A Negrín, en 1938, cuando le dijo que no se opondría a la voluntad del pueblo catalán de separarse si se produjese, contesta: «Ahí no llego yo». Los acontecimientos vividos, incluso su inseguridad física en Barcelona, lo sitúan en una posición contraria a la que había mantenido en 1930 sobre si algún día Cataluña «resolviera ella remar sola en su navío». Al mismo discurso pertenecen unas palabras que valen para hoy. Es natural hacer el «inventario cuidadoso de lo que nos separa; pero será también bueno que un día nos pongamos a reflexionar sobre lo que verdaderamente? nos une». Habrá que sentar las bases y diseñar el cómo.

Cataluña
El referéndum, presidente, es lo de menos
José García Domínguez Libertad Digital 27 Enero 2014

Que no habrá ningún referéndum secesionista mientras él sea presidente acaba de proclamar Rajoy en un discurso, por lo demás, impecable. Lástima, sin embargo, que eso, el referéndum, sea lo de menos. Y ello porque el objetivo inmediato de los nacionalistas no es tanto la secesión efectiva como desplazar la masa crítica de la opinión dominante en Cataluña hacia el independentismo. Un propósito que han visto consumado y con creces. A día de hoy, el separatismo, una corriente marginal hace apenas un lustro, ha devenido expresión canónica de la corrección política dentro de la sociedad catalana; que era, al fin y al cabo, de lo que se trataba. A esos efectos, poco importará que el referéndum no se acabe materializando en la práctica; de hecho, ya lo han ganado.

Aquello tan célebre de Renan, que la nación constituye un plebiscito cotidiano, resulta que era verdad. Algo que no ha logrado entender nunca esa gente de la derecha española, siempre tan confiada en las virtudes balsámicas del sentido común. Ni Rajoy ni el resto entienden que el genuino plebiscito catalán no es el que andan anunciando a bombo y platillo para el próximo 9 de noviembre. El genuino plebiscito catalán se celebra durante los 365 días del año. Y ése es el que está perdiendo España cada veinticuatro horas mientras él, Rajoy, sigue siendo presidente. En el fondo, la gran paradoja hispana es que el auténtico nacionalismo romántico no resulta ser el que anima a los secesionistas periféricos, sino lo que da forma a la mentalidad de las elites del centro. Al cabo, Artur Mas se conduce como un tipo cartesianamente prosaico, alguien que sabe que la única manera de construir una nación es sacando la chequera del bolsillo y pagando.

Mas no ignora que las naciones, todas, han sido creaciones del nacionalismo, no viceversa. Y que para alumbrarlas se requiere de un instrumento llamado estado. Frente a esa fría lucidez contable, los gobernantes españoles se comportan como encandilados nacionalistas decimonónicos. Rasgo común a todo nacionalista es creer que las naciones constituyen realidades tan naturales como eternas. Pues todo buen nacionalista está íntimamente persuadido de que las naciones forman parte del reino de la naturaleza, como las montañas, los ríos o los valles. De ahí la temeraria complacencia de Rajoy, ese suponer que la Nación española se va a mantener en pie solo con bonitos discursos y piadosas apelaciones al buen criterio. Despierte, presidente: el referéndum lo está perdiendo cada día que pasa.

Imaginando Cataluña
Jorge del Corral La Voz 27 Enero 2014

Imaginemos Cataluña gobernada desde el 24 de abril de 1980 por sucesivos Gobiernos serios, eficaces gestores de la cosa pública, preocupados por los ciudadanos y no por los territorios. Y como consecuencia, una Cataluña sin deuda pública, con menos paro que la media nacional, más renta per cápita que ninguna otra comunidad, con la mejor cobertura social, la mejor educación pública, la más puntera investigación, el más eficaz y amplio transporte público, las mejores comunicaciones; vanguardia de la cultura, abierta a todos los vientos, cosmopolita.

