AGLI Recortes de Prensa   Lunes 17  Marzo  2014

Banca y BdE: la manipulación permanente de los balances
Roberto Centeno El Confidencial 17 Marzo 2014

Una de las causas más importantes del desastre económico en el que nos encontramos –aparte de los 17 Estados autónomos, económicamente inviables y corrompidos desde su origen– ha sido la actuación del Banco de España. No sólo ha incumplido flagrantemente su función, motivo suficiente para haber destituido a toda su cúpula directiva; sino que su actuación puede calificarse justamente de delictiva, en el sentido de que su gestión ha causado un gravísimo perjuicio a la nación y lo sigue causando a día de hoy. El Banco de España pudo haber evitado lo peor de la crisis sólo con haber cumplido sus obligaciones.

En España sucede lo que en ningún país civilizado. Todo el poder está copado por el Rey, los dos partidos hegemónicos y la oligarquía financiera. Este poder omnímodo –los nuevos señores de horca y cuchillo– está chantajeando al duopolio televisivo A3-La Sexta y Telecinco-Cuatro, con la amenaza de quitarle nueve canales, retirarle toda la publicidad institucional –la controlada por la banca y volver a permitirla en la televisión estatal– si no pasan por el aro de la adulación y el apoyo incondicional a dicho poder absoluto. Los medios de la Iglesia, COPE y 13TV, bajo el nuevo mando del probatasuno monseñor Blázquez, han recibido órdenes de eliminar de raíz en noticias y tertulias todo vestigio de crítica a las oligarquías y al Rey. Delenda est veritas.

Las actuaciones delictivas del Banco de España
Veamos las principales actuaciones delictuosas del Banco de España para asegurar que ese bloque de poder omnímodo permaneciera y permanezca incontrolado:

1.- En mayo de 2006, los inspectores del Banco de España advierten al gobernador, el indigno Caruana, en un escrito de cuatro páginas de su “complaciente lectura de la situación económica española” está iniciando el camino al desastre. En dicho escrito llamaron la atención sobre la irresponsabilidad de consentir a bancos y cajas la concesión créditos al sector inmobiliario sin cobertura de solvencia contra la expresa prohibición del reglamento del Banco de España. Gravedad rayana en lo criminal si tenemos en cuenta que los créditos eran concedidos no con recursos propios, sino con un endeudamiento exterior masivo.

En 2011, la desgracia nacional de Zapatero afirmó que “ni siquiera el FMI pudo prever la crisis”. ¿Y qué fue entonces la carta de los inspectores del Banco de España cinco años antes?El susodicho Caruana, que ya estaba haciendo las maletas, le hizo llegar el citado documento al ya designado sucesor Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO). Este lo tiró a la papelera sin exageración retórica, ese desprecio a la norma era flagrantemente ilegítimo. Por cosas menos graves así meten en la cárcel a cargos políticos en el mundo civilizado. En 2011, la desgracia nacional de Zapatero afirmaría que “ni siquiera el FMI pudo prever la crisis”. ¿Y qué fue entonces la carta de los inspectores del Banco de España cinco años antes?

2.- En la primavera de 2007, el Banco de España y el abyecto Solbes perpetraron una de las mayores felonías de nuestra historia económica. Sabiéndolo falso –The Economist y FT afirmaban entonces que los pisos en España estaban sobrevalorados en un 30%– incitaron a la gente a comprar porque “los pisos nunca pueden bajar de precio, sólo subir”. Por ello, “cuanto más se endeuden las familias más ricas serán”.

Por esto, y fue sólo el principio porque luego las hicieron de todos los colores, superándose cada vez en vileza a sí mismos, Solbes y MAFO deberían estar hoy en la cárcel. Esta increíble patraña, que algunos denunciamos hasta desgañitarnos, ha llevado a la ruina a cientos de miles de familias. Bloomberg, la mayor agencia de noticias económicas del mundo, afirmó entonces: “La explosión del espejismo inmobiliario hundirá a España en un largo valle de sombras”.

3.- En agosto de 2007 estalla la crisis financiera internacional. El Banco Central Europeo convoca en una reunión de urgencia a los gobernadores de los bancos centrales de la Eurozona para buscar soluciones al desastre. Asisten todos menos MAFO, que está de vacaciones y no le da la gana interrumpirlas. El 12 de agosto, el otro irresponsable absoluto, Solbes, afirmó que la crisis financiera no tendría efecto alguno sobre nuestro país. Siendo España el país más endeudado del planeta, esta afirmación era directamente de cárcel..

4.- En los meses anteriores a las elecciones generales de marzo de 2008, el mundo entero estaba en recesión. ¿Todo? No, un país llamado España resistía contra todos como el poblado de Astérix. No tenían la poción mágica, pero tenían a MAFO, que aseguró dos semanas antes de las elecciones que la economía española había crecido un 0,8% en el cuarto trimestre de 2007, frente al 0,7% el trimestre anterior. Zapatero había obrado el milagro, ¡la economía española estaba creciendo, no hundiéndose como el resto del mundo! O sea, no había ninguna crisis. Dos semanas después, en volandas de esta mentira Zapatero, ganaría de nuevo las elecciones. Seis meses después, el Banco de España rectificaría: la economía estaba cayendo en 2007, no subiendo.

En la primavera 2007, el Banco de España y el infame de Solbes perpetraron una de las mayores felonías de nuestra historia económica. Sabiéndolo falso, proclamaron que 'los pisos nunca pueden bajar de precio, sólo subir'. Por ello, 'cuanto más se endeuden las familias más ricas serán'5.- En los meses y años siguientes, el Banco de España –sirviendo a los cuatro pilares del poder omnímodo y en contra de los intereses más elementales del pueblo español– no dejaba de hacer trampa, ocultación, cambios normativos o manipulación grosera para engañar a los ciudadanos y a los agentes económicos, hasta el punto que la credibilidad del Banco de España y del INE en los medios internacionales es de absolutamente cero. Como decía el anterior presidente del BCE, “las estadísticas españolas son muy difíciles de creer”.

6.- Pero tal vez la actuación más inicua que ha llevado a la ruina a decenas de miles de familias humildes ha sido la estafa de las preferentes. El sistema financiero, al que el poder omnímodo y los medios denominaban “el más sólido del mundo”, estaba quebrado y fuertemente infracapitalizado a causa de la delictiva permisividad del Banco de España, autorizando al sistema financiero endeudarse a dos años y prestar a 30. Para capitalizarlo, el Banco de España puso en marcha un plan diabólico que implicaba el engaño y la ruina de todos los pequeños ahorradores. Se trataba de la emisión de deuda perpetua subordinada a todas las demás deudas, ¡o sea, que todas la demás serían pagadas antes!, y con pago de intereses condicionado a tener resultados positivos el acreedor. Y a esta macroestafa la denominaron “emisión de preferentes”.

Se trata de la primera estafa masiva urdida en las más altas instancias financieras del poder contra las capas más débiles e indefensas de la población, como los ahorradores jubilados que necesitaban ese dinero para su supervivencia, bajo el señuelo de seguridad, alta rentabilidad y liquidez, y colocado engañosamente por las redes de sucursales del sistema bancario, cuando, en realidad, la medida que se tenía que haber tomado era la misma que en EEUU y Gran Bretaña, capitalizando el Estado y devolviendo después el dinero los bancos como han hecho ya todos los americanos y británicos.

Aquí se ha urdido y perpetrado la mayor estafa de la Historia de España, unos 30.000 millones de euros, por las personas cuya obligación esencial era vigilar el sistema para proteger a los más débiles del engaño de los más fuertes, en concreto los gobernadores del Banco de España, Caruana y Fernández Ordoñez, y los directivos de la CNMV, Conte y Segura. De haber estado en un país decente, estos siniestros personajes dormirían desde hace tiempo en Soto del Real. Más aún: si alguno de ellos hubiera tenido vergüenza y honor, se habría pegado un tiro.

Más de 300.000 millones. Y la banca sigue siendo insolvente
El volumen de dinero público –FAAF, FROB, esquema de protección de activos, Sareb, avales, etc.– empleado en el rescate de la banca española ha sido el mayor del mundo desarrollado: más de 30% del PIB oficial y el 37,5% del PIB real. Y lo que es infinitamente peor: el único país del mundo donde las pérdidas para los contribuyentes van a ser colosales, más de 50.000 millones hoy y hasta 180.000 millones a medio plazo según el FMI (Informe Agosto 2013).

Las preferentes han sido la estafa masiva urdida en las más altas instancias financieras del poder contra las capas más débiles e indefensas de la población, como los ahorradores jubilados que necesitaban ese dinero para su supervivenciaSareb es un desastre total donde se perderá más de la mitad del dinero inyectado, y algunos casos son alucinantes. Por ejemplo, el de Florentino Pérez. Está fuertemente apalancado con el Banco de Valencia –vendido a La Caixa por un euro–, y cuya deuda podría haber entrado, gracias a la decisión de la cúpula de La Caixa, en el esquema de protección de activos. Si esto hubiera sido así, la deuda del Sr. Pérez la pagaríamos todos los españoles.

Ninguno de los culpables de este saqueo sin precedentes de las arcas públicas ha sido ni procesado ni encarcelado. Luis de Guindos afirmó con un cinismo y una desvergüenza total en mayo de 2013 que “el rescate bancario no costará un solo euro a los contribuyentes”. Y, como premio, Rajoy le acaba de “comprar” una poltrona en Bruselas que nos costará 500 millones de dólares (me refiero a los 1.098 millones de dólares que Rajoy ha comprometido con la dueña de la UE, Sra. Merkel, quien le ha concedido dos poltronas, para la ayuda a los nazis de Kiev). ¿Y dónde estamos hoy? Nada mejor que reproducir lo que piensan el BCE y Bank of America Merrill Lynch en su análisis del pasado día 13 titulado Bancos españoles: balances bajo sospecha:

“Creemos que el sistema financiero español como conjunto tiene una cantidad significativa de activos problemáticos, tanto en términos relativos como en términos absolutos”. “Estimamos que los créditos dudosos (NPL) en España ascienden al 41 % del PIB oficial (423.000 millones de euros), con sólo el 44% de cobertura”. “Aparte, la magnitud en términos absolutos y relativos, a primera vista, da la impresión de que las coberturas son insuficientes”. “El ratio de créditos dudosos a grandes empresas crecieron fuertemente desde el 18% en junio al 19,8% en septiembre, y a los individuos, del 5,6 al 6% “. “Los NPL crecieron un 2,4% en diciembre (frente al 1,8% en noviembre) según el BdE”, es decir que el problema está empeorando, no mejorando. “Sin embargo, las provisiones no han seguido una trayectoria similar, sino a la inversa. Cayeron un -2% intermensual en diciembre y -3% interanual, a pesar del incremento de los NPL”. El Banco de España en acción, al servicio de las oligarquías.

¿Hasta cuándo existirán españoles que sigan apoyando con su voto al PP o al PSOE, colaboradores de su propia ruina y de la quiebra de España? ¿Cuándo los responsables de esta felonía podrán ser procesados y encarcelados?El pasado 6 de marzo, el presidente del BCE afirmó refiriéndose implícitamente a España: “Lo peor que uno puede pretender es que los problemas no existen. Si algo hemos aprendido de Japón entre 1990 y 2000 es que los bancos zombis no prestan. El único camino posible es realizar una cirugía a fondo”. “Una de las razones por las que desconfiamos de los bancos españoles es la gran cantidad de cosas que se deberían haber arreglado y no lo han sido, justo al contrario que en Irlanda, donde el empleo está creciendo con fuerza, la deuda pública cayendo y el precio del inmobiliario subiendo. En España los NPA siguen subiendo y el precio de las viviendas bajando”.

El viernes, Eduardo Segovia publicó en estas mismas páginas que “el BCE no se fía de las valoraciones de los activos inmobiliarios de la banca realizados por Oliver Wyman en 2012”, que nos costaron un ojo de la cara. Que las “autoridades europeas cuestionan las valoraciones inmobiliarias realizadas en el rescate de la banca española”. Según ellos, el descuento real para los pisos debería haber sido del 75% y no del 50%, o sea que estos malhechores que nos gobiernan han robado al pueblo español 25.000 millones de euros; sólo en Sareb y sólo para empezar.

Y las preguntas son: ¿hasta cuándo el pueblo español será capaz de tolerar este expolio a él mismo, a sus hijos y a sus nietos? ¿A quienes han arruinado sus vidas y su futuro? Tardarán decenios en pagar esta orgía de malversación en beneficio de las cajas alemanas, francesas y holandesas que tan irresponsablemente prestaron su dinero a unos malversadores sin escrúpulos. ¿Hasta cuándo existirán españoles que sigan apoyando con su voto al PP o al PSOE, colaboradores de su propia ruina y de la quiebra de España? ¿Cuándo los responsables de esta felonía podrán ser procesados y encarcelados? Ni España ni los españoles podrán olvidar ni perdonar.

