AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 19 Febrero  2014

Catulña se llama Quico
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 19 Febrero 2014

EL SEPARATISMO catalán, con el silente aplauso de casi toda la Prensa cuando no va con ellos, ha perpetrado una fechoría más contra la libertad de los españoles, especialmente contra los que hemos tenido la suerte de poder escapar vivos de ese lodazal de corrupción y despotismo que desde hace 34 años es la Cataluña de Pujol y Mas. En nombre del pueblo catalán, que por lo visto se llama Quico, la Generalidad se gastará nuestro dinero demandando a siete humanoides identificados por el CAC, policía política audiovisual de Mas. El delito contra el pueblo catalán, o sea, Quico, es criticar la utilización por TV3 en la última Diada de niños educados en el odio a España y que componían el típico retablo totalitario nazi o soviético. Que un juez admita una demanda contra una persona física en nombre de un ente metafísico llamado pueblo catalán representado por unos políticos golpistas muestra cómo están la Justicia y Cataluña. Y España, que se deja.

Cuando se publicó el informe del CAC, pedí públicamente al Fiscal General del Estado una orden de alejamiento contra estos politicastros que usan torticeramente la legalidad española para montar el típico auto de fe contra sus aperreados judíos, siguiendo el ritual de siempre: insultar en los medios, perseguir en las instituciones y condenar en los juzgados a los que vemos con horror -y criticamos en uso de nuestro derecho-el totalitarismo en Cataluña.

Entiendo que Torres-Dulce estuviera muy ocupado defendiendo a la Infanta para perder el tiempo conmigo. Y sé que el PP y el PSOE disfrutan con estos atropellos, pero pueden y deben pararlos ya. Si no, continuarán con Sánchez Camacho lo que ya inició el CAC acusando de «promover el odio contra el pueblo catalán» a la diputada de Ciudadanos Inés Arrimadas, elegida con trescientos mil votos por ese pueblo de Cataluña que ni es pueblo ni catalán. Fíjese señor Fiscal: al CAC no le molesta que hagan programas en TV3 justificando el atentado contra mí, que me saquen en Polonia haciéndole una felación a Aznar (fantasía erótica del guionista, supongo), que le disparen al Rey y a Sostres en efigie o que en un telediario infantil salgan niños exhibiendo su odio a España. Y así, Tardá puede llamar nazi al que le lleve la contraria. A otros nos vejan y nos multan por llamar nazis a los nazis.

Cataluña
El CAC y otras fábricas de independentistas
Pablo Molina Libertad Digital 19 Febrero 2014

Artur Mas ha decidido denunciar en los juzgados al presidente de esta Casa. Da gusto que los jefes validen la esforzada labor de sus empleados siguiendo las sugerencias de sus informes a pesar de que estos no sean vinculantes, aunque al presidente del gobierno regional catalán no le quedaba más opción que acudir a la justicia, dado que la pretendida ofensa de los periodistas de Madrit iba dirigida, según los comisarios cacquianos, nada menos que contra el pueblo de Cataluña.

El pueblo catalán, como todo el mundo sabe, es muy sufrido. Sobre sus espaldas soporta la humillación de que la prensa de Espanya denuncie los latrocinios a que es sometido periódicamente por los nacionalistas, circunstancia que su clase política atribuye no a su pasmosa facilidad para el trinque, sino a un odio proteico hacia el pueblo catalán en su conjunto, fruto de una envidia ancestral. Los medios progresistas del resto de España consideran en cambio que lo que subyace en estos ataques a Cataluña es un ánimo separador, y tachan a los que critican los excesos del nacionalismo de ser una maquinaria de fabricar separatistas. Desde luego, mucho menos eficiente que el Comité Audiovisual de la Generalidad catalana, cuyas víctimas políticas contemplan cada vez con más alivio una eventual independencia de Cataluña por una mera cuestión de supervivencia.

El resto de fuerzas políticas catalanas con presencia en el parlamento regional no le van precisamente a la zaga al CAC en esa labor de fabricación de independentistas, puesto que, a excepción de Ciudadanos, todas coinciden en la necesidad de esquilmar todavía más el bolsillo del resto de los españoles para que los nacionalistas puedan seguir gobernando como hasta ahora. Igual que las organizaciones empresariales de aquella comunidad autónoma, cuya solución para el problema del separatismo es exactamente esa misma.

Ante semejante perspectiva, no puede resultar extraño que la línea de producción de partidarios de la independencia de Cataluña esté últimamente a pleno rendimiento, especialmente en aquellas regiones perjudicadas con más saña por el nacionalismo en cuestiones vitales para la vertebración de una nación como el reparto solidario de los recursos naturales. Si además trabajas para una firma perseguida por el CAC, como éste que suscribe, es normal que exista una identificación casi absoluta con el programa político de Oriol Junqueras, porque es que sale un juez partidario de las tesis separatistas y ordena el cierre, el embargo o la expropiación de la empresa, y muchas decenas de familias tendrían serios problemas para llegar a fin de mes, entre ellas la mía, que es algo que me preocupa todavía más si cabe.

En estos momentos, la independencia de España respecto a Cataluña es vista por muchos como un mal menor y, en todo caso, susceptible de ser esgrimida legítimamente en defensa propia. Sometidos a la tutela de las normas internacionales, el peligro de ser corneado o esquilmado sin piedad desciende notablemente. Todo en la confianza, sin duda excesiva, de que ni Rajoy ni sus sucesores suscriban con las autoridades del futuro Estado catalán un acuerdo de extradición.

El 'rojo descafeinado'
“Montoro fue comunista”
Manuel Llamas Libertad Digital 19 Febrero 2014

"¿Sabías que Montoro fue comunista?". De este modo tan rotundo se expresaba recientemente uno de los antiguos profesores universitarios del hoy ministro de Hacienda. Esto no significa que militase en el antiguo PC -como se ha llegado a afirmar- o que perteneciese a alguno de los dos grandes sindicatos (UGT y CCOO), puesto que ambos extremos han sido desmentidos por sus allegados, pero sí, al menos, que "simpatizó" durante su juventud con dicha ideología. Montoro fue uno de los primeros licenciados en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Autónoma de Madrid, que, por entonces -primera mitad de los 70-, era uno de los principales referentes antifranquistas del país. En aquella época, y bajo la fuerte influencia que había dejado tras de sí el mayo del 68 en la vecina Francia, el comunismo campaba a sus anchas en el movimiento estudiantil español, sin necesidad de blandir carnet, especialmente en la Autónoma.

Desde este punto de vista, se podría decir, por tanto, que el joven Montoro no se diferenciaba en exceso del resto de su quinta, ya que casi todos los universitarios de dicho centro profesaban ideas de izquierda, y ésta, en la España de entonces, se identificaba, básicamente, con el comunismo. No en vano, el socialismo brillaba por su ausencia como movimiento organizado durante la dictadura. De hecho, cabe recordar que, una vez iniciada la Transición, el PSOE no renunció al marxismo como ideología oficial del partido hasta la celebración del congreso extraordinario de 1979.

Uno de sus compañeros de promoción ya señalaba en su día que Montoro era un estudiante "inquieto socialmente, rebelde ante todo", además de ser "crítico con la dictadura", pero sin protagonizar un "activismo llamativo". “Lo suyo era el estudio, la lectura, los planteamientos teóricos”. Es decir, comulgaba con dichas ideas, pero desde la trinchera, sin necesidad de sufrir las molestias y apuros propios de la lucha obrera en las calles, corriendo delante de los grises. Casualmente, su primera mujer, funcionaria del Estado, destacaba por profesar una profunda militancia de izquierdas. Hecho que, sin embargo, no le impidió aceptar el cargo de subidrectora general de Gestión Económica y Financiera del Ministerio de Justicia bajo el Gobierno de José María Aznar, del que formaba parte su marido.

Mucho se ha hablado de los precedentes falangistas de destacados miembros de la izquierda española, pero no tanto de los antecedentes ideológicos de la actual cúpula del PP. En este sentido, el pasado izquierdista del hoy ministro de Hacienda no deja de ser una mera anécdota, salvo por el hecho de que su particular evolución política arroja, al menos, algo de luz sobre la sorprendente, y aún más dañina, estrategia fiscal desarrollada en los dos últimos años. Y es que, a diferencia de otros muchos excomunistas reconocidos, Montoro nunca superó la infección colectivista inoculada en sus tiempos de juventud, ya que transitó de cabeza hacia la socialdemocracia. Y ahí se quedó, para desgracia de los sufridos contribuyentes españoles. Rectificar es de sabios, pero perseverar en el error, aunque sea parcialmente, es síntoma de necedad.

Así, años más tarde congenió con el partido socialdemócrata que fundó Francisco Fernández Ordóñez, poco antes de unirse a la UCD de Adolfo Suárez. Hasta el propio Montoro admite en privado que fue un "rojo desteñido" en los tiempos de la Transición. "Desteñido", quizás, pero "rojo" al fin y al cabo. Por ello, su pensamiento político se caracteriza, sobre todo, por tener una "deriva social de primer orden", según señala su círculo más cercano. Montoro considera que “lo social ni es ni puede ser patrimonio exclusivo de los partidos de izquierda”. ¡Y tanto! Basta observar su desempeño al frente de Hacienda para percatarse de que el PP, gracias a él y a la inefable dirección de Rajoy, ha logrado adelantar por la izquierda tanto al PSOE como, incluso, a IU. Ni en sus sueños más húmedos habrían ideado los progres una confiscación tributaria como la orquestada por el ministro.

