AGLI Recortes de Prensa   Martes 18 Febrero  2014

Deuda más barata, aunque creciente
Primo González www.republica.com 18 Febrero 2014

La deuda española se beneficia de un coste cada vez más bajo, una buena noticia aunque sea sin embargo sólo la mitad de lo que sería deseable, ya que el volumen de deuda sigue en alza. Este lunes, la rentabilidad del bono a 10 años ha caído hasta la cota del 3,50 %, un nivel que no se conocía desde unos años antes de que hiciera acto de presencia la crisis de la deuda periférica, cuando el tipo al que se financia la deuda del Estado llegó a situarse por encima del 7 %. En apenas dos años, el tipo medio de los bonos a 10 años ha descendido hasta la mitad. Es indudablemente una buena noticia que afecta a todos los agentes económicos del país, desde el Estado hasta los entes autonómicos pasando por las empresas, cuyos grados de endeudamiento (en parte considerable frente a los inversores internacionales) han alcanzado cotas muy peligrosas en los últimos meses.

De hecho, este lunes se conocían datos oficiales, aunque parcialmente provisionales, sobre la Deuda Pública acumulada, que alcanza ya el 93,7 % del PIB, lo que en números absolutos equivale a 961.500 millones de euros. Las estadísticas internacionales (del Fondo Monetario Internacional) sitúan el nivel de deuda español en relación con el PIB en su cota más alta desde principios del siglo pasado, desde el año 1909. Una época en la que en España gobernaba el líder conservador Antonio Maura con la Monarquía de Alfonso XIII, año durante el cual se legalizó la huelga y se declaró obligatoria la escolarización de los niños hasta los 12 años, además del servicio militar obligatorio. Fue el año de la tristemente famosa Semana Trágica de Barcelona, revuelta popular originada precisamente por la movilización de reservistas para el Ejército que combatía en Marruecos. Fue uno de los puntos más bajos de nuestra Historia contemporánea, recién encajada la pérdida de las últimas colonias en el año 1898.

La Deuda Pública española equivale en la actalidad a casi el valor de la producción del país de todo un año. Es decir, habría que trabajar todo un ejercicio anual sólo para devolver y amortizar el dinero que le han prestado al Estado español tanto los inversores internacionales como los del propio territorio español, ya que los títulos de deuda están en manos de inversores de todas las latitudes. En concreto, los bancos españoles han destinado importantes cifras a financiar al Estado, aunque en los últimos meses el peso de este inversor, es decir, la banca, ha disminuido con fuerza debido en gran medida al castigo que las autoridades financieras europeas impondrán a las entidades financieras que tengan en su balance inversiones cuantiosas de este tipo.

Amortizar esta ingente deuda será tarea difícil debido a su cuantía, aunque por fortuna mantenerla será algo menos costoso de lo que era hace unos pocos años. La cuantía ha pasado de los casi 400.000 millones de euros del año 2007, es decir, seis años atrás, en los albores de la crisis económica, hasta los 961.500 millones de la actualidad, o sea, más del doble. Sólo durante el año recién terminado, y a pesar de los importantes esfuerzos de control del gasto, la deuda ha aumentado en cerca de 77.000 millones de euros. Más o menos la mitad de ese importe es fruto del gasto financiero que ocasiona el mantenimiento de la propia deuda, que cada año debe ser remunerada con arreglo a los mencionados tipos de interés, ahora decrecientes.

El aumento de la deuda está, además, garantizado mientras no sea erradicado el déficit público, que en estos momentos se mueve entre el 6 % y el 7 % anual del PIB, aunque con tendencia a decrecer. Superar el listón del 100 % para la deuda acumulada podría suceder a lo largo del año 2015, aunque si no se controla este mismo año el gasto público, la fatídica cifra podría ser rebasada dentro de este mismo año.

Hacienda Pública
Montoro y el fariseo temor al déficit
Guillermo Dupuy Libertad Digital 18 Febrero 2014

Ya en cierta ocasión les hablé de Rajoy y de su orwelliano cumplimiento de los objetivos de reducción del déficit. Sin embargo, a la vista de las declaraciones que su ministro de Hacienda ha hecho este lunes, al inaugurar las XVIII Jornadas de Presupuestación, Contabilidad y Gasto Público, creo que sería más oportuno hablar del "fariseo temor al déficit".

Y es que el mismo día en que hemos sabido que la deuda pública alcanzó en 2013 el nivel más alto de los últimos cien años, al ministro de Hacienda no se le ha ocurrido otra cosa que evocar a Echegaray y decirnos:

Al igual que el creyente teme a Dios, el ministro de Hacienda tiene santo temor al déficit.

Teniendo presente que llegó al Gobierno con la promesa de situar en 2012 el déficit público por debajo del 4,4% y que no ha cumplido ni siquiera los objetivos mucho más laxos que paulatinamente fue estableciendo con la excusa del agujero dejado por Zapatero, el supuesto temor de Montoro por el desequilibrio presupuestario ha brillado y sigue brillando por su ausencia.

¿Cómo tiene el cuajo de decirnos que "no gastar ni un euro más de lo presupuestado es el único camino para volver a ser un país respetado y fiable", si él, junto con Rajoy, es el máximo responsable de que nuestra deuda soberana se haya incrementado a razón de 400 millones de euros al día?

A la vista del discurso de investidura de Rajoy y de que sólo pretendía reducir la deuda pública al 60 por ciento del PIB en 2020, ya consideré que íbamos a asistir a un ejercicio muy vago de austeridad. Sin embargo, y dado que el Gobierno ha incrementado la deuda hasta cerca del 100% de nuestro PIB, a una velocidad como ninguno otro lo ha hecho en la historia, a lo que asistimos es a un monumental ejercicio de fariseísmo político.

La hipocresía se ha convertido, ciertamente, en el rasgo más característico de la política económica de este Gobierno. Predica lo que no practica, lo cual tiene efectos devastadores en una opinión pública absolutamente desorientada. Eso, por no hablar de diagnósticos de situación como los de Rajoy al considerar que el sector público no es una losa ni está sobredimensionado, que ponen en valor las ideas del supuesto adversario político y que no dan esperanzas de solución, al no quererse ver la existencia misma del problema. No nos extrañe que al final la austeridad y el santo temor al déficit acaben no sólo cornudos sino apaleados.

Ay, si Echegaray levantara la cabeza…

Cierto hartazgo
Gabriel Albiac ABC 18 Febrero 2014

No hay ventaja electoral mayor para el PP que la memoria de lo hecho por el PSOE

¿PARA qué sirve el Parlamento de Estrasburgo? Para garantizar espléndidas jubilaciones a políticos con fecha de caducidad cercana. Es eso lo que piensa la apabullante mayoría de los ciudadanos europeos. Por eso, ningún llamamiento a las urnas genera en el continente porcentajes de abstención tan altos. Pagar a esa casta parasitaria es inevitable. Pero tener, encima, que tomarse el esfuerzo de irse hasta un colegio electoral para legitimarla, eso ya sobrepasa los límites del saludable masoquismo.

Saber la institución inútil tiene, no obstante, ventajas. Lo inútil es un buen campo para los juegos. Y los experimentos. Actividades, ambas, en las cuales es sensato minimizar el riesgo. Y así, por más cabreo que un europeo tenga contra el gobierno que en tiempo presente le amarga la vida, el solo hecho de recordar cómo se la amargó el gobierno predecesor operará a modo de freno ante venganzas demasiado frívolas. A uno puede no gustarle, así, la política de Rajoy. Pero la sola hipótesis de un retorno a la sandez de los años de Zapatero contendrá su disgusto en márgenes que le ahorren aventuras desagradables.

Pero lo de Estrasburgo tiene la no poca ventaja de que es jugar al Palé con papelitos. El votante, digo; lo que el electo se embolsará son papelitos bastante sustanciosos, pero esos no hay manera de acotarlos, y, en rigor, ni siquiera de contabilizarlos de manera completa. Se siente quien se siente en sus escaños, el Parlamento Europeo seguirá sirviendo para lo que sirve: para nada. Y la política de la UE la seguirá dictando una oligarquía de tecnócratas que, en Bruselas, posee omnímodo poder sin controles electorales.

Y es esa la divertida paradoja: a sabiendas de que su voto en nada afectará a su vida, al elector le puede venir –en situaciones límite– la tentación de darse el gustazo que en otras elecciones sale demasiado caro. Y de votar –si es que ese capricho tiene– cualquier disparate, con tal de dejar hechos polvo a aquellos a quienes no se atreve a desafiar en convocatorias menos bizantinas. Es lo que va a ocurrir –desean algunos, otros temen y algunos sencillamente contemplamos con distante sonrisa– en estas elecciones europeas del mes de mayo. No únicamente en España, no. La previsible mayoría que obtendrá en Francia el Frente Nacional de Marine Le Pen no prefigura una equivalente victoria en hipotéticas elecciones generales. Pero da síntoma de hasta qué punto el electorado está harto de los partidos a los cuales se resigna, sin embargo, a dejar gobernar a falta de otra cosa.

¿Los electores españoles? No hay ventaja electoral mayor para el PP que la memoria de lo hecho por el PSOE. Con González como con Zapatero. Pero aquí todo el mundo está muy harto. Y atisba que pueda ser el modelo tripartito –derecha/izquierda más nacionalistas–, puesto en pie por la Transición, el que se haya agotado. Abstención y voto excéntrico cifrarán el porcentaje del hartazgo. Y nada cambiará. Salvo la imagen de que nada de todo esto era inevitable. Y eso es mucho.

Corrupción partidista
Roberto Augusto www.lavozlibre.com 18 Febrero 2014

Filósofo y escritor

Los partidos políticos, en teoría, son el instrumento principal que la democracia usa para vehicular la voluntad popular. Sin embargo, su funcionamiento interno, en la mayoría de casos, es profundamente antidemocrático. Esta es, sin duda, una paradoja que nos muestra las profundas carencias del sistema político actual. Nuestros líderes se llenan la boca con la palabra democracia mientras, en sus propias organizaciones, actúan como caciques que hacen y deshacen a su antojo: votaciones amañadas, compra de favores, reparto de cargos y demás tropelías son algo habitual, porque la corrupción no entiende ni de izquierda ni de derecha.

No se puede edificar una casa sólida con malos ladrillos. La democracia nunca será plena mientras los partidos estén dirigidos por buscadores de comisiones ilegales. ¿Qué credibilidad tienen aquellos que dicen abanderar la lucha contra la corrupción cuando la permiten en sus propias organizaciones? Es evidente que ninguna. La regeneración democrática que muchos deseamos no llegará con los actuales partidos, ni con los viejos ni con los nuevos. El cambio que necesitamos es mucho más profundo.

A veces pienso que lo mejor sería prohibir los partidos, acabar con ellos del todo. La participación democrática se podría vehicular a través de agrupaciones de electores. Esta sería una forma de terminar con los políticos profesionales que se aferran al poder con uñas y dientes porque no saben hacer otra cosa en la vida. El servicio público debería ser una vocación, no una profesión para gentes que, en muchos casos, no tienen ni oficio ni beneficio.

Pero es evidente que los que mandan hoy nunca permitirán algo así. Necesitan partidos a los que puedan controlar y, de esta forma, dirigir lo que pasa en la sociedad. Los que tienen el dinero (esos son los que realmente mandan, no los políticos que vemos cada día por la televisión) están cómodos con el actual sistema. Todo seguirá igual a no ser que nos cansemos de tanto incompetente y corrupto y cambiemos las cosas de manera radical. Por desgracia creo que todo seguirá igual mucho, mucho tiempo. Ojalá me equivoque.

