AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 12  Marzo  2014

Una conspiración islamista y vale ya
EDITORIAL Libertad Digital 12 Marzo 2014

Bien está que las tres asociaciones de víctimas del 11-M se hayan unido en el décimo aniversario de la matanza en la catedral de la Almudena de Madrid para, con los Reyes, rendir un solemne homenaje a los asesinados y heridos aquella infausta mañana. Sin embargo, ningún dolor ni emoción compartida, ningún réquiem integrador, ningún incienso ni solemnidad consensuada pueden ni deben ser utilizados para negar u ocultar el hecho de que ni siquiera ellas se ponen de acuerdo en las cuestiones fundamentales de la tragedia, empezando por la de quién fue quien dio la orden.

Por mucho que las élites políticas, judiciales, sindicales y mediáticas hayan utilizado la solemnidad del décimo aniversario del 11-M para dar un indigno carpetazo, lo cierto es que hay víctimas que, influidas por la omnipresente versión oficial, acusan al terrorismo islamista, como hay otras, mucho más numerosas, que sólo saben que aquélla descansa sobre manipulaciones y mentiras.

Las diferencias entre las víctimas, que no pueden borrar ninguna conmemoración conjunta ni ningún dolor compartido, van incluso más allá del decisivo asunto de la autoría. Y es que mientras a una minoría le pareció y le sigue pareciendo bien que la ira callejera fuese infamemente desviada contra el Gobierno del Partido Popular, una mayoría –en la que ha de incluirse a muchos de los que creen que los verdugos fueron terroristas islámicos– considera que no es legítimo utilizar la sangre derramada en una operación de agitprop político para provocar un vuelco electoral, que era lo que pretendían y consiguieron los criminales.

No hay un solo medio de comunicación en España que sea más consciente que Libertad Digital del grado de vileza que es capaz de alcanzar el islamismo. Ningún periódico es más consciente de la violenta voluntad de los islamistas de doblegar y someter a las democracias infieles. Si, a pesar de ello, no hemos asumido la versión oficial del 11-M es simplemente porque somos conscientes de que se asienta en falsedades abominables. Nuestro insistente "¿Quién ha sido?" obedece a una preocupación acuciante, a nuestra aspiración por conocer la verdad y que se haga justicia. No todo el mundo puede decir lo mismo. Ni mucho menos. Especialmente los que cerraron la boca ya el 14 de marzo de 2004, en cuanto se supieron los resultados de las elecciones generales.

Resulta delirante que se nos moteje de conspiranoicos por el hecho de plantear preguntas incómodas. Para empezar, todo acto terrorista –más aun uno perpetrado en vísperas de unas elecciones generales– constituye un acto conspirativo. A diferencia de los defensores de una versión oficial que dicta una conspiración islamista trufada de infieles y confidentes policiales, y que tendría su punto final en unos terroristas suicidas que permitieron el desalojo del edificio de viviendas en que se habían atrincherado, en Libertad Digital no sabemos cuál fue la conspiración que hizo posible la matanza del 11 de marzo de 2004, ni quiénes fueron sus autores materiales e intelectuales. Sí sabemos, en cambio, que en el señalamiento de los culpables oficiales se mintió, se intoxicó, se manipuló. Y que hubo infames que chapotearon en la sangre de inocentes para provocar un cambio de Gobierno.

Por todo ello, seguiremos como hasta ahora. Luchando por que se conozca la verdad. Nadie nos va a callar, y menos que nadie aquellos que son aun más serviles que cobardes.

El buen PP
Emilio Campmany Libertad Digital 12 Marzo 2014

Hoy pesa sobre mí como una roca una inmensa pena. Leo a Federico Quevedo y me entero de lo mal que lo pasó Rajoy con el 11-M, obligado contra su voluntad a asociarse con esa chusma infame de pescadores en río revuelto que se han hecho ricos a base de especular con la autoría del 11-M. El hoy presidente del Gobierno supo desde el primer día que los autores del atentado eran yihadistas, pero no pudo librarse de las tenazas de la "Teoría de la Conspiración" hasta que el juez Bermúdez leyó en 2007 la sentencia. Antes, prisionero de Aznar y de los más negros poceros del PP, se vio obligado a actuar a las órdenes de Pedro J.:

(…) desde el diario El Mundo se nos dictaban las preguntas, a veces en número considerable, que a continuación acudíamos como corderitos a registrar en el Congreso de los Diputados.

Pobrecitos. La desazón me arranca una lágrima sólo de imaginarme la dramática escena en el registro de entrada de la cámara.

Fueron tan astutos, ladinos y atravesados quienes arteramente dudaron de la autenticidad de la mochila de Vallecas por el insignificante detalle de contener metralla cuando nada de lo que estalló en los trenes la llevaba que el propio Federico Quevedo cayó en el espesa urdimbre que esos marrulleros y atravesados tejieron. Tal fue la confusión en que lo sumieron los malvados que llegó a escribir:

Yo tengo la convicción moral de que los atentados del 11 de marzo de 2004 fueron el producto de una conspiración para echar al PP del poder. A quienes me preguntan, y son muchos los que lo hacen, si creo a la izquierda española capaz de semejante barbaridad les contesto, sin dudarlo, que sí.

Lástima de hombre. Hay que ver en qué obtusa sinrazón le envolvió tanta insidia, tanta perfidia y tanta falsidia, que diría otra trágica víctima de una conspiración similar, el pobre Don Mendo. Es triste que el preso Rajoy no le avisara de que ofuscado estaba metiendo la pata. Al fin, Quevedo ha visto la luz y pedido perdón a todos aquellos a quienes haya podido arrastrar con él en su ciego caminar detrás de los falsos profetas. Hasta un socialista admitiría que se trata de un reconocimiento que le honra.

Menos mal que gracias a Rajoy este PP ya no es aquel que a tanta gente, entre otros al propio Quevedo, engañó. Lo cuenta muy bien él mismo:

Es necesario que le quede claro a la sociedad española que aquel PP ya no está, ya no es el que dirige los destinos del país, y que este PP se parece mucho más a una sociedad que nunca quiso poner otro color político al terrorismo, sea de ETA o sea el que sea, que el del dolor y el acompañamiento de las víctimas.

Y por eso suelta a los terroristas y deja que la ETA siente sus reales en las instituciones, podría haber añadido.

Qué buen vasallo para tan buen señor al frente del, ahora sí, tan buen partido.

Las ramas no dejan ver el bosque.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 12 Marzo 2014

Ayer uno de los actos más emotivos del memorial de los fallecidos por los atentados del 11M del 2004 fue la ofrenda floral en el llamado "Bosque del recuerdo" del parque del Buen Retiro de Madrid, no muy lejos de la estación de tren de Atocha donde se produjeron numerosas víctimas en uno de los trenes de cercanías. Ayer se quiso dar la idea de conciliación entre las diferentes asociaciones de víctimas enzarzadas en disputas ideológicas desde pocas semanas después de los atentados terroristas. Un enfrentamiento que reflejaba el existente en la sociedad y las diferentes opciones de autoría de los atentados que se exponían a los angustiados ciudadanos. Pero esa disputa ha quedado zanjada ayer tras ese consenso. Se da por buena la versión oficial que es coincidente con la versión de la sentencia judicial. Aquí paz y después gloria.

Y aquí es donde se ve que este consenso responde exclusivamente a un pacto de conformidad entre todas las fuerzas políticas que no desean mantener abierto un caso incómodo y que les deja en muy mal lugar por su falta de dignidad por descubrir la verdad. Y esa actitud que en el caso del PSOE y de sus máximos dirigentes como Rubalcaba ya se definió desde el principio, incluso con actos absolutamente ilegales como fueron la convocatoria de "concentraciones espontáneas" via SMS rodeando las sedes del PP en plena jornada de reflexión o la aparición pública de Rubalcaba diciendo aquello de "el gobierno nos miente", ha sido secundada por un PP que durante años se dedicó a criticar al PSOE y al Gobierno de Zapatero.

Lo que no puedo acabar de entender es la actitud conformista de los directamente afectados, supervivientes y familiares de los fallecidos. Si hay algo que está absolutamente probado es que la Justicia está politizada hasta la náusea. Asi que resulta sorprendente el que se quiera dar por buena esa sentencia tras las múltiples irregularidades de la Instrucción del juez Juan del Olmo y la cerrazón de la fiscal Olga Sanchez con su "es GOMA 2 ECO y vle ya", así como la increíble trama plagada de confidentes de la policía, destrucción de pruebas y descarada manipulación e inclusión de pruebas falsas como la famosa furgoneta Renault Kangoo o la mochila de Vallecas y los teléfonos móviles.

Lo que es evidente es que en países con más experiencia y seriedad en temas judiciales donde las pruebas físicas son la base fundamental de las acusaciones y de las sentecnias condenatorias, esta Instrucción y el juicio habrían sido declarados nulos por el Tribunal Supremo correspondiente y sus instructores sometidos a un proceso de sanción y posible cese de sus funciones. Sin embargo, aquí en España y con el Gobierno socialista lo que se ha hecho ha sido corresponder a los servicios prestados y al sacrificio personal. De hecho, el juez Juan del Olmo logró su retiro dorado en la Audiencia Provincial de Murcia en la tierra donde nació. La fiscal Olga Sánchez tras el soponcio del 11M fue traslada a la Fiscalía del Supremo y allí sigue desempeñando su labor. En cuanto al juez Gómez Bermúdez tras su Presidencia de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional fue destinado como titular del Juzgado Central de Instrucción Número 3 de la propia Audiencia Nacional.

Es evidente que la espesura de las ramas y de los obstáculos que se han puesto para la aclaración de los hechos no dejan ver el inmenso bosque que se vislumbra desde las copas de los cipreses. Y eso me recuerda el libro de José María Gironella de "los ciprese creen en Dios" que trata de aquellos convulsos tiempos que trajeron la guerra civil española. Los mismos actores o parecidos, el choque de ideologias, la manipulación de urnas, la sublevación. Un atentado con incuestionable trasfondo político para forzar la opinión de los ciudadanos en una determibada dirección y culpar al oponente de haberlo provocado.

Se pide a todos que no remuevan más lo que ya está cerrado. Personalmente no voy a hacerles caso y seguiré reclamando justicia y que se averigüe la verdad de esos atentados. Como español me siento también víctima de una atroz y sanguinaria forma de dar un golpe de Estado. ¡Seguimos queriendo saber la verdad!

Las pruebas falsas
Una furgoneta y una mochila. Así comenzó el engaño

La mochila de Vallecas y la furgoneta Kangoo son los dos principales señuelos que dirigieron la investigación hacia la versión oficial.
Luis del Pino Libertad Digital 12 Marzo 2014

Los trenes, y prácticamente todas las evidencias recogidas en ellos, se hicieron desaparecer. No quedó nada, por tanto, con lo que determinar qué explosivo estalló en los trenes o cuál era la composición de los artefactos explosivos utilizados.

Sin embargo, dieciocho horas después de la masacre, nos dicen que encontraron una bolsa-bomba sin detonar en una comisaría de Vallecas. Y a partir de ahí, razonando a la inversa, le dijeron a la opinión pública que las bombas de los trenes eran como esa mochila de Vallecas.

En otras palabras, lo que se hizo fue sustituir las pruebas reales del caso por otra prueba aparecida, muchas horas después de la masacre, en dependencias policiales.


A partir de esa mochila milagrosa, se construyó todo el caso del 11-M: tirando del hilo de una tarjeta telefónica contenida en la mochila se produjeron las primeras detenciones de supuestos islamistas; tirando del hilo de la Goma-2 ECO que contenía la mochila, se llegó a la trama asturiana de suministro de dinamita, etc.

Pero, si la mochila de Vallecas es una prueba colocada, entonces todo aquello a lo que se llega a partir de ella sería falso. La pregunta es, por tanto: ¿Es la mochila de Vallecas una prueba falsa, una prueba colocada? Las evidencias en este sentido son abrumadoras.

Vea aquí por qué la mochila es una prueba falsa

La furgoneta Kangoo
Cronológicamente, la furgoneta Kangoo es la primera de las pruebas fundamentales del caso, porque la aparición en ella de una cinta coránica, poco después del mediodía del 11-M, inauguró la tesis de la autoría islamista.

Según la versión oficial que se le presentó a la opinión pública, la furgoneta Kangoo es uno de los vehículos usados por los terroristas para desplazarse hasta Alcalá de Henares con las bombas. Sería en Alcalá donde tomarían los trenes que salían hacia Madrid, para depositar allí su mortífera carga. Los terroristas habrían dejado abandonada la furgoneta en las proximidades de la estación para subirse a los trenes.