Así, mientras que el Gobierno del PSOE elevó la presión fiscal en 20.000 millones en 2010 y 2011, el PP la ha disparado en 31.000 millones entre 2012 y 2014. También ha sido el PP, no el PSOE, el que ha castigado a las empresas españolas con la mayor subida de impuestos de Europa; y a los trabajadores con el mayor aumento fiscal de la OCDE, hasta el punto de que los mileuristas españoles pagan ya más IRPF que alemanes y franceses; y a los autónomos les ha machacado con un histórico incremento del 20% en sus cuotas a la Seguridad Social. Por no hablar de los aberrantes abusos y la elevada inseguridad jurídica que ha propiciado Montoro en su guerra abierta contra el fraude fiscal. Su único objetivo al respecto ha sido recaudar lo máximo posible, al coste que sea necesario, sin importar el brutal daño infligido a familias y empresas. Todo con tal de mantener el sobredimensionado e insostenible aparato estatal en pie.

De ahí, precisamente, su rotundo fracaso a la hora de equilibrar las cuentas públicas. En esto, el PP tampoco se ha diferenciado un ápice del PSOE. España sigue registrando un déficit próximo al 7% del PIB, el mayor descuadre fiscal de la Zona Euro, mientras que la deuda pública ya supera el 94%, su nivel más alto desde 1909, y avanza sin remedio hacia el umbral del 100%. ¿Recortes? ¿Contención? ¿Ahorro?... ¿Dónde? Si el capital extranjero ha rebajado la tensión sobre el mercado de deuda española no ha sido gracias al ridículo plan de ajuste del Gobierno popular sino a la promesa lanzada por el presidente del BCE, Mario Draghi, a mediados de 2012, con su ya célebre "haré lo que sea necesario" para salvar el euro. Traducción: compraré toda la deuda española e italiana que haga falta para evitar la quiebra de ambos países.

Ahora, a la vista de su evolución ideológica, se entiende mucho mejor el antes y después de Montoro en materia de impuestos tras ser nombrado ministro de Hacienda. El auténtico Montoro, el de verdad, es el actual. El otro, el que defendía bajar impuestos y reducir gasto público para impulsar la recuperación, hablaba por boca del político obediente que asume a pies juntillas y sin rechistar el postulado que en cada momento convenga electoralmente a su partido. "Montoro, creo que te has convertido en un socialdemócrata", advertía Esperanza Aguirre para expresar su total rechazo a las numerosas y constantes subidas de impuestos aprobadas por el ministro. Se equivocaba usted, doña Esperanza: Montoro nunca ha dejado de ser un rojo descafeinado... o no tanto.

Andalucía
Sin resignación, sin esperanza
José Luis Roldán Libertad Digital 19 Febrero 2014

Sabido es que la esperanza es una redomada embaucadora -no me refiero a la Shoshi de Triana-, que camina siempre dos pasos por detrás de la realidad -aunque hable en tiempo futuro- sin alcanzarla nunca. Mil veces, quienes ya ni tememos ni esperamos, hemos advertido a los candorosos: lasciate ogni speranza…; y no por ello ha dejado de afligirnos observar como esa tierna gente pena de tristeza en tristeza persiguiendo un sueño imposible: el de una Andalucía libre, próspera y decente.

Los sondeos de opinión más diversos vuelven a augurar lo que algunos supimos hace tiempo: que las futuras generaciones no conocerán esa Andalucía imposible. Este éxodo dura ya tanto como el de Moisés y, sin duda, lo superará; la diferencia es que aquí no hemos dejado atrás la servidumbre y ni en sueños se vislumbra la tierra prometida. Nos preguntábamos el otro día, parafraseando unos versos de La vida es sueño, qué delito habíamos cometido los andaluces para merecer el castigo terrible de un régimen inútil y pernicioso. Un lector perspicaz, al que agradezco especialmente el comentario, dio la respuesta con otra pregunta cargada de ironía: ¿acaso votarlos?

En efecto, aunque dé vergüenza decirlo. Ciertamente, votarlos es la causa principal. Es así, para vergüenza nuestra. El régimen, valiéndose del poder tremendo de la propaganda y el adoctrinamiento, ha convertido la ciudadanía en masa acomodaticia; y ha conseguido, a la postre, que actúe como los imbéciles: en perjuicio propio y sin beneficio para nadie.

Hannah Arendt lo sabía y lo dijo: los totalitarismos sólo son posibles allí donde existen masas incapaces de reconocer sus propios intereses. Las masas no se mantienen unidas por la conciencia de un interés común y carecen de esa clase específica de diferenciación que se expresa en objetivos limitados y obtenibles… Es más, los regímenes totalitarios gobiernan y se afirman con el apoyo de las masas.

La sacrosanta voluntad de las masas nos ha deparado estar cada vez más lejos de Europa y más cerca de Venezuela y Cuba. Los hombres de luz, cegados por tan intenso fulgor, desorientados, han dado la espalda no sólo al progreso, sino, también, a la decencia.

La realidad no engaña; esta es la triste imagen de nuestra tierra: corrupción, mucha corrupción, sólo corrupción, todo corrupción; y pobreza. Educación, poca educación, mala educación; y mucho adoctrinamiento. Trabajo, poco trabajo (tasa de paro: 37%) y malo (liderando las tasas de precariedad laboral y mileurismo). Además, la crisis económica, en lugar de avivar el seso y despertar conciencias, ha servido, paradójicamente, para acrecentar la mole acrítica y sumisa. Aquí hasta las catástrofes -ya sean por natura, o por humana industria- benefician al régimen; vean, si no, en las hemerotecas lo que termitas, inundaciones, fuegos, crisis y humanas negligencias han hecho por la supervivencia del régimen.

Aquí todo parece ser de otra manera. Uno mira a su alrededor y sabe, y constata, que ninguna otra sociedad soportaría mansamente lo que aquí sucede. Puede que seamos distintos. Tal vez, como los bueyes, estemos hechos para el yugo.

Entonces, ¿qué esperar? ¿Podría ser de otro modo? Además, visto lo visto (¿eres tú, acaso, el enviado; o hemos de esperar a otro?), mejor no esperar nada; como dijo un bonachón personaje de una película de Alfred Hitchcock: bienaventurados los que nada esperan, porque no quedarán decepcionados.

Las leyes de estupidez y el debate independentista
Fernando Glez. Urbaneja www.republica.com 19 Febrero 2014

En política y en general en la acción social, los primeros movimientos suelen tener buen cálculo, los primeros objetivos se alcanzan con éxito prometedor; luego las cosas se empiezan a complicar, y hasta se puede perder el control. A veces llega el invierno ruso que obliga a penosas retiradas cuando casi se alcanza la tierra prometida. Dejarse llevar por las bases, por la presión social, puede llevar a esas consecuencias.

El caso del soberanismo escocés, tan ilustrativo para el catalán, atraviesa por las primeras fases de descontrol; primero sintieren la euforia de acercarse a la tierra prometida, llena de miel y frutas frescas; luego empezaron a percibir los obstáculos, ahora dicen que son barreras menores, tigres de papel. Advierten que a los ingleses no les interesa perder el mercado escocés, que los europeos no podrán vivir sin Escocia, que el euro es indudablemente escocés… pero son argumentos reversibles, con el agravante de que los que están en el eje del vértigo son ellos.

En Europa aprendieron la lección de que los referéndums son peligrosos, que el personal no contesta a lo que le preguntan sino que responde a estados de ánimo o a otros sentimientos. No es probable que Europa vuelva a plantear un referéndum (sin demérito de modelos a la suiza donde se pregunta mucho sobre asuntos locales) y el previsto en Escocia y pretendido en Cataluña goza de muy pocas simpatías, menos aún cuando se reviste de práctica de democracia elemental.

El debate escocés, una vez que el Gobierno de Londres aceptó el reto de una consulta con pregunta inequívoca y pactada, parecía discurrir por cauces propios de caballeros británicos, educados y distantes. Mera apariencia, los asuntos de soberanía que llevan a amputaciones históricas, no pueden ser amables, cursan con tensión, muchas veces hasta con violencia no buscada, y siempre producen heridas difíciles de curar. En Escocia se empieza a agriar el debate y pronto se escucharán argumentos desagradables.

Y con respecto al caso catalán está solo empezando; los sentimientos de incomprensión y desdén por ambas partes están en fase germinal; a medida que se desplieguen argumentos y posiciones crecerá la desavenencia; cuando sale el genio de la lámpara no es para pacificar y volver a meterlo suele ser más difícil que sacarlo. Cuando los escoceses decidan, y su indicación será relevante para catalanes y españoles, las alternativas políticas disponibles para el Gobierno catalán serán pocas, salvo asumir una confrontación inquietante. Quedará la puerta de unas elecciones con el argumento básico de la independencia y un desarrollo posterior plagado de incertidumbres.

Carlo M. Cipolla, historiador y demógrafo, expuso las leyes fundamentales de la estupidez humana en las que clasificaba los comportamientos de incautos, malvados, inteligentes y estúpidos. Los primeros producen a otros un bien, sin provecho propio; los segundos obtienen beneficio propio procurando pérdida o mal a los demás; los terceros obtienen beneficio y procuran provecho a los demás. Los estúpidos causan perjuicios a otros sin obtener provecho alguno. Me pregunto sobre los prototipos que dominan el debate soberanistas/independentista y me sale que hay más estupidez que maldad, sin espacio para incautos o inteligentes.

El País, El Mundo y La Vanguardia
Marcello www.republica.com 19 Febrero 2014

En los últimos tres meses se han producido tres notorios ceses de los directores de los diarios La Vanguardia, El Mundo y El País, siguiendo la que parece ser una hoja de ruta premeditada de los primeros poderes del país. En los tres casos las respectivas empresas editoras han vestido los ceses de José Antich, Pedro J. Ramírez y Javier Moreno como decisiones meramente empresariales, aunque parece bastante claro que en todos los relevos han influido claras motivaciones políticas que anuncian cambios inmediatos en las respectivas líneas informativas y editoriales de los tres diarios.

Algo que ya se aprecia, en favor de la unidad de España, en las páginas de La Vanguardia (antes favorable al proceso independentista de Artur Mas) y en las de El Mundo (hasta hace poco, muy crítico con el Ejecutivo del PP). Vuelco ideológico e informativo que tiene desconcertadas a las redacciones de los tres diarios y que también se había iniciado en El País, muy en línea con la política económica y social del Gobierno y que ahora consumará su giro editorial hacia el centro liberal.

