AGLI Recortes de Prensa   Lunes 21 Abril  2014

Convivir en VOX
José Luis González Quirós   latribunadelpaisvasco.com 21 Abril 2014

(Presidente provisional de VOX)

Es evidente que en un fenómeno como VOX en el que hemos entrado miles de personas distintas en apenas tres meses tiene que haber una gran diversidad, y eso no es que sea bueno, sino que es excelente, porque quiere decir que nos parecemos a la España a la que queremos servir, a los ciudadanos a los que aspiramos a representar en las instituciones. Ahora bien, esa diversidad puede producir, y produce, roces, más si se tiene en cuenta que las personas que se acercan a VOX lo hacen con una legítima ambición política, aunque muchos vayan a conformarse con servir a la Patria sin pretender nada a a cambio. Lo que sería malo es que no comprendiéramos que participar en un mismo proyecto no quiere decir ser iguales, ni caer bien a todo el mundo, tener el mismo carácter, las mismas creencias, ser del mismo equipo de fútbol o pensar en todo lo mismo. Lo único que se nos exige es amar a España y a la libertad política, compartir lo que decimos en el Manifiesto y estar dispuestos a sacar adelante un partido que verdaderamente sea un ejemplo y una escuela de democracia.

La democracia no tendría que existir si la unanimidad fuera algo natural o deseable, no es ni lo uno ni lo otro, salvo contadísimas y excepcionales ocasiones. Crear una organización democrática tiene sus riesgos y sus dificultades, pero es una tarea apasionante, algo que, sinceramente, no se ha hecho nunca en España. Cuantos nos hemos unido a VOX tendremos que esforzarnos por ser educados, respetuosos, pacientes, y en aprender a ser civilizadamente discrepantes, sin que exijamos que siempre se imponga nuestro criterio o se hagan las cosas como nosotros creemos que se debieran hacer. Es posible que tengamos razón, pero nunca la tendremos si tratamos de imponernos de malas maneras o con malas artes: nuestras armas tienen que ser limpias y claras, el debate, la sinceridad, el esfuerzo por comprender los puntos de vista ajenos, y la voluntad decidida de crear una trama de afectos y decisiones que ayude a nuestra querida España a salir del mal paso en que la han colocado los políticos que sólo piensan a muy corto plazo y que, a largo plazo, solo se preocupan de que les vaya bien a ellos. Nosotros tendremos que intentar ser distintos, y no es fácil, pero merece la pena hacerlo. En VOX no sobra nadie con ambición y con categoría personal, pero tendremos todos que aprender a compartir, a debatir para enriquecer las posiciones comunes, pero no por el gustazo de ganar o quedar por encima, sino por el muy noble afán de crear las posiciones que mejor puedan beneficiar a todos, y, desde luego, sabiendo aceptar los puntos de vista mayoritarios, lo que se decida de manera democrática y de acuerdo con los Estatutos que nos demos tras este período de inevitable provisionalidad.

Estamos en una carrera de fondo, y es pueril querer ganarla en los primeros cien metros. A alguno puede desilusionarle que la misión sea larga y difícil, a mi me parece que es lo único que merece la pena: para hacer chapuzas, para corromper la democracia y olvidarse de lo único importante ya están los demás, nosotros no debemos prestarnos nunca a ese juego, y, con la ayuda de todos, espero que no lo hagamos.

De enanos y gigantes en el socialismo español
Carlos Sánchez El Confidencial 21 Abril 2014

La historiadora Marta Bizcarrondo publicó hace ya casi dos décadas un extraordinario ensayo* sobre el socialismo español en el que recordaba las célebres vidrieras de la catedral francesa de Chartres. Las vidrieras expresan de forma gráfica una conocida reflexión atribuida al maestro Bernardo de Chartres, quien ya en el siglo XII hablaba de que los hombres “somos como enanos encaramados sobre hombros de gigantes”.

Lo que reflejan las vidrieras son, precisamente, los pequeños santos de la cristiandad llevados a horcajadas sobre los enérgicos hombros de los grandes profetas del mundo antiguo. Y lo que quería expresar el erudito tras ese enunciado -en el fondo una lección de profunda humildad- era que quienes están arriba pueden cometer el error de pensar que tienen mayor agudeza visual por haber podido situarse en una posición más elevada. Pero sin los profetas, sin todo el saber y el acervo cultural y filosófico de su tiempo, esa aparente superioridad es simplemente falsa. Inexistente. Una ilusión óptica.

Somos algo, venía a decir el filósofo, gracias a lo que encontramos debajo de nosotros, y ésa es, en realidad, la gran miseria del socialismo español, huérfano durante décadas de una musculatura intelectual en la que apoyarse para dar forma y articular su ideología. Huérfano, al mismo tiempo, de un rigor teórico al que sujetarse en unos momentos especialmente delicados para la socialdemocracia europea. Y en última instancia, preso de sus propios demonios familiares que salen a relucir de la botella cada cierto periodo de tiempo por su proverbial endogamia.

El Partido Socialista -ausente durante el franquismo- ha sido incapaz de construir desde 1977 -y desde luego desde 1996- un socialismo autóctono con características nacionales, y eso explica sus continuos bandazos ideológicos al margen de cualquier racionalidad. Lo mismo le sucede a izquierda Unida, un mera suma de marcas territoriales pero sin un armazón, sin una argamasa, que le dé vida y credibilidad. Probablemente, porque se ha trasladado de forma mecánica la necesaria descentralización territorial del Estado (con componentes esencialmente administrativos) a la forma de actuar del conjunto del sistema político. Algo que ha cuarteado a la izquierda española de forma singular. Mucho más que al Partido Popular. Tanto el PSOE como IU o los propios sindicatos (cada organización territorial hace de su capa un sayo) son hoy un ropaje cosido con trozos de tela muy diferentes.

Un disparate oportunista
Mientras que en otros países los partidos socialdemócratas han logrado articular un propuesta más o menos coherente (por supuesto con altibajos y en función de las circunstancias históricas) que ha transcendido a los propios dirigentes ocasionales del partido -el laborismo británico, el socialismo nórdico o la socialdemocracia alemana-, en España el PSOE ha estado al albur de lo que han decido sus distintos líderes, y eso ha acabado por convertir al partido en un disparate oportunista tras la liquidación de la generación que se alzó con el poder en 1982.

El Partido Socialista -ausente durante el franquismo- ha sido incapaz de construir desde 1977 -y desde luego desde 1996- un socialismo autóctono con características nacionales, y eso explica sus continuos bandazos ideológicos al margen de cualquier racionalidadNo es, desde luego, un fenómeno nuevo. El socialismo pablista dominó el partido durante sus cuatro primeras décadas de existencia, y tanta política de corte obrerista (incluso enfrentada al republicanismo progresista) acabó por convertir al PSOE en una formación irrelevante. Fue, de hecho, el partido menos influyente de los que había en Europa por aquella época. Sólo la inteligencia estratégica de Jaime Vera sacó al PSOE de su marasmo, pero tanto la Dictadura de Primo de Rivera como la azarosa vida de la II República eran tiempos demasiado convulsos -más propia de gigantes que de enanos- para dar una respuesta intelectual a problemas mayúsculos.

