AGLI Recortes de Prensa   Jueves 6  Febrero  2014

Crisis política
Rajoy y los diecisiete enanitos
José García Domínguez Libertad Digital  6 Febrero 2014

Vuelve la sopa de letras, aquel abigarrado guirigay de siglas y siglitas, partiditos y partidines que emergieron como las setas cuando el inicio de la Transición. La última cata demoscópica del CIS ha venido a confirmar una tendencia de fondo, a saber, que el bipartidismo español sigue aguantando el chaparrón de la crisis, pero cada vez peor. Y es que una cosa era el bipartidismo corregido que hasta ahora venía definiendo nuestro sistema político y otra bien distinta ese bipartidismo desquiciado que auguran las encuestas. Contra todo pronóstico, PP y PSOE logran resistir en tanto que grandes fuerzas vertebradoras de la opinión, pero a costa de renunciar a cualquier posibilidad racional de mayorías estables. Porque la alternativa que auguran los sondeos al turno pacífico no es Izquierda Unida, UPyD o CiU, sino el caos; simple y llanamente, el caos.

La súbita eclosión de los enanitos en la Carrera de San Jerónimo, una marabunta que podría pasar incluso de los 110 escaños, casi un tercio del Parlamento, no deja entrever ningún otro escenario alternativo. Pese a todo el ruido y la furia ambientales, no se atisba la llegada, es verdad, de algún sucedáneo castizo de Beppe Grillo, un demagogo populista presto a capitalizar la desazón agónica de las clases medias. Pero, en su lugar, la indignación transversal del electorado está actuando como una bomba de fragmentación. Un fuego amigo que, contra lo que ordenaría la intuición, causa muchos más estragos en las líneas de la oposición que en las del Gobierno. Es el gran problema que arrostrará en la próxima década el Partido Socialista.

Porque la definitiva irrupción en escena del Estado del Malestar ha terminado por provocar una gran vía de agua en su base sociológica. Una sangría por el flanco zurdo, el de los nuevos excluidos que ya empiezan a no tener nada que perder. De ahí el inopinado milagro que está sacando del sarcófago de la Historia a la paleo-izquierda jurásica de los Centella y los Cayo Lara. En fin, acaso la aritmética ofrezca alguna posibilidad de concubinato parlamentario entre Rajoy o Rubalcaba y una combinación heteróclita de los diecisiete enanitos. Pero políticamente esas ensaladas menestras se revelarán inviables. El asunto, por lo demás, se antoja simple: o italianización errática de la política española o una gran coalición PP-PSOE, al modo alemán, para salvar los muebles del sistema. Y no hay más.

Evitar la división del regeneracionismo
EDITORIAL Libertad Digital  6 Febrero 2014

A la vista del último barómetro del CIS, el descontento ciudadano con los dos grandes partidos, supuestamente nacionales, no hace más que reforzarse. Así, el PP obtendría un 32,1% de los votos si hoy se celebraran elecciones generales, doce puntos menos que en los comicios de 2011 y dos puntos menos que en el sondeo de octubre, mientras que el PSOE sigue sin remontar, con un 26,6%, dos décimas menos que en octubre.

El PSOE reduce su distancia con el PP en dos puntos, aunque no por un aumento del apoyo ciudadano sino por la caída de los populares, que han obtenido, al igual que los socialistas, sus peores resultados desde las pasadas elecciones generales.

En voto directo, sin la estimación que realiza el CIS, la situación es aun peor para los dos grandes partidos: el PSOE, con un 11,8%, ganaría al PP por un punto. Entre ambos suman un escuálido 22,6%, lo que supone su mínimo histórico. Es significativa la subida de UPyD, que consigue su mejor estimación desde los comicios generales, en los que obtuvo el 4,69% del voto, prácticamente la mitad de lo que hoy le otorga el CIS.

La situación, pues, no puede ser más propicia para todos aquellos ciudadanos que desean una alternativa regeneracionista a la decadente partitocracia de PP y PSOE. El riesgo, sin embargo, está en que la fuerza del descontento se pierda no por falta sino por exceso de canalizaciones. Y es que después de que se realizara este sondeo, entre el 3 y el 15 de enero, tanto Ciudadanos como Vox han confirmado que concurrirán a los comicios europeos.

No faltarán quienes aleguen que UPyD, Ciudadanos y Vox pertenecen a ámbitos ideológicos diferentes. Sin embargo, estas legítimas diferencias, que pueden ser importantes en una situación normal, son irrelevantes ante lo mucho y decisivo que tienen en común frente a la dramática situación de la Nación.

Piénsese además en el enorme coste electoral que la Ley D'Hondt impone a los partidos que, estando llamados a entenderse, se presentan en candidaturas separadas. Aunque este coste sea menor en elecciones de circunscripción única –como es el caso de las europeas–, ¿tan diferentes son Javier Nart (Ciudadanos) y Sosa Wagner (UPyD)? ¿Tanto diverge lo que promueve Maite Pagazartundua (UPyD) de lo que propone Santiago Abascal (Vox)? ¿Tan decisivas nos parecen las diferencias ideológicas que separan a Juan Carlos Girauta (Ciudadanos) y a Alejo Vidal-Quadras (Vox)?

Tal vez sea pronto para plantear una coalición electoral, habida cuenta de que Vox, a diferencia de UPyD o Ciudadanos, aún no cosechado representación alguna. Pero no tiene sentido predicar, tal y como hacen las tres formaciones, que los principales problemas que padece España son transversales, así como sus soluciones, pero luego negarse a conformar una coalición transversal que evite que se pierda un solo voto en beneficio de los dos grandes partidos, responsables de buena parte de los males que aquejan a la Nación.

La entente PP-PSOE
Manuel Muela www.vozpopuli.com  6 Febrero 2014

La disputa verbal entre el jefe del Ejecutivo y el capitán del PSOE tiene más de apariencia que de realidad, pues ambos políticos van asumiendo que pierden el favor de los españoles y que el agravamiento de la crisis económica y constitucional les situará ante el dilema de recapacitar sobre sus actos y dar un giro político o bien entenderse para frenar momentáneamente el descontento de la sociedad. A la vista de la experiencia de todos estos años, no tengo dudas de que sucederá lo segundo y que, más pronto que tarde, quizá después de mayo, nos desayunemos con la escena del acuerdo, con foto en el Palacio de la Zarzuela incluida. Sobre los contenidos del mismo podemos aventurar que, en lo político, se preocuparán de la Corona y de Cataluña, las dos C a las que se ha referido editorialmente Vozpópuli, y, en lo económico, se esforzarán en conjurar los problemas de la deuda, que pueden reverdecer a las primeras de cambio porque es claramente insostenible. No sé qué actitud adoptarán las restantes fuerzas parlamentarias, pero es claro que los protagonistas del pacto tratarán de conseguir oxígeno y tiempo a la espera de algún milagro, porque el final de esta película española resulta impredecible en un contexto convulso en lo nacional y en lo europeo.

