AGLI Recortes de Prensa   Martes 25 Febrero  2014

El estado de la Nación
EDITORIAL Libertad Digital 25 Febrero 2014

El Parlamento inicia hoy el debate con el que cada año los partidos presentes en las Cortes Generales pasan revista a la situación del país con un PP decidido a seguir hablando fundamentalmente de economía y el PSOE con la vista puesta en las próximas elecciones europeas, de las que el debate que hoy comienza puede ser considerado el primer acto de campaña. Sin embargo, el estado de la Nación es peor de lo que el PP está dispuesto a reconocer, por causas muy distintas de las que el PSOE va a esgrimir.

El proyecto secesionista de la Generalidad de Cataluña es indudablemente el más grave problema al que se enfrenta la Nación, pues está en juego su propia supervivencia. El Gobierno regional de Cataluña está desde hace tiempo en situación de abierta rebelión contra el orden constitucional, con el apoyo mayoritario de un Parlamento autonómico que ha sobrepasado todas las barreras admisibles en un Estado de Derecho. Frente a este desafío, ya consumado al margen de cómo termine la operación, el Gobierno central ha decidido contemporizar apelando a un diálogo cómplice con quienes han decidido ponerse voluntariamente fuera de la ley. Los dos partidos sedicentemente nacionales en Cataluña, lejos de oponerse de manera tajante a esta tentativa sediciosa, formulan como única respuesta su disposición a compensar a los nacionalistas con un nuevo acuerdo que aumente los privilegios de los que ya goza el Ejecutivo catalán si los separatistas desisten, al menos momentáneamente, de sus aspiraciones anticonstitucionales.

En el País Vasco, el proceso de rendición del Estado de Derecho ante la banda terrorista ETA iniciado por Zapatero sigue cumpliendo etapas. La última ha consistido en la farsa bochornosa perpetrada este fin de semana, con ese simulacro de entrega de armas que ha supuesto un escarnio a las víctimas del terrorismo, un insulto a la inteligencia de los españoles y una ofensa a la Nación, con el aplauso de las fuerzas nacionalistas y de los socialistas vascos. Sus colegas de Navarra amenazan también con tomar allí el poder, con el pretexto de luchar contra la corrupción en un caso cuyas implicaciones delictivas no están por el momento nada claras. La vigencia de la disposición transitoria cuarta de la Carta Magna, que abre la puerta a una anexión de Navarra por el País Vasco, como pretenden los nacionalistas, reviste de una extraordinaria gravedad la mera posibilidad de que se sustancie la moción de censura con la que el PSN viene amagando desde hace días.

En el terreno económico, el único que cuenta para Rajoy, las perspectivas mortecinas de crecimiento para el presente ejercicio no van a ser suficientes para disminuir de forma satisfactoria las terribles cifras de paro. El constante aumento de la presión fiscal y la negativa a reducir el entramado autonómico son los rasgos distintivos de la política económica del Gobierno, que las propuestas del principal partido de la oposición no tiene el menor interés en censurar, sino más bien todo lo contrario.

Ante este alarmante panorama, no parece previsible que el debate que hoy da inicio en la sede de la soberanía nacional vaya a aportar soluciones de enjundia, porque la mayoría de la Cámara no está dispuesta a aceptar la realidad. El Gobierno se preocupará de la economía, el PSOE de sus expectativas electorales para los comicios europeos, al igual que la izquierda aún más radical, y las formaciones nacionalistas utilizarán esa plataforma para seguir chantajeando al resto de España, haciendo gala de la ruindad y el egoísmo que en ellas resulta habitual.

Veremos si hay algún líder político que se atreva a discutir sin componendas el estado real de la Nación, único objetivo oficial de este debate, aunque la mayoría de los presentes finja ignorarlo.

Rajoy, con la economía no basta
Primo González www.republica.com 25 Febrero 2014

El segundo debate sobre el estado de la nación que afronta Mariano Rajoy a partir de este martes tendrá a la economía como asunto estelar por mucho que la oposición intente cargar las tintas en asuntos alternativos, menos favorecedores a la hora de enjuiciar la labor gubernamental. Rajoy, que no se siente paradójicamente nada cómodo al manejar los conceptos económicos, tratará de orientar su cosecha oratoria y dialéctica hacia el lado de la economía ya que es en el terreno en el que parece encontrar en la actualidad más apoyo y mayor consuelo cuando trate de explicar los rasgos distintivos de su balance a lo largo del último año.

Tiene, en este sentido, buena parte del trabajo ya adelantado, ya que son numerosos los apoyos que la política gubernamental del área económica están recibiendo desde instancias internacionales, eso sí, trufadas de acuciantes premuras para que el Gobierno no tire la toalla y para que los titulares del área económica y también de la social no desmayen en la labor de empujar más medidas de reformas, ya que la labor de acoplamiento de la economía española a la europea es tarea a medio hacer. España vivió durante varios lustros la cómoda metodología de las devaluaciones para, de cuando en cuando, ajustar costes a la baja echando mano de la política cambiaria y de la generosidad monetaria. Dos metodologías que en los doce últimos años ya no han podido aplicarse porque ni España tiene el control de su divisa ni de su masa monetaria, ambas en manos del Banco Central Europeo.

La dura medicina que España ha tenido que aplicar en estos años más recientes para superar la crisis, casi siempre bajo la presión de recetas precocinadas desde organismos internacionales, ha sembrado de desconcierto a los agentes económicos, políticos y sociales. En la Cámara no hay apenas analistas clarividentes con capacidad de explicar lo sucedido en la economía y las terapias que se pueden aplicar, por lo que el debate va a arrojar previsiblemente, como ha sucedido en estos últimos años, un importante déficit de sensatez. Cualquier observador internacional que acuda al hemiciclo y trate de extraer algunas conclusiones válidas sobre la capacidad de la Cámara para elaborar leyes adecuadas al momento de la economía y para promover su saneamiento encontrará pocos motivos para la esperanza. Las fuerzas políticas del país, tanto el Gobierno como las diversas expresiones de la oposición, presentan un preocupante déficit de capacidad analítica en materia económica.

Bajo el empuje de las terapias aplicadas en los tres últimos años por los dos últimos Gobiernos, tanto el de Zapatero a partir de su toma de conciencia urgido por el BCE, como el de Rajoy, la economía ha ido recuperando una saludable capacidad competitiva frente al exterior que ofrece ya unos primeros resultados desde finales del año 2013 que han causado bastante satisfacción en medios internacionales. La economía española ya no va cuesta abajo. La reciente mejora de la calificación anunciada por la agencia Moody’s, cuyo anuncio va a preceder al de otras agencias internacionales posiblemente con similar contenido favorable, se produce precisamente en vísperas del debate del Estado de la Nación.

Es un acontecimiento que, por lo tanto, ha causado buena sensación en los medios económicos. Junto a esta positiva valoración, el cuadro de mando de la economía española presenta algunos otros signos positivos (la reducción del coste de financiación exterior es uno de los más importantes) que permiten a Rajoy presentarse en el debate con algo más de mercancía valiosa en los bolsillos y para enseñar. Tampoco es que esté sobrado, por lo que las cargas que le van a llover desde la oposición sobre un innumerable catálogo de quejas tendrán un potencial neutralizador apreciable. En insuficiente el bagaje de los triunfos económicos, muy condicionados además por la elevadísima tasa de paro y por la insufrible Deuda Pública que en la que se ha embarcado la sociedad española. Por sí solos, ambos renglones merecerían sendos debates individualizados para encontrarles terapias urgentes.

El estado de la nación
José Luis Manzanares www.republica.com 25 Febrero 2014

No necesitamos esperar al debate en el Congreso para concluir que el estado de la nación española deja mucho que desear. Los diputados arrimarán el ascua a su sardina conforme a sus respectivos intereses partidistas. Escribía Campoamor que las cosas son del color del cristal con que se miran, y los políticos gustan de ponerse las gafas que les permitan ver lo que ellos quieren. Todos sabemos por anticipado lo que unos y otros dirán en la carrera de San Jerónimo. Lo que quizá no se haga es enunciar al menos, uno detrás de otro, los problemas fundamentales con que hoy se enfrenta la sociedad española. Cada uno de ellos es de enorme gravedad por separado, y todos juntos configuran un drama de largo recorrido.

Ahí están los porcentajes de parados en el primer puesto de la Unión Europea (o en el segundo, tras Lituania u otro pequeño miembro de última hora), por encima incluso de Grecia, Portugal e Irlanda, pese a que nosotros sólo hemos tenido un rescate bancario, o sea, de baja intensidad. Son seis o siete millones de personas contando las que figuran en las listas oficiales, las que han emigrado y las que, sencillamente, ya no se molestan siquiera en buscar trabajo porque se han quedado en la cuneta de los cuarenta años para arriba. Es el precio de las ayudas a los jóvenes. Aun siendo cierto el cambio de tendencia en nuestra economía, transcurrirá bastante tiempo antes de que el desempleo disminuya significativamente. Muchos de los parados de hoy continuarán siéndolo dentro de cinco años o para siempre. Sólo las ayudas familiares y la economía sumergida explican la ausencia de graves conflictos sociales.

Ahí está la corrupción ambiental que emponzoña el aire que respiramos, tal y como refleja la opinión pública española en los estudios de la Unión Europea. De nuevo un número 1 para la marca España. Empezando por el Palau de Barcelona, siguiendo por la espectacular rebatiña andaluza que no ha respetado siquiera -presuntamente, como es natural- los fondos recibidos de la Unión Europea para combatir el paro, pasando por las andanzas de Urdangarin, con parada y fonda en Baleares, Valencia y otros lugares, terminamos en el esperpento de aquel sindicalista sevillano con billetes como para asar una vaca (su madre dixit). Una corrupción cuyos responsables quedan casi siempre impunes, porque es transversal, vertical y oblicua, porque una mano lava la otra, porque hoy por ti mañana por mí y porque nadie se entera de nada hasta que lee la prensa. Y si se entera, no da las gracias a quien le abrió los ojos sino que hace cuanto esté en su mano para defender la inocencia del colega, no vaya a ser que el buen hombre tire de la manta y cuente todo lo que sabe. El milagro de la corrupción sin corruptos.

Ahí está una justicia renqueante e incapaz de procesar -nunca mejor dicho- tanta podredumbre. No se trata de personas singulares que defraudan la confianza en ellas depositada para administrar los caudales públicos, los de un partido político o los de un sindicato. Nuestros ilustres maleantes de uñas largas se mueven en entramados opacos y resuelven sus diferencias entre ellos mismos según el modelo de las mafias más acreditadas. ¿Cuántos años o décadas hace que se iniciaron las diligencias judiciales en el caso Palau? ¿Y en el Gürtel? ¿Y en los numerosos latrocinios por las riveras del Guadalquivir? ¿Hasta dónde llega la corrupción urbanística en Lanzarote? ¿Cuánto tiempo ha tardado en declarar la infanta Cristina en el caso Nóos? ¿Cuándo habrá sentencia firme en estos escándalos? ¿Cuántos de nuestros miles de corruptos cualificados acabarán en la cárcel? Aún andamos con los coletazos de los desfalcos marbellíes hace veinte años.