El resultado hoy es un partido apenas vertebrado ideológicamente que depende de las características del líder regional o nacional, pero ajeno a los nuevos movimientos sociales o, incluso, a los profesionales liberales que durante un tiempo le dieron consistencia. Sin apenas influencia sobre el mundo de la cultura o de la inteligencia en el sentido clásico del término. Un partido cerrado que ahora se quiere abrir con las primarias, pero que supuran un profundo olor electoralista. Y sobre todo, ajeno a esas clases medias -ahora abandonadas por los grandes partidos- que durante muchos años formaron parte de sus alianzas estratégicas.

Esto explica que buena parte del PSC abrace hoy en Cataluña opciones nacionalistas incompatibles con la esencia de la socialdemocracia (algo parecido sucedió en Galicia durante el bipartito). En otros casos, como en Andalucía, se hace política en torno al populismo más feroz representado en los distintos presidentes que ha tenido la Junta, para quienes lo importante no ha sido transformar la realidad (ahí están los niveles relativos de renta respecto del resto del Estado), sino conservar el poder a cualquier precio mediante políticas clientelistas ajenas a la esencia de la socialdemocracia.

El PSOE que pudo ser
Tampoco en Madrid el socialismo ha sido muy distinto. Tras la elección de Tomás Gómez la vieja Agrupación Socialista Madrileña se ha transmutado en una especie de partido abrazafarolas ante la ausencia de un cuerpo teórico que la dé consistencia. Y qué decir de Zapatero, que confundió el socialismo con un engendro de corte radical a la italiana sin ningún fundamento teórico o intelectual. Borrell pudo representar ese socialismo clásico, pero cayó devorado por las dentelladas del aparato. Sólo los socialistas vascos han mantenido el tipo con gentes como Redondo Terreros (probablemente la cabeza mejor amueblada del socialismo español), Jáuregui o incluso Patxi López, sin tentaciones nacionalistas.

La candidata socialista ha dicho: 'Me comprometo a ser una eurodiputada más andaluza, voy a hacer una Europa más andaluza', lo cual debe llenar de incredulidad a las cancillerías europeas y de vergüenza ajena a muchos afiliados socialistasEsos perfiles, muchas veces contrapuestos, y en todo caso inútiles para transformar la cosa pública, son lo que explican el ocaso del Partido Socialista, que va mucho más allá que un mero deterioro electoral.

El PSOE, en contra de lo que reclamó como suyo Fernando de los Ríos en las Cortes Constituyentes de 1931 durante la aprobación de la Constitución republicana, ha dejado de reivindicar los dos hitos de la ciencia política que ha sido capaz de crear España: la palabra ‘liberal’ en el sentido más fértil y progresista del término, y el concepto ‘razón de Estado’, pronunciado ya por Carlos V en el siglo XVI. Por el contrario, ha jugado a despreciar las señas de identidad del socialismo que, como decía Fernando de los Ríos, y luego reclamó para sí Indalecio Prieto en Bilbao (‘socialista a fuer de liberal’) pasa por la emancipación de las conciencias individuales para hacer compatibles el poder y la libertad.

¿Cómo se casa esta idea con unas palabras que acaba de pronunciar Elena Valenciano? La candidata socialista ha dicho: "Me comprometo a ser una eurodiputada más andaluza, voy a hacer una Europa más andaluza”, lo cual debe llenar de incredulidad a las cancillerías europeas y de vergüenza ajena a muchos afiliados socialistas.

Resulta que el ejemplo para el PSOE actual es la comunidad con más parados de Europa y que convive de forma natural con unos niveles de corrupción incompatibles con el sistema democrático, como ha reflejado en este mismo diario Javier Caraballo. ¿Sirve para algo una Conferencia Política cuando la número dos del PSOE dice que el ejemplo a imitar es Andalucía?

Como alguien dijo en los comienzos del partido socialista, no cabe un proyecto reformador al margen de la democracia política, y el clientelismo a través de las subvenciones para lograr el voto cautivo, son extraños al cambio social. En última instancia la razón de ser de cualquier partido progresista. Cataluña y Andalucía restan hoy credibilidad al proyecto socialista.

Con razón Ortega, en el momento en que se despedía del PSOE después de haber asistido a varios congresos “con fervor” de militante socialista, dijo unas palabras premonitorias: “El día en que los obreros españoles abandonaran las palabras abstractas y reconocieran que padecen, no sólo como proletarios, sino como españoles, harían del partido socialista el partido más fuerte de España. De paso harían España”.

*Enanos y gigantes: el socialismo español (1835-1938) Marta Bizcarrondo. Historia de la Teoría Política. Editor Fernando Vallespín. Alianza Editorial

Cuando el territorio importa más que una vida
Editorial El Mundo  21 Abril 2014

LAS GRABACIONES a las que ha tenido acceso este periódico entre la médico del 112 y la madre de Anne Ganuza, la niña de tres años que falleció de varicela por no poder disponer de una ambulancia, evidencian que para el servicio telefónico dependiente del Gobierno vasco fue más determinante el hecho de que la niña viviese en otra comunidad autónoma que la gravedad de su enfermedad. Contrariamente a lo que declaró el consejero vasco de Salud, Jon Darpón, la pequeña no fue atendida porque llamaba desde La Puebla de Arganzón, localidad que pertenece al condado burgalés de Treviño, aunque geográficamente está en la provincia de Álava. «Os corresponde Treviño. Nosotros desde aquí médico no te podemos enviar», repitió la coordinadora de Emergencias en Vitoria que atendía el 112 y que ya ha sido expedientada. Una cuestión burocrática, producto del desbarajuste autonómico que los partidos se resisten a reformar, ha costado la vida de una niña, una situación que debería avergonzarnos a todos como sociedad y que obliga a que sean depuradas todas las responsabilidades. No puede ponerse en juego la salud ciudadana a costa de mantener un sistema sanitario fragmentario que ya ha demostrado su ineficacia.

En serio, suprimamos el Senado
La representación territorial constituye una quimera en una democracia de partidos
Carlos Garrido / Eva Sáenz Royo. El Pais  21 Abril 2014

El Senado actual carece de funcionalidad: duplica la representación política del Congreso de los Diputados, reitera la dinámica partidista que preside aquel y es una cámara subordinada al Congreso en el ejercicio de la potestad legislativa, dado que su participación se limita a la eventual incorporación de enmiendas o la adopción de un veto a expensas de que el Congreso acepte aquellas o levante este. Cuando la voluntad del Senado coincide con la del Congreso, el Senado resulta inútil; cuando su voluntad es distinta, el Senado resulta disfuncional y la posterior intervención del Congreso lo hace irrelevante.

La Constitución de 1978 mantuvo la estructura bicameral de las Cortes Generales que, desde 1834, con la excepción del período de la II República, había caracterizado al Poder Legislativo en España. Su funcionalidad, sin embargo, debía ser distinta a la que tuvo durante nuestro constitucionalismo histórico. En los Estados centralizados, el Senado nació como una cámara fundamentalmente dirigida a defender el poder de determinadas clases dominantes frente a los excesos de la otra cámara, elegida por sufragio. Descartada esta función por motivos obvios, el constituyente optó por un modelo híbrido que albergaba dos objetivos distintos: por un lado, que el Senado operara como una cámara de reflexión o enfriamiento en la que poder amortiguar las tensiones políticas acumuladas en el Congreso; por otro, que el Senado fuera “la Cámara de representación territorial”, como lo define el artículo 69 de la Constitución, a fin de permitir la participación de las comunidades autónomas en la toma de decisión estatal.

