AGLI Recortes de Prensa   Domingo 2 Marzo  2014

La retórica de los brotes, los frutos y el cabo de Hornos
Fernando Glez. Urbaneja www.republica.com  2 Marzo 2014

El debate del estado de la nación tiene como objetivo analizar y criticar el desempeño del Gobierno, defender su estrategia, presentar los logros y refrescar los retos y propósitos. La carga de la prueba recae sobre el Gobierno, lo relevante es lo que el Gobierno sostiene. A la oposición le queda un papel de menor rango. Pero los debates suelen convertirse en una especie de trinca entre el Presidente del Gobierno, que corre con el gasto, y los portavoces de los grupos, que disponen de su momento de gloria y de prueba, con especial papel para el que actúa como jefe de la oposición que dispone del mejor tiempo.

Lo habitual es que gane el Gobierno que dispone de más oportunidades, tiempo y recursos para salir airoso. Pero lo habitual es que se desnaturalice el debate para convertirse en un debate electoral a cara de perro. El pasado martes asistimos a un debate electoral, con dos protagonistas que asumieron el papel de opositores. La posición del presidente Rajoy adolecía de retórica e incurría en manipulaciones estadísticas indecorosas.

Lo más importante del debate es la proposición inicial del Presidente, un discurso elaborado con diligencia, con mucha preparación y con el concurso de expertos de todo tipo. Por eso el discurso merece un análisis más reposado, para detectar lo que dice, lo que quiere que se le entienda y lo que oculta. Y con respecto a los datos económicos el Presidente pecó de voluntarista e incluso de trilero.

El propio arranque del discurso con dos baterías de titulares de diarios elegidos para sustentar una tesis previamente establecida, advertía de qué venía después. Pasamos de la recesión al crecimiento, dijo Rajoy. La recesión de los últimos cinco años es la peor de nuestra historia reciente, de las peores de Europa y del mundo. Y la posible recuperación que se apunta es muy débil, incipiente y con incertidumbres evidentes.

Destacar como dato relevante del empleo que el pasado diciembre el paro registrado era de 169.000 personas menos que un año antes, es una manipulación inaceptable. El dato sustantivo del empleo es que las cifras de ocupados (EPA) y de afiliados a la Seguridad Social, son las más bajas de la década, las peores de Europa. Enfatizar que se percibe una tendencia al estancamiento, incluso cierta mejora desde semejante sima, son ganas de vender una burra. Es una posición tan irreal como la del Presidente anterior que entre 2007 y 2010 se negó a utilizar la palabra crisis para definir la situación y tendencia (evidente) de la economía española y europea. Entonces y ahora el mismo error: negación de la realidad.

Otro tanto sirve para otra magnitud preocupante: el déficit público. Rajoy sostuvo con obstinación durante su primer año que reducir el déficit era el objetivo central y esencial. Dos años después el déficit español es el más alto de la Eurozona y la reducción del gasto púbico se ha hecho donde duele, por lo más fácil, reduciendo al mínimo la inversión pública.

Centrar la virtud del Gobierno en el hecho de que ha evitado el llamado rescate de la deuda soberana merced a la habilidad y serenidad del Presidente no se corresponde con la realidad. España (e Italia) no han sido rescatadas por sus socios porque no era posible, no hay dinero suficiente. La crisis del euro llevaría una renegociación de la deuda soberana con refinanciación, quitas, aplazamientos, repudios. Los gobiernos nacionales carecen de margen en una situación de ese tipo.

Rajoy contó un cuento sobre la recuperación. Hay que confiar en que lo sabe, que no se cree lo que contó. En caso contrario, si se lo cree, la situación es más grave aún si cabe. La retórica del cabo de Hornos sirve para el discurso, pero no dice nada; la figura de los brotes y de los frutos no ayudan a entender, más bien complican.

En resumen debate fallido, electoralista, oportunista que supone perder el tiempo y debilitar la oportunidad para la recuperación. No hay proyecto, no hay plan, no hay estrategia; afortunadamente queda la resistencia que supone formar parte del Eurogrupo.

Encajes y bodoques.
Vicente A. C. M. Periodista Digital  2 Marzo 2014

Sería mejor decir encajes y badulaques. Como español universal nacido en tierra de emigrantes, por aquello de la falta de oportunidades, la pertinaz sequía y aridez política y de libertad que asolaba el suelo patrio, no llego a comprender muy bien eso que llaman ahora "encaje" referido al acomodo de una autonomía que se considera superior a las demás y reclama condiciones especiales para seguir en el puzle de España. Porque es un hecho evidente que si vamos a reclamar la memoria histórica, algunas comunidades autónomas le deben a la dictadura haber sido "castigadas" en el reparto de la tarta del progreso.Ejemplos: Extremadura, Andalucía, Murcia, Castilla la Mancha.

