AGLI Recortes de Prensa   Jueves 24 Abril  2014

Res Pública
'Acaba' la crisis y llega la realidad
Manuel Muela www.vozpopuli.com 24 Abril 2014

Con todas las reservas que aconsejan la prudencia y las estadísticas de la contabilidad nacional, se puede pensar que las manifestaciones más agudas y destructivas de la crisis económico-financiera van expirando y por ello conviene fijarse en la realidad para saber a qué atenernos y prever cómo evitar recaídas, porque en el caso de España no puede descartarse nada, teniendo en cuenta que nuestros problemas son de mayor alcance, razón por la que hablamos de la crisis española, que es política e institucional además de económica. Y parece claro que, sin resolver adecuadamente la primera, resultará complicado ordenar la realidad subsiguiente a las tormentas financieras padecidas estos años. La nuestra es una realidad presidida por la devastación económica, el miedo al futuro y la desconfianza de la sociedad con los dirigentes y con sus propias capacidades colectivas para salir adelante. Mal asunto, cuando todo o casi todo está por hacer para emprender el duro camino de la reconstrucción nacional. Para ello se requiere un guión que a estas alturas está por escribir, porque la maraña de las cifras y de las estadísticas no debe distraernos de constatar los males profundos acumulados estos años, productos de un modelo político y económico que ha crujido a partir de 2007.

El Estado fragmentado y empobrecido
Cuando España se despeñó a causa principal de la enloquecida carrera especulativa de sus finanzas, centradas en el monocultivo fácil de lo inmobiliario, no se podía prever hasta dónde llegarían los destrozos. Ahora ya se puede hacer un primer recuento provisional con la esperanza de que no vayan a más. Y de ese inventario resulta que el PIB español se ha reducido en un porcentaje difícil de precisar, aunque solo la desaparición del sector de la construcción, que representaba alrededor de un 20% de aquel, nos puede dar idea de la envergadura de su caída. A ello hay que sumar la reducción generalizada de las rentas, por el paro y las restricciones salariales de los empleados, con efectos negativos sobre el consumo y el ahorro. En el lado opuesto, el endeudamiento del país ha crecido casi exponencialmente y ya está cercano al 100% del PIB oficial y creciendo, como acaba de afirmar Moody’s, lo que hace pensar que tenemos un problema añadido de dimensiones colosales que se mantiene aletargado, no sabemos por cuanto tiempo, para evitar nuevas convulsiones en el área monetaria europea. Compare el lector lo que ha supuesto en la crisis de la deuda europea el caso de Grecia con lo que podía suponer el asunto de España. Un verdadero incendio.

Es cierto que aparece de nuevo la inversión extranjera, pero es de temer que ésta tenga un componente más financiero que productivo y, en determinados casos, claramente especulativo. A grandes rasgos, España es una empresa llena de problemas que carece de plan de viabilidad y que, por tanto, está en manos de la voluntad de sus acreedores y de las directrices de terceros. Y eso nos conduce a hablar del problema político español que se resume en dos cuestiones: tenemos un Estado fragmentado, puesto al servicio del conglomerado compuesto por los partidos y empresas que viven de los recursos o del favor público, que se enfrenta al problema de su disolución. El Estado educador y benefactor que debería haber sido el objetivo fundamental del sistema democrático ha permanecido inédito en perjuicio de todos, incluidos los propios beneficiarios del sistema actual. Estos están aturdidos y no saben qué hacer con los proyectos de separación de aquellos de sus socios que piensan que este Estado ruinoso y sin proyecto ya no les sirve, una vez agotada la mina después de décadas de explotación.

Los ciudadanos cada vez pintan menos
Se trata de una disputa que, aunque no se quiera reconocer, condiciona la evolución de la política y de la economía españolas, centradas únicamente en ir saliendo del paso, en hacer malabarismos con las estadísticas y elucubrar sobre los resultados electorales, los próximos o los siguientes, mirando de reojo los movimientos de fichas de los jugadores que quieren abandonar el tablero. Unos se escudan en la Constitución, ¡a buenas horas!, cuya rigidez para ser reformada y la devaluación de sus preceptos son las mayores amenazas que se ciernen sobre ella, y otros alegan los presuntos deseos de una mayoría de ciudadanos para buscar otros derroteros. Pero tanto unos como otros son miembros destacados de un régimen político que no acierta a encontrar la salida a la penosa situación que han creado en el país, abusando de la buena fe de los electores. Pueden considerarse afortunados por la paciencia de los españoles, que todavía viven bajo los efectos de la vacuna trágica de la última Guerra Civil.

En una realidad así, los ciudadanos cuentan poco, salvo para seguir contribuyendo a los costes del tinglado, y progresivamente se van convirtiendo en pura mercancía electoral de un sistema cerrado, profundamente oligárquico, que encima está siendo carcomido por sus disputas internas. Pero llegará el momento en el que los ciudadanos tendrán que pronunciarse sobre la superación de la crisis institucional, después de debatir en libertad las propuestas que se les hagan. En términos democráticos no se me ocurre otra cosa. Desde luego, si fuera cierto que las convulsiones más agudas de la crisis económica se están extinguiendo, no parece que los arquitectos para la reconstrucción de España vayan a salir de las filas de los que monopolizan ahora el poder público. Eso es lo que provoca incertidumbre y descreimiento.

La educación de los políticos
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es 24 Abril 2014

El próximo 25 de mayo, castigar de manera implacable a los que se burlan de la sociedad poniendo al frente de su oferta a personas sin honor y sin decoro que han aceptado ser tratados públicamente como marionetas

Los políticos, como el resto de los mortales, necesitan ser educados, y si su comportamiento se desvía de lo que sus conciudadanos considera correcto, nada mejor que una buena reprimenda para hacerles comprender su error y devolverles a la buena senda. Existe un acuerdo general en que uno de los defectos más graves de nuestro sistema político es la falta de democracia interna de los partidos. Se dice con razón que mal pueden protagonizar la vida democrática actores que no sean a su vez democráticos. El hecho de que ninguno de los dos cabezas de lista de las principales fuerzas parlamentarias, la que apoya al Gobierno de la Nación y su supuesta alternativa, haya sido designado por los militantes de sus formaciones, sino por el dedo caprichoso de sus respectivos jefes de filas, llegando el ultraje en el caso del PP a hacerlo por SMS, denota hasta qué punto sufrimos un simulacro de democracia, con lo que ello implica de desprecio a los votantes y de exhibición de poder autocrático. Por consiguiente, si semejante abuso queda impune, nada cambiará y la calidad media de nuestros representantes y gobernantes seguirá su espiral descendente, la corrupción no cesará y la incompetencia manifiesta de muchos continuará siendo la norma.

¿Qué medida tomar, que sea efectiva, inmediata y contundente, para provocar un cambio de actitud en los partidos establecidos hacia una auténtica democratización de su funcionamiento?

Pues muy sencillo, el próximo 25 de mayo votar solamente a siglas cuyos candidatos número uno hayan sido elegidos por el sufragio universal y secreto de todos sus afiliados, castigando de manera implacable a los que se burlan de la sociedad poniendo al frente de su oferta a personas sin honor y sin decoro que han aceptado ser tratados públicamente como marionetas y a las organizaciones que se han mostrado incapaces de rebelarse contra tal desafuero. Si como resultado de esta sabia decisión, el mapa político español resultante de las elecciones europeas está formado por nuevas opciones plenamente democráticas y las viejas oligarquías se esfuman de la escena, se habrá hecho justicia, se habrá saneado el panorama público y se habrá abierto el camino a la salida de la crisis y al regreso de la confianza y de la dignidad colectiva. Está al alcance de nuestra mano. Todo es ponerse a ello.

El economista cenizo
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 24 Abril 2014

La figura televisiva que no puede faltar en un debate que se precie es la de un economista o periodista “experto” económico. Su misión, por lo general, es la de profetizarnos las diferentes penas del infierno que nos aguardan. El resumen de su intervención puede condesarse tanto en entradilla como colofón, por el centro se produce la catarata de datos y cifras, en el siguiente axioma : Toda va mal, muy mal y peor que se va a poner. Y no dicen aquello de ¡Abandonad toda esperanza! pero se nota que es lo que más les pide el cuerpo dejar dicho como despedida.

Y no se te ocurra replicar, ni siquiera para esbozar un balbuceo de que algo positivo se va viendo, porque de inmediato lo mínimo que te cae es lo de triunfalista, vocero del Gobierno y sádico social. El economista cenizo, profeta de Apocalipsis y augur infalible de la inminente catástrofe siempre tiene razón. Siempre, incluso cuando algunos de los que hoy no salen del más hondo “quejio” negaban que aquí hubiera o fuera a venir crisis alguna. Pero entonces es que ellos no estaban predicando desgracias en la tele sino asesorando en Moncloa.
Lo cierto y verdad es que las cosas están mal, pero que muy mal. Eso no hace falta que lo diga un “experto”. Con tanta gente sin trabajo, con tanta familia en necesidad, con tanta angustia cercando presentes y futuros, nadie que no sea un cínico o un perturbado mental, puede negar tal evidencia.

Eso es una realidad, sin duda. Pero también empieza a haber otras. Y el argumento de la hecatombe inminente cada vez se sostiene menos. Porque aquellos días de rescate-embargo mañana a más tardar y la prima por los 600 ya parecen no haber casi existido. En la memoria del cenizo, desde luego, han sido borrados y lijados y no saldrán ahora de su boca cuando ayer los llevaba como pearcing. Pero es que además , gotita a gotita, ha empezado a fluir algo de agua, que tampoco quieren ver. Porque luego vino lo de que no se crecía ni se iba a crecer, pero poco a poco se crece y parece que hasta más de lo que se pensaba. Después era que no se dejaba de destruir empleo. Pero un día ya se acabó la sangría. Y cuando hasta empezó levemente a bajar el paro, se dijo que eran trampas estadísticas y que no subían los afiliados a la seguridad social. Pero cuando también, aunque sea muy humildemente, ese dato empieza a ser bueno pues ahora la descalificación, a cualquier atisbo de mejora, es que el empleo es de calidad infame.

Ese es, con todas las curvas, gráficos y cifras que se quiera luego aderezar, el argumentario que nos llevan repitiendo hace más de un año. El del cenizo. El de a peor iremos. Pero entre aquello del hundimiento total y sin remisión en horas 24 de no hace tanto hasta esto de ahora de que el empleo que se crea es de baja calidad, a mi me parece que hay una diferencia. Para bien. Y en lo que se va viendo de como respira la cosa pues parece que algún cambio hay. Y no es para mal. Aunque nadie tire un cohete y sería suicida pensar que vuelve una jauja que no puede, ni debe, volver.

Quizás lo que vaya siendo el momento sea de tirar de hemeroteca y ponerles en pantalla sus retahílas de pronósticos y augurios a cada cual más catastróficos. No se hará. Es más, cuando en breve salgan datos del paro registrado, de la afiliación y de EPA que pueden ser, y otra vez, alentadores, aunque sean de 100.000 a mejor, a ellos les parecerá y proclamarán que somos idiotas de alegrarnos, que en octubre ya nos vamos a enterar. Un cenizo que se precie no se rinde jamás.

Sin dinero para perseguir la corrupción
EDITORIAL Libertad Digital 24 Abril 2014

Pocas veces se ha hecho una crítica tan demoledora del lamentable estado de la administración de Justicia como la que se deduce de las declaraciones del fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, ante la comisión constitucional del Congreso: tras asegurar que todavía no ha recibido la notificación de la Fiscalía de Málaga en relación al escándalo en los cursos de formación en Andalucía, el fiscal general ha afirmado: "La realidad diaria de las Fiscalías provinciales ante el fenómeno de la corrupción, debo reconocerlo ante sus señorías, es descorazonadora"; más del 80% de las causas de corrupción se encuentran "ante una precariedad de medios materiales y humanos" de tal envergadura que hacen que afrontarlas sea una empresa "poco menos que titánica"; empresas que "en muchos casos están destinadas al fracaso".

Vaya por delante que el fiscal general del Estado, más que reconocerlo con tono de lamento, debería haber sido el primero en denunciar, mucho tiempo atrás, la falta de medios que sufre el Ministerio Público en exigir al Gobierno una mayor dotación presupuestaria. Sea como fuere, no ha de cargarse contra el mensajero sino contra los máximos responsables de lo que Torres-Dulce denuncia, que no son otros que el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón y, sobre todo, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Tras elevar la presión fiscal y el nivel de endeudamiento como no lo ha hecho ningún otro Gobierno anterior, el Ejecutivo de Rajoy ha dispuesto de dinero más que suficiente para dotar de medios al Ministerio Público para cumplir su tarea. Cosa distinta es que haya dado prioridad al sostenimiento de partidas de gasto que ceban el clientelismo y el despilfarro autonómico, incluidas las destinadas sufragar ilegales procesos secesionistas.

La Justicia es una función prioritaria del Estado y la corrupción una de las lacras del sistema. Reconocer algo tan grave como que la persecución de la corrupción en España es una "tarea titánica" en muchas ocasiones "destinada al fracaso" por falta de medios es debería ser más que suficiente para que el ministro de Justicia exija una dotación presupuestaria para subsanarla o de lo contrario presente su dimisión.

Claro que si se tiene en cuenta la politización del Poder Judicial, o que la falta de fondos no es sino consecuencia de una falta de voluntad política a la hora de combatir una corrupción que afecta a casi todos los partidos, no es de extrañar que Torres Dulce, Gallardón y Rajoy sigan tan tranquilos mientras se sigue degradando la administración de Justicia.

Aragón y la España silenciada
Javier Caraballo El Confidencial 24 Abril 2014

Sólo hay que pegar el oído a la acera bulliciosa de la tarde, al zumbido de los bares en la hora de las cañas, a las plácidas plazuelas en las que un grupo de jubilados entretiene con migas a las palomas. Gente sin pretensiones, cargadas sólo de cotidianidad. Ha ocurrido ahora en Zaragoza, con motivo de la festividad de la región por el día de San Jorge, pero se aprecia en muchos otros lugares de España, una mayoría silenciada que asiste, entre abatida y hastiada, al desprecio persistente de la identidad de todos ellos como pueblo. Que parece, en fin, que aquí sólo hay dos o tres autonomías con historia, mientras que todas las demás son una especie de sucursales que no merecen siquiera atención.

Y esa desconsideración latente, continua, estalla en las calles en días como estos, cuando los aragoneses, la mayoría silenciada de las aceras, se revuelve en sí misma para recordar que la historia no se puede reinventar y readaptar. Que el reino que hubo aquí se llama de Aragón. Y que nunca ha existido una corona catalanoaragonesa, sólo un condado, el de Barcelona, que pertenecía a la primera. Lo dicen, pero la actualidad, que se parece a las olas del mar, trae de nuevo el mismo discurso, la misma distorsión, y el sentir de la mayoría silenciada se borra como una raya que se dibuja en la arena de la playa.

Todo comienza, quizás, con la propia Constitución española. Como el nacionalismo vasco y catalán siempre han buscado la diferencia, el privilegio de la exclusividad, la Constitución se redactó para que en España sólo tuvieran una verdadera autonomía, una autonomía plena, esas dos regiones, mientras que el resto debería avanzar por una vía más lenta, con menos techo competencial. "La Constitución es asimétrica, y debemos volver a esa realidad", como decía ya Pasqual Maragall, siendo presidente de la Generalitat, al principio de toda esta deriva.

Y la corona de Aragón ya no aparece en los libros de texto de Cataluña como tal, sino como la corona catalano-aragonesa. Y fueron ''reyes catalanes' quienes conquistaron Sicilia, porque Aragón, a fin de cuentas, el Aragón oriental, sólo es un territorio más de los Países Catalanes. Como Valencia o BalearesDe ese concepto equívoco de las 'autonomías históricas' deviene todo lo demás. Un concepto falso porque lo que siempre se olvida es que se llaman a sí mismas históricas por el hecho irrelevante en la historia de una nación como España, con 3.000 años de historia, de que en el momento del golpe de Estado de Franco sólo esas autonomías habían logrado la autonomía con la República.

Es tal la barbaridad que sólo hay que pensar que se le concede al dictador la capacidad de marcar la línea divisoria en España de lo que consideramos histórico y lo que no. ¿Que esas dos regiones han sido siempre las que han mostrado más interés por el gobierno autonómico? Cierto, pero no parece, desde luego, razón suficiente para que se las considere "históricas" y que, además, suponga un lastre para las demás que de la misma forma podrían haber logrado la autonomía de no haber estallado una guerra civil en España. Cierto, sí, pero no parece motivo suficiente para que debamos aceptar que la igualdad entre todas las regiones supone un agravio comparativo para el País Vasco y Cataluña, por ser 'comunidades históricas'.

En una democracia, la igualdad no puede ser nunca un problema. Mucho menos un agravio para nadie. Y la historia, en fin, es otra cosa, muy distinta. Al decir que en España sólo hay dos o tres autonomías históricas, se asienta en el subconsciente la idea de que no existe historia en las demás. Ese es el problema.

