AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 30 Abril  2014

El club de los expresidentes
Kiko Méndez-Monasterio www.gaceta.es 30 Abril 2014

De Suárez ya lo hemos escrito todo. Descanse en paz. Felipe González, lejos de la quietud de un jarrón chino, lleva la vida de un segundón de familia adinerada, languidece y se aburre en los consejos de administración y diseña joyas para sus amigos aún más ricos. Es un abuelo chic del barrio de Salamanca, ha colocado a su niño en una empresa de armamento y es probable que mire con perplejidad sus propias fotos de juventud -pana gruesa y tortilla de patata campera-, en aquellos tiempos de la clandestinidad de plexiglás. Nada de lo que ocurre ahora se entiende sin ese abogado sevillano de clase media, ni siquiera el hecho de que estén desapareciendo las clases medias. Eso no quiere decir que todo lo malo que nos aqueja se le pueda achacar a su persona, ni mucho menos, pero en Felipe mejor que en nadie -exceptuando a Janli Cebrián- se puede diseccionar a una generación que recibió la herencia más opulenta de la historia nacional, y que nos ha legado una especie de siglo XIX pero con muchas maquinitas.

Después vino Aznar, que en la noche de su primera elección tuvo que arriar a toda prisa las banderas victoriosas de Quintanilla de Onésimo, y recordar que hablaba catalán en la intimidad. Con ese argumento doméstico permitió que Pujol obligase a los niños a hablarlo en la escuela aunque fuesen hijos de un guardia civil de Almendralejo. Aznar encumbró al progre Arriola y con él hizo realidad la profecía de Ricardo de la Cierva, “la derecha sin remedio”, porque desde entonces el PP emprendió su larga marcha hacia el centro, una ruta interminable -por la sencilla razón de que les falta una referencia diestra- que no se ha detenido ni siquiera en el acuerdo amistoso con el Partido Comunista chino. Como dijo Alfonso Guerra, de dónde vendrían, para no haber alcanzado aún la moderación centrista.

Ahora, la propia naturaleza de esa evolución ha convertido a Aznar en un dinosaurio tardofranquista. No es cierto, claro, pero así se le aparece a esa generación de abogados del estado pop, los que se están haciendo con el PP gracias a sus oposiciones y a la ausencia de oposición, transformándolo en un partido tecnócrata, burocrático y único. Y en ese modelo -tan chino- Aznar molesta. Ahora es como el veterano de Flandes al que ponía voz Marquina: “Pasan años, cambian vidas/ y todo, a mi alrededor/ por disimular lo que es, se asombra de lo que soy.”

Muy amablemente, Vidal Quadras ha invitado al expresidente a intervenir en la campaña de Vox, una especie de pacto del Majestic pero al revés. Para que luego digan que los catalanes no son generosos.

Pero Aznar no querrá. Sigue siendo el inexplicable presidente de honor de un partido en el que ya no caben ni Ortega Lara, ni Santi Abascal, ni Mayor Oreja. Casi ni hay hueco para Esperanza Aguirre, que la toleran porque no se la sacan de encima ni con la policía municipal.

Elecciones europeas
Paradojas españolas
Emilio Campmany Libertad Digital 30 Abril 2014

En España pasan cosas muy raras. Llegan las europeas y Arriola le dice al PP, cobrando no sé cuántos miles de euros por el consejo, que lo que tienen que hacer es movilizar a su electorado de toda la vida. No está mal visto si se considera lo alta que va a ser la abstención. Les bastaría sacar de sus casas a seis o siete millones de viejos votantes para obtener un resultado espectacular. Lo chocante es que esa estrategia de movilizar al electorado propio no incluía exhibir al militante que pasa por ser, al menos entre los del PP, el mejor presidente que la democracia española haya tenido, José María Aznar.

Luego, cuando a alguien se le ocurre llamar la atención sobre este sorprendente olvido, la prensa dependiente, dependiente del poder, quiero decir, sale en tromba a echar la culpa al propio Aznar. Por lo visto, el fibroso ex debería haber acudido a Génova en actitud mendicante a solicitar con el mayor de los respetos que le dejaran ir a sus mítines. Como si no fuera el partido el mayor interesado en que los viejos electores recuerden su legado. Eso daría ocasión a que algunos de ellos perdonasen los muchos desdenes con los que Rajoy les ha obsequiado durante estos dos años y pico de legislatura que llevamos.

En cambio, por seguir con las paradojas, en el PSOE han hecho lo contrario. Ya que orgullosos pueden vanagloriarse de tener entre sus militantes al peor presidente que haya tenido España en estos últimos treinta y tantos años, han decidido exhibirlo, no vaya a ser que algún elector haya olvidado a qué partido pertenecía quien nos condujo hasta la sima donde nos encontramos. Naturalmente, el ex no defraudó y nos regaló una de sus habituales ristras de sandeces, entre las que destacaba su llamada a construir "el momento social de Europa". Naturalmente, eso no significa nada, pero hay que ver la tontiloca convicción con la que el ojiplático personaje lo dice.

No obstante, creo que en el PSOE, aunque no sobre inteligencia, sí abunda la picardía. Y creo que Rubalcaba ha pedido la ayuda de Zapatero siguiendo una sibilina estrategia. Piensa Freddy que, por mal que lo hiciera el solemne, su presencia en campaña no puede hundir al PSOE más de lo que está. No sólo, sino que, estando perdidas como están las europeas, lo ideal es que, cuando ocurra una nueva debacle, las miradas no se vuelvan todas hacia él y a sus muchas carencias. El 26 de mayo, cuando tenga que explicar a los suyos por qué han perdido las elecciones y por qué él no va a dimitir, podrá no sólo achacarlo a la herencia de Zapatero, sino que también tendrá ocasión de alegar la insensatez que fue permitir la aparición del expresidente en los mítines. Ni a Clausewitz se le hubiera ocurrido una tal genialidad.

Las mentiras del separatismo
Editorial ABC 30 Abril 2014

No existe un camino legal que pase por donde sueñan los soberanistas. Proyectos como la UE están creados para prevalecer, no para ajustarse a las fantasías de dirigentes imprudentes

EL presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy ?que es un conocido nacionalista flamenco? volvió ayer a expresar la doctrina de las instituciones comunitarias sobre la hipótesis de una independencia de Cataluña y Escocia: «Espero que no se produzca». La UE no puede decirlo más claramente. El proyecto independentista que promueven irresponsablemente algunos sectores en Cataluña no solo es inviable legal y políticamente, sino que es incompatible con el espíritu y la filosofía de la Unión. Lo han dicho en todas las lenguas y utilizando todo tipo de fórmulas. En la actitud de los dirigentes soberanistas, que actúan como si no fueran capaces de entenderlo, hay un cierto complejo de superioridad, que presupone que, únicamente por tratarse de Cataluña, el resto de Europa ?o incluso el resto del mundo? acabará asumiendo tarde o temprano los principios de ese nacionalismo excluyente. Solo ese particularismo mesiánico elevado a la máxima potencia, que vuelve la espalda a la realidad, puede explicar por qué en Cataluña hay todavía quienes no entienden que el proyecto de separarse de España para permanecer unidos a la UE es literalmente imposible. No solo porque es ilegal según la Constitución española, aunque a los independentistas esto les importe bien poco, sino porque no es posible tampoco articular una relación con la UE que no esté basada en el más estricto respeto a los tratados. Y los tratados dicen que sería un país tercero, es decir, que estaría automáticamente fuera de la UE y que tendría que pedir el ingreso siguiendo los cauces ordinarios.

Por ello, el empecinamiento de Artur Mas, remando a la deriva, en busca de apoyos internacionales a sus pretensiones, es ya una estampa dramática. Nadie en la comunidad internacional ha esbozado ni una tímida sonrisa de simpatía hacia la idea de una Cataluña independiente. Ni un Gobierno, ni una organización internacional relevante ni un organismo solvente. Nadie. Ni pagando viajes a corresponsales extranjeros ni viajando él para no ser recibido. No existe un camino legal que pase por donde sueñan los soberanistas, porque los grandes proyectos políticos están creados para prevalecer, no para ajustarse a las fantasías hechas a medida por dirigentes imprudentes. El precedente de una eventual autodeterminación de Cataluña no solo causaría un daño dolorosísimo a España, sino que convertiría a media Europa en un campo de minas y reivindicaciones sin fin, en un enjambre de nuevas fronteras, y volvería ingobernables las instituciones comunitarias. No tiene sentido insistir en la idea y la mentira de que se aspira a formar parte de la UE partiendo de la base de que, primero, hay que separarse de sus vecinos.

Una EPA decepcionante que debe obligar a acelerar la reforma fiscal
EDITORIAL El Mundo 30 Abril 2014

LA ENCUESTA de Población Activa del primer trimestre ha sido decepcionante. El Gobierno había puesto esperanzas en que los datos iban a reflejar por primera vez en la crisis que la economía estaba ya creando puestos de trabajo en términos interanuales, pero no ha sido así. Es cierto que el desempleo ha bajado entre enero y marzo en 2.300 personas, algo que no había ocurrido desde 2005, pero esto se ha producido no porque hayan encontrado trabajo, sino porque han dejado de buscarlo. La población activa ha caído en 424.000 españoles y por eso la tasa ha subido al 25,93%, dos décimas más que en diciembre. El paro en España suma ya cuatro trimestres de descensos, sí, pero de forma cada vez más atenuada: se ha pasado de una caída de 230.900 personas en el segundo trimestre de 2013 a este último dato de 2.300 desempleados menos. Y, en esta ocasión, mientras la economía crecía al 0,4%, como informó el Banco de España hace unos días y como previsiblemente confirmará hoy el Instituto Nacional de Estadística.