Por supuesto, la revolución tecnológica y de Internet y la crisis económicas de los grandes diarios impresos españoles (y de todo el mundo) figuran en el argumentario de las empresas editoras para justificar los ceses en los tres periódicos. Pero los nombramientos respectivos de Marius Carol en La Vanguardia, Casimiro García Abadillo en El Mundo y Antonio Caño en El País no son, a la vista de sus respectivas trayectorias, la prueba fehaciente de la llegada de magos tecnológicos y la garantía de una mejora inmediata de las cuentas de resultados.

Más bien anuncian la llegada de tres directores anodinos, más manejables por su empresas y propicios a un mejor entendimiento con el poder, en un tiempo considerado crítico para la vida política, económica e institucional (La Corona ahí incluida) española.

Todo ello está siendo acompañado con los continuos ERE y reducción de plantillas en casi todos los medios españoles y con el hundimiento de los nuevos canales de televisión digital, lo que está provocando inquietud en la profesión periodística española y el temor de un recorte creciente de la libertad de expresión y la presunta responsabilidad que en toda democracia se atribuye a ‘la prensa’ como ‘cuarto poder’ o contrapoder del Ejecutivo y del resto de los poderes del Estado, Legislativo y Judicial, que en el caso español no están separados (solo sus funciones) sino más bien acumulados en el presidente del Gobierno de la nación.

En el fondo de esta reconversión ideológica e informativa de los citados tres grandes periódicos nacionales -ABC y La Razón son puros adláteres del poder-, subyace el argumento fatal de la actual situación de emergencia española, que no solo afecta a la unidad de España -en el caso de Cataluña- y a la política y a las instituciones si no también a la estabilidad económica del país, lo que explicaría la pretendida presencia del poder económico en estas operaciones que han tenido su punto de apoyo, en comportamientos que se han considerado ‘desestabilizadores’ en los caso de El Mundo y de La Vanguardia, y ‘temerarios’ en algunos despliegues de El País (desde donde, por ejemplo, Santos Juliá pidió hace poco la abdicación del Rey).

Una movida general, en las fuentes de la creación informativa y editorial, que se produce en vísperas de un largo período electoral de año y medio en el que se teme un deterioro de los dos grandes partidos PSOE y PP con la pérdida de la hegemonía bipartidista -otro elemento crucial de estabilidad-, y cuando parecen avanzar procesos judiciales de alto voltaje como son los de los casos Nóos, Gürtel y ERE de Andalucía que, presuntamente, verán reducida la potencia de los primeros altavoces mediáticos del país.

Y a no perder de vista en todo esto, cuya autoría e iniciativa se le imputa al palacio de la Moncloa que preside Rajoy, la premeditada colaboración en todo ello de Alfredo Pérez Rubalcaba (y de Felipe González y Juan Luis Cebrián) desde la alta dirección del PSOE.

Exane-BNP echa un jarro de agua fría a España: nos hemos pasado de euforia
"España, recuerda que eres mortal". Así titula Exane-BNP Paribas un informe de más de 100 páginas sobre España. Un auténtico jarro de agua fría, que personaliza especialmente en la banca: "descuentan beneficios récord y esto es irreal".
Mercados. www.vozpopuli.com 19 Febrero 2014

Exane BNP Paribas ha realizado una llamada a la prudencia en España, a través de su analista jefe, Santiago López quien se ha tomado la molestia de recabar la opinión de 17 de los analistas de Exane para un informe de 88 páginas sobre España. El resultado no es alentador. Se nota que López, famoso por su dureza con la banca española, intenta suavizar el mensaje, pero deja claro que los mercados se han pasado en su euforia.

“The Ex-pain Report: memento mori”. (Expain por lo de Exane y Spain y en latín, “recuerda que morirás”). Un documento que reconoce los avances impulsados desde el Ejecutivo y que la situación no es la de hace algo más de un año, pero pone de manifiesto que gran parte del tirón del mercado se debe a las palabras mágicas de Mario Draghi.

Especialmente duro es con el sector bancario, al que mantiene una recomendación total de venta, con potenciales de caída del 20% para Santander y BBVA, del 25% para Popular, de cerca del 40% para Sabadell y Bankinter y del 50% para Bankia.

¿Lo nunca visto?
Los precios actuales del sector financiero descuentan retornos de doble dígito, en línea con el coste del capital, algo que supondría “beneficios récord nunca vistos antes”, lo que a López le parece muy difícil, pese a que el entorno macro haya mejorado algo.

En la nota explicativa a sus clientes, los expertos de Exane indicaban que “el 80% de las compañías que cubrimos en España (casi todo el IBEX y muchas small caps, en total casi 60) las tenemos en underperform o neutral. Sólo 19% están en outperform”.

Todo esto llega, “sin ninguna coordinación a nivel empresa/estrategia, ni nada parecido”, solo el resultado de las opiniones individuales de sus analistas.

España respira, por tanto, un exceso de euforia que debe corregir. López ha sido duro con los bancos en los últimos tiempos, aunque sus argumentaciones están más que bien fundadas. Pero no sólo es crítico con los bancos. En mayo de 2013 alertaba sobre “cuestiones como la nacionalización de apartamentos en Andalucía o el incremento del Fondo de Garantía de Depósitos para pagar a preferentistas”.

También, “la economía sumergida, un fraude que si aflorara, generaría unos ingresos al estado del 8% del PIB, que harían decir adiós al déficit”. Sin olvidar, “la presión asfixiante de las clases medias: 3,5 millones de personas, el 18% de los contribuyentes (pero sólo el 7% de la población) suponen el 70% de los ingresos por IRPF. No se trata de subir más impuestos. El problema es cortar los gastos improductivos. La gigantesca estructura del estado consume alrededor del 50% de los ingresos. En el actual estado de emergencia económica, no es aceptable mantener déficits del 6% cuando están relacionados con gasto público improductivo. No es una cuestión de austeridad, sino de en qué áreas hay que implementar esa austeridad”.

Pese a los mejores datos macro, está claro que en Exane contempla que hay pocos avances sobre todo esto que denunciaba.

Iniciativa jurídica pionera
La Audiencia Nacional investigará actos de genocidio cometidos por la banda terrorista ETA en España
Redacción.  latribunadelpaisvasco.com 19 Febrero 2014

Estas mismas fuentes han precisado que la Sala de lo Penal admite esta competencia en una resolución acordada el pasado 29 de enero. Con esta decisión, según las mismas fuentes, se abriría la puerta a eliminar la prescripción de los crímenes cometidos por ETA desde 1977.

Precisamente, la Audiencia Nacional adopta esta decisión a partir de una querella presentada ante este tribunal el pasado mes de agosto por la familia de una víctima de uno de los 326 asesinatos cometidos por la banda terrorista que se declararon prescritos.

La querella, presentada como acusación particular, va dirigida contra varios altos dirigentes de ETA. Según las mismas fuentes, en la querella se pide aplicar la doctrina de los juicios de Nüremberg contra los altos dirigentes del régimen nazi.

Esta querella recayó en el Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional que dirige Javier Gómez Bermúdez que, en un auto dictado el 16 de octubre de 2013, decidió no admitirla a trámite.

Los querellantes presentaron entonces un recurso de apelación ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional que ahora ha reconocido la competencia del juez para investigar estos hechos y por tanto devuelve las actuaciones a su Juzgado para que ordene las diligencias que estime oportunas.

La querella, de más de 1.200 páginas, fue presentada bajo la dirección letrada de Miguel Ángel Rodríguez Arias experto en Derecho Internacional, quien también ha tenido el apoyo de la asociación Dignidad y Justicia. Los querellantes han pedido que se decrete el secreto de las actuaciones.

Se trataría de la primera vez que se reconoce la competencia de la Audiencia Nacional para investigar actos de genocidio cometidos en España, que no llegaron a ser reconocidos tras la investigación del juez Baltasar Garzón en relación con los crímenes del franquismo.

El Supremo rechaza otro recurso de la Generalidad contra una sentencia que ordena aplicar el bilingüismo escolar
Se acumulan las sentencias judiciales que le recuerdan a la Consejería de Enseñanza que la inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán es ilegal. El Alto tribunal ordena que se apliquen de manera inmediata las medidas cautelares para que castellano y catalán sean lenguas vehiculares. Convivencia Cívica Catalana estudia querellarse contra Rigau por prevaricación, desacato y desobediencia a los tribunales.
Alejandro Tercero www.cronicaglobal.com 19 Febrero 2014

Nuevo golpe judicial a la inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán. El Tribunal Supremo ha desestimado otro recurso de casación que la Generalidad había interpuesto contra las medidas cautelares dictadas en enero de 2013 a un colegio público de las afueras de Barcelona ordenándole "adoptar cuantas medidas sean precisas" para que una alumna de primaria reciba sus clases en ambas lenguas oficiales: catalán y castellano.

La sentencia está fechada el 10 de febrero pasado, y es idéntica a otras tres que se han dictado a lo largo del último mes. Además, se suma a otros autos del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) emitidos en las últimas semanas que, por una parte, fijan en un 25% como mínimo el uso del español como lengua vehicular escolar, y por otra, advierten a la Generalidad que impartir únicamente la educación física en castellano no es suficiente puesto que constituye un "artificio de mera apariencia".

En la sentencia conocida este lunes, el Tribunal Supremo subraya que "las medidas cautelares" buscan "evitar que durante el tiempo que transcurre desde el inicio del proceso, hasta que recae sentencia definitiva, se pueda producir la pérdida de su finalidad".