Espectáculos amañados de fin de semana
Ya hay que hacerse a la idea de que cada fin de semana asistiremos a los ejercicios de precalentamiento electoral de los partidos, que empiezan por intentar suturar los desgarros o arañazos que surgen en los dos principales, como consecuencia de insatisfacciones personales o ideológicas. Desde su punto de vista es comprensible que les preocupen las fugas y las disidencias públicas, teniendo en cuenta que hablamos de un sistema partidario muy cerrado en el que la obediencia a los que mandan es el valor supremo para medrar. Pero desde la perspectiva de la gente común los espectáculos de autoafirmación y de propaganda carecen de interés hasta el punto de producir indiferencia, en el supuesto más benévolo, o enfado, que es lo que últimamente abunda. La brecha de los desencuentros entre los ciudadanos y los dos partidos principales se va ensanchando en la medida en que estos continúen haciendo oídos sordos a los problemas reales y se nieguen a hacer autocrítica o a dar explicaciones sobre las corrupciones que han dado tanto que hablar y que circulan en los procelosos mares de los juzgados. A lo más que llegan es a alabar la capacidad de sacrificio del sufrido pueblo y a decir que ahora empieza lo mejor del resto de nuestras vidas.

El valor de las imágenes es inestimable y por eso les propongo que contrasten las reuniones de los dos grandes partidos y los asuntos “debatidos” en ellas durante el fin de semana con las protestas de los empleados de Coca-Cola, fenómeno impensable e inexplicable, y de las mujeres que se sienten agredidas por la reforma del aborto. Son dos botones de muestra de que estamos inmersos en un diálogo para besugos entre dirigentes y ciudadanos que no conduce más que al desánimo o a la rebeldía de los segundos, que no se dejan seducir por las loas cínicas que se les lanzan. A ello se suma la convicción, cada vez más arraigada, de que el teatro político se ha transformado en un teatrillo en el que hay un reparto de papeles entre actores que se dan pellizcos de monja, amplificados con la sobreactuación, sin enfrentar en serio las causas de los males nacionales. La noria de las promesas vanas sigue girando sobre los barrizales del solar español.

España y la geopolítica europea
Los restantes grupos parlamentarios, exceptuados los nacionalistas vascos y catalanes que pugnan por salir del redil constitucional, se debaten entre mejorar sus posiciones dentro del establisment actual o explorar horizontes nuevos. En función de lo que decidan, estará su actitud sobre ese pacto PP-PSOE que vislumbro en los meses venideros. Cada cual deberá valorar las consecuencias de sus acciones sin perder de vista una realidad que se va imponiendo a todas las demás, que es que ni tirios ni troyanos confían en las capacidades del régimen del 78 para romper los maleficios que han caído sobre nosotros. De ahí que unos, los mandamases, opten por seguir 'al tran tran', mientras el cuerpo social aguante, y otros se mantengan en el cruce de caminos, oteando los vientos nacionales y los que puedan venir de allende los Pirineos, porque la Europa continental está en ebullición y la geopolítica vuelve a recuperar el primer plano en los intereses de las grandes potencias.

España forma parte de esa ebullición y de la geopolítica continental por dos razones: es una gran economía maltrecha y sobre endeudada, cuyo Estado vive bajo la amenaza cierta de la ruptura territorial, sin que a estas alturas se conozca cómo se van a enjaretar ambos asuntos por parte de quienes tienen la responsabilidad de hacerlo. En Múnich ¡qué casualidad! los grandes- EEUU, Rusia y Alemania- están tratando el destino de Ucrania y puede que después llegue nuestro turno, porque da la impresión de que la política oficial española basa todas sus expectativas en las decisiones y controles foráneos. Ya lo ha afirmado el jefe del Gobierno, el gran cambio español es que vamos traspasando rápidamente la soberanía y el mando a otros. Y éstos harán lo que les convenga a ellos, no a nosotros.

¿Se acaba la fiesta de los bancos centrales?
Juan Laborda www.vozpopuli.com  6 Febrero 2014

En este blog, en comparación con el consenso del mercado, siempre hemos sido más negativos respecto al ciclo económico global y, muy específicamente, respecto a la economía española. Desde un principio, y a diferencia de la ortodoxia, hemos mostrado nuestra preocupación por las dinámicas de deuda, la situación del sistema financiero occidental, y los efectos frenadores de la política monetaria.

Nuestra auténtica preocupación es el estallido de la actual burbuja financiera, derivada de una política monetaria irresponsable, que pondrá de nuevo encima de la mesa el origen y causa de la crisis: un brutal volumen de deuda impagable, la insolvencia del sistema bancario occidental, y la concentración de riqueza en unas pocas manos.

Los Bancos Centrales, capitaneados por los inefables Allan Greenspan y Ben Bernanke, han tenido que “engañar” repetida y deliberadamente a los inversores. Ocultar la realidad se ha convertido en una habilidad clave requerida en la descripción del trabajo de un banquero central. Revelar el verdadero estado de las finanzas nacionales en momentos en que se avecina una posible crisis financiera implicaría la pérdida inmediata de la práctica totalidad de las reservas del banco central.

Las mentiras de la política monetaria
En la actualidad, en las economías desarrolladas, cuando los banqueros centrales se comprometen a objetivos de inflación o aseguran a sus países que pueden evitar las crisis financieras o reactivar el crecimiento económico, nadie los culpa cuando estas promesas resultan ser completamente falsas. Pues bien, a pesar de un largo registro histórico de promesas y compromisos incumplidos, los bancos centrales gozan de más respeto y confianza que cualquier otro funcionario público. En la actual crisis sistémica tienen mucha más culpa que los políticos de turno.

Ahora mismo, de nuevo, nos están engañando. Olvídense de la situación de los países emergentes, son cortinas de humo. El problema de fondo ha sido una nueva ola de incertidumbre sobre perspectivas económicas globales, y muy en especial sobre el compromiso de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) y otros Bancos Centrales importantes para seguir estimulando el crecimiento económico.

Cuando los mercados financieros entraron en pánico en mayo del año pasado en respuesta a las sugerencias de que la Fed podría reducir gradualmente el estímulo monetario, Bernanke tuvo que retractarse, prometiéndoles que no iba a aumentar los tipos de interés al menos hasta 2015. Después de esta garantía, los mercados, como niños, se calmaron y el proceso de disminución gradual de los estímulos comenzó con bastante calma a finales del año pasado. Pero este mes las rabietas de los mercados financieros se han vuelto a reactivar, incluso antes del comienzo de la siguiente etapa del estrechamiento monetario anunciado el miércoles pasado por la propia Reserva Federal. En realidad, la continuación del estímulo y el dinero fácil son las únicas políticas económicas que sirven a los intereses institucionales de la Fed y otros Bancos Centrales Pero la historia sugiere que tales promesas pueden no ser creíbles. Cuando eso ocurra ya no habrá muro de contención. Veamos el porqué.