Ahí está la falta de credibilidad de nuestros dirigentes, consecuencia lógica de lo mucho que nos han mentido. Nuestras finanzas eran las más saneadas de Europa y la crisis pasaría de largo. Pero llegó y no acaba de irse. Menos mal que, cumpliendo órdenes de Washington, Bruselas, Berlín y Frankfurt, conseguimos que no fuera a más. Luego nos prometieron que bajarían los impuestos, algo que, sin embargo, no se hizo porque resultó -presuntamente, claro- que se desconocía en su momento la verdadera situación económica del país. Eso sí, también se nos dijo que avanzaríamos hacia la división de poderes, pero se hizo todo lo contrario con la elección de la totalidad de los miembros del Consejo General del Poder Judicial por las Cortes Generales, ahora sin pretexto o disculpa alguna. Aunque a nadie puede sorprender el progresivo desapego de la ciudadanía hacia los dos grandes partidos nacionales, no deja de llamar la atención que el crédito que merecen sus líderes quede todavía por detrás. Ni Rajoy ni Pérez Rubalcaba parecen contribuir mucho al aprecio popular de sus respectivos partidos. Aquel, por ejemplo, ocupa el puesto diez o doce entre los políticos mejor valorados y algo similar ocurre en el mayor partido de la oposición. Otra particularidad de nuestra siempre diferente España.

En fin, bastan por hoy estas líneas sobre tres agujeros negros de la vida nacional. No son los únicos pero un artículo periodístico no puede ser tan largo como el auto de inculpación de la infanta Cristina. Otro día seguiremos con la cuestión catalana, el desastre educativo y algún otro de los males que padecemos en esta atribulada piel de toro e islas adyacentes, llamando también adyacentes a las islas Canarias, una mentirilla sin importancia.

El consuelo es que de otras crisis peores hemos salido.

Cataluña, como ejemplo
De las consecuencias del contacto de lenguas
Manuel I. Cabezas González. Periodista Digital 25 Febrero 2014

Ciudadanos a la consejera de Educación: "Promueven eslóganes -un país, una lengua, una escuela- que podría suscribir Franco"

Como hemos analizado en otro lugar, el contacto de lenguas consiste en la presencia simultánea de dos o más lenguas en un individuo (muchos de los ciudadanos de Cataluña) o en una sociedad determinada (Cataluña, por ejemplo).

Ahora bien, esta cohabitación lingüística individual o social tiene consecuencias para las lenguas implicadas, consecuencias que pueden ser analizadas y explicadas en el marco de la "teoría del aprendizaje por transferencia": influencia de un aprendizaje sobre otros aprendizajes anteriores o posteriores.

LAS TRANSFERENCIAS.
Se suelen distinguir dos tipos de transferencias o influencias entre dos aprendizajes: "las transferencias proactivos" (influencia de un aprendizaje A sobre un aprendizaje B, posterior) y los "transferencias retroactivos" (influencia de un aprendizaje B sobre un aprendizaje A, anterior).

Y tanto unas transferencias como otras pueden ser "positivas" o "negativas", según que un aprendizaje facilite o consolide otro aprendizaje; o, por el contrario, lo dificulte o lo degrade.

Cuando un locutor o una comunidad utilizan una lengua A y tienen la oportunidad de aprender o utilizar una lengua B, nos encontramos ante una situación de "lenguas en contacto", fruto de dos aprendizajes sucesivos o simultáneos.

¿Qué puede suceder a las lenguas en contacto? Pueden presentarse tres consecuencias o soluciones. Basta con observar y analizar las manifestaciones de la etología lingüística del homo loquens.

LA SUSTITUCIÓN DE LENGUAS.
Según esta primera consecuencia del contacto de lenguas, una lengua puede ser abandonada en beneficio de otra. Se trata del resultado más radical, producto de una "transferencia retroactiva y negativa" (cf. ci-dessus).

Hay muchos casos históricos de sustitución colectiva de una lengua por otra. Por ejemplo, con la invasión y la conquista de la Península Ibérica por los romanos, las lenguas autóctonas (pre-románicas), excepto el vasco, fueron reemplazadas progresivamente por el latín vulgar, la lengua de los invasores. En estos casos se produce, durante un tiempo más o menos largo, una coexistencia de dos lenguas o bilingüismo.

Hay también numerosos ejemplos de biografías individuales, recogidos en la literatura sobre el contacto de lenguas. Es el caso de los hijos de los emigrantes españoles en diferentes países de Europa, que dominan la lengua de los países donde viven y que la pierden, si no continúan utilizándola, cuando vuelven a España, a una edad temprana, para continuar la escolaridad aquí. Esta consecuencia (sustitución de una lengua por otra) es el resultado del desarrollo de un "bilingüismo sustractivo o regresivo extremo o radial".

ALTERNANCIA DE LENGUAS.
Esta segunda consecuencia consiste en utilizar alternativamente dos o más lenguas, en función de los interlocutores, de los temas abordados y de las situaciones de comunicación en las que se puede encontrar e interactuar un locutor bilingüe o multilingüe.

Para que esta solución sea factible, el locutor debe haber adquirido un cierto grado de bilingüismo: un bilingüismo maximalista o funcional o productivo o progresivo.

AMALGAMA DE LENGUAS.
En este caso, las lenguas en contacto se combinan y se funden-amalgaman o se influencian y contaminan mutuamente. Por eso, se suelen diferenciar dos tipos o grados de amalgama. Por un lado, está la "amalgama extrema", que es un fenómeno social y colectivo.

Aquí, varias lenguas se combinan y se funden para dar lugar a una sola y nueva lengua. Éste es el origen de nuevas lenguas que aparecieron a lo largo del siglo XIX y que funcionaron como "lenguas francas" en ciertos contextos: los "sabirs", los "pidgins" y las "lenguas criollas".

Hoy, ejemplos ilustrativos son el "espanglish" de los hispanos en EEUU y las lenguas híbridas habladas por los emigrantes españoles de los años 60 en los distintos países europeos.

Esta amalgama extrema es la consecuencia de una competencia lingüística insegura, incierta e inestable, en las lenguas en presencia, por parte de locutores seudobilingües, que los lingüistas denominamos "semilingüismo".

· Y por el otro, está la "amalgama parcial": unidades lingüísticas o estructuras morfosintácticas transitan entre lenguas diferentes que están en contacto, contaminándose mutuamente. Esta amalgama parcial denota, en el locutor, un bilingüismo "desequilibrado" o "asimétrico" o "imperfecto" o "dominante", que es el único bilingüismo que existe, como analizaremos en un próximo text0.

En esta amalgama parcial es donde se presentan las "interferencias" (presencia, en las producciones lingüísticas en una de las lenguas de un locutor bilingüe, de unidades y/o de estructuras morfosintácticas de otra lengua).

Las interferencias léxicas, por ejemplo, pueden adoptar la forma de "calcos" [traducción literal de unidades lingüísticas sin cambiar el significado: por ejemplo, "sky-scraper" (angl.) > "gratte-ciel" (fr.) > "rascacielos" (esp.); autoroute (fr.) > autostrada (ital.) > "autopista" (esp.); "cantera" (esp.) > "pedrera" (cat.)] y de "préstamos" lingüísticos (importación de unidades lingüísticas, con o sin adaptación formal, de una lengua a otra: stop, sandwich, parking, show, stock, gol, corner, etc.).

CATALÁN Y ESPAÑOL EN CATALUÑA.
Las tres consecuencias del contacto de lenguas, que acabamos de presentar, pueden ser ilustradas con la realidad sociolingüística de Cataluña.

En una "economía de mercado", donde una de las claves es la libertad de emprender, se podría decir que debería existir también una "economía lingüística de mercado": cada ciudadano debería poder invertir su tiempo y sus energías en el aprendizaje de la o de las lengua(s) que le abren más puertas y que le proporcionan más posibilidades intelectuales, educativas, profesionales y sociales; y, además, en cualquier situación, debería ser libre para utilizar aquella lengua que haya elegido.

· En la vida social, la alternancia de lenguas (catalán/español) es un comportamiento real, natural y constante de los locutores que vivimos en Cataluña. Los ciudadanos de a pie consideramos las lenguas como instrumentos al servicio de la comunicación y subordinamos cualquier otra consideración (identitaria, política, nacionalista, etc.) al éxito de la misma. Por eso, la utilización de una lengua u otra no plantea ningún problema entre los ciudadanos corrientes y molientes.

· Ahora bien, la política de normalización lingüística en Cataluña ha perseguido y persigue la primera de las consecuencias apuntadas: sustitución del español por el catalán en todas las situaciones de comunicación. Esto se ha conseguido ya en las situaciones de comunicación formales: medios de comunicación, parlamento catalán, enseñanza, administración autonómica, etc. Sin embargo, el objetivo es hacer pasar a los ciudadanos de Cataluña por el aro del monolingüismo en catalán en las situaciones no formales.

· Por otro lado, la amalgama parcial del español y del catalán es también una realidad incontestable. Basta con oír hablar en español a los catalanoparlantes para constatar que las interferencias del catalán sobre el español aparecen en sus producciones lingüísticas en español. Esta consecuencia es algo lógico, natural e inevitable. En efecto, si se margina o se descuida la enseñanza-aprendizaje equilibrada de las dos lenguas (catalán/español), como es el caso en la actualidad con las políticas de "inmersión precoz y total" y la exclusión del español como lengua vehicular, se están echando las bases no de un bilingüismo equilibrado sino de un "bilingüismo sustractivo regresivo y castrador". Y por eso, el español hablado y escrito por los catalanohablantes es ya y será, cada vez más, un sucedáneo de español o "spancatalan", el "spanglish" catalán.

Coda: « Je ne demande pas à être approuvé, mais à être examiné et, si l'on me condamne, qu'on m'éclaire » (Ch. Nodier).

Debate sobre el Estado de la Nación
No os fiéis de vuestra abuela
José García Domínguez Libertad Digital 25 Febrero 2014

Los Debates sobre el Estado de la Nación tienen un guión casi tan previsible como las películas de Santiago Segura. Al rutinario modo, la oposición vende el Apocalipsis a granel, mercancía muy del gusto de la tropa en estos tiempos de ira; por su parte, el Ejecutivo, a falta de nada mejor, trata de aferrarse como gato panza arriba a algún arcano indicador que parezca augurar el fin del chaparrón; un déjà vu.

En el de este año, Rubalcaba, que aunque es de ciencias no ha leído a Wittgenstein -"De lo que no se puede hablar, más vale no decir nada"-, volverá a aburrirnos con la monserga federalista, el bálsamo milagroso para resolver la querella catalana; momento procesal en el que saldrá a relucir la manida reforma del Senado. Como los pedos de Torrente en la siempre sutil filmografía de Segura, la reforma del Senado constituye un clásico ya inexcusable en la retórica huera del PSOE a cuenta del secesionismo. Lo de siempre, pues: nada con sifón.