Por eso, el análisis de estos datos, aunque reflejen que podemos entrar en breve en una etapa de creación neta de puestos de trabajo, genera una cierta preocupación. Porque se sigue destruyendo empleo en el sector privado y, en especial, en la industria -clave para la salida de la crisis-, que se ha llevado el 25% de los trabajos perdidos durante el trimestre. Porque la tasa de actividad sigue cayendo: ya se sitúa en el 59% -la menor desde mediados de 2007- por el elevado número de desempleados que pasan a la inactividad. Y porque continúa creciendo el número de hogares con todos sus miembros en paro, 53.100 más entre enero y marzo, hasta los 1.978.000.

En definitiva, la EPA del primer trimestre supone un jarro de agua fría en las aspiraciones del Gobierno de mostrar palpablemente la recuperación. Y es la constatación de que si la tasa de paro ha pasado del 8% al 26% en siete años, volver a los niveles previos a la crisis podría costar el doble de tiempo, según la mayoría de los analistas. Conviene recordar que ese mínimo en el desempleo se logró cuando en España se construían 700.000 viviendas al año y ese sector empleaba a casi tres millones de personas, cifras que no se repetirán.

Al Gobierno le compete reducir en lo posible estos plazos, consciente del riesgo de ruptura social que existe si se mantiene la tasa de paro en los términos actuales. Cáritas hacía público ayer que los españoles desempleados que acuden a sus programas de búsqueda de trabajo se han duplicado en los últimos cuatro años y, por primera vez, durante el ejercicio pasado superaron a los extranjeros.

El único camino para ello es acelerar las reformas. En estos momentos, es necesario reducir como sea la carga impositiva que soportan los empresarios -en especial las pymes y los autónomos- en lo que se refiere al empleo, desde el Impuesto de Sociedades a las cotizaciones sociales. La mayoría de los expertos piensa que esto sería mucho más importante ahora para crear puestos de trabajo que otra vuelta de tuerca a la reforma laboral. Junto a las empresas, la reducción de impuestos debe extenderse a las personas físicas para que esa transferencia de rentas del sector público al privado estimule el consumo y, por tanto, la producción. El Gobierno espera crear 650.000 empleos en 2014 y 2015. Pocos si se miran desde los 5,93 millones de parados. Esa rebaja fiscal es imprescindible.

¿Es inevitable la fractura política?
Algunos grandes problemas de España requieren reformas con altura de miras
Nicolas Redondo Terreros El Pais  30 Abril 2014

Cuentan que coincidiendo Sánchez Albornoz y Américo Castro en una universidad estadounidense no se hablaron ni se saludaron, y se mostraron entre ellos indiferentemente hoscos. Uno de los alumnos achacó este comportamiento tan sorprendente a alguna controversia indeterminada sobre la guerra civil española o sobre conflictos políticos nacidos en el exilio. Otro compañero universitario, conocedor de la disputa entre los dos eminentes historiadores, que mantenía polarizado al mundo académico hispanoamericano, le corrigió: “¡No!, es por los godos, no se hablan por una disputa sobre los godos”.

Pasado el tiempo, podemos echar de menos en Castro su olvido de los romanos y los godos y en Sánchez Albornoz su desdén a la influencia árabe en nuestra “contextura vital”. Siendo Albornoz cuidadoso con los instrumentos propios del historiador, se aplica a su trabajo con entusiasmo canónico, mientras Castro dibuja y vive en un marco de bellas y relumbrantes intuiciones, en las que establece categóricamente el siglo XVII como el periodo en el que se produce la quiebra de España: “En adelante unos querrán una cosa y otros la opuesta”. Olvida el profesor la vicisitud diferente de Portugal y que la España actual se constituye en nación moderna 150 años después. Unos pueden achacar la quiebra a la extinción de las grandes “misiones” que desde siglos antes habían entretenido y unido a los españoles: la pugna interminable entre los cristianos y los invasores árabes, que pasó a través de los siglos por periodos de encarnizada guerra y de relaciones de convivencia más o menos pacíficas y la gran aventura americana, que vino a ofrecer una inmejorable sustitución de objetivos desmesurados y trascendentes, que parecen los únicos que consiguen convocar el entusiasmo y la ambición de los españoles. Otros, sin embargo, achacan esta división a causas más cercanas en el tiempo.

Sea como fuere, cierto es que, sin regodearnos en las diferencias con los países de nuestro entorno, nuestra historia moderna es un ejemplo desgraciadamente resplandeciente de falta de comunión, de consenso como se dice ahora, sobre los aspectos básicos de nuestro pasado y de nuestro presente, que ha desembocado inevitablemente en una carencia de unidad —aunque fuera mínima sería suficiente— sobre el futuro. La lucha continua entre los esencialistas, defensores de unas perspectivas teocráticas (nunca hemos conseguido que la religión sea neutral en el espacio público español) y los defensores de formas políticas perfectas, “casi celestiales”, partidarios de volver a empezar desde cero, siempre frustrados por una realidad cotidiana imperfecta por su propia naturaleza, nos ofreció durante todo el siglo XIX y el XX una miríada anárquica de Constituciones liberales, reacciones tradicionalistas y pronunciamientos militares; siendo frecuente el encarcelamiento y el exilio, sin privarnos de varias guerras civiles, que culminaron en la tragedia de la Guerra Civil de 1936-1939.

Con esos prolegómenos adquiere importancia relevante en nuestra historia la Transición Española, periodo de tiempo en el que, teniendo muy en cuenta nuestra historia moderna, los que habían sido enemigos se transformaron en adversarios, los fines últimos de los partidos políticos se fueron desfigurando, abriendo paso a una política pragmática; los fundamentalismos ideológicos, políticos y religiosos se fueron difuminando hasta permitir consensos necesarios para aprobar una Constitución “suficiente” para la inmensa mayoría. Todo ello gracias a una sociedad que creyó en su capacidad para ser libre y a una clase política que supo estar a la altura de las circunstancias superando sus propias siglas, porque el éxito de aquel periodo se basó en la renuncia a retóricas sectarias y enardecedoras, en la búsqueda de los mínimos de unidad que son necesarios para vivir como ciudadanos, es decir: libres, en paz e iguales ante la ley.

La educación y los retos de los nacionalismos son tareas prioritarias
El tiempo y la incompetencia en el ámbito público, el sectarismo y el enclaustramiento en los límites partidarios de los actuales políticos españoles han disminuido la capacidad para interpretar los intereses nacionales y mantener los consensos generales a salvo de los intereses de las siglas, fortaleciendo los instintos gremiales y los sentimientos de partida. Felipe González, con su gran capacidad para sintetizar discursos generales y sentimientos, ha dicho que un partido con mayoría suficiente debe gobernar como si no la tuviera en la búsqueda de pactos, y el de la oposición como si tuviera la responsabilidad de gobierno. Es justamente esa carencia de responsabilidad la que la sociedad española, no los numerosos extremos pero sí la inmensa mayoría, echa en falta ante una clase política que enfatiza cada vez más sus propios rasgos hasta llegar con frecuencia a la caricatura.

Nos acercamos a unas elecciones europeas de gran trascendencia para los países integrantes de la Unión Europa y será el marco, más o menos sólido, en el que estamos obligados a solucionar nuestros problemas. Porque la UE es eso, un marco propicio para enfrentarnos a nuestras responsabilidades. Corremos el peligro, que no hemos podido evitar en otras ocasiones, de que el sistema político, sometido como está a una presión partidaria excesiva, con unas instituciones debilitadas, con el rechazo ciudadano hacia la política, el incremento de las opciones sectarias o populistas —que no encuentran en los límites del sistema definido por la Constitución y las leyes impedimento a sus deseos de incrementar su influencia política— salte por los aires o tenga un devenir crepuscular y melancólico.

Pero también podemos acometer estos retos recobrando el espíritu fundacional de la Transición: la capacidad de renunciar a los intereses inmediatos de la parroquia propia, dando a toda la sociedad el protagonismo político que exige, postergando los intereses de partes, ¿de territorios? y sectores. En el pasado podemos encontrar argumentos para nuestra melancolía, pesimista y paralizante, pero también ejemplos de desprendimiento, de capacidad para interpretar el conjunto desde nuestra posición partidaria, de superación de la fuerza gravitatoria de las siglas.

Como puede comprobar mi querido lector, no me repugnan las reformas; bien al contrario, creo que ha llegado el momento de realizar algunas de gran calado, pero advierto que muchas de ellas no afectan a la propia Constitución. Sin caer en la tentación arbitrista que estuvo muy de moda en su tiempo y ha dado páginas inolvidables a la literatura española, parece inevitable efectuar cambios en la ley electoral; en la ley de partidos políticos, que restrinja el expansionismo partidario en favor de unas instituciones más fuertes; y, ¡cómo no!, llegar a un acuerdo nacional sobre los problemas que plantea la inmigración irregular. Pero sobre todos los retos cotidianos que requieren consenso nacional, tenemos tres de superior importancia: el originado por el nacionalismo catalán, que propone unas circunstancias con las que no se puede convivir largo tiempo; el vasco, que tiene unas características diferentes y algunas positivas; y por último, parece imprescindible establecer cambios en materia educativa que impidan los vaivenes de los últimos cuarenta años.

La tarea requiere altura de miras y responsabilidad de nuestros representantes. El problema no se sitúa en la sociedad, es de quienes tienen vocación política y voluntad de mejorar la herencia recibida.

Nicolás Redondo Terreros es presidente de la Fundación para la Libertad.


Andalucía
Sospechas de formación en los cursos de corrupción
Pablo Molina Libertad Digital 30 Abril 2014

A falta de que se confirmen los primeros resultados de las investigaciones judiciales, crecen las sospechas de que algunos cursos de formación para desempleados financiados por la Junta de Andalucía podrían haberse impartido realmente. En algún caso incluso se habría aplicado correctamente el dinero de la subvención. Ese podría ser el resumen de las noticias que vamos conociendo sobre el escándalo de los cursos de formación, simas abisales de gasto público que el progresismo dio en bautizar como "políticas activas de empleo" y en las que cada año desaparecen no menos de 8.000 millones de euros. Un sistema este de los cursos para desempleados donde la excepción es la norma, sobre todo en una comunidad autónoma como Andalucía, en la que los socialistas vienen actuando ya tres décadas y media en régimen de impunidad.