Deuda
Engullidos por la burbuja estatal
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 17 Marzo 2014

Durante toda la crisis hemos venido escuchando un mantra que no por falaz resultaba menos convincente para muchos: el problema de España no es la deuda pública, sino su gigantesca deuda privada. En realidad, el problema de España siempre fue su deuda total, y el hiperendeudamiento público promovido primero por Zapatero y después por Rajoy no ayudaba en absoluto a reducir esa deuda total.

Pero, ciertamente, a finales de 2008 la mayor parte de la deuda española se concentraba en el sector privado: en concreto, la deuda empresarial representaba el 48% de la deuda total, los pasivos familiares el 34%, y la deuda pública apenas el 18%. No era casualidad: desde 2002, el Banco Central Europeo había mantenido los tipos de interés artificialmente bajos para así incentivar el sobreendeudamiento de familias y empresas con el que impulsar un (burbujístico) crecimiento económico. Normal, pues, que el sector privado se sobreapalancara tras la decidida intervención de este monopolio estatal.

Sucede que, desde comienzos de 2009, el sector privado comenzó a hacer sus deberes: su gigantesca losa de deuda le resultaba inmanejable y por ello se esforzó en ahorrar, vender activos y renegociar con sus acreedores, esto es, se esforzó en reestructurar y sanear su deuda. Cinco años después, los resultados han sido muy notables: las familias han reducido sus pasivos en unos 125.000 millones de euros y las empresas, en 255.000 millones. En total, por tanto, el sector privado español ha recortado su apalancamiento en el equivalente a cerca de 40 puntos del PIB de 2013. ¿Qué ha hecho mientras tanto el sector público? Lo ha incrementado en más 55 puntos, esto es, en unos 557.000 millones de euros.

Así las cosas, a enero de 2014 el porcentaje de la deuda empresarial sobre el total se había reducido del 48% al 36%, el de las familias del 34% al 27,5% y el del sector público (incluyendo la deuda de las empresas públicas) se había duplicado desde el 18% al 36,5%. Quizá más relevante todavía sea constatar que, mientras en 2008 la deuda empresarial superaba a la pública en más de 800.000 millones de euros (el 80% del PIB), a comienzos de 2014 era la deuda pública la que superaba a la empresarial en casi 12.000 millones de euros (1,2% del PIB). Es decir, en enero de 2014 hemos asistido a un fenómeno insólito en España desde el año 2000: la deuda del sector público ya ha superado en monto a la deuda empresarial privada, convirtiéndose así en el sector económico más endeudado de España.

Pero el abismo entre la deuda pública y privada no es sólo cuantitativo, sino cualitativo: la deuda empresarial se constituye para sufragar inversiones productivas que con el tiempo generarán la riqueza adicional suficiente como para amortizar esa deuda facilitando además la creación complementaria de riqueza en el resto de la economía; en caso contrario, si fracasa el proyecto empresarial financiado con deuda, su acreedor sabe que se expone a un concurso, esto es, a tomar el control de la empresa para reflotarla o liquidarla resarciéndose así de parte de lo adeudado. Las obligaciones financieras del sector público, empero, no funcionan de este modo: su cometido no es el de sufragar inversiones productivas de ningún tipo (al contrario: la deuda pública suele justificarse aduciendo la necesidad de sufragar gastos que el sector privado, por su falta de rentabilidad, jamás habría acometido por sí solo), por lo que su repago no queda vinculado a la (nula) riqueza adicional que generan, sino al expolio de unas familias y empresas que sí han sido capaces de generar riqueza por su cuenta y riesgo. De esta manera, y salvo repudio gubernamental de su deuda, la acumulación de pasivos estatales implica la rapiña futura de los sectores productivos de una sociedad, minando y socavando sus bases de crecimiento futuro.

Por eso, Zapatero y Rajoy costearon su supervivencia política —y la de la burbuja estatal que tanto veneran—a costa de hipotecar el futuro de los españoles: en su segunda legislatura, ZP incrementó el endeudamiento público a una media de 8.200 millones de euros mensuales; Mariano, hasta el momento, lo ha hecho a un ritmo de 9.900 millones de euros mensuales. Comparen tamaño despropósito con la diligencia exhibida por el sector privado: en los últimos cinco años, las familias se han desendeudado a una media de 2.100 millones mensuales y las empresas a una de 4.700. No busquen causalidad entre la correlación porque no la ha habido: es verdad que el endeudamiento público ha insuflado renta disponible en el sector privado, pero no es menos cierto que la mayor parte de ese endeudamiento estatal ha sido financiado por ahorro privado interno que, alternativamente, podría haber acelerado el sano proceso de desapalancamiento (y tampoco es menos cierto que el sector público ha saqueado a impuestos al sector privado, dificultando gravemente su ritmo de desapalancamiento).

En ésas estamos: una burbuja estatal que los políticos se obstinan en no pinchar y que, con tal de mantenerla a flote, optan por expoliar a las generaciones presentes (mordidas fiscales) y a las futuras (endeudamiento público desproporcionado). Afortunadamente hay alternativas liberales: la más inminente pasa por pinchar y sanear la burbuja estatal; la más largoplacista, por desarticularla por entero.

Desafío separatista
Con Rajoy lo intolerable se tolera
Guillermo Dupuy Libertad Digital 17 Marzo 2014

Ya podrá la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, calificar de "intolerable" el desafío secesionista catalán; ya podrá el ministro de Defensa, Pedro Morenés, tildarlo de "inaceptable"; ya podrá asegurar el ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, que "una consulta de autodeterminación no es posible"; ya podrá el presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ afirmar que “las decisiones unilaterales no tienen encaje en la Constitución”: Mientras los nacionalistas estén convencidos de que con Rajoy al frente del gobierno de la nación la impunidad y la financiación de la consulta secesionista están aseguradas, la “intolerable”, “inaceptable”, “imposible” e “inconstitucional” consulta se celebrará indefectiblemente.

El mal llamado "problema catalán" no es un asunto exterior ni tiene naturaleza ni solución militar por lo que no se a qué santo viene las declaraciones de Margallo o Morenés. Claro que con ellas se cubre el clamoroso silencio del presidente del Gobierno y del Fiscal General del Estado que no están dispuestos ni a dejar de financiar ni mucho menos sentar en el banquillo a quienes están dispuestos a perpetrar una consulta secesionista que, además de intolerable, inaceptable, imposible e inconstitucional, constituye un cúmulo de delitos sancionables penalmente que justificarían la suspensión de la autonomía o cuanto menos el fin de la financiación extraordinaria a cargo de los Fondos de Liquidez Autonómica.

El problema catalán tampoco radica, tal y como cree el cándido de Salvador Sostres, en un "Mas y un Homs que llevan dos años haciendo un papel que no es el suyo, porque ni son independentistas ni quieren renunciar al gran negocio de pactar con España". El problema radica en un gobierno que preside Mariano Rajoy, ante el cual unos dirigentes nacionalistas, que son y han sido siempre separatistas, creen que ya es posible consumar el proyecto secesionista o cuanto menos hacer negocios mucho más ventajosos una vez celebrada su ilegal consulta de marras.

El problema radica en un gobierno del PP que se va a limitar a no reconocer efectos jurídicos a una consulta ilegal que no tiene el coraje de impedir, sin ver los dramáticos efectos políticos que acarreará su impune celebración.

De hecho, algunos de esos efectos políticos del referéndum –como nuevas concesiones económicas- de los que les hablaba a finales de 2012, ya se han producido antes incluso de que la consulta se celebre. Me refiero a la oferta de Rajoy a través Sánchez Camacho de que la Generalidad dispusiera de Hacienda propia y en la que sereclamaba un nuevo incremento de los impuestos cedidos y una mayor participación de la Generalidad en los impuestos estatales.

Los que hasta hace poco nos tranquilizaban asegurando que ni la consulta secesionista ni la declaración unilateral de independencia se iban a celebrar, nos tranquilizan ahora con algo tan obvio como es afirmar que la independencia de Cataluña no se va a consumar por que la consulta ilegal se celebre o por que así la declare unilateramente la Generalidad. El problema está en que se habrá consumado una nueva quiebra de España entendida como Estado de Derecho, que le puede afectar también, como ya le está afectando, en términos fiscales.

No se trata, en definitiva, de asociar el radicalismo extremista de los nacionalistas con la inteligencia, sino de no ser tan necios como para ignorar que Rajoy constituye una oportunidad única para los nacionalistas y que estos no la van a desaprovechar.

La casta
El fin de la política como salvación
Pedro de Tena Libertad Digital 17 Marzo 2014

Los que nacimos por los cincuenta del siglo pasado nos topamos con la mística de la política como salvación en las catacumbas de la dictadura. Esto es, todos los problemas del mundo mundial, sobre todo los sociales pero también muchos otros, eran resolubles mediante la acción política adecuada. La política, concebida por los ingenuos como el arte de construir el bien común, se había transformado desde el siglo XIX en la lucha descarnada por el poder de forma que, una vez conquistado el aparato del Estado, la economía y los cerebros de la gente, el edén estaría al alcance de las manos. Por ello, la política, daba igual que fuese realista, utópica o banal, podía salvar al género humano una vez derrotadas las fuerzas que lo habían conducido al sufrimiento. Esta visión beatífica de la política la compartían los marxistas, los anarquistas, no digamos nada los leninistas y en buena parte, los sindicalistas libertarios. Incluso se añadieron a ellos no pocos teólogos de la liberación que reinterpretaron el cristianismo desde estas dialécticas y, amparados incluso en el Padre Nuestro, pretendían el reino de Dios tanto en el cielo como en la tierra.

Algunos jóvenes, una minoría sin duda porque el grueso de la juventud española de entonces ni siquiera se enteró de lo del mayo francés -andaba atareada emigrando, trabajando, estudiando, yendo al fútbol y a las boites y guateques - aceptó sin un rechistar intelectual esa visión de la política que conllevaba, en español, la asunción de la leyenda negras sobre España, la canonización del partido político o del sindicato, la convicción de que los ricos lo son como consecuencia de su maldad intrínseca y los pobres son pobres como consecuencia de su bondad natural, la lectura miope y sesgada de la historia de España, la ignorancia supina sobre los hechos de la II República y la Guerra Civil y el aplauso generalizado a todo el que asesinara a guardias civiles, policías y/o políticos o empresarios profranquistas.

Cuando se realizó lo que llamamos la transición política, pareció que se iba a consumar por fin un período de la historia de España donde la reconciliación iba a primar sobre el guerracivilismo, que los nacionalismos aceptaban una España autonómica y constitucional, que las izquierdas renunciaban a la revolución y asumían posiciones socialdemócratas europeas y que las derechas aceptaban políticas fiscales capaces de redistribuir el dinero público de otras maneras. La libertad con bienestar parecía vencer a los paraísos

Tras 36 años, los mismos que duró el franquismo, la política nacional se ha convertido en un estercolero de dimensiones épicas. Empresarios untando a los políticos para obtener obras y proyectos y partidos mordiendo a los empresarios y a los presupuestos para edificar regímenes partidistas en las taifas autonómicas. Se acaban la España común, la educación, la justicia independiente, la ética civil y la administración pública y neutral mientras la mentira se ha instalado como forma habitual de comportarse de todos, de abajo arriba.

Es un resumen, claro, pero todo ello certifica que la política desarrollada en estos años no nos ha salvado. Ha jodido, y de qué modo,bolsillos y almas de los ciudadanos. Un poeta lo vio:

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:

Que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan
con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre…
ha inventado todos los cuentos.

Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos…
y sé todos los cuentos.

La política no nos salva. Eso es otro cuento. Nos salvamos nosotros. La política sólo debe hacer posible que cada ciudadano se salve a sí mismo. O sea, no estorbar. Hay que reformar esto pronto y bien o nos iremos a hacer puñetas, democracia incluida.

Comparaciones obscenas
HERMANN TERTSCH, ABC  17 Marzo 2014

· Nacionalistas ucranianos y catalanes no son comparables. Ya era una obscenidad la comparación de Cataluña y Kosovo.

Es manifiestamente injusto comparar la lucha de un oficial del Ejército rojo que, arma en mano, combate por su vida, por su patria y por su ideal comunista entre las ruinas de Stalingrado, con las miserables actividades de un funcionario comunista que se enriquece con el estraperlo, dirige un burdel y denuncia a sus camaradas. Son dos comunistas. Cierto. Pero distintos. Pues viene a ser lo mismo comparar a un nacionalista ucraniano que defiende sus fronteras legales e internacionales contra los intentos de Rusia de arrebatarla una vez más la soberanía, con un nacionalista catalán que practíca cómoda, impune y muy lucrativamente desde su despacho oficial de la Generalidad, del Estado español, el chantaje permanente contra la unidad e integridad de España.

Comparable solo puede ser el grado de intoxicación y mentira que Rusia ha inoculado al discurso separatista en Ucrania. Ese sí es equiparable al alarde de manipulación de la realidad presente e histórica del presidente de la Generalidad y su corte. La mentira sobre la supuesta conspiración nazi- occidental- vaticanista contra la población rusa que se propaga en Crimea y en la cuenca del Don, tiene inmenso éxito. Promoverla no implica sacrificios, sino ventajas.

