AGLI Recortes de Prensa   Martes 11  Febrero  2014

La casta no se toca
EDITORIAL Libertad Digital 11 Febrero 2014

Semana tras semana, viernes tras viernes, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría ha comparecido ante los medios de comunicación tras el Consejo de Ministros presentando "reformas estructurales" que estaban muy lejos de ser tal cosa: prácticamente cualquier cambio de un reglamento ministerial alcanzaba ese rango de "estructural", y con ello el Gobierno trataba de convencernos de estar desarrollando una actividad frenética y un cambio radical en muchos aspectos de la vida del país.

Pero lo cierto es que las reformas que de verdad merezcan tal nombre han sido pocas y quizá sólo una ha ido en el buen camino, la laboral. Mientras, en todo lo demás la nada ha sido la única respuesta, o, en algunos casos, cambios que sólo han servido para profundizar más en lo que ya era un grave problema, como en la politización de la Justicia, aún más descarada gracias al reformador Gallardón.

Si una reforma se consideraba perentoria al inicio de la legislatura era la de la Administración Pública, pero este lunes hemos podido confirmar, si es que aún quedaban dudas, que Rajoy y su Gobierno no están dispuestos a abordarla, sino que, como en tantos otros casos, se han decidido por un cambio cosmético al que llamarán "gran reforma" pero que en realidad sólo servirá para que nada cambie y la casta político-funcionarial siga pesando sobre las clases productivas y sobre toda la economía del país, dificultando, si no impidiendo, la recuperación.

Por mucho que el presidente diga lo contrario, la Administración Pública, o mejor, las Administraciones Públicas, sí son elefantiásicas y sí son una auténtica losa. Y la visión negativa de la burocracia no es un "falso mito", sino la conclusión que saca la mayoría de los españoles cuando se relaciona con ella.

El sector público, y negarlo es un perfecto ejercicio de sectarismo o de ceguera, es un gran monstruo ineficiente, cargado de duplicidades y departamentos sin sentido, sin una delimitación clara de competencias y repleto de funcionarios a los que nadie pide eficiencia o eficacia y, no pocas veces, ni siquiera profesionalidad. Y todavía es peor si se repara en los no funcionarios, muchos de ellos elegidos a dedo por sectarismo político o clientelismo.

La crisis nos ha demostrado que España no puede sostener el enorme peso de su sector público, y el PP fue elegido, y con una contundente mayoría absoluta, para solucionar ese problema. Lo que pocos votantes populares esperaban es que en lugar de hacerlo el Gobierno decidiese mantener el sistema tal y como está y masacrar a impuestos a la ciudadanía.

Entre la casta y la clase media, Rajoy ha elegido a la casta, y un remedo de reforma hecha en realidad para que nada cambie no podrá convencer a nadie de lo contrario.

Deuda Pública
Rajoy renuncia al adelgazamiento del sector público
Guillermo Dupuy Libertad Digital 11 Febrero 2014

Ya en abril de 2010 la Fundación Progreso y Democracia hizo público el estudio El coste del Estado autonómico, que denunciaba cómo las autonomías en España despilfarraban nada menos que 26.000 millones de euros tan sólo en gasto corriente y de personal. Por su parte, FAES, la fundación del Partido Popular, publicó pocos meses después un informe con el elocuente título de Por un Estado autonómico racional y viable, en el que también se denunciaba muy severamente la insostenibilidad del actual modelo autonómico. Tal vez la influencia de ambos estudios fuese responsable de la promesa de una profunda reforma del sistema autonómico hizo el señor Gonzalez Pons ante los micrófonos de esRadio en septiembre de 2011.

Lo cierto, sin embargo, es que en diciembre de ese mismo año, nada más llegado a la presidencia del Gobierno, Rajoy no quiso saber nada de una reforma del sector público, en general, y del modelo autonómico, muy en particular; en lugar de ello inició uno de los mayores incrementos de la presión fiscal de nuestra historia, responsable del retraso y la debilidad de nuestra recuperación económica.

Sólo a finales de 2012 Soraya Sáenz de Santamaría pareció acordarse de esa promesa de adelgazamiento y supresión de duplicidades y despilfarradores organismos públicos. Pero no para anunciar la inmediata ejecución de programa de reforma alguno, sino la creación de un comité de expertos y de una Comisión para la Reforma de la Administración Pública en que ya no se hacía mención expresa de nuestro disfuncional y despilfarrador modelo autonómico.

En junio del 2013 la vicepresidenta nos anunciaba, por fin, el informe de la comisión de marras, que incluía 200 medidas para tratar de abaratar y mejorar el funcionamiento de la Administración; en el que, ciertamente, había mucho ruido y pocas nueces. En cualquier caso, los Gobiernos autonómicos tardaron bien poco en hacer público que harían caso omiso de sus recomendaciones, y efectivamente así ha sido.

A día de hoy nos podemos preguntar: ¿qué cura de adelgazamiento de nuestro sector público cabe ya esperar de un presidente del Gobierno que, cruzado el ecuador de la legislatura, nos sale este lunes con que "la Administración pública española no es elefantiásica ni una losa"? Pues ninguna o una tan ridícula como el ahorro de 7.384 millones que, según Rajoy, lleva acumulado la, por lo visto, ya emprendida reforma de marras.

Para Rajoy, que el sector público se meriende casi la mitad de nuestra renta nacional y, a pesar de ello, nos haya endeudado por un importe cercano al 100% de nuestro PIB es algo muy llevadero. Ya dije en cierta ocasión, en referencia al carácter de Rajoy:

Para llevar a cabo un auténtico programa reformista no sólo hace falta clarividencia para saber en qué debe consistir el cambio, sino determinación para enfrentarse a los partidarios del statu quo. Y esta letal renuencia al enfrentamiento es lo que creo que más caracteriza a Rajoy y lo que explica que, ya siendo presidente, haga diagnósticos de situación carentes de lucidez, pero que le procuran una excusa para su pasividad.

Ciertamente, ¿qué mejor excusa para la satisfecha pasividad de Rajoy que hacernos creer que la Administración pública ya no es ni "elefantiásica" ni una "losa"?
- Seguir leyendo: http://www.libremercado.com/2014-02-10/guillermo-dupuy-rajoy-renuncia-al-adelgazamiento-del-sector-publico-70689/

Terrorismo
Víctimas en política
Cayetano González Libertad Digital 11 Febrero 2014

La presencia del exfuncionario de prisiones José Antonio Ortega Lara en el grupo fundacional de Vox; la confirmación de que Maite Pagazaurtundua irá de número dos en las listas de UPyD para las próximas elecciones europeas y la prácticamente segura inclusión de María del Mar Blanco en un lugar destacado de la candidatura del PP para esas mismas elecciones, ha puesto en primer plano de la actualidad la implicación de las víctimas del terrorismo en la vida política.

Estos tres casos reseñados no suponen una novedad en el hecho en sí de la presencia de víctimas en la vida pública. Otras habían dado ese paso antes. Baste citar a Bárbara Dührkop, viuda del dirigente del PSE Enrique Casas, asesinado por ETA en 1984, fue durante varios años eurodiputada del PSOE; a Eduardo Madina, diputado del PSOE por Vizcaya y secretario general del grupo parlamentario de los socialistas, que sufrió un atentado de ETA en febrero de 2002; a Pilar Elías, viuda de Ramón Baglietto, asesinado por ETA en mayo de 1980, que ha sido concejal popular durante varios años en el ayuntamiento de Azcoitia; a la eurodiputada del PP Teresa Jiménez Becerril, hermana de Alberto Jiménez Becerril, asesinado junto a su esposa por ETA en Sevilla en enero de 1998; a Francisco Javier y a María Caballero, hijos del concejal de Unión del Pueblo Navarro en el ayuntamiento de Pamplona Tomás Caballero, asesinado por ETA en mayo de 1998, que han sido vicepresidente del Gobierno de Navarra y senadora y -actualmente- concejal por UPN en el ayuntamiento de Pamplona, respectivamente; o a Paz Prieto Sáenz de Tejada, hija del teniente coronel José Luis Prieto, asesinado por ETA en Pamplona en marzo de 1981, que también es concejal de UPN en el ayuntamiento de la capital navarra.

Entre los impulsores de Vox está Ana Velasco Vidal-Abarca, hija de una de las fundadoras de la AVT, Ana María Vidal-Abarca, y de Jesús Velasco Zuazola, jefe del Cuerpo de Miñones de Álava, al que ETA asesinó en Vitoria en enero de 1980. En el Senado ocupa actualmente un escaño por el PP Jaime Mateu Istúriz, a cuyo padre asesinó ETA, el magistrado del Tribunal Supremo José Francisco Mateu Cánovas, en noviembre de 1978, y a su hermano, Ignacio Mateu Istúriz, teniente de la Guardia Civil, ocho años mas tarde, en julio de 1986. Rubén Múgica, hijo del dirigente del PSE Fernando Múgica Herzog, milita actualmente en UPyD, partido del que fue candidato por Guipúzcoa en las elecciones generales de 2011, aunque no obtuvo el escaño.
ADVERTISEMENT

Aparte de Ortega Lara, que sobrevivió a 532 días de secuestro por parte de ETA, y del socialista Eduardo Madina, otro superviviente ilustre de los crímenes de la banda terrorista es el expresidente del Gobierno José María Aznar, al que ETA intentó asesinar en abril de 1995, cuando era líder de la oposición y todo indicaba, como así acabó sucediendo, que llegaría a ser jefe del Ejecutivo en 1996. Su condición de víctima del terrorismo fue lo que llevó al diputado del PNV Emilio Obabarría durante la comisión parlamentaria de investigación del 11-M a espetar al expresidente que no estaba capacitado para dirigir la política antiterrorista de un país. Es decir, para el PNV, un verdugo como Arnaldo Otegui sí puede ser lehendakari y dirigir todas las políticas del Gobierno vasco, pero una víctima como Aznar está incapacitada para luchar contra el terrorismo. Nada nuevo bajo el sol del partido fundado por Sabino Arana, con el que la actual presidenta del PP vasco, Arantza Quiroga, quiere entenderse porque hay que tener "altura de miras".

Algunos sectores políticos y de opinión, fundamentalmente de la izquierda, pero en los últimos tiempos también del PP, han intentado desposeer a las víctimas del terrorismo de algunos de los derechos que como personas les corresponden. En la etapa de Zapatero se les negaba el derecho a manifestarse o a hablar de cuestiones políticas. Con Rajoy, directamente se las arrincona y se ignora a las que son críticas con la política antiterrorista del PP, cuando no se las ofende con actos como la liberación del torturador/secuestrador de Ortega Lara Josu Bolinaga.

Las víctimas son víctimas –una condición que no han elegido ellas–, pero sobre todo son personas y, como tales, sujetos de todos los derechos. Negarles eso sería, de alguna manera, hacerles doblemente víctimas. Les mataron a sus seres queridos por ser españoles y por defender, vistiendo un determinado uniforme o defendiendo unas siglas políticas, la libertad, la Constitución y la unidad de la Nación. Por eso tienen todo el derecho a hablar de política, a hacer política y a participar en la política.

Además, en los momentos actuales, donde el argumentario gubernamental, siguiendo a pies juntillas el discurso del PSOE, dicta repetir hasta la saciedad que "ETA ha sido derrotada por el Estado de Derecho", aunque haya evidencias para dar y tomar de que eso no es exactamente así, se hace más necesaria la presencia de víctimas del terrorismo con nombres y apellidos en las instituciones nacionales y europeas. Es verdad que aunque todas las víctimas son igualmente víctimas, no todas piensan lo mismo o no tienen un comportamiento, lo diré suavemente, coherente con lo que debería esperarse y desprenderse de su condición de víctimas: una exigencia permanente a las instituciones y específicamente al Gobierno de turno para que busque la derrota total y definitiva, sin concesión de ningún tipo, a ETA.

En los últimos tiempos, quizás el caso más paradigmático de esa incoherencia sea el de la hermana de Miguel Ángel Blanco, Mari Mar, convertida por el actual PP en un ariete defensivo de la política antiterrorista de su jefe político, Mariano Rajoy. También se puede decir que el socialista Eduardo Madina sufre desde hace tiempo una especie de síndrome de Estocolmo a la vasca respecto a la banda terrorista que le dejó sin piernas y que a punto estuvo de acabar con su vida.

En cualquier caso, bienvenida sea la presencia y la actuación de víctimas del terrorismo en las diferentes instituciones. Será una manera muy eficaz para que puedan defender directa y personalmente esas reivindicaciones que las propias víctimas supieron resumir hace tiempo con gran acierto en cuatro palabras: Memoria, Verdad, Dignidad y Justicia.