Los números cantan y aún hoy en día estas mismas comunidades y algunas provincias -véase p.ej. Soria- pertenecientes a otras autonomías, supuestamente más afortunadas en la ruleta de las financiaciones del Estado, sufren el castigo de la falta de inversión, de la presión demográfica y del abandono por parte de un Ejecutivo que solo se preocupa de mantener contentos a los separatistas y a aquellos que se consideran singulares y merecedores de mejoras contínuas, bajo amenaza de romper el puzle e independizarse. Buscar el encaje se ha convertido en el proceso de chantaje económico por el cual su objetivo es obtener mejoras antes de consolidar su poder y abandonar el barco que se hunde.

Porque los números cantan en cuanto a la falta de igualdad desde el mismo momento de la creación de este sistema autonómico absurdo y que solo contentó a una casta política que estaba comenzando a erigirse en poder totalitario tras la dictadura. La distinción entre comunidades "históricas" y las constituidas a partir del proceso administrativo de los artículos 143 y 151 de la Constitución, amén de los "apaños de dudosa legalidad" del acceso de algunas a la categoría de históricas, deslegitima el propio sistema y requiere su disolución y replanteo desde el punto de vista de esa igualdad de derechos y deberes que es la base de una auténtica democracia. Porque la Historia no se puede parar allí a donde uno más le interese.

Es inadmisible desde cualquier punto de vista mantener esta situación e incluso agravarla con la concesión unilateral de más prebendas a quienes chantajean al Estado y pretenden además su independencia sin asumir sus responsabilidades como si ellos no hubieran sido partícipes de la situación de crisis general que padecemos. Es inadmisible mantener la vigencia de los Acuerdos marco, las ventajas forales y los Estatutos de Autonomía y competencias del Estado que solo fueron delegadas y no transferidas en propiedad a perpetuidad. Es inadmisible potenciar aún más el desequilibrio e insolidaridad entre regiones de España, permitiendo que gobiernos totalitarios secesionistas violen los derechos de los españoles residentes en sus CCAA.

No más concesiones ni mejoras a costa del desarrollo de otros. Este sistema además de corrupto es injusto, insolidario y discriminador. Un fracaso que no se puede seguir justificando con la falsedad de acercar la administración al ciudadano. No si esa administración no puede o no quiere cumplir con su deber de dar los mismos servicios y oportunidades a todos los españoles. Además de caro e ineficiente, este sistema autonómico es el responsable de haber eliminado en muchos ciudadanos el sentimiento y el orgullo de ser español. Solo por eso merecen todo nuestro desprecio.

La farsa de la recuperación económica
Juan Laborda www.vozpopuli.com  2 Marzo 2014

Frente a la verborrea oficial, una batería de indicadores económicos publicados en los últimos días confirman algo de lo que ya venimos avisando desde estas líneas con suficiente antelación. España ha entrado en el peor de los males económicos, deflación por endeudamiento. Permítanme entonces mi hartazgo por todos aquellos que despectivamente nos señalan a los economistas como parásitos que solo valemos para explicar el pasado.

Si algo ha fracasado es la teoría económica dominante que se enseña en la mayoría de las universidades, el paradigma neoclásico y su implementación práctica, el "Consenso de Washington". Es la hoja de ruta que sirve de guía para la inmensa mayoría de las élites occidentales. Tiene apariencia de tecnócrata, pero está cargada de ideología. La economía no tiene alma, carece de pasión, las mejoras de las condiciones de vida de los ciudadanos son secundarias. Todo se reduce en aras de una eficiencia que no es tal. No hay visión de nada.

Pero vayamos a lo nuestro, y desgranemos los últimos datos. Primero se revisó a la baja el PIB del último trimestre de 2013, desde un crecimiento intertrimestral del +0,3% a +0,17%, tratando de salvar el primer decimal y dejarlo en el +0,2%. No se preocupen, la Contabilidad Nacional del segundo semestre de 2013 se revisará a la baja en agosto de este año, para decirnos con posterioridad, en agosto de 2015, que donde dije "positivo" quería decir "negativo", pelillos a la mar.

Salarios y precios
Después se dio a conocer el estudio de Banco de España que confirma algo que es un secreto a voces, los salarios se están hundiendo y más allá de lo que dicen las cifras oficiales. Los economistas de Banco de España responsables del estudio han elaborado unas estimaciones sobre salarios reales netos de efectos de composición, con las que se han logrado mitigar posibles inexactitudes derivadas del aumento del peso relativo de los trabajadores de mayor cualificación, al aumentar la temporalidad y cebarse el desempleo especialmente en trabajadores con menor nivel educativo y experiencia profesional. Fátima Bañez y Cristóbal Montoro deben estar "encantadísimos" con este análisis riguroso de Banco de España.

Pero la guinda de la semana fue la publicación del IPC preliminar de febrero. Oiga, que ni con esas, de nuevo la variación interanual del IPC entra en territorio negativo, -0,1%. Las caídas salariales y las tasas de inflación negativas ponen de manifiesto el carácter desestabilizador de la flexibilidad de precios y salarios en una recesión de balances como la nuestra, y que tanto han cacareado e incentivado desde el entorno de Rajoy. En vez de ayudar a enderezar la economía hacia la creación de empleo, en realidad reduce la demanda efectiva (paradoja de costes). La economía es dirigida por la demanda y no por las restricciones que dependen de la oferta. Algún día "se enterarán", pero será demasiado tarde y ya nos habrán "enterrado".

