AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 29  Enero  2014

El pesado lastre del déficit
Primo González www.republica.com 29 Enero 2014

Las cuentas públicas españolas no son un timbre de orgullo, dada la cuantía de su desequilibrio (el conjunto del sector público ha gastado en once meses 55.800 millones de euros más de lo que ha ingresado), pero con el tiempo se están arreglando, más lentamente de lo deseable, pero a la postre se encuentran en fase de corrección. Este desfase es todavía el doble del que se considera simplemente aceptable según los estándares europeos, que no ven con buenos ojos un déficit de cada ejercicio fiscal por encima del 3% del PIB. Y nosotros llevamos ya seis ejercicios incumpliendo sistemáticamente este descalabro, con el consiguiente aumento del volumen de deuda acumulada, que ahora está ya rozando el 100% del PIB. Bien es verdad que España había atravesado los nueve primeros años de pertenencia a la UE con déficit inferiores al 3% del PIB, de ellos incluso tres con superávit. Pero a partir del año 2008 las cosas se empezaron a torcer y de ahí todavía no hemos salido.

Las buenas noticias de este martes han puesto de relieve un déficit del conjunto de las Administraciones Públicas del 5,4% del PIB hasta finales de noviembre y, en otro aspecto también importante relacionado con el dinero público, los mercados han concedido a España algo más de 3.000 millones de euros en crédito a corto plazo (3 y nueve meses) a tipos sensiblemente más bajos que en la anterior subasta de Deuda Pública. Además, la Comunidad de Madrid ha logrado salir al mercado abierto tomando dinero prestado por importe superior a los 1.000 millones de euros a tipos de interés aceptables, lo que no ocurría desde hace bastante tiempo. Todo ello refleja un día más la mejoría del clima económico español y de la visión que tienen de nosotros en los mercados internacionales de capitales.

El compromiso que tiene el Gobierno español con Bruselas para este año es, deuda bancaria aparte, dejar el déficit público del conjunto del país en el 6,5% sobre el PIB como máximo. En teoría queda algo más de un punto de holgura en el déficit para cerrar el ejercicio sin tirones de orejas. Pero diciembre es un mes bastante imprevisible, de forma que el objetivo del 6,5% sobre el PIB está todavía en el aire, pendiente de la ingeniería fiscal y presupuestaria que se supone pondrán a funcionar estos días los funcionarios de Hacienda para que el Gobierno no tenga que dar muchas explicaciones en Bruselas cuando se conozcan las cifras definitivas.

Uno de los factores que van a influir de forma decisiva en la contención del déficit, que en dos años anteriores había llegado a rebasar el 9% del PIB y en el año 2009 llegó superar el 11%, será la rebaja de los tipos de interés a los que se financia España en el exterior y en el mercado de capitales en general. Las emisiones de Deuda Pública a plazo de 10 años han llegado a situarse a tipos de interés en torno al 4% y el tipo de referencia para este plazo se encuentra desde hace varias semanas en torno al 3,7%. A corto plazo, los tipos son ya del 0,67% a nueve meses y del 0,35% a tres meses de plazo.

Como estos costes de la deuda son sensiblemente menores que los presupuestados, se puede decir que España tendrá que pagar, según estimaciones oficiales, unos 8.800 millones de euros menos en el conjunto del año que ahora finaliza, lo que supone un ahorro muy considerable, de casi 1 punto del PIB. Parece que los ingresos fiscales están contribuyendo también, en los últimos meses, a dotar de más recursos al Estado, resultado en parte de una todavía modesta recuperación económica. El logro de unas cifras menos perversas como las de años anteriores puede mejorar la credibilidad económica del Gobierno, aunque amortizar el enorme stock de deuda que hemos acumulado va a costar bastantes años sin alegrías presupuestarias.

Rajoy tampoco “hila ni junta” el plantón de Aznar
EDITORIAL Libertad Digital 29 Enero 2014

Tras ver este lunes negro cómo Vidal-Quadras decidía darse de baja del PP, cómo Mayor Oreja renunciaba a presentarse por el PP a las elecciones europeas o cómo el presidente de la Comunidad de Madrid decidía abortar su plan de privatización de la gestión de hospitales públicos, a Rajoy no le debería resultar menos sombrío este martes, día en el que se ha sabido que Aznar le va dar plantón en la Convención Nacional del PP y en el que María San Gil ha hecho unas duras y justificadas declaraciones, en las que ha acusado al PP de "consentir" la "pesadilla" que están viviendo las víctimas de ETA.

Claro que si el presidente del Gobierno ha tenido la desfachatez de "no hilar ni juntar" la renuncia de Mayor Oreja con la marcha a otro partido de Vidal-Quadras –a quien ni siquiera ha citado por su nombre–, bien podría también ahora negarse a relacionar la decisión de Aznar de no asistir a la cita más importante que su partido tiene este año con el creciente malestar que, entre los votantes, las bases y no pocos dirigente históricos del mismo, está causando su acción de gobierno.

Los reproches del expresidente Aznar al Gobierno de Rajoy son ya, en cualquier caso, muchos y muy conocidos como para que ahora cuele la excusa de un viaje al extranjero como justificación de su sonada ausencia: aún resuenan los numerosos y muy variados reproches que hizo Aznar en Antena 3 el año pasado contra la "lánguida resignación" de Rajoy; o el discurso que pronunció en fechas recientes en San Sebastián, precisamente junto a María San Gil, en el que advirtió, en clara referencia a la pasividad de Rajoy ante el desafío separatista: "No hay prudencia en consentir que un poder se ejerza por quien no debe y para lo que no debe; o en que no se ejerza por quien debe y para lo que debe".

Ya podrá la desagradecida y mediocre Celia Villalobos desdeñar la ausencia de Aznar con frasecillas sobre lo muy escuchado que tiene al expresidente que tuvo la ocurrencia de hacerle ministra, que el drama para el PP seguirá siendo que Rajoy siga siendo fiel a la máxima arriolana de no darse por enterado de lo que no le agrada.

Por lo que hace a María San Gil, cabe recordar que fue pionera en mostrar su desconfianza hacia el liderazgo de Rajoy. La masiva excarcelación de sanguinarios terroristas o la cada vez más poderosa presencia de los proetarras en las instituciones constituye ciertamente una "pesadilla" y una afrenta para la memoria, la dignidad y la justicia de las víctimas; una pesadilla, como ha dicho San Gil, "consentida, además, por el partido que tuvo siempre claro que si matar no tenía premio, dejar de matar tampoco podía tenerlo".

Quién sabe por cuánto tiempo Rajoy y su prensa adicta se negarán a "hilar y juntar" lo que está pasando en su irreconocible partido. A lo mejor lo hacen en las próximas elecciones europeas, ante un más que merecido revés electoral.

Los caminos de Rajoy y Aznar se bifurcan
EDITORIAL El Mundo 29 Enero 2014

LO QUE empezó siendo una pequeña escisión de algunos dirigentes y un sector de las víctimas del terrorismo en torno a Vox va camino de convertirse en un serio problema interno para Mariano Rajoy. A la renuncia de Jaime Mayor Oreja a encabezar las listas del Parlamento Europeo, motivada por su desacuerdo con la política antiterrorista, se ha sumado la dura crítica de María San Gil y, sobre todo, la decisión de José María Aznar de no acudir a la Convención Nacional que el PP celebrará el próximo fin de semana en Valladolid. Aznar sigue siendo presidente de honor del PP y aunque puede presidir las reuniones de la Ejecutiva y la Junta Directiva, nunca participa en ellas. La última vez que lo hizo fue tras la victoria electoral en las generales de 2011. Pero siempre ha asistido a las convenciones nacionales y a los congresos. Con esta convocatoria, la dirección popular pretendía, por una parte, apuntalar el mensaje de la recuperación económica gracias a las reformas del Gobierno y, por la otra, recobrar el impulso político de cara a las europeas, después de dos años casi exclusivamente centrados en la gestión de la economía. El importante discurso de Rajoy en Barcelona el pasado sábado formaba parte de esta misma estrategia.

Sin embargo, la renuncia de Mayor, la censura de San Gil -que ha acusado al PP de «consentir la pesadilla» que vive el País Vasco en consonancia con las duras palabras de Consuelo Ordóñez y de Ortega Lara- y el desaire de Aznar empañan la Convención y escenifican una quiebra interna que no por previsible es menos relevante. El ex presidente hizo pública el pasado año en distintos actos la falta de sintonía con la política de su sucesor, tanto en materia económica como en política antiterrorista y en la respuesta al desafío soberanista catalán. Los ministros del Gobierno y la cúpula del PPboicotearon la presentación de su último libro de memorias. Ahora él da un paso más al rechazar la invitación de Génova para la Convención.

El PP ha querido restar importancia a este plantón, aunque es obvio que la sombra del ex presidente se paseará por Valladolid. Aunque hay muchas personas interesadas en ningunear su figura política, Aznar es un referente para muchos dirigentes y, sobre todo, para miles de militantes. Incluso sus adversarios le reconocen la labor histórica de haber unido al centro-derecha español -caracterizado hasta 1989 por las luchas cainitas de sus líderes- y eso es lo que ahora puede estar en cuestión. Es obvio que los caminos del PP de Aznar y del PP de Rajoy se han bifurcado.

El presidente del PP ha querido dormir a la organización, sobre todo desde su llegada a La Moncloa, convirtiendo el partido en algo puramente instrumental, destinado a acatar sin rechistar las políticas del Gobierno. La falta de pulso del PP, la ausencia de debate interno y la carencia de mecanismos de control ya se evidenciaron en el caso Bárcenas y posteriormente en la ley del aborto. Más allá de las muchas expectativas que ha defraudado, Rajoy afronta ahora un serio desafío para evitar pasar a la Historia como el hombre que fracturó el centro-derecha.

Partido Popular
Gobernar, ¿para qué?
Carmelo Jordá Libertad Digital 29 Enero 2014

Si algo hay que reconocerle a la izquierda española es que sabe qué hacer cuando llega al poder: bien sea en lo político, bien en lo social, normalmente en ambos, el PSOE impone su programa a golpe de mayoría absoluta cuando la tiene o de pacto de hierro con el separatismo cuando no.

El mejor ejemplo lo tenemos en las dos legislaturas de Zapatero: el socialista ha estado a punto de llevarse por delante el país –de hecho, todavía no podemos decir que no lo haya hecho–, pero mientras tanto ha ido imponiendo un programa radical, al menos en varios puntos: el aborto, el matrimonio homosexual, las relaciones con el separatismo en general y con ETA en particular, la memoria histórica...

Son cosas muy distintas, sí, pero tienen un punto en común: están pensadas o desarrolladas en contra de la mitad de la sociedad, como parte de un programa político que pretendía cambiar la sociedad, reformas que fueron llevadas a cabo sin titubeos y sin dudas. Zapatero llegó al poder, tenía un programa que imponer, lo impuso y para hacerlo organizó toda su política alrededor de esos objetivos.

Observemos en cambio el programa político del PP en este momento: ¿en qué consiste? ¿Qué metas tiene? ¿Qué quieren los populares para esta sociedad? Y, sobre todo, ¿qué iniciativas políticas toman para conseguirlo? Si usted no es capaz de responder a ninguna de esas preguntas, no se preocupe: yo tampoco. Y lo que es peor: Mariano Rajoy aún menos.

El PP se presentó a las elecciones de 2011 con un programa un tanto vaporoso pero en el que todos entendimos algunas cosas con claridad: retrotraer al menos parte de las reformas de Zapatero, disminuir algo el peso del sector público, bajar impuestos –o al menos no subirlos más–, enfrentarse a la ETA y al separatismo catalán, abordar cambios de verdad en la educación...