Sin embargo, la cantidad de indicios que apuntan a que la furgoneta Kangoo es una prueba amañada es tan abrumadora como en el caso de la mochila de Vallecas.

Vea aquí por qué la Kangoo es una prueba falsa

Todos los indicios
¿Por qué furgoneta Kangoo es una prueba falsa?
Todos los indicios que apuntan a que la Kangoo es una prueba amañada.
Luis del Pino Seguir a @ldpsincomplejos  LD  12 Marzo 2014

En primer lugar, no se comprende para qué querrían los terroristas dejarse la furgoneta allí. No tiene ningún sentido que unos terroristas que no pensaban suicidarse dejen allí el vehículo, y encima cargado de pruebas, en lugar de encargar a un compinche que se lleve la furgoneta después de bajarse de ella los portadores de las bombas.

Tampoco está claro cómo consiguieron los terroristas la furgoneta. En teoría, se la habían robado a un ebanista jubilado de Torrelodones, pero la cerradura no estaba forzada.

Además, la matrícula de esa furgoneta no estaba doblada, lo cual no tiene sentido. Si unos terroristas van a cometer una acción, no se desplazarían hasta su objetivo en una furgoneta robada que tuviera las matrículas sin doblar, porque se arriesgarían a ser interceptados en cualquier control rutinario.

De los dos testimonios de personas que vieron a los presuntos ocupantes de esa furgoneta en la mañana de los atentados, uno de ellos (el de la taquillera de la estación) nos dice que esos terroristas hablaban "en español, con acento de español". El otro testigo, un portero de una finca cercana, afirma que los presuntos terroristas tenían aspecto de europeos del este.

El testimonio de la taquillera revela también que el presunto terrorista no tenía prisa ninguna. En lugar de comprar un billete de antemano, o de adquirirlo en las máquinas automáticas, para llamar menos la atención y no hacer cola, el terrorista se entretuvo en hablar con la taquillera, pidiendo primero un billete para Coslada y luego cambiando de idea y adquiriendo otro para Torrejón.

En la furgoneta no había huellas dactilares ni rastros de ADN. De ninguno de los 116 detenidos durante la instrucción del sumario, ni tampoco de ninguno de los presuntos suicidas de Leganés. ¿Tal vez usaron guantes para conducir la furgoneta?

Pero, si eran tan cuidadosos como para usar guantes con el fin de no dejar huellas, ¿por qué se dejaron prendas de ropa en la parte trasera de la furgoneta, que tan fácilmente permitían identificar su ADN?

Según los testimonios de los policías que estaban en Alcalá aquella mañana, y según el testimonio del operario de la grúa que remolcó la furgoneta hasta dependencias policiales, en la parte trasera de aquella furgoneta no había, en realidad, ninguna prenda de ropa aquella mañana. Las prendas de ropa aparecieron luego, en el complejo policial de Canillas.

Aquella furgoneta fue revisada externamente por dos perros. Uno de ellos llegó incluso a entrar dentro de la furgoneta y tuvo su nariz a escasos centímetros de donde nos dicen que luego apareció un resto de cartucho. Ninguno de los perros olió ningún explosivo.

Para explicar que los perros no olieran el explosivo en Alcalá, se nos dijo que los perros podían estar cansados de efectuar intervenciones aquella mañana. Pero lo cierto es que esos perros sólo habían hecho dos servicios antes de ir a Alcalá y no habían estado en ningún momento en ninguno de los escenarios de explosión, así que la explicación de que tenían la nariz saturada no se sostiene.

Cuando la furgoneta fue llevada al complejo policial de Canillas, aparecieron prendas de ropa, un resto de explosivo y siete detonadores. Dejando aparte que esas prendas de ropa no fueron vistas por nadie esa mañana en Alcalá, y que el resto de explosivo no fue olido por los perros, tampoco la presencia de detonadores tiene ningún sentido. Si las bombas ya estaban montadas, ¿para qué querrían los terroristas introducir en la furgoneta siete detonadores sueltos?

Nos contaron que en esa furgoneta apareció también (al registrarla en dependencias policiales) una cinta coránica. De hecho, esa cinta fue muy importante a la hora de vender a la opinión pública la tesis de la autoría islámica. Sin embargo, no parece que la propia policía diera a esa cinta una gran importancia, porque cuando devolvieron la furgoneta a su legítimo dueño, se la devolvieron con cinta coránica incluida, en lugar de conservar la cinta como prueba

En la furgoneta de Alcalá apareció un resto de Goma2-ECO que se envió a analizar a la Policía Científica, junto con una muestra patrón extraída (según los Tedax) de un cartucho de Goma2-ECO. Y el resultado de ese análisis arrojó un resultado curioso: el resto encontrado en la furgoneta Kangoo era, en efecto, Goma2-ECO, pero estaba contaminado con metenamina, un componente que se usa, entre otras cosas, para preparar explosivos militares. En el explosivo de la mochila de Vallecas, por contra, no apareció metenamina. Por tanto, ambos explosivos tenían un origen distinto.

Todavía más curioso es el hecho de que la muestra patrón enviada por los Tedax también estaba contaminada con metenamina. La lógica nos dice, por tanto, que el resto encontrado en la furgoneta Kangoo y la supuesta muestra patrón no eran más que dos trozos de un mismo cartucho de explosivo.

Esa intuición se ve corroborada por otro hecho demoledor: el análisis granulométrico del resto de cartucho encontrado en la furgoneta Kangoo y del trozo de cartucho aportado como patrón por los Tedax coinciden milimétricamente. Y los dos difieren, a su vez, del análisis granulométrico de la Goma2-ECO que contenía la mochila de Vallecas. Por tanto, el resto de cartucho encontrado en la furgoneta Kangoo ydel trozo de cartucho aportado como patrón por los Tedax tienen un mismo origen y el explosivo de la mochila de Vallecas otro.

Para no tener que explicar cómo era posible que el resto de explosivo de la furgoneta estuviera contaminado y, sobre todo, que la supuesta muestra patrón estuviera contaminada de la misma manera, el jefe de los Tedax, Sánchez-Manzano, ocultó esta contaminación al juez Del Olmo, haciéndole creer en uno de sus informes que la metenamina forma parte de la composición de la Goma2-ECO.

El leer las actas de la Comisión de Investigación del 11-M no hace sino acrecentar las sospechas de que las pruebas "aparecidas" en la furgoneta Kangoo cuando se realizó la inspección ocular en el complejo policial de Canillas, son pruebas colocadas. Porque en esa Comisión, en lugar de llamar a declarar al policía cuyo perro había entrado dentro de la furgoneta al inspeccionarla por la mañana en Alcalá de Henares (el policía que tuvo la oportunidad de ver el interior del vehículo), a quien se llamó a declarar fue al policía cuyo perro sólo había examinado la furgoneta por fuera. Como si no existiera el menor interés en que nadie pudiera comentar públicamente lo que esa furgoneta contenía antes de llegar al complejo policial de Canillas.

Pero la prueba definitiva de manipulación la proporciona el análisis de las horas. Según el informe de inspección ocular, esa furgoneta llegó al complejo policial de Canillas a las 15:30, siendo recepcionada por la Policía Científica. Sin embargo, la realidad es que esa furgoneta llegó a ese complejo policial una hora antes de lo que nos dijeron, y quien se hizo cargo de la furgoneta durante esa hora en que el vehículo estuvo "desaparecido" a efectos oficiales fue la unidad de Tedax dirigida por el comisario Sánchez-Manzano, tal como confirmó el conductor de la grúa encargada de llevar la furgoneta hasta el complejo policial. Por tanto, alguien consignó una hora falsa de entrada de la furgoneta en el complejo policial, y la furgoneta estuvo "perdida" casi una hora a efectos oficiales (más información sobre este extremo aquí).
http://www.libertaddigital.com/nacional/la-furgoneta-kangoo-llego-al-complejo-policial-de-canillas-una-hora-antes-de-lo-que-indican-los-informes-oficiales-1276294753/)

11-M
Los móviles sonando
Daniel Rodríguez Herrera Libertad Digital 12 Marzo 2014

Supongo que todos tenemos alguna imagen, alguna escena particular en mente cuando recordamos los sucesos que nos marcan, sean particulares o de los que dejan cicatriz a una generación entera. Una figura lanzándose desde una de las Torres Gemelas. Un autobús de dos pisos como los que habré cogido tantas veces completamente destrozado. Cuando pienso en el 11-M no recuerdo ninguna de las fotos de los trenes, ni las de los heridos. Recuerdo una escena, que no vi pero muchos describieron: los forenses examinando los cadáveres en Ifema mientras sonaban los móviles de las víctimas.

A quienes hemos dudado de la verdad judicial, en todo o en parte, o de las nueve versiones oficiales que lleva publicadas El País, "intoxicadores" es lo más bonito que nos han llamado. El consenso es que somos malas personas que hacemos daño a las víctimas con el único objetivo de deslegitimar a Zapatero o, ahora que eso es difícil de sostener, de lucrarnos enmerdando el debate. Sé que muchos, no todos, pero sí muchos, creen honestamente que en lo esencial la sentencia del 11-M es la verdad. Lo único que les pido es que tengan la cortesía de no dar por sentado que quienes no estamos de acuerdo sólo podemos hacerlo por motivos indignos.

Porque ha pasado una década. Los pocos caminos que parecían llevar a alguna parte se cerraron hace años. El PSOE estuvo dos legislaturas en el poder y dio paso a quien las encuestas daban ganador en aquellas elecciones, un Rajoy a quien al menos en Libertad Digital criticamos tanto o más que a Zapatero en su día. Así que no, no buscamos la verdad por razones políticas. La buscamos porque la historia del 11-M es parte de nuestra historia, y sin la verdad nunca podremos entenderla del todo.

¿Qué ganamos? Nada material, desde luego. Durante esta década algunos han perdido su empleo; otros hemos abandonado una carrera seguramente más lucrativa y, sin duda, más tranquila. Tampoco comodidad o popularidad: estar solos –en esto como en tantas cosas–garantiza que no tendrías ni la una ni la otra. En parte, es la cabezonería de no querer que te tomen por tonto; la incapacidad de entender que a la gente le resulte imposible de creer que alguien plante pruebas falsas cuando hasta la sentencia reconoció que al menos en un caso así fue. Pero no sólo eso.

Tengo mala memoria. Pero siempre queda algo de las cosas importantes, aunque sean meros retazos. A Somalo con el ceño fruncido, explicándome algún detalle que le parecía raro semanas antes de que aquel artículo sobre los agujeros del 11-M diera el pistoletazo de salida a las investigaciones sobre la masacre. Escuchar la lectura de la sentencia mientras conducía, sin poder creer lo que oía. La esperanza del vagón aún intacto. El desamparo al contemplar cómo hacían desaparecer aquella última pista, sin que a nadie más pareciera importarle lo más mínimo.

¿Qué ganamos? No puedo hablar por otros. Yo, por mi parte, que cuando me vienen a la cabeza esos móviles sonando sé que estos años he estado donde mi conciencia me decía que debía, donde se hacía lo posible por esos familiares a quienes nunca podrían ya coger el teléfono. Algunos de ellos no estarán de acuerdo; lo sé bien. Pero sé que muchos otros nunca han perdido la esperanza de que en algún momento la verdad vea la luz. Yo ya no lo creo. Y de todo lo que he hecho estos años, esa la única acusación con la que me podrán avergonzar.

Skoda Fabia y Leganés
El coche fantasma y el piso de los muertos
Además de la mochila y la Kangoo, hay otras dos pruebas fundamentales: el coche Skoda Fabia y el episodio de Leganés.
Luis del Pino Seguir a @ldpsincomplejos Libertad Digital  12 Marzo 2014

La tercera de las pruebas fundamentales del caso, un coche Skoda Fabia que también apareció en Alcalá de Henares lleno de pistas que apuntaban a islamistas, no es que presente indicios de falsedad: es que el propio tribunal del 11-M terminó descartándolo, ante las abrumadoras evidencias de que era una prueba colocada.