Por qué fracasa España
Javier Benegas www.vozpopuli.com 11 Febrero 2014

La semana pasada, en un artículo a propósito de la defenestración de Pedro J. Ramírez y de la situación casi terminal del periodismo en España, Jesús Cacho ponía el dedo en la llaga al señalar la concentración del poder económico-financiero como el más importante obstáculo, no ya para el ejercicio de un periodismo independiente, sino para la necesaria regeneración democrática y la definitiva salida de la crisis. Así, la concentración del poder económico-financiero sería la razón fundamental por la que España fracasa. Tesis con la que estoy por completo de acuerdo.

Problemas morales. Problemas funcionales
Sin embargo, para demasiados españoles este problema se reduce a que unas minorías avariciosas, carentes tanto de principios como de escrúpulos, están fuera de control. Y, en consecuencia, las propuestas expeditivas se suceden; casi todas legislativas y punitivas. Incluso hay quienes legitiman la violencia, pues, en su opinión, sería lícito pagar agresión con agresión. Sin embargo, la historia de nuestra crisis no es solo un relato de “buenos” y “malos”, sino que hay en ella algo intrínsecamente ineficiente, un gran error de fondo que no es de hace siete ni diez años, sino que se remonta varias décadas atrás.

En efecto, más allá de lo que es evidente, es decir, que tal concentración económica-financiera obedece al afán de enriquecimiento de un grupo reducido de individuos que actúa desde la impunidad, existiría una razón que tiene que ver con la propia naturaleza del Estado español, pues si, al fin y al cabo, la función del Estado era originariamente hacer cumplir los derechos de propiedad y, mediante el monopolio de la coerción, maximizar el rendimiento de los impuestos y redistribuir los ingresos, los gobernantes, movidos por su propio interés, en vez de propiciar la concentración económica deberían haber incentivado mercados más abiertos y competitivos, eliminado las barreras de entrada a la economía y a la política, ya que al hacerlo habrían obtenido un pastel mucho mayor. Sin embargo, hemos avanzado en la dirección contraria, ¿por qué?

“Medievalización” del Estado y concentración económica
Para comprender este letal proceso de concentración económico-financiera y su relación con la estructura de poder, hay que empezar por el principio; es decir, diferenciando entre dos modelos de Estado: el Estado antiguo o “Estado natural” o “sistema de acceso restringido” (definición que nada tiene que ver con esa otra filosófica de Thomas Hobbes), que surge hace 10.000 años con la primera revolución económica, y el Estado moderno o “sistema de libre acceso”, que toma forma a partir de 1700 con la segunda revolución económica.

El primero, el Estado antiguo o "Estado natural”, aunque supuso la especialización económica y la creación de una clase gobernante más sofisticada, restringía el acceso al sistema político, económico y religioso. Mientras que el segundo, el Estado moderno o “sistema de libre acceso” eliminó las barreras de entrada a la política y la economía y suprimió los privilegios que favorecían a las elites políticas, económicas y religiosas.

Tanto para un modelo de Estado como para otro la tarea principal es asegurar su propia supervivencia, de ahí que el Estado natural, al igual que el Estado moderno, proporcione un necesario orden social. Sin embargo, mientras que los Estados modernos apuestan por el libre acceso a la política y la economía para asegurar la estabilidad y la prosperidad, los Estados naturales hacen justo lo contrario, es decir, cierran el acceso al sistema político y restringen la economía. ¿Por qué razón actúan de manera inversa? Pues porque de esta forma las rentas no competitivas generadas por las barreras de entrada pueden ser utilizadas por la coalición gobernante para establecer y asegurar compromisos creíbles entre los grupos que conforman el poder, y se evita que los potenciales adversarios se enfrenten entre sí, ya que las rentas económicas que disfrutan están supeditadas a la continuidad del orden establecido.

Así, en el Estado natural primero se limita la competencia económica para crear y detraer rentas no competitivas; y luego se usan esas rentas para comprometer el apoyo de los grupos de poder. Este recurso, si bien garantiza la supervivencia del Estado, reduce el sistema económico a una mera herramienta con la que la coalición gobernante se perpetúa adjudicando rentas y derechos discrecionalmente en favor de unas minorías, lo que a su vez conlleva la inevitable concentración del poder económico-financiero.

Los amos del juego
Cuando hablamos de “coalición gobernante” hay que entender esta definición en un sentido que trasciende gobiernos o agrupaciones políticas concretas. Así, en el modelo surgido de la Transición esta coalición gobernante ha estado compuesta en “lo formal” por la Corona, los dos grandes partidos, los partidos nacionalistas y los impostados “agentes sociales” (sindicatos y patronal); y en “lo informal”, por una reducida élite que controla las finanzas y los grandes negocios, y que es, en definitiva, la que ha terminado poniendo y quitando rey. De ahí que una de las características de nuestro modelo político sea la inexistente separación entre lo público y lo privado, pues, a fin de cuentas, en el Estado natural todo es susceptible de convertirse en un recurso, renta o privilegio con el que comprar apoyos y voluntades. No hay más que repasar las rentas no competitivas y privilegios obtenidos durante los últimos cuarenta años por las facciones enumeradas anteriormente para certificar que, en efecto, España se asemeja más a un Estado natural, incompatible con la democracia y la prosperidad económica, que a un sistema de libre acceso.

De los males de la Transición a la solución
Sin embargo, este proceso de concentración económico-financiero no fue planificado originalmente por los políticos ni tampoco fue una maquinación premeditada por parte del poder económico (no otorguemos a políticos y mercantilistas una omnisciencia y, menos aún, una inteligencia de la que a todas luces carecen), sino que ha sido la consecuencia lógica del modelo político consagrado por la Transición, el cual, partiendo de una inaceptable provisionalidad y carente de los más elementales controles y contrapesos, ha incentivado las relaciones personales (favoritismo, prebenda, privilegio) y desincentivado las impersonales (competencia, mérito, esfuerzo), lo que le ha hecho ser refractario a la democracia (libre acceso a la política) y, por ende, a la libre competencia (libre acceso a la economía). De ahí que, en lo político, los derechos hayan sido reemplazados por privilegios; y que, en lo económico, los estrechos lazos entre el poder político y el poder económico-financiero nos hayan privado de una verdadera competencia.

La solución no pasa, pues, por priorizar una serie de reformas aleatorias (por muy pertinentes que sean éstas de forma separada) e ir implementándolas una tras otra, sino por diseñar un plan de choque que asegure la aplicación simultánea de todas ellas; en definitiva, un Proceso Constituyente que desactive el actual Estado pseudo natural e instaure otro de libre acceso en un corto espacio de tiempo. Todo lo que no sea esto está condenado al fracaso, pues las resistencias y rigideces del sistema se han demostrado insuperables a la hora de promover reformas puntuales.

La fugaz primavera del diálogo nacionalista
Miquel Porta Perales www.cronicaglobal.com 11 Febrero 2014

El diálogo es una de las joyas de la corona del nacionalismo catalán. "¡Que el Estado dialogue!", exigen los soberanistas. "¿Pero, cómo es posible que el Estado no se reúna para dialogar?", exclaman. "¿Acaso la democracia no es diálogo? ¿Verdad que sí? Pues, que el Estado dialogue", claman. "Son incapaces de dialogar. Si no dialogan, por algo será", lamentan.

La vocación monologuista del nacionalismo catalán está ahí. ¿Qué diálogo puede esperarse de un Presidente de la Generalidad que, en sede parlamentaria, afirma que "no hay marcha atrás" en el "proceso" y que "sin consulta no hay nada que negociar"? ¿Así se dialoga?

El diálogo. ¿De qué estamos hablando cuando hablamos de diálogo? En su tercera acepción, el DRAE afirma que el diálogo es la "discusión o trato en busca de avenencia". Veamos. ¿Qué es la avenencia? Recurramos otra vez al DRAE: "Convenio, transacción". De acuerdo. El nacionalismo catalán, ¿busca la avenencia entendida como convenio y transacción? Propiamente hablando, el nacionalismo catalán –al no contemplar condiciones al llamado derecho a decidir: ni siquiera los requisitos exigidos por la ley- no busca la avenencia, sino que desea imponer su avenencia. Busca la conformidad y el compromiso del Estado para celebrar el referéndum. Su referéndum. El nacionalismo catalán no dialoga, monologa.

La vocación monologuista del nacionalismo catalán está ahí. ¿Qué diálogo puede esperarse de un Presidente de la Generalidad que, en sede parlamentaria, afirma que "no hay marcha atrás" en el "proceso" y que "sin consulta no hay nada que negociar"? ¿Así se dialoga? Al respecto, cabe recordar que el Presidente de la Generalidad, en el discurso institucional (?) de la Diada 2013, señaló la hoja de ruta del independentismo: "derecho a decidir, consulta, transición nacional y forma de Estado". Otra declaración institucional (?), la del discurso de Fin de Año de 30 de diciembre de 2013: "Toda nación tiene implícitamente el derecho a decidir su futuro". Para los amantes de la historia y las emociones fuertes, unas palabras de Francesc Macià –pronunciadas en el acto de inauguración del Parlamento autonómico republicano, 1932- que Artur Mas recuperó en un artículo titulado El amor ardiente a la libertad (25 de diciembre de 2013): "Renacido el espíritu inmortal de nuestra raza, tomo posesión victoriosa de esta fortaleza, para celebrar de nuevo Cortes, que dictarán leyes nuestras, en nuestra lengua. ¡Sentid la alegría de este momento! ¡Y, con ella, vuestra responsabilidad y vuestra gloria!". ¿Así se dialoga? Hay más citas que abonan el monólogo del Presidente de la Generalidad. Una: "primero hay que intentarlo de acuerdo con las leyes y, si no se puede, hacerlo igualmente. La consulta debe producirse en cualquier caso". Otra: "ni los tribunales ni la Constitución pararán el proceso soberanista".

Prosigo. ¿Qué diálogo puede esperarse de quien formula de antemano la pregunta y fecha del referéndum? ¿El Presidente de la Generalidad facilita el diálogo cuando compara a Mariano Rajoy con un jugador de fútbol que avanza mediante "empujones y zancadillas" y "para hacer creer que no es él, se tira al suelo"? ¿Reivindicar el diálogo tildando al adversario de marrullero? Y el caso es que el Presidente de la Generalidad parece estar muy seguro de lo que dice: "la cámara lenta no se equivoca, la secuencia es muy clara y la cámara ve perfectamente quién hace comedia y quién no la hace". Para redondear la faena, se puede tomar nota del folleto de la campaña Derecho a decidir y Estado propio, impulsada por CDC en 2013: "estamos avanzando en la construcción del Estado propio y Convergència es la garantía del rigor y la solvencia del proceso de Transición Nacional, y también de su éxito". Otra campaña impulsada por CDC (2014): la del triple "si" a favor de la consulta de autodeterminación, el Estado propio y la independencia. Una declaración a la prensa: "Que nos dejen hacer, que no se metan y después ya iremos a Madrid a negociar". Continúa: "Todo el mundo tiene que entender que la única solución posible es que el pueblo catalán pueda decidir su futuro. Ya no hay otra salida". Con estos mimbres, uno se pregunta sobre qué quiere dialogar el nacionalismo catalán.

¿Cómo interpretar las palabras del consejero de Presidencia de la Generalidad? ¿La búsqueda desesperada de un acuerdo con el Estado para evitar el fracaso que se avecina y salvar lo que se pueda? ¿Una propuesta para que el Estado diga "no" e insistir en el victimismo y la cultura de la queja?

Y en eso que Francesc Homs, consejero de Presidencia de la Generalidad, se suelta y declara –detalle: en la Cope- qué cosa "plantea al Estado español". Lo siguiente: "Fíjese en lo que le estamos planteando al Estado español: ¿está usted de acuerdo en conocer con precisión lo que opina el pueblo de Cataluña, para después gestionarlo?" El consejero habla de "conocer" y "gestionar" la opinión. "Digo la opinión, no la decisión", recalca. Y añade que "la decisión vendría después de un proceso de negociación" en el que "probablemente se tendría que volver a votar, entonces por todo el mundo". Francesc Homs llega a decir que una consulta en Cataluña "no generaría una situación jurídica nueva" y ello podría conducir a "una reforma de la Constitución". ¡Menudo escándalo! ¡Francesc Homs acepta, implícitamente, la legalidad española y la soberanía española!