El ajuste salarial en España ha sido vergonzoso. En muchas empresas se ha sustituido mano de obra especializada y bien pagada por otra más joven, inexperta y muy mal remunerada. Además, los aumentos de productividad han sido aparentes, se ha producido menos con muchísima menos gente. Pero hay algo todavía peor. Nuestra economía solo muestra ciertos brotes amarillentos cuando se dispara el gasto público. El sector privado está muerto, en recesión de balances.

Deflación por endeudamiento
Pero, ¿cuáles son los verdaderos riesgos de la deflación? Para ello debemos distinguir entre sus versiones positiva y negativa, la deflación benigna, y deflación por endeudamiento. La deflación benigna consiste en un descenso en los precios asociado a progresos tecnológicos y mejoras de productividad, bien sea en determinadas industrias o en la economía en general. Como consecuencia con el mismo salario tenemos más capacidad de compra. Para que sea benigna, la deflación generalizada debe estar bajo control, ser moderada en cuanto a su evolución, y estar asociada a un continuado crecimiento económico. Éste, obviamente, no es nuestro caso.

En España tenemos la deflación mala -sin duda mayor de lo que sugieren las cifras oficiales-. La deflación por endeudamiento consiste en un descenso en los precios causados por la incapacidad de los deudores para pagar sus deudas. Predomina el efecto dinámico que funciona a través de las expectativas. Si la gente espera que la deflación continúe, prevén que los precios serán aún más bajos en el futuro que ahora. Como consecuencia se abstienen de hacer adquisiciones en espera de poder beneficiarse de unos precios inferiores; son reacios a pedir préstamos a cualquier tipo de interés nominal, porque tendrán que devolver el préstamo en unos euros que valdrán más cuando los precios sean inferiores a los de ahora. La deflación “causa” depresión.

Ya saben nuestro diagnóstico y previsiones. Por mucho Banco Central Europeo, España experimentará una tormenta perfecta que se retroalimentará: crisis de deuda, crisis bancaria y deflación por endeudamiento. El detonante y acelerador de esta nueva ruptura de la tendencia de fondo será un empeoramiento significativo en los mercados financieros. La mayor parte de activos financieros están sobrevalorados, solo es cuestión de tiempo esperar que se desate la siguiente fase de venta masiva de los mismos. Y ya veremos entonces qué pasa con nuestra banca y la del resto de países occidentales.

Historia y mito
Son dos formas radicalmente distintas de acercarse al conocimiento del pasado. La primera se basa en pruebas documentales que se interpretan a la luz de un esquema racional; el segundo quiere dar lecciones morales
José Álvarez Junco El Pais  2 Marzo 201

Continúa la batalla por la historia. Y continuará, porque, como ha escrito Richard Rorty, la lucha por el relato del pasado es la lucha por el liderazgo político. Me atrevería a matizarlo: es la lucha por la legitimidad, tanto de líderes como de instituciones. Cuando la Biblia narra la creación del hombre en primer lugar y de la mujer a partir de la extracción de una costilla suya —porque “no es bueno que el hombre esté solo”—, está legitimando la postergación y sumisión del género femenino; como cuando relata el pecado original está justificando la obligación de trabajar.

Me objetarán: pero la Biblia no es un libro de historia; es una narración legendaria, es puro mito; son hechos que no están avalados por evidencia alguna; aceptarlos o no es un acto de fe. De acuerdo. Pero es que el mito, no lo olvidemos, fue el origen de la historia y ha seguido estando íntimamente unido a ella hasta hoy mismo —y en dosis nada despreciables—.

Llamamos mito a un relato fundacional (M. Eliade), que describe “la actuación ejemplar de unos personajes extraordinarios en un tiempo memorable y lejano” (García Gual). El mito versa sobre las hazañas y penalidades de unos héroes y mártires que son los padres de nuestro linaje. Su conducta encarna los valores que deben regir de manera imperecedera nuestra comunidad. No es historia, claro, porque no se basa en hechos documentados. Pero de ningún modo es un mero relato de ficción, al servicio del entretenimiento, pese a que su belleza formal también pueda hacerle cumplir esa función. Responde, por el contrario, a una pregunta existencial (Lévi-Strauss): narra la creación del mundo, el origen de la vida o la explicación de la muerte. Está basado en oposiciones binarias: bien/mal, dioses/hombres, vida/muerte. Expresa deseos —que el héroe intenta llevar a la práctica—, perversiones y temores —encarnados en monstruos—, e intenta reconciliar esos polos opuestos para paliar nuestra angustia. El mito es, en términos del psicólogo Rollo May, un “asidero existencial”, algo que explica el sentido de la vida y de la muerte. No es, en modo alguno, inocuo. Está cargado de símbolos, de palabras y acciones llenas de significado. Y tiene gran interés, como cualquier antropólogo sabe, para entender las sociedades humanas.