El sofoco producido por los 2.000 millones de euros de los fondos de formación de Andalucía probablemente malversados -y con toda seguridad mal invertidos-, según van las cuentas de la UDEF a fecha de hoy, debería cuestionar el papel de los sindicatos en este monumental trinque, del que vienen aprovechándose desde hace décadas a costa de todos los ciudadanos. ¿Qué pinta un sindicato dando clases de formación laboral? Nada. Convenientemente destruida la Formación Profesional por los socialistas nada más llegar al poder, los únicos que pueden ofrecer la necesaria capacitación para el desempeño de un oficio con el nivel de aptitud que exige el mercado laboral son los empresarios, especialmente los pequeños y medianos, responsables del 90% de los puestos de trabajo en España. Ni siquiera el sindicato de patronos, el tercer gran beneficiado del trinque masivo de los fondos para la formación junto a UGT y CCOO, debería percibir ni un céntimo para estas labores, siendo como es un órgano meramente burocrático inventado para otras cuestiones más relacionadas con la política que con el fomento real de la economía productiva.

La prueba de que ni la patronal ni los sindicatos deben encargarse de la formación de los desempleados la ofrecen ellos mismos con la forma en que llevan a cabo esos millares de cursos subvencionados. O los subcontratan, quedándose con una parte de la subvención para gastos de gestión –fórmula canónica para disfrazar un trinque en el más estricto sentido del término–, o los llevan a cabo a través de alguna de las centenares de fundaciones y empresas montadas ad hoc para lucrarse con el paro, una de las pocas industrias que sigue creciendo a pesar de la crisis.

¿Es normal que la UGT y CCOO dispongan un entramado más de cien empresas destinadas expresamente a saquear los fondos públicos que la casta política pone a su disposición para luchar contra el desempleo? Por supuesto que no. De hecho hasta el Partido Popular, que no ha llegado al Gobierno precisamente a poner en marcha una revolución liberal, está dispuesto a modificar el actual sistema de la formación ocupacional para que sindicatos y patronal pierdan el papel hegemónico del que han venido gozando hasta ahora. Puesto que resulta prácticamente imposible que dejen de trincar, como demuestra la historia reciente, permitamos la entrada de la competencia en el sistema facultando a las propias empresas a formar a sus futuros trabajadores. A ver si en un par de años conseguimos que los fraudes en los cursos sean una excepción y no la norma como hasta ahora.

¿Acabarán los políticos con la posible recuperación económica?
"En grandes porfías la verdad se pierde”, .A. Séneca
Miguel Massanet  www.diariosigloxxi.com 30 Abril 2014

Pobre España, cada día que pasa esta marea izquierdista, que se ha ido extendiendo, como chapapote de la política chapucera y tercer mundista, por toda nuestra geografía patria, parece que está logrando su propósito de deshumanizar, embrutecer, rebajar y desprestigiar el pensamiento culto, el razonamiento equilibrado, el arte de la controversia civilizada o la dialéctica de alto standing. Es evidente que, lo que se está imponiendo, en esta democracia de usar y tirar que nos hemos dado en esta nación, nada tiene que ver con lo que quisieron las padres de la Constitución de 1.978, cuando ofrecieron a los españoles un tipo de nación regida por los valores democráticos, dividida en autonomías a las que se les concedían determinadas competencias; no con el fin de permitirles aventuras secesionistas, sino para agilizar el funcionamiento de las Administraciones públicas, librándolas de trámites innecesarios, de dilaciones inoportunas, de papeleos engorrosos y de un exceso de centralización de la maquinaria burocrática, concentrada en las oficinas de la capital del Estado, en Madrid.

Esta misma España en la que van apareciendo, como una plaga de amanitas faloides, los más diversos y espectaculares casos de corruptelas, apropiaciones de caudales públicos, despilfarros, prevaricaciones, cohechos, y vayan ustedes a saber que otros tipos de actos fraudulentos, cometidos por toda clase de funcionarios, sindicalistas y políticos, que más parece que se han afiliado a una pandilla de salteadores de caminos que a ser miembros de unas instituciones que, en la pura teoría, no tienen otra función que la de servir de administradores de los impuestos que, en número excesivo y sumamente onerosos, caen sobre las espaldas de unos ciudadanos incapaces de comprender lo que está sucediendo con sus dineros. Ya no saben si trabajan para que el Estado se beneficie de ello o si lo hacen para una serie de sinvergüenzas que, como se viene demostrando cada día que pasa, lo único que pretenden es robar a mansalva, aunque con ello, perjudican a unos trabajadores a los que se les priva de las legítimas ayudas con las que el Estado intenta compensarles por la imposibilidad de darles un trabajo decente con el que sobrevivir.

Es por ello que la clase política se está labrando, a fuerza de desencantar al pueblo, de defraudar la confianza de aquellos que los votaron y de insistir, machaconamente, en echarse las culpas los unos a los otros, el desapego de los ciudadanos. Lo que España está precisando en estos momentos es todo lo contrario; que se abandonen los intereses partidistas, que se dejen para otra ocasión los agravios personales y se aplacen ad calendas graecas, las disputas por alcanzar el poder; porque, señores, lo que en la actualidad está sucediendo en nuestra patria, es un totum revolutum en el que se mezclan casos de corrupción usados como boomerang entre los partidos políticos, junto a disputas por conseguir mejores financiamientos; a lo que se le añaden chantajes separatistas, amenazas formuladas por secesionistas y reivindicaciones a cargo de una serie de colectivos, dosificadas por los dos sindicatos mayoritarios, sin otra finalidad que la de crear un ambiente de inseguridad en las calles, un constante estado de excepción para las fuerzas de orden público y un incesante intento de ciertos partidos políticos, encaminado a desequilibrar al Gobierno por medio de recursos, protestas callejeras, denuncias ante el tribunal de Estrasburgo etc.

Es obvio que, con todo ello, se va creando un ambiente de inseguridad jurídica, con el poco democrático propósito de retrasar la aprobación de leyes necesarias, de evidente calado, que son precisas para crear el ambiente de confianza adecuado que permita poner en marcha las medidas oportunas para encauzar la incipiente percepción que empieza a sentir la ciudadanía de que algo se mueve en la macro economía, que permite albergar esperanzas de que, en un tiempo prudencial, se empiecen a advertir signos de recuperación, manifestados en sucesivas disminuciones del paro y una reactivación de la actividad industrial, si es que se consolida la predisposición de la banca a comenzar a dar créditos a las empresas, una vez que parece que han conseguido sanear sus activos.

Nadie puede pensar que esta situación de desempleo, rondando el 26%, puede seguir manteniéndose por mucho tiempo más; no tanto, que también, por lo que significa en cuando al mantenimiento del endeudamiento público, que no para de aumentar, aunque se consiga que los intereses a los que se coloca vayan siendo más bajos en cada nueva emisión; sino también, por la sensación de desamparo y reducción de expectativas que viene minando la moral de tantos miles de jóvenes que están esperando ansiosos poder trabajar para poder activar aquellos conocimientos que han conseguido a través de su experiencia universitaria.

No se puede seguir, sin que ello pueda causar daños irreparables en nuestra juventud, dejando pasar el tiempo de nuestra nueva generación, de millones de ciudadanos sin trabajo, privándoles del derecho a crearse unas expectativas de vida, a que puedan construir sus propias familias y puedan demostrar que están en condiciones de prestar unos servicios, de los que la Sociedad tiene derecho a beneficiarse, en compensación a los esfuerzos que ha tenido que realizar, al contribuir con sus impuestos al coste de la educación de estos jóvenes que, inexplicablemente, tienen que desplazarse a otros países en los que sus servicios contribuyen a mejorar la productividad de las empresas que los emplean y, en España, se desperdicia la inversión económica que se dedicó a su formación académica. No es algo que se pueda dejar pasar sin que se tomen medidas para solucionar un problema, que debe afectar a toda la UE que es quien, en definitiva, tiene la obligación de hacerse cargo de su solución y la que debería arbitrar las aportaciones económicas precisas para solucionar una de los primeros problemas a los que la CE deberá enfrentarse.

Cuando observamos, decepcionados, como los principales partidos políticos de este país se enfrentan a cara de perro, en lugar de proponer actuaciones conjuntas, aunar esfuerzos a favor del pueblo español que, en este caso, debiera de prescindirse de políticas de derechas o de izquierdas, buscando políticas posibles, necesarias, unificadas y sensatas para conseguir que Europa se fije en nosotros y contribuya a que salgamos del mal paso en el que estamos metidos. Duele, cuando vemos que la señora Valenciano sólo propone para llevar a Europa, políticas del pasado, completamente obsoletas, políticas feministas que ya no tienen razón de ser y reproches a la derecha europea que ha sido la que ha acabado, a trancas y barrancas, de sacarnos del apuro en el que nos habíamos metido. Con esta actitud, con el enfrentamiento continuo, con la descalificación permanente, con los reproches continuados y las amenazas repetidas, no vamos a conseguir más que crear un país lleno de odios, de enfrentamientos, de desencuentros y de discordias; algo que, como no es difícil de prever, no va a llevar a otra meta que la de que, desde Europa – no la que la señora Valenciano, piensa que se va a crear si ellos, los socialistas ganan, e imponen unos usos basados en subvenciones, gastos sociales etc. que, en ningún caso, serían sostenibles y acabarían para siempre con la esperanza de crear una verdadera comunidad europea sólida y fiable – decidan que no estamos en condiciones de permanecer en ella y que, en bien de la supervivencia de la UE, lo que se debe hacer es expulsarnos de ella –. Esto no lo dicen los socialistas pero, no les quepa duda alguna de que, en manos de semejantes valedores, pronto se acabaría la recuperación y volveríamos a la situación de quiebra soberana en la que nos dejó el señor Zapatero. O así es, señores, como desde la óptica de un ciudadanos de a pie, vemos el panorama político de España.