En las actuales democracias de partidos, el Senado, sin embargo, no cumple ninguno de los dos objetivos. Tanto las cámaras altas como las bajas están controladas por los partidos, cuyo comportamiento es idéntico en ambas. Si la tramitación parlamentaria de una ley es tensa en el Congreso, el Senado reproduce idéntica tensión. El Senado tampoco actúa como cámara de representación territorial. No lo hace en España porque carece de funciones propiamente territoriales y la representatividad de cuatro quintas partes de sus miembros no es territorial, sino política, al ser elegidos por los ciudadanos entre las listas de los partidos. Pero en los Estados federales más paradigmáticos, como EE UU, Alemania y Canadá, tampoco funciona como cámara territorial.

Intentar impulsar una reforma constitucional del Senado no vale la pena. Dinamarca, Suecia y Croacia lo eliminaron; Italia está en ello

En EE UU, los cauces de participación de los Estados en la decisión federal no se estructuran a través del Senado, sino mediante las organizaciones intergubernamentales o los lobbys que operan ante las oficinas que los diferentes Estados sitúan en Washington. En Alemania, la dinámica interna del Bundesrat responde a intereses partidistas, de manera que el partido o coalición de partidos que ocupa el gobierno de cada uno de los Länder utiliza esta segunda cámara como plataforma para apoyar o combatir al partido o partidos que gobiernan el Estado. Ello ha hecho del Bundesrat, cuando las mayorías partidistas en una y otra cámara no han coincidido, un “contraparlamento” que impide que importantes leyes salgan adelante debido a los enfrentamientos entre los partidos que gobiernan la Federación y los Länder. Precisamente reducir el papel del Bundesrat por su mal funcionamiento es lo que en buena medida pretendía la reforma constitucional de 2006. En Canadá, por su parte, se está discutiendo ya la abolición del Senado. Para el primer ministro de la provincia de Saskatchewan, Brad Wall, el Senado es un anacronismo, porque los senadores votan en función del partido al que pertenecen y no en defensa del interés territorial. Es un residuo histórico que poco aporta a la estructura federal y difícilmente puede ser considerado, por su falta de funcionalidad propia, como esencia del Estado federal.

En España, mientras tanto, seguimos empeñados en la tarea de convertir el Senado en una verdadera cámara de representación territorial. Ello ha dado lugar a estériles debates y a inútiles retoques normativos. E infructuosa resultará también cualquier reforma constitucional que pretenda dicho objetivo. No sólo por las dificultades técnicas y políticas a las que deberá enfrentarse —como la asignación de nuevas funciones (siempre en detrimento del Congreso) y la distribución de los senadores por comunidades autónomas y su forma de elección—, sino porque la representación territorial constituye una quimera en una democracia de partidos.

En la práctica, el Senado duplicaría —y podría bloquear— la representación política del Congreso. Y las funciones de integración territorial que pudieran asignársele, como la colaboración entre el gobierno central y los autonómicos o la participación legislativa de los gobiernos autonómicos en la decisión estatal, pueden realizarse mediante las relaciones intergubernamentales con mayor flexibilidad y eficacia. Intentar impulsar una reforma constitucional del Senado no vale la pena. Dinamarca eliminó el Senado en 1953, Suecia en 1970, Croacia en 2001 e Italia, como ha declarado ante el Senado el nuevo primer ministro, Matteo Renzi, lo suprimirá como cámara legislativa en el marco de una reforma constitucional más amplia. En España también es tiempo de considerar la abolición del Senado. En serio, suprimamos el Senado.

Carlos Garrido López y Eva Sáenz Royo son profesores de Derecho Constitucional de la Universidad de Zaragoza.

PD entrevista al autor de 'Una revolución liberal para España'
Juan Ramón Rallo: "El PP es una corporación política dirigida a desplumar al ciudadano vía impuestos"
"Los propios periodistas que quieren cobrar de Google News utilizan Google News de manera gratuita"
Periodista Digital. Antonio José Chinchetru 21 Abril 2014

Juan Ramón Rallo: "El único plan del Gobierno es conservar un Estado sobredimensionado e insostenible subiendo impuestos"

Estado y bienestar son dos términos que se han vuelto inseparables tras la generalización de la expresión 'Estado de bienestar'. Aparentemente, todo aquel que desee más bienestar para la población ha de defender un mayor Estado, mientras que quien propugne un Estado más reducido ha de hacerlo a costa de aceptar recortes en el bienestar de la población. Pocos se han planteado que quepa una tercera y revolucionaria posibilidad: a saber, que el bienestar de toda la sociedad se maximice cuando el tamaño del Estado se minimice.

En Una revolución liberal para España (Deusto), el economista Juan Ramón Rallo describe cómo funcionaría una sociedad donde sectores y servicios tan básicos como la educación, la sanidad, las pensiones, la asistencia social, la protección del medio ambiente, las carreteras o el dinero fueran enteramente privatizados y liberalizados; es decir, una sociedad donde los Estados no se apropiaran del 50 por ciento de los ingresos de sus ciudadanos sino que permitieran que éstos dispusieran de la totalidad de su renta para escoger libremente el colegio y la educación de sus hijos, el hospital donde tratar sus dolencias, el plan de pensiones con el que planificar su jubilación o las infraestructuras que desean utilizar y costear.

Haciendo uso de la mejor teoría económica y de la más amplia evidencia empírica disponible, Juan Ramón Rallo demuestra que una sociedad basada en la cooperación voluntaria lograría cotas globales de bienestar muy superiores a las alcanzables mediante la coerción estatal. Lejos de los pronósticos apocalípticos de quienes afirman que sin Estado no habría bienestar para todos, este libro pone de manifiesto que es justamente fuera del Estado donde pueden desarrollarse las sociedades más prósperas, más libres, más dinámicas y más cohesionadas.

TITULARES
En Estados Unidos el 20% de la población, más de 60 millones de personas, ya viven en este tipo que urbanizaciones privadas que llamaríamos a todos los efectos ciudades privadas.
en el siglo XIX, siendo el Estado mucho más pequeño que ahora, la gente protestaba porque el Estado era demasiado grande.

Mucha gente no es consciente de lo que el Estado le está llegando a atracar.
Un mileurista, con un salario de 15.000 euros [anuales], está pagando en impuestos más de 9.000 euros.

Las necesidades del consumidor [de servicios como Educación y Sanidad] la Administración ni las sabe, ni las conoce ni le interesa conocer.
En el medioambiente no imperaría tanto la propiedad individual como la propiedad comunal.

No tiene que haber subvenciones de ningún tipo. Las empresas se han de adaptar a lo que necesitan los consumidores.
No quiero que empresarios y políticos se metan en la misma cama, porque eso es el germen de cosas muchísimo peores.
Defiendo la separación radical Empresa-Estado.