La Historia —con mayúscula, es decir, como rama del conocimiento, no como mera sucesión de hechos— es un género radicalmente diferente. Porque es un saber sobre el pasado; quiere estar regida por la objetividad, alcanzar el status de ciencia, como otros campos del conocimiento humano. Nunca será una ciencia dura, desde luego, comparable a la Biología o a la Química, ni tendrá el rigor lógico de las Matemáticas; ante todo, porque se basa en datos interpretables, de origen subjetivo normalmente; pero, además, porque en su confección misma tiene mucho de narrativa, de artificio literario (Hayden White). Quiere ser, sin embargo, una narrativa veraz, basada en pruebas documentales que se interpretan a la luz de un esquema racional. No es pura literatura de ficción (pese a los intentos de S. Schama).

Los Estados hoy existentes se consideran encarnación de esa nación o comunidad ideal
El mito, en cambio, no busca, ni aparenta buscar, un conocimiento contrastado de los hechos pretéritos. Su objetivo es dar lecciones morales, ser vehículo portador de los valores que vertebran la comunidad. Desde el punto de vista político, su importancia se deriva, por tanto, de que crea identidad, de que proporciona autoestima. Los individuos que sufren una amnesia total carecen de identidad. Y las comunidades humanas, cuando aceptan o interiorizan un relato sobre su pasado común —un relato cargado de símbolos, como el mito—, construyen a partir de él todo un marco referencial, al que se llama cultura, en el que consiste su identidad colectiva y que proporciona estabilidad y seguridad a sus miembros.

Historia y mito son, por tanto, dos formas radicalmente distintas de acercarse al conocimiento del pasado. Y, sin embargo, pese a ello, hay que reconocer, para empezar, que la historia tuvo su origen en el mito; y que, además, tampoco puede evitar desempeñar la función de crear identidad y proporcionar autoestima. Porque, al relatar nuestro pasado, legitima ciertas propuestas políticas, bien como retorno a situaciones pretéritas idealizadas o como derecho a alcanzar antiguas promesas.

En el mundo contemporáneo, el posterior a las revoluciones liberal-democráticas, el sujeto de la soberanía por excelencia ha sido la nación. Consecuentemente, los libros de Historia se han reorientado para hacerlos girar en torno al sujeto nacional. Porque los Estados hoy existentes se consideran encarnación de esa nación o comunidad ideal y, para legitimarse, proyectan hacia atrás la existencia de aquella mucho más de lo que una mente crítica aceptaría. En el caso español, en los manuales escolares de Historia que se usaban cuando la gente de mi edad éramos niños enseñaban que Viriato había luchado por la “independencia de España” frente a las legiones romanas, en el siglo II antes de Cristo, o que, por esa misma causa y en época cercana, los habitantes de Sagunto y Numancia habían preferido suicidarse colectivamente a rendirse, ante la aplastante superioridad de los sitiadores cartagineses o romanos, los cuales, al entrar, solo encontraron cadáveres y cenizas. No importaba que Sagunto fuera una colonia griega ni que ninguna fuente histórica directa testimonie la muerte de todos sus habitantes; Tito Livio, al revés, consigna que Aníbal tomó la ciudad al asalto y Polibio dice que consiguió en ella “un gran botín de dinero, esclavos y riquezas”. En cuanto a los numantinos, resistieron, según Estrabón, heroicamente, “a excepción de unos pocos que, no pudiendo más, entregaron la muralla al enemigo”. Tampoco suele dedicarse un instante a reflexionar sobre si Viriato, “pastor lusitano”, podría comprender el significado del concepto de “independencia”, ni aun el de la palabra “España”, porque, en sus montañas de la hoy frontera portuguesa, difícilmente habría visto un mapa global ni tenido idea de que vivía en una península.

Nadie reflexiona sobre si Viriato comprendía términos como “España” e “independencia”
El historiador nacionalista —dan ganas de poner comillas al primero de estos dos términos— deja de lado todos esos datos porque lo único que le importa es demostrar la existencia de un “carácter español”, marcado por un valor indomable y una invencibilidad derivada de su predisposición a morir antes que rendirse, persistente a lo largo de milenios. Y digo bien milenios, porque el salto habitual, desde Numancia y Sagunto, suele darse hasta Zaragoza y Gerona frente a las tropas napoleónicas; y vade retro a aquel que se atreva a objetar, por ejemplo, que todo el territorio “español” —godo— se abrió sin ofrecer una resistencia digna de mención ante los musulmanes, tras una única batalla junto al Estrecho. Al historiador nacionalista le importa, en definitiva, dejar sentado, por usar términos que gustan al actual presidente del Gobierno, que España es “la nación más antigua de Europa”; o del mundo.

Como la imaginación de la que estamos dotados los humanos es, desgraciadamente, bastante limitada (pobres de nosotros de haberse hecho realidad aquello de “la imaginación al poder”), los topoi mitológicos son relativamente pocos; y se repiten. Volviendo a Sagunto y Numancia, hay que recordar que el caso canónico, mucho más conocido que el español, sobre una ciudad sitiada que decide inmolarse ante el imparable ataque enemigo, es el de la fortaleza judía de Masada, cuyos defensores se dieron muerte antes que rendirse a los romanos. El relato de Josefo, única fuente directa sobre el tema, menciona, de todos modos, algunas excepciones a aquel suicidio colectivo; y la evidencia arqueológica no ha aportado prueba alguna de la hecatombe. Pero no terminan aquí las imitaciones. Dos Historias de Galicia de mediados del XIX, las de José Verea y Aguiar y Benito Vicetto, incluyeron el episodio del Monte Medulio, donde los celta-galaicos, tras resistir heroicamente frente a la abrumadora superioridad romana, acabaron entregándose también a la orgía suicida. Eran los mártires que el galleguismo necesitaba en su despertar nacionalista.