Pensemos que los Gobiernos de Pujol, Maragall, Montilla y Mas, en lugar de gobernar solos o en coalición para lo suyo, hubieran sido Ejecutivos para acrecentar esos índices y contribuir a hacer una España más eficaz y con más parte catalana que la mezcla que nos ha gobernado hasta ahora. ¿Se les miraría con respeto y admiración?

Veamos ahora cómo está Cataluña, un territorio en el que sus gobernantes amenazan con irse de España y quedar fuera de la UE, y que, según el informe de Convivencia Cívica de Cataluña, sus principales indicadores señalan: en empleo, con el 16 % de la población de España, acapara el 24 % de todos los empleos destruidos en el país entre el 2005 y el 2012. En comercio exterior, su cuota en las exportaciones españolas ha pasado del 27 % en el 2005, al 25 % en el 2012, el nivel más bajo nunca conocido y acapara el 62 % del déficit de España con el exterior. En nivel de vida y según Eurostat, en Cataluña es en donde más se ha disparado la pobreza en el período 2005-2011. La tasa de población en riesgo de pobreza y exclusión social ha pasado del 16 al 23 %. Es decir, ha aumentado un 40 %, frente al 15 % nacional. En PIB per cápita, entre el 2005 y el 2013 ha crecido en Cataluña un 12 %, y la media española lo ha hecho en un 15 %.

Si tomamos 100 como media nacional, Cataluña ha caído del 2005 al 2013 desde los 120 puntos hasta los 117. En deuda pública, en el 2005 Cataluña acumulaba el 23 % de la deuda de las comunidades autónomas. En el 2013, el 27,20 %. Y si se examina la deuda de las empresas públicas, las de la Generalitat tienen la mitad de todas las existentes en España. En coste de la vida, en Cataluña es en donde se ha encarecido más. Según el IPC, ha subido un 25 % en el período 2005-2013, por encima del 23 % nacional. En creación de empresas, Cataluña ha cedido su liderazgo a Madrid. En el 2005 constituyó el 19 % de todas las sociedades mercantiles creadas en España, frente al 18 % madrileño. Pero en 2012, los madrileños fundaron el 21 %, por el 18 % de los catalanes. En inversión extranjera, frente a los 11.700 millones que atrajo Madrid del 2005 al 2012, Cataluña logró 2.700.

¿Por qué muchos catalanes apuestan por esos políticos secesionistas que quieren seguir distrayendo a la opinión pública de su incompetencia para la gestión?

¿Hasta cuándo abusará Uriarte de nuestra paciencia?

EDITORIAL Libertad Digital 27 Enero 2014

El obispo emérito de San Sebastián, Juan María Uriarte, ha pedido a ETA que se disuelva, al Gobierno que "dulcifique" la política penitenciaria y a las víctimas del terrorismo que perdonen. Uriarte ha hecho estas declaraciones al recibir del PNV el premio que lleva el nombre del fundador de esa formación, el vesánico racista Sabino Arana, pésimo católico que transfirió la sacralidad de Dios a su patria inventada y vivió por y para el odio a España.

Uriarte yerra en sus tres peticiones: son los etarras los que tienen que pedir perdón por sus crímenes; el Gobierno, lejos de "dulcificar" la política penitenciaria, debe dejar de jugar con ella y garantizar el cumplimiento de las condenas que pesan sobre los terroristas presos, y hacer todo lo mucho que está en su mano por resolver los centenares de asesinatos sobre los que judicialmente no se sabe nada; en cuanto a las víctimas, tienen que seguir luchando a brazo partido por la memoria, la dignidad y la justicia, y, si así lo estiman oportuno, perdonar a quienes les han destrozado la vida, si y sólo si quienes les han destrozado la vida les piden un perdón no condicionado a recibir beneficio penitenciario alguno. Es así de sencillo.