La mal llamada propiedad intelectual no es propiedad.
Las ideas no son apropiables.
Los propios periodistas que quieren cobrar de Google News utilizan Google News de manera gratuita.

No hay ninguna razón para que haya medios de comunicación estatales.
Obligar a la gente a pagar por un medio de comunicación que no quiere no es legítimo. Y si alguien quiere pagar por un medio de comunicación público, que pague pero que no obligue a los demás a pagar.
Incluso en el mejor caso de que sean independientes del poder político, también sobrarían [los medios de comunicación públicos].

Es un ‘no a Arias Cañete' pero no un 'sí a Elena Valenciano' o a cualquier otro prolífico que se esté presentando.
El Partido Popular se ha convertido en una corporación política dirigida a saquear, a desplumar al ciudadano vía impuestos.
La PAC ha matado el agro europeo.

Juan Ramón Rallo, Una revolución liberal para España. Anatomía de un país libre y próspero: ¿Cómo sería y qué beneficios obtendríamos? Deusto, 2014.

Cultura
Por qué la unidad territorial hace avanzar a España
El ensayo «Move Up» explica el motivo de que unas culturas progresen y otras no
Laura Seoane. La Razón 21 Abril 2014

Sin duda, se trata de una de las grandes preguntas que la humanidad se ha hecho durante toda la historia. ¿Por qué unas culturas avanzan y otras no? ¿Cuál es el motivo por el que, mientras unas progresan, otras se estancan y desaparecen? Éste es el ambicioso planteamiento que Clotaire Rapaille y Andrés Roemer desarrollan en «Move Up» (Taurus), un ensayo que da no pocas pistas sobre las razones de la evolución de unas civilizaciones frente a otras. A través del estudio de los factores biológicos y culturales que forman a todo individuo y sociedad de países de todo el mundo, los autores han establecido tres variables fundamentales que condicionan el progreso: la libertad individual, la equidad de género y las oportunidades de desarrollo.

Un país de hidalgos y toreros
Entre las sociedades analizadas se encuentra la española, sobre la que Rapaille nos ofrece su visión: «La he estudiado mucho y he llegado a la conclusión de que es muy dramática. El héroe es el matador. Ver a un torero matar a un animal es un ritual que, aunque a algunos no les guste, constituye una parte importante de la cultura. Creo que en España existe cierta atracción y fascinación por la muerte. Los soldados, en plena Guerra Civil, gritaban "Viva la muerte". Es un orgullo del hidalgo que pueda enfrentarse a la muerte con una sensación de superioridad. Percibí una tendencia a tener placer en el dolor, la pena y la destrucción. Todo esto resulta hermoso pero no da prioridad a la superación. Es una especie de placer masoquista», asegura el autor, que también reflexiona sobre nuestros puntos fuertes, entre los que destaca la Monarquía como factor positivo para el desarrollo: «España tiene una cosa muy buena: la Monarquía, y no me refiero a una posición política: al estudiar la cultura del mundo te das cuenta de lo positivo que es que exista una dimensión simbólica que representa el alma profunda de la cultura, una referencia inconsciente de ella. ¿Por qué es, por ejemplo, importante el fútbol? Porque constituye un momento de unión en el que todo el mundo disfruta con lo mismo», añade el autor.

El sistema político tiene, obviamente, una influencia importante en la evolución social, y aquí los autores se desmarcan con una afirmación políticamente muy poco correcta: «La democracia actual es una perversión. Los griegos tenían otra idea. Para nosotros, significa que todo el mundo puede votar, aunque sea analfabeto. Eso no es bueno. En China no hay democracia, pero en 15 años han sacado a millones de personas de la pobreza. No existe la libertad, pero mantener atendida la parte instintiva del ser humano es muy importante. Si no puedes comer y puedes leer, ¿de qué sirve? Los Gobiernos tienen que ayudar a la gente a tener el mínimo para sobrevivir», aseguran.

Las mujeres cuentan
Los autores también apuntan a la desigualdad entre colectivos como uno de los factores que puede lastrar el desarrollo social, entre los que destacan el de las mujeres y las minorías étnicas. El de las primeras se trata de «uno de los mejores ejemplos. Es suicida dejarlas al margen de la sociedad. El mundo árabe tiene un problema importante con esto. El racismo es otra tontería: no existe una raza pura. Somos una combinación de diferentes elementos. De hecho, la gente ''híbrida'' tiene mayores posibilidades de sobrevivir porque cuentan con más herramientas, como que habla más lenguas. Las culturas que excluyen a los diferentes no sobrevivirán. Es por eso que en EE UU tenemos más posibilidades. Los musulmanes que viven aquí, por ejemplo, son una minoría muy rica. En otros países están totalmente excluidos», explica Rapaille.

No toda la responsabilidad recae, sin embargo, en las organizaciones sociales; el individuo también posee la capacidad de aportar a esta evolución social, y es aquí donde la dualidad humana, la contraposición entre el instinto y la razón, cobra una especial relevancia. «Este libro hace un intento por desvelar por qué la batalla entre nuestro impulso biológico y nuestra razón ya no es necesaria y, en realidad, nunca lo fue. Si queremos avanzar, nuestra mejor apuesta es la comprensión, la aceptación e, incluso, la celebración de esta bestia dentro de nosotros, el reptiliano, pues, nos guste o no, siempre gana». Superada la aceptación de nuestro instinto, el sexo destinado a la procreación se convierte, según los autores, en biológicamente necesario para el desarrollo social: «Si una sociedad no tiene hijos es el fin de su cultura. El reptiliano (nuestra parte instintiva) dice sexo, que significa niños. Es muy simple. Esto es algo que Rusia, por ejemplo, va a perder, porque la natalidad es bajísima. De esta forma, la única solución que tiene Putin es invadir. No es una cuestión moral, sino una perspectiva biológica. Por otra parte, la familia facilita una necesidad del ser humano, que es vivir en nuestra propia cultura. Resulta muy difícil cambiar. He estudiado la cultura japonesa, por ejemplo, pero no me puedo adaptar a ese modo de vida. Cuando regreso a Francia –comenta el autor, que vive en Estados Unidos– me siento bien. La familia es, entonces, otra parte de nuestro ser reptiliano, muy importante en todas las culturas: en China, en India, en todas partes. En general hemos visto que los grupos más exitosos son los que cuentan con fuertes lazos familiares y con vínculos hacia su propia cultura», termina Rapaille.

Andalucía
La resurrección
Pedro de Tena Libertad Digital 21 Abril 2014

Ay, este Sur que estos días se clava en los maderos de las cruces aferrándose a un arquetipo que le impide acordarse (y horrorizarse) de su historia moderna y contemporánea. Ya lo decía el eminente Mircea Eliade, que dudaba entre si estos reflujos eran pasado o futuro. "No está vedado –decía al final de su obra más conocida–, concebir una época, no muy lejana, en que la humanidad, para asegurarse la supervivencia, se vea obligada a dejar de seguir haciendo la historia en el sentido en que empezó a hacerla a partir de la creación de los primeros imperios, en que se conforme con repetir los hechos arquetípicos prescriptos y se esfuerce por olvidar, como insignificante y peligroso, todo hecho espontáneo que amenazara con tener consecuencias históricas". La Semana Santa, sobre todo en Andalucía, es el eterno retorno de lo mismo como libertad espiritual frente a la historia. La historia es el régimen, la Junta, el paro, la dependencia, el sometimiento y el retraso. Los pasos, las dolorosas y los crucificados son la libertad, la libertad de la fe, que supera a la naturaleza y a la historia prometiendo incluso resurrección y cielo. Así durante un tiempo nos olvidamos de esta historia interminable de una izquierda incapaz y corrupta, tanto que, además de succionaar sin freno el dinero público, ataca a la religión en las escuelas mientras sale con el varal de plata en demasiadas cofradías.