España en su laberinto
Javier Caraballo El Confidencial 18 Febrero 2014

David Trueba, recién encumbrado al pedestal de los cineastas españoles, sólo tuvo que elegir una frase para meterse en el bolsillo a todos sus colegas de la gala de los Goya. Ni Wert, ni Rajoy, que todo eso son minucias, a fin de cuentas, para lo que iba a proponer el director premiado. Lo que hizo David Trueba fue contarles a los presentes una experiencia personal, única e irrepetible. Cuando rodaba su película en Almería, en uno de los días de descanso, se fue a pasear en coche por la provincia y se detuvo en una gasolinera. Mientras le ponían el combustible, en el silencio de aquel descampado, sólo se escuchaba de fondo el zumbido constante de una radio, con una sucesión de nuevos casos de corrupción.

“España es el país más rico del mundo”, irrumpió el gasolinero. Con cara de sorpresa, Trueba se volvió hacia él, con alguna respuesta banal que sólo trataba de superar el momento. “Hombre, verá usted, no sé… Tanto como el más rico del mundo…”. Y fue entonces, cuando el gasolinero se lo explicó: “Sí, verá, España es el país más rico del mundo porque llevan 400 años robando y todavía no se ha acabado el dinero”.

Hubo carcajada general y aplausos. Gestos de asentimiento. Y fue curioso porque en aquel teatro estaban reunidos profesionales del cine, gente culta, sensible, bien formada por lo general, demócratas, que reaccionaron de la misma forma que lo podrían haber hecho un grupo de palurdos o una pandilla de nihilistas fachorros. Lo cual nos lleva a la conclusión inmediata de que en España basta decir que “los políticos roban” para que todo el mundo esté de acuerdo. Tanto si se trata de un auditorio cualificado o de una reunión de analfabetos, la respuesta siempre será la misma.

En España basta decir que 'los políticos roban' para que todo el mundo esté de acuerdo. Tanto si se trata de un auditorio cualificado o de una reunión de analfabetosPero, por qué ocurre. Quiero decir que, cualquiera que se detenga un momento, cualquiera que analice desapasionadamente lo que ocurre, admitirá que, aun en momentos tan críticos como los que vivimos en España por tantos casos de corrupción, es un despropósito descomunal decir que aquí “todo los políticos roban”. La corrupción política es un grave problema en España, sí; y se trata, además, de un vicio transversal, que atraviesa a todos los partidos. También. Pero el objetivo común de un gobernante en España, de cualquier gobernante, no es robar.

Tan obvio resulta que hasta escribirlo parece ridículo. Tan evidente como que son miles de personas las que se dedican a la política y sólo unos pocos, cien, doscientos, los que han sido condenados por corrupción. Entonces, por qué. ¿A qué se debe el desprestigio de la política en España?

Cuando estalló la Guerra Civil, un historiador británico que se había enamorado de España, Gerald Brenan, se puso a escribir un ensayo sobre nuestra historia para intentar explicarse el carácter del español. El libro, titulado El laberinto español, tiene dos prólogos que nos retratan, aún hoy, como sociedad y, directamente, nos conducen a la explicación del desprestigio de la política en España. Tanto tiempo después, la mirada de Gerard Brenan podría explicarnos muchos comportamientos de hoy.

Como el aldeanismo que aún nos invade: “España es el país de la ‘patria chica’. En lo que puede llamarse su situación normal, España es un conjunto de pequeñas repúblicas, hostiles o indiferentes entre sí, agrupadas en una federación de escasa cohesión”. Como la exasperación por la burocracia farragosa, castrante: “La larga y amarga experiencia que los españoles tienen del funcionamiento de la burocracia les ha llevado a subrayar la superioridad de la sociedad sobre el gobierno, de la costumbre sobre la ley, del juicio de los vecinos sobre las formas legales de la justicia”.

Si los españoles despotrican de la política es porque la historia les ha enseñado a desconfiar de la política. Generación tras generación han visto frustradas sus esperanzas por un mal gobernanteComo el sectarismo de la política, la imposibilidad de coincidir en el interés general: “En otros países, el respeto al Estado pudiera haber actuado como influencia moderadora. Pero en España, ni un solo partido abrigó nunca ese sentimiento”. En definitiva, la zancadilla permanente a nosotros mismos: “En sus mejores épocas, España es un país difícil de gobernar. Las mismas causas que han hecho de los españoles el pueblo más vigoroso y humano de Europa, les han condenado a largas etapas de estancamiento político y de inoperancia”.

¿A qué se debe el desprestigio de la política en España? La peor respuesta, la más desalentadora, es que, en realidad, este desprestigio no es coyuntural, sino estructural. Si los españoles despotrican de la política es porque la historia les ha enseñado a desconfiar de la política. Generación tras generación han visto frustradas sus esperanzas, en algún momento, por un mal gobernante. Ese es nuestro laberinto, la desconfianza asumida, casi genética, que se recarga como las pilas con cada caso de corrupción o de inoperancia política.

Ya en 1681 el embajador de Venecia en Madrid, Sebastiano Foscarini, lo tenía claro: “El Gobierno de España es el más perfecto que pudieron imaginar los antiguos legisladores, pero la corrupción de los tiempos ha ido llenándolo de abusos. (…) Se diría, para terminar, que aunque los españoles tienen ingenio, capacidad y medios suficientes para restaurar su país, no lograrán hacerlo; y aunque son enteramente capaces de salvar su Estado, no lo salvarán porque les falta voluntad de hacerlo.” Más de tres siglos después, el gasolinero de Almería, asentiría: "¡Exactamente, todos roban!".

Las víctimas, solas en La Haya
EDITORIAL Libertad Digital 18 Febrero 2014

El colectivo de víctimas del terrorismo Covite ha presentado este lunes una iniciativa jurídica en el Corte Penal Internacional de La Haya, por la que pretende que se reconozcan los miles de atentados de ETA como crímenes contra la humanidad.

De ser aceptada, además de un evidente peso simbólico, la iniciativa de Covite tendría una importante consecuencia legal: los crímenes de ETA no prescribirían jamás, es decir, podrían perseguirse penalmente con independencia del tiempo que pasara desde que se cometieran.

La argumentación jurídica de Covite es tan sólida como interesante: los delitos de la banda terrorista fueron un "ataque sistemático contra la población civil" sin que hubiera un "conflicto armado". Además, ese ataque no fue sólo sistemático, sino que también fue planificado por Batasuna dentro de su tristemente famosa estrategia de "socialización del sufrimiento".

A día de hoy, no obstante, la consideración más destacada que se puede hacer respecto de esta noticia no pasa tanto por la solidez de la argumentación jurídica de Covite ni por la importancia que tendría que dicha doctrina fuese aceptada por la Corte Penal Internacional. No, lo verdaderamente reseñable es la soledad en la que una asociación de víctimas se ve obligada a, en un gigantesco esfuerzo económico y humano, defender ante una instancia como el Tribunal de La Haya lo que las instituciones españolas no son capaces de defender.

Los propios promotores de la iniciativa admiten que la idea surgió tras el desastre causado por otro tribunal internacional, en este caso el de Estrasburgo, con su derogación de la Doctrina Parot. Frente a esa decisión tan cuestionable, ni el Gobierno ni la Justicia españoles han sido capaces de articular otra respuesta que, en el mejor de los casos, una pasividad infame.

Desgraciadamente, no es una excepción en la historia reciente de España: durante muy largos y ominosos años, las víctimas del terrorismo han sufrido el zarpazo de los asesinos y la indiferencia, el ninguneo o el vacío de la sociedad y las instituciones. Por eso a muchas de ellas les resulta especialmente doloroso experimentar una regresión en este ámbito justo cuando los que están en el poder son los mismos que hicieron de la causa de las víctimas uno de sus más lucidos estandartes.

El separatismo fabrica su propia tradición sin preocuparle la manipulación de la historia
España, una realidad histórica también en el corazón del exilio

Fernando García de Cortázar. Periodista Digital 18 Febrero 2014

La actual impugnación de las instituciones políticas españolas por el secesionismo catalán nunca ha pretendido llevar adelante la revisión del itinerario de nuestra democracia.

Ni siquiera se plantea la singularidad cultural de Cataluña ni, por tanto, la defensa de la diversidad constitutiva de nuestra nación.

Lo que se impugna, ahora, es la voluntad de integración de todos los ciudadanos en un marco de derechos fundamentales, la constitución de 1978, cuya aceptación abrumadoramente mayoritaria expresaba, además de un espacio jurídico, una conciencia de comunidad nacional, y una realidad histórica que deseaba continuarse en el futuro.

El nacionalismo es, ahora y aquí, una voluntad de secesión, de ruptura de un bien de todos, que insulta a la inteligencia de los ciudadanos, al saber de nuestras instituciones académicas, a la experiencia social y responsabilidad cívica de nuestro pueblo.

El separatismo fabrica su propia tradición sin preocuparle la manipulación de la historia ni tampoco el ataque al sentimiento de los españoles de compartir una experiencia común y un proyecto colectivo.

La propaganda secesionista catalana ha cruzado una línea más en el despropósito de sus usurpaciones. Ha pretendido alzarse como pueblo derrotado en la guerra civil, ha intentado hacer de España una construcción retórica del franquismo, ha procurado basar su reivindicación separatista en el deseo de apartarse de un prolongado cautiverio cuya última expresión fue una dictadura militar.

Al encuentro de esa vileza sale la dignidad de los vencidos, la causa de quienes combatieron por la República, el orgullo nacional de quienes siempre dijeron luchar por España.

De quienes murieron y de quienes en las ásperas sombras del exilio sostuvieron la luz de un sentimiento patriótico que algún día debería encontrar el camino de la reconciliación.

Lejos de lo que había sido la tierra en la que forjaron sus carreras académicas, en uno y otro extremo del continente americano, Sánchez Albornoz y Américo Castro impulsaron un debate sobre la formación histórica de España.

Con actitudes distintas, con métodos que correspondían a disciplinas diferentes, establecieron las bases de la disputa intelectual más importante, desatada en los años cincuenta del pasado siglo, sobre la naturaleza del proceso creador de nuestra nación y sobre la toma de conciencia que había de acompañarlo.

Américo Castro publicó en 1948 España en su historia, reeditada con modificaciones sucesivas bajo el título de La realidad histórica de España.

Su meditación sobre el problema de España, la génesis de una identidad y vivencia conflictivas, tuvo un enorme impacto en una nación que se interrogaba, desde hacía años, sobre su carácter. Rechazó el hallazgo de un sentimiento de españolidad en los primeros pobladores de la península.

Denunció una historiografía esencialista, que trataba de explicar España desde el determinismo territorial, la pulsión biológica o la pintoresca psicología de sus habitantes. España era una formulación política, fruto de la difícil convivencia de cristianos, musulmanes y judíos, de un mestizaje cultural que tomaría la forma de nación antes de que despuntaran los albores de la modernidad. España era el resultado de un empeño singular, que la apartó de las condiciones de evolución histórica de otras naciones europeas y le dio su irrevocable consistencia.

Claudio Sánchez Albornoz respondió a estas reflexiones en España, un enigma histórico, argumentando que las propuestas de Castro respondían a la visión de un filólogo poco familiarizado con el examen de los documentos necesarios para dar calidad científica a la tarea de los historiadores.