¿Cómo interpretar las palabras del consejero de Presidencia de la Generalidad? ¿Un impulso sobrevenido pro diálogo y negociación? ¿Un globo sonda dirigido al Estado, a ERC y a la ANC? ¿Una rectificación táctica o estratégica que apuesta ahora por la vía del artículo 92.1 de la Constitución que contempla un "referéndum consultivo de todos los ciudadanos"? ¿La búsqueda desesperada de un acuerdo con el Estado para evitar el fracaso que se avecina y salvar lo que se pueda? ¿Una propuesta para que el Estado diga "no" e insistir –de nuevo- en el victimismo y la cultura de la queja? ¿Un desliz del consejero? ¿O quizá se trata de otra muestra de desorientación? Vaya usted a saber. Lo que sí sabemos es que, al día siguiente –ERC y la CUP han manifestado previamente su disconformidad con lo dicho por el consejero- Francesc Homs matiza y rectifica sus palabras: "no se trata de depositar la capacidad de decidir del pueblo de Cataluña en manos de otros. Si el pueblo de Cataluña vota independencia, se pueden negociar las condiciones, no la decisión". Y Artur Mas concluye que "la decisión de lo que ha de ser Cataluña corresponde a los catalanes, como es lógico". Y reitera -¿Se hace de la necesidad virtud? ¿Se busca una manera de sobrevivir dando otro paso hacia ninguna parte?- que la Generalidad no ha modificad su postura: "Estamos donde estábamos y donde estaremos en el futuro”. Sí señor, a eso se llama diálogo.

Y así concluye la fugaz primavera –apenas 24 horas- del diálogo nacionalista. Vuelve la imposición disfrazada de diálogo. Vuelve el monólogo. Si bien se mira, una manifestación de debilidad de quien tiene las manos atadas y presiente la que se avecina.

 De cómo Cataluña se volvió rica y Galicia, pobre
LUIS VENTOSO ABC 11 Febrero 2014

En el siglo XIX los aranceles proteccionistas establecidos por el Gobierno de España permitieron el despegue de la industria catalana, una apuesta que relegó a otras comunidades

La memoria es corta. Tendemos a interpretar el pasado filtrándolo por el tamiz de lo que vemos en el tiempo presente. Si en una charla de cafetería preguntásemos cuál de estas dos regiones, Cataluña o Galicia, contaba con más población en el siglo XVIII, indudablemente la mayoría de los parroquianos nos dirían que Cataluña, pues hoy la comunidad mediterránea aventaja a la atlántica en 4,8 millones de habitantes. Sin embargo, lo cierto es que en 1787 Galicia tenía más población que Cataluña: 1,3 millones de gallegos frente a 802.000 catalanes. Los saludables datos demográficos del confín finisterrano eran además un síntoma de pujanza. En el siglo XVIII algunos pensadores ilustrados presentaban a Galicia ante otros pueblos de España como un ejemplo de sociedad bien articulada económicamente.

Bendecida por un clima templado y con generosos dones naturales, ya bien conocidos desde los romanos, buenos amigos de su oro y su godello, entre 1591 y 1752 se estima que Galicia duplicó su población. Su éxito se basaba en una agricultura autosuficiente, que recibió un empujón formidable con la perfecta y temprana aclimatación del maíz a los valles atlánticos. Pero había más. Una primaria industria popular, cuyo mejor ejemplo era el lino. Y también, claro, los recursos de las salazones de pescado, donde tanto ayudaron empresarios catalanes; la minería, las exportaciones ganaderas, el comercio de sus puertos… Todo ese edificio gallego, tan perfectamente ensamblado durante siglos y triunfal en el XVIII, entrará en crisis súbitamente en el XIX y se vendrá abajo. Fue un colapso de naturaleza maltusiana (Galicia se torna incapaz de atender las necesidades que genera su bum demográfico) y da lugar a un éxodo de magnitudes trágicas: desde finales del siglo XVIII hasta los años 70 del siglo pasado se calcula que un millón y medio de personas huyeron de la miseria de Galicia. Buenos Aires fue durante largo tiempo la segunda ciudad con más gallegos y ese gentilicio todavía es allí sinónimo de español.

¿Por qué se hunde Galicia en el siglo XIX? Porque decisiones políticas externas voltean su modo de vida tradicional. La apuesta por la industria del algodón mediterránea, que será protegida con reiterados aranceles por parte del Gobierno de España, arruina la mayor empresa de Galicia, la del lino. Los nuevos impuestos del Estado liberal, que sustituyen a los eclesiásticos, obligan al campesinado a pagar en líquido, en vez de en especie, y lo acogotan. Aislado del milagro del ferrocarril, el Noroeste languidece, lejano, ajeno a los nuevos focos fabriles, establecidos en Cataluña, con su monopolio de la industria del algodón, y en el País Vasco, cuya siderurgia pasa a ser también protegida como empresa de interés nacional.

Stendhal ante el proteccionismo
El declive de Galicia en el XIX coincide con el espectacular ascenso de Cataluña, debido al ingenio y laboriosidad de su empresariado y a su condición de puerta con Francia.

Pero hubo algo más. En su Diario de un Turista, de 1839, Stendhal, el maestro de la novela realista, recoge con la perspicacia propia de su talento sus impresiones tras un viaje de Perpiñán a Barcelona: «Los catalanes quieren leyes justas –anota–, a excepción de la ley de aduana, que debe ser hecha a su medida. Quieren que cada español que necesite algodón pague cuatro francos la vara, por el hecho de que Cataluña está en el mundo. El español de Granada, de Málaga o de La Coruña no puede comprar paños de algodón ingleses, que son excelentes, y que cuestan un franco la vara». Stendhal, que amén de escritor era también un ducho conocedor de la administración napoleónica, para la que había trabajado, capta al instante la anomalía: el arancel proteccionista, implantado por los gobiernos de España en atención a la perpetua queja –y excelente diplomacia– catalana, ha convertido al resto de España en un mercado cautivo del textil catalán, cuando es notorio que es más caro y peor que el inglés. Un premio colosal, pues no había entonces industria más importante que la del algodón, que será pronto matriz de otras, como la química. Esa descompensación primigenia, el arancel, reescribe toda la historia económica de España. A partir de esa discriminación positiva inicial, que le permite arrancar con ventaja frente a las otras comunidades, pues España era un páramo industrial, Cataluña va acumulando más y más espaldarazos por parte del Estado. Aunque también hay que ensalzar el ímpetu y la capacidad de la burguesía catalana.
Cataluña, siempre lo primero

La primera línea férrea de España es la Barcelona-Mataró, en 1848. Galicia contará con su primer tren en 1885, ¡37 años después! La primera empresa de producción y distribución de fluido eléctrico a los consumidores se creó en Barcelona, en 1881, se llamaba, y es significativo, Sociedad Española de Electricidad. La primera ciudad española con alumbrado eléctrico fue Gerona, en 1886. La teoría del agravio a Cataluña no se sostiene. De hecho, el resto de España todavía aportará algo más: mano de obra masiva y barata para atender a la única industria que existía, la catalana (salvo el oasis de Vizcaya).

En el siglo XX llegaran más ventajas competitivas para Cataluña. En 1943, Franco establece por decreto que solo Barcelona y Valencia podrán realizar ferias de muestras internacionales. Ese monopolio durará 36 años. Fue abolido en 1979 y solo entonces podrá crear Madrid su feria, la hoy triunfal Ifema. Catalanas son las primeras autopistas que se construyen en España (Galicia completó su conexión con la Meseta en el 2001 y la unión con Asturias se culminó hace dos semanas). La fábrica de Seat, la única marca de coches española, se lleva a Barcelona. Otro hito son los Juegos Olímpicos del 92, un plató de eco universal, conseguido, concebido y sufragado como proyecto de Estado (o acaso cree alguien que aquello se logró y se costeó solo por obra y gracia del Ayuntamiento de Barcelona y el gracejo de Maragall). En los años noventa se completará la entrega a empresas catalanas del sector estratégico de la energía, un opíparo negocio inscrito en un marco regulado. En 1994, el Gobierno de Felipe González vendió Enagás, monopolio de facto de la red de transporte de gas en España, a la gasera catalana, por un precio inferior en un 58% a su valor en libros. Repsol, nuestra única petrolera, también pasará a manos catalanas. Los modelos de financiación autonómica se harán siempre a petición y atención de Cataluña. También es privilegiada en las inversiones de Fomento y se le permite aprobar un estatuto anticonstitucional que establece algo tan insólito como que la instancia inferior, Cataluña, fije obligaciones de gasto a la superior, España. Todas las capitales catalanas están conectadas por AVE en la primera década del siglo XXI, mientras que la línea a Galicia todavía no tiene fecha cierta y los próceres de CiU presionan que no se construya.

Retroceso con la libertad
Cuando llegan las libertades económicas y se evaporan los aranceles y los monopolios, España logra crear, contra todo pronóstico, la mayor multinacional textil del planeta, Inditex. Resulta harto revelador que la compañía nazca en La Coruña, en el confín atlántico, y no en la comunidad que durante un siglo largo disfrutó del monopolio del algodón y el textil. Lo mismo sucede con las ferias de muestras de Barcelona y Madrid.

En realidad la libertad económica, unida al ensimismamiento nacionalista, sienta mal a Cataluña, acostumbrada a competir apoyada en la muleta del Estado intervencionista. Según la serie histórica de desarrollo regional de Julio Alcaide para BBVA, en 1930 la primera comunidad en PIB por habitante era el País Vasco y la segunda, Cataluña; Galicia se perdía en el puesto quince. En el año 2000 Baleares era la primera; Madrid, la segunda; Navarra, la tercera, Cataluña caía al cuarto lugar; y el País Vasco, al sexto; por su parte Galicia recortaba varios puestos.

Las sorpresas del siglo XXI
El corolario de esta historia es que hoy Galicia coloca sus bonos y presenta unas cuentas saneadas, mientras que Cataluña vuelve a estar sostenida por el Estado, pues su deuda padece la calificación de bono basura y se ha quedado fuera de mercado.

Galicia ha vadeado el sarampión nacionalista (Fraga fue un disperso presidente regional, pues su gobernanza era un atolondrado ir de aquí para allá sin proyectos claros, pero tuvo una idea genialoide: ocupó el espacio del nacionalismo, creando un galleguismo sentimental e intrusivo, pero imbricado en España).

Los gallegos saben que si un café vale 1,20 euros en Tui y 90 céntimos al otro lado del río, en Valença do Minho (Portugal) es porque formar parte de España reporta un mayor nivel de vida, y asumen que ese plus es lo que hace viable a Galicia.

Por el contrario Cataluña, desconcertada al verse obligada a competir en el mercado abierto, desangradas sus arcas por la entelequia identitaria, se deja embaucar por los cantos de sirena de la independencia, inculcada sin descanso por el aparato de poder nacionalista, con técnicas de propaganda de trazas goebbelianas.

España es una buena idea. La libertad, también. Y a veces, como ahora, libertad y España son sinónimos.

La inmersión ¿tocada de muerte?
El revuelo que se arma sobre la lengua vehicular esconde una cuestión de principio: que la escuela debe ser monolingüe
Victoria Camps El Pais 11 Febrero 2014101

No puedo creer que la consejera Irene Rigau dijera en serio que la inmersión lingüística está tocada de muerte, tras conocer la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. ¿De verdad piensa que por introducir una asignatura en castellano la inmersión corre peligro? El revuelo que se produce cada vez que se pone en cuestión el modelo de inmersión lingüística lleva a la sospecha de que no se está discutiendo a partir de lo que de hecho ocurre, sino una cuestión de principio: la enseñanza en Cataluña ha de ser monolingüe. Por eso nuestros conflictos se enquistan en discusiones eternas que, para más desgracia, ni siquiera son discusiones sino declaraciones de agravios.

Intentemos entender cuál es la situación. La segunda ley de inmersión lingüística, la de 1996, optó por la escuela monolingüe. También lo hizo la Ley de Educación de Cataluña de 2006. A saber: todas las clases se imparten en catalán, a excepción de la lengua castellana, que debe darse, como es lógico, en castellano. Esta ley, a diferencia de la anterior, que era la buena porque admitía más flexibilidad en el uso de ambas lenguas, fue mal recibida por aquellos que no entienden que una sociedad que se enorgullece de su bilingüismo real, se resista a que esa realidad social se vea reflejada en la escuela. Si somos bilingües, ¿por qué no puede serlo también la enseñanza? La respuesta oficial siempre ha sido clara: el catalán necesita más protección que el castellano, lo que hace indiscutible el mayor peso del catalán en las horas lectivas.

Si atendemos a las consecuencias de dicho modelo de inmersión, hay que reconocer que el problema no son las consecuencias del mismo para los alumnos. Es cierto que el modelo lingüístico introducido en Cataluña no tiene resultados negativos en el dominio de ninguna de las dos lenguas. Nuestros alumnos, en general, tienen un conocimiento lingüístico tan mediocre en ambas lenguas como el resto de los niños españoles. Dominan el castellano porque, salvo pequeñas excepciones, está más presente en su entorno que el catalán, por mucho que algunos intenten resistirse a que así sea. Es falsa la afirmación de que el castellano puede desaparecer en Cataluña por culpa de la inmersión lingüística. Es falsa porque es imposible. Es decir que el problema de la inmersión no es tanto el de los resultados, como el de empeñarse en insertar al niño en un mundo ficticio, un imaginario irreal, creado por la voluntad de quienes querrían que Cataluña fuera realmente monolingüe y se extinguiera de una vez ese bilingüismo tan molesto.