Más de cien años de soledad y retraso llevamos los andaluces en la historia de España, Europa y el mundo. Se habla constantemente de Cataluña y el País Vasco. De Galicia, a lo sumo, alguna vez que otra. Pero sobre Andalucía, esa verdadera Castilla la Nueva, se guarda silencio y confabulación. Apenas algún estudioso puso el dedo en la llaga de las infames decisiones político-presupuestarias del Estado español, sobre todo conservador, que consagraron la supremacía vasco-catalana desde finales el siglo XIX y el hundimiento de las castillas, sobre todo Andalucía. Los grandes señores andaluces de antaño fueron los cómplices y los nuevos señoritos socialistas de ahora, han sido y son incapaces de impedir la tragedia andaluza. Yo no creo, no quiero creer que las regiones –permítanme el abuso sobre las líneas de García Márquez–, condenadas a más de cien años de soledad, paro y retraso, no tengan una segunda oportunidad sobre la tierra española. Pero, claro, para que el Sur cambie, los andaluces necesitamos descender de los arquetipos y acogernos a la libertad de la historia, esto es, disponernos a cambiar de rumbo por nuestro propio bien.

La Junta poblada por las izquierdas aspira a ser el arquetipo andaluz del futuro. Cada cierto período de tiempo los andaluces vuelven a las urnas pero su libertad parece predeterminada por el condicionamiento. Tiene que haber un paradigma mental inseminado hasta el tuétano cerebral por los maestros de la propaganda. O eso o el masoquismo sin medida de un vivan las caenas. Fuera de la Junta no hay salvación, fuera de la izquierda sólo hay peligros, condenación eterna, expulsión del paraíso (¿qué paraíso puede ser posible con un 36 por ciento de paro y con más de cien años de retraso y soledad?).

¡Qué felicidad para el régimen sería ver a un Manolo Chaves en un Huerto de los Olivos a hombros de sus penitentes andaluces, con lo que ha sufrido y sufre el pobre, o a una Susana Díaz en su calvario de gabinete de imagen o en su penúltima cena con IU, traidora incluida! Y que vinieran volando saetas temblorosas sobre esa mayoría que llora implorando perdón por sentir la tentación de votar a otras opciones más racionales, un pecado mortal de los más gordos casi cometido en marzo de 2012.

Pues en este domingo de Resurrección les invito al milagro, a derribar a estos falsos ídolos okupantes de blasfemos pasos de misterio y de republicanos tronos y a empuñar las riendas de la historia, una humilde historia de libertad, de empleo, de cultura, de oportunidades, de fin del maniqueísmo intelectual, de imperio de la verdad y la legalidad y de búsqueda del sentido en el seno de España y Europa, una historia libre que no pueda escribirse con más de cien años de antelación como sueñan los aprendices de dictadores. Con cien años de soledad, paro y retraso, ya hemos tenido bastante.

País Vasco
Dinero (público) al servicio de los independentistas
José Rosiñol Lorenzo Periodista Digital 21 Abril 2014

Muchas veces, el debate de la independencia parece ser algo meramente mediático, algo ajeno a la realidad de las calles, una especie de simulacro al que juegan unos políticos adictos a la moqueta, como si fuese un tema que no afecta la vida diaria, a los presupuestos cercanos, al día a día de los municipios.

Pero la realidad es que uno de los objetivos del independentismo –si no el principal- es permear toda la vida social de nuestras calles, es una obsesión por controlar la sociedad civil que se traduce en la utilización ideológica de los recursos públicos, es la cada vez menos disimulada realidad política de un multipartito único, unas instituciones al servicio de la Causa, una clase política convertida en casta, en innecesaria y poco democrática vanguardia de los catalanes.

Esta mañana, paseando por las calles de mi ciudad, Sant Cugat del Vallés, me he topado con tres carpas de la ANC recogiendo firmas por la independencia en poco más de ochocientos metros de calle, curiosamente para tal recogida utilizaban urnas electorales, carpas de coste considerable, mesas plegables, sillas y, como no, unos cuantos abnegados voluntarios persiguiendo a viandantes.

Esta estampa me ha llevado a reflexionar cómo era posible la tremenda capilaridad política de la ANC y la densa implantación territorial de una organización privada como esta, por casualidad he podido ver cómo desmontaban una de dichas carpas, desmontaje a cargo de unos operarios del ayuntamiento, con un camión del servicio de manteamiento… he preguntado a estos trabajadores si sabían de quién era la carpa, mobiliario, urnas, etc. y me han confirmado que, efectivamente, todo era propiedad del consistorio y que lo devolvían a dependencias municipales…

Es decir, con dinero público, con unos recursos cada vez más escasos, estamos pagando las campañas ideológicas de una asociación que ni siquiera ha pasado por el refrendo de unas elecciones… no solo es una utilización indecente de lo público sino también una suplantación de la representación por lo asambleario.

Indagando respecto a cómo es esto posible y gracias a la colaboración de un político de mi ciudad, resulta que el pasado 17 de febrero de 2014 el pleno municipal aprobó la moción presentada por la alcaldesa (Merçe Conesa de CiU) por la que se apoyaría esta campaña de recogida de firmas por la independencia ya que se trataba de una “…campaña que empujada por la sociedad civil…”, parece que los pocos más de 25.000 socios de la ANC son LA sociedad civil.

Moción que se extralimitaba no solo en las competencias municipales sino que también chocaba con el principio democrático de neutralidad institucional. Dicha moción fue votada a favor por CiU y las CUP, el Partido Popular se ausentó como forma de protesta, ICV se abstuvo, y el PSC votó en contra, pero que nadie se entusiasme por el voto contrario de los socialistas, dicho voto en contra no es un síntoma de recuperación de la cordura democrática, el sentido de ese voto lo explica así el concejal del PSC, Ferran Villaseñor: “…hace falta unificar las fuerzas para hacer la consulta y cuando no se pueda ya veremos qué se puede hacer…”.

El Gobierno de Rajoy gastó más de 80 millones de euros en "propaganda institucional" durante 2013
Los ministerios de Hacienda, Economía, Fomento y Cultura realizaron las mayores inversiones en publicidad. Las campañas de Loterías y Apuestas del Estado, Tráfico, Fuerzas Armadas y la plataforma Red.es supusieron los principales desembolsos con cargo a los Presupuestos Generales del Estado.
Nacional . www.vozpopuli.com 21 Abril 2014

El plan trazado por el Gobierno hacia la recuperación económica ha tenido un importante coste mediático, de difusión. Había que vender las reformas emprendidas y aprovechar para ello los canales de comunicación que brinda la Administración General del Estado. Así, el Ejecutivo de Mariano Rajoy gastó el año pasado en "propaganda institucional" más de 80 millones de euros, bien a través de los ministerios bien mediante las empresas públicas adscritas a estos departamentos gubernamentales. Moncloa ha dado cuenta del desembolso realizado en campañas de publicidad en respuesta a una batería de preguntas parlamentarias escritas registradas por la portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, Soraya Rodríguez.