Los aparatchiks rusos que lideran las revueltas en Crimea y Ucrania oriental no esperan más que beneficios. Y ya dicen, como Artur Mas, que cuando ganen dejará de haber pobres. Desde hace treinta años, la gran mentira y manipulación nacionalista ha galopado sobre los pingües beneficios que ha granjeado a los que la hacían suya. Millones han logrado hacerse la vida más confortable en el nacionalismo catalán, desde los periodistas orgánicos, los fanáticos en Omnium o los funcionarios sometidos a obediencia incondicional al mensaje de la tribu. Pero también el catalán común supo ver que evitaba disgustos.

Apoyar la verdad histórica, defender la unidad de España, solo generaba problemas. Los ucranianos –que defienden la integridad de un territorio y unas fronteras reconocidas internacionalmente, también por Rusia– no luchan por privilegios sino por la supervivencia. Lo que les proponían hace un par de meses era ni más ni menos que se reincorporaran a una nueva Unión con Rusia, en la que las órdenes las daría Vladímir Putin y los métodos serían, como ya es evidente, soviéticos. No era sino el retorno a la historia que les costó muchos millones de muertos. A la pesadilla. Los ucranianos dijeron que no, jugándose la vida. Son horas estelares de esta miseria de las medias verdades y absolutas mentiras para que medre el sentimiento nacionalista.

Ya era una repugnante obscenidad el paralelismo de Cataluña con Kosovo. Que los nacionalistas catalanes compararan su suerte como corriente hegemónica en una de las regiones más ricas y privilegiadas de España con la criminal represión racista ejercida por Slobodan Milosevic en la miserable Kosovo, sometida a un brutal apartheid, donde la alternativa al levantamiento albanés era la resignación ante el genocidio. Hay mucho intoxicador y mucho intoxicado. España parece más vulnerable a cualquier propaganda que suene antioccidental. Lo cierto es que la destrucción de la integridad de Ucrania por la fuerza sería un misil contra la estabilidad en Europa. También dentro de Rusia. La destrucción de España sería un misil contra la Unión Europea. Indecente e inmoral es, en todo caso, comparar a quienes se juegan la vida propia y de sus hijos con quienes no se juegan ni la merienda.

¿Dónde está el plan?
ISABEL SAN SEBASTIÁN ABC 17 Marzo 2014

Los sediciosos no frenarán esta deriva a menos que vean peligrar su estatus, sus privilegios o su libertad
LA «raya en el agua» que trazaba ayer Ignacio Camacho en esta misma página debería ser leída atentamente en La Moncloa y respondida a la mayor brevedad, no con palabras, sino con hechos. Hechos elocuentes, inequívocos, contundentes, suficientes para demostrar al nacionalismo catalán que la consumación del desafío rupturista que ha planteado a la nación española le resultaría extraordinariamente gravosa no sólo a la sociedad catalana, en términos económicos y culturales, sino a los líderes de este movimiento en términos personales.

El escenario que dibujaba mi ilustre vecino, con la agudeza que le caracteriza, resultaba aterrador a fuer de plausible: Una Barcelona convertida en El Cairo, Kiev o Caracas, con sus principales plazas ocupadas por millares de manifestantes determinados a terminar con la legalidad constitucional por la «razón» de la fuerza. Una ciudad literalmente tomada al asalto «pacífico» por hordas de independentistas, convocados y movilizados a través de un engendro, financiado con dinero de todos los españoles, que lleva por nombre la Asamblea Nacional Catalana y ha sido creado con la finalidad de servir de núcleo fundacional a la Cataluña independiente surgida de los delirios de Junqueras y Mas.

Por esas causalidades (que no casualidades) que a menudo brinda el periodismo, a pocas páginas de distancia, ayer también, Mariano Rajoy, de visita en esta Casa para celebrar el 110 aniversario de la fundación de este gran diario, repetía una vez más eso de que no piensa pasar a la Historia como el presidente del Gobierno que permitió la celebración de un referéndum de autodeterminación en Cataluña. Lo que no decía, no lo ha desvelado aun, es cómo pensaba impedirlo. Y las cosas han llegado a un punto que no admite más demoras.

Camacho acertaba de pleno al alertar de la estrategia de presión callejera que está urdiendo el nacionalismo separatista, aprovechando el tirón y el éxito de las revoluciones relativamente incruentas acaecidas en Egipto y Ucrania. El momento es el idóneo y la política de hechos consumados practicada hasta la fecha por Artur Mas y sus secuaces ha resultado ser extraordinariamente rentable, habida cuenta de que siempre ha obtenido ventajas en forma de transferencias y jamás ha dado lugar a represalia alguna. La vía del desafío ha sido una apuesta ganadora. ¿Por qué van a desistir ahora? ¿Por qué van a renunciar a seguir huyendo hacia adelante, si nada tienen que perder y su férreo control de los medios de comunicación logra transferir a «la pérfida España» toda la responsabilidad del desastre económico provocado por su gestión?

Hace algunas semanas Rajoy anunció que tenía un plan para destinado a frenar esta escalada. ¿En qué consiste? ¿A qué está esperando para ponerlo en marcha? ¿No se da cuenta de que cada día que pasa, cada paso adelante que dan los secesionistas, cada nueva amenaza que sale de su boca, como la proferida ayer por el President al no descartar una proclamación unilateral de independencia, es una oportunidad perdida para la causa de la Ley y la democracia?

El tiempo se nos echa encima. Los sediciosos han llegado tan lejos en su ofensiva impune, que no retrocederán ante nada que no consiga asustarles de verdad. No frenarán esta deriva enloquecida a menos que vean peligrar su estatus, los privilegios de los que disfrutan o incluso su libertad. Rajoy no quiere castigar al conjunto de los catalanes con sanciones económicas; bien está. Pues que castigue entonces a los promotores de la sedición de manera ejemplar. Lo único que no puede hacer es nada..

Reforma fiscal para los rentistas
Alejandro Inurrieta www.vozpopuli.com 17 Marzo 2014

Con una celeridad impropia para un grupo de expertos verdaderamente independiente, el grupo de expertos de parte contratado por el Gobierno ha alumbrado el informe no vinculante sobre la reforma fiscal. Este informe nace sin tener carácter vinculante y no esconde una filosofía muy clara: reducir claramente los impuestos al capital y al ahorro y cargar buena parte del incremento de recaudación sobre trabajadores y rentas medias y bajas.

La reforma fiscal busca mejorar la tributación del ahorro y endurecer la del consumo

El proyecto de reforma, como la mayoría de aproximaciones de este tipo, adolece de un grave déficit y es que las estimaciones sobre su impacto en la recaudación, en la eficiencia y en la equidad no son creíbles. En particular, suelen sobrestimar sus efectos, dada la dificultad de modelizar el comportamiento humano ante cambios en los tipos impositivos o eliminación de algún tipo de deducción o bonificación.

Con esta consideración, el sistema fiscal español adolece de graves problemas que acrecientan las diferencias sociales y económicas, al mismo tiempo que mantiene un nivel de complejidad incompatible con una economía moderna. Estos, y otros problemas, se dejan notar en la mayor parte de las encuestas que se realizan entre la sociedad española. Y ellas también revelan el espejismo de las percepciones en España sobre la fiscalidad. Destaca el hecho de que el 68% de los contribuyentes considera que la presión fiscal es demasiado elevada. Si medimos la presión fiscal como la ratio de ingresos fiscales sobre PIB (incluidas las cotizaciones fiscales), España está a la cola de los principales países de nuestro entorno. Así, a finales de 2012, estábamos con una ratio del 32,4% sobre PIB, por debajo de Portugal, Polonia, Grecia, Reino Unido o Alemania. Por supuesto, estamos a años luz de los países nórdicos.

La percepción de que en España la presión fiscal es baja no concuerda con la realidad

Por lo tanto, es claro que España tiene que solucionar tres elementos claves para mejorar su sistema fiscal: simplicidad, insuficiencia recaudatoria y equidad. ¿Aborda estos temas el proyecto de reforma fiscal?

Comencemos con la simplicidad. Aquí las posibilidades son enormes, pues es cierto que el modelo es muy farragoso, lleno de deducciones impuestas por lobbys, en muchos casos ineficientes y que benefician siempre a los contribuyentes con mayores bases imponibles. En el caso del IRPF, hay casos muy llamativos, como es el caso de la desgravación por compra de vivienda o por planes de pensiones. En ambos casos, aunque se corrigió en las últimas reformas, estas dos desgravaciones suponen un gasto fiscal desmesurado para el efecto final que se logra, y especialmente el que se persigue. Con lo acontecido con el mercado inmobiliario, ¿qué sentido tiene seguir desgravando por un bien de uso como es la vivienda?. Hay que ser en este aspecto muy drástico porque esta desgravación ha sido una de las responsables del fuerte incremento de los precios de los activos inmobiliarios y por tanto ha generado enormes distorsiones en la asignación de recursos de forma que su efecto final ha sido claramente negativo para la sociedad y los propios contribuyentes. Lo mismo se podría decir de la deducción por planes privados de pensiones, cuyo efecto sobre la contratación de planes solo beneficia a una minoría social que, en cualquier caso, podría financiarse un plan privado.

Es urgente simplificar los impuestos, eliminando muchas desgravaciones, como la de compra de vivienda, planes de pensiones y gastos financieros netos

En el caso del impuesto de sociedades, también hay muchos ejemplos de deducciones que solo incorporan complejidad y no cumplen los objetivos perseguidos, como pueden ser la deducción por I+D, cuya gestión es absolutamente leonina para las pequeñas empresas y solo las grandes multinacionales se aprovechan de esta supuesta actividad de investigación, que es juzgada por inspectores de hacienda. Por ello, sí que hay recorrido para mejorar la simplicidad del impuesto, y así hacerlo más atractivo y menos costoso para muchos contribuyentes que dejarían de necesitar un asesor fiscal, sector que está detrás de buena parte de la dificultad de la imposición en España y la persecución de aquella parte de la población menos formada.

En lo referente a la insuficiencia recaudatoria, la reforma fiscal propuesta apenas mejora este aspecto. El efecto neto, si fuesen ciertas las estimaciones, sería nulo, con una mera redistribución entre impuestos indirectos y directos, y entre trabajadores, empresas y ahorradores y rentistas. La filosofía que se esconde detrás de este conjunto de supuestos expertos coincide con el discurso impartido por el Gobernador del Banco de España. Este se basa en el supuesto que España es un país que debería ser eminentemente ahorrador, dada su estructura demográfica, por lo que la imposición debería favorecer el ahorro, especialmente el ahorro previsión, y castigar más a los consumidores. Esto se cumple con la estructura de la reforma que aboga por elevar los impuestos a los consumidores, IVA, impuestos especiales, IBI, y reducir los impuestos al ahorro y la riqueza, eliminando Patrimonio.

La reforma fiscal busca gravar más las rentas de los trabajadores, consumo, la vivienda y mejora el ahorro

El objetivo último es lo que se denomina la devaluación fiscal, es decir elevar las contribuciones fiscales al empleo que pagan los trabajadores, reduciendo la carga de las empresas, lo que se complementa con una brusca caída del tipo nominal del impuesto de sociedades, favoreciendo claramente a las empresas más grandes. Con ello, se busca descapitalizar aún más a los trabajadores que tendrían menor renta disponible, salvo los ahorradores y rentistas, que normalmente coinciden con las rentas más elevadas.

Pero más importante aún, es que un sistema fiscal debe ser justo y equitativo. En este sentido, la hacienda pública en España solo se preocupa de recaudar lo más fácilmente posible, pero en ningún caso busca la equidad. Esto se plasma en una reducción de impuestos directos y una subida de impuestos indirectos. Se busca que las rentas altas paguen menos, reduciendo el tipo máximo del 52% (que solo pagan 5.600 contribuyentes pues incluye las rentas superiores a los 600.000€), al 45%, reducción superior a la que se propone para las rentas medias y bajas. Pero nada se articula para que en España tribute más la riqueza y las rentas más elevadas, sorprendiendo que el tratamiento de las SICAV siga siendo el mismo, sin proponerse ninguna medida para su desmantelamiento, aunque es cierto que su tratamiento fiscal es similar al de los fondos de inversión.

La fiscalidad ha abandonado la idea de la equidad y esta reforma abunda en la inequidad

En resumen, la fiscalidad en España busca que la ciudadanía opte por el ahorro, quien pueda ahorrar, y se penalice fundamentalmente al trabajador de renta media y baja, vía impuestos indirectos, y se favorezca a los rentistas de rentas y riqueza alta. Para las empresas, al margen de mejorar la calidad y simplicidad del impuesto, se persigue que las empresas grandes paguen menos, en términos relativos. Por todo ello, estamos ante una propuesta claramente ideológica, que falsea el diagnóstico y niega la evidencia de la inequidad que incorpora. Esperemos que sea encerrada en un cajón y no se pague a sus autores.