Confesó sentirse movido por una grave responsabilidad intelectual, que le obligaba a "verificar una conciencia nacional común" analizando honesta y rigurosamente nuestro pasado.

El antiguo ministro republicano defendió la existencia de una España intuida ya en los años iniciales de la antigüedad, esbozada en la cultura hispanorromana, prolongada en la época visigótica y que habría de culminar en la Reconquista.

España era una experiencia histórica singular, que quizás había carecido, en el agotamiento de su decadencia, de los recursos técnicos y la investigación científica que aportaron otros países occidentales, pero sin cuya enérgica contribución espiritual, forjada en los valores del cristianismo, Europa no podría entenderse.

La voz de estos dos hombres vencidos en la amarga contienda fratricida da consistencia a una idea, a un sentido de España y ofrece las razones sobre las que un sentimiento podía proyectarse.

En el mismo corazón del exilio, España fue reivindicada por intelectuales eminentes, por inteligencias privilegiadas. Dieron fe de nuestra patria aunque sus diferencias fueran importantes y llegaran a formularse con argumentos antagónicos acerca del río de la historia que llevó a los españoles a constituirse en una nación.

En los ámbitos académicos del país, otras personalidades egregias, faros de pensamiento y de paciente labor investigadora como Ramón Menéndez Pidal, continuaron sus viejos esfuerzos por ofrecernos ese pasado propio, común, singular y universal, en el que pudiera adquirirse la conciencia de una nación irrevocable.

Lo que unió a quienes se quedaron y a quienes habitaron las penosas estancias del exilio, fue dedicar sus más que notables aptitudes al objetivo de preservar la vigencia de España, la realidad histórica de una gran nación.

No podrán mancillar esta inmensa y digna tarea, llevada a cabo en tan angustiosas, circunstancias, ni los ensueños milenaristas de los falsificadores, ni las vergonzosas servidumbres de algunos pseudointelectuales, ni las alucinaciones populistas de quienes pretenden poner España a oscuras.

Pensamientos sobre España desde el exilio

Américo Castro
"Mil años de vida esperanzada, angustiada y, a sus horas, gloriosa, no pueden ser sentidas como sinónimo de fracaso ni como inexistentes, según han pretendido algunos ingenuos partidarios del ‘borrón y cuenta nueva'"
Comenzaron a vivir socialmente como españoles quienes se dieron a sí mismos ese nombre, en el siglo XIII. La españolidad es una dimensión de conciencia colectiva. La vida de los españoles ha sido única; para mí, espléndidamente única."

Claudio Sánchez Albornoz
"Nuestra auténtica historia no es, como algunos creen, un error gigantesco. Nuestra historia no desmerecerá mañana de la que habrán hecho y escrito otras naciones de Occidente. Es dudoso que ninguna pueda presentar una más limpia y desinteresada hoja de servicios."
"Cataluña ha dado a la comunidad nacional española de que forma parte el imperio mediterráneo, grandes figuras humanas, ideas y ejemplos magníficos. España es tan obra suya como de los otros muchos grupos históricos peninsulares, sus hermanos por la sangre y sus iguales en derecho. "

El peligro de los últimos coletazos
JUAN CARLOS GIRAUTA ABC 18 Febrero 2014

No asistiremos impávidos al anuncio, un buen día, de que ya no somos españoles
LA desesperación es mala consejera. Recuérdelo el dúo Mas-Homs, último reducto en su propio gobierno de la conjura secesionista. Cuentan que al sueño de la independencia vamos a llegar los catalanes logrando las más cordiales relaciones con la España amputada, lo que sería imposible ?siguen? con el pueblo catalán sojuzgado. Cuentan que la UE mantendrá la ciudadanía europea a los catalanes del nuevo Estado porque somos demasiado importantes, contribuyentes netos. Cuentan que sólo tras la independencia será la lengua española tratada en igualdad de condiciones. Y que inmediatamente crecerán el empleo, la renta per cápita y hasta la esperanza de vida. Cuentan lo que haga falta porque contar es gratis.

Por contraste, cualquier oposición a tan felices planes se considera una muestra de cerrilismo, una carencia democrática, un dique a la voluntad del pueblo. Con tanto cuento, los buenistas han olvidado algunos principios: que el sujeto soberano es el pueblo español; que España es un Estado de Derecho cuya ruptura solo merecerá desaprobación de la comunidad internacional; que millones de catalanes no asistiremos impávidos al anuncio, un buen día, de que ya no somos españoles; que los cuentos del nacionalismo catalán han ido precedidos, van acompañados e irán paralelos a una perversa y meticulosa siembra de odio al discrepante.

Los convergentes se han publicitado con anuncios donde España roba a Cataluña; han lanzado carteles donde se afirma que «la España subvencionada vive a costa de la Cataluña productiva»; han difundido que a Cataluña se le sustraen 16.000 millones de euros al año, y que esa cifra es «inamovible» (Mas dixit). Sus socios han llamado «bandera del enemigo» a la bandera de España. La hemeroteca está ahí para quien quiera comprobarlo. El lector catalán reconocerá al retintín ofensivo con que los medios de comunicación de la Generalidad se refieren a todo lo que huela a España, en informativos, programas de entretenimiento, concursos o transmisiones deportivas. A mí, que nací en la Diagonal, me han llamado «colono» en televisión. En un debate de TVE en Cataluña era recibido sistemáticamente por un periodista de carné en la boca con la acogedora exclamación «¡Ha llegado la caverna!» En su día abandoné las redes sociales asqueado de insultos y amenazas. Todo se lo anoto a Artur Mas por arriesgar la convivencia. Todo.

Ahora empiezan a comprender que no tienen nada que hacer, como lo demuestran las recientes declaraciones del presidente de la Generalidad a Corriere della Sera: convocará elecciones anticipadas. Se da por hecho que la fecha será la prevista para la consulta. Sin vanagloria: lo predije en estas páginas. Pero el resentimiento sembrado en unos, la frustración provocada en otros, quedará ahí. Además, el dúo no abandonará el escenario sin dar sus últimos coletazos. En esta reacción de perdedores, desesperada y temeraria, se inscribe la decisión gubernamental de llevar a los juzgados a Federico Jiménez Losantos para, según dicen, proteger el honor del pueblo catalán. No les gustan ciertas palabras, que en todo caso iban dirigidas al nacionalismo catalán, no a Cataluña (una confusión propiciada por quienes decidieron llamar «minoría catalana» a los diputados de CiU en el Congreso). Los nacionalistas catalanes no admiten que se les retrate, y menos que se les tilde de totalitarios. Ellos que comparan a Albert Rivera con José Antonio. Ellos que llaman nazis a los empresarios alemanes. Pero la desesperación es mala consejera: en Federico, su diana favorita, apuntan a una víctima de verdad, una víctima del terrorismo separatista. Han traspasado muchos límites, pero este se les va a resistir. No saben dónde se han metido.

Gracias, señor alcalde
J. M. RUIZ SOROA, EL CORREO  18 Febrero 2014

Se nos vende por doquier la receta de «pasar página» con lo que ha pasado en los últimos treinta años y al mismo tiempo se pone el foco en unos alcaldes de hace casi setenta.

Es ya raro encontrar, en este mundo poblado de políticos carreristas atentos a la encuesta y la opinión, uno que sea capaz de juntar en una fuerte personalidad dos facultades tan atípicas como son las de tener criterio propio y, además, la de tener el atrevimiento de mantenerlo en público. El alcalde Azkuna es uno de esos raros ejemplares, y lo ha demostrado con su última toma de posición ante la exigencia de retirar de la galería de retratos de regidores municipales a los que lo fueron en la época de la dictadura. «Eso es historia», ha dicho a los que quieren tirar a la Ría unos retratos concretos al tiempo que nos agobian con sus propios retratos gloriosos, casualmente de terroristas y asesinos.

Criterio: la capacidad de distinguir entre lo que es un hecho histórico que está ahí nos guste o no, por un lado, y la llamada ‘memoria histórica’, que no es historia ni memoria, sino sólo el uso político actual del pasado según la conveniencia del presente. Para la memoria histórica los hechos del pasado siguen activos entre nosotros y debemos dedicarnos a combatirlos y exorcizarlos. Debemos seguir ganando eternamente la Guerra Civil que se perdió ante Franco. Debemos borrar las huellas de aquel tiempo, hacer como si doña Pilar no hubiera existido. Así nos afirmamos en nuestra democracia, se nos dice.

Naturalmente que había y hay que suprimir los escudos, insignias, placas, símbolos de toda clase que exalten (esta es la palabra clave, ‘exaltar’) personal o colectivamente la sublevación militar, la Guerra Civil y la represión de la dictadura. Lo dice el art. 15 de la Ley de 2007. Pero el hecho de que los alcaldes existieron como tales, y que como tales aparecen retratados en la galería de regidores no es exaltación de nada ni nadie, es puro testimonio de un hecho. Y los hechos no deben borrarse, por incómodos y desagradables que resulten: son nuestra historia como villa, una historia ‘mezclada’ como la de todas las villas y lugares del mundo.

Porque si no es así, ¿qué haremos con los retratos de los alcaldes de la dictadura de Primo de Rivera? ¿Y qué con los alcaldes de la época de la Restauración caciquil? ¿Tendremos que suprimir también la lista de los reyes godos? ¿Son por ventura sus nombres y sus rostros una exaltación de sus valores epocales? ¿O son historia, pura historia hoy en día inerte como política?

El Congreso de los Diputados se ha negado en varias ocasiones durante los últimos años a retirar de la galería de retratos de sus presidentes a los de los presidentes de las Cortes de la dictadura, distinguiendo con buen criterio entre lo que es el registro de un puro hecho histórico y lo que es una exaltación o ensalzamiento del significado de ese hecho. Y es que resulta ridículo pretender fingir que «unos hechos no han pasado jamás y pueden quitarse de en medio del tiempo», como declaró solemne Fernando VII cuando anulaba la Constitución de Cádiz en 1814. Para bien o para mal, las cosas han sido como fueron. Podemos lamentarlas, condenarlas, deplorarlas, enjuiciarlas, contarlas de nuevo, pero no podemos suprimirlas.

La sola circunstancia de que esta idea de quitar unos retratos no surgiera y se llevara a cabo en 1980, ni en 1990, ni en 2000, está demostrando con la fuerza de lo evidente que no estamos ante una exigencia fundacional de la democracia, sino, muy por el contrario, ante el uso interesado del pasado para peleas actuales. Si no fuera así, esos retratos se hubieran quitado en algún momento de los pasados treinta años. ¿O es que se producían últimamente procesiones y manifestaciones de nostálgicos del franquismo en torno a esa galería? Asombra comprobar que la llama de la intolerancia y la exclusión prende de nuevo en la sociedad. Que lo que no juzgaron necesario para afirmarse en la democracia un buen montón de consistorios desde 1978 sea ahora imprescindible para los nuevos cruzados.

Atrevimiento: señalar que, en nuestro caso bilbaíno, esa antorcha pretendidamente purificadora la enarbolan los especialistas en reescribir la historia de ayer mismo. Que son precisamente los que están reescribiendo una historia en la que –según su vulgata– no existieron terroristas ni criminales con caras, nombres, apellidos e ideología, sino sólo «violencia multilateral derivada del conflicto», los que quieren también reescribir la historia de los alcaldes de la Villa y borrar del tiempo el nombre y rostro de los incómodos. Es su especialidad, reescribir el pasado a gusto de su conveniencia.