E insiste en que "teniendo en cuenta que el paso del tiempo, y el retraso en su aplicación, curso tras curso, genera a los alumnos un perjuicio que puede ser irreparable a los efectos pretendidos en el recurso; sobre todo, cuando se sabe, al tiempo de resolverse el incidente cautelar, y atendidos los abundantes precedentes judiciales de esta Sala, cuál será el sentido y contenido de la sentencia que ponga fin al proceso", en referencia a nueve sentencias dictadas por el Tribunal Supremo entre diciembre de 2010 y noviembre de 2013 que avalan el derecho a los alumnos a recibir educación bilingüe en Cataluña.

Además, el Tribunal Supremo impone las costas procesales a la Generalidad, hasta un máximo de 3.000 euros.

Una decena de procesos judiciales pendientes
Según Convivencia Cívica Catalana, la entidad que ha asesorado jurídicamente a la alumna afectada, todavía están pendientes de resolverse alrededor de una decena de procesos judiciales similares, que todo apunta que lo harán en la misma dirección.

Además, desde la entidad están estudiando la posibilidad de querellarse contra la consejera de Enseñanza de la Generalidad, Irene Rigau, por prevaricación, desacato y desobediencia a los tribunales, puesto que sigue negándose a cumplir las sentencias que ordenan a la Consejería aplicar de forma inmediata el bilingüismo en las escuelas.

Este mismo lunes también se ha conocido, según ha publicado La Razón, que la fiscalía actuará contra el Gobierno autonómico de Cataluña si, una vez se resuelvan todos los recursos en relación a las sentencias del TSJC que ordenan impartir al menos un 25% de las clases en castellano, este se niega a cumplirlo.

Ya hay más de 1.300 familias de toda Cataluña que han reclamado una educación bilingüe para sus hijos, sin que, de momento, la Consejería de Enseñanza haya atendido sus peticiones.

CATALUNA Ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña
Manos Limpias presenta una querella contra Mas por 'sedición' y 'rebelión'
EFE Barcelona El Mundo  19 Febrero 20

El sindicato Manos Limpias ha presentado ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña una querella contra el presidente de la Generalitat, Artur Mas, y sus aspiraciones soberanistas por los presuntos delitos de sedición, rebelión, prevaricación y desobediencia a la autoridad judicial.

Según consta en la querella, de 73 páginas, el sindicato de funcionarios públicos, como se define, justifica esta querella por, entre otros motivos, la resolución aprobada en el Parlament el 27 de septiembre de 2012, en la que se declara que "Cataluña debe iniciar una nueva etapa basada en el derecho a decidir" y pide avanzar "hacia más estructuras de estado", lo que Manos Limpias interpreta como un intento de Mas "a favor de la desmembración de España", lo que "contraviene la legislación vigente".

También esgrime para sustentar su querella la creación del Consejo Asesor para la Transición Nacional, para que "formule las líneas del nuevo Gobierno independiente" al margen del marco constitucional, un organismo que contempla "organizar una consulta -de la que ya hay fecha (9 de noviembre de 2014)- al margen de las disposiciones legales del Estado", y la posibilidad de una declaración unilateral de independencia.

Por todas estas cuestiones, Manos Limpias cree que Mas prevarica por dictar "a sabiendas" medidas que van contra el ordenamiento jurídico y cae, presuntamente, en un delito de desobediencia a la autoridad judicial.

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Navarra, la joya de la corona
Carlos Iturgaiz Estrella Digital 19 Febrero 2014

Los partidos nacionalistas vascos en su conjunto siempre han suspirado por la llamada Zazpiak bat, es decir, la Euskal Herria de las siete provincias. Incluso, en tantas y tantas ocasiones, hemos escuchado al brazo político de los asesinos de ETA decir que en esa hipotética Euskal Herria independiente, la ciudad navarra de Iruña, es decir Pamplona, sería la capital de su "imperio" imaginario.

Es curioso como siempre manipula el nacionalismo la historia a su provecho y no cuentan ni recuerdan, porque no les interesa, que parte de las actuales provincias vascas, en la historia de nuestro país, estaban integradas en el antiguo Reino de Navarra, y hoy pretenden que Navarra sea parte del País Vasco y no al revés como debiera ser si nos acogiésemos a la rigurosidad de la historia.

Para el nacionalismo vasco en general, Navarra ha sido y es como esa joya de la corona a conquistar de cualquier manera

Afortunadamente hoy día, a pesar de los deseos nacionalistas, la realidad es que las dos Comunidades son vecinas y con muchos lazos entre sí, pero cada una desde la separación con su propia identidad diferenciada.

Pero convengamos que para el nacionalismo vasco en general, Navarra ha sido y es como esa joya de la corona a conquistar de cualquier manera, ha sido una de las reivindicaciones de los nacionalistas en general y de esa fracción de criminales etarras para matar cobardemente mientras no se uniese al País Vasco y sigue siendo en sus delirios de intentos de negociación una exigencia irrenunciable.

En el vergonzoso proceso de negociación que Zapatero puso en marcha con la banda terrorista ETA, entre los temas a negociar y a ceder por el dirigente socialista con la banda terrorista estaban el acercamiento de los presos a cárceles vascas y la anexión de Navarra al País Vasco. Era la hoja de ruta que le había señalado el presidente de los socialistas vascos Jesús Eguiguren, quien la había pactado con Otegi y que Zapatero siguió a pies juntillas apostando de esta manera según él, por poner precio político a la paz.

La esencia de todo ello era el deseo de los Eguiguren y compañía en que las izquierdas deben entenderse y alinearse conjuntamente para desalojar al centro derecha del poder fuese donde fuese. Esta teoría siempre ha sido del agrado de los dirigentes socialistas, y la han puesto en marcha dependiendo del sitio y de sus características por diversas vías. En Cataluña pactando el PSC con los independentistas de ERC y los comunistas en aquel infame tripartito para los catalanes; en Galicia pactando con los también independentistas del BNG; o en Andalucía gobernando en coalición con los comunistas tras el triunfo del PP en las autonómicas de esa región, por poner algunos ejemplos entre muchos otros.

Los socialistas han vuelto a sus orígenes al cortejar hoy día con los proetarras de Bildu para que caiga el Gobierno de Navarra de UPN

Pero lo terrible es que en Navarra los socialistas están en estos momentos como los pavos reales en el cortejo sacando todas sus plumas de colores para entenderse con una Bildu proetarra encantada de darle los votos que sean necesarios para desalojar al centro derecha del gobierno de la Comunidad Foral de Navarra.

Es decir, los socialistas han vuelto a sus orígenes, de encabezar la pancarta "Nafarroa Euskadi da" (Navarra es Euskadi) en los principios de los años ochenta, al cortejar hoy día con los proetarras de Bildu para que caiga el Gobierno de Navarra de UPN.

Y mientras todo esto ocurre en el viejo Reino, el portavoz socialista navarro, Roberto Jiménez, se dedica a desautorizar las mismísimas declaraciones de Elena Valenciano que hacía en sentido contrario a pactar cualquier cosa con Bildu, con un tajante "El PSN soy yo", y a tragarse la frasecita en Ferraz.

Frase circunscrita a lo que estaban haciendo los socialistas en Navarra desde hace tiempo, ya que como ha aparecido en los comunicados internos de Bildu, y dicho por los propios proetarras, los socialistas navarros llevaban tiempo cocinando esta estrategia con la izquierda abertzale.

Mientras todo esto estaba ocurriendo en Navarra, resulta que aparece en algunos medios de comunicación que tras la reunión que mantuvieron la semana pasada el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el lehendakari, Íñigo Urkullu, decidieron actuar conjuntamente en un plan para abordar el final de ETA, y el propio presidente Rajoy pidió con total lealtad al principal partido de la oposición, el Partido Socialista, que se uniera a ese acuerdo.

Los socialistas preferirían entregar a los nacionalistas y a la organización terrorista ETA Navarra
La respuesta de los socialistas no se ha hecho esperar, y están dispuestos a pactar con Bildu en Navarra con tal de desalojar con una moción de censura a Yolanda Barcina de la presidencia del gobierno de Navarra, demostrando su total deslealtad a aislar a los que aún hoy día no condenan la violencia.

Desgraciadamente los socialistas preferirían entregar a los nacionalistas y a la organización terrorista ETA la Comunidad Foral de Navarra, con tal de que el centro derecha navarrista y español no gobierne esa comunidad.

No olvidemos que Ibarretxe en el País Vasco se apoyó en los votos de la izquierda proetarra para sacar su investidura adelante en el Pais Vasco, harían mal los socialistas en no recordar ese episodio ya que ese apoyo siempre está contaminado y que te hace rehén de los antidemócratas, pero mucho me temo que desgraciadamente los socialistas navarros hayan tomado ya la determinación y quieran correr el riesgo de hacerles el juego a los nacionalistas que pretenden romper y destruir España.

El papel de los socialistas navarros
Frases Republicanas
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com 19 Febrero 2014

Azaña en sus memorias refleja su pensamiento sobre la estupidez nacionalista de esta manera:
“Aguirre no puede resistir que se hable de España. En Barcelona aceptan no pronunciar siquiera su nombre. Yo no he sido nunca lo que llaman españolista ni patriotero. Pero ante estas cosas, me indigno. Y si esas gentes van a descuartizar a España, prefiero a Franco. Con Franco ya nos las entenderíamos nosotros, o nuestros hijos, quien fuere. Pero esos hombres son inaguantables. Acabarían por dar la razón a Franco. Y mientras, venga pedir dinero, y más dinero...”

Por otra parte, Negrín, presidente del Gobierno de la República española en plena Guerra Civil, refleja, según refiere Julián Zugazagoitia en sus memorias, expresó las siguientes ideas:
“[…] Pero se trata de España, ¡de España!, que temo mucho no acabe siendo desmembrada, a favor de nuestra propia estupidez, que nos lleva a considerarnos vascos, catalanes, gallegos, valencianos, por las potencias europeas, en un último cambalache diplomático-mercantil. Este temor es el que me da fortaleza. Si no creyera que tengo que oponerme a que España desaparezca, hace tiempo que hubiera renunciado a pedir sacrificios y me hubiera quitado, ¡con mucho gusto!, de en medio. El espectáculo de estos niños de Granollers, suceso tan común en estos tiempos, me tiene destrozado moralmente.”