Por esa distorsión inicial hemos llegado al momento en el que nos encontramos, el machaque diario en las crónicas de actualidad de España de dos autonomías que, pese a gozar del mayor autogobierno que jamás han tenido, ofrecen la sensación de estar oprimidas, ignoradas e incomprendidas por el resto de España. Es ahí donde, para justificar el agravio, se reinventa la historia. Y la corona de Aragón ya no aparece en los libros de texto de Cataluña como tal, sino como la corona catalano-aragonesa. Y fueron "reyes catalanes" quienes conquistaron Sicilia, porque Aragón, a fin de cuentas, el Aragón oriental, sólo es un territorio más de los Países Catalanes. Como Valencia o Baleares. Porque Jaime I no fue rey de Aragón, sino "un monarca muy importante para la historia de Cataluña”, porque “conquistó cuatro reinos y creó lo que denominamos los Países Catalanes”. Todo eso está en la web de la Generalitat y en libros de texto de Secundaria en Cataluña. En Aragón elevaron una queja oficial, pero a estas alturas igual se ha convertido en un agravio más.

Hace unos días, en el País Vasco se conoció que el Gobierno de Urkullu había financiado con dinero público la publicación encubierta, en varios medios de comunicación (que ya les vale), de unos reportajes supuestamente informativos para denunciar "el carácter invasivo" de la Ley de Educación que ha aprobado el Gobierno del PP. La misma protesta se produjo en Cataluña por el resquemor que produce un párrafo de esa ley, la llamada ley Wert, en el que se señala que "el estudio de la Historia de España es esencial para el conocimiento y comprensión no sólo de nuestro pasado, sino también de nuestro mundo actual". Sólo tenemos que detenernos en ese párrafo para comprender, para asombrarnos, del absurdo al que hemos llegado. Que eso sea objetivo de controversia en un país lo dice todo.

La acera bulliciosa, el zumbido de los bares, las plácidas plazuelas seguirán contemplando estupefactas cuanto ocurre. Pero nadie oirá la voz de esa España silenciada. Frente a la mayoría silenciosa, que siempre se menciona, que se espera, que nunca llega, la España silenciada.

Cataluña
El PSC, la izquierda y España
Cristina Losada Libertad Digital 24 Abril 2014

Nueve miembros de la ejecutiva provincial del PSC de Gerona, de un total de treinta y tres, acaban de darse de baja como dirigentes, por ser partidarios del derecho a decidir y del proceso independentista. Estas bajas, como otras anteriores, han obtenido su buena cuota de publicidad, presentándose como nuevo signo de una crisis cuasi terminal del partido de los socialistas catalanes. Es cierto, es evidente, que el PSC sufre una crisis, y una crisis de identidad. Pero estos portazos y esas rebeliones de su sector nacionalista –catalanista, se autodenominan– no son mal síntoma. Al contrario.

Igual hay que recordar lo obvio una vez más: antes de estas sonadas bajas de dirigentes, en el PSC se dieron de baja los votantes. Unos votantes que no han podido abandonar al PSC por considerarlo en exceso españolista, por la sencilla razón de que no lo ha sido en absoluto. Ha sido un partido catalanista, que con Maragall y Montilla en la Generalidad demostró que no era ninguna alternativa al nacionalismo, como muchos creyeron con alguna ingenuidad, sino que era tan nacionalista como los nacionalistas. El propio Montilla, recuérdese, alentó la manifestación contra la sentencia del TC que podó por inconstitucional aquel nuevo Estatuto de autonomía propulsado por Maragall con el apoyo de ZP.

Señal de la confusión que afecta a la identidad del PSC es esto que dijeron los dimisionarios de Gerona: "No tiene sentido que el partido no construya una alternativa de izquierdas". Hombre, si toda su discrepancia está en que apoyan el proceso independentista, en que son compañeros de viaje de los separatistas, en que coinciden en tantas y tantas cosas con el nacionalismo, ¿para qué demonios quieren una alternativa de izquierdas? Seguro, sí, que ellos se sienten de izquierdas, más cuando la izquierda ante todo es sentimiento, y eso es gratis. El problema, su problema, está en que el nacionalismo prevalece: recubre y condiciona todo lo demás. Como lo certifica que se vayan no porque el PSC haya dejado de ser de izquierdas, sino porque se descuelga del proceso secesionista de Artur Mas.

Ahora bien, en esa queja por la falta de una "alternativa de izquierdas", sea lo que fuere, que a saber, asoma la gaita la cuestión de fondo. Porque la conversión del PSC al nacionalismo no se explica sólo por los rasgos peculiares de dicho partido, por el sesgo catalanista de sus dirigentes. No. Tiene que ver con los prejuicios anti-españoles que adquirió la izquierda, toda la izquierda, bajo la dictadura. Con su aceptación de la fábula nacionalista que presenta a España como cárcel de pueblos, como Estado construido mediante la opresión y el genocidio cultural (o el genocidio a secas) de sus pueblos-naciones. Y con la concesión al nacionalismo del sello, tan preciado por la izquierda, de progresista.

No es el PSC el único que tiene problemas para defender la unidad de España. Los tiene gran parte de la izquierda, y los tiene, naturalmente, el PSOE. Si no los tuviera, Rubalcaba no estaría respondiendo al desafío de Mas con el artilugio federal, esa imposible tercera vía entre España y no España.

Desafio secesionista
Rubio Llorente, nuestro Poncio Pilatos
José García Domínguez Libertad Digital 24 Abril 2014

De muy antiguo es fama que los de Bilbao pueden nacer en cualquier parte. Pero yo creo que los que de verdad podemos venir al mundo donde se tercie somos los gallegos. He ahí, sin ir más lejos, don Francisco Rubio Llorente, un ilustre gallego de Badajoz que en tiempos presidió el Consejo de Estado. Don Francisco, como nuestros paisanos de las novelas de Cela, barrunta eso tan galaico de que Dios es bueno, aunque el Diablo, sabe usted, tampoco es malo. Hombre prudente donde los haya, don Francisco no se moja nunca. Jamás. Así, cuando La Vanguardia le pide opinión sobre la bullanga secesionista en fecha tan señalada como el día de san Jorge, Rubio Llorente, todo un exvicepresidente del Tribunal Constitucional del Reino de España, se pone a tararear una muñeira.

Y es que don Francisco, sépase, no está ni con los unos ni con los otros. En los gallegos de la cuerda de don Francisco pensaría, sin duda, Juan de Mairena, aquel profesor de gimnasia y retórica, antes de sentenciar que siempre resulta mucho más cómodo mantenerse au dessus de la mêlée que a la altura de las circunstancias. Ocurre, decíamos, que el magistrado Rubio Llorente no está ni con España ni contra España. Una exquisita equidistancia que, por cierto, olvidó mencionar durante los muchos años en que esa misma España premió sus servicios con los más altos honores y empleos institucionales. Para don Francisco, pues, lo que acontece es una trifulca entre

dos nacionalismos de signo contrario, pero de muy semejante naturaleza. Nacionalismos de gritos y banderas, con más sentimientos que razones (…) Esta naturaleza común se proyecta en los argumentos utilizados de [sic] una y otra parte.

Resulta que para todo un presidente del Consejo de Estado propugnar un golpe de eso mismo, de Estado, semeja proceder igual de legítimo y honorable que defender el orden constitucional con los instrumentos que provee la legalidad. Para el bueno de don Francisco, son idénticas la naturaleza moral de cuantos promueven una asonada subversiva y la de quienes se oponen a ella desde la defensa del ordenamiento jurídico de nuestra democracia. "Los mismos perros con distintos collares", acaso cavile para sus adentros Rubio Llorente desde su delicada torre de marfil. En su día, otro gallego notorio, Valle Inclán, espetó aquello tan célebre: "¡Don Latino de Hispalis, grotesco personaje, te inmortalizaré en una novela!". Para mí que estaba pensando en don Francisco.

Un libro y una rosa.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 24 Abril 2014

Hoy es Sant Jordi el patrón de Cataluña, el día del libro en el que es tradición pasear por las ramblas de Barcelona, visitar las casetas, y comprar un libro y una rosa para regalar a una persona muy querida. Para celebrarlo, Artur Mas se dedicó anoche en la recién estrenada televisión nacionalista PUNT AVUI, donde dijo que "no le pondré nada fácil a España para que se pueda cargar la ley de consultas tanto como el acto de convocatoria de la consulta del 9 de noviembre". El Gobierno de España no podrá aducir desconocimiento de las intenciones y de la hoja de ruta de Artur Mas que ha asegurado en esa televisión que "Cataluña votará el 9 de noviembre".

Ahí tiene su regalo Mariano Rajoy, pero en vez de un libro va a tener una Ley de Consultas aprobada por el Parlamento de Cataluña en clara insumisión y desprecio por la negativa del Congreso de los Diputados a ceder la soberanía para la realización de la consulta o referéndum. Y en vez de una rosa, lo que tiene es una patata caliente del desafío secesionista al que parece incapaz de parar y hacer cumplir la Ley. Porque en vez de actuar con la legitimidad que le ha dado el pueblo español, Mariano Rajoy se dedica a pedir "imaginación" a los secesionistas para que le saquen a él de la incómoda situación de tener que decirles una y otra vez que no.

Pues ahí tiene la imaginación, hacer prevalecer una ilegal Ley de Consultas promulgada por el Parlamento de Cataluña y usarla como soporte jurídico y legítimo para realizar la consulta con la pregunta sobre la independencia de Cataluña. El que sea vinculante o no ni se plantea porque se considera que una vez se tengan los resultados, cualquier intento de deslegitimación será usado ante los foros internacionales para acusar a España y su Gobierno de no respetar el derecho a decidir del pueblo catalán.

La pregunta es si Mariano Rajoy dejará que esta secesión anunciada se lleve a cabo sin intentar siquiera usar los medios que la Constitución y el Congreso de los Diputados ponen a su disposición para que estos delincuentes no consigan sus objetivos. La pregunta es si Mariano Rajoy con ese ofrecimiento para que los delincuentes le faciliten una salida imaginativa no está cayendo directamente en colaboración con el secesionismo. Porque Sr. Rajoy, usted no puede decir que es que la Ley le impide acceder a las pretensiones de los secesionistas y que se especule que si tuviera una alternativa vendible a la opinión pública, podría pactar no se sabe muy bien qué actuaciones, quizás la misma legitimidad de esa Ley de Consultas si los resultados no fueran vinculantes.

Solo parece que su único obetivo es ganar tiempo para que nada cambie hasta que se celebren las próximas elecciones generales, en las que ya sabe seguro que no conseguirá obtener la mayoría, ni por votos ni por coaliciones, para volver a gobernar. Sin embargo, esa debilidad ha sido detectada por los secesionistas y van a forzar la situación hasta lograr el temido "choque de trenes".La apuesta de los delincuentes es que usted Sr. Rajoy, nunca se atreverá a ir más allá de los recursos jurídicos ante el Constitucional y nunca aplicará el artículo 155 de la Constitución, ni suspenderá la autonomia. Esa certeza es la que lleva a Artur Mas a afirmar que los catalanes votarán el 9 de noviembre. El resto de la hoja de ruta ya lo conoce y acaba el 23 de abril del 2015 con la declaración de Independencia de Cataluña como estado soberano.

La pregunta es si pasará usted a la Historia como el responsable de la destrucción de España. Lo que sería un error terrible es que los españoles se lo permitiésemos.

Erasmo de Montserrat
Kiko Méndez-Monasterio www.gaceta.es 24 Abril 2014

Recién enterados de la catalanidad de Erasmo, esperamos con impaciencia que el nacionalismo nos instruya también sobre el verdadero origen de Pelé, Emanuel Kant y Tolstoi, que sólo falta que llegue la subvención correspondiente para que sepamos si eran del alto o del bajo Ampurdán.

A Cervantes ya le colocaron hace tiempo la estelada en la frente, y por cierto que Anasagati debiera tomar nota de ello y exigir una reparación a su colegas separatistas, porque el vasco ya ha mostrado varias veces su descontento por el capítulo en el que nuestro señor don Quijote sacude con denuedo al vizcaíno fanfarrón. Probablemente es una lástima que García Márquez se empeñara en imaginarse Macondo en vez de Catalonia, porque nos habríamos ahorrado un dineral público en fabricar leyendas para la independencia, y además la nueva nación tendría un relato más creíble que el cómic pretencioso con el que se adoctrina a los chavales del noreste.

Sucede, en contra de lo que piensa mucho político tecnócrata, que no es nada complicado inventarse un país. Tomás Moro creó Utopía -y le escribían cartas para preguntarle como se podía llegar a aquella isla tan curiosa-, y los franceses se pasaron el siglo XIX haciendo nacioncitas por hispanoamérica, como si fueran directores de un juego de rol. En esencia basta con una bandera, un himno para que canten sus colegiales, y subvenciones abundantes para que se escriban historietas, editándolas luego como historia muy documentada, muy sesuda, y tan heroica como Los Vengadores contra el hermanastro de Thor. Si además se cuenta con un equipo de fútbol, se puede incluso aspirar al imperio.

Por eso con lo de Erasmo, quizá, han arriesgado de forma innecesaria. Primero porque el tipo era un bribón interesado:el pobre Lutero se creía que era muy amigo suyo porque hablaba contra la abstinencia, pero cuando el de Rotterdam consiguió su bula para hartarse de comer jamón, como un sindicalista cualquiera, le hizo una higa al padre de la Reforma y se hizo más romano que Rómulo. Y, segundo, porque no sé en que puede beneficiar al delirio separatista declararse tan orgullosos de una de las figuras del humanismo cristiano, cuando los escamots del mañana tendrán un marcado acento paquistaní.

De hecho en un futuro no muy lejano, cuando ya sea independiente la república islámica de Cataluña -es la demografía, idiota-, los mulás del régimen se arrepentirán de haber pretendido que Erasmo fuese más de Montserrat que de Rotterdam. Andarán entonces buscando la sangre catalana de Averroes o Abd el-Krim, y les costará otro dineral borrar las erasmistas de su tradición milenaria.

No es cierto que la realidad supere a la ficción. No hay nación inventada en la literatura -ni siquiera en el universo Marvel- que resulte tan ridícula y grotesca como el delirio político que está construyendo esa Cataluña de ignorancia, mentiras, odio y necedad.

El exdirector toma las aguas del mainstream (y II)
Arcadi Espada El Mundo 24 Abril 2014

Después de que el exdirector hablara de su libro y negara cualquier posibilidad de editar un nuevo periódico mientras El Mundo fuera El Mundo (¿Qué iba a a hacer yo, llevarme a la mitad de la redacción y debilitar su futuro?: no, yo me siento comprometido con este periódico profundamente, mucho más allá de cláusulas y contratos), entramos en política. Todo empezó, más o menos, cuando Miguel Roca intentó desdramatizar el cambio de fronteras:

--Una vez estaba en una orilla del Danubio y el hombre que me acompañaba me dijo: «¿Ve esas luces de ahí? Son las de mi pueblo. Allí nací y allí he vivido siempre. Y durante mis años, y sin moverme, he cambiado de país siete veces.»

La anécdota provocó sonrisas y hasta algún breve comentario favorable. Hasta que uno habló y le preguntó a Roca:

-¿Y le dijo el hombre cuántas veces de esas siete habían arrasado el pueblo?

Por suerte estaban cambiando los platos y no hubo nada. Rápidamente el exdirector tomó la palabra. El ex director dijo que Cataluña tiene más identidad que La Rioja, y él es de La Rioja piénsese. El exdirector dijo que de ese excedente de identidad deben derivarse diferencias políticas. El exdirector dijo que la Constitución debe reformarse para poder integrar a los sepratistas. El exdirector dijo que la ley debe ponerse a la altura de la realidad, y dijo también el exdirector que las nuevas generaciones anhelan cambios y hay que dárselos.

El señor Miguel Roca que lo tenía enfrente sonrió enternecido, se cogió las dos manos por no poder coger las del exdirector, sonrió para dentro y le dijo:

-Pedro, lleva todo esto a Madrid, por fávor, llévalo.

Uno saltó, entonces, y le dijo al exdirector que la característica ontológica de los separatistas era, precisamente, la de no querer integrarse y que toda la dificultad del negocio de la negociación se basaba en que había unas gentes que no querían vivir con otras. Este uno, muy franco, le dijo también que las políticas de identidad y su acoplamiento habían sido la ruina de Europa. Y que para todas las reformas de la administración y demás que el exdirector pretendía, e incluso para echar a Rajoy, no era necesario cambiar la Constitución. Por lo demás le hizo ver que a su juicio la única reforma constitucional que aceptarían los nacionalistas sería la que incluyera un cambio en el sujeto de la soberanía política. Que si iba a proponer eso le preguntó el uno, pero hubo de pronto barullo y no respondió.

Miguel Roca ya con las manos libres le volvió a insistir.
-Pedro, lleva eso a Madrid.

Entonces se oyó a Juan Ridao:
-Muy bien, no cambiamos el sujeto de la soberanía, no cambiamos nada y le decimos al 19% del PIB español, al 16% de la población española que se aguante.

Salió uno:
-Algo menos, porque yo formo parte de esos 19 y 16% y no quiero cambios del sujeto, y creo que no estoy solo en esta mesa. Pero en todo caso...

-¿En todo caso...? -quiso saber Ridao

-En todo caso, ustedes van a tener que aguantarse. Yo mismo, decía el uno, aguanto mucho. La democracia es aguantar y sobre todo aguantarse. Por lo demás yo no veo grandes depauperados en Cataluña, gentes que ya no puedan resistir ni un minuto más esta opresión agónica del Estado. Usted mismo y el señor Roca están perfectamente felices, hacen buena cara, lustrosos, incluso.

Quiá, parecía que iba a decir el uno pero calló.