Ese coche Skoda Fabia apareció en Alcalá de Henares tres meses después de los atentados, el 13 de junio de 2004, a muy pocos metros de donde había aparecido la furgoneta Kangoo en la propia mañana del 11-M. Y la historia oficial que se incorporó al sumario es que ese coche había sido robado en Alicante en septiembre de 2003 por un delincuente chileno, que luego se lo habría vendido en noviembre a uno de los islamistas supuestamente responsables del 11-M. Entonces, los islamistas habrían utilizado la furgoneta Kangoo y el coche Skoda Fabia para desplazarse a Alcalá de Henares con su mortífera carga de bombas en la madrugada del 11-M, dejando después abandonados allí esos dos coches.

Sin embargo, las investigaciones de El Mundo y Libertad Digital permitieron demostrar que la historia hacía aguas por todas partes.

En primer lugar, resulta inverosímil que ese coche Skoda Fabia no fuera detectado en la propia mañana del 11-M, dado que se encontraba a muy pocos metros de donde apareció la furgoneta Kangoo. ¿Cómo es posible que se tardara tres meses en localizar ese segundo coche usado por los terroristas?

De hecho, la policía de Alcalá de Henares "peinó" la zona alrededor de la estación de tren en los días siguientes al 11-M, para tratar de localizar otros vehículos que pudieran haber usado los terroristas. Los datos incorporados al sumario demuestran que se hicieron en esos días más de 400 consultas desde Alcalá a la base de datos de matrículas de la Policía. Ninguna de las matrículas consultadas es la del Skoda, lo que indica, con poco margen de duda, que ese Skoda Fabia no se encontraba en aquella calle de Alcalá de Henares en la mañana del 11-M. Por tanto, fue colocado en Alcalá de Henares con posterioridad al atentado.

Es improbable que los islamistas compraran dicho coche en noviembre de 2003 y lo tuvieran en su poder hasta marzo de 2004, porque el coche fue denunciado en diciembre de 2003 como abandonado por un portero de la C/ Avenida de Bruselas, en Madrid, desapareciendo de aquella calle poco después de esa denuncia del portero.

El delincuente chileno que supuestamente había robado el coche incurrió en numerosas contradicciones al ser llamado a declarar por el juez instructor: confundió, por ejemplo, la fecha de la supuesta venta a un islamista (ante la Policía dijo que noviembre, mientras que ante el juez dijo que octubre) y confundió incluso el color del vehículo que decía haber robado.

Poco después de su declaración, aquel delincuente chileno fue expulsado de España en aplicación de la Ley de Extranjería sin permiso del juez Del Olmo, a pesar de estar imputado en la causa.

No es extraño, por tanto, que el tribunal del 11-M decidiera descartar discretamente como prueba aquel Skoda Fabia. La historia era completamente inverosímil y había demasiados indicios de que la prueba era fabricada.

¿Por qué el episodio de Leganés es una prueba falsa?

El episodio de Leganés se utilizó para terminar de convencernos a todos de que el 11-M había sido un atentado islamista. Tras ver el estallido del piso en directo en todos los telediarios, ¿a quién le quedaban dudas de que allí había muerto algún musulmán que algo tenía que ver con los cuatro trenes reventados?

Y, sin embargo, con el correr del tiempo, fue quedando claro que Leganés fue una chapucera operación de inteligencia, lo que el argot técnico denomina "un cierre de expediente", donde se dejaron demasiados flecos sin cubrir.

Vea aquí todos los cabos sueltos del episodio de Leganés

Todos los flecos sin cubrir
¿Por qué el episodio de Leganés es una prueba falsa?
Leganés fue una chapucera operación de inteligencia, lo que el argot técnico denomina "un cierre de expediente".
Luis del Pino Seguir a @ldpsincomplejos Libertad Digital 12 Marzo 2014

Existen tres versiones contradictorias sobre la supuesta forma en que se llegó a esa vivienda presuntamente habitada por peligrosos islamistas: la primera de ellas (contenida en el sumario) afirma que se llegó al piso siguiendo el rastro de las llamadas telefónicas de los terroristas. La segunda de las versiones (también recogida en el sumario) afirma que se llegó al piso porque la Policía entabló un tiroteo en Zarzaquemada con unos sospechosos de raza árabe que se dieron a la fuga en un vehículo con matrícula de Jaén y terminaron refugiándose en ese piso de Leganés. La tercera versión (dada en la Comisión del 11-M) es que se llegó a ese piso de forma casual, al comprobar todos los pisos alquilados por árabes en la zona de Leganés. ¿Cómo es posible que ni siquiera hubiera acuerdo en algo tan básico como la forma en que se localizó aquel piso?

Las primeras unidades policiales llegaron al piso en torno a las 14:15 del sábado 3 de abril. Sin embargo, los vecinos de aquellos inmuebles no fueron desalojados hasta las siete y media de la tarde: cinco horas después de que llegaran los primeros policías y una hora y media después de que se diera aviso a los GEO. Si verdaderamente estaban allí encerrados los terroristas que habían volado salvajemente cuatro trenes el 11-M, ¿cómo es posible que nadie pensara en desalojar a los vecinos cuanto antes?

Nadie ha aclarado tampoco por qué los Geo tuvieron que forzar la situación. En condiciones normales, las negociaciones con terroristas o delincuentes pueden durar horas y el procedimiento habitual consiste en cansar a los encerrados y tratar de convencerles de que salgan. Sin embargo, en el caso de Leganés, los Geo recibieron la orden de derribar la puerta de la vivienda con una carga y tratar de forzar a los sitiados a salir. ¿Por qué se dio esa orden, si no había rehenes de ningún tipo?

Todavía es más extraño el comportamiento de los presuntos suicidas, esperando educadamente a que se desalojaran ocho bloques de viviendas antes de hacerse estallar. Si es verdad, como nos dijeron, que esos presuntos terroristas querían morir matando, ¿por qué no se hicieron estallar cuando los vecinos aún se hallaban en sus casas? ¿Por qué aguantaron casi siete horas, rodeados de efectivos de las Fuerzas de Seguridad, antes de utilizar los explosivos de que disponían?

Lo que nos habían contado es que los terroristas hicieron estallar las cargas explosivas cuando los GEO intentaron entrar en el piso. Pero lo cierto es que, en el momento de la explosión, los GEO estaban todavía parapetados en el tramo de bajada de las escaleras, y la carga explosiva no estalló en la entrada del piso, sino en una de las habitaciones interiores. Así pues, no es verdad que los terroristas hicieran estallar las bombas en el momento de entrar la Policía, con el fin de morir matando. Quienquiera que hiciera estallar las cargas explosivas no pretendía matar a ningún GEO; por eso hizo detonar las cargas en el interior de la vivienda y no en la puerta.

Pero entonces, si los terroristas no tenían intención de matar a ningún vecino (ya que permitieron que fueran desalojados) y tampoco tenían intención de matar a ningún policía (ya que la deflagración se produjo en el interior del inmueble), ¿por qué se hicieron estallar? El 11-M es el único atentado islamista de la historia donde los terroristas matan a 200 personas sin inmolarse y luego se inmolan sin intención de matar a nadie. Un presunto suicidio completamente absurdo.

Todas estas incongruencias llevan a plantearse qué fue lo que sucedió realmente en aquel piso. ¿De verdad hubo allí un suicidio de siete terroristas? ¿Para qué se iban a suicidar? ¿Es que esos fervientes islamistas no sabían que el Islam prohíbe el suicidio? Las acciones de los terroristas suicidas no se consideran un suicidio, sino una forma de matar al enemigo; pero en este caso, donde no hicieron la más mínima intención de matar a nadie, ¿por qué se saltaron los preceptos coránicos?

De hecho, en aquel piso no se suicidó nadie. Analizando las actas de levantamiento de cadáveres y de registro del piso de Leganés (que quedó reducido a escombros), se comprueba que en Leganés no apareció ningún cinturón explosivo, ni tampoco ningún resto de ese tipo de cinturones. Lo cual resulta bastante curioso: en los dos vídeos grabados por los supuestos terroristas y que se encontraron entre los escombros de Leganés, aparecen tres encapuchados con cinturones explosivos. Entonces, si disponían de cinturones explosivos, ¿por qué no aparecen sus restos entre los escombros de Leganés?

El análisis de cómo quedó el piso después de la explosión arroja otro resultado curioso. Las fotografías tomadas al piso de Leganés después de la explosión muestran unas paredes inmaculadamente blancas, donde no hay un sólo resto de sangre. ¿Cómo es posible que 35 litros de sangre se volatilicen sin dejar rastro al hacerse estallar siete terroristas suicidas?

La sangre de los suicidas no es lo único que parece haberse volatilizado en Leganés. Tampoco aparecen por ninguna parte los casquillos de las balas presuntamente disparadas por esos terroristas. Los informes policiales y los testimonios de los vecinos nos hablan de un intercambio de disparos con la Policía que duró unos 15 minutos, y en el que los terroristas habrían hecho uso de subfusiles. Tendrían que haber aparecido decenas o centenares de vainas de cartuchos percutidos. Pero en el desescombro sólo aparecieron cinco vainas, ninguna de ellas de subfusil. ¿También se volatilizaron las vainas?

Según consta en el acta de registro del piso y en los autos judiciales, uno de los cadáveres de los terroristas apareció con los pantalones puestos al revés. Recordemos que la Policía llega al piso a eso de las 14:15 de aquel sábado 3 de abril y que la explosión no se produce hasta las 21:00. ¿Se le ocurre a alguien alguna explicación de por qué querría uno de los terroristas estar casi siete horas con los pantalones puestos del revés? ¿O es que alguien vistió ese cadáver después de muerto, sin percatarse de que lo estaba haciendo mal?

De los siete terroristas muertos en el piso, a cuatro se los identificó por las huellas dactilares, pero a otros tres no se los pudo identificar por ese procedimiento, por la sencilla razón de que sus manos no aparecieron. No apareció ni un sólo dedo de ninguno de esos tres terroristas. Resulta completamente ilógico. Pero es que, además, ni en las paredes del piso de Leganés, ni en los objetos que se encontraron en el piso, ni en los libros y documentos encontrados al hacer el desescombro aparece ni una sola huella dactilar de ninguno de esos tres terroristas a los que les faltaban las manos. ¿Es que acaso los tres terroristas que aparecieron sin manos tampoco tenían las manos antes de producirse la explosión?

Todas las huellas dactilares que se encontraron en el piso (varias decenas, ninguna de las cuales corresponde a los tres terroristas que aparecieron sin manos) se encontraban en diversos libros y documentos. Se da la circunstancia de que una de esas huellas encontradas en los libros corresponde a Mustafá Maymouni, un individuo que está en la cárcel en Marruecos desde 2003, acusado de participar en los atentados de Casablanca y que, por tanto, no pudo nunca estar en el piso de Leganés, porque éste fue alquilado en marzo de 2004. ¿Quién llevó al piso esos libros y documentos donde aparecieron tantas huellas de presuntos islamistas?

A los suicidas de Leganés no se les practicó la autopsia. Los preceptivos informes no constan en el sumario y, oficialmente, no hay explicación alguna para que no se realizaran, ya que tal práctica forense es obligatoria en casos de muerte violenta y hubiera debido servir para determinar la causa del fallecimiento. ¿Por qué no se practicó la autopsia a los suicidas?

No sólo no se realizó la autopsia a esos cadáveres. Es que, además, se intentó impedir a la Policía Científica que tomara muestras de los mismos, a pesar de las órdenes de la juez Teresa Palacios. La Policía Científica sólo pudo por fin acceder a los cadáveres 7 horas después de que éstos llegaran al Instituto Anatómico Forense, donde estaba al mando el forense que el PSOE llevó a declarar a la Comisión 11-M.

El de Leganés era, además, un piso marcado. Los vecinos recuerdan dos intervenciones policiales anteriores en aquel piso, en el lapso de dos años. ¿Es que los delincuentes sentían predilección por ese piso? ¿O acaso alguien les atraía a él?

Hay un dato que apunta en esta última dirección: el piso de Leganés estaba pared con pared con la vivienda de un policía experto en escuchas y seguimientos. ¿Se trata de una casualidad? Puede ser, pero lo cierto es que ese dato se ocultó a la opinión pública y que incluso se ha hecho un esfuerzo consciente para que no quedara rastro del mismo en el sumario del 11-M.

Son muchos los detalles con los que se ha tratado de convencer a la opinión pública de que Leganés fue un acto suicida. Por ejemplo, se difundió que había aparecido una carta de despedida escrita por uno de esos presuntos suicidas (Abdenabi Kounjaa) a su familia en Marruecos. Sin embargo, esa carta apesta a falsificación, puesto que alguien ha añadido a una misiva escrita en árabe una firma de Abdenabi Kounjaa en caracteres latinos (¿para qué firmaría en caracteres latinos, en vez de árabes, un marroquí que está escribiendo en árabe a su familia en Marruecos?) (Más información aquí).