“[…] No estoy haciendo la guerra contra Franco para que nos retoñe en Barcelona un separatismo estúpido y pueblerino. De ninguna manera. Estoy haciendo la guerra por España y para España. Por su grandeza y para su grandeza. Se equivocan los que otra cosa supongan. No hay más que una nación: ¡España! No se puede consentir esta sorda y persistente campaña separatista, y tiene que ser cortada de raíz si se quiere que yo continúe siendo ministro de Defensa y dirigiendo la política del Gobierno, que es una política nacional. Nadie se interesa tanto como yo por las peculiaridades de su tierra nativa: amo entrañablemente todas las que se refieren a Canarias y no desprecio, sino que exalto, las que poseen otras regiones, pero por encima de todas estas peculiaridades, España”

Quienes se proclaman sucesores de aquellos personajes, con estolidez asnal, han olvidado aquellas palabras de quienes, defendiendo la república o el socialismo, no abominaban de España y sufrían ante el temor de su despedazamiento. Mucha memoria histórica para otras cosas y muy poca para lo sustancial, lo nuclear de la idea republicana. Parece mentira que tanta mediocridad, ignorancia y olvido del pasado nos esté llevando a situaciones realmente tragicómicas si no fuera porque se está jugando con las cosas de comer.

Por supuesto me refiero a lo que está transcurriendo en Cataluña, de lo que los socialistas son parte muy culpable pues de los nacionalistas no cabe esperar otra cosa.

Pero a lo que me voy a ceñir en este artículo es a la abominable actitud y estrategia de los socialistas navarros, pactando y conspirando con Bildu y los que persiguen sin desmayo la configuración de un nuevo marco jurídico-político con Navarra como parte de una Euskal Herria independiente (país este inexistente en los anales de la historia por mucha invención que se esté haciendo desde los pupitres y los estercoleros).

Resulta sarcástico y sonrrojante el devenir al que parece se está llevando la política en la Comunidad foral navarra de la mano de los socialistas, que solamente son nueve de los cincuenta parlamentarios de los que consta la Cámara, mientras que UPN le duplica y aún le sobra uno (19 parlamentarios). Pretender sustituir en la presidencia a un partido claramente mayoritario, puesto que cada uno de los grupos que forman el puzzle parlamentario no llega ni con mucho a la mitad de los parlamentarios de UPN, es, simplemente un golpe de Estado, una trama organizada contra la democracia con la excusa baladí de una supuesta corrupción que debe dilucidarse, en su caso, en los tribunales de justicia si hay motivo para ello. Después de una sentencia condenatoria se exigirían responsabilidades políticas.

Pero lo más lamentable e insultante para la sensibilidad de quienes hemos estado defendiendo el Estado de Derecho, la libertad y la democracia contra los liberticidas y mafiosos, cómplices de genocidas, del entorno etarra, es que pretendan pactar con Bildu ese golpe de Estado antidemocrático mediante una moción de censura francamente vomitiva.

Si la dirección del Partido Socialista lo permite será cómplice, una vez más, de un desafuero, de una conspiración deleznable, de la utilización de métodos traicioneros y sedicentes contra la dignidad y la justicia de los que han estado jugándose el tipo frente a la camorra vascongada, contra ETA y contra los que han segado las libertades públicas de la ciudadanía no secesionista. Todo por un plato de lentejas y la ambición de alguien que no tiene otra ideología que la prebenda, con un hambre desmedida de poder.

Tras 18 años de militancia en el Partido Socialista me fui de éste en el año 2000. Ya entonces, con mucho menos motivo, ya intuía lo que se venía en las políticas que luego se han ido desarrollando. No pude adoptar decisión más acertada. Me siento avergonzado de haber pasado por ese partido, aunque no de mis posiciones y actuaciones mientras desarrollé responsabilidades orgánicas o institucionales.

Allá ellos y la conciencia de los que les votan.

Cataluña
Artur Mas ya es un chiste de Eugenio
José García Domínguez Libertad Digital 19 Febrero 2014

Como Gorbachov, que comunicó la disolución de la Unión Soviética en el quinto canal de la televisión rusa durante el horario de la programación infantil, Artur Mas se ha ido a esconder entre las páginas de un periódico italiano, el Corriere della Sera, para anunciar a los gentiles que no habrá referéndum alguno el próximo 9 de noviembre. Tal como preveían los escépticos, pues, la machada del president va a quedarse en un prosaico adelanto de las elecciones regionales. Ya se sabe, las cosas del tío Paco y sus legendarias rebajas. En muy previsible consecuencia, el eje de la política catalanista procederá a desplazarse desde la monserga ecuménica a cuenta del derecho a decidir hacia otro monólogo coral sobre el derecho a fantasear.

Ahora, el guión del sostenella y no enmendalla requerirá asustar a Madrit con el cuento del hombre del saco, llámese Junqueras o asimilado, y una eventual declaración unilateral de independencia al estilo épico-cantinflesco de Macià y Companys. Las célebres plebiscitarias. Si no queríais caldo, dos tazas, como de antiguo nos viene advirtiendo el melifluo Duran. Aunque si la Asamblea Popular de la Albania comunista pudo establecer la inexistencia de Dios, Pío IX la infalibilidad del Papa, o Thomas Friedman ordenar que la Tierra es plana, yo no veo el inconveniente a que Junqueras proclame la independencia de Cataluña tras tomarse un par de carajillos de anís. De acuerdo con el Derecho Internacional, es sabido, a fin de que nazca un Estado se precisan un territorio y una población que sean efectivamente controlados por la nueva autoridad.

Nada entonces impedirá al Junqueras de turno declararse Napoleón, en el supuesto, claro, de que todas las administraciones que operen en el territorio de su ínsula Barataria se muestren dispuestas a participar en la broma. El misterio será averiguar cómo Napoleón Junqueras i Bonaparte piensa transmitir la buena nueva al alcalde de Badalona o al capitán general de la IV Región Militar. Por lo demás, el Parlamento de Cataluña posee la misma legitimidad formal para proclamar la independencia que las chirigotas de Cádiz; ni más ni menos, la misma. Huelga decir que la eficacia jurídica de una tal proclama también sería idéntica. Olvídenlo, la colisión frontal entre una locomotora y un carrilet de juguete no es un choque de trenes: es un chiste de Eugenio. Y de los malos.

¿Transferencias penitenciarias al País Vasco?
José Luis Manzanares www.republica.com 19 Febrero 2014

El Estatuto de Autonomía del País Vasco de 1979 prevé el traspaso de competencias penitenciarias a favor de esa Comunidad Autónoma. Puede sorprender que tal disposición no se haya desarrollado todavía, a diferencia de lo ocurrido con Cataluña, pero quizás el Gobierno Vasco no quisiese complicarse la vida cuando los asesinatos terroristas estaban a la orden del día. De otro lado, el nacionalismo no gozaba entonces de una posición tan desahogada como ahora para gobernar sin el apoyo del PP o del PSOE, partidos ambos cuyo respaldo popular ha disminuido considerablemente por aquellas tierras.

La manifestación de Bilbao, apoyando el traslado de los presos vascos a Euskadi, escenifica la incorporación del PNV al amplio bloque político que parte del comunicado de Durango para demandar una normalización penitenciaria no sólo en cuanto a la aproximación de los presos a sus lugares de origen sino también en las progresiones de grado hasta la libertad condicional. Se abre así un horizonte nuevo en el tema de las transferencias.

De realizarse aquéllas, la clasificación de los internos en segundo grado, con la consiguiente posibilidad del disfrute de hasta 36 días de permisos de salida al año, correspondería en principio a las autoridades penitenciarias del País Vasco, ya que la autorización del juez de vigilancia sólo se requiere para los superiores a dos días. Recuérdese también que la Ley Orgánica General Penitenciaria establece requisitos temporales para el acceso al tercer grado o la libertad condicional, pero no para el segundo grado. El primer grado, con el régimen cerrado como complemento, sería algo residual para fanáticos incorregibles.

Pero es que, además, el artículo 117 del vigente Reglamento Penitenciario de 1996 regula, a espaldas de la Ley Orgánica General Penitenciaria, unos programas especiales para los penados en segundo grado con salidas diarias de hasta ocho horas. O sea, que veríamos pronto por las calles de las poblaciones vascas a estos asesinos, tal y como el nacionalismo radical desea para que su particular proceso de paz llegue a feliz término. Los daños a la justicia y el agravio a las víctimas directas del terror no serían sino los inevitables efectos colaterales de todo conflicto armado.

En todo caso, las transferencias tropezarían con algunos problemas como, precisamente, el de los etarras condenados por la Audiencia Nacional. Es obvio que el Gobierno vasco insistiría en que también entonces las penas se cumpliesen cerca de donde se cometió el delito o del lugar de procedencia del reo. El futuro de los presos etarras puede llenar aún varios capítulos y los políticos deben evitar fiascos como el de la doctrina Parot. El voluntarismo conduce inexorablemente al fracaso cuando tropieza con el ordenamiento jurídico o ignora las circunstancias objetivas del problema. Más acertado y perfectamente ajustado a nuestro ordenamiento penitenciario hubiera sido evitar las escandalosas excarcelaciones de De Juana Chaos y Bolinaga. Se acordaron deprisa, corriendo y con pretendidas razones que el tiempo ha dejado en pretextos.

Los orígenes
Hipótesis sobre Navarra
Fernando José Vaquero Oroquieta  latribunadelpaisvasco.com 19 Febrero 2014

Enésima crisis política en Navarra: otra vez más, su permanencia sobre el tapete. Una pequeña comunidad española parece situarse como clave de la bóveda española. Selló su unidad nacional, pero caso de desprenderse, toda ella puede venirse abajo. ¿Qué está pasando? En definitiva, ¿Por qué es tan relevante Navarra? ¿Qué es Navarra? Para tratar de explicarlo recuperaremos un texto, de unos cuantos años atrás, pero que, entendemos, permanece vigente.