Dicho de otra forma: el problema es el fuero, no el huevo. Nos cansamos de decir que en Cataluña no hay problema lingüístico porque nos entendemos de maravilla pasando de una lengua a la otra sin apenas darnos cuenta de qué lengua estamos usando en cada momento. Lo que lo enreda todo es el fervor legislativo. Los defensores del monolingüismo aducen que, de hecho, la escuela ya es bilingüe dado que, cuando dejan el aula y salen al patio, la lengua más utilizada entre los niños es el castellano.

Sería bueno que nuestros dirigentes inspeccionaran y evaluaran de vez en cuando lo que de verdad ocurre en las escuelas públicas y concertadas

Cuestión de principios, como decía. No importa lo que ocurra de hecho, sino lo que quiera imponerse por derecho. Sería bueno que nuestros dirigentes inspeccionaran y evaluaran de vez en cuando lo que de verdad ocurre en las escuelas públicas y concertadas, cuál es la lengua que realmente se usa en las aulas de las escuelas de barrios periféricos o de las escuelas concertadas de las zonas de renta más alta. ¿Se usa siempre y solo el catalán como manda la ley? ¿O hay una mezcla inevitable porque la realidad la impone? Como escribió Francesc de Carreras hace unos días, una ley es arbitraria cuando solo se cumple cuando conviene. Nadie puede dejar de reconocer que los tribunales que se han pronunciado al propósito, empezando por el Tribunal Constitucional, hayan dejado de establecer el mayor peso que debe tener el catalán. Solo piden que el castellano no quede relegado a la categoría de lengua extranjera.

Un último argumento. Se suele aducir, a favor del método de inmersión, que solo con él se ha logrado el valor más importante: la unidad de criterio y la no división de los escolares por la lengua, evitando así una indeseada fractura social. Es cierto. Pero también lo es que la unidad se podría haber logrado igualmente con una mayor flexibilidad a favor del castellano, dejando margen para que las escuelas adaptaran la frecuencia en el uso de una u otra lengua a la demanda o a las necesidades de cada situación.

Una escuela en Olot tiene un alumnado diferente al de una escuela del cinturón metropolitano. En unos casos, los alumnos requerirán más catalán y, en otros, más castellano. Todo tendría un arreglo fácil y nada traumático si las políticas públicas dejaran de ser instrumentos de ideologías, que discurren a espaldas de lo que pasa en la calle. Nos quejamos de que la Constitución esté sacralizada. Me temo que también desde aquí nos agarramos a ciertos principios como si fueran sagrados.

Victòria Camps es profesora emérita de la UAB.

España / entrevista a Francis Maude
El ministro de Presidencia británico: Una Administración moderna implica un Estado más pequeño»
borja bergareche / madrid ABC 11 Febrero 2014

«La Función Pública británica está en su nivel más bajo desde la Segunda Guerra Mundial, y eso es bueno»

Su padre fue ministro y director de periódico, es padre de cinco hijos, un «tory» con pedigrí que presidió el partido y fue ministro con Margaret Thatcher. Pero hay algo que diferencia a Francis Maude, ministro del Gabinete [de Presidencia] británico, del resto de miembros del Ejecutivo de David Cameron. Cuando perdió su escaño en 1992 pasó al sector privado y trabajó durante cinco años en los bancos Morgan Stanley y Solomon Brothers y fue consejero del grupo de distribución y supermercados Asda.

«Al haber tenido esa experiencia con proveedores, tengo un mejor sentido de lo que es un buen producto o un buen servicio que otros ministros», explica durante una entrevista con ABC en la residencia del embajador del Reino Unido en Madrid. Maude, de 61 años y educado en Cambridge, es un convencido de las virtudes más vanguardistas de la transparencia y el llamado gobierno abierto, y sabe predicar con el ejemplo. Cuando David Cameron le reclutó para impulsar la reforma de la Administración británica, uno de sus gestos fue solicitar su propia red wifi en el despacho porque la red del departamento no le dejaba consultar Google en su iPad. Acaba de lanzar una iniciativa para extender los formatos abiertos (como el OpenOffice) en la Administración y no depender de onerosos contratos con gigantes como Microsoft Office. Y ve su cruzada para convertir el gobierno en una administración «digital por defecto» como la punta de lanza de una transformación más profunda. Quiere empequeñecer el Estado y ampliar el papel de la sociedad. Sus reformas han servido de inspiración para el gobierno de Mariano Rajoy, que envió el año pasado al subsecretario de Presidencia Jaime Pérez Renovales a tomar nota con el equipo de Maude.

-¿Qué es una Administración moderna?
-Implica un Estado y una burocracia más pequeñas, en la que cada vez más servicios públicos se encargan fuera del sector público, y un escenario en el que se ha superado esa disyuntiva cruda y binaria entre servicios públicos gestionados por la burocracia pública o servicios externalizados o privatizados a proveedores comerciales.

-¿Por qué no es binario?
-Porque hay más opciones. Ciertas funciones de la Administración pueden ser realizadas por empresas sociales, o por estructuras mutuales desgajadas de la Administración. Lo hemos hecho con la organización que gestiona el fondo de pensiones de los funcionarios, que empleaba a 500 funcionarios. La hemos sacado del gobierno y hemos creado una entidad mutual híbrida en la que los propios empleados tienen el 25% de la entidad, el gobierno retiene el 35%, y hemos privatizado el 40%. Quince meses después de su externalización, sus empleados obtuvieron un dividendo de unos 800 euros.

-¿Qué vio cuando llegó al gobierno en 2010 que dijo, «esto no puede ser»?
-Muchas cosas son economía doméstica básica. Poco tiempo después de llegar al gobierno impusimos controles en la propiedad: ninguna rama del gobierno central puede firmar un contrato nuevo de alquiler sin que yo de mi visto bueno personal. Y ningún departamento puede hacer una inversión en informática o tecnología de más de 1,2 millones sin que yo lo firme personalmente.

-¿Y no se le ha llenado la mesa de papeles para firmar?
-No, porque la mera existencia de estos controles a menudo elimina la demanda, supone un gran incentivo para encontrar otras maneras de hacerlo. Otra cosa que hemos hecho es establecer la lista de los grandes clientes de la Administración. Antes, el gobierno no sabía quiénes eran sus grandes proveedores. Tuve que escribir cartas a los consejeros delegados de las grandes empresas de las que sospechábamos que figuraban entre nuestros proveedores para preguntarles a ellos qué contratos tenían con nosotros.

-¿Y adelgazar el tamaño de la Administración es bueno per se, o es una agenda ideológica neoliberal, como dicen sus críticos?
-La Función Pública británica está en sus niveles más bajos desde la Segunda Guerra Mundial, y eso es bueno. Distintas partes del gobierno deben encoger a ritmos diferentes. Por ejemplo, Educación pronto tendrá la mitad de funcionarios [en el departamento, sin contar el personal de los colegios] que tenía antes, y están haciendo mucho más. El reverso de un Estado pequeño es una sociedad potente en la que más gente hace más cosas juntos para el beneficio de toda la comunidad. La crisis y la necesidad de ahorrar lo hace más urgente, pero lo habríamos hecho de cualquier manera.

-Pero los gobiernos y los funcionarios nunca han sido buenos en ponerse en la perspectiva de la necesidad del ciudadano, ¿por qué?
-Los gobiernos han diseñado tradicionalmente los servicios públicos en función de su propia conveniencia. Si lo hacemos bien, no necesitamos tantos funcionarios. Les exige salir de su zona de confort y renunciar a esa mística, ese lenguaje complejo, que les hace sentirse más justificados en su tarea. Es un cambio de mentalidad total.

-¿Y cómo se logra?
-Nuestro enfoque parte de una Administración que sea digital por defecto. Si una gestión puede hacerse online, ese servicio debería ser ofrecido solo online. Y para quienes no tienen acceso a Internet, ofrecemos una opción digital asistida, dando acceso por ejemplo en una librería pública o una oficina de Correos. Eso libera muchísimas capacidades. En general, el coste de una transacción digital es una vigésima parte de hacerlo por teléfono, una trigésima parte de hacerlo por correo, y representa el 2% del coste de una gestión cara a cara. Amazon no labró su éxito cerrando librerías, sino ofreciendo una experiencia irresistible muy simple de usar.

España
El PSC apoya una marcha a favor de la insumisión y contra el castellano
Las pancartas llamaban a desobedecer las sentencias en contra de la inmersión lingüística
Joan Planes. La Razón 11 Febrero 2014

Poco más de un millar de personas se manifestaron ayer ante la sede del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) para protestar contra el reciente auto del mismo tribunal, que indica que el 25 por ciento del horario lectivo tiene que ser en castellano en las cinco escuelas donde padres de alumnos lo han pedido.

Aparte de políticos de CiU, ERC, CUP e ICV, cabe destacar que a la concentración se sumaron representantes del PSC, como su secretaria de Educación, Anna del Frago, el portavoz de Educación en el Congreso de los Diputados, Germán Rodríguez, y otros miembros de la sectorial del ámbito de Educación. También estuvieron presentes numerosos profesores y dirigentes de CC OO.

Ambiente separatista
Los asistentes, muchos ataviados con «esteladas» y con pancartas con proclamas separatistas, aclamaron las lecturas de los diferentes manifestos que llevaron a cabo portavoces de la plataforma Somescola.cat, que engloba a 36 entidades educativas favorables a la polémica política de inmersión lingüística de la Generalitat, y que fue la convocante de la concentración.

Una de las portavoces de la plataforma y presidenta de Òmnium Cultural, Muriel Casals, proclamó, en referencia al citado auto judicial, que «los jueces no pueden decidir nuestro modelo educativo». «La escuela no debe estar judicializada. No son los magistrados los que deciden el porcentaje de castellano que se debe cursar en la escuela; es absurdo».

El departamento de Enseñanza, que ahora dirige Irene Rigau, sigue sin acatar ninguna de las sentencias judiciales que han emitido en los últimos años tanto el Tribunal Supremo (TS) como el Tribunal Constitucional (TC), así como el propio TSJC. El último fallo indica que una cuarta parte del horario lectivo tiene que ser en castellano. La reacción de la conselleria fue recurrir al mismo TSJC este fallo, lo que indica que seguirán sin obedecer.

Con un claro ambiente separatista, los diferentes portavoces de las escuelas catalanas lanzaron numerosas proclamas a favor de la inmersión lingüística.

El escritor Màrius Serra también estuvo presente y recuperó el polémico palíndromo de «català a l'atac» («catalán al ataque»). El autor defendió que «nuestra unidad es la lengua, llevamos 30 años de una história de éxito», en referencia a la inmersión lingüística. «Parece que volvamos atrás –referencia al franquismo–, nuestro modelo educativo es una garantía de cohesión social». «Somos partidarios del catalán y del castellano, pero no somos tontos», añadió.

«Firmeza»
El manifiesto de la plataforma, que fue leído por tres niños, también pide «firmeza» a la Consejería de Educación frente a los «ataques judiciales que sufre el modelo educativo catalán». El acto, que transcurrió sin incidentes destacables, concluyó con el grito de «todos somos directores», en referencia a los colegios que tienen que aplicar el auto del TSJC, y más proclamas independentistas.

Los concentrados desplegaron una pancarta de gran tamaño en la que se podía leer, en catalán: «Para un país de todos, la escuela en catalán»

Leer más: El PSC apoya una marcha a favor de la insumisión y contra el castellano - La Razón digital http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/5460262/espana/el-psc-apoya-una-marcha-a-favor-de-la-insumision-y-contra-el-castellano#Ttt1ph0Sc3A4uWML

Constituidos en plataforma, expresan su temor por las «nefastas consecuencias» de una ruptura con España
Los empresarios extranjeros en Cataluña piden parar el proceso soberanista
àlex gubern / barcelona ABC 11 Febrero 2014

Preocupados por la situación política en Cataluña, temerosos de que el proceso soberanista pueda tener un impacto sobre sus empresas, un grupo de unos sesenta ejecutivos, empresarios y profesionales liberales de toda Europa afincados en Barcelona han dado un paso al frente para alertar del peligro que supone una hipotética ruptura de España.

Constituidos en la plataforma "¿Cataluña fuera de Europa? No", los firmantes manifiestan su temor por las "nefastas consecuencias para la economía de Cataluña" que tendría el proceso, principalmente por la automática exclusión de la UE. Al frente de la plataforma está Albert Peters, hasta 2012 presidente del Círculo de Directivos de Habla Alemana (KDF), que ha explicado que los firmantes han decidido tomar una actitud activa ante el silencio de instituciones y organizaciones empresariales, "que no quieren hablar por miedo a chocar". Tampoco quieren posicionarse las empresas como tales, motivo por el que la gran mayoría de los firmantes lo hacen a título personal. De hecho, y tras conocerse la noticia de la presentación de la plataforma, la KDF, cuyo ex presidente Peters, y actual presidente, Andrés Gómez, han sido claros en sus manifestaciones, señaló que la asociación no suscribe el manifiesto.