El poder de confiscar
Juan. J. Gutiérrez Alonso www.vozpopuli.com 17 Marzo 2014

Hace unos días se publicó el informe sobre la reforma fiscal que nos cambiará la vida a todos y que tanto protagonismo y momentos de onanismo académico-profesional procurará a expertos, entendidos y demás fauna. En su presentación, entre otras muchas cosas, el señor Manuel Lagares, con naturalidad y convicción, afirmaba que no es razonable que el Estado pueda llegar a quedarse con más del 50% de los ingresos de una persona vía Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), por lo que debemos inferir que se estaba deslizando la idea de que un gravamen superior debe considerarse confiscatorio y, consecuentemente, contrario a la prohibición contenida en el artículo 31 de la Constitución de 1978.

La confiscatoriedad fiscal es una curiosa cuestión de estudio porque, a pesar de que no se le presta mucha atención, ya está muy manida. ¿Cómo se explica esto o qué queremos decir? Básicamente, que sabemos que da igual todo lo que se diga al respecto y que lo único que se puede hacer es ruido y vender humo, ya que el artículo 31 de la Constitución es seguramente uno de los preceptos más inútiles de toda la galaxia normativa, y por esto mismo nadie se detiene ya a perder el tiempo en relación al carácter confiscatorio del sistema tributario en general o de un impuesto en particular, conscientes todos de que nada cambiará sustancialmente. Es algo que se reconfirma si tenemos en cuenta que el propio Tribunal Constitucional ha dejado claro, especialmente en sus Sentencias 150/1990 y 14/1998, que no sabe qué decir al respecto, limitándose a manifestar que: «el sistema fiscal tendría efecto confiscatorio cuando, mediante la aplicación de las diversas figuras tributarias vigentes, se llegara a privar al sujeto pasivo de sus rentas y propiedades», y que «sería confiscatorio un IRPF cuya progresividad alcanzara un tipo medio de gravamen del 100% de la renta». Con semejante esfuerzo mental e interpretativo, ni que decir tiene que nuestros gobernantes pueden en realidad hacer, y de hecho vienen haciéndolo, lo que les venga en gana, a pesar de que es cierto que hoy día es recurrente citar la Sentencia del Tribunal Constitucional Alemán de 22 de junio de 1995, que sugirió unos límites en lo que a tipos de gravamen se refiere, fijándose que una carga tributaria sobre el patrimonio no puede exceder del 50%, al vincular la capacidad impositiva con el derecho de propiedad, concluyendo además, que el uso de la propiedad sirve por igual al beneficio privado y al interés nacional.

En Francia, por su parte, la cosa se ha puesto mucho más seria estos últimos años como consecuencia del delirio fiscal en el que parece haber entrado el país vecino. De ahí que el Consejo Constitucional haya tenido que pronunciarse varias veces recientemente en relación a algunas medidas adoptadas. Así, en su Decisión número 2012/662, de 29 de diciembre de 2012, tuvo que dictaminar que el artículo 3 de la Ley de Presupuestos era contrario a la prohibición de confiscatoriedad porque introducía un nuevo tramo marginal del 45% para rentas superiores a 150.000 euros, pero que en algunos casos elevaba el gravamen final hasta un 75,3%. No se consideró excesivo el tipo del 45%, pero sí el gravamen global del 75,3%. Al año siguiente se adoptó la Decisión 2013/684, de 29 de diciembre de 2013, que declaraba inconstitucional también el artículo 43 de la Ley que modificaba los Presupuestos Generales y que establecía un gravamen del 75% para los rendimientos de capital de cuentas de contribuyentes localizadas en Estados «no cooperadores», es decir, los denominados paraísos fiscales, ya que el tipo medio de gravamen podía elevarse en algunos supuestos hasta, atención, el 90,5%. A juicio del Consejo Constitucional francés, este nivel no solamente es excesivo desde el punto de vista de la capacidad contributiva, sino también contrario al principio de igualdad de los ciudadanos ante su deber de contribuir a las cargas públicas. Pero deténganse a pensar a qué niveles de voracidad recaudatoria hemos tenido que llegar para que se disparen las alarmas y se plantee la cuestión de la confiscatoriedad.

Las Españas: demasiadas, pequeñas y bastardas
Javier Salaberria  latribunadelpaisvasco.com 17 Marzo 2014

"Artur Mas no renuncia a una declaración unilateral de independencia”. Si tuviéramos un presidente de gobierno, o si tuviéramos un rey -uno de verdad, no uno de los que salen en las procesiones del 5 de enero con la cara pintada de negro y barbas postizas- a lo mejor hubiera que responderle algo. No sé, algo como que “España no descarta meterte en la cárcel, besugo” que es lo que parece está pidiendo a gritos.

Pero, a lo mejor, nuestra estrategia es hacer nada para que se ahorque con su propia cuerda. La estrategia más poderosa, la del mayor desprecio no haciendo aprecio. La de hacerle el vacío, para que se deprima. ¿Será “aikido”, aquello de aprovechar la energía del atacante y dirigirla contra él? ¿Será tan sutil e inteligente que no alcanzamos a entenderlo?

Las palabras son poderosas. Al parecer, pueden llegar a transformar la estructura molecular del agua, afirma el doctor Masaru Emoto, quien sostiene también que el agua es el alma del universo, conciencia líquida capaz de registrar pensamientos, emociones, sonidos, colores... Somos un 80% de agua, al igual que nuestro planeta. Si las palabras pueden alterar el agua ¿qué no le harán a nuestro cuerpo y a nuestro mundo?

Pues hay personas por ahí, que dicen ser políticos, cuyas palabras son como misiles. ¿Tienen algún tipo de control verbal, propósito medido, estudiada estrategia, cálculo del impacto, prevención de consecuencias? O, simplemente, como decía mi aitona: “El que tiene boca se equivoca y el que tiene culo sopla”. Si son incontinencias de esfínteres habría que ponerles pañales e inhabilitarlos para la función pública. Si es estrategia, no es otra que la de provocar.

No, señor Mas, no son “David contra Goliat”. Ya les gustaría. Pero me temo que ni los políticos catalanes son tan valientes e inteligentes como David, ni el gobierno español tiene pintas de guerrero gigante, invencible y opresor. Menos lobos, Caperucita. Yo les propongo otro relato. Una fábula.

Los independentistas son la zorra y el gobierno español es el cuervo. Y la zorra, lo que hace es hablar, bla bla bla, para que el cuervo le replique y pierda el queso que hay en su pico, que es lo que realmente quiere la zorra. Si el cuervo fuera inteligente dejaría a un lado el queso y le pegaría un picotazo a la zorra en todo el hocico para que se callara de una puñetera vez. Pero me temo que Esopo tenía razón y acabaremos abriendo la boca y dejando caer el queso. Un queso, por otra parte, podrido y lleno de gusanos.

Siempre hay que tener en cuenta que en el arte de la guerra el privilegio es elegir las armas, elegir el campo de batalla y elegir el momento del ataque. De momento, estas elecciones sólo se han producido en una parte, ya que la otra ni siquiera ha respondido al guantazo en toda la cara acompañado de unos cuantos insultos.

Quizás tiene la cara dura y más duro aún el oído. O será que no hay materia gris en el cerebro español y somos hidrocéfalos. En ese caso, será más fácil que las palabras de otros configuren nuestra propia identidad. No es de extrañar entonces que nadie apueste un duro por el futuro de este país. Sin liderazgo, sin ideas, sin capacidad de ilusionar por un proyecto común, con los viejos fantasmas de la picaresca, el caciquismo y el hambre vivitos y coleantes, con las rencillas pueblerinas y reinos taifas de siempre a la orden del día.

Sin embargo, no hay que subestimar a estos aparentemente indolentes y anárquicos celtíberos. Lo hizo Napoelón y le salió el tiro por la culata. Yo no pondría la mano en el fuego -ni jugaría con él- por la independencia de Cataluña o del País Vasco. A menos, claro está, que echen de menos la fiesta nacional por excelencia, que no son los toros –prohibidos ya en Cataluña- sino los navajazos entre vecinos.

Cada vez que un político habla de este asunto, sea catalán, vasco, andaluz, madrileño o de donde sea, nos estropea la digestión. Parece como si estuvieran conduciendo bajo los efectos del alcohol o de estupefacientes y nosotros fuéramos sus aterrorizados pasajeros.

Debemos amotinarnos y echarlos del vehículo, porque en cada curva tenemos que rezar para que no sea nuestro final. Aunque me da la sensación de que hemos asumido que esto no tiene solución. En realidad estamos deseando que salte por los aires para ver si así, por lo menos, cambia el panorama.

Pese al reccorte de los últimos años
El número de 'chiringuitos' autonómicos crece un 17% en la última década
Las CCAA contaban con un total de 1.743 entes y organismos en 2003, pero esta cifra asciende a 2.050 una década después.
Diego Sánchez de la Cruz Libertad Digital 17 Marzo 2014

Mientras el sector privado acumula años de sacrificio y esfuerzo, las Administraciones Públicas siguen sin adaptarse a la realidad económica del país. Un ejemplo de esta falta de austeridad por la vía del gasto lo tenemos en la tímida senda que han seguido las Comunidades Autónomas a la hora de recortar sus empresas públicas y entidades asociadas.

Según los documentos estratégicos presentados en 2010, los gobiernos regionales estaban obligados a reducir la llamada administración paralela en 607 unidades. En esta categoría figuran empresas, entidades, fundaciones, etcétera. Pues bien, cuatro años después comprobamos que, según los informes que maneja el Ministerio de Hacienda, la ejecución del plan de reducción apenas alcanza el 30%.

En 2003, la administración paralela de las comunidades autónomas sumaba 1.743 empresas, consorcios y fundaciones, entre otros entes. Una década después, el total asciende a 2.050, un aumento del 17%. La situación era aún peor en 2010, cuando los chiringuitos autonómicos eran 2.407, un aumento del 38% frente a las cifras de hace una década.

Hay algunas comunidades que han registrado un mayor grado de cumplimiento a la hora de recortar su sector público paralelo:
En las Islas Baleares se ha realizado el 60% del ajuste prometido.
En Castilla-La Mancha se ha asumido el 58% del recorte esperado.
En la Región de Murcia se ha completado el 56% del tajo anunciado.
En la Comunidad Valenciana se ha desarrollado el 42% de las medidas publicadas.

En el mejor de los casos (Baleares), el grado de incumplimiento sigue siendo significativo (un 40%). No obstante, más escandalosa aún es la situación de otras regiones:
En Aragón solamente se ha aplicado el 16% del programa.
En las Islas Canarias apenas se eliminó el 15% de las entidades anunciadas.
En Asturias se ejecutó solamente el 14% del plan.

Paraíso de la opacidad
La difusa categoría de la administración paralela incluye numerosas fórmulas organizativas que cuelgan de los Presupuestos públicos de una u otra forma. Encontramos organismos autónomos que, no obstante, toman decisiones administrativas; también hayamos numerosas organizaciones con fines comerciales, también creadas por los Ejecutivos regionales. Esta Administración también engloba a empresas públicas, entes mixtos, agencias, consorcios, fundaciones, instituciones sin ánimo de lucro, sociedades participadas, universidades…

No todos estos cuerpos y organizaciones están obligados a auditar y presentar sus cuentas. Esto genera un paraíso de la opacidad muy atractivo para desarrollar el clientelismo. La escasa fiscalización a la que están sujetos estos chiringuitos explica que, hasta el estallido de esta crisis, el debate público apenas abordase esta cuestión.
El caso de Andalucía

Aunque no es fácil estimar el número de enchufados que mantienen directa e indirectamente los gobiernos autonómicos, los cálculos del sindicato CSI-F hablan de entre 18.000 y 20.000 personas. Asumiendo un sueldo medio de 25.000 euros por cabeza, hablaríamos de una masa salarial equivalente a más de 500 millones de euros anuales.

No obstante, la opacidad administración paralela podría estar ocultando una realidad aún más significativa. Así, solamente en Andalucía se calcula que este apéndice de la Junta permite colocar a entre 26.000 y 35.000 trabajadores. El coste de la masa salarial que esconden estos chiringuitos bien puede llegar a los 1.500 millones de euros, alcanzando la mitad del dinero que inyecta cada año el Gobierno andaluz a este grupo de entidades, empresas y organizaciones.

Es importante recordar que, en plena crisis, el tamaño de la administración paralela andaluza ha crecido de forma significativa. Así, el número de personas ocupadas en estos organismos ha aumentado un 17% desde el año 2007.

LAS MISMAS MISERIAS
Un nuevo libro del 11-M riza el rizo de la teoría de la conspiración
Pascual Tamburri Bariain www.elsemanaldigital.com 17 Marzo 2014

Los protagonistas de 11-M, de la Transición o de nuestro pasado siguen contándose a sí mismos según conviene. Es el precio que la historia paga a las libertades de prensa y de expresión.

Decir bronca es decir muy poco. El 11 M, que quedará en nuestros libros de historia, aún da para vender mucha prensa además de libros de ficción, de deseo, de consolación o de autodefensa. Y para volver a explicar quiénes somos y de dónde venimos. De todo, vaya.

Nos decía el otro día en esta misma casa Manuel Ortega cómo Casimiro García Abadillo y Pedrojota Ramírez, ahora, "se han colocado frente a frente por el tema del 11-M". El Mundo ha cambiado de línea, y no es el único: ahora lo cómodo y práctico es aceptar la verdad oficial y "mirar al futuro". Y ahí tuvimos, entrevistas al fiscal Javier Zaragoza y al juez Javier Gómez Bermúdez y venga autocrítica.