El 'suflé' catalán
Roberto Augusto  www.diariosigloxxi.com 30 Abril 2014

Filósofo y escritor
Parece que la locura separatista del presidente Mas está llegando a su fin. Después de meses, años, ya se ve la luz al final del túnel de un proceso que no conduce a ninguna parte.

Todo ese entusiasmo inicial está a punto de chocar con la realidad. Únicamente necesitamos dejar que pase el tiempo para ver algo que casi todos sabíamos: no va a pasar nada de nada.

Artur Mas pensaba convertirse en el nuevo Moisés que llevaría a la oprimida sociedad catalana a la utopía separatista, a una Cataluña independiente donde no hubiera paro, todos nadaríamos en dinero e incluso creceríamos diez centímetros. Se ve que la independencia es mejor que el mago de la lámpara mágica, ya que sirve para arreglarlo todo.

El cansancio que produce un discurso victimista e infundado es cada vez más evidente. Cataluña no puede ser independiente porque ese proceso no cuenta con el aval del Estado, de la UE ni de ningún país extranjero importante. Una declaración unilateral de independencia como la que promueve la ANC para 2015 es algo impensable, un acto ilegal que conduciría a sus responsables a la cárcel e, incluso, a una suspensión temporal de la autonomía.

El suflé independentista catalán abulta mucho, llena titulares de prensa, horas de radio y de televisión, pero en realidad está lleno de aire. Para que esa burbuja político-mediático se desinfle solo tenemos que dejar que pase el tiempo. Artur Mas y los que le siguen están condenados al fracaso, son como un coche sin frenos que pronto se estrellará contra el muro de la realidad.

Jueces al servicio del secesionismo.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 30 Abril 2014

La noticia no puede ser más indignante. Se trata de que un grupo de jueces en Cataluña se están dedicando a redactar la Constitución de una "hipotética" Cataluña independiente. Entre esos jueces se encuentra Santiago Vidal magistradode la Audiencia de Barcelona. Este juez no ha tenido ningún recato en admitir su participación y en justificarla porque se trata "de una iniciativa privada" y no oficial. Reconoce que en la redacción colaboran algunos parlamentarios e instituciones tan señaladas dentro del secesionismo como la ANC Asamblea Nacional Catalana.

Ante estas declaraciones, lo que extraña es que el CGPJ no haya tomado ninguna iniciativa en el sentido de abrir un proceso de información por la dedicación absolutamente inapropiada de ese grupo de jueces colaborando con un delito de sedición. Lo que extraña es que esos jueces no hayan sido cautelarmente apartados de su cargo en la Audiencia por un delito de presunta prevaricación. Un juez nunca puede hacer uso de su cargo para atentar contra la Constitución que le legitima.

Las Instituciones Judiciales en Cataluña no pueden ponerse al servicio de la Generalidad para atentar contra la Unidad de España. Estos comportamientos deben ser cortados de forma radical y que se exijan todas las responsabilidades penales a los autores de semejante traición a España. No podemos consentir que la deriva independentista de unos exaltados nacionalistas ponga en peligro el futuro de España y su prestigio internacional. La C.A.de Cataluña debe ser suspendida y reconducir todos estos comportamientos delictivos con una actuación decidida y firme del CGPJ, de la Fiscalía y de la Audiencia Nacional.

La tercera vía del cambio: el voto en blanco representado
Vivimos tiempos de prostitución política, derechos sociales regurgitados, hombres de estado de hojalata oxidada
El Lobo Estepario  www.diariosigloxxi.com

Vivimos tiempos de prostitución política, derechos sociales regurgitados, hombres de estado de hojalata oxidada, y mercenarios que podrían ser piratas. Parece como si hubiésemos caído, por algún error de la Historia, en la Odisea de Ulises y sus sirenas nos hubieran devorado por cánticos de 30 monedas de plata. Malos tiempos para derechos y dignidades que se desdibujan como quien borra el lápiz con una goma. En fin, navegamos con mucha bruma pero, a pesar de todo, sigue habiendo esperanza para la ciudadanía. La vemos en el espíritu crítico que ha ido adquiriendo la sociedad al despertarse y ver un leviatán que se relamía comiéndose nuestras vacas gordas. Siempre estuvo allí pero la abundancia lo hizo invisible y solo empezamos a notar su presencia cuando ya no había bocas llenas de pan. El problema es que el engendro sigue entre nosotros, y su insaciabilidad también.

Este artículo no persigue esclarecer cuáles serán las consecuencias de la ruina ética que nos ahoga, que empezó siendo económica, pero que eventualmente ha tirado de la alfombra donde escondíamos nuestras vergüenzas. Hablaremos de alternativas y cambios, porque crisis significa cambio, alteración, variación. Y bienvenido sea. Ya se palpa en las calles. La gente preocupada por el mañana ha acabado por dar un puñetazo en la mesa para gritar ¡basta! Ahora toca concretar cómo dar el giro. Algunos abogan por agitar antorchas y horcas para reducir a cenizas instituciones y parlamentos, es decir, regresar a la casilla cero. No estoy de acuerdo. Reflexionemos. ¿De verdad hemos llegado al punto de iniciar otra revolución bolchevique y cobrarnos la cabeza de nuestro Zar? O, por el contrario ¿todavía podemos refundar nuestro modelo político-social que tanta prosperidad e igualdad ha traído a España en su historia? Cierto, vivimos en un régimen pútrido y enfermo que cada día merma vorazmente nuestros derechos, libertades y oportunidades, pero ¿acaso nuestros abuelos vivieron mejor?, ¿alguien se atreve a añorar décadas anteriores a las de 1978? Hay todavía margen para enmendar este trampantojo sin recurrir a la violencia más extrema. Ese será el cartucho final. Porque aquí, no hay tanto un problema con nuestro sistema de convivencia, sino más bien las hordas de inútiles que lo okupan enganchados a un sueldo público como a la jeringa de la heroína.

No. El cambio vendrá dentro del sistema y por el sistema, o en medio de la dicotomía de con él o sin él. Nuestros políticos presumen siempre del ‘espíritu de la Transición’, un modelo de transformación de un régimen por otro a través de sus mismas leyes. Discutible, pero fue legal. Pues bien, hagamos nosotros lo mismo. Sigamos las reglas del juego para desmontar esta ineptocracia pieza a pieza dentro y por el sistema, como un caballo de Troya. Echémosles, pero seamos más constructivos que ellos. En este sentido, algo ya se mueve en la sartén electoral -Partido X, Podemos, Movimiento en Red, Recortes Cero, etc.-, el problema es que estas nuevas formaciones nacen con pecado original y repiten malos vicios del sistema ya conocidos. Por el momento, sólo ofrecen el mítico ‘quítate tú para ponerme yo’, aunque dan pasos en la buena dirección.

Descontentos con el actual pan y circo, ¿qué opción nos queda? Pues una más, una tercera vía política, posible y exponencial, un derecho que tenemos todos pero que no se aplica: el Voto en Blanco… Representado. Es una propuesta diferente para aquellos que huyen de la resignación de tener que elegir entre A, B, C o D existentes, y que al mismo tiempo reclaman su derecho cívico a ser partícipes en una democracia, tener representación y decidir el futuro de su sociedad.

- “Pero el Voto en Blanco ya existe, ¿verdad?”
Sí, pero no representado, sólo testimonial. Lo primero, aclaremos términos: no hay que confundir el Voto en Blanco -que es un voto válido, contable e intencionado-, con el voto nulo –invalidado por errores forzados o no del elector, y por tanto, no contable -, como tampoco con la abstención -que es simplemente no ejercer el derecho al voto-.

Lo segundo, especificar que el fenómeno del Voto en Blanco en nuestro país es un hecho creciente: este votante ha pasado de representar un 0,25% del total en 1977 (46.248 votos), al 1,37% en 2011 (es decir, nada menos que 333.095 personas).

Y lo tercero y más importante, tomando la ley electoral actual (LOREG) y dejando a un lado explicaciones más profundas sobre el método D’Hondt por el que se asignan nuestros representantes, hoy en día votar en blanco es como sacarse un moco y pegarlo en la pared, no vale para nada.

- “Entonces, ¿Qué significa el Voto en Blanco?”
En general, la aceptación del juego democrático y la reivindicación del voto como derecho ciudadano, pero rechazando los partidos que se presentan. Ante todo, el Voto en Blanco es una forma simbólica de protesta, pero tan democrático como votar a cualquier otra opción, con la diferencia de que estos votantes-ciudadanos no tienen la mínima posibilidad de ser representados.

- “¿Los votos en blanco suman a los del partido mayoritario?”
No. Este mito tan extendido viene explicado por la confusión que genera nuestra ley electoral que prevé la existencia de un “límite electoral” - también llamado “umbral de exclusión”-, es decir, el porcentaje mínimo del voto válido total que necesita un partido para entrar en el proceso de reparto de escaños realizada por la LOREG. Este límite es del 3% para el Senado y Congreso, y del 5% para los sufragios locales. Este límite se configura por la resta total de votos válidos -incluyendo los votos en blanco-, de los nulos. Por lo que, en realidad, los blancos simplemente dificultan la representación de los partidos pequeños o minoritarios al subir el volumen de votos necesarios para sobrepasar el comentado umbral. Esto explica que, finalmente, el votante en blanco beneficie de forma indirecta -muy a su pesar- a los partidos mayoritarios o más grandes.

- “¿Dónde van los Votos en Blanco?”
A la basura, junto con los nulos. Así de simple. No se toman en consideración para el reparto de escaños o representaciones, solo para el total de votos emitidos y calcular el “límite electoral”.

- “Pero, ¿los votantes en blanco como ciudadanos no son representados?”
Absolutamente, no. Los electores en blanco caen en un fraude de sus derechos constitucionales, ya que gracias a su voto, legitiman las elecciones y los resultados de cada partido, pero no su expresión política porque no obtienen representación alguna. Y lo que es peor, sus potenciales escaños son ocupados ilegitima, pero legalmente, por terceros. Hay que recordar que nuestro sistema electoral está más orientado a la proporcionalidad de escaños por partidos que a votos por ciudadanos y, en última instancia, orientado a premiar a los mayoritarios para garantizar una estabilidad parlamentaria.