El sábado 3 de abril, el mismo día de la explosión del piso de Leganés, se recibía en el periódico ABC un fax manuscrito en árabe donde unas supuestas "Brigadas de la muerte" lanzaban un ultimátum al nuevo gobierno de Zapatero, dándole de plazo hasta el mediodía del domingo 4 de abril para retirar sus tropas de Irak y Afganistán. Nos dijeron que ese fax había sido enviado por los suicidas de Leganés. Pero el fax fue recibido en el periódico ABC a las 18:05 del sábado 3 de abril, cuando los presuntos terroristas llevaban ya unas horas rodeados por la Policía en un piso donde no había fax. ¿Quién envió el fax haciéndose pasar por los presuntos suicidas?

La Policía hubiera podido averiguar fácilmente desde qué teléfono se había enviado ese fax al ABC, sin más que preguntar a la compañía telefónica. Sin embargo, lo sorprendente es que la Policía no solicitó a la compañía telefónica el listado de llamadas entrantes a la línea de fax del periódico ABC ¡hasta el 9 de marzo de 2005!, casi un año después de los atentados, y sólo hizo esa petición después de que el juez Del Olmo preguntara desde dónde se había enviado ese extraño fax. Teniendo en cuenta que es imposible que se enviara desde dentro del piso, ese fax sólo podría indicar (aceptando la versión oficial de los hechos) que algún otro terrorista, quizá el cerebro del grupo, estaba fuera del piso y en libertad. ¿No tenía interés la Policía en averiguar desde dónde se había realizado esa comunicación?

Lo cierto es que aquella tarde del 3 de abril los presuntos terroristas no enviaron un solo fax, sino dos. El otro fax fue enviado a Telemadrid. La persona que se hacía pasar por los terroristas hizo incluso dos llamadas a las 18:00 y a las 19:30 para ver si se había recibido ese fax. Pero el fax había llegado en blanco. ¿Por qué se ocultó a la opinión pública la existencia de este segundo fax y de las llamadas a Telemadrid efectuadas el sábado 3 de abril?

La razón de que se ocultara a la opinión pública la existencia de este segundo fax es que, en este caso, la Policía sí pudo determinar desde dónde había llamado por dos veces a Telemadrid la persona que se estaba haciendo pasar por los presuntos suicidas. Esa persona llamaba desde una cabina telefónica situada en la C/ Antonio López, de Madrid, muy lejos de ese piso de Leganés rodeado por la Policía. Nadie envió desde Leganés ningún fax. Era todo un montaje. (Más información aquí).

Para tratar de determinar quién había hecho esas llamadas desde fuera del piso, funcionarios policiales se personaron en las dependencias de Telemadrid. Esos funcionarios recogieron la cinta donde estaban grabadas las conversaciones de la centralita, entregándosela a la Policía Científica para que realizara el correspondiente análisis de la voz. Pero, sorprendentemente, al examinar la grabación, la Policía Científica no encontró ni una sola voz de hombre en ninguna de las dos caras de la cinta. ¿Cómo es posible que no figure esa conversación?

Por último, nos queda por atar un cabo más. Porque todos hemos oído que aquellos suicidas llamaron a sus familias para despedirse poco antes del estallido del piso. ¿Acaso no bastaría ese sólo dato para demostrar que en aquella casa sí que había terroristas, que en aquella casa sí que había personas vivas antes de esa explosión, que en aquella casa sí que había fanáticos islamistas dispuestos a inmolarse, antes que dejarse coger por la Policía? Sin embargo, como vamos a ver, también en esto nos mintieron. En primer lugar, esas llamadas no pudieron producirse nunca (porque había inhibidores instalados). En segundo lugar, los datos del sumario arrojan dudas sobre la forma en que se realizaron las llamadas: teniendo varios teléfonos móviles y tarjetas a su disposición, los suicidas efectuaron un total de 23 llamadas sucesivas, pero las efectuaron una detrás de otra en lugar de llamar simultáneamente desde varios teléfonos. ¿Para qué tenían que esperarse unos a otros antes de llamar? En tercer lugar, la Policía le hizo llegar al juez tres informes distintos sobre las llamadas de los suicidas, y los datos contenidos en los tres informes son todos contradictorios entre sí: los informes no concuerdan ni en lo que respecta a los teléfonos que se usaron, ni en lo que se refiere a las tarjetas telefónicas empleadas, ni en el número de llamadas efectuadas a cada número de destino, ni en la información sobre a quién pertenece cada número de destino.

En realidad, todo lo referente a las supuestas llamadas de despedida apesta a montaje. Los datos reales aportados por las compañías telefónicas demuestran que al menos una parte de esas supuestas llamadas de despedida se hicieron desde fuera del piso, con un teléfono que no figura entre los que fueron encontrados en el piso de Leganés y que continuaba operativo un mes después de que ese piso explotara. Alguien, desde fuera del piso de Leganés, haciéndose pasar por esos presuntos suicidas, se dedicó aquella tarde a enviar faxes amenazadores al periódico ABC y a Telemadrid, y se dedicó a efectuar una serie de falsas llamadas de despedida a Marruecos y a Inglaterra. (Más información sobre este aspecto de las investigaciones aquí).

11-M
No fuimos héroes
Carmelo Jordá Libertad Digital 12 Marzo 2014

Nos gusta mucho creer lo contrario, pero no, los españoles no fuimos héroes tras el 11-M; de hecho, en aquellos días y desde entonces, al menos como sociedad, hemos sido más bien lo opuesto a héroes.

Nos gusta mucho decir lo contrario, y nos repetimos continuamente que la reacción del pueblo de Madrid fue magnífica –y es cierto que lo fue– y que todo el mundo donó sangre, y que los servicios de emergencia y los hospitales y los policías y todos los implicados hicieron un trabajo impresionante –y ciertamente lo hicieron, aunque en algunos casos para el mal–. Pero, más allá del sobresalto, poco después de los estallidos, una vez superado el primer estremecimiento lo que hicimos no fueron actos de héroes, sino la mayor exhibición de cainismo de nuestra historia moderna.

Nos gusta mucho llamar a las cosas por los nombres que no son, porque una sociedad que rápidamente se vuelve contra sí misma no es heroica, una sociedad que busca los culpables entre los enemigos políticos en casa y no entre los asesinos no es heroica, una sociedad que se arrodilla y se retira para no sufrir más no es heroica. No creo que el 11-M cambiase la sociedad española, pero sí fue el punto de saturación que precipitó el cambio ya latente, la gota que colmó el vaso. Y a partir de entonces, desde luego, ya nada volvió a ser lo mismo.


Nos gusta mucho creernos los mejores, los más puros, los más valientes, pero un país que elige a los que sabe que se rendirán no es valiente, un país que en lugar de gritar "¡España, España!" –como gritaban los americanos "USA, USA!" en la Zona Cero de las Torres Gemelas– grita "¡Asesino!" al presidente del Gobierno no es valiente.

Nos gusta mucho decir, y lo decimos con voz campanuda cada 11-M, que los atentados sirvieron para unirnos y que lo importante es la unidad de todos, pero no se ha buscado la unidad sino imponer la versión que convenía a algunos y machacar a los que, con datos y argumentos, no lo veían claro.

Nos gusta mucho convencernos de que no vamos a olvidar, pero lo cierto es que ya hemos olvidado y que, además, lo hemos hecho con toda la intención, hemos decidido no sólo olvidar sino no saber, que todavía es peor.

Nos gusta mucho creer que, como dijo aquel, "los ciudadanos españoles se merecen un Gobierno que no les mienta", pero lo cierto es que hemos demostrado que nos gustan las mentiras y que nos merecemos Gobiernos mentirosos. Quizá por eso desde el 11-M no hemos tenido uno, sino dos.

La deuda, un asunto insoportable

Primo González www.republica.com 12 Marzo 2014

Sigue cayendo la prima de riesgo y siguen en descenso los tipos de interés a los que emite el Tesoro. Son buenas noticias. Pero están escondiendo una realidad de la que no podemos escapar ni es previsible que lo consigamos antes de unos cuantos años. La deuda externa española, que es la suma de lo que deben al exterior el Estado, las familias y las empresas, supone el 165% del PIB. La Deuda Pública, es decir, lo que deben el Estado y los entes públicos a los mercados (sean exteriores o domésticos) representa alrededor del 95% del PIB. O sea, estamos en lo que parece ser el inicio de una etapa de crecimiento, aunque lento, pero con unos niveles de endeudamiento que la sociedad española y los Gobiernos futuros tendrán que afrontar con la mayor decisión y urgencia posibles, aunque el calendario electoral no pondrá fáciles las cosas. Al menos en el año y medio que tenemos por delante.

El nivel de endeudamiento del país, tanto en su vertiente pública como privada (empresas y familias) ha aumentado durante esta crisis de forma temeraria. En el caso de la deuda de las familias y de las empresas, el alto endeudamiento está en fase de corrección a pesar de que en el caso de las familias no se ha producido todavía una recuperación de la renta disponible.

En promedio, la deuda externa española representaba el 92,5% del PIB en los diez años de expansión económica. En la actualidad ronda el 165% del PIB. Es decir, no ha llegado a duplicarse pero le falta poco. Este aumento de la deuda externa no tiene precedentes en la historia económica reciente. Se ve aliviada, la deuda, por el hecho de que los tipos de interés han bajado con intensidad en los últimos meses, situándose ahora el largo plazo en torno al 3,30%, aunque no hace mucho superaba el 7%. Con tipos como los de hace año y medio, España tendría que haber afrontado un programa de rescate similar al de otros países europeos de la periferia. Por fortuna, los tipos de interés han caído a la mitad. Incluso los de corto plazo, como se ha visto en la subasta de este martes, han caído a mínimos históricos, en torno al 0,4%. Si los tipos de interés vuelven a subir, España tendrá que afrontar lisa y llanamente un programa de consolidación de la deuda externa, es decir, una demanda generalizada de condonación de parte del principal, como ha sucedido con Grecia.

Lo malo es que en el horizonte inmediato no se vislumbran expectativas ciertas de reducción de la deuda exterior. Las familias y las empresas, en especial estas últimas, están en ello y han logrado importantes avances el año pasado, entre otras cosas porque han dejado de incrementar sus pasivos exteriores. Pero en el caso del Estado, este año pasado, el ejercicio de 2013, hemos vuelto a cerrar en números rojos, en torno a un 6,5% o algo más de déficit sobre el PIB. En el año 2014, el déficit parece que se va a mover en torno al 6% cada año, lejos por lo tanto de las exigencias que nos había fijado Bruselas. Y, peor aún, hay temores de que en el año 2015 la situación de desequilibrio vaya a peor, lo que seguirá alimentando el problema de la deuda externa, ya que en España no hay ahorro suficiente para financiar estos aumentos tan bestiales del gasto.

Hay, por lo tanto, un problema casi de emergencia nacional en relación con la deuda pública y con la deuda externa. Esto último debido a que los inversores extranjeros son los que están soportando el peso principal de la financiación de la deuda del Estado español. Para poner freno a este serio problema hay al menos dos vías, la de elevar los impuestos y la de frenar el gasto. También hay multitud de vías intermedias, que surgen de la combinación de ambas en proporciones variables. Un reciente análisis de La Caixa considera que el margen para subir impuestos es prácticamente nulo o al menos de escaso recorrido. Es en el gasto público en donde debería asentarse la tarea principal de ajuste de la deuda. Lo malo es que, una vez más, el calendario político va a contracorriente. Difícil papeleta la que se le avecina al Gobierno que salga de las próximas elecciones, sobre todo si, como parece probable, no cuenta con mayoría absoluta.

EL BALANCE
Funcas y el crecimiento
Pilar García de la Granja www.gaceta.es 12 Marzo 2014

Ahora le toca a la Administración pública hacer su reforma: hay que reducir el número de funcionarios, hay que acabar con las duplicidades en materia burocrática...

La Fundación de Cajas de Ahorro que preside Isidro Fainé, considera que el Producto Interior Bruto crecerá este año en España entorno a un 1,2%. Es la primera previsión que se acerca a las del Gobierno, junto con el Servicio de análisis del BBVA que también confirma un crecimiento del PIB para este año superior al 1%.

