AGLI Recortes de Prensa   Lunes 31  Marzo  2014

El error Suárez
R. Centeno / A. García Trevijano Libertad Digital 31 Marzo 2014

Al caer la monarquía de Alfonso XIII, nuestro filósofo José Ortega y Gasset atribuyó su fracaso no a un fallo del último Gobierno monárquico presidido por el general Berenguer, sino al gravísimo error cometido por el Rey de haber nombrado presidente del Gobierno a un militar que había apoyado la dictadura de Primo de Rivera. El dominio del periodista Ortega sobre el idioma español le permitió significar de forma genial y con el solo título de su artículo –“El error Berenguer”– la esencia del desacierto que condujo a la caída de la monarquía. El error no fue del general Berenguer, incapaz de restaurar la normalidad constitucional, sino del Rey. “Españoles, vuestro Estado ya no existe, ¡reconstruidlo!”, concluía Ortega.

Del mismo modo, “el error Suárez” no es de Suárez, sino de un rey franquista, más preocupado por calmar los temores de las oligarquías, hoy con muchísimo más poder que entonces, que por asegurar la futura libertad de los españoles. Juan Carlos utilizó los servicios de un mediocre, sin otro mérito que el de la servil adulación al superior, para conseguir de las Cortes franquistas el tránsito a un enriquecimiento personal impensable con Franco, a cambio de dejar vacíos sus escaños, para que fueran ocupados por la nueva ola de arribistas de partido.

Es sencillamente inaudito el grado de estupidez e ignorancia del mito de que las Cortes franquistas se 'hicieron el haraquiri', cuando la realidad fue que los procuradores franquistas, mucho más listos y preparados que los ineptos y 'abecedetos' que les sustituyeron, eran absolutamente conscientes de que su futura riqueza dependería a partir de entonces de su escalada en la pirámide de poder de los partidos estatales. El mantenimiento del régimen autoritario anterior no era ya rentable para ellos. El gran negocio estaría a partir de ahora en la oligarquía de un Estado de partidos, desde donde podrían expoliar España impunemente y a gran escala, algo que Franco jamás les habría permitido.

Suárez fue llamado por el Rey como parche temporal para evitar el nombramiento de Areilza o Fraga. Pero como suele suceder a los mediocres, ese inesperado ascenso se le subió a la cabeza y se creyó hombre providencialSuárez fue llamado por el Rey como parche temporal para evitar el nombramiento de Areilza o Fraga. Pero como suele suceder a los mediocres, ese inesperado ascenso se le subió a la cabeza y se creyó hombre providencial. Suárez, que sólo a duras penas terminó la carrera de Derecho en Salamanca, le tomó gusto al poder supremo, pero su ambición no sólo era de mando, sino como dijo el muñidor de tamaña chapuza que tan desastrosamente ha cambiado para mal el devenir de nuestra historia, Torcuato Fernández Miranda, también lo era de codicia. Aferrado al sillón no hubo manera de echarlo, pese a las presiones que desde todas las instancias económicas, culturales y políticas sufría el rey Juan Carlos para despedirlo, “qué error, qué inmenso error”, clamaría el diario El País.

Pero el desastre de gestión económica y política, especialmente las acciones de ETA contra Oriol y Villaescusa, rebosó el vaso de la paciencia del Rey y este decidió prescindir de Suárez para siempre. Reunió a Suárez con dos tenientes generales en un despacho de Zarzuela, diciéndoles que de allí no saldrían sin haber llegado a una solución que era evidentemente la dimisión del presidente del Gobierno. Este convoca a las Cortes para la investidura de Calvo Sotelo, y proclama en televisión con toda solemnidad que dimite para que su presidencia no sea un paréntesis entre dos dictaduras. Lo increíble del golpe de Tejero fue que ni un solo diputado subiera a la tribuna para exigir a Suárez la completa confesión de por qué y quién le había obligado a dimitir, y ocultar este gravísimo hecho al pueblo español.

Paso de la dictadura a la oligarquía
Desde Aristóteles y Polibio, se sabe que a las dictaduras o tiranías (en la acepción griega) no las sucede la democracia. La secuencia histórica de las formas de Estado y de gobierno obedece a reglas muy fáciles de comprender. A la muerte de un tirano, un dictador o un jefe de Estado autoritario (caso de Franco), nunca le ha sucedido el gobierno de muchos, que es la esencia de la democracia, sino el gobierno de unos pocos, que es el meollo político de la oligocracia. La historia ha confirmado sin excepción que lo que sucede es la sustitución de una autoridad carismática por un reducido grupo de oligarcas.

En este terreno hay que distinguir entre dos tipos de sistemas autoritarios, que pueden simbolizarse en el régimen bolchevique y en el franquista. No tiene el mismo porvenir la dictadura de una persona que la de un partido. La primera acaba con la muerte física del dictador, la segunda tiene delante de sí las dos generaciones siguientes para que agoten el contenido propagandístico de la dictadura de partidos. La Unión Soviética no se derrumbó a la muerte de Stalin sino por la degeneración del aparato dirigente. El sistema comunista se hundió cuando, agotada su energía revolucionaria, intentó reformarse desde dentro mediante la Perestroika de Gorvachov.

Es grotesco que se mienta obscenamente a grandes titulares afirmando que Suárez trajo la democracia, cuando lo que trajo fue la oligarquía de partidos, hurtando a los españoles la democraciaEl régimen comunista estaba ya derruido antes de que se derribara el muro de Berlín. Por eso resulta tan grotesco que se valore como un hecho extraordinario el reconocimiento de la legalidad del partido comunista por parte de Suárez, porque la guerra fría estaba terminada y en consecuencia la legalidad de los partidos comunistas europeos era lo normal. O más grotesco aún, que se mienta obscenamente a grandes titulares afirmando que Suárez trajo la democracia, cuando lo que trajo fue la oligarquía de partidos, hurtando a los españoles la democracia, que dicho sea de paso ni el Rey ni los grandes partidos estatales ni las élites económicas querían entonces ni mucho menos quieren ahora, ya que la oligarquía de partidos les permite saquear España a placer con total impunidad.

Los grandes errores históricos de Suárez
Los grandes errores históricos y torpezas personales de Suárez fueron:
1. El café para todos, que ha demolido la conciencia política y social de la unidad de España, y sembrado las semillas de nuestra destrucción nacional y nuestra ruina económica, sin duda uno de los hechos más graves y potencialmente destructivos de nuestra historia. En primer lugar, era algo tan insólito que no existe en ninguna otra nación histórica. No existe un precedente ni siquiera en la antigua Grecia, madre de todas las formas federadas o confederadas, donde se haya originado una federación a partir de un Estado unitario. En segundo lugar, es una aberración conceptual, porque la autonomía ni siquiera puede existir entre Estados soberanos en el concierto internacional, ningún Estado es autónomo, excepto los imperios. Y lo peor, que las autonomías españolas ocultan su verdadera causa original: la colocación masiva (unos dos millones) de partidarios y partidistas, más familiares y amigos, en puestos del Estado y el despilfarro de dinero público sin control alguno. En conjunto, una dilapidación anual del 10% del PIB, el mayor saqueo legal a un pueblo jamás conocido (1).

2. Consagrar el sistema proporcional (listas de partidos) para la elección de los representantes políticos, un sistema que tendió una mullida alfombra a Mussolini y Hitler para que subieran al poder sin disparar un tiro.

3. Haber copiado el desastroso y corrupto régimen italiano, para que el poder legislativo dependiera totalmente del poder ejecutivo.
4. Haber impulsado la creación de un Tribunal Constitucional de carácter político.

5. Haber puesto el poder judicial a las órdenes de los dos partidos hegemónicos.
6. Haber cargado sobre los contribuyentes la financiación de los partidos políticos, sindicatos y patronales.

7. Haber creado un Senado artificial sin nada que lo justifique.
8.- Haber sometido al poder político todos los organismos de control: BdE, CNMV, CNE, Tribunal de Cuentas, INE, etc.

Se trata del modelo de Estado más corrupto y disparatado del mundo desarrollado.

En lo económico, Suárez y los traidores de la Transición llevaron a España al colapso. Fue necesario un drástico plan de ajuste realizado por nuestro mejor economista, el maestro Fuentes Quintana, los Pactos de la Moncloa, para evitar el hundimiento totalEn lo económico, Suárez y los traidores de la Transición llevaron a España al colapso. De un crecimiento económico anual del 7,5% en el periodo 1959-1975, se pasó a una caída del 2%; de un paro del 4% en 1974 al 36% en 1977; de una inflación del 7% al 44% a mediados de 1977. La renta per cápita, que en 1959 era equivalente al 56% de la media de los nueve países de la entonces CEE, pasó al 81,4% de 1975, según FUNCAS, y se desplomó al 70,8% en los diez primeros años del desastre de la Transición. ¡Hoy se encuentra en el 71,5% (2)! Fue necesario un drástico plan de ajuste realizado por nuestro mejor economista, el maestro Fuentes Quintana, los “Pactos de la Moncloa”, para evitar el hundimiento total.

En 1975 España tenía la misma renta per cápita que Irlanda; hoy, casi 40 años después, es un 38% inferior. En 1975 la producción industrial de Corea del Sur era la misma que la de España, en 2012 es cuatro veces mayor. Este es el resumen del desastre económico que los traidores de la Transición, con Suárez como jefe de filas, pusieron en marcha en 1976.

Que España sea uno de los países más incultos del mundo desarrollado, verdaderamente analfabeto en materia política y desinformado por unos medios mercenarios del poder, explica la impudicia de una casta política que eleva a la categoría de mito la mísera trayectoria de un pobre hombre. El mito de Suárez no es otro que el de la Transición. Una colosal mentira para hacer creer a los españoles que después de Franco llegó la democracia por obra y gracia del Rey franquista y del ministro falangista Suárez.

El vergonzoso y rastrero festival de hipocresía y obscenidad montado la pasada semana por los grandes mentirosos de la Transición y traidores de la libertad, para tratar en vano de revalidarse a sí mismos, no puede ocultar ya el fracaso rotundo de la Transición en garantizar la unidad de España, la libertad colectiva de los españoles y el Estado de bienestar.

Había dos maneras de engrandecer a Suárez, inventándose virtudes y logros inexistentes o empequeñeciendo los símbolos de España. Se han elegido las dosHabía dos maneras de engrandecer a Suárez, inventándose virtudes y logros inexistentes o empequeñeciendo los símbolos de España. Se han elegido las dos, pero la segunda resulta particularmente insultante para cualquier español informado. A diferencia de otros aeropuertos mundiales rebautizados con nombres de sus hombres gloriosos, Kennedy, Charles de Gaulle, Dulles, etc. Rajoy rebautiza el aeropuerto de Barajas con el nombre del principal responsable de un desastre nacional sin paliativos.

¡Españoles, vuestro Estado ya no existe, reconstruidlo! Esa es la misión histórica de UPyD, Ciutadans y VOX, inyectar sangre joven en un régimen podrido y corrupto hasta la médula a punto de fenecer, y que ha destruido la unidad de España en la conciencia política. Pero esa es otra historia, sobre la que volveremos muy pronto.