Pero lo que resulta más portentoso, no encuentro otro adjetivo para definirlo, es que se nos venda por doquier la receta de ‘pasar página’, ‘no mirar el retrovisor’, y similares, cuando tratamos de lo que ha pasado en los últimos treinta años, y al mismo tiempo se ponga el foco en unos alcaldes de hace casi setenta. Sería un cómico dislate si no fuera porque uno alberga la fundada sospecha de que una cosa va unida a la otra: que hablar de Franco es una manera peculiar de no hablar de ETA.

Yo me temo, Sr. Azkuna, que casi nadie le hará caso y los retratos acabarán en un sótano, o colgados al revés de cara a la pared en señal de castigo, como nos hacían los frailes de niños. Es lo de menos. Muchos bilbaínos le damos las gracias por tener criterio y por decirlo. ¡Es tan raro!

Querido Arturo
HERMANN TERTSCH ABC  18 Febrero 2014

Periodistas acusados desde el poder por opinar. Me recuerda a mi época en el Este bajo el Pacto de Varsovia

ME dicen, querido Arturo, que nos habéis denunciando. Que habéis presentado una denuncia ante el Juzgado de Primera Instancia Nº12 de Barcelona contra varios periodistas. ¡Qué cosa tan rara, Arturo! Un Gobierno democrático de Europa occidental que presenta una demanda contra muchos periodistas. No contra un periodista por cometer un delito. Sino contra varios, muy distintos, de medios muy diversos. Muchos no viven en Cataluña, sino en otros puntos de España. Bajo otras jurisdicciones. Y ninguno de ellos ha sido acusado de tales delitos por ninguna instancia. Algunos de los periodistas ya han recibido la citación, toda ella en catalán. Imagina que no la entienden. O que responden en alemán, en ruso o en yiddish. Para así comenzar esta relación en perfecta falta de respeto mutua. Raro.

Periodistas acusados desde el poder por opinar. Me recuerda a mi época en el Este bajo el Pacto de Varsovia. También a mi padre y sus problemas con el régimen de Franco por los editoriales en su semanario Spanish Economic News Service (SENS). Uno fue sobre el célebre caso de la «Barcelona Traction». Le acusaron de injurias al Jefe del Estado. Con quien se había metido era con Juan March. Fue en los años sesenta. Le detuvieron en la Nochebuena. Vino la Guardia Civil a buscarle a casa y mi padre salió en smoking y con monóculo a abrir la puerta al jardín. Muy sorprendidos los agentes porque les habían dicho que era peligroso, le dejaron cambiarse antes de llevárselo a la DGS. Mis hermanos y yo solo recordamos aquello como drama porque uno de los guardias rompió sin querer una de las bolas grandes del árbol de navidad. Lo cierto es que mi padre fue acusado, juzgado y absuelto por los tribunales franquistas. Absuelto en pleno franquismo, nada menos que de injurias al jefe del Estado y acusado por alguien tan poderoso como March y sus emilioromeros pegados a la ubre del régimen.

También hubo periodistas decentes que le ayudaron como el admirado y querido Jesús de la Serna. Y hubo un juez independiente y honrado. No sé si hoy podemos esperarlo en Cataluña con jueces tan permeables a vuestro fanatismo nacionalista. Vuestra delirante denuncia se basa en un informe de un organismo inventado para la censura. Que fabricado la conclusión de que cometimos el delito de «fomento del odio, menosprecio o la discriminación por motivos de nacionalidad y opinión». Aquí, lo sabes, los únicos que fomentan el odio a todo lo español sois vosotros.

Quienes consideramos a los catalanes españoles no podemos odiaros. Solo deseamos que los aquejados por ese veneno decimonónico del nacionalismo despierten del tóxico sueño y sean otra vez con serenidad ambas cosas, españoles y catalanes, a la vez. Mira Arturo, yo no he dicho que seas un nazi porque sé lo que fueron. Soy de cultura alemana con un padre que fue diplomático en ese régimen. Él sí fue nazi hasta que vio la monstruosidad que había ayudado a crear. Fue de los muchos millones seducidos por la gloria nacionalista, nacionalsocialista. Pero fue de los muy pocos que se revolvieron. Lo pagó después del 20 de julio de 1944 con mazmorra de la Gestapo en Moabit y el campo de concentración de Sachsenhausen. De los suyos sobrevivieron muy pocos. Volvió a España donde había quedado su primera mujer. Y cuando ella murió y se casó con mi madre, convirtió en tarea sagrada la educación de sus hijos en la memoria, dignidad y firmeza contra esa enfermedad del alma de los hombres y los pueblos que fue el nazismo, expresión extrema del nacionalismo. Y de la seducción totalitaria. Espero nunca llegues a lamentar tanto como él, el haberte equivocado, Arturo.

Con la LOMCE
Más Historia de España y menos localismos en la Enseñanza Primaria de Madrid
Se fijan algunas fechas que los alumnos deberán conocer a la perfección
Redacción www.lavozlibre.com 18 Febrero 2014

Madrid.- La Enseñanza Primaria de Madrid apostará por incluir más Historia de España y menos localismos en los próximos cursos, fijando algunas fechas importantes que los alumnos deberán conocer a la perfección.

Para ello, el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, acompañado por la consejera de Educación, Juventud y Deportes, Lucía Figar, se ha reunido con una Comisión de reconocidas personalidades en Historia encabezados por el director de la Real Academia de Historia, Gonzalo Anes, para empezar a trabajar en fijar las fechas y acontecimientos más importantes de la Historia que deberán dominar todos los alumnos de Primaria de la región.

Esta selección de grandes acontecimientos estará incluida en el nuevo currículo de la Asignatura de Historia que está desarrollando la Comunidad de Madrid de cara a la entrada en vigor de la LOMCE el próximo curso 2014/2015. Tal y como apuntó el presidente regional, la nueva ley permite a las Comunidades completar los contenidos de las áreas troncales y
establecer los de las áreas específicas, así como distribuir el horario lectivo. González explicó que la Comunidad de Madrid ha querido aprovechar esta flexibilidad para elaborar un programa ordenado cronológicamente y que apuesta por reforzar Historia de España y huye de los localismos, al tiempo que busca que aquello que los alumnos aprendan sea claro,
indiscutible y fácil de retener.

Entre las fechas esenciales en Primaria están la llegada de los romanos a la Península Ibérica (218 a.C); caída del Imperio Romano (476); Batalla de Guadalete (711); Batalla de las Navas de Tolosa (1212); caída de Constantinopla (1453); Descubrimiento de América y la Conquista de Granada (1492); llegada de los Borbones a España (1700); Revolución
Francesa (1789); Levantamiento del 2 de mayo (1808); I Guerra Mundial (1914/18); Guerra Civil española (1936/39); II Guerra Mundial (1939/45); aprobación de la actual Constitución democrática española (1978); adhesión de España a la CEE (1986); y la entrada en circulación del euro (2002).

El presidente regional ha explicado que la Comisión de expertos continuará trabajando durante el próximo mes con la Consejería de Educación para cerrar el listado completo de fechas y acontecimientos históricos claves para los estudiantes de Primaria.

LOS MEJORES HISTORIADORES
Como resaltó el presidente, la Comunidad ha querido invitar a un grupo de historiadores de reconocido prestigio para discutir el programa final y acotar los acontecimientos que todo alumno debe dominar al terminar Primaria.

Así, en la reunión de hoy han participado varios de los más importantes historiadores de nuestro país. Junto al catedrático y director de la Real Academia de Historia, Gonzalo Anes (Universidad Complutense y Premio Nacional de Historia) han estado en los trabajos de la comisión los catedráticos de Historia Fernando García de Cortázar (Universidad de Deusto, autor de Momentos emocionantes de la Historia de España); Carmen Iglesias (Universidad Complutense y Rey Juan Carlos I, miembro de la Real Academia de la Lengua); José Varela (Universidad Rey Juan Carlos I y director de La Revista de Occidente); y Alfonso Bullón de Mendoza (Universidad CEU San Pablo, Doctor en Historia con Premio Extraordinario).

La Comisión engloba a expertos de reconocido prestigio tanto nacional como internacional. Anes, García de Cortázar, Iglesias, Varela y Bullón de Mendoza acumulan en sus biografías numerosos galardones sobre Historia y una extensa obra publicada sobre la materia, y han participado en múltiples congresos, seminarios y encuentros con sus homólogos de otros países.

ALUMNOS QUE DOMINAN HISTORIA
La Comunidad de Madrid considera que con esta selección de hitos históricos los alumnos terminarán sus estudios de Primaria mejor preparados y con una visión clara y precisa de las principales fechas, acontecimientos y personajes de la Historia de España y Universal. El nuevo currículo de Primaria con estas fechas se aplicará desde el próximo curso 2014/15 a los más de 400.000 alumnos de Primaria que estudien en los colegios públicos, concertados y privados de la región.

La Comunidad de Madrid se centra así en el objetivo de dar más peso a la Historia de España en su currículo dentro de sus competencias educativas. La vigente LOMCE, por el contrario, da mucho más peso en Ciencias Sociales al estudio de Sociología que a la propia Historia.

MÁS LENGUA, LITERATURA, MATEMÁTICAS E INGLÉS
El presidente de la Comunidad de Madrid ya adelantó en enero pasado los importantes cambios que acometerá el Ejecutivo regional en el currículo de Primaria para elevar el rendimiento educativo y la excelencia educativa de la región.

Ignacio González aumentará el próximo curso una hora lectiva semanal las asignaturas de Lengua castellana y Literatura y Matemáticas que reciben los alumnos de Primaria madrileños. Otra novedad para el próximo curso 2014/15 en la Comunidad de Madrid será la incorporación de Inglés como asignatura instrumental del currículo en toda Primaria, igualando su rango al de Lengua y Matemáticas. El Gobierno regional especificará que todos los alumnos de los colegios madrileños deberán finalizar sus estudios de Primaria con un nivel oral de A1.

Además, a partir del curso 2014/15 el área de Ciencias Sociales se centrará especialmente en los contenidos de Geografía e Historia de España. Estas materias se impartirán en los colegios atendiendo fundamentalmente al conjunto de España y sin centrarse en las características propias de la región y eliminando los localismos. Además, la parte de Historia se estudiará de forma ordenada cronológicamente y se establecerán estándares de evaluación en Geografía e Historia.

MEJORA LA FORMACIÓN DEL PROFESORADO
Estas medidas para que los estudiantes conozcan bien ciertas materias se suman a las que la Comunidad de Madrid anunció la semana pasada para que los profesores estén capacitados para impartirlas. El Ejecutivo madrileño ha acordado con los rectores de las universidades públicas que los futuros alumnos de Magisterio deben sacar un 5 en Lengua y
Matemáticas en Selectividad, además se van a plantear pruebas específicas de acceso a los estudios de Magisterio y se van a mejorar los planes de estudio con más Lengua, Matemáticas e Inglés.

PISA RATIFICA LA CALIDAD EDUCATIVA DE MADRID
Este nuevo currículo de Primaria seguirá aumentando la excelencia educativa madrileña ratificada en diciembre pasado por el Informe PISA 2012. Este prestigioso estudio de referencia mundial ha situado a la Comunidad de Madrid a la cabeza de España tras lograr sus mejores resultados históricos. La región es líder en educación en nuestro país y está
por encima de la media de los países de la OCDE y la UE según PISA 2012.