Dinámicas de deuda y economía real
Dado que el crédito bancario crea dinero y el pago de la deuda lo destruye, la variación de la deuda juega un papel integral en la macroeconomía variando dinámicamente el nivel de la demanda agregada. La omisión de incorporar este factor en los modelos económicos es la razón de que estos modelos no advirtieran de los peligros de la brutal acumulación de deuda privada desde 1993, cuando la recuperación financiada con deuda de la recesión de 1990 llevó el nivel agregado de la misma más allá del pico causado por la deflación en la década de 1930.

Es también la razón por la que la ortodoxia no previó la crisis que comenzó en 2007, y en su lugar continuó prediciendo que, como afirmaba la OCDE en junio 2007, "la situación económica actual es en muchos sentidos mejor que lo que hemos experimentado en años... Nuestro pronóstico central sigue siendo de hecho bastante benigno". Los responsables políticos que confían en los principales economistas como expertos sobre el funcionamiento de la economía no recibieron advertencia alguna acerca de la peor crisis económica desde la Gran Depresión.

Por tanto, la ausencia de la dinámica de la deuda privada por parte de la profesión económica ha generado un enorme daño social y económico. Y ello, obviamente es lo contrario de la meta deseada por la teoría y la política económica. Si la teoría y la política económica han de cumplir su función prevista, es imperativo que se reformule de nuevo una macroeconomía donde los bancos, el dinero y la dinámica de la deuda jueguen un papel integral.

Por eso, cuando los mercados financieros estallen, las dinámicas “olvidadas” de acumulación de deuda adicional durante la crisis –véase España, Reino Unido, Estados Unidos…- reaparecerán otra vez con nitidez. Entonces se iniciará la siguiente fase de reducción de deuda que nos llevará de nuevo a una recesión global. Y todo, como advertimos desde estas líneas, por no reestructurar de manera coordinada una deuda privada de Occidente que no se va a poder pagar y que, por errores de política económica, ha acabado contaminando a las deudas soberanas.

La conspiración antieducativa
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com  6 Febrero 2014

La idea educacional parte de dos premisas: humanismo y liberalismo. No puede haber una concepción educativa en sentido estricto que no parta de ese ecosistema antropológico. Humanismo como pilar que justifica cualquier acción que busque el desarrollo de la persona en su visión holística, base de cualquier desarrollo del hombre como ser inteligente e irrepetible; y liberalismo como enfoque respetuoso con los derechos humanos, defensor del individuo contra el Estado. Justamente lo contrario de lo que significa el nacionalismo. Éste quita libertad hacia abajo pues es la antítesis de la igualdad y ataca la fraternidad universal, nos divide a los humanos, agrede a la unidad del universo del hombre.

Los convenios internacionales de los derechos del niño de los que es firmante el Estado español, y en consecuencia las Comunidades autónomas del que son parte y representantes ordinarias en su ámbito territorial, establecen la primacía del “superior interés del niño”. Ello implica que éste ha de recibir la educación óptima en función de sus necesidades e potencialidades. Por tanto, esa obligación que implica tanto a los padres en su función originaria como al Estado (entiéndase Comunidades autónomas), obliga a formular un proyecto educativo, una reflexión sobre el modelo antropológico que los padres quieren desarrollar para sus hijos. Obliga a un acto de reflexión consciente sobre qué es lo más conveniente para sus hijos. Por eso la Constitución que es un reflejo de la Declaración de los derechos humanos, confiere ese derecho primigenio y primordial de los padres sobre el Estado, y éste debe garantizar el cumplimiento del derecho de los padres a elegir el tipo de educación para sus hijos. Pero ello implica, necesariamente, una reflexión filosófica sobre el modelo educativo más conveniente, cosa que no todos los padres están en condiciones, en función de su formación, para formular. Por ello, el Estado (llámese Comunidades autónomas) ejercen la función subsidiaria de las familias.

Este principio fundamental del Derecho viene siendo conculcado tanto por la izquierda no liberal como por los nacionalistas igualmente no liberales, que enfocan la educación como adoctrinamiento, sojuzgando en la práctica el natural derecho de los padres y sustituyendo el papel de éstos, para lo que no tienen legitimidad.

Por ello el sistema educativo es un desastre, pues se suplanta a los padres en el ejercicio de su responsabilidad y muchos de ellos difieren en el Estado sus obligaciones, con lo cual los niños acuden a la escuela sin los hábitos primarios y las actitudes, valores y conductas sociales adaptativas mínimas.

La responsabilidad de los padres se hace presente cuando ellos no traspasan al Estado su cometido y no delegan sobre los profesores e instituciones educativas su función básica.

El resultado de esa dejación de obligaciones es una sociedad infantilizada o adolescente, formada por personas poco reflexivas, irresponsables, egocéntricas, cómodas, veleidosas. Y está formada por individuos en permanente adolescencia. La máxima montessoriana de “aprende jugando” llevada a un enfoque absoluto –tal como ha sido desarrollada durante toda una época- impide el crecimiento del chico en su autonomía, en su identidad personal bien asentada y en sus capacidades para resistir la frustración y lograr objetivos ambiciosos conseguidos con esfuerzo y persistencia.

Si los padres no aceptan las responsabilidades que tienen conferidas por el hecho de serlo, no educan a sus hijos, no ejercen su autoridad, implícita en su función natural, no forman criterios ni límites en la configuración de moldes de comportamiento, no les dotan de una moral heterónoma que luego se transforme en autónoma. Cuando estos niños llegan al aula es el maestro-profesor quien debe de dedicar su tiempo a estos aprendizajes de partida que se suponen que han de ser adquiridos en el seno de la familia, impidiéndole aprovechar su dedicación docente a enseñanzas-aprendizajes propios del currículo correspondiente a la edad. Con ello el colegio será un lugar diferente al que ha sido concebido.

Pero de este problema tiene gran parte culpa tanto la izquierda de este país como los nacionalistas que han sembrado la idea de que los servicios públicos son sustitutivos de la familia. De esta guisa se ha hecho verdadera apología de la educación desde los cero años, y del desistimiento de los padres de su función creadora. En lugar de imitar a los países de latitudes más septentrionales que tienen como modelo la licencia de maternidad o paternidad hasta que el niño tenga los dos años de edad, aquí se ha apostado por la institucionalización de los bebés, lo cual es una aberración, salvo en casos de verdadera necesidad. No se ha apostado por la protección a la familia, ni por la verdadera conciliación de vida familiar y laboral, ajustando horarios y jornadas laborales para compatibilizar ambas vertientes de los padres, para compatibilizar la convivencia en el seno del hogar con el desarrollo personal en la vida laboral. Y las consecuencias sobre nuestra infancia y juventud aún están por comprobar en sus resultados más letales y nefastos.

Otra de las cuestiones nucleares, de lo que ha sido un tremendo error, es la negación del conocimiento en el currículo educativo. Se centran todos los esfuerzos en entelequias como “las capacidades”, “los procedimientos”, “las competencias”, que nadie se encarga de definir y concretar en sus objetivos más operacionales, renegando del logro del conocimiento, o más bien de la red de conceptos fundamentales que son la base cognitiva del aprendizaje. De tal manera que el resultado es un sistema fracasado porque el alumnado cae en el aburrimiento, en la falta de ambición en el aprendizaje, en la monotonía más absoluta, impidiéndole los ritmos de aprendizaje de los que es capaz, considerando erróneamente que los alumnos son mucho más lentos de lo que realmente son, con lo cual se hace fracasar la inteligencia.