Resituémonos. Tomando como ejemplo el recuento de las elecciones generales de 2011, estaríamos hablando de casi 340.000 personas que, aun habiendo votado de forma válida y democrática, se encuentran sin representación. Por poner un ejemplo comparativo, Amaiur debutó en el Congreso de los Diputados en 2011 con 7 diputados gracias a sus 333.000 votantes… De acuerdo, es cierto que el sistema de circunscripciones complica esta comparación pero la esencia es la misma: tras cada sufragio, hay cientos de miles de personas que se convierten automáticamente en ciudadanos de segunda, sin visibilidad ni reconocimiento institucional y sin posibilidad de reflejar a través de un voto válido su opción democrática. Al final, es mejor la abstención que el voto en blanco porque de otra manera se legitima el establishment al beneficiarse, paradójicamente, de la expresión de su rechazo.

- “¿Hay alguna iniciativa o partido político que defienda el Voto en Blanco Representado?”
Ningún partido mayoritario o tradicional lo apoya porque sería como quitarse a sí mismo parte de la miel que chupan del bote. Hay otras iniciativas pero sólo Escaños en Blanco (www.escanos.org) se ha constituido en partido para presentarse a los comicios con la única intención de transformar el Voto en Blanco en no-representaciones y convertirlo en representado modificando la ley electoral.

- “¿Qué es Escaños en Blanco y qué objetivo persigue?”
Escaños en Blanco nace en 2010 de forma popular, sin ideario político ni confesión religiosa ni padrinos, neutral, y, por supuesto, sin ganas de alcanzar ninguna cuota de poder. Su programa electoral es muy sencillo y transparente al contar siempre con un solo punto: convertir el voto depositado de sus electores en Votos en Blanco Representados, esto es, dejando los escaños que sus candidatos ‘virtuales’ consigan siempre vacíos. Con candidatos virtuales se refieren a personas que se prestan para completar legalmente las listas electorales pero que en caso de lograr alguna representación, se comprometen a no tomar su posesión, por lo que tampoco obtendrán ni sueldos, ni subvenciones. Ninguna prebenda. Tampoco podrá ser ocupado este asiento libre por terceros. Además este partido desaparecerá en cuanto el Voto en Blanco Representado sea una realidad y no hagan falta iniciativas como ésta.

En definitiva, lo que ofrece Escaños en Blanco a la ciudadanía es igualar su voto al del resto de ciudadanos, haciendo efectivo un verdadero sufragio universal y convertir los comicios en verdaderos referéndum de aprobación ciudadana, lo que forzará a nuestros representantes a hacer política sin intereses individuales o partidistas, pulsando el sentir popular de forma real y no virtual como hasta ahora.

No hablamos de política-ficción, esta iniciativa ya está en marcha en las localidades catalanas de Foixá y Gironella, donde Escaños en Blanco obtuvieron en las últimas elecciones locales 2 y 1 concejales, respectivamente, y que jamás fueron ocupados por sus postulantes ‘virtuales’. Es decir, ahora mismo existen 3 sillas vacías que, de otra manera, hubieran sido ocupadas por un tercer partido, en este caso, CiU, atendiendo a la ley electoral.

¿Te imaginas un Congreso de Diputados con 50 escaños desiertos? Obtener la correlación de votar en blanco y su no-representación en nuestras Instituciones no es una pataleta o una mera protesta más, es una reflexión serena y sosegada y una petición totalmente legítima para una mejora importante de nuestra democracia.

Está en nuestras manos hacer realidad el giro que acabe con nuestro Leviatán. Está en nuestro poder poner en marcha alternativas que originen un futuro más participativo y una de ellas pasa por apoyar el Voto en Blanco Representado, porque ganamos todos. Está en nuestro voto poder echar a la mediocridad política sin más políticos para acabar con los okupas de nuestra democracia. Ha llegado la hora de desahuciarles. ¡A por el cambio!.

CAMBIAR EL PASADO
Siguen aplicando, con ridículo, la Memoria Histórica. Alguien pagará
Pascual Tamburri www.elsemanaldigital.com 30 Abril 2014

Tres años sin Zapatero, pero su Memoria Histórica sigue en vigor. Se impone por ley una visión parcial y falaz del pasado. Se elimina casi todo lo anterior a 1978. Pero no todo… aún.

Zapatero gobernó, malgobernó, con derroches, falacias y populismo cutre, todo ello justificado por los errores, comunicativos y de los otros, de José María Aznar y sus entonces colaboradores. El magnífico resultado, a la vista está. Y cuando el adversario levantaba la cabeza o el tono, lo que desde 2009 dejó de hacer a menudo, se le lanzaba la visión progre de la Guerra Civil, convertida en dogma vía Memoria Histórica. Ochenta años después, "malos" y "buenos", Franco y Carrillo. ¿Y ha cambiado algo en 2014? No: será la "desmemoria"… o el eterno miedo a la gauche divine.

El Gobierno académicamente menos dotado de la historia reabrió la Guerra Civil

Paz, piedad, perdón. No son sólo píos deseos: fueron la última voluntad política de un hombre polémico, Manuel Azaña, presidente de media España contra la otra media en la peor guerra civil de nuestra historia. Nunca se había derramado tanta sangre entre hermanos, y nunca fue tan grande la voluntad de reconciliación.

Como punto de partida de la "memoria" zapaterista, a mediados de marzo de 2005, cuando la inmensa mayoría de los españoles sabía de la guerra de 1936 sólo lo que ha oído contar y lo que había leído, se celebró en Madrid un homenaje al último protagonista superviviente del conflicto. Lo contó El Semanal Digital: Santiago Carrillo celebró sus 90 años en un céntrico hotel de la capital, rodeado de políticos en activo. No era un homenaje al pasado, sino un intento de volver atrás en el tiempo.

No por casualidad, mientras Zapatero y Peces-Barba hablaban ante Carrillo de "buenos" y "malos" ante la complacencia de la extrema izquierda y la sonrisa cobardona de los náufragos del centroderecha de la Transición, el Gobierno mandaba retirar con nocturnidad la última estatua de Francisco Franco en el centro de Madrid. El PSOE buscó su legitimidad, la que ni el 11 M ni sus éxitos económicos, diplomáticos o nacionales podían darle, en la guerra civil.

Zapatero puso de moda hablar de 1936. Ya saben ustedes, el año de nuestra historia en el que empezó nuestra más cruel guerra civil, desencadenada por el resentimiento acumulado entre dos bandos políticos enfrentados. Toda la Segunda República fue una preparación de aquella barbarie, con un régimen político construido por la izquierda a su exclusiva medida y con una derecha a la que los "dueños" del nuevo régimen negaron la legitimidad de existir y por supuesto de gobernar. Realmente, el objetivo no era impedir la victoria de Rajoy, sino que al ganar gobernase con los miedos y complejos que tan desastrosos fueron ya en José María Gil Robles.

Un peligro revolucionario
En 2005, antes del inicio de sus propios escándalos, también Su Majestad el Rey se adhirió al homenaje a Santiago Carrillo, seguramente en recuerdo de su contribución a la instauración democrática. Pero Juan Carlos I sabe muy bien que, si la democracia española puede deber algo a Carrillo, la actual monarquía debe todo a Franco. Retirar la estatua y participar en el homenaje no fue un gesto ni de concordia ni de coherencia.

Víctor Manuel, Rosa León y Fernando Jáuregui, los "intelectuales" que unieron con su presencia hace una década los dos acontecimientos opuestos de la noche madrileña, estaban entonces satisfechos y en el fondo siguen satisfechos diez años después. Suprimir una parte del pasado, y sus vestigios materiales, es un signo de limitación mental y moral, lo que los zapateristas llamaron "los últimos vestigios de un periodo de dictadura", coincidiendo peticiones de los separatistas de ERC sobre el cierre del Valle de los Caídos o las de los abertzales de Aralar sobre la retirada póstuma de todos los homenajes concedidos por Navarra a Franco. Al fin y al cabo compartían y comparten "proyecto", sin oposición consciente.

Esto de la "memoria" impuesta por ley tiene su gracia. La memoria es subjetiva, cada persona tiene una, cada comunidad puede tener una, y no se refiere a lo que sucedió en el pasado sino a la percepción que de ese pasado queda. Subjetivamente. Y otra cosa es la historia. A instancias de Zapatero y su séquito ahora disperso, el Parlamento Europeo aprobó una moción de condena del régimen de Francisco Franco, que acabó por la fuerza con un "régimen democrático" y "de libertades". ¡Una heroica condena póstuma! Si esto no es manipular conciencias y anular libertades...

Las víctimas no importan al Gobierno. Por ley, en nuestro pasado no hay más víctimas que las ocasionadas por el Alzamiento de julio de 1936 y por el régimen de Francisco Franco. El resto son, como mucho, daños colaterales. Así, naturalmente, el abuelo de Zapatero es una víctima loable pero no lo son los muertos de Paracuellos, ni los que murieron, antes y después de 1936, por sus ideas, por su origen o por su fe a manos de las izquierdas o del nacionalismo. Quienes los mataron son ahora luchadores por la libertad, y esto incluye a los que, en cualquier otro caso, llamaríamos genocidas, violadores, asesinos comunes, criminales de guerra o terroristas. Santiago Carrillo, Julián Grimau, El Campesino, Margarita Nelken y Enrique Líster figuran ahora entre los referentes morales de España; no así sus víctimas. Tres años de mayoría absoluta del PP no han cambiado esta injusticia.

Lo más grave está en los principios. Nuestro pasado es juzgado oficialmente desde el punto de vista del Frente Popular de 1936. Los acontecimientos del pasado dejan de ser eso, "pasado", para convertirse en objeto de evaluación. Serán buenos en la medida en que puedan ponerse en relación con los principios de aquella coalición, y si no serán malos. De momento el franquismo está condenado sin remisión ni excepción, pero cuidado, porque cualquier otro momento o suceso histórico será igualmente evaluado. Habrá sorpresas.