Los alumnos de la Comunidad de Madrid siguen siendo según PISA 2012 los que mejor leen de España, en Ciencias suben a la segunda plaza y en Matemáticas hasta la cuarta. La Comunidad de Madrid supera ampliamente en estas tres materias a países como Reino Unido, EEUU, Italia, Francia, Dinamarca, Luxemburgo o Noruega.

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Artur Mas debe abandonar su sordera y escuchar a los empresarios
EDITORIAL El Mundo 18 Febrero 2014

LAS PATRONALES CEOEy Foment del Treball rechazaron ayer implicarse en el proceso soberanista catalán, tal como les pidió la semana pasada Artur Mas. Con una educación y comedimiento muy loables, Juan Rosell y Joaquim Gay de Montellà dieron ayer un portazo al presidente del Govern. No es irrelevante que los máximos representantes de las principales organizaciones empresariales española y catalana hayan dicho no a la aventura independentista de Artur Mas en un acto conjunto. Este pronunciamiento debería servir, si no para que el presidente de la Generalitat recuperara definitivamente la cordura y desistiera de su apuesta secesionista, sí al menos para desactivar la presión que el soberanismo ejerce sobre los empresarios contrarios a la independencia. La gran mayoría del empresariado catalán teme la peligrosa deriva a la que les están conduciendo sus dirigentes. Yhan dicho basta. Al parecer, en este cambio de actitud ha sido decisiva la actuación del presidente de la Caixa, Isidre Fainé, no en vano, la entidad financiera, con más del 60% de su negocio fuera de Cataluña, representa a la perfección el grado de imbricación de las economías catalana y española. Y romper eso sería suicida para ambas partes.

La respuesta de la CEOE y Foment del Treball se produce después de que el presidente de la Generalitat, molesto porque cerca de sesenta directivos de compañías extranjeras residentes en Cataluña -la mayoría alemanas- alertaran de las «nefastas consecuencias» que la independencia tendría para la economía y la llegada de inversión exterior, se dirigiera a los empresarios locales para conminarles a «no pasar de la política». Pues bien, Rosell y Gay de Montellà recordaron a Mas que la obligación de los empresarios «es generar riqueza y crear empleo» y que su aportación al debate debe circunscribirse a reclamar «diálogo y negociación a la clase política» en pos de un «escenario de estabilidad». Lo cierto es que al recordar a Mas sus respectivas obligaciones, los empresarios, lejos de pasar de la política, fijan posición contra la ruptura y por la convivencia. De hecho, el propio Juan Rosell ya avisó la semana pasada de que la independencia supondría, además de un desastre económico, «un importante destrozo de las relaciones humanas». Estos mismos empresarios que ahora se oponen al proyecto soberanista de Artur Mas suscribieron en 2009 la campaña proEstatut impulsada entonces por su predecesor en el Govern, José Montilla. Esto revela hasta qué punto el actual presidente de la Generalitat actúa de espaldas no sólo a lo que advierten reiteradamente los dirigentes de la UE, sino a quienes de un modo más directo conocen las necesidades económicas de Cataluña. Los empresarios catalanes sí quieren una agencia tributaria propia y un pacto fiscal, según reiteraron ayer, pero no quieren ni oír hablar de independencia. El presidente catalán debe dejar de conducirse como un autista ajeno a las advertencias que, desde Europa, España y su propia comunidad, le lanzan sobre las dificultades que afrontaría una Cataluña independiente. Ojalá los empresarios catalanes logren que el presidente catalán abandone su sordera y los escuche.

PROCESO DE PAZ Y RENDICIÓN
Rajoy, del Pacto a Parot en un proceso que no ha acabado
Pascual Tamburri www.elsemanaldigital.com 18 Febrero 2014

No ha terminado el proceso de paz de Zapatero, porque el centro no hace en el poder todo lo que dijo en la oposición. Hay cuatro reglas para que esto no beneficie a la ETA.

Vivimos hace años en medio de equívocos. ETA dice que ya no mata, pero debemos creer que la "tregua" sigue, ya que la banda de asesinos no sólo no se rinde ni pide perdón, sino que aspira a sus metas políticas. Navarra, antes innegociable, ha sido puesta por torpeza sobre la mesa. Zapatero se equivocó con su "proceso de paz", pero en los últimos dos años no se han liquidado todos sus elementos sino al contrario. El Pacto Antiterrorista sí había funcionado, pero para María Teresa Fernández de la Vega era sólo "un papelito". Incluso la resistencia contra el "proceso de paz" ha sido contaminada con pistas falsas cuyo verdadero daño se ve ahora. Lo que hace falta en el entorno de Mariano Rajoy es más claridad, para saber responder sin concesiones a la evidencia de que "el preámbulo del Pacto ya no vale".

Primero: el problema no es sólo la violencia. La "violencia", es decir los delitos de ETA y sus cómplices, es un instrumento. ETA, como parte del nacionalismo vasco, tiene unas metas cuyo cumplimiento evitaría más "violencia". Pero muchos no sólo rechazamos que ETA mate, sino que nos negamos a hacer posibles sus objetivos. La anti-violencia, si implica pagar cualquier precio, es una pista falsa. No son sólo "violentos", sino enemigos de España.

Segundo: la solución no es la unidad de los demócratas. El PNV y Bildu (en Navarra, Geroa Bai y la peculiar coalición Nafarroa Bai) son partidos democráticos. Batasuna también pretendía serlo. La línea de falla no está en la democracia, sino en la identidad colectiva que se afirma o se niega. Recompensar a una parte del nacionalismo vasco o a todo él, alegando que es democrático, es una trampa. Nadie niega la democracia, al menos en teoría, pero muchos están dispuestos a negar España. Que es por lo que se lucha, con y sin violencia.

Tercero: el antídoto no es sólo el liberalismo. La unidad y la entereza de un país no se pueden defender desde el puro individualismo. Fernando Savater, conocido por su hostilidad al nacionalismo y a su terrorismo, ilustró en 2005 una tendencia de moda entonces y ahora: "La idea de España me la sopla... A mí me la suda ... Me interesan los ciudadanos, me interesan los valores, me interesan las leyes, me interesan las libertades." Hay quien no se opone al nacionalismo vasco por basarse en unos hechos falsos y por crear desde la nada una identidad vertebrada por el odio; hay quien niega toda identidad comunitaria, absolutiza la libertad individual y la eleva a valor único de un nuevo paganismo. Un sano liberalismo puede ser parte del frente común contra la emergencia nacional-independentista, pero el relativismo de las "gamas de grises", los "para mí" y los "depende" no es la solución al problema. Algunos no nos oponemos a Josu Ternera en nombre de una rancia ideología dieciochesca ni de "un luminoso mundo cosmopolita de sujetos racionales que sustentan su conciencia cívica sobre la democracia moral y la emancipación individual" sino de la patria grande y pequeña.

Cuarto: la barrera no es el navarrismo. Hay en la conciencia política un recuerdo de la contundencia de Navarra, de sus vecinos y oriundos y de algunas de sus instituciones en la Primera Transición. Esa batalla se venció en nombre de Navarra y su identidad foral contra Euskadi, que la negaba. Pero ahora todo el mundo es navarrista y navarrero hasta lo enfermizo, no sólo UPN que nació al calor de aquella lucha sino todos, PSN, nacionalistas, comunistas de IU e incluso Bildu-ETA, con la excepción improbable del PP y la pequeñita de UPyD, de momento. Casi todos albardados en fueros, envueltos en la milenaria bandera –que acaba de cumplir 100 años y es mas moderna que la ikurriña- y arrastrando las cadenas de las Navas y todo el relato anejo. Eso sí, hablan de "otras" Navarras. ¿La respuesta? Matizar el navarrismo para que no se convierta en una trampa, y recordar que España es anterior en el tiempo a Navarra y origen necesario de los Fueros. Los nacionalistas no quieren negar Navarra sino quedársela, y vista la fuerza del localismo provincial ahora lo adulan para conquistarlo y engañarlo. Sólo la Navarra foral y española puede ser freno y no motor del separatismo.

Es mucho lo que está en juego. Si el "proceso de paz" llegase a completarse, como se sigue completando puesto que sigue avanzando, el centrito español quedaría, nostálgico de un "Pacto que ya no vale", en un país mutilado, en la misma condición de impotencia política, social y cultural del Partido Campesino polaco con Jaruzelsky. El navarrismo se puede convertir a su vez en un residuo tan folklórico como podía ser el regionalismo ruteno bajo Stalin. También es verdad que el centro derecha político "apenas representa a una pequeña porción de la sensibilidad real de la derecha social y cultural española" y que una derecha social y plural complementa ya lo que Rajoy hace en las instituciones. Conocer esas cuatro trampas debe ser estímulo para una acción concreta, directa y realista. "Lo que no sirve de nada es la queja privada que no se refleja después en actitudes públicas, el espíritu de secta o de capilla" ni el gimoteo de los que piensen sólo en intereses materiales y comodidades intelectuales.

Artur Mas está desnudo
Alejandra Ruiz-Hermosilla www.gaceta.es 18 Febrero 2014

Los empresarios catalanes renuncian a participar en el proceso soberanista.

Esta vez no ha sido un niño, como en el cuento de Hans Christian Andersen, quien ha gritado antes que nadie '¡pero si el rey va desnudo!', sino que los empresarios catalanes se han sumado a un coro de expertos nacionales e internacionales para decirle al presidente de la Generalitat que está haciendo el ridículo en público y en privado porque ha pecado de irresponsable, de soberbio y de ignorante.

Artur Mas, como el monarca de 'El traje nuevo del emperador', se dejó llevar por sus propias carencias y avaricia mientras muchos como él le susurraban en su 'reino' lo idílica que era la independencia. Pero un día se puso la independencia y salió con ella a desfilar por las calles ante la atónita mirada de propios y extraños. Primero los catalanes más sensatos y el resto de los españoles le anunciaron la ruina y el aislamiento que ese ropaje traería y luego las instituciones europeas y los organismos internacionales unieron su voz al clamor que advertía de la insensatez -además de la imposibilidad jurídico-legal, la barbaridad histórica y la atrocidad social y cultural- que vestir aquel traje suponía. Los empresarios alemanes ya dieron también la serenata a los independentistas, que les respondieron con ese insulto-comodín para todo lo alemán que no gusta: nazis. Y ahora, los empresarios catalanes, tal vez los que mejor audiencia tengan en la Generalitat, han rechazado participar en el proceso soberanista en el que Artur Mas les había pedido ser parte activa.

Este plantón ha sido el más reciente, no el primero, ni el último. Aún falta una buena parte de la sociedad catalana por manifestarse. Algunos están organizándose ya al margen de los partidos políticos en asociaciones cívicas como 'Som a Temps', integrada por intelectuales, profesores, historiadores y otros profesionales dedicados a contar la verdad de la historia de Cataluña, a destapar las mentiras del nacionalismo y a denunciar las presiones de quienes visten independencia contra quienes no sólo creen que Artur Mas va desnudo sino que, además, se atreven a gritarlo en plaza pública con la sinceridad espontánea de un niño de la ficción danesa del XIX.