Psicólogos del aprendizaje de la escuela de Vigotsky, que estudió el desarrollo de la inteligencia en el niño, dicen que “sabemos que en el curso de la enseñanza se producen cambios constantes en la experiencia del alumno; su conocimiento se amplía, se enriquece el contenido de los conceptos; estos adquieren un carácter más diferenciado y generalizado, lo cual permite usarlos en sentido general para orientarse en nuevas situaciones, realizar nuevas tareas afrontar dificultades nuevas. La utilización del conocimiento adquirido lleva a una reflexión más completa y precisa sobre los aspectos esenciales del fenómeno estudiado. Junto a un capital cada vez mayor de conocimiento adquirido se desarrolla un creciente potencial de pensamiento de asimilación de cogniciones nuevas dentro de aquellos sistemas de conocimientos adquiridos anteriormente que constituyen la ‘experiencia precedente’. Puede decirse que la tesis de Ushinsky –según la cual la mente se desarrolla sólo mediante el conocimiento real- tiene un significado sumamente progresista y válido todavía hoy”

Pero, gracias a la incompetencia y ruindad de nuestros políticos, seguimos anclados en el fracaso del sistema.
www.educacionynacionalismo.com

Flandes aparca el independentismo
El riesgo de quedar fuera de la UE obliga a los secesionistas flamencos a modificar su retórica. "Con una Europa que no sabemos cómo va a evolucionar, optamos por el confederalismo", apunta uno de los fundadores de la N-VA, formación independentista aliada de ERC en Europa.
Redacción www.cronicaglobal.com  6 Febrero 2014

Los nacionalistas flamencos de la N-VA, el partido más votado en Bélgica, han renunciado a sus postulados independentistas en beneficio de reivindicaciones más pragmáticas de tipo socioeconómico, sabedores de que la población no arriesgaría el actual estatus del país en la Unión Europea (UE).

La N-VA se presenta a los próximos comicios del 25 de mayo -donde, en su caso, concurren elecciones regionales, federales y europeas en un mismo día- con un programa singular, pero en cualquier caso no rupturista. Aspiran, entre otras cosas, a construir un país sin primer ministro, sin servicio diplomático propio y sin seguridad social común; pero abandonan provisionalmente el primer punto de sus propios estatutos, la apuesta por la independencia.

La nueva retórica de esta formación esencialmente independentista pasa por exigir, según explica este jueves El País, mayores competencias para la comunidad flamenca dentro de una Bélgica federal. "Nuestra gran línea estratégica", explica Eric Defoort, uno de los fundadores del partido, "es: no vamos hacia una revolución, sino hacia una evolución". "Sabemos que aquí no hay una mayoría favorable a la independencia", admite Defoort, pese a lo cual no renuncian al enfoque populista para reclamar medidas antiinmigración como defensa de la propia identidad.

"Con una Europa que no sabemos cómo va a evolucionar, optamos por el confederalismo, por dos Estados que trabajan juntos, con Bruselas como capital", prosigue quien es también presidente de la Alianza Libre Europea, coalición que da amparo a otros partidos nacionalistas, entre ellos ERC.

El riesgo a quedar fuera de la UE
En las elecciones de 2010, la N-VA, defensora de un futuro en solitario para Flandes, la región más rica de Bélgica, obtuvo el 17% de los votos, rebasando así al otro partido que, hasta la fecha, había fiscalizado el voto independentista, la formación de extrema derecha Vlaams Belang. Sin embargo, el partido de Defoort no llegó a entrar en el Gobierno federal porque no supo alcanzar acuerdos con el resto de formaciones.

En cualquier caso, sólo un 20% de la población belga se declara independentista y la gran mayoría no parece dispuesta a cuestionar su pertenencia a la UE. Con lo cual, la N-VA aspira ahora, a pocos meses de las próximas elecciones, a mostrar su perfil más dialogante. "En la N-VA somos realistas y partidarios de la Unión Europea, que vivimos como uno de los grandes avances del último siglo", argumenta Eric Defoort.

La eurodiputada socialista flamenca, Kathleen Van Brempt, defiende que es justamente la incertidumbre sobre el futuro en la UE de una eventual Flandes independiente lo que puede frenar el órdago secesionista en Bélgica. "De momento es una discusión bastante técnica, pero juega un papel en estas elecciones. La mayoría de la gente cree la interpretación que han ofrecido las instituciones comunitarias, que una secesión en el seno de la UE supondría la salida inmediata de ese territorio".

Van Brempt asegura, por lo demás, que el Ejecutivo federal belga ya ha acometido reformas descentralizadoras que permiten a cada región ejercer sus competencias sin necesidad de alterar el orden constitucional.

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Urkullu pretende apuntarse la disolución de ETA
EDITORIAL El Mundo  6 Febrero 2014

LA OFENSIVA de Urkullu para presentarse como artífice de un acuerdo con el Gobierno sobre los presos de ETA parece más una operación guiada por el oportunismo político que un intento por resolver el problema del terrorismo. El lehendakari se reunió el viernes con Rubalcaba y con Patxi López para exponerle su plan y el martes lo hizo con el presidente Rajoy. Esas prisas parecen indicar que Urkullu ha recibido información de un inminente anuncio de ETA en el que la banda podría plantear concesiones a cambio de una amnistía de sus presos. Cualquier avance en ese sentido permitiría al dirigente del PNV apuntarse un tanto y quitarle la iniciativa a la izquierda abertzale.

El Gobierno no debe escuchar cantos de sirena. Con ETA no cabe la negociación. Si la banda está derrotada, no puede establecer condiciones. Si aún no lo está, hay que seguir combatiéndola. La credibilidad de Urkullu en este asunto hay que ponerla en cuarentena, tanto por sumarse a Sortu en la gran manifestación que recorrió en enero las calles de Bilbao en protesta contra las detenciones, como porque entre los papeles incautados al aparto de presos de ETA se encontró documentación que confirma la negociación entre PNV y los proetarras.

Basta con ir al último comunicado de los presos, de hace poco más de un mes, para ver que no hay arrepentimiento alguno por su parte ni voluntad de resarcir a las víctimas. En ese documento los etarras insisten en definirse como «luchadores por la libertad» y se equiparan, cínicamente, a quienes han sufrido atentados argumentando que ellos han padecido la persecución de los estados español y francés.

Siempre hemos defendido que en la lucha contra ETA no había atajos por parte del Estado, pero por lo mismo, la banda y quienes les apoyan no pueden tratar de encontrarlos sobre la sangre derramada y el dolor causado. El Gobierno no debe prestarse a componendas ni legislar ad hoc en atención a quien, por otra parte, siempre ha sido desleal con las autoridades democráticas.