Entre quienes sí dan apoyo a la plataforma, algunos nombres relevantes, como Erwin Rauhe, consejero delegado de BASF Española y máximo responsable de las actividades del Grupo en el Sur de Europa, Edgar Haas, exconsejero delegado de Tyssen Group Material, o Peter Vogelsanger, empresario maderero. "No podemos ocultar cierta decepción por el hecho de que muchos empresarios nos han dado su apoyo, pero no quieren que aparezca su nombre", ha señalado esta mañana Albert Peters.

Los firmantes expresan su temor a que los signos de "recuperación económica" que se perciben puedan truncarse por el proceso político, convencidos de que es preferible una "Cataluña fuerte dentro de España, que una Cataluña independiente, pero débil y fuera de Europa". "Pedimos seguridad jurídica para nuestras inversiones", ha concluido Peters su intervención. Constituidos en plataforma, los empresarios seguen recabando adhesiones (declaraciondebarcelona@wienberg.es).

Fernando García de Cortázar: «Para no caer en patrioterismos olvidamos las glorias de España»
Critica el monopolio del sentimiento de nación por parte de los nacionalistas

Héctor J. Porto. Redacción. La Voz  11 Febrero 2014

García de Cortázar reivindica «una razonable pasión nacional» incluso para salir de la crisis. JUAN LÁZARO

Bilbaíno y catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Deusto, Fernando García de Cortázar dedica buena parte de su vida a la divulgación de la historia e invierte no poco tiempo en la defensa de la idea de España, que vive «una época apasionante». Con esta motivación llega hoy a Galicia. Y quizá por ello hablar de su último libro -Momentos emocionantes de la historia de España (Espasa)- no es más que una prolongación de su objetivo.

-¿Es un libro para niños?
-Utilizo un registro para público adolescente que también interesó a los adultos por su carácter de síntesis. Y además introduzco ficción y diálogos para explicar la historia de España.

- ¿La historia puede emocionar?
-Debe emocionar. El problema es que los historiadores la hemos transmitido mal. No como la crónica de una gran aventura, de una humanidad que busca mejorar, la transmisión de la utopía... Eso es siempre apasionante. Los historiadores entonamos el mea culpa. Si la historia es la reina de las humanidades, debe ser una reina bella. Hay un teórico del nacionalismo que decía: "haced vosotros las leyes, dejadme a mí cantar las baladas de la nación". En estos años, pocos hemos cantado las baladas de la nación de España, y la hemos convertido en una pura construcción jurídica, vaciado de sentimiento, monopolizado por los nacionalistas como si los españoles no tuviéramos derecho a expresar la idea, la razón y el sentimiento de España, que hasta perdió el nombre y se reduce a esa vejación político-cultural Estado español.

-¿Pero la historia no debe abordarse fríamente?
-El sentimiento no quita la razón, tiene que abordar y enriquecer la razón. Es como la imagen, que yo no creo que valga más que mil palabras, pero una palabra fecundada por la imagen hace que esa palabra sea, muchas veces, imbatible. Tristemente tiene vigencia lo que decía Lope en la Dragontea, en que se queja de que España teniendo tantas hazañas no tiene quien las cante. Para no caer en patrioterismos hemos limitado nuestra capacidad de emocionarnos y de sentir, de decir las baladas y las glorias de España.

-Quizá por esa idea de que la historia la escriben los vencedores, el peso de la dictadura desacredita los símbolos y quizá toda defensa de la España unida.
-Ese es el problema, esa identificación. La historia la escriben los vencedores pero también los vencidos, y las visiones que dan los vencidos, muchas veces torticeras y engañosas, prenden mucho mejor en el imaginario popular que las de los vencedores. En el caso catalán se trata de hacernos creer que la historia pasa por las imágenes y los sentimientos que dan los vencidos de la Guerra Civil. Y cuando plantean esa especie de lucha de Cataluña contra España, no es así, sino que fue una lucha entre españoles. El sentimiento de los vencidos habría que verlo en los intelectuales en el exilio como Claudio Sánchez de Albornoz o Américo Castro, que, aunque enfrentados en asuntos de historia, mantuvieron un gran sentimiento con respecto de España, de su realidad histórica.

-También está el pesimismo...
-Como España ha sido un país hegemónico, los españoles hemos interiorizado las leyendas negras, nos hemos creído las maldades que se escribieron contra un país importante a la cabeza del mundo. Hay que relacionar esto con el pesimismo español, ese movimiento de larga duración que hace que seamos mucho más proclives a enfangarnos en nuestras desgracias y a pedir perdón por cosas que no deberíamos que a cantar nuestras glorias. El problema de España es que tiene una imagen basada en parte en nuestra gran literatura, pero eso no quiere decir que todos los españoles sean donjuanes, quijotes, sanchopanzas o celestinas. Son arquetipos literarios tan importantes que condicionan la visión que se tiene desde fuera. Debe ensalzarse la gran literatura, pero hay que ponerla en su sitio, y esa es tarea de los historiadores.

-¿Aquí no hay jacobinos?
-Es falta de conciencia nacional. Necesitamos una razonable pasión nacional. Un terreno en el que Francia es envidiable. Somos víctimas de que cuando se afirmaba la nación, en el siglo XIX, aquí es un momento de guerras civiles, las guerras carlistas, que tienen como efecto lo contrario, erosionar la nación. Se suele decir que lo que afirma la nación son las luchas de un país contra otro. Y vino muy mal además esa manipulación de la nación por parte del franquismo y esa identificación que se hacía de España con el régimen. Pero muchos de los que piensan así es por ignorantes porque la gran tradición liberal es admirable y Azaña daba unos vivas a España enormes. La reivindicación de España está hoy en manos de una derecha cerril y una izquierda infantil y enfermiza que no ha interiorizado bien el hecho nacional.

-Los nacionalismos apelan a elementos similares: centralismo, pasión, identidad.
-Los que conocemos bien la esencia del nacionalismo sabemos que es la pura caverna, el problema es que a veces la izquierda en España le ha dado una legitimidad que no tiene. Con la exaltación de lo telúrico, de la tierra, del destino colectivo son el principal enemigo de la afirmación individual y liberal de la sociedad. Algo que condiciona tanto el destino como haber nacido en un lugar, un idioma, unas raíces... Yo no quiero tener raíces, yo quiero tener alas para volar, para ser libre.

Gobernado por Mateo Isern
El Ayuntamiento de Palma, con mayoría del PP, se pliega al catalanismo
Exigirá el conocimiento de lengua catalana en los concursos para la provisión de plazas de secretarios, interventores y tesoreros
 www.lavozlibre.com 11 Febrero 2014

Palma de Mallorca.- La Fundación Nacional Círculo Balear (FNCB) ha lamentado en un comunicado que el alcalde de Palma de Mallorca, Mateo Isern, que gobierna con mayoría absoluta del Partido Popular, se haya "plegado a la exigencia de la minoría independentista representada en el partido Mes, para seguir exigiendo el catalán como requisito excluyente en las plazas de funcionarios de habilitación nacional".

El ayuntamiento de la capital balear exigirá el certificado B2 de conocimiento de lengua catalana en los concursos para la provisión de plazas de funcionarios de habilitación nacional: secretarios, interventores y tesoreros. La decisión afectará a cinco puestos claves en la administración municipal en los que, tras la entrada en vigor del decreto 48/2013 del Gobierno balear, el catalán había pasado a ser un mérito más.

El presidente de la FNCB, Jorge Campos, considera que "por una parte, mantener el catalán como requisito excluyente impide la libre circulación de ciudadanos en el territorio nacional dificultando el acceso al trabajo, y por otra, los ciudadanos de Palma no podrán contar con los mejores profesionales si éstos no superan los exámenes de catalán que tendrán que aprobar para, por ejemplo, llevar la contabilidad del ayuntamiento".

Para Jorge Campos, "si Mateo Isern hubiera derogado el reglamento de normalización lingüística vigente que sigue permitiendo el catalán como única lengua de la administración y hubiera aprobado una nueva normativa en favor del bilingüismo que respetara a todos, tal como le propusimos desde la FNCB, no habría problema de entendimiento alguno porque la documentación estaría disponible en los dos idiomas oficiales".

El presidente de la entidad constitucionalista recuerda que "estamos ante un caso más de un consistorio gobernado por el PP con mayoría absoluta que se pliega a la intransigencia del catalanismo, en contra de su propio programa electoral con el que ganó las elecciones y dejando en agua de borrajas la ley de función pública impulsada por José Ramón Bauzá que da la posibilidad de acabar con este tipo de medidas excluyentes. Es retrógrado seguir levantando muros lingüísticos en un mundo globalizado y en una sociedad plural como la nuestra".

Cataluña: la (incómoda) lengua española
¿Cómo es posible que un gobierno democrático esté llevando a cabo este tipo de políticas en las que no se discrimina al idioma sino a los hablantes, a los ciudadanos?
José Rosiñol Lorenzo. Periodista Digital 11 Febrero 2014

Efecto dominó: 151 familias de 60 escuelas de toda Cataluña piden a la Consejería una educación bilingüe
Los Morancos: "No estamos a favor del referéndum independentista en Cataluña"

Todo esta política de imposición identitaria se sustenta en un falaz relativismo lingüístico

Es muy habitual que cuando se cuestiona en tertulias –más o menos formales- la política lingüística de la Generalitat, siempre sale a colación la “normalidad” con la que coexisten en la “calle” las dos lenguas oficiales y propias de los catalanes, argumento repetido hasta la saciedad, incluso por periodistas que no están en la órbita nacionalista como, por ejemplo, Jordi Évole.

Ahora bien, y antes de comenzar con mi reflexión, quisiera recordar que para cualquier democracia que se precie, para cualquier sistema democrático no reducido a la mera formalidad, la diversidad cultural es un valor en sí mismo, y por tanto debe saber gestionarlo como tal e, incluso, promoverlo entre sus habitantes, es decir la diversidad en ningún caso debería ser considerada un obstáculo para el buen funcionamiento de las estructuras administrativas y/o económicas del Estado.

Lo sorprendente de mi comunidad autónoma, Cataluña, es que –solo de vez en cuando- en el centro de la polémica política emerge esta estrategia de discriminación lingüística practicada por la Generalitat, discriminación institucional y en el ámbito educativo, y, aun en más raras ocasiones, el debate se adentra en la auténtica esencia del problema: la paulatina imposición de una situación de diglosia en la sociedad catalana.

Naturalmente esta última afirmación choca con esa consideración generalizada que comentaba más arriba respecto a la “buena convivencia” de “las lenguas”, pero, una vez más, y gracias al Velo de la deformación nacionalista, se confunde el razonamiento, porque, efectivamente –y afortunadamente- (aun) no hay conflicto en las calles, pero la cuestión es que el problema es de imposición institucional y, en buena medida, de ingeniería social.

Los argumentos aducidos por los defensores del nacionalismo, a raíz de las últimas sentencias respecto al español en las escuelas catalanas, suelen tener un espíritu romántico, solo se refieren a la “lengua”, nunca a los hablantes, centran el debate en el supuesto peligro, “estado de emergencia” y más que probable desaparición de la lengua catalana, pero obvian el debate de los derechos y libertades de las ciudadanos.

Afortunadamente cuando alguien cuestiona el statu quo creado tras más de treinta años de “construcción nacional” (con la anuencia de partidos supuestamente no nacionalistas como el PSC), las huestes de periodistas, organizaciones y académicos orgánicos se lanzan en tropel a la difusión de multitud de argumentos, estudios y publirreportajes con los que anular o aminorar los “efectos” políticos de dichas sentencias y las más que probables externalidades negativas al Proceso.

La obsesión por el control informativo y por mantener el monopolio discursivo, hace que se publiquen reportajes con los que edulcorar la realidad en los que “se cuelan” pistas inequívocas de la situación de discriminación institucional de la lengua española y los derechos de sus hablantes, en concreto me referiré al artículo publicado por La Vanguardia el pasado sábado día 9 de febrero titulado “¿Dónde está el castellano?”.

El subtítulo del artículo versa así “Un 13% de las escuelas utiliza esta lengua como vehicular, y en ESO muchos profesores imparten sus clases en ella”, es remarcable que solo un 13% de las escuelas catalanas (según La Vanguardia) tengan como lengua vehicular la lengua materna de más de la mitad de los catalanes, de la misma manera es destacable que sean “muchos” (un dato muy riguroso, más performativo que objetivo) los profesores que usan “esa lengua”.

Para ilustrar la situación del castellano en las aulas la periodista de La Vanguardia, Maite Gutiérrez, toma como ejemplo la escuela La Farigola de Seva en la que tiene como idioma predominante el catalán.