Por ministerios, los de Hacienda y Administraciones Públicas y Economía y Competitividad se sitúan a la cabeza en cuanto al montante invertido. El departamento de Cristóbal Montoro destinó, vía Agencia Tributaría (Aeat), un importe de 1,2 millones de euros a sufragar fundamentalmente las campañas del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (Irpf). Los motivos de su ejecución, según explica el Ejecutivo, fueron los de comunicar a los contribuyentes las novedades de la Renta 2012 y los servicios que pone a su disposición la Aeat.

Asimismo, Hacienda dirigió 3.636,65 euros a promocionar las visitas a las instalaciones de la sociedad estatal Expasa, Agricultura y Ganadería. No obstante, el gran desembolso lo registra otra sociedad estatal de su negociado: Loterías y Apuestas del Estado. El Gobierno licitó contratos de publicidad comercial de los sorteos de Lotería Nacional, Lotería de Navidad, El Niño y Euromillones por valor de 43 millones de euros.

Respecto a la cartera que capitanea Luis de Guindos, la Secretaría General del Tesoro llevó a cabo dos concursos para la campaña de comunicación de la Deuda del Estado, que sumaron cerca de 8 millones de euros. Uno de ellos, que también incluyó actuaciones de marketing como "mejoras en la web del Tesoro, edición del boletín online o producción y envío de calendarios de mesa y bolsillo", se saldó por 635.399 euros.

En los canales tradicionales (prensa, radio, televisión, internet y mobiliario urbano digital), el Gobierno se buscó "informar sobre los Valores del Tesoro como una alternativa de inversión en renta fija y mantener la imagen del Tesoro como una institución de prestigio adaptada a los tiempos, innovadora y accesible". La segunda adjudicación, con propósitos similares, alcanzó los 7,1 millones para medios de difusión masiva. Además, el Instituto Oficial de Crédito (ICO) se llevó 1,9 millones de euros.

Los dos concursos de la Secretaría General del Tesoro para campañas de comunicación de la Deuda del Estado sumaron cerca de 8 millones de euros

A ello hay que sumar otra campaña de Economía que generó especial polémica, la del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), cuyo coste fue de 2,75 millones de euros. El Ejecutivo realizó 155 inserciones de anuncios en prensa escrita por 904.279 euros, se emitieron 1.452 cuñas radiofónicas por 1,2 millones de euros y se previeron 119,06 millones de impresiones on-line por un valor de 509.870 euros.

El FROB lanzó el mensaje, con la imagen de un grifo, de que tras la "difícil" tarea del saneamiento financiero conseguido por la sociedad española, llegaba "el momento de que con este nuevo estímulo" los ciudadanos puedan conseguir "el crédito que necesitan". "El momento de que, entre todos, volvamos a hacer realidad nuestros proyectos", añadía el texto publicitario. El Fondo también defendía la labor del Gobierno, que "sigue trabajando para mejorar las condiciones de acceso al crédito y para estimular la economía".

Por su parte, el ministerio de Trabajo y Seguridad Social que gestiona Fátima Báñez gastó 72.268 euros en campañas de publicidad en 2013. Una de ellas fue la denominada "Lanzamiento de la aplicación para tablets y smartphones", gestionada por la Secretaría de Estado de la Seguridad Social y con un importe de 18.926 euros. Esta aplicación se lanzó con el objetivo reducir los 28,5 millones de visitas físicas a las ventanillas de la Seguridad social que se producen en un año. En el presente ejercicio de 2014 el presupuesto de Trabajo se ha incrementado considerablemente en este campo, pues el Ejecutivo ha destinado 2,5 millones de euros a un proyecto para vender su reforma laboral y "sensibilizar" a la población joven sobre los problemas del paro.

"Proximidad" del Ejército y "Dividendo digital"
Volviendo al balance del año pasado, hay que mencionar también los 8,4 millones que dirigió el Ministerio del Interior por medio de la Dirección General de Tráfico al lanzamiento de mensajes relacionados con la seguridad vial. También en materia de transporte, el Ministerio de Fomento gastó un millón de euros en publicidad de Adif; 2,1 en Renfe Operadora y 1,2 en Aena.

Otras campañas que recibieron cuantiosas sumas fueron las del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (Inaem), órgano del Ministerio de Cultura, por valor de 3 millones de euros; la de "Proximidad de las Fuerzas Armadas, reconocimiento y captación", del Ministerio de Defensa, por 2,1 millones; y la del "Dividendo digital" (más de 2 millones) del Ministerio de Industria, a través de la plataforma Red.es, para explicar la liberación de frecuencias de banda que pasan de la TDT a otros servicios de movilidad de última generación.

También hubo actuaciones publicitarias del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, como la de promoción del sector lácteo (530.000 euros), y de los departamentos de Sanidad y Educación. Así como de un buen número de entidades públicas, entre ellas el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS); Agencia Estatal del Boletín Oficial del Estado (BOE); Patrimonio Nacional; Puertos del Estado; Fábrica Nacional de Moneda y Timbre; Paradores; Museo Reina Sofía; Museo del Prado; Universidad Nacional de Educación a Distancia (Uned) o el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (Icaa).

En cambio, según los datos aportados por el Gobierno a la diputada socialista Soraya Rodríguez, los ministerios de Presidencia (salvo 7.260 euros del CIS y 8.733 del BOE), Asuntos Exteriores y Justicia no generaron nigún gasto de este tipo con cargo a los Presupuestos Generales del Estado

España contra Cataluña. Historia de un fraude
Jesús Laínz. Internet. 21 Abril 2014

Este miércoles 23 a las 8 de la tarde, en el salón del Casino de La Coruña (c/Real 83) hablará del tema de su último libro, España contra Cataluña. Historia de un fraude, Jesús Laínz, autor de referencia sobre los nacionalismos hispanos antiespañoles.

La entrada es libre, el aforo, limitado. Después de su exposición se abrirá un turno de preguntas.

[al día siguiente, jueves, a la misma hora, la charla será en Vigo Centro Social de la Fundación Novacaixagalicia, en Policarpo Sanz 24]

El martes pasado fue presentado por Juan Carlos Girauta, y en Vigo lo presentará Cristina Losada. Aquí, en La Coruña, presentará al autor el decano de la facultad de derecho de Santiago, Luis Míguez.