*A. García Trevijano es pensador.
(1) El Estado de las autonomías supera de lejos a los Estados federales. En estos, el gasto público no centralizado viene a ser un tercio del total, frente a los dos tercios en nuestro Estado autonómico, algo imposible de financiar y con un gasto público fuera de control donde todas las corrupciones y todos los latrocinios son posibles.

(2) Calculado con los PIB per cápita estimados por el FMI para 2014, y vs. los nueve países de la entonces CEE, no sobre la UE-15 o UE-27, que harían la comparación heterogénea.

El funeral del Régimen y el golpe de Estado
Pablo Sebastián www.republica.com 31 Marzo 2014

Con Adolfo Suárez, y en coincidencia con los graves problemas políticos, sociales e institucionales -e incluso morales- que sufre este país se acaba también el Régimen de la transición. Y vamos a ver si todavía Suárez, en su último suspiro, no se habrá llevado consigo y simbólicamente a su ‘tumba política’ a destacados protagonistas de ese Régimen ahora que, como por arte de magia y en vísperas de su funeral de Estado por Suárez que hoy presidirá el Rey, se entreabrió la puerta que guarda los secretos del golpe de Estado del 23-F como se ve en las asombrosas declaraciones que la periodista Pilar Urbano ha hecho al diario El Mundo y en las que acusa al Rey de liderar el golpe de Estado planeado por el general Armada y al que se habría sumado Felipe González, entre otros de los protagonistas políticos de la transición.

Declaraciones explosivas de Pilar Urbano que constituyen el prólogo de su nuevo libró que saldrá este jueves bajo el título de ‘La gran desmemoria. Lo que Suárez olvidó y el Rey prefiere no recordar’. Una denuncia de envergadura, sobre la que se espera una declaración oficial del palacio de la Zarzuela -y del propio Felipe González-, que ve la luz horas antes del funeral de Estado de Adolfo Suárez a quien la periodista presenta como el defensor de la democracia y de la legalidad frente al furor de los generales golpistas y sus cómplices en la más altas esferas del poder y los primeros partidos políticos de ese tiempo. En cuanto al golpe de Estado, que ni el tribunal militar del golpe ni el Parlamento de esos años investigaron lo más sencillo y clarificador sería acabar con el secreto impuesto sobre todos los documentos y las actas judiciales de ese acontecimiento histórico y esencial. ¿Por qué no se levanta el velo? Los que pueden hacerlo callan y lo impiden por miedo a la verdad.

En todo caso de todo esto se deduce que la muerte de Suárez puede tener algunas consecuencias mayores de las esperadas por causa del clamor popular, reclamando la figura del expresidente del Gobierno, lo que ha tenido gran impacto en el conjunto de la sociedad española y se ha convertido en punto de referencia y de comparación con la actual clase política ante la falta de audacia y consenso nacional que serían necesarios para abordar los actuales y graves desafíos de España, frente a los que no se divisa una acción común por el mal entendido uso de la mayoría absoluta por parte del PP y por la acción poco conciliadora de la oposición del PSOE.

Dos partidos cada vez mas enfrentados entre sí con vistas al largo periodo electoral que se inicia a finales de mayo en los comicios europeos, que cotizan a la baja en los sondeos electorales camino de reducir el modelo bipartidista de los próximos años, y que han sido protagonistas de llamativos casos de corrupción, al igual que ha pasado con CiU. El partido nacionalista y conservador catalán que, para colmo, ha osado desafiar al Estado con la convocatoria de una demencial consulta para la independencia de Cataluña.

Un desafío este que se ha convertido en problema añadido para España a la vez que en una excusa providencial para que el PP y PSOE eviten plantearse el cambio de Régimen mediante una reforma democrática de la Constitución, en pos de una segunda y definitiva transición. La que seguramente liderarán otros políticos ajenos a esta etapa final de la transición, quizás bajo el reinado del Príncipe Felipe y a no más tardar.

Hacen falta otros protagonistas una vez que Rajoy y Rubalcaba, lejos de abordar la reforma, intentan reconducir la situación con el objetivo de mantener los privilegios y hegemonía del bipartidismo vigente y el actual modelo partitocrático español, donde no existe separación de poderes ni controles democráticos, mientras que los aparatos de los grandes partidos controlan la soberanía nacional (que no reside en el Parlamento), estos aparatos partidarios son los fabricantes de las listas electorales cerradas de las que manan unos diputados sumisos que no responden ante la ciudadanía que los eligió sino ante el jefe de filas que los seleccionó.

Lo menos que hay que pedir a la muerte de Suárez es que se haga un diagnóstico realista de la situación española, que se abra un debate constituyente -como el que no hubo en el inicio de la transición- y se aborde un periodo reformista constitucional en pos de una verdadera democracia. Y todo ello mientras se lucha, con sensibilidad social y consenso, contra la crisis económica y el deterioro social e institucional.
www.pablosebastian.com

La otra versión
JOSEBA ARREGI, EL CORREO 31 Marzo 2014

· El victimismo vasco, que tiene sus razones, recibe su última fuerza del fracaso propio a la hora de alinearse con el desarrollo de la historia.

Parece que un director de cine vasco está rodando una película que tiene como trama la venganza provocada por un asesinato de ETA. Y parece, por lo que se lee en prensa, que parte al menos de esa película se rueda en Lequeitio. A la alcaldesa de Lequeitio no le ha gustado la historia, por lo que ha regalado al director un libro para que tenga otra visión de la historia. Y le ha regalado la historia de los vascos según Kurlansky.

Dejando de lado que una soberanista declarada recurra a un autor extranjero despreciando el cúmulo de obras de historia de los vascos que ha producido el trabajo universitario serio y científico de muchos profesores vascos, uno se pregunta por el significado de esas palabras: la otra versión, pues es algo que se escucha mucho últimamente, con esas palabras o con palabras como la otra violencia, los otros muertos, la otra historia, toda la verdad, todos los muertos.

Es claro que en las palabras de la alcaldesa y de quienes recurren a perífrasis parecidas se encuentra la necesidad de legitimar a través de la otra versión, de la otra historia, de los otros muertos, la historia de violencia y terror de ETA. Necesitan recurrir a una historia de excepcionalidad tanto en lo positivo que han aportado los vascos a la historia universal como en la negatividad de lo que los demás han hecho a los vascos durante toda la historia convirtiéndolos en las víctimas perfectas, al pueblo vasco en inocente víctima total, para poder justificar una historia, ésta sí excepcional en su crueldad y negatividad, como es la historia de violencia y terror de ETA.

En realidad la historia que pretenden justificar reclamando respeto por la otra versión, por la otra historia es ella misma la otra versión, la sombra de la que los vascos no consiguen salir cada vez que la historia que se ha ido desarrollando en Europa en la modernidad, con sus virtudes y defectos, con sus avances y problemas, con sus conquistas y sombras, ha llamado a sus puertas. Cuando la Ilustración llama a la puerta de la sociedad vasca de la mano de los Caballeritos de Azkoitia y la sociedad vasca tiene la posibilidad de incorporarse a lo que será la fuerza configuradora del futuro de Europa, la sociedad vasca termina dando la espalda a los ilustrados, los empuja a la radicalización y a la desesperanza ante la imposibilidad de reformar las instituciones vascas y de llevar al conjunto de la sociedad vasca a incorporarse a la historia de la cultura moderna.

Cuando la propia sociedad vasca no da los pasos necesarios hacia la estatalidad moderna, la forma de Estado nacional basada en el liberalismo que va reconociendo al individuo como sujeto de derechos y libertades, el carlismo apuesta por una forma de Estado reaccionario, absolutista y confesional por la idea equivocada de que así podría salvar sus instituciones específicas, propias éstas de la historia medieval de toda Europa. La sociedad vasca ve en el desarrollo del liberalismo con su idea revolucionaria de nación como comunidad política al enemigo, se rebela contra la idea misma de Estado liberal, apuesta por la monarquía absoluta y queda apartada a los márgenes de la historia.

El victimismo al que recurre desde entonces parte de la sociedad vasca y que se manifiesta en forma de nacionalismo es la respuesta a la incapacidad de haber dado los pasos necesarios para incorporarse al desarrollo de la historia pasando a formar parte activa y configuradora de un estado liberal que, sobre la base de los derechos y libertades ciudadanos, fuera capaz de reconocer las especificidades culturales e históricas territoriales. Saltando a la última oportunidad, la ofrecida por la transición a la democracia en España tras la muerte de Franco, la sociedad vasca, en su parte nacionalista, opta por quedarse al margen de la historia, aunque la transición a la democracia signifique la posibilidad de que la sociedad vasca obtuviera la mayor capacidad de autogobierno que haya tenido nunca en la historia. O vota contra la Constitución, o se abstiene, iniciando un camino que se instala en el limbo de la historia, porque ocupa el poder legitimado por unas fuentes a las que no reconoce legitimidad.

El victimismo, que tiene sus razones y que ningún historiador serio niega, recibe su última fuerza del fracaso propio a la hora de alinearse con el desarrollo de la historia, algo que teóricos del nacionalismo como Krutwig y J. A. Etxebarrieta reconocen en sus escritos, y llaman fracaso, el fracaso en contar con élites como han tenido otros pueblos que han conseguido formar Estados nacionales, el fracaso en dotarse de instrumentos como los desarrollados en los pueblos del entorno.

Las razones reales para sentirse y percibirse como víctima quedan así prostituidas por la falta de reconocimiento efectivo en sus consecuencias del fracaso por no alinearse con el desarrollo histórico: se proyecta en el odio a los Estados español y francés el desastre del propio fracaso, y sobre ese fracaso no asumido ni reconocido en sus consecuencias se construye una historia de violencia y terror instaurando cientos de víctimas asesinadas, una historia que incluye los asesinados por la reacción indefendible, sobre todo después de la transición a la democracia, del Estado de derecho que se olvida de serlo en esas actuaciones.

A la historia del desarrollo de un Estado liberal en España y Francia, los vascos, sobre todo los que no se incorporaron a la tarea de coadyuvar en ese desarrollo, que tampoco fueron pocos, ni mucho menos, opusieron una historia que no llevaba a ninguna parte y que al final se vio abocada a constituirse como historia de violencia y terror, mientras otros, en los momentos difíciles de la muerte del dictador, vieron y caminaron por las vías de la democracia capaz de reconocer las diferencias históricas, culturales y lingüísticas. La otra versión son las sombras mortales que ETA ha puesto como contrapunto a la historia del liberalismo y la democracia en España.

Las previsiones de los expertos
España: Crónica de 2018
S. P. www.gaceta.es 31 Marzo 2014

Los acontecimientos que puedan tener lugar dentro de cuatro años no son tan imprevisibles como podría parecer a priori.

La crisis económica, el paro y la eclosión de la burbuja inmobiliaria han transformado profundamente a la sociedad española, alterando el concepto que los españoles teníamos sobre todos los aspectos de nuestra vida cotidiana.