Uriarte teme que el "proceso" se "pudra". Imposible. Ya está podrido. Nació podrido. Ese proceso es fruto de una claudicación infame del Gobierno de España, primero bajo Zapatero y ahora con Rajoy, ante una organización terrorista que tiene por objetivo declarado demoler el régimen de libertades del que nos dotamos hace ya más de treinta años. Por eso es que urge enterrarlo. Y poner a la sociedad vasca frente a su tremenda responsabilidad en la pervivencia del nacionalismo liberticida en aquellas tierras.

En eso es en lo que debería volcarse el obispo Uriarte, no en la emisión de mensajes tóxicos con motivo de la concesión de un personaje venenoso que tanto daño a hecho al País Vasco y al resto de España.

Política
El Tribunal Supremo vuelve a exigir a Artur Mas la escolarización en castellano
MARÍA JESÚS CAÑIZARES / BARCELONA ABC Cataluña 27 Enero 2014

Desestima el recurso de casación interpuesto por la Generalitat contra el auto de medidas cautelares

El Tribunal Supremo ha desestimado el recurso de casación interpuesto por la Generalitat contra el Auto de medidas cautelares del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) de fecha 3 de enero de 2013 por el que acordaba "requerir a la Conselleria de Enseñanza para que adopte cuantas medidas sean precisas para adaptar el sistema de enseñanza lingüística, en cuanto afecte a los hijos del recurrente, a la nueva situación creada por la declaración de la sentencia 31/2010 del Tribunal Constitucional, que considera también al castellano como lengua vehicular de la enseñanza en Cataluña junto con el catalán".

El Auto fue recurrido por la Generalitat en primera instancia ante el propio TSJC, quien lo desestimó asimismo, lo que motivó el recurso resuelto ahora por el Supremo. La resolución se suma a otras decisiones de los tribunales que condenan a la Generalitat a modificar su sistema lingüístico en las escuelas, la llamada “inmersión lingüística”, y sustituirlo por un modelo de conjunción lingüística o bilingüismo integral.

Doce casos más, correspondientes a otros tantos padres que ha solicitado ante los tribunales la educación bilingüe para sus hijos, se hallan pendientes de sentencia que, presumiblemente, reiterarán lo acordado ahora por el Supremo, según informa Convivencia Cívica Catalana, que ha conducido estos recursos. Esta asociación denuncia "la recalcitrante actitud de la Consesejería de Enseñanza, que nos atrevemos a calificar de prevaricante, al seguir denegando, a pesar de esos innumerables precedentes judicales, las solicitudes que numerosos padres han dirigido a la administración educativa catalana en demanda de educación bilingüe para sus hijos". "Una vez más -añade- nos vemos en la obligación de recordar que el Tribunal Supremo ha calificado al actual sistema lingüístico escolar de contrario al espíritu y la letra de la Constitución".

tras 30 años de militancia
Vidal-Quadras confirma la escisión en el PP y abandona el partido por Vox
"Un partido no es un rebaño flanqueado por mastines que sigue dócilmente a su pastor", escribió el parlamentario europeo a Rajoy
AGENCIAS | MADRID www.republica.com 27 Enero 2014

Se confirma la ruptura en el PP. El vicepresidente del Parlamento Europeo y eurodiputado del PP, Alejo Vidal-Quadras, ha envidado este fin de semana una carta a Mariano Rajoy en la que solicita su baja como afiliado tras 30 años de militancia por discrepancias con su partido y pasa así a encabezar, como se esperaba, el nuevo proyecto de Vox. "Lo siento de veras, presidente, pero me voy", transmitió Vidal-Quadras en la misiva, complementada por un vídeo colgado en Youtube en el que explica su decisión al electorado popular.

La carta remitida a Rajoy contiene duras críticas a la cúpula. “Un partido no es un rebaño flanqueado por mastines que sigue dócilmente a su pastor. Uno de los motivos por los que me voy es mi deseo de contribuir a construir un modelo de partido distinto, en el que la eficacia no esté reñida con la deliberación”, prosigue.