Algunas reseñas y noticias de prensa sobre esta obra

[Amando de Miguel, en Libertad digital].- El conflicto lingüístico en España respira por la herida de Cataluña. Me enfrasco en la lectura de un libro apasionado, documentadísimo y polémico: Jesús Laínz, España contra Cataluña. Historia de un fraude (Madrid: Encuentro, 2014). Su autor es un veterano libertario de esta seccioncilla, rebosante de erudición y de buen humor. Una de sus tesis para abrir boca: el catalanismo (hoy independentismo) es una cuestión perfectamente española. Digo tesis porque es más que una opinión; es algo que se demuestra en el libro con multitud de documentos y estampas. Añado que es la aplicación de un principio psicológico: no se puede luchar contra alguien sin terminar por parecerse al contrincante. Corolario de la tesis anterior: el nacionalismo catalán necesita falsificar la Historia y la realidad. Ese esfuerzo puede llegar a ser patológico o por lo menos ridículo. También sobre eso el autor proporciona documentos mil. El mito definitivo de los nacionalistas es el de introducir en Cataluña el odio a España, la que "nos roba". Gran aporía, pues Cataluña siempre ha sido parte de España y se ha beneficiado grandemente del esfuerzo del resto de los españoles. ...

Jesús Laínz entrevistado en La Gaceta por José Javier Esparza.- ¿España contra Cataluña? Un fraude histórico. ¿Cataluña contra España? Un invento reciente que, sin embargo, dos generaciones de catalanes empiezan a suscribir bajo los efectos de un adoctrinamiento incesante. Jesús Laínz es el autor que más y mejores obras ha dedicado a desarticular la falacia de los separatismos: Adiós España, Desde Santurce a Bizancio, La nación falsificada… Ahora publica España contra Cataluña. Historia de un fraude (Ed. Encuentro). Un libro imprescindible para entender lo que está pasando con el separatismo catalán.

- ¿Quién dijo aquello de que “A España nadie la insulta mientras haya un catalán”?
- Ése fue uno de los versos que figuraban en las octavillas con las que los barceloneses regaron la entrada triunfal de los voluntarios catalanes encabezados por Prim a su regreso de la Guerra de Marruecos de 1860. ... ... ...


España contra Cataluña. Iván Vélez.- Con su ya acostumbrada erudición, el historiador Jesús Laínz Fernández acaba de publicar un nuevo ensayo que lleva por título 'España contra Cataluña. Historia de un fraude' (Ed. Encuentro, Madrid 2014, 416 p.). La obra, desde su misma portada, le da la vuelta a lo expuesto en un simposio generosamente financiada por el dinero público y celebrado a finales de 2013 del que prestigiosos historiadores como Elliot renegaron: 'España contra Cataluña', que generó un pequeño revuelo dentro de ese mundo desconectado de la opinión pública que es el de la historiografía española.

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Euskadi nos roba

José García Domínguez Libertad Digital 21 Abril 2014

Urkullu, el Judas del PNV que expatrió en el guano al mesías Ibarretxe a cambio de una habitación con vistas en Ajuria Enea, ha bendecido la pascua abertzale con algunas verbosidades salidas de tono. Carnaza retórica para los de la boina en el día del santo patrón. En el Aberri Eguna toca tirar la cabra desde el campanario. Exigencias del guión. Aunque a Urkullu, que sabe más por viejo apparatchik que por diablo, le pasa como a las cataratas del Niágara cuando se congelan en invierno: llama mucho más la atención por sus ocasionales silencios que por sus estruendosos ruidos. Y Urkullu permanece significativamente callado desde que dio comienzo la bullanga catalana. Algo le debe de oler a podrido, y no precisamente en Dinamarca. El lehendakari, que no tiene un pelo de tonto, intuye que cuando termine el pasacalles del derecho a decidir alguien pondrá encima de la mesa el asunto del cupo.

Y Urkullu no juega con las cosas de comer. De ahí su inopinada prudencia. Porque no será cierto el mantra rastrero de que España roba a Cataluña. Pero que Euskadi estafa al resto del país desde hace siete lustros, eso resulta ser una verdad más grande que la catedral de Burgos. Euskadi sí nos roba. Y de modo descarado, además. Ponderando todo lo ponderable –niños, viejos, dispersión de la población–, es tan sabido como callado que el País Vasco y Navarra nos usurpan una financiación por habitante muy superior a la de cualquier comunidad de las de régimen común. Asunto, por cierto, al que en absoluto resulta ajeno el berrinche levantisco de los catalanistas.

Al cabo, los micronacionalistas catalanes también son humanos. ¿Cómo no entenderlos, al menos en parte, cuando dos de los territorios más ricos del país no solo no aportan nada, ni un céntimo, a la Hacienda común, sino que ni tan siquiera pagan lo que les correspondería por disfrutar de los servicios que les provee el Estado? Que Valencia, Murcia, Castilla-La Mancha y Canarias estén financiando hoy al País Vasco resulta una extravagancia hacendística tan escandalosa que únicamente las pistolas humeantes de ETA la pueden explicar. Y vaya si la explican. Por desgracia, el nacionalismo no es enfermedad que se cure viajando. Pero algo ayudaría a calmar sus síntomas más virulentos el acabar de una vez con agravios comparativos tan obscenos como el del régimen foral vasco-navarro. Urkullu lo sabe. Por eso sus mutismos.

La Europa que quieren los nacionalistas
mª teresa giménez barbat ABC Ctaluña 21 Abril 2014

Queremos una Europa expurgada de los nacionalismos insolidarios que son capaces de abandonar a los más cercanos por motivos inequívocamente rastreros

Si teclean en Google “contribuyentes netos” en catalán, les salen un gran número de entradas. Nacionalistas de todo tipo coinciden en que los criterios económicos y pragmáticos se impondrían en la disyuntiva de aceptar o no en el seno europeo a una Cataluña independizada. Más que las leyes, más que los principios. De alguna manera, es la expresión de esa convicción tan asumida por algunos catalanes de que “quien paga manda”. Podría decir que es el espíritu mezquino del botiguer, que se mueve moralmente a ras de suelo. Pero me guardaré mucho de decirlo pues entre botiguers hay tantas diferencias como en el resto de colectivos y ciudadanos. Lo sabré yo, hija, hermana y mujer de pequeño empresario y de botiguer. Muchos de ellos le darían una lección al encorbatado jurista de traje a medida que asegura convencido (¡y contento!) que la pertenencia del “nuevo estado catalán” a la Unión Europea dependerá de “criterios políticos” y de “intereses económicos” por encima de los “argumentos jurídicos”. Loor y honra para Pi i Sunyer, que en tan alta consideración tiene a las leyes y a los principios éticos que deberían regir en cualquier sociedad avanzada y democrática, ya no digamos en este proyecto ilustrado y de ejemplaridad que la gran mayoría pensamos que es y será la Europa que estamos construyendo.

Dejando aparte ese curiosísimo y recién descubierto orgullo de opositar a paganos en Europa (¿no querían irse de España por este motivo?), esta actitud es un reflejo más del fracaso moral del nacionalismo, que no desea otra Europa que una asamblea de territorios (ni siquiera ya de estados, sino de ¡pueblos!) que se relacionan entre ellos para defender intereses puramente materiales y de conveniencia. Es decir, los nacionalistas están tan convencidos de que la Unión Europea no les rechazará porque dan por sentado que sus dirigentes y las personas que les han votado no son más que la reunión de un conjunto de comunidades con un espíritu tan miserable como el suyo.