Cuando se levantó bastante más allá de la medianoche para firmar unos libros y beber unos gintonics el exdirector sonreía y parecía feliz. Y es que Roca le había dicho por tercera vez al despedirse.
-Pedro, a Madrid.

Cataluña
Una industria próspera
José María Albert de Paco Libertad Digital 24 Abril 2014

Cuento, por lo bajo, unas treinta novedades editoriales dedicadas al proceso soberanista, entre las que, obviamente, son mayoría las de quienes se muestran favorables a la independencia de Cataluña, esto es, los Bosch, Voltas, Tree, Domínguez, Barberà, Carod-Rovira o Albà. Sólo un autor, por cierto, aboga por el federalismo, Pere Navarro, lo que da una idea de hasta qué punto la industria editorial y acaso el público desprecian las medias tintas.

De industria quería hablarles precisamente. Ninguna de esas treinta novedades sobre la cuestión catalana presenta un punto de vista novedoso o audaz. En cierto modo, recuerdan a las banderas, bufandas y gorras que se venden a las puertas de los estadios de fútbol, puesto que su cometido no es otro que saciar el ardor guerrero del lector, inexorablemente transmutado en hincha. La finalidad básica, no obstante, nada tiene que ver con un presumible bien social, sino con el negocio, cuyos capitostes no ignoran que un conflicto como el que nos ocupa sólo genera beneficios. Al cabo, cualquier gorrilla sirve para hilvanar jeremiadas y, en todo caso, hay más negros que botellines. En cuanto a la publicidad, no hay que invertir un solo euro: la divulgan gratuitamente las radios, televisiones y periódicos (yo mismo, sin ir más lejos, en artículos como éste), que se ocupan del asunto de modo más que promiscuo. Tanto es así que incluso hay digitales, y pienso ahora en Nació Digital, Vilaweb, e-Notícies o Crónica Global, donde única y exclusivamente se habla del proceso soberanista.

De esos cuatro digitales, los tres primeros reciben subvenciones de la Administración, como también las reciben las editoriales que publican títulos en lengua catalana y, por descontado, tantas otras empresas o entidades cuya actividad consiste, siquiera de forma tangencial, en la exacerbación identitaria.

Llegados a este punto, cabe preguntarse si la independencia de Cataluña no es un nicho de mercado que da de comer cada día a más individuos, dedicados por entero a lubricar los más bajos instintos de un público objetivo de siete millones y medio de catalanes. Una de las consecuencias, en fin, de este atronar de aldabas es que el día de Sant Jordi, con su cursilería a cuestas, pase ya inadvertido entre el resto de los días del calendario.

España
El Tribunal de Cuentas abre procedimiento a 13 partidos
Ep. Madrid. La Razón 24 Abril 2014

El Tribunal de Cuentas ha confirmado que ha abierto procedimiento a 13 partidos y 24 fundaciones vinculadas a formaciones políticas para decidir si les sanciona o no por irregularidades en su financiación conforme a lo detectado en el último examen realizado por la institución fiscalizadora, correspondiente a los años 2009, 2010 y 2011.

Así lo ha confirmado en el Congreso el presidente del Tribunal de Cuentas, Ramón Alvarez de Miranda, durante su comparecencia para informar de medidas contra la corrupción.

Alvarez de Miranda no ha cuantificado el volumen de la financiación de los partidos que está bajo sospecha, pero sí ha confirmado que "se ha abierto periodo e información previa sobre financiación de partidos políticos a un conjunto de 13 formaciones y 24 fundaciones".

15 días para presentar alegaciones
Según ha explicado, a estos partidos y fundaciones se les ha dado un plazo de 15 días para que presenten sus alegaciones y a partir de ahí el Tribunal de Cuentas habrá de decidir sobre la apertura de expediente sancionador relacionado con "los hechos irregulares" descritos en los informes.

En su opinión, los hechos irregulares más importantes reflejados en su informe de fiscalización se refieren a las donaciones anónimas, prohibidas desde 2007, pero también ha destacado la no rendición de cuentas o la rendición de cuentas de manera incompleta.

El presidente del Tribunal de Cuentas no ha detallado por partidos a los que se está pidiendo explicaciones, pero su último informe del trineo 2009-2011, recogido por Europa Press, ya señalaba las deficiencias y ponía siglas a las mismas. Ahí se denunciaba que en los tres años volvía a donaciones no identificadas, que en 2011 alcanzaban los 176.297 euros atribuidos a la federación andaluza de IU y al Partido Aragonés (PAR).

También detectó donaciones de personas jurídicas de las que no se han facilitado el acuerdo del órgano social competente, como así ocurrió en 2011 con 60.000 euros recibidos por el PP y con 16.000 por CDC.

De la misma forma, en el informe se avisó de donaciones realizadas por personas jurídicas con contrato vigente con la Administración Pública (una incompatibilidad introducida en la ley de 2007) en tres formaciones en el ejercicio 2011: de 30.000 euros a CC, de 15.000 euros a PP y de 70.000 euros a Unió.

Además, el Tribunal también señaló donaciones en 2011 que no se ingresaron en cuentas bancarias destinadas exclusivamente a ingresos de esta naturaleza por importe de 325.291 euros (24.463 euros en IU y sus federaciones, 22.408 euros en el PSOE y 175.477 en el PSC). Por último, en el informe figuraban aportaciones cuya identificación no contempla alguno de los requisitos legales y que afectan a dos federaciones de IU (Comunidad de Madrid y Baleares) por 2.763 euros y a UPyD por valor de 1.096 euros.

Fundaciones bajo vigilancia
En cuanto a las fundaciones de los partidos, los incumplimientos legales detectados se referían a donaciones ingresadas en cuentas bancarias ordinarias al no existir abiertas cuentas específicas (361.247 euros en 2011) o donaciones que, a pesar de existir dichas cuentas, no han sido ingresadas en las mismas (61.561 euros en ese mismo año).

También hay ayudas procedentes de la formalización de convenios de colaboración del ejercicio 2009, suscritos por dos fundaciones por valor de 418.754 euros y 213.650 euros, que se estima tiene la naturaleza de donación y cuyos importes superan el límite legal previsto para las aportaciones individuales, así como donaciones procedentes de personas jurídicas de las que no se ha dispuesto del acuerdo del órgano social, lo que supone 958.850 euros en 2011.

Por otro lado, el presidente del Tribunal de Cuentas ha comentado que la fiscalía de la institución está dirigiendo "otras iniciativas" para reclamar responsabilidades a aquellas formaciones políticas que no presentaron las cuentas o que lo hicieron "con graves deficiencias". Aunque todavía no hay decisión sobre estas actuaciones, espera que acabe de forma "parecida".

En cuanto a la prescripción o no de estas irregularidades, habida cuenta de que el informe se remonta a 2009, Alvarez de Miranda ha precisado que, cuando presentó ese informe a las Cortes, ya se comprometió a que el Tribunal iba a hacer "todo lo posible" para analizar la situación y actuar, que es lo que ahora ha hecho.

desfile de expertos en el congreso
¿Cómo regenerar la política? Con sueldos más altos y puertas giratorias transparentes
D. Forcada El Confidencial 24 Abril 2014

¿Mejorar los sueldos de la clase política para regenerar el sistema democrático? Sólo mentar el tema de las retribuciones públicas puede parecer un tema tabú en la crisis de desprestigio que arrastran las principales instituciones, pero podría ser uno de los pasos decisivos para ‘resetear’ el sistema.

Así lo planteó ayer ante sus señorías, aunque muy de pasada y sin querer incidir demasiado en un tema que en la calle resultaría –a todas luces– polémico, Benigno Pendás, presidente del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales (CEPC), dependiente del Ministerio de la Presidencia, y que fue el primero de los expertos citado por los partidos para reflexionar sobre la regeneración democrática y la lucha contra la corrupción. A su juicio, sólo así se lograría atraer a los mejores hacia la res publica y se evitarían males endémicos como el de los políticos profesionales que encadenan legislaturas aferrados al cargo público.

Pendás acudió a la Comisión Constitucional del Congreso para presentar, fundamentalmente, las dos leyes que ha cocinado en coordinación con la secretaria de Estado de Relaciones con las Cortes: la norma reguladora del ejercicio de los altos cargos de la Administración General del Estado y el proyecto de ley de régimen económico y financiero de los partidos políticos. Se trata de las dos piezas sobre las que el Gobierno quiere abrir ahora el juego con el resto de formaciones para alcanzar un pacto contra la corrupción que ponga coto a casos como el de la financiación en B del Partido Popular o la trama de los ERE en Andalucía.

El director del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Benigno Pendás. (EFE)El director del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Benigno Pendás. (EFE)
Fue dentro de este marco, y después de hacer un alegato a favor de los políticos y en contra del mensaje del “todos son iguales”, en el que Pendás exhortó a los diputados a reflexionar sobre las retribuciones de los políticos. “Piénselo ustedes –explicó–. Sólo un matiz: ¿a dónde hay que descender en la escala de retribuciones de una gran empresa, de una entidad financiera o incluso de una pyme para encontrarse, por ejemplo, el sueldo de un ministro? Es sólo, insisto, un tema para reflexionar”.

Pendás reconoció que se trata de un asunto difícil que habría que abordar sin prejuicios y que la actual situación económica no permite plantearse ningún tipo de medida por ahora. Pero como filosofía a seguir recalcó que sólo así se podrá atraer a los más capacitados. “Como línea de principio hay que pensar seriamente que el prestigio de la política depende también de atraer gente que, por supuesto, no venga a enriquecerse, pero tampoco a perder su cualificación en la vida social y profesional y encima en una actividad que ahora mismo, desgraciadamente, goza de menos prestigio del que merece y puede resultar poco atractiva. El prestigio de la política depende de que atraigamos a la política a la gente más valiosa”.

A favor de las puertas giratorias controladas
A su juicio, este tema debe ir acompañado también de un debate sobre el fenómeno de la puerta giratoria o el salto de la política a jugosos puestos en la empresa privada. Algo que, si se impide estrictamente, produciría, a su juicio, un efecto indeseado. “No queremos una clase política profesionalizada pero, si no hay una manera digna de salir de la política, parece que, evidentemente, estamos fomentando que la gente se quede para siempre en ella. Por tanto, no se puede querer A y no A al mismo tiempo”, añadió.

El número dos del PSOE en las elecciones europeas, Ramón Jáuregui. (EFE)El número dos del PSOE en las elecciones europeas, Ramón Jáuregui. (EFE)
El socialista Ramón Jáuregui, número dos del PSOE a las elecciones europeas, hizo hincapié en esta segunda cuestión, en la que reclamó mayores líneas rojas. “Es particularmente grave en la sociedad actual, dado el poder del sistema financiero, que la puerta giratoria sea un sistema de vinculación de la política con el sistema financiero”, alertó.

En su réplica, Pendás justificó su posición insistiendo en la idea de que hay que ser capaces de dar una salida digna a quienes han dedicado parte de su vida a servir a la política. “Si no dejamos una vía razonable abierta, por supuesto bajo estrictas condiciones de publicidad y me atrevería a decir que de decoro, en la salida, estaremos fomentando la idea de que la política no se puede salir porque no se puede ir a ningún sitio y, por tanto, abracémonos a los cargos públicos, con todo lo que eso conlleva de pérdida de independencia y de libertad”.

Esta salida, a su juicio, debería ir acompañada de transparencia absoluta, “pudor” en la forma de hacer las cosas y, sobre todo, con información plena a los ciudadanos. “La política no es geometría y, por tanto, siempre hay claroscuros, pero no se puede querer A y no A al mismo tiempo. Si queremos que la clase política se renueve, si queremos que haya más gente que participe, etc., tendremos que dar salida a quien considere que ha cumplido su función en el ejercicio de responsabilidades políticas y quiera reanudar su experiencia profesional”.

Además de Pendás, ayer fueron citados en la primera sesión de la ronda de expertos que deben opinar sobre las medidas para regenerar el sistema el fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, y el presidente del Tribunal de Cuentas, Ramón Álvarez de Miranda. Torres-Dulce apoyó en su intervención que los cargos públicos imputados en casos judiciales no dimitan hasta el inicio de la vista oral.

Sueldos más altos
Nota del Editor 24 Abril 2014

Antes sólo a los periodistas, ese grupo de tipos entre los que se encuentran algunos que parece que cobran cada vez que repiten más de cinco veces por minuto el nombre y apellido de padre y madre del político que ha abortado su parída diaria, se les ocurría proponer que los sueldos de los políticos debían ser suficientes para que no cayeran en la tentación de robar. Ahora son los "expertos" quienes se atreven a proponerlo.

El asunto se complica al tener que determinar la suficiencia necesaria para evitar la corrupción. Supongamos que a los políticos se les pagase exclusivamente el salario mínimo, ¿ que ocurriría, habría corrupción ? Pues en algunos casos si y en otros no, por tanto el salario mínimo no sería suficiente. Ahora supongamos que se les pagase lo mismo que al CEO de la empresa que pague mejor, una de las grandes que crezca, por ejemplo 150 millones de euros (50 de salario y 100 en bonus), ¿ que ocurriría ? Pues lo mismo que en la situación anterior, unos que si y otros que no, y consecuentemente sería más barato pagarles exvlcusivamente el salario mínimo interprofesional.

Pero está claro que la única situación que permite que no haya corrupción entre los profesionales de la pol.itica es aquella en la que no puedan existir tales profesionales y que es sencillamente aquella en la que las gentes no puedan tener interés personal en ejercer en favor de la sociedad y que además les suponga un perjuicio que les impulse a servir a la sociedad puntualmente en los temas de su competencia y enseguida dejen paso a otros.

Debate de las Elecciones Europeas en el ICADE. 22-4-2014
LOS CANDIDATOS A LAS EUROPEAS PIDEN PASO
López Diéguez (Impulso Social): "Cuestionar la partitocracia es algo que no se te perdona"
Girauta: "El Gobierno y TVE tienen una clara voluntad de ningunear a los partidos emergentes"
Antonio José Chinchetru. Periodista Digital 24 Abril 2014

Si los medios no cumplen con su obligación y se dejan gobernar por el interés de los poderes es su problema, y antes o después lo pagarán

Habría que acudir a un cotillón de Nochevieja para poder ver a tantos universitarios con traje y corbata como los que ocupaban las primeras filas del salón de actos de la sede madrileña de la Universidad Pontificia de Comillas-ICADE el 22 de abril de 2014 (según los asientos se alejaban del estrado de oradores, el público iba resultando cada vez más informal en su indumentaria). Sin embargo, el ambiente era muy diferente al de una fiesta para despedir un año y recibir el siguiente.

VERDAD O MENTIRA: JUAN CARLOS GIRAUTA
Se trataba de los miembros, llegados de distintas ciudades de España y de diferentes universidades de la asociación Jóvenes para el Mérito Político (JMP), para asistir a un debate sobre las Elecciones Europeas. Los ponentes eran Rafael López Diéguez, líder de Alternativa Española y cabeza de lista de Impulso Social, Juan Carlos Girauta, número dos de la candidatura de Ciudadanos, y José Luis González Quirós, que ocupa el cuarto puesto en la lista de Vox. Faltó un cuarto convocado, que a última hora anunció que no acudiría, un representante de la plataforma Podemos de Pablo Iglesias.

Antes de que comenzaran las intervenciones de los políticos, intervino el presidente de JMP, Didier Martín Díaz. Si no fuera por el idioma usado, al observarle y escucharle cualquier asistente podría pensar que en vez de estar en pleno centro de la capital de España se encontraba en un elitista ‘college' británico. De formas moderadas y pausadas, con una oratoria propia de la tradición universitaria anglosajona, su discurso fue largo y plagado de referencias a los clásicos, en especial a Platón. Español al fin y al cabo, no faltó una cita de Ortega.

El debate fue intenso, y quedaron en evidencia las diferencias entre dos de los partidos presentes, Vox y Ciudadanos, por una parte, y el tercero, Alternativa Española (integrado en la candidatura Impulso Social) por otra. Mientras los primeros llamaban a corregir los déficits democráticos de la UE pero no hacían una enmienda a la totalidad, el tercero mantenía una postura mucho más crítica. López Diéguez defendía el modelo del "mercado común" de una "Europa de los Ciudadanos". Otro punto importante de discordia fue el papel de la UE ante los nacionalismos periféricos.

Mientras que el representante de Impulso Social sostenía que la UE da fuerza a las regiones frente a los Estados, de modo que favorece a los nacionalismos, los otros ponentes veían en la Unión Europea una protección frente a los independentismos. Especialmente firme en esto fue Juan Carlos Girauta, que insistió en que se trata de un club de Estados en el que ninguno de los socios va a permitir procesos secesionistas que puedan ser imitados por nacionalismos periféricos de sus propios países.

En otro punto fue González Quirós quien llevó la voz cantante de las posturas más enfrentadas a las de López Diéguez. Este último sostenía que "el efecto en la balanza --de la pertenencia de España a la UE-- ha sido negativo" y que "Europa no está dando a los españoles lo que deseábamos". Por el contrario, el representante de Vox se preguntaba: "¿Cómo vamos a pintar algo en Europa si vivimos a costa del ahorro de los belgas, los finlandeses y los alemanes?" De hecho, comparó el comportamiento de nuestro país dentro de la Unión a los de diversos gobiernos autonómicos dentro de España, que, según dijo, se dedican a pedir dinero al conjunto sin asumir responsabilidades.

