AGLI Recortes de Prensa   Viernes 4 Abril  2014

Un desmentido falaz
EDITORIAL Libertad Digital 4 Abril 2014

Los esfuerzos de la Casa Real para desactivar el revuelo causado con la publicación del libro de Pilar Urbano sobre el 23-F no han podido ser llevados a cabo de peor manera. En el Palacio de la Zarzuela han considerado que un documento suscrito por nueve colaboradores de Adolfo Suárez y su hijo mayor iba a desmontar las sospechas sobre la implicación del Rey en la llamada "Operación Armada", que finalmente desembocó en la astracanada del asalto al Congreso de los Diputados protagonizado por Tejero. Sin embargo, los tres puntos en que se fundamenta el citado documento constituyen una falsedad, adornada con dos comentarios irrelevantes sobre la cuestión esencial acerca del verdadero papel del Rey en ese golpe de timón, que implicaba la salida de Suárez de La Moncloa y la constitución de un Gobierno de Concentración, con representantes de las principales fuerzas parlamentarias presidido, por un militar.

En contra de lo que el presunto desmentido afirma en su primer apartado, es imposible que el Rey fuera ajeno a los planes del General Armada a tenor de las numerosas reuniones mantenidas por ambos, documentadas fehacientemente, que arrancan a comienzos de julio de 1980, siete meses antes del intento de Golpe de Estado. El interés del Rey por traer a Madrid al General Armada de su destino en Lérida y los encuentros de ambos prácticamente a diario en las fechas inmediatas al 23-F son igualmente incuestionables. Lo mismo cabe decir de los contactos de Armada con representantes de las principales fuerzas políticas, con Enrique Mújica en papel destacado en representación del PSOE, cuyo Secretario General, Felipe González, iba a convertirse en vicepresidente del Gobierno de unidad previsto en esa conjura esencialmente palaciega. Calvo Sotelo se postula entonces como sustituto de Armada para presidir el futuro Ejecutivo y dar un mejor encaje constitucional a la operación, pero esa es una variante sobrevenida sobre el plan inicial que contó, sin la menor duda, con el conocimiento del Rey y el apoyo de la clase política del momento, cuyo resentimiento contra Adolfo Suárez se ponía de manifiesto a diario con la mayor crudeza. Pero es que, además, si el Rey ignoraba los manejos de Armada, ¿por qué le prohibió entonces explicar el contenido de las frecuentes conversaciones entre ambos en el Juicio de Campamento seguido contra el General y el resto de implicados en el intento de Golpe de Estado?

Con esta evidentísima falsedad en el punto central del comunicado el valor probatorio del documento queda desmontado por completo. Tal vez por ello los colaboradores de Suárez se adornan a continuación con dos afirmaciones supuestamente tajantes sobre la intentona de Tejero que, como resulta evidente a poco que se atienda al curso de los hechos, no es más que el desenlace chusco de una operación de mucho más calado que el Teniente Coronel ni es capaz de comprender y hace fracasar con su empecinamiento.

El desmentido respaldado por la Casa Real pretende también salir al paso de las afirmaciones del libro de Pilar Urbano acerca de las malas relaciones entre el Rey y Suárez, destacando "la lealtad, el respeto recíproco en lo institucional" y la "amistad sincera y profunda" entre ambos. Sin embargo, el propio Adolfo Suárez dejó constancia de sus diferencias con el Rey en conversaciones posteriores con personas de de su confianza, como Luis Herrero. Más allá de la literalidad de los textuales empleados por Pilar Urbano para su relato, más o menos novelado, ese duro enfrentamiento entre el Rey y Adolfo Suárez los meses previos al golpe existió.

Si algo queda demostrado en todos los sucesos ocurridos en el inicio convulso del año 1981 es la lealtad de Adolfo Suárez a la Constitución y la democracia, enfrentándose al Rey y a la clase política del momento. Suárez era presidente por elección de los ciudadanos españoles y en tal calidad tenía no sólo el derecho, sino también la obligación, de dirigir la política del país al frente del Gobierno de la nación. Sorprende por tanto que su propio hijo se haya prestado a este linchamiento de Pilar Urbano, cuyo libro exalta la figura política de Suárez, su lealtad y sus convicciones democráticas, tal y como el pueblo español ha reconocido abrumadoramente en los actos organizados para honrar la memoria del primer presidente democrático de España con motivo de su fallecimiento.

Que no lo celebren mucho
Kiko Méndez-Monasterio www.gaceta.es 4 Abril 2014

A Bolinaga le han puesto de cara a la pared en su casita, le han dicho malo, malo, malo, eso no se hace, si vuelves a matar a un guardia civil te quedas sin postre. Para Esperanza Aguirre están levantando un patíbulo en la Puerta del Sol, y sólo se discute si hay que aplicarle garrote, hacha o soga, mientras la multitud tuitea los mejores momentos previos a la ejecución, con ese entusiasmo de la masa por hacer astillas del árbol derribado. Aunque es más prudente decir presuntamente derribado, que de Esperanza Aguirre lo único que que se puede afirmar con certeza es que ganaría el reality de Supervivientes.

La política madrileña que hizo añicos el cinturón rojo se ha ganado tantos enemigos -fuera y dentro de su partido- que sabe que no puede esperar ni un atisbo de misericordia. Van a arrojar sobre ella toda la bilis que se han tragado durante tantos años, desde que inauguró el discurso de la derecha desacomplejada, el único que descoloca a un adversario acostumbrado hasta entonces a quitar o poner los puntos del carnet de demócrata. De momento, del de conducir no le va a quedar ni uno, supongo.