Los símbolos, aunque son lo de menos, son importantes. Están fuera de la ley todos los símbolos históricos de España que no se refieran al régimen constitucional de 1978 –en su lectura zapateril- o al luminoso régimen de 1931, aquel Edén. Tres años de mayoría absoluta del PP no han cambiado esta necedad, aunque por inercia en las calles y campos de España aún se ven cosas que, técnicamente, son delito, como si esto fuese la URSS. Eliminar los símbolos de cualquier periodo precedente de las calles y monumentos es "borrar 40 años de historia". O reescribirlos. El llorado director de la Real Academia de la Historia, Gonzalo Anes, consideraba ya hace años que "todo lo que sea eliminar esa memoria es negativo para el conocimiento y la comprensión del presente". Seguramente "el pasado no puede ser manipulado según los caprichos e intereses del presente".

Pese a las malas encuestas, la izquierda es rica en cuatro cosas que la derecha política mayoritaria no tiene hoy: una ausencia total de complejos respecto al pasado y al futuro, unos objetivos claros a medio y largo plazo que no se ciñen a lo económico, una poderosa artillería de medios de comunicación y una aguerrida infantería de "creadores de cultura" (historiadores y comunicadores en este caso) bien amarrados al pesebre. De hecho, por eso la derecha quiere llamarse centro, o el centro quiere hacer políticas de izquierdas con votos de derecha, suponiendo que esas palabras sirvan en 2014.

Responde a Van Rompuy
Rosa Díez: 'Las obsesiones nacionalistas requieren tratamiento médico, no federalismo'
Advierte que una reforma federal del Estado para contentar las "obsesiones" nacionalistas está "condenada al fracaso"
Europa Press  www.diariosigloxxi.com 30 Abril 2014

Madrid.- La líder de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, ha advertido este martes que una reforma federal del Estado impulsada con el objetivo de contentar las "obsesiones" nacionalistas está "condenada al fracaso". "Las obsesiones tienen tratamiento, pero no es político sino médico", ha defendido.

Rosa Díez ha sido la encargada de presentar en el Fórum Europa la intervención del candidato de UPyD al Parlamento Europeo, Francisco Sosa Wagner. En este marco, ha recordado que su formación defiende una reforma del modelo de Estado hacia un sistema federal, pero como vía para solucionar los problemas de los ciudadanos y no para tratar las "obsesiones" nacionalistas.

El presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, ha recordado este martes que en su país, Bélgica, nunca se ha planteado ningún referéndum independentista y la elección fue optar por más federalismo y dar más poderes y medios financieros a las regiones.

"El federalismo no es una opción para frenar al nacionalismo. Decir eso es, o no saber qué es el nacionalismo, o no saber qué es el federalismo --ha respondido Rosa Díez--. El federalismo es lo más contrario al nacionalismo porque supone garantizar la igualdad, mientras que el nacionalismo busca garantizar la diferencia".

Según ha insistido, el proyecto federalista de UPyD no está ideado para contentar a los nacionalistas, sino que es "a pesar de los nacionalistas" y como consecuencia de que, a su juicio, en la actualidad en España conviven tres modelos: federal, confederal y centralista. Esto hace que España sea un Estado "inviable" en lo político e "insostenible" económicamente.

LA UE "MUY CLARA", CATALUÑA QUEDARÍA FUERA
En este contexto, el candidato de la formación magenta ha alabado la respuesta de las instituciones europeas a las aspiraciones independentistas, que han sido "muy claras" al advertir de que una Cataluña independiente pasaría a ser un tercer estado y, por tanto, tendría que "ponerse a la cola" para ingresar de nuevo en la UE. Según ha recordado, Croacia tardó diez años aproximadamente en culminar este proceso.

En cuanto a las elecciones del próximo 25 de mayo, Sosa Wagner ha reconocido que "sería una catástrofe" que los ciudadanos no acudieran a las urnas y ha mostrado también su preocupación por el ascenso de partidos euroescépticos y xenófobos en Reino Unido y Francia. "Me preocupa en términos culturales o civilizatorios", ha reconocido animando a los "demócratas y europeistas" a "no estar todo el día mesándonos los cabellos por estos señores" y presentar una alternativa a los ciudadanos.

ELECCIONES EUROPEAS
Vox y PP: empieza la guerra
Alejo Vidal-Quadras corteja a Aznar, mientras Arias Cañete malmete contra él. "Votar a formaciones pequeñas sólo sirve para que su diputado cobre dietas"
Elsa S. Vejo Estrella Digital 30 Abril 2014

Arranca la guerra más encarnizada que se recuerda en décadas en la derecha española. La ocasión lo merece: unas elecciones europeas en las que los conservadores españoles se juegan en las urnas la aprobación popular de sus dos últimos años al frente del Gobierno central. Dos complicados años de dolorosos recortes sociales y duras subidas de impuestos que han puesto al PP y al PSOE al borde del precipicio. El fin del bipartidismo se acerca, alertan las encuestas. Y las nuevas formaciones que han nacido a los albores de estos comicios no hacen nada más que acelerar este desenlace. Vox es un claro ejemplo de ello.

Parecía que el Partido Popular había borrado de su mente el batacazo que había supuesto el surgimiento de su primera escisión. Desde su nacimiento, no se había vuelto oír a ningún miembro del PP mencionar a esta nueva formación constituida por mediáticos ‘expopulares’ (Alejo Vidal-Quadras y Santiago Abascal) e importantes víctimas de ETA (José Antonio Ortega Lara). Pero en la batalla electoral todas las armas utilizadas son pocas. Si el ala más conservadora del partido puede estar dudando por quién decantarse, todos los esfuerzos por atraer al mayor número de votantes serán determinantes.

Lo que hay en juego no es poco. El Partido Popular se juega la confirmación popular de que sus políticas van “en la buena dirección” –tal y como proclama su eslogan electoral-; la tranquilidad de saber que está un paso más cerca del éxito de 2015; así como también el billete necesario para continuar siendo la fuerza mayoritaria en el Parlamento Europeo, donde actualmente se están adoptando “más del 70%” de las decisiones que afectan a España. Vox, por su parte, necesita confirmar que su nacimiento tenía sentido. Que el desencanto por las políticas puestas en práctica por Mariano Rajoy decepcionan a un amplio sector de los históricos votantes ‘populares’. Y que ello se traduce en la obtención de representación en la Eurocámara.

Partiendo de esta base, lo vivido este martes no tendría ni por qué sorprender. PP y Vox ponen en evidencia su desesperación por lograr sus objetivos el próximo 25 de mayo. Comparten electorado y deben de luchar con uñas y dientes por él.

Vox corteja a Aznar
Al Partido Popular se le complica la precampaña. En Génova contaban con el combate cuerpo a cuerpo que sus candidatos a las elecciones europeas tendrían que protagonizar con sus rivales en las urnas. Pero lo que el PP no podía imaginar es que su primer golpe le vendría desde dentro. El espectáculo mediático que José María Aznar y Esperanza Aguirre protagonizaron este lunes a las puertas del Foro de ABC, donde pusieron de manifiesto la brecha cada vez más grande que existe entre ellos y la actual dirección nacional del PP, ha puesto en bandeja la intervención de otro de los grandes denostados por la actual cúpula ‘popular’: Alejo Vidal-Quadras.

Si algo ha aprendido el presidente provisional de Vox en sus más de 30 años de carrera política, todos ellos en el PP, es que una buena virtud en esta profesión es saber aprovechar las grandes oportunidades. Y el enfrentamiento público entre los dos grandes líderes del PP, Mariano Rajoy y José María Aznar, es un claro ejemplo de ello. Alejo Vidal-Quadras ha encontrado el filón perfecto para que el nombre de su partido haya entrado de lleno en la precampaña del PP, por si algún votante ‘popular’ aún no se hubiera percatado de su existencia. Este lunes, el presidente de honor del PP lamentó que su partido no hubiera contado con él para hacer la campaña y Vidal-Quadras le ha dado la solución: que se pase a Vox.

No es la primera vez que se especula con el posible desembarco de importantes políticos ‘populares’ en la nueva formación conservadora, así que qué mejor oportunidad que ésta para volver a jugar con esta ilusión. “Sería una lástima que en las semanas que faltan hasta la apertura de los colegios no se pudiese oír tu autorizada voz”, le ha dicho en una misiva el actual presidente de Vox a Aznar.

Tal y como ha dado a conocer a través de un comunicado de prensa Vox, Alejo Vidal-Quadras se ha dirigido por carta al expresidente del Gobierno para trasmitirle su pesar por la actitud de los ‘populares’ e invitarle a participar en la de Vox. Para ello, ha vuelto a hacer leña del árbol caído. “La noticia de que la dirección del Partido Popular no te ha cursado ninguna invitación para participar en la campaña de las elecciones europeas del próximo 25 de mayo confirma que la ejecutoria del Gobierno no se corresponde con las ideas, los principios, los valores y las propuestas por las que once millones de españoles le otorgaron la mayoría absoluta hace dos años y medio”.

Cañete acepta la lucha de barro
Claro que los ‘populares’ no se han quedado cortos. Hasta el momento habían hecho oídos sordos a todos los ataques procedentes desde Vox. Pero ahora mandan las elecciones. Y el peligro de que formaciones pequeñas se hagan con un importante trozo del pastel les está haciendo reaccionar. Tanto es así, que Miguel Arias Cañete ha aprovechado el acto de este martes en Tres Cantos (Madrid) junto a Esperanza Aguirre e Ignacio González para advertir de que votar a los "partidos pequeños que pululan por ahí" y que aspiran a conseguir algún escaño en el Parlamento Europeo “no sirve para nada, salvo para que su diputado viaje y cobre dietas”.