Más de dos años después, no es que los populares no hayan cumplido ni uno sólo de esos propósitos, es que además han hecho todo lo posible para que otros que sí trataban de hacer esas reformas de raíz, por ejemplo el gobierno de la Comunidad de Madrid, tampoco pudieran llevarlas a cabo.

Viendo esto, uno se pregunta para qué quiere este PP gobernar, qué interés tiene Rajoy en ser presidente, más allá de que eso le haga tener una tarjeta de visita de esas que impactan y le permita colocar a unos centenares de amigos. Para qué, si no tienes programa, ni ideas, ni convicciones, quieres tanto poder.

Gobernar, en suma, es para nuestra derecha oficial un trámite engorroso, un tanto molesto y desde luego irritante, con tanto votante y tanto periodista pidiéndole que tome decisiones. A ellos lo que les gusta es mandar, pero tampoco para nada concreto, simplemente para darse el gustazo de dar órdenes y contemplar, desde la mullida poltrona, cómo un funcionario obedece: "Tráigame el Marca, Fulano"; y Fulano va y se lo lleva.

Muchas leyes, poco Derecho

Juan M. Blanco www.vozpopuli.com 29 Enero 2014

Desvelaba nuestro director en su última columna que el incombustible y contumaz ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, insatisfecho con la surtida gama de favores proporcionados a la Casa Real y aledaños, se descolgaba ahora con una retorcida ley para premiar a fiscales obedientes. Cualquier oportunidad es buena para embridar fiscales, amordazar jueces o ajustar montura y estribos a los miembros del CGPJ. Irresistible la inclinación de los políticos hacia esas leyes torticeras, abstrusas, auténticos laberintos con innumerables recovecos. Hacia unos textos legales interpretables al derecho, o al revés, siempre a gusto de los gobernantes. El sueño de cualquier jugador de ventaja.

El gigantesco crecimiento de la legislación en España es sólo comparable con la degradación de su calidad. Cientos de miles de leyes, complejas, ambiguas o contradictorias, pueblan las infinitas páginas de boletines oficiales. Y ofrecen un panorama desolador a los imprudentes que intentan abrirse paso en tan tupida maraña. Una selva casi impenetrable, plagada de trampas y arenas movedizas para quienes buscan el conocimiento de las normas. Interpretaciones discutibles, no sólo para el ciudadano común o el leguleyo, sino para el jurista más avezado. Una tela de araña de inseguridad jurídica que atrapa a los incautos, a los pequeños insectos.

No se trata de candorosos intentos de resolver con descabelladas leyes los problemas causados por otras anteriores, acumulativo círculo vicioso de la estulticia que conduciría al absurdo. Algún conocido intelectual ha apuntado a la insuficiente preparación de la clase política, a una ignorancia cuantificable por la sequía de títulos en universidades extranjeras. Desorientada perspectiva. La deficiente formación acarrea menos males que la falta de escrúpulos. Los ignorantes bienintencionados son peligrosos, sí, pero mucho menos abundantes y dañinos que quienes se sirven del cargo con astucia y saber. Poco aporta la capacidad, la formación, cuando los dirigentes se mueven por perversos incentivos.

Esa deliberada complejidad de las leyes
La sobreproducción, y la falta de transparencia de las de normas, no surgen de la ignorancia sino del interés de la clase política. Es la argamasa de un sistema marcado por la ausencia de controles y equilibrios, donde la voluntad y el capricho se sobreponen a los principios generales. La extrema complejidad legislativa no es accidental sino deliberada. Un artificial arcano para huir de la transparencia, de esas reglas claras y sencillas, comprensibles para todo el mundo. Para generar enormes ganancias a los avezados pescadores en este espectacular río revuelto.

La complicación y la incoherencia abren el abanico de las interpretaciones, eligiéndose en cada caso lo más conveniente para el poder. Una particular ley del embudo, donde los dirigentes pueden aplicar distintos raseros, a amigos o a enemigos, mientras cumplen aparentemente las normas. La puerta se abre de par en par a la arbitrariedad cuando los gobernantes no se encuentran sometidos a los oportunos controles.

Las disfuncionalidades no se deben a la mala calidad de la clase política, aunque ésta sea mejorable. Ni a meras actitudes miopes y egoístas, tan arraigadas como inevitables en la naturaleza humana. El fondo se encuentra en el peculiar funcionamiento del sistema político donde, de facto, el ejecutivo puede elaborar las leyes sin ningún tipo de control o cortapisa, ante la incomparecencia de quien ostenta estatutariamente esa responsabilidad: el legislativo. Con un parlamento convertido en una reunión de pulsa-botones a orden del jefe, las leyes no se someten a escrutinio real sino puramente formal. Ni siquiera existe el marcaje de un Tribunal Constitucional, nombrado a cuotas por los partidos.

Una extensa derogación de leyes
Pocos fenómenos resultan tan perversos como la potestad del gobierno para promulgar leyes a voluntad, a su medida, sin ningún tipo de intromisión. Un conflicto de intereses que siempre se resuelve a favor de los puramente privados y partidarios, nunca del interés general. En grave riesgo se pone un país que otorga, de facto, la capacidad de elaborar la ley al mismo que ha de aplicarla. A ése que la cambiará a placer cuando no se ajuste a sus intereses. Por principio, debe ser un agente neutral y representativo quien establezca y modifique las reglas del juego. Nunca uno de los jugadores o parte interesada. De ahí la necesidad de un parlamento con verdadera autonomía, plenamente representativo de la ciudadanía y capaz de ajustar las leyes a los intereses generales.

Las leyes deben ser justas, universales y buscar el beneficio de todos. Difícilmente alcanzarán este ideal si son elaboradas por un poder ejecutivo deseoso de reforzar su influencia, de ensanchar su margen de discrecionalidad. De ahí el extremo retorcimiento de las leyes actuales, nunca con superficie lisa sino muy rugosa, repleta de discretos mangos y asas para agarradero de los gobernantes. El principio de legalidad, que contempla un gobierno sometido al imperio de la ley, no al capricho de algunas personas, acaba difuminándose cuando las leyes se supeditan a la voluntad del gobierno. No cabe mayor perversión.

Decía Montesquieu que “las leyes inútiles arruinan a las necesarias”, aseveración muy apropiada para una España que dispone de más de cien mil leyes, buena parte autonómicas. Se necesitarían unos 20 años para leerlas y quizá varias vidas para comprenderlas. No se trata de promulgar más leyes sino de derogar buena parte de las existentes. Que queden pocas, claras, justas y sencillas. De fácil conocimiento y comprensión para todos. Que actúen como eficaz barrera a la arbitrariedad de los gobernantes. Es hora de que los nuevos partidos recojan en sus programas, además de los controles, la separación de poderes y la autonomía del parlamento, la simplificación legislativa y la poda con machete. Urge la derogación de dudosas leyes antes de que la selva se apodere de todo.

Andalucía
El delito de nacer andaluz
José Luis Roldán Libertad Digital 29 Enero 2014

¿Qué atroz delito hemos cometido los andaluces para merecer el castigo terrible de un régimen inútil y pernicioso? Aunque si nací ya entiendo qué delito he cometido…; probablemente ese -nacer andaluz- sea nuestro pecado original. Montaigne, citando a los clásicos griegos, sostenía que la pena sigue muy de cerca al pecado, nace en el mismo instante. Los andaluces tenemos en el pecado de nacer la pena de padecer un régimen inicuo e imperecedero. No hay mayor desgracia, para un ciudadano, que nacer hoy andaluz. Ni siquiera nacer catalán se le iguala en la desdicha, porque, como afirma el proverbio, las penas con pan son menos. Aquí, sin embargo, tenemos penas sin pan. Pobreza y despotismo.

Para mayor desgracia, pues es sabido que éstas nunca vienen solas, el régimen, por aquello de la aritmética de la supervivencia, se ha visto compelido a realizar un sutil deslizamiento hacia la izquierda. O sea, a practicar el izquierdismo. Como en el juicio de Salomón, creo que algunos votantes del PP hubiesen preferido votar al PSOE, o algunos del PSOE al PP, antes que ver cómo la tierna criatura indefensa acababa descuartizada a manos de una madre desnaturalizada y ambiciosa. Pero ya no cabe sino padecerlo, lamentarlo y escarmentar.

No me atrevería yo a intentar refutar las tesis de Lenin sobre la enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo y del "infantilismo izquierdista". Los tiempos cambian, y la cuestión es que hoy, al menos en este país, y más aún en Andalucía, la enfermedad de la izquierda se llama infantilismo. O sea, una visión de la vida boba, simplista, colorista, irreal. Ni siquiera utópica, sino de cuento infantil, de tebeo, de peli de dibujitos animados.

Así, incapaces de percibir que el paro, la corrupción que practican y amparan, la situación económica y la pobreza son la agobiante realidad que preocupa a la ciudadanía, nuestros inanes y descansados gobernantes andaluces se dedican al autobombo, a la propaganda, a encizañar con el laicismo y la memoria y a ejercer la confrontación con el gobierno de la nación.

Ahora el buque insignia de la política andaluza es el Plan Andaluz de la Bicicleta. La leche de progresista y perrofláutico. Aunque, obviamente, no esperen los ingenuos que los consejeros y los tropecientos gerifaltes del régimen abdiquen del costoso y contaminante coche oficial en favor de la ecológica y benéfica bicicleta.

Dice Elena Cortés, la consejera del carril bici, una chica entrada ya en la cuarentena que no ha trabajado en su vida, que con una inversión de 420 millones en 7 años (que, por cierto, se los levanta la UGT en un descuido), va a cambiar el modelo productivo de Andalucía. Dice que su plan va a generar 15.000 empleos; lo que no dice es que el recorte de la inversión de su consejería -que no ha afectado a la parasitaria administración paralela- ha provocado la pérdida de más de 80.000 puestos de trabajo. Ahí están sus señas de identidad, esta gente gobierna siempre contra el interés general, contra la mayoría social, contra el sentido común. En mi pueblo ya le habrían dicho: Elenita, mae, que eres más tonta que Abundio, que vendió el coche para comprar gasolina.

Y es que, al decir de Ortega y Gasset, es preferible un malvado a un tonto, el malvado descansa algunas veces. Idea, por cierto, de la que se hizo eco Carlo M. Cipolla en su Teoría de la Estupidez, una de cuyas leyes fundamentales afirma categóricamente que el estúpido es más peligroso que el malvado, y que su capacidad de hacer daño se ve peligrosamente potenciada por la posición de poder o autoridad que ocupa en la sociedad. Desgraciadamente, esta chica está en lo más alto; o sea, en la cúspite.

Esa es, pues, nuestra condena; así, como antes sufrimos a los malvados, ahora nos toca padecer a los necios. Echo de menos a Viera y a Zarrías.

LA RESPUESTA DE FAES A LA CONSULTA DE MAS
Aznar responde a su ausencia en Valladolid con 80 páginas sobre la secesión catalana
D. Forcada El Confidencial 29 Enero 2014

El presidente de honor del Partido Popular, José María Aznar, no estará en la foto de los populares de Valladolid este fin de semana, pero sí su discurso político de cómo se debe afrontar el desafío secesionista planteado por Artur Mas en Cataluña. Un día después de que FAES confirmase que Aznar no participará en la Convención, la fundación ha difundido un extenso documento de 80 páginas (PDF) con la respuesta a 20 preguntas sobre las consecuencias que tendría la secesión de Cataluña. Un documento que sirve de respuesta al listado de agravios planteado por el Gobierno catalán al Estado y que se adelanta al silencio que, de momento, dicho listado ha tenido por parte del Ejecutivo de Mariano Rajoy.