Pero las otras versiones ibéricas de la mitología nacionalista que se disfraza de historia, tantas veces mimetizadas de la españolista, pueden dejarse para otra ocasión.

José Álvarez Junco es catedrático de Historia en la Universidad Complutense de Madrid. Su último libro es Las historias de España (Pons/Crítica).

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VERIFICACIONES
JON JUARISTI ABC  2 Marzo 201

Es alarmante que González Pons haya confundido la actividad de los «verificadores internacionales» con una forma de trabajo

«LOS verificadores trabajan para ETA»: nada me ha producido tanto estupor, esta pasada semana, como la taxativa afirmación de Esteban González Pons acerca de la respetable banda de Ram Manikkalingam y Ronnie Kasrils, también conocida como Comisión Internacional de Verificación. Lo que dicha banda perpetra puede favorecer a ETA, pero ¿qué tiene que ver eso con trabajar? Los verificadores viajan, se alojan en hoteles de cinco estrellas, cobran un pastón de no se sabe quién, desayunan con el lendakari y se graban en vídeos con etarras disfrazados de etarras. ¿Dónde entra el trabajo en esta variada serie de actividades? Mal, muy mal debe de andar el trabajo en España para que González Pons lo confunda con aquello a lo que se dedican Ram y Ronnie, o sea, los Dixie y Pixie de la Verificación Internacional, como los habría llamado mi añorada Carmen Calvo Poyatos, a quien no le habrían engatusado tan fácilmente Ram y Ron con sus pretensiones laborales y proletarias, porque Carmen Calvo sabía distinguir muy bien entre el trabajo y el hip hop o lo que ella hiciera en el Ministerio de Cultura.

El vídeo de la Verificación Internacional de la Entrega del Arsenal o de ETA a ETA y tiro porque me peta, que es todo lo que conocemos de las hazañas de la Comisión, no podría en ningún caso ser calificado de testimonio o prueba de una actividad laboral. Si acaso, atestiguaría un prolegómeno, un parergon, que dirían los clásicos. Estaríamos, según tal hipótesis, ante un acontecimiento preliminar, previo al trabajo propiamente dicho. En efecto, lo grabado en el famoso vídeo parece ser, según todos los indicios, un casting en el que Ram y Ron tratan de convencer a la audiencia o a quien corresponda, no tanto de la improbable conversión de ETA al pacifismo y a la democracia parlamentaria como de la idoneidad de los propios verificadores para actuar en una película de, pongamos por caso, Quentin Tarantino.

Porque la escena de Ram y Ron con los dos etarras de Toulouse parece sacada de aquel episodio de «Pulp Fiction» en el que el boxeador Butch Coolidge (Bruce Willis) y el gánster Marsellus Wallace (Ving Rhames), secuestrados por los sádicos Maynard (Duane Whitaker) y Zed (Peter Greene), comparten minutos de angustia en el sótano de una tienda de antigüedades llena de armas con «el Tarado», un esclavo sexual de sus captores. Los etarras del vídeo tuvieron incluso el detalle de cambiar la indumentaria habitual de los portavoces de la banda (pasamontañas con boina) por sendas versiones muy logradas de las mallas y capucha de «el Tarado», probablemente a petición de los propios verificadores.

Es indudable que la semejanza entre ambas secuencias nada tiene de casual, e incluso hay un toque de genialidad en el homenaje que rinde el vídeo de Toulouse a su modelo cinematográfico, porque juega no solamente con el parecido físico entre Ram Manikkalingam y Ving Rhames (y con la paronomasia entre el nombre del primero y el apellido del segundo), sino también con el hecho de que el guión de «Pulp Fiction» fuera concebido y escrito por Tarantino en Ámsterdam, ciudad donde tiene su domicilio Ram Manikkalingam y la fuente principal de sus finanzas, según dicen ellos, la Comisión Internacional de Verificación.

Posiblemente, en un futuro no muy lejano, Ram y Ronnie, los Dixie y Pixie o los Butch y Wallace de la Verificación Internacional, trabajarán en algo, a lo mejor en el cine. No hay que preocuparse por ellos. No han sido menos ministros en otro tiempo que la estupenda Carmen Calvo Poyatos, y seguro que sabrán salir adelante en esta vida, trabajando o haciendo lo de siempre.


¿Quién pone en riesgo el catalán?'
 www.lavozlibre.com  2 Marzo 2014

Mercè Vilarrubias, catedrática de Lengua Inglesa en la Escuela Oficial de Idiomas Drassanes de Barcelona y autora del libro 'Sumar y no restar. Razones para introducir una educación bilingüe en Cataluña (editorial Montesinos)', ha escrito un artículo en el diario 'El País' titulado que '¿Quién pone en riesgo el catalán?' que por su interés reproducimos íntegramente.