En ningún momento ha mencionado a Alejo Vidal-Quadras, pero parece evidente a quién se refería. Según el candidato ‘popular’ a las europeas, conseguir un sólo escaño, "en un parlamento con tantos diputados en el que configurar mayorías es complejo", significa "que nadie te llame para negociar". Claro que este no es el caso de Vox, que ya tiene apalabrada su unión al Grupo del PPE si logra un escaño. Vidal-Quadras lleva 15 años en la Eurocámara y lo que le sobran son contactos. Su estrategia ahora está en arañar votos al PP; y acercándose a su votante descontento es dónde puede encontrar el éxito.

Cataluña, ante el desafío secesionista
Loquillo: 'En Cataluña quieren que votemos para acabar con la democracia. Lo mismo que pedían las S.A. nazis'
"Mas se ha pasado de frenada y ya no sabe salir del meollo en el que se ha metido", afirma el cantante barcelonés
Redacción  www.diariosigloxxi.com 30 Abril 2014

Barcelona.- Sin pelos en la lengua y valiente para dar su opinión política, incluso para criticar abiertamente al Gobierno catalán. Ya lo ha hecho en otras ocasiones, pero ahora, con motivo de la presentación de ‘El creyente’, su nuevo álbum, el cantante barcelonés José María Sanz Beltrán, más conocido como ‘Loquillo’, vuelve a mostrar su preocupación ante el desafío separatista de Artur Mas. Y lo hace hablando muy claro.

“Mas se ha pasado de frenada y ya no sabe salir del meollo en el que se ha metido. Ha dado a los catalanes unas expectativas imposibles de materializar. Si quiere un referéndum de ese calibre tiene que ceñirse a la Ley, y eso exige el cambio en la Constitución. Lo que no es la Ley es ‘por mis cojones’. Mas no puede dar esa imagen porque es el representante del Estado español en Cataluña. Lo que se está diciendo es: ‘Votemos para acabar con la democracia’, ni más ni menos. Lo mismo que pedían las S.A. nazis. Cuando me preguntan lo que está pasando en Cataluña, recomiendo un libro: ‘Historia de un alemán’. Es muy fuerte todo esto. El dinero que falta para sanidad, para empleo, para educación, se destina a asambleas y entidades cercanas al independentismo. Se amordaza a la prensa, los disidentes son excluidos, aparecen listas negras de periodistas y artistas…”, señala en una entrevista en ‘ABC’.

Loquillo afirma que pertenece a “una tercera Cataluña, la dialogante y del sentido común”. “Ni apoyaré jamás el independentismo, ni seré el heraldo del españolismo en Cataluña. En todo caso pertenezco a una tercera Cataluña, la del sentido común. Tarde o temprano, las personas como yo seremos necesarias para reconstruir los puentes que se están rompiendo ahora mismo. Yo he recibido ofertas de ambos lados, y no los quiero ni ver”, confiesa.

“Por otro lado, me diferencio con rotundidad del discurso de los llamados artistas comprometidos, que dicen eso tan divertido de [pone tono mitinero]: ‘La clase política es una mierda, tenemos que acabar con ellos’. Ok, de acuerdo, terminamos con la clase política. Abolimos la democracia. Vale, y ahora ¿quién es el Führer? El discurso de estos personajes me parece incluso más peligroso. No sé quién me da más miedo. Chorizos hay en todos los lados, entre los músicos también. No hay que ser tan populista, hay que ser más inteligente”, agrega.

"A MÍ QUIEN ME ROBA ES PUJOL Y MILLET"
Asimismo, el roquero barcelonés denuncia las listas negras en los medios de comunicación catalanes. “Hace mucho tiempo que la prensa y los medios de comunicación en Cataluña están cogidos por los cojones y los comisarios políticos dictan el cómo y las formas porque nos estamos jugando el puesto de trabajo”, explica en otra entrevista, esta en esRadio.

También contesta Loquillo al ‘España nos roba’, el mantra del nacionalismo. “A mí quien me roba son los casos Prenafeta, Payarols, Pujol y Millet, que son catalanes, pero esto no se cuenta. Veamos quién nos roba en casa”, añade.

Los datos de la EPA no son suficientes: ¡hay que bajar impuestos ya!
El Confidencial 30 Abril 2014

Este martes se ha publicado la EPA (Encuesta de Población Activa) correspondiente al primer trimestre de 2014. El INE señala que “la cifra total de desempleados se ha reducido en 344.900 personas en un año”.

En la serie histórica de la EPA no se registraba un descenso del paro en un primer trimestre desde el año 2005. El número de parados disminuye en el trimestre en 2.300 personas y se sitúa en 5.933.300.

Desafortunadamente, la ocupación baja en 184.600 personas, aunque el descenso de ocupados es el menor en un primer trimestre desde 2008. Los pocos datos positivos de la EPA muestran fragilidad y debilidad. No son suficientes. Hay que bajar impuestos ya. Cercenar gasto político. No entorpecer la creación de empleo.


La ocupación baja en 195.800 personas en el empleo privado y aumenta en 11.100 en el público. Aumentar empleo público con mayor deuda no es crear empleo. Es agrandar el agujero.

Hay que bajar impuestos ya. El esfuerzo fiscal en España sigue siendo uno de los mayores de la OCDE. Y no es una carrera a recaudar, como explicaba en el post El gasto es el problema“. El juego de sostener el PIB con gasto hipertrofiado no reduce el paro lo suficiente. Es urgente. 

España tiene potencial para crear millones de empleos netos. Para ello, hay que bajar las tasas. Se espera que se creen 650.000 puestos de trabajo nuevos para 2014-2015 –(yo estimo unos 800.000 a 2016)–, pero no es suficiente. El empleo no va a venir de una Administración hipertrofiada que consume casi el 45% de los recursos del país y donde el gasto en empleo público supone el 11,9% del PIB superando la media del conjunto de países desarrollados, que se sitúa en el 11,3%. Eso sin contar asesores (1.000 millones de euros anuales) ni empleados de empresas públicas. Tampoco va a venir de las grandes empresas que ya cuentan con una media del 20% de empleados superior a sus comparables europeos (empleados sobre cifra de negocio en el país, Bloomberg). Va a venir del autoempleo y las pymes.

Para reducir el paro hay que:

Fomentar el autoempleo. Crear empresas en 24 horas, como en tantos países, y no ser uno de los países de la OCDE donde es más caro y lento montar una. El tiempo necesario para poner en marcha un negocio en España es el doble que la media. Que los creadores de pequeños negocios y nuevas empresas no vean que el coste es inasumible con respecto al riesgo que ya supone su iniciativa empresarial de por sí.

Incentivar a las pymes. No hay que olvidar que son las que crean el 70% del valor añadido de un país. Bajar los impuestos de Sociedades y Cuotas Sociales para crear empleo. Las empresas españolas dedican un total del 58,6% de sus beneficios a pagar impuestos, según los datos del Banco Mundial. 

Bajar cuotas a autónomos. Cercenar la inaceptable cuota de autónomos, que ha aumentado un 20%. Los trabajadores que hayan montado su propia empresa (administrador societario) y los autónomos con más de una decena de empleados a su cargo pagan una cuota mensual próxima a los 314 euros, inasumible en un entorno de incertidumbre y riesgo empresarial.

Reducir impuestos a empresas. Que las nuevas empresas creadas no paguen cuotas sociales e impuestos hasta tener dos años de beneficios, como en Reino Unido. Y cercenar de manera drástica las trabas burocráticas y la extrema complejidad legislativa de un país de diecisiete regímenes que se autojustifican creando centenares de normas cada año. Cambiar los incentivos: menos capataces para “parar y fiscalizar” y más facilitadores.

Reducir IRPF para aumentar ahorro y consumo. Sí. Ahorro. Sin ahorro, y consumo posterior, la economía no se pone en marcha. Desincentivar el ahorro para sostener el PIB es una política errónea y peligrosa. El salario bruto de un trabajador se deduce un 47,3% en impuestos. Sumando el IVA, el sueldo es de 67,4% para el Estado.

Cortar gasto político y superfluo, subvenciones y excesos de burbuja, como comentaba en este post. España ha aumentado el gasto público un 48% entre 2004 y 2009 y sólo lo ha reducido ligeramente un 5% desde 2010 (Lean). Los que defienden “ser flexibles con el déficit” deben explicar cómo van a endeudar España más de 80.000 millones anuales, que es una locura.

Las soluciones no van a venir de las mismas políticas de gasto inútil e intervencionismo que ya destruyeron 3.000.000 puestos de trabajo. La EPA muestra lo evidente: no se crea empleo suficiente con un Estado hipertrofiado. Los datos muestran recuperación, pero es frágil e insuficiente. Se puede hacer mucho más.

Hay que bajar impuestos, ya.

Palito de los notarios a Gobierno y Tribunal Supremo
El Confidencial 30 Abril 2014

Andan los notarios revolucionados estos días.

Lo suyo ya no es lo que era ni en términos de facturación ni de reconocimiento social.

A algunos no les llega la camisa al cuello, incapaces como fueron de adaptar su estructura a la nueva realidad económica o como consecuencia de unas inversiones alegres en los días de vino y rosas que han tornado en agujeros negros. El principio de solidaridad corporativa está salvando a algunos de ellos de la ruina.

Buena parte de las críticas que se han realizado a la banca por la comercialización de determinados productos o la inclusión de cláusulas abusivas en los contratos bancarios afecta colateralmente a su prestigio al sobreentenderse que no cumplieron, como fedatarios públicos, con su deber de advertencia.

Aunque no fuera así, el hecho es que han quedado tocados.

Unan a ello su secular guerra con los registradores y la corriente que aboga por la definitiva liberalización de sus servicios y comprenderán que, razones para el nerviosismo, no les faltan.