El texto de FAES, prologado por su secretario general, Javier Zarzalejos, ofrece una respuesta argumentada sobre todos los aspectos históricos, jurídicos, políticos, sociales y culturales que están presentes en el desafío soberanista catalán. No es la primera que la fundación de Aznar publica un informe sobre la situación de Cataluña. En noviembre de 2012, editó “El mito fiscal. Razones para un debate”, en el que pretendía desmontar las tesis del expolio fiscal y cuestionaba las propuestas nacionalistas para alterar el sistema de financiación.

“Entre las muchas contradicciones que rodean al proceso secesionista que el nacionalismo quiere impulsar en Cataluña, destaca una fundamental”, explica Zarzalejos en la introducción al documento. “Un proceso que quiere presentarse como la máxima expresión de ejercicio democrático suspende todos los criterios que definen lo que la democracia implica en una sociedad avanzada: Estado de derecho, instituciones representativas y pluralidad”

“Quiere ofrecer una cara amable y dialogante pero arranca con el ‘España nos roba’; retrata una historia falsa de agresión de España a Cataluña, y alardea de europeísmo pero oculta que Cataluña quedaría fuera de la UE”, añade el documento, que ha sido editado en castellano y en catalán. Asimismo, recuerda que “se habla de un pretendido ‘derecho a decidir’ sin aclarar que éste no existe y que si existiera no sería otra cosa que la habilitación para la ruptura unilateral de la integridad y la soberanía de la nación y el Estado”. “Mientras se fabrica una memoria de expolios y agravios se olvida que las libertades y el autogobierno son posibles por la Constitución, no a pesar de ella”, subraya.

Faes concluye que “los catalanes no participan de la reducción que hace el nacionalismo de la identidad” y “creen mayoritariamente que son complementarias las cosas que el secesionismo cree que son incompatibles”. Por ello, subraya, “el resultado más grave del proceso sería la quiebra de la sociedad catalana y de toda la sociedad española; la ruptura de una convivencia que puede ser exigente y compleja, pero que es real desde hace siglos y que ha producido muchos más beneficios de los que cualquiera de sus alternativas producirá jamás”.

Asegura el informe que “catalán y español no han sido nunca términos excluyentes, por eso la pretensión de separarlos solo puede ser traumática” y “el resultado sería una Cataluña pobre, desgarrada -como lo estaría España- y aislada”. “La secesión probablemente es el más absurdo y gratuitamente destructivo empeño político, económico y social de la historia de Cataluña. Un acto contrario a la civilización política española y europea, que los catalanes han contribuido a hacer posible”, termina el documento.

La ruptura de la derecha
Juan José Sánchez Soto http://www.diariosigloxxi.com 29 Enero 2014

Desde siempre se ha concentrado el voto de aquellas personas que se consideraban de centro, de centro derecha o de derechas en un mismo partido, el Partido Popular. Con Aznar se unificó este voto de los liberales, conservadores y del ala más cristiana pero a día de hoy, el silencio y el inmovilismo de Rajoy en muchas de sus políticas ha llevado a la creación de nuevos partidos por pura necesitad vital. Se ha criticado que el Gobierno y el partido que lo sustenta no hayan actuado firmemente o de no haber podido, al menos hayan tenido más gestos en temas como el terrorismo o la unidad de la nación española.

La semana no empezó bien para el PP con la noticia de la baja de la persona que logró el mejor resultado para el partido en Cataluña, Alejo Vidal-Quadras, que a través de una carta al Presidente del Partido Popular y un vídeo dirigido a todos los afiliados y simpatizantes dejaba bien claro que no estaba dispuesto a seguir en un "rebaño" y que su marcha no implicaba que él hubiese cambiado sino que consideraba que lo había hecho el partido. Esto supone un problema para el PP que, aunque no lo reconozca, tanto esta marcha como la marcha de Ortega Lara y Santiago Abascal con la posterior creación del partido VOX hace que el PP pierda votos de algunos de esos sectores de donde sacaba una importante cantidad de votos. Desde dentro del partido algunos pueden mostrar agradecimiento por su marcha ya que últimamente se “oían más quejas hacia el partido y no se ha hablado tanto de lo que nos une” decía Jesús Posada en declaraciones a la prensa. Lo cierto no es bien bien eso, sino que desde la cúpula general no se ha prestado atención, no solo a los afiliados que serán el futuro del partido, sino que tampoco a sus propios dirigentes. Véase por ejemplo las discrepancias que ha generado el borrador de la reforma del aborto de Gallardón.

Otro de los motivos por los cuales se ha generado una distancia en las filas del PP ha sido la cuestión sobre Cataluña. Me pareció muy bien que Rajoy dijera el pasado fin de semana en Barcelona que “España no se va a romper” y que “el referéndum no se va a celebrar”, pero me gustaría también que explicase cuales son las herramientas que tiene el Estado para frenar este tipo de acciones. Tan solo UPyD no ha tenido reparos en hablar del artículo 155 CE que implicaría la suspensión de la autonomía catalana. ¿Por qué tanto silencio en esconder sus cartas cuando realmente no se enseñan sino que tan solo se explica las diferentes jugadas que pueden provocar el “jaque mate” de Cataluña?

En conclusión y analizando la situación que está atravesando el PP es importante que ellos mismo tomen nota y pongan fin a este tipo de acciones predictibles. Que pongan fin solo si quieren obviamente, porque si el PSOE a día de hoy está como está es por su situación interna en primer lugar, y por la existencia de otras izquierdas en segundo lugar. El PP con su inmovilismo en ciertos temas está movilizando precisamente a sus dirigentes y lo más importante, a su electorado, a marcharse a otras formaciones que muy probablemente a día de hoy no lleguen a tener representación, pero si significara una pérdida de votos importante para quien desde el nacimiento de la democracia ha sido el partido referente a una ideología de centro derecha, el PP.La ruptura de la derecha

¿Por qué tanto silencio de Rajoy en esconder sus cartas cuando realmente no se enseñan sino que tan solo se explica las diferentes jugadas que pueden provocar el “jaque mate” de Cataluña?

Desde siempre se ha concentrado el voto de aquellas personas que se consideraban de centro, de centro derecha o de derechas en un mismo partido, el Partido Popular. Con Aznar se unificó este voto de los liberales, conservadores y del ala más cristiana pero a día de hoy, el silencio y el inmovilismo de Rajoy en muchas de sus políticas ha llevado a la creación de nuevos partidos por pura necesitad vital. Se ha criticado que el Gobierno y el partido que lo sustenta no hayan actuado firmemente o de no haber podido, al menos hayan tenido más gestos en temas como el terrorismo o la unidad de la nación española.

La semana no empezó bien para el PP con la noticia de la baja de la persona que logró el mejor resultado para el partido en Cataluña, Alejo Vidal-Quadras, que a través de una carta al Presidente del Partido Popular y un vídeo dirigido a todos los afiliados y simpatizantes dejaba bien claro que no estaba dispuesto a seguir en un "rebaño" y que su marcha no implicaba que él hubiese cambiado sino que consideraba que lo había hecho el partido. Esto supone un problema para el PP que, aunque no lo reconozca, tanto esta marcha como la marcha de Ortega Lara y Santiago Abascal con la posterior creación del partido VOX hace que el PP pierda votos de algunos de esos sectores de donde sacaba una importante cantidad de votos. Desde dentro del partido algunos pueden mostrar agradecimiento por su marcha ya que últimamente se “oían más quejas hacia el partido y no se ha hablado tanto de lo que nos une” decía Jesús Posada en declaraciones a la prensa. Lo cierto no es bien bien eso, sino que desde la cúpula general no se ha prestado atención, no solo a los afiliados que serán el futuro del partido, sino que tampoco a sus propios dirigentes. Véase por ejemplo las discrepancias que ha generado el borrador de la reforma del aborto de Gallardón.

Otro de los motivos por los cuales se ha generado una distancia en las filas del PP ha sido la cuestión sobre Cataluña. Me pareció muy bien que Rajoy dijera el pasado fin de semana en Barcelona que “España no se va a romper” y que “el referéndum no se va a celebrar”, pero me gustaría también que explicase cuales son las herramientas que tiene el Estado para frenar este tipo de acciones. Tan solo UPyD no ha tenido reparos en hablar del artículo 155 CE que implicaría la suspensión de la autonomía catalana. ¿Por qué tanto silencio en esconder sus cartas cuando realmente no se enseñan sino que tan solo se explica las diferentes jugadas que pueden provocar el “jaque mate” de Cataluña?

En conclusión y analizando la situación que está atravesando el PP es importante que ellos mismo tomen nota y pongan fin a este tipo de acciones predictibles. Que pongan fin solo si quieren obviamente, porque si el PSOE a día de hoy está como está es por su situación interna en primer lugar, y por la existencia de otras izquierdas en segundo lugar. El PP con su inmovilismo en ciertos temas está movilizando precisamente a sus dirigentes y lo más importante, a su electorado, a marcharse a otras formaciones que muy probablemente a día de hoy no lleguen a tener representación, pero si significara una pérdida de votos importante para quien desde el nacimiento de la democracia ha sido el partido referente a una ideología de centro derecha, el PP.

¿Va a durar mucho este 2014?
¿Qué ocurrirá cuando Cataluña despierte de ese sueño real o fingido? No lo sabe nadie. Frente al proceso secesionista, en vez de pensar en un matrimonio, pensemos en un inmueble que hemos levantado entre todos
Andrés Trapiello El Pais  29 Enero 2014

Quien no tenga una idea más o menos precisa de “la cuestión catalana” acaso no la tenga tampoco de “la cuestión española”. Recordar este entrecomillado de Azaña es como mentar la soga en casa del ahorcado, que es lo que parece vienen haciendo los políticos secesionistas, ponerse una soga en el cuello de Cataluña. Claro que Cataluña no deja de ser el cuello de España.

Podríamos formular lo que sigue de tres maneras: 1. De qué estamos hablando: 2. De qué vamos a hablar; y 3. Ya está todo hablado. En realidad hemos llegado a un punto en que muchos, tanto si desean hablar de la “cuestión catalana” en un sentido o en otro, a favor de la famosa consulta o en contra, prefieren mezclar las tres cuestiones, con excitante confusión.

1. De qué estamos hablando. Hablamos de que una parte de España ha decidido por su cuenta separarse del todo. Si no lo ha entendido uno mal, los secesionistas lo han presentado de la manera más ventajosa para ellos: como un divorcio. ¿Qué ventajas tiene presentarlo de ese modo? La principal es la de hacer creer que se trata de dos partes, más o menos simétricas y soberanas. Cataluña podría, así, al fin, mirar de tú a tú a España, incluso, ¿por qué no?, por encima del hombro. Hace uno o dos meses un jerarca catalán que exportaba el congreso España contra Cataluña a Holanda, afirmó en una de sus universidades que la cultura catalana actual era ya, a día de hoy, muy superior a la española. Lo hizo después de afirmarse allí que Cataluña había sufrido desde 1714 media docena de atropellos violentos. Se trae esto a la colada, porque una vez que se ha admitido que estamos ante un divorcio, la vía más rápida para justificarlo es la de los malos tratos sufridos, presentando al consorte, la España plural, como Una (Grande y Libre), hidra franquista a la que podrá cortársele la cabeza de un solo tajo.

Pero más que de un divorcio parecería que se trata de un pro indiviso, España, de la que forman parte otros muchos propietarios e inquilinos, andaluces, vascos, castellanos, navarros, gallegos, etc, cada cual con sus problemas propios y su idiosincrasia. Para ser exactos, 17+2. En vez de pensar en un matrimonio, pensemos en un inmueble. Un inmueble que hemos levantado entre todos. Los políticos secesionistas han pensado que Cataluña, que por razones históricas y económicas no siempre equitativas y otras justificadísimas ocupa de ese inmueble zonas privilegiadas (algunos de los locales comerciales más codiciados, acceso exclusivo a zonas verdes, la sede del club náutico y, por supuesto, una buena porción de la planta noble), puede quedarse con ellas, dejando al resto de los propietarios por su mala cabeza y su haraganería la escalera de servicio, pisos superiores, buhardillas y, naturalmente, el tejado, con el tácito mandato de que cuiden de las goteras.