La legislación actual establece claramente cuáles son las condiciones para obtener beneficios penitenciarios:romper con la banda, pedir perdón a las víctimas, resarcirlas del daño cometido y colaborar «activamente» con la Justicia para esclarecer los crímenes que aún no han sido resueltos. Ese es el único plan posible del Gobierno: el Código Penal. Y en la firmeza para hacerlo valer debería tener al lado a los socialistas.

La propuesta de Urkullu es inasumible en su conjunto, pero además contiene un apartado particularmente deleznable: el referido a buscar un «Plan Específico» para los condenados a más de ocho años que han cometido delitos de sangre. El guión del lehendakari sigue punto por punto el programa de la izquierda abertzale y está inspirado en el relato que ésta hace del terrorismo, donde las víctimas son un obstáculo, un mal menor que hay que sortear para alcanzar los objetivos. La tentación por apuntarse el tanto de la disolución de ETAha llevado a Urkullu a dar un paso equivocado.

Adoctrinamiento escolar nacionalista frente a rigurosa ortodoxia educativa
“Amigos míos, retened esto: no hay ni malas hierbas ni hombres malos. No hay más que malos cultivadores”, Victor Hugo
Miguel Massanet www.diariosigloxxi.com  6 Febrero 2014

Si el señor Rajoy y su equipo de gobierno necesitaran un motivo más para poner orden en este totum revolutum en el que se ha convertido el problema del independentismo catalán, le bastaría que prestara oídos a las declaraciones de la Consellera de Enseñanza de la Generalitat catalana, señora Rigau y a las manifestaciones de los representantes de ERC e ICV, las señoras Anna Simó y Dolors Camats, respectivamente. La reacción a los requerimientos del TSJC a los directores de cinco escuelas públicas catalanas para que, en un mes, impartan el 25% de las horas lectivas en castellano, parece que ha dejado perplejos a los independentistas, que ya daban por descontado que, las anteriores resoluciones, en parecido sentido, emitidas por el mismo tribunal, el TS y el TC, sin que en ningún caso la Generalitat cumpliera lo que se le ordenaba, habían quedado flotando en el Limbo jurídico.

El señor Homs, ha sido explícito al valorar el tema del bilingüismo: “La Generalitat no tocará ni una coma del modelo lingüístico catalán” Por su parte, la señora Simó de ERC, se ha manifestado en el siguiente sentido: “… es absolutamente contradictorio e injusto que el deseo de una minoría quiera pasar por encima de las leyes de que se ha dotado la mayoría y se vulneren los derechos del grupo-clase y la legislación de Catalunya”. A veces nos admira la ingenuidad y la frivolidad de algunos políticos/as a la hora de expresarse en público; porque, a esta señora se le debiera recordar que como dice el proverbio árabe: “El hombre es esclavo de sus propias palabras y amo de su silencio”, los españoles podríamos suscribir exactamente lo que ella ha dicho, pretendiendo defender el derecho a de los catalanes, sólo que, en este caso refiriéndonos a España y a la minoría catalana que, se salta las leyes y la Constitución, en contra de la opinión de la mayoría del pueblo español pretendiendo imponernos la voluntad de una minoría. Ellos mismo se califican y se muestran tal y como en realidad son: unos secesionistas.

El hecho es que, pese a los aspavientos de todos estos separatistas y su recurso al Estatuto catalán, al que se agarran como si tuviera la fuerza de una Constitución; lo cierto es que las sentencias del TS y del TC están por encima de lo que estimen o dejen de estimar esta colección de “jurisconsultos”, que ahora quieren volver a recurrir ante los tribunales cuando, en su momento ya tuvieron ocasión de presentar sus alegaciones ante el Supremo y el Constitucional, pese a las cuales ambos tribunales fallaron en contra de sus pretensiones de impedir que, los que quieren estudia en su idioma vehicular pudieran hacerlo. Precisamente, el pasado lunes, el Tribunal Supremo rechazó un recurso de casación interpuesto por la Generalitat contra un auto que dictó el TSJC en enero del 2013 y que instaba al gobierno de Artur Mas a adoptar las medidas necesarias para incorporar el castellano como lengua vehicular en la enseñanza junto al catalán.
Estas pataletas de los responsables de la enseñanza de la Generalitat resultan absurdas y, si me apuran, hasta pueriles, puesto que lo único que se pretende es que, aún admitiendo una enseñanza masiva en catalán, los españoles que quieran que sus hijos reciban también enseñanza en la lengua del Estado puedan hacerlo, al menos en un 25% de sus horas lectivas.

En cualquier caso, este cuento chino de la “inversión lingüística en catalán” que ha movido al señor portavoz de ICV-EUiA, en la comisión de Educación del Parlament, señor Joan Mena, a pedir al Gobern catalán que “impida” que: “una imposición jurídica pase por delante de los criterios pedagógicos” forzosamente ha de tener sus limitaciones y, cuando la sentencia de los tribunales, ( Supremo y Constitucional) detectan una actuación que puede resultar inconstitucional, por mucho que el señor Mena se rasgue las vestiduras, por supuesto que puede modificar todo lo que haga falta, para restaurar la norma constitucional recogida en nuestra Carta Magna que, sin duda alguna, debe ser respetada por encima de derechos autonómicos y estatutos de autonomía ¡Faltaría más! Bastaría tener una pizca de sentido común y de sensatez para comprender que, por mucho que se quiera a la lengua local y se quiera preservar su uso, nunca puede resultarle más útil, en la vida de cualquier estudiante, que lo que le resultará un buen conocimiento del castellano y del inglés, dos idiomas que se hablan en todo el mundo, al contrario que la lengua catalana, una lengua minoritaria, circunscrita a lo que son las provincias del levante español y, aún así, con diferencias dialectales muy marcadas.

Lo curioso es que, los mentados criterios pedagógicos en los que se basan todos aquellos que ahora se lamentan de la resolución del TSJC, es posible que en otras parte de España no se consideren tan legales, ni provechosos para los alumnos ni, por supuesto, tan favorables para sus resultados académicos y el futuro de su carrera profesional. No podemos entender que se consideren como criterios pedagógicos adecuados el que, cuando casi una mitad de catalanes provengan de otras regiones de España y mantengan, en familia y en sus relaciones, el castellano; al entrar en la escuela pública, se les obligue a utilizar un idioma que no dominan, o que dominan defectuosamente o les impide comprender las explicaciones de sus profesores; colocándolos en una situación de inferioridad respecto al resto de los alumnos de la clase.

Una postura tan intransigente, ya la tuvo en cuenta en una sentencia del Tribunal de Estrasburgo de 23 de julio de 1.968 en un tema similar planteado en Bélgica y, en ella, se ha basado, (ante la postura de la Generalitat de negarse a fijar un mayor porcentaje de enseñanza en castellano), el TSJC para fijar el 25% de enseñanza en lengua castellana, a favor de los demandantes; lo que comporta, que se aplique a toda la clase a la que asista el alumno. El aludido tribunal se manifiesta en los siguientes términos: “sin perjuicio del mantenimiento del catalán como centro de gravedad del sistema, se haga efectiva la presencia del castellano en una proporción razonable que no la haga ilusoria o simplemente constituya un artificio de mera apariencia de la obligada utilización del castellano como lengua vehicular”.