En Ferraz deben estar descorchando cava con un alegría desbordada y comprensible. En Moncloa también, porque saben que Esperanza ejercía como verdadera jefa de la oposición, y era más temible que media docenas de Rubalcabas. Pero si en Génova se apuntan al festejo -que lo están haciendo seguro- me temo que se equivocan. Si de verdad el incidente acaba con la carrera política de Aguirre, el PP podría perder uno de sus pilares más sólidos, y no está el edificio para hacer muchos equilibrios, que para las europeas todavía no saben si presentar a Cañete o a Hernández Mancha, tal es el déficit de nombres con tirón en las urnas. El electorado popular no palpita de emoción con Ana Botella, ni sus juventudes se forran las carpetas con esas fotos que se hizo Soraya en plan Carla Bruni. Tampoco corean el nombre de Montoro, ni el de Alfonso Alonso, ni el de Cifuentes como si fueran el de la BBC del Bernabéu. Sucede que una parte -importante- de los votos del PP se debe a que en la macedonia mal ligada que es ese partido se encontraban tropezones del discurso de Esperanza. Y, como ella, esos votantes no se resignaban a dar por perdidas sus siglas entregándoselas para siempre al centro reformismo progre y tecnocrático del ticket Rajoy-Santamaría. Así que, aunque ahora el rencor les ciegue, lo cierto es que la torpe discusión de Aguirre con el guindilla no es una gran noticia para la jerarquía popular. En la caja de puros que acaba de abrir Mariano -esa que guarda para las ocasiones especiales- debería estar escrita una advertencia: Las autoridades populares advierten que las derechas son plurales, y que fumarse las diferencias puede provocar soledad excesiva.

De hecho, los únicos que tiene motivos para encargar una misa de acción de gracias son Alejo Vidal Quadras y Santi Abascal, que acaban de fortalecer su partido y su discurso sin tener que decir una palabra.

La "memoria democrática" de Andalucía.
José Utrera Molina. Internet 4 Abril 2014

Siento verdadero dolor al insistir sobre una cuestión que martillea continuamente mi conciencia y lastima sensiblemente mi corazón. El gobierno social-comunista de la Junta de Andalucía ha decidido dar un paso más en el proyecto de ingeniería social iniciado por el gobierno Zapatero -y mantenido con enorme irresponsabilidad por el actual gobierno del Partido Popular-, consistente en la manipulación institucional de la historia con fines políticos y su imposición coactiva, prescindiendo del método científico y vulnerando la neutralidad y el espíritu crítico que debe presidir la labor del historiador.

Hago referencia al proyecto de Ley denominado esta vez de “Memoria Democrática” y a la adopción de diversas disposiciones sectoriales que la acompañan, algunas de las cuales alcanzan cotas inimaginables de cinismo y falsedad histórica. Recientemente, la Consejería de Administración Local de la Junta adoptó un acuerdo declarando treinta y cuatro lugares de “Memoria Histórica de Andalucía”. Entre ellos se menciona la antigua prisión provincial de Málaga que, según el citado decreto, «cumplió con los objetivos de reinserción del gobierno republicano» y que, «sobre todo a partir de la ocupación franquista el 8 de febrero de 1937», se convirtió en un centro de terror y sufrimiento. Ignoro el significado que para la Junta de Andalucía tiene el término «reinserción», pero por mi edad he conocido cientos de familiares de hombres, mujeres y niños reinsertados durante la dominación roja de Málaga. Algo más de 2.600 reinsertados durante el año 1936 que jamás volvieron a ver la luz del día.

No aparece, entre los lugares de memoria señalados, el sitio donde la turba asesinó, arrancó los ojos y mutiló salvajemente al Capitán Agustín Huelin, sometiendo a su cadáver a las más bajas humillaciones. Tampoco figura el lugar del Camino Nuevo en el que, noche tras noche, se fusilaba a decenas de malagueños desafectos al frente popular y a sacerdotes –algunos aún imberbes- que no tenían más demérito que haber sido fieles a su vocación, y en el que a la luz del día siguiente acudía una macabra romería para escupir y profanar los cuerpos sin vida de unos fascistas que ni siquiera sabían que lo eran. No me lo ha contado nadie. Yo lo viví con diez años y aún resuenan en mis oídos las descargas de los fusiles, los tiros de gracia y las risas y aspavientos de una turba enloquecida. Y así podría seguir, hasta llenar páginas de horror de aquellas fechas que, en mi ingenuidad, creí superadas para siempre.

La Junta de Andalucía –la del 46% del paro juvenil- se apresta también a imponer el estudio del «franquismo» (más bien su visión manipulada del mismo) a los niños andaluces, aleccionándoles con una clara y bastarda finalidad política. Y en las páginas de ABC, el designado Director General de la “Memoria democrática” –eufemismo con el que se trata de encubrir al moderno comisario político- amenazaba abiertamente a la Iglesia Católica con eliminar cualquier vestigio de la contienda de Iglesias y Conventos, olvidando que las principales huellas de la guerra civil yacen silentes en las tumbas de los más de 7.500 religiosos asesinados por los que ahora son llamados «defensores de la legalidad republicana».

Y me pregunto si alguien en su sensatez podrá parar esta increíble inmoralidad. Recuerda Joaquín Leguina en su libro “Zapatero el gran organizador de derrotas”, que he leído con honda admiración, que en la Tribuna de las Cortes, un día de octubre del año 1977, el líder de Comisiones Obreras, Marcelino Camacho, hablando en nombre del Partido Comunista, refiriéndose al espíritu de reconciliación que había de presidir la transición, pronunció las siguientes palabras: “Hoy no queremos recordar el pasado porque hemos enterrado a nuestros muertos y a nuestros rencores”. Me pregunto si esta afirmación tan contundente como aleccionadora encontrará alguna vez eco en el corazón de los desalmados que pretenden volver a recordar una tragedia que para el bien de todos tratábamos de dejar en la tribuna de la historia, para que sólo ella, desde la serenidad que otorgan los años, se encargue de otorgar la razón a quien la tuvo y arrancarla de cuajo a aquellos que la han utilizado a su favor.

Como yo soy testigo de todo aquello, con mis ochenta y siete años puedo decir bien alto que es mentira que el Alzamiento Nacional fuera una asonada de militares codiciosos y resentidos. Soy testigo de que fue el pueblo el que se levantó en armas contra el terror organizado por el Frente Popular dominado por el comunismo estalinista, que amenazaba con destruir el propio ser de nuestra nación. Son palabras de Julián Besteiro, no mías: “La verdad real: estamos derrotados por nuestras propias culpas: estamos derrotados nacionalmente por habernos dejado arrastrar a la línea bolchevique, que es la aberración política más grande que han conocido quizás los siglos... La reacción contra ese error de la República de dejarse arrastrar a la línea bolchevique la representan genuinamente, sean los que fueran sus defectos, los nacionalistas (es decir, el bando llamado “Nacional”, capitaneado por Franco), que se han batido en su gran cruzada anti-Komitern.”