No es posible que crean que España firme de mil amores los famosos papeles de su divorcio
Es comprensible, dentro de la ficción que es todo nacionalismo, que alguien crea que, por el hecho de haber usado en exclusividad esas partes de la casa durante muchos años, estas le pertenecen. Pero habrá de convencer al resto de los propietarios de ello. No estando aquí ante un problema de pareja, pues, sino en una comunidad de vecinos, lo importarte no es quererse (aunque desde luego es bonito ir repartiendo besos en el ascensor cada vez que se entra en él), sino llevarse lo mejor posible. Ahora, arrebatar parte del inmueble, el uso de algunas zonas comunes y el derecho a decidir sobre el conjunto sólo porque “Cataluña no se siente querida” y afirmar que, puesto que “no me quieren, me maltratan”, no deja de ser una forma romántica de entender la propiedad privada y sobre todo la ajena.

2. De qué vamos a hablar. En un primer momento se hizo de asuntos fiscales, o sea de gastos comunitarios, derramas y esas cosas de las que se habla en las juntas de comunidad. Como había una gran disparidad de criterios entre los propietarios, dieron en creer los nacionalistas catalanes, o en hacer creer, que se les atropellaba no en tanto que vecinos, sino en tanto que catalanes, y sólo entonces empezaron a circular su identidad y a tirar de manual de agravios, pero al hacerlo, se tropezaron con un gran escollo, los Estatutos de la Comunidad, conocidos también con el nombre de Constitución, un río que había sido hasta ese momento navegable para todos, incluidos ellos.

Los secesionistas urgieron, pues, cambiar la Constitución, y poner este cambio en el orden del día, antes que otros asuntos acaso más acuciantes e importantes para todos, incluidos ellos: paro, corrupción política, recortes… y en tanto llegara ese día, poner en dique seco el barco, o sea Cataluña. Convencidos de que un barco como ese, de tan grandísimo calado, merece aguas más profundas y océanos que lo lleven lejos, empezaron a echar cientos de mensajes en botellas al Mare nostrum (nostrum, nostrum, parece que oigamos), tal vez sin pensar en la ponzoñosa melancolía que podría sobrevenirles si esos mensajes no obtenían respuesta.

“En privado, Mas admite que la consulta no se hará”, se afirma. ¿Será todo acaso un vodevil?
Pero no sólo hablan de la Constitución los secesionistas, sino otros que no lo son en absoluto y que se encuentran, como suele decirse, entre dos aguas. Viendo estos últimos todo ese lío del barco y tratando de persuadirles de que no larguen velas, empezaron a hablar de mejoras por lo demás deseables: drenar el fondo del río de los lodos acumulados, etc. (ahorremos al lector los pormenores de la metáfora). Inútil. Así se lo han hecho saber los secesionistas: “Llegáis tarde. Agradecemos vuestra buena voluntad federal, pero tenemos ya el aparejo presto; sólo esperamos que suba la última gran marea popular para poder zarpar. ¿Adónde? Ya se irá viendo”.

3. Ya está todo hablado. Se supone que en este apartado se encuentran únicamente aquellos que, frente a los pilotos de altura y los marineros de agua dulce, no quieren cambiarla en absoluto, por encontrarse cómodamente en una tierra tan firme como la Constitución. Aunque es cierto que estos papistas de la Constitución tienen un buen argumento (¿Cómo vamos a hablar de la Constitución con quienes has decidido prescindir de ella?), esa tierra es engañosamente firme: basta reconocer la creciente desafección popular hacia la monarquía. Sin embargo hay algo en todo esto que no parece cuadrar: ¿por qué los secesionistas, que también parecen tenerlo ya todo hablado entre sí, reclaman con tanta insistencia una reunión de vecinos, o ni siquiera, una reunión sólo con el presidente de la comunidad, al margen de los vecinos? No es posible que crean o esperen que España firme de mil amores los famosos papeles de su divorcio, o lo que presentan como tal, dando por bueno el originalísimo reparto de gananciales que presumiblemente podrían presentar. ¿Entonces? “En privado, Mas admite que la consulta no se hará”, acaba de afirmar una de las contramaestres constiturreformistas. ¿Será todo acaso un vodevil?

Y aquí estamos los pobres desgraciados que creemos que la gran cultura catalana no puede ser superior a la española, ni al revés, porque nada puede ser superior o inferior a sí mismo. Claro que asistimos atónitos al espectáculo, encogidos por no saber si será de los que acaban en vísperas sicilianas o en la función del bombero torero. ¿Qué ocurrirá cuando Cataluña, subida a una banqueta, despierte de ese sueño real o fingido? ¿Qué, cuando los 17+2 adviertan que pueden dejar de respirar si finalmente Cataluña pierde pie? No lo sabe nadie, pero si no fuese porque no habla uno en nombre propio, sino en el de aquellos que tienen derecho a heredar lo que se construyó entre todos, le entrarían a uno ganas de dejar su parte infinitesimal y usufructuaria de buhardilla y lanzarse a vivir a la intemperie, libre de estos enconos eviternos, agotadores y bastante mezquinos.

Andrés Trapiello es escritor.

España / Caso ERE
«El caso ERE fue obra de una estructura piramidal de políticos y técnicos de la Junta»
 La Razón 29 Enero 2014

La juez de los ERE, Mercedes Alaya, ha afirmado en un auto que la causa no puede separarse en piezas para cada ayuda investigada porque el "sistema ilegal de concesión de subvenciones públicas" fue obra de una "estructura piramidal de cargos políticos y técnicos de la Junta".

La juez, en un auto, rechaza la petición de Encarnación Poto Monge, presidenta de la empresa Aceitunas y Conservas (ACYCO) de abrir una pieza para cada ayuda porque ella tiene todos sus bienes embargados y con objeto de no dilatar en el tiempo una investigación que acumula un centenar y medio de imputados.

La juez responde que esta imputada, "lejos de mantenerse al margen de lo que ella denomina en su recurso como 'trama política', se aprovechó de ella en virtud de las presuntas influencias ejercidas sobre ciertos cargos para conseguir elevadas subvenciones".

La empresaria conocía, indiciariamente, que las subvenciones "se otorgaban discrecionalmente y sin que se justificara por los solicitantes, como ella, o por el órgano que las concedía el fin público o el interés social de tales ayudas públicas".

Entiende la magistrada que la causa de los ERE no se puede escindir "pues en cada expediente de subvenciones podría derivarse responsabilidad criminal para las mismas personas: los diferentes cargos políticos y técnicos de la Junta de Andalucía que, en estructura piramidal, serían los promotores de un sistema ilegal de concesión de subvenciones públicas que ha permanecido vigente más de diez años".

También es única la responsabilidad de "los intermediarios que, alternándose, se repiten en cada uno de estos expedientes, sobre los cuales a día de hoy penden diligencias de interés".

Por ello, según la instructora, "hasta la fecha no existe razón alguna que justifique la división de la causa, pues se rompería la continencia de la misma" en una posición confirmada por la Audiencia Provincial en diciembre pasado.

Además, Alaya reprocha a la dueña de ACYCO que las ayudas que recibía "se imponían como parte de una estrategia empresarial, sobre la seguridad que se iba a disponer de tales fondos públicos".

Leer más: «El caso ERE fue obra de una estructura piramidal de políticos y técnicos de la Junta» - La Razón digital http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/5289307/espana/el-caso-ere-fue-obra-de-una-estructura-piramidal-de-politicos-y-tecnicos-de-la-junta#Ttt1B6u3HajDn0WN

FUERZAS ARMADAS
Nace ANEMOI, militares españoles por la III República
Juanjo Ayesta. Minuto Digital 29 Enero 2014

Con ganas de entrar en el debate público, Anemoi, cuyos portavoces están jubilados pero que aseguran contar con miembros del ejército en activo, pide una renovación de las FAS acorde con los cambios sociales que están ocurriendo en los últimos años. “La soberanía corresponde al pueblo, comoquiera que ésta se exprese. Su defensa también. Las FAS son del pueblo, se deben al pueblo y obedecen al pueblo”, recogen en su manifiesto.

“La obediencia de las FAS al Rey debe ser definitivamente quebrada. Únicamente es aceptable que la Jefatura de las Fuerzas Armadas recaiga en quien que haya sido democráticamente elegido. La III República es, pues, inaplazable”. El colectivo de analistas militares Anemoi se presentó en sociedad el pasado jueves exponiendo su ‘revolucionaria’ postura contraria al código militar.

En el acto, celebrado en la sede del Club de Amigos de la UNESCO de Madrid (CAUM), se presentó el manifiesto de este grupo de militares “preocupados por la deriva de la situación política y social en España en el contexto de la crisis global actual y estimulados por la creciente ola de protestas sociales”.

Con ganas de entrar en el debate público, Anemoi, cuyos portavoces están jubilados pero que aseguran contar con miembros del ejército en activo, pide una renovación de las FAS acorde con los cambios sociales que están ocurriendo en los últimos años. “La soberanía corresponde al pueblo, comoquiera que ésta se exprese. Su defensa también. Las FAS son del pueblo, se deben al pueblo y obedecen al pueblo”, recogen en su manifiesto.

“En los últimos meses se han producido algunas manifestaciones públicas de militares de alto rango sugiriendo la necesidad de que las fuerzas armadas intervengan en el proceso político si las demandas populares desbordan el marco institucional vigente y ponen en riesgo la permanencia del Régimen político de la Transición. Las fuerzas armadas no pueden ser, de ninguna manera, un elemento de inhibición de los auténticos deseos de cambio de la sociedad española, inmersa en una crisis a la que los políticos del sistema bipartidista no quieren, o son incapaces, de dar solución”, exponía Antonio Maira, Capitán de Fragata de la Armada, quien junto a Manuel Ruiz, Capitán de Navío de la Armada. -ambos jubilados-, llevan la portavocía de Anemoi.

A favor de abrir “un proceso constituyente en el que descanse la legitimidad democrática” para salir de la situación actual, este colectivo “de opinión” pide también romper toda alianza militar -como la OTAN- y “la eliminación inmediata de las bases extranjeras en nuestro territorio”.

Situándose ya en un futuro escenario republicano, las “nuevas” Fuerzas Armadas deben recordar, según cuentan en su manifiesto, el respeto al “derecho a la libre expresión de los militares” así como asentarse en el “antifranquismo, republicanismo, democracia popular, laicismo y pluralidad ideológica”.

Así, llaman al pueblo a “despertarse ya del profundo letargo inducido por tantos años de mediocridad interesada y de ocultación sistemática. Los ciudadanos y ciudadanas tienen que abandonar sus actitudes conformistas y de defensa de sus pequeños intereses más inmediatos” para denunciar los abusos del poder.

Necrológica en 'ABC'
Utrera Molina promete seguir 'el ejemplo' de Blas Piñar
El suegro de Gallardón se deshace en elogios hacia el fundador de Fuerza Nueva, del que dice que "no fue uno de los mejores españoles de nuestro tiempo, sino el mejor"
 www.lavozlibre.com 29 Enero 2014

Madrid.- José Utrera Molina, el suegro de Alberto Ruiz-Gallardón y quien fuera ministro de la Vivienda y secretario general del Movimiento durante la dictadura franquista, dedica este miércoles una elogiosa necrológica en el diario ‘ABC’ a Blas Piñar, el fundador de Fuerza Nueva e histórico líder de la ultraderecha en España, fallecido ayer en Madrid a los 95 años.