Muchos españoles, cuando escuchamos que los políticos catalanes se manifiestan en clara rebeldía contra el cumplimiento de las sentencias de los tribunales y se muestran desafiantes y empecinados en sus ideas separatistas; nos hacemos cruces de que, cuando estas actitudes se vienen repitiendo cada vez más frecuentemente y con mayor descaro; nuestro Gobierno, el del PP, se siga entrevistando en secreto con los cabecillas de la insurrección ( recientemente la señora Vicepresidenta, Sáez de Santa María almorzó con el señor Mas). ¿De qué hablan ustedes?, ¿es que se puede seguir tratando de tú a tú con gentes que se burlan del Estado español, se pasan la Constitución por los fondillos del pantalón y se niegan a cumplir las sentencias de los tribunales? ¿Hasta cuándo se nos va a seguir humillando, señor Rajoy? ¿Es esta la política que ustedes nos prometieron cuando se promocionaban para que los votásemos?.

La edad nos endurece pero no nos vacuna contra la deslealtad de aquellos en los que confiamos una vez. Así es, señores del PP, como me siento ante su ingratitud para con sus votantes.

Tres frases y dos corolarios
JOSEBA ARREGI. EL CORREO   6 Febrero 2014

· Leído en un artículo de Juanjo Álvarez publicado en estas mismas páginas hablando del nuevo estatus vasco: «No se trata de reivindicar por reivindicar, sino de demostrar que nuestro desarrollo orgánico como nación, como ‘pueblo vasco’ (en los términos del vigente artículo 1º del Estatuto de Gernika) es un derecho (nuestro) y un deber (del Estado), y ha de suponer la base de un nuevo Concierto Político».

Dejemos de lado los términos ‘orgánico’ y ‘nación’ y fijémonos en la relación que establece entre nosotros como nación, titulares de un derecho, y el Estado, sujeto de una obligación, de un deber, se supone que de satisfacción de ese derecho. El pueblo vasco posee un derecho que el Estado está obligado a satisfacer. La relación entre ambos sujetos es radicalmente asimétrica: en un lado se asienta el derecho, en el otro la obligación de satisfacerlo.

No es verdad, según esta idea, que la relación de Euskadi con el Estado sea de pacto, no es verdad que el nacionalismo vaco sea pactista, no es verdad que se busque el compromiso. No. Las líneas citadas lo expresan con claridad: nosotros, la nación, poseemos el derecho, y el Estado tiene el deber de cumplir con ese derecho. Lo verdaderamente grave de esa idea no radica en la asimetría negadora de pacto que implica. Lo malo de esa frase radica en que, si el pacto con el Estado es necesario porque, siendo la sociedad vasca estructuralmente plural es necesario un pacto interno a la sociedad vasca, según la idea expresada en ella si la relación con el Estado es asimétrica, también lo debe ser la interna. En el seno de la sociedad vasca existe un nosotros, los nacionalistas, sujetos de un derecho, y existe un otro, los no nacionalistas, sujetos de un deber, obligados a satisfacer el derecho de los nacionalistas. Ciudadanos vascos de primera, ciudadanos vascos de segunda, unos con derechos, otros con obligaciones.

Leído también en los medios de comunicación: el miembro de ETA ‘Txeroki’ dice al tribunal que le juzga que «no le autoriza a juzgar a los vascos». El tribunal juzgaba a un miembro de ETA. Éste se arroga la representación de todos los vascos al decir que el tribunal no está autorizado a juzgar a los vascos, cuando en realidad iba a juzgar a un vasco no por ser vasco, sino por ser miembro de ETA y acusado de cometer delitos de sangre. Ya es grave que como miembro de ETA se arrogue la representación de todos los vascos.

Pero ¿qué es lo que realmente rechaza ‘Txeroki’ con su desautorización? No rechaza un tribunal español, no rechaza a España –todo eso es bien conocido–. Lo que está rechazando es la posibilidad de someter el ejercicio del terror llevado a cabo por ETA al derecho universal traducido en leyes concretas. Está rechazando el imperio del derecho, está rechazando el tribunal que le juzga, el sistema judicial español, el sistema de derecho que impera en todos los Estados democráticos constitucionales, porque su voluntad de recurrir al terror está por encima de todo derecho y no puede estar supeditada al imperio del derecho, porque su voluntad de defender un proyecto político que incluye necesariamente el terror está por encima de todo derecho.

¿En qué se tendría que re-insertar el terrorista ‘Txeroki’? En aquello que niega, en aquello que rompe, en aquello que daña radicalmente: el Estado de derecho, el imperio del derecho, en el bien público de la convivencia en libertad procurada y garantizada por el derecho y destrozado por el terror. Todo lo demás es secundario.

Los medios han reproducido también una tercera frase, ésta pronunciada por Artur Mas en la ceremonia inaugural de las conmemoraciones del 1714 catalán: «Nos encontramos a medio camino hacia el infinito». El medio del camino hacia el infinito indica un lugar en ninguna parte, es un lugar inexistente, imposible, es un nolugar. Lo que en realidad dice Artur Mas es que él y los nacionalistas que dirige se encuentran perdidos en el universo infinito.

Es sabido que encontrarse en un lugar que no existe, a medio camino hacia el infinito, es la fuente de una melancolía insuperable: la meta es inalcanzable, el camino no tiene meta, no conduce a ninguna parte, es un sinsentido. La pregunta es: ¿cómo puede aguantar una colectividad esa melancolía sin perecer en el intento, sin caer en la depresión más profunda, sin caer en la locura? La respuesta se encuentra en las balanzas fiscales, en el discurso de que España roba a los catalanes, en el bienestar que sería de los catalanes si España no se llevara indebidamente su riqueza.

Los nacionalistas catalanes superan los peligros de la melancolía de caminar hacia una meta inexistente reclamando un bienestar que les es debido por España, mientras que los nacionalistas vascos superan la melancolía con pragmatismo y moderación porque ya gozan de ese bienestar por la razón opuesta.

Primer corolario: el plan de paz del Gobierno vasco plantea la necesidad de incluir en el futuro a las cuatro sensibilidades que se dan en la sociedad vasca. Incluir es la clave. Pero, ¿incluir en qué? ¿Qué es lo que delimita el perímetro que marca la inclusión? No se dice, no se concreta. La inclusión debiera suponer aceptación del mínimo necesario para convivir en libertad: la aceptación del Estado de Derecho que es lo que procura y garantiza esa convivencia en libertad, el único fundamento de la paz.

Segundo corolario: alguien puede decir que el perímetro que marca la inclusión son los derechos humanos. El derecho a la vida, no matar, no usar medios violentos, porque en ausencia de violencia todas las ideas son igualmente legítimas. Pero esto es falso: el derecho a la vida, si ésta debe ser humana, significa una vida cualificada, y cualificada por la libertad. Significa por lo tanto libertad de conciencia, libertad de opinión, libertad de identidad. Estos son los derechos fundamentales de cualquier constitución democrática. ¿Será éste el perímetro que define la inclusión para el futuro político vasco?.