Recientemente, un amigo británico residente en Barcelona se apuntó a unas clases de catalán para adultos organizadas por la Generalitat. En las clases, se encontró con una sorpresa desagradable: no se permitía comparar el catalán con el español. Cuando él u otro alumno se referían al español, la profesora les replicaba que era una clase de catalán y que dejaran de mencionar el español.

Mi amigo decidió dejar las clases porque entendió que no le estaba permitido realizar un proceso psicolingüístico normal: apoyarse en las otras lenguas que conoce, el español en este caso, para avanzar con el catalán. Mi amigo razonó que en estas clases de la Generalitat no se enseña la lengua de la manera más adecuada para los alumnos sino que se hace política. Su actitud hacia el catalán cambió, quedó teñida por esta mala experiencia y ahora se comunica prácticamente siempre en español.

El causante de que mi amigo abandonara su deseo por aprender catalán no fue el Gobierno español ni el Tribunal Constitucional ni el PSOE. Fue la propia Generalitat con su política de negación del español.

Esta anécdota no es un caso aislado sino que es ilustrativa de lo que sucede en Cataluña desde hace muchos años: tenemos una política lingüística que, en lugar de despertar el deseo de los hablantes de otras lenguas por el catalán, acaba causando en muchos de ellos un rechazo y una desgana por esta lengua.

La Generalitat y las instituciones de promoción del catalán nos dicen a menudo que el catalán está en peligro y es una lengua amenazada. Efectivamente, pero el peligro no proviene de fuera, de un enemigo externo. Más bien, los hechos muestran que son ellos mismos los que lo ponen en riesgo al politizarlo y enfrentarlo constantemente con el español. Lo amenazan cuando lo convierten en la lengua-única de la comunidad y fingen que el español no existe.

Los tribunales no atacan el catalán; ni siquiera lo ponen en riesgo; la mayor amenaza la tenemos en casa

La política lingüística de la Generalitat está basada en obligar a usar el catalán en lugar de invitar a hacerlo y está orientada hacia el monolingüismo. Es decir, no se promueve el catalán dentro de un marco de aceptación de la realidad bilingüe de Cataluña sino que el empeño está en mantener la presencia exclusiva del catalán en tantos ámbitos de la sociedad como sea posible. Este tipo de política lingüística supone, a la larga, una amenaza para el catalán ya que resulta avasalladora para muchos hablantes del español y de otras lenguas, además de muy incómoda para una parte de los catalanohablantes natos. Es una política que busca vencer más que convencer.

Desde hace unas semanas nos encontramos de nuevo con una situación en la que, en realidad, es la propia Generalitat la que vuelve a poner en riesgo el catalán con su inflexible defensa del monolingüismo en las escuelas. Como es sabido, el pasado 31 de enero el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) dictó cinco autos en los que insta a cinco escuelas de Cataluña a impartir el 25% de las clases en español. Después de una larga serie de sentencias a favor de una tímida enseñanza bilingüe por parte del Tribunal Constitucional, el Tribunal Supremo y el TSJC, todas ellas ignoradas por la Generalitat, el TSJC decidió fijar los mínimos en español. La Generalitat ha interpuesto un recurso a este fallo y ha cuestionado las razones del TSJC. Llevamos semanas oyendo que los tribunales están atacando el catalán y quieren acabar con él.

¿Este fallo del TSJC implica atacar el catalán? ¿Por qué? Actualmente tenemos una enseñanza monolingüe en catalán, obligatoria para todos los alumnos. Introducir una asignatura en español para lograr un mejor aprendizaje de esta lengua no puede considerarse, claramente, ningún ataque al catalán, a no ser que uno se mueva por intereses políticos.

Hace unos años, el exconsejero de Educación Ernest Maragall dijo que todos los niños de Cataluña debían amar el catalán y hacerlo suyo, tanto si era su lengua materna como si no. Compartimos plenamente este objetivo. Sin embargo, esta meta difícilmente se alcanzará rechazando la presencia del español junto con el catalán en las aulas. Todos los datos internacionales que tenemos sobre el aprendizaje de lenguas en la escuela nos muestran que si un sistema educativo quiere enseñar en una lengua distinta de la lengua materna de muchos de los alumnos y quiere que estos se interesen por esta lengua y la hagan suya, lo primero que tiene que hacer este sistema es valorar y respetar la lengua materna de estos alumnos.

La mitad de los alumnos de Cataluña tiene el español como lengua materna. ¿Cómo deben de sentirse muchos de ellos y sus familias cuando oyen que el Gobierno catalán moverá cielo y tierra para que nadie pueda hacer un trabajo escrito o una presentación oral en español en las aulas? ¿Es esta la mejor manera de lograr que estos alumnos se interesen por el catalán y lo usen de manera voluntaria? Está claro que no.

Los tribunales no atacan el catalán; ni siquiera lo ponen en riesgo. Lo que realmente nos muestran los hechos es que la mayor amenaza para el catalán la tenemos en casa.