Debido a que el entorno sociolingüístico de la escuela es fundamentalmente catalanoparlante este centro decidió “potenciar” la lengua española, es decir, a parte de la asignatura de Lengua Castellana…también se imparte en esta lengua la Educación Física…y según este rotativo es un modelo que siguen “muchos” centros educativos…y finaliza con la opinión de un profesor de historia que concluye “el modelo de inmersión lingüística funciona porque es flexible”.

Como vemos, en al menos el 87% de las escuelas catalanas se dan clases en español únicamente en la asignatura de Lengua Castellana, y en algunos casos como el de La Farigola tienen a bien hacer Educación Física en castellano… menos mal que no ha decidido usar el español en clase de mímica… ¿no suena esto a inculcar la diglosia desde la más tierna infancia?, y si el sistema es tan “flexible”, ¿por qué unos padres que solo querían que sus hijos pudiesen estudiar (también) en su lengua materna han tenido que pasar por un periplo judicial de más de ocho años?

Como dato ilustrativo respecto a esta de imposición de la diglosia entre la ciudadanía, imposición que, paradójicamente, pasa desapercibida o es asumida como “normal” por parte de la población catalana, adjunto un cuadro en el que se detalla cómo muchos ciudadanos han cambiado su lengua materna hasta el punto de considerar como “propia” una que ha sido adquirida (muchas veces gracias a una perversa resocialización), la razón de ello la podemos encontrar no solo en las escuelas y los medios de comunicación, sino también en el econosistema culturalista e identitario tejido por el nacionalismo:

Pero ¿qué sentido tiene esta obcecación política de imponer una lengua de prestigio y arrinconar a la otra a funciones, digamos, de baja estopa?, ¿cómo es posible que un gobierno democrático esté llevando a cabo este tipo de políticas en las que no se discrimina al idioma sino a los hablantes, a los ciudadanos?, ¿por qué no se atreven y permiten que los padres escojan la lengua vehicular en la que prefieren que sus hijos estudien?, ¿a qué tienen miedo?

Tienen miedo a la realidad social, a que lo que ocurre en las calles desborde los muros de contención que la política ha construido alrededor de la diversidad, a que el cinturón sanitario tejido alrededor de todo lo que suene a español tome conciencia de sí mismo y reivindique sus derechos como ciudadanos de primera, en definitiva, temen lo que consideran como algo impropio, extraño y ajeno a esa Cataluña soñada por el nacionalismo que es la pesadilla de muchos.

Todo esta política de imposición identitaria se sustenta en un falaz relativismo lingüístico y en la creencia en una inconmensurabilidad entre culturas transmutada en una extraña jerarquización intercultural, en la fe de la existencia atemporal de un “genio” de los pueblos, genio que, en verdad, es un retorno a concepciones preilustradas del ser humano, genio que vuelve a transformar al ciudadano en súbdito, súbdito de creencias y esencias, de territorios, lenguas y el narcisismos de pequeñas diferencias.

Reestructuración de deuda indolora
El Confidencial 11 Febrero 2014

Un elevado endeudamiento de la economía lastra el crecimiento futuro. El nivel de deuda pública en los países de la Eurozona se sitúa en el 95% del PIB, pese a que el porcentaje máximo admitido en los criterios de convergencia aplicados en el examen de incorporación al euro era el 60%. La deuda todavía seguirá creciendo en los próximos años debido a la persistencia de los déficits públicos.

Sin crecimiento económico difícilmente se podrá pagar la deuda en su totalidad. A su vez, para volver a crecer a tasas superiores a las actuales, es imprescindible reducir el nivel de deuda. Ningún país se plantea de forma voluntaria una reestructuración de su deuda pública mediante quitas por las consecuencias que ello tendría: crisis bancaria, contagio a otros países y pérdida del acceso a los mercados de financiación durante años.

Pese a ello, cada vez es más evidente la necesidad, en primer lugar, de frenar el crecimiento de la deuda y, en segundo término, de implementar medidas que permitan reducir sensiblemente los ratios actuales de endeudamiento. De no ser así, el crecimiento económico seguirá siendo reducido por muchos años enquistando el paro en tasas insoportables.

Sin crecimiento económico difícilmente se podrá pagar la deuda en su totalidad, pero para volver a crecer a tasas superiores a las actuales, es imprescindible reducirlaLa intervención del Banco Central Europeo (BCE) ha sido y será fundamental en la gestión de la deuda pública de la Eurozona. Los distintos países del euro, entre ellos España, ya habrían tenido serios problemas en la colocación de sus bonos si no fuera por las facilidades de financiación del supervisor europeo a los bancos para que estos, a su vez, adquirieran la deuda soberana de sus respectivos países. Recordemos las declaraciones del señor Barroso tras el anuncio del BCE de la barra libre de liquidez en noviembre de 2011: “Los bancos ya no tienen excusa para no adquirir los bonos soberanos de sus respectivos países”.

El BCE ya llevó a cabo una reestructuración de deuda mediante el aplazamiento del vencimiento y la reducción de carga de interés sin ocasionar demasiado ruido ni tensiones en los mercados financieros ni contagio. La reestructuración de parte de la deuda pública irlandesa mediante la permuta de una deuda a menos de diez años por otra a 32 (de media), a un tipo de interés sensiblemente inferior, pasó desapercibida para la opinión pública y para los mercados financieros.

Ahora, algunos medios internacionales anticipan la posibilidad de un nuevo rescate a Grecia por un importe estimado de 10.000 millones de euros realizando simultáneamente un canje de deuda en circulación por otra de vencimiento hasta 50 años y un tipo de interés sensiblemente inferior. En la actualidad, más del 75% de la deuda helena está en manos de agentes oficiales (BCE, FMI, EFSF, préstamos bilaterales de la UE) y el resto, en manos de bancos griegos. De nuevo, supondría una reestructuración de la deuda, pero sin quitas. Su impacto sobre los mercados financieros sería ínfimo.

Pese a una quita de más del 75% del nominal a los inversores privados en deuda soberana helena, por importe cercano a 100.000 millones de euros en 2012, la deuda pública griega ya está otra vez en los niveles previos a la reestructuración.

Siempre que se realiza una reestructuración de deuda, mediante quitas o a través de alargamiento de plazos y reducción o supresión de intereses, alguien tiene que soportar las pérdidas inherentes a la operación. Hasta ahora, el BCE ha sido quien las ha soportado, sin generar ningún ruido. El mantenimiento de los valores nominales de la deuda mediante el canje por otros bonos de mismo valor facial, pero a mayor plazo, ha ayudado a ello.

De la reestructuración de deuda irlandesa del pasado año y de la previsible reestructuración inminente de la helena se pueden sacar diversas conclusiones:

  • Para evitar efectos adversos en los mercados financieros, en caso de canje de activos, es necesario mantener el valor nominal de la inversión.
  • La intervención del BCE, utilizando su balance o financiando a alguna agencia oficial que adquiera la deuda en circulación, es imprescindible. Es la única entidad con capacidad suficiente para movilizar una ingente cantidad de recursos, y puede asumir pérdidas incluso más allá de sus propios recursos propios.

Un reciente informe elaborado por ICMB (International Center for Monetary And Banking Studies) propone un plan para reestructurar toda la deuda de la Eurozona bajo las siguientes premisas:

  • Una entidad pública, bien BCE u otra entidad como el MEDE, adquiriría bonos soberanos a su valor nominal, de forma que los bonistas actuales no sufrirían pérdidas.
  • Se adquirirían bonos de todos los países miembros del euro en la misma proporción de la participación de cada país en el capital del BCE.
  • La agencia tenedora de los bonos los canjearía por bonos perpetuos de cada país con un tipo de interés cero.
  • La agencia que adquiriera los bonos se financiaría, bien en el mercado, bien a través del BCE. Dicha agencia incurriría en pérdidas todos los años.
  • Se establecerían mecanismos penalizadores a los países que volvieran a incrementar su nivel de deuda, obligando a retribuir la deuda perpetua emitida inicialmente sin intereses.

El riesgo moral de este tipo de reestructuraciones es evidente, pero el planteamiento de alternativas para reducir el elevado nivel de deuda pública de la Eurozona será cada vez más frecuente. De tomar cuerpo una solución como la propuesta en el informe comentado, la prima de riesgo de los periféricos todavía tendría capacidad de reducirse significativamente desde los niveles actuales. La implementación de una fórmula de reestructuración de la deuda de forma indolora y sin esfuerzo se antoja una quimera. En cualquier caso, requeriría un compromiso real por parte de los Gobiernos de no volver a incrementar la deuda en el futuro. Vista la experiencia de los últimos años, es difícil no ser escéptico.

Desmontando a Bernanke
El Confidencial 11 Febrero 2014

Z. Karabell, The Atlantic

Ben Bernanke accedió al cargo de presidente de la Reserva Federal de los EEUU el 1 de febrero de 2006. Hasta el 3 de febrero de 2014, fecha en la que fue sustituido por Janet Yellen, ha sido el principal brazo ejecutor de la política monetaria del presidente Obama, su principal valedor y apoyo. Su tarea inicial (sustituir al mitificado Alan Greenspan) parecía cómoda, pues nadie veía asomar por la puerta la mayor crisis financiera desde el crack del 29. Bueno, lo de nadie es otro de los mitos que los economistas habituales tratan de colocar, con bastante éxito por cierto, dejando de lado a todos los economistas de una escuela de pensamiento, la austriaca, que venían advirtiendo de ello desde tiempo atrás (valga como ejemplo el prefacio a la tercera edición española de Dinero, Crédito Bancario y Ciclos Económicos del profesor Huerta de Soto, fechado el 28 de agosto de 2005). No es este el tema que nos ha traído aquí, sin embargo.

Muchos economistas, la mayor parte seguidores de la escuela keynesiana y valedores de las políticas de demanda, han apoyado sin dudar la política de expansión monetaria (Quantitative Easing, QE) del republicano Bernanke. “Ha dejado de lado los prejuicios ideológicos”, escuchamos como gran elogio (es curioso cómo, cuando Hollande enunciaba en enero la Ley de Say señalando que la oferta crea su propia demanda, esos mismos le acusaban de abandonarse en los brazos del neoliberalismo…)

¿Tanto ha hecho Bernanke por la economía norteamericana, y por ende la mundial, como para ser tratado como héroe, como para que los keynesianos se tornen monetaristas por un rato al menos? Tres son los hitos fundamentales en los que se apoyan unos y otros. Tres son los mitos que trataré de desmontar.

Mito nº 1. Las QE han creado (ponga aquí su cifra) millones de puestos de trabajo.

Este es quizá el mito más extendido y el que más daño está haciendo, pues introduce una sensación de ansiedad en los parados y en el resto de la población que no se conjuga con la realidad, que desgraciadamente es otra.

Fuente: Elaboración propia a partir del Bureau of Labor Statistics.

Fuente: Elaboración propia a partir del Bureau of Labor Statistics.Desde la 1ª QE, en noviembre de 2008, se han creado 1 millón de empleos; en el mismo período, más de 11 millones de norteamericanos han abandonado el mercado laboral; ya no computan como buscadores de empleo. Son los not in labor force (NILF).

NO existe una sola fuente habitual entre los economistas que refrende la creación de más de un millón de empleos. Decir lo contrario es faltar a la verdad.

Mito nº 2. Las QE no han creado inflación.

Muy extendido también, y asimismo falso. La base del mito radica en la confusión (habitual) de la inflación (alza generalizada de los precios) con su medida (el IPC). Que un economista actúe así es como un físico confundir la temperatura con el termómetro. Pero mientras que un termómetro mide correctamente, de forma objetiva, el IPC es constantemente "adaptado" por las autoridades políticas "para reflejar la realidad". La que en cada momento conviene reflejar.

El posterior gráfico muestra la evolución del índice SP500 reflejando en distintos colores las distintas QEs y la Operación Twist (una medida por la que se cambiaron los títulos de deuda inferior a tres años por activos a 6 y 30 años). No cabe duda de que el mercado bursátil norteamericano ha sido el primer beneficiado por la política de Bernanke.

Las distintas QEs y análogas y evolución del índice SP500. Fuente: sierrachart.comLas distintas QEs y análogas y evolución del índice SP500. Fuente: sierrachart.com

Pero para quien insista en que los activos financieros no forman parte de la inflación, que no están sujetos a ella (por cierto, ¿no fue la inflación de los activos inmobiliarios, la burbuja de las subprime, la que según los mismos nos trajo hasta aquí? ¿Esa sí es inflación y la de la bolsa no?), vean la evolución del IPC calculado con la metodología de 1980 y la actual; la inflación actual estaría en casi el 10%. Vaya.

Evolución del IPC calculado con la metodología 1980 (azul) y la actual (rojo).Evolución del IPC calculado con la metodología 1980 (azul) y la actual (rojo).