A su vez, Rajoy insistirá en tratar de vender otra mercancía tarada, la austeridad. Aunque si Beatriz Talegón y algún ilustre tonto de CiU se pudieron tragar la comedia de Jordi Évole con el 23-F, ¿por qué no va a colar también el cuento de la austeridad entre la audiencia? La reducción del déficit público, se nos dirá por enésima vez, ha provocado dos efectos balsámicos, a saber, el alivio cierto de la prima de riesgo y el superávit de la balanza comercial; pese a que la mejora de la primera más tiene que ver con la decisión de Draghi de impedir que el euro se suicidase a lo bonzo, y que la segunda no refleja cosa distinta que nuestro definitivo empobrecimiento como país, la triste incapacidad de la gente para comprar productos extranjeros. Porque ni ha cambiado la tendencia, ni estamos saliendo del pozo ni los sacrosantos recortes han demostrado ser algo distinto a un sacrificio inútil.

Así las cosas, todo lo que Rajoy podrá exhibir como resultado de su política, el raquítico 1,22 % de reducción del desempleo, para nada obedece a la austeridad. Dos terceras partes de esa disminución, es sabido, proceden del inopinado aumento del número de turistas en 2013; el otro tercio, también es sabido, se explica por los jóvenes que han decidido emigrar; de ahí la flagrante contradicción entre los datos de empleo y los de afiliación a la Seguridad Social. La austeridad solo nos ha traído miseria; y solo miseria nos seguirá trayendo en el futuro. Ese mantra, el del presupuesto equilibrado en época de recesión, resulta camelo que goza de tan gran predicamento popular porque apela a una fibra sentimental conmovedora: el recuerdo de los sermones de las abuelitas ante el brasero; funciona entre el público por lo mismo que funciona la publicidad de turrones El Almendro llegado el mes de diciembre. Pero las entrañables abuelitas ahorradoras no saben de macroeconomía. E ignoran que la doctrina de la austeridad encierra una falacia de composición: conductas individualmente virtuosas pueden devenir catastróficas si las imita el conjunto. Como aquí y ahora sucede. Corolario: lo peor no ha pasado aún, lo peor todavía está por llegar.

La lengua viva
Lo que queda de Cataluña
Amando de Miguel Libertad Digital 25 Febrero 2014

Hay muchas regiones europeas en las que una parte de sus habitantes habla otro idioma, distinto del que podríamos llamar oficial para el conjunto del país. Cataluña es una de ellas. La lengua catalana se halla muy extendida en esa región y goza de una estimable tradición literaria. Todos los catalanoparlantes hablan asimismo el castellano o español, que es la lengua oficial de España y de una veintena de países. En principio esa confluencia de dos lenguas en Cataluña no tendría que plantear muchos problemas, pero no es así. La razón es que el nacionalismo catalán pretende nada menos que desplazar el castellano de la vida pública de Cataluña y, a poder ser, de la privada. Ese proceso se designa con los ominosos términos de normalización e inmersión. Su éxito es relativo porque la lengua española es una de las pocas de comunicación internacional y su literatura es una de las más influyentes del mundo. Pero el nacionalismo sigue en sus trece. A su vez, con muchos menos medios, los que defienden la permanencia de la lengua castellana en Cataluña no dejan de resistir al monolingüismo. El conflicto resulta apasionante.

Acaba de aparecer la crónica más completa de esa lucha por la libertad. Es el libro de Antonio Robles Historia de la resistencia al nacionalismo en Cataluña (Biblioteca Crónica Global, 2013). Añado mi comentario personal, perfectamente polémico.

Cataluña podría independizarse siguiendo el modelo de Irlanda, esto es, conservando el idioma inglés en convivencia con el gaélico. Hay otra opción, seguir el modelo de Filipinas, es decir, eliminar la lengua española de la vida pública y privada para oficializar el tagalo. Así como la vía irlandesa ha sido un éxito, la filipina ha significado un fracaso lingüístico. La prueba es que el idioma realmente oficial y real de los filipinos medianamente cultos es el inglés. La razón es que el tagalo no es un idioma de comunicación internacional. Es decir, no lo aprenden muchas personas que no lo poseen como materno. Eso mismo ocurre con el catalán, por muy respetable que sea su tradición literaria.

La defensa del bilingüismo en Cataluña no la ha asumido el Estado español sino unas pocas personas particulares, amigas de la libertad por encima de todo. El libro de Antonio Robles cuenta sus vicisitudes con una meticulosidad de nombres, lugares y fechas que es de agradecer. Se me permitirá una pequeña corrección fraterna. Cuando en 1980 Santiago Trancón me pidió que firmara el famoso Manifiesto de los 2.300 lo hice con mucho gusto. Pero nunca hablamos de que yo fuera a ser el primer firmante. He agradecido siempre la deferencia de esa posición, pero para mí fue una sorpresa verme tan encumbrado. Yo solo pretendí ser uno más de los abajofirmantes. Supongo que esa amable licencia de Trancón se debió a que yo era a la sazón vicedecano de la Facultad de Económicas de la Universidad de Barcelona. Por cierto, no me resisto a contar una pequeña anécdota. Hace poco, con ocasión de mi jubilación, pedí un certificado a la Universidad de Barcelona para que constaran mis servicios a mi querida alma máter. Me contestó una administrativa: "No figura usted en los archivos de esta universidad". Fue un error, claro, pero me recordó la fantasía de Orwell.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

La parábola del hijo pródigo
La relación entre catalanes y españoles evoca la de los vínculos fraternales
Enrique Gil Calvo El Pais  25 Febrero 2014

El clima emocional de la opinión catalana parece estar agriándose conforme pasa el tiempo. Mientras el proceso de consulta emprendía su andadura, muchos hablaban de una primavera catalana en alusión a la primavera árabe. Pero cuando se acerca la hora de la verdad al final del tricentenario, y el proceso amenaza con encallar, se diría que la primavera se está mudando en otoño hasta volver las cañas lanzas.

Así pude notarlo en mis propias carnes cuando mi última tribuna del fin de año en estas páginas (“El misterioso caso catalán”, 31-12-13) mereció un airado coro de agresivas respuestas por parte de grandes firmas en La Vanguardia. Y todas ellas me acusaban de haber confundido las cosas al relacionar el nacionalismo catalán con la familia troncal. No perderé tiempo en defenderme, pues el citado argumento no es mío sino del célebre demógrafo histórico Emmanuel Todd, discípulo del gran Peter Laslett en la Escuela de Cambridge. Es el mismo argumento que después haría suyo un respetado historiador gerundense que hoy profesa en la ÉHÉSS de París, Jordi Canal, quien recurrió al modelo de familia troncal de Todd para explicar el carlismo catalán y vasconavarro, después transmutado en nacionalismo irredento. Y algo análogo ha hecho en estas páginas otro economista catalán, César Molinas, cuando ha recurrido al concepto de casa pairal (también vinculado a la familia troncal) para explicar el anacronismo nacionalista. Por mi parte no pretendo predicar relaciones de causa a efecto entre el derecho civil catalán y las reivindicaciones nacionalistas, pero sí me parece plausible admitir algún tipo de afinidades electivas (ese concepto de Goethe que fue usado por Weber como sucedáneo de causalidad) entre ambas realidades históricas, la una demográfica y la otra cultural. Mea culpa.

Por lo demás, no he sido el único en recurrir a la metáfora de las relaciones familiares para explicarme el gran éxito retórico que ha tenido el framing del derecho a decidir. Tres cuartas partes de los catalanes de todos los colores políticos creen que les asiste el derecho a decidir unilateralmente su destino común frente al de los demás españoles. Pero esa creencia sólo se puede justificar mediante la metáfora del derecho al divorcio, como ejemplo evidente de ruptura del contrato matrimonial libremente elegido por ambas partes. Ahora bien, ése es el único vínculo familiar que se puede romper unilateralmente. Pues los demás vínculos, el fraternal y el paternofilial, no se pueden decidir ni romper voluntariamente. No puedes divorciarte de tus padres, de tus hermanos ni de tus hijos porque tampoco has podido elegirlos libremente. En el parentesco consanguíneo no puede regir el derecho a decidir, que sólo es aplicable al parentesco afín o político, y aun eso teniendo en cuenta los derechos colaterales pero prioritarios de los hijos. En conclusión, para tener derecho a decidir la ruptura de un compromiso adquirido es preciso que antes se haya tenido la libertad de elegirlo.

Es este el caso de Escocia, precisamente, que decidió libremente ingresar en el Reino Unido en 1707 al firmar el Tratado de la Unión. Pero no es el caso de los catalanes, cuya relación con los demás españoles se parece mucho más a los vínculos fraternales. Es la clásica pelea entre hermanos que riñen por el reparto del patrimonio familiar heredado de sus mayores. Y el hereu o primogénito catalán desea romper los compromisos históricos que le vinculan al resto de hermanos, ya sean aragoneses, valencianos y baleares o castellanos. De ahí el síndrome de familia troncal o casa pairal, que el hereu desea apropiarse para sí excluyendo a sus hermanos del disfrute del patrimonio común. Y para expresarlo metafóricamente, nada mejor que la parábola evangélica del hijo pródigo, aquí representado por los españoles subsidiados (extremeños, andaluces, manchegos, murcianos…) que se gastan alegremente los fondos de la caja común con gran indignación del hermano mayor catalán, auténtico sostén responsable del patrimonio familiar.

En el parentesco consanguíneo no puede regir el derecho a decidir

Pero ¿qué sentido tiene entrar en la pelea por el reparto de la herencia entre hermanos, cuando la ruptura de los vínculos amenaza con devaluar y descapitalizar el común patrimonio familiar? Aquí es donde interviene el conflicto entre las pasiones políticas y los intereses económicos, cuya compensación mutua, de creer al gran Albert Hirschman, está en el origen fundacional del capitalismo moderno (justo en la misma época y lugar en que se firmó el citado Tratado de la Unión). El interés económico también es una pasión tan egoísta como las demás, comparable al afán de poder, de fama o de gloria. Pero según la idea de los ilustrados escoceses (como Hume o Adam Smith) la pasión económica puede ser esgrimida para oponerse y contrabalancear a las demás pasiones políticas, en una suerte de divide et impera que permite controlarlas mediante la separación y el equilibrio de poderes (checks and balances), actuando el interés de auriga de Platón, director de orquesta o domador de leones. De este modo el interés material puede desviar y reconducir los incontrolables apetitos emocionales para sublimarlos de acuerdo al interés general. Con la ventaja añadida de que, así como las pasiones son discontinuas, imprevisibles y destructivas, el interés en cambio se caracteriza por su previsión y constancia acumulativas.