El veterano político se refiere especialmente a la actitud del Gobierno con respecto al desafío de Artur Mas. ”No me siento capaz de digerir que se proclame que el Estado de las autonomías ha sido un éxito y que se ofrezca a los separatistas catalanes, que ya han fijado el día y la pregunta para la liquidación de España como nación, diálogo sin fecha de caducidad“, afirma.

Además del problema catalán, y muy próximo a las líneas iniciales esbozadas por los creadores de Vox, señala como puntos de fricción con el PP “el aumento brutal de impuestos”, el “reparto de vocalías” en el Poder Judicial, el “continuismo en la negociación con ETA” y la “ausencia de democracia interna”.

“Yo no he cambiado”
En el vídeo colgado por él en Youtube, titulado “Yo no he cambiado”, Vidal-Quadras refiere que esta decisión “dolorosa pero inevitable” se debe a que su diagnóstico sobre la crisis “múltiple y profunda” que atraviesa España en el terreno “económica, institucional, moral y de unidad nacional” y sus soluciones “no sólo son distintas -a las del Gobierno- sino contrapuesta en cuestiones esenciales”.

Dice que ha tratado de discutir de forma constructiva y leal sobre estos problemas, pero que se ha topado “invariablemente con el silencio y la indiferencia”.

Recuerda que siempre he defendido los mismos principios, valores e ideas, afirma que no ha cambiado y que ahora se encuentra obligado a irse “para seguir en el mismo sitio”.

A finales del pasado año el exdiputado vasco Santiago Abascal abandonó el PP tras dos décadas de militancia para unirse al nuevo partido Vox en cuyas filas destaca José Antonio Ortega Lara, organización que, desde el principio, ha dicho tener “las puertas abiertas” a Alejo Vidal-Quadras.

La política del Gobierno con respecto a la excarcelación de presos etarras tras la derogación de la ‘doctrina Parot’ o la consulta soberanista en Cataluña ha creado un evidente malestar en la rama más conservadora del PP, que podría verse ahora más reflejada en el ideario de Vox.

TRAS LA DEMANDA PRESENTADA POR LA FAMILIA DE UN ALUMNO
El TS rechaza el recurso de la Generalitat e insiste en que el castellano tiene que ser vehicular

El Govern interpuso un recurso contencioso-administrativo ante el mismo TSJC que lo desestimó, por lo que llevó el caso al Supremo
Europa Press. Periodista Digital 27 Enero 2014

El TS insta a la Generalitat a adoptar las medidas necesarias para incorporar el castellano como lengua vehicular en la enseñanza junto al catalán

El Tribunal Supremo (TS) ha rechazado un recurso de casación interpuesto por la Generalitat contra un auto que dictó el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) en enero de 2013.

La resolución requería al Govern a adoptar las medidas necesarias para incorporar el castellano como lengua vehicular en la enseñanza junto al catalán, tras la demanda presentada por la familia de un alumno.

El Govern interpuso un recurso contencioso-administrativo ante el mismo TSJC que lo desestimó, por lo que llevó el caso al Supremo, que mantiene el posicionamiento del tribunal catalán, el cual instaba a la Conselleria a adoptar "cuantas medidas sean necesarias para adaptar el sistema de enseñanza lingüística, en cuanto afecte a los hijos del recurrente, a la nueva situación creada por la sentencia 31/2010 del Tribunal Constitucional (TC)".

En el fallo, el TS recuerda que el auto del TSJC da la razón a los recurrentes, si bien no en todo lo solicitado, puesto que no hace referencia a la proporción y equilibrio que debe haber entre catalán y castellano, mientras que los padres pedían para su hijo y sus compañeros "una enseñanza conjunta de las dos lenguas oficiales, de forma proporcionada y sin desequilibrios entre ellas".
 


 


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