El Centro Reina Sofía ha elaborado un extenso informe titulado “La sombra de la crisis: La sociedad española en el horizonte de 2018” en el que once sociólogos, politólogos y economistas tratan de predecir cómo será nuestra sociedad dentro de 4 años.
Economía: El termómetro del país

Al igual que ha ocurrido en los últimos años, la economía volverá a jugar el papel clave a la hora de entender el resto de procesos que tendrán lugar en España.

Los expertos consultados en este estudio coinciden en que el escenario económico del país dentro de cuatro años seguirá siendo complicado, con un aumento de la economía sumergida y graves dificultades para lograr una reactivación eficaz del tejido productivo.

La mayoría de los sectores económicos de nuestro país buscarán aumentar su competitividad a través de la bajada de salarios y las grandes empresas, incapaces de mejorar la estructura económica doméstica, optarán por deslocalizar su actividad productiva fuera del país -especialmente en Latinoamérica- considerando nuestro país un “yacimiento agotado para sus inversiones estratégicas”.

Además, la pérdida de puestos en las clasificaciones mundiales, provocarán que España pase a ocupar un lugar secundario y subordinado en el sistema de relaciones internacionales.

Según los expertos, cualquier posibilidad de “ver la luz al final del túnel” dependerá de las decisiones políticas que se tomen en los próximos dos años a nivel de gobierno central y a nivel de la Unión Europea. No obstante, sus predicciones sobre las decisiones que estos tomarán, no son muy halagüeñas, y asumen que nuestros representantes institucionales dejarán pasar la oportunidad de la crisis para reestructurar y revitalizar la economía del país.
Trabajos peor pagados y más inestables

En cinco años se desarrollarán procesos acelerados e intensos de “informalidad ocupacional” y “flexibilización contractual”, con una alta intermitencia e inestabilidad de los historiales individuales de trabajo.

Además, aumentará la polarización entre los empleados fijos, con contratos indefinidos y los ocupados con contratos temporales, mayor precariedad y menor protección social.

Esto repercutiría negativamente sobre todo en los jóvenes, que se verán incapaces de lograr una cierta estabilidad ocupacional y desarrollar sus carreras profesionales. Las rentas de trabajo de los jóvenes serán aun más intermitentes y menos conspicuas que ahora, lo que continuará dificultando su acceso al mercado de la vivienda y su independencia económica.

Respecto a los adultos, los expertos estiman que sufrirán sensibles bajadas de sus salarios, hasta ver reducidos sus niveles de vida, sobre todo si pertenecen a las clases baja y media.

Los trabajadores autónomos, que crecerán en número, verán sus salarios reducidos, con una protección social menor y trayectorias ocupacionales más fragmentadas.

Aunque sin especificar proporción, los expertos consultados prevén que el empobrecimiento de las familias de clase media supondrá que un número creciente de ellas pase a formar parte de la clase baja.

Esto provocará que aumente la pobreza infantil en las familias numerosas, las monoparentales y en los hogares de parejas jóvenes. También sufrirán una merma en sus condiciones de bienestar los matrimonios de edad avanzada y los ancianos que viven solos.
Familias más unidas y solidarias

El incremento de la dependencia entre miembros de un mismo hogar (jóvenes no emancipados con sus padres, ancianos con sus hijos adultos, hijos adultos de sus padres) provocará que haya más familias “multi-generacionales” donde las rentas de todos sus miembros se acumulen y compartan.

Según los expertos, son tres los tipos de hogares donde este tipo de situaciones se den con más frecuencia: en aquellos configurados por ancianos que están al cargo de otros familiares; en el caso de los jóvenes que aún no han abandonado la casa de sus progenitores o vuelven a ella tras una emancipación fallida o un desahucio; y en el caso de familias monoparentales o divorciados que son acogidos por los padres.

Los expertos pronostican que se acabará extendiendo la dependencia económica y de vivienda de los jóvenes hacia sus padres y abuelos, estos últimos ayudarán a menudo a hijos y nietos con sus ingresos, lo que provocará que tengan que renunciar a su independencia económica. Los trabajos precarios de los hijos ayudarán a complementar los ingresos con rentas bajas.

Sin embargo, se prevé también que la ayuda económica de los padres disminuya según disminuya también su capacidad para obtener ingresos, esto provocará que, con respecto a la actualidad, se de una notable reducción de las transferencias de dinero entre esta generación y la anterior.

Además, en lo que respecta a la demografía, la baja fecundidad y el aumento de la longevidad, factores que ya existen pero que continuarán incrementándose, provocarán el auge de la estructura familiar de “tipo guisante”, es decir, gran cantidad de ascendientes vivos y cada vez menos descendientes, disminuyen los potenciales cuidadores en cada generación.

En 2018 el porcentaje de mujeres de 18 a 34 años que no se hayan independizado se situará a casi diez puntos por encima de la media de la Unión Europea, lo que hace prever que continúe cayendo la tasa de fecundidad. También descenderá en el caso de las mujeres extranjeras, quienes habían registrado hasta ahora las tasas de fecundidad más alta.

Este proceso demográfico supondrá que a más largo plazo, más allá de 2018 que es la fecha en la que se centra el estudio, los jóvenes acaben gozando de mejor situación social y laboral, ya que serán un “bien relativamente escaso”.
‘Nueva política’ frente a ‘vieja política’

Los expertos consultados aseguran que en los próximos años los españoles continuaremos asistiendo a una “sucesión constante de escándalos de corrupción” lo que, unido a su incapacidad para alcanzar consesos políticos, provocará un “divorcio profundo” entre los dirigentes políticos y los ciudadanos.

Se consolidará el desprestigio que sufre la clase política desde el inicio de la crisis y aumentará la presión para que reduzcan su posición hegemónica en la vida pública e institucional. La postura de la ciudadanía española hacia sus instituciones será de amplio descontento y se acentuará por los escándalos de corrupción. Los españoles percibirán a los políticos como “parte del problema”.

El alejamiento de los ciudadanos dependerá también de la incapacidad de los principales partidos para rescatar apoyos electorales entre los colectivos sociales más escépticos, como es el caso de los jóvenes. Esto perjudicará especialmente al PSOE, que en su papel de “líder de la oposición” experimentará grandes problemas para presentarse como una alternativa viable de gobierno. Al PP mientras tanto le resultará muy difícil sostener una mayoría parlamentaria amplia y estable.

Nada de esto evitará que tanto PP como PSOE continúen siendo los dos partidos más votados. Mientras tanto, ambos combatirán a los movimientos sociales que no puedan controlar y a los nuevos partidos que amenacen su protagonismo político.

El declive del bipartidismo supondrá el replanteamiento de los conflictos políticos tradicionales en España: Pasará de hablarse des “nueva política” frente a “vieja política”, en lugar de aludir al enfrentamiento entre izquierda y derecha.

Los partidos políticos seguirán dando prioridad al voto de adultos y ancianos ya que seguirán constituyendo el grupo de votantes más numeroso. Por pura conveniencia, las pensiones y las ofertas en el ámbito sanitario serán prioritarias en la agenda de gobierno. Los adultos serán el voto más volátil, dando estos prioridad a la economía.

En lo referente a los jóvenes, sin embargo, estos seguirán sintiendo que sus problemas no son atendidos adecuadamente, aunque van a ser los que incrementen sus reivindicaciones sociales y políticas. Sólo los partidos minoritarios o los de reciente creación se esforzarán por obtener su voto.

La desafección política propiciará el surgimiento de corrientes populistas y de anti-política que en muchas ocasiones incorporararán iniciativas de movimientos sociales cada vez más estructurados. Las nuevas opciones anti-sistema rehuirán del concepto tradicional de “partido” para denominarse “movimientos”, “plataformas” o “candidaturas asamblearias”, estos procesos comenzarán a darse primero en los parlamentos regionales.

REVELACIONES DE PILAR URBANO
El Rey impulsó la “Operación Armada” del 23-F
José Javier Esparza www.gaceta.es 31 Marzo 2014

En su último libro pone en negro sobre blanco lo que era un "secreto a voces".
Don Juan Carlos I anuncia que ha decidido paralizar el golpe de Estado de 23 de febrero.

Era un secreto a voces desde hace muchos años. A los militares que lo insinuaron, como Pardo Zancada, se les echó el mundo encima. A los investigadores que lo sacaron a la luz, como Jesús Palacios, se los desterró a la marginalidad. Y sin embargo, tenían razón. El Rey estaba detrás del 23-F. Más precisamente: la voluntad regia fue la que movió una de las variantes del 23 de febrero, la llamada Operación Armada, que básicamente consistía en solucionar la grave crisis política de la España de 1981 promoviendo un gobierno de coalición con socialistas y centristas bajo la dirección de un militar de indudable fidelidad monárquica. Esto es lo que revela Pilar Urbano en su último libro, La gran desmemoria. Lo que Suárez olvidó y el Rey prefiere no recordar, del que “El Mundo” ha publicado este fin de semana un extracto.

El libro de Pilar Urbano aporta confesiones del propio Adolfo Suárez. La veterana periodista ha esperado a la muerte del ex presidente para darlo a la imprenta. De sus páginas se deduce que la relación entre Don Juan Carlos y Suárez distaba mucho de ofrecer el idílico aspecto que nos ha mostrado la propaganda de la “santa transición”. Entre otras cosas, reproduce una conversación en la que el Rey dice al entonces presidente lo siguiente: “Tú estás aquí porque te ha puesto el pueblo con no sé cuántos millones de votos... Yo estoy aquí porque me ha puesto la Historia, con setecientos y pico años. Soy sucesor de Franco, sí, pero soy el heredero de 17 reyes de mi propia familia. Discutimos si OTAN sí u OTAN no, si Israel o si Arafat, si Armada es bueno o peligroso. Y como no veo que tú vayas a dar tu brazo a torcer, la cosa está bastante clara: uno de los dos sobra en este país. Uno de los dos está de más. Y, como comprenderás, yo no pienso abdicar”.

La tesis de que el Rey inspiró el golpe de Estado del 23 de febrero ha sido varias veces expuesta por los historiadores. El propio Don Juan Carlos, imprudentemente, la avaló cuando en su libro-entrevista con José Luis Vilallonga confesó que él sabía quién era el famoso “elefante blanco” que debía hacerse cargo de la situación. Ocurre que Suárez había dicho que sólo dos personas conocían la identidad del “elefante blanco” y, evidentemente, el ex presidente no era, luego…

Según esta tesis que ahora apuntala Pilar Urbano, tesis defendida de manera muy principal por Jesús Palacios en su libro El Rey y su secreto, Don Juan Carlos habría sido el principal instigador de los movimientos que condujeron a concebir una operación político-militar para apartar del poder a Suárez, poner en su lugar a un general de reconocido prestigio (operación De Gaulle) y constituir bajo su mando un gobierno de coalición dentro de los límites constitucionales. No se trataba de derribar el sistema, sino de reforzarlo en un momento de extrema crisis mediante un “golpe de timón”. Ya es sobradamente conocido que tanto los socialistas del PSOE como relevantes personalidades del nacionalismo catalán estaban al tanto. Después, la negativa del teniente coronel Tejero a aceptar los términos políticos de la solución desbarató el plan. Intervino el CESID y el propio Don Juan Carlos desmontó la intentona actuando directamente sobre los capitanes generales. Lo que quedó para la historia fue sólo el desenlace. Así aparecieron como salvadores de la democracia los mismos que habían intentado doblarle el brazo.