En mi propia carne, torturando mi sangre, están todavía los sucesos de la guerra civil, que, rompieron en pedazos la familia de mi madre como la de muchos miles de españoles. Hora es ya de dejar de remover los muertos y mirar al futuro.

Pero si vamos a tolerar que una de aquellas Españas imponga su verdad después de ochenta años, reclamo el derecho a defender a los miles de hombres y mujeres que levantaron la bandera de la hidalguía y de la libertad de España en la llamada zona nacional, sin condenar y zaherir a los que lucharon por su ideal en la trinchera contraria. A lo largo de mi vida política, con cerca de 900 intervenciones públicas, jamás utilicé una palabra de reproche a los vencidos. Quise siempre unir en una nueva España a los hijos de los que mataron con los hijos de los que murieron. Por eso ahora tengo derecho a denunciar lo que considero un miserable intento de las instituciones de dividir otra vez a los españoles en buenos y malos.

Todo esto lo escribo cuando he llegado al paroxismo de mi indignación. ¿Cómo es posible que pueda permitirse un falseamiento de la historia tan lleno de cinismo y de desvergüenza?. ¿Cómo es posible que me encuentre sólo en mi denuncia cuando están aún vivas tantas voces que debiendo unirse a la mía, permanecen cobardemente silenciosas? ¡No lo entiendo!. La agresividad con que se muestran los llamados apóstoles de la reconciliación, que no son otra cosa que sembradores de la discordia, debe tener un mentís rotundo por parte de todos aquellos que hemos presenciado aquella tragedia y que ahora la tratamos con noble consideración. Y mis palabras no son el producto de ningún resentimiento, sino el recuerdo de una realidad dolorosamente vivida. ¡Me duele España!.

Los que aprendimos el patriotismo con notas de dolor y con afán de perfección, no podemos permanecer impasibles ante lo que constituye una ignominia que nos lleva irremisiblemente a una sociedad indecente que la gran mayoría de los españoles no nos merecemos. Tenemos derecho a alzar nuestra voz enronquecida, después de tantas provocaciones y pedirle a Dios que España encuentre alguna vez la paz y el sosiego que necesita para conquistar su futuro.

JOSÉ UTRERA MOLINA. Ex-Ministro

El poder de la contricción
HERMANN TERTSCH ABC 4 Abril 2014

En España no estuvimos lejos en la transición de conseguir esa sana y restauradora visión de nuestro propio pasado

PUBLICABA ayer ABC un artículo de Israel Viana sobre «los Gobiernos que asumieron sus atrocidades». Enumeraba diez casos de reconocimiento de culpa y contrición pública y oficial de Estados por crímenes e injusticias colectivas cometidas en el pasado. Se relataban las culpas de Alemania, Hungría, Irlanda, Gran Bretaña, Japón o el Vaticano que llevaron a pedir perdón a víctimas del pasado. Comenzaba con el caso de Suecia y sus prácticas contra la población gitana. Con un programa eugenésico de esterilización no muy diferente al de otros países en la fiebre de la llamada higiene social y racial de las primeras décadas del siglo XX. Que alcanzaría su delirante y monstruosa culminación en el nazismo. El Gobierno sueco pide ahora perdón a las víctimas. ¿A quién sirve? A las víctimas obviamente no. Sirve a la sociedad y el Estado, su autoestima y su propia calidad.

El ejercicio de contrición más masivo de la historia es el alemán. Por razones obvias. Las dimensiones del horror fueron tales, que en los primeros tres lustros después de la derrota apenas se movió nada. Todo volcado a la reconstrucción, huida en el trabajo, a la vergüenza, a la ocultación, al silencio. Primaba la descalificación impuesta. Tuvo que llegar a la edad adulta la primera generación no educada en el nazismo para que se pusiera en marcha un fenómeno sin precedentes, la «Vergangenheitsbewältigung», la «superación del pasado», un proceso surgido del seno mismo de la sociedad alemana.

Era lo contrario que lo habido siempre tras la guerra. No había que olvidar. Ni saldar cuentas. Ni revancha. Ni osar justificar lo injustificable. Se inicia con los procesos de Auschwitz, el primero en 1963. Ya no era la cúpula hitleriana juzgada por los vencedores en Nuremberg. Era el Estado alemán que juzgaba y condenaba a alemanes «comunes», piezas de la maquinaria del crimen industrial. En aquel lustro de 1963/68 de juicios consecutivos de Auschwitz en Frankfurt, se sentaron las bases para la lenta cura de la sociedad. Para una mirada limpia al pasado. Se hizo sobre todo en la escuela. No sin conmoción y serias tensiones generacionales.

No hay mejor educación antitotalitaria que la que muestra al niño lo fácil que es convertir a la propia sociedad en una masa a la vez fanática e indolente, cobarde y suicida. Frente a la exaltación incondicional de la tribu, se fomentó la conciencia de que los propios, los más cercanos y humanos, fueron capaces de terribles crímenes. La suprema responsabilidad de una ciudadanía, se inculcó al niño, es vigilar e impedir que nadie incurran en culpa en su nombre.

Es lo opuesto al victimismo nacionalista, a la culpabilización ajena, a la huida permanente de la responsabilidad y su atribución al otro. Los países más libres y serenos son aquellos que miran con verdad a su pasado. Los que han reconocido sus culpas. Los más agresivos y enfermos son los que se obstinan en acusar a otros de sus propios crímenes y su suerte. Aquí en España no estuvimos lejos en la transición de conseguir esa sana y restauradora visión de nuestro propio pasado.

Se habló de que todas las víctimas eran de todos los españoles y todos los crímenes también. De que la terrible tragedia colectiva que nos había partido en dos, nos debía unir para siempre. En contrición común. Pero irrumpió con brutalidad en nuestra historia presente la llamada a la revancha y la mezquindad ideológica. De la idealización de los propios y la demonización del contrario. Aquello destrozó el sueño de una historia común que nos uniera en el luto compartido tanto como en un proyecto de futuro. Y nos secuestró el presente.