Vamos a partir de una hipótesis: Navarra es una específica experiencia popular de libertad, en el tiempo y en el espacio; una república cristiana.

A Navarra no la determinó una única lengua: se habló y se hablan varios idiomas. El euskera y el castellano, hoy; además de otros desaparecidos en su día, como el hebreo, el provenzal, el navarro-aragonés, el árabe (que está regresando)...

Tampoco la raza. Es y ha sido crisol de etnias muy distintas: vascones, celtas, romanos, visigodos, árabes, judíos, francos, hispanos…

Navarra, por lo tanto, no es el fruto de una construcción ideológico-teórica nacionalista.

En el centro de la hipótesis situábamos el concepto libertad, veíamos; pero no en el sentido moderno o posmoderno que la concibe como radical autodeterminación personal sin sujeción a regla o norma alguna; fruto de una deconstrucción social y personal.

Partamos de un hecho incuestionable: la libertad navarra ha sido fruto de la experiencia y la cultura cristianas; es decir, el movimiento personal y comunitario hacia el bien común. De las personas concretas, las familias, las comunidades.

Esta aspiración de libertad ha edificado el instrumento jurídico de los fueros, o Fuero; a modo de articulación de derechos y deberes, de poderes y jurisdicciones, en defensa de las libertades frente a los posibles abusos de los poderosos.

El Fuero, por tanto, es una forma concreta de república cristiana. La precisa expresión de una manera de situarse ante la vida y el mundo; lo que ha generado una mentalidad realista, comunitaria, y enraizada en los valores derivados de la cultura cristiana. Católica en concreto.

Encontramos a Navarra en los orígenes de las Españas: esa tan querida, como odiada –no en vano bastante desconocida-, madre de reinos y naciones que alumbró una de las empresas universales más sorprendentes. Nos referimos a la Reconquista española y la colonización y cristianización de todo un Nuevo Mundo. Navarra selló, decíamos, su unidad nacional a principios del siglo XVI. Y, como objetivo fundamental del nacionalismo vasco que es, vuelve a ser clave de su incierto futuro: «Pamplona, la Jerusalén del pueblo vasco» (Otegi dixit). Sin Navarra, como sin Vasconia, España no existiría. Pero Navarra no puede autoconcebirse sin España; salvo aplicándole dosis letales de violencia y de ingeniería social.

Uno de los mayores méritos de nuestros ancestros navarros fue la pervivencia del Fuero; adaptándolo a periodos históricos muy diversos y sobreviviendo a cambios dinásticos y sucesivos regímenes políticos.

Otra circunstancia relevante. Católicos y agnósticos; tradicionalistas y liberales; montañeses y riberos; castellanoparlantes y euskaldunes: a todos ellos les ha unido el Fuero.

Pero Navarra nunca ha sido una realidad al margen de la Historia, de los cambios culturales y de las modas. Ha sufrido el impacto de las diversas ideologías de la modernidad y postmodernidad; uno de cuyos efectos más visibles ha sido la progresiva pérdida de densidad del pueblo cristiano que inventó, alimentó y proyectó el Fuero.

De hecho, una concreción de ese impacto ha sido la disolución del concepto central de la navarridad: la libertad. Así, progresivamente, ya no será el bien común el objetivo final de nuestras gentes; sino un autónomo avance científico, el lucro personal y un obsesivo crecimiento económico, la radical autonomía individualista… o la construcción nacional vasca.

El nacionalismo vasco es inconcebible sin Navarra; donde pese a todo, siempre ha sido minoría. También en la actualidad; pues Navarra le puede proporcionar Historia, cultura y espacio.

En los tiempos de la Transición española a la democracia, buena parte del nacionalismo panvasquista se radicalizó en extremo; acreditando una sorprendente capacidad camaleónica, asimilando el feminismo radical, el pensamiento crítico, la Teología de la Liberación, el ecologismo holístico… todas las contraculturas eclosionadas desde el francés y californiano mayo del 68. En resumen: un marxismo-leninismo táctico, un desarrollo contracultural y un nacionalismo estratégico. Una poliédrica criatura sociológica.

Encarnado en ETA y su autodenominado MLNV, no obstante, se viene observando que ese nacionalismo radical tan activo en Navarra durante varias décadas, también ha buscado fórmulas –en los últimos años- más pragmáticas. Así, al igual que en la vecina Comunidad Autónoma Vasca, si bien por medio de otros actores dada la irrelevancia navarra del PNV, moderados y radicales pugnan por dirigir al nuevo «pueblo elegido».

Con todo, esa presencia nacionalista, esa atractiva “criatura”, si miramos las tendencias predominantes en el resto del continente, no deja de constituir una auténtica anomalía histórica: ¿por qué?

Por su particular y compleja naturaleza, a la que caracterizaríamos con las siguientes notas: ferozmente identitaria, militantemente comunitaria, estructuralmente totalitaria; no en vano en su dinámica contrasociedad puede articularse toda la vida de una persona. Afectos, ocio, mitos, formación, compromisos sociales, educación…

En este contexto, podemos señalar como retos de la navarridad, si le concebimos un futuro, los siguientes:

- Afrontar el desafío cultural y político del nacionalismo vasco.
- La recuperación de su naturaleza y dinámica comunitarias; como sustrato propio y sugestivo, y antídoto de las aventuras identitarias panvasquistas.

Volvamos a los orígenes. Si la navarridad nació y se alimentó del cristianismo, de sucesivas propuestas comunitarias socialcristianas, ¿podrá sobrevivir sin esas raíces? Como pueden observar, amables lectores, un reto común al del resto de Europa.

¿Puede reedificarse –todavía- una navarridad que ponga en su centro la libertad, entendida como una fuerza colectiva dinámica orientada al bien común, fruto del diálogo de sus diversas identidades culturales: católica, liberal, socialista… vasca?

Es el reto. Y la única oportunidad de supervivencia de este enclave histórico fruto del trabajo de las generaciones pasadas, las presentes, y de las que han de venir.

(Intervención del autor en el “Seminario Historia de España Marcelino Menéndez Pelayo: «NAVARRA; PASADO, PRESENTE Y FUTURO»”. 1 de abril de 2008. Universidad San Pablo-CEU. Madrid).

Sobre el repentino amor al castellano
Joaquim Coll. El Periodico  19 Febrero 2014

El independentismo trata de seducir a los castellanohablantes por motivos políticos y electorales

Hasta hace cuatro días, los partidos nacionalistas catalanes no solo mostraban enormes reticencias a utilizar el castellano sino que tenían una actitud distante o de claro desdén hacia todo lo que en general podríamos etiquetar de cultura española, incluidas las expresiones populares que había traído la emigración. Con el desarrollo del proceso soberanista hemos asistido a un rápido cambio de registro, particularmente en relación con el futuro del castellano en el marco de un hipotético Estado catalán, que algunos anuncian para pasado mañana.

Todos los nacionalismos sueñan con una sociedad monolingüe, y el catalán no es una excepción, aunque en realidad la lengua de Verdaguer y Espriu no ha hecho más que pelear por sobrevivir. En el siglo XX, los independentistas no alegaban motivos económicos sino sobre todo culturales y lingüísticos. En diferentes ocasiones, desde la sociolingüística nacionalista se ha vaticinado la muerte del catalán al carecer de un Estado que garantizase tanto su plena oficialidad como la exclusión del castellano, supuesto enemigo.

Pese a que la historia reciente ha demostrado que la convivencia entre ambos no es un juego de suma cero, el imaginario independentista ha seguido siendo el tradicional (una nación, una lengua). La oficialidad del castellano no se aceptaba por la composición bilingüe de la sociedad catalana sino por la pertenencia de Catalunya al Estado español. Mientras que la oficialidad del catalán se derivaba de su carácter de lengua propia, la del castellano se justificaba por razones políticas que a veces eran calificadas de opresoras.

Sin embargo, este discurso ha mutado desde el 2012 con algunas declaraciones relativamente solemnes de los líderes independentistas en las que se comprometían a respetar la oficialidad del castellano en el nuevo Estado, salpicadas de afecto hacia la identidad y la cultura española de muchos catalanes. Oriol Junqueras lo hizo en un famoso artículo en EL PERIÓDICO (El castellano y la República catalana), promesa que ha reiterado posteriormente.

Hay que decir que la opción por la oficialidad de la lengua de Cervantes aparece en un contexto en el que el independentismo necesita sumar y sabe que no puede construir una mayoría sólida únicamente con aquellos que se sienten solo o más catalanes que españoles y con los que tienen como lengua materna el catalán. Tanto es así que el soberanismo ha impulsado plataformas integradas exclusivamente por castellanohablantes, como Súmate, cuyo objetivo es fortalecer la imagen de transversalidad y neutralizar posibles resistencias en las zonas metropolitanas ante la sospecha de una futura marginación lingüística. Sin duda, el anuncio de la oficialidad del castellano ha sido un buen antídoto. Ahora bien, hay que preguntarse si se trata de un deseo sincero y qué significa la prometida oficialidad.

Para la primera cuestión es suficiente fijar la atención en Òmnium Cultural y su presidenta Muriel Casals, que tras las elecciones del 2012 reabrió el debate afirmando que no creía que el castellano tuviera que compartir la cooficialidad con el catalán. «Dos idiomas oficiales en un mismo país es un poco extraño», concluyó. En el portal digital Elclauer.cat, auspiciado por las más representativas entidades secesionistas y que da respuesta a muchas preguntas, queda claro que la única lengua «nacional y oficial» en la independencia sería el catalán, mientras que el castellano quedaría confinado a un estatus especial en razón de que es la «primera lengua de un número muy importante de catalanes y de su contribución reciente a la historia del país». Pero entre líneas a nadie se le escapa el carácter provisional de ese estatus.