Se trata, de confirmase, una noticia muy esperanzadora por varias razones: la primera tiene que ver con la estabilización finalmente a nivel macroeconómico de la economía española. En segundo lugar, una vez superada la doble recesión económica en la que ha estado sumida España desde el 2008, nuestro país empieza a crear riqueza con dos fortalezas importantes: la capacidad de exportación de nuestras empresas y el extraordinario crecimiento de la productividad gracias a la reforma laboral.

Una reforma laboral que ahora tiene que ser capaz de crear empleo con crecimientos del PIB de la mitad de lo que estábamos habituados. Es decir, con previsiones del 1,2%-1,4%. Si el tejido productivo es capaz de asimilar un poco de empleo, estará claro que la luz al final del túnel será una realidad. La política económica del Gobierno ha conseguido no solo salvarnos de la quiebra como país, sino aguantar el tirón del desendeudamiento privado manteniendo la cobertura social mínima para los mas desfavorecidos. Esa cobertura la estamos aguantando los contribuyentes con la mayor presión fiscal individual de la Eurozona, es decir, que pagamos más impuestos que nadie para poder mantener un 30% de la población que cuenta con algún subsidio o pensión, además de las administraciones públicas y el coste de la deuda.

Ahora le toca a la Administración pública hacer su reforma: hay que reducir el número de funcionarios, hay que acabar con las duplicidades en materia burocrática, no es posible tener varias “oficinas” que respondan a los mismos intereses del Gobierno central, la Autonomía y el Ayuntamiento. Hay que racionalizar el gasto público para que el Gobierno efectivamente reduzca los impuestos. Y no solo a aquellos cuyos ingresos están por debajo de los 19.000 euros brutos al año, sino también, y fundamentalmente a la clase media española que es la que está aguantando la crisis, las subvenciones, los PGE, y además necesita un respiro para poder consumir y asumir que lo peor realmente ha pasado.

Bajar impuestos para crear empleo, bajar impuestos para ahorrar, bajar impuestos para consumir algo. Bajar impuestos a cambio de una reducción sustancial de la Administración pública.
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Regeneración democrática
Metáforas de la política
José Luis González Quirós Libertad Digital 12 Marzo 2014

En España la política está tan desprestigiada que muchos tienden a pensar que debiera reducirse a defender las propias convicciones. No está mal exigir convicciones a los políticos, pero las convicciones son solo la base de la política, solo con ellas no se construye ningún edificio, salvo que se trate de un monumento a la autocomplacencia. Las convicciones son necesarias, pero no suficientes. Platón, nada menos, comparó en El Político al buen gobernante con el tejedor, con alguien que sabe conjuntar hebras distintas para hacer un tejido más sólido. Eso es lo primero que tiene que hacer un político, tejer, aunar, crear una red fuerte, un entramado en el que las hebras diversas se potencien, se defiendan y, por ello, se hermoseen. Esto es lo que ha hecho grandes a las grandes naciones, y esa ausencia de grandeza en la situación española nos está llevando a la ruina histórica y económica, a España y a todos los españoles. Nos merecemos políticos de verdad, con convicciones, pero con el arte de tejer muy suelto, sabiendo que el destino colectivo, de una nación, de un partido, depende de la sabiduría, la paciencia y la prudencia de los tejedores, porque no basta con decir muy alto cuatro verdades, hay que persuadir, que juntar, que tejer, y estamos demasiado deshilachados como para olvidarlo.

De Platón a Aristóteles, que defendía que la virtud siempre convive con cierto equilibrio bajo la guía de la prudencia. La política no se puede tejer ni sin principios ni con principios incapaces de trenzarse en texturas más sólidas: hay que buscar un sendero igualmente lejano de ambos extremos. Hacer política significa ejercitarse en el arte de alumbrar fórmulas creativas que permitan la coexistencia, que potencien la libertad, que respondan a un juego de responsabilidades mutuamente exigibles. Es importante recordarlo porque es obvio que el marxista grouchiano no puede tejer nada. Si se parte de que los principios son disponibles, de que si a alguien no le gustan los que tenemos podemos utilizar otros, lo que ocurre es que es imposible hacer trenza alguna, y todo lo que puede ocurrir es que nos arrojemos en brazos del que sí cree, o dice creer, en algo, más que nada por comodidad. Pero tampoco se puede hacer política desde una posición de absoluta inflexibilidad en la que no hay nada que hablar con nadie, nada que negociar. La política es el arte mismo de hacer real lo que sea posible, dejando lo imposible para los demagogos, sin condenarse a vivir de sueños, pero sin dejar de empeñarse en que lo ideal se acerque a lo efectivo, poco a poco, pero sin pausa, porque parar en esa tarea incesante es caer en el hondo pozo del desastre. Ese ejercicio que es la política no puede confundirse con la mera retórica capaz de legitimar un verdadero destejer como el que ahora padecemos, más desilusión, más desigualdad, más división, más cinismo. De nada nos servirá la confianza en las virtudes teóricas de la democracia si no somos capaces de erradicar las conductas que las desmienten día a día, la corrupción, el intervencionismo de los partidos, el maniqueísmo político que apenas alcanza a ser una máscara de un efectivo acuerdo que se quiere disimular en el reparto del botín público. No podemos conformarnos con una democracia incapaz de ser autocrítica, de someterse a revisión, que quiera vivir indefinidamente del razonable proceso de sobrelegitimación con el que los españoles recibimos al régimen que se abría tras la Transición. Ya no podemos disculpar los errores con legitimidad formal, ya no podemos ignorar que la crisis en que vivimos por largos años no solo ha supuesto paro y pobreza sino desajustes institucionales, desprestigio creciente de los políticos y de las magistraturas mismas.

Muchos se contentan con una explicación que no ahonda en las raíces del problema, y hablan, no sin fundamento, de la casta política, de que se ha consolidado un sistema en que la representación tiende a desaparecer y, en su lugar, se instala un juego artificioso de intereses que favorece indefectiblemente los intereses electorales y políticos de los dirigentes, una lógica política crecientemente mafiosa. Es realmente notable que las fuerzas políticas no sepan darse cuenta de que su actuación no hace sino abonar esa hipótesis tan ingrata y no sean capaces de encontrar fórmulas operativas para combatirla.

La democracia no puede funcionar con eficacia si los representantes se olvidan del interés común o se refugian en paraísos artificiales, en privilegios sin cuento. Es un escándalo que tengamos más aforados que procesados, y estos se cuentan por miles. Es insoportable que sus colegas supuestamente inocentes les defiendan, que prefieran la impunidad al posible deshonor, logrando, por cierto, un desprestigio devastador. No puede subsistir una democracia si se vive en la sospecha de que los políticos anteponen por principio sus intereses personales o de grupo al bien común, al servicio que deben a sus votantes y a todos los españoles.

Este tipo de políticas no encuentra amparo en la metáfora del tejedor, porque lo que tejen, más o menos a oscuras, solo sirve para desgarrar un tapiz más amplio capaz de representar un escena admirable. La política sin voluntad de trenzar es inevitablemente cancerígena, lleva a la disolución y genera, como lo vemos cada día, unas metástasis, porque la insolidaridad, el egoísmo particularista no puede encontrar ninguna clase de freno razonable a la codicia y a la exageración ridícula de lo que se tiene como propio.

Claro es que la tarea de tejer exige un modelo previo, exige un fin que los tejedores no pueden poner en cuarentena y que deben compartir si quieren acabar la obra.

En España padecemos un modelo político que se comporta con varias disfunciones graves. En primer lugar, los dos grandes partidos fingen una oposición radical, hasta el punto de poner en riesgo la unidad moral de la Nación, para, a cambio, practicar una política de acuerdos efectivos y disimulados que beneficia a ambos. Basta recordar el pleno dedicado el verano pasado a someter a examen los efectos del llamado caso Bárcenas para comprender hasta qué punto Rajoy y Rubalcaba han acabado por ser las dos caras de una moneda de cambio que beneficia a ambos en perjuicio de todos los demás. La debilidad de ambos es su mayor fortaleza, se protegen y se necesitan y no hacen nada que desmienta ese pacto hipócrita, desde acatar o aplaudir la doctrina Parot, hasta acordar la sujección de los jueces o pasar a puro cuento chino cualquier caso Faisán que pueda molestarles.

Ambos grandes partidos se esmeran en no tejer en interés común, pero sí en mantener el statu quo de ambos en su mutuo beneficio. No tocarán nada en el sistema que ponga en riesgo sus mayorías relativas. No atajarán nada que perjudique a los españoles pero pueda venirles bien. Seguirán impertérritos jugando un juego en el que ya han adquirido maestría pero en el que nada ganamos los electores. Hacen falta nuevos tejedores que quieran conseguir algo más que permanecer ellos al timón aunque sea para no llevarnos a ninguna parte. Y esa necesidad no se impondrá si, desde abajo, y eso es la democracia, no la impulsan los ciudadanos abriendo paso a una política distinta, olvidando un maniqueísmo hipócrita e interesado, y dando paso a un mayor sentido del compromiso y de al responsabilidad.

José Luis González Quirós, profesor de Filosofía en la Universidad Rey Juan Carlos (Madrid) y vicepresidente del Comité Ejecutivo provisional de Vox.

Entre la teoría y la práctica
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com  12 Marzo 2014

Ha pasado al rincón oscuro de los temas olvidados la campaña contra la Ley Wert, con la promesa de la izquierda de derogarla y editar un nuevo episodio de eventualidad y precariedad del sistema educativo, nido-origen del resto de las precariedades, incluida la laboral. ¿Estará diseñada al efecto de ese control social, por la macroestructura política y económica que desborda las fronteras nacionales? ¿Será intencionada esta transitoriedad perpetua de un sistema nacional educativo fallido, eje de la desvertebración social, política y económica en España?

La ley del ministro menos valorado del Gobierno –da que pensar a qué grado ha llegado la “masa”- tiene muchas carencias, cierto, pero buena voluntad de subsanar los grandes baches de una educación desastrada, como fuente del resto de los males que nos aquejan, incluido el borreguismo a la hora de hacer frente a los abusos del Sistema y a la incapacidad de dar respuestas inteligentes.

Hace ya cinco años que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña avaló una sanción académica impuesta por el Departamento de Enseñanza de esa Comunidad Autónoma -¿por qué será que la mayor parte de las barrabasadas se producen en Cataluña?- a un maestro, en un centro de Lérida por haber reprendido y zarandeado levemente a una alumna de diez años, al no haber hecho los deberes escolares y no disponer del libro de texto correspondiente.

Esta anécdota no es tal puesto que cuando un hecho absurdo se repite se convierte en costumbre y en decadencia social. Cuando la teoría pedagógica y la técnica jurídica se ponen en contra del sentido común dejan de tener utilidad al fin para el que están concebidas y por tanto quedan en posición opuesta al bien común.

Me sirve este ejemplo de embotamiento cerebral colectivo para reflejar una reflexión sobre qué es y para qué sirve la educación.

Se suele citar –yo lo hago-, con cierta frivolidad, al bien común, pero ¿cuál es el bien común en educación?

En el caso educativo el bien común coincide con el beneficio individual. Educativamente el que el educando reciba la máxima rentabilidad –en términos de efectos en su desarrollo- del proceso educativo es un valor a considerar como de superior rango. Una vez más cito uno de los principios de la Declaración universal de Derechos del niño que hace prevalecer siempre “el superior interés del niño” sobre otras consideraciones. El proceso educativo no es una mera relación de enseñanza-aprendizaje, sino algo más: es, fundamentalmente, una acción que permite la mejor evolución personal para el individuo o sujeto del fenómeno educacional. Es, fundamentalmente, una relación docente-discente que implique la adquisición básica de los ingredientes que permitan a la persona su formación en el aspecto individual y en el social.

Los fundamentales factores de desarrollo de la personalidad son aquellos que impliquen la adquisición de unos hábitos adecuados, unos valores, unas actitudes, unos procedimientos y, en definitiva, una maduración de la personalidad en la vertiente afectiva y emocional, en una identidad fuerte y en una autoestima que nace de la responsabilidad y del esfuerzo. Y eso no es posible sin que existan previamente unos hábitos o rutinas que lleven a una adaptación adecuada a diferentes situaciones y a un sentido del deber que obligue a dar respuestas adecuadas (responsabilidad) a los requerimientos de trabajo en el aula y fuera del aula. No habrá personalidad bien formada al margen del sentido de la responsabilidad, del trabajo bien hecho y de la satisfacción que produce el cumplimiento del deber, y en definitiva, a la construcción de una autoestima fuerte, basamento para el crecimiento sano de la personalidad.