Sobre esto último, Girauta insistió en la idea de que la responsabilidad de la mala situación española es interna y que los dos grandes partidos, PP y PSOE, han utilizado a la UE como excusa para justificar su propia "irresponsabilidad".

En lo que todos coincidieron, eso sí, fue en denunciar el ninguneo al que los principales partidos y los medios de comunicación someten a sus formaciones y a otras que consideran "emergentes".

Tras el debate, Periodista Digital conversó por separado con cada uno de los participantes en el debate. Esto es lo más destacado de lo que dijeron.

JUAN CARLOS GIRAUTA
La Europa de Ciudadanos es, permíteme la redundancia, la Europa de los ciudadanos. No la Europa del oscurantismo, de los Parlamentos que no legislan, de los Consejos Europeos donde de madrugada se deciden cosas a espaldas de las únicas instituciones con representación directa.

Es una Europa en la que se vaya avanzando en terminar con el déficit democrático.

Hay una clarísima voluntad por parte del Gobierno español, por parte de TVE, por parte de los grandes poderes económicos que tienen algo que perder si el Gobierno se enfada, para oscurecer a las formaciones emergentes.

¿Están en condiciones de asegurar, el PP y el PSOE, que no volverán a recurrir a los nacionalistas o podemos esperar de los dos grandes partidos, tan responsables, que a la hora de la verdad se volverán a abrazar con quién está intentando romper España?

No volverán a tenerla nunca más [la mayoría absoluta del PP o del PSOE].

El bipartidismo es un paradigma acabado y la gente se está dando cuenta antes que los propios afectados.

[Diferencias entre Vox y Ciudadanos en las Europeas]: La cuestión es si la gente decide depositar el voto en una respetable opción que es una escisión del Partido Popular o si decide depositarlo en un partido que existe ya desde hace ocho años.

[Ciudadanos] Ha nacido desde la sociedad civil, no como escisión de nadie.

Yo que he debatido tantas veces con comunistas, por qué no me voy a sentir cómodo debatiendo con un partido como Alternativa Española.

Si hubiera venido el representante de Podemos, también habría debatido con él.

[Ausencia de Podemos]: A veces he coincidido con Pablo Iglesias y me parece que es una persona con recursos. No creo que sea por miedo, si es que era él quien iba a venir.

Alo mejor no era Pablo Iglesias el que iba a venir y el que tenía que hacerlo sí que se ha rilado.

RAFAEL LÓPEZ DIÉGUEZ
Queremos una Europa de intereses económicos, donde pongamos en común lo mejor de cada uno de nosotros, nos hagamos fuertes como región, nos protejamos de los retos y las amenazas de otras regiones.

No queremos una Europa que secuestre, canibalice y fagotice nuestra soberanía.

La maquinaria del sistema, que lo comparten el PP y el PSOE, es que la mejor forma de combatir cualquier forma de emerger es el silencio.

El PP, el PSOE y, por lo que he visto, también Vox y Ciudadanos comparten ese criterio de ‘más Europa'.

Cuestionar la partitocracia es algo que no se te perdona. Te lleva a la marginalidad, a la exclusión, de la mano del sistema. Y el sistema arrastra a los medios de comunicación.

[Desde Vox] han evitado tradicionalmente el debate con Impulso Social.

Ponemos en evidencia algunos aspectos que pueden ser bastante incómodos para el electorado de Vox. Por lo tanto es más fácil evitarnos, eclipsarnos, y convertirse en parte del sistema que eclipsa. Como ellos son eclipsados, intentan eclipsara.

[Podemos] Han perdido una oportunidad bárbara de saber cómo se puede debatir en libertad, porque si este debate lo hubiéramos tenido en una facultad pública hubiéramos tenido follón.

JOSÉ LUIS GONZÁLEZ QUIRÓS
Los hechos hablan por sí solos. Nosotros tenemos que hacer un gran esfuerzo por salir en los medios y no lo conseguimos.

No es lógico que partidos que representan soluciones nuevas y posibilidades muy interesantes frente a una crisis bastante obvia del sistema del bipartidismo sean silenciados por medios de comunicación que está ‘a pachas' con ese sistema bipartidista.

[¿Promueve el Gobierno el ninguno de Vox en los medios] Ha habido bastante periodistas que me lo han dicho, y me parece evidente.

Si los medios no cumplen con su obligación y se dejan gobernar por el interés de los poderes es su problema, y antes o después lo pagarán.

Vox es un partido liberal situado en el centro-derecha, que cubre el espectro ideológico que debiera cubrir un PP fiel a sus ideas, mientras que Ciudadanos es un partido muy circunscrito a Cataluña y muy situado en el centro-izquierda.

Yo no tengo noticias que Vox fuera reacio a debatir con Alternativa Española.

Imagino que a Podemos [el debate en el ICADE] le podía parecer territorio hostil o que podían estar en inferioridad de condiciones.

Me preocupa ese tipo de izquierda que está en un nacionalismo de nuevo cuño y en un antieuropeismo verdaderamente preocupante, que es echarle la culpa a Europa de nuestros problemas. Punto en el que, por cierto, coinciden con Alternativa Española.

informe: tendencias editoriales de la industria
Radiografía de la literatura en español: vieja y sin futuro
Peio H. Riaño El Confidencial 24 Abril 2014

Descubramos las tendencias de la industria: ¿qué producto prefieren las empresas editoriales literarias? ¿Joven, mujer, novel? El perfil medio no es el del autor de la fotografía que tienen un párrafo más abajo, aunque cualquiera de las siete editoriales consultadas para realizar este informe –cuya finalidad es la de radiografiar al autor en castellano que publica en España– busca unas cifras de venta como las del creador de Sin noticias de Gurb. El prestigioso Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943), que ayer en Barcelona fue de los que secó el bolígrafo por Sant Jordi, ha superado los 55 años de media de los escritores que publican en Anagrama, Alfaguara, Lumen, Penguin Random House, Galaxia Gutenberg, Tusquets y, su casa, Seix Barral.

España es el segundo país europeo que más libros traduce, uno de cada cinco. Y, sin embargo, en sus librerías confluye el inmenso mercado de la segunda lengua más hablada del mundo (con casi 500 millones de hablantes). En el Reino Unido se traduce uno de cada cincuenta, así que podemos hacernos una idea de la presión que provoca el mercado, un cuello de botella en las editoras, que perjudica, como veremos, a los más jóvenes.

Eduardo Mendoza, ayer en Barcelona, firmando por Sant Jordi. (Efe)Eduardo Mendoza, ayer en Barcelona, firmando por Sant Jordi. (Efe)

Joan Tarrida, el editor de Galaxia Gutenberg, asegura que “apostar por un autor novel es difícil por la cada vez mayor aversión al riesgo de toda la cadena del libro”. Curiosamente, es la editorial con los autores más adultos (64 años de media) de los catálogos de 2012 y 2013 consultados. “Las grandes corporaciones, sean editoriales, sean de librerías, quieren jugar sobre seguro. De ahí la importancia de las editoriales y librerías independientes, más inclinadas a descubrir nuevos valores”.

Un futuro oscuro
A pesar de ello, Galaxia Gutenberg se ha vinculado en el último año al Premio Dos Passos Primera Novela (dotado con 12.000 euros). La responsable de la agencia Dos Passos y del nuevo galardón, Palmira Márquez, explica que el mercado editorial internacional ha ayudado a los autores noveles que representan.

En las cifras del estudio de El Confidencial se descubre las décadas de los cuarenta y cincuenta del siglo XX con más de cincuenta representantes por cada una de ellas. Pero el pelotón está en los años sesenta, con más de sesenta autores que demuestran que son los que más fácil lo tienen para publicar. Pero, la baja “natalidad” creativa que luce en estas editoriales cuestiona el futuro de la literatura en español: en los setenta hay 40 y los nacidos en los ochenta sólo son cuatro.

Sin embargo, la lectura de este dato también puede estar señalando que la cantera del futuro de la narrativa y la poesía está en otros lugares. De hecho, el movimiento habitual del autor en español es dar el salto de la editorial pequeña, donde surge, a una de estas grandes, cuando ya ha certificado su valía.

Gente buscando libros en los puestos de la Rambla. (Reuters)Gente buscando libros en los puestos de la Rambla. (Reuters)

“Hoy es más difícil que las editoriales apuesten por nombres desconocidos. Apuestan por el valor seguro y, a veces, te encuentras con textos estupendos que merecerían ser publicados. Las negativas se repiten. Eso es desalentador para el escritor”, cuenta la agente a este periódico. Lo realmente desolador es que de los 259 títulos en español publicados por estas editoriales en estos dos años, sólo 11 eran escritores primerizos.

Entre la pasión y la cautela
La editora Elena Ramírez explica que un autor necesita un lugar donde crecer, hacer su carrera; un autor no es sólo un libro

Elena Ramírez, editora de Seix Barral, precisa que las apuestas se hacen a largo plazo: “Un autor necesita un lugar donde crecer, hacer su carrera; un autor no es sólo un libro”. Silvia Querini, editora de Lumen, se muestra tan apasionada como cautelosa con los novicios: “Hace falta estar convencido de que lo que tienes entre manos es lo mejor. Y luego hay que transmitir este entusiasmo con un buen equipo de comunicación: ¡hacerlo bien y hacerlo saber!”.

La situación de la mujer es todavía peor que la de los jóvenes autores: ellas, 39; ellos, 212. La editorial que más apuesta por la firma femenina es Alfaguara (14), seguida de Anagrama (9) y Seix Barral (8). La editora de Alfaguara es Pilar Reyes, quien confirma que el papel del escritor español en la industria editorial española es “protagonista”.

Aunque reconoce las amenazas de la grave situación económica por la que atraviesa el país: “Me preocupa que con la crisis y la reducción del mercado se pierdan lectores y escenarios y, por ello, fuentes de ingresos. Hasta hace unos años, un autor en España (muy distinto a lo que sucede en América Latina) podía vivir del oficio, pues a los ingresos por derechos de autor podía sumar el pago de conferencias, presentaciones, traducciones, artículos, premios”.

Los ciudadanos toman las calles catalanas en una soleada diada de sant jordiLos ciudadanos toman las calles catalanas en una soleada diada de sant jordi

En el mismo sentido, añade Elena Ramírez que el momento es complicado por la reducción de títulos en la oferta que mandan a las librerías y de los anticipos. Es la presión sobre los resultados a corto plazo. “No obstante, es un momento dulce para el escritor español, porque hay una gran receptividad, precisamente por la competitividad del sector”.

Ramírez subraya un hecho esencial para estas editoriales que apuestan por el valor literario por encima de otros: “La cosa se pone difícil para el autor literario en estos momentos, su comercialización es más complicada que el autor mediático. Pero todos buscamos nuestro mirlo blanco. Yo no he dejado de hacerlo”.

De aquí o de allá
Jorge Herralde, editor de Anagrama, es tajante sobre este aspecto: “Todos los escritores, distribuidores, libreros y editores (e incluso agentes literarios) están negativamente afectados por la situación del mercado”.

Jorge Herralde aclara que al autor español le resulta complicado encontrar lectores en América Latina El mercado en español, en España, está muy repartido: de los 251 autores, 164 son españoles y 87 nacidos en países latinoamericanos (que escriben en español). El argentino es el preferido por las editoriales españolas para publicar y comercializar en nuestras librerías, y detrás colombianos y mejicanos. Seix Barral y Tusquets son las editoriales de referencia (en número) de los españoles; Alfaguara la de los autores de América Latina, en la que 44 son autores extranjeros y 28 españoles.

“Creo que es un error pensar en Latinoamérica y España como categorías. Nuestro territorio idiomático es capaz de comunicarse entre sí, y de verse en su singularidad y en sus rasgos comunes”, explica Reyes. Herralde discrepa de esta visión al aclarar que el autor latinoamericano tiene más futuro en su país. “Al autor español, como es sabido, le resulta complicado encontrar lectores en América Latina”.

Palmira Márquez se lamenta de la falta de atención que la industria ha tenido sobre el español de América. Echa de menos un intercambio más profundo y a largo plazo. “Los Gobiernos de aquí y de allá no ayudan mucho. Hay que fomentar, de otro modo, la educación para no tener que improvisar en cada legislatura". Hasta que eso ocurra habrá que seguir confiando en que los editores puedan seguir interesándose y apostando por algo que sorprenda y sea de calidad. Aquí o allá.

De disyuntivas y De Carreras
Miquel Escudero www.cronicaglobal.com 24 Abril 2014

El periodista libertario Henry Louis Mencken, conocido como el sabio de Baltimore, es autor de la impactante definición de demagogo como "aquel que predica doctrinas que sabe falsas a hombres que sabe idiotas". Ni ustedes ni yo queremos serlo pero tampoco que nadie nos tome por idiotas, ¿no es verdad? Por eso estamos alerta contra la demagogia, también para no incurrir nosotros en ella. "La Cataluña tolerante y cívica debe reaccionar, en lugar de callarse, mientras los fanáticos y los mediocres nos van hundiendo en una visible decadencia", escribió hace un tiempo Francesc de Carreras. Como se sabe, estamos en ello, tomando cartas en el asunto de la ciudadanía desde ángulos diversos.

La Cataluña oficial declara incompatibles ser catalanista y españolista a la vez. Sesgadamente, se identifica lo primero como patriota y lo segundo como anticatalán. Esta burda distorsión es eficaz cuando se acepta, y se cree en una unanimidad falsa

El párrafo anterior pertenece a un artículo que está incluido en el libro Paciencia e Independencia (Ariel), que Francesc de Carreras acaba de presentar. Sus artículos son cada vez más valorados y nos felicitamos de que sea así, pues representan una voz poderosa de cordura, rigor, veracidad y concordia. La publicación de este libro responde además a la viva necesidad social de rechazar la propaganda que envilece. Hace unos años no hubiera sido probable su aparición. Vivir para ver, les contaré un hecho sintomático: el filósofo Julián Marías no encontró en Barcelona ninguna editorial importante que le quisiera publicar de nuevo su Consideración de Cataluña, un libro que en 1966 había editado Aymá (sita en la calle Tuset y dirigida por J. B. Cendrós, fundador de Òmnium Cultural); se adujo que no era oportuno, políticamente se entiende; ¡ay, el 'innombrable' timonel! Salió en 1994, sin cambiar una tilde y en la editorial barcelonesa Acervo.

Volvamos al día de hoy. Somos un país normal, plural y heterogéneo. Sin embargo, la Cataluña oficial declara incompatibles ser catalanista y españolista a la vez. Sesgadamente, se identifica lo primero como patriota y lo segundo como anticatalán. Esta burda distorsión es eficaz cuando se acepta, y se cree en una unanimidad falsa. Quitarse de encima esta losa de grave prejuicio y opresión requiere usar la razón. Yo aprecio en el profesor De Carreras su preclaro conocimiento y su rotunda voluntad de no dejarse arrastrar al nacionalismo español, un 'arma protectora'. Lo que de veras importa es reconocer la realidad. Por eso quiere confiar en que Ciudadanos plantee las cuestiones políticas y sociales "con rigor, seriedad y prudencia", al margen del populismo y la demagogia.

Francesc de Carreras es un magnífico observador que no pide permiso a nadie para decir lo que piensa. La omnipresencia del retrato de Pujol durante interminables años, buscaba dar la sensación de que la Generalidad aspiraba a un Estado propio. En los últimos tiempos de presidencia de ese hombre, el intelectual catalán pedía fijarse en "la expresión de su rostro, el rictus de sus labios, la mirada lejana y desvaída, la indecisión de sus movimientos". Y atreviéndose a retratar con ironía, ha visto en Quico Homs "una mezcla de boy scout y yuppie del Maresme", a Joan Ridao como "el Buster Keaton de la política catalana: un rostro inexpresivo, permanentemente serio", y a Artur Mas –antes de su suicidio político- que "parece un chico del Club de Polo, va cogiendo el aire de haber nacido en la Cataluña catalana: pronto sabrá besar con naturalidad a las vendedoras de los mercados".

"El pujolismo –ha escrito Francesc de Carreras- se planteó al principio como un nacionalismo pragmático que, al paso de los años, fue evolucionando hacia lo que realmente era ya desde el principio: una ideología fundamentalista dispuesta a remodelar una sociedad". Y "visto con la perspectiva actual, el gobierno tripartito constituyó el mayor triunfo del pujolismo: cambiarlo todo para que nada cambie". El ya citado Mencken avisaba hace un siglo de que oír a un hombre hablar de su amor por la patria era señal de que esperaba que le pagasen por ello.

De Carreras ha pedido acabar con la ambigüedad y plantearse la alternativa que está en la calle: "¿desea usted que Cataluña se separe de España y se constituya como Estado propio o considera mejor que siga formando parte de la actual España constitucional?". Francesc tiene infinitos intereses y curiosidades más allá del monotema, como hombre progresista afirma que "la gran corrupción, la que actúa a través de tramas internacionales para el blanqueo de capitales, normalmente procedentes de ilegales y abyectos negocios, sólo puede combatirse si se eliminan los paraísos fiscales, unos territorios insólitos en el mundo de hoy que muestran la hipocresía de los Estados en la persecución de los delitos". Que cunda su ejemplo.