Sin embargo, mantienen una clarividencia tremenda respecto a las necesidades de España, tomada como un problema global. Cuestiones a desterrar y reformas a acometer. De hecho, en el pasado ya nos hemos referido a esta lucidez sintética que acompaña algunos de sus escritos corporativos, caso de la educación (Valor Añadido, "Los notarios advierten: no hay sistema educativo en España", 08-06-2009) o la transparencia política (V.A., "Hoy, día clave para la democracia española", 06-11-2012). A todos ellos accedo a través de la revista del Colegio Notarial de Madrid, El Notario del Siglo XXI.

Su última bandera, defendida hasta la saciedad por un servidor en esta columna, es la defensa de la seguridad jurídica como elemento inseparable de la justicia y factor de generación de confianza entre todos los agentes sociales y económicos, nacionales y extranjeros.

De nuevo, su digresión sobre la cuestión es directa y parte editorialmente de una realidad: "Extraña sobremanera la desatención que recibe la seguridad jurídica –siendo como es presupuesto insustituible de la paz social– especialmente por quienes deberían ser sus principales cancerberos, Parlamento y Tribunal Supremo". (El Notario del Siglo XXI, "Reivindicando la Seguridad Jurídica", 15-02-2014).

A partir de ahí se despacha con cada uno de los dos poderes, el legislativo y el judicial.

Respecto al primero, "sorprende la frecuencia con la que se pretenden resolver problemas de gran calado –en último extremo políticos que requerirían planteamientos frontales y ambiciosos– por la vía oblicua de una legislación sectorial, poco coordinada con el sistema (…) sin, por otro lado, acercarse al objetivo final previsto". Aunque su lamento se circunscribe a la propuesta de nuevo Código Mercantil, su juicio sumarísimo podría ser aplicable a lo acontecido en el sector eléctrico, al mercado de las infraestructuras con las radiales o con las sucesivas normas de provisionamiento bancario.

No escatiman tampoco los notarios, al menos los madrileños, piropos hacia la jurisprudencia del Tribunal Supremo. Cito literalmente: "Se supone que un ordenamiento digno de ese nombre debe contar con interpretaciones seguras debidamente coordinadas con el resto del entramado jurídico e institucional. (…) Sin embargo, en demasiadas ocasiones da la impresión de que se prioriza la resolución (aparentemente) justa del caso contemplado sin la debida reflexión sobre el impacto en el conjunto del sistema de los, a veces, forzados razonamientos utilizados para ello, olvidando que ambas cosas son indistinguibles". Toma del frasco, Carrasco.

¿Han perdido el norte?, ¿están dispuestos los notarios a morir matando? No lo creo.

La censura al Ejecutivo es legítima, a los hechos me remito. La crítica al tribunal superior del ordenamiento español también en la medida en que este llega a conclusiones origen de esta beligerancia contra el órgano judicial como que "un poder general, con facultades expresas para disponer, es nulo por falta de consentimiento en cuanto esas facultades requieren precisar su objeto material de forma determinada". (STS 687/2013 sobre el alcance del poder de disposición en la interpretación de Rodrigo Tena). ¿Cómo? Estos lo del genérico y el específico de la primaria, como que no.

De locos.

No es de extrañar que, como fedatarios de cuanto poder se conceda en España, se echen las manos a la cabeza y saquen la artillería, ¿no creen?

Así son las cosas y así se las estamos contando…

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Manipulaciones nacionalistas
Carlos Iturgaiz Estrella Digital 30 Abril 2014

Hemos conocido en estos días a través de los medios de comunicación que la Generalitat de Cataluña en su afán de presentar a España como un estado opresor y belicista contra el pueblo catalán, falseó un grabado de finales del siglo XVII coloreando con los colores rojo y gualdo de la actual bandera nacional a varios buques que se encontraban en el puerto de Barcelona y que disparaban sus cañones supuestamente contra el puerto de dicha ciudad.

Los originales de esos grabados demuestran que las banderas están en blanco y negro, y que versiones posteriores coloreadas tienen esas enseñas los tintes blanco, azul, y rojo, propios de la bandera de los Países Bajos.

Todo es tan burdo y son tan manipuladores en el nacionalismo separatista catalán que en su tergiversación de la historia ni se ruborizan al colocar una bandera española que en aquellos años de la creación del grabado no existía, ya que los buques de la armada española cambiaron del pabellón blanco al rojigualdo a finales del siglo dieciocho.

El nacionalismo con sus mentiras y falsedades intentan y logran en muchas ocasiones amedrentar a gran parte de la sociedad

El nacionalismo en nuestro país siempre se mueve en los mismos términos, en el difama que algo queda, junto a la manipulación de la historia, de la geografía, o de la cultura siempre con el fin de distorsionar la realidad e intentar colocar a España como el opresor, el tirano y el colonizador para tapar las falsedades, fracasos y los complejos de los nacionalistas separatistas catalanes y vascos.

En ese cúmulo de falsedades nacionalistas he visto con mis propios ojos cómo libros de texto en centros de educación del País Vasco explicaban la historia de "su país Euskal Herria", anexionando en mapas de la comunidad autónoma vasca, a Navarra y a varias provincias francesas, y con textos en los que narraban que la nación de Euskal Herria colindaba al norte con el Mar Cantábrico y con Francia, y al sur con el estado español, e incluso negando en esa ocasión, como siempre, la palabra España.

Demostrando todo ello el acierto de la reforma del ministro Wert en la necesidad de textos escolares uniformes en nuestro país en determinadas materias, además de la necesidad que la alta inspección educativa del Ministerio de Educación se pasee más por aulas y centros vascos y catalanes analizando textos y formas de impartir clases de cierto profesorado

Y todo esto de esconder la palabra España, me hace recordar la ridiculez a la que pueden llegar los nacionalistas en el uso de las palabras y en sus transmisiones mediáticas, ya que desde una radio oficial del nacionalismo vasco, utilizando sus doctrinas del lenguaje, llegaron a dar la noticia que en la localidad vizcaína de Portugalete se celebraría el anual torneo veraniego de waterpolo con la participación de las selecciones de Italia, Serbia, Alemania y el estado español. No me lo contó nadie, lo oí con mis propios oídos.

La obsesión nacionalista para que desaparezca la palabra España en el País Vasco, como vemos y escuchamos, no tiene parangón.

La "evangelización" nacionalista se parapeta en la humillación del que no piensa igual
Pero el adoctrinamiento nacionalista y sus manipulaciones no olvidemos que se extiende a todas las áreas de la sociedad en la que se mueven, por poner otro ejemplo hace algunos años un colectivo proetarra, según ellos en defensa de la lengua vasca, embardunaba las calles del País Vasco con carteles donde aparecían la figura de un niño y una niña en edad escolar, pues bien, junto a la foto de la niña escribían los de este colectivo proetarra, que era una niña que se iba a educar íntegramente en el modelo de euskera, y apostillaban, será una niña con futuro, mientras que junto a la foto del niño escribían, estudiará en un modelo en castellano... Por lo que será un analfabeto el día de mañana. Sin comentarios.

El nacionalismo con sus mentiras y falsedades intentan y logran en muchas ocasiones amedrentar a gran parte de la sociedad, y muchas personas piensan que la mejor manera para no quedar desprotegidos y estar arropados es seguir las consignas nacionalistas.

Como hemos visto, la "evangelización" nacionalista se parapeta en la humillación del que no piensa igual y de la grosera falsedad histórica y geográfica, con argumentos que a veces rayan lo grotesco, lo absurdo y lo indecente, demostrando que el nacionalismo es una gran estafa que timan y engañan a su gente.

Por todo ello no hay mejor manera de desenmascarar a los nacionalistas que dejarles hablar para que contemplemos hasta qué punto son capaces de hundirse en sus propias contradicciones y complejos. Principio del formulario

Los nacionalistas catalanes adoctrinan a los inmigrantes contra España pero ...
El pakistaní de CiU, islamista de ametralladora, investigado por estafa
Khalid Shabaz fue en el número 79 de la lista de CiU por Barcelona en las elecciones de 2012, que encabezaba Artur Mas
Periodista Digital.  30 Abril 2014

Shabaz participa en la asociación Nous Catalans, creada por el partido CDC

Desde hace años, CiU se ha dedicado a penetrar en las comunidades inmigrantes para convertirlas al independentismo. Incluso Jordi Pujol prefirió fomentar la llegada de paquistaníes, marroquíes y senegaleses antes que la de ecuatorianos o argentinos porque, pensaba, aquéllos pondrían menos pegas para aprender catalán. Àngel Colom, ex jefe de ERC, acabó en CiU y como delegado de la Generalitat en Marruecos.

En esta carrera para seducir a los inmigrantes, el PSC tuvo un parlamentario marroquí, Mohamed Chaib, que se dedicó a atacar a la activista saharui Aminatu Haidar y al que numerosas entidades marroquíes señalaban como servidor de los intereses de Rabat.

El Mundo ha descubierto que uno de estos supuestos peones del nacionalismo catalán, el pakistaní Khalid Shabaz, que fue en la lista de CiU al Parlamento catalán por la provincia de Barcelona en las elecciones de 2012, es un islamista radical y está implicado en varios delitos económicos.

EL MUNDO
El jefe de los paquistaníes de CiU, Khalid Shabaz, alias Chuhan, es un islamista radical que fue detenido en 2011 por la Policía por estafa y falsedad de documentos.

Chuhan se fotografió en un reciente viaje a su país ataviado con la vestimenta tradicional paquistaní y una ametralladora en sus manos, acompañado de un compatriota que porta un fusil.

Fue en el número 79 de la lista encabezada por Mas en las autonómicas de noviembre de 2012 y está considerado por las Fuerzas de Seguridad como un "paquistaní de ideología extrema".

Fue detenido por estafa y falsificación de documentos en 2011 por la Unidad Central de Delincuencia Económica en el marco de las diligencias 113.443. Su mano derecha, Shaoib Satti, también lo fue el año pasado al aprehenderle la Policía un alijo de 64 kilos de heroína.

fundó la Federación Catalana de Entidades Paquistaníes y en estos momentos dirige el Área asiática de la organización Nous Catalans, creada por el partido CDC, y que está presidida por el responsable de Inmigración de esta formación, Àngel Colom.


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