Mito nº 3. El principal beneficiado de las QE ha sido el trabajador norteamericano.

Este es un mito que se apoya en la pretendida benevolencia social de la política monetaria. Confunde doblemente, pues la política monetaria de los bancos centrales se concentra básicamente en el control de la inflación (precisamente para proteger al pueblo de los abusos de los políticos gobernantes), aunque en el caso de la Fed se le añade un objetivo de empleo (que hemos visto ha fracasado estrepitosamente, pero que ciertamente existe).

De acuerdo con este mito, el poder adquisitivo de los norteamericanos ha mejorado gracias a las políticas de Bernanke. Recodemos que, para la mayor parte del pensamiento económico, sin consumo no hay economía, que el ahorro es secundario y que por tanto el poder adquisitivo (para destinarlo a ese consumo) es básico.

Bueno, pues tampoco este mito se compadece con la realidad. La renta mediana de los norteamericanos se ha recuperado ligeramente desde su mínimo a finales de 2011, pero sigue muy alejada de sus valores precrisis. Para ello, es necesario distinguir, como siempre hacemos los economistas, de la variación nominal de la real. 

Salario mediano real y nominal desde 2000 en los EEUU. Fuente: SentierResearch.comSalario mediano real y nominal desde 2000 en los EEUU. Fuente: SentierResearch.comComo muestra el anterior gráfico, en cuanto pasamos la alegre recuperación del salario mediano por el tamiz del ajuste por la inflación la consabida recuperación salarial queda en nada; peor aún, es negativa.

Sin embargo, sí ha ocurrido un efecto colateral perfectamente compatible con la extraordinaria subida de los índices bursátiles que las QE han provocado, y que hemos señalado previamente: las ganancias del 10% y del 1% más rico de los norteamericanos se encuentran a niveles históricamente altos.

El 10% más rico de los norteamericanos controla hoy el 50% de la renta total de los norteamericanos. Fuente: The New York Times citando a Saez y Piketty

Así pues, la conclusión es sencilla:

Las QE

  • NO han generado empleo
  • NO han contenido la inflación, sino que la han exacerbado vía activos financieros e inmobiliarios
  • NO han ayudado al trabajador, que ha visto disminuir su renta.

Todos los procesos de aumento de la masa monetaria, desde los assignats revolucionarios hasta las QE de Bernanke, no han hecho sino empobrecer a quienes pretendía ayudar y enriquecer a quienes pretendía castigar. Quizá es tiempo de dedicarle algo más de tiempo a la historia, y algo menos a la demagogia.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

Los hechos diferenciales.

Vicente A. C. M. Periodista Digital 11 Febrero 2014

Estamos ante un momento crucial en la Historia de España donde está en juego la propia supervivencia de la nación más antigua de Europa. Un abismo al que nos ha llevado una Constitucíón cerrada en falso con una Monarquía impuesta y el reconocimiento de las llamadas "nacionalidades" y "singularidades" de algunas regiones como El Páis Vasco con su concierto y Navarra con sus fueros. Algo que de modo general se conoce como hechos diferenciales que han ido fomentando a lo largo de más de tres décadas el crecimiento del nacionalismo secesionista,la anulación de la unidad nacional y el distanciamiento e insolidaridad entre las diferentes autonomías. Un mercado que ha dejado de ser único para convertirse en 17 taifas legislativas inconexas y que son una rémora para el crecimiento de España.

El Gobierno del PP de Mariano Rajoy debe abandonar su actitud pusilánime y se tiene que enfrentar al desafío a su autoridad, cuyo máximo exponente es el del Gobierno de la Generalitat comandado por CiU y ERC. Un inaceptable desafío a la soberanía nacional y desacato a las Instituciones del Estado de Derecho. Un gobierno autonómico que se atreve a convocar un referéndum ilegal y a desobedecer las sentencias del Tribunal Supremo mientras no tiene empacho en demandar el pago de miles de millones de euros para hacer frente a su propia ineficiencia de gestión y despilfarro.

No se puede admitir la falsedad de Rajoy al afirmar que la Administración no es ni elefantiásica ni una losa para la economía de España. Miente y lo sabe. El actual sistema autonómico español es la mayor losa de gasto por la multiplicación de administraciones y el sobredimiensionamiento de las mismas. Unas administraciones plagadas de empresas públicas innecesarias y deficitarias, de miles de asesores designados a dedo, empleados públicos ingresados sin oposición, subvenciones multimillonarias a sindicatos, patronal y partidos políticos, y descontrol total del gasto.

A todo lo anterior hay que sumar la férrea oposición de las autonomías a perder ni una sola de sus competencias y al constante desafío a las decisiones del Gobierno de España y del Consejo de Ministros que los dirigentes autonómicos consideran "injerencias" en su gestión y su responsabilidad. El esperpento ha llegado al punto de creerse que las autonomías son superiores jerárquicamente a las decisiones del Congreso y del Senado de España y que están en igualdad de condiciones para discutir sobre la forma de gobierno. Esa actitud ha sido el resultado de décadas de dejación de funciones y del clientelismo partidista en aquellas autonomías donde gobernaba el partido del Gobierno. Nadie acepta la autoridad del Estado.

Y ahora que el cáncer de la indisciplina, de la insolidaridad y del egoísmo está tan extendido en los territorios, la solución no puede ser sino drástica y dolorosa. El Gobierno de España ha de retomar el control y recuperar aquellas competencias esenciales que nunca debieron ser transferidas. Solo de ese modo podrá imponerse la sensatez y la optimización de los recursos y facilitar la realidad del mercado único con una única legislación. Hay que acabar con los obsoletos privilegios de algunas CCAA como la de El país Vasco y Navarra, y fomentar la idea de una sola Nación y un solo pueblo en libertad.

Acabemos con los hechos diferenciales antes de que ellos acaben con el futuro de España.

Antiterrorismo platónico
Francisco López.  latribunadelpaisvasco.com  11 Febrero 2014

Como el PSOE. Exactamente igual que el PSOE. Así es como ha reaccionado la cúpula del PP ante las críticas contra la política antiterrorista que están ejecutando. Se hacen los ofendidos, mientras proclaman campanudos que nadie tiene derecho a criticarles, ¡a ellos que tanto han sufrido por el acoso terrorista! Sus muertos son la mejor prueba de la injusticia de las censuras que sufren. Eluden responder a las denuncias concretas, apelando al victimismo. Al final, ellos, si ellos, son unas pobres víctimas de una panda de ultras y radicales que actúan por resentimiento o incluso mala fe.

Sin embargo, la realidad es tozuda y por mucho que usen la táctica del calamar, la eficacia de la lucha antiterrorista sigue siendo un tema discutido y discutible. Tenemos la obligación de analizar con rigor y seriedad comprobar si se están haciendo bien las cosas. Obras son amores y lo demás palabrería hueca.

El Acuerdo por las Libertades y Contra el Terrorismo supuso que por primera vez se considerara la lucha antiterrorista como mucho más que desarticular comandos y encarcelar a sus integrantes. Bajo esta perspectiva, que sigue teniendo plena validez, hay que plantearse si las instituciones, los dos principales partidos, PP y PSOE, sus Juventudes y Fundaciones, están haciendo todo lo posible por luchar contra lo que ha supuesto la lacra del terrorismo para la sociedad española en general y la vasca en particular.

Un aspecto fundamental para el mundo de la antigua Batasuna es eso que hoy llamamos "Memoria". Están volcando cuantiosos medios materiales y humanos para reescribir la Historia. Inventan un relato en el cual, pagando el mínimo precio de unas frases ambiguas e insinceras sobre el "sufrimiento padecido por todos", terminan justificando la brutalidad y el salvajismo con el que se han empleado en este conflicto. Consolidado el fraude histórico, una vez lograda la amnistía total, quedará el camino despejado para que los criminales reciban los "honores y pensiones"

Bajo esta perspectiva vamos a plantear que están haciendo las instituciones y los ofendidos PP y PSOE para frenar los siniestros planes batasunos para reescribir la Historia. Vamos a ver qué respuesta a algunos de los frentes que nos han abierto.

- Euskal Memoria apadrinó una delirante lista de "víctimas de la violencia estatal" plasmada en el libro "No les bastó Gernika". Utilizada para equiparar e igualar a los dos bandos, con la mayor desvergüenza y cinismo, la contraponen a la lista de víctimas de ETA. Frente a los criterios muy rigurosos con los que se elaboró esta presentan una relación donde todo vale para la inclusión de nombres y sin el menor escrúpulo en adjudican al Estado muertos ocasionados directa o indirectamente por la banda y sus acólitos, víctimas de enfermedades y accidentes, suicidios, etc. Esta lista de la vergüenza es la columna vertebral sobre la que se asienta la operación de relativización de sus crímenes. ¿Han hecho algo para desmontar públicamente tan burdas falsedades? No. No han hecho nada.

- Muy influenciado por Euskal Memoria, es el "Informe-base de vulneraciones de derechos humanos en el caso vasco (1960-2013)", realizado por encargo de la Secretaría General de Paz y Convivencia del Gobierno Vasco. Aparentemente neutral, en la práctica a la menor oportunidad los crímenes de ETA son enviados al limbo (ejemplo los tres gallegos secuestrados, torturados y asesinados en 1973), otras veces directamente falsifican los datos (ejemplo robos de vehículos a punta de pistola o atentados de kale borroka) mientras inflan hasta el delirio los casos relacionados con la extrema derecha y miembros de las fuerzas del orden. Salvo rutinarias declaraciones de los portavoces oficiales el día de su publicación ¿alguna iniciativa concreta para desmontar tanta trola? La única reacción que hubo, partió COVITE exigiendo por vía oficial al Gobierno vasco la lista nominal que había servido de base para el documento. Aún siguen esperando la respuesta. El partido del señor Oyarzabal, parece que tenía cosas más importantes que hacer.

- Las principales iniciativas en el campo de la Memoria han sido de carácter indiviual: Vidas Rotas, Blog Inmemorian, Allí donde ETA asesino o el Mapa del Olvido. La otra gran obra, el Mapa del Terror, se debe a COVITE que ha tenido que hacer un considerable sacrificio económico. ¿Cómo es posible que partidos con cientos de miles de afiliados y bastantes millones de euros de presupuesto hayan sido incapaces de patrocinar iniciativas en este campo?

- Recientemente nos enteramos que no había problema económicos para hacer una película sobre el caso de Lasa y Zabala. En contraste la realización de "1980" ha supuesto un largo parto, lastrado por la falta de financiación y teniendo que recurrir al crowdfunding. ¿Es normal que mientras la propaganda proetarra, como el libro ya citado, "No les bastó Gernika", no tengan problemas de financiación, las obras de denuncia de la represión y persecución batasuna, tengan sufran todo tipo de obstáculos? ¿Estos paladines de la lucha antiterrorista podrían explicarnos por qué en este campo también se "tocan las narices"?

- Javier Balmaseda, ha denunciado como "la izquierda abertzale está cada vez más presente en eventos de paz", congresos de partidos, jornadas de derechos humanos, etc. Aquí tampoco han hecho absolutamente nada y este es un campo donde por problemas económicos y organizativos las asociaciones de víctimas nunca podrán competir con la bien provista chequera batasuna. Esto sólo lo pueden asumir los "chicos" de Oyarzabal y de Madina, pero desgraciadamente ni están ni se les espera.

- Durante décadas, los justificadores de los criminales terroristas tuvieron el monopolio de la presencia en las organizaciones e instancias internacionales especializadas en Derechos Humanos y lucha contra la tortura. Josu Puelles y Teo Uriarte, representando a la Fundación para la Libertad, acabaron con su impunidad. Ahora que esta fundación ha sido privada de financiación y está en la práctica quiebra, ¿se han planteado los celosos adalides antiterroristas tomar el testigo y con sus superiores medios económicos y humanos garantizar una presencia antifascista en estos foros? A estas alturas, el lector ya intuirá cual es la respuesta.

- Otro campo de actuación, es Wikipedia. Las ediciones en otros idiomas diferentes del castellano, están literalmente tomadas por "colaboradores" simpatizantes del Movimiento Nacional vasco. Sólo los partidos, tienen medios humanos con el dominio en idiomas suficiente para contrarrestar la historia falsificada, pero como popularmente se dice "va a ser que no"

Ellos tienen un objetivo claro y definido para cuya consecución ponen los medios materiales y humanos necesarios. Fernando Savater ha resumido que están haciendo: "El proceso de paz consiste en diluir la responsabilidad específicamente antidemocrática del terrorismo en la mermelada semántica del conflicto". Una vez relativizado todo el horror que ha supuesto la brutal actuación de ETA, la impunidad ya la tendrán en la mano y finalizarán el proceso convirtiendo a sus criminales en beneméritos padres de la patria.