Salida o voz
Patxo Unzueta El Pais   6 Febrero 2014

Ante cambios de orientación que disgustan a una parte de los miembros de un colectivo caben dos opciones: salirse o protestar desde dentro para intentar modificar el rumbo, sostiene Albert Hirschman en Salida, voz, lealtad (1970). La lealtad puede matizar esa disyuntiva, retrasando la salida. ¿Podrían explicarse en esos términos las distintas reacciones de los disidentes del PP críticos con la gestión del final de ETA? ¿Será casual que la nueva formación escindida del PP haya adoptado como nombre la palabra latina Vox, o sea, voz?

En ETA contra el Estado (2001), Ignacio Sánchez Cuenca aplicó el esquema de Hirschman a la política de reinserción practicada por entonces. La tesis era que al facilitar la salida de los más críticos con la violencia se debilitaban los incentivos para que planteasen desde dentro el debate sobre el abandono de las armas.

Decir que todo sigue igual sí que ofende a quienes han pasado toda su vida bajo la amenaza de ETA

Los sectores críticos del PP sostienen ahora que nada fundamental ha cambiado (o que lo único que ha cambiado es que “ya no matan”: como si fuera un detalle secundario), y reprochan al Gobierno haber modificado su política antiterrorista y haberse sumado a la teoría de la derrota de ETA cuando “está más fuerte que nunca”, como probaría su pujante presencia en las instituciones.

Pero ya no puede decirse que, concejales o pistoleros, “todo es ETA”. Lo era en buena medida, pero la política antiterrorista consiguió hacer aflorar, mediante la ilegalización de Batasuna, contradicciones entre los intereses de la banda armada en sentido estricto y los de su brazo político, con el resultado de un debate que condujo al cese definitivo de la violencia. Negar ese cambio equivale a renunciar a la victoria de la democracia a través de la política de firmeza aplicada por Gobiernos de distinto signo. Y si los herederos de Batasuna están en las instituciones no es por su legalización sino porque, tras ella, consiguieron los votos necesarios. Tal vez fue prematura la legalizacuión de Bildu por un tribunalal dividido, pero habría sido en todo caso aceptada unánimemente tras la renuncia de ETA a la violencia.

Es cierto que donde pueden, sobre todo en los municipios de Gipuzkoa que controlan, utilizan ese poder de manera sectaria y mantienen actitudes chulescas y amenazadoras. Pero lo que daba credibilidad a sus amenazas era la sombra de una ETA activa; sin ella, la izquierda abertzale mantiene actitudes impositivas, pero que ya no pueden combatirse mediante apelaciones a una nueva ilegalización que, tras el fin de la violencia, sería imposible o contraproducente. Sino planteando políticas y alianzas alternativas para disputarles ese poder.

La presencia de la izquierda abertzale en las instituciones no significa que ETA haya ganado. Ha tenido que renunciar a su principal seña de identidad, la legitimación del terrorismo. Sostener que todo sigue igual supone una ofensa para los miles de ciudadanos, muchos de ellos miembros del PP, que durante años se han sabido bajo la amenaza verosímil de ser asesinados por ETA. Se comprende por ello la irritación de los dirigentes del PP vasco ante las acusaciones desmelenadas de los que han elegido a la vez la voz y la salida para acusarles de tibieza con argumentos tan artificiosos como falta de ardor para oponerse a la aplicación de la sentencia de Estrasburgo.

El final de ETA pasa por "su disolución sin ninguna contraprestación"

Los socialistas reprocharon al PNV el intercambio de documentos con EH Bildu-Sortu y los nacionalistas dijeron que no buscan un frente común
EP Estrella Digital  6 Febrero 2014

El secretario de Organización y Coordinación del PSE-EE, Rodolfo Ares, se ha referido a la reunión que el pasado viernes se celebró entre el lehendakari, Iñigo Urkullu, el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, el secretario general del PSE-EE, Patxi López, y el presidente del EBB del PNV, Andoni Ortuzar, para afirmar que los socialistas trasladaron a los nacionalistas que en la gestión del final de ETA "tiene que buscarse el máximo consenso y hacerla desde la exigencia de que ETA se disuelva sin ninguna contraprestación".

Según ha añadido, también pidieron "que el mundo que le dio apoyo y cobertura asuma la responsabilidad de su apoyo y justificación al terrorismo". Ares ha afirmado que se les pidió "que fuera discreta" y han cumplido su compromiso, pero añade que "parece que ha habido también interés en que esta reunión se conociera a través de los medios de comunicación".

"No era secreta, era discreta y confirmo que hubo esa reunión y que fue una reunión en la que especialmente se habló de algunas cuestiones y discrepancias que había habido del PSE con el Gobierno sobre la política que estaba impulsado el Gobierno vasco, en especial lo que fue una serie de reuniones e intercambio de documentos con EH Bildu-Sortu, porque teníamos la preocupación de que se estuviera intentando recorrer una senda sin la exigencia necesaria a ese mundo para que asumiera sus responsabilidad por el apoyo y justificación del terrorismo", ha explicado.

Según ha explicado, por parte del PNV se les aseguró que "no había voluntad de hacer una unidad de acción con el mundo de EH Bildu por parte del Gobierno o del PNV, que se iba a mantener la exigencia tanto hacia ETA como hacia el mundo de la izquierda abertzale" y, ahora lo que espera en el PSE es "que se cumpla".

Ha indicado que el lehendakari "sabrá si es necesario o no dar cuenta a otros partidos, especialmente al PSE-EE" de lo tratado de la reunión con Rajoy. "Es quien tiene responsabilidades de Gobierno quien tiene que decidir si considera que es necesario dar cuentas o no", ha dicho, para añadir que "tampoco hay que descartar que se pueda pedir algún tipo de información por los cauces adecuados".

Por otra parte, Ares espera que la reunión que mantuvieron el pasado martes en La Moncloa el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el lehendakari, Iñigo Urkullu, lleve a acuerdos entre los Ejecutivos central y vasco sobre "el cierre definitivo del terrorismo" y el fin de ETA que incluyan al resto de partidos.

En una entrevista concedida a Radio Euskadi, recogida por Europa Press, Ares ha considerado que está "bien" que el lehendakari se reúna con el presidente del Gobierno "para abordar los problemas que tiene Euskadi como país y como sociedad".

Ares ha explicado que el PSE-EE apuesta por hacer "una política consensuada, dinámica e inteligente, una política de Estado para conseguir el cierre final del terrorismo, para que definitivamente ETA se disuelva".

A su juicio, eso "hay que hacerlo pensando en una política que sea útil, en una política de Estado y no partidaria", pero también en "una política que tenga como objetivo consolidar la convivencia sobre principios básicos y democráticos que hemos consensuado en el Parlamento y donde cada uno tiene que asumir las responsabilidades de su pasado".