Pero de la autocrítica del nuevo El Mundo a negar haber dicho, escrito y pensado lo que uno dijo, escribió y pensó hay un trecho. Sería como si El Mundo negase hoy haber publicado en 2004 el artículo de Fernando Múgica, Los agujeros negros del 11-M, o García Abadillo negase haber publicado 11-M. La venganza.

Por ejemplo Federico Quevedo sí escribió algo que hoy niega, que "tengo la convicción moral de que los atentados del 11 de marzo de 2004 fueron el producto de una conspiración para echar al PP del poder. A quienes me preguntan, y son muchos los que lo hacen, si creo a la izquierda española capaz de semejante barbaridad les contesto, sin dudarlo, que sí".

Pero los tiempos han cambiado, y negar la verdad oficial, que antes era lo normal en el PP y en los medios de comunicación centristas, hoy es condenarse. Convicciones aparte, por conveniencia ahora es normal que haya muchos arrepentidos de lo dicho y escrito. Otros perseveran en la duda.

Lógicamente, a 10 años de lo que otros llamaban pero ya no llaman e incluso niegan haber llamado "golpe de Estado", Federico Jiménez Losantos no está contento. Sigue creyendo, como muchos ciudadanos pero como casi ningún comunicador y casi ningún político profesional, que "la versión oficial de la masacre era una patraña".

La sentencia oficial es débil de argumentación, porque se basa en pruebas destruidas o débiles –la mochila no explotada, el piso de Leganés, la casa de Morata, el robo de Asturias- y en aspectos cuando menos pintorescos -los terroristas suicidas con varias capas de calzoncillos, la "goma 2 ECO y vale ya", los variables orígenes políticos "institucionales" del crimen que va ofreciendo Fernando Reinares. Pero Losantos y quien no sea sumiso con la versión oficial queda automáticamente clasificado en la llamada "teoría de la conspiración".

La Esfera de los Libros publica en este aniversario un libro, en parte sobe el 11-M y en parte sobre su entorno político en sentido amplio, que no es el primero de Jaime Ignacio del Burgo sobre la materia. A este 11-M. El atentado que cambió la historia de España de 2014 precedió, entre otros, su 11-M. Demasiadas preguntas sin respuesta.

Del Burgo defiende argumentadamente, y con toda la información de quien antes, entonces y después estaba y quería estar en primera fila de la política, que "se trató de un atentado provocado para cambiar el Gobierno. Y fue, precisamente, ese cambio de gobierno el que ha hecho cambiar la historia de España, porque no estaba en el guión". Aunque ahora con matices, subrayando varias veces que pese a sus dudas razonables de ayer y de hoy que "eso no significa que ETA hubiera tenido participación en la gran masacre". Porque lo peor que a uno le pueden llamar es "conspiranoico", si quiere seguir en el candelero.

Miembro de la comisión de investigación creada en 2004 en el Congreso, Del Burgo expresó allí y entonces las dudas y opiniones de, entonces, el Partido Popular. Los responsables de la Seguridad del Estado apuntaron primero a ETA como autora. El Gobierno saliente no supo luego gestionar en los medios, una vez más, la situación.

El PSOE, sus medios afines y sus colaboradores dentro de la Administración crearon la idea en gran parte de los españoles de un vínculo entre la masacre y haber secundado a Estados Unidos en la invasión de Irak. Consecuencia, victoria de Zapatero y derrota del entonces PP de Rajoy.

Curioso es que Rajoy sí prologó en 2007 el Navarra, el precio de la traición, y no lo hace en cambio en éste de 2014. Lo que Del Burgo dijo entonces y repite ahora es que, por una parte, nos faltan cosas por saber, y por otra que es un hecho que el atentado cambió la historia de España y parece improbable que no se hiciese para ello. Y la constancia en esos dos puntos hace el nuevo libro útil e interesante, en medio de un océano nacional de insultos y retractaciones.

Del Burgo coincide con Federico Jiménez Losantos en que "la crisis terminal que vive España arranca el 11-M y sigue desde entonces una línea perfectamente clara… quisieron cambiar radicalmente el rumbo de nuestra nación hace diez años". La diferencia es que el periodista cree que hasta hoy han ganado los terroristas y sus mandantes, fuesen quienes fuesen, y que se pueden ver con claridad los beneficiarios, mientras que el ex político matiza ampliamente sus opiniones de los años de la primera legislatura de Zapatero (los del primer Rajoy en la oposición), se muestra optimista sobre el PP y las instituciones.

Del Burgo no habla ahora de ley del silencio referida a los políticos, y Losantos sí. El libro de Del Burgo es bueno por la pasión que muestra y los datos que aporta, casi más novedosos y reveladores los referidos a otros asuntos y más en especial a su quehacer político y a su provincia de origen. Siempre que tengamos en mente que es una revelación y una opinión de parte, y que como tal debe leerse. Mejor, desde luego, si se lee junto a otros escritos de otros protagonistas y los de él mismo en otros momentos.

Quizá la nota distintiva de Del Burgo entre los escépticos que quedan sobre el 11 M (y él es ahora uno muy matizado) es que el libro está lleno de esperanza, que nace de que el cambio zapateril puede ser invertido aún en 2014 por Rajoy, y de su convicción de que el atentado fue contra la libertad supuestamente nacida de la Constitución y contra el llamado "espíritu de la Transición". Muchas otras personas creen que el 11 M aceleró un ataque contra España que ni la Transición ni la Constitución detuvieron. El debate seguirá, y seguiremos leyendo. Supongo que el tiempo irá trayendo nuevas versiones y matices, incluso retrospectivos, según soplen los vientos.

La Transición contada para creyentes
¿Es esto la "italianización" de la política española? Ojalá. Porque si es verdad que gracias a la inestimable colaboración de la izquierda y los democristianos (oh) seguimos sin saber quién puso la bomba de Bolonia de agosto de 1980, allí son libres de saber lo que algunos dijeron desde el principio: que los culpables oficiales eran inocentes y que hay otros. Un poquito más de libertad de pensamiento y de prensa, es curioso. Alfredo Grimaldos ya nos ha contado, publicado por Península, la Transición para adultos. Y es que con el 11 M lo que hacemos es seguir en la oscuridad y en la falta de libertad de las que la reverenciada Transición, lejos de sacarnos, nos metió.

Pedro Crespo de Lara nos cuenta estos mismos días, en otra novedad publicada por la Esfera, cómo en esa titánica lucha entre el Bien y el Mal que fue la Transición los españoles ganamos una libertad de expresión y un derecho a informar y a ser informados que ahora tenemos y disfrutamos. Creo sinceramente que los mismos interesantes datos que Crespo de Lara nos da en Triunfó la libertad de prensa atestiguan cómo tal cosa no existió más que para una parte de las opiniones y de los grupos, y limitadamente, desde el inicio de la Transición. Un proceso además nunca acabado, que sus mismos Padres Fundadores dejaron abierto sin que nadie nunca haya demostrado la bondad de semejante situación para la nación española o para el pueblo español.

Que haya televisión privada, que se vendan o regalen los medios del Estado o que se cierren los medios molestos vivaz no son señal de verdadera libertad, sino de aparente libertad y control muy eficaz, con pocos matices, de lo deseable y de lo indeseado. El 11 M y los 10 años que han pasado demuestran bien cómo la libertad de prensa es un ideal no alcanzado. Sin duda hay libertad en las formas, en los cuerpos, en las palabras, pero la misma presión de estas últimas semanas demuestra que en las ideas cruciales no es el nuestro precisamente el país más libre del mundo.

Dos hombres que vivieron la Transición, que compartieron muchas de sus ilusiones y que no están del todo satisfechos con su resultado visto desde 2014, creen seguramente que no tenemos aún la solución de un 11-M que ha cambiado el rumbo de España, para mal, y que carecemos de la verdadera libertad de conciencia y de expresión que la Transición no nos dio nunca de verdad.

Uno es el cardenal-arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, que no se ha callado en el mismo aniversario, diciendo que "murieron, sufrieron y sufrimos porque hubo personas que, con una premeditación escalofriante, estaban dispuestas a matar inocentes a fin de conseguir oscuros objetivos de poder, porque hay individuos y grupos sin escrúpulo alguno, que desprecian el valor de la vida humana y su carácter inviolable, subordinándolo a la obtención de sus intereses económicos, sociales y políticos". Otro es Federico Jiménez Losantos, que dice con claridad que "la nación española entró en un colapso del que no se ha recuperado", y que "hasta 2004, España escribía la historia. Desde 2004, la archivó". No es pequeño cambio.

Muy distintos entre sí, Rouco y Losantos probablemente comparten opinión sobre el 11 M, sobre la libertad y sobre estos dos libros. Libros que habrán leído. Mucho de lo en ellos contado y opinado les habrá gustado; y otras cosas casi seguramente no. Porque no se puede servir a dos señores, sobre todo cuando uno de ellos es o frecuenta "personas con oscuros objetivos de poder".

Leer a Del Burgo y a Crespo de Lara ayuda y mucho a conocer el 11 M, sus secuelas hoy y la hoy divinizada Transición, por lo que dicen y por lo que hoy no dicen. Es lo bueno de los libros bien escritos, aunque uno no comparta lo que dicen: que ayudan a pensar, y a comprender quién, cómo y por qué nos gobierna hoy, aunque no tuviésemos ya antes del 11 M y menos después la verdadera libertad de prensa.

Mientras comprendemos qué tiempos de qué cambios afrontamos, convendrá que sigamos a Ignacio de Loyola en lo de "en tiempo de desolación nunca hacer mudanza". Hacerla, y que se note además que la hacemos según los vientos, no nos da libertad y sí dice mucho sobre la España que llevamos una década viviendo.

Que alguien calle a Margallo
EDITORIAL Libertad Digital 17 Marzo 2014

Si algún ministro debería mantenerse al margen del problema del separatismo es el de Exteriores, sea quien sea quien ostente esa cartera. Cualquier otro miembro del Ejecutivo podría –incluso debería– lanzar contundentes advertencias, explicando por ejemplo las consecuencias negativas que tendría una hipotética independencia o las que ya tiene el proceso enloquecido en el que se han embarcado Mas y los suyos. Pero las intervenciones de un ministro de Exteriores suponen, lo quiera o no, un refuerzo al empeño secesionista de internacionalizar sus pretensiones.

Pero si el cargo resulta especialmente incompatible, el problema se acrecenta cuando su titular es José Manuel García-Margallo. Sin embargo, el ministro del Gobierno más locuaz sobre la cuestión catalana es, precisamente, el inquilino del Palacio de Santa Cruz, que cuenta por despropósitos sus frecuentes intervenciones sobre la cuestión. El último, este mismo lunes: el ministro ha establecido un "paralelismo absoluto" entre lo que ocurre en Crimea y lo que está pasando en Cataluña.

La comparación es disparatada desde todos los puntos de vista: desde el histórico porque ni Crimea tiene nada que ver con Cataluña ni España se parece lo más mínimo a Ucrania; desde el político porque no es lo mismo un territorio que quiere independizarse que uno que aspira a integrarse en otro país; desde el económico porque las vinculaciones entre Ucrania, Rusia y la propia Crimea son completamente diferentes de las que unen a Cataluña con el resto de España… y así podríamos seguir. El despropósito de Margallo se evidenciaría con sólo hacerle una pregunta: si hay un "paralelismo absoluto" en ambas situaciones… ¿quién es la Rusia de Cataluña?

Cada vez que Margallo habla sobre los planes separatistas de la Generalidad y sus socios, los más radicales separatistas se frotan las manos: ni en sus mejores sueños políticos habían esperado contar con un ministro de Exteriores que no sólo se pasase las semanas y los meses elevando las reclamaciones independentistas al rango de cuestión internacional, sino que además les felicitase por el éxito de sus demostraciones callejeras o les comparase con regiones que, más pronto que tarde, van a lograr sus objetivos separatistas.

La culpa, no obstante, no es de Margallo o no es sólo de Margallo: hay que buscarla también en quién lo eligió como ministro a pesar de que, obviamente, no tiene la prudencia necesaria para una cartera tan sensible como es Exteriores. Cometido ese error –y el de mantenerlo en el Ejecutivo– sólo queda pedir que alguien calle a M

1,03 billones, con empresas pública
La deuda del sector público supera por primera vez la de familias y empresas
El sector público pasa de representar el 18% de la deuda total en 2008 al 36,4% en enero de 2014, superando a familias (27,6%) y empresas (36%).
Libertad Digital 17 Marzo 2014

La crisis en España comenzó siendo un problema de deuda privada, pero ahora, cada vez más, se está convirtiendo también en un problema de deuda pública.

El endeudamiento del conjunto de las administraciones públicas rozó los 980.000 millones de euros el pasado enero, lo cual equivale al 95,7% del PIB, tras aumentar en 18.677 millones en tan sólo un mes, según los últimos datos disponibles del Banco de España. Esta cifra supone un nuevo máximo histórico, y un porcentaje no visto desde principios del siglo XX.