Inquieta la pérdida de una parte importante del auténtico poder real en juego, el autonómico
A Rajoy ‘se le cae’ media España
Eurico Campano www.gaceta.es 31 Marzo 2014

Peligran Valencia, Madrid y Castilla La Mancha. Andalucía sería irrecuperable y en Cataluña la situación es casi ya de ‘irrelevancia política’

Aunque la inminente cita electoral son las europeas del próximo 25 de mayo, lo que realmente preocupa en el PP es la cita de mayo de 2015, a apenas catorce meses de distancia para lidiar el primer toro de auténtico valor como test de las elecciones generales de finales de ese mismo año. Y es que, los comicios al parlamento de Estrasburgo en los que más de medio censo suele inhibirse, con los previsibles malos resultados para los dos grandes partidos, están más que descontados. Pero la pérdida de una parte importante del auténtico poder real en juego, el autonómico, inquieta. Y mucho.
Valencia: la dan por perdida

Ya lo hemos adelantado en @gaceta.es. En Génova 13 se manejan varias encuestas, a cual peor sobre esta comunidad. Los escándalos de corrupción, reales o presuntos hasta que sean cosa juzgada que instruye el juez Ruz sobre la llamada trama Gürtel han hecho mucho daño al PP valenciano. El perfil, marcadamente gris de su actual presidente, Alberto Fabra y la fuerza con la que el candidato socialista, Ximo Puig ha irrumpido en el panorama electoral tras un sonoro triunfo en sus primarias hace que los populares no lleguen a los 50 escaños necesarios para gobernar en Les Corts ni de broma. Los 40 ó 42 que la demoscopia pronostica para ellos, en el mejor de los casos, no serían suficientes.
Andalucía: una incóginita. O no

La reciente elección por el ‘dedo divino’ de Mariano Rajoy del ‘Sorayista’ Juan Manuel Moreno Bonilla, 'exnúmero dos' de Ana Mato en el ministerio de Sanidad y Asuntos Sociales, convierte en una incógnita las aspiraciones populares a ocupar la presidencia de San Telmo. El hecho de que Susana Díaz esté más que consolidada como ‘lideresa’ del PSA –con sus sonoras irrupciones en la política nacional que hace que muchos la vean incluso como posible recambio de Rubalcaba-, el bajo ‘peso político’ –según dicen en Génova personas muy cercanas a la actual secretaria general, Dolores de Cospedal- del exsubsecretario convierten la victoria en Andalucía en una quimera: ‘Si con Arenas, que se conocía su partido y su terreno de juego como la palma de su mano no nos valió una holgada victoria para gobernar, con Moreno, que además carece de apoyos en algunas provincias importantes, la catástrofe puede estar servida. Ojalá me equivoque, pero es lo que veo’. La fuente ‘opinante’ es una persona muy cercana a Arenas, pero resume bastante bien el sentir generalizado de una parte del PP que ven como inevitable que Andalucía siga siendo un feudo inexpugnable del gobierno social-comunista de Díaz y Valderas. A pesar de la corrupción generalizada y de los presuntos EREs falsos que con tanta minuciosidad investiga Mercedes Alaya.
Madrid: casi sin candidatos

Lo de Madrid es de ver y no creer. La que ha sido durante décadas fortaleza inexpugnable del PP, Ayuntamiento y Comunidad, corre por primera vez desde los tiempos de Juan Barranco y Joaquín Leguina –ayer la víspera, como quien dice- peligro real. La pésima ejecutoria en el palacio de Cibeles de la esposa del expresidentes del Gobierno, Ana Botella, que más ha parecido encadenada a un potro de tortura que a un cargo político tan relevante como el de alcaldesa de la capital, daría para un artículo entero. Madrid-Arena, Madrid 2020, gestión poco transparente (se habla de más de 50 asesores contratados directamente con elevadísimos sueldos sólo en labores de prensa e imagen)… un desastre. La marcha de Esperanza Aguirre de la primera línea política tampoco ha ayudado, aunque Ignacio González parece que podría tener menos problemas para conservar su puesto. Siempre y cuando sea él el candidato, claro, cosa que a éstas alturas no está muy clara a pesar de las reiteradas advertencias de Aguirre de que a ella ‘no le hace las listas Génova 13’. Se ha dicho que la expresidenta estaría interesada en optar a la alcaldía. Nunca se ha confirmado. Se ha hablado de la famosa operación Soraya por la cual la vicepresidenta del Gobierno sería ‘apartada’ del Ejecutivo de Rajoy, en el que cada vez tiene más enemigos, y promovida a un encargo envenenado: conservar la alcaldía de la capital. Si gana, a nadie le extrañará, porque sigue teniendo buena imagen pública gracias en gran medida a los esfuerzos de El País. Si pierde, sería su tumba política. Falta por conocer si ella se va a dejar engañar o si a Rajoy le interesará prescindir de su actual ‘número dos’ en el Ejecutivo. Lo único que despeja un poco aquí el panorama es la nulidad de los socialistas madrileños que desde los tiempos del inane Simancas y ahora con Tomás Gómez no han vuelto a levantar cabeza. Se dice que ahora pretenderían aprovechar el tirón mediático de Antonio Carmona colocándole como cabeza en una de las dos listas. Pero tiene muchos enemigos internos.

Castilla La Mancha: por los pelos
Ya en 2011 lo que iba a ser un paseo militar para Cospedal frente a Barreda se transformó en una noche casi ‘de infarto’, al final de la cual, la ‘general Secretaria’ accedió al despacho principal del palacio de Fuensalida tan sólo por un escaño que es el que le otorgó la mayoría absoluta. Los socialistas le acusan ahora de haber cambiado el Estatuto, reduciendo el número total de escaños del parlamento toledano únicamente para perjudicar a los partidos pequeños y mantenerse en el poder por el consiguiente beneficio que PP y también PSOE –pero en menor medida- obtendrían de la jugada: ‘pucherazo electoral’ lo han llamado en Ferraz Pérez Rubalcaba y Elena Valenciano. Sea como fuere, lo cierto es que Cospedal tendría su reelección algo más que en el alero.

Cataluña: condenados a la irrelevancia
Por si el panorama descrito no fuera suficiente, el más que cantado adelantamiento de C’s, liderado por Albert Rivera al PPC de Sánchez Camacho que quedaría como cuarta fuerza política en el mejor de los casos, conforman un cuadro más que preocupante para el PP. Mariano Rajoy –Pedro Arriola mediante- habría malbaratado un poder territorial bestial en tan sólo cuatro años; mayor aún del que llegó a disponer en su día Felipe González tras su primera mayoría absoluta de 1982. Y lo que es peor: sin hacer nada. ‘Ni hemos acometido la prometida reforma de la Administración Territorial del Estado, aumentando aún más si cabe el gasto de las autonomías, ni hemos asentado las bases para cimentarnos en el poder en buena parte de territorios que ya creíamos nuestros para siempre sin necesidad de bajarnos del autobús’. La cita es textual y corresponde a alguien, en otro tiempo cercano a los despachos genoveses donde se fabricaban muchos papeles destinados precisamente a esto: a estudiar la geografía electoral española provincia a provincia y a diseñar estrategias. Y lo que es peor para muchos desencantados del ‘marianismo’, la perspectiva no puede ser peor para afrontar, con éstas bases, las generales del otroño de 2015. El ‘frente popular rubalcabista’ podría estar cada vez más cerca.

23-F
Los poderes del Rey
Pedro Fernández Barbadillo Libertad Digital 31 Marzo 2014
Es lamentable tener que explicar todavía la diferencia entre un rey constitucional y un rey parlamentario: el constitucional interviene directamente en política, mediante la propuesta de candidatos a la presidencia y la retirada de confianza, así como la indicación de ministros o el veto a éstos; el parlamentario da consejos y si el primer ministro quiere los acepta o si no los rechaza.

Alfonso XIII fue ejemplo de monarca constitucional y los ejemplos más claros de su participación en el gobierno fueron el cese de Antonio Maura en 1909 por la campaña de la izquierda y los liberales contra el político conservador y el nombramiento del teniente general Miguel Primo de Rivera como presidente del Consejo de Ministros después de su pronunciamiento en 1923.

Juan Carlos de Borbón, nieto del anterior, adquirió esas costumbres durante su pupilaje por el general Franco. En el Gobierno de Franco constituido en 1969, Juan Carlos, recién aceptado como sucesor del caudillo en julio por las Cortes y nombrado príncipe de España, pidió al almirante Luis Carrero Blanco que persuadiese al ministro de Información y Turismo, Alfredo Sánchez Bella, que designase a Adolfo Suárez director general de RTVE. No fue ésa la única intervención de Juan Carlos en los Gobiernos franquistas.

Una vez proclamado rey, pasó a disponer de los inmensos poderes que la Ley Orgánica del Estado, unas de las Leyes Fundamentales del Estado del 18 de Julio, concedía al Jefe del Estado y que le acercaban más al presidente de la república de Francia que al rey de Suecia. Esa ley establecía que la prerrogativa de nombrar presidente de Gobierno correspondía al jefe del Estado, a partir de una terna elaborada por el Consejo del Reino (organismo creado por la Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado de 1947). Los redactores de la LOE, Laureano López Rodó y Gonzalo Fernández de la Mora, pretendían conceder potestades al monarca, a la vez que impedir su desgaste.

Aunque ratificó a Carlos Arias Navarro a la muerte de Franco, unos meses después (julio de 1976) Juan Carlos le pidió la dimisión por motivos personales para sustituirle por alguien que aceptase desmontar el régimen. Por medio un mandado, el presidente de las Cortes, Torcuato Fernández-Miranda, manipuló al Consejo del Reino para que elaborase una terna en la que se incluyese a Adolfo Suárez, el ministro-secretario general del Movimiento en el Gobierno en funciones. Y así se hizo, aunque Suárez recibió menos votos (12) que los otros dos: Silva Muñoz (15) y López Bravo (14).

Cuando José María de Areilza y Manuel Fraga, que eran ministros en el Gobierno, junto con Suárez, se negaron a seguir a las órdenes de alguien a quien despreciaban, el Rey les telefoneó personalmente para persuadirles, pero sin conseguirlo.