Cataluña traducida
Juan Pérez www.cronicaglobal.com 4 Abril 2014

Desde que Orwell inventó el concepto de neolengua, y una concreta, para la sociedad descrita en su novela 1984, una clásica distopía -voz esta, por cierto, que ni el IEC ni la RALE se aprecian de incluirla en sus diccionarios de referencia, por el talante conservador y poco amigo de innovaciones que comparten ambas entidades-, heredera indiscutible del Mundo feliz de Huxley, no son pocos los gobiernos de todo el mundo, sin distinciones de sistemas de gobierno, a pesar de que es más empleada en sociedades sometidas al totalitarismo, que han recurrido a la neolengua para tratar de establecer una lectura de la realidad que sea, en verdad, una creación de la misma. Lo que sucede, sin embargo, es que estos intentos de creación son llevados a cabo por gente poco creativa, nada sutil, muy incompetente y torpe, y su intento se acaba convirtiendo en un ridículo espantoso que causa vergüenza ajena, e indignación.

Conviene pasar de la teoría a los hechos y advertir cómo en la Cataluña de nuestros días se ha instaurado una neolengua cuya traducción es justo y necesario que sea conocida por todo el mundo, para advertir del sutil intento de dominación política que esconde detrás

Tener una neolengua como herramienta de acción política, aunque sea construida a partir de una lengua minoritaria con ínfulas de mayoritaria y con delirios de grandeza de algunos de sus hablantes -afección común de los pobres de espíritu- quiere decir que todos los mensajes se tienen que traducir para poder entenderlos como es debido y no caer en el error inmenso de tomar algo por el que en realidad no es. Necesitamos, pues, un truchimán o trujamán de bolsillo que nos permita traducir de la neolengua a la lengua empleada por todos. No es un juego, sino algo bastante serio como para denunciarlo -la creación de este neolenguatge perverso- como intento de subversión de la realidad con la finalidad evidente de llegar a una dominación política al margen de la voluntad mayoritaria de los ciudadanos libremente expresada de acuerdo con la legalidad vigente, porque, una vez creada la neolengua, quienes no la comparten quedan excluidos del grupo que la toma como señera de identidad deriática, valga el neologismo. El trabajo traductor, a menudo, no es fácil, a tenor del proceso de enmascaramiento del referente real que se lleva a cabo con el objeto de hacer aparecer el nuevo concepto casi como surgido de forma espontánea y natural, como corolario de unos hechos deseados, queridos, más que propiamente reales.

Lo que conviene, por lo tanto, es pasar de la teoría a los hechos y advertir cómo en la Cataluña de nuestros días se ha instaurado una neolengua cuya traducción es justo y necesario que sea conocida por todo el mundo, para advertir del sutil intento -¡ay, aquella Invassió subtil tan preclara de Calders!- de dominación política que esconde detrás, sobre todo hacia los ciudadanos que tienen como lengua materna la otra lengua oficial de la comunidad, inexistente, despreciable y anomalía histórica -anomalía que los xenófobos de entre ellos extienden a sus hablantes- para la totalidad de usuarios de la neolengua del poder regional. Así pues, conviene tener muy claro qué quieren decir ciertos usos lingüísticos que lo tienen todo de máscara y fachada detrás de las cuales se esconde el fruto del huevo de la serpiente:

Generalidad, es decir, Particularidad, el gobierno de un puñado por un mandato, los suyos.

Medios de comunicación públicos, esto es, Medios de alienación y agitprop de uso privado del gobierno.

Prensa libre, es decir, prensa sometida a satisfacer la complacencia de quienes otorgan las subvenciones con dinero público.

Sociedad civil, es decir, pesebrismo y fondo de reptiles.

Derecho a decidir, aberración conceptual con que se quiere esquivar un derecho inexistente en nuestro ordenamiento jurídico: el derecho de autodeterminación.

Elecciones plebiscitarias, fatua pamplina que incluye la clásica contradicto in adiecto que conocen incluso nuestros poco preparados bachilleres del fracasado modelo educativo de éxito...

DUI (Declaración unilateral, tartamuda, de la in, inde, independencia), que quiere decir exactamente CdE, es decir, Golpe de estado.

Consulta sí o sí, que es tanto como mesas petitoria del voto caritativo por el amor de la madre patria, este andrógino platónico; mesas que serán colocadas en la calle bajo el amparo de una ley autonómica que de ningún modo garantiza una vinculación legal de la consulta con una toma de decisión posterior orientada a la creación de una nueva legalidad que, además, sólo llegaría a constituirse como tal mediante el hecho -altísimamente improbable- del reconocimiento ajeno.

Legalidad democrática, es decir, por encima de constituciones, de elecciones y de la soberanía popular, el dividido partido gobernante decide qué es y qué no es democrático en el ámbito del territorio donde ejerce sus competencias autonómicas actuales, definidas por la Constitución española, única instancia política que justifica su presencia al frente de la autonomía.

Consejo asesor para la transición nacional, o sea, una pandilla de amigos nacionales que con ademán de momento histórico, muy del gusto del transcendentísimo presidente de la Particularidad, le dicen aquello que quiere escuchar, con total solemnidad nacional.

País vecino, es decir, el resto de España, antes el Estado español, expresión esta última caída en desuso por la ambición secesionista que busca la creación del Estado catalán.

Cataluña, nuevo estado de Europa, quiere decir exactamente... ¡nada!, ¡no quiere decir nada!, son las palabras encarnadoras del vacío más evidente. Porque, muy a menudo, la neolengua se especializa en darle el cuerpo de las palabras a la inexistencia de realidad, a su ausencia, al agujero, a la nada.

Proceso, alusión paradójicamente dinámica a una voluntad estática, y valga la anfibología neológica.

Hacienda propia, único de los casos en que el sentido literal se impone al sentido figurado de la expresión común: propia quiere decir que se quedan el dinero público para autogestionarlo, palabra que descompuesta preceptivamente significa: auto: yo mismo; y gestionar: apropiarse.

Et sic de caeteris.
Orwell, de hecho, no inventó nada, porque desde los tiempos de los escribanos del antiguo Egipto, sabemos, como nos lo recordó Lewis Carroll, que aquello importante, en cuanto al lenguaje, no es tanto qué significan las palabras, sino quién manda.

El BCE reprocha a España "retrasos injustificados" en reformas "menos ambiciosas" de lo pactado
Los hombres de negro denuncian los retrasos en la liberalización del sector servicios. “Los altos niveles de deuda y la necesidad de desendeudamiento en el sector público y privado ponen un tope al crecimiento a medio plazo y mantienen la economía en una situación vulnerable”, afirma el BCE.
Javier Ruiz www.vozpopuli.com 4 Abril 2014

El examen que los hombres de negro han hecho al país tras terminar el programa de rescate del sistema bancario aprueba prácticamente todo lo que –según dice—se “pactó” con el Gobierno. Pero en el último párrafo de su dictamen concluye: algunas reformas como la liberalización de servicios profesionales están sufriendo “retrasos” y están resultando “menos ambiciosas de lo planeado”.