La deuda pública no ha dejado de crecer año tras año durante la crisis y, por el momento, nada apunta a que esta tendencia vaya a revertir a corto plazo. Así, si en 2013 cerró en un nivel del 93,9% del PIB, el propio Gobierno estima que rozará el 99% este 2014.

En concreto, desde finales de 2007, el sector público ha endeudado a los españoles en casi 600.000 millones de euros extra, ya que la deuda ha pasado de representar el 36,3% del PIB a cerca del 96% actual. El endeudamiento público ha crecido a un ritmo medio de 100.000 millones al año (10% del PIB).

Tomando como referencia el cierre de 2013, la deuda de la Administración Central se ha disparado un 163% en los últimos seis años, hasta rondar los 836.000 millones; la de las CCAA se ha más que triplicado, hasta situarse en los 207.000; mientras que la de los ayuntamientos ha crecido un 41%, hasta superar los 41.000, según la metodología que emplea Eurostat (Protocolo de Déficit Excesivo). Por otro lado, la deuda de las empresas públicas -que no se contabiliza como deuda pública oficial- ha aumentado un 58% durante este mismo período y se aproxima a 52.000 millones.

Lo más relavante, sin embargo, es observar su evolución con respecto a la deuda privada. En 2008, cuando los problemas económicos se hicieron evidentes, los pasivos del sector público -incluyendo empresas públicas- apenas suponían el 18% de la deuda no financiera total de España (excluyendo sector bancario), mientras que los de familias y empresas ascendían al 82%, tal y como refleja el economista Juan Ramón Rallo.

Sin embargo, desde entonces, mientras que el sector privado "ha ido desapalancándose con fuerza (382.000 millones de euros de menor deuda, desde finales de 2008), el sector público ha pasado a hiperendeudarse (560.000 millones de mayor deuda desde entonces)", cambiando con ello la particular radiografía del endeudamiento español.

Las familias han logrado reducir su deuda a 781.000 millones de euros y las empresas no financieras la han bajado hasta rozar los 1,019 billones, pero la deuda pública, por el contrario, ronda los 1,03 billones de euros, sumando la de las empresas públicas.

De este modo, el peso de cada sector en la deuda total cambia de forma muy significativa: la deuda pública pasa del 18% del total en 2008 al 36,4% a enero de 2014, mientras que la de las empresas baja del 48% al 36%, y la de las familias del 34% al 27,6%.

Es decir, las Administraciones Públicas se convirtieron el pasado enero, por primera vez desde la entrada en el euro, en "el sector institucional con más deuda en España, superando no sólo al sector de las familias, sino también al de las empresas no financieras", advierte Rallo.

España ha logrado reducir su deuda total por primera vez en décadas gracias al esfuerzo de desapalancamiento llevado a cabo por familias y empresas, a pesar de la perjudicial y contraproducente tendencia seguida por el sector público durante estos años.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Timideces, pudores
ARCADI ESPADA El Mundo 17 Marzo 2014

HE LEÍDO con decepción la nota del periódico sobre el viaje que organiza la agencia Partizan (partisano) por los lugares emblemáticos de la lucha nacionalista vasca. Y no porque la nota de Leyre Iglesias no fuera completa desde las primeras líneas, allí donde se dice que «el cerebro del negocio de llama Arturo Villanueva, nacido en Pamplona y de 37 años, y desde hace más de una década prófugo de la justicia española» en razón de su presunta militancia etarra. Es, simplemente, que encuentro el programa de viaje incompleto. Es cierto que durante 9 días y por 1.400 euros que incluyen el guía castellano parlante, se visitan el diario Gara, el Museo de la Paz, la villa de Gernika con su árbol, algunas txosnas y el santuario de Aránzazu. Y no digo yo que esos lieux de mémoire no sean de interés, pero me parecen secundarios respecto del asunto principal. Un viaje así que no incluya el número 3 de la urbanización Miracampos en Lasarte-Oria, el número 13 de la calle de San Martí en San Sebastián, o el 1 de Tívoli en Bilbao por poner algunos ejemplos espolvoreados, no cumple con su objetivo principal. En todos esos lugares y en algunos centenares más se produjeron verdaderas hazañas de la lucha vasca. Es inconcebible, y una preocupante muestra de debilidad patriótica, que el cerebro Villanueva y su Partizan no incluya un recorrido, aunque inevitablemente sinecdótico, por los lugares donde solo se produjeron, como decía su prosa a cada muerto, inevitables actos de guerra.

Dada la imposibilidad comprobada de que las autoridades democráticas vascas tengan con las víctimas del terrorismo gestos como el que las autoridades berlinesas tienen con sus judíos (un adoquín de bronce en muchas calles recuerda el lugar exacto de las casas de donde fueron arrancados) yo tenía puestas esperanzas en la iniciativa privada, en estos dulces guerreros jubilados y su business de sangre. Máxime sabiendo que los libros de Willy Uribe (Allí donde ETA asesinó) y de Eduardo Nave (A la hora, en el lugar) les daban el trabajo hecho. Los dos son además libros de santos.

Pero veo que se acoquinan. ¡Les han debido entrar pudores, timideces! Qué gente reblandecida. Y pobres víctimas: no pudiendo contar su memoria con aquellos que habrían tenido que defenderla y honrarla, ni siquiera pueden contar ahora con la ayuda colateral de sus asesinos. Se comprende. Que el terrorismo jamás puede ser una guerra heroica lo prueba la vergüenza.

Lesmes deja claro que el plan de Mas es inconstitucional
EDITORIAL El Mundo 17 Marzo 2014

ELPRESIDENTE del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, ha concedido a EL MUNDO su primera entrevista desde que fue nombrado para el cargo. En unas declaraciones cargadas de interés, aborda cuestiones importantes relativas a la Administración de Justicia y otras que, teniendo una vertiente jurídica indudable, son ahora mismo también un problema político de primer orden en España. Es el caso de la situación planteada por los dirigentes independentistas en Cataluña.

Mientras el presidente de la Generalitat anunciaba ayer -en esta escapada verdaderamente alocada hacia ninguna parte que cada día le lleva a decir una cosa más inverosímil que la anterior- que no descartaba proclamar unilateralmente la independencia de Cataluña, Lesmes recuerda que desde la perspectiva jurídico-constitucional los mandatos de la Constitución son nítidos. «La soberanía no es divisible y, por tanto, las decisiones unilaterales no tienen encaje en la Constitución». Esa es una pared inamovible en cualquier Estado de Derecho y contra esa pared Artur Mas lanza piedras que nunca podrán derribarla. Los juegos de palabras del presidente de la Generalitat sobre si ir a votar no es peligroso para la convivencia y en cambio el no votar sí lo es, no pasan de ser un trampantojo que trata de ocultar la realidad que está detrás de él: qué se vota, quiénes votan y para qué votan. Ahí está el nudo de la cuestión que los independentistas eluden, pero como dice Carlos Lesmes en sus declaraciones a este periódico, «los mandatos de la Constitución son claros» y en ellos están las respuestas a los juegos de Mas.

El presidente del Tribunal Supremo aborda también un aspecto que está creando preocupación y cierto escándalo en la opinión pública: la interminable duración de los llamados macroprocesos, como son el caso Gürtel o el caso de los ERE, entre otros.Carlos Lesmes sugiere que para las macrocausas la ley debería permitir las intervención de varios jueces o, y esto es importante, trasladar la investigación a la Fiscalía, que puede dedicar a varios fiscales a indagar en un único asunto. Lesmes se muestra partidario de que la investigación pase al Ministerio Público, como se hace en otros países, siempre que se garantice en la ley la imparcialidad de los fiscales.

Y aporta una reflexión de sentido común pero que deberían tener muy en cuenta los gobernantes: debe hacerse un uso moderado de los indultos y, cuando se concedan, tienen que ser entendibles para el ciudadano. Por eso dice que los indultos a condenados por corrupción no son aceptables porque ésa es una conducta que tiene un gran reproche social.

El aforamiento es también un tema abordado con una posición crítica por parte de Lesmes, que considera, con mucha razón, que el ordenamiento prevé el aforamiento de demasiadas personas que no deberían tenerlo. En cambio, considera que la Infanta Cristina hubiera debido tener fuero. La imagen de la Justicia, que es mala entre los españoles, le preocupa especialmente y para mejorarla apela a la selección de los mejores jueces para el Tribunal Supremo y a la responsabilidad de los demás, acorde con el inmenso poder que tienen. Una tarea que compete también al CGPJ que él preside y a cuyo sistema de elección le ve ventajas, aunque también inconvenientes.

Adoctrinamiento escolar, secesionismo y Crimea
Asociación por la Tolerancia  latribunadelpaisvasco.com 17 Marzo 2014

La Asociación ha escrito una carta abierta a las Escuelas Cristianas de Cataluña, cuatro de las cuales se han visto afectadas por las sentencias recientes del TSJC y del Supremo, esas sentencias que, en comandita con la Administración catalana, maniobran para incumplir nuevamente. Jesús Laínz ha publicado nuevo libro, centrado en esta ocasión en el conflicto lingüístico. Amando de Miguel le hace una reseña. A veces, el adoctrinamiento escolar salta a la prensa. Observen la exquisita sensibilidad de El País y la escasa del ‘centralista’ PP en Galicia, sin embargo, este mismo partido denuncia en Cataluña por enésima vez el formulario de preinscripción.

Un relato vívido (y vivido) de la tragedia que causa el terrorismo. Las víctimas pueden echarse a llorar: el gobierno vasco se encargará de investigar los crímenes terroristas pendientes de resolver. El dilema del PSN se ha resuelto con un golpe de autoridad Pero dicen que el partido se rompe. Bildu sigue haciendo honor a sus raíces sin disimulo alguno y hasta parece que rebrota la ‘kale borroka’. En navarra aparecen ciertos síntomas que algunos interpretan con optimismo.

La conmemoración del décimo aniversario de la masacre del 11M ha sido motivo para hacer el autoexamen más descarnado, por ello, parece acertado hacer balance leyendo las declaraciones de Gómez Bermúdez y las glosas crecientes, según se acerca la fecha.

Excelente reflexión de Santos Juliá sobre el propósito de los constituyentes y el devenir político posterior. FAES organizó un debate sobre historia, cultura e identidad en España. Poco a poco aumentan los osados que cuestionan la injusta peculiaridad de los cupos. Consejos paternales de Carod Rovira al PSC; llanto de Joaquim Nadal por lo que pudo haber sido y no fue. Ernest Maragall descubre su verdadera vocación: sueldo oficial perpetuo. Alguno ve en ello un signo del rebrotar del tripartito, otros el réquiem del PSC y otros, aprovechan loa ocasión para repartir leña. El expresidente de Extremadura (ahora que no manda) se queja de los excesos autonómicos y Fernando Savater abunda en la misma idea con su habitual arte para pensar y para decir. El artículo del historiador Borja de Riquer, que ya tuvo respuesta la semana pasada, es objeto de deconstrucción argumental por la Tole. CCC hace públicas las balanzas fiscales de Barcelona con respecto a Cataluña (lo que la Generalitat oculta). El secesionismo reparte caramelos (en forma de promesa) para cazar incautos, que están contentos, pese a ser humillados. Pero, para algunos, incluso como señuelo, como promesa, resultan excesivos. Javier Tajadura entiende que el 155 no sería fácil de aplicar a una Cataluña rebelada (¿más? La agresividad de los fanáticos no para de crecer). Teresa Giménez Barbat consigue atraer la atención con un llamativo titular ‘antidemocrático’ que esconde una interesante reflexión. Arcadi Espada presenta de forma original y contundente el contrasentido del ‘derecho a decidir’. Manuel Cruz vuelve a poner de relieve la contradicción del victimismo nacionalista. Y, mientras unos creen que el secesionismo pierde fuelle, otros preparan el menú de las vísperas de la fiesta y las encuestas no dan muchos motivos para el optimismo.

El asunto de Crimea ha provocado exhibiciones de notable hipocresía. El editorial de UPyD es iluminador y, pese a las declaraciones de Homs de la semana anterior, está claro que Cataluña no es Crimea; ahora, meridianamente claro.

Y no dejen de seguir buscando. Hay más, mucho Mas…

El nacionalismo es un sentimiento
David R.  latribunadelpaisvasco.com 17 Marzo 2014

El nacionalismo es un sentimiento. Un día lo dijo Xabier Arzallus, se lo dijo a un periodista que en la entrevista le presionaba con el propósito de obtener una definición. Arzallus se atascó (algo raro en él) y, casi con enfado, espetó: "El nacionalismo es un sentimiento". Correcto.

Según la Real Academia Española de la Lengua (R.A.E.) sentimiento es, en primera acepción, "acción y efecto de sentir o sentirse"; en segunda acepción es "impresión o movimiento que causan en el alma cosas espirituales"; y, en tercera acepción, es "estado de ánimo afligido por un suceso triste o doloroso".