Juan Carlos I había arrancado a Carrero la promesa de dimitir cuando falleciese Franco (lo que no fue necesario por su asesinato por parte de ETA), se había desecho de Arias y de Fernández-Miranda, había creado a Suárez, había intervenido en nombramientos ministeriales y gubernamentales, había convertido las Cortes ordinarias en constituyentes en su mensaje de apertura de la legislatura…

La Constitución de 1978 suponía cambiar la monarquía poderosa diseñada por el Estado del 18 de Julio en una monarquía parlamentaria como el resto de las europeas, pero las costumbres, cuando arraigan en una persona y, además, se convierten en placenteras, son difíciles de romper.
El informe de Laína

Así lo prueba el testimonio del abulense Francisco Laína. Éste era gobernador civil de Zaragoza y había ocultado el origen terrorista del incendio del hotel Corona de Aragón en 1979. En junio de 1980, el ministro de Interior, Juan José Rosón, le nombró director general de Seguridad, puesto entonces importantísimo, porque de él dependía la Policía. Y en la noche del 23-F fue del Gobierno provisional mientras el Gobierno en funciones estaba secuestrado en el Congreso por el teniente coronel Tejero.

En los meses siguientes, a Laína le llegó tal información sobre maniobras políticas por parte del Rey que consideró su deber redactar un informe y presentárselo a su ministro en diciembre de 1980. Así se describe en la entrevista que concedió a El País en febrero de 2011:

En la segunda escena, el director de Seguridad del Estado con el Gobierno de la UCD le entrega al presidente Adolfo Suárez un informe confidencial elaborado por los servicios de información policiales. "Antes, se lo había pasado a mi ministro de Interior, Juan José Rosón, pero cuando lo leyó me dijo: «Paco, esto es muy duro. ¿Por qué no lo despachas tú directamente con Adolfo?»".

En el informe se decía lo siguiente:
"En el informe, de dos folios, se indicaba que el Rey no se recataba en criticar duramente al presidente Suárez en sus conversaciones con personas y ambientes muy diversos. Se añadía que el monarca expresaba abiertamente su disconformidad con decisiones adoptadas por Suárez y planteaba la conveniencia de un posible relevo del presidente. También se daba cuenta de una comida que el general Alfonso Armada, gobernador militar de Lérida y antiguo preceptor del Rey, había mantenido con el responsable de asuntos de Defensa del PSOE y número tres de ese partido, Enrique Múgica, en la casa del alcalde de esa capital, Antoni Ciurana [también socialista]. En el informe se aludía a los asuntos supuestamente tratados en esa comida y a los comentarios suscitados en torno al encuentro. Acudí a La Moncloa a finales de diciembre a entregar el informe. Después de leerlo detenidamente, Suárez guardó un momento de silencio y luego me dijo: «No me cuentas nada nuevo»."

Pocas semanas después, Suárez dimitía ante todos los españoles. Y en menos de dos años los socialistas alcanzaban el poder.

23-F
El soberano impaciente
Emilio Campmany Libertad Digital 31 Marzo 2014

La democracia española vive de ficciones. Una de las más notables es la de que el 23-F fue un intento de golpe de Estado planeado por militares franquistas que fue desbaratado por el rey. Hace mucho tiempo que las sospechas que tenían los conspiranoicos de entonces se confirmaron y se sabe que el golpe de Estado se orquestó desde el poder, que en su desencadenamiento tuvo alguna responsabilidad el rey y que quien en realidad lo frustró fue quien lo empezó, el teniente coronel Tejero cuando se negó a que Armada formara el Gobierno de coalición que traía preparado.

Sin embargo, lo que ha revelado ahora Pilar Urbano es mucho más grave. No es que algunos generales exasperados oyeron decir al rey lo que ellos quisieron escuchar pero que en realidad nunca dijo. No es que unos militares monárquicos se lanzaron a dar un golpe convencidos erróneamente de que contaban con el respaldo del rey. No es que malentendieran las quejas y enfados del rey en momentos en que irresponsablemente se desahogó ante sus compañeros de armas. No es que un devoto alto mando se arrogara sin su consentimiento la función de interpretar la auténtica voluntad del soberano. Ni siquiera se trata de que, enterado de lo que estaba ocurriendo, el monarca dejara hacer. Lo que cuenta Pilar Urbano, que lo sabe porque Suárez se lo contó, es que fue el rey quien organizó el golpe de Estado para recuperar parte del poder perdido en la Constitución de 1978.

Sabemos que la autoridad competente, militar por supuesto, que Tejero esperaba que se presentara en el Congreso de los Diputados la noche del 23 de febrero y al que llamaba Elefante Blanco, no era desde luego un general franquista. Pero se nos ha contado que fue Alfonso Armada, un general monárquico, que se subió al carro del golpe en el último momento, tras malinterpretar algunas ambiguas palabras del rey quizá irresponsablemente pronunciadas. Lo que ahora cuenta Pilar Urbano es que Armada actuó siempre a las órdenes del monarca y que el Elefante Blanco era en realidad, no Armada, sino el mismísimo rey.

Pilar Urbano nos está arrancando de los ojos la venda que casi todos nos hemos empeñado en llevar, en esto como en tantas otras cosas, para mostrarnos una cruda realidad que nos negábamos a aceptar. Podría ocurrir que, como dice el editorial de esta casa, fuera mentira. Pero entonces, habría que rebatirlo. Lo que ya no podemos, ni en Zarzuela ni en el resto de España, es mirar para otro lado y hacernos los longuis con eso tan bonito de que siempre será preferible una monarquía a una república. Y ah, que no se me olvide. Felipe González y el PSOE tendrán que dar explicaciones porque, si malo es tener un Jefe del Estado golpista, peor es que lo sea el partido que ha gobernado España la mayor parte del tiempo desde que tuvo lugar la intentona. Esos tampoco pueden irse de rositas.

Quién es quién en la segunda Transición
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 31 Marzo 2014

Las reacciones a la muerte de Adolfo Suárez confirman lo sabido: la extraordinaria capacidad del traidor para colocarse en la primera fila de los dolientes, la pericia del canalla al aplicar el photoshop moral a su biografía. Eso tan humano. Pero también, con la pérdida, ha brillado una luz inesperada en forma de homenaje masivo y espontáneo. Hay un pueblo menos embotado de lo que se suponía, y más agradecido que todas sus elites. Feliz sorpresa que ha permitido barajar la hipótesis de que quizá regrese el espíritu de la Transición. De momento, las únicas pruebas de ello se refieren a lo peor de aquella etapa.

La Transición fue magnífica si se atiende al resultado final, si nos alejamos para ganar perspectiva. Su balance es incomparablemente mejor al que cabía imaginar el 20 de noviembre de 1975, sí. Y con la distancia suficiente nos admira que un hombre llevara, en dos años y medio, la nave que, surcando siempre la ley, viajó de un régimen autoritario a una democracia homologable. Pero ¿es ese el espíritu de la Transición cuyo regreso nos hemos atrevido a considerar? Navegar solo sobre la ley resulta mucho más fácil hoy: aquí no se trata de cambiar de régimen sino de reforzar los pilares del edificio democrático, todo desde –y dentro de– la Constitución. El peligro golpista no procede ahora del ejército, sino de una ONG separatista que deriva toda su autoridad fáctica de decisiones conscientes de un gobierno autonómico. En aquella transición, los golpistas temían la ruptura de la unidad de España; en esta, tal ruptura es su objetivo.

Entonces entendían lo mismo por democracia todos los agentes principales del proceso. Ahora, poderes públicos enteros predican y actúan de acuerdo con una supuesta democracia que estaría por encima de la ley, lo que constituye una aberración para cualquiera que entienda el constructo Estado de Derecho. Cuando estos demócratas tan particulares, ajenos al imperio de la ley, tienen problemas, llegan a socorrerlos otros poderes del Estado, como una Justicia contaminada por la teoría del uso alternativo del Derecho. O por una particular adaptación de aquella idea gramsciana a esquemas ideológicos ajenos a la labor de la judicatura, ora antisistema, ora secesionistas. A todos esos aventureros y narcisos entogados, como a sus protegidos, dedico unas palabras extraídas de la Tercera de ayer en ABC, de Gabriel Albiac ("¿Otro mundo es posible?"):

La ley es la jodida ley y es para todos. Y las insurrecciones se ganan o se pagan. Uno no puede hacer retórica ni con lo uno ni con lo otro.

Si nos acercamos más a los detalles, recordaremos que la Transición contuvo mucha más violencia de lo que parece. Los muertos se contaron por centenares en los dos años y medio del milagro. Y siguieron contándose por centenares en los años posteriores. La segunda Transición ocurrirá más temprano que tarde porque es una necesidad, porque la Constitución no se respeta y porque los materiales están deteriorados. Pero algo ha cambiado para bien en la sensibilidad española: nadie va a soportar hoy un muerto por razones políticas. Harán bien en considerarlo los que condenan la guerrilla urbana con la boca pequeña, tarde y mal. También los que se disponen a romperle las hechuras al Estado de Derecho con cualesquiera excusas de derechos históricos o de derechos alternativos.

Marxistas de salón de té
josé garcía domínguez ABC Cataluña 31 Marzo 2014

El nacionalismo es una enfermedad moral que no posee cura conocida

El nacionalismo es una enfermedad moral que no posee cura conocida; en parte alguna, ni aquí ni en Lima. Así las cosas, como terapia únicamente caben aquellos cuidados paliativos que Ortega en su día llamó “conllevancia”, el muy estoico lidiar con los estragos más virulentos de un mal que se sabe crónico. Porque hay problemas políticos que, simplemente, no tienen solución; y el nacionalismo es uno de ellos. De ahí que, como en el infierno de Dante, debieran perder toda esperanza los que andan predicando que el famosos "encaje” se lograría mediante una ofrenda fiscal vitalicia a los catalanistas. Es la vieja idea, tan cara a cierto Madrid miope, de que el problema catalán se arregla metiéndole cuatro duros en el bolsillo al Artur Mas de turno.

Cuando hasta los chinos han abandonado el materialismo histórico como método de interpretación de la realidad, resulta que cierta derecha mesetaria se nos ha convertido al marxismo sin saberlo. Son esos que creen con la fe del carbonero que en la almendra del nacionalismo identitario se esconde una prosaica cuestión económica; contra toda evidencia empírica, por lo demás. Y es que, por mucho que se empeñen esos inopinados hijos adoptivos de Marx y Engels, el nacionalismo es una patología cultural, no un seminario de contabilidad financiera tal como ellos barruntan. Nadie lo dude, con pacto fiscal o sin pacto fiscal, con reforma de la Lofca o sin reforma de la Lofca, con concierto o sin concierto, seguirían empeñados a diario en la empresa de demoler la soberanía nacional española. Pensar que eso se arregla con cuatro duros, como creen nuestro marxistas de salón de té, es no haber entendido absolutamente nada de lo que aquí viene sucediendo de cien años a esta parte; nada de nada. Igual que todos los nacionalismos, el catalán opera como un lenguaje moral de auto-exculpación: el responsable de todos los males de la existencia es el otro. Olvídense de una vez, pues, de la calderilla.

Octavio Paz
Cien años de un gigante liberal
Santiago Navajas Libertad Digital 31 Marzo 2014

Octavio Paz (1914-1998), Jorge Luis Borges y Mario Vargas Llosa son los más grandes intelectuales hispanoamericanos del siglo XX. Y junto a Ortega y Gasset y Unamuno los más grandes pensadores en español. Que todos ellos hayan sido, a grandes rasgos, representantes en sus países del liberalismo es algo que nos debe de llenar de orgullo y esperanza a los hablantes de nuestra lengua, a los participantes en una cultura común hispana donde precisamente nació el término liberal.