Partido Popular
Navarra: por todas partes me roen
Cayetano González Libertad Digital 18 Febrero 2014

Resultaría ciertamente enternecedora, si no estuvieran en juego cosas tan importantes como el futuro de Navarra, la petición hecha por la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, secundada por su leal Alfonso Alonso, portavoz del PP en el Congreso, a Alfredo Pérez Rubalcaba para que aclare y pare el pacto del Partido Socialista de Navarra con la marca política de ETA, EH-Bildu, al objeto de desalojar de la Presidencia del Gobierno de la Comunidad Foral a la dirigente de Unión del Pueblo Navarro Yolanda Barcina. Pedirle eso a Rubalcaba es como solicitar a un pirómano que apague el fuego que él mismo ha provocado.

Igual de enternecedor resulta saber que, una vez conocidas las intenciones de los socialistas navarros de presentar la citada moción de censura, que necesariamente necesita el apoyo de EH-Bildu para prosperar, Rajoy llamó a Barcina –según relato de la propia presidenta navarra–, no solo para darle ánimos y pedirle que resista, sino para hacerle la pregunta clave: "Yolanda, ¿que está pasando en Navarra?". Rajoy en estado puro, adoptando esa actitud tan suya de hacerse el despistado o de aparentar que el problema no va con él.

Estoy convencido que la vicetodo tiene que saber –si no, que pregunte al CNI o a la Guardia Civil– que Rubalcaba fue el autor intelectual del proceso de negociación política con ETA que el PSOE llevó a cabo durante los años de gobierno de Zapatero. Este era el que daba la cara; Eguiguren el que acudía a las reuniones, bien el Loyola o en Oslo; pero el que estaba detrás de todo era Rubalcaba. Y Soraya tiene que saber que en esas numerosas e interminables reuniones del PSE con Batasuna y el PNV en Loyola o con la cúpula de ETA en la capital noruega el futuro de Navarra fue una cuestión que siempre estuvo encima de la mesa.

Soraya tiene que saber– y si no que se lo pregunte a sus amigos del PNV, con los que se reúne en Bilbao a espaldas de la presidenta del PP vasco, Arantza Quiroga– que Navarra es una pieza clave del proyecto nacionalista, de esa Euskadi pastoril inventada por ese visionario que fue Sabino Arana. Una pieza que también ansía cobrarse ETA y que en estos momentos, debido a la posición del PSOE de Rubalcaba, está más cerca de conseguir que nunca.

Soraya debería saber que el PSOE tiene como objetivo prioritario echar a la derecha de todos aquellos lugares donde gobierna, aunque eso suponga aliarse con los "amigos de los terroristas" de EH-Bildu, como los ha definido este pasado fin de semana la secretaria general del PP. Por cierto, si la señora de Cospedal piensa eso, y piensa bien, ¿no sería conveniente que el Gobierno del PP hiciera lo que fuera necesario para volver a ilegalizarlos y echarlos de las instituciones? Porque si no lo hace, ¿no cree la número dos del PP que están dando pie a que el pensamiento, cada vez más extendido, de que este Gobierno está siguiendo la hoja de ruta pactada por Zapatero con ETA se convierta en un clamor?

Soraya debería saber que si el experimento de Navarra funciona, el próximo capítulo será una alianza de EH-Bildu con el PSE para gobernar juntos en el País Vasco, con la pequeña salvedad de que, dada la gran diferencia de escaños a favor de Bildu que previsiblemente va a haber entre esos dos partidos en las elecciones vascas de 2016, el próximo lehendakari será Arnaldo Otegui. ¿Qué le parece, señora vicepresidenta? ¿Cree usted que todo esto no es un proceso diseñado por el PSOE de Rubalcaba, pactado en su momento por Zapatero con ETA, y que ustedes están siguiendo a pies juntillas?

Para ayudar a la vicepresidenta a que comprenda cómo se ha llegado hasta aquí, también sería conveniente que le preguntara a su jefe político, Mariano Rajoy, si a lo mejor no está con las manos atadas, si no está hipotecado por un pacto que pudo hacer en su día con el anterior presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, más exactamente en la reunión que mantuvieron en el Palacio de La Moncloa el 23 de julio de 2008 y de la que Rajoy salió diciendo que había acuerdo con el Gobierno socialista en esta materia, sin que nunca se llegara a conocer, si es que existió, el texto del mismo.

A la luz de esa reunión en La Moncloa; a la luz de la inaudita declaración que hizo Rajoy el 20 de octubre de 2011, al conocerse el alto el fuego definitivo de ETA, cuando manifestó que ese anuncio se había realizado "sin ningún tipo de concesión política a cambio"; a la luz de que, cuando sólo había pasado un mes desde su llegada a la Presidencia del Gobierno, pidió a su ministro del Interior que recibiera al ya expresidente Zapatero en la sede del ministerio (¿para qué?, ¿para que le explicara a Fernández Díaz los compromisos que había que cumplir con ETA y que él había asumido?); a la luz de esa promesa incumplida de Rajoy de que cuando llegara a la Presidencia impulsaría la derogación de la disposición transitoria cuarta de la Constitución –la que regula el procedimiento de incorporación de Navarra al País Vasco–, no parece arriesgado pensar que si que el actual presidente del Gobierno está con las manos atadas, está hipotecado con el PSOE en la lucha contra ETA. Si todo apunta en esa dirección, al menos que Rajoy no aparente no saber nada y, si no es mucho pedir, evite esa pregunta necia: "Yolanda, ¿qué está pasando en Navarra?".

En el siglo XV, el príncipe Carlos de Viana tenía en su escudo de armas dos perros royendo un hueso con el siguiente lema: Utrimque roditur, "por todas partes me roen". Eso es exactamente lo que están sufriendo Navarra y los navarros en la actualidad. Que la intenten roer ETA y los nacionalistas vascos no supone ninguna novedad; que los socialistas colaboren en esa tarea es algo que también está en el guión. Pero que el PP, con una mayoría absoluta en el Gobierno de España, no haga nada por evitarlo supone una gravísima irresponsabilidad de unas consecuencias políticas incalculables y una traición a tantos navarros, a tantos españoles, que han dado su vida por defender, entre otras cosas, que Navarra siga siendo una parte irrenunciable de España.

El bocado de Navarra
Cayetano González Estrella Digital 18 Febrero 2014

En el proyecto de ensoñación nacionalista ideado por ese visionario que fue Sabino Arana, tanto del PNV como de lo que ahora algunos llaman la izquierda abertzale, que no es otra cosa que el brazo político de ETA, la Comunidad Foral de Navarra es una pieza clave que han estado intentando cobrarse sin conseguirlo desde el minuto cero de la transición política. Navarra sería junto a los tres territorios que conforman actualmente la Comunidad Autónoma Vasca -Álava, Vizcaya y Guipúzcoa- más tres provincias del sur de Francia -lo que los nacionalistas llaman Iparralde- esa Euskadi idílica y pastoril que en su día dibujó el fundador del PNV.

El anuncio realizado la pasada semana por el secretario general del Partido Socialista de Navarra, Roberto Jiménez, de presentar una moción de censura a la actual Presidenta del Gobierno de Navarra, Yolanda Barcina de UPN, que necesitaría para prosperar los votos de Bildu, la actual marca de ETA en el Parlamento Foral, es un paso de una trascendencia política enorme. Un paso que sin duda forma parte de esa "hoja de ruta" que la banda terrorista pactó en su día con Zapatero y que el actual Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, más por omisión que por acción, ha seguido sin querer modificarla.

Como es metafísicamente imposible pensar que ese paso dado por los socialistas navarros no contara con el placer de Rubalcaba, habrá que colegir que estamos ante la plasmación de una estrategia política de los socialistas que persigue varios objetivos: en primer lugar, desalojar de todos los sitios donde gobierna a la derecha, aunque para ello haya que pactar con gente tan poco recomendable como los de Bildu. En segundo lugar, el pacto en Navarra con la marca de ETA puede ser un preludio de lo que puede venir en el País Vasco tras las próximas elecciones autonómicas de 2016. Si la suma de los escaños que obtengan en esas elecciones Bildu, el PSE y si fuera necesario IU, ¿quién está en condiciones de asegurar que no harían una alianza para hacerse con el Gobierno Vasco que colocara a Arnaldo Otegui como próximo lehendakari en el sillón de Ajuria-Enea?

Pero sobre todo, si Navarra cae en manos de los amigos de ETA, estaremos ante un hecho mas que desmentiría esa afirmación tan falsa que repiten como papagayos los políticamente correctos: "ETA ha sido derrotada por el Estado de Derecho". Pues ¡menos mal! que ha sido derrotada pensamos algunos. De momento gobierna en la Diputación Foral de Guipúzcoa, en el Ayuntamiento de San Sebastián, en muchos otros Ayuntamientos del País Vasco y de Navarra; es la segunda fuerza política en el Parlamento Vasco y está a punto de alcanzar, gracias al PSOE, el poder en Navarra. Con derrotas así, no hacen falta victorias.

La ducha escocesa destempla a Cataluña
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 18 Febrero 2014

Escocia se comporta respecto del independentismo catalán como la ducha que lleva su gentilicio. En ocasiones, el proceso escocés es una referencia y en otras no tanto. Agua caliente (o templada) y fría, alternativamente. El pasado domingo Financial Times daba cuenta de cómo los más importantes empresarios de grandes superficies, supermercados y comercios del Reino Unido se manifestaban rotundamente en contra de la propuesta secesionista de Salmond (“UK´s top retailers speak out against Scottish Independence”) y expresaban inquietudes e incógnitas que delatan la improvisación de la iniciativa de SNP de convertir Escocia en un país independiente.

Horas antes, Durão Barroso, desde la BBC, reiteraba por enésima vez la enorme dificultad de que un nuevo Estado se incorporase a la Unión Europea. Por su parte, el ministro principal escocés se dirigía ayer en Aberdeen a un auditorio de “empresas por Escocia” reclamando colaboración de Londres y de Bruselas, apelando al “sentido común”, si su país decidía el 18 de septiembre próximo –fecha del referéndum– convertirse en un Estado. Desde la capital británica está tomada la decisión: si Escocia se independiza, saldrá de la libra esterlina y de la Unión Europea.

Las circunstancias adversas de una eventual independencia de Escocia son consideradas por Salmond como “presiones” y “apelaciones al miedo” y repercuten de manera inmediata en Cataluña. Ayer, apareció en Il Corriere de la Sera una entrevista con Artur Mas (el domingo la entrevista fue con el ministro principal escocés), que cada día sitúa la cuestión catalana más al borde de lo irresoluble: “La independencia es el futuro natural de una vieja nación”, dijo en el periódico italiano el presidente de la Generalitat, que reclamó de la Unión Europea una suerte de ignota flexibilidad para que la independencia de Cataluña sea compatible con su mantenimiento en la UE.

Los medios de comunicación europeos y los pronunciamientos públicos de las autoridades estatales, comunitarias y de Escocia y Cataluña están coincidiendo en el tiempo, el tono y hasta en el contenidoEl domingo, Mas publicó en periódicos de Bélgica, Bulgaria, Chipre, Malta, Croacia y Estonia un artículo bajo el título "Dejadnos votar" (Let us vote!), una pieza más en el tablero de la internacionalización de la reclamación del separatismo catalán. Y como si de una respuesta formal se tratara, ayer también, los presidentes de las patronales española (CEOE) y catalana (Foment del Treball) –Joan Rosell y Joaquim Gay de Montellà, respectivamente– contestaron a la invitación de Más para que las empresas se implicasen “en política” (el órdago independentista, se entiende) y lo hicieron con una educada negativa. Las empresas, dijeron, están para crear riqueza y puestos de trabajo. Y se limitaron a apelar, una vez más, al diálogo.