José Utrera, padre de Mar Utrera, la mujer del actual ministro de Justicia, promete seguir “el ejemplo” de Blas Piñar, del que dice que “hizo frente a ataques injustos y críticas demoledoras” y que “no fue uno de los mejores españoles de nuestro tiempo, sino el mejor”.

“Te prometo Blas, seguir tu ejemplo. Bendito sea tu patriotismo, bendita sea tu lealtad, bendita sea la entereza de tu ánimo y bendita la firmeza de tus convicciones y la elegante manera de tratar a los que eran tus enemigos. Tu amor a España lo invadía todo e invadirá las maderas de tu féretro hoy tendido. […] Desde mi dolor, desde mi tristeza, grito en el umbral de tu muerte aquel grito que nos unió en vida y que nos abraza en la muerte”, señala.

José Utrera, que tiene 87 años, valora del franquista Blas Piñar su “valor y resistencia al cambio ventajoso y acomodaticio”. “Amó a España hasta la extenuación. […] Blas no fue nunca fascista, se comportó como un soldado enamorado y ajeno a galas innecesarias. […] Jamás dobló su espalda ante nadie, ni ante el mismo Franco, Caudillo de España, al que sirvió con lealtad crítica e incomprendida y quien le alabó ante mí en más de una ocasión”, agrega.

Su propia estimación ronda el 6,9%
Hacienda maquilla el déficit público de 2013
Hacienda anuncia un déficit del 5,44% del PIB en noviembre, pero los datos oficiales lo elevan al 5,96%. De hecho, estima que rondará el 6,9% en 2013.
Libertad Digital 29 Enero 2014

Los datos no cuadran. El Ministerio de Hacienda anunció este martes que el déficit conjunto de la Administración Central, Comunidades Autónomas y Seguridad Social fue del "5,44% del PIB" hasta el pasado noviembre, equivalente a un total de 55.841 millones de euros.

En concreto, el Gobierno central acumuló un agujero de 39.603 millones (3,86% del PIB), en el caso de las CCAA fue de 12.901 millones (1,26%), mientras que la Seguridad Social registró otros 3.337 (0,33%). Estos datos no incluyen el déficit de las corporaciones locales, pero su impacto debería ser neutro sobre el resultado final, ya que el propio Gobierno estima que cerrarán 2013 en equilibrio presupuestario.

El Ejecutivo del PP se agarra a la cifra comunicada por el departamento de Cristóbal Montoro para afirmar que se cumplirá con el objetivo del 6,5% fijado por Bruselas para el conjunto de 2013. No en vano, a falta del mes de diciembre, se dispondría de un margen próximo al 1% del PIB para no superar dicho umbral. Pese a ello, algunos de sus miembros, como el ministro de Economía, Luis de Guindos, cuidan mucho sus palabras a este respecto. Así, Guindos afirmó ayer que el déficit de 2013 "convergerá hacia el objetivo del 6,5%", gracias a la mejora de la recaudación fiscal y a los menores costes de la deuda (pago de intereses).

Sin embargo, el dato oficial, el único realmente válido para la oficina estadística de Bruselas (Eurostat), es mayor. Según la Intervención General de la Administración del Estado (Igae), el déficit público de las tres administraciones citadas alcanzó los 60.663 millones de euros hasta noviembre, lo cual equivale al 5,91% del PIB.

Esta diferencia estriba en que Hacienda tan sólo anuncia a la opinión pública el déficit registrado "una vez excluidas las ayudas al sistema financiero", ocultando así el coste del rescate público de las cajas de ahorros. Esta particular factura, que también contabiliza como déficit oficial, ascendió a 4.822 millones de euros hasta noviembre.

No contabiliza el rescate bancario
 

De este modo, el déficit remitido realmente a Bruselas es el siguiente: Gobierno central (44.425 millones, equivalente al 4,33% del PIB); CCAA (12.901 millones, 1,26%); y Seguridad Social (3.337 millones, equivalente al 0,33%). El primer maquillaje, por tanto, consiste en no contabilizar la factura del rescate bancario (4.822 millones), con lo que el déficit real hasta noviembre sería del 5,91% y no del 5,44% anunciado.

PIB inflado y agujero oculto

El problema es que no es la única argucia contable. Otra de las trampas comunes en los datos fiscales que anuncia Hacienda es emplear un PIB meramente estimativo que poco o nada tiene que ver con la realidad. En concreto, el Gobierno emplea un PIB de 1.026.156 millones de euros para calcular el déficit en términos porcentuales. El problema es que dicho PIB está inflado, ya que, de ser cierto, España tan sólo habría sufrido una contracción económica de apenas el 0,3% el pasado año.

La realidad es muy distinta. Según el Banco de España, la recesión se situó en el 1,2%, con lo que el PIB provisional se aproximaría más bien a 1.017.000 millones de euros. Como consecuencia, el déficit público rondaría el 5,96% del PIB hasta noviembre, en lugar del 5,44% anunciado por Hacienda, lo cual supone un desvío del 0,52% del PIB.

Pero es que, además, el déficit de la Seguridad Social es muy inferior al real. Tanto Hacienda como la IGAE coinciden en que el agujero del sistema de pensiones tan sólo es de 3.337 millones (0,33% del PIB), pero esta cifra lleva a engaño, ya que habrá que esperar al cierre del ejercicio para descubrir el déficit real de esta Administración.

Basta señalar dos datos a este respecto. En primer lugar, el propio Gobierno estima que la Seguridad Social registrará un déficit de 14.383 millones de euros en 2013 (1,4% del PIB), y, en segundo término, cabe recordar que en noviembre de 2012 presentaba un superávit del 0,2% y cerró el año con un déficit del 1,1%. Así pues, como mínimo, faltan por aflorar otros 10.000 millones de déficit de la Seguridad Social, equivalente a casi el 1% del PIB. Sumando esta cifra, y de mantenerse intacto el déficit del Gobierno central y CCAA, el agujero se situaría más cerca del 7% que del 6,5% a final del ejercicio.

De hecho, el Gobierno notificó a Bruselas un déficit muy próximo a esa cifra el pasado mes de octubre. En su segunda notificación del año sobre el déficit y la deuda estimadas para 2013, el Ministerio de Hacienda estimaba un déficit público de 70.075 millones de euros a cierre del pasado ejercicio, equivalente al 6,9% del PIB si se toma como base la contracción del 1,2% estimada por el Banco de España

En este sentido, el organismo monetario señala en su último boletín económico que el déficit acumulado en el último año se situó en el 7% del PIB en el tercer trimestre, en línea con lo avanzado por Libre Mercado. "El cumplimiento del objetivo de déficit del 6,5 % del PIB para el ejercicio 2013 debería haber supuesto, por tanto, una mejora de las cuentas públicas considerable en el cuarto trimestre del año, superior a la observada en el mismo trimestre de 2012". Hasta el momento, nada apunta a que se haya producido dicha mejoría.

Además, cabe recordar que hasta el pasado junio, el objetivo de déficit público para 2013 era del 4,5% del PIB y no del 6,5%. El Gobierno de Mariano Rajoy logró suavizar la senda de consolidación fiscal tras presionar de forma insistente a Bruselas. En junio de 2013, se acordó una extensión de los plazos exigidos para situar el déficit público por debajo del 3% para aquellas economías que se enfrentaban a un mayor deterioro de la situación macroeconómica (en el caso de la economía española la extensión fue de dos años, hasta 2016).

En todo caso, la cifra definitiva de déficit no se conocerá, muy posiblemente, hasta finales de 2014, tras las sucesivas y tradicionales revisiones presupuestarias y de PIB propias de las autoridades españolas, tal y como viene siendo habitual.

Nuevas marcas en el 'mercado' electoral
El Confidencial 29 Enero 2014

Probablemente se acuerden ustedes de cuando estudiaban matemáticas en EGB de dos conceptos que resultaban esenciales para operar con fracciones: se trata del máximo común divisor (m.c.d.) y el mínimo común múltiplo (m.c.m.). Si hacen memoria, el primero se obtenía descomponiendo cada uno de los números objeto de la operación en sus factores primos y tomando el producto de aquellos comunes, elevados a la mínima potencia. Pues bien, al considerar las opciones políticas a las que prestar nuestro voto en unas elecciones –por no decir cuando optamos por involucrarnos más activamente– realizamos un ejercicio similar, valorando los elementos concretos que hay en común entre sus proposiciones y nuestros valores, así como su grado de intensidad.

Piensen en los valores y principios, las visiones de la realidad, los intereses, los proyectos y los objetivos que declaran los dirigentes, militantes, simpatizantes y votantes de cualquier partido. Y traten ahora de individualizar cada uno de estos factores, tomando aquellos que se repiten en todas las personas de ese colectivo, considerando el menor grado de intensidad que tengan en común, y combínenlos. Si realizan este ejercicio mental, obtendrán el equivalente al máximo común divisor de su ideario, algo así como la porción mínima de ADN ideológico que sus integrantes comparten. Siendo esto así, la doctrina política de una formación tenderá necesariamente a ser más vaga y genérica cuanto más numeroso sea el subconjunto de la población que aspire a representar.

Y eso es precisamente lo que ocurre con los dos principales partidos de nuestro país. Desprovean el discurso de sus dirigentes de la retórica y dialéctica propia del teatro de la política española, y comprobarán que, en realidad, no existen tantas diferencias entre el PP y el PSOE. Si se fijan, apenas se limita a una docena los puntos programáticos o ideológicos que resultan verdaderamente discriminantes, es decir, aquellos en los que la posición de uno y otro partido resulta totalmente incompatible. Y en general, además, tienden a ser cuestiones de índole moral, ya que, en lo social y en lo económico, poco se aleja el partido de Mariano Rajoy y Cristóbal Montoro de la socialdemocracia y el keynesianismo imperantes. Especialmente desde que han hecho al PP abandonar algunas de sus posiciones tradicionales –por ejemplo, en impuestos o lucha antiterrorista–.

Podría decirse, pues, que el ‘mercado’ electoral es sensible a lo que los economistas llaman economías de alcance –beneficios derivados de producir bienes complementarios–, característica que explica, en gran medida, que las dos primeras opciones conciten el apoyo del 70-80% de los votantes en las diferentes convocatorias electorales. De algún modo, esta es una de las principales causas de la tendencia hacia el bipartidismo de la mayoría de las democracias occidentales modernas, reforzada por las no menos evidentes economías de escala en lo que a comunicación, propaganda y atención de los medios se refiere para llegar al público masivo.

Por otro lado, cuanto más específica sea la doctrina política y económica de una formación y cuanto más restrictivamente formulen sus postulados, más complicado resultará hallar ese máximo común divisor que determina su capacidad de aglutinar seguidores y recabar apoyos. Si les sirve la analogía con la que iniciaba el artículo, piensen que es como buscar números que sean divisibles por 2 o por 37, ¿qué les resulta más fácil? Pues bien, esto es lo que ocurre, por ejemplo, con aquellas formaciones políticas que, asentándose sobre el mismo sustrato esencialmente intervencionista que le es común a la mayoría de los partidos en España, añaden un factor específico y diferencial, como ocurre con el nacionalismo llamado moderado.