"Los altos niveles de deuda mantienen la economía en situación vulnerable", dice el BCE

Los hombres de negro del BCE visitaron España junto a los enviados de la Comisión Europea entre los días 24 y 28 de marzo y volvieron al país el siguiente día 3 de abril en una serie de encuentros con responsables del Gobierno a los que acudió también un equipo del Mecanismo de Estabilidad Financiera bancaria. Su conclusión es que ha comenzado la producción ha comenzado a recuperarse pero que la economía sigue en situación “vulnerable”.

El comité de expertos internacionales valora la iniciativa de consultar a los expertos por la reforma fiscal, tal y como el propio BCE sugirió al Ejecutivo, y asegura que el cumplimiento del objetivo de déficit "está al alcance". Sin embargo, añade que "los altos niveles de deuda y la necesidad de desendeudamiento en el sector público y privado ponen un tope al crecimiento a medio plazo y mantienen la economía en una situación vulnerable”.

Desafío para la banca

En cuanto al sistema bancario, el BCE escribe que “el gran desafío para la banca española es la presión en sus menguantes márgenes de beneficio como consecuencia de la caída de los volúmenes de intermediación y el deterioro de la calidad de sus activos”. Ante esa situación, el Banco Central Europeo recomienda “vigilancia desde cerca y mayores colchones de capital”.

El nuevo plan de proveedores pincha una burbuja de impagos de administraciones públicas cercana a 4.000 millones
Ayuntamientos y Comunidades Autónomas habían vuelto a acumular facturas impagadas a los grandes grupos de servicios por un valor superior a los 4.000 millones de euros, toda una muestra de que el espíritu del primer plan de proveedores quedó en el olvido.
Raul Pozo www.vozpopuli.com 4 Abril 2014

El segundo plan de proveedores, que se puso en marcha en el último trimestre del pasado año, ha acabado con una burbuja de facturas impagadas que volvía a amenazar con colapsar los cajones y archivadores de ayuntamientos y comunidades autónomas. Las grandes empresas proveedoras de servicios habían acumulado cobros pendientes de pago valorados en más de 4.000 millones de euros.

La prolongación del plan ha evitado males mayores en las cuentas de las compañías y ha impedido que el tamaño de la burbuja creciera hasta cotas insostenibles. Sin embargo, no todo son buenas noticias. Este volumen de impagos se ha generado en apenas dos ejercicios, lo que prueba que las administraciones públicas no han variado un ápice su política de retrasar en demasía los pagos por los servicios prestados, lo que ocasionó precisamente la puesta en marcha del plan inicial.

El objetivo de esta medida era no sólo evitar que la burbuja de impagados generada inicialmente no fuera a más sino también que no volviera a producirse una situación como ésta.

No obstante, la rapidez con la que ha vuelto a generarse tal cantidad de impagos por parte de las administraciones públicas pone de manifiesto que éstas han hecho oídos sordos al espíritu de la medida puesta en marcha por el Gobierno.

Sin acortar los plazos de pago
Otro de los problemas que está por resolverse es la demora en el pago de aquellas facturas que llegan a satisfacerse. En este caso, los ayuntamientos están siendo especialmente ineficaces a la hora de tratar de acortar los plazos de pago, una circunstancia que siguen pagando los proveedores de servicios, especialmente los de menor tamaño, cuya situación en el pasado ha llegado a ser insostenible por los impagos de las administraciones públicas y también por los retrasos.

Una buena parte de los ayuntamientos comenzaron a acumular nuevamente facturas sin pagar incluso antes de que se ejecutara el primer plan de proveedores con lo que cuando los importes de las facturas antiguas fueron satisfechos ya se había generado una pequeña deuda proveniente de las nuevas.

Éstas dejaron de satisfacerse desde comienzos de 2012, cuando el primer plan de proveedores ya se encontraba en una fase avanzada. De esta forma, la nueva burbuja que comenzó a generarse comenzó a crecer sin freno.

Ofensiva de las víctimas para que los etarras «arrepentidos» ayuden a los jueces sin mentir *
j. pagola / madrid ABC 4 Abril 2014

Solo los presos de la «vía Nanclares» podrían contribuir a resolver 83 asesinatos

Las víctimas se han propuesto dos objetivos prioritarios: que futuras generaciones conozcan lo que han sido 50 años de terrorismo —el «relato»—, y que no haya resquicio de impunidad para quienes lo han practicado. Ven como un «triunfo» la prisión domiciliaria decretada contra Bolinaga, aunque Dignidad y Justicia, que se va a personar en la causa, asegura que su pretensión es que cumpla condena en la cárcel, para lo que pedirá nuevos informes médicos.

Han conseguido ahora que se investigue el asesinato de Antonio Ramos, perpetrado el 8 de junio de 1986. Ello, pese a que los primeros informes de la Guardia Civil, que ya involucraban a Jesús María Uribetxeberria Bolinaga como autor material de los disparos, obraran en poder de la Audiencia Nacional desde julio de 1997, cuando fue detenido. Fuentes consultadas por ABC consideran que el caso ha «hibernado» durante todo este tiempo por «desidia, incompetencia, negligencia...» del Ministerio Público. Ahora, la reapertura de este sumario puede ser el punto de partida para que se reactiven otros.

El «informe Portero» de septiembre pasado, que han movido a la Fiscalía a desempolvar el atentado contra Antonio Ramos, cita además de a Bolinaga a 16 presos acogidos a la «vía Nanclares» que podrían contribuir al esclarecimiento de un total de 83 asesinatos. El Ministerio Público ya está informado al respecto y trabaja con la Policía y la Guardia Civil. Unos casos se presentan más fáciles que otros de cara a su resolución, porque hay sólidos indicios.

Por ello, las víctimas entienden que es fundamental la colaboración de quienes participaron en esos asesinatos, como autores materiales, inductores o cómplices. En este sentido, fuentes antiterroritas aseguran a ABC que, en realidad, esos más de 300 asesinatos que se aluden sí están esclarecidos, porque «se sabe quiénes lo cometieron. Lo que ocurre es que hacen falta pruebas más concluyentes que sean admitidas por los tribunales».