La moraleja es obvia. En lugar de dejarse llevar por las bajas pasiones fratricidas, que les conducen a aceptar la ruptura del patrimonio familiar (“prefiero la ruina antes que repartir la primogenitura con mis pródigos hermanos españoles”), los responsables catalanes harían bien en tratar de sujetarlas para sublimarlas en beneficio del interés común. Así garantizarían la continuidad y la futura prosperidad de la casa pairal, que hoy amenazan con echar a perder jugándosela a cara o cruz en la contingente consulta plebiscitaria. Pues los ciclos de protesta (Tarrow) como el catalán actual cursan con apasionada intensidad. Pero tras alcanzar su clímax de apogeo empiezan a decaer, como sucederá con el inexorable declive que aguarda a la movilización secesionista. Entonces las pasiones épicas nos parecerán patéticas, si es que no ridículas. Y para evitarlo convendría sublimarlas poniéndolas al servicio de compromisos compartidos entre intereses recíprocos.

El problema, se dice, es que ya resulta demasiado tarde para pactar un acuerdo mutuamente beneficioso para todas las partes. Cuando se desatan las pasiones políticas, ya no hay espacio para el interés común. Pero eso sólo parece cierto en las relaciones conyugales, cuando el matrimonio de interés es destruido por la pérdida del amor. Ahora bien, nadie tiene derecho a echar por la borda el patrimonio familiar jugándose una herencia de las generaciones previas que debería legarse intacta a las sucesoras. Que los catalanes actuales quieran dejar de ser españoles no significa que tengan derecho a desheredar a sus descendientes. Por eso sería mejor asumir el espíritu de la parábola del hijo pródigo, que permite al agraviado primogénito superar su resentimiento si logra obtener un justo reconocimiento de su hermano menor (en la línea del principio de ordinalidad que remite al orden de nacimiento entre hermanos). Para ello no sirve cualquier arreglo, pues resultaría una ofensa que los demás españoles ofrecieran comprar la permanencia mercenaria de los catalanes con un pacto fiscal a la vasca como espurio soborno. Y en su lugar debemos pedirles que se queden con nosotros ofreciéndoles a cambio lo que sin duda más merecen: nuestro sincero reconocimiento de su identidad singular como primus inter pares.

Enrique Gil Calvo es catedrático de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid.

Operación Verificador
ANTONIO ELORZA  EL CORREO  25 Febrero 2014
 La intervención de comisiones como esta no acorta el proceso agónico de ETA, sino que lo prolonga

Para quienes pensábamos que se iniciaba la fase del desarme de ETA, el episodio resultó ante todo una broma pesada sobre un asunto muy serio. A Radio France Internationale, que me preguntó sobre el tema, le respondí de entrada que si la entrega del mini-arsenal respondía a la realidad de su armamento disponible, ETA daba pena, e incluso preocupación, y habría que proporcionar a sus miembros algunos revólveres para que no anduviesen desprotegidos por la vida, ante cualquier desalmado que pensara en atacarles. Luego resultó además que ni siquiera destruyeron la pistola y el fusil, sino que tras sellarlos, se los llevaron a casa. Puestos a buscar comparaciones, el punto de referencia para tal esperpento no han sido los Hermanos Marx, sino una entrega más de la serie Torrente, el brazo tonto de la ley. Claro que el asunto no se prestaba a pasar por alto la farsa: concernía al futuro democrático de Euskadi, para el cual la disolución de ETA sigue constituyendo una precondición esencial.

Con su narración, el tema parecía agotado. Todo lo más había que preguntarse por las razones que llevaban a algunos comentaristas a valorar lo ocurrido como un gesto en la dirección del desarme, aun cuando no tuvieran otro remedio que reconocer también lo exiguo del mismo.

Entró en juego entonces la citación del juez Ismael Moreno a la comisión de los seis para que declarasen sobre su encuentro con ETA. El mundo nacionalista se rasgó de inmediato las vestiduras al conocer el hecho, como si la citación fuera una imputación. A su lado estuvo el PSOE, de nuevo en línea Eguiguren, avalando la actuación de Manikkalingam y los suyos, sin aportar dato alguno, tal vez porque lo único importante era como tantas otras veces marcar distancias respecto del PP. No en vano, un hombre con la ambición de ocupar el puesto de Zapatero, y como en su caso desde la ausencia total de riesgos, Eduardo Madina, llegó a ver en lo que Jáuregui calificara de «ridículo» una «pequeña buena noticia». Los socialistas no se detuvieron a pensar que, activa o no, ETA era una organización terrorista y que unos personajes –españoles o extranjeros– que colaboraban públicamente con ella, frente al gobierno legal que les negaba reconocimiento, se habían hecho cuando menos merecedores de la atención del poder Judicial.

Además los interrogatorios no fueron inútiles. Ahora sabemos que el punto de encuentro fue Toulouse y que el zulo se encuentra en sus proximidades, y que nuestros hombres cobran de una organización de siglas DAG (¿?). Luego el malo de la película no es únicamente el Estado español, sino también el francés, para la CIV (Comisión Internacional de Verificación) inexistente. ¿Cómo va a ejercer el Gobierno español el menor control sobre el supuesto desarme si las armas se encuentran en Francia? En fin, la actitud y las declaraciones de Manikkalingam, cuyos supuestos méritos curriculares debieran ser comprobados, a la vista de la catástrofe que resultó de la mediación en su país, prueban que nos encontramos en una línea de continuidad con el objetivo principal del mediador de los mediadores, el promotor de la CIV, Brian Currin: evitar que el fin de ETA pueda ser presentado como su derrota, arrumbando así unas aspiraciones políticas a su juicio separables de la ‘violencia’. Ahora ya la única baza en ese sentido es olvidarse de la disolución y administrar, por lo que se ve con cuentagotas, el desarme.

Para eso están los verificadores, a solas con ETA, y en su primera representación objeto de una desaprobación general. Es entonces cuando entra en escena por sorpresa el presidente del PNV, con la inevitable compañía de Jonan Fernández. Desde el Gobierno nacionalista había que salvar a los verificadores del desastre y una vez más acabar enfrentándose con el gobierno de Madrid. ¿Por qué lo primero? El espectacular gesto de Urkullu sugiere varias cosas. Ante todo que el cordón umbilical con ETA y la izquierda abertzale, con Jonan Fernández como enlace, no solo se mantiene en el plano de una memoria histórica basada en la equidistancia. Hay algo más que una buena voluntad del PNV por resolver el problema del ‘fin de ETA’, aprovechando su presencia en la sociedad vasca. Lo sucedido estos días sugiere la existencia un acuerdo tácito, con la conocida distribución de papeles, para evitar que suceda lo más temido por Currin: una disolución de ETA ante el Estado español, por muchas ventajas que se anunciaran entonces bajo cuerda a los presos. Estos son un estupendo argumento para la propaganda, pero su destino no es un fin en si mismo: tanto para el PNV como para ETA cuentan ante todo como bazas políticas.

En contra de lo que las dos ramas del nacionalismo vienen sosteniendo, la intervención de comisiones como esta no acorta el proceso agónico de ETA, sino que lo prolonga. Encerrada en su callejón sin salida, ETA tendría escaso interés en prolongar una existencia ficticia. Ahora bien, con el caracoleo de los grupos de Manikkalingam o de Currin, si es que vuelve, difunde el engaño de su voluntad de solución del ‘conflicto’, rechazada por el enemigo. Así que, en cuanto valedor de esa estrategia, la responsabilidad efectiva de una agonía interminable de ETA pasa a corresponder al Gobierno Urkullu. Por eso el viaje a Madrid ha sido revelador. De cara a la consecución de sus fines, una hegemonía absoluta en Euskadi, carece de importancia el penoso espectáculo de los desarmes-ficción; cuenta que los verificadores sigan.

Como en ‘El ángel exterminador’ de Buñuel hay una supuesta ‘paz’ que alcanzar tras un supuesto ‘conflicto’, frente a los que se alza el obstáculo de la política de Madrid. Solo que el obstáculo es imaginario. Ninguna puerta cierra el salón. Tan solo hace falta que ETA adopte un criterio de elección racional, la autodisolución, y que el PNV, con sus amigos verificadores, abandonen su empeño de proporcionarle coartadas para no asumirlo.


Economía / entrevista
Iain Duncan Smith: «Cuantos menos impuestos paguen las empresas más empleo crearán»
s. alcelay, j. tahiri / madrid ABC 25 Febrero 2014

El ministro de Empleo y Pensiones de Reino Unido defiende la flexibilidad laboral y rebajar la presión tributaria como fórmulas para activar el mercado de trabajo

Cuando Iain Duncan Smith (Edimburgo, 1954) era líder de los conservadores británicos acuñó un lema definitorio: «No subestime la capacidad de un hombre callado». Años después, el ahora ministro de Empleo y Pensiones de Reino Unido, no omite respuestas. Defiende la flexibilidad laboral y los bajos impuestos como fórmulas para crear empleo. No hay que olvidar que está al frente de uno de los mercados laborales menos regulados del mundo, tambien entre los más reformistas y entre los que más empleo han creado, aunque Smith no está satisfecho porque, dice, la tasa de paro aún debe bajar del 7%. Esta semana ha estado en Madrid, donde se ha reunido con la ministra de Empleo, Fátima Báñez, a la que ha brindado todo el apoyo de su Gobierno.

—¿Como se ve desde un país como el Reino Unido, con una tasa de paro del 7%, a España, con el 26%?
—Reino Unido tiene una tasa del 7,1%, pero tenemos que hacer más para reducirla. Desde que llegamos al Gobierno se han creado 1,6 millones de empleos, tenemos la tasa de empleo más alta de los últimos años, pero hay que hacer mucho más en flexibilidad laboral y trabajar para que todo aquel que cobre una prestación esté buscando activamente un trabajo. En España cuando el Gobierno de Mariano Rajoy tomó las riendas del país el punto de partida fue muy dificil, ya había altas tasas de paro, además de poca flexibilidad en el mercado laboral. Las medidas que están tomando van en la dirección adecuada y ya se están viendo los resultados, el paro está empezando a bajar.

—Reino Unido es uno de los países donde es más fácil y barato despedir. ¿Recomienda este camino a España?
—En Reino Unido hemos comprobado durante años de crisis lo importante que es para las empresas la flexibilidad laboral para ampliar su negocio, pero también para reducirlo si pasa por dificultades. Cargar con costes adicionales a las empresas es impedir que puedan ampliar su actividad y plantilla en momentos buenos. Es cierto que en Reino Unido es más fácil contratar y despedir en comparación con España, pero también con otros muchos países, incluso Alemania, porque tenemos un reglamento menos rígido. Y eso es lo que nos ha permitido mantener los empleos durante la crisis, porque las empresas han negociado con los sindicatos fórmulas para no despedir. Y se ha logrado con caídas del PIB del 7,5% desde que comenzó la crisis: incluso con esta recesión nuestra tasa de paro nunca ha superado el 9%. Porque al final lo que quieren los trabajadores es trabajar, aunque tengan que reducir su salario o la jornada. La flexibilidad es buena también para los trabajadores.