Todos ellos se caracterizaron también por reflexionar sobre las identidades nacionales respectivas para a partir de ellas plantear el desafío global que significaba la guerra intelectual entre el fascismo, el comunismo y el liberalismo. Aunque algunos coquetearan en ocasiones con tendencias dictatoriales, nunca cayeron en la ceguera criminal de la mayor parte de la clase intelectual que les rodeaba, a la que no dudaron en criticar a pesar de que ello significara verse en franca minoría en un ambiente como es el literario y filosófico, que suele parecerse más al de la Mafia que al del Parnaso.

En esta dimensión de intelectual insobornable, Octavio Paz prefirió ser, por ejemplo, más amigo de la libertad que de Pablo Neruda, su primer mentor poético, que le llevó al II Congreso Internacional de Escritores (Antifascistas) por la Defensa de la Cultura, que rápidamente se convirtió en un aquelarre comunista que quemó en efigie, por ejemplo, a André Gide por haber expuesto, tras su viaje a la URSS, la tiranía comunista de los bolcheviques. Con Neruda casi terminó a puñetazo limpio por quítame allá unos versos. Paz lo calificó de "estalinista" y Neruda le respondió con un temible "pues tú, purista". Sin embargo, Paz años más tarde tuvo la gallardía de reconocer, siempre elegante y caballeroso como buen patricio de espíritu liberal:

Musito el nombre de Pablo Neruda y me digo: lo admiraste, lo quisiste y lo combatiste. Fue tu enemigo más querido.

Posteriormente no dudó en seguir enfrentándose a la intelligentsia latinoamericana entregada a la utopía revolucionaria. Así, a Gabriel García Márquez lo denominó "apologista de tiranos". Paradigmáticamente, Octavio Paz definió de la forma más precisa el carácter totalitario del Estado contemporáneo al calificarlo como "el ogro filantrópico", ensayo en el que se sentencia:

El Estado del siglo XX se ha revelado como una fuerza más poderosa que las de los antiguos imperios y como un amo más terrible que los viejos tiranos y déspotas. Un amo sin rostro, desalmado y que obra no como un demonio sino como una máquina.

En un famoso debate con Vargas Llosa sobre la situación de México bajo el poder hegemónico del PRI, ha pasado a la historia intelectual la definición que el novelista hispano-peruano hizo del régimen priista como "la dictadura perfecta". Paz le rectificó diferenciando entre dictadura y "poder hegemónico". Pero sería injusto pensar que Paz estaba justificando el nepotismo y el corporativismo made in PRI. Todo lo contrario, ya que la actividad política de Paz actuaba dentro del sistema mexicano, prefiriendo la reforma a la revolución, siguiendo la moderación liberal antes que la radicalidad bolchevique. Y entendía que los necesarios cambios políticos y económicos se obtendrían más eficientemente de manera gradualista, hasta llegar al estado de derecho y economía de mercado abierto que caracterizan a México hoy en día, cerca de convertirse en la primera potencia de habla española.

Aunque se postuló socialista, cabe aplicarle la definición que de sí mismo hizo Indalecio Prieto al declararse "socialista a fuer de liberal". En cierto modo, Paz compartía con Schumpeter la idea de que el liberalismo más temprano que tarde acabaría transformándose en socialismo por su propia inercia (lo que al austríaco le parecía muy mal mientras que al mexicano muy bien, en cuanto que concebía que el igualitarismo no tenía que enemistarse con las libertades). En el caso de Estados Unidos, su crítica a la dualidad "república imperial y democracia plutocrática" del país norteamericano es muy parecida a la de libertarios como Murray Rothbard, precisamente por su concepción del peligro de que el crecimiento del Estado acabe siendo elefantiásico además de maligno.

Individualista por carácter, tolerante por temperamento, lúcido por vocación, pluralista por talante, Octavio Paz es un referente político del ensayismo en español. A los 100 años de su nacimiento, su pensamiento, tanto en ensayo como en poesía, está más vivo que nunca.

cineypolitica.blogspot.com.es

Más chino y menos latín
Roberto Augusto www.lavozlibre.com 31 Marzo 2014

Filósofo y escritor

Hace tiempo que no me criticaban tanto por escribir un artículo. La única persona que ha aportado argumentos en mi contra en un tono constructivo es Fernando Blaya en su blog. Contestaré por tanto a algunas de sus afirmaciones.

No he dicho que el latín y el griego no deban estudiarse en ningún sitio ni que el conocimiento de la cultura grecolatina sea absurdo. Para mí, ese tipo de enseñanza debe impartirse solo en la Universidad. De lo que estamos hablando es de la elección de materias en Secundaria. Es evidente que todos los que estudien una filología románica deben conocer esas lenguas. Eso lo digo en mi artículo y me reafirmo en ello. Es lógico que en el grado de Historia se enseñe Historia de Roma y de Grecia. Nunca he dicho lo contrario. Siento un gran aprecio por la cultura clásica. Platón es uno de mis autores predilectos y lo leído con mucho interés, al igual que a Aristóteles.

Dice Fernando Blaya que no conozco la situación de estas asignaturas en los centros educativos. Si me conociera, sabría que soy profesor funcionario en Secundaria de la especialidad de Castellano en un instituto de Cataluña. Conozco perfectamente este asunto porque me gano la vida con ello. En mi texto hablo de una tendencia a la reducción de estas materias (también de la Filosofía, por cierto). Si miramos la situación de estas asignaturas en los últimos 30 ó 40 años, veremos que su importancia va mermando. Este es un hecho evidente.

Afirma que si se conocieran más estas lenguas habría menos ignorancia. También si se estudiara física cuántica, pero no creo que los alumnos de instituto estén preparados para una ciencia tan complicada. Hay que elegir entre unas materias y otras y, en mi opinión, hay demasiadas asignaturas que nos distraen del aprendizaje de competencias instrumentales básicas: Lengua y Matemáticas.

Considero que el historicismo ha sido, y es, una lacra en la enseñanza de las Humanidades. Esto pasa con el estudio del latín, del griego clásico y de la Filosofía. Hemos llegado a confundir la Filosofía con la Historia de la Filosofía, y no son lo mismo, aunque algunos crean lo contrario. Saber Historia es básico, fundamental, pero hemos abusado de la erudición histórica, de la arqueología de las ideas.

Soy partidario de que se estudien lenguas minoritarias, como el catalán o el gallego. La diversidad lingüística es una riqueza. Lo que no me parece justificado es que se imparta latín y griego clásico en Secundaria, lenguas extinguidas hace cientos de años. No olvidemos que los idiomas sirven básicamente para comunicarse. ¿Cómo se explica que haya profesores de latín y que no se aprenda chino en los institutos? Es ridículo. Más de mil millones de personas hablan chino, ¿cuántas tienen el latín como lengua materna? La realidad es tozuda. Y por mucho que se empeñen algunos, estas materias están condenadas a desaparecer.

No al bilingüismo
Toni García Arias Periodista Digital 31 Marzo 2014

Imaginémonos que somos los dueños de un comercio, y que en el comercio de al lado se dedican también a vender productos de nuestro mismo sector. Imaginémonos que cada vez que llega un cliente le decimos que está bien que nos compre a nosotros, que se lo agradecemos, pero que mejor que le compre al comercio de al lado. Lógicamente, con el tiempo, nuestro comercio entrará en quiebra y el comercio de nuestro vecino tendrá enormes beneficios. Pues bien; algo parecido es lo que estamos haciendo con el idioma español.

Según parece –a juzgar por las últimas regulaciones en materia educativa-, las distintas Consejerías de Educación autonómicas y el propio Ministerio de Educación están obsesionados con convertir a todos los colegios e institutos en centros bilingües, con el beneplácito de la sociedad, que aplaude esta maravillosa iniciativa. En la actualidad –y según infinidad de evaluaciones internas y externas-, un número nada despreciable de nuestros alumnos salen balbuceando en español, sin embargo, los responsables educativos creen que es mejor que, en vez de aprender mejor español, salgan también balbuceando en inglés, que es más moderno. Esta ofuscación por el bilingüismo se debe –al parecer- a que es muy importante que los niños y jóvenes sepan hablar inglés por cuestiones laborales. Da la sensación de que, o bien todos nuestros alumnos se van a ir a trabajar a un país extranjero o que todos van a tener en su trabajo contacto con personas de esta lengua. La estupidez administrativa y empresarial ha llegado a tal punto que ahora se pide el inglés como requisito para cualquier trabajo, ya sea para envolver bocadillos, cortar chuletas o vender zapatos. Así, para trabajar en los jardines públicos de nuestro país hay ayuntamientos que piden como requisito conocimiento de idiomas, ya que –lógicamente- nunca se sabe en qué lengua nos va a responder un gladiolo.

Yo entiendo que aprender idiomas –especialmente el inglés- puede llegar a ser importante para la formación de un individuo -también lo es cocinar y, sin embargo, no se enseña en los institutos-. Sin embargo, el inglés ya se estudia como lengua en los centros educativos, y –para quién quiera perfeccionar su aprendizaje por razones personales o profesionales- existe la posibilidad de acudir a la Escuela Oficial de Idiomas, que para eso está. Por su parte, como deferencia, uno puede intentar contratar a personal que sepa inglés –no hace falta que sea nativo- para atender a los extranjeros que no sepan castellano, pero en nuestro país se habla español, y tampoco estaría de más que quien venga a nuestro país aprendan al menos un par de frases básicas, como hacemos todos cuando salimos por el mundo adelante.

A veces hay que recordar que el castellano –o español- es la segunda lengua en el mundo por número de hablantes nativos y el segundo idioma en comunicación internacional. Se calcula que con el ritmo de crecimiento de nuestra lengua, en 2030, el 7,5% de la población mundial será hispanohablante. En la actualidad, unos 18 millones de alumnos estudian español como lengua extranjera en todo el mundo. Con estos datos, es absolutamente absurdo llevar políticas educativas donde el inglés tenga la misma relevancia que nuestra propia lengua: aprender inglés, sí; bilingüismo, no, thanks.

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Un documento elaborado por los Servicios de Información dispara todas las alarmas
La izquierda más 'alucinada' va a por todas y planea atentar contra los ciudadanos para rematar la faena
Uno de los asuntos que también preocupa a los expertos son los llamados 'Movimientos Antifascistas'
Periodista Digital.  31 Marzo 2014

Los grupos anarquistas de carácter insurreccionalista quieren dinamitar el sistema a costa de lo que sea

El documento elaborado por los Servicios de Información, al que ha tenido acceso 'La Razón', y del que da cuenta J.M. Zuluaga, es harto preocupante, y da cuenta de cómo se las gastan los más radicales de la izquierda.