Esos prerrequisitos no se adquieren si no se siembran esas actitudes y conductas de adaptación en los momentos tempranos de esa personalidad incipiente. No se adquirirán si no hay un desarrollo vicario –por aprendizaje, troquelando mediante el ejemplo y por identificación de roles positivos- de los comportamientos sociales y de adaptación al aula, si no se genera un ambiente de trabajo y si no se rinde cuentas de ese trabajo a alguien; y ese alguien no puede ser otro que el maestro o los padres o tutores.

Los que además de manejar la teoría hemos trabajado durante décadas a nivel de aula sabemos que esos hábitos y comportamientos no se adecuan con simples estímulos verbales, aunque ese sea el clima pedagógico ideal en el aula a nivel teórico; sino que, a veces, si no hay hostilidad ni frialdad afectiva, un pequeño zarandeo que no hiera gravemente la dignidad del alumno no es contraproducente si se hace con finalidad educativa. Eso no es menoscabar al menor, sino que muchas veces genera un despertar de la consciencia en el alumno.

Repito que firmeza y afecto son los dos pilares de cualquier relación educativa. Sin caer en la demagogia barata del pedagogismo que tanto rechazaba Unamuno en su novela “Amor y pedagogía”, pues se puede producir el efecto contrario a lo que se pretende, es decir, se puede llegar al sinsentido muy frecuente de que a más pedagogía se consiga el efecto opuesto. Eso sí, con palabras muy rimbombantes y biensonantes. En definitiva, que se caiga en la demagogia sofística que es la “pedagogitis” absurda que de la espalda a las realidades objetivas durante demasiados años se observan en las aulas para todo aquel que quiera verlo y que no sea vendedor de humo.

Por aquellas fechas a las que me refiero de la sentencia hubo un plante del profesorado de un Instituto granadino por haber sido superado por un alumnado crecido ante la impunidad de sus acciones, incluyendo agresiones e insultos a los docentes.

Durante mucho tiempo –desconozco si en el presente, pues ya hace tres años que me jubilé- han prevalecido unas aulas regidas normativamente por unos reglamentos ideales de convivencia interna pero con una anomia en los comportamientos de los alumnos. Es decir, con unas normas no concordes con las realidades en cuanto a los hábitos, comportamientos sociales, valores y actitudes que se consideran imprescindibles para un clima organizativo y funcional en el aula. Que, como consecuencia, hace imposible, en muchos casos, la adquisición de aquellas destrezas que se pretenden para un rendimiento educativo mínimo. Si la teoría se contrapone a las necesidades esenciales, aquella deja de servir.

La frustración y el malestar docente durante largos periodos de tiempo ha dado como efecto el miedo profesional a incurrir en errores que llevaran a sanción por las autoridades correspondientes, lo que produce inhibición educativa y conductas evasivas, lo que hace que las aulas se hubieran convertido en muchos casos en un “laisser faire” o lo que es lo mismo en un “sálvese quien pueda”.

¿El resultado?
Sin ánimo de generalizar en exceso se ha producido un contingente muy numeroso de jóvenes cuyo síndrome característico es la falta de capacidad de respuestas responsables para canalizar su proyecto vital. Ese síndrome tiene como elementos típicos los siguientes: personalidades débiles, inadaptativas, sin resistencia a la frustración, sin sentido del deber y del esfuerzo, y, en definitiva, inmaduras, lábiles emocionales, sin capacidad para ser autónomas y productivas para sí mismas y para los demás. Así nuestra sociedad no mejora –no seré yo quien levante acta notarial del fenómeno-; más bien alcanzará un mayor grado de fragilidad y de incapacidad para generar valores fuertes y transformaciones en un sentido constructivo y perfectivo, para transformarse a sí misma y llevar a cabo un mundo mejor.

La disciplina es necesaria. Es un prerrequisito para que el aula sea un lugar no sólo de aprendizaje sino también de maduración, que genere personas responsables. Esa disciplina debe nacer de actos conscientes, pero a determinadas edades surge de un entorno estructurado y normativo claro, no de actitudes caprichosas e inconsistentes. Se necesitan los límites, un marco estable, coherente y consistente de normas y pautas de actuación, para aprender y para todo lo demás. La vida en sociedad es así. O, al menos, debe serlo.

www.educacionynacionalismo.com

El periodista de EsRadio continúa con su teoría del 11-M y dispara ahora contra su apoyada formación de Rosa Díez
Federico Jiménez Losantos: "La última vez voté a UPyD, pero ahora lo va a votar el padre de Irene Lozano"
Sobre "la fundadora y diosa de UPyD": "Yo sé que cuesta mucho cuando uno es soberbio, tener la humildad de leer algo que no ha querido leer"
Periodista Digital. 12 Marzo 2014

El décimo aniversario del 11-M ha conseguido dos cosas: por un lado, la conmemoración de las víctimas diez años después de aquella jornada fatídica en 2004, y por el otro, levantar toda una polvareda enterrada entre procesos y sentencias.

Para Federico Jiménez Losantos, entre algunos de los periodistas más influyentes del país, la verdad judicial establecida no tiene nada como tal:

"Lo que hay es una inmensa mentira propagada por el PSOE y admitida por el PP".

A partir de esa premisa básica, en su último programa de ‘Es la mañana de Federico' en EsRadio, en la jornada de 12 de marzo de 2014, el objetivo del comunicador fue directamente, entre otros, hacia una diputada del partido UPyD, Irene Lozano, a pesar de reconocer en otras ocasiones el propio Federico su alineación con la agrupación liderada por Rosa Díez --AUDIO--.

"Ayer una diputada de UPyD perdió la ocasión, y a su partido lo ha metido en un lío morrocotudo, porque qué regeneración vamos a esperar de la vida española cuando se aceptan todas las mentiras en la masacre terrorista más grave de la historia de España. Pues ninguna".

"Ayer Rosa Díez, con su abriguito negro, se hizo la foto donde faltaban dos personas. Aznar, presidente entonces, y Zapatero, presidente que llegó, son los que tenían que haber estado allí, si ya estamos reconciliados, tenían que reconciliarse los que estaban".

"UPyD cayó con Rosa Díez prestándose a la fotito, y luego Irene Lozano a la defensa de la sentencia más infame de la historia de España".

"Yo sé que cuesta mucho cuando uno es soberbio, tener la humildad de leer algo que no ha querido leer, pero hoy le pediría a la creadora, fundadora, diosa de UPyD que lea Libertad Digital, y que vea si es normal que un diputado de su partido diga que esto ha sido un modelo de investigación, de sentencia, etc".

Se refería el controvertido periodista en su juicio a la portavoz de UPyD en el Congreso, que en la entrada a la Junta de Portavoces del Congreso del martes día 11 de marzo había expresado una idea insólita para tratarse de su grupo político:

"Es que yo creo que la teoría de la conspiración ha muerto de inanición y que, por mucho que se quieran seguir despertando sospechas, es muy difícil que esa teoría pueda revivir".

"España siempre respetó las garantías, las libertades y los derechos incluso de quienes estuvieron acusados en aquel procedimiento. No hubo ninguna tentación antidemocrática de buscar atajos en el combate contra el terrorismo".

El arreón de Jiménez Losantos estaba por llegar entonces, después de asegurar que en su objetivo se encontraba Irene Lozano, a la que acusa de haber hecho el trabajo sucio en ABC de la mano de Zarzalejos con la COPE y el propio Federico:

"Si quieres regenerar España hay que empezar por buscar la verdad del 11-M o por lo menos por no respaldar la mentira, como hizo ayer de una manera flagrante, obscena, repugnante y estúpida la diputada Irene Lozano".

"Un pequeño atajo antidemocrático... O sea, que la prueba del delito se haga desaparecer... Has estado brillante, Lozano, con lo del pequeño atajo. Pero lo fundamental es que es mentira todo desde el principio".

"Hoy estoy especialmente encariñado, porque la última vez que voté, voté a UPyD, pero si su idea de regenerar España es mantener estas mentiras, lo va a votar el padre de Irene Lozano".

Por último, Losantos terminaría dejando un nuevo recadito:
"ETA no ha sio investigada como autora o coautora del atentado, que es lo que dijo Felipe González, otro que se ve que es tonto y busca atajos".

11-M
Aportación de la Química a los análisis de explosivos
  Libertad Digital 12 Marzo 2014

Fueron tres largos meses de esfuerzo mental y físico analizando muestras, tratando de encontrar los compuestos clave que pudieran permitir a la Justicia encontrar a los culpables de ese "golpe de régimen" (título de una de las obras de Luis del Pino) que supuso el 11- M.

No pretendo hacer en este artículo sino una somera recapitulación de lo que con mucha mayor extensión reflejé en mi obra Titadyn. Deseo traerlo a la memoria de los lectores, como expresión de homenaje a las víctimas, porque el tiempo pasa y las cosas se olvidan pero, al decir de Gabriel Moris, "no hay que olvidar lo inolvidable". La ocasión lo merece, cuando en este décimo aniversario del 11-M, tengo una extraña impresión de fría indiferencia en la sociedad.

Como químico y perito judicial, tengo la conciencia tranquila por haber actuado con mi más leal saber y entender aplicando la ciencia química al descubrimiento de la verdad, en un deber de reparación metafísica a las víctimas, al servicio del ciudadano y en definitiva de la Nación. Jamás pensé que pudiera habérseme encomendado tarea de tanta responsabilidad y trascendencia.

Me reafirmo en las conclusiones analíticas de mi informe, a saber:

– Que no fue Goma 2 Eco lo que estalló en los trenes, porque en todos los focos de explosión (23) detectamos dinitrotolueno (DNT), ni Goma 2EC, porque esta dinamita, aunque lleva DNT, se dejó de fabricar en 1999.

– Que al menos en un foco estalló Titadyn, porque la muestra analizada, M-1, era la única que no podía haber sido lavada, al tratarse de un polvo de extintor.

Cromatograma de la muestra M-1. Se aprecian los picos correspondientes a Nitroglicerina y 2,4 DNT y 2,6 DNT característicos de Titadyn. Aparece, en la gráfica superior, bajo la denominación genérica de FTALATOS, el dibutilftalato (DBF) en el tiempo de retención de en torno a 20 minutos. Se observa con más precisión en la Figura 2.

– Que el dibutilftalato (DBF) no es un compuesto que sirva para diferenciar entre Goma 2 Eco y Titadyn, porque ambas dinamitas lo llevan en su composición, según pudimos ver los ocho peritos al analizar las muestras de Titadyn que nos fueron facilitadas, a requerimiento de los peritos independientes, por la Guardia Civil, y que procedían de un cargamento de este explosivo que habían incautado a la ETA en Cañaveras.

Cromatograma de Titadyn procedente de muestra incautada a la ETA. El pico que aparece, con la denominación genérica de FTALATOS en un tiempo de retención de 20,02 corresponde, según la base de datos del software al dibutilftalato, DBF, lo que demuestra que este compuesto no es específico de la Goma 2Eco.

Base de datos NIST 98.L mostrando de modo explícito el tiempo de retención del dibutilftalato a 20,27 minutos que el operador, perito oficial, englobó sin destacarlo con la denominación genérica de FTALATOS en las Figuras 1 y 2.

– Que las muestras M2 (la de la Kangoo que apareció en Canillas, sin que los perros hubieran detectado previamente su olor) y M3 (conocida impropiamente como muestra patrón, aportada por Sánchez Manzano), o bien estuvieron almacenadas en el mismo lugar o bien procedían del mismo cartucho (de ahí que contuvieran anormalmente metenamina, que no forma parte de la Goma 2 Eco), aparte de la marcada similitud de su granulometría observada al microscopio. (v. Titadyn, La Esfera de los Libros, Madrid, 2009, p. 212, figura 36).

– Que no es creíble la versión que dio Sánchez Manzano en su primer informe aduciendo que en los análisis de su laboratorio se habían detectado componentes genéricos de dinamita sin indicar cuáles eran: si afirmaban que eran componentes genéricos de dinamita era porque sabían cuáles eran esos compuestos. La técnica analítica que utilizaron en la mañana del 11-M fue la cromatografía de capa fina, técnica que, aunque sencilla, permite distinguir nitroglicol, dinitrotolueno, nitroglicerina y trinitrotolueno, entre otros compuestos.