Así crece la muerte social en Cataluña
Antonio Robles www.cronicaglobal.com 24 Abril 2014

No se dejen atrapar por el título, no se refiere a muerte alguna, ni es el reflejo de ninguna metáfora truculenta. Alerta sobre la exclusión social que hoy en Cataluña se inyecta en pequeñas dosis para que la estigmatización del disidente no provoque alarma social.

Esta es la historia de una entrevista del montón en un programa intrascendente de la televisión del régimen a un autor que pasaba por allí por casualidad. De hecho, el primer sorprendido fue él. ¿Qué habré hecho mal para merecer tanta gracia?, debió pensar. Y aturdido por la confianza mordió la mano de quién da de comer. De ahí el acoso en la entrevista de TV3 y la mofa un día después en el programa de Els matins. Hasta Josep Maria Álvarez sabe lo que es correcto, pero el filósofo Manuel Cruz no es un converso, solo ha llegado a filósofo. Y ya saben qué se hace con personas dadas a razonar en una sociedad dogmática: apedrearle en la plaza pública; porque de eso se trata, de lapidar socialmente a quien disienta de la construcción nacional.

No parece lógico que se invite al autor de un libro para descuartizarle en su ausencia al día siguiente. Pero así es TV3, templo sagrado para el nacionalismo y tiro al blanco para el disidente

Le llamaron para entrevistarle en Els matins de TV3 sobre su último libro: Una comunidad ensimismada. En algún momento se atrevió a señalar la escasa pluralidad de los medios públicos. Rodeado de evidencias, la presentadora, como el resto de invitados, le tomaron como apóstata y así le trataron. Pero lo peor vendría al día siguiente en el programa de Helena García Melero, también en TV3. Parapetada tras el humor, la colaboradora Empar Moliner se mofó del profesor con la complicidad de la propia presentadora. No parece lógico que se invite al autor de un libro para descuartizarle en su ausencia al día siguiente. Pero así es TV3, templo sagrado para el nacionalismo y tiro al blanco para el disidente.

Sin lugar a dudas, la crítica a través del humor es un logro que la libertad de expresión nos garantiza, pero esto puede que no sea humor, sino rencor, desprecio por las ideas que cuestionan el NODO. Nada que objetar al humor, incluso al humor cruel, si el humor es universal, se aplica a todos y no sólo a parte. Pues si es a parte, es posible que el humor solo sea escarnio para estigmatizar al disidente. Y de eso se trata, de excluir al disidente por el mero hecho de no pensar como el resto.

Llevado por la indignación, el catedrático de Filosofía de la Universidad de Barcelona contestó al agravio diez días después con el artículo "Matonismo de buen rollo", en El País. Acertó en el título, porque de esto se trata, de acojonar, arrinconar, amenazar, ridiculizar, dejar fuera de la estética social a quienes se atrevan a criticar el ensimismamiento en que vivimos. Pero de buen rollo, sin los daños colaterales que la xenofobia deja en los que la practican.

Ya el programa en que le hicieron la entrevista fue un despliegue de manipulación. La selección de imágenes dispuestas para servir de fondo de pantalla con el objetivo de contrarrestar con esteladas y fervor popular sus razonamientos formaba parte de un puzle donde cada invitado representaba todo lo que cuestionaba el filósofo. Un relato para afianzar los mensajes independentistas al uso. Una mera reflexión sobre aquel despliegue te lleva a percibir con nitidez la unanimidad de contertulios, realizadores y presentadora. En las formas y en el contenido. Es la unanimidad de esos lugares comunes donde todos están convencidos de compartir la verdad. Una ajustada metáfora del linchamiento callejero, como esas lapidaciones públicas donde el populacho apedrea a la víctima convencido de su misión. No tiene el mismo fin físico, ni el formato tiene nada que ver, pero sí idéntico objetivo: eliminarle; en este caso, eliminar el prestigio de la víctima, ensuciar sus palabras, excluirle socialmente. La audiencia, abandonada a la seducción que el medio previamente ha sugerido durante años, hace el resto.

Lo mínimo que se puede exigir en una contienda es que las reglas sean iguales y la representación, equilibrada. No es el caso. Es más, ni siquiera cada quince días

Cuenta Manuel Cruz la coincidencia temporal entre sus críticas a la falta de pluralidad en los medios públicos catalanes y su incorporación a alguna de sus tertulias. La fecha la marca en agosto pasado. Así, incorporándole a alguno de sus medios podían taparle la boca con eso de: "ahora ya no podrá decir que no somos plurales". Un recurso burdo que desenmascara: "Para los soberanistas en el poder –asegura- el pluralismo consiste en permitir la aparición de un discrepante una vez cada quince días, en debates o tertulias en las que la relación es seis contra uno, cinco contra uno o, en el mejor de los casos, cuatro contra uno".

Efectivamente, lo mínimo que se puede exigir en una contienda es que las reglas sean iguales y la representación, equilibrada. No es el caso. Es más, ni siquiera cada quince días. Puedo contar mi experiencia: En agosto pasado, curiosamente el mismo mes que señala Manuel Cruz como el inicio de sus colaboraciones por motivos sospechosos, recibí una llamada de TV3. Era Agustí Esteve, presentador del programa de debate 23/24. Me proponía mi participación en su programa cada quince días a partir de septiembre de 2013. Si la cosa iba bien podríamos hacerlo cada semana. "La cosa" no debió ir demasiado bien. La primera vez me llamaron el 17 de septiembre. Hablé en castellano y fui muy desobediente con la mística indepe del plató; la segunda se alargó a tres semanas, la tercera a un mes después, y nunca más se supo. Un día me crucé con Leonor Mayor, una contertulia del mismo programa extrañadísima de que hablara en castellano.

- ¿Te dejan hablar en castellano.
- Si no me dejaran no iría, le contesté.
- ¿Pero no te han dicho nada?
- No, jamás hemos hablado de ello. Ni una indicación, ni una mala cara. Nada.

Acabada la charla, siguió convencida de que eso no duraría demasiado. "“El miedo guarda la viña -le reproché -, y a eso no quiero colaborar".

A mí, como a Manuel Cruz, también me acribillaron en Twitter con versiones de la frase: "ahora ya no podrá decir que no somos plurales". Pareciera que mi contratación fuese una coartada para dar sensación de pluralidad en un programa que por sistema lleva tres contertulios de casa nostra. Pero no debí gustarles demasiado. La cuestión es saber si era porque hablé sin sumisión alguna a sus mantras independentistas, porque lo hacía en castellano o porque mis intervenciones carecían de interés para la audiencia. Fuere lo que fuere, debo aclarar que tanto Agustí Esteve como la productora del programa informativo 23/24, Mia de Ribot fueron exquisitos conmigo y me trataron con la misma profesionalidad que al resto de contertulios. Ni una mala cara, ni una sola indicación, muy al contrario, fueron atentos y correctos, respetuosos incluso con la lengua. Al César lo que es del César. Tan cierto como eso es que nunca más me han llamado a pesar de que Mia de Ribot me aseguró que no pasaba nada, cuando, mosca por la ausencia continuada, le pregunté si habían decidido prescindir de mí. Hasta hoy.

Como ven, no son historias tremebundas, solo son detalles de esa lluvia fina constituida de pequeñas zancadillas y veladas amenazas que indican al disidente el riesgo que corren si se empeñan en pensar fuera del discurso nacionalista.

El absurdo de los nacionalismos
César Valdeolmillos www.diariosigloxxi.com 24 Abril 2014

“Me opongo a una división en dos Españas diferentes, una compuesta por dos o tres regiones ariscas; otra integrada por el resto, más dócil al poder central […] Pues tan pronto como existan un par de regiones estatutarias, asistiremos en toda España a una pululación de demandas parejas, las cuales seguirán el tono de las ya concedidas, que es más o menos, querámoslo o no, nacionalista, enfermo de particularismo”, José Ortega y Gasset, filósofo y ensayista español

Nadie duda hoy que la democracia española atraviesa por una profunda crisis. Entre los muchos factores que han dado origen a la misma, no es ajena la escalada iniciada por los partidos nacionalistas, semilla del independentismo.

Sobre las ideologías, decía el filósofo y ensayista español José Ortega y Gasset, que “Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejia moral”. La hemiplejia como ya sabemos, produce la parálisis de todo un lado del cuerpo. En este caso se trataría de la parálisis de la mitad del concepto de moral, ética y del propio intelecto. Ortega, muy bien podría haber añadido a las dos ideologías citadas, a los nacionalistas.

Sobre este sarpullido, el científico alemán Albert Einstein, manifestó que: “El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad”.

Los nacionalismos, a falta de bases más sólidas, elevan a la categoría de iconos sagrados —para utilizarlos como características diferenciales excluyentes—, cosas tan simples y comunes como un baile, un tipo de vino, un embutido o simplemente el nombre que se le da al hecho de salir a tomar unas copas.

Es esta una arrogancia propia de quienes se encierran en sí mismos, que termina empobreciendo, degradando y por último, desfigurando la auténtica personalidad de quien adopta esa máscara.

Uno de los objetivos capitales a los que el ser humano no renunciará jamás es a ser libre, porque solo en libertad podrá alcanzar valores supremos como la verdad y el amor, fuentes de la tan anhelada felicidad.

Los nacionalismos, sustituyen los auténticos valores del ser humano, por engañosos espejismos presentados como el camino a seguir para alcanzar una ilusoria liberación, espejismo que una vez desvanecido muestra su verdadera faz, que no es otra que un régimen de vida que arruina al individuo y a la sociedad en la que se integra, convirtiéndolo en esclavo al idolatrar símbolos e ideas insustanciales que la masa mitifica, en beneficio de los espurios intereses de quienes instigan y dirigen escaladas tan suicidas.

Con frecuencia estas aventuras discurren por un camino sin retorno, cuya meta no proporciona otra conquista que el derrumbamiento de las aspiraciones de la persona, al haber sustituido sus valores esenciales por la quimera de una entelequia.

El nacionalismo es una enfermedad colectiva inducida mediante el falseamiento y manipulación de la historia y la realidad social. Una enfermedad infantil, pero peligrosamente contagiosa, cuya manifestación más visible es el fanatismo agresivo sin precedentes de que hace gala. Un fanatismo que únicamente crea problemas y sufrimientos innecesarios porque perturba la convivencia y socava las libertades. Su curación consiste en leer la verdadera historia de las naciones.

Los adalides de estos movimientos, presentan a los mismos como un sentimiento natural del pueblo al que dicen representar, pero del cual se sirven en beneficio de sus propios y no siempre claros intereses. Corrompen la lengua, manipulan las ideas y envenenan la conciencia en las escuelas para provocar lo que ellos llaman un sentimiento, que no es otra cosa que la reacción natural de defensa contra aquellos que les han inculcado que les oprimen y esclavizan. El sentimiento no se induce. Surge espontáneamente de nuestro interior, como el dolor, la ternura o el amor.

Es bueno reconocer y amar nuestras raíces. Para saber de nuestra propia identidad, resulta necesario tener un sentido de pertenencia porque en ella está escrita una parte de nuestro propio yo, de nuestra propia vida. Sin embargo la vida es algo mucho más trascendente y hermoso, como para encontrar su razón de ser en el solo hecho de pertenecer a un minúsculo trozo de tierra. Al fin y al cabo, haber nacido en un determinado lugar, no representa otra cosa que el que nuestra madre se encontraba allí en el momento del alumbramiento.

La vida no tiene por objetivo ser de una determinada parte o ser anti lo que sea. La verdadera razón de nuestra existencia, es la búsqueda de la felicidad y la felicidad no se alcanza por el hecho de ostentar un determinado patronímico. Así que como nadie puede dar aquello de lo que carece, no se puede ser feliz, si no es haciendo felices a los demás.

Cuando dos miradas se cruzan, no se preguntan por el rh de su sangre. Cuando en dos corazones nace un mismo sentimiento, no importa de dónde proceda cada uno de ellos. Cuando dos manos se entrelazan, se hablan entre sí sin que haya ninguna lengua que les separe.

Y es que el amor no se arredra y por muchas e insuperables que parezcan, siempre termina por saltar las barreras artificiales creadas por los prejuicios humanos.

Quizá fuera Pablo Neruda, quien mejor expresara esta idea cuando dijo: “Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida”.



******************* Sección "bilingüe" ***********************

Una, grande, libre
La reivindicación de la diversidad esconde al final su contrario: la homogeneidad
José María Ruiz Soroa. El Pais  24 Abril 2014T

Incurría Iñigo Urkullu el pasado Día de la Patria Vasca en uno de esos latiguillos retóricos que son casi obligados en ese tipo de celebraciones, y acusaba al sistema institucional español de no haber superado todavía el concepto de “una, grande y libre” que lució como ideal el nacionalcatolicismo. La soflama no merecería siquiera ser comentada si no fuera porque, paradójicamente, viene a poner de relieve de manera plástica el problema fundamental que plantea el nacionalismo vasco (y, más en general, todo nacionalismo) a la realidad democrática pluralista de una sociedad moderna como la vasca.

La paradoja consiste en que al mismo tiempo que Urkullu profiere contra España la acusación de seguir pretendiendo ser la unidad homogénea que soñó el franquismo, lo que reclama para su nación imaginada, la nación vasca, es exactamente eso mismo que imputa como pecado nefando a la patria española. En efecto, en ese mismo discurso Urkullu reivindica una nación vasca que sea “una” (todos los vascos deberían celebrar la fiesta de la patria vasca, dice), que sea “grande” (debe incluir a Navarra y los territorios franceses del norte, añade), y que sea “libre” (soberana en Europa como están Croacia o Letonia, termina). De forma que no cabe lema más ajustado para la reivindicación soberanista del nacionalismo que el de “una, grande y libre”.

Daría para muchas líneas comentar esta paradoja en términos de proyección freudiana, en la que el sujeto atribuye al otro como defecto precisamente sus propios deseos insuficientemente racionalizados. Pero baste aquí comentarla en términos estrictamente sociológicos y políticos, que son los más objetivables.

Aspirar a construir una sola nación homogénea es inadmisible

Lo que “la paradoja Urkullu” expresa desde el punto de vista sociológico es que la reivindicación de la diversidad, tan cara al pensamiento actual, esconde al final del camino la exigencia de su contrario, la homogeneidad. Hegel lo hubiera predicho si se le hubiera planteado en estos términos: el sujeto que se reclama diverso de los demás está reclamando al tiempo su identidad homogénea. En términos sociales: la exigencia de respeto a la diversidad inherente de un grupo frente al más amplio en que vive inmerso esconde la exigencia de que ese grupo sea homogéneamente diverso, es decir, sea “uno”. Por eso las políticas de respeto a la diversidad suelen terminar en políticas de conservación e imposición de los rasgos componentes de esa diversidad: diverso hacia fuera, homogéneo hacia dentro. Lo que para el grupo más grande es un mal, se transforma en el sumo bien para el grupo pequeño. El problema de la paradoja, claro está, es que las unidades morales que cuentan no son los grupos, sino las personas que los componen. Y para esas unidades morales es igual de agresiva la imposición de una u otra homogeneidad social, pues en todo caso se agrede su libertad de identidad.

En una sociedad moderna no caben políticas deliberadas de construcción nacional, sean de la nación que sean, la grande o la pequeña. No es su contenido concreto lo que las hace democráticamente ilegítimas (de manera que habría sido pecado volver castellanohablantes a quienes no lo eran, pero sería perfecto volver ahora euskaldunes a los castellanohablantes), sino su designio inherente de invadir campos reservados a la libertad personal de cada uno, al tiempo que su afán por borrar el pluralismo constitutivo de esa sociedad. No existen ya (¿existieron de verdad?) las añoradas gemeinschaften, sino solo sociedades complejas. Y en una democracia liberal no tienen cabida las políticas perfeccionistas de mejora de la calidad nacional del ciudadano. Cierto que estas políticas se practicaron por doquier en la gran época europea de la nation building decimonónica, pero tal circunstancia no las legitima hoy, igual que los precedentes históricos no legitiman la esclavitud o la exclusión de las mujeres.

Traducido a términos más políticos, la disonancia constitutiva del nacionalismo de Urkullu está en su pretensión de construir y conseguir un Estado mononacional, pero no tanto por lo de Estado como por lo de mononacional. Aspirar a ser Estado independiente es una pretensión legítima sobre la que cabe dialogar y negociar en democracia, pero aspirar a construir una sola nación homogénea como base social de ese Estado es directamente inadmisible. Y lo malo es que, aquí y ahora, en este país nuestro, las pretensiones de ser Estado van inextricablemente unidas a las de serlo mononacionalmente. Por lo cual, precisamente por ello, el Estado español actual que reconoce la plurinacionalidad constitutiva de la sociedad que le sirve de base (y negar que ello sea así es pura y simple ceguera) tiene una calidad democrática superior a la de los hipotéticos mononacionales que pretenden sucederle. Y es que, en España, los sentimientos nacionales no están encapsulados en este o aquel territorio (si así fuera hace mucho que los problemas se habrían resuelto por sí mismos), sino que están solapados en cada kilómetro cuadrado de algunos de sus territorios. De manera que un Gobierno complejo de estructura federativa atenderá esa realidad mucho mejor que un montón de pequeños Gobiernos mononacionales.

El Estado español plural es mejor que los hipotéticos mononacionales

Es curioso en este sentido ver cómo la historia de hoy, 100 años después de su destrucción, reconoce que el Imperio Austrohúngaro de 1914, con sus 18 nacionalidades dentro, era un marco de convivencia y conllevancia mejor (mejor para las personas de carne y hueso) que los Estados wilsonianos mononacionales hechos con calzador que le sucedieron, y cómo el juicio sobre su realidad se va tiñendo de una cierta añoranza.