En el caso de Bolinaga se ha comenzado a investigar el asesinato que reúne contra él un mayor número de indicios. Pero podría estar implicado en otros nueve más, además de los tres guardias civiles que mató y por los que ya fue condenado. Cuatro de esos atentados, perpetrados entre 1995 y 1997, no han prescrito y podrían ser investigados en breve. En aquellos años, Bolinaga tuvo mucho peso en ETA y de hecho fue él quien implicó al cabecilla «Iñaki de Rentería» como autor intelectual del secuestro de Ortega Lara, aunque más tarde el juez Pedraz consideró que no había pruebas.

Kepa Pikabea, que disfruta de numerosos beneficios penitenciarios, puede disponer de información de primera mano para esclarecer hasta 36 asesinatos. Algunos no han prescrito. Por ejemplo, la muerte del del guardia civil retirado Juvenal Villafañe. Tampoco el atentado que costó la vida al agente José Díez, en febrero de 1979, ya que no se archivó hasta 2013. Precisamente, el pasado 26 de marzo el exagente Miguel Ángel Madariaga, gravemente herido en esa acción, se fue a la cárcel de Zaballa, con el apoyo de Covite, para interrogar a Pikabea. El etarra negó su participación, aunque confesó ser el autor material del asesinato de Carlos García, ya prescrito. José Miguel Latasa, «Fermín», «podría esclarecer 21 asesinatos; Carmen Guisasola, 17..



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Un silencio ominoso que condena a Bolinaga
Editorial El Mundo  4 Abril 2014

EL ETARRA Bolinaga, enfermo terminal según los informes médicos que le hicieron ya va para dos años, se negó a declarar ayer ante el juez, aun cuando se le dio la posibilidad de hacerlo por videoconferencia para no obligarle a desplazarse a la Audiencia Nacional. El carcelero de Ortega Lara había sido requerido para responder por el crimen del guardia civil Antonio Ramos, cometido en Mondragón en 1986, que le llevará, con toda probabilidad, a tener que sentarse de nuevo en el banquillo. El silencio de Bolinaga es un silencio abominable que demuestra que fue un error excarcelarlo, puesto que podía seguir su tratamiento sin salir de prisión. Jamás se ha arrepentido de sus crímenes ni ha renegado de ETA. Ayer tuvo la ocasión de colaborar con la Justicia, de disculparse por el daño cometido y ayudar a resolver un caso que aún sigue mortificando a la familia del agente asesinado. Prefirió, sin embargo, mantener la boca cerrada, demostrando su desprecio hacia las víctimas. El juez ha decretado el endurecimiento de sus condiciones. A partir de ahora sólo se le permitirá salir de casa acompañado por la Ertzaintza para sus revisiones médicas. Sin embargo, lo justo sería devolverle a prisión, de donde nunca debió salir.

Bolinaga y amigos
Federico Jiménez losantos El Mundo  4 Abril 2014

HACE casi dos años, el Gobierno de Rajoy soltó al etarra Bolinaga, secuestrador y torturador de Ortega Lara durante año y medio, al que había dejado de dar de comer tres días antes, y cuyo paradero se negó a revelar a los agentes que lo detuvieron en la nave donde estaba camuflado el zulo. Tan dispuesto estaba a dejar morir al que durante tanto tiempo se entretuvo en ver sufrir, que a Ortega sólo le salvó el olfato de un agente que, como en las películas de serie negra, volvió sobre sus pasos después de registrar palmo a palmo y haber abandonado la nave, porque algo, una línea en el polvo, una leve mancha, uno de esos sutiles desajustes geométricos que sólo intuye el buen policía, no le cuadraba. Y lo encontró.

Sin ese talento de sabueso, Ortega Lara hubiera muerto de hambre. Ni siquiera el sanguinario De Juana Chaos, liberado por Zapatero y Rubalcaba tras ponerse en huelga de hambre, puede presumir de la ferocidad de Bolinaga, que nunca se ha arrepentido ni ha pedido perdón a sus víctimas. Además del secuestro y tortura de Ortega Lara, se le atribuía la participación en otros tres atentados. Pero hace poco apareció el sumario de un caso no prescrito, el del asesinato del guardia civil Antonio Ramos, que Garzón no tramitó como debía en 1998. El juez Moreno, gentil, lo ha interrogado por videoconferencia y ha ordenado prisión incondicional... en su casa. Dónde mejor va estar un preso.

La suelta de Bolinaga, preludio de la suelta masiva de etarras con la excusa de la sentencia del caso Parot, fue argumentada por Fernández Díaz diciendo que, según el informe forense, le quedaban unos días, tal vez pocas semanas de vida y que no dejar que muriese en su casa sería un acto de prevaricación. Cuando la suelta de De Juana, el Gobierno del PSOE esgrimió motivos humanitarios, y Patxi López dijo en la tele: «Lo importante es que Iñaki no se muera». Qué se va a morir. En cuanto a Bolinaga, por ahí anda, gordo y lustroso, tras demostrarse que el informe forense en el que se escudó Fernández Díaz nunca se realizó. Ayer, Daniel Portero denunció en Libertad Digital que Bolinaga podría haber participado -o podría ayudar a esclarecer- nueve asesinatos. El Ministerio del Interior y el de Justicia deberían explicar por qué se empeñan en que Bolinaga siga siendo un monumento a la prevaricación.

Cataluña
Cómo acabará la bullanga catalana
José García Domínguez Libertad Digital 4 Abril 2014

Nuestros pobres nacionalistas, gentes sentimentales tan dadas a la lírica del mecherito encendido en los conciertos de Lluís Llach, gustan de fantasear con su propia plaza de Tahir, su Maidán particular. Al punto de que incluso Mas en persona llegó a augurar no ha mucho una contienda callejera apocalíptica, a la ucraniana, en caso de no ver satisfecho su capricho consultivo. Los sueños, ya lo dijo el clásico, sueños son. En el muy prosaico mundo de la realidad, sin embargo, el único motín de Esquilache con acento catalán del que hay noticia terminó con los secesionistas corridos a gorrazos por los indignados locales. Recuérdese el no muy gallardo "Auxili!" de aquel tribuno convergente ante el riesgo eventual de recibir alguna colleja por parte de unas señoritas que lo increpaban. Es lo malo que tiene la realidad: existe. Hoy se celebra el juicio, por cierto.