No se puede sostener una sentencia que:

a) saca la conclusión de que era Goma 2 Eco lo que estalló en los trenes porque en todos los focos se detectó DBF (compuesto no específico de este explosivo, como acabo de comentar), hecho que fue explícitamente admitido por los peritos oficiales en el laboratorio durante la pericia, como han recogido las grabaciones de la pericia ordenada por Gómez Bermúdez (publicadas por El Mundo), mientras que luego, en el juicio, uno de aquéllos, Ferrando, dijo textualmente que en ninguna explosión de Titadyn había detectado dibutilftalato, o sea, todo lo contrario. Está grabado;

b) no menciona que en los 23 focos detectamos dinitrotolueno (DNT), compuesto que no entra en la composición de la Goma 2 Eco y sí en la del Titadyn;

c) pasa por alto, sin mencionarlo siquiera, que las muestras de los focos de explosión habían sido lavadas con agua y acetona.

Resulta escandaloso el silencio que mantuvieron durante seis semanas antes de enviar al juez Del Olmo, ante su requerimiento, tan completa conclusión: componentes genéricos de dinamita.

No quiero enjuiciar, porque no merece la pena, las recientes palabras de Gómez Bermúdez en relativas a que da igual que fuese Goma 2 Eco o Titadyn. También lo dijo Zaragoza poco después del juicio. Los químicos hemos cumplido nuestra misión con nuestro informe científico, la Justicia debería aprovecharlo para profundizar en una investigación que conduzca a los verdaderos instigadores y autores de este atentado.

Antonio Iglesias,
perito judicial y de parte y coautor de Titadyn (La Esfera).


******************* Sección "bilingüe" ***********************

Los tres Golpes de Estado del Estado
Juan Vicente Santacreu Periodista Digital 12 Marzo 2014

El enemigo de España no está en el extranjero, campa entre nosotros.

Aunque normalmente se denomina golpe de Estado a un cambio político impuesto por la fuerza, permíteme que en referencia a España les llame “golpes del Estado” porque aquí quien ha dado los últimos golpes de Estado ha sido siempre el propio Estado. O por lo menos, en los últimos cincuenta años. Ya ves, en España hasta el Estado nos da golpes y cuando no, “ostias”.
11-M atentado terrorista bandera de España

11-M atentado terrorista bandera de España
El primer golpe de rumbo de la historia moderna de España nos lo dio el Estado –o el Sistema, como prefieras- en 1973 con el asesinato de Carrero Blanco. Se nos hizo creer que fue la ETA, bueno, a la ETA también se les hizo creer que fueron ellos, pero no, ellos sólo fueron los “peones” que excavaron los túneles y activaron la bomba. El autor intelectual fue el Sistema que además fue quien facilitó el explosivo a los peones, una bomba antitanque de última generación de fabricación norteamericana. Por cierto, un explosivo tan novedoso en aquel entonces que era imposible adquirirlo en el mercado secundario o en las redes de tráfico de armas convencionales. Demasiado explosivo para un simple Dodge 3700 GT. El resultado ya lo sabes, la continuidad del Movimiento se quebró y se abrieron todas las puertas para la democracia.

Finalidad: Abrir los caminos a la democracia.
Beneficiarios: la izquierda; se legalizó el partido Comunista.

El segundo golpe de rumbo nos los dio el Estado el 23 de febrero de 1981, en esta ocasión fue con un aparente golpe militar. Curiosamente el 23-F de 2014 La Sexta TV gastó una broma a su audiencia parodiando, “sin saberlo” –o quizá sí-, lo que realmente ocurrió. O por lo menos aproximándose mucho.

Quiero recordar que tan sólo unos días antes del supuesto golpe militar, en España se estaba debatiendo la continuidad del contrato con EEUU sobre las bases militares. Desde luego la mayoría, incluido yo, queríamos que se finiquitara el contrato y la desmantelación de las bases. Por tanto, si no queríamos las bases americanas, imagina el tema de la OTAN, ni de coña queríamos entrar.
Después del aparente golpe, en el minuto uno nadie volvió hablar, ni a favor ni en contra de la renovación del contrato de las bases americanas y en el minuto dos, entramos en la OTAN con el beneplácito incluso del Partido Comunista.

Finalidad: Poder seguir utilizando el espacio español por parte de los EEUU. Por otra parte sirvió para justificar una purga en el ejército y acallar de una vez los continuos “ruidos de sables” golpistas.
Beneficiarios: EEUU por una parte y El PSOE que ganó las elecciones con Felipe González.

El tercer golpe por parte del Estado nos llegó el 11 de marzo de 2004, conocido como el 11-M. Sobre este golpe del Estado no voy a comentar nada que no se haya dicho, pero sí quiero recalcar que, como en los casos anteriores, la ejecución y la autoría intelectual fueron protagonizadas por personas o grupos distintos. El Sistema por una parte y los peones –en este caso moritos- por otra.
Finalidad: iniciar el guion sobre la hoja de ruta diseñada por ETA titulado “normalización política en Euskal Herria”, que no es otra cosa que “blanquear terroristas”. Un guion acatado por el gobierno de Zapatero y asumido con compromiso de continuidad por el jefe de la oposición en aquella época, Mariano Rajoy. El resto del guion supongo que lo sabes: legalización de partidos filiales a ETA, liberación Bolinaga, Doctrtina Parot, reordenación de la unidad de España, etc.
Beneficiarios: El PSOE ganó las elecciones.

Observa que en este tipo de historias son imprescindibles tres protas: un idiota, un traidor y una víctima.
Como ejemplo típico de idiotas cabe destacar a Tejero que en el segundo golpe se comió todo el marrón, pero sobre todo merece mención especial Zapatero, porque este aparte de ser idiota se esfuerza por parecerlo. ¡¡Vamos!!, se encuentra a gusto y el chico le pone empeño.

Sobre el papel de traidor creo que no hay ninguna duda, nunca en toda la historia moderna de España ha habido un traidor tan grande como Mariano Rajoy. Traidor a sus votantes, a las víctimas, a los trabajadores, a los autónomos, a las pequeñas y medianas empresas, a los jóvenes, a los funcionarios, etc. y sobre todo traidor a la unidad de España.
A quien no ha traicionado Marino Rajoy es al Sistema y a sus reinonas feudales a los que además les ha preservado todas sus estructuras y privilegios a base de estrujar económicamente a los españoles.

Y sobre las víctimas no he hablado, porque creo que no hace falta que cuente quienes son las víctimas en esta triste historia de España.
Así lo pienso y así lo digo.

El terrorismo y los fuegos de artificio
José Luis Manzanares www.republica.com 12 Marzo 2014

El Congreso de los Diputados ha aprobado por amplia mayoría una propuesta de UPyD, pactada con el PP y apoyada por el PSOE, para que la Corte Penal Internacional considere los delitos de terrorismo como crímenes contra la humanidad, lo que evitaría su prescripción. Lástima que la iniciativa, muy razonable sobre el papel, no sea tanto si se examina con algún detenimiento.

Nuestros delitos de terrorismo, que deben ser los que más nos preocupen, no prescribirían si esa hubiera sido la voluntad del legislador español en algún momento desde que empezaron los asesinatos etarras hasta hoy. Nada se hizo, sin embargo, como nada se hizo tampoco para prevenir las escandalosas excarcelaciones que la muy endeble doctrina Parot trató de impedir demasiado tarde. Ahora, aunque a escala menor, volvemos a tirar balones fuera en un problema mal resuelto por culpa exclusivamente nuestra.

El Código Penal de 1995, promulgado cuando el terrorismo todavía arreciaba en España, se abstuvo de proclamar la imprescriptibilidad de tales delitos, quizás como una manifestación más de un trasnochado “buenismo” ideológico que nos pondría a la cabeza del mundo mundial. Eso sí, como consecuencia de nuestros compromisos internacionales se declaró imprescriptible el delito de genocidio. Luego, con la Ley Orgánica 15/2003, la imprescriptibilidad se extendió a los delitos de lesa humanidad y a los delitos contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto internacional, dos supuestos mucho más alejados de nuestras preocupaciones reales que los asesinatos etarras.

Sólo con la Ley Orgánica 5/2010, cuando ya los llamados “años de plomo” eran un recuerdo, se extendió la imprescriptibilidad a “los delitos de terrorismo si hubieran causado la muerte de una persona”. Nadie se molestó en explicar por qué se había tardado tanto en dar ese paso ni por qué seguía habiendo delitos de terrorismo acogidos a la prescripción.

Desgraciadamente, las consecuencias de ese mirar hacia otro lado de nuestros legisladores durante tantos años no se corrigen ahora con estas iniciativas para que la Corte Penal Internacional amplíe sus competencias. Primero, porque una reforma de tan hondo calado habría de contar con el asentimiento de todos los Estados Miembros. Segundo, porque la Corte sólo conocería de esos delitos si se hubieran cometido después de la entrada en vigor de la reforma, o sea, a partir de una fecha todavía muy lejana. Y tercero, porque su jurisdicción es complementaria de las jurisdicciones penales nacionales y de los más graves delitos de terrorismo ya se ocupa la Audiencia Nacional si hubiera resultado de muerte.

La materia no se presta a los fuegos artificiales. Los delitos de terrorismo anteriores a 2010 prescriben en España porque así lo quisimos nosotros. Y lo mismo ocurre desde entonces, por idéntica razón, con los que no costaron la vida de ninguna persona. Además, la imprescriptibilidad generalizada del terrorismo en el Estatuto de Roma se retrasaría “ad calendas graecas” y, en todo caso, carecería de efectos retroactivos. Para corregir, aunque sea tardía y mínimamente nuestra desidia en esta materia, lo mejor sería que nuestro Código Penal declarase, cuanto antes mejor, la imprescriptibilidad de todos los delitos de terrorismo. Y tampoco vendría mal algún golpe de pecho, ahora que lo de pedir perdón se ha puesto de moda.

Desafío secesionista
Por qué es imposible la independencia de Cataluña
José García Domínguez Libertad Digital 12 Marzo 2014

Prueba de la definitiva inmadurez política de la España contemporánea es ese sesgo tan suyo que siempre la lleva a asociar el radicalismo extremista con la inteligencia. Ocurrió con ETA, una cuadrilla de rústicos asilvestrados que llegaría a ser tenida por muy sofisticado híbrido entre Maquiavelo, Metternich y Talleyrand. E igual pasa con los líderes catalanistas, objeto secular de secreta admiración por el Madrid más provincial. Cómo entender, si no, el embelesado papanatismo que suscitó durante lustros una figura tan menor como la de Jordi Pujol padre entre las elites mesetarias. O el consternado respeto que igual despierta Artur Mas, otra medianía local tomada por poco menos que la viva reencarnación de Bismarck. Que Mas no va muy allá, sin embargo, lo demuestra su última metedura de pata estratégica, esa Agencia Tributaria de Cataluña que ha presentado a bombo y platillo como la guinda financiera del proceso de construcción nacional.

Y es que su ficción de Hacienda soberana, su aldea Potemkin de los impuestos, ilustra justamente lo contrario de cuanto quiere dar a entender con ella, esto es, la absoluta impotencia de la Generalitat para constituirse en un Estado-nación. Si aún quedara alguna duda sobre la imposibilidad de que Cataluña se separe del resto de España, la inanidad fáctica de su Agencia acabará, sin duda, de despejarla. Ocurre que detrás de toda esa charlatanería rimbombante no hay nada. La Agencia Tributaria Catalana es un carísimo cascarón vacío. Lo desconoce todo sobre la información fiscal de los siete millones y medio de catalanes. E igual lo ignora todo sobre las miles de empresas residentes en su territorio. Artur Mas es un ciego con una pistola.

Llegado el momento, no dispondría del control efectivo de las fronteras, lo que convertiría a Cataluña en un paraíso mediterráneo del contrabando. No sabría ni a quién cobrar los impuestos, ni cuánto dinero reclamar a cada contribuyente individual. Tampoco dispondría de un cuerpo experimentado de altos funcionarios del máximo nivel técnico, algo que únicamente se logra con el rodaje de los años, que garantizase el cumplimiento efectivo de las normas tributarias. En esas condiciones de extrema precariedad documental, una declaración unilateral de independencia equivaldría a una amnistía fiscal extensible al conjunto de los ciudadanos catalanes. Esto es, el estadito catalán quebraría sin remedio cinco minutos después de su solemne proclamación en la plaza de San Jaime. Un político inteligente habría hecho justo lo contrario: primero lograr la transferencia pactada de las principales competencias fiscales, y solo después enseñar la carta secesionista. Pero el presidente de la Generalitat, ay, se llama Mas, Artur.