Aunque en marcos políticos y jurídicos bien distintos, los medios de comunicación europeos y los pronunciamientos públicos de las autoridades estatales, comunitarias y de Escocia y Cataluña están coincidiendo en el tiempo, el tono y hasta en el contenido. El factor económico-empresarial, el financiero y la permanencia en la Unión Europea de ambos territorios se están revelando como los grandes argumentos-fuerza de un debate que ya es continental, aunque los órganos de la UE respeten los procedimientos internos a través de los que se encauzan.

Las apuestas abonan la tesis de que los escoceses rechazarán la independencia el 18 de septiembre en un referéndum que se celebrará siete días después de la Diada del tricentenario de la caída de Barcelona el 11 de ese mes de 1714, data mítica para el independentismo y el catalanismo en general. Y, también, a menos de dos meses del 9 de noviembre, que es la fecha en la que las fuerzas secesionistas catalanas han marcado en el calendario para celebrar una consulta que –al menos al amparo de la ley– no se celebrará.

Si el electorado escocés, como ahora parece, rechaza mayoritariamente la secesión, la ducha sobre las aspiraciones del independentismo catalán será de agua helada y conducirá a que Artur Mas convoque elecciones anticipadas plebiscitarias que podrían celebrarse, justamente, el 9 de noviembre. La presión no le permitirá, como él quiere, concluir la legislatura, porque el Gobierno habrá denegado tanto la delegación de sus facultades para convocar un referéndum como impugnado ante el TC una eventual convocatoria al amparo de la ya próxima ley catalana de consultas.

Si el electorado escocés rechaza la secesión, la ducha sobre las aspiraciones del independentismo catalán será de agua helada y conducirá a que Mas convoque elecciones anticipadas plebiscitariasEl riesgo de convertir en una suerte de referéndum unas elecciones al Parlamento catalán, especialmente si Escocia decide permanecer en el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, es descomunal para CiU, que se jugaría el todo por el todo y entregaría, seguramente, la hegemonía nacionalista-independentista a ERC. Este proceso iniciado con las elecciones catalanas de noviembre de 2012 está siendo absorbido por una dinámica destructiva de la cohesión en el conjunto de España pero, más específicamente, de la sociedad catalana.

Una sociedad que observa cómo su sistema de partidos está en crisis (CiU con precaria unidad, el PSC instalado en graves contradicciones, los socialistas y populares transfiriendo votos a Ciudadanos, el empresariado dividido entre las pymes proindependentistas y las grandes compañías contrarias) y cómo la referencia escocesa comienza a ser más desalentadora que motivadora, más disuasoria que convincente.

Las elecciones al Parlamento Europeo de mayo sitúan a España en un período preelectoral que es un tiempo-basura en términos políticos, aunque el 25 de mayo dispondremos de un indicio importante: el resultado de la coalición de CiU y PNV y de la que forme ERC que, curiosamente y como hubiese parecido lógico, no han unido fuerzas en la primera convocatoria a las urnas después de la articulación del proyecto independentista.

Y para la primavera, el Tribunal Constitucional podría haber ya dictado sentencia sobre la declaración soberanista del Parlamento catalán. Y podría también tratarse de una resolución ambiciosa que, además del reproche de inconstitucionalidad a la manifestación de voluntad de la Cámara catalana, incorpore consideraciones útiles, desde el punto de vista constitucional, para alumbrar una salida practicable a un problema que, en los términos actuales, se presenta como insoluble.

¿Inmersión lingüística?
Sonia Sierra www.cronicaglobal.com 18 Febrero 2014

En estos últimos días he tenido la oportunidad de leer varios artículos sobre el modelo de inmersión lingüística en Cataluña así como presenciar –incluso intervenir, que aún queda alguna mesa plural como la de Olla de Grills de la Televisión de Badalona- debates sobre este mismo tema. Lo primero que llama la atención es la unanimidad en los argumentos para defender dicho modelo. Y, es que, en los medios públicos y subvencionados catalanes, de cinco contertulios, seis son nacionalistas (me vienen a la cabeza las intervenciones de Ruth Jiménez en 8tv y Lidia Heredia en TV3, bastante alejadas de lo que se supone que tendría que ser su papel neutro como periodistas). Lo segundo, que la mayoría de esos argumentos tienen bastante poco que ver con la realidad.

Empecemos por el término en sí, que ya es falaz. Una inmersión lingüística solo puede ser en una lengua que no es la tuya por lo que no podemos hablar de inmersión en el caso de los alumnos catalanoparlantes o bilingües, es decir, cerca de la mitad del alumnado catalán. Estamos pues ante un modelo cuya denominación no es cierta para una importante parte de la población. Después se explica con cierto orgullo que este es un modelo que se importó de Canadá, sin contar que se aplica en Quebec bajo dos premisas que aquí no se cumplen: la voluntariedad ante dicha inmersión y que solo se accede a ella cuando se domina la lengua materna.

Con la lengua materna hemos topado. El Gran Término Tabú de la sociedad catalana. La lengua materna es un favorecedor del aprendizaje, sobre todo en la primera enseñanza, y en eso coinciden numerosos trabajos. Además, tanto la UNESCO como UNICEF recomiendan que esa sea la lengua utilizada para la lectoescritura e intentan velar por la protección de ese derecho de los infantes. De hecho, esa fue una de las grandes reivindicaciones del nacionalismo catalán durante la Transición, a saber, la necesidad de escolarizar a los niños en su lengua materna con argumentos de eficacia pedagógica y de necesidad psicológica, tal como se pone de manifiesto en un opúsculo editado por "Rosa Sensat" en 1972. Y, por poner otro ejemplo, en el cartel del PSUC para pedir el sí por el Estatuto de Autonomía de Cataluña de 1976 se puede leer: "Que tus hijos aprenden en su lengua materna, tú lo decides".

Sin embargo, en la actualidad, "lengua materna" ha desaparecido del discurso oral y escrito en Cataluña. No interesa que se hable de ello porque implica reconocer que se le está negando un derecho a más de la mitad de la población. Ya no hay debate sobre el tema, ninguna publicación al respecto y, por poner un ejemplo concreto, en la Encuesta de usos lingüísticos de la población de 2008 en lugar de preguntar por la "lengua materna", como sería lógico y habitual, ya que es como se denomina internacionalmente, se habla de "lengua inicial", que en el resto del mundo se entiende como el primer curso de una lengua extranjera y no como sinónimo de lengua materna. Tampoco aparece en los formularios para preguntar a los padres sobre la lengua de sus hijos. Aquí el concepto se sustituye por "lengua habitual", aunque a nadie se le escapa que la "lengua materna" y la "lengua habitual" no tienen por qué coincidir.

Pese a los malos resultados en PISA y a ser la comunidad autónoma que encabeza el fracaso y el abandono escolar, resulta que el modelo catalán es un modelo de éxito

Rápidamente, los tertulianos de turno sacan a relucir que los alumnos catalanes obtienen mejores resultados en lengua española -antes de que nadie me llame "facha", aclarar que la RAE considera que es más adecuado "español" que "castellano"- que los alumnos del resto de España. Si esto fuera cierto, investigadores de todo el mundo vendrían a estudiar tan extraño suceso. ¿Cómo se pueden lograr mejores resultados con 2 o 3 horas a la semana frente a más de 20? Obviamente, porque esto no es así. Las pruebas PISA y las de Evaluación General de Diagnóstico se han hecho aquí siempre en catalán y, por lo tanto, no hay ninguna prueba homologable con el resto del país. Además, incluso en el caso que se llegaran a hacer en español, como ya sucede con la Evaluación Diagnóstica de la Generalidad, estas pruebas evalúan, sobre todo, la comprensión lectora, generalmente mediante preguntas tipos test (cuatro opciones y no se descuenta por error) y los textos pueden ser de todo tipo: carteles publicitarios, instrucciones, mapas… Prácticamente no se evalúa la expresión escrita y aún menos la ortografía (4 puntos sobre 53 en el caso catalán) así como tampoco la expresión oral con lo cual, a partir de eso, es muy difícil analizar el conocimiento y el dominio real de una lengua. Para hacernos una idea, no sería ni la cuarta parte de la evaluación a la que se somete cualquier persona en los exámenes oficiales en una lengua extranjera. En cuanto a los exámenes de acceso a la Universidad tampoco son homologables en grado de dificultad como demuestra Roberto Augusto. Es evidente que con una sola asignatura de gramática descriptiva de español es muy difícil llegar a tener un dominio del registro culto de esta lengua.

Y no puede faltar el argumento estrella: el modelo catalán es un modelo de éxito. ¡Toma ya! Modelo de éxito. Y lo repiten una y mil veces sin que les tiemble la voz ni se les escape la risa. Pese a los malos resultados en PISA y a ser la comunidad autónoma que encabeza el fracaso y el abandono escolar, resulta que el modelo catalán es un modelo de éxito. No quiero ni pensar cómo serían las cosas si no lo fueran. Y esto nos lleva a otras de las grandes falacias: este modelo de éxito es el que proporciona y garantiza la cohesión social.

Para empezar, no hay ningún estudio que demuestre que la cohesión social de los países en los que no se aplica la inmersión lingüística sea menor que en Cataluña. Pero es que, además, cuando se habla de "cohesión social" en el ámbito educativo a nivel internacional se suele hablar de factores como la calidad de la educación, la equidad dentro del sistema y la equidad de los resultados académicos. Nunca se habla de un sistema como la inmersión lingüística como se entiende en Cataluña, entre otras cosas porque solo se aplica algo parecido en Flandes mientras que en el resto de países se suele optar por la doble red o por sistemas plurilingües.

Veamos, pues, si se cumplen estos factores en Cataluña. En primer lugar, ya se ha comentado que tenemos unos resultados mediocres en los informes PISA, como ocurre en gran parte del resto de España, así que no se cumple con el requisito de la calidad de enseñanza. Pero es que, además, Cataluña está por encima de la media de fracaso y el abandono escolar: el 24,4% no acaba sus estudios; el 22% de los alumnos no llegan a graduarse y el 26% no sigue sus estudios una vez finalizada la ESO. Dentro de Europa, tan solo Malta supera estos pésimos resultados.

No hay ni una sola sentencia que avale la obligatoriedad de la inmersión lingüística sino tan solo que es la Generalidad quien tiene la potestad de escoger el modelo lingüístico pero, añaden, no puede relegarse a ninguna de las dos lenguas

Por si todo esto fuera poco, sobre la base de los datos proporcionados por el informe PISA 2006, la Fundació Jaume Bofill realizó un estudio titulado Equitat, excel·lència i eficiencia educativa a Catalunya. Una anàlisi comparada, que arroja un terrible resultado: los alumnos que hablan español obtienen una media de 40 puntos por debajo de los que hablan catalán. Esto responde a diversas causas, en primer lugar al diferente nivel socioeconómico cultural. Pero, y esto es lo significativo, incluso cuando se distraen los datos socioeconómicos, los resultados de los castellanoparlantes son más bajos. Hay que tener en cuenta que estos reciben la enseñanza en una lengua que no es su lengua materna mientras que los catalanohablantes, sí y, como ya se ha señalado, la lengua materna es un facilitador del aprendizaje.

A partir de estos datos, resulta evidente que la mal llamada inmersión lingüística no favorece la cohesión social porque no ofrece un sistema de calidad ni una equidad de los resultados. Y, por supuesto, resulta desproporcionado hablar de modelo de éxito cuando se encabeza el fracaso y el abandono escolar.