En inglés (Collins) es feeling (significado) o emotion o sense (emocion o pesar). En euskara batua (Amaia) es sentimendu o sentikizun. Dependiendo del diccionario que se consulte encontramos diferentes acepciones, pero la raíz es "sen": juicio, estado normal, juicioso, despejado, temple, sazón, instinto, carácter, aptitud, disposición, habilidad, conocimiento, experiencia, cordura, prudencia, intuición, inteligencia, atención, cuidado, rastro, huella. Existe otra posible raíz: "Senti", que encontramos en el término "sentitu" que en español es barruntar.

Antes del euskera batua, hace casi un siglo, (Diccionario de Mendizabal` dar itxaka - 1930 - Tolosa`n) era biozkada, lo´r, ga´rbai, u´riki: profundo, con mucho sentimiento. Sentimiento es opuesto a la razón, y por supuesto a la lógica elemental.

El nacionalismo es un sentimiento y como tal está por encima y por debajo de cuestiones políticas o económicas, es previo y tiene otros fundamentos. Su principal fundamento es la diferencia: "yo soy diferente". Sin esta importante cuestión el nacionalismo o los nacionalismos en sentido más general se desmoronan con la misma facilidad que un castillo de naipes, es así de vulnerable si eliminamos la cuestión de la diferencia, pero a la par es también adictivo, porque ser diferente marca una distancia donde normalmente el que elije la diferencia establece una escala de valores. Si tú y yo somos diferentes, en este caso, no es por la estatura o por la edad, es por otras causas como el etnicismo o los mitos articulados en base a pensamientos míticos o históricos. Por supuesto, como no es racional no se puede matematizar, lo que dificulta de manera extraordinaria su evaluación estadística, su cuantificación y cualquier análisis ulterior. Es un sentimiento, una panacea. Pero tiene un problema nuclear, igual que todos los sentimientos, porque como no son racionales interactúan mal con la realidad, no se ajustan bien a las normas establecidas en los modelos democráticos, tampoco se ajustan a cuestiones económicas ni estrictamente sociales; forman parte de un pasado histórico y no tienen reflejo en un mundo cada vez más globalizado y tecnologizado. Su acción en la redes sociales es muy superada por cuestiones más prácticas de manera apabullante. Por eso necesitan del discurso político y de la interpretación sesgada de la historia.

No obstante, su capacidad de "arrastre" es notable en diferentes lugares del planeta. Junto con las religiones, los nacionalismos son los principales motores de la historia, pero, lamentablemente, son los motores causantes de las mayores tragedias conocidas, no es casualidad su vinculación con los populismos de ayer y de hoy. Esa fuerza que lleva a la diferencia es un problema grave. Si queremos ser diferentes acabaremos siendo racistas y violentos. Sabino Arana dijo que "muchos son los esukerianos que no saben euskera. Malo es esto. Son varios los maketos que lo saben. Esto es peor" (Baserritarra nº 8 "La Patria" - Bilbao).

Solucionemos el conflicto catalán.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 17 Marzo 2014

Es de auténticos cobardes eludir las responsabilidades y huir ante los envites de quienes se manifiestan rotundamente como enemigos de España, como insumisos y como inductores de la secesión de un territorio autonómico. Es de auténtica náusea la falta de respuesta a los desafíos secesionistas y a las bravatas de un mesiánico como Artur Mas junto a su partido CiU y los cómplices de gobierno de la Generalitat, ERC y los corpúsculos nacionalistas de ultra izquierda. Es de auténtica urgencia dar una solución definitiva a un tema que además de inconstitucional es un reto político que requiere ser contrarrestado con firmeza e información veraz a los ciudadanos.

De nada vale amagar y proclamar que lo que hace Artur Mas y sus secuaces es ilegal, ya que estos hacen oídos sordos y siguen en su fanático camino de insumisión total a la Constitución y a la ley. Sus constantes declaraciones y actuaciones disfradas de legalidad por disposiciones del Parlament, no están dejando otra alternativa que la de la intervención, la suspensión de la Autonomía y la destitución y enjuiciamiento de los responsables con Artur Mas encabezando la lista de delincuentes. Ha llegado la hora de los hechos y no de las palabras y frases grandiclocuentes que son ignoradas y objeto de mofa por parte de los secesionistas.

Cuanto más se tarde en actuar y en corregir esta aberrante situación más dura deberá ser la respuesta y aumentará la virulencia de un conflicto solo buscado por la determinación suicida y radical de una parte de los partidos políticos nacionalistas catalanes. Si este Gobierno de España y el Parlamento español no toman ya determinaciones drásticas, se estará yendo hacia un callejón sin salida, hacia un precipicio imposible de eludir por la debilidad y cobardía en aplicar la Ley con los medios necesarios y legítimos que establece la Constitución de España. Artículo 155 y la Ley de enjuiciamiento penal.

Esta vez el tiempo no vendrá en ayuda de Rajoy sino que le atropellará y le dejará con el conflicto trasnformado en dolorosa realidad. Rajoy con el PP tendrán su propia Crimea.

En apoyo de Covite
latribunadelpaisvasco.com 17 Marzo 2014

Gorka Maneiro, portavoz de Unión Progreso y Democracia, ha ensalzado la labor que está realizando al asociación de víctimas del terrorismo Covite frente a los apologistas y propagandistas de ETA. Ha calificado de “histórica” la actitud que mantuvieron varios miembros de Covite el sábado en Alsasua frente a los supuestos exiliados de la banda terrorista.

Maniero ha dicho que “Covite es ejemplo extraordinario de lo que debe hacerse en Euskadi frente a los apologistas de ETA y frente a los que pretenden que nos mantengamos en silencio: plantar cara a los propagandísticas de ETA, rememorar a las víctimas del terrorismo y exigir Justicia”.

El parlamentario de UPyD ha señalado que “es precisamente lo que defendimos en el Pleno del Parlamento Vasco el jueves pasado, al defender nuestra iniciativa pidiendo al Gobierno de España que no conceda beneficios penitenciarios a los presos etarras que no colaboren con la Justicia, iniciativa que no apoyó ni un solo partido político, más allá de UPyD”.

Gorka Maneiro ha manifestado que “es lógico que Covite, con su actitud, haya irritado a los servicios auxiliares de ETA: al fin y al cabo, estos pretenden una sociedad adormecida que permita la impunidad de los criminales. Por eso insultan a quienes les recuerda la verdad de los hechos”.

El portavoz de UPyD del País Vasco ha agregado que “va a ser que no vamos a callarnos y que no vamos a permitir la impunidad”. “La actitud de COVITE en Alsasua es un hecho histórico extraordinario que enorgullece a la sociedad decente. Nos reconcilia con lo mejor de nuestra historia: la rebelión ciudadana contra ETA”, ha concluido Maneiro.

Paco Candel, el Mandela catalán
Javier Orrico Periodista Digital 17 Marzo 2014

El pasado miércoles, en la entrada del Camp Nou, templo del independentismo, se les repartía a los ingleses del Manchester City un folleto de la Assemblea Nacional Catalana en el que, tras presentar al Barça como emblema de la lucha catalanista por su lengua y cultura, y a España como un país de dictadores totalitarios, se reclamaba la necesidad de que Cataluña, “like any other nation”, alcanzase sus libertades democráticas, tras haber perdido su soberanía trescientos años atrás y estar sometida a una “constant tax discrimination” (España nos roba, pero en inglés). En fin, el relato de ficción que ya conocemos.

Lo mejor del cuadernillo de la ANC (la organización ‘civil’ montada al amparo de los partidos gobernantes, sobre todo de ERC, para camuflar el proceso como de origen social, no promovido desde arriba) era la equiparación del movimiento independentista catalán con Gandhi, Luther King y Mandela, que también se levantaron “against injustice”, contra la injusticia (no dicen que el catalanismo ha encontrado una variante original y también se levanta contra la Justicia, como en el caso de las sentencias sobre la inmersión lingüística o leyes imprescindibles como la de Unidad de Mercado).

Luego está la curiosa coincidencia con el ‘president’ Mas cuando, hace menos de un mes, comparaba a Mandela con Paco Candel, el inmigrante autor de “Els altres catalans” (“Los otros catalanes”), un libro esencial por el que el comunista Paco pasó a Francesc y se convirtió en el Moisés español que conduciría a los castellanohablantes, atravesando el Mar Rojo, hasta las orillas del catalanismo. (Aunque, como Moisés, él no entró en la tierra prometida, que eso lo hizo el cordobés Montilla, ese hombre).

La unión de ambos pueblos, como Mandela. Sólo que Candel, en lugar de proclamar la evidencia de que los nacionales de un mismo país no son de pueblos distintos, y reclamar el derecho de la mayoría castellanohablante, socialmente segregada, a acceder al poder en igualdad y sin asimilación, los había convencido – con la mejor intención, sin duda, y de la mano levemente traidora a su clase de los socialistas del PSC-PSOE y los comunistas de IU-ICV- de que debían unirse a los patronos para construir juntos la Catalunya de la burguesía catalanista. Por eso, lógicamente, había que atravesar, y olvidar, el Mar Rojo, el Cinturón Rojo en que vivían y que los partidos de izquierda convirtieron en rojo y amarillo. A cambio, los dejarían hacerse blancos. Candel es el ‘negro’ más querido por los blancos. Empezando por Pujol, que ‘l’estimaba tant’. Y tant. 1714, digo 2014, cincuenta aniversario de “Los otros catalanes”, era el año perfecto para impulsar los homenajes a Candel, el Mandela catalán al revés.

Y todo esto es lo que andan vendiendo por esos mundos, que Cataluña es una colonia española, como las americanas en su día, llena de negros y blancos. Y que Mas es Bolívar y Lincoln. Con una leve y originalísima diferencia (“Spain is different”): que los colonizadores, imperialistas y opresores éramos los negros, los obreros ‘mursianus’ del Metro (los pijoapartes originales que dieron nombre a todos los demás), los andaluces de Badalona, los aragoneses, gallegos, castellanos y extremeños que llegaron a toneladas y que, finalmente, pasaron de ‘mursianus’ a castellans y sus hijos todos a charnegos, los mulatos acriollados de cuyo voto depende el que los señoritos catalanes consoliden un poder definitivo e impune, para lo que necesitan recuperar figuras como Candel-Mandela. Qué inmensa ironía que un comunista inmigrante vaya a quedar como el legitimador de la renuncia final de los suyos a la igualdad.

Nuevas formas de guerra política del abertzalismo vasco
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com 17 Marzo 2014

Lamentablemente, la ineptitud de la clase política española, en general, está dejando libre en sus actuaciones, para el logro de sus objetivos políticos, al abertzalismo proetarra y aláteres colaboradores (PNV, Aralar, y Nafarroa Bai). No puede ser más patosa y chapucera la omisión de los llamados partidos constitucionalistas.

El logro de los objetivos de conquista del poder político, como paso previo para la constitución de una nueva nación orweliana llamada Euskalherria, está en proceso. Lo conseguirán gracias a la ineptitud y falta de inteligencia política, cuando no ausencia de patriotismo, por parte de los dos grandes partidos políticos en España, sobre todo del PSOE cuya falta de proyecto político y compromiso con los valores constitucionales es alarmante. Lo que no sé si es por ignorancia o propósito de cargarse la nación española. Yo creo que es lo segundo, y que está en íntima relación con los planes de poderes transnacionales relacionados estrechamente con la decena de personalidades que gobierna Europa sin que nadie los haya elegido, (se reparten los cargos ejecutivos entre ellos, al estilo del “polítburó soviético” de la antigua URSS).

Hay dos elementos clave que se vieron en el debate en el Parlamento Navarro el viernes día 14 de marzo:

Por una parte la conjunción de todo el espectro nacionalista en la cámara con la inestimable ayuda del Partido Socialista Navarro, con unas resoluciones de la Comisión de Investigación sobre el caso Goicoechea previamente acordadas, para tirar al gobierno Barcina, pese a que ha quedado probado de que no ha habido corrupción ni delito alguno –puede que alguna irregularidad administrativa-. Hace tiempo que el mundo proetarra tiene como prioridad número uno el lograr la conquista de Navarra como paso previo a su anexión al País Vasco para el logro de la independencia. Todo el mundo medianamente informado sabe que es imposible el logro de la independiencia vasca si no es ganando peso territorial y demográfico, y volumen económico. Tras la anexión de Navarra el campo estaría abonado para ello. Pero para eso, pese a la realidad sociológica navarra y a los hechos electorales, se requiere tumbar a UPN y conquistar el poder político, aún a costa de la defección política de la mayoría navarra. Si para ello se requiere crear un estado de opinión basado en bulos, infamias o engrandecer torpezas, que, sin duda han existido por parte del equipo dirigente y gobernante de UPN, se hace. El fin justifica los medios, decía Maquiavelo.

No hay que olvidar que el reparto de escaños en el Parlamento Navarro tiene como principal protagonista a UPN que dobla la representación a su inmediato seguidor ( UPN 19 escaños, PSN 9 escaños, Bildu 7 escaños, NaBai 6 escaños, PP 4 escaños, I-E 3 escaños, no adscritos 2 escaños). Pese a que UPN es con diferencia la fuerza mayoritaria no tiene mayoría absoluta lo que hace que gobierne con el apoyo puntual del PP.