En relación a la segunda pregunta, si profundizamos un poquito en otros textos y declaraciones vemos que la oficialidad con la que Junqueras pretende seducir a los castellanohablantes es asimétrica, solo garantiza que los ciudadanos tengan derecho a dirigirse en esta lengua a la Administración y a su aprendizaje en la escuela, pero en ningún caso como lengua vehicular. Ya hemos visto los sarpullidos que ha levantado la reciente sentencia del TSJC. Cuestionable en algunos aspectos, no va contra el catalán sino que «ratifica la inmersión», como bien ha analizado el lingüista Albert Branchadell. En lugar del cierre de filas, debería abrir un debate sereno, despolitizado, sobre cómo garantizar mejor el bilingüismo final que las leyes y los partidos dicen perseguir.

En un hipotético Estado independiente es impensable la prohibición del uso del castellano, pero los repentinos amores hacia esta lengua y la promesa de su oficialidad responden más a una táctica de seducción política y electoral que al deseo de respetar a todos los mismos derechos lingüísticos y a la realidad bilingüe de Catalunya.

Consejos que nadie me ha pedido
Salvador Cardús i Ros. La Vanguardia 19 Febrero 2014

Sé que no es prudente dar consejos a quien no te los pide. Todavía más: hay un refrán castellano que advierte: “Los consejos hay que darlos la mitad en dinero”. Aplicado al caso, el refrán diría que, además, si mis consejos no responden al interés de quien los debería seguir, más vale dejarlo correr. Y sin embargo tengo la convicción de que sí, que bien atendidos, mis consejos son la mitad en interés de quien no me los pide. Y la otra mitad, lo reconozco, son en interés mío. Por eso, a pesar de todo, los voy a dar.

Voy a referirme a la actitud con que España está respondiendo al desafío soberanista de Catalunya y que –es una evidencia– no tan sólo no sirve por distensionar el proceso, sino que lo encabrita. Y mis consejos son estos. En primer lugar, aconsejo a España que abandone su estilo amenazador y advierta que sus intimidaciones son absolutamente contraproducentes. La amenaza sólo es eficaz en una relación de sumisión que la haga creíble y no esté cuestionada. Pero hay dos razones que explican por qué en Catalunya las intimidaciones no impresionan a los que deberían asustarse. Una, porque se ha abandonado la actitud victimista y cuando llegan las conminaciones no hacen otra cosa que confirmar el acierto y la urgencia de abandonar la relación de dependencia. La segunda, porque la amenaza no tan sólo no ofrece ninguna alternativa a aquello que ha provocado el desafecto, sino que exaspera la huida.

En segundo lugar recomiendo a España que juegue limpio y se olvide de los pronósticos apocalípticos sobre la posible secesión de Catalunya. La mayoría de las desgracias que se anuncian no son el resultado inevitable del proceso, sino que vendrían provocadas intencionadamente, como expresión de un resentimiento político fruto del despecho por el abandono de la relación. Sólo hay que ver la diferencia entre un divorcio de común acuerdo y un divorcio con batalla campal, donde uno está dispuesto a hacerse daño con tal de hacerlo al otro. Pongamos el ejemplo del debate sobre si una Catalunya independiente seguiría o no en Europa. Cuando se asegura que quedaríamos fuera, sabemos que no sería por razones inevitables, sino porque España vetaría la entrada, a sabiendas de que la primera y gran perjudicada de la exclusión sería ella misma, y después, claro, Europa.

Aconsejaría a España, en tercer lugar, que empezara a hacer buenos estudios sobre la viabilidad de una España sin Catalunya. Sobre una Catalunya sin España ya tenemos muchos trabajos, el último presentado la semana pasada por el Col·legi d’Economistes. Hasta ahora, España ha preferido gastar todos los cartuchos en demostrar la inviabilidad política, jurídica, económica y moral de la Catalunya independiente. Pero en el punto de no retorno en que nos encontramos, y ni que sólo sea por si finalmente el proceso soberanista no fracasa, lo más inteligente sería empezar a estudiar en qué situación quedaría España después de la secesión. Yo soy de los que están convencidos de que España, sin Catalunya, tiene tanto o más futuro. Ahorrarse la tensión política que provoca la diversidad cultural y el pluralismo nacional podría darle la serenidad necesaria para redefinir y cerrar su proyecto nacional, eternamente inacabado. Por otra parte, económicamente no tendría por qué no salir adelante, particularmente si fuera cierto lo de “Catalunya pide, Extremadura paga” que afirma el presidente de esta comunidad. Y sobre todo, si como sostiene el exministro José Borrell, Catalunya no sufre ningún déficit fiscal y, por lo tanto, no va a notarse su pérdida.

En cuarto lugar, aconsejaría a España que aceptara el diálogo con Catalunya. Ciertamente, para dialogar hay que estar dispuesto a escuchar. Y la primera condición para escuchar es dejar que el interlocutor hable. Catalunya tiene que hablar para que la voz sea lo más clara e inteligible posible a través de una consulta o referéndum. El diálogo no es imposición, sino que parte de la capacidad de ponerse en la piel del otro. Es decir, primero hace falta escuchar, y después querer entender. Catalunya también, claro está. Pero lo que por ahora se escucha y entiende desde Catalunya es que España no quiere escuchar porque no quiere entender. Por eso, el ministro Margallo nos ha aconsejado, en un momento de franqueza que se agradece, que pasemos directamente a hacer una declaración unilateral de independencia. Pero permita, señor ministro, que insistamos en hablar, porque la mayoría creo que preferiríamos un buen acuerdo de secesión.

Finalmente, España haría bien en empezar a imaginar el día siguiente de la independencia de Catalunya. El ideal sería que en la celebración del primer año de la República catalana ya pudiéramos contar entre los invitados con los máximos dirigentes españoles. Y, a la hora de imaginar el día después, recomendaría que se pensara en qué tipo de relación se podría establecer entre las dos naciones vecinas con el fin de profundizar y estrechar los lazos tradicionales que han tenido, ahora de igual a igual. La buena relación pasaría también por un trabajo mutuo de reconocimiento de errores históricos cometidos. Es decir, deberíamos contar con un trabajo de reconciliación a partir de un ejercicio honesto de memoria histórica.

Son consejos dados desde la mayor modestia, consciente de que dirigirme a España, a los que llevan las riendas en cualquiera de sus campos, es un gesto verdaderamente descomedido por mi parte. Sin embargo, qué quieren que les diga: tengo la convicción de que si se siguieran, la independencia de Catalunya acabaría estando más cerca de un trámite administrativo que del diluvio universal. O más cerca de la separación de terciopelo checa y eslovaca que de otros casos que no oso ni mencionar. Al fin y al cabo, son los que más hablan de choque de trenes los que, precisamente, tienen en sus manos evitarlo.    salvador.cardus@uab.cat

Problemas de pareja
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC  19 Febrero 2014

Nada habría más nefasto que quedarnos en el regocijo ante el batacazo de Artur Mas
«¡OJO con el independentismo. que te hundes y nos hundes!», le habían dicho sus socios de gobierno, las autoridades comunitarias, los representantes de la industria alemana y, por último, los grandes empresarios catalanes, la espina dorsal no ya de Cataluña, sino de su propio partido. Con la misma respuesta: «Tenéis que apoyarme». No hay mayor ciego que el que no quiere ver. Está claro como el agua que Artur Mas se encuentra al final del callejón sin salida en el que él mismo se ha metido. De hecho, solo le queda quemarse a lo bonzo en la plaza de Sant Jaume. Pero más que sentarnos a contemplar el espectáculo convendría que el resto de los españoles examináramos nuestra situación, ya que si Cataluña es España, como decimos, nos concierne muy de cerca. Y pienso que nada habría más nefasto que quedarnos en el regocijo ante el batacazo del president de la Generalitat. Es verdad que él se lo ha buscado. Pero no menos cierto es que el «problema catalán» sigue. Y que tan erróneo sería dar a Mas lo que pide como intentar resolverlo como han hecho todos los gobiernos españoles, incluido el de Franco: dando a Cataluña unas ventajas económicas, que es lo que piden sus empresarios en la segunda parte de su declaración, no aireada. Eso sería premiar el error, alimentar la insolidaridad y volver a las andadas.

Que Cataluña es parte de España, una nación plural y, sin embargo, con fuerte personalidad e historia común, solo lo niegan los independentistas y los ignorantes. Que es la parte más activa, más dinámica, más internacional sería suicida negarlo. Como que tiene características propias, como la lengua y las tradiciones. Pero también las tienen otras comunidades españolas, sin que eso obligue a darles un trato de favor, como el que se dio ?erróneamente? al País Vasco y a Navarra, violando la primera norma de la democracia, según la cual todos los ciudadanos son iguales ante la ley y ante el fisco. Lo que convendría hacer es eliminar esos privilegios, no ampliarlos, porque si no los eliminamos nosotros los eliminará Europa en su marcha hacia la plena unión. El punto de partida tiene que ser «lo que es bueno para Cataluña es bueno para España, y lo que es bueno para España es bueno para Cataluña», en vez de lo contrario, como ha venido propagándose y practicándose últimamente, unos por arrebato identitario, otros en busca del provecho personal.

He dicho «punto de partida», como podía haber dicho «de llegada». Pues todo el llamado «problema catalán» se resolvería si aceptásemos que España necesita a Cataluña tanto como Cataluña necesita a España. Nadie lo sabe mejor que los empresarios y a nadie estorba más que a los políticos y literatos de corto vuelo. En cierto sentido, España y Cataluña forman la pareja ideal, pues se complementan. Pero, como todas las parejas ideales, tienen también sus broncas. Tras haber metido la pata una de ellas, llega la hora de hacer las paces. Hacer el amor sería pedir demasiado.