Realidad bilingüe
Nota del editor   2 Marzo 2014

Es curioso, en Cataluña, cuando nacen,  los niños ya tienen dos idiomas. Eso si que es tener derecho a tener todo pagado en cualquier parte por el mero hecho de ser catalán. Claro que lo oscuro es saber quien es catalan: el que nace, vive, pasa por allí, se siente, se sienta o  tiene carnet de catalán, expedido por catalanes puros ( ¿ que será eso ?).

Proponen que el catalán, el euskera y el gallego sean oficiales en toda España
El diplomático Juan Claudio de Ramón aboga por "promocionar el conocimiento de todas las lenguas en todo el territorio". Considera que "la disputa de lenguas es el principal corrosivo de nuestra convivencia"
Redacción www.cronicaglobal.com  2 Marzo 2014

En una entrevista concedida a la periodista Beatriz Silva para el blog de Federalistes d'Esquerres, el diplomático Juan Claudio de Ramón considera que si el catalán, el euskera y el gallego se convirtieran en lenguas oficiales del Estado se conseguiría la paz lingüística. De Ramón, destinado en la embajada de Otawa desde 2011, reclama que se apruebe una "ley de lenguas" que solucione los conflictos que genera la ambigua normativa vigente hoy.

Madrileño, casado con una barcelonesa, lamenta que los tribunales tengan que sustituir la función normativa que correspondería a los políticos y afirma que "la disputa de lenguas es el principal corrosivo de nuestra convivencia". Según De Ramón, una ley de lenguas "debería hacer dos cosas: pagar tributo a la pluralidad lingüística de España elevando a rango de lengua oficial del Estado las cuatro lenguas principales de nuestro país, y al mismo tiempo establecer derechos de los usuarios y obligaciones de las administraciones". A su entender "en materia lingüística los derechos son de los usuarios y las obligaciones de las administraciones".

Para el diplomático, no es necesario que todos los funcionarios hablen las cuatro lenguas, "pero sí que en cada organismo estatal, sobre todo los que funcionan de cara al público, haya al menos alguien capaz de atender en vasco, catalán o gallego". También cree que los impresos y formularios deberían estar en las cuatro lenguas, y así también las páginas web.

"Los DNI, las partidas de nacimiento y los libros de familia son bilingües. ¿Por qué no el resto de documentos?", se pregunta." En mi idea, una ley de lenguas promocionaría el conocimiento de todas las lenguas en todo el territorio; así, obligaría a las comunidades autónomas a poner los medios para poder estudiar en todas las lenguas en cualquier región de España. Por ejemplo, en Sevilla o Zaragoza, como capitales, tendría que haber al menos un colegio con oferta en catalán. Y en La Rioja uno en vasco, y en León uno en gallego. No es preciso que cada rincón de la administración sea cuatrilingüe, porque, además, ni el más acérrimo nacionalista lo exigiría", afirma De Ramón.

También afirma, a lo largo de la entrevista que, sin ser necesario que todos los ministros hablen en varias lenguas, sí que sería deseable que las introduzcan en sus actos y discursos oficiales, que TVE debería tener un canal generalista en cada una de las lenguas que se hablan en España, que también deberían hablarse en el Congreso de los Diputados.

El Cervantes promociona el catalán
Por otro lado, el diplomático recuerda que "contra lo que se pregona, en el Instituto Cervantes se da cabida a otras lenguas españolas. No hace mucho hubo un homenaje a Mercè Rodoreda en los Cervantes de medio mundo y, cuando uno entra en la biblioteca de la sede de Nueva York, lo primero que ve son textos en catalán de la novelista Montserrat Roig. Aquí en Canadá, donde estoy destinado, organizamos un festival de cine en varias ciudades, y procuramos que siempre haya una película en catalán entre las cinco que proyectamos. Esto puede parecer poco, pero desde luego desmiente el argumento de aquí hay un Estado que promueve un genocidio cultural. Es mentira y es una afrenta".

La administración de Justicia es, según él, donde más cojea este uso combinado de las diferentes lenguas del país. Y cree, por otro lado, que el sistema de inmersión lingüística catalán sería considerado inconstitucional en Canadá, teniendo en cuenta que en Quebec la comunidad anglófona tiene derecho a la enseñanza en inglés.

Juan Claudio de Ramón concluye la entrevista con una cita del dirigente de CDC ya fallecido Ramón Trias Fargas, en 1978: "Creo que es justo decir también que el derecho a la lengua materna es un derecho del hombre, un requisito pedagógico de la máxima importancia ... Cambiar de lengua en la niñez dificulta extraordinariamente la capacidad del niño. Nosotros nunca vamos a obligar a ningún niño de ambiente familiar castellano a estudiar en catalán".

Frenopatía
Nota del Editor 2 Marzo 2014

No vale la pena comentar sobre tamaño disparate, se deja como índice de locura de algunos sujetos "bilingües".