O como sucede con las opciones de relativo nuevo cuño, como son UPyD de Rosa Díez y Ciudadanos de Albert Rivera, y que, aun compartiendo buena parte del omnipresente igualitarismo redistributivo, buscan diferenciarse doblemente, marcando distancias tanto con  las opciones mayoritarias como con el nacionalismo centrífugo. Pero siguen defendiendo, en definitiva, un mero cambio de caras en los sillones del Estado y no tanto una reducción del mismo en favor de la libertad. De ahí su relativo éxito electoral, ya que, en la analogía propuesta del m.c.d., tienden a combinar factores primos que resultan ‘facilones’ (el 2, el 3, el 5, …)

 

Es el caso de aquellos otros partidos fuera de la casa común de la socialdemocracia dominante que incorporan en su catálogo ideológico elementos diferenciales más restrictivos en su concreción y en mayor número. Tal es el caso de IU y de otras formaciones abiertamente comunistas que aspiran a formar parte del Parlamento. O, en el lado opuesto al colectivismo atroz de estos partidos, y clamando en el desierto liberal que es nuestro panorama parlamentario presente, el Partido de la Libertad Individual (P-LIB) de Juan Pina, cuyos militantes y seguidores se esfuerzan con denuedo en ‘vender’ en la plaza política española un programa liberal de máximos. Algo tan difícil como encontrar números al azar que sean a la vez múltiplos de 29, 47, 53, 67 y 71.

La cuestión es que, en un mercado como es el electoral, altamente concentrado –en cualquier otro sector del ámbito privado levantaría las sospechas del organismo regulador de la competencia–, con elevadas barreras de entrada, amenazado por claras opciones sustitutivas –abstención, voto en blanco– y con una tremenda rivalidad interna, el escaño se vende muy caro. Por tomar un ejemplo que tenemos cercano en el tiempo y que resulta sencillo de ilustrar por ser los únicos comicios con circunscripción única nacional –donde la relación entre votos y diputados resulta más proporcional–, en las últimas elecciones al Parlamento Europeo el último escaño ‘costó’ cerca de 400.000 votos. Y, excepto en 1989, nunca ha supuesto una cifra menor a 250.000 sufragios.

Como sabrán, en este mercado electoral ha aparecido un nuevo partido político, VOX, impulsado, por José Antonio Ortega Lara, Santiago Abascal y otras figuras relevantes –que no proceden todas de la política–, a los que se ha unido Alejo Vidal-Quadras. Les propongo que apliquen a esta recién nacida formación el método de escrutinio utilizado más arriba y descubrirán que, más allá de las simplificaciones que lo han catalogado como una mera escisión por la derecha del PP, VOX muestra elementos de gran interés para el análisis. Si echan un vistazo a los ocho puntos de su manifiesto, percibirán elementos casi inéditos al descubrir en su discurso ‘factores primos’ de cariz claramente liberal, al menos sobre el papel (ver sobre todo punto 1 y también 4, 6, 7 y 8).

Lo cierto es que a raíz de la entrada en escena de VOX se ha suscitado un cierto debate en las redes sociales sobre la autenticidad de su autoproclamado liberalismo dado su posicionamiento inequívoco en asuntos de índole moral como su postura pro-vida, su defensa decidida de la Nación española y la apuesta por un modelo que supere el llamado Estado de las Autonomías que alumbró la Constitución del 78. También se ha cuestionado la pureza liberal de VOX por su silencio en cuestiones como la legalización de las drogas, la libertad para la posesión de armas o, por mencionar un tema más afín a este espacio, la abolición de las leyes de curso legal y cierre de los bancos centrales.

Sobre la cuestión del liberalismo, por cierto, permítanme sugerirles el acertado artículo que ha escrito Mario Vargas Llosa en El País este domingo ("Liberales y Liberales", 25/01/2014), en el que da una visión bastante ponderada sobre “la doctrina que más ha contribuido a mejorar la coexistencia social”, de la que José Ortega y Gasset dijera que es “la suprema generosidad” y de la que Ludwig von Mises advirtió ya en 1927, “que no es difícil convencerse de que no ha quedado más que el nombre”, justo como la rosa que da título a la conocida novela de Umberto Ecostat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus–.

Habrá que seguir, en todo caso, la evolución de aquí a junio de todas estas nuevas marcas en el mercado electoral español. Y esperemos que más allá, pues ello nos dará algunas claves sobre la salud democrática del mercado político nacional.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

PP: lunes negro, y martes, más negro todavía
José Oneto www.republica.com 29 Enero 2014

Si el lunes fue un “lunes negro” para la historia del PP por el anuncio de Jaime Mayor Oreja de negarse a encabezar la lista a las elecciones europeas del mes de mayo, y el abandono de Alejo Vidal-Quadras del partido, para presentarse como candidato del nuevo partido VOX a las europeas, este martes no ha sido menos negro, por la decisión de Aznar de no asistir a la Convención Nacional del PP, que se reúne este fin de semana en Valladolid, y por las declaraciones de María San Gil que ha acusado al partido con el que rompió hace varios años de “consentir la pesadilla que vive Euskadi en relación con al entramado etarra, porque lo que está ocurriendo en el País Vasco en relación con ETA, Batasuna , los presos, Sortu, Bildu, y demás entramado etarra, es más propio de una pesadilla que de una realidad”.

Pero la auténtica pesadilla es la que está viviendo el partido, después de que este martes, el expresidente del Gobierno y presidente de honor del partido, José María Aznar, que viene acusando a Rajoy de falta de liderazgo, de traicionar el programa electoral con el que se ganaron las elecciones de 2011, y de no afrontar el problema de Cataluña con decisión, haya hecho público que no asistirá a la Convención Nacional que se celebra este fin de semana en Valladolid, algo insólito porque ha estado presente en todas las convenciones, incluso en la de Valencia donde se reafirmó el liderazgo de Rajoy dentro del partido y se le eligió Presidente y candidato a la Presidencia del Gobierno.

No es ninguna novedad que Aznar, que solamente ha hablado en una ocasión con Rajoy desde que llegó a la Moncloa en diciembre de 2011, ha venido cuestionando la gestión del Gobierno del Presidente, a quien ha venido exigiendo “una acción política más decidida y cumplir con el programa electoral con el que ganó las elecciones en noviembre de 2011″, especialmente en lo que se refiere a una bajada de impuestos, a la vez que le ha echado en cara “la languidez de la resignación” exigiéndole una actuación diaria y “ver un proyecto y una acción política con unos objetivos renovados”.

Que veinticuatro horas después de que uno de sus hombres, Jaime Mayor Oreja, que en su momento, junto con Rodrigo Rato, y el propio Rajoy, estaba preparado para sucederle, haya anunciado que no quiere encabezar las listas a las elecciones europeas, y que otro, vicepresidente del Parlamento europeo y antiguo responsable del partido en Cataluña, como Vidal-Quadras, haya anunciado su abandono del partido y su integración en la nueva formación VOX, no solo es significativo, sino que ahonda aún más, la profunda crisis en la que se encuentra el partido en el poder, en unos momentos en que se ha iniciado la larga marcha electoral que comienza en mayo con las europeas, sigue el año que viene con las municipales y autonómicas y se cierra en noviembre con las generales.

Mientras desde el aparato del partido, por orden de la superioridad, se intenta disfrazar la crisis, minusvalorando las posibilidades electorales de VOX, donde dos hombres claves como José Antonio Ortega Lara y Santiago Abascal, desempeñan un papel fundamental, al tiempo que se inicia toda una campaña de desprestigio contra ellos y contra quienes les apoyan, son muchos los militantes que, desconcertados, no entienden muy bien lo que está pasando, ante la pasividad de la dirección de Génova, y ante la ausencia de explicaciones claras de una situación que divide al partido más y más.

Excepto con Ortega Lara, con el que no se han atrevido aún, han iniciado toda una ofensiva contra Santiago Abascal al que han querido enfrentar con su propio padre que sigue militando en el PP, contra Vidal-Quadras al que acusan de resentido, después de que el dirigente catalán se haya atrevido a pedir responsabilidades a Rajoy por el caso Bárcenas y listas abiertas y primarias e, incluso, contra el propio Mayor Oreja, al que la secretaria general, María Dolores de Cospedal, se ha dirigido con un cierto tono despectivo, refiriéndose a las necesarias renovaciones en los cargos.

Cataluña
La Generalitat se sigue riendo de los jueces

José García Domínguez Libertad Digital 29 Enero 2014

Enésima sentencia. Enésimo papel mojado. Enésimo corte de mangas al Estado de Derecho. El Tribunal Supremo acaba de desestimar el recurso de casación interpuesto por la Generalitat contra el auto por el que acordaba requerir a la Consejería de Educación para que adopte "cuantas medidas sean precisas para adaptar el sistema de enseñanza lingüística a la nueva situación creada por la sentencia 31/2010 del Tribunal Constitucional, que considera también al castellano como lengua vehicular de la enseñanza en Cataluña junto con el catalán". Huelga decir que a la susodicha Consejería de Educación de la faltado tiempo para anunciar –también por enésima vez– que, por supuesto, seguirá sin obedecer los mandatos de los tribunales españoles sobre el particular.

En su día estableció el Supremo que la lengua mayoritaria de los catalanes, esto es, el castellano, conviviese en "equilibrio" con la vernácula dentro de las aulas escolares. Lo que traducido al román paladino significa que declaró ilegal la llamada "inmersión lingüística" por violar derechos fundamentales amparados en la Carta Magna. Bien, pues se lo siguen pasando por el arco del triunfo. Para que después se deje caer el presidente del Gobierno por Barcelona y nos explique de nuevo ese cuento tan bonito. Ya saben, el que empieza diciendo que los dictámenes del Tribunal Constitucional son vinculantes y de obligado cumplimiento para los poderes públicos: jueces, parlamentos, Gobierno y, faltaría más, administraciones autonómicas. Recuérdese al respecto la literalidad del mandato del TC sobre las lenguas oficial y catalana:

Las Administraciones públicas (...) no pueden tener preferencia por ninguna de las dos lenguas oficiales". Eso rompería el "equilibrio inexcusable entre dos lenguas igualmente oficiales y que, en ningún caso, deben tener un trato privilegiado (...) Solo los particulares pueden preferir una u otra de ambas lenguas. Y hacerlo, además, en perfecta igualdad de condiciones (...), lo que excluye que (...) quienes prefieran el castellano hayan de pedirlo expresamente.

¿Cuánto tiempo más habrá que esperar hasta que el presidente Rajoy acuse recibo de la letra y la música del artículo 155, el que emula la coacción federal de la Constitución alemana? El mismo que, ante la insubordinación de una comunidad autónoma, ordena al Gobierno imponer el cumplimiento forzoso de sus obligaciones. Despierte, presidente, despierte de una puñetera vez.

Los catalanes estamos 'depres': queremos mimos y declaraciones de amor
Álvaro Torrens Abril www.lavozlibre.com 29 Enero 2014

Comentarista político

Cataluña y los catalanes estamos un poco 'depres' y como los 'depres', queremos que nos mimen, queremos que nos digan cuánto nos quieren y todo lo que podemos hacer juntos, todos unidos. Porque como decía Cospedal "Cataluña siempre ha sido una parte muy importante de España, pero no desde hace unos días, unos meses, unos años… Siempre. Cataluña es una parte muy importante de la Historia de España, desde su pasado, su presente y su futuro. Y al parecer, algunos nos quieren robar esa Historia. Pero no lo vamos a consentir. Muchos apelan a la identidad pero quien diga que Cataluña no forma parte de la identidad española, no sabe nada de España ni de Cataluña".

Cataluña siempre ha estado muy presente en las grandes decisiones que se han tomado para el conjunto del país y, como Rajoy lo recordaba este fin de semana, “no me lo ha tenido que explicar nadie, no lo he leído en ningún libro. No he necesitado campaña alguna de promoción. Nadie me tiene que decir cómo es Cataluña ni cómo es su gente. Lo sé porque la conozco”. A veces, en ese estado que tienen los deprimidos, ese grado de pesimismo, de verlo todo negativo, apelo el presidente: “vengo a decir lo que nadie dice en este debate, que los españoles queremos a Cataluña. Que siempre la hemos sentido nuestra, que amamos sus símbolos y su cultura, que nos alegramos de sus éxitos y que nos duelen y nos preocupan sus problemas”.