Y es que los grupos anarquistas de carácter insurreccionalista cuyo objetivo es provocar el caos para dinamitar el sistema, no satisfechos con las últimas andanzas perpetradas el 22M, -y quizás para dejar aún más alta la bandera que enarbolan contra viento y marea-, se plantean ahora ampliar sus acciones violentas contra alguien más que no sea la Policía, esto es, atentar contra las personas de a pie que pudieran o no llevar uniforme...

SALTO CUALITATIVO
Tras el envío de artefactos explosivos, que fueron detectados por los servicios de seguridad, y a la colocación de bombas en centros religiosos, como la Catedral de la Almudena, en Madrid; y la Basílica del Pilar, en Zaragoza, el salto de esytrategia va a ser cualitativo. En su currículum del pasado año figuran ya un total 14 sabotajes y atentados.

El citado medio da cuenta de que "estos movimientos anarquistas, al igual que otros de extrema izquierda, son los que se suman a las manifestaciones y concentraciones que se convocan para protestar contra la crisis económica, recortes sociales y las nuevas medidas contempladas en el proyecto de Ley de Seguridad Ciudadana. Como ocurrió el pasado día 22 en Madrid, aprovechan esas manifestaciones para provocar incidentes antes incluso de que hayan finalizado (con el fin de que la actuación policial pueda afectar a personas que nada tienen que ver con los radicales) y generar un descontento generalizado hacia las instituciones democráticas".

MOVIMIENTOS 'ANTIFASCISTAS'
Uno de los asuntos que también preocupa a los citados expertos son los llamados 'Movimientos Antifascistas'.
A este respecto, se recuerda lo ocurrido el 20 de noviembre del año pasado, cuando un grupo de 40 individuos, perteneciente a las Brigadas Antifascitas y a la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL), irrumpió en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense y destrozó la sede de del Foro Francisco de Vitoria, al tiempo que agredían a profesores y alumnos.

"Los colectivos antiglobalización (anticapitalistas, ecologistas, asociaciones sociales, estudiantiles, antimilitarias, etcétera), asiduos de las protestas antisistema, tratan de captar a sus militantes en ambientes universitarios de la izquierda más radical, en especial de Madrid y Barcelona, donde organizan jornadas de protesta y huelga, con acciones de acoso a los responsables educativos."

Tertulia en 'Es la Mañana'
"El 11-M cuela porque coló el 23-F"
La tertulia ha estado dedicada a las revelaciones del 23-F. Según Luis Herrero, todo lo que cuenta Pilar Urbano es "perfectamente verosímil".
Libertad Digital/esRadio  31 Marzo 2014

La tertulia de este lunes en Es la Mañana de Federico, en esRadio, ha estado dedicada al libro de Pilar Urbano La gran desmemoria, con los nuevos detalles sobre el papel del Rey en el 23-F y la Operación Armada. Luis Herrero, presente en la tertulia, ha afirmado que "todo es perfectamente verosímil" y que aunque Suárez jamás dejaba que le grabaran sí "sabía adaptarse a su interlocutor".

Aunque el texto está "adornado de forma novelada", en el libro se habla, dice Herrero, de "datos conocidos", como la enemistad entre el Rey y Adolfo Suárez por el "segundo jefe del Estado Mayor del Ejército". Herrero ha hablado de la opinión de Suárez del militar y ha recordado una frase que deja claro cuál era su opinión de Armada: "Ha puesto a la zorra a cuidar de las gallinas. Temo lo peor. El Rey está ciego".

En la tertulia, han evocado otro momento de la relación de Suárez y el Rey, cuando se plantea revocar su dimisión después del 23-F. Según ha contado Herrero, no se lo autorizó el propio Rey.

La entrevista con los detalles del nuevo libro sobre el 23-F coincide con la celebración del Funeral de Estado por Suárez este lunes, presidido por los Reyes. En este sentido, Federico Jiménez Losantos se ha preguntado "en qué momento está la gente preparada para escuchar una verdad". Herrero, por su parte, ha explicado que el hijo de Suárez recibió "instrucciones concretas de su padre" para dejar su legado. Aunque no cree que haya dejado escritas unas memorias, sí ha especulado con la posibilidad de que haya dejado algo dictado, o "papeles". "Adolfo Suárez Júnior tiene algo que decir. Él es el albacea y tendrá que dosificarlo", ha reflexionado Herrero antes de apuntar que "Adolfo no estaba por la labor de bailarle el agua al Rey".

El director de En Casa de Herrero ha contado, además, cómo cuando se publicó el libro de Villalonga sobre el Rey, Suárez y su hijo se quedaron toda la noche leyéndolo y al día siguiente se produjo una conversación "de grueso calibre" entre Suárez y don Juan Carlos, de la que su hijo fue testigo. Por todo ello, Herrero ha considerado que Suárez Illana está adiestrado para no dejar que "la historia se escriba de una determinada manera".

Federico Jiménez Losantos ha comparado las mentiras del 23-F con las del 11-M, destacando cómo a un país "al que se le ocultan cosas" como las relativas al golpe de Estado "luego se le ocultan cosas como el 11-M". "No podemos acostumbrarnos a la mentira", ha destacado.

El presidente de LD también ha manifestado que "ojalá esto se hubiera sabido antes", en alusión a todos los detalles sobre el golpe de Estado. En su opinión, "el 11-M no hubiera colado como la mentira que nos han vendido".

En la tertulia han destacado además cómo, pese al silencio mediático, el tema sí está siendo seguido en Twitter, donde el nombre de Pilar Urbano es trending topic.


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Si el PP ya no defiende la Nación, la Ley y el Orden, ¿qué defiende?

Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 31 Marzo 2014

La Derecha española comparte algunas cosas con la Izquierda, pero se diferencia en tres cosas fundamentales: cree en la propiedad privada, en la Ley para defender sus derechos individuales y en la nación española como comunidad política. Hace sólo cuarenta años, la religión era un factor clave en la diferenciación de las dos Españas; y aunque la Iglesia Católica no tenga hoy una influencia decisiva en la orientación del voto, creyentes y no creyentes de Derecha detestan que la Izquierda ataque a la tradición católica, al cristianismo, a los curas y a las monjas, que además les parecen más respetables y eficaces que el Estado en la ayuda a los más necesitados. Sin embargo, basta comprobar el nivel de asistencia a los oficios religiosos y el nivel de voto de la Derecha para concluir que apenas la mitad se mueve por motivos confesionales. Sin embargo, lo que durante la Transición era un motivo de división –lo es parcialmente en despenalización del aborto- el anticristianismo patológico de la Izquierda ha logrado borrar prácticamente la diferencia entre creyentes y no creyentes. Virtudes del anticlericalismo.

Sin embargo, en España, la propiedad y la libertad individual –que incluye la Ley servida por jueces independientes y el Orden Público garantizado por una policía honrada- cree como siempre o más que nunca, porque la vida y la propiedad no estaban tan mal defendidos como ahora desde 1936. La novedad es que, quizás por primera vez, un Gobierno de Derechas no aparece como remedio a la inseguridad ciudadana sino como indolente cómplice del incumplimiento de las leyes, de su tergiversación por jueces politizados y, por ende, corrompidos, de la propia indefensión de las fuerzas de Orden Público ante los delincuentes por culpa de políticos y jueces. Y como telón de fondo, la disolución de España como Estado y su crisis como nación política sin que el Gobierno haga nada para evitarlo.

Que esto lo hiciera la Izquierda en el Gobierno, llegando como en tiempos de Zapatero a niveles de idiocia criminal, podía soportarlo la Derecha social esperando al cambio de Gobierno. Pero que lo haga un partido, el PP, al que llevó al poder hace más de dos años con mayoría absoluta y dio más poder local y regional que ha tenido Gobierno alguno en democracia no tiene precedentes históricos, ni ideológicos ni casi, casi geológicos. Que la Derecha deje indefensa a policías y guardias civiles ante los criminales de extrema izquierda es como si se descubrieran mensajes satánicos en el Testamento de Isabel la Católica. Con la diferencia de que al escudriñador de textos no lo creería nadie y la inacción, incompetencia y cobardía del Gobierno del PP en la defensa del Orden Público lo hemos visto con todo detalle por televisión. Un medio, por cierto, que con Rajoy está alcanzando un nivel de tendenciosidad izquierdista como no ha padecido jamás, ni en los últimos años bobos del aznarismo.

No hace falta siquiera comentar que el recurso del Gobierno al Tribunal Constitucional para que declarase ilegal el proceso separatista catalán no suponía la búsqueda de un respaldo legal para una acción dura, clara e inequívoca del Ejecutivo, sino un mecanismo de dilación, de huida de sus responsabilidades, típico de Rajoy, seguramente el Presidente del Gobierno peor preparado, en lo personal y en lo político que podía tocarle a España en la crisis separatista. Y nos ha tocado. A estas alturas, nadie cree que el Gobierno cuyo portavoz en materia de política interior es el ministro de Exteriores sea capaz de hacer absolutamente nada ante el separatismo de la Generalidad catalana, salvo allegar dinero y ganar tiempo… para Mas.

¿Y en que cree el PP si ya no cree en la Nación, en la Ley y en el Orden? Diríase que aspira a que los jueces gobiernen por ellos, quedándose con el disfrute de las prebendas del Poder que, eso sí, comparte con toda la casta política. Pero incluso para eso hay que hacer leyes aplicables. Y lo que ha hecho el PP es una LOMCE que no mejora prácticamente nada en Educación, una nueva Ley de Seguridad Ciudadana que es peor que la Ley Corcuera o de la patada en la puerta, y una nueva ley del aborto que jamás verá la luz del BOE. Eso sí, Gallardón presume de controlar ya a todos los jueces de relevancia política, del Supremo al CGPJ y del Constitucional a la Audiencia Nacional. ¿Y para qué, si no hay una política que aplicar, unos valores que defender, unos principios que mantener, una Ley y un Orden Público que respetar? ¿Para qué queremos jueces sin no tenemos Ley? ¿Para qué Gobierno si se niega a elegir, o sea, a gobernar?

El PP ha subido los impuestos más que lo que pedían los comunistas, ha politizado la justicia más que el PSOE, ha soltado a más etarras que ZP, le da a Mas dinero e impunidad para destruir España, ha perpetrado, para compensar su traición a las víctimas del terrorismo, una ley del aborto que disgusta a la mayoría de sus votantes y, como remate, deja indefensas a la Policía y a la Guardia Civil y, con ellas, a los ciudadanos. Votarle sin ser muy de izquierdas se está poniendo francamente difícil.

La trama del adoctrinamiento abertzale
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com 31 Marzo 2014

Recordarán ustedes, si han leído mis anteriores artículos, que hace menos de un mes yo denunciaba el pacto del PSN navarro con Bildu para derribar a la presidenta navarra, la señora Barcina.

Recordarán que yo afirmaba, con rotundidad y certidumbre, que había una estrategia del mundo abertzale para conquistar el poder en Navarra y lograr así el proceso de unificación con el País Vasco como fase previa para conseguir la independencia de Euskadi, en un devenir parecido al que está desarrollándose en Cataluña, es decir, sin el más mínimo respeto a la legalidad ni al Estado de Derecho.