Un condenado por asesinato, al frente de una sección local de Òmnium Cultural
Toni Bolaño www.cronicaglobal.com  2 Marzo 2014

22 años después de haber asesinado a un seguidor del R.C.D. Espanyol, David Ventura Aparicio, responsable local de Òmnium Cultural en el Voltreganès (Osona), justifica lo ocurrido por enmarcarse en la lucha del movimiento independentista contra el "fascismo" español. "Hay miles de catalanes silenciosos que queremos justicia de verdad y que los colaboradores y botiflers sean sentados [en el banquillo] y sentenciados por colaboracionistas con el invasor español", exige ahora.

Tres años después fueron juzgados por la Audiencia de Barcelona. Los cinco acusados fueron condenados, porque "eran más que gamberros" como dijo el fiscal, a 76 años de cárcel. Dos años después, el Tribunal Supremo revisaba la condena y la aumentaba a 140 años porque calificó el asesinato con alevosía y tachando la conducta de los Boixos como "primitiva y casi animal". A pesar de todo esto, los condenados por asesinato disfrutaron del tercer grado en 1998.

El autor justifica el asesinato
11 de julio de 2013. El diario digital independentista Directe.cat publica una carta de un lector. Tiene su particular visión de estos hechos. Los enmarca en la lucha del movimiento independentista contra el "fascismo" español -compuesto por hijos de policías y de familias acomodadas- que es el brazo opresor de la "democracia española". Frederic Francois Rouquier, el asesinado, es un militante del Frente Nacional, lo que le parece motivo suficiente para justificar el ataque. Elogia a Terra Lliure -organización terrorista- y al Moviment de Defensa de la Terra (MDT) -principal organización independentista en los años 80 y 90- además de ensalzar al grupo radical de aficionados del Barça, los Boixos Nois, a los que define como "un grupo que planta cara a las agresiones fascistas". El firmante concluye su misiva con una amenaza velada "hay miles de catalanes silenciosos que queremos justicia de verdad y que los colaboradores y botiflers sean sentados y sentenciados [en el banquillo] por colaboracionistas con el invasor español".

La carta está firmada por el coordinador de la sección local de Òmnium Cultural en el Voltreganès -una subcomarca de Osona-, David Ventura Aparicio, conocido activista independentista de la zona. "Se supone que vive de algún tipo de salario de Òmnium", afirma un vecino que no quiere decir su nombre, porque no tiene profesión ni actividad conocida aunque registró a su nombre una empresa de promoción inmobiliaria.

David Ventura Aparicio escribe su carta, su versión de los hechos, en tercera persona. Sin embargo, bien podría haberlos descrito en primera persona. David Ventura Aparicio es uno de los agresores. Es uno de los asesinos que el 13 de enero de 1991 acabaron con la vida de un hincha del R.C.D. Espanyol. Ahora quiere sentenciar, no sabemos a qué, a "los colaboracionistas con el invasor español".

Silencio sobre su pasado en los medios independentistas
En la comarca de Osona y de Voltregà se le conoce sobradamente. Sin embargo, el coordinador de la Assemblea Nacional de Catalunya (ANC) -la organización que impulsa los actos independentistas del 11 de septiembre- de la comarca, el director de Ràdio Vic, Joan Turró, nunca ha puesto en evidencia a Ventura.

Ràdio Vic está integrada en la red de emisoras dependientes de la Diputación de Barcelona. De hecho, la ANC y Òmnium trabajan codo con codo en su activismo independentista y no parece que al asesino Ventura nadie le haya recriminado nada. Tampoco lo ha hecho, la presidenta de Òmnium Cultural, Muriel Casals.

Actividades delictivas reincidentes
El dirigente de Òmnium Cultural no finalizó su actividad delictiva cuando salió de la cárcel. Ventura es un viejo conocido de los Mossos d'Esquadra y de los Juzgados de Vic porque "al menos es detenido un par de veces al año por trifulcas, amenazas o denuncias", según asegura una fuente que también le conoce bien pero que prefiere mantenerse en el anonimato. Pero todavía hay más.

En agosto de 2003, el ahora dirigente independentista, dio una paliza a dos magrebíes en un bar cercano al Camp Nou. En aquel tiempo, ya fuera de prisión, el asesino había ingresado en los Casuals, el grupo más radical y activo de los Boixos Nois. Después de estos hechos, el presidente del Barça, Joan Laporta, rompió con estos grupos de radicales que se refugiaban en el independentismo para cometer sus fechorías. El dirigente culé y su familia fueron amenazados de muerte.

Los Casuals siguieron protagonizando incidentes durante años. En 2013 apuñalaron a un aficionado del R.C.D. Espanyol que celebraba la victoria de su equipo ante el Athletic de Bilbao. Sin embargo, este grupo tenía otros trabajos. En junio de 2013, fueron condenados por extorsión, blanqueo de dinero y por propinar palizas por encargo. El líder de este grupo de actividad mafiosa, Ricardo Mateo, fue condenado a 12 años y 9 meses. Un mes después, quizá para limpiar su imagen, el asesino David Ventura Aparicio justificó su asesinato como un acto de defensa de Cataluña frente a España. Muriel Casals, la presidenta de Òmnium Cultural, ¿avala esta versión? ¿La Assemblea Nacional Catalana también?


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