Pero también, como les pasa a los deprimidos, hay que explicarles cosas que pueden llegar a ser muy obvias pero en medio de la tensión y la confusión se pueden olvidar, como cuando alguien dice: “¿cómo se puede prohibir una votación, si votar es un derecho democrático y estamos en una democracia?”. Sin duda, votar es un derecho democrático. Lo es, pero no en cualquier sitio, ni a cualquier hora, ni de cualquier manera, ni sobre cualquier asunto. Votar es democrático, sí. La democracia no se entiende sin las urnas, sí. Pero no bastan sólo las urnas para que sea un acto democrático ¿Qué es lo que falta? El respeto a la ley.

Nuestra democracia es Constitucional, es decir, una democracia que asegura la protección de los derechos. No es la Constitución la que impide a determinados señores a hacer lo que les apetezca. Nos lo impide a todos. Y hay que recordar que, fue precisamente ella, la Constitución, la que nos abrió las puertas de Europa. Y la Cataluña del siglo XXI debe mucho a la Constitución porque, si dejamos la crisis a un lado, la Carta Magna en Cataluña ha sido sinónimo de prosperidad, y volverá a serlo muy pronto, porque los catalanes así lo quisimos en 1978, siendo Cataluña una de las regiones, por encima de la media nacional, que mayor apoyo brindó a la Constitución.

La gente deprimida, normalmente siempre habla de lo mismo y en esta tierra, este asunto, monopoliza la atención y distrae todas las energías que debieran estar dedicadas a las cuestiones que de verdad nos preocupan a los catalanes. Lo que necesitamos la gente de esta tierra no es agitar banderas, ni disputar entre nosotros, sino trabajar unidos para combatir el paro, poner las cuentas en orden, recuperar la confianza de los inversores, asegurar el bienestar y garantizar a todos un futuro que merezca la pena vivir. Y es preocupante que se disfrace y oculte la realidad.

El presidente vino a mimarnos, vino a querernos, más de los que nos quieren, y recordárnoslo: “no quiero que los catalanes dejen de ser españoles ni que nadie se sienta extranjero en su propio país. No quiero que a ningún español se le niegue Dalí o a los catalanes se les expolie Goya. No quiero porque eso no sería justo para nadie, porque no es justo privar a nadie de lo que es suyo”. Y el presidente recordó su compromiso con nosotros, los catalanes, porque es “el primer interesado en que las cosas vayan bien por esta tierra, voy a pelear por Catalunya y los catalanes, por su progreso y su bienestar. Lo voy a hacer porque es mi deseo.

Diecinueve tamborradas sin Gregorio
Carlos Iturgaiz Estrella Digital 29 Enero 2014

Hace diecinueve años, un asesino malnacido de ETA esperaba a la hora de comer a Gregorio Ordóñez, concejal donostiarra y presidente del Partido Popular de Guipúzcoa, en el bar La Cepa, situado en la parte vieja de San Sebastián, para descerrajarle dos tiros en la cabeza.

La banda terrorista ETA asesinaba, como a tantos otros inocentes en este país, a un padre de familia que dejaba viuda y un niño de poquísimos años. Mataba a un politico valiente, honrado y sin pelos en la lengua, que se enfrentaba siempre a los terroristas a pecho descubierto y les cantaba las cuarenta a los etarras, cosa que muy pocos hacían por aquel tiempo.

Gregorio les molestaba porque decía en público lo que pensaban la mayoría de los vascos sobre ETA, pero que no se atrevían a decir en voz alta

ETA le asesinó porque Gregorio les molestaba, porque decía en público lo que pensaban la mayoría de los vascos sobre ETA pero que no se atrevían a decirlo en voz alta. Y lo mataron porque sabÍan que con el apoyo mayoritario se los ciudadanos donostiarras iba a ser el próximo alcalde de San Sebastian por aquél tiempo, como señalaban todas las encuestas.

De Gregorio Ordóñez se han dicho y se siguen diciendo muchas cosas, la hemeroteca está llena de frases, discursos y opiniones suyas, pero los que conocíamos a Gregorio sabemos que había una cuestión en politica que para él superaba a todo lo demás: su amor a su ciudad de San Sebastián y su empeño en volcarse en solucionar los problemas reales de los ciudadanos donostiarras.

No existían horas suficientes en el día para el trabajo que desplegaba Gregorio Ordóñez en el ayuntamiento donostiarra. Era quien llegaba el primero y marchaba el último de sus dependencias a diario. El amor a su ciudad lo transmitía en todas sus expresiones, y una de ellas era vivir la fiesta, la tamborrada de San Sebastián cada año. Quiero recordar que a su última tamborrada, un par de días antes de ser asesinado, Gregorio consiguió llevar a José María Aznar, en aquel tiempo jefe de la oposición, como invitado de honor a la cena de una de las sociedades y le colocó el sombrero de cocinero, ataviándole y haciéndole partícipe de la fiesta donostiarra.

Pero volvamos a nuestros días, han pasado ya diecinueve tamborradas desde el asesinato de Gregorio, y comprobemos cómo se encuentra la ciudad. Hoy degraciadamente San Sebastián está gobernada y dirigida por los que brindaron por el asesinato de Gregorio Ordóñez.

Hoy degraciadamente San Sebastián está gobernada y dirigida por los que brindaron por el asesinato de Gregorio Ordóñez

Son los proetarras, con su chulería habitual, los que hacen y deshacen desde el Ayuntamiento. Ellos fueron la opción más votada las últimas elecciones municipales, pero entre otras cosas no olvidenos que están gobernando aunque son minoría, porque el PNV que siempre está dando balones de oxígeno a los radicales. Se negó a juntar sus votos con populares y socialistas para despojar de la alcaldía a los que se niegan a condenar el terrorismo, es decir, al brazo político de los asesinos.

Los proetarras de la izquierda abertzale han hecho de Donostia una herriko taberna. Sólo hay que presenciar cómo estaba la plaza de la Constitución la media noche de la víspera de San Sebastián.
El alcalde proetarra Izaguirre facilitó un año más la politización de la fiesta en manos etarras. Se negó a colocar un dispositivo especial de la policía municipal para que no apareciesen los carteles de los presos etarras. Al revés, se veían más pancartas mostrando la apología del terrorismo que cemento de la plaza y permitieron a los familiares de los presos con las fotos de los criminales subirse al estrado mientras los barriles y tambores tocaban los sones de la marcha de Sarriegui, ofendiendo e hiriendo a las víctimas del terrorismo.

Atrás quedaron los tiempos donde los nacionalistas dejaron de gobernar el País Vasco porque los ciudadanos con sus votos les enviaron a la oposición, y las calles volvieron a ser de los ciudadanos y no de los acólitos de los terroristas.

Y atrás quedaron los tiempos donde el gobierno de turno no nacionalista no permitía que esas pancartas y pintadas proetarras ofensivas ensuciaran nuestras calles y plazas, enviando a la ertzaintza a descolgarlas y retirarlas.

El nacionalismo, unos por acción y otros por omisión, han vuelto a "engalanar" nuestros pueblos con los lemas del régimen del miedo y el terror.

Hoy en San Sebastián los homenajes oficiales de las autoridades se organizan para agasajar a los verdugos, en los presupuestos de la ciudad se recogen partidas para beneficiar a familiares de presos y organizaciones satélites proetarras. Y, por si fuera poco, el alcalde de la ciudad se pone a la cabeza de la manifestación para desegregar una parte de la ciudad como es Igeldo, favoreciendo referendums que sean prototipos de futuras consultas independentistas.

San Sebastián, como muchos municipios vascos y navarros, se ha convertido en refugio para la estrategia del proceso etarra, esa estrategia de poder político que los propios terroristas subrayaban en su último comunicado.

Gregorio Ordóñez decía por activa y pasiva, que "ningún privilegio para ETA". Sobran las palabras cuando contemplamos la realidad.

Y algunos diciendo que ETA ha sido vencida... Pues pasen y vean.

Razones de una disidencia
Quizá los tres diputados del PSC consideraron que votarían contra su nación si no votaban con los nacionalistas
Francesc de Carreras El Pais Cataluña  29 Enero 2014

Los tres diputados socialistas que han roto la disciplina de partido en el Parlament han justificado sus razones sobre todo con tres argumentos: primero, la posición del grupo parlamentario era contraria al programa electoral; segundo, su voto discrepante es un reflejo de la mayoría del electorado; tercero, han votado en conciencia. Analicemos cada uno de esos argumentos.

Ciertamente, el programa electoral sostenía que el PSC era partidario de celebrar una consulta, siempre que fuera legal y pactada con el Gobierno de España sin explicitar la vía por la cual se optaba. Lo que se votó en el Parlament es una propuesta legal en su primera fase —una iniciativa legislativa en virtud del artículo 87.2 de la Constitución— pero muy dudosamente ajustada a derecho tras escoger la vía del artículo 150.2 y, en todo caso, para nada pactada con el Gobierno.

En lo referente a esta última cuestión puede alegarse que la propuesta va encaminada a alcanzar el acuerdo en el Congreso y, por tanto, en cierta manera, se pretende cumplir con el requisito de que la consulta sea pactada. Ahora bien, examinado el fondo del asunto, es decir, la pretensión de utilizar la vía del art. 150.2 de la Constitución, todo parece indicar que se trata de un órdago de las formaciones soberanistas para alcanzar una negativa del Congreso y así reforzar el victimismo. El PSC alega con razón que no se busca pacto alguno, sino todo lo contrario. Por tanto, no parece que este sea un argumento que justifique la indisciplina de voto.

El segundo argumento sostiene que “una mayoría de la población catalana quiere votar en esta cuestión” y, por tanto, el PSC debería alinearse con esa mayoría. Tampoco parece muy consistente. Es verdad que los sondeos —¿fiables?— indican que una gran mayoría quiere votar, sea en sentido positivo o negativo. Pero nada indica cómo proponen hacerlo: de forma legal o ilegal, acordada o unilateral, entre otras variantes.

¿Debe un partido defender las ideas de una supuesta mayoría o debe intentar atraer a esta mayoría a sus posiciones?

Además, el argumento es especialmente incorrecto desde otro punto de vista. ¿Debe un partido defender las ideas de una supuesta mayoría o debe intentar atraer a esta mayoría a sus posiciones? Los discrepantes utilizan un argumento muy conservador. “¿Adónde va Vicente? A donde va la gente”. Este dicho, que me repetían en el colegio para que en la vida mantuviera mi propia personalidad y no me dejara arrastrar por los demás, parece ser el invocado por los diputados disidentes. ¿Se da más valor a salir elegido diputado que a ser fiel a los propios principios? Quizás no sea casualidad que dos de estos diputados hayan sido alcaldes de municipios situados en zonas predominantemente nacionalistas y la tercera haya tenido responsabilidades en el PSC de Girona.

El tercer y último argumento, también falto de consistencia, es también muy significativo: el derecho a votar en conciencia. El voto en conciencia tiene un carácter excepcional y solo está reservado para aquellos casos en que el sentido del voto puede afectar a convicciones muy profundas que pueden poner al diputado en un grave compromiso moral. Un caso puede ser, por ejemplo, la legislación sobre el aborto para un diputado católico que quiere seguir los mandatos de la iglesia a la que pertenece. ¿Puede en ese supuesto alegar que sus convicciones religiosas están por encima de la disciplina del partido o del grupo parlamentario? Quizás ahí estaría justificado que el grupo parlamentario le permitiera votar en conciencia, aunque también se le podría sugerir que no asistiera a la sesión parlamentaria, que renunciara al escaño o se diera de baja del partido.