Tras el ruido y la furia, toda esa estruendosa bullanga de los catalanistas, la del derecho ilusorio a decidir, acabará en nada, en nada de nada; como siempre, por lo demás. El 9 de noviembre no se celebrará ningún referéndum en ninguna parte. Y el 10 de noviembre amanecerá un día como cualquier otro, igual de vulgar, anodino y rutinario como cualquier otro. Tras el ruido y la furia no vendrá nada, nada más que el desencantado despertar a la realidad de los seguidores del flautista cuatribarrado de Hamelín. Ocurrió cuando la Transición: el súbito fin del sueño revolucionario de una generación, la mía, no dio paso a la radicalización de los exaltados, sino la deserción general desde la militancia hacia la vida privada. Pasará lo mismo.

La independencia de Cataluña es una fantasía imposible. Y las fantasías imposibles no dejan de ser fantasías imposibles por el hecho de que la mitad de los que responden a las encuestas de opinión aseguren creer en ellas. Un soufflé, y el sarampión independentista no es otra cosa, con idéntica rapidez se infla y se desinfla. Repárese, si no, en la siguiente contradicción. Según las catas demoscópicas de la propia Generalitat, la precaria mayoría que se proclama independentista coexiste con otra mayoría similar deseosa de continuar en España, ya fuese bajo la forma de un Estado federal o autonómico. No solo les pasa a los niños, la opinión pública tampoco destaca por la consistencia de sus apetitos y caprichos erráticos. Tras el ruido y la furia no ocurrirá nada. El nacionalismo catalán es un tigre de papel.

Cataluña
Ramas del tronco totalitario
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 4 Abril 2014

Me divierte pensar cómo reaccionaría el flamante primer ministro de Francia, Manuel Valls, si la panfletista Pilar Rahola le recordara que, por el hecho de haber nacido en el barrio barcelonés de Horta, tiene un compromiso irrenunciable con la identidad milenaria catalana. Identidad milenaria es un latiguillo que Rahola repite con obsesión monotemática, ajena al hecho de que dicha condición esotérica reñida con la voluntad de cada individuo, con el pensamiento racional y con el libre albedrío es un ersatz sublimado del racismo. Sustituye el color visible de la piel por algo mucho más vaporoso e intangible que los sectarios pueden manejar a su antojo, distribuyendo arbitrariamente purezas e impurezas, ortodoxias y herejías, medallas para los leales y estigmas para los botiflers.

La identidad milenaria fue el arma mortífera que emplearon en España, en tiempos de la Inquisición, los presuntos cristianos viejos para librarse de sus competidores cristianos nuevos. No eran racistas, en la acepción actual del término, pero lo parecían, como nuestros secesionistas.
Atavismos extraviados

Estoy seguro de que frente a una tentativa de encasillamiento identitario sujeta al imperativo de atavismos extraviados en las tinieblas del pasado, este cartesiano puro y duro que es Manuel Valls le refregaría por las narices a su interlocutora su documento francés, único válido para asignar identidad en el mundo civilizado. Y si en su calidad de primer ministro le tocara resolver un conflicto creado por los irredentistas catalanes que codician el Rosellón, Valls les daría pruebas contundentes de que su opción voluntaria por la ciudadanía francesa no tiene vuelta atrás.

Lo que le sucede a Pilar Rahola es que, así como el burgués gentilhombre Monsieur Jourdain escribía en prosa sin saberlo, ella está montada en una de las muchas ramas del totalitarismo, la nacional-populista, sin darse por enterada. La mitificación de la identidad milenaria, que es, repito, un ersatz sublimado del racismo, está implícita en toda la corriente intelectual que a finales del siglo XIX, inspirándose en los escritos pseudocientíficos del conde de Gobineau y Joseph Chamberlain, fecundó el ideario nacionalista catalán y, más tarde, el del nazismo. Enric Ucelay-Da Cal reproduce (El imperialismo catalán, Edhasa, 2003) varios textos que confirman esta influencia, y entre ellos sobresalen los de Pompeyo Gener i Babot, conocido en los ambientes bohemios como Peius. He aquí algunos fragmentos, que harán ruborizar a Rahola y que, sin embargo, están en los genes del argumentarlo secesionista:

En España, en suma, la población puede dividirse en dos razas. La Aria (celta, grecolatina, goda) o sea del Ebro al Pirineo; y la que ocupa del Ebro al Estrecho, que, en su mayor parte, no es Aria sino semita, presemita y aun mongólica (gitana) (…) Pues bien, la que proporciona la mayoría de funcionarios, de adeptos, y de gente que acata y sufre resignada esa máquina dificultativa del funcionalismo administrativo-gubernamental, es la raza que va del Ebro al Estrecho de Gibraltar, castellanos, andaluces, extremeños, murcianos, etc.

Memorias de la barbarie
No vale objetar que estos disparates se remontan a 1887. Las identidades milenarias no pueden prescindir de ninguna de las vigas maestras que las sostienen y por eso abarcan desde las quemas de barrios judíos en el siglo XIV hasta las matanzas intestinas que debilitaron el frente republicano en mayo de 1937 bajo la mirada impotente o cómplice del presidente Companys, pasando por los fuertes golpes de hoz que supuestamente asestaban a sus enemigos los segadores del siglo XVII. Todavía hoy, los militantes del secesionismo elevan a la categoría de hitos históricos ciertos hechos y circunstancias que Europa archiva en las memorias de la barbarie, con los almogávares a la cabeza. Se jacta Patricia Gabancho, flamante vicepresidenta del Ateneo Barcelonés (El preu de ser catalans, Meteora, 2007):

La cultura catalana pertenece a un país que tuvo sus quince minutos de gloria en la Edad Media, (…) La Edad Media marca la cima del poder cultural, político y lingüístico catalán, la máxima extensión en el mapa: el ducado de Neopatria y el Partenón de Grecia como joya principal de conde-reyes.