Pero, ¿cómo es posible el crecimiento del nacionalismo en una sociedad tan conservadora y amiga de la idiosincrasia navarra como es la sociedad del antiguo Reino?

Quienes tenemos una cierta edad conocemos el proceso de conquista y colonización que se realizó en Alava, fundamentalmente entre los años 1980 y 2000. En esos veinte años se acometió un acoso brutal contra la parte de la sociedad alavesa no nacionalista para extender a machamartillo el euskera, mediante los grupos de “acción directa” formados por la parte sindical, la juvenil, la terrorista y la cultural del bloque KAS con la inestimable participación complementaria de partidos políticos llamados moderados, como el PNV y EA, incluso EE y después Aralar. Yo fui Delegado de Educación, y en mi libro “Educación y Nacionalismo. Historia de un modelo” narro algunas anécdotas y vicisitudes que lo prueban. (Se puede leer gratuitamente ese libro en www.educacionynacionalismo.com). Como Delegado de Educación viví momentos durísimos de acoso, de violencia de persecución, y de técnicas subversivas contra el poder legítimo, incluso con la utilización aberrante de menores de edad. Ese proceso se experimentó con relativo éxito en Alava, logrando el avance de la visión secesionista y trasladando residentes de otros territorios vascos a la provincia babazorra para cambiar su sociología, su cosmovisión cultural e idiosincrasia.

En ese desarrollo tiene un papel esencial la conquista de la escuela, para configurar un proyecto adoctrinador para la modelación de una cosmovisión nacionalista, etnicista, y segregadora, y para lograr el proyecto nacionalista que pergeñó Sabino Arana hace cien años con suma perspicacia, pese a la demente formulación ideológica, xenófoba y ultrafascista que nos legó.

Y es en este aspecto donde pasamos al segundo elemento clave para el logro de esos objetivos:

La conquista de la escuela está perfectamente descrita en el informe de la Guardia Civil, que ha sido motivo de la segunda reprobación al Gobierno navarro el pasado viernes en la Cámara navarra, por parte de los grupos nacionalistas y del PSN. Ese informe decía que gran parte de los profesores de ikastolas y del modelo D (en euskera) en los centros públicos justifican a la banda terrorista

Asegura, también, que al menos un 5% de ellos han formado parte directa en la organización terrorista. La Guardia Civil ha elaborado un «informe estudio» en el que ha puesto de relieve una realidad social extremadamente compleja en Navarra: la infiltración de la banda terrorista ETA en el sistema educativo de la comunidad. El documento son apenas seis folios y no se trata de un informe operativo dirigido a las autoridades para que actúe la Justicia, pero su contenido es demoledor.

El documento lleva el sello de «reservado» y constata, entre otros aspectos, cómo una cuarta parte del profesorado que trabaja en las escuelas del modelo D -el que se imparte sólo en euskera, más asentado en la zona norte de Navarra- está directa o indirectamente relacionado con ETA y con las organizaciones de la izquierda abertzale que durante años han defendido los postulados terroristas.

El informe, titulado Influencia de la izquierda abertzale en la red de enseñanza pública de la Comunidad Foral de Navarra, alerta de un peligro histórico más global: la izquierda abertzale «ha diseñado y planificado una estrategia dirigida a modificar el actual modelo educativo, creando un modelo propio que fomente los valores de su proyecto y, a la vez, legitime y justifique la actividad terrorista de ETA», indica el texto.

Uno de los elementos estratégicos de este planteamiento es «la educación». «Tiene como objetivo la puesta en marcha de un modelo propio que cuente con una Escuela Nacional Vasca y una Universidad Pública Vasca», dice el texto. «La educación se utilizará como un instrumento esencial para imponer el ideario político y social de ETA y su entorno, a la vez que sirve como herramienta de justificación y legitimación de la actividad delictiva que ETA ha realizado durante los últimos 50 años».

«Ese intento de modificar el actual modelo educativo -continúa el documento- tiene su principal pilar en la propia militancia de la izquierda abertzale, formada por parte del profesorado, que no sólo trabaja actualmente para lograr ese cambio mediante constantes dinámicas de movilización y reivindicación, presentes en una gran mayoría de centros educativos del País Vasco y Navarra, sino que realiza una constante labor de proselitismo tanto en el profesorado como en el alumnado y sus familias».

En el informe-estudio, los especialistas centran su análisis en las ikastolas de la Comunidad Foral de Navarra. Constatan que la izquierda abertzale busca, «al crear la asociación Sortzen-Ikasbatuaz, un proyecto educativo nacional, potenciando y coordinando el trabajo de las ikastolas que formaban parte del mismo, presentándose públicamente a partir de ese momento como una organización nacional cuyos fines eran, entre otros, activar y reforzar la conciencia nacional vasca entre el alumnado y sus familias». Pero además, «la utilización de estas ikastolas como instrumentos de adoctrinamiento, para justificar y legitimar ante sus alumnos la ideología de la izquierda abertzale».

«En el caso de Navarra, esa labor de proselitismo hacia el proyecto político y social de la izquierda abertzale, así como la justificación y legitimación de la actividad terrorista, se puede observar en numerosos colegios de la red pública navarra que imparten el modelo de enseñanza tipo D (que se ofrece en más de 150 centros públicos de Navarra), que cuenta entre sus plantillas de profesorado con un número importante de personas vinculadas a la izquierda abertzale». Según la estimaciones de la Guardia Civil, aproximadamente un 5% del profesorado que imparte clases en el modelo D (el modelo euskaldún que se desarrolla más en la zona norte de Navarra) cuenta con antecedentes directos por su vinculación con ETA o las organizaciones de su entorno declaradas ilegales».

Pero lo realmente preocupante es la estimación policial que señala que más del 25% del profesorado en este segmento educativo de Navarra está vinculado a la izquierda abertzale y se dedica a realizar proselitismo etarra. Y la denuncia de este estudio interno es cómo este profesorado abertzale trata de convencer de sus posiciones políticas y de su defensa de las actuaciones de los asesinos de ETA.

En el documento no se hace un desglose detallado, pero se vincula al profesorado abertzale no sólo con ETA, sino también con todas y cada una de sus organizaciones satélites, y se habla, de forma orientativa, de cientos de docentes. Unos han pertenecido a la banda terrorista y han sido condenados por ello, otros han estado en sus organizaciones ilegalizadas, algunos han ido en listas de Herri Batasuna o de alguna de sus marcas herederas y un importante número ha participado en actos violentos protagonizados por la izquierda abertzale. (Información reseñada en www.foropolicia.es)

Es evidente que esta información, barajada por el Gobierno Navarro que ha ordenado una investigación, ha causado preocupación y un fuerte revulsivo en las fuerzas políticas abertzales actuantes en Navarra, a la luz de la visceralidad y agresividad con las que han abordado el tema en más de una ocasión en el Parlamento Navarro, pidiendo la dimisión de Barcina por el hecho de haber utilizado una fuente de la que no se tiene constancia documental pública al ser un informe reservado, pero que, evidentemente existe pues no ha sido desmentido –todo al contrario- por el mando de la Guardia Civil.

Resulta esperpéntica la posición del PSN colaborando y participando del esperpento parlamentario junto con Bildu, Aralar y Nafarroa Bai. La pérdida de referentes políticos y la mimetización con el nacionalismo secesionista de los socialistas en España produce preocupación y es uno de los principales problemas estructurales que afectan a los españoles y que causarán no pocos dolores de cabeza en el futuro a quienes trabajen para sacarnos a flote del desastre económico, político e institucional que aún no ha llegado en todo su esplendor.

Ahora bien… ¿qué han hecho los poderes constitucionales en España, sus instrumentos, los dos partidos políticos mal llamados nacionales, y sus instituciones representativas como son el Tribunal Constitucional, Las Cortes Generales, la Fiscalía del Reino de España, y la propia Casa Real para impedir esta realidad que ya aqueja al viejo Reino? Nada. Han dejado campar por sus respetos burlando el Estado de Derecho a quienes pretenden subvertir el orden constitucional. Y ya empieza a ser tarde.

Así estamos.
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Lamenta el rumbo actual del partido
Santiago Abascal Escuza deja la política activa en el PP vasco
Después de 33 años en el PP de Ayala, cuatro intentos de asesinato y 101 atentados contra él y su familia, Santiago Abascal deja la política activa.
Libertad Digital  17 Marzo 2014

Su hijo acaba de fundar un nuevo partido, Vox, tras renunciar a la militancia en el PP. Él, Santiago Abascal Escuza, líder de los populares en el Valle de Ayala, decide abandonar la política activa, aunque no dejará la militancia. Atrás han quedado 33 años como presidente de la formación en su enclave, el valle de Ayala, otros 4 años antes como miembro de Alianza Popular, y la concejalía en su municipio, Amurrio.

Su defensa de las víctimas del terrorismo, de la unidad de la Nación española, y de la libertad como "meta que me impuse", ha sido el norte que siempre ha tenido en política, acompañado de "la gente más extraordinaria que hay en el País Vasco". Entre ellos, tiene un recuerdo especial para "Montse Canive, que ha sido mi mano derecha y mi mano izquierda".

Defiendendo España y la libertad desde las siglas del PP, Santiago Abascal ha sobrevivido al acoso del nacionalismo y los terroristas de ETA que le han intentado asesinar hasta en cuatro ocasiones. A sus 64, Abascal cree que ha "dejado mucho por el camino" en una carrera política "muy difícil y complicada". Una carrera que le ha llevado a vivir cuatro intentos de asesinato y "101 actos de terrorismo y terrorismo callejero contra mí y mi familia", además de agresiones "a mi familia y a mis amigos". Las ideas de España y libertad, insistía Abascal, hace aún hoy que en el País Vasco le compliques "la vida a mucha gente". Sin ir más lejos, los terroristas han quemado y atacado su negocio, Modas Abascal, varias veces e incluso le han puesto pintadas amenazantes sobre sus caballos.

Recordando para Libertad Digital aquellos episodios, Abascal rememora los tiempos en los que cabalgaba junto a otros compañeros de monta, uno de los cuales, José Ignacio Krutxaga, era el etarra encargado de dar información para que lo asesinaran. Un terrorista que fue jefe del grupo Barcelona de ETA y que asesinó a los concejales del PP de San Adrián de Besos y Viladecavall, José Luis Ruiz Casado y Francisco Cano Consuegra, al exministro socialista Ernest Lluch, y el Guardia Urbano Juan Miguel Gervilla, además de haber colocado un coche bomba en la avenida Diagonal de Barcelona y bombas trampa en Gerona.

Los plazos que se da Santiago Abascal son sencillos. El próximo 12 de abril tendrá lugar el congreso del PP del Valle de Ayala. Ese día renunciará a la presidencia y a la concejalía. Después, en mayo de 2015, abandonará la política activa de forma definitiva.

Además del desgaste de estos años duros haciendo política desde el PP en una región con fuerte presencia nacionalista, Santiago Abascal añade que entre los motivos que le han llevado a tomar esta decisión también destaca su descontento con el rumbo que ha tomado el actual PP Vasco. En una entrevista concedida al diario EL Mundo, en su edición del País Vasco, Abascal se queja de que en el último congreso -del que se ausentó- el PP vasco se ha centrado en el debate de personas abandonando el de las ideas y aprobando una ponencia política que no entra en el fondo, se instala en "la comodidad" y se dedica a constatar que "estamos en un tiempo nuevo porque ETA no nos mata", pese a que la realidad es, según Abascal, que "seguimos en libertad condicionada si somos incapaces de presentar candidaturas en todos los pueblos y aún muchas personas seguimos escoltadas". Para Abascal no hay duda de que "la falta de libertad en el País Vasco se prolongará durante muchos años".

Añade que las condiciones "que hemos vivido se van a alargar durante muchos años". Y se refiere a "la falta de libertad especialmente. Libertad para salir a la calle como cualquiera, poder presentarte a cualquier cargo, criticar lo que ha pasado sin que nadie te apunte con el dedo, aunque ya no sea con una pistola. Tal y como recuerda, aún hoy "cuando le dices a un ciudadano que colabore con nosotros, y pese a su afinidad ideológica, te dice: 'a mí no me compliques la vida'".

En este sentido lamenta que su partido "está haciendo una política basada únicamente en la economía y hemos olvidado nuestra propia razón de ser". En esto precisamente inserta Santiago Abascal Escuza la formación de Vox a cargo de su hijo. Para Abascal, que sus compañeros de partido tachen a su hijo de "extrema derecha" no le parece justo ni es plato de buen gusto. Además, la aventura de Vox le ha traído muchos recelos y desconfianzas dentro del partido. Frescas en su memoria están las declaraciones del alcalde de Vitoria, Javier Maroto, que tachó tanto a Vox como a Santiago Abascal Conde de extrema derecha.

A sus 64 años, Santiago Abascal Escuza se siente orgulloso de lo que ha hecho en estos años y seguirá persiguiendo los objetivos por los que se metió en política: "Que en el País Vasco haya libertad total". Lamenta este veterano político vasco que "este sigue siendo un pueblo con mucho miedo."


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