Al final es bastante sencillo, incluso en la lógica nacionalista: Urkullu, y muchos otros, reprochan al sistema constitucional no querer admitir que España es algo así como “una nación de naciones”. Pero no cae en la cuenta de que lo mismo le pasa a Euskadi, que es también otra “nación de naciones”. Con lo cual la formulación correcta de la ecuación completa siguiendo su propia lógica sería la de que “España es una nación de naciones de naciones”.

Y si abandonamos un rato la asfixiante lógica nacionalista, la formulación final sería la de que España es una república de ciudadanos plurales y mezclados que puede convivir razonablemente cómoda mientras no ponga como ideal para el futuro aquello que en la historia pudo ser pero no fue: ser una sociedad cultural y étnicamente homogénea, o ser un conjunto de sociedades cultural y étnicamente homogéneas. Ni una ni otras. Variopintos y mezclados. Juntos y revueltos. ¿Es tan insoportable?

José María Ruiz Soroa es abogado.

Decadencia de un régimen
El problema político fundamental en España es que no ha superado la concepción centralista, unitarista y homogeneizadora
Alex Masllorens. El Pais 24 Abril 2014

Durante los larguísimos años de la violencia etarra y la kale borroka,oímos miles de veces cómo representantes de las instituciones del Estado y de los partidos políticos citaban como ejemplo al independentismo catalán. Era, decían, la vía a seguir para defender, de forma pacífica y no violenta, cualquier idea, por descabellada que pudiera parecer. Y eran, claro, los tiempos en los que nadie creía cabalmente que en Cataluña los defensores de la independencia pudieran llegar ni remotamente a rozar la mayoría algún día.

Los tiempos cambian, las estrategias de los violentos a veces también, pero hay formas de entender el ejercicio del poder que están incrustadas en el ADN del Estado y que difícilmente evolucionan. El problema político fundamental en España, desde el punto de vista institucional, es que no ha superado la concepción centralista, unitarista y homogeneizadora que ha dominado su historia. Las dos Repúblicas fueron intentos fallidos, por razones muy distintas, de cambiar el statu quo. Y en algún momento pareció que el Estado de las autonomías había acabado con esa visión, pero a la vista del apoyo al proceso recentralizador del PP hoy vemos que el Título VIII de la Constitución, para la mayoría de españoles, fue un peaje obligado en aras del consenso de la Transición. En realidad, nunca ha sido digerido realmente por las castas políticas, económicas y funcionariales residenciadas en el Madrid que manda y ha mandado siempre en España.

Las castas han dominado la capital, que es lo mismo que decir que han dominado España: las mismas familias de militares, el mismo alto funcionariado, las mismas familias políticas, la nobleza latifundista. No ha habido revolución burguesa, ni de otro tipo. El despotismo del Madrid poderoso no ha ido solo contra Cataluña o el País Vasco; ha sido general y contra todos los territorios. Primero se expoliaron las colonias y, una vez perdidas estas, la voracidad sin límite y la incapacidad del poder central para crear riqueza por sí mismo y organizar un Estado moderno llevó a la vampirización del país en general.

Las regiones rurales menos desarrolladas simplemente fueron usadas como fincas privadas para el recreo y la caza. Y a las regiones más activas se las dejó crecer y desarrollarse a su gusto, siempre que no cuestionasen el sistema político e impositivo imperante ni, menos todavía, el predominio del poder central. Así ha sido hasta hoy; aunque es justo reconocer que este reparto del poder no siempre le ha ido mal a las burguesías locales. Mientras la mayoría de catalanes y vascos aceptó ese sistema todo funcionó más o menos bien. Pero nunca ha habido un reconocimiento explícito del carácter plurinacional o plurilingüe del Estado. Las características propias de la nacionalidad eran aceptadas solo dentro del reducto geográfico correspondiente.

Cuando los nacionalistas volvieron al Gobierno de España, los equilibrios empezaron a resquebrajarse. En su afán por recuperar parcelas de poder presuntamente perdidas, Aznar, Rajoy y el PP han hecho todo cuanto han podido por dinamitar incluso los frágiles equilibrios en los que se sostenía el régimen. Ese espíritu de reconquista, primero en el plano del rearme estrictamente ideológico y más adelante también en el terreno legal y fáctico, coincide plenamente con un hundimiento profundísimo del sistema político español. La crisis económica y la estafa financiera lo han hecho aún más evidente, pero el verdadero fracaso de la España de la Transición ha sido, sobre todo, el fracaso moral de sus clases dirigentes. En las actuales circunstancias, al Estado ya solo le queda la vía de la violencia y de las amenazas para mantener el poder sin que los de siempre pierdan sus privilegios. Violencia son los desahucios masivos y la negativa a aprobar la dación en pago, violencia han sido las ventas de preferentes a los pequeños ahorradores, violencia es desmantelar servicios públicos porque no hay dinero cuando sí lo ha habido para salvar a los bancos, violencia es que bajen los salarios también en las empresas con beneficios, violencia es que Hacienda sea fuerte en las multas a los asalariados y débil en la persecución del fraude… Y amenaza es que todos los argumentos que se hayan dado para convencer de su supuesto error a los independentistas sean de carácter coercitivo; ni un solo motivo basado en la ilusión ni la esperanza, ni la remota posibilidad de trabajar en un proyecto colectivo...

Según esa triste visión, la pertenencia a España resultaría una broma del destino o un castigo de los dioses, y España misma una especie de prisión de la que sería imposible escapar, ni ahora ni nunca, por los siglos de los siglos, sin riesgo para la propia vida. Ni capacidad de seducción ni argumentos convincentes de que merezca la pena pertenecer a esta cosa compleja que llaman España. Solo faltaba criminalizar al movimiento independentista. Y parece que en esas andamos.

Àlex Masllorens es periodista y profesor de la Facultad de Comunicación Blanquerna de la Universitat Ramon Llull.

Hartá de gilipolleces
Nota del Editor 24 Abril 2014

En lo que queda de España estamos hartos de que algunos medios publiquen la bazofia que se les ocurre quienes pretenden seguir viviendo a costa de los demás.

En España lo que necesitamos son ciudadanos eficientes que exijan lo mismo de quienes quieran servir a los demás. Las zarandajas de centralismo, nacionalismo, homogeneización, unionismo, federalismo consiguen que estemos hartos de quienes no paran de marearnos mientras pretenden que nos dejemos seguir esquilmando.

 
Leitza, un plató de cine
Santiago González http://santiagonzalez.wordpress.com 24 Abril 2014

Ocho apellidos vascos
Al doctor Asclepio

Vi ‘Ocho apellidos vascos’ a los pocos días de su estreno. Me reí en muchas ocasiones, rodeado de espectadores que llenaban la sala y lo estaban pasando en grande. Su director, Emilio Martínez Lázaro, me parece un cineasta excelente. Los actores, principalmente Karra Elejalde y Carmen Machi, así como el debutante Dani Rovira, están en estado de gracia. Los guionistas, Borja Cobeaga y Diego San José, han sido durante los últimos años guionistas del programa de ETB ‘Vaya Semanita’ y el humor de sus sketches está presente a lo largo de toda la película. Aquí está, probablemente, su único defecto cinematográfico: Hay una sucesión de chistes y gags, la mayor parte muy logrados, pero no hay una trama sólida para albergarlos y a veces el deus ex machina requiere dosis generosas de buena voluntad por parte del espectador.

Martínez Lázaro es, como digo, un buen director, aunque ha realizado mejores películas, baste recordar ‘Amo tu cama rica’ y ‘El otro lado de la cama’ en comedia, y en el género dramático, ‘Las trece rosas’, una obra delicada, emocionante y sin oportunismos, a pesar de estar realizada en el apoteosis de la memoria histórica. Pero Ocho apellidos… es extraordinariamente oportuna, por el momento y por la subjetividad colectiva de los espectadores y no seré yo quien ponga objeciones mínimas a la película española que más espectadores ha llevado al cine hasta la fecha y continúa. No es mi propósito cortar ni en un solo espectador esta afluencia. Antes bien, la he recomendado a mi familia y mis amigos y celebraré que sus productores y miembros del equipo ganen mucho dinero (estos últimos si llevan porcentaje de taquilla).

Hay una cuestión, una secuencia, que me dejó una duda. Cuando Koldo, el arriscado abertzale encarnado por Karra Elejalde, cae en brazos de Merche (aka Ane Igartiburu), la solitaria viuda del pueblo, y despierta en su cama, se encuentra con un entorno de pesadilla: en la cómoda hay un altarcillo presidido por un retrato del difunto, un guardia civil con tricornio, con ofrendas diversas y una bandera española.

No sabemos la causa del fallecimiento, no se dice, pero no sería improbable que fuera una víctima del terrorismo, aunque no estuviera en la intención de los guionistas. De hecho, lo que me hizo interrogarme sobre la cuestión fue la ausencia de explicación. En todo caso, esta elipsis me parece un acierto fundamental de la película, porque resume a la perfección la actitud de una parte muy considerable del pueblo vasco con respecto al medio siglo que ha durado el terrorismo etarra.

El hecho de que aún no se hayan esclarecido el 38% de los asesinatos perpetrados por ETA. Uno de ellos es el del cabo de lo Guardia Civil Juan Carlos Beiro Montes, asesinado en Leitza el 24 de septiembre de 2002. Aquella semana se estaba celebrando en San Sebastián, a 20 minutos, el Festival Internacional de Cine, sin que en su transcurso se guardar un minuto de silencio por la víctima. Ahora que ETA ya no mata, nos conformaríamos con honrar a los 858 que nos faltan, pero en realidad preferimos olvidar los detalles y no preguntar por qué nos faltan. Este es el relato con más probabilidades de asentarse.

Leitza ha sido plató para el rodaje de ‘Ocho apellidos vascos’ (fotograma de arriba). Se trata de un pueblo de algo más de 3.000 habitantes que en las últimas elecciones municipales dio los siguientes resultados:

Acto Beiro Montes en LeitzaBildu: 1.283 votos; 76,14%, 9 concejales
Derecha Navarra y Española (DNE): 188 votos; 11,16%, 1 concejal
U.P.N.: 130 votos; 7,72%, 1 concejal

El asesinato del cabo Beiro congregó una manifestación de protesta en Sama de Langreo, su tierra, de varios miles de personas. Cuatro días más tarde, a la que se convocó en Pamplona asistieron 50.000 personas. En Leitza, el lugar del crimen, lo que ustedes pueden ver en la segunda foto. Todos los años, en el aniversario, se oficia un funeral en la iglesia del pueblo. Después, su familia y unos pocos asistentes acuden al lugar de las afueras en que lo mataron y rinden un pequeño homenaje a su memoria.

Funeral en Leitza Múgica AstibiaHay aún una tercera, convocada en Leitza por el concejal de UPN José Javier Múgica Astibia, asesinado el 14 de julio de 2001, 14 meses antes de la bomba que mató a Beiro, mediante una lapa adosada a los bajos de su furgoneta. La tercera foto muestra la concentración de protesta en la plaza del pueblo, ante el Ayuntamiento. Medio centenar de asistentes, un mediopensionista al fondo y la sombra de los fotógrafos de prensa. Eso fue todo.

En Leitza tiene una segunda residencia el abogado y dirigente de Aralar, Patxi Zabaleta, que tiene como pasante en su despacho a Vicente Nazabal, uno de los asesinos de Jesús Ulayar en Etxarri Aranaz. Nazabal es uno de los exponentes del extraordinario aprovechamiento con que los reclusos terroristas cursan carreras universitarias durante su condena en la UPV. Se licenció en Derecho y en cuanto salió de la cárcel fue contratado en el despacho de Zabaleta como pasante. En 1998, durante el proceso a Urralburu y la trama de corrupción del PSN, ejerció en algunas ocasiones la acusación particular en nombre del pueblo navarro.

La elipsis sobre las causas de la viudez de Carmen Machi constituyen, ya digo, una excelente metáfora de Euskal Herria, -seguramente involuntaria-, ante su historia reciente. La película, creo que ya lo he dicho, me parece recomendable.

Un grave error judicial del TSJ vasco
Editorial ABC  24 Abril 2014

CAUSA perplejidad la resolución del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco según la cual no hay delito en las afirmaciones del presidente de Sortu, Hasier Arraiz, cuando asegura que ETA tenía razones para seguir matando en la etapa democrática. El prestigio y la imagen de los tribunales resultan dañados ante decisiones muy cuestionables desde el punto de vista jurídico, pero también en el plano ético ya que contradicen el sentido natural de la Justicia compartido por una gran mayoría social. Parece difícil encajar la frase del cabecilla proetarra fuera del Código Penal y el enaltecimiento del terrorismo. Y aunque el TSJ vasco se enmarañe en jurisprudencia del Supremo, lo extraño es que la resolución se dedique a exaltar lo que Arraiz no llegó a decir o a hacer, como exhibir fotos de terroristas cuando pronunció la infamia, que el juez deja en mera expresión «desafortunada».

Estamos ante una nueva ofensa a las víctimas, cuyos sentimientos son fáciles de imaginar ante la sensación de impunidad que transmiten las actuaciones de los criminales, ahora confortablemente instalados en las instituciones democráticas. Es cierto que el Estado de Derecho ha derrotado a ETA gracias a la labor de las Fuerzas de Seguridad y hay que felicitarse por la ausencia de atentados terroristas. Sin embargo, la impresión de que los verdugos ganan batallas políticas y judiciales causa serio daño a la legitimidad de las instituciones. El TSJ ha aplicado mal la ley y, sobre todo, ha mostrado una incomprensible falta de sensibilidad ante el sufrimiento de las víctimas, compartido por millones de ciudadanos. Al margen de eventuales recursos jurisdiccionales, hay que llamar la atención de jueces y tribunales sobre la responsabilidad ética que conlleva el ejercicio de una función esencial para la democracia. La decisión que libera de responsabilidad a quienes hacen apología del terrorismo de ETA supone un grave error judicial.

CAUSA perplejidad la resolución del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco según la cual no hay delito en las afirmaciones del presidente de Sortu, Hasier Arraiz, cuando asegura que ETA tenía razones para seguir matando en la etapa democrática. El prestigio y la imagen de los tribunales resultan dañados ante decisiones muy cuestionables desde el punto de vista jurídico, pero también en el plano ético ya que contradicen el sentido natural de la Justicia compartido por una gran mayoría social. Parece difícil encajar la frase del cabecilla proetarra fuera del Código Penal y el enaltecimiento del terrorismo. Y aunque el TSJ vasco se enmarañe en jurisprudencia del Supremo, lo extraño es que la resolución se dedique a exaltar lo que Arraiz no llegó a decir o a hacer, como exhibir fotos de terroristas cuando pronunció la infamia, que el juez deja en mera expresión «desafortunada».

Estamos ante una nueva ofensa a las víctimas, cuyos sentimientos son fáciles de imaginar ante la sensación de impunidad que transmiten las actuaciones de los criminales, ahora confortablemente instalados en las instituciones democráticas. Es cierto que el Estado de Derecho ha derrotado a ETA gracias a la labor de las Fuerzas de Seguridad y hay que felicitarse por la ausencia de atentados terroristas. Sin embargo, la impresión de que los verdugos ganan batallas políticas y judiciales causa serio daño a la legitimidad de las instituciones. El TSJ ha aplicado mal la ley y, sobre todo, ha mostrado una incomprensible falta de sensibilidad ante el sufrimiento de las víctimas, compartido por millones de ciudadanos. Al margen de eventuales recursos jurisdiccionales, hay que llamar la atención de jueces y tribunales sobre la responsabilidad ética que conlleva el ejercicio de una función esencial para la democracia. La decisión que libera de responsabilidad a quienes hacen apología del terrorismo de ETA supone un grave error judicial.

El coraje de la moderación
juan carlos valero ABC Cataluña  24 Abril 2014

Sacralizar una causa y separarla de los asuntos cotidianos que preocupan a los ciudadanos siempre ha sido peligroso

Para celebrar la Diada de Sant Jordi, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, se reunirá hoy en Barcelona con representantes del sector editorial en un encuentro organizado por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona, el salón Liber y la Federación de Gremios de Editores de España. Santamaría regresa a Barcelona pocos días después de asistir a la inauguración de la exposición conmemorativa de los 75 años de Efe y los 25 del servicio en catalán de esta agencia estatal de noticias. El Palau Robert fue testigo mudo del diálogo distendido que la vicepresidenta mantuvo con el conseller de Presidencia, Francesc Homs. Santamaría vuelve para seguir dialogando, en esta ocasión con los empresarios del libro, porque Barcelona, que es muchísimo más que la capital de Cataluña, también lo es del mundo editorial en lengua española.

A la vicepresidenta le podrían ofrecer hoy el nuevo cóctel de Sant Jordi cuyo ingrediente principal es Anna Rosé de Codorníu, un cava femenino de tonos cereza y fresa rosa con toques de ámbar, fresco y pensado para seducir. Porque Cataluña es un cóctel al que le faltaba la guinda de la Societat Civil Catalana, organización que hoy se pone de largo en el Teatro Victoria para alentar a los hasta ahora desmovilizados unionistas.