—Su Gobierno emprendió una reforma de las prestaciones sociales, incluido el desempleo. ¿Qué frutos está dando?
—La flexibilidad no es suficiente. El empleo y las prestaciones sociales deben estar vinculadas. Todos aquellos que están cobrando una prestación social deben buscar activamente un empleo. Reformamos el sistema para que personas que estaban cobrando esas prestaciones y pensaban que nunca se iban a incorporar de nuevo al mercado de trabajo lo pudieran hacer y lo hemos logrado. Nuestro Gobierno ha conseguido tasas de empleo superiores a Estados Unidos, el país que en teoría tiene más flexibilidad del mundo. Solo nos supera en porcentaje Alemania y Países Bajos, pero les superaremos.

—España tiene las quintas cotizaciones sociales más altas de la OCDE. ¿Bajarlas ayudaría a crear empleo?
—Cuantas menos cargas sociales tengas las empresas más trabajo crearán. No quiero hacer ninguna comparación con España, pero en Reino Unido hemos reducido las cotizaciones sociales a niveles sin precedentes, como también lo hemos hecho con el Impuestos sobre Sociedades con el objetivo de atraer el mayor número de empresas a nuestro país que, a su vez, creen empleo. Hemos traslado a la ministra de Empleo, Fátima Báez, un ofrecimiento de colaboración para trabajar juntos en la búsqueda de fórmulas para crear empleo. En áreas, por ejemplo, como el turismo sanitario para evitar que ciudadanos de un país disfruten de prestaciones en otro. en cualquier caso quiero decir una vez más que apoyamos al Gobierno de España en todas las medidas que está adoptando.

—Europa tiene el reto del envejecimiento de su población, cada vez son más los pensionistas y más altas las prestaciones que cobran. ¿En qué dirección deben ir las reformas?
—Las pensiones son una bomba de relojería para Europa, para Reino Unido menos que para Alemania, por ejemplo, porque nuestra tasa de natatidad es mayor, lo que nos permite más tiempo para actuar. En Reino Unido el sistema público da derecho a una pensión con 30 años de cotización, que se ampliarán a 35 años en el futuro. También modificaremos la edad de jubilación, de forma que en 2018 hombres y mujeres se puedan jubilar a los 65 años (ahora las mujeres lo hacen a los 60 años y los hombres a los 65) edad que en irá aumentando progresivamente hasta situarse en 67 años en un futuro. Estas medidas las complementamos con un sistema obligatorio de planes privados de pensiones después de conocer que 11 millones de británicos no ahorran lo suficiente para complementar su pensión en el futuro.

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Hasta la derrota final
Isabel San Sebastián ABC 25 Febrero 2014

No conozco en la Historia otra «derrota» en la que los vencedores tuvieran semejante consideración con los vencidos

EXISTE una contradicción flagrante entre el discurso oficial que proclama a los cuatro vientos la derrota de ETA y la multiplicación de hechos que prueban lo contrario. Hechos como los reiterados actos de intimidación perpetrados contra concejales y sedes del PP y UPN en el País Vasco y Navarra, en el contexto de una violencia callejera que renace silenciosamente de sus cenizas. Hechos como las constantes provocaciones procedentes de Bildu (heredera de Batasuna/ETA), que fue legalizada en 2011 merced a una decisión política del Tribunal Constitucional, dando por hecha una disolución de la organización terrorista que no se ha producido, y que tres años más tarde no sólo no ha condenado los crímenes etarras, sino que los rentabilizó con creces en las urnas y se obstina en legitimarlos al exigir que el conglomerado obtenga, por dejar de matar, lo que sus pistoleros no lograron arrancar en cuarenta años de asesinatos. Hechos como la pantomima protagonizada este fin de semana por esos buitres «verificadores» que vinieron a España, espléndidamente retribuidos por un dinero que en última instancia sale del contribuyente, a certificar que la banda ha conseguido lo que siempre pretendió: presentar a ojos del mundo su sanguinarios historial como una pugna entre dos bandos enfrentados y no como lo que es; el ataque despiadado de un grupo terrorista contra una Nación y una sociedad escrupulosamente democráticas. Dicho en terminología etarra, «internacionalizar el conflicto», con la complicidad del Gobierno nacionalista vasco y la pasividad del Ejecutivo del PP. Tenía razón la portavoz de Covite, Ana Velasco, al denunciar ayer que la petición de que esos mediadores de pacotilla declararan ante un juez de la Audiencia Nacional debería haber partido del Ministerio del Interior o de la Fiscalía, y no de un colectivo de víctimas. ¿Por qué no fue así? ¿Por mero descuido? ¿Por afán de no interferir en una «hoja de ruta» sobradamente conocida e implícitamente aceptada? ¿Por pura incompetencia? Estaría muy bien que alguien nos lo explicara y, de paso, asumiera responsabilidades por ello.

Existe una contradicción evidente entre la pretendida derrota de ETA y su obstinada negativa a firmar la rendición. Si la Guardia Civil conoce, como se filtra desde fuentes cercanas al poder, el emplazamiento de los «zulos» de armas y el paradero de los terroristas que todavía están libres, ¿por qué no son incautadas esas armas y detenidos esos asesinos? ¿Por qué se consiente este paripé agónico? No conozco en la Historia otra «derrota» en la que los vencedores tuvieran semejante consideración con los vencidos, a costa de humillar tanto a sus víctimas.

Existe una contradicción lacerante entre la propaganda que repite ese mantra de que «ETA está derrotada» y la realidad de una estructura criminal que en buena medida sigue intacta. Porque ETA es mucho más que sus grupos armados y ni siquiera estos acceden a disolverse. Porque hay más de trescientos atentados sin resolver y nadie en ese mundo siniestro está dispuesto a colaborar en su esclarecimiento. Porque no pasa un día sin que asistamos a una nueva bravata por parte de los presuntos derrotados.

La derrota de un enemigo como ETA no se logra con gestos o palabras, sino mediante obras decididas. Persiguiendo a sus sicarios hasta el mismo infierno, como se nos dijo que se haría, obligándoles a cumplir sus penas sin el menor beneficio e instando la ilegalización de su brazo político, en aplicación de la Ley de Partidos vigente. Es cuestión de voluntad política y de lucidez suficiente para saber que todo lo que no sea avanzar en esa dirección es retroceder hacia la derrota final; la nuestra.

El cuento de la lechera, doña Truhana y ETA

Adolfo Lefort El Semanal Digital 25 Febrero 2014

Existen tres versiones del famoso cuento de la lechera: la del fabulista griego Esopo; la de Don Juan Manuel, del siglo XIV; y, la de Samaniego, del siglo XVIII. En estas líneas recojo el inicio de la conversación del conde Lucanor con Patronio, relatada por Don Juan Manuel hace siete siglos:

"-Patronio, un hombre me ha propuesto una cosa y también me ha dicho la forma de conseguirla. Os aseguro que tiene tantas ventajas que, si con la ayuda de Dios pudiera salir bien, me sería de gran utilidad y provecho, pues los beneficios se ligan unos con otros, de tal forma que al final serán muy grandes". Y, entonces, le contó a Patronio cuanto él sabía.

Al oírlo Patronio, contestó al conde: -Señor Conde Lucanor, siempre oí decir que el prudente se atiene a las realidades y desdeña las fantasías, pues muchas veces a quienes viven de ellas les suele ocurrir lo que a doña Truhana...".

Patronio contó al conde Lucanor la historia de Truhana y su olla de miel.

Una versión, la del conde Lucanor, que podría haber firmado Ran Manikkalingan, el portavoz de los seis personajes auto titulados como "Comisión Internacional de Verificación", si observamos que en sus declaraciones ante el juez manifiestan que los etarras les enseñaron unas armas en una mesa, que les dijeron que estaban selladas y que se las volvieron a guardar en una caja de cartón cerrada con cinta aislante.

De este acto los comisionistas internacionales (750 euros por día) concluyen que se trata de un "desarme incondicionado y de carácter parcial". Sin embargo, si nos atenemos a su declaración judicial no existieron ninguna de las dos definiciones. Sencillamente, porque se quedaron con las armas.

Lo único cierto, a día de hoy, es que ETA ha dejado de matar desde hace dos años. No se ha disuelto. Mantiene en su poder numeroso armamento. No ha manifestado ninguna intención de pedir perdón por los asesinatos cometidos y han sido las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado quienes han bloqueado, y lo siguen haciendo, a esta banda.

Es cierto, también, que ETA ha conseguido una presencia mediática y política muy notable, que ha movilizado su aparato de agitación y propaganda en compañía de sus próximos y que, lamentablemente, seguiremos atentos a cualquier otro anuncio de comunicados o similares. El camino es largo y difícil, pero la democracia acabará con el terrorismo.

Desarme 2014-02-24
ETA y el teatro español
Guillermo Dupuy Libertad Digital ??

Ya he advertido en numerosas ocasiones de que lo de la "entrega de las armas" es, en el mejor de los casos, una estupidez y, en el peor, una maquillada oferta de impunidad. La clase política española, salvo raras excepciones, no ha dejado nunca de moverse en uno de esos dos terrenos y, consecuentemente, ha venido insistentemente reclamando a los terroristas circenses y propagandísticos numeritos en los que los etarras nos anunciaran el fin definitivo de su lucha armada, su disolución o la ya mencionada entrega de las armas.

Menos mal que lo de los etarras no es, precisamente, el teatro. Si llega a serlo, o, simplemente, si se hubiesen esforzado un poquito más a la hora de hacer la interpretación, con algo más de atrezzo, nuestra generosa clase política y mediática los hubiera aplaudido con el mismo crédulo entusiasmo con el que celebraron aquel numerito en el que unos encapuchados nos anunciaron, puño en alto, el "cese definitivo" de su actividad criminal.

Es cierto que, por aquel entonces, los terroristas no tuvieron que disfrazarse de hare krisnas, interpretar arrepentimiento alguno u ocultar su fidelidad a los objetivos totalitarios de siempre, para que nuestra generosa y predispuesta clase política y mediática les ovacionara como heraldos de la paz o portadores de "buenas noticias".

También es cierto que siempre que los españoles se han creído que los terroristas estaban en mejor disposición de la que realmente estaban no ha sido gracias a las labores interpretativas de los etarras, sino a una clase política que jamás ha repudiado el paradigma del "final dialogado de la violencia" que anidaba en su funesto Pacto de Ajuria Enea.

Por mucho, sin embargo, que nuestra clase política, cuando de numeritos etarras se trata, sea de aplauso fácil, y por muy necesitada que esté de esos numeritos de paz para justificar impunidades y concesiones electorales, lo de poner encima un par de pistolas y un puñado de balas, que encima luego se vuelven a llevar, es quedarse muy corto. De hecho, sólo han arrancado aplausos de los nacionalistas y de algún socialista, más por inercia que por convicción.

Algo se debía de oler el ministro del Interior, quien, a pesar de haberse pasado todo su mandato pidiendo a ETA la "entrega de las armas" o el no menos circense "anuncio de disolución", adelantó un día antes del último estreno etarra que no iba a favorecer "el teatro de ETA". Para una clase política que nos ha anunciado el fin del terrorismo siempre en función de una versión maquillada de lo que realmente dicen y hacen los terroristas, habría bastado que ETA hubiera puesto un buen arsenal sobre la mesa. Así nuestra teatrera clase política y mediática hubiera aplaudido con las orejas y hasta dejado caer, como en otras ocasiones, una lagrimita de emoción.