Cierto que, en gran medida, la Unión Europea es aún una institución donde los políticos acuden para mejorar las posiciones de sus respectivos estados. Seríamos unos ingenuos si no contásemos con que eso sigue siendo así para algunos. Pero no es, definitivamente, la Europa que queremos, ni pensamos que tenga viabilidad si no avanza hacia un futuro integrador y de ciudadanía, en un propósito insobornable de defensa de los ideales de progreso y solidaridad que han sido la clave para el desarrollo de los países que la constituyen. Una Europa expurgada, precisamente, de los nacionalismos insolidarios que son capaces de abandonar a los más cercanos por motivos inequívocamente rastreros y que conjeturan desenfadadamente que recibirán un reconocimiento inmediato de gentes a las que ofenden suponiéndolas de su misma condición moral.

María Teresa Giménez Barbat es candidata a las elecciones europeas por UPyD

Hay una carta (secesionista) para ti
maría jesús cañizares ABC Cataluña 21 Abril 2014

«Nuestro momento es demasiado fuerte para ser parado con el miedo y las amenazas», dice el alcalde de Navàs

Hay quien asegura que si miras fijamente la Gigafoto de la Vía catalana que El Punt Avui TV emite en su período de pruebas, se te aparece la imagen de Carme Forcadell. Pueden intentarlo hasta el martes, vísperas de Sant Jordi, día en que este canal independentista comenzará sus emisiones. Más documentada es la aparición de la presidenta de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) en la tribuna de invitados del Congreso de los Diputados. Me cuentan que al consejero de Agricultura de la Generalitat y secretario general de UDC, Josep Maria Pelegrí, se le escapó un «¿qué hace ésta aquí?» muy revelador del protagonismo de esta lideresa secesionista, sentada en mejor posición que otros diputados catalanes que presenciaron las intervenciones en favor de la consulta sobre el Estado propio que hicieron Jordi Turull (CiU), Anna Rovira (ERC) y Joan Herrera (ICV). Sufrió y jaleó el convergente Josep Rull, que no pudo parar de moverse en su asiento, cual «hooligan» en el gol sur.

Por contra, a Carme Forcadell le sobran apoyos. Yprecisamente por ir tan sobrada, sus relaciones con la presidenta de Òmnium Cultural, Muriel Casals, son algo más que tensas, dicen las malas lenguas. La primera se ha convertido en la princesa del pueblo catalán sin necesidad de ayudas públicas. La segunda, hipersubvencionada por el Gobierno de Artur Mas, ha quedado eclipsada por una asociación que, como la Metro Goldwyn Mayer, se jacta de tener más estrellas (independentistas) que en el firmamento. Ycuidadito con cuestionar su guión.

El alcalde de Navàs (Barcelona), Jaume Casals, miembro de la CUP, me ha enviado una carta certificada en la que me notifica oficialmente su respaldo a la ANC, cuya libertad de expresión, dice, se ha visto atacada por el Estado y los «grandes medios de comunicación». «Si disuelven la Asamblea, surgirán centenares de miles de asambleas; si ilegalizan cualquiera de los movimientos sociales que defienden nuestro derecho democrático a ser consultados, todos militaremos, sin una sola sombra de duda. Nuestro momento es demasiado fuerte para ser parado con el miedo y las amenazas», dice el primer edil en su misiva, dirigida «a los efectos legales oportunos» a ABC, El Mundo, El País y La Razón.

Admitamos que, hoy por hoy, recibir una carta certificada asusta y lo primero que una piensa es que procede de Tráfico o de Hacienda. La española, no la catalana, que es a la que paga Navàs, pues como no podía ser de otra manera, este municipio se ha declarado insumiso fiscal. En fin, que después de este ejercicio de relativismo democrático, consistente en alabar a quien aboga por una consulta y censurar a quien no la apoya, voy a ver qué cuesta un telegrama para contestar al alcalde.

Una ley de lenguas
http://xavierpericay.com/  21 Abril 2014

En una entrevista publicada ayer en Abc en la que decía una serie de cosas por lo general la mar de razonables, el historiador Joaquim Coll, uno de los impulsores de la recién nacida Societat Civil Catalana, decía también algunas que me dejaron algo sorprendido. Por ejemplo, eso de que «se debería hacer una ley de lenguas donde el catalán y el resto de lenguas que se hablan en España sean reconocidas como un patrimonio cultural», como resulta de «una reforma constitucional en la que podamos votar todos juntos (…) un nuevo marco de convivencia parecido al actual pero más clarificado».

No sé por qué, pero me da la impresión de que se trata sobre todo de hacer algo para que nadie pueda alegar ¬que no se ha hecho nada. Quien se tome la molestia de consultar la Constitución vigente, verá que en el artículo 3, punto 3, se afirma que «la riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección». Es posible que semejante precepto constitucional no haya tenido el grado de concreción que hubiera sido de desear o, lo que es lo mismo, que el patrimonio en cuestión no se haya respetado y protegido lo suficiente.

Pero mucho me temo que también habrá quien considere que se ha respetado y protegido más de la cuenta. En realidad, todo depende de qué entiende cada cual por Estado. Si entiende la suma de cuantas administraciones lo integran, no creo que pueda dudarse de que el respeto y la protección se han dado y de forma generosa. Otra cosa es que por Estado se entienda sólo el Gobierno central y su ridícula y acomplejada administración periférica; entonces es evidente que no. Pero enseguida habría que objetar que ocurre otro tanto con el castellano, si se toma como ejemplo de representación estatal a los gobiernos autonómicos de Cataluña, el País Vasco o Galicia. O sea, que el problema no parece ser la Constitución, ni la falta de una Ley de Lenguas, sino algo bastante más simple: la imposibilidad, o la extrema dificultad, de transferir competencias, cuando quien debe gestionarlas es el nacionalismo catalán, o el vasco, o el gallego, o el que corresponda. En fin, un mal asunto, a no ser que una futura reforma constitucional impida precisamente, de una vez por todas, esas deslealtades.

COVITE considera inadmisible que Paya reafirme su apoyo a un terrorista de ETA
Foro Ermua 21 Abril 2014

Pide al Patronato que le aparte de cualquier cargo que suponga representar a San Sebastián

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo, COVITE, considera inadmisible que el portavoz de San Sebastián 2016 Xabier Paya justificase el pasado viernes el apoyo explícito que brindó en 2006 al etarra De Juana Chaos cuando participó en un campeonato de bertsolaris. Paya afirmó el viernes que nunca ha ocultado ese respaldo, en referencia a la camiseta con el rostro de De Juana que mostró en 2006.

Ninguna institución que se oponga a los brutales asesinatos de ETA puede ver con buenos ojos que alguien que representa en Europa a San Sebastián, la ciudad más castigada por el terrorismo en el PaísVasco, reafirme públicamente una conducta inmoral y que humilla a todos los que han sufrido el terrorismo de ETA.

Apelar a la convivencia y la reconciliación desde el apoyo al historial criminal de terroristas de ETA es algo inconcebible para cualquier sociedad que aspire construir una memoria digna después de 50 años de terrorismo. Por ello, el Colectivo pide al Patronato de la Fundación 2016, del que forman parte el Ayuntamiento donostiarra, la Diputación Foral de Gipuzkoa, el Gobierno vasco y el Ministerio de Cultura, que aparte a Paya de todo cargo que suponga representar a la ciudad.


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