Recordarán que yo escribía sobre el lamentable papel –yo diría papelón- de los socialistas navarros como tontos útiles en ese proceso, afortunadamente abortado por Rubalcaba, no sé si tanto por convicción o por mera estrategia electoral. Gracias a ese freno Navarra aún está controlada por los no nacionalistas, lo que no quiere decir que esté en buenas manos ni que sean especialmente hábiles para impedir el adoctrinamiento de la sociedad navarra, puesto en marcha desde hace tiempo por el espectro nacionalista-secesionista.

Pues bien, confirmando esas impresiones –más bien evidencias, aunque algunos se nieguen a admitirlas como realidad- el diario “El Mundo” informaba, hace unas fechas, de la estrategia de Sortu contemplado en un documento llamado “Euskal Herria bidean” por el cual pretenden lograr una “interacción política e institucional permanente entre el País Vasco y Navarra, y la diferenciación del territorio vasco respecto al resto del Estado francés. De forma ‘progresiva’ pero sin que nadie se descuelgue para que el proceso no acabe dividiendo a sus miembros”. En definitiva crear las bases socio-políticas e institucionales para configurar “Euskal Herria”.

En ese proceso contemplan la dinámica de la “unilateralidad” al estilo de CIU y ERC en Cataluña, con la “confrontación democrática” (sic) y la “desobediencia popular e institucional”, como “instrumento indispensable” para la “activación popular” y “la acumulación de fuerzas” En ese proceso establecen tres fases: En la primera la “resolución del conflicto”, en la que ETA desaparece dando la apariencia de una pacificación compatible con la narración abertzale con lo ocurrido y la equiparación de víctimas y verdugos. La siguiente sería la de “conformar el sujeto”, es decir Euskal Herria, para lo que necesitan la conquista de Navarra a ese efecto. La última de las tres fases sería la de la independencia, utilizando la primera fase como argumento para contribuir a la falsa expectativa de paz y normalización.

¿Y en todo este lío qué tiene que ver la educación –en realidad adoctrinamiento-? Decía yo también en varios artículos anteriores que el control de las escuelas, de los institutos y de la universidad ha sido el pilar clave, junto con la coacción política y social limitadora de libertades y derechos, y el control, así mismo, de los medios de comunicación, y socializadores culturales. Pero sobre todo el primer control, el de las aulas.

Es evidente que ese adoctrinamiento, en unos casos es burdo, y en la mayor parte de los otros sutil como una lluvia fina que ha ido calando, ha sido determinante.

Una acepción de adoctrinar, en el imaginario colectivo, es la de prefabricar la ofuscación del intelecto mediante la utilización del sofisma como método irracional del pensamiento, y el uso perverso de la falsedad como sistema de control mental de la población. Y en eso interviene más el “currículo oculto” que el explícito, es decir la interrelación de un profesorado revestido de los atributos del comisario político con sus alumnos, aunque un análisis detallado de los libros de texto nos proporcionaría abundante material como para ridiculizar el compendio de barbaridades administrado en las aulas.

Aristóteles dijo en su tiempo que “la irrealidad es decir que lo que es que no es, o de lo que no es que es; en contraposición a la verdad que es decir de lo que es que es, y de lo que no es que no es”

Gramsci, en la cárcel durante el dominio de Mussolini, escribió que la única vía y la única estrategia exitosa era la penetración y control de las instituciones educativas y culturales, para lograr el adoctrinamiento de la juventud, e imponer por la dinámica social el socialismo en Italia, mediante la religión marxista y cambiando la cosmovisión de la sociedad. No cabe duda que otros, después de él, tomaron buena nota de esto. Nacionalistas, socialistas y abertzales totalitarios de signo marxista-revolucionario han aprendido pronto esta lección. No hubiera calado en la sociedad navarra este ideario aberrante de no haber realizado pacientemente una práctica corrosiva de “entrismo” dentro de la red pública navarra y otras instituciones llamadas educativas como las ikastolas. Sobre todo en los modelos de inmersión lingüística.

Al contrario de lo que expresa la Declaración Universal de los Derechos Humanos que establece que “Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concordante a la educación elemental y fundamental. La educación tendrá como objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento de los derechos humanos y a la libertad fundamental. Los padres tendrán el derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos…” durante, ya, décadas se ha estado manipulando de forma estridente y descarada las conciencias de los niños y adolescentes para lograr configurar la cosmovisión colectiva, sin que nadie haya movido un dedo para impedirlo, y con la negligente ociosidad y omisión de quienes debieran haber tutelado el derecho de sus hijos.

Los ciudadanos contribuyen a sostener al Estado y a los partidos políticos. Son los ciudadanos los que tienen el derecho a ejercer su obligación de tutelar el proceso de educación de sus hijos, no a ser súbditos del Estado en cualquiera de sus formas.

Solo los gobiernos tiránicos recurren al adoctrinamiento para impedir el ejercicio de los ciudadanos a ser libres y de ejercer sus derechos, para lo que se requiere la conciencia de serlo y el conocimiento objetivo de las realidades que conforman su espacio cultural y su devenir histórico real, no el manipulado.

La sumisión, el sometimiento a estrategias de manipulación ideológica, y la coerción llevan a la esclavitud y al subdesarrollo.

La escuela adoctrinadora es proselitista, no plural y democrática.

Seduciendo a ingenuos se aborrega, se forma personalidades acríticas, ignorantes y ofuscadas, entorcadas en la miseria intelectual y en la irracionalidad.

www.educacionynacionalismo.com

No quieren hablar +
FÉLIX MADERO ABC  31 Marzo 2014

Hacen trampa los que invocan al diálogo y marcan los límites del mismo

EN vista de lo lejos que está Barcelona de Madrid y como consecuencia del imposible diálogo de Rajoy con un president instalado en la deslealtad institucional, la prensa catalana aparece como el único recurso para que lleguen los mensajes que Artur Mas no sabe, no puede o ¿quién lo sabe a estas alturas? no le dejan dar. No sabe uno cómo tomarse eso que ayer leí en la «La Vanguardia», que el próximo día 8 la delegación catalana que viene al Congreso a pedir luz verde para el referéndum de la independencia lo hará respetando las formas que marca la educación política y siempre con un mensaje conciliador. Cuentan que CiU, ERC e ICV quieren dar una buena imagen en Europa, que eso importa más que la votación cuyo resultado ya conocemos.

Para componer y ajustar los ánimos de dos partes opuestas, que eso significa conciliar, son necesarias algunas condiciones, y probablemente la primera sea el material a conciliar. Por muy formal que la delegación catalana se muestre, nadie puede conciliar la ilegalidad con la ley. Por mucho talante que exhiba la representación del Parlament en el Congreso, no hay persona capaz de acomodar un desafío basado en la secesión y en un rosario de hechos consumados con el ordenamiento jurídico. Ni siquiera la buena voluntad política permite semejante pretensión. Y por eso será rechazada con la fuerza de la ley y de la soberanía española ¿Y después qué? Si la consulta es irrenunciable, tal y como nos repiten Mas y sus satélites; si ninguna ley pasará por encima de la voluntad del pueblo catalán, como aseguran en ERC, ¿entonces qué? Invocar el diálogo habiendo marcado unilateralmente los límites del mismo es una trampa. Igual que apelar a la voluntad del pueblo catalán ignorando la pluralidad de una sociedad que acoge a catalanes que no quieren ser españoles, a catalanes que se sienten españoles y a los que literalmente se la bufa. Si queremos dar una buena imagen en Europa hablemos del futuro de España, porque de eso se trata. Hace 2.000 años Tito Livio escribió que en un pueblo libre es más poderoso el imperio de la ley que el de los hombres. ¡Qué modernos eran los antiguos!

No son pocos los que ven en el último fallo del TC puertas abiertas al diálogo y la cooperación para lo que la prensa conservadora catalana llama «una consulta sobre el vínculo de Cataluña con el Estado español». Debe de ser que las palabras independencia y secesión da miedo escribirlas y por eso hablan de vínculos. En cualquier caso, el diálogo sólo tiene un fundamento, la lealtad institucional. Y la cooperación otro, el respeto a la ley. El imperio de la ley. Que a estas alturas Artur Mas hable de la necesidad de actuar con inteligencia política no es más que la confirmación de que una mezcla de estulticia y mentiras nos ha traído hasta aquí. Cuentan que en la sede de ERC no paran de carcajear desde que escucharon a Mas juntar dos palabras: política e inteligencia. Si, eso, ya: la mejor imagen en Europa.

Galicia
Resistencia Galega: qué, quiénes, por qué
santiago ABC Galicia 31 Marzo 2014

Los líderes de esta banda terrorista gallega, con más de 130 atentados a sus espaldas, están en busca y captura

Resistencia Galega es el nombre de la única banda armada activa a día de hoy en España. Así lo confirmó la Audiencia Nacional en septiembre de 2013 a través de una sentencia pionera en la que condenaba a cuatro de sus miembros a penas de entre 10 y 18 años de prisión por terrorismo. En esta sentencia, el tribunal admite que RG es «una organización terrorista cuyo objetivo es lograr la independencia del territorio histórico de Galicia respecto de España, subvirtiendo para ello el orden constitucional, a fin de establecer unas señas de identidad gallega, en la defensa de la tierra y del medio ambiente, para lo cual justifican el empleo de la violencia contra las personas y los bienes como único medio de lograr su propósitos».

Su origen se remonta al 20 de julio de 2005, momento en el que se publicaba en la red el «Manifiesto de Resistencia Galega», un texto en el que se afirmaba que «lo relevante no es lo que se golpea, sino a quién se golpea» y que marca un punto de inflexión en la historia del terrorismo en la Comunidad. Tres días después y coincidiendo con la celebración del Día de Galicia, se produce un atentando contra una sucursal de Caixa Galicia en la capital gallega. En sus nueve años de historia, la banda no ha provocado ningún daño humano, aunque fuentes del Instituto Armado aseguran a ABC que el peligro ha estado latente en muchos de los atentados que han perpretado. «En el caso de la ollabomba que pusieron en un cajero cerca de Vigo había un colegio cerca. Si llega a explosionar un poco más tarde podía haber pillada a alguien», manifiestan.
3 millones de euros en destrozos

Un estudio elaborado por la Universidad Complutense de Madrid revela que, desde su aparición, la banda terrorista perpetró 137 atentados en la Comunidad gallega. También indica que los daños materiales ocasionados se elevan a los 3 millones de euros. Por su parte, fuentes policiales aseguran que Resistencia distribuye sus medios humanos en dos comandos bien diferenciados: el que actúa en la capital gallega y el que se ocupa de la zona de Pontevedra.

Con cuatro de sus miembros encarcelados y algunos de sus presuntos integrantes a espera de juicio, Antón García Matos y Asunción Losada Camba son considerados los máximos dirigentes de la organización. De ahí que pese sobre ellos una orden de busca y captura nacional y europea. Se cree que podrían ocultarse en Portugal, un país desde el que darían instrucciones al resto de la banda.
 


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