Frontera contra natura
La inmersión de Pilar Rahola en el popurrí totalitario va mucho más allá de su entusiasmo por la identidad milenaria. Precisamente acaba de reaccionar con fingida sorpresa ante la denuncia documentada de que quienes la acompañan en la tarea de balcanizar España son aliados incondicionales de dictadores impresentables, lo que no augura nada bueno para la nación que pretenden fundar. Nación que levantará una frontera contra natura entre los incontables García, Martínez, López, Sánchez, Rodríguez, Fernández, Pérez, González, Gómez y Ruiz radicados en Cataluña y sus homónimos afincados en el resto de España (informe de FAES, LV, 15/3). Escribe Rahola (LV, 21/3):

Gracias a la carta semanal de Duran Lleida me entero de la votación en el Congreso de un texto de denuncia contra la represión de Maduro, donde se reclamaba el respeto a los derechos humanos. Todos los partidos lo votaron menos tres: Izquierda Plural, Amaiur y… ERC. (…) ¿Qué hace ERC defendiendo un gobierno que destruye derechos fundamentales, ataca la libertad de prensa, propiedad, opinión, llena las prisiones de opositores, cierra televisiones, reprime con brutalidad y, teniendo unos recursos ingentes, somete a la población a índices intolerables de pobreza, mientras se convierte en el principal comprador de armas de la zona?

Obviamente, la sorpresa de Rahola tiene que ser fingida, porque no puede haberle pasado inadvertido el hecho de que si ERC no solo acompaña sino que dirige el proyecto secesionista es porque ve en este la oportunidad ideal para imponer su propio marchamo totalitario nacional-populista. La carta semanal de Duran Lleida la obligó a darse por enterada, pero la promiscuidad de ERC con las dictaduras castrista y chavista, y su ensoñación con una dictadura propia, forman parte de su ADN: el 4 de marzo del 2014 el atrabiliario esquerrano Joan Tardá hizo el panegírico del difunto Hugo Chávez en el Auditorio Marcelino Camacho de la sede de CCOO en Madrid, en un acto en el que también hablaron los embajadores de Venezuela y Ecuador, el histrión Willy Toledo, Cayo Lara y un representante de la criptoetarra Amaiur.

Rahola debería saber, por su larga experiencia en estos menesteres, que los movimientos que, como el secesionista, promueven la fractura social y la insurgencia contra el orden legal y constitucional atraen como imanes a los traficantes de mercancías ideológicas taradas, a los radicales antisistema y a los nihilistas congénitos. Cuando conversa con sus camaradas de la izquierda secesionista, ¿solo tocan temas relacionados con la identidad milenaria?, ¿no le comunican su fobia a la sociedad abierta, al pensamiento libre y a los valores de la civilización occidental, y su simpatía por las dictaduras tercermundistas? La historia de las alianzas y los frentes en que las vanguardias revolucionarias aniquilaron a las clases medias y empresariales que les cedieron desaprensivamente el poder obliga a pronosticar un final tétrico para esta aventura viciada por las ambiciones hegemónicas de sus protagonistas.

Planes golpistas
El árbol totalitario tiene muchas ramas y los secesionistas catalanes están encaramados en una de ellas, la nacional-populista. La Assemblea Nacional Catalana lleva la batuta, con el aval del reciclado Josep Ramoneda, que, complacido, la ve "encauzando (…) las reivindicaciones soberanistas de amplios sectores de la sociedad catalana" (El País, 27/3). Más realista, Antoni Puigverd contabiliza, alarmado, sus 22.000 socios, 17.000 colaboradores, 510 asambleas locales y 65 ámbitos sectoriales, y advierte (LV, 19/3):

La coincidencia de la propuesta de la ANC (secesión el 2015) y la aceptación por parte de Mas de la hipótesis de una declaración unilateral de independencia han reforzado la impresión de que el presidente ni es un flautista [de Hamelin] ni es un acompañante del pueblo, sino un político sin margen de maniobra que no puede sino obedecer el plan fijado por una organización civil muy potente y respetable (sic), pero a la que nadie ha votado.

La lectura de los planes golpistas de la ANC (Pablo Planas, Libertad Digital, 27/3, y Joaquim Coll, El País, 24/3), inspirados en un documento oficial del Consell Assesor per a la Transició Nacional, del que forma parte la panfletista Pilar Rahola, confirma que la semilla totalitaria de ERC, regada por sus afinidades con las dictaduras tercermundistas, está germinando en todo el entramado secesionista. La identidad milenaria aporta, a este entramado, sus peores componentes feudales, inquisitoriales y fratricidas. Y es aleccionador comprobar que la misma élite mesocrática que prometía fundar la Holanda del Sur se entregó atada de pies y manos a este contubernio totalitario nacional-populista empeñado en convertir a Cataluña en la primera factoría europea de la mal llamada revolución bolivariana. Mal llamada bolivariana porque está en las antípodas del pensamiento del libertador Simón Bolívar.

El cartesiano puro y duro Manuel Valls, aunque nació en el barrio barcelonés de Horta, sería implacable con tamaños brotes de irracionalismo retrógrado si asomaran en su país.

Imposición lingüística en las aulas
El TSJC suspende temporalmente el 25% mínimo en castellano en un centro
Una de las cinco escuelas afectadas anuncia que el TSJC ha aceptado su petición para suspender la aplicación de la sentencia mientras se resuelven los recursos que han presentado.
Europa Press www.lavozlibre.com 4 Abril 2014

Barcelona.- El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha suspendido temporalmente la obligatoriedad de aplicar el 25% de castellano en una de las cinco escuelas catalanas -cuatro concertadas y una pública- que pidieron personarse en la causa y anular la aplicación de la resolución.

El secretario general adjunto de la Fundació Escola Cristiana, Carles Armengol, -a la que están adscritos los cuarto centros concertados-, ha afirmado en una entrevista a Cataluña Ràdio,, que la suspensión afecta a la Escola Sant Bonaventura-Franciscans de Vilanova i la Geltrú (Barcelona).

"Esto sólo es una parte del proceso. De hecho, nosotros de facto ya interpretábamos que era así, que quedaba suspendido el requerimiento que hacía el tribunal", si bien ha agregado que la confirmación da una mayor tranquilidad a los centros.

Sin embargo, ha recordado que se trata de una suspensión temporal, puesto que esta decisión del TSJC no presupone que los recursos presentados por las titularidades y asociaciones de madres y padres de alumnos (Ampa) vayan a ser aceptados.

Armengol se ha mostrado confiado en que el tribunal catalán se acabe pronunciando en el mismos sentido con los recursos que han presentado el resto de escuelas afectadas.
 


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