A pesar de ser de lo más presentable de nuestra clase política, dice Rosa Díez que el video del desarme "es una cosa de Berlanga". No. Lo que es de Berlanga, o algo mucho peor, es una clase política que, en lugar de pedir la detención y el encarcelamiento de los etarras, se dedica a pedirles su disolución y la entrega de armas. Lo que es de Berlanga es ver a una clase política y mediática denegar el aplauso al teatro etarra únicamente por su falta de atrezzo.

ELECCIONES ANTICIPADAS
Yolanda Barcina contra el Día de la Marmota
Pascual Tamburri El Semanal Digital 25 Febrero 2014

Corruptos clamando contra la corrupción. Terroristas pidiendo la regeneración. Políticos profesionales exigiendo la renovación. Al final, no se investiga y Navarra va hacia unas elecciones.

Sigue el golpe de Estado parlamentario en Navarra. El martes 25, después de tres días de reuniones, la comisión parlamentaria creada para investigar las declaraciones de la ex responsable de Hacienda Idoya Nieves cita a la presidenta de la aún Comunidad Foral Yolanda Barcina. Sean ciertas o no las cosas dichas por Nieves, sean legales o no los actos atribuidos al Gobierno navarro de UPN, sabemos el resultado de la Comisión mucho antes de que termine sus sesiones. PSOE, IU y las varias siglas abertzales (que juntos reúnen la mayoría) dirán que la consejera y la presidenta pecaron gravemente y deben dimitir o afrontar una moción de censura. En todo caso, con el horizonte de unas elecciones anticipadas.

Para UPN, nada de lo hecho o dicho será nunca condenable. Y es que no se van a analizar de verdad esos hechos, sino que se habla de su impacto político. Una y otra vez, siempre es igual, Navarra se repite a sí misma, desde Gabriel Urralburu y la autovía hasta mangoneos, suciedades, enchufes y plebeyeces mucho más graves, caros y cercanos, que se consideran importantes o no según quién se beneficie. Barcina ha quedado atrapada en el Día de la Marmota foral.

Nieves dice que la consejera Lourdes Goicoechea presionó a la Inspección de la Hacienda navarra (de la que era superior jerárquica…) para beneficiar a antiguos clientes, para obtener un trato más leve para ciertos clientes, y cosas así. Algunas bastante feas, al menos si son ciertas. Desde luego, sería poco estético (aunque seguramente no ilegal) que se aliviase la presión a Volkswagen o a la Universidad de Navarra del Opus Dei. Pero la denunciante y sus altavoces políticos tendrían que actuar con la misma indignación y contundencia en todos los casos, para poder al menos levantar la voz con cierta legitimidad ahora. No digamos ya para convertir este caso en el cimiento de un hipotético cambio de rumbo político.

Del mismo modo que no se puede levantar la voz contra las corruptelas de la difunta Caja de Ahorros de Navarra si uno cobró y nunca devolvió comisiones de la misma CAN, o que no se puede cargar contra el truco contable de retrasar la devolución del IVA para cuadrar el déficit si uno hizo lo mismo estando en el Gobierno (en los dos asuntos, el caso del preclaro líder socialista Roberto Jiménez), no se puede exigir presión implacable a la Unav mientras se pide benevolencia para otros centros educativos, para defraudadores fiscales millonarios como Osasuna, para ciertos hosteleros amigos, para ciertos constructores. ¿Se puede estar indignado con el Gobierno de Barcina mientras se calla el fracaso de la antes ejemplar, progre y megasubvencionada Kukuxumusu y su venta a Ricardo Bermejo, que se ha hecho empresario con las concesiones de la CAN y sus empresas durante el mandato que nadie critica de Enrique Goñi en tiempos de Miguel Sanz y de las dietas no devueltas? Pero no serán coherentes, sino que repetirán su papel político, sin pudor, una vez más. Es el Día de la Marmota.

Lo que se debate ahora: ¿Regeneración contra corrupción, terrorismo como solución?
Hay una parte de la población que cree de verdad vivir en la mejor de las regiones posibles, con el mejor de los gobiernos, la mejor de las educaciones, la mejor de las sanidades. Otra parte cree exactamente lo contrario, y ve en la anexión a la región vecina la única salida. Una inmensa mayoría, eso sí, cree que nuestros políticos roban, son corruptos, y mucho más los que nos gobiernan. En una democracia, eso es lo que importa: los políticos son muy mal vistos, y los gobernantes más.

¿Y la regeneración democrática la va a traer… el PSN-PSOE? Es al menos extraño que el partido (PSN) que ha sostenido a UPN en el poder a cambio de cuotas de poder, cajas y empresas, se ofrezca como renovador y limpiador del poder, contra la misma UPN. Si lo que entonces se hacía en Hacienda, en la CAN o en las empresas era punible, o ilegal, o ilegítimo, o antiestético, no sólo Idoya Nieves lo sabía, sino que el PSOE participaba en la fiesta. Y eso sin remontarnos a Luis Roldán y Antonio Aragón, vaya. El Gobierno de UPN se ha convertido con las décadas en régimen, pero el PSOE no es la alternativa a ese régimen corrupto porque era parte del mismo, fuese o no corrupto. Si hay un infierno para Barcina, en él encontrará al llegar a Esporrín, Lizarbe y Jiménez.

¿Y la verdadera democracia nos la van a traer… partidos totalitarios y partidos que han apoyado o siguen sin condenar el terrorismo? Porque efectivamente, es claro que si hay elecciones UPN va a hacer una campaña muy fácil al grito, una vez más de "que vienen los vascos". Pero es que cualquier alternativa al Gobierno de Yolanda Barcina, con o sin moción de censura, requiere el apoyo de quienes consideran a Federico Krutwig un precursor, a Josu Ternera un héroe y a Arnaldo Otegui un líder, y quieren a los asesinos de ETA no sólo impunes sino además recompensados. Recompensados acercando de un modo u otro la anexión de Navarra, la independencia y el socialismo. Bueno, el socialismo, el PNV no, claro. De todos modos, difícilmente pueden ofrecerse como mejores demócratas que los que hoy gobiernan. Si hay un infierno para amigos y admiradores de ETA, de ayer y de hoy, en él se encontrarán los socios de Patxi Zabaleta con mil muertos y unos cientos de miles de víctimas y de perseguidos y exiliados. Y eso, hablando en serio, porque la democracia de IU incluye admirar a modelos de demócratas como Fidel Castro, José Stalin y Kim Il Sung, que parece broma si es que no lo es.

Tal es el debate ahora, en plena polémica y sin elecciones. ¿Voto a los corruptos o voto a los asesinos? ¿Voto a los incapaces o voto a los totalitarios? Pueden pasar muchas cosas, la movilización será grande y la demagogia cabalgará implacable. Pero una parte de la gente, sin dejarse conmover y sin un referente claro de proyecto, honestidad e ilusión, puede derivar hacia la abstención. Que es el doble filo de las acusaciones del Día de la Marmota.

El horizonte electoral
"Antes de 2008, el presidente de Navarra y de UPN, Miguel Sanz Sesma, nos explicaba a los entonces suyos que el apoyo del PP nada le aportaba en cuanto a la gobernabilidad de la Comunidad, y que de hecho el centroderecha, unido o dividido, nunca tendría la mayoría en Navarra con este sistema electoral. Para él, el futuro político había de pasar, según le decía algún gurú amigo suyo, dedicado a la hostelería, por la alianza entre UPN y el PSOE en Navarra. Aquella explicación, a golpe de imaginación, de cambio de leyes y de diagrama sectorial, trajo como consecuencia el divorcio entre UPN y PP y el retorno, aunque breve y con UPN, de los socialistas al gobierno navarro. Parecía que la "explicación de los quesitos" iba a ser la única y última salvación de Navarra. Pero no lo ha sido, y de hecho va trayendo consecuencias cada vez peores y más sorprendentes" .

En las encuestas nacionales de 2014, PP y PSOE están en una especie de empate técnico (gana uno u otro, por poco, según el medio encuestador y el día de la encuesta). IU y UPyD cuadruplicarían sus resultados, y el peso global de los nacionalistas, curiosamente descendería. Pero eso se refiere a las elecciones europeas del 25 de mayo. En Navarra, ahora mismo todo depende de la participación y de si en los dos meses que vienen va a haber sorpresas. Si no las hay, en mayo tendremos elecciones forales, enconadas y muy fragmentadas. UPN tiene todas las de ganar si no se divide, pero también la seguridad de quedar muy lejos de los 25/26 escaños de la mayoría. Curiosamente, la Comisión y el adelantamiento contienen su descenso y pueden dejarla en 15 ó 16 escaños de 50. Recordando que llegó a tener 24, y 19 en 2011, poco. Recordando que querían liquidarla, mucho. "En descenso de votantes, de porcentaje y de escaños; si ahora no puede legislar menos entonces" .

El PPN afronta el adelanto electoral con una sensación agridulce. Por un lado, todas las encuestas desde el congreso regional de 2009 han anunciado un progresivo descenso, que en más de un caso ha ido por debajo del 3%, con el riesgo nada remoto de convertir en extraparlamentario el partido de Rajoy, por elección de Rajoy. Por otro lado, al unirse las forales y las europeas se supone un aumento del voto directo a partidos de ámbito nacional, aunque eso no está garantizado del todo en tiempos de Bárcenas y de recortes. Pero a la vez UPN apelará al voto útil contra socialistas y abertzales, o impondrá una coalición de urgencia, con el doble efecto de garantizar un par de asientos a los que hoy los ocupa, pero a la vez de anular como fuerza política de futuro al PPN.

El PSN-PSOE no sabe de verdad qué hacer. Tienen 9 parlamentarios, y no suben. Si UPN baja, no bastarán para formar la "coalición del quesito", sean cuales sean los navajazos dentro de UPN. Ahora la cámara enfoca a Roberto Jiménez pero, ¿tiene pensado qué hacer, si las elecciones no cambian o empeoran su posición? Ha perdido la mitad de sus votos, y ahora mismo sería la cuarta fuerza política, después de haber sido la primera o la segunda desde la Transición. Necesita una excusa muy buena, tanto para volver a los brazos de UPN como para ligarse a Bildu y Geroa Bai. Eso sí, detiene el crecimiento de IU, cuyos electores buscarán en otras latitudes el cambio, parece.

¿Y los abertzales? Solos no llegan a 25 escaños, pero con IU se acercarían. Puede que ni necesiten los diputados del PSOE, salvo por razones estéticas y de presentabilidad. La cuestión es qué querrán, en un contexto envenenado e ingobernable. Probablemente lo que más les interese es que las cosas se alarguen, con un eterno gobierno provisional e impotente, con un parlamento imposible, hasta que la gente se harte. Hacia unas segundas elecciones, después de unos cuantos escándalos y presuntos tales. Algo que les pueda dar a ellos el respaldo y la legitimidad que ahora no tienen, gracias también a la desaparición de la investidura automática, algo que sería hora de explicar… si se atreven.