Son escuela, dicen
Xavier Pericay www.cronicaglobal.com 12 Marzo 2014

Supongo que han oído hablar de Somescola. Se trata de uno de esos conglomerados de entidades a los que tan aficionado es el nacionalismo en su afán por demostrar que Cataluña es un paraíso sin grietas y que, claro está, el infierno es España. Somescola surgió hace algo más de tres años como reacción a las primeras sentencias del Supremo que, en aplicación del fallo del Constitucional sobre el Estatuto, mostraban a la Generalidad el camino a seguir en su política lingüística educativa.

Decir que Somescola es en buena medida Òmnium Cultural no puede considerarse en modo alguno un disparate. La entidad presidida por la inefable Muriel Casals es, sin duda, la más influyente de cuantas componen el entramado y, sobre todo, la más rica,

Fue, pues, desde su origen mismo, un movimiento insurreccional. Conviene tener presente que la aparición de Somescola coincidió con el acceso de Artur Mas a la Presidencia de la Generalidad. Y que una de las medidas inaugurales de su Gobierno —con el propio presidente a la cabeza y los flamantes consejeros de Educación y Cultura secundándole— fue, muy precisamente, reunirse y fotografiarse con algunos de los representantes de las 36 entidades que semanas más tarde iban a agruparse bajo el nombre de Somescola.cat.

Decir que Somescola es en buena medida Òmnium Cultural no puede considerarse en modo alguno un disparate. La entidad presidida por la inefable Muriel Casals es, sin duda, la más influyente de cuantas componen el entramado y, sobre todo, la más rica, pues maneja un presupuesto de varios millones de euros, en gran parte públicos. Pero, más allá de esa circunstancia, Somescola se caracteriza por constituir un conglomerado subsidiado hasta la médula y en el que todos los sectores vinculados a la enseñanza están generosamente representados: sindicatos docentes; federaciones de asociaciones de padres de alumnos; organizaciones pro enseñanza en catalán o pro catalán a secas; la academia de la lengua, esto es, el Institut d’Estudis Catalans; centros promotores del multilingüismo; organismos oficiales o no, vinculados a la infancia y la adolescencia; etc. No queda, pues, ningún vacío que cubrir, excepto el encarnado por la propia Administración. Lo cual, sobra añadirlo, no cambia para nada la cosa, dado que la Administración educativa —o sea, el Departamento de Enseñanza y, en último término, el Gobierno de la Generalidad— no sólo es copartícipe del propósito insurreccional de la plataforma autodenominada «cívica y educativa», sino que no ha cesado en ningún momento de alentarlo con sus medidas y declaraciones.

Como muestra, lo ocurrido anteayer cuando una representación de Somescola se reunió con la consejera Rigau. Cuentan las crónicas que los visitantes exigieron a la consejera «firmeza». Firmeza del Gobierno autonómico ante la implantación de la Lomce a partir del curso que viene, y firmeza también ante la ejecución de las sentencias judiciales. Para Somescola, se trata de «una cuestión de democracia y de país» —y ya se sabe lo que el nacionalismo catalán entiende por «democracia» y lo bien que acostumbra a blindarse con el sintagma «de país»—. Y cuentan también las crónicas que Rigau fue receptiva a tales requerimientos —así como a la petición de unas directrices claras con vistas al próximo año escolar— y se comprometió a mantener la «normativa catalana». Lo que equivale a decir, en suma, que bendijo la insumisión que la entidad de entidades promueve en su incesante y ya prolongada campaña.

Toda política de desmantelamiento llevará su tiempo, lo que en este caso significa sus años. Pero hay que porfiar, no queda otra. Porque no son escuela. Son sólo un quiste profundo difícil de extirpar

Admito —lo contrario sería de una ingenuidad manifiesta— que está lejos el día en que Cataluña pueda contar con un gobierno no nacionalista. O con un gobierno de coalición donde el nacionalismo, aun minoritario, no lleve, en último término, la voz cantante. Pero si tal día llegara —seamos optimistas—, el primer deber de ese gobierno sería desmantelar cuanto antes ese conglomerado. ¿Cómo? Cerrando, ante todo, el grifo de las subvenciones. Sin ese dinero, gran parte de las actividades de agitación y propaganda de Somescola quedarían sin efecto. Claro está que no bastaría con eso, tal y como ha demostrado el caso de Baleares, donde la Asamblea de Docentes contó, para su manutención durante la huelga indefinida del pasado mes de septiembre en contra de la implantación del decreto de trilingüismo y a favor, en definitiva, del mismo modelo de inmersión vigente en Cataluña, con distintas aportaciones de particulares que, unidas a un considerable trapicheo en colegios e institutos, le permitieron capear el temporal. En el fondo, toda política de desmantelamiento llevará su tiempo, lo que en este caso significa sus años. Pero hay que porfiar, no queda otra. Porque no son escuela —la escuela es otra cosa—. Son sólo un quiste profundo difícil de extirpar.

Stéphane Dion les dio un buen baño
Mª Teresa Giménez Barbat www.cronicaglobal.com 12 Marzo 2014

¿Para qué trajeron los Federalistes d´Esquerres a Stéphane Dion? ¿Para hallar un rayo de esperanza? ¿Que se le escapase cualquier cosa a la que agarrarse? ¿Para convencerlo (son capaces) de que lo suyo es justo y necesario?

A un independentista no se satisface jamás con nada que no sea maximalista. Le das el dedo y ya has visto el brazo. Y eso para empezar. Es más, muy acertado en que esta política de contentamiento conduce a que al final se invierta la "carga de la prueba"

Pocas veces en mi vida he oído una disertación con la contundencia de Dion. Fue este lunes, día 10 de marzo, en la Facultad de Filosofía. Mis compañeros y yo estuvimos toda la velada dando cabezazos de aprobación y haciendo gestos de ¡pues claro! en grado epiléptico. En realidad, no tendrían que haber hecho el gasto. Cualquiera de UPYD (por mencionar algún partido no nacionalista, que conste) les podría haber explicado lo mismo de pe a pa. Que empezara ya entrando a matar con lo de que "secesión y democracia son incompatibles" nos introdujo en un estado de levitación tántrica que no abandonamos hasta que el quebequés terminó dando las gracias. Gracias, las suyas, caballero.

Una de las cosas que más me gustaron fue que dijera que la idea del "contentamiento" era del todo desesperanzada además de contraproducente. A un independentista no se satisface jamás con nada que no sea maximalista. Le das el dedo y ya has visto el brazo. Y eso para empezar. Es más, muy acertado en que esta política de contentamiento conduce a que al final se invierta la "carga de la prueba" y sean los propios no independentista quienes tengan que probar que las fantasías enfervorizadas de los secesionistas carecen de base. ¿Cómo no se me ocurrió lo de la "carga de la prueba", tantos años de "escéptica"? ¿Será porque no soy Stéphane Dion y carezco de su meridiana perspicacia? Por ahí va seguro. Reconozco humildemente que dijo todo lo que venimos diciendo desde hace años pero con una exposición particularmente brillante y una jerarquización de elementos tan ordenada que convirtió su discurso en una joya para los siglos.

No sé si habría más combatividad en las intervenciones del público, pues tuve que marchar antes de finalizar el acto. Justo después de las apocadas preguntas que le expusieron (en francés, la mayoría de la sala estaba entre el PREU y el COU) algunos miembros de la mesa. Solo un desolado Luis Bassets (creo que era él, no vi bien su rostro) quiso reivindicar nuestra evidente victimización y acusar al Gobierno español de no haber dado ningún paso en la línea de ese "contentamiento" que Dion tan expresamente denunciaba, y que, al contrario, lo que vivimos actualmente es una afrentosa involución centralizadora. Por suerte para él no explicó que se refería a maldades como que los tribunales dieran la razón a quienes suplican un miserable 25% de español en la escuela, por ejemplo.

Me hubiera encantado. El elegante y enjuto Dion se le hubiera comido la cabeza de un bocado. Evidentemente, sabía el hombre con qué personal estaba tratando. Por si acaso, ante federalistas muy de esquerres pero que abogan por un federalismo de asimetrías inequívocas, ya había dejado caer su antipatía ante conceptos como "naciones históricas" versus "administrativas", desgraciadas entidades estas últimas, sin lengua ni cultura "propias", que no merecen platea.

Por favor, háganse con su discurso, escrito y pronunciado además en español. Dion sí debe valorar esa minucia de los 495 millones de hablantes.

Captación de socios
Una farmacia catalana denuncia una campaña telefónica de Òmnium Cultural
El propietario de una farmacia de Barcelona recibió una llamada de la entidad secesionista para intentarle convencer de que se afiliara a la organización
 www.lavozlibre.com 12 Marzo 2014

Barcelona.- El propietario de una farmacia de Barcelona ha denunciado la llamada en nombre de Òmnium Cultural -entidad de carácter cultural y político subvencionada por la Generalitat para promocionar el uso de la lengua catalana, difundir la cultura y promover la secesión de Cataluña- dentro de una campaña general para sumar afiliados a la asociación. Según el denunciante, la llamada tenía un protocolo similar a la que utilizan distintos servicios telefónicos o de consumo doméstico, con una introducción expositiva de los objetivos de Òmnium Cultural, seguida de un argumentario para convencer al destinatario de que se adhiriera a la organización.

Como en las llamadas que reiteradamente se reciben en los domicilios particulares para contratar o cambiar distintos servicios, el “no estoy interesado” no fue suficiente para que se diera por satisfecho el que efectuaba la llamada, que utilizó la contrarréplica de “¿es que usted está en contra de los objetivos de Omnium Cultural?” como un anzuelo para continuar la conversación y convertirla en un debate ideológico a través del cual se intentaba captar al interlocutor.

El comunicante, que tras recibir la llamada se puso en contacto con ‘La Voz Libre’, señala que por la forma en la que se desarrolló la conversación, ésta podía formar parte de una campaña general de captación de afiliados, a la vez que manifiesta su contrariedad por el acoso que supone tener que discutir sobre cuestiones ideológicas teniendo un negocio abierto al público, que bien podría ser incluido dentro de un listado y objeto de un boicot.

La redacción de ‘La Voz Libre’ envió un correo electrónico al departamento de prensa de Òmnium Cultural para contrastar la veracidad de esta llamada, sin que siete días después se haya obtenido ninguna respuesta.

(Testimonios posteriores a la publicación de esta noticia, se han puesto en comunicación con 'La Voz Libre' para informar que ellos también han sido destinatarios de llamadas telefónicas similares. En casi todos los casos se trata de personas vinculadas a la Sanidad, que dicen haber recibido las llamadas en sus domicilios particulares reclamando la afiliación y pago de cuota).

UPyD exige la retirada del plan de euskera de EITB por ser "un abuso y una injusticia"
Redacción.  latribunadelpaisvasco.com 12 Marzo 2014

El portavoz de UPyD denuncia que este abuso es especialmente significativo en Radio Euskadi y Radio Vitoria, cuyas emisiones son en español.

Gorka Maneiro, portavoz de Unión Progreso y Democracia, ha exigido a la dirección de EITB que retire el plan de euskaldunización del ente que obliga a todos los trabajadores, independientemente del puesto que ocupen y de la emisora en la que trabajen, a tener un alto dominio de la lengua vasca.

El portavoz de UPyD ha señalado que en esta propuesta “únicamente defendemos el sentido común: que se exija euskera en aquellos puestos de trabajo de EiTB donde sea estrictamente necesario para realizar correctamente el trabajo, pero donde no, no”. “Porque hacer lo contrario como han hecho históricamente tanto el PNV como el Gobierno vasco es un exceso inaceptable, un abuso, una injusticia y un despropósito. Si el euskera hablase, nos diría que no quiere ser impuesto. Ante todo, libertad y racionalidad. Sentido común, en definitiva”, ha añadido.

Maneiro, en una moción tramitada en la Cámara vasca, pide a la dirección que retire esa propuesta en la que se establecen los perfiles de euskera obligatorios para todo el personal al servicio del ente e incluso para las personas que trabajen en sus sedes aunque pertenezcan a otras empresas subcontratadas.

Para el dirigente de UPyD, el abuso por la imposición del euskera es especialmente notable en los puestos de trabajo de las emisoras que desarrollan sus emisiones exclusivamente en castellano, es decir Radio Euskadi y Radio Vitoria.

Por todo ello, en la moción se pide que en la OPE que la radio televisión vasca tiene prevista para el próximo otoño, no incluya la obligatoriedad del conocimiento del euskera en aquellas plazas en las que su utilización no vaya a ser imprescindible para el correcto desarrollo del trabajo a desarrollar.
 


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