Siempre nos quedará Europa, suspirarán algunos. Porque otro de los mantras es el apoyo de la Unión Europea a este modelo. De entrada, sorprende que, pese a ser respaldado por la UE, en el único lugar que se aplique algo similar sea en Flandes. Y mira que hay territorios plurilingües en Europa. Pues nada, les da por otros modelos. Al margen de esto, no hay ni una sola sentencia que avale la obligatoriedad de la inmersión lingüística sino tan solo que es la Generalidad quien tiene la potestad de escoger el modelo lingüístico pero, añaden, no puede relegarse a ninguna de las dos lenguas, tal y como hace sistemáticamente el Gobierno autonómico catalán con el español. Así, por ejemplo, el informe del Comité de Expertos sobre la aplicación de la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias de 2008 (que no se me enfade ningún lector, esa es la categoría que dan al catalán) no prevé la educación obligatoria en catalán para todos los alumnos sino únicamente para los padres que así lo deseen.

En resumen, por mucho que se repita una y otra vez que el alumnado catalán tiene un conocimiento del español superior a la media del resto de España, que la mal llamada inmersión es un modelo de éxito, que garantiza la cohesión social y que tiene el respaldo de Europa, ninguna de estas afirmaciones resiste ni el más mínimo análisis. Curioso que nadie en los medios del editorial único haya caído en esto.

Las barbaridades de TV3
Así entiende la Generalidad el respeto en sus medios de comunicación
La Generalidad denuncia a algunos periodistas por "faltar al respeto a Cataluña" pero, ¿son respetuosos sus medios?
C.Jordá Libertad Digital 18 Febrero 2014

La administración catalana demuestra ser muy sensible cuando los periodistas opinan libremente sobre su política, sin embargo en sus medios de comunicación el insulto o la manipulación llevan años a la orden del día y en contadas ocasiones suponen ningún perjuicio para sus protagonistas.

La lista de ejemplos es extensa, algunos de ellos son tan grotescos que en su día fueron noticia en toda España. La primera ocasión en la que prácticamente todos los españoles vimos TV3 fue una de ellas: cuando el humorista Pepe Rubianes se descolgó en una entrevista con sus famosas frases: "A mí la unidad de España me suda la polla por delante y por detrás". No contento con esto siguió: "Que se metan a España por el culo a ver si les explota dentro y le quedan los huevos colgando del campanario".

El periodista que estaba realizando la entrevista recibió la catarata de despropósitos del humorista con una risa incontrolable. Rubianes, espoleado por los aplausos y vítores del público remató su faena: "Que se vayan a cagar a la puta playa con la puta España que llevó desde que nací con la puta España. Que se vayan a la mierda ya".

El asunto provocó una airada protesta… a favor de Rubianes, con manifestaciones y camisetas que lo respaldaban con un lema que también alcanzó la fama: "Tots som Rubianes!".

A tiros con Sostres y el Rey
Otro gran momento de TV3 fue la intervención de un conocido escritor y guionista, que en no pocas ocasiones ha trabajado para la propia cadena pública catalana, Jair Domínguez, en el programa Bestiario Ilustrado, que se emitía en Canal 3, otra de las frecuencias de la corporación.

En esta ocasión no fue un desliz producto de la improvisación: para la escena se preparó un escenario en medio de un bosque y caricaturas a tamaño real con varias personas -entre ellas el periodista Salvador Sostres y Juan Carlos I- dibujados en el centro de unas dianas.

El sketch consistió en el propio Domínguez explicando las 'razones' que justificaban emprenderla a tiros con los personajes retratados. "La violencia es el último recurso, pero es un recurso", aseguraba el escritor segundos antes de descerrajar varios disparos al cartel que representaba al Rey.

El mismo Domínguez protagonizó una segunda polémica al publicar un tuit en el que deseaba la "muerte horrible" de todos los jugadores de la selección de fútbol española.

No es un pensamiento que parezca muy ajeno a las emisiones de TV3, en las que se llegó a justificar el atentado que sufrió Federico Jiménez Losantos en un documental sobre la banda terrorista Terra Lliure emitido en el año 2007.

La obsesión por Federico Jiménez Losantos y la idea de que cualquier cosa se puede justificar si se presenta en formato de humor han llevado a TV3 a emitir cosas como un sketch, en el conocido programa Polonia, en el que se escenificaba una entrevista del periodista a José María Aznar en el que se simulaba la práctica de una felación.

Nacionalismo a raudales
Del mismo modo, el sesgo político de la cadena es tan escandaloso como para llamar la atención del mismísimo Wall Street Journal, que dedicó un reportaje a la cuestión con una inicio demoledor como pocos: "Si usted es un matón, una prostituta o un delincuente en un programa emitido en TV3, lo más probable es que hable en español".

La afirmación es más contundente por cuanto que no se refiere a programas informativos o de opinión, sino de los productos de ficción de la cadena.

Pero quizá la propaganda política llegue a sus cotas más elevadas en los documentales de producción propia que emite TV3, bien sean sobre cuestiones de actualidad bien sobre temas más de fondo. En este sentido, son buenos ejemplos dos que se emitieron para analizar la marea independentista. El primero de ellos se llamó Adiós España, el segundo Hola Europa, unos títulos que ya son toda una declaración de intenciones.

Aún así, la directora de TV3, Mónica Terribas, aseguraba que no querían "convencer a nadie de nada", pero el plantel de líderes de procesos independentistas cuyas opiniones se recogían parecen más bien indicar lo contrario.

El último episodio en este sentido fue el programa destinado al público infantil en el que se hablaba de las cadena humana de la última Diada. Para ello se utilizaban los testimonios de niños alrededor de los 14 años que decían cosas como que "España tendrá que rendirse".

Deportes
Ni siquiera el mundo del deporte ha escapado al ambiente que contamina TV3, desde el periodista de la cadena que afirmó que "el Espanyol odia a Cataluña", pasando por un vídeo que presentaba a los jugadores del Real Madrid como hienas.

La obsesión con el Real Madrid se mezcla en no pocas ocasiones con la obsesión con el franquismo, como le pasó al presentador Josep Cuní, que señalaba que hablar de Santiago Bernabéu es "invocar el franquismo".

Y hay de aquellos deportistas que no celebren sus triunfos con las banderas correctas, preferiblemente la estelada independentista. Lo mínimo que puede ocurrirles es que las imágenes de su celebración se censuren, tal y como le pasó al campeón de motociclismo Marc Márquez.

Hablando de dictaduras
La Generalidad y TV3 se sienten muy ofendidos cuando se comparan alguno de los métodos del nacionalismo con los del primer nazismo, sin embargo el problema desaparece cuando la comparación va desde Barcelona a Madrid, como en un acto de presentación de la propia cadena en otoño de 2011 en el que se comparó a Rajoy con Franco.

Tampoco ha herido la sensibilidad ni de los periodistas de TV3, ni de los dirigentes de la Generalidad, declaraciones como las de Joan Tardá, que directamente tildó de nazis a los empresarios alemanes que trabajan en la región y les acusó de ser "cómplices de millones de asesinatos".

También en Avui
Avui, el diario que durante años fue propiedad en parte de la Generalidad –poseía un 20% de las acciones- y que hoy se ha fusionado con El Punt, fue también un ejemplo de cómo entienden el respeto algunos.

La lista de casos tampoco es corta, y entre ellos podemos encontrar a víctimas del terrorismo celebrando atentados en una viñeta. Otra muestra del peculiar y respetuoso sentido del humor de algunos fue el videojuego que el diario ofrecía a sus usuarios y que consistía en matar españoles. La invasión de los Spainators era su título en una jocosa referencia a la película Terminator.

La crítica en el Avui podía subir tanto de tono como para convertirse en amenaza, como en el artículo que amenazaba a varios de los primeros promotores de Ciutadans como Arcadi Espada, Albert Boadella y Félix de Azúa.

Una amenaza que no era en absoluto metafórica o implícita: "Marquémosles a fuego ardiente hagámosles la vida imposible para que sufran en campo propio aquello que ellos hicieron cuando mandaban realmente". Y por si quedaban dudas: "Pues nosotros también queremos exterminaros, qué caray. Divirtámonos hasta morir que la guerra, a cara descubierta, tal vez ya ha empezado".

Por supuesto, de todo esto ni la Generalidad ni el CAC han dicho nunca nada.

Bilingüismo
Las familias valencianas podrán votar el programa lingüístico del centro de sus hijos
Aunque se consultará a los padres, los resultados no serán vinculantes
Europa Press www.lavozlibre.com  18 Febrero 2014

Valencia.- Las familias valencianas podrán votar por primera vez el programa lingüístico del centro de sus hijos en el marco del sistema de enseñanza plurilingüe, puesto en marcha durante el curso 2012-13 por la Generalitat Valenciana, y en el que en la actualidad estudian más de 90.000 alumnos de Infantil.

Así se desprende de la orden que desarrolla el decreto del plurilingüismo y que regula la lengua base y el programa lingüístico de los centros públicos, la participación de los padres y el calendario de aplicación. La norma será uno de los temas que se abordarán en la Mesa Sectorial de este miércoles, han avanzado fuentes de la Consejería de Educación.

Desde el departamento de Campanar han recalcado que "va a ser la primera vez que Educación consulte a todos los padres de todos los centros públicos de la Comunidad sobre qué modelo prefieren, si un programa en valenciano o uno en castellano". La consulta será orientativa y teniendo en cuenta el resultado de la votación será la Consejería quien determine la lengua base para cada centro, han explicado.

Para ello, se valorarán también otros parámetros como los resultados de la evaluación diagnóstica o a la programación general de puestos escolares en ambas lenguas cooficiales. Por lo tanto, el resultado de la consulta no será vinculante, pero si podrá ser decisivo para la administración una vez ponderados los demás criterios de organización académica establecidos en la orden. En cuanto a los plazos, la consulta deberá hacerse antes de la entrada en vigor del plurilingüismo en Educación Primaria, es decir, los centros tendrán un plazo de dos años para definir su programa. Por otro lado, la votación también será necesaria en el caso de que el centro solicite un cambio en la lengua base.

Cabe recordar que el sistema de enseñanza plurilingüe establece dos programas lingüísticos, el programa plurilingüe en valenciano, cuya lengua base es el valenciano; y el programa plurilingüe en castellano, cuya lengua base es el castellano. En los centros docentes públicos podrá existir una sola lengua base, el valenciano o el castellano, o bien ambas en los que dispongan más de una línea.

PLAZOS
El plazo máximo para que los centros realicen y soliciten la autorización de su proyecto lingüístico será el 31 de enero anterior al inicio del curso 2015-16 en Primaria, 2018-19 en Secundaria y 2020-21 en Bachillerato. Los centros que soliciten la autorización del proyecto lingüístico para que éste sea de aplicación a partir del curso 2014-2015, no estarán sujetos a este plazo máximo. A la consulta, que pretende consultar y pulsar la opinión de los padres antes de instaurar una determinada planificación, se convocará a todos los representantes legales del alumnado matriculado en el centro, irá precedida de una campaña informativa, y será organizada por una comisión designada por el Consejo Escolar. Los resultados, que no serán vinculantes, así como el porcentaje de participación en la consulta de los representantes del alumnado, serán tenidos en cuenta a la hora de resolver el procedimiento.
 


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