En este caso, ha precisado que EH Bildu "tiene que asumir con toda claridad que su apoyo, justificación y amparo al terrorismo durante tantos años fue una equivocación". "Y tienen que reconocer el daño que supuso ese apoyo", ha aseverado.

Ponencia de paz
En ese sentido, ha afirmado que "el día que le oiga decir, por ejemplo, al presidente de Sortu, Hasier Arraiz, que el terrorismo en democracia nunca debió existir, que asumen la responsabilidad de su apoyo y justificación al terrorismo, el día que le escuche decir que no solamente permiten que el suelo ético en el Parlamento sea la base del trabajo, sino que su partido lo asume en su práctica diaria, institucional y política, será el momento" de plantearse volver" a la ponencia de paz, pero "es evidente que hoy no se dan las condiciones".

Ares ha asegurado que su partido le ha dicho al Ejecutivo del PP, "con discreción, pero también con mucha claridad, en privado y en público, que el Gobierno de España debería hacer una política que fuera de Estado y acorde con la situación".

El dirigente socialista ha señalado que "hemos acabado con las actividades terroristas, hay que cerrar definitivamente el ciclo del terrorismo, acabar definitivamente con ETA y eso hay que hacerlo con una política acorde con lo que está pasando hoy, no con la misma política que se hacía cuando ETA atentaba". Por ello, han "exigido y planteado al Gobierno lo que hay que hacer, pero, desgraciadamente, no lo está haciendo".

Denuncia por torturas
Por otro lado, se ha referido a la vista oral celebrada este miércoles en el Juzgado de lo Penal número 7 de Bilbao por la denuncia que presentó hace tres años, cuando era consejero de Interior, contra el abogado defensor de presos de ETA Alfonso Zenon, por acusar a la Ertzaintza de practicar "torturas" a unos detenidos como presuntos miembros de la organización terrorista, "siguiendo órdenes suyas".

Ares ha afirmado que es "radicalmente falso" que él hubiera dado órdenes para que la Ertzaintza torturara. "Ningún consejero va a dar órdenes de que se hagan actuaciones ilegales. Yo nunca he dado órdenes a la Ertzaintza de cómo tiene que hacer su trabajo, siempre ha habido una exigencia de que lo haga, como no puede ser de otra manera, con el más escrupuloso respeto a la legalidad y a los protocolos de actuación, por lo que es evidente que hubo un intento de ensuciar mi honor, mi credibilidad política y personal", ha manifestado.

Además, ha añadido que estas acusaciones se hicieron contra él por ser "el máximo responsable de la Ertzaintza", por lo que "también se quería seguir una estrategia de desgaste y desprestigio del buen trabajo y del buen hacer profesional de todos los agentes de nuestra Policía" y, por eso, ha precisado, le pareció "imprescindible y necesario presentar una querella contra este abogado". "Lo hice porque todo no vale. No es posible imputar acusaciones tan graves sin tener ningún sostén para hacerlo y sabiendo que es mentira", ha insistido.

La maldición del valenciano

Enrique Arias Vega  latribunadelpaisvasco.com   6 Febrero 2014

Hace quince años Eduardo Zaplana creó la Academia Valenciana de la Lengua (AVL) para sustraer el debate lingüístico de la gresca callejera y de la confrontación política. Tras un pacto con el socialista Joan Ignasi Pla, encerró en ella a lingüistas de uno y otro signo, los pagó con largueza y tiró la llave para que estuviesen un tiempo sin molestar.

El tiempo ha pasado y la publicación del primer diccionario normativo del valenciano ha levantado polémica al definir ese idioma como una “lengua románica” que hablada fuera de la Comunidad Valenciana “recibe el nombre de catalán”.

Esa mera constatación lingüística, realizada dentro de las estrictas competencias de la AVL, ha llevado al PP regional a considerarla como una agresión al idioma y hasta como una traición a la Comunidad, cuyo Estatuto de Autonomía recoge que “la lengua propia de la Comunidad Valenciana es el valenciano”. ¡Como si no fuesen absolutamente compatibles una definición y la otra!

Afortunadamente, la controversia ha perdido la virulencia de antaño, cuando catalanistas y valencianistas andaban casi a cristazos, no tanto por cuestiones filológicas, claro, sino por el tufo político pancatalanista o anexionista de quienes preconizaban la unidad lingüística.

Un amigo mío de Denia, ya jubilado, atribuye todo el problema a la propia denominación del idioma: “Si la lengua que hablamos desde el Alguer a Guardamar del Segura se llamase occitano, por ejemplo, todos aceptaríamos que se trata del mismo idioma. Pero, si hay que llamarla catalán surge el lío político”.

Es lo que acaba de hacer el Consell de la Generalitat que preside Alberto Fabra, al no aceptar la competencia idiomática de la AVL. ¿Se imaginan, por ejemplo, que el Gobierno de Panamá, en conflicto ahora con la constructora Sacyr, afirmase que la lengua de su país no es el español sino un idioma propio y diferenciado llamado panameño?

Más allá de las peculiaridades léxicas y fonéticas locales, el cachondeo ante semejante decisión política sería de órdago.

En Barcelona
La Diputación financia un programa que promueve el independentismo
ARTURO GARCÍA www.gaceta.es  6 Febrero 2014

El programa está vinculado a la Assemble Nacional Catalana(ANC) y es producido por Radio La Mina.

La red de emisoras municipales catalanas, La Xarxa, impulsada y liderada por la Diputación de Barcelona, emite y distribuye entre todas sus cadenas el programa Fent Via. Hasta aquí todo normal, si no fuera por todos los misterios que rodean al programa porque está supuestamente producido por Radio La Mina, cuya situación económica es precaria.

Las vinculaciones entre el programa y la emisora no están nada claras, pero han dado como resultado la creación de un programa donde se promociona sin ningún tipo de disimulo la independencia de Cataluña. Fent Via está estrechamente vinculado a la Assemble Nacional Catala (ANC), que lo difunde por todos sus canales de propaganda.

Xénia Serrat, presentadora del programa, es colaboradora de un programa de corte similar. Se trata de Vull una reposta, que se emite por ETV, una televisión privada de Hospitalet de Llobregat en colaboración con la Xarxa de Televisions Digital Independents de Proximitat.

La relación que mantiene de Fent Via con Radio La Mina es, cuanto menos, misteriosa. Sus cuentas en Facebook son una prueba de ello: mientras que Fent Via tiene su propia cuenta, aunque con poco más de 60 seguidores, donde presenta el programa y comparte fotos de las entrevistas en los estudios de La Xarxa, el espacio de Radio La Mina en esta red social lanza un S.O.S al no poder hacer frente a las facturas telefónicas.

Curioso que una emisora que no puede ni pagar sus facturas de teléfono se permita el lujo de producir su propio programa, pero es aún es más curioso que La Xarxa, una emisora pública, haga de altavoz del independentismo y lo distribuya entre sus canales asociados.

Entre los contertulios habituales de Fent Via se encuentran, entre otros, Vicente Partal, Toni Albá o Jaume Marfany.

 


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