Sin embargo, en un caso en el que se trata de aprobar una iniciativa legislativa para que el Congreso adopte una proposición de ley acerca de la celebración de una consulta sobre el futuro político de Cataluña, no veo posibilidad alguna de alegar motivos de conciencia. O quizás sí, y por eso he dicho que este era un argumento significativo. El nacionalismo se basa en las creencias, en la fe, no es laico, no está basado en las ideas. Al no votar junto a los partidos nacionalistas, quizás los tres diputados discrepantes han considerado que traicionarían a su nación, serían infieles a su pueblo, que está muy por encima de la disciplina de partido. Probablemente, al invocar la conciencia de manera espontánea, sincera y algo ingenua, han revelado el carácter para-religioso de las ideas nacionalistas.

Los partidos deben ser más democráticos: cierto. Para ello se necesitan reformas: cierto también. Pero hasta que no lleguen, las reglas son las que son y la democracia en los partidos consiste en discutir internamente en los órganos correspondientes y acatar en el Parlament las decisiones adoptadas, si procede, mediante el voto en el partido, más todavía si la mayoría en el máximo órgano del partido alcanza el 85%. La disidencia puede ser una forma de lealtad al partido porque este debe ser un colectivo de debate. Pero la indisciplina parlamentaria, en nuestro actual sistema, es una forma de deslealtad.

Francesc de Carreras es profesor de Derecho Costitucional

POLÍTICA LINGÜÍSTICA
Francia da el primer paso para reforzar la protección legal del euskera en el país
La Asamblea Nacional ratifica la Carta Europea de Lenguas Regionales y abre la puerta a una futura reforma de la Constitución gala
FERNANDO ITURRIBARRÍA CORRESPONSAL | PARÍS. El Correo 29 Enero 2014

Los diputados galos dieron ayer el primer paso para reforzar la protección legal y el uso normalizado del euskera, el catalán y demás idiomas vernáculos de Francia. La Asamblea Nacional aprobó por amplia mayoría la propuesta de una reforma constitucional que permita la ratificación por París de la Carta Europea de Lenguas Regionales. Se trata de una de las promesas electorales del jefe del Estado, el socialdemócrata François Hollande.

La votación del texto, debatido la semana pasada en la Cámara francesa, arrojó 361 votos a favor y 149 en contra. El resultado supera la mayoría cualificada de tres quintos necesaria para modificar por vía parlamentaria la Constitución. Si un porcentaje similar es alcanzado cuando la enmienda pase por el Senado, el Gobierno de izquierdas dispondrá de todas las bazas para convocar un pleno extraordinario de las dos cámaras en Versalles habilitado para revisar la Carta Magna.

Solo ocho de los 270 diputados socialistas votaron en contra mientras que los comunistas y asimilados del Frente de Izquierdas se dividieron entre seis a favor y cuatro en contra. En la oposición de centroderecha, los centristas dieron un voto afirmativo unánime mientras que 131 conservadores se decantaron por el rechazo, aunque hubo quince abstenciones y 40 papeletas a favor en los escaños de territorios sensibilizados como Bretaña o Alsacia. También se opusieron los tres diputados de extrema derecha.

El Gobierno del socialista Lionel Jospin firmó en 1999 la Carta europea, pero su ratificación fue impedida por una apostilla introducida en 1994 en la Constitución en la que se proclama que «la lengua de la República es el francés». El texto ahora aprobado por la Cámara baja estipula que «la República puede ratificar la Carta» y va completado por una «declaración interpretativa» para soslayar la inconstitucionalidad. En ella se deja claro que el uso del francés se impone en la administración y los servicios públicos además de negar todo derecho «colectivo» a los hablantes de las lenguas vernáculas

Francia que fue
Nota del Editor 29 Enero 2014

Es una pena que los profesionales de la política sean tan inútiles independientemente del idioma o del país y demuestren su incompetencia  en cualquier ocasión que les presentan quienes los pastorean, porque sin duda, para hacer esta magna estupidez, ha tenido que haber un pastor.

Yo lo siento por Francia (y algunos franceses), arrastrada a la miseria, poco  poco, incapaz de reaccionar, hasta conseguir llegar al fondo y seguir escarbando. Los miserables de siempre, paso a paso, gota a gota, siguen torpedeando el sentido común. El próximo paso serán las subvenciones, el siguiente los derehos colectivos y luego como España.

Yolanda Barcina: "España peligra si Navarra se pierde para la causa de la unidad constitucional”
Redacción.  latribunadelpaisvasco.com 29 Enero 2014

La presidenta del Gobierno de Navarra, Yolanda Barcina, ha señalado en el Fóruum Europa de Madrid que "España peligra si Navarra se pierde para la causa de la unidad constitucional”. Además, la máxima responsable del Gobierno navarro ha explicado que ETA y su entorno están buscando infiltrarse en la educación navarra pero también en la administración, para lo que Bildu ha enviado un escrito a sus militantes funcionarios para que aspiren a 84 jefaturas de sección a concurso y así "ir minando el Gobierno de Navarra desde dentro".

La presidenta del Gobierno de Navarra, Yolanda Barcina, ha hecho un llamamiento para evitar la discrepancia entre las víctimas de ETA y el distanciamiento de parte de ellas del PP, y ha destacado que "tendremos todos que hacer un esfuerzo para seguir estando juntos porque cuando nos separamos, quien disfruta es el entorno de ETA y no lo podemos permitir ninguno".

La presidenta del Gobierno foral ha señalado, durante un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum en Madrid, que las víctimas de ETA son los "héroes de la democracia" y que ve "normal" su enfado por la sentencia de Estrasburgo sobre la doctrina Parot, o la celebración de actos como el de los expresos de ETA en Durango. "Ojalá aprendamos de los errores", ha dicho, reclamando medidas legales que impidan en el futuro estas situaciones.

Barcina ha sido preguntada por el nacimiento de formaciones como Vox, precisamente impulsada por víctimas como Ortega Lara. Su reflexión ha ido más allá de este asunto concreto y ha advertido sobre la dificultad de gobernar con un arco parlamentario muy fragmentado. Entre las soluciones, un sistema electoral a dos vueltas que "después de las elecciones, se gobierne".

Por otra parte, la presidenta de Navarra ha asegurado que ETA y su entorno están buscando infiltrarse en la educación navarra pero también en la administración, para lo que Bildu ha enviado un escrito a sus militantes funcionarios para que aspiren a 84 jefaturas de sección a concurso y así "ir minando el Gobierno de Navarra desde dentro".

Barcina ha explicado que la educación siempre ha sido para ETA "la herramienta para la supervivencia de un pueblo", según se recoge en el propio programa de Bildu, y que el último documento de los presos terroristas sobre cómo intervenir en la educación navarra es un paso más.

Su Gobierno, ha añadido, trabaja a través de la inspección para evitar por ejemplo libros de texto distorsionados, con el mapa de Euskal Herria, pero ha insistido en que son necesarias medidas legales más profundas como impedir a través del Código Penal que etarras, y también violadores o pederastas, puedan llegar a ser profesores.

Barcina ha asegurado que, como con la educación, la llamada izquierda abertzale busca también adentrarse en la administración foral y que así se lo ha pedido Bildu por carta a sus militantes. "Lo único que hay que hacer es acudir a la documentación de la propia banda terrorista o de la izquierda abertzale. Si en esos documentos de los presos viene claramente que su objetivo es entrar en la educación, ¿para qué necesitamos más informes?", ha dicho en referencia al que habría elaborado la Guardia Civil sobre la educación en Navarra.

"Si en un documento de Sortu se dice claramente que la estrategia es desgastar a UPN, o la carta a los funcionarios para que opten a las 84 plazas de jefe de sección para ir minando el Gobierno desde dentro... Lo dicen ellos. Su estrategia está escrita", ha añadido.

La presidenta foral ha asegurado también que otro frente de esta estrategia de ETA es debilitar la economía navarra, para justificar una futura anexión al País Vasco, por lo que ha advertido de que "es imprescindible contribuir al máximo a garantizar la viabilidad económica de Navarra".

"Y debemos hacerlo en un momento político que tampoco es favorable, porque la fragmentación de las fuerzas políticas hace que en demasiadas ocasiones los radicales estén marcando el paso de la oposición", ha señalado.

La dirigente navarra ha advertido de la importancia de mantener la independencia de Navarra frente al País Vasco, "una sólida roca ante los anhelos de la construcción nacionalista". "Si Navarra se pierde para la causa de la unidad constitucional, el problema de España sería irresoluble", ha añadido.

Al respecto, Barcina ha asegurado que el nacionalismo vasco se sumará a la causa soberanista catalana "en cuanto consideren el momento oportuno". "Momento que considerarían propicio si consiguiesen hacerse con el poder en Navarra, que es la piedra angular del proyecto totalitario de ETA y la izquierda abertzale. Sin Navarra no queremos nada, frase de Arnaldo Otegi en 2007", ha dicho.

La dirigente de UPN ha subrayado que la organización terrorista no ha renunciado a ninguno de sus objetivos y que su proyecto "aún está vivo", pero que también la democracia española está "a tiempo" de desterrarlo. Ha puesto como ejemplo Alemania, que en 70 años logró transformar la mayoría social de apoyo al nazismo en una mayoría de rechazo y condena.

"La izquierda abertzale difícilmente podrá convertirse en movimiento democrático, tenemos la obligación moral y democrática de no permitir que vuelva a encumbrarse un movimiento de este corte en la Europa del siglo XXI", ha dicho.

Círculo de directivos de habla alemana
Directivos alemanes piden a Puig que se abandonen las ideas separatistas y se centren en la crisis
Expresan su preocupación por el camino emprendido por el Gobierno de Artur Mas
Europa Press www.lavozlibre.com 29 Enero 2014

Barcelona.- El Círculo de Directivos de Habla Alemana (KDF por sus siglas en alemán) han expresado este martes su preocupación ante el proceso separatista liderado por el Gobierno de CiU y han reclamado al consejero de Empresa y Empleo, Felip Puig, que lo abandonen y se centren en la salida de la crisis.

Puig ha participado en un almuerzo-coloquio de KDF, la única asociación en España de ejecutivos y empresarios de habla germana, donde ha pronunciado una conferencia en la que ha pedido "al menos, el beneficio de la duda" a los casi 80 presentes ante un proceso que ha reiterado que responde a la voluntad de una mayoría social y no a una improvisación política.

El presidente de la asociación, Andrés Gómez, ha hecho un llamamiento al diálogo entre la Generalitat y el Gobierno español para encontrar una "solución negociada", ya que ha asegurado que tampoco están de acuerdo con el 'no' rotundo del presidente español, Mariano Rajoy. Gómez ha manifestado su "preocupación cada vez mayor de que esta situación no solo se arregla con dinero", haciendo referencia a una posible negociación de un sistema de financiación más favorable para Cataluña.

Durante su intervención, Puig ha reiterado que la independencia supondría una mejora económica para Cataluña, ya que podría gestionar sus infraestructuras, la energía y su modelo comercial, entre otros aspectos, y ha defendido que el proceso soberanista no está reñido con la salida de la crisis. Sin embargo, varios de los asistentes han manifestado sus reservas, argumentando que genera temor entre las empresas alemanas, y uno de ellos ha acusado al Gobierno catalán de "acabar de matar" la economía justo cuando está empezando a recuperarse. "No le puedo pedir que abandone el proceso porque no sería democrático, pero creo que no es el mejor momento", ha manifestado este directivo, que asesora a empresas extranjeras que se implantan en España, ante lo que ha recibido los aplausos de gran parte de los presentes.
 


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