Pero los radicales de ERC han tachado la visita de Santamaría de electoralista, mientras los convergentes, que ya en 1992 agitaban las banderas del “Freedom for Catalonia” en los Juegos de Barcelona, se revuelven en sus poltronas al contemplar la cívica normalidad con la que la número dos del Gobierno de España departirá con los editores los asuntos que les preocupan, que son muchos en este mundo corsario del gratis total.

Sacralizar una causa y separarla de los asuntos cotidianos que preocupan a los ciudadanos siempre ha sido peligroso. No importa que lo que se consagre en los altares de la historia sea la dictadura del proletariado o del independentismo, porque lo más nocivo de la sacralización es su conversión en máxima prioridad. Al ser elevada a la categoría de solución final, dogma de fe o una suerte de piedra filosofal, la causa reduce a cuestiones menores las verdaderas urgencias sociales, como la creciente desigualdad dolorosamente visible en muchas ciudades catalanas al borde de la quiebra social, tal y como Cáritas ha puesto de manifiesto para escarnio del Govern. Pero esos asuntos mundanos resultan una contrariedad cuando se está entretenido con el Exin Castillos de un Estado. Corren tiempos en los que el verdadero coraje se demuestra en la moderación

¡Atención con los constitucionalistas visionarios metidos a políticos!
“La política no es asunto propio de filósofos ni de moralistas; la política es el arte de sacar de una situación determinada el mejor partido posible”, M. Barrés
Miguel Massanet www.diariosigloxxi.com 24 Abril 2014

Decía el gran canciller alemán Otto von Bismarck “La política no es ninguna ciencia, como muchos profesores se imaginan, sino un arte”. Y hacemos alusión a estas opiniones, no porque queramos decir que los políticos deben ser unos catetos ignorantes, que también los hay, sino que no siempre los más conspicuos jurisconsultos, catedráticos, jueces o expertos en derecho, son los que están mejor dotados para decidir sobre las leyes que le convienen al país; ni los que más pueden contribuir, con sus conocimientos legales, a entender lo que una nación, en una determinada situación política, económica o social, precisa para resolver unos problemas, ni ser los que mejor conozcan lo que opinan los ciudadanos o los más adecuados para intervenir, con sus consejos o iniciativas, cuando no se les ha llamado ni por la sociedad ni por la Administración a expresar sus ideas respecto a la necesidad o no de reformar las leyes básicas de una nación.

Y es que nos viene sorprendiendo el empeño de muchos jueces, pongamos por ejemplo el caso de los jueces de la AN, Pedraz, Ruz y Velasco en decidir si aceptan o no las reformas legales; cuando a ellos no les compete más que acatarlas y, en todo caso, formular, a través de los conductos reglamentarios, sus objeciones. Si algo contribuyera de forma decisiva a expresar el rechazo a la postura de los tres jueces, ha sido, sin duda, la actitud beligerante del ex juez de dicha institución, Baltasar Garzón que, siguiendo en su empeño de constituirse en legislador y “supremo” intérprete de la Constitución, se ha mostrado favorable a que los jueces mantengan los procedimientos abiertos, de acuerdo con las antiguas normas sobre Justicia Universal; al parecer, a causa de que el juez expulsado de su cargo, tiene la “intuición” de que las nuevas normas que impiden la aplicación de algunas teorías sobre la posibilidad de juzgar a personajes internacionales, se le antojan inconstitucionales aunque, que sepamos , el TC, que es a quien le compete decidir, todavía no se ha pronunciado al respecto.

Lo mismo ha ocurrido con varios juristas, incluido el señor Roca, conocido abogado catalán, que fracasó cuando quiso constituir un partido político propio, que forman parte de esta famosa ANC, presidida por una extremista catalanista, Carmen Forcadell que, últimamente, parece que ha decidido sustituir al Gobern para constituirse en el verdadero motor independentista que propugna el que, en un momento determinado, se pase de la política a los hechos. El segundo de Mas, el señor Homs, un sujeto para el que la evidencia, la verdad, la sensatez y el sentido común no tienen cabida en su discurso político, viene insistiendo en que, a pesar de los continuos reveses que ha sufrido la causa catalana en toda Europa y en la propia CE, con declaraciones del señor Herman Van Rompuy y de Durao Barroso, en las que han dejado claramente especificado que, en ningún caso, una Catalunya independiente, tiene cabida en la CE ni podrá disponer de las ayudas de Bruselas y del BCE.

Resulta algo incomprensible que juristas, como el ex magistrado del TC y constitucionalistas, señor Carlos Viver Pi-Sunyer, concluya que “es posible organizar una consulta de acuerdo con el ordenamiento jurídico” ¿cuál, señor Viver, acaso el de Etiopía?; porque lo que es con el español, ya se ha agotado el trámite que establece la Constitución, con la negativa mayoritaria emitida por el Congreso de Diputados, a la petición de los nacionalistas catalanes. Lo que ocurre es que, debido en gran parte a la indefinición del gobierno del señor Rajoy, a su abulia y contemporización ante la progresión del independentismo catalán y a un cierto cansancio que se viene advirtiendo por parte de la ciudadanía española ante un problema que ya se viene convirtiendo en endémico; parece que hay quien quiere buscarles soluciones al independentismo, tanto catalán como vasco, por medio de una revisión a fondo de la Constitución de 1.978 que, para varios catedráticos constitucionalistas, como los señores Javier García Roca, de la Universidad Complutense; el señor Antonio Rovira de la UA de Madrid o el señor Javier Tajadura de la Universidad del País Vasco ( en este caso ya no nos extraña tanto) se hayan mostrado partidarios de que “ no hay que rasgarse las vestiduras” o vengan considerado nuestra Constitución “como anticuada”, cuando apenas lleva 36 años de vigencia. Para alguno de ellos se trata de “un modelo que no funciona bien”. García Roca piensa que “si los nacionalistas consiguen que no reformemos la Constitución (¿No será que son los nacionalistas que quieren que se reforme para que se permita que cualquier región pueda independizarse de España?), con una especie de bloqueo, ya han conseguido lo que pretenden algunos de ellos, que es destruir el Estado”.

Nos parece una sinrazón que, estos señores, lo que pretendan es que se reforme la Constitución, precisamente para avalar las peticiones de los secesionistas, ¿acaso piensan, estas autoridades en tema s jurídicos, que los comunistas no desean lo mismo que los nacionalistas? , ¿hay que hacerles el juego a los federalistas que lo que buscan es ir cuarteando España, hacia un paso previo a la destrucción de la nación, como un medio de apartarla de Europa y, al propio tiempo, hacerse fuertes en aquellas regiones en las que están mejor implantados? No es este, señores, el momento de aventuras constitucionales, sino todo al contrario, hay que convertirla en el verdadero ariete en contra del separatismo; que no se va a solucionar con diálogos eternos o más cesiones económicas. Pensando que, cediéndoles más competencias, se van a conformar y renunciar a sus deseos independentistas es un craso error si pensamos en la unidad de España.

Nos preocupa que, como les ocurrió a Marañón y Ortega y Gasset, unos de los intelectuales republicanos que más confiaron en el advenimiento de la II República el 14 de Abril de 1.931, cuando se dieron cuenta de que quienes se habían apoderado del gobierno eran unos izquierdistas totalitarios obcecados de anticlericalismo y odio a la derecha, se manifestaron claramente contra tal estado de cosas. La República que tanto habían ansiado los ciudadanos de buena fe, se convirtió en manos de turbas ingobernables, en una de las más desastrosas e indisciplinadas muestras del caos más espantoso en la que proliferaban los crímenes, las venganzas, los desórdenes y, para más INRI, sin lograr sus objetivos de mejorar la alfabetización del país, cuando privaron a las órdenes religiosas de practicar la enseñanza; lo mismo que fueron incapaces de practicar la reforma agraria prometida, algo que acabó en un verdadero desastre.

Si estos señores piensan que, la reforma de la Constitución, ha de consistir en hacerles más cesiones a los nacionalistas para calmarlos y evitar un enfrentamiento con ellos, es que no se acuerdan de las causas que llevaron al general Franco al levantamiento del 18 de julio del 36. No pensemos que, porque estamos en el siglo XXI, no existe el peligro de que, un nuevo Frente Popular, esta vez encabezado por un PSOE en sus horas bajas, acercándose al extremismo comunista, con el señor Cayo Lara y la colaboración de separatistas y extremistas, no fuera capaz de convertir, una vez más, a nuestro país en una nación marginal, hundida económicamente y, con toda probabilidad, excluida de la UE. Lo dicho, el que sean eminencias en sus materias no es garantía para erigirse en impulsores de cambios políticos o de orden jurídico que pudieran atizar a separatistas y comunistas a seguir en su enfrentamiento con el Estado de Derecho. O así es como, señores, desde la óptica del ciudadanos de a pie, vemos esta iniciativa.

Acto multitudinario en Barcelona
Sociedad Civil Catalana se conjura para convencer de las ventajas de seguir en España
PSC, PP, Ciudadanos, UPyD y Vox apoyan a la nueva asociación en su acto fundacional, celebrado en un abarrotado Teatro Victoria
Europa Press www.lavozlibre.com 24 Abril 2014

Barcelona.- Sociedad Civil Catalana se ha conjurado este miércoles en un acto multitudinario en Barcelona para convencer de las ventajas de seguir en España porque la independencia de Cataluña "es un mal negocio". En un acto de presentación ante más de 1.300 personas celebrado en un abarrotado Teatro Victoria -varias decenas de personas se han quedado sin poder acceder al recinto- los miembros de la entidad que han tomado la palabra han llamado a movilizar a los catalanes para que la "mayoría silenciosa" que es partidaria de continuar en España y no quiere la independencia se exprese sin temores.

El historiador y articulista Joaquim Coll ha resumido que el objetivo de Sociedad Civil Catalana es ofrecer argumentos a los catalanes para convencerles de que el 'derecho a decidir' y la secesión no es una buena idea, de forma "que la consulta sea innecesaria, y sea inútil votar como uno quiere tirarse por la ventana".

Para ello, la plataforma aspira a sumar a ciudadanos de sensibilidades diversas en torno al objetivo de demostrar que gran parte de los catalanes no están a favor de la independencia, una transversalidad que ha resumido la vicepresidenta provisional de la plataforma, Susana Beltrán, cuando ha asegurado que son bienvenidos los "catalanes de todas las ideologías, o de ninguna".

"No hay que ser de derechas ni de izquierdas, pero no hace falta tampoco que nadie deje de ser nada de lo que es", ha remachado Coll, que ha explicado que él es federalista y de izquierdas, y ha asegurado que es imposible ser de izquierdas e independentista, porque son aspectos contradictorios.

El presidente provisional de la entidad, Josep Rosiñol, ha advertido de que en Cataluña "nadie puede ser tratado como un ciudadano de segunda", y ha advertido de que, aunque no pretenden dictar a políticos e instituciones qué deben hacer, tampoco dejarán que se instrumentalice la democracia en una causa que no representa a todos los catalanes.

En el inicio del acto, se ha proyectado un vídeo en el que varios catalanes defendían -en catalán y en castellan-- la posibilidad de sentirse catalán y español al mismo tiempo, se cargaba contra la "locura" de la independencia, y se llamaba a una fuerte movilización para proyectar que existe una mayoría de catalanes contrarios a la secesión.

Para canalizar esa movilización, la plataforma ya anunció que tiene previstos dos grandes actos en los próximos meses: una el 24 de junio coincidiendo con la festividad de San Juan, y una manifestación en Tarragona para la Diada del 11 de septiembre que arrancará a las 18.08 horas, en recuerdo del inicio de la Guerra de la Independencia en 1808.

Josep Ramon Bosch, uno de los promotores de la plataforma, ha subrayado que pretenden servir de altavoz de todos aquellos catalanes que dicen en voz baja lo que ellos defienden públicamente, y ha advertido de que "Cataluña debe serenarse para evitar daños irreversibles".

También el presidente de Impulso Ciudadano y exdiputado de Ciudadanos en el Parlament, José Domingo, ha advertido de que la propuesta secesionista "lleva consigo la gestación de un largo y doloroso conflicto", y ha reclamado a las instituciones catalanas que dejen de rendir homenajes a la 'estelada' y al resto de España que no confunda a Cataluña y los catalanes con los independentistas.

ASISTENTES
Al acto han asistido la vicesecretaria de Estudios y Programas del PP catalán, Andrea Levy, además de diputados del Congreso y el Parlament y varios concejales del partido, mientras que de Ciudadanos han estado presentes el candidato a las elecciones europeas, Javier Nart, el secretario general, Matías Alonso, y diputados del partido en el Parlament.

También se han acercado al Teatro Victoria, entre otros, el exdiputado del PP e impulsor de VOX, Santiago Abascal, así como el exdelegado del Gobierno en Cataluña y diputado del PSC en el Congreso y exdelegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel, el líder de UPyD en Cataluña, Ramon de Veciana, y representantes de la sociedad civil y del mundo empresarial como el presidente del Círculo Ecuestre, Borja García Nieto.

Catalanista y federalista
Nota del Editor 24 Abril 2014

No hay que olvidar que el nombre de esta agrupación está en lengua regional y que lo traducen al español al enseñar la patita por la puerta y que al mezclar español y lengua regional en sus actividades están marginando a los español hablantes puesto que se dirigen a quienes al menos conocen la lengua regional.

A estas alturas de la película, hablar de izquierdas y derechas no tiene sentido, salvo para quienes han vivido y pretenden seguir viviendo del cuento del socialismo y comuismo.

Y que alguien maniefieste que es federalista implica que es claramente indepemdentista y si además se define de izquierdas, tengo que poner la mano en el bolsillo de la cartera porque está claro que pretende que mi riqueza pase a otras manos (normalmente comisión mediante).

Societat Civil Catalana
Roberto Augusto www.lavozlibre.com 24 Abril 2014

Filósofo y escritor

La sociedad catalana está enferma. Y el mal que padece es el nacionalismo, una patología colectiva que consiste en creer que lo mío es lo mejor porque es lo mío y que únicamente busca el enfrentamiento y la confrontación. Allí donde esta ideología política es fuerte la libertad se resiente. Aquellos que no comulgamos con esas ruedas de molino somos criminalizados, insultados y marginados por los que se consideran guardianes de una nación catalana que solo existe en sus mentes.

Por esa razón, un grupo de ciudadanos han decidido crear una asociación llamada Societat Civil Catalana que busca aglutinar diferentes sensibilidades ideológicas y políticas unidas por la firme convicción de que el independentismo no es un buen camino para Cataluña. Reivindicamos nuestro derecho a decir con voz alta y clara que somos catalanes y que no apoyamos la independencia.

Se ha querido engañar al resto de España y al mundo diciendo que “los catalanes” son todos independentistas. Eso es mentira y una asociación como esta lo demuestra. Durante demasiados años las voces contrarias al nacionalismo han estado divididas y silenciadas. Ha llegado el momento de unirse y de expresar sin miedo lo que muchos pensamos: la independencia de Cataluña no nos conviene.

No se trata de enfrentarse a nadie, sino de defender nuestras convicciones desde el respeto y el rigor. Los nacionalistas suelen apelar a los sentimientos porque sus razones dejan mucho que desear. No tiene ningún sentido que en el mundo globalizado en el que vivimos se planteen aventuras separatistas que solo dividen y enfrentan. El camino que debe seguir Europa es el de la unidad, no el de la fragmentación interna. Para que la sociedad catalana pueda afrontar los grandes retos a los que se enfrenta debe centrar sus esfuerzos en conseguir arreglar los problemas reales de los ciudadanos. Todo el debate soberanista nos distrae de lo esencial. Es una cortina de humo que gobernantes mediocres usan para tapar su total incompetencia.

¿Quiénes son los castellanohablantes en Cataluña?
Mercè Vilarrubias www.cronicaglobal.com 24 Abril 2014

Hace un par de semanas, hablaba con un grupo de colegas no-independentistas de la posibilidad de que todo el proceso termine en un pacto entre el Gobierno español y el autonómico catalán, con un pacto fiscal y el blindaje de competencias en educación y lengua. Respecto a este último punto, uno de los participantes en la conversación, castellanohablante nativo, dijo: "Al final seremos los castellanos los más perjudicados de todo esto".

La definición que concibe el "castellanohablante" como aquella persona que tiene el español como lengua materna es muy restrictiva

Este comentario de mi colega me ha hecho pensar y me ha sugerido este artículo. Las preguntas que quiero plantear son: ¿Quiénes son los castellanohablantes en Cataluña? ¿Y quiénes son los ciudadanos que terminarán siendo perjudicados en sus derechos lingüísticos si el proceso soberanista se cierra con un blindaje de la lengua?

Muchas veces nos referimos al grupo de los castellanohablantes para decir que la política lingüística de la Generalidad vulnera sus derechos lingüísticos. También argumentamos que los castellanohablantes están discriminados en Cataluña ya que la política pro-monolingüismo de la Generalidad no les permite utilizar su lengua materna en la vida pública.

Generalmente, se entiende por castellanohablantes aquellas personas que tienen el español como lengua materna. Son el 56,7% de la población (*). Esto es lo que los constituye como grupo diferenciado, frente al grupo de los catalanohablantes nativos (35,3% de los ciudadanos) y el grupo de los residentes extranjeros en Cataluña hablantes nativos de otras lenguas como el árabe, el chino o el inglés (7,6% de la población, sin contar los latinoamericanos).