¿Y enfrente? Podemos aplicar la sentencia de Alejo Vidal Quadras en relación al desafio secesionista catalán: lo peor de todo es que enfrente, no hay nada. La única resistencia efectiva son unas pocas asociaciones de víctimas rebeldes, pequeños partidos como UPyD y Vox con poca estructura y medios que carecen de capacidad suficiente para un actuar de un modo eficaz y continuado.

Son las instituciones y los dos principales partidos españoles los que tienen capacidad para mantener una estructura organizativa que pueda hacer frente a los cuantiosos medios que los proetarras están movilizando. Ya que no quieren actuar, ya que han cedido la iniciativa, ya que se han refugiado en una inane pasividad, ya que prefieren zaherir a las víctimas en vez de establecer cauces de colaboración que generen sinergias que optimicen unos medios escasos, por favor, mientras no cambien de comportamiento, ahórrennos el espectáculo del victimismo.

Reflexionen, por favor, reflexionen, aún están a tiempo.

Cataluña
Artur Mas en el país de los muditos
José García Domínguez Libertad Digital 11 Febrero 2014

El genuino hecho diferencial catalán no reside en que la prensa trabaje al servicio del poder. La prensa siempre ha trabajado al servicio de algún poder en cualquier parte, no solo en Cataluña. Lo específico del país petit, lo que hace de su caso singular extravagancia en el mundo occidental, es que toda la prensa, sin excepción, trabaje al servicio del mismo poder. La disciplinada, férrea unanimidad polpotiana, he ahí el rasgo identitario que distingue al periodismo catalán del periodismo. Porque el hecho diferencial del catalanismo no remite a su obsesión por controlar la información. Con estadios de mayor o menor gravedad, esa patología moral la comparten todos los movimientos políticos con mando en plaza. Aquí y fuera de aquí. No, lo singular del catalanismo no es eso.

Lo que en verdad distingue a Cataluña de las sociedades abiertas es que nunca ocurre nada cuando esa enfermedad se traduce en actos administrativos concretos. Porque lo ajeno a un orden civil democrático no es que la Generalitat haya vuelto a encargar otro informe confidencial sobre las opiniones y actitudes frente al secesionismo de los periodistas locales. Lo inconcebible en cualquier comunidad libre es que, una vez sabido, las rotativas reaccionen con el silencio. O sea, lo que, por norma, ocurre en Cataluña. Llueve sobre mojado. Cuando el columnista de La Razón Antonio Bolaño, en su día jefe de Prensa de la Generalitat, avaló otro dossier para vigilar a los periodistas díscolos con el Tripartito, en Barcelona se hizo el silencio; el más monacal, indigno y medroso de los silencios.

Ni un solo editorial, ni un solo artículo de opinión, ni un solo programa en las mil radios y televisiones nacionalistas. Nada, únicamente el silencio de los corderos. Y ahora, nadie lo dude, volverá a ocurrir lo mismo. Matrix jamás hubiera sido posible sin ese gente, los muditos y las muditas del espacio catalán de comunicación. Si algo hay auténticamente transversal en la Cataluña del pospujolismo es la voluntad de obedecer a quien controle el Presupuesto. "Vicio monstruoso" llamó Étienne de La Boétie, en el Discurso sobre la servidumbre voluntaria, al consentimiento libidinoso con que ciertas criaturas festejan su propia esclavitud. Y añadía:

Es increíble cuán pronto el pueblo se vuelve súbdito (...) Obedece tan fácil y tan voluntariamente que uno es llevado a afirmar que ese pueblo en verdad no ha perdido su libertad sino que ha ganado su esclavitud.
Así Cataluña.

Critican el "fervor nacionalista"
Los empresarios alemanes alertan: la independencia sería "nefasta" para Cataluña
Empresarios alemanes residentes en Cataluña advierten sobre las "nefastas consecuencias" del separatismo.
Lm/agencias 2014-02-11 Libertad Digital 11 Febrero 2014

Unos sesenta directivos y empresarios residentes en Cataluña, la mayoría de ellos alemanes, han alertado este martes de las "nefastas consecuencias" que tendría para la economía de Cataluña su independencia de España, ya que se quedaría fuera de la UE y es "dudoso" que pudiera mantener el euro como moneda. El documento, titulado Declaración de Barcelona, alerta también "de los peligros de un fervor nacionalista, que en el último siglo ha traído sufrimientos inconmensurables sobre Europa y que tampoco traerá nada bueno para Cataluña", dice.

Entre los firmantes, que han creado una plataforma llamada Catalunya sense Europa, no, está el consejero delegado de Basf España y máximo responsable de la actividad de esta empresa química en el sur de Europa, Erwin Rauhe, si bien ha avalado el documento a título particular. El expresidente del Círculo de Directivos de Habla Alemana Albert Peters, que ha presentado el documento, ha asegurado que Croacia se independizó a principios de los 90 y ha tardado más de una década en entrar en la UE, y ha advertido de que a Cataluña le podría pasar lo mismo.

Otro de los firmantes, que ha participado en la rueda de prensa, es Gerhard Esser, exconsejero delegado de Thyssen Krupp Materials en España y Portugal y exvicepresidente de la Cámara de Comercio de Alemania. Hace unos días, el presidente del Círculo de Directivos de Habla Alemana (KDF), Andrés Gómez, aseguró a Efe que la "incertidumbre" que genera el debate soberanista catalán "preocupa" al Gobierno alemán y comporta incluso la paralización de inversiones empresariales en Cataluña.

KDF, que tiene entre sus socios de honor al expresidente de la Generalitat Jordi Pujol, recibió en los últimos meses la visita de dos secretarios de Estado alemanes: el de Finanzas, Steffen Kampeter, y el de Exteriores, Michael Link, que preguntaron a los socios de esta entidad sobre la evolución del soberanismo en Cataluña.

"Si Cataluña se separa de España ya no pertenecerá a la UE. Las negociaciones de adhesión para reincorporarse de nuevo durarían años y requerirían unanimidad", asegura la declaración, que también subraya que, además, "no existiría la financiación a través del Banco Central Europeo".

Peters ha elogiado la valentía del presidente del grupo Planeta, José Manuel Lara, por expresar su preocupación por el debate soberanista, y ha subrayado que la mayoría de las empresas asentadas en Cataluña también están preocupadas por el movimiento independentista, pero tienen "miedo" a expresar ese sentimiento en público.

Ha añadido que se seguirán recopilando adhesiones al documento, que en solo una semana ha sumado unas 60 firmas, y ha recordado que a finales de enero ya trasladaron al consejero de Empresa y Empleo, Felip Puig, su temor por el soberanismo y la necesidad de contar con el punto de vista de las empresas.

"Este país merece que todo el mundo dé un paso adelante para solucionar esta situación", ha dicho Peters, que ha elogiado la apelación al diálogo entre el Gobierno español y el catalán hecha por el empresario Luis Conde.

Otro de los firmantes, que en su gran mayoría trabaja o trabajó para firmas alemanas, está el fundador de la empresa de formación y asesoramiento profesional Educa-Training, Sebastián Trivière-Casanovas, o bien el abogado Carlos Wienberg, fundador del bufete Wienberg Abogados.


Política / bilingüismo
C's denuncia que el portal literario de la Generalitat excluya a autores en castellano
barcelona ABC Cataluña 11 Febrero 2014

El partido socilita la comparecencia del conseller Mascarell en la comisión de Cultura del Parlament para que expliqué por qué el portal de las letras catalanas promociona únicamente a autores que escriben en catalán

A vueltas con la polémica de si los autores catalanes que escriben en castellano son o no literatura catalana, Ciutadans ha denunciado este lunes el «sectarismo» del Gobierno catalán por excluir del nuevo portal que ha impulsado el departamento de Cultura, una web dedicada a inventariar y promocionar la literatura catalana, a los autores «catalanes que escriben en castellano».

De este modo, la portavoz en el parlamento de Ciutadans, Carina Mejías, ha reprochado al Ejecutivo catalán que promocione «únicamente a los autores que escriben en catalán» excluyendo y «dando la espalda» a aquellos que escriben en castellano. «De esta manera, escritores como Luis Goytisolo, Manuel Vázquez Montalbán, Francisco González Ledesma, Eduardo Mendoza, Ildefonso Falcones, Carlos Ruiz Zafón y Ana María Matute no aparecerán en este portal de internet», lamenta Mejías en la Propuesta de Resolución a la Comisión de Cultura del Parlament con la que C's insta al gobierno catalán a «incorporar a todos los autores que escriben en castellano» y que «se destine el dinero público no sólo a un sector de la cultura sino a la cultura en su conjunto».

El portal «lletrescatalanes.cat», presentado el pasado mes de diciembre por la Institució de les Lletres Catalanes y el conseller de Cultura, Ferran Mascarell, incorpora 3.930 autores, con una base de datos que referencia 22.187 libros de autores en el que los autores catalanes en castellano brillan por su ausencia. De hecho, el propio Mascarell ya aseguró durante la presentación de la web que, pese a no estar incorporados en el portal, son un «activo» que, avanzó el responsable de cultura, debería aparecer más adelante bajo otro epígrafe.

Es por eso que Ciutadans ha solicitado la comparecencia del conseller Mascarell en la comisión de Cultura de la cámara catalana para que dé «explicaciones sobre el nuevo portal del departamento y los motivos por los que se excluye a los autores catalanes que escriben en castellano» e insta al Gobierno catalán a que, además de presentar a los autores catalanes que escriben en castellano en igualdad de condiciones, publique también en lengua castellana «todos los contenidos del portal», disponible únicamente en catalán.

Conflicto lingüístico
CiU y ERC quieren imponer el uso de las lenguas cooficiales en el Congreso
PP y PSOE no permitirán que este asunto aborte la renovación del Reglamento de la Cámara
Europa Press www.lavozlibre.com 11 Febrero 2014

Madrid.- CiU y ERC volverán a exigir el uso de las lenguas cooficiales en el Congreso de los Diputados aprovechando que el próximo miércoles comienzan ya los trabajos para la reforma del Reglamento de la Cámara, que data de 1982, según han avanzando desde ambas formaciones.

Se trata de una vieja reivindicación que los nacionalistas e independentistas catalanes han venido planteando en el pasado, pero que hasta el momento no ha cosechado éxito alguno y que no parece que ahora vaya a tenerlo tampoco. De hecho, el amplio acuerdo que PP y PSOE alcanzaron en 2005, durante la primera legislatura socialista, para proceder a mejorar las normas de funcionamiento de la Cámara 'naufragó' precisamente ante su negativa a permitir el uso del catalán, el vasco o el gallego en sede parlamentaria. Actualmente su uso se limita a la utilización de citas desde la tribuna del hemiciclo, pero cuando los diputados de ERC quisieron ir más allá y usar el catalán en sus turnos de intervención de toda una jornada en protesta por una sentencia, fueron obligados a dejar el micrófono.

En todo caso, CiU y ERC no van a cejar en su empeño y aprovecharán sus propuestas para la reforma del Reglamento del Congreso para volver a insistir en que el uso de las lenguas cooficiales sea una realidad en la 'casa' de la soberanía nacional.

APELACIONES AL PSOE
Así lo ha manifestado el diputado de ERC y ponente en la Comisión de Reglamento, Joan Tardá, quien ha señalado que su partido "no concibe" una reforma de estas características en la que no se incluya la "normalización" del uso de las lenguas distintas del castellano. En concreto, el independentista catalán se ha dirigido al PSOE, del que espera que, "ahora que se ha convertido en federalista", modifique su posición inicial y piense en reconocer el uso del catalán en el Palacio de la Carrera de San Jerónimo.

Sin embargo, es más que previsible que esta petición reciba un nuevo 'no' porque la voluntad expresada por los dos partidos mayoritarios, así como por la Izquierda Plural y UPyD, es 'aparcar' aquellos asuntos más espinosos y tratar de que, esta vez sí, la reforma prospere. Además, ERC también llevará este miércoles a la reunión de la Comisión del Reglamento, que preside Jesús Posada, la necesidad de "abrir" de verdad el Parlamento a la ciudadanía, facilitando que el debate "de la calle" se traslade al Congreso y posibilitando la discusión inmediata que las Iniciativas Legislativas Populares (ILP).

FACILITAR EL VOTO SECRETO
Asimismo, aboga por cambiar el funcionamiento de las sesiones de control, apostando por las preguntas 'sorpresa' al Gobierno, por flexibilizar la creación de comisiones de investigación, por reforzar las incompatibilidades de los diputados, por facilitar el voto secreto y por evitar el veto de que un grupo parlamentario no esté representado en según qué comisiones. Singularmente, se refiere a la Comisión de Secretos, en la que el Grupo Mixto no tiene presencia desde el inicio de la legislatura debido a que el PP se opuso a que Esquerra, aliada de la coalición abertzale de Amaiur, estuviera al tanto de los asuntos de Estado que se abordan en esas reuniones.


Recortes de Prensa   Página Inicial