No sabemos dónde vamos. Yolanda Barcina tampoco, y cada día debe de antojársele como peor que el anterior. Este es el Año de la Marmota en la política foral, sin salida aparente y siempre repitiéndose. La Comisión ha sido sólo el principio. Eso sí, si el futuro ha de tener un urdidor en la sombra prefiero con diferencia el sentido común de Patxi Zabaleta a las pretensiones de Antonio Catalán. Porque el nacionalismo es sólo una parte del problema.

Cataluña y Europa
Suprimir la Generalitat, ¿sería un asunto interno?
Cristina Losada Libertad Digital 25 Febrero 2014

La comisaria Reding habló en Barcelona sobre el problema catalán y tuvo la virtud de desplegar el abanico de contradicciones con el que las instancias europeas ventilan el conflicto generado por la convocatoria del referéndum separatista. De un lado, sobre este punto, que es crucial, no quiso pronunciarse alegando que era una "cuestión nacional". Asunto interno, no se hable más. Del otro, como si tal convocatoria no definiera la situación ni estuviera en fase de cuenta atrás, tic-tac, instó a los Gobiernos de España y de Cataluña a sentarse a hablar "con mentalidad abierta y sin líneas rojas". Hablando se entiende la gente, o sea.

Lo que no se entiende es que se declare asunto interno un problema y luego se impartan consejos sobre cómo resolverlo. O es cuestión nacional o no lo es. O nos dejan solos o nos acompañan. Hasta la lógica política tiene que respetar ciertas reglas. Es verdad que recetar diálogo parece tan inocuo como recetar una cura de descanso, pero me temo que no es así. Cualquier negociación requiere condiciones previas. Una como la que propone la comisaria significa situar en el mismo plano a un Gobierno nacional cuyo deber es cumplir la ley y a otro regional cuyo propósito declarado y fijado, con fecha y toda la fanfarria, es quebrantarla.

Reding es comisaria de Justicia, por lo que resulta incomprensible que, ya metida en pedir diálogo, como cualquier equidistante de los nuestros, no exhortara a Mas a retirar su desafío a la legalidad. Pero aún produce mayor asombro que la vicepresidenta de la Comisión Europea reclame una negociación "sin líneas rojas". ¿Es que la Comisión negocia alguna vez sin respetar los tratados europeos? Pongamos que en ese hipotético diálogo se traspasara una línea roja y se diera a Cataluña un régimen fiscal como el del País Vasco y Navarra. Pues España no podría funcionar, cosa que tampoco convendría, suponemos, a la UE. Sí, está bien que la comisaria exprese el deseo de que se garantice la permanencia de Cataluña en España, pero las buenas intenciones no avalan cualquier forma de lograr el resultado.

Las declaraciones de Reding están lejos de ser solamente una metedura de pata personal. Son consecuencia de la actitud pasiva que está adoptando Europa, sus dirigentes, comisarios, ministros y Gobiernos, ante el empuje separatista. Por no querer meter la pata, la meten, podemos resumir. Se resisten a reconocer que la ruptura de naciones fundadas en la ciudadanía, no en la identidad, como las que quiere construir el nacionalismo, es también un asunto europeo de primer orden: un desastre que Europa no se puede permitir. Se acogen a la no injerencia, para luego injerir tontamente de un modo que favorece la pretensión nacionalista. Bueno, quizá no tan tontamente, no nos chupemos el dedo. Me da que si se decidiera, que no se decidirá, suspender o suprimir la autonomía catalana no dirían que es un asunto interno de España.

Nacionalismo: europeísmo de conveniencia
José Rosiñol Lorenzo. Periodista Digital 25 Febrero 2014

"Homs piensa que tal vez en Cataluña se hayan precipitado con su plan"
El editor Lara estalla contra el independentismo y caldea la visita del Príncipe a Cataluña

“…esta obsesión por deformar la realidad e invertir los valores, choca con un obstáculo inesperado llamado Europa, un proyecto europeo al que no pueden convertir en un segundo chivo expiatorio… al que acusar de todos los desmanes y contradicciones de la política catalana, quizás sea por ello, por no saber cómo gestionar un falaz discurso europeísta sin Europa… el comportamiento y las declaraciones de muchos de los próceres nacionalistas sean tan estrambóticas como bipolares…”

Creo que tanto la Generalitat como todo el coro de voceros y palmeros que medran a su alrededor podrían formar parte del Ministerio de la Verdad, aquel ministerio ideado por George Orwell en su novela “1984”, aquél que estaba dedicado en cuerpo y con poca alma a deformar la historia, a invertir la realidad, a conformar la mente de los ciudadanos de Oceanía, aquél que instrumentalizaba todos los medios del Estado por y para la Causa.

También podrían encuadrarse en el Ministerio de la Paz, aquél que se esforzaba en mantener relaciones agonísticas con sus vecinos, básicamente porque cuanto más se odia al vecino, al diferente, a la alteridad, menos exigente eres con tu propia realidad, si nos damos cuenta el nivel de conflictividad social en Cataluña es mucho más bajo que en otras comunidades autónomas… ¿será por qué todo lo que ocurre en Cataluña es culpa de Madrid, España o “los españoles”?

Pero esta obsesión por deformar la realidad e invertir los valores, choca con un obstáculo inesperado llamado Europa, un proyecto europeo al que no pueden convertir en un segundo chivo expiatorio –aunque a más de uno le gustaría- al que acusar de todos los desmanes y contradicciones de la política catalana, quizás sea por ello, por no saber cómo gestionar un falaz discurso europeísta sin Europa… el comportamiento y las declaraciones de muchos de los próceres nacionalistas sean tan estrambóticas como bipolares.

Parece que con el asunto de Europa el gobierno catalán y sus adláteres juegan a un doble juego de amor-odio, de súplica-amenaza, que no hace más que ahondar el descrédito internacional de una Cataluña arrastrada por ideologías trasnochadas y extemporáneas, ideologías que conciben el proyecto europeo –al igual que la democracia- como un medio, no como un fin en sí mismo, como una mera herramienta con la que llevar a término su proyecto político.

Dicho ridículo no solo es ir en contracorriente de la historia de Europa, aquella que une y anhela una paz perpetua, son ridículas por declaraciones como las de Artur Mas ante Viviane Reding ofreciendo a Cataluña como "un excelente aliado para construir la Europa del futuro", ¿se referirá a una futura Europa aún más ingobernable hiperfragmentada y enfrentada por tenues e imaginadas fronteras mentales (culturales les llaman)?, o cuando en la misma reunión ha dicho que Cataluña, “"ahora" quiere y necesita "implicarse en la construcción Europea", ¿quiere o necesita (las palabras, a veces, son ideológicamente atronadoras)?, pero ¿quién necesita a Europa?, ¿una Cataluña tan española como europea o un nacionalismo obsesionado por hacer desaparecer su propio sentir español y borrar su propia historia?

Pero no lo dudemos el discurso de la internacionalización del proceso secesionista tiene dos vertientes aparentemente incompatibles, una mendicante que lanza al presidente de la Generalitat a la búsqueda del Santo Grial del apoyo internacional, y otra de consumo interno que se atreve, desde la soberbia y superioridad acostumbrada, a dar lecciones a Europa, que magnifica las posibilidades que influir en la política europea, que se atreve a amenazar al proyecto europeo mismo.

Naturalmente esta bipolaridad oscila entre la súplica de Artur Mas y la altanería de Francesc Homs, este último en declaraciones a El País ha llegado a decir que “Europa estará acabada si expulsa a siete millones de ciudadanos”, y en la página web de la Generalitat ha publicado que "Si la UE no supiera encontrar una solución política al que democráticamente exprese el pueblo de Cataluña, sería el fin de Europa como modelo de integración democrática y pacífica"…

Es decir, que un proyecto como el europeo, nacido de la peor conflagración bélica de la historia, que sufrió las consecuencias de las ideologías totalitarias, que ha conseguido borrar las profundas diferencias políticas y culturales que llevaron a la guerra, que ha basado su ser en la integración política, en la democracia y en los derechos humanos… desaparecerá porque no quiere avenirse con el independentismo catalán, o como mínimo, dejará ser un modelo pacífico y democrático de integración porque no siguen las órdenes y directrices de los dirigentes nacionalistas…

Pero no solo eso, en el esfuerzo por invertir la realidad, en la obcecación por mantener desinformada a la población catalana, vemos cómo desde el mundo académico, convertido en vanguardia de la internacionalización del Proceso, se procura hacer creer que, en caso de independencia, será Europa quién expulsará a todos los catalanes (nacionalistas y no nacionalistas) de la Unión Europea, escondiendo que en el más que improbable caso de que se celebre un referéndum de autodeterminación en Cataluña, no solo se decidiría la secesión de España sino, también, el abandono voluntario del proyecto europeo.

El Parlamento autonómico trata el español como un idioma extranjero en la celebración del Día Internacional de la Lengua Materna
Alejandro Tercero cronicaglobal.com 25 Febrero 2014

Durante el acto oficial organizado en colaboración con la Plataforma per la Llengua, la Cámara autonómica sitúa al castellano -que según datos de la Generalidad es la lengua materna del 55% de los catalanes- como uno más de los 270 idiomas extranjeros que se hablan en Cataluña, junto al wólof, el urdú, el quechua, el inglés, el amazig o el árabe. Las intervenciones se centran en señalar que el catalán es la única "lengua común" de Cataluña e imprescindible para ser "ciudadano", y en defender la inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán.

El desprecio hacia los catalanes castellanohablantes parece no tener límite para las instituciones autonómicas. Así se desprende del sorprendente acto que el Parlamento autonómico de Cataluña ha organizado este lunes con motivo del Día Internacional de la Lengua Materna, que se celebra cada 21 de febrero a instancias de la Unesco desde el año 2000.

Y es que, a pesar de que, según datos de la propia Generalidad, el 55% de los ciudadanos catalanes tiene el castellano como lengua materna, a lo largo de la hora que ha durado el acto oficial el castellano únicamente ha sido citado o utilizado una vez. Exactamente durante 31 segundos de la intervención de un inmigrante mexicano.

Una intervención que, además, se ha centrado en reprochar que, a diferencia de lo que ocurre en México, "el Estado español, pese a ser un Estado plurinominal y plurilingüístico parece que no ha tenido nunca un interés real en otras lenguas salvo el español", e incluso ha estado "interesado muchas veces en contra de estas" otras lenguas.

El catalán, la única "lengua común"
En todo caso, la celebración de este lunes deja de ser menos sorprendente si se tiene en cuenta que el acto ha corrido a cargo de la Plataforma per la Llengua, una entidad que, con la excusa de promover el catalán, trabaja para que el castellano deje de ser oficial en Cataluña.