Desde mi punto de vista, la definición que concibe el "castellanohablante" como aquella persona que tiene el español como lengua materna es muy restrictiva. Los castellanohablantes son aquellos que tienen el español como lengua materna, efectivamente. ¿Pero son sólo ellos? ¿Por qué? ¿Sólo puede ser considerado hablante de una lengua aquella persona que la tiene como lengua materna? ¿Sólo tiene derechos respecto a utilizar una lengua aquel ciudadano que la tiene como lengua materna?

La respuesta a estas preguntas es que no, que no podemos considerar hablante de una lengua y con derechos respecto a esta lengua sólo a las personas que la tienen como lengua materna. Desde la lingüística, se consideran hablantes de una lengua a tres perfiles de personas:


a . Los que la tienen como lengua materna.
b . Los que la tienen como lengua de uso habitual.
c . Los que la tienen como lengua de identificación.

Claramente los perfiles se solapan, una misma persona puede estar en los tres grupos. Pero también hay otras combinaciones y la que me interesa resaltar aquí es el perfil de las personas que entran en el segundo y tercer grupo, pero no en el primero. Este perfil es el de dos grupos de ciudadanos: una parte de los catalanohablantes nativos y una gran parte de los residentes extranjeros en Cataluña. En estos dos grupos no pensamos generalmente cuando hablamos de los castellanohablantes en Cataluña.

Son hablantes del español en Cataluña no sólo aquellos que tienen el castellano como lengua materna, sino también a todos aquellos que lo utilizan en su vida diaria y lo tienen como lengua con la que se identifican

Este esquema de quién se puede considerar hablante de una lengua nos permite una definición ampliada y más detallada del término "castellanohablante". Nos lleva a considerar hablantes del español en Cataluña no sólo aquellos que tienen el castellano como lengua materna, sino también a todos aquellos que lo utilizan en su vida diaria y lo tienen como lengua con la que se identifican.

Estos son catalanohablantes nativos y residentes extranjeros que utilizan el español en su vida diaria, aunque no de forma exclusiva. Naturalmente, hay muchos grados de uso de una lengua. Los catalanohablantes y los extranjeros que utilizan el castellano en su vida diaria lo hacen en diferentes grados y por diversas motivaciones pero todos ellos son hablantes, en el sentido amplio, de esta lengua, exactamente igual que los que lo utilizan y la tienen como lengua materna. La única diferencia es que aquellos que la tienen como lengua materna generalmente tendrán una mayor competencia en esta lengua que los que no (a mismo nivel educativo) pero esta es la única diferencia, la de grados de dominio de la lengua.

Respecto a la lengua de identificación, ésta se refiere a la relación afectiva de los hablantes con esta lengua, a cómo la sienten los hablantes. Si una persona se identifica con una lengua, quiere decir que la ha hecho suya, la siente propia y "la estima" de alguna manera. El vínculo afectivo con una lengua es muy importante porque lleva a defenderla y apoyar o reclamar cambios en la legislación lingüística.

Otra cuestión a considerar respecto a la lengua de identificación es que ésta no debería remitir a la exclusividad. Una persona puede perfectamente tener dos o más lenguas de identificación. Una de ellas será muy probablemente su lengua materna, pero muchas personas sienten suya la lengua del entorno que utilizan diariamente y que no es su lengua materna.

Si pensamos en los ciudadanos catalanohablantes nativos (35,3% de la población), me arriesgaría a hipotetizar, ya que no tenemos datos, que entre un tercio y la mitad de ellos se sienten bilingües y tienen una vivencia positiva de su bilingüismo. Utilizan el español de manera habitual (lengua de uso), con un buen dominio de él, y sienten esta lengua como suya (lengua de identificación). De hecho, sienten el español como una segunda lengua materna. Esto es así porque la experiencia de aprendizaje y conocimiento del español para los catalanohablantes es a nivel nativo. Es incomparable con el esfuerzo que supone aprender el inglés o el francés, lenguas extranjeras. Muchas veces se omite contar este grupo de personas, los catalanohablantes bilingües activos, como castellanohablantes. Y el hecho es, sin embargo, que lo son a todos los efectos.

los derechos lingüísticos que están siendo vulnerados en Cataluña son los derechos de todos los ciudadanos castellanohablantes, los de todos los que conocemos el español, lo sentimos una lengua nuestra y queremos utilizarlo sin trabas en la vida pública catalana

Respecto al grupo de los residentes extranjeros (7,6% de la población, excluyendo los latinoamericanos), también de manera especulativa, diría que dos tercios de ellos utilititzen el español en su vida diaria y es un hecho que muchos de ellos tienen un gran dominio de esta lengua. Esto se hace patente en Barcelona, donde una mayoría de residentes extranjeros se comunican en español (aunque una gran parte de ellos entiende el catalán muy bien). Otro contexto es el de los residentes extranjeros en las zonas de Lérida y Gerona, donde el entorno exclusivamente catalanohablante hace que, lógicamente, aprendan primero y se comuniquen habitualmente en la lengua del entorno. En general, desde un punto de vista de la lengua de identificación, comunicaciones personales me hacen concluir que posiblemente son muchos los residentes extranjeros que sienten el español como una de sus lenguas. Mayoritariamente es un grupo reacio al monolingüismo catalán y partidario de usar también el español en la vida pública, incluyendo las escuelas para sus hijos.

Así pues, el grupo de los castellanohablantes en Cataluña es más amplio que el grupo de los que tienen el español como lengua materna. Podemos decir que tan castellanohablante es Carmen como Jordi como Ahmad.

En consecuencia, los derechos lingüísticos que están siendo vulnerados en Cataluña son los derechos de todos los ciudadanos castellanohablantes, los de todos los que conocemos el español, lo sentimos una lengua nuestra y queremos utilizarlo sin trabas en la vida pública catalana, independientemente de si es nuestra (única) lengua materna o si no lo es. Si, para satisfacer las demandas independentistas, el proceso se cierra en un blindaje de la lengua y la educación, los perjudicados seremos un grupo grande y diverso. Porque castellanohablantes en Cataluña somos todos -todos los que lo queremos ser.

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* Coneixements i usos del català a Catalunya el 2010: dades del Baròmetre de la Comunicació i la Cultura. Institut d’Estudis Catalans. Marzo 2011.

El PNV cuela 'Ocho apellidos vascos' en el Senado para defender el euskera
Jokin Bildarratz 'destripa' el argumento de la taquillera película para pedir a Rajoy que respete el uso de las lenguas cooficiales del Estado
 www.lavozlibre.com 24 Abril 2014

Madrid.- El eco del tremendo éxito de 'Ocho apellidos vascos', que arrasa en los cines de toda España, ha llegado incluso hasta el Senado. Durante la sesión de control al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el portavoz del PNV, Jokin Bildarratz, ha puesto como ejemplo la película protagonizada por Dani Rovira y Clara Lago para pedir al jefe del Ejecutivo que haga "gestos" para superar los "problemas" que, a su juicio, sufren aquellas comunidades con lengua propia, como Euskadi o Cataluña.

El senador nacionalista ha aprovechado una pregunta a para alabar la "magnífica comedia" que relata la accidentada historia de amor entre Rafa, un "sevillano, sevillano" y Amaia, una "vasca, vasca".

Interrumpido por las risas y comentarios de muchos senadores, Bildarratz ha continuado "destripando" la película, relatando cómo Rafa decide viajar a un pequeño pueblo del País Vasco para tratar de conquistar a Amaia.

Para ello -ha continuado el senador-, Rafa no duda en intentar aprender euskera leyendo el libro 'Kaixo, el euskera sin miedo' porque "conquistar" supone también "asumir la voluntad" de compartir la lengua de Amaia. "Si se quiere gustar y convivir con otra persona y otro colectivo hay que atraer y hacer gestos", ha añadido.

Mientras Bildarratz seguía con su relato, algunos senadores le han reprochado que contara el argumento cuando la película todavía se exhibe en los cines. "¡Que todavía no la hemos visto!", le ha espetado uno, mientras otro, en tono irónico, respondía: "No sigas, si ya la hemos visto".


Auxiliado por el presidente del Senado, Pío García-Escudero, que ha pedido silencio en dos ocasiones, el senador del PNV ha concluido su argumento reclamando al Gobierno que respete el uso de las lenguas cooficiales del Estado, como hace el protagonista masculino de la película.

"La convivencia no se construye por arte de magia, sino día a día", ha subrayado Bildarratz, para criticar a continuación la actitud del delegado del Gobierno en el País Vasco, Carlos Urquijo, que ha presentado medio millar de recursos contra las instituciones vascas relacionados con el uso del euskera en sólo dos años.

Rajoy, que no ha entrado en el argumento de la exitosa película, ha valorado eso sí el papel de Urquijo, defendiendo la legalidad lingüística en el País Vasco, y uso tanto del euskera como del castellano.

 

Inesperadas consecuencias de la 'internacionalización' del proceso
Insólita tormenta entre el Cuerpo Consular acreditado en Barcelona a cuenta de la presión soberanista
El empeño en 'internacionalizar' el proceso soberanista de Artur Mas ha abierto un conflicto en el Cuerpo Consular acreditado en Barcelona. Una sorda tormenta diplomática de impredecibles consecuencias.
José Alejandro Vara www.vozpopuli.com 24 Abril 2014

La obsesión de Artur Mas por 'internacionalizar' su proyecto soberanista produce turbulencias inesperadas. Una de ellas ha sido el conflicto vivido en el seno del cuerpo consular acreditado en la Ciudad Condal, que en las últimas semanas ha vivido momentos de tensiones internas sin que apenas hayan trascendido a la opinión pública.

El Comité Ejecutivo del centenar de cónsules acreditados en la capital catalana rechazó hace unos días la invitación formal para reunirse con los responsables de la Asamblea Nacional de Cataluña (ANC) y el Consejo Asesor para la Transición Nacional (CATN), Carme Forcadell y Carles Viver, respectivamente, considerados los líderes 'civiles' del proyecto secesionista que impulsan CiU y ERC. Este comité está presidido por el cónsul del Reino Unido, Andrew Gwatkin, quien, tras sondear oportunamente a sus homólogos, decidió rechazar la invitación por considerarla inadecuada.

Muestras de malestar
Este rechazo ha dado lugar a una serie de movimientos internos dentro de la familia consular. Tan sólo una treintena del centenar de cónsules en Barcelona son diplomáticos de carrera mientras que el resto son, mayoritariamente, representantes de la sociedad civil catalana y en buena parte, sensibles a los planteamientos soberanistas. El rechazo frontal al encuentro con los emisarios de Mas ha producido un malestar entre los cónsules, hasta el punto de que algunos de ellos han hecho llegar su queja o su rechazo por esta actitud, según han manifestado a este periódico.

No hay que olvidar que la Generalitat ha puesto en marcha un plan para implicar a los inmigrantes en su proceso secesionista, mediante el denominado 'Plan de ciudadanía y de las migraciones' cuya primera etapa consiste en 'sensibilizar' a este colectivo hacia la denominada 'transición nacional' que abandera CiU. La colaboración del cuerpo consular en este proyecto es de suma importancia para el Gobierno catalán, que ya actúa con intensidad cerca de las casi noventa organizaciones en las que se agrupa la mayoría de los inmigrantes radicados en Cataluña.

En el marco de este plan de emitir mensajes hacia el exterior también se engloba la puesta en marcha de un portal de internet en inglés, francés y alemán para difundir a los cuatro vientos contenidos desvirtuados sobre la historia de Cataluña o groseras manipulaciones de catalanes con enorme dimensión internacional como Marc Márquez o Pau Gasol, quienes se han mostrado siempre muy distantes con todo tipo de planteamientos secesionistas.

La 'quinta columna'
Barcelona es la cuarta ciudad del mundo en número de consulados, después de Hong Kong y Nueva York. Son casi cien legaciones. Dos terceras partes de los cónsules son honorarios. Generalmente, ciudadanos catalanes. Y soberanistas. Una especie de 'quinta columna' de hilo directo con el exterior.

La proyección exterior del proceso independentista es una obsesión de Artur Mas. 'Catalunya is not Spain' figura entre los lemas favoritos de CiU. A este proyecto dedica la Generalitat casi tres millones de euros anuales (este ejercicio, un 40 por ciento más que el anterior). El gasto en sus 'embajadas' se ha duplicado los dos últimos años. Artur Mas hace oídos sordos a los requerimientos de 'fusión' de delegaciones procedentes del ministerio de Exteriores.

Más de 35 'embajadas' tiene el Gobierno catalán en el extranjero, camufladas oficialmente como oficinas comerciales o legaciones administrativas. Sólo el alquiler y mantenimeinto de la sede en París ronda los 500.000 euros anuales. Desde estas oficinas se trabaja amplia y decididamente en trasladar la idea de que Cataluña es una nación rumbo a un estatus de independencia dentro de la UE. Se trata de una labor ímproba iniciada en tiempos de Jordi Pujol, potenciada por el Tripartito de Pasqual Maragall y mimada por el actual gobierno de CiU.

Casi un centenar
En este panorama resultan de enorme interés para la Generalitat los cónsules acreditados en Barcelona. El número de representantes extranjeros se multiplicó durante la cita olímpica del 92 y no ha descendido. Sólo una tercera parte del cuerpo consular establecido en Barcelona corresponde a diplomáticos profesionales.

La mayoría de los casi sesenta cónsules honorarios comulgan sin disimulos con las tesis soberanistas que defiene el Gobierno de CiU, según han manifestado fuentes diplomáticas, alarmadas por esta situación. Los 33 profesionales, sin embargo, mantienen una actitud absolutamente exquisita y 'neutral'. Con este 'núcleo duro' ha chocado ahora la ofensiva del Gobierno catalán, en su empeño por reunirlos con los activistas de la secesión, Forcadell y Viver. Las principales potencias mundiales, como Estados Unidos, China, Brasil, Alemania, Francia, Italia, o el Reino Unido, tiene cónsules de carrera, que se mantienen ajenos de los mensajes secesionistas. México, Colombia, Argentina, tienen también al frente de sus oficinas consulares a diplomáticos profesionales.

Sin embargo hay países de relevancia internacional, como Suráfrica, India... que han designado a catalanes de pro para situarlos al frente de sus legaciones. Su cometido dista mucho del de un administrativo o un funcionario. Se centra fundamentalmente en cometidos de representación y actividad social dadas sus conexiones con el mundo político, cultural y económico catalán. Por ejemplo, Joan Gaspart, expresidente del F.C. Barcelona, es consul general honorario de las Islas Seychelles en España.

Simpatía con los mensajes
Los cónsules honorarios de origen catalán actúan, en gran medida, a favor de la deriva soberanista de Artur Mas. Sus mensajes hacia sus países de origen, son, en este sentido, inequívocos. Cataluña es un país diferenciado dentro de la estructura del Estado y tiene una tradición de lengua y cultura propia. Hay algunas excepciones gloriosas, como, por ejemplo, Albert Ginjaume, cónsul de Finlandia, quien recordaba hace unos días en la prensa local que "a veces la idea de Cataluña llega distorsionada al extranjero donde creen que todos somos independentistas. Nosotros les decimos que la mayoría de los catalanes no se sentirían cómodos en un país independiente".

Artur Mas cuida a los cónsules instalados en Barcelona. De cuando en cuando se reúne con ellos y les dedica algunos párrafos de ortodoxia y doctrina. En uno de los encuentros les anunciaba, por ejemplo, que "Cataluña necesitará cada vez más estructuras de Estado" ya que se trata de "un país nada diferente a los del resto de Europa, que precisa irse reforzando cada vez más a pesar de las dificultades actuales".

La administración catalana también dedica esfuerzos y medios a contactar y mantener operativa la línea con los embajadores acreditados en España. Pero esa vía es más complicada. Se ha podido comprobar estos últimos meses con el fracaso estrepitoso cosechado por el presidente de la Generalitat en sus diferentes desplazamientos exteriores. El nivel de sus interlocutores apenas superaban el del conserje del hotel.

Muchos de los cónsules, sin embargo actúan abiertamente en esta labor de pedagogía del soberanismo. Promueven mensajes en esta línea hacia su país, organizan actos culturales, apadrinan desplazamientos de creadores catalanes hacia los países que representan o al la inversa. "No son activistas descarados, al menos no la mayoría, pero sí se desenvuelven sumamente activos en esta línea, lo que a veces da lugar a complicaciones diplomáticas", comenta la mencionada fuente.

NOTA DE LA REDACCIÓN
La embajada canadiense se ha puesto en contacto con este periódico para precisar que ellos no tienen un cónsul catalán en Barcelona, tal y como se indica en la noticia, sino que "la cónsul de Canadá en Barcelona es una diplomática canadiense de carrera", y que la posición que mantiene frente a la situación política en la región es de estricta neutralidad.

Estricta ineptitud o estricta estupidez
Nota del Editor 24 Abril 2014

Hay algun@s canadienses que tienen las orejas my abiertas y la frente plana porque al abrir la ventana del hotel escuchan un ruido y para identificarlo se aplican las manos detrás de las orejas y al percatarse de que andan por las cercanías de las cataratas del Niagara, se dan una palmada en la frente

Si una diplomática manifiesta que la posición que mantiene frente a la situación política en Cataluña es de estricta neutralidad, debe tratarse de una diplomática de carrera en la media, porque a nadie con dos dedos de frente se le ocurre hablar de neutralidad ante una situación de flagrante incumplimiento de la ley por parte de unos miserables inoculadores de la lengua regional entre otras lindezas.


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