España
Los socialistas consuman su pacto con Bildu mientras Rubalcaba lo niega
C. S. Macías . La Razón 19 Febrero 2014

Primer pacto consumado. Los socialistas navarros ya han hecho efectivo el primer acuerdo con la coalición abertzale Bildu y designaron ayer al diputado socialista Juan José Lizarbe como presidente de la comisión de investigación. También el pacto entre PSN y Bildu llegó al veto a las comparecencias que proponía el partido que lidera Barcina. En concreto, dieron largas a la comparecencia del secretario técnico de Hacienda (funcionario que se ocupa de velar por la legalidad del departamento). También hicieron lo mismo para que asistan a la comisión representantes de la Universidad de Navarra, de los hosteleros y de la empresa agroalimentaria que supuestamente habrían sido beneficiados tras el cese de cierta inspección que se estaría llevando a cabo, según habría acusado la ex directora de Hacienda, Idoia Nieves.

Y es que el tiempo apremia para la convocatoria electoral y finalmente estas intervenciones podrían no tener cabida en la comisión ya que sólo tienen 15 días para cerrary convocar elecciones.

Mientras que el primer acuerdo se consumaba, el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, en una entrevista en la Cope aseguraba que «el PSOE no va a pactar en un futuro con Bildu». En sus declaraciones destacó que quiere «confiar en que para el PP Bildu no sea una forma de tapar la corrupción», y empleaba el mismo argumento que dio el secretario general del PSN, Roberto Jiménez, para justificar el abrazo con Bildu que le haría hacerse con el Gobierno de Navarra. Con estas declaraciones, Rubalcaba respondía a las declaraciones del ministro del Interior, Jorge Fernández, que dijo que confiaba en que para el PSOE Bildu no fuera el caballo de Troya que entre en Navarra para lograr la anexión. Rubalcaba explicó que cuando los socialistas abandonaron el Gobierno de Navarra fue «con criterio» porque tenían la desconfianza de que «no se estuvieran haciendo las cosas bien», como se ha demostrado ahora cuando la ex directora de tributos de la comunidad foral no habló de corrupción pero apuntó a supuestas injerencias como que «en aquel año se retrasaron las devoluciones del IVA».

Es por eso por lo que la presidenta de Navarra, Yolanda Barcina, remitió ayer una carta a Rubalcaba en la que recoge «la plena legalidad» del retraso en las devoluciones del IVA. Dicho informe, elaborado por la Secretaría General Técnica del Departamento de Economía y Hacienda, recoge cómo la ley foral que regula este procedimiento contempla tanto el pago en seis meses de estas devoluciones como también el pago más allá de este plazo. En concreto, señala el Ejecutivo Foral en su misiva que «la devolución de cantidades a favor del contribuyente con posterioridad al plazo de seis meses, con abono de los intereses de demora, es un procedimiento plenamente ajustado a derecho, sin que incurra en tacha de ilegalidad alguna». En definitiva, según el Ejecutivo foral, el informe «avala con rotundidad la legalidad de las decisiones adoptadas por el Gobierno de Navarra en el aplazamiento de las devoluciones». Junto al informe, la presidenta navarra recuerda al dirigente socialista que esta demora legal de devoluciones de IVA «no es un tema nuevo y ha sido una práctica habitual del Estado y de otras comunidades autónomas», incluso «el Gobierno del que fue vicepresidente también adoptó esta decisión», indica.

PD entrevista a la autora de 'Memorias de la Violencia'
Ofa Bezurnatea, periodista exiliada por ETA: "Lo que más duele es el silencio y la cobardía de la sociedad vasca"
"Una vez un ertzaintza me dijo que el hecho de mirar debajo de los coches para ver si había una bomba suponía un acto de humillación más por tener que hincar la rodilla"
Luis Balcarce Periodista Digital 19 Febrero 2014

'Memorias de la violencia' de Ofa Bezunartea es el relato de la estrecha, pero muy dolorosa, faceta de la historia de la violencia de ETA dirigida selectivamente a intelectuales, periodistas y también jueces que fueron objeto de atentados y amenazas, y forzados al exilio.

Ofa Bezunartea, periodista y escritora, se ha basado en testimonios directos que recogen las experiencias de quienes sufrieron personal y profesionalmente la dolorosa experiencia. Editado por la editorial Almuzara, según su autora, "este libro nace de la decisión de muchas personas e instituciones para que se recogiera el testimonio de profesionales intelectuales exiliados y éstos pasaran a engrosar la memoria de las huellas que ETA ha dejado con su violencia".

Entre estas víctimas de la violencia de ETA entrevistados para el libro figuran intelectuales relevantes de la vida pública como: Mikel Azurmendi, Mikel Iriondo, Carlos Fernández de Casadevante, Gotzone Mora, Edurne Uriarte, Manu Montero, Francisco Llera y los periodistas José María Calleja, Aurora Intxausti, Carmen Gurrutxaga, Charo y José Antonio Zarzalejos y Pedro Briongos.

Para Bezunartea "muchos de los imprudentes que expusieron argumentos éticos, políticos, históricos, sociológicos o simplemente humanitarios, con su pluma o con su voz, en medios de comunicación, en libros o a través de organizaciones cívicas contra ETA, acabaron teniendo que optar por el exilio para preservar su vida, por la tranquilidad de su familia, por no tener que arrastrar siempre la sombra de los escoltas o para librarse de un clima irrespirable". Sus vivencias y testimonios deben formar parte de esa memoria total de todos estos años vividos bajo la violencia de ETA.

En 'Memorias de la violencia' la autora resalta que será difícil calcular a cuántas personas les ha destrozado la vida ETA, no sólo siendo asesinados, secuestrados o extorsionados, sino soportando restricciones en sus libertades individuales. Un hecho que, a juicio de la escritora, no les ha permitido optar, en pie de igualdad, por cualquier opción política, condenándolos al silencio ante el riego de ser marcados como enemigos. Y todo ello mientras la sociedad vasca, sumergida en una gravísima crisis moral, miraba para otro lado. El exilio es un signo más de la anormalidad vivida durante décadas.

Dos episodios que ejemplifican esa anormalidad: la desestabilización producida durante años en la Universidad del País Vasco- Euskal Herriko Universitateak por un grupo de profesores de la izquierda abertzale, y las irregularidades de los estudios de presos de ETA completan el contenido del libro.

TITULARES DE LA ENTREVISTA CON OFA BEZUNARTEA
"Deia se convierte en la voz del PNV con Félix García Olano y con Garaicoechea como lehendakari"

"A mí pasó lo que a otros grande profesionales con la socialización del sufrimiento. El objetivo de ETA eran los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, militares y ocasionalmente algún juez, pero decidieron que tenía que sufrir toda la sociedad"

"El consejero de Interior vasco nos cita un día a mi marido y a mí para comunicarnos que estaba en los papeles de ETA, que habían seguido mis movimientos y te alertan sobre la necesidad de adoptar medidas de autoprotección"

"Soy muy poco miedosa y aunque tuve situaciones de encerrona como en un local de Herri Batasuna porque en una columna di información sobre uno de sus disidentes y di en el clavo. Eso les molestó y aquella sesión fue absolutamente amenazadora diciéndome que sabían dónde vivía. En esa ocasión sentí una amenaza física"

"Creo que en el libro no he insistido suficientemente en que HB se adelantó en su tiempo a lo que ahora hacen otros partidos, que no podías tener acceso a los portavoces cuando querías, había que esperar a que dieran sus ruedas de prensa para lo que querían y cuando querían"

"Una vez un ertzaintza me dijo que el hecho de mirar debajo de los coches para ver si había una bomba suponía un acto de humillación más por tener que hincar la rodilla"
"Aunque tenía la diana puesta, yo no quería marcharme, pero la preocupación de mi familia me obligó a ello"

"Duele más el silencio y la cobardía, esa esquizofrenia que se ha asentado en la sociedad vasca mirando hacia otro lado, no arropó a la gente que estaba amenazada"
"Cuando decidí irme del País Vasco lo divulgué muy poco, apenas lo supieron algunos compañeros"

"La decisión de marcharme fue un poco por cuestión de comodidad, pero también algo de cobardía. Lo lógico hubiese sido que en la Universidad los profesores amenazados hubiésemos pedido apoyo, pero sabíamos que no podíamos pretender que nuestra facultad nos apoyara porque les metíamos en un brete"

"La actitud del PNV fue determinante para el mantenimiento de la actitud de ETA. Si les hubiesen hecho parar, realmente las cosas hubiesen sido de otra manera"
"Se llegaba a decir falsamente que si no eras nacionalista vasco es que eras nacionalista español"

"La actitud de Isabel San Sebastián, que es extrema en relación a los radicales, probablemente supone munición para ETA"

"Arancha Quiroga defiende de un modo no tan claro lo que acabo de decir. ¿Hacen su política mirando de reojo a Bildu sea el tema que sea? Hay que vivir allí y saber lo que eso significa. O se les ilegaliza o si se les legaliza, que jueguen con las reglas de todos los demás"

"A Bildu, Sortu o Amaiur hay que pasarles la factura de todo lo que han hecho. Estoy de acuerdo en que los presos estén en la cárcel lo que tengan que estar, que incluso, con efectos retroactivos, se les pase la factura de la kale borrosa pero insisto en que o se ilegalidad esa izquierda radical o si se les legaliza no veo que límite se puede establecer para su actuación política"

Ofa Bezunartea es periodista y escritora. Estudió en la Universidad de Navarra doctorándose en Ciencias de la Información en 1987. Ha trabajado como redactora en la Agencia EFE, el diario Nueva Rioja, y El Correo Español. Fue corresponsal política en Deia, delegada en el País Vasco del semanario Panorama, columnista en La Hoja del Lunes de Bilbao y luego de El Correo.

Profesora de Periodismo en la Universidad del País Vasco, desde 1982 y Catedrática desde 1996. Es columnista habitual de El Correo y autora de varios libros de ensayo sobre los medios de comunicación vascos. Ha impartido cursos de doctorado en la Universidad del País Vasco, la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y la Universidad de Sevilla
 


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