Carles Solà, periodista y miembro de la ejecutiva de Plataforma per la Llengua, ha defendido que el catalán debe ser la única "lengua común" en Cataluña porque es "nuestra lengua nacional", y ha advertido de que "pese a los avances que ha habido en su normalización y uso, todavía está muy lejos de ser una lengua normal". Solà -como el resto de sus compañeros- no ha hecho la más mínima mención al castellano, y solo ha indicado que en Cataluña "viven hablantes de más de 270 lenguas".

El director de Plataforma per la Llengua, Daniel Mundet, ha asegurado que "en Cataluña respetamos la diversidad cultural y lingüística", pero ha advertido que solo el catalán "actúa como factor de cohesión" y "para integrar a todo el mundo". Y ha pedido más implicación de la sociedad en esta dirección.

Otro miembro de la ejecutiva de la entidad, Mar Forcada, ha recordado que "el uso de la lengua propia", en referencia al catalán, "es un derecho que recoge la ley", pero ha instado a unir "política y sociedad civil" para conseguir que "en este país [por Catauña] se pueda vivir de forma normal en catalán".

En defensa de la inmersión obligatoria exclusivamente en catalán
En el acto han hablado miembros de entidades de inmigrantes que colaboran con Plataforma per la Llengua. El representante de una asociación de lengua amazig ha señalado que "hablando en catalán se abre una puerta que nos convierte en uno más de la casa", mientras que "este hecho no pasa en ningún sitio ni de España, ni de Europa, solo pasa en Cataluña".

Un senegalés ha señalado que "el catalán es la lengua propia de los catalanes y de los recién llegados". "Somos catalanes y el catalán es nuestra lengua", ha añadido. El representante de una entidad marroquí ha indicado que su entidad "trabaja por el acercamiento y la convivencia utilizando siempre el catalán como lengua vehicular hacia la plena ciudadanía".

También ha intervenido un gallegoparlante, que ha indicado que "cuando se ataca a la piedra angular del aprendizaje de un idioma, en este caso, un patrimonio pedagógico como es el modelo de inmersión del sistema educativo catalán, nos colocamos, desde la Asemblea Cultural Galega de Barcelona, y nos colocaremos, al lado de la mayoría de este pueblo que trabaja y lucha para mantener el catalán en el lugar que le corresponde en las aulas de este país" porque "defendemos una escuela en catalán". "Pedimos a las administraciones que no den ni un paso atrás en la defensa del catalán", ha añadido, y ha finalizado dando las "gracias por hacer del catalán nuestra lengua".

El castellano, una lengua extranjera más
Durante el acto se ha emitido un vídeo de cinco minutos confeccionado para la ocasión por Plataforma per la Llengua. En él, varios niños inmigrantes comparten sus "reflexiones en torno al catalán" en base al manifiesto 'El catalán, lengua común', que promueve la entidad.

Estas reflexiones incluyen planteamientos como que "la llegada de gente de todo el mundo ha hecho que en esta tierra se hablen hoy más de 250 lenguas; aquí vivimos en wólof, en urdú, en quechua, en inglés, en gallego, en castellano, en amazig y en árabe; ofrecemos nuestras lenguas y culturas de origen para enriquecer este país".

O que "las administraciones e instituciones públicas, a consecuencia de esta nueva realidad sociolingüística, han de apostar por un modelo educativo multilingüe en el que el catalán continúe como la lengua vehicular de la enseñanza y en el que se promueva el conocimiento de estas nuevas lenguas que ahora también son catalanas".

El catalán, imprescindible para ser "ciudadano" de Cataluña
En el vídeo también se indica que "en este contexto de diversidad lingüística, el catalán es la lengua que nos une a todos, por eso queremos que sea la lengua común" y que "queremos transmitir la importancia que tiene hablar la lengua propia del lugar donde se vive".

Que "utilizando la lengua [catalana] conseguimos ser reconocidos como propios del lugar y alcanzamos, aunque sea simbólicamente, el rango de ciudadanos; adoptar la lengua propia es un paso necesario para disfrutar de una ciudadanía en igualdad de condiciones; la adopción del catalán ha de ir acompañado también de medidas que faciliten la adquisición de los derechos sociales y políticos".

O que "desde algunos sectores se quiere utilizar la lengua como arma de enfrentamiento político", cuando "es una herramienta de aproximación y no un instrumento de confrontación". "La lengua no se merece este trato", concluye.

De Gispert: "La lengua es el primer signo de identidad de un pueblo"
La presidenta del Parlamento autonómico, Núria de Gispert (CiU), ha ejercido de maestra de ceremonias. En su intervención ha subrayado que la lengua catalana "es la que hace de cohesión" en Cataluña, especialmente en estos momentos "un poco difíciles" aunque "tenemos una capacidad de resistencia importante".

Finalmente, ha insistido en que "lo importante es hablar en catalán" y ha indicado que "la política de inmersión lingüística ha sido muy positiva", porque "la lengua es el primer signo de identidad de un pueblo".

Entre los asistentes se encontraban diputados autonómicos de CiU, PSC e ICV-EUiA. Curiosamente, se trata de los mismos tres partidos que rechazaron enviar ningún representante a un debate organizado el viernes pasado por la Asociación por la Tolerancia con motivo del Día Internacional de la Lengua Materna.

La AEB de L’Hospitalet denuncia en el consistorio el “modelo ilegal” de inmersión lingüística obligatoria
http://www.aebcatalunya.org  25 Febrero 2014

La AEB de L’Hospitalet ha estado presente este martes en el pleno del Ayuntamiento de L’Hospitalet (Barcelona) para mostrar su rechazo a la moción aprobada contra el bilingüismo escolar y en contra de las resoluciones de los tribunales que así lo determinan. Miembros de la AEB han mostrado pancartas a favor del trilingüismo, mientras los concejales votaban. La propuesta de la moción ha sido presentada por CiU e ICV-EUiA y ha contado con el apoyo del PSC.

La AEB de L’Hospitalet ha presentado un escrito en el consistorio declarando que:
1.- LA MAYORÍA DE LOS CENTROS EDUCATIVOS SOSTENIDOS CON FONDOS PÚBLICOS APLICAN EL MODELO ILEGAL DE INMERSIÓN LINGÚISTICA OBLIGATORIA

AEB-L’HOSPITALET BILINGÜE ha comprobado que la práctica totalidad de los centros educativos públicos y concertados de nuestra ciudad no se ajustan al modelo educativo que establece la ley aplicando la inmersión lingüística obligatoria, modelo ilegal que responde a intereses políticos y que no tiene en cuenta el beneficio de los alumnos.

Por esta razón, la AEB denuncia los intentos de perpetuar por parte de algunas formaciones políticas un modelo educativo fracasado, como vienen demostrando las pruebas objetivas de evaluación pedagógica, y contrario a la cohesión social, en cuanto obliga a escolarizar en una única lengua a una comunidad bilingüe.

2.- LA MEJOR EDUCACIÓN, LA EDUCACIÓN TRILINGÜE
El modelo educativo catalán es de conjunción lingüística, lo que significa que debe garantizar un bilingüismo equilibrado e integrador en los centros educativos sin separación de los alumnos por razón de lengua. Ello conlleva que tanto el castellano como el catalán deben ser lenguas docentes y de comunicación entre los integrantes de la comunidad educativa. Este modelo ha sido avalado por las distintas resoluciones del Tribunal Constitucional, Tribunal Supremo y Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

Además, en estos tiempos es imprescindible asegurar a los alumnos un buen dominio de otras lenguas y por esa razón, la AEB defiende que este modelo debe ser complementado con la incorporación de la enseñanza de algunas asignaturas del currículo en una lengua extranjera.

3.- HAY QUE PROGRAMAR PARA EDUCAR
El Ayuntamiento de L’Hospitalet no puede desconocer que la Disposición Adicional trigésimo-octava de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) dispone que:

1. Las Administraciones educativas garantizarán el derecho de los alumnos y alumnas a recibir las enseñanzas en castellano, lengua oficial del Estado, y en las demás lenguas cooficiales en sus respectivos territorios. El castellano es lengua vehicular de la enseñanza en todo el Estado y las lenguas cooficiales lo son también en las respectivas Comunidades Autónomas, de acuerdo con sus Estatutos y normativa aplicable.

2. Al finalizar la educación básica, todos los alumnos y alumnas deberán comprender y expresarse, de forma oral y por escrito, en la lengua castellana y, en su caso, en la lengua cooficial correspondiente.

3. Las Administraciones educativas adoptarán las medidas oportunas a fin de que la utilización en la enseñanza de la lengua castellana o de las lenguas cooficiales no sea fuente de discriminación en el ejercicio del derecho a la educación.”

Para garantizar el derecho de los alumnos y alumnas a recibir las enseñanzas en ambas lenguas oficiales es imprescindible que las administraciones públicas efectúen una programación de la oferta educativa asegurando que tanto las asignaturas de Lengua Castellana y Literatura como las de Lengua Catalana y Literatura se impartan en las lenguas correspondientes y que determinen la proporción razonable de la lengua castellana, la lengua catalana y la lengua extranjera en cada uno de los ciclos y cursos de las etapas obligatorias.
En la imagen de arriba, miembros de la AEB mostrando las pancartas; en la imagen de abajo, los concejales del pleno, viendo la protesta de la AEB.

En la imagen de arriba, miembros de la AEB mostrando las pancartas; en la imagen de abajo, los concejales del pleno, viendo la protesta de la AEB.

4.- UNA ESCUELA TRANSPARENTE: ¡QUEREMOS SABER LOS PORCENTAJES DE CATALÁN, CASTELLANO Y LENGUA EXTRANJERA EN LOS DISTINTOS CICLOS EDUCATIVOS!
Para que las familias puedan elegir el centro educativo para sus hijos, es necesario que conozcan, entre otros aspectos, el porcentaje de clases que se dan en cada escuela en castellano, catalán o lengua extranjera. En L’Hospitalet no se hace y por eso la AEB reclama del Ayuntamiento que exija de las administraciones educativas que hagan públicos los porcentajes y que esta información se facilite, en aras de la necesaria transparencia, por la Oficina Municipal de Escolarización y por los distintos centros educativos en los procesos de preinscripción y matriculación.

Por todo esto, la AEB de Hospitalet ha solicitado al Ayuntamiento que se adopten las medidas adecuadas para que las administraciones educativas pertinentes efectúen una programación adecuada que:

a) Garantice la educación bilingüe con una proporción equivalente en los dos idiomas oficiales -esto es con unas asignaturas del currículo en castellano y otras en catalán en el mismo grupo-clase- en todos los cursos.

b) Introduzca en el currículo de los centros educativos la impartición de asignaturas en lengua extranjera, además de la asignatura de lengua extranjera.

c) Asegure que las comunicaciones a los padres y a los alumnos se hagan, al menos, en la lengua de su elección y que las señalizaciones de los centros educativos, estén al menos, en los idiomas oficiales, en castellano y en catalán.

d) La Oficina de Escolarización de l’Hospitalet informe sobre el porcentaje de clases que se dan en castellano, en catalán y en inglés en cada uno de los ciclos educativos.

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